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Impresionismo y Aire Libre en El Museo Thyssen-Bornemisza

El documento describe la evolución de la pintura al aire libre desde finales del siglo XVIII hasta principios del siglo XX. Los paisajistas neoclásicos en Roma fueron los primeros en pintar estudios al óleo del natural para representar la naturaleza de manera más realista. A lo largo del siglo XIX, la práctica de pintar al aire libre se hizo más común con artistas como los de la Escuela de Barbizon. Finalmente, los impresionistas pintaron siempre al aire libre para capturar la luz y lo ef

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Impresionismo y Aire Libre en El Museo Thyssen-Bornemisza

El documento describe la evolución de la pintura al aire libre desde finales del siglo XVIII hasta principios del siglo XX. Los paisajistas neoclásicos en Roma fueron los primeros en pintar estudios al óleo del natural para representar la naturaleza de manera más realista. A lo largo del siglo XIX, la práctica de pintar al aire libre se hizo más común con artistas como los de la Escuela de Barbizon. Finalmente, los impresionistas pintaron siempre al aire libre para capturar la luz y lo ef

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IMPRESIONISMO Y AIRE LIBRE

EN EL MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA

El tema de la exposicin que nos presenta el Museo Thyssen Bornemisza es el origen y el desarrollo de la pintura al leo al aire libre, verdadero motor de la renovacin artstica del siglo XIX y que eclosiona en el movimiento impresionista.

Fueron los paisajistas residentes en Roma durante el neoclasicismo, a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, los que empezaron a realizar estudios al leo del natural con la finalidad de profundizar en la representacin realista de la naturaleza y, de paso, confeccionar repertorios de motivos para utilizar en sus composiciones elaboradas en el taller. Desde entonces, la pintura al aire libre constituy una prctica firmemente asentada en la tradicin acadmica.
A lo largo del siglo XIX, la evolucin de la pintura al aire libre estuvo dominada por la llamada a salir del estudio e ir en busca de la naturaleza. La prctica de la pintura al leo al aire libre fue impulsada por diversas motivaciones, desde la exigencia de observar los fenmenos naturales con una precisin cientfica hasta la necesidad de vivir en medio de la naturaleza, buscando una comunicacin espiritual con ella.

Con el paso del tiempo y ya a mediados del siglo XIX, la fractura existente entre pintura al natural y pintura en el estudio se fue desdibujando. As ocurre ya en artistas del realismo como Corot, Courbet o Constable, quienes realizaron trasvases de ambas tcnicas, y , especialmente, con los paisajistas de la Escuela de Barbizon, como Daubigny Theodore Rousseau, que expusieron en los Salones de Pars sus cuadros realizados integramente en plena naturaleza.

Pero fueron los impresionistas los que pintaron siempre al aire libre, desde el principio hasta los ltimos toques en el lienzo, tratando de atrapar lo efmero y momentneo de la luz. En cualquier caso, ni siquiera un artista como Monet, que afirmaba que su taller estaba en la naturaleza, se pudo substraer de retocar sus obras en el taller, una prctica que se hizo cada vez ms comn hacia el final de su vida. La exposicin nos presenta un total de 116 obras con representacin de diferentes escuelas.: la inglesa con Constable y Turner; la alemana con Carus o Hodler; la espaola con Carlos de Haes y Sorolla; la norteamericana con Asher B Durand; pero especialmente la escuela francesa, destacando los paisajes de Valenncienes, Corot, Rousseau, Daubigny, Courbet, Boudin, Monet, Renoir, Cezanne y Van Gogh.

La presentacin de la exposicin sigue un recorrido temtico: A lo largo de las salas veremos los paisajes de ruinas, tejados y azoteas, rocas, montaas, rboles y plantas, el agua en sus formas de cascadas, arroyos y ros, lagos, cielos y nubes y el mar. Esta presentacin esboza una verdadera iconografa del paisaje y nos ofrece interesantes dilogos entre los artistas: Turner y Constable, Corot y Courbet, Monet y Van Gogh, o Renoir y Sorolla.

La evolucin estilstica es la misma en todas las secciones: Del paisaje del neoclasicismo acadmico de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX pasamos al paisaje romntico que prima las evocaciones emotivas y la exaltacin pantesta por la naturaleza, y de ah al paisaje del realismo de mitad del siglo XIX, a veces con una tendencia cientfica muy marcada. El momento de mayor realismo es el que marca el impresionismo desde Monet a Van Gogh y Cezanne, para acabar, ya en los comienzos del siglo XX, con las estilizaciones del simbolismo y las subjetividades decorativas del expresionismo.

RUINAS

Msica: Fritz Kreisler, Liebeslied, interpretado al violn por Joshua Bell

Pierre-Henri de Valenciennes. Villa Farnesio , ruinas romanas, 1782-84

Francois-Marius Granet. El Coliseo, pilares en ruinas. 1802-19

. Las ruinas necesarias en un tema deben pintarse con la misma veracidad que un retrato.
Pierre-Henri de Valenciennes, 1800.

