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Apuntes Estadísticos de Los Estados Del PDF

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C E ?H¿5 ¿HE
THE LIBRARY
OF
THE UNIVERSITY
OF CALIFORNIA
Theo H. Crook Collection
Bancroh Ubuw .
Unlversí?y of Cahfórn’ra ~
WÍÏHDR‘AWN
L—¡
APUNTES ESTADISTICOS

DISTRITO FEDERAL
FORMADOS DE ORDEN DEL ILUSTRE AMERIGANO,

GENERAL

GUZMAN BLANCO
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.

JMPRENTAFEDEBAL.
‘¡{2 5/3
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Bancroft library

q+¿—5Jf U. , . . F 9 77 ‘5

MINISTERIO DE FOMENTO.
DIRECCIÓN DE ESTADISTICA(
AÑO ECONÓMICO DE 1875 A 1876.

';;;::u;
SUELO.

La ciudad de GARÁCAS, capital de los Estados Unidos de Venezuela,


y los pueblos, vecindarios, sitios y establecimientos rurales de su jurisdic
cion, que componen el Distrito Federal, asiento del Gobierno de la Repú
blica, se hallan situados en un valle que fertiliza el río Guairc, a 808 me
tros sobre el nivel del mar, limitado por uno de los ramales de la cordillera
litoral que se desprende de las montañas del Palmar, hácia el 0., origi
nándose de allí otras que á su vez forman tambien variados valles, vegas
y abras. »
“El suelo sobre que está. fabricada esta capital, se inclina gradualmente
hácia el río Guaira ; y este, junto con los de Oaroáta Anauco y Catuche, que
caen á él, bañan el fértil valle de Chacao, formado por la prolongacion del
de Carácas, que concluye en Petare en la cuesta pelada de Auyamas, mién
tras al extremo opuesto se puede decir que principia en Antímano. El río
Guaire corre por este valle, que está á. 808 metros sobre el nivel del mar,
del cual dista en línea recta solo dos leguas;pero se interponen las mas’
altas serranías, las cuales por la parte del N. presentan hacia el mar,
un enorme p'recipieio, frente á, Caraballeda, ocasionado por el pico
oriental de la Silla (elevado á, 2630 metros sobre el nivel del mar.)
“ Al examinar este valle tan bello y variado por las casas de campo y
haciendas que lo cubren y por las flores, frutas y grupos de árboles distin
tos que lo adornan, no se oculta, sinembargo, al observador, que una. gran
parte de los terrenos que están al pié de la Silla, son residuos de este ce
rro, que acarreados por las aguas en el trascurso de los siglos, se han ido
depositando por capas y formando un terreno inclinado hácia el Guaire.
Ala derecha de este río, aunque la. serranía es mas baja y ménos pendien
te, present—a en pequeña escala la misma distribucion del terreno. Los
riachuelos que atraviesan la ciudad, ó aquellos que fuera de ella corren por
el valle, presentan orillas ¡nui altas y escarpadas, cuyos surcos profundos
son debidos a la rapidez de las aguas, cuando despues de fuertes lluvias
descienden de la alta cima del Avila y de la. Silla, y van á. caer á su an
tiguo lago, ahora transformado en valle pintoresco, cerrado por todas par—
tes, y con una sola abertura subterránea que parece minada por las aguas,
las cuales ántes de abrirse este paso debían quedar estancadas en el mis
mo valle, formando un hermoso lago en medio de altas serranías.”
__6_
'\/\/\A /\/\J\/\/\.l\/\ /\ A N\/\ 1‘\,l\l\/\I\_I\j\l\_f\ /\/\IW\I\N\I\I\/\N\/\l\/\N\ ’\/\/\/\/‘\ J'\n~/\ A/a /\/\/\1\ /\/\/\ N\/\

El terreno en su mayor parte es fértil, y en él se produce desde el


trigo hasta el maíz, si bien el cultivo solo se aplica generalmente al café,
la caña de azúcar, hortaliza, flores, frutos menores, y malojo en gran
cantidad.
No se ha hecho hasta el presente un estudio geológico formal del
suelo de este valle, que el conde de ‘Segur describe así:
“En tan bello clima las flores y los frutos se suceden sin cesar, así de las
producciones de la zona tórrida como de la zona templada. Un gran número
de casas elegantes y plantíos en estos amenos prados están cercados de plan
tas od0ríferas: se respira allí un aire puro y embalsamado, y la existencia
toma una nueva actividad, haciéndonos gozar de las mas dulces sensacio
nes de la vida. Casi hubiera pensado que el valle de Carácas era una
parte del paraíso terrestre, y que por cierta distraccion obsequiosa, el ángel
que defendiora su puerta con espada de fuego nos había permitido la
entrada. ”
Tal es la impresion que causa al viajero la vista de este suelo, en.
donde domina, conío se ha dicho, en su parte Norte, la cordillera del
Avila, y en esta, la cima denominada la Silla de Oarácas.
El Distrito Federal mide próximamente:
109 kilómetros cuadrados, 46 hectáreas y 7.150 m. c.
Esta superficie que ha sido medida en su proyeccion horizontal, se
clasifica así :
‘.2
Tierra altas ó serranías 59 kilómetros 60 hectáreas 2.000 m. c.
Tierras planas ó entre—
llanas............ .. 49 id. l 86 id. 5.150 id.

109 kilómetros 3 46 hectáreas 7.150 4 id.


Las tierras altas están clasificadas:
De bosques . . . . . . .. 9 kilómetros l 43 hectáreas 3.666 m. e.
De pajonales . . . . . .. 50 id. 16 id. 8.334 id.

59 kilómetros ’ 60 hectáreas 2.000 m. e.

Y las tierras planas ó éntrellanas:


Ocupadas por pobla
ciones ........... .. 2 kilómetros 2 80 hectáreas
Terreno cultivado. . . . 43 id. 7 id. 9.464 m. e.
Tierra plana estóril.. . 3 id. 98 id. 5.686 id.

49 kilómetros 2 86 hectáreas 5.150 id.


._7__
/\/\/WV\MNWVV\I\J\NV\IVW\IWV\NWW\/VVW \/‘\/W\/\/\IV \/V\/\/\/WV \/\/\./\/\/\/\N\/\

Tanto en las tierras altas como en las planas están comprendidos las
carreteras, caminos y veredas.

Para terminar este capitulo insertarémos en estos Apuntes las dos


ascensiones [una, la principal, del célebre Humboldt, y la otra de nuestro
compatriota Cajigal) á la mencionada cima del Avila, punto culminante del
Distrito Federal, que complementarán las ideas sobre su suelo; porque todas
sus demas montañas no ofrecen particularidad digna de mencionarse, sino
es la colina del Calvario, al Oeste de Carácas, campo de una esterilidad
suma y que el gobierno de Abril ha convertido en un bello paseo, en el
cual se levanta la estátua pedestre del Ilustre Americano, Regenerador
de Venezuela, General A. Guzman Blanco. ‘

ESCÏIRSION A LA SILLA DEL AVILA


POR

ALEJANDRO DE HUMBOLDT
EN ENERO DE 1800. ‘r

En una region que ofrece aspectos tan maravillosos, en una época en que,
a pesar de revueltas populares, la mayor parte de los habitantes no apartaban su
pensamiento de los intereses materiales, la fertilidad del año, las prolongadas se
quías, la lucha de los vientos de Catia y de Petare; creí que podría enconfi‘ar mu—
chas personas que tuvieran pleno conocimiento delas altas montañas eircnnveci
nas; pero mi esperanza quedó burlada, no pudiendo hallar en Can’was un solo
hombre que hubiera subido hasta la cima dela silla del Avila, pues ni aun los
cazadores llegan hasta la. altura de las cumbres montañosas; y ademas no se via
ja en estos países para buscar plantas alpiuas, para examinar rocas, ó para llevar
un barómetro a sitios tan elevados. Acostumbrad0s ai la vida uniforme y domésti—
ca, temen las fatigas y las mutaciones rápidas de temperatura: podría decirse que
allí no se vive para. gozar de la vida, sino únicaniente para prolongarla.
Con frecuencia dirigiamos nuestros pasos á dos plantaciones de café cuyos
propietarios 3 eran hombres de agradable trato. Estas plantaciones están situa
rdas frente a la silla de Carácas ; y examinando desde ella con el anteqio las rápi

‘ Véase el capítulo Topogmfla.


‘-‘ Don Andrea Ibarra y M. Blnndin.
_3__
W\/\/VW\/\/\N\I\N /\/\/\/\f\/\NW\/\I\I\I\J\ /\f\/\/\/\ /\/\/\ r\ /‘\/ \/ /\/\ / \/\/\r\ /\/\/\1./ MW

das pendientes de la montaña, y la conflguracion de los dos picos que la terminan,


pudimos apreciar las dificultades que tendríamos que vencer para llegar á la
cumbre. Algunos ángulos de elevacion tomados con el sextante, desde la Trini
dad,l me habían hecho creer que la cima debía hallarse, sobre el nivel del mar, a
una altura menor que la gran plaza de la ciudad de Quito. Esta apreciacion no
estaba de acuerdo con las ideas de los habitantes del valle. Las montañas que
dominan las grandes ciudades, solo por este hecho, adquieren en ambos continen
tes una celebridad extraordinaria; y mucho ántes de que se las haya medido de
una manera precisa, los sabios del país les asignan, en toesas ó en varas caste
llanas, una altura de _la cual ¡’i nadie le es permitido dudar sin tocar con una
preocupacion nacional.
El señor de Guevara, capitan general, ordenó al teniente de Chacao que nos
diese unos guías. Estos eran negros; tenían algun conocimiento de la senda que
conduce a las costas atravesando las cumbres de las montañas cerca del pico
occidental de la silla. Los contrabandistas son los que frecuentan esta senda;
pero ni aquellos guías, ni los hombres mas cspertos de la milicia que se emplean en
la persecueion de estos por aquellos sitios agrestes, habían subido al pico oriental
que forma la cúspide mas elevada de la Silla. La montaña, cuyos ángulos de al
tura me indicaba la variaciou de las refracciones terrestres, no se había dejado
ver sin nubes mas que cinco veces durante el mes de Diciembre. Como en esta
estacion es raro que se sucedan dos días serenos, habiannos aconsejado que esco
jiósenios para nuestra escursion, con preferencia a un tiempo claro, aquella época
en que las nubes se mantienen á. poca altura, y en la cual es de esperarse que, des
pues de haber atravesado la primera capa de vapores uniformemente esparcida,
se entre en un aire seco y trasparente.
‘ La noche del dos de Enero la pasamos en la estancia de Gallógos, plantacion
de café, a cuya proximidad forma bellas cascadas el escaso río de Chacaito, que ba—
jando de las montañas se precipita en una quiebra sombreada por frondoso ra
maje. La noche estaba bastante despejada; y aunque, como víspera de un viaje
fatigoso, era justo que deseásemos gozar de algun descanso, no obstante, Mr.
Bonpland y yo pasamos toda la. noche en vela, aguardando tres ocultaciones de los
satélites de Júpiter. De antemano había fijado los instantes de la observacion
pero, con motivo de los errores de cálculo cometidos en el Conocimiento de los tiem
pos, no logramos buen éxito en ninguno. Mala suerte habían tenido los pronósti
cos de las ocultaciones de los meses de Diciembre y Enero: se había confundido el
tiempo medio con el tiempo verdadero.
Sumo desagrado me produjo este accidente; y, luego que hube observado,
tintes de salir el sol, la intensidad de las fuerzas magnéticas al pié de la montaña,

.___

‘ Parte alta de la ciudad de Carúeas, Inicia el Norte, cuya iglesia ha sido destinada
ai. Panteon Nacional.
_9_.
f\/\/\N\/‘ /\/\/\/\/\Mf\/\/\N\f\/\.’\f\/\/\N\/V\/\fl.

emprendimos el camino a las cinco de la mañana en compañía de algunos esclavos


que llevaban nuestros instrumentos. Diez y ocho eran las personas que caminába.
mos unas en pos de otras, por un sendero estrecho, trazado en la pendiente rápida,
y cubierta de cesped. La primera dificultad es alcanzar la cumbre de una coli
na que forma, hacia el Suroeste, una especie de promontorio de la Silla, el cual se
une á la masa principal de la montaña por un pasage estrecho, que los pastores
designan con un nombre mui característico, el de Puerta de la Silla. Llegamos
allí como a las siete de la mañana, que se presentaba bella y fresca como hacién
donos creer que el cielo favorecía nuestra escursion. Vi que el termómetro se
mantenía un poco mas bajo de 14°; y que el barómetro me indicaba que nos
hallúbamos ya á. 685 toesas de altura sobre el nivel del mar, es decir, cerca de 80
toesas mas elevada que la Venta, de donde se goza de una vista magnífica de las
costas. Nuestros guías juzgaban que necesitábamos seis horas mas para llegar a
la cima de la Silla. '
Atravesamos el paso estrecho de rocas, cubiertas de cesped, el cual nos condu
jo del promontorio a la Puerta, al dorso dela gran montaña. Desde allí la vista pe
netra en dos valles,’que mas bien podrían llamarse dos hendiduras llenas de una es
pesa vegetacion. A la derecha se distingue la quebrada que baja entre los dos picos
hacía la grmy'a de Muñoz : a la izquierda la quebrada Chacaito, cuyas aguas abun¡
dantes brotan cerca de la granja de Gallégos. Oyese el ruido de las cascadas sin
ver el torrente que permanece oculto bajo el tupido follaje de las Erythrinas, de
las Clusias y de las I—Iigne ‘ns de la India ' . En una zona en que tantos vegeta
les tienen hojas grandes, brillantes y coreáceas, nada hai tan pintoresco como el
aspecto de la cima de los árboles colocados á una gran profundidad, ó iluminados
por los rayos casi perpendiculares del sol.
La pendiente se presenta cada vez mas rápida desde el sitio de la Puerta;
y para poder avanzar nos veíamos obligados a inclinarnos escesivamenteluácia
adelante. Por lo comnn las pendientes 2 tienen de 300 a 32°. El cesped es
espeso, y una prolongada sequía lo había puesto en extremo resbaladizo. Sentía
mos no haber llevado garfios ó bastones herrados. Las rocas de gneis están
cubiertas de menudas yerbas y no era posible asirsc a ellas, ni formar gradas
como se hace en terrenos ménos duros. Esta subida, mas fatigante que peli
grosa, desalentó a las personas que nos habían acompañado desde la ciudad
y que no estaban acostumbradas a trepar montañas. Mucho tiempo perdimos
aguardándolas, y no rcsolvimos continuar solos nuestro camino sino cuando

‘ Ficus nymphaeífolia, Erythrina mitis. En el mismo valle hai dos bellas especies
de Mimosas, Inga fastuosa y Inga cinerea.
2 Despues que hice los esperimentos tocante á las pendientes, halló en la Figura dc
la tierra por Bougucr (p. CIX) un pasaje que prueba que este astrónomo, cuyas opinio
nes son de tanto peso, veía tambien que 36° es la inclinacion de nnapendientc inaccesi
ble, si el suelo no permite que se hagan gradas con los piés.

: 2
__10__
\/\/ \/\/\NWWW\/\l‘/WVWWVWV\I\I\IW\/\IV\4

vimos que todos, en lugar de subir, bajaban de la montaña. El tiempo comenza


ba ¡’i nublarse; y la bruma salía ya, en hilos delgados .v rectos, del boscaje hú
medo, que sobre nuestras cabezas orlaba la region de las sabanas alpinas. Hu
biera podido creerse que era un incendio que princípíaba en muchos puntos de la
floresta, al mismo tiempo. Poco a poco se fueron acumulando aquellos regueros
de vapores ;~ y desprendídos del suelo, impulsados por la brisa matinal, rosaban,
como una nube ténue, el dorso redondo de las montañas.
En estas infalibles señales recouocimos M. Bonpland y yo, que mui pronto
íbamos á hallamos envueltos en una bruma espesa; y temerosos de que nuestros
guias se aprovechaseu de esa circunstancia para abandonarnos, hicimos que nos
precodíesen los que llevaban los instrumentos mas necesarios, con lo que mas
tranquilos seguimos trepando las pendientes que se inclinan hácia la quebrada
de Chacaíto. La locuacidad familiar de los negros criollos contrastaba con
aquella gravedad tacitnrna de los indios que nos habían acompañado constante
mente en las misiones de Caripe. Burlabanse de los que habían renunciado tan
pronto á un proyecto preparado con despacio; y entre todos, al que ménos escasea
bau las zumbas, era á. unjóven, fraile capuchino, profesor de matemáticas, que no
había cesado de ponderar las ventajas de fuerza física y de audacia que, segun él, _
tenían los españoles europeos de cualquier clase, sobre los ispano americanos.
Habíase provisto de tiras de papel blanco con intento de pícarlos é ir arrqiándolos
en la sabana para indicará los rczagados la díreccion que debían seguir. El
profesor se había aventurado hasta prometer a los religiosos de su órden que
durante la noche quemaría algunos cohetes, para anunciar á toda la ciudad de
Carácas que habíamos tenido buen éxito en una empresa, que le parecía, debo
añadir que a élsolo, una cnípresa mui importante. Olvidó que su ropon, tan
largo y tan pesado, debía cstorbarle en la subida. Como perdió el ánimo mucho
antes que los criollos, pasó el resto del día en una plantacion vecina, divertido en
vernosusubír la montaña, con un anteojo díríjido hácía la Silla. Para nuestra
desdícha, este religioso, que no carecía de conocimientos en fisíca, y que pocos
años dcspues fue asesinado por los indios salvajes del Apure, se había encargado
de conducir el agua y las provisiones, tan necesarias en una escursiou por
montañas. Detuvo tanto tiempo a los esclavos que debían reunirse con nosotros,
que no pudieron llegar sino mai tarde; lo que nos obligó a permanecer sin agua
y sin pau por espacio de diez horas.
De los dos picos redondos que forman la cúspide de la montaña, el oriental,
al cual debíamos llegar con nuestros instrumentos, es el mas elevado. La depre
síon que se encuentra entre estos dos picos ha dado a toda la montaña el nombre
español de Silla. Una hendodura que hemos nombrado, desciende de esta
depresíon húcía el valle de Caracas: en su origen ó extremo superior, se aproxi
ma a la cumbre occidental. No es posible alcanzar la cima oriental sino diri
gíéndose primero al Oeste de la hendedura por el promout0río de la Puerta,
encanúm’mdose derecho por la cima mónos elevada, y sin volverse hacía el Este
..._11_.
J\J\IW \/\/\/\/\/\/\/v V\I\AN\ANW\AMNV\IVWVWVV\IWV\NV\AI\I\MANW\N‘

hasta que casi se haya llegado á, la cresta ó dcpresíon de la .S'villa, entre los dos
picos. El aspecto general de la montaña parece‘ que prescribe esa direccion;
por que lo esca—rpad0 delas rocas al Este de la hendedura es tal, que costaría
mucho trabajo trepar á la cima de la Silla, al subir, no por la Puerta, sino derecho
hacia la cumbre oriental.
Desde el pié de la cascada de Chacaito hasta la altura de mi! toesas, no
encontramos mas que sabanas. Dos pequeñas liliaceas de flores amarillas '
son las únicas que se levantan en medio de las gramineas de que está cubierta la
superficie de las rocas. Algunos arbustos espinosos '-’ nos recordaban las
formas de nuestros vejetales de Europa; pero en vano tratamos de hallar en
estas montañas de (Ja‘ácas, y mas tarde en las cumbres de los Andes, una
eglantina 3 al lado de estos arbustos. No hemos encontrado un solo rosal
indígena en toda la América meridional, a pesar de la semejanza que hai entre
el clima de las altas montañas de la zona tórrida y el de nuestra zona templada,
por lo que parece que este bello arbusto no existe en el hemisferio austral,
á uno ú otro lado del trópico. Solo en las montañas mojicana-s tuvimos la dicha
de descubrir, á los 19° de latitud, escaramujos americanos ‘
La bruma nos envolvia de cuando en cuando y nos costaba trabajo encontrar
la direccíon de nuestra senda, puesto que á- esta altura no hai camino trillado.
Cuando los piés no bastan en una pendiente tan rápida y resbaladiza, hai necesidad
de ayudarse con las manos. Llamó nuestra atencion una veta 5 de tierra de
porcelana de un blanco nevado y que es sin duda el residuo de un feldespa€o
descompuesto, y del cual remitimos una gran cantidad al Intendente de la.
provincia. En un país en que el combustible no es escaso, puede ser útil, la
mezcla de las tierras refactarias para mejorar la loza y aun los ladrillos. Cada
vez que las nubes nos rodeaban, bajaba ° el termómetro a 12°; con el cielo
sereno se elevaba á 21°. Estas observaciones las hicimos a la sombra; pero en
pendientes tau inclinadas, cubiertas de un eesped tan desecado, bril‘laute y
amarillo, es dificil precaverse contra la accion del calórico radiante. ‘Nos hallába

‘ Cipura martinicensis .v Sisyrinchium iridifolium. Esta última Iridea se baila


tambien cerca de la Venta de la Guaira ai 600 toesas de altura.
:‘ Rnbus jamaiccncis.
“ Escammnjo, rosa silvestre.
* M. Redoutó, publicó en su bella .\Ionografía delos Rosales, nuestro escaramujo
mejicano bajo el nombre de Rosal dc Jllutc:mna.
"’ El espesor del filon es de3piés; su dircccion horizontal 1,2 de la. brújula de
Frciberg, mióntras que la del gneis es horizontal en todas partes 3,4 con 50° 60° de incli
nacion al Noroeste. Esta tierra de porcelana, humedecida, nbsorve úvidamcntc el
oxíjeno del aire ; halló en Carúcas el residuo del :izoe mui (lébilmcnto mezclado con
ácido carbónico, :i- pesar de que hice la operacion en frascos con tapa de esmeril y no
llenos de agua.
" Hasta 9“G R.'
_12__
\/\A¡ \/\ /\/\/\/\ /\r\/\n/\.r\ 1\/\ ’\/\’\I‘\/\/sl\/\ /\’v‘/’ z \/— '\, '\I\N\/‘,/‘ I\ /\.r\ A r\/\/\/\/\ '\/\I\NV\I‘AI\I\/\J\/\/\/W‘f\

mos a 940 toesas ; y no obstante a la misma altura hácia el Este, vimos en una
quebrada, no algunas palmeras aisladas, sino un bosque de palmas; era de Palma
real, tal vez una especie del género Oreodo.ra. Este grupo de palmas, que ocu
paba una region tan elevada, hacia un raro contraste con los sauces 1 espar
cidos en el fondo mas templado del valle de Carácas.
Despues de cuatro horas de camino por las sabanas.entramos en un boscage
de arbustos y árboles poco elevados, llamado el Pty’tml, sin duda con motivo de la
grande abundancia de Pesj1m (Gaultheria odorata,) planta de hojas ¡nui olorosas,
‘2 Allí la pendiente de la montaña es mas suave, y sentimos un placer indecible
al examinar los vegetalesde esta region. Acaso no existe otro lugar en donde se
encuentren reunidas, en un espacio de terreno tan limitado, producciones tan
bellas y tan notables, con relaeion a la geografía de las plantas. Las altas
sabanas de la Silla á 1.000 toesas de elevacion, terminan en una zona de arbustos
que, por su aspecto, sus ramas tortuosas, la dureza de sus hojas, lo grande y lo
bello de sus flores purpúreas, recuerdan lo que en la cordillera de los Andes
apellidan con el nombre de vejetacion de los Párumos _v de las Punas. " Allí es,
donde se presenta la familia de los Rosales alpinos, (las Thibaudias, las Audró
medas, las Vaccinium, y esas Deja-rías de hojas resinosas que hemos comparado
muchas veces al Rododendron de los Alpes europeos.
Aun en los casos en que la naturaleza no produce unas mismas especies bajo
climas análogos, ora_en las llanuras de paralelos isotérmicos, ‘ ya en las mese
tae cuya temperatura se aproxima a la de los lugares mas vecinos a los polos, 5

‘ Salix Humboldtiana de M. Willdcnow. Sobre las palmas alpinas, véanse mis


Proloyómcnon dc la distrilmc¡on dc las plantas, paj. 235.
'-’ Vóase mas atras el cap., VI [tom. III p. 111).] La lengua española tiene la
gran ventaja de poder derivar, como en latín, el nombre de la mayor parte de los árboles,
una palabra que designa la rcuni0nó ayrupamienfo de los árboles de la misma especie.
De este modo están formadas las palabras olivar, roblcdar y pinal, de ol¡r0, róble y pino
Los hispano—americanos han añadido tmml, p(jlml, guayabal, e!c., lugares en que crecen
reunidos muchos cactus, la Gaulthcria odorata y el Psidiu1n.
" La explicacion de estas palabras se ha dado mas atras, cap. V tom. II p. 319.
4 Es fácil comparar entre si las latitudes que en el mismo hemisferio, presentan la
misma temperatura media [p. e., la Pensylvania y la Francia central, Chile y la. parte
austral dela N. Holanda], ó considerar las relaciones que existen entre la vegetacion de
los dos hemisferios, bajo paralelos isotérmieos. [De igual calor.]
-" La geografía de las plantas no examina únicamente las analogías que se notan en
un mismo hemisferio, entre la vegetaeion de los Pirinóos y las de las llanuras escandinavas,
entre la de las cordilleras del Perú y la de las costas de Chile ; sino que tambien discute
las relaciones que existen entre las plantas alpinas de ambos hemisferios. Compara la
vegetacion de los Alleganys y de las cordilleras de Méjico con la de las montañas de
Chile y el Brasil—Recordando que cada línea isotérmica tiene una rama alpine (la que
reune, p. e., Upsal a un punto situado en los Alpes de la Sniza,) se puede reducir el gran
problema de la mmlojía de Iaa_/‘0rmasr rcgcfalca ¡’L la expression siguiente : 1‘? examinar en
cada hemisferio v» al nivel de las costas, la vegetacion de una misma línea isotórmica,
sobre todo cerca de las cimas cóncavas ó convexas ; 2‘? comparar, con relaci on ú la forma
_13_
V\I\/\/\I\I\N\N\N\/‘/\f\f\fl /\./\4W\f\/\/\ /\/\/\/\/\/\/\/\.M/\N\I\f‘ /\ /\/\/\/‘N\ /"/\/\/\/ \/\./\¡'x /\/\ /\ rv\/\/\ /

se observa sinembargo, una semejanza notable en el porte y en la. fisonomía de


la vegetacion de las regiones mas apartadas. Este fenómeno es uno de los mas
curiosos que presenta la historia de las formas orgánicas; y digo la historia, por
que en vano se empeña la razon en rechazar las hipótesis acerca del orígen de las
cosas, pues no dejamos por eso de andar mónos atormentados por problemas
insolubles tocante a la distribucion de los seres. Una gramínea de la Suiza 1
vejeta en las rocas graníticas del estrecho de Magallanes: la N. Holanda alimenta
mas de 40 plantas fanerógamas de Europa ; y el mayor número de vegetales
que son idénticos en las zonas templadas de ambos hemisferios, no se encuentran
jamas en la rejion intermedia, que es la equinoxial, tanto en los llanos como en las
cumbres de las montañas : una violeta de hojas velludas, que corona, por decirlo
así, la zona de las fanerógamas en el volcan de Tenerife y que por mucho tiempo
se creyó especial de esta isla 2 aparece igualmente a 300 leguas mas al N.,
cerca de la cumbre nevada de los Pirinéos ; y entre las plantas que M. Bonpland
y yo recogimos en las mesetas frías de Méjico, á. lo largo de las riberas ardientes
del Orinoco,y en el hemisferio austral sobre la cima de los Andes de Quito 3
se han encontrado algunas gramíneas y cypcrúeeas de Alemania, de Arabia y del
Senegal ¿Cómo es posible conseguir las migraciones de las plantas al traves de
las regiones de un clima tan diferente, y que están hoi cubiertas por el océano.
¿ Cómo se han desarrollado a desiguales distancias de los polos y de la superficie
delos mares, en donde quiera que lugares tan distantes presentan alguna analo
gía de temperatura, los gérmenes de los séres orgánicos que se asemejan por su
porte y aun por su cxtructnra interna 2 A pesar de las influencias que ejercen,
la presion del aire y la estincion mas ó ménos grande de la luz en las funciones
vitales de las plantas, no obstante, lo que se debe considerar como el estímulo
mas poderoso de la vegetacion, es el calor, desigualmente distribuido entre las
diferentes partes del año.
El número de las especies idénticas en ambos continentes y en ambos hemis
‘I

de las plantas, en una misma línea isotérmica, al Norte y al Sur del Ecuador, la rama
alpina, con la pai‘tc trazada en las llanuras : 3‘.’ comparar la vegetacion en líneas isotér—
mieas homónimas de ¡ímbos hemisférios, ya en las regiones bajas, ya en las ramas
alpinas.
' I’hleum alpinum, examinado por M. Brown segun las observaciones de este gran
botánico. No hai duda alguna, de que cierto número de plantas es á. un tiempo comun ¡’t
los dos continentes y á las zonas templadas de ambos hemisferios. Potcutilla anserina,
Prunella vulgaris, Scirpus mncronatns et Pauicum Cruz galli crecen en Alemania, en la
N. Holanda y en Pensylvania.
’ La_\'iola cheiranthifolia que decribímos, M. Bonpland y‘:yo (cap. II, tom. I, paj.
299) ha sido reconocida por M. M. Knnth, y Leopoldo de Bueh entre las plantas alpinas
que José de Jussien recojió en los l’irinóos.
“ Cyperus nmcronntus, Pon, Eragrostis, Festuca Mynrus, Andropogon avenacens,
Lappago racemosa. (Vóasenucstra Nova Genera et Spcc. tom. I, p. XXV. 158,155,
189,119.)
_14_.
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ferios, es mucho menor de lo que se habría creído, juzgando por las asercioncs de
los primeros viajeros. No cabe duda de queen las altas montañas de la América
equinoccial existen especies de llanten, de valerianas, de arenarias, de ranúncu
los, de nísperos, de encinas _v pinos, que por su fisonomía podría confundírseles
con los de Europa; pero todos son específicamente diversos. Cuando la natura
leza no presenta las mismas especies, se complace en repetir los mismos géneros.
Algunas especies vecinas están colocadas con frecuencia a enormes distancias las~
unas de las otras, en las regiones bajas dela zona templada y en las regiones al
pinas del Ecuador. Mas aún, otras veces (y la Silla de Carácas presenta un
ejemplo notable de este fenómeno) no son los géneros europeos los que han cn—
viado especies, como colonos, para poblar las montañas de la zona tórrida, sino
géneros de una misma tribu, dificilcs de distinguir por su porte, los que se reem
plazan en diferentes latitudes.
De las montañas de la Nueva Granada, que rodean la meseta de Bogotá,
á las de Carácas, hai mas de doscientas leguas de distancia; y no obstante la Silla,
único pico que se levanta en una cadena tan baja, presenta esos agrnpamicntos
singulares de Bejaria, de flores purpúreas, de Andrómedas, de Gaultherias, de
Mirtilos de uvas camarones, 1 de Nertera y de Aralias de hojas velludas 2 que
caracterizan la rey’etacíon de los Púramos en las altas cordilleras de Santa Fe. En
contramos la misma Tbibandia glandulosa, á la entrada dela mesa de Bogotá y
en el Pejual de la Silla. La cadena costanera de Carácas se une indudablemente
(por el Torito, la Palomera, el Tocuyo, los Páramos delas Rosas, de Boconó y de
Niquitao) á las altas cordilleras de Mérida, de Pamplona y de Santa Fó: pero de
la Silla al Tocuyo, en una distancia de setenta leguas, las montañas de Carácas
son tan bajas, que los arbustos de la familia de las Ericáceas que acabamos de
citar, no encuentran el clima frio que necesitan para desarrollarse. Aun supo—
niendo, como es probable que la Thibandia y el rosal de los Andes ó Bejaria, exis
tan en el Páramo de Niquitao y en la Sierra de Mérida, cubiertas de nieves eter
nas, Ï10 por eso dejarían de faltar a estos vejetales una cresta bastante elevada
y prolongada para hacer su migracion hácia la Silla de Carácas.
Cuanto mas se estudia la reparticion de los sóres orgánicos sobre el globo,
más inclinado se halla uno, sino á. renunciar a esas ideas de migracion, a lo ménos
a no considerarlas como hipótesis satisfactorias. La cadena delos Andes divide
longitudinalmente toda la América meridional en dos partes desiguales; y al pié
A de esta cadena, al Est-e y al Oeste, encontramos un gran número de plant—as, es—
pecíficamente las mismas. Los diferentes pasajes de las cordilleras no permiten

ll
El nombre de riña «rbórm y «uras camarouas se da en los Andes a especies deb
género Thibandia, con motivo de sus grandes frutos sncnlentos, De es te modo es que
apcllidan los botánicos antiguos riña dc oso (uvaursi), y viñas del monte Ida [Vitis Ida-a]
alos Madroños y Mirtilos, que pertenecen como la Thibandia a la familia de las Erieaceas.
7 Ncrtera depresa. Aralin reticulata, llediotisblmrioides.
.__.15_
\/\/\/\/\/\N'V\IW\N\IVWVV /\/\/ v v L./\./\/\/\/\N\A.

en ningun lugar que las producciones vejetales de las regiones cálidas, pasen de
las costas del mar del Sur a las riberas del Amazonas. Cuando un pico alcanza
á ima grande altura, ora en medio de las llanuras y de las montañas ¡nui bajas,
ya en el centro de un archipiélago de islas solevantadas por los fuegos subterrá
neos, su cima se encuentra coronada de yerbas alpinas, de las cuales muchas se
hallan, a inmensas distancias, en otras montañas que tienen un clima análogo.
Tales son los fenómenos generales de la dístribucion de los vegetales, y nunca se
encareceria bastante a los físicos que lo estudiasen. No porque combato hipóte
sis adoptadas con sobrada ligereza, me comprometo por eso á sustituirlas con otras
mas satisfactorias. Por el contrario, creo que los problemas a que me refiero son
insolubles, y que el físico ha llenado su tarea cuando ha indicado las leyes de que
ha usado la naturaleza en la distribucion de las formas vegetales.
Para demostrar la gran elevacion de una montaña, se dice que entra en los
límites de los Rododendros y de las Bejarias ; lo mismo que se dice, hace muchos
tiempo, que una montaña llega al límite de las nieves pcrpétuas. Al servirse de
esta espresion se supone tácitamente, que bajo la influencia de ciertas tempera
turas, debendesarrollárse necesariamente ciertas formas de vegetales; pero seme
jante suposicion—no es rigurosa en toda su estension. En las cordilleras del Perú no
existen los pinos de Méjico; y la Silla de Carácas no está cubierta de las encinas
que, a igual altura, vegetan en la Nueva Granada. La identidad de las formas
indica una analogía de climas; pero bajo climas análogos, las especies pueden
ser singularmente diversificadas.
El señor Mútis fue el primero que describió la Bejaria, espléndido rododendro
de los Andes que el había observado cerca de Pamplona y de Santa Fe, á los 4° y 7°
de latitud boreal. Antes de nuestra escursion a la Silla era tan poco conocida,
que casi no existía en ninguno de los herbarios europeos. Aun los sabios edito
res de la Flora del Perú la habían descrito bajo un nombre nuevo, el de Acunna.
Las dos especies de Bejaria que hemos traído de la Silla 1 son tau espeqífica
mente diferentes de los de Santa Fé de Bogotá, 3 cuanto lo son entre sí los rododen—
dros de la Laponia, del Cáucaso y delos Alpes ='. Los rododendros delos Andes
" cerca del Ecuador, cubren las montañas hasta en los Páramos mas elevados, de
1600 a 1700 toesas de altura. En la Silla de Caracas, avanzando hácia el norte,
se los halla mucho mas bajos, á poco ménos de mil toesas; y la Bejaria que e ‘
descubrió hace poco enla Florida, a los 30° de latitud, vegeta aun en colinas de
0

‘ Befaria glanca, B. ledifolia. Véanse nuestras Plantas cquinoxiales, Tom. II, p.


118-126 (Tab. 117.121) que contiene casi una Monografía completa del género Befaria que
debería llevar el nombre de Bejaria. ’
i’ Rhododendron laponicum, R. caucasicum, lt. ferrugineum et R. hirsutum.
“ Befaria :cstuans y B. resinosa.
' Sobre todo B. :estuans de Mutis y dos nuevas especies del hemisferio austral que
hemos descrito bajo los nombres de B. coarctata _v B. grandiflom~
._..16__.
Ar\/\ /\/\/\r\/-I\N\ñ/\/\ /\/\ r‘\rs/\/\/\/\f\/\I\f\l\/‘I\I\ rk/\l\/\I\/\/‘/\F/\J\I\l\l

poca altura. De modo que en una distancia de 600 leguas de latitud, estos ar
bustos descienden hacia los llanos á medidas que se alejan del Ecuador. El rodo
dendro de Laponia vegeta tambien á ochocientos ó noveeieutas toesas mas bajo que
el rododondro de los Alpes y de los Pirineos. Nos causó admiracion no haber
descubierto ninguna especie de Bejaria en las montañas de Méjico entre los rodo
dendros de Santa Fé y de Carácas y los de la Flon'da.
La Bejaria ledifolia no tiene mas que tres ó cuatro pies de altura en la peque
ña floresta que corona la Silla; desde su base, tiene el tronco dividido en gran
número de ramos frágiles y casi verticilados: las hojas son ovales, lanceoladas,
glaucas por debajo y arrolladas hácia los bordes: toda la planta está cubierta de
vellos largos y glutinosos, con un olor de resina mui desagradable; las abejas vi—
sitan sus hermosas flores purpúreas, que son mui abundantes, como en todas las
plantas alpiuas y que bien abiertas, tienen con frecuencia cerca de una pulgada
de ancho.
El Rododendron de la Suiza, en el sitio en que vejeta, entre 800 y 1100 toc
sas de altu ‘a, pertenece á un cilma cuya temperatura media es de 2° y 1°, seme
jante a la de las llanuras de la Laponia. En estas zonas, los meses mas fríos son
de — 4° y —10° ; y los mas calorosos, de 12° y de 7°. Algunas observaciones
termomét1’lcas, hechasá iguales alturas y bajo los mismos paralelos, hacen creer
que en el Pcjual dela Silla, a mil toesas sobre el nivel del mar de las Antillas, la
temperatura media del aire es tambien de 17O a 18° y que el termómetro se man
tiene, en la estacion menos cálida, de día, entre 15° y 20° ; y de noche, entre 10° y
12°. En el hospicio de San (lotardo, que está. cerca del límite superior del rodo—
dcndro de los Alpes, el nn’mximum de calor, en el mes de agosto, al medio día, ( á. la
sombra) es ordinariamente de 12° a 13°; de noche, en la misma estaeion, el aire
se enfría allí por efecto de la irradiaeion del suelo, hasta 1 ó -— 1° Bajo la
misma presion barométrica, y por consiguiente a la misma elevacion, pero a 30°
de latitud mas próximo al Ecuador, la Bejaria de la Silla se halla expuesta con
frecuencia, a la hora del medio día, á una temperatura de 230 a 24°. La mayor
refrijeracion nocturna probablemente no excede de 8°. Hemos comparado con
cuidado el clima bajo el cual vegetan, a diferentes latitudes, dos grupos de
plantas de una misma familia, á igual distancia del nivel del mar; y los resultados
habrían ‘sido mai diferentes, si hubiéramos comparado zonas igualmente distantes
tanto de las nieves perpétuas, como de la línea isotérmica. 1
En la floresta del Pejual vejetan, cerca de las Bajar—¡as de flores purpúreas un
Hedyotis de hojas de brczo, de ocho pies de alto; la Caparrosa 3 que es un gran

1 La capa de aire cuya temperatma anual es cero, y que no coincide con el límite
inferior de las nieves pcrpétuas, se halla en el paralelo de los Rododendros de la Suiza ú
900 toesas; y en el paralelo de la Bejaria de Carácas ¡’t 2700 toesas de altura.
'-’ Vismia C«parr0m [}que sirve de apoyo á. un Loranthus que se apropia el jugo ama
rillo’do la Vismia]; Dava lia mcifolia, Hieracium Avilzr, Aralia arborea Jacq y Lepi
dium virginicnm. Dos nuevas especies de Lycopodium, el flcyoidcs y la arietaltum, se
muestran ya mos abajo inicia la Puerta de la Silla. [Véase nuestra Nora Gen. et Spee.,
Tomo l, pájina 38.]
_17_
W\ /\/\/'\/\/ \/\/\/\/‘\/\N\’\/\/\./V\/ \/\/\, \r\/v\

Hypericum arborescente ; un Lepidium que parece idéntico al de Virginia; en fin


Lycopodáceas y musgos que tapizan las rocas y las raíces de los árboles. Lo que
mas celebridad da en el país a esa floresta, es un arbusto de 10 a 15 piés de altu
ra, de la familia de las Corymbíferas. Los criollos lo llaman Incienso. Sus hoja—s
coriaceas y dentadas lo mis’mo que la cstremídad de las ramas, están cubiertas de
una lana blanca. Es una nueva especie de Trixis, 1 estremadamente rcsinosa,
y cuyas flores tienen el olor agradable del estoraque. Este olor es mui distinto
del que exhalan las flores del Trixis therebintinacea de las montañas de la Jamaica,
opuestas a las de Carácas. Algunas veces mezclan el Incienso de la Silla con las
flores del Pevetera, otra compuesta cuyo aroma se parece al del Heliotropio del
Perú. No obstante, la Pcretera no se eleva en las montañas hasta la zona de la
Bejaria; existe en el valle de Chacao, y las señoras de Carácas lo emplean para
preparar una agua de olor mai agradable.
Detuvímonos largo tiempo a examinar las bellas plantas resinosas y olorosas
del Pqiual. El cielo se oscurecía mas a cada momento. El termómetro bajó mas
abajo de 11?; y esa es ya una temperatura en la cual, bajo esta zona, se principia
á. sufrir a causa del frío. ‘Al salir de la floresta de arbustos alpinos, se entra de
nuevo en una sabana. Trepamos una parte del pico occidental para bajar a la
depresion, valle que separa las dos cumbres de la Silla. Allí fue donde tuvimos
que vencer grandes dificultades, a causa del vigor de la vegetucíon. Un botáni
co no adivinaria con facilidad que el bosque espeso que cubre este valle esta for
mado por el agrupa-miento de una planta de la familia de las musáceas, 2 ,
Probablemente es una Maranta ó una Heliconia; sus hojas son anchas y
lustrosas; se eleva a 14 ó 15 piés de altura, y sus tallos suculentos están reuni
dos como la cepa de las cañas 3 que se. encuentran en las regiones húmedas dela
Europa austral. Nos fue preciso abrirnos un sendero al traves de esa florest—a de
Musáceas. Los negros nos procedían con sus cuchillos ó machetes. El pueblo
confunde esta eseitaminea alpina con las gramíneas arborescentes, bajo el nombre
de Carrizo, de la cual no vimos ni la flor ni el fruto. Sorprende hallar una fami
lía de monocotiledones, que se cree esclusivamente propia de las regiones bajas y
cálidas delos trópicos, á 1.100 toesas de altura, mucho mas alto que las Andró
modas, las Thibaudías y los Rododendros de las cordilleras. ‘ En una cadena de
montañas elevada y mas al Norte aun, en las montañas azules de la Jamaica, la
Heliconía de los loros y el Bihai se desarrollan con preferencia en lugares alpi
nos sombreados. —"

‘ Trixis nereifoiia de M. Bonpland. (Hoi so llama Espclciiu nrrcifoliu Weddel.)


‘-' Escitamíncaa ó familia de los Bananas.
3 Arundo donax.
‘ Bejaría.
°, Heliconia psíttacorúm y H. Bihai (Salisbury en los Trans. of the IIort. Soc. Tomo
I, pág. 273.) Estas dos Heliconias son mai comunes en los llanos de Tierra Firme.
3
_18__
vvvvvv'\/vvwx¡x~/vvwvwv W\/WWWV\/WVW ‘ vvx./vwvvvvuwvwwm

Vagando en ese espeso bosque de musáceas, ó yerbas arborescentes, continua’:


bamos diriiiéndonos hacia el pico oriental al cual debíamos llegar. De'tiempo en
tiempo lográbamos verlo por algun claro. De improvíso nos hallamos envueltos
en una niebla espesa: solo la brújula nos podía guiar; pero adelantándonos hácia
el norte, corriamos peligro a cada paso, de hallamos al borde del enorme muro de
rocas que desciende casi perpendicularmente á 6.000 piés de profundidad hácia el
mar. Fué necesario detenernos, y rodeados de nubes que rozaban la tierra, prin
cipiamos a dudar si podríamos llegar al pico oriental ántes de que entrase la
noche. Por fortuna los negros que conducian el agua y las provisiones se reunie
ron con nosotros y resolvimos tomar algun alimento. Nuestra comida no fue larga.
Sea que el padre capuchino no hubiera tenido en cuenta el gran número de perso
nas que nos acompañaba, ó que los esclavos hubiesen hecho uso de las provisional
durante el camino, el hecho es que solo encontramos aceitunas, y apénas algun pan.
Horacio en su retiro de Tibur, no hizo el elogio de una comida mas frugal ni mas
lijera 1 ; pero las aceitunas que podían alimentar a un poeta entregado al estu—
dio y a la vida sedentaría, parecen un alimento mui poco sustancial para hombres
que trepan montañas. Habíamos velado la mayor parte de la noche, y caminamos
por espacio de nueve horas sin haber encontrado un manantial. Nuestros guías
estaban desalentados; al mostrarnos Í‘suresolucion de bajar, nos costó, a Mr.
Bonpland y a mi, mucho trabajo detenerlos.
En medio de la bruma hice la experiencia del electrómetro de Volta armado
con una mecha. A ~pesar de hallarme mai próximo a las Heliconias, reunidas en
b3sque espeso, obtuve señales mai sensibles de electricidad atmosférica. Gon
frecuencia pasó del positivo al negativo, cambiando de intensidad á, cada momen
to. Estas variaciones y los accidentes de muchas corrientes pequeñas de aire que
rompian la bruma y la trasformaban en nubes de contornos determinados, me
parecieron pronósticos infalibles de un cambio de tiempo. Apénas eran las dos
de la tarde. Tuvimos alguna esperanza de poder llegar á la cima oriental de la
Silla ánt¿es de ponerse el sol, y de bajar el valle que separa los dos picos. Este
era el punto en que pensábamos pasar la noche encendiendo una gran hoguera y
haciendo que los negros construyesen una cabaña con las hojas anchas y delgadas
de la Heliconia. Despedimos la mitad de los que nos acompañaban, diciéndoles
que viniesen el día siguiente por la mañana a buscamos, no con aceitunas, sino
con provisiones de carne salada. .
Apénas habíamos tomado estas disposiciones cuando el viento del Este
comenzó a soplar con impetuosidad del lado del mar. El termómetro se elevó
hasta 12°, 5. Era sin duda un viento ascendente que, haciendo subir la tempera
tura, disolvia los vapores. En menos de dos minutos desaparecieron las nubes;
y los dos conos de la Silla se mostraron á. nuestra vista‘ en una proximidad ex
traordinaria. Abrimos el barómetro en la parte mas baja de la depresion que

1 Carm. I. 31.
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separa las cumbres, cerca de una laguneta de agua mui cenagosa. Allí se en
cuentran, como en las islas Antillas, 1 terrenos fangosos á grandes alturas, no
porque las cordilleras montañosas atraiga—n las nubes, sino porque condensan los
vapores por efecto del enfriamiento nocturno que causan la irradiacion del suelo
y la del parenquima delas hojas. El mercurio se sostenía a 21 pulgaklas 57 líneas.
Nos dirijimos en derechura hácia la cima oriental; y poco a poco iba oponiéndo
nos mónos obstáculos la mjetacion; no obstante, todavía nos fue preciso cortar
algunas Heliconias, que eran allí ménos elevadas y se hallaban ménos juntas.
Aun los picos de la Silla, segun hemos dicho ya muchas veces, no están cubier—
tos mas que de gramíneas y de pequeños arbustos de Bejaria. Pero la causa de
su desnudez no es su altura. El límite de los árboles en esta zona, es a’un de 400
toesas mas elevado; porque si hemos de juzgar por la analogía de otras montañas,
ese límite no se hallaría aquí sino a 1.800 toesas de altura. La ausencia de gran
des árboles en las dos cimas peñascosas de la Silla, parece efecto de la aridez del
suelo, de la impctuosida—d de los vientos marinos y de los incendios tan frecuentes
en todas las montañas de la region equinocial.
Para llegar al pico mas elevado, el del Este, es necesario aproximarse lo mas
que sea posible al enorme barranco que desciende bácia Caraballeda y las costas.
Hasta— aquel punto el gneis había conservado su textura laminosa y su direccion
primitiva; pero en el punto donde subimos a la cima de la Silla, pasa al granito.
Su textura se hace granosa: la mica, ménos frecuente, se hallan repartida com
mayor desigualdad. Ya no se encuentran granates, sino solo algunos cristales
aislados de anflbolita. Este, sin embargo, no es una sienita, es mas __bien un granito
de nueva formacion. Gastamos tres cuartos de hora para llegar á. la cima de la
pirámide. Esta parte del camino no tiene ningun peligro, siempre que se examine
bien la solidez de los peñascos sobre los cuales se afirma el pié. El granito super
pucsto al gneis no presenta ninguna separacion regular en bancos’; está. dividido
por hendeduras que con frecuencia se cortan en ángulos rectos. Algunos —»trozos
prismáticos, de un pié de ancho y doce piós de largo, brotan oblicuamente dela
tierra y se presentan a orillas del precipicio como enormes vigas suspendidas
sobre el abismo.
Cuando llegamos a la cumbre gozamos, pero solo por pocos minutos, de toda
la serenidad del cielo. Nuestra mirada abrazaba una vasta cxtension del país;
a la vez descubria, hácia cl Norte, el mar; al mediodía el valle fértil de Uarácas.
El barómetro se mantuvo a 20 pulgadas 7,6 líneas; la temperatura del aire 13,7.
~ Nos encontramos a 1.350 toesas de altura. La vista alcanza una extension de
mas de 36 leguas de radio. Aquellos a quienes la vista delos precipicios turba
los sentidos deben permanecer en el centro de la esplanadita que corona la
cumbre oriental dela Silla. La montaña no es mui notable por su altura, que es
casi cien toesas ménos que la del Canigou; pero se distingue de todas las monta

‘ Leblond, Viaje ú las Antillas, Tomo I, páj. 420.


_20_
\/\'\ /\ / s/\/\/\MN\I\/\f\/\ANVV\/\Í‘MWA/\I\/\AWM/‘I\A

finas que he recorrido, por el enorme precipicio que presenta del lado del mar. La
costa no forma mas que una orilla estrecha: y al mirar desde lo alto dela pirá—
mide hácia las casas de Caraballeda le parece a uno, por una ilusion óptica de que
hemos hablado muchas veces, que la muralla de rocas está. casi perpendicular.
Segun un cálculo exacto 1 me parece que la verdadera inclinacion de la pen
diente es de 530 28’. La inclinacion media del pico de Tenerife apénas es
de 120 30’. Un precipicio de seis á siete mil piés, como el de la Silla de Carácas,
es un fenómeno mucho mas raro delo que se imaginan los que recorren las mon—
tañas sin medir su altura, su masa y sus pendientes. Desde que en muchas
partes de Europa se han vuelto a ocupar en hacer experiencias sobre el descenso
de los cuerpos y su apartamiento hacia el Sudeste, se ha buscado inútilmente ’
en todos los Alpes de la Suiza, una muralla de rocas que tenga 250 toesas de altura
perpendicular. El declive del Monte Blanco, hacia el pasadizo Blanco, no llega
siquiera á un ángulo de 45° ; aunque, en la mayor parte de las obras de geología,
se encuentre descrito el Monte Blanco como cortado á— pice por el lado del Sur.
El enorme precipicio septentrional de la Silla- de Carácas está cubierto de vege
taeion en algunas partes, á- pesar de la extremada rapidez de su pendiente. Se
presentan algunos boscajes de Bejaria y de Andrómedas, como si estuvieran sus
pendidos de las rocas. El vallecito que separa los dos picos háeia el Sur, se pro
longa del lado delmar, y las plantas alpinas llenan esta deprcsion; y, orillando
.la cresta de la montaña, siguen las sinuosidadcs de la quebrada. Se cree que hai
torrentes ocultos bajo tan fresca sombra; y la disposicion de los vegetales, y el
agrupamiento de tantos objetos inmóviles, dan al paisaje el encanto del movi
miento y de la vida.
Siete meses hacia que habíamos estado en la cima del volcan de Tenerife,
desde donde se abraza una superficie del globo igual a la cuarta parte de Francia.
Allí el horizonte aparente del mar es 6 leguas mas extenso 3 que en la cima de
la Silla, y sin embargo vimos ese horizonte, distintamente, por lo ménos durante
algun tiempo. Estaba bien determinado y no se confundió con las capas circun
vecinas del aire. ‘En la Silla, que esta a 550 toesas ménos elevada que el pico de
Tenerife, el horizonte más próximo nos quedaba invisible hácia el Norte y el
Nordeste. Siguiendo con la mirada la superficie del mar, que parecía un espejo,
nos llamó la atencion la disminucion progresiva de la luz reflejada. En el punto
en que el rayo visual toca el último límite de esa superficie, el agua se confundia
con las capas de aire superpuestas. Este accidente es mui extraordinario. Cuen
ta uno con ver el horizonte al nivel de las miradas; y, en lugar de distinguir a
esa altura un límite determinado entre los dos elementos, las capas de agua mas

1 Las observaciones de latitud dan, para la. distancia horizontal del pié de la mon
taña cerca de Caraballeda, á la vertical que pasa por la cima, apénas 1.000 tocsas.
'¿ Véase el testimonio del gcognosta que mas ha recorrido los Alpes, M. Escher, de
Zurich, enla Alpina, tomo 1V,>página 291.
“ Véase 1?cl«t¡0n hísloríque, tomo I, cap. I, pág. 201, y el cap. II, pág. 304.
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N\/\J\/\f\/\/\/\/\/\l\f\.—\NV\/\/\AMW\AI\I\ /\/\/\/\/\/‘\f\l\/\Í\/V\N\I\/\N\/\/\n

distantes parece que están convertidas en vapores y mezcladas con el océano


aéreo. Esta misma apariencia la he notado, no en una sola parte del horizonte,
sino en mas de 160° de extension a la orilla del mar del Sur, cuando me halle por
la primera vez sobre la roca puntiaguda que domina el cráter del Pichincha, vol
cau cuya altura excede a la del Monte Blanco. La visibilidad de un horizonte
mui lejano depende, cuando no existe el espejismo, de dos causas distintas: la
cantidad de luz que recibe la parte del océano á la cual alcanza el rayo visual,
y la extincion que experimenta la luz reflejada, durante su paso al traves de las
capas de aire interpuesta. Puede suceder que á pesar de la serenidad del cielo y
y la trasparencia de la atmósfera, el océano, a 35 ó 40 leguas de distancia, esté
débilmente alumbrado, ó que las capas de aire mas próximas a la tierra extingan
considerablemente la luz absorviendo los rayos que las atraviesan.
Aun suponiendo nulos los efectos de la refraccion 3 deberían verse desde la
Silla, en tiempo claro, las islas Tortuga, Orchila, Roques y Aves, de las cuales las
mas próximas están a 25 leguas de distancia. Nosotros. no alcanzamos a ver nin
gana de ellas, sea que el estado dela atmósfera nos lo impidiesc, ó que el tiempo
que pudimos emplear en buscarlas, miéntras el cielo estuvo sereno, no fuese bas
tante largo. Don Miguel Areche, piloto instruido que intentó subir con nosotros
á, la cumbre de la montaña, nos aseguró que había distinguido la silla cerca del
Cayo de Sal, en la Roca de afuera a los 12° 1l de latitud. 3 Si las cumbres cir—
cuúvecinas no interccptaran la vista, debería verse desde la cima de la Silla, la
costa, por el Este hasta el Morro de Piritu, y por el Oeste hasta la Punta del Sol
dado, 10 leguas a sotavcnto de Puerto Cabello..
Las filas de montañas que separan a Yare y la sabana de Ocumare del valle
de Carácas, limita el horizonte al Sur, háeia. el interior del país, como una muralla
que se prolonga en direccion de un paralelo. Si esta muralla tuviera una abertu
ra, una brecha, como las que se encuentran con tanta frecuencia en las altas mon
tañas del Salzbourg 4 y dela Suiza, se gozaría desde allí del mas admirable pa
nomma. Se descubriria al traves de la brecha los Llanos ó vastas sabanas de
Calabozo; y como estas se elevarian a la altura del ojo del observador, divisarían
se al mismo tiempo semejantes los horizontes de la tierra y del agua.
El pico convexo ó cúpula occidental de la Silla nos ocultó la vista de la ciu
dad de Carácas; pero distinguíamos las casas mas próximas, los pueblos de Cha
cao y de Petarc, las plantaciones de café y la corriente del río Guaire, hilo de agua
que raflejaba una luz argentada. La faja estrecha del terreno cultivado contras
taba agradablexncntc con el aspecto sombrío y salvage delas montañas circun
vecina—s.

'-' El rayo visual no tiene refraeeion de 1°‘ 39' en arco; con una refraeciou de un dó
cimo es de 1° 50’.
“ La latitud de la Silla es 10‘ 31' 5" segun i\lr. Ferrer.
‘ Por ejemplo en el Pass Lucy.
.__22_
W./WV\/\M /\/\f\/\/\/\/\f\/\/\ r\r\/\/\/\/\ f\_/\l\l\/\/\/\/\N\M

Al abrazar con una mirada esc basto paisagc, apóuas se echa. de menos, no
Ver las soledades del Nuevo Mundo, embellecidas con la imagen de los tiempos
pasados. Bajo la zona tórrida, en cualquier lugar en que la tierra, erizada de
montañas y cubierta de vegetales, ha conservado sus rasgos primitivos, el hombre
no se presenta como el centro de la creacion. Léjos de domar los elementos, solo
tiende a sustraerse a su imperio. Los cambios que los salvages hicieron siglos
atras, en la superficie del globo, desaparecen al lado de los que producen en pocas
horas, la aceion delos fuegos subterráneos, el desbordamiento de los grandes ríos
y la impetuosidad de las tempestades. Loquo caracteriza en el nuevo Continen
te el espectáculo de la naturaleza, es la. lucha de los elementos entre si. Ala vis
ta del europeo se presenta un país sin poblacíon cultivada como una ciudad aban
donada por sus habitantes. Cuando se ha vivido en América por espacio de mu
chos años en las selvas delas regiones bajas, ó en la cumbre de las Cordilleras;
cuando se han visto países estensos como la Francia conteniendo apénas un pe
queño número de cabañas esparcidas, una vasta soledad, no espanta ya la imagi
nacion. Se acostumbra uno á. la idea de un mundo que no alimenta mas que plau
tas y animales, en donde el hombre salvage nunca ha dejado oír el grito de la alc
gría ó los acentos plañideros del dolor.
No pudimos aprovechar largo tiempo las ventajas~ que ofrece la posicíon de la
Silla, la cual domina todas las cumbres de los alrededores. Mie'ntras que exami
nábamos con un anteojo la parte del mar cuyo horizonte estaba bien determinado,
y la cadena de montañas de Ocumare, detras de la cual comienza el mundo desco
nocido del Orinoco y del Amazonas, se levantó de los llanos una bruma espesa
hacia las regiones alt—as, que desde luego cubrió el fondo del valle de (Jarácas.
Los vapores iluminados por arriba, presentaban un tinte uniforme, de un blanco
lácteo; el valle parecía cubierto de agua; y diríase que era un brazo de mar con
riberas escarpadas, formadas por las montañas vecinas. En vano aguardamos
por mucho tiempo al esclavo que traía el gran sextante de Ramsden : era preciso
aprovechar el estado del cielo, y me resolví á tomar algunas alturas del sol con un
sextante de Troughton, de dos pulgadas de radio. El disco del sol se hallaba
medio velado por la bruma. La diferencia de longitud entre el barrio de la Trini
dad y el pico orienta—l de la Silla, parece que escede apénas en 0° 3’ 22". 1
Miéntras estuve sentado en la roca ocupado en determinar la inclínacion de
la aguja ímantada, tuve las manos cubiertas de una especie de abejas velludas, un
poco mas pequeñas que las abejas melíficas del Norte de Europa. Estos insectos
hacen su nido en la tierra; rara vez vuelan ; y por la lentitud de sus movimientos
pude haberme figurado que se hallaban entumecidos por el frío de las montañas.
El pueblo de aquellas regiones los llaman angelitos, porque rara vez pican. Sin
duda son apiaríos del grupo de las Meliponas. Por mas que hayan dicho muchos

' Segun M. Fidalgo, la diferencia delatitud entre la Silla _v La Guaira, es de (N 6’ 40"


_23__
VW\N\A¡./\ r\/\/\/\N\f\/\/\j\/\/\/\/\f\/\ N\/\/\/\/\/\/\ /\/\N\N\I\/\/\N\/\ /\/\/\f\/\/\/\f\f‘

viajeros, 1 no es cierto que estas abejas, oriundas del nuevo continente, se en


cuentren desprovistus de toda arma ofensiva. Tienen el aguijon mas débil y rara
vez hacen uso de él. Cuando no está todavía uno bien seguro dela mansedumbre
de estos angelitos, no puede prescindir de temerlos. Confieso que durante las ob
servaciones astronómicas, me \'ímuchus veces á punto de dejar caer los instru
mentos, cuando me sentía las manos y el rostro cubiertos de esas abejas velludas.
Aseguraban nuestros guías que estos insectos no se armaban en. defensa propia
sino cuando se les irrítaba agarrándolos por las patas; pero no me dieron tenta
ciones de hacer la prueba en mi mismo. '
En la Silla, la inclinacion de la aguja imantada era de un grado centesimal mas
pequeña que en la ciudad de Carácas. Reuniendo las observaciones que he hecho
en tiempo sereno y en circunstancias mui favorables, ora sobre las montañas, ora
á lo largo de las costas vecinas, se creeria á primera vista, remover en estaparte del
globo, cierta influencia de las alturas en la inclinacion de la aguja y en la intensi
dad de las fuerzas magnéticas; pero es necesario notar que la inclinacion de Ca
rácas es sin gularmente mas grande de lo que debería suponerse, segun la posicion
dela ciudad, y que los fenómenos magnéticos están modificados por la proximidad
de ciertas rocas 2 que forman otros centros particulares ó pequeños sistemas de
actraccion. ‘

‘ Inclinacion
Lugares Altura Latitud Longitud Oscilaciones
en _ magnética que miden la
1800 toesas septentrional. occidental. intensidad dela
' nuev. div. fuerza.

La Guaira. 3 100 36’ 19" 69° 27! 420 20/ 237

Carácas.
454 10° 0’ 50" 69° 25’ 420 00' 232
(Trinidad.)

La Venta.
606 10° 33’ 9" 690 28’ 41° 75’ 234
( de Avila. ) ‘ .

La Silla. 1350 10o 31’ 15’ ’ 69° 21’ 41° 20’ 230

1 Véase la Mem01ia de Mr. Latrcille inserta en mis observaciones de Zoología, Tomo


l° página 263 y 269.
"’ He visto fragmentos de cuarzo que utmviesan capas paralelas de hierro magnético,
_24_
WMWMMW/\AAAr\/\ApAAN\MA/\AAN‘/\Al\/\ r- r —’\/\f\’\/‘ ,'/\l‘\l\/ /‘/\/‘/\/\.‘\/\/\/\/‘

La‘ temperatura de la atmósfera variaba, en el pico de la Silla, de once a ca


torce grados segun que el tiempo estaba sereno y que soplaba el viento. Sábese
lo difícil que es verificar en la cima de las montañas la temperatura que se debe
emplear en el cálculo barométrico. El viento era el del Este, lo cual parece que
prueba que la brisa ó vientos alisios se extienden en esta latitud, mucho mas allá
de 1500 toesas de altura. M. de Bach observó que en el pico de Tenerife, coloca
do cerca del limite septentrional de los vientos alisios, existe con mucha frecuen—
cía a 1900 toesas de elevacion, un viento remolíneado, del Oeste. La Academia de
Ciencias indujo a los físicos que acompañaban el desgraciado La Peyronse, a que
se sirviesen de pequeños globos aerc0státicos para que examinasen en el mar, en
tre los trópicos, la extension de los vientos alisios. Estas investigaciones son mui
difíciles de hacer si el observador no abandona la superficie del globo. Por lo re
guiar los pequeños globos no llegan a la altura de la Silla, y las nubes lijeras que
se descubren algunas veces, a alturas de 3 ó 4.900 toesas; por ejemplo, los carne
ros pemnanecen ímnóviles, ó tienen el movimiento tan lento que no puede juzgarse
su díreccion.
En el corto espacio de tiempo que vimos el cielo sereno háciael zenit, halló que
el azul de la atmósfera era senciblemente mas subido que en las costas: era de
26° 5 del cianómetro de Saussure. Por lo regular el mismo instrumento no indi
caba en Carácas, en tiempo sereno y seco, mas que 18°. Es probable¡que en los
meses de Julio y Agosto sea mucho mas notable aun la diferencia del color de1
cielo en las costas y en la cumbre dela Silla.1 Pero el fenómeno metereológico que
mas nos llamó la atencion a Mr. Bonpland y a mi, durante el espacio de una hora
que permanecimos en la montaña, fué el de la sequedad aparente del aire, la cual
parecía que aumenta—ba á proporcion que se formaba la bruma. Cuando saqué de su
caja el hi grómetro de ballena para hacer esperiencia con él, marcaba 52° (87° Sauss).
El cielo estaba claro; no obstante algrmas ráfagas de vapores de contornos deter
minados pasaban de cuando en cuando en medio de nosotros rozando la tierra. El
higrómetro de Deluc, retrogradaba a 49° (85 Sauss). Media hora despues llegó 2’
envolvernos una nube espesa; no distinguimos los objetos que nos rodeaban, y
_ vimos con sorpresa que el instrumento continuaba indicando mayor sequedad has
ta 47°, 7 (84° Sauss). La temperatura del aire durante este tiempo era de 12° a
13°. Aunque para el hígrómetro de ballena el punto de saturacion en el aire no
esté á 100°, sino a 84°, 5 (99° S.) el efecto de aquella nube en la marcha del instru
mento me pareció uno de los mas extraordinarios. La bruma duró bastante tiem

arrastradas al valle de Carúca' por las aguas que descienden de Galipan y del Ce,,rro del
Avila. Esta mina de hierro magnético franjada, se encuentra tambien en la Sierra Neva
da de Mérida. Entre los dos picos dela Silla se hallan fragmentos agulosos de cuarzo
celuloso y cubierto de óxido rojo de hierro, los c1íalas no obran sobre el iman. El color de
este óxido es de un rojo de cinabrio.
‘ Véase el capítulo II, página 142 y el capítulo III, 248.
_25_
./\ ’\./\/\/'\/\/\/\f\l\/\/\/\/\/\f\/\l\l\l\f\/\I\M f\/\t\l\/\/\N\f\/\AAIK’\/\l\f\/\l\l\_ J'\/\/\fl/\,’\/\/\N\J'\/n/\N\/\A

po para que la fajilla de ballena hubiera podido prolongarse, a causa de su atrac


cion por las maléculas de agua. Nuestros vestidos no se humedecieron. Un via
jero práctico en este género de observaciones, me aseguró, hace poco tiempo, que
había notado en la Montaña Pelada de la Martinica un efecto igual producido por
las nubes en el higrómetro de pelo. El físico está en el deber de dar cuenta de
los fenómenos que presenta la naturaleza, sobre todo cuando no ha descuidado
nada paraevitar los errores de observacion. M. de Saussure vió una enorme tem
pestad durante la cual su higróinetro, que no estaba mojado por la lluvia, se sos—
tuvo 1 (casi como en la Silla durante la nube) a 84°, 7 (48°, 6 Deluc) ; pero es mas
fácil concebir de qué manera no está perfectamente saturado el aire interpuesto
entre las got—as de lluvia, que explicar de qué modo los vapores vesicula
’ res que tocan inmediatamente el cuerpo h_igroscópico no hacen marchar esc cuer
po hácia la humedad. ¿Qué especie de estado es el de un vapor que no moja y
que es visible a la simple vista? Preciso es suponer, a lo que pienso, que un
aire mas seco se ha mezclado a aquel en que se ha formado la nube, y que las ve
sículas de vapor, cuyo volúmcn es mucho menor que el del aire interpuesto, no
mojan la superficie lisa de la t‘ajilla de ballena. El aire trasparente que precede á
una nube puede ser mas húmedo, algunas veces, que la corriente de aire que nos
llega con la misma nube.
Como hubiera sido una imprudencia permanecer por más tiempo envueltos en
aquella bruma espesa, al borde de un precipicio de siete ú ocho mi] piés de pro—
‘D
fundidad '*‘, bajamos de la cúspide oriental de la Silla, y en descenso recojimos
una graminea que forma, no sólo un nuevo género mui notable, sino que tambien,
con gran sorpresa nuestra, la volvimos a encontrar más tarde enla cuna del vol
can de Pichincha, en el hemisferio austral, a 400 leguas distante de la Silla.
El Lichen floridus, tan coman en el norte de Europa, cubría las ramas de las Be—
jarias y de las Pesjuas olorosas, y descendia hasta la raíz de estos arbustos. Al
examinar los mnsgos que tapizan la roca de gneis en el vallecito, entre los dos
picos, me causó sorpresa encontrar verdaderos cantos rodados, fragmentos de
cuarzo redondeados. i’ Se concibe que el Valle de Carácas ha podido ser en
época remota un lago interior, ántes que el río Guaire se hubiera abierto paso al
Este, cerca de Caurimare al pié del cerro de Auyamas, y á-ntes que la quebrada
de Tipo se abriera al Oeste hacia Catia y Cabo Blanco; pero ¿cómo imaginarse
que las aguas hayan podido subir hasta el pico de la Silla, cuando las montañas
de Ocumare, opuestas á ese pico, son mucho más bajas para impedir un derrame

l
M. Gay—Lussac, en su asccnsion del 16 de Setiembre de 1805.
'-’ Antiguamente se creía que la. altura de la Silla. de Carúcas diferia apénas de la del
pico de Tenen’fc. Luet. Americ:e descr. 1633. p. 682.
3 Sobre todo en grandes alturas.

4
_26_
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en los Llanos 1 Los cantos rodados no han podido ser llevados por torrentes de
algunos puntos más elevados, pues no hai altura alguna que domine a la Silla.
¿ Debere’mos aceptar que han sido levantados como toda la cadena de montañas
que limita el litoral i
Cuando terminamos nuestras observaciones eran las cuatro y media de la tar
de. Satisfechos con el feliz éxito de nuestro viaje, olvidamos que podía ser peli
groso bajar en la oscuridad por pendientes escarpadas, cubiertas de césped corto
y resbaladizo. La niebla nos ocultaba la vista del valle ; pero distinguiamos la
doble colina de la Puerta, que aparecía, como todo los objetos colocados casi per
pendicularmente debajo de nosotros, á una proximidad extraordinaria. Desisti
mos del proyecto de pasar la. noche entre los dos picos de la Silla, y, despues que
volvimos a encontrar el sendero que habíamos abierto al subir, por entre el tupido
bosque de Heliconia, llegamos al I’c.sjual, que es la region de los arbustos odorí
feros y resinosos. La belleza de las Bejarias, sus ramas cubiertas de grandes flo
res purpúreas, atrajeron de nuevo toda nuestra atencion. Cuandoen estos climas
recoje uno plantas para hacer un hcrbario, la elcccion es tanto más difícil cuanto es
más grande el lujo de la vegetacion ; y con frecuencia se arrojan las ramas que se
acaban de cojer, porque parecen ménos bellas que las que no se han podido alcanzar.
Al salir de la floresta, cargado de plantas, como que se siente todavía no haber
acopiado una,coleccion más rica. Nos detuvimos tanto tiempo en el Pesjual que
la noche nos sorprendió á la entrada de la sabana, a más de 900 toesas de altura.
o Como entre los trópicos el crepúsculo es casi nulo, se pasa súbitamente de la
mayor claridad del día á las tinieblas. La luna se asomaba sobre el horizonte y
su disco de cuando en cuando se cubría de espesas nubes que arrastraba un
viento frío é impetuoso, y las pendientes rápidas, cubiertas de yerbas amarillas y
secas, que ora se dejaban ver en la sombra, ora iluminadas de súbito, parecían pre
cipicios cuya profundidad sondeaba la mirada. Caminábamos formando una larga
hilera, y tratando de ayudarnos con las manos para no rodar al caer. Los guías
que fievaban nuestros instrumentos fueron abandonándonos poco á poco para
dormir en la montaña. Entre los que se quedaron con nosotros había un negro
comnigo del cual admiraba la destreza con que llevaba en la cabeza una gran
brújula de inclinaeion; pues á pesar del excesivo declive de la roca la mantenía
constantemente en equilibrio. La bruma había desaparecido poco poco en el
fondo del valle; las luces esparcidas que veíamos debajo de nosotros causaron
una doble ilusion ; las fragosidades parecían mas peligrosas aun de lo que eran;
y durante las seis horas de descenso continuo estuvimos creyendo que estábamos
siempre a igual cercanía de las granjas situadas al pié de la Silla. 0iamos clara
mente la voz de los hombres y los sonidos agudos de las guitarras. Por lo regular
el sonido se propaga tan bien de abajo hácia arriba que, en un globo aereostático,
á 3.000 toesas de altura, se oye 1 algunas veces el ladrido de los perros. '
Alas diez de la noche fué cuando llegamos al fondo del valle, abrumados de
.___—-—
‘ Véase el capítulo III, página ‘247.
_27_ v

N\N\/\/\M ./‘/\ ’\/\

fatiga y de sed. Habíamos caminado casi sin interrupcion, durante quince horas;
teníamos las plantas de los piés maltratadas por las asperezas de un suelo pedra
goso y por las raíces duras y secas de las gramíneas. Habíamos tenido que qui
turnos las botas cuyas suelas se habían puesto demasiado resbaladizas. En las
pendientes desprovistas de malezas ó yerbas leñosas, que no pueden ofrecer ningun
apoyo a las manos, se disminuye el peligro de la bajada andando con los piés.
descalzos. Para disminuir el camino nos condujeron, de la Puerta dela Silla a la
granja de Gallegos, por un sendero que conduce a una represa de agua, el estanque.
Equivocaron la senda, y esta última bajada, la mas rápida de todas, nos aproximó
a la quebrada de Chacaito. El ruido de las cascadas dió a esta escena nocturna
un carácter grande y salvaje.
Pasamos la noche al pié _de la Silla; nuestros amigos de Carácas pudieron
distinguirnos con anteojos en la cumbre del pico oriental. Pero aunque tomaron
interes en la relacion de nuestras fatigas, no se mostraron satisfechos de una me
dida que no daba á la Silla la elevacion de la mas alta cima de los Pirineos. 1
¿ Quién se atrevería a reprobar ese intcres pát-rio que se apaga a los monumentos
de la naturaleza, allí, donde los momunentos del arte no son nada i ¡ ‘Si cómo
admirarse de que los habitantes de Quito y Riobamba, que hacen siglos se enorgu
llecen con la altura del Chimborazo, desconfíen de esas medidas que elevan las
montañas del Himalaya, en la India, sobre todos los colosos de las Cordi
Heras!
Durante el viaje a/ la Silla que acabo de describir, y aun en todas nues
tras excursiones por el valle de Carácas, prestamos grande atencion a las vetas y
á los indicios de minas que presentaban las montañas de gneis. Como no se ‘na
hecho ningun trabajo con regularidad, es preciso contentarse con examinar las
lu=~ndeduras, las quebradas y los derrumbes causados por los torrentes en la esta
cion de las lluvias. La roca de gneis pasaba algunas veces (¡un granito de
nueva formacion, otros a esquisto micaceo que en Alemania pertenece a las ro.
cas más metalífcras ; pero en el Nuevo Continente el gneis no se ha mostrado
hasta ahora como mni rico en minerales dignos de ser explotados. Las minas
más afamadas de Méjico y del Perú se encuentran'en los esquistos primitivos, y
de transicion, en los pórfiros trapeanos, el grawakke y la piedra calcárea alpi
na. En muchos puntos del valle de Caracas, el gneís contiene un poco de oro
diseminado en pequeñas vetas de cuarzo, plata sulfurada, cobre azulado y gale
na; pero queda aún en duda si estos diferentes yacimientos metalíferos son dema
siado pobres para merecer que se ensayo su explotacion. Estos ensayos se hi
cieron desde el tiempo de la conquista, en la provincia, a mediados del si
gio XVI.

' Nov. Esp. Tomo III. p. 326.


VIAJE A LA SILLA DE CARACAS.

EN AGOSTO DE 1833.

POR J’. M. CAJ’IGAL.

Cuando el ilustre viajero Alejandro de Humboldt arribó á nuestras costas á


fines de 1799, y trató de emprender su escursion á la cima del Avila, conocida con
el nombre de Silla de Carácas, solicitó en vano entre los habitantes de esta ciu
dad una persona que hubiese subido á ella. Tal era la dirección que la política
sombría del gabinete español había dado á la educacion de sus desgraciados colo
nos, que sin embargo de no ser Carúeas la mas atrasado. en ilustracion, no había
. en ella quien pensase en conocer, no diremos _las preeiosidades que encierra la
cordillera litoral de Venezuela y principalmente el raníal del Avila; pero ni aun
las simples alturas de sus picos mas notables. Así 'fué que tuvo que examinar
por si mismo las faldas de la montaña para determinar por donde seria mas con
» vcniente emprender la subida. Algunos otros han subido despues de el, que
animados únicamente por la curiosidad, ó no habiendo querido publicar el resul
tado de sus observaciones, han dejado sin marcar el sendero mas a propósito para
llega; con la mayor facilidad y preste2a posible 7 al pico oriental de la Silla, que
es el mas elevado.
En el día todo se ha mudado : el espíritu de libertad va cambiando rápida
mente el carácter apático creado por el despotismo; y si ahora treinta años no
había un solo individuo que hubiese subido á la Silla, hoi se encuentran muchos
jóvenes que podrán servir de guía. á los futuros viajeros, por el sendero que los ha
conducido a ella, que parece ser el menos fragoso, y que junto con el resultado de
sus observaciones vamos a describir en la presente memoria.
Diez y seis jóvenes concertaron un paseo ú la Silla, disponiendo ponerse en
marcha el 30 de Agosto del presente año de 1833, despues de mediodía. Resuelta
estaba la partida y se vacilaba aún sobre la ruta que debería llevarse; unos
creían que deberían pasa—r la noche en la hacienda del señor Dr. Ramon Monzon,
situada al pié del pico oriental, mas allá del punto denominado Los Dos Caminos;
y otros, que sería mejor pasarla. en la casa del señor J nan Manuel Matamoros, que
se halla a una altura considerable, aunque bastante apartada, al Occidente de
_29_
\/\IV\I\MI\I\I\I\I\I\I\N\A /'\NV\NV\/\/\IV\/\I\I\N\N\NNIW

dicho pico. Preflrióse esta última por la razon de poderse subir a ella a caballo,
y por considerarse que se ahorraba algun tanto de fatiga, aunque se echaba de ver
que iba a prolongarse el camino. La estacion aparentaba no ser favorable y se
formó la resolucion de sufrir algunos aguaceros, a trueque de no retardar por mas
tiempo la partida. No se deseuidó el solicitar alguno que fuese mas ó menos
práctico de las veredas que conducen á la cresta de la montaña, y se contaba
con uno que aseguraba poder guiar a ella. Con estas disposiciones, bien provistos
de comestibles y de algunos buenos instrumentos se emprendió la marcha el
día prefijado. l '
En el sitio de Sabana Grande, y poco ántes de llegar a la casa'llamada de los
colegiales, se dejó_el camino real, y se tomó a la izquierda por un callejon que
conduce a la subida de la hacienda de Matamoros. Aunque la cresta del estribo
dela montaña en que está abierta esta senda es bastante pendiente, permite sin
embargo que se pueda trepar por ella a caballo. La quebrada de Chacaito queda
a la derecha del que sube, y la direecion es en dereehura al Norte, hasta que ya a
la vista de la'casa de Matamoros se deja la cresta del estribo y se toma su falda
izquierda para bajar á, una quebradita que dista poco de dicha casa. Antes de
llegar a la cresta se percibe con mucha. claridad la enorme mole de la. masa del
pico occidental de la Silla, que sin embargo de ser ¡nui pendiente está cubierta
de un alto y espeso bosque sobre el que descuellan nrunerosas y gigantescas
palmas, y por entre el cual se divisan grietas casi perpendiculares, por donde se
precipitan los pequeños torrentes que van a formar la quebrada de Chacaitoi
Serian las cinco dela tarde cuando llegaron los viajeros a la casa, designada,
acompañados del hermano del dueño que se les había ineorpo ‘ado en la subida.
Este bondadoso y honrado labrador los obsequió generosamente con todo lo que Y
su estrecha habitacíon le permitía. El fue el primero que les infundió algunas
esperanzas acerca del buen éxito de su viaje, indicándoles por donde comendria
continuar la subida, y ofreciéndose a acompañarlos hasta un lugar llamado la
Ciénaga, que aseguraba conocer por haberse salvado en el de los estragos del
inhumano Bóves.
Emu ya las cinco y media cuando el termómetro libre y el adherido al baró
metro marcaban 2205 de temperatura, siendo la columna barométrica, de 644,5
milímetros. El higrómetro de Saussure marcaba 74° de humedad. A las cinco y
cuarenta minutos de la mañana del día 31 de r 0‘ost0, se repitieron las observacio—
nes, y resultó—que ambos termómetros marcaban 16°3_. _y que habiéndose conden
sado el mercurio del barómetro, proporcionalmente a la disminucion de temperatu
ra se fijó en 643,5. El aire mantenía en suspeusion una gran cantidad de vapor
acuoso, pues el higrómetro se elevó a 82° de humedad, indicando por consiguien
te un estado próximo al de saturacion. Como ya a la altura en que se encontra—
han empezaban a verse algunas plantas alpinas, pareció conveniente determinar
_30.._
ANWVV\J\AAAA’V\NWV\NV\ÁAMWAAAN\NWWVWV\NWVW\AN\AÁNM

la como límite inferior de las zonas en que ellas vegeta—ban. Con este objeto se
había hecho una observacion á-ntes de salir de Carácas en la escuela de matemáti
cas, situada en la esquina de Salvador de Leon. En ella el termómetro libre mar
caba 24°,9, el adherido 25°,2, y el barómetro 695, á. las 11 de la mañana. Intro—
ducidos estos datos en la fórmula de Laplace, tomada del segundo tomo de la Geo
desia de Puissant, pájina— 353, se obtuvo para la altura de la casa de Matamoros
por la observacion de la tarde 655 metros, y por la de la mañana 651. Estas altu
ras calculadas por observaciones hechas en horas tan diversas, coinciden cuanto
es posible y dan para la altura media de la citada casa 653 metros ó 334 toesas y
media sobre Caracas. '
Hechos todos los preparativos para subir en aquel día a la cima del Avila, se
emprendió la marcha a las seis y media de la mañana en la direccion del N. 0., y
se atravesó una parte de la arboleda de café de Matamoros, quien acompañado
del práctico procedía á los caminantes. La cresta del estribo que se sigue, aun
que bastante rápida en algunos parajes, está mai lejos de poder infundir el temor
de precipitarse. Si no la hubiesen talado para plantar café, toda ella estaría
cubierta de bosques, como lo está— con pequeñas interrupciones luego que se
cambia de direccion un poco al N. E. para seguir una pica de leñateros. A medi
da que se sube, la vegetacion es mas vigorosa hasta llegar a encontrarse grandes y
gruesos árboles en un terreno cntrellano. Aquí fué donde los viajeros se vieron
envueltos en una densa niebla, que apenas los dejaba un horizonte de veinte
pasos, y que no faltó absolutamente de la cordillera sino en la última hora. dela
tarde, aunque se enrarecia un poco por algunos momentos. Cuando soplaba con
fuerza el viento del E., parecía que iba a disipar toda la niebla, pero el ¡nism01a
traía inmediatamente de las regiones inferiores, quitándoles el placer que debieran
ocasionarles las hermosas vistas que a la altura en que se hallaban pudieran pre
sentárseles, y manteniéndoles en la incertidumbre sobre la distancia a que se
hallaban del término de su marcha. Reputaban, sin embargo, por suficientes mo
tivos de consuelo, la belleza delas plantas que iban encontrando al paso. Algu
nas ‘de ellas, como la Neoflia raginaia que menciona Kunth en el Perú, no se
había descubierto en este país. La. hermosa Bqfaría glauca que puede conside
rarse como la rosa del Avila, les acompañó desde la casa de Matamoros hasta la
cima del pico oriental, donde apenas se elevaba a tres piés de altrua, cuando en el
bosque se vieron algunas de ocho piés. A la altura de dos mil metros sobre el
nivel del mar se encontró la Alsírmnerie rosca con lindas flores de color rojo de
teja, leonadas por dentro, en compañía de la Bqfafia Ied—¿folia ‘v de la Bredcmeyera
fioribunda, de un bellísimo azul de cobalto. La. Gaulthcria odorata, de hojas mui
odoríferas, conocida con el nombre de pesjua, se presentó a la salida del bosque, y
con ella la Tri.tis de Swartz ó el fiagante incienso de la Silla, que se eleva en este
lugar hasta la altura de quince piés, y que continúa con mas ó ménos abundancia
en todo el resto de la subida. Una bajada rápida que se presentó á. los viajeros,
les hizo dudar si la direccion que llevaban les eneaminaria a la Silla, porque ha.
llándose envueltos por la niebla nada divisaban a su alrededor; mas una subida
_31_
'\/\/V\NV\/VWV\/V\/V\l\/\/\I’W\I\NW\

larga y penosa, que inmediatamente tuvieron que emprender, disipó sus temores y
les condujo como‘ a las diez de la mañana á. una agradable meseta circnida de
picos, conocida con el nombre de Oiénagc¿~ V
Ha recibido esta denominaeion á causa de tener el piso húmedo y en parte
fangoso, efecto producido sin duda por la condensaeion nocturna de los vapores
acnosos, y por las aguas que descienden de las alturas que la circundan. Su lon
gitud casi en la direccion de N. á. S. será próximamente de 300 metros. Toda
ella está cubierta con la especie de grana Podosacnnun alpesirc, encontrándose
diseminadas las plantas de que se ha liecho mencion y otras muchas, entre las
cuales se hizo notar por su abundancia la Hypcriczun carcasanum, cuya flor es
menuda y de un color azul lijeramente violado.
Casi en el centro de esta risueiïa meseta se encuentra un excelente manantial,
cuya explicacion es mui fácil de concebirse. En efecto : el agua llovediza entra
en el suelo, y la que penetra es empujada por la que se filtra en seguida. hasta en—
centrar con una capa de tierra impermeable donde se deposita para salir despues
en forma de fuente. En la estacion seca, muchos manantiales se agotan por la
excesiva evaporaeion, pero el de la Ciénega es ab1mdante todo el año, ya porque
recibe las aguas flltradas de todas las alturas que lo rodean, y ya tambien por es
tar abrigudo por una piedra enorme de granito, que lo pone a cubierto de la accion
inmediata de los rayos solares. Probablemente esta piedra y otra que le es con
tigua fueron algun día puntas del núcleo de la montaña, que estando fuera de la
superficie de la tierra, se han desprendido por un efecto del choque continuo de
las aguas.
Este lugar encantador pareció el mas adecuado para descansar un rato y
tomar algun alimento, a la verdad no tan frugal como el que se vió forzado a
tomar Humboldt en el asiento dela Silla. El agua. de la fuente no podía. beberse
sino a pequeños tragos. El termómetro se mantuvo en ella completamente su
mergido mas de un cuarto de hora a las diez y media de la mañana, y bajó a 140,
resultado que debe considerarse como la temperatura media de los picos que la
circundan. El mismo instrmnento marcaba en el aire libre 16° siendo esta próxi
mamente su temperatura media, si se atiende al mes y hora en que se hizo la
observacion. No estará de mas advertir que se tomaron todas las prec'aueiones
posibles para garantirla de todas las causas de error que pueden influir en las
indicaciones termométricas. Se sabe que de todas las observaciones meteorológi
cas, las mas delicadas son las de temperatma; porque los medios que se han ima—
ginado hasta ahora para la eoloeacion de los termómetros no llenan completamente
su objeto. Si se suspende el instnunento a la altura de cinco a seis piés, todavía
puede participar del calor del suelo, y si se le pone á la sombra, aunque no sea
mui abrigado el sitio, quizá su indicacion es engañosa por no estar expuesto á la
accion de un aire suficiente para poder graduar la temperatura. Tambien la va
riacion de las pequeñas atmósferas locales, consecuencia inevitable de los vientos,
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\/\/\M/V\/\f\/s/\f\/\l\/\I\ /\/\ ,-\ /\/\/\/\."/\/\ ,\’\N\/\/\/\/\/\r\/\/\/\l\f‘/\ r'\ /\/\/\/\N\ /\ f\/\/\/\/\/\/\/\A/\/‘\N\r

produce un continuo cambio en el termómetro, que lo hace subir y bajar alterna


tivamente.
La temperatura de la columna barométrica aun no se había igualado con la
del aire libre, pues el termómetro adherido marcaba 16°,5, a la vez que ella se
sostenía a la altura de 589,5 milímetros. El higrómetro señalaba 82° de humedad.
Estos datos dieron para la altura de la meseta sobre Carácas 1.410 metros ó
723,38 toesas.~
Alas ll y media partieron los viajeros de la Ciénaga en la direecion del
Norte. Las gramíneas que atravesaron en la parte mas septentrional de la
meseta se elevaban hasta 15 piés de altura y estaban tan apiñadas que presenta
han no poca dificultad para abrirse paso al trarcs de la espesura que for
maban.
Despues de haber caminado como unos 1500 metros, conocieron que se
hallaban en la cresta de la cordillera, y mucho sintieron verse rodeados de una
densa niebla. Los precipicios, que observaban hácia el Norte coronados de
enormes prismas de granitos, eran indicios de que no estaban mui distantes del
pico Occidental. En efecto, despues de una bajada corta y suave, y de una subida
algo más larga y más pendiente, llegaron a su cima, aunque sin conocerla, porque
no veían punto alguno de compameí0u~ El gran descenso que poco despues
advirtieron les hizo sospechar, que si el lugar en que se hallaban no era el pico
Occidental, por lo ménos era un punto notable de la cordillera, por cuya razon
se resolvieron a observar los instrumentos. Serian la una y media de ~la tarde
cuando ambos termómetros indicaban la temperatura de 15°, S, siendo la altura
barométrica de 577 y señalando el higrómetro 84° de humedad. Sustituidos estos
datos en la fórmula se obtuvo para la altura de dicho pico 1589 metros ú 815,33
toesa.s sobre Carácas. Hasta el día siguiente no conocieron los observadores que
no habían sido felices en la eleccion del punto de estacion y cuya altura acabamos
de referir, pues el mas elevado, que tendrá como 20 metros mas, lo habían ya
pasado cabalmente, cuando caminaban por entre una nube de abejas peludas,
que Humboldt confunde con las que se llaman comnnmente en este país angelitos,
y que ciertamente no son tan inofensivas, pues que ellas pican sin necesidad de
que las urguen, como algunos lo esperimentaron. Bien pueden llamarse con
alguna propiedad angelitos malos. Viéronse tambien en este lugar señales nada
equivoca—s de que estas alturas son frecucntadas por el Tapir ó Danta, conside
rado por los naturalistas como el elefante del continente americano.
La extraordinaria pirámide que forma el pico Oriental se presentó por
algunos momentos, y parecía que casi se tocaba con las manos, bien que no se
puede llegar a él sin baja—r el asiento dela Silla y atravesar el bosque de musa
ceas de que habla Humboldt. En esta bajada fuó que se incorporaron a la ruta
que había seguido este célebre viajero, llegando a dicho asiento a la misma hora
que el, esto es como á las dos dela tarde. Cuando se examina la forma de
__ 33 __
W\MWANAAM, MMN\MMMMMMMMAA,m~,.,\mV~MM,\WAMMA
dicha pirámide se observa, como dim! Humboldt, que para llegar al picó mas
elevado es necesario aprorimamc tanto cuanto sea posible al enorme escarpaflo que
desciende hácía C’araballcda.
A las dos y media dela tarde un viento del Este despejó la cima y la dejó ver
en toda su majestad, erizadas sus faldas de prismas de granito, y no por eso
escasas de vegetacion. Con razon dicho viajero atribuyó la desnudez que notó
en los picos oriental y occidental, entre otras causas, a los frecuentes incendios en
las montañas de la regiou equiuocial; porque si ahora 32 años solo se encontra
ban gmmíneas y algunos pequeños arbustos} de befaria, en la actualidad crecen en
ellos en abundancia, y hasta la altura de cuatro metros, el incienso ó Trixis de
Swartz y algunas otras plantas. .
La subida aunque pendiente no es peligrosa y puede bien efectuarse en una
hora, no obstante que nuestros viajeros emplearon algo mas en llegar á. la cumbre.
El imponente precipicio que desciende a Caraballeda no puede considerarse sin
asombro; y mui pocas montañas habrá cuyos declives se aproximen tanto a la
vertical, que lleguen a formar con el horizonte un ángulo de 52 grados, que es por
esta parte el de inclinacion del pico.
Cuando nuestros viajeros pisaronl su cúspide esperimentaron una sensacion

de frío que el termómetro no justificaba, fenómeno que se explica mui bien, a


nuestro modo de ver, por la rapidez con que se efectúa la evaporacion del sudor
en un aire enrarecido. Por una causa análoga no es peligrosa la repercusion del
sudor cuando se sube alturas elevadas, á— pesar de la transiciou del calor al frío y
y del movimiento al reposo, y no deja de serlo en las bajadas aun cuando la fatiga
sea menor.
Como á. las cuatro y cuarto dela tarde se observaron losinstrumentos: el
termómetro libre indicaba una temperatura de 14°, 2, el adherido otro de 15° y
la columna barométrica era de 562. El higrómetro marcaba 82° de humedad.
Estos datos dan para la altura del pico oriental de la Silla 1830 metros ó 930,
24 toesas sobre Carácas.
Humboldt, que se ha ocupado mucho de observaciones meteorológicas, ha
encontrado que a una elevación de 200 metros corresponde un descenso de un
grado en el termómetro centigrado; Saussure juzga que el mismo descenso lo
produce una elcvacion de 19:5 metros; y Gay-Lusac, que en su viaje aereostátic0
tuvo oportunidad de ocuparse de esta leí, ha encontrado que la diminucion de
temperatura sigue una progresion aritmética, correspondiendo un descenso de un
grado a la elevacion de 187, 4 m. La diferencia de nivel entre el pico oriental y
la casa de Matamoros es de 1177 metros, y como esta diferencia se eleva á 1555
metros scguu la leí de Gay-Lussac, podemos estar ciertos que de las tres esta.
es la que mas se aproxima a la verdad y la que merece por consiguiente mayor
confianz. . ‘

5
_‘;4_
'\N\/\/\ \/\N\/\ \/\/\I\N\/\/\/\/\/\IV\IVWV\ \./\/\/v

'El cielo estaba despejado y la vista abrazaba un espacio inmenso. Sin duda
que el célebre Humboldt, en el corto tiempo que permaneció en la Silla, no tuvo la
fortuna de gozar de una atmósfera perfectamente clara que le permitiese observar
todo lo que puede llamar la atencion de un sabio. Debe creerse así cuando él
asegura que la cordillera de Ocumare impide la vista de los Llanos de Calabozo,
y nuestros viajeros, por el contrario notaron con claridad que deprimiéndose en
su centro dicha cordillera mui considerablemente, permite pasearse los ojos Inicia
el Sur y divisar una gran parte de las vastas llanuras que se estienden hasta las
márgenes del magestuoso Orinoco, perdie’ndose la vista— en un horizonte terrestre
del mismo modo que por el Norte en otro acuático. A la misma causa parece que
debe atribuirse el que Humboldt no haya mencionado siquiera en este lugar la
existencia del pico de Naiguatá, quejsituado a poca distancia al Este de la Silla, le
disputa con justicia el primer lugar entre los altos picos de la cordillera del Avila.
La estrechez de la meseta que corona el pico oriental no permitió que nuestros via
jeros midiesen una base para determinar trigométricamcnte la altura de aquel sobre
la de este, y se vieron obligados á contentarse con medir el ángulo de elevacion,
que resultó ser de tres grados. No se explica con igual facilidad, por el supuesto de
una atmósfera impregnada de vapores, la equivocacion que ha padecido este sábio
al decir terminantemente que el pico occidental de la Silla oriental le privó de
la vista de la ciudad de Caracas, pues es sabido que de casi todas sus casas se
descubre el pico Oriental, desde el cual solo dejan de percibirsc algunas del barrio
de la Pastora, a juicio de nuestros viajeros. 7
A pesar de que estos no gozaron de un tiempo absolutamente despejado, dis
tinguieron sin embargo perfectamente todo el Valle de Carácas y una gran parte
de los de Tuy, con todos los ramales intermedios de la cordillera, inclus0s los estri—
bos sobre que están abiertos el camino que desde el Valle conduce al Tuy, y el
nuevo que para el tráfico de carros principía en la subida de Coche y sigue en
direocion de los Valles de Aragua. Las altas montañas de Guarayma impedían
la vista de estos valles; pero se percibía distintamente el camino que conduce
á ellos por las alturas del Higuerote y de las Laguuetas. Se veían tambien las
montañas de Tipo y las faldas que vierten hácia el mar en la dir'eceion de Cara
yawa y Tarma. Se distinguia con claridad los pueblos de Petare, Chacao, Barn
ta, el Valle y la Vega, y finalmente por el Sur, segun dice Humboldt, la faja es
trecha de terreno cultivado contrastaba agradablemente con el aspecto triste y
salvaje de las montañas que la rodeaban; y por el Norte el estrecho valle de Ca
raballeda interpuesto entre la base de la cordillera y la orilla del mar hacia re
saltar más la magestad del pico. Algunos ligeros vapores, que‘ parecían estar
en contacto con la superficie del mar, impidieron ver con dístincion la linea que
lo separa de las últimas capas atmosféricas, y por consiguiente las islas de 0r
chila, Tortuga, Aves y Roques, que se hayan comprendidas en el horizonte del
espectador, el cual abraza más de 30 leguas de radio, aun suponiendo nulos los
efectos de la refraccion.
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’V\/\/\/\NV\/\/\f\/\/\N\/\/\MI\/\MI\AI\N\/\ AAA/W\r\/\A/\N\/\/\¡\NV\M/\/\I\'AAM

Aunque los viajerou pudieron haber bajado del pico en la misma tarde, no
quisieron sinembargo ejecutarlo por gozar de la perspectiva de la. mañana del
día siguiente, y se dispusieron á, pasar la noche en el pico, sin— contar con los cam
bios de tiempo tan frecuentes en la estacion en que subieron. En efecto, mién
tras existió el viento del Este la atmósfera se mantuvo despejada; más apénas
empezó a soplar el del Oeste, se aglomeraron densos vapores sobre el pico y so
brevino una lluvia que duró desde las 9 hasta. las 11 de la noche, hora en que por
un nuevo cambio de viento cesó de llover y se repaso el buen tiempo. Este im
previsto acontecimiento fue fatal ú. los que pensaron dormir tranquilamente
en el pico, porque mojadas las ropas con que se abrigaban y húmedo el suelo,
esperaban en vela con impaciencia la vuelta del día que debía terminar la triste po—
sicion en que se hallaban.
A las ci'nco de la mañana volvió a amenazar el mal tiempo, porque se espe
rimentó la misma variacion de vientos, y se notó que habiendo abierto la caja en
que estaba el higrómetro, éste instrumento solo marcaba al principio 85° de hume
dad, subiendo en seguida rápidamente hasta 90. Allí se mantuvo hasta que el
faborable viento del Este, que mui luego empezó a reinar, disipó los vapores y le
hizo retrogradar a 84° en que se fijó. Un efecto enteramente contrario observó
Humboldt en el higrómetro de ballena de Deluc, cuando subió a la Silla; porque
hallándose perfectamente envuelto en una espesa nube que le impedía ver los ob»
jetos mas cercanos, este instrnmceto léjos de afectarse por los vapores acuosos,
marcó un grado mónos de humedad que ántes de la existencia de la nube. A otros’
físicos les ha presentado el higrómetro fenómenos semejantes, y aunque hayan
sido esplicados de una manera satisfactoria, no por eso deja de ser cierto que pa
ra que produzcan es necesario una disposicion particular de la atmósfera.
_ A las seis de la mañana el termómetro marcaba una temperatura de 10°, y
si se recuerda que a las 4 y media de la tarde del día anterior el mismo instrumento
señalaba 14°,2, no será aventurado suponer que la temperatura media del día era
de 12°,5. Se sabe que la temperatura media del mes de octubre coincide con la
temperatura media del año; y como la observacion á que nos contrae1nos se hizo
el 1‘.’ de setiembre, puede fijarse aproximadamente en 12° la temperatura media
del pico oriental, que es igual a la de Filadelfia.
A esta hora la. atmósfera estaba perfectamente despejada: se percibian con
claridad los objetos que hemos indicado, excepto los valles inmediatos que estaban
cubiertos de una niebla espesa y de un blanco de algodon, la que disipándose
rápidamente dejó ver la ciudad y los pueblos situados en las márgenes del Guaire.
Como estos vapores subían deslizá.ndose por la falda de la montaña, no se repitie
ron las observaciones, porque se temió, no sin fundamento, que ellos hiciesen
bajar la columna barométrica y aumentasen la temperatura.
A las seis y inedia se emprendió la bajada, y al llegar al asiento de la Silla, se
creyó conveniente determinar su altura, ya que no se había hecho ántes; y se en.
_36_
’\/\I\/\/\/\/\/V\/\r\/\/m/\I\MIW\M /\/\/\N\/\/\/\/\ /\/\/\N\/\/‘\l\f\/\/\I\N\I\l\l\/\I\MN\IV‘

contró que la columna baromótrica era de 585,5, la temperatura del aire de 14°,5
y la del mercurio del barómetro 14°, cuyos datos dan para su elevacion sobre
Caráeas 1.462 metros ó 750,8 toesas. A las nueve y media estaban ya en la
ciénaga. los viajeros, y habiendo salido de allí a las once llegaron a la casa de
Matamoros a la una y medía de la tarde y a Carácas antes de las cuatro.
Aquí debería finalizar nuestra relacion ; pero como se ha tomado por punto de
cmnparacion para determinar las alturas, la Academia de matenn’mticas, es claro
que no se podrían comparar estos resultados con los de Humboldt, sin tener una
observacion barométrica en el_’nivel del mar. Para llenar este vacío, dos jóvenes
de los que subieron a la Silla, fueron a Maiquetía en los días inmediatos y encon
traron que el mercurio se sostenía en la orilla del mar en 764,6, siendo la tempera
tura del aire de 2606 y la del mercurio de 25°,9. Con estos datos se ha encontrado
para la altura de la Academia de matemáticas 815 metros ó 419 toesas, y por
consiguiente el pico oriental de la Silla está. elevado sobre el nivel del mar 2.628
metros ó 1.349,24 toesas, resultado que difiere del de Humboldt en mónos de una
toesa, _v que al paso que justífica las observaciones de este sabio designa el grado
de fó que merezcan las de nuestros viajeros. Terminaremos ya esta relacion in
sertando una lista de las plantas que ellos han traído y que han sido clasificadas
por el señor Dr. Josó María Várgas, que ha tenido la bondad de encargarse de
' este trabaj o.

l’lantw; recojídus en cl cerro de Avila por el señor Juan Manuel Cty’igal


y sus compañeros.

La Bailleria nereifolia, llamada incienso dela Silla. (l)


E?Equisetum Humboldtii.
La Basella marginata.
La Gaultheria odorata. ó pcsgua olorosa.
La Gaultheria eoccinea ó pesgua macho‘
La Gaylaussacia buxit‘olia.
El Hypericum (Jaraoasanum.
El Podosíemum alpestre, grama alta de la misma Silla:
Una Malpighia de flor amarilla.
El Sysirinchium iridit‘olíum.~

( l) El Incienso de la Silhi pertenece al género del flayl<;ion , y se llama hoí Espelcfia


ncríífolia Wodd. No puede haber sido Brcdemeycra floribunda la que había reeojido e]
señor Caáiga.l, porque no tiene flores “ de un bellísimo azul de cobalto.” Creo que era
una especie de Monm’na.
. (A. Ernst.)
_37__
\/\/\/\IW\/\/\N\I\I\NV\NVW\IVV \/\J\/\./\/VN/ \/\l‘\¡\/\ l\/*_/\Al\ A /\./\/\/\NVV"

La Tillandsin. paniculata.
Un Epidendro, de flor rosada violada.
Otro Epidendro, especie cabizbaio.
Un Oncidium.
La Neottia vaginata, planta del Perú.
La Bredemeyera floribunda. (1)
La Alstroemeria rosea, con bellas flores de color rojo de teja casi rosado salpi
cadas de verde por dentro.
' La Befaria glauca—.
La Bef’aria ledifolia.
La Tabernzemontana umbrosa.
La Chiocdcca panícnlata.
La Valeriana Caracasana.
Una. Melastomnacea trinerve con flor menuda blanca.
Otra qflinquenerve con flor grande rosada.
La. Dodona trialata.

HIDROGRAFI A.

“El río Guaire nace en el grupo de las montañas del Palmar, que es
un nudo de donde salen y en donde se ramifican algunos cerros que ori
ginan diversos valles, entre los de Carácas y del Tui. El Guaire, que baña
el pié de la capital de la República, se forma corea de las Ajuntas pol‘ la
nnion de los dos ríos San Pedro y Macarao. Hasta. Ant—ímano el valle es
estrecho y algo tortuoso, pero desde allí se ensancha y lleva una direc—
cion constante de poniente á naciente, corriendo el riof por su mediania
hasta la cuesta de Auyamas: allí tuerce al S. E. se abre un paso subte
rráneo en la serranía, y se precipita por una cascada, siguiendo despues
por entre dos enormes 'murallas de cerros á. buscar el río Tui, al cual se
une mas abajo de Santa Lucía.”
Caen á este río, en la. jurisdiccion del Distrito Federal, los riaehuelos y
quebradas siguientes:
Por el Norte quebrada Manwm, como ú 100 metros al (). de Antíma—
no; quebrada Yuguara, á 600 metros al E. del mismo pueblo; quebrada Ca
.—.

(li—Véase la nota. de la pájinn anterior.


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\r\/\ /\/\/\ /'\/'\/\/\/\f\f\l\/\/\/V\/W\ r\r\/\r\ /\r\ r\ /\ I\N\/\/\/\I‘/\ /\N\/\/ /\ r\/\/\/W/\/- r /\/vv\/\/\

rapa, como a 3000 metros al O. del Empedrado, extremo occidental de la


parroquia urbana San Juan. C’aroata (riachuelo) que atraviesa á. Oaráeas
por su parte 0.: con tres puentes, uno en la calle Oeste 2, otro
enla Oeste 8, otro en la calle Oeste 12, y dos que se están cons
truyendo en las calles Oeste 14 y 16.
A este riachuelo le cae, en el sitio de Catia, la quebrada Agua salud
que atraviesa la carretera á La Guaira, punto donde hai un puente.
Oatuche (riachuelo) atraviesa la ciudad por su centro. Al N. de la
Pastora le cae la quebrada Lloronu; en la ciudad, la quebrada de Punce
res, que recibe á su vez las aguas de la quebrada Solitario, que solo corre
en invierno; este riachuelo tiene un puente hacia el N. que divide la Pas
toro. de la Trinidad; el dela. Trinidad en la Avenida Norte; otro en
la Avenida Este, denominado La Romualda; el de Guzman Blan
co en la calle Este 2; el de Monroy en la calle Este 4, y en
construccion el que une la parroquia Catedral con la parte de la ciudad
llamada Estado Zamora, por la calle Este 3; y el que pasa por la calle
Sur 9.
De aquí se surte de agua una parte de la ciudad.
En las esquinas formadas por las calles Este 6 y Sur 3, nace
una quebrada, que se forma de_los desagües de la ciudad, y desemboca en
el Guaire, al final de la calle Sur 9; tiene un bello puente en las calles
Sur 5 y Este 10.
Anuuco, pasa por el extremo Este de la ciudad y es formado por la
quebrada Ootisita, que le cae a la derecha; la quebrada Gamboa, que le
cae porla izquierda,‘ reuniéndose los tres cerca de la antigua estancia
que’denominan Del Marques; desemboca en el Guaire entre las hacien
das La Guía y el Conde. Tiene un solo puente en la Avenida Este.
Entre las calles Este 8 y 10, nace una quebrada que atraviesa de
N.O. á S.E. la parroquia de Candelaria; desemboca en Anauco al N.
del antiguo cementerio del Este. Tiene un puente en la Avenida Este.
En la calle Sur 11, entre las esquinas, Matanza de Poleo y Pla
tanal, pasa por un gran ban], que se extiende hasta la misma Avenida
Este. Precisamente van a construirse dos puente’s, uno en la calle Oeste
y otro en la calle Sur 15.
Despues de Anauco, hácia el Este, siguen las quebradas siguientes :
San Lázaro, Quebrada Honda, Las 6'(mm~e, Maripercz, el río Chacait0, que
brada Bolcan,1’cdr0 Moreno, y Agua Blanca, ó Sebueau, que corren de
N. a Si
__39_
N\N\/\I\I‘\N\N\/\/V\f\/\/\N\/W\I\/\ /\/\/\r\.

