0% encontró este documento útil (0 votos)
77 vistas30 páginas

Arqueologia de La Muerte. Muerte Rituale

Este documento describe los rituales y costumbres funerarias de los romanos. Explica que para los romanos la muerte era un evento inevitable pero respetado. Detalla sus creencias sobre la vida después de la muerte y la importancia de los rituales para asegurar una transición pacífica. También habla sobre sus necrópolis, tumbas, y mausoleos imperiales, así como sobre las prácticas funerarias en las provincias hispanorromanas.

Cargado por

Maca Alonso
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
77 vistas30 páginas

Arqueologia de La Muerte. Muerte Rituale

Este documento describe los rituales y costumbres funerarias de los romanos. Explica que para los romanos la muerte era un evento inevitable pero respetado. Detalla sus creencias sobre la vida después de la muerte y la importancia de los rituales para asegurar una transición pacífica. También habla sobre sus necrópolis, tumbas, y mausoleos imperiales, así como sobre las prácticas funerarias en las provincias hispanorromanas.

Cargado por

Maca Alonso
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 30

Arqueología de la Muerte

Muerte, rituales y necrópolis en el


Mundo Romano

Lucía Moreno Ojeda


Arqueología Romana
Humanidades y Patrimonio
2016/2017
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

ÍNDICE

1. Introducción ................................................................................................................... 3
2. La muerte en Roma ....................................................................................................... 3
2.1 Concepto de Muerte ................................................................................................... 3
2.2 Arqueología de la Muerte .......................................................................................... 4
3. Orígenes etruscos ........................................................................................................... 5
3.1 Ritual .......................................................................................................................... 5
3.2 Ajuar ........................................................................................................................... 5
3.3 Necrópolis .................................................................................................................. 6
4. El ritual funerario .......................................................................................................... 7
5. Ajuar funerario .............................................................................................................. 9
6. Las necrópolis ............................................................................................................... 10
6.1 Paisaje funerario ....................................................................................................... 10
6.2 Tumbas .................................................................................................................... 10
6.3 Monumentos funerarios............................................................................................ 11
7. Mausoleos imperiales ................................................................................................... 14
7.1 Mausoleo de Augusto ............................................................................................... 14
7.2 Mausoleo de Adriano ............................................................................................... 15
7.3 Mausoleo de Diocleciano ......................................................................................... 15
7.4 Mausoleo de Majencio ............................................................................................. 15
8. Necrópolis hispanorromanas ...................................................................................... 15
8.1 Norte y Centro peninsular ........................................................................................ 15
8.2 Este y Sureste peninsular.......................................................................................... 18
9. Conclusiones ................................................................................................................. 20
10. Anexo fotográfico ....................................................................................................... 21
11. Bibliografía ................................................................................................................. 30

2
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

1. Introducción
El tema de este trabajo versa sobre la Arqueología de la Muerte o Arqueología
Funeraria, la cual es una de mis ramas de interés dentro del gran mundo de la arqueología
moderna. Pese a que no es una disciplina creada en la actualidad, pues ya goza de dilatada
experiencia, si se ha visto alterada por los nuevos avances y la introducción de nuevas
disciplinas y equipos de trabajo más mixtos, así como de las nuevas tecnologías; lo que ha
permitido llegar a nuevos progresos en las distintas investigaciones, con datos y
conclusiones más recientes.
Las investigaciones en torno a esta línea resultan de interés pues nos permiten
entender las costumbres y pensamientos de una cultura, así como su estructura social. La
muerte es inevitable y alcanza a todos por igual, pero las manifestaciones entorno a ella
muestran variantes respecto al estatus socio-económico-cultural del difunto.
Esto no es algo distinto de cada pueblo, la muerte es temida y respetada por todas
las culturas, y a todos nos ha de llegar un momento determinado. Lo que varía es la forma
que tienen de posicionarse ante ella las diferentes culturas.
Recientemente participé en unas excavaciones en la ciudad ibero-romana de Cástulo
situada en Linares, Jaén. En ella pude trabajar, junto a otros tres compañeros en una tumba
romana correspondiente a un infante de época tardorromana. La encontramos situada
dentro de la ciudad, integrada en una arquitectura de carácter monumental, la cual había
sido reestructurada en las distintas fases de ocupación del yacimiento.
Pese a que ya poseía un gran interés por la arqueología de la muerte, estos
acontecimientos llamaron mi atención, pues no había profundizado en este aspecto dentro
del mundo romano, ya que mis intereses se dirigían a otros pueblos.
Así que idea de realizar un trabajo monográfico para la asignatura de Arqueología
Romana, me brindaba la oportunidad de profundizar más en la materia, y así surgió la
elección de este tema.

2. La muerte en Roma
2.1 Concepto de muerte
La muerte es un acontecimiento más de la vida de todo ser humano y, como tal, toda
sociedad y cultura se ocupa de ella. La sociedad romana y su cultura no eran una excepción.
“Como en cualquier otra cultura mediterránea antigua, la idea de la muerte
y su condición de acontecimiento inexorable marcó el pensamiento del hombre
romano y de ello queda muestra visible tanto en el testimonio escrito, el
pensamiento religioso y el ordenamiento jurídico, como en numerosas parcelas de
la cultura material.”1
En Roma, del mismo modo que otras civilizaciones, surgieron multitud de
posicionamientos, filosóficos o de cualquier tipo, ante lo que suponía el final de la vida,
marcados por el escepticismo, el nihilismo o el cristianismo, pero, por lo general, fueron
muy similares. Ante sus difuntos mantenían una actitud de respeto y tradicionalismo,

1
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Historia de la cultura material del
mundo clásico; Madrid, Universidad Nacional de Educación a Distancia, D. L. 2010. pág. 438.

3
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

además de fe y esperanza, que, en ocasiones, son visibles en las manifestaciones


arqueológicas.2
Para los romanos, el paso entre la vida y la muerte debía estar asegurado mediante
la realización de una serie de rituales regulados en la cultura y el derecho.

“La inquietud ante lo desconocido encuentra consuelo en el rito, la disposición del


lugar funerario y el mantenimiento de la memoria entre los vivos.”3
Según la mentalidad romana, la muerte y el trayecto al mundo de los muertos, el
Más Allá, era un proceso individual que el difunto debía pasar según sus creencias o
pensamientos. Pero, según Zarzalejos y Guiral, era frecuente que se recurriese a divinidades
protectoras o rituales de purificación.4
Para los romanos era fundamental morir con dignidad y así solían adoptar una
postura positiva ante la muerte y se creía de alguna forma en la inmortalidad: “bien terrestre
(en la propia tumba), bien astral (en el cielo, la luna, el solo las estrellas), bien incluso
infernal”.5
De esta manera, se aseguraban la protección de los dioses, para que les favorecieran
en su camino al Más Allá. Los rituales asegurarían el paso del difunto de un mundo a otro;
por otro lado, el alma de aquel desdichado que quedase insepulto vagaría entre los vivos
atemorizándoles, los cuales tendrían que realizar una serie de rituales para ahuyentarles. 6

Pero la muerte y el paso al otro mundo no significaba la desaparición del difunto,


sino que viviría de otro modo en el Más Allá y recibiría toda una serie de rituales en su
honor en una época concreta del calendario romano.
En el aniversario de la muerte del difunto, “se llevan a la tumba flores, comida,
bebidas agua, vino, leche, miel) que se filtran a través del suelo hasta sus restos.”7
Además, según nos explica Espluga en su obra Vida religiosa romana, los romanos
poseían multitud de fiestas cuyo fin era garantizar la paz de los difuntos, tal y como
recogieron autores clásicos como Cicerón, Plutarco y Ovidio. Generalmente, eran
celebrados en el último mes del calendario romano, febrero.
Paralelamente, para recordar al difunto, se desarrolló todo un arte arquitectónico y
escultórico que se encargaría de rememorar la efigie y la personalidad del fallecido.
Hablamos, de la tumba, que “se concibe como la morada perpetua y como un monumento

