Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y Fuerzas Armadas
1. Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA)
Evolución histórica.
Sus orígenes se remontan a la década del 50 del siglo XX, cuando los Estados Mayores
Generales de las instituciones militares, estudiaron las experiencias del empleo operacional de
las fuerzas conjuntas durante la Segunda Guerra Mundial, poniéndose en evidencia la necesidad
de contar con una organización conjunta permanente a fin establecer la unidad de comando en el
planeamiento permanente y conducción de las operaciones con el poder nacional, en cualquier
conflicto armado.
Frente a esta necesidad, las escuelas de guerra de las Instituciones Armadas y el entonces,
Centro de Altos Estudios Militares (CAEM), presentaron un proyecto de factibilidad para crear
una nueva organización, donde el planeamiento de la Defensa Nacional se realizara en tiempo de
paz y de guerra, involucrando a las tres instituciones castrenses en esta tarea, diseñando su
misión, organización y funcionamiento, con la finalidad de optimizar el empleo de los recursos
humanos y materiales de las Fuerzas Armadas para garantizar la independencia, la soberanía y la
integridad del territorio de la República.
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas fue creado con el DS Nº 002-GM/1 de 1957,
que establecía: “El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, depende directamente del
Presidente de la República, es el escalón más alto del planeamiento y coordinación de las
operaciones de las Fuerzas del Ejército, de la Marina y de la Fuerza Aérea”. Su primer Presidente
fue el General de División Manuel Cossio Cossio.
Los cambios que se produjeron a lo largo de los años, en los entornos internacional, regional y
nacional, relacionados con la seguridad y defensa nacional, han producido modificaciones
estructurales y organizacionales en el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Hasta el año 1992, la estructura orgánica del CCFFAA se componía de una Presidencia, una
Jefatura y seis divisiones de Estado Mayor Conjunto. Ese año, debido a la situación de
emergencia que vivía nuestro país, se modificó su ley orgánica, creándose el Comando de Frente
Interno (COFI), encargado de la lucha contra la subversión y el narcotráfico; de esta manera el
Comando Conjunto paso a tener dos Sub-Jefaturas, una para el Frente Interno y otra para el
Frente Externo.
Paralelamente se unificó la labor de “Asuntos Civiles y Derechos Humanos” a cargo de las
instituciones, creándose la sétima División de Estado Mayor, para coordinar con el Comité
Internacional de la Cruz Roja en el Perú y organismos afines.
El año 2002, al haber sido derrotada estratégicamente la subversión, se dispuso la
desactivación del COFI, retornándose a la estructura organizacional anterior.
Misión.
Organizar y ejecutar el planeamiento, coordinación, preparación y conducción de las
operaciones conjuntas en el más alto nivel en el Frente Externo y en el Frente Interno. Asimismo,
coordinar las acciones para la participación de las Fuerzas Armadas en el desarrollo nacional y
en la defensa civil, para garantizar la independencia, la soberanía y la integridad territorial.
Funciones.
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas cumple las siguientes funciones:
Efectuar al más alto nivel, el planeamiento, preparación, coordinación y conducción de
las operaciones y acciones militares conjuntas de las Fuerzas Armadas, expresadas en
planes y directivas formulados de acuerdo a las amenazas, hipótesis de guerra,
conflicto y estados de excepción.
Planificar, coordinar y conducir la participación de las Instituciones Armadas en las
Misiones de Paz convocadas por la Organización de las Naciones Unidas. Brindar
capacitación al personal participante en el Centro de Entrenamiento Conjunto para
Operaciones de Paz.
Planificar, coordinar y supervisar las actividades que realizan las Instituciones
Armadas en el campo de la Defensa Civil, orientadas a prevenir, minimizar o eliminar
los daños ocasionados por los desastres y calamidades que requieran su participación.
Planificar, preparar, coordinar y establecer los procedimientos relativos a la
movilización en el campo militar, cuya ejecución estará a cargo de las Instituciones
Armadas.
Planificar, preparar, coordinar y conducir las acciones cívicas conjuntas y combinadas,
en cumplimiento de la Política de Defensa Nacional en los diferentes ámbitos del
quehacer estatal.
Planificar, preparar, coordinar y conducir la participación de las Instituciones Armadas
en las acciones conjuntas y combinadas tendentes a garantizar la Defensa Regional y
Seguridad Hemisférica.
