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AKAL
CUESTIONES DE
ANTAGONISMOPrefacio
y agradecimientos
El tema principal de este libro es la diferencia colonial en la formacién y_
transformacién del sistema-mundo modemo/colonial. Los controvertidos e in-
“‘fluyentes estudios de Immanuel Wallerstein (1974, 1980, 1989) son mi punto de
partida y la diferencia colonial, no considerada en el Proyecto de Wallerstein, mi
punto de Ilegada. El corolario y la consecuencia de esto tltimo conforma el se-
gundo tema de este libro: la emergencia de las Américas y su ubicaci6n y trans-
formacién histérica en el orden mundial moderno/colonial desde 1500 hasta fi-
nales del siglo xx. El sistema-mundo moderne ha sido descrito y teorizado desde
su interior al tiempo que la variedad de experiencias e historias coloniales se ha
vinculado simplemente al mismo y ha sido considerada desde el interior de di-
cho sistema. A pesar de esta limitacién, el concepto de sistema-mundo moder-
no cuenta con una ventaja sobre la cronologfa que utilicé en The Darker Side of
the Renaissance (Mignolo, 1995a, p. 2), donde adopté la periodizacién que dis-
curre desde la primera modernidad hasta la modernidad y la modernidad tardfa.
La ventaja reside en la dimensién espacial incorporada al sistema-mundo mo-
derno e inexistente en la concepcién lineal de la historia occidental moderna.
La dimensién espacial del sistema permite pensar desde sus fronteras externas,
desde donde la diferencia colonial fue y continta siendo representada. Hasta
mediados del siglo xx, la diferencia colonial hacia honor a la distincién clasica
entre centros y periferias, En la segunda mitad del siglo xx, la emergencia del co-
lonialismo global, gestionado por las corporaciones transnacionales, elimind la
distincién que habia sido valida con respecto a las formas tempranas del colo-
nialismo y deda colonialidad del poder. En el pasado, la diferencia colonial esta-
ba ahi afuera, alejada del centro. Hoy todo eso ha acabado, tanto en las perife-
tias del centro como en los centros de la periferia.
tLa diferencia colonial es el espacio en el que se articula la colonialidad de¥
poder. Es también el espacio en el que se esta verificando la restitucién del co-
nocimiento subalterno y est4 emergiendo el pensamiento fronterizo. La diferen-
cia colonial es el espacio en el que las historias locales que estan inventando y
haciendo reales los disefios globales se encuentran con aquellas historias locales
que los reciben; es el espacio en el que los disefios globales tienen que adaptar-
se e integrarse o en el que son adoptados, rechazados o ignorados. La diferencia
colonial es, finalmente, la localizacién tanto fisica como imaginaria desde la que
la colonialidad del poder esté operando a partir de la confrontacién entre dos ti-
pos de historias locales que se desarrollan en distintos espacios y tiempos a lo
largo del planeta. Si la cosmologfa occidental constituye un punto de referencia his-
t6ricamente inevitable, las confrontaciones multiples entre estos dos tipos de
historias locales desafian las dicotomfas. Las cosmologfas cristiana y americana
nativa, las cosmologias cristiana y amerindia, las cosmologias cristiana ¢ islami-
ca y las cosmologfas cristiana y confucionista, entre otras, tnicamente represen-
tan dicotomfas cuando se las considera separadamente, no cuando se las com-
para entre s{ en los confines geohistéricos del sistema-mundo moderno/colonial.
La diferencia colonial en/de el sistema-mundo moderno/colonial es también el
lugar en el que se articulé el «occidentalismo» como imaginario que abarca el
mundo moderno/colonial. El «orientalismo», mas tarde, y mas recientemente los
«estudios de 4reas» son aspectos complementarios de dicho imaginario engloba-
dor. El final de la Guerra Fria y, consecuentemente, la defuncién de dichos es-
tudios de 4reas dan cuenta del momento en el que una nueva forma de colo-
nialismo, un colonialismg global, continéa reproduciendo la diferencia colonial
a escala mundial, aunque ésta no esté localizada en un Estado-nacién particu-
lar. El colonialismo global pone de relieve la diferencia colonial a escala mundial
desde el momento en que el «occidentalismo» encuentra en Oriente justamen-
te su propia condicién de posibilidad, de igual modo a como, paradéjicamente,
el occidentalismo de los siglos xvill y XIX fue la condicién de posibilidad del
orientalismo.
