TIEMPO
v
Ly Glsd Gealge ae.
“Ss
gpaINDICE
1. Tiempo pasado
2 Critica del estimonio: sujeto y experiencia
3. Laretirica testimonial
4. Experienciay argumentacia
5. Posmemoria, rconstrueciones
6. Mis lide la experiencia
Agradec miento
2
59
95
125
159
1671. Tiempo pasado
Elpasndo es siempre conflictivo, A él se refieren, en compe
tenca, la memoria y la historia, porque la historia no siem-
.y la memoria descontia de
pre puede creerle ala me
tu reconstruccn que no ponga en su centr los derechos
del recuerdo (derechos de vida, de justia, de subjetividad)
Pensar que podria darse un entendimiento fil entve ests
perspectvas sobre el pasado es un deseo o un lugar comin.
Mas alla de toda decisn pibica 6 peivada, més ali de
Iajusticiay de la responsabilidad, hay algo intratable en el
psado, Pueden reprimirlo sé la pacologia psicologica, i
telectual o moral; pero sigue alli, lejano y proximo, ace-
chando el presente como el recuerdo que irrumpe en et
momento menos pensudo, © come la nube insidiosa que
rodea el hecho que no se quiere 0 no se puede record
Del pasudo no se prescinde por el ejercicio de la decisién
nid la imeligencia; tampoco se lo convoca simplemente
por un acto de ka voluntad, El regeeso del pasido no es
sicipre un momento liberador del recuerdo, sino un adve
hiasento, a captara del presente
Proponerse no recordar es como proponerse no percibir
tun olor, porque el recuerdo, come el olor, asta, incluso
cuando no es convocado, Legado de no ve sie doude,1c que se Yo desplace: Pe
inca ests completo. Ere
tubte (en todos los sentidos de ess palabra). pasado, Pa
dec de algin modo, hae presente Yel recuerdo neces
det presente porque, como fo seal Deere a propasto de
esde-
| erpon, el emp fropio del recuerdo 8 Dre
«a vecordar y, también,
cir, eb nico tiempo aprpiad
Serpe del cul el recuerdo x apoden, haciendo Prefs
‘el pasado puede no hablar. Una fais wn esa, up
| Bicino pueden sosener ta prin eso sole de modo
mina, excepto ques elimi-
evindoto (exe fue et enloguer
pari de los
proximativo 0 igurado se 10
En condiciones subj
presente, Esa obstinada invasion de un Ge
1a Nietasche, quel de
contra uma "ie
impuo “a
} teat pre
cl pasido, La diatriba niewscheana c
elcontexto de
enemigos contempor
sualerta,
sto” repican el duelo 0
n embargo, tambign fueron las déea
tag del pasado-espectiste neohisoricismo deja diconformes a ls historiado-
esa los ideGlogos, como la historia narra wetoriana de
Jj aconforme alos evolucionistas darwin. ie
vi embargo, que ls operaciones con In storia entraron
ven at mereado simbolico del eapitaismo tardio con tanta
reaia como cuando fueron objeto privilege de Las ny
nbiaron
tiuuciones escotares desde fines del siglo XIX
tos objetos de la historia, de la académica y de la de circle
i
tidos idénticos. De
cin masiva, aunque no siempre en 5
sn tao, la historia social y cultural desplazo st estudio i
‘Gals ndrgenes de las sociedades moderns, mowicando
ta mocin de rojeto y la erarquia de los hechos, destacan-
do to pormenores cotidianos artculados en una poésca
de la histo
del deualle y de lo concrete. Del oto, una
tia para el mercado yano se Bimita solamente al narracin
ide una gesta que los historiadoreshabrian ocutade 0 pase
to por ato, sino que ambien adopta un foco proximo 2
tos actoresyeree descubrir una verdad en Ia reeonswe
cin de sus vids.
Tos cambios de perspeetiva no podrian haber suced
losin via vaiacién en las fuentes: e aga espectacular de
ia historia ona es reconocido por la csciplina academics
aque, desde hace varias dca, conser completamente
ves a fuentes testimonials ores (, POF MOMEHEOS
dda ta impresion de que as jumga ms "reveladoras): Por st
pate, historias de psd ns reciente, sotenin ct
sivamente en operaciones de ba memoria, alcanzan Uni
iculavion exteadiseph
iplinaria que se extiende ula esfera pi
blica comtnicacional, la pol aoa
a politica y, a veces, reciben el in
lio del estado,
Vistas de pasado
Las"Vistas de pasado” (seg la Formula de Benveniste) son
comssucciones. Precisarn
iamente porque el tempo del pasido
cs ineliminable, un perseguidor que esclaviza 0 libera, su
ripcigin en el presente es comprensible en Ia medida en
goete bo opsce mean n precedinentes de
nde eimespeabe de enpo
Delpundoe tala sin spender pre mecha
ts persis acl raps ue pueden
cerrado circu hermenéutico une la yeconstrucci6n de los4
pretacin de ss semsidos y gaan
fertewmbiciin de loa.
con inter
ais gee
ar eect de gio DK fon a cnc i MOT?
eee poses a wees nese POF
neh concepialmenteertneat, Si como sje hase 70
consideran
gene
feuarenta afios HansRobert ass M5
gemeral de ona iterate, come fe PAS
s deh XIX, ls historias
cri a hit
sew de os gos Hoiador
re sens, gi aun psc forma or ne
ea presopanen sempre me ei
Fae el metodo de a cpio bi
tenes) supervza os mao®
ca inclu
das ws achas de poder ac
see purucign del pasado, 0; por To menos: cons
gue exe es un ideal episterorogice q¥e SEES
vain de gus productos. La discsion de las
en ee
Co stint de
ry ee pce gt err ae
vane empacineen pr de modo abuso w AgNieSe
pees det metodo, sno que cemeste ie SS
cia poveanes prcsamete pong pertizen baer Ut
historia mejor :
Ta de cies msi, en cami, es er
a cananins con que presente mule faneionsl eas
to del pasado y conser que €¥&
Iegitime
sompletaente le
ponerto en evidencis. Sino encuentra respuesta en a esl
yea actual, ha fracasudo y carece completamente de
interés La modalidadl no académica (aunque sea un histo:
riadorde formaciGn aeacémica quien la practique) esc
cha los sentidos comunes del presente, atiende Iss creen
cas desu piblico y se orienta en funcidin de ella. Eso no Ia
swuelve lisa y lanaimentefals, sino conectada con el imag
nario social contemporineo, cuyas presiones recibe y acep-
ta miscomo ventaja que come limite
Esa historia masiva de impacto pablico recurve a una.
misma formula explicativa, un principio teleol6gico que
segura origen y causalidad, aplieable a todos los fragmen-
tos de pasado, incependientemente de la pertinencia que
demuestre para cata uno de los fragmentos en concreto
‘Un principio organizador simple ejerce su soberanta sobre
acontevinientos que la historia académica considera infu
dos por principios miiiples. Esta reducci6n del campo de
las hipotesis sonticne el interés piblico y produce una nit
dee argumentativa y narrativa de la que carece ls historia
académica. No silo recurre al reluto sino que no puede
prescindir dle €1 (a diferencia del abandon frecuente y de
Tiberad del reato en fa historia acaémica); por lo tant
impone unidad sobre hs dscontinuidades, ofveciendo uns
linea de timp" cosolidada en ss nuda y deseulaces,
Sus grandes esuennas explicatives son relaivaente i
Aependien ee la materia del pasado sobre ls que impo
net uns nea superior de signilicadas. La potencia ongsora de ence cavers zen del “eildo com
remy que cone, A cte modo tanbien responder)
sor ora ncionles de isin escolar un pane o€
aie naan eee
vert amaarie que conduc sac presente, 12 que
ide ta legiimidad de fas instituctones es
nuevas perapectivas Y NUEVOS
colores en algunos
paises, yh incorporacion de
rice emotes afecaron min as “soins MOO
tes" de estilo tradicional
ae tcutiades no scadémicas de esrtura eneaan @
Je modo menos regulade por el oicio Y
silo det pasado 6
resentes, intelec
“ método, en funcién de necesidades Pi
rates, afetvs, morales point, Muclo Je 1 #50 27
saa es aeeadas de 1900 y 1970 en ta Argentina (7 DIE?
ae os pes de Anica Lana, especiabas 5908
orcnes basadas en fuentes teximonises, PrEEREES 4
acre Son versiones que ese et ser PAB
rane las preguntas so
ca porque patezen responder ple
rey pasado. Aseguan un semis pr x0 Puen OO
a muelo sstener I aci6n Sus pricipios SPSS
rehplcan moda de percepeon de oscil yO ANCA
‘Coniradicesones com el sentido comin di
ven en lA diferencia de La be
fe ss Hector, sino
{que lo sostienen ye sostien
Seeger ooo caus neat a
peri odon de a historia response 14m
evra que cas ps en amend un ue,
sabe -
pio explicativo fuerte y con capacidad incluyente. Es cero
{ue las modaldades come
: les (porque estes 1 crcul
cin en las sociedades mediatizadas) despiertan la descon-
fionea, la eitiea y if
mbign fa envidia ren
rencorosa de aquellos
profesional que fundan su prietiea solamente en laut
‘nc del método, Come la dimension simbolica de ls socie-
dudes en que vivimos esti organizada por el mercado; los
cetterios son el éxitay a puesta en linea con el sentido ¢o
tovin de los consumidores, En esa competenia, la historia
académiea pierde por rizones de método, pero tambien
por sus propias estricciones formales ¢ institucional, que
fayuelien axis preocupada por reglas internas que por la
Dinqueda de le
fimaciones exteriores que, sn son aleanca
ds por un historiador seadémico, pueden incluso originar
tn descoufianza de sus pares. Las historias de eircwlacién,
rmasiva, eu eamibio, reconacen en la repercusin pibliea de
mercado at legitimidad.
H giro subjetivo
Hace yeas a iad de muchos historiadores y ciem
tticos sociales inspirados por lo eto
sitio se despa Is
cia bs brujeria, 1a Focura, a est
: literatura populas el
Inpesinsudo las estrategias de lo cotidiano, buscando el
cetille exeepcional, el nastro de aquello quee se opone a kt
rormaliziion, y las subjetivdades que se distinguen por“
so, eh erminal, a is, a poses, 1a bri
‘una anonnala (15
Jin porque present una efutaion ls inpoiiones
uo jjetos “normals”, cuando reconocid que
torso seyutan iineraios sociales uazados sino que PFO}
transgresiones y vriantes En 0
1 Michel
ero tamibign se acentud eli
terés por 10884
onizaban negociaciones,
no de imaginativa etnogeatia social
adas por los obre-
tomando
attieulo pion
de Certeau presents Tas estrategas invent
oxen ta fibriea para actuar en provecho PrOPIOs
mas oportunidades de innovacién ni poh
asa las herramients
i
‘venta dem
ani ideolbgica sino cultural usar en &
tet pan 0 ears oct na pequeia parte del prot
1 rebelign cotidians, las “retas del dZbil
oe
e ura los letrados
‘ecribe de Certeas, habian sido invisbles pt
ston la vista en Tos grandes movmientos colecti¥08,
ye i
aeode tes, sin deseubrir, en los plie-
cuando no s6lo en ss dit
gues cultures de toda pei,
fe la identi, invisible desde Ia 6
: ‘en un circulo vieioso de metodo, No
el principio de afirmacion
pica que definia una
Dalterissy, por tame,
podia observa
Lis hipoteis de Michel de Certeau se han fruit de
ws hgtorias le “huevos ste
tal mod cout fs idea de
yt dei aia 1. at
tos" que se lo menciona poco como uno de susinnovadores
Ae6rieos (hoy se pesean ms cit
en el torrente de Homi
UMhabha que en ha historia francesa o el materialism bri
nico). Los nuewursuijetos del nuew pasado son evos “eazado-
res furtivos’, que pueden haver de la necesidad viewd, que
modifican sin espectacul
lady con astucia sus condlicio-
nes de vida, euyas prcticas son mis independientes que Io
aque creyeron las tcorias de a ideologia, de la hegemonia y
de Ins condiciones materiales, inspiradas en los diferentes
Pp
rebeliia y principios de conservacidn de la identdad, dos
narxismos. En el campo de es0s sujetos hi
acipios de
rasgos que las “politias de la identidad” valoran como au-
tocorstituyentes,
Lis “historias de la vida cotidiana” producidas, en gene
ral, de modo colectivo y monogrilico en el espacio acadé-
rico, a veces extienden su piblico mas alli de ese ambito
precisumente por el interés “novelistico” de sus objetos El
paasaco vuelve com euadro de costumbres donde se valo-
roo ls detalles, las originalidades, a excepeidn la norma
fas curiosidades que ya no se encuestran ew el presente
Como se trata de vd cotilians, tas mujeres (espectalstan
cen est dimeusidn de to privat y lo piblico) oeupan una
orci selevante del ewido, Estos sujetos marginale que
habia sido seltivaaente fgnorulos en tras meaos de
arrow del pasido, plantean nutes exigent he mite
e nel bx excusha sistetniien de los “Aiscunses de
‘li
avin, cart, conacjo, acon,ne weondenanjentosdeokgicoy onecpisl del PS
jac temitica y
‘personajes coincide com 1
ag de la cultura y los estudios
metodotdxiea que 18 s0ci01O5i4
cee rent Ti i
. wrt, la vida domésti-
racy el iro pionero de Richard Hox
1a obreray popula
a rac dt ss em coines dea
nee i denones fares eben ws pres $e
: loa los estudios cub
setoncs murat que tcsn no lo 31%
Tras sino también 91a reconsryeciones 3} pasado.
ple ese progran nT957; antes
re geno de innova teres En UM
antes de que s© 10
Hloggart cu
esente como EF
: ns tos aiios eincuenta del siglo XX, PO
never eonider fa las ciencias sociales,
ida ser considerado sospechoso Ps
Hogg a cop ans recuerdos i expericncion de
tunel yadotescenca, sin consierarse obligado 2 funda
rrovicamente la introduceiGn de esa dimension subjedts
tn el prologo de a edicim frances, Jan-Chavde Paseron
fea una form
ban fhe
lea los lectores que se €n60
vrrom de abordar un objeto que todavia no habia tern
hod enabler au egitnidad. Bia 1970, Passeron wt
se ents obtiga a ecb: "Bs verdad queen experiene
vernobiogrifea no consttye por si sata un prowacdle
vHeabyervacion metddia . Pero obra de Hoggan Hee
preciuoone a caacteriia, aunque ba vaca de
vreripein disiule a woces mi organizacton subpuecntes
‘de ondenare wey un plan de observacion que tee He
saenwo exsavo :
ribrica y los conceptos operativos del inventario etnogesf
cco" En una palabras Passeron reconduce & Hoggart a los
marcos disciplinarios, pecisamente porque el recurso a [a
primera persona y ala experiencia propia podian enton-
ces, 2 quel Iejan
debiitaba
Laidea de emtenider el pasado desde su Logica (uns wto-
Jo 1970, dar la impresion de que los
pia que ha movido a la historia) se enreda con la certeza
de que ello, en primer lugar, es completamente posible, 1o
ceualaplana la complejdad de lo que se quiere reconsteuit;
yen segundo lugar, de que se lo aleanza colocindose en
kh
spectiva de un sujet y reconociendo a la subjetv
dal un lugar, presentado con recursos que en nuichos &
sos avovienen de lo que, desde mediados del siglo XIX, la
Tteratura experiments como primera persona del relato y
iscurso indirecto libre: modos de subjetivaci6n de lo max
rrado, Tomatlas estas inniovaciones en conjunto, la actual
tenencia académica y del mercado de Bienes simbélicos
{que se propone reconstruir la wextura de a vida y Ia ver~
dc albergadas en la rememoracion de Ta experiencia, la
revlonuci6n de la primera persona como punto de vista,
ta teivindicacion de una dimension subjetiva, que hoy s
cexpunle sobre los estudios de pasado y Tos estudios elt
de om Cate Psa: Reha! Haga a a2
weendentes, Son pasos
rales del presente, no resultan sorprend P
ito, porque hay condi-
dun programa que hace explo, poraue ha con
ogieas que lo sostienest. Contemp
ciones ideo!
ctenta y ochenta el “giro Hing
aque se Ham en los aos 5
dfeot, o acompaiséndolo muchas veces como si sombr’y $6
tna impuesto el gir sujetivo. -
Enc reordenamiento itealogico y conceptual de la sori
se concentra sobre
dad del pasado y sus personajes, que
{la verdad de la subjetvidad, sostiene gran
i sructiva de las décadas del se-
parte de fa empresa reconst
senta y setenta, Coincide 0
Jel cultura y los estudios culturales, donde
ugar ques
ta saciologia d .
In identidad de los sujetos ha vuelto a tomar el
xdo por lis estructura. Se
nace décadas, me-
fen los aos sesenta, fue ocupa
parestaurad la rin del sujet, que fae,
“alsa conciencia”, es decir, diseurso que
spulsos o mandatos que el
Ia his
ra “ideologia” ©
‘encubria eve depOsito oscuro de ih
Sujeto necesariamente ignoraba, En comsecueriy
toria oral el testimonio han devuelto la confiam
primera persona que nara vida (prvada, pals fee
svar el recuerdo 0 para reparar
tiva, politica), para conser
‘una identidad lastimada
fea “Axtuc, AT expcio nognificn demas ale la subge
| Recordar y entender
Este libro se ocupa del pasado y la memoria de las dkimas|
Acta. Reseciona no frente aloe uso juriicos y morales
dl testimonio, ino frente asus otros uso pablicos. Anali-
| wilatransformacién del testimonio en un icono de la Ver
dad on el recurso més importante part la reconstruccién
‘del rasudo;discute la primera persona como forma privle-
lads frente a discursos de los que Ia primera persona esti
ausente 0 desplazada, La confianza en la inmediater de la
vor ydel cuerpo favorece al testimonio, Lo que ae propon-
{0 esexaminar las razones de esa confianza,
Durante la dictadura militar algunas euestiones no po-
dian ser pensadas a fondo, se las revs con cautela 0 se
las soslayaba a la espera de que eaibiaran las condicio-
nes p
iticas. EI mundo se diviia elaramente en amigo y
| enemigo y, bajo una dietadura, es preciso mantener la
conviecin de que la separacién es tajante, La eritica de
la lucha armada, por ejemplo, parecta trigicamente para
dgjica cuando los militantes eran asesinados, De todos
mods, durante los afios de Ia dictadura, en la Argentina
¥en el exilio,s¢rellexioné precisumente sobre ese teina,
pero la discusign abierts, sin chantajey morales, sélo em
eds, y con muchas dificultades, con ks transiciin detno
ia, Han pagado veinte alos yes, por la tanto, absurd
nneyanse a pensar sobre evalquier cosa, con ls consecuen-
as que pu
a tener su examen, El espacio de libertad4
intelectual se defiende incliso frente a las mejores in-
La memoria ha sido el deber de la Argentina posterior a
Ja dictadura military foes en Ia mayoria de los pales de
‘América Latina El testimonio hizo posible la condena del
terrorismo de estado; la idea del “nunca mas" se sostiene
n que sabenios a qué nos reerimos cuando deseamos que
‘es no ve repita, Como instrument juridico y como modo
de reconstruccién del pasado, allt doride owas fuentes fue:
jos actos de memoria
ron destruidas por los responsables,
fueron una picea central dela tansicién demoeritica, so%-
tenidos a veces por el estado y de forma permanente por
organizaciones de la sociedad. Ninguna condena hubiera
sido posible st esos actos de memoria, manifestados en los
telatos de testigos y victims, no hubieran exist,
Como es evidente el campo de la memoria es un campo
de confictos que tienen lugar entre quienes mantienen el
recuerdo de los crimenes de estado y quienes proponen par
sara otra etapa, cerrando el caso mis monstruoso de nes:
tna historia, Pero también es up campo de conflicts entre
los que sostenemos que el terrorismo de estado es un ca
pitulo que debe quedsr juridicamente abierto, y que to
sucedido durante la dietadura militar debe ser enseitato,
difundido, diseatido, comencando por i escuela. Es un
campo de conflictos también para quienes sostenemos que
el Sunes mas” no es un cierre que deja ates el pasado si-
no una decinin de evita las epetiiones, recordindoto,
Dese
a que esto quedara claro para que los aryumsentos
‘QUE Suen puledan ser leidos ew lo que realmente atan
de phisteat:
Voimos una época de fuerte subjetividad y, en ese sent
do,
rerrogativas del testimonio se apoyan en la vsbili-
dad que “o person:
hha adquirido como lugar no simple
mente de intimidad sino de manitestacin pablica. Esto
sucede no silo entre quienes fueron victims, sino tambien
y fundamentalmente en ese tertitorio de hegemonia sme
Dt
que son los medios audiovisual. Si hace es 0 cus
two déeadas el yo desperaba sospeciias, hoy se le econocen,
privilegios que seria interesante
iar Oe ese
indent, ung plateel prema deromeger
de meni
esponde, mis que al borranicata eerie de
algo que deberia ser recordico, a un “em
igo a tudo, na cult” quecen pases donde hobo wolenca, guerra o ditaduras ail
res, se entrelaza con la politica
‘La euestion del pasado puede ser pensida de muchas
sanerasy la simple contraposicin de memoria completa y
‘vido no es la nica posible. Me parece necesario avanzat
‘crticamente misallé de ela, desoyendo la amenaza de que,
Sse examinan los acruales procesos de memoria, se estaria
fortaleciendo la posibilidad de un olvido indeseable, Esto
‘Soman Sontag escribiée "Quiz se Te asigna demasiado
Jalora la memoria y un valor insuficiente al pensamiento”
La rate pide precaucion frente a una historia en ls que el
cexceso de memoria (cita.alosserbios a Tos rlandeses) pue=
lie conducir, nuevamente, ala guerts. Este ibro no explors
fen fa direccin de esas miemorias nacionales guerreras s
ntaugibilidad de cestosdiscutsos sobre
el psu, vido por a conc de Sona ms
importante entender que recordat‘aunque para entender
sea precio, tambien, recordar
2. Critica del testimonio:
sujeto y experiencia
‘A lew combates por i historia tambign se los lama ahora
‘combates por la identidad. En esta permutacion del voc
uli se rellej la primacia de lo subjetivo y el rol que se
Ieatribuye en a eslera pba Sujeto y experiencia han
vucko y, por consiguiente, deben examinarse sus aributos
Y su pretensiones uns vez mis, En la insesipeién de la ex
periencia se reconace una verdad (goriginada en el sje
to?) ams fielidad a lo sucedido (zostenidla por un nuevo
realsmo?), Al respeeto, algunas pregunta
Quérelato de la experiencia est en condiciones de eve
dir b contradiccin entre la fijeade la puesta en diseurso y
a maviidad de lo vvido? -Gusda la narracion de ka expe
rieraia algo de la intensidad de lo vivido, de la Ekbni? 0
sinh
rte las ianumerables veces que ha sido puesta en.
dliscurso ha gests toda posibilidd de significacion? cla
cexporiucia se disuelve se conserva ea el relate? 2s pos
ble wcordar una experiencia o lo que se recuerds essa
previantente puesto en discus, y asi slo hay una
sues de relatos que no tienen la posbilidul de reeupe
rar ada de be que pretenden como objet? ZF rela, ewtogar de revive ln experienca, 3 a forma de ana
ferzindola a responder a una convencion? éTiene alg
ivir ta experiencia o e1 dnico sentido esti en
sentido re
peluso contra ella?