2
D. Vaquerizo Gil. La muerte en la Hispania romana. Ideología y prácticas; Enfermedad, muerte y cultura
en las sociedades del pasado: importancia de la contextualización en los estudios paleopatológicos:
actas del VIII Congreso Nacional de Paleopatología - I Encuentro hispano-luso de Paleopatología
(Cáceres 16-19 de noviembre de 2005) / Francisco Javier Barca Durán (ed. lit.), Javier Jiménez
Avila (ed. lit.), Vol. 1, 2007; págs. 135-158. Pág. 135.
3
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 438.
4
Idem.
5
D. Vaquerizo Gil.Op cit. pág. 135.
6
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op. cit. pág. 438.
7
X. Espluga. Vida religiosa en la antigua Roma; Barcelona, Editorial UOC, 2003. pág. 83

4
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

a la memoria, ya que para los romanos fue importante no caer en el olvido entre sus
allegados y amigos.”8 Sería un “auténtico lazo de unión entre los dos mundos.”9
Encontramos así tres vías para la interpretación de la muerte en el mundo romano.
Por un lado, estaría la arqueología, encargada de la cultura material entorno a la muerte,
por otro, el pensamiento filosófico, que nos manifiesta críticas contra la tradición y la
superstición y, por último, el ordenamiento legal, que se ocupa de la legislación de los
espacios funerarios fuera de la ciudad, o del mandato que establecía la individualidad de
las tumbas y su prohibición de venta, entre otras; su incumplimiento estaba penado con
multas.
2.2 Arqueología de la muerte
“La Arqueología de la Muerte en la zona occidental del Imperio viene siendo objeto
de estudio de un particular interés investigador en la última década.”10
Nos encontramos ante una disciplina en pleno proceso de renovación, debido al
aumento de los trabajos de campo y al proceso de intercambio y difusión teórica que se
viene realizando.11
“La Arqueología de la Muerte en el mundo romano se está beneficiando
también de la renovación de las aproximaciones teóricas que se realizan desde la
Historia de las Religiones y que pretenden definir los objetivos y los métodos de
trabajo de una Arqueología de ritual.”12
“La investigación arqueológica posibilita la captación de comportamientos
y actitudes gestuales que han dejado huella en el registro arqueológico, completando
y enriqueciendo las informaciones transmitidas por los testimonios escritos.”13
Además, el análisis de la fauna encontrada en la tumba aporta muchos datos, gracias
a la introducción de nuevos avances en la materia. Así, “los estudios efectuados en los
últimos años en los cementerios pompeyanos permiten afirmar la implicación real de los
alimentos animales en los rituales funerarios romanos.”14
Los mismo sucede con el análisis de las especies vegetales que aparecen
frecuentemente en la literatura en relación con el ritual funerario romano. Se pueden llegar
a encontrar restos de las piras funerarias. Con la intención de explicar las incógnitas que
producen las especies vegetales se recurre a la paleobotánica, que, al igual que los estudios
sobre la fauna, se apoya en los nuevos avances para obtener nuevas respuestas que
contrastar con las fuentes literarias.
Por último, pero no menos importante, “en el ámbito de la antropología
funeraria también se están obteniendo importantes avances. En las inhumaciones se
analiza el cadáver en sentido global, teniendo en cuenta desde su postura y todos

8
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 438.
9
Idem.
10
Idem pág.439.
11
Idem.
12
Idem.
13
Idem.
14
Idem.

5
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

los detalles de la deposición, hasta el análisis paleopatológico que desvelará las


causas de la muerte y sus condiciones físicas de vida.”15
“Estos análisis efectuados sobre una muestra suficiente contribuyen a
decidir no sólo la calidad de vida de las poblaciones antiguas, sino también a mostrar
patologías específicas ligadas a determinadas condiciones económicas o al
desarrollo de prácticas concretas.”16

3. Orígenes etruscos
3.1 Ritual
El ritual del que más constancia se tiene es el que se corresponde con el
periodo orientalizante, a partir de la cual, “comienza con la exposición del cadáver
en la casa con los consiguientes lamentos de familiares y quizás también de
plañideras especializadas; el siguiente paso es el transporte del cadáver hacia la
tumba, la incineración o inhumación y la colocación del ajuar compuestos por los
objetos del difunto y las ofrendas.”17
“Ya en el siglo VI se incorporan nuevas ceremonias, como competiciones
deportivas, bailes y banquetes, tal y como testimonian las pinturas de la necrópolis de
Tarquinia”.18
3.2 Ajuares
“En las tumbas de la primera mitad del siglo IX, los elementos se reducen a
la urna de forma bicónica cubierta con un cuenco invertido. En las tumbas
masculinas las urnas pueden cubrirse con cascos realizados en cerámica y otros
elementos relacionados con el hilado.”19 (Figura 1 pág. 21)
“En la segunda mitad del siglo, aparecen los objetos propios del guerrero
como las puntas de lanza y las espadas y en las tumbas femeninas se incrementan
los adornos personales, apareciendo el huso de bronce.”20
“Durante el siglo VIII los objetos guerreros aumentan en los ajuares y se
documenta la aparición de cascos de bronce y espadas; en las tumbas femeninas el
objeto de mayor prestigio es el cinturón de bronce con decoración incisa y un mayor
número de elementos ornamentales, algunos realizados en metales preciosos, lo que
invita a pensar en la emergencia de una clase aristocrática.”21
2.3 Necrópolis
Durante la evolución de la civilización etrusca, conviven los rituales de incineración
y la inhumación.22

15
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 441.
16
Idem.
17
Idem pág. 287.
18
Idem.
19
Idem. 285.
20
Idem.
21
Idem.
22
Idem. pág. 284.

6
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

“En los momentos finales de la Edad del Bronce se difunde el tiro


incinerador, característico de la cultura Protovillanoviana y que sustituye a la
inhumación. En esta época se guardan en urnas que se colocan en simples que se
colocan en simples pozos o bien en pozos revestidos de piedras o lajas.”23
“En la I Edad de Hierro aparecen grandes necrópolis de incineración, hecho
paralelo a la concentración poblacional en los lugares que se convertirán con el paso
del tiempo, en centros urbanos históricos. Los pozos son simples o dobles y en ellos
se depositan las urnas.”24 (Figura 2 pág. 21)
Las urnas donde se depositaban las cenizas estaban cubiertas por cascos de cerámica
o bronce. Estas urnas son muy importantes, porque poseen una forma oval o rectangular y
suponen “un referente esencial para el conocimiento de la arquitectura doméstica, ya que
reproducen las cabañas donde habitaban.”25
Por lo general, en esta primera etapa las tumbas poseían un marcado carácter
singular, solo interrumpido al tratarse de estructuras familiares, como son las pozos y
tumbas de Tarquinia. Otro caso excepcional, es el de Vetulonia, en la cual apreciamos áreas
delimitadas por círculos de piedras con hasta 15 enterramientos, de miembros
pertenecientes al mismo linaje. (Figuras 3 y 4 págs. 21-22)
“En época orientalizante hacen su aparición en las necrópolis los túmulos de
gran diámetro que suelen estar rodeados por otras tumbas más modestas. Las tumbas
abiertas en los túmulos son simples y presentan una única estancia o máximo dos;
la sencillez de la planta contrasta con la decoración interior y sobre todo con los
ajuares.”26
En el siglo VII a.C., encontramos ya tumbas de cámara en el que se entierran a
varios miembros de una misma familia. Estas estarán cubiertas por un túmulo cónico y
rodeadas por un muro de piedra en la zona inferior.
En el siglo VI a.C., pasa a ser característico un corredor (dromos) que da acceso a
la estancia con forma de atrio, cuadrado o rectangular, y, tras este, a una cámara sepulcral
donde se disponían los sarcófagos.
“En las necrópolis de época arcaica se observan claramente algunos cambios
estructurales que denotan la aparición de clases sociales intermedias: las tumbas
``de dado´´ que se alinean a ambos lados de calles o en torno a pequeñas plazas y
presentan cuerpo cuadrangular, se articulan en atrio y dos estancias y
posteriormente en antecámara y cámara con banquetas sobre las que se disponen las
sepulturas; en el exterior una escalera lateral permite el acceso a la parte superior
del túmulo para llevar a cabo las ceremonias.”27
Aun así, encontramos numerosas variantes, como las tumbas-fosa de Veio, o las
tumbas tipo edícula (templete o relicario) de Populonia. (Figura 5 pág. 22)

23
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 284.
24
Idem.
25
Idem.
26
Idem. pág. 285.
27
Idem. pág. 286.

