Significacin del espacio y el tiempo,
la memoria apropiada en el territorio:
los diez barrios de la ciudad de San
Pedro Cholula, Puebla
Vernica del Roco Snchez Menndez
Escuela Nacional de Antropologa e Historia, inah
Resumen: Los diez barrios de la ciudad de San Pedro Cholula, Puebla, Mxico, son integrados
por sujetos que conforman un territorio sociorreligioso y que poseen memoria colectiva, resultado
de la apropiacin, lo que se significa en prcticas rituales, sustentadas en el sistema de cargos,
que se reflejan en calendarios y ciclos rituales, lugares y trayectorias sagrados, que en conjunto
sustentan una identidad local en el contexto urbano.
Palabras clave: territorio sociorreligioso, memoria colectiva, significacin, apropiacin,
identidad.
Abstract: The ten boroughs of the city of San Pedro Cholula, Puebla, Mexico., are composed
of subjects who shape a socio-religious territory and possess collective memory, the result of the
appropriation, which is signified through ritual practices, sustained through a system of charges,
and reflected in calendars and ritual cycles, sacred places and trajectories, which together sustain
a local identity within the urban context.
Keywords: Socio-religious territory, collective memory, signification, appropriation, identity.
El territorio constrie el espacio, y la memoria expande el tiempo. Ambos
se imbrican dialcticamente, pues se significan y resignifican; derivando en
un cdigo que slo es descifrado por quienes lo reproducen a travs de la
apropiacin de signos, lo que conduce a un tipo de identidad.
El presente artculo se propone analizar las correlaciones simblicas
entre memoria colectiva y territorio sociorreligioso de los miembros de los
10 barrios de la ciudad de San Pedro Cholula (spch). stas se significan en
prcticas rituales sustentadas en la estructura social del sistema de cargos,
las cuales apropian el tiempo en calendarios y ciclos rituales; y el espacio
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212 Vernica del Roco Snchez Menndez
en lugares y trayectorias sagradas. Para ello se transita por diversas grada-
ciones entre lo natural y lo socialmente construido, lo sagrado y lo profano.
En suma, se origina un tipo de identidad local en diversos niveles y moda-
lidades del contexto urbano.
Significacin, apropiacin e identidad
La significacin es un proceso construido por sujetos, la cual conlleva la re-
cepcin, interpretacin y transformacin de datos otorgados por la reali-
dad, representados de distinta manera por individuos o grupos sociales en
determinadas circunstancias. La significacin remite al sentido, y ste a su
vez al smbolo, un tipo especial de signo que implica lo profundo, lo que
puede mutar en otra cosa, lo imaginario; de lo que este artculo se ocupar
preferentemente.
La apropiacin establece pertenencia, que a travs del tiempo conduce
al apego [Licona, 2007]; es decir, la aprehensin fsica y simblica de cier-
tos elementos por diversos motivos, de tal modo que en ocasiones implica
identidad.
La identidad1 se acota en su modalidad social, retomndose bsicamente
elementos de Gimnez [1996] en cuanto a definicin, y de Portal [1997] en
cuanto a un contexto sociorreligioso territorial urbano. Tal identidad pro-
viene de un grupo social; poseedor de acciones colectivas encaminadas a
un fin comn, lo que conlleva a pertenencia, cohesin, emotividad, comu-
nalidad y autorreconocimiento. Todo ello es sustentado en un sistema nor-
mativo que supone relativa estabilidad en el tiempo, es decir, permanencia.
La significacin, la identidad y la apropiacin, en este caso, parten de
prcticas sociorreligiosas rituales derivadas de la demarcacin de un territorio
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sociorreligioso, soportado por una memoria colectiva.
Las prcticas rituales se interpretan, en el rubro espiritual, como vehcu-
lo comunicativo con lo numinoso; lo que a la vez establece un puente con
una religiosidad especfica,2 sustento del rubro social. En esto ltimo intervie-
1
Categora ampliamente abordada por diversas disciplinas, como la psicologa, la so-
ciologa o la antropologa.
2
Ello es entendido coloquial y acadmicamente como religiosidad popular, categora me-
recedora de una amplia discusin que por ahora no se efectuar. Para este caso basta
indicar que se conforma principalmente por la seleccin, fusin, resemantizacin o
sincretismo de elementos provenientes sobre todo de la religin catlica, la mesoame-
ricana y otras creencias no oficiales provenientes de diversas culturas.
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 213
ne el sistema de cargos, estructurante de calendarios rituales que dan lugar a
ciclos y lugares sagrados que poseen trayectorias.
Las prcticas rituales transitan desde lo interpretado como natural, es
decir, sin transformacin humana, hacia lo socialmente construido a travs de
la cultura [Broda, 1996, 2004a y 2004b]. En esto, a su vez, oscilan los parme-
tros de sagrado y profano propuestos por Elade [1998], aplicados tanto para
el espacio como para el tiempo. Lo sagrado conduce a hierofanas que contra-
rrestan el caos; es algo especial, extraordinario y privilegiado. Lo profano es
lo cualquiera, lo ordinario. No obstante, en el mbito mesoamericano ambos
aspectos en ocasiones no son tan rgidos como se interpretan en occidente,
de tal modo que la frontera es permeable o se crea un continuum.
Territorio sociorreligioso y memoria colectiva
El territorio3 es una acotacin establecida por un grupo social determinado,
una parcialidad significada del espacio, una apropiacin; de tal modo que
es vivido, practicado, marcado y reconocido; y de inscripcin de la cultura,
por lo tanto, es eje estructurante de identidades [Licona, 2007]. El territorio
es tambin un sistema de smbolos cuya existencia puede tener tanto peso
como lo fctico, y que se conserva en la memoria colectiva [Barabas, 2003].
El territorio sagrado o sociorreligioso se restringe como unidad dinmi-
ca entre los hombres, la naturaleza y el cosmos, donde se incluyen divini-
dades, espritus y entidades anmicas que pueblan el mundo [Bravo, 1994];
adems de que une a la cultura, las relaciones sociales y la identidad.
Por otro lado, la memoria colectiva4 posee ciertas caractersticas: corres-
ponde a las representaciones del pasado significadas por un grupo social;
est latente en la cultura, al almacenar y transformar un conjunto de expe- nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
riencias que poseen sentido esencial para ellos, ya que se construye desde
su vivencia; se sustenta en la tradicin oral; pretende nicamente la verosi-
militud, por lo que no resulta necesario establecer fechas precisas ni hechos
exactos; es recursiva, por lo tanto, reitera lo que considera relevante y se-
lecciona lo que olvida [Ricaurte, 2009; Paz, 2010; Medina Trinidad, 2010]. A
3
Segn Barabas [2003], la categora de territorio ha sido estudiada por la geografa hu-
mana, la geografa del paisaje, el medioambientalismo, la historia de las religiones, la
etnologa, etctera.
4
Categora introducida por Hallbwachs [2004]. Ha sido abordada por diversos autores,
algunos de los cuales la vinculan al territorio, por ejemplo Barabas [2003] o Portal
[1997].
214 Vernica del Roco Snchez Menndez
ello se aade que manifiesta la apropiacin social del tiempo en un espacio
determinado, por lo tanto, es generadora de identidad.
El territorio sociorreligioso de los diez barrios de la ciudad de spch
El rea de Cholula es una delimitacin espacial sustentada en elementos cul-
turales.5 De entre ellos y para este caso se destaca el mbito sociorreligioso,
el cual histricamente remite a un conglomerado urbano que posea un
centro poltico-religioso,6 conocido como Tlacihualtepetl, que en la actuali-
dad es poseedor del smbolo numinoso de la Virgen de los Remedios, quien
circunscribe y vincula los diversos territorios sociorreligiosos del rea.
Uno de estos territorios sociorreligiosos es el integrado por los 10 ba-
rrios de la ciudad de spch (al que en adelante se aludir como territorio), el
cual ocupa una geografa fsica a la que se aade una demarcacin simb-
lica, por lo que se transita entre lo natural y lo socialmente construido. Es
representado por sujetos que establecen un grupo social, quienes a travs
de la apropiacin espacial efectan la reproduccin de prcticas rituales,
contenidas en la memoria colectiva y estructuradas por el sistema de car-
gos del sitio, que por sus caractersticas de cohesin social y sentimiento de
pertenencia generan un tipo de identidad.
5
El rea de Cholula, en su perspectiva cultural, se plante arqueolgicamente desde
Marquina (1931) y despus de manera interdisciplinaria con el Proyecto Cholula
(1966-1970).
En diferentes fuentes se cita a esta delimitacin indistintamente como regin o ex distri-
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to de Cholula <http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/ldf/figueroa_o_a/
capitulo2.pdf>, consultado el 16 de noviembre de 2013; valle de Cholula <http://cho-
lula.gob.mx/historia>, consultado el 8 de marzo de 2014; o rea <www.vivecholula.
com>, consultado el 10 de junio de 2012. Est integrada por los municipios de San
Pedro Cholula, San Andrs Cholula, Santa Isabel Cholula, Coronango, Cuautlancingo,
San Gregorio Atzompa, San Jernimo Tecuanipan y Juan C. Bonilla (Cuanal). Limita
al sur con el municipio de Atlixco, al norte con el municipio de Huejotzingo, al oriente
con la ciudad de Puebla y al poniente con la Sierra de los volcanes. En ella existen
caractersticas socioculturales comunes de herencia mesoamericana.
A los municipios de San Pedro, San Andrs y Santa Isabel se les conoce coloquial-
mente como las tres Cholulas, sin embargo, por motivos econmicos, y dado su
creciente desarrollo urbano, en la actualidad se enfatiza a San Andrs; en tanto que,
por motivos histricos y religiosos, se concede atencin a San Pedro.
6
Definido como Altepetl de acuerdo con Lockhart [1999].
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 215
Figura 1
El contexto espacial sociorreligioso del territorio de los diez
barrios de la ciudad de San Pedro Cholula
rea de
Cholula Municipio de San Pedro Cholula
Las tres cholulas
Ciudad de San Pedro Cholula
(Cabecera municipal)
Municipio de
Santa Isabel
Otras poblaciones y Territorio
Cholula Pueblos del
municipios: sociorreligioso municipio de San
Chipilo, de Los diez Centro Pedro Cholula
Cuautlancingo, Municipio de barrios de la
Coronango, etctera. San Andrs ciudad de San
Cholula Pedro Cholula
La ciudad de spch, o Cholula de Rivadavia,7 se ubica aproximadamente a 8 km al
oeste de la ciudad de Puebla, y es cabecera del municipio del mismo nombre.
