Mensaje iconogrdfico de
la orfebreria lambayecana
Federico Kauffmann Doig
cfialaba el humanista Pedro Mirtir de Angleria (1457-1526) que
antiguas sagas americanas referfan que el Sol solfa Worar, y que al
caer sus Iégrimas al suelo éstas se cuajaban en oro, Bste mito no
alude al oro de Lambayeque ni al del Pers en particular. Con todo,
permite inferir que al oro se te conferis en América precolombine un valor
distinto al que regia en Occidente,
E] oro no era, ciertamente, en el Nuevo Mundo un medio de enriqueci-
rmiento, puesto que no representaba valor monetario alguno. Ere, eso si, materia
sacra en sf misma. Con ella se maleaban figuras mégico-rligiosas o joyas para
‘engalanar a quienes regian y detentaban la responsabilidad de velar por el destino
de sus sociedades. De este modo aparecfan transfigurados en seres semidivinos y
podiian impartir 6rdenes inapelables. Los artefactos éureos de Lambayeque que
representan aun ser sobrenatural enmascarado, testimonian lo dicho. Y también
Jas suntuosas coronas y objetos de orfebrerfa con que se enterraban los jerarcas de
‘eatonces, que ensamblan el poder estatal con el religioso.
Con ta Conquista, e1 oro americano fue apreciado de acuerdo a los
cesquemas del pensamiento occidental. Su apetencia animé los pasos que debfan
cumplir los invasores y que, segiin refiere una copla de Lope de Vega iban:
“$0 color de religién
(van) a buscar plata y oro
del encubierto tesoro"
ero, paralelamente también bubo quienes supieron apreciar el lado
antistico y cultural manifiesto en los contados objetos de oro americano que,
cescapando de ser fundidos, alcanzaron Espaia y Flandes. A éstos se refiere el
‘gran Alberto Durero con suma admiracién. Por su parte, al aludir ala orfebreria
de las Indias, Pedro Mértir de Angleria exclamaba hace ya cinco siglos, con
sensibilidad inusual para entonces y para hoy: “lo que me pasma es la industria
¥y el arte con que la obra aventaja la materia”
Lima, 1991
Pena
(eae
2371:0 La orfebreria en el drea de Lambayeque
El oro labrado del Incario no existe més. Fue fundido en Cajamarca, en
hhornos improvisados, a poco de consumado el primer acto decisivo de la
conquista espafiola. Al calor de la huayras, Idolos de rostro amenazante, vajilla
suntuosa y ornamentos regios, todo por igual, terminé convertida en lingotes
que, luego de alcanzar Europa, proporcionaron la materia prima para la acufta-
cién de monedas con los bustos regios de los Carolus.
Esto sucedié también con el oro proveniente de la regién de Lambaye-
que, que habia sido incorporada al estado Chimsi y cuyos templos y palacios,
acababan de sec desmantelados por los conquistadores incas, que requerfan del
metal precioso para elaborar su propia orfebrerfa, Pero el oro propiamente
lambayecano, de tiempos preincaicos remotes, ha sobrevivido hasta nuestros
dias celosamente oculto en las tumbas de sacerdotes y reyes, hasta que manos,
de profenadores fuctivos y de arquediogos les arrancaron sus joyas e fdolos para
encasillaros en iluminiadas vitrinas de museos y colecciones de antiguedades,
El drea de Lambayeque esté considerada como el emporio de la metalur-
gia ancestral peruana, La mayor parte de los museos conservan objetos que
precisamente provienen de rea de Lambayeque, Aqui se expresaron diversos,
esilos culturales de sociedades agrarias complejas, presentes en la orfebrerfa
como en otros diversos testimonios arqueol6gicos. Det primer milenio antes de
Cristo 0 antes proceden Jos objetos de oro de Chongoyape, relacionados al arte
de “Chavin’” y congéneres. Posteriormente florecié, en Lambayeque, la orfe-
brerfa Mochiea o Moche, como to demuestran os suntuosos hallazgos de
Sipan, Al oro de Sipén sucede, en Lambayeque, el estilo llamado Lambayeque,
con caracteristicas especificas, para luego ceder paso al Chinn y al Inca