Por el Sur recibe.


La quebrada de Om‘icu'ao, 1.300 metros mas al O. que la quebrada
de Mamera; y frente a la quebrada de Maríperez, el río Valle ó Turmcrit0.
Ademas le sirve de líndcro por el O. la quebrada de Tacagua.
Como se ha dicho, del riachuelo Catuche, se surte de agua una parte
de la ciudad ; otra toma la del río Macarao [véase el artículo “ Topogra—
fía ”] y la poblacion quese halla á. las orillas del río Guaire, usa las
de este. '
El documento número 3 es un estudio de las aguas potables de Ca
rácas.

VIAS DE COMUNICACIÓN E ITINERARIOS.

I.
Aunque el artículo 23 de la Real Cédula de ereccíou del antiguo Con
sulado de Carácas, recomendaba a la Junta la construccion de buenos
caminos desde la Guaira a Carácas, de esta capital a los Valles de
Aragua, y de Puerto Cabello á. Valencia, la Colonia no nos legó como
buen camino, para rócuas, sino el de Carácas a la Guaira, que partiendo del
extremo nor-oeste de aquella ciudad, llega al mar en el pueblo de Maí
quetía. Su longitud es de tres y cuatro sextos leguas (de 20 al grado.)
Una antigua tradícíon refiere que en el banqueo y empedrado de este
camino, por exceso de trabajo y de fatiga fueron sacrificados mas de cien
mil indios.
E1Rea1 Consulado en sesíon del 25 de Noviembre de 1793, acordó
la construccion de una carretera, y comisionó para la exploracion, estudios,
etc. a los señores Juan Antonio Amaro Pérez y Diego Díaz. El
primero de los nombrados practicó y abrió una vía por el lado de Catia,
hasta llegará la Guaira, vía que llegó aP ser de 36.689 varas castellanas
de longitud, distribuidas así:
De la esquina de la Torre de Catedral de Carácas, al prin
cípio de la pica. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . _ . . . . . . . . .. . 5.550
De aquí a Sanchorquís . . . . . . . . . . . . . . _ . . . . . . . . . . _ _ . . . . . .. 1.700
Idem á. quebrada Las Tunas _ . _ . . . _ _ . . . . . _ _ . . . . . . . . _ . - 2.000
Idem a la Cumbre . . . . . .. . . . . . . _ . . . _ . . . . ._. . _ . . . . . . . . _ .. 3.802
Idem á Pajarito . . . . . . . . . . . . . . . . .~. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.300
Idem á los Naranjos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3.100
Idnm a Guaracarumbo . . . . . . . . . . _ . . . . . . . . . . . . . . _ . . 4. . . . . 5.711
Idem á Curucutí Chiquito . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~. . . . . . . . . _ . . _ . 5.376
Idem á. la puerta de la Guaira. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7.150
—.._.—

‘Varas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . í . . . . . . _ . . . . . . . . . 36.689
.__40_
J’\/WV\/\/*/\.’V\/VV\/\/VV\/\/\/VW\/W\/\IVV\I\ Wv\ vu /\/v— /vvv‘/\ /\/ ¡uvvvvx

Al mismo tiempo que se hacia esta pica, se abría otra por la Guaira,
principiando en el pueblo de Macuto, obra de un señor Jnan Sánchez;
y sometidas ambas al estudio del ingeniero Francisco J acot, éste informó
que solo la primera, mediante algunas rectificaciones, era á propósito para
la carretera, la cual se acordó por acta. del mismo Consulado del 10 de
Mayo de 1794.
Parece que la obra seguía para setiembre de 1795, que fué suspendida,
y aun impedido el tráfico por medio de una cortadura en el sitio deno
minado quebrada del Hoyo, con el fin “ de que no se perjudicase la Real
Hacienda con la fácil introduccion de mercaderías clandestinas para
el abasto público.”
Tambien existía otro camino de récuas a la Guaira por la via en que
despues se abrió la carretera en tiempo de la República, que pasaba por
Catia, Topo, Guaracarumbo y Maquetía con una extension de 5%; leguas.
Las demas vías de comunicacion hácia el Este, Oeste y Sur, excep
tuando pequeños trayectos, como los de Caracas a Petare, y el Valle y
Antimano, eran malas.
Por fin la carretera de la Guaira, cuyos primeros trabajos principiaron
en 1837, se abrió al tráfico público en 1845 : la primera que se ha
construido en Venezuela y cuyo costo alcanzó á. V. 300.000 próximamente
' La segunda fué la de Puerto Cabello á. Valencia.
Despues de esta, se hicieron varios trabajos de carreteras, pero todos
resultaron ineficaces, porque los trabajos se suspendian a cada momento,
y ninguno llegó a terminarse.
Fuó despues de 187O que la administraeion de Abril atendió debida
¡mente á. esta gran necesidad delos pueblos constituidos en sociedades.
Eli efecto: miéntras atendía á, la construccion del ferrocarril ala
Guaira, hizo a la carretera reparos de importancia, que han costado 73.000
venezolanos próximamente: y en las otras carreteras ha invertido hasta
Noviembre de 1875, en la del Este V. 200.000; en la del Sur, V. 240.000;
en la de Occidente, V. 285.000; y por último, en todas las demas de
la República, incluyendo las últimas mencionadas, y' tambien para No
viembre de 1875, V. 1.592,542,50 es.

II.

La carretera del Norte parte del extremo de la avenida Oeste de


Carácas, y desde la salida de esta ciudad hasta la entrada de la Guaira,
_41_
/WW\/\/\/\N\J v\/\/V\NWW WWV\/\/VW vv \

tiene 34.650 metros. En el sitio denominado Catia, a 2.000 metros de


Carácas toma á la derecha, siguiendo a la izquierda un camino de récuas
hácia Carayaca.
La carretera del Este principia en el extremo de la avenida Este,
pasa— por las parroquias foráneas del Distrito Federal, el Recreo y Chacao;
en los Dos Caminos (municipio Monágas del Estado Bolívar) se divide en
dos : el ramal de la izquierda parte hácia Guarénas y el de la derecha va
á Petare, y de allí sigue al mismo Guarónas y á Guatire. Actualmente
se trabaja en la prolongacion de esta carretera, hasta los ricos valles de
Barlovento del Estado Bolívar, de donde ya es fácil la comunieacion para
todos los llanos de la República.
De Petare se desprende un ramal que va á, los pueblos de Santa
Lucía y Santa Teresa del mismo Estado, y el primero se comunica con
otro de la carretera del Sur. La prolongacion de la carretera de Santa
Teresa irá. a los‘llanos del Estado Guárico.
La rama principal, para llegar hasta los valles de Barlovento, no le
faltan sino 55.000 metros.
La carretera del Sur parte del puente de la Regeneracion en el río
Guaira y sigue a la parroquia foránea del Distrito Federal, el Valle.—
De aquí sigue á Charayave y á. Cúa; de este último punto continúa en
una longitud de 16.574 metros hasta San Casimiro, ‘en el Estado Guzman
Blanco.
De esta carretera se desprenden los siguientes ramales: por el Este,
uno de Maitana á, Santa Lucia, otro de Charayave á. Ocumare, y otro de
Cúa al mismo Ocumare; y por el Oeste uno de Maitana á l’aracotos, que
tiene 7.983 metros. "
La carretera matriz de estas vías, de Caráeas á Charallave, tiene
46.820 metros.
CARRETERA DEL Onsrn.—Parte esta del extremo occidental de la
calle Sur 8, la principal de la parroquia urbana San Juan de la.
ciudad de Carácas; sigue á, la parroquia foránea Antímano, y vá hasta el
Estado Guzman Blanco, pasando luego á. Carabobo y allí eulazándose con
las carreteras de este Estado. En San Mateo (Est—ado Guzman Blanco)
sale un ramal para la ciudad de Cura, y de aquí sigue hasta los baños de
San Juan de los Morros:
__ 42 __

DISTANCIAS DE LA
CARRETERA DEL NORTE.
_ Metros.
De la salida de Oarácas á. las Tinajitas . . . . . . . . . . . . . . . . -; . 500
De las Tinajitas al puente de Agua Salud. . . . . . . . . . . . . . . . . 575
Del puente (le Agua Salud al puente (le Agua Salada . . . . . . 425
Del puente de Agua Salada al principio del caserío (le Catia 1.100
De Catia al puente de Sanchorquí . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 300
De] puente de Sanchorquí al puente de Macayapa . . . . . . . . . 1.000
Del puente de Macayapa al de Blandin . . . . . . . . .' . . . . . . . . . 600
Del puente de Blandin al Ojo de Agua . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4.700
Del Ojo de Agua á las Trineheras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . e . - . 3.550
De las Trincheras á. una pulpería . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . — 1.300
De esa pulpería al Calvario . . . . . . . . .: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.850
De] Calvario á Guaraearumbo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - . 1.300
De Guaracarumbo al principio del Sie-sae. . . . . . . . . . . . _ . . . . 1.650
Del principio del Sie-sae á un rancho . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - . 700
De] rancho al puente de Ourucntí . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.750
Del puente de Onrueuti á la casa del Corozo . . . . . . . . . . . . . . 2.700
De la casa del Corozo á la pulpería del Guarapo . . . . . . . . . . . 2.250
De la pulpería del Guarapo á. Pariata. . . . . . . . . . . ., . . . . . . . . . 3.600
De Pariata. al puente de Maiquetía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 550
Del puente de Maiquet—ía á la entrada de la Guaira . . . . . . . . 2.250

. Total . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34.650

DISTANCIAS DE LA
CARRETERA DEL SUR.

Metros.
Del puente La Regeneracion á. la casa de Molina . . . . . . . . . 875
De la casa de Molina á la iglesia del Valle. . . . . . . . . . . . . . . . 2,850
De la, iglesia del Valle á la hacienda de Coche . . . . . . . _ . . _ . 3.050
De la hacienda de Coche á. la casa de Bermúdez _ _ . . . . . . . . . 1.650

A la vuelta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . , ..... . . 8.425


.__43__.
J\/\N\/\N\/\)\/\A/\/\l w *uu*_z .-.r 1 n// /\t—I\I‘J\I\I\/\/VV‘/ .NA/\ r N\l\/ /\I\/V\N\JW\MIWVVV\

De la; vuelta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8.425


_ De la casa de Bermúdez a’1. la pulpería de Turmerito . . . . . . . 1.450
De la pulpería de Turmerito al Organo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.550
Del Órgano al paso de la, quebrada~ del Gamelotal . . . . _ . . .. 950
Del paso del Gamelotnl al de la Peña . . . . . . . . . . . ..‘ . . . . . .. 400
Del paso de la Peña al del‘ Pozo . . . . . . . _ _ . . _ . . . . . . _ . . . . . 880
Del paso del Pozo aÍ paso del río 'l‘urmerito . . . . . . . . . . _ . . . 460
Del paso de Turmerito al paso de la quebrada Vivoral . . . . . 710
De] paso de la quebrada. del Vivoral al de la quebrada Tu
cueiapon . . . . . . . . . _ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.500
Del paso de Tucueiapou al paso de la quebrada de los
Altos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 890
Del paso de los Altos á frente de la casa de Prin . ~_ . . . . . . . . 2.700
De la casa de Prin al Portachuelo . . . . . _ _ _ _ . . . . _ . . . . . . . . 1.200
Del Portachuelo á frente al Guayaba . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 750
De frente al Guayabo á la quebrada. Macarisagua . . _ _ . . .. . . . 1.850
De la quebrada Maearisagua á la casa de la hacienda de
Lovera .......... . . . . . . . . _ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . _ . . . . 600
De la casa de la. hacienda. de Lovera á las casas que están
frente á la quebrada Maitana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.900
De las casas de Maitana al paso de Agua Fría . . . . . . . . . . . 1.700
De] paso de Agua Fría al paso de la quebrada del hoyo de
Agua Fría . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.100
Del paso de la quebrada del hoyo de Agua Fría al paso de
la. quebrada de las Esaaleritas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 2.400
Del paso de las Escaleritas á la casa de Mait—ana. . . . . . . . . . . 525 "
De la. casa de Maitanu á la casa del Totumo . . . . . . . . . . . . . 3.700
De la. casa del Totumo á. las casas del Begote . . . . . . . . . . . . . 2.250
De las casas del Begote á la cortada de Poleo . . . . . . . . _ . . . . 650
De la eo'rtada. de Poleo al paso de la quebrada de Poleo. . . . 900
Del paso de la. quebrada. de Poleo á la primera casa del
vecindario de Mésia . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . - - 1.210
De la. primera casa. del vecindario de Mésia al paso de la
de la quebrada de Parapam . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - - 570
Del paso de la. quebrada. de Parapara á la. quebrada de
Albua . _ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ¿ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.950
De la quebrada de Albun á. la. entrada á Charayave . . . . . . . 3.650

Total . . . . . . . . . . , . . . . . . . . 46.820‘
il
ITINERARIOS DEL DISTRITO FEDERAL.

DE CARACAS A LA GUAIRA.
POR EL CAMINO DEL CERRO.

:3 w
' g‘ DESCRIPCIÓN DEL CAMINO
NOMBRES Clase g gc
.2 : Y OBSERVACIONES.
Q 25

á Sanchorquí . . . 1’uipería. . . . . 1%,— Esta vía, conocida con la denomina


cion de “Camino viejo,” fué trazado
,, La Venta . . . . .. Idem . . . ., % y_compuesto en los días dela Colo
n1a.
,, Salto . . . . . . . . . Idem_ . . . . . % En Sanchorquí se aparta hácia la de
recha, subiendo la Cumbre, un cami—
,, Maiquetía .. . . Villa . . . . . . . . % no que llaman las “Dos agnadas, ”
que va. á parar al cerro de la Vigía
,, La Guaira . . . . Ciudad. . . . . . . %— de La Guaira y que acorta mucho la
distancia. En tiempo de verano es
el que prefieren los viajeros.
34b — .
O

DE CARACAS A CARAYACA, PCR CATIA.

i
á Catia— . . . . . . . . . Vecindario. . .
de la.i
o|:.‘
El principio de esta vía es el
,, Topo . . . . . . . . . Hacienda . . . . ::|u carretera para La Guaira. En Ca
tia esta parte a la derecha, y el de '
Pioníae . . . . . . . . . Labrauzas . . . a:[u
Carayaca á la. izquierda. Es mui
accidentado el camino. Tiene mu
,, Río Mamo . . . . Idcn1. .~. . i_¡ alu chos pasos de quebradas, ydiversas
subidas y bajadas de grandes pen- l
,, Carayaca . . . . . Pueblo. . ; . . . . dientes. |

1
4‘fï
¡¡ ;=.————_—,_ ___ A__
:'-——r, ,

DE CARACAS A CARAYACA, POR MACARAO.

c3
Y A ‘a_; DESCRIPCION DEL CAMINO
NOMBRES Clase 5 . 7
~ _‘¿ Y OBSERVACIONES.
.-"—1

Hasta Antímauo y despues hasta Las


á. Antímano ~. . . Pueblo. . . . . . . 1% l. Ajuutas la vm. es carreterra. : de
Las Ajuntas parten varios caminos;
el que sigue derecho va para San
,, Macarao . . . . . . Idem . . . . . 1% Pedro, antigua. vía para la Victoria,
Estado Guzman Blanco; á la izquier
' da continúa la carretera para dicho
,, Petaquire . . . . Idem . . . . . 2}i Estado, pasando por Los Teques,‘~
departamento Guacaípuro, Esta—dor
Bolívar; á la derecha se halla el¡
,, Camyaca . . . . . ...... 2 camino para. la. Colonia Tovar, que,
pasa. por Macarao y Petaquire, ; de‘
aquí para. Carayaca. \
7%;

DE CARACAS AL CONSEJO Y SAN PEDRO.

á. Autímano . . . . Pueblo. . . . . . . 1%

,, Las Ajuutas. . Vecindario. . . 1%
,, San Pedro. . . . Pueblo— . . . . . . 1%
,, Lagunetas . . . . Venta . . . . . . . 1%

” La‘,‘as . . . . . . . .. I;lem.....
' ' 1 _
Este es el aut¡guo _
canuno para los
” ]\<Ifu—quez _ , _ _ _ [dem _ _ _ _ . 1 Valles de Aragua; y Estax}os de
Carabobo y los damas de Occulente,
” cocuisa, _ _ _ _ _ _ mem _ _ _ . _ 1% hoy arreglado como para carretera.

,, Urbina . . . . . . . Hacienda . . . . ¡‘g—


,, Mamon . . . . . . . Vecindario. . . 1
,, Consejo . . . . . . Pueblo. . . . . . ~ %

12
_4(5_

DE CARACAS AL CONSEJO, POR EL OARRIZAL

NOMBRES Clase
e‘, V.‘
‘a; a
g q, NOMBRES Clase g
f.'3
‘e
J
no '— en
c: 55 n 1
I

al Valle ...... .. Pueblo..... .. % ' Delfrente. . .. ............ ~. 7g


a Coche . . . . . . . . Haciendas . . . ¡‘, a Pió de la Cuesta Labranza . . . . 1%
,, Carrizal . . . . . Pueblo. . . . . . . 3 ,, Boca de Guaya Hacienda . . . . 2g,
,, Cerritos . . . . . . Labranzas . . . {g ,, Tejería . . . . . .. Idem . . . . . 1
,, Mata . . . . . . . . . Idem . . . . . g ,, Sabanesa . . . . . Idem . . . . . %
,, Corozal . . . . . . [dem . . . . . .1 ,, Mamen . . . . . . . Vecindario. . . %
,, Puertas-moro- ,, Consejo . . . . . . Pueblo. . . . . . . %
chas . . . . . . . . . Idem . . . . . 1%
13á.
Alfrente.... . . . . . . . . . . . . .. 7,‘,

DE CARACAS AL CONSEJO
-'_—‘
al Corozal .... . . Labranzas . . . 6% Del frente . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
,, Puertas—moro
chas . . . . . . . . . Idem . . . .í 1:, ,, Tejería . . . . . . . Hacienda. . . . 1
,, Boca de Gua—ya Hacienda . . . . 3% ,, Consejo . . . . . . Pueblo. . . . . . . 1:,
Al frente . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11 13,‘,

- DE CARACAS A SAN SEBASTIAN,


POR LOS TEQUES.

Del frente. . . .A ............ . . 12


a Las Ajuntas .. Vecindario. .. 2% a 'l‘íara . . . . . . . . . Vecindario. . lg
,, Los Teques . . . Pueblo. . . . . . . 2 ,, Picachíto . . . . . Labrauzas . . . 13
,, Corozal . . . . . . Labranzas . . . 1 ,, Piedra de moler Idem . . . . . g
,, Puertas—moro- _
chas ... ... Idem . . . . . 1,1ï ,, Tarasca— . . . . . . Vecindario. . . g

,, Chacao. .. . . . . Idem . . . . . 13 ,, Vainilla. . . . . . . Labrauza . . . . 1


,, Tu) . . . . . . . . . . Idem . . . . . lg ,, Hormiguero . . Idem . . . .~ 1
,, Cagua . . . . . . . . Idem . . . . . 1 ,, Caramacate . . Vecindario. . . lg
,, Palomo . . . . . . Idem . . . . . 1 ,, San Sebastía n Villa . . . . . . . . g
DE CARACAS A SAN CASIMIRO.

6 rn c3
.5 ‘ .5
NO:\IBRFS Clase g É» NOMBRES Clase =
+3 ,2 —S
.í‘.l ,.. .Zi
Q 5 Q
al Valle . . . . . . . . Pueblo. . . . . . . g De] frente. . . . . . . . . . . . . . . . .~ 7

Coche . . . . . . . . Haciendas . . . g a Romero . . . . . . . Lrbranza . . .. 1


Cujisito . . . . . . Idem . . . . . 1 ,, Táeata . . . . . . Pueblo..... . . 1
San Antonio. . Pueblo. . . . . . . 1 ,. Capayita . . . . . Labranza . . . . 1%
San Diego. . . . Idem . . . . . 15 ,, Ano . . . . . . . . . . Idem . . . 1:,
Guásimo . . . . . . Labranza . . . . g ,, Guare . . . . . . . . Idem . . . . . 1=¿
Paracotos . . . . Pueblo . . . . . . . g ,, Güiripa . . . . . . Vecindario. . . 3
Taica . . . . . . . . . Vecindario. . . 1 ,, San Casimiro . . Pueblo. . . . . . . 1
Al frente . . . . - . - . . - . - . . . . ..

DE CARACAS A CHARAYAVE Y OCUMARE.

al Valle . . . . . . . . Pueblo. . . . . . . Del frente . . . . . . . . . _ . . . . . . . 8},


á. Puerta Ísnéte. Pulpería. . . . . 13 ,, Charayave. . . . Pueblo. . . . . . . ¿
,, Guayabo ¿ . . . . Idem . . . . . lg ,, Pitajaya . . . . . i. Vecindario. . g

,, Anaucos . . . . . . Idem . . . . . lg ,, Giiasgiiitas . . . Hacienda . . . . g


: : ,, Caiza . . . . . . . . . Labranza . . . . 1 ,, Paso del medio Sitio . . . . . . .. 15
,, Parapara . . . Pulpería. . . . . ¿ ,, Peloncito. . . . . Vecindario. . . 3
,, Tierra blanca . Labrauza . . . . 1}, ,, Ocumare . . . . . Villa . . . . . . . . 1,‘,
"Al frente ................ .. 8% 123i

DE CARACAS A SANTA LUCIA.

a Caiza . . . . . . . . . Labranza . . . . 65 Del frente . . . . . . . . . . . . . . . . . 10

,, La Rosa . . . . . . Hacienda . . . . 1% á— Carapa . . . . . .. Labranza . . . . GNI|

,, Suapirc . . . . . . Labranza . . . . 2.2 ,, Santa Lucía. .. Villa . . . . . . .. Gb

Al frente . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 11;;
_.48_

F DE CARACAS SANTA LUCIA,


POR BARUTA.

d a

o e
NOMBRES Clase g NOMBRES Clase g
C— Q
- Del frente . . . . . . . . . . . . . . . . .
al Valle . . . . . . . . Pueblo . . . . . . l.
a Suapire . . . . .. Quebrada. . . .
,, Baruta . . . . . . . Idem . . . . . lg _
,, Suapxre . . . . . . Vecindario . . .
,, Pariaguan . . . . Labranza . . .. 2
,, Carápa . . . . Idem . . - . .
,,Tetas........ Idem..... 1'¿
,, Santa Lucía . . Villa . . . . . . ..
,, Alto del Cedral Desierto . . . . . l
Al frente . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6%

DE CARACAS A PETARE.

e:
‘:5 DESCRII’CION DEL CAMINO
NOMBRES Clase ‘E,
}_;:, Y OBSERVACIONES.
Q

á Sïu)ana grande Vecindario. . . % .


Todo este camino es carretero, y con ‘
,, Chacao . . . . . .. Pueblo . . . . .~ :, excepcion de algunos trayectos en
ambos lados han mm buenas hacien- 5
,, I’etare . . . . . .. Villa . . . . . . .. 1 das y quintas: todo él está mui
poblado. i
02
"‘6
-—49—
\/VW v WW\IW\I\/\l\j\/\/\ A/\/ \/\ /\ ’\/\/\NV \/\/\/\/\ \/\_/\/VW\/V\/\/ \ANW\IW\

LIMITES Y DIVISION TERRITORIAL.


(Véase el artículo Tqmgrafla.)

METEOROLOGIA.

Memoria leída en la Sociedad de Ciencias Físicas y Natura


les de Carácas, en sesion de 4 de Noviembre
de 1872, por el

LCDO. AGUSTIN AVELEDO.


Ingeniero.

La meteorología ademas de su universal utilidad es absolutamente necesaria


¡’t los que dedicados al estudio de la naturaleza quieren dar precision a sus obser
vaciones y esperiencias, pues como todos los fenómenos naturales se encuentran
para el hombre sometidos á la condicion de existir ó de ser observados en el seno
de la atmósfera, los fenómenos especiales de. ésta ejercen una influencia necesaria
en aquellos, modificz’mdolos poderosamente y haciéndolos ser tales cuales aparecen.
al observador. Esta ciencia, de creaeion moderna, requiere para asentarse sobre
base en que podamos confiar, multiplicadas observaciones, que verificadas en
distintos lugares sirvan para deducir las leyes a que están sometidos los fenóme
nos tan varios de la atmósfera; ya que estamos obligados por ahora, a la simple
observacion de ellos, tales como se nos presentan ; sin que podamos, variúndolos
a voluntad, someterlos a la experiencia.
Hemos querido prestar nuestro pequeño contingente con estas obserñ\cíoncs
que principiadas el 1‘? de Enero de 1868, llevan ya cuatro años. No sabemos del

ningun punto de la República donde se praeti quen observaciones de este género


que puedan servir siquiera para conocer, en sus elementos principales, el clima
del país: cantidad de agua lluvia, temperatura de loslugares, presion atmosférica,
etc., y como consecuencia altura sobre el nivel del mar; apónas tenemos algunos
de estos datos para varias ciudades de Venezuela, en el rápido y por lo mismo im
perfecto trabajo, que al levantar la carta de Venezuela ejecutó el ilustrado
Codazzi.
A fines del siglo pasado practicó Humboldt, y mas despues Boussingault,
observaciones meteorohigic‘as, pero fueron en mni corto número. Tenemos obser
vaciones de termómetro, no continuas, y tambien en corto número, de Don Faus
tino Rubio, en Cumaná; las practicadas en la Guaira en los nueve últimos meses
7
_50__
\/V\/\/\/\/\/\/\N\/\/\I\IWM /\/\ /\,\/V\II\ /\/\/\ r\ W rx N\/\ ¡\/\/\ /\/\ f\/\/\ I\MN\/\N\I\/W\ñ

de 1799 por D. José Herrera, y las que en Calabozo ¡v sus alrededores ejecutó por
el mismo tiempo Don Cárlos del Pozo. Los amantes de la Ciencia no pueden
‘nombrar a este último sin tributar a su memoria el homenaje de una profunda
admiracíon. El día en que se escriba la historia de las Ciencias en Venezuela,
habrá de formar capítulo aparte este hombre verdaderamente extraordinario, a
quien encuentra Humboldt en Calabozo en medio de máquinas eléctricas, electró
foros, electrómetros, ,v una multitud de otros aparatos ó instrumentos, que
formaban en el centro de nuestras sabanas, un gabinete casi tan completo como
el de un ñsico europeo; todos construidos por él mismo sin haber visto
antes ningun otro semejante. A Don Cárlos del Pozo debe la ciudad de Cala
bozo los para-rayos que la circundan, montados por él, poco despues de haber
llegado á sus manos las Memorias de Franklin, sobre electrieíd ad.
ln época mas reciente, aparecen primero los hombres mas trascendentales en
la Ciencia que ha tenido Venezuela: Cajigal y Várgas, que anotaron algunas
veces en Carácas las indicaciones de instrumentos meteorológicos. Una série mas
larga que las anteriores encontramos practicadas en 1856, por nuestro querido
maestro, el sabio naturalista y geómetra Meneses, y en cuatro meses del mismo
año llevó el señor Ledo. 0. José Menéses en La Guaira observaciones correspon
dientes con las de Carácas; el señor Dr. A. Ibarra, ha publicado el resúmen de las
practicadas por el en 1860 y a las cuales nos hemos referido en un trabajo que
tenemos presentado a esta Sociedad; y nosotros mismos llevamos por dos'mcses
en Caráeas en 1862 un registro de observaciones termométricas y barométrícas
publicado en la “Revista del Colegio de Ingenieros.”
En la colonia Tovar practicó el señor Augusto Fedler observaciones de ter
mómetro en los seis últimos meses del año civil de 1854, _v de barómetro, psidóme
tro y termómetro en la última mitad de 1856; y en Julio ,v Agosto de 1858 obser
vó el termómetro y el psicrómetro en Carácas.
Fuera de esto, ninguno de los puertos ni de las ciudades de Venezuela llama—
das mr su posicion a ser excelentes estaciones meteorológicas han registrado,
como hubiera sido tan útil, las variaciones continuas de nuestro océano aéreo.
De desearse seria que, a ejemplo de las naciones cultas, se estableciesen en
nuestro país observatorios en posiciones convenientes. ¡Cuánto bien proporcio—
narian los preciosos materiales recojidos al conocimiento de la climatología de
nuestro país, quizá tambien a la Ciencia, y cuánto derivaria de su establecimiento
el comercio marítimo, la agricultura y la medicina! La meteorología es una
ciencia que no puede avanzar, dice el sabio aleman .Kaemtz, sin el concurso de
observadores eelosos y perseverantcs.
Las observaciones que boi presentamos a la eonsideracion de la Sociedad de
Ciencias Físicas y Naturales de Carácas, son las practicadas diariamente y sin
interrupcion durante el año meteorológico corrido del 1'.’ de Diciembre de 1870 al
último de Noviembre de 1871.
_.51_
\/\Iv\l\/\.l\/\N\/V vuv \/\/\NVV\JVW\JWW\N\IWVW\

La. posicion del observatorio, y todo lo referente a los instrumentos y —-i su


colocacion se halla zi la cabeza del cuadro de cada mes.
Debemos advertir que los datos correspondientes a los dos últimos meses de
1871, así como á— los seis meses siguientes de 1872, fueron recojldos por el jóven
Leon Acosta, estudiante de Física y de Matemáticas en el Colegio de Santa María;
las reducciones y cálculos fueron practicados por nosotros,

I.

TEMPERATURA.

Varios termómetros centígrados establecidos convenientemente, á la sombra,


y cuyos ceros hemos verificado todos los años, nos han servido para obtener la
temperatura. Sin termómetro de mú.ríma y de mínima, que despnes hemos adqui
rido, merced á la bondad del señor Jahnke, hemos obtenido las temperaturas ex
tremals observando a las dos de la tarde y a la salida del sol, y de sus indicaciones
unidas á las notaciones del instrumento a las horas homónimns 9 de la mañana y
de la noche, y á las horas a que se ha. leído la altura barométríca: 10 h. A. M. y
4 h. P. M. ; hemos deducido los números que dan la temperatura media: diurna,
mensual y anual.
Nótese en los cuadros que acompañan el resfunen que la temperatura media
de los meses del año de 1871, que en Diciembre es 20°,6, desciende en Enero ii
20°,3, y en Febrero llega al mínimum 20°,1; que crece rápidamente en los meses
siguientes hasta alcanzar en Mayo el máximun 23°,3, bajando en seguida hasta
22°,5 en Julio; que crece poco en Agosto y Setiembre 220,6, para decrecer en los
meses siguientes: Octubre y Noviembre que tienen respectivamente 22°,2 y 21°,7.
Vése en el registro diario el aumento de temperatura hácia el 17 de Abril y háeia
el 26 de Agosto, días en que el sol pasa por el zenit de Oarácas.
La mayor indicacion del termómetro en 1871 ha sido 25°,9 el día 3 de Junio
a las 2 ll. p. m., y la mínima 14°,7 a la salida del sol el 12 de Febrero. 7
La temperatura media del año de 1871 es 21°, 9; la del año 1868: fué_de 22°,3
y las de los años 1869 y 1870 fue respectivamente 22°,7 y 22°,0
La. media de los cuatro años es 22°,2.
Máxima observada en los cuatro años [3 y 10 de Mayo de 1869: 2 h.
p. m.]=27°,3. '
Mínima observada en los cuatro años [30 de Marzo de 1870;: salida del
sol,=13°,8.
Como se vé, la media anual varia mai poco; no así las temperaturas medias
que corresponden a los meses del mismo nombre en los cuatro años, pues la
variacion se hace mas sensible, aunque no es tan notable como en la zona
pladatem.
_52_
'\/\/\/\/\1 N\/\/\N\ r\ \/\/\l\/\/\/\MMA ’\

No conocemos, escribía Humboldt, la temperatura media de Carácas con tanta


exactitud como la de Méjico y Bogotá; sin embargo, pienso que no se aleja de
21° a 22°.

Temperatura media de cada mos, deducída de los cuatro años.

Diciembre..... . . . . . .... ............. 21°,2


Enero.. . . . . . . . . . , . . . . . . . . ...... .. 20°,6
Febrero.......,.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 20°,8
Marzo.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21°,4
Abril........ . . . . . . . . ................ 23°,0
Mayo.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 230,7
Junio . . . . . . . . . . . . . . . ........... 23°,1
Julío............. . . . . . . 22°,7
Agosto.. . . . . . . ..... . . . . . . . . . . . . . .. 22°,9 .
Setiembre . . . . . . .... 22°,9 .
()ctubre.... . . . . . . . . . . . . .... ...... 22°,3
Noviembre.......... . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 220,2

ll.

PBESION ¿rmosrÉnren.

Excelentes barómetros de Gay-Lussac, modificados por Bunten, los mismos


que h.emos usado en los años anteriores, nos han servido en éste para determinar
la presion del aire. Las observaciones se han practicado a las 10 h. a. m. y á las
4 h. p. m., horas trópicas de máximun y de mínimun y de sus lecturas diarias
reducidas, por medio de las tablas de Haegens, á, 0° del centígrado, hemos dedu
cido los medios de cada día y de cada mes que aparecen en los cuadros.
Ni en un solo día ha dejado de notarse la oscilacion de la columna de mercu—
rio en el tubo del barómetro; subiendo hasta las 10 h. A. M. para bajar hasta las
4 h. P. M. Estas oscilaciones son regulares. El otro máximun que alcanza la
columna barométrica a las diez de la noche y a las 4 de la madrugada no hemos
_ podido vericarlo en el año de 1871, como lo hicimos en varias noches de los años
anteriores. _
Ropetimos aquí lo que ¡’mtcs hemos expuesto a la Sociedad; los temblores no
afectan en esta localidad el barómetro, ni el instrumento da á conocer, como
sucede en Europa, por su posicion particular, el cambio de tiempo, pues en nada
lo afecta el que éste sea buenqó lluvioso. Cuando se tengan observaciones de
todas las comarcas del globo, dice K:emtz, se verá que la coincidencia frecuente
_53_
/‘/\WNV\I\/\A l'\/\/\/\l\/ \/\/\I\/W\I\/\/\/\IV\M

en Europa de los cambios de la cnlumna baromótriea en los cambios de tiempo


no son sino un fenómeno del todo local.
Las variaciones diurnas del barómetro, sospeehadas de tiempo atras, primero
por Beale y luego por otros sabios, fueron eonfi1madas por Humboldt, en su
viaje á estas rejiones intertropicales, donde el fenómeno se manifiesta en mayor
escala que en Europa. Las observaciones hechas por este sábio en Cumaná
dan a conocer claramente la leí de estas variaciones.
Las mareas atmosféricas marcadas por el ascenso y descenso diario de la
columna mercuríal y cuya amplitud en el ecuador alcanza a 2,‘“ "' 98 va dismi—
nuyendo hasta llegar a 0'“ '",41 en los paralelos de 60° a 70°. En Carácas, a la
latitud de 10° 30’, estas oscilaciones tuvieron en 1871 una amplitud media de
1"1 m, 47 En los años de 1868, 1869, 1870 fueron respectivamente 1'" “,22. l'“m,30
y 1m ‘“,37. La máxima de las medias mensuales en 1871 se verificó en
Setiembre=l‘“ m,s3 y la mínima 1m m,os en Noviembre. '
El medio mensual de la altura barométrica, que en Diciembre de 1870 es
683m “,63, baja en Enero de 1871, sube en Febrero rápidamente a 684m “,63, altura
máxima del año, desciende mui poco en Marzo, más en Abril y Mayo, asciende de
nuevo en’ Junio, para. descender lenta pero sucesivamente en los meses siguientes
hasta llegar en Noviembre a 682‘“ ‘“,87 mínima del año. Nótese que la altura
máxima entre las medias mensuales del año corresponde a Febrero, cuya tempe
ratura 20°,1 ha sido la mas baja del año. . ,
La presion atmosférica medía de 1871 es (i83‘“ ‘“,68, número poco diferente de
683'" "‘,'¡S-683"‘ “,87 y 683'“ ¡“,83 presiones respectivas de los años 1868, 1869
y 1870.
La media dcducida de los cuatro años es pues 683'" ‘“,79.
Mínima observada en los cuatro años [13 de Junio 1869: 10 h. A. M.1=688'"
m)05_ ‘ _

Máxima observada en los cuatro años [13 de Octubre de 1870: 4\h. P


M.]=680m "',18

Altura bar0métrica media de cada mea, deducido de 10x cuatro años.

Diciembre . . . . 683Em,85
Enero.... . . . . . . . . . . . . . . 684""“,02
Febrero. . . . . . . . . .~ 684‘““‘,19
Marzo..-.......... . . . . 684M‘,00
Abríl....... . . . . ............ 683“w,72
Mayo..-...... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 683'"'",66
Junio....... . . . . . . . . . . . . ........ 684""",67
Julio.... .... ..................... 684rnw,36
Agosto. . . . . . . . . . . . . . 63.‘3"'"',9l
_...54.._
\/\N\N\I\f\/VVV\NV\IVW\IVVVVVVVVW\IV\IVV «vv v \/ /v\/V \.rvvv Jv\ ' /*./\/\/\ AI\/\/ \A/\/\/\r—

Setiembre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 682m m,81


Octubre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 682M -—-,‘Jl
Noviembre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 682m m,90

III.

VIENTOS.

En los cuadros de cada mes van anotadas la direceion é intensidad del viento
que sopla a las diez ll. A. M. y á. las 4 ll. I’. M.; y en el cuadro resúmen aparece
el número de cada uno de los diez y seis vientos que han soplado en el mes a las
horas indicadas.

IV.

CANTIDAD ABSOLUTA DEL VAPOR DE A(lUA.—HUMEDAD REIA.\TIVA

. . DEL AIRE‘.

Hemos observado a las 10 A. M. _v á. las 4 P. M. el higrómetro de Reguanlt, y


las notacíones de sus termómetros nos han dado la tension del mpor de agua
contenido en el aire y la humedad relativa.
La tension media del vapor en 1871 ha sido 13'""',42. La máxima fue de
18'" ‘“,50 0115 de Agosto y la mínima de 8m '“,13 el 14 de Febrero.
Lf.l. humedad relativa media del año de 1871 ha sido 0,66.
La máxima se verificó el 14 de Diciembre de 1870 y el 25 de Enero de 1871
,v fue 0,91. La mínima de 0,39 el 8 de Mayo. ‘
De los registros de los años 1868, 1869, 1870 y el de 1871, se deduce
Tension media del vapor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12'" r,65
Máxima observada ||6 de Agosto de 1809]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20— “,39
Mínima observada [17 de Marzo de 1869] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7'“ m,00

Humedad relativa del aire [media] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ._. . . . . . . . . 0m -,61


Máxima observada [6 de Agosto de 1870]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . o" ¡",96
Mínima observada {15 de Enero de 1868 y 19 de Enero y 17 de
Marzo de 1869| . . . . . . .’. . . . ..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . '. . . 0'“ ",37
V\/\/W\J\JVV\IVW\JVV\I\IW\N\JW WVWV\/\IWV\/WV\JVWVVVW\I\N\NVV\IV\NW\I‘

NUBES

Dos columnas tienen los cuadros y se han inscrito en ellas, a las horas de
lectura del barómetro, la forma y cantidad de nubes, con que ha estado cu—
bierto el cielo -de Carácas; para apreciar esta última se ha tomado el hemisferio
visible por unidad.

V.

LLUVIA.

La cantidad de agua caída anualmente, como tambien el número de días de


lluvia, ha ido creciendo desde el año de 1868 hasta el de 1871 así: en A1868 en 61
días, cayeron 649 milímetros; en los 77 días lluviosos del año de 1869 se recogieron
695m '",5; en 1870 llovió 82 días y dieron 868m ‘“,5 y en el año de 1871 cayeron de
día 862‘“ '“,5 y de noche 285‘“ ‘“,5—total, 1148 milímetros en los 100 días de lluvia.
Ha caído en cada uno delos cuatro años a que nos referimos, más cantidad de
agua de día que de noche. '
Cantidad de lluvia anual media deducida de los 4 años—84:0m "‘,25. Este nú
mero de años no basta, por supuesto, para dar exactamente la altura de lluvia
anual. _
No ha habido un solo mes en el año de 1871 en que no haya llovido; Abril
presenta el mínimun 1 milímetro y el máximun lo da Octubre: 204 milímetros.
Los meses en que ha caído más agua en 1871, han sido: Julio 159,5, Setiembre
171 y Octubre 204 milímetros.
El agua caída el 18 de Octubre de 1871, en solo 2¿ horas, desde las 4 ".‘23 '".
P. M. hasta las 7 fue de 75 milímetros; máxima cantidad caída en un día en los
cuatro años.
Se han registrado en los cuadros que acompañamos, la hora y la duracion de
cada lluvia. '

Sobre el estado eléctrico de la atmósfera y sobre la declinacion, inclinacion ó


intensidad de la aguja magnética ninguna observacion presentamos, por carecer
de instrumentos, que deben ser mni precisos y no poder disponer de una localidad
a propósito para dichas observaciones.
¡Cuánto hemos deseado estudiar los tres elementos del magnetismo terrestre,
siquiera las variaciones diurnas y horarias de la declinacion, qué decimos! ¡cono
cer exactamente el ángulo de declinacion de la aguja que, como se sabe, cambia
en un mismo lugar con el trascurso de los tiempos 2
Apénas conocemos aproximadamente la declina—cion cuando al levantar un
—-— 5(i —

plano topográfico nos es forzoso det0rminarla. Nuestros relojeros tienen constan


temente necesidad de saber cual es su valor, ya que para conocer la hora no usan
‘¡e otros lll('(li0s que de relojes solares portátiles, en que la línea ‘N S. de la brúju
la que acompaña el instrumento y que debe colocarse en la meridiana, ha de for
mar con la aguja un ángulo que debe ser la decliuacion.
¿La inclinaeion será hoi los 42° 95 ccntisimalcs, encontrada por Humboldt
en Carácas en 1800? ¿ Cuáles son las horas de mayor y de menor inclinacion de
la aguja? ¿ Cuál es la variar-ion mensual’? ¿Qué cambio tendrá que sufrir en la
actualidad el número 1209 hallado en Carácas por el sabio ría—¡ero y que expre
saba’ la intensidad entónces? No lo sabemos.
Los temblores tan frecuentes en estos lugares ejercerán ó no influencia;
y en que grado en los fenómenos que dependen de la fuerza magnética?
Ojalá pudiéramos estudiar el período decenal de las variaciones magnéticas
en relaeion con el mismo período de la frecuencia de las manchas del sol,
descubierto por Dessau.
La ciencia posee observaciones magnéticas horarias, practicadas durante
diez años en Chile por Claudio Gay, á quien llama sabio el mismo Humboldt.
En Venezuela no se tiene ninguna, á excepcion de las de Humboldt.

»- — ——4\

Observaciones meteorológicas practicadas en 1875 por el

' Licenciado Agustín Aveledo, Ingeniero,

Lugar de la 01)S(‘l‘\’ii(:l()ll—Cill‘ú(:ïlS-—Lfltíilid 100 30’ 50" l\'. Longitud 69° 15’


O. del meridiano de París—Altura 929 metros—En:cl Colegio de Santa Maria, que
está situado en la Avenida Norte, a 207 metros al Norte de la torre de Catedral,
la altura del suelo del Observatorio sobre la parte superior del zócalo de la
misma torre es 7 metros 33 centímetros. Los instrumentos están colocados
á 1 metro 5 centímetros sobre el suelo, pero el pluviómetro se encuentra en
la azotea del mismo Colegio á 5 metros S3 centímetros sobre el suelo. Los baró
metr0s de Gay—Lussac con la modificacion de Buntcn, son de la fábrica. de
Clnevalier; los termómetros son de la misma fábrica, y están correjidos de la
trasposicion del cero, y el híg'rúm0tr0 es de Regnault, de la fábrica de Secretan.
La parte superior del zócalo de dicha torre tiene 922 metros sobre el nivel del mar.
He aquí los cuadros de las observaciones.
DICIEMBRE DE 18'74. I
nanómsrno ‘TEMPERATURA LLUVIA
1
_ reducido a 0°; en
É’ milímetros.
Termómetro centígrad0. En milímetros i1
F“8 Alas 10 A las 4 Alasa—AlaslOA-las 2A las 4 A las 9 l
a. m. p. m. lida del a. m. p. m. p. m. p. lll. Día Noche
Sol
1 085,57 083,25 17, 20,2 22, 22,
r 2 5,28 3,28 20,2 21,2 21, 18,5
3 4,42 2,25 18,5 21, 22, 22,
4 4,29 2,41 18, 20,3 22, 22, 20,5
5 4,57 2,31 19, 21,2 23, 22,3

8 Í,¿g 3,20 ¿¿,,¿


..4.t v.) -3,2 .3,2
9 5104 2,81 22’1 23, 22,8 21,2 1
10 3,95 2,07 18, 21,8 22,2 21,8
11 3,48 2,05 , 17, 20, 22, 21,2 19,
1g
1 3,93
4 45 2,17 13, 20,8
20 2 21 22, 2
14 4:58 2,70 19,5 20:8 2113 21,2 Llovizna
ig
17 4,03
4 1
4:50 A 2,27
2 72
2250 19,
17
19; 20,2
20
20:3 22,1
21 5
2013 21,55
21
2122 11
18 4,08 2,39 19, 20,2 21,5 21,2 ~
gg ,z,{1)g 19, 20,8 21,8 21 0
21 4:28 1,37 19,5 2022 21,8 21,2 20,5
gg 4,27
5 40 2,47
2 76 10,
15 19,9
19 21,
21 21,
21
24 3:43 ’ 151 19; 21; ’
l gg 4 13 11, 19 2 21
27 4:49 15, 19:2 20,’8 w
28 4,77 3,19 15, 19,8 20,‘ 20, 15,5
29 4,41 13, 19,2 16, Llovizna
30 4,38 2,95 13, 19, 20,8 20,8 16, Llovizna
31 4,98 3,20 13, 19,8 21, 20,8 15,
'Me- m.1n. m.n1.
». ios 084,524 082,595 10,007 20,043 21,04 21,58 18,02 0

RESUMEN’

1n.m.
Presion atmosférica media del Temperatura media del mes... 190 67
mes á 00 .................. . . 083,559
Maix_ima a 0° observada (1‘? de Máxima observada.—-6 y 7 de
diciembre : 10 h. a. m.) . . . . . . . 685,57 Diciembre á las 2 ya las 4 p. m. 230
Mí_nrma á, 0o observada (21 de Mínima observada—25 de Di—
d101embre: 4 h. p. m.) . . . . . . . 681,37 ciembre a la. salida del sol. . . . 11°
Ha llovido en el mes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 días
Cantidad de lluvia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . _ 41 milímetros

8
ENERO DE 1875.

mnóm:mo TEMPERATURA LLUVIA


reducido a O ; en Termómetro centígrado. En milímetros.
milímetros.

A las 10 A las 4 A la sa- A las 10 ' ‘ " A las 4A las 9


a. m. p. m. lida. ldel a. m. . . p. m. p. m.
so .

OÚCI.ÑQCI|>OJNH 17,5 19, 18,


683,59 17,5 19,9 21, 18,
19, 20, 19, Llovizna
3,75 21,2 21,5 18,

Cl
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19,2
.°»°J"J"mmwmm 16,
14,5
5 -ue' 14, 19,2 17,2
5 11, 19,2 17,
4 17, 19,2 ‘¿‘5' 17, Garúa.
5 CJ 9, 18,2 16,
4 15, 19,1 mwwn ‘o wmwu 17,
"_’; yyw 16,5 19,8 18,5
o 14, 19,3 18,5
5 14, 19,5 17,5
5 No 11, 19,5 16,
5 13, 19,1 lo \_>-A l: 16,
4 14, 20,2 o 16,
4 16, 19,8 [O
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l€
N.‘ p.4
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20,1 17,3
‘L?
Qy""
r-‘ 17, 20,1 17,3
12, 19,2 17,
17, 19,5 l: l\’.>ao
le
lo tc 17,
16,5 20,5 16,5
16, 20,2 16,
m.m.
683,386" 14,°87 19,°60 [O JO 8

lll.lll.
l‘resion atmosférica media del Temperatura media del mes. . . 18,°68
mes ít 0°. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 684,265
Máxima ú. 0° observada (3 de Máxima observada (12 de enero:
enero: 10 h. a. m.). . . . . . . . . . . 685,4‘ï 4 h. p. m.) . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22,02
Mínima a 0° observada (23 de Mínima observada (16 de enero:
enero: 4 h. p. m.) . . . . . . . . . . . . 682,65 á la. salida del sol) . . . . . . . . . . . 9,°
Ha llovido en el mes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0 días
Cantidad de lluvia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0 milímetros
_~59 __

FEBRERO DE 1875.

n¿nóm;rrno- TEMPERATURA LLUVIA


_ reducido a 0; en Termómetro ccntígrado. En milímetros.
gg milímetros. -

s°3
"* A las 10 A las 4 Ala sa- Alas 10A las 2A las 4A las 9 Día. Noche.
a. m. p. m. lida del a. m. p. m. p. m. p. m.
sol.

1 685,67 684,65 16, 20 22, 21,3 16,


2 5,46 3,36 10, 19,7 21,2 21,2 17,
3 5,30 3,27 12, 19,2 22, 22. 17,
4 4.88 13,5 20, ' 16,
5 5,57 4,26 16, 20, < 21,8 21,2 16,
6 3,86 12, 22, 22,
7 5,26 17, 20,2
8 4,96 15, 20,3
9 — 5,21 17, 20,2 16, Gan’m.
10 4,89 3,28 15, 20,2 22,2 22, 16,
11 5, 3,50 16, 20,5 21,8 21, 16,
12 5,50 * 3,02 16, 20,2 21,8 21,3 16,
13 5,46 4,07 13,5 20, 21,2 20,2 15,
14 5,47 14,5 19,4 15,
15 5,23 3,06 13,5 19,2 21,2 21,2 15,
16 5,28 3,89 13,5 19,8 21,2 21,3 17,
17 5,75 3,52 14,5 19,4 21,2 21,2 16, 3
18 5,28 3,31 13,5 20,2 21,3 21,8 17,5
19 — 4,56 2,53 14, 20,3 22, 21,8 18,3
20 4,46 2,70 20,4 21,6 21,6 18,
21 5,59 14. 19,3 17,
22 5,57 4,28 13,5 19,2 21,5 21, 17,
23 5,18 3,39 15, 19,8 21,2 21,3 18,
24 5,35 3,76 13, 20,1 21,2 21, 16, Lloviznu.
25 5,22 3,23 14, 20,5 21,8 21,2 16, Llovizna
26 5,09 3,08 16, 21, 22,1 22,1 18,
27 5,45 3,31 17, 20,2 22,1 -2, 18, ‘
28 5,26 20,4 21,8 17,

dios 685,267 683,495 14,°42 19,099 21,064 21,038 16,059

RESUMEN

lll.lll.
Presion atmosférica media del Temperatura media del mes.. . 18,081
mes á 0° . . . . . . . . . . . . . . . . . . - . 684,381
Máxima á0° observada (17 de Máxima observada (10 de fe
‘ febrero: 10 h. a.1n.) . . . . . . .. 685,75 brero: 2. p. m.) . . . . . . . . . . . .. 22,°2
Mínima a 0° observada (19 de Mínima observada (2 de febre—
febrero: 4 h. p. m.) . . . . . . . . . . 682,53 ro: salida del sol) . . . . . . . . . . . 10,° .
Ha llovido en el mes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0 días
Cantidad de lluvia. . . . .~~ . . . . . . . . . . . . . . . . 0 milímetros.

Éh—_N—J
__60__

MARZO DE 1875.

BARÓ)IETRO TEMPERATURA LLUVIA


reducido ú. O; en Termómetro centígrad0. En m11ímetros.
milímetros.

A las 10 A las 4 Ala sa— A111810A las 2A las 4A las 9 Día.


a. m. p. m. [ida del a-. m. p. m. p. m. p. m.
801.

1 635,24 683,86 14, 20,2 21,2


2 5,48 20, 21,8
3 5,76 3,56 19,8 22, 22,1
4 5,37 3,66 14, 19,3 21,7 21,2 17,2
5 5,01 13,5 19,2 21,2 15,5
6 462 2,56 11,5 19, 21,8 21,1 17,3
7 7 15, 19,8 17,3
8 ,5 3,11 16, 20,8 23,1 23.2 20,
9 4,59 2,72 17, 22,2 24, 23,8 19,
4,63 2,55 18, 22, 24, 24, 19,2
5,36 3,25 18,5 22, 23, 22,5 19,2
5,73 4,12 21,6 22,5 22,6
5,43 3,11 18, 20,8 22,3 22,3
3,86 20,4
3,65 2,35 15, 20,2 22, 21,6 17,
4,16 2,46 .16, 21,4 22,4 .2,2
3,95 2,45 18, 21,2 23,2 23,3
4,79 2,48 17,5 21,3 22,8 22,6 18,
5,38 2,94 17, 22, 23,2 23,2 18,
5,03 3,04 17, 21,8 22,8
4,96 18, 20,8 22,3 18,5
4,30 19, 21,2 18,5
4,99 ' 17, 21,2 18,5
5,27 18, 21, 22,
5,43 18, 20,2 21,8
5, 3 2,83 18, 20,2 23, 23,
, 17 5
,25 2,56 21,2 22,2 22,2 18:7
6 2,46 18, - 21, 22,6 18,7
88 2,55 16, 20,2 22,6 22,3 18,7
In.m. m.m.
684,832 682,936 16,058 20,076 22,050 22,049 18,01

RESU1\EEN

m.ln.
1’resion atmosférica media. del Temperatura media del mes . . . 20,°10
mes á 0°. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 683,884 Máxima observada (9 de marzo:
Máxima á 00 observada (3 de 2 h. p. m. y 10 de marzo á. las
marzo: 10 h. a. m.) . . . . . . . . . . 685,76 2 y 4 p. m.) . . . . . . . . . . . . . . . . . 24,°
Mínima á 0° observada (15 de Mínima observada (6 de marzo
marzo: 4 h. p.111.) . . . . . . . . . .. 682,35 salida del sol) . . . . . . . . . . . . . . . 11,°5
Ha llovido en el mes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0 días
Cantidad ¡le lluvia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0 milímetros
ruaav ao '¿’L81
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._62_

MA Y0 D E 1 875 .

BARÓMETRO TEMPERATURA LLUVIA


m. reducido a0; en Termómetro centígrado en milímetros.
c: milímctros.,
.=
E
Aa.las
m.10Ap.las
m. 4 A la del
[ida sa- Alas10A
a. m. p.las
m. 2 Ap.las
m. 4Ap.las
m. 9 Día. Noche. L
sol. ¿
1 685,35 685,15 20, 23, 25, 24,5 21,5 I
2 5,61 20, 23, 25, 21,5
3 5,23 3,66 21, 22,3 25, 24, 21,
4 4,84 3,51 20, 23, 24,2 24, 19,
5 5,05 4,93 19, 23, 24,5 24, 20,
6 4,72 23, 20,
7 4,15 3,82 19, 23, 20, 24, 20,5
8 4,74 3,80 19, 22,8 24,5 24,5 21,
9 3,19 22,8 21,3
10 4,75 3,73 20, 23,3 25, 25, 20,
11 4,51 3,32 20, 24, 25, 24,5 20,
12 3,87 2,11 20, 23,1 25, 23,8 19,5
13 3,42 1,00 10, 23, 24, 23,4 13,
14 3,47 2,47 19, 23,1 24,5 23,8 18,5
15 3,65 2,72 23, 24,2 23,5 18,
16 4,23 ‘ 22, 22, 5
17 4,36 3,46 13, 21,4 22, 21,5 10,
18 3,73 3,32 22, 22,8 23, 18,3
19 4,60 3,53 22,7 22,8 19,3
20 3,75 22,8 23,3 24, 20,3
21 4,57 3,74 20, 23, 24, 24, 20,
22 4,72 3,62 20, 23, 24,- 24, 19,7
23 21,
24 4,52 3,35 23,8 26, 25, 21,2 6
25 4,89 4,22 20, 23,5 24,5 24,.)
26
27 L 4,77 3,74 22,8 24,5 21,
28 4,64 3,90 20, 23,5 25, 25, 21,5
20 5,04 3,60 20,5 24,2 25, 25,1
30 3,31 25, 26, 26, 21,3
31 3,78 2,12 24, 25,5 25,5
Me- m.m. man.
dios 684,533 683,471 10,070 23,007 24,049 24,014 20,000
RESÜIEEN

m.1n.
Presiou atmosférica media del Temperatura media del mes. . . 22,°30
mes á0° . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 084,002 Máxima observada (7 y 24 de
Máxima a 0° observada (2 de mayo: 2 h. p. m. y 30 de mago
mayo: 10 h. a. m.) . . . . . . . . . . 085,61 2 y 4 p. m.) . . . . . . . . . . . . . . . . . 26,"
Mínima a 00 observada (13 de Mínima observada (17 de mayo:
mayo: 4 h. p. m.). . . . . . . . . . . . 681,90 salida, del sol) . . . . . . . . . . . . . . 18,°
Ha llovido en el mes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 días ,
Cantidad de lluvia . . . . . . . . - - ' - . . . . . . . . . . 11 milímetros
_63_

JUNIO DE 1875.

¡unómazrno TEMPERATURA. LLUVIA.


reducido á 0; en Termómetro centígrado. En milímetros.
di milímetros.
.=:
é A las 10A las 4 Ala sa.—Ala310A las 2A las 4Alns 9 Día. Noche.
a. m p. m. lída. del a. m. p. m. p. m. p. m.
sol.

1 683,25 682,39 20, 24,3 25,6 25, 21 7


2 4,32 3,10 20, 24,4 25,5 25, 22
3 4,42 3,40 20, 24, 24,2 25,
4 5,10 3,74 23,8 24,5 24,8 21,5 20
5 4,99 3,71 21, 23,9 24,5 24,6
6 20,7
7 5,33 3,99 19, 23,2 24,2 24,5 21,7
8 5,05 4,21 20, 23,8 24,2 24, 21,7 t
9 5,24 3,93 20, 23,8 25,5 25, 21,
10 4,51 3,59 20, 24, 25,3 25,1 21,
11 3,95 3,52 23,8 24,5 24,5 25, 21,5
12 4,82 3,92 21, 24,2 26, 25, 20,7 1
13 5,13 20, 23,1 20,7
14 5,59 4,12 23,9 2.5, 25, 20,3
15 5,62 3,86 16, 23, ‘ 0,- 25,
16 5,43 4,20 20, 24, 24,1 Llovizna
17 5,49 4,09 22,5 25, 24,3 ‘
18 5,02 4,01 23,9 25, 25, .—

‘1)g - 5,36 20, 23,5 23,5 23, -14


21 5,62 4,14 22,5 24,3 24,5 21, Llovizna
22 5,06 4,39 24,1 24,3 24, 20,7
23 4,52 4,53 , 23,1 24,9 24, 21,7
24 6,13 4,59 21, 23,5 23,8 23,5 21,7 3
25 6,35 4,6'0 20, 23,2 25, 24,5 21,7
26 5,73 4,49 23,1 24,5 24,5
27 22, ‘
28 5,39 4,41 21, 24,2 25,3 25,4
‘.. 22 "'
30 6,18 4,88 21, ‘24, 25, 25, 21:5

Me- m.m. m.m.


—dios 685,137 683,990 20,°21 23,°67 24,078 24,059 21,°37

RESU1\EN

m.m.
Presion' atmosférica media del Temperatura media del mes. . . 22,092
mes a 0° . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 684,564
Máxima á 0° observada (25 de Máxima observada (12 de junio: ,
junio: 10 ll. a. m). . . . . . . . . . . . 686,35 2 h. p. m.) . . . . . . . . . . . . . . . . .. 26,° i
Máxima a 0° observada (1‘? de Mínima observada— (15 de junio: u
junio: 4 h. p. m.) . . . . , . . . . . . 682,39 salida del sol . . . . . . . . . . . . . . . 16,0
Ha llovido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 días.
Cánt—idad de lluvia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38 milímetros [
,___.,_
i
_64_
__ _=r—I_—_-___ _.— »—_

JULIO DE 1870.

BARÓMETRO TEMPERATURA LLUVIA


reducido á 0°; en Termómetro centígrado. En milímetros. .
milímetros

Alas 10 A las 4 Ala sa- Alas 10A las ‘2A las 4A las 9
a. m. p. m. lida del a. m. p. m. p. m. p. m. Día Noche
sol

1 080,83 085,00 20,5 24, 25,5 22, 22 5


2 5,90 4,41 20,5 24,4 25,4 25,- 23,5
Í 5,27 4,21 21,5 24,4 25,0 20, 22
22,
5 4,85 23,7 23,0 21; 10 20
0 4,78 3,04 19, 22,5 24,2 23,8 19,7
7 4,30 3,71 19, 22,8 24, 23,8 4
8 5,79 4,81 19,2 22,8 23,8 21,6 -0, 22 9
9 0,09 4,01 19, 22,8 24,1 24,1 ..0,3
10 5,51 4,44 18,8 22,0 25, 24,3
11 - 21,
12 0,05 4,77 19, 23, 24,4 24,3 21,7
13 5,74 — 4,57 19,8 23,2 23, 22,8 21,7 40 15
14 5,02 4,30 19,8 23, 23, 22,5 19,7 Llovizna
15 _ 5,35 4,01 18,7 22,8 — 24, 23,2
16 6,04 4,79 20, 22,7 23,6 23,6
i; 5,11 4,21 18,5 22,5 24, 23,4 21
19 4,78 4,00 20, 22,3 23,8 23,2 20:7
20 4,08 3,80 20, 22,0 23, 23,3 21,7
21 4,82 3,37 20, 22,3 23, 23,5 22, 10
22 0,27 5,21 20, 22, 23, 22,2 20, 8
23 5,62 4,51 19, 22 2 23, 23, 21,
24 5,23 18,7 22,3 20,7 -
25 23, Llovizna ‘
20 5,03 4,94 -0, 22,1 22,4 23,2 20, 20 '
27 v 5,58 4,80 19, 22,3 24, 22,8 21, 15 |
28 5,50 4,37 20, 22,3 23,4 21, ,
29 5,51 19, 22,3 23,2 21,7 ,
30 0,20 4,87 20,2 22,8 22,4 23,1
31 20,2 9 i
_ I
Me- 1n.m. 1n.m. ‘
dios 685,483 684,480 19,°59 22,080 24076 23,053 21,°13 I

RES‘UIEN’- 1
m.m.
Presion atmosférica media del Temperatura media del mes.. . 220 16
mes á 0° . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 684,982
Máxima á 0° observada (1‘? de Máxima á, 0° observada (3 de
Julio: 1011. a. m.) ..........686,33 Julio: 4h.p.m.) . . . . . . . . . .. 26°
Mínima a 0° observada (3 de Mínima á 0° observada (17 de
Julio: 4 h. p. m. . . . . . . . . . . . . 683,64 Julio: salida del sol) . . . . . . . . 18,5
Ha llovido en el mes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9 días
Cantidad de lluvia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 182 milímetros.
l
AGOSTO DE 1875. li

BARÓM'ETRO TEMPERATURA LLUVIA


_ reducido a 0; en Termómetro centígrado. En milímetros.
g milímetros.
_=I
8
F" A las 10 Alas 4 Ala sa-Alas 10 A las 2A las 4A las 9 Día. Noche.
a. m p. m. lida del a. m. p. m. p. m. p. m.
sol.

1 684,72 683,28 22,1 23,5 23,2 20,


2 4,75 4,22 19,3 22,4 23,5 23,1 19,8
3 6,04 4,44 18,2 22,2 24, 23,8 20,
4 6,32 4,47 19, 22, 22,3 22,2 20,
5 5,46 4,57 19, 21, 22, 22, 20,3 7 I
6
7 21, 30
8 20,7
9 4,74 4,11 19, 22,2 23,6 23,6 21,7 g
10 4,55 19, 22,3 23,4 21, 21,7 ;
11 4,02 20, 23,3 23,5 21,7 5 ‘
12 4,76 3,81 20, 23,1 24,7 24,2 21,7 l
13 15
14 l
15 3,77 20, 2J, 24 22
16
17 5,64 19. 22,2 13
18 .
19 5
20 5,54 3,81 20, ...,,J 25, 24,8 22,
21 5,05 3,84 20,5 ° , 23,8 23,5 21,8 95
2
24
25 5,24 3,92 23, 24, 24,
26 4,80 3,87 22,5 24,5 23,5
27 21,8 1
28 5,82 3
29 4,71
30 e 22, 23, 23, 22, 15
31 Llovizna

'Me— m.m. m.m.


dios 685,110 684,088 19,°42 22,032 23,061 23,024 21,°04

RESUMEN

~ lll.lll.
Presion atmosférica media del Temperatura media del mes. . . 21,093
mesá0°...... . . . . . . . . . . . . ..684,604 ,
Máxima a 0° observada (4 de Máxima observada (20 de agosto
agosto: 10 h. a. m.) . . . . . . . . . . 686,32 2 h. p. m.) . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25,0
Mínima a 0° observada (15 de Mínima observada (3 de agosto:
agosto: 10 a. m.) . . . . . . . . . . . 683,77 á la salida del sol) . . . . . . . . . . . 18,°2
Ha llovido en el mes . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. ' 10 días
Cantidad de lluvia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 234 milímetros
SETIEMBRE DE 1875.

BARÓMETRO TEMPERATURA. LLUVIA.


reducido ú 0; en Termómetro centígrado. En milímetros.
c:i milímetros.
.=:
E
*- Alas 10A las 4 Ala sa-Alas10A las 2A las 4A las 9 Día. Noche.
a. m. p. m. [ida del a. m. p. m. p. m. p. m.
sol.
A 1 685,87 684,06 20, 22, 22,8 23, 21, 7
2 5,59 3,93 19,5 22,5 23,5 22,5 21,5
3 3,35 19, 22,2 23, 23,1 21,4
4 4,02 2,81 20, 22,8 23,8 23,8 21,7
5 3,64 19, 22,2 22
6 4,34 3,10 19, 22,5 25, 25,5 22, 4
7 4,41 3,14 19, 23, 25,5 25, 21,8
8 4,87 19, - 22,5
9 4,76 3,51 19, 22,8 25, ‘24, 21,3 65
10 4,36 2,79 20, 22,5 2 , 24, 21,2 v
11 3,21 3,18 20, 23,4 24, 23, 51
12 3,62 22,4 23,5
13 3,62 24,2 24,
14 4,78 3,26 22,5 23,5 23,8
15 3,67 3,07 23, 24,5 22, 20, Llovizna
16 3,98 3,05 18,8 22,2 25,. 24, 19,5
17 5,17 3,41 19, 23, 24,2 22,5 20,
18 3,25 23,8 25, 24,
19 5,07 21, 23, 21,
20 5,92 3,44 20, 22, 24,1 25,
21 4,77 3,22 19, 23, 24, 23,5 22,3 6
22 4, 2 3,91 19, 22,8 24, ' 23,8 22,3
2' 4,20 3,24 19, 2‘ 25, 24, 50
24 4,95 2,85 20, ‘22, ‘23, 23,5 7
2-' 5,11 19, 22 2 24,5 26
26 5,18 22,6 23,8 9
27 ' 3,80 3,16 17,5 22,5 23,5 21,
28 3,62 18, 22,5 23,5
29 5,34 3,20 19, 22,4 23,5 23,5
30 3,87 3,14 20,2 23,5 23,5 23,5

Me- m.m. m.m.


dios 684,495 683,185 19,°29 22,°73 24,005 23,069 21,020

RESUMEN’

m.1n.
Presion atmosférica media del Temperatura media del mes . . . ‘)0
..4..., 019
mes á. 00 .................. .~ 683,840
Máxima a 0° observada (20 de l\Iáxima observada 6 de setiem
setiembre: 10 h. a. m). . . . . . . . 685,92 bre: 4 p. m. y el 7 ~ las 2 p. m,) 25,°5
Mínima á 0° observada (11 de Mínima obsewada (27 de se
setiembre: ‘4 h. p. m.) . . . . . . . 682,18 tiembre salida del sol. . ~. . . . 17,°5
Ha llovido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
10 días.
Cantidad de lluvia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 247 milímetros
BARÓMETRO TEMPERATURA LLUVIA
_ reducido á. 0°; en Termómetro centígrado. En milímetros
E milímetros.

¿3 A las 10 A‘ las 4 A la. sa-Alas 10 A las 2A las 4 A las 9


a. m. p. m. lida. del a. m. p. m. p. m. p. m. Din. Noche
Sol
1 684,13 683,02 21,8 23,
g 3,54 19, 24,8 23,8
4 3,94 19, 23,
5 4,42 3,12 17,8 24, 24, 24,
6 5,20 3,41 18,5 23,4 25, 25,
7 4,80 3,39 19, 23,8 26, 25, 23,
8 5,13 3,26 18, 23,5 25,8 25, 23,
lg 4,42 3,18 19, 23,5 25, 24, 22,7 9
11 3,34 18,5 23,8 24,5
12 5,39 ~ 3,24 17, 23,6 24,2 24,5
13 4,87 3,24 18,3 23, 24,5 24,2
14 4,46 3,24 17,5 23, 23,2 24, 20
15 3,91 2,46 18, 22,5 22,8 23,
16 3,60 2,84 18, 22,5 23, 23,
17 4,05 19, 24, 20,2
18 4,18 18,8 22,5 20, Llovizna
19 3,68 2,86 19, 22, 22,5 21,8 20,7
20 4,91 3,51_ 18,5 22,2 22,5 22,5 19,
21 4,88 3,48 17,8 22,5 22,5 22,8 19,5
22 4,24 2,96 17, 23, 23, 23, 20,2 4
23 4,68 3,36 19, 23,5 24, 23, 21,
24 , Lloviznu
25 4,08 2,82 22,8 23,5 23,5
26
27 ‘
28
29 Llovizna
30
| 31

,1 Me m.m. 1n.m.
¡41i08 684,448 683,171 18,084 23,004 23,90 23,32 21,14 35 6

RESUMEN

lll.lll.
Presion atmosférica media del Temperatura media del mes... 210 95
mes á 0° . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 683 10
Máxima á 00 observada. (12 de Máxima observada.-— '¡ de oc- ‘
octubre: 10 h. a. m.) . . . . . . . . . 685,39 ‘cubre á las 2 . . . . . . . . . . . . . . . . 260
l Mínima á 0° observada (15 de Mínima observada—12 y 22 de
I octubre: 4 h. p. m.) . . . . . . . . 5682,46 octubre á, la. salida del sol. . . . 17°
I
Ha llovido en el mes . . . . . . .; . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 días 1
Cantidad de lluvia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
1
33 milímetros I
. - |
—._.___¡ fi¡ = ;________._—
BARÓMETRO TEMPERATURA ' LLUVIA
_ reducido á 0; en Termómetro centígrado. En milímetros.
¿'¿ milímetros.
,=:
E Alas 10 A1a54 Alasa-AlaslOAlas 2Alas4Alas9
a. m. p. m. [ida del a. m. p. m. p. m. p. m. Din.
sol. .

1|
2 683,93 682,87 24, 24, 23,8
: 2,55 2,77 19, 24, 24, 23,8 21,
4 2,80 19, 23,5 23,5 23,5 19,8
5 4,52 4,07 18,8 22,4 23,5 23,8 19,8 Llovizna
6 4,86 4,36 23, 23, 23, 19,8
7 4,67 19, 22, 24,8 18,
8 3,78 3,05 15, 21, 22,4 22,8 18,5
9 3,48 2,83 14,5 21, 23, 22,3 Llovizua
10 4,12 2,95 16, 21,2 22,5 22,2 20, 5
11 5,16 3,15 17, 21,2 22, 22,2 20,
12 4,75 3,41 17,2 21,5 23, 22,5
13 5,23 3,34 18,5 22,3 23,8 23, 21,
14 4,44 22,2 23,8 21, Llovizna
15 4,88 3,16 19, ' 22,4 23,2 23,2 21,
16 5,17 3,40 19, 22, 23,2 23,
17 4,75 v 3,34 13,5 21,5 23,2 23, 20,
18 5,02 3,31 13, 22,5 23, 22,5 20,
19 5,98 3,41 10, 21, 22,1 22,5 19,
20 4,17 3,32 15, 20,2 22,4 21,5
21 19,5
22 3,80 3,17 15,1 20,8 22,2 22, 18,5
23 4,29 3,47 13, 20,5 22,2 21,5 18,5 4
24 4,50 3,17 13, 20,2 21,5 21,6
25 3,68 2,67 13,2 20, 21,3 21,5 19,
26 3,56 2,60 15,6 20,1 22, 22,5 18,
27 3,58 14, 20,2 21,5 18,
28 . 18,3
29 4,12 3,45 14,8 20,8 22,2 22,8 18,
30 4,35 3,26 15, 21,1 22, 21,2 21,

Me- m.m m.m.


dins 684,359 683,222 15,°33 21,°58 22,°79 22,°75 19,047

RESÜJ\CE¡N

m.m.
\Presion atmosférica media del Temperatura media. del mes. . . 20,°35
mes á 0° . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
Máx1ma á 0° observada (19 de Máxima observada (7 de n0
¡ noviembre: 10 h. a-. m.). . . . . 685,98 viembre: 2. p. m.) . . . . . . . . . . . 24,°8
Mímmn. á 0° observada (26 de Mínima observada (18, 23 y 24
Í noviembre: 4h. p. m.) . . . . . .. 682,60 de noviembre: salida del sol) 13,o
¡ Ha. llovido en el mes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 días
Cantidad de lluvia. . . . . ~ . . . . . . . . . . . . . . . . 9 milímetros.

LL___~
_69__

FLORA. ï

Estudios sobre la Estadística de la Flora de Carácas.

I.—FRAC¿\IENTO DE UNA ESTADÍSTICA DE LOS GENEROS.

w ¿0.2 4
O :1 "
á; 8‘-0 "‘5 ó
2' o
g,—,€Á 922 wg.— —4-:
s: NOMBRES
x:g FAMILIAS. ‘=g; rc::g° 8’;»’=—x‘:’
.EÉ c"¿ ,,, De 108 géneros caracasanos.
74 74 -a 45 Ü AO '
‘S <2> ‘=' ""
<» :1 3
1 Ranunculacem . 30 1 3 33 Clematis.

2 Dilleniaceie . . . . . 17 4 23 53 Dm‘illa, Curatella, Dolioearpns,


' Tetracera.
3 Calycanthaceze .. . 2 0 0 00 .
4 liiagnoliacem. 9 0 0 00

5 Anonacerc. . . . . . .. 40 6 15 00 Guatteria, Dnguetia, ltollinia, A


nona, Xylopia, Bocagea,
6 Menispermaceze.. . 31 2 0 45 Abuta, Cissampelos.

7 Berberideac. . . . . . . 10 1 5 20 Bcrberis.
8 Nymphaeace:e. 8 1 12 50 Nymplneá. ‘
9 Sarraceniaceze 3 0 0 00

10 Papaveraceze. . . . . 24 " 8 32 Argemone, Bocconia.


11 Crucifer:e. . . . . . .. 172 6 3 49 Nasturtium, Cardamine, Scnebie
ra, Lepidium, Cakile, Capsella.
12 Capparideze .. . ~ . . 23 6 26 00 Cleome, Steriphoma, Morisonia,
Capparis, Crataava, Tovaria.
13 Rescdace:e . . . . . . . 0 0 00

14 Cistinezc . . . . . . . . . 4 0 0 00

-15 Violarineze . . . . . . . 21 6 28 57 Noisettia, Viola, Jonidium, Papai


rola, Alsodcia, Sauvagesia.
16 Canellace:e . . . . . . 2 1 50 00 Canella.

17 ' Bixaceaa. . . . . . . . . 29 7 24 14 Cochlospcrmum, Amoureuxia,


Bixa Dendrost_vlis, Ryania,
A la vuelta .... .. 440 43 .. .. Laet1a, Xylosma—.
.._______—_—_____ É’ ___——-<—— ——__A
_7().__
li

C ON'1‘IN UACIOX

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. e»2 8’:= g' _ 5-
E’, 25 É _g E-’3 = NOMBRES

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18
FAMILIAS.
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De la vuelta . . . . . 440
Pittospore:e . . . . . .
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8 Q 5
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43
0
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“*

‘O 00
de los génerox caracasanos.
-

19 Tremandreve. . . . . . 3 0 0 00
20 Polygulem . . . . . . .. 15 6 40 00 I’olygala, Badiera, Brcdemeyera,
. Securidaca, Moñina, Kramcria.
21 Frankcniacem.... . 1 O 0 00
22 Caryophyllem 34 6 17 65 Ccmstimn, Stellaria, Arenaria,
Drymaria, Polycarpma, Polycarpou.

.¡3 Portulace:e ~ . . . .. 15 2 13 55 l‘ortulnca, Talinum.

‘24 Tamariscineau . . . . 5 0 0 00
25 Elntinem . . . . . . .. 2 0 0 00
26 Hnuericinew . . . . . 8 3 37 50 Ascyrum, Hypericum, Vismia.

27 Guttiferm . . . . . . .. 24 S 33 33 (Jlnsía, Rengifa, Havetin, Tovomi


ta, Rheedia, (Jallophyllum,
Mammea, Quiina.
28 Ternstmamiacezv... 32 11 34 38 Anthodiscus, Marcgmvía, Nomn
o tea, Ruyschia, Ternstrazmia,
Freziem, Cleyera, Saurauja,
Lnplncon, l\ïa—urca—,Marila. '
29 Dipterocarpem. . . . 12 0 0 00

30 Chlmnacem . . .. 4 0 0 00
31 Mal_vaccae . . . . . . .. 59 20 33 90 Ma1vastrum, Anoda, Gaya, Sida,
Bnstardia, W'issadulá-, Abuti
Ion, Modiola—, Malachra, Urena,
I’avonía, Malvaviscusz Hibis
cus, Fugosia, Thespesm, Gos—
sypium,Bombax, Pachím, Eri0
dcndron, Ochroma.
32 Storculiacem. . . . .. 41. 9 21 95 Sterculia,Myrodia,lïelicteres, Me
lochia, ‘Valtheria, Theobroma,
_ Guazuma, Ayenia, Buettneria.l
33 Tileacem.. . . . . . . .. 40 10 25 00 Grevia, Triumfetta—, Ileliocarpus,
Corchoms, Luhea, I\Iunt-ingia,‘
Apeiba, I’rockía, Hasseltia,‘
Al frente . . . . . . . . 744 118 Sloanea. L
_h"_ Ñ 'ï _ _'_“ * ‘ "“"ÁA Í “";’Ñ ' "" Ñ—_ü
‘— o CONTINUACIÓN.
.

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2= NOMBRES —
I
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5 11A)IILIAS. ,=2 te :-—r— v
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* ‘=‘¿3 8 c3 H. 4, de 108 géneros caracasanos. 7
74 Z ___, Z‘ '— o 0 _ 1
c3 °’ “’-'3 Li l
'45’ f.) _. ‘.
4.a :4 O
5

De] frente‘. . . . . .. 744 118

34 Lineas . . . . . . . . . . . 14 1 7 14 Erythroxylon.
35 Humiriace9e . . . . . . 3 0 0 00

36 Malpighiaccae . . . . 49 12 24 49 Byrsonima, Malpighia, Bunchosia,


Spachea, Heteropterys, Bra
chypteris, Stigmaphyllon, Ba
, ’ nisteria, l‘riopterys, Tetrapte
rys, Hiram, Gaudichaudia.
37 Zygophylleze .. . .. 17 2 11 76 Tribulus, Guajaeum.

38 Geraniaceze . . . . .. 20 3 15 00 Geranium, Tropzeolmn, Oxalis[

39 Rutaceaa . . . . . . . . _ 83 3 3 61 Zanthoxylum, Piloca-rpus, Esen


bcckia.
40 Simarubezn . . . . . . 30 3 10 00 Suriana, Brunellia, Picramnia.
41 Ochnaceae . ._ 12 1 — 8 33 Gomphia.

42 Burseracem . . . . .~ 18 3 16 66 Bursera, Hedwigia, Amyris.


43 Meliaeea: .~ . . . . 37 5 13 51 Melia, Guarea, Trichilia, Cedrela,
Swietenia. w
44 Chailletiacete . . . . 3 1 33 33 Chailletia.
45 Olacine:e.. ~. 36 4 11 11 I—Ieisteria, Ximenia, Sclnrpfia,
Mappia.
46 Ilieiueze . . . . . . . . . 3 0 0 00
47 Celastrineze . . . _ . . 39 6 15 38 Maytenus, 1\Iyginda, Seluefl‘eria,
Perrottetia, Hippocratea, Sa
lacia.
48 Stackhousieae.. . . . 1 0 0 00
49 Rhamue:e . . . . . . . . 37 7 18 92 Condalia Rbamnus, Zizyphus,Scu
tía, Colubrina, Gouanea, Reissekia.
50 Ampelide:e . . ~. 3 1 33 33 Vitis.
51 Sapindaeeae . . . . . . 7.‘ 13 17 81 Urvillea, Serjania, Cardiosper
‘ mum, Paullinia, Schmidelia,l
Cupanea, Ratonia, Thouinia,
A la vuelta . . . . . 1222 183 .... Melicocca, Sapindus, Dodonaea,
_.__ Staphylea, Turpinia._
_72 _,

CONTINUACIÓN.

de
Flora
la
De
estos
pertene
Por
ciento
Número. Caracas.
NOMBRES
FAMILIAS.
(¡e 108 géneros ('arumsmws.
á,
cen

De la vuelta. . . . . Zé
Sabiaceu-. . . . . . . . . 25 00 Mcliosma.
31
A ¡.acardiacew. . . . 46 10 87 Rhus, Mang—ifcra, Anacardium,
Maur1a, Spondras.
Coriarc;c . . . . . . . . . r—*r—*o 0 00

Moringeze . . . . . . . 100 00 Moringa. \

Connaraceze. . .. . . 8 33 Connarus.

Lcguminosre .. . . . . 6 16 76 Crotalaria, Psoralea, Dalea, Indi


gofera, Tcphrosia, Sabinea,
Coursetia, Craeca, Sesbania,
Ch1etocalyx, Nissolía, Poiretia,,
Brya, Aesch3nomene. Stylosan
thes, Arachis, Zornia, Des-i
modium, Abrus, Centrosema,‘
Clitoria, Tcramnus, Erythrina,
Mucuna, Galactizi, Dioclea, Ca
navalia, Phaseolus, Vigna, D0
lichos, Cajanus, Rhynchosia,’
Eriosema, Ecastaphyllum, Ma
chzerium, Drepanocarpus, Cen
trolobium, I’terocarpus, Pla
tymiscium, H_ymenolobium,
Lonchocarpus, Muellera, Andi
ra, Ge0tïraaa, Fissicalyx, Bow
dichia, Myrospermum, Swart.
zía, Caesalpinia, Cercidinm, Par
kinsonia, Cassia, Bauhinia,
Brownea, Tamarindus, Ilyme
mea, Ent-ada, Neptnnia, Des—
1nanthus, Mimosa, Schranckia,
Leucaena, Acacia, lalliandra,
Albizzia, Pithecolobium, Inga.
Rosaceze.. . . . . . . . . 71 Licania, Chrysobalanus, Hirtella,
Prunus, 1tnbus, Fragaria, Po
tentilla, Ostemneles.
Sa—xifrageac . . . . .. 73 Escallonia, \\'einmaunia.
Crassulacc:r . ~. . . 14 Bryophyllum, Sednm.

Al fr<m_tc . . . ~ ~
CONTINUACIÓN

pertene—a
géneros. De
de
total estos lde
Flora
cena

0arácas. ciento.
Por
Número. NOMBRES
FAMILIAS.
de 108 géneros caracaaano&

Del frente . . . . . .

Droseraceze . . . . . .

Hamamelidea: . . . .

Bruniacezc . . . . . . .

Haloragcsc...... . . Callitriche.

Rhizophorexe . . . . . Rhizophora.

Combretaceae . . . . Terminalia, Conocarpus, Laguncu


laria, Combretum, Cacoucia.
Myrtaceae . . . . . . . Campomanesia, Psidium, Calyp
thrantus, Myrtus, Myrcia, 1’i—»
menta, Eugenia, Couroupita,l
Lecythis.
Melastomaceu: . Arthrostemma, Pterolepis, Plero-,I
me, Marcetia, Chzetolepis, Acio-,
tis, Monochtetum, Grafl'enrieda,‘
Oxymeris, Conostegia, Axintea,í
Meriania, Miconia, Heterotrr-'
chnm, Chdemia, Sagra3a, Maieta,
Bellucia, Henrietella, Henriet-'
tea, 'Ossaea.
Lythrariete .... . . Ammanm’a, Grislea, Cuphea.
Onagrarieze.. . . . . . Jussiuea, Fuchsia.
P
Samydace:e .... . . Casearia, Samyda, Homalium.
Loasexe.. . . . . . . . . . Gronovia, Sclerothrix, Klaprothía,
Mcntzelia, Loa—sa.
Turneracem . . . . . . Turnera.

Passifloreua. . . . . . . Passiflora, Papaya (ó Carica.)

Cucurbitaccm . . . . Lagenaria Lufl‘a, Momordica, Cu


cumis, itrullus, Calycophysum,
Cucurbita, Peponopsis, Sicana,
Melóthria, Anguria, Ceram
santhes, Trianospcrma, Echi
nocystis, Elaterium Elateriop—
sis, Cyclanthera, Sicyos, Se
Alavuelta . chium, Fevillea. l
_74._

‘ CONTIN UACION . i
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, 22
~ 53 ÉÉ
¿°;,Éfl g; .5
85 NOMBRES
f;’ FAMILIAS. 5 ,,, g ‘as
\= ‘ '=s 5 .E ‘a: t— dc los géneros caramsanos.
z z 3 es .° ‘
‘g 4:3 o -1

~8 ¿g
76 Begoniaee:e
De la vuelta.. . . . . 2294
2 3431 50 00 Begonin.

77 Datisce:e . . . . . . . . 3 0 0 00

78 Cacte1e . . . . . . . . . . 13 8 61 54 Melocactus, Mamillaria, (Jereus,


. Phyllocactus Rhipsalïs, Nopalea,
Opuntia, Í’ereskia.
79 Ficoideaa . . . . . . . .. 22 4 18 18 Sesuvium, Trianthema, Cypselea,
Mollngo.
80 Umbellii‘erae .. . . . 152 4 2 63 Sanicula, Dancus, Spananthe, Hy
droootyle.
81 Araliwcow . . . . . . . . 38 6 15 79 Aralia, Panu,Didymopanax, Scia—
’ dophyllum, Dendropanax, 0
, roopanax.
82 Cormwoau......... 12 0 0 00

83 Caprifoliaccw . . .. 13 2 15 38 Saunbucus, Viburuum.

84 Rubiaec:e . . . . . . .. 337 47 13 95 Ciuchona, Cascarilla Sickin


gía, Macrocnemum, anettia,
Oalycophllum, Couta Exon
temma, Chimarrhis, Po andía,
Pogonopus, Itondeletia, Sipa—
' nea, Hodyotis Mallostoma,
Isertiu, Gonz ea, Schra.dera,
Uncariopsis, Sabwea Cocco—
cypsclum, llamolia, Ílofi'man
uia, Bortiem, Catesbma Tamm
sia, Basauacantha, l¿osoque
ría, Genípa, Gucttarda, Chomo
lia, Chiocooca, Scolosanthus,
Cofl'ca, Coussa.rea, Faramea,
Psychotria, l’a.licouroa, ~De
clieuxia, Goophila, Cephaelis,
Diodia, Spermacoce Mitracar
pum, Richardsonia, lïolbunium,
Galium.

85, Valeria—new..... .. 9 1 11 11 Valeriana.


86 Dipsaceae . . . . . . .~ 5 0 0 00

ll Al frente. . . . . . . . 2900 416


_75_
'—_’7_|

CONO LUSION. !

de
total De
géneros. pertene— Flora
estos lde
ácen
a;

Número Por
cuanto
C Carácas.
H NOMBRES
l ‘5 FAMILIAS
de Los géneros carac«smwx.
:2":

Delfrente . . . . ..2900 416 \


87 Calycerc:e . . . . . . . . 3 0 0 00
88 Compositau . . . . .. 766 76 10 00 Sparganophorus, l’ncourinn, Uen-.
tmflmrnm, Vemonia, Oligan
thes, Elephantopus, Bolandra,
Spiracantlna, Piquería, Agem-;
tam, Stevia— Trich0gonia, Eu
patorinm, l\ríikania, Brickollia,_
Diplostnphium, Erigeron, Cony—,
za, Baccharis Pluchea, Tessa-I
rin, Pterocan on, Ach_vroclino,‘
Gnaphalium, Lagascoa, Elvira,
Milleria, Clibadium, Ichthythc
re, Polymnia, Espeletia, Acnn-L J

thospemnum, I‘artltenium, A1n<


brosin, Xanthíum, Zinnia, Mo-‘
nactis Siegesbeckín, J:egería,Í
Enhyára, Eclipta, Sclerocar-~
pus Montanoa, Isocarplm, Rudi
becixia, Wnlffia, Borrichia, We
delia, Oyedma, Melanthera,
Verbesina, Spilantlnes, Syne
.drella, Tríchospira, Coreopsis,
Cosmos, Bidens Galinïsoga,
Calea, Pomphylfum, Dysodia,
Tagetes Pectís, Liabum, Neu
rolaena, ÏErechtlútes, Emilia, Se
necío, Onoseris, Chuquiragua,
Lycoserís, (Jhaptalia, Trixis,
Hieracium, Lactuca (Brachy—
rhamphus), Sonchus.
20'.‘ Vochysiascw .. . ’. . 7 0 0 00
Total . . . . . . . . . . . . 3676 492 13 38
-—76—
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OBSERVACTONES.

l'f.——La lista comprende las familias polipétalas, y seis gamopótalas, en el


sentido que se les da en la clásica obra de Bentham y Hooker, Genera Plantarum,
vol. Iy II, parte I. (Lóndres 1862-1873) que tambien ha servido de base para la n0
menclatura de estos géneros.
2‘.‘.—Llamo Flora de Carácas la vegetacion espontánea (con adicion de algu
nos pocos géneros exóticos, pero completamente naturalizados), que se halla en el
territorio desde La Guaira (Macuto á Cabo Blanco) á Petare, limitado al Norte por
la alta cordillera del Avila y al Sur y Oeste por las montañas de la quebrada de
Tacagua, las Adjuntas, el Valle y Baruta.
3‘S—Las 83 familias de dicotiled’onens polipétalas contienen 2543 géneros, de
los cuales hay en la flora de Carácas 366, ó sea 14.39 por ciento.
4'.‘-—Resulta que de las 88 familias nombradas 25 no tienen representantes en
nuestra Flora (305%) El término medio de los géneros para cada familia en ge
neral es 41,7 ; para las familias de nuestra flora solamente 7,8.
5'—Sorprendente es el gran número de géneros en las familias de las Legumi
nosas, Rubiúceas y Compositas, y el mui insignificante en la de las Umbelíferas.
6‘.-—Eu realidad el número de géneros será algo mas grande, pues hai toda
° vía muchos lugares aun no bien esplorados.

Carácas, 13 de Octubre de 1876.

A. ERNST.
_77_
WWW\NVVW WW\/WV\/Vv\/\N\l \/\/\/\/\/V\/\N\I\f\/WW\JWVV \/WV\/\/\l‘

FAUNA.

Enumeracion sistemática de las especies de Moluscos terrestres y de agua


dulce, halladas hasta ahora en los alrededores de Cnrúcas y «lemas
partes de la República.

La siguiente lista se ha tomado de la obra del Dr. Ed. con Martcns,


Die Binnemnollusl‘en Ve;wzuelas (Berlin 1873, 4? con 2 láminas), basada principal
mente sobre las colecciones que yo había remitido a este distinguido conquiólo
go. Entre los otros wlectores merecen mencion Cárlos Moritz, Aug. Sallé, C.
F. Appun, Julio Gollmer, R. F. van Lansberge, II. Starke, Francisco Engel, Ed.
Otto, J. Linden, Dr. G. Tams, Funck, Rob. Swift y Dr. M. M. Ponte.
No cabe duda de que hai aun muchas especies no comprendidas en la siguien
‘te enumeracion, y por eso suplico á, las personas que tuvieron algun interes en la
investigacion científica de la patn'a, se sirvan comunicarme lo que en materia de
caracoles hallaren en los lugares de su residencia. Regiones calcáreas especial
' mente suministraran muchas formas nuevas. Los caracoles pueden enviárseme,
ó con madre, conservados en aguardiente, ó sin ella en estado seco. Suplieo que
los envíos se dirijan al Museo Nacional, pues deseo formar en él cuanto ántes una
coleccion completa de nuestros moluscos terrestres y de agua dulce.

A.—MOLUSCOS TERRESTRES.

I. OPERCULATA.
a. Cyclostomídw.
I.-—-CYCLOTUS.

l. Cyclotus popayanus Lea.—Puerto Cabello (Appun), Carácas (Moritz, Lans


berge, Ernst).
2. Cyclotus otramiucus Rcevc.—La Guaira (Tame), Chino, cerca de San Felipe
(Appun).
3. Cyclotus translucidus Som—La Guaira (colector desconocido, en lu colec- .
cion de Albers), Maracaibo (Engel).

Il.—CIST‘ULA.
—1. C¿stula Tanwiana If/i'.—l‘uerto Cabello (Tams), Carácas (Ernst), Maiquc
tia. (Ponte).
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IWV\/\NW\/W\/\I\/\I\W\N\N\I\/V\N\Al\/\ /\/\/\/‘N\/\/\r‘s/V\I\ r\/\/—/\ /\/\/\/v V u-/. , r\/ \/'/\/\4 4/\

III.*—CHONDROPOMA.

5. Chondmponm plícatuhtm Pfr.—Puerto Cabello (Appun).


6. Chomlropoma 1' l’cnczrwlenae Blix—Venezuela (sin indicaeion mas exacta.

~ b.—Hel ¡(‘ín ¡’dan

IV.—HELICINA.

7. Hclic-ína conccntríea Pfr.—Carácas (Moritz, Ernst), Mérida, Ejída, Jají


(Engel ).
8. Hclíc¡na conccntrim rar. ]—Irnesti Ed. r. J[.—Carácas (Ernst, Sallé).
9. Heliri¡m Iirata Pfr.—Venczuela (Engel, Starke).
10. Helieina gonochila Pf-r.——-Carácas (Ernst).
11. Hel¡eïna culumb¡ana PhiL—Carácas (Ernst.)
12. Helícina columbímm rar. Appuni.—Puerto Cabello (Appuu).
13. Helicina Kiencri Pi‘r.—Carácás (Sallé).
14. Hclícína Tamsiana I‘fr.—Puerto Cabello (Tams).
15. Helicina Candeana Orbig.—Carácas (Klocke).
16. Helicina crassilabríx Phil.—Venezuela (Linden).

Y V-—PROSEBPINA.

17. Proserpina Su-¿fti Dland.—Puerto Cabello (Swift).

II. STYLOI\DIATOPHOBA.

VI.—VAGINULUS.

18. l’agímdcw.—Las especies de este género se conocen en Carácas con el


nombre de Siete Cueros, y no son aun bien conocidas. Parecen poco diferentes del
V. flmnaysü y V. occidentalz’e Guild.

VII.—LIMAX.

19. Lima.r sp.—Mui semejante al L. agrest—¿s L. de Europa, coman en las


siembras de hortaliza en Carácas.
20. Lima.r sp.—Sobre madera podrida y húmeda, Carácas (Gollmcr).

VIII.-—GLANDINA.

21. Glandina plicatula I’fr. Carácas (Lansberge), Puerto Cabello, San Felipe
(Appun). '
22. GIand—ina subraricosa Albers. Venezuela (localidad ‘v colector desconoci
dos, Mus. Berol.)
IX.—STREPTAXIS.

23. Strcpta.rís suturalís. E. v. 1\I. Mérida (Engel).


_79_
I\MM/\I\I\/\I\Af\/\/‘/\AHMW-\", ~. . _,r\,\ — ,.,/ ¡w « r I\r"/\/\W
\N\/\/\Á."MAMMÏ\

24. ¿S'treptmis Funck¿ Pfr. Mérida (Fuuck, Engel).


25. Streptaxis deformís Fer. Caracas (Moritz, Ernst), Puerto Cabello (Tams).
26. Streptaris C’andeamw Petit. Carácas (Ernst).
27. Strq2tawïs con—ideas Pfr. Carácas (Ernst).

X.-—STENOPUS.

28. Sterwpus Guildingi Bland. Puerto Cabello (Swift, Starlre).


29. Slenopue Iiv—idus Guild. [t] Puerto Cabello (Starke).

XI.—HYALINA.

30. Hyalina cuspira Pfr. San Estéban, Puerto Cabello (Starke, Ernst).

XlL—HELIX.

31. Hel¿vplicuta Born. Carácas (Lansb., Ernst), Puerto Cabello (Gibbon,


Appnn). .
32. Heli.» b¿furcata Desh. Puerto Cabello (Karsten).
33. Eeli:c leucodon Pfr. Carácas (Moritz, Erustj, Puerto Cabello (Appnn,
Starke), Colonia Tovar (Dyson), Cúa (Ernst).
34 Heli:v Tamsiana Dunk. Pt‘? Cabello (Tame), Chino, San Felipe (App1‘m.)
Heli.r praestans Pfr. [i] Montañas del Táchira. .
36 Heli.rpcllís serpentís Pfr. [t] Guayana.

XIIL—BL‘LIMUS.

37. Bulimus oblong—us Müll. Car-.tcas (Ernst), Maiquetía (Ponte), Alrededo


res del Lago de Valencia (Moritz), Maraeai (Lozano), Puerto Cabello (Appun),
Caripe (L’ Hcrminier), Egido (Engel). Comun en todo el país '; huevos del tama
ño de los de paloma. El Museo Nacional posee una série de ejemplares, que pre
senta casi todos los grados del desarrollo, desde el huevo hasta el estado adulto.
38. Balo'mus marmoratus Dunk. Carácas (Lansb., Ernst), Puerto Cabello
(Appun); Cueva de guácharos (Fnnck), Barinas (Dyson).
39. Bulimux pardalz’s Fer. Varaeaibo (Col. de Albcrs y Pfeiflbr). Segun
Reeve (Ann. and Mag. of Nat. IIist. 1851) esta especie, y las dos siguientes, se
hallarian solo en la. rcgion de las selvas alpinas, desde 8.000 piés arriba, donde la
temperatura es de 16 a 18° C.
40. Bulimus Funcki Nyst. Carácas, Galípan (Ernst), Caripe (L’ Herminier,
Funck, Linden).
41. Bulimue Moritzianns Pfr. Carácas (Moritz, Lansberge), Mérida, Trujillo
(Funck, Dyson, Engel).
42. Bulígnus plumbeus Pfr. Veneznelax[sin iudieaciou ulterior].
.._80_
-rVV\/Vvv\/v\/ J\I\r\/V\.'\J‘JV‘/V\ \IV ,\_t\/\/\/\/V\./V\/V\z\t ¡V\; 7, _1‘/\/\/vv\l l\"J\-/\’V\f\/\/\ .1\_f\,l\¡\/\

43. Bulimus arpcciosus l’fr. Se halla en Ocaña, y pertenece probablemente


tambien ú nuestra fauna malacozoológica.
44. Buümns fulminans Nyst. Carácas [Ernst], Caripe [Jonas], Cumaná
[ Funck ]. I
45. Bulimusfulminam Var Blainvillcanns l’fr. Puerto Cabello [Appnn], Ca—
úcas [Lansb., Ernst], Jají [Funck].
46. Bulimusfulminam var Loreni. Mart. Colonia Tovar, Carácas [Moritz].
47. Bulimus coloratus Nyst. Cumaná [Funck]. La existencia de esta especie
en nuestra fauna parece dudosa.
48. Bul¡mua Caflwartiae Reeve. Carácas [Lansb.], Mérida [Linden].
49. Bulimus distortus Clemn. Carácas [Moritz, Gollmer, Lansb., Ernst],
Puerto Cabello [Appun].
50. Bulimus curomphalus Jonas. Carácas [Moritz, l)yson, Lansb., Ernst],
Caripe [Jonas].
51. Bulimus siuuatus Alb. Puerto Cabello, Cumbre [Appun].
52. Bulímus otoatomus Pfr. Carácas [Swift].
53. Bulimuspcrdc’w Pfr. Carácas [Lansb., Ernst].
Bulimmfllidas. All). San Esteban [Appun, Starke, Ernst: marzo 28,
1876].
XI\’.—TOMIGERI’S.

oo. Tomígerus Verwzuelcnsis l’fr. Venezuela, sin indicaciones ulteriores.

XV.-—BULIMULI’S.
56. Bulimulus constr—íctus Pfr. La Guaira [Otto], Carácas ]Moritz, Gollmer,
Ernst], Ciudad Bolívar [Gruner].

XVI.—OTOSTOMUS.
O

57. 0toatomus gluucostomua Alb. Venezuela, sin indicaciones ulteriores.


58. Otostomus trígonostomus Jonas. Carácas [Moritz, Ernst], La Guaira
[Otto], Cumaná [Jonas], Puerto Cabello [Appun, Martín], Ciudad Bolívar [Hey
nemann]. ~
59. Otoslomus depictus Reevc. Carácas [Ernst], Jají [Engel].
60. Otostomus depictus var ictericus E. v. Mart. Caráeas [Ernst].
61. 0toatomus Jl[eridanus Pfr. Mérida [colector desconocido].
62. Otostomus Menlcci Gruner. Ciudad Bolívar.
63. Otostomus Deshuyesii 1’t‘r. Venezuela.
64. Otostomus rírgulalus Fer. Carácas [Ernst].
6o. 0tostonms r¡rgina—lís Pfr. Caracas [Klocke, Gollmer, Lansberge, Ernst].
66. Otostomusflaridus Menke. Carácas [Lansberge, Golhner].
67. Olm¡tomun debih‘4c Beck. Carácas [Lansberge].
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\/\f\M/\IW\J\ I\I\I\/\/\I\/\/\/\l\l\f\/\N\AAA/‘

68. Otostonmx —membrarmccus Phil. Carácas [M0rítz].


69. 0t03f0mus roscatu3 Recve. Venezuela. '
70. 0tostomu3 dcmotu3 Reeve. Venezuela.
71. ,Otostomus ínrarnatua Pfr. Venezuela.
72. 0tostomus cact¡colus Reeve. Puerto Cabello [Moritz], Coro [l)_vson]. Var—
minor: Carácas [Ernst].
73. Otostomus parvu3 Lea. Carácas [Ernst].

XVII .—OBTIIALIC U8.

74. Ortkalícus Ferussací Mart. Carácas [Lausb., Ernst], Orillas del Lago de
Valencia [Morit-z], Ciudad Bolívar [Gruner].
75. '0rflmlícu5 .—llamcaibensís Pfr. Maracaibo (Gruner.)
76. Orthalícus obductus Schnttlew. Valencia [Moritz], Barquisimeto [Appun],
Carácas [Ernst]. '
77. Ortha-licus varias E. v. Mart. Carácas, Margarita, portaclmelo en el ca
mino de Santa Ana del Norte á Asnncion [Ernst], San Cárlos [A. M. Barreto], Ciu
dad Bolívar [Gmner].

XVIII.—STENOGYBA.

78. Stenogym mícra Orb. l Uarácas [Sallé, Ernst], Mérida [Engel]. . 1


‘¡9. Stenogyra oct0na Chemu. Caracas [M6ritz, Lan8b., Ernst], La Guaira
[Otto], Puerto Cabello [Appuu], Mérida, Egido [Engel].
80. Stenogym octmwides C. B. Adams. Cará.cas [Ernst].
81. Stenogyra 3ubu1a Pfr. Maracaibo.

XIX.—TORNATELLINA.

82. Tornatellína Funckil’fr. Mérida [Funck].


83. Tornatelli¡m per;f0rata Pfr. Venezuela.

XX.—CYLINDRELLA.

84. Cylindrella Hanleyana Pfr.. Cumaná. [Segun Cmning, pero dudosa].


85. Cylindrella sp. El 28 de mayo de 1876 obtuve de los alrededores de
Guarénas numerosos ejemplares de una Cylindrelln, que acaso será nueva pam la
ciencia. La boca. es redonda, sin diente, y bastante 7 part—ado de la última vuelta;
número de vueltas espirales 12 con numerosas y finas estrías trasversales que le
dan nn aspecto mui elegante; la punta está generalmente rota._ Longitud total

11
.__82_
/\/\/\ /\/‘/V\N\MN\/V\/‘JV\/\IWW\I\ IWV\/\N\MN\W\IV\I\I\N\A

12 milímetros, anchura 2 min., diámetro de la boca 1,5 mm. La be enviado al se


ñor E. v. Mnrtens, proponiéndole que en caso de ser especie aun no descrita, le dé
el nombre de Gy1indrell« elcgantula.

XXI.—-CLAUSILIA.

86. ('Iauxilia Dohrni Pfr. Mérida [Engel].


87. Cluusilía perarata E. v. Mart. El Mus. Berol. tiene esta especie de 0m
ñn, Nueva Granada; yo mismo he encontrado, en la selva del Catuche, ocho
ejemplares de una Clansilia que corresponden ¡nui bien á la detallmla— deseripeion
publicada por Martens en la obra citada, página 37.

XXII.—SL'CCINE_.L

88. Snccinca Ta»m’ana 1’fr. Caráeas [Gollmer, Lansb., Ernst], Caripc [segun
Pfcifl’er la habría hallado allí el Dr. Tame: pero este nunca estuvo en Caripe, (A
hizo sus colecciones en Puerto Cabello y San Estéban].
89. Snccinea tmguís Orb. (‘aráens, Laguna de Espino en las hojas de Pisstin~
meídentnlis BI. [Ernst].

B.—MOLUSCOS DE AGUA DULCE.

l. GASTEROPODA AQUAT1LIA.

a. Limmcacm.

. XXIII.—PLANORBIS.

90. Planorbis Guadelupwmis Sowerby. Carácas [Ernst].


91. Planorbís lugadn‘í3 “'agn. Uuráca.s [Gollmer].
92. Planorbis stramincus Dunker. Carácas [Ernst], Lagunilla [Engel].
93. l’lanorbis cultratus Orb. Carácos, Laguna de Espino, á las mices flotan
tes de Pistin mui abundante [Ernst].
94. Planorbía cima.» Moric. Carácas, Laguna de Espino, con lo anterior
[Ernst].
95. 1’km0rb1’s lucidus l’fr. Caniuns, con la anterior [Ernst].
95. 1’lan0rbis promo: E. v. Mart. Mui abundante en estado subfosíl en la tie
rm de caracolillo de los alrededores del lago de Valencia, pero tambien vivo en las
aguas de este lago [Otto, Appun, Ernst].
_33 ..~
4\/\,'.,I\/W\f\/V'\f\J\l\/Wvv‘/\/\r\/W\N\/\/\N ./ /\ A.,«/ \' .v \ 4 \; . .m ' , .' / ,» -\ vvv‘\."',\/\Iv./\

XXI\‘.—P H Y S A.

97. Physa rimlis Mateu. Carácas, río Guaire [Lansb., Ernst}.


98. Ph3/m Venczuelcnsís Martens. Lagunilla, cerca de Mérida [Engel].

XXV.——AN C YLU S._

99. Ancylus J[0rícandi Orb. Subfósil en la tierra de Caracolillo del Lago de


Valencia [Ernst]. ~
100. Arwylus Sauloyanus Bourguignat. Puerto Cabello, Carácas, sobre Ampu
llaria luteostoma [Ernst].

b. Twníoglossa.

XXVI.—AMPULLARIA.

101. Ampullari« urccus Müll. Río Yaracuy [Appun], río Orinoco Santa Ca
talina [Appun].
102. Ampullaríu oblonga Swains. Caripe [L’ Herminier], Orinoco [Gruner|.
103. Ampullarc’a papyracea Spix. Venezuela [Otto].
104. Ampullaría «m’mía Dunker. Coro [Grnner].
105. Ampullaría Tamsc’aua Dunker. Puerto Cabello [Tame].
106. Ampullaríc cíngul«ta Phil. Lago de Valencia .[Otto, Moritz, Gollmer,
Ernst].
107. Ampadlar—ía luteootonm Swains. Yaracuy, [Appun] Carácas, mui comun
[Gollmer, Ernst], Puerto Cabello [Tame], Caripe [L’ Herminíer].
108. Ampullan‘a ca3fanea Dash. Puerto Cabello [Gruner], Orinoco [id.]. °
_ 109. Ampullaro‘a Orinocemis Ziegler. Ciudad Bolívar [Gruner].
110. Ampullaria glauca L. Caripe [L’ Herminier], Carácas [Ernst], Buruta
[Gollmer].
111. Ampullam'a Cornu-«rictix L. Caracas [Lansb., Ernst].

