República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria
Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos
Área de Ciencias Políticas y Jurídicas
Programa Municipalizado de Formación de Derecho
San Juan de los Morros Edo Guárico
Unidad Curricular: Clínicas Jurídicas IV
PRUEBAS
Facilitador: Integrantes:
Beatriz Rojas Cannata Giuliana C.I. 19.942.307
Ferrer Mariangel C.I. 20876682
Parra Karla C.I. 20.837.497
Sedano Gracimar C.I. 21.057.327
Zapata Darjhos C.I. 20.588.166
Año: 4 to Sección: T4
San Juan de los Morros, Julio del 2014
Introducción
Las pruebas Constituyen una garantía enmarcada dentro del debido proceso y
más aún un principio probatorio. Es el derecho que tienen las partes a presentar los
medios o instrumentos en las formas autorizadas por la ley que contengan los
elementos de convicción para que, el juez de la certeza de los hechos alegados y
pronunciarse en sentencia.
La aportación de los medios de prueba en su oportunidad legal prevista o fijada
por el operador legislativo, lo que se traduce, en que las pruebas judiciales deben ser
llevadas al proceso en la oportunidad procesal que haya prefijado el legislador para tal
fin.
Esto está establecido en el artículo 49 de la Constitución de la Republica
Bolivariana de Venezuela que consagra el debido proceso.
Para conocer más sobre las pruebas, que construyen una herramienta
probatoria y además conocer los lapsos para aportar al proceso los diferentes medios
de pruebas, los invitamos a leer el presente trabajo.
LA PRUEBA EN GENERAL.
Contenido: Noción de Prueba. Definiciones.
Desarrollo:
Noción de Prueba: Existe diversidad de nociones de la palabra prueba, se usa:
En el sentido de medio de prueba: Para designar los distintos elementos de
juicio, producidos por las partes o diligenciados por el Juez, a fin de establecer la
existencia de ciertos hechos en el proceso.
También se usa como la acción de probar.
Se entiende finalmente por prueba la situación que se produce en la mente y
en el espíritu del juez, es decir, la convicción o certeza acerca de la existencia de los
hechos legados y se dice que se probaron los alegatos o actuaciones.
Definiciones. Para definir la palabra prueba debemos atender diversas
concepciones, bien en cuanto a su alcance, en cuanto a sus resultados, en cuanto a su
finalidad o con relación a su valoración.
Desde el punto de vista subjetivo: probar significa el derecho que se tiene de
demostrar y se crea en la certeza de un hecho.
Desde el punto de vista objetivo: la prueba es todo lo que sirve para darnos
certeza de la verdad de una proposición o, también se puede decir que son los medios
que emplean las partes para demostrar el hecho discutido.
Posición intermedia que combina los dos aspectos anteriores: son el conjunto
de motivos o razones que nos suministran el conocimiento de los hechos, para los fines
del proceso, que de los medios aportados se deducen.
Hay autores que refieren el concepto de prueba a la actividad definiéndolo de
la siguiente manera: es la actividad de comprobación de los sujetos procesales o de
terceros y el procedimiento en que se desarrolla la prueba.
De acuerdo a Bello lozano, la prueba es la razón o argumento mediante el cual
se pretende demostrar y hacer patente la verdad o falsedad de un hecho.
La prueba contiene los siguientes elementos, manifestados de la siguiente
manera:
Los medios o instrumentos que se utilizan para llevar los hechos al
conocimiento del juez, el cual sería el aspecto formal.
Las razones o motivos que fundamentan la proposición de la existencia o de la
verdad de los hechos, que es el aspecto esencial o sustancial.
El convencimiento o credibilidad que a través de ellos se produce en la mente
del juez acerca de los hechos, el cual es el aspecto subjetivo.
En función de estos tres elementos podemos definir la prueba de la siguiente
manera:
Es el derecho que tienen las partes a presentar los medios o instrumentos en
las formas autorizadas por la ley que contengan los elementos de convicción para que,
el Juez pueda dirimir la controversia planteada en el proceso.
Medio de prueba.
