El pensamiento
salvaje
por
CLAUDE Lévi-Strauss
. ~
Fonbo DE Cuttura EcostMica
MEXICO-ARGENTINA-BRASIL-COLOMBIA-CHILEESPANA
ESTADOS UNIDOS DE AMERICA-GUATEMALA -PERU-VENEZUELA,
Primera edicin en francés, 1962
Primera ediién enespafol (ECE, México), 1964
Primera reimpresiin(FCE,Colombia), 1997
Titulo orginal:
La pensée sauvage
(© 1962, Librairie Plon, Paris
D.R.© 1964,Foxpo pe Cuctura Bconcnaca
DIR © 1988, Foxpo pe Curmura Ecovowica S.A. De CY.
(Carretera Pieacho-Ajusc0 227; 14200 México, D.F.
DIR. © 1997, Foxoo px Cuunuma Econsnaca 1D
(Carrera 16 No, 80-18, antaféde Bogots, D.C, Colombia
ISBN 958-38-0054-6
Impreso en ColombiaNo hay nada como lo salvaje, los campos
sony la gente de" provincia para cali +
fone stn autos en todo los sentido: tabi.
‘anno Hegam del Pensamieno a! Teche, nt
‘enti las come comple
H, de Balzac, Le Cabinet des antiques
PRELOGO
sre lio forma vn tod, pero lx phobledias que eh
ee diacyten guardan una etrecha relalgp, <0 lop
‘que cxaminamos tds répidamente en una abt deen
temente tiulads Le tolémime avjoudind (POE.
Pari 1962). Sin pretender exigtle al lector-
qae' aa
pers cece lew hace to,
Uicwaccilodyamacetea cate se
corte, el olor, Tn darera y otron exaceres. de
ia'mima clase” Docenar'y doceras de peces Y
te conthat poe nombres dstntvon, y se 1
conoce tambien. por sus caracteritics Props
Sus costimbres ls diferenclas.sexuales eh el
feno de cada date... (mith, p.180)
Habitantes de una regién desértica de la California
del Sur, en la que hoy logran subsistir solamente unas
ccuantas familias de blancos, varios miles de indios cox
1 También, 4g clases de hongos comestibles (oe. ety
ast) y em plano teenoldgico, go tipor de flechas dif
ences (Ud PP 265-268).
8 LA GIENGIA DE LO CONGRETO
hhuilla no Hegaban a agotar los recursos naturales; vivian
fen Ia abundancia. Pues, en este tervtorio aparente
mente dejado de la’ mano de Dios, conoctan no menos
de 6) plantas alimenticiss y otras 28, de propiedades
narcétieas, etimulantes 0 medicinales. (Barrows). Un
Solo informante seminola identifica 250 especies y vax
Fiedades vegetales (Sturtevant). Se han contado 350
plantas conocidas por los indios hopi, y mas de 500
Por los navajos. El léxico botinico de tos. subanu
ue viven en cl sur de las Filipinas, sobrepasa de
til terminos. (Frake) el de los hanunéo se acerca a
Jos 20002 ‘Trabajando con un solo informante det
Gabén, Sillans ha publicado recientemente un reper-
torio etno-botinico de cerca de 8 000 términos, repar
tidos entre las lenguas o dlalectos de 12 0 15 tibus
adyacentes. (Walker y Sillans) Los resultados, inéditos
fen su mayor parte, que han objenido Marcel Griawle
J sus colaboradores en el Sudin, prometen ser igual
ate impresionant
‘extremada familiarizacién con el medio biolég
‘o, la apasionada atencién que le prestan, los conoci:
Imientos exactos a 4 vinculados, a menudo han im.
preionado 4 on inveigadres, por cuanto denotan
Zetitudes y preocupaciones que distinguen a los indige:
hhas de sus visitantes Blancos) Entre los indios tewa de
Nuevo México:
Se observan las diffenciss menvdas.. venen
nombres para Gesignaf>a. todas las especies de
tonne a en aha bin ee
If dierend vb y, entre
fos im individu que no hublee reeibido en-
frenamiento seria incapar de. diunguilas. En
Serdad, no babria ninguna dificultad en traduelr
tr tratado. Ge bordnica a la Tengua ceva. (Rob
bins, Harrington y Free Marvecd, pp. 9, 12)
2 Vea, infra, pps a8, #8LA GIENCIA DE LO CONCRETO 9
En un relato apenas novelado, E. Smith Bowen ha
narrado amenamente su confusién cuando, desde su
Tegeda a una tribu africana, quiso comenzar por apren-
der la lengua: a sus informantes les parecié lo mis
natural del mundo, en la etapa elemental de su enseBan-
‘m reunit un gran nimero de expecimencs botinieos
que iban nombrando a medida que se los presen
aban, pero que Ja investigadora era incapaz de iden-
tifiear, no tanto por raz6n de su naturalera exéticn,
como porque ella. jams se habia interesado en las
Fiquezas y Ia diversidad de) mundo vegetal, en tanto
aque Tor indigenas daban por supuesta tal curiosidad.
Serene nen eS
Serta genie
pea ere ees ra
See
Pelee
ir | gems ace,
eee
fugar en el que cals planta, siveste ©
So ge eeneyeat cheesy en tao en dee
Sido, ene que cas hombre, mujer 7 nie
Tonvee centensves de especex, Winguno de ellos
Geert jamie que soy incspar, aunque quewé-
Gale, ee aber tanto’ como on. (mith Bowen,
p22)
Totsmente dierent ct rien den sec
lisa, autor de wna monografiaen Ia que des
de 300 expeccs 0 varedads de. planias medicinal ©
tixieas, utliadas por algunas poblaciones de la Ro
desia del Norte:
» LA CIENCIA DE LO CONGRETO
Me ba sorprendido siempre la diligencia con
que lor habitentes de Bslovale y de la regione
Necnas acepaban, hablar de su remedion y de
ts venenor Les balagaba el interés de que daba
fucstras yo. por sat’ mésodos’ Conslderaban
Suesras convetsaciones como un iitereambio de
informaciones ence colegat 0 querian acer
galt desu suber? Coalquiera que bays podido
Serle rani de su acti, mune. se haclan de
togar. Me acuerdo de um condenado viejo lucha
sigue me tala bratadas de hojor seas, Ge rales
3, an par are to pion
2Qué era, Herbolario 0. brojo? ‘Nomea_pude pe
fear" en ste” mistrio, pero compruo” on
pesar que no poseeré munch su clench de Ia el
fologia atvicansy su habilided para cuidar a sos
Seals eee a ceretinioee ion
ys talentor habrin formedo. una” willsiana
Zombinaciim. (Gilges,p. 20)
Al citar un extracto de sus cuademas de viaje,
Conklin ha tratado de ilostrar este contacto {ntimo
‘entré el hombre y el medio, que el indigena impone
perpetusmente al eindlogo:
‘A, 0600 yijo una Havin tiger, Langha.
partinos de Parina en diveain de Biull.” En
‘rasa, Langa me pid. que cotara varias ban
dla de corcenas, de 10 por 80 cnt, del drbol anzpla
hii (Abii roe (Rob) Be pa
preenatnon de “ie ‘sangjucs. Frotande on
rs ner del cone smn oo 9
Ello ae. produds una ‘apace dents de
twlor tora que era un magnifico. repelente. En
camino, cerea de Aypud Langta te detuvo de
om, Randa btn bere
pe carrigo una pequesa
tawog hugan bulabaled WBuehner™ Uricfole R.LA CIENCIA DE LO CONGRETO »
a pectin itd.
Feb aptmeayialicAlgconteeccacads
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Seger Se teoet Petien ER
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Sea ence es ete
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Binli a cambio de otros ingredientes para mas-
Bell some mere ane
po ae egeld
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cine Se ee er es
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Se eee 2s ee
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Bee caer ie poe le
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L), nos detuvimos una ver para recoger algunas
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gt Ge) a nthe Be
Be an ete tee gt
Se eee ee
eae Cece
peed coer ace
ro eee ae Se eae
ee eee cere:
Binli a cambio de otros ingredientes para mas-
Betckpimienta (Piper betle L), Langba obtu¥0
ito para cortar estacas de batata(Umporoee
tata: (1) Poit) que pertenecan 2 dos formas
‘egetativas diferentes y dstingudas con Los pom
Tres de hamult tnaswang y Ramu fupaw.
Dociniento fabuloo de sis plantas y de sus modos
de ulimcién; emplean mee 100 trminos para de
Sibir soe pares aspetos caracersican”” (R. B.
Fox pa)
Ts claro que wn saber desallado tan sistemética-
ment porte ter Tenn an lo ela
Prdctia.) Despues de haber su bs viquera y
Faecsién de lon conocimsenton eaolgins ybocnicos
‘Be los Indios del norete de los Estados Unidos y del
Canadé:" montagnais, naskapi, micmac, malecite, pe
robacot, el etndlogo que los ha estudiado mejor not
dice
ra de exper, por Jo que repecta a ls
contumbres de la cam mayer, de la ue provie
fen e alimento y las matsries primar dela in
Ginn lndigens.” No- oy sorprendente..- gue el
Caandor pondbico de Maine’ porn un mejor co
Socio pracico de lt costumbre y el rae
ter dal alee que el soblogo mis expeto. Pero
undo aprecimos en so justo valor el culdado
LA GIENCIA DE LO CONCRETO s
que_han puesto los indios ent observar y siste-
fatlzar lot hechos clentificos que hacen xeladiéa
on las formas inferiores de 1x vida animal, ha
Ge permitirsenos mostrar alguna sorpresa.
Toda a clase, de reptiles... no. ofrece nin-
agin interés econémleo para estos indios; no con-
mene cane de fat srpiente, nt de fos bata.
os, y no utilizan ninguna parte de sus, restos
salvo en casos muy raros, para Ja confeccién de
amuletos ‘contra Ta enfermedad ola brujerla.
(Speck, 1, p. 273)
¥ sin embargo, como lo ha mostrado Speck, los in-
ios del noreste han forjado una verdadera herpetolo-
‘32, con términos distintos para cada género de repeiles
'¥ otros mis reservados para las especies © las varie-
Gades.
‘Los productos naturales utilizades por lot pueblos
siberianos con fines medicinales ilustran, por su defi
sein precisa y el valor espectico que se les presta, el
cexidado, el ingenio, la atencién al detalle, 1a preocu-
paciin por las distinciones que han debide poner en
ica los olservadores y los teéricos en lat tocieda-
\des de esta clase: arafias y gusonos blancos que se
twagan itelmene y yakutos, para la esterilidad) : grasa
de escarabajo negro. (osetos, contra hidrofobia); cucara-
ha aplasiada, hiel de gallina (rusos de Surgut, contra
abcesos y hernias); gusanos rojos macerados.(yakutos,
contra el reumatismo); hiel de lucio (buriatos, enfer.
‘medades de los ojos); locha, cangrejo de rio, que se
teagan vivos (rusos. de Siberia, contra la epilepsia y
‘todas las enfermedades): toque con un pico de pljaro
‘arpintero, sangre de pijaro carpincero, insufladon na-
sal de polvo de pijaro earpintero momificado, huevo
fiagsdo del pijaro Aukcha (yakutos, contra el dolor
de dientes, contra las exeréfulss, las enfermedades de
Jos caballos y la tuberculosis, respectivamente) ; sangre44 LA GHENCIA DE. 10 CONCRETO
de perdi, suri de caballo (oirote, contra ls hernias
Y tts verugas); caldo de plehin (buratos, contra Ia
Xo); polte de pans trturadas del pljaro leg 0
ie es eer pers So)
inge dvecado colgado al culo” (ror del Alt, cor
tre a febne); intlacin de age. procedente de un
artimbano colgado del nido del pljaro remiz (iets,
fenfermedades de lot oft). Para’ mencionar solzmente
Slo buriston y limitandonos ak ow, Ia carne de te
pose see varleadesterapeories ditntan, ta sangre 5.
[Pram 8, ef cerebro 12, la bil 17, el pelo 2. Tam.
Wit del ox, los Kalar recogen los exerémentos dros
como pledra, ab finaliar la hibernaci, para cara el
tsteimiento. (Zeleni, pp. 470) En un estudio de
Tob se encontrark tn Fepetori.igualmente ¥ico eo:
THespondiente 2 una tibia africana.
\/ De tales ejemplos, que podriamos encontrar en todss
las regiones del mundo se podria infers de buen grado
due bas eopecies aimaes y segetalcs no s0n conocidas
is que porque son ‘utiles, sino que se las dedara
‘tiles 9 ineresantes porque primero se la conoce.
Be objetaré que tal clencia no puede ser eficar ms
‘que en el plano de lo prictico. Pero, da In casual
a de que su objetivo primero no es de orden préc
tico. Corresponde' a exigencias intelectuales ances, ©
fener, de satfncer necesidade
HI verdadero problema no estriba en saber si el con
taco de un pico de péjsro cixpintero cura las enfer
medades de los dienter, sino Ia de si es posible que
dade un cierto punto de vista el pico del. pajaro
caupintero ¥ el diemte del hombre *vayan juntos” (on
frutncia cuya {rmla terapeutica no constitaye mis
{que tna aplicaciim hipotética, entee otras) Y. por im
termedio de estor agrupamientos de cosis y de sexes,
Jntoducie un comienzo de orden en el universo; pu
TA CIENCIA DE LO CONCRETO 5
Ja dlasificacién, cualquiera que sea, posee una virtwd
propia por relacién a la inexistencia de Ia clasificacion.
Como ba escrito un tesrico modemo de la taxonomia:
{Los subiossoportan Ia duda y el fracaso porque
no ex queda mis remedio que hacerlo. Pero. el
‘desorden es lo nico que no_puieden ni deben to
icra. Todo el objeto de In clencia pura es evar
4's punto mis alto, mis conscient, la rede
Gibn. He exe’ modo tabticn de perebit, que ha
‘ometirado en un plano inferior jy verosiniimente
inconacient, con lox orfgenes manos le Ta vida.