Proponer al Ministro de Defensa los requerimientos presupuestales de las Instituciones
Armadas, para la ejecución de las operaciones y acciones militares conjuntas y para la
movilización.
Proponer al Ministro de Defensa, en coordinación con el Viceministro de Asuntos
Logísticos y de Personal, los planes y programas de desarrollo conjunto y
modernización de la capacidad logística y operativa de las Fuerzas Armadas, en
concordancia con los objetivos de Política de Defensa Nacional.
Proporcionar inteligencia estratégica, para facilitar la toma de decisiones en la
ejecución de la Política de Defensa Nacional.
Contribuir a la formulación de la Política de Defensa Nacional.
Coordinar con la Dirección General de Política y Estrategia, la planificación de las
tareas de movilización; y en materia de Defensa y Seguridad Regional, la ejecución y
cumplimiento de los compromisos internacionales destinados al fomento de las
medidas y acciones de confianza mutuas con los países limítrofes y con terceros
Estados, en virtud de los acuerdos bilaterales o multilaterales en materia de Seguridad
y Defensa, suscritos por Perú.
Difundir y supervisar en las Instituciones Armadas el cumplimiento de la normativa
nacional e internacional y los acuerdos suscritos por el Estado en materia del Derecho
Internacional Humanitario.
Difundir y supervisar en las Instituciones Armadas el cumplimiento de la normativa
nacional e internacional y los acuerdos suscritos por el Estado en materia del Derecho
Internacional Humanitario.
Planificar, preparar, coordinar y supervisar, de acuerdo con la Política de Defensa
Nacional, la participación de las Instituciones Armadas en el desarrollo de la
Amazonía; en la integración nacional; en la protección del ambiente y en la presencia
del Estado en la Antártida.
Establecer la doctrina y procedimientos para el planeamiento, preparación,
coordinación, conducción y ejecución de las operaciones y acciones militares
conjuntas de las fuerzas armadas.
Asesorar al Ministro de Defensa en temas de carácter militar.
Otras que la Ley le asigne en atención a sus competencias funcionales.
Capacidades.
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, está capacitado para planear, coordinar y
conducir operaciones militares, entre las que podemos mencionar, las siguientes:
Operaciones conjuntas.
Las operaciones conjuntas son aquellas que involucran el empleo de dos o más fuerzas
(Ejército, Marina, Fuerza Aérea), con la finalidad de optimizar el empleo eficaz y eficiente de los
medios militares disponibles en el cumplimiento de las misiones asignadas. Son producto de la
experiencia militar obtenida en las últimas confrontaciones bélicas.
La guerra moderna plantea misiones, que requieren operaciones militares complejas, lo cual
obliga a integrar esfuerzos en doctrina, logística e inteligencia entre las distintas fuerzas:
Ejército, Marina y Aviación para facilitar la conducción conjunta de las operaciones militares en
forma eficaz y eficiente, desde el más alto nivel de decisión estratégica, mediante la integración
de sus capacidades y medios.
En época de paz, se imparte instrucción conjunta a los oficiales en las escuelas superiores de
guerra y se entrena a las fuerzas mediante la realización de ejercicios y maniobras conjuntas.
El empleo conjunto de las fuerzas armadas requiere de su interoperabilidad, es decir, debe
existir homogeneidad de sistemas y estandarización de procedimientos, entre las distintas
Unidades o Fuerzas, que permitan emplearlas de manera eficiente. La interoperabilidad es un
requerimiento esencial para la ejecución de operaciones militares conjuntas; requiere de unidad
de criterios en las adquisiciones de material y desarrollo de doctrinas, siendo un objetivo por
alcanzar en el mediano plazo.
Operaciones conjuntas con la Policía Nacional del Perú (PNP).
Las principales operaciones conjuntas en las que participan las Fuerzas Armadas y la Policía
Nacional del Perú son:
Operaciones contrasubversivas.
Son aquellas destinadas a neutralizar el accionar subversivo y capturar a los remanentes de
los grupos alzados en armas, en concordancia con la Ley N° 24150 de 1985, modificada con el
Decreto Legislativo N° 749 de 1991 y con la sentencia del Tribunal Constitucional recaída en el
Expediente Nº 0017-2003-AI-TC, del 24 Ago 04.
