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Winckelmann - de La Belleza en El Arte Clásico

Este documento discute la belleza clásica en el arte griego y la imitación de obras griegas en la pintura y la escultura. Argumenta que el buen gusto se originó en Grecia y que las obras maestras griegas, como el Laocoonte, son ideales de belleza. Sugiere que los artistas deben estudiar detenidamente estas obras para captar no solo su belleza natural sino también sus "bellezas ideales" y así poder imitarlas de manera apropiada. Finalmente, contrasta la constitución física ideal de los griegos

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Winckelmann - de La Belleza en El Arte Clásico

Este documento discute la belleza clásica en el arte griego y la imitación de obras griegas en la pintura y la escultura. Argumenta que el buen gusto se originó en Grecia y que las obras maestras griegas, como el Laocoonte, son ideales de belleza. Sugiere que los artistas deben estudiar detenidamente estas obras para captar no solo su belleza natural sino también sus "bellezas ideales" y así poder imitarlas de manera apropiada. Finalmente, contrasta la constitución física ideal de los griegos

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DE LA BELLEZA

EN EL ARTE CLASICO

Departamento de Invastigaciones Historicas.

BIBLIOTECA "MANUEL OROZCO Y BERR}.!."


].Ji~ N eKE L MAN N

DE LA BELLEZA
EN EL
ARTE CLASICO
SELECCION DE ESTUDIOS Y CARTAS

Traduccion del aleman,

Proloqo, Notas y Apendices


de
JUAN A. ORTEGA Y MEDINA

JUAN JOAQUIN WINCKELMANN (1717"1768),


,Par Rafael Mengs. Cracovia, S. Lubowirski.. Departarc: n '0 Invastigaciones Historicas.
"En 10 exterior Winckelmann era de mediana estatura Y cuerpo
robustoi el color del rostro moreno claro ; los ojos negros y vivos
y los labios carnosos. Tenia, no obstante, un porte noble y desenvuelto
BIBLIOTLCA "MANUEL OROZCOY BERRA"
y era rapido de movimientos. Tomaba rape y era para esto muy de-
licado y nimio, aunque sin visibles repulgos. Hablaba el aleman con
dejo sajon y dejaba escapar el italiano cuando queria con ello dejar
perplejo a alguien. Su voz no era fuerte, mas pura y clara; la con-
versacion fluia rapidamente de sus labios excepto cuando ensefiaba,
explicaba 0 describia. Se arrebataba facilmente y frente al objeto 0 INSTITUTO DE INVESTIGACIONES ESTETICAS
tema de su admiracion llegaba a la rimbombancia." *
,', Cfr, Carta de Enrique Fussli a Leonardo Usteri, publicada por UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO
H. Bliiru ner, M'itteilun.qen aus Briej en. L. U'steri, en Ia Agenda de
Zurich, 18. p, 90. MEXIco, 1959
I

IDEAS SOBRE LA IMITACION DE LAS OBRAS


GRIEGAS EN LA PINTURA Y EN
LA ESCULTURA

[1755]
1. Escultura

EI buen gusto, que mas y mas se extiende por el


mundo, se cornenzo a formar en primer lugar bajo el
cielo de Grecia. Todas las creaciones de los pueblos ex-
tranjeros, por decirlo asi, se produjeron despues de la
primera simiente griega y adoptaron una naturaleza y
forma distintas a las de la tierra, "que Minerva -segl1l1
se .dice- pOI' sobre todas las dernas habia designado co-
mo morada de los griegos, a causa de las templadas esta-
ciones que habia encontrado alli; como una tierra que
llegaria a producir inteligentes cabezas. 1
EI gusto que esta nacion clio a sus obras ha quedado
exclusivo de ella; este sentido estetico rara vez se ha ale-
jado mucho de Grecia sin que haya perdido algo, y bajo
cielos distantes ha sido aceptado tardiarnente. Sin lugar
a dudas el buen gusto resulto absolutamente extrafio
bajo un clima nordico, por la epoca en que las dos artes,
cuyos grandes maestros son los griegos, encontraban po-
cos admiradores; es c1ecirpar el tiempo en que las vene-
rables telas de Correggio servian para tapar las venta-
nas de la caballeriza real de Stockholmo.
Y uno tiene que reconocer que e1 gobierno del gran
Augusto 2 represento propiamente la epoca feliz en que

65
las artes se introdujeron en Sajonia como si se tratase de En paragon con un original griego, una estatua
una colonia enemiga. Bajo su sucesor, el Tito aleman, 3 antigua se comporta, valga el simil, como la
estas mismas artes se han nacionalizado en este pais, y Dido de Virgilio, cuyo cortejo equipara al de las Oreadas
gracias a e1fas se ha generalizado el buen gusto. que siguen a Diana, comparada con la N ausica de Ho-
Es un eterno monumento erigido a la grandeza de mero, a la que el latino intento imitar.
este monarca, el hecho de que para contribuir a la forma- El Laocoonte 5 es hoy para nosotros, 10 que fue pre-
cion y desarrollo del buen gusto hayan quedado expues- cisamente para los artistas de la antigua Roma el canon
tos a la vista de todo el mundo no solo los grandes de Policleto, 6 una perfecta regIa del arte.
tesoros artisticos de Italia, sino tarnbien 10 que se ha No sera necesario aducir que en las mas famosas
producido adernas en otros paises por 10 que toea a obras obras de los artistas griegos se encuentran ciertos des-
pictoricas bien ejecutadas. No ha des cans ado su afan de cuidos : el delfin con el amorcillo jugueton, que estan
perpetuar las artes, hasta no procurar que las obras en sobreafiadidos a la Venus de lYIedicis, 7 y en la obra de
verdad autenticas y de primerisima mano de los maestros Dioscorides, a excepcion de la figura principal, el muti-
griegos esten al alcance de los artistas, a fin de que estes lado Diomedes con el Paladio," son ejemplos de ello.
las imiten. Se sabe que la efigie del reverso de las mas hermosas
Las mas puras fuentes del arte han quedado asi monedas mandadas acufiar por los reyes egipcios y si-
abiertas: feliz el que las encuentre e imite. Buscar estas rios rara vez representa las cabezas de estos reyes. Los
fuentes quiere decir salir al encuentro de Atenas, y, pues, grandes artistas son tambien sabios en sus negligencias;
Dresde se convierte desde ahora en una nueva Atenas no saben incurrir en una falta sin dar lecciones al mis-
para los artistas. mo tiempo. Uno ve sus obras 10 mismo que Luciano
Acaso el unico camino a seguir, un largo camino na- quisiera haber contemplado el J upiter de Fidias: al pro-
turalmente, dado que resulta unico, sea la imitacion de pio J upiter, no el escabel sobre el cual el dios apoyaba
los clasicos, y 10 que alguien dijo de Homero, de que sus plantas. 9
aprende a admirarlo aquel que logra bien comprenderlo, Los conocedores e imitadores de las obras griegas
vale asimismo aplicado a las obras de arte de los anti- encuentran en las obras maestras de estes no solo la mas
guos, singularmente las de los griegos. Con ellas tiene bella naturaleza sino tambien algo mas que la naturale-
za; es a saber ciertas bellezas ideales de la misma, las
uno que ser constante como con un amigo; con el Lao-
cuales, como nos ensefia un antiguo expositor de Pla-
coonte hay que serlo para poder encontrarlo tan inimitable ton, 10 son hechas unicamente de imagenes esbozadas por
como a Homero. Con semejante y preciso conocimiento se la razon.
opinara como N icomaco 10 hacia de la Helena de Zeuxis : El mas hermoso cuerpo que pudiera haberse entre
"Toma mis ojos -dijo a un ignorante que queria criticar nosotros, tal vez no sera parecido al mas bello de los
el cuadro-, de esta manera te parecera una diosa" 4. cuerpos griegos, asi como el de Hides no fue como el
Con ojos semejantes vieron Miguel Angel, Rafael de su hermano Hercules.
y Poussin las obras de los antiguos. Ellos apuraron el El influjo de un cielo mas puro y apacible actuo
buen gusto en tales fuentes, y Rafael 10 extrajo del pro- para dar la primera conformacion a los griegos; pero
pio pais donde aquel dio principio. Se sabe que el enviaba los nobles ejercicios proporcionaron oportunamente a es-
gente moza a Grecia para que le dibujara las reliquias de ta constitucion la forma generosa. Tomese a un joven
la antigiiedad. espartano engendrado por un heroe y una heroina, que
66 67
designad~s para sostener en la palestra un pugilato, du-
jamcis durante su nifiez haya sido coartado ni limitado
el tiempo de los ejercicios preparatorios solo les era
que desde los siete afios haya tenido que dorrnir sobre el
permiticlo ingerir manjares de lecl1e.13
s~lel(#.desnudo y que en la lucha y en la natacion se haya
Todo defecto del cuerpo era cautelosamente evita-
eJercltad~ desde .su ~as tierna infancia, y pongasele jun-
do, y sucedio, pues, que como Alcibiades no quisiere
to a un joven sibarita de nuestro tiempo v dicase en-
ton~es a cual de ellos eligiria el artista COl~O-
prototipo de aprender en su juventud a tocar la flauta, porque le
afeaba el rostro, todos los jovenes atenienses siguieron
un)oven ~eseo 0 de un Aquiles, y juzguese asimismo a
cual tomana para modelo de un Baco. Constituido con- por supuesto su ejernplo.
forme al original sibarita, resultaria un Teseo criado en- . Ademas, la vestimenta de los griegos era tan apro-
tre rosas; conformado segun aquel otro, seria un Teseo piada que no se oponia ni imponia la mas minima coac-
hecho musculo, como sostenia un pintor zr iee'o frente a cion a la conformante y aleccionadora naturaleza. El des-
las dos diferentes irnagenes de este heroe, 110 arrollo de la bella forma no sufria mella alguna, como
En el campo ~e la cultura fisica los grandes juegos hoy pOl' causa de los diversos 1110dosy partes de los tra-
fueron para los gnegos un poderoso estimulo, v las leyes jes que al presente vestimos: prendas excesivamente so-
requ.e~ian una preparacion de diez meses a los presuntos focantes y entrecogidas asi en el cuello como en las cade-
participantes de los olimpicos, y esto se exizia en la Eli- ras y muslos. Entre los griegos incluso el bello sexo no
de, en el propio sitio donde los juegos tenian luzar. Los quiso en su atavic ninguna angustiosa coercion: las jo-
grandes premios no los alcanzaban siempre los hombres venes espartanas iban vestidas tan ligera y brevernente
ya formados y maduros, sino las mas de las veces los que los atenienses las llamaban por eso las de los muslos
desnudos:":
jovenes, como 10 muestran las odas de Pindaro, Ser izual
~l divino Diagoras 12 fue la maxima aspiracion de fodo Tambien se sabe cuanto se esmeraron los oTieO'os
·· 1
en engen d rar 111]OS.iermosos. 0 0
Quillet 15 no nos rnuestra
joven,
Mira al indio veloz que a pie da caza a un venado: en su Calipedia todo 10 que por ese camino intentaron
cuan fluidos son sus humores, cuan rapidos y flexibles al ;'especto lo~ griegos, y que e~1tre ellos constituyeron
sus musculos y nervios, y cuan agil y leve la estructura practicas habituales. Llegaron incluso tan lejos como
total del cuerpo. Asi nos construye Romero a sus heroes a tratar de. hacer negros los ojos azules. Con tal proposi-
y su Aquiles se muestra superior gracias a la Iizereza to establecieron hasta concursos de belleza. Tales com-
de sus pies. 0
petencias eran convocadas en la Elide: el premio consis-
tia en armas, las cuales eran colgadas en el templo de
Merced a estos ejercicios fisicos los cuerpos conser-
Min~rva. En tales juegos no escaseaban jueces sabios,
vaban el varonil y alto contorno; el mismo, sin contar la
concienzudos y competentes, supuesto que los zr ieaos
bl~ndicie y el aditamento superfluo, que los maestros
como refiere Aristoteles, instruian especialment~ a °su~
gnegos han dado a sus estatuas. Cada diez dias los ni-
hijos en el dibujo, porque creian que por medio de este
fios y jovenes espartanos tenian que mostrarse desnudos
arte se adiestraban en la contemplacion y calificacion
ante los eforos, los cuales, a aquellos que empezaban a
de la belleza corporal. 16
embar~1ecer con exceso les irnponian una dieta rigurosa. ,
La hermosa raza de los moradores de la mayor par-
Por cierto que entre las leyes de Pitazoras habia una
. 0 te de las Islas griegas, una raza que no obstante estar
para prevemrse contra cualquier engorde excesivo. Por
mezclada con otras muy diversas y extrafias proporcio-
esta causa precisamente ocurr io acaso que a los jovenes,
na, especialmente en la isla de Quios, los mas exquisites
entre los griegos de la epoca mas antigua, cuando eran
69
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encantos por 10 que toea a1 bello sexo, nos da a1 mismo donde 1a libertad de las costumbres nunca habia sido cons-
tiempo una fundada presttndol1 ace rca de 1a belleza de como entre nosotros acontece, por un bienes-
ambqs sexos entre sus antepasados, quienes se precia- tar ciudadano, mostrabase entonces 1a hermosa natura-
ban, por ci'Crto ingenuamente, de ser mas antiguos que leza sin fingimiento ni disimulo para servir de noble
1a Luna. ensefianza a los artistas.
En efecto, existen todavia pueblos enteros donde 1a La escuela de los artistas era el gimnasio, donde la
belleza no posee aun ningun mer ito, porque todo es bello. gente joven, que en publico abrigaba e1 pudor, realizaba
Los viajeros refieren unanimernente tal hecho y se 10 sus ejercicios fisicos coinpletamente desnuda. El sabio
aplican a los georgianos. Tambien se relata 10 mismo y e1 artista iban alIi; Socrates a ensefiar a los Carrnide,
de los kabardinski, una nacion que se halla entre los a los Autolico, a los Lisis; un Fidias, a enriquecer su
tartaros de Crimea. arte con 1a contemplacion de estas hermosas criaturas.
Las enfermedades, que destruyen tantas bellezas y En aquel lugar se aprendian tarnbien los movimientos de
que estropean las mas bellas forrnas, no fueron descono- los musculos, los giros, cambios, vueltas y posiciones del
cidas para los griegos. Sin embargo, entre los escritos cuerpo : se estudiaba el perfil de este 0 el contorno
de los medicos griegos no se encuentra ninguna referen- . del mis1110en las impresiones que los jovenes 1uchadores
cia 0 huella sobre la virue1a; asimismo en ninguno de los dejaban sobre la arena.
griegos de sefialada fisonomia y constitucion, por ejern- La bella desnudez del cuerpo exhibiase aqui en pos-
plo de los que uno ve esbozados por Romero hasta en turas nobles, muy variadas y autenticas ; en actitudes
los detalles mas nimios, se de1ata una caracterizacion tan que no puede adoptar precisamente el modele alquila-
acusada como son las marcas que dejan las viruelas. El do que posa en nuestras academias de acuerdo con 10 es-
mal venereo y el hijo del mismo e1 raquitismo, tampoco tatuido para tal efecto.
se habian desencadenado aun contra 1a hermosa natura- La ernocion intima constituye 1a condicion de la
1eza corporea de los griegos. En fin, todo 10 que por me- verdad, y e1 dibujante que quiera obtenerla en sus aca-
dio de la naturaleza y el arte se ensefiaba e imponia, des- demias no lograra siquiera una sombra de verclad sin 1a
de e1 nacimiento hasta la plenitud del crecimiento, en cornpensacion, par su parte, de aquello que la insensible
relacion con el desarrollo del cuerpo y en relacion tam- e indiferente alma del modelo no siente ni es posible que
bien con 1a proteccion, perfeccionamiento y ornato de tampoco pueda sentir; es a saber por medio de una ac-
esta estructura, habia operado y se habia aplicado en tal cion que solo es propia de un determinado sentimiento 0
manera en provecho de 1a hermosa constitucion fisica de de una cierta pasion.
los griegos antiguos, que ello nos permite asegurar, con El exordio a muchos de los dialogos de Platen, a los
maxima probabilidad, 1a exquisita belleza de sus cuerpos wales clio principia el en los gimnasios de Atenas, nos
en comparacion con los nuestros. proporciona una imagen de las nobles a1mas de aquella
Pero las mas perfectas criaturas de la naturaleza juventud y nos perrnite asimismo inferir precisarnente
en un pais donde esta fuese contrarrestada en muchos de tales lugares y de estos ejercicios fisicos, acciones y
de sus sa1udables efectos por medio de leyes rigurosas, actitudes identicas.
como sucedio en Egipto, la pretend ida patria de las artes Los jovenes mas bellos danzaban desnudos en el
y las ciencias, los artistas solo en parte e imperfectamen- teatro, y S6focles, e1 gran Sofocles, fue el primero que
te las hubieran reconocido. Mas en Grecia, donde desde en su juventud presento este espectaculo a sus conciu-
nino se estaba consagrado al gusto y alegria del vrvir, dadanos. 17 Fr ine, durante los juegos eleusinos, se bafio

70 71
en el mar a la vista de todos los griegos y fue para los Asi plasmo Rafael su Galatea. 20 Uno puede apre-
artista$, a1.saIi( del agUa, COITi6el orig:iilal de una Venus gracias a Ia carta dirigida por el a1 conde Baltasar
~:AnCJ,.diome!1a;
18 y uno sabe que las jovenes doncellas de Castiglione: "Como las perfecciones -escribe- son tan
Esparta, en una fiesta deterrninada, danzaban cornpleta- raras entre las mujeres, me valgo de una cierta idea de
mente desnudas a 1a vista de los jovenes, Lo que aqui rni irnaginacion" 21
pudiese parecer extrafio no 10 sera ya tanto si se cons i- De acuerdo con tales ideas trascendentes re1ativas
dera que tambien los cristianos de la Iglesia primitiva, a la forma habitual de la materia, representaron los ar-
asi hombres como mujeres, sin el mas minimo oculta- tistas antiguos a los dioses griegos y a los hombres. En
miento, en un rnismo lugar y al mismo tiempo eran bau- los dioses y diosas 1a nar iz forma casi una linea recta.
tizados 0 zambullidos en una gran pila lustral. Las cabezas femeninas famosas que fueron grabadas en
Por tanto cada festividad que tenia lugar entre los las monedas griegas, tienen todas un perfil semejante, 10
griegos significaba tambien para los artistas una exce- cua1 no fue, sin embargo, arbitrario, de acuerdo con las
lente oportunidad para alcanzar el mas exacto conoci- nociones idea1es con que trabajaban los grabadores y
miento de la naturaleza humana. artistas, En otro caso se podria aceptar que la configu-
El caracter hurnanitario de los griegos no habia per- racion clasica les fue a los griegos antiguos tan consus-
rnitido la introduccion de ningun espectaculo sanguinario tancial como a los calmucos les son propias las narices
durante la epoca en que florecio y les fue prospera la chatas y a los chinos los ojos pequefios y oblicuos. Los
libertad ; pero si tales espectaculos, como algunos creen, grandes ojos con que aparecen las cabezas griegas en
habian sido habituales en e1 Asia jonica, estaban ya en monedas 0 sobre marmoles pudieran apoyar esta hipo-
desuso y suspendidos desde hacia mucho tiempo. Antioco tesis.
Epifanio, rey de Siria, pidio gladiadores aRoma y per- Las emperatrices romanas fueron representadas por
los artifices griegos en las monedas de acuerdo justa-
mitio que los griegos viesen e1 espectaculo que prop or-
mente con estas ideas: la cabeza de una Livia y la de una
cionaban aquellos infelices hombres; un espectaculo, hay
Agripina tienen precisamente el mismo perfil con el que
que decirlo, que en un principio resulto horroroso para se representan la cabeza de una Artemisa y 1a de una
los circunstantes, Mas andando e1 tiempo se perdio e1 Cleopatra.
sentimiento humanitario y tales escenas llegaron a ser Ante todos estos hechos uno tiene que advertir que
tambien una escuela para los artistas. Un tal Ctesi1ao la ley prescrita pOI' los tebanos a sus artistas fue asimis-
estudio alli su gladiador moribundo, "en el que se podia mo observada como una regIa general pOI' todos los de-
inc1uso ver todo 10 que le quedaba y a1entaba aun de mas artistas de Grecia: verbigracia que "hay que imitar
vida". 19 muy bien a la naturaleza so pena de incurrir en castigo".
Estas frecuentes ocasiones que tenian los artistas En donde no podia encajar el perfil griego mas de-
griegos para 1a observacion de 1a naturaleza, 1es provo- licado, sin desventaja para el parecido, obedecian los
co e1 ansia de llegar todavia mas lejos: comenzaron a artistas a la vel' dad de la naturaleza, como puede verse
forjarse ciertas ideas generales' de perfeccionamiento en las mas hermosas cabezas grabaclas por mano de
(asi de las partes aisladas como tambien de 1a propor- Evodo; por ejernplo 1a de Julia, 1a hija del emperador
cion del cuerpo en conjunto), las cua1es tuvieron que Tito.22
e1evarse pOI' sobre 1a propia naturaleza : su arquetipo fue Pero 1a norma, "conservar el parecido de las per-
unicamente una naturaleza ideal concebida por 1a razon, sonas, mas hacerlas al mis1110tiempo mas bellas", fue

