Entierro de Santa Cecilia en las catacumbas de Roma
El escenario histórico, verdadero y tangible del sufrimiento y la persecución de los cristianos
en la antigua Roma. Este hallazgo arqueológico se convertiría automáticamente en lugar de
peregrinación de singular importancia en la ciudad santa y escenario inagotable en el terreno
artístico para la creación de los suplicios y enterramientos de los más venerables mártires allí
sepultados, una catarata de nuevas fuentes argumentales para los artistas jóvenes deseosos
de fraguarse un porvenir por entonces en la Ciudad Eterna. Recrea el episodio de la
inhumación de la joven mártir cristiana en la cripta subterránea en presencia del propio papa
Urbano. Pintura solemne y trascendente, de un dramatismo severo y contenido, su elaborada
composición, integrada por varios personajes que asisten al sepelio, no distrae sin embargo
un ápice la atención del espectador, que Madrazo logra concentrar en la delicadeza belleza
del cuerpo yacente de la santa.
El Descendimiento
"Era el día de preparación. Así que al atardecer, José de Arimatea, miembro
distinguido del Consejo, y que también esperaba el reino de Dios, se atrevió a
presentarse ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato, sorprendido de que
ya hubiera muerto, llamó al centurión y le preguntó si hacía mucho que había
muerto. Una vez informado por el centurión, le entregó el cuerpo a José. Entonces
José bajó el cuerpo, lo envolvió en una sábana que había comprado, y lo puso en un
sepulcro cavado en la roca. Luego hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.
María Magdalena y María la madre de José vieron dónde lo pusieron." [Evangelio de
San Marcos, cap. 15, vers. 42-47.]
Tobías y el ángel
El lienzo ilustra el pasaje bíblico en que el arcángel san Rafael indica al joven Tobías, sentado
junto a él, que extraiga la hiel de un gran pez que asoma en el agua, para curar con ella la
ceguera de su padre (Tobías, 6: 1-4). Asustado el muchacho al ver surgir del agua la enorme
cabeza del pez, se agarra con fuerza al regazo del
ángel. el cuadro posee una indudable belleza formal,
de una modernidad extraña y sorprendente, que
conjuga, en un singular eclecticismo, los lenguajes
contradictorios y casi antagónicos de la depuración
formal de la estética purista con la libertad absoluta y
franca de la pura pintura; mezcla que resulta
extraordinariamente interesante para analizar y
comprender las claves más profundas del estilo
juvenil de su autor
Estigmatización de Santa Catalina de Siena,-
El domingo celebré allí la misa y le dí la sagrada comunión. Inmediatamente quedó
extasiada según costumbre, y su alma que suspiraba por su Criador parecía haber
abandonado el cuerpo. Nosotros esperábamos que volviera en sí para recibir de ella
consuelos espirituales, cuando de repente vimos que su cuerpo postrado en tierra se
levantó un poco, se arrodilló y extendió brazos y manos. Su cara estaba toda inflamada, y así estuvo largo tiempo inmoble y
con los ojos cerrados. Después, como si hubiese recibido herida de muerte la vimos caer de golpe y recobrar por instantes el
uso de los sentidos: Padre mío: le anuncio que por la misericordia de Nuestro Señor Jesucristo tengo sus llagas en mi cuerpo.
