FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
CARRERA DE PSICOLOGÍA
TRASTORNO NARCISISTA Y TRASTORNO DE
PERSONALIDAD DEPRESIVO
AUTORES:
o DOMINGUEZ GOMEZ, Elid
o ESSENWANGER PECEROS, Ludwig
o HUAMAN OBANDO, Lupe
o LAZARO VENTURA, Cinthya
o MESTANZA NARVAEZ, Ena
o RODRIGUEZ RAMIREZ , Mary Carmen
DOCENTE: SANTISTEBAN MOSCOSO, Juan
Manuel
TRUJILLO-PERÚ
2016
1
INDICE
INTRODUCCIÓN………………………………………………………………………………4
CAPITULO 1: TRASTORNO NARCISISTA………………….…………………….………4
1. FUNDAMENTOS TEÓRICOS……………….………………...………………...…...4
1.1. Características………………………………………………..………….…………..5
1.2. Categorías………………………………………………….....……..….……………5
2. ETIOLOGÍA………………………………………........……………….………….….6
3. EPIDEMIOLOGÍA…………………………………………………………………….7
4. CRITERRIOS DIAGNOSTICOS…………………………………………………….7
5. TRATAMIENTO………………………………………………………………………7
5.1. Terapia Individual…………………………….....…………………..……….……...8
5.2. Terapia Familiar………………………………………….………………………….8
5.3. La Terapia de apoyo y la T. cognitivo conductual...……..…………….…………....8
6. PREVENCIÓN…………………………………………………………………………9
CAPITULO 2: TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD DEPRESIVO…………………10
1. FUNDAMENTOS TEORICOS….…………………………………….………..10
2. ETIOLOGÍA…………….…………….…………………………………………11
3. EPIDEMIOLOGÍA……………………………………………………………...12
3.1. Trastorno deoresivo mayor…………………………………………………...12
3.2. Distimia……………………………………………………………………….12
3.3. Trastorno bipolar I……………………………………………………………13
3.4. Trastorno bipolar II…………………….…………………………………….13
3.5. Trastorno ciclotimico…………………………………………………………14
3.6. Trastorno del estado de animo debido a enfermedad medica………………...14
3.7. Trastorno del estado del animo inducido por sustancias………………...…...14
4. CRITERIOS DIAGNOSTICOS…….………………………………………….15
5. TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN…………………………………………..15
6. CONCLUSIONES……………………………………………………………….16
BIBLIOGRAFÍA……….......................................................................................17
2
INTRODUCCIÓN
El trastorno narcisista de la personalidad es considerado uno de los más importantes y
controvertidos dado que en él se entrecruzan situaciones que durante mucho tiempo
permanecieron separadas, como es el punto de vista tópico y la teoría de las pulsiones.
Definición del narcisismo desde la teoría psicoanalítica que lo define como la investidura
libidinal del sí mismo. La libido narcisista es la libido investida en el sí mismo,
refiriéndose a la libido como una de las dos fuerzas motivacionales de la organización de
la personalidad, siendo la otra la agresión.
Actualmente esta dualidad está siendo cuestionada incluso desde enfoques
psicoanalíticos. Está cobrando fuerza una concepción de la psique que enfatiza el peso de
la afectividad y de las gratificaciones. La libido narcisista es la investidura de la libido en
el sí mismo como subestructura del Yo. La regulación de la autoestima depende entre
otros factores del papel que juega el superyó, la forma en que éste ejerce poder sobre el
yo. Un superyó exigente con demandas inconscientes de perfeccionismo y prohibiciones
infantiles favorecerá una baja autoestima.
En cuanto al trastorno de la personalidad depresivo se cataloga dentro de un trastorno del
estado de ánimo TEA) haciendo referencia a una gran gama de condiciones clínicas
caracterizadas fundamentalmente, por cambios del estado de ánimo y del afecto. Sabemos
que el estado de ánimo es un estado emocional subjetivo de la persona y el afecto es lo
objetivo u observable del estado de ánimo.