7
Cholula de Rivadavia ha sido entendida como ciudad desde la poca prehispnica,
aunque algunos urbcolas externos que desconocen el sitio o su historia con frecuencia
la llamen de manera despectiva pueblote, rancho o campo o digan que ah
viven puros inditos.
El rea de Cholula realizaba intercambios comerciales, tnicos y religiosos con otros
sitios cercanos y distantes, lo que la convirti en cosmopolita <http://congresopuebla.gob.
mx/index.php?option=com_docman&task=doc_download&gid=3773&Itemid=7>,
consultado el 11 de abril de 2011.
Su relevancia como metrpoli lleg a albergar a 100 000 habitantes <www.vi-
sitmexico.com/es/centro-historico-de-cholula-puebla>, consultado el 16 de noviem-
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bre de 2013. Se le conoce como la ciudad viva ms antigua de Amrica porque ha
sido habitada ininterrumpidamente <www.vivecholula.com>, consultado el 10 de
junio de 2012. En la actualidad cuenta con 87, 897 habitantes <http://cholula.gob.
mx/historia>, consultado el 8 de marzo de 2014, y pertenece a la zona metropolitana
Puebla-Tlaxcala.
Durante la Colonia, dada su importancia histrica y poltica, fue nombrada ciudad
en 1535 <http://congresopuebla.gob.mx/index.php?option=com_docman&task=doc_
download&gid=3773&Itemid=7>, consultado el 11 de abril de 2011; adems de ser paso
obligado entre las ciudades de Puebla y Mxico, as como proveedora de hortalizas
[Rogelio Tenorio] y mano de obra para la ciudad de Puebla, al grado de que en ella
exista un barrio cholulteca [Gmez, 2014]. Jorge Cuamatzi y Justino Saucedo indican
que, a inicios del siglo xx, la Guerra Cristera ocasion que se cerraran iglesias, que los
servicios religiosos tuvieran que oficiarse en domicilios y que se llevaran algunas im-
genes y otros objetos rituales, lo que refleja el contacto con otros contextos nacionales.
216 Vernica del Roco Snchez Menndez
De acuerdo con Bonfil [1973],8 en la ciudad de spch los criterios espa-
ciales de congregacin social para habitar y desempear diversos tipos de
actividades fueron los callpullis y seoros. Tales demarcaciones significa-
ban dentro de su conceptualizacin al mbito sociorreligioso; por un lado,
al hallarse imbuidas culturalmente en un esquema teocrtico, y por otro, al
formar un continuum entre diversos aspectos de la vida, como lo social, lo
poltico y lo religioso, hallndose evidencia de ello en el sistema de cargos9
y las prcticas rituales actuales.
Durante la Colonia se insertaron algunos elementos sociorreligiosos
procedentes de tales demarcaciones, aunque reformulados, en lo que se
entenda como barrio, de acuerdo con el modelo urbanstico occidental de
la poca, diferencindose de la traza en centro de la ciudad y del pueblo en la
periferia. De aqu que persista hasta hoy la conceptualizacin de que los
ricos son los del centro, los pobres los de los barrios (Jorge Ixtlamati) y
los campesinos los de los pueblos, elementos almacenados en la memoria
colectiva que son conformadores del territorio.
A ello se aadi que en el barrio europeo tambin se significaba al m-
bito sociorreligioso como fundamental en el habitar, por lo que se incluy
a un templo como su centro simblico y otros templos secundarios con sus
A partir de la primera mitad del siglo xx el aspecto del turismo (nota al pie nm.
21), adems de la creciente necesidad de laborar fuera del sitio (tabla 1) propiciaron la
interaccin con sujetos externos.
En el ltimo tercio del siglo xx la ciudad sufri una transformacin a partir de pro-
cesos econmicos por el establecimiento de la planta armadora Volkswagen en el mu-
nicipio vecino de Cuautlancingo, el arribo de la Universidad de las Amricas campus
Puebla (udlap) al municipio vecino de San Andrs Cholula, el crecimiento de la man-
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cha urbana de la ciudad de Puebla, reflejado en la construccin incesante de privadas,
fraccionamientos, unidades habitacionales y casas, adems de aumento de negocios
y fbricas de diversa ndole; la insercin de valores crecientemente urbanos a travs
de aparatos ideolgicos del estado (aie) [Althusser, 1970] como la escuela o los me-
dios de comunicacin masiva (mcm); y el acceso tecnolgico para vincularse con la
globalidad.
8
Respecto a la conformacin histrico-espacial de la ciudad de spch, Bonfil [1973] rea-
liz un amplio y excelente anlisis.
9
El sistema de cargos ha sido trabajado abundantemente por la antropologa. Un re-
cuento de lo realizado en Mxico lo exponen Korsbaek y Cmara [2009]. Hay autores
que en la actualidad indican que en contextos urbanos es ms acertado referirse a
tal estructura social como sistemas de organizacin comunitaria [Medina Hernndez,
2007]. En cuanto al sistema de cargos de los barrios de la ciudad de spch, existe la
investigacin de Garca [1979].
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 217
respectivos santos patronos,10 lo que ocasion resemantizaciones que devi-
nieron en nuevos productos apropiados. Los barrios iniciales, herederos de
seoros prehispnicos, fueron cinco, pero con el tiempo se dividieron, de
modo que en la actualidad son diez.11 En ellos subsiste la toponimia nhuatl
y el nombre del santo patrn, elementos de la memoria colectiva.
Los miembros del territorio sociorreligioso
El territorio sociorreligioso es conformador de un grupo social, que en
adelante ser denominado miembros del territorio.12 Dichos miembros re-
frescan la memoria colectiva porque reproducen prcticas sociorreligiosas
identitarias rituales especficas (a las que en adelante se har referencia como
prcticas rituales) que, al delimitar, clasificar y jerarquizar al territorio lo
significan temporal y espacialmente.
De inicio, los miembros se declaran catlicos, lo que implica pertene-
cer a dicha religin como soporte oficial de lo que se significa como sagra-
do. Posteriormente, son ejecutantes de las prcticas rituales, ya sea como
espectadores o colaborarores,13 dependiendo del momento y del caso. Des-
pus pueden ser integrantes del sistema de cargos.
10
Hay abundante bibliografa referente a la relacin del territorio con santos patronos:
Portal [1997], Medina Hernndez [2007], Gravano [2003], etctera.
11
Los barrios de San Matas Cocoyotla y San Cristbal Tepontla cuentan con doble ads-
cripcin: desde la perspectiva sociorreligiosa se entienden como barrios, y desde la
perspectiva administrativa municipal son presidencias auxiliares.
12
Tal grupo podra ser interpretado por algunos miembros del territorio, por Bonfil [1965]
u otros, como hijos del barrio, sin embargo, a pesar de que tal categora implica iden-
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tidad, filiacin o pertenencia, y de que es digna de discusiones posteriores, en ciertos
momentos puede resultar imprecisa o ambigua, ya que por un lado cuenta con diversas
interpretaciones y por otro trasciende lo estrictamente sociorreligioso, como la vecindad
(lo que remite en cierta medida a la categora de barrialidad urbana propuesta por Grava-
no [2003]); este caso no se focaliza en un barrio sino en el conjunto de ellos. De tal modo
que no es requisito indispensable el haber nacido en el territorio para pertenecer a l
o ser miembro del grupo de habitantes, es decir, las personas con reciente vecindad
dentro de la geografa ocupada por el territorio pueden ingresar al participar en las
prcticas rituales. Ello no necesariamente implica pertenecer al sistema de cargos, no
obstante, s posee peso el proceder de un linaje o dinasta interpretados como ancestra-
les, lo que se evidencia en algunos apellidos, sobre todo en los de origen nhuatl, que
abundan en el sitio y son un elemento de memoria colectiva digno de otra investigacin.
13
La colaboracin, adems de la ejecucin de la prctica ritual vinculada a lo numinoso,
implica la cooperacin material con el sistema de cargos, la cual puede ser econmica,
218 Vernica del Roco Snchez Menndez
El sistema de cargos funge como estructura institucional organizativa
religioso-ritual fuera de la Iglesia catlica, pero con fuertes vnculos con
sta. Establece normatividad a los miembros, quienes la acatan o reinter-
pretan en mayor o menor medida segn las circunstancias.
El grupo de los miembros del territorio en este caso es abordado ni-
camente desde su perfil comunal, cordial, cooperativo, festivo, alegre, etc.,
significado como un deber ser mostrable y hegemnico; sin embargo,
ello no implica que en su interior no se presenten polifonas, disrupciones,
conflictos,14 tendencias minoritarias o segmentaciones en circunstancias de-
terminadas.
Lo antes expuesto corresponde al adentro identitario del territorio, es
decir, el nosotros, que en consecuencia delimita simultneamente al afue-
ra, o sea, el los otros [Gimnez, 1996]. Tal frontera se establece ante la
necesaria interaccin de los miembros del territorio con espacios, sujetos
o grupos sociales externos por diversos motivos, dado que es un sitio co-
nectado a otros contextos espaciales, lo que actualmente en gran medida se
deriva de la urbanizacin y la globalizacin.
El afuera es significado por los miembros del territorio como un no
territorio que se define a travs del mbito sociorreligioso, el cual es clasi-
ficado en diversos rubros:
Tabla 1
El no territorio establecido por los miembros del territorio
de los 10 barrios de la ciudad de San Pedro Cholula
El entorno o espacio inmediato urbano externo a los 10 barriosI: centro de la
ciudad de SPCH, presidencias auxiliares del municipio de SPCH, y otros sitios
pertenecientes a municipios del rea de Cholula, actualmente conurbados con
la ciudad de Puebla para recibir servicios o laborar.
La ciudad de Puebla como sitio de trabajo de ida y vuelta.
Lo fsico-geogrfico
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
externo al territorio Las ciudades de Puebla, Mxico y Estados Unidos de Amrica como sitios de
trabajo de estancia prolongada (emigracin).
