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Las Marcas de Cantería en El Contexto de La Arquitectura Medieval: El Alfabeto de Un Argot Canteril

El presente artículo es una memoria de la ponencia impartida en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el 17 de enero de 2015 sobre el proyecto SIGNO para la catalogación de marcas de cantería. A falta de concluir las investigaciones sobre los signos lapidarios en forma de ballesta de la basílica de San Isidoro de León y la catedral de Santiago de Compostela aprovechamos para avanzar algunos de los resultados en los que estamos trabajando.
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Las Marcas de Cantería en El Contexto de La Arquitectura Medieval: El Alfabeto de Un Argot Canteril

El presente artículo es una memoria de la ponencia impartida en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el 17 de enero de 2015 sobre el proyecto SIGNO para la catalogación de marcas de cantería. A falta de concluir las investigaciones sobre los signos lapidarios en forma de ballesta de la basílica de San Isidoro de León y la catedral de Santiago de Compostela aprovechamos para avanzar algunos de los resultados en los que estamos trabajando.
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ndice

1.

Qu son las marcas de cantera? ........................................................................................................ 2

2.

Cul es la clasificacin que empleamos para su ordenacin? ............................................................ 7

3.

Cules son los principales tipos de marcas de cantera? .................................................................. 11

4.

Las marcas de honor y las redes de Franz Rziha: la importancia de la geometra. ............................ 16

5.

Hacia dnde se dirigen nuestros estudios? ....................................................................................... 19

6.

A qu tipo de marcas de cantera denominamos marcas de trazado? ............................................... 28

7.

Son las marcas de cantera el alfabeto de un argot arquitectnico? ................................................. 31

8.

Por qu fueron tan importantes los gremios de constructores medievales? ..................................... 35

9.

El culto a la piedra de los constructores de catedrales: las dos vas de la senda inicitica. ............... 38

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

1. Qu son las marcas de cantera?


Desde la ms remota antigedad el ser humano ha desarrollado sistemas de signos para
indicar su identidad tnica, nacional o familiar y consignar la autora y la propiedad de
las manufacturas. Esta costumbre es mucho anterior a la aparicin de las primeras
lenguas escritas, que se produce en torno al 3000 a.C.1. Los primeros signos grabados
en la piedra se encuentran repartidos a lo largo del perfil de las costas atlnticas. Son
crculos, cruces, laberintos, espirales, lneas, trazados reticulares y todo tipo de figuras
que componen el mayor y ms antiguo libro de piedra que conocemos. Estos petroglifos
fueron grabados entre finales del Paleoltico y principios del Neoltico, hace unos
10.000 aos. Los primeros signos grabados en construcciones se remontan al antiguo
Egipto y los palacios cretenses (2000 a.C.). Posteriormente aparecen en monumentos
griegos, romanos y bizantinos. Sin embargo, la gran mayora de estudios de gliptografa
se ocupan de las marcas de cantera que aparecen en las construcciones medievales
debido a la enorme difusin que tuvo el fenmeno entre los siglos XI y XIII. La
expansin demogrfica y econmica que se produjo propici un extraordinario auge de
la edificacin en piedra. En apenas en un siglo, entre los aos 1140 y 1240, y solo en
Francia, se lleg a acarrear tanta piedra como en cualquiera de los periodos de la
historia del Egipto antiguo. Haca cientos de aos que no se haba visto tal fervor
constructivo. La mejora de las herramientas de hierro y la creacin de artilugios capaces
de levantar grandes bloques de piedra revolucionaron la ciencia de la construccin, que
alcanz su mximo esplendor con la arquitectura gtica y la catedral, una de las
cumbres del arte medieval europeo, como smbolo de la ciudad2. La recuperacin de la

El primer sistema organizado de signos aparece en Mesopotamia, a travs de la cultura sumeria, hace
unos 6000 aos; y por definicin este registro escrito establece el inicio de la historia como la conocemos.
Las primeras inscripciones documentadas, hacia el ao 2500 a.C., son de tipo ideogrfico. Dibujos
simplificados que representan objetos, seres e incluso ideas; los cuales se transformaron y estandarizaron
como smbolos cuneiformes, es decir con la forma de la cua que modelaba la arcilla donde se
plasmaban. A partir de ese momento, los signos dejaron de representar un nico concepto que dependa
de su imagen, para pasar a establecer un concepto dependiente del contexto, lo que provoc una clara
disminucin de la cantidad de signos de representacin necesarios en la escritura. Despus se produjo la
invencin de los signos fonticos y dejaron de representar conceptos para representar sonidos.
2

Jean Gimpel, La revolucin industrial en la Edad Media, Madrid, 1982, p. 31. Durante los siglos XI y
poblacin del continente europeo experiment un fuerte crecimiento demogrfico debido a las
mejoras que se introdujeron en la agricultura. Este aumento de la poblacin propici cambios en la
economa contribuyendo a la liberalizacin del comercio y los oficios que se produjo en las ciudades al
amparo de los privilegios otorgados por los monarcas a sus habitantes. Los gremios de constructores,
antes dependientes de los talleres monsticos, ahora se hacan cargo, adems de la construccin de las
catedrales, de los palacios, hospitales y universidades, smbolos del cada vez mayor poder que ostentaba
la nueva clase social formada por mercaderes y artesanos. Un poder que amenazaba con romper el rgido
esquema feudal, basado en una jerarqua compuesta por oratores, bellatores y laboratores, al igualar al
individuo a las riquezas obtenidas con su trabajo, sin importar cual fuese su extraccin social. Es el
nacimiento de una nueva clase: la burguesa. Comerciantes y artesanos se organizaron en asociaciones
que recibieron el nombre de gremios, una palabra que proviene del latn gremium con el significado de
seno, regazo o proteccin. Tenan como principal objetivo la proteccin de sus miembros y los intereses
de grupo. Tambin recibieron el nombre de guildas, vocablo derivado de la antigua voz germnica gelt,
que significa pago, con la que se indicaba la cantidad que deban entregar los miembros que entraban a
formar parte de alguna de estas asociaciones. A travs de capitulaciones y decisiones conciliares sabemos
que las cofradas de mercaderes y artesanos existen por lo menos desde el siglo VIII. En estas cofradas se
encuentran los orgenes del derecho de asociacin que practicaron los gremios entre los siglos XII y XVII,
aunque no son tan visibles los lazos que ms tarde uniran a los miembros de los gremios, vinculados a
XII la

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

actividad constructora trajo consigo la costumbre de grabar signos lapidarios en las


piezas regularizadas que tallaban los canteros. La amplia difusin de esta costumbre es
indicio de la importancia del papel que jugaban en el oficio de labrar la piedra, tanto
desde su aspecto identitario y funcional, como apoyo durante la construccin de los
edificios, que es el ms estudiado y el que mejor se conoce, como desde el simblico y
geomtrico.
Dar respuesta a las incgnitas que plantea el estudio de las marcas de cantera es una
tarea que solo es posible abordar con garantas mediante una plataforma de trabajo
coordinado. La gliptografa es una ciencia con un amplio campo de actuacin. Se ocupa
tanto de las especialidades tcnicas relativas al estudio de la factura y las formas de las
marcas de cantera, de las herramientas empleadas y los mtodos de trabajo, como de las
disciplinas que tienen por objeto el estudio del pensamiento humano, y sus formas de
expresin para representar ideas mediante signos, y la historia de las personas y los
grupos que las realizaron (Figura 1).

Figura 1. Disciplinas y especialidades de la gliptografa.

unos estatutos y ordenanzas por las cuales el individuo se someta a las normas de la cofrada a cambio de
la proteccin de sus intereses y los de su oficio. Estas sociedades obreras organizadas jerrquicamente
contaban con un sistema de privilegios y servidumbres propios. Sus orgenes se remontan al siglo VIII
a.C., con una serie de iniciativas atribuidas al rey etrusco Numa, aunque sabemos que en el antiguo
Egipto los constructores de pirmides formaban parte de la casta de los sacerdotes. Los collegia romanos
eran los responsables de la construccin de los edificios civiles y los monumentos y los recintos
destinados al culto (templos, teatros, circos, carreteras, puentes y acueductos). No solo fijaban los
mtodos constructivos, consagrando al mismo tiempo las enseanzas del pasado, sino tambin las normas
que sus miembros deban seguir y cmo era su estructura jerrquica. En la pennsula Ibrica, la primera
agrupacin gremial que conocemos se remonta al siglo XII. Se constituy en Barcelona en el ao 1211.
Tambin conocemos la existencia de las organizaciones de carpinteros, herreros y albailes que se
acogieron en 1247 al Fuero de Cuenca y las ordenanzas de Oviedo.

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

Las marcas de cantera son signos, firmas y figuras geomtricas, labradas con cincel
fino, buril o puntero, lo que se refleja en la factura y correccin de las lneas del trazado,
ms regulares y estilizadas que las bastas lneas de los grafitos realizados por personas
ajenas al oficio y sin emplear las herramientas adecuadas. Hay muchas teoras sobre sus
posibles funciones y significados. A da de hoy, entre los investigadores no hay
consenso, aunque en los ltimos aos las diferentes teoras estn siendo objeto de una
profunda revisin que pretende acabar con la dispersin conceptual debida a las
diferentes propuestas surgidas desde que comenzaran los estudios de gliptografa a
finales del siglo XIX. En su conjunto, todas se ocupan del estudio de las formas de las
marcas de cantera, sus analogas y diferencias; la observacin del vigor y la correccin
de los trazos, el anlisis de las ubicaciones y la frecuencia en que aparecen en las
construcciones3. Segn la teora ms conocida, los canteros medievales con sus marcas
sobre la piedra trataban de establecer una contabilidad para contabilizar el trabajo y
cobrar as el salario correspondiente. Aunque esto pudiera ser cierto en un buen nmero
de casos, es evidente que muchos de estos signos no fueron grabados solo para cobrar
por las piezas talladas y que tenan otras funciones (Figura 2).

Figura 2. Teoras sobre los posibles significados y funciones de las marcas de cantera.

Los estudios de gliptografa han cobrado un nuevo impulso con las celebraciones, desde 1979, de los
Coloquios Internacionales de Gliptografa organizados por el Centre International de Recherches
Glyptographiques de Braine-le-Chateau. Su director, Jean-Louis Van Belle, ha coordinado publicaciones
internacionales entre las que destacan varias recopilaciones de marcas de cantera y un diccionario
bibliogrfico sobre signos lapidarios en construcciones de Francia y Espaa. Tambin ha publicado
exhaustivos estudios monogrficos de edificios y zonas geogrficas sobre problemas metodolgicos, de
clasificacin y otros relacionados con la historia de los canteros.