72 73
siemp~eel precel?to supremo que los artistas griegos re- Se distinguen asmnsmo las obras modernas de las
conocieron en Sl, y ello presupone necesariamente un realizadas por los griegos antiguos por una multitud de
·,J;>ro];lositodel maestro con mira a una naturaleza mas pequefias impresiones y por una infinidad de sensuales
be.lla y pei1ecta. Polignoto observe constantemente esto hoyuelos, los cuales, a causa del lugar donde se encuen-
n11sn1O. tran, estan suavemente indicados, con una parca sabi-
Por tanto, si se refiere cle algunos artistas que fue- duria, en las obras de los antiguos, de acuerdo con las
ron seducidos por ciertos encantos, como le ocurrio a dimensiones de las mismas y en conformidad tambien
Praxiteles, que plasma su Venus 23 inspirandose en su con la plena y cabal naturaleza de los griegos, y con fre-
amiga Cratina, 0 como le ocurrio a otro pintor, que tomo cuencia solo son percibidos por medio de una docta sen-
para modelo de las Gracias a su amante Lais, 24 creo yo sibilidad.
de esta suerte que 10 dicho sucedio sin que hubiese nin- De suyo ofr ecese siempre aqui la posibilidad de que
guna irregularidad en las grandes leyes universales del en la forma del bello cuerpo griego, asi como en las obras
arte. La belleza sensible proporciono al artiste la her- de los maestros, haya habido una mayor unidad en toda
I1tOSanaturaleza, la belleza ideal> los rasgos sublimes; la estructura, una mas noble cor respondencia entre las
de aquella tomo el 10 humano, de esta 10 divino. partes y una mas rica mesura de las proporciones ; es
decir, no se observa la presencia cle magras extensio-
Cuando alguien poseyere suficiente ilustracion para
nes y tampoco se yen las much as y muy sumidas cavi-
mirar en 10 mas intimo del arte, podra entonces hallar
clades que presenta nuestro cuerpo.
con cierta frecuencia las bellezas no descubiertas por
Nose puede ir mas lejos en punto a verosimilitud,
medio de la cornparacion entre 10 mucho que queda de
Pero ella merece la atencion de nuestros artistas y co-
la contextura de las figuras griegas y la de la mayor
parte de las figuras modernas, especialmente si el artista nocedores del arte, y esto tanto mas supuesto que es
necesario liberar la adoracion que se tiene por el recuerdo
mo<;lerno ha seguido mas a la naturaleza que al gusto
de los griegos, cle los muchos prejuicios imputados a
antigun.
ella, y, pues, no atribuir falsamente un merito a 10 que
En la mayor parte de las figuras de los nuevos maes- solamente es una imitacion enmohecida por el tiempo.
tros se observan muchisimos y pequefios pliegues de la Este punto, sobre el cual las opiniones de los artis-
piel en aquellos lugares del cuerpo que se presentan COlTI- tas se dividen, requeriria un tratado mas detallado que
primidos, en tanto que en las figuras griegas, alli en el que hemos podido lograr en el ensayo presente.
aquellas mismas partes oprimidas en las que se aparecen Se sabe que el gran Bernini fue uno de los que quiso
pliegues semejantes, se ofrece tan solo a la vista un negar a los griegos el merito de esculpir figuras, posee-
impetu mas suave y ondulante, que levanta a un plie- doras, por una parte, de una hermosa naturaleza, y por
gue contra otro y que les presta en conjunto unci noble la otra, duefias de una belleza ideal. Mas aun, mantuvo
irnpresion. Estas obras maestras de los griegos nos mues- el parecer de que la naturaleza sabe dar a todas sus par-
tran una piel que no esta estirada sino suavemente dis- tes la belleza necesaria : que el arte consiste en encon-
tend ida sobre una carne saludable, a la que cubre sin di- trarla. El se ha vanagloriado de haber sido el primero
lataciones ni tumescencias, y a la que esta unida sin en deshacerse de un prejuicio respecto a las cualidades
participar en las fofas flexiones de la naturaleza. La de la Venus de M edicis ; 25 un prejuicio, con todo, cuya
piel jamas presenta pequefios pliegues especiales sepa- incorreccion logro descubrir tras un fatigoso estudio
rados de la carne, como ocurre en nuestros cuerpos. (llevado a cabo en diversas ocasiones) de la naturaleza. 26

74 75
Por tanto, ha sido la estatua la que le ha ensefiado Creo que la imitaci6n de estas estatuas puede en-
a descubrir la belleza en la naturaleza, la que le ha mos- sefiarnos a penetrar mas prestamente en elIas, porque el
tra.d6 13. via para percibir unas cualidades que el habia Apolo, en primer lugar, presenta la suma de aquello que
creido eflcontrar unicarnente en la Venus y que sin ella en la naturaleza se encuentra repartido, y en segundo
no habria podido hallar en la naturaleza. ~Nose sigue lugar porque valdr ia la pena preguntarse hasta que pun-
de aqui que la belleza de las estatuas griegas ha de des- to se puede elevar sobre si misma -audaz pero sabia-
cubrirse antes que la belleza de la naturaleza y que, por mente- la hermosa naturaleza. La imitaci6n ensefiara a
consiguiente, aquella es mas impresionante y patetica pensar y proyectar con seguridad, puesto que al mismo
-no tan dispersa, sino mas una- que esta otra? Asi tiempo descubrira aqui ciertamente los limites supremos
pues el estudio de la naturaleza debe ser, por 10 mismo, de la hermosura humana y divina.
un camino mas largo y mas penoso en el conocimiento Cuando el artista se deja guiar de esta suerte y
de la hermosura perfecta, que 10 es el estudio de la anti- construye sobre esta base, se encuentra en el camino
giiedad, y Bernini, con mostrar siempre a los j6venes que Ie llevara con seguridad al terreno de la imitaci6n
como cosa superior 10 mas bello en la naturaleza, no les de la naturaleza. Las ideas de totalidad y de perfecci6n
indicaba precisamente cual era el mejor y mas corto ca- en la natura de la antiguedad le haran mas sensibles y
mino para alcanzar ese fin. acendradas las nociones particulares que el posee acerca
La imitaci6n de 10 bello en la naturaleza 0 se limit a de nuestra naturaleza : el artista mediante el descubri-
a un asunto aislado 0 reune las observaciones de divers os miento de las bellezas de esta ultima, sabra unir y arrno-
detalles haciendolos uno. Esto es 10 que se llama, en el nizar tales bellezas con 10 perfectamente bello, y con
primer caso, hacer una copia apropiada, un retrato, y ayuda de las que, para el, son formas sublimes e inmu-
este es el camino para las formas y figuras de la pin- tables, podra adoptar su propia regIa.
tura holandesa. Pero esta via, en el caso segundo, es la S6lo entonces y no antes podra el artista, particu-
que conduce a 10 bello universal y a las imageries idea- larmente el pintor, entregarse a la imitaci6n de la na-
lizadas del mismo y tal es el camino que los griegos turaleza, en aquellos cas os en que el arte 10 permite, como
tomaron. Mas la diferencia entre ellos y nosotros estriba en el de la representaci6n del ropaje, alejarse del mar-
en esto: los griegos lograron exito con estas pinturas, 1110129 Y darse asi mas libertad, como 10 hizo Poussin, por-
pero no hubieran podido plasmar aquellos bellos cuerpos que como 10 expresara Miguel Angel, "aquel que per-
si no hubiese sido por su diario entrenamiento en la ob- sigue constantemente a otro jamas 10 alcanza, y el que
servaci6n de 10 bello en la naturaleza; un espectaculo, de si mismo nada bueno sabe hacer, tampoco se servira
por contra, que a nosotros no se nos ofrece contemplar bien de las cos as de los otros".
todos los dias, y que desde luego s6lo se presenta rara Las almas a las que les ha sido propicia la natu-
vez tal y como 10 de sean los artistas. raleza, Quibus arte beniqn« et meliore luio fin%it prae-
Nuestra naturaleza no mostrara facilmente l1l1 cuer- cordia Titan, 30 tienen entonces abierto ante ellas el ca-
po semejante al que tiene el Aniinoo Admirando, 27 ni mino para llegar a ser autenticas.
tan perfecta como el que este muestra ; y el pensamiento En este sentido hay que tomar, como a Piles 31 le
nada mejor podra forjarse sobre las proporciones mas gustaba referir, el que Rafael, por el tiempo en que ya
que humanas de una hermosa deidad como e1 Apolo 28 le rondaba la muerte, se esforzara en entregarse por
del Vaticano: to do 10 que la naturaleza, el espiritu y el completo a la naturaleza y abandonase el marrnol. El ver-
arte han sido capaces de crear esta aqui a la vista. dadero gusto por la antigiiedad le habia tarnbien acom-

76 77
pafiado siempre, incluso cuando se que~aba absorto en
a1ej~ ;:~lmaxil~lO en aquellas obras que ejecuto antes de
la' c()lite1111)laciande .Ia naturalez~ comun, y todas, las
su viaje a Italia y antes, pues, del estudio de los clasicos.
...
~ob~ervaci9-1ies realiz~das en !a .1l11smase. ,Ie convertran,
gracias a una especie de quirmca mutacion, en aquello . La linea que separa en la naturaleza 10 que es sufi-
ciente de 10 que es superfluo es sutilisima, y muchos ele
que integra su ser, su alma. ,. r
lo~ grandes l:1aestro~ moder-nos se encnentran por 10
E1 habria procurado acaso n2as var~edad, h~bna d~-
1111S1110demaslado aleJaclos ya a un laclo ora al otro de
do mayor tratamiento a los panos, mas co10ncl~, mas
la eli.visoria 0 de los limites que no siempre son apre-
luz y sombra a sus cuadros ; pero 1:0 obstante S~lS figuras
hensibles. Aquel que queria evitar un contorno exento
hubieran sido siempre menos estimables mediante t~les
caia en 10 turgente, y el que quiso substraerse a esto in-
recursos que por el noble contorno y por el alma sublime
cur.ria en 10 anguloso. Miguel Angel es quiza el unico
que el habia aprendiclo a formar de acuerdo con los 1110-
artrsta del que se pocIria cIecir que se eleva hasta la an-
cIelos griegos. . ,
tiglieelad; pero sola mente en las fizuras musculosas v
N ada pod ria mostrar mas claramente la prrrnacia
de la imitacion de los antiguos por sobre la de la natura-
llenas de vig?r, en cuerpos de los tiempos heroicos; 11;
con formas tlernamente juveniles ni con las femeninas
leza, que esta posible experiencia: que se tomas~ ~ dos
pues que estas ultimas acaban siendo entre sus manos
jovenes de talento igualmente hermoso y se Ie hiciese a amazonas.
uno de elIos estudiar la antiguedad y al otro la natura-
leza unicamente. Este ultimo mostraria en sus obras a la P01~.elcontrario el artista griego ha dispuesto en to-
cI.aslas i iguras el contorno tal y como si 10 hubiese rea-
naturaleza tal y como ella ve y la encuentra (de ~er
lizado can la punta de un cabello; asimismo 10 ha hecho
italiano pintaria las figuras quizas como C~rav~gglO;
en los trabajos mas delicacIos y dificiles como son los
si holandes, en caso de ser afortunado, las pintaria co-
camafeos. Uno contempla el Dio11ledes 32 v el Perseo 33
mo Jacobo J ordaens y si frances como St~lla) ; pero aquel
de Dioscorides, el Hercules con lola, ,14 ·salido de las
otro joven, inspirado en las obras antl~uas, re~resel;-
taria la naturaleza tal y como ella 10 requiere, y pintarra m~nos de Teucer, y se aelmira entonces de los ini1l1itables
gr}ego~ .. Pan-asio es tenido comlmmente par el artista
por 10 mismo figuras como las de ~a~ael.., mas habil en el trazado del perfil.
Pera acImitiencIo incluso que la imitacion de la na-
turaleza pudiese asimismo proporcionarle tocIo al artista, Bajo el ropaje de las figuras griezas domina tam-
bien, como propos ito principal del arti~ta, el magistral
la precision en el contorno no podri~ ciertamente con~e-
contorno del cuerpo; este revela asimismo al traves del
o'uirse unicamente por ella: la exactitud y la verdad solo
marm?l .su herl110~a estructur~:. como si la trasparentara
~uecIen ser aprendiclas de los griegos. . . una tunica de la Isla de Coe .: no
EI mas noble contorno acluna 0 circunscribe tocIas
.._La A grip in a :JG de estilo sublime, y las tres Vesta-
las partes de la hermosa naturaleza y tocIas ~as bell~zas
l~s·H 9ue se encuentran entre las antigliedaeles de la Real
ideales de las formas griegas, 0 es, antes bien, la Idea
C:ralena de DrescIe, merecen tambien ser citadas como
suprema de ambas: Eufranor, ,que se disti~1guia despu~s
ins ignes modelos, La Agripina, traba iada en elevado
de la epoca de Zeuxis, pasa por ser el pnn:ero que dio
e~~i1o,no es, segun todas las apariencia:s, la representa-
al perfil la forma mas noble. Entre los artistas 1~10der-
CIon de la l~adre, d: Neron, sino la Agripina mayor, una
nos muchos han intentado imitar el contorno gnego y
esposa de Ger1l1al11co.Esta estatua tiene muchisimo pa-
casi ninguno 10 ha conseguido. El gran Rubens esta muy
recido con otra de una pretendida Agripina, que se halla
lejos de la silueta griega del cuerpo, y en este aspecto se
en el vestibulo de Ia Biblioteca de San Marcos, en Ve-
78
79
necia. ,IS La nuestra es una fig·urasedente,. de tarnafio Merece ser conocido del mundo el sizuiente hecho:
mayor que e1 natural, que reclina la cabeza sobre su rna- q~l~ estas tres clivin~s piezas marcaron lo~ primeros in-
".:110 .dereclla.. Su hermoso rostro deja ver un alma que dicios d~ 1.0que habian de ser los subsiguientes futures
parece estar hundida en profundas reflexiones y estar descubrumentos de los tesoros soterrados de la ciudad
asimismo vacia de las inquietudes y pesares que produ- de Herculano.
cen las sensaciones v sentimientos externos. Se podria Estas grandes estatuas vinieron a la Iuz del dia
conjeturar que el artista ha quer ido representar a la clla.ndo t~davia la n:emoria. de las misrnas yacia, por
heroina en el triste momenta en que le habia siclo co- decirlo aSI, en el olvido, al igual que la propia ciudad
municada la noticia del destierro que habria de sufrir que se encontraba sepultada bajo sus propias ruinas : es
en la isla Pandataria. a saber, desde Ia epoca en que a dicho Iucar Ie habia
Las tres Vest ales exigen nuestra veneraci6n por un tocado en suerte aquel triste destino, del q~e apenas si
cloble titulo: son los primeros grandes descubrimientos se supo salvo por la noticia del joven PIinio acerca de la
de Herculano ; pero 10 que las hace tambien mas estima- rnuerte ~le su tio, la. ~ual sorprendi6 a este juntamente
bles es el gran tratamiento que presentan los pafios. En al ocurrrr la destruccion de Herculano.
este sector del arte son las tres estatuas, singularmente Estas piezas maestras del arte arieco fueron ya
la que es de tamaiio mayor que el natural, dignas de t~'asplantadas al cielo aleman y bajo J1 ft~ron reverenc_
figurar al lado de la Flora an del Palacio de Farnesio ciadas mucho antes de cJue la ciudad de Napoles, segun
y junto a otras obras griegas de primer rango. Las puede cornprobarse, pudiese tener la fortuna de mostrar
otras dos, de tarnafio natural, son tan semejantes entre siquiera un recuerdo de Hercnlano.
S1 que parecen haber salido de la misma mano; solamen- Estas estatuas fueron haIIadas el afio de 1706 en
te se clistinguen por las cabezas, que no son de igual Portici, cerca de N~poles, en un. subter raneo cegado,
caliclad. En la cabeza mejor realizada los cabellos ensor- cuando algunos trabajadoros se pusieron a cavar en cier-
tijados se presentan hendidos, a modo de surcos, des- to terre~lo pertenecienre a una finca del principe de El-
de la f rente a la nuca, donde quedan anudados juntos. beuf. Dichas. ~statuas, Junto con otras de marrnol y bron-
~e, qu~ tarnbien se clescubrieron aIIi rnismo, las enviaron
En la otra cabeza los cabellos de la coronilla se yen lisos
mmedlatamente a Viena en clonc1equedaron en posesi6n
y los que caen sobre la frente estan rizados, recogidos y del principe Eugenio.
atados con una colonia. Es presumible que esta ultima
. Este gran conocedor del arte hizo construir espe-
cabeza haya sido concebida y trabajada por una mano Clalmel:te pal~a ellas una "sala terrena" 40 para tener asi
mas moderna, si bien excelente. l111 re~1l1to digno donde poclerIas exhibir. AlIi lograron
Ambas figuras presentan la cabeza descubierta, sin ellas, Junto con otras estatuas, un Iugar apropiado, Toda
velo alguno, 10 cual no les disputa con todo el titulo de la Academia y todos los artistas de Viena se levantaron
vestales, supuesto que se encuentran tambien en otros indignados, por asi decirlo, cuando se hablo aunque to-
l1.wares
b sacerdotisas de Vesta sin. velos. 0 antes bien cIavia m:1Y~~isteriosamente, de una venta, y todo el mun-
parece, a causa de los grandes pliegues del ropaje qu.e do las sigmo con ojos entristecidos cuando eIIas rea11U-
se observan bajo la nnca, que el velo, el cual no consh- daron desde Viena su viaje hacia Dresde.
tuye una prencla aparte, puesto que forma parte del ves- EI famoso MatielIi, al que PoIicIeto dio la medida
tido, estuviese replegado hacia atras a la manera como y Fidias el cincel, de acuerdo con 10 que expresa Alo-a-
puecle verse en las grancles vestales. rotti. 41 antes de que las estatllas flleran pllestas en ~a-
80 81
mino, copio en barro, con la mas ardua y esmerada di- plicados vestidos, los cuales no pueden caer con pliegues
a,
lig,'ellci las tres vestales para suplir asi la perdida de ~all f1u~tuantes, suaves y apacibles C01110los de los tra-
':~las..misn~. Algunos alios despues las siguio hasta Dres- Jes antlgl~os. Esto ha dado paso, por consiguiente, a un
de v colma a esta ciudad con las obras eternas de su nuevo estilo 0 tratamiento a base de grandes divisiones
arte ; pew sus sacerdotisas siguieron siendo tambien aqui en las prendas de vestir: po:- medio de las cuales puecle
los modelos para su estudio de la plegueria, en 1a cual el maestro :11ostrar su CIenCIa 110menos que la mostra-
mostro Matielli un vigor y una habilidad notables, los ban los antiguos en su estilo habitual.
cuales mantuvo hasta la vejez, 10 que al mismo tiernpo . Carlos Maratta y Francisco Solimena pueclen ser te-
no constituye sino un fundado juicio que nos da idea de nidos por los mas grancles por 10 que toea a esta varie-
1a perf eccion de su arte. clad. La escuela moderna veneciana, que todavia ha in-
La plegueria de las Vestales esta trabajada en el tentado llegar mas lejos en dicho estilo, 10 ha extrema do
estilo mas sublime; los pequefios dobleces se originan al punto de que ya no ha buscado sino representar eran-
gracias a un suave impulse de los grandes pliegues y des secciones; per~ persiguiendo este objetivo el ropa ie
vuelven nuevamente a perderse en estos con noble li- se le 11a quedado tieso y ha llegado a ser de hojalata ..
bertad y apacible ar1110n1a de conjunto, sin ocultar el
. F~nalmente, el rasgo comun distintivo de las exqui-
bello contorno del desnudo. i Cuan pecos maestros mo-
sitas piezas de los maestros griegos es una 'noble sencillee
dernos quedan sin censura por 10 que se refiere a esta
)! una serena qrasuiezti tanto en la actitud como en la
parte del arte! expres~on. 4:: "~si como el fondo del mar siempre esta
Hay que hacer justicia a algunos grandes artistas,
tr~nqU1lo. ,no Import.a que la superficie pueda agitarse,
singularmente a los pintores de nuestro tiempo, porque
aSI tarnbien en las f izuras de los boTieo-os nmestra la ex-
ellos han proseguido en ciertos casos, sin detrimento de ., o..._. b ....
pr.eslOn un alma reposada y grande en todos los sufr i-
1a naturaleza y de la verdad, por el camino que los maes-
mientos. Tal alma se pinta en la cara del Laocoonte 44
tros griegos recorrieron mas habitualmente por 10 que se
y no solo en ella, pese al mas vivo dolor. EI sufrirniento
refiere a1 ropaje de sus figuras. La plegueria griega
que se manifiesta en todos los musculos y tendones del
se trabajo las mas de las veces buscando dar la impre-
sion de que se trata de vestidos tenues y empapados, los cuerpo y que por si solo y por entero se muestra sin ne-
cuales, como 10 saben los artistas, se peg-an por 10 mis- cesidad de considerar el rostro y otras partes del cuerpo,
mo a la pie], se ciiien al cuerpo y dejan ver el propio cree uno 111is1110 sentirlo metido dolorosamente cerca del
desnudo. EI atuenclo mas importante de la mujer griega bajo
. vientre: este sufrimiento -dio-ob yo- se expresa ....- c ~

era una sutilisirna prenda, que se llamo por eso peplo, S111embargo, sin ninguna rabia en el rostro ni en toda
lll1 velo.
la actitucl. El sacerdote no profiere ninglm grito hon~i-
Las nobles obras de la antigi.i.edacl, las antiguas pin- ble, como canta Virgilio de su Laocoonte, pues la aber-
turas y especialmente los bustos-retratos muestran que tura de la boca no 10 consiente 11ipresupone; antes bien
110 siempre se representaron los. antiguos vestidos de pe- se trata de un angustioso y ahoo-aclo o-emir, como 10 cles-
quelios pliegues. Puede confirmarlo el hermoso busto que cribe Sadoleto. ,15 El dolor del ~uerp~ y la oTancleza de
representa a Caracalla, ~2 obra que se encuentra en la alma est~n dis_tribl1idos yr, por expresarlo aci, equilibra-
coleccion de antigi.iedades de la Gab-ia Real de Drescle. dos con 19ual iuerza por toda la estructura de la figura.
En los tiemi)os 111odernos la tendencia ha sido po- ~l Laocoonte sufre, pero sufre C01110el Filocteto de SO-
nerse una prenda sobre otra y superponer a veces COll1- iodes: su clesc1icha110Sllega al alma, mas, dado el caso,