‘omprenderla lejos de una revivencis in
San grant I primera persona para apts nt
a "Debe prevalecer Ia historia sobre el
individal eave la
Soe teens?
sana yon age goed
anyon zone ice de memoraae
ets partum ser 0 pa?
ee pte eas prunes 10 pote: Ea
sree ee Uruguay ye 1578 Aegis
1a eg pole dead enue Ls renee
ue se esablecen reaizan actos
: esi) que consi
pos de concentracion, desaparicion, se
novedosos, en la historia politica de estos
derainosinéditos,
pales, Dest antes de a ransictones democrats, Pero
rrenluadamnente partir de ellas fa reconstruccién de eo+
jlencia estatal por vietimastestigos es wa dimen
scia, Pero, adem
actos de vi
sion juridica indispensable a la democrs
dae que fie ba bave prouoria de ui condenas al er
fn. haciendo pos
cl wetimonio se ha convertido en un relate
lo en ln Angentina (y 10
be en Chiter,
ite yan impacto fuera deb excena julia, AME donde ope
ra cultural ¢ ideoldgicamente, se movers las tentative
respuesta as preguntas del comienz0,
Lauri Be TesTMIOMo SUETO VENFERIENCLS »
Narracién de la experiencia
La narvacion de la experiencia esti unida al cuerpo ya la
vor, uns presencia real del sujeto en la escena del paste
do, No hay testimionio sin experiencia, pero tampoco hay
‘experiencia sin narraciGn: el lenguaje libera lo mudo de
1a experiencia, a redime de su inmediatez o de su olvido
yyla convierte en to comunicable, es decir, lo comin. La na
rraciin inscribe la experiencia en una temporaldad que
no es la de su acontecer (amenazado desde su mismo co-
rmienzo por el paso del tiempo y lo irrepetible), sino la de
su recuerdo, La narracién también funda una temporal
dad, que en cada repeticin y en cada variante volveria
actualzarse,
aug del texionio es, en si mismo, ana refutacién de
to que, nt as primeras décadas del siglo XX, algunos consi
deraron su cierre definitivo, Walter Benjamin, frente a las
cis de
tamu de rehito a caus del agotamiento de La experien
la primera guerra mundial, expaso el ago-
cia que le daba origen. De las rincherasy los renee bata
lade fa guerra, afr, los hombres vovievon emnnuecios
Como es imegable, Benjamin se equivocaba en lo reativo
ss biesciaee de testimonios, precisunes
we porque “a queers
de 1914-1918 marca el comienzo del testinonio de mass”
" Aness Wi, ea Pa Pl, Np 2# sex sanbo
fclew te6rico del
‘San embargo, ¢4inkeresunte anatizar el ie
argeunento benjaiiane:
shock habia liquidado la experienc
va experiencia en sf mista To que s€ v8
sransmisible y
como shock era dem
© Los hombres mudos no habrian <1
‘delo que bsbian vvido,y €l
seta fuerte para “el minssculo y gil
‘evexpo human"
trado wna forma patel reo
rea solo conserva del pasado fas nubes
pana de Ua gu
as nubes", porque s0BFe
Menjin seiaa com preciso
eee eto habia olado el acin de vt cambio, PFE
veep snd Ts primerascoimnas de oldados ee"
ve outa lox campos des primes baal En de
‘La mow mégicay de La marcha de Redtshy son vatacio:
ve sobre la legada de algo que no se esperaba a SPE
ve de maligna potencia de redencion jnverst que tering
on lo anterios, destruyendolo radialnuente, sin posi
se incorporaran 4 ningan porvenit
: satro donde
-Entonces, los hombres que fueron Tevados a
ves erza desplegésu novedad perdicron la posbildad de
1s, porque ela es fue completamen
reconocer su experie
te ajenay su eanictr inesperado (para e408 ois ve
vvanzavon en wire de gata baci el burro de fs it
jemtarse con os tut
her, para est caballo que Hs
nutes ug de fo
ve aka i 170 pF
caine, ng resnMoMo, swero YENPEIUENGS st
‘ques despucs de los desfiles de despedida donde la victoria
preci aseyurada para todo ef mundo, para todos los €on-
tendientes enemigos) provocd que lo nuevo no pudiera ser
Vivide sino fisicamente, en los mutlados, los enfermos, tos
hhambientosy los millones de muertos. "Lo que, diez aiios
despus, se vertid en el eaudal de los libros de guerra, era
tuna cosa muy dstina de la experiencia que pasa boea a bo-
ca", ecribié Benjani,
En clsieo ensayo sobre el narrador, Benjamin expre:
16 no slo una perspectiva pesimisa, sino n
nedlica, por
{que lo que se ha ausentado no es simplemente el relate de
levi
sino la experiencia misma como suceso compres
sible: lo que sucedi6 en la gran guerra probaria la relacidn
inseparable de experi
ncia y relat, por una parte y ame
bien que tlamsimos experiencia a lo que puede ser puesto
cen Feito, alo vvide que no sélo se padtece sino que se
transite, Exste experiencia euando la vitima se convier-
te en testigo. Hija y producto de la modernidad téenica, ta
primera guevra hizo que los cuerpos ya no pudieran com
prencer, ai urientarse en ef mundo donde se movian. La
gern anf experiencia.
Lone melanciico del urgumento benjausiniano se ex
tiene cia at
Aunque ka guerra led wn earscte def
hitvoal cicrte del clo de narraciones sostenids por ka ex
periencia, varios siglos antes, en la ennengencia de la
todernidad capes, el narrator del gestay la yur, come
Odinou 0 hn esangetista, comenai a perder danni sobresu historia, EI Quijotees, desde el romantiismo hasta los
Formalistas russ, wn textodnsigaia, porque bs novela Mo-
vhesna: nace baj el signa irénico del desencanto, AUnAME
who cx meneionado, Lukes da la clave inverpretativa de 18
vrovela en trminos de dexgarransiento de un mundo don:
viel desimeligencta entre lo vtido ls comprension de lo
hido escinde el acto de su narracin. Debiitadas las rite
vies uasvendlentes que estaban detrs de la experiencia y¢t
eehato, toda experiencia se waelve problematica (es deci,
vro encuentra u significado) y todo rlato ests perseguido
por un momento autoreferencal mtanarraio, ei
re inmediato. La experiencia se ba desconcertado y ttt
bién su puesta en dneurso: “Ab, za quiém pedir ayuda? No
fal angel alos homes, Hs astos animales ya se Bat
dado evena de que no confiamos ni nos sentimos €n CAs
cnet mundo de los significados"® Benjamin se refiere un
ccmmudecinento", a partir de que el relato de una &xpe
viene signiatva se ecips6, mucho antes del stack de 1
cry del sick cnc de ta moderna, con el HB
vrjento de bs novel, que tomé el Ingar de hs “Tormas arte
venates” de eransmisin, ex deci, auellas araigadas en 1
snmediauez de lvoe, nun mundo donde el peligro rode
(he wai 20)
exinca ps TesTIMONO, SUIETO YENPHAIENCLA s
pba la zxperiencia (la hacta posible), en lugar de habitar
fen su centro, En el momento en que riesgo de la expe:
riencia se intetioriza en la subjetividad moderna, el reat
de la experiencia se vuelve tan problema
ico camo la post
bilidad misma de construe su sentido. Yexo, silos antes de
Flaubert y La ecacin sentimental
‘Cuando la narracion se separa del cuerpo, la experien
‘Gia se epara de su yentida, Hay una buells utopica retror
pectivaen esta ideas benjaminianas, porque depeniten de
fa creencia en una época de plenitud de sentido, cuando el
harrador sabe exactamente lo que dice, y quienes lo exc
chan lo entienden con asomnbro pero sin distancia, fascine
dos peo nunca desconfiados 0 ironicos. En ese momento
Uwopico To que se vive es fo que se relat, To que s© rela
ces lo que se vive, Naturalmente, no corvesponde a ese mo
mente legendario la nostalgia, sino la melancoia que te¢o-
nove su absoluta imposibitidad.
Sise sigue a Benjamin, resulta contradictorio en term
hos tebricus y equivocado en términos eriticos afirmar bs
posibidad del relato dela experiencia en la odernidad
‘especialmente en ls épocas poseriones al sak de Is rss
ura ata desgaré a rama de expetienciay discus,
qué dey
Jentos no prexhujo et Holocausto y, despues
fos crinenes masivos del siglo XX, ef Gulag, las guerras de
Tinypicea racial el wrvorisino de estado?
Trabajansde ais bien al costado de hs hipstesis wre
expe enc y Feit, Hej abr ot nea de reflex‘a ftosofia de la historia es na revindicaci6n de lt memo-
is como instancia reeonstructva del pasado, Los Uamados
hechos” de la historia son un “mito epistemalogico”, QUE
reificayanula sa posible verdad encadensindolos enn ree
to dirgido por alguna tcleologia. En [a esela de Nicwsche,
Benjamin denuncia el causalismo; en t ete de engson,
‘eualidad psiquica y temporal de Jos hechos de
reivindc
neniorin, EL historiador, seguida esta afirmaci6n en todas
vias consecuenieias, no reconstruye Tos hechos del pasado
(eso equivaldrfa a someterse a una filosolia de fa historia
reilicante y positvista), sino que Jos “recuerda", dndoles
asi su cavdeter de pasado presente, respecto del cual hay
siempre una deuda impaga.
‘Benjamin, entonces, hace dos inovimientos que se entre-
tazan en una contradiceién desgarrada, Por un lado, vial
1a disolucin de la experiencia y del retato que ha perdido
ta verdad presencial antes anclada en cuerpo y la vor Por
‘uo lado, critica el postvismo histrico que reiicaia aque
Ho que eel pasido fe experiencia yal convertisto en “he
“cho”, anularia su relcion con Ia subjetividad, Sin embargo,
Wise acepta Ia divolucion de la experiencia ante el shock, ese
“hecho” reilfeado no podefa ser sino lo que ex un resto oe
timo de wenyporalad y subjetividad inertes, Benjani 364
bela fete a esto, a eaés del movimiento ron
hice de ta redencion del pasade por Ht memorisy ve
‘Jevuvevia al pasado Ta subjetiniad: a storia come weno
rind Ia noni, es deci, como diensién temporal sib
iva, Como sc sla memoria de bs historia posibiitaria una
restauracién moral de la experiencia pasida, subsite el pro
blema de construir experiencia en una época, la modernt
dad, que ha erosionado su posbilidad y que al hacerlo, tan
‘ign ha ywueko tries las Foerzas del relat.
‘Eau uporia no se resueie, porque las condiciones de re-
denciin de la experiencia pasida estin en ruinas. El pens
rmienwo de Benjainin se mueve entre un extrem y 54 opues
to, resonociendo, por un lado, las imposbiidadesy, por et
tro, et mandato de wn aeto mesiinico de vedencion. Por
dria decirse que las aporias de la relaci6n entre historia
rmemnaria se esbozan ya isi completamente en estos textos,
Hasta qu Benjani
Muerte y restrreccién del sujeto
Lo que hacia famiar al mundo ha desapareeido, El pase
do y la experiencia de los viejo ya no sirven como rele
rencia para orientarse en el mundo moderne e iluminar
cl fimuro de as jovenes generaciones. S
huicad de la experiencia."t JeanPierre Le Gotf localiza
‘esta ruptua en fos alos sesenta del siglo XX y ba expica
conargumentos de innorcion teenolqica, clara Y me
Jeanine Le all Ma 6, ita
es 02 [18 p
EssseeeHeeeaeeeee eee aeeeReSEEees eee eeaeeeeEesa seacoastiauidad
ral, Lo que describe como destruccin de ls con
wciones no proviene de ta “naturaleza” de lt
centre gene
‘experiencia, sino de ba aceleracién del tiempo; no provie-
ne del shock que dejé enmudecidos a los saldados de la
primera quetra, sino de experiencias que ys no se entien=
iden y son miutuamente inconmensurables Tos jovenes per=
tenecen a una dimensién del presente donde los saberesy
lus ereencias de ss padres se revelan initiles, Al donde:
Henjamin sefal6 la imposbitidad del relato, Le Goff (y
antes Margaret Mead) seial6 su caricterintransferible en-
tte generaciones diferentes.
‘Benjamin capts algo propio de la modernidad capitals:
lla habia afectado as sub-
Jetividaces hase enmudecerlas; en ella, slo el movimiento
tan su sentido mas expect
de xedencién mesidniea podria abrir el horizonte utopico
de una restauracion del tiempo histrico por la memoria
‘que quebraria a corteza reificada de Tos hechos. Quienes
sostienen, porsu parte, la hipétesis de un cambio en la con-
‘inuidad de las generaciones, sefalan un tipo de inconini-
cabilidad de la experiencia de caricter diferente. Se trata
de la crisis, tambien moderna, de la autordad del pasado
sobre el presente. Lo nueve se impone sobre lo viejo por st
Inuinseca cual liberadora. Todo esto ¢s bien conocido
desde lis vanguardias estéticas de comienzos del siglo XX:
Jo que ellas sostuvieron para el arte desbord sob a vid
en las décadas siguientes.
Fn este corte entre lo nuevo y lo viejo no esta ht subj
tivdat en juego, por lo menos en primer lugar La crisis
de la dea de subjetivida proviene de otros proceses y po
de gran expansividad ands alls del eampo flos6t
co pair de los aihos sesenta, El estructuralismo triun-
fante conquiste territories desde la antropologia hasta ta
ingistica, la weorta literati y las ciencias sociales, Ese cx
pituly esti escrito y eva por titulo “la muerte del suje-
to" Cuando ese giro del pensamniento contemporinco
patecia completamente establecide, hace dos décadas, se
prodijo en ef campo de ls estudios de memoria ye me-
imorin colectiva un movimiento de restauracion de la pric
acin de e308 sujetos expulsados durante los iios ante
riores, Se abrid un nuevo capitulo, que podria Hamarse
“el aueto resuciado”
Pero anes de celebrar a este sueto que Mis vuelto lev
da, conviene repasar los argumentos que decretacon st
rnuerte, cuando si experiencia y su representacibn fueron
rites ydeclaradas imposible.
Fi 1979, Paul de Man publicé un arsiculo que, sin men
ciowat la moda de fos extudios suobingrticos que dominae
tise baa teria, ert una etea radical la poste
Tide iss ee etablecer evalquier sistem de equivalents
sastaiciaes entre el yo de ut rebito,st autary bs espesieneit* esate
iva (uiingulo semiologico en el que se apoyaba la eorts
ide la awtobiogralia de Philippe Lejeune, que lo presenta
‘como un "pacto de lectura”).# Brente a a idea de que existe
tun énero este, sostenido por el contrato entre oF ¥
rector, de Man nega la idea misma de género autobiogr ic
co, Lo que las lamadas “autobiografia® producen es a ito
sidn de una vida como referencia” y, en consecuenci Lt
itusién de que existe algo asi como un sujeto uniticado en el
tiempo. No hay sujeto exterior al texto que pueda sostener
cesta vin de wnidad experiencia y temporal
‘Las lamadas autobiografias serian indistinguibles le ka
‘eci6n en primera persona, una vez que se acepte que es
imposible establecer un pacto referencial que no sea it
sorio (es decit: Ios letores pueden creerlo, incluso eles
ctor puede eseribir bajo esa fusion, pero nada de 0 ga
rntiza que ella remita a una relacion verfieable entre un
yo textual y un yo de La experiencia vivida). Como en 1a
Ficeijn en primera persons, todo lo que una “autobiogr
fia" puede mostrar es la estructura especular en ls que ale
uien, que dice Hamarse yo, se toma por objeto. Es decir
{que ese yo textwal pone en escena a un yo ausente, y
lve ss sosteo con esa mfarara, De este modo, de Ma dete
Iteuinbne de NTE Hw de Phlge ej. eps atop
a ln, Ma Saba, Meu syn, WH]
‘unc DE. TeSTIMONIO.SUIETO YENIRRIENGLA ”
ne La sutbiogratia (Ia autorveterencia del yo) con la Higue
rade la prosopopeya, ex decis, el rope que otorga la pala
bra aun muerto, un ausente, un objeto inaninnado, un
animal, un avatar de la naturaleza, Nada queda de ta at
temticdad de un experiencia puesta en relat, ya que la
prosopopeya es un artfclo retérico,inscripwo en el orden
de los procedimientos y de las formas del diseurso, donde
la vor enmascarada puede desempefiar cualquier rol: ga
rante,consejero, fiscal, jet, vengador (enumera de Man),
Layor de la autobiografia es la de un topo que hace las
veces sujeto de lo que narra. Pero no podria garantizar
identidad entre sujeto y topo.
Ein aus estudios sobre Rousseau (agrupados en Alegorias
de la ctura), de Mat afirma, que ls conciencia de si no es
luna representacidn sino la “forma de una representacion”
Ta figura que indica que una mascara esti hablando. Habla
‘el pessonaje (perma, mascara del teatro clisico), que m0
ued: ser medido en relacibn con la referencia que su mis
imo discurso propone; ni puede ser juzgado (como no se
juaga al actor) por st sinceridad, sino por su presentacién
de an estat de "“Sinceridal”, En consecuenca, esa mises
ra noes iguda por ninginn pacto refereucis; no ly pare
ido ue pueda jangarse esencial su disc urve ni probarse
tra de 6, Lo sevisivo es la ateibucion de vor que seh
tea mas de ba bowa de I siseara: no hay vera sino wnat
niseara que dice decir st yevaad (de misearas de ven
do, de vet, seluctor, de sete)La critica de Paul de Man a bs autobiogratia ex posible:
mente el punto mis alto del deconstruecionismo Hteraro,
{gue todavia hoy es una line heyeméniea, No puede pasa
ndicacién del testi>
se por alto, en la medida en que la rei
rmonio y de la verdad de Ia vor se hace in vomar en event
qe si se quiere avanzar en ese camino, es necesaria una
respuesta esta critica radical, Es mis, casi podria decinse
‘que muchas veces, en los mismos espacios en que se dfn
den las tesis de De Man, seafieman ls verdes de la subje-
Aivdad y de sus testimonios autobiogriicos,
Poco después, en 1984, Derrida presents algunas refle
siones sobre autobiografia que tienen fuertes afinidades,
el texto de Pa
‘de Man? En su evtica, las bases filo-
sofieas de un testimonio autobiogrifico son imposibles
Derrida niega que se pueda construir un saber sobre fa
experiencia, porque no sabemos qué eslaexpertencia. No
hay velato que pueda darle unidad al yo y valor de verdad
41 lo empitico (que queda siempre fuera), No sabemos
tampoco por dénde pasa la Fines movil que separs lo ese
cial de los hechios empiricos entre s,y un hecho empirico
de algo que Ho lo es, Lo que en fa autobiograffa se mani
fiesta como identidad de
stujeto con sus enunciads
loestdsostenido por ha firma, “Un autor, que es una firma
agri signed de Ns
to Th a of he Oe, Nace Yar, Shen Books,
1 pig di om pn
ee |
‘edi os testsiosto sigero veNrrasencls a
que
ibn excribe Nora Catelli*
leclara como narradorsujeto de su propia narra:
Por lo nto, el interés cle Ia autobiogralia (Dertida ests
leyento Ecce hom dle Nietsche) reside en tos elementos que
presenta como ciniente de una primera persona cuyo tne
co fandamento es, en realidad, el mismo texto, Nietsche
‘escribe: “Vivo demi propio crédito. ¥ quiza sea un simple
prejuicio, que yo viva" El yo s6lo existe porque hay un con:
rato secreto, una cuenta de exédito que se pagar’ con Is
muerte, En la frase de Niewsche, De
clave lejos del acuerdo por el que los lectoresadjudiea-
rian an crédito de verdad al texto,
éste solo puede aspirar
4a la existencia si el crédito de su propio autor lo sostiene,
No tay fundamento exterior al eieeulo firmatesto y mats
cen ent dupla esti en condiciones de aseverar que se dice
sa verdad.