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

No es nada recomendable etiquetar bajo el mismo epgrafe la enorme variedad de tipos


de marcas de cantera porque se corre el riesgo de pasar por alto detalles importantes
relacionados con los mtodos de trabajo de los gremios de constructores y su
organizacin. La falta de documentacin, la irregularidad del fenmeno, la accin de los
elementos y el estado actual de conservacin de las construcciones medievales, que han
sufrido remodelaciones y restauraciones que nos impiden su estudio en su contexto
originario, es decir, durante su construccin, nos impide saber a ciencia cierta los
significados que las marcas de cantera tenan para los canteros y maestros de obra. A
pesar de todas estas dificultades, podemos admitir algunos supuestos. Las marcas de
cantera talladas a cincel en las edificaciones fueron realizadas por quienes participaron
en su construccin. Por la difusin que tuvo el fenmeno, se deduce que no se trata de
una cuestin menor, sino el indicio de la importancia que tenan estos signos, ms all
de fronteras geogrficas y polticas, en el contexto de la arquitectura practicada por las
logias de constructores. Sin duda era un conjunto de figuras bien conocido por quienes
haban sido instruidos en el oficio y conforman el alfabeto de un argot canteril; un
lenguaje especializado del cual se infieren las claves de una antigua tradicin operativa
transmitida, generacin tras generacin desde tiempos inmemoriales, de forma oral
debido al secreto que impona la jerarqua gremial.
El estudio de las marcas de cantera ayuda en la labores de datacin de las
construcciones medievales, sobre todo cuando no tenemos documentacin, porque se
observa una evolucin de sus formas que es paralela a la evolucin de los sucesivos
estilos arquitectnicos. Esto permite realizar comparaciones entre construcciones de la
misma poca. Por otro lado, tambin son muy tiles para seguir el rastro de los procesos
constructivos, pudindose considerar a la gliptografa como una ciencia auxiliar de la
arqueologa medieval. La densidad y frecuencia con la que aparecen en los edificios nos
indican si la presencia de un tipo de signos es uniforme en todas las dependencias o
vara en algunas de ellas, ayudando a distinguir las reformas y modificaciones
estructurales que se realizaron sobre el proyecto original. Tambin permiten deducir el
nmero de operarios que trabajaron en la obra y cul era su grado de especializacin.
Una informacin que amplia nuestros conocimientos sobre la gnesis de los edificios4.
Ahora bien, no basta con la recopilacin, el recuento y el anlisis formal. Los estudios
de gliptografa se deben ampliar al conocimiento de la historia de los edificios y las
personas que los construyeron. Si convenimos que las marcas de cantera son algn tipo
de argot canteril deben tener, por tanto, unas funciones y significados relacionados
necesariamente con el oficio. Los signos grabados en la piedra cobran un nuevo sentido
cuando son analizados en relacin al contexto de cada edificio. Un sillar forma parte de
un lienzo, que a su vez se encuentra en un paramento y ste en un conjunto que

Independientemente de las investigaciones sobre el origen de los lenguajes de los que proceden, de los
estudios epigrficos, clasificatorios y, en general, arqueolgicos, las marcas de cantero poseen un papel
destacado en el conocimiento de la construccin, pudindose considerar la Gliptografa como una
ciencia auxiliar de la Historia del Arte y, en particular, de la Arquitectura, pues nos permite determinar
las diferentes fases constructivas de un edificio o, por el contrario, su unidad, y establecer vinculaciones
con otros monumentos, reforzando adems su estudio histrico-artstico, al contrastar las evidencias
documentales y el anlisis estilstico con la informacin de carcter gliptogrfico proporcionada por la
masonera operativa. Jos Antonio Martnez Prades, La Gliptografa en la Arquitectura Medieval.
Visin General y Estudios en Espaa. Revista Chilena de Estudios Medievales, Nmero 3, enero-junio
2013, 57-88, p. 68.

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

podemos considerar nico. Es necesario conocer cmo trabajaban las diferentes


categoras de canteros, artesanos, albailes y oficiales que participaban en su
construccin, qu tipo de herramientas empleaban, las dificultades a las que se
enfrentaban y cmo las resolvan, es decir, cmo se aplicaba la geometra para el
labrado de piezas regularizadas; la manera en que se organizaban y cules eran sus ideas
y creencias. Esta aproximacin multidisciplinar nos ofrece una visin de conjunto del
contexto en el que se desarrolla el fenmeno de grabar marcas de cantera que resulta
muy valiosa a la hora de abordar el enigma que rodea al conjunto de este corpus de
signos.

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

2. Cul es la clasificacin que empleamos para su ordenacin?


Como indica lvaro Rendn, cuando el investigador se acerca por primera vez a los
signos lapidarios cree descubrir en ellos, por su enorme riqueza, un lenguaje contenedor
de mensajes esotricos, pero si alguna vez esto fue as no tenemos la menor
probabilidad de descifrar el mensaje porque las claves se perdieron hace siglos y,
aunque as fuese, cmo podramos tener la certeza de haber dado con el mensaje
correcto? Debido a la ausencia de documentos que sean anteriores al siglo xv solo nos
queda especular con los datos que tenemos y adoptar una actitud creativa trasladando
nuestra mentalidad moderna a la de los canteros medievales. Una propuesta difcil y
arriesgada que puede conducirnos a conclusiones errneas y sin valor, por lo que
necesitamos establecer ciertos lmites y una serie de reglas bsicas, como consensuar
una clasificacin que funcione en el mayor nmero de niveles de lectura.
El objetivo del proyecto SIGNO (Sociedad de Investigaciones Gliptogrficas para la
Normalizacin y Ordenacin) es recopilar, catalogar y establecer una terminologa que
permita describir los diversos tipos de signos lapidarios grabados en las construcciones
medievales y poner a disposicin de los investigadores una base de datos de marcas de
cantera. Una iniciativa abierta a la colaboracin de todo aquel que quiera participar con
sus trabajos de campo. La plataforma ofrece un espacio donde guardar las fotografas y
permite su ordenacin en base a la propuesta de clasificacin que hemos establecido. La
catalogacin resulta muy til a la hora de realizar consultas para obtener listas por tipos,
funciones y tablas de frecuencias en relacin al edificio donde fueron labradas y
respecto a otras construcciones. El testimonio grfico resulta esencial para el estudio de
las formas de las marcas de cantera. Los dibujos no garantizan que hayan sido
reproducidas con fidelidad. Solo mediante el calco tenemos la seguridad de haber
reproducido con todo detalle los lapidarios, aunque es una tcnica muy laboriosa que se
aplica en muy pocos casos (Figura 3).

Figura 3. La importancia de la fotografa para el anlisis de las marcas de cantera.

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

Las fotografas permiten analizar aspectos que los dibujos no recogen, como son la
factura de los lapidarios, indicativa de la herramienta empleada, su estado de
conservacin, que permite evaluar las posibles causas de las imperfecciones en los
trazados, el tipo y la calidad de la pieza arquitectnica donde se encuentran grabados y
la destreza del cantero que la labr (Figura 4).

Figura 4. Caractersticas de las marcas de cantera.

Para establecer la clasificacin que manejamos hemos partido de los trabajos realizados
por Jean-Louis Van Belle y el CIRG (Centre International de Recherches
Glyptographiques), completando el apartado referido a las tipologas geomtricas de sus
formas. La clasificacin contempla tres niveles de interpretacin que en ningn caso son
excluyentes (Figura 5).

Figura 5. La propuesta de clasificacin tipolgica multidisciplinar del proyecto SIGNO.

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

Un signo lapidario tiene una forma cuya estructura puede ser reglada o no, es decir,
estar sujeta a reglas geomtricas identificables por ser producto de movimientos
generados con la ayuda de la regla y el comps o bien no responder a ningn patrn
(Figura 6).

Figura 6. Clasificacin de las marcas de cantera en funcin de sus formas.

A su vez, las formas pueden tener una funcin, para servir como apoyo durante la
construccin del edificio, indicar la autora de la pieza o del taller o bien para plasmar
signos relativos a sus patrocinadores. Forma y funcin, adems, pueden llevar asociados
aspectos simblicos relativos a las creencias de quienes las labraron (Figura 7).

Figura 7. Clasificacin de las marcas de cantera por sus posibles significados.

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

Hemos establecido una clasificacin que contempla todos los aspectos susceptibles de
ser analizados, integrando las diferentes teoras y haciendo de ellas las categoras de una
ordenacin que pretende abarcar todo el espectro. Esto nos permite agrupar las
diferentes propuestas y vincular los tipos de marcas de cantera a los grados de
especializacin de los canteros que las realizaron para distinguir las marcas de cantera
cuya funcin era prctica, realizadas por quienes se dedicaban a tallar y escuadrar los
sillares, signos sencillos que no requieren para su trazado demasiados conocimientos de
geometra, de aqullas otras ms complejas cuyos diseos responden a un orden interno
de carcter matemtico5. Este carcter aglutinador de la geometra es el que nos permite
abordar la descripcin y estudio de las marcas de cantera desde una perspectiva
cientfica. Si podemos demostrar que hay signos lapidarios que se atienen a reglas
geomtricas, tendremos que no solo resultan tiles para distinguir las fases constructivas
de los edificios, sino tambin podran darnos pistas sobre los mtodos de trazado que
empleaban los canteros medievales.

Las cofradas de canteros estaban integradas por los operarios que deban extraer los bloques de la
cantera, los tallistas especializados en darles formas cbicas y pulirlos y los encargados de hacer los
planos con los diseos y croquis de todos los elementos constitutivos de la obra. Los canteros desbastaban
y pulimentaban los sillares en la cantera o en el taller. Primero daban forma al bloque en bruto, luego
labraban el almohadillado hasta dejarlo plano y ms tarde lo alisaban consiguiendo un perfecto
paraleppedo. As obtenan hiladas de sillares y esquinas contrapeadas de formas geomtricas. El maestro
era el arquitecto y director de obra, mientras los canteros ms expertos se encargaban de la elaboracin de
la columnas, los baquetones de las arquivoltas, las dovelas de los arcos y otras piezas que requieren un
trabajo ms especializado al contener varios planos de tallado.

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3. Cules son los principales tipos de marcas de cantera?


El primer gran grupo de marcas de cantera se corresponde con aquellos signos
realizados para servir como signos transmisores de informacin, sobre todo en obras de
grandes dimensiones donde se trabajaba a destajo, entre los canteros, albailes y
oficiales que participaban en una construccin; desde la extraccin de la piedra de su
medio natural, pasando por su corte y labrado hasta la colocacin final en el edificio.
Este tipo de marcas de cantera reciben el nombre de utilitarias o rectoras (Figura 8).

Figura 8. Tipos de marcas de cantera relacionadas con el oficio de la construccin en piedra.

Se reconocen porque son signos sencillos: letras, cifras, cruces, aspas, flechas y todo
tipo de ngulos. En su gran mayora indicaran operaciones como el pulido de la
superficie de los sillares, los ajustes necesarios para su colocacin en la hilera
correspondiente de los muros y otro tipo de acabados que eran requeridos cuando se
trataba de piezas ms complejas como, por ejemplo, en el caso de las dovelas de un
arco6.

En los coloquios organizados por el Centre International de Recherches Glyptographiques se han


presentado resultados en este sentido y el mismo Jean-Louis Van Belle incorpora la categora de marcas
utilitarias o de posicin. En nuestro pas, Ral Romero Medina ha realizado un estudio sobre esta cuestin
en relacin a las canteras del Puerto de Santa Mara como centros de abastecimiento de la zona. En el
Diccionario bibliogrfico de signos lapidarios de Espaa escribe que: a veces, sobre todo en el contexto
de la cantera, las marcas se realizaban sobre los bloques de piedra ya extrados y colocados en rejal
cuya traza no resultaba del todo regular. En este caso, habra que relacionarlos con otros modelos
semejantes dentro de la misma regin para poder emitir un juicio de valor. No obstante, ello requiere de
un corpus en el que se recogiesen las macas de una misma regin o rea de influencia (en el caso, por
ejemplo, de una misma cantera cuya piedra nutriera a distintas regiones), pues permitira este estudio
comparativo. Por ejemplo, en el caso de las canteras de la Sierra de San Cristbal de El Puerto de Santa
Mara (Cdiz). La piedra extrada nutri a edificios del rea sevillana y gaditana, adems de a otras
regiones limtrofes. En este caso, y tal como ha constatado el profesor Rodrguez Estvez para la
Catedral de Sevilla, y un servidor para los edificios jerezanos y portuenses que crecen a la sombra de
sta, el problema radica en saber si los signos corresponden a los canteros sacadores o si, por el
contrario, pertenecen a quienes trabajaban a pie de obra. Dentro de las marcas de cantera propiamente
dichas podemos establecer dos tipologas, es decir, por un lado, las llamadas genricamente como
marcas utilitarias, o sea, aquellas grabadas por los canteros -en la cantera o en la fbrica- y que

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Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

A pie de obra, el oficial con el asentador y los canteros utilizaban las marcas de posicin
y ensamblaje con el objetivo de establecer la correcta ubicacin de las piezas. Estas
marcas no son visibles porque la mayora se tallaban en las caras ocultas del sillar. Las
que podemos ver en las caras visibles habran sido aadidas cuando las piezas exigan
ciertos ajustes (Figura 9).

Figura 9. Ejemplos de algunas marcas utilitarias o rectoras.

contienen la informacin suficiente para aquellas personas que manipulaban la piedra, generalmente los
asentadores de cantera; de otro lado, las que se denominan marcas de identidad, llamadas tambin
marcas de talla, trmino ambiguo que puede hacerlas confundir con las utilitarias, que aluden a la
identidad del maestro que talla la piedra. Como escribe el mismo Ral Romero Medina en referencia a
los objetivos del diccionario bibliogrfico de signos lapidarios el inters de este diccionario se centra
en los signos lapidarios realizados por los maestros canteros, extractores o constructores, que tienen una
finalidad concreta dentro del organigrama de la fbrica.

