COMPOSICIÓN QUÍMICA
La columbita está compuesta por óxidos de niobio, hierro y manganeso [(Fe, Mn) Nb2O6],
y la tantalita está compuesta por óxido de tántalo, hierro y manganeso [(Fe, Mn) Ta2O6] en
cualquier proporción. Estos óxidos constituyen una solución sólida en ambos minerales. Son
escasos en la naturaleza y dan un claro ejemplo de materiales que han pasado de ser
considerados simples curiosidades mineralógicas a cruciales para el avance tecnológico
debido a sus nuevas aplicaciones.
La columbita y la tantalita son muy similares, con un aspecto oscuro y veteado. En realidad,
podríamos decir que se trata del mismo mineral, con la fórmula [(Fe,Mn)(Nb,Ta)2O6]. Si
predomina el niobio frente al tantalio tenemos columbita (más ligera), y si predomina el
tantalio (en cuyo caso, siendo estrictos, la fórmula sería [(Fe, Mn)(Ta, Nb)2O6]) tenemos la
tantalita, que es más densa. El coltán es el nombre genérico que recibe la mezcla de ambas.
Tantalio
El interés de la explotación del coltán es fundamentalmente poder extraer el tantalio (símbolo
químico Ta). Es un metal de transición muy resistente a la corrosión e inerte, por lo cual es
muy valorado como sustituto del platino en la instrumentación. Sin embargo su ‘boom’ llegó
con la telefonía móvil. Los condensadores electrolíticos de tantalio son totalmente análogos a
los más habituales de aluminio, por ejemplo. Sin embargo, con el tantalio podemos conseguir
una mayor capacidad con un menor tamaño. Como los condensadores son vitales en cualquier
dispositivo electrónico, a la hora de fabricar dispositivos portátiles interesa que dichos
condensadores sean tan pequeños como sea posible.
Sin salir de la electrónica, el tantalio se emplea para fabricar resistencias de alta potencia. Se
utiliza también en superaleaciones empleadas en las turbinas de los aviones o los reactores
nucleares, así como para recubrir prótesis humanas. Se trata, por todo ello, de un metal
imprescindible para la tecnología moderna, aunque hasta el despegue de la ‘electrónica
personal’, no se habían necesitado cantidades masivas.
Niobio
Si el tantalio fue bautizado en honor al Tántalo de la mitología griega, su hija Niobe fue la
que dio nombre al niobio (símbolo Nb). Esta denominación tiene una razón: el niobio se
descubrió precisamente analizando los restos obtenidos de la producción de tantalio. Por lo
demás, el niobio es un metal de transición bastante similar al tantalio (se encuentra encima de
él en la tabla periódica), aunque más ligero. Sólo una pequeña parte del niobio se usa en
electrónica (por tanto, el tantalio es más ‘culpable’ de la moda del coltán). Aun así, sus
propiedades lo convierten en un material cotizado.
El niobio se usa en superaleaciones con aplicaciones en la aeronáutica, pero quizá su
propiedad más interesante es la superconductividad. Cuando se enfría por debajo de su
temperatura crítica (9.2 K, es decir, -264 ºC) su resistencia eléctrica es nula y se puede
mantener una corriente eléctrica indefinidamente a través de él. Con esto, se pueden
elaborar potentísimos electroimanes, usados por ejemplo en los aparatos de resonancia
magnética y en los aceleradores de partículas.