En algunos’ casos, podremos preguntarnos sia
‘ise de orden que fr sido forjacls ex un cardter
‘objetivo de Tos fenémenos oun artifcio creado
por el sabio. ‘Este problema se_plantes sin ce
SS, on mri de conomia nial Sn
bargo, el postulado fundamental de la eiencia es
(ue ls natoralers misma esd ovdenads... Ea 30
puree tcénla, la cenca se reduce a un’ poner en
Srden,y..~ ai & Verdad que la sistemvia consiste
fen tal poner en orden, os teminos de sistem
ticay de iencia tedrca podin ser consderades
Snénimos. (Simpson, p. 8)
‘Ahora bien, esta exigencia de orden se encuentra en
Ja base del pensamiento que Mamamos primitive, pero
sélo por cuanto se encuentra en Ia base de todo pen-
‘samicnto: pues enfocindolas desde tas propiedatles co-
‘mimes ¢s Como encontramos acceso mAs ficilmente a
las formas de pensamiento que nos parecen muy ex:
trafas
sada cosa sagrada debe estar en su lugar", obser=
‘vaba con profundided un pensador indigena (Fletcher 2,
p. 84). Inclusive, podriamos decir que es esto lo que
Ia hace sagrada, puesto que al suprimirla, sunque sea
en al pensamiento, el orden entero del universo queda-
ia destruido; asi pues, contribuye a mantenerlo all6 LA GIENCIA DE LO CONGRETO
focupar el lugar que Te corresponde. Lor refinamientos
Gel ritual, que pueden parecer ociosos cuando se les
examina superficialmente, 0 desde fuera, 1 explican
por Ia preocupacién de lo que podriames lamar una
"mlero-perecuacién": no dejar escapar 2. ningin ser,
objeto 0 aspecto, a fin de asignarle un lugar en el seno
e-una dase. A este respecto, la ceremonia del hako, de
los indios pawnee, es particularmente reveladora ‘an
‘lo porque ha sido bien analizado. La invocacién que
acompafa al cruce de una corriente de agua se divide
fn varias pares, que corvesponden respectivamente al
‘momento en que los viajeros meten Jos ples en el agua,
fen que los desplazan, en que el agua recubre completa:
mente sus pies) Ia invocacién al viento separa los
‘momentos en que el frescor es percibido solamente so-
bre las partes mojadas del cuerpo, luego aqui, despues
alls, y por ultimo sobre toda Ia epidermis: “solamente
fentonces podemos avanzar con seguridad” (id., pp. 77-
78). Como lo expliea exactamente el informador, “de-
hemor dirigir wna ‘incantacién' expecial a cada coma
que encontramos, pues Tirawa, el espirita supremo, re-
fide en todas Ist cass, y todo, lo que encontrames.
mientras vames de camino, puede socorrernos... Se nos
ba ensefado a prestar atencién a todo lo que vemos”
(id, pp. 7881).
Esta preocupacién por Ja observacin total y de ine
ventario sittematico de las relaciones y de los vineulos
puede culminar, a veces, en resultados de buen aspecto
entfico: tal es el caso de los indios blackfoor, que
Giagnosticaban Ia proximidad de la primavera segin el
estado de desarrollo del feto de bisonte extraldo del
vientre de Ia hembra muerta en la eam. Sin embargo, no
podemos aislar estos aciertos de tantos otros. parallos
Ge Ia misma dlase que la. ciencia decara_ilusorios.
Pero ¢no seri que el pensamiento migico, esa “gigan-
tesca variacién sobre el tema del principio de causalie
LA CIENCIA DE LO CONCRETO
dad", declan Hubert y, Mauss (2, p. 61), se distingue
‘menos de Ia ciencia por Ia ignorancia 0 el desdén del
determinismo, que por una exigencia de determinismo
‘més imperiosa y mds intransigemte, y que la ciencia
puede, a todo lo mis, considerar irrazonable y preci
pltada?
Considerasa como stema de flotti:naturl
Ss Go ral een mp ental
fa degree cs rsltade dela beajei: qe opera
ee or a ero ae
Sone tome tm ull 6 fc ing
pa to cee
iasitermites 0 6 contrac uti meningitis cerebro:
sapien’ anda arsurttque eed
Sin os efemetnd mv augue cone
Uaiesirareeerserrat shearer
Bia del granero, dela enfermedad I brojeria
ee ee ee
ee
See ea
eae rc ae
poe eee
Seemte pe a gee Gerace at
nis cuaegeces etait cutrenuseces
spain Soweto ors
ies eeinie tax dare eet ase
Peete eee Taeecicr ae:
Ce ee eee
(OES wee eg
ny ser croaiied ca pinay ay coe
Sones wocelee (Ee Petcark Ts pp. 4189)
Por tanto, entre magia y cfencia Ia primera diferen-
cia serfs, desde este punto de vista, que wna postula un
determinismo global e integral, en tanto que Ia otra
‘opera distinguiendo niveles, algunos de los cuales, s0-
Tamente, admiten formas de determinismo que se con-
sideran inaplicables a otros niveles. Pero, 2no podrlamos8 LA GIENGIA DE Lo CONCRETO.
ir un poco més lejos y considerar al rigor y a la pre
sién de que dan testimonio el pensamiento magico y
las précticas rituales, como si tradujeran una aprehensién
inconsciente de la verdad del determinismo, en cuanto
‘modo de existencia de los fenémenos cientificos, de ma
neta que el determinismo seria globalmente sospechado
Yy pueito en juego antes de ser conceido y respetado? Los
Titos y las creenciss migicar se nos manifestarian en:
tonces como otras tantas expresiones de un acto de fe
fen una ciencia que estaba todavia por nacer.
Y lo que « mis: no solamente, por su naturaleza,
‘estas anticipaciones pueden 4 veces verse coronadas pot
cl éxito, sino que también pueden anticipar doblemen-
te; anticiparse ala ciencia misma, y a métodos o resulta
dos que Ia ciencia no asimilard’ sino en una etapa
avanada de'sa desarrollo, sie verdad que el hombre
se enfrent6 primero a lo mds dificil: In sstematizacion,
al nivel de lor datos sensibles, a los que la ciencia du
ante largo tiempo volvié la espalda y a los que co-
amienza ahora, solamente, a reintegrar en su perspectiva.
En Ia historia del pensamiento cientific, este efecto
de anticipacién #e produjo por Jo demés en varias oca-
siones: como lo ha mostrado Simpson (pp. 8489), con
ayula de un ejemplo tomado de la biologia del. si-
‘glo xix, resulta que —como Ia explicacién clentifi
Corresponde siempre al descubrimiento de un “ordena-
miento"— todo intento de este tipo, aun cuando csté
inspirado por principios que no sean ciemtitice, puede
encontrar verdaderos ordens
previsible sf se admite que, por definicién, el nimero
elas estructuras es finito: 1a “puesta. en estructura’
poveeria entonces una eficacia inerinseca, cualesquiera
{que sean los principios y los métodos en que se inspira,
La quimiea moderna reduce Ia variedad de los sabo-
ret y de lot perfumes a cinco elementos diversamemte
‘combinados: carbono, hidrégeno, oxigeno, szufre y ni:
LA GIENGIA DE LO CONCRETO »
tuégena Trarando cuadros de presencia y de ausencia,
‘stimando dosificaciones y umbrales,lega a darnes cuen-
ta y raén de diferencias y desemejanzas entre cualida-
des que antaio habria expulsado fuera de su dominio
por considerarlas “secundarias". Pero estos paralelos y
‘Stas distinciones no sorprenden al sentimiento esttico:
‘mis bien, 1o enriquecen y lo aclaran, fundando asocia-
cones que ya se sospechan, y de las cuales se comprende
Inejor por qué, ya en qué condiciones, un ejercicio asiduo
e Ia sola intuicién habria permitide descubritlas ya;
i, que el humo del tabaco pueda ser, para una Jégica
de Ia sensacién, Ia interseccién de dos grupos: uno de
Tos cuales comprenderia uambién la carne a la parrilla
y In tostada cortera del pan (que estin, como 4, com-
uestos de nitréyeno; y el otro, del que forman. parte
€1 queso, Ja cervern ¥ a hiel en raain de la presencia
del diacetilo). La ccrera silvestre, Ia canela, a yainilla
¥ 1 vino de jerez forman un grupo, no sélo sensible,
‘ino inteligible, porque todos contienen aldehidos, en
tanto que los olores semejantes del t€ del Canada
(wintergreen) de la lavanda y del plitano se expli-
can por la presencia de csteres. La intuicion por af
fola incitard a agrupar a la cebolla, el ajo, la col, el
nnabo, el rabano y 1a mostaza, aunque la botnica sepa-
re a las lilidceas de las cruciferas, Comprobando el
testimonio de Ia sensibilidad, la quimica demuestra que
cextas familias, extrafias entre si, se emparientan en otro
plano: todas oculian amfre (K., W). Un filésofo pri
mitivo o un poeta habria podido realizar estos reagru-
ppamientos intpirindase en consideraciones ajenas a la
quimica, 0 a cualquier otra forma de ciencia: la litera:
tra etnogrifica nos revela un cierto niimero de los
‘mismos, euyo valor empirico y estético no e menor.
Ahora bien, «50 no es, solamente, el efecto de un fre-
resi atociativo, que a veces habré de tener éxito por
‘un puro azar. Mejor inspirado que en el pasaje ante:se LA GIENCIA DE 10 concrEro
Giada en el qe nos oece eta interpretcsn,Simpion
pare ee tern ete pntcer
necead comin al ane a a cence y que, por con
a exoromi, gue eel poner em orden por
Troce um iinente alr eatin (oe
P-). Eotonce se vrprende uno menos de que el en-
Sao esto, abandonado.a sus solos fuerms, pueda
Seine ef corint' txtonocia"y-au sapee-a
Slgunos de sus resueado.
Sin ebago, no retortamoe 11s tes wlga (pot fo de
is uaailtte en a penpects ated enh Gos
Coloe), seg Ia coal a agin sera una fora tna y
fates de b Gene porque noe petted 8 ts
tedio de comprender el pensamento mdgic, spre
{enitsmos redusila 4 un'momento, o& 0ba capa de
In eyolucin tdenicn elena. Sombra que mt en
Engst cies, Ta mogla ey en on ido, com
‘ono 4, tan aabada y coherente, en 1s inmate
lida, como els aSlido 2 que solamente ha prece
fide Fi penramieno magico o em comien, un
‘stor, una inicio, Ia parte de un todo que todavia
fo ac ha realizado; forma un stema bien acaado
Intependeme, en relacion con et, de ee oto stems
aque convituird Ie Geni, avo la analogs formal gue
Ei cinprientay'qoe hace del primero tna waete de
fxpreson merits dea segunda Por ant, em et
de eponer magia y len, tela mejor ealocalt par
ISancne, com doe modes de fonociniento. desis
fn cuanto 2 los resladon tdricor y pric (puen,
desde ete punto de vita, cs verdad que a lencia lene
this éxito gue a magn, sungoe a maga prefigure ¢
TE lencla eh el sentido de que tambien sia acetal
fun secs), pete no por la cle de operiioner mex:
Els que anda soponen, y que diflren menor eo
vont a ln nares que ch funciona clase Se
fenomenos eles que espn.
LA GIENGIA DE LO CONCRETO 2
Estas relaciones se derivan, en efecto, de las condi
clones objetivas en que aparecieron el conocimiento
rmigico y el conocimiento clentifico. La historia de este
Ultimo ex demasiado breve como para que estemos bien
informados a su respecto; pero el que el origen de la
iencia moderna se remonte solamente a algunos siglo,
plantea un problema sobre el cual los etnSlogos no
han reflexionado suficientemente; el nombre de pare-
doja neolitica le convendria perfectamente.
Es en el neolitico cvando se confirma el dominio,
por parte del hombre, de las grandes artes de Ia civil
Zacién: cerdmica, tejido, agricultura y domesticacion de
animales, Nadie, hoy en diz, se atreveria a explicar es
tas inmensas conguistas mediante 1a acumulacién for
tite de una serie de hallargos realizados al azar, 0
revelados por el especeiculo pasivamente regisrado de
algunos fenémenos naturales
Cada una de estas ténicas supone siglos de ob-
servacién activa y metédiea, de hipévesis atrevidas y
ontroladas, para rechararlas 0 para comprobarlas por
fntermedio de experiencias incansablemente repetidas.
‘Observando la rapider con la que plantas originarias
dal Nuevo Murdo se aclimataron en las Filipinas, y
fueron adoptadas y nombradas por Jos indigenas que,
fen muchos casos, parecen haber redescubierto inclusive
‘sus usos medicinales,rigurosamente paralelos a los que
eran tradicionales en México, un bidlogo interpreta el
fendmevo de la manera siguiente:
‘2 Se ha tratado de saber Jo que passia’sl el mineral de
cobre se hublese mercado accidentalmente a. un fog6n:
fexperiencias maliples y variadas han establcido que no
pasaria nada. El procedimlento mds simple al que se haya
Tiegado ‘para obtener metal fundido cansice en calentar
intenetmente mmalaquita finamente pulverimda on una copa
de arella cubierta con una vaija Invertida. Este solo
resultado aprisiona ya al azar en el recinto del fogin de
‘igtn allarero eepecnlta em cerdmica vidriada (Coghlan)
Miia ni_-LAGIENGIA DE LO CONcRETO
Las plantas cuyas bojat 0 tallor tienen uns
borage cen comdnane os be Fit
nas conta lon paecimiento el emago. Toda
planta Imvoic ie gies amo. ark
fen cd rpidamente probada Porque la ma
Fla de ls poblacones de les Filipinas hacen cope
{anemente experiencia com lat plantas, aprenden
Hpitamente conocer en funetin de at
Fite de 0 propia calla, los empleos’ponbls
fe Tas plants Importadan’ (Rs Fox: pps 22
tis)
Para tranformar a yea silvestre en planta culiva
4a, una bos salvaje en animal domestica, hacer apa
reter en la na o en la ot propiedades alimenticas
© tecolégist que, ciginamente,staban_ por com
pleto auientes 0 apenas sie. podian scypechar pera
hacer de ura srclls inewable, de fal desmoronantien-
to, expusta a pulveriane o 2 raja, una vanja de
bro Slide y que no dejeccapar el agua (pero. alo a
‘ondicién de haber determinado, ence una multitud de
Imnteriasorginics © inogdnieas In que mejor se prev
tara a servir de depraante, ssf como <1 combustible
convenient, la temperatura y el tempo de coccén, el
srado de oxidacion fica); para elaborar as tecnias,
3 menudo prolongadss y complejs, que permiten cal
tivar sin tera, o bien in agua cmbinegrenos 0 races
‘Gries en alimenton 0 todavia mi, ution eta tox
dad para ta cay, la guerra, al ital, no. nor quepa la
‘menor duds de que se requriS una acttud mental ver
diaderamente cites, uta cutioddad aidua Y perpe
tuamente depiena, in gusto del conocimiento por el
placer de conocer, pues sma peje fscién tolamen-
te de las obseracionesy de es experiendis (de las que
65 neceario suponer que estnieroninmprads, primer
Y sobre todo, por Ia afin al saber) podian dar revul
{ads pricticos ¢ inmeditamente wimablen Y haga
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LA GIENCIA DELO CONCRETO 5
mos a.un lado a Ia metalurgia del bronce y cel hice,
Bde los meales preciows, y aun cl simple trabajo dl
cobre naiivo por el simple procedimiento del marl
‘que precedicron a Ia metalurgis en varios milenion y
todos los cuales exigen ya una competencia técnica muy
considerable. EI hombre del nealitco ode la proto.