7
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

Un ejemplo muy significativo del siglo V a.C. son las necrópolis de Tarquinia,
caracterizadas por sus pinturas. Otro ejemplo a destacar, los grandes hipogeos del siglo IV
en Cerveteri, debidos a la aparición de una nueva aristocracia. (Figura 6 pág. 22)
“Ya en época helenística son las tumbas en forma de T de Vulci, cuyo
ejemplo más significativo es la ``tumba Trançois´´ y que están compuestas por un
dromos con pequeñas estancias para enterramientos secundarios que conduce a una
sala central, con plata en forma de T, en la que se abren estancias con elementos
esculpidos y pintados.”28 (Figura 7 pág. 23)
“También de época helenística son las tumbas rupestres con fachadas en forma de
edículos o de templetes con columnas talladas en la roca.”29
Las necrópolis etruscas se irán abandonando en torno al siglo II a.C., pero algunas
serán reutilizadas posteriormente.
“La tipología funeraria etrusca, mediatizada por las aportaciones helenísticas, será
la base de muchos de los monumentos funerarios de época republicana e imperial.”30
3. El ritual funerario
Para hablar del ritual funerario, lo primero es realizar dos aclaraciones conceptuales:
 El funus sería el conjunto de todos los rituales funerarios para asegurar el
paso del alma del difunto al Más Allá.
 El ritual es la ceremonia marcada por la costumbre.
“Aunque las características del funus varían en relación a las condiciones
sociales y económicas del difunto, existen una serie de ceremonias comunes e
imprescindibles para asegurar la inmortalidad y mantener la memoria del fallecido.
Se pueden reconstruir gracias a la ingente información que nos suministran las
fuentes literarias, epigráficas y arqueológicas”31.
El comienzo del funus tenía lugar en la casa del difunto en el momento del
fallecimiento, “se depositaba el cadáver en la tierra cerrando así el ciclo iniciado con el
nacimiento, momento en que se efectúa la misma acción”32. Es en este instante cuando se
realizan algunos gestos de piedad, como dar el último beso y cerrar los ojos del difunto.
Tras esto se realizaban procedimientos más puramente higiénicos, que consistían en la
preparación del cuerpo del difunto, lavándolo y cubriéndolo con sustancias aromáticas.33
A continuación, “comenzaba la ceremonia principal o velatorio,
ampliamente documentada por las fuentes arqueológicas, que reunía a parientes y
amigos y durante el cual se expresaba el dolor por la pérdida. Durante esa velada,
los presentes gritaban el nombre del difunto repetidamente para comprobar su
ausencia, acto denominado conclamatio; también se colocaba una moneda en la
boca para pagar al barquero Caronte”.34

28
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 286.
29
Idem pág. 287.
30
Idem.
31
Idem. pág. 441.
32
Idem.
33
Idem.
34
Idem.

8
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

“Finalmente se expone el cadáver en el atrio de la domus sobre el lectus funebris


donde era homenajeado y obsequiado con coronas fúnebres”. 35
Tras el velatorio, seguía la pompa o procesión fúnebre. Esta “se celebraba por la
noche hasta el lugar de entierro y que, en los casos de personas adineradas, era una auténtica
ostentación de su riqueza, hasta el punto de que se promulgaron leyes para limitarla”.36
(Figura 8 pág. 23)
“En el caso de las clases sociales más elevadas, la preparación del cuerpo
para su exposición y los preparativos para el funeral eran generalmente confiados a
empresas profesionales de pompas fúnebres (libitinarii) y a sus dependientes
(pollinctores), mientras los más pobres eran conducidos por los vespilliones a la
cremación o a la inhumación sobre un féretro de poco coste (sandapila).”37
Tras el funeral los parientes debían realizar una serie de rituales de purificación a
través del fuego y del agua. Entonces, y desde ese mismo día, se sucedían las celebraciones
que se encargaban de mantener la memoria del difunto, estas celebraciones tenían una
duración de nueve días, y debían ser realizadas en la propia casa o en la tumba junto al
banquete fúnebre o silicernium, del que participaba el difunto al que se le ofrecían
alimentos y bebidas (libitaciones) y, el cual, sería repetido en el aniversario del difunto
(diez natlis) o en el día de difuntos. Las libaciones se realizaban ante un pequeño altar,
ánfora o tubo de plomo o cerámico que conectase con el exterior.38
“Estas ceremonias quedan patentes en diversos restos arqueológicos de las
necrópolis, como los triclinios hallados en el interior o exterior de las tumbas y los restos
óseos de animales destinados al consumo”.39
El último paso era el concerniente al cadáver. Para ello, se podían seguir dos
ceremonias: la cremación o la inhumación. Podían producirse ambas o tener primacía una
sobre la otra según el contexto ante el que nos encontremos. (Figura 9 pág. 23)
En lo que respecta a la incineración, existían dos procedimientos a seguir: bustum
y ustrinum.
“El bustum (cremación directa) es característico de las clases más humildes ya sean
siervos o libertos y la cremación se llevaba a cabo en el lugar de la sepultura.” 40
“El ustrinum consiste en un simple agujero u oquedad o en una construcción
destinada a la cremación situados en lugares específicos de las necrópolis; podían ser
particulares y estar unidos a la tumba o bien colectivos.41
Tras el proceso de incineración del cadáver, las cenizas eran depositadas en una
urna y trasladadas al cementerio.
Será desde finales del siglo I d.C. cuando la inhumación irrumpa con fuerza y
sustituya a la incineración, reemplazándola por completo en los siglos III y IV d.C.

35
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 441.
36
Idem.
37
D. Vaquerizo Gil. Op cit. Pág 141.
38
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 441.
39
Idem.
40
Idem.
41
Idem.

