0% encontró este documento útil (0 votos)
170 vistas18 páginas

Sentencia Casa Grande Importantes 2017 - Desnaturalización.

1) El documento presenta una resolución de una corte superior de justicia de Perú sobre un caso laboral. 2) La corte está revisando una sentencia anterior que declaró fundada la demanda de una trabajadora sobre cumplimiento de normas laborales y reconocimiento de contrato a tiempo indeterminado. 3) Tanto la demandada como la demandante apelaron la sentencia anterior ante la corte superior, que ahora debe decidir si confirma o modifica dicha sentencia.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
170 vistas18 páginas

Sentencia Casa Grande Importantes 2017 - Desnaturalización.

1) El documento presenta una resolución de una corte superior de justicia de Perú sobre un caso laboral. 2) La corte está revisando una sentencia anterior que declaró fundada la demanda de una trabajadora sobre cumplimiento de normas laborales y reconocimiento de contrato a tiempo indeterminado. 3) Tanto la demandada como la demandante apelaron la sentencia anterior ante la corte superior, que ahora debe decidir si confirma o modifica dicha sentencia.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 18

CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE LA LIBERTAD

PRIMERA SALA ESPECIALIZADA LABORAL

EXPEDIENTE Nº : 00022-2016-0-1601-SP-LA-01
DEMANDANTE : FABIOLA TAFUR ROMERO
DEMANDADO : EMPRESA CASA GRANDE S.A.A.
: MANPOWER S.A.
MATERIA : CUMPLIMIENTO DE NORMAS LABORALES Y OTROS

RESOLUCIÓN NÚMERO OCHO.-


Trujillo, veintitrés de agosto de dos mil dieciséis.-

VISTOS.- En Audiencia Pública, la Primera Sala Especializada Laboral de esta


Corte Superior de Justicia de La Libertad, expide la siguiente Sentencia de Vista:

I. PRETENSIÓN IMPUGNATORIA.-

Es objeto de impugnación la Sentencia (Resolución número CUATRO), de fecha 12


de octubre de 2015, a fojas 310-320, que declara FUNDADA la demanda interpuesta
por FABIOLA TAFUR ROMERO, contra la empresa CASA GRANDE S.A.A., sobre
cumplimiento de normas laborales, desnaturalización de intermediación laboral,
reconocimiento de contratación a tiempo indeterminado y reposición; en
consecuencia, DECLARA desnaturalizada la contratación modal e intermediación
laboral, entendiéndose que su único empleador es la empresa CASA GRANDE
S.A.A., desde el 15 de julio de 2002, sujeta a un contrato a tiempo indeterminado bajo
el régimen laboral común. ORDENA que la empresa CASA GRANDE S.A.A., en el
plazo del quinto día cumpla con reponer a la demandante en su puesto de trabajo
que venía desempeñando al momento del cese o en otro de igual o similar categoría.
INFUNDADA la excepción de prescripción extintiva de la acción. Con costos que
deberá pagar la demandada en la suma de S/ 2,000.00 soles, más el 5% destinados al
Colegio de Abogados de La Libertad, y sin costas. La sentencia es impugnada por
ambas partes procesales.

La demandada fundamenta su recurso mediante escrito de fojas 328-337,


solicitando la revocatoria de la recurrida, argumentando básicamente lo siguiente:
a) Que, la sentencia es nula, porque se ha afectado el principio de congruencia
procesal, ya que el juzgador ha determinado que el régimen que le corresponde a
la actora es el común, cuando esta pretensión no ha sido solicitada, empero, ello
no fue óbice para adjuntar las solicitudes de acogimiento al régimen especial
agrario.
b) Que, respecto de la excepción de prescripción extintiva de la acción, la sentencia
incurre en motivación defectuosa, en primer lugar, al haberse admitido las
liquidaciones de beneficios sociales de la demandante (los mismos que fueron
entregados a cada cese de la actora), así como haberse cumplido con exhibir las
planillas de remuneraciones, ello implica asumir que la relación laboral, jamás
fue continua y única, sino que tuvo varias interrupciones. Además, en las
planillas se puede ver desde cuándo se encuentra registrada la actora y desde
cuándo ya no aparece en las mismas, así como cuando vuelve a aparecer.
c) Que, la demandante tenía la contratación de trabajadora eventual, conforme se
aprecia de las boletas de pago, liquidación de beneficios sociales y planillas de
remuneraciones, justificándose así las interrupciones en la relación laboral.
d) Que, no se ha tenido en cuenta que existe en el proceso la liquidación de
beneficios sociales que va desde el 20 de febrero de 2003 hasta el 21 de mayo de
2003, fecha que corresponde al último periodo laborado por la actora. Asimismo,
no existe documentación alguna que pruebe la relación laboral por el periodo
2004-2005, tal es así que la demandante sólo ofrece boletas de pago que van del
periodo 2002, 2003 y se pasa al 2006, aun cuando la demandada ofrece la planilla
de remuneraciones. Ambas partes no tienen información del periodo 2004-2005,
ello porque jamás hubo relación laboral en ese periodo.
e) Que, la prescripción tiene total asidero, en tanto la actora se desvincula de la
demandada el 21 de mayo de 2003 y el lapso que transcurrió hasta que ingresara
a laborar, el 23 de octubre de 2007, pasaron más de 3 años, donde la actora no
prestó servicios a ninguna empresa; por lo que, al excepción debe declararse
fundada y prescrito todo periodo anterior al 21 de mayo de 2003.
f) Que, respecto de la desnaturalización de la intermediación laboral, existe
motivación defectuosa, porque al haber tanto bagaje probatorio, los mismos no
han sido materia de pronunciamiento por el juzgador, sin considerar las
alegaciones de las partes, en tanto la actora realizó labores complementarias de
limpieza que pueden intermediarse.
g) Que, la actora al cesar el 22 de agosto de 2006, hasta esa fecha se debió analizar si
la contratación laboral de la actora se encontró o no desnaturalizada, y luego,
desde el 16 de marzo de 2011 en adelante si la contratación bajo una
intermediación laboral se encontró o no desnaturalizada; pues, son periodos
independientes y contrataciones distintas.
h) Que, respecto de los costos del proceso, se considera exagerado el monto de S/
2,000.00; siendo que, debe valorarse que el despliegue de la defensa técnica del
demandante no se condice con los parámetros del nuevo proceso laboral, la
demanda es ampulosa, la mayor parte de medios probatorios son jurisprudencias
y doctrinas.

El demandante fundamenta su recurso mediante escrito de fojas 339-344,


solicitando la modificatoria de la recurrida, argumentando básicamente lo siguiente:
a) Que, se ha obtenido buenos resultados al lograrse declarar fundadas las
pretensiones de desnaturalización de la intermediación y el reconocimiento de
una relación a tiempo indeterminado con la demandada, y la reposición por
despido incausado, y del audio y video se observa una buena intervención de la
defensa letrada de la demandante en la audiencia de juzgamiento; por lo que, los
costos procesales deben ser determinados en el monto de S/ 5,000.00 soles.