Istria ex, pues el beredero de una larga taticiéa
dentiica: sin embargo, si el epirta que To inspird 2
ilo mismo que a todos sus antepassdos, hubiete sido
fexactamente el mismo que el-de los mpdernos, zcémo
ppodriamos comprender que se haya detemido, y que va-
ios milenioy de extancamiento se intecslen, como un
Gescarsilo, entre 12 revolucidn neolien y Ta dene
Contemporinca? La paradoja no admite més que una
folocon: la de que’ exten dow mod ditintn de
Pensamiento cientfce, que tanto el uno como el ou8
son funcién, no de etapas desiguales de desarrollo del
Sspiriat humano, sino de los dos nivelesextrtégion en
ue Ia naturalesa se deja atacar por el conocimiento
entific: uno de ellos aproximatvamence ajustado al
Ge Ta pereepcién y Ja imaginacion y el oto. despls
ado; como si las telacones necesriss, que constituyen
fl abjcto de toda ciencia —sea neoilica 0 moderns,
pudiesen alcanzarse por dos vias diferentes una de
fellas muy cercana a Ia intuicién sensible y Tn otra mis
alejada.
Toda casfcaciin es superior al caox, y aun_una
lasifcacin al nivel de lis propiedades senaibles c
tuna etapa hacia un orden racional. Si-se pide csitt
Grr una coleccidn de frutos varias en cuerpos relat
vamente mis pesados y relativamente mis lvians, serd
Jegitimo comenzar por separar las peas de las mai*
zanas, aunque Ta forma, el color y el ssbor earezcan a
‘elacion con el peso y el volumen: pero porque las mis
aguas, de entre las marzanas, son mis ticles de di
finguir de las menos gruesas, que cuando las manzanasSLA GENCIA DE Lo coNcRETO
Fermanecon mexeladas com fran de aepect dierent
Fite ejemplo non permite ver yu ques man al nivel Se
1a pevepeion ete, ts Gulla tee 80 veto.
For ovr pare, y aunque no haya conexin necenla
entee tas cuadades senile y In propiedaden existe
por lo menos una reacon de hecho eh gran ndmero
Ercan y ln genealiacon de eta rac, aunque
to ent fundads tu In tat, pode ser dora fro
‘expo una opercion fractaoes, tei y prictcamene
ter Tocas os juges ties no an andiente 9 amargox
7 ts vetproce eo ext cevdacers aim embargo Te
aturaton ead heeha de tal manera que es mis hur
tho, pa el pennento para la accion proceder
tomo st na equivalence que ste a sentiieo
sco coresponde ‘ambien a ura realidad objedre
Sin que nos correspond aqut el sverigiat por qué &
Probuble que pets datas de algin erdter note
bie forma, color olor, sbran al ebsereador To que
Perramos lamar un "derecho de prospu' el de
Plea cage abla sn cae ee
Piedad: igusimenee singeare, pero ocutas Admir
fc Ie rcacom etre os dor ten lin rion sen
Ir que un grano en forma de diente preserve contra
Tar mordedarar de serpent, que tm jogo amar tex
tin ‘spaiico pare lo tratornot ile, ec) lene
Inls valor prolonsiment, que Ia inifrencia'a toda
Coneién: puesta dsiicaion, aunque sea heteréita
Paver savapuanda Ta equem yle iversidad del
Tovenaroy al dendr qve"hay. que tener en cwenia
toto, facta la consid ona "meworls”
‘Ators bin es um hecho qoe mets de et fdole
potian conduct a deenninador rexltados que eran
Inapensbles para que cl hombre pudioe aiaar 8 Ia
Tule deide ot fiance, Lejs be ae como 4.6
tuo se pretend, la ora de una “ioncion bu
Bort que le vache In eps la rid, tn mos
LA CIENCIA DE LO CONGRETO s
4 los ritos ofrecen como su valor principal el preservar
fasta nuestra época, en forma residual, modos de ob-
servacién y de reflexién que estuvieron (j siguen estan
ddolo sin duda) exactamente adaptadot a descubrimien-
425 de un cierto tipo: los que autorizaba la naturaleza, 2
‘pantie de la organiza y de la explotacion reflexiva
dei mundo sensible en cuanto sensible. Esta ciencia de
Jo concrcto tenia que estar, por esencia, limitada a
‘ouos resultados que los prometidos a las ciencias exnc-
fas naturales, pero no fue menos cientifica, y sus resul-
fados no fueron menos realex. Obtenidor diez mil afios
antes que los otros, siguen siendo el sustrato de nuestra
civilizacion.
For lo demds, mfsine ene nosotros umd fafa de ae
fivided que, en el plan téenico, nor permite muy bien
fenctbir lo que pudo sr, en ci plano de la specs:
iin, na cienla'a Ia que prefers lamat “primera”
fit que primiva: & la que cominmente se dei
Gon el vriing de Bicolage™ En wu serido aniguny et
eb Briley we aplca af jgo de plot y de bila,
Bla cama ya be equiacén, pro siempre part coca on
ueiento ncideme: el de la pelo que rebels e
at perro que dvegn, el del caballo que apart’ de
In inea recta pata vitr un obseeilo. Y, en nuentton
Shs cotter = ol que wabsja con, dnow, ut
Tiraido medios denindor por compsricion con oi del
Iombre de are. Ahora bin, lo propio dl pentmlento
aio es expreirse con syila dem repertoro capa
* os ttre Pricer brielageybrclear en a ace
ii que les dal sor, bo tenes ain esc
EL bvtolar cs que srs sin plan prey con ned y
Pscrimicnssspatadx dt uncles ome
oe opera com Slee frm ano yo dss con
tragnencs de obraxcon roe ms come Ul te ee
fe La letra del eto aeliradsuicnemetee seee
see einen)yo TAGIENCIN DE 10 CoNcRETO
tompsiin es hetereiay que) aunque ampli-no
Stone estimates un tbingo, recs que ae
sti, enlqaea que se a tarea gue se asgne
no iene rintaoo del que ec manox De
ERs se motte como unt sere de briolage
inten lo que expla fat rlaconer que se otervan
entre lo doe.
Ziomo Al ricolage en el plano tec, 1 retlexém
snes puede alcear en of plano ttletal rel
dor branes e imprevisos, Reciprocament, « menudo
wyaaterendo el cricter mitopoto el brio
Secs en el plano del are, Hamada “bru” 0 “Inge
Boor cx ta-brgubecure famiia Ta gone de
Tarcto‘Cheral en las decracione de Georges Melis
ran eh fs innortalinds por Is Grandes husones de
‘ickens pero nmplridas sn dada peimero. por Ia ob
Actin det “caso” cabsrbane de wor Wenimick,
on su puene Tevaoo en misistra, scan qUe
Sckbe? a ar mueve, y so hvercclo de serduras y
feplnon grec a coal fv ocupantes podrian sostener
Tito, ee ter necro.
"ele Te pena shondat en Is compari, porque not
permite netec mejor a ly rencone rele ene Tos
por de conodmicno cnt soe mon in
“dat Tl bnicolowr reaps de jeatr on gran nizer9
4 trees divesicaig, pero, «diferencia del ingen
fo. ao aubordina ninguna Ge lia sa obtenion de
Ducts prims y de insrumentr coectido 7 bie
Sides 2 imide desu poyeco: univeno iste
ena esd cerrado la foyin de juego es empre
Inde aeglily con “lo que no tenga’, dace
Gn conjurto, cada instante fn, de tsrumentos
7 de mmriae, betcrélte adem, porque la compo
Taba dal conjino no eth en elacign eon el proyeso
del momestay i, pot Jo. Gems, con ang oye
to puncte, sno ue es of reledo contingent de
TACCIENGIA DE 10 CONCRETO 7
Tas ecasiones que se le hun ofrecdo de renovar
‘eniguecer sur exntencias, 0 de conservarlas con
esd de consrucciones y de destrueiones ante
El conjunto de lov medion del bricoleur v0 30
fponie defini, por lo tanto, por un proyecto o que
ix, por lo dems, como en el exo del ingeniero,
fexistencia de cantor conjuntor mtrumentales como
fgncon de proyectos, por lo menos en tora); +e deft
Se solamente por st insumentalidad, 0 dicho de otra
manera y pars ecplear el Lenguaje del Dricoew, por
ue lm clementos se recogen 0 conseran en razdn de
Principio de que “de ako habrin de servir’ Tales
Erementon por tant, estin pariculatizados ames:
forsufcience como para que ol bricoleur no tenga nec
tidad del equipo del saber de todo fs cuerpos admi-
iuratnos; pero no tanto como para que cada elemento
fea comirefido. aun empleo precio y detrminado.
{Gads clemento representa un conjunto de elacioney, +
Tn vez concrets y virtuales20n operadors, pero wilt
tables con vst 4 operaciones cislexuiera en el sen0
eum Spo,
‘Be ta misma-maners, lor clementor de la reflexion
imiien se situa siempre a mitad de camino entre pro
Yeoncepton Seria imposble extract los prime
for de Ia situaciin concrets en que aparecieron, en
Tanto que el rear a ls segundos engiia que el pen-
Sainiento pues, provisionsimentc, poncr sus proyee
fos entre perémesis. Ahora bien, existe un intermediario
fntte la tnagen yl concepio: ese sgoo, puesto que
Siempre tele puede definix, de la manera iniiada por
Saunurea propésito de esa categoria pertcular que for
tan los signos linge, como un lao entre una
imagen yun concepto, que, en ia unign ast reliada,
dlempeta ropectivamente ior papeles de signiticante y
a
ae ‘el signo es un ser concreto, pero———
* LA CIENCIA DE £0 CONCRETO
{Fie parece al concepto por su poder referencil: el tno
Yel otto no se relacionan exclusivamente a ellos mis-
moe, sino que pueden sustitir s algo que no son
clos. Sin embargo, el concepto posee a exe respecto
tuna capacidad iimitada, en tanto que la del signo es
limitada. La diferencia y 1a semejanra se pueden obser-
vvar bien en el ejemplo del bricolewr. Contemplémoslo
tn aceidn: exctado por aw proyecto, «primers ac
tddn prictica es sin embargo, retrospectiva: debe vol-
verse hacia un conjunto ye constituido, compuesto de
hherramientas y de materiales: acer, 0 rehacer, el ine
ventario; por kino y sobre todo, establecer con
tune suerte de didlogo, para Iiacer un repertorio, antes
de elegir entre ells de las respuestas posibles que el
fonjunto puede ofrecer al problema que él le plantes,
Todos estos objetos heterélitos que constituyen su te-
Soro! son intcrrogados por él para comprender To que
Gada uno de ellos. podria contribuyendo
de tal manera a definir un eonjunto por realizar, pero
Gue, Finalmente, no diferird del conjunto instrumental
iis que por la disposiciin interna de las partes) Este
‘euko de encino puede ser cufia para remediar In insu
ficiencia de un tablén de abeto o bien pedestal, 1o que
permitiria sacar a relucir el grano y el pulimento de la
Vieja madera, En un caso serd extensidn, en cl otro ma-
terla, Pero estas posibilidades estin siempre limitadas
por Ia historia particular de cada pieza, 0 por lo qui
Subsiste en ella de predeverminado, debido al uso or
ginal para el que fue concebida o por Ins adapraciones
Que bz sufrilo con vistas a otros empleos. Como las
tinidades constitutivas del mito,, cuyascombinaciones
posibles son limitadas por el hecho de que s¢ han t-
Iado en prétamo al lenguaje, en el que poseen ya un
entido que restringe la libertad de maniobra, los cle
“Tesoro de idest”, dicen admltablemente dé 1a ma:
sia Hubert y Mauss (2, p. 136)
LA CIENCIA DE LO CONCRETO 2
smentos que colecciona y utiliza el bricoleur estén “pre:
Constrchndoe” (LéviStrauss, 5, p. 85). Por otra parte,
Ja decision depende de la posibilidad de permutar otro
clemenco err Ja funcién vacante, hasta tal punto que
ada cleccién acarreard una teorganizacién completa de
Ta estructura, que nunca seré aquella que {ue vagumente
sonads, ni aquella otra que se pudiera haber preferida
con ver de ella.
‘Sin duds, el ingeniero interroga también, puesto que
4a existencia de un “interlocutor” es resultado, para él
de que sus mecios, su poder ¥ sus conocimientos, jams
Son ilimitados, y porque, en esta forma negativa, tro
pies con una resistencia con la que tiene, indispenss-
blemente, que sransigir. Se sentiria uno tentado a decir
‘que interroga al universo, en canto que el bricoleur se
Girige a una coleccién de residuos de obras humanas,
f decir, a un subconjunto de la cultura. Por fo de
fis, la toria de Ia informacién nos muestra cbmno es
posible, ya menudo stil, reducir as acciones del fsico
una suerte de diilogo con la naturalera, lo cual ate
fpuarla Ia distincién que tratamos de trazar. Sin em-
argo, subsistrd siempre una diferencia, aun si se tiene.
fen cuenta el hecho de que el sabio nunca disloga con
Ta naturaleza pura, sino con un determinado estado,
de la relacin entre 12 naturalem y Ia cultura, detini
ble por el periodo de la historia en el que vive, la
Givillzacién que ex la suya y los medios materiales de
‘que dispone, Al igual que et bricoleur, en presencia
de una tarea dada, no puede hacer lo que Je dé la
gana; también Gl tendr4 que comenzar por inventaiar
fun conjunto presecerminado de conocimientos teéri
€0s y pricticos, de medios téenieos, que restringen las
solucioncs posibles.
“Ask pus, la diferencia no e tan sbsoluta como nos
veriamos tentados a imaginirnosla; no obstante sigue
siendo real, en 1a medida en que, por relacién a esasLA CIENCIA DE LO CONCRETO:
onstriciones que resumen un estado de civilizcién, el
ingenicro trata siempre de abrirse un pataje y de si
tare més alié, en tanto que el bricoleur, de grado 0
por fuerr, permanece més acd, lo que es otra manera
de decir que el primero opera por medio de conceptos
y dl segundo por medio de signos. Sobre el eje de la
posicion entre naturaleza y cultura, los conjuntos de
{que se valen estin perceptiblemente dislocadas. En efec-
0, por lo menos una de las maneras en que el signo
© opone al concepto consiste en que el segundo quie-
re ser integralmente transparente a la realidad, en tanto
ue el primero acepia, y aun exige, que un determinade
fasgo de humanidad esté incorporado a esta realidad.
Segin la expresién vigorost y dificilmente tcaducble
de Peince: It addresses somebody.