Christoffer Wilhelm Eckersberg. El Coliseo, interior, 1813-16.

Johann Martin von Rohden.: Acueducto cerca de Roma, 1796

Corot.: Acueducto, 1826-28

Corot: el puente de Narni, 1827

Daubigny: Ruinas del chateau Gaillard, 1877

TEJADOS Y AZOTEAS

Os felicito en primer lugar por haberos decido a pintar del natural, pues es el nico medio de avanzar y de hacer algn progreso en un arte tan difcil y que exige tantos y bien estudios; ya que vuestro mdico os ha prescrito un rgimen para vuestra salud, es absolutamente necesario que lo sigis estrictamente, pero eso no os impide pintar del natural incluso despus de caer la lluvia, pues algo veris por la ventana, no importa lo que sea. Aunque no se trate nada mas que de un muro, podis estudiarlo; recordad que en Roma yo hice estudios de viejas chimeneas que, una vez pintadas, resultaban de mucho inters por sus matices de color
Pierre-Henri de Valenciennes. Carta a Anna Leclerc, 1808.

Pierre-Henri de Valenciennes: Loggia en Roma, tejado en sombra, 1782-84

Pierre-Henri de Valenciennes: Loggia en Roma, tejado al sol, 1782-84

Thomas Jones.: Edificios en Npoles con la fachada nororiental del Castel Nuovo, 1782

Francois-Marius Granet.: La torre de Paulo III y los tejados de Roma, 1802-19

Corot.: Orleans vista desde una ventana hacia la torre de Sainte-Paterne, h 1830

ROCAS

Friedrich Nerly.: Tocn cerca de Olevano, h 1829-30

Corot: bosque rocoso cerca de Civit Castellana, 1826-27

Corot: campesina en el bosque de Fontainebleau.

Jules Cogniet: pintores al aire libre en el bosque de Fontainebleau, 1825

Theodore Rousseau: estudio de rocas y rboles, 1829

Theodore Caruelle dAligny: Bosque de Fontainebleau, h 1845

Courbet: La Roche Pourrie, 1864

James McDougal Hart: Verano en los Castskills, h 1865

El objetivo del aprendiz de paisajista debera ser retratar estos objetos [rboles y rocas] tan minuciosamente como le fuese posible, porque aunque puede que sea imposible producir una imitacin absoluta de ellos, su esfuerzo le llevar a un mejor conocimiento de las ms sutiles verdades y caractersticas de la naturaleza. Asher B Durand, 1855

Asher B Durand: estudio de la naturaleza, Bronxville, Nueva York, 1856

Cezanne: Peascos en el bosque, h 1893

Cezanne: rocas y ramas en Bibmus, h 1895-1904

MONTAAS

Jean-Charles-Joseph Rmond: Barranco con lengua de lava dirigindose al mar, h 1821-25

Achille-Etna Michallon: Erupcin del Vesubio, noche, 1819

Johann Wilhelm Schirmer: Paisaje de Civitella, 1839

Corot: Vista de Olevano, 1827

Carl Gustav Carus: Rocas, 1821

Ferdinad Georg Waldmller: El Schnberg visto desde Hoisernradalpe, 1833

Theodore Rousseau: El valle de Saint-Vicent, 1830

Ferdinad Holder: el Nielsen visto desde Heustrich, 1910

Parece como si al elevarnos por encima del nivel de los hombres se abandonasen todos los sentimientos bajos y terrestres, y que a medida que nos acercamos a las regiones etreas, el alma contrajese algo de su inalterable pureza.

Jean Jacques Rousseau, Julia o la nueva Eloisa, 1782

Ferdinad Holder: Les dents du Midi al alba, 1916

Sorolla: Tormenta sobre Pealara, Segovia, 1906

RBOLES Y PLANTAS

Corot: Bosque de Fontainebleau, detalle del tronco de un rbol, 1822

Asher B Durand: Estudio de la naturaleza, abedul, h 1860

Asher B Durand: paisaje, h 1855

Yo oa tambin la voz de los rboles,. Las sorpresas de sus movimientos, la variedad de sus formas y hasta la singularidad con que se ven atrados por la luz me revel de repente el lenguaje de los bosques.

Thodore Rousseau. En Alfred Sensier: Souvenirs sur Thodore Rousseau. Pars, 1872

Theodore Rousseau: Despus de la lluvia, h 1850

Theodore Rousseau: los grandes robles del viejo Bas Brau, 1864

Seurat: el bosque de Pontaubert, 1881

Daubigny: el viedo, 1860-63

Sorolla: estudio de vias, Jerez, 1914

Sisley: Avenida de castaos en la CelleSaint Cloud, 1867

Monet: el roble Bodmer, bosque de Fontainebleau, 1865

Monet: Vista de Bennecourt, 1887

Monet: lamos a orillas del ro Epte, atardecer, 1891

S, yo quiero saber. Saber para sentir mejor, sentir para saber mejor. Quiero ser por tanto un autntico clsico, volver a ser clsico mediante la naturaleza, mediante la sensacin. Antes tena unas ideas confusas. La vida!. Era la nica palabra que sala de mi boca. Quera quemar el Louvre, pobre idiota!. Hay que ir al Louvre por la naturaleza, y regresar a la naturaleza por el Louvre.. Paul Cezanne.