El pensamiento fronterizo (0 la «gnosis fronteriza» como explicaré seguida-
mente) es una consecuencia légica de la diferencia colonial. Cabria remontar
sus origenes al momento inicial del colonialismo espafiol en los Andes y Mesoa-
mérica. En los Andes, la critica narrativa en imAgenes, convertida ya en un cl4-
sico, del amerindio Guaman Poma (Wuaman Puma), Nueva crénica y buen go-
biemno es, a finales del siglo xvI (Murra y Adorno, 1980), un ejemplo destacado
de pensamiento fronterizo. Tal como ya he analizado en The Darker Side of the
Renaissance (1995a, 247-256; pp. 303-311), eldugar de enunciaci6n fracturado
desde una perspectiva subalterna define el pensamiento fronterizo como una
respuesta a la ciferencia colonial. Nepantla, palabra acufiada por un hablante
8néhuatl en la segunda mitad del siglo Xvi, esotro ejemplo. «Ser o sentir entre»,
tal como podrfamos traducir esta expresién en castellano, se hizo realidad en
boca de un amerindio, no de un espariol (véase Mignolo, 1995b). La diferencia
colonial crea condiciones para el desarrollo de situaciones dialégicas en las que
una enunciacién fracturada es representada desde la perspectiva subalterna
como una respuesta al discurso y a la perspectiva hegeménica. Por lo tanto, el
pensamiento fronterizo es algo m4s que una enunciacién hibrida. Es una enun-
ciacién fracturada en situaciones dialégicas que se entrelazan mutuamente con
“una cosmologia territorial y hegem@nica (ideologia, perspectiva). En el siglo xvi,
el pensamiento fronterizo siguié estando bajo el control de los discursos colo-
niales hegeménicos. Este es el motivo por el que la narrativa de Waman Puma
no se publicé hasta 1936, mientras los discursos coloniales hegem6nicos (inclu-
so cuando se mostraban criticos con la hegemonfa espafiola, como era el caso de
fray Bartolomé de Las Casas) eran publicados, traducidos y ampliamente distri-
buidos, beneficiéndose de las publicaciones impresas emergentes. A finales del
siglo Xx, el pensamiento fronterizo dejé de poder ser controlado, lo cual ofrece
nuevos horizontes criticos, que hacen frente a las limitaciones de las criticas in-
ternas a las cosmologias hegeménicas (tales como el marxismo, el posmodernis-
mo, la deconstruccién o los andlisis del sistema-mundo).
La decisin de enmarcar el presente anilisis dentro del modelo del mundo
moderno/colonial en lugar de desarrollarlo de acuerdo con Ia cronologia lineal _
que discurre desde la temprana modernidad hasta la modernidad y la moderni-
dad tardia surgié de la necesidad de pensar més alla de la linealidad de la carto-
grafia geohistérica de la modernidad occidental. La densidad geohistérica del
“sistema-mundo moderno/colonial, sus fronteras internas (conflictos entre impe-
tios) y externas (conflictos entre cosmologfas) no pueden ser percibidas y teori-
zadas desde una perspectiva situada en el interior de la propia modernidad
(como es el caso del anilisis del sistema-mundo, la deconstruccién y las distin-
tas perspectivas posmodernas). Por otra parte, la actual produccién intelectual
que se denomina a sf misma como estudios, teoria 0 critica «poscolonial» co-
mienza su anilisis en el siglo xvul! dejando a un lado el periodo crucial y consti-
tutivo de la modernidad/colonialidad que representa el siglo XVI.
La investigacién principal de la que surge este libro ha consistido en conver-
saciones: conversaciones de distintos tipos, con estudiantes dentro y fuera de
clase, con colegas y estudiantes en América Latina y Estados Unidos, con estu-
diantes de licenciatura, con colegas y estudiantes de posgrado en Duke y fuera
de Duke y con todo tipo de personas ajenas al mundo académico, desde con-
ductores de taxi, médicos y empleadas domésticas en Bolivia hasta ejecutivos de
la pequefia industria; todos ellos tenfan algo que decir sobre sus experiencias de
historias locales y su percepcién de los disefios globales. No se trata de . Contesto a ambos basindome en la historia espacial
del sistema-mundo moderno/colonial y en las relaciones América Latina/Esta-
dos Unidos desde 1848 y 1898. En breve, mi conversacién con ellos parte de la
perspectiva de las humanidades en didlogo con las ciencias sociales. Indirecta-
10mente este libro ha sido escrito bajo la conviccién de que las humanidades per-
dieron terreno después de la Segunda Guerfa Mundial y no reaccionaron ante
la creciente influencia de las ciencias sociales y naturales. Los «estudios cultu-
rales», repartidos en diversos ambitos de estudio «post» y en los estudios étnicos
y de género, llenan el hueco dejado. El escéindalo Sokal, suscitado por un articu-
lo de este autor publicado en Social Text, fue posible precisamente debido a la au-
sencia de una filosofia fuerte que uniera a las organizada por
Fredric Jameson y Masao Miyhosi, entre otros, que tuvo lugar en la Universidad
de Duke en noviembre de 1994. Reescrito en espafiol, este articulo fue publica-
do en Brasil (Mignolo, 1996a), Alemania (Mignolo, 1997c) y Venezuela (Mig-
nolo, 1998). Menciono estas ediciones porque estan relacionadas con la subal-
ternizacién del conocimiento. Si se publica en inglés, la necesidad de volver a
publicar es menor debido a que la circulacién es m4s amplia. Si se publica en es-
paiiol, normalmente las publicaciones no se extienden més allé del circuito lo-
cal. Reescrito nuevamente en inglés, este texto se convirtié en