Estas fluctuaciones patológicas del estado de ánimo, ya sea depresión o euforia, se
distinguen de las normales en cuanto a la intensidad que se presenta el estado de ánimo;
así también la duración y la asociación con otras señales y síntomas clínicos. Los
trastornos depresivos, los se detallan a continuación tienen desarrollado diferentes
clasificaciones diagnósticas para ayudar a organizar y promover la comprensión de la
psicopatología de la depresión.
El episodio depresivo mayor, tanto si es parte de un trastorno bipolar o bien de un
trastorno unipolar, es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por un bajo
estado de ánimo persistente (más de dos semanas consecutivas) Además, los síntomas no
deben ser causados por una enfermedad o por el consumo de sustancias psicoactivas y
tampoco deben ser una reacción de duelo normal por la muerte de un ser querido para
poder considerarse un trastorno depresivo.
El curso de un episodio de depresión mayor es variable. Este trastorno puede aparecer a
cualquier edad, pero su inicio es más frecuente entre la adolescencia y los 39 años de
edad. A continuación se hará mención más específica de los temas a tratar.
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TRASTORNO NARCISISTA
1. FUNDAMENTOS TEÓRICOS
Según el DSM-IV lo define como un patrón generalizado de grandiosidad, necesidad
de admiración y falta de empatía, esto empieza en la adultez temprana y se presenta
en diversos contextos. Por otro lado según Sarason I & Sarason B. (2006) lo definen
como “una sensación extrema de importancia de sí mismo, como una necesidad de
atención constante y autoestima frágil”. Las personas que poseen este trastorno se
preocupan por las fantasías de éxito limitado, inteligencia, poder, belleza y relaciones
amorosas ideales; además, consideran que sus problemas son únicos y siente que solo
las personas que son igual de especiales que ellos los pueden entender.
Mientras que Hilsenroth (1997) citado por Sue, David; Derald Wing Sue & Stanley
Sue (2010) confirma que las personas diagnosticadas con este trastorno muestran
respuestas reflexivas e idealización que involucra éxito ilimitado, una sensación de
renombre y autoimportancia. También muchas personas muestran arrogancia y
grandeza.
Además las personas con este trastorno pueden usar la negación y la disociación para
defenderse de sentimientos de inferioridad que nacieron en la infancia temprana
(Kernberg, 1975; Marmar, 1988) y quizá intenten mantener su autoconcepto elevado
al devaluar a otros (Kernberg, 1975). Todos aquellos rasgos mencionados son
comunes entre los adolescentes y no necesariamente implican que uno de ellos tenga
el trastorno (American Psychiatric Association, 2000).
A parte según lo investigado encontramos al trastorno narcisista normal en la infancia,
este hace referencia a la actitud de un niño que tiene la necesidad de admiración y
dependencia, lo cual se satisface por la edad, pero el niño narcisista recibe ese afecto
de cariño, atención, admiración, entre otros, como una respuesta que lo merece y tiene
mucho derecho a tenerlo y no demuestra sentimiento de gratitud. Sin embargo
mientras los niños normales muestran interés, confianza y saben que depende sus
vidas de los adultos.
El trastorno narcisista es asociado con otro trastornos, en los adultos con la depresión
y la distimia, el consumo de sustancias y con el trastorno bipolar. En los niños y
adolescentes con trastorno depresivo, de ansiedad y oposicionista desafiante y fobias.
Este trastorno en los adolescentes, hace que ellos se muestren muy exhibicionistas, es
decir buscan ser la admiración de los demás, lo cual muchas veces tienden a estar con
una persona del sexo opuesto solo por encontrar la atención de otros o por buscar la
admiración de alguien nuevo.
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1.1. Caracteristicas
Según kernberg, O. (2010) detalla características propias y típicas del cuadro:
Patología del Yo: las personas muestran un alto nivel de
egocentrismo, prevalecen las fantasias de grandiosidad, huyen de la
realidad que contradigan lo que ellos dicen de sí mismos, tienen
ataques de inseguridad al momento que se le incluyen en al mismo
grupo, el cual, ellos creen sentirse superiores.
Patología en las relaciones interpersonales: muestran envidia
desmesurada. Sienten que tienen derecho a todo y muestran falta de
empatía.
Patología del superyó: personas con baja tolerancia al dolor y a la
tristeza, con autoestima regulada por cambios de humor severos y su
sistema de creencias y valores es más infantil.
