EL BULLYING
el fenómeno Bullying o acoso se presenta con mayor frecuencia en el contexto
escolar. Éste puede ser de distintos tipos entre los que se encuentran el físico,
verbal, psicológico, social e inclusive el cibernético. El Bullying se presenta
mediante actos intencionados de intimidación y victimización. En este sentido,
cabe decir que la formación personal y educativa de la víctima es afectada
negativamente a consecuencia del maltrato.
El principal objetivo de este acto de violencia es intimidar mediante un abuso de
poder, es decir, cuando el agresor presenta características de fuerza y poder
delante de la victima que es más débil. El tipo de violencia dominante es el
psicológico o emocional y se da principalmente en el aula, baños, traslados y patio
de las escuelas. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños
y niñas en proceso de entrada en la adolescencia entre 11 y 13 años, siendo
ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.
Además de la parte emocional, también se presentan casos de tipo verbal. Éste se
refiere a los insultos, menosprecios en público, apodos, humillaciones y
amenazas de una o varias personas hacia otra. Sin embargo, en ocasiones al
bullie no le bastan simplemente los insultos verbales sino llega al maltrato físico,
es decir, a los golpes, patadas, pellizcos y porrazos. Por otro lado, también se
puede manifestar en la escuela el bullying social, éste cuando se aísla, se ignora
y/o se excluye a la victima de los compañeros a través de descalificaciones
personales.
Un aspecto de suma importancia que no se puede dejar de señalar es que
además de la violencia emocional, maltrato físico y humillación verbal que llega a
sufrir el niño o joven. El agresor o los espectadores (personas que observan el
fenómeno, no hacen nada para evitarlo y hasta apoyan) graban cada
acontecimiento con sus cámaras para subirlo a internet, en donde muchas
personas pueden tener acceso a ello, a esto es a lo que se le denomina
ciberbullying.
Ahora bien, se requiere una reflexión respecto a las causas del acoso que se está
presentando con seguida repetición en el ámbito escolar. De acuerdo a entrevistas
realizadas a maestros de los distintos niveles educativos y a la guía infantil (2010)
se puede mencionar que son distintas las causas que ocasionan el acoso escolar.
Entre éstas se encuentra de manera muy especial la formación familiar de los
niños y jóvenes, modelos educativos, la ausencia de valores, de límites, de reglas
de convivencia, en recibir castigo a través de violencia o intimidación y a aprender
a resolver los problemas y las dificultades con la violencia.
Por tanto, cuando un niño está expuesto constantemente a esas situaciones,
acaba por registrar automáticamente todo en su memoria, pasando a exteriorizarlo
cuando vea oportuno. Para el niño que practica el bullying, la violencia es apenas
un instrumento de intimidación. Para él, su actuación es correcta y por lo tanto, no
se auto condena, lo que no quiere decir que no sufre por ello.
La víctima en la mayoría de los casos sufre del maltrato intimidatorio que le hace
sentir dolor, angustia, miedo de asistir a la escuela, a tal punto que, en algunos
casos, puede llevarle a aislarse de sus amigos y familiares. De igual manera se
presentan implicaciones psicologías como frustración y coraje que puede llevar al
niño o joven al suicidio como su última alternativa para salir de sus problemas,
este tipo de consecuencia desgraciadamente es irremediable. Sin embargo, hay
algo que se puede hacer para evitar las consecuencias y esto es la prevención. En
este sentido, para prevenir las causas y evitar las consecuencias, la intervención
deber ser siempre conjunta entre padres, profesores y profesionales de la
psicología para poder abordar el caso desde diferentes perspectivas y el resultado
sea el deseado.
A manera de resumen, se puede decir que existen distintos tipos de bullying que
son el físico, verbal, social, psicológico o emocional y el cibernético. Cada uno de
ellos, repercute negativamente en la victima, pues le impide en la gran mayoría de
los casos que continúe con su formación educativa y personal, además le puede
producir trastornos psicológicos o emocionales y aislarlo del ambiente social. Por
último, es relevante mencionar que para evitar que se continúe con este fenómeno
o al menos se pueda disminuir es primordial la prevención y los maestros ser más
amigos de los alumnos.