La globalidad, como resultado de la vinculacin, a travs de aie como la
escuela, o los mcm (nota al pie nm. 7), destacando actualmente el telfono en
su modalidad celular, que por lo general tiene acceso a internet, la televisin y
sobre todo al radio.II
en trabajo o en especie; elemento indispensable para la perpetuacin de la reciprocidad,
lo que se observa por ejemplo en colectas, alcancas, itacate, etctera.
14
stos muchas veces se evidencian en lo que se entiende como competencia, la cual
est presente en mltiples circunstancias: en la comparacin de un mayordomo con
otro, en las diferencias que se hacen entre barrios que involucran pertenencias identi-
tarias fisionadas, en la esplendidez o tacaera de algunos, en lo lucido o feo
que resulte un evento, etctera.
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 219
Tabla 1 (continuacin)
El no territorio establecido por los miembros del territorio
de los 10 barrios de la ciudad de San Pedro Cholula
Los miembros conceptualizan otros territorios sociorreligiosos, aunque no
necesariamente interacten de manera directa o frecuente con ellos. En este
Lo sociorreligioso sentido, mantienen con ellos relaciones de competencia, a veces velada, de
convivencia eventual o de indiferencia. Tal es el caso del centro de la ciudad,
externo al territorio
de algunos pueblosIII del municipio de SPCH y otras demarcaciones del rea
de Cholula, adems de otros sitios distantes con los que establecen contacto
durante las peregrinaciones.
En lo religioso: no catlicos (hay varios grupos: mormones, testigos de
Jehov, etctera).
En las prcticas rituales: de baja o nula participacin.V
En lo habitacional: vecinos.VI
En lo laboral: se definen espacios como negocios de gente de afuera.VII
Lo externo que utiliza En lo turstico: turistas. VIII
la misma geografa
En lo acadmico: los de la udla.IX
del territorioIV
En el uso momentneo del territorio por usuarios externos: visitantes o
transentes.
En momentos rituales: por un lado interpretados como sujetos externos
necesarios, inevitables o contextuales, por lo tanto, liminares y tolerados,
tales como fotgrafos, vendedores ambulantes e incluso indigentes; y
por otro como sujetos indeseables, tales como no invitados externos, es decir,
gorrones desconocidos.
I
Los lmites indicados por los miembros del territorio no siempre coinciden con los establecidos oficialmente por el
ayuntamiento de spch, inegi, ife o el cdigo postal.
II
En otro momento este rubro debe discutirse ms ampliamente para discernir hasta qu grado tales elementos
entendidos como externos llegan a generar construcciones internas por medio de la apropiacin, seleccin, resig-
nificacin y retroalimentacin de valores.
III
Los miembros del territorio los denominan as desde una perspectiva sociorreligiosa histrica, por lo que para
ellos no necesariamente resulta despectivo frente a lo urbano. Oficialmente, en la actualidad se llaman presiden-
cias auxiliares.
IV
Los miembros marcan la distincin entre el territorio, significado como espacio fsico con sustento simblico en
cuanto a lo sociorreligioso identitario; y la geografa, entendida como el mismo espacio fsico, pero no significado;
por lo tanto, susceptible de ser utilizado tambin por sujetos pertenecientes al no territorio. Ello es frecuente sobre
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todo a ltimas fechas en virtud del creciente arribo al sitio de sujetos y grupos sociales que no se integran a las
prcticas rituales del territorio.
V
Este grupo es ambiguo, ya que por un lado pueden haber nacido en el territorio, pertenecer a un linaje (tener un
apellido) con presencia ancestral, ser catlicos, efectuar ciertas prcticas sociorreligiosas a nivel familiar (com-
padrazgo, altares domsticos, ofrendas, etc.); pero acudir poco, no acudir o no cooperar materialmente en las
prcticas rituales del territorio.
VI
Aunque al compartir la religin catlica en un momento dado pueden llegar a participar en prcticas rituales del
territorio, como espectadores o como cooperantes del sistema de cargos, convirtindose en miembros del territorio
momentneos o permanentes.
VII
Es la misma situacin que en el caso anterior en lo referente a la participacin en prcticas rituales territoriales.
VIII
La ciudad de spch ha sido turstica en algunos nodos (pirmide, explanada del zcalo, arcos, templos del centro
y de algunos barrios que colindan con el centro), sobre todo desde la restauracin arqueolgica de la pirmide en
1931. Adems, paulatinamente atrajo turismo con la difusin de informacin referente a que en el lugar abundan
los templos, lo cual gener la leyenda de que en la ciudad existen 365 iglesias, una para cada da del ao (en el
territorio hay alrededor de 40 templos antiguos y otros que se construyeron en fechas ms recientes); y de que
la famosa pelcula Enamorada, dirigida por Emilio Fernndez en 1946, fue filmada en diferentes puntos del rea
de Cholula. A ello se suma que en 2011 se declar a spch y San Andrs Cholula, en conjunto, como Pueblo Mgico.
IX
As se refieren los miembros del territorio a la Universidad de las Amricas, campus Puebla.
220 Vernica del Roco Snchez Menndez
En torno a este apartado se concluye que la conformacin del gru-
po social de los miembros del territorio remite a la apropiacin de una
geografa fsica y simblica, denominada territorio, a travs del mbito
sociorreligioso, donde est latente la memoria colectiva en virtud de la
reproduccin de prcticas rituales y el acatamiento del sistema de cargos,
lo que se traduce en sentimiento de pertenencia y cohesin social, por lo
tanto, en un tipo de identidad local dentro del contexto urbano. Adems,
el establecimiento de un no territorio respecto a un territorio no slo deli-
mita, sino que refuerza el adentro.
El sistema de cargos como estructurante del territorio sociorreligioso
El sistema de cargos, como sustento social de los miembros del territorio, es
estructurante de muchos aspectos de su vida, entre ellos el espacio-tiempo
sociorreligioso del sitio.
Las prcticas rituales se articulan simblicamente en funcin de los
diversos tipos de organizaciones del sistema de cargos existentes en el si-
tio: mayordomas, asociaciones, hermandades, comisiones, etc., las cuales
se vinculan a santos patronos o actividades especficas. Con base en ello se
configuran niveles espaciales, que a su vez marcan jerarquas reflejadas en
la representacin y clasificacin del territorio, a lo que se ana la conexin
con lo numinoso, por lo que se establecen calendarios y ciclos rituales, lu-
gares y trayectorias sagrados.
De inicio, las denominadas Mayordomas circulares son las que unifican
al territorio, por lo que se consideran las de mayor rango, siendo tres en
el siguiente orden de importancia simblica: Circular de la Virgen de los
Remedios, Circular de la Virgen de Guadalupe y Circular de San Pedro de
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nimas. Dichas mayordomas corresponden a un barrio diferente en orden
circular cada 10 aos [Olivera, 1971].
En el rango subsecuente se establecen las mayordomas centrales de cada
barrio, en torno a un santo patrn, que a su vez se subdividen en diversos
tipos de organizaciones, y finalmente las mayordomas de templos secundarios
o ermitas, que tambin poseen santo patrn y organizaciones, de tal modo
que pueden llegar a ser muchas, en un proceso dinmico de surgimiento y
desaparicin.
Por lo tanto, el sistema de cargos es condensador del territorio y de
la memoria colectiva en virtud de que cohesiona socialmente, articula las
prcticas rituales a travs del mbito sociorreligioso, y es heredero de una
diacrona que involucra elementos de origen mesoamericano, colonial o
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 221
contemporneo. Ello conlleva apropiacin e identidad, que en ocasiones
se manifiesta fisionada en diversos niveles territoriales, o fusionada en la
suma de los 10 barrios, dependiendo del momento.
Calendarios y ciclos rituales
El territorio significa al tiempo como movimiento dentro del espacio, por
medio de calendarios rituales, que resultan en ciclos, depositados en lu-
gares y trayectorias sagradas; estructurndose socialmente el conjunto a
travs del sistema de cargos.
Calendarios rituales
El calendario a nivel genrico es un sistema estructurante, cohesionador y co-
herente, que se establece como normativa intersubjetiva precisa para marcar
o medir el tiempo en diversas sociedades, conformando un parmetro bsico
[Snchez, 2012]. El calendario ritual establece fechas, irrupciones hierofni-
cas contrastantes con la cotidianidad, significados como eventos rituales.
En el territorio se habla de calendarios rituales en plural para indicar
que sus miembros han almacenado en la memoria colectiva un sistema co-
ordinado, poseedor de varios calendarios con sus respectivos ciclos ritua-
les, que mantienen relaciones dinmicas de interdependencia acordes con
una jerarquizacin territorial establecida en lugares y trayectorias.
A veces los calendarios se unifican o se sincronizan, otras se traslapan,
otras realizan eventos de manera independiente, aunque simultnea; y
tambin existen eventos exclusivos de un slo calendario. nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
De acuerdo con Aguado y Portal [1992] (quienes sintetizan a otros au-
tores), dichos calendarios poseen las caractersticas del ritual, tales como la
comunicacin con lo numinoso, la vinculacin con lo social, la reiteracin,
etc., a las que se agregan algunas particularidades del territorio:
Al ser de carcter religioso, los eventos rituales lgicamente po-
seen elementos sagrados, aunque en ocasiones se mezclan con ele-
mentos profanos; de tal modo que momentos festivos y solemnes
pueden confluir en varias gradaciones de acuerdo con las circuns-
tancias. Esto es notorio a ltimas fechas, un ejemplo es la aparicin
en los templos de objetos asociados a la diversin, como coloridos
globos metlicos que tambin pueden fungir como recuerdos para
222 Vernica del Roco Snchez Menndez
llevar, por lo que, adems, evocan la reiteracin material en la me-
moria.
Asimismo, existen elementos de carcter rural, sobre todo de
tipo agrcola, donde se evidencia el trnsito entre lo natural y lo
socialmente construido; de carcter cvico, como el Carnaval, don-
de se alude a la batalla del 5 de mayo; y de carcter global urbano,
como los que se observan, por ejemplo, en los castillos pirotcnicos
con figuras de personajes de moda impuestos por los medios de
comunicacin masiva (vase nota al pie nm. 7): Bob Esponja, La
Sirenita, etctera.