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Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

El segundo grupo de marcas de cantera, segn la teora ms difundida, est formado


por los signos correspondientes a las firmas que realizaban los canteros para identificar
el trabajo realizado y cobrar el salario correspondiente por las piezas labradas7. Dentro
de este grupo tambin encontramos las firmas de maestros canteros a modo de
imitaciones de los escudos de armas de las casas nobiliarias mediante las cuales queran
hacerse respetar cuando negociaban y firmaban contratos de trabajo. En la poca en que
comenzaron a surgir, entre los siglos XI y XII, los canteros y constructores formaban
parte del tercer estamento de la sociedad medieval y figuraban como tales, pero desde
una posicin privilegiada (Figura 10).

Figura 10. Tipos de marcas de cantera relacionadas con la autora.

A mediados del siglo XIX, el arquitecto Viollet Le-Duc lleg a la conclusin de que las marcas de
cantero son signos lapidarios pertenecientes a la categora de signaturas personales de los canteros,
aparejadores y Maestros de Obra, que en muchos casos servan para sealar el trabajo realizado por
cada uno, para as determinar el estipendio correspondiente. Maurice Didrion y Viollet-le-Duc, Signes
lapidaires du Moyen Age, Annales Archeologiques, vol. III, 1845.

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Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

De maestros a aprendices, dentro del mbito del gremio, o de padres a hijos, entre
canteros y artesanos, se transmita un signo personal al que se le iban aadiendo ligeras
variaciones, al estilo de las brisuras en la herldica (Figura 10)8. En la Figura 11 se
muestran dos marcas muy parecidas de la iglesia de Santa Mara de Siurana (Figura
11AB). Slo la diferencian los ngulos centrales de la segunda. Podra tratarse de una
misma marca, slo que la primera correspondera al hijo mayor que la hered de su
padre, maestro cantero; la segunda, sera una variacin de la anterior, aadindole una
brisada o brisura que la hacan diferente. En la herldica espaola son los primognitos
de las familias nobles los nicos con derecho a llevar armas simples, puras y llanas,
herencia de sus mayores. Sin embargo, los segundones las deban llevar con
modificaciones que alteraban su sencillez. Para brisar la marca, el maestro cantero
emplea lambel, creciente, estrella, mirlo, anillete, flor de lis o, sencillamente, aadiendo
un trazo o conjunto de trazos, como se puede apreciar en la siguiente ilustracin con las
marcas de una familia de canteros conocida como los Wincqz: Arnauld (1667) (Figura
11C), Pierre (1635-1728) (Figura 11D) y Thomas (1752-1807) (Figura 11E),
consistente en adosar la inicial del nombre.9

Figura 11. Marcas de cantera de la iglesia de Santa Mara de Siurana (siglo XIII) y firmas de
una familia de canteros (siglo XVII).

Stieglitz, Wiebeking y Heideloff fueron los primeros en demostrar, a finales del siglo XIX, el valor de
estas firmas para los estudios arqueolgicos y la historia del arte, en especial para la arquitectura, en tanto
signos de identidad de los miembros de los gremios de constructores, sobre todo entre los siglos XV y
XVII. Jos Antonio Ferrer Benimelli, estudioso de la historia de la masonera espaola, ha demostrado a
partir de documentacin existente, sobre todo a partir del siglo XIV, que un buen grupo de marcas de
cantera son las firmas o marcas de honor de los artesanos y maestros de su poca, signos de
reconocimiento que les fueron otorgados cuando, dentro de la tradicin gremial, accedieron al grado de
oficial o maestro.
9

lvaro Rendn Gmez, Clasificacin de las marcas de cantera,


http://www.signoslapidarios.org/inicio/articulos/analisis-de-las-formas/139-clasificacion-de-las-marcasde-cantero.

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Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

Figura 12. Signos lapidarios de identidad de los maestros constructores de la catedral de Sevilla.

En los libros de Obra y Fbrica de la Catedral de Toledo (1463) se pueden ver algunas
firmas autgrafas de los maestros de obras que intervinieron en su construccin. Como
escribe lvaro Rendn, conocemos los significados de las marcas de identidad de
Pero Gutirrez, [Figura 12F], un tringulo central en cuyos vrtices se adosan otros
tres tringulos; el Diego Alfonso [Figura 12G], un rombo de cuyos extremos superior e
inferior cuelga un tringulo equiltero; Antn Martines [Figura 12I], una letra M en
forma de tringulo Equiltero con lnea que cierra la parte superior; Pedro de Utrillo
[Figura 12H], una flecha vertical en cuyo extremo inferior se localiza un tringulo y en
la punta dos tringulos adosados; Lope de Villalobos [Figura 12K], una flecha vertical
que atraviesa un tringulo equiltero en la base de otros dos de cuyos laterales salen
dos trazos significativos.10

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lvaro Rendn Gmez, Clasificacin de las marcas de cantera,


http://www.signoslapidarios.org/inicio/articulos/analisis-de-las-formas/139-clasificacion-de-las-marcasde-cantero.

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Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

4. Las marcas de honor y las redes de Franz Rziha: la importancia de la geometra.


El arquitecto viens Franz Rziha en una obra publicada en 1881 present las
conclusiones a las que haba llegado tras estudiar ms de 9000 marcas de identidad de
los gremios de constructores de la federacin de logias de la Bauhtte. Esta corporacin
de constructores estuvo operativa entre los siglos XIV y XV y sus centros se localizaban
en las ciudades de Estrasburgo, Colonia, Viena y Berna. Sus miembros tenan unos
signos que los identificaban. Las ordenanzas de Torgau (1462) establecen en sus
artculos 25, 26 y 27 que al aprendiz que ha concluido su periodo de aprendizaje de
cinco aos, una vez haba finalizado el periplo que le obligaba a viajar y trabajar al
menos en tres obras distintas, poda adquirir su signo personal como seal de
pertenencia a la logia y reconocimiento por haber superado con xito el periodo de
formacin11.
Tambin hay una relacin de las reglas que se deban seguir tanto para otorgar las
marcas de honor como para merecerlas. Estos signos personales podan utilizarse, con
permiso de los oficiales y en determinadas condiciones, para indicar la autora de sus
trabajos12. Lo ms interesante es que las marcas de honor se pueden obtener, como deja
patente Franz Rziha en su exhaustivo trabajo, en funcin de cuatro tipos de claves
geomtricas construidas mediante la duplicacin y rotacin de cuadrados y tringulos
inscritos en un crculo (Figura 13).

11

Los estatutos de los canteros medievales de las logias de Estrasburgo que han llegado hasta nosotros
revelan las ceremonias secretas con las que eran recibidos los aprendices, los compaeros y los
maestros. Una larga serie de artculos que hacen referencia al rgimen interior y a las normas de
seguridad a tener en cuenta por maestros y compaeros, demuestran la complejidad a la que haban
llegado este tipo de asociaciones. As sabemos que cada compaero reciba, al ser admitido en el
segundo grado de la jerarqua corporativa, un signo que le perteneca toda la vida (salvo caso de
prevaricacin) y serva de firma en las piezas importantes (claves de bveda, por ejemplo), le
caracterizaba como una persona responsable y era utilizado como signo de reconocimiento y contrasea
de paso en sus viajes y contactos con miembros de su logia o logias afiliadas. En esta ltima
circunstancia deba situar y leer su signo, es decir, dar su esquema geomtrico y su sentido simblico.
Juan Luis Puente Lpez, Firmado en la piedra, Edilesa, 4 edicin, p. 20.
12

Sabemos por los estatutos de los canteros de la catedral de Estrasburgo que a los aprendices, una vez
convertidos en compaeros, les era otorgado un signo que deban reproducir en las piezas que tallaban.
De igual modo, hay otras referencias, aunque ms tardas, como las proporcionadas por el Libro de la
Logia de la ciudad de Graz, que presenta para el perodo comprendido entre los aos 1480 y 1523 el
listado de los compaeros masones con los signos adjuntos a sus nombres. El estudio histrico de las
logias a partir de los signos de identidad que las caracterizaban permite profundizar en el conocimiento de
su organizacin y de las actividades que desarrollaban debido a su carcter itinerante. Las primeras
referencias sobre estas organizaciones gremiales son del Abad Grandidier. En su obra sobre la catedral de
Estrasburgo, publicada en 1782, incorpora noticias sobre la logia que fue responsable de su construccin
y las formas de organizacin del trabajo, referencias extradas de los documentos custodiados en la propia
catedral. Jos Antonio Martnez Prades, La Gliptografa en la Arquitectura Medieval. Visin General y
Estudios en Espaa, Revista Chilena de Estudios Medievales, Nmero 3, enero-junio 2013, 57-88.

16

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

Figura 13. Marcas de honor de la catedral de Ulm sobre red cuadrada. Ilustracin extrada del
libro Etudes sur les marques de tailleurs de pierre de Franz Rziha (Ed. La Nef de Salomon).

En la ceremonia del gape, que no ha trascendido por su carcter secreto, el aspirante


propona su marca de honor y deba explicar los siguientes aspectos para superar la
prueba:

Los principios constitutivos del trazado de la marca de honor para demostrar sus
conocimientos geomtricos.
Expresar simblicamente, a partir del trazado propuesto, aspectos relacionados
con la geometra y su aplicacin al oficio.
Saber situar y leer las marcas de honor de otros compaeros en funcin de las
redes correspondientes a cada logia.

Con el trazado de su marca de honor a partir de la red correspondiente, el aspirante


demostraba que conoca los fundamentos de la geometra, imprescindibles para
cualquier cantero, y que tena los conocimientos y habilidades necesarios para
solucionar cualquier problema sobre cuestiones de mecnica constructiva mediante su
reflexiva creatividad. Esto le permita ahondar en sus conocimientos geomtricos y
desentraar la progresin de Platn, que muestra el camino para construir cuadrados
inscritos en un crculo, y hablar sobre las diagonales de los mismos, que para el que
conozca las propiedades entre los cuadrados con vrtices en los puntos medios de los
lados de otro cuadrado, es decir, las relaciones entre los lados y las diagonales
respectivas en funcin de la raz cuadrada de 2, sabr que es una forma efectiva de
hallar la doble relacin entre sus reas, y descubrir cmo esta ley interna, referida a las
diagonales, es el fundamento de las dimensiones irracionales. Estas formas rituales,
mediante las cuales el aspirante tena que demostrar con el trazado de su marca de honor
que haba aprendido y asimilado los fundamentos del arte y la ciencia de la
construccin, tenan un carcter mnemotcnico innegable y son indicativas de la gran
consideracin que gozaban las redes geomtricas entre los miembros de la Bauhtte. Es
posible que las logias de la Bahutte actuasen como centros desde los cuales se
imponan las normas para el trazado de ciertos signos que consideraban especiales.
Unas normas que, como indica lvaro Rendn, se podran resumir en tres. La primera
sera que el cantero deba concebir su signo partiendo de un crculo, denominado
primordial, a imitacin del planteamiento que el maestro de obras aplicaba al edificio.
La segunda, que alguna lnea o parte del signo contuviera al centro del crculo. Por
17

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

ltimo, la ejecucin deba respetar los principios de la geometra clsica, que obligaba a
emplear como nicos instrumentos la regla sin marcar y el comps. Todava en nuestros
das algunos talleres franceses mantienen la costumbre de entregar a los nuevos oficiales
una marca personal deducida de la matriz caracterstica de cada taller. En un congreso
de gliptografa organizado por el C.I.R.G. se desvel el simbolismo asociado al trazado
de las marcas de tres Compaeros Pasantes Del Deber de la Vuelta de Francia. Uno de
ellos, escultor de la Logia Devoirs Unis, revela las reglas de la construccin geomtrica
y el simbolismo de su marca personal, conocida con el nombre de Cuatro de Cifra. As
desde la base del crculo de partida, de extremo a extremo se eleva una vertical que en la
mitad superior es atravesada por una horizontal. Hay varios desarrollos de este principio
geomtrico, conocido como progresin de Platn, basado en la replicacin y rotacin de
cuadrados inscritos en un crculo. Uno de estos desarrollos representa la relacin entre
las geometras del crculo y el cuadrado inscrito en funcin de la raz cuadrada de 2
(Figura 14)13.

