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La Criminalidad Del Estado - Por Albert Jay Nock

Este documento critica la actitud de sorpresa del público estadounidense ante las acciones criminales de los estados extranjeros. Argumenta que el estado es inherentemente criminal debido a su origen en la conquista y el robo, y que cometerá crímenes en proporción a su poder. Insta al público a no sorprenderse por las acciones de otros estados, y en su lugar, asegurarse de que el estado estadounidense no se vuelva demasiado poderoso.

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La Criminalidad Del Estado - Por Albert Jay Nock

Este documento critica la actitud de sorpresa del público estadounidense ante las acciones criminales de los estados extranjeros. Argumenta que el estado es inherentemente criminal debido a su origen en la conquista y el robo, y que cometerá crímenes en proporción a su poder. Insta al público a no sorprenderse por las acciones de otros estados, y en su lugar, asegurarse de que el estado estadounidense no se vuelva demasiado poderoso.

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La Criminalidad del Estado

Por Albert J Nock [Este ensayo apareci por primera vez en El Mercurio Americano en marzo de 1939.] [Este documento est en proceso de traduccin desde el Ingls. Disculpe algunos errores graves que pueden aparecer en l. Rodrigo Diaz - Traductor] Tal como que puedo observar, la actitud general de los estadounidenses que estan en alguna forma interesados en los asuntos exteriores es una de asombro, apareada con disgusto, desagrado, u horror, de acuerdo con la capacidad individual para observar la excitacin emocional. Quizs debo poner un poco a la sombra de esta declaracin con el fin de mantenerme en el lado seguro, y decir que esta es la actitud ms generalmente expresada. En todas nuestras voces institucionales - la prensa, el plpito, en el foro, - se lanza la nota de sorprendida indignacin en una u otra fase de los actuales tejemanejes en Europa y Asia. Esto me lleva a creer que nuestro pueblo en general est viendo con asombro, as como tambin con repugnancia, algunos acciones conspicuas de diversos estados extranjeros, por ejemplo, el comportamiento brbaro del estado alemn hacia algunos de sus propios ciudadanos; el despotismo despiadado del Estado sovitico ruso; el imperialismo despiadado del estado italiano, la "traicin a Checoslovaquia" por los estados de Gran Bretaa y Francia y el salvajismo del estado japons, la brutalidad de los mercenarios del estado chino, y as sucesivamente, aqu o all, todo el mundo - este tipo de cosas se muestra a s mismo en contra de la naturaleza de nuestro pueblo, y reclaman acerca de este asunto con airada sorpresa. Estoy cordialmente con ellos en todos los puntos menos uno. Estoy con ellos en repugnancia, horror, indignacin, asco, pero no en asombro. La historia del Estado, siendo lo que es, y su testimonio es invariable y elocuente como es, me veo obligado a decir que el ingenuo tono de sorpresa con que nuestro pueblo se queja de estos asuntos me parece un muy triste reflejo de su inteligencia . Supongamos que alguien sea suficientemente descorts para pedirles que asperamente les pregunte: "Bueno, qu espera?" -- Qu respuesta racional se puede dar? Yo no s de ninguna. Corts o descorts, esta es justamente la pregunta que se debe hacer cada vez que una historia de villana del estado aparece en las noticias. Deberan arrojarla a nuestro pblico da tras da, todos los peridicos, revistas, conferencias de ctedra, y estaciones de radio en toda la tierra, y que debera estar respaldada por una simple apelacin a la historia, una simple invitacin a mirar el registro. El Estado britnico ha vendido el Estado checo rio abajo en un truco despreciable; muy bien, disgstese y enfdese cuanto desee, pero no se sorprenda; que espera? -- Slo eche un vistazo al record del Estado britnico! El Estado alemn est persiguiendo a grandes masas de su pueblo, el Estado ruso est llevando a cabo una purga, el Estado italiano est invadiendo territorios, el Estado japons est pirateando a lo largo de la costa asitica; horrible, s, pero por todos los Cielos no pierda la cabeza por eso, que espera? -- Mire los records! Es as como se debera hablar en cada presentacin pblica de estos hechos si los norteamericanos van alguna vez a tener una actitud adulta en relacin a los mismos. Adems, con el fin de reducir el gran pecado de auto-rectitud, cada presentacin pblica