Siento en estos cinco sitios y sobre todo en el corazón un dolor tan penetrante que sin un nuevo milagro no podría vivir"
Diego Velázquez, "Coronación de la Virgen" Apenas puede concebirse en otro orden. Dios
Padre a un lado, Dios Hijo al otro y sobre Ella el Espíritu Santo. Es sin ninguna duda una obra
maestra. Sin embargo, por encima de la calidad técnica, la composición, el dominio de las
formas, etc., Es la Reina y señora de todo lo creado. No precisa ser un dogma de fe para
creerlo, ¡Nosotros volveríamos a hacerla Reina! La Madre del Rey de Reyes, ¿Qué menos
podía ser? Reina y Señora de todo lo creado, recordémoslo cada vez que recemos el rosario,
para evitar que se convierta en un conjunto de palabras vacías que dan titulo al quinto
misterio glorioso. Nuestra Madre es la Reina de todo lo creado. Sus hijos, embajadores en la
tierra de su dulzura, embajadores de su amor desmedido hacia cada hombre, hacia cada
criatura, de su entrega y sencillez. A la derecha del espectador está Dios Padre,
representado con gran dignidad como un viejo bondadoso. A la izquierda está Jesucristo,
con largos cabellos, ambos en actitud de coronar la cabeza de la Virgen con guirnalda de
flores. Y en el centro, la representación del Espíritu Santo, bajo la forma de una paloma
blanca. Estas tres Personas se disponen a la misma altura, a lo largo de una hipotética línea que define la base del triángulo,
representando de este modo el mismo rango de supremacía en la Divinidad.
Ecce Homo, Murillo Cristo, con la corona de espinas y el manto rojo del martirio, presenta el rostro pensativo y la mirada
baja y perdida, presagiando el dolor y la cercana muerte que redimirá a la humanidad. La
similitud con algunos Cristos de Tiziano es significativa, lo que indica la admiración de
Murillo por la escuela veneciana.
Su tema es la construcción de la torre de Babel,
que, según la Biblia, fue una torre construida por la
humanidad para alcanzar el cielo. Según el Génesis,
Yahvé confundió la lengua de los hombres, lo que los
llevó a dejar la torre inacabada y a que se
marcharan en todas direcciones.2
Es un tema que ya había sido tratado con
anterioridad, desde los libros iluminados del siglo VI. Se retoma en el siglo XVI como
símbolo del orgullo humano,2 advirtiendo de sus peligros, así como del fracaso de la racionalidad clásica frente a lo divinoEl
centro del cuadro lo domina la torre a medio construir,
dentro de un amplio paisaje panorámico. El pintor adopta un
punto de vista muy alto. En la parte superior de la torre, la
presencia de una nube simboliza la pretensión de que
querían alcanzar con ella el cielo.2
La creación de Adán es un fresco en el techo de la Capilla
Sixtina, pintado por Miguel Ángel alrededor del año 1511.
Ilustra el episodio bíblico del Génesis en el cual Dios le da
vida a Adán, el primer hombre. Cronológicamente es el
cuarto de los paneles que representan episodios del
Génesis en el techo de la capilla, fue de los últimos en ser
completados y es una de las obras de arte más apreciadas y reconocidas en el mundo. Dios es representado como un hombre
anciano y con barba envuelto en una alborotada túnica color púrpura, la cual comparte con unos querubines. Su brazo
izquierdo está alrededor de una figura femenina, normalmente interpretada como Eva, quien no ha sido creada aún y, en
sentido figurado, espera en los cielos a que le sea dado un lugar en la Tierra. El brazo derecho de Dios se encuentra estirado,
para impartir la chispa de vida de su propio dedo al de Adán, cuyo brazo izquierdo se encuentra en idéntica posición al de
Dios. Es famoso el hecho de que ambos dedos están separados por una mínima distancia. La pintura tomó de tres a cuatro años
en ser completada.
Las posiciones idénticas de Dios y Adán se basan en el Génesis 1:27, que dice que Dios creó al hombre a su imagen y
semejanza. Al mismo tiempo Dios, que aparece flotando en el aire contrasta con la imagen terrenal de Adán, quien se
encuentra acostado en un estable triángulo de tierra. El nombre de Adán viene del hebreo y significa hombre, y la forma
femenina Adamah significa Tierra.