Figura 14. Trazado del Cuatro de Cifra a partir de la clave cuadrada y la progresin de Platn.

Otro de los principios constitutivos del Cuatro de Cifra fue recogido por el arquitecto
francs Philibert de LOrme (1514-1570), tal y como recoge Jean-Michel Mathonire en
su libro Le Serpent compatissant14. En este caso, el desarrollo tiene que ver con las
proporciones de una escuadra de construccin (Figura 15).

Figura 15. Trazado del Cuatro de Cifra a partir de una escuadra de Philibert de LOrme.

13

Roger Lechote, Ethno-glyptograpgie; comment trois compagnons ont cre leer marque au XX sicle, en
Actas del Coloquio internacional de gliptografa de Zaragoza, 1983, pp. 537-543.
14

Jean-Michel Mathonire,
https://www.academia.edu/5423191/Le_serpent_compatissant._Iconographie_et_symbolique_du_blason
_des_compagnons_tailleurs_de_pierre

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Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

5. Hacia dnde se dirigen nuestros estudios?


El estudio de la arquitectura medieval, una disciplina donde se conjugaban arte, ciencia
y religin, es un campo de investigacin apasionante y las marcas de cantera, como
parte del proceso constructivo, las notas a pie de pgina que nos permiten ahondar en su
conocimiento. En los ltimos aos hemos venido recogiendo ejemplos de signos
lapidarios cuyos diseos estn determinados por estructuras geomtricas relacionadas
con las propiedades del crculo, el cuadrado y el tringulo, de forma similar a como
propona Franz Rziha para las marcas de honor de los miembros de las logias de la
Bahutte. Unas razones, por lo tanto, basadas fundamentalmente en las races cuadradas
de 2, 3 y 5 que son resultado de operaciones geomtricas esenciales en la prctica de la
geometria fabrorum. Por su misma constitucin geomtrica este grupo de signos
lapidarios, minoritario pero no por ello menos importante, nos puede aportar
informacin sobre algunas de las claves de los mtodos de trazado empleados por los
diversos grados de canteros y oficiales. Ms complejos en sus diseos que las marcas de
cantera ms comunes, cuya finalidad es servir de apoyo durante la construccin, estos
signos no pudieron ser realizadas por canteros que solo se dedicaban a escuadrar y pulir
sillares o asentadores encargados de colocar las piezas en su lugar, para quienes
sutilezas tales como, por ejemplo, las razones de las proporciones de una nave eran
cuestiones completamente ajenas a su trabajo. Desde este punto de vista, este conjunto
de signos lapidarios podra considerarse como un argot que en lugar de palabras estara
formado por combinaciones de segmentos, ngulos, polgonos y juegos de
proporciones.
lvaro Rendn, tras analizar ms de un millar de marcas de cantera presentes en
construcciones levantadas entre los siglos XI y XIV en funcin de las redes geomtricas
propuestas por Franz Rziha, se dio cuenta de que en la mayora de los casos las
correspondencias no son las que cabra de esperar. As pues, ni todos las marcas de
cantera son geomtricas, en el sentido de poseer una ley de formacin interna, ni todas
fueron confeccionadas con el rigor que queremos aplicar mediante un anlisis
geomtrico en funcin de las redes gticas. El estudio de las formas de las marcas de
cantera anteriores al siglo XIV debe ir encaminado a buscar una mayor simplicidad a la
hora de comprobar su posible estructura reglada. El propio trabajo de modelar y labrar
la piedra, directo e intuitivo, aconseja aplicar un proceso de anlisis ms parejo al
proceder del cantero, directo e intuitivo pero respetando los puntos indicados por la
regla y el comps.

19

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

Como ejemplo de este tipo de anlisis veamos cmo se puede obtener el diseo de una
marca de cantera de la catedral de Tortosa (Figura 16).

Figura 16. El mtodo de anlisis inverso en funcin de la red cuadrada bsica.

Para el anlisis geomtrico de este lapidario hemos empleado como vertical bsica la
misma prolongacin de la cruz latina sobre el dimetro del crculo en el que est
inscrito, y como lnea horizontal la que une los extremos superiores del aspa al pie de la
misma. Ambas lneas se cortan en el centro del crculo que contiene el signo lapidario.
Como no poda ser de otra forma, los cuadrados inscritos acotan perfectamente los
extremos de la cruz y el aspa. No cabe mayor simplicidad. Y he aqu que llegamos a un
principio de retcula cuadrangular mediante el trazado de una clave geomtrica simple,
lo que indica que podemos encontrar diversos tipos de trazados que no tienen por qu
adaptarse a la perfeccin que se observa en las marcas de honor de las logias gticas de
la Bahutte. En la siguiente imagen se pueden ver distintos tipos de signos lapidarios en
forma de cruz y la manera de obtener sus diseos a partir de una red basada en la figura
del cuadrado inscrito en un crculo, apoyndonos tan solo con movimientos de comps
y una abertura igual al radio del crculo de partida (Figura 17).

Figura 17. Ejemplos de signos lapidarios en forma de cruz sobre la red bsica cuadrada.
20

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Tambin podemos encontrar otro tipo de signos lapidarios que no se obtienen a partir de
las redes geomtricas gticas ni tampoco mediante el anlisis propuesto por lvaro
Rendn, aunque responden en todo caso a leyes de formacin de evidente contenido
geomtrico. En la iglesia de Santo Domingo de Alcaiz encontramos un lapidario que
oculta un juego de proporciones relativo a dos rectngulos notables (Figura 18).

Figura 18. Marca de trazado de la iglesia de Santo Domingo de Alcaiz, en Teruel y rectngulos
de proporciones ureas ((a+b)/d = 1,60) y cuadrticas (d/c = 1,41).

Como se puede observar, los segmentos a+b y d forman un rectngulo de proporciones


ureas, mientras que los segmentos c y d un rectngulo igual a la raz cuadrada de 2. La
razn por la cual estos dos rectngulos fueron vinculados de esta forma aprovechando
un signo en forma de A que es caracterstico y tuvo mucha difusin desde que aparece
por primera vez en construcciones romnicas del siglo XI.

21

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

En otras ocasiones, cuando nos encontramos ante un signo que responde a reglas
geomtricas de formacin, es interesante observar que solo se representa una parte del
trazado del diseo, con la intencin de que sea el observador quien complete la figura;
como si se tratara de una adivinanza, lo que nos lleva a pensar que en estos casos
estamos ante un signo lapidario cuya finalidad era dejar constancia de ciertas claves
geomtricas que, con toda probabilidad, suponan para quien las labr en la piedra una
enseanza importante. Es el caso de un lapidario del castillo de Belmonte, en
Huelva. Los ngulos agudos de la figura romboidal son de 60, por lo que la figura
representada nos remite a la geometra del hexgono y, por lo tanto, tambin a las
propiedades de la red triangular (Figura 19).

Figura 19. Signo lapidario del castillo de Belmonte y concordancias con la red triangular.

Otro tipo de signos lapidarios muy interesantes por su relacin directa con la cantera y
el oficio de la construccin son aquellos que reproducen escuadras. En la catedral de
Len hemos podido documentar una escuadra muy apreciada dentro de la tradicin de la
geometra aplicada a la construccin que es una demostracin del teorema geomtrico
de Pitgoras (Figura 20).

Figura 20. Signo lapidario de la baslica de San Isidoro de Len que reproduce una escuadra
5/12/13.

Los egipcios ya utilizaban las ternas pitagricas y conocan el tringulo de lados 3/4/5
para trazar lneas perpendiculares. Era una prctica habitual de los agrimensores en sus
tareas para marcar las fronteras de los lindes de las tierras tras las crecidas del ro Nilo.
As naci la profesin de arpedonapta, palabra griega de origen egipcio que significa
tendedor de cuerda. Eran los encargados de la construccin de esquinas utilizando
22

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

sogas especiales que les permitan garantizar la perpendicularidad de los muros y los
trazados. Para construir dos paredes a escuadra, basta con formar un tringulo 3/4/5 o
equivalente, cuyos lados de 3/4 coincidan con los ejes de las paredes. Necesariamente el
ngulo entre ellos ser entonces de 90. El tringulo de lados 5/12/13, como el de la
escuadra del signo lapidario de la baslica de San Isidoro de Len, tiene sus orgenes en la
arquitectura romana. La ciudad sagrada de Augusto se adaptaba a la geometra solar
mediante la cual se renda culto al dios Jano. La forma de la ciudad, segn este rito,
tienen una geometra igual a la del templo de Jano, que tena planta cuadrada formada
por una cuadricula de doce por doce, con cuatro barrios orientados de acuerdo a los
cuatro puntos cardinales, y al igual que en el templo, doce puertas de entrada. La ciudad
se construye sobre el terreno de acuerdo a una escuadra pitagrica 5/12/13, siguiendo
los preceptos sobre gnomnica indicados en el tratado sobre arquitectura de Vitruvio15.

15

Esta escuadra ha sido estudiada por Carlos Snchez Montaa en su trabajo sobre la orientacin de
Lucus Augusti, la actual ciudad de Lugo. En referencia a su uso en la fundacin de las ciudades romanas
escribe que: la ciudad sagrada de Augusto cumpla de manera exacta cada uno de los ritos geomtricos,
que el culto a Jano-Quirino-Arkho estableca. El proyecto redactado por Marco Agripa, y determinado
en el cdice escrito por l mismo siguiendo la peticin de Octavio Augusto, posee una geometra de
orden universal, "una cosmografa, a partir de la cual, y siguiendo un complejo sistema de proporciones,
se establece, en el orden de lo sensible, una distribucin anloga al orden csmico. Su forma, segn el
rito de Jano y de geometra igual a su templo, tena planta cuadrada, formada por una cuadrcula de
doce por doce cuadras, dividida en cuatro barrios orientados de acuerdo a los cuatro puntos cardinales,
e igual que el templo, que tena doce columnas, la ciudad tena doce puertas de entrada. La ciudad se
implanta en el territorio de acuerdo a la escuadra pitagrica 5/12/13 y sigue lo estipulado en el proyecto
redactado por Marco Agripa, en cuanto a la ordenacin de sus calles, espacios pblicos y edificios.
Cada uno de ellos se rige de acuerdo a la misma escuadra pitagrica en sus proporciones. La ciudad
cumple las reglas de los Collegia Fabrorum del siglo I a.C., herederas de la tradicin de la Ciencia
Sagrada que los Arkhitekton han sabido utilizar a lo largo de los siglos. Carlos Snchez Montaa, La
geografa sagrada de Augusto, http://symbolos.com/carlossanchez/carlossanchez.htm.

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Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

Aunque como hemos dicho, en la mayora de los casos hemos podido comprobar que en
las construcciones romnicas de la pennsula Ibrica las redes geomtricas de las logias
germnicas de constructores no son aplicables, por lo que se deduce que no fueron
empleadas de forma sistemtica, es posible rastrear su presencia y encontrar algunas
evidencias del uso de estas claves geomtricas. Es el caso de las marcas de cantera del
castillo de Mesones de Izuela, en Aragn (Figura 21).

Figura 21. Signos lapidarios del castillo de Mesones de Izuela recopilados por Javier Alvarado
Planas.