II. CONSIDERANDOS.-

1. Respecto de la denuncia de nulidad de la sentencia:


1.1. Que, la demandada en esencia señala que “La sentencia apelada deviene en nula,
toda vez que se afectado el principio de congruencia procesal, en virtud a que no existe
correspondencia entre lo peticionado por el demandante con lo resuelto en la sentencia.
Llegamos a esta conclusión toda vez que el juzgador a determinado que el régimen que le
corresponde a la parte demandante es el común, cuando esta pretensión no ha sido
solicitada por la parte actora.”; sin embargo, dichos argumentos deben
desestimarse, porque de un detenido análisis de los actuados se verifica que no
existe tal vicio, ya que el Juez ha cumplido, en este caso, con expresar claramente
las razones y fundamentos, que sustentan su decisión de amparar en parte la
demanda incoada por el accionante, en los términos a los que se contrae el fallo;
en ese sentido, se ha corroborado que el Juez del proceso, al expedir la sentencia
impugnada, sí ha observado la garantía constitucional contenida en el artículo 139
literal 3 de la Constitución Política, atendiendo al mérito del Derecho y a lo
actuado, al margen de las valoraciones que en revisión puedan recaer sobre su
decisión jurisdiccional en torno a los extremos objeto del grado -y que en modo
alguno constituyen causal de nulidad-.
1.2. Que, no debe perderse de vista que la "pretensión procesal" se encuentra
constituida por el petitum y la causa petendi; siendo que, el primero no es más que
el petitorio postulado en la demanda, el cual debe expresarse con claridad y
concreción, de conformidad con el artículo 16 de la Ley número 29497, Nueva
Ley Procesal del Trabajo -en adelante NLPT- y el inciso 5 del artículo 424 del
Código Procesal Civil -en adelante CPC-, de aplicación supletoria al proceso
laboral; y, la causa petendi mediante la cual se expresan los hechos que sirven de
justificación y sustento al pedido, tal como se desprende del inciso 6 del artículo
424 del CPC, esto es, la expresión enumerada, precisa, ordenada y clara de los
hechos que fundamentan el derecho perseguido. Así, del décimo octavo al
vigésimo primero considerandos de la apelada se ha emitido pronunciamiento,
atendiendo a la búsqueda de eficacia de la tutela judicial, no sólo respecto de
petitorio postulado en la demanda ("reposición por despido incausado" -fojas 206-),
sino también de los hechos que la sustentan ("con fecha 15 de Julio del año 201
ingrese a laborar para la demandada efectuando en principio labores como Operario de
Campo en el Control Carbón de Plagas Ocupacional en los campos de cultivo de la
Empresa Casa Grande S.A.A. y luego -a través de un cambio de puesto de trabajo- como
Operario de Limpieza en el Departamento de Seguridad e Higiene Ocupacional en las
instalaciones fabriles de la Empresa Casa Grande S.A.A., en el régimen laboral
común... se me hizo abusivamente, conveniente y fraudulentamente, "contratar" a través
de la Empresa MANPOWER PERÚ S.A. (desde el 18 de Marzo del 2011 hasta el 31 de
Enero del 2014), fecha en que soy objeto de despido incausado)." -fojas 206-207-), los
cuales no deben tomarse aisladamente, en tanto estos constituyen la razón de ser
y el por qué de la demanda.
1.3. Y es que, fluye de la justificación del contenido del petitorio de la demanda, y
además de las intervenciones orales de la parte demandante en audiencia de
juzgamiento ("...mi patrocinante ingresa a laborar directamente contratada por la
empresa Casa Grande, bajo los alcances del régimen laboral común, con fecha 15 de
julio del año 2002... esta relación laboral estuvo enmarcada desde un inicio bajo los
alcances del régimen laboral común, a través de una contratación modal a tiempo
determinado, la cual iba siendo materia de novación sucesivamente, y a partir del año
2006, ya a mi patrocinada se le cambia de manera unilateral al régimen laboral agrario,
hasta la finalización de su vinculación laboral directa con la empresa Casa Grande..." -
minuto 01:49 - 02:56-, "...nosotros sostenemos como teoría del caso, en el presente
proceso, la desnaturalización de la contratación modal a tiempo determinado a la que ha
estado sujeto mi patrocinada, bajo los alcances del régimen laboral común,
directamente con la empresa Casa Grande..." -minuto 04:26 - 04:40-), que uno de los
hechos que se exponen dentro de la causa petendi es, justamente, el relativo a la
determinación del régimen laboral aplicable por reconocimiento de la existencia
de un contrato de trabajo a plazo indeterminado entre la demandante y la
empresa demandada; por lo que, por la relevancia que tiene este hecho respecto
de la pretensión postulada ha merecido ser abordado por el órgano jurisdiccional
de primera instancia, sin que dicho hecho se vea perjudicado o relegado
simplemente por no haber sido propuesto como pretensión; más aún, cuando
este sustento de hecho, conforme también se aprecia de la contestación de la
demanda y de las actuaciones orales de la parte demandada en audiencia de
juzgamiento, fueron pasibles de ser negados categóricamente por la parte
demandada, tal es la facultad que le confiere el artículo 19 de la NLPT y el inciso
2 del artículo 442 del CPC, sin que de ninguna manera se haya vulnerado su
derecho de defensa o derecho a un debido proceso, pues a lo largo del proceso
pudo hacer ejercicio de dichos derechos, tal como lo reconoce en su recurso de
apelación al señalar que "no es óbice de lo señalado, que hayamos adjuntado al presente
proceso nuestras solicitudes de acogimiento al régimen especial agrario, pues es inherente
a nuestra parte, como empleadora que somos, poner de conocimiento al juzgador el
régimen especial agrario que nos encontramos sometidos (...)" (fojas 330).
1.4. Que, en este horizonte, nótese que la Corte Suprema ha acogido el criterio de que
ante la invocación de una única pretensión principal -como en los casos de
reposición por despido tramitados en un proceso abreviado laboral- cabe la
posibilidad de que pueda discutirse la existencia de una relación laboral de
duración indeterminada, ya sea por aplicación del principio de primacía de la
realidad o por la desnaturalización de un contrato sujeto a modalidad o contrato
civil, como presupuesto previo al pronunciamiento respecto a la pretensión
principal única. Así, la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la
Corte Suprema de Justicia de La República, en la sentencia recaída en la Casación
número 9889-2013-Cusco, de fecha 10 de marzo de 2014, en los seguidos por
Silvia Mercy Ramos Cosi contra la Municipalidad Provincial de Cusco, en su
considerando décimo segundo deja establecido que "(...) partiendo de estos
principios, la decisión de tramitar una demanda como la de autos vía del proceso
abreviado laboral se justifica en la medida de urgencia de dispensar una tutela
jurisdiccional efectiva a quien lo reclama, en este caso, bajo la alegación de
vulneración de un derecho fundamental cual es el derecho al trabajo,
independientemente que, de los fundamentos de la misma, se aprecie la existencia
de un pedido de reconocimiento de relación laboral (sea por fraude en la
utilización de la contratación civil o contratación modal, o por inexistencia de
contrato firmado, entre otros), pues el pronunciamiento del órgano
jurisdiccional se ceñirá a lo expresamente solicitado, esto es, la reposición en el
puesto de trabajo antes del acto inconstitucional del despido. Además porque
merced a los establecido en el artículo 19 de la Nueva Ley Procesal de Trabajo, "(...) La
contestación contiene todas las defensas procesales y de fondo que el demandado estime
convenientes. Si el demandado no niega expresamente los hechos expuestos en la
demanda, estos son considerados admitidos." (...), corresponde a la parte emplazada
no solo emitir pronunciamiento sobre la pretensión postulada (reposición), sino
también sobre los hechos que la sustentan (causa petendi), no evidenciándose por
tanto vulneración al derecho de defensa de ésta, ya que la norma procesal le
brinda la oportunidad -y el deber a la vez- de postular una defensa completa e
integral que abarca la totalidad de elementos fácticos y jurídicos que hayan sido
incluidos en la demanda." (lo resaltado en negritas es nuestro); sin dejar de
mencionar que en el mismo sentido se pronuncia en la Casación número 9310-
2013-Cusco, de fecha 26 de mayo de 2014, en los seguidos por Luis Giancarlo
Hanco Carazas contra Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación
Comercial SA - CORPAC SA.
1.5. Que, en este sentido, lo que se advierte es que, en un sentido de lograr tutela
jurisdiccional efectiva, en vista de los principios que inspiran al proceso laboral,
como los de celeridad y economía procesal, el órgano jurisdiccional no puede
dejar de impartir justicia si de la causa petendi se advierten elementos fácticos que
requieren pronunciamiento previo a fin de lograr el objetivo del petitum, en el
caso de autos, la determinación del régimen laboral aplicable por consideración
de los contratos modales suscritos entre la demandante y la empresa demandada
como de duración indeterminada, cuyo pronunciamiento resolutivo (fallo) se
limita a lo expresamente solicitado (petitorio) que es la reposición por despido
incausado; por lo que, de ninguna manera este extremo impugnado por la
demandada amerita declarar la nulidad de la sentencia.
1.6. Que, finalmente, cuando la demandada señala que "el pronunciamiento emitido
para declarar la desnaturalización de la intermediación laboral contiene latentes vicios de
nulidad, en ese sentido, el juzgador incurrió en una motivación aparente", cabe señalar
que, estamos frente a cuestionamientos de fondo relativos a la evaluación
jurídica efectuada por el Juzgado, lo que involucra alegar un error de derecho
que tiene que ser materia del grado en cuanto al fondo de la decisión pero que no
puede generar un pronunciamiento inhibitorio (ver fundamento 3 de la presente
sentencia de vista); además, es necesario tener en cuenta que de conformidad con
el primer párrafo del artículo 31 de la NLPT, “El juez recoge los fundamentos de
hecho y de derecho esenciales para motivar su decisión.”, siendo esta norma
concordante con el artículo 197 del CPC, de aplicación supletoria al proceso
laboral, en cuanto establece que “Todos los medios probatorios son valorados por el
juez en forma conjunta, utilizando su apreciación razonada. Sin embargo, en la
resolución sólo serán expresadas las valoraciones esenciales y determinantes que
sustentan su decisión.” (lo resaltado en negritas corresponde a este Colegiado).
De esta manera, debe considerarse que frente a la alegación de vicios procesales,
y aún sin ser estos invocados, si los vicios advertidos no son de tal trascendencia
que afecten el debido proceso y el derecho de defensa de las partes, no existe
razón para no entrar a decidir el fondo del asunto1.