Anunciación En el ámbito cristiano se conoce
como Anunciación al episodio de la vida de la
Virgen María en el que el Ángel Gabriel le anuncia
que va a ser la madre de Jesús. Este episodio
aparece narrado en el Evangelio de Lucas (Lc
1:26-37). Es entonces cuando el ángel se presenta
ante ella y le anuncia su maternidad.1Los Diez
Mandamientos, también conocidos como el
Decálogo, de las palabras griegas δέκα (diez) y
λόγος (palabras), son un conjunto de principios éticos y de adoración, que juegan un papel
importante en el judaísmo y el cristianismo. Incluyen instrucciones como adorar solo a Dios y guardar el día de reposo, así
como también prohibiciones en contra de la idolatría,
asesinato, robo, deshonestidad y adulterio. Diferentes grupos
religiosos siguen distintas tradiciones en cuanto a la manera
de interpretarlos y enumerarlos.
La Última Cena o Santa Cena son denominaciones
convencionales de un episodio evangélico1 y un tema artístico
muy representado en el arte cristiano. Fue la última ocasión
en la que Jesús de Nazaret se reunió con sus discípulos (los
doce apóstoles) para compartir el pan y el vino antes de su
muerte. El cristianismo considera ese momento como el de la
institución del sacramento de
la eucaristía, y a esas "especies" como "el cuerpo y la sangre" de Cristo, aunque cada
confesión cristiana difiere en su celebración litúrgica (misa
cotidianamente y anualmente el oficio del Jueves Santo) y en
su interpretación teológica (transubstanciación en el
catolicismo). ¿Qué era un profeta entre los hebreos? En el
antiguo Israel Dios llamó profetas por la misma razón por la
que los llama hoy día. Deben enseñar al pueblo las leyes de
Dios y cómo vivirlas, llamar al pueblo al arrepentimiento
cuando ello sea necesario y dar testimonio de Jesucristo. La
obra de todos los profetas verdaderos, de todas las épocas,
consiste en actuar como mensajeros de Dios y hacer conocer la voluntad de Dios. El élder John
A. Widtsoe explicó que "un profeta es un maestro. Ese es el significado esencial de la palabra.
Enseña lo que constituye el todo de la verdad, el evangelio, revelado por el Señor al hombre; y bajo
inspiración lo explica al entendimiento del hombre. Es un expositor de la verdad. Además, muestra
que el camino a la felicidad humana se encuentra mediante la
obediencia a las leyes de Dios. El llama al arrepentimiento a los que
se apartan de la verdad. Se torna en luchador para que se cumplan
los propósitos del Señor con respecto a la familia humana. El
propósito de su vida es apoyar el plan de salvación del Señor. Esto
lo hace mediante íntima comunión con El, hasta estar 'lleno del
Espíritu de Jehová'Son ministros ordinarios del Bautismo el
obispo y el presbíteroEn caso de necesidad, cualquier
persona, incluso no bautizada, puede bautizar (cf CIC can.
861, § 2) si tiene la intención requerida y utiliza la fórmula
bautismal trinitaria. El Óleo de los Catecúmenos es un
aceite que se aplica en el pecho proyectando como escudo del que protege la FE y
rechaza todo mal, ofreciendo una larga vida.El Crisma por igual es un óleo, pero perfumado, aplicado para
consagrar y así reconocer que es sagrado y ya se encuentra en el camino de
Dios.Vestidura Blanca significa que el alma del bebe está limpia y pura.Vela Encendida es la luz que junto a su
familia y padrinos guiarán al pequeño por el buen camino de la FE. El momento más importante del bautismo es
cuando el obispo, sacerdote o diácono derrama agua bendecida sobre la cabeza del niño. En este momento, las
palabras son siempre las mismas: "Yo te Bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".¿Cuál es el
efecto del Bautismo? R. Que tiene tres principales entre otros. El primero es la infusión de la gracia regenerativa,
con la que se borra el pecado original, y cualquier otro que se hallare en el que lo recibe, perdonándolo, no sólo en
cuanto a la culpa, sino también en cuanto a toda la pena, abriendo al hombre el Cielo, cerrado por el primer pecado.
Permanecen no obstante para el certamen la concupiscencia o fomite del pecado, que ni tiene razón de tal, ni puede
perjudicar a los que varonilmente pelean; las penalidades de la muerte, hambre, sed, y otras muchas, de las que el
Bautismo libra a los justos en la otra vida.