Is] El drea de Lambayeque y su secuencia cultural
El departamento de Lambayeque es esencialmente costeflo. Un 90% de
sus 13,737 km? de superficie lo constituyen Hanos 4ridos, intesumpidos por
reas irrigadas que, juntas, no alcanzan a igualar en extensién las desérticas y
semidesérticas. Las Areas productivas mayores se aglutinan en torno a Chiclayo
y Ticume y estén regadas por obras de canalizacién de los rios La Leche y
Chancay —précticamente interconectados—, que portan el agua desde [as
estribaciones cordilleranas a estas regiones donde no llueve més que perisdica-
mente, cuando se presenta el fenémeno conocido como El Nifio. Adicional-
mente, al sur del departamento del valle de Lambayeque formado
principalmente por el Chaneay, se presenta el valle de Zafa
Los valles del departamento dé Lambayeque fueron escenario de alta
cultura desde hace 3 mil afios 0 més, como fo demuestran de modo especial los,
testimonios. dureos de Chongoyape en las cabeceras del Chancay y otras
provenientes especialmente del rea de Cayalti, en el valle de Zafia, que se
remontan al primer milenio antes de Cristo a juzgar por su estilo e iconografia
cemparentados al arto Chavin/Cupisnique
En los primeros sigles de nuestra era se presenta en Lambayeque una
expresign cultural afin a la Mochica, ata que va asociada la mes rica tradici6n
rmotalirgica del antiguo Peri, centrada en el oro, la plata y el cobre. Los
testimonios sorprendentes hallados en Sipén, ubicados entre los ramales del rf0
Chancay, asi lo demuestran.
238
LAM, 211, LAMBAYEQUE
Sin. Penocho. Oro lamiado, record co
Jeneeas, decor de Figuaszoomertas. Pane
te gin toca ceremonial
16 158 emsEntre los afios 700 y 1200 de nuestra era, grosso modo, florece la llamada
cultura Lambayeque o Sicén con su epicentro en la zona de Batén Grande, en el
rio La Leche, aunque su estilo alcanzé también el valle de Zaiia (Meneses y
Alva 1985) y aun el area Mochica en su desarrollo tardfo (Donnan 1989). El
estilo Lambayeque es el que mas caracteriza el arte que se desarroll6 en el rea
de Lambayeque, aunque se sustenta en tradiciones mochicas tardias y
‘Tiahuanaco-Huai Hegadas acaso via Pachacdmac.
Con posterioridad, alrededor del siglo XIII, insurge un nuevo estilo, en
parte derivado del Mochica, el Chimti que se extiende por toda la Costa Norte y
ccuyo epicentro se estima haber estado en Chanchén. Este estilo parece haber
comenzado a florecer en 10s valles del departamento de Lambayeque desde
antes de su conguista por el régulo Chimi de Chanchén, Minchanzaman,
efectuada on las postrimerias del siglo XV.
‘A pocos afi de la invasién Chimd, el rea de Lambayeque era incorpo-
rada al Incario, como se constata por la presencia de influencias cusqueias en la
cerdmica Chim (Kauffmann Doig 1964; Bonavia y Ravines 1971), y pot los
hallazgos recientes hechos en Tiicume por Alfredo Narvaez (Inf. personal/Nov.
1991), de una figurita de oro vestida, probablemente importada de lx zona del
Cusco y de otros testimonios de clara prosapia incaica.
En cuanto a la cultura Chimii en los valles lambayecanos, ésta no ha
egado on To que toca a Ia orfebrerfa —ni aun en cuanto a la cerdmica— restos
gue ostenten un estilo vigoroso. Los objetos metélicos Chimé més caractects-
ticos, aunque éstos reaparecen también en 1a Costa Sur, son vasos de oro ¥
‘especialmente vasos de plata en los que se figura una cara humana en relieve
dotada de una nariz. prominente y ganchuda que parece simbolizar un pico de
ave, Dudley T. Basby (1954) ha estudiado los procedimientos seguidos en la
elaboracién de estos vasos “escultéricos"’, confeccionados partiendo de una
sola Kémina metélica y utilizando dos maderos para moldear el vaso y Jos
relieves que conforman la cara humana y los adomos adicionales repujados.