Los medios de prueba deben cumplir los presupuestos externos y los
presupuestos internos que se detallan a continuación:
• Presupuestos Externos: se refiere a la posibilidad que debe tener el medio de
ser propuesto de un determinado juicio, hecho que determina su recepción en ese
proceso en concreto, que relaciona al medio con determinadas circunstancias
características de la causa que se ventila, pero que no pertenecen al medio como tal,
entre estos requisitos encontramos los requisitos de admisibilidad.
• Presupuestos Internos: son los que deben tener el medio de prueba como tal,
que les permite funcionar independientemente de una causa en concreto,
presupuestos que se encuentran dentro del medio. El ordenamiento jurídico
individualiza todos los medios con indicación de su funcionamiento.
Los medios de prueba de acuerdo a las diferentes leyes de la República son los
siguientes:
• Código Civil: Instrumentos públicos, Instrumentos Privados, testigos,
presunciones, confesión, juramento decisorio, experticia, Inspección ocular.
• Código de Procedimiento Civil: Confesión Judicial, Juramento decisorio,
prueba escrita (instrumento público- instrumento Privado, tacha de instrumentos,
reconocimiento de Instrumentos privados), exhibición de documentos, experticia,
Inspección judicial, testigos, reproducciones, copias y experimentos.
Oportunidad procesal para aportar los diferentes medios de pruebas.
Proceso Civil. Nuestro sistema procesal, como lo expresa el artículo 396 del
Código de Procedimiento Civil, las partes deben aportar o promover en el proceso,
todas las pruebas de las que quieran valerse, salvo los casos excepcionales que la ley
señala, pudiendo sin embargo las partes, de común acuerdo, en cualquier estado y
grado de la causa, hacer evacuar cualquier clase de pruebas en la que tengan interés.
Así, todos los medios de pruebas que quieran hacer valer las partes en el
proceso, deben ser promovidos en el lapso de quince días de despacho siguientes al
vencimiento del lapso de emplazamiento (lapso de promoción de pruebas) como lo
son los instrumentos privados no fundamentales, la inspección judicial, la experticia,
las presunciones e indicios, la mecánica de exhibición de instrumentos, la prueba
testimonial, la prueba de informes y las pruebas libres; pero si bien todos los medios
de prueba deben aportarse en el lapso de promoción de pruebas, este principio se
flexibiliza, con algunos medios de pruebas, como lo son las posiciones juradas, el
juramento, los instrumentos públicos no fundamentales y el juramento decisorio,
medios éstos que pueden ser promovidos y evacuados en oportunidades procesales
diferentes al lapso probatorio.
De esta manera, la prueba de posiciones juradas o confesión provocada, puede
ser promovida junto al libelo de la demanda, en el lapso de promoción de pruebas y en
segunda instancia, tal como lo expresan los artículos 405 y 520 del Código de
Procedimiento Civil. La prueba instrumental pública no fundamental, puede producirse
hasta los informes de primera instancia o en segunda instancia, tal como lo disponen
los artículos 435 y 520 ejusdem; y el juramento decisorio, el cual puede proponerse en
cualquier estado y grado de la causa, tal como norman los artículos 420 y 520 ibidem;
igualmente, la prueba de confesión judicial voluntaria, bien sea pura y simple,
calificada o cualificada y compleja, puede producirse en cualquier momento procesal,
al igual que la prueba indiciaria como consecuencia de la conducta procesal que
desplieguen las partes en el proceso.
En lo que se refiere a las pruebas instrumentales públicas o privadas
fundamentales, conforme a lo previsto en el artículo 340.6 y 434 del Código de
Procedimiento Civil, deben producirse junto al libelo de la demanda, salvo los casos
excepcionales a que se refiere la última de las normas.
Pero otras pruebas que pueden realizarse fuera del lapso probatorio, son las
pruebas anticipadas hechas antes de iniciarse el proceso para dejar constancia de
algún hecho y que por la acción del tiempo o de las circunstancias pudieren
desaparecer, las cuales luego vendrán a la litis, como lo son los casos de los
justificativos de perpetua memoria o justificativos de testigos, las inspecciones
extrajudiciales o las pruebas que se realicen a través del procedimiento de retardo
perjudicial.