9
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

“Las motivaciones ideológicas del cambio de la cremación a la inhumación


todavía no están claras, si bien se relacionan con la introducción de nuevas
corrientes religiosas, cuyos adeptos intentaban así diferenciarse de los usos
tradicionales”.42
“Estos ritos funerarios -que podían alcanzar expresiones de enorme lujo-,
eran regulados por el ius pontificium, destinado en último término a purificar
personas y cosas tras el contacto con el muerto, restableciendo la pax deorum.”43
Todas las manifestaciones del ritual “buscaban por una parte mantener la
memoria del fallecido y, por otra, asegurarle la inmortalidad, nutriéndolo. De allí su
trascendencia, y que con mucha frecuencia se previeran en los testamentos legados
específicos para atender a tales ritos y cuidados.”44

4. Ajuar funerario
Los más común dentro de los ajuares romanos son los “vasos cerámicos que
contenían alimentos, ungüentos de vidrio destinados a aceites, lucernas que
simbolizan la luz como signo de supervivencia, divinidades protectoras de bronce
o terracota, monedas que son el recuerdo del pago del viaje al Más Allá”45. (Figura
10 pág. 24)
Además, se han encontrado “clavos de bronce que se han interpretado
tradicionalmente como pertenecientes a los ataúdes de madera, pero que su
aparición en enterramientos infantiles en ánforas permite intuir un valor
profiláctico”.46

5. Las necrópolis
5.1 Paisaje funerario
Lo primero que cabe decir, respecto a este apartado, es que las necrópolis se
situaban fuera del recinto urbano debido a la promulgación de la Ley de las XII Tablas del
siglo V a.C., que prohibió realizar los enterramientos en el interior del pomerium. “De esta
prohibición quedaban exentos los niños fallecidos antes de los cuarenta días de vida, cuyos
cuerpos podían inhumarse en el interior de las casas.”47
Así, según la legislación, el paisaje funerario romano quedaría concentrado a ambos
lados de las vías de entrada y salida de la ciudad.
“El paisaje funerario romano relacionado con la esfera urbana está, por
tanto, conformado por verdaderas ``vías mortuorias´´, dispuestas en las márgenes
de los caminos, que se convierten en una auténtica columna vertebral del espacio
cementerial.”48

42
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 442.
43
D. Vaquerizo Gil. Op cit. Pág. 140
44
Idem.
45
Idem.
46
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 442.
47
Idem pág. 440.
48
Idem.

10
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

“Desde el punto de vista inmaterial, estos cementerios extraurbanos solían presentar


un carácter variopinto, por cuanto convivían en ellos enterramientos de muy diversas
tipologías y dimensiones.”49
“Como destaca J. M. Abascal, en Italia son más pequeñas que en otros lugares, ya
que la Ley de las XII Tablas establecía que los enterramientos no invadieran los terrenos
agrícolamente fértiles.”50
Respecto a la delimitación de las tumbas, el sistema más común fueron los cipos,
que poseían una forma redondeada, situados en las extremidades frontales o en los cuatro
ángulos.
5.2 Tumbas
Las tumbas se encuentran formadas por dos partes, por un lado, aquella que alberga
los restos en el subsuelo; por otro, la que hace visible y señaliza el enterramiento.
“Por lo que se refiere a la parte subterránea, el tipo más simple es la sepultura
directa en la tierra bien sea en una fosa excavada para tal fin o en un pozo. En el
primer caso los restos incinerados o el cadáver se disponen en una fosa cuyas
dimensiones varían según el ritual y el ajuar.”51
En lo que respecta al receptáculo, hay variedad tipológica.
“Cuando el rito es la incineración se utiliza frecuentemente la urna cineraria
que puede ser de cerámica, mármol o vidrio, en cuyo caso y dada la fragilidad del
material se encierra en un recipiente de plomo.”52
Por otro lado, cuando el procedimiento es de inhumación, encontramos diferentes
sepulturas (Figura 11 pág. 24):
 Ánfora: Se rompía el cuello para introducir el cadáver, después se tapaba
con una pieza de terracota.
 Ataúd de madera: Más extendidos, pero de mala conservación. Son
detectados gracias a la presencia de clavos. En ocasiones, estaban protegidos
por otro ataúd de plomo o piedra.
 Cista: Se trataba de una caja construida con tegulae, placas de cerámica o
lajas de piedra de forma rectangular cuadrada. Poseían una cubierta plana o
da dos aguas.
 Sarcófago de plomo o piedra: No solían estar enterrados, sino que se
exponían en la cámara sepulcral, de manera que la decoración quedaba
visible.
Pero todo enterramiento debía tener una representación en el exterior para lo que se
erigían monumentos. Costaban de una pequeña arquitectura, con inscripciones epigráficas
en recuerdo del difunto y decoraciones alusivas.53

49
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 440.
50
Idem.
51
Idem. pág. 443.
52
Idem. pág. 444.
53
Idem.

11
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

Estos monumentos podían ser (Figura 12 pág. 25):


 Placa: Se trataba de un monumento plano, cuadrado o rectangular, colocado
sobre el nicho de los columbarios.
 Cipo: Bloque de piedra, cilíndrico o con forma de prisma. Solía estar
decorado en la cara donde se encontraba la inscripción.
 Estela: Es considerada como la forma evolucionada del cipo. Consiste en
un bloque monolítico paralelepípedo, con diversos tipos de remate. De
forma triangular, semicircular o discoideo. Llevaba una inscripción y
motivos decorativos.
 Edículo templiforme: Representa la fachada de un templo in antis, con
columnas o pilastras soportando los frontones.
 Ara funeraria: Estructura cuadrada que poseía una basa y que finalizaba con
una cabecera que poseía los típicos polvini y focus para la realización de las
ofrendas.
 Cuppae: Sillares con forma de una cara redonda, donde se depositan las
cenizas. Tenían una inscripción en la parte frontal y un orificio donde
realizar las libaciones.
5.3 Monumentos funerarios
Como exponen Zarzalejos y Guiral, la monumentalización en el mundo funerario
va relacionada con el recuerdo. Este término deriva del griego mimnesko, o sea mnemo que
significa recordar, llegando al monumentum latino ya refernte a los edificios de carácter
funerario.
Teniendo en cuenta al arqueólogo clásico H. von Hesberg, la monumentalización
es el “proceso de construcción de edificios en piedra u otros materiales sólidos con el objeto
de perpetuar la memoria de quienes lo edifican.”54
“Los monumentos funerarios deben considerarse construcciones de
prestigio y de auto-representación social destinadas a la exaltación del difundo y de
la memoria del mismo en la sociedad, a la vez que recuerdan a quienes los observan
calores esenciales como la virtus, la pietas y el honor del difunto.”55
Por otro lado, el profesor y autor P. Gros afirma que “los monumentos funerarios
son el sector de la arquitectura romana menos reductible a una tipología debido a la gran
variedad de fórmulas, que siguen modas transitorias o simples fantasías personales, y a la
ausencia de imposiciones técnicas.”56
En lo que respecta a los ejemplos, los referentes de los siglos IV y III a. C.
prácticamente están destruidas, salvo el caso de la Tumba de los Escipiones. (Figura 13
pág. 25)
“Las transformaciones sociales del siglo II a. C. tiene su reflejo en las
manifestaciones ante la muerte, de manera que la igualdad existente en las

54
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 444.
55
Idem.
56
Idem.

12
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

costumbres funerarias, a excepción de las clases dirigentes, desaparece en función