Como escribe Javier Alvarado, quien ha estudiado a fondo estos lapidarios, los
mtodos de estudio y clasificacin formalistas de las marcas de cantera no han
proporcionado resultados significativos. Por el contrario, el estudio de tales marcas
desde la perspectiva reticular ofrece un horizonte ms rico, coherente y realista de los
usos y costumbre especficos de los talleres y oficiales de la poca. Basta con examinar
las marcas de una edificacin concreta para comprobar que la mayora de ellas han
sido diseadas a partir de una retcula fundamental o matriz propia de cada taller o
cuadrilla que trabajaba en la obra. A la luz de este simple mtodo, las marcas que
antes parecan extraas, esquivas y mudas, revelan ahora su elocuencia. Su trazado
aparentemente simple o arbitrario, cobra entonces un nuevo sentido pleno de
racionalidad y coherencia. Nos limitaremos a mostrar un ejemplo concreto; las marcas
del castillo de Mesones de Isuela (Zaragoza) construido en la dcada de 1370. La
prctica totalidad de ellas encajan en una red simple ad triangulum o bien ad
quadratum. Las 18 marcas ad triangulum seleccionadas presentan diversas
particularidades. Por ejemplo, la n 13 representa la frmula geomtrica para hallar la
raz cuadrada de 2 partiendo de una medida concreta, es decir, el lado de un cuadrado;
basta con situar la punta del comps en la mitad de un lado y trazar un arco desde
cualquiera de sus esquinas para prolongar ese lado y encontrar la proporcin. El
polgono resultante, baja la apariencia de una maza o martillo, ha servido para disear
al menos 8 marcas diferentes (publicamos tres de ellas como marcas n 13, 14 y 15). Y
el mismo polgono con forma de hacha ha inspirado al menos otras dos marcas ms
(marca n 16). () Respecto a las 24 marcas ad cuadratum seleccionadas
(ilustraciones 60, 61 y 62), destacan las marcas 1 y 21 por su acabado trazado que nos
hace sospechar que no se trata de marcas personales sino de marcas colectivas de
24

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

taller o cuadrilla (tal vez eso explique que, junto con la marca 6 ad triangulum), sean
las nicas que se han grabado en la piedra mediante troquel y no buril. () Todo ello
nos lleva, en definitiva, a suponer que en algunos talleres (incluidos los talleres de
canteros sacadores) o cuadrillas de pedreros o canteros de todos los grados al mando
de un capataz, se adoptaban ciertos usos y costumbres propios de la corporacin como,
por ejemplo, disponer de una retcula geomtrica propia de la que extraan segmentos
para configurar la marca de cada uno de los oficiales de taller.16

Figura 22. Signos lapidarios del castillo de Mesones de Izuela sobre red triangular.

16

Javier Alvarado Planas, Herldica, simbolismo y usos tradicionales de las corporaciones de oficio:
Marcas de Cantero, 2009, p. 10-1106.

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Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

Estos son algunos de los ejemplos que hemos venido recogiendo y que indicaran la
presencia de un corpus geomtrico vinculado a las marcas de cantera en relacin al
oficio de la construccin cuyos orgenes son difciles de rastrear debido al carcter
secreto de los mtodos y las tcnicas de las logias medievales. Su aparicin, cuya
simblica geomtrica nos remite a las enseanzas de la doctrina pitagrica y estara
asociada al desarrollo de la denominada Geometria Fabrorum durante la Edad Media.
Sirva como ejemplo de la estrecha relacin que guardan algunos signos lapidarios con
los mtodos de trazado de los constructores medievales y la geometra que practicaban
el que se encuentra en la catedral del Burgo de Osma. El lapidario est formado por las
figuras de una A y un 4, que recuerdan al signo del Cuatro de Cifra del que hemos
hablado antes. No hemos podido encontrar otro igual en la catedral. Lo interesante en
este caso el sillar en el que se encuentra grabado (Figura 23).

Figura 23. Signo lapidario de la catedral del Burgo de Osma (siglo XIII) y sillar Ad Quadratum.

Como bien indica Josep Gonzlez, lo que es rotundo y precioso es el formato de la


piedra, perfectamente labrada al modo romano o Ad Quadratum segn la diagonal
abatida de un cuadrado. Bucher lo llama Diangn, y Wolfgang von Wersin lo describe
como uno de los 12 ortoedros usados en el trazado de edificios en todos los tiempos. Es
lo que los alemanes, herederos de este sistema al que tambin se le llama More
Germnico actualmente llaman DIN. Es curioso que uno de los formatos de este
rectngulo basado en la raz cuadrada de 2 actualmente tenga precisamente la
denominacin de DIN-A4.
Los documentos ms antiguos conservados en lenguas vernculas que nos permiten
seguir la pista a este tipo de geometra relacionada con los oficios son del siglo XIII: la
obra annima Pratike Geometrie, escrita en dialecto picardo (Shelby 1972) y el
manuscrito de Sainte Genevive (Gimpel 1953). Aunque el ms conocido, y tambin el
ms particular, es el cuaderno de notas del maestro picardo Villard dHnnecourt. Se
trata de conjunto de dibujos, textos y apuntes de arquitectura, que no siendo un trabajo
especfico sobre geometra aporta algunos de los conocimientos necesarios para ejercer
el oficio de constructor. El propio Villard hace referencia a esta geometra para la
construccin como tcnica de las formas, especificando que es como lo ensea y
requiere el arte de la geometra. Otros tratados tardogticos que han llegado a nuestros
das, publicados a finales del XV y durante el XVI, desvelan parte del proceder de los
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Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

maestros constructores y, por lo tanto, de sus conocimientos. Algunos de estos


principios geomtricos se publicaron en un trabajo firmado por Matthus Roriczer
(Ratisbona, 1490) bajo el ttulo Geometria Deutsch, un opsculo con once ilustraciones
donde el maestro pone por escrito ciertas operaciones geomtricas a modo de consejos
tiles. En sntesis, todo lo que explica sobre geometra se puede reducir en siete breves
propuestas que pueden ser resueltas empleando una regla sin marcar y un comps:
determinar dos rectas perpendiculares entre s, trazar un pentgono, un heptgono y un
octgono; calcular el desarrollo de una circunferencia, determinar el centro de un arco
y obtener un tringulo de rea igual a la de un cuadrado dado o viceversa.

27

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

6. A qu tipo de marcas de cantera denominamos marcas de trazado?


Las marcas de cantera tienen grados, no solo por la mayor o menor precisin en sus
trazados, que denotan la pericia del cantero, sino por la incorporacin en algunos casos
de reglas geomtricas que implican conocimientos que no estaban al alcance de
cualquiera. En este sentido, adems de las marcas de cantera ms comunes para
consignar la autora del trabajo y servir de apoyo a pie de obra podemos encontrar otros
tipos mucho ms elaborados, de cuidada factura y mayor tamao, que incorporan en sus
trazados reglas geomtricas que en ocasiones incluso pueden ser aplicadas en la para
determinar las proporciones de un edificio o bien para disear los elementos
arquitectnicos que conforman el conjunto (estereotoma). Estos lapidarios, como los
que hemos visto en el captulo anterior, constituiran un lenguaje caracterizado por ser la
expresin de operaciones para resolver problemas relacionados con la medicin de las
extensiones y el clculo de superficies o bien seran el testimonio de algn tipo de
ejercicio o ritual vinculado a la aplicacin de la geometra al oficio y los procesos de
formacin y aprendizaje. En estos casos, nos referimos a estas marcas de cantera con el
nombre de marcas de trazado.
Una de las caractersticas de las marcas de trazado es que su frecuencia suele ser baja o
muy baja, llegando incluso a aparecer una sola vez en el edificio, y aqu las estadsticas
no nos dicen absolutamente nada o, por el contrario, mucho, pues en esta singularidad
radicara su importancia. Pongamos un ejemplo. La ermita de San Bartolom de Ucero,
en la provincia de Soria, es una construccin que tenemos bien documentada. Su estudio
es interesante porque ha llegado a nuestros das prcticamente como fue concebida a
principios del siglo XII. La estudios gliptogrficos revelan que hay siete marcas de
cantera que solo aparecen una vez o, a lo sumo, en dos o tres ocasiones. Es evidente
que no se trata de marcas comunes o de obra. Todas ellas comparten las mismas
caractersticas. Son de grandes dimensiones, entre 15 y 20 cm, y estn situadas en
lugares muy concretos. De trazos profundos y cuidada factura denotan la mano de un
cantero avezado (Figura 24).

Figura 24. Signos lapidarios de muy baja frecuencia en la ermita de San Bartolom de Ucero.
28

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

No vamos a detenernos en el anlisis de cada uno de estos signos lapidarios. Solo


apuntar que su singularidad es el indicio de que se trata de marcas de cantera especiales
vinculadas a aspectos relacionados con la constitucin del edificio como su orientacin
o sus proporciones. Es el caso del lapidario en forma de ballesta. De trazo profundo y
gran tamao solo aparece una vez, grabado en una de las esquinas del ala norte del
transepto. Del anlisis geomtrico se desprende que las proporciones relativas al largo y
ancho de la ballesta se corresponden con las proporciones del largo de la nave mayor
por el largo del transepto.
Hace ya un tiempo que venimos estudiando este tipo de marcas de cantera buscando
relaciones con las proporciones de los edificios donde se encuentran grabadas. No en
todos los casos los resultados son los esperados, y es por ello que consideramos que es
sta una investigacin que a da de hoy sigue abierta, sin embargo en otros las
correspondencias entre las formas de las ballestas y las proporciones de los edificios
resultan cuanto menos significativas. Sirva como ejemplo los signos lapidarios en forma
de ballestas de la catedral de Santiago de Compostela (Figura 25).

Figura 25. Signos lapidarios en forma de ballesta de la catedral de Santiago de Compostela.

Lo ms interesante es que las razones de las proporciones de estas ballestas, aceptando


un rango de error de un 3%, son prcticamente las mismas que articulan las
proporciones principales de la planta en cruz latina de la catedral. Si colocamos la
marca de cantero en forma ballesta sobre la planta ideal dibujada por John Conant de
forma que el travesao se corresponda con la longitud de la nave mayor, desde el
prtico hasta el muro exterior de la capilla del Salvador, entonces la cuerda indica la
longitud del transepto, incluyendo los contrafuertes, tal y como hemos podido observar
en las ballestas de otros templos tambin con planta en forma de cruz latina. Colocada
de esta manera, adems, el arco tendido de la ballesta acota perfectamente la cabecera
de la catedral (Figura 26).

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Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

Figura 26. Signo lapidario en forma de ballesta (en rojo) sobre la planta ideal de la catedral de
Santiago de Compostela.

Se trata de una casualidad? Hay alguna evidencia que indique que el trazado de las
ballestas se refiere a las proporciones del conjunto catedralicio? La descripcin de la
catedral jacobea del Codex Calixtinus no es ningn texto al uso, sino una de las
descripciones arquitectnicas ms exactas que conocemos de la poca. Fue redactado
alrededor de 1140 y contiene indicaciones precisas sobre las torres y la portada
occidental, incluso con medidas que se pueden comprobar en la actualidad. Las
indicaciones sobre las medidas del conjunto catedralicio denotan un gran inters por
parte del autor para describir las proporciones de la catedral y reflejan, con una
exactitud notable, la realidad arquitectnica de la catedral en torno al ao 1135. En
captulo IX del libro V se recogen las longitudes de la nave mayor y el transepto, es
decir, las proporciones de su longitud respecto a su anchura:
La baslica de Santiago tiene, pues de longitud, cincuenta y tres alzadas de hombre, a
saber, desde la puerta occidental hasta el altar del Salvador. De anchura, en cambio,
es decir, desde la Puerta Francesa hasta la del medioda, tiene treinta y nueve. Su
altura por dentro mide catorce alzadas. Su longitud y su anchura por fuera no hay
quien pueda saberlo. La iglesia en s consta de nueve naves en la parte inferior y seis
en la superior, y una capilla mayor, en la que se halla situada, y una girola y cuerpo y
con dos brazos, y otras ocho capillas pequeas ms, cada una con su respectivo altar.
Curiosamente 53/39 es igual a 1,35, es decir, el cociente que arrojan las proporciones
de la cruz que forman el travesao y la cuerda de las marcas de cantera en forma de
ballesta. El anlisis geomtrico nos descubre que esta razn es:

Es posible reproducir esta razn mediante el uso de regla y comps. De ello se


desprende, en primer lugar, que se trata de una razn que responde a un principio
geomtrico, lo que nos permite descartar el azar respecto a su estructura formal, y, en
segundo, que las ballestas fueron realizadas siguiendo las indicaciones de alguien que
conoca las proporciones del conjunto catedralicio.
30

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

7. Son las marcas de cantera el alfabeto de un argot arquitectnico?


Como apunta lvaro Rendn, el cantero estaba habituado a emplear formas abstractas.
Su trabajo diario consista en nivelar, escuadrar y alisar superficies, por lo que la
geometra estaba presente en todo momento. Cuando trazaba una vertical, sta deba
respetar la plomada; una horizontal trazada en funcin de la vertical del suelo con la
ayuda de la escuadra. Cuando dibujaba un crculo, o una porcin del mismo, es
inconcebible que lo hiciera a mano alzada, sin emplear un comps. El rigor del trazado
forma parte de su cometido, la exactitud y el respeto a ese trazado es parte de su
compromiso con la obra. Las construcciones de piedra labrada mediante piezas
regularizadas requieren planteamientos geomtricos tales como perpendicularidad,
verticalidad y proporcionalidad que hacen de la obra de cantera algo conceptualmente
inseparable de los principios de la geometra tridimensional. Principios que se aplicaban
desde la concepcin general en el plano del edificio y hasta el diseo pormenorizado de
todos los elementos arquitectnicos de la obra. El tallado, labrado o corte consiste en la
definicin geomtrica precisa de la pieza. Se traza para poder labrar. Incluso la labra de
la pieza ms sencilla presenta una cierta dificultad geomtrica. El labrado de la piedra es
una tcnica sustractiva donde se procede de mayor a menor definicin. Los excesos de
eliminacin de material no se pueden corregir, por ello la labra debe ser continuamente
revisada con herramientas de control como la vara o regla, para comprobar la linealidad
de las aristas y el desalabeo de las superficies; la escuadra para comprobar la
perpendicularidad de los planos y el comps para transportar y comprobar medidas. El
tallado de las piezas ms difciles, como las dovelas en arcos y bvedas, requiere un
trazado previo, ejecutado a tamao natural normalmente (monteas) que se realizan
mediante el uso de plantillas17.

