Cerrándole las Puertas al Enemigo.
Por: Juan G. Rubio pastor de la iglesia
Texto: “no deis lugar al diablo” Efesios 4:27.
Introducción:
El diablo vino para matar y destruir. “El ladrón no viene sino para hurtar y matar
y destruir” (Jn.10:10).
Maquina y asecha a los cristianos. “para que Satanás no gane ventaja alguna sobre
nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones” (2Cor.2:11). “Vestíos de toda la
armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra lasasechanzas del diablo.” (Ef.6:11).
Nos tienta y acusa día y noche. “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía:
Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su
Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba
delante de nuestro Dios día y noche.” (Apo.12:10).
La biblia nos advierte de nuestra lucha espiritual. “Porque no tenemos lucha
contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores
de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y
habiendo acabado todo, estar firmes.” (Ef.6:12-13).
Dios nos ha dado armas espirituales. “Pues aunque andamos en la carne, no
militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino
poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez
que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la
obediencia a Cristo” (2Cor.10:3-5).
Existe una realidad que no podemos ignorar ni evitar y es que al
convertirnos en hijos de Dios, nos constituimos en enemigos del Diablo. Pues
Satanás es el enemigo declarado de Dios, y de todo lo que tiene que ver con él.
Es un enemigo derrotado, pero que no se da por vencido y aun cuando está
limitado y sabe que le queda poco tiempo para ser completamente destruido; no
deja de seguir engañando y persiguiendo a los hijos de Dios para que no hagan
su voluntad y cumplan así su propósito. La mejor forma para evitar caer en su
astucia es serrarle las puertas. Por eso la Biblia dice: “NO LE DEN LUGAR
AL DIABLO”.
Dios nos ha dado la capacidad para cerrarle las puertas al enemigo.
La Biblia nos enseña cómo cerrarle las puertas al enemigo. Veamos tres cosas:
Qué es darle lugar al diablo, cómo entra el enemigo y cómo cerrarle la puerta el
enemigo.
I. ¿QUÉ ES DARLE LUGAR AL DIABLO?
A. Es permitir que ejerza control e influencia en algún área de nuestra
vida. “Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al
Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?” (Hech.5:3). Ananías y zafíra eran
miembros de la iglesia primitiva una familia cristiana, que disfrutaba de una
buena relación con Dios y con los apóstoles; pero permitieron que Satanás
llenará su corazón con avaricia y mentira y pagaron un gran precio.
B. Es permitir un intercambio de relación con él. Ej. Eva y la serpiente. (Gén.3:1-
6). Eva tenía una buena relación con Dios y con su esposo, pero cuando Satanás
tocó a su puerta ella le abrió e intercambio una relación con el, que terminó en
una desgracia para toda la humanidad. No debemos relacionarnos ni coquetear
con el enemigo.
C. Es encantarnos con sus hechos. Muchas de las cosas que el enemigo hace son
aparentemente buenas y cautivan la mente y el corazón de los que las
observan. “Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue
sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había
dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién
podrá luchar contra ella?” (Ap.13:1-4). El enemigo también hace milagros, señales
y prodigios. Es innovador con sus métodos de alcance, impacta las personas; y
aún muchos cristianos se sorprenden y admiran sus hechos. Necesitamos a
aprender a reconocer lo que viene de Dios y lo que viene del diablo.
Satanás no nunca ha sido un buen huésped para ninguna persona que lo haya
recibido en su casa todo los que han abierto las puertas han sido destruidos por
él. “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir” (Jn.10:10).
II.¿CÓMO ENTRA EL ENEMIGO?
A. Aprovechando nuestra vulnerabilidad.
- Conoce y estudia nuestras debilidades. Él sabe cuáles son tus áreas débiles,
si te encanta la pelea, te pondrá a pelear; si te gusta la infidelidad, te presentará
oportunidades. Si te gusta agarrar lo ajeno, te pondrá dinero fácil. Él conoce
nuestras debilidades y las utiliza para meterse y hacernos caer.
