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Material de Apoyo T.B. de Homilética y Hermenéutica

Este documento presenta una introducción a un curso básico de bosquejo homilético e interpretación bíblica. Explica la importancia de preparar un plan o bosquejo para predicar la Palabra de Dios de manera ordenada. Describe los elementos clave de un bosquejo homilético como el título, la base bíblica, la introducción, el cuerpo y la aplicación. También cubre conceptos básicos de interpretación bíblica y hermenéutica como la analogía de la fe y el método gramático-histórico.

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Este documento presenta una introducción a un curso básico de bosquejo homilético e interpretación bíblica. Explica la importancia de preparar un plan o bosquejo para predicar la Palabra de Dios de manera ordenada. Describe los elementos clave de un bosquejo homilético como el título, la base bíblica, la introducción, el cuerpo y la aplicación. También cubre conceptos básicos de interpretación bíblica y hermenéutica como la analogía de la fe y el método gramático-histórico.

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I.- CURSO BÁSICO DE BOSQUEJO HOMILÉTICO E INTERPRETACIÓN BÍBLICA.

Con el avance tecnológico, hoy en día es tan fácil emprender un viaje familiar o
entre amigos a cualquier sitio aún desconocido, ya que incluso por medio de un
teléfono se puede uno guiar y llegar a tal destino sin inconvenientes. Regularmente
cuando uno llega a un sitio desconocido, o bien necesita la ayuda de un guía, o si no
comprar un mapa de la ciudad y de esa manera es más fácil y práctico conocer el
lugar.

Incluso la vida misma necesita de un plan. Dios ejecutó su plan de salvación para el
hombre por medio de la muerte de su hijo Jesucristo.

Esto explica la razón de realizar un plan para instruir o enseñar la poderosa e


infalible palabra de Dios. Cuando digo plan, me estoy refiriendo a la elaboración de
un bosquejo homilético para predicar.

II.- BOSQUEJO HOMILÉTICO PARA PREDICAR, SU IMPORTANCIA Y COMO


REALIZARLO.

Puede ser que nuestra labor sea predicar en células familiares, predicas en la
esquina de una calle, predicarle a los Jóvenes o predicas a nivel general en la iglesia
donde nos congregamos, no sé si eres pastor, apóstol, predicador, maestro de escuela
dominical o misionero. Lo que quiero compartir, recomendar o sugerir hoy es:

No prediquemos La Biblia al azar, es decir, nunca digamos bueno, voy a expresar lo


que Dios me diga en este momento y no es que Dios no lo pueda hacer, en algunas
ocasiones muy precisas el Espíritu Santo puede poner palabras en bocas de un
predicador, maestro o exponente de La Palabra de Dios que el tal no había estudiado
ni pensado. Pero eso no es un argumento para no prepararnos en el estudio de lo que
vamos a impartir y elaborar un bosquejo para nuestra predica o enseñanza.

IIII.- CONCEPTOS BÁSICOS.

3.1. ¿Qué son elementos? Principios básicos o fundamentales de una ciencia o un


arte.

3.2. ¿Qué es la Predicación? Es la exposición fiel de la Palabra de Dios al hombre en


su contexto específico, por lo cual debe considerar por lo menos tres aspectos:

3.2.1. Arreglo lógico del mensaje: Composición o estructura de un sermón o


discurso, (Bosquejo homilético).

3.2.2. Interpretación correcta de la Biblia: Filosófica, histórica, y doctrinalmente,


(Exégesis y hermenéutica).

3.2.3. Aplicación práctica: Oportuna, adecuada, (Pertinente).


IV.- ELEMENTOS DE LA PREDICACIÓN.

Los elementos esenciales y básicos que debe tener un bosquejo homilético son los
siguientes:

4.1. TÍTULO: Es importante colocar un título al sermón que lo identifique y distinga. Es


muy importante que se conozca bien el título pues sirve de rótulo e identidad al
bosquejo. El título debe ser:

4.1.1. Breve.

4.1.2. Atractivo.

4.1.3. Captar la atención.

Ejemplos:

A- El camino sin retorno.