Los eventos rituales implican lo que los miembros del territorio
entienden como tradicin,15 la cual connota el desenvolvimiento
diacrnico de la ritualidad, oscilante entre el ncleo duro y lo mutable
[Lpez-Austin, 2001]: es la costumbre, lo que decan los abue-
litos, lo que se ha hecho desde siempre, lo que nos heredaron
nuestros antepasados.
Los eventos rituales se sustentan en una rica oralidad que contiene
narraciones, leyendas, saberes en torno a santos patronos, objetos
rituales y prcticas concretas, que refieren a lo arcaico, al mito atem-
preo [Elade, 1994]: Dicen que hay espritus que se elevan del atrio
porque era panten (Justino Saucedo).
En cuanto a los calendarios rituales, por lo general no se cuenta con
registro grfico o escrito,16 dado que se hallan almacenados en la
oralidad: ya sabemos las fiestas que vienen. No es necesario poner
letreros porque entre nosotros nos avisamos (Salvador Minto).
Los eventos rituales pretenden contrarrestar el olvido a travs de
la reiteracin, caracterstica del ritual que por un lado otorga cierta
uniformidad a los eventos (siempre se hace lo mismo o parecido
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
(Jorge Ixtlamati); y por otro se alude a la insistencia por motivos
15
Lpez-Austin [2001] otorga un excelente anlisis del tema. En este caso la categora
tradicin guarda relaciones estrechas con la de memoria colectiva. Puede interpretarse
como fundida dentro de ella, o sinnima en algunos aspectos. Por ahora no se emitir
una discusin al respecto.
16
De los calendarios como tales no existe registro, salvo bitcoras anuales elaboradas
por ciertas organizaciones del sistema de cargos con fines contables u operativos in-
mediatos. Sin embargo, de los eventos rituales se cuenta con registro escrito en Bonfil
[1973] (aunque no son analizados), en artculos y datos publicados en peridicos lo-
cales, y en algunos otros documentos familiares. El registro oral de ellos se almacena
en la memoria colectiva, sobre todo por parte de ciertos miembros del territorio, como
cronistas, investigadores individuales y otros.
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 223
especficos, ya sea por bsqueda de eficacia simblica [Lvi-Strauss,
1980], por ejemplo en la peticin de lluvia, o de rememoracin de
algn momento importante, como la epidemia de clera morbo
de 1833 en octubre.
Hay eventos rituales que se efectan en fechas fijas, generalmen-
te los ms importantes desde el punto de vista sagrado u oficial,
mientras que otros de menor jerarqua pueden ser recorridos: la
fiesta se pospuso hasta el domingo porque trabajamos y para que
pueda venir la familia. Lo anterior refleja sincronizacin o ajuste
con la globalizacin econmica.
En la actualidad los eventos rituales se fechan inicialmente dentro
del calendario gregoriano en virtud de que la significacin domi-
nante del tiempo es occidental; aunque en ellos pueden incrustarse
elementos de periodizacin que quiz se vinculen con lo mesoame-
ricano, como las mensuales, que evocan las veintenas de das, al
final de las cuales se establecan cinco das perdidos o nemotemi,
durante los que se realizaban eventos rituales. Adems, una de
las formas locales de marcaje temporal local es: nos vemos en la
prxima fiesta.
En el panten mesoamericano exista gran cantidad de deidades a
las que se ofrendaba en demasa. Durante la colonia algunas de s-
tas fueron sustituidas con entidades catlicas y se agregaron otras.
Poseyeron barroquismo en su representacin esttica, pero tambin
en ritualidad; de tal modo que hoy la cantidad de eventos es abun-
dante, por lo cual pueden resultar desbordados en su factura.
Finalmente, los calendarios rituales del territorio son generadores de
identidad porque establecen entre sus miembros un tipo de apropiacin nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
especfica del tiempo que remite a la memoria colectiva y a ciclos, pero tam-
bin al espacio, condensado en lugares y trayectorias. Adems, los eventos
rituales promueven la cohesin social y el sentimiento de pertenencia a tra-
vs de la emotividad, manifestada en la experiencia que se transforma en
vivencia, alcanzndose en ocasiones el communitas [Turner y Geist, 2002].
Ciclos rituales
Los calendarios rituales del territorio se clasifican en cuanto a las caracters-
ticas de sus eventos en ciclos. Tales ciclos resultan de la interpretacin de la
autora, integrando datos de fuentes documentales y etnogrficas.
224 Vernica del Roco Snchez Menndez
Los ciclos se establecen de acuerdo con elementos simblicos implci-
tos, muchas veces desdibujados en su origen por ser remoto, de tal modo
que no necesariamente son almacenados en la memoria consciente de los
miembros del territorio. Por lo tanto, el motivo o significado de la ejecucin
de diversos eventos rituales es conocido slo por algunos, y cuando se les
pregunta al respecto, la mayora muestra gestos de extraeza y reflexin,
indicando que se hacen por tradicin.
Algunos eventos resultan polismicos y, de acuerdo con circunstancias
especficas, pueden vincularse con otros e insertarse en diversos ciclos.
Por ejemplo, inicialmente el evento del 2 de febrero se ubica dentro del
ciclo del Nio Dios, que de acuerdo con la tradicin romana es el da de la
Candelaria; de acuerdo con la tradicin judeocristiana es la presentacin
del Nio Dios al templo y de acuerdo con el calendario catlico nacional
es el da de la Sentada del Nio; pero tambin se inserta en el ciclo agrcola
mesoamericano del maz, ya que es el da en que se bendice la semilla, el
romero y la cera.
Los ciclos se han clasificado de la siguiente manera: ciclo estacional/
ciclo agrcola mesoamericano del maz,17 ciclos de otros cultivos, ciclo de
animales, ciclo de oficios, ciclo del sistema de cargos, ciclo cvico, ciclo li-
trgico catlico y ciclos marcados por el santoral catlico.
El ciclo estacional determina los climas en un periodo anual, lo que resulta
relevante desde la perspectiva agrcola, dado que se requieren conocimientos
profundos al respecto para la sobrevivencia alimentaria de los grupos socia-
les sedentarios. Tal ciclo distingue, a nivel bsico, dos temporadas: la seca y
la hmeda, pero tambin establece elementos de temperatura y luminosidad
que repercuten en el adecuado crecimiento de los cultivos. Lo anterior esta-
blece una clara conexin entre lo natural y lo socialmente construido.
Hasta mediados del siglo xx la economa del territorio era eminente-
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
mente rural, y en la actualidad, aunque se pretenda seguir una tendencia
hegemnica urbanizante, algunos miembros del territorio an efectan ac-
tividades agrcolas, lo que se refleja en la existencia de terrenos de cultivo
que conforman islas dentro de la ciudad, organizaciones de agricultores,
etctera.18
17
Estos dos primeros ciclos, vinculados a la ritualidad, se han abordado tericamente
con diferentes nombres por Broda [1996], Medina Hernndez [2007], Gmez [2012],
etctera.
18
Un arquitecto indic que el crecimiento de la mancha urbana de la ciudad de Puebla
debi planearse hacia otros sitios, ya que la tierra y el clima del rea de Cholula son
excelentes para los cultivos.
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 225
Los calendarios rituales del territorio se encuentran ntimamente rela-
cionados con el ciclo agrcola mesoamericano del maz, por lo tanto, es el
eje de los diversos calendarios rituales existentes en el territorio, en virtud de
la importancia de dicho cereal como base alimentaria, en torno al cual
se desarrollaron profundos conocimientos [Broda, 2004b; Gmez, 2012].
Para el crecimiento de esta planta se hace necesario el control del
elemento agua [dem.], del tal modo que gran parte de la ritualidad en el
territorio se encamina a ello: el cerrito es entendido como almacn, ya
sea en ojos de agua o cuevas, con lo que se pretende asegurar el suminis-
tro adecuado de lluvia, guardndose precauciones contra el trueno, etc.,
todo ello asociado a la entidad numinosa de la Virgen de los Remedios
[Rivera, 2009].
Segn la tabla 2, el ciclo del maz genera diversos eventos rituales que
poseen fuerza simblica en el territorio, muchos de ellos asociados a la pe-
ticin de lluvia y buena cosecha. Aunque, en virtud del cambio climtico
mundial, la gente comenta que ahora ya no es como antes y ya no hay
fechas fijas (Armando Tzilli). En algunos eventos el punto de partida es
el barrio de Santa Mara Xixitla, entendido como metonimia de algunos o
todos los barrios.
Tabla 2
Ciclo agrcola mesoamericano del maz
del territorio de los diez barrios de la ciudad
de San Pedro Cholula
NOMBRE DEL LUGARES
FECHA SIGNIFICADO FUENTE OBSERVACIONES
EVENTO PRINCIPALES
Bendicin de Todos los templos Asociado a la Evento generalizado
Nios Dios, del territorio renovacin, Miembros del en el rea
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
2 de febrero
semilla, romero y algunos la fertilidad y territorio mesoamericana
y cera domicilios contra el rayo
Previo a la
Domingo temporada de Relacin por
Peregrinacin Templos centrales La fecha puede variar
anterior al siembra fecha.
al Santuario de y ermitas de cada dependiendo del
mircoles de Entidad Leyendas del
Chalma barrio templo.
ceniza vinculada al sitio
agua
Fin de semana Calles y
Previo a la
posterior al explanada del Miembros del Asociado a la
Carnaval temporada de
mircoles de zcalo de la territorio primavera
siembra
ceniza ciudad
El Ritual a Quetzalcatl
Cercano al que se promueve
Todos los templos Relacin por
19 de marzo San Jos equinoccio de la para los turistas
del territorio fecha
primavera no pertenece a la
tradicin del territorio.
226 Vernica del Roco Snchez Menndez
Tabla 2 (continuacin)
NOMBRE DEL LUGARES
FECHA SIGNIFICADO FUENTE OBSERVACIONES
EVENTO PRINCIPALES
Se bebe pulque, lo
Propiciatorio
Tlahuanca que es traducido
de lluvia y
(evento circular por los miembros
Cuarto lunes fertilidad Manuel Tlatoa
en honor a Capilla Real del territorio como
de cuaresma Entidad [Gmez, 2013]
San Pedro de borrachera, la cual
asociada al
nimas) alude a embriaguez
inframundo
espiritual.
Algunos
templos del Se ofrendan
Primera luna Relacin por
centro simblico Previo a la triguitos y frutas
llena despus fecha.