de una exhibición de fortuna y rango.”57
“Los restos arqueológicos de esta época son escasos, si bien se pueden
analizar algunos en la ciudad de Roma.”58
A partir del siglo I a. C. encontramos una serie de construcciones encargadas por
libertos que tratan con ello significar su nuevo estatus social y jurídico.
Además, con el final de la República se constatarán nuevas tipologías en lo que
concierne a los monumentos funerarios. Estas nuevas variantes no sólo tendrán éxito en
Roma, sino que se extenderán por todo el imperio.
Estas variantes, según Zarzalejos y Guiral, son:
 Altar funerario: corresponde con la tipología más sencilla, pero en ocasiones
caracterizada por una gran monumentalidad. Toma influencia de los grandes
sarcófagos helenísticos de la Magna Grecia.
Se trata de una tumba-altar con una base, un cuerpo de forma cuadrangular
que suele estar rematado por un friso dórico y una cornisa de acceso a una mesa de
altar que posee los destacados pulvini. Durante la época augustea sufrirá una
evolución llegando a una mayor decoración.
 Tumbas de edículo sobre pódium: son las más características de los monumentos
funerarios romanos.
“Según P. Gros, su éxito radica en la facilidad para exhibir las esculturas, de
ahí que sea uno de los preferidos por las clases más ricas de la sociedad.”59
Están formadas por dos elementos superpuestos: por un lado, un alto pódium
acompañado de pilastras o columnas adosadas que sustentan el edículo en forma de
naïskos; por otro, un pabellón circular o un nicho próstilo con las esculturas de los
difuntos.
“Generalmente presentan un pódium sobre el que se dispone una
construcción redonda monóptera o pseudomonóptera y en este caso los espacios
que dejan libres las columnas están ocupadas por las esculturas.”60
 Tumuli: se consideran herederos de los etruscos, pero de influencia helenística. Se
encuentra formadas por una cámara funeraria recubierta de tierra. Tienes unas
medidas de 1-20 metros de altura y 2-30 metros de diámetro. En algunos ejemplos
encontramos un tubo de mampostería que sobresale en el exterior, este conduce a
la urna. Se encuentra rodeado por un muro de piedra de opus caementicium, cuyo
revestimiento corresponde a la técnica opus quadratum, en ocasiones decorado.
 Monumentos funerarios en forma de exedra: construcciones semicirculares. Son
característicos de Grecia, donde se ubicaban en las ágoras, gimnasios y santuarios,
en zonas de descanso y meditación, y, en época clásica, zonas vinculadas al mundo
funerario. En Pompeya se conservan gran número de ejemplares, datados en época
augustea.
 Pirámides: monumentos funerarios de carácter exótico, del cual es imposible
reconstruir su génesis e historia, pues los restos hallados se encuentran aislados.

57
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 445.
58
Idem.
59
Idem pág. 446.
60
Idem.

13
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

Conservamos el ejemplar de C. Cesteius, pero se conocían otros tres hoy


desaparecidos.
“En la segunda mitad del siglo I d.C. los usos funerarios sufren
modificaciones. El cambio ideológico se manifiesta en la importancia que reviste la
permanencia a una categoría social más que la individual. Además, se retoma la
moda de enterrar a los miembros de una misma familia en un edificio con todos los
elementos arquitectónicos necesarios para celebrar los rituales periódicos, por lo
que se hace muy importante el recinto cercado con muros.”61
El más claro ejemplo conservado de los cambios acaecidos en este periodo son las
necrópolis romanas de época neroniana y flavia.
A finales del siglo I d.C. y durante el II d.C. aparecen las tumbas-templos o
monumentos naomorfos, con apariencia de templo. Debido a esta similitud es fruto su
estructura, articulada en pronaos y cella. El pódium cuenta con una escalera axial, por la
que se accede a una cella cerrada con puertas y las cuales solo serán traspasadas durante
las ceremonias.
Pero también encontramos construcciones más simples que tratan de reproducir la
estructura de una casa, las tumbas de cámara. La más característica son las necrópolis de la
Isola Sacra de Ostia. (Figura 14 pág. 26)
Estas están “construidas con ladrillos y cubiertas por bóveda o tejado a doble
pendiente, en su interior hay una única cámara en la que se abren nichos para las urnas o
arcosolios para los sarcófagos; en el exterior tienen una escalera por la que se accede a un
segundo piso.”62
“A finales del siglo II y el siglo III las tumbas de cámara de Ostia dejan de
ser construcciones aisladas y se edifican en bloques de tres o cuatro. En el interior
de estas tumbas y también en las templiformes existe una estancia en la que se
entierra el propietario y a sus parientes más próximos, mientras que el resto de la
familia aparecen enterrados en tumbas excavadas en el subsuelo.”63
Por último, encontramos otra arquitectura funeraria muy significativa, los
columbarios, que se componen de una gran estancia abovedada, semisubterránea a la que
se accede por una escalera en cuyas paredes encontramos nichos (loculi), cuadrados,
semicirculares o rectangulares. Sobre estos, una placa identificativa del difunto. Se trata
de un enterramiento colectivo y modesto, que aparecerán en roma a mediados del siglo I
a.C. (Figura 15 pág. 26)

6. Mausoleos imperiales
Según Zarzalejos y Guiral, en Roma encontraríamos cuatro grandes mausoleos,
vinculados con las dinastías de Emperadores: Augusto, Adriano, los Flaviso (el cual no
hemos conservado) y Majencio.

61
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 448.
62
Idem. pág. 449.
63
Idem.

14
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

“Todos ellos tienen como característica común su forma circular y también otras
tumbas imperiales construidas.”64
A estas, habría que añadir las construidas fuera de Roma: el de Diocleciano en
Spalato, el de Galerio en Tesalónica o el de Maximiano en Milán. Todas poseerían esa
misma planta circular.
“La forma arquitectónica circular expresa el triunfo del emperador y en su interior
se depositan las urnas cinerarias o los sarcófagos.”65
6.1 Mausoleo de Augusto
Este mausoleo posee planta circular de 87 metros de diámetro. Su estructura está
formada por cinco muros concéntricos de opus reticulatum, unidos entre sí por muros
radiales. (Figura 16 pág. 26)
En el centro del complejo encontraríamos la cámara funeraria, también circular, y
rodeada por un corredor anular. En la cámara hay tres nichos dispuestos en forma de cruz
y en el centro un pilar de opus caementicium donde una pequeña urna posee los restos del
emperador.66
“En el exterior un basamento de travertino de 5m de altura estaba rematado por un
friso de metopas y triglifos y el conjunto estaba cubierto por un túmulo con cipreses y con
un templete circular con columnas.”67
Ante la puerta, dos obeliscos egipcios colocados en época de Domiciano y a ambos
lados unas placas que contienen la Res Gestae, biografía y testamento del emperador.68
En este complejo funerario se enterraron los miembros de la familia Julio-Claudia
y la Flavia hasta el emperador Domiciano.
6.2 Mausoleo de Adriano
A modelo del de Augusto, este mausoleo también posee carácter dinástico. (Figura
17 pág. 27)
Con un basamento cuadrangular de 90m de lado por 15m de alto, se trata de un
edificio con salas abovedadas, revestido por mármol de Carrara y con una rica decoración
vegetal y epigráfica, siendo esta última la que recoge el nombre de los allí enterrados.
Sobre el complejo se sitúa un cuerpo circular (64m diámetro y 20m de altura)
cubierto con un terraplén de cipreses. En la cima, un pódium con la escultura del emperador.
La cámara funeraria, como corresponde, se sitúa en el centro y se trata de una sala
cuadrada con nichos rectangulares donde se depositaron los restos de los emperadores de
las dinastías Antonina y Severa hasta Carracalla.
6.3 Mausoleo de Diocleciano
Se encuentra situado en la villa imperial de Spalato. Posee una planta central con
cúpula. La cella sobre pódium con cámara subterránea, donde se situaría el sarcófago del
64
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. pág. 453.
65
Idem pág. 454.
66
Idem.
67
Idem.
68
Idem.

15
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

emperador, estaba rodeada por una serie de columnas y ante esta se encontraría un pórtico
tetrástilo. (Figura 18 pág. 27)
En cuanto a la decoración del interior, se encuentra cargada de elementos
simbólicos, representaciones de erotes en diversas actitudes. Al exterior unas esfinges
custodian la entrada.69
6.4 Mausoleo de Majencio
Majencio, siguiendo el ejemplo de Diocleciano, situará su mausoleo en su villa,
próxima al circo con su nombre. (Figura 19 pág. 27)
Sigue el modelo de planta circular, pero esta vez se eleva sobre un cuadripórtico.
Solo conservamos el pódium, en el cual hay una cripta en su interior. Poseía un pilón central
y se encontraba rodeado por un corredor anual.
Bajo la técnica de opus caementicium, se encontraba revestido por mármoles.