Operaciones contra el tráfico ilícito de drogas.
En cumplimiento del Decreto Legislativo N° 824 de 1996, modificado con las leyes Nº 27629
de 2002 y Nº 28003 de 2003; las Fuerzas Armadas participan en la lucha contra el tráfico ilícito
de drogas, mediante la interdicción aérea, marítima y fluvial.
Lucha contra el contrabando.
Acciones contra la tala ilegal y el contrabando de madera.
La tala ilegal constituye un delito ecológico que afecta el desarrollo nacional, igualmente el
contrabando de madera que viene siendo perpetrado por bandas criminales, algunas vinculadas
con el narcotráfico y el terrorismo.
Las Fuerzas Armadas participan en el control de la tala ilegal y de la comercialización ilícita
de maderas provenientes de áreas críticas sujetas a veda, de conformidad con el Decreto
Supremo N° 013-96-AG, de 1996.
Operaciones contra la caza furtiva de camélidos sudamericanos.
La caza furtiva de los camélidos es un acto delincuencial que constituye un grave atentado
contra los intereses de los productores pecuarios andinos y cuya prevención, control y represión
va más allá de la acción del Ministerio de Agricultura y de la Policía Nacional del Perú.
Las Fuerzas Armadas brindan apoyo a las acciones de control de los camélidos sudamericanos
protegidos que realiza el Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos (CONACS) para
contrarrestar la caza furtiva de vicuñas y guanacos y del tráfico ilícito de sus productos,
particularmente contra bandas organizadas que portan armas de guerra, de conformidad con la
Ley N° 26496 de 1995 y su Reglamento, aprobado con el Decreto Supremo N° 007-96-AG de
1996.
Operaciones de Defensa Interior del Territorio.
De acuerdo con la Constitución Política del Perú, cuando lo disponga el Presidente de la
República, las Fuerzas Armadas asumen la responsabilidad de restablecer el orden interno en las
zonas declaradas en estado de emergencia.
Operaciones Multinacionales.
Algunas amenazas actuales afectan al Perú, a países vecinos y a la región, como es el caso del
narcotráfico, el terrorismo, el contrabando y otros; por tal razón, los países involucrados vienen
realizando entrenamientos y operaciones combinados, con el objeto de neutralizar estas
amenazas comunes.
Ejemplo de estas operaciones son las que vienen ejecutándose en las fronteras con Ecuador,
Colombia y Brasil basadas en convenios bilaterales y trilaterales firmados por el Perú con esos
países en los últimos años.
Contribución al Desarrollo Nacional.
El colabora con el desarrollo a través de una serie de acciones llevadas a cabo por los
institutos armados en el territorio nacional que se detallan en los párrafos correspondientes a
cada fuerza.
5. Fuerza Aérea del Perú (FAP)
Evolución Histórica.
El despegue de las actividades aeronáuticas en el Perú, producto del impulso del vuelo de
globos y aeroplanos fabricados en el mundo, tuvo su origen en 1910; año en que se fundó el
“Aero Club Peruano”. El 23 de septiembre de 1910, el aviador peruano Jorge Chávez Dartnell,
transpuso los Alpes entre Suiza e Italia, se convirtió en el primer hombre que realizó tal proeza.
Sin embargo, su frágil “Bleriot” que llevaba en la cola los colores rojo y blanco de la bandera
peruana, al momento de aterrizar se precipitó a tierra y se destrozó. Antes de morir, cuatro días
después del accidente fatal, Jorge Chávez legó al Perú la histórica frase “Arriba, Siempre
Arriba”, que 19 años más tarde se convertiría en el lema del Cuerpo de Aviación del Perú,
primera organización de aeronáutica militar del país. El 27 de septiembre del mismo año, se creó
en Lima la Liga Nacional de Aviación para impulsar la navegación aérea. En enero de 1911, el
aviador peruano Juan Bielovucic llegó a Perú procedente de Francia, y se inició la era de la
aviación nacional al surcar por primera vez, en un avión “Voisin”, el cielo de Lima y efectuar el
raid de 36 kilómetros Lima-Ancón.