Semana Santa Todos los temporada de de temporada. Se
del equinoccio Elementos
templos del siembra obsequia manzanilla y
de primavera vegetales.
territorio palmas.
Domicilios
Previo a la
Algunos barrios,
Finales Peregrinacin temporada de
con motivo Vctor Romero.
de abril o al Santuario de siembra Antes se llevaban
de la primera Leyendas del
principios de San Miguel del Entidad muchas flores.
y segunda sitio
mayo Milagro asociada al
aparicin
agua.
ltimo Bajada del La imagen visita
Algunos templos Propiciatorio de
domingo de Seor de las Jorge Ixtlamati varios templos que lo
del territorio lluvia
abril Misericordias solicitan.
Inicio de la Los eventos refieren
siembra al mbito urbano,
(no se realiza como colocacin y
Broda [2004]
Todos los templos necesariamente decoracin de cruces
3 de mayo La Santa Cruz Gmez [2012]
del territorio en una fecha en construcciones y
Armando Tzilli
fija, se habla templos, aunque se
de mayo como comen enchiladas, lo
poca) que remite al maz.
San Isidro Labrador no
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
Solemnes Fiestas tiene fuerza simblica
Varios templos
de Labradores y Etapa de la en el territorio como
del centro
Pobres siembra Rivera [2009]. en otros sitios del rea
5 al 20 de simblico del
(evento circular Entidad Relacin por mesoamericana, sin
mayo territorio
en honor a la asociada al fecha. embargo, el nombre
Calles
Virgen de los agua del evento indica la
Remedios) importancia de este
grupo laboral.
Altepelihuitl
Propiciatorio
Domingo (fiesta del Elementos vegetales
de buena
anterior al pueblo) Manuel Tlatoa. en la decoracin de
cosecha
jueves de la (evento circular Capilla Real Relacin por imgenes patronales,
Entidad
ascensin de en honor a fecha como legumbres,
asociada a la
Cristo la Virgen de hortalizas y frutas.
tierra
Guadalupe)
Fin de la No se refieren
San Antonio de Algunos templos
13 de junio temporada de Gmez [2012] actividades
Padua del territorio
siembra especficas.
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 227
Tabla 2 (continuacin)
NOMBRE DEL LUGARES
FECHA SIGNIFICADO FUENTE OBSERVACIONES
EVENTO PRINCIPALES
En otras
De San Pedro y Fecha cercana espacialidades se
San Pablo. al solsticio de considera al 24 de
Es organizado verano junio como da de
por los barrios ltima Relacin por San Juan, asociado
29 de junio Templo de San
de San Pablo peticin de fecha a lluvias torrenciales,
Gabriel
Tecama y lluvia [Gmez, 2012] sin embargo, en el
San Pedro Fin de la territorio no cuenta
Mexicalzingo temporada de con fuerza simblica (a
(floricultores). siembra excepcin del barrio
de San Juan Texpolco).
Acostada, Todos los templos Relacin con lo
Cancula,
12 al 15 de Levantada y del territorio y agrcola: decoracin
das de [Gmez, 2012]
agosto Coronacin de algunos del templo y obsequio
incertidumbre
Mara domicilios. de manzanas.
Entidad
Santuario de los
asociada al
Remedios Manuel Este evento se
31 de agosto agua
Centro de la Tlatoa realizaba para pedir
al Feria de la Virgen (Se sacrificaba a
ciudad Rogelio lluvia, pero se cambi
8 de de los Remedios un prncipe que
Diversos sitios TenorioI de fecha para ajustarlo
septiembre se coma, ahora
de algunos al calendario catlico.
se queman
barrios
Panzones).
Consumo de
Templo central
productos derivados
15 de Independencia de cada barrio Relacin por
Primicias del maz: elotes,
septiembre de Mxico y algunos fecha
gorditas, quesadillas,
domicilios
etctera.
Cambio de
Domingo ms [Rivera, 2009]
circular de la Santuario de los Equinoccio de Entidad asociada al
prximo al 21 Relacin por
Virgen de los Remedios otoo agua
de septiembre fecha
Remedios
En otras nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
espacialidades se
rememora el
29 de Todos los templos Maz en proceso cordonazo de San
San Miguel [Gmez, 2012]
septiembre del territorio de crecimiento Francisco
(4 de octubre).
Marca el fin de la
poca de lluvia.
Capilla Real Cosecha
Cambio de
Todos los en el rea [Gmez, Ofrendas con
circular de
2 de templos del mesoamericana 2012] comestibles de maz:
San Pedro de
noviembre territorio Entidad Manuel tamales, panes, atole,
nimas.
Panteones asociada al Tlatoa etc.
Da de muertos
Domicilios inframundo
Vase <http://cholula.gob.mx/historia>, consultado el 8 de marzo de 2014.
I
228 Vernica del Roco Snchez Menndez
Tabla 2 (continuacin)
NOMBRE DEL LUGARES
FECHA SIGNIFICADO FUENTE OBSERVACIONES
EVENTO PRINCIPALES
Capilla Real
Cambio de Santuario de
Temporada
circular de Guadalupe [Gmez, Asociacin simblica
seca
12 de la Virgen de Todos los 2012] de abundancia de
Entidad
diciembre Guadalupe templos del Manuel comida: antojitos
asociada a la
Da de la territorio Tlatoa elaborados con maz.
tierra
Virgen Domicilios
Calles
Todos los Asociacin simblica
templos del Temporada de abundancia de
13-24 de Relacin por
Posadas territorio seca comida: fruta en
diciembre fecha
Domicilios Hay comida piatas, atoles con
Calles maz.
Todos los
Descanso de la tierra:
templos del Cercano al
25 de Relacin por temporada seca
Navidad territorio solsticio de
diciembre fecha y abundancia de
Domicilios invierno
comida.
Calles
Los ciclos de otros cultivos son variados en el territorio. Se relacionan
con las especies que se cultivan, tales como alfalfa, cebolla o flores, existien-
do ciertas tendencias en cuanto a sitios, por ejemplo, en el barrio de SMX se
cultiva gran variedad de flores, algunas de origen prehispnico, las cuales
son cosechadas en agosto [Rogelio Tenorio] y se utilizan, entre otras cosas,
en la elaboracin de las alfombras para la Acostada, Levantada y Corona-
cin de Mara.
Finalmente, el mbito campesino no debe restringirse slo a lo agrcola,
pues en el sitio tambin existen actividades ganaderas y avcolas de impor-
tancia, las cuales se ven reflejadas a nivel ritual en el denominado ciclo de
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
animales, que remite al 17 de enero, da de San Antonio Abad, en el cual se
realiza la bendicin de caballos, vacas, etctera. Sin embargo, dado el in-
cremento de valores urbanos en el sitio, en la actualidad se observa mayor
cantidad de mascotas el da del evento.
El ciclo de oficios involucra actividades laborales y su carcter es tanto
rural como urbano. Debido a que la cabecera de spch ha sido ciudad desde
siglos atrs (nota al pie nm. 7), y al reciente crecimiento de valores urba-
nos en el territorio, en la actualidad predominan oficios de tipo urbano,19
19
En el mbito rural pueden existir estos oficios, sin embargo, en la ciudad se involucra
la especializacin del trabajo, de ubicaciones territoriales gremiales y de tendencias de
actividades econmicas.
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 229
algunos de los cuales son herencia de gremios coloniales, lo que se refleja
en el calendario ritual. Por ejemplo en las Solemnes Fiestas de Labradores y
Pobres, en las que a pesar de que los oficios rurales, como el de floricultor,
continan presentes; en la actualidad la mayora de oficios enlistados en tal
evento son de carcter urbano, como el de estilista o sastre.
Adems, existen vinculaciones de oficios con santos patronos, por
ejemplo, San Jos, patrono de los carpinteros, Virgen de Dolores, patrona
de los panaderos, Santa Cecilia, patrona de los msicos,20 La Santa Cruz,
patrona de los albailes y otros trabajadores de la construccin,21 etctera.
El ciclo del sistema de cargos desempea un importante papel social,
pues en su calidad estructurante involucra jerarquizaciones de sujetos, lu-
gares y eventos en el territorio. ste conlleva la transformacin de estatus
[Turner, 1980], que se traduce en prestigio22 para los miembros del territorio.
El ciclo cvico [Medina Hernndez, 2007] es el ms reciente en el terri-
torio en virtud del incremento de valores urbanos y de la incorporacin
al modelo de Estado nacional. ste incluye eventos rituales como el Grito
de independencia, emitido el 15 de septiembre en algunos templos por el
mayordomo en turno, la Coronacin del nio Dios, efectuada el 30 de abril,
el Da del nio, etctera.
Finalmente, todos los ciclos de los calendarios del territorio indican co-
rrelaciones con fechas establecidas por el catolicismo mundial o nacional a
20
El barrio de San Cristbal Tepontla es conocido como de msicos, por lo que rememo-
ra esa fecha.
21
Hay muchos en el territorio, sobre todo albailes y plomeros, por lo que ese da abun-
dan convivios en las construcciones.
22
A grandes rasgos, el escalafn asciende desde el nivel de no pertenencia al sistema de
cargos, a ser inicialmente compadres en mbitos familiares, por motivo de parentesco
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
ampliado o por alguna imagen religiosa. Se prosigue con cargos menores no oficiales
pero ms pblicos, como padrinos de algn evento, presidentes de comisiones menores,
etctera.
Posteriormente se otorgan cargos menores oficiales, como mayordomas de santos pa-
tronos menores de acuerdo con la importancia simblica que posean en cada templo.
Despus se otorgan cargos mayores, como mayordomos de templo y mayordomo prin-
cipal del templo central de un barrio.
Una vez cubierta la mayordoma principal del templo central de un barrio, a su sali-
da, a travs del acto ritual de la alumbrada en el evento inmediato posterior concer-
niente a los 10 barrios, se convierte en principal, y ya puede ser candidato a llevar una
de las tres mayordomas circulares. Al cumplirse stas se asciende al rango de principal
mayor o tiachica. Cuando al barrio vuelven a tocarle las mayordomas circulares, es
decir, despus de 10 aos, si el tiachica an est vivo se convierte en ta-tiachica o do-
blemente grande. Estos cargos son vitalicios e implican gran respeto y admiracin.