debera mostrar el mortal paralelo con el expediente del Estado americano. El Estado alemn est persiguiendo a una minora, al igual que el Estado norteamericano hizo despus de 1776; el Estado italiano irrumpe en Etiopa, al igual que el Estado norteamericano irrumpi en Mexico; el Estado japons mata a las tribus de Manchuria en lotes al por mayor, al igual que el Estado americano hizo a las tribus indgenas; los britnicos son aventureros y explotadores politicos estatales en gran escala, al igual que el Estado norteamericano lo fue despus de 1864, el Estado imperialista francs hace matanzas de civiles nativos en su propio suelo, ta como el Estado norteamericano lo hizo en pos de sus polticas imperialistas en el Pacfico, y as sucesivamente. De esta manera, tal vez, a alguien de nuestro pueblo le podra entrar a su cabeza una leve luz de entendimiento de que la delincuencia del Estado no es nada nuevo y que no hay nada de que asombrarse. Todo se inici cuando se reuni el primer grupo depredador de hombres y se form el Estado, y seguir igual siempre y cuando el Estado exista en el mundo, porque el Estado es fundamentalmente una lucha contra la institucin social, fundamentalmente criminal. La idea de que el Estado se origin para servir cualquier tipo de finalidad social es completamente ajena a la historia. Tuvo su origen en conquista y confiscacin - es decir, crimen. Se origin con el fin de mantener la divisin de la sociedad entre la clase de propietarios explotadores y la clase dependiente desposeda - es decir, para fines delictivos. "La idea de que el Estado se origin para servir cualquier tipo de finalidad social es completamente ajena a la historia." Ningn Estado conocido en la historia se origin en otra forma, o con otro propsito. Al igual que todas las instituciones predatorias o parasitarias, su primer instinto es el de auto-preservacin. Todas sus empresas se dirigen primero hacia la preservacin de su propia vida, y, en segundo lugar, a aumentar su propio poder y ampliar el alcance de su propia actividad. En aras de que esta voluntad, y regularmente lo hacen, cometen cualquier crimen que las circunstancias hagan expedito. En el ltimo anlisis, qu es lo que los Estados alemn, italiano, francs, britnico estn haciendo ahora? Arruinando a su propio pueblo, a fin de preservar la propia imagen, para aumentar su propio poder y prestigio, y extender su propia autoridad, y el Estado norteamericano est haciendo lo mismo al mximo de sus posibilidades. Qu tanto es, entonces, un pequeo asunto como un tratado para el Estado francs o britnico? Simplemente un trozo de papel - Bethmann-Hollweg [i] lo describi exactamente. Por qu se sorprende cuando el Estado alemn o ruso asesina a sus ciudadanos? El Estado americano hara lo mismo en las mismas circunstancias. De hecho, ochenta aos atrs lo hizo, asesin a un gran nmero de ellos slo por el delito de no desear vivir por ms tiempo bajo su imperio, y si fue un crimen, entonces los colonos dirigidos por G. Washington fueron delincuentes endurecidos y el Cuatro de Julio no es ms que la celebracin de una feroz degollina. Mientras ms dbil es el Estado, menos poder tiene que cometer un delito. Donde, en la Europa de hoy, el estado posee el mejor registro de antecedentes criminales? Donde es ms dbil: en Suiza, Holanda, Dinamarca, Noruega, Luxemburgo, Suecia, Mnaco, Andorra. Sin embargo, cuando el Estado Holands, por ejemplo, fue fuerte, su criminalidad era terrible; en Java masacr a 9000 personas en una maana, registro que est considerablemente por delante de Hitler o Stalin. No podra hacerlo el da de hoy, ya que el pueblo holands no le dara tanto poder, y especialmente para ese tipo de

