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¿Existe Relación Entre La Pobreza y El Terrorismo? - Autor: Frank Keskleich

El documento discute si la pobreza es la causa de la delincuencia y el terrorismo. Señala que aunque factores como la pobreza y falta de oportunidades pueden influir, no son las causas principales. Muchos terroristas y delincuentes vienen de familias de clase media o alta y son atraídos por ideología o ganancias económicas respectivamente. Justificar sus crímenes con la pobreza es una forma de culpar al Estado en lugar de responsabilizar a los criminales.
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¿Existe Relación Entre La Pobreza y El Terrorismo? - Autor: Frank Keskleich

El documento discute si la pobreza es la causa de la delincuencia y el terrorismo. Señala que aunque factores como la pobreza y falta de oportunidades pueden influir, no son las causas principales. Muchos terroristas y delincuentes vienen de familias de clase media o alta y son atraídos por ideología o ganancias económicas respectivamente. Justificar sus crímenes con la pobreza es una forma de culpar al Estado en lugar de responsabilizar a los criminales.
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Es la pobreza causa de la delincuencia y/o terrorismo?

Autor: Frank Keskleich

El caso "Gringasho"
"Gringasho" es el alias de Alexander Manuel Prez Gutirrez , un peligroso delincuente de 17 aos que ha cometido delitos desde los 13. Segn la Polica Nacional ha cometido extorsin a comerciantes y ha asesinado a por lo menos diez personas (entre ellas a una mujer embarazada). Segn difunde la prensa local, el delincuente cobraba 600 soles (aproximadamente 230 dlares) por cada asesinato realizado. El 31 de diciembre del 2012 "Gringasho" junto con otros delincuentes juveniles fugaron del Centro de Rehabilitacin para menores llamado Maranguitas. El 7 de enero del 2013 fue recapturado por la Polica .

Los delincuentes menores de edad y vacos legales


De acuerdo a cifras de la propia PNP 45 menores de edad fueron denunciados por homicidio en Lima durante el ao 2011. En Trujillo la situacin es an ms grave, resulta que el 40% de asesinatos fueron cometidos por muchachos entre 14 y 17 aos, los cuales cobraban de 1,500 a 5,000 nuevos soles (550-1900 dlares americanos). Es conocido que los bandas organizadas estn empleando en los ltimos aos a menores en sus actos delincuenciales debido a lo vacos en la ley peruana contra ellos. Estos sucesos han generado un debate nacional sobre la necesidad de establecer leyes ms duras para delincuentes juveniles (recomiendo el artculo de Fritz Du Bois sobre el tema). Asesinos menores de edad como "Gringasho" no pueden ir a una crcel normal, y al contrario se van a un "Centro de Rehabilitacin de Menores" con medidas de seguridad bastante bajas. Asimismo, debido al Cdigo de los nios y adolescentes los medios de prensa estn prohibidos de divulgar su nombre completo y fotos de su rostro al pblico. Lo cual no permite prevenir correctamente a la poblacin sobre estos avezados delincuentes. Sobre ese tema, hace poco la revista Caretas y el Diario El Comercio publicaron fotos de "Gringasho" en sus ediciones impresas, rpidamente se generaron reacciones en defensa del delincuente como la del abogado Ronald Gamarra (trabajador de una ONG de DD.HH.), quien expres su "indignacin" por este hecho en su twitter.

El abogado Ronald Gamarra considera lamentable que se difunda el rostro del asesino "Gringasho"

Victimizacin de la delincuencia juvenil


Existe cierto sector de la poblacin, que en los ltimos das se ha dedicado a justificar y hasta victimizar a los delincuentes, dando a entender que si se ellos cometen delitos es debido a "falta de oportunidades" o por haber nacido en un ambiente no adecuado. As por ejemplo, tenemos al periodista Alvarez Rodrich, quien en su columna en La Repblica dice que "hay bolsones amplios de pobreza y desintegracin familiar que explican casos lamentables como el de este sicario juvenil." . Despus, la actual alcaldesa de Lima, Susana Villarn manifest que: "Gringasho es todo lo que significa una persona que no ha tenido oportunidades en la vida desde muy nio para crecer en valores." En un pas con delincuencia en crecimiento con tantos robos, asaltos y violencia contra la poblacin, resulta curioso que algunos en vez de defender a las vctimas defiendan justamente a los victimarios, justificando de alguna manera sus delitos con el discurso de "la falta de oportunidades".