‘Como de Man, Derrida hace Ia evita de la subjetvidad
‘ya critica de la fepresentacion, y sefala ef modo en que
cualquier retato autobiogrilico se despliega buscando per
sud Fer homo lo dea wer desde ss printers nea: ain
tcrveucidn autobiogriica es pr damo sua, por eso la nece-
sidad de su exainen ret6rien, No es necesario suseribir un
episemologia nist para terest posciones a wna dis
‘ein con las eoncepeiones simples de la yerad en elt
sn apr eabignjin (Bnclos, Lamen, 1), Cae eetimonio autobiogeiico o con las ideas de que un relato de
posmemoria (como se veri mis adelante) es vicario. Para
de Man y Derrida ser vieario no significa nada,
que antes
de ese veario no hubo un sujeto que estusiera en condicio-
nes de pretender ser sujto verdadero de su verdadero tela
to. El syjto que habla es una mascara o una fm.
“Quive darle al lector
Ja materia prima de la indignacion”
La frase ex de Primo Levi, Sela, como es habitual en Levi,
1 nicleo del problema sin necesidad de grandes gests teo-
ricos, Su testimonio sobre Auschwitz e una materia a partir
de I eval puede emerger un sensimiento de indole moral
Las condiciones que hacen posible su testinonio sou extre
nas, y por eso mismo lis reglas que lo regutan deben limi
Lar todas las posbilidades de la exageracidn. Nunca, dice
Lei, un testimonio verdadero debe abrir kx posiilidad de
‘que un testinonio exagerado tome su lugar La materia pri-
ta de la indignacidn debe ser restringida, Siete es un hom
re es un testimoni pa
0 yen vistas ala proliferaciin de
hhortores que toma por objeto, breve
A Lexi no pueden phanteirsle los nies problemas de
1a primes persona del modo en que éta queda sometia
sospecha eur se eritca ht com
sida del sujeto. Por et
ontraia, Levi habla por dos ones, Lat primera ext
caine ve tesrioste Suro VexreBuENClA 6
tual, pcologica,éteay compartia con cis todos los ques
Jen de Layer: simplemente es imposible no hablar La segu
da tiene que ver con ef objeto del testimonio: la verdad det
campo de concentracion es la muerte masivs, sitemstiea, y
de ela slo hablan los que paedieron exapars xe destino; el
sujet que habla nose elige a sf mistno, sino que ha sido ete
sido por condiciones también extratextuales. Los que no Lue
ton ssesnados no pueden hablar plenamente del campo de
uci; hablan entonces porque otros has mucrto y
cen se lugar, No conocieron Ja funcion ditima del campo y
por tanto sobre ellos no oper6 su ligiea por completo. No
hay pureca en la victim que esti en condiciones de decir
No hay plenitud de ese sujet,
Era tipico del Lager volverse culpable en alguns medi-
tu cto
da, yo, por ejemplo, acepté trabajar en un Laboratorio de
1GFarben.” La “rey era ceder” porque (except en fas se
bieviciones,cuya eusldad inevitable era suicida) et Lager
ho es un espacio de resistencia Todos, prsioneros y nas
perdian parte de si humsnidad y el sujeto del vestimonio
del campo no esti convencido de ser sujeto pleno de lo que
vat ewuneiat: Pore catrato, es un sujeto heride, no por
aque pretend ocupar vearamente ef gar de bos mers,
sinus porque sibe de anterano que ese lugar no Te corres:
pode. Halon entonces tasmitience wis “wateria prt
tha’, purge el que debevia haber so el sjto en primera
ha dl teatnonio est ansente, «8 wnt muerte que
representa vical. Lax “condos” yao pe4 sre santo
‘den hablar y ex ilencio impuesto por el ase
incompleto et testimonio de los *salvados". Agamben lee
10 mele
acl problemitica de un sujeto ausente, una primera pei
ona que, cuando surge en el testimonio, siempre esti en
reemplazo de otra, pero no porque pueda ser su vcata, st
representante, sino porque no ha muerto en lugar del que
hha muerto. De modo radical, no puede representar a los
auscntes en esta imposibilidad se alimenta a paradoja del
testigor el que sobrevive a un campo de concentacion s0-
Lbrevive pata testificar y oma la primera persona de los que’
serian los verdaderostextigos, los muertos.” Un caso limite,
terrible, de prosopopeys
Eltestimonio de los salads esl
‘materia prima” de sus
leetores escuchas que deben hacer algo con eso que se les
‘comunica y que es, precisamente porque logré ser comuni-
«audo, solo una versin incompleta. Los que se slvaron “no
pueden sino recordar”
(scribe Agamben) y sin embargo,
no pueden recordar lo decisivo, no pueden testficar sobre
elcampo en la medida en que no han sido vietimas totals,
coma lo fue el “musuln” que se entrega yd de huchar,
se separ de aquellos restos desigregatos de sociedad qu
‘quedabsan en el campo, Levi los lama “no vivos", es decir
hho sujetos que han perdide la nocién de cualquies limite
fica y, pura coment, hn perdido ta palabra e vida,
equ he, aks, Pretest, 200 (198).
cexinea pe Tso: SUTO YEXETRIENGLA 45
Como Levi lo comprobé en quienes Io escucliaban y to
letan,en especial durante los alos inmedistamente poste-
rioresa 1945, todo en el campo resulta increible. No s6lo la
‘orgarizacion sistemntica de la muerte; también ta disole
cb de las relaciones y de Ja idea social del tiempo. Por
‘40, cel campo de concentracion tampoco se puede repre-
sent el aburrimiento de la vida que transcurve, La memo-
fia tende a rescatar los “episodios singulares,clamorosos 0
terres ian en un tejido torah
mente deshecho, que habia perdido casi por completo sus
peto estos episodios suc
cuafitades sociales V, en el otro extremo, también es ire
presentable la intensidad de la experiencia en el campo,
“el periodo mis
{que en muchos aspectos fue uns aventi
interesante de mi vida", dice Levi. Una amiga suya, que
fue « Ravenbruck a los diecisiete avios,afirmaba después
aque és haba sido su universidad, Levi eseribié: “Greet en
“Auschwitz”, Esta intessidal de la experiencia viva, inerei-
bie para quien no haya vvido esa experiencia, es también
lo que el testimonio noes capaz de representa
Ea suma: no puede represcntar tod lo que la experien-
«ia fae para el sujeto, porque se wata de uns “materia pr
tna” donde el sujeto testiga es menos importante que los
locos morales de su discurso, No esel sijelo el. que see,
Fost, Hal, 1, p28 UE
ein 886 earn santo
‘aura a si asso en el testimonio del campo, sino wa di
mension coleetiva que, por opesicin y por imperative
ral, se desprende de lo que el testimonio transmit
sta perspectiva sobre el testionio es dubitatvay ae
mente escéptica en cuanto a su poder de restauracién del
Sajetotestigo,y podria explicar el destino suieida de algu-
hos “escapados, como Primo Levi, Jean Améry, Bruno
Bewelhei
potenciasanadora de la memoria, su propio testimonio es
“Aunque Lev sea ctado por quienes creen en It
autelosamente acompaiiado por un esceptcismo que im
‘como principio de cica-
pide toda teodicea de la memor
trizacin de las heridas, Para Levi, su testimonio no repre
senta una epifania del conocimiento ni tiene un poder de
sanacidn de Ia identidad. Bs, simplemente, inevitable por
tazanes prcologieas y morales, La preacupacién de Levi
por to menos durante los primeros afios de a posguer ts 8
fa de ser eseuchado y cseido, Mientras estaba en los can
pos, suuehos prisioneros ya desconflaban de la forma en
{que a relat (s xe relato se olvia posible) seria tomado.
sta difcultad es bien evidente cuando se piensa en tér
aninos de serdad, Rica, al referitse a ls testimontos ori
ximados en la Shoah, dice que establecen un caso limite,
porque es dificil incorporarlos al archivo y suscitan una.
verdadera “crisis del concepto de testimonio’ It Son una
‘ence 4 1STINOMIO-SLJETO VENHRRIENCLA «
cexcepesn sobre ls cual es complicado (quizss itopropio)
igercerel método historiogrfico, porque se trata de expe-
riencias extraordinarias, que no pueden mensurarse con
‘otras experiencias. Pero si Ricerur esti en lo cierto, sts
yertenda sobre los testimonies del Holocausto como aso
limite permitira también pensar hacia adentro de fos Kimi
tes. El testimonio del Holocaust se In convertido en mo:
Den
sus raxgos a casos no Kimite, ineluso
delo testimoni
ido que uu caso Limite transfiere
condiciones de tes
monio completamente banales.!¥ No s6lo en el caso del
Holocaust el testionio reclama que sus lectores 0 eset
‘has contemporineos acepten su veracidad referencial, po
nniendo en primer plano argumentos morales sosteniddos
‘en ef tespeto al sujeto que ha soportado los hechos sobre
fos cuales habla, Todo testimonio quiere ser erefdo si
‘embargo, no leva en si mistuo Ins prucbas por las cuales
puede eomprobarse a veracidad, sino que ella deben ve
pir dee ufuera
‘a condiciones jdicales, por ejemplo en el juicio ls
tres juntas de comandantes de la dictadura argentina, los
fiscakes ve vieron obligados « eleyi, entre cientos, a fos tex
tigos sya palabra fciltas el ejerccio de as relay de ba
ean ea anv quem cede cof pai
rma pr Hg Wee en Haus y pent Bu Ae St
eeea egret
proc, En condiciones no judicial, el veainonio pide
via conaideracion donde se mezetan los argumentos de st
nd, sus legitinias pretensiones dé credibilidad, ys nie
idiad sostenida en la unicidad del sujeto que To enuncia
on au propia voe, poniéndose como garanta presente de
qo que dice, incluso cuando no se trate de un sujet que
soportade sitoaciones fimite
Si como afirma Ricaour en Temps eri, el testimonio
‘esti en el origen del diseurso hist6rien la idea de que sobre
tun tipo de testimonio sea dificl, cuando no imposible, eer
‘eer el métudo critico de la historia, pone una restricciGn.
ales pero
a sus upos historiogeifieos. si es admisible que wn acon
que no concierne ass funciones sociales 0 judi
ecimiento de cardeter excepctonal como el Holocausto re
‘lame para si una cuaidad inabordabe, es posible pensar
Jos testimonios contempordineas que no surgen de stcesos
‘comparables con aquellos que volverianincocables fos ea
monis de! Hlolocausto, La ertica del sujeto ys verdad bt
‘ritica de la verdad de ta vor y de su conexi6n com wna ver
dul de la experiencia que afloraria en el testimonio, incl
so cuando no se sigan las conchisiones radicales de De Mian
} Dersida, es eceniria excepto que se decida ajatiea
testimonig un valor referencial general del que se deseo
fig ewanalo otros discursos fo reivindican para st, La penple
jac de Riewur Henke a fos testnonios del Hotocssto,
{qve escapes vg de a cit, iene suficientes 240%
py pene ellis no son sficiemes para otras canes, FL est
‘ews ts eSigHo:SUpev0 VENPERUNELS ”
monio, por su autorrepresentacién como verdad de un si.
{eto que relats su experiencia, pide no someterse a las re-
{las que se aplican a otros discursos de inteneién referen
‘il aleganido ta verdad de la experiencia, ewamdo no la del
sulfriniento, que es ka que precisamente necesita ser exami
nad, Aci hay un problema
Frente a
problema,
el recurso al optimismo teérico
La a:tualidad es optimist y ha aceptado la consteuccidn de
1a experiencia como relato en primera persona, aun cuan-
do desconfie de que todos los demas relatos puedan remitir
dle modo ms
‘6 menos pleno a su referente. Proliferan las
loads “no fiecionales” (tanto en el periodic
tno como en by etnogria social y la Hteratura) testimonios,
historias de vids, entrevista, autobiograias, recuerdos y me-
‘latos idemitarios. La dimensin intensamente
stljetva (un verdadero rensacimiento del sueto que se re
Waa: Leoni, Alps igi yh
(com,
prime de pe ore nse ey pc na
som cnc ani sinoo nenuzsanto
6 muerte en Tonailos sesentay etenta) caracteiza el pre
tente, Lo mismo sucede en el diveutso cinematogratico y
plistico que en el Fiteario y en ef medistieo, Todos los gé-
heros testimoniales parecen eapaces de hacer sentido de Lt
‘experiencia, Un movimiento de devolucién de la palabra,
‘de conquista de la palabra y de derecho a la palabra se ex
pande reduplcad por una ideologia de I “sanacion” iden-
titaria a wavés de la memoria social o personal. El tono
ta desconfianca 0
subjetivo mare6 la postmodernidad, con
ta pévdida de la experiencia marcé los tiimos capitulos de
ta modernidad cultural. Los derechos de la primera perso:
sna se presentary, por tina parte, como derechos reprimidos
aque deben liberarse; y como instrumentos de verdad, por
ta otra. $ifueran To segundo, es claro por qué, desde los hi
ges de autoridad, se desconfiarta de ellos
Seyin Benjamin, aquello que fue posible hasta un m0-
tneito determinado de la historia se volvié imposible, a
causa del earicter irreversible de Ia intervencion capitalist
‘naderna sobre la subjetvidad; pero hoy, incluso citando a
Benjamin, a restauracién de un relat significativo de bs
experiencia se consider posible, pasando por alto preci
mente aguello que, para Benjamin, volvia ergs la situa
cote Hartmann, ice Rea repel
ne pane os Won tp 1D
cxguca ua resto, SUETO YEXPERIENCIA a
iin contemporinea, En electo, la confianza en un heating
idemttario producido por la palabra se sustrae dela dimen:
sioe problematica en que la subjetvidad fue focalizada des.
de finals del siglo XIX y abandon
te, no slo la perspectiva desde la que se deseubre la herd
| por decirlorpidamen-
cultural capitalist, sino todas las epistemologias de la sos
pedha, de Nietsche a Freud, El syeto no s6lo dene expe-
iicarlas, consteuie su sentido
riencias sino que puede com
ya hacerlo airmarse como sujeto, La memoria y los rela
tose memoria sean una “cura” de I alienaci6n y ls cose
fieacidn. Si ya no es posible sostener una Verdad, florecen
cen cambio unas verdades subjetivas que aseguran saber
aguello que, hasta hace tes décadas, se consideraba aculto
pot a ideotogia o sumergido en procesos poco accesible
Ia introspeceidin simple, No hay Verdad, pero los sujetos,
pad6jicament, se han vuelto coguoscbles
‘veces resulta sorprendente encontrar en este campo de
ideas la conviveneia de un deconstrucciontsmo fitosotico
blando” junto con wn optimiano identitaio que, si bien no
esau la primacia de Aquel Sujeto anterior al siglo XX,
‘eonsruye Sijetus Maples, habiles como Ulises en bis esc
ramus para mintener Ho que son y cambistl; recuperate
paso yadecuunto al presente; cept fo extant come,
fun nxisearaa he que, en el momento mismo de aceprata
sellers transforma o parodia; somtener las contrac
enes liberindose, i sn tiempo, del binarisaw simple
fet Siguiende al ands brilante de estos te6ricos, Homi
Gees eece asec eece seer seer oe seeH ene eeH ene seeH tence seeL eases CeceBhabha, se relee no silo exrtos incompatible con estos
prinipios (como wucede con Tos wos posclonintes de
‘Gramsci, sino que se lo presenta enmarcados en 88 sparse
lo ilosific de efeeto deconsirucivo que, de ser coherent,
tho admits ninguna posividad en el dscurso identiario,
‘Como sea, las contradicciones tedricas que admiten al
‘wismo tempo la indecibildad de uns Verdad y la verdad
jdentitaria de los discursos de experiencia planteas proble:
nas no s6lo a la filosofa sino a la historia, Yes0 e510 que
jemoria yl primera
vnc eres ahora: gq guamiza 12
we sn com eapaion de seni de experienc?
Pp de haber sid sometida 3 cari resin
pet de la expeviencia como memoria es una cestion
vee debe examina, Laiensa sued de "tem
vert ponmaderno marca abi ete cmp de
vetion Cuan nadie es dispueo a acepiar a verdad de
varia lo que Benjamin denorin6 los heh” rei
rence) tvs parcemos mis pesos aT crenci ns
verdad cde ua isto en pra (lpr es inexin
seat que ha ganado a sala caters, lo cua
aera, pro tanbién se propone como sco Yr
putin a eualquier euestion conflict).
‘ta abl, The aatin of Cte Lois Roa (2 50
an ans Acs Manas 2002; y "Disease
a eng fhe oer natn” nm Bi
‘excn oetestnosto super VENrRIUENCAS s
La imaginacién sale de visita
Apoyuda sobre la hipotética continuidad entre experiencia
y reluto, se reivindica esta proximidad como sustento de
tuna representacion verdadera, Sin embargo, un linea de
cisivache La etétca dl siglo XX sosuve la necesidad de wns
ruptura reflexiva con la inmediater de las percepeiones y
de la experiencia para que éstas puedan ser representadss
ertole Brecht y los formalistas eusos pensaron que el arte
esti en condiciones de iuminar lo que nos rodea de modo
Inds inmediato a condicién de que produzca un corte por
jento, que desve la pereepein de su habito y la
desaraigue del suelo tradicional det sentido coun, La
ppuesaa en euestion de lo acostumbrado es Is condlicién de
tun conociniento de ls objetos mis proximos, a los que ig
roramos precisamente porque permianecen culos por la
fami iavidad que los vela, Esto vige también para et pasado.
-Rensar con wna mente abierta’ scribe Hannah Arendt,
‘Sigvitica entrenar a La imaginaein para que slg de vista
La imagen alte a una externidad de la imayinscion res
pects de st relat, Quien cuenta uns historia se enfrenta,
{etodo, can una materia quc, incluso en el ease de ba ex
pericneia propia, se ha vuelto, por st famiiaridad, incon
preasible © banal, Odilio Alves Agua, examinando esta
dimension del pensamnento arendtiane, alien que, 8 a
seria dle ta iaginacin, “ls experiencia pire su decid
daly se pivrle en el corbelling de is ventas y he hs hibios repels Es posible dar sentido a este torbelline,
pero solo a condicin de que a imapinactonctmpla su ta
bajo de extenalzaién y de distancia. Se wata no s6l0 de
‘una cualidad del historiador sino tambien de que
ha: a imayjinacin “sale desta” cuando rompe con age
to que la constioye en proximidad y se ala para explora
rencta, La condicion dialOgiea es est
abandonando el propio
teflesivamente la die
blecda por una imaginacion ques
territorio, explora posiciones desconocidas donde es post
be que surja un sentido de experiencias desordenadas
contradictoriasj, en especial, resstentes a rendirse ate a
idea demasiado simple de que se las conace porque se bs
tha soportade.
Con fa frunqueza severa que su conkcin de vctima vol
sé audible, Primo Levi sostuvo que el campo de concent:
cn no ennoblece a sus wetimas; podria agregar que am
poco el horror padecido les permite conocerlo igor Part
conocer, la imaginacin necesita exe recorrido que ft Hews
fuera de si misma, y la weve rellesvas en su via, aprende
aque la histor nunca por contase db todo y nunca te
tid un cierve, porque todas ls posiciones no pueden st
‘eorridasytatpoco su aeunulycin resulta en una total
1 prineip de un ise sobre bi istoria desea el
(se
vrecn hua en Pte 78 abi de 200
aire, vec resTiMoM suero yPxeERuENCLA
reconocimniente de su carcterincompleto (que, por supues
to, noes un lata en la representacin de lox detalles ni de
Ibs “casos, sino una admis de lacualidad rnkiple de los
proceso), De este modo, la narracién asi pensada no po-
a
de legitimidad a una prietica. No cumple fanciones de for:
sostener wna identidad ni una tadicién, tampoco dotar
tulecimiento identitario ni de fundacin de leyendas nacior
tales. Permite ver, precisament, lo excluido de las narra
cionesidentitasias cevindicadss por un grupo, una minoria,
tn sector dominante 0 una macin. Lt éptica de esta histo
tia no es lejna sino desplazada de lo failia: como lo sw
flere Benjamin, es la éptica de quien soporta el desplaz
aiento del vsjero, que abandona el pais de origen.