conducta. Cuando el Estado sueco fue un gran imperio, su historial, por ejemplo de 1660 a 1670, fue temible. lo qu significa todo esto es que si no se quiere que el estado acte como un criminal, debe desarmarse, como si fuera un criminal, debe mantenerse dbil. El estado ser siempre criminal en proporcin a su fuerza; un estado dbil siempre ser tan criminal, tanto como pueda, o se atreva a ser, pero si se mantiene en el lmite adecuado de debilidad - que, por cierto, es un lmite bastante inferior a lo que la gente tiende a creer - su criminalidad puede ser manejablemente segura. Por lo tanto, me parece que en lugar de sudar sangre sobre la iniquidad de los estados extranjeros, mis conciudadanos haran mucho mejor en segurarse de que el estado americano no sea suficientemente fuerte como para llevar a cabo iniquidades similares aqu. Mientras ms fuerte se le permite crecer al estado americano, tanto ms alto llegar su historial de delincuencia, de acuerdo con lass posibilidades y tentaciones. Si, entonces, en lugar de dedicar energa, tiempo y dinero a conjurar peligros totalmente imaginario y fantasticos de criminales a miles de millas de distancia, nuestro pueblo a su vez da rienda suelta a su fervor patritico en la nica fuente de donde puede provenir el peligro, estaran cumpliendo plenamente las obligaciones con su pas. Dos capaces y sensatos publicistas en Amrica - Isabel Paterson, del New York Herald Tribune, y W.J. Cameron, de la Ford Motor Company - ltimamente han llamado la atencin de nuestro pblico a la gran verdad de que si usted le da el Estado poder hacer algo por usted, le est proporcionando el equivalente exacto de poder para hacer algo contra usted. Deseo que cada editor, publicista, profesor, predicador, profesor mantenga el martilleo de esta verdad hasta que la tengan bien clavada en la cabeza los americanos y que nunca la olviden. El estado fue organizado en este pas con poder para hacer todo tipo de cosas por el pueblo, y el pueblo, en su miope estupidez, ha estado aadiendo ms y ms poder desde entonces. Despus de 1789, John Adams dice que, por lo que lejos de ser una democracia o una repblica democrtica, la organizacin poltica del pas era "una repblica monrquica, o, si se quiere, una monarqua limitada" el poder de su Presidente era mucho mayor que el de "un avoyer, un cnsul, un podesta, un dogo, un estatder; no, que las de un rey de Polonia; no, que las de un rey de Esparta.(?)" Si todo eso fue cierto en 1789 - y era de verdad - que se dice del estado americano en el momento actual, despus de un siglo y medio de centralizacin constante y continuo incremento de poder? "Si usted da poder al Estado para hacer algo por usted, le est dando el equivalente exacto de poder para hacer algo contra usted." Poder, por ejemplo, para "ayudar a las empresas" con la subasta de concesiones, subsidios, aranceles, donacin de tierras, franquicias; poder para ayudar a las empresas con una maraa de regulaciones, supervisiones y diversas formas de control. Todo este poder se entreg liberalmente, y llevaba con l el equivalente de poder para hacer cosas contra las empresas y vea lo que unos polticos fascinerosos de carrera le estn haciendo a las empresas ahora! Poder para dar "alivio" a los proletarios, y vea lo que el Estado ha hecho a los proletarios ahora en el camino de la perversin sistemtica de cualquiera que sea el respeto de s mismo y la autosuficiencia que puede haber tenido! Poder por aqu, poder por all, y en ltima instancia, siempre utilizado contra los intereses del pueblo que se los entreg con la promesa de utilizarlo en su beneficio. Muchos creen ahora que con el aumento del "estado totalitario" el mundo ha entrado en una nueva era de barbarie. No es as. El Estado totalitario es slo el Estado; el tipo de