17

Los instrumentos de labra no sufren grandes variaciones desde la poca romnica hasta la
Ilustracin. El pico y el puntero se emplean para desbastar o labrar la piedra con un acabado tosco; la
escoda, trinchante o tallante permite obtener una terminacin ms fina de los paramentos; los cinceles y
gradinas de lama ms o menos ancha se pueden emplear tambin en la labra de caras, con ayuda de
mazas y macetas, pero su empleo caracterstico viene dado por la realizacin de tiradas o atacaduras
que permiten comenzar la labra por las aristas de la pieza. En el siglo XVIII aparece la bujarda, un
martillo con caras cubiertas por puntas de diamante, que poco a poco va arrinconando a la escoda. ()
Una vez desbastada la pieza, el cantero comienza realizando una tirada, empleando por ejemplo el cincel
y la maceta, y comprobando su rectitud con ayuda de la regla. A continuacin realiza una segunda tirada
perpendicular a la anterior, empleando la escuadra, lo que le permite situar un tercer vrtice de la cara
del sillar. Es evidente que estos tres primeros vrtices estn en un mismo plano, pero situar el cuarto
vrtice en este plano no es tan fcil. Para materializar el tercer lado de la cara del sillar, el cantero ha
de desalabear la cara, colocando una regla en la primera tirada y una segunda regla apoyada en el
tercer vrtice, hasta conseguir que sea paralela a la primera. Esta operacin se realiza a simple vista
haciendo que las dos reglas parezcan superponerse; la tcnica recibe el nombre de borneo. Una vez ha
marcado as un trazo sobre la cara del sillar sin desbastar, en ocasiones mediante una pluma de ganso
baada en almagre, el cantero puede guiarse por el trazo para realizar la tercera tirada de forma que
sea coplanaria con las dos anteriores, y situar sobre esta tercera tirada el cuarto vrtice. Unir el cuarto
vrtice y el primero mediante la cuarta tirada y cerrar el rectngulo que delimita la cara del sillar no
presenta ninguna dificultad, puesto que las tres tiradas realizadas hasta ahora son coplanarias, y el
primer y cuarto vrtice han de en el plano que determinan las tres atacaduras. Jos Calvo Lpez,
Estereotoma de la piedra, pp. 120-121.

31

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

No cabe duda de la importancia de la geometra aplicada al oficio de la construccin,


como recoge un pasaje del cuaderno de viajes de un maestro cantero ingls que vivi en
el siglo XIV:
No te extraes si te digo que toda ciencia vive entera de la ciencia de la geometra.
Porque no hay ni artificio ni herramienta que est hecho por la mano del hombre sino
que [todos] estn hechos por geometra. Porque si un hombre trabaja con sus manos
trabaja con algn tipo de herramienta y no hay ningn instrumento material en este
mundo que no provenga de algn tipo de tierra y a la tierra volver otra vez. Y no hay
ningn instrumento, esto es, una herramienta para trabajar que no tenga alguna
proporcin ms o menos. Y la proporcin es medida, [y] la herramienta o instrumento
es tierra. Y la geometra, se dice, es la medida de la tierra, por tanto puedo afirmar que
todos los hombres viven por geometra.18
Para Javier Alvarado, el secreto del arte de los maestros canteros se basaba en el
conocimiento de los mtodos geomtricos necesarios para trazar el proyecto de un
edificio partiendo de la justa medida y empleando tan solo la escuadra y el comps19. La
presencia de signos con estructura geomtrica en las construcciones medievales
revelara la presencia de ejercicios prcticos y rituales realizados por los aspirantes a
acceder a grados superiores. Todos los oficiales, escultores y maestros arquitectos
comenzaron en su da como canteros, solo que fueron superando cada una de las etapas
de obligado cumplimiento para dejar de ser simples aprendices. El aprendiz se instrua
en el oficio a travs de una serie de rituales siempre ligados al trabajo y sus
herramientas. Si mostraba las habilidades tcnicas y artsticas requeridas poda acceder
al grado de oficial y durante el gape le era otorgado un signo personal que certificaba
su pertenencia al gremio y el grado de sus conocimientos. Las dovelas de un arco, los
remates de una bveda, las proporciones de un altar o una columna y las imgenes
alegricas de los capiteles y canecillos se convertan entonces en el libro abierto
mediante el cual el artista iniciado expresaba sus conocimientos del Arte Real;
relacionados con la geometra y el nmero, el lenguaje del smbolo y la tradicin; un
saber del cual los constructores se decan legtimos herederos y custodios. Las marcas
de cantera seran parte de ese argot20. En este sentido, suponen una valiosa fuente de

18

Fragmento, extrado del cuaderno de viajes de un maestro cantero ingls que vivi durante el siglo
XIV.
19

Javier Alvarado Planas, Herldica, simbolismo y usos tradicionales de las corporaciones de oficio:
marcas de cantero, 2009.
20

Segn la tradicin de la francmasonera, supuesta heredera de las logias de constructores medievales, el


Templo de Salomn fue construido sobre el ao 960 a.C. a instancias del rey David, para sustituir el
Tabernculo donde hasta entonces se haba guardado el Arca de la Alianza del pueblo de Israel. El
maestro Hiram Abiff fue requerido por el rey Salomn, ya que el pueblo judo, errante hasta entonces,
careca de profesionales de la construccin. Ese hbil artesano procedente de Fenicia construy el Templo
y labr las mticas columnas Jakim y Boaz. Numerosos extranjeros, que hablaban diferentes idiomas,
colaboraron en la empresa que estuvo a punto de convertirse en otra Torre de Babel. Pero se salv el
obstculo porque el maestro Hiram tuvo la ocurrencia de inventar un cdigo cifrado para que los obreros
pudieran entenderlo sin necesidad de proferir sonido alguno, algo as como un esperanto grfico de la
arquitectura, un sistema de sealizacin similar al que siglos ms tarde introdujeron los sabios de Grecia
en el recinto de la geometra. Se llam Pndulo o Sello de Salomn a la figura que agrupa dichos
smbolos alrededor de un crculo. Desde entonces, las corporaciones de constructores habran preservado
este lenguaje, transmitido de maestros a aprendices, convirtindose con el tiempo en un sistema de signos
que permiti codificar ciertos secretos del oficio. Lo ms probable es que fueran muchas las variantes que

32

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

informacin para el estudio de la arquitectura medieval. No solo nos ayudan a


determinar las diferentes fases constructivas de un edificio, tambin nos permiten inferir
aspectos relacionados con la organizacin del trabajo, la actuacin de los talleres y,
posiblemente, tambin con los mtodos de trazado empleados por los artesanos y
constructores medievales.
Era tan importante la geometra en su trabajo, tanto desde su aspecto tcnico como
desde su vertiente espiritual, que lleg a adquirir un sentido sagrado. En este contexto,
las marcas de cantera, con sus grados y diversas funciones, eran el argot mediante el
cual se transmitan aspectos relacionados con el oficio. Si somos capaces de leer entre
lneas las casi infinitas formas que adoptan podremos descubrir las claves de una
antigua tradicin constructiva antigua que nos remite a una concepcin pitagrica segn
la cual los nmeros y las relaciones que se establecen entre ellos son el fundamento de
las reglas de proporcin y armona que rigen la ciencia y el arte de la construccin. Es
lgico pensar que, quizs para preservar tales frmulas magistrales, los arquitectos
medievales empleasen el lenguaje que mejor dominaban y que algunos lapidarios
hubiesen sido trazados siguiendo sus indicaciones de forma similar a cmo proyectaba
plantas y alzados, arcos, prticos, altares y columnas.
Desde este punto de vista, los signos lapidarios constituan un santo y sea para los
miembros de los gremios de constructores, un lenguaje secreto y simblico que deba
cumplir una doble finalidad. Por un lado comunicar rdenes de trabajo y por otra
simblica, que servan para elevar el significado de la faena a emprender,
contribuyendo a perfeccionarse como persona. () Se tratara por tanto de un
conocimiento recibido durante una iniciacin o captado por similitud con las cosas que
observaban de la naturaleza: el sol, los astros, los granos de arena El trabajo del
cantero medieval le permita mimetizarse con la piedra que labraba para intuir la
fuerza que deba aplicar al mazo y levantar la lasca precisa. El objeto de algunos
signos lapidarios, ms all de sus funciones relacionadas con el marcaje de apoyo
realizado durante la construccin de un edificio, no sera otro que plasmar en la piedra
el testimonio de una enseanza geomtrica aprendida dentro del mbito secreto de la
logia o el taller. En este sentido podramos hablar de argot canteril, puesto que
desentraar su significado requiere necesariamente un anlisis geomtrico. Las
humildes marcas de cantera son la intrahistoria del oficio de la construccin. Partimos
de lo ms pequeo para llegar a lo ms grande, del bloque de piedra extrado en la
cantera a los sillares escuadrados, los precisos despieces de dovelas, los tambores de las
columnas y los pilares que sostendrn las bvedas. Durante este proceso en que la
materia bruta va dando paso a las formas regulares del edificio, la figura geomtrica est
constantemente presente. Y algunas marcas de cantera, a las que nos referimos como
marcas de trazado revelaran parte de esos procesos constructivos.
se habran ido introduciendo a lo largo del tiempo, incorporando al acervo de este argot geomtrico los
avances de cada poca, en especial, aquellos referidos a la geometra, pero tambin a las matemticas y la
astronoma, disciplinas de las que se serva la arquitectura. As por ejemplo, en la fachada de la Casa de
los Compagnons de Orleans, ubicada en la calle de la Carpintera, podemos contemplar el bajorrelieve de
una figura conocida con el nombre de Pndulo de Salomn. En la orla exterior estn grabados los
signos del alfabeto que emplean los carpinteros en el taller para numerar los elementos, por ejemplo que
conforman unas cimbras, que posteriormente han de ser ensamblados en una obra. El Pndulo de
Salomn de los Compagnons carpinteros tiene la forma de un crismn, smbolo de conocimiento y un
mandala por s mismo. A veces adquiere las formas de una rosa de los vientos, marcador de los cuatro
puntos cardinales y las seis direcciones del espacio, o de una cruz de San Andrs, un smbolo, por tanto,
de orientacin en el espacio y el tiempo, y de ah el nombre de pndulo.

33

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

Para concluir este captulo, reproducimos un extracto de la conferencia La masonera:


tradicin viva de occidente, pronunciada por Francisco Ariza en la Biblioteca Ars de
Barcelona el 10 de Abril de 2003.
Una forma de transmitir la enseanza del Arte Constructivo era a travs de los signos
lapidarios, es decir de las marcas grabadas en la piedra. A travs de esos signos los
antiguos masones y compaeros constructores queran efectivamente transmitir una
serie de conceptos e ideas relacionadas con el conocimiento de la cosmogona, de sus
principios y leyes fundamentales, plasmadas en las formas geomtricas. En realidad
todos los signos lapidarios se reducen a unos cuantos esquemas fundamentales: el
crculo, la lnea (eje), la espiral, el cuadrado, el tringulo y la cruz. A partir de ellos se
generan todos los dems signos (y tambin el diseo de las propias herramientas que se
utilizaban para la construccin: mazo, cincel, plomada, nivel, escuadra, paleta,
comps, etc.), y todos juntos conforman un cdigo o lenguaje simblico que constituye
la clave para entender el significado profundo que encierra la propia construccin
realizada de acuerdo al modelo csmico. As pues, los signos lapidarios estn
estrechamente vinculados a la arquitectura, la cual en el fondo no representa sino el
desarrollo completo de las ideas expresadas a travs de dichos signos o smbolos. De
Bizancio a Irlanda los compaeros viajeros han dejado sobre la piedra su signatura
parlante bajo la forma de signos lapidarios (...). Esta signatura constitua en suma la
imagen reducida de un plan de edificio construido sobre su crculo director, segn este
de geometra, una de las siete artes liberales, enseado en las universidades monsticas
y a partir del cual una metafsica fue edificada. Grabando su signo el compaero no
justificaba solamente su identidad, sino su cualidad y sus conocimientos.