‘ ‘ XXVII.—-—MELANIA.

112. Melania Iacviss-ima Sow. Caracas [Moritz, Lansb., Ernst], La Guaira


[Otto], Puerto Cabello [Appun]. '
113. Melam’a Grunem' Jonas. Barinas (Gruner).
114. Melania limolcta Wood. "enezuela.
115. Melania Venezuelcmis Reeve. Puerto Cabello (Tams).
116, Melania atra Rich. Puerto Cabello, Cumbre (Appun).
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l ‘v \/\/\/\1 \/ \/\¡ wvv \/\./ v u W \/\.IVV \/\J\N\I VW W\/WW\I VW\/WV\JWWVV vv\luvvvwv\

XXVIII—.H Y D R 0 B IA .

117. Hydrobia corona—ta Pfr. Subfósil en la tiera de earaoolillo del lago de


Valencia. (Ernst). '
118. Hydrobïa stag—na1is L. Con la anterior (Ernst).
119. Hydroln’a Erncsti E. v. Mart. Mui abundante en la tierra de earueolillo.

e. 1\’eritaco«.

XXIX.—NERITINA.

120. Neriti1m zebra Brugiére. Pt‘? Cabello (Starke), Ciudad Bolívar (Gruner)

II. B-I\’ALVIA.

.\;XX.—U N I 0 .

121. Um'o ayrmatophorus Gronov. Orinoco, donde se llama “Guaruna"


(Gruner).
122. Un—io sp. Río de San Carlos (A. M. Barreto). Parece mucho á la es
pecie anterior, pero la prolongacion alada es apónas visible.

XXXI.—CYRENA.

123. Gyrcna «rctuta Desh. Ii[amcaibo (colector desconocido).


124. (‘yrena cuncatu Jonas. Orinoco (Cruner).

XXXIL—C Y C L A S .

125. (Ig/clan bahícnsc’a‘Spix. (.‘arácas (Ernst).


126. (-'ycl«s mod—ioliformís Anton. Carácas. (Ernst). Ambas especies se
encuentran en el ombligo (cavidad en forma de embudo al lado de la boca) de la
Ampullaria luteost‘mua. -

C.—MOLUSCOS DE AGUA SALOBRE. '

XXXIII.—MELAMPUS.

127. Ilfelmnpus fiavmr Gmel. Puerto Cabello (Moritz), Emboeadum del Ne


verl' (Ernst).
128. Mclampus pmn'llus Gmel. Puerto Cabello (Morítz, Ernst).
129. Mclampue cq17‘ea L. Puerto Cabello (Ernst).
__g5_
\/\/\ ’\_/‘\/\/'\/\/\/\/\/\/\I\/\/‘/\J \/\1’\/\/\/\/\/‘/‘N\/\.WW\/\r\/\I\NJ\A/\/\Mlv‘/\l‘/‘/\/V\/\/\f‘ 'i rs /\/8/\/\.

XXXlV.-—N 10141 cr I‘N A.

130. Z\’erih‘1mriryíaca L. Embocadura del ¡io de Urea entre Caraballeda y


Naiguatá (Ernst).
131. Neritíu« mele«_qrís Lamb. La misma localidad (Ernst).

XXXV.—O s ’r R E A .

132. Ostrea paraaítíca (imei. Se encuentra en varios puntos del manglar de


Puerto Cabello, donde el agua ya no está salada, sino solamente salobre.
Caráeas, 29 de Junio de 1876.
- A. ERNST.

APUNTÁOIONES HISTOR|CAS
DE

LA CIUDAD 'DE CARACAS.

CONQUISTA Y PRIMEROS ESTABLECIMIENTOS.

En la época del descubrimiento y conquista de la América del Sur;


cuando ya los españoles habían formado asiento en Cubagua, Cumaná,
Coro, Margarita, Maracaibo, Borburata, Valencia, etc., y diversas expedi
ciones exploradoras en solicitud de las riquezas naturales del país, salían
de dichos puntos para el interior de Venezuela, debieron llamar la aten
cion los valles de la antigua provincia de Carácas, que por el Oeste iban á
terminar á los que forman la bella laguna de Tacarigua ó de Valencia,
valles de una fertilidad extraordinaria, y poblados ademas por numerosas
tribus indígenas, cuyos tipos, Guaicaipuro, Terepaima, Cuaricurian, Soroï
caima, Tamanaco y otros muchos, tan elevada idea hacia concebir de la
nobleza de sus sentimientos.
.._86_
\/‘./\/'\/u\l‘\lx/\/\I’\/v\t\/\/\Iïf\l / r '*/\"r‘ Ar—/\.'\/vvx’~v ,1,. a ~, , ,, /. ., , , , , , l , , r , / n/

Por los años de 1560, Francisco Fajardo, hijo de español y de una


india margaritoña, desembarca con una pequeña. expcdicion en el puerto
de Chuao; pasa .-7 Valencia, y luego por los Valles de Aragua llega hasta
el de MAYA, despues CARACAS, y fundó en el una finca rural, en la que
' despues, en 1.757, Diego de Lozada echó los cimientos de la ciudad SAN
TIAGO DE LEO.\' DE CARACAS. (l)
Pero, como se ha dicho, era numerosa la poblacion de ese valle y de
los que se ramificaban con (-l ; sus señores naturales no pudieron consen
tir impunemente la ¡nvasion extranjera en la tierra natal, y principió esa
lucha tenaz y sangrienta de la conquista de Carácas, en que al fin la heroi
cidad tuvo que sucumbir ante la invencion de las armas de fuego primero,
y de la‘pestc de las viruelas despues.
En los primeros años de esta guerra tuvo efecto el atentado contra
los caciques de Mariches, (municipio Libertad del Estado Bolívar) que
vinieron solos a Carácas a prestar sumision al gobierno de España, so
prctesto de que esta sumision era fingida.

“ Eranlo en aquel año” (alcaldes ordinarios ) dice el cspmïol Oviedo, “D. Pc


dro Ponce de Leon y Martín Fernández de Antequera, y examinados testigos,
tomadas las declaraciones, y ajustada la sumaria (con verdad, ó sin ella, por
que esto quedó siempre en opiniones) sin mas términos, defensas, ni descargos,
fueron condenados luego a muerte; cuya ejecucion corrió tan por cuenta de la
crueldad, que parece que en este caso se olvidaron nuestros españoles de las
obligaciones de católicos y de los sentimientos de humanos, pues faltando a los
respetos de la piedad, entregaron aquellos miserables a los indios amigos, ,v del
servicio, para que les quitasen las vidas a su arbitrio; y ellos, como bárbaros,
vcngativos _v crueles, intcntaronnn género de muerte tan atroz, que solo pudie
ra su brutalidad haberla discurrido, pues metiéndolcs por las partes inferiores
maderos gruesos, con puntas ¡nui agudas, partiéndoles los intestinos, y atrave
zandoles las entrañas, se los sacaban por el cerebro: martirio que sin mostrar
flaqueza alguna en el ánimo sufrieron con gran valor y tolerancia, clamando
al cielo volviese por la inocencia de su causa, pues no había dado motivo la
sinceridad de su proceder para pasar por el tormento de suplicio tan horrible.
“Sucedió en esta ocasiou un caso, digno por cierto de que gravándose en
nutrmoles se eternizase su memoria en los archivos del tiempo, para norma de
la lealtad y ejemplo de lo que puede el amor en el pecho de un vasallo: era
uno de los veinte y tres destinados a la muerte un cacique, llamado Chicusamay,
,v sabiendo Cuaricuriau, un indio vasallo suyo, que lo llevaban ya al patíbulo,

(l) Véase el Documento número 2-——A.


_g7_
¡
\/WW\/\ I\ /vv\ /V\/\/\ ’\I\/e/\/\/\I\N\J\I\.

con intrepidez bizarra, y resolueion mas que magna—ninia, quiso hacer demos—
traciondelos límites hasta donde puede llegar la. fuerza de la fiueza, pues sa
liéndoles al encuentro a los verdugos, les dijo: detcneos, y no por yerro vuestro
quitcis la vida á un inocente; á. vosotros os han mandado matar a Chicusa
may, y como no teneis conocimiento de las personas, engañados habeis aprisio
nado a quien no tiene culpa alguna, ni se llama de esa suerte: ¡vo soi Chien—
samay, quien cometió el delito que decís, .v pues a voces lo confieso, dadme á.
mi la muerte que merezco, y poned en libertad a. quien no ha dado motivo para
que en él se ejecute; y de esta suerte sacrifieando su vida por librar la de su prín- ,
cipe, se ofreció gustoso al suplicio, poniéndose en mano delos que lo habían
de ejecutar, que ignorantes del engaño, pensando que era verdad lo que decía,
lo empalaron como a los otros, dejando libre a. Chicusamay, para que con los
demas indios de su nacion, que habían venido a. la ciudad, huyendo de su des
dicha, se retirase a las montañas, donde las consideraciones de su pena fuesen
mas tolerables, teniendo por consuelo vivir en parte en que no oyesen ni aun
mentar el nombre de españoles, contra cuya opresion, ni armados hallaban
defensa, ni rendidos encontraban alivio. ”

Merecen quedar consignados en estos apuntes, los siguientes hechos


que se toman del mismo Oviedo, historiador que absolutamente puede
tacharse de exajerado en pró de los indígenas del antiguo territorio de
Carácas.

Habiendo salido Cami-gonzález de Silva el año de 1573 a dar una recorrida


por las poblaciones inmediatas a Ca ‘ácas, se encaminó de noche a la del Cacique
Conopoima, que estaba situada en la profundidad que forma el pié de una emi.
nente roca, llamada el peñon de los Teques, la cual encontró desierta, pues los
indios, habiendo recibido aviso de la. visita que les iba, se armaron y se retiraron
a un lugar inmediato, alejando las mujeres y los niños, y dejando solo dos indios
de espías en la poblacion. Estos con el estruendo de su muerte, alertaron a los
que estaban en armas que salieron al encuentro de los españoles, trabándose
la batalla en un pajonal. Antes de amanecer se retiró (larci-gonzalez llevándose
cuatro indios que encontró escondidos en el pueblo, pero seguido ¡nui de cerca
por el cacique Conopoima, áutes de llegar a la cumbre de una loma se halló
acometido por la retaguardia con densa nube de flechas ; entónces mandó Garci—
gonzález uno de los indios que llevaba prisionero, llamado Sorocaima, dijese
a los demas que no tirasen, por que si le herian algun soldado haría empalar a
todos cuatro; pero pudiendo mas en el indio la gloria a. su nacion que el aniïor a
la vida, burlandosc de la amenaza, en lugar de ejecutar lo que le mandaron,
levantó la voz animando al cacique Conopoima para que ataease resneltamentc,
asegurz’mdole que eran tan pocos los españoles que podía tener por cierto el
triunfo si así lo eiceutaba.
_gg__
I\.’\,'\/\A/\.rs A/\/\ ‘ /\ ,\ A »\/\/\/\/\/\/\r\/\A/\ rx r‘./\/\f\/\/\/\/\f‘/\/\ '\1‘sfl/\I\"/\f\/\/\A/\/\/‘/\AWMI\AI\M

Irritado Cami-gonzalez mandó le cortaseu una mano -,v lo soltasen para


que de aquella suerte fuese a aconcejar á Conopoima de mas cerca; pero el
indio, sin inmutarse en lo mas’ mínimo al oír pronunciar aquella sentencia, es
tondió el brazo con tal gallardía, que encantado Garcl-gonzalez de su enteresa
y desenfado, lo mandó poner en libertad, suspendiendo la ejeeucion del castigo ;
pero esta generosidad tan propia de su nobleza, no tuvo aprobacion entre sus
subalternos, pues no faltaron dos de ellos, y de los mas principales “cuyos nom
bres remitimos al silencio por cscusar 9 sus desendientes el rubor que podrá.
causarles la memoria de accion tan indigna y fea en quien tenia sangre noble ”
que llevando á malla piedad de su jefe, no contentos\con murmurarla, sin que
Garei-gonzalez lo supiera cojieron a Sorocaima y le cortaron la mano, sin que
les moviese a compasion el sufrimiento con que toleró tan prolongado martirio,
pues como si lo practicaran en un bruto ( solo con el fin de atormentarlo) le cor
taron la piel en rededor de la muñeca, y despues, buscándole la coyuntura con
la punta de un cuchillo le dividieron la mano separándola del brazo: tormento
en que mostró tal constancia en el dilatado tiempo de su duracion, mantenién
dose tan insensible al sufrimiento, que ni lanzó un ai, ni un suspiro, ántes con
singular desembarazo pidió le diesen su mano, y eojiéndola con la otra, sin pro
nunciar mas palabra_ se fue paso entre paso para donde estaba Conopoima,
ú quien manifestó lo acaecido ; pero aterrorizó de tal suerte al cacique la in.
humanidad de aquel castigo, que despues de estar un rato suspenso, como absorto
en la consideracion de aquel crimen, se retiró con los suyos.
Despucs de la rejiida batalla del (iuaire, el año 1573, entre las fuerzas espa
ñolas al mando de Pedro Alonso, y las indígenas de las inmuliatas órdenes del
cacique de los Marichcs, Tamanaco, habiendo huido los indios, quedó este he
róico cacique luchando solo contra todos los soldados españoles hasta que cayó
por fin al suelo desfallecido de cansancio, única manera que tuvieron de apri
sionarlo sus contrarios.
1
Inmediatamente fue condenado a muerte por Pedro Alonso, pero queriendo
antes, por entretenimiento, probar hasta que grado podía llegar el valor de
aquel cacique, dispusieron con empalizadas una especie de anfiteatro y lo metie—
ron en él para que lidiasc cuerpo á cuerpo con un perro de armas de singular
braveza, (llamado amigo) que llevaba Garci-gouzalez de Silva, ofreciéndole
la libertad y la vida si salia de la palestra victorioso,
Gustoso aceptó el indio el partido; y colocado dentro del circo con su ina
cana en la mano, esperó con jentil rosolucion a que le echasen el perro, teniendo
1)01ú‘7.ll segura la victoria, que al verlo venir á acometerle, enarbolaudo la maca
na dijo en su lcm~,‘ma: hoi morirás a mis manos y sabrán los españoles
que no hai peligro en el mundo que aeobarde á'1‘amanaeo” pero huyendo el
perro el cuerpo al golpe que le descargó con la macana, sin darle lugará que
pudiese componerse para asegundarle con otro, se volvió sobre (Al con tal ¡’ero
_89_
\I\N\l\/\NV\J\N\N\N\/\/ ¡x ¡i /./\ ¡'\.I\J \/\/\/W\/‘l/ V \/ /\/‘ A /.rv»\/x '», _/ \/\_/«N\/\1 \/Wvvvu

cidad, que haciéndole presa de los pechos, le derribó en el suelo, y sin que bas
tasen para estorbarlo las dilijencías con que el indio procuraba defenderse, le
separó del cuerpo la cabeza, degollz’mdolo con las garras. _
A principios del año de 1575, en una de las entradas que hizo Garci-gon
zález por el valle de Tácata, trató de alcanzar a un grupo de indios armados
que atravesaba una pequeña sabana para apoyarse en el bosque, pero tau solo
logró alcanzar a un indio llamado Yoraco, y esto porque el indio lo esperaba
en medio de la sabana, calada la flecha al arco; pero embisticndo con él (larci.
gonzález a todo cl correr de su caballo, le dió tal bote con la lanza, que suspen
diéndolo del suelo, lo llevó un breve rato por el aire; y pasando de largo en
la carrera, cuando pensó que lo dejaba muerto, al volver despues la cara le halló
de pié y peleando con Juan de la Parra y Diego Mendez, hasta que pasado á esto
cadas todo el cuerpo perdió la vida, cayendo muerto en el suelo, sin que de
ninguna de las heridas (con ser las mas que tenia bien profundas) le hubiese sali
do sangre‘; y procurando inquirir la causa de aquel misterio, como por acaso
le quitasen una—sarta de piedras coloradas, que tenia puestas al cuello, al ins
tante empezó á. brotar a torrentes cuanta sangre mantenía comprimida_aquel yerto
cadáver; manifestándose de aquella manera la virtud natural de aquellas piedra—s
para rcstañar la sangre. Con idéntico resultado hizo despues Garci-gonzález dife
rentes cnsayos. Sabido el caso por el Gobernador D. Diego de Osorio, algunos
años despues, le quitó estas piedras con el pretesto de mandárselas como cosa
singular al Rei Felipe II. Pero el buque que las conducía se perdiógá. lavista
de Puerto Rico.
Refiere Juan Bárrios en sus décadas del Asia (Dec. 2 lib. 6 cap. 2 ) y Damian
Goís (Gois p. 3 cap. 17 ) en las crónicas del Bei I). Manuel, que cuando Alfon
so de Alburquerque conquistó á Malaca, encontró en el cuerpo de un malayo
otro collar semejante, compuesto del hueso de un animal que se cría en la isla
de Para: el cual se perdió tambien con el buque que lo conducía en el estrecho
de Sincapura, enviándolo a Portugal. o
Singular coincidencia perderse de la misma manera estos dos collares, con
idénticas propiedades.”

Considerando Don_Diego de Lozada, en 1568, que en tanto que vi\'iese Guai


caipuro tenia la conquista de Carácas mil dificultades, tal era su valor, su pericia
militar y su fama de invencible, se determinó a quitarlo del medio á. todo trance ;
pero para jnstifi car su accion, procedió contra él por vía jurídica haciéndole proce
so por todos sus supuestos delitos y rebeldías, “si se puede dar tal nombre, escla
ma Oviedo, a los efectos de una natural defensa,” y despachando mandamiento de
— 12,
_90_
.I\N\IV\I\I\W/\N\I\¡\J\I\/\IVVW\N\/\N\A 1\/\/\

prision, encomendó la diligencia al alcalde Francisco Infante, quien salió de Cará


cas una tarde al ponerse el sol á la cabeza de ochenta de los mas valientes soldados
españoles y provisto de guías fieles y seguros que lo eoudujesen al paraje en que se
ocultaba Guaicaipuro. A la media noche llegó a ocupar el alto de una sierra, a cin
co leguas de la ciudad, a cuya falda estaba el pueblo que busca—ba, y que servía de
retiro a Guaicaipuro. Allí se quedó Infante con veinticinco hombres de reserva,
y entregó el resto a Sancho de Villar, hombre de mucho valor y esperiencia, para
que baiase al pueblo a efectuar la prision ántes que fuesen sentidos. Copíemos
ahora á ‘Oviedo:
“ Era grande la fama que corría de las muchas riquezas que ocultaba Guai
caipuro, y, ó fuese por el ansia de no ser los postreros al pillaje, ó porque siendo
lance de tanto empeño en el que estaban, deseaba cada uno manifestar las veras
de su aliento, empezaron á bajar con tal porfía que procuraba:cada cual ser el pri
mero; pero adelantándose Hernando de la Cerda. Francisco Sánchez de Córdova,
Melchor Gallegos, Bartolomé Rodríguez y Juan de Gamez, conducidos de los guías
llegaron a la puerta de la casa donde estaba Guaicaipuro; mas oyendo dentro
ruido y alboroto, señal de que eran sentid0's, sin atreverse á entrar, esperaron á.
que llegasen los demas. y juntos, por asegurar la presa, unos cercaron la casa, y
otros acometieron a ocuparla; pero Guaicaipuro con aquella feroeidad de ánimo
que siempre tuvo, para menospreciar los peligros, jugando un estoque de siete
cuartas que había sido de Juan Rodríguez, y ayudado de veintidos fleeheros que
tenia consigo, defendió la entrada de tal suerte, que cuantos intentaron empren
derla volvieron para atras mui mal heridos.
“Ya a este tiempo, a las voces y rumor de la pelea, alborotado todo el pueblo,
ocurrian los indios a socorrer á su cacique, menospreciando las vidas, pues esgri
miendo sus macanas se entraban por las espadas, donde los mas perecian: todo
eralamentos, bramidos y confusion ; ésta originada de las tinieblas y horrores de
la noche; y aquellos causados de las mujeres que huian y los hombres que pe
leaban, hasta que cansados los nuestros de ver la defensa de aquel bárbaro,
echaron una bomba de fuego sobre la casa conque se empezó a abrasar por to
das partes; y viendo Guaicaipuro, que de mantenerse dentro era preciso pe—
recer entre las voracidades del incendio, tuvo por mejor morir entre sus ene
mig0s, y llegándose á la puerta con el estoque en las manos, embistió con Juan
de Gamez, a quien atravesó un brazo, sacándole el estoque por el hombro;
y echando llamas de enojo aquel corazon altivo, dijo : ah eepañolee cobardes !
porque 03 falta el ralor para read—irme 08 raleís del fuego para rencerme : yo
soi G uaicaípuro á quien buscais, y quien nunca tuvo miedo ú vuestra nacion soberbia;
pero ya que la fortuna me ha puesto en lance en que no me aprorecha el esfuerzo para
defenderme, aquí me tencia, matadme, para que con mi muerte 08 reais libres del te
mor que siempre os ha causado Guaicaípuro ; ¡y saliendo para afuera, tirando con el
estoque a todas partes, se arrojó desesperado en medio de las espadas que man e
_91_

jaban los nuestros, donde perdió la vida, temerario, con repetidas estocadas que
le dieron, acompañándole en la misma infelicidad de su fortuna los veintidos Gan
dules que le habían asistido ú. su defensa.
“Este fue el paradero del Casiquc Gnaicaipuro, á quien la dicha de sus con
tinuadas victorias subió a la cumbre de sus mayores aplausos, para desaínpararlo
al mejor tiempo, pues le previno el fin de una muerte lastimosa, cuando pensaba te
ner á. su disposiaion la rueda de su fortuna, bárbaro verdaderamente: de espíritu
guerrero, y en quienconcurrieron a porfia las calidades de un capitan famoso; tan
afortunado en sus acciones, que parece tenia a su arbitrio la felicidad de los suceÁ
sos: su nombre fue siempre tan formidable á sus contrarios, que, aún despues de
muerto, parecía infundia temores su presencia, pues poseidos los nuestros de mo
asombro repentino, al rcr su helado cadáver (con haber conseguido la rictoria}, se
pusieron en desórdcn, retíra'ndose atropellados, hasta llegar á incorporarse con Francis
(x). Infante en 10 alto de las lomas, de donde, reoobrados del susto, dieron la ruelta ú
la ciudad.”

“Una tarde del año de 1569, salió, al ponerse el sol, de la ciudad de Santiago
el general español Garci-gonzález de Silva, acompañado de treinta soldados, con
el designio de aprehender al heróico Paramaconi, Cacique de los Taramainas, y
llevando por guía a un muchacho de once á. doce años, Taramaina de nacion, ca
minó hasta llegar poco despues de media noche á. los pueblos de Guaremaisen,
Parnamacay y Prepocunate, que estaban inmediatos unos á otros; pero advertido
Garci-González, por el muchacho que lo guiaba, de que Paramaconi, con el recelo
de que los españoles lo habían de buscar de noche, sin querer concurrir a los
mencionados pueblos, donde los indios se divertian por la noche, dormía retirado
en el centro de una montaña que se miraba allí enfrente, marchó a ella directa—
mente sin detenerse a saquear aquellos pueblos, lo que hubiera logrado fácilni‘ente
pues los indios estaban de fiesta.
Tenia el indio construido su retiro en lo mas fragoso de aquel inculto monte,
y con tales precauciones, pues la casa estaba en un llano sobre la pendiente de
una ladera, con dos puertas, una que miraba hacia la cumbre del monte, y otra,
que con unos despeñaderos de por medio, caía a lo profundo de un valle, para
tener siempre asegurado el escape en caso de que lo buscaran; despues de mucho
trabajo descubrió Garci-González la casa, a tiempo que Paramaconi, sintiendo el
ruido, con una macana en la mano se presentó a la puerta del despeñadero, para
poner en salvo por allí cuatro mujeres que tenia consigo, miéntras otros seis indios
amados de arcos y flechas, hacían frente por la otra puerta a los soldados es
pañoles.
Pero Garci—gonzales advertido, dejando sus soldados batallando con los in
/

__.92_.
l\/\/\r\_r\t\/\/\Ar\/\/V\/\f\/\/\IV\I\/V\MI\/V\l\A/\J\N\N\AMMA "

dios, dió la vuelta a la casa para cerrar el paso a la ladera; y siendo esto a tiempo
que salia el cacique, al encontrarse con él le tiró un tajo con la espada ; mas aparán
dolo el indio con los últimos tercios de su arma, tuvo lugar de írsele dentro y darle
con las manos tan fuerte golpe en el pecho, que perdido el equilibrio se fue Gar
ci—gonzalez dando traspiés, hasta caer de espaldas en el suelo; entónces Parama
ooni, sin atender a otra cosa que á poner en salvo sus mujeres, aprovechándose de
aquel accidente favorable, las escondió por el monte, y sin esperar á que pudiese
ponerse en pié su contrario, se arrojó resneltamente por el despeñadero al valle;
pero lovantándose en esto Garci-gonzalez, fuese que ignorase la. profundidad del
precipicio, ó a impulso de su temeridad, se lanzó por la ladera, con la espada enla
mano, tr« s el cacique; y aunque bastante molido con los botes que dió contra las
peñas, como al llegar al fondo del abismo hallase á. Paramaconi, que armado con
la macana le esperaba, sin tener lugar ni aun para tomar aliento, le fué preciso
entrar desde luego en combate, donde echando cada cual el resto por alcan
zar el triunfo, unas vezes usando de las armas y otras valiéndose de los bra
zos estuvo por mucho tiempo indeciso la victoria, hasta que Garci-gonzalez como
hábil espadachin, logró herirlo por el costado derecho; Paramaconi entónces bra
mando de cólera, tiró al suelo la maeana, y abrazímdose con Garci-gonzalez, in
tentó quitarle la vida. alrogándole entre sus brazos, pero conociendo que la pérdida
de la sangre lo había debilitado en extremo se desvió luego procurando retirarse
á la montaña, por no morir a vista de su contrario; mas no lo pudo hacer tan á
su salvo, que no le alcanzase ántes un tajo, que le tiró Garci-gonzalez con tal
fuerza, que partióndole el hombro izquierdo, le hendió la espalda hasta la cintura,
ú cuyo golpe desmayado el cacique, cayó al suelo como mucrtn, y juzgándolo por
tal Garei-gonzalez, sin cuidarse mas de él lo dejó allí, procurando solo forma de
volver á subir la ladera.
Poco mas de un año despucs de lo que hemos referido se presentó Parama-.
coni¿ a quien se tenia por muerto, a la ciudad de Carácas, acompañado de la jente
principal de su naeion Tammaina, pidiendo paz y ofreciendo la obediencia, que
mantuvo despues con gran fidelidad hasta su muerte, _v tanto amor y amistad
para con Garci-gonzalez, que cuantas vezes le ofrecía venir a la ciudad se hospe
daba en su casa, y conservó la memoria de su singular combate en tanto que le
duraran las señales de sus heridas, pues le cabía un brazo en el hueco que le
quedó de la que recibió en las espaldas.”
_93_
Wv\zW\/VVV\I\—Ivv \/\./\/W\N\/W\N\N

POLITICA Y ADMINISTRAOION.

La primera autoridad de Carácas y su jurisdiccion, despues de Fran


cisco Fajardo y Diego Lozada, sus fundadores, fué el ~Gobernador Li
cenciado Pablo Collado, que fundó el pueblo de su nombre en la costa
cerca del sitio de la Guaira, despues llamado Caraballeda, el cual tuvo
ayuntamiento ó cabildo en 1567.
En esos mismos años eran las principales autoridades, como caudillos
de las tribus que vivían, puede decirse, federadas :

Guaimacuare—Naiguatá—Paísana—Terepaima - Sun-aguto —- Guaicaipuro—


Paramaconi—Guaieamaeuta —— Guanauguta— Macarao —Chacao—Aricabncuto—
Uripatú — Anarigúa — Maniacure -— Qnerequemare —— Prepocuuate—Arnguaïre—
Guarauguto—Aramaipuro—Baruta— Urimaure—Par1¡am acay——Ane‘queruocane—
Popuere—Tapiaracay—Chicurumay—Tamanaco—Conopoima, señor de los Teques
—Sorocaima, el Régulo americano—Acaprapoeon—Cannaco —Pamgauta—Guase
mas—G uasicuanw—Acuareyap%0arieuao.

Los egidos de la ciudad fueron demarcados por Diego Osorio


en 1594. .
En 1731, los alcaldes prendieron al Gobernador Diego Portales; por
influencia del obispo Escalona y Calatayud, es puesto en libertad; s:
retira luego al interior y arma gente, con el fin de recobrar su empleo;
el cabildo manda tropas á. Valencia para prenderlo de nuevo, pero vienen
órdenes terminanteé; de España para reponerle en su destino, y entonces
son los alcaldes los que procesados, multados, etc., son remitidos presos a
la Metrópoli. \ o
En 1731 se erigió en capital de la capitanía general de Venezuela;
despues en los tiempos de Colombia lo fuó del Departamento, y continuó
siéndolo de la República, con raros intervalos, hasta el presente, en que
‘junto con los pueblos y sitios de su antigua jurisdiccion forma el Distrito
Federal.
En 1749, el monopolio que sobre la agricultura y otras industrias,
ejercía la compañía Gíiipuzcoana, llevó la exasporacion de los ánimos á. tal
punto, que la mayoría del pueblo, presidida por el respetable D. Francisco
de Leon, Teniente Justicia de Pauaquiro, valle en que él tenia fincas
valiosas y en donde naturalmente ejercía grande influjo, resolvió exljir
del Gobierno una medida cualquiera en provecho de los intereses del
pueblo.
_94._
u VWV\/\M/WV

Era el Gobernador D. Luis Francisco Castellanos, quien mandó susti—


tuir á Leon en su destino por D. Martín de Echeverria, Agente precisa
mente de dicha compañía, circunstancia que arguyó dicho Leon para
enearecer de la autoridad que fuese nombrado para tan importante em
ple0 otra persona que pudiese ver por los intereses del pueblo.
Como no se le eontestase, resolvió venir en persona á presentar
respetuosamente su súplica á la autoridad; y, coincidencia notable : como
en 1846, cuando en la entrevista de la Victoria, sin pretenderlo el señor
Antonio L. Guzman, los pueblos, comprendiendo por instinto que se trata
ba de su suerte, en masa le acompañaron, así sucediera á Juan Fran
cisco de Leon en el patriótico intento que le llevara a Caráeas, á cuyas
cercanías llegó acompañado de mas de 6.000 personas. Pero así como en
1.846 la entrevista de la Victoria fué tenida como conspiracion, y su autor
condenado 5. muerte, la tentativa de Leon fué tenida por rebelion, y tuvo
que ocultarse, y murió en su escondite, previa su declaracion de traidor,
siendo sus hijos mandados á España presos como criminales y su casa
arrasada y sembrada de sal.
De ese modo se castigó la sencillísima exigencia de que no se nom
brase de Juez en Panaquire, a una de las partes interesadas en favor de
la compañía giiipuzcoana.
La Intendencia de Hacienda se estableció en 1.777 y esta á. su vez
es erigida en Superintendencia, quedando los gobernadores de intendentes,
en 1783; y se establece el Real Consulado, compuesto de un Prior y dos
cónsules en 1793. 4
En 1797, por denuncia, aborta la primera revolucion por independeno
cid definitiva de la España, acaudillada por D. Manuel Montecinos, D.
Manuel Gual, D. José de España, D. Juan Javier Arrambide, José Corde
ro, Juan Picornell y Manuel Cortés.
Son dignos de figurar en estos apuntes, ‘la sentencia contra España
y el historial de su suplicio. -

Sentencüo de muerte contra José María de España.

En la ciudad de Carácas a 6 de Mayo de 1799 años: Los Señores Presiden.


te, Regente y Oidores de esta Real Audiencia, teniendo presente los autos forma
dos con motivo de la ‘sublevacion que se intentó en estas provincias, y se descu
brió en la noche del 13 de Julio de 1797, y señaladamente las muchas graves repe
tidas providencias que se han dado, diligencias hechas en estaa provincias, y
__95__
-Iwv W\J WWV\/\/\IVWI\I\IVV\NW\JV v\/vvvwvvvvvvvuv\zvx

eficaces oficios que se han pasado a las Islas extrangeras para aprehender las
personas de José María España, reo principal de la causa, hasta la deelaracion
de su proscripeion, ofreciendo erecidos premios a cualquiera persona que lo entre
gase vivo ó muerto; sin embargo de lo cual, y de haber tenido el mismo reo
noticia puntual de todo, ha permanecido obstinado en el horroroso designio de
llevar adelante la conjuracion hasta consumarla, sin perdonar a este detestable
fin los pasos y continuas diligencias que manifiesta él mismo en su confcsion
expresiva de lo que ha hecho en las Islas de Curazao, Guadalupe, San Bartolomé,
San Thómas, Santa Cruz, Martinica y Trinidad, desde la cual viendo frustrados
sus esfuerzos, no dudó volver temerariamente al Puerto de la Guayra, en el cual
ha permanecido desde los últimos días del mes de Enero de este año con cuantas
precauciones pudo tomar para no ser descubierto, pero adelantando el plan dela
rebelion, formando instrucciones revolucionarias para excitar y conmover los
ánimos de los vasallos de su Magestad a romper el juramento de fidelidad, y a
trastornar el sistema establecido y las leyes de la Monarquía, con resoluciori
incontestable de trastornar el órden público, sin detenerse en la consideracion de
los males gravísimos que debía esperar de semejante empresa, el derramamiento
de mucha sangre inocente, los’. robos, los incendios, la ruina de las familias, el
desórden, la confusion y la anarquía, con todos los otros fm¡estos males consi
guientes á ella, y especialmente el agravio y menosprecio de la Religion, a todo lo
cual ha preferido este reo sauguinario sus opiniones y deseos particulares en todos
y cada uno de los pasos que ha dado, ó iustigaciones que ‘ha hecho para llevar
’adelante su traicion, concluyendo el mismo por un efecto de la verdad a que no
ha podido resistir, y del convencimiento insuperable que resulta contra él de estos
autos, que no ha tenido causa ni motivo que le haya impelido a tantos excesos,
dijeron : que en consecuencia, confirmacion y ejecucion de las mencionadas provi
dencias dadas anterionnente contra el expresado reo José María España, debían
mandar y mandaron que, precedidas sin la menor dilacion las diligencias ordina
rías conducentes a su Alma, sea sacado de la cárcel, arrastrado a la cola de una
bestia de albarda, y conducido a la horca, publicándose por voz de pregonero su
delito; que muerto naturalmente en ella por mano del verdugo,le sea cortada la
cabeza, y descuartizado: que la cabeza se lleve en una jaula de hierro al Puerto
de la Guaira, y se ponga en el extremo alto de una viga de 30 piés que se fijará,
en el suelo ala entrada de aquel pueblo por la puerta de Caracas; que se ponga
en otro igual palo uno de sus cuartos a la entrada del pueblo de Macnto-, en donde
ocultó otros gravísimos reos de Estado á quienes sacó de la cárcel de la Guayra,
y proporcionó la fuga; otro en la viga de Chacon, en donde tuvo ocultos los
citados reos de Estado; otro, en el sitio llamado Quita-calzon, río arriba de la
Guaira, en donde recibió el juramento de rebelion contra el Rey; y otro enla
Cumbre, donde proyectaba reunir la gente que se proponía mandar: que se
confisquen todos los bienes que resultaron ser suyos, y se execute: y executado,
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'\/\/\/'\’\N\/\N\I\I\Í\MI\N\I\ \/\N\I\N\N\/\N\l\/WV J\/\/\ WWW\/\/\f\/\I\,

trz’nigase el proceso para lo demas que corresponda en justicia por lo respectivo á


los dcmas reos; y lo firmaron presente el fiscal.——-—Guevara.——Quintana.—Üortí
nez.-—Azteíguieta.—Rafael Diego Mérida, Escribano Real.—Señores Presidentes
Don Manuel de Guevara. Vasconcelos.—Regcnte, Don Antonio López Quintana.
—Oidores, Don Francisco Ignacio Cortínez.-—Don José Bernardo de Azteiguieta.
—Está rubricado.
Corresponde fielmente con la sentencia original de su contenido, á que me
remito.
Carácas 11 de Junio de 1799 años.
Rafael Diego Mérida.

Suplicio de José María de España.

“ El 8 de Mayo de 1799, la ciudad de Carácas_ estaba como vestida de luto:


las ventanas y puertas de las casas se hallaban cerradas, y la voz llorosa delas
mujeres que rezaban adentro, el tañido de las campanas que tocaban agonía, y
el aire pavoroso de los unos, grave y apresurado de los otros, anunciaban un
acontecimiento singular y terrible.
“Poco pueblo, alguna tropa y niños presididos por sus maestros, ocupaban
la. plaza mayor y veían salir con ansiedad extraña, desde la cárcel pública, boi
reemplazada por la casa de Gobierno, un grupo confuso que se acercaba lenta
mente, compnesto de soldados y de frailes de todas las órdenes, rezando éstos,
prestas las armas aquellos; y de hermanos de la Caridad y de Dolores con vino
y agua en las manos, ó con un platillo en que recojian limosna, al fúnebre son de
estas palabras: “ Hagan bien para hacer bien por un hombre que están para
ajustíciar.” Venia realmente un bulto indefinible sobre una manta levantada por
unos hermanos y tirada de vil caballo, con quien hablaban alternativamente dos
sacerdotes, y que parecía escuchar con entereza y dejarse ir voluntariamente hácia
donde la llevaban. Era. Don Josó María de España, que era arrastrado al último
suplicio. Tendría como cuarenta años; y sin la blanca mortaja que le envolvia,
habríase admirado un hombre de ademau resuelto, de agradable y gentil presen
cía. Por entre el ruido monótono de las armas, la salmodia del clero, los dobles
de las iglesias y el dolorido acento de los que pedían por su alma, resonaba la
dura voz del pregonero, que iba delante pregonando la sentencia que le condena
ba, del modo siguiente :
“Los señores Presidente, Regente y Oidores de esta real Audiencia, en
consecuencia, confirmacion. y ejecucion de las providencias dadas contra José
María España, reo de alta traicion, mandamos que precedidas sin la menor dila—
_97_
\/‘I\N\/\.I\_/\I\/\/\/\/\/\M/\f\/\r\ M /\ N\f\/\/\r\ /\/‘W\/\/\l\/\MN\/\

cion las diligencias ordinarias conducentes a su alma, sea sacado de la cárcel


arrastrado de la cola de una bestia de albarda y conducido a la horca, publicán,
dose por voz de pregonero sus delitos: que muerto naturalmente en ella por mano
del verdugo, le sea cortada la cabeza y descuartízado: que la cabeza se lleve en
una jaula de fierro al puerto de la Guaira, y se ponga en el estremo alto de una
viga de treinta pies, que se fijará en el suelo á la entrada de aquel pueblo por la
puerta de Caracas; que se ponga en igual palo uno de sus cuartos a la entrada
del pueblo de Macuto, en donde ocultó otros gravísimos reos de Estado a quienes
sacó de la cárcel de la Guaira y proporcionó la fuga: otro en la vigía de Chacon,
en donde tuvo ocultos los citados reos de Estado: otro en el sitio llamado
“ Quíta—Calzon,” río arriba de la Guaira, en donde recibió el juramento contra el
Bei; y otro en la Cmnbre donde proyectaba reunir la gente que se proponía
mandar: que le confisquen todos los bienes que resultaron ser suyos, y se eje—
cute; digno castigo de quien tramó contra el órden público, sin detenerse en la
consideracion de los males gravísimos que debía esperar de semejante empresa,
el derramamiento de mucha sangre inocente, los robos, los incendios, la ruina de
las familias, el desórden, la confusion, la anarquía, con todos los otros funestos
males consiguientes a ella, y especialmente el agravio y menosprecio de la reli
gíon.-—Seíïores, Presidente Don Manuel Guevara y VasconceIoa—Regente, Don
Antonio López Quintana.—Oidores, Don Francisco Ignacio Cortíncz—Don José Ber.
nardo de Azteiguieta.—Rafael Dieyo Mérida, Escribano real.”
“Cuando hubo llegado España al pié\dc la horca, el Dr. F. José Antonio
Tinedo, su antiguo amigo y que era uno delos sacerdotes que le auxilíaban, le.
hizo detener, /con los ojos bajos, atadas_}_as manos, entre un círculo de oficiales,
para que expiase cristianamente un movimiento de orgullo que le había sorpren—
didojá’lïs aprestos de la muerte. Entonces el Cura de la Iglesia Metropolitana
subió con él las escaleras del elevado suplicio, abrazándole y cubriéndole amoro
samente con sus hábitos. Aun no había bajado y ya el reo de lesamage,stad
agonizaba bajo el innoble peso del verdugo. » ~_
“El pueblo, humano, sencillo, aun no acostumbrado a hacer un espectáculo
de la muerte, quedó por algun tiempo atónito, inmoble; los niños, espantados, se
apretaban unos con otros, al rededor de su maestros; y muchos, entre los mismos
actores, comenzaban á retirarse, mudos y tristes, cuando el sacenlotc que había
sondeado hasta el fin el espantoso misterio de la muerte, pálido, visiblemente
consternado, subió á una cátedra, que estaba allí y en que no había reparado
nadie.
“Era un hombre alto y grueso, de fisonomía varonil y severa, templada por
melancólica y paternal sonrisa. Sn voz, imponente y grave, tornábase a veces
en apacible y tierna; lágrimas venían frecuentemente á sus ojos, y ya al terminar
su peroracion ardiente, dírijió estas ímpetuosas palabras al frío cadáver, demuda
do y cárdcno, pendiente de la horca:
13
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I\/\/\I\MN\/\/\I\Mr\/\f\l\/\ /\/W\ /\/‘l'\/\ /\/\/\/\/\/\/‘/\ /\/\/\N\ A;’\/\

“ Dejad, cristianos, que para desahogar mi corazon, me despida un momento


del amigo de mis tiernos años, del compañero de mi juventud, del que recojió las
efnsiones primeras de mi amistad. Dejadme llorar, como David, al nuevo Absa
lon, que ha perecido colgado de ese árbol funesto: Absalon file’. mi. . . ..’ Satisfecha
la vindicta'de la magestad terrena, yo no debo acordarme sino del amigo; está ya
en las manos clementcs de la justicia divina, que le ha recibido en sus brazos al
salir de los mios. ¿ Qué importa la manera con que murió al que esta en el cielo!
Quizás, aun á los ojos del mundo, en estos malos días en que la sangre de los
reyes mancha las manos del verdugo, el patíbulo venga a ser un título de
gloria. . .. ¡Qué te diré yo, amigo mio, que de paz sobre los caminos públicos á
tus huesos áridos, y lleve un consuelo ú tu inconsolablc esposa ! Que la mano
del hombre no es la mano de Dios ; que su balanza no es la de los poderosos de
la tierra, y que miéntras estos hieren, aquel corona. . . . Yo debo detenerme aquí
en medio de la turbacion que domina mi espírtu. Mi fe es de mi rey; dejadme
mis lágrimas para. mis amigos.” -
“ La turba fué disipándose _ despues de estas palabras elocuentes y patéticas,
que habrían sido temerarias en otros lábios que en los del ora—dor fúnebre de
Cárlos ‘III. Solo un jóven de ademan resuelto, despues de haber oído con pro
funda atencion al Dr. Vicente Echeverría, [este era el orador], asistió en la plaza
con aparente estoicismo á la bárbara carnicería del verdugo, en cumplimiento de
la sentencia. Estaba el mozo en la flor de sus años ; era de gallarda esta—tura,
de figura marcial y seductora. A veces se amontonaba una tempestad sobre su
frente encapotada y sus ojos lanzabau relámpagos. Al fin pareció turbarse, fijó
la vist—a sobre el desnudo suplicio, y como agitado de funesto presentimiento,
soltó las riendas de su caballo y corrió sombrío por las solitarias calles de la
ciudad.
“ Así nos cuenta un contemporáneo la. tragedia que puso fin á la revolucion
de Quel, España y Rico, y la impresion profunda que hizo en el espíritu impet—uo
so de José Félix Rivas.”

Despnes de la tentativa de España y sus compañeros, malogróse


tambien la del eminente patriota Francisco Miranda, porque parece que
la Providencia no había fijado aún la hora de la emancipacion de la
América del Sur.
Fué el 19 de Abril de 1810 que brilló en nuestra patria la aurora de
la libertad. _
Las ideas liberales ennoblecen el sentimiento : ellas, desde los tiem
pos de la protesta del pueblo del Collado en 1586, venían infiltrándose
lenta pero moi poderosamente en los espíritus; los venezolanos, aunqúe
anhelaban la independencia no pudieron ménos que indignarse contra la
__99__
WW

invasion francesa á España, la patria de sus mayores, de su religion, de


su habla y de sus costumbres; ántes que franceses eran españoles; y al
saberse que la Metrópoli se hallaba en poder del extranjero, protestaron
contra la usurpaeion y asumieron su autonomía.
Esta no pudo ménos que traer la completa inmunidad del pensamien
to hablado y escrito, y la idea de independencia se propagó de tal mane
ra, que fué declarada definitivamente el 5 de Julio de 1811 hechos, este y
el del 19 de Abril, harto conocidos para que necesiten de mas comentarios
en los presentes “Apuntes.” '
Despues de la Independencia, en que alcanzó Carácas tantas pájinas
gloriosas, son célebres, por su trascendencia, los hechos siguientes:
_ En los días de Colombia el Jefe supremo de Venezuela hizo publicar un
bando, el 24 de Octubre de 1824, el cual ordenaba un reclutamiento gene
ral, órden que se llevó á cabo con la mas rigurosa exactitud y que puso
en consternacion á. toda la‘ ciudad. Poco despues apareció en el nú
mero 7 del periódico El Constitucional un artículo del jóven Antonio L.
Guzman protestando contra semejante abuso de autoridad. El señor Guz
man fné vejado y atropellado; pero identificado con él toda la poblacion,
esta tomó una actitud que alarmó a las autoridades y se revocó el enun
ciado bando. .
En 1826, otro bando, por el mismo estilo, pero con la preseripcion de
fusilar a los que resistiesen su cumplimiento ú obediencia, volvió á.
sumir la ciudad en la mayor consternacion. Respetables ciudadanos
fueron atados y conducidos á. los cuarteles, etc., entre ellos el doctor José
M. Várgas, que en 1834 fue elegido Presidente de la República. 1
En el mismo año las autoridades de Carácas aceptan la resolucion
adoptada por el motín de Valencia el 29 de Abril, sugerida por el doctor
Peña, de no consentir en la ida del General Páez a Bogotá, de donde había
sido llamado por el Supremo Gobierno, hecho que preparó el desconocimien
to de la autoridad de Bolívar y la separacion de Colombia.
Lo cual intentaron el 7 de Noviembre del mismo año en una reunion
que se convocó en el templo de San Francisco ; pero se opuso Antonio L.
Guzman; sus discursos hicieron grande impresion en el pueblo, que
despues le llevó en triunfo, y se frustaron los intentos de los revoluciona
ríos. Se levantó sin embargo un acta en favor del motín de Valencia, y
aunque hubo empeño de las autoridades para que se aceptara, y estuvie
ron ocho días recojiendo firmas, solo aparecieron las de 260 personas.
—-100—
W\M/\/\/\/\I\IVW\N\/\/\M /\/\/\/\/\

Poco despucs, el mismo Libertador llega á Venezuela; a su presencia


todos los planes se desvanecen, los enemigos se convierten en amigos, y
se vuelve dejando las mismas autoridades, con los mismos propósitos,
Las consecuencias no se hicieron esperar, y en 1829 se proclamó defi
nitivamente la separacion de Colombia y desconocimiento de la autori
dad de Bolívar; hecho que quedó consumado en 1830 con la reunion del
Congreso. (l)
Poco despues llega a Caracas la noticia de la muerte del Libertador.—
La mayoría de Venezuela, que era boliviana, pierde toda esperanza
en una reaccion que se hallaba ya en vísperas de estallar; y entonces,
con noble empeño se dedicó á establecer sobre bases sólidas las institucio
nes de la nueva Patria.
Despues de la separacion de Colombia, son notables:
La Revolucion de 8 de Julio de 1835.
Entrada de los restos del Libertador el 17 de Diciembre de 1842, y su
depósito en la Iglesia Metropolitana el 23 del mismo mes.
Aparicion del periódico El Venezolano redactado por el señor Antonio
Leocadio Guzman, que principió la propaganda de la doctrina liberal en
Venezuela, en 1840. ‘
La actitud del pueblo de Carácas hace que un jurado de imprenta que
pretendía acusar a. Guzman por una produccion que no era suya, declare
la aeusacion sin ha lugar, y se salva la libertad de imprenta en Vene
zuela, el 9 de Febrero del mismo año de 1844.
Antonio Leocadio Guzman, por su apostolado liberales preso, juzgado
y sentenciado á muerte; pero el Presidente de la República, General José
Tadeo Monágas, conmuta la sentencia por la de destierro, y es expulsado
en 1847.
El pueblo traba un combate con la guardia que el Congreso había
puesto en el local de sus sesiones, antiguo convento de San Francisco,
á consecuencia de la muerte que dicha guardia dió a dos ciudadanos
que se hallaban en la plaza, 24 de Enero de 1848.
Renuncia el General José Tadeo Monagas la Presidencia de la
República, en virtud de la revolucion que principió en Valencia el 5 de ,
Marzo de 1858, y triunfo de estate] 15 del mismo mes.
Habiendo estallado la revolucion federal, el gobierno comprende que
la gran mayoría del pueblo de Venezuela, especialmente el de Carácas, era

(l) Véase el documento número 4.


-‘-101—
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partidaria de ella y proclama la federacion ;‘pero al siguiente se contrapro


nuncia y con sus fuerzas ataca al pueblo, que estaba sin armas, y muchos
fueron sacrificados,'—- 19 y 2 de Agosto de 1869.
Tratado de Coche que dió el triunfo a la revolucion federal, y conjuró
los odios que habían creado una cruel persecucion y una lucha de grandes
sacrificios durante cinco años, el 22 de Mayo de 1863, y en consecuencia,
el Jefe de esa revolucion, Mariscal Juan G. Falcon, entra triunfante el 24
de Julio del mismo año.
Oélebre Decreto en que la Federacion, al triunfar, colmó de garan
tías, á. sus empecinados enemigos, 18 de Agosto de 1863.
Ocupacion de Carácas á fuego y sangre por la revolucion que se de
nominó azul, y el Presidente interino Manuel E. Bruzual la desocupa el
26 de Junio de 1868.
Asalto de la casa del General Guzman Blanco en momentos en que
se daba en ella una fiesta á la sociedad de Carácas la noche del 14 de
Agosto de 1869.
Ocupacion de Carácas despues de un asalto de tres.dias, por el ejér—
cito constitucional dela Federacion ar las órdenes del GoneralGuzman
.Blanco el 27 de Abril de 1870.
Apoteósis de la Independencia . y Bolívar; ereecion de su estatua
ecuestre el 28 de Octubre de 1874, y y
Apoteósis de la causa de Abril y ereceion de la estatua ecuestre del
Ilustre Americano, Regenerador de Venezuela, General Guzman Blanco,
el 28 de Octubre de 1875.

En estos apuntes se hace ¡nui difícil la relacion de los personajes


célebres naturales de la ciudad de Caráeas, pero baste decir que fue la
cuna de Bolívar, el Héroe de la Independencia, y de Guzman Blanco, el
Héroe de la Regeneracion. Nació el primero el 24 de Julio de 1783, y
el segundo el 28 de Febrero de 1829.
—102——
'\NV\/\N JW\N\NVVWVV\/WVJWVWWVWVVV\/V\JV\I ./\/\,l\/\/\/ /\/\I\,/\N\/\/\I\I\/VW\.

NEGOCIOS ECLESIASTICOS.

En los días de la fundacion de Carácas, “ los conquistadores, (dice el


obispo Marti) por voto hecho en los trabajos de la conquista, edificaron
dos ermitas, una á San Sebastian y otra a San Mauricio, y habiéndose
incendiado ésta, se trasladó su imágen á la ermita de San~ Sebastian,
donde colocadas ambas imágenes, perdió dicha ermita su propio título
con el trascurso del tiempo, y ha quedado hasta ahora con la sola denomi
nacion de San Mauricio, si bien en su 'altar mayor están colocadas
ambas imágenes. El año de 1667, se concedió licencia para reedificarla,
y la fábrica que con efecto se hizo parece ser la misma que existía a fines
del siglo pasado. Tenia torre de altura proporcional.
Exist—ian tres cofradías; la de Nuestra Señora de Guía, la de San
Juan Bautista y la del Santísimo Sacramento, que fueron fundadas por el
gremio de morcnos libres, y que fueron tambien los principales fundadores
de la Iglesia.
° En el año de 1580 el Cabildo cdificó una ermita á San Pablo, primer
ermitaño; en 1674 fué erigida en vice-parroquia, y en 1750 en parroquia.
La iglesia y convento de San Jacinto, que primero se llamó de Santo
Domingo, fué el primero que se fundó en la ciudad, mucho ¿’mt—es del año
de 1600. Vulgarmente se llamada Casa grande y Convento mayor. En el
año de 17 72 existían 48 religiosos.
La Iglesia Matriz, para 1614, era mui pequeña y pobre ; pero fue
reedificada y ampliada. en dicho año. El terremoto del 11 do Junio de
1641 la—destruyó completamente; reedificada luego, otro terremoto, el de
21 de Octubre de 1766, le echó abajo la torre.v
El convento é iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes, en su prin
cipio fué una hospedería para los religiosos de la órden de su nombre,
que se edificó el año del638, y habiéndose arruinado por el terremoto de
—103f r\/\/\W
\/‘\>\/V\/\ /\ /V\/\f\/\r\f\/\NI\ /\/\/\/\/\/\f\/\/\/\I\IV\

1641, se levantó una iglesia de bajareque, que despues .fué destruida por
órden del obispo Mauro de Tovar. Los religiosos vivieron en un arrabal
de la ciudad hasta el año de 1681, en ‘que edificaron su iglesia y su con
vento. Este tenia para el año ~de 1772, 41 religiosos.
En 1696 se construyó la ermita de Santa Rosalía, en el sitio que hoi
ocupa la iglesia, que fué ampliada en 1732, porque se destinó para fundar
el monasterio de Carmelitas descalzas. Ese sitio era‘ un cementerio, de
donde se desprende que para la fecha indicada las principales calles de
esa parroquia eran extramuros de la ciudad.
La capilla de San Lázaro, junto con cl hospital, fueron fundados por
real cédula de 7 de Enero de 1759. 4
La iglesia de Altagracia en 1656. El año de 1674 se erigió en vice
parroquia de Catedral y en parroquia en 1771.
La de la Pastora se principió edificar en 1743 y se terminó en 1745.
La de Candelaria, que tambien se llamó de la Santa Cruz, la. funda—
ron en 1708 algunos Canarios para venerar en ella una imágen de Nuestra
Señora de la Candelaria, que trajeron de sus islas. Fuó erigida en vice—
parroquia de Catedral el año de 1716, y en 1750 en parroquia.
La iglesia dela Santísima Trinidad, que hoi se ha destinado a Panteon
Nacional, despues de haber sido reedificada completamente, y embellecida,‘
fue construida por los esfuerzos del oficial de albañilería Juan Domin
go Infante: la fábrica principió el 15 de Agosto de 1744.
La iglesia de Chacao fue erigida en parroquia separada de la de Gan
delaria de Oarácas en 27 de Setiembre de 1769.
En la parroquia foráne‘a, Antímano, se está construyendo un templo
mui bueno. El Valle tiene tambien su Iglesia, mui regular.
Respecto á. las demas Iglesias, anexas á los conventos de religiosas,
véase el artículo Los Esa—conventos de Carácas, pájina 50 de los Docu—
mentos.

II.
Como es sabido, la ciudad principal de Venezuela fuó Coro, donde
se estableció el obispado, y este se trasladó a Carácas el 11 de Junio de
1637, donde se celebró el segundo Concilio diocesano de Venezuela el 31
de Agosto de 1687 [el primero fué en Coro en 1634.]
En 1628 el Rei Oárlos III aprobó las constituciones del obispado de
Venezuela, hechas en Oarácas en 1687.
-——104 —
W\/\I‘—/\ MNW\/V\AI\WI\WMI\N\M ’V‘</\/‘N‘l\/\f\ ’\/\/W*/‘/\f .r— /\/\N \/\N\"\/W

Este obispado fue exaltado á. arzobispado en 1804, siendo el primer


Arzobispo el Dr. Francisco Ibarra, el vigésimo-sexto Obispo de Venezuela.
El terremoto de 1812 destruyó en su totalidad la mayor parte de las
iglesias y conventos que para entonces existían, y las (lemas quedaron
casi arruinadas. Despues de la República se han ido poco á. poco reedi
ficando, y el último, que era una capilla destinada á. San Felipe, y anexos
á ella unos paredones que eran el principio de una iglesia comenzada
desde los tiempos de la colonia, y á los ~ cuales nada se había agregado, a
pesar de haber resistido al mencionado terremoto, boi ¿se han convertido
en la basílica de Santa Ana, un monumento de los mas bellos de la capi
tal. En ella se rcfundió la ermita de San Pablo, que por su extrema
pequeñez, no era adaptable para parroquia.
La iglesia de San Jacinto fue destruida porque amenazaba ruina, y
la de la Trinidad, que solamente tenia reedificada una nave se terminó
totalmente, y es por su belleza y arquitectura, el segundo templo de
Oarácas. Como se dice en otro lugar, se ha destinado á Panteon nacional.

INSTRUCCIÓN—INDUSTRIAS——COMERCIO.

, [Véase estos artículos en sus respectivos capítulos.—]

CALAMIDADES.

Carácas recuerda con horror los siguientes hechos, ademas del asc
sinato jurídico de los nobles caciques de Mariches, el sacrificio de CIEN MIL
indios, que segun la tradicion fueron sacrificados en la construccion del
antiguo camino de esta capital á. la Guaira, y las persecuciones y mar
tirios que se impusieron á. los aborígenes.
Horrible plaga de langostas que destruyó casi todas las sementera8
que surtian de víveres á la ciudad, en 1576.
-—105—
'\/\/W ¡N \/\/\I\NV\/ \l\/\N

Importacion de la. viruela por un buque que llegó al Collado: inme


diatamente cundió entre los indios, que morían por millares, lo que hizo
fácil la conquista; en 1.580 reapareció esta peste, y luego varias veces;
en 1766 hizo víctimas a cerca de 10.000 personas.
Muertes y horribles saqueos en la ciudad por un filibustero inglés en
1595 (1).
Gran terremoto el 11 de Junio de 1641; y en 1672 otro saqueo por
piratas franceses.
En 1696 la destruye el vómito negro, peste que duró cerca de dos
años.
Hubo otro terremoto el año de 1776; y el de 1812 acabó de arruinar-la,
cuando principiaba la guerra de la Independencia; bajo sus escombros
quedaron sepultadas cerca de 10.000 personas.

He aquí las ideas de Humboldt sobre esta. última catástrofe:

“ En la época en que Mr. Bonpland _v yo (Humboldt), estábamos en las pro


vincias de la Nueva Andalucía, Nueva Barcelona y Carácas, era una opinion
moi extendida, la de que, las-partes mas orientales de aquellas costas, eran las
mas expuestas a los efectos destructores del temblor de tierra. Los habitantes
de Cumaná temian al valle de Carácas, por su clima húmedo y variable, y por
su cielo nebladizo y melancólico. Los habitantes de este valle templado, habla
ban de Cumaná como de una ciudad dónde se respira un aire abrasador, y cuyo
suelo está continuamente agitado por temblores violentos. Muchas personas
instruidas, olvidando los trastornos de Riobamba y otras ciudades mui elevadas,
é ignorando que la península de Araya, compuesta de esquita micáceo , partici
pa de las agitaciones de la costa oalcárea de Cumaná, creían hallar motivos 1de
seguridad en la estructura de las rocas primitivas de Carácas, y en la elevada
situacion de este valle.
“Las fiestas de iglesia que se celebran enla Guaira ‘v aun en la capital, á
media noche, les recordaban sin duda que de tiempo en tiempo ha estado sujeta ú
los terremotos la provincia de.Veneznela; pero se temen poco los peligros que se
renuevan mui de tarde en tarde. Una cruel experiencia ha destruido en 1811
el encanto de estas tierras y de la creencia popular.~ La ciudad de Caracas situa
da entre montañas, tres grados al oeste de Cumaná, cinco grados al oeste del mc

(l)—Vóase el Documento número 2.—C.

14
_106_
VWWWWVW\IVVVVWV\IW vvu \/\/V\./\I\/\/V

ridiano que pasa por los volcanes de las islas de los Caribes, ha experimentado
los sacudimientos mas fuertes, que se han sentido jamas en. las costas de Paria y
de la Nueva Andalucía.
“ l)csde luego que llegué a la Tierra Firme fue había admirado de la conexion
de dos acontecimientos físicos; y son la ruina de Cumaná el 14 de Diciembre de
1797, y la erupcíon de los volcanes en las pequeñas Antillas. Estas relaciones
se han manifestado de nuevo, en la destruccion de Carácas, el 26 de Marzo de
1812. El volcan dela Guadalupe parecía haber operado sobre las costas de Cn
maná en 1797; y quince años despues, el volcan de San Vicente mucho mas in
mediato al Continente, parecía ejercer su influencia hasta Caracas y hasta las
orillas del Apure. Es probable que en ambas épocas, ha estado el centro de la
explosion a una imnensa profundidad, igualmente distante de las regiones en que
se propagaba el movimiento en la superficie del globo.
“ Generalmente se opina en las costas de la Tierra Firme, que los terremotos
ocurren con mas frecuencia, cuando han sido mas raras las explociones eléc
tricas durante algunos años. En Cumaná y en Carácas se ha creído observar,
que las lluvias han sido ménos acompañadas de truenos, desde el año 1792, y aun
se ha atribuido la. ruina de Cumaná. en 1797, y los temblores experimentados en
1800, 1801 y 1802, en Maracaibo, Puerto Cabello y Caracas, “á. una acumnlacion
“ de elcctridad en el centro dela tierra.” Uno que hayavivido algun tiempo en
la Nueva Andalucía, ó en las regiones bajas del Perú, no podría negar que la esta
cion mas temible por la frecuencia de los terremotos, es la del principio de las
lluvias, que es tambien la de las tempestades. La atmósfera ,v el estado de la.
superficie del globo, parecen influir de un modo que no conocemos sobre las va
riaciones que se producen a unas inmensas profundidades; ,vo creo —qne la preten
dida union entre la ausencia de las tronadas, y la frecuencia de los terremotos,
ántcs es una hipótesis física imaginada por los semi sabios del país, que el resul
tadï) de una larga experiencia.
“El temblor que se sintió en Cara’rcas el mes de Diciembre de 1811, fue el único
que precedió a la horrible catástrofe del 26 de Marzo de 1812. En Tierra Firme
se ignoraban las agitaciones que experimentaban por una parte el volcan de la isla
de San Vicente y por otra el álveo del Mísisipi, donde los días siete y ocho de Fe
brero de 1812, estuvo la tierra día y noche en un estado de oscilacíon continua.
En aquella época experimentaba la provincia de Venezuela grandes sequías: no
cayó una gota de agua a 90 leguas al rededor de Carácas, en los cinco meses que
precedieron á. la ruina de la capital. El 26 de Marzo fue un día ¡nui caluroso, el
aire estaba pacífico y el cielo sin nubes; nada parecía anunciar las desgracias de
día tan aciago. Como era juéves santo, una gran parte de la poblacion se halla
ba reunida en las iglesias.
“ A las cuatro y siete minutos de la tarde se sintió la primera conmocíon, la
cual fue bastante fuerte para hacer sonar las campanas de las iglesias; y duró
-— 107-—
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cinco á seis segundos: inmediatamente la siguió otro temblor de unos diez á doce
segundos; y en esta vez, el suelo en un continuo movimiento de ondulacion, pa
recia borbotar a la manera de un líquido. Ya se creía pasado el peligro, cuando
se oyó un enorme y espantoso ruido subterráneo, semejante al zumbido de un
trueno, aunque mas fuerte y prolongado que el que se oye en los trópicos en la
estacion de las tronadas. Los sacudimientos fueron en direcciones opuestas, del
norte al sud, y de este al oeste. Nada pudo resistir á, aquel mon’miento de aba
jo ¡i arriba, y á las oscilaciones cruzadas; la ciudad de Carácas fue casi entera
mente arruinada en un momento. Nueve a diez mil habitantes quedaron envuel
tos bajo las ruinas de las iglesias y de las casas. La procesion no había salido
todavía; pero era tan grande el concurso en los templos, que solo bajo sus bóve
das desplomadas fueron sepultadas cerca de tres ó cuatro mil personas.
“ La explosion fue mas fuerte hácía el lado del norte en la parte de la ciudad
mas próxima a las montañas del Avila y de la Silla. Las iglesias de la Trinidad
y de Altagracia, que tenían mas de 150 piós de altura y cuya nave estaba soste
nida por pilares de 12 a 15 piés de diámetro, dejaron un monton de ruinas que
apénas levanta cinco á seis piés, siendo tal el hundimiento y desmenuzacion de
los escombros, que 110i no se reconoce casi ningun vestigio de los pilares y colum—
nas. La caserna llamada el cuartel de San Cárlos, situada mas al norte de la
iglesia de la Trinidad, en el camino de la Aduana de la Pastora, desapareció casi
enteramente. Un regimiento de linea se hallaba sobre las armas para ir a la pro
cesion; a excepcion de algunos hombres, todo él quedó sepultado bajo las ruinas
del edificio.
“ Los nueve décimos de la ciudad fueron destruidos, y las casas que no se
desplomaron, como las de la calle de San Juan, cerca del hospieio de los capuchi
nos, se hallaban de tal modo quebrantadas, que no se podía arriesgar (t habitarlas.
Los efectos del terremoto fueron algo ménos terribles en la parte meridional y oe
cidental de la ciudad, entre la plaza mayor y el barranco de Carcata, pues en
ella ha quedado en pié la catedral sostenida por enormes columnas. (1) ”
Un sacudimiento tan violento que en el espacio de un minuto (2), destruyó la
ciudad de Carácas, no podía limitarse a una corta extension del Continente. Sus
efectos aciagos se extendieron a las provincias de Venezuela, 'ÏBarínas y Maracai—
bo, a lo largo de la costa, y especialmente a las montañas del interior._ La Guai—
ra, Maiquetía, Antímano, Barata, la Vega, San Felipe y Mérida, fueron casi ente
ramente arruinadas. El número de muertos ‘excedió de cuatro a cinco mil en la
Guaira, y en la villa de San Felipe cerca de las minas de cobre de Aroa. Parece

(l) Sobre cl terremoto de Vcnc:uela en 1812, por Mr. de I)clpcrhc (manuscrito).


(2) La duracíon del terremoto, es decir, el conjunto de los movimientos de ondula
lacion y trepidacíon, que causaron la horrible catástrofe del % de Marzo de 1812, fué ava
luada seg-un unos a 50”, y segun otros á 1’ 12”.
—108—
vwvvwvv

haber sido el temblor mucho mas violento en una línea ~que se dirige del este
nordeste al oeste sudoeste, de la Guaira y de Carácas,1hácia las montañas de Ni—
quitao y de Mérida. En el reino de la Nueva Granada se hizo sentir desde el
origen de la alta sierra de Santa Marta, hasta Honda y Santa Fé de Bogotá, en
las orillas del Magdalena, a 180 leguas de distancia de Ca-rácas.
“Generalmente fue mas fuerte en las cordilleras de gueis y de micaesquita ó
inmediatamente al pié de ellas, que en las llanuras. Esta difencia fué sobre
todo mui sensible en las sabanas de Barinas y de Casanare, se explica faeilmente
en el sistema de aquellos geólogos que admiten que todas las cadenas de monta
ñas volcánicas, yno volcánicas se han formado por medio de aborciones, por entre
las quebraduras. En los valles de Aragua situados entre Carácas y la villa de San
Felipe fueron ¡nui débiles los sacudimientos: la Victoria, , Maracai, Valencia, no
han sufrido casi nada a pesar de su proximidad a la capital., En Vallecito, a
pocas leguas de Valencia, la tierra entreabierta arrojó una cantidad de agua tan
considerable, que formó un torrente nuevo; cuyo fenómeno se repitió en Puerto
Cabello. (3) Por otra parte, el lago de Maracaibo disminuyó considerablemente.
En Coro no se sintió conmocion alguna; aunque la ciudad está situada enla cos
ta y entre otras que han sufrido. '
“ Despues de la gran catástrofe, permaneció el suelo tranquilo durante mas
de quince si diez y ocho horas. La noche estaba bellísima y pacífica; mas el dia 27
comenzaron de nuevo los temblores acompañados de un bramido subterráneo mai
fuerte y prolongado. Los habitantes de Ca_rácas se dispersaban en los campos;
pero como los lugares y las haciendas habían padecido igualmente, solo hallaban
abrigo al otro lado de las montañas de los Tóques, en los valles de Aragua, y en
los llanos ó sabanas. Hubo día que se sintieron hasta doce y quince oscilaciones,
y el 5 de ‘Abril huboun temblor casi tan violento como el que había arruinado la
capital: el suelo estuvo muchas horas seguidas en un movimiento ondulatorio.
Hubo en las montañas terribles desmoronamientos; se desprendieron enormes ma
sas de peñascos de la Silla de Cara’rcas, y aun se pretende, con opinion mai ex
tendida en el país, que las dos cúpulas de la. Silla se habían hundido de 50 a 60
toesas; mas esta asercion no se funda sobre medida alguna. Tambien se imagi
nan en la provincia de Quito, que en cada época de temblores, disminuye de altu—
a el volcan de Tunguragua.
Se ha‘ afirmado en varias notas publicadas con motivo de la ruina de Carácas,
“ que el monte de la Silla es un volcan amortiguado, que se hallan muchas subs
“ taucias volcánicas en el camino de la Guaira ú Carácas, donde no ofrecen los pe
“ ñascos ninguna estratificacion regular y que todos están marcados por el fuego.”
Se ha añadido, “ que doce años antes dela gran catástrofe, Mr. Bonpland y yo, en
“virtud de nuestras investigaciones mineralógicas y físicas, habíamos considera

(3) Se asegura que en las montañas de Aroa, luego despues de los temblores, se halló el
suelo cubierto de una tierra fina _v ¡nui blanca, que parecía vomüada por las quebraduras.
—109——
./'\/\/\/\/\/\AMJ\I’\ f\/\I\I\/\NV\I\/\I\I\/\NV\f\/\Af\M/\AI\MI\M

“ do la vecindad de la Silla como mui perjudicial para la ciudad, porque esta


“montaña enccrraba mucho azufre y que las eonmociones debían venir del lado
-‘ del nordeste.
“ No he podido yo enunciar la idea de que la Silla y el Cerro de Avila, mon
tañas de gnéis y de micaschiste, eran una vecindad perjudicial para la capital,
porque estas montañas, en los bancos inferiores de calcárea primitiva, contienen
A muchas piritas; mas me acuerdo haber dicho durante mi mansion en Carácas, que
la extremidad oriental de Tierra Firme, desde el gran terremoto de Quito, parecía
en un estado de agitaciorí que hacia temer que la provincia de Venezuela experi
mentase—fuertes conmociones; y aumeuté, que cuando un país ha estado mucho
tiempo sujeto á los temblores, parecían abrirse nuevas comunicaciones subterrá
neas con los países vecinos, y que los volcanes de las Antillas, situados en la di
reccion de la Silla, al nordeste de la ciudad, eran acaso los respíraderos por los
cuales salían en los momentos de erupcion, los fluidos elásticos que causan los tem
blores de tierra en las costas del continente. Hai -mucha diferencia entre estas
consideraciones fundadas en el conocimiento de las localidades y en-simples ana
logías, y una prediccion justificada por los acontecimientos fisícos.
“ En tanto que se experímentaba fuertes movimientos en el valle del Misisipi,
en la isla de San Vicente y enla provincia de Venezuela, se extendió el temor el
día 30 de Abril de 1812, en Caracas y Calabozo, ciudad situada en medio de las
llanuras en las orillas del río Apure, en tura. extension de cuatro mil leguas cua
dradas por un ruido subterráneo que parecía descargas reiteradas de artillería
de grueso calibre; este estrépito comenzó a las dos de la mañana, mas no fué
acompañado de sacudímientos, siendo de notar, que se oyó con igual fuerza en
las costas que en lo interior de las tierras a ‘.80 leguas de distancia. Se le creía
trasmitido por el aire y se estaba tan léjos de considerarlo como un ruido subte
rráneo que en Carácas y en Calabozo se hicieron preparativos militares para po—
ner en defensa la plaza, contra un enemigo que se avanzaba con su gruesa artille
ría. El señor Palacio, pasando por el río Apure mas abajo del Uribante, cerca
de la confluencia del Nula, supo por boca de los indios, que los cañonazos se ha
bían oído tan claramente en la extremidad occidental de la provincia de Barinas,
como en el puerto de la Guaira al norte de la cadena costera.
“ El mismo día en que los habitantes de Tierra Firme fueron atemorizados
por un ruido subterráneo, hizo una grande erupcion el volcan de la isla de San
Vicente; esta montaña que tiene cerca de 500 toesas de elevacion no había arro
jado lavas desde el año de 1718 ; apénas se veía salir humo, cuando en el mes de
Mayo de 1811, se anunció por violentos sacudimientos, que el fuego volcánico se
había encendido de nuevo e inclinado hacia esta parte de las Antillas. La prime
ra erupcion tuvo efecto c127 de Abril de 1812 al medio día; y aunque no era mas
que un vómito de cenizas, fué sinembargo acompañado de un estruendo espan
toso. El día 30 salió la lava deL cráter y llegó hasta el .mar, despues de cuatro
horas de marcha. “El ruido dela explosion se parecía {t las descargas de artillería
“ y m0squetería alternativas; y lo que es mui digno de observacion, es que pareció
“ mucho mas fuerte en alta mar, a una gran distancia «dc la isla, que ú la vista
“de tierra cerca del mismo volcan inflamado.”
“Desde el volcan de San Vicente al río Apure, cerca de la emh00adura del
Nula, hai una distancia de 210 leguas en línea recta; por consiguiente las explo
siones se han oído a una distancia igual a la que hai del Vesubio a París.
Este fenómeno al cual se agregan varios hechos observados en la Cordillera de
los Andes, prueba que la esfera de la actividad subterránea de un volcan, es nur
cho mas extensa de lo que podría juzgarse por los pequeños trastornos, produci
dos en la superficie del globo. Los estruendos que se oyen en el Nuevo Mundo
durante días enteros, a 80 y 100 leguas de un cráter, no nos llegan por medio
de la propagaeion del sonido en el aire; es un ruido trasmitído por la tierra, tal
vez en el mismo sitio en que nos hallamos. Si las erupciones del volean de San
Vicente, del Cotopaxi ó del Tunguragua resuenan tan lejos, como un cañon de los
mas gruesos, deberían aumentar el estrépito en razon inversa de la distancia;
pero las observaciones prueban que este aumento no se verifica. Hai mas toda
vía: en el mar del sur partiendo de Guayaquil para las costas de Méjico, he
mos pasado Mr.ïBonpland y yo, en parages donde todos_ los marineros fueron
alarmados por un ruido sordo,{que venia del Occéano y que se nos comunicaba por
las aguas: era la época de una nueva erupcion del Cotopaxi, y nos hallabamos
distantes de este volcan tanto como lo está el Etna de la. ciudad de Nápoles.
“ No se cuentan ¡nénos de 145 leguas desde el volcan de Cotopaxi a la peque
ña ciudad de Honda situada en las orillas del río de la Magdalena; sinembargo
al tiempo de las grandes explosiones de este volcan en 1744, se oyó en Honda
un ruido subterráneo que setomó por descargas de artillería. Los frailes de San
Francisco extendieron la noticia de que Cartagena estaba sitiada y bombardeada
por los ingleses, y así lo creyeron todos los habitantes. El volcan de Cotopaxi
es un cono que se eleva á. mas de 1800 toesas sobre la hacia de Honda, y se des
taca de un terraplcn, cuya altura es aun 1.500 toesas sobre el valle de Magdale
na. Todas las montañas colosales de Quito, de la provincia de los Pastos y de
Popayan, se hallan llenas de quebradas interpuestas con los valles. No puede
admitirse que en tales circunstancias se trasmita el ruido por el aire ó por la cu
bierta superior del globo, y que haya venido del punto donde se encuentran el
cono y el cráter del Cotopaxi.
“Parece probable que la parte elevada del reino de Quito y de las Cordille
ras vecinas, lejos de ser un grupo de volcanes separados, forman una sola masa
combada, ,' uníenorme muro volcánico prolongado del sur al norte, cuya cima ofre
ce mas de 600 leguas de superficie. El Cotopaxi, el Tunguragua el Antisana y el Pi
chincha están colocados sobre esta bóveda sobre este mismo terreno minado. Se los
da nombres diferentes, aun que no son mas que cimas de un mismo macizo volcáni
co, saliendo el fuego tan pronto por una como por otra. Los cráteres obstruidos
—111—— '
/'\/\/\/\/\/\f\j\/\f\M/\/\ /\/\f\/\/\/\I\/\I\/\NV\A/\/\MAN\N\IW\IW\/\M I\/'\

nos parecen volcanes apagados, pero es de pensar que cuando el Cotopaxi ó Tun
guragua no hacen mas de una ó dos erupciones en el curso de un siglo, no es ménos
activo el fuego continuamente bajo la ciudad de Quito, bajo el Pichincha y el
Imbabura.
“Mas adelante Inicia el norte hallamos entre el volcan de Cotopaxi y la villa de
Honda, otros dos sistemas de montaña—s volcánicas, el de los Pastos y el de Popayan .
La relacion de estos sistemas está. manifiesta en los Andes de una manera incontes
table por un fenómeno que ya he tenido ocasion de citar, hablando de la última
destrucciou de Cumaná. Desde el mes de Noviembre de 1796, salia una espesa
columna de humo del volcan de Pasto, situado al oeste de la villa de este nom
bre, cerca del valle del río Guaytara. Las bocas del volcai1 son laterales y se ha
llan en la falda occidental; mas durante tres meses consecutivos, se elevó de tal
modo la columna de humo sobre la cresta de las montañas, que fue constante
mente visible para los habitantes de Pasto. Todos nos han asegurado que el 4 de
Febrero de 1797, vieron desaparecer repentinamente el humo, sin sentir ninguna
conmocion: esto sucedía precisamente en el mismo instante en que, a 65 leguas
hacia el sud, entre el Chimborazo, el Tunguragua y al Altar (Capac—Urcu), fue
destruida la ciudad de Riobamba por el mas funesto terremoto de cuantos nos
recuerda la tradicion. En vista de esta coincidencia de fenómenos. ¿ Cómo du
dar que los vapores exalados por las ventanillas del volcan de Pasto, no procedie
sen de la presion de los fluidos elásticos, que han estremecido el suelo del reino
de Quito, haciendo perecer treinta ó cuarenta mil habitantes en un momento?
“Para explicar estos grandes efectos de las reacciones volaínicm, y probar
que el grupo ó sistema de volcanes de las Antillas, puede conmover de cuando
en cuando la Tierra Firme, he debido citar la Cordillera do los Andes. Solo
por la analogía de los hechos recientes, y de consiguiente bien comprobados, se
puede demostrar un razonamiento geológico; ¿y en que otra region del globo, se
hallarian fenómenos volcánicos mas grandes y variados, que en aquella cadena
de montañas agitadas por los fuegos, y en aquella tierra que la naturaleza ha
cubierto con sus maravillas l Si se considera un cráter inflamado como un
fenómeno aislado, limitándose á. evaluar la masa de materias arrojadas, la accion
' del volean en la superficie del globo no nos parece ni mui poderosa, ni mui exten
sa. Pero la imágen de esta accion se engrandece en nuestra imaginaeion, a medi—
da que estudiamos las conexiones que unen entre si á los volcanes de un mismo gru
po; por ejemplo los de Nápoles y de Sicilia, de las islas Canarias y de las Azores,
de las pequeñas Antillas de Méjico, de Guatemala y de la mesa de Quito, y á me
dida que examina—mos las reacciones de estos diferentes sistemas unos sobre
otros, ó las distancias a que, por cmnunicaciones subtemineas, agitan la tierra
simtdt—áneameute.
“ Segun vaya aumentando en América equinoccional la cnltma y la pobla
cion, y que sean ‘observados mas asiduamente los sistemas de volcanes de la me
sa central de Méjico, de las pequeñas Antillas, de Popayan, de los Pastos y de
—112—
’V\ \/\/\/\/\/\/\/\I\/‘I\l\/\l\/\,AI\I'\A

Quito, se reconocerá mas generalmente la conexion de las erupciones, y los terre


motos que las preceden ó acompañan. Dichos volcanes, en especial los de los
Andes que sobrepujan la enorme altura de 2.500 toesas, ofrecen grandes venta
jas para la observacion. Las épocas de su erupcion están marcadas singularmen
te; y pasan á veces treinta ó cuarenta años sin arrojar escorias, cenizas ni vapo
res; en cuyo intervalo, no he visto ninguna señal de humo sobre la cima de
Tunguragua ni de Cotopaxi.
“Una tnfarada de vapores que salga del cráter del Vesubio, apónas llama
la atencion de los habitantes de Nápoles, acostumbrados a los movimientos de
este pequeño volcan, que á veces arroja escorias durante dos ó tres años conse
cutivos. Entónces es difícil juzgar si los vómitos han sido mas frecuentes en el
momento que se advierte un temblor en el Apenino. Mas en las cimas de las
(Jordilleras es mni diferente, y todo toma un carácter mas pronunciado: á una
erupcion de cenizas que solo dura algunos minutos, suele seguirse una calma de
diez años. En tales circnntancias, es fácil notar las épocas y reconocer la coin
cidencia de los fenómenos.
“ A pesar de las íntimas relaciones que se manifiestan entre la accion de los
volcanes en las pequeñas Antillas y los terremotos de la Tierra Firme, acontece
con frecuencia, que los sacudimicntos del Archipiélago volcánico, no se propagan
ni a la isla de Trinidad, ni a las costas de Cumaná y de Carácas. Este fenómeno
no tiene nada de admirable: aun ‘en las pequeñas Antillas quedan ¡i veces los mo
vimientos reducidos á una sola isla. La grande erupcion del volcan de San Vi
centc en 1812, no causó ningun temblor en la Martinica ni en la Guadalupe, y
aunque se oyeron, tanto allí como en Venezuela, fuertes cstruendos, se mantuvo
el suelo en tranquilidad. Estos mismos estrépitos, que no se deben ¡confundir
con los zumbidos, que por todas partes preceden a las débiles conmocioncs, se
hacen sentir con frecuencia en las orillas del Orinoco, y especialmente entre el río
Amnca _v el Cuchivero segun allí mismo se nos ha asegurado. Cuenta el padre
Morello que en la mision de Cabrnta, se asemejan tanto los ruidos subterráneos
a las descargas de cañones pedreros, que se cree oír un combate á. lo léjos.
“ El 21 de Octubre de 1766, día del terrible terremoto que desoló la provin—
cía de la Nueva Andalucía, estuvo el suelo agitado a un tiempo mismo, en Cu
maná, (Jarácas, Maracaibo, en las orillas del Casanare, Meta, Orinoco, y en las del
Ventuari. El padre Gili ha descrito estas conmocioncs en una region granítica,
en la mision de la Encaramada, donde fueron acompañados de fuertes estruen
dos. Hubo grandes desprendimientos en el monte de Pauvari, yen el Orinoco
desapareció un islote, cerca dela roca de Aravacoto. Los movimientos de ondu-’
lacion continuaron durante una hora entera; y parece fueron la señal de las vio
lentas agitacioncs que experimentaron las costas de Cumaná y de Carácas, por
espacio de mas de diez meses.
“ Debería creerse que los hombres errantes en los bosques, cuyo único abrigo
son las cabañas construidas con cañas y hojas de palmas, no deben temer los tem
—-113——
WW\/\N\AN\J\/\MAN\/\r\f\l\/\r\l\/\AN\I\AI\I\MAI\A /\/\/\/\ /\ /'\n r‘\/\/\A,’\/‘m/\/‘\ /\/\/\ /\/\/\/\/\A/\A

blores de tierra. Sin embargo, los indios del Erevato y del Caura se atemori
zan extraordinariamente, como de un fenómeno que se les precenta rara vez, que
espanta a los animales en los bosques, y que hace salir á los cocodrilos del fondo
de las aguas. Pero, cerca de las costas de la mar donde los movimientos son
mui comunes, léjos de temerles, los indios los ven con satisfaccion, como el pro
nóstico de un año húmedo y fértil. _ »
Todo anuncia la aecion de unas fuerzas vivas, que en lo interior del globo,
obran las unas sobre las otras, se contrapesan y se modifican. Cuanto mas se igno
ran las causas de estos movimientos de ondulacion, de estos desahogos del calor y
de est—as formaciones de fluidos elásticos, tanto mas deben los fisicos estudiar las
relaciones que presentan estos fenómenos a tan grandes distancias de una ma
nera tan uniforme. Considerando estas diferentes relaciones bajo un punto de
vista general, y siguiéndolas en una grande extension de la superficie del globo,
por medio de las diversas formaciones de rocas, se inclina uno á, abandonar la sn
posicion de las pequeñas causas locales, tal como las capas de piritas ó de carbon
de tierra inflamado.” r
' '

LA POBLACION DE CARACAS
DURANTE TRES SIGLOS,
POR EL DOCTOR

¿msrrnzs ROJASP. ’ '

Durante la prolongada época en que Venezuela fuó Colonia de España, los


mandatarios de la antigua— capitanía general, nada publicaron sobre la estadística
de esta region de América: nada pudieron tampoco hacer, pues que la imprenta
no fue importada en Carácas sino dos años ántes de la Revolucion de 1810.
Noticias y trabajos corogri’ificos y estadísticos, incremento de la agricultura,
noticias sobre minas, cuadros de la exportacion, todo fué relegado a los archivos,
de donde debían tomar numerosos datos los viajeros ilustrados, que desde fines
15
—114—
\/\/\/W/\/‘\/\/\/\/\N\NMWI\/\J‘J‘Ml\A/\I\f\ r\/\/\ r\/‘ /\/\/\./\ 1\I\f\/\/-I\/‘ /WV\/\/‘N\/\N\/\/\Ma

del pasado siglo visitaron a Venezuela. El gobierno de la colonia, fue pródigo


por lo que toca á sus ilustres huéspedes, poniendo a disposicion de éstos todos los
documentos inéditos. Así pudieron Humboldt, Depons, Lavaysse y otros hacer
conocer del mundo europeo, en los primeros años del siglo actual, un país hasta
entónces ignot0, aunque llamado por su riqueza natural, su situacion geográfica
y la índole de sus poblaciones, a establecer canjes con los principales centros de
la civilizacion universal.
No encontramos en los archivos actuales ningun dato que pueda suministrar
nos ni siquiera lijeras ideas acerca de los primeros censos que hizo el gobierno de
la Colonia. Una gran parte del antiguo archivo fue trasportada a Puerto Rico,
y lo que existe hoi, desde el último cuarto del siglo pasado hasta 1821, se halla
en un estado tan pobre, que difícilmente pod 'a el estadista y aun el historiador
aprovechar documentos de alguna utilidad ; pero datos y noticias sueltas esparcidas
en diversos papeles inéditos, y en algunas obras escasas, nos ponen en capacidad
de conocer el incremento de la poblacion de la capital de Venezuela, en las pasadas
épocas de su historia.
Como se sabe, Carácas fue fundada en 1567. Para 1580, tenia 2.000 almzïs,
y mas tarde en 1696, poco mas de un siglo, 6.000.- De manera que durante los
116 años corridos desde 1580 a 1696, suponiendo que el incremento anual fuera
constante, el cálculo da la fraccion de T(1,—5 como incremento medio anual; de
donde se deduce que Carácas se debió en este período cada 73 años.
El documento estadístico mas precioso que posée Carácas esla RELACION DE
LA VISITA PASTORAL del obispo Marti, efectuada desde 8 de Diciembre de 1771
hasta 30 de Marzo de 1784. En este documento inédito que comprende un grueso
volúmen en 4‘.', se hallan datos mui curiosos sobre todas las provincias y pueblos
de Venezuela durante aquella época. Es incomprensible cómo un trabajo tan
importante y tan necesario en la historiacivil y eclesiástica de Venezuela, haya
completado un siglo en los archivos de la. casa episcopal, sin que ninguno de los
gob'nrnos que se han sucedido desde 1821, haya emprendido la publicacion de una
obra semejante, ó á lo ménos una noticia de sus principales datos estadísticos. (")
Seguu el obispo Marti, Carácas tenia en 1771, 18.669 almas, lo que prueba
haberse triplicado, para esta fecha, la poblacion de 6.000 almas que tenia en

(') Dcspucs de publicado este artículo en la Ormrox NACIONAL de 22 de Noviem


bre, 1.872, hemos sabido que el gobierno del Jeneral Guzman Blanco, cuyo Ministerio de
Fomento se ocupa mui sériumcnte en todo lo referente á la estadística de Venezuela, fué
el primero que solicitó la importante obra del obispo Marti, en 1.872, y que de ella su han
tomado muchísimos datos que verán la luz pública en estos días. Todavía mas; cl Go- .
bierno decretó, en la misma fecha, la publicacion íntegra de la obra. -—Felicitamos al Go
bierno por esta medida, y abrigamos la esperanza de que ¡nui pronto incorporarcmos ii
la historia de la literatura patria uno de los trabajos inéditos mas importantes que posee
Venezuela.
——-115—

1696. En el espacio de dos siglos vemos que Cara’was dobló su poblacion, en el


primero cada 73 años, y en el segundo cada 46g años. Desde 17 71 es cuando debe
mos partir para conocer con mas ó ménos exactitud el incremento de la poblacion
de Carácas hasta 181(_), principio de nuestra emancipacion política.
Humboldt dice que por avalnaciones hechas en 1778, Carácas tenia entónces
32.000 almas; pero estas cifras no deben ser ¡nui exactas, desde el momento en
que el resultado encontrado por el obispo Marti da solamente 18.669 habitantes
para 1771. ~
El conde de Segur que visitó a Caracas á fines del siglo pasado, flia la pobla
cion de la capital para 1783, época de su visita, en 20.000 almas. ’
Para 1796, segun los datos que encontró en los archivos José Domingo Díaz,
Carácas tenia en aquella época 35.000 almas. Esta cifra maniflesta que la po
blaeion de la capital doblaba cada 28 años desde 1771.
De manera que para fines del siglo pasado la poblacion de (larácas había in
cfementado desde su fnndacion de la siguiente manera:

En 1.580 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.000 habitantes.


“ 1.696 . . . . . . . . . . . . . . . . , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6.000 id.
“ 1.771 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . , . . . . . . . . . . . . 18.669 id.
t‘ 1.796 ......... ........................ .~ 35.000 id.

En la primera época dobló_la poblacion cada 73 años; en la segunda cada 46¿


años, y en la tercera cada 28. Si tomamos el término medio de los 216 años
corridos desde 1580 hasta 1796, tendremos, segun el cálculo, que la pohlacion
de Carácas dobló durante dos siglos y un sexto cada 49 años.
Cuando Humboldt visitó estas regiones en 1799, segun las investigaciones
que hizo el sabio viajero, sobre el total de los nacimientos, la poblacion de Caraicas
ascendió en 1800 a 40.000 almas.
Depons, comisionado del gobierno frances, que visitó a Venezuela por los años
de 1801 a 1804, .y á. cuya dis¡uosicion puso el gobierno de la Colonia todos'los archi
vos, fija. la poblacion de Cará_cas en 1802, en 42.000 habitantes.
Segun el censo de 1805, efectuado por José Domingo Díaz, encargado para
esto por el gobierno de la Colonia, Carácas tenia en la fecha indicada 35.000
habitantes.
Para 1807, un nuevo viajero que visitó a Venezuela, Mr. Danxion de Lavaysse,
segun los datos oficiales que le fueron facilitados, dió a la poblacion de Carácas
47.228 almas.
Cualquiera que sea la exactitud de estos diversos datos, es un hecho que para
1810, siguiendo la leí conocida por los hechos, de que la poblacion de Carácas se
d0b1aba entónces cada. 49 años, la capital debía tener por lo menos 45.000 almas,
supuesto que en 1796 tenia 35.000.
—116—
-’\/VV\N\/ u/\IWWVVWWWVWV\NVVWW\I\IMVWW

Lavaysse aceptó para Carácas a principios de la revolucion 50.000 almas; _v


Humboldt supone que antes del terremoto de Marzo de 1812 la poblacion no bajaba
de la misma cifra.
Roberto Semple, viajero ingles que visitó a Carácas durante la campaña de
Miranda en 1811 a 1812, concede á la capital mas de 40.000 habitantes; y Manuel
del Palacio en su COMPENDIO DE LAS REVOLUCION‘ES DE AMERICA, publicado en
1817, asegura que Carácas tenia para 1812, 45.000 habitantes.
Aquí llegamos cuando nuevos datos publicados por José Domingo Díaz en la
Gaceta de Oarúcas el 21 de Mayo de 1817, se presentan a nuestra consideracion.
Segun este escritor Carácas tenia .

En 1809. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31.463 habitantes.


“ 1810 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31.813 id.
“ 1816 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - . . . . . . . . . . . . . . . . 20.408 id.

Enemigo de la Revolucion de 1810, de la cual fue desertor, y despreciado en


alto grado por sus mismos compañeros y condiscípulos, no hizo el Dr. Díaz,
durante el tiempo en que escribió contra los hombres de la independencia de
Venezuela, sino lanzar improperios, calumnias _v ridiculeces é invenciones de mala
leí. Entre estas podemos colocar las cifras sobre la poblacion de Carácas en 1809
y 1810. Quería Díaz hacer notar la influencia que habían tenido en el ánimo de
r esta poblacion las primeras ideas políticas de 1808 a 1810, y para legitimar sus
deseos destruia su propia obra. ¿Cómo podía Carácas tener en 1809 31.463 habi
tantes, cuando el mismo Díaz en otro escrito asegura que segun el censo practicado
por él mismo en 1805, y por órden del gobierno, tenia la capital 35.000! Aún en
esto mismo es inexacto, pues teniendo la capital en 1796 35 mil almas, y habiendo
encpntrado Humboldt en 1800 por el estudio de los nacimientos 40.000, no podía
haber para 1805 sino45 á 46 mil por lo ménos, que fue el dato oficial que encontró
en los archivos el viajero frances Mr. de Lava_vsse.
Rechazando la cifra sobre la poblacion de Caráeas en 1809 y 1810 dadas por
])í az y aceptando la base de 50.000 habitantes á principios de 1812, veamos cómo
se redujo la poblacion de Caráeas por causas físicas y políticas, durante los 10
años que siguieron a la revolucion de 1810. Si calculamos el número de víctimas
ocasionadas por el terremoto, por la guerra á muerte y por la emigracion en 1813
y 1814, tendremos en cómputos, los mas reducidos, la siguiente apreciaciou:

Víctimas en Carácas del terremoto de 1812 . . . . . . 10.000 habitantes.


Muertos en 1812, 1813 y 1814 . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5.000 ídem.
Emígracion en el año de 1814 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14.000 ídem.

Total . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29.000 ídem.


—117—
MAMAMAAW%NV\AN\N\MAMI\AÁAWM/%Amflz\fl/M\AAMÁN\W

De manera que para 1816, la poblaeion de Carácas no se disminuyó, como


asegura Díaz en 11.000 almas, sino_ en 29.000, de las cuales sólo 5.000 segun nues
tras avaluacíones, fueron víctimas de la guerra. El sobrante pertenece a la catás
trofe de 1812 y á. aquella famosa einigraeion, pavorosa, terrible, al aproximarse
Bóves á la. capital en 1814, y de la cual solo regresaron escasamente como 2.000
personas.
En esta época, 1816, sin los estragos fisicos y políticos que acabamos de
enunciar, Caráeas habría tenido, siguiendo el período de 49 años, 56.250 babi
tantes.
Es necesario no olvidar que desde 1814 (Junio) en que las tropas españolas
entraron a Carácas, hasta 1821 en que la abandonó Pereira despuestle la batalla
de Carabobo, la poblaeion se halló mui léjos del teatro de los acontecimientos
bélicos, y por lo tanto en capacidad de reponerse en algo delos estragos pasados,
aunque la emigracíon continuó en pequeña escala. Aeeptando un equilibrio
entre las defunciones y los nacimientos durante los años corridos desde 1816 a
1821, podemos cohgetnrar que para esta fecha Carácas no podía tener más de
20.400 habitantes,_lo que no está en desacuerdo con la opinion de Humboldt que
le concedió entónces un poco ménos de los 20.000.
Por los datos publicados en 1825 (Anuario de Sanavria, 1832) Carácas tenia
en aquella época 29.846 almas, dato que está mas de acuerdo con la base de Hum
boldt en 1811, que con el inventado por Díaz’ para 1810. Es natural suponer que
despues dela entrada de Bolívar a Caráeas en 1821, comenzara a regresar a la
capital la. gran masa de emigrados que se hallaba en las Antillas, y que se esta
bleciera una corriente entre la capital y el resto de Venezuela. Esto hace que la
poblacion de Carácas, que en 1821 apenas contaba, segun Humboldt, con 20.000
almas, pudiera tener para 1825, casi 30.000. ,
Segun Codazzi Caracas tenia en 1829, 29,320 habitantes. Si esta estadística
es exacta, como lo creemos, la poblaeion de la capital estuvo estacionaria y aun
disminuyó en algo en los años corridos de 1825 á 1829.
Aceptados estos datos podemos conceder a Caráeas en 1830 a 1831, época de
nuestra transformacion política, 30.000 habitantes; y desde esta fecha marchare
mos por un camino me’nos escabroso y mas seguro.
En las noticias estadísticas publicadas en El Liberal de 17 de Setiembre
de 1839, encontramos los siguientes datos sobre
——118—'
\/\/\/\/\/\M/\I\M N\ .N\N\N\ /\N\M/WVV\/\IWV\/\J‘J\NV\AN\{V\/\NW\AÏWW\AÏ‘M

AUMENTO Y DECREMENTO DE LA POBLACION DE CARACAS DURANTE 8 años

nnsnn 1830 A 1838.

Años. Nacidos. . Muertos. Aumento de la poblacion.

1830.... 1079 . . . . . . . . . . . .. 732 . . . . . . . . . . . .. 347 . . . . . . . . . . ..


1831. . . . 964 mínimo . . . . . . 809 . . . . . . . . . . . . . 155 mínimo. . . . . .
183°. . 1036 . . . . . . . . . . . . . 733 . . . . . . . . . . . . . 303 . . . . . . . . . . . .
1833.... 1089 . . . . . . . . . . . .. 685 . . . . . . . . . . . .. 401 . . . . . . . . . . ..
1834 1187 . . . . . . . . . . . . . 819 máximo. . . . . . 368 . . . . . . . . . . .

1836.... 1189 . . . . . . . . . . . .. 838 . . . . . . . . . . .~ 351 . . . . . . . . . . ..


1837. . . . 1213 máximo . . . . . . 727 mínimo. . . . 486 máximo. . . ..
1838. . . . 1099 . . . . . . . . . . . . 730 . . . . . . . . . . . . . 369 . . . . . . . . . . ..

8.856 6.074 ‘2.780

Al estudiar este cuadro hallamos que el término medio de los nacidos,


durante 8 años, es de 1.107: el de los muertos 759, y el del aumento de poblacion
347i. Segun estas cifras la poblacion de 1830 se doblaria en 60 años, cuando en
épocas anteriores se doblaba cada 73; y mas tarde cada 46% y 28 años. No
podemos esplieárnos la parálisis de la poblacion de Caráeas durante los años
patriarcales de 1830 a. 1838. El aumento anual de 347g habitantes manitlesta un
prbgresomui lento, un cuerpo sin movimiento, una inmigracion nula, causas
poderosas que han tenido que influir en el desarrollo mas ó ménos tardío de una
capital situada tan ventajosamente á cinco leguas del Océano.
Partiendo dela base de 30.000 habitantes (1830,) Caracas debía tener para
1840, siguiendo el término medio anual de los S años, 35.000 ahnas; y en 1847
38.500; lo que no está distante de los 34.165 habitantes que da a la capital el censo
de Sanavria en 1847.
¿ Cuál seria la poblacion de Caráeas en 1869, dos años despnes de haber com
pletado los tres siglos de su fundacion en 1567‘! Siguiendo el cálculo de los 8
años, es decir, un aumento anual de 347g, debía tener para dicho año de 1869
49.500. El censo de este año, para nosotros, de los mas exactos que se han hecho en
Caracas, arroja una cantidad de 47.013 almas; pero antes de ocupamos en la
exactitud de esta cifra, como punto de partida para conocer la poblaciou actual,
resumamos el curso que ha seguido la poblacion de la ciudad desde su fundaciou,
es decir, durante tres siglos desde 1567 1869;
-— 119—
JW\N \/\/‘N\./WVW\/

Censo español en 1580 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.000 almas.


Idem ídem en 1696 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6.000 —
Obispo Marti en 1771 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18.669 I—
Avaluaciones en — 177 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32.000 —
Conde de Segur en 1783 . . . . . . . . .\ . . . . . . . . . . . . . . . . . 20.000 —
Censo español en 1796 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35.000 -—
7 Humboldt en 1800 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ' 40.000 —
Depons en. 1802 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42.000 ——
Díaz en 1805 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35.000 —
Lavnysse en 1807 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47.228 —
I'dem ' en 1810 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50.000 -
Semple en 1812 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42.000 -—
Palacios en 1812 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45.000 -—
Humboldt , en 1812 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50.000 —
1816 ........................
Apreciaciones en 3 ¡’i g ........................ 21.000 —
1820 .... ....................
Sanavría en 1825 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29.846 —
Codazzi en 182‘ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29.320 —
Apreeiociones en 1830 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30.000 -—
Sanavrin en 1847 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34.165 -—
Censo en 1869 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47.013 —

La poblacion se triplicó en los 116 primeros años, desde 1580 ¡’i 1696; y casi
se sestuplicó en el segundo siglo desde 1696 á 1796; pero no ha podido todavía
doblar—se en los setenta y siete años corridos desde 1796 á, 110i, precisamente emin
do ha tenido mas iumigracion, desarrollo en sus industrias, movimiento mercantil;
pero medio siglo de guerras y matanzas. ‘
¿Cuál será actualmente la poblacion de Carúcas! Por los datos publicados
por nosotros en 1870 á 1871, y 1872 (ALMANAQUE DE ROJAS HERMANOS) vemos
que el incremento de la poblacion en el primero de estos años ascendió á 345 almas,
y en el segundo á 507. El término medio de estas cantidades es 426. Si acepta
mos este incremento en el año corrido de 1869 á 1870 tendremos:
Aumento de la poblacion desde 1869 á— 1870. 4 . . . . . . . . . . . . 426 almas.
Aumento desde 1870 á 1872 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 852 —

1278 -

Este será el incremento de la poblacion de Cnrácas en los años corridos desde


1869 á h0i.
Si agregamos al total de 47.013 almas que tenía Carácas en 1869, segnn el
censo exacto de aquel año, el aumento de los tres años, tendremos un total de
—120—
'\f\/\r\ N\/\/./\ r\/\ /\r\/v\rv\ Iv\ /\I\./\l\/\/\f\ /\f\/\/\/\/\I“/\f\/\/\/\/\/\ ’\/\I\I\N\I\z'\'\/\I\N\I\_

48.291. Puede por lo tanto asegurarse que la poblacion de Caráeas se acerca hoi
1873 ú

50.000 ALMAS.

Estamos, pues, en la poblacion que teníamos ahora sesenta años, no habiendo


podido progresar en este respecto por causa del terremoto, revoluciones, guerra
á muerte y guerra civil. Esto es desconsolador!
¿Podemos ahora calcular en cuanto tiempo se doblará la poblaciou de 47.013
almas ! '
Se gun los datos publicados por el señor Ledo. Revenga (ANUARIO DEL COLE
mo DE INGENIEROS 1861) el incremento de la poblaeion fué- en 1860 de 559 almas.
El señor Licdo. Aveledo encontró para 1867 un aumento de 638 almas; y segun
nosotros (ALMANAQUE DE ROJAS HERMANOS) hubo en 1870 á 1871 un incremento
de 345; miéntras el de 1871 y 1872 llegó a 507.
Resumaxnos.

Incrcmentode1860............. . . . . . 559 almas.


Idem d01867...... . . . . . . . . . 638 —
Idem de1870á1871.... . . . . . . . . . . . 345 —
Idem A (101871211872..... ..... 507 -—

El término medio de estas cantidades es 512.2". Si dividimos esta cantidad


por los 47.013, total de la poblacion en 1869, tendremos ¡‘—%%ïá,»=,,f ,ï. Este seria el
incremento medio anual.
En posesion de este dato podemos preguntarnos. ¡Al cabo de cuántos años
se doblará la poblaciou de Carácas, siendo su incremento medio anual de 5¡17í; es
decir, casi la 92 ava, de su valor i La resolucion de este problema comprueba que
lapoblaciou se doblaria en casi 64 años. De manera que para que Caracas llegue
a tener, 100.000 almas, aceptando el incremento medio anual de 512,25 almas, ne
cesitamos aguardar el tin de los 33 primeros años del próximo siglo.
Supongamos ahora que el incremento anual no es el término medio que hemos
eneontrad’o, 512,25, sino el máximo hallado en los cuatro años de observaciou, las
638 del señor Aveledo en 1867, entónces la poblacion se doblará ségun el cálculo
en un poco 1néuos de 513¡ años.
El resultado de 64 años, como término medio para doblarse la poblacion de
Carácas es satisfactorio, si recordamos que en los tiempos patriacarles de 1830 á
1838, el cálculo demuestra que la misma capital necesitaba para doblarse un pe—
ríodo de 60 años; lo que quiere decir que "i pesar de nuestras guerras civiles la
poblacion se desarrolla.
Resummnos cada cuantos años se ha doblado la poblacion de Carácas durante
tres siglos y tendremos :
-—121—
./\I\I\IW\I\IW\IW\I\IV\ÁNW\IWWVW v—M/\/\NVV\AI\I\MNWV\/WV\N"‘

1580 á. 1696 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . cada 73 años


1696 a 1771 . . . . . . ........................... .. cada 46:} —
1771 a 1796 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . cada 28 —
Término medio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49 -—
1830 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~ . . . . . . . . . . . 60 -—
1869 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .L . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64 '—

El término medio de estas cifras es 53%, cantidad mínima que nosotros juzga
mos necesaria para poderse doblar la. poblacion de Carácas, si damos la espalda á
estos retozos de la democracia que hace veinticinco años nos tienen en continua
zozobra.
Cajigal calculó en 1838 que la poblacion de Venezuela se doblaba cada 18
años. Aplicando á. Carácas este resultado y tomando como punto de partida, 30.000
almas, poblacion en 1830, tendría. hoi la capital 160 mil almas, lo que no es cierto.
Algunos han sostenido que se dobla cada 25 años; en este caso tendría hoi
81 mil, lo que es igualmente un absurdo.
Codazzi sostuvo que se doblaba cada 36 años; tendríamos segun el geógrafb
de Venezuela una poblacion actual de 70 mil almas, lo que es igualmente falso.
No puede fijarse para el incremento de la poblacion de (Jarácas un período
fijo. Tampoco puede establecerse de una manera. general para las diversas po
blaciones del globo. El incremento de la. poblaciou está en todas partes conexio
nado con la latitud, la topografía local, las influencias meteorológicas, el trabajo, la
riqueza, la inmigracion, la cercanía ó distancia del occéano, etc., ete. Todas las
antiguas teorías vienen al suelo en presencia de los hechos, y los 25 años de la
teoría de Malthus respecto a los Estados Unidos de América y á, otros lugares es
inexacta, desde el momento en que los últimos censos dicen lo contrario.
Así, en Sajonia, Prusia, Baden, Nassau, Rusia, Noruega, Inglaterra, Dina,—
marca, Grecia, Portugal, Bélgica y Holanda, la poblacion se dobla en un período
que varía de 39 a 90 años. En Austria, cada 110 años; en Escocia, cada 120;
en Italia cada 136; en Hannover cada 162 ; en Francia cada 165; en España cada
180; en Meklemburgo Schewerin cada tres siglos, segun las estadísticas mas
modernas.
¡Qué estraño es, pues, que nosotros, pueblo trabajado por la guerra civil, do
blemos la poblacion en 64 años! Semejante resultado arguye en favor de nues
tro clima, de nuestra topografía y de nuestra. riqueza.
Segun el cálculo, dejamos probado que la poblacion de Carácas no tenia
en 1873, sino cerca de 50.000 almas, de acuerdo con el censo practicado en 1869.—
El nuevo censo de la capital verificado en 1874, con toda la escrupulosidad y
entusiasmo posibles, da á. la misma capital un total de 48.897 almas, lo que com
prueba cuanto dejamos enunciado.