Sentimiento crónico de vacío y aburrimiento: se muestran
independientes del mundo, sienten que la vida no tiene sentido para
ellos. Esto puede generar la búsqueda del placer mediante el consumo
de drogas y alcohol.
1.2. Categorias
Según Kernberg (1984) dividió el narcisismo en tres categorías: narcisismo
normal adulto, narcisismo normal infantil y narcisismo patológico.
Dentro del narcisismo patológico el más leve es aquel que se explica debido
a la regresión a regulaciones infantiles de la autoestima implicando una
regresión a este nivel de narcisismo normal infantil. En este modo de patología
la regulación de la autoestima depende en exceso de la expresión de
satisfacciones infantiles o de las defensas en su contra que de manera habitual
se descartan en la edad adulta.
Un segundo tipo menos frecuente pero más grave de narcisismo patológico es
el que Freud describió para ilustrar la elección narcisista de objeto. Aquí el sí
mismo del paciente se identifica con un objeto, al mismo tiempo que la
representación del sí mismo infantil del paciente se proyecta sobre dicho
objeto, creando así una relación libidinal en la que se han intercambiado las
funciones del sí mismo y del objeto.
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El tipo más grave de patología narcisista es el trastorno narcisista de la
personalidad propiamente dicho. Clínicamente el trastorno narcisista de la
personalidad se puede dividir en tres niveles en función de la gravedad.
Nivel más leve estarían aquellos pacientes con síntomas semejantes a los
“neuróticos” y son buenos candidatos para el psicoanálisis.
En el segundo nivel se encuentran los síntomas clásicos del síndrome
narcisista con las manifestaciones clínicas características. Estos pacientes
necesitan un tratamiento adecuado al trastorno de personalidad y las
alternativas entre el tratamiento psicoanalítico clásico y las psicoterapias
psicoanalíticas dependen de las características de cada caso.
En el tercer nivel estarían los pacientes más graves donde estan presentes
síntomas próximos a personas con un funcionamiento límite. Tambien
presentan intolerancia a la ansiedad, falta de control de impulsos, déficit en
sus capacidades sublimatorias, son personas con fracasos en su profesión y en
el trabajo, así como en las relaciones de pareja duraderas. Por otro lado si
hay bajo nivel de agresividad hacia los demás podríamos estar ante un caso de
narcisismo pasivo. De la misma manera, un paciente sin rasgos antisociales y
con conciencia de daño hacia los demás podría ser un síndrome narcisista
maligno con ciertas funciones del superyó activadas.
El comportamiento antisocial no es un diagnóstico en sí mismo. Puede
aparecer en pacientes con personalidad límite o con otros trastornos de la
personalidad. El comportamiento antisocial refleja cierta neurosis apreciable
en una adolescencia rebelde siendo lo que se conoce como reacción “disocial”.
2. ETIOLOGÍA
La causa de este trastorno son padres sobreprotectores que no dejan que sus hijos se
desenvuelvan por si solos, como también una madre dependiente e insegura que
quiere que su hijo se comporte de manera perfecta para aumentar su propia
autoestima. Además niños adoptados, abusivos, sobreprotegidos o ricos y aquellos
que resultaron afectados por un divorcio, podrían estar en riesgo de la misma
psicopatología.
Sin embargo podría suceder lo mismo con padres que tienen diferentes características,
es decir que se muestran fríos o ninguna muestra de cariño, atención hacia sus hijos.
Entonces los niños tuvieron que adaptarse a lo que se esperaba de ellos, así como
también buscan la admiración de los demás ya que a temprana edad no lo tuvieron.
Nunca tuvieron un espejo por parte de padres o educadores que les devolviera una
imagen sólida de ellos mismos para llegar a construir su auténtica identidad.
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EPIDEMIOLOGIA
El trastorno narcisista de la personalidad se suele presentar en menos del 1% de la
población en general, habiendo más posibilidad en los padres que inculcan valores
de omnipotencia, grandiosidad o talento. Además su prevalencia es de 1 a 2 %, aunque
algunos estudios han encontrado valores más bajos (Grant, 2004).