82 83
qUISlc:ramos pocler soportar nosotros tal sufrimiento asi Lo que resulta verdaeleramente contrario en extre-
como 10 •hace ese hombre. 1110a esta finalielac1, es el punto actual, sinaularrnente el
.~ La expresion de una alma tall grande 110S traspasa
p.
de los artistas principiantes. Nada merece ;u aprobacion
y nos lleva mas alla de la hermosa naturaleza; el artista porque ~l~os, con espiritu, con [ranchesea, como as! di-
debio sentir en si mismo la fuerza del espiritu que el cen, califican solamente de acabadas aquellas obras en
imprimio al marrnol, Grecia tenia al artista y al filosofo lc~sque se hace gala ele actitueles y acciones extraorelina-
en una misma persona, y tuvo mas de un Metrodoro. 4H nas: y a las qu~ se suma tambien una atrevida fogosidad.
La filosofia tendio la mana al arte e insuflo en las fi- l-:a. Idea favorita es 10 contrapuesto, que para ellos sig'-
guras algo mas que almas vulgares. nif ica el surnmun de todas las espontaneas propiedades
Bajo una tunica de sacerdote como la que el ar tis- cIe Ul~~ perfecta obra de arte. Estos ar tistas exigen para
S~lS tiguras un alma que, como lll1 corneta, rehuye el
ta hubiera tenido que dotal' al Laocoonte, el dolor de este
hubiera sido para nosotros la mitad tan solo de 10 sensi- circulo : desean ver en cad a figura ll11 A.yax y ll11 Ca-
paneo.
ble que es. Bernini hasta ha querido descubrir en un
muslo del Laocoonte, por Ia rigidez del mismo, el comien- Las bellas art~s ~i~nen su juventucI al igual que los
zo del efecto del veneno de la culebra, Todas las accio- h.ombres, y los prrncipios de estas artes parecen haber
nes y posiciones de las figuras griegas que no denotaban sido como los comienzos en los artistas, en los cuales tan
este caracter sereno de la filosofia, sino que eran derna- ~6lo tiene acogic1a 10 grandilocuente y asombroso. Tal
siado briosas y en exceso arrebatadas, incurrian en una ruerza tenia la musa tragica de Esquilo, y su Agmnen()n,
falta que los artistas antiguos llamaron parentirso:" en parte por hiperbole, ha resultado mas obscure que
Cuando mas sosegada la actitud del cuerpo, tanto todo 10 que ha escrito Herac1ito. 48 Acaso los primeros
mas apropiada es para expresar la verdadera fisonomia pintores griegos' no pintaron otra cosa sino 10 que su
del espiritu. En todas aquellas posturas que se desvian pruner notable tragico habia imaginado y cornpuesto.
excesivamente de la postura de reposo, no se encuentra Lo energico, 10 fugaz e imprecise preceden a toc1as las
el alma en su estado normal verdadero, sino en una si- acciones humanas ; 10 sereno, 10 profundo y substancial
tuacion violenta y forzada. El alma es mas reconocible vienen despues. Empero esto ultimo requiere tiernpo pa-
y resulta mas caracteristica en las recias pasiones; pero ra admirarlo y es propio solamente de los grandes maes-
unicamente es grande, noble y serena en el estado de uni- tros: las pasiones violentas son a1 fin y al cabo hasta
dad, de paz y de quietud. Si en el Laocoonte se hubiese una ventaja para sus alumnos. " Los sabios y los fi-
solo plasmado el dolor, hubiera sido unicamente un caso losofos del arte saben cuan dificil resulta esta en apa-
mas de pareniirso ; pero el artist a le imprimio una accion riencia facil imitacion : ... ut sibi quiuis Speret idem,
que era, dado aquel dolor, la que mas se aproximaba a la sudet niuliuni, [rustraque taboret AUSSllS idem ... ·IV
serenidad y la mas apropiada, por eso, para reunir 10 La noble sencillez y 1£1reposada grandeza de las
mas caracteristico y noble del, espiritu. Mas en dicho estatuas griegas son los rasgos tipicos que caracterizan
estado de serenidad el alma tiene que ser especificada por asimismo los escritos griegos de los mejores tiempos,
rasgos tipicos que unicarnente convienen a ella, y que ° sea los trabajos ele la escuela de Socrates; y estas vir~
para ninguna otra alma son apropiados, para poderla tudes son tambi~n las que constituyen la superior gran-
representar al mismo tiempo en actitud tranquila pero deza de un Rafael, una grandeza que pudo alcanzar
act iva ; en calma, mas no indolente 0 somnolienta. gracias a la imitacion de los antiguos.

84 8~
c .)
Un alma tan hermosa como la suya en un cuerpo i Cuan pocos conocedores ha hallado el San Mi-
·tan bello eraTo que se requeria, antetodo.vpara sentir ...::;::::::::
.:":quel de Guido Reni, que se encuentra en la iglesia de
X d~scubrir en los tiempos modernos el verdadero ca- los Capuchinos de Roma! i Cuan pocos los que han sido
racter de fOs artistas antiguos, y para su mayor felicidad capaces de exarninar y comprender la majestad de la
logro percibirlo en una epoca en la que las almas vul- expresion que el artista ha dado a su arcangel ! Se elo-
gares y semiformadas no experimentaban a{111ninguna gia el San i11iguel 52 de Conca por sobre el de aquel, por-
ernocion y carecian de sensibilidacl para captar la verda- que en Conca la figura se presenta con cara de indigna-
dera grandeza. cion y de venganza, en lugar de mostrarse como el San
Uno debe aproximarse a sus obras con l1110Sojos Miquel de Guido, que sin acritud, con sereno e inconmo-
que hayan aprendido a sentir estas bellezas, con un au- vible aire, se cierne sobre el enemigo de Dios y de los
tentico gusto por la antigiiedad, Solo entonces llegaran hombres tras de haberlo vencido y precipitado.
a ser para nosotros notabilisimas y solemnes la sereni- Igualmente tranquilo y sosegado nos describe el poe-
dad y la cornpostura de las principales figmas que en el ta ingles 58 al vengativo angel que sobre Britania se cier-
Atila 50 de Rafael parecen a muchos otros inanimadas. ne y con el cual compara al vencedor de Blenheim, M el
El obispo de Roma que imp ide el proyecto del rey de los heroe de su campafia.
hunos de lanzarse sobre Roma, no aparece con aderna- La Galeria Real de pintores de Dresde tiene al pre-
nes y movimientos de orador, sino que se nos presenta sente, entre sus tesoros, una obra digna de Rafael, y en
como un hombre venerable que con su sola presencia verdad de su mejor epoca, C0111010 atestiguan Vasari y
apacigua una revuelta, C01110aquel personaje que nos otros muchos. Se trata de una illadona can el Niiio, con
describe Virgilio: San Sixto y Santa Barbara que yacen de hinojos, y
con dos angeles en primer terrnino. Go
TUIn pietate qrauem ac meritis si forte tnrum quem Este cuadro formaba parte del retablo del altar ma-
Conspexere, silent arrectisque auribus adstant. 51 yor del convento de San Sixto, en Plasencia. Los cono-
cedores y amantes del cute iban alli para admirar este
Con un rostro lleno de divina confianza ante la vista Rafael, asi como los antiguos viajaban hasta Tespias
del babaro y sanguinario tirano. Los clos apostoles se para conternplar tan solo alli el hermoso Cupido saliclo
ciernen sobre las nubes no como angeles exterminadores, de las manos de Praxiteles. 50
sino, si se nos permite comparar 10 sagrado con 10 pro- Se ve a la Madona con una car a plena de inocencia,
fano, C01110el J upiter de Romero, que con un guiiio de que posee al 111is1110 tiempo algo mas que una femenina
sus parpados conmueve el Olimpo. grandeza; se 1a ve tambien en una serena actitud espi-
Algardi, precisamente en su famosa representacion ritual y con aquella misma calma que los antiguos hicie-
de esta misma historia en un bajorrelieve que pertenece ron reinar en las imageries de sus divinidades. i Cuan
a un altar de San Pedro de Roma, no ha querido pro- grandioso y noble es todo su contorno! E1 Nino que esta
porcionar, como 10 hicieron sus grandes predecesores, una en sus brazos es un nino que se eleva por sobre la vulga-
eficaz serenidad a las f iguras de sus clos apostoles, 0 ridad infantil gracias a un rostro en el que parece re-
bien no ha sabido darla. En el fresco de Rafael aparecen lucir un rayo de clivinidad al traves del candor de la
los apostoles como nuncios del Senor de los Ejercitos ; infancia.
en el bajorrelieve como mortiferos guerreros revesticlos La santa, que a los pies y a un 1aclo de 1a virgen
con armas humanas. esta arrodillada, se encuentra bajo e1 inf1ujo de 1a ac1o-

86 87
rante quietud que embarga su alma; pero toda ella esta Sabido es que los griegos hicieron de ordinario sus
l11UY lejos de alcanzar la majestad de la figura principal, primeros modelos en cera; pero los maestros modernos
:"si l~ien el gran maestro ha procurado compensar la 1111- han preferido en Ingar de esta el barro 0 pastas que po-
mildad del rostro dandole a este el mas dulce encanto sean una rnaleabilidad semejante a este ; encontraron
posible. que tales materiales eran mas apropiados que lacera para
El santo que esta frente a dicha f igura, presenta los expresar especialmente la carne, puesto que la cera les
rasgos fisonomicos que cor responde a un anciano de 10 parecia adernas demasiado viscosa y tenaz.
mas venerable, y tales rasgos parecen atestiguar el ha- No se quiere, con todo, afirrnar que .el procedimi~n-
berse consagrado aDios desde muy joven. to de modelar con arcilla humeda haya sido desconocido
La veneracion de Santa Barbara por Ta Madona, de los zriezos 0 que no haya sido usual entre elIos. Se
que se hace mas sensible y patetica por medio de sus conoce inc1~so el nombre de aquel que llevo a efecto e1
bellas manos que oprimen su pecho, en el santo ayuda a primer ensayo en este terreno. Dibutades de Siciona
expresarla el movimiento de una de sus manos. Esta ac- fue el primer maestro que modele una figura en barro,
cion de San Sixto nos expresa precisamente el extasis y Arcesilao, el amigo del gran Luculo, fue .famoso mas
del santo; un extasis que el artista quiso comunicarnos por sus mocIelos en arc ilIa que por sus mismas obras.
con distinto recurso, supuesto que el prefirio inteligen- Hizo para Luculo una figura en barro que representaba
temente la fuerza masculina a la modestia femenina. la F elicidad, la cual cornpro el mecenas por 60,000 ses-
Segun parece el tiempo ha arrebatado ciertamente tercios, y el caballero Octavio pago precisamente a este
mucho esplendor a este cuadro, y la fuerza del colorido artista un talento por un solo modelo en yeso para una
esta en parte perdida; solo el espiritu que e1 Creador in- zran taza Clue e'1 queria
'1 racer 1a 1.irar en oro. 57
b
suflo a esta obra ejecutada por manos de Rafae1la anima
El barro seria Ia materia mas apropiada para mo-
todavia hoy. delar fizuras si conservase su humedad. Pero como esta
b ,
Todos aquellos que se aproximan a estas y a otras humedad se Ie escapa si se le cuece, las partes mas con-
obras de Rafael con la esperanza de encontrar las pe-
sistentes se contraeran y juntaran, por tanto, mas estre-
quefias belIezas que proporcionan a los cuadros de los
chamente, y la figura perdera volumen y ocupara, p:les,
pintores flamencos 1111 valor tan alto, C01110 acontece con
la penosa actividad de un N etscher 0 de un Dou, con la un espacio menor. Si la figura soportase este ach1c~-
marfilefia piel que pinta un Van der Werff 0 tambien miento en el mismo bzrado en todas sus partes, quedaria .

con el lamido amaneramiento de nuestro tiempo en algu- precisamente la misma aunque disrninuida en proporcion.
nos paisanos de Rafael. todos aquellos -digome para Mas como las partes pequefias se secan antes que las
mis adentros- en vano buscaran al gran Rafael en arandes el cuerpo de la figura, por ser la seccion mas
b , r 1
Rafael. voluminosa, sera por 10 mismo la mas tardia en perc er
Despues del estudio, en las obras de los maestros la humedad; por consiguiente las secciones chicas men-
griegos, de la hermosa naturaleza, del contorno del cuer- zuaran mas de tamafio Clue las grandes
b .._ en el mismo
po, de la plegueria y de la noble sencillez y sosegada tiernpo.
grandeza, habria que emprender una £nvestigaci6n sabre La cera no tiene estos inconvenientes; nada de ella
Sit modo de trobajar, para poder dar asi a los artistas se pierde, y empleando un procedimiento especia} se le
un preciso punto de mira con el que llevar mas felizmen- puede dar a la misma la tersura de la carne, que solo con
te a cabo la imitacion de aquellos. zran esfuerzo adopta cuando se la trabaja con las manos.
b

88 89
r1'a111pOCO podr a deterrninar por medio de tales li-
Se hace el modelo en bar ro : se modela despues en neas el contorno exterior ni los planos que limitan las
hlego ell cera. partes internas del modele 0 aquellos que convergen
.~ '"Pero.Ja verdaclera manera que poseian los griegos hacia e1 centro. puesto que solo son indicadas frecuen-
para reproducir sus modelos en mar11101parece no ha- temente tales lineas, como si dijeramos, con un soplo,
bel' siclo 1a que hoy clia se ernplea corrientemente por 1a con 10 que el ar tista no podra trazar sobre la piedra con
mayor parte cle los artistas, En el marrnol cle los anti- mucha seguridacl y sin e1 menor c1esvio los mismos per-
guos se clescubre por todas partes la seguridad y la pre- files del modelo.
cision del maestro, y no se puede probar tampoco en sus De aqui precede que e1 escultor solo no pueda dar-
obras de rango inferior que algo haya sido demasiado se abasto cuando se trata de una obra grande, y, pues,
aligeraclo por el cincel. Esta mano exacta y firme de los que tenga que servirse cle las manes de sus ayudantes,
griegos clebe baber siclo guiada necesariamente por me- las cuales no son siempre 10 suficientemente diestras pa-
clio de reglas mas cleterminaclas y seguras que las que ra alcanzar los propositos clel maestro. Sucede alguna
estan entre nosotros en uso. vez que algo esta mal, l?ol~que e.s i:11posible e~taJ)lecer,
El procedimiento habitual de nuestros escultores de acuerdo con el procedimiento indicado, los lirnites de
consiste primeramente en estudiar concienzudamente el profunclidacl, y de este modo la equivocacion resulta irre-
modelo y darle despues forma de la mejor manera posi- parable. r

ble, v tras esto trazar sobre el 111is1110 lineas perpenclicu- En suma se ha de hacer notal' aqui que el escultor
lares y horizontales que se cortan entre S1. Luego pro- clue ya en el 'primer intento de elaboracion desbasta ~l
ceden a la aplicacion de otras tantas Eneas que se cortan bloque hasta llegar a los puntos extremes que las d1-
asimismo reciprocamente, sobre 1a piedra, como si se versas profundiclacles deben alcanzar , y no las. busca po;:o
tratase de un cuadro al que por medio de un enrejado a poco y pOI' tanteos, cle modo que por me.cllOde la ul-
se Ie quisiese reducir 0 ampliar. tima mano obtenga siempre el plano conveniente de hon-
De este modo 1a superficie de cada pequefio cuadri- dura. jarnas -digo yo- podra depurar su obra de erro-
latero trazado sobre el modelo se cor responde de modo res.
conveniente con cada gran cuadrilatero proyectado so- El proceclimiento citaclo tiene tambien est.e defecto
bre 1a piedra. Mas por ese unico medio no puede deter- capital, que las lineas proyectaclas. sobre la pIedra. son
minarse e1 volumen corporal ni puede, por eonsiguiente, cortadas a cada momento pOI' el cincel, y con la 1111sma
estar asi suficienternente precisado e1 justo grado de Irecuencia. no sin temor a desviaciones, tienen que ser
profundidad y de resalte que presenta el modelo; pero nuevameute trazadas y completadas.
no obstante el artista podra de esta suerte dar sin du- Esta incertidumbre fuerza, por 10 111is1110, a1 ar tista
da alguna a 1a flltura figura una eertera proporcion de a buscar un camino seguro, y e1 que ha descubierto y
aCllerc10 con el modelo. Ahora bien. cnando el escultor pOl' primera vez utilizaclo la AC<1:demiaFral:cesa de Ro-
se tenga que entregar {micamente a1 conocimiento que Ie ma para copia1' las estatuas ant1gua~,. ha sldo ~~eptac1o
proporciona Sll vista. Ie asaltara con stante mente 1a dllda por muchos artistas, los cnales 10 utlhzan tamblen para
sobre si trabajo su modelo demasiado profundo 0 muy e:::.culpir conforme a este nuevo metoc1o.
A saber, sobre una estatU<l que se quiere eopiar sc
snpedicialmente 0 sobre si obtuvo muchas 0 pocas me-
aseg'Llra un bastic1or, proporcionaclo al tamano de 1a mis-
clidas, 0 si clisminuyo mllcho 0 11my poco la mas a de
ma~ por el que se dejan caer U110Shili110s de pl01110que
111an1101.
91
90
10 dividen en un numero deterrninado de grades iguales. grande maestro. nmguno de ellos haya llegado a ser su
Los pul1tos salientes de la figura queclan mas claramen- continuador.
:te ipdicados por medio de estos fi1amentos plombeos de Se podria suponer que este Fidias de los tiernpos
10 que qLledan con el anterior procedimiento mediante modernos, el mas grande despues de los gr iegos, hub ie-
las lineas proyectadas sobre la superf icie, en doncle puc- se descubierto y proseguido tras las huellas autenticas de
de ocurr ir que un punto cualquiera sea el mas protu- sus bzrandes maestros: ' cuando menos se habra de adrni-
berante, Estos hilos dan tambien a1 artista una medida tir que no se ha llegado a conocer en el mundo ningun
mas sensible de algunos de los mas vigorosos rea1ces y otro procedimiento que mejor trasfiriera sobre 1a estatua
conca vida des mediante el grado de alejamiento en que misma todas las partes fisicas y que mejor expresara la
se hallan con relacion a las partes que los susodichos hi- belleza del modelo.
lillos cubren, y el escultor puede proceder, con ayuda de Vasari ha descrito algo imperfectamente este in-
ellos, algo mas resuelta y seguramente. vento. La idea, de acuerdo con su inforrne, es la siguien-
Pero asi como el movimiento de una linea curva no te : "Miguel Angel tomaba un recipiente lleno de agua,
puede ser deterrninado por medio de una sola linea recta, dentro del cual metia su modelo laborado en cera 0 en
asi tambien por este metodo son indicados muy incier- alzun
b . otro duro material: , iba entonces levantando poco
tamente al artista los contornos de la f igura, y a la me- a poco el modelo hasta hacer que este alcanzase la su-
nor desviacion del plano principal se vera a cada ins- perf icie liquida. De este modo aparecian primeramente
tante sin hilo conductor y sin ayuda. emergiendo del agua las partes salientes, y entre tanto
Es asimismo 111UY comprensible que de este modo quedaban cubiertas las partes mas profundas, ha~ta que
la verdadera proporcion de las figuras resulte dificil finalmente se mostraba todo el modelo al descubierto y
de encontrar: se busca, pues, la proporcion por medio de fuera del agua. De este modo, dice Vasari, tra~)ajab.a
lineas horizontales que cortan los hilos de plomo. Pero precisamente Miguel Angel sus mar moles ; esculpia prt-
los rayos de luz de las cuadriculas constituidas por estas meramente las partes prorninentes y despues, poco a poco,
lineas, las cuales estan a cierta distancia de 1a figura, las entrantes." ,,8
caeran a nuestra vista bajo un angulo tanto mayor y, Parece ser que Vasari no tuvo una clara idea de la
por consiguiente, pareceran mas grandes cuanto mas manera de trabajar de su amigo 0 de la inexactitud que
altas 0 mas bajas se encuentren aquellas en relacion con implica su relato; de suerte que uno se siente obligado
nuestro punto de vista. a presentar otra version que difiere algo de la que el
Los hilos de plomo conservan todavia su valor cuan- cuenta.
do se trata de copiar estatuas antiguas, a las cuales no La forma del recipiente no est a aqui indicada clara-
es posible tratar como uno quisiese. Todavia no se ha mente; la ascension paulatina del modelo, partiendo des-
podido lograr un procedimiento mas facil y seguro ; pero de aba io hasta salir fuera del agua ser ia muy Iatigosa
en los trabajos donde hay que Iaborar con unmodelo, es- y presupone mucho mas de 10 que el historiador del ar-
te metodo no esta suficientemente deterrninado, 10 que tista ha querido hacernos saber.
se comprueba por los motivos anteriormente sefialados. Uno puede convencerse de que Miguel Angel estu-
Miguel Angel torno un camino que antes que el clio a fondo el metodo c1escubierto por el y simplifico
nadie habia recorr ido, y uno tiene que admirarse de que 10 mas posible el trabajo. Con SU111aprobabilidad el ac-
siendo tenido y venera do por los escultores como su mas tuaba en 1a forma siguiente:

92 93
Para esculpir una figura el artista preparaba un traban los grades marcados en los otros dos lados del
recipiente cuyo volumen dependia del tamafio de la :fi.: cajon, le indicaban la cantidadde material que el podia
-:,gm:a; dicho recipiente quer emos imaginarnoslo como un desbastar de su piedra.
gran parfilelepipedo, Miguel Angel marcaba sobre los Su obra habia recibido por el momento la primera
lados de este cajon rectangular ciertas secciones, las cua- forma; pero se trataba de una forma correcta. La su-
les trans feria despues, en escala arnplificada, a su bloque perficie del agua Ie habia descrito al artista una linea
petreo, y dividia adem as los lades interiores del recep- de la cual habian forrnado parte los puntos extrernos de
taculo, procediendo de arriba bacia abajo, con cierto nu- las promineneias. Esta linea, con la disminucion del agua,
mero de grados. Metia en dicho cajon el modelo hecho habia tambien bajado de nivel en el interior del recipien-
de alguna materia pes ada 0 10 aseguraba al fondo si es te y el artista habia seguido este movimiento con su
que el rnodelo era de cera. Cubria acaso el cajon can un cincel hasta alli donde el agua le habia mostrado senci-
enrejado, que coincidia con las secciones establecidas, y llamente el declive mas bajo alcanzado en las partes so-
de acuerdo con esto trazaba lineas sobre su bloque de bresalientes, el cual se embebia y confundia ya con las
piedra, e inmediatamente despues, es de suponerse, mar- secciones planas, Por consiguiente, a cada grado de agua
caba la figura. Vertia agua sobre el modele hasta que el que el artista habia disminuido en e1 cajon, le habia co-
liquido alcanzaba los puntos extremes de las partes mas rrespondido picar en e1 marrnol uno mayor, pero equi-
protuberantes, y despues de que observaba cuic1ac1osa- parable grade de material, y de este modo la linea for-
mente sobre la figura marcada pOI' el en el bloque aque- mada por e1 agua le habia ido guiando en e1 trabajo has-
lias partes que debian ir realzadas, dejaba salir cierta ta culminar en la realizacion del ultimo eontorno, de
cantidad de agua, con 10 que las partes salientes del suerte que e1 modelo se encontraba ahora completamen-
modelo ernpezaban a emerger, e inmediatamente co- te al descubierto y sin agua.
menzaba el artista a operar en e1 bloque tales secciones La figura de rnarrnol exigia ahora Ia bella forma.
de acuerdo con el grado de intensidad 0 relieve que le Miguel Angel vertia nuevamente agua en el recipiente
descubria el modele. Si al misrno tiempo llegaba a ser donde se hallaba el modelo hasta que el liquido llegaba
visible otra parte del l11iS1110,
la trabajaba tarnbien sobre a una deterrninada altura, y contaba entonces por medio
el bloque basta aquel punto en que ella se mostraba des- de 1a escala marcada en e1 cajon los grades que indicaba
cubierta en e1 modele, y de esta manera iba trabajando y la linea deserita por el agua, de donde e1 artista colegia
aplicando el tratamiento a todas las partes en relieve. la elevacion de las partes sobresalientes, Aplicaba a con-
Soltaba mas agua hasta que las partes concavas tinuacion su escuadra perfectamente nivelada sobre aque-
quedaban asimismo al descubierto : los grados marca- llas mismas partes correspondientes de su figura, y por
clos en el cajon avisabanle a cada momento la altura del la linea mas baja de la misma obtenia la medida de la
agua disminuida, y la superficie liquida le indicaba la profundidad. El encontraba un numero igual de grades
profundidad extrema alcanzada. Otro tanto significa- menores y mayores y tenia asi un procedimiento para la
ban para el los grados marcados sobre Stl piedra, eran eomputacion geometrica del volumen, y tenia aclemas
la vercladera medida. la prueba de que habia labrado correetamente.
E1 agua Ie describia no s610 las partes salientes y Con el repaso de su trabajo buscaba dar la disten-
entrantes sino tambien el contorno de su 1110delo; y el si6n y el movimiento de m{lsculos y tendones; la vibra-
espacio entre las paredes interiores del caj6n y el perfil cion e impu1so de las demas partes pequenas, asi como
formado por la linea del agua, cuyo grosor se 10 1110S- proem-aba ponel' en obra en su figura 10 mas exquisito

94 95
que en materia de arte habia p1asmado en e1 modelo, experimentos, podrian haber esperado llegar tan cerca
Etag-ti}i. que.·.·.$eilitYodtttla· .•.••
asiiiIistlio.···eiY·las.···partes.···mas ·.·
...
·•·•·
.••••
~t~:
• ••••..••.•.
·.como
.. el 10 estuvo de los griegos.
:.inc~ncebib1es, perfi1aba de 1a manera mas sutil y precisa
el movirniento de tales partes y le describia al artista el
contorno de la figura con la linea mas exacta. 2. PINTURA
Este metodo no le irnpidio dar al modelo todas las
actitudes posibles. Con la postura conveniente se le re- Todo 10 que se pueda decir en alabanza de los
velar a adem as al artista 10 que el no ha visto y, pues, griegos pOI' su arte de esculpir, podria asimismo ser
le hal' a tambien vel' alli donde haya errado, Le mostra- valido con toda probabilidac1 para su pintura. Mas el
ra tambien el contorno exterior de las partes salientes tiempo y el furor de los hombres nos han arrebatado la
y las formas interiores, asi como todo el corte. posibilidad de dar un fa110 irrefutable sobre esta ultima.
Todo esto y la esperanza de tener un buen exito en A los pintores griegos antiguos se 1es reconoce el
la obra presupone un modelo que haya sido conformado conocimiento del dibujo y de 1a expresion, y eso es todo;
con ma110Sde verdadero artista y de acuerdo con e1 au- pero se les niega, pues, e1 conocimiento de 1a perspectiva,
tentico estilo y sentido estetico de la antiguedad, de 1a composicion y del coloric1o. Este juicio se funda-
menta, por un lado, en los trabajos en bajorrelieve, por
Esta es la via por la que Miguel Angel ha 11egado el otro se basa en las pinturas de los antiguos (de los
a la inmortalidad. Su fama y sus laureles le permitieron griegos no se puede decir ) descubiertas en Roma y sus
tiempo 1ibre y sosegado para trabajar con tal exactitud cercanias, en las bovedas subterraneas de los palacios
y esmero.i'"
de Mecenas, de Tito, de Trajano y de Antonino, de las
Un artista moderno, al que la naturaleza y sus do- cuales solo unas cuantas entre treinta se han conservado
tes de aplicacion le confirieran 11egar a 10 mas alto, y amy bien, y algunas otras son unicamente trabajos de
que encontrase por esta via la verdad y la precision, se mosaicistas.
veria forzado a trabajar mas pOI' pan que pOI' honra. Por Que Poussin haya estudiado de acuerdo con las 11a-
consiguiente no se apartara del camino que le es habi- madas Bodas Aldobrandinas,60 que todavia se encuen-
tual, por donde el cree que muestra una mayor facilidad, tren dibujos de Anibal Carracci hechos conforrne al es-
y esto le Ilevara a tomar como regIa para si 10 que no es tilo del pretenso M area Coriolano 61 y que se haya que-
sino un calculo obtenido a ojo de buen cubero por medio rido encontrar una gran semejanza entre las cabezas que
de largas practicas, pinta Guido Reni y las del mosaico que representa el
Esta estima realizada a bulto y que le debe particu- Rapto de Europa,62 son cosas que ya han sido observa-
1armente guiar, ha Ilegado a ser finalmente bastante das pOl' otros.
decisiva para el al traves de la via practica, una via que Si con tales pinturas al fresco se pudiese estable-
en parte resulta dudosisima ; pero hay que imaginar cuan- cer un fundado juicio acerca de la pintura clasica, seria
ta finura y exactitud hubiera alcanzado si desde joven cuestion de disputarle asimisrno a los artistas antiguos el
se hubiese formado segun las reglas infalibles. dibujo y la expresion, visto 10 que nos resta de este arte.
Si los artistas noveles hubieran trabajado en sus Las pinturas de los muros del teatro de Herculano,
primeras realizaciones con arcilla 0 con otro material de con figuras de tamafio natura1,63 que han sido desmon-
acuerdo con la manera mas segura ensefiada por Miguel tadas precisamente con una parte del muro, nos pro-
Angel, que este habia descubierto despues de muchos porcionan, a 10 que parece, una mala idea de este arte

96 97
pictorico. El Teseo vencedor del Minotauro, al que l~s se atreve a inferirlo juzgando por casos aislados: pol' el
jovel1es atenienses besan las 111anOsy abrazan sus rodi- •••1••••••••••.•.••••.•••••.••••
caballo de Marco Aurelio, G4 por los dos caballos de Mon-
-.:Jla~, la Flora que esta entre el Hercules y un faun?, te Cavallo, 65 finalmente por los presuntos caballos lisi-
y el pretendido fallo judicial del d~cenviro Apio Clau~lO pes cos que se encuentran sobre e1 portal de la iglesia
estan dibujados, segun el testimonio ocular de un ~rt1~- de San Marcos en Venecia, y por el Taro Farnesio y
ta, en parte incorrectamente y en parte con mediocri- los restantes animales de este grupo. 66
dad. Como se asegura, en la mayor parte de las cabezas Y ya que nos sale al paso conviene hacer notar que
no solo no hay ninguna expresion, sino que tampoco la los antiguos no observaron en sus caballos el movimiento
de Apio Claudio muestra ningun buen c~racter.. diametral de las patas, como se puede ver por los cita-
Pero precisamente esto prueba que dichas pinturas dos caballos de Venecia y como puede apreciarse en las
salieron de manos de muy medianos maestros, porque monedas antiguas. POl' ignorancia algunos innovadores
hay que suponer que asi como la ciencia de las bell.~s pro- los han imitado y hasta ha habido quien los llegara a
porciones de la silueta del cuerpo. y de la ,eXpre~l?n fue defender.
propia de los buenos escultores gnegos, asi tambien tuvo Nuestros paisajes, especialmente los de los pintores
que serlo de los buenos pintores. holandcses, deben particularrnente su belleza al oleo; por
Por 10 tanto, aquellos conocimientos de~ arte de .la eso sus colores han logrado mas fuerza, mas vivacidad
pintura que se les concede a los pintores anhguos: deja- y realce, y la propia naturaleza, bajo un cielo humedo y
ron, pues a los pintores modernos mucha ganancla res- denso, ha contribuido asi no poco al desenvolvimiento
tante que obtener. de este arte.
En el descubrimiento de la perspectiva les pertene- Valdria 1a pena anteponer los meritos indicados y al-
ce a ellos el rnerito por entero, y esta superioridad res- gunos otros mas de los pintores modernos a los de los an-
pecto a dicha ciencia queda dellado de los modernos por tiguos, sornetiendolos a una mejor luz mediante pruebas
encima de toda apologia de los eruditos a favor de los mas exactas que las que han tenido lugar hasta ahora.
antiguos. Las leyes de la cornposicion y del. ritmo fue- En la expansion y perfeccion del arte hay todavia
ron conocidas de los antizuos solo en parte e imperfecta- que dar un gran paso. El artista que comienza a apar-
mente, como pueden probarlo los celebrados b.ajorrelie- tarse del camino trillado 0 que ya se ha separado real-
yes realizados por la epoca en que las artes gnegas flo- mente del mismo, busca aventurar aquel paso; pero sus
recian en Roma. pies se detienen en el mas escarpado lugar del arte, y
Por 10 que toea al colorido y en conformidad con aqui se ve a trechos privado de ayuda,
los escritos de los antiguos y con los restos que nos han La historia de los santos, las leyendas y los mila-
lleeado de las pinturas clasicas, las ventajas parecen es- gros, las fabulas y metamorfosis de Ovidio son los eter-
:::. . 1
tar tambien a favor de los artistas moe ernos. nos y casi unicos asuntos de los pintores modernos desde
En pintura se han logrado diversos modos de r~- hace varios siglos. Se les ha dado vueltas de mil maneras
presentacion que en nuestro ti~.mpo ~an alcanzaclo asi- a tales temas y se han invent ado otros; de suerte que el
mismo un alto grado de perfeccionamiento. En la repre- empacho, el fastidio y el hastio han invadido finalmente
sentacion de animales y paisajes nuestros artistas han los estilos y asaltado a los artistas inteligentes y a los
sobrepasado, segun parece, a los pintores antiguos. Las conocedores del arte.
mas hermosas variedades de animales existentes en otros Un artista que posea un alma que ha aprendido a
paises parecen no haberles sido conocidas, si es que uno pensar, deja a la misma ociosa y sin quehacer cuando
98 99
la emplea en una Dafne y en un Apolo, en un rapto de excede quizas al de todas las pinacotecas del mundo. Su
Pr(jSetpil1a,. ell. otto de Europa y e11 casas sernejantes. Majestacl, como el mas sabio conocedor de las belIas ar-
-$1 J:lUscadt la manera de hacerse patente por medio de tes, ha buscado despues de una .rigurosa se1ecci6n s610
imagenesy simbolos como 10 hace un poeta; es decir pin- 10 mas perfecto en su clase; pero j cuan pocas obras his-
tara aleg6ricamente. t6ricas encuentra uno en este tesoro real! De obras ale-
La pintura se refiere a cosas que no son sensibles; g6ricas, de lienzos poeticos, todavia hay menos.
elIas constituyen su objetivo supremo, y los griegos se El gran Rubens es el mas exquisito entre los gran-
han esforzado por alcanzarlo, como 10 atestiguan los es- des pintores que, al igual que t111 poeta sublime, se haya
critos de los antiguos. Se cuenta que Parrasio, un artista aventurado en sus obras de gran tamafio por el camino
que pintaba el alma como 10 solia hacer Aristides, supo virgen de esta pintura. La galeria luxemburguesa, su
incluso expresar el caracter de todo un pueblo. El pint6 obra maxima, ha llegado a ser conocida gracias a las
a los atenienses tal y como elIos eran: buenos a la par manos del grabador mas habil de to do el mundo. en
que crueles; tenaces y valientes al mismo tiempo que co- Despues de el no ha sido emprendicla ni realizada
bardes. La {mica representaci6n parece posiblemente tan facilmente en nuestro tiempo -una obra de esta clase,
s6lo alcanzable por el camino de la alegoria; es a saber salvo la cupula de la Biblioteca Imperial de Viena, pin-
por medio de imagenes que dan a entender las ideas ge- tada por Daniel Gran y grabada en cobre por Sedelma-
nerales. 67 yer. La A poteosis de Hercules, por alusi6n al cardenal
El artista encuentrase aqui como en un yermo. Los Hercules de Fleuri, pintada por Le Moine en Versalles,
idiomas de los indios salvajes, 68 que poseen una gran de la que Francia hace ostentaci6n y tiene por la mayor
cantidad de palabras para expresar tales ideas, y que, por composici6n del mundo, es en cambio para la sabia y
contra, no tienen ninguna para designar el agradeci- ricamente inspirac1a pintura de los artistas alemanes una
miento, el espacio, la duraci6n del tiempo, etc., no estan alegoria vulgarisima y poco perspicaz ; es como un poe-
tan vacios de semejantes signos generales como 10 esta ma encomiastico en donde las ideas mas vigorosas se
la pintura de nuestro tiempo. El pintor que imagina que refieren a los nornbres del calendario. Aqui estaba la
con su paleta puede lIegar mas lejos, desearia tener reu- ocasi6n y el lugar para hacer algo grandioso, y uno tie-
nida una sabia provision de estudios, de la cual pudiese ne que maravillarse de que no haya sucedido asi, Al
extraer las imageries sensibles, significativas y concre- mismo tiempo no se ve tam poco la raz6n por la que se
tas de las cosas que no 10 son. Una obra cabal de esta mand6 decorar el plaf6n mas importante del palacio real
especie no existe todavia: los ensayos realizados hasta con la divinizaci6n pict6rica de un ministro; por 10 que
ahora no son muchos ni alcanzan estas elevadas miras. se tendra tambien que admitir que el entuerto no fue
Tal es la causa por la que los grandes pinto res so- todo el del pintor.
lamente han seleccionado para sus cuadros asuntos co- El artista ha de menester una obra que contenga
nocidos. Anibal Carracci, en la Galeria de Farnesio, en las figuras e imageries simb6licas de toda la mitologia, las
lugar de representar los famosos hechos y hazafias de imaginadas asimismo por los mejores poetas antiguos y
esta casa por medio de simbolos universales y figuras modernos; que incluya tambien entre sus paginas las
sensibles, ha mostrado unicamente alli toda su fuerza creaciones de la filosofia esoterica de muchos pueblos y
con las conocidas fabulas. las representaciones que se hallan en los monumentos pe-
La Galeria Real de Pinturas de Dresde contiene, sin treos de la antiguedad, en las monedas, medallas y uten-
duda, un tesoro en obras de los grandes maestros, que silios diversos; es decir el artista necesita todos aquellos

100 101
materiales de los que han surgido poeticamente las ideas con su arte consagran; de aqui acaso que .. por precau-
lIhi,TersaIes .• Este l"icC) material, una vez clasificado cla- cion, se Ie exige al artista que pinte cuadros que nada
t:;un~nte, deberia ser puesto a disposicion de los artistas deben ni tienen que expresar 0 que no poseen ninguna
para indica1-les sus significados particulares y su apli- significacion.
cacion en todos los casos posibles; asimismo tal compi- A menu do esto causa tambien fatiga. Y a fin de
lacion podria llevar a ciertas clases acomodadas al cul- cuentas:
tivo del arte. 70
POl' este medio quedaria abierto al mismo tiempo ... uelut aegri somnia, vanae
un gran campo a la imitacion de los antiguos, y se les Finqentur species. 71
dada asi a nuestras obras e1 exquisito sabor de la anti-
Por consiguiente se despoja a la pintura de aquello
giiedad.
que constituye en ella su maxima felicidad; es decir la
EI buen gusto de nuestra actual decoracion orna-
representacion de cosas imperecederas, preteritas y fu-
mental, que en los tiempos modernos se ha corrornpido
turas.
todavia mas que 10 estaba ya por la epoca en que Vitrubio
pro feria amargas quejas par la corrupcion del mismo, Pero aquellas pinturas que en este 0 en aquel lugar
podia ser depurado por medio de un fecundo y esmerado apropiado pudieran ser importantes, perderan 10 que elIas
estudio de la alegoria, y de esta suerte la verdad y la significan por causa del sitio incornodo 0 indiferente que
razon podrian conservarse. se les asigne. El propietario de un nuevo edificio (Dives
N uestras volutas y conchas y el carisimo grutesco agris dives positis in [oenore mmmlis) 72 tal vez hara
puesto de moda por un tal Morto, un pintor nacido en pintar sobre las altas puertas de su gabinete as! como
Feltre, sin el cualno se levant a ahora ningun ornamento, sobre las de los salones pequefias escenas que no solo
presentan a veces un aspecto tan caprichoso como el can- nos chocaran desde cualquier punto de vista que las mi-
delero de Vitrubio, que soportaba palacetes y castillitos. remos, sino que estaran en oposicion con los fundamen-
La alegoria podria dar a la mano un saber; podria tam- tos y reglas de la perspectiva. Nos referimos a la pin-
bien conformar y conferir un fondo doctrinal a los ador- tura que se presenta aqui en secciones, en fragmentos que
nos mas pequefios de acuerdo con el lugar donde est en. forman parte firme y fija de la decoracion mural, no
Las pinturas de los plafones, de los techos, bove- aludimos, pues, a los cuadros que constituyen un con-
das y puertas, en su mayor parte est an alli unicamente junto ordenado y distribuido de acuerdo con la simetria,
de relleno y para cubrir los espacios exentos que no pue- La seleccion en los ornamentos de la arquitectura
den ser revestidos con puro sobredorado. Tales pinturas no esta tampoco mejor fundada a veces: las panoplias,
no solo no tienen ninguna relacion con la posicion social armaduras y trofeos en un pabelloncito de caza estaran
y con las circunstancias del duefio, sino que son con fre- siempre en el tan incomodos como Ganimedes con el agui-
cuencia hasta perjudiciales u ofensivas para este. la y J upiter con Leda entre los bajorrelieves de las puer-
El horror al espacio vacio rellena por consiguiente tas de bronce que estan a la salida de la iglesia de San
las paredes, y las pinturas, ayunas de ideas .. ocupan los Pedro de Roma.
lugares desiertos. Esta es la causa por la que el artista Todas las artes tienen un doble objetivo: deben de-
que se entrega a su libre albedrio elige frecuentemente, leitar a la par que instruir: Aut prodesse uolunt , aut
por falta de imagenes alegoricas .. asuntos que mas pro- delectare."? Muchos de los grandes paisajistas han crei-
vocan la satira que redundan en honor de aquel a quien do por eso que su arte se habria quedado tan solo a la

102 103
mita.(1~elcal11il1osil1ubiese11dejadosus ..paisajes 9 Segun se lee en Luciano, un velo separaba la efigie del
sedaren ellos algLina figura. . . . . dios de los ojos profanos; en tome al pedestal el marmol negro
del piso se aceitaba para evitar que las ernanaciones pantanosas
-a -El pincel que maneja el artista tiene que ser mojado del Alfeo ennegrecieran el marfil, (Vid. Luciano. o
bras, De
en inteligencia, como a1guien ha dicho del estilo de Aris- Scrib. Hist. c. 27.)
t6teles: la pintura debe hacer pensar mas de 10 que ella 10 Prado de Constantinopla (410-485 d. de J. C.), filo-
muestra a la vista, y e1 pintor lograra tal proposito si sofa neoplatonico que escribio entre otras casas unos comentarios
en 1ugar de ocultar entre alegorias sus pensamientos ha al Timeo, a los cuales se refiere, sin duda, Winckelmann (vease
aprendido, por 10 contrario, a revestirlos con ellas. El tambien en Ciceron, De Oratore, Inicio).
tiene un tema, sea que 10 haya escogido por S1 mis11100 11 Eufranor de Corinto (Vid. Plinio Nat. Hist., I, 35. sect.
se 10 hayan dado, que ya ha sido poeticarnente realizado 40, y en Plutarco, De Gloria Atheniensium, 2).
o que se ha de realizar, as! le entusiasmara su arte y el 12 Diagoras de Rodas, vencedor en numerosos concursos
fuego que Prometeo rob6 a los dioses se avivara en el. de lucha. Pindaro 10 alaba entusiastamente en la Oda Olimpica, 7.
El conocedor tendra materia en que meditar y el simple 13 Vease en Aeliano, Variae Hist., I, 14, c. 7.
aficionado aprendera a pensar. 14 En griego ipatVop..'Y)pL'> (80)) (fainomiridos, a la letra que
muestra los musics desnudos 0 descubiertos, como decian los
jovenes atenienses refiriendose a las muchachas de Esparta, de
acuerdo can la expresion acufiada por Ibico. Euripides escribio
NOTAS a su vez de modo parecido, '}'vp..voun p..'Y)POL<;(gymnoisi mirois).
(Cfr. Andromoca v. 595.)
1 Platen en el Timeo, 15 Claudio Quillet (1602-1661), poeta frances. En 1655
2 Federico Augusto el Fuerte de Sajonia (reino de 1670 publico en Leyden su poema didactico Callipcedia (Paternidad
a 1733). Dichosa) seu pulchrae p1'olis ratione (0 de la razon para tener
hij as hermosos).
3 Federico Augusto II (0 III como rey de Polonia) de 16 Aristoteles, De Rep. l.8 c. 3 in fine.
Sajonia (1732-1763).
17 Refutando a Winckelmann, en el Laocoonte expresa
4 Cfr. Stobae Jo, Sentencia 59. Lessing mas exactarnente, que Sofocles danzo (no se sabe si
desnudo 0 vestido) en tome a los trofeos de Salamina; una vic-
5 Grupo escultorico esculpido, se afirma, par los artistas
toria en la que torno parte Esquilo y en cuyo dia mismo nacio
rodicos Hagesandro, Polidoro y Atenodoro (s. I. a. de J. c.).
En 1506, siendo Papa Julio II, se descubrio eI grupo en una Euripides.
dependencia de las Termas de Tito. Fue restaurado par Montor- 18 Venus surgiendo del seno de las aguas (Vid. A then., I,
soli, Comachini y Bautista Bianchi. Se exhibe actualmente en el 13. c. 6).
Museo del Vaticano (Roma).
19 Cfr. Plinio Nat. Hist., I, 34, c. 8. (Vease en nuestro
6 Famosa estatua de un joven lane-era a guarda de lanza Apendice 2, Ctesilao.) Algunos conjeturan que este gladiador
(Doriforo), que sirvio de modele a Lisipo y a rnuchos otros moribundo, del que habla Plinio, sea el famoso Gladiador Ludo-
artistas. uisi, en el Campidoglio (M usee del Capitolio). Winckelmann no
cree que esta estatua represente a un gladiador ni que sea obra
7 En Florencia, Uffizi. de Ctesilao (Vid. su Historic del Arte, pp. 838-842). Las notas
sobre la Historic remiten a la edicion madrilefia (1955) citada ya
8 Hayen posesion del duque de Devonshire. en el apendice a nuestro prologo,