16
—122—
\I\M/\/\f\/\/\N\WIVWV\W

La poblacion segun el censo de 1869, era . . . . . . . . . . . . . . 47.013


La poblacion seg1m ,el censo de 1874, era. . . . . . . . . . . . . . . 48.897

Diferencia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . _ . . habitantes . . . . . . . . 1.884

Esta diferencia entre los dos censos en el espacio de cinco años, daría un
aumento anual medio de 376 almas; lo que no discrepa en mucho del término
medio anual de 426 almas, que nosotros hemos encontrado, segun nuestros es—
tudios.
Si aceptamos el término medio anual de 376 almas, que arrojó el censo de
1874, tendremos que Carácas, que tenia en esta fecha 48.897, tiene hoi, Octubre
de 1876 ‘
49.649 almas

Es decir, que todavía Carácas no llega á las

50.000 almas.
CENSO.
CENSO
Tomado del “Censo Guzman Blanco.”

PARROQUIA DE CATEDRAL.

u,, PERSONAS LEGÍTIMAS ILEGÍTI‘MAS


c3
CALLE S :3
O

V. H. 5 v. H. %° V. H. 3
\ fi a / á

Norte ...... . . . . .. 15 37 48 85 17 20 37 20 28 48
Triunfo . . . . . . . . . . .. 86 300 336 636 195 218 41 105 118 223
Lindo ...... . . . . .. 87 325 423 748 273 310 583 52 113 165
Comercio . . . . . . . . . . .. 59 218 156 374 153 110 263 65 46 111
Leyes Patrias.. . . . . ~. 46 B4 115 539 257 79 336 167 36 203
Carabobo . . . . . . . . . .. 69 296 245 541 231 165 396 65 80 145
Zea. ...... . . . . .. 81 264 345 609 194 221 415 70 124 194
Roscio ...... . . . . .. 68 220 290 510 135 182 317 85 108 193
' I}stáriz . . . . . . . . . . . .. 90 216 417 633 160 277 437 56 140 196
G1raidot . . . . . . . . . . . .~ 47 148 233 381 99 140 239 49 93 142
Rivas ...... . . . . .- 33 94 150 244 55 69 124 39 81 120
Fraternidad . . . . .. 39 117 150 267 50 72 122 67 78 145
Teque ...... . . . . .. 10 35 50 85 25 24 49 10 26 36
Margarita . . . . .. 119 713 608 1321 447 403 850 266 205 471
Camino carreterodela Guaira 41 194 212 406 115 125 240 79 87 166
Caroata arriba. . . . . .. 28 84 87 171 38 39 77 46 48 94
Pagiiito . . . . . . . . . . . .. 6 27 42 69 11 10 21 16 32 48
Caroata. abajo.. . . . . .. 20 42 50 92 25 2 51 17 24 41
Curazao........ . . . . .. 42 114 152 266 37 60 97 77 92 169
Caracol . . . . . . . . . . . .. 18 37 55 92 16 18 34 21 37 58
Nucvadcl Teque .. 11 42 40 82 7 11 18 35 29 64
Bravos . . . 2. . . . . . .. 142 483 648 1131 384 443 827 99 205 304
Ciencias . . . . . . . . . . . .. 157 523 818 1341 384 565 949 139 253 392
Sol. ...... . . . . .. 162 518 685120 377 471 848 141 214 355
Catia. .... .. . . . . .. 42 130 95 22 88 57 145 42 38 80

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CENSO -
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PARROQUIA DE CATEDRAL.

SABEN LEER. SABEN ESCRIBIR


ESTADOS.

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Triunfo . . . . . . .. 236251 53511134 40 58 92190 29 77 104 210 7 49 90 166 20 73 91 184
Lindo . . . . . . . . .. 244327 7'2 56 940 55 69117 241 46 GT 190 303 116 63 114 293 36 60168 264
Comercio . . . . . .. 171112‘ 45‘3;’¡ 213 15 50 9h‘ 163 21 23 63107 12 46 96 154 13 15 56 84
Leyes Patrias... 356 U3 64 ‘¿2 410 1'.) ;’)‘J 76151 12 20 34 66 13 55 74 1412 11 17 "' 53
Carabobo . . . . . .. 247188 4444 513 574 79110:.’47 33 52 931775 43 78 100 221 21" 50 86 164
|Zea . . . . . . . . . . . -. 219 26.’) 40 47 533 3h‘ ')U 931'JU ‘2(3 (31132219 ‘28 52 90 170 19 52102 17'
¡ROSCÍO . . . . 179 234 3(’v3‘2 524 21 47 721411 113 515112 184 26 45 59 130 11 38 97 146
'Uztfu‘is . . . . . . . .. 166320 45 55 542, 57 39 66162 4;’) ¿‘5156286 35 38 52 125 33 66133 232
|Jiraldot . . . . . . .. 114184 3131 315 27 3‘% 52112’ 32:’ 4510016? 20 31 51 102 13 40 82 135
Rivas . 70111 17 21 711-5 1;’: 19 21 55 15 23 !’>U 88 14 20 21 55 10 20 40 70
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Margarita. . . . . .. 53247612075115? 5410113228? 51111‘2'1-1396 38100 127 265 36 91200 327
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Caroato an'ibn... 69 68 1312 2 7 3 14 16 3’1 G 5 14 2:’) 3 11 12 26 2 3 6 11
Pagiíito. . . . . . . .. 24 35 2 2 l 53 2 6 4 12 2 5 9 1(i 2 5 4 11 l 5 8 14
Caroata abajo... 34 7 7 8 l 5 2 4 8 14 1 8 14 23 1 4 i'5 12 l fi 9 16
Curazao . . . . . . .. 99132 1313 2 7 2 16 26 44 5 12 29 46 1 14 23 38 2 9 2‘2 33
Caracol . . . . . . .. 32 48 5 3 4 1 6 5 1‘2 h 4 10 _ 6 5 11 4 4 8
Nueva. del Toque 38 33 3 4 1 3 5 Ü ll 22 2 7 10 19 4 10 14 4 l 5
Bravos. . . . . . . . -. 380 483 9492 973 6511515133] 711621639‘) 46111 143 300 43 95184 327
Ciencias . . . . . . .. 416664 9095 17 59 ‘¡5130201406 ‘76160318554 49122 196 367 (51132296 489
Sol . . . . ... . . . . .. 402 524 9598216;3 (58113181362 9013825‘2480 46105 174 325 "123206 384

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Comercio - - - - - ' ..... 20 1 4 1 6 339 33
Leyes Patrias . . ..... 8 2 .. .. 7 528 1l
Carabobo . . . . . . ..... 103 9 ‘. .. .. 525 16
Zea ------ ..... 45 4 12 2 2 601 7
Roscio - ----' ..... 61 4 1 2 1 510 ..
Ustáu’z - - - ' ' - - . . . .. 76 2 11 ] .. 633
Giraldot ' - - - - - - .... . 35 3 3 .. 10 381
Rivas -'---- ..... 14 .. 1 ] 10 24% ..
Fraternidad- - - - ..... 15 1 1 1 267 ..
Teque... 2 .. .. .. .. 85 ..
Margarita . . . . . . ..... 68 .. .. .. .. 1.320 1
Camino carret‘.’ deiaGuaira 12 .. .. .. .. 406 ..
Caroa’m arriba.. .. .. .. .. .~ 171 ..
Pagíiito .. .. .. .‘ .~ 69 ..
Caroa’ca abaj0.. .. .. .~ .. .. 92 ..
Curazao .. .. .. ~. .. 1 266 ..
Caracol 4 .. .. .. .. 92 ..
Nueva del Toque ..... 6 .. .. .. 1 82 ..
Bravos. . 48 10 ‘2t 5 2 1.118 12
Ciencias ... . ..... 74 4 24 1 21 1.326 15
SOL... 67 .. 10 1 31 1.179 9
Catia.. 6 .. .. .. .. 2:25 ..

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Tomado del “Censo Guzman Blanco.”

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La. Paz. ~ . . . . . . . 174 20
I\Iadariagm . . . . 152 68
Estío . . . . . . . . . 247 90
¿Proteccion. . . . . . 227 70
‘¡Fraternidad . . . 296 107
Uútin . . . . . . . . . . 334 57

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PARROQUIA DE ALTAGRAOIA.

CLASE DE INSTRUCCIÓN. RELIGIÓN.

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Norte. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 .. .. 537
Plaza de la Pastora. '. . . . .~ 3 .. .. 70 . . ..
Triunfo . . . . . . . . . . . . . . . . 8 1 .. .. .. 484‘ .. ..
Lindo . . . . . . . . . . . . ~. . . . . . . 66 4 5 1 11 627 12 1
Comercio . . . . . . . . . . . . . . . . . 14 3 .. .. 386 6 ..
Leyes Pati ia . . . . . . . . . . . . . 9 1 ñ 1 .. 235 ..
Carabobo. . . . . . . . . . . . . . .~ 36 1 4 .. 4 423 5
Zea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22 . . 4 1 278 . .
Róseio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 .. 178
Parte Norte . . . . . . . . . . . . . . .. .. 2 ..
Sobre Norte . . . . . . . . . . . . . . 4 1 8 251 3
Norto á la calle Fuentes . . . 4 .. 1 91 .
Norte a la Plaza Trinidad. . 3 2 13 108 ..
Las Fuentes. . . . . . . . . . . . . : 1 4 35 726 1
Fuentes a O. plaza Trinidad 3 1 2 6 105 ..
Eternidad . . . . . . . . . . . .'. ~. . 4 .. .. .. 75 ..
La Paz . . . . . . . . . . o , . . . . . . . 5 . 2 1 264 .
Madariaga . . . . . . . . . . . . . . . 24 : 1 4 2 498 ..
Estío . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43 4 4 2 1 803 2
Proteceion.. . . ,. . . . . . . . . . . 23 2 3 . . 4 658 3
Fraternidad . . . . . . . . . . . . . 43 1 4 3 913 7
Cátín— . . . . . . . . . . . , . . . . . . . . 31 .. .. .. 868 ..

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Comercio. . . . . . . . . . . . . . . . .. 113 393 482 875 286 29.5‘ 584 107 184. 291 ‘
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Leyes Patrias . . . . . . . . . . . .~ 112 455 545 1000 322 385 707 133 160 293 '

Carabobo . . . . . . . . . . . . . . . .. 96 429 440 869 ‘291.301 592 138 139 277

Orinoco . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 46 157 167 324 102 104 266 55 63 118

Juncal . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 62 592 243 835 365 152 517 227 91 318

Fertilidad . . . . . _ . . . . . . . . .. 43 150 262 412 106 178 284 44 84 128

Union . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 54 275 222 497 170 126 296 105 96 201

Primavera . . . . . . . . . . . . . . .. 24 68 116 184 38 71 109 30 45 75

Agricultura . . . . . . . . . . . 64 177 301 478 98 156 254 79 145 224

Delicias . . . . . . . . . . . . . . . . .. 21 66 80 146 39 5.’ 91 27 28 53

Puente Sur del otro lado

del Guaire . . . . . . . . . . .. S 25 37 62 14 25 39 11 12 "5

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{Fertilidad ........... . . 13 4 5 2 409


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Agricultura . . . . . . . . . . . . .. 14 1 475

Delicias . . . . . . . . . . . . . . . . . S 146

Parto S. del otrolado Guaira 1 1 1 62


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Tomado de] “ Censo Guzmnn Blanco."

PARROQUIA DE SANTA ROSALIA.

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Primaria Secundaria Científica~ mecánicas Católicos
liberales.
Artes Artes
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La Amargura. . . . . . . .. 19 65 76 141 30 29 59 35 47 82 ~
El Silencio... . . . . . . .. 47 96 148 244 56 SO 136 40 68 108
Cañada de Jesus . . . . . . .. 51 127 228 355 63 121 184 64 107 171
Obispo . . . . . . . . . . . . .. 19 55 62 117 26 31 57 29 31 60
Rirfeonada del Guarataro . . . 20 46 59 105 ‘.'1 25 46 25 34 59
La Soledad .. . . . . . . .. 10 31 36 67 20 17 37 11 19 30
Rinconada Palo Grande. . . . . 27 73 99 172 35 39 74 38 60 98
Palo Grande. ‘ . . . . . . ~. 16 67 i " 152 46 49 95 21 36 57
Triunfo . . . . . . . . . . . .~ 259 10191198221? 717 824l541 302 374 676
San José . . . . ...... .. 8 14 28 42 6 13 19 8 15 23
Puerto Escondido . . . . . . .~ 18 50 78 128 35 44 7 15 34 49
Bajo Seco. . . . ~..... .. 10 17 34 51 10 14 24 7 20 27
Fertilidad . . . . . . .. 47 133 211 344 86 132 218 47 79 126
Union . . . . . . . . . . . . .. 47 147 222 369 94 144 238 53 78 131
Primavera . . . . . . . . . .. 25 98 108 206 72 81 153 26 27 53
Agricultura.. . . . . .. . 37 133 183 316 7 106 179 60 77 137
Delicias . . . . . . . . . . . .. 11 37 35 72 24 17 41 13 18 31
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Palo Grande . . . . .. 56 "i IU lll 1| 10 1 4 9 14 10 14 21 45 .~ 3 5 8 6 9
Triunfo . . . . . . . . . .. 786892202125’? 31 119 [14180253577 11524337073] 79 173269 521 77 217
SanJosó. . . . . . . . .. 14 3 l 4 .. 2 3 5.. 2 1 1.. 2
Puerto Escondido. 37 53 13 15.. 10 12 9 16 37 8 16 31 55 5 9 13 ‘27 5 11
BajoSeco . . . . _ . 15 30 2 2.. 2 5 2 319 2 2 5 94 2 3 9.. 2
Fertilidad . . . . . . .~ 100156 32 35 1 20 15 26 36 77 32 27 74133 ll 23 7 7117 25
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Agricultura . . . . . .. 102142 27 25 4 16 10 13 36 59 10 25 32 67 7 12 34 53 5 21
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Ricaurte. . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 1 1 3 510 1
La, Amargura . . . . . . _ . . . . . 4 .. 7 140 1
El Silencio . . . . . . . . . . . . . . 6 .. .. 243 1
Cañada de Jesns. . . . . . . . . . 14 .. 4 354 1
Obispo .. . . . . . . . . . . . . . . .. 6 .. ~. 117 .. .
Rinconada del Guarataro.. 1 .. .. 105
La Soledad. . . . . . . . . . . . . . . .. .. .. 67
Rinconada Palo Grande . . 4 .. .. 172
Palo Grande . . . . . . . . . . . . . 1 .. .. 152 ..
Triunfo . . . . . . . . . . . . . . _ . . . 113 1 13 2 1 2204 13
San José . . . . . . . . . . . . . . .. 1 .. .. 42 ..
Puerto Escondido . . . . . . . . 5 .. 1 128
Bajo Seco . . . . . . . . . . . . . . . . 4 .. .. 51
Fezfilidad . . . . . ~ ~ . . . . . . . . 4 1 1 16 337 7
Union . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19 1 ] 369
Primavera. . . . . . . . . . . . . . . . 19 4 1 204 ‘2
Agricultura . . . . . . . . . . . . . . 7 .. 1 316
Delicias . . . . . . . . . . . . . . . . _ .. .. 72
Parte S. del otrolado (iu-aire 5 1 IS
CENSO
Tomado del “Censo Guzman Blanco.”

PARROQUIA DE CANDELARIA.

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lGrimidot”~u~ . . . . . . . . . . . . . . .. 129 304 463 767 142 196 338 162 267 429
]Rivas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 83 221 319 540 102 142 24 119 177 296
Cedeño . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .- 76 178 350 528 98 192 í. 80 158 238
30s Plaza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 123 306 523 829 162 288 4 144 235 379
ampo Elías . . . . . . . . . . . . . . . . .. 58 164 249 413 114 131 245 50 118 168
Parte Norte . . . . . . . . . . . . . . . .. . 7 10 19 29 6 9 15 4 10 14
Prolongacionde la. calle Norte.. 12 20 29 49 7 11 18 13 18 31
Las Fuentes . . . . . . . . . . . . . . . .. 13 24 43 67 7 14 21 17 29 46
Estío . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~. 14 36 40 76 18 23 41 18 17 35
1’r0teccion . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 16 39 63 10*.’ 9 18 27 30 45 75
Fraternidad . . . . . . . . . . . . . . . . . 71 208 290 498 86 105 191 122 185 307
Margarita .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71 199 305 504 89 142 231 110 163 273
Los Bravos . . . . . . . . . . . . . . . . . ~. 158 530 7121242 393 489 882 137 223 360
Freites . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 5 12 23 35 2 11 13 10 12 22
Zalswarrietn . . . . . . . . . . . . . . . .. 15 50 161 151 27 44 71 23 57 80
Ciencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 37 110 160 270 61 92 153 49 68 117
Sol . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 72 193 284 477 93 151 244 100 133 2
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Tomado del “Censo Gnzman Blanco.”

PARROQUIA DE CANDELARIA.

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De
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sur-americanas. Norte—americana‘
Dinamarqucsm
Venezolana. Holandesa. Francesa. Española.
Inglesa. Alemana. Italiana.

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Tomado del “Censo Guzman Blanco.”

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CLASE DE INSTRUCCIÓN RELIGIÓN

De solo varones Varones y hembras


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Giraldot .. .: . . . . . . . ~ . . . . . 29 .. .. 1 21 767 .. ..
Rivas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21 1 1 .. 21 540 .. ..
Cedeño . . . . . . . . . . . . . . . . . 98 1 1 .. 7 528 ._ ..
Los Plaza . . . . . . . . . . . . . . . . 27 .. 1 ' .. 43 829 .. ..
Campo Elías. . . . . . . . . . . . . 30 . 3 6 21 413 .. .
Parte Norte . . . . . . . . . . . . . 2 . .. .. 4 29 .. .
Prolongacion de la calle N. 1 .. 2 49 ., .
Las Fuentes. . . . . . . . . . . ... .. .. 3 67 .. .
Estío . . . . . . . . . . . . . . . . . ... 3 .. .. 76 __ .
Proteccion . . . . . . . . . . . . ... 5 .. 3 102 .. .
Fraternidad . . . . . . . . . . . ... 13 1 10 498 .. -
Margarita . . . . . . . . . . . . . . . . 10 .. 11 504 .. .
Los Bravos . . . ...... ... ... 72 J 13 " 9 1240 2 .
Freites . . . . . . . ...... ... ... 2 .. ... 35 .. .
Zala.varrieta . ...... ... . .. 13 .. . 3 151 .. .
Ciencias . . . ‘ . ...... ... .. 7 . 1 20 270 .. .
Sol . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37 .. 2 13 477 .. ..
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Los García . . . . . . . . . . . . . . ..... 3 17 13 30 10 8 18 7 5
La. Granja . . . . . . . . . . . . . . . ..... 2 7 7 14 5 4 9 2 3
Los Avila . . . . . . . . . . . . . . . ..... 7 25 38 63 23 23 46 2 15
Quebrada (le Hornos . . . . . . ..... 8 26 30 56 19 25 44 7 5
Sfi1ta. Cruz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 16 11 27 15 11 26 1 ..
Grupo llíari-Pérez—l’arte Nor
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Calle real hasta Chacaito. . . . . .. 11 33 50 83 21 26 47 12 24
Centro de la parroquia—Calle
Real . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40 126 195 321 96 134 230 30 61
Mari—Pérez—Calle Real . . . . . . .. 13 60 51 111 48 37 85 12 14
El Renegado . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 12 11 23 6 6 12 6 5
San Diego . .. . . . . . . . . . . . . . . . . .. 17 71 60 131 59 45 104 12 15
Hacienda Casanova . . . . . . . . . .~ 3 5 11 16 4 6 10 1 5
Calle Aurora . . . . . . . . . . . . . . . _ . . 15 46 65 111 37 41 78 9 24
Sitio Quebrada - Canoas, Calle
real . . . . . . . . . . . . . . .. .... 3 10 16 26 6 13 19 4 3
Quebrada Honda — Calle real . 41 120 135 255 85 94 179 35 41
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LaGranja . . . . . . . . ..5 522.... 1..344. 2 61 12...... -.
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Quebrada. (10H01'1108.19 24 5 (l 2. 5.. 510 5 7 5 17 4.. 5 9 4 8 4 16'
Santa()ruz . . . . . . . ..11 8332. ‘27312233817311242 8
Grupo Mari — Pérez
ParteNorte.....19 18 5 612 1 _’ 5 ‘s 1 0 J, 11 115 3
Calle Real hasta Cha
caito . . . . . . . . . . ..264076.444715241016145103491
Centro de la, parro
quia—Calle Rea1.981482733 114 11112951:242651101 710:744 723 7 67
1\Iari-Pérez—CalleReal46 341112 3 5 5 5 919 3 312 18 4 6 818 1 2 8 11
Ellienegado . . . . . ..10 10.... 2 1 1 1.. 2 1 3.. 11....1 1
SanDiego . . . . . . . . ..574313131 4.. 29113441] 2911 322 7
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Calle Aurora . . . . . 471013 1 5 12 5133013 718 38 G 3 71610 313 2
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CENSO
Tomado del “Censo Guzman Blanco.”

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EL RECREO.

PARROQUIA FOBANEA.

CLASE DE INSTRUCCION. RELIGIÓN.

De solo varones. Varones y hembras

Secundaria mecánicas Protestantes


Prunana Científica liberales. Católicos
Artes Artes Hebreos
CALLES.

Los Blanco . . . . . . . . . . . . . . . 9 63
Los García . . . . . . . . . . . . . . 10 30
La Granja . . . . . . . . . . . . . . . 1 14 .
Los Avila . . . . . . . . . . . . . . . . 1 63 .
Quebrada de Hornos . . . . . . 5 56 . .
Santa Cruz . . . . . . . . . . . . . . . 3 27 .
Grupo Mari—Pérez— Parte
Norte . . . . . . . . . . . . . . . . 3 1 51
Cal Real hasta Chacaito . . 4 .5 83
Gen ro de la parroquia.—
C‘a—lle Real . . . . . . . . . . . . 11 .. .. .. .. 320 1 ..
Mari—Pérez . . . . . . . . . . . . . . . .. .. .. .. — . . .. .. ..
Calle Real . . . . . . . . . . . . . . . . 6 .. .. .. . 111
E1Renegad0 . . . . . . . . . . . . .. .. .. .. .~ .. 23
San Diego . . . . . . . . . . . . . . . .. - .. .. .. .~ 131
Hacienda Casanova . . . . . . . .. .. .. .. .. 16 ..
Gallo Aurora . . . . . . . . . . . . . 3 .. .. - .. .. 110 1
Sitio Quebrada Uanoas.— '
Calle Real . . . . . . . . . .. .. .. .. .. .. 26
Quebrada Honda. — Calle
Real — . . . . . . - . . . . . . - -.
CENSO.
Tomado del “Censo Guzman Blanco.”

OHACAO.

PARROQUIA FORANEA .

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Calle real . . . . . . . . .. . . . . . . .. 56 153 167 320 124 137 261 29' 30
1'.l de N. ¡’i S‘. . . . ‘ . . . . . . . . . . . 13 44 62 106 14 19 33 30 43

2" de N. á. H. . . . . . . . . . . . . . . . 14 54 63 117 25 38 63 29 25
3‘? 'de N. 2'L S. . . . . . . . . . . . . . . . 9 '17 - 33 50 12 24 36 5 9
4‘? de N. á, S. . . . . . . . . . . . . . . 14 15 31 46 5 20 25 10 11
2'.l de E. ¡’L 0. . . . . . . . . . . . . . . . 6 19 32 51 5 18 23 14- 14

3'.‘ de E. á O. . . . . . . . . . . . . . . . 4 12 ' 13 25 9 '11 20 3 2

4? de E. á (). . . . . . . . . . . . . .. 4 15 15 30 10 9 19 5 6
¡ 5‘.‘ de E. ¡’i 0. . . . . . . . . . . . . . .. 4 17 29 46 9 16 25 8 13
El Pedregal . . . . . . . . . . . . . . . . 79 325 402 727 211 262 473 114 140
Sur de li}— jnrisdiccion . . . . . . . 55 193 249 442 118 141 259 75 108

258 864 10961960 542 695 1237 322 401

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Tomado del “Censo Guzman Blanco.”

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El Pedregal. . . . . . .. [2482946971 837 222028’T019334395 13142754 720205.3

¡Calle Sur de 1a_jufi3d“'1541933638 318 21126391220164S .. 92534 215 926

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Tomado del “Censo Guzman Blanco.”

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PARROQUIA FORANEA .

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CLASE DE INSTRUCCION. RELIGION.

De solo varones. Varones y hembras

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Idem 1‘.‘ de N. á S. . . . . . . . 5 2 106

Idem 2“ de N. á. S. . . . . . . . 2 . 1 117

Idem 3'? de N. ¡’L S. . . . . . .. 1 1 50

Ide1fl 4’? de N. á S. . . . . . .. 46 .

Idem 2'? de E. á 0. . . . . . . . . 51 .
Idem 3‘? de E. a 0. . . . . . . . 25 .. .

Idem 4'.‘ de E. á. 0. . . . . . . . 30
Idem 5'.‘ de E. á O. . . . . . . . . 46
El Pedregal . . . . . . . . . . . . . . 14 .. .. 1 727
Sur de ln jurisdiccion . . . . . 3 442

32 . 6 1960 .. ..

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CENSO
Tomado del “Censo Guzman Blanco.”

EL VALLE.

PARROQUIA FORANEA.

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Palomar. . . . . . . . . . .V . . . . . . . . . . . 24 65 84 149 31 48 79 34
Bello . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40 105 170 275 67 88 155 38
Iluórto. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25 59 91 150 26 46 72 33
Toro. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .~ 13 33 47 80 16 21 37 17
Vúrgas . . . . . . . . . . . . . . . ~ . . . . . . . 31 90 106 196 62 76 138 28
Várgas de Pérez al Uardon . . . . . . 42 157 172 329 119 113 223 47
Peña . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 15 24 39 6 13 19 9
¡Barnta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17 49 48 97 21 24 45 28
5Maitin. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9 17 33 50 6 13 19 11
‘San Roque. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17 36 51 87 27 38 65 - 9
Lozano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 14 53 61 114 33 38 71 20
Cnji al. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42 122 148 270 75 93 168 47
0010 1 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16 33 45 78 14 21 5 19
Narvarte . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12 22 29 51 12 11 23 10
Camino carret‘? del Rincon3’m la '
Plaza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16 47 65 112 21 37 58 26
Sitio del camino de Barata al del
'! . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19 49 46 95 32 29 61 17
Conejo— lance. . . . . . . . . . . . . . . . . 16 39 30 69 29 15 44 10
Sitio de Piedra—azul y Pasagua— _
ca. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 6 9 15 2 2 4 4
Hacienda Santo Domingo . . . . . . 22 , 53 65 118 27 23 50 26
Hacienda de Coche . . . . . . . . . . . .~ 56 191 196 387 120 109 229 71
Rinconada Coche . . . . . . . . . . . . . . 28 50 53 103 31 25 56 19
Hacienda. Tazon . . . . . . . . . . . . . . . 23 64 66 130 36 29 65 2
Gato Amarillo . . . . . . . . . . . . . . . . 15 36 53 89 28 36 64 8
Sitio Figueroa . . . . . . . . . . . . . . . . . 11 26 29 55 23 28 51 3
Potrero—Grande . . . . . . . . .. . . . . — 53 162 166 328 117 115 232 45
Tncuciapon . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26 77 61 138 65 52 117 12
Rincon . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 54 774 173 347 131 138 269 43
Valle abajo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29 92 90 182 69 69 138 23

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Bello ........... .. 80132 22 22 3 16 12 19 26 57 18 27 36 81 ~,8 18 25 51 6 22 25 53
Huertu_ ......... .. 51 73 7 1 9 8 (i 7 21 s 10 20 38 1 °. 5 9 3 7 11 21
Toro. .......... ..29394 5.. 3 7 1 614 4910233 5 975919
Vtírgns . . . . . . . . . .. 69 77 19 20 2 9 11 17 26 54 t‘ 2t- 31 67 10 17 26 53 . 23 25 48
Víírgas :de Pérez nl
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Peña ........... ..13192 2.. 3 4 1 16 2 2 5 93.. 14 1 1 3 5
Baruta .......... .~ 41 39 5 5 3 4 :i 5 11 19 3 5 10 18 1 4 10 15 2 2 7 11
Maitin ......... ..1529 1 1131... 2 3 3 3 3 11..12..1 2 3
San Roque . . . . . . .. 24 2 11 12 1 4 4 4 13 21 6 13 11 32 9 4 13 19 3 11 8 22
Lhznn0. . . . . . . . . .. 43 44 53 11 1 6 3 6 15 24 1 16 16 33 3 6 15 24 1 14 12 27
C 'ignl . . . . . . . . . .. 94110 21 28 1 10 90 12 35 67 16 21 41 7813 9 31 53 6 17 34 57
Coon. . . . . . . . . . . .. 26 35 _‘ Ü.. 4 5 4 7 16 5 6 12 23 4 3 b 13 1 2 811‘
Navarrete . . . . . _ _ _. 17 20 3 3 2... ‘2 5 7 5.‘ 1 33 5 . 1 ñ 6 1 1 2 4
Camino earmi‘~’ de]
Rin(:0nálal’lnz:|~ 37 43 1U 11 G ‘2 5 7 14 ‘3 4 4 11 2 ’ 7 14 " 4 3 9
Sitio del camino de _
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Conejo—blanco..._ 2921 6 6 4 3. 4 4 8 1 1 l .;_ 3 2 5__ 1 _. 1
Sitio de Piedra azul
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Domingo. ...... .. 47 59 b r... 1 4 3 4 11 1 2 3 1 3 2 6 1 1 3 5
Hacieudu¡Coche... 155156 29 29 7 l] 9 9 11 99 9 12 13 34 (; 8 11 2." 2 12 8 2'2
Rinconada de Cu- V
che . . . . . . . . . . . _ ..434'34437...1451124..123..112
Hacienda Tazou... 54 50 19 10.. 6 2 1 7 10 2 5 7 1 1 :1 5 .. . 5 5
Gato-umarillo..... 28 41 ( 7 1 5 l 2 7 10... 1 2 3 1 2 7 10.. 1 2 3
SitioFig,meroa..... 16 1('> ¡IU 10.. 3 2 2 ] 4 .. .. 2 24.. 1 2 3
Potrero grnndo.... 130124 31 30 1 12 4... 12 16 2 6 H 16 3 .. 12 15 1 4 7 12
Tucuoinpon . . . . . .. 56 36 18 17 3 8 ... l 3 4 ... d 5 8 .. 1 3 4 .. 1 .. 1
Rincon ......... ~. 129123 39 34 6 16 18 13 44 75 20 35 46101 4 13 44 61 9 2'c 34 71
Valle nlrajo ..... .~ 09 64 22 22 1 4 C 8 14 28 6 14 7,27 6 8 13 27 : 1: 5 21
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Tomado del “Censo Guznmn Blanco.”

EL VALLE.

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Norte-americana.
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Tomado del “ Censo Guzman Blanco.”

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PARROQUIA FORANEA.

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Palomar . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 .. 1 149 .. ..
Bello . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25 .. .. 274 1 .
Huerto . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 . .. .. 150 .. .
Toro . . . . . . . . . . . . .. 2 . .. .. 80 .~ ..
Várgas . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 .. 1 7 196 .. .
Várgas de Pérez al Gordon 14 3 .. .. 1 328 1
Peña . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 .. .. .. 39 ..
Barata . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 . .. 2 97 .
Maitin . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 .. 1 50 .
San Roque . . . . . . . . . . . . . 9 .. .. 87 .. .
L0;ano . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11 1 2 114 .. .
Cagigal . . . . .. . . . . . . . . . . . . 19 .. 1 270 .. .
Colon . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6 .. 77 1 .
Narvarte . . . . . . . . . . . . . . . . 1 51 .. .
Camino carretero del Rin
oonálu Plaza. 6 112 .
Sitio del camino de Barata *
al del Tui . . . . . . . . . . . . 3 95
Conejo Blanco . . . . . . . . . . 3 69
Sitio de Piedra. azul _y 1’a "‘u
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saguaca . . . . . . . . . . . . . 1 . . .. 15 ..
Hacienda Santo Domingo. 6 . . .. 118 ..
Hacienda Coche . . . . . . . . . 19 . . .. 387 ..
Rinconada de Coche .. . . .. 103 ..
Hacienda Tazon . . . . . . . . . . . .. 130 .. l
Gato amarillo . . . . . . . . . . . ‘.2 . .. 89 .. !
Sitio Figueroa. . . . . . . . . . . . . . .. 55 .. l
Potrero grande . . . . . . .... 2 .. 328 ..
Tucuciapon . . . . . . . . . .... 1 .. 138 ..
Rincon . . . . . . . . . . . . . .... 26 1 347 ..
Valle abajo . . . . . . . . . .... 9 .. .. ~
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San Miguel. . . . . . . . . . . . . . . .. 5 11 13 24 9 11 20 2 2 4
Caserío del Calvario _ _ _ . _ , _ , 10 22 27 49 12 16 28 19 11 21
Calle del Rosario . . . . . . . .. 22 40 51 91 23 32 55 17 19 36
Plaza matriz . . . . . . . . . . . . . .. 14 50 44 94 41 34 75 9 10 19
Calle del Cármen . . . . . . . . . ._ 5 12 14 26 8 8 16 4 6 10
Calle de la Plaza. . . . . . . . . . .. 12 25 33 58 21 25 46 4 8 12
Calle (le la entrada del Pue
blo . . . . . . . . . . . . . _ . . _ .. 14 48 34 82 36 22 58 12 12 24
Sitio El Empedrado. . . . . . . . . 8 51 50 101 50 47 97 1 3 4
El Piña] . . . . _ _ _ _ _ . . , _ _ . _ . _ , 5 17 14 31 16 13 29 1 1 2
Las Mercedes . . . . . . . . . . . . . . 4 8 12 20 6 9 15 2 3 5
Hacienda El Vapor. ~. . . . . . . 1 6 4 10 1 2 13 5 2 7
Hacienda. Riverol . . . . _ . . . . . . 21 63 52 115 50 28 78 13 24 37
La Quebradita. . . . . . . . . . . . . . 28 106 97 203 93 86 179 13 11 24
Chichato . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6 17 22 39 17 19 36 .. 3 3!
Las Barrancas . . . . . . , _ . _ . _ , 15 59 57 116 52 55 107 7 2 ' 9
La Guayanita . . . . . . . . . . . . . . 5 11 15 26 11 15 .. .. ..
El Molino . . . . . . . . . . . . . . . . . 6 20 13 33 18 11 29 2 2 4~
Hacienda, La, Vega _ _ _ _ , _ _ _ . 32 60 76 136 30 37 67 30 39 (¡9|
Posesiones Itagua . . . . . . . . . . 3 6 6 12 3 1 4 3 5 S
Sitio Montalban . . . . . . . . . . . . 1 6 2 8 6 2 '8 .. .. ..
Sitio La. Ladem _ _ , . _ _ _ _ _ . , _ 10 21 42 63 16 ..5 41 5 17 2‘2Í

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Plaza matriz . . . . . . . . . . . ..33301311 4 310 51429 4 4 513 5 41423._ 4 5 9.
CalledelCármen . . . . . . . .. 99 2 2 1 3 1 3 2 612 1 4. 3 2 5,_ 2.. 2
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LasMercedes . . . . . . . . . . .. 5 8 3 3.. 1..‘. 3 3 2.. 3 5.... 3 3 2.. 2 4
HaciendaElVapor . . . . . .. 6 1.. 112....1 1.. 1 1 2,_.. 1 1
Hacienda Rivero] . . . . . . . ..44321817 1 3 8 4 517 1 51010 7 4 415,_ ] 8 9
La Quebradita. . . . . . . . . . .. 85711618 5 812 101537 1715 1143121015371715 941
Chichato . . . . . . . . . . . . . . -.131533141539143815391348¡
LasBarrancas . . . . . . . . . ..45391414.. 4 8 9 623 8 6 317 5 6 415 3 3 3 9
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Caserío del Calvario . . . . . . 1 .. 49 .
Calle del Rosario . . . . . . . . 2 91 . .
Plaza matriz . . . . . . . . . . . . 7 . 1 94
Calle del Cármen . . . . . . . . 3 . 26
Calle de la Plaza . . . . . . .~ 7 . . 58 .
Calle de la entrada del pue
lflo . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 . 82 .
Sitio de El Empedrado . . . 3 . 1 : 101 . .
El I’iñal . . . . . . . . . . . . . . .. 1 .. .. .. .. u 31 .. .
Las Mercedes . . . . . . . . . . .. .. .. .. .. .. 18 2 .
Hacienda. El Vapor . . . . . . .. .. .. .. .. 10 . .
Hacienda Riverol . . . . . . .. 2 .. .. .. 115
La. Quebradita . . . . . . . . . . . 11 .. .. .. ‘ 203 .
hichato . . . . . . . . . . . . . . . 3 1 39 ‘ .
Las Barrancas . . . . . . . . . ~. 6 116 ..
La Guayaníta. . . . . . . . . . . . . .. 26 ..
El Molino . . . . . . . . . . . . . . . 1 33 ..
Hacienda La. Vega . . . . . . 4 .. .. . . .. 136
Posesiones Itagna . . . . . . . . .. .. .. .. .. 12
Sitio Montalban . . . . . . . . .. .. .. .. .. .. 8
Sitio La Ladera . . . . . . . . . 1 .. .. .. .. 63

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De solo varones. Varones y hembras

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Carienao afuera . . . . . . . . . . .. .. .. ' .. .. 93 3


Pozo de la Vieja . ...... .. 11 .~ .. .. 3 416 .. ..
Centro . . . . . . . . . . . . . . . . .~ 4 .. .. .. .. 244 .. ..

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DEDUCCIONES |NMEDIATAS DEL CENSO.

Las 60.010 almas de nuestro Distrito Federal, deben repartirse entre todas
las casas habitadas y no habitadas, que alcanzaban en los momentos del Censo,
a las ocho de la mañana del día 7 de Noviembre último, a 8.417 fuera de los edifl
cios públicos. Corresponde, pues, á cada hogar algo más de 7 habitantes, debiendo
ser 5, segun los cstadistas. Francia tiene 4.80 personas por casa— ; Inglaterra 4.50;
10 que explica los altos precios que hoy se pagan por alquileres de casa, siendo lo natural
que nuestros 60.010 habitantes, estuviesen repartidos en 12.002 habitaciones, por
lo ménos, y tal vez entra esta circunstancia en mucho, por causa del hacinamiento,
dada la especialidad de nuestro clima, en la insalubridad que se experimenta
en Carácas de algunos años á esta parte. Faltan por consiguiente cn el Distrito
Federal 3.585 casas. (l)
Pasemos ahora a‘ las gentes.
En cada ocho millones de nacimientos en todos los países de Europa, se ha
llan casi tantos varones como hembras, porque si éstas son más entre los hijos
ilcgítimos, sucede lo contrario en los legítimos.
En el Distrito Federal, en la fecha indicada, había un exceso de 7.472 henïbras
y en el mismo año los nacimientos fueron 966 varones y 1.008 hembras,—diferencia
en favor del sexo femenino, 42; pero en el mismo tiempo los muertos fueron
838 varones y 982 hembras, por manera que dejaron de existir 144 hembras más
que varones, resultando en favor de éstos un número de 102.
¿Sucederá siempre lo mismo! Parece que no, respecto á los nacimientos,
puesto que en el antiguo periódico “El Liberal” del año de 1839, aparecen
los siguientes en los años que se expresan :—-1830, 545 varones 534 hembras;—
1831, 483 varones y 481 hembras ;—1832, 547 varones y 489 hembras ;-—1833, 585
varones y 494 hembras 5-1834, 620 varones y 577 hembras ;—1836, 608 varones y
581 hembras ;—1837, 678 varones y 535 hembras ;-—1838, 555 varones y 544 hem.
bros; pero en las defunciones sí resulta un gran exceso en contra de las mujeres.
Si dcducimos de los nacimientos del año de 1873 los que tuvieron lugar en las
parroquias foráneas, con exccpcion de “El Recreo”, que entónces formaba parte
de la Candelaria, resultan 781 varones y 840 hembras; diferencia en favor de
\

(l) Esta falta se halla en vía de subsannrsc, porque el Gobierno general contrató la
construecion de casas en el Distrito y ya hai varias ediflcándosc.
—196—
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éstas, 59; miéntras que las muertes fueron 706 varones y 845 hembras, 139 defun
ciones de estas más que aquellos, por manera que apesar del exceso que ahora se
observa en los nacimientos de mujeres, siendo su mortalidad mui superior a la de
los hombres, debía haber mayor número de estos. y evidentemente resulta lo
contrario, consecuencia natural de nuestras guerras, y á pesar de la mortalidad que
así en Venezuela como en Europa y en todas partes xc ceba en las nmjeres solteras en lu
época de la pubertad.
De nuestros 60.010 habitantes aparecen 36.814 hijos legítimos y 23.196
ilegítimos, resultando por cada mil habitantes 613,46 de los primeros y 386,53
de los segundos ; pero de los 1.974 nacimientos habidos en el último año, resultan
1.035 hijos naturales incluyendo en ellos cuatro expósitos, lo que nos dá un resul
tado de 52,43 ilegítimos por cada 100 nacimientos, cifra bien deseonsoladma
si se compara con las que ofrecen los países siguientes:

Hijos naturales por cada 100 nacimientos:

Baviera. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20,7
Sajonia .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15,4
Wurtemberg . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11,7
Suecia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9,3
Noruega . _. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9,2
Austria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8,9
Bélgica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7,9
Rusia. . . . . L . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7,7
Italia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7,7
Francia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7,3
Prusia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7,2
' Inglaterra. . . . ~. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6,6
España . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5,6
Países Bajos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4,2

¿Dcberémos por ventura deducir que Cantcas es mas inmoral que todas las
naciones que se han expresado! No por cierto !-—-La euestion bien vale la pena
de que nos detengamos algunos momentos, con tanta mayor razon, cuanto que
el resto de Venezuela nos presentará respecto a legitimidad é ilegitimidad, resul.
tados aún mas graves que los que ofrece el Distrito Federal.
Ya Maurice Block, uno de los mas eminentes estadistas de la actualidad (l)
ha dicho que hai mui sérias observaciones que objetar á las deducciones que
se han hecho respecto ú la moralidad ó iumoralidad que implica el número de hijos
naturales en un país cualquiera.

(l) De a tomamos los dates estadísticos respecto ñ, Europa.


—197—
-/\I\I\I\I\/\r\N\_/\I\f\/\AN\M/\AAM \l\/\I\Ml\/V\/\I\I\NW\I\IWW\N\ÍWV

I en efecto. Contrayéndonos a Venezuela, debemos manifestar que excep


tuando algunas de nuestras grandes capitales del centro y del Occidente, en el
resto de la República no existen mujeres que se vendan ú precio alguno, aunque
sí se entregan á quien las enamora y ellas quieren, juzgándose ofendidas si
se pretende pagar sus favores con . lgo que no sea afecto.
Ademas, ese mismo cuadro de las naciones que hemos expuesto, ¿ no nos dice
bien claro, que la inmoralidad se halla ¡nui léjos de estar en razon directa del
número de hijos ilegítimos l'
¿Habrá quien se atreva a calificar de mas inmoral a la Alemania y á. Suecia
y a Noruega, por ejemplo, que á la Italia’! y sin embargo, en las primeras pasan de
9,2
sino por ciento sus
a 7,7. V hijos ilegítimos, mióntras que en la segunda no alcanzan

Por otra parte, en esta materia, la inmoralidad no es sino la corrupcion, y


la corrupcion es contraria a la proereacion, por lo que nos inclinamos mas ú la
moralidad de Baviera que tiene 20,7 hijos ilegítimos por 100 nacimientos,
que á la de los Países Bajos que solo tiene 4,2; y ello con tanto mayor motivo,
cuanto que en la misma proporcion se halla el aumento ó disminucion de los
legítimos, segun lo ha observado el célebre M. W’app2eus.

II

Examinemos ahora el mismo cuadro respecto a la cuestion edades.


Nuestros habitantes entre la edad de 21 a 30 años son 11.603, lo que nos
dá 193, 35 personas entre 21 y 30 años por cada mil almas, miéntras que la Francia
solo tiene 103,4, Países Bajos 174,3, Bélgica 166,1, Dinamarca 180,6, Suécia 17.7,
Irlanda 171, Gran Bretaña 175, Noruega 174, Estados Unidos 185 y Prusia 172.
Así, relativamente a la poblacion tenemos una juventud mas numerosa que
el resto de las principales naciones del mundo.
Véamos ~ahora los de 30 a 40 años.
Registra el Censo Guzman Blanco 8.396 almas, lo que da 139,91 por cada mil
habitantes. Aquí princípiamos a descender, porque Francia tiene 147.5. Los
demas países aún están ménos que nosotros, desde Noruega que tiene 135, 6
hasta Irlanda que tiene 116. _
Entre los 40 y 60 años tenemos 8.469 habitantes, 141,11 por cada mil:-segui
mos descendiendo, porque todas las naciones tienen más, desde Francia que
tambien en este punto es la primera, y cuenta con 226, 4 hasta Irlanda que baja
hasta 156, 8; solo los Estados Unidos tienen 130,03.
De los 60 años en adelante contamos con 2.726 personas ó sea 45, 43 por
cada mil. Y a esta edad tambien solo los Estados Unidos del Norte América
-— 198—
/\/\N\/\/\/\f\/\I\N\N\/\N\NW\AA rs/\ ‘,\/\ ¡\/'\_/‘\I\N\/\/\/\NWV\1\I\1“/\l\t \/\N

están por debajo de nosotros, porque tienen 42, miéntras que las demos naciones
se hallan entre Prusia que tiene 60, 2 y Francia que \'á hasta 101, 5; por consi
guiente, forzoso es confesar que nuestra vida media debe ser mui poca.—Veá
moslo.
El cuadro de las defunciones desde el 15 de Enem hasta el último de Di
ciembre de 1873, arroja los siguientes gnarismos.
Muertos 1,733,—797 varones y 936 hembras.
Aquel total se descompone así : hasta 1 año 419, hasta 7, 387, hasta 25, 170,
hasta 50, 371, de más de 50, 386.
La regla estadística es que la vida media se compone de la suma de los años
que han vivido los que han dejado de ser, dividida por el número de defunciones.
Es la edad media que habrían alcanzado si hubieran vivido todos el mismo
tiempo.
Tenemos, pues, el siguiente cálculo:

419 muertos hasta 1 año término medio ¿ 209,50


387 n 77 7 n n n 4 1-548
170 ,, ,, 25 ,, ,, ,, 10 2.720
371 n n 50 _ n n n 379 13-912950
386 n n 60 n n n 23'160!

41.550

De la division resulta como término medio de nuestra vida, á. contar desde


el instante de nuestro nacimiento, 24 años; pero si rebajamos los niños hasta
7 años, esto es, 806, entónces, á partir de esta edad, contamos con 43 años, cuando
la vida media calculada por Mr. W‘Vappsens en Francia, Prusia y Suecia es la
siguiente en los períodos que se expresan: ‘

Francia. Prusia. Suecia.

De 1.817 á 1.829 35, 99 De 1.816 á. 1.828. 30, 43 De 1.749 á 1734 32, 9


,, 1.830 á 1.841 37, 13 ,, 1.8299 1.841. '29, 53 ,, 1.785 á 1820, 34, 3
,, 1.842 á, 1.853 33, 49 ,, 1.342 a 1.854. 30, 2 ,, 1.821 a 1854, 38,

Está, pues, palpable la gran mortandad enla infancia, como lo prueba tam
bien el cuadro de las defunciones en el mismo período que hemos manifestado
delos nacimientos, puesto que de 1.733 muertos, 806 son desde uno hasta 7 años,
ó lo que es lo mismo, el\46, 50 por ciento de la totalidad, que ademas de las enfer
medades de la vejez, se ha visto aflijida por las diversas pestes que han invadido
nuestro territorio y las emigracion’es y demas sacrificios de nuestras luchas
intestinos.
La mortalidad por sexos correspondiente al año del 1'.’ de Marzo de. 1874
—199—
\l\/\/\ /\MMAMAMM/\AN\MAN\I\N\AMAA ,\/\/\ /\/\/\/\/\/\I‘/\l\/\/\/\/\f\f\/\I\M

á último de Febrero de 1875, es la siguiente: en la ciudad de Carácas 662 varones


_v 743 hembras, total 1.405; en las parroquias foráneas 132 varones, y 147 hem
bras, total 279.
Las defunciones en igual período por sexos y edades han sido: enla ciudad
de Caracas 293 varones y 163 hembras hasta un año; 103 varones y 116 hembras
hasta 7 ; 38 varones y 37 hembras hasta 18; 12 varones y 18 hembras hasta 21;
78 varones y 67 hembras hasta 30; 69 varones y 68 hembras hasta 40; 62 va
rones y 64 hembras hasta 50; 40 varones y 54 hembras hasta 60; 27 varones y 65
hembras hasta 70; 27 varones y 62 hembras hasta SO; y 3 varones y 29 hembras
de más de 80; .v en las parroquias fon’meas; hasta un año, 46 varones y 48 hem
bras; hasta 7, 32 varones y 35 hembras; hasta 18, 6 varones y 7 hembras; hasta
21, 3 varones _v 3 hembras: hasta 30, 11 varones _v 9 hembras; hasta 40, 6 varo
nes y 15 hembras; hasta 50, 7 varones y 7 hembras; hasta 60, 6 varones y 6
hembras; hasta 70, 3 varones ‘v 5 hembras; hasta 80, 7 varones y 7 hembras; más
de 80, 5 varones y 5 hembras.
Los habitantes, del Estado Bolívar y sus defunciones en el añodo 1873, son :

I)wrnrros. Total de habi- Total de dc


' tantes. funciones.

Petare . . . 14.568 200


Griaicaipuro . . 18.368 350
Guzman Blanco. . 16.444 342
Santa Lucía . . 13.209 102
Vargas . . . 10.486 153
Ocumare . . . 11.339 142
Riochico . . . 10.374 2
Aguado . . . 8.740 219
Caueagua . . . 7.746 127
Guarénas . . . 6.341 189
Guatire . . . 5.241 141
Acevedo ' . . 3.011 53
Curiepe . . . 3.269 95

129.136 2.445

Los nacimientos en el mismo año fueron: en la ciudad de Carácas 859 va


rones y 866 hembras, total 1725;-y en: las parroquias foráneas 244 varones y
248 hembras, total 492.
—200—
\,\/\NW\./\I‘\I\/\j\l\/\j\/\,l\/\NV\/\ I\/\/\/- ¡y \,/\/\I\/W uW\/v v \ / : . , /\r \/\ ¡vw v v uv vvvv v uu

III.

Vamos a estudiar estos números, que por mudos que parezcan ai. la mirada
indiferente, tantas deducciones ofrecen al exa’uncu. ‘
Veámoslo.
La parroquia de Catedral con 12.051 habitantes á fines del año de 1873, y de
ellos 5.601 varones y 6.450 hembras, registró en el año de l‘? de Marzo de 1874 a
último de Febrero de 1875, 246 nacimientos, 128 varones y 118 hembras; y 195
defunciones, 97 de varones y 98 de hembras. Estos guarismos nos da’m los si
guientes resultados: por cada 100 habitantes 2,04 nacimientos y 1,62 muertes ;
ó de otro modo, 48,99 habitantes por cada nacimiento; 126,15 nacimientos por
cada 100 muertes; 1,26 nacimientos por cada una muerte; 79,27 muertes por cada
100 nacimientos ; 61,80 habitantes por cada muerte, y de cada 100 muertes, 49,74
varones y 50,26 hembras.
La parroquia de Altagracia en las mismas fechas: 9.006 habitantes, 3.778
varonesy 5.228 hembras. Nacimientos 399, 197 varones ,v 202 hembras. Defun
ciones 322, 178 varones y 144 hembras.
Le corresponden: 4,43 nacimientos y 3,58 muertes por cada 100 habitantes;
de estos 22,57 por cada n, cimiento; por cada 100 muertes 123,91 nacimientos;
por cada muerte 1,23 nacimientos: por cada 100 nacimientos 80,70 muertes ;
27,96 habitantes por cada muerte; _v 55,28 varones y 44,72 hembras de cada 100
muertes.
La parroquia de San Pablo, 6.414 habitantes, 3.068 varones y 3.346 hembras.
‘Nacimientos 193, 106 varones y 87 hembras. Defunciones 206,80 varones y 126
hembras.
Le corresponden: por cada 100 habitantes 3 nacimientos y 3,21 muertes ; de
los primeros 33,23 por cada nacimiento y 31,13 por cada muerte: por cada 100
muertes 93,68 nacimientos; por cada 100 nacimientos 106,73 muertes, y de cada
100 muertes, 38,84 varones y 61,16 hembras.
La parroquia de San Juan 6.507 habitantes, 2.803 varones ‘v 3.704 hembras;
236 nacimientos, 114 varones y 122 hembras; 214 defunciones, 88 varones y 126
hembras.
Le corresponden : por cada [00 habitantes, 3,62 nacimientos y 3,23 muertes;
por cada nacimiento 27,55 habitantes; por cada 100 muertes 110,28 nacimientos;
por cada. muerte 1,10 nacimientos; por cada 100 nacimientos 90,67 muertes ; por
cada muerte 30,40 habitantes; de cada 100 muertes 41,12 varones y 58,88
hembras.
La. parroquia de Candelaria con 6.740 habitantes—2.665 varones y 4.075
'-— 201—
-'vvvvwvvww vvvwvvv \/\/ VWVWW\N\I\NV\I\I\IV\N\IVW\J\NVV\I\NVWWVW \

hembras. Nacimientos 338-159 varones y 179 hembras. Defunciones 207——85


varones y 122 hembras. ‘
Le corresponden : por cada 100 habitantes 5 nacimientos y 3,29 muertes; por
cada nacimiento 19.94 habitantes; por cada 100 muertes 163,28 nacimientos;
por cada muerte 1,63 nacimientos; por cada ‘100 nacimientos 61,24 muertes; por
cada muerte 32,56 habitantes; de cada 100 muertes 41,06 varones y 58,94
hembras. ‘
La parroquia de Santa Rosalía, 8.179 habitantes, 3.154 ~varones y 5.025
hembras; 280 nacimientos, 138 varones y 142 hembras; defunciones 204—97 va
rones y 107 hembras.
Le correspanden: por cada 100 habitantes 3,43 nacimientos y 3.07 muertes;
por cada nacimiento 19,94 habitantes; por cada 100 muertes 137,25 nacimientos;
por cada muerte 1,37 nacimientos; por cada 100 nacimientos 72,85 muertes; por
cada muerte 40,09 habitantes; de cada 100 muertes 47,55 varones y 52,45
hembras.
La parroquia de Santa Teresa (1) con 33 nacimientos, 17 varones y 16 hem
bras, y 57 defunciones 37 varones y 20 hembras. Le corresponden: de cada 100
muertes 57,89 nacimientos; por cada 100 nacimientos 172,72 muertes; de cada
100 muertes 64,91 varones y 35,09 hembras.
El exceso de defunciones en Santa Teresa debe atribuirse a que allí hai un
hospital militar; por eso es que hai tantos muertos de varones.
Resulta, pues, por término medio enla ciudad de Oará.cas, por cada naci
miento 30,25 habitantes y por cada muerte 37,32; ó sea 3,59 nacimientos y 2,88
muertes por cada 100 habitantes; miéntras que por la Estadística de 1873 apa
recen 2,96 nacimientos y 2,80 defunciones, resultando para el presente año un
exceso de 0,63 nacimientos y una disminucion de 0,01 defunciones: ó de otro modo,
hemos tenido 4,73 nacimientos diarios y 3,85 defunciones, lo que da en favor da
aquellos un exceso de 0,88; por consiguiente no solo hemos mejorado un poco
bajo el punto de vista de la mortalidad, sino que han aumentado los naci—
mientos.
Segun la Estadística de l<lspaña de 1860, las capitales del reino, desde Madrid,
Barcelona, Sevilla y Valencia que pasan de 100.000 almas; Cadiz, Granada,
Málaga y Murcia que se hallan entre 94.000 y pico y 67.000, hasta Ávila y Ponte
vedra que no llegan a 7 .000, el término medio entre los nacimientos y los habi
tantes es 28 y entre las defunciones 34 (2).

(l) Los datos dc esta parroquia son de Setiembre en adelante ; los delos meses
anteriores están incluidos en las parroquias primitivas que la formaron.
(‘2) Es de sentirse no tener ¡i la mano la estadística de ciudades, cuya {poblacion sea
aproximada ú la de Carácas.
26
—202—
'\/\I\/ vv v v'vvvv'v v \/\/VVWV\.I \/\/ \/\/\N\/VV\/‘l\/V v v W \/ \ / \/ \ r\/\IW\I\/

En Bélgica, el término medio de estos cálculos, hechos desde 1.840 á 1870


es el siguiente :

_ 50. 9 varones
De cada 100 muertos } 49— 1 hembras

Por cada muerte . . . . . . . . . . . . . . . . . 42. 7 habitantes


Por cada 100 nacimientos . . . . . . . . 73. 6 muertes
Por cada 100 muertes . . . . . . . . . . . 135. 8 nacimientos

.\Iiúntras que Carácas solo tiene 116, una prueba más de que no son tantas
las defunciones como la falta de dichos nacimientos.
Del censo y defunciones del Estado Bolívar se deducen las siguientes
relaciones.

l’etare . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1,37 defunciones por cada 100 habitantes


Gnaicaipuro . . . . . . . . . . . . . . 1, 90 ,,
Santa Lucía . . . . . . . . . . . . . . . 0, 77
Gnzman Blanco .......... . . 2, 07 ,,
Várgas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1, 45 ,,
Ocumare .. . . . . . . . . . . . . . . . . 1, 25 ,
Riochico . . . . . . . . . . . . . . . . 3, 20 ,,
Aguado . . . . . . . . . . . . . . . . . 2, 50 ,,
Caucagua . . . . . . . . . . . . . . . . 1, 63 ,,
Guarénas . . . . . . . . . .. . . . . . . 2, 98 ,,
Guatire . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2, 69 ,,
Acevedo. . . . . . . . . . . . . .. . . . . ‘1, 76 ,,
Curiepe . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2, 90 ,,

Resulta por término medio: 2,04 defunciones por cada 100 habitantes, como
la de todas nuestras poblaciones de los campos cuya situacion llena las reglas
de la higiene; 0,53 méuos que en las parroquias foráneas de Carácas, y 0,84
que en dicha ciudad.
Dedúcese tambien de los primeros cálculos, que es Catedral la parte en que
ménos fallecimientos ha habido, siendo notable la mortalidad en Altagracia.
San Pablo y Santa Teresa; pero en esta, por las razones ya indicadas.

IV.

Estudiemos ahora los mismos puntos reflriéndonos á, las parroquias foráüeus.


La parroquia El Recreo á fines (le 1.873, con 1.381 habitantes, 628 varones
y 753 hembras, registró, de 19 de Marzo de 1874 á último de Febrero de 1875,
50 nacimientos, 19 de varones y 31 de hembras; y 31 defunciones , 18 varones y
13 hembras.
Le corresponden por cada 100 habitantes 3,62 nacimientos y 2,25 muertes ;
27,62 habitantes por cada nacimiento y 44,54 por cada muerte; por cada 100
muertes 161,29 nacimientos; por cada una muerte 1,61 nacimientos; por cada
100 nacimientos 62 muertes; de cada 100 muertes 58,06 varones y 41,94 hembras.
La Parroquia El Valle, en las mismas fechas, 4.133 habitantes, 1.922 varones
y 2.211 hembras. Nacimientos 172 ; 86 varones y 86 hembras. Defunciones 92;
39 varones y 53 hembras.
Le corresponden: por cada 100 habitantes 4,16 nacimientos y 2,23 muertes;
24,02 habitantes por cada nacimiento, y 44, 92 por cada muerte; por cada 100
muertes 186,95 nacimientos; por cada muerte 1,86 nacimientos; por cada 100
na‘cimientos 53,48 muertes; y de cada 100 muertes 42,39 varones y 57,61 hembras.
La parroquia Chacao, 1960 habitantes, 864 varones y 1096 hembras. Naci
mientos 108, 56 varones y 52 hembras. Defunciones 56,34 varones y 22 hembras.
Le corresponden: por cada 100 habitantes 5,51 nacimientos y 2,86 muertes;
por cada nacimiento 18,14 habitantes y por cada muerte 35: 192,86 nacimientos
por cada 100 muertes; por cada muerte 1,92 nacimientos; por cada 100 naci
mientos 51,85 muertes; y 60,71 varones y 39,29 hembras de cada 100 muertes.
La parroquia de La Vega con 1.337 habitantes, 659 varones y 678 hembras.
Nacimientos 69 ; 42 varones y 27 hembras. Defunciones 37; 17 varones y 20
hembras.
Le corresponden : por cada 100 habitantes 5,16 nacimientos y 2,77 muertes;
por cada nacimiento 19,37 habitantes, y por cada muerte 36,13; por cada 100
muertes 186,48 nacimientos y 1,86 por cada muerte; por cada 100 nacimientos
53,62 muertes; y 45,95 varones y 54,05 hembras de cada 100 muertes. .
La parroquia Antímano 2.302 habitantes, 1127 varones y 1.175 hembras.
93 nacimientos ; 41 varones y 52 hembras. Defunciones 63; 24 varones y 39
hembras.
Le corresponden: por cada 100 habitantes [4,03 nacimientos y 2,74 muertes;
24,75 habitantes por cada nacimiento y 36,53 por cada muerte; por cada 100
muertes 147,61 nacimientos; por cada muerte 1,47 nacimientos; por cada 100
nacimientos 67,74 muertes; y 38,10 varones y 61,90 hembras de cada 100
muertes.
Resulta por término medio en las parroquias foráneos del Distrito Federal
4,49 nacimientos por cada 100 habitantes, ó sea un exceso de 0,90 sobre los de
la ciudad de Carácas. '
La relacion entre las defunciones es 2,57 ; diferencia con la ciudad ca.
pita10,31
_204_
/\/‘ / /\ r\/\/ /\/\I‘NVW\/\N\I‘ /\IW\I‘ /\/\l‘\/\I\ MAMI/.AWAMMfl/\NV‘

V.

Del Cen’so del Distrito Federal por edades _v del cuadro de la mortalidad se
desprenden las siguientes conclusiones :

RELACIÓN DE LA MORTALIDAD ron EDADES.


{ Hasta 1 año 19,97
_ p. g de los habitantes de esta edad
á 77 7 77 3731 77
¿:3 77 18 77 076‘ 77
'-: 77 21 77 0788 77
‘Í 77 30 77 1749 n
i 77 40 77 1796 7'
g. 77 50 77 1792 77
O 77 60 77 3746 77
É 77 70 77 6724 77
a L
,, 80
más -
,, 13,18
17,77
—,
,,
( Hasta 1 año 15,96 ,,
77 7 77 3725 77
::Ï 77 18 77 0746 77
77 21 77 0782 77
": 77 30 77 1710 77
:7.‘ i 77 20 77 1747 77
77 77 ~ ‘1)7'ï'2 77
f: 77 '_ 77 :‘7 -‘ 77

"
E 77
77
' 77
77
1'g7:1_)á
"
77
7
" ¿ más 32125 ,:
Comparemos ahora la mortalidad de Carácas, por edades, en el último año,
con la de las cuatro ciudades de España, Avila, Cuenca, Huesca y Madrid, que
tienen respectivamente 6.892, 7.375, 10.160 y 298.426 habitantes, tomando al
efecto el término medio de las cuatro.
El cuadro que sigue expresa dicha comparacion que no necesita comentario
alguno.
l
EDADES.
Tanto por ciento coa la poblacion total.
Carácas Ciudades de España.
Hasta 1 año. 0,75 0,71
' 30 0,96 1,51
40 , 0,28 0,30
50 0,26 0,21
60 0,19 0,21
70 0,19 0,22
80 0,18 0,18
más _ 0,07 0,08
Además, el cuadro que insertamos a continuacion, prueba que en nuestra
capital, como en todos los pueblos de Europa, segun lo probó el Doctor Bertillon,
cuyos trabajos en ese particular tuvimos á. honra dar a conocer a nuestro público,
que la mortalidad se ceba en los solteros, ¡nui especialmente en la. mujer al entrar
en años mayores.
—205—

Defunciones por estados civiles ocurridas de 19 de Marzo de 1874


a último de Febrero de 1875.

og: ‘ci g »—1


PARROQUIAS. É a g 5
3 5 > E‘

Catedral . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 145 20 24 195


Altagracia ........................... . . 259 36 28 322
San Pablo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 162 20 24 206
San Juan ........................... ~. ‘162 30 22 214
' Candelaria ................ . ~. ........ .~ 167 17 23 207
Santa Rosalia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .~ 159 30 15 204
Santa Teresa . . . . . . . .1 . . . . . . . . . . . . . . . . . 40 13 4 57
El Recreo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 20 9 2 31

El Valle . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77 7 8 92
Chacao . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42 8 6 56
La Vega. . .......................... .. 32 4 1 37‘
Antímano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53 3 7 63

1.317 203 164 1.684

Deduciendo la mortalidad de los niños y


de los jóvenes hasta 21 años . . . . . . . . . 870

Í 447
N\/WW‘/\M

Pero hemos hablado de nacimientos y el asunto merece tambien una pregunta.


Se ha visto que en el último año su número alcanzó ú 1.974 ó 3,29 por cada 100
almas.
¡Por qué una cantidad tan pequeña cuando en Europa se calcula 3,81 ‘por
ciento, desde Rusia que (la 4,77, hasta Francia que solo alcanza ú 2,557
Toca á, la Facultad médica el estudio de esta cuestion.
En materia de defunciones (1) tenemos en el último año 1820 muertes ó 3,03
por cada 100 habitantes. Exceptuando Rusia que tiene 3,59, todas las (lemas
naciones nos aventajan en vitalidad, desde Baviera que tiene 2,82 hasta Noruega
que solo tiene 1,71 ; pero la relacion debe hacerse con las ciudades para que haya—
exactitud.
Como nuestros nacimientos son 3,29 por cada 100 habitantes, resulta la
diferencia entre estos y las defunciones en solo veinte y seis centésimos. Al paso
que en el Zulia por 3,242 nacimientos se registraron 1,488 defunciones ó sea 2,51
por ciento de su poblacion: diferencia de este Estado á— su favor con el Distrito
Federal 2,70.
Hagamos la comparacion con otro Estado, el Guárico, por ejemplo. Con
191.000 habitantes registra 4,29 nacimientos por cien, ‘v defunciones, 1,33: diferen
cia en favor de aquellos 2,96.
Por manera que en el Distrito Federal, con una poblacion de 60.010 habi
tantes, tenemos un exceso de nacimientos sobre las defunciones de 154, miéntras
que en el Estado Zulia con 59,235 el exceso es de 1.754, y en el Guárico 5.559.
Nacen, pues, en el Distrito Federal 5,41 persona-s diariamente y mueren 4,99,
mientras que en el Estado Zulia, con FP"'
7 ¡o habitantes ménos, nacen diariamente 8,88,
y mueren sola—mente 4,07.

. VI.

Para el día del Censo Guzman Blanco existían en el Distrito Federal 3,033
niños recibiendo instruccion primaria, y cllo,'_que para esa fecha ya se habían esta—
blecido 21 escuelas federales con 1.051 niños; y por consiguiente, 1.982 solamente
recibían la misma instruccion por esfuerzos de sus padres y del municipio. (2)

(l) Como el cuadro del movimiento de la poblacion, con todos sus pormenores esta
dísticos no lo tenemos sino del 15 de Enero de 1873 en adelante, tomamos al necesitar
de dichos pormenores, en vez de esos 15 días, todo el mes de Enero de 1874, completando
así un año,
(2)—Para 187G, los 1051 niños de las escuelas federales se han aumentado a 2130, y
t:¡mbien han aumentado proporcionalmente los de las escuelas municipales y particulares.
—207—-—
\

Nos corresponde por tanto por cada mil habitantes 50,54, lo que significa
que la parte donde la instruccion está. mas difundida en Venezuela, en esta ma
teria es superior solamente a Rusia, que tiene 12, (1) Portugal que tiene
29 y Grecia que tiene 37 ; pero ¡nui inferior a las demas naciones, pues Italia
tiene 60, España 70, Inglaterra 80, Noruega 81, Austria 84, Dinamarca 94, Bél
gica 100, Francia 114, Suiza 120, Países Bajos 122, Baviera 130, Wurtemberg
132, Suecia 136, Prusia 155, Sajonia 184 y loslEstados Unidos de Norte América..
todos!
Por manera que no podrán los venezolanos agradecer lo_bastante el Decreto
de 27 de Junio de 1870. Sin embargo, aunque nos sea doloroso, menester es decir.
lo: el país no ha correspondido (um á lo que se prometía el autor del célebre decreto
quizas por la fatal costumbre entre nosotros de dejarlo todo al Gobierno, iniciativa,
medios de accion, ejecucion y todo. No han comprendido nuestros pueblos que el
Ejecutivo federal harto hiciera en ayudar á. los Estados, a los departamentos y mu
nicipios en un asunto que era de su exclusivo deber el fomentar; y ello es tan así,
que si continúan establecióndoseescuelas, se debe solo al empeño del General
Guzman Blanco, que no contento con la renta que señaló en dicho decreto, y
viendo que la necesidad crecía de día en día, primero se despojó de la renta de cor
reos que alcanza a V. 20.000 anuales, despues de la que producía la reden‘cion de
censos, montante á V. 14.250; y últimamente, alos empleados, a la Estadística,
a la Inmigracion, a los edificios públicos, á. la beneficencia, al embellecimiento y
mejora de las ciudades, á. la composicion de los puertos, a todas las grandes em
presas de la actualidad, en fin, les quita V. 63.118,84 más, para la instruccion del
pueblo. (2) -
Y cuando el Gobierno general hace tan laudables sacrificios por tan noble
propósito, ¿los de las diferentes localidades de Venezuela no pueden hacer lo
, mismo! ¡Con qué derecho un vecindario aspira a cierta categoría entre las en
tidades que forman los Estados Unidos de Venezuela, si no tienen elementos para
fundar una escuela de varones y otra de niñas 2
¡No seria ya tiempo de que las leyes determinasen las condiciones sociales
y morales, además del número de habitantes, la situacion topográfica y la razon
política, para que un pueblo figure como municipio, parroquia ó distrito de uno
de nuestros Estados i

VII.

El bienestar de los pueblos que sucesivamente se ha venido apreciando por


el número de sus rebaños, de sus esclavos, de su ejército, y de su oro y piedras
a.|¡._—‘—s

(1) Mensaje del Presidente á la. Legislatura nacional en 1874.


(2)—En el año de i875 se invirtió en la instruccion primaria federal V. 132.012,30.
———208—
W\I\J’\/V\/\I\ \J\I\/\I\I\NW\I\IWVVWVV\

preciosas labradas, en el siglo XIX se estima por las máquinas de vapor, las
millas de ferrocariles, los telégramas, el número de cartas que cruzan por sus esta
fctas de correos, y por las toneladas de los buques.
El Distrito federal, como el resto de Venezuela, no es industrial, sino agrícolo
y pecuario; y como tiene agua suficiente para la fuerza que han menester sus
máquinas aplicadas a la produccion rural, apénas cuenta con uno que otro vapor.
Sus poblaciones todas se hallan cruzadas por carreteras; y la más distante de
aquellas están a diez kilómetros de la capital. ..
No hemos podido conseguir el número de telégramas que por esta oficina pasan
para las de la Guaira, Victoria, Valencia y Puerto Cabello; pero pueden estimarse
en 55 diarios, ó sean 20.075 anuales, lo que corresponde a 334,53 por cada 1.000
de nuestros habitantes, miéntras que la Rusia tiene 12, Portugal 44, España 45,
Austria 59, Italia 82, Francia 84, Sajonia 90, Suecia 93, Prusia 97, Baviera 104,
Wurtemberg 140, Noruega 158, Gran Bretaña 159, Dinamarca 188, Baden 2251
Bélgica 233, Suiza 255 y Países Bajos 305.
Respecto á Correos, hasta ahora tres años hemos estado mai mal. Baste
decir que cuando mejor nos hemos hallado en 1872, solo se han recibido y despa—
chado por la estafeta principal 130.559 cartas privadas (3) que corresponde á. cada
uno de nuestros habitantes 2,18, mucho más que Rusia, que tiene 0,3; y algo
más que Portugal y Noruega que tienen 2 ; pero mai inferior á las demás naciones,
fine cuentan los que se expresan: Italiay Austria 3; España 4; Wurtemberg
7 ; Países Bajos, Dinamarca, Bzwiera y Bélgica 8; Francia y Sajonia 9; Prusia
10; Baden 13; Suiza 16, é Inglaterra 27. ~ ' -
Sin embargo: a proporcion que se ha ido mejorando el servicio de correos,
como se ha hecho el año último, va aumentando el número de cartas; y tanto
que en 1873 alcanzó á 166,989, ó sea 2,78, y en el corriente año sera mayor,
porque además de irse mejorando de día en día el servicio, se han corregido varios
abusos, como el de remitir las cartas en la correspondencia oficial, y las del ex.
tranjero recibirlas: y despacharlas los respectivos agentes de buques.
Veamos ahora el movimiento de la poblacion durante los últimos 30 meses.
-—209——

CUADRO ESTADÍSTICO

De los matrimonios, nacimientosjy defunciones que han tenido


í

lugar en el Distrito Federal en el año de 1874.

MATRIMONIOS. NACIMIENTOS. :
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Enero .................... ~. 17.... 2 19 30 36 ~


Febrero ................... .. 24.... 2 26 42 .39
Marzo . . . . . . . . . . . . . . . . . .~ 17.... 2 19 59 70

Abril ~ .......... ~. . ..... __ 14 1 2 17 38 50


'Ma)o . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~. 22 1 3 26 46 5"
Junto . . . . . . . . . . s . . . . . . . . ~. 21 1 2 24 48 44

Julio .................... .. 13 1 3 17 45 43
Agosto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 14.... 3 17 36 32
‘Setiembre ................. .. 15.... 1 10 46 4s
Óctnbre................... ~. 25 2 27 55 57
;&Noviembre. .......... .~ 22 3 25 44 52
‘¿Diciembre . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 5 . J 8| 48 45

; 209 4 28 241 537 580 A


DE FUNCIONES

(CONTINUACIÓN DEL CUADRO ESTADÍSTICO

DE 1874.)

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Enero. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ‘2L’ 19 10 (i 3 4 4 S 7 6

Febrero . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24 14 9 10 2 3 3 5 5 9

M¡11'20 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . _ 34 13 10 6 3 ] 2 5 5 9
\

Abril . . . . . . . . . . . . . . . _ _ . . . . _ _ 16 21 ‘ 10 7 2 1 4 2 7 3

Ma yo. .... .. ... .. . . . . . . .. 30 134 7 7 ‘.’ 2 2 I.’ 6 9

Jlïlli0 . . . . . . . . . . . . . . . . . _ . . . . . 28 29 5 10 1 3 3 ñ 2 3

Julio . . . . . . . . . ..... . . ... ._ . . 33 29 9 12 . 4 2 1 20 12

Agosto . . .'. . . . . . . . . . . . . . . . .. 25 19 6 3 . (i 7 4 5

Setiembre. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19 24 6 12 1 1 2 4 3 6

Octubre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18 16 6 3 . 2 3 5 9 2

Noviembre . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20 23 5 3 1 . 3 .... 7 2

Diciembre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 553 22 3 9 2 1 4 2 5 6

299 258 86 88 17 22I 38 40' 80 72

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(CONTINUACION DEL CUADRO ESTADÍSTICO

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DEFUNOIONES

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5 4 5 5 S 6 8 4 7 5
—211-—

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DE 1874.)

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DEFUNCIONES

(CONTINUACIÓN DEL CUADRO ESTADÍSTICO


DE 1874.)

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¿‘á NACIONALIDAD. ESTADO.
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Enero....... . ; .... . . 4 o 140 4 144 41 23 14


Febrero . . . . . . . . . . . . 1 5 124 8 132 38 19 12

Marzo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 139 4 143 37 15 19

Abril . . . . . . . . . . . . . . . . 3 2 115 7 122 38 19 7

Mayo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ‘) 131 4 135 34 12 14

Junio . . . . . . . . . . . . . . . 5 3 142 2 144 36 14 9


'

Julio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 194 . . . . . . 194 65 22 17

Agosto . . . . . . . . . . . . . 3 9 144 10 154 51 24 20

1 Setiembre . . . . . . . . . . . . . . . . . 0 123 5 128 35 14 12


l
Octubre. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 98 b 106 31 7 14

Noviembre . . . . . . . . . . . . . . . . 3 111 9 120 35 22 9 ¡

Dic’umbrc . . . . .......... ~. 4 139 .s 147 40 14 16 )


-—- 213 -—

CUADRO ESTADÍSTICO,

de los matrimonios, nacimientos y defunciones ocurridos en el

Distrito Federal en el año de 1875.

MATRIMONIOS .\'ACIMIENTOS.

FECHAS. g á
g 2 ¿3 2'52'55'5‘3'5a
1
I Enero . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~ . . .. 1'» 1 16 l3’ 35 30 26 140

. Febrero . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ._ 16 2 4 22 24 31 35 33123

Marzo ......................... ~. 11 1.... 12 54 38 46 40178


Abril ........................... .~ 16 2 5 2.3 61 ss 56 63 238
Mayo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18 1 3 22 6‘! 69 47 bb‘ 253

Junio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 257 1 4 3 48 41 42 57 188

Julio ........................... ~. 17 2 5 24 37 45 ;' 43 157‘


Agosto .................. ____ ~, .14 1 3 13 44 43 40 43 170
Setiembre ...................... ~, 14.... J 17 48 52 28 45 173
Octubre ________________________ ~, 15 1.... '19 38 40 31 53 162
Noviembre . . . . . . . . . . . _ . . . . . . . . _ _. 21 2 1 24 40 39 32 37 148

' Diciembre ...................... .. 18 1 3 22 46 36 43 45 170

203 15 31 249 552 527 468 553.2100


—214—

DEFUNCIONES‘

(CONTINUACIÓN DEL CUADRO ESTADÍSTICO

DE 1875.)

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NACIONA“ , ~.
LIDAD' ‘12N1ADO.

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Enero . . . . . . . . . . . . . . . . .. 49 24 10 (3 18 47 27 168 13 48 25 40

Febrero .............. .. :;s 12 4 s 10 43 20 129 0 49 19 10}


Marzo ...... 73 16 6. 4 1s 4:; 24 105 16 50 22 14‘
Abril ................ .. 73 21 4 10 32 51 27 205 10 s4 19 13;
Mayo ................ .. 57 10 3 14 15 35 27 191 6 59 14 12j
Junio . . . . . . . . . . . . . . . .~ :s7 11. 7 21 44 23 190 6 53 22 18?
tJulio................. ~. 72 23 3 14 1::~ 1: 23 131 9 44 26 14}
Agosto ............... ~. 63 22 9 11 le: «16' 30 186 13 55 26 17Ï
Setiembre............ ~. 43 22 12 9 19 40 21 163 3 5117 15}
Octubre .............. .~ 63 10 3 7 13 45 20 170 :5 43 28 20í
Noviembre . . . . . . . . . . . .. 41 15 4 13 21 45 33 163 9 52 30 17‘

Diciembre. . . . . . . . . . . ~. 59 s 13 26 25 25 153 s 57 25 17 I

748 206 63 116 227 506 306 2070


—215—

CUADRO ESTADISTICO
de los matrimonios, nacimientos y defunciones que'_han tenido
lugar en el Distrito Federal, en el primer semestre

del año de 1876.

_ MATRIMONIOS NACIMIENTOS.

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FECHAS. 5 É g E
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Enero . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 13 6 19 45 33 35 38 151

Febrero . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~ . .. 28 2 o 35 49 55 33 45 182

Marzo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 16 1 2 19 39 44 38 59 180

Abril . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - 12 .. 4 16 45 93 57 55 250
"
Mayo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . -. 19 5 24 74 81 64 92 311

' Junio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . 22 .. 6 28 46 38 28 27 139

110 3 28 141 298 344 255 316 1213 A


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DEDUCC‘IONES DE LOS CUADROS ESTADÍSTICOS

COMPARADOS CON EL CENSO.

legítlmos
Varones legítimas.
Hembras iVarones
legítimos. ilegítimas.
Hembras

Total.
|Varones Hembras.

En el año de 1875 fueron ins

critos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 552 468 527 553

De los cuales habían nacido

en años anteriores . . . . . . . .. 121 113 132 161

431 355 395 392

En el primer semestre de 1876


fueron inscritos. . . . . . . . . . . . 298 255 344. 316i

De los cuales nacidos en añosfi ‘

anteriores ~.~ ...... ~. 113 93 14f ‘ 156i

Nacidos en 1875 . . . . . . . . . . . . . 185 157 203 160

De arriba 1875. . . . . . . . . . . . . . . 431 355 395 392

De los inscritos en 1876. . . . _


101 91 128 144
corresponden á 1875. . . .

532 446 523 536

28
—218—
\/\/\NV\N\I\I\/\MMIV\I\MNVW

De los 1120 inscritos en el primer semestre de 1875 correspondían a' años ante
riores 462—de los 980 en el segundo semestre 65.
De los nacidos en 1875,fueron inscritos en el primer semestre 1875. . . 658
Idem ídem ídem segundo ídem . . . . . . . 915
Iden1 ídem ídem primer ídem 1876... 464
Calculando ahora proporcionalmente diremos:
De 1120 inscritos en el primer semestre de 1875 había 462, nacidos en años
anteriores ¡cuántos deberían ser los nacidos en años anteriores de los 1213 inscritos
o’: el primer semestre de 1876 ‘.'—el resultado seria 500—y en realidad hubo 508.
Este resultado nos autoriza para continuar con esta cuenta proporcional.
De los nacidos en 1875,1573 fueron inscritos en 1875.
Idem ídem 464 ídem en el primer semestre de 1876.
y, si vemos que de los 527 inscritos en 1875, pero nacidos en años anteriores, 66
fueron inscritos en el segundo semestre, podemos calcular que si en el primer
semetre de 1876 se inscribieron 508 correspondientes á años anteriores, en el
segundo semestre se inscribieron 62, que podemos adjudicar con bastante segu
ridad á 1875, y tendremos entónces,
de los nacidos en 1875—inscritos en . . . . . .1875. . . . . . 1.573
primer semestre en 1876 . . . . . 464
por inscribir . . . . . . . . . . . . . . . . 63
O

Total de nacimientos en 1875 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.100


É

Que es la misma cantidad de las inscripciones.


Este resultado nos autoriza. para presuponer que las inscripciones de años
anteriores oompensan por los nacimientos cuya inscripcion se demora.

l
CÁLCULOS rnoroncroxams.

_Propgfi lc Propgr—
cion so ~ ion so re
nmmmnros. k? poblaï "'DEYÜÑOÏOÏWÉS. ¡a pobla_l
cion. cion. ‘

Año de 1874 . . . . . . .~.62 3,76 p. g 1662 2.78} p. 8‘


,, 1875 . . . . . . 2100 3,50 2176 3.62¿
Primer
En 30_meses.
semestre. .........
1876. . . . . . 1213
5575 2,03}
9,29-} 4652
807 1.34}
7.75,}

Término medio por año:.. _

í _3,716; 3.101,1,
Aumento natural de la poblacion desde el censo de 1873. . . . . . . 925
y, como el censo se tomó a principios de Noviembre, puede
agregarse la proporcion de dos meses, que son ...... . . . . . . . . 62

Aumento para 1876. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 987 personas


’|

Habitantes—vamnes... 26.269. Hembras.. . 33.741.

NACIMIENTOS. DEFUNCIONES.

Varones. Hembra s. Varones. Hembras.

Año de 1874 . . . . . . . . . . . . 1.117 1.145 800 869


,, 185 .... . . . . . . . . 1.079 1.021 1.105 1.071
,, 18 6 1.' semestre. 642 571 369 438
En 30 meses ........ . . 2.838 2.737 2.274 2.378
Término medio por año... . 1135.2 1094.8 _909.6 951.2
Proporci0n' segun la po
blacion, y segun el sexo. 4.3214 p- g 3.2447 p_3 3.4626 p_,g 2.8192 p. g_
SOBRE LA POBLACION TOTAL QUE SON

60.010 HABITANTES,

Nacieron término medio . . . . . . . . . . . . . . . . 2.230 3.716 por ciento.

Varones. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.135,2 Il 1.892. ídem.


Hembras. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.094,8 1.829. ídem.

2.230 II 3.716 por ciento.

Ymurieron........... . . . . . . . . . . . . . . . .. 1860,8 3.101 por ciento.

Varones . . .... . . . . . . . . . . . . . . . . 909.6 II


¡I 1.516. ídem.
Hembras' . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 951.2 1_.585. ídem.

1 860.8 H 3.101 por ciento.

Defunciones en los 30 meses :

Proporcion Prop0rcion
VARONES. del total de HEMBRAS. del total de
muertes. muertes.

o
Hasta :7 años . . .. . .. 1084 47.669 p. g 1.010 42.473
20 ,, ...... . 160 7.036 182 7.653
30 ,, ....... 250 10.994 191 8.032
40 ,, . . . .. . . 240 10:555 193 8.116
50 ,, .. . . . . . 204 8.971 186 7-822
60 ,, ....... 130 5.716 143 6.013
70 ,, . .... ~ 99 4.354 173 7.486
80 ,, ....... 82 3.606 172 7.233

Mas de 80 ,, . . . .. . . _ 25 * 1.099 123 5.172

‘2.378 100.000
0
1
0
1
.mozadb, 1.
4.
mm ¿Ea—Em m
Q . 6 7
1_. 3 3 6 3 3 9
la m 4 2 2 1 1
¿0:25? 2. M
m
A 0 9 4 2
7 9 2 1
8 8 m 8 7 «rw
D ¿FE—nom— .44 ..
A To. 1
C m 9 9 7 2 . 6
¿0:85? m 7 B m H M M mm m
— 221—

A
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N
L
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. ¿spam m
Pl
,
N 8
1. 9 6 7 8 0 9 .0 1 6 6 0
8 1 3 8 7 6 4 mw 4 1
m dongs? .mlfl m
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N . . .
F H m n
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D v
m 7 7 7 7 7 7 7 7 n n
ñ
a
2 7 0
m m m m m m m m 8
w .m
m
I M
LAS PROPORCIONES EN CADA AÑO SON
COMO SIGUEN.

1874:.

Varones. delProporcion
total de Hembras. delProporcion
total de

800 muertes. 869 muertes.

Hasta 7 años .... .. 385 48.125p.3 346 39.816p.3


,, . .. .... . . 55 6.875 68 6.825
30‘ ,, .... 80 10.000 72 8.285
. 40 ,, ....... ~. 79 9.875 70 8.055
50 ,, ....... . . 65, 8,125 75 8.631
60 ,, .... ~. 41 5.125 53 6.099
70 ,, ....... .~ 33 4.125 73 8.400
' 80 ,, ....... . . 46 5.750 c3 7.250
Más de 80 ,, . . . . . . . .. 16 2.000 49 5.639

‘ 100.000 100.000

' 18'75.

i - Proporcion Proporcion '


l ““°“‘*" del total de Hembras" del total de
|l 1.105 ‘ muertes. 1.071 muertes.
l
I Hasta 7 años .... 519 47.468 470 43.884 í
20
30 ,,,, .... . 79
‘127 7.149
11.494 89
84 8.310
7.843 li
40 ,, . ... . . . . . 123 11.131 82 7.656
' 50 ,, 112 10.136 72 6.723
60 ,, ....... . . _66 5.973 60 5.602
70 ,, ....... .~ 50 4.525 89 8.310 ;
80 ,, . . . .. . . . . 2 2.081 72 6.723 *
Más de 80 ,, 6 0.543 53 4.949 ,

100.000 100.000 i
Varones. Proporcion Proporcion
del total de del total de
369 muertes. muertes.

‘¡—

Hasta 7 años . . . . . . . .. 48.780 p. g 45.292 p. g


20 7.046 5.708
30 11.653 7.991
40 10.298 9.361
50 7 .318 8.904
60 6.233 6.849
70 4.336 3.653
80 3.523 8.447
Masde80 0.813 5. 795
100.000 100.000

NAOIMIENTOS DE HIJOS LEGITIMOS.

É ILEGÍTIMÓS.

Varones. Hembras.

~.~.7 1374
Hijos legítimos . . . . . . . . . . 1-025
1' Idem . . . . . . . . . . . . . . . 1875 1.020
l Idem . . . . . . . . . . . . . . . 1876 553
á
Total . . . . . . . . . . . . 2.698 ‘

Término medio anual. .. . 1.039,20


; Hij0ï ilegítimos. .~ ..... .. 1874 1.075
1 dem . . . . . . . . . . . . . . . 1875 1.080
! Idem . . . . . . . . . . . . . . . 1276 660
Total . . . . . . . . . . . . . . . . o . . . o. 2.815

Término medio anual. . . . : 1.126


_ 2‘ _
Í
J
Total de mujeres de 18 á 50 años . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17.076.
Casadas . . . . . . . . .. 3.845 = 22,517 por ciento.
Solteras y n'udas.. 13.231 = 77,483.
Hijos legítimos.. 1039.20 proporcíon de los nacimientos..48 ídem.‘
Id. ilegítimos.. . 1.126 ídem ídem . . . . . . . .52 ídem.
Segun el censo de 1873, había:
Varones. Hembras.

hasta 18 años . . . . . . .. 12.019 12.814


de 18 á 50 ,, . . . . . .. 12.098 17.076
mayores de 50 ,, . . . . . .. 2.152 3.851

, 26.269 33.741
_ ¡É

Entre las . . . . . . . . . . . . . . .. 20.927 mujeres mayores de 18 anos hai


4.713 casadas.. . . . "
3.116 viudas . . . . .. 7.829

Quedan. . . . . 13.098 Solteras


y si entre 20.927 hai 13.098 solteras, habrá de ellas de más de 50 años,
siendo el total de estas 3.851—2.410.
Solteras hasta 18 años . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12.814
hasta 50 ,, . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . 10.688
mayores de 50 ,, ...... ......... ... .......... .. .. ... ..... 2.410

A Total de solteras . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25.912


Casadasde 18á 50 ,, . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3.845
mayores de 50 ,, ...... .. ...... ...... ........ ...... ...... 868

Total de casadas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 713

Viudas de 18 á50 ,, .... ...................... ... .......... 2.543


' mayores de 50 ,, .............................. .......... 573

Total de viudas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3.116

Resulta, pues, que hai ent—re 18 y 50 años—Solteras . . . . . . . . . . . . 10.688


Viudas . . . . . . . . . . . . . 2.544

__1223_1
Entre el total de varones . . . . . . . . . . . . . . . . . . .' . . . . .. ‘ . . . . . . . . . . . . . . 26.269
Hai hasta 18 años . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12.019

Mayores de 18 años . . . . . . . . . . . . . . 14.250


Casados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4.771
Viudos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 696 5.467

Solteros de más de 18 años . . . . . . . . . . . . . . . 8.783


-—225—
WWW\AANV\N\N\MN\ANW\/\MN\/V\WV\IWW\NV\IV

Tratemos ahora de resolver las siguientes cuestiones :


1'.‘-—-Cuál es la rata de aumento anual de la poblaeion!
2‘T—Cuándo podrá el Distrito Federal aumentar el número de sus Diputado al
Congreso “2 ‘._o——.

- 3‘.‘——Qué número de años necesita para la duplieacion de sus habitantes, no con


tando el exceso por las inmigraciones‘i
Bien podríamos valernos, para la. solucion de estas cuestiones, de los datos
de muchos años anteriores al del Censo Guzman Blanco; mas, por una parte,
esos datos nos inspiran mui poca confianza; y por otra, al hacer en ellos las
rectificacione's que nos han sugerido nuestros estudios en la materia, hemos
hallado que los resultados respecto a la relacion entre el número de habitantes
y el de los nacimientos y defunciones hasta 1873, son casi iguales a los de los
últimos 30 meses (hasta 30 de Junio de 1876) que son los datos que nos servirán
en estos cálculos.
l‘?-—Veamos la primera pregunta.

Poblaeion del Distrito ú fines de 1873. . . . . . . . ; . . . . . . . . . . . . . . .. 60.010


Idem en 30 de Junio de 1876............ 60.997
Aumento en dos y medio años . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . .. 987
De la division de esta última cantidad por el número de años en que ha
tenido efecto el aumento enunciado (2g años) nos resulta anualmente 394,8; y si
por el número de habitantes a fines de 1873 dividimos los expresados 394,8,
despreeiando el insignificante residuo de ¿¡5{,—¿, ó sea casi un milésimo, el cuociente
es la rata del aumento anual: Tg«,¡~
2‘.’——Cuando se podrá aumentar el número de Diputados?
Siende 25.000 almas las que se necesitan, segun la Constitueion Federal,
para cada Diputado, al dar hoi dos el Distrito Federal, le queda un residuo ¿le
10.997; y como este debe ser por lo menos de 12.001, para que pueda nombrarse
otro, es evidente que le falta aumentar dicho residuo en 1.004.
El problema está, por consiguiente, reducido a saber cuando la poblacion de
60.997 habitantes, que tenia para el 30 de Junio de 1873, llegará a 62.001, siendo
el aumento anual de 1—}n¡.
Aplicando la fórmula del interés compuesto.

A=a (1+ r)"

que para estos cálculos es la que usan los estadistas, pues satisfa¿ee todas las
circunstancias del aumento de la poblacion, en tiempos normales, despejando a
n, que representa el número de años transcurridos, tenemos para nuestro caso la

siguiente ecuacion:
29
—226-—
VN\IV\/\J\I\IW\I\N\J\N\/v\¡\r \/\IV\/ ./« /'\,\/ \¡\¡\. /s/s,\,\,\¡\/\_ n/\/Wv\/u\/\J\M,VWWVV\,

_ 1. A—l. a
“ _ WW)‘
_v haciendo las sustituciones correspondientes, nos resulta:
11:2.487 milésimos de año, ó lo que es lo mismo.
:2 años, 5 meses, 25 días, 7 horas y 41 minutos.
A contar, pues, del último de Junio de 1876, ese es el tiempo que se necesita
para que el Distrito Federal pueda nombrar otro Diputado, lo que tiene efecto en
las próximas elecciones de 1878.
3‘?—-Cuando se duplicará la poblacion l’
Con el uso de la misma fórmula ó mas sencillamente, dividiendo á 0,30103
por la diferencia de los logaritmos del denominador del incremento y de este
mismo aumentado en una unidad: tendremos :
¡

0.0028478=á la diferencia del log. de 153 ,v del de 152.


0.30103
105,7062=añ0s
Es decir: dadas las circunstancias actuales respecto al aumento, en'el distri
to Federal, de su poblacion, esta necesita para duplicarse, no incluyendo las inmi
graciones, 103 años por lo m(ll(m~

En estos apuntes hemos entrado en ciertos pormenores que.no podrán menos


de verse con extrañeza por muchos; pero haciéndose en Venezuela por vez pri—
mera estos cálculos, con referencia a toda su poblacion, y con datos de la mayor
exactitud posible, cálculos que vamos a hacer tambien con todos los Estados de
la República, deseamos que estos sepan el método que ha empleado la Direccion
de Estadística, en las deducciones sobre sus respectivos habitantes. '
' Es un hecho que est—os resultados pueden variar hasta lo infinito, por inmi
gracion en un respecto, _\,' por las postes, revoluciones y demas calamidades en
otros. Pero en materia de Estadística, la Administracion de Abril no puede
absolutamente aspirar sino á ofrecer a los Estados de la Union la base y los
elementos para que ellos dcspnes, con la mayor facilidad, puedan continuar y
perfeccionar sus datos, que jamas pueden terminarse, porque es obra de cada año.
Debemos advertir, sin embargo, que en estos cálculos se ha comprendido el año
de 187o, que fue notable por la gran mortalidad, por lo que el Ejecutivo Federal
dictó serias medidas higiénicas, que mui luego dieron resultados.
—227——
_, , . , — \,,.. _ 7~ u\.' \/ ¡s./\/M’V\/\/\/\N\/\r"./\/\.‘/\M/\/\z \/‘ \.—.\/. \.'\¡\.".",r\/‘/v\/\/WVV\.

TOPOGRÁFIA.

( Véase la pújína 49. )

LIMITES.

La. descripcion de la línea limítrofe del Distrito Federal, aproximada, es la


siguiente: -
Principiaremos por su parte oriental, en la desembocadura al Guairedcla
quebrada Agua Blanca, ó Sehucan, cerca de los Dos Caminos ( E. Bolívar.)
Va la línea por esta quebrada, aguas arriba, hasta las cumbres altas del
Avila; en el cerro de (luchimbo sigue por estas cumbres, que es el lindero por
el Norte, dividiendo las vertientes que van al Guaire dc las que descienden
háeia la cos’ta, y continúa la línea. _báeia el 0. pasando por la Silla de Carácas,
cerro de Galipan y alto de la Cumbre, del camino antiguo de Carácas a La Guaira,
hasta encontrar el nacimiento de la quebrada de Tacag;ua, donde principia el
lindero del Oeste.
Aguas abajo de esta X¡:n-hrada, por el trayecto en que recibe por la parte
N. las quebradas de Tusajera, la. _Chivcra, y Cujicito; de este punto línea recta
al S. hácia el alto del Topito, que coufina con la parroquia Caravaca ( E. lolívar)
Sigue ascendiendo lalíuea hasta la. cumbre del Cerro Irapí, punto comun en los
linderos de las parroquias Caravaca, Macaraoy Antímano. De este punto des
ciende por la fila alta hasta el paso de la Cidra (en el rio Guaire) en la carre
tera de Carácas al Estado (iuzman Blauc’o. De este punto vuelve á, ascender
hasta el alto denominado la Cortadura, que separa al Distrito Federal de las parro
quias San Antonio y )arrizal ( E. Bolívar) y donde principia cl lindero del S.
De la Cortadum~ sigue la línea al alto del port—achuelo de (Jarieuao, en donde
se confunde con Él lindero del naciente, que prineipia en dicho portachuelo ;
luego forma una curva buscando el boqueron de Barata; sigue las cumbres altas del
cerro que divide las aguas que van ¡’i la quebrada de Baruta de las que caen al
río Turmerit—o ó del Valle, y despues baja ú la confluencia. de este último con el
Guaire, continuando este rio aguas abajo, hasta la boca dela quebrada Agua
blanca ó_ Sebucan, punto dondeiprincipiamos la línea limítrofe.
Como se ha dicho en el e pitulo Suelo, la superficie que comprende estos
linderos es de
109 kilómetros cuadrados—46 hectáreas y——7,150 mótros cuadrados próxima—
mente. .-’
' — 228-—
/\/\/\/\'\,f\/\/\/'\IRÜ /\f\f\/'\/\/\/\f‘/\I\f\/‘\/\/\/lf\/\/\/\.I\I\J \/\/\/\/\/\/\/nr\/‘\f\ r\r\/\/\/‘ /./\f\/\r\/\r\/\M/\/\/\N\

Límites de las Parroquias Urbanas.

Los límites de las parroquias que componen el Distrito federal son los si
guientes:

CATEDRAL.
o

Por el Norte la calle de Margarita entre las esquinas de las Carmelitas y la


uni0u de la quebrada Punceres al río Catuche. Por el Este, el curso del río
Catuche hasta que encuentra la calle de Orinoco. Por el Sur esta calle hasta
la esquina de Colon; y por el Oeste desde dicha esquina, calle de Zea hácia el
Norte hasta la esquina de San Jacinto; de allí calle de las Ciencias hacia el
Oeste, hasta la esquina del Padre Sierra, y de allí hácia el Norte hasta la esquina
de las Carmelitas.

SANTA ROSALIA.

Por el Norte calle del Orinoco desde la esquina de Colon hácia el E. hasta
el río Catuche. Por el E. curso de este río hasta su desembocadura en el Guaire,
y sigue línea recta hasta encontrar la fila de cerros al S. de dicho río; por el
Sur la fila. alta de este cerro háeia el O. hasta llegar frente a la calle de Zea;
pa: el 0., de este punto línea recta al Guaire hasta el lugar donde principia la
calle de Zea y luego esta ha sta la esquina de Colon.

SANTA TERESA.

Por el N. la calle de Margarita entre la esquina de‘ las Flores y la


esquina de las Carmelitas. Por el E. la calle del Comercio entre las esquinas de
las Carmelitas y el Padre Sierra. Continúa por la calle de las Ciencias hasta la
esquina de San Jacinto y sigue la línea Este por la calle de Zea al Sur hasta
el Guaire. Por el Sur las filas del cerro al sur del río Guaire desde la calle de
Zea hasta la boca del río Caroata. Por el O. curso del río Caroata, aguas arriba
hasta la boca de la quebrada Quita-calson, comprendiendo las casas situadas
entre el principio de la carretera del N. y el meneiónado río.
—- 229-—
4\/\/\/\l \/\/ u \.IWVV\/\l\l\/\/V\l\/\/\l\/\/\/N » \/\.l\/\/VWWVW\IVV\ I\/VW \J\/\/V\N\IVVV JW\/W\

SAN JUAN.

Por el ‘N. desde la cima del Calvario una línea hasta encontrar la calle del
Sol en el río Caroata. Por el E. curso de este rio aguas abajo hasta el Guaire;
y de aquí línea recta hasta la fila de los cerros, al Sur de dicho rio. Por el Sur
las filas de este cerro hasta el frente de la boca de la quebrada del Empedrado;
y por el O. esta quebrada aguas arriba hasta su origen en el cerro del Piñal,
continuando por la fila hácia el Este hasta la cumbre del Calvario.

CANDELARIA .

Por el Norte cumbres altas del Avila desde el nacimiento de la quebrada


de Cotizita hasta la. cima del Avila frente al nacimiento de la quebrada Las
Canoas. Por el E. aguas abajo de esta quebrada hasta la desembocadura
en el Guaire, donde terminan los cerros que dividen el Valle de Carácas del
pequeño valle del Riucon. Por el Sur filas altas de estos cerros húcia el O. hasta
frente de la boca de Catuche y de allí línea recta hasta dicha boca; por el 0.
n'o Catuche aguas arriba hasta la. union con la quebrada de Punccres, y desde
este punto aguas arriba hasta la esquina Barranco del Conde en el callejon
dela Trinidad, siguiendo la línea recta hasta las cabeceras de Cotizita.

A LTAGRACIA .

Por el Norte las vertientes al Sur de los cerros Cmnbre y Galipan entre
Cotizita, el Boqueron de la cumbre y el Calvario (en el cerro del Avila) hasta la
carretera del Norte ; por el E. la quebrada Cotizita hasta el lindero O. de la parro
quia Candelaria, en la esquina del Barranco del Conde. Se sigue la quebrada
de Punceres hasta el puente que hai en ella, en la calle de la Fraternidad, y
sigue la misma línea hasta la confluencia del río Catuche. Por el Sur, desde
esta confluencia, calle de Margarita, hacia el O. hasta encontrar la carretera del
Norte en el punto llamado las Tinajitas; y por el O. desde este punto línea recta
al Boqueron de la Cumbre.
-— 230 —
f\/\I\/\N\f\/ï/\I\Nxf ’\/‘-f‘J\fnr\/\/\; \, _\t\(\/-/‘/\r\/\Is .

Limites dc las parroquias foráneas.

EL RECREO.

AL ESTE DE CARACAS.

Por el Norte, cumbres altas del Avila, desde la quebrada de las Canoas hasta
las cabeceras del río Chacaito; por el Este, el río Chacaito hasta su confluencia
en el Guaira ; por el Sur, el río Guairc, aguas arriba hasta la desembocadura de
la quebrada de las Canoas; y por el ;()estc; dicha quebrada hasta las cumbres
del Avila.

CHACAO.

AL ESTE DEL RECREO.

Por el Norte, las cumbres altas del Avila, desde las cabeceras de Chacaito
hasta la quebrada más al naciente de las dos que forman la de Sebucan ó Agua
blanca. Por el Este, dicha quebrada de Sebucan ó de Agua blanca (que es la
más inmediata al Oeste de Los dos Caminos) aguas abajo hasta el Guairc; por
cl Sur, esterio aguas arriba hasta la boca de Chacaito; y por el el río Chacaito
aguas arriba hasta las cumbres altas del Avila.
0

EL VALLE.

AL SUR DE CARACAS.

Por el Norte, vertientes al Sur dela línea de cerros que se desprenden al Sur
de la Vega en direccion N. E. y terminan cerca del Guaire, frente a la boca de la
quebrada Las Canoas; por el Este la confluencia de los ríos Guaire y Valle, la
fila alta que divide las aguas que van al Valle de las que van á. la quebrada
Barata, hasta el cerro de Butaquito y sigue por la fila hasta el cerro Boqueron,
que linda con jurisdiccíon de San Diego y Baruta de aquí continúa la línea por la
fila hasta los cerros de G uayahito y Caricual; por el Sur una curva entre el
cerro de Boquerou y el de Butaquito, y por el Oeste una línea que parte del cerro
-—231—
W\IWWVW\/WW\/\NV\J\J\IWWVW\J\I\NM

de Caricuao trazando una curva que va á dar al portaehuelo de Caricuao, al Sur


de la hacienda Coche, y de ahí un antiguo camino hasta el lugar donde principia
el lindero Norte.

LA VEGA. V

AL S. O. DE CARACAS.

Por el Norte desde la cima del cerro Guayabo siguiendo Inicia el Este por la
fila hasta el cerro del Piña]; por el Este quebrada del Empedrado, aguas abajo
hasta su desembocadura en el Guaire, siguiendo línea recta hasta la hacienda Sim
plicidad y la cima del cerro que sirve de lindero con el Valle, terminando en el
portachuelo de Caricuao; por el Sur filas altas que dividen las aguas que van á
la quebrada de (larieuao de las que van directamente al río Guaire hasta el cerro
Curtidoral, frente á la hacienda Montalvan; y por el Oeste una línea recta que
atraviesa dicho cerro del Gurtidoral, pasando por el lugar denominado Degredo
viejo de los indios de la Vega hasta el puente del Molino, y sube por la flia termi—
nando en la que divide al Algodonal .v á Yaguara.

ANTIMANO.

‘Al Este, el puente del Molino, que es el primer punto dado, lindaudo con juris—
diceion de la parroquia de la Vega, y sigue ascendiendo en línea recta al Nor—te
hasta la cumbre del cerro del Algodonal; de aquí desciende un poco al Noroeste
por el lugar denominado Hoyo del Diablo y Quebrada de Guadalupe, punto que
de aquí separa la jurisdiccion, y siempre al Oeste de la parroquia de Altagracia
de Carácas. Pasando de ese punto, ó sea ángulo del Norte, al Oeste y en línea
recta sigue: quebrada de Tacagua aguas abajo, Las Tasajeras, La Chivera y ter—
mina en el lugar llamado Cujieito, porque de este ángulo se separa la jurisdiceion
de la parroquia de Carayaca. Desde ese lugar de Cuj icito, y en línea recta bácia
el Sur, es el punto de vista el alto de Topito, y ascendiendo á la cumbre del cerro
de Irapí ; aquí desciende y pasa (qucdándolc la jurisdiecion de la parroquia de
Macarao al Oeste) por el antiguo paso de la “ Cidra ” del río Guaire y asciende
hasta el alto denominado “ La Cortadura,” quedando en este ángulo ó rincon á
la parte del S. Q. la jurisdiccion de las parroquias San Antonio y El Carrizal.
Desde ese punto dado y volviendo en línea recta al Este, sigue el alto del Porta
chuelo de Carieuaó, quedándole á ese mismo viento la jurisdiceion de la parroquia
El Valle con que linda, y desde ese lnismo portachuelo, Portachuelo de Caricuao,
va la línea al alto del cerro La Merced y se viene otra vez hácia el Norte como á
bajará esta parroquia. y de allí viniendo por toda la cumbre del cerro de Caricuao
-—232—
./\/\N\I\/\/\/\/\f\ /"/\/\f\/\/\t\/\N\/\MA V\AAN\NV\AN\N\N\AAANV\AAANW\W

lindando otra vez con jnrisdicciou de la parroquia de La Vega, al alto de la Ca


1era: vuelve de aquí al Este por toda la cumbre del cerro al “ Curtidoral ” de los
señores Cárlos y Pedro Machado, síguese un poco y desciende quedando un ángulo
6 rincon en donde termina, en el lugar denominado “ Degredo viejo de los
indios de La Vega.”