2. Respecto a la existencia de un contrato de trabajo entre el actor y CASA GRANDE


S.A.A.:
La demandante alega que desde el inicio de su relación laboral, con fecha 15 de julio
de 2002, su contratación se encontraba desnaturalizada por haber realizado labores
con carácter permanente ligadas a la actividad propia de la empresa CASA GRANDE
S.A.A y porque no existió causa objetiva que justifique su contratación temporal,
además de que a partir del 16 de marzo de 2011 fue destacada fraudulentamente a las
instalaciones de CASA GRANDE S.A.A., a través de la empresa intermediadora
MANPOWER PERÚ S.A. Ante esto, la demandada CASA GRANDE S.A.A. sostiene
que los contratos modales celebrados obedecieron a necesidades objetivas, y por el
tiempo que duró necesario, observando los requisitos de fondo y de forma exigidos
por ley, asimismo de que la contratación de los servicios del actor, mediando la
empresa intermediadora, obedeció a un supuesto de complementariedad y/o
temporalidad. El A quo, teniendo en cuenta ambas teorías del caso ha determinado la
existencia de un contrato a plazo indeterminado desde el 15 de julio de 2002; decisión
que debe ser confirmada en esta instancia, por los siguientes fundamentos:
2.1. Presunción de laboralidad.- El artículo 4 de la Ley de Productividad y
Competitividad Laboral, aprobado por Decreto Supremo número 003-97-TR -en
adelante LPCL-, prescribe: “En toda prestación personal de servicios remunerados y
subordinados se presume la existencia de un contrato de trabajo a plazo
indeterminado. El contrato individual de trabajo puede celebrarse libremente por tiempo

1 El Tribunal Constitucional, en el fundamento 7 de la Sentencia recaída en el Expediente número 00728-2008-


PHC/TC (CASO LLAMOJA HILARES), en el que detalla cuál es el contenido constitucionalmente garantizado del
derecho a la debida motivación de las resoluciones judiciales, estableció lo siguiente: “El derecho a la debida
motivación de las resoluciones judiciales es una garantía del justiciable frente a la arbitrariedad judicial y garantiza que las
resoluciones no se encuentren justificadas en el mero capricho de los magistrados, sino en datos objetivos que proporciona el
ordenamiento jurídico o los que se derivan del caso. Sin embargo, no todo ni cualquier error en el que eventualmente
incurra una resolución judicial constituye automáticamente la violación del contenido constitucionalmente
protegido del derecho a la motivación de las resoluciones judiciales.”.
indeterminado o sujeto a modalidad. El primero podrá celebrarse en forma verbal o escrita
y el segundo en los casos y con los requisitos que la presente Ley establecen…”. Del
artículo precedente se infiere: a) Que, el contrato de trabajo es un contrato
realidad, b) Que, de la simple concurrencia de sus elementos esenciales, se
configura automáticamente la relación laboral; c) Que, el carácter indeterminado
del contrato se presume iuris tantum; d) Que, los contratos modales son la
excepción a la regla; e) Que, tratándose de contratos modales deben acreditarse
los requisitos legalmente previstos en el artículo 72 de la LPCL.
2.2. Que, así las cosas, es un hecho pacífico que la actora tuvo una relación laboral
directa con CASA GRANDE S.A.A., por el periodo comprendido del 15 de julio
de 2002 al 15 de marzo de 2011, pues así lo reconoce la demandada en su escrito
de contestación de demanda a fojas 278, aunque con lapsos de interrupción de
labores; precisándose que, dentro del periodo en mención, la demandada
consiente que la actora prestó servicios en un primer tramo del 15 de julio de
2002 al 23 de diciembre de 2002, lo que significa que la actora ha superado el
periodo de prueba, conforme al artículo 102 de la LPCL (3 meses). En este
sentido, la demandante ha cumplido con acreditar que inició a prestar servicios
para la demandada desde el 15 de julio de 2002 -inclusive es un hecho no
necesitado de prueba, según Acta de Audiencia de Juzgamiento a foja 305-. Esta
acreditación de la prestación de servicios activa la presunción de laboralidad
contenida en el artículo 23.2 de la NLPT, según la cual “Acreditada la prestación
personal de servicios, se presume la existencia de vínculo laboral a plazo indeterminado,
salvo prueba en contrario”. Es decir, el efecto de la acreditación de la prestación de
servicios, no solo es la acreditación de un contrato de trabajo, sino también, el
carácter indeterminado del mismo; siendo carga probatoria de la demandada la
acreditación o del carácter autónomo de los servicios (no subordinados) o, siendo
de naturaleza laboral, el carácter temporal, transitorio, interrumpido, no
continuado, de los mismos.
2.3. Requisitos de la contratación modal.- Está probada en autos la relación laboral
directa a plazo indeterminado por el periodo comprendido del 15 de julio de
2002 al 15 de marzo de 2011, porque, siendo la fecha de inicio de labores de la
actora el 15 de julio de 2002, es a partir de dicha fecha que la demandada debió
probar la validez de la contratación modal, presentando el contrato primigenio a
efectos de que se verifique el cumplimiento de los requisitos de escrituralidad, el
registro ante la autoridad administrativa de trabajo, y la causa objetiva de la
contratación modal de la demandante, de conformidad con los artículos 4, 72 y
73 de la LPCL, que establecen, respectivamente, que "(...) El contrato individual
de trabajo puede celebrarse libremente por tiempo indeterminado o sujeto a
modalidad. El primero podrá celebrarse en forma verbal o escrita y el segundo en los
casos y con los requisitos que la presente Ley establece", "Los contratos de trabajo