Justificacin marxista al terrorismo

Acuerdos del tercer congreso nacional de Vanguardia Revolucionaria. En la foto el actual congresista Javier Diez Canseco. Ese mismo discurso recuerda la visin marxista que diversos "intelectuales" utilizaban en los 70s y 80s para justificar el terrorismo o la "lucha armada" contra el "Estado burgus" , decan que el Estado a travs del sistema capitalista impona una "violencia estructural" contra la poblacin, por lo tanto esta tena el legtimo derecho de responder con "violencia". Podemos citar por ejemplo, los acuerdos y resoluciones del "Tercer Congreso Anual de Vanguardia Revolucionaria" del ao 1983, en el que conocidos izquierdistas como Javier Diez Canseco afirmaban en sus conclusiones: la estrategia revolucionaria en nuestro pas demanda la acumulacin de fuerzas en el terreno militar. La violencia revolucionaria es la respuesta a la violencia reaccionaria y por ello la organizacin militar es el instrumento esencial para la toma del poder (p. 59). O sea, el Estado tena la culpa de sus acciones terroristas, o de una manera ms ambigua: la pobreza, la desigualdad, el racismo, la discriminacin y/o la falta de oportunidades generaron condiciones

para la violencia terrorista. Solo basta leer algunas conclusiones del Informe Final de la Comisin de la Verdad y Reconciliacin (CVR ) para ver esas sesgadas ideas (tengamos en cuenta que su definicin "vctima de la violencia" no especifica si se refiere a los muertos terroristas, militares, policas o civiles): "4. La CVR ha constatado que existi una notoria relacin entre situacin de pobreza y exclusin social, y probabilidad de ser vctima de la violencia." "6. La CVR ha podido apreciar que, conjuntamente con las brechas socioeconmicas, el proceso de violencia puso de manifiesto la gravedad de las desigualdades de ndole tnico-cultural que an prevalecen en el pas." "32. La CVR expresa su pesar por los miles de jvenes que resultaron seducidos por una "propuesta que constataba los profundos problemas del pas y proclamaba que la rebe-lin se justifica. Muchos de ellos, con voluntad de transformar esa realidad injusta, no advirtieron que el tipo de rebelin que planteaba el PCP-SL implicaba el ejercicio del terror y la implantacin de un rgimen totalitario"

La pobreza no es causa del terrorismo

El artista Fernando de Szyszlo insina que la pobreza es causa del terrorismo en una noticia de febrero del 2011.