‘Asi pues, podria decirse que tanto el sabio como el
bricolewr estan al acecho de mensajam pero, para ol bri-
olewr, se trata de mensajes en cierta manera pretras-
Imitides y a los cuales colecciona: como esos ebdigos
comerciales que, condensando como condensan Ta expe-
riencia pasada de la profesién permiten acer frente,
econémicamente, a todas las situaciones nuevas (a con
dicién, sin embargo, de que pertenercan ala misma
clase que las antiguas); mientras que el hombre de
‘iencia, y2 sea ingeniero, ya sea fsico, cuenta siempre
el olro mensaje, que podria serle arrancada un
interlocutor, a pesar de su resistencia a declarar acerca
de cuetiones cuyas respuestas no han sido repetidas de
lantemano, De tal manera, el toncepto se nos manifiesta
‘como el que realex In apertura del conjunto con el que
se trabaja, y la significacién como Ta que realiza su te-
forganizacién: no la extiende nila renueva, y se limita
a obtener el grupo de sus transformaciones
‘La imagen no puode ser idea, pero puede desempe
far el papel de signo, 0, mis exactamente, cohabitar
on a idea en un signo; si la idea no se encuentra
IA CIENCIA DELO CONCRETO 4
todavia alli, reapetar su lugar futuro y hacer aparceer,
eatvamente, tus contornos. Ta imagen exh tijd,
figeda de manera unwoea al acto de concienda que Ia
feompafn, pero el sign In imagen que se ha tornado
Significame! si carecen todavia de comprehersdn, cs
‘ein de relaconessimulténest y tebieamenteiimita
as con ottor sees del mismo tipo lo que cx el priv
legio det concepto~ son ya permttabie, es decir, pueden
“mantener relsiones sicedvas con otvoe sees, sunque
fn mimero Finitalo,y, como se ha visto, @ condicén
4 formar siempre un sbtema en el que Ura modifi
‘eid que afecte 2 un elemento intrearé antomiticn
‘mente todor los dems: en ete plan, ia extersin y
Tn comprehensin de los Wgicor no existen. como. dot
Seeecter duties Y. chaplenettatioy tino crn Gra
eslidad soldara. De tal manera, se comprende que el
Densamiento mitico, aunque ese envicado em lt ii
ene, pueda ser geteraliador, y por tant. cenifico:
fambien-et opera a foerm de anslogin y de paralelos,
sun si como en cl caso del bricologr, sim ceaciones se
redveen siempre a un ordenamiento. nuevo de clemen-
fos coya natursera no se. ve maifieads segin que
figuren en ef conjumo instrumental en Ts dixporcin
final (que, slvo por lo que toea a la disposicign in:
terna,forman siempre el mismo objeto): we dita que
fos universes mitolovias tin detinadon a ser desman
felados apenin formed, para qe micron univeros
razcan de sus fragmentos". (Boas 1, p. 18). Esta pro
fonda observaciin se olvida de tener’ en cuenta, sin
embargo, que, en esta inetsante reconstruccién con ayu
Gls Us nia sterile, ton leaps fine antigen
Jos que habrin de devempetar el pepel de medio le
gnfiados se tcean en sgnificanes, a la inven
Tata (Grmbla, que podria servir de definiciin para
Ghbricolege ros cxplict que, para Ia relletin mite, In
toralidad elon medion disponibles debe ser ambien4: LAGIENGIA DE 10 CONCRETO
implictamenteinventatinda © concebids,pare'que pac
atdefinine un reultado que ser sempre una compo-
nena enwe la stractor del conjunto instrumental.
In uel proyecto Una ver realeadoy exe sltimo estas
por tame, inevablemente @ilocado por rlaion a ln
[Rend incl (por lo demi, simple eaquema), eee
to que los errata han nombrado felmente “szat
cbjstvo". Bevo hay mas: la poesia del briclage le
iene ambi, y some todo, devqve no s Kimita a rex
Tro ejseuer
tom to hemes mostedo Ya, sino también por medio
de tas es” contando, por intermetio de Te eleccién
fe efectia entre. ponbes limiadon,elcardeter ta
ia desu ator. Sir lograr totalmente su proyecto,
ULbricolew pone siempre algo de él mimo,
Dest ete punuo de vista también, la teesin mi
tice se non maniietn coma una forma intelectual. del
Brizolage, La cencin, pr enero, ha consruido 3po-
Sendore en is distingon de lo contingente y elo
Tettorion que. tambien Is del acnterimiento y de
In eqwuctors, Las cusidades que, nel momento de a
cimnt, hal suas evn preiumente aul us
Tomo no formarom parte en manera sigura te la expe
ffencla vida, eran exteriors 3, por as deco, exe
fara fos acontecimientow exe cy el sentido de la noc
Te Guaidades primeras. Ahora bien Io propio del. pen-
aoe een dat bcos 4 plano pe
comic en caborar conjuntos eauctrados, 10
Sectamente con otros confunton esructurados® sino
lindo resduoy restos de xcontecnienton ode
nd andy dria wn Ingles 0, en putol sobre y
£1 pentamento mftico esific conjuntot estructurados
por medio de un conjunto eatructurade, que et el lene
fusjer pero no se apadera al nivel de la estructura: con
Gruye sor palacor eoldgicos con los cicombros de un
ntiguo deere social
TA GIENGIA DE LO CONGRETO s
| gronos,testimonios {sles de la historia de tin individvo
de una sociedad. En un sentido, por lo tanto, la re
Jasin entre la dincronia y la sincronia ha sido inverti-
| da: el persamiento mitico, ese bricoleur, elabora es
‘eracturas disponiendo acontecimientos, 0 mis bien
‘Fesiduos de acontecimicntos* en tanto que la ciencia,
en morcha” por el simple hecho de que sc instaura,
‘ema, en forma de acontecimientos, sus medios. y sus
(Fetuliados, gracias a las extructuras que fabrica sin tre-
ua y que son sus hipétesis y sus ceoris. Pero no nos
1 novae trata de dos etapas, 0 de do fases, de
He evolucidn del saber, pues las dos acciones son: igual»
‘mente vélidas. La fica y 1a quimica aspiran ya a tor-
cnarse de mucvo cualitativas,¢s decir, a explicar también
fas cualidades sagundas que, una ver que sean explica-
das, volyerdn a convertine en medios de explicaciéns y
uizls la biologin marca el paso mientras espera que 52
ealice esto, pata poder, 2 su vez, explicar Ia vida. Por
Su parte, el pensamiento mitico no es solamente prisio-
fnero de acomtecimientos y de experiencias que dispone
J redispone incansablemente para descubrirles un sen-
do: es tambien liberador, por la. protesta que eleva
ceontra el nosentide, con el eval la'ciencia se habia
esignado, al principio, a wransigit.
erie aie
‘Las consideraciones anteriores, en varias ocasiones, han
rondo el problema del arte, y quizis podriamos indi-
‘ear brevemente cémo, en esta perspectiva, el arte se
fnserta, a mitad de camino, entre-el_conocimiento
Gentifico y el pensimicnto mitico 0 migico; pues todo
€l mundo sabe que el artista, a la ver, tiene algo det
Sabio y del bricolewr: con medios artesanales, confee~
‘ion Um objeto material que es al mismo tiempo ob-
jeto de conocimiento, Hemos distinguido al sabio del
© Pricalage opera también con cualidades "segunda":
vlase el término expafol “de segunda mano”, de ocasin,46 TAGIENGIA DE Lo CONCRETO
Iricoleur por as funciones inverts que, en ct orden
Invtramental y fina, asgnan al scontecimiento 7-2 la
tstructara, tno de eli haciendo scontecimientos (are
iar el mundo) por medio de oxructaras'y el otro
fsuructurs. por medio. de acontecimientos (6rmug
{erecta en esta form jane, pero que nuciro and
Tir debe permite matin). Contemplemor ahora ite
retro de mujer pinto por Close, preganttmonas
por las razon ce In profendsima enociin etéien
he enscta inexplcablemente, al parce, Hd reprodve
ga ilo por bilo y en un cxcrupslos trompetoe!
de una gorguera de’ encaje (Cin)
TH ejemplo de Clovet no ct escgido al ar: puss
es abidg que le gumtaba.pintar 3 tamafo menor que
1 patorly sus cadror eon, pr, como tos jrdines
faponese, lor auton em minintra.y los barcor en as
Berlin, lo que en lengunje de bricoteur se lama “m0-
elo veducido". Abora bien, se planes Ia cosiém de
Shersi el modelo reducdo, que et tambien Ia "obra
Inert” del compar, no ofece siempre y por do-
{Ger el tipo mimo de Ta obra de arte” Pues parece
Seitjue todo modelo reduido tiene una vocaién ete
fica hide dénde saan eta virtud comtamte, #1 n0
fu dimensiones pins 0. la invers, que Ta ine
tensa tayoria de la obras de arte son también mo-
{clos redudon. Podria-ceense que este carder obe-
dece, en primer lugar, 2 uns preocupaciim por econo-
Inver. materiaks y medion, ¢ ivocsr en apoyo de oa
Interpretacén obris iniscustemente sti, aunque
tmonumentales Es precvo entenderse acerca de las de
finitones ls pinturas dela Capilla Sista sun
Imodelo reduido, 2 despecho desis dimensiones ime
ponents puesto que el tema que iustran es el del
Fade los Gempos! Lo mismo ocurce con el xinboi
tno camico de los monuments religiont. Por otra
ane, pooriamos preguntarnon 3 <1 ceca extéien di
LA CIENCIA DE LO CONGRETO s
5, de una extatua ecuestre de tamatio mis grande
Gue el natural, proviene de que agranda aun hombre
basta sleansar lis dimensiones de un pefion, y no de
gue reduce lo que e primero, de lejos, percibido come
fun pefién, a las proporciones de un hombre. Por ul
timo, aun el “tamafio natural” supone al modelo re-
cide, puesto que Ia transposicion grifica 0. plistica
spore siempre la renuncia a determinadas dimensio-
hes del objeto; en pinturs, el volumen; los colores, los
lores, Ins impresiones tictles hasta en la escultura:
4, en los dos casos, In dimensién temporal, puesto que
Gi todo de la obra figurada es aprehendido en el ins
Entonces, zqué virtud acompaia. a la reduecién, ya
sea de excala 0 yx sex que afecte a las propiedades? AL
parecer, es resultado de una suerte de inversién del
del conocimiento: para conocer al objeto real
1 su totalidad, propendemos siempre @ obrar a partir
de sus partes, La resistencia que nos opone se supera
ividiéndola. La reduecién de escala invierte sta. si
fmuacidn: siendo més pequefia, Ia totalidad det objeto
hhos parece menes formidable: por el hecho de haber
sido cuantitaivamente disminuida, nos parece que se
hha simplificado cualitativamente. para decirlo con
mds exactitud, esta transposicién cuantitativa acrecienta
¥ diversifica nuestro potier sobre un homélogo de la
com; a través de @, esta tltima puede ser agarrads,
sopesada en Ia mano, aprehendida de una sola mirada,
La mufieca de Ia nifia no 6 un adversario, un rival
(6 siquiera un interlocutor: en ella y por ella, Ia perso-
nna se trueca en sujeto. A la inversa de Io que ocurre
‘iando tratamos de conocer a una cosa o a un'ser-de
talla real, en el modelo reducido el conocimiento det
todo precede al de Tas partes. Y aun si esto es una
ilusién, Ia raz6n del procedimiento es la de crear o la
de mantener esta ilvsién, que satisface a la inteligen-® LA CIENCIA DE 10 CONCRFTO
cia y-a Is eensibilidad com um placer que, fandindonos
solamente en esto, puede Mamarse ya. estético.
asia ahora no hemos considerado mis que In escar
Inj In cual, como seabames de ver, supone una relscién
dlaléctica entre magnitud —es decir, cantidad— y.cua-
lidad. Pero el modelo reducido posee un atributo sr
plementario: es algo construido, man mede , lo que
Smt echo mun Porno 20 ena ane
proyeccidn, un homélogo pasivo del objeto. Conscituye
tuna verdadera experiencia sobre el objeto. Ahora bien,
fen Ia medida en que el modelo es artificial, se torna
posible comprender imo esti hecho, y esta aprehen
sién del medo de fabricseién aporta una dimensién
suplementaria a su ser; ademis ~lo hemos visto @ pro-
pita del Bricolage, pero el ejemplo de las “maneras”
‘de los pintores, nos muestra que esto es verdad tam
bbign del arte— el problema lleva consigo siempre varias
soluciones. Como la eleccién de una solucién,acarrea
‘una modificacion del resultado a que nos babria com- +
ucido otra solucién es, por lo tanto, el cuatro general
dde estas permutaciones cl que se encuentra virtalmen-
te dado, al mismo tiempo que la solucién particular
ofrecida a Ja. mirada del espectador, transformado por
esto —aun sin que 4 se dé cuenta en agente, En
vireud de Ja sola contemplacién, el espectador, si nos
std permitido decirlo, entra en posesién de otras mo:
dalidades posibles de la misma obra, y de las cuales se
siente confusamente el creador con mayor raz6n que
‘el propio creador, que las ha abandonado al exeluiras
ide 44 creacién; y estar modalidades forman otras tantas
erspectivas suplementarias, abiertss sobre Ia obra ac
tualizada, es deci, realizada. O dicho de otra manera,
Ja virtud inurinseea del modelo reducido es 1a de que
‘compensa la renuncia a Jas dimensiones sensibles con
Ia adquisicién de dimensiones inteligibles,
‘Retornemos ahora a la gorguera de encaje, en el cus
LA GIENGIA DE LO CONCRETO ®
ro de Clouct. Todo lo que acabamos de decir se le
splic, pats, para representala en forma de proveceién
fm tm expacio de propiedades en el que las dimensio-
Set semables son ‘nds pequetay, 7. meen’ mumeroeas
gue las del objeto, ha sido necesario obrar de mancra
fiméirica ¢ inverse a como lo hubiere hecho Is. cien
bse hubiese propucsto, pucr tal ex su funcién, pro.
ucir ~en ver de reproducir— no slo un nuevo. punto
ge eneaje en Ingar de um punto ya eonocida, sino tam
bien un verdadero encaje en vex de un encaje figurado,
En efecto, In ciencia fhubisse trabajado en cicala real,
‘pero por intermedio de Ia invencién de un oficio, en
fnto que el arte wabaja 2 escala reducide, teniendo
‘como fin una imagen homéloga del objet. La. primera
“Scividad pervenece lorem de 14 metonimia, susti-
faye 2 un ser por otro ser, @ un efecto por au causa,
fn taito que la segunda pertenece al orden de Ia me:
‘ors.
YY to no cs todo, Pues, si es verdad que la relaciin
des priocidad entre extractura y acontecimiento se amr
tifiena de manera simetrica e inversa en la ciencia
fn €l bricolagenes havo que, desde este punto de vit
fembién, clare ocupa’ una posicién intermediaria.