2Artículo 10 de la LPCL.- El periodo de prueba es de tres meses a cuyo término el trabajador alcanza derecho a la
protección contra el despido arbitrario (…)
a que se refiere este título necesariamente deberán constar por escrito y por triplicado,
debiendo consignarse en forma expresa su duración, y las causas objetivas
determinantes de la contratación, así como las demás condiciones de la relación
laboral", y "Una copia de los contratos será presentada a la Autoridad Administrativa de
Trabajo dentro de los quince días naturales de su celebración, para efectos de su
conocimiento y registro"; empero, esta normatividad esbozada la demandada no
prueba que las haya cumplido para el caso de autos, en tanto el contrato más
próximo a la fecha de inicio de labores de la actora y que la demandada ha
presentado, obrante en el CD Rom de fojas 292 y 303, denominado "contrato de
trabajo a tiempo parcial", sólo tiene como fecha de vigencia del 20 de febrero de
2003 al 20 de mayo de 2003, pese a que la fecha de inicio de labores acaeció el 15
de julio de 2002; por lo que, queda claro que la demandante prestó servicios a
favor de la demandada sin mediar contrato escrito alguno de conformidad con
el artículo 4 de la LPCL; concluyéndose que, en efecto, la actora desde el 15 de
julio de 2002 ha ostentado un contrato de trabajo a plazo indeterminado, que
trae implícito el principio de continuidad de la relación laboral, definido como
aquel que “considera al contrato de trabajo como uno de duración indefinida, haciéndolo
resistente a las circunstancias que en ese proceso puedan alterar este carácter, de tal
manera que el trabajador pueda trabajar mientras quiera, mientras pueda y mientras
exista la fuente de trabajo (…)”3.
2.4. Que, sólo con carácter de obiter dicta, se advierte que el denominado "contrato de
trabajo a tiempo parcial", obrante en el CD Rom de fojas 292 y 303, no contiene
invocación de que la jornada de trabajo no era mayor a cuatro horas diarias o
veinticuatro horas semanales, es decir, la demandada no ha cumplido con
acreditar la validez de la referida contratación, pues del último párrafo de la
cláusula tercera únicamente se consigna que “En uso de sus facultades EL
EMPLEADOR está facultado para efectuar modificaciones en la jornada de trabajo de
acuerdo a sus necesidades operativas”, y en la cláusula cuarta se indica que “El
horario de trabajo dentro del cual laborará el trabajador será el que oportunamente fije la
empresa y que se publicará en la Oficina de Administración Personal”, empero la
demandada a través de las cláusulas de su contrato escrito no muestra señales de
que en estricto haya cumplido con contratar los servicios de la accionante de
manera parcial, esto es, con una jornada menor a cuatro horas diarias o
veinticuatro horas semanales, en tanto tampoco presenta documentación
adicional alguna –como sería el registro de asistencia– que corrobore que el
accionante estuvo bajo los alcances de un contrato de trabajo a tiempo parcial.
Inclusive, de la cláusula primera que señala que "El empleador es una persona
jurídica (...) cuya actividad principal es el cultivo de caña y producción de azúcar y como
tal requiere de la contratación de personal a fin de que trabajen dentro de la actividad

3 DE LOS HEROS PÉREZ ALBELA, Alfonso. “LOS CONTRATOS DE TRABAJO DE DURACIÓN


DETERMINADA: ¿REGLA O EXCEPCIÓN? En AA.VV. “LOS PRINCIPIOS DEL DERECHO DEL TRABAJO
EN EL DERECHO PERUANO LIBRO HOMENAJE AL PROFESOR AMÉRICO PLÁ RODRÍGUEZ”. Sociedad
Peruana de Derecho del Trabajo; Lima-Perú, 2004; página 195.
principal del actor. Específicamente requiere contratar al trabajador a fin de que
complementando las labores del personal estable realice trabajo a tiempo parcial, el cual se
describe en la cláusula segunda", y de la cláusula segunda que refiere que "(...) se
establece que el trabajador realizará las labores propias y complementarias como Campo
Chuin (...)", sólo se advierte una situación contradictoria y deficiente al pretender
justificar la contratación del accionante, bajo los alcances de un contrato de
trabajo a tiempo parcial, donde solo importa probar el cumplimiento de la
jornada de trabajo antes referida, confundiendo sus alcances con un contrato de
trabajo sujeto a modalidad, pues primero consigna la necesidad de contratar
personal para que realice labores complementarias, y luego contradictoriamente
señala que el personal contratado trabajará dentro de la actividad principal de la
demandada. Todo lo cual, nos permite válidamente colegir que estamos ante un
contrato de trabajo realidad.
2.5. Que, entonces, está probada la existencia de un contrato de trabajo
indeterminado entre la actora y CASA GRANDE S.A.A., por el periodo del 15
de julio de 2002 al 15 de marzo de 2011. Siendo esto así, en virtud de la
presunción de continuidad que informa al derecho trabajo, que en palabras de
Plá Rodríguez “este principio expresa la tendencia actual del derecho del trabajo de
atribuirle la más larga duración a la relación desde todos los puntos de vista y en todos
los aspectos”, el cual tiene las siguientes proyecciones: “1) preferencia por los
contratos de duración indefinida; 2) amplitud de las transformaciones del contrato; 3)
facilidades en que se haya incurrido; 4) resistencia a admitir la rescisión unilateral del
contrato por voluntad patronal; 5) interpretación de las interrupciones de los contratos
como simples suspensiones; 6) prolongación del contrato en casos de sustitución del
empleador”4, y que en el mismo sentido se ha pronunciado la jurisprudencia
laboral en la Casación número 454-2005-Lima, la actora goza de un contrato de
trabajo a plazo indeterminado con CASA GRANDE S.A.A. desde el inicio de su
relación laboral, razón por la cual, toda contratación modal celebrada por el
demandante, cuando trabajó directamente para CASA GRANDE S.A.A., resulta
inválida porque la actora ya ostentaba un contrato de trabajo a plazo
indeterminado y no podía ser recontratado mediante contratos modales, salvo
haya transcurrido un año del cese del actor, en aplicación del artículo 78 de la
LPCL.
2.6. Respecto a las interrupciones laborales.- En relación a este tema la demandada
alega que de las liquidaciones de beneficios sociales, las boletas de pago, y las
planillas de remuneraciones, se pueden verificar la existencia de interrupciones
laborales, las cuales no han sido valoradas por el A quo. Ante esta pretensión
impugnatoria se debe precisar en primer lugar que la fecha de inicio de labores
formalmente consignadas en las liquidaciones de beneficios sociales, boletas de
pago y planillas de remuneraciones –documentación que no fue presentada por