Por otro lado según estudios realizados se encontró que más hombres que mujeres
reciben el diagnóstico. También de acuerdo con un estudio los adultos con trastorno
narcisista de la personalidad son cinco veces más propensos a tener también
trastornos antisociales de la personalidad; donde hay un traslape con el
comportamiento antisocial, el pronóstico es significativamente peor. En niños, existen
reportes clínicos de que se pueden superponer trastornos limítrofes con antisociales.
3. CRITERIOS DIAGNOSTICOS
Las personas con este tipo de trastorno tienen necesidad de admiración y una falta de
empatía, que empiezan al principio de la edad adulta y que se dan en diversos
contextos. Teniendo asi un grandioso sentido de autoimportancia ( exagera los logros
y capacidades, espera ser reconocido como superior, sin unos logros proporcionados).
También se preocupa por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor
imaginarios, creyendo ser "especial" y único y que sólo puede ser comprendido por,
o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) que son especiales o de
alto status. Exige una admiración excesiva siendo muy pretensioso, explotador, y
frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él.
4. TRATAMIENTO
El objetivo del tratamiento es la transformación del narcisismo patológico del
paciente a un narcisismo infantil normal, en el caso del niño, o un narcisisrno normal
en el caso del adolescente. De manera esencial, las diversas formas de regulación de
la autoestima no adaptativa deben enfrentarse de tal manera que las fuentes de
gratificación y la autocompensación promuevan más que interferir con el desarrollo
emocional.
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4.1. Terapia individual.
Es un tratamiento psicoanalítico orientado al insight y se recomienda con un
mínimo de 2 a 4 sesiones por semana. Un objetivo importante es resolver la
grandiosidad del egocentrismo.
El paciente debe ser ayudado para que vea las limitaciones de sus propios
enfoques y empezar a distinguir su verdadero sí mismo de la versión
idealizada y aceptarla.
Un tercer objetivo es identificar y atender la necesidad del paciente de
entender la depresión caracterológica en términos de darse cuenta de
manera progresiva de que sus ilusiones de autosuficiencia, desempeño y
relaciones, en efecto, son producto de su grandiosidad. El paciente tendrá
que enfrentar y explorar su engaño a sí mnismo y su inadaptación.
El cuarto objetivo es trabajar en relaciones con compañeros apropiadas
para su edad. La capacidad de mantener amistades es central para la
regulación de su autoestima.
4.2. Terapia Familiar.
Al grado en que las interacciones familiares mantienen la patología del
paciente por ejemplo, ya sea apaciguándolo y sometiéndolo, o por el contrario,
aislándolo de la devaluación defensiva, idealización y omnipotencia.
La terapia familiar puede ser una modalidad útil. La misma teoría
psicodinámica que forma la terapia individual se aplica a las técnicas de
terapia familiar (Berkowitz, 197 4). En este encuadre, los padres pueden
aprender a fijar límites a la grandiosidad de su hijo y evitar así reforzar su
personalidad patológica.
4.3. La Terapia de Apoyo y la terapia Cognitivo Conductual
Reducen y controlan la agresividad del paciente pero no llegan al cambio del
inconsciente que es quien desencadena dicha agresión. La terapia de apoyo y
la cognitivo conductual modifican los síntomas por medio de la educación.
Sin embargo no es suficiente para alcanzar motivaciones subyacentes
interpersonales.
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5. PREVENCION
Se debe proporcionar un desarrollo sano, es la base de una personalidad sana, donde
los padres deben prestar atención a los patrones de comportamiento que nos puedan
indicar indicios de un futuro trastorno, tomar un papel activo para cambiar estos
patrones y las bases de los mismos, puede ser efectivo para prevenir la creación de
determinados tipos de trastornos.
Cuida la autoestima del niño desde el primer momento. Una autoestima
baja puede ser una amenaza grave para su bienestar y equilibrio mental y
dar lugar a la generación de fantasías que les protejan.
Edúcale en la responsabilidad de sus actos, enseñandole asumir sus errores.
Procúrale situaciones y eventos que generen una aceptación y valoración
real (no fantasías) de esta forma se rebajan sus grandiosas fantasías al
experimentar un éxito aceptable y real.