Las actividades aeronáuticas en el país cobraron gran impulso al terminar la Primera Guerra
Mundial; de tal forma, en 1919, a solicitud del gobierno peruano vino una Misión Francesa que
se instaló en Bellavista, Callao. Ese mismo año se creó el “Centro de Aviación de Lima”, que
meses después adoptó el nombre de Escuela de Aviación Militar de Maranga.
En 1920 se formó la Escuela de Aviación Civil de Bellavista y el Centro de Hidro-Aviación
de la Armada de Ancón. El piloto Herbert Tweddle estableció el primer Correo Aéreo en Perú
entre Lima, Puerto Pizarro y Tumbes, que estimuló a Alejandro Velasco Astete a unir Lima con
Cusco, convirtiéndose en el primer aviador peruano en cruzar en avión la Cordillera de los
Andes. En ese mismo año, la señorita Carmela Combe se convirtió en la primera aviadora del
Perú, obteniendo su brevete firmado por Elmer J. Faucett Clark, fundador de la compañía de
transporte aéreo comercial “Faucett”, que en 1928 comienza a operar con sus propios aviones de
carga y pasajeros.
El 27 de noviembre de 1923, el Presidente de la República Augusto B. Leguía inauguró la
“Escuela de Aviación Militar Jorge Chávez” de Las Palmas, integrada por aviadores pioneros de
la Escuela de Aviación Civil de Bellavista, del Centro de Hidro-Aviación de la Armada de
Ancón y de la Escuela de Aviación Militar de Maranga.
Un pilar en el desarrollo de la aviación peruana fue el vuelo de siete horas entre Lima y Puno
efectuado en 1925 por el Mayor Baltazar Montoya y, en el mismo año, la ruta Lima-San Ramón-
Iquitos, por el Capitán Leonardo Alvariño Herr, quien, además, contribuyó decididamente en la
formación de las Bases Aéreas y nuevos campos de aterrizaje e instalación de redes telegráficas
y puestos meteorológicos.
Como consecuencia de las actividades aeronáuticas desplegadas y proyectadas, en 1929 se
creó el Ministerio de Marina y Aviación. Ese mismo año se formó el Cuerpo de Aviación del
Perú y en 1932, cambió de nombre por el de Cuerpo Aeronáutico del Perú (CAP).
En 1930 se instaló la empresa de Aeroplanos Caproni, de Milán Italia, con la finalidad de
montar una fábrica de aviones en Las Palmas, y producir estas aeronaves. Con motivo de la
intervención de Italia en la Segunda Guerra Mundial, muchos de sus técnicos optaron por
permanecer en el Perú. Posteriormente, la fábrica Caproni se convirtió en el Arsenal Central de
Aeronáutica, hoy Servicio de Mantenimiento (SEMAN).
Otro de los pioneros de la aviación peruana, es el Mayor General FAP Armando Revoredo
Iglesias, cajamarquino que unió, en 1940, Lima-Bogotá, Lima-Buenos Aires y recorrió toda
Sudamérica al mando de la famosa escuadrilla “Los Zorros”.
El 23 de julio de 1941, durante el conflicto con el Ecuador, el capitán FAP José Quiñones
Gonzáles se inmoló por la nación, cuando en una incursión aérea en Quebrada Seca, Ecuador,
fue alcanzado por el fuego de las armas antiaéreas enemigas y lejos de salvarse saltando en
paracaídas, dirigió su avión envuelto en llamas hacia las posiciones del adversario,
destruyéndolas y convirtiéndose así, en Héroe Nacional y en el máximo exponente del Arma
Aérea.
El Ministerio de Aeronáutica, se creó el 27 de octubre de 1941, siendo su primer conductor el
General Fernando Melgar Conde.
El 18 de julio de 1950, por Decreto Ley No.11471, el Cuerpo Aeronáutico del Perú cambió de
denominación por el de Fuerza Aérea del Perú (FAP) y se le dotó de una organización acorde
con los adelantos de la aviación mundial, como arma espacial en el campo de la Defensa
Nacional, y como instrumento del desarrollo social y el progreso económico del Estado y factor
de integración de nuestros pueblos más alejados. Ese mismo año, la Escuela de Aviación Militar
fue convertida en la Escuela de Oficiales de la Fuerza Aérea del Perú.