4PLÁ RODRÍGUEZ, Américo. “LOS PRINCIPIOS DEL DERECHO DEL TRABAJO”. Tercera Edición
Actualizada, Editorial Depalma, Buenos Aires-Argentina, 1998. Páginas 220 y 223.
todo el record laboral de la accionante–, no resultan suficientes para acreditar el
carácter ininterrumpido de la relación laboral, pues fueron expedidos en el
marco de una contratación fraudulenta, en tanto, como acabamos de señalar, la
actora ha acreditado ostentar un contrato de trabajo a plazo indeterminado desde
el 15 de julio de 2002, en virtud a la presunción de laboralidad derivada de la
acreditación de la prestación de servicios desde dicha fecha. Contrato de trabajo a
plazo indeterminado que, en virtud al principio de continuidad 5, se presume
continuado e ininterrumpido, conforme así también lo establece el artículo 4 de
la LPCL.
2.7. Que, no está de más recordar que en el proceso laboral opera una importante
redistribución de las cargas probatorias, merced a los principios de facilitación
probatoria, disposición de la prueba y al carácter dinámico de las cargas
probatorias, previstas en el artículo 23 de la NLPT. Esto se traduce en el
imperativo jurisdiccional de efectuar un exhaustivo inventario del material
probatorio aportado por la parte demandada, llamada por la ley adjetiva a probar
no solo los hechos que alega, sino también aquellos respecto de los cuales se
encuentra en mejor posición informativa. Ello ocurre en el presente caso, en la
necesidad de probar que la actora realmente cesó en las fechas que alega, según
los periodos en que afirma mantuvo vínculo laboral directo para CASA
GRANDE S.A.A., pero que la demandada no ha cumplido con probar, pues si la
demandada refiere que hubo lapsos de interrupción o solución de continuidad
en el vínculo laboral de la demandante debió acreditarlo presentando la prueba
pertinente e idónea para dicho fin, como es el registro de asistencia o las
planillas de remuneraciones –por todo el record laboral de la actora–, para
acreditar la prestación efectiva de servicios de forma interrumpida y así
desvirtuar la tesis defensiva de la parte demandante que postula la prestación de
servicios en forma continua y permanente (a partir del minuto 08:33 y 35:57 de la
audiencia de juzgamiento contenido en el CD Rom de fojas 304), nada de lo cual
ha ocurrido en el caso de autos. En tal sentido, se reafirma que la relación
laboral de la actora ha sido a plazo indeterminado desde el 15 de julio de 2002,
sin solución de continuidad.

3. Respecto de la desnaturalización de la intermediación laboral:


3.1. Que, debe señalarse que toda pretensión impugnatoria en relación a este extremo
debe desestimarse en razón a que al haberse acreditado que la accionante ingresó
a laborar para la empresa CASA GRANDE S.A.A. y que estuvo sujeto a un
contrato de trabajo de duración indeterminada desde el 15 de julio de 2002, por

5 Zavala Costa señala que: “el principio de continuidad, permanencia o estabilidad, parte de la premisa de que el contrato
de trabajo es un contrato de tracto sucesivo, es decir, es un vínculo de duración prolongada en el tiempo entre empleador y
trabajador (…) en virtud del principio de continuidad, se establece un vínculo duradero entre las partes que forman parte de
la relación laboral; es decir, al celebrarse el contrato de trabajo, se presume que existe una vocación entre las partes
involucradas en el sentido de que tal relación se conserve en el tiempo, por un período indeterminado o indefinido…”
ZAVALA COSTA, Jaime. “EL PRINCIPIO DE CONTINUIDAD EN LOS PROCEDIMIENTOS DE CESE O
DESPIDO COLECTIVO”.
las razones antes expresadas; en tal sentido, éste no pudo ser válidamente
novado por otro contrato que fuera menos favorable para el trabajador, como es
el caso de contratos sujetos a modalidad y bajo una apariencia de intermediación
laboral con evidente restricción de los derechos laborales del trabajador, ello en
razón a que un beneficio del trabajador obtenido de fuente no normativa, como
es el caso del contrato de trabajo a plazo indeterminado, no puede ser
desmejorado por un acto posterior, inclusive si este fuera de origen legal, aunado
a este hecho los principios de irrenunciabilidad de derechos y primacía de la
realidad. Así, sobre el particular, Américo Plá señala que: “La regla de la condición
más beneficiosa supone la existencia de una situación concreta anteriormente reconocida
y determinada que ella debe ser respetada en la medida que sea más favorable al trabajador
que la nueva norma que ha de aplicarse”6. Entonces, en el caso sub estudio se ha
determinado que la accionante ha estado sujeta a un contrato de trabajo a plazo
indeterminado y por tanto, al haber continuado laborando en el mismo centro de
trabajo y desempeñando esencialmente las mismas labores, la intermediación
laboral entre la empresa CASA GRANDE S.A.A. y la empresa intermediadora
MANPOWER PERÚ S.A., y la contratación laboral modal a la que se hubiese
sujetado a la actora –pues no obra en autos contratación formal de esta última
empresa hacia la actora, estando también en situación de rebeldía–, resultan
inválidas, siendo el efecto, la declaración de un contrato de trabajo, en forma
directa, entre la demandante y la empresa CASA GRANDE S.A.A., desde el 15
de julio de 2002 hasta el 31 de enero del 2014.
3.2. Y es que, cuando la demandada señala que “(…) el juzgador no ha esbozado
argumento alguno que permita asumir sobre las actividades desempeñadas por la
demandante, esto es, hemos esbozado (…) que las labores que efectuó la actora son
complementarias, pues se desempeñó ocupando el cargo de limpieza, labores que
perfectamente calzan como intermediables”, cabe señalar que, si bien es un hecho no
necesitado de prueba que las labores de limpieza es una labor complementaria (a
partir del minuto 26:20 de la audiencia de juzgamiento contenido en el CD Rom
de fojas 304), empero, en rigor, tal como lo ha dejado sentado el A quo en la
décimo séptima considerativa de la apelada, no existe necesidad de efectuar un
análisis sobre la naturaleza de las labores de limpieza, pues, conforme se ha
concluido precedentemente, estamos ante un contrato de trabajo a tiempo
indeterminado, sin solución de continuidad, desde el 15 de julio de 2002; más
aún, cuando se verifica que al 15 de marzo de 2011, fecha en que la actora prestó
servicios de manera directa para CASA GRANDE S.A.A. –hecho que la
demandada reconoce en su contestación de demanda a fojas 278–, al día
siguiente, de manera continua, el 16 de marzo de 2011 –hecho no necesitado de
prueba según Acta de Audiencia de Juzgamiento a fojas 305–, la actora fue
contratada formalmente por la empresa MANPOWER PERÚ S.A., para ser
destacada a las instalaciones de la demandada CASA GRANDE S.A.A.,

