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2 Kennedy, Paul. Auge y Caida de Las Grandes Potencias PDF

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tpesoistio, INTRODUCCION Este libro se ocupa del poder nacional e interna- cional en el perfiodo «moderno», es decir, del posre- nacimiento. Procura rastrear y explicar como han as- cendido y cafdo las diversas grandes potencias, inter- relacionadas, durante los cinco siglos que van desde la formacion de las «nuevas monarquias» de Europa occidental hasta el inicio del sistema de Estados glo- bal y transocednico. Inevitablemente, se ocupa mucho de las guerras, sobre todo de aquellos conflictos ma- yores librados por coaliciones de grandes potencias que tuvieron tanta influencia en el orden internacio- nal, pero estrictamente hablando no es un libro de historia militar. Se aplica también a rastrear los cam- bios que se han producido en los balances econémi- cos globales desde 1500; y, sin embargo, no es, al me- nos no directamente, un trabajo de historia econémi- ca. Este libro se concentra en la interaccién entre eco- nomia y estrategia a medida que los Estados punteros del sistema internacional luchaban por aumentar su riqueza y su poder, por llegar a ser (o por seguir sien- do) ricos y fuertes. Por lo tanto, el «conflicto militar» del que habla el subtitulo se examina siempre en el contexto del «cam- bio econémico». Por lo general, el triunfo de cual- quier gran potencia de este periodo, o el colapso de otra ha sido la consecuencia de prolongadas luchas de sus fuerzas armadas, pero también de la utilizacion mas 0 menos eficiente de los recursos econémicos productivos del Estado en tiempos de guerra y, mas en segundo término, la consecuencia de la forma en que la economia de ese Estado habia estado mejoran- do 0 empeorando en relacién con la de otras naciones lideres durante las décadas que precedieron al con- flicto armado. En consecuencia, para este estudio es tan importante la alteracién regular en la posicién de una gran potencia en tiempos de paz como la manera en que lucha en tiempos de guerra. Esta argumentacion seré objeto de un andlisis mu- cho mds elaborado en el propio texto, pero puede re- sumirse muy brevemente: Las fuerzas relativas de las naciones lideres en el escenario mundial nunca permanecen constantes, so bre todo a causa del indice irregular de crecimiento en las distintas sociedades y de los avances tecnolégi- cos y organizativos que proporcionan mayores venta- jas a una sociedad que a otra. Por ejemplo, la apari cidn del buque con caitones de largo alcance y el au- mento del comercio atlantico después de 1500 no fue uniformemenie beneficiosa para todos los Estados de Europa, sino que beneficié a algunos mucho mas que a otros. Del mismo modo, el desarrollo posterior de la energia a vapor y los recursos del carb6n y metal en los cuales se apoyaba masivamente aumenté el poder relativo de ciertas naciones y disminuyé, en conse- cuencia, el poder relativo de otras. Una vez aumenta- da su capacidad productiva, los paises encontraban normalmente més sencillo soportar el peso de pagar armamento a gran escala en tiempos de paz y mante- ner y abastecer mayores ejércitos en tiempos de gue- rra. Dicho asi parece brutalmente mercantilista, pero por lo general se necesita de la riqueza para sostener el poder militar y del poder militar para adquirir y proteger la riqueza. Sin embargo, si una proporcién excesiva de los recursos del Estado se desvia de la creacion de riqueza para colocarla en objetivos mili- tares, esto puede conducir a un debilitamiento del po- der nacional a largo plazo. De la misma manera, si un Estado se excede estratégicamente —digamos por la conquista de territories extensos o el mantenimiento 10 de guerras costosas—, corre el riesgo de que los bene- ficios potenciales de la expansion externa sean supe- rados por el enorme gasto del proceso, problema que se agudiza si la nacién involucrada ha entrado en un perfodo de declive econémico relativo. La historia del auge y cafda posterior de los paises lideres del sistema de grandes potencias desde el progreso de Europa oc- cidental en el siglo xvi —esto es, de naciones como Espana, los Pafses Bajos, Francia, el Imperio britani- co y, en la actualidad, los Estados Unidos— muestra una correlacién muy significativa @ largo plazo entre capacidades productivas y de aumento de ingresos, por un lado, y potencial militar La historia del «auge y declive de las grandes po- tencias» que se presenta en estos capitulos puede re- sumirse aqui. El primer capitulo describe el escenario de todo cuanto sigue mediante el examen del mundo alrededor de 1500 y el andlisis de las fuerzas y debili- dades de cada uno de los «centros de poder» de la época: la China de la dinastia Ming; el Imperio oto- mano y su retofio musulmén en la India, el Imperio mongol; Moscovia; el Japén Tokugawa y el pufiado de Estados de Europa occidental-central. A comienzos del siglo xvi no era en absoluto evidente que la region mencionada en tiltimo término estuviera