104 105
20 Fresco en la Farnesina, Roma. 37 Esta denominacion de Winckelmann es infundada. Para
ciertos criticos la estatua mayor viene a ser una copia de la
.: 21·····Cfr. Pedro Bellori;: DescrijJiione .Mne11·z.osinade Lisipo; desde !uego las tres estatuas representan
d-e R«1f(J)ello.,cf;Urbina. Roma, 1695, fol. mujeres de Herculano. Die acuerdo con Pijoan la mayor asi como
22 La gema (aguamarina) con 1a cabeza de J ulia se ha11aac- la mas pequefia son lisipescas.
tualmente en el Cabinet des M edailles, Paris, y es 1a {mica obra 38 La informacion de Winckelmann procedia de Bernar-
de Evodo que se conoce (Vid. Winckelmann, Hist. del Ari., pp. dino Zanetti: Statue nell' Antisala della Libreria di San Marco,
718, 1017). Venecia 1740, in folio.
23 La Venus de Cnulo, tambien anadiomena. 39 Museo nacional de Napoles.
24 Lais la de Corinto (s. Iva. de J. C.'}, famosa hetaira 40 Salon 0 galeria en la planta baja.
griega, amante asimismo del pint or Apeles y de Demostenes,
41 Francisco Algarotti, conde. de Algarotti (1712-1764),
25 En Florencia, Uffizi. fue encargado por el rey de Sajonia de formar la coleccion de
26 Cfr. Filippo Baldinucci, Vite de'Pitiori, Florencia, 1681 cuadros de la Galeria Real; fue hombre muy erudito y amante
(Vid. Vita del Bernini). del arte y viajero incansable. Son notables sus Saggi sopra le
belle arti (1769), y de aqui procede la expresion transcrita: "A
27 EI Antinoo del Belvedere (Vaticano); el Antinoo ad- Policleto dio la rnisura, e a Fidia 10 scalpelo",
mirable 0 digno de ser admirado; probable representacion del jo-
yen bitinio favorito del emperador Adriano. Se dice que se trata 42 Copia muy mediana de otra famosa cabeza que se en-
de una copia romana de una estatua de Mercurio de Praxite1es cuentra en el Museo Nacional de Napoles.
o perteneciente a su escuela (2'·1 mitad del s. Iva. de J. C.). 43 Recuerdese 10 que dijimos en nuestro prologo respecto
28 El Apolo del Belvedere (Vaticano), copia de una esta- a las criticas de Lessing sobre este punto.
tua de bronce, cuyo original se atribuye a Leocares, de la escue1a 44 Vid. supra, n. 5.
de Escopas.
45 Vease su Auuertimento zn confutazione del Laocoonie
29 Es decir alejarse ya del estudio de las estatuas clasicas. di Lessing, c. 6, pp. 64-65.
30 "A las que Prometeo modele generosamente los senti-
mientos con una mejor arcilla" (Juvenal, XIV, 35). 46 Cfr. Plinio, op. cit., I, 35, c. 40.

31 Roger de Piles (1635-1709), pintor y diplomatico fran- 47 De 7rUP€V'vpo> (parentyrsos): excederse en ostentar el
ces, admirador de Rubens; escribi6 diversos comentarios sobre tirso simbolicamente durante la tragedia, y de aqui la idea de
los pintores. "Abreqe de la vie des peintres, Conversations, Di'- exagerar las cosas : el enfasis desmedido 0 falsa ponderaci6n
seriations, etc. . .. " (Veanse asimismo las criticas de Lesing [Laocoonte, c. 29] sobre
este pun to).
32 Vid. supra, n. 8.
48 Heraclito de Efeso (535-474 a. de J. C.). Recuerdese
33 En el Gabinete Real de Napoles (M useo ) . que por causa de la dificil concision de sus escritos filosoficos se
34 Se encuentra actualmente en los Uffizi (Florencia). Se Ie llamo "El Obscuro de Ef.eso".
trata mas bien de Hercules con una ninfa; es la {mica amatista
que se C0110cede este artista (Teucer). 49 " ... despues de muchas penas y tormentos inutiles des-
espera(n) de alcanzar el exito en ello" (Horacio, Epist. Pisones.
35 Hoy Vendotena. uers. 240 y 243).
36 La Ariadne de 1a Galeria de Dresde. 50 Fresco en la Estancia de Heliodoro (Vaticano).

106 107
51 "En fin, como un hombre que se impone por su piedad 61 Fresco en un salon de la D emus A urea (casa dorada )
y virtud silenciando a todos y obligandolos a prestarle de Neron (Vid. Winckelmann, Hist. del arte, pp. 726 y 728).
(Virgilio, Eneida, I, verso 151~153).
.~ '" 62 Hasta 1936 estuvo en la coleccion de Barberini (Rorna),
52 En"'fa iglesia de Santa Maria en Campitelli (Roma). afio en que dicha coleccion quedo dispersa.
53 Jose Addison (1672-1719), en su poesia alegorica The 63 Estas pinturas, actualmente en e1 Museo N acional de
Campaign of 1704. Napoles, proceden de la Basilica de Herculano: Teseo uencedor
del Minotauro, Hercules en presencia de la ninfa Arcadia (no de
54 Juan Churchill, duque de Marlborough (1650-1722), que Flora como juzga Winckelmann ) y el Iuicio del decenuiro Apia
e1 13 de agosto de 1704 juntamente con el principe Eugenio de- Claudio (el rey Admeto y su esposa Aloestes).
rroto al eiercito bavaro-frances en Blenheim, cerca de Hochstadt,
durante 13.guerra de Sucesion. Se trata ni mas ni menos del fa- 64 En la plaza del Capitolio (Roma).
mosisimo 111ambric que todavia per dura entre los cantos infan-
tiles hispanicos, 65 En e1 Quirinal (Roma).
55 La Hamada Madona Sixtina, que en 1754 paso de la igle- 66 Museo Nacional de Napoles (Vid. Notas, II, 22).
sia de San Sixto (Plasencia)
a Dresde.
67 Ni aqui ni en su Aleqorla (1766) distingue Winckel-
56 Vease Winckelmann, Hist. del arie, p. 858. mann la diferencia que existe entre meta fora, parabola, enigma,
57 C]r. Plinio, op. cit., 35, c. 12, sec. 45. simbolo, alegoria, etc.

58 En obsequio del lector traducimos de la Vite de Pitiori, 68 Estos indios salvajes no son otros sino los famosos y
Scultori ed Archiietti (edicion de 1568, parte 3~ p. 776), el parrafo dieciochescos iroqueses y hurones puestos de moda por las rela-
en cuestion de Vasari: "... cuatro esc1avos esbozados que pueden ciones misionales y viajeras entre los filosofos ilustraclos. EI
error Iilologico en el que incurre Winckelmann es cornprensible
ensefiarnos [al verlos] la manera segura de trabajar el marrnol
si se tiene en cuenta la qeneralizacion tan cara al espiritu del
sin estropear las piedras, cuya rnanera es la que sigue: se eoge
una figura de cera 0 de otra materia dura y se la introduce en siglo XVIII.
un tinacon con agua, la cual, siendo por naturaleza plana y pareja 69 Vease en el Apendice 3.
en 10 alto, permite que, en levantando poco a poco la dicha figura,
vayan apareciendo primeramente las partes mas salientes en tanto 70 Para suplir este vacio Winckelmann publicara en Dresde
que permanecen escondidas las entrantes y hondas, es decir las su Ensayo de una Aleqorla especial para el arie (1766).
partes mas bajas de la figura, y asi hasta que al fin queda toda
ella al descubierto. Del mismo modo se debe proceder a esculpir 71 " ... as! como los suefios del enfermo Iinzen imagenes
con el cincel la figura del marrnol trabajando primeramente las irreales" (Horacio, De Art. Poet. Epistola a los Pisones, verso
partes mas realzadas y sucesivamente las mas hundidas, el eual 7-8).
modo es observado por Miguel Angel y los susodichos alumnos."
72 "[ propietario] rico en tierras, nco en rentas bien colo-
59 Vena en esto Winckelmarm porque, como es sabido, caclas" (Ibid, verso 421).
Miguel Angel nunca alcanzo e1 necesario reposo y siempre estuvo
en verdad acicateado por sus multiples trabajos, contratos y deu- 73 Ibidem, vel's. 333.
das; una vida verdaderamente tensa asi en 10 material como en
10 artistico,
60 Pintura romana al fresco descubierta en 1606, que re-
presenta los preparativos de una boda. Perteneci6 primeramente
al cardenal Cintio Aldobrandini (de aqui el nombre del fresco)
y actualmente se encuentra en la Biblioteca Vaticana.

108 109
III
CUATRO CARTAS
8. AL SENOR WIEDEWELT,l EN COPENHAGEN

Roma, a 14 de abril de 1761


He recibido su carta con verdadero placer y me ale-
gro de que siga usted bien. No tengo tam poco ningun
motivo de queja, porque soy mas feliz de 10 que nunca
he podido ser. Me gustaria ver las obras en las que usted
trabaja para alegrarnos juntos. Busque usted, amigo
mio, la noble sencillez en los contornos y en el ropaje, y
observe e inspirese, a falta de la cabeza de la Niobe, en
el perfil que Rafael dibujaba rapida, decidida y correc-
tamente con un solo trazo de su pluma. De tal modo es-
tan esas cabezas de Rafael trabajadas, que no parecen
sino hechas con un soplo; pero con el soplo con que Palas
insuflo la vida al hombre que Prometeo forjo. Huya
usted de la sabia insinuacion de las muchas cosas de Mi-
guel Angel, y procure, como dice el Apostol, no ser exce-
sivamente sabio.
Bajo el anochecido cielo septentrional cree usted una
belleza griega que todavia no ha sido vista por ninguna
pupila humana, y eleve la misma, si le es posible, sobre
todo sentimiento que pudiese perturbar el trazo de la se-
rena belleza. Haga usted que ella sea como la sabiduria,
que engendrada por Dios se hunde en el disfrute de la
felicidad y es llevada sobre puras alas hasta la calma
divina. Sea este, amigo mio, su objetivo, y sepa ustec1
que si yerra procurare avergonzarle mediante una deta-
llada descripcion, en todas sus partes, en mi Historic del
erie.
147
Una carta tiene limites demasiado estrechos para no es posible juguetear intensamente con la vida. Noto
todo: 10 que yo •quisiera escribirle, y por eso acontece, tambien que comienza a disiparserne en humo aquel se-
Ggm<?,me temi en un principio, que no pude acabarla gura y etereo espiritu con el cual, gracias a sus poderosas
supuesto qrie escribo menos de 10 que quisiera. alas, pucle elevarme a la conternplacion de 10 bello. Esta
La residencia de un solo mes en ROl11a seria para mirada .sobre 10 bello es el alma sobre la cual se funda el
usted de extraordinaria utilidad. Muchas y muy magni- conocimiento del arte de la antiguedad ; mas dicho espiritu
ficas cosas se han encontrado des de hace un par de afios. no ha sido prodigarnente derramado, y asi por ejemplo
un Miguel Angel solo pudo remontarse hasta la .co~1tem-
Suyo. placion, pero sin poder alcanzar el pleno conocimiento :
Rafael S1 estuvo mucho mas cerca de la inteligencia de 10
bello. En estas estatuas de factura modern a ni tan si-
quiera una sola vez se ha logrado tal inteligencia, aun
9. CARTA A SALOM6N GESSNER> EN ZURICH
considerando cualquier parte de una obra por separado.
Roma, a 25 de abril de 1761 Hace ya cosa de siglos, por ejemplo, que no se ha esculpido
en marrnol ninguna hermosa mano, y de toda la antigiie-
j Mi querido Gessner! 2 Pocos hombres han tenido dad solo nos queda una perfectamente conservada, y que
como yo las ganas y la oportunidad de explorar el arte como una reliquia artistic a solo se aprecia su merito casi
y las antigiiedades hasta el punto aquel en que los ha en familia.
podido penetrar mi capacidad; pero yo soy como aquel Como me suele suceder he paseado a solas y sin ser
bailarin de la antiguedad que camin6 incesantemente sin visto por Ia orilla de este pielago 0, para decirlo mejo~-,
moverse del mismo sitio. 3 De cuando en vez me ocurre no he tenido un especial clesignio en escribir y por consi-
que rechazo hoy 10 que ayer tuve por cierto, y esto me guiente merezco que se me disculpe ...
hace ann mas terneroso para afirmarte por carta algo
esencial de 10 que pienso acerca del arte.
Sucedi6 finalmente cierta vez, tras de haber trans- 10. CARTA DE RECOlVIENDACI6N 5 PARA EL ERUDITO
currido casi trescientos afios, que alguien se aventur6 a OUE EIVIPRENDA UN VIAJE A ITALIA Y VISITE
establecer un sistema sobre el arte antiguo: no para me- - ESPECIALMENTE ROMA
jorar por este medio e1nuestro, supuesto que aquellos que
10 producen es factible que realicen en breve tal mejora, Al senor lV1.Francke, (J en Nothenitz,
sino para ensefiar a mirar y a admirar aquel. Aqui de
nada servian las habladurias, uno tenia que ensefiar deci- [Roma, 1762]
dida y regularrnente. Cuando no acierto a dar con el asun-
to, que a menudo resulta incomprensible, tengo que retro- Aquellos viajeros de allencle los Alpes, que en mi
ceder todo el camino ya andado. Si este trabajo sobre el tiempo han venido a Roma con sapientes miras, no han
arte, en el que estoy empefiado, pudiese ser provechoso, tenido la capacidad suficiente ni el justo propos ito para
10 cual es casi imposible en nuestra epoca, ser ia digno de hacerlo.
alabarse. Pero yo debia haber dado comienzo a esta Por 10 que toea a 10 primero adolecio de tal capaciclacl
empresa antes de los treinta afios, pues ahora ya paso de un joven danes que vino de Francia a aprender la causa
los cuarenta 4 y tengo, por tanto, una edad en la que ya y la regularidad del arte (~que deduce usted?), hacien-

148 149
dome la mas explicita aclaracion acerca de su indiferencia greso, dada la distancia que mediaba entre su casa y la
por Ia antigiiedad.Este joverrdespues deuna biblioteca. El trabajaba particularmente por aquel tiernpo
1:¬ ..tdo~a
estancia de seis meses en Roma, vino a mi un dia en la Antoloqui griega de acuerdo con los viejos manus-
antes de supartiela, para que Ie diese los nombres de los critos cle la Biblioteca de Heidelberga. A este sabio le
sabios mas connotados y respetados de esta, los wales alcanzo la muerte antes de haber podido realizar su pro-
nombres Ie di por escrito. Con esta lista y sin mas ave- yecto de publicar una nueva edicion de la Antoloqia, y
riguaciones sobre tales personas se fue nuestro joven da- en verdacl que la utilidad de este oneroso trabajo no llega
nes de Roma. POl' 10 que se refiere a la segunda cons i- sino a la inclusion de diez escritos lascivos en sus expli-
deracion baste referir la suficiencia de un profesor caciones de Cariton. 8 Ademas, 10 que se ha impreso
aleman que de nada hablaba salvo de publicar una nueva en la Antoloqia son sucias obsceniclades que deberian
edicion de Horacio con todas las variantes posibles. Si haber quedado en eterno olvido; pero Ruhnken, 9 que
el hubiese tenido la dicha de venir a Roma, con toda se- las habia recibido de dOrville, ha querido hacer meritos
guridad su {mica ocupacion hubiera sido, sin cluda, su publicando algunas indecencias que son acaso de las mas
Horacio, y nuestro profesor cree ria haber teniclo la mejor desagradables. Lo mas aprovechable de todos estos ma-
idea del munclo absorbiendose en su trabajo. En Roil1a nuscritos ineditos fue ya previamente utilizado por Lu-
he conocido viajeros semejantes, y a estes y no a los cas Holstein 10 en sus Notas, asi como por otros autores.
primeros son a los que hay que instruir. Puedo hablar de esto con seguric1ad porque los antiguos
El error en los viajes que emprenden estos Jove- manuscritos heidelberguenses los tuve muchas veces en
nes eruditos proviene de dos causas: la primera consiste mis manos.
en que ellos vienen aqui mas por motivo de ensefianza La intencion de todos estos esfuerzos y revisiones
que por el de estudio; la seguncla, en que no saben dis- eruditas deberia tener por mira la ensefianza general y
tinguir 10 que es digno 0 no de la posteridad. Lo pri- especial, y c1onc1eesto no fuese hacedero 10 mejor seria
mero hay que inferirlo por 10 que ellos buscan, el tra- sacar las manos de la obra y sacrificar esta a Latona,
bajo y no la instruccion ; y si 10 encuentran tienen que porque dicho trabajo no es digno de 1a posteridad. Pero
dedicar todo su tiempo a1 mismo. Porque en el mundo de acuerdo con esta tesis, se argiiira, un joven erudito
actual se prefiere y alaba la aparicion de cualquier es- podra dificilmente destacar si se le cierra la posibilidad
crito que este colmado de curios as noticias y citas de de hacerlo a base de 10 que pueda compilar por las bi-
muchos personajes, las cuales, como bien se sabe, puede bliotecas. Justamente es 10 que pienso; y sostengo pues
uno compilar sin mucho gasto ni esfuerzo alguno. Se esta misma opinion, y creo ademas que asi sera mejor
regresa ciertamente con legajos rep1etos; pero con la para el joven erudite. La ciencia de los sabios y el cono-
cabeza vacia, La segunda causa revelase en la propia cimiento de los mejores v mas raros escritos requiere
ocupacion del erudito, puesto que muchas veces apenas pasar en Roma un largo tiernpo en el que nada tiene que
si se merece el jornal que gana como tal escritor. No afiadir la vanagloria.
crea us ted que me refiero unicamente a los eruditos in- Sabios son en todos los otros paises aquellos que
dicados 0 a los jovenes cortesanos, porque puedo citarle en la catedra ensefian documentos 0 se figuran que los
aqui como ejemplo el trabajo realizado por Phil. cl'Orvi- ensefian ; en Roma 10 son aquellos que no hacen ningu-
lle. 7 Este hombre fue todas las mananas, durante clos 0 na de ambas cosas. Porque aqui decide la corte que mas
tres afios, a la Biblioteca Vaticana, una caminata que Ie que ninguna otra se sostiene a base de erudicion, y el
llevaba tres cuartos de hora cle ida y otros tantos de re- prestigio depenc1e del merito que se ha alcanzado en la