Mostrarle el placer que puede experimentar uno mismo por sus propios
logros sin necesidad del reconocimiento de los demás.
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TRASTORNO DE PERSONALIDAD DEPRESIVA
1. FUNDAMENTOS TEORICOS
Según la teoría conductual el trastorno de la personalidad depresivo se basa a una
falta de refuerzos que hace que el que la padece no actúe. Debido a no encuentra
refuerzos en la sociedad y en consecuencia la depresión continua. Uno de los
problemas que plantea el depresivo es que dice que no tiene fuerzas para hacer
nada, que cuando se le cure la depresión y se siente bien es cuando saldrá y hará
las cosas que le apetecen. Se trata de plantearle lo contrario, cuando te mueves te
refuerzan y te sentirás bien y con más ganas de seguir.
Por otro lado, según la teoría cognitiva, la depresión como resultado de
pensamientos inadecuados, se debe a una distorsión cognitiva, en la que el
depresivo distorsiona la realidad viéndose de forma negativa en la triada
cognitiva, el mismo, el mundo y el futuro. La aportación que se puede dar desde
el punto de vista corporal es que las sensaciones que sentimos son debidas a
pensamientos automáticos. Cuando pensamos mucho sobre un tema vamos
reduciendo el pensamiento de forma que generalizamos y dejamos indicado el
contenido y lo único que sentimos es la preparación para actuar que nos deja, es
decir, la emoción y la sensación asociada. Se puede analizar de esta forma el
pensamiento automático de tal manera que el deprimido ve claramente la relación
entre la sensación y el pensamiento, de hecho basta con preguntarle respecto a la
sensación para que sepa a qué se debe y que es lo que en realidad la sensación le
dice. Uno de los problemas que ocurre con este tipo de pensamientos automáticos
es que se confirman a sí mismos. El paciente se siente incapaz de actuar y esto le
produce una sensación que le deja tan caído que en efecto no puede actuar.
Mientras que la teoría biológica, describe a la depresión como un desequilibrio de
los neurotransmisores demostrando que cuando estamos deprimidos tenemos ese
desequilibrio y que cuando tomamos la medicación adecuada, los
neurotransmisores se equilibran y nuestro estado de ánimo cambia. Ahora bien,
no podemos quedarnos solamente en esta teoría, puesto que si la depresión que
tiene es reactiva a una situación, hasta que la situación no se solucione se siguen
dando las condiciones para que se perpetúe aunque se tomen antidepresivos.
Dentro de esto, el trastorno psicopatológico de la depresión, es un trastorno del
estado de ánimo, caracterizadas por cambios del estado de ánimo ya sea
deprimido, aunque también en algunas ocasiones puede ser eufórico. Los
trastornos depresivos se dividen en formas estándares, subsindrómicas y atípicas.
La forma estándar (episodio de depresión mayor) puede tratarse de un único
episodio o de varios episodios depresivos (recurrente). La distimia es una forma
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crónica, subsindrómica de la depresión no bipolar y las formas atípicas depresivas
que no son clasificables en las otras categorías se incluyen en la depresión no
especificada.
Por tanto el episodio depresivo mayor, si es parte de un trastorno bipolar o bien
de un trastorno unipolar, es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza
por un bajo estado de ánimo persistente en más de dos semanas consecutivas en
donde que el paciente puede experimentar tristeza, irritabilidad o como una
pérdida generalizada de interés o placer, acompañados al menos por otros cuatro
síntomas. Éstos pueden incluir perturbaciones del sueño como hipersomnia o
insomnio, en cuanto al apetito se muestra hiperfagia o anorexia, fatiga o pérdida
de energía, sentimientos de inutilidad o culpa, como la disminución de la
capacidad para concentrarse y pensamientos o intenciones recurrentes de suicidio.
Estos síntomas interfirieren con la vida cotidiana de la persona.
El perfil sintomático de las depresiones bipolares y unipolares parece que es
distinto aunque probablemente entre ambas presentaciones haya más
solapamiento que diferencias. En la depresión mayor existe una elevada
morbilidad: el 5% de la población mundial presenta algún trastorno depresivo.
