Universidad Don Bosco
Teoría del Conocimiento
Docente: Dr. Víctor Guerra
Estudiante: Fidel Omar Flores Alvarez Carnet: FA121660
Función liberadora de la filosofía
Ignacio Ellacuría, en su artículo sobre la función liberadora de la filosofía, primeramente, quiere
fundamentar el que hacer filosófico en Latinoamérica, y centra su reflexión sobre la filosofía como
medio para liberar todas las estructuras sociales, en las cuales se encuentran todas las personas, y
que, en estas estructuras, deben o tienen que autorrealizarse de una manera libre. Tiene en cuenta
la relación entre filosofía y libertad, en el que hacer de la filosofía latinoamericana, teniendo en
cuenta que este autor toma como punto de partida las condiciones de la opresión y represión que
han estado constantemente influenciado y que estas condiciones se han vuelto el suelo fértil para
formulaciones ideológicas.
En América Latina según este autor dice que no se a producido una filosofía propia, porque según
el autor no se ha generado desde su realidad histórica, y por que no desempeña una función
liberadora ante la realidad, por que el aspecto principal y finalidad estaría indudablemente en la
liberación de esas mayorías, siendo así el horizonte fundamental de todo el quehacer filosófico
latinoamericano. Y para que se le pudiera llamar filosofía latinoamericana tendría que estar pensada
desde la realidad y para la realidad, y al servicio de las mayorías populares que viven en condiciones
de opresión y aun de represión.
Es por esto que la filosofía latinoamericana adquiere una función critica y creadora ya que tiene un
efecto y una capacidad de crítica y capacidad de creadora, es decir de liberación y de no liberación.
Esta función critica de la filosofía se orienta a la ideología dominante como lo es el ordenamiento
económico, político y social, y es frente a las ideologías donde se puede definir la función critica de
la filosofía.
Hay que tener en cuenta que estas ideologías pueden ser ideologizadas inconscientemente e
indeliberadamente expresando visiones de la realidad, que lejos de esconder deforman con
apariencias de verdad en donde se enmascaran elementos de falsedad e injusticia, teniendo muchas
veces un carácter colectivo y social. Por esto que la función liberadora de la filosofía es exigida
entonces por su propia condición de criticidad y fundamentación y a su vez obliga al quehacer
filosófico a buscar una funda-mentalidad critica en esto podríamos decir que es la función liberadora
de la filosofía.
Ante todo, lo anterior mencionado se tiene en cuenta también sobre la función creadora de la
filosofía, esta función en el trabajo filosófico a nivel general en su momento de creación la filosofía
debe de acompañar la praxis, es decir debe de haber una correcta relación entre teoría y praxis. La
función liberadora de la filosofía tiene mucho que decir y aprender, ya que la inteligencia sirve para
liberar al hombre o también puede servir para oprimirlos o retenerlo, en cierto modo no basta solo
con criticar.
Esta teoría de la realidad debe de dar cuenta de lo natural y de los histórico, de lo objetivo y de lo
subjetivo, de lo social y de lo personal. Es también necesaria una teoría abierta y critica del hombre
de la sociedad y de la historia, hombre, sociedad e historia son realidades muy estrechas entre sí
pero que cada una tiene su peculiaridad.
En la función liberadora de la filosofía encontramos ciertas condiciones que lo posibilitan, teniendo
en cuenta que la función liberadora es siempre una labor concreta tanto a lo que se refiere a aquello
que no puede liberarse, por eso que la filosofía debe desempeñar la función liberadora, pero a su
modo aun que sea distinto, y esto hace que sean distinto los modos de filosofías en su propia
universalidad.
Ha habido muchos errores entre los filósofos con pretensiones liberadoras al considerarse capaces
de contribuir a la liberación con la independencia de toda praxis liberadora y la filosofía podría
liberar sin entre tocarse con una praxis social liberadora. La realdad que encontramos en
Latinoamérica nos puede llevar a una hipótesis de que la filosofía solo podrá desempeñar su función
ideológica y creadora en favor de una eficaz praxis de liberación, si se sitúa adecuadamente dentro
de esa praxis liberadora, que en principio es independiente a ella.
En donde se puede dar la praxis de la liberación, en donde la filosofía desempeña su función
liberadora, si realmente se da una praxis de liberación, aunque sea de modo incipiente, es adscrita
a esa praxis de liberación, primero respecto a su propia praxis liberadora como un todo después
como parte integrante de ella tanto critica como positivamente, en favor del procesos liberador y
en su búsqueda de una nueva estructura social en la cual las personas puedan alcanzar su propia
realización en libertad y comunión.
La filosofía liberadora y su objeto de la liberación, ante esto hay que entender que la filosofía no
podrá desarrollar toda su potencialidad, sino es asumida por el sujeto real de la liberación, cual
quiera sea el sujeto, la filosofía puede contribuir a este cambio de mente al menos de modo
indirecto.
Cuando la filosofía sea autentica filosofía como ejercicio especifico del pensar humano y sea
autentica por ponerse a la búsqueda de la una nueva verdad que realmente libere de lo que
realmente oprime, desde ese lugar que es de por si privilegiado para esta tarea y al servicio de las
fuerzas sociales que la propugnan, se habrá convertido plenamente en los que debe ser, habrá
recuperado su propio ser, y volverá a ser lo que esta llamada a ser, un momento privilegiado de la
praxis verdadera.
Lo esencial es dedicarse filosóficamente a la liberación mas integral y acomodada posible de nuestro
pueblo y nuestras personas, y de esa forma la constitución filosófica vendrá por añadiduras.
A conclusión personal, desde el mismo hecho que el autor de este artículo deja bien claro que la
filosofía Latinoamérica por si misma no es que se crea aca en nuestra propia tierra, sino que en
cierto modo se deja influenciar por las ideologías, el cual la encierran muchas veces en ideologías
que solamente son una aparecían o como dice el autor la enmascaran nada más, por eso surge la
pregunta ante todo esto, será que la filosofía puede ser liberadora para nuestros pueblos o para
nuestra gente.
Creo que la respuesta podría ser que más que una liberación, podría quedar en una mera utopía, es
decir una filosofía liberadora que en nuestro ambiente no puede ser realidad ya que el mismo medio
hace que esta sea desviada de su verdadero fin, es decir liberar, ya que en la practica muchas veces
en vez de liberar se llega a oprimir y hacer ver muchas cosas malas como buenas.