También las pruebas que se traigan al proceso a través de la actividad
probatoria oficiosa del juez -artículos 401 y 514 del Código de Procedimiento Civil-
escapan de la preclusión del lapso probatorio, así como las pruebas de experticia,
inspección judicial, reproducción y reconstrucción, que también pueden ser acordadas
oficiosamente fuera de las oportunidades procesales reguladas en la Ley.
Así el artículo 396 del Código de Procedimiento Civil, expresa lo siguiente:
“Dentro de los primeros quince días del lapso probatorio deberán las partes
promover todas las pruebas de que quieran valerse, salvo disposiciones especiales de
la Ley. Pueden sin embargo las partes, de común acuerdo, en cualquier estado y grado
de la causa, hacer evacuar cualquier clase de prueba en que tengan interés”.
De la norma antes transcrita -como se señalara- puede apreciarse claramente
que en materia de procedimiento ordinario, las partes deberán promover o elevar al
conocimiento del órgano jurisdiccional, dentro del lapso de promoción de pruebas,
esto es, dentro del lapso de quince días de despacho siguientes al vencimiento del
lapso de comparecencia, haya habido o no contestación a la demanda, todos los
medios probatorios que quieran hacer valer para demostrar sus extremos de hecho,
bien de carácter constitutivo, extintivo, impeditivo o invalidativo y modificativo, todo
en atención al principio del riesgo probatorio o carga de la prueba.
Pero no obstante que la norma en comento le señala a las partes la
oportunidad procesal para la promoción de las pruebas, la misma a su vez establece
una excepción, y a tal efecto, salvo los casos especiales que se señalaron, todos los
demás medios de prueba que quieran utilizar en el proceso las partes para demostrar
sus extremos de hecho o de excepción, deben aportarse en el lapso de promoción de
pruebas, insistiendo que por vía excepcional, la prueba instrumental pública o privada
de carácter fundamental, conforme a lo normado en el ordinal 60 del artículo 340 del
Código de Procedimiento Civil, en concordancia con lo preceptuado en el artículo 434
ejusdem, deberá ser promovida junto al libelo de la demanda, so pena de no ser
admitida posteriormente por ser extemporánea.
Proceso Penal. Momento de la prueba: 15 días para promoverlas y 30 días para
evacuarlas. No se considera para el cómputo del lapso: sábados, domingos, jueves y
viernes santos, días de fiesta nacional, los declarados no laborables y en los que no
haya despacho en el tribunal. En el procedimiento ordinario: se inicia al día siguiente
del vencimiento del lapso para la contestación de la demanda. Si se propone la
reconvención se realizará al día siguiente de la contestación de la reconvención por el
demandante. Art. 369. Cuando el demandado haya forzado a terceros para intervenir
en la causa se realizará al día siguiente de la última contestación a las citas de
saneamiento. Art. 366 del Código Orgánico Procesal Penal.
¿Cómo la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela consagra los medios
de pruebas?
Del contenido de los artículos 26 y 49.1 Constitucionales, se desprende que el
derecho a la prueba judicial, deja de ser un derecho de rango legal, para pasar a
formar o constituir un derecho de rango constitucional, específicamente
“constitucional procesal”, pues conforme a lo normado en el artículo 49.1 ejusdem,
“…Toda persona tiene el derecho [...] de acceder a las pruebas…”
Esta frase utilizada por el constituyente en el marco de la regulación del debido
proceso constitucional, nos permite afirmar, que el derecho a la prueba judicial, a
diferencia de la Constitución de 1.961, no es de rango legal sino constitucional, se ha
constitucionalizado, ello no obstante a lo poco feliz o infeliz de la redacción utilizado
en el texto fundamental, donde da la apariencia, que el derecho a la prueba judicial,
solo se refiere al acceso a la prueba.