1:2 Procedimientos técnicos en general
Gustav Antze (1930) es autor de apreciaciones iniciales sobre t€cnicas
usadas en Ia metalurgia Lambayeque. Estas se limitan a notas introductorias a
su estudio descriptive de los objetos de metal coleccionados por Enrique
Briining procedentes en stt mayoria de tumbas del cerro Sapamé ,, monticulo
uubicado a unos 4 km. al este-sudeste de Tllimo y al margen del vasto conjunto
de Batin Grande. Los objetos descritos por Antze incluyen especimenes do
estilo Lambayeque/Lambayeque (Antze 1930/1965, liminas 1, 14, 15, 16, 17,
18, 19, 20, 21, etc.)
Con posterioridad a Antze, han sido publicados diversos trabajos especia-
lizados sobre técnicas de la metalurgia Lambayeque, especialmente por Heather
N. Lechtman (1973; 1981) y por Izumi Shimada, Stephen M. Epstein y Alan K.
Craig (1982; 1983).
Especial importancia revisten las investigaciones de los afios 1982 y
1983, en materia de metalurgia, ejecutadas por el Proyecto arqueolégico Sicén
‘Bring iic6 5 colocién en 1908. con objeto dureos que adquirié en Chiclayo y que
sgn eleriaprocean dei Huaca dela Crz, en la comprensign de a antigua hacienda
de Batsn Grande
240
LAM. 212, LAMBAYEQUE
Depilador, Oro marilladoy epujade. Ave de
eto may endomeee)
LAM, 213, LAMBAYEQUE.
Sicis. Dead. Oro mails, repaid, bard,
sad solado, Represeancin de dvniad en
Gems
dirige Izumi Shimada en Bata Grande. Las
excavaciones pusieron al descubierto “cuatro juegos completas de hornos de
fundicién (..), Estos hallazgos demostraron claramente la tecnologta local y el
conocimiento de Ia produccién de cobre arsenical a gran escala, Estos homos
estuvieron asociados a mumerosas boquillas de cerdmica para los tubos de
insuflacién lamados tuyeres, masas de escoria mineral, escorias de tierta de
fundicion, fragmentos de mineral etc. (.). El método de fundici6n utilizado en
Batén Grande, estaba basado en la reduccién del cobre empleando carbén como
combustible...” (Shimada 1985, pp. 115-116).
Existe una representacién en cersmica Mochica que muestra a orfebres
soplando pucunas o*canutos para avivar el fuego, en un horno similar a Jos
localizados por Shimada (Ravines 1978, p. 481).
Se beneficiabs el oro, la plata, el cobre y el bronce mediante aleaciones
de estailo, cobre y cobre arsénico,
El oro era obtenido en estado puro, por medio de procesos extractivos
basados en ef lavado de arenas conteniendo escamas de oro, y recolectando
pepitas. Por su parte, a plata, el cobre y el staf, de venas de filones de estos
metales en estado puro,
No conocemos los lugares de donde los Lambayeque obtenian su oro.