7. Necrópolis hispanorromanas
7.1 Norte y Centro peninsular
Lo primero es tener en cuenta que las investigaciones concernientes a la arqueología
de la muerte en este ámbito geográfico se encuentran muy influenciado por los
investigadores de Castilla y León, marcando los conocimientos que se tienen de este
ámbito.
“La arqueología funeraria de época romana muestra una fuerte
bipolarización, al distinguir de modo genérico entre necrópolis altoimperiales y
cementerios tardorromanos. Ello es parcialmente debido a la impresión de las
dataciones de las sepulturas, especialmente en el caso de las de fecha tardía,
funcionando fuertemente una especie de juegos de equivalencias y dicotomías:
altoimperial vs. tardorromano, cremación vs. inhumación, pagano vs.
cristianismo… Esta esquematización desdibuja el panorama del mundo funerario
haciendo olvidar la importancia de las tradiciones fúnebres de carácter indígena en
la época republicana y altoimperial.” 70
Según José A. Abásolo, a la hora de analizar los cementerios romanos hay que tener
en cuenta unas cuestiones:
 Lo que consideramos evidencias primarias.
 Las clases de monumentos funerarios.
Una vez estudiada la bibliografía, se aprecia la complejidad de concretar unos
caracteres o diferencias dentro de la península, en lo concerniente al mundo funerario en
época de dominio romano, más concretamente en lo referente al centro y norte de la
península. Este espacio estaba habitado por los pueblos celtiberos antes de la llegada de las

69
M. Zarzalejos Prieto, C. Guiral Pelegrín, M. P. San Nicolás Pedraz. Op cit. págs. 454-455.
70
J. A. Abásolo. El mundo funerario romano en el centro y norte de Hispania. Aspectos
diferenciales. Espacios y usos funerarios en el Occidente romano: Actas del Congreso
Internacional celebrado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba (5-9
junio, 2001) / coord. por Desiderio Vaquerizo Gil, Vol. 1, 2002, págs. 145-162. Pág. 145-146.

16
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

tropas romanas, por lo que no es de extrañar que perduren las muestras celtiberas en este
ámbito.
Así, se observa un proceso de romanización en todos los aspectos de la vida
peninsular, lo mismo sucede con las manifestaciones en torno a la muerte.
Podemos apreciar diferentes fases según avanzamos cronológicamente. En todos
los yacimientos de esta zona, en la etapa altoimperial, todavía apreciamos una clara
importancia de los rituales que aún no se han visto alterados; pero en lo que respecta a las
necrópolis se empiezan a observar algunos elementos de ajuar pertenecientes al mundo
romano como son monedas o cerámicas.
Este es el caso de las necrópolis vacceas de la ciudad Pallantia (Palencia), donde
una excavación de urgencia en el año 1992 descubrió un ajuar se ha situado con una
cronología de finales de Augusto y en el reinado de Tiberio, acompañado de los restos de
un ritual fúnebre indígena.71 (Figura 20 pág. 27)
O el ejemplo de la ciudad de Uxama, donde también se han encontrado varias
necrópolis, donde se han hallado cuatro fases diferentes donde se aprecia una gradual
transición entre los aspectos celtibéricos y los romanos.72
Poco a poco se irán incluyendo estructuras más tipológicamente romanas, así como
la situación de las necrópolis en vías, caso de Clunia. (Figuras 21 y 22 pág. 28)
Con respecto a las creencias y rituales, el aspecto más inmaterial pero que también
deja huellas en la arqueología, tardará más en sufrir estas influencias y posteriores
modificaciones, relegando las anteriores tradiciones celtibéricas.
“Dentro de las necrópolis romanas hay restos de mausoleos, estelas
funerarias como indicadores de tumbas y urnas cinerarias de piedra, concretamente
las tres que se conservan en el museo Numantino, correspondientes a sendas tumbas
de incineración. La tipología de estas últimas es ya inexcusablemente romana: cajas
prismáticas de piedra con cubierta circular apuntada, unida al contenedor mediante
grapas de plomo; la cronología es de época Julio-Claudia.”73
Pero, en este territorio peninsular, también se aprecian monumentos funerarios a
imagen de los realizados en Roma y en otras partes del imperio, como ya hemos visto.
En Clunia, “L. Cancela hizo un estudio, a partir de unos paredones aún
visibles, de lo que interpretó como un edificio de aspecto turriforme del grupo de
los cerrados, un edificio de planta cuadrangular con núcleo de opus caementicium;
su cronología -por la tipología insinuada- es antigua, siglo I.”74 (Figura 23 pág. 28)
Se aprecia otro monumento similar en Numancia, pero a través de distintos
fragmentos dispersos, con una cronología de época Julio-Claudia y la Flavia. Además, de
un segundo monumento en Clunia; uno en San Vicente del Valle, dentro de la Sierra de la
Demanda en Burgos; y otro en La Iglesuela del Cid (Teruel), todos ellos fragmentados.

71
J. A. Abásolo. Op. cit. pág. 151.
72
Idem pág. 152.
73
Idem.
74
Idem pág. 154.

17
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

“Este conciso muestreo intenta justificar la permeabilidad del fenómeno


funerario a escala monumental en aquellas ciudades con graos político-
administrativos diversos: capitales de convento, ciudades privilegiadas u otra clase
de poblados, esos de estatuto desconocido, en los que el aristócrata o el nuevo rico
muy bien pudo haber querido alardear ante los coetáneos más allá de la muerte.”75
7.2 Este y Sureste peninsular
Según el profesor de la Universitat de València, Jose Luis Jiménez Salvador, lo que
sabemos del mundo funerario romano en esta localización geográfica, ha experimentado
un incremento sustancioso gracias al aumento de las investigaciones arqueológicas
referidas particularmente al ámbito urbano.
“Las principales novedades atañen a Valencia donde se ha producido importantes
descubrimientos, algunos tan recientes que obligan a modificar planteamientos de hace
apenas un lustro.”76
Una de estas nuevas excavaciones ha sido la llevada a cabo en la Necrópolis del
Quart, en Valencia. (Figuras 24, 25 y 26 pág. 29)
“Excavada desde 1996 hasta 2000, la necrópolis de la calle Quart se extiende
sobre una superficie de unos 5000 m2, unos 500 m al exterior del recinto romano
imperial de la ciudad. Las cinco campañas llevadas a cabo han revelado un espacio
funerario, con un volumen cercano a las 250 tumbas tanto de inhumación como de
cremación, así como otras estructuras funerarias, que abarcan gran parte de la
cronología romana de la ciudad: desde la segunda mitad del s. II a. C., hasta el siglo
III d.C.”77
“La posibilidad de excavar en extensión ha permitido un planteamiento
global de la excavación por horizontes, de hecho, cada período ha proporcionado
no sólo un conjunto de tumbas, sino también las áreas de cremación y los ejes de
circulación, como calzadas y caminos, que articulaban el cementerio. Por otra parte,
la excavación también ha dado a conocer una auténtica estratigrafía funeraria de
rellenos artificiales destinados a aumentar la capacidad de acogida del cementerio
en fases superpuestas.”78
“También son signos de mención los descubrimientos los descubrimientos
efectuados en Edeta durante la última década.”79

75
J. A. Abásolo. Op. cit. pág. 156.
76
J. L. Jiménez S alvador. Últimas novedades en relación al mundo funerario romano en el este y sureste de
Hispania (siglos II a.C.-IV d.C.). Espacios y usos funerarios en el Occidente romano: Actas del
Congreso Internacional celebrado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de
Córdoba (5-9 junio, 2001) / coord. por Desiderio Vaquerizo Gil, Vol. 1, 2002, págs. 181-201. Pág.
181.
77
Elisa García Prósper, Manuel Polo y Pierre Guérin. Aproximación a la arqueología funeraria romana de
Valencia a través de La necrópolis de la calle Quart (ss. II a.e. - III d.c): estudio preliminar de los
Rituales funerarios, bioantropología y paleopatología. Enfermedad, muerte y cultura en las
sociedades del pasado: importancia de la contextualización en los estudios paleopatológicos: actas
del VIII Congreso Nacional de Paleopatología - I Encuentro hispano-luso de Paleopatología
(Cáceres 16-19 de noviembre de 2005) / Francisco Javier Barca Durán (ed. lit.), Javier Jiménez
Avila (ed. lit.), Vol. 1, 2007, págs. 159-187. Pág. 159-160.
78
Idem pág. 160.
79
J. L. Jiménez S alvador. Op. cit. pág. 181.