150 151
misma, de suerte que 'aqui en R0111aun cardenal como sabios que aqui viven 10 hacen por tanto en sana paz y
Passionei 11era. el. que marcaba la tonica. Ell torrio disfrutan y gozan asimismo de las musas, y son por 10
J:)lin~ipes, los eruditos y pedantes vienen a ser COml1l1- mismo verdaderos filosofos sin parecerlo. A la vista del
mente palam:as sinonimas, puesto que ambos dan e1 111is- alud de escritos que salen anualmente alIende los Alpes
11100101'en las cortes seculares, En Roma se puede llezar se puede pensar, por 10 mismo, por comparacion con los
a ser digno de respeto sin necesidad de convertirse ""en escasos libros que se imprimen en Roma, que aqui se
un escr itor'zuelo publico, y e1 que logra en Roma esti- cultivan poco las ciencias y que no existe un objetivo de-
mac ion 1a tendra tambien en otros luzares de Ita1ia terminado en relacion con elIas. Pero asi como en Ale-
porque 1a Ciudad Eterna es e1 punto central de la penin~ mania no se conocen muchos poetas famosos italianos
sula. Adernas, como muchos de los que son sabios se fuera de los modernos Ariosto, Tasso, Marino 13 y unos
satisfacen con dicha consideracion y como por rezla cuantos mas, asi tambien sucede en cierta medida con
general se saben expresar habilmente cuando menos ""en los sabios. Y asi como el nornbre del poeta lirico mas
una lengua extranjera, e1 trato con elIos no es para los grande de Italia, Alejandro Guidi, 14 apenas si se ha
viajeros fugaces, ni ellos son tampoco adecuados para oido al otro lado de las montafias, asi tambien nada saben
semejante intirnidad, Los sabios romanos disfrutan de de Gravina 15 salvo que ha escrito una Ragione Poetica
la amistad y de la confianza de los grandes y mas de uno en lengua italiana; un libro que mereceria ser traducido
pudo deleitarse durante algunas horas con la confra- a todas las lenguas. Pero el joven viajero toma aqui
~ernidad ~lue les brinda el cardenal Passionei, al que tanta noticia de esta obra como la que toman en otras
lineas arr iba rnencione, y del que tambien llezue a ser partes, y en lugar de leer 1a ino1vidab1e Pasiorela y e1
un intimo adepto y miembro forastero. En su ~rmitorio, Endimion de aque1 notable poeta, se da a la lectura de 1a
situado mas alla de Frascati, goce con el colmadamente novel a de Rousseau. 16
de 1a vida del campo; y 10 podia uno hacer precis amen- Por 10 que lIevo dicho usted rnismo habra ya dedu-
te con la misma libertad plena con que se querria ser cido que entre los sabios de Roma 1a pedanteria se cla
feliz a las propias expensas alli donde justamente solo se con mas rareza que en cualquier otra parte. La pedan-
ha estado acostumbrado a recibir agasajos. En la noche teria, por 10 contrario, tiene aceptacion en muchos lu-
cenabamos en compafiia de su eminencia, vestidos todos gares; nadie 1a pasa por alto y es admirada por una inex-
de rigurosa etiqueta. E1 camino de 1a vida v del sus- perimentada multitud de jovenes, como ocurre en las
tento de un sabio es tambien aqui, al igual que el de la universidades del otro 1ado, en donde hasta e1 que no
estimacion, singularmente distinto de aquel que hay que es pedante a ratos 10 parece. Porque la vida que se lIeva
recorrer en los paises protestantes. Porque alla tiene uno en aquellos 1ugares que estan a1ejados de 1a corte y en
que encontrar su camino y ganar su pan echando los los cua1es no se experimentan grandes cambios transcurre
bofes, yaqui en Roma se 10 proporciona todo la Iglesia para uno en grave comercio unicamente con sus iguales
a quien 10 sabe buscar. Como ella ordena al nresente o con 1a gente joven; se esta en activic1ad con stante e
mantenerse en la condicion de celibe 12 y como el c1ima inquieto con vista a1 pan de cada dia ; se reduce el espi-
misrno de Roma instruye en la templanza, 10 que en otra ritu y las circunstancias no-perrniten estar a1egres a la
parte apenas si seria suficiente aqui resulta abundante manera como 10 es 1a juventud. Por eso e1 rostro adquiere
sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de biblio- con e1 tiempo una solemne seriedad, 1a frente se surca
tecas publicas que existen, cuya frecuentacion diaria Ie de arrugas y 1a lengua misma se torna moderadamente
evitan a un sabio grandes desembolsos. Muchos de los sentenciosa. En Roma, antes bien, y por 10 general en
152 153
Italia, el influjo del cielo parece que provoca la alegria
y nos precave contra 10 pedantesco ... sobrino del Papa Clemente XI; pero 110 en calidad de sir-
sino como parte de su casa, de suerte que el bien
puede decir que Ie pertenezco. Soy su bibliotecario; pero
su soberbia . y rica biblioteca esta a mi exclusive servicio ,:

11. A MARPURG, 17 EN BERLIN


la disfruto yo solo; estoy exento de todo trabajo y no hago
otra cosa sino salir de paseo con el en la calesa. Ninguna
Roma, a 8 cIe cIiciembre cIe 1762 amistad puede ser mas estrecha que esta relacion afectiva
que tengo con el, que no es enturbiada pOI' ninguna envi-
... Per tot discrimina rerum dia y que solo la muerte podra deshacer. A el le revelo
T endimus in Latium! 18 los mas secretos rincones de mi corazon y gozo precisa-
mente pOI' su parte de esta intimidad y confianza. Me ten-
QuericIisimo amigo y hermano: go, pOI' consiguiente, pOI' uno cIe los hombres mas raros
del mundo ; pOI' uno de esos que en elmundo estan cabal-
• j Ttl y unicamente ttl, porque eres para mi el ultimo mente contentos y que no desean nada mas. j Buscame otro
amigo que me queda y al cual puedo escribir como a un que pueda decir 10 misrno de corazon! Inc1uso he rcchaza-
hermano! En verdad que ya creia que me habias olvi- do hasta ahora todos los puestos que me han ofrecido, y
dado, l,uesto que montafias y rios nos separan, cuando que en Dresde han sido ya previstos para pasar 111ivejez,
h,e,aqUl que me entregaron en mis propias manos tu gra- pues S, A. R. el Principe Elector me ha ofrecido hace ya
tl~l111acarta. La he besado y oprimido junto a mi c~ra- cuatro alios el importante y tranquilo emp1eo de director
zon, al pensar que 'venia de tus manos, de las de aquel de su museo y reiteradamente me ha dado ademas seguri-
ha~la el que me arrastro una tacita inclinacion des de la dades respecto a tal direccion, ya que se pensaba tambien
pnmera flor de nuestros afios mozos. Como en un cuadro en mi en Inglaterra, en donde he logrado ultimamente
~11~represento toda la ,hi,s~oria de, nuestra ec1ad juvenil, ser nom bra do miembro de la Real Sociedad de Cien-
~u dese,as saber" queridisimo arnigo, la historia de mi cias. 20 Con esta mira y para mantenerme ligado a la corte
VIda, y esta es bien breve porque yo la mido de acuerdo se me permite todavia disfrutar de una parte de Ia pension
con los a~os ~n que la he disfrutado y vivido contento. que de las propias manos del rey 21 me ha sido regular-
M, ~lau~lO, c.01:sul_que habia triunfado sobre los ilirios, mente pagada hasta ahora, a pesar de que yo mismo me
se hl:0 inscribir en su sepulcro, que se ha conservado 1a habia absolutamente vedado, y de modo espontaneo,
no Iejos de. Ti,voIi, tras la mencion de sus principales cuando hace cuatro alios obtuve mi cargo actual. Basta
hechos, ,e~ slg1:lente epitafio: VIXIT ANN. IX, Yo diria : ahora he vivido Iibre de toda dependencia, y tuve un par
no ~1evivido S1110hasta estos ultimos ocho afios; esto es, de alios la direccion de 1a bib1ioteca del cardenal Archin-
el tiernpo que llevo cIe vivir en Roma y en otras ciudades to 2~ sin estar a sueldo, en parte porque no tenia necesidac1
de It,alia. Aqui he intentado revivir la juventucl que habia de ello con el disfrute completo de mi pension, y en parte
perdido ,~n parte en la soledad y en parte en la pobreza porque este hombre, que en Dresde fue el instrumento de
y afliccion ; y mer ire por 10 menos contento porque he mi conversion, no estaba cortado a la medicIa de 111ispen-
logrado todo 10 que deseaba. Si, ciertamente mas de 10 samientos y deseos, y particularmente porque quise ser
que me P?dia imaginar, esperar y merecer. 'Estoy, por considerado tan solo como un pensionado real. POl' el mis-
1110 tiempo goce la amistad del sabio e ilustre cardenal
decirlo asi, cerca del cardenal mas ilustre 1() de Roma ,
Passionei; 23 cuando yo queria comparecia ante su mesa.
154
155
.~ ..

VI

MONUMENTOS ANTIGUOS INEDITOS


14. RAZONAMIENTO PRELIMINAR SOBRE
LA BELLEZA GENE.RAL *
Razonar sobre el arte del dibujo de los griegos vie-
ne a ser 10 mismo que tratar de la belleza en todas sus
partes, puesto que ella constituye tanto el fundamento
como el fin de su arte de dibujar. Asi nos 10 demuestran
sus obras, para hacer las cuales bien se ve que a la idea
que ellos se habian hecho de 10 bello sometieron no s6lo
la ciencia, puesto que tuvieron que hacer figurar en las
mismas obras todo 10 que indistintamente se mira en la
naturaleza, sino tambien la expresi6n que para represen-
tar este 0 aquel hecho deberian haber tenido las figuras.
Dije que ellos atendieron a la belleza en todas sus par-
tes, y quisiera decir que no se curaron solamente de re-
producir en sus obras a quien fuese joven y estuviese en
la flor de sus afios mozos, sino asimismo a cualquier
persona no importa su edad; prescribiendose, por ejem-
plo, en toclas las restantes figuras la misma regla que
debe observarse para representar las estaciones, cada
una de las cuales, ya sea con cara de joven ora can rostro
de anciano, sera en su grado respective bella y encanta-
dora. Esta atenci6n puesta en hacernos fignrar bella la
edad completa del hombre, como, por decirlo asi, es bello
y agrada el afio desde la primavera al otofio, fue emplea-
da por los artifices griegos no unicamente en todas sus
* Recuerdese respecto a los Monumenios Antiquos Ineditas,
1767, 10 que hemos escrito en el prologo y, pues, tengase presente
que Winckelmann escribio esta obra en italiano.

213
obTas consideradas ~11conjunto'l11aSaSlmlsmo en
p~rte de elIas; ?e modo que pl1ede decirse que, al
ficaslas, pJ,:.ocedieron, como la naturaleza 10 hace
e_Itronco del arbol a las ramas, de 10 general a 10
ticular.
Yeo ~i~n que me cornprometo si prosigo mas ade-
l~nte: la dificultad mayor para hacerse entender es indi-
viduar y desmenuzar la materia de que se trata ; POl' eso
aquellos que hasta ahora han tratado de 10 bello se han
alimentado ideas metafisicas POl' pereza mental antes
PARTE PRIMERA
que por falta de saber. Se han imaginado una infinic1ad
de belleza y la ha.n ~e~onocido en las estatuas griegas ; DE LA BELLEZA Y DE LA IMPOSIBILIDAD DE DEFINIRLA
pew en Ingar de indicarnosla se han refer ido a ella en
forma surnaria, y de esta guisa, por ejemplo, ha C0111- La beIIeza puede reducirse a ciertos principios, pew
puesto Cesar Ripa 1 su iconologia, como si todos los mo- no definirse. Se dice cornunmente que consiste en el rnu-
numentos se hubiesen perdido, aniquilado. tuo consenso de la criatura con sus fines y de las partes
Para tratar, pues, del arte del dibu .io de los bzrieeos
b '
consigo mismas y con el todo; mas esto es confundir la
o sea de 1a be11eza de estes reproducida en las fiauras perf eccion con la belleza, las cuales ni aun aS1 quedan
humanas, y elevar el merito a ganancia, asi de quien se definidas ni pueden definirse, porque la humaniclad no
complace en aquella como de los artifices, es menester a1canza a hacerlo. ~0, acaso, se ha adecuado a 10 bello
transitar de 10 ideal a 10 sensible y pasar de 10 o'eneral a una definicion que confunde la belleza con 10 perfecto?
10 individt:al, comb}r:ando las ideas que tengaI~~os y las La imposibilidad de def inir la belleza se origina en
que los grregos artIfIces hayan tenido acerca de 10 bello el hecho de ser ella una cosa superior a nuestro intelecto.
que se encuentra esparcido por toda naturaleza y particu- POl' causa de esta super ioridad y por no haber podido
larmente en el hombre, con las consideraciones relativas idearnos una cosa que sea mas sublime y perfecta que
a ~as bellezas que han sido reprodncidas pOl' los propios la belleza ha resultado que 10 bello y 10 perfecto nos pa-
g~legos en sus obras, y llevando a cabo todo esto no con rezcan dos cosas identicas, Si esto no fuese asi tendria-
d.lscursos va~os ~,indefinidos, sino por medio de una pre- mos la verdadera definicion tal como se obtiene de cual-
ciosa determinacion de los contornos y delineamientos de quier cosa de 1a que se conoce toda 1a esencia. POI' 10
donde brotan aquellas apariencias que llarnamos las be- dernas, sea cual fuere la definicion, quien quiera que este
IIas formas. POI' 10 tanto 111irazonamiento se dividira convenciclo de que cada criatura tiene en S1 la irnpronta
e~ dos partes: en una de elIas tratare de la belleza del de la perfeccion siernpre y cuando dicha criatura sea ca-
paz de ella, y siempre que cada idea este fundada en una
disefio en general, 0 sea el aspecto que presenta la fi-
razon que debera extraerse a su vez de otra, conocera
gur~ ht:mana vista en conjunto, tanto en 10 que eIIa es que la razon de la belleza, d~\la cual puede decirse la 111is-
en SI rnisma C~l110en la expresion y en los actos; y en ma cosa que de la perfecciori, no puede encontrarse fue-
la otra hablare de las partes que contribuyen a hacerla ra de la belleza, puesto que ella se descubre en toda esen-
bella.
cia creada.
214
215
patetica 1a que liga conjuntamente ambos meritos con
LOS PRINCIPIOS DEL RAZONAMIEi.(ro ••••••
••• 2fT!
Y DE LA··~S·.···.·.···.··.··.·.·
••••••••••••••••••• modulaciones graves y sencillas.
I,;ONDI<;:;,IONES DE LA BELLEZA QUE SON LA UNIDAD Asi acontece con la unidad que requiere el dibujo,
Y LA SENCILLEZ pero que es distinta de la identidad, 0 sea del mostrar
siernpre en este una misma cosa ; es decir que consista
Supuesto esto se l:ecesita anteponer asimismo para en contornos tan consumados que las partes al des ple-
l1l~es~ro objeto la cOl1S1deracion siguiente: que el cum- garse toda la figura se vean 0 parezcan ser otras tantas
ph~11ento de la belleza no existe sino en Dios; por consi- modificaciones de dicha unidad, Esta idea 0 pensamiento
gl;lente la b~lleza humana tanto mas alta se eleva cuanto que queremos expresar es ciertamente un poco abstrac-
mas ~onv~n~ente, proporcionada y correspondiente puede ...<>< •. to; pero ademas no es menos vigente, y es de gran im-
uno imaginarsela a la del Ser Supremo, y distinta de la portancia y consecuencia por algo que dire despues. Por
materia por su unidad e indivisibilidad: dos atributos 10 mismo convendria hacerlo publico, si me es viable,
que son el origen de los dos principios soberanos de la buscando la mejor manera. de hacerme entender, y me
belleza que to do e1 rnundo intenta ver en los objetos que parece que podria hacerlo si digo que en semejante idea
de la unidad esta comprendido 10 indefinido, un terrnino
se Ie, presen~an; es decir la unidad, 1a sencillez y 1a ar-
que me viene de perlas para aplicarlo aqui. Puesto que
n:ol11a cornbinada., con la proporcion ; puesto que la sen-
querienelo yo elecir que la figura para ser bella elebe ser
clIIez nace de la unidad y de ambas procede 10 sublime.
indefiniela, quiero dar a entender que la forma de esta
Anteponemos otrosi la otra verdad, que cada cosa no sera la que corresponde a la persona que se hace re-
se hace patente wando la idea de las partes que la COl11- pres en tar ni expresara ninguna situacion de animo 0
P?n.e:1 se presente concentrada en una 0 en las menos algun afecto; porque estas dos cosas a la par que irnpi-
d.IVl~lOnesque Ie sea posib1e; de suerte que cada objeto den la unidad degradan u of usc an la belleza. Por ello
S1 bl:n ~e 110Spresenta ante el intelecto bajo una sola es que puede decirse de la belleza 10 que del agua de un
apariencia y unido en un solo punto, llega a delinearss , manantial, que cuanto menos sabor tiene, es elecir cuan-
nos por completo; es. decir en tod~ su dimension y gran- to mas privaela esta de cualquier particula extraiia, tanto
de~a. Por el contrano, cuanto mas fraccionado este 1111 mas se estima por salubre.
objetoy cuanto mas, por 10 mismo, tengan las ideas que No creo tampoco que haya necesidad de afiadir que
d1verg1~" tanto menos parecera grande y comprensibJe; la unidad y la sencillez de que hablo se refieren a 10 ma-
no pudiendose, pues, abrazar y medir to do el con una terial y moral; que 10 etico atafie al acto que los artifices
sola .mlrad~, por causa d~ las partes desunidas y l11111ti- imprimen a las figuras y 10 fisico considera la forma de
ples : oC~lrnendole a la vista 10 que al viandante, al que estas ; dire mejor que ahora trataremos ele la forma ma-
tanto mas se Ie a1arga el camino cuanto mas son los des- terial. La unidad material, por tanto, a la que podemos
:anso~ que ~~ toma en el. Por la misma razon una peque- tambien llamar lineal, result a mas propia para represen-
na e~l~ICaclon hecha con sencillez parece grandiosa y tar con ella esa edad del hombre en la que parece que
magl11i1ca, en tanto que un palacio recarsrado de orna- la belleza tenga su asiento, es decir la juventud; puesto
m~ntos ~~ ve pequefio aunque :ea de lo~ ~11aS grandes ; que aqui la unidad es tanto mas una cuanto mas son las
asr tambien y por 1a misma razon una musica emharaza- Eneas que se requieren para hacer la figura ele una per-
da COl: arpegios, trinos y pasajes descriptivos resulta sona joven, aun cuando se desvien de la derechura y se
rnezqurna y menuda, en tanto que logra ser sublime y conviertan en elipticas, estan formadas de muchas para-
216
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bolas que tienden a otros tantos distintos centros : 2 cuItad misma de la obra daremos a estos artistas la pre-
embargo, en esta clase de figuras se deslizan tan ferencia? Todo el mundo puede cornprobar que es cosa
n;te?te sus Jl1rgencias que se pueden semejar a la super- dificilisima aprehender en los contornos de las iiguras
ficie del mar wando no esta agitada por los vientos, el de adolescentes los punt os precisos de mayor elevacion de
cual aunque se mueve dicese que est a en calma. Esta uni- las lineas descritas y de los lugares donde una se em-
dad de contornos asi definida por 111ifue perfeccionada palma con la otra, supuesto que dichos contornos van
mayor mente por los artifices griegos y tornose constante insinuandose insensiblemente el uno en el otro; cual-
entre eIIos. graci~s a la observacion de aquellas personas quier persona puede tambien apreciar que como tales
cuyos fIondos anos se prolonaaban mas larzamente me- puntos se presentan juntos, resulta no menos arduo deter-
dia,nte la privacion de los vaso~ eSperl11aticos~como aeon- minarlos, porque en las figuras de este modo esculpidas
tecI~ con los sacerdotes de Cibeles y con los de la Diana debe hallarse todo 10 que caracteriza y distingue a las
efesia ; 3 en tales personas venia a surnarse la dulce con- maduras, mas sin dejar traslucir que 10 son, por la sen-
vexidad de ambos sexos con menos quiebra de los l11l1SCU- cilIa razon de que en las acusadamente vi riles la natu-
los y de las partes cartilaginosas de 10 que suele aeon- raleza ha cumplido su obra con la ya mencionada deter-
tecer durante nuestra breve juventud. minacion de las partes, en tanto que en las juveniles sor-
De manera opuesta a los artistas modernos, los cua- damente las va modificando, para que no se repare en
le~ creen dar las mayores pruebas de su habilidad cuanto ello en tal edad, sino tras los afios que distingnen a la
mas hacen resaltar las venas y los musculos en las fizu- juventud de la madurez. Por consiguiente aunque la ima-
ras de cualquier • edad,
,
los grieaos
0
estaban encarifiados zen de la madurez y de la vejez resulte imperfecta por
en. representar imagenes de la pubertad, porque estas.. ~obrecargar1a mas de 10 que ella requiere, la imperf ec-
privadas naturalmente de la~ partes asperas y resentidas, cion sera con toclo menor que la que se deriva de la mas
y mas aptas, en consecuencia, para conservar la unidad minima declinacion que se de a los contornos que confi-
del disefio, les servian para poner en elIas todo el saber guran la juventud; porque en esta, como suele decirse,
y el e~tudio .Y p~ra h~cer resaltar. la belleza. El genio y se corporiza hasta la sombra menos sensible.
la d,eh~ada ll1tehgenCIa de los gnegos dieron muestras
de .S1mismos al haber escogido esta edad en lugar de cual-
qUl~ra otra, y a veces a clespecho de la mitoloaia. Los
~rtlstas griegos percibieron perfectamente que~ solo la DE LA BELLEZA CONSlDERADA EN SUS ESPECIES,
juventud era apta para representar por cierto las divini- GRADOS y PARTES
dades .revestidas de cuerpos; pero aereos antes bien que
matenales.
A. De fa belleza absoluia de la [ornui a sea
. Dije que los artistas griegos se atuvieron mas y de la lineal
pusieron mayor empefio en la representacion de fizuras
en esta edad puber, y acaso mas que de cualquier ~otra, La belleza es de dos clases, individual e ideal; la
que los modernos, los cuales tuvieron interes en hacer primera es un complejo de las beIIas formas de un indi-
aparecer en esta edad juvenil los con torn os con maxirnas viduo y la segunda es un extracto de elIas obtenido de
asperezas, asi como aquellos resaltes y musculos caracte- muchas personas; apellidase, pues, ideal no respecto a las
rrsticos que son p.ro~ios de los miembros de cualquier partes, sino con relacion al todo; en fuerza de 10 cual la
edad. ~Pero, prescindiend« de la belleza, solo por la difi- naturaleza puede ser superada por el arte. La naturaleza
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219
ha formado siempre y va formando cada dia rostros C0111- A la idea proporcionada por los poetas de una deidad
parables en belleza alos 111assl1blil1.iesque ell los i,i~X]•••••••••siempre joven, no importa si masculina 0 femenina, se
11()-........
~~s,-:.ehaya~ podido esculpir y en las gemas labrar; tam .. Ie afiadi6 otra a fin de que las femeninas poseyeran tocla
Olen en mcestros dias se yen Niobes y Apolos vaticanenses la apariencia de virgenes, y esto se hizo reconocer espe-
paseando por .las calles. Ciertas cabezas de deidades, que cialmente en el tratamiento dado a los senos, que fueron
a alguien pudieran parecerles concebidas con el intelecto cincelados por los artistas suprimiendo los pezones y de-
abstract? d.e la observaci6n de la criatura, testas que pa- jandolos iguales a los de las adolescentes, a las cuales,
recen aSllTI1SmOproducidas para evitarnos la vergiienza de acuerdo con la frase del poeta, no ha soltado todavia
po:" ~odo 10 que .pro~lu~e y rnuestra hoy la naturaleza, Lucina la cintura porque a-L1l1 no han concebido los fru-
quizas ~10sean Sl:10 imagenes de personas que vi vieron tos del amor.
en los tiernpos antiguos ; hasta sabemos que algunas esta- Animados por este instinto y con tales principios de
t~las de Ve.nus fueron esculpidas a semejanza inc1uso de religi6n en su mente anduvieron los artistas antiguos
ciertas mujeres que hacian trafico ilicito de su belleza. 4 en busca de las partes mas adecuadas para confeccionar
~ese a to do esto, la naturaleza, aun cuando en la forma- 10 bello, observando a esta 0 aquella persona desnuda.
cion de sus indivi?uos tiende a 10 perfecto, se encuentra Los gimnasios de Grecia, donde se ejercitaba la mas bella
poco. menos 9-ue irnpedida las mas de las veces por la juventud, dieron comodidad para fecundar su imagina-
propia mat~na y por los muchos accidentes que afligen ci6n; en Esparta hasta las virgenes luchaban desnudas
a la humanidad ; de suerte que no puede alcanzar la meta a la vista de toda la ciudad. o Posesionados de tanta idea
que se propone, y por 10 mismo sera casi imposible en- de belleza, vista en este 0 en aquel individuo, los artistas
contrar un hombre cualquiera que sea poseedor de una casi se convirtieron en nuevos creadores, y se aplicaron
~cabada belleza en todas sus partes. Ahora bien, ella ha
(j celosamente a reproducirIa en la imagen de cualquier
intentado, por un lado, con el auxilio del instinto del hom- persona, renunciando tambien a to do aspecto personal
bre, que aspira a elevarse por sobre su sino y a correcir afectivo que pudiese distraer la mente de la verdadera
aquello que la. naturaleza Ie ha hecho imperfecto, palrar belleza.
~us irnperfecciones ; po~ el otro lado ha recurrido a la Estas figuras idea1es estan, como un espiritu etereo
imagmacron de los gentiles, abrasada por la superstici6n purificado por el fuego, despojadas de toda debilidad
cuyos primeros cultivadores fueron los poetas. Estes. humana, y en tal modo que no se descubren en elIas ten-
deseando proporcionarnos imageries para ser veneradas: dones ni venas. La idea sublime de aquellos artistas era
que por eso mismo tenian que ser de naturaleza superior en verdad como crear con elIas una esencia dotada de ca-
a la nuestra a fin de excitar asi en nuestra mente la re- pacidad abstracta y metafisica, cuya superficie sirviese
verencia y el amor, idearon que los simulacros mas div- de cuerpo aparente a un ser etereo condensado en los ex-
l~OSpara la divinidad y mas adecuados para atraer 'la tremos de sus puntos y revestido ciertamente de apa-
fantasia ?el hombre. sedan aquellos que expresaran riencia humana; pero sin participar de la materia de que
Ia perpetuidad d~ los dlOs.esen una eterna juventucl y pri- esta compuesta la humanidad ni de sus necesidades. Una
mavera de la VIda alusiva a la inmutabilidad del Ser esencia as! formada explica aquello que Epicuro atribuia
Supremo, para que bajo el imperio de esto ultimo se in- a los dioses; es a saber no un cuerpo sin sangre, sino que
dujera al alma human a al dulce deli rio del amor en el casi tuviese sangre: H a minis esse specie deos confiten-
que consiste el deleite buscado hasta ahora por los 111or- dum est; nee tamen ea species corpus est) sed quasi cor-
tales en todas las religiones mejor 0 peor entendidas. pus: nee habet sanquinem, sed quasi sanquinem; 7 una
220 221
."''1.