‘Aun si lo figuracién de una gorguera de encnje en
‘modelo reducido supone, como lo hemos mostrado, wn
conodimiento interno de su morfologia y de su téenica
e fabricscién (y. si se hubiese tratado de uma repre-
fentacién homana © aniwal, habriames dichor de la
fnatomia y de las posturss), no ae reduce a un dia-
Pam os una limina de tecnologia: realiza la sintess
de citar propicdades intrinsecas y de las que provic:
fren de un contexto espacial y temporal. #1 resultado
final ex Ia. gorgucra de encaje, tal cual os absolute.
mente, pero también tal como, en el mismo insane
te, su apariencia se ve afectada por la perspectiva
fen que se presents, que pone en evidencia algunasa |LA CIENCIA DE LO CONCRETO.
partes y oculta otras, cuya existencia continia, por
Tanto, influyendo en el resto: por el contraste entre
su blancura y los colores de las otras piezas del vestido,
Gl rellejo del cuello nacarado que rodea y el del cielo
@e un diay de un momento; tl, también, porque
significa como adorno banal o de aparato, llevado, nue
vo 0 usado, recientemente planchado 0 arrugato, por
tuna ‘mujer del pueblo © por una reina, de la que Ia
fisonomia confirma, invalida o califica su condicion, en
tun ‘medio, una sociedad, una regién del mundo, un
periodo de Ia historia... A mitad de camino siempre
entre el esquema y la anécdota, el genio del pintor
omiste en unir un conocimienio interno y extern,
tun ser yun devenir; en producir, con su pincel, un
‘objeto que no existe, como objeto y que, sin embargo,
Sabe crearlo sobre #0 tela: sinters exactamente equil-
brada de una o de varias estructuras artificiales y max
turales y de sino o de varios acontecimientos, naws
tales y sociales, La emocién estéica proviene de esta
unig’ instituida en el. seno de una cosa creat por
fl hombre, y por tanta, también, virtualmente por el
fspectador, que descubre su posibilidad a través de Ia
fobra de arte, entre el orden de la estructura y el orden
‘del aconteciniento,
Ente andliss incita a hacer varias observaciones. En
primer lugar, permite comprender mejor por qué los
faitos se nos pretentan simultineamente, como sistemas
Ge relaciones sbstractas y como objetor de contemplar
tin extéica: en efecto, el acto creador que engendra
fal mito es simétrico e inverso a aquel que encontramos
en el origen de la obra de arte, En cste-tiltimo-
mento de Ja estructura en los dos casos. Sin embargo,
ninguna forma dle arte mercceria este nombre si
ddejine captar en sv totalidad por las contingencias ex:
twinsecas, ya sean la de la oeasién o la de Ia destina-
cin; pues la obra deacenderia.entoneces al rango dé
icono."(euplementario del modelo) 0 de instrumento
(omplementario de la'materia trabajada). Aun el arte
‘mas sabio, si not conmueve, no sleanza este resulta-
ido mis que a condiciin de detener a tiempo esta disipa-
‘ign de la contingencia en provecho del pretexto, y de
incorporatla a In bra, confiriéndole a esta tltima la
lignidad de un objeto absoluto. Silos artes arcaicos,
log artes primitivos, y los periodes “primitives” de Tos
artes sabios, son los tinicos que no envejecen, lo deben,
2 esta consigracin del accidemte al servicio de la eje-
‘cucién, por tanto al empleo, que tran de hacer inte-
fal, del dato bruto como materia empiriea de una sig:
acto?
1 Prosiguicndo este anlisis, podriamos defini la pinnura
tno figurativa por dos earacteres. Uno, que tiene en comin
fen In pintura. de caballete, consiste en un rechazo
Ge la centingencia de destinadn: el coadro no esta
pra un empleo particular, EL oto caracter, propio de
pintura no figurativa, consist en una explotacon me’
ica de ls contingencis “de ejecueion, que se. pretend
fonvertir em el pretexto o en la gcason externa del cuatro
1 pinara no figurative opta “manera” 2 guia de“
pretende dar una represntacién conereta de as
Condiciones formales de toda pintura. De esto resulta, px
radojcaments, que Ia pintura no figurativa no crea, como
To cree, obray tan reales —si no mds come los objetor
et" mundo fisico, sno imitaciones reallstas de modelos
Inerintenter. Ex na creel de pintura académica, en 12
(que cada anita te afana en representar ls manera como,
fjecutara ous euadros si, por casalidad, lor pintae.
LA GIENGIA DE LO CONCRETO Pa
“Por iilkimo, hay qye afiadir que el equilibrio entre
“eezuctura y acomtedimiento, necesidad y contingencia,
Geerioridad y exterioridad, es un equilibrio. precario,
Genstantemente amenazado por las tracciones que ©
fen un gentida o en el otto, segim las fluctua:
“Gones de la moda, del estilo y de las condiciones socia-
a generales, Desde este punto de vista, el impresior
‘pismo y el cubismo se nos aparecem menos como dos
‘Gzapas sucerivas del desarvollo de Ia pintura que como
Gos empresas cémplices, aunque no hayan nacido. en
tn unt, chron conven prt Pos
Jongar, mediante deformaciones complementarias, un
‘gordo de expresién cuya existencia misma (hoy nos dar
‘os cuenta de ¢sto mejor) estaba gravemente amena-
Gada. La boga intermitence de los “collages”, macida
Gn el momento en que el artesanado expiraba, podria
po ser, por su parte, mis que una transposicion det
Bricolage al terseno de los fines contemplativos. Por
Gltimo, el hincapié- hecho en_el aspecto acontecimental
puede también disociane segiin los momentos, subrax
Fondo més, a expensas de la estructura (entiéndase: la
Enructura de igual nivel, pues no esté excluido que
el aspecto estructural se restablezca en otra parte y en
fun nuevo plano), unas veces, [a temporalidad social
feomo a fines del siglo xv con Greuze, 0 con el rex
Jismo socialista), y otras veces la temporslidad natu.
‘al, y aun mettoroldgica (en el impresionismo) -
Si, en el plano expeculativo, el pensamiento mitico no
‘earece de analogia con el bricolage en el plano. précti+
fo, y si la creacién artistica se coloca a igual distancia
Entre estas dos formas de actividad y Ia cencta, el juego
¥ el tito oftecen entre si relaciones del mismo tipo.
Todo juego se detine por el conjunto de sus reglas,
que Tiacen posible wn nimero pricticemente ilimitado
ide partidos; pero el rito, que también se “juega”, ses6 LA GIENGIA DE LO CONCRETO
emeja més bien’ a una partida privilegiads, excopida
YJ consereads de entre tolas las posibles porque s6lo
Ena se obtiene,en ‘um determinado tipo de equilibrio
fentre los dos campos La transposicgn es féemente
Yerficble en el cao de los gabukwgama de Noeva
Guinea, que han aprendido a jugar furbol, pero que
joenan, varios die seguidos,eantos partidos como sean
Iecesrios para que se equilbren exactamente los par
tides perdidos 7 ganador por cada bando (Read,
P- 429}, lo cual ex tater a/un juego como un rito.
Se puede decir otro tanto de lov juegos = que se
entregaban los indiot fox, en ocasién de las cetemonias
de ndopciio cay fin era sustituir un pariente muerto
por otto vivo, y de permitir, ai, Ia partida definitive
Eel alma del difunto® Lot rtos funerarios de lox fox,
fn clecto, parecen estar inpirados por la gran preocw-
pecién de Geshacere de lon muertos, y de impedir que
Bios no se venguen en lor vivos de la amargura y de
lon pesnes que sienten por no encontrare ya entre
lon La filsotiaindigens toma, pues, dedididamente,
fl partido de los vivos! “la muere es dura; més duro
todaviaves pes”.
EI origen de Ia muerte se remonta a Ia destruccn,
por las potencae sobrenaturales, del mis joven de dot
Frermanos miticos que detempenan el papel de heroes
faulturales entre todas las trbus algonguinas, Pero ne
fra todavia delinitiva: fue el mayor el que la convirtid
fn definitiva al recbazsr,.no obstante su pesar, Ia pe
tien del fantaama, que queria volver & ocupar su
Tgar entre los vivos. Segin este ejemplo, los hombres
eben tare mes até Jos muss oe voy
rin comprender a &tos que no han perdido nada
Thode, pues retbirin regularmente offendas de tabaco
J de alimentos, en cambio, 4 cspera de ellos que, 2
eulo de compensacién de exta muerte, cuya realidad
8 Vease, infra, ps 286
LA CIENCIA DE LO CONCRETO 7
a los vivos, y del pesar que les causan_por
-deceso,¢llos les garanticen una larga existencia, ves
'y algo que comer: “fen lo sucesivo, son los muer-
Jos que traen Ja abundancia, comenta el informador
na, “ellos {los indios) deben engatusarlos (coax
3) com este fin". (Michelson, 1, pp. 359407).
“Ahorn bien, los ritos de adopeion, que son indis-
‘pensables para decidir al alma del muerto a que se
‘Saya definitivamente al més alla, donde habra de des:
‘exxpefiar su papel de espiritw protector, van acompa:
Gados normalmente de competencias deportivas, de jue-
‘ger de destrera ode azar, entre bandos constituidos
‘fonforme a una division ad hoc en dos mitades: Tokan,
“Ge um lado y Kicko, del otro; y se dice expresamente,
‘en varias ocasiones, que cl jueze opone a los vivos y
‘$ los muertos, como si, antes dle desembarazarse deti-
“nitivamente de él, los vives ofreciesen al difunto el
‘eensvelo de un iiltimo partido. Pero, de esta asimetsia
de principio entre los dos campos, se desprende auto-
‘iiticamente que el desenlace esta determinado de an-
He aqut toque psaba cuando jugaban a la
2. Bel hombre’ (el difuno) por quien se
tokanagi ganabar rida. Los Kickoagi no.
dian ginar. Fiesta tenfs lugar por una
mje kieko, Tos Kickesgi ganaban, y eran los
{oranagi ler’ que no’ pout ganar’ Mtichelson,
as)
¥en efecto, geudl es In realidad? Fn el gran juego
Dioldgico y social que se desarrolla perpetuamente en-
‘te los vives 7 los muertos, et claro que los tinicos que
‘ganan son los primeros. Pero —y toda ki mitologta
‘norteamericana lo confirma de una manera simbsliea
(que innumerables mitos pintan como real), ganar ena LA CIENCIA DE LO CONGRETO
el juego es “matar” al adversario. AL preserbir sem
pre el triunfo del bando de Jos muertos, se les daa
%tos, por tanto, Ia ilusién de que son los verdaderos
ivientes, y que sus adversarios estin muertos puesto
‘que ls han “matado". So capa de jugar con los mucr-
fo, se lor engaia y se los ata. La estructura formal
de lo que, a primera vista, podrfa parecer que era una
‘competencia deportiva, es en todos sus detalles seme
jane a la de un puro rival, tal como. el mitawit-o
1 midewiwim de las mismas poblaciones algonquinas,
fen el que los nebfitos se hacen matar simbélicamente
por lor muertos cuyo papel desemperiun los iniciados
E fin de obtener wn suplemento de vida veal a costs
de una muerte simulada. En los dos casos, la muerte
‘es wsurpada, pero sélo para ser engaiiada.
Entonces, el juego se nos. manifiesta. como. disytne
tivo: culmina en In ereacion de una. separaci6n, dife-
rencial entre jugadores individuales o entre bandos,
{que al principio nada designaba como desiguales: Sin
‘embargo, al fin de Ta partida, se distinguiran en gana-
ores y perdedores. De manera siméarica inversa,
ritual es conjuntivo, pes instituye una unién (podria:
fos decir aqui que wna comunién) ©, en todo" caso
tuna relacién organica, entre dos grupos (que xe com
Tunden, en el limite, no con el personaje del oficiam
te, y el otro con In colectividad de los fiele), y que
fstaban disociados al comienzo. En el ciso de} juego
Ta simetsinesté, por Jo tanto, preordenada; y es este
tural, puesto que se deriva del principio de que las
reglas son las mitmas para los dos campos. La aslme-
tia, es engendrads; se deriva inevitablemente de ta
ontingencia de los acontecimientos, depensian.éstos de
a intencidn, del azar, 0 del talento, En el caso. det
lanl 6 1o/conuarl: se eabece ns viet pe
concebida y postilada entre profano y sagrado, fieles
Y oficiante, mucrior y_vivos, sniciados to iniciados,
LA GIENCIA DE LO CONCRETO »
'y el “juego! consiste en hacer pasar @ todos los
pantes al lado del bando ganador, por medio
fscontecimientos cuya naturaleza y ordenamiento tie
fun cardeter verdaderamente estructural. Como la
ca aunque aqui, todavia, ya sea en el plano re.
_ Ja sea en el plano prictco), el juego produce
jentos a partir de una estructura: se com-
fentonces, que Ios juezos de competencia prov
‘nuestras sociedades industriales; en tanto que
ritos y los mitos, a la manora del bricolage (que ev
tmismas rociedacies industiales. ya no toleran, sino
hobby 0 pasitiempo), deseomponen y recom:
‘anjuntos acontecimentales (en el plane pst
‘guico, socioshiswérico © técnica) y se valen como de
tantas.piezas indestructibles, con vistas a ordena-
extructurales que habrin de hacer Ins veces,
“gkternadamente, de fines y de medios.Il, LA LOGICA DE:LAS GLASIFICACIONES
TOTEMICAS
Sin BUDA, hay algo paradbjico et 12 idea de una Iogich
‘enyos términos consisten en sobras y pedazos, vestigios
de proceios psicoldgicos o hiswricos y, en cuanto tales,
desprovistos de mecesidad. Quien dice Logica, dice ins-
tauracidn de reliciones mecesarias; pero ecdmo se ex
tablecerian tales relaciones entre términos que nada ha
destinado a que cumplan esta funcién? Las propos
cones no pueden encadenarse de manera rigurosa més
‘que si sus términos han sido previamente definidos sin
‘equivoco. gEn las piginas anteriores, no. nos hemos
asignado la imposible tarea de descubrir las condicior
nies de una necesidad a posterior? Pero, en. primer
lugar, esas cobras y esos pedazos no se muestran como
tales mis que ante los ojos de Ia historia que Jos ha
producido, y no desde el punto de vista de la logica
4 Ia que sirven, Solamente por relaciéa al contenido
podemtos proclamarlos heterdditos, pues, por Jo que
toca a la forma, existe entre ellos una analogia, que et
ejemplo del bricolage ha permitido defini: esta analo-
fia consisce en Ia incorporaciSh, a su forma misma, de
lana determinada dosis de contenido, que e aproxima-
tivamente igual para todos, Las imagenes significantes
‘del mito, los materiales del bricoleur, son clementos de>
finibles mediante un doble “aiterio: har servido, como
palabras de un discurso que la reflexién mitica “des
‘monta” a Ja manera del Bricoleur que arregla tos en
{granes de un viejo despertador desmontado; y pueden
Yodavia servir para el mismo vs, 0 para un wo dife-
rrente, por poco que los desvie uno de su funcién
primera.
fo
TAS CLASIFICACIONES TOTEMICAS 61
segundo lugar, ni tas imigenes del mito, ni los
el bricoteur provienen del devenir puro.
