Algunas amistades son eternas (Pablo Neruda)
Algunas veces encuentras en la vida una amistad especial: ese alguien que al entrar en tu vida la
cambia por completo.
Ese alguien que te hace reír sin cesar; ese alguien que te hace creer que en el mundo existen
realmente cosas buenas.
Ese alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras. Esa es una amistad
eterna…
Cuando estás triste y el mundo parece oscuro y vacío, esa amistad eterna levanta tu ánimo y hace
que ese mundo oscuro y vacío de repente parezca brillante y pleno.
Tu amistad eterna te ayuda en los momentos difíciles, tristes, y de gran confusión.
Si te alejas, tu amistad eterna te sigue.
Si pierdes el camino, tu amistad eterna te guía y te alegra.
Tu amistad eterna te lleva de la mano y te dice que todo va a salir bien.
Si tú encuentras tal amistad te sientes feliz y lleno de gozo porque no tienes nada de qué
preocuparte.
Tienes una amistad para toda la vida, ya que una amistad eterna no tiene fin.
Neruda escribió estos versos con el fin de hacernos ver cómo la amistad nos ayuda a seguir
adelante, a ilusionarnos con el día a día y a compartir y hacernos ver la esperanza de un futuro
mejor.
Poema a La Patria de Manuel Acuña el huerto de mi ternura,
Ante el recuerdo bendito que tiembla entre su espesura
de aquella noche sagrada la estrofa de una canción;
en que la patria aherrojada y al sonoroso y ardiente
rompió al fin su esclavitud; murmurar de cada nota,
ante la dulce memoria siendo algo grande que brota
de aquella hora y de aquel día, dentro de mi corazón.
yo siento que en el alma mía
canta algo como un laúd. ¡Bendita noche de gloria
que así mi espíritu agitas,
Yo siento que brota en flores bendita entre benditas
noche de la libertad!
Hora del triunfo en que el pueblo
vio al fin en su omnipotencia,
al sol de la independencia
rompiendo la oscuridad.
Yo te amo… y al acercarme
ante este altar de victoria
donde la patria y la historia
contemplan nuestro placer,
yo vengo a unir al tributo
que en darte el pueblo se afana
mi canto de mexicana,
mi corazón de mujer.