Es cierto que estos factores de alguna manera influyen en el desarrollo de la delincuencia y el terrorismo, pero de ninguna manera son los factores principales. Basta conocer a quienes integraron los Comits Centrales de los grupos terroristas MRTA y Sendero Luminoso para darnos cuenta que muchos de ellos provenan de familias de clase media/alta . Nos vienen a la mente algunos nombres como Abimael Guzmn, Antonio Daz Martnez, Osmn Mrote Barrionuevo, Edith Lagos, Laura Zambrano, Julio Csar Mezzich, Maritza Garrido Lecca, etc. De igual manera, el Dr. Pedro S. Gibaja Vargas - Prada en su libro expresa que: "es falsa la imagen que asocia simplistamente el desarrollo de S.L. con los departamentos ms pobres del pas. Esto se puede ver claramente si comparamos la frecuencia de atentados por departamentos con el lugar que stos ocupan de mayor a menos pobreza relativa (segn el "Mapa de la pobreza del Per" elaborado por el Banco Central de Reserva). As, Lima concentra la mayora relativa de atentados (26.05%), pero ocupa el lugar No.22 en el Mapa de la Pobreza referido (es decir, es uno de los departamentos menos pobres sobre el total de 24). Del mismo modo, Junn concentra el 7.32% de los atentados terroristas, ocupando el tercer lugar despus Lima y Ayacucho; empero, ocupa el lugar No. 16 en el Mapa de la Pobreza (es decir, no est entre los departamentos relativamente ms pobres). Algo similar ocurre con La Libertad (ocupa el quinto lugar en cuanto el porcentaje de atentados, con el 4.82%, pero el No. 15 en el Mapa de la Pobreza) y con Pasco (ocupa el sexto lugar en porcentaje de atentados, con 4.62%, pero el puesto No. 17 en la escala de mayor a menor pobreza relativa). La otra cara de la moneda lo constituyen departamentos relativamente ms pobres pero con relativamente menos atentados terroristas: Apurmac es el departamento ms pobre del pas (No. 1 en el Mapa de la pobreza) pero solo concentra el 3.19% de los atentados (No. 8 en frecuencia de atentados). Cajamarca es el tercer departamento ms pobre del pas, pero concentra solo el 2 .05% de los atentados (No. 14 de mayor a menor frecuencia de atentados a nivel nacional). Amazonas es el quinto departamento ms pobre del pas pero concentra un porcentaje nfimo de atentados (solo el 0.11%, slo 13 atentados en esos ocho aos), ocupando el penltimo lugar (No. 23) en cuanto a frecuencia de atentados por departamentos (de mayor a menor). Tumbes tuvo muy pocos atentados (15 atentados, el 0.12%, el lugar No. 22 de mayor a menor frecuencia), pero es comparativamente pobre (No. 11 en la escala de departamentos ms o menos pobres). Hay varios otros casos que muestran la referida falta de consistencia entre pobreza relativa y proporcin de atentados terroristas, por departamentos." [1] Esta realidad no es solo peruana, el investigador Agustn Laje en su libro "Los Mitos Setentistas" dice acerca de los terroristas argentinos: "segn puntillosos estudios estadsticos, el origen socio-econmico de los terroristas estaba dado de la siguiente manera: el "74% posea estudios

universitarios y el resto, estudios secundarios como mnimo. Nivel: clase media y superior". En cuanto a los combatientes, el "78% tena estudios universitarios y con distintos grados de avance en la carrera, 15% educacin secundaria, 7% educacin primaria. Nivel predominante: clase media". [2] Adems si la pobreza fuera causa del terrorismo y/o delincuencia no tendra lgica que existieran estos problemas en los pases ms desarrollados. Sin embargo, ha habido documentados casos de terrorismo, y en mayor medida de delincuencia organizada en pases como Francia, Alemania, Inglaterra, Italia, Espaa, Canada e incluso en Estados Unidos.

Conclusin
En conclusin, las personas que entran a organizaciones terroristas, en su mayora lo hacen por fanatismo ideolgico. En cambio, las personas que entran al mundo de la delincuencia lo hacen por mviles econmicos (ganar dinero fcil). El insinuar que estn ah por la pobreza, desigualdad, falta de oportunidades, discriminacin, exclusin social u otras causas es una manera ambigua de culpar al Estado justificando a los delincuentes. Es cierto que de alguna manera estos factores podran influir y que el Estado tiene el deber de brindar ms oportunidades a los sectores ms humildes de toda la sociedad, sin embargo de ninguna manera son los factores ms importantes que expliquen la violencia terrorista o delincuencial en la sociedad. El deber supremo del Estado es defender los Derechos Humanos de sus ciudadanos. Estos son el derecho a la vida, libertad y propiedad de las personas. Sin embargo, muchos tergiversan ese concepto de derechos humanos y manipulan la ley para al final beneficiar los victimarios y perjudicar a las vctimas. Estemos alertas ante estas personas que pretenden justificar a los agresores de la sociedad.

Bibliografa
[1] Dr. Pedro S. Gibaja Vargas-Prada. Violencia terrorista y alternativas de pacificacin en el Per actual. Lima. 1990. Pginas 15 - 17. [2] Agustn Laje Arrigoni. Los mitos setentistas. Mentiras fundamentales de la dcada del 70 . Grupo Unin S.R.L. Buenos Aires. 2012. Pgina 75.

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