B- La llave de la vida.

C- Un mensaje sin oyentes.

D- El gozo del sufrimiento.

E- La valentía de un cobarde.

4.2. BASE BÍBLICA: Debajo del título debe colocarse la base bíblica o cita sobre la
cual se basa el sermón. Si se van a usar varias porciones de la biblia es recomendable
que sean complementarias o aclaratorias.

4.3. INTRODUCCIÓN: Cuando exponemos el sermón ante una congregación nutrida o


de poca asistencia, este debe iniciarse con una introducción, la cual debe llenar las
siguientes características:

4.3.1. Breve.

4.3.2. Atractivo, (que llame la atención).

4.3.3. Clara para el oyente.

4.3.4. Contextualizada.

4.4. CUERPO DEL SERMÓN: El cuerpo del sermón debe estar organizado en forma
de bosquejo lógico y armónico. Para ello es necesario tomar en cuenta los siguientes
argumentos:

4. 4.1. Establecer puntos principales:

4.4.1.1. Los puntos principales deben tener coherencia entre sí.

4.4.2. Establecer puntos secundarios:


4.4.2.1. Los puntos secundarios deben explicar los puntos principales.

4.4.2.2. Son recomendables entre tres y cinco puntos principales como máximo y
tres puntos secundarios cundo mucho.

4.5. ILUSTRACIONES: Las ilustraciones tienen el propósito de aclarar en forma


práctica algún punto del sermón por lo cual deben ser:

4.5.1. Claras.

4.5.2. Breves.

4.5.3. Entendibles.

4.5.4. Pertinentes.

4.6. APLICACIÓN: La aplicación responde la pregunta: ¿Qué importancia tiene esta


verdad bíblica para mi vida? No debe dejarse la aplicación para el final del sermón, al
contrario, es necesario aplicar durante todo el sermón la pertinencia de la enseñanza a
las necesidades generales y particulares del oyente. Para esto es indispensable e
imprescindible que el predicador conozca la situación vital del espectador. Esta
información proviene de la observación directa de sus (contexto de vida, los medios de
comunicación social, libros que describan al hombre en su medio ambiente, educativo,
cultural, antropológica, económica y sociológica, entre otros).

V.- LA INTERPRETACIÓN BÍBLICA Y LA HERMENÉUTICA.

5.1. ¿Qué es la interpretación bíblica?

“Es la ciencia que aplica todas las reglas necesarias para la interpretación y
explicación de algún pasaje literario, especialmente textos de la Biblia” (Fountain,
1984. p.11).

5.2. ¿Qué es hermenéutica?

“La hermenéutica es el “arte o la ciencia de entender e interpretar textos”, la


hermenéutica se ocupa de transmitir un mensaje que pueda ser entendido” (Fountain,
1984. p.11).

El propósito de ambos conceptos, es el de establecer pautas y reglas para la


interpretación. Es un arte o una ciencia bien desarrollada que puede resultar técnica y
compleja. Cualquier documento escrito está expuesto a mala interpretación, y es por
ello que se ha ideado reglas para salvaguardar del error la interpretación, en este caso
de la Biblia.
5.3. Elementos básicos e importantes en la interpretación bíblica y en la
hermenéutica.

Este estudio está restringido a las reglas y pautas básicas más importantes:

5.3.1. La analogía de la fe.

Cuando los reformadores rompieron relación con Roma y declararon su punto de


vista de que la Biblia debería ser la autoridad suprema de la iglesia (Sola Scriptura)
tuvieron cuidado de definir los principios básicos de la interpretación. La regla
primordial de la hermenéutica se llamó “la analogía de la fe”.