18
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

Por otro lado, cabe mencionar las extensiones de necrópolis de incineración por la
vía que unía Lucentum e Ilici.
“Otra interesante novedad la constituye la necrópolis del Tolmo de Minateda que
ofrece el tipo monumental más característico de las necrópolis ibéricas en tiempos de la
dominación romana: los túmulos escalonados de sillería, mampostería o adobe, coronados
por estelas y que se fechan en las primeras décadas del siglo I a. C.”80 (Figura 27 pág. 29)
Una vez expuestas las novedades arqueológicas de los últimos años en la zona este
y sureste de la peninsular, podemos centrarnos en un proceso de evolución cronológica, por
el cual se pasa de unos inicios en los que las necrópolis se encuentran fuertemente
vinculadas con las ciudades, a una etapa más posterior donde destacan las necrópolis del
ámbito rural. Además, durante este proceso se puede observar como con el paso de los años
adquiere más peso la monumentalización de las arquitecturas funerarias.
La tendencia a la proximidad con la urbe es característica del siglo I a. C., situándose
las necrópolis en las vías de comunicación que ejercerán un papel destacado. En este
periodo, escasean los enterramientos rurales.81
En la época alto imperial, la tipología más difundida es la de Gräberstraben,
documentadas en todos los núcleos con cierta relevancia como Lesera, Saguntum, Edeta o
Valentia.
Ya en el siglo I d. C. y hasta la primera mitad del III, “la inhumación se convierte
en el rito predominante”82; por otro lado, se observa la coexistencia de monumentos
funerarios de las familias más influyentes, en las vías de acceso a las ciudades, con la
extensión de las necrópolis en el ámbito rural. “Asimismo, se observa un auge de la
epigrafía funeraria”83.
“Los cementerios urbanos registran un proceso de monumentalización acorde con
el propio desarrollo de los programas monumentales de las ciudades.”
Por otro lado, asistimos a un proceso de “multiplicación de las necrópolis rurales,
por lo general de tamaño reducido”84. Serían, en palabras de J. L. Jiménez Salvador,
monumentos funerarios in suo fundo, como serían La Calerilla o Daimuz. (Figura pág. )
Pero a partir de la segunda mitad del siglo III, las necrópolis van desapareciendo de
las vías de acceso para introducirse dentro de las ciudades, a partir del reconocimiento del
cristianismo. En este periodo aumentaran las necrópolis rurales introduciéndose, también,
los monumentos funerarios.
“La tendencia a la verticalidad tan manifiesta en los monumentos del Alto Imperio
da paso a estructuras sencillas y abiertas al exterior más apropiadas para celebraciones
rituales.”85

80
J. L. Jiménez S alvador. Op. cit. pág. 182.
81
Idem pág. 199.
82
Idem.
83
Idem.
84
Idem.
85
Idem.

19
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

Como concluye el profesor J. L. Jiménez Salvador, “el carácter urbano que había
prevalecido en los monumentos altoimperiales desaparece en favor del medio rural”.86
8. Conclusiones
Tras este largo proceso en el que hemos podido acercarnos al origen de la muerte
en Roma, hasta sus antecedentes dentro de la cultura etrusca podemos llegar a una serie de
ideas para resumir este largo y complejo proceso.
La muerte era algo aceptado entre el común de los romanos; se la temía, pero se la
veneraba. No significaba el fin de la vida, sino un paso a otro mundo donde el fallecido
continuaría con su existencia. Pero para ello primero debían realizarse toda una serie de
rituales y procesos por los que los amigos y familiares acompañaban por última vez al
difunto, asegurándose de que todo estuviese en orden para su transición al Más Allá.
Si bien, las influencias en las manifestaciones materiales, accesibles para la
arqueología de la muerte, denotan claras influencias helenas y etruscas, así como de otros
pueblos orientales debido a la monumentalización que se terminó por generar en torno a la
figura del difunto.
La arquitectura funeraria y las distintas tipologías de enterramientos muestran que
estaban concebidas para perpetuar la memoria del difunto en la tierra una vez este había
partido a su nuevo camino. Así, podría ser recordado por sus familiares y amigos, pero
también por todos aquellos que le sobreviviesen. Esto último es noble respecto a la figura
de los grandes emperadores romanos, cuyos mausoleos o monumentos funerarios era
famosamente conocidos, como nos demuestran las fuentes. Algunos de ellos hemos tenido
la suerte de conservar.
En el caso peninsular, se aprecia como irán entrando esas ideas y manifestaciones
de forma progresiva entre de los siglos II a.C. y III d.C. Pero la dificultad de extraer unas
pautas generales en este territorio es notable, pues las creencias autóctonas perduraran largo
tiempo tras el dominio romano de la Península Ibérica.

86
J. L. Jiménez S alvador. Op. cit. pág. 199.

20
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

9. Anexo Fotográfico

1. Hallazgos de una tumba etrusca con ajuar.


Fuente: http://www.nationalgeographic.com.es/historia/actualidad/la-tumba-del-
escarabeo-dorado-sale-a-la-luz_10206 07/01/17

A B C
2. Urnas funerarias etruscas con forma de cabaña.
Fuentes: A) https://es.pinterest.com/pin/141019032057999425/ 07/01/17
B) http://www.historiadelarte.us/tag/arte-etrusco/ 07/01/17
C) https://es.pinterest.com/pin/141019032057999425/ 07/01/17

A B
3. Interior de dos tumbas de Tarquinia
Fuentes: A) http://sobreitalia.com/2009/02/25/tumbas-etruscas-en-la-necropolis-de-
tarquinia/ 07/01/2017
B) http://www.italiavacaciones.es/etruscos-cerveteri-tarquinia-vulci/6/452/0
07/01/2017

21
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

A B
4. Tumba de Vetulonia
Fuente: A) http://dolmenes.blogspot.com.es/2010/04/tholos-de-diavolino-etrusco.html
07/01/17
B) http://www.inetruria.movimentolento.it/it/resource/poi/la-dei-sepolcri/
07/01/17

5. Tumba Populonia
Fuente: ZARZALEJOS PRIETO, M.; GUIRAL PELEGRÍN, C.; SAN NICOLÁS
PEDRAZ, M. P.; Historia de la cultura material del mundo clásico; Madrid, Universidad
Nacional de Educación a Distancia, D. L. 2010.

A B
6. Túmulos de Cerveteri
Fuentes: A) http://whc.unesco.org/es/list/1158 07/01/17
B) https://es.pinterest.com/patiph/arte-etrusco/ 07/01/17

22
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

7. Reconstrucción digital de la tumba de François necrópolis Vulci


Fuente: ZARZALEJOS PRIETO, M.; GUIRAL PELEGRÍN, C.; SAN NICOLÁS
PEDRAZ, M. P.; Historia de la cultura material del mundo clásico; Madrid, Universidad
Nacional de Educación a Distancia, D. L. 2010.