- Nos manipula con nuestro pasado. Haciéndonos creer que Dios no nos ha
perdonado, que estamos siendo castigados por los errores de nuestro pasado.
Nos recuerda el sufrimiento que vivimos en el pasado y las personas que nos
hicieron daño. Nos acusa haciéndonos sentir culpables aún de lo que ya Dios
nos ha perdonado y que él prometió no volver a mencionar. Dios te pide “No os
acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a la memoria las cosas antiguas” “YO, yo soy EL
QUE BORRO TUS REBELIONES POR AMOR de mí mismo, y NO me acordaré más de tus
pecados”. (Isa. 43:18,19 y 25).
- Utiliza las circunstancias para atemorizarnos y culparnos. Cuando estamos
pasando por momentos difíciles, el enemigo se encarga de traer a nuestra mente
pensamientos de desanimo, de derrota, de miseria, de destrucción; trata de
hacernos creer que estamos perdidos, que no somos nadie y que
pereceremos. “Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de
Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? El respondió: He sentido un vivo celo por
Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado
tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para
quitarme la vida” (1Re.19:9-10).
- Desafía nuestra fe. Quiere hacernos creer que no tenemos fe, que Dios no es
capaz de ayudarnos; que estamos en sus manos y que no escaparemos. Es
así como quiso hacerle creer a de Ezequías y al pueblodiciendo: “¿No
habéis sabido lo que yo y mis padres hemos hecho a todos los pueblos de la tierra? ¿Pudieron
los dioses de las naciones de esas tierras librar su tierra de mi mano? ¿Qué dios hubo de
entre todos los dioses de aquellas naciones que destruyeron mis padres, que pudiese salvar
a su pueblo de mis manos? ¿Cómo podrá vuestro Dios libraros de mi mano? Ahora, pues,
no os engañe Ezequías, ni os persuada de ese modo, ni le creáis; que si ningún dios de todas
aquellas naciones y reinos pudo librar a su pueblo de mis manos, y de las manos de mis
padres, ¿cuánto menos vuestro Dios os podrá librar de mi mano? ” (2Cr.32:13-
19). Cuántas veces te ha hecho pensar que Dios se ha olvidado de ti, que está
solo y que no tienes esperanza. No creas a sus mentiras, Dios ha prometido estar
contigo todos los días hasta el fin del mundo y lo hará; él nunca falta sus
promesas. El está allí contigo, aunque en ocasiones no lo veas ni lo sientas y
parezca distante.
B. Usando nuestras fortalezas.
- Haciéndonos creer que somos autosuficientes y que todo lo hacemos por
nuestras propias fuerzas sin la ayuda de Dios. “habló el rey y dijo: ¿No es ésta la
gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi
majestad? Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te
dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti; y de entre los hombres te arrojarán,
y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete
tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino
de los hombres, y lo da a quien él quiere. ” (Dan.4:30-32). Nabucodonosor llegó a ser
el hombre más grande y temido del mundo en su tiempo. Su poder como
gobernante era ilimitado; el decidía quien vivía y quién moría. Toda esta
grandeza lo lleno de arrogancia y se olvidó de Dios. Muchas personas después
que han sido bendecidas por Dios se olvidan de él, y creen que todo lo han
logrado porque son fuertes, inteligentes, capaces y niegan la ayuda de Dios.
Seamos agradecidos con Dios y entendamos que sin su ayuda nada podemos
hacer.