Pero Io més probable es que, en su mayor parte, procedia de Chinchipe, del
Marafién y otras playas fluviales conocidas hasta hoy por la riqueza de sus
arenas auriferas. Todavia hoy se prosigue lavando la arena con el sistema
antiquisimo de la batea, tal como lo muestra tn dibujo de Oviedo del siglo XVI
No debe descartarse que el oro haya sido también, por lo menos en parte,
obtenido de minas situadas en las cimas de la cordillera andina (Petersen 1970,
p44),
Los objetos ureos y los de plata y de
trabajados usando de léminas metdlicas martilladas al temple, y en frfo que
endurece mucho el cobre. En éstas eran repujacias las figuras, utilizando moldes
de madera, Las léminas omamentadas y recortadas previamente eran final:
mente dobladas y soldadss, para dar forma a los objetos. Pequefias figuras
agregadas eran soldadas a objetos mayores, a veces trabajadas mediante alam-
bres que se retorcfan a discrecién. En ocasiones s6lo se soldaba una argolla,
para colgar un omamento simbélico movible: tal como las aves que prenden de
Ja diadema del retrato de Naymlap en el gran Tumi, o las conchas en Ia espalda
dl citado personajc. Los artefactos huecos eran soldados en sus dos mitades,
utilizando amalgamas,
1La técnica utiizada en la fabricactén de vasos de oro mochicas ormamen-
tados, tanto como de otros estilos desarrollados en el érea de Lambayeque, fue
probablemente Iz misma que estudi Dudley T. Easby (1954) en cuanto se
refiere a vasos de metal Chim confeccionados a partir de una sola lémina y sin
empleo de soldadura. Generalizando, debemos presumir que los orfebres lam-
bbayecarios utilizaron las técnicas tradicionales basicas de la metalurgia peruana
‘gua, aunque superaron en cantidad y calidad a los metalistas de otros
perfodos y regiones,
Pero no sélo fueron elaborados objetos hechos de laminas martlladas.
También se conocié y practicé la fundicién, utilizdndose aqui variantes de la
técnica cire perdue, Esta permite obtener figuras compactas utilizando un
molde de arcilla que calca ta representacién deseada, hecha de cera u otro
241rmaterial-y la que termina siendo desplazada por el metal gue finalmente toma
su forma,
Al igual que en tiempos Moche, varios procesos: de dorado fueron
utilizados en el arte Lambayeque/Lambayeque. Estos surgen como consecuen-
ccia del ansia de contar con una cantidad creciente de objetos de oro, y de
tamafio mas grande también, més alld de los recursos de materia prima. La
preferencia por e] metal dureo se comprende por su permanente brillo, debido a
su resistencia al Gxido, y por ser en extremo maleable.
El dorado auténtico consiste en la aplicacién de una Idmina delgada de
‘oro sobre una superficie metélica dada, que por lo general era de cobre. La
‘técnica del baftado de om de-un objeto dado, era lograda utilizando una mezcla
de potvo de oro y mercurio; el mercurio, al evaporarse-con el ealor dejaba el oro
cen Ia superficie,
Pero fue el mise en coleur la técnica de dorar més usada por los orfebres,
lambayecanos, y dicho sea de paso por los de Ia antigua Colombia y Panama
también. Mediante esta técnica se lograba el sumbaga, liga metilica de cobre y
En este procedimiento, también presente en el Viejo Mundo, se utiliza-
ban dcidos para disolver las particulas de cobre presentes ea la superficie de un
objeto en el que el cobre y el oro habian Bio sometidos a aleacién, La
superficie era finalmente brufida y el objeto todo terminaba aparentando ser de
‘oro puro. Cuando el 6xido de cobre logra salir a la superficie dorada, In daftaba
¥ estas averfas sucedian con frecuencia debido a Ia profusién de uso del
tumbaga en la osfebresia de Lambayeque
2:0 Aproximaciones iconogrdficas
Los objetossalidas de Ia orfebrria lambayecana pueden 0 no ser apr
iados y admirados, or sus logros en el aspectotéenico, También por la belieza
de formas y disefios, aunque éstos exhiben valor adicional: son fuentes de
estudio de aproximacién al mundo ée quienes los elaboraron. Se tata de una
fexpecie de "ecritura’” basada en elementos y “cuadros” pictéricas, extrafdos
de relatos miticos cuya “lectura’” se ejerce de modo especial
El andlisis iconogréfico presupone una inicial aproximacién a la figura 0
escena en particular. Pero esta tarea debe ejercerse en un amplio marco
‘comparativo, con figuras similares pertenecientes al mismo estilo y expresiones
afiliadas aun lejanamente, y esto especialmente cuando las imagenes fueron
ejecutadas cargadas de simbolismo y resumidas. Cuando éstas aparecen redu:
cidas a s6lo unos cuantos rasgos “‘estiizados”, este método de la “‘iconografia
cruzada’” (Kauffmann Doig 1985) tiene excepcional valor, pues permite ceunir
y comparar las mismas imégenes pero plasmadas unas en forma “abstracta’” y
‘ras en forma naturalista. Tal el caso de las figurasde un “felino volador’” en
el arte Tiahuanaco-Huari que, comparadas con las. presentes en el Obelisco
Tello y sus congéneres permiten relacionarlas de modo convincente (Kauff-
mana Doig 1989b).