230 Vernica del Roco Snchez Menndez
travs del ciclo litrgico o del santoral, a manera de otorgar coherencia a
todos los eventos rituales.
El ciclo litrgico diferenci en periodos algunos lapsos vinculados a
ciclos agrcolas europeos, los que en ocasiones coinciden con los del ciclo
agrcola mesoamericano, por ejemplo, la Cuaresma y Semana Santa previas
a la temporada de siembras, el Adviento y la Navidad, que se asocian al fin
de la cosecha y descanso de la tierra, etctera.
Los ciclos marcados por el santoral catlico indican eventos para cada
santo patrn. Asimismo, entidades simblicas centrales, como Mara o
Cristo, se relacionan y jerarquizan. Por ejemplo, en el ciclo de Mara existen
varias advocaciones marianas con presencia importante en el territorio (Re-
medios, Guadalupe, Perpetuo Socorro, etc.), contando en ocasiones cada
una con su calendario; o pueden efectuarse eventos genricos para todas,
como el 1 de septiembre que conmemora la Natividad de Mara.
Por lo tanto, los ciclos rituales particularizan an ms los calendarios
rituales del territorio, lo que implica apropiacin especfica del tiempo por
parte de sus miembros; y establecen conexiones entre diversos elementos
que remiten a lo simblico de la memoria colectiva, y, en consecuencia, son
coadyuvantes de la identidad.
Lugares y trayectorias sagrados
Los lugares y trayectorias sagrados son representaciones en micro del cos-
mos, contenedores de las prcticas rituales del territorio en materia espa-
cial, se articulan por calendarios y ciclos rituales en materia temporal, y se
estructuran socialmente a travs del sistema de cargos.
Los lugares y trayectorias del territorio, de acuerdo con la perspecti-
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
va del urbanismo occidental contemporneo, se clasifican inicialmente por
grados de exposicin social en pblicos, semipblicos y privados; y de acuerdo
con la perspectiva religiosa, en gradaciones que oscilan entre lo profano y
lo sagrado.
Lo pblico se establece en contextos profanos planificados para tal efec-
to en gran medida por el Estado, de tal modo que son entendidos por los
miembros del territorio como abiertos. Son de uso ordinario para diferentes
tipos de usuarios, de tal modo que, en este caso, en ellos interactan tan-
to miembros del territorio como integrantes del no territorio. No obstante,
a travs de la apropiacin derivada de las prcticas rituales lo pblico se
transforma en semipblico para los miembros del territorio y otros invo-
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 231
lucrados, aunque sea de manera efmera. De tal modo que calles, aceras,
portones, ventanas, etctera, se convierten en lugares sagrados.
Lo semipblico se establece en los espacios que desde su origen se ubi-
can en contextos aparentemente pblicos, pero de alguna forma particu-
lares, ya sea por su uso sociorreligioso o por el tipo de propietario. Estos
espacios son sagrados ex profeso, como los templos catlicos, altares calleje-
ros fijos, cruces de difunto, etc.; civiles especiales, de esencia sagrada para los
miembros del territorio, como los panteones; o civiles, de esencia profana
pero transformados en sagrados en momentos rituales, como mercados,
locales comerciales (en el caso de adscribirse en el evento en cuestin) y lu-
gares sagrados asociados, como altares de negocios, adems de salones de
fiestas (socorridos a ltimas fechas para algunos eventos, dado el contexto
urbano).
En cuanto a los domicilios o altares domsticos, son entendidos por los
miembros del territorio como espacios privados en contextos ordinarios, no
obstante, en el transcurso de los momentos rituales, tales lugares abren sus
puertas para todos, por lo que entonces se entienden como semipblicos,
en especial los de los protagonistas del sistema de cargos;
Lugares sagrados
Son sitios significativos de apropiacin, condensadores de simbolismo,
constituidos en el sentido imaginario, ideolgico y esttico; poseen len-
guaje peculiar, jerarquizacin interna y demarcacin; y son propulsores de
sentido del ser, del territorio, del espacio y del tiempo, de tal modo que ge-
neran identidad [Vergara, 2013]. Los lugares sagrados, adems, se conciben
como animados, posedos por entidades extraordinarias y poderosas [Bara- nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
bas, 2003], por lo que remiten a mitos, leyendas o narraciones que devienen
en ritualidades especficas.
De acuerdo con una taxonoma propia, que se suma a lo indicado res-
pecto a los niveles de exposicin social, los lugares sagrados del territorio
son de diversos tipos: templos, lugares profanos sacralizados en momentos
rituales, lugares sagrados insertos en contextos profanos, lugares sagrados
naturales y santuarios externos al territorio.
Los templos en este caso son lugares ex profeso sagrados, edificaciones
que desde el punto de vista catlico recrean y significan el espacio, que
establece universo, cielo, purgatorio, infierno, etc. En el territorio, dentro
de esta categora, se ubican jerarquas en secuencia descendente: templos
circulares, otros templos que ataen a los 10 barrios, templo central de cada
232 Vernica del Roco Snchez Menndez
barrio y templos secundarios o ermitas de cada barrio. Varios son compar-
tidos con otros territorios sociorreligiosos del rea de Cholula.
Los templos circulares, desde la perspectiva del sistema de cargos, se
consideran el centro simblico del territorio (que no es el centro de la ciu-
dad, entendido como otro territorio sociorreligioso). Los cargos son dedi-
cados a las tres entidades numinosas de las mayordomas circulares, por lo
tanto, estas ltimas son las ms importantes. En dicho nivel se encuentran
el Santuario de la Virgen de los Remedios y la Capilla Real.
El Santuario de la Virgen de los Remedios resulta relevante en cuanto a
la apropiacin del territorio y la memoria, traducida en identidad para sus
miembros porque:
Es el centro simblico sociorreligioso o axis mundi [Elade, 1955]
del rea de Cholula desde la poca prehispnica. El Tlacihualtepetl
o cerro hecho a mano23 posee la doble connotacin de cerro y
pirmide.24 Se considera una entidad viva y sagrada [Broda, 2004a,
Gmez, 2012], por lo que transita de lo natural a lo socialmente
construido.
El cerro es relevante en el mbito mesoamericano porque, dada su
altitud, otorga visibilidad y jerarqua respecto a otras poblaciones,
por lo que funge de intermediador tierra/cielo en relacin con el
humano, pero adems est vinculado al agua [Broda, 2004], es decir,
es un altepetl25 o agua-cerro [Gmez, 2012]. En este caso ello es
evidente por el nombre de Choloa: despearse del agua; la venera-
cin a Chiconauhquiauhitl, Dios de las nueve lluvias,26 la referencia
a ojos de agua (pozos ya secos), cuevas, la vbora y la Virgen de los
Remedios [Rivera, 2009]: A la virgen la cuida una vbora que a ve-
ces sale y brilla como espejos en el da, yo la he visto (Jos Toxqui).
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
Es depositario de la Virgen de los Remedios, smbolo dominante
del territorio, por lo tanto, es el punto de partida de calendarios
rituales y estructurante del sistema de cargos -es su sede principal.
23
La leyenda indica que fue construido por el gigante Xelhua con adobes enormes,
<www.vivecholula.com>, consultado el 10 de junio de 2012.
24
Es la ms grande del mundo en dimetro. <http://congresopuebla.gob.mx/index.
php?option=com_docman&task=doc_download&gid=3773&Itemid=7>, consultado el
11 de abril de 2011.
25
En esta definicin, tal trmino posee una connotacin diferente a la indicada por Loc-
khart [1999].
26
Vase <http://cholula.gob.mx/historia>, consultado el 8 de marzo de 2014.
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 233
Al haber sido denominado santuario por la Iglesia catlica, igual
que lo fue en la poca prehispnica,27 es receptor de peregrinaciones.
Por otro lado, la Capilla Real condensa carga simblica a travs de la
apropiacin de la memoria y el territorio para sus miembros, ya que en
la poca prehispnica ah se ubic un templo en honor a Quetzalcatl
(Rogelio Tenorio), entidad tambin asociada al agua [Gmez, 2012], no obs-
tante, posee menor rango que el Santuario de la Virgen de los Remedios.
Tambin es estructurante de calendarios rituales al contener a las imgenes
circulares de la Virgen de Guadalupe y San Pedro de nimas, y es lugar
fundamental para diversos eventos del sistema de cargos.
En el nivel subsecuente, el de los otros templos que ataen a los 10 ba-
rrios, se ubican algunos que corresponden tambin al centro simblico del
territorio, aunque le siguen en importancia a los circulares, los cuales son:
Parroquia de San Pedro, Templo de San Gabriel, Santuario de Guadalupe y
Templo del Santo Sepulcro.
Estos templos remiten a la apropiacin de la memoria y el territorio,
traducida en identidad para sus miembros porque tambin intervienen en la
conformacin de los calendarios rituales del sitio. El templo de San Gabriel
fue el primero en construirse en el rea de Cholula, la parroquia de San Pe-
dro posee al santo patrn de la ciudad, el santuario de Guadalupe se ubica
en otro cerrito y el templo del Santo Sepulcro se usa en Semana Santa.
Para este nivel de adscripcin el templo ms relevante es el central de
cada barrio, en virtud del santo patrn que le da nombre y de su demarca-
cin simblica. Estos lugares remiten a la apropiacin de la memoria y el te-
rritorio, traducida en identidad para sus miembros porque fueron puestos
encima de templos prehispnicos y construidos con las mismas piedras
[Justino Saucedo],28 cuentan con riqueza de tradicin oral y poseen un dise- nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
o que involucra actividades sociales (atrios, patios traseros, arcos, salones,
etc.). Este templo, adems, coordina los calendarios rituales de este nivel
con otros superiores, congrega a los 10 barrios por lo menos una vez al ao
en ocasin de su cambio de mayordoma y es protagonista cuando le tocan
las circulares. Estos templos fungen tambin como templos secundarios en
ciertos momentos.
27
Vase <http://cholula.gob.mx/historia>, consultado el 8 de marzo de 2014.
Lo que refiere a la leyenda de que Hernn Corts jur reconstruir la ciudad de spch y erigir
28
una iglesia cristiana para reemplazar cada templo pagano <http://congresopuebla.gob.
mx/index.php?option=com_docman&task=doc_download&gid=3773&Itemid=7>,
consultado el 11 de abril de 2011.
