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Ser Ligeros Como El Pájaro y No Como La Pluma

Artículo publicado en el periódico La Ramona que trata sobre la responsabilidad en las redes sociales.
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Ser Ligeros Como El Pájaro y No Como La Pluma

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SER LIGEROS COMO EL PJARO Y NO COMO LA PLUMA:

UNA NUEVA TICA DE LA RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL

Mireya Snchez Echevarra

En das pasados se realiz el conversatorio Libertad de expresin y responsabilidad


en las redes organizado por el Instituto de Investigacin de la Facultad de
Humanidades y Ciencias de la Educacin de la Universidad Mayor de San Simn y la
Coordinacin Regional de Investigacin de la Universidad Catlica Boliviana.
Participaron Marcelo Guardia, Marcelo Durn, Marcelo Camargo, Roberto Fernndez
como moderador y mi persona. Estas lneas fueron compartidas en dicho conversatorio.

https://www.google.com/search?q=Gilles+Lipovetsky&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwior67u3NTT
AhWC7iYKHc4hByQQ_AUICygE&biw=1280&bih=918#imgrc=vUhe4gUod5SQFM:

Guilles Lipovetsky -el fascinante filsofo y socilogo francs de la


hipermodernidad- seala en su libro La pantalla global que el nuevo siglo
es el siglo de la pantalla omnipresente y multiforme, planetaria y
multimeditica. Videopantalla, pantalla miniaturizada, pantalla grfica,
pantalla nmada, pantalla tctil. Qu efectos tiene esta proliferacin de
pantallas en nuestra relacin con el mundo y con los dems, con nuestro
cuerpo y nuestras sensaciones? Qu clase de vida cultural y democrtica
anuncia el triunfo de las imgenes digitalizadas? Qu porvenir aguarda al
pensamiento y a la expresin artstica? Hasta qu punto reorganiza este
despliegue de pantallas la vida del ciudadano y de las personas en la
actualidad? Son preguntas cuyas respuestas se atropellan ante la desbocada
mutacin cultural que afecta a crecientes aspectos de la creacin y de la
propia existenciahumana.

En esas mltiples pantallas los millones de usuarios surcan las aguas de las
redes sociales en sus naves de locos. En ellas se consolida una corriente
hedonista que emana inagotable de los mass media, de la cultura del
espectculo, del goce, del placer inmediato, de la frivolidad, del
consumismo, de la ansiosa bsqueda por la novedad permanente. De forma
curiosa, y a contra ruta de lo que podemos percibir los cincuentones como
yo, formados en un antiguo humanismo ya caduco, la pantalla global
tambin democratiza y masifica explosivamente la cultura a tal punto que
en estos tiempos pos modernos cualquiera puede hacer arte, cualquiera es
capaz de tomar fotografas, de producir videos y viralizarlos, ser periodista
y hacer noticia, y todos pueden escribir y mandar al infinito y ms all sus
textos, sus imgenes, sus ideas sean estas brillantes, triviales o estpidas.

Por supuesto que esta masificacin trastoca los otrora parmetros


tradicionales de la calidad de la produccin y del productor de cultura.
Ahora es el tiempo del prosumidor, mezcla de productor y consumidor,
quien utiliza las redes sociales: el twitter, el facebook, los blogs, los site
como espacios privilegiados para pregonar su opinin. Desde all los
nuevos divos de la opinin pblica, entre ellos los blogueros, los
articulistas de moda, los memeros, ocupan sitiales preferenciales gracias a
la multitud de seguidores capturados a guisa de explotar sus emociones, sus
creencias, sus prejuicios, su afn de diversin y de novedad. Con razn
Umberto Eco deca que el drama del internet fue promocionar al tonto del
pueblo (o al bufn aadira yo) a nivel de portador de la verdad; y claro,
frente a ellos el especialista que se nutre de datos engorrosos, que
argumenta con fundamentos sopesados pierde terreno a zancadas

Es el turno de la posverdad. En las redes donde vale ms lo instintivo y


visceral ella campea alegremente. Nunca ms confrontada la doxa frente a
la episteme, la opinin sustentada en las medias verdades de los muchos
versus el pensamiento riguroso y honesto de los pocos. Como dice Rodrigo
Fresn, es el turno del ms gracioso, del ocurrente, del loco, del
imprevisible. En momentos que la antigua moral cae a pedazos, toma la
posta la poltica de la incorreccin. Ahora vomitar a bocajarro el rumor, el
insulto y la descalificacin es ms cool y por supuesto tiene gran
aceptacin. Por tanto, quien quiera tener xito en las redes sociales conoce
ya la frmula infalible: entretenimiento ligero, chistoso y vulgar, garanta
incuestionable de avalanchas de likes, caritas felices, rientes, enojadas,
de sin fin de comentarios banales productos de emociones bsicas en estado
puro.