“tion, que piece breerles fle. cuando Tos ob-
Crecente de si wits erp To pea
‘nat, ciando formaban parte de ots conjun-
faietetes, 9 To que es mas lo poscen todavia, en
‘medida que no ton materiales brates, sino productos
Tabajados:terminos del lengusje o, en el caso del
jg términos de un sistema tccnolégico, expre-
Condensadas, por tanto, de relaciones necesaias
tas que, de maneras divers, las consriceioncs har
tir el eco sobre cada uno de sus niveles de uti
‘Su necesidad fo @ simple y univoca: existe,
To tanto, como la invariancis, de orden seméntico
vette, que caractriza al grupo de tat transforms.
‘Gones 2 las que se presan, y de las que hemos visto
“gue no eran imide.
Mpsta Valea opera, un poco,» la manera del caleidos
‘copio instramento que contiene también sobras y tro
foe por medio de Ios cuss se realizan ordenamientos
‘qulturales. Los fragmentos provienen de un proceso de
ompimiento y de destruccon, en s{rusmo concingen-
Je pero a reserva de que sus productos ofteean entre
algunas homologs: deal, "de. vivacldad’ de
‘color, de transparencia, No tienen ser propio, por re
Tecibn lor objetor manfacturados que pronueiaban
fon "discurio” del que han pusedo a ser los excombros
indefinibles, pero, en otra telacibn, eben poseerlo en
‘eantided soficiente para participar Wtilinente en la for-
“ucidn de un ser'de una nueva clase: cate ser conse
‘en ordenamiemtos en los que, en virwd del juego de
Ibs cspejon los reflejr cquivalen a objeton, decir
‘en los que los signos aleinzan el rango de cous sig
pifcada estos ovdenomientos realizan posibles, cuyo
tnimero, aunque sea muy elevado, de tolos modos no
G ilimitado, puesto que es fancién de las dsposicionesLAS CLASIFIGACIONES TOTEMICAS =o
ia: Unos estin vineulados 2 lezores precios,
into que oltns se desplazan_libremente:.
‘on Ios indios, tienen disposiciones. amisto:
“fir u hones. (lenness, 2, p. 24)
‘obserwaciones subrayan que este sentimiento de
james més profundo que Ia nocién de las
FF sentimiento de inidad que experiments el
“erestiomo reapecto del apecto.vivtente. de os
fenbmerios infigenss ee dein, de on epfritus,
Inds ys, pnin cm cnt ams, no
-pocile destibinee Vorrectamente como, una relat
El men oda con ye fins
amo Yor de simpatla, empatia” anormal, spree
oso" ember de misicn
“goo. Noe “extra ‘puesto que es parte
at onten Ue la sensilidad, stnque en parte tea
txt a, Corresponte a fs concencs nore
fees Gtsndy y Pubat p. 7)
"Los propios indigenas tésnen a yeees el sentimiento
el carkcter“concreta"” de su saber, y lo oponen
samente al de Jos blancos:
Sabemos 1o que hacen los animales, euiles son
tas necsidsdes del castor, del oso, del salmén_y
de Ine daamis erkauurss, porque, anafo, los hom
tyes de casaban con ellos y idguirieron este saber
de mis esposas animales... Los blancos ban vivido
poco tiempo en este pais, y no tonocen mayor
fora de Tos animales: nosotros estamos aqut desde
hnace miles de afios y hace mucho. tiempo que Jos
Dpropics animales nos han instruido. Los Blancos
Anoian todo en un libro, para no olvidar; pero
hitesros ancestros s© despasaron con los. anima
Ics aprendieron todos sus usos y han trasmitido
estos eonoeimientos de generacién en generacion,
(Genness 3, p. 540)
——
(TAS GLASIFICAGIONES ToTEMICAS
de Jos equilibrios realizables entre cuerpos cuyo mil
nero mismo €s finito: por ultimo y sobre todo, estos
ndenamientos, engendrados por el enewentro de. acon:
tecimicntos contingentes (el giro que del instrumento
hhace el observador) y de una ley (la que preside a ts
construction del caleidoscopio, que comesponde al ele-
mento invariance de los coustrefimientos de que ha
blibemos hace un momento), proyecta modelos de ine
teligibilitad de alguna manera provisionales, puesto que
‘ada ordenamiento se puede expresar en forma de re-
liciones rigurosas entre sus partes, y-que estas relacio-
nies no tienen mis contenido que el ordenamiento
‘mismo, al cual, en la experiencia del observador, no)
onesponde ningin objeto (aunque pueda ser que, por
‘ste incermedio, algunas estructuras objetivas se revelen,
fantes de su soporte emplrico, domo, por ejemplo, las
e los cxisteles de nieve o de algunos tipos de radiow
Tarios y de diatomaceas, al observador que no las bays
visto nunca todavia.
Concebisnos, pues, que tal Jogica concreta sea posible.
Resta, ahora, definir sus caracteres y la manera en que
se manifiestan en ol transcurso de la observacién etno-
jiflea, Esta. ltima los capta en un doble aspecto, afec-
tivo € intelectual.
‘Los seres que el pensamiento indigena carga de sig.
nificaciin se_perciben como si ofrecieran com el hom
be tun determinado parentesco. Los ojibnea creen en,
tun niverso de seres sobrensturales:
Pero, a llamar sobrenaturales a estos seres,
se"filuex un. poco
Ge equivoco para. pei algunas identifier
Sasi Inq seared hace apenas algunos
tela “Bows Gruss” evocda en los maton con
Se seqnnida, Hy polinors
TA es panes oe Ins narra cm fncion de tres cx
fl sexo spent, as winter medicinal
imal 0 cl (pina, pexnjn, ete). Usa
teparistn sepa ia tla grande, acsiana
redstbuye 2 cada uno de los earicees pre
EEibnes, Esa tmomomia es Romogtnen en toda la Te
Gervecion,o-sea cer de 7 millones de hecires y a
‘Poor de is dispersion sobre ‘an teitrio tan vaio de
Fe c0.000 ocupunies (Reicha, Wyomam y Haris, Ver
ads a ad r urd
rim) o planta guards correpondencia con
Beta carary ol cul ex vrnte spi le iew
ipa enema complejided entre lr navsjo Ben
fepocias Ast el cvtual delle tala (Fe
Giant) se deracen tar corerpondenciay siguientes
fgullecelor “pare. rojosol" agulamancane: ga
Ener, “pajiro arto, pjeo menceplanta un
shaggy Conboy! eaage ale
{Come lor mati que fan llamado Ta acne partic
Inrmente de Durkeim y de Bass, on hop afean
Tor sees lot fendmenos naturales por medio de un
foun sna de corespondencia. Reuniendo es in
Towmcionesdesperdigadas envre divers store, sob
2 A diferencia de lot canela del Brasil que ‘en todos los
‘casos controlados, han demostrado estar informados del di-
‘morfismo sexual’* (Vanzolini, p. 170)
6 —_ LAS CLASIFICACIONES TOTEMICAS
jgemelos, Ia misma relacién exist, pero invertida. Cada
mila estd también repartida en una de tres categoria:
Arbol, arbusto, yerba:» por ultimo, cada familia guarda
‘orrespondencia con sins parte del cuerpo, una técnica,
‘ana clase social, una institucion. (Dieterden, 1, 2)
‘Cuando se les trajo de Africa por primera ver, he-
‘chos de esta clase causaron sorpresa. Sin embargo, for-
‘mas de clasficacién muy andlogas han sido deseritas
‘desde hace mucho tiempo en América, y son. ellas ls
{gue inspiraron a Durkheim y Mauss un célebre ensayo
Remitiendo al lector a dicho trabajo, afiadiré algunos
ejemplos a los que ya se han reunido.
“Los indios avajos, que se consideran asi mismos
‘sgrandes cisificadores", dividen a los seres vivos en dos
‘ategorias, segin que estén © no dotados de la palabra,
on seres sin. palabra comprenden a los animales y 2
lar plantas. Los animales se reparten em tres grupos
“eorredorss”, “volantes", 0 "Fampantes”
au vex se divide por wna doble cscsidn: la que se
tstablece entre los “viajerot por tierra” y los “viajeros
ide una parte, y de la otra, entre “viaje
YY "wiajeros de noche”. La separacion de Tas
Neapecies" abtenida con este método no es siempre
Ja misma que Ia de la 2oologia, As(“ocurre que 2¥es
‘agrupadas en parejes con fundamento en uns oposi-
Gunz machorhembra, pertenezcan de hecho al, mismo
exo, peto a génetos diferentes; pues Ia asoclacén esti
1 Entre fs pel: planta de tronco vera, plantas te
padoran plantas raterat, sepecivanente subdidiges en
ages om copinas 0 in epinay, con cote 0 sn cot
[Eien rotor ese, frutoe (Hamas Bay Dictren,
Sg) Pare uma cation tiparia del misno tipo ©
Ea Flipinas pate "ans "werba") véase, Conklin. 2
po: orp) sel Bra ene os toro. (ste
Elser Manas aires “hierar de Dov pantans
date Colbachini. pe 3.LAS GLASIFICACIONES TOTEMICAS 6
or una parte, sobre a tll elaiva, por ou
Bebe logar vb cnc co ha Slory
4a funcién que se lesa asigoado en la agin
i iual. (Reichard, 7, 2) 2 Pere la taxonomies
{+ menndo lo wifcientemente precia y der
ade equlvoco para permite slgunte sdenttcr
asi a-que se ha realimdo hace apenay algunos
ire a "Moxcs Gruss” evocala en Joe moe cot
saqsinids, Hysriciepollincse
SA tas plantas se is ombra en func de tes ex
el sexo nips, ls vides medicinal
aspect Vinal otal (xpiowo, pegsjoso, ec). Unt
trparticén seg tall (grande, mediana
a) reditrbuye a cada un de lor caracteres re:
ues Esta taxonomia et homogénes en toda la re
0 ea cea de 7 millones de Hectves,y 2
pont de In disperiin sobre un certorio tan vat de
‘is 60000 ocupante (Reichard, Wyman y Hams, Ves
{SL Eimore)
Gada srimalo planta guards correrpondencia con
“wn elemento natural, el cut! ex variable Sogn fs ton
aya enema complejdad tre lon mvajor ey bien
feonocida Ax, en sl “rial del sex tllace (Flat
Ghani") se destacan lat correspondenciaa siguen
galladelo;,“péjao ojos dgullemoncale gave
peti: “pdjaro ato, pfs mosce plant an
Tr
‘polondrina
‘ance
Teo
4
temblia
gray rabbit
neh”
[cheyethem-
‘a
Wiabas de
Lima
(Pheseotus
Tanatus)
erica
Tito
(cowania
sansburiana)
fio aiaje
‘ance ajo
)
“blue bind
(sili)
ino Blanco |
ari verde
(Phas.
‘colespicro (“corn-beete"}ierra: garea realagua (Father
‘B. Haile).
‘Como Tos zuhi que han Usmado la atencién particu:
armente de Durkheim y de Mauss, los hopi clastican
fos seres y los fenémenos naturales por medio de un
‘yasto sistema de correspondencias. Retniendo las in-
formaciones desperdigadss entre diversos autores, se ob-
A diferencin de Yos canela del Brasil que “en todo les
aver controlados, han demostrado gatar informador del di
‘morfimo sexual” (Vani, p. 170)
‘riot
lg)
oma,
dia verte | svantequilia
aati
wing a
Douglas
‘atarille
\hascotas
Fajous
Fos
MateF AAS CLANMEAGIONTS TOTEMICAS 6
tiene el cuadro dela pigina anterior que, sin dada,
fio es mis que un modesto fragmento de un sistema
total en eb que falean muchos elementos.
Tales correspomlencias son reconocidas también por
‘poblaciones cuya estructura social es mucho mis floje
{gue In de los indios pueblo: el equimal escultor de
Salmones, uiliaa, para representar eada especie, 1a ma
ddera cuyo color se parece mis al de la carne: “todas
Jas maderas ‘tienen’ algo de salmén.” (Rasmussen,
pagina 198)
‘Nos hemos limitado a algunos ejemplos entre moet
otros, que serian todavia mis numerosos si los pre
‘ios fundados en Ia simplicidad y Ta bastedad “primiti-
vas" no hubiesen desviado, en muchos casos, a los et-
niblogos de Tx biisqueda de informacion acerca de los
sistemas de clasificciones conscientes, complejes y co
hherentes, cuya existencia Jes hubiese parecido incompar
ible con un nivel econémico y téenico muy bajo, Jo
ue les levaba a sacar en conclusion, muy preciptada-
fente, que se enfrentaban 2 un nivel intelectual equi-
walente. Comenzamos apenas a sospechar que antiguas
Dbservaciones debidas 2 investigadores tan raros como
perspicaces —como Cushing no constivuyen easos ex
fepconales, sino que denotan formas de saber y de re
fleion extremamente difundidas entre las sociedades
Hlamadas primitiva, En virwod de este hecho, Ia imagen
tradicional que nos formamos de esta primitividad debe
cambiar. Nunca y en ninguna parte, el “salvaje” ha
sido, sin la menor duda, we ser salldo apenas de la
condicién animal, entregado coavia al imperio de sus
nnecesidades y de tus instintos, que demasiado a menudo
‘mucho menos, €4
nd y ahogeda en
la confusién y Ia participacion. Los ejemplos que he-
‘mos citado, ofror que podrlamos afladir, testimonian em
yo _LAS CLASIFICAGIONES TOTEMICAS
favor de un pensemiento entregado de leno a todos
lop ejercicios de la reflexién intelectual, semejante a la
dde los naturalistas y los herméticos de la Antigiedad
de la Edad Media: Galeno, Plinio, Hermes Trisme-
isto, Alberto Magno... Desde este punto de vista, las
lasifiaciones "totémicas" estin probablemente. menos
Tejas de lo que parece del emblematismo vegetal de los
fglegos y de los romanos, que se expresaba por inter-
‘medio de coronas de olivo, de encino, de laurel, de apio
Silvestre, ete 0 del que se practicaba todavia en la
fgesia medieval en In que, segin In fiesta, se cubria el
coro de heno, de juneo, de hiedra o de arena.
‘Los herbolarios astrolégicos distinguian siete plan-
tas planetarias, doce yerbas asociadas.a los signos del
zodiaco, treinta y ees plantas atribuidas a los décans®
472 los hordscopos. Las primeras, para ser eficaces, de-
‘fan recogerse en un determinado dis y a una determi-
nada hora, ¥ cada una tenia el suyo correspondiente: el
omingo, para el avellano y el olivo; el Tunes para
la rods, el wébol, la pronia, la achicorias el martes,
pera la verbena; el miércoles para la vineapervinea; el
Jueves, para a verbena, la. vincapervinca, 1 peonia,
1 citiso, el cincocnrama, si se es destina para usos
‘medicinales; el viernes para la achicoria, la mandrégora
y la verbena que servian para las incantaciones; el sie
Bado. para la cruciata y el Hanten. Aun en Teofrasto
fencontramor un sistema de correspondencia entre. las
plantas y las aves, en el que Ja peonia estaba asociada
Al pijaro carpintero, la centéurida al triorchis y al
Ihaleén, el eléboro negro al 4guila. (Delatte)
"Todo exto, que atribuimos de buen grado a una filo:
sofia. natural largamente elaborada. por especialsts,
hherederos ellos mismo de una tradicién, milenaria, se
encuentra muy exactamente en las sociedades exéticas.