La analogía de la fe es la regla de que la Escritura debe interpretar a la


Escritura: Sacra Scriptura sui interpres (La Sagrada Escritura es su propia
interprete). Esto significa, sencillamente, que ninguna parte de la escritura puede ser
interpretada de tal forma que cree un conflicto con lo que está claramente enseñado
en otra parte de la escritura.

Por ejemplo: Si un versículo determinado es susceptible a dos versiones o


interpretaciones variantes, y una de esas interpretaciones va en contra del resto de la
Escritura, mientras que la otra está en armonía con ella, esta segunda interpretación
es la válida. Siendo la Biblia la Palabra de Dios inspirada por el Espíritu Santo, la
analogía de la fe no es una opción sino un requisito indispensable para su
interpretación.

5.3.2. Interpretación literal.

Uno de los avances más importantes de la erudición bíblica durante el tiempo de la


Reforma se ganó como resultado de la defensa militante de Martín Lutero defendiendo
que: La Biblia debe ser interpretada de acuerdo con su sentido literal. Para entender lo
que se quiere decir con este énfasis en el sentido literal, necesitamos examinar la
situación histórica en que surgió y el significado de las palabras mismas.

El término literal viene del latín litera, que significa letra. Interpretar algo
literalmente es hacer caso a la litera, o a las letras y palabras que están siendo
empleadas. Interpretar la Biblia literalmente es interpretarla como literatura. Es decir
que el significado natural de un pasaje debe ser interpretado de acuerdo con las
reglas normales de la gramática, lenguaje, sintaxis y contexto.

La Biblia es un libro muy especial, siendo singularmente inspirada por el Espíritu


Santo; pero la inspiración no transforma las letras y las palabras o las frases de los
pasajes en frases mágicas. Bajo la inspiración, un nombre propio sigue siendo un
nombre propio y un verbo sigue siendo un verbo. Las preguntas no se convierten en
exclamaciones, entre otras.

El principio de la interpretación literal es tal que nos exige la forma más estricta de
escrutinio literario. Para ser intérpretes exactos de la Biblia necesitamos conocer las
reglas de la gramática.
5.3.3. El método gramático-histórico.

También está ligado a la analogía de la fe y al sentido literal de la Escritura, el


método de interpretación denominado gramático-histórico. Tal como sugiere el
nombre, el método enfoca la atención no sólo sobre las formas literarias sino también
sobre las construcciones gramaticales y los contextos históricos en que se escribieron
las Escrituras.

Es importante conocer la gramática, pero también ayuda conocer algo acerca de las
peculiaridades de la gramática hebrea y griega.

La estructura gramatical determina si las palabras deben ser tomadas como


preguntas (interrogativas), órdenes (imperativos), o declarativas (indicativas). Por
ejemplo, Jesús dice: “…y me seréis testigo…” (Hechos 1:8). ¿Está haciendo una
predicción acerca de un futuro cumplimiento, o está emitiendo un mandato soberano?
La forma española no es clara. Pero la estructura griega de las palabras, no obstante
deja perfectamente claro que Jesús no se está refiriendo a una predicción futura sino
que está emitiendo una orden.

Muchas ambigüedades de lenguaje en las traducciones bíblicas, pueden ser


aclaradas y correctamente enseñadas por medio de la adquisición del conocimiento de
la gramática-histórica; Ejemplo:

Pablo dice, al principio de su epístola a los Romanos que es: “…apartado para el
evangelio de Dios”, (Romanos 1:1d) ¿Qué quiso decir con la preposición de? ¿Se
refiere el de al contenido del evangelio o a su procedencia? ¿El Apóstol está diciendo
que él va a comunicar el evangelio acerca de Dios o está diciendo que va a comunicar
el evangelio que viene de Dios y pertenece a Dios?

El análisis gramático-histórico envuelve el buscar un conocimiento del


ambiente y la situación en que los libros de la Biblia fueron escritos. Es un
requisito indispensable para entender lo que la Biblia trata de decir en su contexto
histórico. Las preguntas en cuanto a la:
Paternidad literaria,
Fecha y
Destinatario (os), son importantes para un conocimiento claro de los libros. Si
sabemos quién escribió un libro, para quién, bajo qué circunstancias, en qué período
en la historia, esa información facilitará grandemente nuestro interés de entenderlo.