Esta patología puede evolucionar desfavorablemente, trayendo consecuencias
graves como el suicidio.
2. ETIOLOGÍA
Es compleja, en ella intervienen múltiples factores, tanto genéticos, biológicos
como psicosociales. Dentro de los biológicos hay evidencias de alteraciones a
nivel de neurotransmisores, citoquinas y hormonas, además de modificaciones en
los sistemas nervioso, inmunológico y endocrino.
La psiconeuroinmunología ha demostrado alteraciones en el eje Hipotálamo-
Hipófisis-Suprarrenal mediada por citoquinas; alteraciones inmunológicas
asociadas a neurotransmisores en la depresión mayor, dentro de las cuales:
reducción del número de transportadores de serotonina en linfocitos de sangre
periférica de pacientes deprimidos. Esto demuestra una relación directa entre la
serotonina y el sistema inmunológico en este trastorno afectivo.
En la edad prepuberal los niños y las niñas están afectados en la misma
proporción. Tanto en varones como en mujeres las tasas son más altas en el grupo
de edades comprendidas entre los 25 y los 44 años, mientras que tanto en hombres
como en mujeres las tasas más bajas se dan en las personas de más de 65 años.
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3. EPIDEMIOLOGIA
La epidemiología de la depresión comenzando con el DSM IV. A pesar de lo
obvio debemos anotar que los valores que se leerán a continuación son sólo
referencias, cifras relativas, ya que dependen de variables dispares y sujetas a
distorsión desde el momento que no hay un acuerdo definitivo sobre el diagnóstico
de depresión y a qué tipo de depresión se hace referencia; por otro lado es
imposible controlar la forma de valorar los síntomas por parte de los
investigadores y, menos que menos, la manera de expresarlos de los enfermos
depresivos.
En el DSM IV se hacen las siguientes observaciones relacionadas con la
epidemiología de la depresión.
3.1.Trastorno depresivo mayor
La característica esencial de un episodio depresivo mayor es un período de al
menos 2 semanas donde se muestra un estado de ánimo deprimido o una
pérdida de interés o placer en casi todas las actividades. En los niños y
adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable en lugar de triste. El
trastorno depresivo mayor (único o recidivante), tanto en adolescentes como
en adultos, es dos veces más frecuente en mujeres que en varones.
Los estudios del trastorno depresivo mayor han indicado un amplio intervalo
de valores para la proporción de la población adulta que padece el trastorno.
El riesgo para el trastorno depresivo mayor a lo largo de la vida en las muestras
de población general ha variado entre el 10 y el 25 % para las mujeres y entre
el 5 y el 12 % para los varones. La prevalencia puntual del trastorno depresivo
mayor en adultos en muestras de población general ha variado entre el 5 y el
9 % para las mujeres y entre el 2 y el 3 % para los varones. Las tasas de
prevalencia para el trastorno depresivo mayor parecen no estar relacionadas
con la raza, el nivel de estudios o de ingresos eco-nómicos, ni con el estado
civil.
3.2.Distimia
La característica esencial del trastorno distímico es un estado de ánimo
crónicamente depresivo que está presente la mayor parte del día de la mayoría
de los días durante al menos 2 años en los niños el trastorno distímico parece
presentarse por igual en ambos sexos y provoca frecuentemente un deterioro
del rendimiento escolar y de la interacción social.
En general, los niños y adolescentes con un trastorno distímico están irritables
e inestables, además de tristes. Tienen una baja autoestima y escasas
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habilidades sociales, y son pesimistas. En los adultos las mujeres son dos o
tres veces más propensas que los varones a presentar un trastorno distímico.
La prevalencia del trastorno distímico (con o sin un trastorno depresivo mayor
superpuesto) es aproximadamente del 6 %. La prevalencia puntual del
trastorno distímico es aproximadamente del 3 %.
3.3.Trastorno bipolar I
La característica esencial del trastorno bipolar I es un curso clínico
caracterizado por uno o más episodios maníacos o episodios mixtos.