- Llenando de avaricia nuestro corazón hasta que nos olvidemos de Dios. La
Biblia nos cuenta la historia, de un hombre que únicamente se preocupó por
llenar sus graneros acumular riquezas y se olvidó de Dios. “También les refirió una
parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba
dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto
haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis
bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años;
repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu
alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico
para con Dios.” (Luc.4:16-21). No está mal que trabajemos duro, que queramos
tener mejores cosas y ahorrar; siempre y cuando el trabajo no nos quite el tiempo
de Dios y no nos hagamos esclavos del dinero y de las riquezas. La Biblia dice
que busquemos primeramente el reino de Dios y su justicia y todas las demás
cosas serán añadidas. Porque Dios conoce nuestras necesidades y la suplirá.
- Busca elevar nuestros pensamientos y ambiciones por encima de la
voluntad de Dios. El enemigo siempre ha querido estar por encima de Dios y
se esfuerza por lograr que nuestros pensamientos y nuestras ambiciones,
visiones y sueños estén fuera o por encima de la voluntad de Dios. “Tú que decías
en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y
en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes
subiré, y seré semejante al Altísimo.” (Isa.14:13-14).Nosotros no vivimos para cumplir
nuestros propósitos, sino los propósitos de Dios; como dijo el salmista David: “el
Señor cumplirá su propósito en mí” (Salm.138:8). Existimos para cumplir los
propósitos de Dios.
C. Usando su astucia.
- Maquinaciones. El apóstol Pablo conociendo la astucia y artimañas del
enemigo dijo a los creyentes, no ignoramos sus maquinaciones. “para que Satanás
no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos
sus maquinaciones.”(2Cor.2:11). La mayor arma que utiliza el enemigo contra las
personas es su propia ignorancia. Como cristianos debemos estar alerta,
sabiendo que él siempre está planeando como desanimarnos y destruirnos.
- Mentiras. El enemigo siempre trata de hacernos creer y confesar sus mentiras
para que vivamos equivocados.“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y
los deseos de vuestropadre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha
permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo
habla; porque es mentiroso, y padre dementira.” (Jn.8:44). Algunas de la mentira más
comunes que el enemigo trata de hacernos creer, es que nadie nos quiere, que
nos servimos para nada, que no somos nadie. O por el contrario que somos
autosuficientes y que no necesitamos de nadie, y nos volvemos arrogantes y
altivos de corazón.
- Sentimientos de odio. El enemigo no perdona a nadie, y sus sentimientos de
odio y de rencor los transmite a las personas para que hagan lo mismo con su
prójimo. “El ha sido homicida desde el principio” (Jn.8:44). Así como instó a las
personas para que odiaran a Jesús y le dieran muerte, así insta también a los
cristianos para que se odien unos con otros; a las familias para que se odien
entre sí. La Biblia dice: “Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no
debe durarles todo el día, ni deben darle al diablo oportunidad de tentarlos” (Ef.4:26-27
T.L.A). No dejemos que el sol se ponga sobre nuestro enojo, para que no le demos
lugar al día.
- Falsa espiritualidad. Una de las especialidades del enemigo es enmascarar la
mentira con la verdad, se viste como ángel de luz e imita las cosas de Dios para
engañar a los cristianos. “Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que
estas piedras se conviertan en pan.” (Mat.4:1-11).Tentó a Jesús para que demostrará
su poder espiritual en obediencia a él y no a Dios. A muchos creyente les ha
hecho creer una falsa espiritualidad que los ha convertido en arrogantes y
esclavos del enemigo en lugar de ser siervos de Dios.
- Asechanzas. Una de las características que distinguen al enemigo es su
habilidad de perseverancia y de camuflaje para emboscar a los
creyentes. “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las
asechanzas del diablo.” (Ef.6:11). Mientras que tú y yo dormimos y nos
descuidamos el enemigo máquina y se camufla para emboscarnos. Como un
León rugiente que acecha su presa, espera la oportunidad para atacarnos y
derribarnos.
Los tuqueques, ratas y cucarachas; no son huéspedes que invitamos a
nuestro hogar, pero que de alguna forma buscan la manera de entrar y viven con
nosotros, y nos hacen daño.