Como expresa Anne Marie Hoequenhem (1987), con anterioridad tam-
bién Brwin Panofsky (1892-1968) sugerfa ya el valor de este proceso en el
estudio iconogrifico del arte universal, al que acertadamente sumaba la impor-
lancia de sumergir la imagen en contextos etnolégicos para “descifrar’” su
contenido o mensaje. Esto lo practicaba Gerdt Kutscher (1948) en sus inves:
242
LAM. 214, LAMBAYEQUE.
Sin. Covna, Oro laid, repo y eer
tale, Desraidn de fgues zor exliadas
1 ple en foam de tu
LAM, 215. LAMBAYEQUE,
Corona. Oro mazilado yrepujao. Coxonn v=
ida en es es esas con maistigaciones de la iconogafia Moche. Transitando por este camino, consideramos
haber logrado identificar lo que podria ser a representacin del ser sobrenatural
del que dependia la lluvia y de este modo la produccién de los alimentos: un
felino alado dotado a veces de facciones humanas y presente en el arte andino
de todos los tiempos; corresponde acaso al Illapa del Incario y a Qhoa de mitos
vigeites (Kauffinann Doig 1989b).
Son los mitos los que ciertamente hacen posible un acercamiento a las
intimidades que ocultan las imagenes. Como quiera que los mitos suelen
sobrevivir en la tradicién oral por sigtos, impotutos en su esencia como sucedi6
com la radici6n de Naymlap (Kauffmann Doig 1964b, p.29), los relatos miticos
pemniten ser eprovechados en mérgenes cronol6gicas amiplias en los estudios
iconogrdficos.
No se pretende en el presente ensayo cubrir uno por uno todos los pasos
{gue se estipula deberfan’ acompaflar al andlisis iconogrifico. Especialmente por
cuanto no se dispone de relatos miticos més que en limitada medida y a que no
siempre se hace imprescindible movilizar todas las estrategias en el anélisis de
tun tema iconogréfico dado,
Repasaremos, seguidamente, tres etapas de In orfebresia que se desarroll6
en elvdrea de Lambayeque, fndamentadas en acotaciones iconogrificas y
noticias histéricas sobre las circunstancias de los hallazgos de aquellas tumbas
Gonde fueron rescatados artefactos metilicos de valor iconografico. Veremos
gue Jos tesoros éureos del rea de Lambeyeque proceden bésicamente de
Chongoyape, de Sipén y de Batén Grande. Sobre la orfebreria Chim e Inca,
también presente en Ia regién que nos ocupa, ya hemos hecho referencia en el
capitulo anterior.
2:1 Expresiones remotas de la'metalurgia en Lamba-
yeque: Chongoyape
Los hermanos Luis Benjamin (Tato) y Alberto (Chaca) Gayoso Ugaz
recolectaron en 1928 diversos objetos de oro, descubiertos accidentaimente en
la antigua hacienda Almendral, en Chongoyape, por un grapo de nifios quienes
Jugaban con ellos. Chongoyape esté situado en las cabeceras andinas del rio
Lambayeque, llamado en este sector Chancay.
Las circunstancias del hallazgo de orfebreria realizado en Chongoyape
parecen extraidas de una novela y hasta ahora se las recuerda en la regién. Julio
C, Tello (1943. pp. 328-32) ha dejado noticia escrita sobre el particular
Todo comenzé en 1928, en un sitio ubicado en Ia antigua hacienda
‘Almendral, cuando Floro Mamofi, de 15 afios, en compaiifa.de otres menores,
tropez6 con varias objetos de oro que brillaban en el fango, en el fondo de una
zanja abierta por el rebalse de una acequia. Los muchachos los utilizaban para
jugar. Mientras uno cefifa una corona, otro portaba una pulsera. Marrofi, por su
patte, haba engalanado sus pantonillas con los restos de grandes vasos 0 aceso
‘coronas, simulando calzar polainas. El inocente juego fue interrumpido por la
presencia a caballo de uno de los sefiores Gayoso, quien se acercé al luger
atrafdo por los fulgores que despedtan los objetos. Conscientes del valor de los,
mismos traté de adquititlos, pero los jévenes se desbandaron portando los
‘objetos de oro para entregarlos a sus padres 0 para ‘‘canjeatlos en las tiendas
por bizcochos”. Con todo, alguno accedieron y entregaron las joyas a Gayoso a
244
LAM. 216. LAMBAYEQUE.