manera de explicarse que a Ciceron Ie parecio obscura Muy sernejante a esta idea de Baco aparece la de
e l11ii1telig-ible. . --.--~_;c;_.:,_;
Apoloen las estatuas de este dios en las que se lerepresen-
-:" ..El. c~!.~_breBernini no supo imaginarse Ia manera ta teniendo a los pies un cisne. De esta clase existen dos en
como los artistas antiguos pudieron obtener de las partes la misma Villa de Medicis, 11 y otra se halla en el Musco
que Ia naturaleza desparrama en este y en aquel indivi- del Capitolio; 12pero la mas bella puede verse en el Pala-
duo una sintesis de la belleza; nos 10 demuestran sus cio de Farnesio, 13cuya cabeza puede asegurarse que re-
propias obras y nos 10 prueba asirnisrno la tacha de fa- presenta el sumo de la belleza humana. Tambien el Her-
bulosa y pueril con la que el califica la conseja de que cules representado en edad adolescente asi en los marrno-
Zeuxis para pintar en Crotona una Juno, seleccionase les como en las gemas, aparece dotado a veces con una
las mas bellas partes de cinco herrnosas mujeres de aque- cabeza de una belleza tan extrafia, que las figuras se
lla ciudad, sosteniendo nuestro cr itico que tal 0 cual parte ven equivocas e intennedias entre uno y otro sexo; por
o miembro no puede adaptarse sino al cuerpo que Ie es esta razon tales Hercules han sido tornados bastantes
propio; 8 pero Bernini debia probar 0 que las bellezas veces por otros tantos retratos de lola; pero nos desen-
que se ven en las creaciones artisticas de los antiguos se gafian de ello los cabellos cortos y los rizos de su frente,
encontraban todas juntas en un individuo natural 0 bien los cuales constituyen un distintivo constante en Hercu-
la incongruencia de tal union. les y sedan impropios en una mujer.
La idea mas sublime de la belleza juvenil fue apro- De la pubertad expresa en Baco y en Apolo se pasa
piada a las figuras de Baco y Apolo, quienes pOI' causa despues por grados a la juventud de las formas mas
de los dos sexos que les atribuyen los poet as nos mues- adultas de Mercurio y de Marte, la cual manifiestase en
tran en las diversas estatuas que nos han quedado de di- el talante de cada uno. En el rostro de Mercurio se des-
cubre la agudeza de la mirada procer y ocupada en pen-
chas deidades una naturaleza mixta y equivoca, que se
samientos; el de Marte expresa, gracias a su placidez,
parece tarnbien pOI' su exuberancia y por los miembros
a un heroe joven de indole reposada y humana, y tal se
redondeados y delicados a la de los eunucos y a la de las
le ve representado asi en much as medallas como en la
rnujeres, POI' eso Baco en las figuras cubiertas con ro- mas bella de sus estatuas, la que se encuentra en la Villa
paje en plegueria puede parecerse a una virgen disfra- Ludovisi 14 en uno de los candelabros que estaban antes
zada, y como tal nos 10 describe el tragico Seneca. !l en el Palacio Barberini,15 y en el monumento circular
La imagen de Baco en la belli sima estatua de la del Museo Capitolino. 10
Villa de Medicis 10 asi como en otras fizuras'--' , es la de Con la misma idea de suficiencia divina, de condi-
la adolescencia que toea ya los limites de una adulta pri- cion y de edad inalterables procedian los artifices a escul-
mavera de la vida, luego que la sensacion del goce prin- pir las imagenes de las deidades que la mitologia asigna-
cipia a brotar asi como brota el primer retofio de las ba como jovenes, 0 las de aquellas consideradas de edad
plantas. Porque pareee en tal estatua hallarse entre madura y provecta, revistiendolas ciertamente de signos
la vigilia y el suefio, y recordar con el pensamiento las y de rostros correspondientes a la madurez ; pero sin
fantasias que Ie han quedado tras el alegre ensuefio que imprimirles los distintivos de nuestra fragil y huma-
hacia un instante tenia y que quisiera poder reducir a na condicion. La belleza de estas deidades consiste en
la realidad. Asi pues las imagenes de Baco estrin plenas un complejo de fuerzas que convienen a la madurez re-
de una vaga dulzura; pero con to do no se Ie ve delineado juvenecida y jovial, y estriba asimismo en formas mas
en el rostro toda la alegria del alma. definidas que, aunque no son redondeadas como las juve-
222 223
niles, tampoco estan descarnadas 11i con la piel en la Galeria del Gran Duque de Toscana, igualmente
.. ••··l\1ediafite•••••••
lasbiencc)iisetVadas···· iiiiageiies····qlie·· con el modio en la cabeza, representan a Pluton.
queclado del. padre de los dioses, puede uno forjarse La cabeza mas bella que tenemos de la {mica estatua
idea de ladignidad y del aire de majestad trascendental de N eptuno que puede verse en Roma, en la Villa de Me-
con que debio salir de las manos de Fidias aquel J upiter dicis, 23 parece no distinguirse de las de Jupiter excepto
Olimpico que toda la Grecia venera siempre como una en la barba y en la cabellera; no es que esta sea mas lar-
obra sobrehumana. ga y que se yea extendida y humeda como suele hacerse
En todas sus imagenes se ve a J upiter encarnando para representar otra deidad del mar subordinada a N ep-
siempre una edad perfecta y consumada ; mas sin sefiales tuno, sino mas encrespada que la de J upiter, los mosta-
de vejez y con una mirada serena y benigna; los chos son mas tupidos y los cabellos se Ie levantan en la
estan contorneados con mayor majestad que los de frente de modo distinto.
otros dioses representados en la misma edad. La afable Con los susoindicados signos de suficiencia di-
placidez que Ie serena el rostro 10 distingue de las cabe- vina se infiere del torso de una estatua que se en-
zas de Pluton, 110 admitidas hasta ahora como suyas y cuentra en el portico del Belvedere a un Hercules puri-
tomadas por las de J upiter Serapis a causa del moclio ficado de la escoria y fragilidad humanas y traspasado
[0 celernin ] que las cubre. En dos de estas cabezas que al consorcio de los dioses, y pues distinto a las estatuas
son de marrnol ceniciento, una de las cuales esta en el que 10 representan tambien, pero todavia mortal, pur-
Palacio de Justiniano 17 y la otra en la Villa de Mattei, ]8 zando a la tierra de los tiranos que la oprimen y comba-
se ve todo 10 contrario, puesto que aparece J upiter con I::> f .
tiendo a los monstruos. De este torso, e ectivarnente, que
una mirada severa y casi amenazante, 10 que ha motivado se nos figura que representa a un heroe sedente, aunque
que un escritor 19 denominase a esta ultima Jupiter terri- le faltan la cabeza, los brazos y piernas, nos han que-
bilis. El hecho de que en estas cabezas hayamos querido dado no obstante los indicios de su acto, mediante la ob-
ver figurada la efigie de Pluton se prueba con la autori- servacion del cual nos podemos reintegrar la figura con
dad de Seneca el Tragico, el cual nos ensefia que Pluton la fantasia; creyerase que la mano derecha hubiese esta-
se asemejaba a J upiter, pero en actitud [ulminaniis ; 20 do apoyada sobre la cabeza, para representarnoslo repo-
es decir con aquel semblante que convendria a J upiter sando de este modo de sus fatigas y trayendo a su me-
caso de que se Ie representase en el acto de lanzar sus moria aquellas hazafias que le fueron premiadas con el
rayos contra los gigantes, Hay que considerar ademas O'oce del amor de la diosa de la juventud. 24 Su cuerpo,
que tambien se le ve esculpido en un bajorrelieve colo- ~rivado de venas y nervios, no est a para ser nutrido con
cado en el obispado de Ostia, 21 asi como se Ie admira manjares humanos 11ipara hacer uso de sus fuerzas; los
igualmente en una gema donde aparece con el modio musculos se yen ondulantes, faltos de tension, como ani-
mados por un reciente neuma vital que se insinua en toda
sobre la cabeza a modo de J upiter Serapis. 22 Otrosi se
la superficie; de suerte que tenemos ante los ojos a un
reconocen tales cabezas como pertenecientes a Pluton
Hercules rejuvenecido sin aIterar para ello su edad ni su
por la cabellera que le cae sobre Ia frente, y dicha cabe-
complexion. Las propiedades comunes a todas las figuras
llera, en las cabezas de Jupiter, se ve levantada como de Hercules son el cuello grueso y Ia cabeza pequefia,
explicar e en seguida, Fundado en estas observaciones proporciones que pueden considerarse como simbolos de
creo que una cabeza casi colosal que se conserva en la su fuerza, y me parece que esta idea ha sido tornada del
Villa de Pamphilli, como asimismo un busto que existe toro, cuya cabeza resulta pequefia en proporcion con el
224 225
postura. En la misma actitud se observa que esta el pie
derecho .del llama do A polo Sauroctono J 20 como 10 mues-
acerca de ~1.1}a para toclas las tra la estatua de la Villa del Borghese, para sumar en el
cabezas de las estatuas antiguas sexo masculino. .. »/ .••..•..•.
a la edad impuber la condicion de pastor. Las cabezas
A imitacion de los pelos cortos y algo rizados que tienen
los toros en el testuz, se podria creer asimismo que los de los faunos jovenes no poseen el grandioso perfil que,
cabellos que caen sobre la £rente de Hercules se hubie- dec1inando con minima oblicuidad de la linea recta, suele
ran esculpido cortos y ensortijados. constituir la caracteristica principal de las cabezas idea-
Con estos diversos grados y distinciones entre esta les. La nariz de los faunos se ve mas deprimida; pero
belleza y aquella otra, los antiguos artifices, despues de menos que la de los nifios, y en la boca, algo distendida
haberse elevado des de 10 humano hasta la idea de un Ser hacia arriba en las comisuras, se expresa un ligero son-
increado y apartado de la materia, descendieron a su vez reir. Esta idea le imprime al rostro un cierto aire pueril
igualmente por grados, a la representacion de los heroes
entre malicioso y gracioso, que podriamos llamar correq-
y faunos. En las figuras de los heroes, es decir de aque-
gesco J por ser propio de las cabezas clue pinto Ccrrecvio bb
llas personas a las wales les atribuian los antizuos la
tanto esa risa afectada como ese perfil deprimido,
suprema dignidad de la naturaleza humana, se ~proxi-
maban los artifices a los confines de la divinidad, pero Por 10 tanto creo que podra explicarse de que ma-
manteniendose dentro de aquellos limites sin sobrepasar- nera la palabra E7r{XapfS (epicares), gracioso, emplea-
los ni confundir con esta aquella diferencia tan delicada. da por Platen llego despues a ser sinonimo de aquel de
Batto, el fundador de Cirene, en Africa, cuya efigie fue quien se dice que es U!I.LO, i simos'], 27 Esta ultima pala-
grabada en las medallas de esta ciudad, la cualle rindio bra se utiliza comunmente para significar una nariz de-
honores divinos, podria ser transformado en Baco con prirnida, y es contraria a la palabra ypUnO, (gr}'pos), 28
un minimo tratamiento que recibiese de lanzuida volup- que indica una nariz aquilina ; de suerte que teniendo en
• b
tuosidad y pudiera ser trocado en Apolo con un solo cuenta esta oposicion, tal palabra no puede aplicarse pa-
toque de suficiencia y grandeza divinas. La cabeza de ra expresar con ella el aspecto gracioso. Posteriormente,
Minos, sin la mirada altiva que indica en ella realeza con Lucrecio, la palabra latina simus 29 (simulus), adop-
podria pasar en las medallas de Creta por un J upiter c1e~ tada del griego, llega a ser sinonima de U!t.:Y)voc; (sile-
l11ente pleno de bondad y majestad humanas. nus), 30 y fue interpret ada y desarrollada en el sentido
de Plat on ; 10 cual se comprende si procedemos a argu-
De grado inferior en cuanto al ideal son los fau-
mentar de acuerdo con el trillado axioma por el que se
nos, 0 seaTos jovenes satires, en cuyo disefio miraban
deduce que dos cosas iguales a una tercera son tambien
menos los escultores griegos a la belleza del rostro que
identicas entre si. Si U!p.o, es sinonimo de U!t.:YJvoc; entonces
a las formas agiles, Los artistas procuraban darle tam-
la palabra E7r{xap€, es asimismo sinonirna de U!Ar}OC;; por
bien ligereza y donaire a las figuras faunescas, las cua-
10 cual convendria atribuir 10 gracioso a los Silenos,
les suelen distinguirse por un pie que no descansa ni se
bajo cuya denominacion
,. se incluye, a partir de los barie-
posa propiamente en el suelo que aparece flexion ado de- gos, a los satiros y faunos: asi la expresion u!p.a Y€AWV (si-
tras del otro, para poder expresar de esta suerte su natu- 11U7 gelon), que se dice del amor en un epigrama grie-
raleza selvatica y el descuido de la elegancia y de la com- go 31 puede tomarse por un reir gracioso pero picaresco.
226
227
~.y~~A~
~i~f6ji;aq;6~1{p~ft~ff:s
ed~t~~i!a~f~i6J.t
.....:.·.···.·.··.·
......·..............•
·••.••..
! iJ~
c ••
ciones; mas dicho equilibrio s6lo ha podido tomar ex-
presi6n en e1 Genio que se conserva en 1a Villa de Bor-
ghese,33 en cuya belleza, se puede decir, tenemos el pro-
.. a) De Ia expresi6n. totipo.
Pero por 10 mismo que al ejercitar uno algo 110hay
Pasando ahora de 1a belleza absoluta de 1a forma luzar a una posible indiferencia total, asi tambien el
o sea la lineal, a la participaci6n que tienen en esta 1a ex~ arte, no pudiendo liberarse de representar la efigie de la
presi6n y 1a acci6n, dire que estos dos accidentes repre- cleidad con sensaciones y actitudes humanas, tuvo que
sentan para los artifices e1 primero, e1 segundo y el ter- contentarse con aquel zrado de belleza que la divinidad
cer requisite, como, segun Dem6stenes, 10 es la operante pudiese mostrar. Por esto, aunque la expresion
para un orador. 32 captada sea no obstante todo 10 intensa que se quiera, no
En cierto modo puede decirse que la expresi6n com- esta sin embargo equilibrada y perrnite que la belleza
prende en si la acci6n, puesto que es causa de ella y por- prepondere y venga a ser como el clavicirnbalo, que dirige
que reside principalmente en el rostro, de donde proce- todos los instrumentos que parecen ahogar 10. Esto es 10
den todos los motivos que provocan los gestos y el porte que evidentemente res alta en e1 rostro de 1a estatua del
de la persona. Adrnitido esto, la participaci6n que tiene A polo del Vaticano, 34 en el cua1 habia que expresar el
1a belleza tanto en la expresi6n como en la acci6n, 0 sea 1a desden del dios hacia 1a sierpe Pit6n, muerta a flechazos
belleza de ambos accidentes afiadida a1 rostro de esta por el, y ademas de esto debia mostrar el desprecio. de la
o de aqueIIa persona, viene a ser como la imagen de quien deidad por la victoria alcanzada. Queriendo el sabio es-
se mira 0 refleja en una fuente; una imagen que no apa- cultor esculpir el mas beIIo de los dioses indic6 el desden
rece pOl' 10 menos cierta sino cuando la superficie del alIi donde los poetas afirman que reside, 35 es decir en la
agua esta tranquila, limpida y queda : la quietud y la nariz, y cince16 pues hinchadas las aletas de las de su
calma convienen aSI al mar como a la belleza. La ex- Apolo; y marc6 el desprecio en ese labio inferior levan-
presi6n y la acci6n son tanto en el disefio como en la na- tado, con el que se eleva tambien el ment6n. Ahora bien,
turaleza el indice del estado activo y pasivo del alma' preguntemonos, ~no son estas dos sensaciones capaces
sin embargo, toda la belleza no podra reconocerse en la de alterar la belleza? No; porque la mirada de este A polo
cara, salvo en la de quienes tengan la mente serena v es serena y la frente es toda placidez.
exenta de toda agitaci6n, 0 cuando menos libre de aquel Teniendo luego que descender de 10 divino a 10 hu-
desasosiego que tanto suele alterar y desfigurar los deli- mano, en don de las pasiones son los vientos que impelen
neamientos que componen las bellas formas. la navecilla de nuestra vida, con las cuales navega el poe-
POl' esta raz6n, queriendo los artistas griegos re- ta y se eleva el artifice, los antiguos maestros se dedica-
producir en las imagenes que ellos evocaban de tal 0 cual ron a representar las figuras heroicas con la misma dis-
divinidad el complemento de la belleza humana, busca- creta mesura de expresi6n empleada en la representaci6n
ron la manera de acordar al rostro y a las expresiones de las divinas. Los afectos plasmados en estas estatuas
de este una placidez que no fuese alterada por la mas corresponden siempre a la compostura apropiada de aque-
minima perturbacion, la cual, de acuerdo con la filosofia, lIas personas juiciosas que suprimen el hervor de las pa-
era asimismo impropia de 1a naturaleza y del estado de siones y s6lo dejan entrever las chispas de su fuego, para
la divinidad misma. Las figuras hechas con semejante perrnitir al que no es ansioso el cuidado de descubrir e1
compostura expresaban t111 equilibrio perfecto de sensa- que arde escondido dentro de eIIas. En esas figuras he-
228 229
no desahogac1os. W9 Contra esta idea pudiera objetarse
se .la que nos procura una estatua de una mujer entrada en
nave que esta asegurada con el afios, que se encuentra en el Museo del Capitolio, 40 la
Los no pueden permitirse tantas libertades como cual se ve presa de una gran conmocion y aparece con
las que se toman los poetas. Estos pueden producir sus la boca abierta para figurar asi que prorrumpe agudisi-
heroes adaptandose a los tiempos en que las pasiones no mos ayes de dolor. Pero si se conviniese conmigo de que
eran reprimidas ni estaban debilitadas por el gobierno se trata de Hecuba, madre de Hector, representada, se-
o por el artificioso decoro de la vida; aquellos, por el gun me parece, en el momento en que esta reina veia
contrario, debiendo elegir 10 mas bello, tuvieron que limi- precipitar a Astianato des de las murallas de Troya, la
tarse en la representacion de las pasiones a aquel objecion resultaria inoperante. Porque esta estatua, que
de expresion que no ocasiona ningun perjuicio a la U\..J_l\"L.Cl he reconocido ser la de Hecuba, no puede esgrimirse
Para explicar 10 que digo no hallo ejemplos mas como ejemplo en contra de 10 que digo; y de este modo
celebres y perfectos que los que nos facilitan la Niobe v se fortalece mayormente mi opinion, pues que tengo para
el Laocoonte : la primera es la imagen del terror ante l~ mi que el artista parece haber querido expresar el humor
muerte que se siente inminente, el segundo 10 es del pa- inquieto de esta reina que no pudo refrenar la lengua y
decimiento por causa de los dolores mas atroces. En el no cejo en sus continuas inventivas contra los jefes grie-
grupo primero tanto la madre como la hija, contra las gos, de donde se origino la fabula de su transformocion
cuales lanzara Diana sus saetas mortales, han sido repre- en perro,
sentadas con actitudes torpes y aterecidas; en ese estado La expresion junto con la accion estan comprenc1i-
precisamente en e1 que Ie falta al ser humano toda facul- das en la palabra h()o<; (ethos) y tanto la una como la
tad reflexiva. Este suplicio mortal ha sido descrito alusi- otra se refieren a aquellos que Aristoteles censura en el
vamente por los poetas mediante la transformacion de celebre Zeuxis, 41 al que amonesta pOl' no tener en su pin-
Niobe en un escollo, y por eso en una de las tragedias tura ~()o<;. Me parece que este juicio de Aristoteles acer-
de Esquilo 37 fue introducida la propia Niobe sin que arti- ca de Zeuxis se puede facilmente explicar si tomamos la
culara palabra alzuna. La situacion de un animo casi fron- propia expresion en su sentido mas estricto, atribuyendo
tero a la insensibilidad y en e1 que ceden ya el sentimien- a la misma palabra ~()o<; , 42 empleada para referirse a la
to y la reflexion, no altera, con todo, los rasgos del rostro; figura humana, el significado de la palabra latina uul-
y el artifice de aquella obra pudo forjar la belleza su- ius, 43 de suerte que e1 filosofo se referia a 1a expresion
prema tal como la ha plasmado aqui ; porque la Niobe y que debia verse en el rostro y a los signos con los cuales
sus hijas representan las ideas mas sublimes de esta, se delinean en este los afectos y Iaspasiones.
En el dolor y el sufrimiento de Laocoonte, que se Para llegar a definir el verdadero sentido de tal pala-
muestran sensibles en cada tendon, se manifiesta el com- bra, confrontese esta con la respuesta que diera Nicomaco,
portamiento de un gran hombre, el cual, luchando contra pintor tambien muy celebre, a uno que pretendia poner re-
los tormentos se esfuerza p0I:_sofocar en ella agitacion paros a una pintura de Zeuxis en la que aparecia Helena:
reprimiendolos dentro de si mismo. No profiere grandes "Torna mis ojos, Ie c1ijo, y asi te parecera una cliosa". H
gritos, como nos 10 describe Virgilio, 38 sino que muere De 10 cual parece inferirse que la belleza fue el objetivo
entre ansiosos y sordos suspiros que Ie comprimen las perseguido por Zeuxis en su arte, y que a este arte subor-
entrafias; por eso el pecho se Ie hincha y el vientre se Ie dinaba 1a expresion, procurando haeer bellas todo 10 mas
contrae, porque aqui es don de se concentran los dolores que podia las figuras, hasta hacerlas apareeer 10 menos
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mecIia cIe acuerdo con el numero y el movimiento cIe la
cIanza antigua, y que reciprocamente en los tiempos pos-
-pre~va y <:,.g,recia 10 cual, como tambien se teriores las figuras cIe los escultores sirvieron cIe mocIelo
esta igualmente comprendida en la palabra ~eo,>, 45 y esta a las cIanzarinas para poder asi mantenerse ellas dentro
falta, para tocIos los que no estan iniciacIos en la cIe los limites de la honestidad y cIel decoro. 52 Este reca-
lla simplicicIacI cIe aquellos grandes maestros, se hace ex- to de la danza griega se ve expresacIo en diversas estatuas
tens iva comunmente a tocIas las obras de los antiguos. cIe mujeres ligeramente vestidas, las cuales, como de
opuesto a aquello que se atribuye a Zeuxis 10 habia el costumbre, no aparecen cefiidas bajo el pecho ni en torno
cIemostracIo en su Penelope) con haber alli pintacIo 10 que a las caderas; y aun cuancIo a tales estatuas les faltan los
Plinio denomina mores, cIe 10 cual se hace claramente brazos, pareceria ni mas ni menos como si con una mano
tente que este escritor parece haber adoptacIo el sobre el hombro tirasen donosa y cIulcemente de la ves-
de algun critico griego, traduciencIo la palabra ~()o'> POI' te hacia atras, y con 1a otra la sustuviesen a la altura de
la comun mores; 46 y aun sin explicar incIivicIualmente 10 las rodillas. Estatuas asi existen en la Villa de Medicis
que entendia pOI' aquella, es manifiesto que se habia for- y en la del eminentisimo Alejandro Albani; entre las
macIo una clara y precisa icIea cIe ella. cuales aquellas que parecen tener la cabeza idea1izada de-
ben por ventura representar a una cIe las musas, Erato 0
Terpsicore, que presidia 1a cIanza. Otra bellisima estatua
b) De la accion. danzante se ve en la Villa cIe LucIovisi, posee una cabeza
llena cIe gracia y una belleza que por no ser ideal corres-
La accion cIe las figuras griegas responde en par- ponde acaso al retrato de una bailarina, puesto que sabe-
ticular a las reglas cIel cIecoro establecicIas en aquella mos que estas personas participan con los heroes y con
nacion, cuyos componentes observaban gran circunspec- los atletas del honor estatuario. 53
cion en el rostro y en todas las demas acciones, de tal Una estatua heroica con las piernas cruzacIas habria
mocIo que el caminar veloz mente fue estimacIo contrario sido critic ada por los griegos, puesto que tal actitud se
a las icIeas que ellos tenian cIel cIecoro. Pretendian alli reputaba contraria a la honesticIad incluso entre los ora-
los griegos descubrirnos una especie cIe arrogancia y de dores; como se reputaba tambien cIeshonesto, cIe acuercIo
soberbia; pOI' eso es que Demostenes reprencIe a Nico-
con 1a amonestacion de Pitagoras, el encaba1gar el muslo
bulo pOI' cIicho mocIo cIe andar, incluyendo a continuacion derecho sobre el izquierdo. 54 Aunque semejante postura
en la misma critica el hablar con afectacion y el caminar
es versronzosa suele aparecer en a1gunas estatuas cIe Baco
con gran prisa, 47 De conformicIacI con tal modo cIe pen-
y de Apolo, en cIoncIe este ultimo tiene un cisne a sus
sal' se creia pocIer deducir cIel mocIo circunspecto de una pies' 55 hay que cons icIerar, empero, que ambos estan
persona la indole magnanima cIe su espiritu. 48 Se sabe
representados en la pubertacI, a la cua1 no desdice aquella
cuan noble fue el porte cIe la rnujer ateniense pOI' 10 ex- accion, que antes bien en Baco expresa su mo1icie, como
presacIo pOI' Filostrato 49 con la ,palabra i,.,.OU'€fLVO,> (hy- se ve en 1a estatua cIe Par-is que se encuentra en el Pala-
posemnosv, 50 la cual, segun el, lIego a ser el predicacIo cio cIe Lancellotti. 56 En esta postura ha sicIo tambien
y el distintivo de la mujer ateniense. Esta grave compos- representacIo Meleagro; 57 pero en este caso significa el
tura fue observacIa pOI' los artistas antiguos hasta en las descanso que el se toma despues de las fatigas que Ie ha
figuras que bailan, con excepcion cIe las bacantes; Ate- ocasionacIo la caza. Entre las cIeicIacIesdel sexo femenino
neo 51 asegura incluso que tocIa accion de las figuras se no se encuentra ninguna, a 10 que yo me se, sentacIa asi,
232 233
si es que ello conviniese a este prop6sito, luce una espesa
una barba, contrariamente a.Io que se observa en tantos re-
encuentra _$!l el Museo la que al ser tratos suyos elonde aparece desbarbado, como puede verse
~ue tro~ada en musa. posici6n resulta justamente en los mar moles y medallas que 10 representan. (;2
inapropiada, puesto que si ella fue inconveniente para los Consielerando estas maximas establecidas entre los
oradores tenia todavia que serlo quiz a 110menos para las antiguos artifices acerca del decoro, no puedo persua-
matronas. Distinta de esta acci6n es la de las pretendi- dirme, pese a la relaci6n que 110Shace Pococke, 63 de que
d~s e~tatuas de Agripina que se conservan en la Farne- en e1 tambor del frontispicio perteneciente al ternplo de
s;r~a, D8 en el Museo .del Capitolio y en la villa del erninen- Palas en Atenas este Adriano en efigie en actitud de abra-
tisimo cardenal Alejandro Albani, las cuales estan senta- zar a una figura femenil; esto habria sido realizado y
clas y tienen dulcemente apoyaclo un pie sobre el otro. pens ado en detrirnento de la persona y contra la respeta-
Con el rnismo decoro con que han sido representaclos bilidad del lugar; tampoco creo que esten alli esculpidos
los heroes aparecen siempre los emperadores en sus es- Adriano y Sabina su consorte, como pretende haber re-
tatuas y en los monumentos public os ; es decir como ciu- conocido Sponio,64 cuya autoridad no puede ser de erran
dadanos prin.cipales, s~n fausto de monarcas y dotados peso si parificada con una de las constantes maximas de
~le prerr.og~;Ivas parejamente distribuidas lcr6I'ofLo~: Ciso- los antiguos, porIa que se vedaba representar en los
IS,mt~11Wt) ; puesto que las figuras que constituyen el templos asuntos ajenos a la mitologia y a la historia
sequito de los emperadores parecen todas de icual con- heroica.
dici6n. ;lue e~to~, los cua.les no se ~istinguen si ~o es por
la accI0~ principal relativa a su figura, Ninguno de los c) De 1a gracia.
personajes qu~ se adelanta para presentarle alguna cosa
10 hace arrodillado (a excepci6n de los prisioneros de Despues de haber considerado hasta aqui la expre-
guer;-a) y ni siquiera uno Ie habla inclinado el cuerpo 0 si6n y 1a acci6n, exige el orden de las cosas que pasemos
humillando la cabeza. Y ann cuando las adulaciones hu- ahora a analizar la gracia, que viene a ser como el animo
bieran abolido con el tiernpo la igualdad entre los ciuda- de ambas. Dos son las Gracias que se reconocen en e1
danos, como sabemos de Tiberio, a cuyos pies se postro arte de los griegos y dos solamente fueron aceptadas
el Senado, 60 y de Caligula, que daba a besar a los sena- por esta naci6n desde los tiempos mas antiguos; y 1a una
dores la rnano y el pie, 61 el arte mantuvo con to do Ia y la otra, C01110las dos Venus, son ele naturaleza distinta,
cabeza erguida y afirm6 constantemente aquel antiguo La una puede considerarse de origen mas sublime, C01110
uso. acosyl1nbra~10 en Atenas, en el que esta alcanz6 Sl1 le ocurre a la Venus Urania, hija de 1a Armenia y tan
ermnencia gracias a aquellos artifices que noblemente inmutable por 10 mismo como las leyes de esta. La otra
10 ejercitaron.
Gracia semejase a la Venus nacida de Dione y esta mas
Por 10 que realizan los artifices de nuestros dias sujeta a la materia: es hija del tiempo y compafiera de
poclemo~ colegir 10 que se ignora ,0 descuicla de aquella
la primera Gracia, 0 sea de la celeste, para asi revelarse
tal propiedad ; y entre muchos ejemplos que podr ia aducir
a quienes nada saben de sus misterios; ella se rebaja,
en prueba de 10 que digo, me bastara con referirme a la
escultura recientemente afiadida a la fontana de Trevi por decirlo asi, y se comunica con generosa condescen-
en doncle el arquitecto arrodillado presenta la planta dencia con aquellos que la consider an; no busca agradar,
de ese acueducto a Marco Agripa, el cual, elida yo, pero no quiere tam poco que se la tenga descuidada 0