Así como estos animales, el enemigo aprovecha cualquier oportunidad o
hendidura para entrar y hacer daño. El enemigo no usa invitación, simplemente
se mete; y se esconde de tal manera que cuesta descubrirlo. Es nuestra
responsabilidad echarlo fuera y SERRARLE la puerta.
III. ¿CÓMO SERRARLE LAS PUERTAS AL ENEMIGO?
A. Sanando nuestros traumas emocionales.
- Sacando el odio y la culpa, y dándole lugar al perdón.El resentimiento y la
culpa se constituyen en una enfermedad emocional que deprimen y limitan al
ser humano, y la única forma de sanarse es a través del perdón. “Airaos, pero no
pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.” (Ef.4:26-
27). Cuando le damos largo al enojo, permitimos que el diablo entre y lo
convierte en odio. “Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a
hacer lo malo.” (Salm.37:8). Los impíos ofrecen muerte y destrucción, nosotros
ofrecemos Paz y vida en abundancia. “No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo
bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en
paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar
a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que,
si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo
esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence
con el bien el mal” (Rom.12:17-21). El anhelo de Dios es que vivamos sanos
emocionalmente, y la forma de ser sanados es desechando el odio y la culpa y
dándole lugar al perdón en nuestra vida; sólo así viviremos sanos
emocionalmente y le cerraremos las puertas al enemigo.
- Manteniendo un equilibrio personal de nuestra identidad en Cristo. No
está bien que tengamos baja estima, pero tampoco sobre estimación la Biblia
nos enseña a ser equilibrados. “Pero por la gracia de Dios soy loque soy; y
su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no
yo, sino la gracia de Diosconmigo.” (1Cor.5:10). El apóstol San Pablo práctico este
equilibrio y lo enseñó a su discípulo. “Ten cuidado de timismo”
(1Tim.4:16). Podemos ser equilibrados. “Porque no nos ha dado Dios espíritu de
cobardía, sino de poder, de amor y dedominio propio.” (2Tim.1:7). Dios nos ha dado la
capacidad de ser equilibrados.
- Dejando atrás el pasado y enfocándonos en el presente y lo futuro. Muchas
personas le han abierto las puertas al enemigo viviendo atados al pasado y son
infelices, no disfrutan el presente ni se preparan para un buen futuro. El apóstol
Pablo fue un hombre muy sufrido, pero muy feliz y nos enseña su
secreto. “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago:
olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a
la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filp.3:13-14). No
vale la pena quedarnos atados a nuestro pasado, cuando tenemos un supremo
llamamiento que Dios nos ha hecho por delante, prosigamos a la meta en Cristo.
Viva el presente y ciérrele las puertas del pasado al enemigo.
B. Pensando cristianamente como hijos de Dios.
- Cambiando nuestra manera de pensar. La Biblia nos enseña que el hombre
como piensa, así vive. “No vivan como el resto del mundo, por el contrario, cambien su
manera de pensar, para que cambie su manera de vivir” (Rom.12:2). Cómo cristianos ya
no podemos seguir pensando como antes lo hacíamos, o como el mundo lo hace;
debemos pensar diferente, somos cristianos, hijos de Dios y debemos pensar
como tal.
- Alimentándonos con pensamientos piadosos. Nuestra mente y nuestro
corazón, se alimentan de lo que vemos y oímos, y en lo que pensamos es en lo
que nos convertimos. “Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.” (1Cor.2:16). Esto
nos enseña que podemos pensar cómo Cristo pensó. “Haya, pues, en vosotros este
sentir que hubo también en Cristo Jesús” (Filp.2:5). El apóstol Pablo nos enseña el
filtro de los pensamientos. “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo
honesto D sobre qué es una lujo, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es
de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”
(Filp.4:8). Si pasamos nuestros pensamientos por este filtro, pensaremos y
viviremos realmente como cristianos, seremos de testimonio para otros y la
bendición de Dios estará con nosotros a donde quiera que estemos.