Ones. Oro Jaminado reps con spinon
e paaucas vfs, Represents de prsosje
tando exudoy ui
LAM.217. LAMBAYEQUE
(Ors. Oro lamina, epad y build. De
had ancopomta cor muro de gies
ronerias,
89% 70m
TAM. 218. LAMBAYEQUE,
nado, mails, repens,
.
Estas representaciones petmiten comprender el origen de forma de las orejas de
Naymlap.
| st observacign a hemos hecho extesiva ala cerémica awropomocta Ved que muestra
2 personajes con aries prominent en grado fobreaatarl, 0 mismo que reeparecea|
tambidn en la iconogmtia arqueoligica 6 otrs tempos y zegiones (Kaufmann Doig
1983a, p. 341, 343),
[La cotelusin de este desmenvzariconogrifico permite advert qu el corte horizontal
‘con ue termina la méscara en su sector superior tae su prosapia en una caracerstica
felnica. Lo mismo es apicable a todas las mascarasfunerarasandinas que observaa ote
256
Lam, 233
AMS. 232234235
{i cobeas de Baynap dienada de peti erie
tea que pute ingore de ou rosa era de
canker exiaata. Al “exons eco
ering ansormado on uns mai pacha
(eutinon Doig 1964, 9, $2: 1975, pp
261-267), EL dtu del sectar superior ha sido
etrctdo de un dist presente en una oer do
eo de Basin Grand einen gra ex wr
min de or ein (inden) exami por
‘Garay Ante (930)1a cara de ovo oo Rapp gud en ot
‘Tumi de Lambayeque y que también er labo
a de fora indepen (al
ive de I de Flin
ambit de stio par ser adscunds una mi
orjr. it press 0 al, rico
boca priate desprovisa de abe come In
2:53 El cuerpo de Naymlap
Es interesante observar las proporciones del personaje expuesto en
Tomi de Lambayeque: el cuerpo ocupa la mitad de la figura toda, y la otra
mitad la caramfscara y la diadema. Por su parte, el torso y las piernas
observan en su eje longitudinal las mismas medidas. Una triparticién en el
disefio como la presente, en a representacign de personajes, se repite en
diversas manifestaciones artisticas tanto en la Regién Andina como en Ia
Regién Mesoamericana.
En general, el cucrpo de Raymlap debe catalogarse como hismano: pero
es de notar que tiene ala, ademés de brazos. Lo sItimo, unido alo que parecen
ser patas de ave “humanizadas”, refuerzan ona ver mas so carscterornito-
morfo
Los brazos reposan encogides sobre el pecho, con fa palma de Ia mano
sobre el cuerpo. El personaje luce un pectoral, y tambign un faldellin, que
asimismo es perceptible en la parte posterior deb cuerpo. Cale rollers
‘omamentales de las que, a igual que dl faldelfn, pnden colaajos en forma de
‘eamucos, movibles, en alusicn a una especie de flecos decorativos. El personaje
fexhibe taparrabo, que le cubre las nalgas. Una simbéi
repujida con simbolos curvilineos en forma de hacha, de la que penden
colgajos en forma de conchas de oro, movibles, esta presente en la espalda de
Naymlap del Tumi de oro.
ica figura rectilinea
2:5.4 La diadema de Naymlap
La diadema de Naymlap es enorme, ya que resulta ser més grande aun
aque la méscara-cabeza. Su forma es de media luna, y son muchas los disefios
simbélicos que la conforman. La labor puesta en su ejecucién es mis esmerada,
¥y dirfamos més delicada que el resto de la figura de Naymlap y su indumentaria
La diadema aparece figurada en la parte anterior como posterior del
ppersonaje; lo que cambia en una como en la otra representacién de Ia diadema
cs la imagen central, En el frontis est constituida por un hemicirculo, y por un
cfrculo en el sector posterior. Acaso esta variante enciesre un simbolismo de
contexto lunar, representando 2 la Luna en dos de sus fases.