TOPOGRAFIA.

PENDIENTES.

La doble inclinacion del terreno que ocupa la ciudad se explica mui bien por
las nivelaciones practicadas en las dos direcciones Este—Oeste y Norte-Sur; la
primera nos dice que la esquina de la Faltriquera ó de Márcos Parra. (hci Oeste
8, Sur 4) en la antigua calle del Sol, está 39,48 metros sobre el Anauco, extre
midad oriental de la misma calle, la cual tiene de extension 1.747 metros. Y la
segunda, que es el centro de la pila que estat al Norte de la esquina denominada la
Caja de Agua (110i Oeste 4, ‘Norte 9,) se halla 79,38 metros sobre el Guaire, estre
midad Sur de la antigua calle del Comercio, que tiene de extension 2.058
metros; por consiguiente la inclinaci0n hácia el Sur es casi doble de la del
Este.
' c

CALLES.

Estas mismas inclinaciones nos están diciendo que la ciudad se divide en


calles Norte—Sur y Este-Oeste. Las primeras en número de 20 llevaban los
nombres siguientes: Del Cementerio del Este, Campo Elías, Plazas, Cedeño,
Rivas, Giraldot, Ustáriz, Róscio, Zea, Carabobo, Leyes Patrias, Comercio, Lindo,
La I’atora, Norte, Dulzura, Ricaurte, Verde, Eras “y Triunfo. Y las del Este
Oeste en número de 18 eran conocidas con estas denominaciones: Ilustre Ameri
cano, La Paz, Fuéntes, Madariaga, Estio, Protecciou, Fraternidad, Margarita,
Bravos, Ciencias, Sol, Orinoco, Juncal, Fertilidad, Union, Ágricultura,1‘rinm,
vera ,v Delicias,
. —233-—
\ /\ /\/\/\/’\N\/\/\N\/\I\/\ r. I\/\/\/\/\/\/\I u s /\ A/\/\/\/\/‘\N\I\N\I\N , r\ /\ A/\/\r,,—/\r—/\ /\/\/'\/W\I\/\¡'\/\/VV v

ESQUINAS.
Las interseéeiones de estas 38 calles forman 264 esquinas que tenían nombres
conocidos, a saber: Puerta de Caráeas, La Represa, Negro 1?, Torrero, Portillo
La Eternidad, Las dos Pilitas, San Cárlos, La Laguna, Sabana del Blanco, El
Sepulcro, San José, Padre (iuzman, Planas, Ojeda, Guzman, (laanábano, El
Desbarraneadero, La Quinta (luzman, El Panteon, El Misterio, Barranco de
Conde, Los Remedios, Caridad, San Andres, De Zamora, La Jabonería de Anan
co, El Nazareno, San Miguel, Palo Negro, De los Padrones, Torre dela Pastora,
El Zapatero, El Urape, La Pastora, Amadores, Caja de Agua, Del Saman, La
Fé, Esperanza, San Casimiro, La Cruz, La Castidad, Juego de Pelota, Ñaraulí,
La Sabana, La Matanza de Poleo, San Cayetano, Cardon, El Truco, Mendoza,
De la Luneta, Del Puente de la Trinidad, Del Cementerio de los Canónigos,
Barranco de Quita Calzon, Javillo, Caldera, El Toro, Balconcito,‘ Salas, La Merced,
Tienda Honda, De Santa Bárbara, Esquina nueva, San Ramon,‘ Del Degredo,
El Teñidero, Mirador, Tinajitas, Altos de los Cachos, Poleo, Paraíso, Pineda,
Cuartel Viejo, Altagracia, Mijáres, Jesuitas, Maturin, Arguizones, Claveles,
Socorro, San Pedro, Desamparados, Avilanes, Pagüito, Bruzual, El Toque, Las
Flores, Monos, Bolero, Llaguno, Carmelitas, San Mauricio, Veroes, Ibarras,
Pelota, Puuceles, Adjuntas del Río Catuehe, y Quebrada Puneeles, Animas, Pla
tanal, Del Conde, Urapal de Candelaria, Fosforería de Candelaria, Freites, Za
labarrieta, El Secreto, La Trilla, Camino Nuevo de la Guaira, Piñango, Conde,
Principal, Torre de Catedral, Madriees, Marrones, Del Cují, Romualda, Manduca,
Ferrenquin, La Cruz de Candelaria, Aleabala de Candelaria, Ferrocarril del Este,
Sitio Pit—Mayer, Sitio Curazao, Caño Amarillo, Solís, Muñoz, Padre Sierra,
Monjas, Gradillas, San Jacinto, Doctor Paúl, Salvador de Leon, Socarrás, Del
Puente Guzman Blanco, Traeabordo, Miguelaeho, San Rafael, El Caracol, Márcos
Parra, Pedrera, Bolsa, San Francisco, Calle traviesa del Capitolio, Sociedad,
Traposo, Chorro, Coliseo, Pilita de San Lázaro, Perico, Monroy, La Misericordia,
El Peligro, E1Lechozo, de la Calle del Medio, Puerta del Cementerio del Este,
De la Hacienda del Conde, Pela el Ojo, Silencio, Matanza de Duran, Gorda, Mer
caderes, Pajaritos, Camejo, Colon, Doctor Díaz, Peinero, Hoyada de San Lázaro,
San Lázaro, Cuartel Nuevo de Artillerías, La Cuadra, De la Columna de Abril,
Los Escalones, Carreño, San Juan, Nueva Zamora, Puente de San Pablo, La
Palma, Santa' Teresa, Cruz Verde, Zamuro, Pájaro, Tqiar, San Martín, Ange—
litos,'Pnerto Escondido, Calzada Guzman Blaneo,-Redueto, Miraeielos, Cipréses,
Velazques, Santa Ana, Curamiehate, Rosario, San Roque, Del Paradero, La
Barbanera, La Consolacion, Jesus, Pila de Anderson, El Quebrado, Puente
Nuevo, Pedrera de San Felipe, Matadero, Glorieta, Hospital Militar, Hoyo Vícíoso,
30
_234_
'\/\/\/\/\/\N\/\J'Lf\l\/\/VV*.’ \z\/ u/\,/\/V\./\J /\/ N ,\ \,r¡. /\ \/ 1\/\/\I\IV\I\I‘JW\/V%IV‘NW\I

Santa— Rosalía, Pinto, El Viento, El Cristo, Vuelta de Churuguara, Palma Sola,


Fariüez, Carita, Pescador, La Soledad, El Bncare, Pilita del Padre Rodríguez, Pa:
lacios, Castan, Candilito de Santa. Rosalía, Góbernador, El Muerto, Isleüos, Subida
del Gnarataro, El Guarataro, Echezuría, Subida del Obispo, Puente de la Soledad,
Albañales, Aguacate, Aleman, Cochera, El Gasómetro, El Cármen, Mainey,
Monzon, Palmitas, Tablitas, Sordo, Peláes, Aleabala del Sur, Callejon de Mu
chinga, Placer de Palo Grande, Pan de Hornito, Rivero, Palo Grande, Cruz de
la Vega, Quebrada de Lazarinos, La Viuda, San Francisquito, Manso, Agenoria,
Bio de Caroata, Limera de Escalona, Dolores, Bársenas, Gutiérrez, Noria, La Te
jería, La Regeneracion y Alcabala Vieja.

CALLEJ ON ES.

Ademas de las 38 calles mencionadas más arriba, existen 19 callejones, he


aquí sus nombres: Placer y Callejon de Palo Grande, Callejon- Cruz dela Vega,
Callejon de Obispo, Santa Ines, Callejon de la Barbanera, Callejon de Jesus,
Callejon de la Soledad. Callejon de Puerto Escondido, Callejon de Peniches, Calle
‘27 de Abril, Calle del Silencio, Calle San José, Callejou Bruzual, Callejon de la
Trinidad, Callejon Salavarrieta, Freites, de la Candelaria, Callejon intermedio del
Sol y Orinoco, ,v Boulevar del nuevo Teatro.

NUEVAS DENOMINACIONES DE LAS CALLES Y

NUMERACIÓN DE LAS CASAS.

Las calles de los Bravos y de Carabobo, que se cortan en ángulos rectos al pié
de la torre (le Cated‘ml y flanquean los costados Norte y Este de la plaza Bolívar,
se denominan ahora Avenidas; es decir que se llaman así la calle que empalma
las dos carreteras a la Guaira y Petare, y la que desde el antiguo templo de la
Trinidad se dirige por el Sur hasta el Guaire: la interseccion de esas dos líneas
principales forma. el origen ó punto de referencia para expresar el rumbo á que
demora una casa particular, por ejemplo, relativamente á los puntos cardinales.
Ahora, las Avenidas se denominan del Este, Oeste, Norte ó Sur sogun sea su
direocion partiendo de la torre á. cualquiera de esos puntos cardinales.
Las cuatro secciones en que se divide la ciudad por las dos Avenidas, se unen
dedos en dos para formar la parto de la misma'ciudad que lleva por nombre la
del punto cardinal a que pertenece. Supongamos un observador parado en la
esquina dela torre viendo hacía el Panteon Nacional, todo lo que está. a su de
recha pertenece al Este, lo que demora a su izquierda es del Oeste, con rclacion a
..~ 235._
N/\/\/\f\/\ ¡\ ,\/\,Wm /\/\/\/W\_/\/\ r\/

la Avenida Norte Sur. Supongamos ahora que el mismo observador cambia de


posicion , dirijiendo su mirada húcia Petare, su derecha é izquierda indicarán las
partes Sur y Norte de la ciudad relativamente a la Avenida Este-Oeste.
Las calles Este—Oeste que se reputan paralelas a la antigua de los Bravos,
convertida ahora en Avenida, al separarse de ésta en la direccion del Sur, se
supone que se alejan segun la progresion de los números pares, 2, 4, 6, 8, 10, 12,
14, 16, 18; y si el alejamiento es hacia el Norte de la misma Avenida, entónees
la progresion de los números impares 1, 3, 5, 7, 9, 11, 13, es la que diferencia estas
calles de las anteriores y marca la situacion de una de estas respeto a la línea
principal. *
Las calles Norte—Sur que se supone paralelas a la antigua de Carabobo,
transformada ahora en Avenida, siguen las progresioues de los números pares,
é impares, segun su situacion respecto de la distancia a la directriz: los pares se re
fieren a las calles situadas al Oeste, y los impares a las que demoran al Este dela
mencionada Avenida Norte—Sur.
Para la nnmeracion delas casas se toma por origen el punto de interseccion
de cada calle Este—Oeste con la Avenida Norte—Sur, y el de cada calle Norte-Su;—
con la Avenida Este—Oeste: ahí se coloca el número uno ó el dos en las primeras
casas de la esquina; el 1 si pertenece a la acera de la izquierda, y el 2 si está en
la acera de la derecha, y luego van creciendo los números segun las progresiones
pares ó impares, cuyos primeros términos marcan estos guarismos. De manera
que la posícion topográfica de una casa~ es dada por dos coordenadas rectangula.
res : una es su distancia a la Avenida, contada por la calle respectiva, hasta su
interseccion con la línea de referencia; y la otra es la distancia de esta intersec
eion a la torre de Catedral, contada por la Avenida de que se trata.

PLAZAS. , o

¡
Quince cuenta la capital del Distrito Federal, a saber: Bolívar, .Guzman
Blanco, Candelaria, San Jacinto, Panteon Nacional, Del Teatro Guzman Blanco,
De Abril, Campo de Marte, Campo de Abril, La Pastora, Santa Teresa, Santa
Rosalía, La Merced, Altagracia y la del Cuartel de Artillería.

CEMENTERIOS.

Nueve existen a los alrededores de esta ciudad, a saber: La Concepcion, San


Simon, La Merced, Del Este (abandonado en la actualidad), Británico, Fraterni
dad Coléricos, De los Canónigos y El Nuevo.
—236—
—./, /\/\/\/V\W/s_’\_/\N\l‘/\/\IWV\J\NWW l\l'\/\/‘ A/\/\.I\/- l‘/\/‘N\/xl‘ /\I\/s /\/\./\/\/‘ /\/\l\/\

VALOR TOTAL DE LOS EMPEDRADOS Y ENI4OSADOS

DE LAS CALLES DE ESTA CIUDAD.

Antes de la reforma que han sufrido en su parte central, por haberse variado
su configuracion, haciéndolas convexas en vez de cóncavas como lo eran antes,
el valor de los empedrados y enlosados de las calles de Carácas puede estimarse
de la manera siguiente:
La capital del Distrito Federal tiene como se ha dicho 38 calles, 20 de Norte a
Sur y 18 de Este a Oeste: las interseceiones de estas calles entre sí forman 264
quines: la distancia media de una boeaealle a otra es de B1,21 metros; luego la
longitud total de las calles en cuestion, suponiéndolas empalmadas en una sola
línea, es de 32 kilómetros.
Dándole á :cada cuadra 8,36 metros de ancho medio, 5,85 metros para los
centros y 2,51 metros para las dos aceras, resultan 187,200 metros cuadrados de
empedrado á cartucho y80,320 metros cuadrados de aceras enlosadas. Si supo
nemos que las primems cuestan á sesenta centésimos una y 1,75 venezolanos las
segundas, que son los precios medios de esas ob ‘as ú todo costo, resulta la canti
dad de 112.320 venezolanos pam el valor del empedrado de los centros y‘ 140.560
venezolanos para las expresadas aceras. Total ‘252.850 venezolanos, suma que
representa lo que cuestan dichas obras. '
‘Si partiendo de los precios medios y señalando a las calles el menor ancho
que tienen, así como ú sus enlosmlos, prescindimos todavía de las esquinas que
por no tenen nombre, segun el sistema antiguo, no aparecen clasificadas en el
plano actual de esta ciudad, y rebajamos la suma de 2.880 venezolanos por cir
cunstancias particulares á. algunas cuadras que carecen de empedrado, quedará
en último caso un precio líquido de 250.000 venezolanos para el valor anterior
mente expresado. Pero si deducimos de esta partida los 190.658,30 venezolanos
que ha invertido hasta boi la Junta de Calles, segnn ¿‘La Gaceta Oficial,” número
968, quedan 59.341,70 que representa lo que se necesita 'gastar para el com
pleto de la reforma total de todas nuestras calle '. ‘
Ahora bien, segun el Arte de Construir por Roudelet, tomo primero del Suple
mento, página 28, en 1837 costaba en Francia 16 centósimos la couservacion de
un metro cuadrado de enlosado, yficentósimos la de empedrado de los caminos
reales, que en cuanto al uso están, poco mas ó ménos, en el mismo caso que
nuestras calles públicas. Tomando estos datos como términos de referencia, podc
demos concluir: que la eonservacion de los empedrados y enlosados de esta capi
tal demandarian un gasto anual de 24.000 venezolanos, si los trabajos~ fueran
idénticos a los que se practican en Francia; pero no siéndolo, es mui racional
su reduecion á la mitad, ó sean 12.000 venezolanos la totalidad ¿le los gastos de
——237-—
-/\/\/W\/\/\/VV\/\/\/‘/ .’«IVV\N\J\NV\/‘MNW‘ /\/\_r l / \ 1\./n/xj\/\I-/\¡\1V \/'\/ \/\/\/\/\N\/\/\N\/VW\M

conservaclon, atendiendo a la diferencia «le materiales, constrnccíon y tráfico


relativo.

IGLESIAS.

Las principales son : Catedral, Candelaria, Altagracia, San Juan, Santa


Teresa y Santa Rosalía, que dan sus nombres a seis de los siete municipios ó parto.
quias en que se divide la ciudad; y La Pastora, La Merced, San Mauricio y San
Francisco, que con las anteriores componen losdiez templos católicos en donde se
fomenta el culto.
La Catedral.—Su distribucion interior era tan mala que se diflcultaba su
libre acceso, a la vez que privaba á. los concurrentes la: vista de sus espaciosas
naves y decoraciones respectivas: su capacidad era casi nula, pues la parte
central de la iglesia estaba ocupada por una obra en forma de ciudadela.
reservada únicamente para los usos del coro. La adminístracion liberal'que
sucedióá las anteriores, fijó su consideracion en las imperfecciones de que ado
lecia dicho templo, llamado por su destino a ‘ser, si nó un modelo del buen
gusto arquitectónico, al menos un edificio espacioso, claro, cómodo, bien venti
lado ydc aspecto severo, como lo son las funciones que en cl practica el alto
clero residente en esta ciudad. Para conseguir este resultado cl gobierno aportó
las sumas necesarias al efecto, y hoi puede decirse que nuestra iglesia matriz,
despues de las importantes reformas que ha sufrido con posterioridad, presenta
un aspecto imponente, como corresponde a su categoría entre las dcmas de su
especie.

La Trinidad, transformada hoi en Panteon Nacional, por su estilo gótico,


simetría de sus dos torres, acertada eleccion de sus relieves, exquisitos adorno‘s
que decoran su fachada y su posicion elevada, pues se halla en la parte superior
de un plano inclinado, presenta a la vista del observador que la contempla de
frente, un conjunto tanto mas agradable‘ cuanto que, proyecta’mdoso el rayo visual
‘sobre el fondo verde-oscuro del Avila, hace resaltar más y más las delicadas
formas de sus partes componentes. El embellecimiento de este templo le im
porta. a la administracion liberal, que lo decretó, algunas sumas de bastante con
sideracion.

Convento delas Dominicas, convertido ahora en asilo dc la humanidad des—


valida, llena en la actualidadunvacío que se’_haeía scntirde una manera tanto más
apnemiante, cuanto que el desgraciado, sin pau ni albergue, no encontrando un
refugio que le pusieia a cubierto de las inclemencias del tiempo, vagaba por
nuestras calles implorando la caridad pública para poder alimentarse y tener
donde rec-li nar su desfidlecido cuerpo. Allí en esa casa de Beneficencia encuen
— 238—
s’\/\/\l\l\I\/\/\/\r\z\j\f\/\I\N\/\MA »/\/\A/\/\/\/\/\/\/\ANW@N\AN\I\MMW

tra ahora pan y habitacion el infortnnio; y sobre todo asistencia y consuelo el


pobre enmedio de sus ingentes necesidades.
Convento de las Carmelitas, transformado últimamente en palacio del Minis
terio de Hacienda y oficinas de su dependencia, ha hecho desaparecer el vetusto
edificio que servía de reclusion a aquellas religiosas, para contribuir al ornato
y comodidad públicos. Sus salones espaciosos y la distribucion simétrica de sus
luces han venido á sustituir un laberinto sin claridad suficiente y de siniestro
aspecto.
Convento de las Conccpcíoncs, este ha desaparecido absolutamente para dar
lugar á dos grandes edificios que con urgencia reclamaba la civilizuelon actual;
el Capitolio ó Palacio Legislativo, y el Palacio del Ejecutivo yla Alta Corte
Federal. El primero, de órden dórieo romano y de espléndida dccoraeion, vuelve
su magestuosa fachada principal hácia el Sur, como para circunseribir por un lado
los Boulevares que rodean la estatua ecuestre del Ilustre Americano. El segundo
presenta al Norte su fachada principal, mostrando en sus finos detalles la riqueza
propia del órden corintio. Estos dos edificios destacados se unen por medio de
una columnata, que sin concluir todavía, ya da a conocer que las azoteas que
sustentan se empalmarán sin solucion de continuidad. Juzgue, pues, el lector
del efecto que ¡’producen esos monumentos del arte, que han venido a sus
tituir cuatm paredones de aspecto siniestro, que encerraban un laberinto de
covachas en la parte mas central de esta capital.

San Jacinto, ha desaparecido tambien para dar lugar al hermoso Mercado


que está~ en constrnceion: siendo de advertir, que miéntras fue convento, pudo
mai bien estar unido al cuerpo de la obra por el intermedio de los claustros ; pero
luego que se transformó en una simple iglesia, su proximidad a un Mercado, que
muchas veces ha sido cuartel, hacia incompatible su existencia con la del edificio
adyacente, si nos atenemos á las reglas que han de observarse en la. ereceion
de los templos católicos. Así, pues, la permuta de una cosa por ctm no ha por
judicado en nada el ornato público; por el contrario ha ganado este un edificio
que con urgencia necesitaba, y la salubridad pública un poderoso recurso para
la mejor vigilancia y depósito de las materias que se destinan al consumo diario.

La Oandelafia, de pobre apariencia y aspecto ruinoso, ha recibido tambicn


la benéfica influencia de la administraeion liberal que rijc en la actualidad los
destinos del país, viendo completar y terminar su fachada, iluminada su plaza
y próxima a recibir en ella una fuente pública y arbolado, que convertirán en
lugar de recreo lo que ántcs era estéril y monótono, viniendo á. ser como un oárn's
para los que se acerquen fatigados al templo.
i%~n Francisco. La parte occidental de este antiguo convento ha sido desti-i

nada para servir de asiento a/ la Universidad central de Venezuela y el Museo


Nacional, sin que pnrcsto se haya escatimado al templo nada que perjudique
-— 239—
-’\Nx/UW\/WV\/\MWWV , \./\/‘/\/VVWVW\/WVVWWVV\-’ /\/\/VWV \/\/ \.I\./‘N\/ vvuvv \.

su esplendor primitivo: solo que, en la regeneracion presente la fachada que


mira al Norte, tiene que recibir una reforma sustancial que la armonice con las
fachadas de la Üniversidnd y Museo a las cuales se une sin solucion de conti—
unidad.
San Lázaro, ha sido transformado en cuartel de artillería, no sin haber áutes
establecido un magnífico lazareto extramuros de la poblacion, en donde los que
sufren el mal de hizaro están mejor alojados; por la mayor capacidad del nuevo
edificio, y su situacion tan favorable en medio de una elevada planicie de agra
dable perspectiva.

San Pablo. Situada esta iglesia ó mas bien ca1‘»illa a una cuadra de la Basí—
lica de Sana Ana, su existencia no era de absoluta ó indispensable necesidad,
como lo es la del magnífico teatro que se está construyendo en el área que ocu—
paba aquella, y de que no es posible prescindir en las capitales que se ven impul
sadas por el adelanto que les imprime una administracion eminentemente ilustra
da y progresista. Y para destruir cualesquiera preocupaciones infundadas, recor
demos que el arte drannitico estubo esclusivamente _v por mucho tiempo en poder
de los clérigos, segnn se comprueba por la lei 34‘? titulo .VI. Partida ‘1‘E; por consi—
guiente, nada hai de profanacion al pasar aquella superficie de uno a otro destino.

San «Felipe. (‘onvertido esc pequeño templo en la espaciosa y magnífica


Basílica de Santa Arm, la piedad de los fieles tendrá siempre que admirar en esa
importante obra de arquitectura religiosa, lo que puede alcanzar una voluntad
superior, a quien no arredra ni la magnitud de los gastos, ni las dificultades de
ejecucion, inherentes a toda obra nueva que se trata de construir sin ayuda
extraña; por cuya razon la antigua parroquia de San Pablo ha venido a quedar
convertida en municipio de Santa Teresa; bajo la advocacion de Santa Teresa
se comenzó la obra de que nos ocupamos. Cuando tratemos de los puntos nota
bles volveremosá hablar de este hermoso templo, el primero de Venezuela y uno
de los más importantes de la América del Sur. '

BIOS.

Los cuatro ríos de ~que hablamos al principio son: Caroata, Catuche, Anauco
y el Guaire, tributarios todos aquellos de este último, que corre al Sur dela
ciudad enla direceion Este-Oeste, y forma el limite meridional de los dos planos
inclinados sobre que está construida esta población. Los ríos Anauco y Catuche,
que como hemos visto, arrojan sus aguas en el Guaira, reciben a su vez el tributo
de las quebradas Gamboa ,v Cotizita, dándole aquí a la palabra quebrada el
significado que le atribuimos a las pequeñas vertientes cuando al ingresar sus
aguas en otras de mas consideracion pierden su nombre primitivo.
__240_.
\/\/W\I\/V\/‘l‘/s/v‘a\z’ .vv / /\¡ s/ ,1 . r IV‘NV\/\,/\/‘lu/Vv\a »." —/v v v , \¡‘/\/‘/V\ zvv\¡\n. v \/ /\zv\/\.

PUENTES.

Los mas antiguos son: el de la Pastora, de la Trinidad, dela quebrada de


Pnnecles, de la cruz de Puuceles, de Candelaria, de Anauco, de Monroi, de San
Pablo, de la Uuion y de Agua de Salud.
Los nuevos son: Guzman Blanco, Curamiebate, Caño amarillo y Regeneracion.
El dc la Pastora, Sobre Catuche, es de medio punto, sus muros en ala de
revestimiento y parapetos se conservan en buen estado a pesar de su antigüedad,
que data del siglo anterior; solo el zampeado ha sufrido por las inclemencias del
tiempo.

El de la. Trinidtul, sobre el mismo Catuche, es de forma ogival, único en


su especie; y eso por que se trataba de ahorrar terraplen, a lo que se presentan
admirablemente los arcos apuntados ó sea de estilo gótico. Su estado de con
servacion actual garantiza su mayor duracion.

Los dc Pu¡welcs y de la Cruz de Punccles, son mas bien pontones ó alcanta


rillas, relativamente a sus ‘dimenciones: carecen de asientos en el parapet0 y
están regularmente conservados. Ambos estreehan las calles que unen.
O
El de Candelarü1, tambien sobre Catuche, es de medio punto y sus estribos
zampeados, parapetos y muros de revestimiento están perfectamente bien conser
vados. '

El de Anauco, sobre el río de este nombre, es el mas hermoso de todos los


antiguos, consta de tres ojos, que ‘unen y consolidan dos machones y dos estribos.
Las dimensiones de sus arcos, que son de medio punto, están en proporeion del
volúmen de las aguas a que sc ha de dar salida en las grandes avenidas. Cada
machon lleva su tajamar correspondiente, y aunque no existen espolones se pre~
sume que no los pusieron en su oportunidad por haber dejado los españoles la
obra íncouclusa, así como quedó sin construir el zampeado correspondiente al ojo
más oriental; por lo que ha sido preciso emprender algunos trabajos de consi
deracion para terminarlo, y afianzar todo el zampcado general del puente, que
ya se resentia de aquella falta excusable. No debiendo estrecharse las calles
públicas con ese género de construcciones, el puente de Anaueo tiene el privi
legio de ensanchar la vía, haciendo más fácil el acceso de los coches, carros,
bestias de carga y pietones que transitan por la carretera del Este, que es una
de las más concurridas de las que convergen á. esta capital. El costo de su
rcfaecion alcanzó a 880 venezolanos

El de Monroi, sobre el mismo Catuche, tiene sus estribos, parapetos y muros


de revestimiento en buen estado de eonservacion; la forma de su bóveda es de
__241 _
vuvvxzx, WW‘N\/\I\/\/\I\j

medio punto, y su zampeado, aunque reclama actualmente una pequeña compo


sicion que garantice su estabilidad, asegura la duracion de la obra por la solidez
con que está construida.

El de San Pablo, sobre el río Caroata, es de medio punto, algo oblícuo, _\'
las obras que lo constituyen están en buen estado de eonservacion: tiene el
grave defecto de obstruir en cierto modo la calle, que es una de las más frecuen—
tada—s, por ser la. prolongacion de la carretera del Oeste. El defecto que’ dejamos
anotado se correjirá mui pronto con la nueva eonstruccion que se proyecta en
la cuadra al Sur del puente mencionado.

El de la Uni0n, conocido tambien con el nombre _de puente nuero, está sobre
el río Caroata, y se halla en la actualidad en mui buen estado de conservaciou.
Su br}veda es de medio punto y la solidez de sus obras aeeesorias garantizan
su duracion. ‘
El de Agua de Salud, en la quebrada de este mismo nombre, aunque de me
nores dimensiones, no por eso deja de ser importante por su situaciou topográfica.

El Guzman Blanco, sobre Catuche, pertenece a la categoría de las obras


con que la regeneracion actual ha enriquecido el ornato y comodidad públicos.
La estructura de su bóveda, que es de medio punto, testifica que los progre
sos que se han hecho últimamente en el arte de construir, no son desconocidos
de nuestros ingenieros constructores.

El Caño Amarillo, sobre Caroata, de fecha mui reciente, es de forma esbclta,


y en su conjunto se nota ¡nui bien el refinamiento que han alcanzado nuestm~s
artesanos, por consecuencia del progreso que ha iniciado el Ilustre Americano,
particularmente en las artes de construccion. Su precio entra en el valor total
del Paseo Guzman Blanco.
1

El Curmnichutc, sobre una zanjonada que recoje los desagües de algunas


pilas públicas y particulares, y cuya irregularidad exigía dos puentes que se
cortasen en ángulo recto, ha venido ¡’t ser un lugar de concurrencia porque su
disposicion permite a la multitud que circula por allí, cómodos y numerosos
asientos para descansar y recrear la vista.
El puente de Agiiima es de madera, y está sustentado por dos estribos de
mampostería. Une las dos partes en que estaba dividida la antigua calle del Peli
gro, por consecuencia de la degradacion del puente que se ha reconstruido, y cuyo
valor asciende a 12.000 verezolanos.

Y por último cl de la Rcy‘ctwmcc‘on, todo de hierro y pavimentado con cimento


romano preparado para formar piedra artificial, es una de esas obras, que, por
su importancia, bastaría para consolidar el recuerdo de la administracion que la
31
_242_
.,\ /\/\/\/\/\/\ /\/\/\/\I\/\/\/‘f‘/‘ t‘\/\/\/\r\/‘\/‘/\ f\f\/\l\\/\/\/\/\/‘\f‘/\ /\ r\/\/\ /\/'\f\/\ r\/\/\Wr\/\AI\M/V\f\.fl N"

inició é inauguró, como sucede con esos monumentos cuya ereccion marcan
épocas en los anales de los pueblos que se regcueran. Ha costado ú la naeion
57.253,27 venezolanos.

onms DE I‘TILIDAD v 0RNATO rúnmoos.


l

Cozwluidag. Boulevares del Capitolio.—Casa nacional de Beneficencia, Cloaca


de la calle de Las Ciencias—Cloaca del puente de San Pablo—Cortina del río Ca
roata.——Cuartel de Artillería.—Estátua del Libertador—Estátuas del Ilustre Ame
ricano en la Plaza y en el Paseo Guzman Blanco.—Lazareto.—»Local de inmigra
cion.——Ministerio de Hacienda—Ministerio de Fomenta—Matadero Público.—
Nuevo Cementerio.-—Palacio Legislativa—Palacio de Justicia.—Panteon Nacional.
-—Paseo (luzman Blanco—Plaza Gnzman Blanca—Plaza Bolívar.—Plaza de Abril.
—Templo Masónico, Fachada de la Universidad y Observatorio Astronómico.
-—Puente Guzman Blanca—Puente Curamichate.-—Puente de la Regoneracion
y Puente (‘año Amarillo. l

OBRAS DE UTILIDAD Y ORNA’I‘O PÚBLICOS.

Itefaccionáxïas. Antigua _Tesorería Nacional del Servicio Pública—Gober


naeion del Distrito Federal—Palacio Federal y Puente de Anauco.

OBRAS DE UTILIDAD Y ORNA’I‘O PÚBLICOS.

' Comtruyéndose. Cloaea dela Pastora,.—Cloaea de la calle del Comercio.—


Cuartel de San Mauricio.——Depósito general de materiales—Edificio para el
Ministerio de Fomento—Mercado público.—l’alaeio del Ejecutivo y la Alta
Corte Federal—Plaza del Panteon y calle anem~—Pnente de Abril.—Puente
sobre el Caroata.—-Puente sobre el Catuche.—-Templo Santa Ana, en el Muni
cipio de Santa Teresa.—Teatro Nacional.——Universidad y Observatorio

SUPLEMENTO A LAS OBRAS DE UTILIDAD Y ORNATO PÚBLICOS.

Almacen de pólvora—Resguardo de la misma—Cuartel de San Cárlos.—


Estanque general del Agua—Casa del Registro.—)lunicipalidad.—Parque.—
Cárcel y Teatro actuales.——Administracion de Correos—Oficina del Telégrafo.—
lIospit-al de Caridad—Hospital de Virolentos—Hospital l\lilitar.—-Esrnela Fe
deral número l‘.’—Caja de Agua.
-— 243 —
sr\./\/ uvvvv «*\/\I‘z\.r\; \:u,'\. \/\¡ (\/* r\.r' ¡v /\/W\/W\/V\ :\¡\Iv«t\tV—/W \/\/u-./\/V ,Vv\u ,./ ¡ , U\, _.

DE’I‘A LLES CONCERNIENTES A LAS OBRAS COI\'(‘LUIDAS

Los Boulevarcs del Cup¿10h’0 están formados por las grandes aceras del frente
Sur del Palacio Legislativo y la fachada Norte de la Universidad central de
Venezuela; estas aceras, que son de cimento Portland, preparado para producir
piedra artificial, rodean por todas partes la estátua ecuestre del Ilustre Ameri
cano, dejando libres ciertos espacios geométricos para los jardines que completan
la decoracion de aquel sitio, el cual puede considerarse como parte integrante
de la vistosa Plaza Guzmán Blanco. Su costo se eleva a ‘33.944,98 venezolanos.
La Casa Nacional de Betwjiccncia ocupa el edificio conocido con el nombre
Convento de las Dominicas, de que _hablamos al mencionar las iglesias de esta
ciudad. Con esta sustitucion no~ sol—.nnente ha ganado el ornato público,
por la transformacion radical que ha sufrido la obra antigua, sino que los habi
tantes de esta culta capital encontrarán en dicha casa el medio más eficaz de
poner en accion sus filantrópicos- sentimientos, socorriendo al dcsvalido como
lo exige la caridad cristiana. Ha costado esta reforma a la administracion liberal -
del país 9.999,70 venezolanos.

Clocas de la Calle de las Ciencias y del Pueatede San Pablo. Siendo el desa
güe bien establecido la mejor garantía de salubridad pública, se ha comenzado
este sistema de obras, que nos traerá. los mismos beneficios que reportan esas
grandes ciudades cuyos gobiernos han tenido que:apelar á este recurso para sanear
las poblaciones, sustrayendo sus habitantes a la influencia de los miasmas deleté
reos que surgen de las aguas sucias estancadas. El valor de estas dos cloacas
asciende a 7.566,65 venezolanos. ¡
Cortina del río Caroata. La antigua calle denominada de Lindo cstablt
interceptada en su partemá.s próxima al rio Careata, y para dejar expedita esta vía
hasta el Guaire, como lo está hoi, em indispensable construir un gran muro de
revestimiento, rellenar un profundo barranco y prolongar la linea ú travez de
unas vegas hasta la orilla del mencionado Guaire. Este resultado se ha consc
guido a favor de 17.154,72 venezolanos gastados en la obra principal y sus
adherentes.
Guartcl de Artillería. Este es el nombre con que se conoce boi el local en
que estuvo la iglesia y hospital de lázaros, transformado~ últimamente para ha‘
cerlo adaptable a su nuevo destino ; en lo cual se ha invertido la suma de 20.025,10
venezolanos, continuando su asistencia en el nuevo Lazareto los elefanciaeos
que habitaban primeramente el mencionado local.
Está-(ua delLibcrtador. Este grandioso monumento en que el escultor ha
s:lbid0 hermanar las prescripciones de la nueva escuela con las leyes dela
_244_
\.I\NW\/\/\r\/\I\A/\/\/\f\íi/\N ’\I\/\I\I\I\I\I\/\I\I\N\I\MI\/s¡ , ~ . ‘/\¡ t, r4, ¡\ 1., ,,.r , I\/—./\r\/\/\/\_4v

dinámica, está. destinado ú perpetuar en la memoria de las generaciones veni


deras la gratitud de un pueblo hácia su Libertador; testimonio elocuentísimo
de la veneracion que á. su vez le inspira el Semidios de la América, por su generosa
consagracion al servicio de la República, en cuya forma de gobierno le aseguró
su independencia y libertad. Importa ¡’i la nncion este rasgo de su amor filial
47.750,07 venezolanos.

Estútuaa del Ilustre Americano en la, Plaza y en el Paseo Guzman Blanco.


Estos dos monumentos que el pueblo de Venezuela consagra á su Regenerador,
son tambien la espresion sincera de su reconocimiento por los importantes scr
vicios que el Ilustre Americano ha prestado ú la causa dela civilizacion; im
plantando de una manera permanente la instruccion primaria obligatoria,
la secundaria, la reforma de algunas de nuestras costumbres, el embellecimiento,
del país, el poderoso auxilio dado á. la agricultura en carreteras y otras vías de
comunicaeion; y por último, la paz y una administracion ilustrada, á cuyo
influjo se ha desarrollado el progreso en todas sus manifestaciones. Las dos es
tútuas pedestre y ecuestre han costado á la nacion 100.956,83 venezolanos.

Fachada de la Universidad y Observatorio Astromímico. Estas dos importantes


obras pertenecientes al estilo gótico, nos están indicando la favorable influencia
que ha ejercido en el arte de construir, la paz y el órden garantizado á un pueblo
que se basta á si mismo, cuando el que dirijo sus destinos lo encamina por la
senda del progreso. Ellas están probando que si el estilo gótico estaba sin
rcprescntacion entre nosotros, era mas bien por falta de un Regenerador que
por carencia de inteligentes obreros. El precio de tan delicado trabajo alcanza
á 136.266,91 venezolanos.
Lazaret . Cuando tratamos de las iglesias hicimos mencion de este mag
njfico hospital, en donde los que sufren de la. cruel enfermedad de lázaro, encuen
tran un lenitivo contra sus males. Réstanos ahora decir, que la nueva obra, en la
que los enfermos encuentran hasta recreo para el espíritu, ha costado á los fondos
nacionales la suma de 60.166,56 venezolanos.
r
Local de Inmígracímz. Uno de los actos que ha venido a imprimírle cierta
fisonomía a la administracion actual, es la proteccion esmerada que ha dispen
sado á la inmigracion; siendo este elemento de indispensable necesidad para
el futuro desenvolvimiento de nuestras industrias, aumento de la poblacion y rique
zapública. El edificio que ha destinado el gobierno para recibirla y asistirla,
entre tanto se disemina por el país a exigencias del trabajo, cuesta su repa
racion 1.655,05 venezolanos. '
Minister—io de Hacienda. Como lo dijimos al tratar del Convento de las
Carmelitas, una construccion de ¡nui ¡nal gusto y que afeaba. más bien que
adornaha, por el aspecto desfavorable que presentan esos restos de la. Inquisicion,
—245-—
'\/\./\/\. u/*r\»\1v\1vn\l\/\' 1\/*r\¡ ¡uv I\.I\/*¡\/\/\/\ -\. ’\/’\/\I -./ \/\/V\/\/\IV‘J /\/¡¡ /\ r\/ , ‘., , —.,r u\/

ha venido á ser reemplazada por un edificio bien distribuido, más simétrico y


mejor ventilado, lo que era indispensable para cumplir debidamente con las exi
gencias del servicio público ¡’t que ha sido destinado. Esta reforma le cuesta a
la Nacion 20.907,54 venezolanos.

Ministerio de Fomento. El establecimiento de este Ministerio, que ántes


no existía porque las administraciones pasadas lo creían innecesario, ha requerido
urgentemente un espacioso local para la mejor administracion de snstrabajos,
pa1ticularmente en los ramos de Estadística, Instruccion, Inmigracion ete. hacién
dose indispensable un gasto de consideracion para la comodidad de esta impor
tante oficina con todas sus dependencias. La suma erogada por este respecto
monta á 17.346 venezolanos.

Matadero Públ—íc . Bajo el punto de vista higiénico 3~ bajo el industrial, son


de grande utilidad los establecimientos destinados a la matanza de reses para
el abasto de carne de una poblacion. Los mataderos permiten la inspeccion de
reses, hacen desaparecer los focos de infeccion parciales formados antiguamente
por los particulares, y facilitan las operaciones industriales relativas al acopio
de sebos, sangre, astas, etc.
Los mataderos deben ser edificios de mucho desahogo, bien ventilados pro‘ —
vistos de fuentes, buenos establos, etc.— El nuestro deja poco que desear acerca
de su disposicion ydemas condiciones, especialmente en los locales destinados á.
cerdos y reses mayores, habiendo costado a la nacion la suma de 72.427,76 vene
zolanos.

Nuevo cementerio.—No todos los pueblos hicieron servir igualmente el seno


de la tierra para las inhumaciones, ni las honras fúnebres se tributaron del
mismo modo en las diversas naciones ó en las diferentes épocas. Los extingui
dos Arragos, pueblos del Sur del Orinoco, no conocían otro medio más seguro de
probar su respeto y veueracion a los séres que habían dejado de existir y cuya
memoria les era grata, que servirles ellos mismos de tumba: segun lo maniflestan
algunos autores los colgaban en su cabaña hasta que quedaban consumidas sus
carnes, en cuyo estado reducian á polvo sus huesos y los ponían en infusion
en su bebida; ó bien, quemaban los cuerpos y sus cenizas las mezclaban á algunos
de sus alimentos,
Los cementerios deben ser considerados como establecimientos incómodos
é insalubres de primera clase. Deben, en consecuencia, estar situados a distancia
de 500 metros, ¡’i lo mén0s, de toda poblacion, de todo edificio habitado y de todo
camino real, en terreno calizo ó arenoso, elevado en declive y opuesto a los vien
tos dominantes,|léjos de los arroyos ó rios que puedan salir de madre, de los
pozos, manantiales, conductos y cañerías de aguas que sirvan para bebida de los
hombres ó de los animales.
Cada cementerio debe tener una superficie a lo menos quíntuplu de la nece
— 246 —
\4 Jvvvvvv vvvv» vvvuv./v v '\/\/vs;\./V\I‘f\v'\ \/W\/v\ . , e , , ., e ,,i

saria para los entierros de un ~año, a tin de no haber de scpul tar nuevos cadá
veres en un mismo espacio ántes que transcurran cinco años.
Las cercasótapias de los ccmenterios' no han de pasar de 2,80 metros de
elevacion.
En el recinto de los cementerios y en sus cortornos, será útil la plantacion
de algunos árboles, pero claros; a fin de que su vegetacion sea lozana, y permitan
al propio tiempo la libre circulacion del aire.
Un cadáver sepultado á la profundidad de 1,39 metros, queda. reducido al
estado de esqueleto en diez y ocho meses poco mas ó ménos: si se le sepnlta con
caja, tarda dos años ó mas; segun la naturaleza. del terreno y la índole de las
cajas ó envoltorios.
La inhumacion de cada cadáver se hará en una hoya ó sepultura de 1,95 mc
tros de largo, 0,84 metros de ancho y 1,39 de profundidad. Si la hoya es más
profunda, se retrasa‘la putrefaccion, y si lo es ménos, hiedc mucho é infesta la
atmósfera.
Depositadu en la hoya el cadáver, se cubrirá con una capa de cal, y luego con
tierra fuertemente apísonada.
Entre hoya y hoya se debe dejar un espacio de 0,56 metros ó 0,84 metros.
Por último, cada cementerio debe tener anexa una espaciosa casa mortuoria
depósito previsor que existe en varias ciudades de Alemania, y cuyo estableci
miento se debe al ilustre Fmnk. Con el establecimiento de estas casas (donde
deben permanecer los cadáveres 36 horas a lo menos en los casos ordinariosy
48 ó más los fallecidos por asfixia ó de resultas de accidentes nerviosos, segun la
voluntad de los interesados y el estado del cadáver,) se evitan las inhnmaciones
precipitadas, se evita cl que persona alguna pueda ser enterrada viva, accidente
horroroso, cuya sola posibilidad estremece, y que sin embargo ha ocurrido infl
nitas veces en todos los países. En Francia, donde todo se cuenta y se anota,
ha! visto la luz pública una estadística oficial, de la cual aparece, que desde 1833
a 1845, hubo 94 casos de entierros acordados, y que solo se interrumpieron por
circunstancias fortnitas. De dicho total hubo 35 individuos que salieron natu
ralmcnte de su letargo en el acto de los funerales ; 13 que volvieron á la vida por
efecto de los cuidados que les prodigó la ternura de su familia; 7 por caer el
ataud en que estaban encerrados; 9 por haberles punzado casualmente en el
acto de amortajarles; 5 por la sofocacion que esperimcntaban en la caja; 19 por
haberse retardo accidentalmente la hora de enterrarlos, y 6 por rctardos ‘vo
lnntarios, a causa de las dudas que ya se tenían de la certeza de su muerte.
En el nuevo cementerio del Distrito Federal se ha procurado llenar todas
estas condiciones, y se continúa trabajando en su perfeccionamiento; hasta cl
presente cuesta á. la nacion 48.607,96 venezolanos.
Palacio Legislatiro.—-lüstc snntuoso edificio, conocido tambien con el nombre de
Capitolio, ocupa una parte del área en donde estuvo el convento de las concepciones,
—247——
-M/\I\N\j‘./\N‘/\/s \/\/‘/\/\/\/\ /\/\ I\,I‘/\/ n a \,/ — r. n n; /\ IV\-W\ ¡v /\/\/v ‘l‘.1‘/\./\IW\/\/\/\

que ha desaparecido completamente para dar lugar a este palacio, al del Ejecutivo
Nacional que está en construccion, y a la calle intermedia que separa ambos edifi_
cios: el centro de esta calle nueva está mareado con una pila monumental. Repre—
sentando el órden dórico la magestad, fue mui acertada la elcccion de éste para el
adorno del santuario de nuestras leyes: su distribucion interior corresponde al
objeto á que está destinado, habiendo completado su decoracion a favor de dos
cuerpos laterales que se ensamblan a escuadra en las dos extremidades dela fa
chada principal que mira al Sur. Cuesta a la Xaeion 351.588,17 venezolanos, inelu
sive la obra de hierro cuyas columnas, que son de este mismo metal, eircunscriben
los corredores vueltos hácia el Norte, ,\' sustentan las azoteas que lo rodean por
esta parte.

Palacio de Justíoia.—El antiguo edificio conocido con el nombre de Seminario,


ha sido transformado en Palacio de Justicia, lo que ha ocasionado cambios sus—
tanciales en su distribucion interior y exterior; habiendo desaparecido de su
fachada todo aquello que le daba un aspecto sombrío, para engalanarse con esos
adornos que dan a la arquitectura moderna esa lijereza que tanto satisface las
exigencias del buen gusto. Su valor total alcanza á. 20.095,25 venezolanos.
Pantcon NacícmaL—La iglesia llamada de la Trinidad ha sido convertida en
l.‘anteon Nacional para servir de sepultura a los personajes célebres de nuestra
patria. Cuando nos ocupamos de las iglesias de esta ciudad hablamos del mérito
arquitectónico de este importante edificio, y nos resta agregar que lo últimamente
gastado en el, hasta la colocacion del monumento del Libertador y la ceremonia
que se efectúo para su traslacion, alcanza a la suma de 34.789,79 venezolanos.

Paseo Guz-man Blanca—Esa úrida colina fue eonocida en otro tiempocon el nom
bre de El Calvario, por estar ubicada en ella una pequeña ermita destinada al culto
católico. Por su posicion dominante se ha convertido varias veces en teatro de
. . . . . ‘
nuestras guerras fratrmdas, habiendo sido sus faldas y su cuna la tumba de
nuestros hermanos, que encontraron en ella una muerte prematura. La Admi
nistraccion actual en su noble propósito de darle a. esta poblacion todas las como
didades que tienen las grandes ciudades europeas, ordenó la traust'ormacion de
dicha colina, no solamente para borrar de la memoria hasta el recuerdo de unes‘
tras contiendas políticas, sino para dotar esta capital con un buen paseo, en
donde los nacionales y extranjeros encuentran solaz para su espíritu, y recreaeion
para la vista, que se dilata en la contcmplacion de los diversos paisajes que la
naturaleza ayudada por el arte dibuja en sus varios términos. Ramales de carre
tcra en forma de zig-zag rodean la colina, y uniéndose entre sí por medio de curvas
mui cseéntricas, facilitan el acceso alos coches por lo imperceptible de los desni
veles, la amplitud de la vía y facilidad para recorrer las curvas de empalme. Jar
dines, Kioscos y juegos de agua distraen al pase-ante por la variedad de sus combi
naciones, y completan aquel cuadro, que, yermo en otro tiempo, hoi rebosa de vida
,v animacion. Este hermoso paseo cuesta ‘379.483,57 venezolanos.
—248—
.A/\r\/\/\/\/\/‘ A,»s m »\ /\/‘\W/\f\/\I\f\/\/\I\I\f‘/\f\l\/\AMN\AM/\l\ r‘ '- /\ A /\/\/‘/,/./\/\f\f\l\f\/\I\r‘f\lv‘f\

Plaza (1' uzman Blanco.—Se llama así la pequeña plaza de San Francisco que ha
sido convertida en boulevar del Capitolio,yaumentada con los espacios vacíos que
ha dejado el terreno en que están situados los palacios Legislativos y del Gobier
no, los cuales quedarán círcuuvalados por las grandes aceras de piedra artificial
que sustituye los enlajados de nuestras antiguas calles. El importe de esta obra
es de 19.247,36 venezolanos.
Plaza Bolívar -— Este lugar de recreo continúa siendo el paseo de una
gran parte de la sociedad caraqueña, muí particularmente en las noches de
retreta; a cuyo fin se fomenta el cultivo de las plantas de adorno, el alumbrado
por gas y conscrvacion de su piso macadamizado convenientemente. En su conser
vaeion se han invertido últimamente 7.555,76 venezolanos.
Plaza de Abril.—La antigua plaza de Capuchínos, a pesar de su irregula
ridad, ha recibido posteriormente mejoras tan sustanciales, que hasta el nombre
se ha reformado, tomando el de una fecha notable en nuestros anales patrios.
Su arboleda, alumbrado 5' frescura del aire saturado con las emanaciones del agua
y el perfume de las flores, han transformado en oásis, lo que ántes parecía un
desierto de lóbrego aspecto. Importa esta nueva obra 26.537,17 venezolanos.

Templo Masám’-co.—La hermosa fachada del magnífico edificio con que el Gran
Protector (le la, ártlcn ha favorecido la filosófica finstitncion masónica, ostenta de
relie’ve cuatro grandes columnas salomónícas, que reclamaba el simbolismo masó
nieo, y que pueden muí bien emplearse en nuestros templos católicos “' a título
de alegoría,” segun el parecer de un clérigo ilustrado.
El Abate Laugier ha dicho muí juíciosameute: las colunmas salomónicas son
‘a la arquitectura, lo que al cuerpo humano son las piernas de un patíestevado; y
que ellas parecían en efecto reservadas para las iglesias a’, .título de alegoría, para
indicar que la casa de .D{os admite en su seno los imperfectos «si como 108 bien. confor
Snados. Ademas, teniendo ya en nuestros edificios públicosfinodelos repetidos del
estilo gótico y de los órdenes dórico, coríutio y compuesto, ¡por qué no ensayar
tambicn nuestras fuerzas en esos órdenes poco usados, como para demostrar
que en nuestro país se encuentran ingenieros y arquitectos muí competentes en el
arte de construir! Este último razonamiento es propio de la época de regene
racion que atravezamos. Total gastado en esta importante obra 65.103,91 vene_
zolanos. ,
OBRAS DE COMODIDAD Y ORNATO PÚBLICOS.
Refacc¿onmles~ Antigua Tesorería Nacional del servicio 1níblíeo.—Este edificio
por su antigüedad, se resiente dela mala distribucion que nuestros antepasa
dos daban á suscasas particulares; y para hacerlo más adaptable á. los usos
a que está destinado, ha sido debidamente ref-accionado.
Gobermwion del Distrito Federal.—Tambicn ha sido refaeciomuio cohveníente
mente.
_249._
/\/\/\ l'\/\N\I\A.’\l\/\N\/‘M/\ MAI\/*I\I\/\I\J‘ /\/vs1\.: \/\,

Palacio Fcdcrul.—Las importantes reformas que ha recibido este edificio las


ha dictado la necesidad, pues habiendo sido construido para otros usos, era indis
pensable despojarlo del carácter que se imprimió á la obra en su origen para
hacerlo apropiado al diferente destino que se le daba; lo que ha ocasionado la
' erogacion de 41.427,01 venezolanos, para hacer de un proyecto de cárcel un edificio
de buena apariencia y cómoda distribueion.

Onms DE ORNATO v COMODIDAD PÚBLICOS.-—Oonstruyéndose. Oloam dela


calle del Oomercio.—Esta obra que imperiosamente reclamaba la higiene pública,
ha consnmidoya en su construceion la suma de 3.081,30 venezolanos.
Cuartel de San Maur—icïu—Para preparar este local convenientemente a su
nuevo destino a fin de que el soldado no sufra en su salud por falta de ventilaeion
y aseo, se han invertido en él 8.550,10 venezolanos.
Edi/iciopara~ei Ministerio de Fomenta—Como su objeto lo indica, la casa en
donde está situada esta oficina pública, para hacerla apropiada á. su nuevo des
tino, ha sido preciso invertir en ella la suma de 14.801,89 venezolanos.

Meroadopúbl—íoo.—Cuando tratamos de las iglesias de esta ciudad, hablando


ds San Jacinto, hicimos meneion especial del Mercado que ahora nos ocupa;
teniendo que agregar como suplemento á lo dicho, que esta obra cuya impor
tancia puede medirse por los grandes servicios que presta a las poblaciones, ha
consumido ya en sus trabajos particulares la suma de V. 51.585,33.
Palacio del Ejecutivo y la Alta Corte Federal.—Esta es una de las nuevas cons
trucciones que se ha emprendido en el local del antiguo convento delas Concep,
ciones, como lo dijimos al tratar‘de las iglesias en particular: su órden arqui
tectónico ya nos es conocido, y nos resta solamente saber que en su trabajo ma
terial se han invertido a la fecha 246.610,62 venezolanos.
Plaza del Panteon y calle ane.ra.—Este edificio que debe clasificarse entre ‘los
de primer órden, reclamaba imperiosamente cierto embellecimiento de sus alre
dedores, que armonisase su hermosa fachada con las obras adyacentes; y á este fin
se reconstruyó su plaza y se abrió una nueva calle, con lo cual quedó el edificio
como destacado y presentándose a la vista en su verdadera esplendidez. Este
trabajo adicional cuesta al presente 4.581,67 venezolanos.
Templo de;8’cmta Aaa en el municipio de Santa Tcrcsa.—Este monumento de
arquitectura religiosa, que tambien llamamos Basílica de Santa Ana, es el mismo
de que hablamos cuando nos ocupamos de San Felipe. Y si nos atenemos a la
etimología de la palabra basílica, que viene del griego básílikoc, que significa
real, se comprenderá fácihnente que este último nombre debe prevalecer sobre
el primero, en un edificio en que ni la madera ni el hierro han entrado en la for
macion de su techumbre general, y su orden es el más esquisito de todos; bastando
32
—250—
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saber, que la Basílica antigua ha servido de modelo a la iglesia cristiana, desde


que fné permitido ¿’restos fieles construir edificios para sus ceremonias. Ademas,
los templos del paganismos no podían conveni ' a los nuevos creyentes, por su
defecto de estension y recuerdos ó hábitos que despertaban ; ni servirles de
modelo porque no estaban dispuestos para ceremonias interiores, y para recibir la
multitud de pueblos que a ellos concnrria. Vemlnderamcnte, la Basílica es el
tipo de la iglesia cristiana, y mióntras menos se ha separado de ól,' mejor ha con
servado su carácter. Sn costo en la actualidad es de 249.839,03 venezolanos.

.Tcatm Guzman Blmum.-—Por el aspecto que presenta la fábrica puede calcu


larse mni bien cual será la magnifieencia de la obra despues de concluida. Esta
ocupa el espacio en donde estuvo la iglesia de San Pablo, mui aumentado, segun
lo vimos, tratando de este templo ; sus trabajos materiales han ocasionado ya la
fuerte erogacion de 85.281,80 wnezolanos.

Universidad y Obscrvatorio.-El interior de estos dos edificios en construecion,


que a pesar de hallarse en ese estado sirven, particularmente el primero, al
objeto a que está destinado, reclama su pronta conclnsion, no obstante haberse
gastado ya en los dos la suma de 13.500 venezolanos.
Julian Clmrion.

.APUNTES

SÜBRE. LA CLIMATÜLOGIA MEDICA DE‘ LA CAPITAL.

Como se ha dicho, la ciudad de Carácas se levanta sobre un valle situado :/


las faldas del Avila, cerro que pertenece á la Cordillera costanera, y que lo limita
por el Norte ; por el Este, Sur y Oeste, está. cerrado por colinas de mayor ó
menor elevacion que dejan entre si valles estrechos por donde pasan los pequeños
ríos que rodean ó atraviesan la poblacion, que sirven de entrada y salida a los
vientos reinantes, y que han sido aprovechados para trazar los caminos que ponen
en comunicacion la ciudad con otros pueblos ó Estados vecinos.
El basainento del suelo pertenece al período geológico de transicion, y está
formado en su mayor parte por el gneis, como puede comprobarse por la inspec
cion del cerro del “Avila” y de la colina “ Gnzman Blanco” : encima han sido
depositadas capas sedimentarias más ó ménos antiguas, y por lo que hace a la
superficie, está cubierta casi toda por la arcilla y por grandes listones de arena en
_251 _
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que hai piedras rodadas. El piso de la ciudad está notablemente inclinado del
N. O. al S. E., loque true como consecuencia que ni en la ciudad, ni en sus alre
dedores se hallan lagunas, ni aun siquiera el mas pequeño pozo ó pantano.
Las cualidades del suelo vegetal, su valor productivo, puede decirse gene
ralmente hablando, que no es ¡nui crecido; pues aunque los alrededores de la
ciudad están todos cultivados, no es sino a fuerza de cuidado y abono que se
produce lo que allí se obtiene; la causa es que los terrenos están cansados por
el cultivo seguido en gran número de años.
En Caráeas, como en el mayor número de los países intertropicales, el año se
divide en dos estaciones; el invierno ó estacion de las lluvias y de los calores, y
la estacion seca ,v fresca. La primera comienza de ordinario en Abril, ytermina
en Octubre; la segunda comprende el resto del año.
El clima de Carácas es templado, la temperatura media, dedncida de ocho
años de observaciones seguidas por el Licd0. A. Aveledo en el Colegio de Santa
María, es de -:- 21" -i centígrados : los meses más calientes son los de Abril y Agosto
en que el sol pasa por nuestro zenit; los mas frescos son los de Enero y Febrero.
En estos, eltcrmómetro eentígrudo colocado á la sombra no sube de + 21" á
+ 22°. no desciende por debajo de + 11° a + 12°; en casos excepcionales ha
llegado á bajar ¡’i + 0€‘, pero esto solo ha sucedido una vez en ocho años de obser
vaciones, el 16 de Enero de 1375 ¡’i la salida del sol. En los meses mas calientes el
termómetro asciende hasta + ‘26'.’ ó 27‘? y baja á + 20“ ó + 21'.‘ ; la máxima obser
vada es de ‘27" :3, el :3 y 10 de Mayo de 1860: 2 horas I’. M.
La presion media anual ha sido en el tiempo de las citadas observaciones de
683 m. m. 96 ;r durante los meses de Setiembre, Octubre y Noviembre es que se
nota la menor altura~ baronnótrica. La media de estos tres meses ha sido de 682
m. m. 87; ,v en Febrero, Junio y Julio se observa la mayor, cuyo término medio
es de 684 m. m. 40. '
Mínima nltu a a 0" observada en ocho años (13 de 0ctu- .
bre de 1870--4 horas l’. \l) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 680 in. m. 18.~
1\Iáxima ídem ¡dem (13 de Junio
de 1869-10 horas .\. M.) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 688 n1._ m. 05.
Por las denominaciones de estacion seca ,y estaeion lluviosa no debe enten
drse épocas de las cuales la una esté cntermncnte privada de agua, y la otra
rcarezca de días serenos, no; hablando en rigor, ningun mes del año est—ú exento

delas lluvias, _v el invierno presenta días bellisimos, solo se quiere significar que
la cantidad de agua cuida es mucho mayor en una que en otra.
Esta cantidad varia mucho de un año á. otro, y desde el de 1868 hasta el de
1871 ha ido creciendo así : en 1868 en 61 días cayeron 649 milímetros; en los 77
días lluviosos del año de 1860 se recogieron 605 m. m. 5; en 1870llovió 82 días y
dieron 868 m. m. 5; en el nñode 1871 cayeron, de día, 862 m. m. 5 y de noche,
235 in. m.—total, 1.1481u. nn. en 100 días ¡le lluvias. En 1872, no incluyendo
_252_.
, ./\ r /\/\’\/\/\I\I\/n/\/'—/‘ /\ z-\/\, ‘/\r ,x,\ I'\/\/\/\I\/\f‘j\rxr ,w/ /\/ r\/\, . Js/\/\/xl\/\N\/\/‘e/V\f

los meses de Marzo, Abril y Mayo, cayeron, en 53 días, 563 m. m. : en 1873, esclu
yendo á Octubre, la suma de agua fue en 37 días de 575 m. m.; en 1874 en 56
días lluviosos, se recogieron 654 m. m.: y el año de 1875 con 63 días de lluvias
díó un total de 750 m. m. La. cantidad media anual es aproximadamente de
800 m. m.; y los meses del año en que llueve más son los de Agosto, Setiembre
y Octubre, y los en que ménos Febrero y Marzo.
El estado higrómetro del aire varia en los diversos meses _del año. La ten
sion media del vapor ha sido durante las observaciones a que nos hemos referido,
de 12 m. m. 65. La. máxima fué de 20 m. m. 39 el 6 de Agosto de 1869; y la
mínima de 7 m. m. el 17 de Marzo de 1869.

Humedad relativa del aire (media) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .~ 0.61.


Máxima observada el 6 de Agosto de 1870 . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0.96.
Mínima observada el 15 de Enero de 1868, el 19 de Enero
y el 17 de Marzo de 1869 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0.37.
Los meses de máxima humedad son de ordinario Agosto y Setiembre, el de
mínima es por lo coman Marzo. —
Los vientos reinantes en Carácas son generalmente, en ‘la mañana el viento
del Este, y en la tarde el del Oeste ó Catia: el primero es mucho más seco, el
segundo contiene de ordinario bastante humedad.
Sobre el estado eléctrico de la atmósfera, así como sobre la decliuacion e
intensidad de la aguja magnética, no se tienen observaciones por falta de instru
mentos precisos y de localidad adecuada; el conocimiento de estos puntos seria
sin duda mui interesante para la completa aprcciacion de la climatología de Ca.
rácas; pero como se sabe, la cantidad de calor que recibe ó conserva un lugar,
y el estado higromético de la atmósfera, son las condiciones que más influyen en
la. salubridad pública.
' La poblacionde Carácas es hoi aproximadamente de 50.300 habitantes: su
poblacion relativa es de 127g; metros cuadrados por cada habitante.
Respecto al aseo público, la ciudad se encuentra en las mejores condiciones,
pues la inclinacion de su suelo la liberta de los depósitos de agua, y de restos de
sustancias animales y vegetales que pudieran entrar en putrefaccion; y si á esto
se agrega las medidas tomadas últimamente por la. policía para alejar los basu
reros, para evitar el que se arrojen á. la calle los desperdicios de las casas, como
tambien la mejora de las antiguas alcantarillas y el establecimiento de muchas
nuevas que dán fácil salida a las aguas sucias, tendremos un estado de aseo
público que es el mejor que puede desearse. El interior de muchas casas adole
ce, si, de dos defectos que son causa de enfermedades: el primero es la mala
construccion de los albañales, que por tener poca corriente, dán lugar a la
formacion de pantanos que despiden á veces un olor insorportable; y el segundo
está, enel pésimo sistema de lctrinas que traen los mismos resultados de los
albañales.
_ 253—
-’W*J\/\/\_/‘/'\/ \./\/vv\/\/vv\1\/vvvv vwvwvwwvvvvvvvvwvvx/uvvvvv vvvv J \/\/V\Jv‘

Por lo que hace a¿la alimentaeion, resulta de los trabajos que por órdcn de
la Facultad Médica hicimos en 1874 en colaboracion con los señores Drcs. Manuel
María Ponte y Á. Fridensberg hijo, que puede valorarse en 130 gramos loque
por término medio corresponde de carne á cada persona, comprendiendo no sola—
mente la de res, sino tambien la de cerdo, aves, pescado fresco etc., y en 326
gramos el pan de trigo y de maíz que consume cada individuo: ‘lo que falta de
carne y pan para representar los 20 gramos de azoe y 300 de carbono, que segun
los cálculos de los fisiologistas, forman la racion diaria de un hombre adulto que
trabaja, se suple por otras sustancias como pescado salado, queso, car-actas,
frijoles, arroz, dulces, etc.
La salubridad de Carácas, generalmente hablando no es mala; pues si se
exceptúa el año último de 1875, que sin causa asignable ha tenido una mortalidad—
mayor que en los anteriores, la de Carácas es de 2,89 por ciento, y esta difiere
en mui poco de la de las capitales europeas. Mas existen aquí muchos estados
patológicos quede ordinario no producen la muerte, y que varían de un mes a
otro del año. EnAbril, Mayo y Junio, son endémicas las diarreas catarrales,
las enteritis —y entcrocolitis, y su causa es el aumento rápido de la temperatura:
esta obra de varias maneras; por una parte debilita los poderes digestivos, y pre
dispone por tanto a las indigestiones, origen de muchos padecimientos del tubo
intestinal; por otra. parte, ‘el calor estimulala piel, aumenta. el sudor y ocasiona
á, menudo los resfriamientos que traen los estados catarrales de la mucosa intes
tina]. No dejará de contribuir en mucho a estos resultados la. sobrexitacion del
hígado: sábese, que esta entraña es, si puede decirse así, antagonista delos pul
mones; en las épocas calurosas, las combustiones de nutrícion disminuyen ; los
pulmones no desembarazan a la economía sino de una cantidad menor de carbo
no e hidrógeno bajo la forma de ácido carbónico y vapor de agua; el hígado
entónces dobla su actividad para dar salida al exedente del carbono por un au
mento en la secreci5n de la bilis, así como la piel nos liberta del exeso de hidrá
geno por el sudor.
Esta sobrexitacion funcional del hígado no puede producirse sin una con
gestion prévia; y como en estos países íntertropicales, la suma de calor reci—
bida y conservada durante el año es mucho mayor que en las zonas templadas,
resulta que el hígado es una entraña que en nuestros climas sufre constantemente
un estado congestivo que a las veces es el principio de una hepatitis, ó que por
lo ménos lo predispone a otros estados patológicos; así es que si al iniciarse la
estacion delos calores se notan más los flujos biliosos, no por eso dejan de ser
comunes en todo el año los padecimientos del hígado, en que entran ademas por
mucho los exesos alcohólicos. .
No es exacto, como se ha asegurado, que la causa de las diarreas de Abril
y Mayo sea las cenizas espareidas por el incendio de los montes y arrastradas
á, los ríos por las primeras lluvias, porque hemos visto en repetidas ocasiones
comenzar las diarreas ántes de caer las primeras aguas, y porque si así fuera,
—-254—
I\/\/\¡\/\/\/A/‘, \ \/-, /\/—1 ,\,‘. ,\, /., ,,,\, .\/ \/\r'\I\I\I\I\/‘,tr /\’ , /, ., ,\,\/ Ar /\: W\f\/\/\I\I'

se terminaría la endemia más pronto de lo que acostumbra. Supuesto que las


aguas barren desde el principio las cenizas y quedan en adelante completa—
mente puras (¡mb1ul‘u mmm fullifm‘ :;fectus).
De Junio en adelante, hasta Noviembre, son endémicas~ en (‘aráeas las fiebres
remitentes _v la disentvría; las primeras acometen más que la segunda; ambas
enfennedades se observan sin embargo en todo el año, aunque con notable dismi
nuciou en los otros meses. Se nos preguntará cómo se avicnenlas condiciones de
aseo en la. ciudad, de que antes hemos hablado, con dos enfermedades esencial
mente miasmáticas. Pero si se recuerda’ lo que dijimos respecto de los albaiia
les y de las letrinas de las casas, se tendrá la esplicacion de esta eudemia. El
calor y la humedad, que como es bien sabido favorecen todas las fermeutaci0nes,
aceleran notablemente en dichos meses la putrefaccion de los desperdicios tanto
vegetales como aninmles que se hallan en estos depósitos; de aquí el levanta
miento de efluvios y de miasmas, que encontrando organismos debilitados por las
mismas causas, calor y humedad, y dispuestos a absorvcr los principios dele
béreos _\' a ser afectados por ellos, son el origen de la fiebre remitente y de la
disenteria que reinan en esta época, y que tantas víctimas hace en nuestra
poblacion.
' Nada mas fácil que extinguir estas enfermedades con un buen sistema de
albañales y de letrinas, y con el asco interior de las casas: ya se han dejado
sentir los benéficos efectos de las medidas tomadas por la autoridad en materia
de higiene pública, como que todos los médicos de la capital han notado en lo
que va- corrido de este año, y ya está para terminar el período favorable a las
enfermedades miasmáticas, una disminuci0n en el número de casos de fiebre y
de disenterías, y en la intensidad de los que se han present—ado. Tocaá la higiene
privada hacer lo demas.
De Noviembre en adelante, ba_ia¡la temperatura y se calman las enferme
dades miasmáticas; entónces se presentan las afecciones catanales y reumáticas,
y'auuque la temperatura es menor en Febrero que en Noviembrey en Diciembre,
el catarro y el reumatismo acometen más en los últimos meses, porque en estos
hai más humedad en el aire, el que quita más calor al organismo en virtud de
su mayor conductibilidad, y porque la economía es eutónces más susceptible al
frío á causa del tránsito del calor al frío, que se realiza en esta época.
Raros casos se observan de las demas enfermedades agudas, como anginas
membranosas, crup, pulmonias,flcbres tifoideas ete. que en otroslugares reinan bajo
la forma endémica ó epidémica.
Entrclas causas de las defunciones que se \'cxilican en0‘arácas, se hacen
notar tres géneros de enfermedades: las afecciones orgánicas del corazou y de los
gruesos vasos; el tétano infantil y la tuberculosis. La mayor frecuencia de las
primeras, con relacion a lo que áutcs se observaba, depende en parte de que hoi
se diagnostican mejor, por los progresos hechos enla medicina, y es tambien
probable que sea mayor el número de casos si se atiende ¡i la intranquilidad en
— 255 —
MMNWV\AN\NWW\IWW\I\NWV\AAWJLI\W\H uv i;u\/\/\Nv‘/u /\ AA fvw/‘WW

que hemos vivido los últimos años con motivo de nuestras diseordias interiores,
que á más de amenazar directamente la vida, nos mantenía en zosobra perpétua
por la oscuridad en que estaba envuelto el porvenir á la vista dela destruccíon
rápida dela riqueza pública. Es de creerse que, asegurada como está la paz’
merced á los esfuerzos del Ilustre Americano, y devuelta la tranquilidady la _GSPG'
ranza á. todos los habitantes de Venezuela, deerezca en mucho aquel azote que
diariamente nos afligia con una nueva víctima. -
Ha llamado tambien nuestra ateneion, al repasar los cuadros de mortalidad,
el ver el crecido número de víctimas que hace el tétanos de los recien-nacidos,
vulgarmente llamado mozesuelo: tal enfermedad se presenta generalmente entre
la gente pobre, y depende dela manera con que se hace la seccion del cordon
umbilical, cortado generalmente con tijeras, las que ocasionan una herida contnsa,
y tambien de la falta de abrigo, las malas curaciones etc. etc., males todos
inherentes a la falta de recursos de este gremio social.
Béstanos hablar de la tuberculosis, materia que merece una seria atencion
de parte de todos los habitantes de Caracas. Segun los cuadros de mortalidad
formados por la. Direceion general de Estadística, con vista de los certificatos de
los médicos, la tuberculosis por si sola es cansa de poco más de una sexta parte
de las defunciones de la capital: es cierto que un gran número de casos referidos
a esta enfermedad no han sido verdadur;unente de tisis, sino de otras cnfrmedades
que seconfunden con ella y de que es difícil .-‘.il‘eren=:iarla; pero estas mismas
enfermedades son ocasionadas, a nuestro juicio, por una causa eomun, que es la
insufieencia de la alimentacion; si á esto se agrega otro hecho que se ha obser
vado últimamente, hablamos del pequeño número de nacimientos, que aquí en
Carácas, ciudad de una mo alidad bien probada, no reconoce otra causa que la
poca alimentacion, tendremos fuertes razones para alirmarnos en nuestra manera
de Pensar. “Por más desconocida que sea para nosotros, dice Niemeyer, la causo
inmediata de esta enfermedad, (la tísis tubcrculosa), se puede, sin embargo, afir
mar como positix‘o que cl mal estado de la nutrir-ion, la debilidad de la constitucion
predispo¡wu fuertemente al desenvolvimiento de los tubérculos,” ‘Y más adelante
dice: “ No es porque un niño ha sufrido de una hincha—zen de las gra’rndulas linfá
ticas, de erupciones en la cabeza, de oftalmia, que el está llamado á hacerse más
tarde tuberculoso; nó, una sola y misnm causa prcdíspmw d la una como á la otra
mgfernwdad : la debilidad de la. constitucion ; cl mal estado de la moh‘íci0n.” “Las
causas de la DIÁTESIS (tubercnlosa) ADQUIRIDA, dice Jaeoud, pueden ser fácil.
mente prcjuzgadas: son en conjunto, todas las eírcmwtmwias higiénicas ó patoló
gicas capaces de traer ú la larga una debilidad constitucional definitiva.” Y haciendo
la enumeracíon de ellas, dice: la ínm/‘iciencia cualilutivaó mmtitatim dela alimen
taciou-” “Mióntras más debilitada está la constitucion, dice Graves en sus
“Lecciones de Clínica Médica,” artículo Tisis, más propensa está á engendrar
productos de una vitalidad inferior etc.. ete." Y más adelante,“ La Estadística
Q
_256_.
'\/\/\ I\/\/\/‘Ml\/‘I‘ A /\/\/\/\z \/W\/\I\NW MIW\I\I\A/\/\IV\/\l\/V \/s/\/v\/ z \/\./\/\./\/V

demuestra que la predominancia de la tísis depende de la falta de espacio, de la


miseria y la mala conducta.” Hemos citado un autor aleman, uno franccs y uno
ingles, para hacer ver que en toda-s partes se reconoce como causa fundamental
de la tísis adquirida y de las enfermedades de consuncion, la debilidad del orga
nismo y el mal estado de la nutricion. A . '

¿Pero tenemos nosotros razon para decir que hai en Carácas ínsuflceneia de
alimentacionl De los trabajos ya citados que hicimos en colabaracion con los
señores Dres. Ponte y Fridensberg hijo se deduce, que cada habitante de Caracas
no tiene sino 130 gramos de carne y 326 de pan.
Estos cálculos se han hecho tomando el número total de gramos de carne
y pan que se expende en la ciudad y dividiéndolo por el de los habitantes; más
como las personas ricas consumen no solamente la. proporcion necesaria, sino más
aún, resulta disminuida todavía aquella racion para la gen te pobre. En realidad
hai en Carácas muchas personas de la clase ménos acomodada, que no comen
carne sino algunos días de la semana.
El soldado europeo, peor dotado en cuanto a carne, que el turco y el
austriaco, recibe 240 gramos, es decir 110 gramos de más que el habitante de
Carácas; y en cuanto a pan, el que se encuentra en peor situacion es el ruso, al
que le tocan 453 gramos, esto es, 127 demas que el habitante de Carácas. Este
último, suple, hemos dicho, el déficit de su alimcntacion por otros alimentos que
para la parte pobre casi se reducen á caraotas. Dícese, y es verdad, que este
grano contiene mucho ázoe; pero no es la cantidad absoluta de úzoe contenida.
en un alimento lo que lo hace más ó menos apto para la reparacion de los tejidos;
mejor seria, a ser así, que inyectásemos en el estómago los 20 gramos de ázoe
de que necesita diariamente el hombre adulto, ell—estado de pureza. Es la forma
en que senos ofrece esta sustancia, mejor dicho, la ¡naturaleza de los principios
inmediatos constituidos por ésta en uuion de otros elementos; así como tambien
las (lemas materias compuestas, ó los otros principios inmediatos que reunidos
á los azoados forman el alimento natural, lo que lo hace más ó ménos a propó
sito para la nu.tricion. Ahora bien, el hombre por sus dientes, por la naturaleza
dela artieulacion tómporomaxilar, por la longitud del canal digestivo, y por sus
inclinaciones yapetitos, es un animal omnivoro, es decir, que está destinado á
alimentarse con sustancias tomadas en ambos reinos; por otra parte, un alimento
plástico es tanto mejor, ‘cuánto más analogía tiene con los principios componentes
dela sangre, y con los de nuestros tejidos; de todas estas razones se deduce que
la cantidad de alimento animal que necesitamos no es suplido sino con desven
tfljnS por un alimento vegetal, porque este abandona con mas dificultad y más
trabajo para la economía, los elementos reparadores. Los granos todos están
envueltos con una cubierta leñoza enteramente 1' ndigesta, así es que los que no son
triturados por los dientes pasan del todo intactos, y. aun cuando sean mui bien
Inastieados, la cubierta lefioza fi1tiga los órganos digestivos, de aquí el desenvol
—257 ——
I n / \/\ r\rv\r\¡\/\/\/\ AN\/\/\ nrx1\ /\/\/\/\ N \ r\/\ r\r\/\/\N\¡ \/\I\/\/\N\/\ /\ /\ /\/\/\/\/\/\ /\/\ r\/\/\/\/\/\ r\ /\ r\/\/\/\

vimiento de gases y la pesadez d'e estómago que sigue ar una copiosa comida
compuesta en su mayor parte de granos. Es, pues, un error demostrado por la
fisiología el creer que se pueda suplir la racion diaria de carne por una equivalente
de caraotas ó fn'joles. '
Respecto ú los alimentos hidro-carbonados, creemos, que por el contrario,
están en exceso en nuestra alimentacion; los granos contienen mucha fécula,
aquí se come demasiado dulce, y la grasa abunda en todos nuestros platos; esto
no deja de tener sus inconvenientes para el hígado al que se hace así trabajar
exageradamente, uniendo estaá las demas causas de padecimientos de esta vis
cera de que dejamos hecha mencion.
Las causas de la insuficencia de la alimentacion son dos, el subido precio de
los artículos de primera necesidad, y el lujo. Nuestra sociedad se divide, como
la de todas las naciones del mundo en ricos y pobres, y el número de los últimos
es sin comparacion mucho mayor; mas, desgraciadamente, no se quiere conven
cer la mayoría de que las necesidades de la alimentaeion están primero que las del
ornato exterior. En la calle no se nota diferencia en cuanto al vestido, entre la
familia mas_‘pobre y la más adinerada; y como en Carácas las familias son general
mente honradas, lo que se ponen encima lo obtienen con detrimento del estómago.
Véase, pues, el motivo de las tísis pulmonar, de la tabes mesentérica, de las supu
_raciones internas, de la consuu‘cion, en una palabra, de todo ese cuadro de enfer
medades crónicas debidas a la debilitacion dela economía. Señalar el mal es casi
indicar el remedio, tanto más cuánto que él esta en nuestras manos; por eso
hemos propuesto ya una cruzada contra el lujo, y por eso creemos hacer un servicio
a nuestra tierra consignando de nuevo aquí nuestras ideas.
No terminaremes esta corta noticia sin hablar de una circunstancia que en
nuestro concepto contribuye en no pequeña parte a la gravedad de las enferme
dades que reinan en Carácas; nos referimos al abuso de las medicinas, en espe
cial las de patente, y á. la rigidez de la dieta.
Hai una escuela médica mui respetable que cree que el gran problema en
medicina es el establecimiento del diagnóstico; sin negar nosotros la importancia
del diagnóstico, no creemos que por si solo constituya al buen médico: para
nosotros el problema médico es doble, y despues de formado el juicio sobre la
naturaleza de la enfermedad, ó como diría Pinel, despues de colocada en el cuadro
nosológico, queda por resolver el segundo punto de una importancia superior al
primero, esto es, resta por establecer la indicacion. La indicacion de los medi
camentos, he aquí el cui—bono de la medicina: el estudio de la anatomía, de la fisio.
logia, de la patolojía ctc.: los esfuerzos hechos para adquirir habilidad en el arte
del diagnóstico, todo esto no es sino medios: el fin que se proponen los estudios
médicos es la curacion ó el alivio de las enfermedades lo más rápidamente posible
y con el mayor número de ventajas para los enfermos, y este solo se obtiene por

33
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\/\.I\/\/\/VW»I\/VW\NV\./\JWVV\N\/\MNW\/WVVVWV\/\/vvvvvvvv v«/vv v v'\.' vvv v\.r\z

la precision en el establecimiento de las indicaciones. Se dirá que una vez hecho


el diagnóstico se sigue inmediatamente la indicacion, pero esto es un error que todos
los prácticos sienten diariamente : no basta decir que un individuo tiene pnlmonía
ó fiebre tifoidea para saber lo que debe hacerse, porque no se tratan de la misma
manera todos los casos de pulmohía ó de fiebre tifoidea: aquel que en el trata
miento de una enfermedad atienda solo a su naturaleza descuidando al enfermo,
es decir, a. su edad, sexo, constitncion, temperameto, enfermedades anteriores
etc., etc., y a las circunstancias exteriores, como la constitncion atmosférica, la
médica reinante etc., etc. se expondrá á frecuentes chascos. Por eso hemos dicho
que el problema módico es doble; y sus dos faces son; hacer el diagnóstico, y
establecer la indicaeion.
Ahora bien; es cosa demostrada que el mayor número de las enfermedades
temninan felizmente por la. accion de la fuerza medicatriz de la naturaleza: al
hablar de la fuerza medicatriz, expresamos únicamente un hecho, sin formar juicio
acerca de su esencia, porque bien sea una entidad snperpuesta al organismo,
‘ como enseña la escuela de Montpelíer, ó bien sea simplemente el ejercicio de las
propiedades inherentes a los tejidos vivientes, como creen los discípulos de Bichat,
es el hecho que la naturaleza tiende por sí sola á la cnracion en todas las enfer
medades; pues aun en aquellas mismas que terminan fatalmente, y hasta en las
que son de suyo incurables, se encuentran las señales delos esfuerzos del poder
conservador del organismo.
Por otra parte, los medicamentos son agentes perturhadores de la economía,
y a las veces lo hacen con notable intensidad, y por esto, todo agente medi
cinal que no va directamente contra la enfermedad, es decir, que no esta desti
nado a curar, hace necesariamente mal; no solamente porque complica la ‘do
lencía añadiendo sus efectos a los de ésta, sino porque a menudo engaña al mó
dico que toma los síntomas producidos por la medicina como una nueva manifes
taci6n de la enfermedad.
De todo lo dicho se deduce una regla de práctica, por desgracia olvidada con
frecuencia. En los casos en que la indicacion no está mai clara, vale más no hacer
nada. La observacion de este precepto hace los grandes médicos, de manera que
se necesita más talento para quedarse en la expectativa que para proceder acti
vamente: los padecimientos del enfermo, la angustia de la familia, y la preocupa
cion del vulgo que no reputa médico de nota sino al que hacina la. casa de remedios,
y ocupa todas las horas a los asistentes, impulsan a los prácticos á propinar gran
número de medicinas con el fin de decapitar una enfermedad que tiene una marcha
flia y regular, y no puede terminar antes del período natural. De aquí esa tera—
péutica activísima que se ha desenvnelto en Carácas con notable perjuicio de los
pobrespacientes, que si llegan á. curar es en un tiempo doble ó triple del que
habrían necesitado por otro camino, y quedan en un estado de estenuacion que se
prolonga por mucho tiempo.
Y no se crea que imaginamos por el placer de decir algo, nó, estamos cansados
de ver casos de esta‘ especie: hemos sido testigos de uno de pulmonía franca,
enfermedad_de marcha tan regular, y que las más delas veces termina felizmente con
la expectacion, que al quinto día tenia moribundo al enfermo al que se le habían
propinado ya, lo ménos doce medicamentos tan activos como el tártaro emético,
la digital y el cálomel, y que fué curado por la homeopatía. Recordamos a propó
sito de lo que venimos diciendo, una buena ocurrencia de uno de nuestros mejores
prácticos: hablando dela homeopatía, en la que no creía, confesaba que había‘
visto casos brillantes de curacion debidos a este sistema, y entre otros, citó uno
reciente en el que la homeopatía vino a obtener un resultado feliz dcspues de
esfuerzos infructuosos de otros médicos; pero, decía, “ yo creo que esta curacion
fué debida a que se le quitaron al paciente los médicos de encima.”
Hai otra circunstancia que es conveniente señalar y _que induce en ocasiones
á errores funestos: ella consiste en un vicio de lógica, en tomar como una
verdad el principio post hoc ergopr0pter hoc : Si un enfermo se ha curado de tal
enfermedad despues de haber tomado tal remedio, se cree que este medicamento
es la causa de la curacion, y se tiene esto presente para otro caso análogo. ¡ Y
cuántas y cuántas veces cura la naturaleza á pesar de los remedios!
Si, es un hecho; en Ca 'ácas se abusa de las medicinas, se tiene poca fé en el
poder de las reacciones orgánicas, y esto contribuye a la gravedad de muchas
enfermedades. Por supuesto que cuando decimos esto, no hablamos de todos los
médicos; bien léjos de tal cosa, creemos que hai muchos tan buenos prácticos
como los mejores de Europa y que saben por consiguiente respetar las leyes natu
rales que regulan la marcha de las enfermedades dela misma manera que deter—
minan el órden invariable de los cielos y las manifestaciones de todos los fenó
menos de la naturaleza, y que comprenden que los bienes que alcanzamos sobre
la tierra dependen de la feliz interpretacion de leyes que no pueden dejar de
cumplirse; así como los males que nos vienen son el resultado de la violaeion ¿le
las mismas.
Pero llega a su colmo este abuso cuando se trata de las medicinas de patentes
porque aquí _los enfermos se cren dispensados de consultar á los médicos: no hai
una sola medicina patentada que en la receta que la acompaña no se presente
como curativa del mayor número de enfermedades: los que sufren algun mal, y
sobre todo si es crónico, encuentran necesariamente su padecimiento en la lista
de aquellos para los cuales la medicina es heróica; y comienzan'un turno, y siguen
con otro, hasta que concluyen con la enfermedad por haber extinguido la vida.
Las medicinas de patente son una peste para la humanidad, exceptuando solo al
fabricante al que producen mai buenos proventos.
Hablamos tambien de la severidad dela dieta; por fortuna en este punto se
han modificado mucho las ideas; ya se comprende que si bien es cierto que la abs
tinencia es necesaria al principio de las enfermedades agudas sobre todo si vienen
con fuerte reaccíon, no sucede lo mismo en un período más avanzado, ni en las
—260-—
WWWWMWMMN‘WMWW‘WWAW
l

enfermedades crónicas; pero nosotros hemos visto algunos casos en que se hacia
pereccr al enfermo literalmente de hambre; entre otros recordaremos uno de una
rectitis motivada por la presencia de oxiuros en que el paciente estuvo siete días
sin tomar más que agua destilada.
Reasumiendo tenenos: que los mes es de Enero, Febrero y Marzo, especial
mente los dos últimos son los más saludables del año: que en Abril, Mayo y Junio
reinan las diarreas catarrales, las enteritis y entorocolitis, que dcscuidadas pasan
a disenterías: que desde Junio hasta fines de Octubre se levanta la endemia de
fiebre remitentes y dísenterías: que en Noviembre, Diciembre y aun en Enero se
padece de enfermedades catarrales de las vías respiratorias y de reumatismo : que
en todo el año, y en particular en la estacion de los calores, el hígado sufre un
estado congestivo que á. menudo es el comienzo de una hepatitis, y que por lo
ménos lo predispone á otros estados patológicos: que durante el año indistinta
mente mueren algunas personas de afecciones orgánicas del corazon, y bastantes
niü‘os de tétanos infantil: que la tuberculosis y otras enfermedades que traen la
consuncion y la fiebre héctica son la causa. de más de la sexta parte de las muertes
que se verifican en Caracas, y que estos males tienen su origen en la insuficiencia
de la alimentacion; y finalmente, que el abuso de las medicinas, en particular las
de patente, contribuyen a la gravedad de algunas enfermalades.
Con esto, terminamos este pequeño trabajo que hemos hecho por indicacion
del señor Director de Estadística General Andres A. Level.

R, Villa rícenct'o.
‘ RELACIÓN

1313 IuAS

PROPIEDADES URBANAS

l)ldli

DISTRITO FEDERAL,
— 26; _.

l CUADRO que demuestra el número de casa—s e.rictentes en el Dictril«4


l Federal; ¿m distrlbueion aproximada por valores ; la renta mensua
que pueden producir aquellas cuyos valores pasan de V 400. E
término medio de valor para cada una. El producto anual de la

t renta y su equivalente al tanto por ciento del valor que representan.


L0 que podría producir el impuesto general de medio alquiler al año
sobre las que pasan de V 400 y el equivalente al tanto por cimt0

1í sobre la renta anual.

NUMERO mon TOTAL mlg‘Agggm A¿gg;3~R M°“Ï>«ÉME


l DE casas
67 avnoxnmno
Edificios y casas nn VALORE& DE RENTA LENTE Á
1
l
i
i
! públicos naciona
les y municipales
57 V 24 V 1.368 — . . . ,...
126 40 5.040 . . . ....
167 80 13.360 .... ---
. 194 120 23.280 . .. --—-
229 160 36.640 . .. . —---
248 240 59.520 . . .- ... . . ..
323 400 129.200 17} V o, V 1.938,
498 640 318.720 1¿ s, 3.984,
795 800 636.000 1;’; 10,66 8.474,70
1053 1.000 1.053.000 1% 12, 12.636,
1172 1.200 1.406.400 1g, 16, 18.752,
990 1.600 1.584.000 1g; 20, 19.800,
906 2.000 1.812.00Q 1 20, 18.120,
787 2.400 1.888.800 1 24, 18.888,
390 3.200 1.248.000 1 32, 12.480,
151 4.800 724.800 i} 36, 5.436,
96 6.400 614.400 z; 42,67 4.096,32
63 8.090 504.000 53,33 3.359,72
35 12.000 420.000 ¿ 60, 2.100,
- 27 16.000 432.000 ¿r SO, 2.160,
23 20.000 460.000 ,_; 100, 2.300,
20 24.000 480.000 ¿ J 20, 2.400,

8417 V 13.850.528 V 136.924,81

269 inhabitadas
OBSBRVAÓION’ES
8 B'3
Producto anual V 1.643.097z72 equivalente a V 11: ÏÍTÜ o al ano.
Medio alquiler sobre todas las casas cuyos valores pasan de V 400 inclusive
V 68.462:40 equivalente a V 4.1159¡“ï“5 sobre la renta anual. 1

L Término medio de valor para cada casa, no incluidos lo sesenta y siete edificios
* casas públicas nacionales y municipales V 1.658:71.
——-264—-—

I‘IRE‘LACION de los edy‘zczos


. . . y otras obras publzcas,
, . .
lazcales y ecle
siásticas, que para 0127 de Abrzl de 1870, existían en el
Distrito Federal, con empresíon de los valores que respecti—
vamcntc rq;resentaban entonces, (i sdber :

LAICALES.

EDIFICIOS.

|hQ0lOb-‘
Cl Casa de Gobierno. . . 60.000,
Cárcel nueva . . . . . . 43.509,
Carcelita u 652,
Casa conocida con el nombre de antigua
Tesorería . . . . . . 40.000,
Otra donde estuvieron situadas las ofici
nas de Registro. . 7.200,
Otra que ocuparon la llíunicipalidad y las
Rentas Provinciales 16.000,
Otra que sirve de Parque Nacional . . . . . . 12.000,
Otra Cuartel de San Mauricio. 16.000,
Otra entre San Mauricio y el Principal . .
Otra id. id. id. . . . . . ......
Cuartel de Policía entre ambas esquinas g 6.552,
Casa de balcon, esquina de la. Merced. . . . 4.000,
Otra situada al Norte de la.— Plaza Bolívar. 10.000,
— — um ¡0'! Hospital de Catia. . . . - - . . . . . . .. 40.000,
Casa entre La Pelota y Maturin 6.500,
Cuartel de San Carlos . . . . . . . . . - .. 60.336,
l * *l. .' Hospital de San Lázaro . . . . . . o o . . .. 22.617,20
Casa de Misericordia en ruinas . . - . o. 1.780,
Cuartel de Milicias . . . . . o - o . . .. 23.890,66
Depósito de Pólvora . . . - - - . . - . .. 3.901,
Ilosplital de Caridad de mujeres y su ca
pila.. . . . . .. 4.909,72
1. Cuartel de Artillería de San Pablo . . . . . . 20.631,90
I Hospital de mujeres de San Juan 3.643,85
Idem de Virolentos. 1.087,70
Matadero público (en ruinas) . . 10.845,40
Colejio (Jhz’wes . . . . 21.650,
Idem de Educandas 6.563,55 V. 456.427,93

A la vuelta. . . . V. 456.427,98
CONTINUACIÓN.

De] frente . . . . . - . . . n . . . o .. V._456.427,98

OTRAS OBRAS.

(Jloácas y baúles que desagnan la ciudad. 129.000.


Toma, caja del agua, pilas enconducta
dos y cañerías, incluyendo dos hectá
rea—s de terreno dependientes de la toma 59.230, 188.230,

PUENTES.

OÜ'*'Ü="DIÜifiÜ.I‘Üt:i‘fl San Pablo . ..... ...... ...... 24.408,


31 La Candelaria . . . . . ...... ...... 20.377,
32 Monroi ...... ... ... ...... 7.892,
La Trinidad ... ... ...... . ...... 17.613,60
34 La Pastora . . . . . . ...... ...... 12.392,
35 ' Quebrada de Puneeles . . . ... ...... 1.172,
36 Cruz de ídem . . . . . . ...... ...... 3.094, i
37 Romualda . ..... ...... ...... 12.703, ; i"
El denominado Nuevo ...... . .... 18,385,
39 Agua—Salud . . . . . . ...... ...... 8.146,65
Anauco ...... ...... ... .. 75,722, 201.905,55 ¡ l
l
9 l
l

PLAZAS.

41 Bolívar con su antiguo Mercado 04.000, i


42 Candelaria . . . - n - . . . . . o . . . . o. 8.190,
San Pablo con su pila 3.806,
44 San Jacinto 3.307,53
45 San Jnan (Capnehínos) . . . . . . 1 973,00
46 Pastora. . 551,20
47 San Felipe 031,30 ¡
48 Santa Rosalía . . . . . . 1 .400,
49 Merced..
Altagracia 996, i
2.000,
51 San Lázaro
52 Trinidad 91.887,13

A la vuelta. . . . . . - . . . . . . . .. V. 938.450,66

34
‘—266-—

‘ CONTINUACION .
i

i '
De la vuelta . . . .. .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . \'. 933.450,66

CEMENTERIOS

"‘ 53 Concepcion ...... ...... ...... ll:i.l l‘.!,


" 54 San Simou ...... .... .. ...... 8.200,
" 55 Merced ...... ..... o ...... ‘24.300,
" 56 El del Este ...... ..... 1.000,
" 57 Británico ...... ...... ...... 5.200,
" 5:5 Aleman ...... . ..... ...... 7.200,
" 59 Coléricos ...... ...... ...... 600,
" 60 Canónigos ...... ...... ...... 5.200, 164.812,

o ECLESIASTICAS

IGLESIAS '

METROPOLITANA.

"(il Catedral con su parroquial de San Pedro. 260.000,


i

~ Sus propiedad ca.


H En la calle de los Bravos :
i 62 Casa de alto que sirvió de oficina de
diezmoa ...... ...... ...... 24.000,
63 Otra que habita el doctor U‘árlos Arvelo. . 9.600,
64 Otra el Magistral doctor José Manuel
i Mendoza .... .. ...... ...... 5 760,

I En la calle de Zea:

! 65 Otra que habita el señor Estanislao Blasco 4.800,


j 66 Otra que habita el dector Isidoro V. 0sío 2.560,
! En la calle de las ciencias: _ i
i

Al frente . . . . . . . . . . .. 306.720, v. 1.103.262,66 ‘


-—267—

CONTINUA CION.

_ _Del frente... . . . v. 306.720, v. 1.103.202,00

(Jasa que habita cl señor Pablo Ramelln. . 13.334,


Otra contratada con la extinguida socie
dad González y Jiraldez.. . . . 23.200,
Otra. contratada con el señor Manuel Ruiz 14.400,
Otra id. con la sucosion Bonfante 12.000,
Otra. id. con el scñorJunn Manuel
Riera. ...... ...... ..... 4.800,
Otra contratada con la. misma sncesion
Bonfante 21.533,
Palhcio Arzobispo] . 28.540,
Seminario Tridentino y su capilla ...... 55.550, 480.077,

PARROQUIALES, URBANAS

San Pablo

Sus propimlml(:8:
(Jasa denominada “del Cura” calle de
Leyes Patrias . . . . ...... ......
Otra denominada de Chaves, calle del Co
mercio ...... ...... ......
Otra denominada de la Copacabana, calle
del Comercio . . . . . ...... ......
Otra denominada del Concilio, calle del
Comercio .... ...... ......
Otra denominada de la fábrica de la, igle
Éia, Municipio San Juan, calle del Triun
0. . . . .
. Otra en el municipio San Pablo, calle La
Fertilidad . . . . . . ...... ...... I
82 Otra en e‘! municipio Santa. Rosalía, calle
de Zea
Otra en cl municipio San Juan, callo del
Triunfo

84 Otra en el mismo municipio, callo del
Triu’nfo
85 Solar ‘en el mismo nmnicipio, colina. del }
Calvario . - . . . . o u . . . . . . o o.
86 )asa en el mismo munw1pio, callo del
_Tnunfo . . . . . .

A. la vuelta. . . .
- . .-, . . . . . .. 28.930,
1.612.269,66
I
—268 —

CONTINUACION.

' De la vuelta... ...... . . . . . . . . . . . . . . . .. V. 1.612.269,66

" 37 Altagracia ...... .... ...... 120.000,


Sus propiedades:
88 Casa situada en la calle del Comercio. . . . 6.000,
89 Otra id. id. id. id. cerca
del templo . . . . . . ...... ...... 500,
90 Otra situada entre Pineda y el Toro.... . . 800,
91 Otra id. en la. esquina de Márcos
Parra. ...... ...... . . . .' . . 800,
92 Otra situada frente al Gazómetro ...... 600,
93 Otra id. en la. esquina del Callejon. . . 600, ’
94 Otra id. en el Teque . . . . . . ...... 200,
95 Seis solares entre Fcrrenquin y Platanal. 1.400, 130.900,

" mi Candelaria ...... .... .. .... 47.625,

Sus propiedades:

97 Casa situada en el mismo municipio, calle


de Margarita . . . . ..... . ...... 900,
98 Otra situada en el mismo municipio, calle ' ~
, de Los Plazas ...... . . . . .. 800,
,99 Otra situada en el mismo municipio, Es
tado Zamora . . . . ...... . . . . .. 500, ‘
100 Otra situada en el mismo municipio, calle
Campo Elías . . . . ...... ...... 800,
101 Otra situada en el mismo municipio, calle
los Bravos . . . . . . ...... ...... 1.200,
102 Otra situada en Santa Rosalía, sin valor
conocido ...... ...... ......
103 Solar situado en el municipio Candelaria. 200,
104 Otro id. id. id. ...... 500,
105 Otro situado en el municipio Candelaria,
calle Campo Elías ...... ...... 300,
106 Otro id. id. id. ...... 300,
107 Otro id. id. id. 2 ,
108 Otro id. id. id. ...... 700,
109 Otro id. id. id. .. . . 200,
110 Otro id. id. id. id. 280,
calle de los Plazas .A .... ...... 500, 55.005,

Al frente . . . . . . . . . . .~ 1.798.174,60
CONTINUACIÓN.

Del frente . . . . V. 1.798.174,66

'Hacíenda situada en Marineros, Munici—


pio Candelaria

"113 Santa Rosalía. . . . . . 100.000,


Sus proqiedades:
Seis piezas unidas al templo, que nada
producen . . o . . . . - . . . . . . . . .o

Dos solares en la misma área del templo,


sin valores . . . . . i
Casa situada entre Candilito y Tahlitas ..
Otra id. entre el Gobernador y el
Sordo . . . . . - . . . . . . . . . . ..
Hacienda en Ocumare del Tui, el capi
tal de
Hacienda en Maracai, el capital de . . . . . .
Casa entre el puente Romualda y Man
uca ..
Hacienda el Uedrito, situada en los Muri—
ches el capital de .... .. ......
Casa de Cruz Verde á Velázquez, el ca.
pital de ...... ...... . . . . ..
Hacienda la Merced en Gane-agua, el capi
tal de
(Jasa de Velázquez a Santa Rosalía, el
capital de . . . . . .
Hacienda la Merced situada en la Vi:-to
ría, capital .... ..... .... ..
Casa de Uandilito á Tablitus, capital . . . .~
Otra de id. al Gobernador
Otra de Pinto a la Miseria.~ . . .
Otra de Candilito á. Tablitas . . .
Otra de Cármen a Mamei. . . . .
Otra de Socarrás al puente Guz1nan Blau
co . . . .
Solar en que se fabrica una casa al lado
del ‘templo, capital
l Otro situado en la Noria a orillas del
Guaire, capital. . .
Otro en que está. fabricada la casa de
Cairos, capital . . .
100,
230,
A la vuelta . . . . V. 112.240, V. 1.798.174,66
—270—

CONTINUACIÓN

De la vuelta . . . v. 112.240, v. 1.798.174,66

i 135 Otro en que está. fabricada la casa del


Ledo. Camacho, capital . . . . U,"
1-o,
Otro en que está fabricada la casa de la
I 136 señorita Quintero 1.200,
137 Otro arrendado al señor Carmona 300,
138 Otro id. a la señora It. Muñoz. . ~. 1 .000,
139 Otro id. al señor T. Romero . . . . . . 300,
140 Otro id. al mismo . . . . . . . . . . ~. 300, 1 15.905,

i “141 San Juan . . . . . . . ...... ...... 29.150,20


Sus propiedades :
142 Salou cercado de paredes, contiguo al
templo, depósito de inn’ujenes _v 0h‘0~s
objetos
143 l)os piezas construccion de pajareqne con
su cocina, que hacen de casa parroquial
144 Un tinglado contiguo ú la pared lateral
del templo .. .... .. ......
145 Otro tinglado distante de la sacristía . . . .
146 Un gran solar cercado de tapia dentro
del cual existen seis piezas habitadas y
alquiladas y cuyos productos percibe la
iglesia
147 Un rancho situado en Palo Grande . . . . . .
HS Casa, de Jesns a la plaza de (‘apnchinos..
149 Otra situada en la misma plaza
150 Otra‘ id. en la esquina del Aguacate.

FI LIALES URBANAS

ii
5-131 San Jacinto y su extinguido eonven'o . . . 33.794,33 33.794,33

Sin propiedades conocidas

Al frente . . . . . . V. 1.947.933,99
il
, .~. , ,..,, l
COXTI‘NUA CION

Del frente v. 1.947.933,99

55 *152 La Trinidad 127.374, 127.374,


Sin propiedades conocidas.
‘153 La Merced 42:196,
‘154 Convento extinguido del mismo nombre. . 16.063,50 53.259,50
Propiedades de la Iglesia.
(Jasa de Ibarra a Pelota, calle de Marga
rita, gravada con
Otra. situada en esta ciudad sin demarca
cion conocida . . . . . ... 3.769,

‘157 La Pastora . . . . . o - . . o no

Sus propiedades:

158 Casa situada en la calle de Leyes Patrias.


159 Otra ídem en la esquina del Bolero. . . .
160 Otra. de las Pilitas al Puente de la Pastora
161 Terrenos en Uricao, Estado Bolívar . . . . . . ‘

"162 San Francisco. . . . . . . . a . . . . . . .. 200.000,


Sus propiedades :

163 Dos piezas pertenecientes á. la capilla de


la Orden de Terceros, cont1guas a ella. . 3.200, 203.200,

164 San Felipe Neri y su extinguido convento 70.000,


165 Templo en fábrica del mismo nombre. . . . 30.000,
Propiedades de la Iglesia.

Casa situada en la calle de Leyes Patrias. 2.550,


Otra ídem en la esquina del Peinero. . . 1 .490,
Solar situado en la esquina de la Palma. . 800,
Dos censos cuyos capitales no se conocen
a punto fijo . . .. .

A la vuelta. . .. 392.593,50 V. 2.340.527,49 i


.
CONTIN UAC ION

De la vuelta . . . . . . . . . . . - . . 392.593,50 V. 2.340.527,49

Ua-sa, calle de Leyes Patrias, San Francis


¡co a Pajaritos . . . . ...... ...... 2 550, 157.300,
55"l70 San Lázaro ...... ...... -. . . . . . 7.481,80

Sus propiedanlcs :

Casa, municipio de Candelaria, esquina de


Tracabordo . . . . . . ...... ...... 1.600,
Otra, municipio de Santa Rosalía, de la
esquina de San Lázaro á, la plaza . . . . . . 500,
Otra, municipio Catedral, Coliseo a Pei
ncro . . ...... ...... ...... 3.200,
Otra, municipio San J nan, calle del
Triunfo . .. .. ...... ...... 5.600,
. Otra, municipio Santa Rosalía, de Perico
a. la plaza de San Lázaro. . . . ...... 1.920, 20.301,80
San Mauricio . . . . . . ..... ~ ...... 32.000,
Sus propiedades :
Tres casas pequeñas situadas en esta ciu
dad, sin expresarse sus demarcaciones
ni valor ...... . . .... ......
Solar en el municipio Altagracia, esquina
de la Fó, capital . ...... _..... 80,
Hacienda La (iuairita, Distrito Urbaneja,
Estado Bolívar . ...... ...... 656,
Otra en el Hatillo. . ..... ...... 604,
Otra en Capaya, Estado Bolívar, capital 480,
Otra en Ric Chico . ...... . . . . .~ 176,
Casa, municipio Altagracia. . . ...... 632,
Otra, municipio San Juan . . . . ;..... 400,
Hacienda situada en Cagua . . ...... 32,
Otra en Cagua . . . . ...... . . . . .. 180,
Casa en el municipio Candelaria ...... 320,
Hacienda en Curncntí, municipio Alta
gracia. ...... ...... ...... 480,
Casa, municipio Santa Teresa. ...... 560,
Solar, municipio Altagracia. . .
Hacienda situada en Guatire, capital. . . .
...... 26,40
640,
¡l
Casa en el municipio Altagracia, se igno
ra su valor . . . . . . ...... ...... ———-I
Al frente . . . . . . ...... ...... 76.748,20 V. 2.518.129,29
—273——

CONTINUACIÓN.

Del frente.. . . . . ...... .. .... 76.748,20 V. 2.518.129,29 i

Hacienda situada en Moron, capital . . . . . 1.200, ,


Otra. situada en Moron, capita—l ...... 160, 1
Casa en el municipio Santa Teresa, capital 360,
Hacienda en el municipio Santa Lucía, id. 800,
Otra en el id. Chacao . . . . . . (‘M0, 3.160, l
i
El Calvario CA
. . . .PILLAS
.. ...... . . . . ~. 3.000, i

Sin propiedades conocidas.

CONVENTOS
Dominicas . . . .'. . ..... ...... 40.000,
Sus propiedades:

1 (Jasa, Catedral, Ibarras a Pelota .... . . 2.560,


2 Otra, Santa Teresa, Cruz Verde á Ve
lázquez ...... ...... ...... 4.800,
3 Otra, Santa Rosalía, esquina del Gober
nador ...... ...... ...... 1.280,
4 Otra id. id. id. . . . .... . . '
5 Otra, Santa Rosalía, Candilito al Go
bernador . . . . . . ...... ...... 1.600,
6 Otra, Santa Teresa, esquina de San
Francisco . . . . .' . . . . . ...... ~20.000,
7 Otra, Altagracia, Sálas á las Mercedes. 4.800,
8 Otra, Altagracia, Guanábano á. Oaja de
Agua ...... ...... ...... 480, _
9 Otra, Catedral, Dr. Díaz á Peinero. . . . 4.000, 79.520,

Concepcioues . . . . . . ..... . ...... 160.160,


Sus propiedades:

1 (Jasa, Sant—a Teresa, Castan a Candilito 2.400,

A la vuelta.... .. .. .. .. V. 162.560, 2,600_309,29 l


—274——

CONTIN UAC ION .