‘Alas narraciones de memori
os testimonios ys esr:
tos de fuerte inflexién aurobiogré
ica los acecha el peligro
de una fnaginacn que se establezca demasiado fimemen
‘e Yen casa, y lo revindique como wna de las conquistas de
In cimpresa de memoria: reeuperar aquello perdido por la
violencia del poder, deseo enya entera legitimidad moral y
colli no es sulicente para fundar una lei in
simente indiseutible, Entonees, silo que ka me
maria busca es reeuperar un lug
perdido o un dempe ps
silo, sevfa ajeua a $0 movimiento la deviva que la slejaria
de ewe cout andpico,
sto es lo que yuele al memoria, ee alin modo, te
fable: el valor de verdad del testinonin pretend soste
nerse soe a inmediatez de ln experiencia; y su capaciide contibuir a ha veparacin det dao sudo (una repara
‘cidn judicial indispensable en el caso de las dictaduras) la
localiza en aquella dimensi6n redentora del pasado que
enjamin rectamabsa como deber mesiinico de una historia
uiposivisa
sudo dela historia (ss que pese a todas las herds,
yeseri-
‘© por ella justamente, queremos tener una histor
bo la palabra en singular para eviar que el wibuto a un fe-
tichissio gramatical de los plurales cierve el problema de
J multplicidad de perspectivas), el derecho de veto recla-
‘pedo por la memoria plantea un desafo, i ls ina
Aceadas la historia se acere6 ala memoria y aprendi a in
sy de bas mi
‘ervogarla; la expansiGn de las “historias or
crobistoras es suficiente para probar que ese tipo de testi-
ionios ha obtenida una escucha tanto académica como
‘meiitica. Et “dcber de memoria” que impone el Holocaus-
to at historia europea fue acompaiiado por la atencién
moras de los sobrevsientes y las huellas
prestada a la 9
djadas por ls i
Sin embargo, hay que problematizar la extension de ests
hhegemonia moral, sostenida por un deber de resareimie
to, sobre tod hecho dle memoria: “La legitima lucha por
tno obvi el geunciio de ls judioserigié un suntuari de
1 memoria y feo na “neva veligion civics, segin la ex
resin de Georges Bensoussan, Extendide por el uso
ident
‘o1tos alles hintricos, el “Weber he memoria
reluciou alectivs, moral, con el pasado, poco compatible
xtra o4t-resrOMo, SE YESERRUNCA a
on la puesta en distancia y la bisqueda de inteligibilidad
que son el oficio de histoviador, Esta actitud de deferencia,
de vespeto congelado frente algunos episodios dolorosos
del pasalo puede hacer menos comprensible, en la est:
Prblica, la investigaciin que se autre de nuevas pregune
las hipotesis Det lado de Ia memoria, me parece desc
brir li atsencia de la posibilidad de diseusidn y de eoution-
lacién ete, rags que definiria Ia tendencia a imponer
tuna vision del pasado”.7 En medio sigh, el que va entre el
fin de la segunda guerra y el present, la memoria ha gana
do un estat ivefutable
Es ci
to que la memoria puede ser un impulso nioral
de la historia y también una de sus fuentes, pero estos dos
Fasgos nosoportan el reclamo de wna verdad ms indict
ble que las verdades que es posible construir con y desde
‘otros diseursos. Sobre la memoria Ho hay que fonda una
pistemologia ingenua cuyas pretensiones serian rechiaeir
das en culquier oto caso.!8 No hay equivalencia entre el
derecho recordar y ts afrmacion de una verdad de
‘cuerdo; tampoco el delier de memoria obi
st acepuar est
‘quivalencis Mis bien, grandes lines del pensamiento del
siglo XX se han permitido descontiar frente a un diseurso
Pid, tmey cari santo
dela memoria ejercido como construccin de verdad del
sujet, Yel arte, cuando no busca mimetizarse con los di
cursos sobre memoria que se elaboran en la seademia, co
tno sucede con algunas de ls estétieasd
1a monumental:
zavion y contramonwmentalizacion del Holocausto,!? ha
demostrado que la exploracion no esti encerrada s6lo den:
‘uo de los limites de la memoria, sine que otras operacio-
nes, de distaciamiento o de ecuperacion estética de la di
‘mens biogrfca, son posibes.
Piao ee dics mimi etre ica de rey nonumentas
¥ conamnsinenin, Vet, por eetiplir Jen Young, At Mews
ig dng in Cota AY At, Nueva Wok La
sh Side Unierty Pens 00, Por letras, aio de Aves
‘Cynic ears el a soe au (Eb eats od
eeu de
3. La retérica testimonial
‘Ala salida de tas dictaduras del sur de América Latina, ve
cerdar fue una actividad de restauracin de lzos sociales y
‘cemunitarios perdidos en el exilio © destrudos por I io
fencia de estado, Tomaron la palabra las wietinasy 38 re
presentantes (es decir, sus narradores: desde ol comiento,
ve tosis sesenta, los antropdlogos 0 kledlogos que Fe
presentaron storas como las de Rigoberta Meneli 0 e
oma ns tarde ls periods).
‘Desde mediads de la década de 1980, en fa escena eur
ta alemana, se comenzé a escribir un
pea, especialmen
nuevo capitulo, decisvo, sobre el Hotocausto, Por una par
te el debate de los historiadores alemanes sobre 1a sol
‘Gan finaly el papel activo def estado alemsin en ls polit
fas de separation y be monumentaizacion del Holocaustos
por tot a gran difusin de tos eseritos aminosos de
Pritno Levi, donde seria dill hallar ninguna affemcion
de} suber del sujeto en ef Lager, mis tarde, Is lectus de
‘orgio Agamben, donde tampoce es posible encontrar
sn pits opine fl Sow de Cle Lane
tian que propuso un eratursento ene del gain
fren al miso Gempo, hina de bos eamesde concentraci6n, privindose, pér un lado, de iconograa
y forano, por el oxo, el dscusso de los sobrevivientes,
La mencion de acontecimientos podria seguir.! Todos
acompaiavon procesos no siempre sorprendentes desde
el punto de vista intelectual pero de gran repercusion en
1a eafer paiblicas el tema se colocé en un Ingar muy visi-
Die y, en bt prictca, produjo una nue esfera de debate,
En una de esis casuaidades que potencian sucesos signiti=
cativosy no pueden ser pasadas por alto, las wansiciones
democriieas del sur de América coincdieron con un nite
vo impulso de la produceién intelectual y la discusiéa
ideoligiea europea Amibos debates se intersectaron de
"Msc a tvent inportnca del Hace como acoatec
ois date por deacon, Durie var dead, ee a pyar:
4 controntaci pir de Segunda Guero atesinao anv de
lon tei cr atid come alo mis psionic
it pars devi de sgn modo, Hoy ios ded or perspec
Ah EI Molo pa 3 ocupare enie de a oar, ye a
converte aontecimiento mica Hepat det sila XX. Tene
tos zones pre dda de que xa porapectia se corespandiers con
tis perpen hike is eontemporaves” (Da Dine, "Re
ers 30a de 208, 9.48)
soxlo inevitable,
ce camo modelo de otros crimenes y eso es aveptado por
quienes estin mis preacupados por denunciar fa enor
dad del terroriamna de estado que por definir sus rasgos
en especial porque el Holocausto se ofte
nacionales especificos,
Los crimenes de las dictaduras fueron exhibidos en wn
Aorecimiento de discursos testimoniales, en primer lugar
pore los juicios alos responsables (como em el caso agers
tino) demandaron que muchas victimas dieran su testimo=
rio como prueba de lo que hablan padecidoy de lo que st
bian que otros pdecieron hasta mori. En sede judicial yen
tos medios de cosnunicacin, la indispensable narracion
de les hechos no fue recibida con sospectas sobre ls posi
lidades de reconstruir el pasado, salvo por los eriminales y
sus representantes, que atacaron el valor probatorio de is
nnarrciones testimonies, cuando no las acusaron de se Fal
say eneubrir los erimenes de la guerrilla. Sie excliye alos
calpubles, nadie (fuera de ka sede judicial) pens6 en someter
a escrutinio metdigico el testimonio en primera persons
de bas vietimas. Sin dda, hubieratenido algo de monstruos0
plata esos discuss los prineipios de duda metodologica
‘que ve expusieron nus artiba: bs vesinas hablaion por ri
cea vez Ho que decfan no s6lo les concernfa ella sino
debs indigoacién yen
quese converta en “materia pi
bign en impulo de las transciones demucritcas, que en ht
Angina se hizo bajo el signe del Nata mi
1 shuck de la violencia de estado nunca pared un obs-e earnaz sto
culo para construr y escuchar la narracién de la expe>
4a padecida. La novedad de esa experien
como a novedad de los sicevos de la peinera guerra a
que se referia Benjamin, no impidié la proiferaciin de dis
cursos, Las dictaduras representaron, en el sentido mis
fuerte, un quiebre epocal (como la gran guerra); sin em
‘argo, las transiciones democriticas no enmudecieron por
la enormidad de esa rupsura: Por el contrario, en cuanto
despuntaron ls condiciones de la transicibn, los discursos
‘comenzaron a circular y demostraron Ser indispensable pa
ralla restauracin de una esera pibliea de derechos.
La memoria es ua bien comin, un deber (como se dijo
en el caso europeo) y una necesidad juridies, moral y pai:
tica, Sobre la aceptacin de estos rasgos es ien dificil esta
blecer una perspectiva que se proponga examinar critica
‘mente la narracin de las vietimas. Siel mileo de su verdad
io debe
tiene que quedir fuera de duds, ambién su dis
ria protegerse del escepticismo y de la erftca. La confianza
en los testimonios de las vets es necesara para ka stir
lacién de rygimenes democrticos y el arraigo de un prince
pio de reparacion y justia, Ahora bien, e505 diseursostest-
Iioniales, como sea, son discursos y no deberfan queda
‘encerrades en ana crstalizacign inabordable. Sobre toda
pique, en paralelo y construyendo sentidos con los test
oni sine Tos erimenes de Tas ditaduras,emsergen 01s
hitos de narraciones que no estin protegidas por la mins
inangibilidad ni por el derecho de los que han padecd.
Lamevonca aSTIMONINL 6
Dicho de otvo modo: durante un tiempo (no sabemos
hoy cuinto) el discusso sobre los erimenes, porque denun-
el horros, tiene prerrogathas precisamente por el vineulo
‘ence horror y humanidad que comporta, Ours narracio-
nes, iteluso pronunciadas por las vicimas 0 sus represen
lantes, que se insriben en un tempo anterior sl de los cr
nnenes (los tardios afios sesenta y los primeros setenta del
siglo XX para el caso argentino), que suelen aparecer en
relazadss, ya porque provengan del mismo narrador, ya
porque se sucedan unas a otras, no tenen las misma pre
‘rogatvas y, en la tarea de reconstruir la €poca elausurada
por ls dctaduras, pueden ser sometidas a critica
‘Ademss, si las narraciones testimoniales son la fuente
principal de suber sobre los rimenes de ls ditaduras, tos
testimonios de los militantes, intelecuales, politicos, reli
iosos 0 sindicales de ls décadas anteriores no son la Gnica
fuente de conocimiento; solo una fetichizacion de la ver
dal testimonial podria otorgarles un peso superior al de
fos documentos, includes los testimonios contempors:
nts, Slo una
nneos a los hecios de los ais sesentay
confiusea ingenua en be primera persona y en el recuerdo
de to vivid pretendesiaestablecer un orden preside por
Jo tational. ¥ slo uns esracterizacin ingentta de bt eX
ur ella ana weve ns ale No es
petievin reclamaria
nets positivist (en el sentido en «ue ws Benjamin est
pala para earacteriae fos heels") be nti
dle la experiencia vivid e Le narra testo que Ltdle un relate hecho a partir de ous fu
sos tas las narraciones sobre lo
ras al exerutinio ideologico, no hay razdn moral para pasar
por ako este examen cuando se trata de las narraciones so-
bre los aitos que las precedieron 0 sobre hechos ajenos a
los de la represin, que es fueron contemporineos.
Una topia: no olvidar nada
Pl Riccur se pregunta, ene estudio que dedi ls
Fecencia ya cies ete historia dics, en QUE pre
seme nar, en qué presen a ecuerday cl xl pr
Salo que se recuper, El presente dela enuncncin ee
“emp de base del dscars”, porque e presente e o>
mento de poneise a naar y ese momento queda inerpio
la maracon Bo implica al narrador ens historia ya
inscribe en una reread la persuasion (el curso prt
nece al modo pests, dice Rcru) Los restos tein:
30" en este sentido porque tienen como
ccondicion un narrador implicado en los heches, que no
persige una verdad exterior al momento en que ella se
‘couueia, Es inevitable la marca del presente sobre el acto
ide narrar el pasado, precisimente porque, en el discarso,
el presente tiene una hegemonta reconocida come inevits
ble y las tiempos verbales del pasid no quedan libres de
tuna “experiencia Henumenoligica" del tiempo presente
Lvntiouc TESOL 6
de ly enunciacin “EI presente dirige el pasado come un
sribié Halo Svev0. Y
direcoy de orquest asus misicos"
comp obser vaba Halbwachs, el pasado se distorsiona para
inucducirle coherencias
-Extendiendo las nociones de Ricezur, puede decirve que
ta hegemonia del prevente sobre el pasado en discus es
del orden de la experiencia y est sostenda, en el eas0 del
testimonio, por la memoria y la subjeividad, La yememore
‘ida del pasado (que Benjamin proponia como ls Gaiea
perspectiva de una bistoria que no reificara su objeto) no
cesuna eleccion sino una condieién para el discurso, que 00
cscapa de la memoria ni puede librarse de las premisas que
baqualidad pone a la enunciacion, ¥, mas que una libera-
tf te Pti Sel, 98 See deen de baile, Hs
si Fo, 19 Tien nora, Mico, igo XN, 19851 Se sabe
[ojucaas por EBeynenney H. Weir, precupindose expe
ree yr onsdear la cupid dl reach desdblane dos te
ordi adel ment de conta tad emp de atid cx
it conta su inensin rte niga que eMail
pone ns expeiei ita det empo, pr una te; POR
visu eerie Genpact qe se wis expen
"toe Haltwoch, Cu Cl Mery edit y aid pt
ews one), hye y one, The Unset of Chie Res, 12
septic ena eaa a pi e
ey buen eb
yen de pacts pi
rosa ain yen sad” (ed i p19)« ecru sao
cin de los “*heclios”cosificados, como deseaba Ben)
cs una atadura, probablemente inevitable, del pasado a la
subjetvdad que rememora en el presente
Las narraciones de la memoria eambién insindan otros
problemas, Ricaeur sefala que es errado confiar en que li
‘natracin pueda colmar la laguna de la explicacion/com-
prensi6n: "Se ha creado un alteriatva ffs que hace dea
narratvidad tanto un obsticulo como un sustituto de fa ex
eligiblidal ka narration y la
plicacisn’.® Hay dos pos de
cexplcaiva (causal), La primera esti sostenida por un fec:
ode “cohesiin", que proviene de la cohesion atribuids a
una vida yal sujeto que ln enuncia como saya. Vezzeti ha
seiialado que la memoria recurre preponderantemente 0
siempre a formas narrativas, cuyasrepresentaciones “que
ddan necesariamente estlizadas y simplificadas"¢ Natural
‘mente, la estiizacién unica y taza una linea angumental
tverte, pero también insta el relato en un horizonte don-
‘de radia a ilusion de eviar la dispersion del sentido,
Desde la perspectva de la disciphina histrica, en came
bio, a nose pretende reconducir los acontecimientos a un
origen; al renumciar a una teleologia simple, la historia ce
nusicis, al misino iempo, un igico principio de inte
biti fuerte y, sobre todo, apropiado para la intervencion
cenkesfora pablica, donde ls viejs discursos de una hsm
sea, iin, Fl i pp 070
"andy po pe
ria con argumento nitide prevalecen sobre las perspectivas
monpgeilicas de la historia acadénica, Precisamente el dis
course de Ua memoria y bs na
jes en primers persona
se mmicven por ef impulso de cerra los sentidos que se es
‘capa; no solo se articulan contra et ohio, también Iuchan,
por un significado que unifique la intexpretacién,
Ey ef Kimite est la utopia de
Felito “completo”, del
cual no quede nada afuera. La inclinacin por el delle y
la acumulacin de precisiones erea Ia ilusion de que lo con-
crete de ki experiencia pasada quedé capcurado en e dis
‘ews. Mucho mas que la historia, el discurso es coneretoy
pormenorizado, a causa de su anclaje en la experiencia re
‘cuperada desde lo singular. El testinonio es inseparable de
I sukodesigmicin del sujeto que testimonia porque esto
alli donde los hechos (le) sucedieron. Fs indivisible de su
presencia eu cl lugar del hecho y tiene la opacidad de una.
histria personal “hundida en otras historias"? Por eso es
sada sible fa soxpectas pero al mismuo tempo el testimonio
una instiueion de hi sociedad, que tiene que ver con lo
juice y con un zo social de conan, come la serial
Aretult, Bye vo, cand el testimonio narra ka muerte okt
vejacibn extrema, establece también ua escena para el
duct fiance asi comunidad af donde fue destruia™
|i diseurso de la memoria, convestido en testimonio, e+
nie fa ambicidn de la autadefenss; quiere persuadir al inter-
locutor presente y asegurarse una posicion en el futuro;
precisamente por eso también se le aribuye un efecto reps
radar dela subjetvidad, Este aspecto es el que subrayan has
apologias del testimonio como “sanacion” de identidades,
cen peligro. En efecto, tanto la adjudicacion de un sentido
nico fa historia, como la acumulacion de detalles, pro-
dducen un modo realist-roméntico, en el cul e sujeto que
narra atribuye sentdos a todo detale por el hecho miso
de que él lo ha incluido en sw relate; yen cambio, no se
‘ice obligado a atvibuiesentidos ni a explicar la ausencias,
como sucede en el caso de la historia, EI primado del det
Ie es un modo realista-romintied de fortaecimiento de la
‘redibiliad de marradory de la veracidad de su nar
Por el contro, la dsciplina hisrica se ubica lejos de la
‘opi de que su narracién puede incluso todo, Opera con
clpsis, por razones metodoldgias y expositivs, Sobre ext
‘evestin, Ricoeur estbleci6 una diferencia entre “individual”
ecu ded un principio quo extinoni "es ambi a
‘hel cc yu vee en edie que a asin
vemlac te gis putea can a gic del deo” (La cansrsion
eft ts Conse a Ned y Reon", wine, Dep
‘te
yy "espeifico” (que reeuerda la definicién ukacsiana de tie)
“Paul Veyne desarvolla la aparente paradoja de que la histor
ria no tiene como objeto el individuo sing lo especitico. La
nnocién de intriga nos aleja de toda defers de la historia co-
‘mo una ciencia de lo conereto. Incl un elemento en uns
intra implica enunciar algo ineligible y en consecuencia,
‘especifico: “Todo lo que puede enunciarse de un individuo
pote un
eso que puede componer la intriga, no como simple detalle
suerte de generalidad"? Lo especifico histrico
‘eros sino como rasgo signilicativo; noes una expansion
desciptiva de la inriga sino un elemento constzaio some-
tido as lia. El principio de la elipss,enfrentado con la
idea ing
‘expecitico porque, como sucede en a literatura, la elipss es
i de que todo lo narrable es importante, sige lo
una de las lgicas de sentido de un relat.
El modo realistaromintico
Cité a Susan Sontag en el comienzo. Su advertencia de que
freme a los rests le a historia hay que confiar menos en la
Iemoria y my en ls operaciones intelectual, compret
der tanto o nvés que recordar, se corresponide con la de
9 aut Ric, Yes i igo ig tai
306 (Timon: Canin dl ap eel i >
Seo, So XX 163
be” eri LO
Annette Wieviorka, cuando afirma que vivimos "una €Po-
ccten la que, de manera global, el relato individual y la opi
nin personal ocupan muchas veces el lugar del ani."
‘Siéste ese tono de la Epoca, importa subrayar la poten
calidad explicaiva de la intriga que, para dar alguna intei-
sibilidad no importa eusn problemstica alos hechos re-
consruidos, debe mantener un control sobre l detale. Bs
cierto que la verdad esti en el dete. Sin embargo, ino se
lo somete a eriic, el detlle afecta la intriga por su ab
laante pero no necesarie
dancin realist, es deci, veros
rence verdadera, La proliferacién del detalle individual
cierra ilusoriamente las griets de la ineriga,y a presenta
como si ésta pudiera 0 debiera representat un todo, algo
completo y consstente porque el detalle lo cevtiiea
nner que mostrar su necesidad. EI dete, adem, fortaece
‘eltono de verdad fim del relate: el narrador que tec
dade ese modo exhaustivo no podria pasar por alto To in
portante ni forza, ya que eso que narra ha formado un
pliegue personal dle su vida, y son hechos que lia visto com
sas pupios oo En un testimonio los detalles no deben nut
rad depende de
ca parecer ful, porque el efecto de
cellos, incluso de su ammontonamiento y repeticion.
1 Aten hy dels enw rt tan isi versie
nb um ft ons xine de Mel Buse: Eee
aon en Ate, Pet, HAT: Dune de sehen pig
Muchos relatos teatimoniales son excesivamente detall-
dos, icluso profiferantes y ajenos a todo principio compo-
stv esto es bien evidente en el caso de los desaparecidos
argentinos,chilenos, uruguayos, de sus familiares. Sin em.
bbargo, hay algunos textos en los que el detalle esti contro-
lado por i idea de una representacién resuingida dela si-
tac carcelatia y, en consecuencia, bastante mis atenida
‘asus condiciones. Plenso en he Jt Schoo de la argentina
Alicia Parenoy. No casualmente, The Lie School empiena
con el relato de la captura de Partnoy contado en tercera
persona, de modo que la identifcacin esté mediada por
tun Frincipio de distancia, Yeasi en la mitad del libro, oo
texto en tereera persona vale eomo una especie de corte en.
el movimiento de identifieacin wutobiogrifica; la cercera
persona es un compromiso con lo especilico de la sitwacién,
Y no simplemente con lo que ella tiene de individual. La
primera frase es “Aquel mediodia ella tenia puestas ls
chareletas de su marido”. Ese mundo fatiliar eoncreto se
quiedra con los golpes en la puerta legan los secwestrado-
res, Buel primer capitulo, l presi desapavecida reign tas
tad Mani Cv y Blah Angie CB 19n este samo
ladda 3
piden ver, reconace una mancha seul y gota de sangre: son
Jos pantalones de su marido, Nada mis, excepto la resol
cescuelita®, por debajo de las wendas que Te
cin de regisiarlo todo (mirando de través, tacia el piso,
por la ranura del trapo que le tapa los ojos) Por a repeti-
cin de lo insignifcante, los detalles en The Lite School se
niegan a crear un pleno de representacion. Partnoy los oF
dena sabiendo que son demasiado pocos y demasiado po-
bres, porque pertenecen a una experiencia mutilada por la
‘nmovilidad permanente yla oclsion de lo visible, El deta-
Ile insignificance y repetido ve adecua mejor que la prolife
raci6n alo que ela relat.