La diadema de Naymap esta integrada por diversossimbolos colocados
fen sucesin y presentados formando bandas curvas. Los dos que aparecen a
borde de Ia diademe estén trabajados con alambres de oro matillados y
torcidos, que Iuego fueron soldados: es por eso que la decoracién se presenta
aqut calada,
Las cuatro bandas omamentales estén separadas por Kneas punteadas
formadas con perias de oro soldadas, Ua de elas est constiida por un signo
en forma de S, repetdos otra por punta en sucesin, que tal vez aludan a las
plumas levemente erizadas que muestra aigonas aves (Kauffmann Doig 1976
. 166-167, figs. 3 4 6). Algunas representaciones de Naymlap en cerémica
parceen repetir este emblema (Kauffmann Doig 1976, p. 10), pero presentén
dolo a mado de corona con puntas horizontals,
1. Representaciones extizadss de as pumas 6 la eaberaaparecen también en Moc, en
plas escultneos, Peo esas aves pareces ms Ben figoar aves
T9BSa, p. 499. figs. 5 6) no ala palmipeda de la
en pei que susitoye Tad
e ria (Kaulina
representacin de Rayt
El cavécter monumental de la diadema es signo inequivoco que se quiso
seftalar la alta jerazqufa asignada al personaje.
2:5.5. El mito de Naymlap y su retrato en oro
Por la exposiciGn anterior, de andlisis iconografico, se deduce que el
personaje antropomorfo lambayecano retratado en oro esta cargado de atributos
‘omitomorfos no obstante sus contomos generales humanos.
‘Veamos lo que relata el mito de Naymlap y lo que se puede extraer de él
para establecer si el Naymlap del mito es el mismo personaje que el represen-
{ado en la iconogratia Lambayeque
El mito de Naynuap fue registrado en el siglo XVI por Miguel Cabello
‘Valboa (1586), y doscientos affos después en forma totalmente independiente
por Modesio Ruvifios y Andrade (1782).
El mito fue analizado por Enrique Briining (1922/23), detenidamente. La
fuente de Brining como de otras estudiosos que comestaron el relato de
Naymlap, fue dnicamente la exénica de Cabello. Posteriosmente fue utlizedo
también el relato de Ruvitos (Kauffmann Doig 1964x; 1964b), en el que se
descubren valiosas informaciones no registradas por Cabello.
Cabello y Ruvifios escucharon el relato mitico en el valle de Lambaye-
que, y refieren que éste era popular entre los comarcanos. Este se apcoxima a
tro mito, recogido en los primeros afios del siglo XVII, que nos habla det
fundador Tacaynano , que arvib6, también en balsas, alas costas de Chanchén
(Crista Andnimo 1604-10).
Llamamos Naymlap a este mito, por el nombre del personaje primordial
y central expuesto en la narraciones de Cabello y Ruvifios. Este habria llegado
con su séquito por el mar y arribado a la desembocadura det Faguisllanga, que
Exirique Brlining (192223), identified con el rio Lambayeque exhibiendo
antiguos y fehacientes testimonios documentales.
EL mito refiere que vino de ta “parte suprema del Peri’, es decir det sur
‘como lo sefalé John H. Rowe (1948), y que trajo un fdolo de piedra de color
verde, llamado Yampallec.
Naymlap es presentado como fundador de Lambayeque, en algunas de
sus etapas mitico-histdricas. Sus sucesores amplfan los dominios. La dinastia de
Raymlap comprende @ doce jeraras, incluyendo a Naymlap, los que son
hhombrados por Cabello, El tltimo, Fempellee, contraviene preceptos por lo que
es sindicado como causante de tempestades prolongadas y devastadoras, las que
recuerdan los cambios climéticos agudos que suele desatar la Corsiente del
Niffo.