5.3.4.- Figuras Literarias

5.3.4.1. Objetivo:

5.3.4.1.1. Identificar las figuras literarias en un pasaje dado.

5.3.4.1.2. Definición de figuras literarias:


5.3.4.1.3. Las figuras literarias son recursos que el predicador utiliza para
embellecer, dramatizar e iluminar lo que él quiere decir y facilitar de esa manera la
comunicación al lector.

5.3.4.1.4. Cuando el predicador utiliza la figura literaria es para significar un


hecho importante que trasciende más allá de su uso natural o literal. Por tal razón
debemos tener cuidado al estudiar una figura literaria ya que en la Biblia aparecen con
mucha frecuencia.

5.3.5.- Descripción de figuras literarias:

Estudiaremos cuatro figuras literarias que aparecen con mayor frecuencia en las
Sagradas Escrituras.

5.3.5.1. El Símil: Se basa en la comparación de un elemento conocido para


significar el valor de uno desconocido. Hay dos palabras claves que nos ayudan a
identificar a este recurso literario: “como” y “semejante a”. Ejemplo:
(Daniel 12:3; Mateo 13:24).

5.3.5.2. La Metáfora: Esta figura es un símil implícito, pero no se utiliza el


“como”, ni el “semejante a”, sino que se deja ver claramente la idea del autor. Ejemplo:
(Salmos 84:11; Mateo 5:13,14).

5.3.5.3. La Hipérbole: Consiste en la exageración y es utilizada para captar la


atención del lector o del oyente, a lo que el escritor quiere decir, Ejemplo:
(Mateo 7:3-5; Lucas 19:40).

5.3.5.4. La Parábola: Con este recurso el autor compara las verdades eternas
que escapan de la comprensión del hombre con elementos que él conoce, es decir
muestra un paralelismo entre elementos de una esfera conocida con elementos de una
esfera desconocida, (Mateo 21:28-46).

VI.- EXPRESIÓN GESTUAL EN LA EXPOSICIÓN DEL SERMÓN.

Cuando el predicador sube al púlpito puede ser objeto de múltiples factores que
afectan la comunicación efectiva de un mensaje. En este sentido es necesario que el
exponente tome en cuenta las siguientes recomendaciones para cuidar sus
expresiones corporales mientras está tras el púlpito:

6.1. Es importante que el tiempo inmediatamente anterior al mensaje lo ocupe en


oración.

6.2. Ir al púlpito con la seguridad que tiene y lleva un mensaje de Dios para la
congregación.
6.3. Mantener las manos sobre el púlpito cuando no las use.

6.4. Utilizar el bosquejo como referencia, pero mantener la mirada sobre la


congregación. No detener la mirada con frecuencia sobre una sola persona, al
contrario se debe pasear la mirada por todos los presentes en lo posible.

6.5. Hable pausadamente de tal modo que pueda entenderse lo que dice.

6.6. Evitar las muletillas o frases repetitivas:

6.6.1. Verdad.

6.6.2. No ven.

6.6.3. Anja.

6.6.4. Entonces.

6.6.5. Este.

6.6.6. Bueno.

6.6.7. ¿Cómo es?

6.7. No llevar los dedos a las orejas, ojos, nariz o cabeza.

6.8. El tiempo prudencial para predicar es de (25 a 35 minutos como máximo).

VII.- EVALUACIONES:

7.1. Evaluación de las Partes del Sermón.


MB=Muy Bien; B=Bien; R=Regular; D=Deficiente.

7.2. Evaluación de la Expresión Gestual y Otros Aspectos Importantes en la


Predicación.
MB=Muy; B=Bien; R=Regular; D=Deficiente.

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