‘Cualquier suma de detalles no puede evitar el encierro de
una istoria en los interrogantes que le dieron origen. Lox
hijos ele desaparecidos lo dicen de diversas maneras: sienten
aque el relato queda sempre incompleto y que deben seguir
‘onstruyéndolo. Fto tiene wna dimension dramstica y jut
dica que habla de la minucioss destruccion de Tos rast re
tizada por los responsabes de las desspariciones.
En otros casos, cuando la historia que se quiere recon
tur no es slo Is de wn padre 6 madre asesinads, cuando
to que se busca comprender no es tanto el Lugar 0 ls er
Abia Pato, The ite Sd aes fDi an Sar
Si Mts Sone Pay, ya Di Tale Doone AAs a>
i Gora Natonas 0
then Duke Unieriy Bran, 18, pp 162 yo
LameronsTesrMONAL w
cunstaneas de la muerte yl destino del cuerpo, cuando as
pretensiones de la narracién exceden la isqueda de una.
respuesta a una pregunta sobre las condiciones en que se
el paisaje cultural y
politico previo als intervenciones militares, quedan bien en
erci6laviolencia de estado para ine
cevidencis las debiidades de una memoria que recuerda de-
masiados detalles no sgnifcativos, una memoria que, como
ro podra ser de otro modo, a veces entiende y a veces no
centile aquello minino que reconstruye. Esen este mos
to cuando la usin de una representacion completa produ
ce disqusiciones narratives y descriptvas, digrsiones y des
vos euyo motivo solo es que eso aconteci6 al narrador a
sujeto que éste eoca.¥, entonces, la proliferacion mubiplica
fos hilosde un relat testimonial sin encontrar la raza argu
mentatia o estética que sostenga su cram, Este es el caso
‘del libre de Cristina Zuker que tene como objeto la vida de
sui hermano Ricard, militante montonero, desapareeido en
jada en 1999, El subsitulo Una
sage faa es especialmente apropiadoa la emprest eons:
ta tracasida contraotensiva
truetiva que comienz con los abuelos maternos y psternos
‘de ambos hermanos, sv infancia, la retain con sts padres,
la relacn entre sus padres, los conllicws psicoligicns de
‘una Kaila, las preferencias cotiianas, tado ely cosmo ut
peefmbulo que se jus necesaio (como st atara de una
novela welts) antes de entrar en Josuossetentae ncluso
ce esos is, ls detalles lef va familia, los fio, el dee
tino de los hijos de dessparecides 0 combtientes, ocupan
|4 earn S00
porciones importantes del relat que,
se sostiene sobre
tuna dimensin afectiva de rememoracién, Cefiida a la idea
reslita de novela, Zuker escribe un capitulo final donde, co-
sg en Dickens, se sigue el destino de los personajes, en alge
nos eatos hasta su muerte, que es presentada como emble-
initia de lo que sufreron en vida, sin que esas aclaraciones
Finals tengan una azén composiva que los vincule lai
toria central que, de todos modos, ha ido bifureindose en
lan testimionio de ka autora sobre a selacon con su hermano
muchas otras cosas.
nue deualle individual y relato teleologico hay una rela
- earaazs8.0
mento en que és fueron asesinados, Entre las Mares y os
ijos el sujeto de la memoria de estas déeadas ela juventud
esencial, congelada en las foxografasy en la muerte
Es evidente que para las vitimas 0 los familiares de las
Victims, armar una historia es un eapitulo en la bisqueds
‘de una verdad que, de todas formas, la reconstrucci6n en
‘modo realista-romintico de los hechos no est invariable
mente en condiciones de restarar. La prctica de esa narrae
cin es un derecho, y, al ejercerlo, aunque To incomprendi-
do del pasado subsist, y la narracién no pueda responder a
las pregumtas que la generaron, el recuerdo como proceso
subjtivo abre una exploracién que es necesiria al syjeto que
recuetda (ya mismo Gempo lo separa de quienes se vesisten
recordar), La cualidad reals sostene que la acumlacion
de peripecias produce el saber buscado y que ese saber po-
Aria tenet una significaciGn general. Reconstruir el pasado
de un sueto 0 recon
jr el propio pasado, a wavés de testi-
monios de fuerte inflenién autobiogritica, implica que el su
[eto que narta (gorquenarra) se aproxima a una verdad que,
hasta el momento mismo de la narracin, no conocta total.
sente oslo conoeia en fragmentosescamoteados
Qué fue el presente?
{La memoria es siempre snacrSnica “un revelador del pre
sente", escribi6 Halbwachs. La nfemoria no es invariable:
re ee
1 sREOHCA TESTIMONIAL ”
inente espontinea, En Shoah los aldeanos polacis, a quienes
Lanzmann obliga a recordar, con violencia verbal y acosin-
dol con la cémara, sesponden sobre una época que se ven
foreados a tracr hasta el presente en el que estan respon.
endo; lo mismo sicede con los sobrevivientes de los can
pos de concencracién, empujades a ir mis all de to que re-
cordarian librados s6lo a una rememoracion espontines
Lanzmann fuerca alos aldeanos polacos que vivieron cerca
‘del emplazamiento de los campos a que recverden lo que
han olvidado, lo que no quieren recordar, sus propias mise
rics e indignidades frente a los tenes que pasaban com las
sictimas;y también obtiene ms recuerdos que los “spout
_ncos”en los sabrevvientes a quienes persigue con ss cima
rahasta que algnos de ellos le piden que dé por terminada
laentrevst, En ambos esos, se vata de wna imposcién deka
memoria, Tanto en los ldeanos como en los sobrevvientes,
arnque de maneras diferentes, In memoria es exigida mis
ald de lo que los sujetos pensaron que pod serlo y mis alls
de sus interesesy voluntades. Asi a memoria del Holocaus
tose descentra, no porque abanddone la escens de massere,
sino porque va a ells @ poarde quienes dan so testinonio
presionando sobre el recuerdo acostiunbrado,
El saber que Lanrmana tiene de los campos empura a
snemoria de las vctmas 0 de Tos testigos para hacerles de
cic mise lo que via brads a su espontaneidd La
Aervencion es wn forzadua de la memoria espontinea de
quel pasido y de ss codificaeidn en una narracion conveneenfatizado en funcin de una acekén politica 0 moral en el
preete, lo que uslza come disposiivo retro para argu
Imentar, para atacar 0 defenders, lo que conece por expe-
rienciay lo que eonoce por los medios, que se confunde, des:
ps de un tiempo, con su experiencia, etter, eter !*
‘La impureza del tstimonio es una fuente inagorable de
‘ulidad polémica, pero también requiere que su sesgo nose
lve frente a impacto de a primera persona que habla por
sy estampa su nombre como reaseguro de su verdad. Tanto
com ls de cualquier otro discurso is pretensiones de ver
dad del testimonio son eso: un reclamo de prerrogativas. St
‘en f testimonio el anacronismo es mis inevitable que en
cualquier oto género de
historia, ello no obliga a aceptar
Ioinesitable como nexistente es dit, oWidatlo precisamen-
te porque no es posible eliminarlo, AI contrarios hay que re-
cordar l eualidad anacrbnica porguees imposible ei
Cuando me refiero al anacronismo%® entiendo el que
Georges Didi Huberman Hama “trv, que no lumina el
pasudo sino que nuestra los timites que a ditane
pone pa
ra su comprensiin, Sin embargo, DidHHluberman reconace,
aber fies La wens ea ete eral pate
vey plane egos y pregunta aber # a venig
{uss ‘ana Ma, Slo XX de Bpaa Ee
* Resamy algusts ea ej as
casi Bs
anemia TESTIMONIAL 8
frente ba wild de remit todo pasado al presente, una
perspectiva desde I que se descubre en fos sucess preter:
tos “un ensamblaje de anacronismon stiles, fibras de tempo
gico a descifrar™ En este
centremerclcs, campo arqut
sentido, el anacronismo nunca podria eliminarse completa
mente y s6lo una vsién dominada por la generalizacion abs
tracta podria confiar en aplanar las wexturastemporaes que
‘no slo son las que arman el discurso de ls memoria y dela
historia, sino que muestran de qué sustancia temporal hete
rogéuea estin tejios los “bechos". Recomocer esto in em
tuarge, no implica que todo relato del pasado se entre gue &
esa heterogeneidad coma a un destino fata, sino que tabae
ses Dithberman, Dent op hie de art tamara
neds Par Mini, 200, pp 3687 De aeserdo cous ar
Tite Du taberman sapere que ats oles nos olan fete 2 un
empe ye desorda ov arin de una cok "Es mips ne
weet mea pnads ene un pom: 18 mooi que MBA
po, eel ly, sega is ans YE
nal inp = a era ce 38 pes
te i Byte
theta eile ae” act
naps emia pp del ican Pm pir
Nomay, Catae Univerity Hs, 1987),
Aun de bey erecta, sean i losin
sob snort lin‘ional, sobre la que se jesce fa presion de un saber eons
‘wuido en el prescute, Los aldeanoso las wetimas también
hhablan en el present ¢, inevitablemente, saben mas de 10
“que sabian en el momento de los hechos, aungjve tambign
hhayan olvdado 0 buscado el olvido
sta discordancia de los tempos es inevitable en fas na
raciones testimoniates, También la dseiptina historia est
perseguida por el anacronismo y uno de ss problemas es
precisamente reconocerloy rar us limites. Todo discurrir
sobre el pasado tiene wna dimensin anacréniea; wand
Benjamin se inelina por una historia que libere el pasado de
su reticaion, redimiéndolo en un acto presente de memo-
fia, en el impulso mesiinico por el que el presente se haria
‘cargo de una deuda de sulrimiento con el pasido, es dees,
‘evel momento.en que la historia se planta construir un pa
saje del pasado diferente de que recor
gelde Kle
tre ls construccidn del pasado sino que es su deber hacerlo.
con espanto, el n-
‘est indicando que el presente no s6lo opers so-
El anacronisono benjaminiano tiene, por una parte, un
imension étcay, por la otra, participa de la polemiea con
sal de lah ja de co
tra el ftichisnwo docu soria de
teas det siglo NX. Sin embargo, la ciica de la cualidad
‘objet auibuid a reconstrueeKn de las hechos, no go>
tel problema de a cable insesipeiin temporal de ka Wisto
via. La indgacion de Benjaunin pda también ser lida co
ta au eee a historiadores: mira e pasa con los ojos
de yuieues ta vsieron, para poder expuar ale ul
ee ee
Lamvon resngontal 1s
Y lis ruins. La exhortacidn sera, en este caso, metodelig
ca yen hugur de fortaleer of anscroniamo, seria un inst
mento para disolverto
Estas euestiones de perspectva se plantean para encarar
tun protleina que, de todos modos, persist. La historia no
puede simplemente cultivar el anaeronisino por eleccion,
porque se trata de una contingencia que la golpea sin inte
rrupciones y est sestenida por un proceso de enunciacion
‘que, come se vio, es siempre presente. Pero sucede que la
lisciplina histriea sabe que no debe instalarse ebmodamen:
te en ess cable temporalidad de su ecrturay de su objeto,
Esto Ia ditingue de ls narraciones testimoniales, donde el
‘presente de Ia enunciacin es la condicion misma de la re
Imemoracdn:e¢ su materi temporal, tanto como el pasado
‘esaquella materia temporal que quiere reeapuurarse. Las na
rracionss testioniales estin cémodas en el presente por
‘que es ts actuaitad (politica, social, euleual,biogrtica) la
{que hace posible su difusiin cuando no su emergencia, EI
\ielco del testimonio es la nemoria; no podria decir Yo
nism de la historia (alirmar que es preciso hacer historia
me se ecurdara slo be una hipétess).
El testimonio puede permiirse
sevonia, ya que se
compone con la que us sujet se permite © puede recardae,
Yo que elvis, lv que vals intencionalmente To que modi
cay lo que inventa, Io que transferee un tone o gener a
otro lo que sts instruments cultures le perniten eaptar
‘del paseo, lo que ss ideas actuals le iuiran que debe serJe com ella para alcanzar una reconsteuceidn ineligible, es
‘devt: que sepa con que fibrsesté construida y, como si se
‘watara de bs trauma de un teido, las disponga para mostrar
el mejor mode el disco buscado,
Sin duda, no sun ideal de conecimiento renunciar ala
densidad de temporalidades diferentes Indicaria solamente
lun deseo de simplicidad que no aleaza para recuperar el
pasado en un imposible "estado puro”. Como alguna vez di
Jo Althusser, no existe el créneo de Voluaite n
10. Pero para
pensar el paso, también esinsuiciente Ia tenidencia a color
‘ar al las formas presents de wna subjetvidad que, sin plan
‘arse una diferencia, cree encontrar el “erineo de Voltaire
nifio” cuando, en realidad, esti dando una forma enters:
mente nueva a los objetosreconstruidos. Para decisto con uit
ejemplo: a idea de derechos humanos no exis en as dca
das le 1960 y 1970 dentro de los movimientos revoluciona
‘os, Ysies imposible (eindeseable) extirpasa del presente,
"empoco es posible proyectarla intacta hacia el paso
44 memoria, «al como se ha venido axgumentando, so
ports la tension y ls tent
‘ones del anacronisino, Esto suce
{de en Los testimonios sobre os aos vse
ysetents, canto
los que provienen de ls protagonists yestinescttos en pr-
‘mer pesson, como los producides por tenicas etnogeil
os que utlizan ua teréera persona muy prima a ka pri
mera (lo que en literatura se denomins discurso indirect
libre), Frente esta tendenciadiscursiva labs que tener en
‘cuenta em pres lugar, que el pas recordado es demi
acl pemete eae st oo hpi te
sy con, ene ese ron Ft
vena pan mere pests pone
a ites none emp, Noes eco
poten a aia i ="
courte ala idea de mani ae
se colocan deliberadamente en e escenario de Ws 6
1. Por alin, sobre las
fics aeuales y pretenden jugar en él :
“dccadas dt 6D 70 existe una masa de material sit, £0
tenporineo a os sexo flletos reports dacumentor |]
dhe eunones ycongresos, maifietos y Prograuss carta; |
iais partidarios y no partidari-, que segulan 0 anniPs j
tna el tanscurvo de los hecios Son fuentes tices, que sett
iensato dejar de lado porque,amennido, dicen muchomis |
dque fos recuerdos de los protagonists 0
i preibles ya que lesagregan ef marco de we
Juan fos iiantes en 1970,
suede com
piri de epoca, Saber c6mo pens cae
ro tmitarse al recuerdo que ellos aora tienen de
Q 1. no es una pretensin reificante de la subj
cra y seul ;
tid niu phan para exputsata de la historia Sige, 9
ramen, que Is "verdad no rea del somvetinfento a ws
© i, aneho me
aise que sene limites
perspestiva memo
hos, aa operciones cies :
ceomno nw postin ser
or aupaesto,e90s Kimites leet es
Seer sece eee sece seer seee eee seee tae eee eeeo ben SLO
ws de las dictaduras; ex cardeter el de vctins, interpe-
fauna responsubilidad moral colectiva que no preseribe
No es, en cambio, una orden de que sus test
nos 4
den sustaidos del anlisis. Son, hasta que otros document
tos no aparezcan (si esque aparecen los que conciernen &
tos mi
ares, si es que se ogra recuperar los que se ocul-
tan, si es que otros rastras no han sido destruidos), el n=
cleo de un saber sobre la epresin; tienen ademas la tex:
tura de fo vivido en condiciones extremas, excepcionsles,
Por eso, son irreemplazables en la reconstruccin de esos
ero el atentado de las dictaduras contra el carter
sagrado de la vida no tradada ese carcter al dscurso tes
timonial sobre aquellos hechos, Cualquier relat de la ex-
periencia eé interpretable
Las ideas y los hechos
{Cuinto de la ideas que movilizason los aos sesenta y se-
enta queda en los relatos testimonial
[La pregunta importa porque aquella fe una époce fuer
emente ideoldgics, nto en la zquierda como en la dere
cha (inguin de hs dos habla sido atravesicla por el pray
matisna), Este es un raggo diferencia, una cualidad que
hace al tono de ba poca y que se descubre muy rpidamen-
te no ylo cuando se len Jos textos franca
ine patiticos,
fo eu es obvig, sine evando se Teen tambien Tos diario y
LanevoMe TestMontAL %
emanation de la industria cultural. La television no bbs
Jmplantado una hegemonfa completa la prensa esis se
ia sendo el principal medio de informacion; quien, em
eineroteea, ocupe dos horas en la consulta de los co
tidianos populares argentinos de ese periodo quedari pro-
pablemente asombrado, tanto como quien compruebe que
tos Darias de Henesto Guevara fueron serializados en la re
vista mis sensacionalista de fines de los aos sesenta, en la
{que compartieron pina con las noticias policiales ys =
ats lt
aos etenta, se consumian mas diarios por habitante que
ro de revista. En Ja Argentina, en los primeros
fen lnactuatidad y el noticiero televsivo no habia reempla
vado todavia al diario popular vspertino que le ofrecia as
pblico varias pginas de informacion sindica, en un mo
tnento de rudicalizacion del sindicalismo.
clima de époea no se definia silo por afinidades prag-
micas 0 por identificaciones afectivas. Las idevlogtss, le
“Jos de decinar, aparecian como sisteinas fuertes que
‘ganizban experiencias y subjetvidades, Fueron déeadas
fdeokdgicas, donde lo escrito desempe
pel npomante ex la diseusion politica por dos zones por
1 todavia un pa
ton ho, se trataba de ka prctica de expas medi, escola
tad, con direcciones que provenian de la universiad 0
de encuaxlramientos sindical-poliicos donc Ia batalla de
tas deas era fundamental; por ot lado, kx mayoria de la
ca joven y reforzaba el cardeter
rmilsanciay el actvisme €
ituarado de franjas importantes de los movisientos,Se eva que lis vieja lealtades politicastradicionales po
dria 0 dolverse © modiliease, y que las uadiciones pol
ticas debian ser reivindicadas porque su transformacion
idealdgica lis integra
len itevos marcos programiticos,
Exar operaciones no podian realizarse sin un fuerte com
‘ponente lerad en los euadros de direccin y en ls secto
‘es intermedios, incluso en la base de las organizaciones.
EE imaginario de la revolucign era libresco y esto e mani
{estaba cit la insstencia sobre la formacién tedrica de los
militants; ls diteusiones entre organizaciones se iment
‘van de ctas (por supuesto,recortadas yrepetidas) de algu
‘nos textos fundadores, alos que habia que conocer: La po
Iitica de es aos, con diferencias de periodizacion seyiin
las naciones del sur de América, gba tmto alrededor de
algin texto sagrado como de la oluntad revolucionaria, O,,
nds bien, la voluntad revolueionsaia tena alin bro en st
brigen, como tenia tambign a algin pais socialista (Cuba,
Vietnam, Chins), La importancia de la “teoria” (una ver.
si6n simpllicada para usos pricticos), sobre todo en el cam
pe miarsists, les dio on cardetersingularmente doctsinario
4 muchas intervenciones politica y sevia un error pensar
‘que esto sce solo en el espacio universitario o que era
protagonizado exclusivamente por la pequetia burguesta
Inclisa los populsnos revelucionarios sstenian su seein
1 wt iaginatio euses fuentes eran escritas
thats leer ls cients de pigs de fos mimeo eri
iso radicalzaclos, londe fs interpretaiones de las enc
Lanivonca Tesuoata o
clicas ye los Evangelos fueron verdaderosejercicis de
ceularizacion de la wologia, que tnieron influencia no slo
sobre las organizaciones poiticas ino también sobre mi
hos obispos de Aunérica Lana” Cruzindose, mezctindose
¥ contaninndose con las versiones marsstas, dependents
tas, nacionlistas yen conluencia con el peronismo ciel
zado, un relito de origen cristiano, el milenarismo, prodyjo
tuna masa de texios que, en un extremo, integraba fa “tole
sia deb beracin” yen el otro, la tcoria de ka huh arma
da, ya que a nueva sociedad estaria precedida por uni etapa
de desrucciin reparadora. EI milenarismo fue profetico ya
tuavés ce sus profetas, comenzando por la palabra de Cristo,
sus legiones se econocen y onganizan. La profecia llega al
snbio que ha sido
presente dese el pasado, autorizando el
Anuncio en los testossagrads. En América Latin, el ers
tianismo revoluciowisi de los aos sesentay stents mares
momento de mayor compaciad y penetacion de este dis
caso, Se ey a Bila en clave tercermundista y se divulge
ton versiones seculatizadis del mensaje evanglico. Los do-
(Gee anirans eral capi wets psionic ype
wean dbus lusts Sees pir
doc exe: La ap, Bs i, So XSI
sie un etaio iu ges iia bin. sesrz sat
‘umentos del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mun
do, la revista Cristunisno y Revolucin, la wologia de la Wbera-
‘ion del cura peruano Gustavo Gutiérrez, prepararon el sue-
Jo ideoigico donde el milenarism
«on la radicalizacion revolucionaria#
1Las ideas eran defendidas como niicleo constitutivo de la
‘dentidad politica, sobre todo en la fracciones marxists del
‘movimiento radicalzado, La afirmacin de la primaciainte-
lectual no deberia tomarse como descripcién de lo que efee
tivamente sucedis con los sujtos, sino come indicacion de
qué debiasuceder: Pero esta indicacin en si misma era un
elemento activo de la realidad e incidiaen la configuracién
de las identidades poitcas: la utopia de una teara revolu
aria que informata y guiara la experiencia presionaba
sobre la prcticacotidiana de los movimientos. Esto no con:
sirtid a todos ls militants en eruadits, pero seital6 uh ideal
En las racciones populistas, conto lo fue el peronismo re-
volucionario en la Argentina, por un lado, se reivindicabs
‘una identdad histica fundada en la identificacion coo un
lider ¢
initio, y ve planteaba la oposicion entre elites le
‘uadas y pueblo como una linea divisoria de la historia macio-
nal an fuerte como La que oponia la nacion al imperialis:
mo; por
cscrit,ensayistica, que era leida y aprendida por miles de
otro, se difundia est misma historia en version
eae So, a tals ae as
xcionales” yen
senes que encontruban en algunos autres
spendencia de Cardoso y Faleto las claves
‘un antitelectualismo histori
sper amie on.