No hay datos que indiquen una incidencia diferencial del trastorno bipolar I
en razón de la raza a que se pertenezca. Hay algunos indicios de que, en
algunos grupos étnicos y en los sujetos más jóvenes, los clínicos pueden tener
una tendencia a sobre diagnosticar la esquizofrenia (en lugar de trastorno
bipolar). Aproximadamente el 10-15% de los adolescentes con episodios
depresivos mayores recidivantes presentarán un trastorno bipolar I. Los
episodios mixtos parecen ser más proclives a producirse en adolescentes y
adultos jóvenes que en adultos mayores. Algunos estudios epidemiológicos
recientes realizados en Estados Unidos muestran que el trastorno bipolar I
tiene una frecuencia prácticamente idéntica en varones y en mujeres (a
diferencia del trastorno depresivo mayor que es más frecuente en mujeres.
3.4.Trastorno bipolar II
La característica esencial del trastorno bipolar II es un curso clínico
caracterizado por la aparición de uno o más episodios depresivos mayores
acompañados por al menos un episodio hipomaniaco. Los episodios
hipomaníacos no se tienen que confundir con los días de eutimia que pueden
seguir a la remisión de un episodio depresivo mayor. La presencia de un
episodio maníaco o mixto impide que se realice el diagnóstico de trastorno
bipolar II
El trastorno bipolar II parece ser más frecuente en las mujeres que en los
varones. Las mujeres con un trastorno bipolar II parecen tener un mayor riesgo
de presentar episodios posteriores en el período inmediato al posparto.
Los estudios en la población general sugieren que la prevalencia del trastorno
bipolar II es aproximadamente del 0,5 %.368 Trastornos del estado de ánimo.
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3.5. Trastorno ciclotímico
La característica esencial del trastorno ciclotímico es una alteración crónica
del estado de ánimo y con fluctuaciones que comprende numerosos períodos
de síntomas hipomaníacos y numerosos períodos de síntomas depresivos. Los
síntomas hipomaníacos son insuficientes en número, gravedad, importancia o
duración para cumplir los criterios para un episodio maníaco y los síntomas
depresivos son insuficientes en número, gravedad, importancia o duración
para cumplir los criterios para un episodio depresivo mayor.
Frecuentemente, el trastorno ciclotímico empieza de forma temprana y
algunas veces se considera que refleja una predisposición a otros trastornos
del estado de ánimo (en especial los trastornos bipolares). En la población
general el trastorno ciclotímico es aparentemente igual de frecuente en
varones y en mujeres. En clínica, las mujeres con trastorno ciclotímico pueden
ser más propensas a solicitar tratamiento que los varones.
3.6.Trastorno del estado de ánimo debido a enfermedad médica
La característica esencial del trastorno del estado de ánimo debido a
enfermedad médica es una notable y persistente alteración del estado de ánimo
que se considera debida a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad
médica. La alteración del estado de ánimo puede consistir en un estado de
ánimo depresivo, una notable disminución de intereses o del placer o un estado
de ánimo elevado, expansivo o irritable
Las estimaciones de la prevalencia del trastorno del estado de ánimo debido a
enfermedad médica se limitan a los cuadros con síntomas depresivos. Se ha
observado que el 25-40 % de los sujetos con ciertas enfermedades
neurológicas (que incluyen la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de
Huntington, la esclerosis múltiple, el accidente vascular cerebral y la
enfermedad de Alzheimer) presentarán una alteración depresiva importante en
algún momento durante el curso de la enfermedad. En las enfermedades
médicas sin una implicación directa del sistema nervioso central las tasas son
mucho más variables.
3.7.Trastorno del estado de ánimo inducido por sustancias
La característica esencial del trastorno del estado de ánimo inducido por
sustancias es una notable y persistente alteración del estado de ánimo, que se
considera provocada por los efectos fisiológicos directos de una sustancia (por
ejemplo, una droga, un medicamento, otro tratamiento somático de la
depresión o la exposición a un tóxico). Dependiendo de la naturaleza de la
sustancia y del contexto en el que aparecen los síntomas (por ejemplo, durante
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la intoxicación o la abstinencia), la alteración puede suponer que el estado de
ánimo sea depresivo o con una notable pérdida de intereses o del placer, o que
sea un estado de ánimo elevado, expansivo o irritable.