* Sogmento: de dier grades en que los antiguoy astréno:
sot dividian el zodiace.ae en eS
co eee
eee eter
ae
oe
pl ee Se em eer
pee career eee
eee
ca ee eee
ee cee
a auto pox rl want
mm pins hare ya vos eae ee
ign moneda coe anaes
‘ezaba una breve plegaria: he tomado lo. que me
Spey eran erind
Renee ater o eS
Bane Rite)
‘Cuando wn brujocurandero del este canadiense recoge
‘ales, hojas @ corters maticinale, no deja de cones
larse al alma de Ta plana depositando at pic una ment
G ofrenda de tabaco: pace ext convencide, de
“Sin Al concurs del alma, el “cuerpo” de la planta’ n6
endrla, por sf solo, ninguna etieaci (Jennese 1. p 60)
Los peul del Sudan clastcan a low vegetaes ea 3
‘tes, cada una en relacin con un dia Ge le semana
fon ua de ls ocho direciones:
esi asia erheeest
avacera pe emo i
eam
Speen ed
Serene ene
cece eee
Sache rae een)
fae ae
eee etre ele ee
‘espinosa y sim corteza, tal erie ‘el sol se en-
72 LAS CLASIFIGAGIONES TOTEMICAS
uentre en tal posicién, mirando en tal direccidn
cardinal, invoctndo a al Ure. (Hampaté Bay
Dieterlen, p. 23)
Lat clasificacioncs indigenas no son solamente meté-
dicas y estin fundadas en un saber tebrico sélidamente
armado, Llega a ocurrir también que sean comparables,
dexde un punto de vista formal, con las que a z00le-
fla y la botiniea siguen utlizando.
Las indios aymara del altiplano boliviano, quizis
descendientes de los colla Jegendarios a los que se de-
beria In gran civilizacién de. Tiahwanaco, son hibiles
cexperimentadores en materia de conservacién de los pro-
actos alimenticios; basta tal punto que, imicando sus
tdenicas de deshidratacion directamente, €l ejéxcto nor-
teamericano pudo, durame Ja dltima guerra, reducir
un volumen de caja de zapatos raciones de puré de
apa suficientes para cien comidas. Fueron también
y botinicos, que desarrollaron, como nadie
To ha hecho quizd hasta tal punto, el cultivo y la ta-
xonomia del género Solanum, cuya importancia para
textos indios se explica en razdn de su establecimiento
una altitud superior a los 4.000 metros, en la que el
‘maiz no llega a madurar.
‘Las variedades todavia distinguidas por el vocabula-
rio indigena pasan de 250, y sin duda fueron més nue
merosas en el pasado. Esta taxonomia opera median-
te un término descriptive de variedad, al cual se afiade
tun adjetivo modificador para cada sub-variedad. Ast,
la varledad imilla “jovencita” esth subdividida, ya sea
por el color: negro, azul, blanco, rojo, sanguina...; ya
fea segiin ottos catacteres: herbcea, insipid, ovoide,
ctcéiera. Existen cerca de 22 variedades principales asi
fubdivididas, con una dicotomla general, ademés, que
dlistingue las variedades y subvariedades seguin que sean
inmediatamente comestibles despuds de la cocciGn, 0CLASIFICAGIONES TOTEMICAS 75
de una serie de congelaciones y fermenta-
(Casi siempre, una taxonomia. ino:
fen criterios como los de Ia forma (chata,
ral, ns forma de vaqueta de cactus, forma
de huevo, de lengua de buey, etc), Ia tex-
clistea, pegajoss, etc); €l “sexo” (mu:
jsnuchacho). (La Barre)
profesional el que ha subrayado cuén-
¥ confusiones se hubieran podido evitar,
os cuales se rectificaron apenas en una po
‘Tos antiguos siajeros hubiesen canfiado en
Tndigenas en) yez de improvisar otras,
sus partes, lo cual tuvo como resultado 1a
1 por once autores, del mismo nombre cien-
‘azarae a tres géncros distintos, ocho espe-
‘sub-espocies diferentes, también La. im:
de varios ombres a la misma variedad de la
pespecie. Por el contrario, los guaranies de la Ar
¥ del Paraguay operaban mevédicamente con
simples, binomios y trinomios, distinguiendo
“ejemplo, entre los felinos, las formas de gran
e talla pequelia y las de tallas intermedias:
‘et# es el Ielino grande por excelencia, el ban
été, por excelencia también, el pequefio gato
EL inini (pequetio) entre los dyagua_ (grande)
de al guasu (grande) entre los chivi, felinos
intermedi
De manera general se puede decir que tas de-
otminaciones guaranies fornan un sistema bien
Coheed y tun ga si due oe ge
Iiasemejanea con nocrira nomentiaturs ceniiea
Bice imitivos no dejaban al arar 1a de-
rominacion de las cous de lt naturales, sino que
Feunitn 2 consejos de riba para fife fos térmthor
que correspondian mejor a los caracteres de las
Species clmiticatida com much xara 1s er
EAS CLASINCACIONES TOTEMIEAS 75,
s6lo-desputs de una serie de congslicionesy fermentar
‘Sones alteradas. Gaal sompee, Ga tnooomia, bine
‘inal we inspira en criterion como Toe de Ia forma (chat,
fords, en pial, en forma de rata de cactus, fora
fe mogote, de huevo, de lengos de bury, ete), la tex
tua (hatinons, lst, peony etc); “sexo” (a
‘dacha o michacto). (ta bere)
Fs un blogs profesional e que ha subrayado isn:
tor errores y contsiones se hnberan podido evita,
ieee ee
recite, slo aaigos viajes buble confado en
lax taxonomir indigenss eo ver de improvisr ots,
en today tus partes lo cual (uso como revalado Ta
Sinibuddn, por once autor, del mismo nombre dete
tific Canis" earae 8 tes generos ditinton ocho espe
fies nuete subspecies diferentes, 0 tambien la hae
posctin de varon nombres a fa misma variedad de Ia
fnama eapecie Por el contaro, los guaran de Js AY
gentina y de Poraguey operaban, metdcamente- con
Ueminot simple, binomiony trinomios,detingiendo
S81 por gjemplo, nite los Flinn at formas de gran
Cll, ls de lls peyuetsy lar de tlle into
€ doguaeté exe eli grande por exelencia, el mba:
Tahadye et, por execlentia también, el pequcho quo
falaje. El mint (peqeto) entre los dyeeua (grande)
Corsespande at gua (pate) ete los choy fli
Ae alls Intermed
De manera general se puesle decir que ks de
rominaiones guarsnica formar un siema bien
Cconcebido y ~eum grano salic~ qe ofvecen algae
bsemejin co scr nomena ete,
nnominaciin de las com de la haturaleza, sino que
reunian 2 consejos de tru para ise los términoe
{que conespondian mejor 2 low ciacteres delat
‘Species cluiicando com much cxacicud hs gr:ne TAS CEARTFICACIONES TOTAMTCAS
lor subgrapos.... Conserv el reouerdo de
Tet caminos indigenas de Ia fauna de wn pals no
cr olamente un acto de piedad y de honttidad,
también un deber centtica.-(Denalee, pa
fina 254 y 244)
Fn uon gran parte de Ix peningala del cabo York. en
Ja Austral Septensional, for alimentor se dstinguen
tomo “vegetal” “animales” por medio de dos morte
fis cxpetalen Lon wik cunkan, trib extableida en 1
Wale y el extwario del Archer, en Ia conta os per
fecconan eta civisin anteponiendo et termine mat,
2 cadh nombre de planta, o de alimento que 2c derive
de tay el término min cada nombre de amie, de
trow de came, de alimente de orgen animal. Igoal
iments, guik ve de prefijo para nombre de fol ©
termino que designe on batt, un pedaro de mader
fan objeto manutacturado con madera, et prefio Rol
fara toda close de fibras y cucrdas; el de wah para
fee yer, ede tuth para as serpieses, los de Kamps
J enh para tolos Tor cetonsegin que estén teidor
Zon paja'e con cuevdcil, Por tltime Ia misma case
G2 concn nominal con el pref ark. perme
dicing le formas el paije y 1 asoeincion tal ©
Sal Gwe de flora 0 de fata: ark tmp, playa ark
omp nintn, soma de danas dewis de’ ls plays
‘rk pind, lana cstera' con pantanos talado, ete:
i gi ele: aa sa en
stole tea
ieee cae
Foose oe peer or ee
ee ae
oe
Scat a cen oe
Se
Seige ee saa Se
ee
LAS CLASIFICACIONES TOTEMICAS 75
tan detallados que saben nombrar también los t-
‘pos de transicién,...De eads asociacién, mis infor.
fmantes describfan sin vacilar la evolucién, segun
Tas extaciones, de la fauna y de los recursos ali
materia sooligica y botinica, [a taxonomfa ind
‘permite diferencia los géneros, Los expeces y lt
DE erintey, Cereal ban) act
(Divccorea sativa car. rotunda. Ball); yuk
(Ewcelpiss popuana) — yuk pont (E- tetr-
Bone); wth pot Gython splot) ~ tuk oingorpan
@P amethystins) in pink. (Macropus egils) — in
Rs ee nyu), in| role (Me eunsien)
or tanto, no es exigerado decir como lo hace
Ghautor de estas obvervaciones, que la distibucién de
fesplancas y de lou animales ssi como de los alisienton y
‘Ge fs matting primas que se derivan dello, ofece
ees ee. Eee
ple. (Thomson, pp. 165167)
rAnte tanta precisién y minuca, se Jamenta uno de que
todo etnslogo no sea también un mineralogista, un bo-
tdnico y un 2oélogo, ¢ inclusive un. astrénomo... Pues
tbo es solamente a los australianos ya los sudaneses,
sino a todos los pueblos indigenas 0 a casi todos, 2
squiencs se puede aplicar 1a observacién de Reichard
42 propésito de los navajos:
Como consideran que todas Tas cosas del univer:
so son esenciales para s0 Bienesa, Ta csifieaion
maa converte ew un proba capital de lot
‘cis teligoson, y exige la mayor atencidn des
eel punto de vista de la taxonomia. Neve
amos una lista, con todos Tos términos inglese,
entifieos (ativos) y navajos, de todas las plan
tas, de. todos fos animales, obre todo de las
ves, los roedores, Los insets y Tos gusinos), deLAS CLASIFICACIONES TOTEMICAS 75
tan detallados que saben nombrar también Ios ti:
os de transicidn... De cada asociacién, mis infor:
antes describlan sin vacllar Ja evolucion, segan
Jas estaciones, de Ia fauna y de los recursos ali
‘menticios
En materia zooldgica y botinica, la taxonomia indi
sgena permite diferenciar los geéneros, as especies y las
Variedades: met'watt’yi (Dioscorea transversa) — mat
Kierra (Dioscoree sativa var. rotunda Bail); yuk
putla (Eucalyptus pepuane) — yukk pont (P. ietror
dlonta); tukk pol (Python spifote:) — tukk cingorpin
(P. emethystinus) min pink (Macropus agils) — min
Ro'impio (BM. rufus) — min lo'along. (M. giganteus)
eicétera. Por tanto, no es exagerado deci, como lo hace
fl autor de estas observaciones, que la distribucién de
das plantas y de los animales, as! como de los alimentos y
do las materis primas que se derivan de ellos, ofrece
alguna semejanza con una clasificacién linneaha. sim
pple. (Chomson, pp. 165-167)
‘Ante tanta precisién y minucia, se lamenta uno de que
todo etndlogo no sea también wn mineralogista, un bo-
ténico yun zodlogo, ¢ inclusive wn astrinomo, .. Pues
no ex solamente a los austalianos y alos sudaneses,
fino a todos lor pueblos indigenas 0 a casi todos, 2
quienes se puede aplicar In observacién de Reichard
3 propisito de los navajos
Como consideran que todas las cosas del univer-
0 Son esenciales pura su Bienesta, Ia dasificadon
natural se convierte en un problema capital de Tos
festuclios teligiosos, y exige ba mayor atencidn der
feel punto de vista de la taxonomia. Necesita:
Hams! una sta, con todos Tox termine ingleser,
ientificos (latinos) y iavajos, de todas las plan
tas, de todos los animales, obre todo de las
aves, los roedores, fos insectos y Tos guvanos), de
_ 78 LAS CLASIFIGACIONES ToTEMICAS
Jos minerales-y-Ias rocas; de las conchas, de Ins
estrellas. tard, 1, ps 7.)
En efecto, cada dia se descubre més que, para inter-
pretar corectamente 105 mitos y los
Interpretarlos desde un punto de vist
noe equivocarfasios si Jo. confundiésemes con tn sim-
pile andlisis formal), e indispensable la identfieacton
precisa de las plantss y de los animales de que se hace
mencién, 0 que son utilizdos directamente en forma
ide fragmentos 0 de despojos. Pongamos répidamente
fos ejemplos, tomado uno dela botiniea y otro de 1a
oologie.
‘En toda Ja América del Norte, 0 en cast toda ella, la
planta Hamada salvia sage”, “Sage-brush) desempetia
tun papel de importaneia capital en ios mis diversos
ricuales, unas veces sola y otras asociada y opucsia
tras plantas: Solidago, Chrysothaninus, Cutierresa
Todo esto no pasa de scr ancedético y arbicrario mi
tras no se toma uno el trabajo de averiguar la natura-
Jeea exacta de la “salvia americana”, Ia eval no es una
Iabiads, sino una compuesta. De ‘hecho, el témino
vermdculo abarca varias variedades de artemises (Arte
rmisia) (por lo demés, caidadosamente cistinguidas por
Tas nomenclaturas indigenas y destinadas cada una de
elas a funclones rituales diferentes). Esta identifica
ibn, completada por una indagacién acerca de Ia far
‘macopes popular, demuestra que en la América Septen-
tional al igual que en el Viejo Mundo, las. artemisos
son plantas que tienen connotclones femneninas, luna-
tes ¥ nocturnas, utlizadss principalmente para el ta
tamiento de la dismenorrea y'de los partos dificiles®
3 kn el antiguo Méalco también Avtemisie parece a
ber tenido una connotacion femenina, puesto que Tas mu-
eves #¢ adornaban com ella para. laikir en las (estas de
junio én honor de Ja diosa Huistocihual, (Reko, pp. 9918 LAS CLASIFICACIONES ToT ENICAS
Una investigacién similar, que versa sobre el oxo
grupo vegetal, revela que s€ trata de especies sindnimas,
© atemejadae por el pensimiento indigena en raain de
‘sus flores amarillas y de su empleo tintdreo y mediei-
hal (para curar los trastarnos de Ist viss urinarias, 6s
decir, del aparato genital masculino) . Por tanto, tene-
mos tun conjunto, siméerico y contrario del precedente,
{que tiene connotaciones masculinas, solares y diurnas.