aan can trman recon oa an dee
sens qe mio cores popes aia
Tene in pero ue oi gas
sean spent nels El ate oie a
sree pclae ue dane Helgc #80
catoprnerveniones inet nie
Ls eaminos de fa revolueion (las “Was
ciales que se aliaban ose oponian ens recorsido (os fee
tes, i deceidn, lis tapas, las tareas, segin el vocabulario
‘dc la Epoca), ye ipo de organizacin (partido, movimien
sus respectvasealul, formar
to, eézeito revolucionario, sus resp
‘comunicacién y compartimentacién)
4 wrios fundamentales y obje-
eran también capitulos doetein
to de debate no s6lo en a prensa partidaria.®?
ean ta, segura, fb dl ao de Jun Carls Pot
siete y Miguel Mri, sui le fo ion me
Se 8 20417, Vea i eh
Teron: Cro nian, Bae ig
‘hid Hira, 20 :
eprom Pasa
roi, Hao
ru spaneibe
eae nym gi porn 0S
set mica pv ir pede mci deo sari samo
1a emergencia de Ia guerilla modivé, en el caso argent
no, que revsusy emanaios del mercado pusieran esta die
‘ewsiin, de Langa tradicion en el movimiento comunista y so
cialis, a dsposicion de sus lectores: Ese desborde de temas
de la teoria tevolucionsaria hacia la prensa de informacion
_genteral, que se comprueba cada vez que se examinan perio-
dicos de la epoca, marca también un proceso de difusion ha-
cia capas medias que no necesariamente se indluian en las
corganizaciones. Las vanguardiaspolitias de ese perio for-
naron parte de un movimiento mis amplo de enovacién
sural que acompaiié los procesos de modernizacin so-
ca de la década del sesenta, Los cambios eultura-
Jes yen las costusbres fueron impulsados por una genera.
in que dejo su marca también en el periodismo,
formas de vida yen hs vanguardias estas,
‘Todo esto es sabido, Ahora bien, sel period fue exce-
nario de un importante giro en las ideas que no se vivi6 so
lamente en “estado prictico” sino bajo formas discursivas,
textales,libsescas; sl imaginario politica, lejos de couti-
a un entra iustrada
sgurarse contia lo Jewado, recur
‘ua {gues in nao por decedent
ova igh jr page ator) ist dedi ga
‘Sore out rg
2 nce poise pop, ae
para articular impulsos, necesidades y creencias el mito
revolucionario ve sostuo en tna historia escrta yen un de-
Date que ya habfa atravesado buena parte del siglo XX, la
pregunta es cuanto del peso y Ia reverberacin de ls ideas
tha quedado en las narraciones testimoniales 0, mis bien,
qué saerilicio de la eara intelectual e ideolOgica de! mov
imiento politicosocial se impone en la nartacion en pri
mera persona de una subjetividad de Ia época, y también como una suerte de materia
claboriciones wlteriores (nuestra 0 de otros)” La condes
na para
cendeacia con que, en 1083, de [pola juzga su articulo
puede explicarse de dos maneras: esti, por uns parte, la
‘modest de un autor que preferiria evtar las objeciones
dliscipinarias que su artculo podria evocar en futuros lee:
“introduecién”, donde
tores (funcién convencional de u
la capttio lenevsentia procera anticipar ertieas); pero, por
otto lado, también es posible aceptar esa inodestia como
propia de un primer momento de los textos sobre ls repre=
sin yla violencia de estado, cuando todavia no podtia se
berse que el testimonia ibaa ser hegeménico, arrinconar-
do o1ras perspectivas sobre los hechos. De fpola dice que st
texto feome afirma Lev del suyo) es una "materia prima
[Naturalmente, ctado escribe “La bemba” no podia cone:
Pi de fs introns, sls Hane corregundencia x mics de
rial i clone partie MAPU OG Pas
ti Safa ye MIR E17 de de 1976 en de bs sda mae
tfc deat dna pun comand de Prine Coss de
hei rn as Saperinlenide Sepeb og.
hc ps spiny lel PEN
tv nese pin, Sl "po opin" <9
satin) 9 a
fn Mes sa ne 19S, Deecer Tos textonfuturos, ni tener una idea de cai iba a ser eb
tono y la retrica con que la literatura testimonial presentar
ia su “materia prima”, Sin embargo, la "Ineroducci6n” deja
suponer que el texte comenzé a escribirse en la creel
umpliendo el papel propio de los “intelectuales' en pr
sin .. esto es, ef de consiturse en analistasy comentado-
res, mis que en productores de bembas’ Fn esta division
centre productory analista se sostiene tod el trabajo, y tame
Bn la “Inroduceién*, de ipola revisa no sdlo las nocio-
nes de verosiniltud del rumor (bemba) con las que el. ar
tieulo trabaja explicitamente si
que, juzgando insulicien
te la perspectiva tedrica ini
fo: el proceso de produccién-ciculacion de
desarrolla “algo que = &
apenas insinu
Jas bembas ene una clara analogia con lo que el psicoanss
Tiss Hama una ‘elaboracién secundaria’. Det mismo snodo
cen que el paciente, en la narracin de un sueiio, tende a
Dortarsu aparente absurdidad, Henando sus lagunas y €ons-
teuyendo un relato continuo y coherente, también el tabs
{jo de las bembas consiste en eliminar progresivamente los
bsuedos aparentes (dos mil libertades!) de una prever:
sin inicial, para ir dando forma por esa via una version
aceptable: verosinil”. La “Introduccin" subraya, en rea
dad, que el articulo no fue lo sufcientemente tebrico, ©
que, dentro del espacio teérico, no acentué tna dimensin
‘que, en el momento de publicarlo 6a libro, a de fpota le
importa particularmente: Ia psicoanslitics. En suma: la i+
EXPERIFNGIAVARGUMENESCION mi
Uworluceién de 1985 vuelve a “La bemba" excusindola come
‘escrito demasiado atenide a un momento descriptivo de la
experiencia, De Ipola le exige mis. Los lectores, de aquel
centonces y le hoy, tienen fs impeesin contrara: se wata de
aun texto ftertemente inspirado en (eorias, donde la expe:
riencia ie la ciecel es construida como objeto (tebrico, se
Ihubieradicho en ls sos achenta) que permite e estudio
del rumor y de as condiciones carcelarias que hacen posi-
ble su eifusion y sustentan su verosimilitud. Lo que de fp
ta, on 1388, juaga demasiado cereano al testimonio es, com-
prado con cualquier tstimonio realmente existente, un
sofisicado anilsis donde el yo dl estigo nunca aparece ni
siquiera como lugar importante de enunciacin,
El amor es un tema caracterstico de la semotogia ya
toot de la comumnicaein, dseplnas de pnt en 1s aos
eseotay setenta, als que de pola leyaba desde una for
cin filoséfieay social. “La bemba”, aunque incoxpora
otras irtluencias, se wstiene en dos textos caraetersticos de
1a épocs:Interades de Goffinan sobre el saatoio piquit
co corto insiucidn toll (j, en consecuencla, como espejo
de la creel y Viglarycutigarde Foucault (aunque el runner
seta wns fistra del eoutrolabsoluto), Pero, citados en la bi
biogas, los trabajos sobre semiologia ideologia som tae
ign a1 amano dentro del eal las noviones provenientes del
cape de a eonmunicaciom se cruzan con ls del marxismo
ja, Este era uno de los ileus de uns nue
rnologis, con otra yertente que Heyabs de la anropologis
Sarees eee see eeeH seen see sees102 sexrur sito
estructural de Lévi Serna, Menciono estos nombres yt que
cra entonces la Teoria (Althusser dontinaba el espacio mar-
sista) no simplemente para reconstruir las fuentes téricas
de “La bemba", sino para seslar de qué modo responde a
tun espe de época marxistacstrueturalsta y semiologico
‘ayo denso aparao te6rieo opera como defensa ante cual
‘uier vrsin ingenuay "ealisa” de la experiencia,
De esa experiencia careelaria, de [pola analiza s6lo un
aspecto de la dimensidnt comunicativa de la vida cotdiana,
El “objeto weérico” (que es producto de una construcci6n y
ro de la experiencia, porque ésta no es un arbol de donde
se puede arrancar tn fruto) proviene de tn stber anterior
fh cineel: de [pols conoca los estudios semioldgicos antes
‘de caer preso y, por exe motivo, no elige cualquier aspecto
desu experiencia sino precisamente aquel para el.que pien
sai que esti preparado y que resulta interesante en térmiinos
tcéricos En sintess de fpola tenia los instrumentos anait-
cus para escuchar “cientficamente” la bemba, No se encie-
ran swexperiencia, sino que la analiza como sifu la ex-
poviewsia de otr, colociindose en el extreme opuesto del
ma sea testimonial
Las que ms Hana kx ateneion en su estratega expositva,
sue su materia
algo que nose repite en minguno de Tos textos escrito en hs
‘ins décadas, es que Feparte ls materia del aticulo colo
cnc st expotiencia de la circel en nots al pie de pina,
‘steniblemente fuera del eerpo principal del texto dow
dle tienen lugar ay operaciones sociosemiokigias, los anali-
expat ra ¥AHCUMENTACION 1s
sisy lashipotesis La experiencia en nots al pie y letra chica
‘es uma base empirica indispensable, pero se la muestra en
cuerpo new
De Ipola describe aspectos dela produccin, irculacion
y recepcidn del ruinor carcelario, considerando estos tres
‘momentos con el esquema analégico de la produccidn y
civculasin de mercancias mediante el cual, a fines de los
sesent, algunos semidloges waducian el madelo clisico de
Roman Jakobson. El cirevito comunicaeional de ls bemba
presents anomalias en el nexo entre produccion,circulacién
{yeecepcién de los wensajes porque no es una proxiuccién
‘comunicatva en condiciones normales yen consecuencia,
la reac entre los es momentos esti distorsionada por Ia
cescasezdeinformciéin confiable,verosiml, o verdadera, por
as dlcutades materiales de Ta comunicacin y por la fuerte
presion de uu tein (el dela ibertad o el easlado) que,»
nuncis cambios, puede entorpecer © destuir las condicio
nies miss de cxculacia de los menses
El easter excepcional del medio donde se produce la
conunicacin imprime sobre los mensajes asgos que no se
tienen al modelo tipartito donde la producci6n (como
‘en la roduccidn de mercanefss) define la difesibn yrecep-
‘in, De Tpols fuerza (exagera)e] canicter analoyico det
modelo eamunieacional inspizado en el nadelo econdm
co cas hasta la exageracin, como cuando ci HY apt
‘at deni el proces de cnculacin de ka hema. comme pa
te des proceso de produceién: "En cierto sent, cabsia0 ear saeio
deci del “trabajo de tas bembas algo muy semejante a lo
aque Marx (1 Capital vol, p. 135) afirma acerca del trans
porte de mereancias, esto es que dicho trabajo se manifies
dew
irodel proceso de circulacin y para éste". Podrialeerse en
ta como ‘la continuacion de un proceso de producci
cesta cta de Marx una perspectiva inna, si ella no estuvie
+a completamente en sintonia con los esfuerzos reaizados
‘entonces por semidlogos y por marxsta que subrayab
subordinaciGn de todo proceso social bajo el capitalism «
{as condiciones definids por el trabajo asalariad en la pro
‘duccidn de
Por su excepeionalidad, la bemba no responde al mode
de modelos fuertes itm
plica una forzaduraa tener en cuenta. De [pola analiza con
1 oval, en una eoyunura te
esos modelos fuerte y,en consecue
fa, la bem le pre
senta problemas a resolver El rumor carcelario es uma ins
Lancia de prueba de las posbilidades de la teoria porque, a
tiempo que es dstinto de todos los dems mensajes, se in
tenta describislo en lo que responde y en lo que se desvia
dle sus reglas. Ello precisamente permite descubir en qué
consiste su excepeionalidud, es decir, la persistencta de fs
mnicacion en uo Ambito de prohibicios
es casi comple
tas, Para conside
esa excepcionatidd, de ipola no toma
leaning del estudio etnogrfice de k inveniva de fos pre
sos: nada est is Kjos ee su perspectiva que
‘wuceién que ponga en el centro los sujetos. Mis bien, «
de relaciones expuesta com
ENFERIENCIA VARGUMENTACION 10s
ceptuslmente, No estudia a presosescuchand o difun-
idiendo rumores, sino las condiciones en que éstos logran
signiiear algo. Y le interesan particularmente los prest-
pests de I verosimifitud del rumor, Con su anilisis no
quiere probar que siempre, en todas las condiciones, una
pequeiia sociedad logra un pequetio pero signiieativo ob-
jetiv, sino que la bemba altera las secuencias normals de
fa cirulacin de mensajes de un modo que la teoria se ve
ri obligada a considera Se trata del estudio de una excep-
cidn comunicacional, no simplemente de una experiencia
‘De [pola caracteria la eireel como un espacio donde
en cualquier momento puede ocurrir cualquier cosa” Es
ta indetecminacion de Io esperado en sérminos comunica
tivoses un rasgo impuesto por et poster carcelario para que
tos sujetosvivan en un régimen semiologico de escasez. En
‘evalquier momento puede ocurrir cualquier cosa por dos
lela informacién que llega des
motos a fraginentaci
ide aluera, distorsionada por redes de difusion endebles 0
menacadas,y la escaser le mensajes que pueden producir-
s fuer:
se-adentro,agravada por un regimen de prohibic
tes pero oscilantes, que son tdlopoderesis ya Ta ver, es
lables, El ruanor es la respuestaa la escasr y la indfinicion
dle as condiciones comunicativas,
Como respuesta a una probibicion y a una escave, 1
be
ba se caracteriza por st “nomadismo", EI mensaje no
se estaba en ninguna parte ai puede almacenarse ensori, Si wo circus, mucre. A diferencia
jormales" la beniba siempre superpone
Ia produccidn y bs dfs
dla por los sujetos, como éstos pueden guar los mens
porque no hay bemmbas guards
jes sustraidos del circuito comunicativo. Fuera de éste, ta
‘pemba no existe, Yasi como no puede ser guardada como
contenido de memoria eta misma imposibilidad garantiza
{que los temas de la bemba (pero no Tos mensajes) pueda
repetne sin que se agote a interés, a diferencia de lo que
sucede en condiciones “normales’, donde la repeticion
fect el interés por desgaste de la novedad informativa
[Natucalmente, el gran tema de la bemba son ls bert
des, os indulos y los taslados. EL Ambito careelato de su
os
nentos obliga a que, come ls ben
produccién define crudamente ef elenco de argumen
cl carictey de esos ang
thas names se realizan, todos los mensajes dleban ser obvi
dos para dejar s lugar a nuevos mensajes com fos mistnos
tents, que sern una vez nis olvidados. Sin ese circulo don
de lo nuevo borra lo anterior, desde el inicio el rumor est
ria marcado por el descrédito, La bemba es, bisicamente
tana pro
made lature que envejece y mu
‘en el di, ps
ra dejar st ugar a otra proses éndea, pero frase con
Yoriacines argumentaes obligato
De ipo se interruga sobre las condiciones de vrosinil
tua as bases La ere ance, proces en moa
snaliiee interpretative la eirewlacién de ruinoves que
hha experimental com preso. En su estutio, lo vsido de
EXPERENCIA YARGUMENTAGION 1
una experiencia se hace presente s6lo en una configuracion
deacriptva que responde a normasdisciptinares. Por jem
plo, cuando en agosto de 1976 se dfundié una berba de I
peracibn de dos mil prsioneros, de Ipola indaga el modo
cen qe la exageraciGn, el caricter “inmoderado” de exe 1
‘mor impidé que fuera creido. En la “Invoduccion”, welve
sobre esta regla de Ia moderacin que le parece una clave
‘paraexplicar a verosimiliad del rumor. Sin embarg
thazo de una bemba que advierte sobre un tralado masivo
texige una explcacin diferente: asi como se descontia de
Lee
tas bemnbis demasiado optimists, no se cree en aquellas de
negtividad exagerada, que excluyen alguna espera,
Th este rechazo, de {pola observa algo més importante
‘un trstado masivo destruiria las condiciones mismas de
‘irculacion dc cualquier bemba, porque su difusion es po
sible solo entre gente muy conocda, Por To tanto, la resis
tencia a aceptar un rumor de traslado proviene de que
ua el cicuito y las condiciones de produccién comt
hicatva La observicion hace pensar que el eircuito comuni-
cat se preserva mis ai del deseo de los sujetos que i
sjewen en el. La bemba es el “grado cero” de Ia resistencia
a proceso de desinformacibn carcelario, En ese grado ce
y
ess pobres migajin de informacion” debe queda in
tripts siempre en fa Kien de su proceso de prontuccidn y
‘éneulavion, porque alli sleanzan euubién wn grado de ve
ronald que evita que se conviertan em mensajes Fall
ine deseelables ene br medida en que 00°
das, completradicen tanto las expectativs de la recepeion como ls con-
diciones en que deben ser producidas y difundidas.
Pesto en socidlogo de la prision, de ipota airma que la
recepein de la bemba depend de las cateyorias de presos
aque ls excuchan y difunden, La ereencia en el rumor esti li
ga alas cualidades y destrezasintelectuales de sus recep
tores, que de ipola define en la estructura de la sociedad
recurriendo a una tipologia sociogica organiza.
rao ae convertie la experiencia coneenttacionaria atne sexr sw.0
_gentina en objéto de hipotesis interpretativas. En esta elec
‘ibn expositva, ls ideas no simulan surgi del sueto mis.
mo de lo vvido, Calveiro se propuso ser una cientistas0-
«ial que también fue una desaparecida; por eso se convirtid
cen lo que no era antes de sui ka rey
resign y devino cien-
tista social poryue fue desaparecida. El ibro no prolongs
cen el preserite su identidad de vietima. En lugar de reps
tar el tejdo de su experiencia, se esfuerza por entenderla
en términos que no dependan exclusivamente de Io vi
do por ell. Por eso la argumentacidn es mis fuerte y ex
tensa que la narracin sobre la que se apoyay de la que
parte, Desde el punto de vista moral y politico, habla co-
Imo ciudadana, no como ex militante detenidd y torture
da, Su derecho viene de un universil y no de una circuns
tacia terrible
‘Algumnos ejemplos son muy evidentes. Calveiro afirma
‘que los desaparecedores seimaginan dioses, con poder ab
soluto de vida y muerte. Esta conciencia omnipotente de
quienes tuvieron el poder de decisién en el campo explica
la célera que sentian ante el suicidio 0 el intento de sici-
dio de un prisionero que, por esa via definitiva, trata de
escapar a la Kigica total en Ia que se lo habia inchuido, AL
presentar estas hipstesis,
Calvi no menciona su propio
intento de fuga que fue nterpretado como suicidio y que
ddesperté una secuela feo de repress. Estos lo que le
dice a)
coloca en el lugar de quien da un esti
Gelinan en an seportae, cuando ell sina se
io, hagur que no
_EXPUNERLIA YARGUMENTAGION ”
cup su propio bro: “Salto por fa ventana de wn FF
ther pis alto de la Mansién Seré porque tengo claro que 3
vnedida que pase el tiempo, voy a extar cada vex en Peores
“condiciones fisieas, que voy a perder Ia inicativa. Entonces
the digo que debo reaccionar ya, Haba visto que la ventans
licl bao no estaba asegurada, Pido que me leven ¥ como
ija menor, de 40 dias, me da
estaba amamantando a mi
tban mis tempo para que pudiera sicarme la leche. Enero
pro ta ventana y salto. De pie. Me trabaa dos co-
fray fundamental, tratar de fagarime y perder=
te en Rivadavia...La segunda: si habia guardias afvera me
podian matary sf acababa Ta histori lls eeuchan
frolpe de mi cada, me alan y me Hvanarsiba Ieramente
ty putalas'S El libro ace silencio sobre este hecho, su
también hace silencio 0
‘eunsiscias y ss consecuen’
te ena hija de cuarenta dias; los lectores nos enteramos
despa en repolajesapaecidos acompaitando Ia edicion
argentina de la tesis mexicana,
‘Clveiro, eutndo eeritey ana, se refiere al acto suicida
come la decisién que enfarecia a los desaparecedores y q¥e
venta as eonsecuencias mis crueles, porque signifiaba un
tjersicin protibido de la yolumtad, pero no mencions a
npetcnca, aunque ella puede persisirem una clad fe
vnnroracidn, Como dato personal, ba wido burraia de
agit, ee nee de 1us ares
ibeo que ae aust ana argumentacion asada en los rela
tu de ottos, es decir ls fuentes que Calveito puede anal
sar como material no autobiogrifico (aunque su vida sea
tun fondo respect det cual esos
a
os tambign tom sent
coma si se clijera que lo que ella experiments produce
algunas de sus condiciones de lectura).