Cezanne: Granja en Normanda, h 1885-86

Van Gogh: campos de trigo y amapolas, 1888

Van Gogh: el hospital de Saint-Rmy, 1889

Derain: El viejo rbol, 1904

CASCADAS, LAGOS, ARROYOS Y ROS

Johann Martin von Rohden: las cascadas de Tvoli, 1808-15

Corot: La cascada de Marmore en Terni, h 1826

Corot: Le Quai des Pquis, Ginebra, h 1842

Courbet: el chateau de Chillon, 1874

Turner: Sauces junto a un riachuelo, 1805

El sonido del agua escapando de las presas del molino, los sauces, las viejas orillas podridas, los postes mohosos, las construcciones de ladrillo. Amo todas esas cosas. Mientras pinte no dejar nunca de pintar esos lugares. John Constable, carta a John Fisher, 1821

Constable: la esclusa de Flatford, sendero junto al ro, h 1810-12

Courbet: el nacimiento del ro Loue, 1864

Courbet: el arroyo de Breme, 1866

Ferdinad Hodler: Bosque con arroyo de montaa, 1902

Mi taller!. Pero yo no he tenido nunca taller, y no comprendo que alguien se encierre en una habitacin.. Claude Monet, 1880

Monet: el deshielo en Vetheuil, 1880

CIELOS Y NUBES

Pierre-Henri de Valenciennes: estudio de cielo cargado de nubes, Roma, 1782-84

Francois-Marius Granet: Monte Mario, Roma, 1810-20

Constable: estudios de nubes, 1822

Constable: estudio de nubes en el horizonte, 1821

Constable: vista desde la biblioteca de la casa del archidicono Fisher, Salisbury, 1829

Adolph Menzel: estudio de nubes, 1851

Carl Blenchen: Tormenta en la campia romana, 1829

Constable: tormenta de lluvia sobre el mar, h 1824-28

Courbet: la tromba de agua, 1866

Georges Michel: paisaje con molino.

Anton Mauve: cruzando el brezal, h 1885-88

Van Gogh: Molino de agua en Gennep, 1884

Eugene Boudin: estudio de cielo sobre la drsena del puerto de El Havre, h 1890-95

Van Gogh: paisaje al atardecer, 1885

Van Gogh: Los descargadores de Arls, 1888

Monet: Lluvia en Belle-Ile-en-Mer, 1886

El cielo. No solo contribuye a conferir profundidad mediante sus planos (porque el cielo tiene distintos planos, como el suelo), sino que da tambin movimiento con su forma, con su disposicin con relacin al efecto o a la composicin del cuadro. Alfred Sisley, declaraciones al crtico Alfred Tavernier. 1907

Sisley: la inundacin en Port-Marly, 1876

Van Gogh: Paisaje bajo un cielo agitado, 1889

Emil Nolde: Nubes de verano, 1913

EL MAR

Johan Christian Dahl: Olas y rompientes en la baha de Npoles, 1821

Johan Wilhelm Schirmer: Olas en la costa de Normanda con barcos lejanos, 1836

Constable: estudio de marina, la playa de Brighton mirando hacia el oeste, h 1824-28

Courbet: Eternidad, h 1865-69

Courbet: la ola, h 1869

Courbet: la tromba de agua, Etretat, h 1870

Monet: Marea baja en Varengeville, 1882

Monet: la cabaa en Trouville, marea baja, 1881

Monet: Acantilado y Porte dAval con mal tiempo, 1883

Yo estaba en pleno ardor del trabajo bajo el acantilado, aunque al abrigo del viento, en el mismo lugar donde estuvo usted conmigo; convencido de que la marea estaba bajando, no me asustaban las olas que venan a morir a algunos pasos de m. En fin, todo absorto, no vi venir una enorme ola que me arroj contra el acantilado y ca en la espuma, con todo mis materiales! De pronto me vi perdido, pues el agua me arrastraba, pero al fin pude salir a cuatro patas, pero en qu estado, Dios mo!, con las botas, las medias de lana y el abrigo empapados: la paleta que tena en la mano se me haba venido a la cara y tena la barba cubierta de azul, de amarillo, etc.
Monet: Mar agitado, Etretat, 1883 Claude Monet: Carta a Alice Hosched. [27 de noviembre de 1885]

Eugene Boudin: Etretat. El acantilado de Aval, 1890

Renoir: Marea baja, Yport, 1883

Sorolla: Mar y rocas en San Esteban, Asturias, 1903

Monet: Las pirmides de Port-Cotn, 1886

NO OS LO PODEIS PERDER!!!

Pilar M E. Marzo de 2013

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