UNIDAD EDUCATIVA TECNICO SALESIANO
NOMBRE: JHON ORELLANA
CURSO: 1C1
FECHA: 12/12/19
TEMA: BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS
Buenos cristianos y honrados ciudadanos: el pensamiento de
Don Bosco que aún está presente
El Congreso "Buenos ciudadanos y sistema preventivo: El futuro de la
preventivitad", realizado en la Sede Quito los días 26, 27 y 28 de octubre,
evocó temas de analisis y reflexión para la pedagogía salesiana, manifestados
a través de experiencias que se concentran en el sistema preventivo moderno.
Don Bosco dejó un legado importante con una propuesta pedagógica que
condensa su misión en la memoria vivida, forjando buenos cristianos y
honrados ciudadanos. A través del tiempo, los Salesianos han asumido el
compromiso con la misión de Don Bosco conscientes de que los verdaderos
protagonistas son los jóvenes, que la relación pedagógica con los educadores
es una tarea compleja. En este marco pedagogos, psicólogos, antropólogos
sociólogos e historiados de Europa y América Latina se dieron cita al Congreso
para aportar a esta labor educativa que hoy en día se intensifica para lograr un
sistema multidisciplinario. El evento recibió aproximadamente a trescientos
participantes, constituyéndose como una oportunidad para el encuentro de
personas provenientes de contextos diversos, y la reflexión académica y
vivencial basada en tres ejes actuales: la ciudadanía y la sociedad; la
educación y el sistema preventivo; la juventud y la sociedad. El P. Jorge
Molina, en su discurso de apertura, dio la bienvenida a los presentes
invitandolos a reflexionar sobre la formación salesiana. "Don Bosco ha querido
ser con los jóvenes. La educación es una experiencia de vida y de amor de los
educadores, que comprende una dimensión humana y espiritual con
capacidades preventivas". También, exhortó a los presentes a estudiar,
comprometerse, dialogar e implementar los fundamentos y buenas prácticas
del sistema preventivo dentro de su propio contexto. Durante el congreso se
encomendó a los ponentes académicos la tarea de resignificar la preventividad
en relación a las nuevas ciudadanías, partiendo de que la preventividad es una
presencia capaz de acompañar y animar proyectos de vida, experimentando
cambios y desafíos que implica la propuesta educativa salesiana.
El Rector Mayor ha lanzado oficialmente el tema del Aguinaldo 2020. Un
Aguinaldo esperado por las circunstancias históricas que se nos presenta, por
la actualidad y por la validez pastoral de un mensaje que viene del Sucesor de
Don Bosco: ‘Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo (Mt 6,10).
BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS’.
Alguno se preguntará los motivos del tema y la reflexión para el 2020. El mismo
Rector Mayor explica: «Después de haber escuchado en la Consulta de la
Familia Salesiana en el mes de mayo, he elegido este tema porque hemos
acompañado los pasos de la Iglesia con las familias, hemos visto la realidad de
los jóvenes en el Sínodo y nos hemos abierto a un desafío hermoso que
tenemos como Familia Salesiana: seguir siendo verdaderos Evangelizadores-
Educadores en la fe de los jóvenes».
Por otro lado, el Rector Mayor enfatiza en el Aguinaldo 2020 que nosotros
como Familia Salesiana «debemos estar atentos a los grandes desafíos
humanos de nuestro mundo, como es la honestidad como personas, el vivir
una ciudadanía comprometida y que busca el bien, el hacer presente en la vida
la Doctrina Social de la Iglesia, las opciones por los menos desfavorecidos, el
procurar que nuestros cristianos y nuestros jóvenes estén al servicio del pueblo
mediante el servicio de la política, la atención muy especial a la encíclica
Laudato Si’, la atención al cambio climático y al cuidado de la creación y, por
supuesto, la decidida defensa que debe tener la Familia Salesiana con
respecto a los derechos humanos y, particularmente, los derechos de los
menores que suelen ser más frágiles. Con estos planteamientos queremos
proponer los dos grandes pilares de la educación de Don Bosco y queremos
actualizarlo».
El Aguinaldo 2020 nos da la oportunidad de reconstruir lo que pensaba Don
Bosco y lo que fue su modo de hacer y actuar, en medio de sus jóvenes.
La fórmula “honrados ciudadanos y buenos cristianos” de Don Bosco sugiere la
importancia de responder a todas las necesidades de los menores y jóvenes,
con un enfoque dirigido a humanizar la vida, desde una perspectiva
evangelizadora.
El punto de atención principal de todo el dinamismo de la Pastoral Juvenil
Salesiana es el joven en la integridad de sus dimensiones (corporeidad,
inteligencia, sentimientos, voluntad), de sus relaciones (consigo mismo, con los
otros, con el mundo y con Dios) en la doble perspectiva de la persona y de su
protagonismo en la historia (promoción colectiva, compromiso por la
transformación de la sociedad). Todo ello se hace con una mirada en la unidad
de su dinamismo existencial y en su crecimiento humano hasta el encuentro
con la persona de Cristo Jesús.
Esta visión amplia de la evangelización reafirma la primera obligación de la
misión salesiana: la promoción integral de las personas, según las urgencias de
las múltiples situaciones concretas (Const. 31). La comprensión salesiana de la
evangelización está iluminada por la búsqueda de plenitud, concretada por el
crecimiento de la persona en su totalidad. La educación es la mediación donde
presentamos el Evangelio y donde este adquiere una fisonomía típica. Este
planteamiento antropológico nos lleva a conocer mejor cómo los espacios de
acción del educador salesiano están felizmente señalados por un humanismo
integral y por una dimensión transcendente.
Benedicto XVI en una carta a don Pascual Chávez, con ocasión del Capítulo
General XXVI dijo: “…Es indispensable ayudar a los jóvenes a valorar los
recursos que llevan dentro como dinamismo y deseo positivo; ponerlos en
contacto con propuestas ricas de humanidad y de valores evangélicos;
estimularlos a insertarse en la sociedad como parte activa por medio del
trabajo, la participación y el compromiso por el bien común”.
Seguimos apostando por que cada joven desarrolle las capacidades y las
actitudes fundamentales para la vida en la sociedad. El joven es el protagonista
del propio crecimiento y maduración. El educador lo acompaña en su camino
presentando las propuestas necesarias para el progreso armonioso de su
personalidad, en una vida social sustentada sobre el respeto y sobre el diálogo,
para la formación de una conciencia crítica y comprometida.