6 PLÁ RODRÍGUEZ, Américo. Ob cit. página 60


realizando las mismas labores de limpieza que cuando estaba directamente
prestando servicios para la demandada (a partir del minuto 38:58 de la audiencia
de juzgamiento contenido en el CD Rom de fojas 304); por lo tanto, resulta
sostenible atender la tesis de invalidez de la intermediación laboral, en tanto la
prestación de servicios ha ocurrido sin solución de continuidad y de manera
directa con la empresa CASA GRANDE S.A.A.
3.3. Que, sólo con carácter de obiter dicta, aún cuando es un hecho no necesitado de
prueba que la actora realizó labores de limpieza, y que estas pueden constituir
una actividad complementaria pasible de ser intermediada, tal como el
Reglamento de la Ley número 27626, Decreto Supremo número 003-2002-TR, en
su artículo 1, señala que “Constituye actividad complementaria de la empresa usuaria
aquella que es de carácter auxiliar, no vinculada a la actividad principal, y cuya ausencia
o falta de ejecución no interrumpe la actividad empresarial, tal como las actividades de
vigilancia, seguridad, reparaciones, mensajería externa y limpieza”; sin embargo, ello
no es óbice o impedimento para que la empresa principal pueda directamente
contratar personal para realizar actividades de limpieza, no vinculadas a la
actividad principal, tal como ha ocurrido en el caso de autos, pues, cuando la
accionante fue contratada formalmente por la empresa MANPOWER PERÚ S.A.,
siguió prestando servicios de limpieza que cuando estaba directamente
contratada por la demandada CASA GRANDE S.A.A. (a partir del minuto 38:58
de la audiencia de juzgamiento contenido en el CD Rom de fojas 304).
3.4. Que, finalmente, cabe precisar que, considerando que es un hecho no
controvertido que la actora fue contratada por la empresa MANPOWER PERÚ
S.A. en tres periodos: a) del 16 de marzo de 2011 al 31 de enero de 2012; b) del 02
de agosto de 2012 al 31 de octubre de 2012; y, c) del 15 de julio de 2013 al 31 de
enero de 2014 –según Acta de Audiencia de Juzgamiento a fojas 305–; la decisión
del A quo en la vigésima segunda considerativa de la apelada, al no haber sido
apelada por las partes procesales, ha quedado consentida, en cuanto deja sentado
que los periodos del 01 de febrero de 2012 al 01 de agosto de 2012 y del 01 de
noviembre de 2012 al 14 de julio de 2013, constituyen lapsos de suspensión
perfecta de labores, aún cuando este Colegiado no comparte dicha conclusión
jurisdiccional, pero que no puede modificar en mérito del principio de limitación
de la apelación, en tanto debió entenderse dichos periodos como suspensión
imperfecta de labores, en virtud del principio de continuidad que lleva implícito
el contrato de trabajo a plazo indeterminado, e invocado a lo largo del
fundamento 2 de la presente sentencia de vista.

4. Respecto al despido incausado:


Que, al haberse determinado que la actora se encontraba vinculado con la
demandada CASA GRANDE S.A.A. mediante un contrato de trabajo a plazo
indeterminado desde el 15 de julio de 2002 hasta el 31 de enero del 20147, por
consiguiente, la actora, sólo podía ser despedida por causa relacionada con su
conducta o capacidad mediante un procedimiento de despido. Por ende, habiendo
sido demandado un despido incausado, el que, según la doctrina del Tribunal
Constitucional se configura cuando se despide al trabajador, ya sea de manera verbal
o mediante comunicación escrita, sin expresarle causa alguna derivada de la
conducta o la labor que la justifique, correspondía a la demandada acreditar en el
proceso el estado del vínculo laboral y la causa del despido (artículo 23.4 literal c) de
la NLPT) y, la existencia de un motivo razonable distinto al hecho lesivo alegado
(artículo 23.4 literal b) de la NLPT); carga probatoria que, en efecto, no ha sido
satisfecha por la demandada en razón al contenido de su teoría del caso que apostaba
por la validez de la intermediación laboral entre CASA GRANDE S.A.A. y
MANPOWER S.A. Tal conclusión activa automáticamente la protección que brinda el
artículo 22 de la Constitución Política del Perú, que garantiza el derecho al trabajo,
parte de cuyo contenido esencial, es el derecho del trabajador a no ser despedido del
trabajo, salvo mediante la invocación de causa justa, lo que da derecho a la reposición
en el trabajo, como lo ha decidido en forma correcta el A quo.

5. Respecto a la excepción de prescripción:


5.1. Que, la decisión del juez de desestimar la excepción de prescripción debe
confirmarse porque al haberse declarado la existencia de un contrato de trabajo a
plazo indeterminado desde el 15 de julio de 2002 hasta el 31 de enero de 2014,
entonces, es evidente que a la fecha de interposición de la demanda, esto es, al 14
de marzo de 2014 (conforme aparece del sello de recepción de mesa de partes de
fojas 205), de ninguna manera ha operado el plazo de prescripción previsto en el
artículo único de la Ley número 27321, Ley de prescripción de las acciones
derivadas de la relación laboral, según el cual “Las acciones por derechos derivados
de la relación laboral prescriben a los 4 (cuatro) años, contados desde el día siguiente en
que se extingue el vínculo laboral”; en efecto, considerando el cese de la actora
acaecido con fecha 31 de enero de 2014, el plazo de prescripción de 4 años vencía,
cuanto menos, el 31 de enero de 2018, sin embargo la demanda fue interpuesta el
14 de marzo de 2014.
5.2. Y es que, cuando la demandada señala que “(…) existe en el proceso la liquidación
de beneficios sociales que va del periodo de 20 de febrero del 2003 hasta el 21 de mayo del
2003, fecha que fenecía su contrato. Ese fue el último periodo que laboró la actora para mi
representada (…) hasta que inicia una nueva relación laboral con mi representada, esto
es, el 23 de octubre de 2006 (…) es evidente que han transcurrido más de 3 años (…)
hasta que se vincula nuevamente con mi representada (…) Por tales aspectos, solicitamos
que la decisión del juzgador sea revocado y consecuentemente declarada fundada la
excepción plateada y prescrito todo periodo anterior al 21 de mayo del 2003” (fojas 330-

7Teniendo en cuenta los periodos de suspensión perfecta de labores determinados por el A quo, y detallados en
el fundamento 3.4 de la presente resolución.
333), dicha afirmación no ha sido probada en el caso de autos, pues, conforme a
lo expuesto en el fundamento 2 de la presente sentencia de vista, la demandada
no ha probado con documentación idónea –registros de control de asistencia y
planillas de remuneraciones por todo el record laboral de la actora–, la existencia
de lapsos de interrupción de labores por el periodo del 15 de julio de 2002 al 15
de marzo de 2011, en que la actora prestó servicios de manera directa para CASA
GRANDE S.A.A., es decir, no ha podido desvirtuar la continuidad de los
servicios prestados bajo un contrato de trabajo a plazo indeterminado que inició
el 15 de julio de 2002, a favor de la demandada. Por estas razones, la excepción
de prescripción deducida por la demandada debe desestimarse, confirmándose
la venida en grado en dicho extremo.

6. Respecto de la legitimidad para obrar de las empresas intermediadoras8 (en


procesos como el presente, en los que se discute la desnaturalización de la
intermediación):
Cabe hacer una RECOMENDACIÓN al órgano jurisdiccional de primer grado, en
orden a optimizar el control de admisibilidad y procedencia de la demanda (artículo
17 de la NLPT).
6.1. En efecto, es deber del juez verificar la concurrencia de los presupuestos
procesales y las condiciones de la acción, pues se trata de requisitos de validez
de la relación procesal (artículo 17 de la NLPT; artículos 123, 128, 426 y 465 del
CPC).
6.2. Este control debe efectuarse tempranamente, desde la calificación de la demanda,
pero también puede hacerse a lo largo de todo el proceso (saneamiento procesal
como actividad). De la eficiencia con la que el juez laboral despliegue este deber
funcional depende la calidad de los resultados del proceso y la concreción de los
principios y valores que lo inspiran, como la economía, la celeridad, en suma la
oralidad como nuevo paradigma de concreción del derecho fundamental a una
tutela procesal efectiva.
6.3. En autos, la demanda fue dirigida contra la empresa usuaria CASA GRANDE
S.A.A. y la empresa intermediadora MANPOWER S.A., calificando el juez
positivamente la demanda respecto de las mismas, sin fundamentar por qué la
empresa intermediadora debería participar en el proceso, desde el punto de vista
de la legitimidad para obrar, el cual es una condición de la acción, por lo tanto, es
controlable de oficio por el juez, en la medida que la ausencia de este requisito
torna improcedente la demanda, según el artículo 427 del CPC.
6.4. Ahora bien, dado que la legitimidad para obrar es un presupuesto lógico que
permite correlacionar a los titulares de la relación procesal respecto de los titulares de la
relación jurídica material que da origen a la relación procesal, en el presente caso, la
citada intermediadora no tendrían legitimidad para obrar pasiva, precisamente