4. CRITERIOS DIAGNÓSTICOS
Los criterios diagnósticos de depresión más utilizados, tanto en la clínica como en
la investigación, son los de la Clasificación Estadística Internacional de
Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud (CIE) y los de la
clasificación de la American Psychiatric Association (DSM)55.
Clasificación Internacional de Enfermedades, décima revisión (CIE-10)
La CIE-1056 clasifica la depresión mayor dentro los trastornos del humor o
afectivos (F30- F39). La categoría F32 incluye el episodio depresivo y la F33 la
de trastorno depresivo recurrente, y la primera se subdivide a su vez en:
F32.0 Episodio depresivo leve
F32.1 Episodio depresivo moderado
F32.2 Episodio depresivo grave sin síntomas psicóticos
F32.3 Episodio depresivo grave con síntomas psicóticos
F32.8 Otros episodios depresivos
F32.9 Episodio depresivo, no especificado
En cualquiera de los casos, el episodio depresivo debe tener una duración de al
menos dos semanas y siempre deben estar presentes como mínimo dos de los tres
síntomas considerados típicos de la depresión:
Animo depresivo
Pérdida de interés y de la capacidad para disfrutar
Aumento de la fatigabilidad
5. TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN DE LA DEPRESIÓN
1. Tratamientos farmacológicos.
2. Tratamientos cognitivos.
3. Tratamientos conductuales.
Los modelos cognitivos consideran al hombre un sistema que procesa información
del medio antes de emitir una respuesta. El hombre clasifica, evalúa y asigna
significado al estímulo en función de su conjunto de experiencias provenientes de
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la interacción con el medio y de sus creencias, suposiciones, actitudes, visiones
del mundo y autovaloraciones.
Los objetivos a conseguir durante la terapia cognitivo conductual son:
Aprender a evaluar las situaciones relevantes de forma realista.
Aprender a atender a todos los datos existentes en esas situaciones.
Aprender a formular explicaciones racionales alternativas para el
resultado de las interacciones.
Entre las técnicas conductuales podemos reseñar: la programación de actividades
y asignación de tareas graduales, la práctica cognitiva y el entrenamiento asertivo.
En las técnicas cognitivas se destaca en entrenamiento en observación y registro
de cogniciones, demostrar al paciente la relación entre cognición, afecto y
conducta, etc.
La intervención irá completada de técnicas de reatribución y para modificar
imágenes, así como de distintos procedimientos para aliviar los síntomas
afectivos.
6. CONCLUSIONES
Se concluye que desde aproximadamente 1996 se ha producido un cambio
drástico respecto a las teorías sobre la etiología del trastorno depresivo dentro este
el trastorno depresivo mayor es una condición que afecta de manera adversa a los
familiares, compañeros de trabajo o de estudio, a los hábitos de sueño y
alimentación y la salud en general. Para tratar este trastorno hoy en día existe una
gran gama de formas, no obstante este trastorno sigue dando que hablar, siendo
aproximadamente un 8.4% de la población que a sufrido este trastorno y la cuarta
causa de discapacidad y muerte prematura en la población mundial, cifra
altamente alarmante.
A pesar de tener parámetros establecidos cada caso es distinto y único, por lo
tanto, el trabajo por parte del analista será específico para cada paciente. Los
últimos abordajes terapéuticos destacan el valor de la enseñanza que se puede
transmitir al paciente, “la verdad no consiste en el saber sino en el movimiento
que va del saber al no saber”. Esta frase describe la actitud que hay que tener en
terapia, es lo que se da en cada relación paciente-analista, desde la que se va a
ayudar al paciente a que él mismo sea capaz de ayudarse, a pesar que el trastorno
narcisista afecta al 1% en la población general y al 2-16% en las muestras clínicas;
cifras que se tratan de mejorar a través de las distintas terapias.
16
BIBLIOGRAFIA
Adriana, G. (2014). Personalidad Narcisista: ¿cómo afrontarla?. [En línea]
Recuperado el 13 de Octubre de 2016, de
http://www.revistacatalejo.com/2014/03/18/personalidad-narcisista-como-
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Fernandez, C. (2010). Trastorno de personalidad [Kernberg, O., 2010]. En revista
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