El otro social: Malestar en la cultura, nombre de lo
irreductible
Irene Greiser
Delito y trasgresin
Para analizar los sntomas sociales tomaremos la pregunta planteada por
Freud en El malestar de la cultura, ac se plantea la relacin existente entre
neurosis y Otro social. La cultura en Freud est pensada como lazo y
tratndose de los sntomas sociales. Hay que hacer una lectura de la poca en
la cual la subjetividad se inscribe como respuesta, es decir, nos queda pensar
si lo planteado por Freud en aquel texto sigue estando vigente para los
sntomas actuales.
Para el psicoanlisis la cultura es el lazo del sujeto al Otro, y el problema se
plantea a nivel de las relaciones entre el sujeto y el Otro. El malestar de la
cultura atraviesa toda poca y lugar. Para Freud Eros es la fuerza que une y
hace lazos mientras que la Pulsin de muerte es quien los destruye. Entonces
el malestar de la cultura tiene por irreductible la pulsin de muerte, esta
pulsin traza una tica que excluye todo intento de idealismo progresista a nivel
social. Educar a la pulsin es un imposible.
La pulsin es asocial pro el inconsciente no. El inconsciente es poltico porque
es un discurso desde el lugar del Otro, este propone identificaciones que
dominan al sujeto. El inconsciente si vara en cada poca, El inconsciente es
ese Otro poltico, implica el lazo del sujeto a ese Otro que es el discurso del
amo del inconsciente. El inconsciente es social porque se encarna en el Otro
social que si vara. Cabe recordar que Freud ubic como irreductible a la
pulsin, cada poca aloja el goce de manera diferente. La pulsin tiene un
horizonte asocial dado que la pulsin busca una satisfaccin egosta del sujeto,
y que es diferente al horizonte social del inconsciente.
En Ttem y tab (1912), este horizonte de muerte Freud lo ubica en el corazn
genealgico de la cultura. El acto parricida es situado como fundante de la ley
por el cual el sujeto se inserta en lo social. No se trata solo de matar al padre
sino de fundar un pacto para la distribucin del goce y garantizar que nadie
ocupar el lugar del padre muerto. De esta forma, el crimen pasa a ser un acto
funcional de un sujeto culpable, este acto liga al sujeto de forma simblica a
una deuda y lo ubica como culpable y deudor. Para Freud (a diferencia de la
visin de la poca cristiana) el acto fundacional no va en la va del amor al
padre, sino que se funda en su muerte, y el amor surge de ese lazo que liga al
sujeto al padre muerto.
El primer Otro del sujeto es la familia, tanto Freud como Lacan ubican a la
familia ms all de su funcin biolgica. La familia tiene una funcin de
trasmisin y es el espacio donde el sujeto hace la experiencia del inconsciente,
all interpreta el deseo del Otro encarnado en las figuras parentales.
Los analizantes hablan de su familia porque son figuras del otro: del padre
degradado, del padre idealizado, del padre carente o del padre tirano; hablan
del padre del mismo modo que se habla del sin toma. Lacan desde 1938 habl
de la declinacin del imago paterna. Afirma que la familia no queda reducida a
su funcin biolgica sino que tiene un papel de transmisin de un resto. En el
mismo ao Lacan sita al padre como aquel que debe encarnar la autoridad.
En el discurso a actual, a diferencia de la poca Freudiana, ya no se promueve
la renuncia, sino que a la inversa, se promueve nos solo un empuje a gozar
sino que este se diga y se muestre. Este empuje al goce no tiene los lmites de
otras pocas.
Lacan llam discurso capitalista al discurso que plantea un sujeto insatisfecho y
dividido, pero no por el inconsciente, sino por el mercado de consumo. Miller
propone para la actualidad al discurso hipermoderno, al discurso en que el
Ideal no gobierna al sujeto sino que lo que lo demanda es el objeto de
consumo, donde el sujeto est dividido no por alcanzar el Ideal, sino por no
alcanzar el goce. Al sujeto insatisfecho descubierto por el psicoanlisis se le
ofrece una serie de objetos para su satisfaccin, que anulen su divisin
subjetiva, a estos objetos Lacan los llam gadgets.
EL discurso capitalista produce en serie objetos gadgets, que cumplen la
funcin de taponar la castracin, y as el amo moderno deja de estar encarnado
en el padre, l ha triunfado sobre la autoridad del padre, es ms amo el
mercado que el padre. Un nuevo discurso impuesto al sujeto por va de medios
de comunicacin masivos os dice bajo regulacin como debemos vivir, siendo
los manuales de la vida. Esto ltimo produce un nuevo tipo de subjetividad y se
sntomas, los lazos ya no son hacia un padre que traza un estilo de vida acorde
a sus ideales, sino que ese padre es sustituido por un manual, y una mujer que
puede ser sustituida ms satisfactoriamente por la droga.
El discurso capitalista ha incidido en la subjetividad, promoviendo un tipo de
satisfaccin que no pasa por el Otro y donde el sujeto queda en un goce
autista, lo que genera cada vez ms sntomas sociales.
Los psicoanalistas definen al sntoma como singular, es de un sujeto. Lacan
defini el sntoma como el particular modo que tiene el sujeto de gozar de su
inconsciente, peor cuando ese inconsciente no pasa por el Otro del
inconsciente, cuando se rompe ese lazo entre el sujeto y el Otro, tenemos el
sntoma social, es decir, cuando no hay lazo social, cuando se anula ese lazo
que desde el discurso analtico es el lazo de un sujeto con el Otro de
inconsciente.
El discurso contemporneo homogeniza el mismo goce y con ello ha anulado la
funcin de excepcin que encarna el padre. El semblante del padre queda
homogenizado con la posicin de los hijos, estos pueden recurrir al juez y a
falta de quedar anillada la dimensin de la causa, se piden y buscan
responsables por todas partes. Lacan denomin esta poca como la era del
nio generalizado, donde ya nadie se hace responsable de su goce.
El nio generalizado es una expresin que Lacan utiliz para calificar la
posicin de irresponsabilidad del sujeto contemporneo. Todos somos nios,
solo se sale de ser un nio cuando un sujeto se hace responsable de su acto.