- Sometiendo nuestro pensamiento a la voluntad de Dios. Es verdad que no
podemos evitar que los pájaros vuelen sobre nuestra cabeza, pero sí podemos
evitar que hagan nido en nuestra cabeza. “porque las armas de nuestra milicia no son
carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos
y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo
pensamiento a la obediencia a Cristo” (2Cor.10:4-5). El pensamiento es nuestra mayor
arma de milicia contra el enemigo. No podemos evitar que malos pensamientos
lleguen a nuestra mente, pero sí podemos evitar que se ejecuten en nuestra
voluntad.
C. Andando en el espíritu. “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos
de la carne.” (Gál.5:16).
- Sometidos a la voluntad de Dios. Esto significa humillar nuestro ego en la
presencia de Dios y dejar que sea él, el que tome el control de nuestra
vida. “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere
tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”
(1Ped.5:6). La mejor forma de andar en el espíritu y cerrar las puertas al enemigo
es sometiéndonos a la voluntad de Dios.
- Orando, velando y creyendo en todo tiempo. Jesucristo nos enseña, que la
oración y la vigilia permanente, son indispensables, para no caer en la tentación
del enemigo.“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está
dispuesto, pero la carne es débil” (Mat.26:41).Debemos estar despiertos para cerrar
las puertas al enemigo. “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe,
sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el
mundo” (1Ped.5:8-9). La manera de resistir al enemigo, SERRARLE las puertas y
estar firmes, es sólo por la fe en Cristo. “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios,
para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”
(Ef.6:13). Dios nos ha provisto de todas las herramientas necesarias para cerrar
las puertas al diablo y mantener la victoria que ya Cristo nos ha dado.
- Teniendo comunión con otros Hermanos. Como cristianos pertenecemos a
la familia de Dios, y debemos estar unidos a nuestros Hermanos. “no dejando de
congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto
veis que aquel día se acerca” (Heb.10:25). Cuando dejamos de congregarnos abrimos
las puertas al enemigo y nos exponemos a luchar solos sin la compañía de otros
Hermanos en la fe. “Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Si
caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante! Si dos se acuestan
juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse? Uno solo puede ser vencido,
pero dos pueden resistir ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!” (Ecl.4:9-12).Los
seres humanos fuimos creados para vivir en comunidad y donde mejor nos
desarrollamos y nos mantenemos firmes es en comunidad.
La naturaleza de los mosquitos, tuqueques, ratas y cucarachas es entrar en
las casas y convivir a solapadamente con las personas y hacer daño; esa es su
manera de ser y de vivir, depende de las personas si las sacan y le cierran las
puertas o viven con ellas y sufren los daños.
La naturaleza de nuestro enemigo es ser astuto, meterse en la vida de
las personas, dañar, matar y destruir. Depende de ti de mí como cristianos el
que le abramos o les cerremos las puertas.
Conclusión: Darle lugar al diablo, es permitir que el tome el control de algunas
áreas de nuestra vida. El enemigo aprovecha nuestras debilidades, fortalezas y
su astucia, para meterse, matar y destruir. Podemos SERRARLE las puertas,
sanando nuestros traumas emocionales, pensando y viviendo como cristianos y
andando en el espíritu de Dios, sin satisfacer los deseos de la carne.
El enemigo no puede hacer en nosotros, sino sólo lo que le permitimos
hacer. Si le abrimos las puertas entrará y destruirá nuestras vidas. Si lo
resistimos y le cerramos las puertas, huida de nosotros.
Así que: Sometámonos a Dios, resistamos al diablo y huirá de nosotros.
“No le demos lugar al diablo”
EL PECADO ES MALO, ES DESTRUCTIVO, Y NADA BUENO SE PUEDE DECIR DEL
MISMO.