234 Vernica del Roco Snchez Menndez
Los templos secundarios o ermitas de cada barrio se colocan en un nivel
inferior en la clasificacin de este tipo de lugares. Se relacionan con la proxi-
midad del domicilio de adscripcin de los miembros del territorio. Algunos
de ellos congregan a los 10 barrios durante Semana Santa.29 Remiten a la
apropiacin de la memoria y el territorio traducido en identidad porque
renen varias caractersticas de los templos centrales del barrio, pero al ser
unidades contenedoras de pequeos congregados (vecinales y familiares)
poseen mayor cohesin social.
Respecto de los lugares profanos sacralizados en momentos rituales, se
puede agregar a lo que se coment, en cuanto a los grados de exposicin
social que, en ocasiones, las prcticas aqu ejecutadas se realizan al margen
del poder institucional de la Iglesia catlica, aunque muchas veces son res-
paldadas por ella, por ejemplo, en bendiciones, misas o iconografa.
Estos lugares ofrecen mayor permisividad, comunalidad y capacidad
festiva que los templos, por lo tanto, la apropiacin del territorio y la me-
moria traducida en identidad puede ser ms vivenciada, como en el caso
del carnaval, las solemnes fiestas de labradores y pobres o Semana Santa.
En cuanto a los lugares sagrados insertos en contextos profanos, en la
mayora de aspectos aplica la misma situacin del caso anterior, salvo que,
dado su carcter, se manifiesta una connotacin de mayor solemnidad en
las prcticas ah ejecutadas, tales como hincarse, persignarse, permanecer
en silencio, ejecutar oraciones, etc., teniendo un carcter especial los pan-
teones, sobre todo en ciertas fechas: poca de muertos, Da de las Madres,
Da del Padre, Da del Nio o el carnaval.
En dicha clasificacin la apropiacin del territorio y la memoria tradu-
cida en identidad es tangible generalmente en escala social pequea: por
familia, por cuadra, por invitados cercanos, etc.; sin embargo, en algunas
ocasiones se incorpora a eventos de mayor alcance, por lo que tambin es
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
integrante de los calendarios rituales del sitio.
Por otro lado, dentro del territorio existen lugares sagrados naturales,
diferentes a los cerritos de Los Remedios y de Guadalupe, que demuestran
el trnsito de lo natural a lo socialmente construido.
En la actualidad stos no son de carcter sagrado para la Iglesia catlica
y no son de uso generalizado, por lo que no son mostrables pblicamente
de la misma manera que las otras clasificaciones. Un ejemplo es el cerro Za-
29
En el barrio de smx existe el Santuario de Tzocuilac, que desde la perspectiva interna
del territorio funge como templo secundario, pues no tiene fuerza simblica entre los
miembros, sin embargo, a nivel externo llegan ocasionalmente peregrinaciones del
rea de Cholula (sobre todo del vecino municipio de San Andrs Cholula).
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 235
potecas, significativo por ser uno de los lmites fsicos del territorio, donde
hay cuevas y se aparece el Charro Negro cuando se le invoca para solicitar
dinero.30 Estos lugares remiten tambin a la apropiacin de la memoria y al
territorio, y se traducen en identidad aunque no estn incorporados a los
calendarios rituales.
Finalmente, los santuarios31 son lugares de alto poder simblico en
virtud de las entidades numinosas ah contenidas. De tal modo que,
en virtud de la devocin, comunalidad, esfuerzo, angustia y felicidad extre-
mas [Turner, 1978], as como del contraste del nosotros con otros territorios
sociorreligiosos, en ellos se condensa ms que en otros la apropiacin de la
memoria y el territorio de sus miembros traducida en identidad.
Los santuarios son receptores de peregrinaciones, entendidas como ex-
ternas a territorios sociorreligiosos determinados, por lo que trascienden
el nivel local,32 ya que tienen alcances regional, estatal, nacional o interna-
cional; de tal modo que son lugares compartidos por usuarios de diversas
procedencias. Como los peregrinos pueden apropiarse momentneamente
de tales lugares, stos se interpretan en vinculacin con el territorio de ori-
gen, por lo que en conjunto conforman un territorio ampliado.
Los santuarios visitados por los miembros del territorio corresponden
a la modalidad de construidos [Barabas, 2003], y en orden de importancia
son: el del Seor de Chalma, en el Estado de Mxico, y el de San Miguel del
Milagro,33 en Tlaxcala. No obstante, tambin se visitan los santuarios de la
Virgen de Guadalupe, en el Distrito Federal; el de la Virgen de Juquila, en
Oaxaca, y el de la Virgen de San Juan de los Lagos, en Jalisco.
Las visitas a los santuarios son contempladas por los miembros del te-
rritorio dentro de los calendarios rituales, aunque diferenciadas en fechas y
horarios por barrio o templo. Al respecto, Gilberto Minto indica: A Chal-
mita, aunque venimos separados, nos encontramos muchos de Cholula. nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
30
Vase <http://cholula.gob.mx/historia>, consultado el 8 de marzo de 2014.
31
Existe amplia bibliografa en torno a santuarios. Una compilacin la ofrecen Garma y
Shadow [1994].
32
El santuario de la Virgen de los Remedios se significa como interno al territorio.
33
Abarca una regin devocional pequea, correspondiente sobre todo al estado de Tlax-
cala y al rea de Cholula. Segn Vctor Romero, antes los de Cholula hacan casi toda
la fiesta ah; era algo hermoso, llenaban de flores y cohetes el templo, pero un cura lo
prohibi en los sesenta.
236 Vernica del Roco Snchez Menndez
Trayectorias sagradas
Retomando a Vergara [2013], las trayectorias se entienden como redes de
lugares que despliegan al territorio en un sistema imaginario conceptual,
definidas desde prcticas y experiencias que soportan la construccin sim-
blica del mundo y establecen mapas mentales de trnsito o evitamiento.
Aunado a lo anterior, las trayectorias sagradas tienen el propsito de
llegar a lugares sagrados, por lo tanto, la motivacin para emprenderlas es
espiritual. A travs de la ritualidad se sacraliza el espacio de trnsito, que
se convierte en prolongacin de los lugares sagrados, aunque en momentos
ordinarios sea profano.
Las trayectorias sagradas, por un lado, son liminares dado lo ambiguo
y efmero del trnsito [Turner, 1978], pero, por otro, son espacios apropia-
dos y significados dada la densidad de prcticas ejecutadas.
En el territorio las trayectorias sagradas se clasifican a grandes rasgos
en procesiones y peregrinaciones.
Se entiende como procesin a la trayectoria, que por lo general es corta,
se repite a lo largo del ao en diversos eventos rituales y se realiza en colec-
tividad dentro del espacio fsico del territorio [Barabas, 2003; Bravo, 1994].
Las procesiones del territorio:
Jerarquizan redes espaciales a travs del sistema de cargos y los
lugares sagrados.
Se efectan en el espacio pblico urbano, lo que denota apropiacin
de espacios, en ocasiones ancestrales, a pesar de la infraestructura ac-
tual. Esto genera que en ocasiones se intervenga con intereses de in-
tegrantes del no territorio, evidenciadas en inconformidades por los
frecuentes congestionamientos vehiculares, el ruido de los cohetes,
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
el riesgo del uso de armas de fuego durante el carnaval, etctera.
Aunque generalmente se realizan a pie, en ocasiones tambin in-
volucran vehculos, como apoyo para aligerar la carga de objetos,
tales como bocinas, imgenes o personas, lo que en fechas recientes
se ha vuelto comn dada la insercin del territorio en el contexto
urbano contemporneo. Un ejemplo son las procesiones para acom-
paar a los difuntos, en las cuales cada vez es ms frecuente que se
utilicen carrozas, aunque muchos miembros del territorio an los
acompaan a pie con cohetes y banda musical.
Se clasifican de la siguiente manera: procesin dentro de un
templo, procesin del domicilio de un protagonista del sistema de
cargos hacia un templo, y viceversa, procesin de un templo hacia
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 237
otro templo, procesin del domicilio de un protagonista del siste-
ma de cargos hacia el domicilio de otro protagonista de tal sistema
y procesin de algn templo o de un domicilio de un protagonista
del sistema de cargos o un miembro del territorio hacia lugares
sagrados insertos en contextos profanos.
Las procesiones ejecutadas en un templo (interior y atrio) o su
entorno inmediato (calles que lo rodean cuando el templo no cuen-
ta con atrio) son de tipo solemne, ya que a la sacralidad esencial del
lugar se suma que son presididas por un sacerdote.
Se realizan tambin otras procesiones, las cuales pueden tener
menores grados de solemnidad, lo que depende de los motivos por
los que se ejecuten, de si son o no presididas por un sacerdote y de
si transitan por los espacios pblicos encabezadas o no por el siste-
ma de cargos que otorga institucionalidad al momento.
Las procesiones generalmente son mviles, lo cual significa que
se desplaza la mayora del contingente. Las nicas excepciones son
la procesin del carnaval y la de Semana Santa en el Zcalo de la
ciudad, que se clasifican como estacionarias porque el contingen-
te se divide en personas que son espectadores y en personas que
desfilan.
Cuando la procesin que transita por espacios rurales y urbanos sigue
una trayectoria larga y culmina en un santuario se considera peregrinacin;
sta es altamente significativa en el sentido social y religioso porque permi-
te establecer comunicacin con lo sagrado. Se realiza de manera individual
o colectiva una o varias veces al ao [Turner, 1978; Elade, 2002].
Dicha trayectoria es entendida como sacrificada o dolorosa porque in-
volucra una experiencia extrema de cuerpo y espritu que requiere realizar nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
esfuerzos y correr riesgos, tanto por el traslado en s como por otro tipo de
penitencias, las cuales son necesarias para que la peregrinacin adquiera
sentido de eficacia simblica o de agradecimiento. Esto tambin se relacio-
na con lo natural en cuanto biologa humana y con lo socialmente construi-
do en cuanto significacin de la religiosidad.
Un ejemplo es la peregrinacin a Chalma que algunos miembros del
territorio realizan a pie durante cuatro das. Dado el sacrificio que implica
su realizacin (lesiones, mpulas, cansancio) algunos no logran concluirla,
por lo que convoca a contingentes pequeos de barrios o templos. Se llevan
imgenes peregrinas de esta advocacin, las cuales generalmente tienen
que ser cargadas por hombres jvenes, dado que pesan mucho.