cosa que hace es slo lo que el Estado ha hecho siempre con inquebrantable regularidad, si tiene poder de hacerlo, siempre y cuando su propio engrandecimiento haga ese tipo de cosas expeditas. D a un Estado tal poder ahora, y pngalo en similares circunstancias, y har precisamente el mismo tipo de cosas. El Estado indefectiblemente se autoengrandece, con slo tener el poder, en primer lugar, a expensas de sus propios ciudadanos y, a continuacin, a expensas de cualquier otra persona que tenga a la vista. Siempre lo ha hecho as, y siempre lo har. La idea de que el estado es una institucin social, y que con un buen hombre de posicin vertical a la cabeza de l como el Sr Chamberlain, o con una persona encantadora como el Sr Roosevelt, no puede haber un cuestionamiento sobre una gestin honorable y noble - todos esto es slo un pegajoso papel atrapa-moscas. Los hombres en esa posicin por lo general adquieren en ella una buena parte de su honor, y algunos de ellos de hecho pueden tener algo de ello (aunque si lo tuvieran no puedo entender como se dejaron llevar a esa posicin), pero la maquinaria que conducen se desplaza sobre rieles colocados de una sola manera, de un crimen a otro crimen. En los viejos tiempos, la particin de Checoslovaquia o la toma de posesin de Austria habra sido concertada como un embrollo entre unos seores muy pulidos, con camisas muy almidonadas y decorados con finas cintas. Hitler lo organiz simplemente de la manera que el viejo Frederick organiz su escena en la primera particin de Polonia, organiz la anexin de Austria de la manera como Luis XIV organiz la de Alsacia. Es ms o menos como una moda, tal vez, la forma en que se hacen estas cosas, pero la verdad es que siempre llegan exactamente al mismo final. Por otra parte, la idea de que el procedimiento del estado democrtico sea menos criminal que el estado bajo cualquier otro nombre atractivo, es basura. El pas se est repleto de basura periodstica acerca de nuestra gran hermana la democrtica Inglaterra, su buen gobierno democrtico, su grande y benvolo don para gobernar sus sbditos, y as sucesivamente, pero alguien alguna vez ha revisado los registros de los antecedentes criminales del Estado britnico? El bombardeo de Copenhague, la Guerra Boer, la rebelin Sepoy, el hambre de los alemanes del bloqueo post-Armisticio, la matanza de nativos en la India, Afganistn, Jamaica, el empleo de Hessians para matar colonos americanos. Cul es la diferencia, moral o real, entre los democrticos campos de concentracin de Kitchener [ii] y los campos de concentracin totalitarios mantenidos por Herr Hitler? El totalitario general Badoglio [iii] es un hermano que aguanta varios hervores, si se quiere, pero qu hay de democrtico en el general O'Dwyer [iv] y el gobernador Eyre [v]? Cualquiera de los tres se defiende bastante bien al lado de nuestro propio democrtico y virtuoso, el trueno infernal de Jake Smith, [vi] en su tratamiento a los filipinos, y no se puede decir nada ms justo que eso. Y en relacin al talento del Estado britnico para una amable y generosa administracin colonial, no voy a sacudir viejas cuentas al citar el proyecto de ley con los elementos enunciados en la Declaracin de Independencia; voy a considerar slo la India, ni siquiera voy a hacer preguntas sobre la guerra Kaffir Wairau o el incidente en Nueva Zelandia. Nuestros primos demcratas britnicos en la India en el siglo XVIII, deben haber aprendido su oficio de Pizarro y Corts. Edmund Burke los llam "aves de rapia y de paso". Incluso los directores de la Compaa de las Indias Orientales admiti que "las grandes fortunas adquiridas al interior del comercio se han obtenido en una escena con la ms tirnica y opresiva conducta que se haya conocido jams en cualquier edad o pas". En la descripcin de un viaje, Warren Hastings escribi que "la mayora de los pequeos pueblos y caseros fueron abandonadas ante nuestro avance", la gente

huy a los bosques a la simple vista de un hombre blanco. Fue el inicuo monopolio de la sal; hubo extorsin en todas partes, practicado por emprendedores granujas en liga con una polica corrupta; con impuestos se confiscaron casi la mitad de los productos de la tierra. Si se dice que Gran Bretaa no era una hermana demcrata en esos das, y que desde entonces se ha reformado, cabe preguntarse cunto de la reforma se debe a las circunstancias, y cunto a un cambio en el corazn. Por otra parte, los Black-and-Tans [vii] existieron en nuestros das, as como el bloqueo post-Armisticio; la masacre del General O'Dwyer sucedi no ms de una docena de aos atrs, [viii] y hay muchos personajes vivos que recuerdan los campos de concentracin de Kitchener. Toda prctica "democrtica" de Estado es ni ms ni menos prctica de Estado. No difieren la prctica de Estados marxistas, de la prctica de los Estados fascistas, o de cualquier otro tipo. Aqu est la Regla de Oro de la buena ciudadana, la primera y mayor leccin en el estudio de la poltica: se obtiene el mismo orden de criminalidad de cualquier Estado al que se le da poder para ejercerlo, y cualquiera que sea el poder que se da el Estado para hacer cosas por usted, lleva consigo el poder equivalente para hacer cosas contra usted. Una ciudadana que ha aprendido esta breve leccin, tiene muy poco que aprender. Despojar al Estado americanodel enorme poder que ha adquirido es un trabajo de tiempo completo para nuestros ciudadanos y es adems conmovedor, y si se dedican con aplicacin a esta tarea no tendrn energa disponible para combatir el comunismo, o para odiar a Hitler, o para preocuparse de Amrica del Sur o de Espaa, o para nada, sea lo que sea, excepto para lo que pasa aqu en los Estados Unidos. Albert Jay Nock (13 de octubre de 1870 - 19 de agosto de 1945) fue un influyente autor libertario de Amrica, teorista educacin, crtico social de principios y mediados del siglo 20. Murray Rothbard fue profundamente influenciado por l, y as fue toda la generacin de pensadores del mercado libre de la dcada de 1950. Los ensayos de Nock se recogen en el Discurso del Estado de la Unin.(?) Notas del Editor [i] Theobald von Bethmann-Hollweg (29 de noviembre de 1856 - al 1 de enero de 1921) fue un poltico alemn y estadista que se desempe como Canciller del Imperio alemn de 1909 a 1917. Estuvo particularmente molesto por la declaracin de guerra del Reino Unido, tras la violacin alemana de la neutralidad de Blgica, en el curso de su invasin a Francia. Al parecer pregunt al embajador britnico saliente, Goschen, cmo la Gran Bretaa podra ir a la guerra por un "mero trozo de papel" (el Tratado de Neutralidad belga de 1839). [ii] Horatio Herbert Kitchener (24 de junio de 1850 - 5 de junio de 1916) Mariscal de Campo, diplomtico y estadista britnico, nacido en Irlanda. Durante la Segunda Guerra Boer (1899-1902), la poltica de Kitchener fue destruir las granjas Boer y mover a los civiles a campos de concentracin cuyas condiciones han sido motivo de gran oprobio en Gran Bretaa y Europa.