34

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

8. Por qu fueron tan importantes los gremios de constructores medievales?


Si los gremios de constructores gozaron de tan alta consideracin era porque su oficio
implicaba estar a la vanguardia en cuanto a tecnologa y conocimientos se refiere. Es
natural que, como sucede hoy en da con las leyes que garantizan el derecho al secreto
profesional de las empresas y certifican la autora intelectual de las obras, los miembros
de los gremios mantuviesen en secreto sus mtodos de trabajo para proteger sus
intereses y seguir manteniendo sus privilegios. Dotados de escuadras, compases y
plomadas los constructores medievales, partiendo de los vestigios de los monumentos
romanos, fueron perfeccionando sus tcnicas arquitectnicas y crearon cofradas donde
se transmitan los secretos del oficio de maestros a oficiales y de oficiales a aprendices,
formando una cadena de enseanza que constituye una de sus grandes aportaciones, y
no nicamente para la historia de la arquitectura21. Los gremios eran autnticas escuelas
de arquitectura donde se enseaban, bajo una rigurosa observancia, los fundamentos del
arte y la ciencia de la construccin que, como sntesis de todas las artes liberales, fue
una de las va por las que llegaron a Europa, gracias a la labor de las escuelas de
traductores de Toledo y Tarazona, las traducciones de los textos clsicos griegos
escritos en lengua rabe y otros tratados cientficos sobre geometra, matemticas y
astronoma22. La aplicacin en arquitectura de todos estos conocimientos propici la
recuperacin de la ciencia de la construccin e impuls el desarrollo de los gremios, las
escuelas donde se formaron las nuevas generaciones de canteros, oficiales y maestros.
Gracias a esta actividad se produjeron avances en las matemticas, la geometra y la
astronoma, como no se haban visto desde la cada del imperio romano de Occidente,
que hicieron posible la experimentacin en muchas disciplinas afines.

21

Las escuelas de arquitectura, desde los antiguos templos hindes, asirios o egipcios, pasando por las
culturas clsicas de Grecia y Roma a los estilos arquitectnicos de la Edad Media como el romnico y el
gtico, se han regido por tres normas bsicas. En primer lugar, la definicin de un estilo arquitectnico de
acuerdo a las reglas del arte (como en el caso de los tres rdenes clsicos; en segundo lugar, la definicin
de los elementos constructivos y arquitectnicos que conforman el edificio (planimetra, cimentacin,
disposicin de paramentos y muros para vencer la resistencia de cubiertas y arbotantes, estereotoma de
los diferentes elementos arquitectnicos); y por ltimo, el desarrollo y evolucin de las herramientas y
tcnicas de tallado de la piedra y otras especialidades y la eleccin de los materiales y los aglutinantes.
22

Destacan traducciones de las obras de Platn, Aristteles y Ptolomeo, entre muchos otros autores.
Abelardo de Bath (1080-1150) tradujo el clebre tratado de geometra de Euclides, los Elemento, el texto
que se convertira en el libro ms preciado en las escuelas matemticas europeas hasta bien entrado el
siglo xvii. Se introdujo el sistema de numeracin posicional en base diez de origen hind que debemos a
la ciencia rabe y el concepto de cero. En el siglo XIII se fundaron las primeras universidades europeas,
entre ellas las ms prestigiosas como La Sorbona en Pars, Oxford en Cambridge y la de Salamanca.
Surgieron como asociaciones de profesores y alumnos que buscaban independizarse de la influencia de
las escuelas episcopales. Se enseaba el pensamiento escolstico, cuyo principal representante fue Santo
Toms de Aquino.

35

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

Figura 27. Canteros y albailes inmortalizados en la piedra con el mazo y el cincel, la regla y la
paleta en la catedral de San Juan de Hertogenboch, en Holanda.

El maestro constructor se serva de la piedra, la madera, el hierro, el vidrio, la cal y la


arena. Con la sola ayuda de la escuadra, el comps y la regla era capaz de concebir un
recinto que trataba de ser una imagen del cosmos y un reflejo de las leyes de la
naturaleza, la verdadera razn de sus proporciones dimensiones y orientacin. Una
operacin que era equivalente a trazar un mapa de los cielos en la tierra y un ejercicio
donde se conjugaban arte y ciencia formando una trama indisoluble que requera unos
conocimientos de cuya correcta aplicacin no solo dependan la firmeza y estabilidad
del edifico, que es el principal objetivo del arquitecto, sino tambin su calidad esttica y
su carga tergica. Las catedrales gticas, cuyas bvedas se elevan hasta unas alturas
nunca vistas, no hubiera sido posible sin la aplicacin de estrictos procesos
geomtricos que permiten plantas y alzados de gran precisin que garantizan la
correcta articulacin de los elementos arquitectnicos encargados de mantener en
equilibrio todas las cargas y tensiones23. Sirvan las reflexiones de Jos Calvo Lpez
para comprender la importancia que jug la cantera para el desarrollo en la Edad Media
de la geometra.
En ocasiones se utilizan las proposiciones euclidianas relativas a mediatrices y
perpendiculares, aunque Philibert de LOrme tambin ofrece otras soluciones para
trazar ortogonales y Vandelvira expone la cuestin de forma un tanto confusa. Se
explica de forma convincente la aplicacin a la cantera del teorema de Tales y la
construccin de un crculo conociendo tres puntos o mtodo de los tres puntos
perdidos. Sin embargo, en otros casos se abandonan los mtodos euclidianos, como en
el caso de la divisin de los arcos en dovelas; todo parece indicar que se resuelven por
tanteos. Cuando mayor es el esfuerzo por adaptar los Elementos a las necesidades de la
cantera, como en el caso de las paralelas, ms patente es el fracaso; la construccin
modificada de Cristbal de Rojas es tan intil para su empleo en los trazados con
cuerdas como la eucldea y Martnez de Aranda, muy prximo a Rojas, emplea el
artificio de la perpendicular auxiliar o juzgo, o habla de galgar una lnea, lo que
equivale a trazarla con ayuda de dos perpendiculares sobre las que se aplica una
galga. () Lo que ocurre en realidad es que la cantera ha aportado a la geometra

23

Bucher F., Medieval Architectural Design Methods, 800-1500, Gesta, 1972, p. 41.

36

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

mucho ms de lo que ha recibido de ella. Ha recibido algunas proposiciones aisladas, o


ms bien ha depurado sus propios mtodos con ayuda de la geometra culta; a cambio
el arte de los canteros ha dado a la ciencia las races de la Geometra Descriptiva e
indirectamente, de parte de la Geometra Proyectiva. Lo que ahora llamamos sistema
didrico estaba en uso por los canteros tardomedievales, al menos desde la poca del
Buchlein von der fialen Gerechtikeit de Mathes Roriczer, de finales del siglo XV. Los
dibujos de este folleto muestran un sorprendente parecido con lo que hoy conocemos
por didrico directo: presentan la planta y el alzado de los pinculos perfectamente
correlacionados por lneas de referencia, pero no aparece en ningn momento la lnea
de tierra ni mucho menos las trazas de planos. Cien aos despus, el tratado de De
LOrme y los manuscritos de Vandelvira y Aranda emplean con soltura la planta, el
alzado y el perfil, siempre unidos mediante lneas de referencia; obtienen las plantillas
y saltarreglas que precisan para labrar las dovelas mediante abatimientos, giros y
desarrollos; y distinguen entre superficies regladas desarrollables y alabeadas o
engauchidas. Es cierto que a nuestros ojos, estos textos cometen ciertos errores o
simplificaciones: trazan alzados mediante proyeccin oblicua o falsean las plantillas de
lecho para regularizar la rosca de un arco abierto en un paramento curvo. ()
Gradualmente y no siempre sin polmica, Monge y sus discpulos llevarn a esta
disciplina nueva y vieja, la Geometra Descriptiva, los mtodos geomtricos de los
canteros: los abatimientos, los giros, el cambio de plano vertical. De esta manera, la
prctica de los canteros medievales acabar poniendo las bases de un saber sin el cual
no seran posibles ni la revolucin industrial ni el mundo que conocemos24.

24

Jos Calvo Lpez, Estereotoma de la piedra, pp. 118-119.


37

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

9.

El culto a la piedra de los constructores de catedrales: las dos vas de la senda

inicitica.
Como escribe Fernando Snchez Drag en su Historia Mgica de Espaa sobre los
gremios de constructores: () ese jardn abierto para pocos, paraso cerrado para
muchos agrupaba, al calor y al arrimo de un cdigo no menos secreto, a quienes por
va de la iniciacin haban aprendido a trabajar la piedra no como meros alarifes
asalariados, sino como genuinos maestros conscientes de que la materia prima de su
oficio era y es el nico ingrediente no perecedero de cuantos borbotean en los
alambiques y retortas del laboratorio de la madre naturaleza y, por lo tanto, el ms
indicado para transmitir smbolos, mensajes y enseanzas sin fecha de caducidad. De
piedra dicen que eran no lo olvidemos- las Tablas de la Ley. Como bien apunta,
estamos ante unas asociaciones de constructores cuyos secretos, tanto operativos como
rituales, quedaban restringidos a quienes eran partcipes de la obra. Los miembros de las
logias medievales se dividan en aprendices, oficiales y maestros. El aprendiz se instrua
a travs de un compendio de rituales ligados al oficio y sus herramientas. En las
ordenanzas del gremio de albailes de Sevilla de 1527 se estableca que los aprendices
serviran a su maestro durante cuatro aos para aprender lo bastardo y cinco ms para
aprender lo sutil y poder llegar a ser un buen oficial25. No todos aquellos que lo
deseaban eran aceptados como aspirantes a futuros oficiales o maestros. Haba que
cumplir con una serie de requisitos bsicos, como el haber nacido libre y ser hombre de
buenas costumbres; no vivir en concubinato ni entregarse al juego. Hay un pasaje
recogido por los canteros gallegos que resume muy bien el espritu imperante en las
logias y que reza como sigue:
Muchacho, para aprender bien el oficio de cantero necesitas saber el idioma en el que
se explican las leyes de la talla de la piedra. Cuando salgas solo por el mundo a
trabajar como cantero, hablars con tus camaradas de oficio nuestra lengua, si es que
quieres te estimen y no traten mal los seores y los maestros. Hombre: no sers ladrn.
Hombre: no sers bebedor. Hombre: no sers embustero. Hombre: sers caritativo.
Hombre: sers instruido. Hombre: sers veraz. Hombre: sers trabajador.
Por otro lado, los aprendices no lograban ascender a los grados superiores de formacin
si no manifestaban poseer las aptitudes tcnicas requeridas y los conocimientos
relacionados con la tradicin el lenguaje simblico que se desplegaban en los programas
iconogrficos de los edificios que construan. Los oficiales y maestros expresaban, de
forma crptica y libre, mediante signos intemporales, las claves de los mtodos que
empleaban para construir edificios, pero tambin expresaban a travs del lenguaje
tradicional de la simblica los fundamentos de sus ideas y creencias26. Sabemos que

25

Javier Alvarado Planas, Herldica, simbolismo y usos tradicionales de las corporaciones de oficio:
marcas de canteros, 2009.
26