LUEGO TENEMOS EL ENGAÑO DE SATÁN DE LA RACIONALIZACIÓN. NO IMPORTA
CÓMO SEA EL ACTO, NO IMPORTA CUÁN PECAMINOSO SEA O CUÁNTO DAÑO HAYA
CAUSADO, EL DIABLO SIEMPRE DICE: "REALMENTE NO ES TAN MALO COMO SE
VE".
SATANÁS ESTÁ PRESTO A ENSEÑARNOS CÓMO APUNTAR A LAS FALTAS DE
OTROS, PASANDO POR ALTO LAS NUESTRAS.
YA SEA QUE NOS INVOLUCREMOS EN ASUNTOS ILÍCITOS, DEJEMOS DE ASISTIR A
LAS REUNIONES DE LA IGLESIA, O SIMPLEMENTE NOS ABSTENGAMOS DE HACER
LO BUENO, SATANÁS NOS ANIMA A DECIR: "BUENO, ¿Y QUÉ?, ¿QUÉ DIFERENCIA
HACE?"
PERO NOSOTROS SÍ DEBEMOS ENTENDER QUE HAY UNA DIFERENCIA. LA
DIFERENCIA ES LA ETERNIDAD Y SI LO QUE HACEMOS NO AGRADA A DIOS, ES
MALO Y PECAMINOSO.
UNA DE LAS DECEPCIONES MÁS GRANDES DEL DIABLO ES LA DUDA. SATANÁS
SABE QUE SI DUDAMOS DE LOS MOTIVOS, LA AUTORIDAD DE DIOS Y SUS
PROMESAS;
SATANÁS SABE QUE SI DUDAMOS DE LA VALIDEZ DE UN PROYECTO DE FE; ÉL
HABRÁ SEMBRADO UNA SEMILLA DE DUDA, LA CUAL REGARÁ HASTA QUE SE
HAGA UNA PLANTA FUERTE.
Y OTRO ENGAÑO MUY POPULAR DE SATANÁS ES EL QUE DICE "¡ESPERA!, NO
ACTÚES TAN RÁPIDAMENTE", "PIÉNSALO BIEN", "SIEMPRE HAY UN MAÑANA".
CUÁNTOS SE PERDERÁN ETERNAMENTE, EXPERIMENTARÁN LA AGONÍA ETERNA
DE UNA SEPARACIÓN INDEFINIDA DE DIOS - NO PORQUE HAYAN SIDO TAN MALOS,
SINO PORQUE SENCILLAMENTE DIERON LUGAR AL DIABLO Y NUNCA
OBEDECIERON AL EVANGELIO DE JESUCRISTO PARA SER SALVOS.
NO PERMITA QUE SATÁN TRIUNFE EN SU VIDA; NO SE TRATA SOLAMENTE DE LO
BUENO O MALO EN COMPARACIÓN A OTROS. ES UN ASUNTO DE QUE SI ESTAMOS
O NO OBEDECIENDO A NUESTRO SEÑOR Y DIOS.
SI SOMOS CAPACES DE CREER CUALQUIER COSA, CIERTAMENTE PODEMOS
CREER EN LA BIBLIA. EL HOMBRE ES LIBRE DE CREER Y PRACTICAR LO QUE
QUIERA, PERO TODO HOMBRE SERÁ JUZGADO DE ACUERDO A LA BIBLIA Y DE
ACUERDO A CÓMO SE AJUSTEN SUS ACTOS DE ACUERDO A LA MISMA.
ES INCREÍBLE VER COMO PUEDE UN PERDEDOR ENGAÑAR A TANTOS Y
HACERLES CREER QUE ÉL TIENE MUCHO QUÉ OFRECER. CUANDO EN REALIDAD
TODO LO QUE ÉL PUEDE OFRECER SON MENTIRAS (JUAN 8.44), VIDAS
ARRUINADAS (EFESIOS 4.17-19; ROMANOS 1.18-32), Y UNA MUERTE SEGURA
(ROMANOS 6.23).