[iii] El General Pietro Badoglio reemplaz a Benito Mussolini como Primer Ministro de Italia (Gobierno Militar Provisional), desde el 25 de julio de 1943 al 18 de junio de 1944. [iv] Sir Michael Francis O'Dwyer (abril de 1864 - 13 de marzo de 1940), fue Teniente Gobernador del Punjab de 1912 a 1919, donde supervis la masacre de Jallianwala Bagh el 13 de abril de 1919. Segn las cifras oficiales, 379 civiles desarmados fueron asesinados por las tropas Gurkha. Segn estimaciones no oficiales la cifra fue mucho mayor, quizs cerca de 2,000, con muchos ms heridos. A raz de la masacre O'Dwyer fue relevado de su cargo. [v] Edward John Eyre (5 de agosto de 1815 - 30 de noviembre de 1901) fue un explorador Ingls en tierras del continente australiano y controvertido Gobernador de Jamaica, donde reprimi despiadadamente la Rebelin de Morant Bay, y hubo muchos campesinos de raza negra asesinados. Tambin autoriz el asesinato judicial de George William Gordon, un mestizo miembro de la asamblea colonial que era sospechoso de participar en la insurreccin. Estos acontecimientos crearon una gran controversia en Gran Bretaa, lo que condujo al llamamiento a juicio y detencin de Eyre por el asesinato de Gordon. John Stuart Mill organiz el Comit de Jamaica - integrado por liberales clsicos, tales como John Bright y Herbert Spencer - para pedir su enjuiciamiento. Eyre fue acusado dos veces de asesinato, pero los cargos nunca procedieron. [vi] El General Jacob Hurd Smith (1840-1918) fue un veterano de la masacre de Wounded Knee y bien conocido entre activistas indios. Como Brigadier General a cargo de la campaa Samar en la Guerra Filipina-Americana (1899-1913), Smith fue famoso por sus rdenes de "matar a todos los que hayan alcanzado la edad de diez" y hacer de la isla "un desierto aullador." Fue apodado por los peridicos "Jake Smith, el del estruendo infernal", "El Monstruo" y "Jake el Aullador". [vii] El trmino "Negro y Bronce" se refiere a la Fuerza de Reserva del Royal Irish Constabulary, la cual fue una de las dos fuerzas paramilitares contratadas por dicha Fuerza de 1920 a 1921, para reprimir la revolucin en Irlanda, las cuales tuvieron como blanco al IRA y al Sinn Fin. [viii] El 13 de marzo de 1940 - un ao despus que Nock publicara este ensayo - Udham Singh un punjab revolucionario mat a tiros a O'Dwyer en Caxton Hall de Londres, como un acto de venganza por la masacre.

[Este ensayo apareci por primera vez en El Mercurio Americano en marzo de 1939.]
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