De la "uelta.. . . . .... . . . . .. ~162.560, V. 2.600.807,29

211 2 San Juan, Pescador á Cochera . . . . .. 2.240,


212 . 3 San Pablo, Carcata ú Cúrmen ...... 1.600,
213 4 San Pablo, Bucare a Cármen ...... 1.280,
214 5 Altagracia, Roldan a Dos Pilitas . . . . ~. 1.600,
215 6 Santa Rosalía, Misería a Pinto . . . . . . 1.760,
216 7 Santa Teresa, Padre Sierra }demolida).
217 8 Santa Teresa, Padre Siena l Monjas. .. 171.040,

55'218 Carmelitas ...... ...... ...... 66.216,60

Sus propiedades:

210 l Catedral, Carmelitas a San Mauricio .~ 4.800,


220 2 Altagracia, Altagracia a Carmelitas . . . 560,
221 3 Altagracia, Altagracia a Mijares. . . . . .. 6.400,
222 4 Altagracia, Caja de Agua a Sálas . . . . . 1.920,
223 5 Altagracia, Tic Medina al Guanálrano.. 1.080,
224 6 Altagracia, Truco a Caja de Agua .. . . 1.760,
225 7 Altagracia, Truco a Caja de Agua . . . . 1.760,
226 . S Altagracia, Truco a Balconcito . . . . ~. 1.760,
.227 9 Catedral Bolero a Llaguno . ...... 1.600,
228 10 San Pai>lo, Pedrera a Gorda .... .~ 4.480,
229 ll San Juan, Acueducto a San Juan. . . . 2.080,
230 12 San Juan, Jesus a Qnebrado ..;... 1.760,
231 13 Santa Teresa, Santa Rosalía a Candi
lito .. .. ...... . . . . .. 4.000,
232 14 Santa Teresa, Cárcel a Castan . . . . . . 1.280,
233 15 Santa Teresa, Muerto á Isleños . . . . . . 1.920,
234 16 Santa Teresa, Castan á. Palmita . . . . . . 1.600,
235 17 Catedral, Pilita a Perico . . . . .. 1.280,
236 18 Catedral, Perico a Monroi ...... 2.860,
237 19 Candelaria Candilito á Urapal . . . . . . 1.120,
238 20 Catedral, Éalvador de Leon á Socarrás 3.200,
239 21 Catedral Carmelitas á San Mauricio,
deaocu a a . . . . . . ...... . . . . .~ 5.000,
240 22 San ablo, esquina del Reducto . . . . .~ 8.000, _
241 23 Santa Teresa, esquina del Reducto. . . . 3.200,

Al_ frente. . . . . - ...... ..... 129.636,60 V.: 2.771.849,29

%—__=————_—
—275—

CONTINUACIÓN.

Del frente . . . . ...... ...... 129.036,60 V. 2.771.849,29

242 24 Altagracia— Altagracia á. Carmelitas. 6.400,


243 25 Altagracia— Arguinsones á. Maturin.. 160, V. 136.196,60
244 26 Catedral—.1‘ilita a Perico (deslinde);.
245 27 Solar sin ccrca— Candelaria— Migue
lacho a Misericordia . . . . . . ......
246 28 Casa— Catedral— Piñango a Muñoz
247 . 29 (depósito)
Otra— Altagraciaw—Altagracia
' . . . . .. ' ' á Car
melitas, desocupada ...... ..

l¡ ASILOS DE BENEFICENCIA
i
248 Antigua casa de Misericordia (ruinas). ..
Sus propiedades:
‘ 249 1 Casa— Catcdml—- San Jacinto á Mer
F. cado . . . ..... ...... ...... 8.800,
i 250 2 Otra— Catedral— Veroes a Ibarra... . 4.000, 12.800,
¡ _

TESTAMENTARIAS.
; 251 1 Casa— San Pablo— Caroata á}Bucare. 1.600, .

F IGLESIAS PARROQUIALES
, FORANEAS.
f 252 La de El Valle.-.. ...... . . . . .~
Í, Sus ppropiedades:
253 1 Casa destinada al culto del Santísimo.. 300,
i 254 2 Otra destinada al culto de Nuestra Se
i flora del Rosario ...... ...... 160,
255 3 Otra destinada al culto del Señor San .
José .. ...... ...... . . . . .. 32, 492,
256 La del Recreo . . . . . . ...... . . . . .~ 3.167, 3.160,
Sin propiedades conocidas

A la vuelta. . . . ...... . . . . . . . . . . . . . . . . . . V. 2.924.497,89


CONTINUACIÓN.

De la vuelta. . _ V. 2.924. 497.89

LadeChacao...... - . . o .—

Sus pro iedades:


1 Hacien a Serrano, situada en Chacao,
capital ...... . o o . .
2 Otra San José, situada en Chacao, ca
pita]
3 Otra Pantoja, situada en Caucagua, ca
pital
4 Otra Monserrat, situada en Petare, id.
5 Otra Palacio, situada en Guatire, capital
6 Otra Arismendi, situada en Caucagua,
capital
7 Otra Volcan, situada en Chacao, capital v. 12.318,80

265 La de la. Vega.


Sus propialadcs :

1 Casa pequeña situada en el Calvario y


dedicada al culto del Santísimo 70, 1.070,
2 Terreno como de cinco fanegas, sin va
lor conocido .

La de Antímano 1 .000,
Sus propiedades:
1 Casa pequeña, situada en el mismo puc
blo ...... .....
2 Terreno al Norte del pueblo, sin valor
conocido . . . .
3 Otro de Vega, sembrado de Caña., sin
valor conocido 1.080,
LAICALES.
Universidad central . . . . ..
Sus propiedades :
1 Hacienda en Catia de los Frailes . . . . . .
‘2 El Tejar y vegas del río Guaire o . . . ..
3 Almacenes al Sur del edificio, renta
anna

2.938.966,69
—277——

CONTINUACIÓN

)
\
De] frente . . . V. ‘2.938.966,69 i

4 Casa número 79, calle del Sol l


5 Otra número 81, calle del Se!
6 Otra. número 190, calle de Linde . . . . ..
7 Otra. número 188, calle de Lindo . . . . . .
8 Solares en enfitéusis, valorados 333—821, 1

Fincas compradas por el Gobierno


para mo público, deapues del 27 de
Alm’l de 1870, á saber :

1 Casa situada. en la esquina. del Principal


2 Otra, San Pablo, calle del Comercio. . . .
Tres, Catedral, calle de las Ciencias . . . . . .
Tres, Catedral, calle de las Ciencias. . . . .
Dos, Catedral, calle delas Ciencias . . . . ..
Una, San Pablo, calle de Leyes Pátrias . .
Una, San Pablo, calle de Leyes Pátrins . . 45.908,

______________}____ v. 3.323.695,69
___—___—-¡—rrr rr " r—-v Á‘
\
—-278—
r\/\I\J\l\/\,Kr\,'\r\/xr\/\/\f\r\f\fll\f\l\ "/\/\:'\/\/\’\f\/\/uf‘/\I'\ r\/\ r— rx \ ‘ '\r r— —V‘,— /\l\/\,'\ \ ur /\ ’\¡\/\/\r\z\/\/\)st

NOTAS EXPLICATIVASÍ

1'! Los edificios y demas obras públicas marcadas con un " han sido valoradas
recientemente por los ingenieros señores Luciano Urdaneta, Antonio María
Casano López, A. Malausena, Federico Alcardí, Cárlos Luis Castelli, Roberto
García, Pedro Ricard, Pedro José Sucre, Luis Mario Montero, Estéban Ricard,
Cárlos Alvares, V. Martín, Juan Hurtado Manrique y Luis Padilla, de órden
del Ministerio de Obras públicas y á solicitud de la Comision de Bienes Na.
cionales :,
2'.‘ Los demás que no llevan el asterístico, los valores con que aparecen represen
tados en esta Relacíon, constan de documentos auténticos y otros datos oficia
les que existen en el archivo de esta Oficina:
3".‘ Respecto a los valores practicados por los ingenieros á que se refiere la nota
número 1°, la Comision se propone cotcjarlos con algunos antecedentes que
sean análogos a este, junto con el objeto delnacer las reotifieacioncs que estime
necesarias : _
45 Los edificios que, dcspues del 27 de Abril de 1870 para. acá, han sido demoli
dos enteramente, bien para levantar sobre sus respectivas áreas otros nuevos,
destinados al culto, utilidad, comodidad, beneficencia y ornato públicos, bien
para dar ensanche a plazas ó avenidas se distinguen con un solo 5, y con
55 aquellos que únicamente han sido transformados por virtud de reedilicacion
y aplicados a un objeto diferente del que tuvieran antes:
Las casas y solares que pertenecieron a los estinguidos conventos de Domí
nicas, Concepciones y Carmelitas, como tambien las casas que fueron de pro
piedad dc la Antigua Casa de Misericordia (en ruinas), la que figura legada
por virtud de una Tcstamentería, tres que fueron del templo de San Lázaro,
que aparecen en esta Resolueion bajo los números 171, 173 ,v 175, y dos más
que constan entre las propiedades del templo de San Felipe Neri y su extin
guido convento, están boi destinadas al sostenimiento del Instituto piadoso,
titulado “Casa de Beneficencia Nacional”:
6'.‘ Entre las nueve casas que fueron del Convento de Dominicas, la 4‘.‘ figura des
ocupadas, y por tanto se ignora su valor: .
7l¡
Entre las ocho del Convento Concepciones, la 7 ‘f ,v la 8'.‘ aparecen haber sido
demolidas: tampoco se conocen sus valores :
Entre las 29 del Convento Carmelitas, la 21 aparece desocupada, la 26 en des
linde ante la Alta Corte Federal, el número 27 es un solar sin cercado, Ia— 28
—279—-—=
V\N\/\r\.'\/\ r\/\N\/vv\/VWWV\NVWVVVWVWV\NVV\NWV\I\AIWWW

en depósito, y la 29 desocnpada : por consiguiente estas fincas figuran sin


mlores en la Resolucion:
93 Los datos sobre propiedades rurales y urbanas de la Ilustre Universidad
Central, ubicadas en el Distrito, han sido tomados de una relacion del Admi—
nistrador de sus rentas, fecha 1'.‘ de Marzo del corriente año:
10‘: No se han obtenido datos sobre el valor material delas iglesias parroquiales
de El Valle, Chacao, La Vega y Antímano, sin embargo de haberse solicitado
oportunamente, por lo cual aparecen en blanco en los lugares correspondientes
ii las casillas de guarismos ;\ y
11‘? En idéntico casos se encuentran las propiedades de las iglesias de San J uan
y la Pastora :

Carácas, Octubre 17 de 1876—13° y 18°

El Comisionado de Bienes Nacionales,

José D. Land«cta.
RENTAS MUNICIPALES.

INGRESO EN 1873.

Patentes de industria . .

“ “ carros .

“ “ mal_ojo . . . . . . . .. 958,09
Consumo de reses

“ “ cerdos . . . . . o - . o.

Medios alquileres . . . . . .

Agua limpia »
Puestos y bancos del Mercado _ . . . . . 11.612,28
Alquileres de fincas . . . . 3.322,29
La Misericordia ......
Diversiones públicas. . . . . . . . . . - . ..

Derechos de Gallera . . . .
Matadero general . . . . . .
'Egidos....

Cuarta parte de Registro

Multas . . . . . . - 0 . . . - ..

Dercchos varios

Planchas de agricultura . . . . ..

Aferíeion .

Papel sellado

~v
—-281—

LAS PATENTES DE INDUSTRIA

las constituyen sesenta y seis ramos y en el cuadro de indmtriales


del corriente aíi0 de 1873, (fecha del “Censo Guzman Blanco”)
figuran 1.028 ciudadanos distribuidos así:

Agentes de negocios .... 12 con V 776,


Albéitares . . . . .... 4 32,
Alfareros y lozeros ... .... 20 132,
Armeros 2 16,
Caleros .... .... .... 18 164,
Carpinteros . . . . .. . - .... .... 26 176,
Comerciantes exportadores é importadores ... 8 8.320,
Idem exportadores . . . .... .... 1 400,
Colchoneros 1 8,
Confiteros con ramos anexos. . . .. . 11 704,
Consignatarios . . .... 23 5.568,
Curtidores 6 520, \
Dentistas cirujanos .... .... .... 5 120. t
Doradores 1 32, t
Billares . . 23 1.152, |
Almacenes . de
Expcndedorcs . . víveres y. . licores:
.. 8 con V. 2.400, i
Bodegueros . . . . .. 27 2.172, ¡
Pulperos . . . . .... 173 3.728, «
Ventorríllos . . .... 209 1.820, l
- 417 10.120, |'
Expendedorcs de mercancías secas :
Almacenes . . . .... 10 con V 3.960, 1
Tenderos . . . . .... 40 2.344, l
50 0.304, ¡
1
Expendedores de quincalla etc. . ~. . . .' . . 16 6.804,
Idem de libros . . . . ... . 6 200,
Idem de joyas .... .... .... 26 224,
Idem de drogas, boticarios .... .... 14 1.976,
Idem de tabaco . . . . . . .. ... . 2 1.323, 1
Idem de madera . . . . .... 9 368, w
Botillerías A. . . . . .~ . .... 7 108, ‘
Empresarios de bestias de alquiler ... 2 72, l
Idem de inhumacion. . . - .... .... 2 296, I
Idem de escogida de café .... .... 2 104,
Encuadcrnadores .... .... 8 12,
Empresarios de loterías . . . . .... .... S 3.004,
Ebanistas 6 1.056,
|L A la vuelta. . . . 752 V 52.096.
—282-—

(CONTINUACIÓN DEL CUADRO ANTERIOR.)

De la vuelta . . . . 752 con V 52.096,

Fabricantes de jabon .... .... .... 9


Idem de relasdesebo.. 7
Idem de fuegos artificiales .... .._. '
Idem de vinagre .... .... .... 3
Fotógrafos 3
Fabricantes
Fundidores de fósforos .... .... ....

Herreros
Fruteros .,

Latoncros, no incluidos los ambulantes . . . . .... 1


Lapidarios . . .... .... .... 3
Litógrafos .... .... .. 1
liianufacturcros de carruajes. .... ....
Panaderos 23
‘ Posaderos y mesoneros .... .... .... 3.;
Pacotilleros sin almaeen abierto .... 2
Pedreros 5
Peluqueros y barberos .... .... .... 43
Sastres 53
Sombrcreros.... 9
Talabarteros.... 10
Tintoreros 2
Zápateros 34
Alpargateros 7

con V 60.888,,
Industriales no sujetos a elasiflcacion por que han contri
buido con sus impuestos á las Rentas Municipales sin
figurar en el cuadro de industriales:
Buhoneros 20
Latoneros ambulantes .... .... .... 26
'Expendedores de leche . . . . _,.. .... 42

j’ Puede calcularse como término medio que cada expendedor de leche tiene
seis vacas lo cual da un resultado de 252, que con las de particulares puede
decu‘se existen 300 en la ciudad.
—- 283 —

(CONTINUACIÓN DEL CUADRO ANTERIOR.)

CARROS Y COCHES

Número de carros del tráfico interior


Idem “ “ “ “ exterior
Coches del tráfico interior. . . .
Idem “ “ exterior . ..
"Idem fúnebres .

**MALOJO

Burros
Carretas

CONSUMO DE RESES

Scgun cuenta de las Rentas Municipales. .


“ “ de las comisiones:
Molina y Uriarte. .... ....
Uzlar, Otaiies y C‘: .... V 10.811
pero esta última recibe un 50 por
ciento mas, pues diariamente no
bajan de 40 reses las que tienen
en el paradero. . 5.405 '

ICONSUMO DE CERDOS

Segun cuenta delas Rentas Municipales. .


“ “ de las comisiones
10.013
9.615
10.025
.... ... 9.810
9.504
10.450
8.003
10.001
10.046
10.204
3.012
2.343

"‘ Se hallan incluidos en el número de carros del tráfico interior.


’“'f La carga de malojo (2 quintales próximamente) varía de 2 á 5 pesos.
;t La diferencia que se nota es debida al Decreto sobre inspcccion; aunque
‘ puede presumirse tambien que el mayor exceso sobre la cuenta de las Rentas
Municipales no es tanto por la cría de la ciudad, sino porque los especuladores
esquiva—n la venta en comision.
En las otras comisiones se pueden calcular mil mas, en todas ellas.
__2'__

(GONTINUACION DEL CUADRO ANTERIOR.)

MEDIOS ALQUILERES DE CASAS

Número de casas en la ciudad. .... 6.495


Idem en las cinco parroquias foráneos. . 1-922

Número de casas que han contribuido á las


Rentas con el medio alquiler:
Carácas .... .... .... 2.865
Parroquias foráneos .. .... 130

AGUA LIMPIA

Edificios públicos .... .... ‘.22


Fuentes —.... f.
Edificios particulares .... .... 826

| MERCADO PUBLICO
l
; RENTA MENSUAL
l
‘ Primer dcpartammto
Portales que tienen su frente al Norte y
Este y porte alta. del edificio:
Alquileres

9 portales al Norte .... .... V 105,60


8 ídem al Este 70,40
6 ídem interiores .... .... 44,
10 piezas altas. . .... .... 25,
Valor ó producto mensual de los puestos y
bancos . . .’ . . .... 1.200, v

Segundo departamento
Í Bancos de carne. .... .... 55
Quincallas y ropa hecha. .... . . .. 18
1 Hortalizas 6
l Ventas diversa-s. .... .... 24
— 285 -—

CONCLUSION DEL CUADRO ANTERIOR.

Tercer departamento.

Bancos de Pescado . . . .. ......


Puestos de aves . . . . . . ......
Ventas diversas . . . . 4. ...... o . . o . .

C‘uart0 departamento

Bajo Seco.
Bancos de cerdos .... ...... lc
b—A Dil€*‘l€:lüi<'fil€

Ranchos de Legumbres ......


Ranchos de granos y víveres . . . . . . . o . . ..
Ranchos de frutas . . . . ......
)—J
Portales de granos y víveres . . . . . .
Portales de legumbres ...... . . . . a.
Portales de frutas . . . . ......
Mesones . . . . ...... ...... o . . . n. 03M
Ventas diversas . . . . . . ... ... O
¡.4 ¡..
C,o

290

..._————l
W—
—286——

CUADRO que dmnnestra los sesenta 3/ 8058 ramos que constituyen


cl gremio de Industriales, e.rpresríndosc en él, el tanto por cion
to dc l(t utilidad bruta con que contribuyen (í las Rentas Muni—
cipales del Distrito Federal ; el montante dc cuotas en cada ra
mo ; cl tunto\por ciento, como utilidad bruta que en general sc le
calcula ganan en cl año ; los capitales que se suponen movilizan
en el mismo año ; 3/ la distribucion, hasta donde cspooiblc, para
cada industrial del movimiento que hace anual, mensual 3/ dia
rio dc la parto que lc corresponde, proprcíonolmmtc con el mis
mo capital quo 80 suponen giran.

Indus
de
Número por a
Tanto
ciento lcontas
ribucion Municipa
RI
entas Valor
las
de que tribuyen
cuo tas
con la
sobre Tanto
ciento
por brutas.
utildades de
Mopro
ntahntc brutos.
ductos
bruta.
utilidad
tnales
R AMOS.

les.

12 (10 0 0 0 ¿09:
o:—n
Agentes de negocios . . . . . . . . . .
4
20
Albéitares. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~
Alfareros y lozeros . . . . . . . . . . . .
555%
75?? p—¡
2 Armeros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~. ,

Bancos (1) . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~.
Bancos de carne y cerdo . . . . . . . 2 . . 17,520
Buchoneros . . . ~ . . . . . . . . . . . . . . . . . 16,000
Caleros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ). 16,400
Carpinteros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . p.9 17,600

Carreteros (2) . . . . . . . . . . . . . . . ..
8a:00 Del interior . . . . . . . . . . . . . . . . . . . :-:¿w»—u es
ssass00000 0 0 0 0 52,500
:
l0
. Del exterior . . . . . . . . . . . . . . . . . . 213 150,528
Comerciantes importadores y ex
portadores . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 832,000
QD¡—‘ÜIO’>OJHI—‘H Idem exportadores . . . . . . . . . . 40,000
Colchoneros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 800
l\Dl-¡
ro
' Confiteros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70,400
Consignatarïes . . . . . . . . . . . . . . . ~ . 371,200
Curtidores . . . . . . . . . . . . , . . . . . . . . 52,000
Dentistas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12,000
Dorador . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6,400
Billares (3) . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. > , 23,040
V. 1,774.84S
(CONTINUACIÓN DEL CUADRO ANTERIOR.)

¿o
e ; g ¿
a CAPITALES. nrsrmnvcron
Ei ¿ :; to % PARA CADA INDUSTRIAL.
°’ a .2 H ~5
',;~g RAMOS. 3 “: *,z
o —A—’¡ ‘E. 9 .—3 1
5 ,5 "‘ .E Anual. Mensual.
Z 2 cGJ

Agentes de negocios . . . . . . . . V 12,933,33 V 1,077,77 V.


Albéitares . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1,600, 133,33
Alfareros y lozeros . . . . . . . . . . 1,320, 110,
Armeros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2,400, 200,

Banco (1) . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Bancos de carne y cerdo. . . . . 4,380, 365,
Buchoneros . . . . . . . . . . . . . . . . . 4,000, 333,
Caleros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1,822,22 151,85
Carpinteros . . . . . . . . . . . . . . . . . 3,384,61 282,05

Carreteros (2) . . . . . . . . . . . . . ..
‘146 Del interior. . . . . . . . . . . . . . . . . ,, 120, ,, ,,
245 Del exterior . . . . . . . . . . . . . . . . . 240, ,, .,
' Comerciantes importadores .v ,,
8 exportadores . . . . . . . . . . . . . . 416,000, 34,666,66 ,,
1 Idem exportadores . . . . . . . . ,, ,,
1 Colchoneros . . . . . . . . . . . . . . . . . ,, 333,33 11,11
11 Conflteros . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19,200, 1,600, 53,33
23 Consignatarios . . . . . . . . . . . . . . ,, ,, ,,
6| Curtidores .... . .- . . . . . . . . . . . . 34.666,66 2,888,88 ,,
5 Dentistas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4,800, 400, ,,
1 Dorador . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ,, 1,333,33 ,,
23 Billares (: ) . . . . . . . . . . . . . . . . . 500,87 ,, ,,
V. 10,946,906

fit
(CONTINUACIÓN DEL CUADRO ANTERIOR.)

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RAMOS. ::«::.D upE "c:-. ,=. 9=: 'S 3a<|>3 g .33
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De la vuelta ........ ~. V. 25,928 V1,774,848


Expendcdores de víveres y lico
res . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
8 A1maceneros . . . . . . ...... 1 p. 2 400 20 p. 240 000
°" Pullïgrg)esros.
175‘ Bed " "" " 11g 3' o’ 0
5’}"7>5 Ï5r' o5í;’%

. . . . . . . . - . . . . . o - ‘.4 u .4 '
209 Ventorrillos. . . . . . . . . . . .~ 1¿ p. 1:820 10 p 121ï334

Expendedores de mercancías. . . ~
10 Almaceneros . . .. .. ...... 1 p. 3 960 25 p g 396 000
40 Tenderos ... . . .. . . .. . ... 1 p. 0’344
_, 1'u p'g
, 034’400
_.
Expendedores de quincalla, fe- ’ ’
16 rretería etc . . . . . . . . . . .~ 1 p. 6,804 40 p. 630,400
6 Idem ídem libros. . . . . . . . . . .. 1 p. 200 40 p 20,000
26 Idem ídem joyas . . . . . . . . . . . . 2 p. 2,224 ~ 75 p. 111,200 ,
14 Idem ídem drogas yboticarios2 p. 1,976 40 p. 98,800 ~
23 Idem ídem tabaeos . . . . . . . . .. 1 p. 1,328 40 p. 132,800
' Expendcdores de materiales de
zapatería y de talabartería. (4)
9 Expendedores de madera . . . . . . 1 p. 368 33g, 36,800
7 Botillerías . . . . . . . . . . . . . . l¿¡ p. 108 20 p.g 7,200
I'.‘mprcsarios de coches de alqui
ler . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
14 Tráfico interior. . . . . . . . . . 5,555í p.‘ l 680 270 p.9 24 192
22 Tráfico exterior. . .~ ~~ .. 5fi,-%D. 1:760 270 p. 38Z016
2 Empresarios de coches de alquiler1 p. 72 50 p. 7,200
2 Idem de inhumaciones. . . lg p.S 296 50 p, 19,734
2 Idem de escojida de eafe. 2,166Ü p.° 104 6 p. 4,800
3 Eneuadermnlorcs~.. . . . . . . ,1, p.É 12 50 p. 2,400
Empresarios proveedores de le
elle (6) . _ . . . . . . . . . . . . . . . . . ..
8 Idem de Loterías de carton . . 10 p.3 3 004 1‘2¿ ). 30 040
6 Evanistas . ... . . . . . ~ . . . .. 2 p. ¡’056 33!¡lp. 52’800
9 Fabricantes de jabon . . . . . . . . . 1 p.% ’670 15 p. 67:000
7 Idem de velas de sebo . . . . . . 1 p.g 56 15 p. 5,600
__g , Al frente f...... . ._~ V, ¡:64,070 -V84,571,29
—-289 —

(CONTINIÏACION DEL CUADRO ANTEBIOR.)_

a'n o o
»5 ""’ CAPITALES. msrnmucmu
,5 . :1 S, . PARA CADA INDUSTRIAL
sé’
‘ó‘o .2*‘3 RAMOS. ~53“’ 7.3g) 5a.
É á‘ ._. ,g Anual. Mensual. Diario.
á’ O S. .a

Del frente . . . . . . . . . V. 10,946,906


Expendedores de víveres y 1i- _
cores ................... .~ 1,200,000 150,000, 12,500, V 416,66
278Almaeeneros....
LBodeg‘ueros . . . . . .. .. .. .. .. .. ..
.. 1,448,000 53,629,62 4,469.13 148,97
173 Pulperos . . . . . . . ........ 2,485,340 14,366,12 1,197,17 39,90
209Ventorrillos .. . . . ........ 1,213,340 5,805,45 483,78 16,12

Expendedores de mercancías. .
10 Almaeeneros ... ...... .. 1,584,000 158,400, 13,200, 108,51
40'1‘enderos . . . . . . . ........ 1,562,666 39,066,66 3,255,55 ,,_
Expendedores de quincalla, fe
16 rretería etc. . . . ...... 1,701,000 106,312,50 8,859,37 23,14
6 Idem ídem libros . . . . . . . . .. 50,000 8,333,33 694,44 ,,
26 Idem ídem joyas . . . . . . . . . . 148,266 ,, ,, ,,
14 Idemidem drogas yboticarios 247,000 ,, ,, ,,
23 Idem ídem tabaco. . . . . . . . . 332,000 ,, ., ,,
Expendedores de materiales
de zapatería y de talabalte- ‘
ría (4) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
9 Expenderores de Madera . . . . . . . 110,400 12,266,66 1,022,2° 34,07
7Botillerías . . . . . . . . . . . . .~ 36,000 5,142,85 428,57 14,28
Empresarios de coches de al
quiler..---- . . . . . . . . . . . . . ..
1 ráfloo interior. . ........ 8,960 640, ,, ,,
22 ráflco exterior.. ........ 14,080 640, ,, ,,
Empresarios de bestias de alquiler 14,400 7,200, 600, 20, ‘
Idem de inhumacíones. . . . 39,468 ,, ,, ,,
Idem de escojida de café.. 80,000 ,, ,, ,,
Encuádernadorcs . . ...... 4,800 1,600, 133,33 ,,
Empresarios proveedores de
leche (6) . . . . . . . . . . . . . . . . . .
81dem de loterías de carton . . . . . . 240,320 30,040, 2,503,33 83,44
6iEvanistas. .~ .... .~ 142,666 ,, ,, ,_.
9Fabricantes de jabon . . . . . . . . . . 1,005,000 111,666,66 9,305,55 ,,
7 Idem de velas de sebo. . . . . . . 84,000 12,000, 1,000, ,,
A la vuelta . . . . . . . . . . V. 24,698,612
(CONTINII’AGION DEL CUADRO ANTERIOR.)

'¡c ”‘ e'3 ó :': 2 8 '-" .


5E ‘5625
-— .2 5 s Í-1o S— a c:
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De la vuelta......... .~ V 04,070 4,571,298
Fabricantes de chocolate y ca
coo. (7 ~. . . ~ . . . . . . . . . . . . . . .~
3 Idem de fuegos artificiales . . . . . . 2 p.° 120 20 p. 8 6,000
3 Ide1n de vinagre. . . ...... l p.% 24 50 p. o 2,400
3 Fotógrafos. . . . . . . . . . . l¿— p. o 176 100 p. 8 11,734
6 Fundidores . . . . . . . . . . . . . 1¿ p. 438 33:} p.S 29,200
2 Fabricantes de fósforos . . . . . . . . 1 p. 240 75 ). 24,000
8 Fruteros ...... ’ . . . . . ?; p. 36 50 p. 8 5,400
9 Herreros ...... . . . .~ ¿ p,° 52,35"U 100 p. g 10,560
12 Latoueros. . . . . . . . . ...... 1 p. 232‘ 40 p.g 23,200
26 ldem ambulantes . . . . . . . . . . . 1 p. 104 40 p. 10,400
3 Lapidarios .... . ..... 2 p. 48 25 p. 8 2,400
1 Litógrafos . . . . . . . . . . . . ~. 1 p.o 32 50 p. 8 3,200
C
198 Malojeros. . . . - . . . . . . . . . . . . . . . . . o o 37* 33 0
Barros. S) . . . . . . . . . . . .. .. p. 950 p. 4 6..
7 Cnrretas..( . . . . . . . . . . . . . . . 25:‘::1).É 100ÉÁÏ 375 p.É 4:599
Manufactureros de cera (9). . . . .
Moledores de cafe. . (10) . . . . . . . .
6 Manufactnreros de carruajes. . . . l p. 140 331; p ° 14,000
23 Panaderos. .... ..... l p. 1,328 20 p. 132,800
34 Posaderos y Mesoneros . . . . . . . 2 p. 1,328 40 p 66,400
2 Pacotilleros sin almacen . . . . . . . . l p. 144 25 p 14,400
5 Pedredros . . . . . . . . . . . . .. ¿ p.S 28 50 p 5,600
42 Peluqueros y barberos . . . . . . . . . ¿ p. 116 50 p. 7,733
35 Sastres. . .~ .~. ~~ .. 1 p. g 700 25 p 79,600
9 Sombrereros .... . . . . . . ‘g p 8 1,460 33g p. 194,666

Expendedoras de cachucha. . - . .
x 1 Talabarteros . . . . . . ...... p. 148 33;‘; p. ° 19,733
2 Tintoreros . . . . . . . . . . . . . . ¿’f ¡Lg 16 50 p. 2,133
34 Zapateros . . . . . . . . . . . . . r} p. c, 1,132 33?; p. 226,400

¡ Al frente. . . . . . . . . . . 73,260 5,511,218


(CONTINUACION DEL CUADRO ANTERIOR.)

Número
Indus—
de O
'Eb
F— 'q==> un‘ CAPITALES. DISTRIBUCIÓN
triales. _ g É, % PARA CADA INDUSTRIAL.
:-. 'l:
RAMOS. 5 =° f.3
e ï> é‘
É. E .E’. Anual. Mensual. Diario.
o I-1

Del frente. . . .. . . . . . . V. 24,698,612

Fabricante de chocolate y ca—


cao 7) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
3 Idem e fuegos artificiales. . . 30,000 10,000,
3 Idem de vinagre . ...... 4,800 1,600,
3 Fotógrafos . . . . . . ...... 11,734 3,911,
6 Fundidores . . . . . ...... 87,600 ,,
2 Fabricantes de fósforos . . . . . . 32,000 16,000,
8 Fruteros . . . . . . . . ...... 10,800 3,600,
9 Herreros . . . . . . . ...... 10,560 1,173,33
12 Latoneros . . . . . . . ...... 58,000 ,,
26 Idem ambulantes ~. . . . . . . . -6,000 1,000,
3 Lapidarios. . . . . . ...... 9,000 3,200,
1 Litógmfos . . . . . . ...... 6,400 ,, q

Malojeros ......... . . . . . . . . . . . '


198 Barros . . . . .. . . . . ...... 115, 2 584,
7 Carretas . . . . . . . . ...... 12,264 1,752,
Manufactureros de cera . . . . . .
Molederos de café . . . . . . . . . . .
6 Manufactureros de carruajes. . 42,000 7,000,
23 Panaderos . . . . . . ...... 664,000 ,,
34 Posaderos y mesoneros . . . . . . 166,000 ,,
2 Pacotilleros sin almacen..... . . 57,600 28,000,
5 Pedreros . . . . . . . ...... 11,200 2,..40,
43 Peluqueros y barberos . . . . . . . 15,466 ,,
35 Sastres . . . . .. . . . ...... 318,403 ,,
9 Sombrereros . . . . . ...... 583,998 ,,

Expendedores de -:au:lmcha.. . .
10 Talabarteros . . . . ...... 59,200 ,,
2 l Tintoreros . . . . . . ...... 4,266 ,,
3—1« Zapateros. . . . . . ...... 679,200 ,,

V. 27,715,332
, ,,,__ l __L____
-— 292-—
/\NW /\/\/\/\/\/\/\/W

, NOTAS DEL CUADRO DE INDUSTRIALES.

l?—El Banco de la Compañía de Crédito está exonerado del pago de todo impues
to por Decreto del Gobierno.
2‘?—El ramo de carreteros está representado por el número de vehículos, por ser
cada uno de estos los gravados y no los empresarios.
3'.‘—'Aunque los billares tienen mas ó ménos un mismo valor, ellos son gravados
en relacion á la clientela, ó mejor dicho, al producto que reporta su dueño,
segun la gerarquía social de sus parroquianos. ‘
4‘3—Los expendedores de materiales de zapatos y talabartería se consideran como
ramos anexos a otros que son principales.
5‘f—El ramo de empresarios de coches de alquiler esta calculado por los vehículos
empleados.
(it—Empresarios proveedores de leche, no contribuyen á. las rentas municipales,
porque los ciudadanos que hasta boi han compuesto las Juntas clasificado
ras, no los han creído capaces para soportar ninguu gravámen.
7 ‘.—Fabricantes de chocolate, cacao, etc., ramo anexo a otros principales.
S‘?—-Malojeros, gravados los burros ó vehículos, no los empresarios.
9‘f-—1\Ianufacturas de cera, ramo anexo al de Empresarios de Inhumaciones.
10"——Moledores de café, ramo anexo á otros.

BEN EFICEN CIA.

Se ejerce en el Distrito Federal la beneficencia pública por medio de los


siguientes establecimientos. .
1‘? Casa de Beneficencia; fundada por la Administra—cion de Abril; en ella
actualmente se asisten 64 mujeres y 10 varones, todos por invalidez.
Este establecimiento tiene local y rentas propias.
2'.‘ Hospital de Caridad de mujeres: cuenta actualmente 28 enfermas. Tiene
local propio y las Rentas Municipales proveen á. sus necesidades.
3‘? Obra pia Requena: cuenta actualmente 7 enfermos. Tiene local propio,
y las rentas de siete casas que eejó su fundador, el señor Ignacio Requena.
4‘? Hospital de Caridad de hombres: actualmente tiene 47 enfermos, tiene
local propio y lo sostiene las Rentas Municipales.
5‘? Asilo de Enagenados, que si bien establecido en el Distrito Guaicaipuro
del Estado Balívar, el establecimiento pertenece al Distrito Federal. Fundado
—-293—
N\/\f\/\/\N\/\N\ f\/\/\/\N\ r\r\/\/\/\r\/\/\. \./\/\/\/\/\ N

por la Administracion de Abril. Tiene 47 asiladog, de ellos 22 mujeres y 25 hom


bres. Tiene local propio y lo sostiene las Rentas Municipales del Distrito.
59 Hospital de Elefancïacos: se trasladó a un edificio mejor y mas aparente
por el Gobierno de la Adminstracion de Abril. Cuenta actualmente 40 enfermos.
Tiene local propio y lo sostiene las Rentas Municipales.
Pobres mendicantes, de notoria necesidad, no existen sino 31 en todo el Dis
trito, de ellos 15 en la ciudad de Carácas y el resto en las parroquias foráneos.
Ademas de que toda familia en.Carácas destina algo a la caridad pública j‘
privada, las logias masónicas la ejercen tambien a grande escala, y hai muchas
sociedades de mutuo auxilio, cuyos miembros y sus familias están al abrigo de
toda necesidad por enfermedades y muerte.

ESTADISTICA CRIMINAL.

Como en el resto de Venezuela, con mui rara excepcion, la Estadísttca


criminal en el Distrito tiene mui pocos casos que registrar: baste decir que en el
año de 1875 solo se scntcnciaron cinco causas ; dos por homicidio, una por heridas
y dos por hartos, las demas se sobreseyeron ó los acusados fueron absueltos.
Ademas hubo un homicidio cuyo autor ó autores no han podido averiguarse.
,1—
_,

_ee. ,‘
MASONERIA.
L0gg.'. que se encuentran actualmente en actividad en el
Or.-. de Carácas. '

, NÚMERO
xoarnm«;s xvnano ORIENTE DE
.\IIEMBROS

Fraternidad . . . . . . . - . 4 Caráeas . . _ _ . - . 95
.""I‘n.
T'
Prudencia . . . . . . . . . . 10 Idem . . . . . . . . . 121

Caridad . . . . . . . . _ . . . . 11 Idem . . . . . . . . . 103

Lealtad . . . . . . . . . . . 12 Idem . . . . . . . . . 70

14 Idem . . . . . . . -- 121

Porvenír...-.. l6 Idem . . . . . . . .. 78

O L0gg.'. del Or.‘. de Carácas que tienen por ahora en suspenso


sus trabajos.

Esperanza, número 7.—-Esta Logs. segun su último cuadro de 1874 _ _—* _.— _.
contenía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~. 120 miembros.
Union Fraternal, número 27.— Segun su último
cuadro de 1875 contenía. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 80 ídem.

Hai ademas en Carácas un número de mucha consideracion de maso


nes que no están inscritos en ninguno de los Tall.‘. que se hallan en
actividad.
-—-295—

MASONERIA.

Loggs. de los Or.-. foráneos que se encuentran actualmente

en actividad.

NÚMERO
NOMBRES. NÚMERO. um s.\"r s. nn
' mmmaos.

Protx. de las Virtudes 19 Barcelona. ~ . 78


Perfx. Armonía . . . . . . 2 Cumaná . . . . . . . . . 66
Unanimidad . ..... 3 La Guaira. . . . . . 100
Libertad . . . . . . . . . . . . 5 Puerto Cabello. . 42
Rejeneradores . . . . . . . 6 Maracaibo. . . . . - . 98
Alianza . . . . . . . . _ _ . . . 8 Valencia . . . . _ . - . 267
Asilo de la Paz . . , . . . 13 Ciudad Bolívar. . 85
Tolerancia. . . . . . . . . . . 15 San Felipe . . . . . . 39
Union Fraterna1. . . . . 17 Coro . . . . . . . . . . . 77
Estrella del Guárico. . 20 Calabozo . . . 40
Vitud Premiada. . . . . 21 Carúpano . . . . . . . 59
Indep:. y Union . . . . . 22 Puerto Cabello . . 80
Bella Altagracia. . . . . 26 Cumaná . . . . . . . . 67
Candor. . . . . . . . . . . . - . 32 San Fernando. . . 48
Union . . . . . . . . . . . . . . 34 Upata . . . . . . . . . . 64
Aurora de la Paz.. . . . 35 Barcelona . . . . . . . 59
Concordia . . . . . . . . . . . 36 Guanare . . . . . . . . 40
Estrella del Llano. . .~ 37 Puerto Nútrias. . 33
Paz de Oriente ..... . . 38 Maturin . . . . . . . . 34
Ecos del Tuy . . . . . . . . 39 Ocumare del Tuy. 19
Sol de los Llanos. . . . 41 Ortiz ~. . 7 . . . . . . . 23

Esta noticia ha sido tomada de los cuadros del año pasado de 1876.

Tambien hai en los Or.-. foráneos muchos masones sueltos que no per
tenecen a niegan tall:. ‘
—296—
\,\ \/\/\/\/\/\/\/\f\/\ /\/\ /\/\f\/\(\’\/\r\r\ /\{\,’\I\I\N\/\AI\/\/\MI\A/\/\I\/\I\I\I\MI\/\Ar\/\f\/\/\f‘/\W/\N

CAJA DE AHORROS DE CARACAS;

La Sociedad “ Amigos del país” presidida por el general Clemente Zárraga,


y a propuesta del doctor José M. Rójas, acordó el establecimiento de una Caja de
ahorros, haciendo los gastos de su instalacion y los necesarios para sostenerla
durante el primer año: fue encargada de ella una Junta de administracion, com
puesta de Isaac J. Pardo, presidente, Lorenzo A. Mendoza, Jacinto Gutiérrez,
Ramon Azpurúa, Luil Sucre, hijo, Luis A. Hernández'y Vicente Pérez, vocales;
J. R. Leseur, tesorero; y B. Coronado Millan, secretario. Por renuncias y muer
tes hubo varias alteraciones en la Junta, y hoi la. componen I. J. Pardo, presi—
dente, licenciado Rafael Martínez, tesorero, Adolfo Eyzaguírre. secretario, Lorenzo
A. Mendoza, Marceliano Martín, doctor Hilarion Antich (á quien representa du
rante su ausencia el licenciado Luis Sanojo) general Andres A. Level y Andres
María Caballero, vocales. '
El primer despacho dominical tuvo lugar el 15 de agosto de 1869, y ha. conti
nuado sin.interrupcion admitiendo los depósitos todos los domingos desde las
ocho hasta las once de la mañana, contándose hasta 30 de Junio de 1876, 358 des
pachos. '
Los fondos de la Caja de ahorros de Cara’was se han empleado principalmente
en descuento de pagarés de Aduana, y sus gastos están limitados al alquiler del
local del despacho, sueldo del que lleva el libro de cuentas corrientes y de un
portero, y algun pequeño gasto de libros, papel ctc., pues todos los trabajos se
desempeñan gratis por los miembros de la Junta.
Los despachos dominieales para recibir los depósitos se verifican por un miem
'bro de esta y por dos auxiliares nombrados de una lista de personas que han
convenido en prestar ese servicio. La Caja de ahorros, en los siete años que lleva
de existencia no ha sufrido ninguna pérdida, y los depositantes que han querido
retirar sus fondos, los han recibido tan luego como los han pedido.
Los resultados fueron como sigue :
'— Vïfi&ït’éí "
g 5 ¿, _ al fin del año
23 1g 2:‘ ‘á r*—*‘-—'\
53 a 3m 8m
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Agosto 15 1869 á Junio 30 1870 456 2641 8.467,50 751,62 280 5.936,

Julio l‘.‘ 1870 ,, ídem 1871 50 1613 3.919,25 274,89 310 6.234,75

Idem 71 ,, ídem 1872 61 1623 4.214, 493,50 336 8.799,75

[dem 72 ,, ídem 1873 100 1801 10.021,50 516,02 395 13.497,75

Idem 73,, ídem 1874 200 2583 15.795, 1.011,14 544’ 24.706,25
Idem 74 ,, ídem 1875 214 3881 19.769,53 1.433,96 636 32.111,25
v
Idem 75 ,, ídem 1876 247 4323 30.902,75 2.360,76 794 50.015,50

1283 17.764 93.089,50 6.241,98

En 30 de Junio de 1874 se acordó ademas un dividendo extraordinario, de


utilidades reservadas por el quinquenio de 1369 á 1874, que alcanzó ú V. 867,32‘
ntrc 224 depositantcs que tenían haberes en la caja, cuando 1pónos el año in1ne-!'
diato a la fecha de la deelaracion del dividendo. f

“ Por decreto de la Gobernacion de 3 de Diciembre de 1872, se prohibie—


ron los sorteos de loterías en el Distrito; y por acuerdo del Concejo
Municipal de 1873, se prohibieron las loterías de cartones.
—- 298 -
—_— fi

Los haberes (lo 30 de Junio de 1876 estaban distribuidos

\ de la manera siguiente:

4 Abogados. . . . . .... ... . . ._ _ - . V. 33,


l Administradores . . . . . . . . . . . ._.... 167,50
4 Agricultores . . . . .. . . . .. ....-. 253,25
4 , Albañiles . . . . . .. . ..... . . . . .. 20,50
10 r Alumbradores . . . . ..... ...... 2,50
4 Aplanchadoras. . ....... ....-. 115,25
17 Aspirantes. . . . . . ..._... ...... 47,75
3 Ayas . . . . . . . . . . .. . . ... ...... 198,75
1 Borriqneros .. . . . .. . . . .. ...... 60,
1 Canastilleros. . ~. . . . . . .. ...... 22,75
4 Carpinteros . . . . . . . . . . .. ...... 10,25
10 Cocineras . . . . . . . . . . _ . .. ...... 254,25
21 Comerciantes . . . . . . . . .. .. . ... 2.697,
l Comicionistas. - . ... .... ._._.. 25,25
4 _ Corporaciones . .~ ....... .—. ... 2.350,25
l6 Costureras . . . . . . .... . .. ...... 462,25
I 10 Dependientes . . . . . . .. .. ...... 1.306,
- l Directores de (‘elogios . . _ . . ...... 118,50
1 2 Dnlceras . . . . . , ...~ .. ...... 58,25
i; 4 Empleados . . . . ...... ...... 300,50
1 Empresarios . . . ...... . ..,.. 5,
l Escuelas’. - - . . . ...... ...... 51,50
i 10 Estudiantes . . . ...... ...... 829,
i 6 Farmacéuticos . ..._. ...... 4.138,
i ' 1 Herreros . . . . . . ...... ....-. 100,
i 11 Impresores. . . . ...... .. . ... 1.596,50
¿ 3 Industriales. . . _ .__... ..._.. 40,50
v 2 Jornalcros. . . . ...... . . . . .~ ,50
i 1 Labradorcs. . . . ...... ....-- 3,75
i 1 Maquinistas . . . ...... ....-. 300,
1 Médicos . . . . . . ...._ . ...... 8,50
360 Menores . . . . . . . .... ...... 20.125,25
4 Militares . . . . . . .._... ..._-. 37,25
5 Negociantcs. . . ...... .._._. 125,25 ,
195 Ocupaciones donn’esticas . . . . ...... 12.151,75
1 I’anaderos. . . .~ . . - . .. ._..__ 4,50
1 Plateros..... . . . ... .. ...... 14,
1 Prcccptores. . . . ...... ....._ 20,50
3 Profesores . . . .~ ...... ...._. 493,25
61 Sirvientes . . . . . ...... .. .... 1.447,
l 2 Tapiceros. . . . . . ...... ....-. 19,50
, 1 Zapateros . . . ~. - . . .._. .._. __ ,25

¡Depósitos 794 - V 50.150,50


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-—299-—
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INSTRUCCIÓN.

Respecto a la Instruccion científica en el Distrito Federal, véase el documen


to número 5, pájina 92. Existen tambíen dos colegios ¡nui acreditados, en los
cuales, ademas dc la instruccion primaria hai cátedras de filosofía, del primer
bienio de matemáticas, y de latín, griego, iranees, ingles y aleman.
La iustruccion primaria, ademas dc la. que se, da en los colegios particulares,
en la actualidad (Diciembre de 1876) presenta el resultado siguiente:
21 escuelas federales de varones con 1160 alumnos
26 id. id. de niñas con 970 alumnos

47 2130

12 escuelas municipales de varones con 538 alumnos


13 id. id. de niñas con 578 alumnas

25 1116

9 escuelas particulares de varones con 394 alumnos


21 id. id. de niñas con 628 alumnos

30 1022
Total de alumnos, inclusive los de los colegios, _v muchos que aprenden en
privado y en casas particulares . . . . . . ...... ...... 5.000 .
Poblacion del distrito á fines de 1876 . . . . . . . . . . .. 61.000 habitants.
Corresponden por cada 1.000 habitantes. . . . . . .. . ' 81,96 alumnos.

~ INDUSTRIA __ COMERCIO.
Dan’m idea de estos ramos, los cuadros de las pájinas 281 á. 292. .
+ DOCUMENTOS.
Documento núm. l.-—A.
Se reintegro en su autonomía el Estado Bolívar, y se declara provi—
sionalmente la ciudad de Carácas y su jurisdiceíon, Distrito Fedwal.

ANTONIO GUZMAN BLANCO.

PRESIDENTE PROVISIONAL DE LA REPÚBLICA ETC., ETC., ETC.

En uso de las facultades que me confirió el Congreso de l‘lenipotenciarios de


los Estados, reunido en Valencia el 12 de Julio de 1870,
Decreto : -
Art. 1'.’ Queda reintegrada la. autonomía constitucional del Estado Bolívar,
conforme á los términos del presente Decreto.
Art. 2‘? No existiendo en la actualidad un Presidente, ni un Jefe civil y
militar del Estado, que pueda. dar cumplimiento a mi Decreto eleecionario de
esta misma fecha, nombro al ciudadano general Juan Francisco Pérez, para que
ejerza interinamente y desde hoi las funciones de Presidente del Estado, y para
que el día 1‘? de Julio próximo fije por decreto especial, que hará— publicar el
mismo día, aquel ó aquellos días en que los pueblos del Estado, deban celebrar
sus elecciones provisionales, conforme ú. mi Decreto eleccionario de esta fecha.
Art. 3‘? En uso dela facultad concedida al gobierno general por la Asamblea
nacional constituyente, en acuerdo de 29 de Febrero de 1864, y de la leí de 6 de
Junio de 1865, para organizar el Distrito Federal, y aun para reducir su exten
sion, se declara provisionalmente Distrito Federal la ciudad de Carácas y las
poblaciones actualmente comprendidas en el Distrito Libertador.
Art. 4‘? El Presidente de la República administrará el Distrito Federal
inmediata y directamente por medio de un Gobernador de su libre eleccion.
Art. 5? Por decretos separados será establecida la administracion política,
la civil, la gubernativo y económica, y la judicial del Distrito Federal.
' Art. 6'.’ La Legislatura del Estado Bolívar, el Presidente de dicho Estado,
sus Tribunales de Justicia y demas funcionarios, ejercerán sus funciones dentro
del territorio del mismo Estado, y en ningun caso en punto alguno del Distrito
Federal que queda establecido por el articulo 3'.’
Art. 7*.‘ Los Ministros de la Corte Suprema, el Juez del Tribunal Superior,
el Juez de 1‘? instancia, el Juez de Distrito y los Jueces de municipio residentes
en el Distrito Federal, continuarán siéndolo únicamente del Distrito hasta que
sean reemplazados.
_4_
V\/W\J \I\/\./VVW\I\IW W \

Art. S‘? El Ministro de Estado en los Despachos del Interior y Justicia,


queda encargado de comunicar y publicar este Decreto.
Dado en Caráeas a 17 de junio de 1872.—9‘3 de la Leí y 14‘? de la. Federacion.

GUZ MAN BLANCO.

El Ministro de Estado en los Despachos del Interior y Justiciu,

. v Diego B. Urbanqia.

Documento num. l.—B.


07;qanízacíon del Distrito Federal.

ANTONIO GUZMAN BLANCO,

PRESIDENTE PROVISIONAL DE LA REPÚBLICA, ETC., ETC., ETC.

En uso de las facultades que me concedió el Congreso de Plenipotenciarios


reunido en Valencia el 12 de Julio de 1870, y en vista del acuerdo de la Asam
blea Constituyente de 29 de Febrero de 1864, y de la leí de 6 de Junio de 1805,
que autorizan al Ejecutivo nacional para organizar el Distrito Federal, y aún
para reducir su extension.

Decreto :

' T I '1‘ U L O I.

Art. 1'.’ El Distrito Federal, cuya capital es Carácas, se compone de todo el


territorio del Distrito Libertador.
Art. 2‘? El Distrito Federal comprende las parroquias Catedral, San Pablo,
Santa Rosalía, Candelaria, Altagracia, San Juan, Chacao, el Valle, la Vega,
Antímano y el Recreo. -

TITULO II.

Art. 3‘? El Distrito tendrá para. su régimen político un Gobernador, un Pre—


fecto, un jefe de parroquia en cada una de las que forman el Distrito, y los comi
sarios de policía que fueren necesarios atendidas la extension y poblacion de cada
parroquia.
Art. 4'.’ El Distrito Federal tendrá. un Concejo municipal compuesto de
tantos miembros como parroquias tenga el Distrito y que será presidido por el
Gobernador del Distrito, y a falta de este por el Prefecto.
_ 5 _
\AN\N\AM/WV\AAMN\AI\AAM/V\AAJ\J\/W\/VM“MAAAA’\AFJ\AÁI\W I\/\I /\./\/WW\IV\I\

TITULO III.

Art. 5‘? El Gobernador del Distrito será de libre nombramiento y remocion


del Presidente de la República, de quienes recibirá órdenes directas como su in
mediato agente.
Art. 6‘? El gobernador, para autorizar todos sus actos, tendrá un Secretario
que nombrará. y removerá libremente.
Art. "‘.’ El Gobernador es el Jefe superior político del Distrito.

Son atribuciones del Gobernador.

1‘: Velar por el cumplimiento de la Constitucion y de las leyes nacionales y


municipales en el Distrito.
2’: Presidir el Concejo municipal y convocarlo extraordinariamente.
3‘: Mantener el órden público.
4‘? Proponer al Presidente de la República candidatos para Prefecto de
policía y nombrar al que fuere elegido por aquel. '
5‘.‘ Crear y organizar el cuerpo de policía que tendrá a sus órdenes, y bajo
el mando inmediato del Prefecto.
6".‘ Organizar la milicia del Distrito y hacer que reciba la instruccion ne—
cesaria.
Pl‘
4 Hacer que se publiquen en todas las parroquias del Distrito las le—
yes nacionales y los decretos y resoluciones del Gobierno general, cuando así
lo disponga, como tambicn las ordenanzas y acuerdos del Concejo Municipal.
8'.‘ Convocar la milicia cuando así lo ordene el Presidente de la Repú—
blica. o
9‘? Dictar las providencias que le competan, a tin de que se veriflquen
oportunamente las elecciones.
10. Cuidar de que la Justicia en todos sus ramos, se administre prontay
crimplidamente.
11. Pedir a los Tribunales y Juzgados, siempre que lo crea conveniente,
noticias ó informes del estado de las causas para denunciar las diluciones que
advierta, ante los magistrados ó funcionarios competentes.
12. Cuidar de que todos los funcionarios públicos del Distrito cumplan
con sus deberes, y pedir ante quien corresponda el enjuiciamiento de los que
falten a ellos.
13. "isitar el Distrito para informarse por sí mismo del cumplimiento de las
leyes y de la conducta y manejo de todos sus empleados, oyendo las quejas que
contra ellos se le dirijan, y enviándolas a las autoridades ó funcionarios compe
tentes para que las decidan, si no estuviere en sus facultades resolverlas. De todo
dará cuenta detallada al Presidente de la República.
..... 6 _..
VW\M’\MM’V\AAMAANWW\N\WWV\AMNWNWM\N\N\AM

14. Practicar el tanteo mensual dela Administracion de Rentas del Distrito,


procurando cerciorarse, de si se recandan e invierten legalmente para poner su
visto bueno al acta del tanteo, ó negarlo si tuviere motivo para ello, dando cuenta
Siempre de este acto al Presidente de la República, y velar sobre el rendimiento
anual de la cuent« .
15. Visitar las oficinas de Registro y dictar todas las medidas que tiendan
ú la seguridad, arreglo y eonservacion de sus archivos, de conformidad con las _
disposiciones que al efecto le comunique el Presidente. V
16. Darcuenta al Presidente dela República de todos los actos del Concejo
Municipal, cualquiera que sea la naturaleza de estos.
17. Dictar todas las medidas necesarias para la conservacíou y propagacion
del fluido vacuno y para la. conservacion de la salubridad pública.
18. Informar al Presidente de la República, por escrito ó verbalmente, de
todo lo que sepa. ú observe con relacion al ónlen público. ‘
19. Conocer de las solicitudes y denuneios de minas, y practicadas las dili
genclas enviarlas al Presidente de la República para la expedicion del título’, si se
hubieren llenado las formalidades de leí.
20. En los casós en que la tranquilidad pública lo requiera, el Gobernador,
prévias las diligencias sumarias correspondientes, expedirá órdenes por escrito
de comparecencia ó arresto contra las personas que aparezcan ser autoras
ó cómplices del crimen, y hará tambien arrcstar a los que se hallen dclinquiendo
infraganti ;' pero en ambos casos pondrá los reos a disposicion del Juez compe
tente dentro del preciso término de cuarenta y ocho horas con las diligencias que
hayan motivado el procedimiento.
21. Dar licencia hasta por treinta. días a los ministros de la Corte Suprema y
Tribunal Superior, y a los demas jueces del Distrito, ‘v llamar al respectivo su
plente. '
' ‘22. Dar licencia hasta por treinta días a los demas empleados del Distrito
que no sean de eleccion popular, y nombrar al interino. .
23. Desempeñar las demas funciones que le atribuyan las leyes.

TITULO IV.

- DEL PREFEGTO.

Art. 89 El Prefecto es agente inmediato del Gobernador, cuyas órdenes


cumplirá extrictamente. Tendrá para su despacho un secretario de su libre nom
bramiento _v remocion, el cual autorizará~ todos sus actos.

Son deberes del Prefecto.


l‘? Conservar el órden y tmnquilidad públicos y hacer que se respeten las
garantías constitucionales.
_7__
\N\/\/\/‘N \/\’\/WWVWVVWVVV\N\I\NV\I‘/ï /\/\I\/\M.I\J\I\I\AMN\J\I\/\M/\W u

2'.’ Ejecutar y hacer que se ejecuten las disposiciones legales de las autorida
des superiores, y las ordenanzas, acuerdos y resoluciones del Concejo Muni
cipal.
3‘? l‘residir el Concejo Municipal a falta del Gobernador.
4° Prestar apoyo á todos' los funcionarios públicos en la ejecueion de las
providencias y órdenes que dictarcn conforme á las leyes.
5'.‘ Hacer cumplir las leyes y disposiciones sobre policía en todos sus ramos,
y que se ejecuten las penas que ellas imponen á los infractores.
6° Llamar la milicia al servicio cuando así lo ordene el Gobernador.
7‘.' Visitar las parroquias del Distrito, siempre que el Gobernador se lo ordene,
para informarse por si mismo del cumplimiento de las leyes y de la conducta ¡y
manejo de todos los empleados; oír las quejas que contra ellos se le dirijan, de.
biendo dar cuenta del resultado de la visita al Gobernador.
8'.‘ Tomar, oído el informo de la. Junta de Sanidad, las medidas necesarias
para atajar cualesquiera epidemias ó enfermedades contajiosas, con cuyo fin y el de
promover la conscrvacion y propagaeíon de la vacuna, se dirijirá al Gobernador y
al Concejo. .
9" Cuidar de que no existan vagos ó mal entretenidos.
10. Arrcstar ó decretar arrestos contra los que se hallen delinquicndo infra
ganti, entrega’mdolos inmediatamente á la autoridad ordinaria para el juicio corres
pondiente y dar parte al Gobernador.
11. Remitir al Gobernador del Distrito en los quince primeros días del mes
la relacion de los muertos, nacidos y casados en las parroquias del Distrito
durante el mes anterior, y ademas las noticias y datos estadísticos, con arreglo
á los formularios que le pase el mismo Gobernador. Tambien remitirá en
las mismas fechas una relacion comprensiva de los ciudadanos que se hayan
domiciliado nuevamente enel Distrito, y de los que hayan abandonado este,
domicilio, con los demas datos y noticias estadísticas que determine el G0
bernador. ‘
12. Dar cuenta frecuentemente á. su superior de los actos que ejecute, é ins
truirle por escrito ó verbahnente de todo lo que sepa, observe y llegue á su noticia
con relacion al órden público.
13. Pasar semanalmente al Gobernador una relacion de los presos que
existan en la cárcel pública, expresando el delito porque están presos, la autoridad
que los prendió, la fecha del encarcelamiento, y el juzgado que esté en conoci
miento dela causa.
14. Desempeñar las dcmas funciones que le atribuyan las leyes.
15. Exigir de los Jefes militares el castigo de los oficiales y soldados de
guarnicion, ó en marcha que comet-an excesos contra las personas y las propieda
des delos habitantes.
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TITULO V.

DE LOS JEFES DE PARROQUIA.

Art. 9'.‘ Habrá en cada parroquia un Jefe de ella nombrado por el Prefecto,
con aprobaciou del Gobernador.
Art. 10. Los Jefes de parroquia dependen inmediatamente del Prefecto, de
quien son agentes.

Son deberes de los ‘Jefes de Parroquia.

1'.‘ Cuidar dela eonscrvaeion del órden _v tranquilidad pública en su parro


quia, y de que no se atente con vías deheclro ni de modo alguno, contra la libertad,
propiedad y demas garantías del ciudadano, ejerciendo su accion protectora toda
vez que descubran el intento de hacer efectivo el ataque.
2'.‘ Cuidar asimismo de la salubridad, comodidad, ornato y aseo de la parro—
quia.
3‘? Hacer publicar en las parroquias las leyes y decretos del Gobierno general
y las ordenanzas y acuerdos de los concejos, y dar aviso al Prefecto del día de la
promulgacion. ' '
4‘? Pasar el tanteo mensual al recaudador de rentas en las parroquias forá—
neas, y avisar al superior respectivo de cualquiera falta ó abuso que note, y
hacer cumplir en el territorio de su jurisdiccion las órdenes que reciban de sus
superiores.
¡3. ° Pasar al Prefecto la relacion de nacidos, muertos, casados y nueva
mente domiciliados en la parroquia, ó que hayan cambiado de domicilio en el mes
.anterior, dentro de los diez primeros días de cada me’s.
6. ° Ejereerán las demas atribuciones y cumplirán los demas deberes que
las leyes determinen.

TITULO VI.

Art. 11. En cada parroquia habrá tantos comisarios de policía, como lo


exijan su extension y poblacion, a juicio del Gobernador, oído el informe del Jefe
de la parroquia.
Art. 12. Los comisarios de policía serán nombrados por el Prefecto a pro
puesta de los jefes de parroquia.
Art. 13. Los comisarios de policía cuidaráu de la conservaeion del órden
y de la tranquilidad pública en los límites de su jurisdiccion: cumplirán las órde
nes que reciban de sus superiores, y llenamn los demas deberes que les impongan
las leyes.
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/\N\ NVWW\/\/WWW\AI\IW\MI\NW\WAN\AMN /\N\/\/\N\I\IV\/\N\W /¡/\/W\l\

TITULO VII.

DEL CONCEJO MUNICIPAL DEL DISTRITO.

Art.‘ 14. El Concejo municipal se compondrá de tantos miembros como pa—


rroquias tenga el Distrito, elejidos en votacion directa y secreta, y el Gobernador
que lo presidirá. Las faltas de este serán suplidas por el Prefecto.
5 Se elejirá de la misma manera un número igual de concejales suplentes.
Art. 15. El Concejo celebrará sus sesiones en Carúcas, y tendrá un secre
tario de su libre nombramiento y remocion, con los deberes que le señale.
Art. 16. Cuando ocurra alguna vacante el Gobernador llamará al suplente
respectivo. »
Art. 17. El Concejo no podrá celebrar sus sesiones sin asistencia del que
debe presidirlo, ni con menos de las dos terceras partes de sus miembros, de elec
cion popular.

Son atribuciones ~ del Concejo.

1. a Dictar un reglamento interior. \


» 2. °‘3 Denu'nciar al Presidente de la República los abusos ó mala conducta
de todos los empleados del Distrito, aunque no le esten subordinados.
3. °° Presentar terna al Presidente dela República, por conducto del Go
bernador, para el empleo de Administrador de rentas del Distrito.
4. 3 Proponer al Presidente dela República las ordenanzas municipales ó
de impuestos y contribuciones que hayan de formar el Tesoro del Distrito, y las
ordenanzas y acuerdos sobre inversion de fondos cuando esta exceda de cien pc
sos. Dichas ordenanzas se propondrán por el órgano del Gobernador, quien iii
formará sobre cada una de ellas lo que juzgue conveniente.
5. ’-“‘ Contraer deudas sobre el crédito del Distrito con aprobacion del Pre
sidente de la República.
6. ‘3 Crear escuelas primarias de ámbos sexos en cada una de las parro
quias, dotarlas y reglamentarlas, prévia la aprobacion del Presidente de laÏ Repú
blica.
7. <5 Pedir á. la autoridad eclesiástica la remocion de los Curas que obser
ven mala conducta (moral ó política.)
8. 3 Resolver sobre la adquisicion, enagenacion ó cambio.de edificios, tie—
rras ó cualesquiera otros bienes y propiedades del Distrito, con aprobacion del
Presidente de la República.
9. 3 Decretar ó contrataria apertura de caminos trasversales’y la construc
cio de cementerios, puentes, calzadas, hospitales y «lemas establecimientos de
2
_10_
WW\I\/\I\M/\M /\/\/\ I\/\MI\I\I\I\I\I\

beneficencia ó de utilidad y ornato de los municipios, obtenida que sea la apro


bacion del Presidente.
10. ?— Formar el presupuesto de gastos que someterá al Presidente de la
República para. su aprobacion.
11. "3 Uniformar en el Distrito las monedas, pesas, pesos y medidas, con
arreglo a las leyes nacionales, prohibiendo el uso de las alteradas.
12. No solo impedir la tala de los montes que forman las cabeceras de los
ríos que surten de agua la capital, sino promover por todos los medios convenien—
tes su mejora y aumento.
13. Fijar la anchura del cauce de los ríos que bañan la capital de modo que
tengan las playas necesarias al uso público.
14. Conservar las fuentes públicas, de modo que abunden sus aguas: esta
blecer las demas que requieran las respectivas parroquias y las cárceles, conven
tos, casas de beneficencia y de despacho público, con preferencia al abasto de ca—
sas particulares.
15. Reglamentar el aseo y ornato de las poblaciones, de sus_calles, mercados
y edificios de propiedad pública, y hacer que las calles que tengan direccion hácia
los ríos que bañan la capital y las-parroquias lleguen francamente hasta ellos.
16. Hacer nominar, empedrar y alumbrar las calles y nmnerar las casas.
17. Conservar la salubridad pública y disponer lo conveniente para salvar
de epidemias ó enfermedades contajiosas a las poblaciones del Distrito.
18. Dictar las medidas necesarias para formar la estadística del Distrito ' en
todos sus ramos. _ 7
19. Dictar los reglamentos sobre policía urbana ,v rural, con aprobaci0n del
Presidente de la República.
20. Desempeñar los demas deberes que le señalan las leyes.
21. Admitir y resolver sin dilacion, las solicitudes que se le dirijan sobre el
cumplimiento de sus atribuciones en cuanto se rozen con el interes público privado.
22. Proponer al Presidente de la República, por conducto del Gobernador,
candidatos para Inspector general de policía, cuyo cargo será vijilar el cumplí‘
miento de las disposiciones de policía urbana y rural, y hacer cumplir los acuer
dos y resoluciones del Concejo en dichos ramos, como tambien las órdenes emana
das del Presidente de la República y del Gobernador del Distrito.
23. El cargo de Concejal es honorífico, obligatorio puramente gratuito, no
debiendo por consiguiente, los que lo desempeñen, gozar de emolmnento ó remu
neracion alguna por este servicio. ,
. 24. Cuidar de que no se expendan en los mercados públicos, ni fuera de ellos
artículos ó sustancias venenosas ó dañinas ó¡‘_en estado de corrupcion ; cuidando
con especialidad que las carnes ofrecidas al consumo no procedan de animales en
fermos, ó maltratados, ó muertos por enfermedad.
25. Vigilar para que halla exactitud en el peso .v medida de los efectos que
se expendeu para el consumo público.
_11_
J\/\/\IV\/V‘NV\/WW\J\/\MJ\/V\/d

26. Procurar y proponer al Presidente de la República el establecimiento de


casas de asilo ó misericordia, donde se abriguen los infelices, á. fin de que no haya
limosneros por las calles.
27. Procurar el establecimiento de cárceles segmas, cómodas y aseadas, en
que el encausado sea tratado con el decoro que corresponde al hombre. Al
efecto propondrá al Presidente de la República cuanto juzgue conducente a este
fin.
28. Presentar al Presidente de la’ República en cada año, una memoria cir
cunstanciada del estado del Distrito, en que dé cuenta de lo que hubiere pratica
cado, é indicando al propio tiempo, las medidas de conveniencia pública.
29. Conceder licencia a sus miembros hasta por treinta días, y si esta esce
diere de quince, se llamará al suplente.
Art. 18. El Concejo para dar evasion 'á sus trabajos, se dividirá. en once sec
ciones, cada una de las cuales estará a cargo de un concejal, dándosele al acta de
estos nombramiemtos la mayor publicidad. Cada uno de estos concejales es espe
cialmente responsable de la administracion del ramo que le está encomendado, sin _
perjuicio de la responsabilidad colectiva del cuerpo.

TITULO VIII.

DISPOSICIONES GENERALES.

Art. 19. En lo relativo a la Legislacion civil y penal y al procedimiento de


los juicios regirán en el Distrito las leyes que estaban vigentes para el 28 de junio
de 1863, los actos expedidos desde el 27 de abril de 1870, ó que se cxpidiercn en lo
sucesivo, y los que dictare el Congreso nacional.
Art. 20. Los concejales deberán ser ciudadanos vecinos del Distrito, y los
jefes de parroquia y comisarios de policía ciudadanos vecinos de la parroquia para
que se les elija.
Art. 21. El Gobernador podrá arrestar hasta por diez días, e imponer y exi—
gir coactivamente multas hasta de doscientos pesos ú los que desobedezcan sus
órdenes ó le falten al debido respeto, sin perjuicio de someterlos a juicio si así lo
pidiera la gravedad de la falta.
Art. 22. El Prefecto podrá arrestar hasta por cinco días, é imponer y exigir
coactivamente multas hasta de cien pesos a los que desobcdezcan sus órdenes ó le
falten al debido respeto, sin perjuicio de someterlos a juicio si así lo pidiere la gra
vedad de la falta, dando parte al Gobernador.
Art. 23. Los Jefes de parroquia podrán arrestar hasta por tres días c impo
ner multas hasta por cincuenta pesos a los que desobedezcan sus órdenes, ó le fal
ten al debido respeto. Caso de imponer multas darán cuenta inmediatamente al
Prefecto para su cobro.
Art. 24. Ningun empleado del Distrito, excepto los de eleceion popular, po
_12_

drá encargarse de ese destino, ni percibir el sueldo sin que su nombramiento esté
estendido en el papel selladocorrespondiente, y tenga el cúmplase de la autoridad
ante quien presten afirmacion de cumplir sus deberes.
Art. 25. La falta de cnmplimieeto de cualquiera de los deberes que impone
esta leí, sea por lentitud, negligencia ú omisiou culpable, sea por pura malicia,
será castigada en el empleado público que la cometa, en el primer caso, con la sus
pension temporal del empleo y sueldo, ó con una multa. de cincuenta á quinientos
pesos, y aún con la privacion de su empleo ó cargo y resarcimiento de perjuicios;
y en el segundo, ademas de estas penas, con la de inhabilitacion perpetua para
obtener otro cargo público, á no ser que incurra en casos que por las leyes vigen
tes tengan señalada pena mayor.
Art. 26. Los empleados á que se contrae este Código, ántes de entrar á de
sempeñar su encargo prestarán la afirmacion de cumplir sus deberes ante la auto
ridad que los haya nombrado.
5 1 ° Los Concejales lo harán ante el Gobernador al instalarse.
5 2 ° Los funcionarios que se nombren á la publicacion de este Decreto, aún
cuando entren á ejercer sus destinos ántes del 20 de Febrero de 1873, quedan in
cluidos en la disposicion de este artículo.
Art. 27. Los Concejales durarán en sus funciones dos años renovándose por
mitad cada año.
5‘ La suerte decidirá en el primer período los que deben durar solo un año ;
y el sorteo lo practicará el Concejo al instalarse. .
Att. 28. Se declara vigente en el Distrito, en lo que no se oponga á la Cons
titucion y leyes, el Código de policía de 20 de mayo de 1854.
Art. 29. El Ministro de Estado en los Despachos de lo Interior y Justicia
queda encargado de comunicar y publicar el presente decreto.
Dado en Carácas á 17 de junio de 1872, año 9° de la Leí y 14‘? dela Fede
racion.

GUZMAN BLANCO.

El Ministro de lo Interior y Justicia.


Diego B. Urbmw}a.

Documento num. 1.—C.


Decreto orgánico del Poder Judicial en el Distrito Federal.

ANTONIO GUZMAN BLANCO,


rmasmnurn PROVISIONAL nn LA REPÚBLICA, etc., etc., etc.
En uso de las facultades que me concedió el Congreso de l’lenipotenciarios
reunido en Valencia el 12 de Julio de 1870; y en vista del acuerdo de la Asam
_13__
N\/\/\/\/\J\/\I\MN\/V\NN\I\M/W\AI\J\ANW\’V \/\N\/\/\/VV\/\/\/\J \/\N\/ \I\/\/\/\N\I\MM

blca Constituyente de 29 de febrero de 1864, y de la leí de6 de juniode 1865,


que autoriza al Ejecutivo nacional pam organizar el Distrito Federal.

Decreto:

LEY I

DE LOS TRIBUNALES DEL DISTRITO FEDERAL.

Art. 1? La justicia se administrará en el Distrito Federal por una Corte Su


prema 3 por una Corte Superior ; por un Juez de primera instancia; por un J “OZ
de Distrito y por un Juez de parroquia en cada una de éstas.
Art. 2'.‘ Para formar la. Corte Suprema la Cámara del Senado, al principio
de cada período constitucional, formará. una terna de abogado, y de ellos elegirá
el Presidente de la República el Ministro juez President—e. Los otros dos miem
bros dela terna tendrán las atribuciones que en esta leí se espresaráu.
Art. 3‘? La Corte Superior se compondrá de tres Ministros jueces, que se
rán Presidente, Relator y Canciller y que elegirá el Presidente de la República, de
las ternas de abogados, para cada uno de dichos destinos le pasará la Cámara
del Senado al principio de cada periodo constitucional.
Art. 4°. El Juez de primera instancia será elegido por el Presidente dela
República de la senaria de abogados que le pasa—rd el Senado al principio de
cada período constitucional.
5 Cuando en receso del Senado se agotaren las teruas y senaria á que
se refieren los artículos precedentes las formará la Alta Corte Federal.
Art. 5'.‘ El Gobernador nombrará el Juez de Distrito de la senaria. que
de vecinos de este le pasará anualmente el Concejo Municipal; y los jueces de‘
parr’oquia de las temas que anualmente formará el Concejo de vecinos de la parro
quia respectiva, y cuando se agoten las tcrnas para Juez de Distrito y para
jueces de parroquia, las formará el Concejo Municipal.
Art. 6‘.‘ Miéntras el Senado pasa las temas y senaria referidas, los tribu
nales de justicia se organizarán transitoriamente de la manera que sigue.
Para. la. Corte Suprema el Presidente de la República nomb1ará unMinis
tro juez presidente y dos conjueccs.
Para la Corte Superior nombrará el Presidente dela República tres Minis—
tros jueces permanentes, que serán Presidente, Relator _v Canciller, y tres con
jueces que suplirán las faltas que ocurran.
Para el Juzgado de primera instancia nombrará un Juez de primera ins
tancia y seis suplentes.
5 Todos estos nombramientos deberán recaer en abogados.
Art. '¡'~‘ Mióntras se instala el Concejo Municipal del Distrito Federal,
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el Gobernador elegirá el Juez de Distrito y los jueces de parroquia, y nombrará


dos suplentes para cada uno de estos funcionarios.

LEI II

DE LA CORTE SUPREMA.

Art. 1? Siempre que sea necesario constituir la Corte Suprema, cada par
te presentará al Ministro juez presidente una lista de tres abogados que hayan
manisfestado aceptar el encargo de eonjuez, caso de ser elegido, y escojerá uno
de los tres propuestos por la parte contraria. Cuando haya dos ó mas intere
sados en el pleito con derechos semejantes, y no se acordaren por mayoría
relativa por lo menos, cúal de ellos deba hacer la presentacion de la terna y
la eleecion, practicará una y otra cosa el que fuere designado por la suerte.
Si no tubieren derechos semejantes, se insacularán los nombres contenidos en
la. terna que cada uno propondrá, y por la suerte se sacará la terna de donde
deba elegir la parte contraria, sacándose tambien por la suerte de la terna que
está. presente el otro eonjuez. En el caso de tercer-ía eseluyente ú otro seme
jante, cada parte presentará su terna: de cada una de estas se sacará por suerte
nnodc los propuestos, y los que resulten así designados se insaeularán para
sacarlos de los_ eonjueces que han de entrar á componer la Corte. En las causas
criminales cuando no haya acusador ni fiscal, el Ministro juez propondrá y ele
girá por este.
Art. 2'.‘ En los negocios no contenciosos, y miéntras no haya sino una sóla
parte, el Ministro juez presidente hará la eleecion de entre los de la terna que
presentará la. parte y formará la terna de la cual deba elegir esta.
5 1‘? En el mismo auto en que, conforme á la leí, se fija dia— para la vista
de la causa, se designará aquel en que deba hacerse la propuesta— y eleccion de
los conjueces.
5 2‘? El Ministro juez presidente, propondrá y elegirá conjueces por la.
parte ó partes que en el caso del parágrafo anterior, no concurran al acto ó que
se negaren á presentar terna ó á elegir. '
5 3" Cuando la terna haya de formarse por el Ministro juez conforme á los
artículos anteriores, no es necesario la aeeptaeion del encargo de conjuez.
5 4'.‘ No hecha la eleccion el día señalado en el parágrafo 3‘? se hará nuevo
señalamiento con citacion de las partes, y se observará en este caso lo dispuesto
en el artículo anterior.
—Art. 3‘? Son atribuciones del Ministrojuez presidente.
1': Nombrar el oficial mayor de la— Corte, que debe ser abogado.
2'.‘ Sustanciar por ante el oficial mayor las causas de que conozca la Corte
en primera instancia, y las incidencias y articulaciones que ocurran en las causas
de que conozca en segunda y tercera instancia, pudiendo apelarse de los autos
que dictare para ante los dcmas miembros de la Corte.
_15__
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3" Hacer a la Corte Superior las debidas observaciones, con relacion ¡’i la
certificacion del diario de sus trabajos, que debe remitirle mensualmente.
45 Promover breve y eficazmente la más pronta administracion de justicia
en los juzgados inferiores, pudiendo imponer con tal objeto multas desde veinte
hasta cien pesos.
5‘? Anticipar y prorogar las horas del despacho; y habilitar los días feria
dos, siempre que así lo exija la ocurrencia de algun negocio nrjente ó de gra.
vedad.
6' Decidir verbalmente las quejas del oficial m. yor contra las partes, y
de estas contra aque].
7'.‘ Hacer guardar el órden en el tribunal, pudiendo imponencon tal objeto
multas hasta de cincuenta pesos, ó arrestos hasta por tres días seguu la grave
dad de la falta. _ . ~
8'.‘ Dirijir las comunicaciones que se ofrccieren‘con cualquiera autoridad ó
funcionario público. >
Art. 4'.’ El oficial mayor servirá de secretario al Ministro juez presidente
cuando actúe por si solo.
Art. 5'.’ Son atribuciones y deberes de la Corte Suprema los siguientes:
1" Conocer de las causas de responsabilidad que se formen contra el Go
bernador del Distrito, por delitos comunes, ó por injurias.
2‘? Conocer de las causas que por delitos comunes ó por injurias se for
men contra los miembros de la. misma Corte, ó contra los de la Corte Superior.
3? Conocer de las causas de responsabilidad contra los miembros de la mis
¡na Corte, ó los Ministros dela Corte Superior.—
4‘! Conocer de las causas que le atribuye la. leí de patronato eclesiástico.
5“ Conocer en los reclamos sobre invalidacion de los juicios en los casos
determinados en el Código de procedimiento judicial.
6'.‘ Conocer en segunda instancia, delas sentencias definitivas ó interlocutou
rías, con fuerza de definitivas‘ que dicte la Corte Superior en las causas de que
conozca en primera instancia; y de las mismas interlocutorias que librare la
Corte Superior, en las causas de que esté conociendo en segunda instancia.
7‘! Conocer en tercera instancia de las sentencias definitivas ó interlocuto
rias, con fuerza de definitivas, que libre la Corte Superior en segunda instan
cía, siempre que el segundo fallo sea revocatorio, ó no guarde entera confonnidad
con el primero.
8‘? Conocer de los recursos de hecho en las apelaciones negadas por la Corte
Superior, ú oídas en un solo efecto. '
9" Conocer de los recursos de nulidadldelas sentencias definitivas y ejecu
toriadas monuncindas por la Corte Superior, por quebmntamiento de leí espresa
en la_sentencia, ó por infraccion de leí en el procedimiento, siempre que dichos
recursos se interpongan dentro de los diez días siguientes al pronuucimniento
de la sentencia.
_._16_
JVVWV\/WVV'\/\NW MMNW NWVV\

5 1'.‘ El recurso de nulidad es extraordinario, y cuando la nulidad se declare


por quebrantamiento de leí, en las forums y solemnidades sustanciales deljuicio,
se rcpondrá el proceso al estado que tenia cuando se cometió la iúfraccion.
5 2'.‘ Cuando la nulidad se declare por quebrantamiento de [ei espresa enla
sentencia, se pasarán los autos á la Corte Superior para que pronuncie de nue‘
vo sentencia, quedando inhibidos los jueces que la pronunciaron.
10‘. Conocer en tercera instancia de los juicios llamados jurídicamente
interdictos, en los casos permitidos por la lei. .
11'.‘ Conocer de las causas que se formen por infraccion de la leí de
elecciones. , '
12'.‘ Hacer el recibimiento de abogados
13“ Oir y decidir las solicitudes delas partes sobre omision, retardo ó dene
gaeion de justicia de los tribunales inferiores.
14: Aprobar las emancipaciones judiciales de los hijos de familia mayores
de diez .v ocho años y menores de veinte y uno.
15‘? Dirimir las competencias de les autoridades, que ejercen jurisdiccion en
un ramo determinado, eclesiástico, civn, administrativo, militar ú otro cual
quiera en el Distrito.
16'.‘ Exijir dela Corte Superior, cada tres meses, lista de las causas pen
dientes, civiles ó criminales, y promover la más pronta y eficaz administra—
cion de justicia, debiendo ni este fin hacer las reeonvenciones que fueren necesa
rias, é imponer multas desde cincuenta hasta docientos pesos.
17'! Conocer en segunda instancia, y en los términos que establezca la leí,
de los juicios de cuentas que se formen contra el Administrador de rentas del
Distrito.
‘18’l Ejercer las — demas atribuciones que se le contieran por leyes es

'peciales.
19‘? Dictar las disposiciones convenientes para la formacionde la estadís
tica— judicial. ' ~
20‘: Pasar al principio de cada año al Gobernador una memoria sobre el
estado de la mlministracion de justicia y las mejoras que pueden hacerse en ella,
acompañando al efecto los proyectos de leyes que juzgue convenientes.

LEI III

DE LA CORTE SUPERIOR.

Art. 1'.‘ Son atribuciones del Presidente dela Corte Superior.


15 Presidir el tribunal.
2‘. Sustaneiar por ante el oficial mayor las causas de que conozca el tribu
_17_
\/\I\/\/V\/\/\NVWWV \/\I'\NVVW\IWW\/ W V\N\

nal en primera instancia, pudiendo apelarse de los autos que dictare dentro de
cuarenta y ocho horas para ante los demas miembros del tribunal.
3') Sustanciar las incidencias ó articulaciones que ocurran en las causas de
que conozca el tribunal en segunda y tercera instancia; y de sus providencias ha—
brá apelacion en los mismos tónninos que se concede de la atribucion an
terior. _
4') Oir y decidir las solicitudes de las partes sobre omision, retardo ó dene
gacion de justicia en los tribunales inferiores.
5'.‘ Conocer de los recursos de apelacion que interponga el procesado, ó a
nombre de este cualquiera otra persona, de los autos de prísion librados por los
jueces~ inferiores.
6‘? Hacer, al fin de cada semana, ‘la visita de cárcel en uniou del juez de
primera instancia.
7‘.‘ Visitar una vez cada seis meses por lo menos,las oficinas de registro
del lugar en que reside el tribunal, para inquirir si los funcionarios de ellas cum
plen con todas las prescripciones legales; corregir las faltas leves que advierta,
y excitar en las que juzgue graves, al juez de primera instancia para que pro
ceda conforme a la leí. ¡
8’.‘ Promover, breve y eficazmente, la más pronta administracion dcjusti
cía en los juzgados inferiores, pudiendo imponer, con tal objeto, multas desde
veinte hasta cien pesos, ’
‘ 9‘.‘ Convocar extraordinamente el tribunal; anticipar ó prorogar las horas
del despacho, y habilitar los días feriados, siempre que así lo exija la ocurrencia
de algun negocio urjente ó de gravedad.
10‘? Dirijir, á. nombre del tribunal, las comunicaciones que se dfrecieren
con cualquiera autoridad ó funcionario público.
11‘: Nombrar y remover al oficial mayor y demas oficiales subalternos,
12‘: Hacer guardar el órden en el tribunal, pudiendo imponer contalob—
jeto, multas hasta de cincuenta pesos, ó arre—sto hasta por tres días segun la gra
vedad de la falta.
13'.‘ Funcionar siempre con el oficial mayor, quien hará las veces de secre
tario. .
14': Decidir verbalmente las quejas del oficial mayor contra las partes, y
de éstas contra aquel.
Art. 2‘.‘ Son atribuciones y deberes de la Corte Superior.
1'.‘ Conocer de las causas dc responsabilidad que se formen contra el Juez
de primera instancia, y de las que se intentaren contra el mismo por injurias ó
por delitos comunes.
‘2'? Conocer en primera instancia de losjnicios de cuentas que se formen
contra los Administradores subalternos de las rentas, en los términos que esta
~ blezca la leí.
3
_18_
WWWWWV VWWW\MN\MAIW\MA’WV\N\/\M/\NWWMAN\IW\I\A A

3‘? Conocer de los recursos de fuerza con arreglo a la leí.


4".‘ Conocer de_ las causas que le atribuye la leí de patronato.
53 Conocer de los reclamos sobre invalidacion de los juicios en los casos
determinados por la leí.
03 Conocer en segunda instancia de las sentencias definitivas ó interlocu
toria—s con fuerzade definitivas, libradas en primera, por los jueces de primera
instancia.
7‘? Conocer en segunda instancia, de las sentencias definitivusó interlocu
torias con fuerzas de definitivas, libradas en primera por los jueces inferiores ó
los de primera instancia, en los negocios en que aquellos proceden a preven
cion con éstos.
S! Conocer en tercera instancia de las sentencias definitivas óinterlocu
torias, con fuerza de definitivas, que dicten en segunda instancia los jueces de
primera instancia.
9‘: ‘Conocer en segunda instancia de los juicios llamados jurídicamente
interdictos, en los casos permitidos por la leí.
10'.l Conocer de las causas que se formen por infraccion de las leyes de
elecciones, conforme a éstas.
113 Conocer de los recursos de hecho en las apelaciones negadas por el
Juez de primera instancia, ú oídas en un sólo efecto.
12‘. Ejercer las demas atribuciones que se le confieren por las leyes es
peciales.

LEI IV.

DE Los OFICIALES MAYORES.

Art. 1'.‘ La. Corte Suprema y la Corte Superior tendrán cada uno un oficial
mayor, que será el secretario. ~
u
Art. 2‘.‘ Son atribuciones de oficial mayor:
1‘? Dirijir la Secretaria bajo su responsabilidad. ~
2‘. Autorizar todas las solicitudes que por diligencia hagan las partes.
33 Recibir los documentos y escritos que estos presentaren, lo cual puede
hacerse aun despues de cerrado el Tribunal, anotando en este caso el lugar, la fe‘
cha y la hora de la presentacion.
45 Autorizar todos los testimonios que deban quedar en el Tribtmal.
5‘? Autorizar y sellar todos los testimonias y certificaciones que solicitaron
las partes; y que sólo espedirán cuando así lo acordare el Presidente del Tribunal.
6‘. Custodiar el\scllo del mismo tribunal.
7'.‘ Formar relacion concordada de los autos, cuatro días antes por lo ménos
del fijado para la vista de la causa, rclaciou segun la cual dará lectura del expe—
__19_
*\rv\ r\/\ \/\/\/\NVWWV\A’W\.

diente en la audiencia pública el día de la vista. De esta relacion podrán infor


marse las partes ó sus defensores, quienes podrán hacer en pliegos separados las
objeciones ó advertencias que creyeron necesarias, y aun indicar la lectura de cual
quier otro documento que se hubiere omitido en la relacion, bien en el acto en que
tenga esta lugar, ó bien cuando se instruyan de la relacion.
S‘? Redactar las sentencias y acuerdos conforme á la mayoría de votos.
9‘? Autorizar las sentencias que dicte el Tribunal.
Artículo 3‘? El Oficial mayor de la Corte Suprema recojerá y organizará to
dos los datos que para la estadística judicial deben remitirle todos los Tribunales
del Distrito, conforme á los modelos que él debe pasarlos, y con ellos formar semes
tralmente la estadística general que remitirá al Gobernador del Distrito.
Art. 4° El Oficial mayor de la Corte Suprema formará anualmente una ma
trícula general de los abogados de la República, y otra especial de los abogados
residentes en el Distrito: y ambas las pasará al Gobernador.

LEI V.

DEL JUEZ DE‘ PRIMERA INSTANCIA.


o

Art. 1‘.‘ El Juez de primera instancia tendrá un Secretario de su libre


nombramiento y remocion, el cual autorizará todos sus actos.
Art. 2‘? Son atribuciones del Juez de primera instancia:
1Ill Conocer de las causas de responsabilidad que por mal desempeño en el
ejercicio de sus funciones, se formen a los Administradores subalternos de las
rentas, á los Registradores, al Prefecto y Jefes de parroquia, y á los dcmas
funcionarios cuyo juzgamiento no esté atribuido especialmente á otra autoridad.
En el caso en que de las faltas que motivan el procedimiento pueda resultar en
definitiva destitucion ó pena corporal, declarará la suspcnsion y aún la prision del
encausado; pero si éste fuere algun empleado del órden político ó administrativo
el auto de prision ó suspension no se llevará a efecto sino en caso de ser aprobado
por la Corte Superior, la que deberá resolver este asunto con preferencia á cual
quier otro. Decretada y aprobada la suspension del enjuiciado, se dará parte
inmediatamente á la autoridad que deba reemplazarlo. ‘
2‘? Conocer en primerainstancia de todas las causas civiles ó criminales, cuyo
conocimiento no esté atribuido especialmente por la lei á otros tribunales; y de
las mercantiles, con arreglo al Código de Comercio, mióntras se establece el Tri
bunal de comercio.
3'.‘ Conocer en primera instancia, á prevencioxi con el Juez del Distrito, de
las demandas por injurias de palabras, escritas ó de hecho en que no haya efusion
de sangre causada con arma ó contusion grave.
_20_
\/\/\/\NV\J’l/\N\ /\/\N /\/\/\/\N\I‘

-P~‘ Conocer en segunda instancia de las sentencias definitivas ó interlocuto


rías que libre el Juez de Distrito en primera.
5‘? Conocer de los reclamos sobre invalidacion de los juicios, en los casos de
terminados por la leí.
6'? Conocer de los recursos de hecho que se interpongan en las apelar
ciones ncgadas, ú oídas en su solo efecto por el Juez de Distrito.
7‘? Conocer en primera instancia de las demandas de divorcio de los hete
rodoxos, y de las de aquellas partes que segun los dictámenes de su conciencia
prefieran la jurisdiecion civil.
8': Conocer de las quejas que se introduzcan por los interesados contra los
Tribunales inferiores, por infraccion de la ley de arancel judicial, debiendo ademas
de corregir las falta, imponer multas hasta por cincuenta pesos; y si la falta fuere
reiterada, deberá decretar la destitucion.
9‘? Conocer de todas causas ó negocios que, en materia de jurisdiccion con—
tenciosa ó voluntaria, le atribuyan las leyes especiales, y cuando no se determine
el Juez que deba conocer, se entenderá que es el componente el de primera ins
tancia. ‘
10. Conocer de las causas que se formen contra los jueces inferiores por
responsabilidad, por delitos comunes ó por injurias.
11. Proveer en, las diligencias judiciales que se promuevan sin oposicion de
parte. . .
12. Proveer en primera. instancia en los juicios llamados jurídicamente in
terdictos, sin perjuicio de lo dispuesto en la leí 3".‘, título 7‘? del Código de
procedimiento.
13. Visitar mensualmente las oficinas de Registro del lugar donde resida,
y cumplir los demas deberes que le impone la [ei especial de registro.
14. Concurrir en el lugar de su residencia, con el Presidente dela Corte
Superior, ú las visitas de cárcel.
15. Pedir á los jueces inferiores el sumario que estén formando contra algu
na persona, y en que procedan {i prevencion, siempre que el procesado ó cualquiera
a su nombre lo solicite, ó siempre que el mismo Juez lo estime conveniente,
procurando hacerlo sin perjuicio de la aven'guacion y aprehension del
indicifldo. ~
. 16. Resolver lo conveniente para la mejor y mas pronta admínistmcion de
justicia en 10sjuzgados subalternos, exigiendo con tal objeto los avisos é informes
convenientes; y oír y decidir las solicitudes de las partes sobre omision, retardo ó
denegacion de justicia en los propios Juzgados, imponiendo multa hasta de cin
cuenta pesos á los que desobedezcan sus órdenes.
17. Hacer guardar el órden en el Tribunal, pudiendo con tal objeto imponer
multas hasta de teintey cinco pesos, ó arrestos hasta por tres días, segun la gra,
vedad de la falta,
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18. Prorogar las horas de despacho y habilitar los dins feriados siempre que
así lo exija'la ocurrencia de algun negocio urgente, ó de gravedad.

TITULO VI.

DEL JUEZ DE DISTRITO.

Art. 19 El Juez de Distrito tendrá un Secretario de su libre nombramiento


y remocion, el cual autorizará todos sus actos.
Art. 2‘? Son atribuciones del Juez de Distrito:
1‘? Proceder,
del sumario, y á la áaprehension
prevencion delos
con el delincuentes
Jucz de primera instancia,
con arreglo á lasa leyes.
la formacion
y

2‘: Conocer, a prevenelon con el Juez de primera instancia, de las demandas


por injurias de palabras, escritas ó de hecho, en que no haya efusion de sangre
causada. con arma, ó contusion grave.
3'.‘ Conocer en segunda y última instancia de las demandas que, pasando de
veinte pesos y no exediendo de ciento, hayan sido sentenciadas en primera por
los jueces de parroquia.
4" Conocer de los juicios de invalidacion con arreglo á la leí.
5‘? Conocer de las actuaciones promovidas sin oposicion de parte, abstenién
dose de dar resolucion cualquiera que sea su naturaleza, pues para ello deberá
remitir la actuacion al Juez de primera instancia, ó devolvérscla al interesado,
segun lo solicitare este. '
6‘? Conocer en todas las causas civiles que pasando de cien pesos no excedan
de mil.
‘ 7‘.' Evacuar las diligencias que le cometan los demas tribunales para. la mas
cspedita administracion de justicia. ‘
8'? Conocer de los demas negocios que le atribuyan las leyes.
9'.‘ Conocer en primera instancia de las causas de hurto ménos graves, con
arreglo a la leí especial de la materia.
10'.‘ Hacer guardar el órden en el Tribunal, pudiendo al efcto imponer mul
tas hasta de doce pesos, ó arresto hasta de veinte y cnantro horas. ’

LEI VII.

DE LOS JUECES DE PARBOQUIAS.

Art. 1‘? El Juez de parroquia tendrá un Secretario de su libre nombramien—


to y remocion, y que autorizará todos sus actos.
_22_
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Art. 2‘.‘ Son atribuciones del Juez de parroquia:


1‘.‘ Proccder á prevencion con el Juez de, primera instancia ‘v de Distrito, ú
la formacion del sumario y ú la aprelnension del delincuente con arreglo ú
la leí.
2'.‘ Conocer en juicio verbal de las causas civiles, cuyo interes no exceda de
cien pesos.
3',‘ Instruir las justificaciones en que no haya oposicion de parte; pero para
su aprobacion ó resolucion deberá remitir la actuacion al Juez de primera instan
cía, ó devolverle al interesado, segun lo solicitare este.
4'.‘ Evacuar las diligencias que le cometan los demas Tribunales para la mas
espedita administracion de justicia. .
5'.’ Conocer delas demas causas y negocios que les atribuyen las leyes.
62 Hacer guardar el órden en el Tribunal, pudiendo al efecto imponer
multas hasta por diez pesos, ó arrestos hasta por veinte ,v cuatro horas, segun la
gravedad de la falta.

LEI VIII.

msros¡orom:s GENERALES.

Art. 1}? Los miembros de la Corte Suprema, de la Corte Superior y el Juez


de primera instancia, durarán en sus destinos los cuatro añosi del período cons
titucional.
Art. 2'.’ Los Oficiales mayores y los secretarios deben ser venezolanos, tener
veiutiun años cumplidos y no ser parientes de los jueces dentro del cuarto grado
civil de consanguinidad, ó segundo de afinidad.
Art. 3'.‘ Los oficiales mayores y los secretarios tendrán fe pública en todos
los actos que autoricen.
. Art.— 4‘? Ni los oficiales mayores, ni los secretarios podrán certificar en rela
cion, ni espedir certificaciones de ninguna especie sin prévio decreto del Tribunal,
fuera de los casos en que la leí lo permita espresmnente.
Art. 5'? Todo juez debe promover la mas pronta y eficaz administracion de
justicia en los Tribunales y Juzgados que le sean inferiores, dictando al intento
las medidas necesarias, ó abriendo el juicio de responsabilidad correspondiente.
Art. 6? Todos los Tribunales y juzgados remitirán mensualmente un diario
de sus trabajos, y una relacion del estado de las causas en curso al inmediato
superior, quien incluirá estos datos en la- relacion que él tambien debe pasar.
Art. 7'.‘ En las sentencias en que se condeno un reo a presidio cerrado, el
Tribunal que decida en última instancia pasará. copia de la sentencia al Presiden
te de la República, para que este designe el presidio donde el reo deba cumplir su
condena.

‘ Despues de esta leí, la Constitucion reformada de la República redujo el periodo


constitucional ¡i dos años.
o

V\N\./W\/\JVWW\IVWWV V\l\/V\/ \/W vu‘\ /\/'\/\/\l\/WWVW\/\/\N

Art. 8'.’ El auto de prision es apelable para ante el inmediato superior, por
el encausado, ó por cualquiera otro en nombre de éste, y el juez podrá. oír la
apelacion en uno ó en ambos efectos.
Art. 9‘.‘ Cada tribunal tendrá un alguacil de su libre nombramiento y remo
cion, el cual será ejecutor inmediato de sus órdenes; y por su medio se harán
las citaciones y llamamientos a que den lugar las causas en curso.
Art. 10'.‘ Los funcionarios a que se contrae esté código, ántes de entrará
desempeñar su encargo prestarán el juramento ó la afirmacion de cumplir sus dc
beres ante la autoridad que los haya nombrado.
Art. 11'.’ Para conocer de las causas de Patronato eclesiástico, que atribuye
la leí á la Corte Suprema; ó para conocer de las causas que se formen por
infraccion de la leí de elecciones; ó para conocer de las causas de responsabilidad,
por delitos comunes, ó que por injurias se formen contra los miembros dela
misma Corte, ó contra los dela Corte Superior; ó para conocer de las causas
contra el Gobernador del Distrito, por responsabilidad en el ejercicio de sus fun
ciones, por delitos comunes, ó por injurias; prévia la suspension decretada por el
Presidente de la República, a quien se pasará al efecto el espediente justificativo
en calidad de devolucion; ó para hacer el recibimiento de abogados, ó en cuales
quiera otros casos semejantes, se constituirá la Corte Suprema con el Ministro
juez presidente, .y los otros dos conjueces. ~
Art. 12. Cuando falte el Ministro juez presidente de la. Corte Suprema ó
cualquiera de los de la Corte Superior, accidentalmente, por inhibicion, por recu
sac_ion, por no haber entrado el nombrado á ejercer su encargo, ó por otro motivo
semejante; ó si la falta fuere temporal, por suspension, enfermedad, licencia ú
ocupacion en otra funcion pública incompatible; ó si la falta fuere absoluta, el
mismo tribunal hará el llamamiento del respectivo Conjuez. Cuando la falta
‘absoluta recayere enel Presidente de la Corte Suprema, toca al Gobernador
hacer el llainamiento del Conjuez que deba reemplazarlo.
Art. 13. Las faltas absolutas, temporales ó accidentales del Juez de primera
instancia, se supliráu por el Gobernador, designando otro de la senaria.
r
Art. 14. Las faltas absolutas, temporales o accidentales de los jueces de
parroquia, se llenarán por el Gobernador, eligiendo á uno de la senaria ó de la
terna respectiva.
Art. 15. Los Jucces, aun cuando hayan cumplido el período para que fue
ron nombrados, continuarán desempeñando sus destinos hasta que tomen pose
sion los que deban reemplazarlos, bajo la multa de cien pesos que les impondrá
el respectivo superior.
Alt. 16. En los tribunales colegiados, el Juez que salve su voto, lo funda
ra’¡ y extenderá a eontinuaciou de la sentencia que tambien deberá firmar.
Art. 17 . En todos los Tribunales se dará audiencia cinco horas, por lo mé
nos, en todos'los días del año que no sean de fiesta entera ó de la Semana Mayor,
—24— '
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ó de la vacante de Navidad, desde el 25 de diciembre hasta el 6 de Enero inclusive,


y en los días de fiesta nacional.
Art. 18. Los Tribunales deberán fijar en el lugar mas público de su despacho
un cartel en que espresen las horas que hayan señalado para audiencia, .v que no
podrán variar sin avisarlo al público dos días ántes por lo ménos. En el mismo
cartel se esprosarán las horas de Secretaría, que no podrán ser ménos de dos en los
Tribunales de primera instancia .v en los Superiores.
Arts 19. Las sesiones de los tribunales serán públicas, fuera de_ los casos
en que se ocupen de pronunciar sentencia, ó cuando lo exijan la honestidad ó de
cencia pública.
Art. 20. El Juez de Distrito y los de parroquia concurrirán a las visitas de
cárceles semanales cuando tengan reo preso, ó estén evacuando alguna comision
en cansa criminal.
Art. 21. Cuando no esté determinado el interés principal de la demanda, el
demandante jurarú formalmente ante el tribunal la cantidad en que la estime, pa
ra los efectos de fijar la competencia del Tribunal, fijacion que podrá ser contradi
cha por la otra ‘parte si no la creyere justa.
Art. 22. El Juez de Distritoy los de parroquia están obligados a pedir el
dictámen de abogado cuando así lo solicite alguna de las partes, consignando los
derechos de asesoría, al acto de hacer la peticion, y sin este requisito no habrá lu
gar a la consulta. Los Jueees deben preferir para este ministerio á los abogados
que se encuentren en el lugar del juicio, los que podrán concurrir á;la vista y de
cision de la causa, dando en todo caso su opinion por escrito, _v si el Juez se adhi
riesc a ella, la responsabilidad del fallo pesará sobre el asesor. Si el asesor no
concurriere al Tribunal, se le pasarán los autos a su estudio, para que estienda su
dictámen, dentro de tercero día de recibidos aquellos.
, Art. 23. Cada una de las partes podrá recusar sin causa, hasta tres aboga
dos, debiendo estender la recusacion dentro de cuarenta y ocho horas de hecho el
nombramiento de asesor; _v con causa, en los mismos casos y por loslmismos trá
mites que pueden recusarse los Jueces naturales.
Art. 24. El Juez de Distrito y los de parroquia gozarán de los derechos que
estabiece la leí de arancel para los Jueces de parroquia y de paz ; y sus secreta
ríos y algnaciles gozarán de los que señala la misma lei.
Art. Siempre se anotará por el secretario, al nn’u‘g0n de toda actuacion,
los derechos que por ellos correspondan segun la leí de arancel, poniéndose cons
tancia de la parte que los satizfaga. '
Art. 26. El Juez de primera instancia resolverá, con toda preferencia, las
quejas que introduzcan los interesados sobre cobro excesivo de los derechos á que
se refiere el artículo anterior, para— corregir el abuso e imponer al juez infractor
una multa cuatro veces mayor que la suma que haya cobrado indebidamente y has
ta suspenderlo en caso de reincidencia.
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Art. 27. Los Tribunales de Justicia del Distrito deberán desempeñar las di
ligencias que les cometan los tribunales de los‘Estados de la Union.
Art. 28. De toda multa que impongan los tribunales, ó á que se hagan acree
doras las partes por ministerio de la leí, darán los Jueces inmediato aviso al Te
sorero, y a los Administradores subalternos, para que haya constancia, en el ra
mo de ingreso, de esta partida.
Art. 29. La sala del despacho de los tribunales no tendrá. otro uso, y se di
vidirá con una barandilla el lugar que en ella deban ocupar los jueces, sus Secre
V tarios y los defensores de las partes, del resto en que se colocarán éstas y los de
mas concurrentes. .
Art. 30. Nadie podrá ocurrir á los tribunales con armas. Prohíbese toda
manifestacion de aplauso, aprobaciou ó disgusto. Sólo los jueces y secretarios
pueden hablar en aquellos lugares, y las partes sus defensores por cl órden esta
blecído en las leyes.
Art. 31. En los tribunales colegiados el Presidente compelerá a los ciudada—
nos que resulten nombrados Conjucccs, con multas de diez á. veinticinco pesos a
entrar en el desempeño de su encargo, siempre que no justifiquen algun impedi
mente físico, ú otro grave, a juicio del mismo presidente, purano concurrir.
Art. 32. Los abogados que concurran como Conjueces á. la Corte Suprema
ó á la Corte Superior, devengarán cuatro pesos cada uno por cada audiencia.
Estos derechos serán consignados por la parte que agite la causa, a reserva de lo
que se resuelva. en definitiva.
Art. 33. El Ministro de Estado en los Despachos del Interior y Justicia que
da encargado de comunicar y publicar el presente decreto.
Dado en Carácas, á 17 de Junio de 1872.—9‘3 de la Leí y 14'.‘ dela Fede
racion.
GUZMAN BLANCO.

El Ministro de Estado en los Despachos del Interior y Justicia.

Diego B. Urba-neja.

Documento n1‘im. 1.-—D.


C’reacion de un Juez del Crimen.

ANTONIO GUZMAN BLANCO,


PRESIDENTE PROVISIONAL DE LA REPÚBLICA.

En uso de las facultades que me confirió el Congreso de Plcnipotenciarios de


4
_26_
Ar\ ./\M/\N\/\/\I\ .r\/\f\/\I\I\M MN\I\

los Estados, reunido en Valencia el 12 de Julio de 1870 ; y en virtud del


acuerdo dela Asamblea constituyente de 29 de Febrero de 1864 y de la lei de 6
de Junio de 1865, que autoriza al Ejecutivo nacional para organizar el Distrito
federal, y considerando: Que la actual multiplicidad de los asuntos judiciales en
el Distrito federal, impide que la justicia se administre tan pronto y eficazmente
como corresponde, decreto:
Art. 1. ° Habrá provisionalmente en el Distrito federal un Juez de primera
Instancia que se denominará juez del crimen, y el cual conocerá de todas las
causas criminales en la forma y términos que disponga la leí sobre juicios crimi—
nales.
Art. 2. ° El juez del crimen ejercerá las atribuciones y llenará los deberes
que en materia criminal señala al juez de primera instancia el Código orgánico
de tribunales del Distrito.
Art. 3. ° El nombramiento del juez del crimen y la organizacion del tribunal
se hará de la misma manera y forma que establece la leí para el juzgado de pri
mera instancia en lo civil. '
Art. 4. ° El Ministro de Estado en los Despachos del Interior ,\' Justicia
queda encargado de comunicar y publicar el presente decreto.
Dado en Carácas, a 9 de Agosto de 1872.—9.° de la Leí y 14.° de la Federacion

GUZMAN BLANCO.

El Ministro de Estado en los Despachos del Interior y Justicia.


Diego B. l'rbanqja.

Documento núm. l.-E.

Leí sobre elecciones en el Distrito.

ANTONIO GUZMAN BLANCO,

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA,

ETC., m0., ETC.