destinada a clevarse por encima del resto. Pero esos imperios orientales, por imponentes y organizados que parecie- ran en relacién a Europa, padecfan las consecuencias de tener una autoridad centralizada que insistia en la uniformidad de creencias y practicas, no sdlo en lo re- Jacionado entre la religién oficial del Estado, sino también en lo relativo a aspectos tales como las acti- vidades comerciales y el desarrollo de armamento. En Europa la falta de una autoridad suprema semejante y_las belicosas rivalidades entre sus varios reinos y ciudades-Estado estimulé una investigacién constante de adelantos militares, que se relacioné de manera fructifera con los avances tecnolégicos y comerciales més nuevos que también se producian en este entor- no competitivo y emprendedor. Como tenfan menos obstaculos para el cambio, las sociedades europeas entraron en una constante espiral ascendente de cre- W tiempo, las pondrfa ala cabeza de otras regiones del Globo. cimiento econémico y eficacia militar que, con el Mientras esta dindmica de cambio tecnolégico y com- petitividad militar impulsaba a Europa en su habitual estilo pendenciero y pluralista, segufa existiendo la posibilidad de que uno de los Estados contendientes pudiera adquirir suficientes recursos para superar a los otros y dominar después el Continente. Durante los 150 afios posteriores a 1500 un bloque dindstico- religioso encabezado por los Habsburgos austriacos y espaiioles parecié amenazar con hacer precisamente eso, y la totalidad del capitulo II se dedica a los es- fuerzos de los otros Estados europeos importantes por detener esa «puja por el dominio de los Habsbur- go». Como se hace a lo largo de todo el libro, se ana- lizan relativamente las fuerzas y debilidades de cada una de las potencias lideres y en funcién de los cam- bios econémicos y tecnolégicos més amplios que afectan a la sociedad occidental en su conjunto, a fin de que el lector pueda comprender mejor él resultado de las numerosas guerras libradas en este perfodo. El tema principal de este capitulo es que, pese a los grandes recursos que posefan los monarcas Habsbur- go se excedieron sin cesar en el transcurso de los re- petidos conflictos, por lo que dichos recursos llegaron a resultarles militarmente demasiado gravosos para su debilitada base econémica. Las otras grandes po- tencias europeas también sufrieron mucho en estas guerras prolongadas, pero se las arreglaron de manera precaria— para mantener el equi tre sus recursos materiales y su poder militar con ma- yor eficacia que sus enemigos los Habsburgo. Las luchas de Jas grandes potencias que tuvieron lu- gar entre 1660 y 1815, de las que se habla en el capi- tulo Il, no pueden reducirse tan facilmente a una contienda enire un gran bloque y sus muchos rivales. Fue en este complicado periodo cuando, mientras 12 grandes potencias anteriores como Espaiia y los Paf- ses Bajos pasaban a segunda fila, emergieron de modo insistente cinco grandes Estados (Francia, Gran Bretafia, Rusia, Austria y Prusia), que Hegaron a dominar la diplomacia y el arte de la guerra de la Eu- ropa del siglo xvi y protagonizaron una serie de pro- longadas guerras de coalicién caracterizadas por alianzas rapidamente cambiantes. Fue una época en la que Francia, primero bajo Luis XIV y después bajo Napoleén, estuvo mas cerca de controlar Europa que en cualquier momento antes 0 después; pero sus es- fucrzos siempre tropezaron, al menos en tltima ins- tancia, con una combinacién de las otras grandes po- tencias. Como a principios del siglo xv el costo de los dlercitos reeuleresy las flouis nacionales babes pa sado a ser enormemente elevado, un pais que pudiera crear un sistema avanzado de banca y crédito (como hizo Gran Bretafia) disfrutaba de muchas ventajas so- bre los rivales financieramente atrasados. Pero el fac- tor de la posicién geografica también tuvo una gran importancia en la decision del destino de las poten- cias en sus numerosas y cambiantes contiendas, lo que contribuye a explicar por qué las dos naciones de «flanco», Rusia y Gran Bretafia, habian adquirido en 1815 una importancia mucho mayor. Ambas mante- nian la capacidad de intervenir en las luchas de la Eu- ropa occidental-central, al tiempo que estaban geo- graficamente protegidas de ellas; y ambas se expan- dieron en el mundo extraeuropeo' a medida que avan- zaba el siglo xvi, incluso mientras se aseguraban de que se mantenja el equilibrio de poder continental. Por tiltimo, en las tiltimas décadas del siglo se habia iniciado en Gran Bretafia la Revolucién industrial, lo que darfa a este Estado una capacidad atin mayor tanto para la colonizacion transatlantica como para la frustracién de la ambicién napoleénica de dominar Europa. Por contraste, en el siglo que siguié a 1815 hubo una notable ausencia de prolongadas guerras de coa- licién. Existia un equilibrio estratégico apoyado por todas las potencias Iideres del concierto europeo, de modo que ninguna nacién aislada podia 0 queria in- 13

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