En 1955, con la incorporación de los aviones de propulsión a reacción como los
Lockheed T-33 y posteriormente los Hawker Hunter, la FAP ingresó a una nueva era de
permanentes cambios y avances tecnológicos. En la década de los 60, se adquirieron aviones
Mirage 5P de fabricación francesa, primeros en tecnología supersónica, con capacidad de vuelo a
más de dos veces la velocidad del sonido.
En la década del 70, se incorporaron aeronaves de origen soviético como el Sukhoi SU-22
Cazabombardero Supersónico con alas de geometría variable, Sistemas de Defensa Aérea
(radares, mísiles de mediano alcance y armas de cobertura), así como los helicópteros MI-6, MI-
8, MI-17, MI-25, de fabricación soviética, y los UH-1y Bell 212, que tuvieron participación
protagónica en la construcción del oleoducto Norperuano y la explotación petrolífera en la selva;
aeronaves de transporte como el Hércules L-100-20, el Antonov AN-26 (posteriormente
reemplazados por los Antonov AN-32), los Twin Otter DHC-6 y Pilatus Porter PC-6, estas
aeronaves contribuyeron a satisfacer las necesidades de integración y desarrollo del Estado.
En 1981, al producirse el conflicto de la Cordillera del Cóndor o Falso Paquisha, aviones y
helicópteros de la FAP, en acción conjunta, actuaron demostrando gran capacidad operativa.
En la década del 80 se adquirieron aviones Mirage 2000P, con mandos electrónicos y radar
doppler, retomándose la vanguardia tecnológica en la región.
A inicios de 1990, la Fuerza Aérea del Perú fue misionada para participar en la estrategia
integral de lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, logrando importantes resultados,
principalmente en tareas de interdicción y control aeroespacial.
En 1995, en las operaciones del Alto Cenepa, la Fuerza Aérea del Perú actuó con el ejemplar
heroísmo de sus pilotos combatientes, en defensa de nuestra soberanía e integridad territorial.
A fines de la década de los noventa se efectuó la última adquisición de sistemas de armas de
avanzada tecnología como fueron los aviones MIG-29 y SU-25.
De manera paralela, el rápido avance tecnológico impuso a la Institución un gran reto, por lo
que adicionalmente a la adquisición de unidades y equipamiento se hizo necesario modernizar
continuamente su infraestructura logística y tecnológica habiendo alcanzado, en este permanente
esfuerzo, niveles que le han permitido a sus servicios obtener licencias y reconocimiento
internacionales, siendo considerados como los más importantes centros tecnológicos al servicio
de la aeronáutica del Perú.
Actualmente la Fuerza Aérea, como Institución componente del Sector Defensa, se encuentra
comprometida con el proceso de reestructuración y modernización del Estado, lo que permitirá
contar con una Fuerza Aérea basada en valores y orientada al desarrollo de capacidades
operacionales y empleo conjunto, de tal manera que le permita enfrentar con éxito a las
amenazas que pongan en riesgo los intereses del Estado Peruano.
Misión.
Ejercer la vigilancia, protección y defensa del patrimonio e intereses nacionales en el ámbito
aeroespacial; con el fin de garantizar la independencia, soberanía e integridad territorial de la
República frente a cualquier amenaza externa o interna y al logro de los Objetivos Nacionales.
Asumir el control del orden interno de acuerdo con la Constitución, y participar en el
desarrollo socio-económico del Estado y en la defensa civil de acuerdo con la Ley.
Funciones.
Desarrollar capacidades que le permitan actuar tanto disuasiva como efectivamente;
para lo cual prepara, organiza, equipa y mantiene permanentemente la fuerza
operativa, como Componente Aéreo de las Fuerzas Armadas, tal como lo establece la
Ley Nº 27860 del Ministerio de Defensa y su Reglamento.
Dirigir sus actividades para asegurar el empleo eficiente de sus recursos de personal y
material, manteniendo un grado óptimo de operatividad.
Proyección y desarrollo de la Institución en el orden profesional, moral, intelectual y
tecnológico. Por tanto, las funciones de preparación, organización, equipamiento y
mantenimiento, dispuestas por Ley, se convierten en responsabilidades esenciales de la
Fuerza Aérea.
Contribuir a la participación del país en el esfuerzo internacional para la paz y la
seguridad cooperativa cuando la política exterior lo requiera.
Capacidades.