En lugar de st inteno de suicidio, Calveiroeseribe: "La
te pualia parecer como una liberacibn, De hecho, os
torturadoves usabn la expresion “se nos fue" para desig.
har alguien que se les habia muerto durante ht tortura. Y
sin embargo, decidir la propia muerte era una de las cosas
que estaba veduds para el desaparecido, que descubria
tonces no ya la difcultad de vivir sino la de morir. Morir
ne era ie dentro de un campo. Teresa Mesch
lWurgos y muchos otros sobrevivientes refatan
‘eves absurdos pero desesperados para
scontrar la nue
‘te: tomar agua podtida, dejar de respira, intentar suspen
de i
ariamente cualquier funcién vita. Pero no era
tun simple. La miquina inexorable se haba apropiado ce-
tes
wente de La vida y la muerte de cud uno", Tiese Me
iat,
Susana urges y olen: en esta co
Calvcira forma parte de exos obs. Su abjetiva no es prox
bar que ef campo fue tan terrible que e
Udarse; no quiere usa su cuerpo como base testimonial
sort is amphi y in ieee, que
Ins cunticiones del campo purde
mde al itento de
sic
‘muchos prsioneros y que talos los dexaparece
utes VARCUSENACION 9
doves reaccionan ame esd yesto timo de libertad con ¢l
sjeriio nia exiseno de woken, Calveiro n9 v6 Pre
ars como testimoniante sino como wna mujer, €P COPE
vata environ la desaparcin y a tortura, yaa que F6
opera como materia de un andlisis qu ella misma reale
dra La wctima no busca una identidad simplemente en 5
Siogra, sino en el dsposivo intelectual eon el be #6
ras augumento. a
‘ila, Pilar Calveiro, ta detenidadesaparecida de ta die-
tadura, no viene a dar su testimonio sino a reetirto de
viros detenidos-desaparecidos. Este cambio de lugares
{aque no aca la soidaridd nit imp sino que eee
joa Calveiro de ex don porque busea se reconocda 60
) ve indica claramente en Is
foro lugar y por otras razon
cates entimoniales que el texto menciona y CUYa ProCe
ddeneiase aeara en nots
‘Sovembargo, hay uns poco imas iBeripeiones 3
scbiogtcas: su propio nombre ysu mero de proneray
{joa de Lila Pastors wna dedicat: “8 Lia Fas”
‘late de encontrar resqui-
la, experta
iesobre el poder con dos arinas de ssn
siza, amiga
cos ye dispara
ade fcgrarsty aba Sa id etl pore
‘Cahciny ees ala como cita os recuerdos de 708 Pr
ilasdesaparecida hua de su expe
sioneros. Si uma det
el diseurso 6 resist
enc carelania en primera peso
vr aac imerpeetativa (como lo seal ices;
a init extremo es una especie de blindaje que 19 rodea ara sa8.0
‘convitiéndolo en algo que debe ser vst antes que analiza
do, El texto en primera persona offece un conocimiento
que, de algiin modo, tiene un cardeter indiscutble, eamto
por la inmediater de la experiencia como por los principios
morales que fueron violados.
Calveiro renuncia a esta proteccién de una autorrefe-
rencia empirica, Por supuesto, no podria ecultar (seria no
‘s6lo imposible sino absurdo) que ella fue una detenidacde-
saparecida, orturada, sobre la que se cjercieron todas as
violencias del terrorismo de estado. Pero, en lugar del yo,
stn los testimonios de terceros. Calveiro no toma ¢l lugar
aque le pertenece pia escribir su libro porque busca una,
interpretacion que es maé posible si son tras sus fuentes.
‘Analiza la experiencia y las condiciones que la provocaron;
pero no pone en el centro su experiencia,
Construye una distancia naliticarespecto de los hechos.
La dimension autobiogrifica casi ausente cede su lugar ala
dimension argumentatva: donde debia hablarse en prime=
‘a persona, se habla en tercera, EI tiempo pasado no es el
del testimonio y su dimensiGn autobiogralia, sino el del
Anilisis de lo que otros narraron y laelaboracién de clas
caciones y categorias: el tipo de tortura, los pasos de Ia re
sistencia y los de la delacin, ka ogica del campo que repro
duce la del pensamiento ttalitario, la vida cotidiana de los
desaparecedores, donde tn partido de truco tiene come
sonido de fondo los discursos de Hitler; la coexistencia de
to legal y ta legal de To completamente wecreto y del quie
EXPERIENGIA YAREDMENTACON ma
bre det ecreto para inducir a un terror generalizado; Ie
tegoria:e subversive que produce en simetria la de des
recido. Una sociedad concentracionaria s¢ diseia con ss
Jeyesy ss excepciones, con los espacios brad al impulbo
de los desaparccedoresy los espacios reglamentados hasta
cen los deciles mas insignifcantes.
Caneiro no eseribe una “fuente”. Por es0 es posible
coinciir o disentir con lo que afirma, sobre todo en sus
hipotes mis generaes La libertad de la Teeera (una Te
pertad que es intelectual y moral) vine mis segura en ese
terreno que en el de la primera persona, justamente por
aque laprimera persona tiene un derecho yuna capaciad
Iimposiva de presencia, de los que carece la ercera A
ferencia del yo de un testimonio, cuya relaci6n con los he
‘hos es dificil de poner en duda (deberia demostrarse,
por ejemplo, que se (ata de las memorias de un estar
ftor) r donde se necesita mucha desconfianza o mala fe
para disci sus aveveraciones, Calero no se presenta co
0 io de
tno testimoniante sino como anatista dl tes
vitron En esta posicidn puede moverse con la Iegimidad
de quien ha expulsado su propio estimonio para inchir
Jos términos de una disci
su juicio, no su experiencia,
pline social y de una conden moral y poliea ue Pr
‘inde det propio sufrimiento para ser juss, Su ibro no
proviene de la cireel ya tortura, sino del exo en MEX
eer danede investigé € incorporé Tos instrumentos intelec:
cr, en el
tales parg esribirlo, ubicindose, en primer Ius wana sitio
Ins acadéimico de los expacios ye mais pesadamente €sco-
jue orden ba exe
sis de doctorade,
far de tos gers: Ia
clus del yo
Lo que
pecto del espacio testimonial. firma que la wets pes
n excepeiones.
iro hace con su experiencia es original rex
uyo cuando est al borde de ki focura. firma que ta vic
tima deja de ser wetim porque piensa. Renuncia ala dimen:
sion auvobiografica porque quicre escribir y entender en tr
1s anuplios que los de la experiencia padecida,
Primo Levi eseribié extensamente sobre e610 las Con:
diciones del Lagerafectaban a los "mmusulmanes", 2.3446
tos prsioneros que ya no pertenecian al mundo de ls ¥
+03 porque habian abandonado toda pulsin de existencia
jncluso en sus nivelesfisicos mis elementals, Seal6 que
ta verdad del Lager estaba en es0s hombres na vives is
aque en las categorias de prisioneros en bas que é1 mine
‘se inscribia, Seiad tambign que, sobre Ta verdad final det
Lager, slo los muertos, es decir aquellos cuyo testimonio
hho pod escucharse nunca, tenia una palabras Sis
critos ocupan ese vaio que deja la experiencia intransi
‘ible, irrecuperable, eel vet tiple También aqui hy
tuna reticencia: Levi se ve obligade a hablar en lugar de
quienes no hablan, Calero, rode se quienes sabe
sieron pata hablar y responder ast undivectamente # kt
idea de Levi tonsa ovo canine i
hablar ew wombre propio, Ea esta cesim de ky primes
persona, Calveiro sacriica no simplemente, com pod
pensar
tia, sino su autoridad imperati
ws
ta riqueza detllata y concreta de lt experien:
su careter, inalmente,Posmemoria, reconstrucciones
James Yeung, en el comienzo de At Memory’ Edge! © Pre
guna cémo “recordar” aquellos hechos que no shan ex
pevimentado direcamente,cSmo “recordar” lo que no s€
a vivdo, Las comillas, que encierran la palabra record,
indiean un uso figurado: lo que se “recuerda” es 10 vivido,
ia de recordar por to
antes, pr otras. "Recordar" se diferet
“que Young denomina el caricterveaio del “recuerdo”
Ladoble valencia de “recordar” habilita el deslizamiento
‘entce recordar Io vsido y “recordar” ge
thes ajenasy ms remotas en el empo, Es imposible (vo
fn un proceso de idenieacin subjetia desacostumbrado
fave nadie juzgara normal) recordar en rina d expe
vrensia hechos que no fueron experimentados por el sijelo
too hechos s6lo se "recuerdan” porque forman parte de
tun canon de memoria escolar, institucional,
“uso familiar (el recuerdo en abismo: “recuerdo que mi
pre reedabs,"ecuerdo que a excelaenseh aa’
recuerdo que aquel monumento ecordab).
«janes Yun, AC Men gs rd of th at
ena bon ttt
(ese16 wee sat
snente por el marco que enna
Jo recordado, Young seal el caricter "ieari” de ests me-
tnoria, Marianne Hirsch Ilsma “posmemoria” a exe tipo de
recuerdo’, dando por inaugurada tna categoria cuya ne
cesidad debe probarse® A Hirsch kt
crest subrayar ies
pecfcidad de la *posmemoria” no para relerirse aks me
thoria publica, esa forma de a historia transformada en
relato © 6n monumiento, que no designamos simplemente
con la palabra hi
coria porque queremos subrayar i di-
mensién afectiva y moral n sua: idensitatia, Le da.al ver
bo “recordae” usos diferentes de los que reibiria en el caso
de la memoria pibliea; no se tata de recordar come Ia a
tividad que profonga a ka Nacion o a una cultura especies
del pasado en el presente
través de sus textos, ss mitos,
sus héroesfundadores sus monumentos;ampocn eel re
ceuerdo conmemoratio y civico de Tos 1
lugares de memo
ria", Se vata de una dimension ms especitiea en términos
de tiempo; ans intima y subjetiva en erminos de vextis
©
cin siguiente
wo posmemoria se designaria la memo de ln generar
a que padecié o proxagoniz6 los acontect
de lus
tnientos (es decir a posmemoria seta bt 7
Hijo ste kn meer desis padres). a ide a teenie
bastante caine ew las esttios sobre pasado siglo XX.
‘Aci me propunge ex
ase ely rm Play, Nae an ot
Pe Many Lae, Hasan seri es, 1
psn RECORSTRECIONS 1
techy Young sefalan que et ago diferencia de Po
smemaria wel caret inehusibtemente medio de}
rede, Sin embargo tos echo del pass 615 oP
oes de na memoria dceta dels experiencia PUSS?
racer aon muy pocos y exsn union alas wis de fe
ajc desu entorn ined, Del rest de 15 Inechos
vemporinens aoa suett Ets entran pore dice
caorareeron eve discuro, 2s Yes puede ear snd
v onprienda o rear de na consraceén fa Dat
se enves aunque sean fuentes me présima ec HS
pos commo et lsico de Fase de Cougs PFS os 60°
rer el de Burkchart sobre ct Renaciiento, Eo it
verredades moderns estas fetes on eecentemenis
wees deslgadas ce Ta escucha directa de una hier com>
wdc vv por su protagonina o par algun qe BSS
dani on protagonisa;.oraliad india Cosi
serdar que Benjarin piensa que han dejo ds
cave inhallable excepto sobre los hechos de
tis) s prietican
tapas exci colina, El esto son historias ee
sari a baoras ecagden en ke medion 0 DHS
pr nists: Por eso mean de fowgrafias, en
eeepc eisen de oo po de disso pai de>
Young, no seals wn
aque se construe BM
Ayes quemonre nest deus nen ne
nena, hata ora inex
So que aque dei qe (prague, HSE
ene sus conte OFIEOS
temas de Tos heeos 0 ima ear santo
trictos iene de ellos una experiencia directa (todo To di
recto que ped ser una experiencia), bastaria con deno-
rminar memoria ala captura en relato 0 en argumento de
‘0s hechos del pasido que no exceden la duracién de una
vida. Este es el sentido restringido de memoria Por exten
sin, esa memoria puede convertise en
discurso produ
ido en segundo grado, con fuentes secundarias que no
provienen de la experiencia de quien ejerce esa memoria,
pero afde la excucha de la vor (o la vsibn de Tas imagenes)
de quienes estin implicados en ella. Esa es memoria de segun
da generacion, recuerdo pilico 0 fami
x de hechos ausp-
ciosos o trigicos El prefijo “post” indicaria lo habitual: es
To que viene después de la memoria de quienes vieron los
hecho y, al establecer con ella esa relcién de posteriori-
dad, tambign tiene conficios y contradiciones caracteist
cos del examen intelectual de un discurso sobre el pasido y
de sus efectos sobre la Sensibilidad,
Se dice
novedad algo que pertenece al orden de
lo evidente: si el pasado no fue vsido, su relato no puede s
rho provenir de lo conocido a través de mediaciones; ei
clus, si fue vvido, as mediaciones forman parte de exe
Felato, Obsiamente, cuanto mis peso tengan en la construc
in de to paiblic los meslios de comunicaciin, mis ith
rin sobre estas construcciones del pasado: los *hechos me
diticos” no son la Gkima novedad, como parece
alunos especislsus en comunicacidn, sino la forma con
que se conocievon, para mencionar ejemplos que tienen
osm ECONSIRUCIONES 1
casi un siglo, lt revolucién rusay Ia primera guerra mun-
fa son medios de un
dial. Diario, televisién, video, fotogr
pasado tan fuerte y persuasivo como el recuerdo de Lex:
perienca viva, y muchas veces se confunden con ell
\de en los problemas que plantearia el
Yury se ext
carictervicario del reenerdo de un pasado que no se ha vir
vido, como si fuera un rasgo inédito que por primera ver
‘caracterzara los hechos de wna historia reciente. Sin em
tnargo, e obvio que toda reconstruccion del pasado es ves
ria ¢ hipermesdiada, excepto la experiencia que ha tocado
cl euerpo y la sensibiidad de un sujeto.
{La plabra “posmemoria",empleata por Hirsch y Young,
cen el caso de las vetimas del Holocausto (ode Ia dictaura
sngentin, ya que se la ha extendido a estos hechos), desert
rupen las experiencias de
be el caso de los hijs que recon
sus padres, sostenids por la memoria de étos pero 0 36
To por ella. La posinemoria, que tiene a ka memoria en st
‘centro, sex la reconstuecibn memorialistca de kx memo-
vids por el sujeto
{que lo reconstruye y, por €30, Young i afica como “ea
tia, Peto, inelso si se feconoce la necesiad de lt nocién,
de pnemoria para describ la forma en que wn pasado
Aivela peso miny proxina Hey al presente, Hay que a
nit tag que dad experi del pad es vcar pore
‘ve iaplica syjotos que buscan entender algo coloesndose,
por Laiuaginacibn o et conocizaiento, en el lugar de qui
thes loexpevimentaton eval ate, Toa naaién del pasdo es
re-presentacion, algo dicho ex lugardeun heck
La vicario no es especitico de a po
‘Tampoco li mediacién (0 “hipermediacion", como ex
foung para fortalecer por hipérbole su argumento)
sua evalidad especifica, En tna cultura carsctericada por
1a comunicacin muasiva a distancia, los discursos de los me:
dios operan siempre y son ineliminables. Slo a extrema,
ddeprivaci, el aslamiento completo o la locura se sustrae
a ellos. Por otra parte, la construceién de un pasido a tra
vés de relatos y representaciones que le fueron cont
ineos es un modalidadl de ki historia, no uns esteat
de fs memvoria, EI historiador tecoree los diaios,
el hijo de un secuestrado por la dictadura mira
fotogratvs. Lo que ls dstingue no es el cat
er “post” de
1a actividad que reaizan, sine la inmphieacibn subjetiva en
los hechos represents.
Es la intensidad de la dimension subjetiva ba que dif
recat la bisqueda de Tos restos de un padre ont
dlesaparecidos por sts hijos, de la prictica de wn equipo de
arquestagos forenses en diteceidn al esctareciiento y
justicia en términos generates, Sia ba historia que const
ye ese hijo sobre la desaparicion del padre quieted
cl nombre de posmemania,
se sors aceptable solamente
[por ss anyon! fa implicacion del sujet en st dinensiou
aieologica mis person ef carieter no “protesomal” de
sus actividad, Qué, que no proven del orden de by expe
‘iencia subjetiva y de ba Forw
vs HORA ECONSTHUECIONES 1
cia el historiador o'del fiscal? Slo la memoria det padre;
sieldiscurso que provoca en el hijo quiere ser Hamado
posnemoria, lo seré por la trama biogrifiea y moral de la
Uwasmision, por la dimensién subjetiva y moral, No es en
principio necesariamente ni més ni menos fragmentaria,
‘hi mis ni menos viearis, ni més ni menos mediada que Ia
recenstruceion realizada por un tercero; pero se diferen-
cia de ella porque esti atravesada por el interés subjetivo
sivido en términos personales.
{Qué hace Art Spiegelman sino poner en la escena de
tun «Simic los avataresexpecificos dela construccion de una
‘higoria oral” en la que su subjetividad esti implicada, ya
ue se tata de sa propia fails, pero donde aparecen ade
ins michos de los problemas del
itriador? Y a chica
arquedloga, que llega desde Francia a descubrir as condi
comes de la ete desu padre, cuando describe ls pasos
hanera reduplicando
par sb Ta Ie
de 90 investgaeion no esta de alg
Jos aiodos de ha esis que ha venido ave
Aue Spegchnan, Alan vols % Nueva York, Pathe Books
tse tate, eno Aves Em, NYE] A propio de Mla AN
oe Poiwe a sae
nara panpeana?t Si eta implicacin fuerte de ba sujet
dart parece sufciente pra denominar 3 un discurso “pos
memoria, 1o sexi e por el cardeter lacunar de tos resulta
dow, ni por su earicter vieati. Simplemente s© abr
tei lamar posmenoria a discurso donde ques ip
‘cata la subjetvidd de quien eseucha el testimonio de st
padre, dest madre, o sobre ellos
El gestotedrico parece entonces mis ampli que neces
rio, No tengo nada en contra de los neologismos creates
por acoplamiento det prefijo “posts pregunt daiea
siellos cubren una necesidad concepusal o siguen un in
pulso de inflcin teoriea La
ura autobioggiea des
de el siglo"XIX abunda en met
Tian Sarmiento, en Recuerdas de provincia, comiience por I
hhstovia de fama y ha veconsteuye (bien
te, debe advise) de fentes familiares y unos pocos do
ceamentos, Hoy esos cipitulos desu libra recibiian ef non
bre de posmemora, que suena completamente innecesario
pra comprender la relacin comps y conflict de Sar-
mniento con su pad, ta esteticidad y vibracion mora del
rato dle su made, ls operaciones de invencidnnsecres
‘idm de wn fain que, por sts aso, ke permite sone
Tinaje yo solamente de ws obras
Victoria Ocampo comienza su autobiograia com
tna ae Shins Ja Geta, Ma LM
pont hi ep, en As Pac A
iti
aque van de Sorento para emer ee conse?
srompltamente inet onceplo de “posmemora” a
ten teoni,deberia apical
ther de que estas memoriss familiares de Sarmien9
raumatieas ges to que ls separa de
ode Oonmpo wo fuer
Foxes de ia posnemoria? Sian fuer, se estar en07
ise a hechos
“cen de una noeion que slo habit para ref
ete del psd (lo cusp defini por 5 on"
ved) Tienda creer, ns bien que ta weotia de a POF
es clisicos de la
reat, bre Kos que e han eco bibiotecss dels
que eens fe agua por Cusor!Y Starobinski y
rt ands en por jee, sino ie 270
eevee de los extdiosculturaes, epecificamente 406
jemen al Holocaust La nocin fue pense
1 slo ali podvian afimarse 8
ta evalidad del he-
los ie co
cen ese espacio diseiplinatio,
jones de expeciticidd, tanto €8
preten
‘etlo con-memorativo de is
cho remenorado como ent él
revi que sant su recurs
er ebuargo, tox edn de nemoria(desrrallados i
ustaente sobre costo eas aie £0185
sisi itn a won de "posenoria” HE 08
sare pesca Hic como si poseyers ses Pe
ue del vat, em
pala dle que
stg heuristic
as memariaticen a hs experenciny Bevis de
verreene dee perenecer aa geserninnriaenes
penmnenno ita por el
camriory etar relacionados con elut BEAT SOHO
a novedad
teria sintonizada con otro ange dnciplinario: ede Tos ex
Uuuios sobre subjetvidad y las “nuevas” dimensiones biogt
fieas, desplazamiento que realize
ino libro de Hirsch,
donde hay eapitulos en los que asistimos al analisissesudo
dde unas fotos de ella y su madre, to
was poco antes por
a forbgrafo periodistico que, en opinin de Hirsch, no sw
po capt el cariter de la relacin que la une cou 34 pro-
bién ta explicacion de como consteuys
te fotos familiares que regal a sus padies
para un aniversaio importance (para la Eamilia isch, por
ipuesto). La inflacion tedrica de la posmemoria se red
plica asi en un almacén de banalidades personales legit:
vais por los nuevos derechos de ka subjetividad que se
despliegan no sélo en el espacio trigico de los hijos del
Holocausto, sino en ef mis amable de inmig
tuocuroppeos Jon que lesa ido bien en América del Norte
Y pueden es
pocos traumas en a pasado que no se
ths grb menosen estes de inch, ue ps
el exacto et ae.
ro de lo que sucedid con su prop uni).