8Consideramos que, aun cuando en este proceso se hace referencia a una empresa intermediadora, consideramos
que la recomendación es pasible de ser aplicada para las empresas tercerizadoras.
porque no es titular de la relación jurídica material que da origen a la relación
procesal.
6.5. En efecto, según la demanda, la relación jurídica material que da origen al
presente proceso, es la afirmación de la existencia de un contrato de trabajo, por
primacía de la realidad, entre el actor y la empresa usuaria CASA GRANDE
S.A.A. De donde se desprende que los titulares de la relación material alegada en
la demanda son únicamente el actor y la empresa usuaria. Esto se corrobora con
el artículo 4 de la LPCL y artículo 5 de la Ley de Intermediación Laboral 27626 –
normas que resuelven el caso–, las cuales confirman que la relación material
alegada en la demanda sólo tiene por titulares al demandante y a la empresa
usuaria, más no a las intermediadoras.
6.6. Queda claro que la norma material no establece ninguna consecuencia jurídica
contra las intermediadoras; y ello concuerda con la propia teoría del caso del
demandante, cuando afirma que la verdadera empleadora es la empresa usuaria.
6.7. Establecer una relación procesal con personas no legitimadas, además la
invalidez de la relación procesal que importa, supone una grave afectación del
principio de economía procesal y una vulneración del principio de dirección del
proceso a cargo del juez (rol protagónico del juez). El consumo de los escasos
recursos con que se cuenta se multiplica (papel, tinta, equipos informáticos, luz
eléctrica, infraestructura, etcétera; pero también el tiempo), elevando los costos
del proceso para las partes y para el órgano jurisdiccional, que bien podría
invertirlos en la oportuna atención de otros conflictos que verdaderamente
ameriten usar esos recursos.
6.8. Obsérvese, además, que tanto en éste como en otros casos similares, el proceso
llevado con la irregularidad anotada, siempre tiene el mismo resultado:
infundada la demanda respecto de las intermediadoras (en rigor debería ser
improcedente por ausencia de legitimidad para obrar pasiva). Y no podría ser de
otra manera si consideramos que la norma que resuelve el caso –ya anotada- sólo
establece consecuencias jurídicas contra la usuaria. Por tanto, se recomienda al
juez del proceso controlar la legitimidad para obrar de las intermediadoras en
casos como el presente –en los que se discute la desnaturalización de la
intermediación– al momento de calificar la demanda, e inclusive en momentos
posteriores, en virtud a sus facultades de saneamiento procesal, expresando los
fundamentos que justifiquen su eventual participación en el proceso, desde el
punto de vista de las condiciones de la acción.

7. Respecto a los costos del proceso:


Que, los cuales se encuentran regulados por el artículo 411 del CPC9, cuya fijación-en
el marco del nuevo proceso laboral en el que existe una especial relevancia el evaluar
la performance del abogado patrocinante de la parte vencedora a efectos de premiar

9Artículo 411.- Son costos del proceso el honorario del Abogado de la parte vencedora, más un cinco por ciento
destinado al Colegio de Abogados del Distrito Judicial respectivo para su Fondo Mutual y para cubrir los
honorarios de los Abogados en los casos de Auxilio Judicial.
e incentivar las defensas de buena calidad- debe obedecer a una estimación razonable
del conjunto de factores y parámetros legales y fácticos que lo rodean, tales como:
7.1. Sencillez y consistencia de la demanda.- Este aspecto no ha sido tenido en
cuenta por el abogado defensor, básicamente porque la demanda es ampulosa,
extensa y eso resiente el valor de sencillez que debe caracterizar al proceso oral
no solo en las actuaciones orales sino también en las escritas; en esa virtud debe
reiterarse la recomendación al abogado de la parte demandante de redactar
escritos sencillos, breves concretos, claros, sin citas jurisprudenciales y
doctrinales innecesarias, la que pueden quedar reservadas para el alegato final
del juzgamiento10.
7.2. Dominio de su teoría del caso en la audiencia.- En relación a este parámetro el
abogado defensor presentó consistencia y claridad en su teoría del caso, la cual
fue expresada con un orden lógico y secuencial, permitiendo que se puedan
esclarecer los periodos en que laboró la demandante, cuando prestó servicios
directamente para CASA GRANDE S.A.A y cuando fue contrata formalmente
por la empresa intermediadora MANPOWER PERÚ S.A., así como las labores
que desempeñó en cada uno de ellos. Sin embargo, no podemos perder de vista
que existen graves errores en su teoría del caso, como es el postular la
desnaturalización (“declaración de desnaturalización de intermediación laboral”
y “reconocimiento de relación laboral o contratación a tiempo indeterminado”)
como pretensión y no como hecho, lo que la convierte en inoficiosa y antitécnica,
pues, tal como lo ha establecido la Casación Laboral 7358-2013-Cusco, del 15 de
noviembre de 2013, la desnaturalización no es una pretensión, sino un hecho,
siendo suficiente esgrimirla como parte de la causa de pedir (fundamentación
fáctica de la demanda); asimismo, el incluir a la intermediadora MANPOWER
PERÚ S.A. que no presentan legitimidad para obrar en este proceso, originando

10 En esa medida la demanda debe ser un relato breve pero altamente TÉCNICO; para lograr esto último, el
abogado debe filtrar los hechos jurídicamente relevantes (tomados del supuesto de hecho de la norma que
resuelve el caso), a los que debe adicionar algunos hechos complementarios, pero a la vez necesarios para
presentar al juez un cuadro fáctico completo; así por ejemplo, en una demanda de reposición, un hecho
jurídicamente relevante es sin duda la existencia de una relación laboral en el régimen privado, pero ese a ese
hecho PRINCIPAL es necesario aunar otros hechos inherentes a aquel como la fecha de ingreso, cese, tiempo de
servicios, cargo o función y monto de la remuneración; todos ellos son necesarios para sustentar fácticamente
aquel hecho jurídicamente relevante denominado “relación laboral” en el ejemplo que ponemos. A esos hechos
principales o jurídicamente relevantes, Michelle Taruffo los denomina HECHOS INSTITUCIONALES y a los
hechos complementarios o adicionales les denomina HECHOS BRUTOS. Pero más allá de las nomenclaturas,
ambos tipos de hechos deben ser cuidadosamente elegidos por el abogado al elaborar su teoría del caso y deben
ser descritos en forma concreta, clara y sencilla en la demanda. El resultado debe ser una demanda de poca
extensión, con fundamento jurídico pero con una alta calidad en la elección y exposición de los hechos.
Recuérdese la regla iura novit curia, por la cual el juez necesita fundamentalmente un planteo técnico de los
hechos como condición necesaria para un proceso de ALTA CALIDAD. También abona a la calidad de la
demanda un juicio sobre la calidad ESTRATÉGICA del planteo de la demanda (teoría del caso); así por ejemplo,
cabe evaluar si el abogado ha promovido pruebas que perjudican la propia postura de su patrocinado, como por
ejemplo ofrecer la exhibicional de planillas, cuando la prueba del pago atañe a la parte demandada; o cuando el
abogado plantea demandas meramente declarativas, como es el caso de la desnaturalización, cuando la Corte
Suprema ha dejado sentado en doctrina casatoria obligatoria, que la desnaturalización es un hecho y no una
pretensión, entre otros ejemplos.
un gasto innecesario de tiempo y recursos, tal y como ha sido explicado en el
punto 6 de esta sentencia11.
7.3. Eficiente oralización de los medios probatorios12.- Tal y como se desprende del
análisis de la audiencia de juzgamiento, el abogado defensor sólo se limitó a
efectuar una pregunta al representante de la empresa CASA GRANDE S.A.A.
sobre el registro RENEEILL de la empresa intermediadora MANPOWER PERÚ
S.A., la cual no tiene mayor incidencia para la resolución de la presente
controversia.
7.4. Correcto balance de lo probado en los alegatos finales.- Balance que fue
presentado en forma clara y consistente, haciendo referencia principalmente a la
naturaleza permanente y principal de las labores prestadas por la demandante,
como prueba principal de la desnaturalización pretendida.
7.5. Correcta denuncia de errores en el recurso de apelación13.- Al respecto debemos
señalar que aun cuando la apelación solo gira en torno a la modificatoria de los
costos del proceso, el escrito presentado se torna innecesariamente extenso al
incorporar los antecedentes del proceso que ya son conocidos por el juzgador y el

