La Primera Comunión o Eucaristía es uno de los 7 sacramentos más importantes en la vida de un niño, porque recibe por primera
vez la ostia, que representa el cuerpo y la sangre de Cristo. También, se le conoce como la comunión de los santos y la relación que existe
entre las personas y Cristo, las cuales permiten la formación de la familia en la iglesia.
La palabra comunión, proviene del latín communio que significa participar en común.
Los requisitos para poder realizar la primera comunión son los siguientes:
Estar bautizados.
Recibir catequesis sobre el sacramento de la eucaristía.
Curso que tiene una duración de un año los niños se formarán y empezarán a conocer la vida y los pasajes de cristo.
Por último estar confesados ante un sacerdote.
La primera comunión, los prepara para participar activamente en la iglesia, asistiendo a misa e integrarse en la comunidad parroquial que le ayude
a vivir con fe y alegría.
La edad ideal para recibir la comunión en un niño, es a los diez años. A esta edad, empiezan a desarrollar su sentido crítico, ir tomando decisiones
por sí mismo y que pueda comprender lo que significa la eucaristía.
En cuanto a la vestimenta; se utiliza el color blanco por excelencia, que significa la pureza e inocencia que anida en la mirada y el corazón de los
niños. Las niñas tienen que usar vestido largo blanco, guantes y un tocado de flores con un velo corto. En el caso de los niños, es traje blanco,
corbata y guantes, más los ornamentos para ambos: biblia, rosario, vela y crucifijo.
La biblia; significa la invitación que se le hace a Cristo para tenerlo junto a él toda su vida. La vela; es la luz que va a recibir como guía, iluminando
cada paso en la vida. El rosario; es la confianza en la virgen María y el compromiso de rezar por la unión familiar, la paz y el perdón de los pecados.
Por último, el crucifijo simboliza el recordatorio de las palabras de Cristo.
En historias en papel sabemos lo importante que es La Primera Comunión para los niños y su familia, es por eso que tenemos las más hermosas
invitaciones
¿Que es el Sacramento de la Confirmación?
Qué es la confirmación, cómo y cuando se instituyó y la materia y la forma de la misma
Por: Cristina Cendoya | Fuente: Catholic.net
El sacramento de la Confirmación es uno de los tres sacramentos de iniciación cristiana. La misma palabra,
Confirmación que significa afirmar o consolidar, nos dice mucho.
En este sacramento se fortalece y se completa la obra del Bautismo. Por este sacramento, el bautizado se
fortalece con el don del Espíritu Santo. Se logra un arraigo más profundo a la filiación divina, se une más
íntimamente con la Iglesia, fortaleciéndose para ser testigo de Jesucristo, de palabra y obra. Por él es capaz
de defender su fe y de transmitirla. A partir de la Confirmación nos convertimos en cristianos maduros y
podremos llevar una vida cristiana más perfecta, más activa. Es el sacramento de la madurez cristiana y que
nos hace capaces de ser testigos de Cristo.
El día de Pentecostés – cuando se funda la Iglesia – los apóstoles y discípulos se encontraban reunidos junto
a la Virgen. Estaban temerosos, no entendían lo que había pasado – creyendo que todo había sido en balde -
se encontraban tristes. De repente, descendió el Espíritu Santo sobre ellos –quedaron transformados - y a
partir de ese momento entendieron todo lo que había sucedido, dejaron de tener miedo, se lanzaron a
predicar y a bautizar. La Confirmación es “nuestro Pentecostés personal”. El Espíritu Santo está actuando
continuamente sobre la Iglesia de modos muy diversos. La Confirmación – al descender el Espíritu Santo
sobre nosotros - es una de las formas en que Él se hace presente al pueblo de Dios.
Institución
El Concilio de Trento declaró que la Confirmación era un sacramento instituido por Cristo, ya que los
protestantes lo rechazaron porque - según ellos - no aparecía el momento preciso de su institución. Sabemos
que fue instituido por Cristo, porque sólo Dios puede unir la gracia a un signo externo.
Además encontramos en el Antiguo Testamento, numerosas referencias por parte de los profetas, de la
acción del Espíritu en la época mesiánica y el propio anuncio de Cristo de una venida del Espíritu Santo para
completar su obra. Estos anuncios nos indican un sacramento distinto al Bautismo. El Nuevo Testamento
nos narra como los apóstoles, en cumplimiento de la voluntad de Cristo, iban imponiendo las manos,
comunicando el Don del Espíritu Santo, destinado a complementar la gracia del Bautismo. “Al enterarse los
apóstoles que estaban en Jerusalén de que Samaria había aceptado la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y
a Juan. Estos bajaron y oraron por ellos para que recibieran al Espíritu Santo; pues todavía no había
descendido sobre ninguno de ellos; únicamente habían sido bautizados en nombre del Señor Jesús. Entonces
les imponían las manos y recibían al Espíritu Santo”. (Hech. 8, 15-17;19, 5-6).
El Signo: La Materia y la Forma
Dijimos que la materia del Bautismo, el agua, tiene el significado de limpieza, en este sacramento la materia
significa fuerza y plenitud. El signo de la Confirmación es la “unción”. Desde la antigüedad se utilizaba el
aceite para muchas cosa: para curar heridas, a los gladiadores de les ungía con el fin de fortalecerlos,
también era símbolo de abundancia, de plenitud. Además la unción va unido al nombre de “cristiano”, que
significa ungido.