Sin embargo, unt ebservacin de Hirsch, hacia el final
de su bro? presenta
ris. Arana que en el eae ces judios cosy ub
pizalos, la identi juuia se construye como conmsectenia
nto, RECONSTHUCAONES 15
asin ide
tara, la posmemoria
de la Shoal. En esta
‘cup las mismas funcioneselisicas de Ia memoria: fan-
dda 1 presente en relaci6n con un pasado, La relaciGn con
personal, en términos de fa-
‘ese pasido no es directa
sila pertenencis, sino a través de To pablico y de ta me-
sori colectiva prosucid insttueionalmente, En esta di-
tnvension se mueven los ensayos de Young, que discute sto
ta posmemoria del Holocausto y lis estrategias de mont
newalizacion (tefutadas por las simétieas estrategias de
Jos enntramonumentos)
ta cuestin es si a cule “post” diferencia ka memoria
ide carasreconstrucciones. Coino se vio, los te6ricos de la
| pntnenoria argumentan de dos modos ofreciendo dos rz0-
thes para a especifciad de la nocion. La primera es que 36
‘rats de uns memoria vicar y media (ste eset centro del
vento de Young, que ende a considerar un rasgo €
co lo que es propio del diseurso sobre el pasado); Ia
4 memoria donde estin im
pec
segunda es que se trata de 4
plicados dos nivel de subjetvidad (Ete 9 et centro de
fangimente de Hirseh, que iende a acentuar ta dimensi
Fingrifiea con val ientitario de tas uperaciones de pos
snemonia). Anibos coinciden en fx fraginentariedad de fa
rnmenoria y conseran que es un rage diferencia
i acura yobre el pasado se deters ambien por
sue sical ineapaciel para reconstetir un (ode
Ahmad elidel de ua historia que aleance Ts cot
Iivacidn a través de certos principios generates quori es tag
sari, Silo que se que
te afirmar es que ls historias vineuludas cow el Holocauste
fo son is codavia, habia qu
buscar las razones para ad-
nite que su memoria es mis lacunar que otras wnemorias
Primo Levi avana por este camino, porque cree que la ver-
dd del Lage est en los sauertos que janis podtin volver
para enumeiala. Pero, fuera de esta conviccién de Levi se-
ria necesavio demostrar la incompletitudl de la memoria so-
be el Holocaust, un acontecimiento masivamente rode
la palabra misma con que ve lo
na interpretacién con sentido trac
isa, En realidad,
do de interpretacin
designa es
inflex
el Holocwusto no parece
hay lacunar, excepto que se piense que st fragmentariedad
proviene de qu
se ha logrado reconstrir cada une de
los hechos (pretensidn mis bien primitiva en téruainos de
nétode, aunque represente un valor moral en érininos
‘de que cada wna de hs vietimas tiene
ech a la recons
tcc de su historia, que, en términos personales, es ob-
viamente dnica). © también que el centro de ty maquina
de muerte, bs ein
cas de sy loscrematoris slo puede
ser revonstruide arquevlbg)
1a fhaguventariedad de wo
yemoria es evident. O se
quiere decir ago iis, o simplemente se esti aos
prsnvemoris aula que ve acepta muy universalniente des
deel momento en que
arom en criss las grandes se
ands toalizaciones: tudo es ragmentati desde
hos de sgl BX.
osteoid, RECONSTRUECIONES 11
_Lafragmentarieda proviene, en opinin de Young dt
sacio ene el recucrdo y lo que se recucrda. La teoria det
vamp por ato que ese vacio marca siempre cuales
de rememoracin, incluso la ms banal. Young
experien
aaereaia demasiado facilmente entre el vaeio dejado por
Sr Hotocausto, el vacf de judi én Alemania y el vacio que
eaué en el centro de la experiencia del recuerdo, Se arma
sei una especie de cadena metonimica de wn yacio 8 40s
canblecida por todos los prestigos teGrcos, #1 que Po-
“ian agregarse el vaeo constxatvo del sujeto, el vac de
donde surg el enunciado, el vaio respecto de eu
‘ortadifcultosamente el recuerdo, et ete. Como es it
rouble contrac aiden de vacio deja pr el Holosane
ro es evdeneia se trast, sin mayor examen, 2 018
‘ta mode, esta casena es ms >
‘cies. Filoséfieamente
gest que sida
ine el recuerdo y To que se Feeuerda etd
BL vaci
ccupado por as operaciones Lingisticas dicursivas a
thee sociales del relat de la mesmora: las ipologiasY MO
icles narratvos de Ta experiencia, los principios morales,
4 cauma
religinos, que imitan el campo de to recordable
que obtaatiza I emergensi de recuerdo los cies YA
vRatvadios que ineiden como guia de eauacion Ms NE
whee vaclo se ata de un sistent de desfanijes Y PuEDIES
ovdalgicos wdeotgicos. Si alguien T*
ve us cons desde a perspctva polis: porave PO POS”
vein hablar desl exe pasado porgue poner SemPY=
se cacin a dimension fair pv con Tm
sa, para la direcorahija de desaparecidos, is oS
perden por complet interes Dante ds Hs polit
heron asus padresa la muerte, ela busy en PFE
roe si misma en ausencia del padre
cas que
mer lugar, reconstrui
icula despues de citar una frase de
Rene Robi) La indierena, inca a osha
como lo acta la pel
aarp de sus pce agua a ania ae oF
Sos ee ae dle de et on Rca
ddan su veimonio, Casi no buses bs “For
jos que
ver” de sus padres, ni mucho menos Bt
uenes recures busca 4 8
nduccion de 836
auges” por Ws testigos #4
ces oat clan ante Va
oT ai e208, p28= meATIN SAR.O
dese la sbstraci6n de una vida cotidiana ierecuperable, y
por eso no puede concentrarse en los motivo que los eva
ron a ki militancia politica ya la muerte, Como los testigos
{que encuentra son compaiieros de miltancia de los padces,
las preguntas que busca contestar quedan inevitablemente
respuesta incluso cuando los testigos evocs
domésticasy familiares. No podia pasar de otro modo, ya
que el fin interroga a personas aks que considera u
tales o equivocadas. EI malentendido es comprensible.
Ouse
jonios, como el de uns mujer que se niega a
ser filmada y ha sido compaiiera de cautiverio de las padres
de la directora, dicen lo que ya es sabido: que en el Shera-
ton (el centro de detescin donde estaban Roberto Carty
‘4 mujer, ademis del dibujante Ocsterheld) todos trabaj
than en un libro “por encargo”, una historia ilistrada del
rcit; pero agrey
dre de Albertina
tun dato: que Ana Maria Caruso, la ms
arr, evidé de la hija tecién nacida de
‘quien da testionio, La pelicula no tiene nada que decir
sobre estas dos informaci
1s, Probablemente porque se
twat de la vida en el campo de coneentracin, ylo que la
in de cuentas, no es es0 sino st i
facia en otro campo, el de sus ios, donde vivid despucs le
fa captara de ss padres,
‘Aces campo, el fin to
1 campito” con un cartel
‘que no se sabe ses inico o indica un simple paralelismo.
1 campita”teanscurce un
excena de comienzo y kis
‘el fina, Al no est presente el recuerd de los pales,
cevones ro
me cen sinc
a eum soca que e one
. Carri “la felicidad de ser una malcria-
ata en ofc
Me nna Pra
tonces nia Albertina
ida” Como si ablara desde es 195
char "Me euesta entender fa eleccion ve
: pais Por qué me dejé en el mundo de les
imagen de la actriz que
no se fue del
vst, Esa vor en ofresuena sobre Iai
rectora, en un gesto de grito desesperad
representa al dit s
ele cuesta" ala
los actos paternos, que “e eu
La comprension de I Pi
vce npow ta alae i Ya que las azones de 0S
vee, io els busca en la potties de wna €Po-
os i
‘erin definiivamente mudas
Sani 1 militantes que offe-
andnimos los amigo
También son anés ig
‘carasy voces 108
cenmteainoiae oa
re ‘unir con un nombre propio. Solo en le-
agate radecimientos finales, €505
ey requ rs grate en
crs pron de cE
er eamo igen
i - : syen.con la directora y con su de
wocultable, En un film sobse 18
‘amocidos aunque 3
: por si misona y a través de una actriz que dic
resent a ta diector 1S UStgOS
nombre y dice que FEPFE
ato. Por lo que eset, 1058
permanecen en el nou See
pert de que fueron antigo parientes 0."
ony Los rubs sani
tos paves de a diets pero en10 wearer samo
de separacin ¢ incluso, de hostlidad. La ope
rucién de doblé sliruscion de la identidad de Albertina
Garr contrasta con el severo despojamiento del nombre de
‘oitos, Identidad por sustraccin.
EL fin cou
aye
na en el campo. En la primera
‘escena, se oye uns vod en afl dela directora, que da indi-
-caciones sobre cémo estribar para andar a caballo, En la
ie
ler imagen, ssistida todavia por ls directors, pe-
se ve a actriz, ue recibia ests indicaciones
nete, como si hubieratenide lugar un
je, no el que ka pelicula se propone, sino otto:
tun aprendizaje de destrezas “normales", que reemplacaria,
ta fracas
sxploracién por la memoria.
‘Ls pelincas que uss la directors, la actriz que la repre
senta y ies miembros del equipo de finaciéa son también
parte de un dispositiv de desplazamiento de un lugar a
‘tsa, de una identi! (paterna/materna) no encontrad
‘4 una identidad adoptada como personiticacin y distr
‘Antgs de este final con pelucas rubias e in
su tila en varius testinonios de veeinos que afirman que
la fami Carri-Caruso y sus hijas eran todos rubies. Las
imigenes dela direetora, morocha, y de la set que be
pos
secon o traducian fa diferencia pes
1 ee manifesto que lo»
ida entre ellos yb
fawilia Cars en ana diferencia Fisica y de elase (Ser cubio
‘en ls Angeitin nesta feuente), 0 que hos Cars, come
wilantes, cambiaron el color de su pelo,
POSMEMOA, RECONSTRUCCIONES 181
para disimular su apariencia, Como vea, toda la Familia es
Uelitida por los vecinos como “los rubies". Al ponerse pe-
Jucasrubias, el equipo de filmacién se ubica en el lugar de
ces pasuda identidad diferente. ¥ tienen razon en hacerlo
porque, cuando leyan al barrio popular con sus eémaras,
la acrz que representa a Cars dice: “Era muy evidente que
sno &amos de ahi. Debia ser parecido a lo que pas6 con mis
padres. Frente a los vecinos, la directora y el equipo de la
pelicula, por razones culturales, por su aparataje tenico de
‘cimaras, micrfonos y grabadoras de sonido, por 318 ropa,
cel modelo de sus anteojos y su corte de pelo, por el auto-
mdi en el que se desplasan,siguen sienda “rubios" 0, 6
imo se frasea en el film, “blanco, rubio, extranjero".
nwueltos en esta diferencia han hecho la pelicula, en la
‘que quieas haya un solo momento de equivoca idemtiiea-
cin de Albertina Carri con sus padtes, cuando en offs e
ceucka un deseo suyo no cumplido: “Me gustaria
sobsino de seis aos diiendo que evando sepa quiénes ma-
tran ls papis dest ma, va air matarlos, Mi herma
sna no me deja"
Sin recuerdos
Sens
doses inevitable, La tigica de To sucedid toc ali don
Jc ahandonado, en el caso de ts hijos de desaparet
de no habia sujetos en condiciones de responuter ni de|
i
82 WATRIZ SAR
defendese, que no habia elegido un destino que nels b
te cone posi, qu lst yHanamente no estaban,
cv conic de eli Trent aos después, e908 hljos de
paces desaparecsdos dan de ese suceso testionios dif
articula el jercicio de “postmemoria” de
y
‘de la historia no s6lo personal sino politica
bs isqueda de una imagen ps
‘de esos dessparecidos: “Fengo 18 aos,
papi esti dese
paecid era
ico, Hace paco sone con é. Son que me
tinaban encima de él y yo le decia: (Ay, por favor, Nevare
con ws adonide extés, no me importa, sea To que sea, Mews
me ala ESMA, nw ane importa, quiero morirme al bdo
yo! Yél me decia: ‘No, no, andi atris de est bandera’ y yo
sana bandera, por
‘que esto no. pasa por to politico, quiero estar con vos y
‘como que me decia no,
ss que ir tris de es bandera y
yo dec
‘no, quiere estar con vos, nada mis"
En ese relate de un sue, la politica, como manda
pterno, se contiapone a fa fuerza del deseo, igual que ex
la inresoluble perpljidad de estas preguntas: "Durante ani
chosatios pensé que lucharon por un pais mejor pero n
tnd no la tuve durante 6 aos y a papi no lo tengo mus,
Que valia mis Ia pen? aLachar por un pais mejor o for
tar a Familia? Todas ésas son contradicciones. No los
‘Vwi apse 0 is (a ha it duende oe
‘hh en Gana Mal Ml fay pd de it
rosso, REEONSTHUCCIONES 1s.
jrgo en su secionar son coses que # anf me quedan cog
“do. Taunpoce ellos tienen 0 tenfan la respuesta. No previe-
on busta d6nde iban @ llegar los militares. No podian si
her lt A veces, en el lugar vaefo de los desaparecidos, no
hy ni habré nada, excepto el recuerdo de un sujeto que ne
recuerda: “Es dificil darle forma aalgo que una no conoce,
{que una no sabe, que una no tene Ia rumba para decir aqut
‘etin, No se le puede poner nombre a algo que no se €on0-
‘eyo tenia dos aos cuando dessparecieron, no me acuer-
ido nada de ellos, me acuerdo de mi mirando por la vent
nna esperando que vuelvan".
Pero muchos de los testimonios de hijos de dessparech
‘dos ecopilados por Juan Gelman y Mara La Madrid en £1
aco perdin de dos exponsten, en cambio, a una Disques
ide verdad que no excluye la figura pica de tos padres y
su compromsso politico, Elfin de Care es un ejemplo ast
demasiado pleno de la fuerte subjetvidad de la posmeme
ria los testimonios de Blac pen de dis, si como la pe
tieula de Carmen Guarini sobre HIJOS (Ia onganizacién
{que agrupa a quienes tienen padres desupareckos), ue
del pasado. Muchos
testimonios de El flac pr de dos prowienen de jove
a otra cara de una reconstrucci
ico de sus
{ques sienten ss proximos al compromo pe
pales o que hacen esfurzas por enter ren el on
sepa a p18
‘oft Bid1 exresatLo
cimiento de que, silo entienden, podran captar algo de lo
{que ss padres fueron, Ambos, los HYJOS y Albertina Carri
fueron vitimae de acontecimientos histéricos semejantes
Ia dictadura inaugurada en 1976 secuestr y asesind a sus
padres, Ambos estarian en el lugar desde donde se construc
ye una *porinemoria", pero en la relacin con'ella, sus ope
raciones son diferentes.
“Muchos de esos hijo estin solos en situacion de recons-
truirel pasado: “Ells (la familia) ni se enteraron de que me
‘eencuentro con ese chico cuyos padres habian desapareci-
‘do junta con los mios Ellos no se hacen cargo de la historia,
os cules seri los motives” Otra historia Maria Laura
fue engafiada por su abuela, que la cri diciéndole que su
padre la habia abandonado, que vivia en Brasil y ya no se
avordaba de ella. Después de varios aos, Maria Laura y su
Ihermana menor Silvina se fueron a Franca, a vivir con su
sma
tenida‘en visitas a la edrcel, malentendidos, una especie de
‘respecto de quien habian sentido una distan
repusio, Graduada universtaria en paleontologa, aos des
[pues Maria Laura regres a la Argentina y buscé los restos
de su padre desaparecido, los encontr6, los enterr6 en su
pueblo y reconstruyé, nto como le fue posible, fragmentos
de una historia de militant Puso ante su abuela las prac
‘as del ocutamiento en el que transeurié st infancia,
Maria Laura y Silvina no supieron de su padce, ni vivie~
"Dai, ii, p98
OSs MORIA, RECONSTRUCCIONES 15,
ron en un medio donde !1 politica y la militancia fueran
comsideradas un compromiso personal que merecia el res-
pet de tuna gleccign politi y moral, Su colocacién frente
al pando es reconstructiva en un sentido fuerte: recupe-
‘rar aquello que el padre fue como persona, no simplemente
quello que fue coma padse y en relacin gon gus hijas?.
Enender quiere deci, en este caso como en off0s, ponerse
‘encl lugar del ausente. El descubrimiento de los restos del
padre desaparecido podria convertire, en el proyecto del
hij, en la restauracion de ese hombre a su lugar politico,
EL hijo Nevara al padre al lugar al que éste pertencci6: "No
sé cémo voy a reagciona silo encuentro, Lo velaré en el
‘indicat. Tenia pasién por el sindicato™ Por supuesto, 10
{que se recuperaesla muerte y lo que precedis ala muerte,
nc se recibe lo perdido, pero parece poriblelegar a enten-
der Ia prada,
Por dénde pasa el mainstream de los hijo de desaparec
‘dos: por Carrio por los chicos mis modestos de la pelicula
cde Guarini y a recopilacion de Gelman y La Madrid, que
ho tienen inconvenientes en identificarse con un grupo ver
daderamente existent, establecer lazos nacionales inter-
inacinnales y comportare, para deci-lo asi, como personas
cayo sufrimiento les ha permitido creer que han logrado
1 Nef pd. pp 182 Tabi eno le Hs de Ca
Vw Remand, ii, p 128‘entender 4 sus padres y hs ideas que movieron su
ia? EI orig
social de los desapatecidos puede ser parte
de una chive de estas diferencias.
Por un lado, estin los hijos de obreros (un treinta por
ciento de los desaparecidos lo fueron): “Qué paso con esos
chicos que el padre era delegado de fabri y que su mujer
no era la compaierasino la expos? Es otra realidad social
tos chicos alo mejor tienen our vsidn que la nuestra so-
bre la desaparicion, La nuestra es tal vez mas incelectual”.®?
En el otra extremo social y cultural estin los hijos que re
‘ieron en familias que no repadiaban la miltanciay conocie~
10s y compafieros que podian hablar de ellos con
tun afeeto con
dado en ka experiencia politica comin.
Carries parte de una comunidad que reconoci6 sus pa
des, por eso esti en condiciones de uatar a sus represen
tants, Alcira Argumedo y Lila Pastoriza, con el devgaire un
poco distro cou el que se exuca a dos tas euyos cur
tos ya se han oido muchas veces, Esa desatencién no es 9
alimente verosinil, ni existe, en los ch
08a quienes, di
rante toda la infaneia, es fue negads ba historia de ts
padres, a los que los abuelos resentidos con has elecciones
de sus hijos o yernos les robaron hasta las foograas
Las historis detalladas de los desaparecids circularon
por connunidades le amigos y fuiliares, on frecuench en
lexi
‘en grupos inteleciuales » eapas medias, que Wo
Siva indo.
sosste MOR, RECONSTRUCCIONES ast
cxistieeon cuando las, timas fueron miembros de los sec-
tores populares, cuyas Familias, en muchos casos, se dedicae
ron a olvidar a los desaparecidos. Los hijos de estos mit
tes estin descsperados por la historia de sus pads, porque
all la fractura no fue sto la de la dictadura sino la forms
fen que esa fractura se agravé por el silencio. Basta recorrer
tos testimonios publicados por Gelman y La Madrid para
aque estas diferencias slten a los ojos.
[No hay entonces una “posmemoria, sino formas de la
remoria que no pueden ser auibuidas directamente a una
divisidn sencilla entre memoria de quienes viviron los he
chor y memoria de quienes son sus hijos. Por supuesto que
haber vvido un acontecimiento y reconstruirlo a través de
informactones no es lo mismo. Pero todo pasado seria abor-
able solamente por un ejecicio de posmemora, salvo que
se reserve ese términ exclusivamente para el relato ‘(se
como sea) de la primera generacion después de los hechos
En el caso de los desapsrecidos, la posmemoria es 810
tun efecto de discurso como wna relacin particular con los
snateriales de la reconstruccin; con Tos misimos materiales
ser hacen relatos deceptivos y horadados o reconstruccio~
thes precarias que, sin embargo, sstienen algunas certezas
sean los vacios de
‘modo inevitable, pe
aunque, d
‘uuelo que no se sabe. Pero eso, lo que se desconoee, no
fev un efecto de Ia memoria dle segunda g:
tana cousecueneia del modo en que la dictadurs adininis6. Mas alla de la ex, criencia
Los hechos historicos”serfan inobservables (invisible) si
rho cstvieran articulados en agin sistema previo que fija
su sentido no en el pasado sino en el presente. Slo la cu
riosidad del anticuario 0 la investigacién académica mis
‘obuusa y separa de Ia sociedad podrian, en
pender la articulac
sidaa tiene una extension limitada al grupo de coleccionis-
presi, sus
valoratva con el presente. La curio-
tas, Sobre la investigaién, Raymond Aron, que difeimente
podria ser confundido con un relavista,afirmaba que Ia
hisria tiene valor universal, pero que esta universalidad es
hipotética y “depende de una eleccion de valores y de una.
telwin con los valores que no se imponen a todos los hom-
bres y que eambian de wna época a otra”! La historia argu
Gomo se dijo l comienco, el pasado es inevitable y asa
ta mis all de a voluntad y de fa yazon. Su fuerza no pede
siempre,
spines sino por la violencia, la guorancia la destruc-
‘i simbolica y material, Por exo mismo, esa fuecza irate
Licdesalia el acuerdo institucional 0 académico, aun can
ay tuducin™ (1990) Max Wee pic y
ef i, Aa, 57. p39
13t160 mearaaz sao
do ese acuerdo a veces haya
waginado wna separacién me-
todologica respecto del sistema de valores que definen et
Inovizants desde d
© se reconstruye el pasado. Los rela-
tos de citeulicién exteaacadémica se escriben dando por
\cipio valorativo, Su har es la esfera pili
suipuesto el ps
sevenel
nyo is amplio, yal con
Los testimonies, as narraciones en primera persona,
a
politica tambien responden 3 las necesidades e inclinacio-
tas reconstrucciones etnogrificas de la vida cotidians
nes de la esfera pablica, Su funeién es étca, politica, euk
tural 9 ideoldgica, Cuando no se trata de autobiogratias
de escritores
el testimonio y 1g narraci6n en
imera
persona tomnan la palabra sujetos hasta exe momento si
lenciosos. Tambiéi
en una coincidencia epocal significa
tiva, estos qujetos cuentan sus h
orias en los medio de
Hace mis de teintaafos, una historia miltante organi-
aba sus protagonists alrededor de un conjunto de opost
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