Qu hacer frente a esta realidad? Qu hacer frente a la posverdad, frente


a la masificacin apocalptica de la estupidez? Qu hacer frente al
consumismo barbrico, la banalidad infinita, el deseo de goce incesante, del
eterno espectculo? Frente a la deshumanizacin de las relaciones, ante el
matonaje, el bulliyng ciberntico que atropella y arrasa con la dignidad
humana? Respiro y vuelvo a Gilles Lipovetsky, ni con certeza absoluta ni
con confianza plena, pero si con cierta esperanza. Vuelvo porque
Lipovetsky navega en las aguas inciertas de la complejidad, lejos de los
puertos seguros del maniquesmo, y como todo buen filsofo portando ms
dudas que certezas, ms preguntas que respuestas; y acaricio algunas de sus
ideas ms preciadas. Vuelvo tambin porque es capaz de bajarme
inusitadamente de las nietzscheanas alturas del desprecio, del desprecio a
las masas.

El autor atribuye a la pantalla global el gusto por el espectculo y el


hedonismo, causa de la prdida del gusto por la intelectualidad tradicional,
sin embargo no hay en l una posicin condenatoria, ms bien un declarado
optimismo cuando otea en el mundo de la ligereza capitalista posibilidades
democrticamente creativas para la gente, especialmente para los ms
jvenes. Piensa que si solo existiese una cultura de la ligereza la humanidad
podra encaminarse al desastre, pero Lipovetsky distingue dos; ambas
necesarias. Una, ldica, alegre, tal vez la de las grandes mayoras, la del
zapping, de los placeres fciles, del humor basto. Es la ligereza del hiper
consumista, del individuo irresponsable. Otra, una difcil, fruto del
esfuerzo. Es la ligereza del artista que logra su obra con trabajo, con gran
dominio de su tcnica, la del individuo responsable, aquel que piensa sobre
la corrupcin, el que desaprueba y acta contra todo lo que atenta la
dignidad humana.

Ahora nos dice- el concepto de felicidad est ligado a la ligereza, sentirse


feliz es sentirse ligero de qu? De las preocupaciones cotidianas, de los
problemas. Buscar la felicidad es buscar la ligereza. Ella permite a la gente
desacelerar, quitar la presin, aligerar la carga, saborear las cosas. Pero,
Lipovetsky citando a Paul Valery afirma:hay que ser ligeros como el pjaro
y no como la pluma. Es decir, lo ligero entendido como precisin,
determinacin y no como casualidad. La tendencia general es ser ligeros
como una pluma, porque es ms fcil dejarse llevar. El filsofo considera
que ese tipo de ligereza no es suficiente para una sociedad que debiera
tener otros ideales adems del entretenimiento fugitivo. La ligereza del
pjaro en cambio es la del trabajo sistemtico y esforzado, que se
compromete y crea. Es la ligereza a potenciar a travs de la educacin y el
arte, aprovechando las oportunidades de la democracia ampliada por los
medios, por las redes sociales, para incentivar y profundizar el debate, y
para levantar la mirada hacia la promesa de una civilizacin de la
educacin que forme a las personas dentro de los ideales humanistas.

Bibliografa:

Lipovetsky, Guilles y Serroy, (2007) La Pantalla Global. Cultura meditica y cine en la era
hipermoderna. Editorial Anagrama (2009). Barcelona.

Lipovetsky, Guilles (1992) El crepsculo del deber. La tica indolora de los nuevos tiempos
democrticos. Editorial Anagrama (1994). Barcelona.

Lipovetsky, Guilles. Entrevista en La mirada indiscreta.

https://www.youtube.com/watch?v=bESfve62o6s

Snchez, Mireya Memes, opinin pblica y democracia en Peridico


Opinin.http://www.opinion.com.bo/opinion/articulos/2017/0429/noticias.php?id=217854.

Snchez, Mireya Sobre la posverdad en Peridico


Opinin.http://www.opinion.com.bo/opinion/articulos/2017/0107/noticias.php?id=208726.

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