En uso de las facultades que me concede el acuerdo de la Asamblea Cons


tituyente de 29 de Febrero de 1864, y la Leí de 6 de Junio de 1865 para organi
zar el Distrito Federal,

Decreto :
Art. 1'.‘ El Distrito será. representado en la Legislatura nacional por dos
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Diputados que corresponden á. su actual poblaeion, conforme al censo vigente,


los cuales serán elegidos por sufrajio directo, público, escrito y firmado por el
sufragante ó por otro ciudadano autorizado por él á presencia de la junta que
presida la votacion y al acto de efectuarse esta.
5 único. Del mismo modo se elegirán dos suplentes que llenarán las faltas
de los principales por el órden de su eleccion.
Art. 2‘.‘ El Distrito tendrá un Concejo municipal compuesto de tantos con
cejales como municipios en que esté dividido ó se dividiere.
5 1'.‘ Cada municipio elegirá un principal y~ un suplente que reemplazará al
principal que le corresponda.
5 2‘? Las concejales durarán en sus fimciones dos años.
Art. 3‘? Para ser miembro del Concejo municipal se requiere tener reintinn
años cumplidos y ser vecino del Distrito.
Art. 4‘? Para la eleccion de los funcionarios expresados, se observarán las
disposiciones siguientes:
El día 1'.‘ de octubre de cada periodo eleccionario se reunirán á las ocho de
la mañana, en la plaza mayor de cada municipio, los ciudadanos vecinos de él
mayores de diez y ocho años y presididos por el jefe del mismo, se instalarun en
asamblea popular; esta asamblea elegirá cinco ciudadanos del mismo municipio‘
é igual número de suplentes, para formar la junta de inscripcion y elec
cionaria.
Art. 5‘! Esta eleccion se hará de la manera siguiente:
Será primer vocal principal el ciudadano que obtuviere la mayoría relativa de
los votos dela asamblea, y quedará de hecho electo segundo vocal principal el
candidato para primero que no habiendo alcanzado dicha mayoría le siga en el
número de votos.
Para tercero y cuarto vocal se observarán las mismas reglas que para la
eleccion del primero y segundo; y el quinto será. el que obtuviere la mayoría
relativa de votos. Iguales formalidades se observarán en la eleccion de los
suplentes.
5 único. Los casos de empate serán decididos por la suerte, insaeulándose
los nombres de los que hubieren obtenido igual número de votos, y sacando un
vecino que no sea de los que intervienen en la eleccion, una papeleta. El nombre
que contenga esta será el elegido. Las papeletas ántcs de insacularse se mos
trarán al público. ‘
Art. 6'.’ De] resultado de esta eleccion se formará un acta por el presidente
de la asamblea, de la cual sacará dos copias, una de las cuales‘ remitirá en el día
al Presidente de la Alta Corte Federal y la otra al Gobernador del Distrito.
Art. 7‘.’ El Presidente de la Asamblea comunicará tambien en el mismo
día la. eleccion, a cada uno de los vocales electos para constituir la junta de ins—
cripcion y eleccionaria.
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Art. 8'.‘ El día 2 de octubre á las 12 del día se instalará en 1m local céntri
co la Junta a que se refiere el anterior artículo, sin necesidad de especial convo
catoria, y por mayoría de votos elegirá un presidente y un vicepresidente.
Art. 9‘.‘ Instalada la junta, publicará en el mismo dia'por la prensa el acta
de instalacion, indicando el lugar donde se encuentra el local de las sesiones, las
horas señaladas para la inscripciou, que serán desde las ocho de la mañana hasta
las cuatro de la tarde; é igual anuncio hará por carteles que se fljarán en los
lugares mas públicos del municipio. A
Art. 10. La junta abrirá cinco registros; tres para estender las inscripciones
que se hagan en órden numérico, y losotros en órden alfabético, en que el apellido
preceda al nombre, colocando ¡’antes el número que tenga cada inscripeion en los
registros numéricos.
5 único. Las sesiones de la Junta, durante las horas fijadas en el artículo 9'.‘
serán permanentes.
Art. 11. La lista alfabética de los inscritos en cada día, se colocará en una
tablilla al siguiente día á. las ocho de la mañana en la puerta del local de cada
junta, debiendo permanecer expuestas al público todas las inscripciones de los
días anteriores, desde dicha hora hasta las cuatro de la tarde en que se quitarán
y guardarán con toda seguridad para volverlas á colocar todas al día siguiente.
Art. 12. La Junta remitirá diariamente copia de los registros numérico y
alfabético, firmadas por todos los cinco miembros, á la Alta Corte Federal y a la
Gobernacion del Distrito: los originales se conservarán en el archivo de la Junta
hasta el día en que cierre definitivamente sus trabajos de iuscripcion, en el cual
remitirá a la Alta Corte Federal, originales, un registro numérico y otro alfabéti
co, conservando los otros tres para los días de la votacion.
Art. 13. En el caso de escusa ó falta de concurrencia de alguno de los
miembros á las sesiones de la Junta, los restantes llamarán al suplente respecti
vo; y si este se escusare ó dejare de concurrir, nombrará la Junta un vecino para
llenar la vacante, haciendo constar esta circunstancia con expresion de la hora,
en la acta que levantarán y de la cual remitirán copia autorizada a la Alta Corte
Federal y al Gobernador del Distrito.
5 1‘.‘ Para los efectos de este artículo podrá constituirse la Junta. con tres de
sus miembros, si la escusa fuere de dos, ó si fuere de uno solo y otro no concu—
rriere. |
5 2‘? Si se escasa—ren ó no concurrieren los principales y suplentes, quedando
reducida la. Junta ¡’t uno ó dos miembros, estos insacularán y sae‘ ‘án por la suerte
un número triple de los puestos que haya que llenar, con nombres de los ciudada
nos que hubieren obtenido respectivamente mayor número de votos en la eleccion
dela asamblea; y si no los hubiere, completarán el número designando vecinos
del mismo municipio.
g 3'? Para llamar los suplentes en el caso de falta de los principales, se pro»
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cederá en la forma siguiente: el primer suplente suplirá al primer Vocal, el


segundo suplente al segundo Vocal, y así sueesivaniente.
5 4'.’ En cualquier momento en que un Vocal principal ó un suplente, en sus
casos, se presente á ocupar su puesto, la Junta lo admitirá separáudose desde
luego el que lo reemplazaba, haciéndolo constar en la acta- con expresion de la
hora, y comunicándolo á la Alta Corte Federal y al Gobernador del Distrito.
Art. 14. La Junta de inscripcion y eleccionaria no podrá funcionar como tal
con ménos de los cinco miembros que la componen.
Art. 15. Instalada la Junta continuará reunida hasta el viérues que siga al
dos de noviembre en que dará término á sus trabajos de iuscripcion.
Art. 16. La Junta no podrá rechazar uinguu individuo que se presente para
ser inscrito.
Art. 17. Durante todo el sábado que sigue al viérnes, en que la Junta cierre
sus trabajos de inscripcion, permanecerán colocadas en la. puerta del local ó'en
otro punto visible é inmediato, hast—a las seis de la tarde, todas las copias de los
registros alfabéticos delos treinta ó mas días que dure ‘la inscripcion, en la forma
establecida en el artículo 11.
Art. 18. La Junta de ínscripeion se reunirá de nuevo á las seis de la mañana
del primer domingo que siga al dos de noviembre, se constituirá en junta eleccio
naria—, y procederá~ á recibir los votos ó sufragios de todos los ciudadanos inscri
tos, y continuará reuniéndose en sesion permanente todos los días, desde la
hora dicha hasta las cinco de la tarde, durante los ocho que corran basta— el
domingo siguiente. '
5 único. Durante los ocho días de la votacion, en las horas de sesiou, perma
neeerán expuestas al público, en sus tablillas correspondientes, todas las copias
d_el registro alfabético de inscripciones.
Art. 19. Instalada la Junta abrirá un nuevo libro con tantas hojas cuanta%
igualen á— 1a cuarta parte del número de sufragantes inscritos, agregando diez mas
para los escrutinios. Las hojas del registro serán de papel florete, foliadas en
letras y rubricadas por el presidente de la junta. ' '
Art. 20. Este libro llevar—á~ en la. primera pájina una diligencia en que conste
que se habilita para llevar el registro de las votaciones del Municipio, el número
de hojas que contenga y la fecha en que se abra, debiendo firmar esta diligencia
todos los miembros de la. junta.
Art. 21. Cada sufragante inscrito podrá dar su voto en cualquiera de los
ocho días en que estarán abiertas las juntas eleccionaxias, y solo podrán ser
rechazados los votos de los menores de edad, de los denientes y delos no veci
nos del Municipio, tocándole comprobar la incapacidad al que la reclamare, y
debiendo hacerlo en el acto con la certificaciou de la acta de nacimiento, conforme
al artículo 195 del Código civil; en el caso de demencia, con la certifieacion de la
sentencia que declare la iuterdicion, conforme á la seceiou 2'., titulo 11. libro l.“
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del mismo Código, y para la vecindad, con las certificaciones de los jefes de Muni
cipio de donde fuere v‘ecino, y de aquel cn‘que estuviere inscrito y quiera votar.
5 único. La junta no podrá rechazar á, estos mismos votantes, sino por re
clamo comprobado en el acto, de algun ciudadano que no sea de los cinco miem
bros que la constituyen.
Art. 22. Para la eleccíon de Diputados á la Legislatura Nacional, cada
sufragante votará por dos principales y dos suplentes.
Art. 23. Para la eleceion del Concejo municipal, los sufragantes de los muni
cipios votarán por un candidato‘ para principal y por uno para suplente.
Art. 24. El sufragante deberá decir á la junta en voz alta, clara é inteligi—
ble, la persona por quien vota y para qué destino le da sufragio.
Art. 25. Uno de los miembros de la. junta escribirá en el registro de que
habla el artículo 19 el roto de cada ciudadano en esta forma: “N. N. inscrito
bajo el número (tal) vota: para primer Diputado á la Legislatura nacional por
N. N.; para segundo Diputado por N. N., para primer suplente por N. N., y
para segundo suplente por N. }I~; para concejal por N. N. y para suplente
por N. N.
5 único. Los votos que no aparezcan estendidos conforme á este artículo, no
tendrán ningun valor.
Art. 26. El sufragante leerá luego y firmará su voto: si no supiere leer
buscará. un ciudadano que lea por él, si no supiere escribir llamará á. un
ciudadano que firme por él, y si no supiere ni leer ni escribir, presentará un
ciudadano que lea y firme á su ruego.
5 único. Los votos que no aparezcan firmados conforme á este artículo no
tendrán valor alguno.
Art. 27. La Junta, al suspender diariamente á la hora fijada el acto de la
vota0ion, hará el escrutinio del sufragio del día y lo estenderá en una diligencia
que pondrá á continuacion del voto del último que haya sufragado, y será firmada
por todos los cinco miembros.
g único. La diligencia á. que se refiere este artículo se estenderá en la forma
siguiente: “ Siendo las cinco de la tarde se cierra la votacion del día (primero ó
segunda, etc.) despues del último voto que es el de N. N., y hecho el escrutinio
resulta que votaron (tantos) ciudadanos y que N. N. obtuvo (tanto votos) para
tal destino, LN. N. (tantos votos) etc., etc., y firman este escrutinio parcial los

cinco miembros presentes de la Junta.


Art. 28. De esta diligencia se sacarán tres copias que autorizarán todos
los miembros de la Junta, una de las cuales se remitirá al Presidente de la Alta
Corte Federal, otra al Gobernador del Distrito y la otra se fijará en la puerta
del local de la asamblea en una tablilla; observándose para su colocacion las
mismas prescripciones establecidas en el artículo 11 para la colocacion de las
copias del registro alfabético.
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Art. 29. El último día terminará la votacion á las seis de la tarde; en


seguida, y tambien en sesion permanente, se hará el escrutinio parcial del día, se
sacarán las copias a que se refiere el artículo anterior, se cerrará el registro sobre
si mismo y se sellará de manera que no pueda ser extraído, ó cambiado sin rup
tura ó alteracion de la cubierta.
Art. 30. Cuando algun extranjero se inscribiere y votare, la junta lo parti
cipara. al Ministerio de Relaciones Interiores para que le expida carta de naciona
lidad; pero aunque no se haga la participacion, en cualqmer tiempo que se pruebe
el hecho de líaber votado, se le tendrá por venezolano y se expedirá. dicha carta.
Art. 31. Cada junta cleccionaria ántes de disolvetse, elegirá á. uno de sus
vocales para constituir la junta escrutadora, extendiendo una acta de esta eleccion
y dando al nombrado la credencial correspondiente firmada por los otros cuatro
miembros. De esta acta remitirán en el día copia autorizada al Presidente de la
Alta Corte Federal y al Gobernador del Distrito. En el mismo acto recibirá. el
representante de la junta el registro de la votacion y los tres registros numéricos
y alfabético sellados y certificados en la misma forma que aquel, dando recibo en
que conste el estado de las cubiertas.
Art. 32. Los nombrados segun el artículo anterior se reunirán en sesion
pública, y sin especial convocatoria, en el local en que celebra sus sesiones el Con—
cejo municipal, cl lúnes que sigue al domingo en que termina la votacion, a las
diez de la mañana, para practicar el escrutinio general; y si llegada dicha hora no
se hubiere reunido la totalidad de los vocales, se diferirá. el acto para la misma
hora del mártes; si tampoco se reuniere en este día a la. hora indicada, se diferira’t
de nuevo para el miércoies a la misma hora; y si en este día aun falta—ren los
registros de algunos Municipios, se pedirá al Gobernador las copias de los escru
tiníos que conforme a lo dispuesto en el art-íeulo 28 de esta leí deben remitirle
las juntas eleccionarias, y con ellas y los registros originales presentados, se
procederá al escrutinio en sesion permanente, de la cual no podrá separarse nin-°
gano de sus miembros miéntras dure el acto.
Art. 33. Practicado el escrutinio, la junta declarará electos para Diputados
a la Legislatura Nacional, y para miembros del Concejo Municipal, á los que
hubieren obtenido la mayoría relativa de los sufrajios del Distrito ó delos Mm
nicipios.
5 1'.‘ Los casos de empate se decidirá—¡1 por la. suerte, insaculando el presiden
te de la junta los nombres de los que tuvieron igual número de votos y sacando
una de las papeletas insaculadas un ciudadano que no sea miembro de dicha
junta, y el nombre que aparecza en ella será el elegido.
é 2'.’ Las papeletas ántes de insacularse deben mostrarse a los miembros de
la junta y‘al público.
Art. 34. La Junta cserutadora estenderá. una acta en que consten sus traba
jos y la declaratoria de los ciudadanos elegidos, á quienes comunicará en el acto
sus respectivos nombramientos. Del acta expresada se sacarán cuatro copias,
_.32_
J\/\/\I‘\/\M/\N\/\/\/\I\WWI\/\I\M MW\IVWW \./\/\/\/\/WW\J\IW\IWV\/VWV\NWV -

una que se remitirá al Presidente de la República, otra al Presidente de la


Cámara de Diputados, otra al Presidente de la Alta Corte Federal _v la otra al
Gobernador del Distrito.
,Art. 35. Terminados los trabajos de la Junta, pasará su presidente, en perso
na, a la Alta Corte Federal, todos los registros y papeles del archivo bajo recibo
que conservará.
Art. 36. Tan luego como el Gobernador del Distrito reciba el acta de la jun—
ta escrutadora, convocará a los concejales electos para instalar el Concejo Muni—
cipal dentro de tercero día.
5 1'.‘ Los Diputados á la Legislatura Nacional ó los suplentes en sus casos, no
necesitan convocatoria, y les basta la credencial expedida por la junta escrutado
ra para ocupar su puesto en el Congreso. '
5 2'.‘ Los suplentes de los Diputados ocuparán los puestos de los principa
los en el Congreso, sin convocatoria, miéntras estos estén ausentes, y se retirarán
tan luego como sepresente el principal respectivo; pero solo tendrá derecho al
viático el primero que se incorpore, y uno y otro devengarán solamente las dietas
que correspondan al tiempo que dure su respectiva incorporacion.
Art. 37. Los Concejales elejidos que‘no acepten sus nombramientos dirigirán
sus renuncias al Gobernador del Distrito y este llamará oportunamente á los su
plentes.
Art. 38. Serán nulas las elecciones en los casos siguientes:
1‘.‘ Cuando no sepractiquen en los días y lapsos prescritos por este Decreto.
2‘.‘ Cuando las juntas de inscripcion y eleccionarias funcionen con mas ó mé
nos de los cinco miembros que deben constitnirlas, ó cuando forme parte de ellas
algun suplente que no haya sido llamado conforme a esta leí.
3‘.‘ Cuando aparezca mayor número de votos que el número de ciudadanos
inscritos.
4‘.‘ Cuando el número de votós, aunque corresponda con el de ciudanos inscri
tos, exceda notablemente a la poblacion del Municipio, segun el censo vigente, á
ménos que se compruebe jurídicamente la razon del aumento.
Art. 39. En los casos espresados en el artículo anterior, serán nulas única
mente las elecciones de los Municipios en que se haya cometido la infraccion.
Art. 40. La eleccion de Diputados será nula cuando se elija mayor número
de principales ó suplentes que los determinados por la leí; y la de Concejales será
tambien nula si se eligiere mayor número de principales y suplentes.
Art. 41. Cuando en la. eleccion de Diputados recayere la eleccion en ciudada
nos que carezcan de las cualidades requeridas por la Constitucion, quedará esta
sin efecto.
Art. 42. Cuando fuere electo Concejal algun ciudadano que carezca de las
cualidades requeridas por la Constitucion y esta leí para ser electo, tambien que
dará sin efecto el nombramiento.
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JWW\/V‘/VV\NV\/v \./\I\I\/\/V\I\/\/‘/v \/\/\/\/\/\/ \/\NWW v \/\/ vvwvwvvm

Art. 43. Los municipios harán siempre nueva elecoion de Concejal cuando la
practicada fuere declarada nula ó sin efecto.
Art. 44. Todo ciudadano tiene el derecho de intentar la nulidad de las elec
ciones cuando no se hayan cumplido las prescripciones de la leí; pero esta aceion
debe intentarsc ante la Alta Corte Federal, dentro de los veinte dins despues de
hecho el escrutinio general.
Art. 45. Cuando haya que practicarse nueva eleccion en virtud de haberse
hecho la declaratoria de nulidad, esta comenzará diez días despues de la sen
tencia, en la forma prescrita por este decreto y variando solo las fechas.
r
Art. 46. Cuando la eleceion de Diputados de uno o mas M1micipios fuere
declarada nula ó sin efecto, la Alta Corte Federal convacará á. la Junta escrutado
ra para que practique de nuevo el escrutinio, esclnyendo la votacion delos muni
cipios cuyas elecciones hubieren sido anuladas ó declaradas sin efecto, y el resulta
do de este escrutinio será el legal.
5 único. La convocatoria se hará para dentro del tercero día, y el nuevo es—
crutinio se practicará con las formalidades establecidas en los artículos 33, 34 y 35.
Art. 47. Toda falsificacion, suplantacion, alteracion ó desna—turalizacíon del
sello de alguno ó algunos de los documentos relativos á las elecciones, harán in—
currir á los autores y cómplices en las penas que el titulo 8‘.‘ del Código penal se
ñala para las falsedades y dcmas delitos contra la buena fe pública y privada.
Art. 48. Los funcionarios públicos que emplearen su autoridad ó carácter
oficial en actos que tengan por objeto favorecer ó contrariar los propósitos de algu
no ó algunos ciudadadanos en las elecciones, sufrirán una multa de cien á mil ve
nezolanos y serán inhabilitados para ejercer cargos públicos por el lapso de dos á
seis años segun la gravedad del caso.
Art. 49. Toda otra falta ó infraccion no prevista, cometida por autorida;
des ó miembros de las Juntas, en materia de elecciones, será penada con multas
de cincuenta hasta quinientos venezolanos, segnn la gravedad dela falta.
Art. 50. Cuando la nulidad de la eleccion provenga de faltas cometidas por
las Juntas ó por algun otro funcionario de los que intervienen en ella, sus miem
bros se declararán inhabilitados por seis años para desempeñar destinos públicos,
é ineursos en multas de cien á mil venezolanos, segun la culpabilidad.
Art. 51. Toca á la Alta Corte Federal declarar la nulidad dela eleccion en
los casos espresados en los artículos 38, 40, 41 y 42 de esta-leí.
Art. 52. El mismo tribunal es el competente para conocer y decidir de los
delitos, infracciones y faltas espresadas en los artículos 47, 48, 49 y 50.’
5 único. En las causas en que toque conocer la Alta Corte Federal, en vir
tud de esta leí, sustaneiará y scntenciará conforme al procedimiento de su leí
orgánica.

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Dado en Caráeas, y refrendado por el Gobernador del Distrito Federal á 7 de


setiembre de 1874.—Añ0 11° de la Leí y 16‘? de la Federacion.

GUZMAN BLANCO.

Refrendado.—El Gobernador del Distrito Federal.


Lino Duarte Level

Documento num. l.—F.


Reglamento del Cuerpo de Policía.

ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA.

>GOBERNACION DEL DISTRITO FEDERAL.

Son deberes de las rondas de policía que se encuentren defocoion.

1*.’ Recorrer constantemente las cuadras que se los hayan cn'comendado para
su vigilancia, sin serle permitido sentarse en las horas de servicio, ni entrar á esta
blecimientos públicos, sino para\asuntos que se relacionen con su encargo, ni sepa
aurse de su demarcacion para otros fines que los que se indicarán.
2'.’ Impedir que persona alguna transite á caballo por las aceras, ni con car
ga que diflculte el libre tránsito.
3‘? Notificar á los "ecinos de su demarcacion para que los sábados de cada
semana hagan barrer los frentes de sus casas.
4‘? Cuidar en las altas horas de la noche de dar aviso inmediato ‘en las casas
cuyas puertas hayan quedado abiertas.
5‘? Prestar auxilio á los ciudadanos que por algun accidente lo necesiten,
para ser conducidos á su domicilio. En este caso prestará el auxilio hasta el lími—
te de su demarcacion, tra—smitiendo el encargo al de la demarcacion siguiente, y
así sucesivamente.
6‘? Aprchendcr y conducir al cuartel de policía á los ebrios escandalosos.
7‘? No permitir que en su demarcacion se ‘entretengan los jmuchachos en el
juego denominado “chapas,” ni en ningun otro.
8'.’ Impedir que se causen daño ó se desmejoren los frentes de las casas ó los
objetos de utilidad, ornato ó recreo públicos,
- -—‘35-—
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9'.’ Cuidar del aseo de las fuentes públicas y evitar desórdenes y tumultos en
ellas.
10'.‘ No permitir por ningun caso que en su demarcacion proficran los tran
seuntes en voz alta palabras obcenas, ni vocablo alguno que ot’enda la moral.
Esta prohibicion se estiende á los establecimientos públicos.
11'.‘ Conducir al cuartel de policía a las pers’onas que de noche se encon
traren en las calles ó plazas públicas cometiendo actos deshonestos.
12‘? Cuidar de que en las calles públicas ne se acumulen materiales, ni otros
objetos que impidan el libre tránsito, á menos que hayan obtenido permiso de la
autoridad. '
13‘? No permitir que sin permiso de la autoridad competente se rompan los
empedrados y7enlosado de las calles, sea cual fuere el motivo que se alegue para
ello.
1—P~‘ Cuidar de que todos los coches lleven luces por la noche, y de que su an
dar sea el trote ordinario, cuando mas.
. 15'.’ Cuidar de que los carros que hacen el tráfico público lleven por lo menos
un peon para cada dos vehículos, obligando a los peones a conducir la bestia por la
rienda, sin que por ningun caso puedan subir sobre los carros.
16‘? Impedir que se arrojen a las calles aguas sucias, que se mantengan aguas
por los albañales de las casas y que se echen en ellas basuras, horruras ó animales
muertos, obligando á los contraventores á- que los hagan conducir fuera de poblado.
17‘? No permitir que se tengan sueltos, perros ú otros animales que ataqucn
la seguridad individual, y al efecto quedan autorizados para matar estos animales
cuando se encuentren en las calles, y plazas públicas sin bozal.
18'.’ Recojer los demas animales ínofensivos que encuentren enla calle, como
bestias, cerdos, chivos, etc., los cuales serán depositados en el cuartel de la polib
cía. .
19‘? Ño permitir que ninguna pérsona ande en traje Hd¡;.iignesto.
20‘? Cumplir todos los demas deberes que establece la ordenanza de policía
vigente. '

PENAS.

Cometida la infraccion de alguna de las disposiciones arriba mencionadas, el


agente de policía hará en los casos que fuere necesario una íntimacion cortes al
infractor, pero en caso de persistencia, procederá sin discucion y sin preferir pala
bras ofensivas, a su inmediato arresto y conduccion al cuartel de policía, dando
parte de todo lo ocurrido a su inmediato superior. En los casos de resistencia ó
ataque llamará en su auxilio con los silbos de ordenanza a los policías imnediatos,
los cuales están en el deber de acudir inmediatamente.
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Inslruecíoncs para los rondas de policía que xe


encuentren defaccïon.

1'.‘ Vestir completo uniforme, estén ó no de faccion.


2‘? X0 entrar en ningun género de polémicas, ni discnsion cuando se en—
cnentre en ejercicio de sus funciones.
3‘.’ Cuando ocurra riña ó contienda entre dos ó mas, intimará el arrestoá.
todos, y caso de no ser obedecido, pedirá auxilio con la señal de ordenanza y
conducirá los contendientes al cuartel de policía,
4‘.‘ En todo caso en que con arreglo á estas prescripciones sea detenido
algun ciudadano, el ronda de policía. dará parte circunstanciadoá su jefe para
que este lo trasmita á la superioridad.
5'.‘~ Siempre que los jefes de parroquia pidieren auxilio á un ronda de
faccion, este estará obligado á prestarlo, pero dará parte a’: su superior del ob
jeto ó servicio para que fuere llamado.
6'.‘ Cuando en el interior de alguna casa particular ocurriere algun escánda
lo, brega ó tumulto, y se oycren voces implorando auxilio ó socorro, el ronda
entrará á informarse del motivo de la algazara. Si la puerta estuviere cerrada
llamará por tres veces haciendo saber en alta voz que es agente dela autoridad;
pero si al tercer llamado no se le abriere, se acompañará de dosó mas vecinos
, de la cuadra, pedirá auxilio con la señal de ordenanza y procederá al allana—
~ miento dela casa donde se presuma la perpetracion de un crimen

PENAS.

19 Al ronda que se encuentre sin su uniforme completo ó dormido mióntras


esté de servicio, se le impondrá la pena de cuarenta y ocho horas de arresto ,v so
lo percibirá media racion.
2" Al que se embriague se arrestará por quince días y se le pondrá igual
mente á media racion.
3'.’ Se prohíbe á los rondas de faccion sostener conversacion con los particula
res bajo la pena de cuarenta y ocho horas de arresto.
4‘? El delito de insnbordinaeion ser-á castigado con la deposieiou del empleo
y sometido á—juici0 conforme á las leyes.
5'.‘ El que maltratare de hecho ó de palabra á persona alguna sufrirá un
arresto proporcional á la falta, y si el maltratado fuere un ciudadano á quien cou
duzca preso ó arrestado, sufrirá un arresto de tres días, si fuere de palabas el mal
trato, ,v ocho ó mas, si de hecho, segun la gravedad del caso.
6‘? En ningun caso pueden los rondas atacar, golpear ni amenazar á nadie,
aun cuando fueren provocados de palabra y con ademanes. Solo podrán hacer
uso de sus armas en propia defensa, cuando el ataque fuere de hecho, ó se les ame

‘—
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VVV\/W v\/v\/\ \/\/\ /\ /\/\_/\/\ '\/\/\/\./\/\W

nasare con arma blanca ó de fuego, bajo la pena de ocho á quince días de arresto á
media racion.
7‘.‘ Toda. otra falta ó descuido será castigada con arresto de un din hasta
quince, á media racion segun lo. gravedad del caso.
8‘.’ Todas estas penas se aplicarán, sin perjuicio de las que deban sufrir los
delincuentes por los delitos que cometan, conforme al Código Penal.
Carácas, Junio 20 de 1874.

El Gobernador, LINO DUARTE LEVEL.

El Secretario, M., Caballero,

Docuincnto núm. l.—G.


Reglanwnto del Jlatadcro Público.

EL CONCEJO MUNICIPAL DEL DISTRITO FEDERAL.


RESUELVE :

Art. 1'.' Solo en el l\[atndero público podrá. beneficiarse el ganádo que pro
vee de carne á la poblacion de esta. ciudad, y el que beneficiarc fuera de este esta
blecimiento, de cualquier especie que sea, sufrirá. una multa de cien venezolanos
y la pérdida del animal, el que con la mitad de la multa se aplicará en beneficio
del denunciante; y en caso de insolvencia, sufrirá el penado treinta días de arres
to en la Cárcel pública.
Art. 2'.’ Laventu y beneficio de ccrdosdebe hacerse.en su totalidad en el
Matadero público, bien sean introducidos ó criados en el Distrito, bajo la inmedia
ta. inspeccion del empleado del ramo, el cual dará los recibos correspondientes á
los cerdos beneficiados, á fin de poder llevar una cuenta exacta diariamente.
Art. 3'.‘ En el caso de que al gun individuo beneflciarc para su uso parti—
cular, alguna ternem que no pase de 50 kilógramos, ó cualquiera. res menor, ten
drá que pedir permiso al Gobernador del Distrito, quien podrá. negarlosi se cono
ciere que puede haber especulacion en la persona que lo pide.
Art. 4'.‘ Para ejercer la industria de expendio de carne en el Distrito Fc
deml, se ocurrirá á la, Gobernacion para obtenerlo licencia por escrito, inscribién—
dose al industrial en un libro que se llevará al efecto.
Art. 5'.‘ Queda prohibido en absoluto la. venta de todas las carnes de reses
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y cerdos y ganado menor, en las localidades ó plazas que no estén designadas porel
Gobernador del Distrito, segun las necesidades de la poblacion.
Art. 6'.’ Los cerdos y demas ganados de la clase menor, podrán ser extraídos
del Matadero tan luego como sean beneficiados, pero con sujecion al artículo 4'.‘
Art. 7‘.' Los que no cumplan con lo preceptuado en los artículos 4'.‘ y 5?, su
frirán una multa de ocho venezolanos _\' la prohibicion de continuar en el ejercicio
de la industria.
Art. 8‘? La carne de las reses y cerdos que se benefieiaren en los municipios
foráneos y caseríos, no podrán ofrecerse al consumo de esta ciudad.
Art. 9'.‘ Miéntras no haya un campo inmediato al Matadero, donde apacen-‘
tar el ganado, la distribucion y venta de las reses, se hará en el que está al N. E.
del establecimiento. Los industriales de los municipios foráneos se proveerán en
este lugar del ganado que necesiten para el consumo de sus respectivas poblacio
nes.
Art. 10‘? Las reses que se encuentren en los corra—les del Matadero, serán
llevadas á. pastoreo á las seis dela mañana, con excepcion de las que se han de
matar, precisamente en el día, y no volverán á sus corrales hasta las seis de la tar
de. ’
, ‘g único. Los dueños de ganado que no cnmplan con lo dispuesto en este ar
tículo, pagarán una multa de cinco venezolanos por cada res que se encuentre fuc
ra de pastoreo.
Art. 11'.’ El ganado mayor se beneficiará de las tres de la tarde á las siete
de la noche, y el menor de las once á las dos de’ la tarde. El Inspector general
anunciará con un toque de campana que se puede dar principio á los trabajos.
Art. 12'.‘ Para llevar las reses al botalon no serán exasperadas con golpes
ni de otro modo, se les dará la muerte de la manera mas tranquila y violenta. -
. Art. 13'.‘ Luego que las reses mayores sean beneficiadas, sus carnes se co
locarán al aire libre, despues de enjugar la sangre con un paño limpio, ,v perma
necerán así hasta que sean conducidas al Mercado.
Art. 14‘? No será permitido que las cabezas del ganado sufran la putrefac
A‘.44
cion en el local del Mataïlero, con el objeto de separar la part—e córnea, ni tampoco
se permitirá que los cueros se prensen en dicho local.
Art. 15'.’ La sangre, las otras materias del ganado inservibles para el con
sumo y demas innnmdicias provenientes del beneficio de las reses, serán arrojadas
fuera, donde determine la policía exterior del establecimiento
5 único. La limpieza general del Matadero será por empleados que se nom
brarán con ~talfin.
Art. 16‘? La limpieza de los caneyes, casillas y corrales, se harán diaria
mente por los industriales, que respectivamente lo usen, y el resto del estableci
miento con los empleados que se nombren con tal fin.
5 único. Los peones beneficiadores pondrán fuera del establecimiento las
materias de que trata el artículo 11. '
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WW\I /\/\/\/\/’VVV\/s/\/’\/V\I\IV \¡\/\rvvvv/u \.4 \/\/\/\/\/\.

Art. 17‘? Antes de beneficiarse los cerdos, serán examinados por el Inspec
tor, y los que resultaren lázaros, seráuquemados en su presencia por cuenta del
dueño. , >
Art. 18‘? El Matadero estará abierto de las cinco de la mañana a las siete
dela noche; para esta hora deberá estar limpio _v lavado el lugar donde ha sido
beneficiado el ganado, y fuera del establecimiento, la sangre y las demas partes
inservibles de lares que no han de llevarse al ‘Mercado. El inspector anunciará
con un toque de campanas la desocupacion del local, no quedando en el sino los
empleados y la policía.
Art. 199 Se abrirán las puertas del establecimiento a las cinco de la ma
ñana, hora en que los mismos industriales podrán entrar á sacar las carnes que
han de ir al Mercado público; destinando la puerta del Sur para el tráfico de los
burros y carros en que las conduzcan, y se prohíbe en absoluto la entrada á perso
nas á caballo á ninguna hora.
Art. 20'.’ Solo podrán entrar al matadero las personas que se ocupan en el
trabajo del ganado y las que tengan alguna relacion con este negocio; pr0hibién—
dose la entrada de mujeres, de muchachos y de personas ociosas.
Art. 21‘? Para el celo'y vigilancia del establecimiento del Matadero y para
la rccaudacion delos derechos de matanza, el Gobernador del Distrito Federal
nombrará un empleado, de la terna que le presente el Concejo Municipal que se
denominará “Inspector General del Matadero,” quien cumplirá; _v hará cumplir
las disposiciones de este reglamento, subordinado á aquel funcionario.
Art. 22? El Administrador de Rentas Municipales tendrá un libro talonad0
para la recaudacion del derecho de matanza del cual cortará diariamente los reci
bos que fueren necesarios, los que entregará al Inspector General para la cobranza
de los derechos y damas impuestos del establecimiento, debiendo dicho empleado
rendir todos los días cuenta en las Rentas Municipales del Distrito Federal.
é único. La falta. de cumplimiento de este deber será motivo para que 31
Inspector sea removido de su destino, sin perjuicio de ser responsable de la. suma
que no haya entregado.
Art. 23? No siendo rendida la cuenta como está prescrito en el artículo an
terior, el Administrador de Rentas Municipales lo participará al Gobernador del
Distrito para que nombre interinamente un inspector miéntras se forme la terna
por el Concejo.
5 único. El Gobernador participará á este Cuerpo inmediatamente, lo ocu
rrido para los efectos del presente artículo.
Art. 24‘? El Inspector General llevará un registro de las reses que se com
pren en el Mercado de ganado, con exprosion del comprador y vendedor: llevará
otro rejistro de las reses que diaramente se maten con indicacion de sus dueños.
De estos registros dicho empleado pasará todos los dins copia suscrita al Gober—
nador del Distrito. ~
Art. 25'.‘ Todo industrial está en el deber de dar parte por escrito, al Ad
L

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\/\/\/‘/wvv\/\/\/N\/\ \/\/\ ./\/\/\/\/\/\/\N\f\/V\N\IW\/\ f\/\N\/\N\/\/\/\/V\/WV\MI\

ministrador de Rentas Municipales todos los días sábado, del número y especie de
ganado que ha beneficiado en la semana.
5 único. El industrial que dejare de hacer esta participacion será penado
con la multa de veinte venezolanos.
Art. 26'.‘ Habrá en el Matadero un empleado adj1u¡to al Inspector General,
inteligente y de conocida honradez, elejido por el Gobernador, de la misma mane
¡‘a que el Inspector General, á cuyo cargo estará examinar si el ganado que se
expone á la venta está enfermo, ó tan demacrado que sus carnes sean nocivas á la
salud. En el acto dela distribncion y venta de las reses, estará- presente, y no
permitirá que se introduzca en el Matadero ningun animal que no esté en las
mejores condiciones de salud y robustez.
Art. 27‘? Para hacer guardar el órden en el Matadero, el Inspector General
tendrá á su dísposicion dos ajentes de policía que se relevarán diariamente.
Art. '28‘? Se prohíbe el establecimiento de ventas ó eantinas dentro del
local.
Art. 29‘? El peon, industrial ó cualquiera otra persona que no guarde el ó!‘
den debido, podrá ser expulsada del establecimiento por el Inspector General,
quien podrá. así mismo remitir á la cárcel pública al que cometiere una falta de gra
vedad, dando parte inmediatamente al Gobernador.
Art. 30'.’ Se prohíbe el uso del hacha y del machete, para picar los huesos,
debiendo emplearse la sierra, y así mismo se prohíbe el salar las carnes dentro del
establecimiento. ‘
Art. 31‘! Los industriales en el ramo de ganado pagarán por el derecho de
matanza :

Por cada res mayor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .1,80


Id. Id. de ganado menor que no pase de 50 kilógramos . . . . . . . . . “60
' Id. Id. cerdo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1,20

Art. 32‘? A mas de las penas establecidas, el Gobernador podrá imponer


multas hasta de V 50 á los individuos que no cumplan con las disposiciones de este
reglamento.
Art. 33‘? El Inspector General tendrá para gastos de escritorio V. 2 men
suales y hará de su sueldo los de recaudacion.
Art. 34? El sueldo de los empleados que crea este reglamento, como el de
los que se nombraren en lo sucesivo_se tijará_én el presupuesto general del ser
vicio municipal. '
Art. 35‘? Todos los empleados del Matadero estarán subordinados al Gober
nador, y ála Junta encargada de la hijíene, policía y régimen económico de este
establecimiento, en todo lo que se relacione con dichas funciones.
Art. 36‘? La Junta encargada de la híjiene, policía y régimen económic'o
del Matadero Público, podrá cuando lo juzgue conveniente, bien colectivamente
ó por medio de sus vocales, inspeccionar el establecimiento, eorrejir los abusos que
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note en él, y remover los obstáculos que encuentre para el buen desempeño de sus
funciones. .
5 único. En el ejercicio de estas funciones tendrá la Junta todo el apoyo del
Gobierno del Distrito.
Art. 37'.’ Se der0gan todas las resoluciones y demas disposiciones \‘ijeutes
sobre la materia.
Dado en el salou donde celebra sus sesiones el Concejo Municipal de Cará—
cas á. 31 de Julio de 1876, año 13‘? dela Leí y 18'.’ de la Federacion.
El Presidente del Concejo.
F. Tosm GARCIA.

El Secretario, ‘
G. Blasco y Aranda.

————ccD———

Documento núm. 2.—A.

ORÍGENES DE CARACAS,

POR

ARISTIDES ROJAS- o

He aquí una cuestion ¡nui controvertida y fácil de resolverse, segun


nuestra opinion, á. pesar de que cronistas antiguos y los historiadores de
Venezuela, no han podido todavía fijar la verdadera fecha de la fnndacion
de_esta ciudad. Segun Jnan Diez de la Calle, en su Memorial y noticias
sacras y reales del Imperio ¡le las Indias, publicado en 1646, Santiago de
Leon de Carácas fué fundada el 25 de Julio de 1566. Segun el Obispo
Marti y otros historiadores, apoyados en la tradicion, fué la misma ciu
dad fundada en 1568. Alcedo, Yanes y el viajero frances Lava—ysse parti
cipan de la primera opinion, miéntras Codazzi, Depons, Montenegro, sos
tienen que lo fue en 1567. g, Cómo conciliar estas fechas?
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La opinion de Coletti que sostiene que hubo dos ciudades, la una


llamada San Juan de Leon, y la otra, Santiago de Leon, originó el que en
1875 La 0pim'on Nacional, diario ‘de Carácas, sometiera esta cuestion al
estudio delos historiadores, bajo el título de ARQUEOLOGIA. Por la pri
mera vez se lanzó al criterio público una cuestion de cronología conexio
nada con la fundacion de la principal ciudad de Venezuela. Insertamos
a eontinuacion el artículo publicado por La 0pim’on Nacional, al cual con
testamos entónees con un estudio que hemos ensanchado despues con
nuevos datos, y en el cual dejamos consignada la verdad histórica respec
to á esta materia. >
4\_4A;

ARQUEOLOGIA.

_ Con motivo de la reclamacion de los estimables representantes de Mérida,


hemos leído con mas deteneiou la obra, ya rarisima, del jesuita Coletti, acerca de
la Historia y la Geografía de la. América Meridional; y en el estudio concienzudo
que de ella hemos hecho, concedióndolc al jesuita la autoridad que le dan, así el
haber sido testigo ocular, segun su propio testimonio, de los acontecimientos que
anota, como el haber consultado, para escribir su obra, los manuscritos de los
archivos públicos, los de los padres Acuña, Curia, Fritz, Machoni, Magnin, Ma
roni, Mcrizalde, Ovalle, Narváez, Navarro y otros misioneros y las obras de Aloe
do, Herrera, Garcilaso, Oviedo, Córdova, Ulloa, Zapata, Piedrahita y como cua
renta autores más, incluyendo el Gacetero Americano, creemos digno de llamar la
atencion el hecho de traer como dos ciudades distintas, fundadas en distintos lu
gares, á esta que llamamos Santiago de Leon de Carácas, y a otra que parece
existió con ese nombre de Santiago de Leon, no ¡nui léjos de la que hoi es capital - .\

de la Union venezolana y que él llama San Juan de Leon de Carácas.


Dice así esa obra, impresa en 1771, es decir, hace algo mas de un siglo:
“CARACAS (Caraeasia, Leopolis) ciudad llamada aun San Juan de Leon, con
Obispado sufragáneo de Santa Ii‘é de Bogotá; capital de la provincia del mismo
nombre en Venezuela y está en una llanura bastante deliciosa y fértil. Fue toma
da y saqueada por los franceses en 1679. La Guaira, situada sobre el mar del
Norte, es su puerto. Reside en ella un gobernador con presidio español y está
suficientemente defendida por las fortificaciones que tiene en el puerto. El clima.
es sano aunque bastante cálido. Está bien poblada y es mercantil. El cacao que
produce su territorio en gran cantidad es de lo mejor y forma el preferido y mayor
ramo de su comercio. Se hace cl tráfico‘ del cacao bajo la direccion y por cuenta
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WWWV\/\N\l\/VWV\/WVVWWW\JWVWV\I\IW’VVWW \/\/\NW\/V \/\IW \/\N

de una compañía de vizcainos que mantienen buques para su trasporte á España.


La ciudad abunda en todo lo necesario para la vida. El territorio es mui fértil,
pero sujeto siempre a. las invasiones de los bárbaros (Jlnmgotos y de otras pa1cia
lidades, los cuales muchas veces han destruido el país. Los habitantes de las
poblaciones y de los alrededores siempre están sobre la. defensa, bien armados
para recibir á los bárbaros que los asaltan. Está Cam’ms en 9 gr. 41 m. de lati
tud boreal.”
Y más adelante:
“ LEON, (Legium Novum) Pequeña ciudad con el título de Santiago en la
provincia de Caráms, en una amena llanura. Dista 7 leguas del mar del Norte, 3
de Caraballeda, al mediodía, y 70 de Coro. Los ingleses la destruyeron en 1595.
Es mai pobre y su clima es cálido. Está situada en 9 gr. 52 m. 20 s. de latitud
boreal.”
Ahora, preguntamos ¿estamos pisando á Santiago de Leon ó á San Juan de
Leon? ¿ Son dos distintas ciudades ó una sola? ¡ En cuál de ellas estamos y
donde quedaba la otra t El exámen de las posiciones geográficas que se les
asignan y la. consulta de las crónicas e historias del tiempo, con perspicacia en
las in vestigaciones, es lo que puede llegar á fijar la verdad, cosa dificílísima, por
que las historias que conocemos no son mai esplícitas respecto de la fundacion de
nuestras ciudades y de los demas importantes acontecimientos de la conquista,
detaniéndose principalmente en el relato de los hechos de armas que tenían lugar,
ó en circunstancias como la inquisieion del Dorado.
Oviedo, uno de los mas estímables historiadores de la conquista, si bien dice
que Diego de Lozada fundó á Carácas con el nombre de Santiago de Leon en el
valle de San Francisco, agrega que esa fuudacion era tan ignorada ya en su tiem
po que no habían bastado sus diligencias para averiguarlo con certeza, pues 1.1i
persona anciana lo sabía, ni archivo alguno lo conservaba.
Segun el mismo escritor, el Maestro Gil Gonzalez, en su Historia Eclesiástíca,
era el (mico que sostenía que Carácas había sido fundada en día de Santiago,
agregando que la fundacion había sido efectuada en 1530, cosa. esta que Oviedo
juzgaba errada.
Y ya que existe esta duda y que el padre Coletti en otro lugar de su obra enu
mera. como las principales ciudades de Venezuela, por los tiempos aquellos, á
Gara’cas, Carora, Coro, Guaira, Leon, Maracaibo, Mérida, Trujillo, Tocuyo, Valen
cia y Jerez, ciudad esta última que dice Jalía Nora y asegura— estaba ya reducida
á una aldea, situáudola en jurisdiceion de Carácas, al mediodía de Valencia, de la
cual distaba 15.leguas, 20 de Nueva Segovia y 60 de Coro, al occidente de la
montaña de San Pedro y en 7 gr. 4 m. de latitud boreal, parécenos bien que nues
tro ilustrado amigo Arístides Rójas, que tan bien merecido tiene ya el renombre
de Biblíófilo por sus estudios históricos, geográficos y de arqueología y arqueo
gmtïa, con los cuales presta inapreciables servicios ar nuestra historia geneni]~
,.

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J\/VW\/\I‘\.I\N\/\/‘N VVW\/\/\/V

dilueide el punto en cuestion, como el único competente autorizado para ilustrar


lo ; y ya que la. ocasion, que la pintan calva, se presenta, bueno seria que indaga
se a que ciudad pertenecen las ruinas que cerca de Gibraltar, en el Estado Zulia,
vemos aun con asombro, como asiento de una poblacion no despreciable Por su
número, toda vez que ni la. historia la indica, ni la tradieion popular conserva me
moria de su nombre .v mucho ménos de la vida .v costumbre de los que la ha
bita—ron. ~ ‘
Es necesario que formemos nuestra historia patria, llenando en cuanto sea
posible los inmensos vacíos que nos han dejado los historiadores dela conquista,
y los que en ellos han ido a beber la inspiracion como en única fuente autorizada,
olvidando tambien los errores que, por diversas circunstancias, entre las cuales
tienen alto asiento el intercs parcial y las circunstancias del escritor, han podido
cometer en la rolaeion de los hechos históricos que deben salir con luz mas ra
diante de los manuscritos particulares, de la tradicion popular y de los archivos
públicos de nuestras oficinas y de las españolas, así como de las obras de escritores
que no tenían nexo alguno con los conquistadores y sus intereses, como debe haber
muchos en la larga lista que trae elpadre Coletti.
Ninguno mas competente para el estudio de estas materias que nuestro ilus
trado colaborador Arístides Rójas ; y así, esperamos que nos aclare el punto
histórico de la fundacion y verdadero nombre de la capital de la Union venezo
lana, no olvidando la indagacion del origen del nombre de Mariana de Canicas,
que tambien le dan muchos autos reales del gobierno español.

AIGO SOBRE LOS ORIGENES GEOGRAFICOS DE CARACAS.

Contestacion necesaria á “La Opinion Nacional.”

Con el título de ARQUEOLOGIA, ha publicado la Redaccion de la OPINION NA


CIONAL del 3 del corriente un artículo referente a las d os ciudades que describe el
jesuita Coletti con los nombres de Santiago de Leon de Carácas, ‘y San Juan de
Lcon de Carúcas—“ ¿ Son dos ciudades distintas ó una sola se preguntale Redac
cion? ¿En cuál de ellas estamos y dónde quedaba la otra ‘Z-—El exámen, agrega
la Redaocion, delas posiciones geográficas que se les asignan y la consulta de las
crónicas é historias del tiempo, con perspicacia en las investigaciones, es lo que
puede llegar a fijar la verdad, cosa dificilísima porque las historias que conocemos
no son mui esplicitas respecto de la fundacion de nuestras ciudades y de los
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/\./\¡ \/\/\/\IV\I\/\I\I\AI\N\/‘MI\ /\N\.’\N\/\N‘

demas importantes acontecimientos dela conquista, detenióndose principalmente


en el relato de los hechos de armas que tenían lugar ó en circunstancias como la
inquisicion del Dorado. ”
Las dudas que naturalmente se despiertan al leer las dos descripciones de Co—
letti, así como los nombres de otras ciudades que han desaparecido, y cuya anti:
gua situacion geográfica desea conocer LA OPINION NACIONAL, nos ha hecho
aceptar la honrosa exitacion que nos hace, para que estudiemos este punto algo
dudoso de nuestros orígenes históricos.
Entremos en materia.
Nada mas fácil que dejarse arrastrar por las bellas descripciones de los escrito
res estranjeros, que, sin haber visto la América, sin haber sido testigos de algu
na de sus épocas, ni haber estudiado el idioma, nos hablan con cierto aplomo de
la historia y geografía del continente americano, y consignan en sus obras errores
que si por 1m momento son aceptados por los contemporáneos de cada autor, tie—
nen que ser combatidos por las generaciones que los sucedan. Comparando to
dos los escritos de una misma época; estudiando las diversas apreciaciones de
cada escritor; tomando como punto de partida las narraciones escritas en cada
país, en presencia de los sucesos y de los documentos, es como podemos establecer
apreciaciones seguras y llegar á descubrir por medio de la lógica razonada y del
criterio filosófico, la verdad desnuda de todo hecho fabuloso que la haga aparecer
oscura. Por esto, al criterio histórico es donde debemos apelar, toda vez que
querramos estudiar los escritos de lo pasado, ya sea que estos se refieran á la na
rracion de los sucesos, ya á la descripciou de los países y fenómenos naturales.
Con la ayuda del criterio podremos juzgar de la veracidad de algunos escritos,
comparando estos con las legítimas fuentes que posee todo país.
¡ Cuántas apreciaciones falsas se han consignado acerca de la historia de Ve
nezuela ! ¡Cuántas descripciones mitológieas de sus lugares, cuántos absm‘dos.
publicados, no solo en los países estrangeros sino tambieu en España, al hablar
de la colonia venezolana y mas despues de la República y de su magna guerra !
Los mismos viajeros que, en diversas épocas han visitado nuestro suelo, ¡cuántos
absurdos han dejado consignados en sus obras, toda vez que apartándose de las
fuentes puras, la observacion y el estudio de los documentos publicados e inéditos,
se han dejado seducir por informes exajerados, por escritos que carecen de toda
respetabilidad ó por dichos vulgares de ningun valor! Y si esto pasa en la. his—
toria de nuestros días ¿ cómo no seria en las remotas épocas, cuando ni la impren
ta, ni los elementos de la instruccion existían en estos países :’
Respecto del Nuevo Mundo son todavía mas groseros los absurdos que sobre
su historia, costumbres y geografía se han escrito. Fuera de los grandes cronis
tas de la conquista de América, testigos unos, y autores de los sucesos que narran,
historiadores otros en presencia de los archivos que estudiaron, los estraetos ó
compilaciones publicados en lenguas estranjeras sobre la América española, pue
den considerarse, en casi su totalidad, como escritos inexactos é indi gestos que
._46._
NV\IV\/\/\/\J‘ W\/WV vu\.r\/\.

no pueden reputarse como libros de consulta en la descripcion e historia del


continente. No por esto debemos repudiar toda obra escrita sobre el Nuevo Mun
do por autores estrangeros. La historia de América por Robertson, la de Méjico
por Clavijero, la de Chile por Molina, la inmortal obra sobre el Orinoco por el
abate Gilii y muchas otras, serán siempre monumentos literarios de la historia
de América,
¿ Quién fue Coletti i——Uno de los misioneros italianos que en el siglo pasado
vino al Nuevo Mundo para contribuir con sus luces y apostolado a la pacificaeion
y adelanto de las tribus indígenas—Como el abate Gilii en el Orinoco, Coletti
se fijó en el Ecuador; y así como el primero hubiera errado al describir, por el
simple estudio de algunos de los cronistas, países que no conoció, así el padre
Coletti tuvo que ser inexacto al hablar en sus obras, aún de las regiones limítrofes
con el Ecuador, donde vivió.
El Padre Julian, en su “ Historia de Santa Marta” censura justamente á Co
letti todos los errores que sobre la antigua Nueva Granada consignó en su Die—.
cionario. Otros autores le han censurado igualmente las falsas descripciones que
tiene su obra respecto de los demas países de América. A nuestro turno debe
mos refutar los que sobre Carácas corren en las páginas de su Diccionario.
Entre las obras que cita Coletti tuvo a la mano para la confeceion de su libro,
no encontramos al primer historiador de Venezuela, el padre Simon (Noticias his
toriales de Tierra firme), publicadas en 1627, siglo y medio antes que Coletti pu- ~
blicase su libro. Ni en Frai Simon, ni en Piedrahita, ni en Alcedo, encontramos
tampoco‘ apoyado cuanto dice Coleti sobre la fundaeion de Caráeas. ¿De dónde
pues, tomó cuanto dice l Probablemente de compilaciones falsas que no tuvo
el tiempo de estudiar; y es incomprensible cómo un hombre de la ilustracion del
misionero jesuita, no hubiera consultado para la descripcion de los pueblos de Ve
nezuela las principales fuentes de su historia. Para la geografía de Venezuela,
como para la de los otros países de la América española, nada mas completo que
el Diccionario geográfico de Alcedo. Esta obra puede reputarse como un monu
mento geográfico, honra del autor y de la época en que fue publicado. Y si es
verdad que por lo que respecta a la Cronología tiene muchos errores, quizá por
no haber apelado a los autores más conocidos y al estudio de los archivos, no pue
de hacérsele el mismo cargo respecto de las descripciones de los pueblos, en las
cuales agotó cuanto le subministraron los documentos de la Península.
Para U‘oletti existieron dos villas ó ciudades con el nombre de Carácas: la
1ma San Juan de Lean, situada á los 9° 41’ de latitud boreal y la otra Santiago de
Lean situada a los 9° 52’ ‘20” de la misma latitud. Aquí hai inexactitud no solo
en los nombres sino tambien en las latitudes; pero aceptando estas últimas por
un instante, fijemos por la diferencia, los lugares relativos de cada ciudad. San
tiago estuvo mas al Norte que San Juan y la diferencia de latitud nos muestra que
debió haber entre una y otra una distancia de tres y tres cuartos leguas. De con—
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\/\ /\/\/'\/\/\/\ /\ /\f\/\/\/\./\/\f\/\I\N\N\/\f\l\f\ /\/\/\/\Mf\J\/\AN\I\/\ f‘/\,/\/\/\/‘/\r

siguiente, si la una fué la Carácas actual, la otra debió encontrarse a orillas del
mar ó en el mar mismo.
Los errores en que incurre el autor y los hechos de la historia presentados
por Fray Simon van á condueirnos a la verdadera solucion de este punto refe
rente a los orígenes de Carácas.
Fue por los años de 1559 á 1560, siendo Gobernador de Venezuela el Ledo.
Pablo Collado, cuando se trató de la conquista de los indios Carácas, que vivían
enla dilatada region desde las costas del Atlántico hasta las montañas de las
Coeuisas y los Teques
El conquistador Fajardo, primer castellano que visitó el valle de los Carácas,
en 1561 lo bautizó con el nombre de San Francisco,-—y en él fundó su hato y las
primeras casas de dos pueblos que llamó: San Francisco; y Nuestra Señora de
Ca—raballeda ó el Collado, este último a orillas del mar. Estos dos pueblos habían
comenzado áffloreeer cuando en 1562 fueron destruidos por las huestes indígenas
de Guaieaipuro y demas caciques que vencieron en repetidas ocasiones á, los
castellanos. Despues del horrible desastre de Teramainas que trajo por
resultado final la destruccion de San Francisco y de los hates de Fajardo, uno
de los tenientes de este, Juan Rodríguez, hombre activo y valeroso trató de
reconstruir el pueblo, y con tal objeto nombró sus empleados dejándole el nombre
que tenia, el de San Francisco. Pero aquello fue obra de pocos día—s, pues á
su turno Fajardo no pudo sostenerse en el Collado ó Caraballeda, y abando
nando este pueblo lo dejó ú merced de los indios vencedores que lo destruyeron.
Estudiemosla narracion de Fray Simon ‘Y hallaremos que, en 1563 a poco
de la muerte de Fajardo, asesinado en la. costa de Cumaná, trató el Gobernador
Bernaldes de reconstruir los dos pueblos de que hemos hablado; pero acosados
los castellanos por todas partes, nada pudieron hacer. Así continuaron las cosas
cuando Bernaldes en 1565 quiso tantear de nuevo la fortuna en la conquista
de los Carácas; y para llevar á cabo sus ideas nombró por jefe de la expedi
eion que proyectó a Diego de Lozada, uno de los renombrados capitanes de
aquella época. Pero, apénas había comenzado Lozada sus preparativos, cuando
llegó de España el nuevo Gobernador Pedro Ponce de Leon. Apoyó este el
nombramiento hecho en Lozada, y favoreciéndole de una manera tan activa como
generosa, alentó al nuevo conquistador. Pasóse todo el año de 1566 en prepa—
ratiws, y para Enero de 1567, pudo la expedicion salir del Tocuyo. Despues
de haber recorrido los castellanos las tierras de Tacarigua, llegó Lozada, en
Marzo a las alturas de Guaicaipuro (altos de las Cocuisas), donde triunfando
de los indios pudo continuar hasta la confluencia del río Guaire con el Macarao.
Para los primeros días de Abril estaba Lozada en las cercanías de la actual
(Jarácas.
Fuó en esta época, 1567, cuando se reedificaron los dos pueblos españoles
destruidos por los indios, a saber: Nuestra Señora de Caraballeda ó el Collado,
a orillas del mar, y San Francisco de Caráeas en lo interior. Pero, como dice
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Fray Simon, en sus Noticias hístori«lcs, los pueblos fueron reedíficados en el


mismo valle, pero en sitios diferentes a los que tenían antiguamente. Así en
las cercanías de Nuestra Señora de Caraballeda, edificóse Nuestra Señora de
los Rcmediox de Caraballeda, (el actual pueblo de este nombre), ¡v en las cer
canías de San Francisco, la actual ciudad Santiago de Lcon de Caracas.
Si aceptamos las descripciones de Coletti, tendremos que, Santiago de Leon
(el antiguo San Francisco) estaba en una llanura de clima cálido, y pobre de
recursos: y que, San Juan de Leon (la actual Carácas) estaba en una llanura
deliciosa y fértil. Como la diferencia de latitudes establece una distancia entre
una y otra ciudad de tres y tres cuartos leguas en línea recta, tendremos que
la. pequeña ciudad estaba al Norte de la grande; en este caso deberíamos buscar
el pueblo de San Francisco (la Santiago de Leon de Colcttí ) al Norte de la
actual Carácas, lo que es un absurdo. Por otra parte, asienta Coletti, que, San
tiago de Leon, es decir la pequeña-ciudad, se encontraba a tres leguas de Cara
balleda y á siete leguas del mar: en ‘este caso tendríamos que fijar este pueblo
en las llanuras de Chacao y Pctarc, lo que seria igualmente otro absurdo.
El lugar de entrada, tanto de Fajardo como de Lozada y-los otros conquis—
tadores delos Carácas, fue siempre por el Occidente, es decir, por los lados del
Paseo Guzman Blanco; y por aquí fue que se presentaron siempre las legiones
indígenas de Gua—icaipuro, Paramaconi, Terepaima y demas caciques que ata
caban las huestes españolas—En posecíon de los datos que suministran los
cronistas y del itinerario constante, ya de las indígenas, ya de los castellanos,
podemos establecer como sitio que sirvió a Fajardo para la construccion de sus
hates y fundacion de la villa de San ‘ Francisco, la llanura de Catia y alrededores
de Caroata y del Paseo Guzman Blanco, lugares desprovistos de vegetacíon y con
colinas que servían de mirador a los conquistadores, desde el cual divisa
ban las avanzadas indígenas que venian' siempre por las lomas de Occidente. Este
¿es el lugar donde creemos que puede fijarse el sitio de la primera ciudad ó villa
española construida por Fajardo en el valle de Caráoas. De manera que cuando
Oviedo asienta que la actual capital de Venezuela fue levantada en el mismo sitio
de San Francisco y de los hatos de Fajardo, dice la verdad, puesto que Lozada
comenzó la eonstruccion de la nueva ciudad en las cercanías» del Catuche, uno
de los cuatro ríos que circundan la capital.
El estudio geológico del terreno y de los vegetales silvestres que actualmente
crecen en el gran declive que desde los piés del Avila se pierde á. orillas delos
ríos Catuehe, Anauco y Guaire, nos hace sospechar que antiguamente hubo en el
declive multitud de acacias, cactus, cocuisas y otras plantas que sin formar tupido
bosque, cubrían el terreno; mióntras una vejetacion mas rica y abundantes caña
veralcs bordaban las orillas de los ríos mencionados. Solo un punto, la parte
occidental de Carácas, debió estar entónces como está hoi, desprovista de vejeta
cion; y esto fué lo que hizo preferir a los conquistadores estos lugares, donde
podía obrar la caballería y se encontraban libres de las emboseadas indígenas
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./\z v VV\IWWVW\I\NWV\NV\I\I\AMAIVV\ANVV\IVWINJ\AAAN\A

Por otra parte, desde este sitio dominaban el horizonte, tenían abundante pasto y
se hallaban mas cercanos a la costa. -
La confusion deColetti consiste en que están equivocadas, en primer término,
las latitudes, y en que cambió, en segundo, los nombres. Hubo en efecto dos
villas ó ciudades con'el nombre genérico de Carácas; la una San Francisco de
Oarácas, llamada por Coletti Santiago de Leon de 0arácas; y la otra Santiago de
Leon de Carácas, llamada por el mismo geógrafo San Juan de Leon de Oarácas.—
Respecto del nombre San Juan, esto pudo provenir de que en la primera recons
truocion de San Francisco, intervino el valeroso teniente de Fajardo, Juan Ro
driguez. Ahora, por lo que hace al nombre de Leon, es un absurdo llamar así á.
la villa de San Francisco, pues que en aquel entónces no había llegado el Gober
nador Pedro Ponce de Leon,. que fue la causa que motivó á. Losada para bautizar
la actual 0arácas con este nombre, al que debía preceder el de Santiago, patron
de los ejércitos españoles en toda—s las épocas de su historia.
Ahora no puede aceptarse como época de la fundacion de Carácas el año de
1568, porque el gobernador Ponce de Leon, salió del Tocuyo para Coro, a fines
de 1567, despues de fundada Caracas, y murió al comenzar el año de 1568.
Dejamos, pues, probado, que las aseveraciones del jesuita Coletti son inexac
ta—s, y que de las dos ciudades que se fundaron con el nombre de Carácas, la actual
capital de Venezuela, fué la segunda, miéntras de la primera, que estaba en las
cercanías de aquella, nada existe. Queda ahora fuera de duda, por el estudio
que hemos hecho de los diversos cronistas de Venezuela, que la expedicion de
Losada ocupó todo el año de 1566 en preparativos, y que los hechos de armas no
comenzaron sino en los primeros días el año de 1567. La. fundacion, pues, de la
actual capital de Venezuela en el año de 1567, esta fuera de toda discusion.

La antigua ciudad situada al Sur de Valencia, segun (Jolcttí, la cual se llan.ló


Nucva Jerez y tambien Julia Nom, son unos de los nombres que tuvo la antigua
ciudad del Real de San Felipe de Buría fundada por Damian del Barrio en 1551
en el valle de Nirgua. Esta ciudad, destruida por los indígenas, fué reconstruida
por Gutiérrez de la Peña en el mismo sitio con el nombre de Villa Rica, la cual
al, desaparecer fue construida por tercera vez a orillas del Nirgua con el nombre de
Nucva Jerez, y esta a su turno, desapareció para ser sustituida por la. Nirgua actual.
Falta un punto por dilucidar, y es la filiacion de la ciudad sumerjida a orillas
del lago de Maracaibo y en las cercanías de Gibraltar de que nos habla LA OPI
NION NACIONAL. Dos causas se necesitan para que esta ascreion sea cierta y son,
primero, que haya existido una ciudad antigua, sólida y capaz de resistir la accíon
de las aguas, lo que es un mito; y segundo, que una irrupcion de las aguas haya
invadido las tierras del lago en momentos en que se efectuaba en sus orillas un
hundimiento. Como nada de esto ha sucedido, la tal existencia de una ciudad
submarina fundada en los días de la conquista, pertenece a las narraciones fabu—
losas del pasado.
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Documento núm. 2.—B.

CRÓNICAS DE LO PASADO

POR

ARIS’I‘IDES ROJAS.

LOS EXCONVENTOS DE MONJAS EN CARACAS.

I.

Hace ya mas de dos años :que los conventos de monjas en Caracas


fueron cerrados, 9 de mayo de 1874.—Despnes de doscientos treinta y siete
años de fundacion,el que mas y de cincuenta y siete el que ménos, desapa
recieron como cláustros, para convertirse en edificios públicos, en centro de
movimiento, en adornos de la ciudad. Y miéntras el mas antiguo y her
moso de ellos, el de las Concepcioncs, ha desaparecido por completo en su
conjunto material, y no queda de él sino el área sobre la cual se levantan
los palacios Legislativo y Federal, circnndados de espaciosas avenidas; los
otros dos, el (le las Carmelitas y el de las Dominicas han sido completa
mente transformados—En el primero están las oficinas del “ Ministerio de
Hacienda” y “Crédito Público,” y en el segundo la “ Casa de Benefi
cencia.” .
Antes que desaparezca en e‘. área de las Concepciones el único árbol
que ha quedado en pié, despues de haber sido escavado casi todo el terre
no, vamos á consignar en estas páginas los datos cronológicos que nos sn
ministra la historia de cada uno de los tres conventos, en vista. de los docu
mentos inéditos y publicados y de los archivos del Cabildo y del Arzobis
pado de Carácas.
De los tres exconventos, el de las Concepciones, como hemos dicho,
fué el mas antiguo. Corría el año de 1617 cuando en la esquina Este del
actual Palacio Federal, la familia Villela, una de las mas piadosas que te
nia la pequeña capital de Oarácas, en aquel entónces, levantaba una her
mosa casa de dos pisos. Con sólidos materiales se había comenzado el
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'\/\NWVWW\I\M/\IV \/\/\/\N\/W vvwv

edificio, cuando la familia Viliela concibió el proyecto de fundar un mo


nasterio, dedicando a este la fortuna que poseía. Doña Juana Villela, natu
ral de Palos, en España, viuda del Encomendador de Oarácas, Don Loren
zo Martínez, se puso al frente de este proyecto, en el cual la secundaron
cuatro de sus hijas, sobre todas, Doña Mariana, viuda del Contador de
Carácas, Don Bartolomé Emazahel, con sus dos hijas. Resolvierou que
cada una de las fundadoras, al entrar al convento, contribuyese con la su—
me de mil ducados, y que el edificio se levantaría á costas de toda la fa
milia.
Por Real Cédula de 23 de marzo de 1619 se concedió la licencia para
fundar el monasterio. Por la de 3 de marzo de 1629 se decretó que vinie
ran las religiosas fundadoras, y por la de 19 de Febrero de 1637, el permiso
para que se sacaran del convento de Santa Clara, en Santo Domingo, las
monjas que debían inaugurar el convento de Carácas.
Secundó el Arzobispo de Santo Domingo el mandato del _Rei, y a poco
de haber recibido los oficios, envió a Caracas a las señoras Sor Isabel Tie
dra y Carvajal y Sor Oldonsa Baldonado, religiosas de velo negro, del con
vento de Santa Clara. Como fundadoras se unieron á. estas, Doña Maria
na de Villela, con sus hijas, y sobrinas, que fueron las siguientes:
Francisca, Ana y María Villcla: María, Juana y Luisa de Ponte; y las
amigas de estas María Urquijo, Ines y Eloisa Villavicencio, las cuales acep
taron por abadesa á Sor Isabel de Tiedra y Carvajal, nombrada por el
Prelado, en 12 de noviembre de 1637.
No figura Doña Juana de Villela entre las fundadoras, por haber
muerto antes de la instalacion del monasterio. .
El 7 de diciembre de 1637, el obispo de Carácas Monseñor Mata dió a
las novicias el hábito de Religiosas de la Inmaculada Coneepcion, y el con
vento quedó fundado. Pocos días despues, 24 de diciembre, murió el obis
po Juan Alberto de la Mata.
El primer Vicario del convento fué el Dr. Bartolomé Návas de Bece
rra, Arcediano de la catedral de Carácas: el último el día de la clausura, el
Pr? Gregorio Séijas. Entre los varios capellanes de este monasterio figu
ra el distinguido patricio Dr. José Cecilio Avila.
Al abrirse:el convento se fijó en treinta y tres el mayor número de Reli
giosas que debía tener el monasterio: mas por Real Dccreto_se mandó que
el máximum llegase hasta setenta.
En el curso de doscientos treinta y siete años, el monasterio llégó á tener,
como máximum, setenta y cuatro monjas [1805]. En 1872 había treinta y
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W\ /\/\NWW\4'\/V\/\/\/\l \/\/\ J\/\.I\f\M,\MN\¡\/\f\f\/\M/\MNW\—

cinco monjas y sesenta y ocho criadas; y en el día de la clausura, 9 de


mayo de 1874, salieron treinta y una monjas y como cincuenta criadas.
El número de abadesas que tuvo el monasterio desde 1637 hasta 1874
llegó a setenta y nueve. Fué la primera la madre Sor Isabel de Tiedra y
Carvajal, hija de Santo Domingo, y la última Sor María Teresa Castro é
Ibarra, mujer de cultivado espíritu, de virtudes austeras y de carácter sos
tenido, segun hemos escuchado decir á cuantos la han conocido.
Las fundadoras del convento Sor Isabel _Tiedra y Carvajal y Sor Al
donsa Baldonado dejaron el monasterio siete años despues de fundado, y
regresaron a Santo Domingo en 1644. Las Concepcíones adoptaron el
hábito de San Francisco. ‘
Desde julio de 1672, por disposícíon del Cabildo eclesiástico, comen
zose á admitir en el convento niñas huérfanas ó parientas de las monjas,
de cuya educacíon se encargaban éstas. En aquella época entraron tres, y
mas tarde, hubo muchas mas. Últimamente había dos educandas. Algu—
nas de estas niñas, inclinadas a la vida del claustro, aguardaban en el mo
nasterio tenerla edad exijida para profesar ; miéntras otras, despues de
algunos años de clausura, les cupo por suerte, despues de haber regresado
al seno de sus familias, ser esposas y madres ejemplares que supieron in
culcar en el corazon de sus hijos los eternos principios de la moral y del
amor de Dios.
La señora Villela,'mujer de sano criterio, y tan generosa como liberal,
fijó la regla, desde el momento en que fue instalado el convento, que no
habría esclavas en el monasterio, y que por lo tanto, todas las que con este
título entraran con sus amas, eran tan libres como las sirvientes, quedando
á. la voluntad de unas y otras retirarse cuando quisieran. Así fué que mu
chas monjas al protesar dieron libertad a las esclavas que las acompa—
ñaban, por documento público; mientras otras lo hicieron verbalmente.
Muchas delas antiguas esclavas abandonaron el convento, ya por enfer—
medad, ya voluntariamente; miéntras que la mayor parte murieron de
edad oetogenaría. Algunas sirvientas ascendieron por sus virtudes á ser
monjas, y entre las que salieron últimamente, se halla una de las que reci
bieron tal ascenso. ‘
Cuando se construyó el monasterio de las Concepciones, la ciudad de
Carácas tenía apénas 6.000 almas. La ciudad la constituía un reducido
número de manzanas situadas al norte del Convento. Solo cuatro tem
plos existían entónces. (1637) La catedral, edificio tosco que vino al
suelo cuatro años mas tarde, con el terremoto de 1641 ; el Convento de
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San Jacinto, límite oriental de la pequeña Carácas, fundado á fines del


siglo décimo sexto: el de San Francisco, al Sur de las Conccpciones, fundado
en la misma época, y el templo de San Sebastian, despues San Mauricio, al
Norte del Monasterio, reconstruido en 1667. A estos templos se agregaha
la ermita de San Pablo, construida en 1580, en los terrenos montañosos
limítrofes con las aguas del Caroata, hasta donde llegaban los terrenos de
la familia Tovar. A] mismo tiempo que se levantaba el, monasterio, se
construia el Seminario Tridcntino de Caráeas, cuyos cimientos resistieron
al terremoto de 1641. Todo el resto de la ciudad actual era bosque, con
uno que otro rancho diseminado, que daba a la capital de Venezuela un
aspecto de aldea. Para esta misma fecha, 1637, se fabrieaba la Hospede
ría de las Mercedes, en la parte Sur de la ciudad, la cual fué destruida
por el terremoto de 1641. Trasladóse la fábrica a un lugar cerca de la
esquina de Pineda, y despues al sitio donde están las ruinas del convento
de las Mercedes, que fué creado con este título en 1681.
En sus orígenes, el monasterio de las Concepciones no ocupó ¿sino
una parte mai reducida de la actual manzana. Limitábaso á. la capilla, a
las celdas y cocinas del Este, miéntras en el cstremo Oeste había celdas
bajas que comenzaban en la parte oeste del coro y se prolongaban hasta
la plazuela de San Francisco. Los otros terrenos del monasterio los cons
tituian hermosos corrales por el Oeste y Sur del edificio. Pero, pasando
el tiempo, se fabricaron nuevas celdas, con sus pequeños jardines que se
extendieron hasta‘ la plazuela de San Francisco, con lavaderos y corrales
que ocupaban el Oeste del hermoso edificio,‘ rematado en su estremo nor
oeste por la casa del vicario. El haberse levantado el monasterio en dis
tintas épocas, aprovechando el: terreno, sin método y sin regla alguna,‘
contribuyó á. dar al conjunto interior una arquitectura macarrónica.
Cuando Humboldt y Depons visitaron a Carácas en 1800 y 1804, la topo—
grafía del monasterio era la que acabamos de indicar. Despues de la
partida de estos viajeros dispuso la Comunidad que se edificasen en los
corrales, al Oeste del edificio, pequeñas salas que sirvieron de tiendas al
comercio de la ciudad, y cuyos alquileres amnentaran las rentas del mo
nasterio. Pero estas no se aumentaron con el alquiler de las tiendas, pues
la mayor no rendia mas de doce pesos por mes. Todas las tiendas fueron
destruidas por el terremoto de 1812, así como una que otra de las partes
interiores del monasterio. No pudiendo entonces la Comunidad atender a
la ruina de la{parte Oeste del convento, quedaron abandonados los escom
bros, que sirvieron á los vecinos de basurero, el cual t'ué cegado en 1832,
en que se mandó levantar el sólido muro que limitó la parte occidental de
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la manzana y que sirvió ~para los nuevos almacenes que se levantaron


en 1866.
La renta del convento de las Concepciones alcanzó a fines del pasado
siglo, en 1772, segun el obispo Marti, á. 17.727 pesos. Desde 1866, puede
decirse que la renta estaba tan reducida, que apénas cubría el presupuesto
de la Comunidad. En este estado, el Prelado concedió permiso para vender
algunas de las alhajas del convento.
Fué en el monasterio de las Concepciones donde estuvo arrestada en
1816, por órden de Moxo, Capitan general de Venezuela, la célebre matro
na señora Luisa Cáceres de Arismendi, de donde la sacaron para embar—
carla en la Guaira con direccion á Cádiz.
Cuando la emigracion de 1814, muchas familias de Carácas deposita
ron en este convento sus prendas y tesoros. Traslucido esto por las hor
das de Bóves, cuando este entró á Carácas, no faltaron algunos jefes que
se presentaran delante del Arzobispo Coll y Prat, pidiendo las llaves del
convento para robar las propiedades de los patriotas; pero el Prelado,
revestido de dulzura, pudo desarmar a los osados beduinos.

II.

La ereccion del convento de Carmelitas dcscalzas de Santa Teresa, se


debió tambien a las inspiraciones de otra2viuda, la señora Josefa Melchora
de Ponte y Aguirre, esposa que fue del señor D. Nicolas de Liendo. De—
dicó aquella para la fundacion del,monasterio un capital de veinte y dos
‘¡mil pesos, al cual incorporaron, seis mil la señora Doña Josefa Mejías, y
die’z mil mas el señor D. Miguel de Ponte. Con esta base de 38.000
pesos solicitósc la licencia del Bei, y se decretó en 19 de Octubre de 1725 ,
traer las religiosas fundadóras del convento de Carmelitas de Santa Fe,
capital de la Nueva Colombia. El Obispo Escalonay Calatayud, en union
del g’obernador Portales y Meneses eligieron, de comun acuerdo, para la.
fundacion del monasterio, el sitio de Santa Rosalía, donde existía en aque
lla época una ermita fundada en 1696. La primera piedra fué colocada por
el obispo el 29 de Setiembre de 1726, desde cuya fecha comenzó á ensan
charse el edificio que debía servir de monasterio.
En 1727 ofreció el cabildo eclesiástico mi! pesos de renta para la
fábrica del convento, por insinuacion de las señoras Mejia y Ponte. Por
Real Cédula de 7 de Diciembre de 1729 se mandó que viniesen de Méjico
las religiosas fundadores. El obispo Dr. José Félix Valverde, aunque nom
__.bor _._ )

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brado como tal en el año de 1728, no tomó posesion de su dignidad sino en


1731 ; pero hallándose en Méjico durante la primera fecha, supo que se
había resuelto en Oarácas fundar un convento de Carmelitas, y deseando
contribuir á. la realizacion de la idea, solicitó cinco religiosas de las Car
melitas de Méjico, de las cuales solo tres llegaron á Carácas el 11 de
Octubre de 1731, á las cuales se incorporaron mas tarde las otras dos, por
haberse enfermado estas durantela travesía.
El 13 de marzo de 1732 se dió el hábito de Monja a la señora Doña
Josefa Melchora de Ponte y Aguirre en la ermita de Santa Rosalía, y el
19 del mismo mes celebróse la primera funcion. Así comenzaron las
nuevas monjas, cuando al cabo de dos meses, las señoras mejicanas, no
encontrándose con bastante comodidad en Santa Rosalía, por lo despo
blado y selvático del lugar, abandonaron la fábrica y se trasladaron á una
de las casas de alto que están hoi al Norte de la puerta norte de la Cate
dral, miéntras se hallaba otra vivienda mas cómoda.
La señora Ponte y Aguirre, en vista de este contratiempo, cedió
entonces sus hermosas casas de la esquina, al Sur de Altagracia, en una
de las cuales había nacido y pasado su juventud. Pidiéronse las licencias
para fundar el nuevo monasterio, y por Real Cédula de 22 de Noviembre
de 1733, se concedió el permiso. Pero esto no impidió el que las monjas
de Méjico desistieran de volverse á su patria, como lo hicieron, excepto
una de ellas, que accediendo á. las súplicas del Obispo, resolvió permane
cer en Carácas. Esta, unida á. las tres monjas venezolanas que habían
profesado, y á. seis que debían incorporarse en la nueva fábrica, for
maron diez que instalaron el nuevo monasterio el 12 de Octubre de’
1736. La capilla fue concluida el 19 de Enero de 1739, y el 11 de Octubre
se celebró la dedicatoria.
Como las rentas de la señora Ponte no bastaban para la trasformacion
en convento de sus dos casas, el obispo Valverde costeó casi todo el edifi
cio, Y por una de esas casualidades tan comunes en la historia de la
humanidad, el obispo Valverde murió en Barquisimeto el 24 de Febrero
de 1740, un año despnes de fundado el monasterio: lo mismo que había
sucedido con el obispo Mata, respecto del de las Concepciones, pocos días
despucs de haber dado á. las novicias el hábito de religiosas en 1637.
El monasterio de las Carmelitas tenia una renta en los días del obis
po Marti, de un capital de 73.000 pesos, que rendia por año 3.850 pesos.
En 21 de Noviembre de 1780, laseñora Josefa Rodríguez del Toro,
solicitó del Cabildo eclesiástico licencia para fundar otro convento de
_5(;.__
-’\/W\/\/V\/\/\l\/V\N\J\/d\l\/W\IWV \¡'\/‘/WW\IW\_/\_/\J\I \/\/\/ ‘ /v\/v'vv\ / \/\/\/\NV\/\J\/WVW \.

Carmelitas, pero sus deseos no pudieron realizarse porque fué rechazada


su petición.
Cuando fu(- concluido el monasterio de las Carmelitas, ya estaba le
vantado el templo de Altagracia, desde 1656, y el de la Candelaria que
databa desde 1708. La ciudad se había ensanchado hacia el Norte y Este.
Pocos años mas tarde se levantaron el templo de la Pastora, en 1743, y la
demolida capilla del Calvario, en 1753. De manera que la poblacion de
Carácas no se desarrolló en todas direcciones, sino a mediados del siglo pa
sado, habiendo comenzado por los templos, en los puntos centrales y en los
estremos del poblado.
La primera Priora del monasterio de las Carmelitas fué una de las
monjas mejicanas, la señora Josefa de San Miguel; la última Sor Maxi
miana Rojas. En el día de la clausura salieron diez y siete monjas. El
número mayor, seguu el reglamento, no debía pasar de veinte y uno. En
este monasterio no había sirvientas pues las monjas, se alternaban, bastán
dose ellas mismas para el desempeño de sus deberes.
En el templo de las Carmelitas fué enterrado el mariscal Carbono],
Capitan general de Carácas que procedió al mariscal Vasconcellos á. fines
del siglo pasado. A su turno Vasconcellos tué enterrado en 1806, en el
templo de San Francisco. '

III.

Antes de hablar del monasterio de monjas Dominicas de _Carácas, de


bemos recordar el de Religiosas de Regina Angclorum de la ciudad de
Trujillo de donde vinieron las fundadoras del convento de‘ Carácas.
Durante la gobernacion del capitan general Gonzalo de Piña Lidueña
en 1599, fue cuando por auto dimanado de la misma ciudad de Trujillo, en
7 de setiembre de 1599, comenzó la fábrica de aquel monasterio. Para
1617 estaba casi le#ant—ado el edificio. El obispo de entónccs, Monseñor
Juan de Bohorques concedió licencia para que entraran como religiosas
hasta 22 doncellas. Para 1634, solo quedaban cuatro religiosas, habiendo
las otras abandonado el claustro. La causa de esto fue el que no hubiera
podido conseguirse que vinieran de Santo Domingo, Religiosas del monas
terio del mismo nombre. Declaróse entónces por el Prelado que las cuatro
religiosas cxistentes_fuerau las fundadoras, quc2tomaran el hábito, y profe
saran despues de un año.
En la época en que visitó el obispo Marti la ciudad de Trujillo, 1777,
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Im I'\/\/\/\¡’rl\f\j\/\/\WWF /\/\ /\/\A/\/\/\/\ /\ /\/\ \N\/\I\/\

había en el monasterio veintisiete Religiosas, con sesenta sirvientas libres,


seis esclavas, y cuarenta y siete mujeres mas, unas libres, otras esclavas,
para el servicio de la comunidad. El capital del monasterio ascendía á
41.472 pesos, impuesto a censo en varios ramos.
El convento de Dominicas en Carácas fué instalado el 19 de abril de
1817, en dos casas contiguas que se refaccionaron para este objeto. La sa
la de la una sirvió de templo, y de coro bajo el dormitorio de la otra. Las
iniciadoras fueron las señoras María’¿Teresa Estévcs de Diepa y Josefa Ro
dríguez del Toro, y tambien las primeras novicias. Las primeras Priora y
Subpriora fueron las señoras Doña Juana de Peña y Montilla y la señora
Doña Paula García, del monasterio de Trujillo : la. última la señora María
del Rosario Almenar. El diade la clausura salieron quince monjas y una
criada. El número de las primeras, designado segun los Estatutos, no podía
pasar de veinte y uno.
Las fundadoras del monasterio de las Domínicas llegaron á Caracas
seis ó siete años antes de la fundacion, y se hospedaron en el convento de
las Conccpciones, miéntras se arrcglaban las casas del monasterio. Pero
á consecuencia de la catástrofe de 1812, las Concepciones se trasladaron al
Valle Abajo, y fué allí donde murió la Priora de las Domínicas, la se—
ñora María Manuela Espinosa, que fué enterrada en el cimenterio de las
Concepciones. La sirvienta que ella trajo acompañó a la comunidad hasta
la clausura del monasterio, y murió pocos meses despues.
Despues dela clausura de los conventos en 9 de mayo de 1874, han
muerto 4 monjas :—Dc las Concepciones 2—de las Carmelitas 1-—de las
Dominicas l, habiendo salido de los tres monasterios 63 monjas y 5.1
criadas.
\

Carácas, octubre 10 de 1876.


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W/\/\IV\I\IV\I\/\AN\I\I\N\/\I\W /\/\/\/\/\N\I\N v v\/v u \/'\.NW\/\I\I\I\I\N

Documento núm. 2.—C.

SAQUEO DE CARACAS EN .595


POR EL FILIBUSTEHO INGLES

AMIAS PRESTON

ESTRACTÜ DEL ESTUDIO SOBRE LOS PILIBUSTERÜS EN VENEZUELA DESDE 1529 HASTA 1717
POR

ARIS'I‘IDES ROJAS.

Parece mui difícil que pueda destruirse, de repente, una tradicion que ha
estado sosteniéndose durante tres siglos, sin que nadie se haya atrevido a dudar
de su autenticidad: la tradicion ejerce un poder fascinador sobre la imaginacion
de los pueblos; para éstos, antes de la historia escrita está. la narracion que se
conserva en la memoria y que ha pasado como un legado de padres á hijos y de
hijos a nietos. La tradicion es propiedad de la familia; es como un recuerdo so
lemne que imprime carácter a la historia del hogar, y se reviste con,cl respeto
que inspiran las virtudes’ de los antepasados, mas ilustres a proporcion que los
descendientes se remontan a los orígenes de sus progenitores.
La tradicion verdadera, sostenida por la historia, es un complemento de ésta,
_v sirve siempre en apoyo á la verdad escrita; no así la trádicion falsa que se
asemeja a esos fuegos fátuos que durante muchos siglos fueron el terror de las po
blaciones campestres, cuando la ciencia no había descubierto la esplicacion de los
fenómenos químicos.
La tradicion que pertenece á todas las épocas y a todos los países, tiene mas
séquito en las poblaciones que se han desarrollado fuera del influjo de la prensa
y de la instruccion, que en aquellas en que el criterio público se ha formado con
la ayuda de las ideas civilizadoras. Cuando escribieron Frai Pedro Simon y
Oviedo _v Baños, no había en Venezuela ni focos de instruccion popular, ni biblio
tecas, ni prensa periódica, ni eran los libros artículos de importacion. Un relato
de estos historiadores debió, por lo tanto, considerarse, como una verdad incon
trovertible, como una sentencia de la cua—l hubiera sido un desacato apelar, un pe
_59__
WW\/\/\NW\; /\/\ /\/\/\N\I\/\/\ A

ligro combatirla. Así pasaron los escritos de nuestros historiadores antiguos


hasta el momento en que el ánimo debió sublevarse contra todos aquellos que tra—
tasen de desfigurar las narraciones verdaderas. Por esto la filosofía de la histo
ria, siempre alertada, se reserva pronu’nciar á su turno el fallo basado en sus ob
servaciones, restablecer los sucesos y decir la última palabra. Y lo que al prin
cipio parecía una temeridad se convierte despues en una necesidad imperiosa:
la. verdad vindícada—.
Es constante que en 1595 fue Carácas saqueada por una expedicion de fill
‘ busteros ingleses. Frai Simon relata el suceso sin nombrar el jefe que estuvo al
frente de los invasores. Cuando aquel escribió su historia, 1623, hacia veinte y
ocho años que se había verificado el saqueo e incendio de Carácas: era un acon
tecimiento de reciente fecha, y del cual debieron hablarle muchos de los testigos
que aún vivian. Pero, un siglo mas tarde, cuando Oviedo y Baños escribía su
historia, 1728, al ocuparse del incidente de 1595, agrega que los tilibusteros estu
vieron bajo las órdenes del célebre corsario sir Francis Drake.
¿ Cuál de los dos historiadores dice la verdad, el que ocultó el nombre del
invasor ó el que lo finge l Cualquiera diría que Oviedo y Baños mas hábil en el
estudio de los archivos, y mas práctico en las apreciaciones históricas, puesto que
escribía un siglo mas tarde, debía de haber hallado documentos en que apoyarse,
ilustrando de esta manera un relato de su predecesor ; mas nada de esto sucedió.
La aseveraeion del escritor_ bogotano es falsa y comprueba que el historiador de
Venezuela, ó se siguió por dichos de la tradicion, ó de propio marte quiso sellar
este expediente.
Presentem0s las narraciones de ámbos historiadores, para cotejarlas y mos
trar despues que lo perteneciente a Drake no pasó de la inventiva de Oviedo
y Baños.

NARRACION DE FRAY SDION.

“ No se nos ofrece otra cosa que nos detenga la historia, hasta lo que sucedió
el año de mil quinientos noventa y cinco, en la ciudad de Carúeas, ó Santiago de
Leon, por el mes de junio, que fue llegar un ingles corsari0, con cinco ó seis navíos
al puerto de Guaicamamuto, dos leguas de la ciudad y una del de la Guaira al Este.
Saltaron en tierra hasta quinientos hombres, sin haber quien les resistiera, y lle
gando al pueblo delos Naturales, que estaba un tiro de mosquetc, lo hallaron
vacío por haberse los indios puesto en cobro en el arcabuso: solo encontró á un
español en una casa llamado Villalpando, que por estar tullido no había hecho lo
que los Indios. De éste quisieron informarse de las cosas de la tierra, y para que
mejor dijera la verdad, le pusieron al pescuezo la soga para ahorcarle, que vién
dose en aquellas angustias, rogó le dejaran, y él los guiaria por una trocha escu
sada a la ciudad, con que la pudieran tomar sin ser sentidos. Esta era una sen
da de una legua, hasta la cumbre de la Cordillera, y otra desde allí al pueblo,
tierra fragosa, que mas es apeadero de gatos que camino de hoinbres. Por aquí
fueron marchando bien armados los ingleses con su guía, hasta subir a la cumbre,
y dar vista a la ciudad, donde pareciéndoles ya no la habían menester lo ahorca
ron y despeñaron, diciendo merecía aquello quién había vendido su patria, porque
se cumpliera el proverbio, que la maldad aplace, pero no quien la hace.
“ Habiendo tenido aviso en la ciudad por algunos indios, de haber saltado los
enemigos en tierra, no entendiendo vendrían por aquella trocha, caso que se atrevie
sen á entrar la tierra adentro, sino por la ordinaria del puerto dela Guaira. Toma
rou la vuelta del los mas soldados y capitanes con sus armas, que se hallaron
en el pueblo a resistirle la entrada. Pero entre tanto (como camino mas breve
y sin estorbo) bajando los ingleses de la cumbre a la mitad del camino, que hai
desde el pueblo, enarbolaron sus banderas y se pusieron en eseuadron, y con
buen órden militar se fueron llegando á la ciudad, que estaba sin defensa, por
haberse salido todos los soldados. Y así solo salió uno llamado Alonso Andrea
con sus armas y caballo a hacer una tan gran temerídad, como era una solo pre
tender resistir a cuatrocientos bien armados, y así le hicieron luego pedazos, y cn
traron en el pueblo que lo hallaron con poca ó ninguna gente, aun de las mugeres
clmsma y por haberse dado prisa a huir cada cual por donde pudo a las estancias y
arcabuso, con la poca ropilla, joyas y oro, {que la prisa les dió lugar arrebatase: y
así hallaron los ingleses bien en que meter las manos, de ropa de mercaderes,
vino y menajes de las casas con mucha cantidad de harinas. Fortificáronse en
la iglesia, y casas reales, que están cerca de ella, desde donde saltaron a hacer
sus robos: aunque no tan a su salvo, que habiendo vuelto sobre la ciudad los
seidados y vecinos que habían ido al puerto con jaigunos indios fiecheros, y estra—
tagemas que usaban con el enemigo de noche y día, todavía les hacían pagar
con las vidas de muchos el asalto: con todo eso no le pudieron echar de la ciudad
en ocho días, en que derribó y quemó algunas casas, sin atreverse á. salir de las
estancias, temiendo las venenosas flechas delos naturales, que tambien las expe
rimentaron bien a su costa, en emboscadas que les echaban en el camino, que
despues de esté tiempo tomaron para sus navíos, en que se dieron á la vela, de
jando la ciudad al fin, como la que escapaba de enemigos de la santa Fé católica.”

NARACION DE OVIEDO Y BAÑOS.

“ Recaló a principios del mes junio sobre el puerto de Guaícamacuto (media


legua a barlovento del de la Guaira) aquel célebre corsario Francisco Drake,
...61...
\N\/\I\NV\AI\J\J\IVWW\IWWM

a quien hicieron tan memorable en el orbe sus navcgaciones, como temido en


la América sus hostilidades, y echando en tierra quinientos hombres de su arma
da, ocupó sin resistencia la marina, porque los indios que pudieran haber hecho
alguna opugnacion para estorba—rlo, dcsampararon su pueblo ¡íntes de tiempo,
y buscaron seguridad en la montaña: gobernaban la: ciudad por la ausencia
de don Diego de Osorio, Garci-gonzález de Silva, y Francisco Rebolledo, como
Alcaldes ordinarios de aquel año; y teniendo la noticia del desembarco del cor—
sario, recogida toda la gente de armas que pudo juntar la priesa, salieron a en
contrarlo en el camino que va del puerto a la ciudad, resueltos ú. embarazarle
la entrada con la fuerza en caso que pretendíese pasa—r para Santiago: preven.
cion bien discurrida, si no la hubiera malogrado la malicia de una intencíon da
ñada, pues ocupados con tiempo los pasos estrechos de la serranía, y prevenida8
emboscadas en las partes que permitía la montaña (como lo tenían dispuesto
con gran órden ) era imposible que al intentar el corsario su transporte, dejase
de padecer lamentable derrota en sus escuadras: pero el ánimo t 'aidor de un
hombre infame fué bastante para frustrarlo todo, porque habiendo el Drake
apoderádose dela poblacion de los indios de Guaicamacuto, halló en ella a un
español, llamado Villalpando, que por estar enfermo no pudo, ó no quiso ret—i.
rarse, como lo hicieron los indios, y procurando hacerse capaz del estado dela
tierra, por la informacion de íeste hombre, para que obligado del temor le dijese
la verdad, le hizo poner una soga a la garganta amenazándole con la muerte,
si no le daba razon de cuanto le preguntas0: demost‘acion, que conturbó de tal
suerte a. Villalpando, que, ó enfocado del susto, ó llevado de su mala inclinacíon,
se ofreció a conducir al pirata por una senda tan secreta, que podría ocupar por
interpresa la ciudad de Santiago antes que fuese sentido.
“Esta era una vereda oculta, ó por mejor decir, una trocha mal formada,
que subía desde la misma poblacion de Guaicamacuto hasta encumbrar la serraÏ
nía, y de allí bajaba por la montaña al valle de San Francisco, camino tan frago
so é intratable, que parecía imposible lo pudiese tragínar humana huella: por
aquí guiado de Villalpando, y seguido de mil dificultades, y embarazos, empren—
dió el Drake su marcha con tanto secreto y precaucion, que ántes que lo sos
pechasen, ni sintiesen, salió con sus quinientos hombres a vista de la ciudad por
el alto de una loma, donde irrítado por la maldad que había cometido Villalpan
do de ser traidor a su patria, lo dejó ahorcado de un árbol, para que supiesc
el mundo que aun han quedado saucos en los montes para castigo digno del esca
riotismo.
“ Hallábase la ciudad desamparada, por haber ocurrido los mas de los ve
cinos con los alcaldes al camino real de la marina para defender la entrada, pen
sando que el enemigo intentase su marcha por allí; y viéndose acometidos de
repente los pocos que habían quedado, no tuvieron mas remedio, que asegurar
las personas con la fuga, retirando al asilo de los montes el caudal que pudo per—
mitir la turbaciou, dejando espuesto lo demas al arbitrio del corsarío y hostili—
dades del saco. ' ~
“ Solo Alonso Andrea de Ledesma, aunque de edad crecida, teniendo a ménos—
cabo su reputacion el volver la espalda al enemigo sin. hacer demostracion de su
valor, aconsejado, mas de la temeridad, que del esfuerzo, montó a. caballo, y con
su lanza, y adarga salió a encontrar al corsario, que marchando con las bande
ras tendidas, iba abaniando la ciudad, y aunque aficionado el Drake a la blzarría
de aquella accion tan honrosa dió órden expresa a sus soldados para que no lo mata
sen, sin embargo ellos, al ver que haciendo piernas al caballo procuraba con repe
tidos golpes de la lanza acreditar ó costa de su vida, el aliento que lo metió en
el empeño, le dispararon algunos alcabuccs, de que cayó luego muerto, con lás
tima, y sentimiento aun de los mismos corsarios, que por honrar el cadáver, lo
llevaron consigo a la ciudad para darle sepultura, como lo hicieron, usando de
todas aquellas ceremonias, que suele acostumbrar la milicia para engrandecer
con la ostentacion las exequias de sus cabos
“ Bien agenos de todo esto_se hallaban Garci—gonzalez de Silva, y Francisco
Rebolledo esperando al enemigo en el camino real de la marina, cuando; tuvieron
la noticia, de que burlada su prevencion, estaba ya en la ciudad; y viendo desha
ratada su planta con la no imaginada ejecueion de la interpresa, echando el resto
á. la resolucíop volvieron la mira á otro remedio, que fue bajar al valle con la
jente que tenían, determinados a aventurarlo todo al lance de una batalla, y
procurar a todo riesgo desalojar dela ciudad al enemigo; pero recelándose él de
lo mismo que provenían los Alcaldes, se había fortalecido de suerte en la iglesia
parroquial, y casas reales, que habiendo reconocido por espías la forma en que
tenia su alojamiento, se discurrió temeridad el intentarlo, por que pareció im
posible conseguirlo.
“ Pero ya que no pudieron lograr por_ este inconveniente el desalojo,—
‘dividieron la jente en emboscadas, para embarazar al enemigo que saliese de
la ciudad a robar las estancias y cortijos del contorno: asegurando con esta
diligencia las familias, y caudales que estaban en el campo retirados, en que
se portaron con disposicion tan admirable, que acobardado el corsario con las
muertes y daños que recibían sus soldados al mas leve movimiento ~que pre
tendían hacer de la ciudad, se redujo á mantenerse como sitiado, sin‘atreverse
á salir un paso fuera de la circunvalacion de su recinto, hasta que al cabo
de—ocho días, dejando derribadas algunas casas, y puesto fuego a las demas,
con el saco que pudo reeojer en aquel tiempo, se volvió a buscar sus embar
caciones, que había dejado en la costa, sin que la buena disposicion con que
formó su retirada diese lugar para pícarle en la marcha, ni poder embarazarle
el embarque.”
_63_
W\/\J\/WV\W

Cotejando estas dos narraciones hallamos que en la de Oviedo y Baños se


nos manifiesta el nombre de los capitanes que salieron al encuentro del corsario,
se dice cual fue la suerte del intrépido Andrea y se nombra finalmente el
patronímico del célebre corsario que estuvo al_ frente de la invasion filibustera.
Por lo demas, la narracion de Oviedo y Baños concuerda hasta en, las frases con
la de Frai Simon.
¿De dónde sacó Oviedo y Baños que el célebre Drake fué el jefe de los
filibuster0s que saquearon a Caracas en 15952 Problablemente quiso dar brillo
á la narraeion eucabezándola con el nombre del temido Corsario que fué el te
rror del continente americano en los últimos treinta años del siglo decimo
sesto. Imposible que hubiese hallado documento alguno en que apoyarse, á
ménos que hubiera sido víctima de alguno falso ó apócrif0. Es lo cierto, que
cuanto ha aseverado el historiador sobre Drake, y que la tradicion ha repetido
posteriormente es una fábula vulgar, pues Drake no pisó en la dilatada época
de sus aventuras, ninguna costa ni ciudad de Venezuela, como vamos a pro
bario.
Drake comenzó su carrera de corsario bajo las órdenes del eapitan llawkins
en 1568, no teniendo en esta expedicion sino el mando de uno de los bajeles
piratas, la Judith. Despues de haber saqueado Hawkins la costa de Africa
llegó a las islas de Martinica, Margarita y Curazao con las cuales traficó. Con
tinuó a Río Hacha, y desde aquí hasta las costas de Yucatan, de la Florida y
de Veracruz, hizo descmbarques repetidos y robó a su antojo.
Drake había servido mas antes en buques mercantcs en las Antillas; pero
arruinado por los españoles en 1565, les cobró tal odio, que juró ejercer contra
ellos las mas crueles venganzas. Así sucedió, en efecto, y separándose dela
flota fllibustera de Hawkins se puso al frente de otra que llegó a las regiones
de Darien en 1572, infundieudo el espanto en todas aquellas costas y despo
jando
1573, Drake
la acumulada
saqueó ariqueza
Cartagena,
del comercio
Panamá español.
y otros Durante
lugares de
los años
las costas
de 1572de

Nueva Granada y del Istmo. En esta provechosa expedicion fue cuando el


célebre corsario se propuso continuar mas tarde á las aguas del grande Occéano.
Refiéresc que favorecido por los indios del Istmo, estos le condujeron a la cima
de una montaña sobre la cual se levantaba un árbol mui elevado. Los indios
con la ayuda de una escalera, subían al árbol que era para ellos como una torre
de observacion. Invitaron a Drake á que subiera, desde el momento en que lle
gar0ua’t la cumbre, y el marino subió.— ¡ Cuál fue su sorpresa al divisar des
de la cima del árbol los dos oceéanos de? Américá, el Atlántico que tenía al
Este, y el Pacífico que estaba:al Oeste! Lleno de emocion levantó entónces las
manos al ciclo ó imploró la proteccion de Dios, en favor dela resolucion que en
aquel momento formaba, de cruzar aquel Occóano que ningun buque ingles ha
bia todavía puesto á. logro. » '
En 1576 se verificó la grande espcdicíon de Drake contra las costas del Pacífi—
__64_
’W \/\l\/\/\I\ /V\I\N\/\/\/\NW N\I\I\J\./‘J\I\N\/ \/\/\I\MN

oo, tanto de América como de Asia, patrocinada por Isabel de Inglaterra. La


historia conoce todos los pormenores de esta circunnavegacion atrevida que pro
porcionó al corsario una celebridad tan justa como notable.
En 1585 a. 86, Drake tuvo por teatro de sus hazañas las Antillas, las costas de
Cartagena y de_la Florida. Desde esta fecha hasta 1589 figura el intrépido mari
no en los mares de Europa haciendo frente a la invencible armada.
En 1595 se realiza la última espedicion del temido corsario. Esta es la fecha
que nos concierne, pues coincide con la expedicion inglesa que en la misma época
tomó la ciudad de Carácas.
Hai una fecha en la cual concuerdan los dos historiadores de Venezuela, y es
la del mes de Junio de 1595, en la cual fué tomada Carácas. ¡ Dónde estaba Dra
ke para entónces! . La grande obra de Hakluyt sobre la histaria de las Antillas,
publicada en 1612, nos manifiesta que la última expedicion de Drake llegó a Ma
riagalante (Antilla inglesa) a mediados de Octubre de 1595. No podía por loZtan
to, estar el corsario en las costas de Carácas para Junio del mismo año.
Veamos ahora cual'fué el rumbo que siguió Drake despues de su llegada á. Ma'
riagalante. El 28 de Octubre ancla en esta isla, El 5 de Noviembre está en Mon
serrat y despues de haber tocado en la Guadalupe llegaá Puerto Rico el 12, día en
que muere su antiguo jefe sir J01m Hawkins. El 28 da fondo la flota en Curazao,
despues de haber recorrido otras Antillas y el 30 ancla en el cabo de la Vela don
de pernocta. Este es el único punto de las aguas de Venezuela, donde estuvo la
flota inglesa. Desde esta fecha principian los saqueos de Río Hacha, Santa Mar—
ta, hasta el Nombre de Dios, cuya ciudad quema en 27 de diciembre. Para el 15
de enero de 1596, Drake se siente mni enfermo y para. el 18 del mismo había
muerto en las aguas de Puerto Bello. La tumba del;temido corsario debía ser el
fondo del oecéano.
Queda pues probado por la cronología, que cuando Caracas fué saqueada en ju
l'l‘l0 de 1595, Drake se apercibia en Inglaterra para su última expedicion, y que no
llegó a las Antillas sino en 28 de octubre del mismo año; 5 meses despues de ha
berse verificado el suceso de Caracas. Queda probado igualmente por la historia del
último viaje de Drake, que la flota de este no conoció de los mares de Venezuela,
sino el extremo occidental de su costa del Norte, el cabo dela Vela, donde pasó una
noche. La aseveracion de Oviedo y Baños es por consiguiente una impostura his
tórica que la tradiccion y la historia han referido durante tres siglos.
La expedicion filibustera que saqueó á. Caracas en junio de 1595, fué la del ca
pitan Amias Preston, cuya flota costaba de seis embarcaciones, salidas del puerto
de Hampton, en el Túmesis, a comienzos de 1595, y llegada a. Martinica en 8 de
mayo del mismo año. Estos datos nos los suministran los célebres cronistas e his
toriadores ingleses que escribieron sobre los fllibusteros del siglo décimo sest0, cn
tre ellos dos mui notables " de los cuales tomamos lo que sigue :

‘ HAKLU\'T.—History of the West Indios, etc., ete—1612.


Sourunr.—Chronologícal history of the West Indies .—-1827.
_65_
vvvwvv\.z W\¿ ‘/\.' / */\/\/ ./ ¡ \, f‘/\N\/V\/\/\/\/\AM/\N\N\N\/\NV\NWPWVVW\AA

NAR’R'ACION INGLESA.

161?.

“ El día. 8 de mayo (1595) llegaron a Martinica el capitan Amias Preston enla


Ascemíon, en compañía de la (¡í/‘t, capitan George Sommers, y una pinaza, y tres
buques de Hapton, uno mandado por el capit Wallace y el Darling _\' Atmel, man
dados por los capitanes Jones y l’rowse. A su salida de I\Iartiniea, el capitan
Preston destruyó la principal poblacion en . Puerto Santo vm varias aldeas, como
castigo de la crueldad y traieíon conque habían tratado al capitan Harvey y a su
gente. Despucs de descansar las tripulaeiones en Dominica, el 14 se, hicieron a. la ‘
vela, pasaron frente a Granada, to<mron en los 'l‘estigos, y fondearon ;¡~ alguna
distancia dela Tierra Firme española. El 19 en la noche, enviaron los botes ala
isla de Coche, donde capturaron algunos españoles con sus esclavos y pocas per—
las. Allí permanecieron hasta el 21 de donde siguieron rumbo hacia las costas de
Cumaná en que tropezaron con dos botes volantes de l\lithlleburgh, que había
prevenido de la aproximaeion de la escuadra a los españoles. Estos enviaron a
Cumaná una bandera de snspension de hostilidades, diciendo que habían traslada
do todas sus mercancías a los montes, y que los ingles podían destruir la ciudad
si querían, puesto que los habitantes no tenían la intencion de oponórseles; pero
que si querían desembarcar y quemar la ciudad, pagarian un rescate razonable y
les proveerian de cuanto necesitasen. El capitan Preston ronvino en eso ydes
pues de recibir el rescate el 23 de mayo, se hizo la Vela para Carácas, en cuyas
costas desembareó sin ninguna oposicion cerca de una legua de distancia, al Oes
te de la ciudad, tomando posesion de la fortaleza. Eutónces subió la montaña con
gran trabajo, teniendo que abrirse camino con sus cuchillos, en muchos lugares.
Por la. noche hicieron alt—o cerca de una fuente, a las 12 del día siguiente, 29 de ma
yo, llegaron á la cumbre del cerro. '
“ Habiéndose desmaymlo algunos hombres en el camino, quiso el capitan
Preston detenerse, para dejar que se repusiera su gente; pero la niebla acompa
ñada de lluvia le obligó a bajar hacia la poblacion de Santiago de Leon, la cual
ocuparon a las tres de la tarde, despnes de un pequeño tiroteo. En Santiago de
Leon estuvieron hasta el 3 de junio ; pero no pudiendo acordarse con los espa.
ñolcs respecto del rescate, quemaron la poblacion y las aldeas vecinas y reti
rándose por el camino real, llegaron a sus buques en la mañana del 4, habiendo
pasado cerca de una fortaleza del camino, que les hubiera impedido’ la subida si
hubieran intentado hacerla por este lado.
“ El capitan Preston preguntó a un español que vino a tratar con él, en
Leon, sobre las condiciones del rescate ¡, cómo era que sus compatriotas deja—ban
9
_66_
'\N\./\/\/\/\N\/\l\/\f\f\f\/\MI\/\AI\I\/\Ar\/‘/\/\I\N\A/\I\I\/\/\/\l\/\I\Iw/\/V\/ v /\I\I\/\/\N\/\/\/\Í /\/\rv

una poblacion tan bella sin rodearla de una fuerte muralla t—á lo que contestó
el español, que ellos creían que su ciudad estaba guardada por murallas mas fuer
tes que cualesquiera otras del mundo, aludiendo a las altas montañas.
“ El día 5 el capitan Preston se dió á la vela siguiendo el rumbo de las cos
tas de Coro, en las cuales incendió algunas chozas ,v tres buques españoles ,v el
y el 9 desembarcó á dos leguas al Este de Coro, donde murió el capit-an Prowse.
El 10 entró la flota en la bahía y desembarcando de noche los hombres, marcha
ron estos sobre la ciudad. El 11 tomaron por asalto una barrícada _v al siguien
te día entraron en la ciudad ; pero no encontrando qué saquear, la quemaron y
regresaron a sus bajeles. El 16 se dirigieron a la Española y fondearon el 21
bajo el cabo Tiburon, donde tomaron agua. Para esta fecha habían sucumbido
víctimas de la disentería, 80 hombres _v otros mas estaban enfermos. El 28 deja
ron la isla y el 2 de julio arribaron tÏ— Jamaíca: ántes de la llegada (t esta isla se
habían separado del convoi los tres buques de Hampton y el Darlin_q capitan
Jones. El 6 pasaron por los Caimanes; el 12 por Cabo Corrientes donde tomaron
agua; dieron en seguida vuelta al Cabo Antonio y el 13 tropezaron con sir Walter
Raleigh de regreso de su expedicíon a la Guayana, en cuya compañía estuvieron
hasta el 20 en que siguieron al banco de Terranova, para. continuar ú. Inglaterra
adonde llegaron, puerto de Milford-Haven, el 10 de setiembre. ”
Queda fijado en vista de estas relacion que el verdadero filibustero que
saqueó a Canicas en 1595, no fue Drake, como aseguran Oviedo y Baños y todos
los historiadores y cronologistas modernos, sino el capitan Amias Preston, ¡mo
de los aventureros de aquella época de feehorías, y compatriota de Drake.
.._67__
d\/\/\__'\’\ r\,/\,'\_,‘\f\f\/\f\/\/kl\/\l\/\¡’\/\/\AM’V‘/\ /\

Documento núm. 3.—A.