Si el grado de tecnicismo y maestra con que fueron resueltos los ms delicados problemas de
equilibrio, precis ciertamente de una mentalidad cientfica y, sobre todo, de un conocimiento prctico
esencial de los hechos y leyes fsicas, es rigurosamente exacto (nunca nos cansaremos de repetirlo) que,
desde el arquitecto hasta el ltimo pen, circulaba una misma corriente que animaba los brazos y
corazones, de igual manera que desde la piedra en bruto, extrada de un cantera o lecho de torrente,
hasta el ensamblaje final, circulaba una misma sangre con una interdependencia total entre la materia y
el alma que la vivificaba. La solidaridad con el compromiso colectivo, la sumisin a las exigencias del

38

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

entre los miembros de las logias se impona una regla de silencio. Uno de los secretos
mejor guardados por las logias de constructores medievales era la forma de obtener el
alzado de un edificio a partir de la planta. Los Estatutos de Ratisbona (1459) son muy
explcitos en este sentido: ningn trabajador, ni maestro, ni jornalero ensear a
nadie, se llame como se llame, que no sea miembro de nuestro oficio y que nunca haya
hecho trabajos de albail, cmo extraer el alzado de la planta de un edificio.
Para Fulcanelli, la denominacin de arte gtico proviene de la palabra argot, el
lenguaje crptico empleado por los gremios de constructores para transmitir los secretos
del oficio. En Galicia, especialmente en la provincia de Pontevedra, los canteros
pertenecan a una asociacin secreta y empleaban un lenguaje misterioso. Denominaban
a esta jerga latinizante de origen incierto el latn dos canteiros o tambin verbo dar
arginas; un lenguaje mediante el cual transmitan los secretos del arte de tallar la
piedra27. Un lenguaje que conoce Enrique Velasco, maestro cantero de la Escuela de
Maestros Canteiros de Pontevedra, quien escribe que los maestros canteros se
formaron en gremios para defender sus conocimientos de los poderosos y cada clan de
canteros protega sus prcticas de otros clanes a travs de un lenguaje inventado del
cual solo ellos conocan el significado, que transmitan a los que se iniciaban en el
oficio. El libro O verbo de os Arginos surgi de la necesidad de preservar una
lengua empleada por canteiros de Pontevedra que estaba en desuso y por tanto corra
el peligro de perderse.
Como seala Jean-Michel Mathonire, la cuestin de la geometra secreta de los
constructores de catedrales ha sido abordada en muchas publicaciones sin el rigor que
requiere un tema tan complejo, dando pie a fantasiosas hiptesis cuyos planteamientos
son completamente errneos. Antes todo sera necesario definir el mismo concepto de
geometra sagrada. Estamos hablando de procedimientos geomtricos que habran
conservado en su poder los constructores medievales a fin de mantener el monopolio de
sus tcnicas o es ms bien una dimensin esotrica de la geometra? Hay algo de cierto
hay en las dos proposiciones, y como l mismo escribe, sera absurdo creer que, en el
marco de asociaciones iniciticas y en una poca tan inclinada al simbolismo como la
Edad Media, la geometra no haya sido un soporte privilegiado de especulaciones de
carcter esotrico. Pero tambin lo sera creer que cada uno de los miembros de dichas
asociaciones posea el conocimiento pleno y completo de ese esoterismo, suponiendo
que estuviese definido y formulado de manera homognea y fuese, por consiguiente,
capaz de emplearlo y transmitirlo de modo satisfactorio.
La geometra es un lenguaje ms all de las creencias religiosas y el imaginario
colectivo que caracteriza cada poca. El pensamiento de Platn influy de forma
notable en la definicin de la geometra y, por consecuencia, en el arte, al plantear en el
Timeo un mito cosmognico de raz pitagrica al afirmar que ciertas relaciones
numricas y formas geomtricas encarnan la verdad absoluta de la estructura armnica y
material y la calidad de la obra eran las caractersticas de la perfeccin romnica, aadiendo la
aparente abdicacin del genio individual, con su absoluta indiferencia ante el xito o prestigio efmeros.
Raymond Oursel, Invention de larchitecture romane, Vol. 11 de la Serie La Europa Romnica,
Zodiaque, St. Lger Vauban, Francia, 1970. Ed. Espaola: Ed. Encuentro, Madrid, 1987.
27

La ocultacin de este lenguaje especial parece corresponderse con el misterio propio de las logias de
la Edad Media, conservado por la fuerza de la tradicin a travs de los tiempos. G. Sanz Bueno, Las
marcas lapidarias de los canteros en la iglesia romnica de Santa Mara de la Varga, de Uceda
(Guadalajara), pp. 409-410.

39

Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

ordenada del Cosmos. Segn el filsofo de Atenas el arte debe, consecuentemente,


expresar ese orden basado en la verdad eterna de los nmeros y las relaciones
espaciales. Las formas del arte, por lo tanto, deben derivarse de determinadas relaciones
numricas a partir de mdulos y cnones exactos, aritmticos y geomtricos. Las
enseanzas de la escuela pitagrica llegaron a las logias medievales a travs la filosofa
platnica, convenientemente recogida por los Padres de la Iglesia. Pitgoras y sus
seguidores no vean en los nmeros y las figuras geomtricas que se derivaban de ellos
simples cifras, sino que les atribuan valores simblicos y msticos28.

Figura 28. La dimensin exotrica de la geometra: la va tcnica.

El propio San Agustn crea que cada nmero tena un significado divino, e interpretaba
los nmeros como pensamientos del mismsimo Dios: la Sabidura Divina est
reflejada en los nmeros impresos en todas las cosas. Conocer la ciencia de los
nmeros, equivala a conocer la ciencia del Universo y, por lo tanto, a dominar sus
secretos. Los constructores de catedrales siguen las reglas de un tipo de matemticas
sagradas, tal y como seala Emile Mle, para quien esquemas de este tipo presuponen

28

Entre los nmeros considerados divinos por los pitagricos est el 10, que se obtiene sumando los
cuatro primeros nmeros enteros: 1, 2, 3 y 4. Esta cifra, la Dcada, era representada ellos mediante un
tringulo equiltero, una figura llamada Tetracktys. Ms importante an que la Dcada fue su mitad, la
Pntada y su representacin geomtrica, el pentalfa o estrella pentagonal. Simbolizaba para los
pitagricos la salud, el crecimiento, la armona natural y el movimiento del alma. Del mismo modo, lo
consideraban una cifra nupcial, pues una al primer nmero entero par, considerado por ellos como
femenino, con el primer impar, de carcter masculino. Era tambin un smbolo del microcosmos porque
su representacin geomtrica, el pentalfa, contiene el nmero ureo o divina proporcin. La importancia
de este smbolo era mucho mayor, pues era el smbolo utilizado por los miembros de dicha secta como
signo de reconocimiento. Adems de estos nmeros sagrados, otra figura geomtrica surgida de la
doctrina pitagrica es el tringulo rectngulo del famoso Teorema de Pitgoras, que tuvo tambin un
inters especial para los arquitectos medievales. Este tringulo tiene la particularidad de que sus lados
estn en progresin aritmtica: 3-4-5, y puede generarse mediante una herramienta llamada cuerda de los
constructores y que consta de 12 nudos espaciados a la misma distancia. Todos estos conocimientos
habran sido adquiridos por Pitgoras, segn la tradicin, durante su estancia en Egipto, aunque luego los
desarrollara en su escuela de Crotona.

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Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell

una creencia razonada en la virtud de los nmeros y, de hecho, en la Edad Media nadie
dud que estaban dotados de poderes ocultos. M. G. Ghika, en referencia a la
importancia del papel que jugaron estos saberes en la historia de la arquitectura y el arte
escribe que con todo derecho puede afirmarse que la geometra esotrica pitagrica
se trasmiti desde la antigedad hasta el siglo XVIII, por un lado a travs de las
cofradas de constructores, que a la vez se trasmitieron, de generacin en generacin,
un ritual inicitico en que la geometra desempeaba un papel preponderante, y por
otro, por la Magia, por los rosetones de las catedrales y los pentculos de los
magos29.
Por otro lado, tambin hay una va esotrica de la geometra aplicada al oficio de la
construccin. El simbolismo constructivo constituye el lenguaje propio de una de las
formas de vinculacin inicitica del oficio de constructor, estrechamente ligado al
simbolismo arquitectnico, geomtrico, numrico y hermtico. En esta iniciacin, el
edificio que levantan los constructores tiene como arquetipo el Cosmos. Los obreros
trabajan imitando los modelos que ofrece la naturaleza, que contemplan como la obra
del Gran Arquitecto del Universo, el Gran Gemetra. Lo simblico y lo tcnico son dos
aspectos cuyos lmites eran difciles de discernir en aquellos tiempos en que las
fronteras entre arte, ciencia y religin an no haban sido claramente establecidas.
En una ilustracin del Speculum Humanae Salvationis se ve a dos albailes que tienen
en una mano la llana, o paleta, y sostienen con la otra la piedra que se disponen a
colocar en la cima de un edificio, cuya sumidad debe ser coronada por una piedra de
formas romboidales, lo que no deja duda alguna en cuanto a su significado: la piedra
angular, tambin denominada "clave de bveda", destinada a coronar el edificio. No
puede por colocarse por su forma misma sino por arriba, sin caer en el interior del
edificio. Representa, dentro del contexto de la religin cristiana, "la piedra descendida
del cielo a la tierra", expresin que es aplicable a Cristo.

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Para M.G. Ghyka, los responsables del auge de la arquitectura religiosa entre los siglos VIII y XI, fueron
los discpulos de San Benito, quienes desde Montecassino y Saint-Gall, tradujeron los textos matemticos
griegos y alejandrinos, entre ellos la obra de Euclides y el tratado sobre arquitectura de Vitruvio. Tambin
por esta va seran introducidos la mstica pitagrica de los nmeros y la geometra de los slidos
platnicos y su relacin con las razones armnicas de la escala musical. Juan Luis Puente Lpez, Firmado
en la piedra por los maestros canteros medievales, Edilesa, 2006, 4 edicin, pp. 13-14.

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Las marcas de cantera en el contexto de la arquitectura medieval: el alfabeto de un argot canteril

Figura 29. La dimensin esotrica de la geometra: el simbolismo constructivo y los secretos del
oficio.

En la Masonera, la piedra bruta es la piedra sin labrar, que est llena de asperezas e
imperfecciones, y que por eso no puede ser colocada en la obra, simbolizando as al
profano. Pero esa piedra bruta es susceptible de adoptar formas ms regulares y bellas,
como las de "piedra cbica", la cual s puede ser colocada en la obra. Los constructores
no pueden rematar la obra en tanto que no est coronada por la "piedra angular" o piedra
de clave: la piedra que los constructores desecharon en piedra angular se ha
convertido (Salmo 118, 22). El cantero no labraba nicamente el sillar, tambin
modelaba su propio carcter, le daba sentido a cada golpe ejecutado sobre la dura
piedra. Es por este doble sentido, prctico y simblico, que en los trazados de las
marcas que el cantera se empleasen claves geomtricas simples. La capacidad de
abstraccin que posee la geometra proporciona el soporte perfecto para expresar
conceptos abstractos, tericos y tambin esotricos, pues tales signos eran de orden
interno y su verdadero significado solo lo conocan aquellos que haban sido instruidos
en el oficio de tallar la piedra. En las sociedades tradicionales siempre se ha buscado
integrar la ciencia y el arte de los diversos oficios en una dimensin simblica
trascendente o religiosa que pudiera facilitar la prctica devocional y la meditacin en el
trabajo. No es casual que en la Edad Media el trabajo diario de purificacin moral del
hombre sea descrito como una edificacin interior que se realiza dentro del alma
figurada como un templo. En la Edad Media eran bien conocidas las reflexiones de San
Agustn sobre la baslica como imagen del cielo o sobre el trabajo manual de su
construccin con el proceso de edificacin interior. Los mismos temas aparecen en otros
autores benedictinos. De hecho, se ha afirmado que para el hombre de las sociedades
tradicionales, toda manifestacin artstica o tcnica solo tiene sentido en la medida que
refleja o modelo o motivo preexistente de orden trascendente. La tradicin de la
arquitectura sagrada tiene como objetivo el desarrollo intelectual y la bsqueda de la
perfeccin espiritual a travs del trabajo con la piedra en funcin de las proporciones
reveladas, siguiendo un modelo de perfeccionamiento que era aplicado para el
desarrollo personal de cada uno de los miembros de la logia.

Rafael Fuster Ruiz y Jordi Aguad Torrell


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