238 Vernica del Roco Snchez Menndez
Los peregrinos forman diferentes contingentes, los cuales tambin par-
ticipan de diferentes maneras: quienes aguantan pero van lento salen a
pie casi siempre el sbado en la madrugada; quienes aguantan pero van
rpido salen el sbado por la noche; y quienes no quieren, no pueden o no
aguantan caminar (por lo general mujeres, nios y personas maduras y
ancianas) salen en autobuses.
En la actualidad las peregrinaciones pueden apoyarse en medios o im-
plementos de transporte, los cuales se convierten en prolongaciones sig-
nificativas del cuerpo. En la de Chalma los miembros del territorio hacen
nfasis en la adecuada seleccin de calzado y calcetines.
Asimismo, las peregrinaciones en general no slo implican la llegada,
sino tambin el retorno, por lo que ms bien debe hablarse de circuitos para
considerar la totalidad del hecho social, y aunque en ocasiones el recorrido
es el mismo, la vivencia, la percepcin, las actividades e incluso los obje-
tos y las maneras de utilizarlos cambian de acuerdo con el momento. En
el territorio, por ejemplo, los contingentes que van en autobs a Chalma
salen el lunes por la noche para recibir a sus familiares o amigos, y al fi-
nal todos regresan en tales autobuses.34 En el transcurso pueden ir rezando
rosarios, cantando msica sacra, platicando o viendo pelculas.
En virtud del largo trayecto las peregrinaciones implican intensa inte-
raccin social. Durante la de Chalma los miembros del territorio mantienen
largas plticas que consolidan amistades o hacen surgir conflictos, realizan
convivios en el estacionamiento del Santuario, etctera.
Segn Barabas [2003], las peregrinaciones tambin son circuitos de cul-
to que articulan comunidades, ya que muestran o insinan antiguas per-
tenencias tnicas, centros ceremoniales, territorios de viejos seoros, anti-
guos mitos de fundacin y migraciones sagradas.
En la peregrinacin a Chalma los miembros del territorio se encuentran
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
con grupos procedentes de otros territorios sociorreligiosos, aunque no in-
teractan con ellos. El ms vistoso de los grupos con los que se cruzan es el
de los Chinelos, del carnaval de Tepoztln. Justino Saucedo indic que esta
trayectoria es, adems, una ruta prehispnica de comercio de pescado que
iba de Veracruz a la Ciudad de Mxico.
El nico ejemplo de interaccin con otros peregrinos es el que se observa
en la peregrinacin que realiza el barrio de smx a San Miguel del Milagro, en
34
En un templo de San Andrs Cholula un cartel indicaba que los peregrinos van y re-
gresan caminando.
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 239
la que al final conviven con personas provenientes de Chipilo,35 ya que los
del barrio hacen la comida y los de Chipilo dan dinero (Jorge Ixtlamati).
Finalmente, a lo largo de las trayectorias sagradas existen emplaza-
mientos, hitos instalados en el camino [Vergara, 2013] que conllevan mitos,
leyendas y rituales [Barabas, 2003].
Ejemplo de ello son los altares efmeros, como estaciones del viacrucis
o entradas de domicilios donde se otorga alimento, se realizan oraciones, se
canta, etctera, durante las procesiones.
Durante las peregrinaciones tales emplazamientos pueden implicar el
trnsito de lo natural a lo socialmente construido, por ejemplo, en la de
Chalma se acostumbra cargar una roca, que debe ser de buen tamao, y
colocarla sobre una cruz. El tamao es importante, pues se cree que de esto
dependern las bendiciones que se obtengan. Tambin se acostumbra pasar
por debajo de una pea porque se cree que all una pareja se atras para
echar novio y se convirtieron en piedra, etctera.
De tal modo que los lugares y trayectorias sagrados en el territorio son
significativos e implican identidad, porque en ellos sus miembros ejecu-
tan prcticas rituales de apropiacin que remiten a la memoria colectiva,
al espacio fsico y simblico, a santos patronos y otros objetos, a vivencia y
cohesin social, al sistema de cargos y a calendarios rituales.
Reflexiones finales
Gran parte de las prcticas sociorreligiosas rituales del territorio
remiten al trnsito entre lo natural y socialmente construido, lo que
se refleja en los calendarios y ciclos rituales, y en los lugares y tra-
yectorias sagradas: el plano celeste se vincula a diversas entidades nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
numinosas catlicas, el plano terrenal se asocia a la agricultura y
lo humano, y el plano del inframundo se relaciona con los muer-
tos. Adems, en las prcticas sociorreligiosas rituales del territorio
resulta fundamental el elemento del agua, sobre todo en su moda-
lidad de lluvia en relacin con la agricultura, manifestados en el
cerro y la Virgen de los Remedios.
Las prcticas sociorreligiosas rituales, al ser significadas por los
miembros del territorio, dada la apropiacin especfica del espacio
35
Comunidad proveniente del Veneto y otros sitios italianos, establecida en el rea de
Cholula a finales del siglo xix. En el Monte Gargano, Italia, tambin se habla de apari-
ciones del arcngel, lo que podra indicar una conexin devocional.
240 Vernica del Roco Snchez Menndez
y el tiempo en calendarios y ciclos rituales, lugares y trayectorias
sagradas; son experiencias que se transforman en vivencia [Turner,
2002] a travs de la percepcin y sensacin fsica, emocional y espi-
ritual, lo que es fundamental para lograr la cohesin social, por lo
tanto, son generadoras de identidad.
El territorio sociorreligioso y la memoria colectiva establecen una
relacin simbitica, retroalimentada por medio del sistema de car-
gos y las prcticas rituales. Los dos primeros son contenedores,
pero tambin transformadores dialcticos de los segundos, aunque
todos estn amalgamados, por lo que no puede aseverarse que al-
guno origine o determine a los otros.
La identidad del territorio es entendida desde mltiples aristas. En
un momento dado, los miembros interpretarn al territorio como
bloque monoltico, a manera de identidad sociorreligiosa fusiona-
da de los diez barrios; pero en otros momentos tambin se manifes-
tar fisionada a manera de identidades diferenciadas. Lo primero
se observa por ejemplo en los eventos circulares, en la sincroniza-
cin de calendarios rituales o en la memoria compartida; mientras
que lo segundo se observa en cada barrio, templo, organizacin del
sistema de cargos, otros grupos menores o en el traslape de calen-
darios rituales.
Hacia el exterior del territorio la identidad se interpreta por los
miembros como barrera frente a un no territorio, marcando distan-
cia con los otros en varias categoras. Dentro del rea de Cholula
resulta trascendente establecer diferencias espaciales fsicas o sim-
blicas particulares; pero fuera de dicha rea ello no es relevante,
pues la identidad frecuentemente es significada como Cholula
en genrico.
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
La identidad en el territorio reafirma la especificidad local den-
tro de la globalidad, aunque los miembros del territorio interacten
con la avasallante hegemona urbana o aunque posean elementos
urbanos que tornen difcil diferenciarlos de otros grupos en la ciu-
dad36 [Medina, 2007]. Ello se logra a travs de la reproduccin de
36
En Mxico, en la actualidad, estos grupos (definidos en ciertos contextos como pueblos
originarios) se adscriben casi en todo al grupo hegemnico urbano, dentro de lo que se
entiende como mestizo en materia cultural y fsica, ya que no hablan alguna lengua
indgena y no utilizan indumentaria especfica, etctera; aunque lo que propicia su
diferencia dentro del contexto es la reproduccin de prcticas rituales, el sistema de
cargos y otros elementos.
Significacin del espacio y el tiempo, la memoria apropiada en el territorio 241
prcticas rituales, la estructuracin del sistema de cargos y el re-
ferente hacia la memoria colectiva, dado que dichos elementos fo-
mentan la interaccin comunitaria [Portal, 1997], lo que no elimina
contradicciones y conflictos. Adems, en este caso el mbito urbano
y la modernidad paradjicamente no descartan la coexistencia
con elementos rurales. Con todo ello se insina una forma particu-
lar de significar a la ciudad que se resiste a desaparecer.
La memoria colectiva del territorio permea y atraviesa diacrni-
camente todo, incluyendo el mbito sociorreligioso. Ello incluye
las supervivencias simblicas que explican el origen remoto de
ciertas prcticas rituales y la conformacin histrica del sistema
de cargos. No obstante, en ocasiones parte de esta informacin se
encuentra almacenada en la memoria inconsciente de sus miembros.
La perpetuacin de la memoria se garantiza a travs de la re-
produccin de prcticas rituales, que por su necesidad de reitera-
cin tornan perenne tambin a la identidad, lo que no implica que
sta sea esttica; ms bien, permite la oscilacin entre lo mutable
y lo inmutable, de acuerdo con circunstancias concretas. Con ello
se contina confirmando lo indicado por Bonfil [1973] y Olivera
[1971] acerca de que SPCH sigue siendo una ciudad sagrada.
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Oxford, Basil Blackwell.
Vergara Figueroa, Csar Abilio
2013 Etnografa de los lugares. Una gua antropolgica para estudiar su concreta com-
plejidad, Mxico, Escuela Nacional de Antropologa e Historia-Instituto
Nacional de Antropologa e Historia/Ediciones Navarra.
Fuentes de memoria oral
Ixtlamati Toxqui, Jorge
Menor mayor del templo principal del barrio de smx, 2011-2012.
Minto, Gilberto
Principal del barrio de smx.
Minto Toxqui, Salvador
Mayordomo central barrial del templo principal del barrio de smx, 2011-
2012.
Romero Silva, Vctor
Periodista de la ciudad de spch, propietario de la tienda La plaza de Cho-
lula.
Saucedo Tototzintle, Justino
Mayordomo central barrial del templo principal del barrio de smx, 2010-
2011.
nmero 61, septiembre-diciembre, 2014
Tenorio Tolama, Rogelio
Llamado maestro por su amplio conocimiento del rea de Cholula.
Principal del barrio de smx.
Toxqui, Jos
Principal mayor del calpul de Ocotln del barrio de smx.
Tlatoa, Manuel
Conocedor y heredero del conocimiento del mbito prehispnico del rea
de Cholula, oriundo del barrio de smx.
Tzilli, Armando
Agricultor, miembro del barrio de smx.