Las capacidades fundamentales son el conjunto de habilidades que la Fuerza Aérea posee y
que determinan sus posibilidades de empleo, en el ámbito de su responsabilidad, son las
siguientes:
Control aeroespacial: habilidad para controlar todo movimiento a través del medio
aeroespacial, asegurando la libertad de acción propia.
Superioridad de la información: habilidad para reunir, controlar, explotar y defender
información, mientras se niega a un adversario la posibilidad de utilizarla en provecho
propio.
Operaciones de precisión: habilidad para realizar operaciones en cualquier lugar y
momento, produciendo los efectos deseados con el menor riesgo y daño colateral.
Movilidad aérea eficaz: habilidad de movimiento oportuno, posicionamiento y
sostenimiento de las fuerzas y capacidades aéreas durante todas las operaciones
militares en tiempo de guerra y paz.
La Capacidad de apoyo y sostenimiento que la FAP tiene para garantizar el desarrollo de las
operaciones, donde se encuentren operando las fuerzas, radica en el apoyo eficaz a las
operaciones, el mismo que está definido como la habilidad para proporcionar todos los elementos
necesarios para sostener la preparación y empleo de la fuerza.
Para el desarrollo de sus capacidades la Fuerza Aérea del Perú, dispone de medios asignados
al Comando de Operaciones, quien ejerce el control aéreo y cumple con la Vigilancia y Defensa
del espacio aéreo mediante sus Alas y Regiones Aéreas, las cuales tienen a su cargo a las
Unidades de Combate, Transporte, Reconocimiento e Instrucción que están en permanente
preparación manteniendo su máximo potencial combativo para asegurar la Defensa Nacional.
Los principales medios aéreos son los siguientes:
Aeronaves de combate.
Aeronaves de transporte.
Aeronaves de reconocimiento.
Helicópteros.
Aeronaves de instrucción.
La Fuerza Aérea organiza sus capacidades para la defensa, en:
Zona de vigilancia de frontera.
Zona de seguridad.
Regiones Aéreas Territoriales.
Tabla 1
Zonas de organización de la Fuerza Aérea.
Región área
Sede Área geográfica
territorial
Tumbes, Piura, Lambayeque, Amazonas, La Libertad
I RAT Piura
y Mar Territorial Adyacente.
II RAT Lima Lima, Ancash.
Arequipa, Puno, Moquegua, Tacna y Mar Territorial
III RAT Arequipa
Adyacente.
Apurímac, Madre de Dios y provincia Purús (Dpto.
IV RAT Pucallpa
Ucayali).
V RAT Iquitos Loreto.
Nota. Fuente: Libro blanco de la Defensa Nacional.
Educación Profesional.
Para cumplir con sus objetivos la FAP ejecuta su Programa de Instrucción a través de los
siguientes centros de estudios:
Escuela de Oficiales (EOFAP).
Es el centro de instrucción encargado de la formación del personal de la FAP a nivel superior.
El nuevo modelo de instrucción en la EOFAP, se inicia en el ciclo de formación y continúa con
el ciclo de perfeccionamiento. La primera fase es de formación genérica e integral en Ciencias de
Ingeniería y Administración y proyecta al cadete a obtener el título profesional en Ciencias
Militares Aeronáuticas otorgado por la EOFAP, para luego en una segunda fase de
perfeccionamiento, obtener el grado académico de Bachiller en Administración.
Escuela de Suboficiales (ESOFAP).
Es el centro de instrucción encargado de la formación del personal subalterno de la FAP. La
formación del alumno de la ESOFAP es integral y homogénea en los dos primeros años,
orientándose en el tercer año a una especialización dentro de un campo ocupacional de carácter
tecnificado.
Escuela Superior de Guerra Aérea.
Centro de Instrucción del más alto nivel encargado del perfeccionamiento profesional del
personal de oficiales superiores, que permite asegurar la presencia de líderes capaces de la
conducción institucional en los niveles táctico, operacional y estratégico en cumplimiento de la
misión asignada.
Escuela de Capacitación y Perfeccionamiento (ESCAP).
Centro de instrucción del personal subalterno encargado de proporcionar a los suboficiales de
la FAP la capacitación en programas de postgrado de alta especialización. Adicionalmente, los
técnicos que siguen cursos de perfeccionamiento en la ESCAP, reciben cursos técnico,
doctrinarios y administrativos de nivel inicial, intermedio y superior.