Pero la constitucionalización de la prueba judicial, no solo forma parte del
derecho al debido proceso constitucional, sino que también forma parte del derecho
constitucional a la tutela judicial efectiva a que se refiere el artículo 26 Constitucional
y, se conecta con el contenido de los artículo 2° y 257 Constitucionales, pues como se
ha señalado, entre los aspectos que comprende el derecho a la tutela judicial, se ubica
el “derecho a obtener una sentencia motivada o razonada, congruente y que no sea
jurídicamente errónea o falsa” motivación que debe ser lógica, razonable, racional, no
contradictoria, ni errónea o falsa, no absurda, que sea el producto de la apreciación del
material probatoria llevado a los autos por las partes u oficiosamente por el juez para
la fijación de los hechos establecimiento de los hechos y aplicación de la norma jurídica
o de derecho.
Conclusión
Como pudimos observar en el presente trabajo hay unas variaciones en materia
civil y penal con respecto a la conceptualización de "promoción de prueba". En materia
civil la promoción tiene que ver con la proposición y presentación de pruebas, cuestión
que deriva, básicamente del principio dispositivo; no obstante, en los sistemas
inquisitivos o en aquellos que los jueces tienen facultades probatorias, cuando el juez
actúa oficiosamente la ordenación forma parte de ese concepto de "proposición y
presentación de pruebas"
Deben precisarse algunos conceptos subsidiarios de "promoción de pruebas",
cuales son: Proposición y Presentación de la prueba. Hay Proposición cuando la parte
se limita a indicar un posible medio con la exigencia al juez que lo admita y decrete y
se proceda a la práctica, cuestión incluso valida cuando la prueba es oficiosa, pues, el
decreto de ordenación lleva implícito la proposición. Hay Presentación cuando la parte
interesada aduce el medio y el juez se limita a admitirlo, en este caso hay
simultaneidad entre la proposición y la presentación, ejemplo, los documentos.
La promoción de pruebas está sujeta al cumplimiento de diversas condiciones
de orden intrínseco y extrínseco. Las primeras se refieren a los requisitos que debe
satisfacer todo acto procesal, esto es, legitimación del peticionario y competencia y
capacidad del funcionario ante quien se hace el acto. Las segundas corresponden a los
requisitos de modo, tiempo y lugar, como: escrito u oral, concentración o periodo
delimitado, oportunidad y preclusión.
Algo debemos tener claro y es que en ambos procesos las pruebas son los
medios fundamentales para probar y establecer la verdad de los hechos, esto
cumpliendo con el artículo 49 de la Constitución de la Republica Bolivariana de
Venezuela que establece el debido proceso en nuestro país así como lo han
establecido nuestros legisladores en el mencionado artículo.
Biografía
La Constitución Bolivariana de Venezuela.
Código de Procedimiento Civil.
Código Orgánico Procesal Penal.
Del contenido de los artículos 26 y 49.1 Constitucionales, se desprende que el
derecho a la prueba judicial, deja de ser un derecho de rango legal, para pasar a
formar o constituir un derecho de rango constitucional, específicamente
“constitucional procesal”, pues conforme a lo normado en el artículo 49.1 ejusdem,
“…Toda persona tiene el derecho [...] de acceder a las pruebas…”
Esta frase utilizada por el constituyente en el marco de la regulación del debido
proceso constitucional, nos permite afirmar, que el derecho a la prueba judicial, a
diferencia de la Constitución de 1.961, no es de rango legal sino constitucional, se ha
constitucionalizado, ello no obstante a lo poco feliz o infeliz de la redacción utilizado
en el texto fundamental, donde da la apariencia, que el derecho a la prueba judicial,
solo se refiere al acceso a la prueba.
Pero la constitucionalización de la prueba judicial, no solo forma parte del
derecho al debido proceso constitucional, sino que también forma parte del derecho
constitucional a la tutela judicial efectiva a que se refiere el artículo 26 Constitucional
y, se conecta con el contenido de los artículo 2° y 257 Constitucionales, pues como se
ha señalado, entre los aspectos que comprende el derecho a la tutela judicial, se ubica
el “derecho a obtener una sentencia motivada o razonada, congruente y que no sea
jurídicamente errónea o falsa” motivación que debe ser lógica, razonable, racional, no
contradictoria, ni errónea o falsa, no absurda, que sea el producto de la apreciación del
material probatoria llevado a los autos por las partes u oficiosamente por el juez para
la fijación de los hechos establecimiento de los hechos y aplicación de la norma jurídica
o de derecho.