QUINTA SEMANA
VIDA EN EL ESPRITU
El fruto de Pentecosts: la comunidad
cristiana
OBJETIVO: Tomar conciencia de que Jess ha derramado su Espritu Santo no solamente
para realizar una transformacin individual, sino para crear una verdadera
fraternidad universal.
A) Lo que nos dicen los Hechos de los Apstoles
En los Hechos de los Apstoles, San Lucas nos indica, en el episodio de Pentecosts, la obra
que Jess resucitado quiere realizar por medio de su Espritu Santo; sta es la verdadera
fraternidad entre todos los hombres:
a) deshacer la Torre de Babel: el egosmo slo consigue construir una Torre de Babel en
la que los hombres se alejan y dispersan; slo el Espritu Santo es capaz de llevar a la
unidad a los hombres.
b) hacer que los hombres se entiendan: en Jerusaln, en el Pentecosts se ve entenderse a
todos los pueblos de la tierra: "partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia,
Judea, Capadocia, el Ponto, Asia, Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza
con Cirene, forasteros romanos, judos y proslitos, cretenses y rabes, todos les omos
hablar en nuestra lengua las maravillas de Dios" (Hch 2, 9-11)
c) todos sin distincin: San Pedro explica la experiencia de Pentecosts mediante la
profeca de Joel que habla del Espritu derramado "sobre toda carne, y profetizarn
vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros jvenes vern visiones y vuestros ancianos
soarn sueos. Y yo sobre mis siervos y sobre mis siervas derramar mi Espritu (Hch
2, 17-18).
Frente a esta llamada a construir un mundo nuevo, una nueva humanidad, la gente reunida en
Jerusaln le pregunta a Pedro y a los dems discpulos: Qu hemos de hacer, hermanos?Pedro les contest: Convertos, y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre
de Jesucristo, para remisin de vuestros pecados; y recibiris el don del Espritu Santo" (Hch 2,
37-38). Y a continuacin el texto indica que los que acogieron su Palabra fueron bautizados.
Aquel da se les unieron unas tres mil personas. Acudan asiduamente a la enseanza de los
apstoles... Hch 2, 41-42a.). Y a continuacin San Lucas describe la comunidad cristiana. Es
decir, la respuesta al Pentecosts es unirse fuertemente a Jess para recibir el Espritu Santo y
que nazca as la comunidad cristiana.
B) Las caractersticas de la Comunidad Cristiana
Los Hechos de los Apstoles nos resumen en tres textos fundamentales las caractersticas de
la comunidad cristiana nacida de la experiencia del Espritu Santo en Pentecosts. Leyendo estos
textos nosotros podremos comprender mejor la gracia que hemos recibido al ser insertos en la
Iglesia y recibir el Espritu Santo:
a) "Acudan asiduamente a la enseanza de los apstoles, a la comunin fraterna, a la
fraccin del pan y a las oraciones (Hch 2, 42). La "enseanza de los apstoles" es la
escucha de la Palabra de Dios tal como nos viene anunciada en medio de la comunidad.
La fraccin del pan es la asamblea eucarstica en la que se rene toda la comunidad
para participar del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Y todo esto "en la comunin fraterna" y
"en las oraciones".
La primera caracterstica de la comunidad cristiana es, por lo tanto, el ser una
comunidad de alabanza a Dios, centrada en la escucha de la Palabra de Dios y en la
celebracin de la Asamblea eucarstica.
b) "La multitud de los creyentes no tena sino un solo corazn y una sola alma. Nadie
llamaba suyos a sus bienes, sino que todo era en comn entre ellos (Hch 4, 32). La
comunidad cristiana no est dirigida slo hacia Dios, sino que establece entre sus
miembros una profunda unidad, por eso se ha de establecer entre los creyentes esta
unidad perfecta que es el tener "un solo corazn y una sola alma". De esta unidad
profunda brota el compartir, pues sabindonos hermanos, hijos de un mismo Padre,
aprendemos a reconocer todo lo que somos y tenemos como un don de Dios para el
servicio de los dems. De ah que en la comunidad cristiana Jess sea reconocido como el
Seor de todo, y nosotros aparecemos corno simples siervos, simples administradores. De
esta forma las cosas recuperan su verdadero sentido mediante el compartir cristiano.
La segunda caracterstica de la comunidad cristiana es, por lo tanto, el ser una comunidad de
amor fraterno, que tiene su expresin en el compartir espiritual y material.
c) "Los apstoles daban testimonio con gran poder de la resurreccin del Seor Jess
Hch 4, 33). La comunidad no est encerrada entre los miembros que la forman, sino que
con la fuerza del Espritu Santo ("con gran poder) dan testimonio de la resurreccin de
Jess. No se trata de predicar una palabra o manifestar una fe, sino dar testimonio de que
Jess est realmente vivo. Y esto slo se puede hacer si uno vive autnticamente como l
viva, es decir, segn su Espritu.
La tercera caracterstica de la comunidad cristiana es, por lo tanto, el ser una comunidad que da
testimonio de la resurreccin de Jess por la fuerza del Espritu Santo.
C) Crecer en todos los sentidos
Estas tres caractersticas de la comunidad cristiana, la alabanza, el compartir y el
testimonio, no son tres formas posibles de comunidad, como si pudiese existir una comunidad
centrada exclusivamente en la escucha de la Palabra de Dios, o una comunidad de slo ayuda
fraterna, o una comunidad de slo testimonio. Los Hechos de los Apstoles nos muestran muy
claramente la comunidad cristiana primitiva como constando de estas tres caractersticas. La
alabanza lleva al compartir y al testimonio. El testimonio se basa en la alabanza y en el
compartir. El compartir slo es posible a partir de la alabanza y del testimonio.
Al haber recibido el don de la Iglesia, nosotros hemos recibido el don de la comunidad
cristiana y por lo tanto, el don de la alabanza, del compartir y del testimonio. A veces esta
comunidad cristiana, en las parroquias o en los grupos cristianos est muy poco desarrollada.
Pero el don, el germen siempre est. Y es slo a partir del don de la Iglesia que hemos recibido,
como podemos conseguir desarrollar y edificar la comunidad que vemos reflejada en los Hechos
de los Apstoles.
El grupo de oracin, en comunin con la Parroquia y con toda la Iglesia, debe ser una ayuda
para ir edificando esta comunidad cristiana, que no debe quedar circunscrita al pequeo grupo de
oracin, sino inserta en toda la gran comunidad cristiana.
Textos para meditar y orar en la semana:
1.- Hch 2, 42, 46-47
2.- Hch 4, 13-22
3.- Hch 4, 23-31
4.- Hch 4, 32. 34-3 5
5.- Hch 4, 36-37
6.- Hch 4, 33; 5, 12-16
7.- Hch 5, 27-33