De esto resulta, en primer lugar, que el cardcter sagrado
pertencce a la pareja significante, més que a cada
plantz 0 dase de planta eonsideradz aisladamente. Por
‘tra parte, ete sistema, que revalta de manera explicit,
‘del anlisis de algunos rituales, como el de Ia caza de
‘Aguilas de lot hidatsa (pero solamente gracias a la exe
‘epeional perspicacia del observador G. L. Wilson, pa
sginas 150-151), es generalizable a otros casos en los que
fo se habria puesto en evidencia: asi, entre los indios
hopi, la confeccién de los *bastones de rezar”, por adi:
‘ign a Tae plumas, que forman su principal clement,
‘de ramillae de Gutierresia euthemize y de Artemisia
frigids, ast como, entre estos inismos indios, 1x cls
cieién de los puntos cardinales mediante asociaciones
iferentes de Artemisia y de Chrysothammus (véase, por
ejemplo, Voth, 1, passim: 2, pp. 75 ss. 5, p. 180)
Entrevemos entonces la manera de plantear, y ave
cet aun de resolver, diversos problemas hasta ahora
@escuidados, como el de Ia dicotomia entre 10s navajos,
el polo “femenino” en Chrysothamnus (que sin em
bargo es macho, en Ia oposicién principal) y Pentté-
mon, una exrofulariices (Vestal), interpretable por
cl exquema de la pagina siguiente.
Al mismo tiempo, se descubre el sentido de algunas
particularidades comunes a varias poblaciones, a pesar
‘i Handerion y Dibble, pp. 88-89) Para todo lo que toca
2a etnobotanica mahuatl, vase Paso y Troncoso,LAS CLASIFIGACIONES TOTEMICAS 7
del alejamiento geogrifico y de las diferencias de len-
gua y de cultura. Un esbozo del sistema aparece
scat del continent, Por ultimo, paral com parade
Ia analogia entre Tas poricioner de “Artemisia” en
Antiguo y en el Nuevo Mundo abre un campo nuevo
(pm ttm Peta Charette
semen ee .
of 6
a Ja indagacién_y a la reflexién, lo mismo sin duda,
que el papel atribuido en el Nuevo Mundo a Solidago
vinga aurea, 0 dicho de otra manera, un “ramo de oro
TEI segundo ejemplo hace relacién a ritos menciona.
dos ya en ef parigrafo precedente: los de 1x caza de
‘iguilas de los hidatsa que, como muchas otras pobla
Gioncs americanas, atribuyen a esta ocupacién un cx
ricter evidentemente sagrado. Ahora bien, seyin Tos
Jhidacsa, In caza de Aguilas les fue ensefinda a Ios’ hom:
bres por animales sobrenaturales que inventaron pr
mero la tenica ¥ los procedimientos, y 2 los cuales los
‘mitos designan; muy yagamente, con el nombre de
‘Los informantes parecen vvacilar entre el pequeto,
(oso. negro y el glotén 0 tcjén_ (inglés “Wolverine”
Gulo tuscus).. Sin ignorar el problema, los especialistas
de os hidatsa: Wilson, Densmore, Bowers, Beckwith,
nno Je han dado una importancia primordial: después
KAS GLASIICAGIONES TOEMIEAS 8
‘Alas y de la Columbia Brin Reuniendo las in
formaciones relativan a todst estas poblaciones, se of
w Ia misma expiccion que la recgida indepen:
Aientemente por un gebgrto!contempordneo de boca
de los ramps: “el glo ese el unico memo de
Wa famiia'de on mustelinon que mo pute er copa
en una trampa. Se divere en robar, no solamente lat
Captures sine también las tampes del emador Ese
kino no ve dshace de él ms que con el fest (Brow
ilete, p. 185) Ahora ben, los hidawacazan las gu
Jas ocultindose en fos el uila es atraida. por
cebo locado encima, y cuando el ave se :
fgararlo, el candor Is zap con sus manos dsnses
ta técnica ofree, pues, un carder parades el
hombre es la tampa, pero pera deempetar sce papel
tiene que descender aura fora ee doch, aSumt x po.
cm det animal cogido en una trampas era la set,
Giador y pie de era. De todos los anaes, gota
6 el dni que sabe superar esta situaeibn conteadie
toria no lo no teme mada a as crampas que le pre
Fara, sino que rival con el trampere a fobarlefas
rest Ya veces taabién gus tarpon
Si ese comlenzo de interretcion-e exaco, se des
prende de al que Ia importanca ritual de In cow de
Zulia que pracican lor hidass obedee, por lo menos
ft parte al empleo de fous, cs ec ais atapcion
Por el eazador, de una poiion singularmente bee (on
sentido propio, y, como acabamos de ver, también en el.
figuade), para capturar na ples “euys point
Jamis lie, objetvamente hablando (el igula eels
ate) y también, dee el punto de: vista alco (en
glu dg oc ol ponom alt en Inrrgn
da Ls avs
EL anh del vial verifies, en codos sus deulle
cota hipbtets de un dualismo entre une, pres eclene
Yn cazador eténico, que tvocn también fz mi igo8> LAS GLASIFIGACIONES TOTEMICAS
re, 2 Solldege Vinge aurea (Segin Bull. Torrey Botanical
(clut)
de todo, se trata de animales miticos, caya. identifi
cacién podsfa parecer indul, © inclusive imposible.
Y, sin embargo, de sta identificacisn depende toda
Ja interpretacion del ritual. Por relacién a la cara
de Aguilas, no se puede sacar nada de los osos; pero
en Jo tocante Jos glotoncs —que los canadienses Uls-
man carcajous, adaptacién de una palabra india que
significa “mal caréeier"— ya no ocurte lo mismo, puee
‘ocupan en cl folklore un lugar muy particular; animal
engufiador en la mitologia de los algonquinos del
noreste, el glotén es un arimal odiado y temido, tanto
por los esquimales de la bahia de Hudson como por
fos athapaskan occidensales y por las tibus conteras de
% LAS CLASIFICACIONES ToTeNICAS
rota epoticién concebible, en eb dominio de la ca, en
forma de Ia relacion entre lo ato Io bajo. La ext
ordivaris complieaion de lov rion qe precede, som
pallany condyes la carn de pila ex pues, la contra
tee la posiciin excepcionsl ocipada por ita eh
Sjeno de doa. ipolagis mlden qs hare dela Ie
‘expresion concreta de tna separacidn maxima enue el
‘erator y sa pz
‘Al mismo tiempo, te aclaran algunos puntos oscuros
dl ritual sobre toro el alance y le sigificacion ee
Jos mitor contadon durante los expeicones de ca,
aque se refieren a heroes cultures pacer de tarsfor
tars en lech, y maestros de Ia cara con arco: doble-
imente inadecuadox, por ta ras6n, para desempeia el
Papel, de cebo.pord Ia caaa de ‘gulag bajo sw api
Fiencin srimal de gato salvaje y de mapache Ex efecto,
incara com arco, afece 3 In repiin del expaco stad
inmediatamente por encima del suelo, es dec, el cielo
tment trio o- medio: cl caador y In pieva se juntan
nel espacio: invermediaro, en tanto que la cata de
‘Aguilas los desune al asignarles colocaciones opuestas:
cl earador en tierra, la cara cera del emplreo,
Otro sepeco singular de In casa de Aguils & que
lay mnjeresejercen tuna nfluenca, entie dvrante sas
reglay,contratiamente las creencis préticamente unk
esas entre lee pueblos candores, sn except 4 lok
Hidatsa mimos, por lo que se refiere a cualquier otra
fam que no sex ln de ls Aguilas Ese detale 4 acl
fa, también, a la luz de lo que acabamos de decir, #
Ze tiene en cena que, cnt cam de gull conc
bids como Is reduccion de una separacin msi. en-
tue candor picr, la mediacin se elec, cm el plano
tdenteo, por el intermedio del cebo, pedazo de carne ©
Paquet animal czado, por tanto, cuerpo sangulno”
fento que babi de wai tna ripida putretaccién. Una
car primarie, (aque obtiene cl cabo) condidonaLAS GLASIFIGACIONES TOTEMICAS
una caza secundaria: una es sangrienta (por medio del
arco y las flechas), y Ia otra no. (las dguilae se estran:
gularin sin efusién de sangre); una de ellas, que con-
siste en la conjuncién cercana del carador y de la pieza,
proporciona el término mediador de una conjuncion tan
Femota que se presenta, primero, como una disyuncién
insuperable, salvo, precisamente, por medio de la san-
se. En tal sistema, as reglas femeninas adquieren una
triple determinaci6n positiva: desde un punto de vita
iricamente formal, siendo una caza lo contrario de
Ja otra, el papel que se atribuye a las reglas se invierte
e igual manera: maleficas en un caso. (por exceso de
similicud), se tornan benéfieas en el otro caso (en el
‘que su sentido metalérico se duplica con un sentido
metonimico, pesto que evocan al cebo como sangre
‘orrupcion orginica, y puesto que el cebo es una pat
te del sistema). Desde el panto de vista téenico, el
‘cuerpo sangriento, que-no tarda en convertirse en cae
rrofia, contiguo durante horas o aun dias al. cazador
viviente, es el medio de la presa, y es significative que
‘el-mismo término indigena designe el abrazo amoroxo
yy el cebo para él ave. Por iktimo, en el plano serine
fico, Ia manchz, por o menos en el pensamiento de
Jos indios de In Amériea del Norte, consiste en una
conjuncién demasiado estrecha de dos términos que
taban destinados a permanecer, cada uno de ellos, en
‘estado “puro”. Si, en In caza cercana, las reglas feme-
ninas corren siempre el riesgo de introducir tun exceso
de conjuncién, acarreando, por redundancia, 1s satura-
de la relacién primitiva y neunalizando su virtd
dindmica, en Ta caza Tejana ocurre Jo contrario: la con
juneidn 5 deficiente y el tinico medio de poner reme-
dio a su debilidad consiste en admitir 1a maneha, que
aparcceré como feriodicidad sobre el eje de las suce:
siones, 0 como corrupeién sobre el eje de las simulta:
neidades,
LAS CLASIEICACIONES TOTEMICAS
tio que se hace desempetiar a glotén, en: una regkin
que el en Tos Unter de trea mayor de sion, mie
Septensional, de’ esta specie. animals Mencionames
tate punto para sobrayar que problemas de orden hiv
tériea y geogrdic, 10 mismo que semlntice y estuct>
Tab clin ladon te Mentieaion exacta de un
imal. que cimple una funeiin mia! Gulo tucue
Esta ideniteacin repertte.profindamente- sobre la
Interpretscign de mito procedemes de-poblaciones tn
alejadas del habitat del gloton como los indiow pucblo,
@ atin, em el coratin de I Ambzia tropical lon shevente
del Brasil eencral, que poscen iqualmente cl mito dela
ovialantasma. ‘Pero no inintamos que todos exes
Sos hayan ido tomados, = peur de stance coms
derbies, 2 una cultura septentional: el problems po
dia planterse solamente em To toante 3 lov bidatn,
usw que ol glotn figury explctamente en ss
tox En lov ote cao, nor Timiaremos comprotar
‘Qe extructras Iogear andloga pueden contrite por
4 Masta donde se remontan sus tradiclones, lor hidasa
patecen haber vivid en diversor punter del ertado de
Dakota det Norte
En cuanto al glosda “et una eepecie crcumpolar de oe
Dosjues septentsionales de Jos dos continentes Ep la Ame
Hea del Norte, 56 Je encontraba antano desde el limite del
Domgue, a1 norte, hasta Ia Nucea Inglatera, y el Estado de
‘Nueva York, al ur, y en las Montafas Rocrat hasta el
tado de Colorado. Por ultimo, en la Sica Nevada, hasta
monte Whitney en California". (Nebon. p. x8) El glotn
comin se encontraba “deade cl Océano. Artico, ya bahia
te Baffin, en el norte, y desde el Parfico hast el Atlin
tie: basta la zona fromteriea del mores de low. Estadon
Unidos: Wisconsin, Michigan, Minnesota, Dakota del Nor
te: y, em las Montaftas Rocoas hasta ler estador de Utah
¥ 4© Colorado”. (Anthont, pp. 111 8) Espectesverosi
‘nente sinénimas se han senalado en las montaiae de Call
fomia yen Fort Union, Dakota del Norte (i,8% LAS GLASIFICACIONES ToTEMICAS
Como estos dos ees corresponden, uno a la mitolo-
gia de la agriculture, y ovo, a la mitologia de la eaza,
por medio de esta interpretacidn se llega 2 un sistema
de referencia global, que permite percibir homologias
entre temas cuyos desatrollos no ofrecen, a primera vis-
ta, relaciOn alguna. Ahora bien, en el cwo de la ca
ide Aguilas, este resultado es muy importante, porque
‘existe, com formas diversas (pero siempre fucrtemente
impregnadas de ritual), sobre casi toda Ja_extensin
del continente americano y en pueblos de culeuras di
ferentes, cazadores los unos, agricultores los otros. La
fancién, modesta, pero positiva, atribuida a 1a mancha
entre los hidatss, los mandan y los pawnee (con var
antes incerpretables, por lo demis, en funcidn de la
organizacion social d¢ cada tribu), puede entonces trae
fare como un cio particular de un conjunto. més
vasto, del que otro caso particular est Hustrado por el
mito de los indios pucblo, del hombre comprometide
‘en matrimonio con una muchacha-éguila, mito que
tte lor indios pueblo esti vinculado a ouo: el de Ia
noviafantasma. ("corpse git", "gbostwife”) en el que
a mancha posce una funcidn fuerte (noviaeadiver, en
ver de mujer indispuesta), pero neyativa (pues acarvea
Ia muerte del eazador, en vex de su éxito), porque, se-
‘gt los indies pueblo (y como lo explican los mitos),
no hay que hacer sangrar a los conejos que constituyen
cl objeto por excelencia de Ia caza ritual, en tanto ques
para los hidatsa, hey gue hacerlos sengrar para que pue-
ddan servir de medio a la eaza ritual por excelencia: 1a
cara de dguilas, las cuales no deben sangrar. En efecto,
Jos indios pueblo capturan a las aguas, ls evion, pero
nig las matan, y algunos grupos se abstienen inclusive
completamente, por medio de olvidarse de alimentar
alas aves, y dejarlas morir de hambre.
Para volver brevemente a Jos. hidatsa, se planteam
cocros. problemas, que tienen que ver con el papel: mir
85 LAS CLASIFIGAGIONES ToTEMICAS
medio de recurios de léxico diferentes. Los elementos
no son constantes, slo lo son tas relaciones.
Exta sltima observacién conduce al examen. de otrs
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