El personal de tropa, durante el período de Servicio Militar Voluntario, en forma adicional a
la instrucción militar, recibe capacitación técnica laboral (CTL) en los Centros de Educación
Ocupacional (CEO), en diversas actividades técnicas que le permiten un mejor desempeño como
militar en actividad y le serán de gran utilidad cuando se reincorporen a la civilidad
presentándose así mejores y mayores oportunidades para ingresar al mercado laboral.
Contribución al desarrollo.
La Fuerza Aérea del Perú desempeña un papel importante en el desarrollo y la integración
socioeconómica de los pueblos, debido a la realidad de nuestra geografía agreste y la escasez de
medios de transporte y comunicación, especialmente en las regiones de la sierra y la selva, que
ocupan aproximadamente el 90% del territorio nacional.
Anualmente se cumple un extenso programa de apoyo a las poblaciones de bajos recursos
económicos en las diversas regiones del país, mediante vuelos de acción cívica para el transporte
aéreo de: personal, alimentos, hospitales de campaña, medicinas, maquinarias, materiales de
construcción y combustible, entre otros.
En esta tarea de llevar ayuda solidaria y urgente de unas regiones a otras, las tripulaciones y el
personal de la Fuerza Aérea se vinculan con las comunidades. Es así como nuestras aeronaves,
en el transcurso de los años, han sido y son el vehículo más activo para el progreso de los
pueblos, convirtiendo a la Fuerza Aérea en protagonista del desarrollo nacional.
Las características del servicio aéreo que la Fuerza Aérea brinda al pueblo peruano, es una
manera de cumplir con su responsabilidad social. El servicio aéreo está orientado a interconectar
con calidad y profesionalismo una amplia red de localidades de difícil acceso por razones de
carácter geográfico, particularmente contribuye a fomentar el desarrollo de las zonas de frontera.
Entre las Unidades que tienen a su cargo las operaciones de apoyo al desarrollo destacan: los
Grupos Aéreos Nos. 3 y 8 del Callao y el Grupo Aéreo N° 42 de Iquitos.
Durante más de cincuenta años, aeronaves de la Fuerza Aérea han realizado labor fotográfica,
catastros urbanos y rurales, estudios de suelos, control de producción y productividad agrícola,
con aplicaciones al uso actual de la tierra, niveles de erosión, controles de plagas, inventarios
forestales, control de parques y bosques nacionales, reservas de agua e irrigaciones para la
planificación agropecuaria.
En el rubro de minería se ha efectuado: catastros, estudios de recursos minerales y estructuras
geológicas, estudios de contaminación de ríos y depósitos de agua, prospección minera y
petrolífera, planificación extractiva e industria minera. Adicionalmente, trabajos de investigación
del ambiente, efectos sobre el ecosistema, estudios de recursos hídricos, igualmente, proyectos
de vialidad, turismo, arqueología, investigación científica, estadística en general, entre otros.
La Fuerza Aérea en la Defensa Civil
La Fuerza Aérea está presente por su capacidad de llegar en forma oportuna e inmediata a
cualquier lugar del territorio que se vea afectado por un desastre natural, como es el caso de
terremotos o inundaciones, llevando ayuda humanitaria así como personal y equipos
especializados, realizando evacuaciones aeromédicas, materializando puentes aéreos para unir
zonas que hayan quedado afectadas o aisladas.
Lucha contra el narcotráfico.
El 14 de mayo de 1991, se suscribió con los EEUU, el Convenio sobre Control de
Estupefacientes y Desarrollo Alternativo, el cual estableció el marco para la cooperación
bilateral.
Entre 1991 y 2000, en base a un efectivo marco legal, la Fuerza Aérea implementó un sistema
de interceptación aérea, cuyos resultados se hicieron evidentes en 1995, cuando se quebró el
puente aéreo Perú - Colombia, a raíz de la neutralización de 20 avionetas, de las cuales diez
fueron interceptadas en el aire, cinco intervenidas y cinco autodestruidas en tierra. Durante este
periodo fueron intervenidas un total de 101 avionetas.
El programa fue suspendido en abril del 2001, como consecuencia de la lamentable confusión
que condujo al derribamiento de una avioneta que transportaba civiles norteamericanos. El año
2004 empezó la organización de un nuevo sistema de interdicción.