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Fidias en la formacion del lttpiter Oli1npico) en cuyo es-
cabel se encontraba junto a Zeus, sobre el carro del sol. 74
s..ernjiestra 3:utosuficiente y no se ofrece sino que tiene Coronaba con las deidades de las Estaciones, sus her-
ser buscada. Su ser es demasiado excelso para que manas, la cabeza de la celebre Juno de Polic1eto venera-
co.nvertirse comunmente en sensible, ya que la cosa su- da en Argos, if> y manifestabase en el inocente sonreir
blime, afirma Platen, no tiene modele. 65 Ella se entre- de la Sosandra de Calamis. 7U Ayudado y conducido por
tiene con los sabios; ante el vulgo se exhibe austera y ella, el gran maestro autor de la Niobe 77 se elevo antes
esquiva, y esconde las pasiones del alma porque se que Praxiteles a la esfera de la idea incorporea y llego
aproxirna a la serenidad de la naturaleza divina que los a descubrir el secreto de amalgamar al terror de la muer-
artistas procuraron expresar en las figuras de los dio- te la suprema belleza: casi creaclor de alrnas puras y
ses. 6G celestiales que no despiertan las pasiones, sino que nos
Esta primera Gracia pudo quiza haber sido compara- dan a contemplar la sola belleza.
da .1~0~los griegos con la an;10nia dorica, y.la segunda con , Ahora bien, la diferencia en las obras de arte entre
la j0111Ca;de manera que as! como la arquitectura fue en- una y otra Gracia y la manera de poder distinguir las.
noblecida con el orden dorico, asi tambien mediante la otra obras que estan dotadas con la primera de las que estan
Gracia se ennoblecio el arte del disefio de Apeles y Praxi- forrnadas bajo la influencia de la segunda, vendra a des-
teles. Por esto las obras de este escultor, segun 10 que re- cubrirse si se reflexiona que los artistas de la c1ase
fiere Luciano, se hicieron famosas por una cierta gracia, primera, es decir Ficlias y sus coetaneos, parecen haber
con la que el supero a todos sus antecesores ; y que por 10 cledicaclo todo su arte a expresar antes bien la verdade-
que toea asimismo a la Gracia, de acuerdo con 10 que ra que la vaga belleza, y que mejor estuvieron atentos a
afirrna Plinio, 67 Apeles dejo arras a todos los pintores expresar 10 sublime que 10 deleitable. Si consideramos
que le habian precedido. POl' consiguiente, las obras de que el arte del dibujo fue sublimado hasta alcanzar el
Fidias, de Policleto, de -Pitagoras, Alcamenes, Miron y mas alto graclo de perfeccion con Fidias, con Polic1eto
Calamis, que por 10 demas elevaron la escultura al col- y con los otros artifices mencionados Eneas arriba jun-
mo de la perfeccion, no poseyeron esta Gracia de que ha- tamente con los dos primeros, cabe presumir tambien
blarnos, habiendo florecido casi cien afios antes que Pra- que el arte, como los estados y las republicas, se haya
xiteles, y 10 mismo ocurri6 con los celebres pintores elevado asimismo mediante normas rigidas, las cuales
anteriores a Apeles, entre otros Polignotto, Zeuxis, Pau- habrian actuado primeramente sobre los contornos pre-
sias y Parrasio, los cuales no alcanzaron la Gracia po- cisos y severos, casi inseparables de la dureza un poco
seida por el. tajante; puesto que las figuras de este modo disefiadas
Mas ella se habia comunicado al arte bastante an- debieron haber mostrado un aire tan austero que a pri-
tes del siglo de Praxiteles y de Apeles, y la reconoceria mera vista poco tendria de atractivo. Esto cuando menos
el divino poeta 68 representandola como Aglae, 0 sea Ta- es 10 que debe suponer quien considere correctamente
lia, mujer de Vulcano, 69 que por .eso se la llamo coope- a que maximas y a cuales principios tendria que some-
ratriz de este dios, 70 y participo con el en la creacion de terse cualquier persona que desease adquirir la verda-
la divina Pandora. 71 Esta fue aquella Gracia que Palla- clera ciencia del clibujo. Porque el verdadero metodo no
dium extendio sobre Ulises,72 aquella misma a la que se enseiia por medio de los contornos imprecisos 0 lige-
canta el divino Pindaro 73y a la que se consagraron los ramente indicados, sino con los que son firmes y exac-
primeros grandes maestros del arte. Ella intervino con tos, sin temor a la clureza ni a la austeridad; en aquel

236 237
que no puedan adquirir mis razones mayor luz v clari-
dad mediante los mismos, de suerte que pueda hacerse-
pronunciar c1aramente a de que nos mas sensible la distincion marcada par mi. Porque
a?q~~eran"Ta entonacion justa y la soltura de la pronun- en relacion con la accion tomada en el sentido mas es-
ciacion. tricto, se han conservado algunos bajorrelieves en los
Pongase en parangon un dibujo de Rafael 0 de An- males aparece claramente 10 que tengo dicho; aunque
drea del Sarto 0 de Leonardo de Vinci, que son los maes- por la pequefiez de las figuras tales monumentos no son
tros de la puridad y de la exactitud en los contornos con igualmente apropiados para demostrar la expresion, la
alguno de los disefios de Correggio, de Guido y de Al- del rostro quiero decir, la cual es mejor analizar por 10
bano,

los cuales son considerados los padres de la bo-ra- mismo en las estatuas, Pero ni incluso en este genero
CIa, y pronto se comprender a que en el arte hay mas de nos halIamos en total inopia.
una Gracia. La de estes no pueden encontrarse cierta-
Por 10 que toea a los bajorrelieves nos referimos a
mente en Rafael; pero la severidad de su disefio les ha
todos aquellos de los que solemos decir que estan labra-
parecido a muchos tan dura y carente de rotundidad y
dos a la manera mas antigua, y pertenecen de hecho a
belIeza, que Malvasia, por ejemplo, 10 culpa por el es-
aquel anti guo siglo y estilo 0 son imitaciones realizadas
tilo escultorico. En el Correggio, en Guido y en Albano
todo es gracia; mas elIos, con rebuscarla en demasia v en los siglos posteriores de la escultura griega. Es rnuv
con querer redondear y ablandir cada parte, han inct;- cierto que las obras que no son imitaciones parecen per-
rrido en el vicio de la afectacion. Lisonjeandome empe- tenecer mas bien, por cuanto se puede juzgar de ellas,
1'0 de haber visto bien de cloncleproceden estas imputa- a la epoca anterior a Fidias ; pero dejando aparte el pro-
ciones, dire que estos ultimos artistas son los Praxite- blema del antes 0 despues, resulta evidente que su estilo
les y Apeles modernos ; y que Rafael, Andrea del Sarto debe reputarse anterior al siglo de la introduccion de
y de Vinci son los Fidias, los Policletos y Polignotos. la elegancia en el arte, 0 sea el de Praxiteles. Por 10
Entre los unos y los otros puede en cierto modo admi- tanto la accion de las f iguras esculpidas en relieve suele
tirse la misma distincion que en la elocuencia diferencia ser rigida, como resentidos son sus contornos v los
a Ciceron de Demostenes ; este nos arrebata con la vio- musculos : y la falta de gracia se muestra patente -en la
lencia, aquel nos atrae con el apoyo del deleite: el uno da positura y en el movirniento de todo el cuerpo: en el de
ocasion para pensar en el gran arte que emplea y en las las manos particularmente.
infinitas belIezas de su estilo, en e1 otro hacen acto de Entre las estatuas me restrinjo a dos, una de las
presencia por S1 misma tales belIezas y se expanden con cuales es una Musa, de tamafio mayor que el natural,
universal claridad sobre los argumentos y la materia que que se conserva en el Palacio Barberini, 78 que lIeva en
trata. Ia mano una lira de la clase lIamada {3ap{3vro> (barby-
tos y ; obra que par una conjetura mia creo que sea de
El tiempo nos ha privado de la dicha de poder de-
Ageladas, maestro de Policleto, y realizada por 10 tanto
mostrar con plena evidencia cuan lejos estuvieron las
en el tiempo en que el arte se encaminaba a la perfec-
obras de los susodichos grandes maestros, es decir los
cion. Comp~.rando ahora esta AIusa, especialmente por
de la clase primera, de la gracia caracteristica de los se-
10 que se rehere a la cabeza, con otra un poco mayor que
gundos, 0 sea de la de Praxiteles y Apeles. Sin embargo,
e~ !amafio natur~l,. que se encuentra en el jardin ponti-
no estamos tan desprovistos totalmente de monumentos
fICO sobre el Qmnnal, 79 tambien con una lira de la 111is-

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239
ma forma y parecidisima asimismo a la otra en la sim- mo pieza aparte, se ve bien que pertenece al siglo de la
pliciqad del-ropaje a base de pliegttes rectos, se descu- gracia primitiva; y por el otro lado, reintegrandose uno
.; brira que la del Palacio de Barberini debe considerarse idealmente toda la figura, llega a comprenderse que esta
~ mas antigua que la del huerto pontificio. A aquella no testa cor responde a la epoca en que la gracia agradable
se le puede negar la belleza del rostro, pero es una be- insinuabase en el arte; en suma que este Baeo y el Apolo
lleza adusta, despojada por 10 mismo de la gracia que del Vtiticano parecen ser obras de un mismo artifice.
se insinua dulcemente; la otra, al contrario, parece el
mas vivo retrato de la gracia, de la que encanta y ena-
mora; de suerte que me atrevo a asegurar que en este
genero no se puede encontrar otra cabeza antigua que
consiga cornpararsele.
La otra estatua citada como ejemplo demostrativo
I
de nuestro argumento es la de un Baeo que existe en la
villa del erninentisimo Alejandro Albani.r" la cual pue-
de considerarse como un compuesto del estilo de la gra-
cia primitiva y de la gracia posterior. La cabeza que le
ha sido inserta es la de un Apolo de belleza de alta esfe-
ra, si bien podria desearse que tuviese mayor gracia en
la boca, puesto que siendo sus angulos tan c6ncavos se
origina cierta dureza. Esto resalta mayormente al com-
parar dicha cabeza con otras dos, que son tambien de
Apolo, y similares a esta tanto en las facciones cuanto en
el arreglo de .la cabellera, una de las cuales se ve en el
Musco Capitolino y la otra, que no esta todavia repa-
rada, pertenece a una estatua que se encuentra en la
cas a del senor escultor Cavaceppi.P' Ambas cabezas no
son menos bellas que la del Baeo s pero en las dos la for':'
ma de la boca tiene mas gracia y la mirada se ve mas
dulce; de donde, a juicio mio, la estatua de .Apolo y la
Cabeza Capitolina son del estilo posterior a Praxiteles,
en tanto que la cabeza encajada al Baco es del siglo an-
terior. El caracter de esta cabeza descuella principal-
mente por el contraste que presenta junto a un cuerpo
que no es el suyo, pero que segun ya dije con relaci6n a
Baco, su suprema belleza parece que suple, en la imagi-
naci6n de quien 10 mira, la insuficiencia que ofrece la
cabeza; pero considerada, por un lado, dicha cabeza co-
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