11 En este punto lo que el órgano jurisdiccional laboral necesita –en el marco del actual proceso oral- es la
intervención de un abogado bien informado, es decir, que haya estudiado a profundidad el caso, antes de ir a la
audiencia y que sus intervenciones propendan a la defensa de los intereses de la parte que lo contrató, pero a la
vez que faciliten la exposición de los HECHOS y el desahogo eficiente de los MEDIOS DE PRUEBA. Por lo tanto,
el paradigma de una buena defensa, otra vez, es la de aquel abogado que hace defensas orales claras, concretas,
sencillas y breves. Estas cualidades deben estar en todas las fases del juzgamiento, desde la confrontación de
posiciones hasta el alegato final. Pero además, una buena defensa es aquella que promueve activamente la
actuación de la prueba de su parte y la de la contraria, bajo la fórmula del “debate oral de posiciones” del artículo
12 de la ley 29497. Esta iniciativa es transversal a toda la prueba del proceso, pero con mayor énfasis en el debate
de la PRUEBA COMPLEJA, por la abundancia de datos que importa, como ocurre con la prueba del pago, la
prueba del registro de la jornada de trabajo u otros datos similares de abundante data. Sin duda, un abogado que
no ha promovido activamente el debate de los aspectos más relevantes de la prueba del proceso, sea de su parte o
de la contra parte, no puede predicarse que él que haya realizado una buena litigación oral. Ello incluye también
una participación inteligente y creativa en los exámenes y contra-exámenes (interrogatorios) a los órganos de
prueba (partes, testigos y peritos).
12 Dicha oralización debe entenderse como una actividad dinámica, creativa e informal, es decir con clara

prevalencia del fondo sobre la forma; se trata por tanto de una actividad también altamente técnica, en tanto el
abogado debe desplegar todas sus habilidades y talento, para exponer en el tiempo limitado de una audiencia de
pruebas, los contenidos significativos de los principales medios de prueba, en especial, los documentos, dado el
gran valor que estos tienen para la solución del conflicto laboral y de seguridad social. Se trata de un esfuerzo
singular, en el que se exige el despliegue de habilidades descriptivas, pero a la vez analíticas, de modo que el
abogado ni lea, ni se limite a proferir la finalidad de la prueba expuesta en el acto postulatorio, sino que extracte
del documento lo importante, lo relevante, lo útil; aquella parte del documento que realmente interesa a su teoría
del caso, pero también que rebata la teoría del caso contraria.
13 En este punto lo que se evalúa es la originalidad de la apelación, la que de ninguna manera puede ser una

transcripción del acto postulatorio; la apelación debe ser necesariamente un “diálogo” del apelante con los
argumentos de la resolución impugnada. Por ello, las premisas de la apelación difieren radicalmente de las
premisas fácticas o jurídicas del acto postulatorio, pues éstas pretenden un diálogo entre las partes, mientras que
los argumentos de la apelación plantean una relación comunicacional de clara confrontación con los errores de
hecho y de derecho de la resolución impugnada. Por ello, se premiarán con mejores honorarios o costos las
apelaciones que contengan argumentos claros y concretos pero en todo momento referidos a algún error de hecho
o de derecho (material o procesal) del razonamiento impugnado y se hará exactamente lo contrario con las
apelaciones cuyos argumentos sólo repiten lo ya expresado a lo largo del proceso.
planteamiento y determinación de la situación problemática que bien puede ser
precisada en forma sintética al momento de expresar los errores impugnados.
7.6. En virtud a lo antes señalado, debe modificarse el monto establecido por
concepto de costos del proceso, y establecerlos, con criterio prudente y razonable,
en el monto de S/. 3,000.00 soles, pues aun cuando el abogado defensor incurrió
en graves errores, efectuó una defensa satisfactoria, logrando la reposición de su
patrocinado que es confirmada en esta instancia, por lo que dicha suma
constituya un monto equitativo. Debe dejarse expresa constancia que el monto
fijado por costos, compromete legal y éticamente la participación de la defensa
letrada en la fase de ejecución, bajo responsabilidad. Asimismo, se recomienda al
Juez de primera instancia que cuando la parte demandante acuda a hacer
efectivo el cobro de los costos, debe presentar indispensablemente el recibo por
honorarios profesionales de su abogado donde se indique el monto a cobrar y sus
datos personales, conforme lo dispone el artículo 418 del CPC.

POR ESTOS FUNDAMENTOS:

CONFIRMARON la Sentencia (Resolución número CUATRO), de fecha 12 de


octubre de 2015, a fojas 310-320, que declara FUNDADA la demanda interpuesta por
FABIOLA TAFUR ROMERO, contra la empresa CASA GRANDE S.A.A., sobre
cumplimiento de normas laborales, desnaturalización de intermediación laboral,
reconocimiento de contratación a tiempo indeterminado y reposición; en
consecuencia, DECLARARON desnaturalizada la contratación modal e
intermediación laboral, entendiéndose que su único empleador es la empresa CASA
GRANDE S.A.A., desde el 15 de julio de 2002, sujeta a un contrato a tiempo
indeterminado bajo el régimen laboral común. ORDENARON que la empresa CASA
GRANDE S.A.A., en el plazo del quinto día, cumpla con reponer a la demandante en
su puesto de trabajo que venía desempeñando al momento del cese o en otro de igual
o similar categoría. CONFIRMARON el extremo que declara INFUNDADA la
excepción de prescripción extintiva de la acción. CONFIRMARON el extremo que
fija los costos del proceso, pero modificando la suma de abono en S/ 3,000.00 soles,
más el 5% destinados al Colegio de Abogados de La Libertad. LA CONFIRMARON
en lo demás que contiene; y, los devolvieron al Primer Juzgado de Trabajo
Permanente de Ascope. PONENTE: CASTILLO LEÓN.-

S.S.
CASTILLO LEÓN.
REYES GUERRA.
PERALTA GARCÍA.

También podría gustarte