8. Procesión funeraria
Fuente: https://sarahemilybond.wordpress.com/2015/09/25/good-mourning-roman-
clothing-courtrooms-and-the-psychology-of-color/ 07/01/17

9. Recreación enterramiento romano


Fuente: ZARZALEJOS PRIETO, M.; GUIRAL PELEGRÍN, C.; SAN NICOLÁS
PEDRAZ, M. P.; Historia de la cultura material del mundo clásico; Madrid, Universidad
Nacional de Educación a Distancia, D. L. 2010.

23
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

A B
10. Muestras de distintos ajuares funerarios infantiles hallados en la Península Ibérica.
A) Piezas de ajuar infantil, Museo Nacional Romano
Fuente: http://domus-romana.blogspot.com.es/2015/10/funus-romanorum-ritos-
funerarios-de-la.html 07/01/17
B) Ajuar funerario de cristal de roca, Museo Arqueológico de Cádiz. Ajuar funerario de
una niña romana del Siglo I, D. C., hallado en Cádiz.
Fuente: https://www.flickr.com/photos/pedroysergio/4532105972 07/01/17

A B C D
11. Diversos ejemplos de las tipologías de inhumación
A) Inhumación por ánfora
Fuente: http://labitacoradejenri.blogspot.com.es/search/label/enterramiento%20romano
07/01/17
B) Inhumación por ataúd de madera
Fuente: http://www.culturaclasica.com/?q=node/3039 07/01/17
C) Inhumación por cista
Fuente: https://www.researchgate.net/figure/258107042_fig1_Fig-3-Ejemplo-de-
inhumacion-de-fosa-simple-con-cubierta-de-adobes-perteneciente-al-S 07/01/17
D) Inhumación por sarcófago de plomo
Fuente: https://latunicadeneso.wordpress.com/2015/11/09/descubren-un-sarcofago-
romano-de-plomo-en-cordoba/ 07/01/17

24
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

12. Monumentos funerarios menores de la necrópolis de Via Triumphalis Roma


Fuente: ZARZALEJOS PRIETO, M.; GUIRAL PELEGRÍN, C.; SAN NICOLÁS
PEDRAZ, M. P.; Historia de la cultura material del mundo clásico; Madrid, Universidad
Nacional de Educación a Distancia, D. L. 2010.

13. Tumba de los Escipiones Roma


Fuente: ZARZALEJOS PRIETO, M.; GUIRAL PELEGRÍN, C.; SAN NICOLÁS
PEDRAZ, M. P.; Historia de la cultura material del mundo clásico; Madrid, Universidad
Nacional de Educación a Distancia, D. L. 2010.

25
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

14. Tumba de la necrópolis de Isola Sacra de Ostia


Fuente: ZARZALEJOS PRIETO, M.; GUIRAL PELEGRÍN, C.; SAN NICOLÁS
PEDRAZ, M. P.; Historia de la cultura material del mundo clásico; Madrid, Universidad
Nacional de Educación a Distancia, D. L. 2010.

15. Columbario de Palmira


Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Istanbul_-_Museo_archeol._-
_Colombario_funebre_da_Palmira_-_Foto_G._Dall%27Orto_28-5-2006.jpg 07/01/17

16. Mausoleo de Augusto


Fuente: http://www.elmundo.es/la-aventura-de-la
historia/2014/08/20/53f48b46ca474183398b4581.html 07/01/17

26
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

17. Mausoleo de Adriano


Fuente: http://www.lugaresquevisitar.com/el-castillo-de-sant-angelo-mausoleo-de-adriano
07/01/17

18. Mausoleo de Diocleciano


Fuente: http://www.split.org.es/mausoleo-diocleciano.php 07/01/17

19. Mausoleo de Majencio


Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Majencio 07/01/17

20. Ajuar de una tumba de la necrópolis romana de Pallentia (Palencia).


Fuente: http://www.diariopalentino.es/noticia/ZFA73402A-9C0E-B3E4-
9968046BFCBE307C/20120505/tumba/pallantia/romana/pieza/mes/arqueologico
07/01/17

27
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

21. Detalle de una tumba en Clunia (Burgos)


Fuente: http://www.clunia.es/conoce-la-ciudad/necropolis/ 07/01/17

22. Cipo funerario de la necrópolis Este de Clunia (Burgos)


Fuente: http://www.clunia.es/conoce-la-ciudad/necropolis/ 07/01/17

23.Vista de los restos del gran mausoleo denominado. El Torreón. Ciudad-Romana Clunia
Fuente: http://www.clunia.es/conoce-la-ciudad/necropolis/ 07/01/17

28
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

24. Necrópolis romana en la calle de Quart (Valencia)


Fuente: http://www.tarraconensis.com/valentia/necropolis/enterramientos.html 07/01/17

25.Detalle de una tumba de la necrópolis romana de El Quart (Valencia).


Fuente: http://www.tarraconensis.com/valentia/necropolis/enterramientos.html 07/01/17

26. Detalle de un ajuar de la necrópolis de la calle de Quart en Valencia


Fuente: http://www.tarraconensis.com/valentia/necropolis/enterramientos.html 07/01/17

27. Tolmo de Minateda


Fuente: http://www.turismocastillalamancha.es/patrimonio/parque-arqueologico-tolmo-
de-minateda-663/visita/ 07/01/17

29
Arqueología Romana Arqueología de la muerte en el mundo romano Lucía Moreno Ojeda

10. Bibliografía
ZARZALEJOS PRIETO, Mar; GUIRAL PELEGRÍN, Carmen; SAN NICOLÁS
PEDRAZ, María Pilar; Historia de la cultura material del mundo clásico; Madrid,
Universidad Nacional de Educación a Distancia, D. L. 2010.
VAQUERIZO GIL, Desiderio; La muerte en la Hispania romana. Ideología y prácticas;
Enfermedad, muerte y cultura en las sociedades del pasado: importancia de la
contextualización en los estudios paleopatológicos: actas del VIII Congreso Nacional de
Paleopatología - I Encuentro hispano-luso de Paleopatología (Cáceres 16-19 de
noviembre de 2005) / Francisco Javier Barca Durán (ed. lit.), Javier Jiménez Avila (ed.
lit.), Vol. 1, 2007; págs. 135-158.
ESPLUGA, Xavier; Vida religiosa en la antigua Roma; Barcelona, Editorial UOC, 2003.
BAYET, J.; La religión romana: historia política y psicología; Madrid, Cristiandad, 1984.
GONZÁLEZ VILLASCUSA, Ricardo, El mundo funerario romano en el País Valenciano,
monumentos funerarios y sepulturas entre los siglos I a.C. y VII d.C., Alicante, Casa de
Velázquez, 2001.
SEVILLA CONDE, Alberto; Espacios y usos funerarios en el occidente romano, Córdoba,
Universidad de Córdoba, 2002.
SEVILLA CONDE, Alberto; Funus Hispaniense, espacios, usos y costumbres funerarias
en la Hispania Romana, Oxford, Archaeopress, 2014.
GARCÍA PRÓSPER, Elisa; POLO Y PIERRE GUÉRIN, Manuel; Aproximación a la
arqueología funeraria romana de Valencia a través de La necrópolis de la calle Quart (ss.
II a.C. - III d.C): estudio preliminar de los Rituales funerarios, bioantropología y
paleopatología. Enfermedad, muerte y cultura en las sociedades del pasado: importancia
de la contextualización en los estudios paleopatológicos: actas del VIII Congreso Nacional
de Paleopatología - I Encuentro hispano-luso de Paleopatología (Cáceres 16-19 de
noviembre de 2005) / Francisco Javier Barca Durán (ed. lit.), Javier Jiménez Avila (ed.
lit.), Vol. 1, 2007, págs. 159-187. Pág. 159-160.

30

También podría gustarte