Inmerso en el caos @ consecuencia de los desastres enviados por la
naturaleza, el valle de Lambayeque es invadido por ta nacién Chim cuyo
1. Sidescomponetos el nombre de Tacaynamo, encontrames el vocablo yam (Tace-yoa
(0) presents en Naym-tp (Kauffinann Doig 19640, p. 20).
2. Parece qu Tue el pedagoge Sebastin Lorene quien por ero esceibi por primera vez
[Naylanp en ligar de Nayralap o Nama como aparece en les cxicas Ge Cabello y de
Ruvitos
258
LAM, 238 LAMBAYEQUE!
‘Omameno. Oro laminae, rpupdo 9 ecrtaco.
Persone fol con gran sven,‘centro era Chanchén. A la breve dinastfa Chimii en el érea lambayecana sigue,
finalmente, la impuesta por los gobernantes incas que terminaron ejerciendo su
control en el valle de Lambayeque.
2:5.6 El mito de Naymlap: su transfondo ornitomorfo
‘Veamos ahora los pasajes del mito de Naymlap que se relacionan directa-
mente con nuestro tema, y por los que se apreciard elocuentemente la condicién
miigico-ornitomorfa del personaje.
Fue Luis E, Valcarcel (1937) quien primero advirt una posible correls
cidn entre ef mito de Naymlap y el personaje del Tumi de Lambayeque, al
comprobar a presencia de las alas tanto en la representacién arqueoligica
como en el pasaje mitico expuesto por Miguel Cabello Valboa (1586), que
refiere que al morir Naymlap, sus descendientes esparcieron la saga que le
habia crecido alas y volado al cielo para asi hacer creer a sus sibditos st
condicién de inmortal:
“le vino el tiempo de su muerte, y porque no entendieran sus vasallos
que tenfa la muerte jursdicviGn sobre él, lo sepultaron escondids-
rmente en él mismo aposento donde auia vivido , y publicaron por toda
1a tea, que él (por su misma vstud), ania tomado alas, y se habia
esaparecido”
Prosiguiendo con esta constatacién, al revisar el denso cronicén de
Modesto Ruvifios de Andrade (1782), advertimos que un pasaje no referido
por Miguel Cabello Valboa —que recogié e} mito doscientos aitos antes y
euya versién desconocié Ruvitios— offecfa una referencia adicional muy
importante para seguir penetrando en la temética religiosa lambayecana
(Kauffmann Doig 1963a, 1963b). En efecto, Ruvifios (1782) reficre que el
nombre Naymlap significaria “ave (o gallina) de la agua"; y agrega, aunque
fen un pasaje algo confuso, que éste habia sido el progenitor del mitico
personaje Naymlap »
“Nama su primer sefior, que significa ave (0 gallina) de Ja agua
(), manifestando con él, que de aquel elemento habia salido su
progenitor (..)"”
Por Jo expuesto, el mito de Raymlap, en sus dos versiones, parece
testimoniar el cardcter migico-religioso ornitomorfo del personaje. Asimismo,
consideramos que da fc a la hipstesis que propone que Naymlap del mito es
también el personaje representado en ef Tomi de of0 como en otras muchas
versiones iconogréficas Lambayeque.
2:5.7 Correlaciones entre el Naymlap del mito y el Naymlap
7 representado en el Tumi de oro
‘Las versiones miticas lambayecanas de Naymlap se refieren de este
‘modo a un ser antropomorfo inmerso en un mundo mégico-religioso omito-
‘moro, cualidades que también ostenta el personaje principal de la iconogratia
LAM 29 LamBayegue, _lambayecana
Deidad. Oro mila, epyjado con spincin —
pecucas exis. Pertonse porando dos} “Este pasaje sala claramente Ia eostambre de Js jrareasnotteos de converir sus
ester en at manos. palacios en caafalcos, una vez muertos.
11x 10Seqs, 2. Tambien este parae puede ser inerpotado en el sentido que Raynlap satis del agua, ©
= que se origin del agua
anueicmoaeARe OeL4 ceFRGRA BAYEEAN 259