ESTUDIO QUÍMICO '


SOBRE LAS AGUAS QUE ALIMENTAN LA CIUDAD DE CARÁOAS

POR V. MARCANO Y A. FRYDENSBEBG, HIJO.

Trabajo presentado á la Sociedad “ Escuela Médica” el día 20 de


Abril de 1876.

AGUA DE MAUARAO, TOMADA EN LAS FUENTES DE LA CIUDAD.

Hemos comenzado á» realizar la determinacion~ de los elementos que se en


cuentran en las aguas potables dela capital, cuestion sumamente importante para
la hijiene local. No ha llegado aún á, nuestro conocimiento el que otros nos
hayan precedido en la cuestion, pues por mas indagaciones que hemos hecho,
solo encontramos, en materia de análisis cuantitativos que "ersen sobre aguas
del territorio venezolano, los pocos presentados por ;Boussingault en su viaje á
Amérie'a~ Es por esto que nos limitaremos, en la parte histórica de nuestrb
trabajo, a citar el nombre del ilustrado químico francos.

35 19
Análisis cualitativo.

Las aguas de Macarao despues de filtradas para los usos domésticos, son
perfectamente límpidas. Evaporamos 1.000 e. e. de esta hasta redueirlos á un
décimo del volúmen; se formó un depósito que se separó por filtraeion y se
proeedió al estudio por separado, del líquido y del depósito.
Exámen del líquido filtrada—Tratado metódicamente por los diversos reac
tivos usados en los análisis de este género, obtuvimos notaeion de la presencia de
los siguientes cuerpos:
__68__
'«/\/\/ /J—AN\/\/W\. sl\/\I\/\.z\A/‘l\/\/WNNV\/\.Wv\l\l /\I\/\I\N\IW\/W\/\I\l\/\N\A

1"? Cal —cn pequeña cantidad.


2‘? Sulfatos —-en abundancia.
3'.‘ Cloruros —trazas.
4‘? Magncsia —en abundancia.
5‘? Acido carbónico—cn pequeña cantidad.

Es pues evidente, á. la simple inspeccion de la lista que antecede, que los elc
mcntos se hallan agrupados del modo que sigue:
1'.’ Sulfato de magnesio—abundante.
2'.’ Carbonato de calcio—pequeña cantidad.
3'.‘ Cloruros -—trazas.

E.rámen del dqpóeít0.—Este se disolvió con efervescencia en el ácido clorhí


drico; abandonó una cantidad notable de sílice; se separó esta por filtraclon y
se examinó la disolucion, enla que se encontraron hierro y cal en abundancia y
trazas de magnesía. El depósito se componia pues de:

1'.’ Carbonato’ de calcio.


2? Sílice.
3€’ Hierro.
, 4‘? Carbonato de magnesio,

\s 29
Análisis cuantitati vo.

Siendo tan insignificante la. proporcion de carbonato de magnesio contenida


en el depósito insoluble en el agua, creimos acertado no dosarla directamente,
pues esto seria casi imposible, considerada la dificultad de separar pequeñas
cantidades de esta base en presencia de fuertes proporciones de cal, dadas las
condiciones de nuestro país en donde no existe aun un laboratorio, siquiera modes
tamente dotado. Razones son estas que autorizan mas que suficientemente la
marcha que adoptamos, dosando juntas la magnesia [del carbonato] con la cal.—
Los números que siguen rcsúmen el resultado de los análisis:

Sulfato de magnesio =0 gr. 0 6 4 2


Carbonato de calcio :0 gr. 0 40 0
Sílicc :0 gr. 0 6 9 0
Hierro :0 gr. 0 1 50
Carbonato de ma0nesio
Clor'uros ° } tmza's'

Total . . . . . . . . . .0 gr. 18 8 2
_69__
\/\./\/\/\;\/\/\r\ /"‘I\/'\/\/‘l\/\/\r\/\Ar\f\f\/\,\/\M' / n,. \, \/V/ /\n \¡— «¡v ,srr.,\,\/ , A;'\/\/\/\N\

Evaporando a sequedad un litro del agua estudiada, obtuvimos un residuo


que, secado á mas de 100°, resultó pesar
0 gr. 1 8 6 ñ
La diferencia con el número anterior es:
0 gr. 1 8 S 2
0 gr. 1 S 6 5

0 gr. 0 0 1 7
Como se ve, encontramos un exeso insiniflmnte, lo cual es contrario de
lo que jeneralmente resulta en los análisis. Esto se debe a la imperfeccion
de los medios de que disponemos para calciuar los precipitados.

Documento num. : .—B. -

ESTUDIO QUÍMICO
SOBRE LAS AGUAS POTABLES DE LA CIUDAD DE CARÁCAS.

DEDICADO AL ILUSTRE AMERICANO.

.
Importante y trascendental es para la higiene pública, la. determinacion de la
naturaleza y sobre todo dela cantidad de sustancias, .disueltas en las aguas que
alimentan una poblacion. En países como el nuestro donde la ciencia se halla
aún en la infancia y por lo tanto mui lójos de alcanzar, basada en sus resultados,
esa categoría que la. hace en otras naciones, árbitro competente de muchos asun
tos de interes público, semejantes problemas permanecen 1eleg-ados al olvido, y
solo se piensa en ellos de una manera_secundaria cuando por causas desconocidas
viene á alterarso de un modo notable el estado sanitario de la localidad.
Pruebas de esto las dan suficientes, los temores que asaltaron a todos en estos
últimos meses en los que se pre’sentaron en la ciudad, numerosas indisposiciones
y hasta enfermedades graves, asumiendo un carácter epidómico de origen miste
rioso. La circunstancia de haber coincidido el principio de estas con el consumo
del agua del río de Macarao, hizo y con razon prevenir en contra del uso de estas
aguas, a tal punto, que mucho‘s facultativos asaltados por una duda legítima
__70_
\/v\’\/\’\W/‘I\f\/\AAAA/\/\I\AN\I'\/\/‘ /\/\/\ '\/\/W\t\¡ ‘/\l\.l'\/\/\f\/\/\N\/./\AA/\/\ r\/\/\/\ r\ nr\/\’\/\/\.

tuvieron por prudente, prohibir a sus enfermos al ménos temporalmente el consu


mo del sospechoso líquido.
Por fortuna la indiferencia de que hablamos, aunque ¡nui esparcida no es
bastante a subyugar todos los ánimos, muchos hai que convencidos dela impor
tancia práctica de las cuestiones de ciencia pura, oponen a la carencia de
elementos, una voluntad incontrastable ; a las dificultades sin número una cons
tancia persistente, y a la falta de estímulo, una iniciativa de cada momento. Nos
consta que varias inteligencias están trabajando en este propósito por distintas
vías modestamente con resultados, y nos haremos un deber en vulgarizar los
triunfos que nuestra juventud estudiosa vaya alcanzando en el (litïcil pero brillan
te campo de las esperiencias científicas originales.
Hoi nos toca hacerlo con parte de un trabajo, sobre las aguas potables _v
minerales, de varios puntos del territorio venezolano, que con la eolaboracion
inteligente de nuestro amigo el doctor A. Frydensbcrg hijo, tenemos emprendido,
el cual ha sido comunicado y seguirá sióndolo, con los detalles técnicos que requie
re, a la sociedad científica que funciona regularmente hace mas de dos años en la
capital, con el nombre de “Escuela Médica,” en cuyo periódico que la sirve de
órgano, se publicará por extenso, aunque bajo un punto de vista distinto, eónsov
na con el carácter de dicho periódico.
Querieudo fijar de una manera irrecusaible el valor higiénico de las aguas
empleadas en la “capital para usos domésticos, el doctor Frydensberg y yo,
creímos cumplir un deberá la par que hacer un servicio, terminando cuanto ántcs
el exz’unen comparativo de las aguas de Macarao _\‘ Uatuche, el que ha sido
sometido ya. al exa’unen dc la seceion de química de la citada corporaeion.
Nos ha parecido por otra parte, ¡nui conveniente, publicar un extracto de los
resultados alcanzados y hacer de ellos apreciaciones generales que ilustrarán al
público sobre un asunto que es para ól de ínteres vital.
El cuadro que sigue expresa en gramos, la cantidad de cada una de las sales
dosadas en las aguas que se mencionan : ‘
__.71._
'\./\/'\I\N\J\I\IW\I\/\NV\I\A/VVVW\IV\A/\/‘*/\/\/\j\J\/\/\/s ,\,l \/\/\¿’\/'\/\ /\ ,\./\/U\ /\/\./\/'\/\_/\ /\ !\z\/\/\ /\./\/\

Agua de Maca
Agua tomada rao tomada en Agua de Ca
en las fuentes e l e s t an q ue tuche.
de la ciudad. “Guzman Blan
eo.”
Sulfato de magnesio. . . . . . . . . . . O, gr 0642 0, gr 0462 0, gr 0425
Carbonato de calcio . . . . . . . . . . . 0, 0400 0, 0320 0, 0094
0, . 0600 0, 0890 0, 0860
Carbonato ferroso . . . . . . . . . . . . . 0, 0150 0, 0060 0, 0033
Carbonato de magnesio . . . . . . . . trazas. > trazas. trazas.

Cloruro de sodio . . . . . . . . . . . . . . trazas. trazas. trazas.

Sustancias orgánicas . . . . . . . . . . 0 trazas. 0

Tot—al................ 0, gr 1882 0, gr 1732 0, gr1412


Itcsiduo sólido que abandona \
un litro de agua cvaporado hasta

sequedad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0. gr 1865 0, gr 1700 0, gr 1390


Error . . . . . . . 0, gr0017 O, gr0032 0, gr0022

El agua (número 1'.') se presenta turbia recien cogida, pero mm vez filtrada
cobra una transparencia perfecta; la turbacion notada se debe á. la presencia de
cierta cantidad de arcilla en suspension, la cual no tiene inconveniente pues se
deposita por el reposo ó se separa completamente siempre que se pase el líquido
por un filtro.
La del número 2'.‘ fué tomada en el chorro que cae al estanque “Guzman
Blanco :” se presenta como la anterior algo turbia por idénticas razones, mediante
el reposo ; deposita algunos despojos vegetales interpuestos mecánicamente en su
masa. Como se vc, contiene aun despues de decantada pequeñas cantidades de
sustancias orgánicas que ha perdido al ser distribuida en la ciudad. Esto prueba
la eficacia de los filtros que ántes atraviesa. ,
La del número 3'.‘ fué tomada á poca distancia antes de entrar en el de
pósito.
La escasez de medios, lo elemental e incómodo de los utensilios de que~
pueden disponerse en nuestro país para realizar análisis ó estudios químicos
de precision, hacen mai laboriosos estos trabajos, lo cual es causa de que el
operador, puesto en semejantes condiciones esté siempre ansioso de hallar y apro.
__72__
/\»N.r* :’\,'./\/‘\1‘ ¡’ \,- /\,'\ /. — ,\, /\ -— ,7 / /\f\/\/\/‘\/\/\I\/‘f‘ A/\r« ¡v ' / '/ r ’\/ Ir /‘ '—/\rv /\l‘/\_'\J‘_r\/xr\/s

vcchar cualquiera circunstancia, que sirva de verificacion ¡’n-los resultados y de


sancion a las manipulaciones.
La primera comprobaeion de los números anteriores, verdaderamente sa
tisfactoria, ha podido notarse en el acorde perfecto entre la suma obtenida
por el dosajc individual de cada sustancia y el peso del residuo sólido
total que abandona un litro de agua evaporado a sequedad. El error se
halla comprendido entre 1 _\' 3 milígramos lo que es despreciable aun en
~análisis mui delicados.
Pero aún hai más, siendo el agua [ número 1J una mescla de las 2 y 3
es posible, conociendo las proporciones de éstas que entran en aquellas de
terminar a priori la cantidad de sales disueltas en la 1'.‘, puesto que sabemos
ya el peso del residuo sólido contenido en las dos últimas. Segun el ingeniero
de la distribucion de aguas Mr. V. Martín, al estanque de la “Caja. de
agua” entran aproximadamente cada segundo, 50 litros de agua del Macarao,
por 15 litros dela de Catuche. '
Puesto que un litro de agua de Macarao contiene en disolueion 0, gr. 1700 de
sales, los 50 litros introdueiráu en el estanque : —
0, gr. 1700 X 50:8, gr. 5000 (a)
Por razones análogas los 15 litros del Catuchc contribuirá con :
0, gr. 1390 X_ 15:2, gr. 0850 (b).
La suma de los números (a) y (b) representará el peso de las sustancias
contenidas en 65 litros del agua que se reparte e'n la ciudad.
05 litros de esta contendrán pues...-. .... 10, gr. 5850
1 litro tendrál‘f» gg”: . . . . . . . . . ......... .. . . . . . . . 0, gr. 1628
Como sabemos, el análisis da.. . ...... ............ .~ .. 0,1865
Elcálculoda............~..... . . . . . . . .. . . . . . . .. 0,1628
C‘
l)ilbreneia..........~...~...~..... . . . . . . . . .. 0,0237

La diferencia es de 2 centígramos por litro, lo cual proviene de que la mezcla


no ha sido hécha'precisamente con los líquidos analizados, pues como "amos a
Ver, éstos pierden por la tiltracion ántes de unirse próximamente 2 cent—igramos de
sílice. Queda perfectamente probada la precision delos análisis practicados.
La comparacion de las cifras comprendidas en el cuadro que antecede, hace
notar la abundancia relativa del hierro en el agua que se reparte en la ciudad
siendo como puede verse, superior ala suma de las cantidades de este elemento,
contenido en igual volúmen de los líquidos que forman la mezcla. Este exceso
proviene sin duda ninguna de los tubos del euconductado, los, que por ser nuevos
deben estar algo oxidados en su superficie interna, sobre todo a causa del tras
porte y la acciou consecuente del aire del mar, por lo tanto ceden actualmente algo
al líquido que los recorre. Como vamos a verlo, esto, lejos de ser inconveniente
figura en primera línea entre las mejores propiedades del agua.
__73__
\/ 4 -./\/\/xl\/\/\f\/ \/\/\/ ./\./\/\.n.ruvvvvvvv v\/\/v W\/V\/\/\./\/\ ’\/WVV\I\/\/\/\J\

Tambien es notable la. disminucion de la sílice en la mezcla de Macarao


y Catuche, hasta el punto de no guardar la proporcion con los elementos
de los líquidos que forman la mezcla; este hecho que hace desaparecer el error
de 2 centígramos que habíamos encontrado, por el cálculo, se explica mui
bien, } primero, por la aceíou efectiva y benéfica de los filtros, que forman
parte de la distribucion de aguas, loque no dejará de ser satisfactoria
para los ingenieros de la obra, en segundo lugar por la filtracion del líqui.
do para los usos domésticos. ' '
Comparemos ahora, las aguas estudiadas con las que gozan de mejor repu
tacion en otros países. El agua del pozo artesiano de Grenclle, mas pura que
todas las que alimentan la ciudad de París y una de las mas sanas y agradables
de Europa, contiene por litro, segun análisis de Peligot.
Carbonatode0&lcio... .................. 0,gr. 0580
Id. demagnesio........... . . . . ............ 0, 0165
Id. de potasio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0, 0206
Id. ferroso. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . 0, 0032
Sulfato de Sodio . . . . . . . . . ....... ..... . . . . . . .. 0, 0162
Hiposulfito de Sodio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0, 0091
Cloruro de Sbdio..... .. . . . . . . . . . . .. ........ ...... . . 0, 0091
Siliee . . . . . . . . . . . . . . ....... .. ..... . . . . . .. . 0, 0091

0.1Ü8
A la simple inspeccion de los números que anteceden, se ve que en nada cede
el agua de Catuche ó Macarao, puesto que la diferencia de entreambas es tan
corta, á una de las mas afamadas del viejo continente. Mas para dejar esta‘ana
logia perfectamente sentada hasta en absoluto, comparemos uno a uno los ele
mentos de ambos líquidos.
1‘? La cantidad de carbonato de calcio es menor en el agua de (Jarácus. Par—
otrajparte, la presencia de pequeña cantidad de esta sal en el agua que sirve de
bebida, debe considerarse co:no una buena condicion bajo el punto de vista higié
nico, pues la necesita el organismo para servir al desarrollo y nutricion de los
huesos, hechos sentados por experiencias fehacientes. El límite fijado para que
un agua no sea nociva a causa del carbonato de calcio, es de 15 centígramos por
litro. Véase qué distante nos hallamos en el caso presente’ de dicho extremo.
2‘? En cuanto a la sílice, nuestras aguas contienen mayor proporcion que la
que hemos escojido por término de comparacion. Se concibe esta diferencia con—
siderando que las primeras provienen de arroyos torrenciales, en los que el agua
corre precipitándose de salto en salto, adquiriendo en cada. uno de estos, gran po
tencia mecánica, con la que desagrega las rocas durisimas que forman la casi to
talidad del terreno metamórfico que rodea a Carácas, las que no pueden cederlc
sino sílice, magnesio y calcio. De aquí la pureza característica de nuestras aguas,
es decir la ausencia completa de ciertos elementos constantes en las de Europa.
10
. -—-74—
\./\/\/\/\.I\I\l\/\/\_ \/\ /\/\/\/\/\/‘/\/\f‘/\/\/\/\l\/\/\I‘/\f\l\/\I\/\AFI\MI\A /\/\/\/\W /‘/\/\f‘

Sin embargo, á pesar de esto, la sílice, sustancia que siempre existe en todas las
aguas potables, no alcanza en las de Carácas una proporcion relativamente exa
jerada, no podría ser absoluta, a causa de la insolubilidad de este cuerpo.
En efecto, el agua del canal del Ourcq de París, contiene 6 centígramos de—
sílice por litro, proporcion idéntica á, la de Macarao, y no es raro ver esta canti—
dad aumentarse en muchas aguas de Europa. Por otra parte, la presencia del
ácido silícico debe verse como indefectible, una vez que el conocido analista fran
ces Henri Rose ha demostrado por numerosos análisis que ninguna agua potable,
se halla exenta de este elemento.
3‘? El sulfato de Magnesía, contenido en las aguas de Carácas, merece fijar
un tanto nuestra atencion. Se ha debatido mucho la cucstion, de si las sales de
magnesia, disueltas en las aguas potables son ó no nocivas a la salud.
Se ha creído deber atribuir ú su presencia la causa del coto ó cretinismo endé
micos en ciertos lugares, apoyándose en que dichas sales se han encontrado en
las aguas que sirven de bebida en puntos azotados por estas enfermedades. Pero
en esto no hai sino una simple coincidencia. Las aguas del canal del Ourcq que
alimentan la poblacion parisiense, contienen por litro mas de 1 decígrmo de sales
de magnesia y sin embargo el coto no es endémico en la capital de la Francia.
Das aguas de pozo consumidas en Rodez, cabecera del departamento del Ai'eyron,
contienen una notable proporcí0n de sales de magnesia, y no obstante, el coto ó
el cretinismo no existen en aquel punto. A las pruebas ya citadas podrá aña
dirse de hoi en adelante, la. del agua de Carácas, pues sabido es que las enferme
dades nombradas son desconocidas aquí.
Algunos creerán poder atribuir a causa de la presencia de sales de magnesia,
una débil propiedad laxante, a nuestras aguas, pero esta suposicion seria iufun
dada, porque es preciso para que un agua tenga aecion marcada sobre la econo
m‘ía, que la proporcion de sales magnesianas sea superior a 20 centígramos por
litro y aquí solo tenemos en el Macarao 6 centígramos.
4‘? Casi todas las aguas encierran trazas de hierro, lo cual las hace mui venta
josas bajo el punto de vista higiénico. Si la cantidad de carbonato ferroso, fuera
mayor de 7 centígramos, por litro, se tendría un agua mineral ferruginosa, como las
de Spa, Orczza etc. Felizmente, las que se consumen en Carácas, á— pesar de en
rriquecerse en este principio, por las circunstancias mencionadas, se hallan dis
tantes de alcanzar este límite. Son, pues, tambien irreprochables en este parti
cular.
Es tambien importante la determinacion de la cantidad de gases contenida en
un agua potable, por que de ella depende su gasto más ó ménos agradable y
algunas de sus propiedades benéficas. Sensible es, no poder adjuntar a este estu—
dio el de los gases disueltos, pero servirá de escusa, más que suficiente a la falta
de este complemento del trabajo, el carecer en absoluto de una cuva de mercurio
y probetas ad hoc, que no existen en Caracas. Haremos todo esfuerzo por allegar
__75_
VWV\ANWW\ANV\AJV\A/W\N\I\WAANW\AWWV\N\I\IV\AANW\N\A’WW

los ausentes medios y entónces, nos será. posible colocar el coronamiento al trabajo
emprendido.
En resúmen, las aguas que alimentan la poblacion de Carácas son intacha
bles bajo todos respectos, y en ningun caso puede atribuírseles accion nociva so.
breel estado sanitario dela ciudad.
El acueducto “ Guzman Blanco ” que suministra más de las tres cuartas par
tes del agua que consumimos, pura, abundante y saludable, constituye uno de los
mas notables servicios hechos por el Ilustre Americano á la capital dela Repú
blica, quien tiene por esto solo, contraida para con él una gran deuda de agradeci
miento. La. buena disposicion de los filtros y del estanque quedan patcntizados
por las apreciaciones que hemos hecho de los números resultantes de los análisis.
Esperamos que mui pronto nos será posible presentar datos comparativos
entre las aguas de Carácas y las de otros puntos de la República.
Tanto el Dr. Frydensbcrg como yo agradeceríamos cordialmente el envío
que se no hiciese, de aguas minerales ó potables, de diferentes localidades, a lo
cual exitamos á las personas amantes del bien público, puesto que los resultados
no pueden ménos que ser en provecho general.
Carácas abril 27 de 1876.

VICENTE MARCANQ.

- Documento núm. 3.—(Y~

ESTUDIO QUIMICO

_ SOBRE LAS AGUAS QUE ALIMENTA‘N LA CIUDAD DE CARÁCAS,

POR V. MARCANO Y A. FRIDENSBERG, HIJO.

Trabajo presentado a la Sociedad “ Escuela Médica” al día 4 de Mayo de 1876.

AGUA DE CATUCHE TOMADA. ANTES DE ENTRAR EN LA CAJA DE AGUA.

El análisis que presentamos en nuestra comnnicacion anterior, versaba, como


supimos despues, sobre una mezcla del agua del Catuche con la que suministra el
rio de Macarao que alimenta el acueducto “ Guzman Blanco.” Prcsenm~ba un do—
._76_.
N\/\/\l\/\/\/V\N \/\/‘.I\/\/\»\IW\JVW\I\I\I\I\ÍV\N\N \/\/\¡\ /\/\/\/\/s/\/\ /\/\/\/i/\W t\/\/\/~ r /‘

ble interes el estudio del primer líquido, pues por una parte, su análisis servía de
eomprobacion al que habíamos practicado, y por la otra, daba nociones acerca del
mérito relativo del agua que alimenta la ciudad.

519

¿Musrs cunmurrvo.

Las aguas de Catuche aun á'ntes de flltmdas, son perfectamente límpidas, no


contienen en suspension arcilla ni cuerpos estmños.éEvaporamos 1000 c. c de
esta hasta reducirlos á ¡lo del voh’unen, se formó un depósito que fué separado por
flltracion y se procedió al estudio del líquido y del depósito.
Exánwn del líquida—Tratado por los reactivos habituales, siguiendo el méto
(lo racional ya. sancionado por la práctica, obtuvimos notacion de la presencia de
los cuerpos siguientes :
1‘? Cal, en pequeñísíma cantidad.
2‘? Sulfatos, algo abundantes.
3'.’ Cloruros, trazas.
4‘? Magnesia, algo abundante.
5'.‘ Acido carbónico, en pequeñísimu cantidad.
La consideraciou aislada de estos resultados simplifica mucho el reparto ulte
rior de los ácidos y las bases, las cuales se hallarán evidentemente combinadas del '
modo siguiente:
19 Sulfato de magnesio, algo abundante.
2‘? Carbonato de calcio, pequeñisima cantidad.
‘ 3‘? Cloruros solublos, trazas.
Exámen del depósito.—Se disolvió con efervescencia en ácido clorhídico; aban
donó un residuo de sílice ; se separó este por flltracion_y se examinó el líquido
ácido, el cual resultó contener, trazas de magnesio, trazas de hierro y cal. El de
pósito se componie pues de :

1'.‘ Carbonato de calcio.


29 Sílice.
39 Hierro.
4? Carbonato de magnesio.

5 2'.'

ANÁLISIS CUANTITATIVO.

Razones ¡déntncasálns que expusimos en el número anterior, nos determi


_77_
'\/V\N\/\/\I\j\/\)\/\/\N\J\J\ /\/\/'\N\. \ /\/\f/\/\M/V‘ /\/\/\N\/‘ I\./\ W\/‘N‘N\/’\/\/\IV \/\/\/\N\./\I\M

naron á adoptar una marcha~ análoga ú la _m descrita, en el estudio del agua del
Macarao.
Los números siguientes rcasumeu el resultado de los análisis:
Sulfato de magnesio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . : 0,gr 0425
Carbonato de calcio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . : 0,gr 0094
Sílico. ................... . ~ .................. .. = 0,gr 0860
Hierro . . . . . . . . . . . . ‘ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . = 0,gr 0033
Is.'.' ~~~~~~~~~~~~~~~~~ } T"‘""“~"
Total . . . . . . . . . . . . . . . . . . 0,gr 1412
Evapora-ndo á sequedad un litro del agua que nos ocupa, obtuvimos un resi
duo que sec'ado á mas de 100° resultó pesar:
0, gr 1390
La difencia ‘con el número anterior es de:

' o, gr 0022
Como puede verse resulta un error insignificante, y en el mismo sentido que
el de nuestra comunicacion anterior. Esto presto una. sancion preciosa á. los re
sultados obtenidos.

Documento núm. 4.—A.

REMINISCENCIAS Y DEDUCCIONES
POR

A- A- LEVEL

1829.

I
Si en materia religiosa, para obtener probabilidades de acierto, es convenien
te escndriña.r las Escrituras, segun la expresion del Apóstol, en política, con el
mismo objeto, es necesario esoudriñnr la Historia, Escritura social de los pueblos.
._78_
\I\IVW\I\I\I\/\N\I\NW\IV\I\NVWVVWW

El ilustre Cesar Cantú opina que no se escarmienta con la. Historia; pero los
hechos demuestran lo contrario, por lo cual nos permitimos en este punto discu
tir del afamado sabio. - ¿Con la enseñanza no se adquiere tambien la experiencia!
Yno enseña la Historia? De otra manera quedaría reducida á una simple no
vela; ó peor aún: tal vez, “al delirio crónico del género humano,” como dijo
Hertzer en su periódico “Klockol.” ~
Escudriñem0s pues nuestras Escrituras.
Es un hecho que la referente á los últimos tiempos modernos no existe en un
libro especial; pero ahí están las gaeetas oficiales, los mensajes y memorias de
Ejecutivo, las actas de los Congresos y demas publicaciones de esos días, en que
resaltan los hechos sin que los bastardeeu los comentarios y observaciones de fan—
tasía de los que pretenden tergiversarlos en pro de sus fines personales.
Porque no suele ser autoridad en Historia, la que usa de ella como medio
para el logro de un fin político.
Para mejor comprender la rebelion de los notables de Caracas, en el año de
1829, nos permitiremos recordar el estado en que se hallaba nuestra patria en
esa fecha, que aun no nos atrevemos á— calificar de aeiaga, si bien nos lo parece
a nosotros.
Los anales históricos de los pueblos, que en el trascurso de los siglos han
venido estableciéndose y desapareciendo a su vez de sobre la haz de la tierra, no
registra—u, relativamente, los sacrificios de Venezuela para constituirse en Nacion
independiente y soberana.
Nuestra patria, sin valor político alguno ante las naciones del mundo ; escon
dida en sus inmensos bosques, y sus extensos ríos; a millares de leguas delos
centros de qivilizacion y separada de ellos por un vasto océano, en una gran parte
del año terriblemente agitada por las tempestades tropicales, que hacían proble
me de difícil solucion los viajes de los antiguos y pesados galeones; entregada a
la explotacion de compañías extranjeras que solo se cuidaban de esquilmarla para
la obtencíon de mayores ganancias; limitados sus elementos de instruccion a dos
Universidades y un Seminario, (1) en donde solo se enseñaba teología, y algunas
nociones de otras ciencias, con tal que no se opusieran a los cánones; su pueblo ig—
norante del todo y bajo el terror que entónces iufundian las ideas de Rei e In
quisieion (2); y las de Libertad, República y Democracia, delegadas á docenas,
apénas de algunos hombres escogidos; he aquí, á. grandes rasgos, el retablo de
Venezuela cuando intentó su independencia.

(l) “Scmejnntes establecimientos (colegios y universidades de ln. América del Sur)


eran un monumento de imbecilidad."
(2) La cartilla del Paraguay, que servía de texto obligado, á fines del siglo pasado,
define al reí de España:—-“ Señor absoluto, que no reconoce superior, ni freno alguno
sobre la tierra; cuyo poder se deriva del mismo Dios para la. ejecucion de sus designios ;
cuya persona es sagrada _v «ntc cnya- presencia todos deben temblar.
__79_.
/\/\f\/\/\/'\J‘\/‘r/\AI‘/\AA/\A/\f\A/\ /‘\/\/\/\IV\/N/\/\N\N\/\/\/\AK\/’\/\ /\f\/'\I‘\/\/\/Wt/\/\/\/\N—/\/\/\I\/*I\/\/\

. Bolívar y Miranda, fue en Europa que aprendieron los principios emanados


del 93 y prescritos en su tierra natal.
Roscio, Ya’mes, Paúl, Del Pozo, Sanz, y algunos otros, eran luminosas excep
ciones en las tinieblas generales que se cernian sobre el país.
Sucre, como la mayor parte de nuestros progenitores, poseía innato el talen
to, la hidalgia, y ese admirable instinto que hace al hombre noble é ilustrado, sin
necesidad de antecedentes ni de escuela; y los Rivas, Bermúdez, Páez y demas
caudillos de la independencia, solo contaban con la misma sangre, y respiraban la.
misma atmósfera que los Gnaicaipuros, Terapaimas y Cayaurimas, únicos elemen
tos :estos con que contó Venezuela para arrojar el guante a la nacion vencedora
de los vencedores en Montenote, Arcola y las Pirámides.
Ese grupo de hombres tan escasos como los primeros apóstoles del Cristia—
nismo, a semejanza de estos forzosamente tuvieron que principiar por la enseñan
za de la idea, que hubo de fecundizarse naturalmente con la sangre de millares de
víctimas, ofrenda obligada de los pueblos a las causas de su regeneracion, y a to
rrentes derramada en la cruda lucha de catorce años, en Venezi1ela,‘} país de
800.000 habitantes escasos, y en la cual entró como elemento formidable el
terremoto de 1812, que al yermo de los campos unió la ruina de las ciudades.
Sobre los despojos del imperio delos 0e’sares se levantó el cristianismo, es
verdad; pero á medida que se desboronaba el gran coloso romano, otros imperios
y ricas naciones aparecían de sus restos, unidos a otros pueblos y a otras razas;
por manera que la doctrina civilizadora halló campo en donde sembrar su rica si
miente; pero nuestra guerra de Independencia, al triunfar, dejó nuestras pobla
ciones convertidas en osarios, nuestras sementeras en rastrojos, y nuestro ele
mento social en orfandad completa. Solo la idea, como el signo de la. Redencion
ante las legiones de Constantino, se cernía en el horizonte de los venezolanos que
escaparon de la tremenda catástrofe, como nuncio de esperanza para el porvenir,
estímulo para el presente y recompensa de los pasados quebrantos. '
Ello era bastante por cierto; mas no en vano pasa una nacion por siglos de
ignorancia primero y por un dilatado período de revoluciones luego, teniendo que
combatir a cada paso con la discordia, que parece condicion principal de toda re
belion ; porque los elementos que se identifican en la primera hora no dilatan en
tomar diferentes caminos, tan variados como lo son los móviles del interes perso—
nal; por lo que no fue extraño que si nuestros padres al librarse de latutela de
la España todos se hallaban de acuerdo en la emancipacion, en el fin principal y
en los medios discrepasen y que la República se fundara sobre los fómes de una
dcsunion que estalló en breve.
_.50_
-1vvvvvv <JV vvvvvvvvvvvv \/v\/x/\/\/VV\./\J\/V .z v\./vv .¡vuvvv \/\¡ v uv ,/v \/V\/\J\/VVWVVV\

II

El guerrero que si bien en heroicidad, se contaba entre los primeros de unes.


tros antiguos adalides, en audacia se adelantó a todos; que tuvo la fortuna para
él, de tener a su lado al eminente Dr. Peña, talento ó instruccion fenomenales
en esa época; el empleado de Colombia, el subalterno de Bolívar que debía hallar -
se plenamente satisfecho con la estimacion de la gran República y la confianza de
su Libertador; a quien ambas potencias colmaron_de honores y riquezas, en breve
quiso sobreponerse á ellas y dominar solo en la parte oriental de esa República,
que se debía al génio de Bolívar.
La ambioion de muchos de los que aceptaron la Independencia a trueque de
heredar la tutela de la España, le animaron en sus planes; y los intereses bas—
tardos se identificaron hasta el punto de que una sola voz, la del jóven Antonio
L. Guzman, en 1824 ‘v 1826, se atrevió a alzarse protestando contra los intentos
de los enemigos de Bolívar; la misma que poco despues del último año citado fue
tambien la que consiguió del Libertador el perdon para el General José Anto
nio Páez ¡v sus cómplices. (l)
Pero ese decreto de amistad y de honores para los autores y secuaces del
motín de Valencia, de 20 30 de Abril, dió por resultado el mismo que la política
de los Estuardos “ halagar á los enemigos para atraerlos, y no cuidarse de los
amigos porque están seguros.”
Los primeros aceptaron como ofrenda Oblig‘iïdït el bien; y los segundos, con
raras excepciones, unos se convirtieron en enemigos y otros, heridos por el desen
gaño y comprendiendo que de nada valían los antecedentes, permanecieron en
esa indiferencia fatal que aun existe en nuestra sociedad, la cual no quiere com
prender qne desde que la Democracia ofreció a todos derechos iguales, impuso
tambien a todos iguales deberes, no siendo uno de los ménos imprescindibles el de
oponerse con las armas de la razon y de las leyes a todo lo malo.
De las raras excepciones, entre la oposieion y la fuerza de inercia, la principal
fué Antonio L. Guzman.
En ese período de gestacion para la idea antagonista de Colombia, se recibe
en Venezuela la noticia de la tentativa de asesinato en Bogotá contra Bolívar,
en cuya defensa, como bueno _v como leal, fue herido el jóven edecan del Libertador
Andres Ibarra (25 de Setiembre de 1828.)
Este hecho con todas las exajeraciones á que se prestaba la gran distancia
entre las dos capitales de Venezuela .v Nueva Granada, y las calumnias, cartas

(l ) En el propósito del señor üuzman, solo el General J osó Laurenci0 Silva le acom
pañó, con aquella generosidad innata en el noble veterano. Todos los demas Jefes, ami
gos y partidarios de Bolívar, estaban por el fusilamiento de Páez.
_81_
V\/ \/\I WV\/\/\I\/W\/VV\I‘ M/\MNV\NVV\N\N\Í\WV\/\l\/WMWVVV‘/\Á‘<

forjadas etc. que se inventaron para herir a Bolívar, animaron más y más a sus
enemigos, y resolvieron dar el golpe de gracia, contando conque el pueblo de Cará—
cas, que estaba muí léjos tener la. ilustracion de ahora, seria engañado fácilmente.
La única oposicion que se temía era la de Antonio Leocadio Guzman, mui
poderosa á. la verdad, pero era la de un solo hombre, fácil de anularse por todos
los medios que ofrece la ‘imnoralidad política; y deeidiéronse a jugar el todo por
el todo, desconocer de una vez a Colombia y a Bolívar, y proclamar a Páez
¡’mico árbitro de Venezuela; _v una de las principalas autoridades de Caráeas
invitó para una reuníon el día 23 de Noviembre de 1829, a los notables, que así se
llamaban entónccs ellos mismos, los que habían. venido combatiendo a Bolívar y
á. Colombia desde 1824, por las vías de hecho. Muchos acudieron en efecto á la
casa de la autoridad mencionada ; pero léjos de observarse la agitacion y discu
siones que ‘preceden siempre a todo acto que tiene que resolver difíciles proble
mas políticos, reinaba el mayor silencio, y nadie se atrevía el primero a ínte
rrumpirlo.
La revolucion, como avergonzada de si misma, no se atrevía a formularse, _v
unos y otros se contemplabau embarazados, sin resolverse ninguno a ser el pri
mero en lanzar la idea.
Presidia la reunion el dueño de la casa, Jefe general de alta policía, si bien
arrojado en las batallas en donde adquirió preclaros timbres, completamente
ageno a las campañas políticas: porque hijo de la guerra de Independencia no
pudo aprender sino a defender su patria, lo que había hecho con bravura singular
y con una tenacidad que llevó hasta el heroísmo.
Pero aquella hesitacion, que él consideraba cobardía, le índignó, y levantan
dose interrumpe el silencio con esta frase, la primera que abrió la revolucion
de 1829. _
“ Señores : Aquí hemos venido a omitir nuestras opiniones,” ,
En esta ocasion, como a las veces suele suceder, tocó al acaso exponer la
verdad; porque a los revolucionarios no les convenía revelar sus intentos estando
presente Antonio Lcocadio (luzmau.
A éste se había acercado el general Santigo Marido, que en union del doctor
F. F. de Paul y del general Lino Clemente, eran los únicos amigos políticos que
en esa sociedad y en esos momentos tenia el futuro redactor de El Venezolano.
Mariño le exhortaba a hablar, porque las palabras del director no causaron
rcaccion alguna en el auditorio; y continuando aun el mayor silencio, se levanta
Antonio Leocadio Guzman, el mismo tribuno de San Francisco el 7 de Noviembre
de 1826.
En los circunstantes se notó un ligero estremecimiento, y todos los hechos
pasados, desde la protesta contra el reclutamiento forzoso de 1824 hasta esa
fecha, se presentaron a los ánimos, que por otra parte se hallaban dispuestos á
vencer cualquiera obstáculo que a sus intentos se‘opusicse.
11
\/\JV\I\/\/\/\I\I\J\/\M \

Como siempre, el gran tribnno principió con la moderacion en él caracterís


tica, manifestando su extrañeza por la irritabilidad que notaba en algunos espíri
tus; lamentando esos dos vicios del carácter español heredado por sus colonos,
que parecen ser los polos de su actividad política: la absoluta indiferencia y aun
negligencia, primero, y la impaciencia hasta el punto de atropcllarlo todo, des
pues. Con grande habilidad trajo a cuento las glorias de Colombia y de Bolívar
y el agradecimiento que le debía la nacion, especialmente Venezuela su Patria;
y engolfado ya en temas tan fecundos para el talento, é inagotables para el cora
zon, el límpído arroyo de aguas puras, deslizándose tranquilas y sin tropiezo,
segun el símil de algunos autores, se convirtió no ya en torrente, sino en una
tempestad cuyos rayos herian.á diestro y siniestro dominando toda la atmósfera,
como dominó Guzman a todo su público, a unos por el convencimiento, y por el
temor a los ‘otros, á. los que acostumbran no ver ni oír por no querer.
Los revolucionarios con semejante discurso, ántes de tomar la ofensiva fue
ron asaltados en todos sus atrincheramientos, y no tuvieron otra contestacion que
gritos, amenazas y preguntas, “ ¿qué es lo que pretende el señor Guzman i”—
á lo cual contestó este con la mayor calma— “ ¡ Yó, nada! Ustedes son al
parecer los que pretenden algo, qué es? por qué no se esplican? que quieren l
Entónces apolaron al último recurso: al pueblo, que entregado a su trabajo,
agradecido de suindependencia y satisfecho de su Libertador, ¿nada sabia de los
manejos delos notables. (1)
“Que el pueblo deseaba asumir su autonomía; quería administradores y no
amos; no consentia tutela; la patria la había conquistado para él y no para Bolí
var, etc. Que estaba tan alarmado y ansioso que temian un cataclismo del
pueblo del 19 de Abril y del 5 de Julio.” [ En el terremoto, las campañas .v las
emigraciones casi se había renovado completemente ese pueblo.]
Como hemos dicho, Guzman estaba no solamente en minoría sino que se
veía casi solo; apenas tres le acompañaban, y ello solo con la voluntad, pues se
hallaban, si no amedrentados, bajo la presion de un hecho que por lamentable
que fuese parecía inevitable; y se convino en otra reunion al día siguiente en
San Francisco, para la cual se invitaria expresamente al pueblo, por órgano del
mismo Jefe de alta policía.

III.

Es que entónces, un grupo de hombres pretendía para si el nombre de


el pueblo, y con tal predicamento, hacia y dcshacia, miéntras la. gran mayoría

(1)—Por pueblo de Venezuela entendemos la mayoría de todos los ciudadanos, sea


cual fuere la manera de ser social.
_33_
\N\MN\I\/\f\/\A '\/\/\/\/\/\I\MNW\/\f\l\ N\/\/\/\

del pueblo, que era boliviano, se entregaba a su trabajo, contento de sn suerte y


solo se cuidaba de sus obligaciones inmediatas.
En aquel tiempo de las penas de azotes y de muerte, y en que las autoridades
tenían a los ciudadanos como a los soldados de las campañas de la Independen—
cía, no era presumible que fuesen burlados los deseos de los agentes del gobierno,
y tuvo efecto la reunion, nnmerosísima por cierto.
Se instaló la Junta presidida por la autoridad mencionada, quien nombró vice
presidente al General Lino Clemente, y cuatro secretarios, que fueron los Docto
res Narvarte, Fortique y Alfonzo, y el señor Guzman.
Apenas hechos estos nombramientos, que confirmó la concurrencia, pretenden
muchos hablar, se interrmnpen los unos a los otros y priueipia un gran desórden.
Los notables, presintiendo otro chasco como el silencio del día anterior, y
queriendo evitarlo á. todo trance, unos gritaban, otros gesticulaban y nadie se en
tendía, aunque sí de cuando en cuando, en medio de aquella zaragarda, se dejaban
oír mueras a Colombia y á Bolívar, y víctores a Venezuela y a Paez, que no tenían
eco alguno en el pueblo. _
Varias persona—s trataron en vano de hacerse oír ; pero lo repetimos: querían
compensar la escena anterior, y se fueron al extremo, bien que habla empeño es
pecial en no dejar que hablase Antonio Leocadio Guzman, temiendo se repitiese el
acto del 7 del mismo mes, pero del año de 1826
Imposible es dar una idea de esa escena que se dividia en dos partes ;
la una, la nave principal en donde se hallaban los notables, muchos} senta
dos, pero la mayor parte de pié por falta de sillas, y todos, como hemos dicho, vo
ciferando, amenazando con los puños a Antonio Leocadio Guzman y sin dejar
oír los discursos que los ménos furiosos querían pronunciar, pero que se quedaban
en las primeras fraces. La otra, el numeroso concurso, de pié en las na"es colate
rales, silencioso, impasible, y tratando de averiguar lo que pretendía aquella gente
que pareciahidrófoba. o
Por fin, Antonio Leocadio Guzman apoyado por los Generales Mariño y Cle
mente y el Doctor Fermin Paúl, logró establecer algun órden, y propuso que se
formulara lo que se pretendía, se sometiese a discusion y se votase ; que hubiese ab
soluta libertad de palabra sin responsabilidad alguna; que nada se discutiera si
no de una manera concreta á una moeion escrita y apoyada, lo que fue aceptado.
Restablecido el órden, principian los discursos, tímidos y cmbozados al prin
cipio, y mas significativos luego; se llegó hasta mencionar el mito de monarquía
colombiana; se hicienron varias proposiciones que combatieron Gnzman y Paúl y
que negó la concurrencia; y por fin terminaba el día, y aún la revolueion no se
atrevía a desembozarse, formulando su idea, y hubo otra canvoeatoria para el
siguiente.
Llegó éste.
Los confabulados iban resueltos por fin a descorrer el velo, prévias algunas
sesiones enla Viñeta en las cuales era el oráculo el Doctor Peña.
__84_.
—I'\/‘/\I\I\N\I\I\I\/\ I\f\I\I\I\/\I\I\/\I\NV\I\/\fll\ /\/\ /\./\ r\ N’\/\I\/‘\/V\ /\/\Mf\l‘\/\MI\I\I\

El Doctor Paúl, hombre de edad, ilustraeion y experiencia, despues de haber


agotado en conversaciones privadas y en la sesion anterior, todas las persuaeiones
de su respetabilidad y patriotismo, quiso protestar de aquellos manejos con un
silencio por demas acusador. Ese día habló Guzman tambien: y la actitud de
los espectadores, siempre apoyando las ideas de éste, y rechazando las de sus con
tendorcs, volvió á intimidar a los revolucionarios ; pasó el tiempo y nada decidie—
ron; y se repitió la convocatoria para el ‘26. .
Ese día, los habitantes de Caráeas se hallaban enla mayor ansiedad. [Una so—
lueion se hacia ya indispensable; así lo comprendieron los notables, ¡,v al
instalarse la Junta todos los espíritus estaban exaltados. No se disimulaban los
propósitos; eran visibles y terminantes las amenazas contra Guzman, ynadie
ignoraba ya lo que se pretendía ; y como en la primera scsion, el desórden era
espantoso. En medio de aquella baraunda logró el señor (iuzman, junto con el
General Mariño, reunirse al Doctor D. Briceño, General Ayala, J. M. Pelgron
y otros, ydespues de varias recriminacioncs y explicaciones logró hacerse oír,
prévia una súplica expresa. Dijo entónees que él persistia en la union de Co
lombia y en su fidelidad a Bolívar; pero ya que los demas no aceptaban la idea,
ántes por el contrario la combatian, aun con armas prohibidas, él proponía la
federacion delos tres Estados Colombianos; prineípió favorito del pueblo desde
1811; que se rescrvasen sus respectivas autonomías, dejando solo las Relaciones
Exteriores, escudos, sellos, monedas ,v otros ramos de conveniencia general á un
Congreso delas t—res' sesiones.
Se acojió la idea con entusiasmo; en breve tuvo conocimiento de ella toda
la reunion, porque fue escrita y apoyada por los mismos Doctor Briceño, Ayala
y Pclgron, entre otros; puesta en discucion,’su autor toma la palabra nueva
mente y en su ejercicio lució toda la riqueza de su patriotismo, de su ilus
tr(acion y de su talento; así los concurrentes de la nave principal como los de las
colaterales le iuterrumpieron frecuentemente, 'pero con aplausosïdc férvio entu—
smsmo.
;
Sinembargo ; a medida que avanzaba en su peroraeion notó cierto movi—
miento en las naves de los lados; señales de aquí Inicial-a principal, y algunas
personas de esta que se hablaban en secreto y correspondían a las señales de
fuera; y aún no había terminado, cuando observó tambien cerca de él a uno
de los jefes del batallon Apure con una lanza por su cubo en la mano y miran—
dole de osea manera, al mismo tiempo que las primeras filas de los concurrentes
tenían que hacerse atrás para dar lugar a porcion de llaneros harto conocidos
en la guarnicion de Caracas. No obstante, impertórrito dió fin a su discurso.
Al terminar, y cuando aun resonaban:cn el salou los ecos de los aplausos,
uno de los mismos que había aprobado la última proposiciou‘ de Guzman se levan
ta, y dirijiéndosc casi al medio del local, al rest-ablccersc el silencio exclamó :—
“Señores! estamos ó nó en plena rcvolueioni—Sí....!-—Pues no hai término
_35_
W\MNV\/\/\J\M/\/\NWV\I\MN\I\ / /\/\NV\/\/\/\ I \/WW\I\N\I\I\/\/\NV

medio posible y propongo el desconocimiento de la autoridad de Bolívar y la.


separacion de Colombia. ”
Centenares de gritos aceptando y rechazando la idea, pero sobre todo, los
primeros, lanzados por los jefes, oficiales y muchos individuos de tropa del batu
llon Apure, volvieron a introducir el desórden y la confusion : las amenazas é
improperios contra Guzman llegaron á su colmo, y a duras pénas pudo este vol
ver á. tomar la palabra, y hacerse oír de un círculo, precisamente el de los jefes
y promotores de la rebelion.
Indiguado Antonio Leocadio Guzman, pero con la mayor calma, y al parecer
sin cuidarse de la lanza del jefe mencionado del batallon Apure, que en reiteradas
ocasiones la había desviado de la persona de aquel el (leneral Santiago Mariüo;
ni de dos compañías del mismo batallon, que armados de puñales, se sabia ya. que
rodeaban el templo, principió su discurso, manifestando que “ el hecho de mas
trascendencia para los destinos de la Patria no podía veutilarse de aquella
manera; que se pretendía negar una proposieion escrita, aprobada y victoreada
por el pueblo, y sostituirla por otra, que ni se había escrito, y ello á fuerza de
voces, amenazas y movimientos descompasades; que no era así como decidía
de su suerte un pueblo culto, moral y patriota, ántes por el contrario, que esos
medios violentos no eran propios sino de gente soez....... ”
Aquí reventó aquel role—an. Nuevos y mas furibundos gritos intcrrumpieron
al orador :—“Insulta al pueblo,—-Quó más prueba de traicion ?-—-“ Abajo el inso
lcntc. Que se le imponga silencio. —Que se arroje del local, ete.”
Entre tanto los soldados peuetraban por entre la multitud y el verda
dero pueblo, inerme y espantado, desocupó el templo, abandonándolo a los notables
y a los doscientos hombres del batallon Apure.
Guzman de pié con los brazos cruzados, la frente alta, y pasándo la. vista
por toda aquella turba, donde no veía ya otras miradas amigas que las de Mariño
y Paúl, aprovechó un momento de menos gritería para exelamar: —“ Puesto que?
en la República se sustituyen los pañales á la diseusion, me doi por vencido y
me retiro.”
Y con esta frase quedó consumada la revolucion de 1.829. Revolucion que
abolió la legalidad en provecho de la fuerza.
Y los pañales en lugar de la discusion fueron los cimientos de la política es
tablecida al nacer nuestra República . . . . . .

IV.

Resultados:
En dicho año de 1829, los intereses bastardos jugaron la nacionalidad
colombiana sv se perdió: jugaron las glorias de la Independencia personifi
_36_
_/v \/\/\/\/\ V\/\/\/\/\/\ N\/v \ ’\l\/\N\/ \/ \/\J\/\/\./\ / \/\/\/\/\I‘

cadas en Bolívar y se perdieron tambicn; y la ingratitud sirvió de base a los des


tinos de la Patria; y se estableeió como dogma el derecho de rebelion.
Qué podía resultar de semejante doctrina 2
Un edificio fabricado sobre arena puede derrumbarse y sus restos servir
luego de materiales hasta para el mas lucido monumento; pero uno levantado en
el sieno, sus restos se hunden en el fango, con riesgo de la vida para el que inten
te desoubrirlos. Y así aconteció á nuestros gobiernos, á nuestra legislacion, á
nuestros principios, ' a toda nuestra práctica republicana que hubo de basarse en
la revolucion de 1829.
Los hombres que trataron de salvar a Venezuela por medio de la. moral polí
tica, única base perdurable, no obtuvieron sino el destierro,’el cadalso, la calum
nia, ó la prísion ;' no siendo extraño que semejantes semillas produjesen ano
malías como las siguientes:
José Antonio Páez, proclamado jefe de las reformas, combatiendo la. revolu
cion de las reformas.
José Tadeo Monágas, derribado por los mismos que lo elevaron, y despucs
estos mismos haciéndole su apoteósis.
El sabio doctor José Várgas, -civil, derribado por el pregonado sostenedor del
poder civil.
José Gregorio l\lonúgas, en cambio de su democracia y de la libertad delos
esclavos, muriendo en una prisiont
Julian Castro, siendo víctima de los mismos hombres a cuyos principios
servía.
La mayor parte de‘ nuestros próceres de la Independencia, como Santiago
Mariño, Manuel Valdez, el héroe de Boyacá, los Ibarra, (Diego y Andres) los
Carabaño, los Briceño, los Beluche, etc., escapados de la muerte pero no de las
'ïleportaciones de 1835, párias en la patria que líbertaron, ,v no rehabilitados sino
en 1845. (Decreto de 21 de Febrero.)
Y así se explica que huérfana Venezuela de esos hijos ilustres, el Ministerio
de Guerra, por ejemplo, con la única oxcepcion del benemérito Urdaneta, jamas
se vió servido por esas entidades; ni tampoco por hombres como José Laurencio
Silva, ni Francisco Estéban Gómez, ni Tomas de I-Iéres, ni Mariano Montilla, etc.
La mayor parte de nuestras celebridades cívicas, Guzmau, Lander, Aranda,
Sanavria, Rendon, Bruzual, etc., sin figurar para nada en los altos puestos de la
administraciou, necesitándose todo su saber’y patriotismo, para que a pesar de la
losa de hierro que los aplastaba, se hicieran notar con lucidez.
Y exceptnímdose los años de 1830 a 35, la paz no fue sino el reposo del pue
bio extenuado por los grandes sacrificios del último año citado, en que el mismo
Radamanto tuvo que ocultarse el rostro para no contemplar su obra, segun la
frase de una de las víctimas de aquellos días.
_g7_
'\/v \./\/\/\NW\I W\/s/V\N\IW\ \/\/\/\/W\N\/W\J\/\/‘.I\/\IV\JV\/ \_
o.

Y los grandes intereses que venían creados fueron la mayor parte devorados
por la leí de 10 de Abril.
Y los talentos y virtudes no encontraban teatro aparente para espaeiarsc.
Y léjos de extenderse por todas las capas sociales las raíces de las institucio
nes, en 1834 nuestro pueblo perdió la fe en sus Congresos; en 1836, en los senti—
mientos humanitarios de sus autoridades; en 1846, en la eleccion popular, y
cuando la causa de Gnzman, en la administracion de justicia.
En esos años hasta 1846 se sembraron simientes que ahora nos dan algunos
frutos, es cierto; pero tambien lo es que se sembraron gérmenes fatales, origen
de grandes desventuras.
Entre los hombres de esa época hubo mucha virtud, talentos brillantes, etc.;
nos place el confesarlo; pero tambien es forzoso recordar que el partido en que
figuraban los Catoncs y Ciceron, perdió á Roma; y que á pesar de que la Historia
llama al uno inmaculado y sabio al otro, no deja de establecer que en política.
erraron. . . . y fueron cansa de los inmensos males que llovieron sobre la antigua
señora del mundo.
Esa época tuyo un centenar de hombres ilustradísímos, es verdad; pero la
gran mayoría de Venezuela, precisamente la llamada á decidir de sus destinos,
estaba sumida en la mas completa ignorancia. _
En las ciencias, en las artes y en la literatura existían Várgas_ y Cajigales y
Toros; pero en la política esos hombres no eran apreciados en su justo valor;
Várgas fue sustituido por Páez; y varias veces Fermin Toro en terna con otros,
para la gobernacion de la antigua provincia de Carácas, puesto dela mas alta
importancia, ó para el Ministerio del Interior y Justicia, fue desechado y sustitui
do con ciudadanos que le eran inferiores en méritos y aptitudes,
Y así para los Congresos, como para las Cortes y aun el Concejo municipal,
siempre fue batido el doctor Tomas José Sanavria por el ciudadano Abad Cedillo;
que reiteradas veces le ganó las elecciones.
Y los hombres eminentes que no plegaron ante la política de ese tiempo,
esos. . . . . . ¡ Por ventura Antonio Leoeadio Guzman, Tomas Lander, Tomas José
Sanavriá, lograron que se les eligiera para una legislatura nacional 3
Apénas Rendon pudo llegar á ese alto cuerpo, merced a los esfuerzos de Cu
maná, que se hallaba léjos de la influencia inmediata de los hombres del gobierno
general.
En 1829, pues, se perdió el patriotismo ; por natural consecuencia en 1835, '
los jirones de autoridad, que en la tradicion y el espíritu de algunos pocos elegidos,
se conservaban de la leí, se perdieron tambien, y el interes personal imperó por
sobre los generales del país.
Restaba una? esperanza, las elecciones populares; ¿pero la leí de elecciones de
esa época no daba lugar alguno ¡’l la esperanza; y cuando el pueblo se hizo la
ilusion de haberla conquistado, ~ despues de la propaganda liberal de 1840 a 46,
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fue ejemplar y severamente castigado, .4\' el apóstol de esa propaganda condenado


al cadalso.
Hemos lanzado una idea que merece explicaciones, porque no podemos pre
tender que se nos crea bajo la fe de nuestra palabra.
“ Por el artículo l‘.’ de la leí sancionada cn 6 de Octubre de 1830, sobre
elecciones, las asambleas parroquiales, que son el soberano mismo (artículo
7 de la Constitucion del mismo año) el omnipotente venezolano, la única base
de la representacion, y el manantial de las aguas que al Estado han de
dar vida ó muerte segura: este inmediato ejercicio de la soberanía de “ que
principalmente dependen la duracion, la conservacion y el bien de la Re
pública” (artículo 17 de la misma Constitucion): estas asambleas parro
quiales,digo, “eran_presididas por el primer juez de paz, y cuatro conjueces
nombrados por el jefe del canten con acuerdo del Concejo municipal.” (Artículo
1‘? dela leí de elecciones de 1830). Prescindo del incxacto nombre acuerdo que
tiene dos inteligencias de diversos valores y efectos, porque tanto significa reso
lucion que debemos cumplir, como dictamen de que nos podemos apartar, y estos
equívocos en una leí son t—nrbulentos y letales. (La leí que no es clara, distinta y
precisa, es viciosa, De Faucourt. —E las palabras dellas (de las leyes) que sean
buenas, é llanas, é paladinas. . . . sin escatima e sin p1mto, porque non puedan del
derecho sacar razon torticera por su mal entendimiento. Leí 8‘., título 1€’, parte 1'.
La preposicion con indica dictámen, y esto será, lo cual ignoro. Esto es, que
el Concejo municipal, sea por dictamen, sea por propuesta resolutiva, procedía
con los cuatro conjueces que los jefes políticos debían nombrar : estos concejos
municipales eran subpresididos por los dos alcaldes municipales, compañeros y
amigos, si no parientes de los demas municipales, y “estaban inmediatamente
subordinados ” a los jefes políticos (artícu lo 52 de la leí orgánica de provincia),
quienes eran presidentes de los Concejos municipales: (artículo 39 de la misma
leí). Así es que hacían estos Concejos lo que su cabeza y dos brazos querían,
como está en el órden comnn y aun natural de las recíprocas relaciones de los
hombres, mucho mas en poblaciones pequeñas, dos brazos eso mas poderosos, que
por artículo 5'? del título 8'.‘ y el artículo 106 de la leí orgánica de los tribunales
que gobernó hasta el año anterior, eran jueces con mero y mixto imperio. Esos
cuatro conjueces y el soberano eran presididos por los jueces de paz, (artículo l‘?
de la leí de elecciones citadas) quienes con los cuatro conjueces gozaban de la
estupenda prerogativa de supersoberano (permítaseme la exprcsion, que no hai
otra, pues el caso es apretado) de mandar al soberano para_ sus casas á. freír
cotorras, como digan aquellos, ó quieran decir que hai motivo grave, sin especificar
la leí cuál motivo sea y deba entenderse grave : (artículo 8'.’ de la misma leí) los
jueces de paz, presidentes del soberano, dependían de los:alcaldes municipales;
(artículo 54 de la. leí de provincia) los alcaldes municipales estaban subordinados a
los jefes políticos, como se ha. dicho: (artículo 52 de la misma ici) los jefes políti
_89_
uv \/—1\/ ¡J\/\/\JV\IVWV\/\J\JVV\— \JVV\J\I\I\I\NV'\/\ÍW\IWV\ÍV\/\-/\/\/\/\/\/\/‘l\/\l‘ , \/\l\/\,"/\I\/\/V\J‘

cos dependían inmediatamente de los gobernadores que los nombraban (artículo 37


de la misma ici) y estaban subordinados á ellos : (artículo 176 de la Constitncion)
y estos, “ gobernadores, eran agentes constitucionales, naturales é- inmediatos del
Poder Ejecutivo,” (artículo 2‘.‘ de la ici de provincia’y 170 de la constitncion) con
las facultades de un baja, establecidas en los vagos é indeterminados artículos 26
y 31, que son los que mas sobresalen en la leí de provincias; y eran bajáes casi
con impunidad por el número 1‘.' del artículo 4‘? de la famosa nueva leí de tribuna
les, y con buenas espensas, por el artículo 10 de la incomparable leí sancionada el
8 de Mayo. Aquí tenemos de soberano al sobejano: el soberano bajo la férnla de
cuantos tienen mas que sea una pisca de palmeh : el soberano de Venezuela
tratado al estricote por un juez de paz, ccando lo tome gana de llevar el sobera
no de zoca en colodra, ó le convenga ‘para cumplir órdenes reservadas, ó llenar
objetos de intriga, sin tener mas que hacer sino que cuando (-~l crea que debe
disolverse la asamblea, ó porque se lo diga el alcalde,‘.‘ su}'_inmediato jefe, ó a éste
su jefe político, ó a este su gobernador, la disuelva, puesto que no tiene peso ni
medida el motivo grave, dando al soberano los “ buenos días” hasta despues que
le verá el_‘ juez de paz “donde avise." Así sucederá, y así ha sucedido ya en el
Oriente, con ser todos los empleados unos meros agentes de ese soberano, y sus
criados, como dicen algunas constituciones de los Estados Unidos de Norte Amé
rica, their scrmnts. En fin, el soberano de Venezuela pertenece en posesion y
propiedad al poder ejecutivo _qne de este modo viéne siendo el amo, dueño, señor
y árbitro de las elecciones por medio de un órden gerárquico que va del gato al
rato, del rato á la cuerda j’ de la cuerda al palo, como Cervántes dice: órden
gerárquico tan bien distribuido y enlazado que desde el gobierno supremo hasta
los jueces de paz y conjueces en las asambleas, no hai 'en toda la cadena un solo
anillo que se halle, no que rompido, pero ni tomado de orin, puesto que la cadena
es de hierro. _1’or el articulo 31 de la Constitnciou Federal de Venezuela, e’l
soberano era quien elegía presidente para sus asambleas, bien sncándole de los
municipales, bien de los jueces, ó bien delas personas notables; no tampoco por
obligzwion, sino por querer.” (l)
Semejante leí, no fue extraño que diese resultados análogos en su práctica, y
esta ofreció espectáculos como los siguientes :
En 1830, Páez presidente; el mismo que hizo la revolucion de 1830, y el jefe
absoluto de Venezuela desde 1824.——Primer período. .
En 1834. Seamos justos ; no i'ué el candidato del Ministerio, Urbaneja, el
que triunfó (el del general Páez era Soublette,) pero tampoco triunfó el del
Pueblo, Marido, Fue el del comercio el que obtuvo la eleccion. ~
Pero menesteres confesar que el candidato del comercio no podía ser mejor;

‘(l)—Juicio de un juriscm¡~sulto de esa época.

12
_90__
4 ,., \.—u /—, N‘N\{\f\/\/\N\Mf\l\/\l\l\fñfl/\/\MIV\/\/\l\r\r 1 /\/‘¡ '_ /\/ v —/ / ,u ,\'\/V r.rvv .,\:Wv‘

y sin embargo, fue burlado. Miéntras se hicieron nuevas elecciones, Páez


mandó en nombre de Carreño, Narvarte y Soublette.—Scgundo período.
Llegó por fin, el otro período eleccíonario, en 1838, y fué electo Páez.—
'l‘ercer período.
Al siguiente, en 1842, lo fue Soublette, y todo el mundo sabe si hubo ó no
sa—lucion de continuidad entre ese período y el anterior. Cuarto periodo.
Y por último las prácticas eleceionarias de esa época terminaron con las elec
ciones de 1846, que no sabemos cómo de ellas pueden deducirse consecuencias
favorables al Gobierno que las violentó. . . .
Por fin pudo quedar a la patria un último recluso, el buen sentido del pueblo,
pero el buen sentido no se manifiesta sino en la normalidad, y lanzada Venezuela
en la vía de las revoluciones, no pudo acertar ni en sus hechos ni en sus hombres.
Y veíamos correr los tiempos en peor condicion tal vez, que la ciudad deicida,
no solamente‘ hilo á hilo llorando nuestras calamidades y nuestro duelo, que ello
al.fin habría sido un desahogo, sino tambien llorando nuestra deshonra.
La Nacion hebrea sacrificó ¡’i su Dios porque no le conoció, mas Venezuela
sacrííicó a su patria y a su Libertador con conciencia de lo que debía a éste y de
lo que aquella valía.
Y como la leí del equilibrio es de impretermítible cumplimiento, así en el ór
den físico como en el moral y social, los errores que se cometieron en la infancia
de la República, no pudieron ménos de merecer su castigo; este no se hizo
esperar, y la poco numerosa familia venezolana, toda de hermanos, se dividió en
patriotas viejos y patriotas nuevos primero; en constitucionales y reformistas
luego ; allá en tembleques .y campesinos; acá en filántropos y antropófagos;
acu1h’t en machetones y cuchillones; despues en liberales y oligarcas ó fede
rales y godos y corriendo el riesgo de quedar por último hasta sin Historia
” Tan fatal situacion necesitaba de un remedio heróico, porque la Historia ha
probado a la sociedad, en prolongada y dolorosa experiencia, que las lecciones
de 1645 en Inglaterra y de 1793 en Francia, se repiten en toda época, si bien con
las variaciones que en los hechos de la humanidad imponen la civilízacion, las
costumbres y las circunstancias especiales; ademas el pueblo de Venezuela no
era responsable de semejantes hechos; y la Providencia castiga es verdad á las
naciones como a los hombres; pero como estos, si aquellas excarmíentan y expían
su falta, el inismo castigo los sirve de crisol para rcgenerarse, y tuvo efecto y
triunfó la rcvolucion de Abril, prévía la grande espiacion del sacrificio heróico de
Bruzual.
Y he aquí los hechos.
Enemigos personales de Guzman Blanco fueron los primeros en aco¡npaíiarle
en sus designios; celebridades de la mayor autoridad en el partido oligarea de
ayer, tuvieron ¡’I gala incluirse en el número de sus subalternos ; y en cuanto á. los
padres conscri ptos del partido liberal, no fuc de extrañeza alguna que se identifi
—-91——'
MMM/\IWMWMW1Wfi/\ I\/\.

cesen desde el principio con el hijo del redactor de El Venezolano, con el adalid'
de la Federacion, autor del tratado de Coche. _
Ahora bien: de esa lucha memorable que principió en el milagroso desem
barque de Curamichatc y cuyas etapas se miden por hechos gloriosos, ó por mo
numentos de civilizacion y de progreso, como el asalto de Caráeas y la redencion
de censos y el matrimonio civil; las batallas de Apure y la creacion de la Esta
dística; la campaña de Tinaquillo y los Códigos nacionales; la rebelion coriana,
y la ofrenda de la gratitud nacional a su Libertador ¡qué ha resultado en fin de
fines 1
La dignidad nacional recuperada ante los pueblos extranjeros 2 Ello es
obra de un patriota.
La restauracion del crédito por medio de la Administracion equitativa de la
Hacienda nacional? De otro modo no puede proceder un magistrado honrado.
La instruccion del pueblo, el primer censo de la República, la Inmigracion
las Obras de Fomento, la organizacion de todos los ramos de Gobierno i?
El partido liberal, la causa del progreso, desde la aparicion de “ El Venc
zolano ” ha venido reclamando esos hechos, y cumplía a un liberal de los qui
lates de Guzman Blanco su realizacion.
Ahora: la transformacion completa de los antiguos círculos y partidos, en
que las revoluciones de 1829 y 1835 dividieron á los venezolanos; conseguir sin fu— n
siones falsas, sin transacciones vergonzosás el olvido delos ódios de otro tiempo; y
que todo iuteres legítimo converja al mismo fin, el porvenir, que es la síntesis del
programa de Abril, y esta portentosa revolucion efectuada con elementos ad
versos, teniendo que combatir la anarquía en una parte, las pasiones innobles en
otras, asimilando a las veces elementos que se tenían por contrarios ó separan
do los que se tenían por semejantes; y para esos hechos gigantes, no contar
con más recursos que los de una sola inteligencia, esto si es verdaderame‘hte
obra de un genio, ó lo que es lo mismo, el gran milagro de la actualidad.
Que Venezuela se haga digna de tan señalada merced de la Providencia;
y puesto que en sus revoluciones sucesivas nada ha ganado; antes por el con
trario todo lo perdió, no recuperúndolo sino en los cortos dias de la admhústra
cion actual, que se proponga enla paz continuar la obra de la causa de Abril.
...92_
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Documento núm. 5.—A.


—.—...

INFORME ESTADISTICO DE LA UNIVERSIDAD [ENTRAL

I.

Se díó principio a la fundacion del Colegio Seminario en el año de 1641, y


terminó la obra de este edificio el ïllmo. Sr. Baños y Sotomayor en el año
de 1696.
En 1691 se solicitó del Rei de España, por el Rdo. Obispo citado y por el
gobernador y eapitan general, la ereccion de dicho Colegio en Universidad. El
reí, por cédula de 30 de Diciembre del mismo año de 691 negó dicha solicitud.
Hecha igual peticion mas tarde, fué igualmente negada por real cédula de 14
O‘ de Agosto de 1701, limitándose únicamente a exijirse al gobernador, que diese un
informe de los adelantos que fuese teniendo el Colegio.
Rcpetidas las súplicas al reí Felipe V, y teniendo ya éste los informes pedi
dos respecto al progreso del Colegio Seminario, condesicendió por real cédula
expedida en Lerma a 22 de Diciembre de 172], en hacer la ercccion en Universi
dad, del real Colegio Seminario de Santiago de Leon de Carácas; y tambien el
Sumo Pontífice Inocencio XIII, por Breve de 18 de Diciembre del siguiente año
d‘e 1722, hizo la ereccion del Colegio en Universidad real y pontifieía, con todos
los privilejios y exenciones de estudio general.
La ereccion, pues, de la real y pontifieia Universidad, no vino a tener efecto
sino el 11 de Agosto de‘ 1725, día en que se inauguró en la capilla del propio O

Colejio. Se verificó el acto con la mayor solemnidad, leyéndose al intento ambos


despachos real y pontiflcio. Fué presidida aquella solemnidad por el Illmo. Sr.
Dr. Don José de Escalona y Calatayud, l)ignísimo Obispo de esta Diócesis, uno
de los mas interesados en el establecimiento de esta institucion y que tanto traba
jó para alcanzarlo, como igualmente por la dotacíon y fundacion que hizo de
algunas clases de que se hablará. mas adelante.
El primer Rector de la real y pontifleia Universidad, fué el Sr. Dr. D. Fran
cisco Martínez de Pórras : Vice-rector, el Dr. Don Jerónimo de Rada : Secretario,
el Dr. D. José Felipe Martínez; y Administrador, el Dr. Don José Francisco
Onsiberos. Fué el primer caneelario ó juez de estudios el Pro. Dr. D. Blas
Arraiz,
_93_;
\I\MI\WMÍ\MI\/\N\I\/\I\I\NW\MWA /\I\/‘r\/\/\AI\I\ r\/\/\r\/\I\/\I\l‘/\/\Ml\f\f

Se estableció la Universidad con las siguientes cátedras y profesores.

Teolojía de prima. . . . . . Dr. Antonio de Tovar y Baños.


Idem de vísperas.. . . Dr. Jerónimo de Rada.
Cánones . . . . . . . . . .. . .. Dr. Agustín Istúriz.
Instituta de leyes. . . . . . Dr. Angol Barreda. ‘
Teolojía moral . . . . . . . . Dr. José Machado.
Filosofía. . . . . . . . . . . . . . . Dr. Francisco Gómez Castro.
Medianos y mayores . . . Dr. Francisco de Vúrgas.
Gramática de menores. . Dr. Francisco de la Vega.
Música. . . . . . . . . . . . . . . . Francisco l.’órez (‘umacho.

Luego se aumentaron los estudios universitarios con las clases de escritura,


fllósofia escolástica de domínicos, medicina y mínimos de gramática. ~
Las constituciones, por las cuales se regia la Universidad, se fueron formando
consecutivamente hasta que fueron aprobadas por real cédula de 8 de Mayo
de 1727.
Distinguíanse en estas lajurisdiccion académica y absoluto gobierno de la
Universidad, privativamem~e competente al Rector .v Claustro de ella ; ‘excluyen.—
dose expresamente para evitar controversias, la jurisdiccion é intervencion que los
estatutos del Seminario daban a los provisores en la provision de cátedras y
damas actos; reservándose solamente la delos obispos por si mismos, en cuanto
al nombramiento de Rector que los tocaba por los estatutos del Seminario, con la
condicion de que hubiese de ser precisamente _'graduado de Doctor, mediante
hallarse erijido ya. en Universidad y haber de conferir los grados.
Esta dependencia en que quedó el Rectorado de la Universidad, unidamente
al del Seminario, y no sin confusion de algunas otras constituciones de aquella
con los estatutos de éste, dió motivo á que no solo los obispos sino tambien s1ïs
provisores, semezclasen en los asuntos de la Universidad, teniendo en el gobierno
de esta tal influjo y nianejo, que les proporcionaba la subordinacion del Rector,
casi del mismo modo que si permancciera l—l Colegio mero Seminario. De aquí
resultaron notables perjuicios a la Universidad, originándose las ruidosas contro—
versias entre el Obispo y el Gobernador, de que se hace referencia en la real cédu
la espedida en el Buen Retiro el 7 de Julio de 1737. Con tal motivo, el reí desig
nó la dignidad de 1\Iaestrc-Escuelas, de la iglesia Catedral, para que el que la
obtuviesc presidiese los estudios de la Universidad y su eonservacion, y confiriese
los grados, por pcrtcnecerle privativamente por derecho canónico y leyes, ejer
ciendo la cancelaría y la jurisdiccion académica,‘ segun y como la usaba y ejercía
el maestre-escuelas de Salamanca, con absoluta inhibicion de la dioeesana del
Reverendo Obispo, y de toda intervencion y mezcla de éste en las causas y nego
cios de la Universidad: reservándosele únicamente ad interim el nombramiento
de Rector.
__94_
I\/\M/\/\/\/‘/\ “/‘/\/\f\/\/\/\f\f\/\/\Al\l\f\f\/V\/\f /\f\/\/\r\ ./\/\, \/1/\/\/‘/‘n/A/\f 'w_r\;\f‘.'\r‘/\/‘\/\I\l\l\M/\f\f

Estas disposiciones se encuentran ampliamente expresadas en las reales


cédulas de 6 de Noviembre de 1740 y 4 de Octubre de 1784, en ejecnciou de las
cuales se eligió en 17 de Enero de 1786 al doctor don:José Domingo Blanco, de
estado-laico, Rector de la Universidad, conforme al capítulo 12 de la citada última
real cédula; disponióndosc que el Rector de la Universidad fuese electo en lo.
sucesivo de entre los miembros de su claustro, y dcclarándose incompatible con el
rectorado y vicerectorado del Seminario.
Las clases primeramente establecidas tuvieron por renta anual la siguiente:
la de música y las dos de latín, cada una ciento cincuenta pesos, pagándose los
doscientos pesos de las cajas reales, y el resto por el Colegio: la de filosofía
dotada con ciento cincuenta pesos; la de teología escolástica y moral y las restan
tes no tenían renta fija, pero proyectaba el prelado dotarlas con la suma de tres—
cientos pesos para todas ellas por lo mónos, y aumentar las que parecieren
necesarias.
Estas cátedras y las cuatro que despues se crearon ú. espensas de lal_Universi
dad, continuaron con aquella corta asignacion, sin que por parte del Colegio se
hubiese coopcrado a aumentarla, y el pequeño adelanto que tuvieron en sus dota—
ciones, se debió a la Universidad con el ahorro de sus propinas y otras obveneio
nes, desde el año de 1750 en que ella verificó la primera imposicion a censos del
capital de tres mil p'esos, sin saberse ni poderse averiguar en qué se consumiesen
las iguales ó mayores obvcnciones que tuvo en todo el tiempo anterior á la cance
laría; y solo se juzga que se gastaran en los preparativos para inaugurarse, que
debiendo ser propios del Seminario, los costeó todos la Universidad; y enel ador
no del altar mayor de la capilla del Seminario mismo, que le costó a aquella la
suma de ochocientos pesos, que tuvo que distraer de los'ena—tro mil ciento tres
pesos que había donado, y reservar trescientos tres pesos para los demas gastos
que ocurriescn, imponiendo á censo solo los dichos tres mil pesos, cuyos réditos de
ciento cincuenta pesos distribuyó en el mismo claustro entre las cátedras primiti
vas, en esta forma: veinticinco pesos para la cátedra de menores: veinticinco
para la de mayores': veinticinco á la de filosofía: veinticinco á la de teología de
prima : y los cincuenta restantes á la de teología de vísperas.
Algunas de las expresadas clases tenían dotacion antigua que venia desde la
Universidad: otras, una dotacion moderna ; algunas protejidas por el reí; varias
con la asignacion que traían del Seminario, y casi todas con la que les señaló la
Universidad, como consta del sig~uuente cuadro :
_95.__
«\./\/ .¡vv vvvvvvvvvvvv\ vvvvvvvvvvv\z JWW\/\/\IVV\/u vvvvv \/ vvvvv v\/v v uvvvv\

==m==fi
Asígnc.‘"l Dotc.“"
C:itcdm~s Asignc.”" Asignaeíon del dela Uni- Dotacioncsante- moder- Total.
real. Seminario versidad. riorcs nas.

»Menores.; . . . . 100 8 50 ‘.25’ . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 175


Medianos y mayores 100 50 25 ......... .... ...... 175
Filosofía . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 30 25 15 120. . . . . . . . . ...... 175
Música............. .... 50 ~. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .~ 50
Teolojía moral . . . . . . ........ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100 ...... 100
Institut—a de leyes. . . ........ 6 1 r. 23% m. . . . . . . . . 143 6 r. 105—m . . . . .. 150
Canones...... . . . . . . ...... ..... .... 150 . . . . .. 150
Teolojía de vísperas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50 100 ...... 150
Teolojia de prima . . . . . . . . . . . 30 ‘ 25 100 500 655
Mínimos.............'...... . . . . . . . . . . . . .. 150 . . . . . . _. . . . . _ . . . . . . .~ 150
Filosofía y la escol.““ . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 175 .......... .... ...... 175
Medicina . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100 .... .. ...... .. ...... 100

,-Total..... . . 13 ¿S 200 216 lr. 23% m. :3 "75 % 713 6 r. 10%m 500 2205

Como se ve, el Seminario contribuia al sostenimiento —de la Universidad con


solo la renta de 216 pesos 1 real 23 y un quinto maravedís.
El capital de 14.2"5 pesos, importante de los censos, particularmente impues
tos para la dotacion de las clases referidas, fue con el que’se inauguró la Univer
sidad, segun consta de la misma real cédula. de ereccion y documentos concer
nientes; los cuales réditos de 730 pesos 6 reales y 10 y un cuarto maravedís, son
los que constituyen las antiguas dotaciones a que se refiere el precedente cuadro.
Y los 500 pesos de dotaciones modernas, que indica el mismo cuadro, fueron pro
cedei1tes de una capellania por igual suma impuesta por Don Luis Fernández de
Fuenmayor, en favor de la cátedra de teología de prima.
En este estado se encontraba la Universidad, cuyas escasas rentas no le per
mitian organizar y perfeccionar los estudios en las diversas facultades, ‘aun en las’
más importantes, sin embargo del esmero delos eated*átícos que regentaban las
espresadas cátedras. I’enetrado el claustro de la necesidad de ensanchar los est1ï
dios de la mejor manera posible, y de remunerar debidamente a los profesores,
acordó formar nuevas constituciones y arbitrar recursos, dírijióndose con tal ob
jeto al reí para aleanzarlo. En 4 de Octubre de 1784 se dispuso por real cédula el
nuevo plan de rentas y establecimiento de otras cátedras, que de conformidad con
la solicitud del claustro se había hecho. En efecto, se mandaron establecer: una
clase de filosofía para que con las dos antiguas se completase el curso de tres años,
en que sin atraso ni pérdida de tiempo pudiesen entrar a oír estas lecciones cada
año los que se hallasen hábiles para ello: dos de leyes ó derecho civil patrio, para
que con la antigua fuesen tres las de esta facultad y con ellas se completasc el
curso necesario para graduarse de bachiller: dos de cánones, para que con la exis
tente fuesen tres, dístribuyéndose entre ellas el curso necesario para el grado de
bachiller: dos de medicina, para que con la_existente fuesen tres las de esta facul—
tad, abrazando su enseñanza la anatomía, eírujía y la farmacia para obtener los
.
-— S)(i —
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grados correspondientes; y otra de matemáticas elementales y mixtas, distribuida


su enseñanza en términos de poder couferirse grados en esta ciencia.
Con las rentas indicadas, con el capital de 8 4.091—4 rs. de las temporalidades
de los religiosos espulsos, _v de otras más creadas en virtud de nuevas disposiciones '
reales, montaron las rentas de la‘Univcrsidad á la suma de Ji! 8.170—2 rs. sencillos,
sin incluir los 8 200 anuales con que contribuia la real hacienda para las clases de
latín, por deber quedar cxonerada de este pago tan luego como se pudiese dotar
estas clases. ~
Conforme a los estatutos de la Universidad, ésta había de tener y respetar
perpétuamente por sus patronos a los reyes católicos de España, sus antiguos fun
dadores, bajo cuya proteccion, dependencia y jurisdiccion había de estar siempre
regida _v gobernada por las autoridades ó funcionarios que en otro tiempo desig
namn y constituyeran para su inmediato régimen y góbierno, dircccion y presi
dencia de sus estudios, colacion de grados y conocimiento de sus causas, por medio
de la dignidad del Maestre-escuela de la. Santa Iglesia Catedral de Carácas, ‘bajo
el nombre de Cancelario, Conservador y Juez académico, conforme a la real cédula
de 7 de Julio de 1f¡ii?~ _
La Universidad, en virtud de las mismas constituciones, conserva el título y
advocacion de regia y pontiflcia Universidad del Colegio de Santa Rosa de Lima
de Carácas, con que se denominó desde que por gracia y concesion delos católicos
¡reyes de España y aprobacion de la Silla Apostólica, fué erigido y convertido en
ella dicho Colegio, adoptando por especiales patronos y protectores de sus estudios
a la gloriosa Santa, al angélico doctor Santo Tomas de Aquino y ¡’t—la Inmaculada
Concepcion de Muria. ,
El ilustre Dr. Juan José Escalona y Calatayud, oriundo de la Rioja, doctor
en teología de la célebre Universidad de Salamanca y digno Prelado de esta dió
cesis, varon lleno de ciencia y notable por su virtud, y caridad con los pobres, fue
e.Fque formó los estatutos de la realy pontificia Universidad, estableciendo una
cátedra de cánones y otra de leyes, por cuyos estudios trabajó con especial iuteres.
Este mismo obispo formó la regla de coro de la Santa Iglesia Catedral, hoi Metro
politana de Caracas, que es la que rige.
Conforme á las constituciones de la. Universidad, se obligaba turno rigu
rose de doctores secular y eclesiástico para el rectorado de la misma, y se
prohibía de una manera expresa, que pudiesen ser elejidos para desempeñar este
destino los doctores en medicina, y aun los en teología y ámbos derechos, siendo
regulares.

il.

Bajo tales reglas siguió su marcha la Universidad, con más ó mónos pe


queñas mejoras, durante la dominacion colonial, hasta que llegó el día en
_97_
J v \/WV\IVV\/WW v \/uv \/ V\¡V \/ \/\/ ‘,I\/\I\/WV\IWVVVV\/\I\JWVVVW\/\/\I»."\/V\l\/\/\/\/‘/\IV

que definitivamente Venezuela fijó sus destinos como ‘Nacion independiente y


soberana.
En 22 de Enero de 1827 se ocupó el claustro pleno dela consideracion ,v cum‘
plimiento de un decreto del Libertador Simon Bolívar, de la misma fecha, en que
derogó las referidas constituciones universitarias en lo referente al rectorado de
la Universidad, declarando elejibles para este empleo a cualesquiera de los doc
tores de su gremio y claustro.
Animado el Libertador de un espíritu de progreso, amante de las letras y
deseoso de dar el mayor lustre y ensanche á. los estudios de esta Universidad, en
donde recibiera las ‘primeras lecciones, consagró a ello todos sus esfuerzos, no
emitiendo medios ni sacrificios para engrandecerla y dotar-la, a fin de que pudiese
con ventajas propagar las luces en todos los ramos del saber humano.
En efecto, en Agosto (101821 y Abril de 1826, decretó la extincion de los
conventos y destinó sus bienes y rentas a la educacion. Por estas disposiciones
vinieron á. aumentar las rentas dé la Universidad las temporalidades de los con
ventos de San Francisco, San Jacinto y la Merced que existían en esta capital.
Los capitales a censos y gravámenes que á ellos correspondían, montaron a la
suma de 8 222.446,61 centavos, fuera de las fincas urbanas y rurales de estos. El
cumplimiento de estas disposiciones vino a tener efecto más tarde por los esfuer
zos 6 interes que en ello tomara uno de los académicos, que en su período rectoral
se distinguió por su amor a la causa delos estudios y engrandecimiento de la
Universidad. Este sabio fue el Dr. Tomas José Sanavn’a, del cual se hará
mencion en las épocas en que sirvió con ventaja el rectorado de la Ilustre
Universidad.
En 18 de Marzo de 1826 decretó el Libertador la organizacion y arreglo de
la instruccion pública, y en ejecncion de esta leí, deseando dar a la Universidad
la planta más conveniente y dotarla de la manera más adecuada, habiendo oído
ántes al claustro pleno, decretó en 24 de Junio de 1827 los estatutos de esta
Universidad. En ellos estableció las atribuciones y deberes del claustro. Creó
las juntas particulares ó clanstros de catedráticos; la de los miembros de cada
facultad. Señaló la forma de la eleccion de Rector, sus deberes y derechos, y la
del Vicerrector. Organizó la enseñanza de las materias por cátedras, determinando
el tiempo de su lectura. Estableció y organizó las cátedras de la manera siguiente:
dos de gramática latina, una de lectura, otra2de teología y metafísica, gramática ge
neral, lógica, teología, física general y particular, otra de matemáticas, geografía y
cronología, una de ética y derecho natural, cuatro de medicina, cuatro de juris—
prudencia civil y cuatro de ciencias eclesiásticas. Para cada una de estas clases
estableció en dichos estatutos la manera y forma del estudio de las materias que
ellas comprenden. Establcció los certámenes públicos, disponiendo que los hu
biese en cada año en todas las facultades, desde el mes de Marzo hasta el último
13
__98_
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de Mayo. l)eterminó la época y forma en que debieran verificarse los exámenes.


Reglamcntó la manera de conferir los grados académicos y condecoraciones, de
clarando que los grados obtenidos en todas las Universidades de Colombia eran
iguales y habilitaban para hacer oposiciones y obtener cátedras con solo acreditar
debidamente el grado. Estableció los requisitos necesarios para recibir en cua—
lcsquiera de las facultades los grados correspondientes, determinando las con
tribuciones que habían de hacer los que optaran á dichos grados. Estableció los
requisitos para ser incorporados en esta Universidad los que obtuvicran sus gra—
dos académicos en país extranjero. l)eterminó la manera de verificar las oposi
ciones ’á cátedras, y estableció los deberes de los catedráticos propietarios ,v sus
titutos. Estableció los del secretario, zulministrador _v maestro de ceremonias, y
delos empleados subalternos.
En cuanto a las rentas de la Universidad, las organizó conveniente
mente, declarando ser rentas de esta institucion : la cantidad de doscientos
pesos anuales con que ha contribuido la Tesorería desde 1592 para las cátedras
de latinidad.
La de 8 1.091—71 rs., renta anual de las tcmpora—lidades de los exjcsuitas, qu
entraron en la Tesorería nacional. '
La renta fluctuante correspondiente a la canongía lectora! snprimida, que pa
gaba la Tesorería de diezmos.
Dos mil pesos de las vacantes mayores y menores de este Obispado, que pa—
gaba la misma Tesorería ú la Universidad.
La cantidad de 8 1.338, /rédito del capital de 8 26.760—4 rs. de las ren'as en
favor de la Universidad.
La cantidad de 8 760-4 rs., rédito del capital 'de 8 15.487, rentas litigiosa de
la Universidad. _ '
Las rentas de la obra pía de Chuao, despues de cumplir con sus gravá
mrenes.

Las de la obra pía de Cata con sus agregados de la hacienda Miranda y


demas que le acrecieron posteriormente a su fundacion, deduciéndose sus gra
vámenes.
La hacienda de_la Conccpcion situadaïcn Tácata, que fue del canario Josó An
tonio Sánchez Castro, y que ya había sido adjudicada á la Universidad por decreto
del mismo Libertador, de 16 de Mayo de 1827.
Las rentas sobrantes de los resguardos indíienas, dcducida la dotacion pam
las escuelas primarias.
La manda de seis pesos que debían hacer en su testamento, en favor dela
Universidad, los doctores, maestros y licenciados.
Los fondos del extinguido colegio de abogados.
El capital de 8 363,66eentavos, réditos del capital de 8 7.275,75 centavos,
fimdado para las clases de derecho canónico y civil que corrían por la administra
ciou del Seminario, y debían incorporarse a las rentas de la Universidad.
__99__
/\N\ I\N\J\/V\NV\NWV\J\ ANV / «/\/\/\’\.

Y en fln todos los derechos de grados, oposiciones de cátedra y demas que se


ordenan en el mismo decreto.
En los mismos estatutos dispuso el Libertador que la Universidad fuese plan
teando sucesivamente las damas cátedras y establecimientos que le permitieran
sus fondos, procurando a la brevedad posible la Academia de emulaeion dividida
en las cuatro secciones de literatura y bellas artes, ciencias naturales, ciencias
políticas y morales y ciencias eclesiásticas, dándose cada una de estas corpora—
ciones un reglamento para su organizacion interior y para el mejor fomento de sus
estudios,
Creó igualmente el Libertador, fuera de la Universidad, una reunion de Profe
sores de medicina, cirujía y farmacia, bajo el nombre de Facultad médica de Cará
cas, á la cual corporacion díó edificio propio para sus trabajos y la organizó conve—
nientemente en sus diferentes ramos, determinando su objeto, fundaciones, armas
y sello, por su decreto de 25 de Junio del mismo año de 1827. En él se hace la
organizacion del tribunal de la facultad. Se expresa el modo de verificarse las
elecciones de los Ministros de la misma; de sus juntas ordinarias y generales ; de
las deliberaciones de la facultad; de la corte de cxanrinadores; del cxúmcn, re
cepcion é incorporacion de los miembros, y de la jurisdiccion de la facultad sobre
estos; dela asistencia de las juntas particulares y generales; de los miembros
honorarios ; de las sesiones de la facultad; de la escuela de la misma ; del
establecimiento de su biblioteca; del museo y del aparato filosófico—químico. Y
finalmente, estableció los fondos de esta corporacion, creando su Tesorero y dc
_terminaudo el modo de hacer sus gastos y la manera de revisar las cuentas de
este empleado. y

Esta misma corporacioñ llevaba el nombre de Protomedicato. El primer


protomédico fué nombrado el 14 de Mayo de 1777, siéndolo el Dr. Don Lorenzo
Campius, natural de Mayorea, por pedido que hizo al reí de España. .
El inmortal Bolívar resuelve la regeneracion de la enseñanza científica en
Venezuela, bajo el memorable rectorado del sabio y patriota Dr. José Várgas,
recibiendo así la Universidad de su mano una nueva forma sobre los escombros
mismos del antiguo edificio.
Por los nuevos estatutos se origen veinticuatro cátedras, en lugar del pc
queño número que áutes existía; se triplica la renta de los profesores : se adjudi
can crccidos fondos al empobrecido tesoro universitario, teniendo para ello el Li
bertador que desoir las reclamaciones y exijencias del fanatismo que no omitió me
dio alguno para impedírsclo. El estudio del Derecho, reducido únicamente hasta
entónces á las Pandectas y Códigos de España, se aumenta y perfecciona con los
ramos importantes del derecho práctico, público y político, lejislaeion universal,
economía política y medicina legal. Las ciencias médicas, fuentes de la salud
pública, que se encontraban reducidas á. imperfectas y añejas lecciones, se levan
tan de la postraccion en que yacian por el sistema antiguo. Cuatro cátedras
constituyen la fisiología é higiene, la patología la terapéutica y materia medica, la
— 100-—
-/\/\/\ NV\NV\/V\NV\N\/\I\/\AMWN\NW\I\AMWW’

anatomía y la cirugía; y los profesores de esta ciencia conquistan con justicia el


hermoso puesto que ántes se le negara. Las ciencias naturales y exactas reciben
notables mejoras con el ventajoso ensanche de las matemáticas sublimes, de la
geografía y cronología, del derecho natural, de la química y otros ramos. Varias
cátedras se destinan á la enseñanza de idiomas. Y finalmente, el gabinete de física
experimental, el anfiteatro de anotomia y el laboratorio químico, monumentos pre
ciosos son un testimonio delo que esta Universidad y la il ustracion venezolana
deben a los esfuerzos del Libertador en favor de la causa de estudios.
Mas tarde el Gobierno dispone la suspensiou de la enseñanza del derecho pú.
blico y político de la República; pero un decreto de Bolívar exime de esta suspen
sion a la Ilustre Universidad de Carácas, declarando, que estando sus estudios
reglamentados de una manera especial, aquella medida no se extendía a esta cor
poracion.
Próxima ya su muerte, rodeado de muchos de sus amigos y compañeros de
armas, de quienes se despide para siempre, dedica aún su último recuerdo a esta
Academia, legándole por la cláusula 7'.‘ de su testamento, las famosas obras del
Contrato social de Rouseau, y el Arte militar, de Monte Cúculi, que en otro tiem
po formaron parte de la biblioteca de Napoleon el Grande, presente que hizo al
Libertador uno de sus mejores amigos, Sir Robert Wilson.
Agradecida la Universidad por la decidida proteccion que le dispensara el Li
bertador, le manifestó por diferentes actos su gratitud y reconocimiento. En 10
de Enero de 1827 celebró un acto para tributarle sus homenajes. Más despues
acordó que su retrato fuese colocado en la sala principal del cuerpo, como bien‘
lnechor de esta Academia y constante protector de las ciencias. Finalmente en 10
de Enero de 1843, celebró la misma Universidad una snntuosa funcion triunfal en
honor de la memoria del Gran Bolívar.
" Bajo tan favorables auspicios siguió su marcha progresiva la Universidad
dirijicndo sus destinos el sabio Várgas; constituyendo un tribunal académico;
conforme á los nuevos estatutos, los Dres. Felipe Fermin de Paúl, Andres Nar'
varte y José Cecilio Avila, como principales; y Dres. Mariano Echezuría y Pablo
Antonio Romero, como suplentes. Como miembros de la Junta de inspeccion y
gobierno, los Dres. Josó Nicolas Díaz, Frai JuanGarcía, José Joaquín Hernández,
José Manuel Avila y Maestro Juan Díaz.
(ion actividad sin igual, con una constancia inagotable, llenaron sus deberes
los nuevos funcionarios de la Universidad, y con igual interes y asiduidad trabaja—
ron ilustres académicos como Sanavria, Urbaneja, Arvelo, Quintero, Hernández _v
otros, por el fomento de las letras, por el lastre y engrandecimiento de la Aca
demia.
En la época del rectorado de Várgas se estableció la. cátedra de matemáticas.
El fundó la clase de anatomía que se inauguró desde Noviembre de 1826. El fné
el fundador de las de cirugía y química, y con notable exactitud, lucidez y provecho,
—101—
;\/\ /\/\ /\ /N /\~r\ A/\ ¡\/\ /\ /s/'\ /\N\/\I\N\l‘\f\/\f\/\/\I\l‘

desempeñaba estas tres asignaturas. El escribió sobre casi todos los ramos de las
ciencias médicas y naturales, y especialmente sobre anatomía y cirugía. Publicó
dos obras, dedicando á la Universidad el producto de ellas. El contribuyó, en
union de otros universitarios eminentes, á. la formacion del código de instruccion
pública vigente hoi en la Universidad. Como Presidente de la Direccion de estu
dios, coadyuvó con sus colegas al progreso de esta Academia.
La contruccion a tan penosas tareas ulteró al tin su salud preciosa, viéndose
por ello impedido a dejar la patria para rccuperarla. Traslado a los Estados
Unidos, falleció en Nueva York el 13 de Julio de 1853. El legó a la Universidad
su hermosa biblioteca, constante de ocho mi] volúmenes, sus colecciones de histo
ria natural, bellísimas y abundantes, distinguióndose entre ellas, por su riqueza,
la de mineralogía, estimada en ocho ó diez mil venezolanos, y el laboratorio de
química, apreciado en valor igual ó mayor al anterior; y finalmente dejó tambien
a la misma, dos-casas de su propiedad, estableciendo con sus productos tres pre
mios anuales para recompensar los progresos y adelantos de la juventud en las
clases de anatomía, cirugía y química, que regentó desde su establecimiento. La
Universidad agradecida, en sesion de 5 de Marzo de 1855, acordó honores á- su
memoria, como uno de sus más eminentes profesores, manifestando ademas su
profundo sentimiento por la irreparable pérdida de tan ilustre académico. Final
mente dispuso levantarle un monumento honorífico que perpetuasc su memoria, y
0
dirijirse al Congreso Nacional para que le decretasc honores públicos, en confor
midad con lo dispuesto en la atribucion 20‘, del artículo 87 de la Constítucion de la
República, vigente en aquella fecha.
Sucedió á Vargas en el rectorado el ilustre Magistral de la Metropolitana Dr.
José Nicolas Díaz, quien en el desempeño de aquel destino contribuyó en mu
cho a la buena marcha de la Universidad. A éste le sucedió el Dr. Andrea
Narvarte, y luego el Dr. Hilario Boset; ambos académicos en sus respectiv‘bs
periodos rectorales, dieron muestras de su int—eres y celo por el progreso de esta
Academia.
Inmediatamente despues viene ar ocupar el rcctorado de la Universidad, por
el voto unánime de su claustro, el ilustrado y patriota Dr. Tomas José Sanavria.
Este eminente académico, orgullo del foro venezolano, fué incansable en procurar
el cngrandecimiento de la Universidad, en cuántos sentidos lo creyó necesario.
La laboriosida—d con que sirvió aquel elevado puesto académico, lo dicen mejor las
acertadas y provechosas medidas que libró durante el período memorable de su
magistratura. Sus primeros trabajos fueron la formacion del reglamento de deba
tes dela Junta de Inspeccion y gobierno, que carecía aún de reglas para sus fun
ciones, y la formacion tambien del reglamento orgánico dela administrswion de las
rentas universitarias. El confeccionó igualmente el reglamento que organiza la
Secretaría dela Universidad. Todas estas disposiciones alcanzaron de la Junta
_v del Supremo Poder Ejecutivo la aprobacion eorrespodiente. El hizo la dcsig
. —-—102—
\I\ ./\N\/\N\/\/\/\/\N\/\INN\N\I\/\N\

nacion y arreglo del local para la Secretaría. En su mlministracion se verificó le


reparacion general del edificio de la Universidad que se hallaba en deterioro. El
organizó de una manera lucida y provechosa los actos litt‘rarios mandados celebrar
por los estatutos.
A sus esfuerzos debe la Universidad la ndqnisicion de los preciosos muebles
de tercipelo encarnado y la gran alfombra, que aún existen y de que usa en sus
grandes solemnidades. A su intercs debe tambien el menaje de plata y las mazas
de los bcdeles, que 110i usa la Academia. A él se debe la importante medida de
los tante0s mensuales de la administracion de las rentas universitarias, que ántes
no existían. En su laborioso rectorado se llevó á cabo por su interes y celo el
reclamo de las rentas y bienes de los conventos suprimidos por decretos del Liber
tador, entrando la Universidad en posesion de ellos. En su época se construye
ron nuevas y elegantes tribunas, que aún no existían para los catedráticos de las
diferentes asignaturas. Por sus esfuerzos, y debido a la economía y buen manejo
de las rentas, se aumentaron a cincuenta pesos los sueldos de los profesores, que
ántcs eran treinta. En su rectorado se crearon medallas de oro, con emblemas
alusivos, para. los premios de los alumnos en los ex:’unenes anuales, con el fin de
estimular su aplieacion y estudio de las ciencias. El estableció las clases de litera
tura y de gramática castellana, y dictó reglas en consonancia con los estatutos
vigentes, para una y otra. La. de literatura la hizo obligatoria a los eursantcs de
leyes, de ciencias eclesiásticas y médicas: el curso duraba un año, y era necesario
comprobar su estudio para obtar al grado de Licenciado. En su rectorado se esta
bleció la cátedra de taquigrafia, habiendo obtenido del Congreso ln asignacion
anual de trescientos pesos sencillos del Tesoro público, para remunerar el catedrá
tico Ignacio J. Chaquert, que fué el primero que la regentó. Por su intcres y
amor al progreso, se compraron los mapas ‘necesarios, las esferas terrestre _v armi
lar para la clase de geografía. En su rectorado se verificó tambien la adquisiciou
de un modelo de Hossum, para las demostraciones anatómicas, cuyo valor alcanzó
á setecientos fuertes. En su época, y debido á. su firmeza yencrgia, se discutió y
arregló ventajosamentc para la Universidad la enojosa cnestion de la hacienda
Clmao, que tenia en arrendamiento el General Páez. Tambien en su tectorado
se acordó la formacion del cuadro de los doctores y maestros de la. Universidad,
desde su fundacion hasta aquella época. El elaboró y presentó al Congreso Na—
cional una razonada exposicion, pidiendo la reforma, en parte, de los estatutos de
la Universidad. Y finalmente, como Rector de la. misma Universidad, dirijió al
Supremo Poder Ejecutivo, una respetuosa representacion, en que le manifestaba,
(t nombre de esta corporacion, los graves inconvenientes que se presentaban en su
scparacíon del AS'ÜÍNÜUU'ÏO, entre otros, elfmwstísinzo que se xcguiría en la cm:eñanza
ú los eclesiásticos. Sus predicciones se han cumplido.
\

Prolijo seria continuar enumerando las diferentes mejoras y progresos que


tuvo la Universidad en las administraciones rectorales del D1‘. Tomas José Sana—
— 103—
'W\/\J\/\/WW \/\/\N\/W\l v \N\/\/WV\/\/\ I\./\/\/\/\/\l \./\1\./\/\_

vri a,de .,n*ra t areco rd acion , en l os df


ierent es ramos acul
¡ é nncos,
" como consta
" del
archivo universitario. Las indicadas bastan por sí solo para hacer conocer la.
laboriosidad y constancia con que desempeñó sus altos deberes académicos. A
principios de su último período rectoral falleció este ilustre magistrado, dejando
un notable vació en la Universidad; ésta, agradecida por los importantes servicios
que le prcstara, acordó honores ú— su memoria.
Terminado el primer rectorado de Sana.vria, viene a desempeñar aquel, el
Dr. José Alberto Espinosa, que lo sirvió satisthctoriamente, dejando recuerdos
gratos por su consagracion al fomento de los intereses universitarios. En el perío
do siguiente entra ai ejercer las funciones rcctorales el austero y virtuoso Doctoral
de la Iglesia Catedral Metropolitana de Caracas, Dr. Domingo Quintero, hoi Dig
nisimo é llnstrísimo Dean de la misma y l’relado Doméstico de Su Santidad. Este
ilustrado sacerdote, patriarca del clero venezolano, dedicado a la enseñanza en la
misma Academia desde muchos años ha, consagró sus esfuerzos todos a la
buena marcha de la Universidad, lv sus rentas y estudios alcanzaron en la época.
de su administmcion notables mejoras, bajando del solio roctoral con la grata
satisfaccion de haber aumentado su tesoro y dejar floreciente la Academia en sus
diferentes ramos. En su época entró :'| regir el nuevo Código de Instrnccion pú
blica y el decreto ejecutivo reglamentario del mismo.
En seguida ocupó el rectorado el sabio y patriota Dr. Cárlos Arvelo, antiguo
catedrático de la pátología en la Universidad, ,' uno de los fundadores delas cien
cias médicas en la. misma. En el ejercicio de la primera magistratnra académica,
no omitió esfuerzos para cngrandeccrla. En su período se verificaron mejoras im—
portantes, debidas todas á sus acertadas disposiciones; y la. Universidad tomó un
vuelo en esa época, tanto en sus rentas, como en el progreso de las ciencias, que
le harán siempre honor a sn memoria. El Ilustre Arvelo escribió y publicó una
obra de patología que sirvió por largos años de texto en esta asignatura. El tr:f3
bajó con asiduidad y marcado interes, en union de otros académicos, en la forma
cion del nuevo‘ Código de Instruecion pública vigente; elaboró con‘ Várgas ¡v Her
nández los estatutos de la facultad médica, y ocupó con honra. y dignidad la Pre
sidencia de la Direccion general de Instruccion pública, en donde contribuyó al
brillo de las letras, al fomento de los estudios médicos y al progreso en general de
la Universidad. Hombre de un corazon grande y generoso, siempre practicó el
bien ; modesto por naturaleza, jamas hizo ostentaeion de los no comunes conocí-—
mientos que poseía, tanto en la ciencia que profesaba como en otros ramos del sa
ber humano.
ria con respetoSu muerte llenó
y gratitud, deuno
como duelo
de ásus
la mejores
Universidad,
hijos. que recuerda su memoY

Por el fallecimiento del Dr. Sanavria, acaecído á principios de su segundo


periodo académico, fue promovido al rectorado dela Universidad el ilustrado Dr.
José Manuel García, abogado notable en el,foro por sus talentos y vasta crud_icion.
Como jefe de la Acade'mia, siempre supo conservar y contener sus fueros; y en las
— 104—
-'\/\/‘/\IV\I‘/\l\/\_/\_l\/\,'\I\'\/\l\,’\/\l\« \n /\./\/\./\/\/\I\IW\/\l\J\/x/\l\r\.\/\/\¡\/‘:—J\l ,\, A.A_l , AV , -1\/\'\_,'\1\

tres épocas que sirvió aquel elevado empleo, hizo cuanto le fu:3 dado en pro dela
buena marcha y progreso de las ciencias. Al servicio de la Universidad consagró
sus mejores años. Antiguo catedrático de filosofía, sirvió esta clase algun tiempo
con lncimiento. Luego pasó á la administraeion de las rentas universitarias, y
más tarde vino á regentar la importante cátedra de derecho civil con gran prove
cho, la que sirvió por más de veinticinco años. Sus discípulos constituyen boi
el cuerpo de abogados dela República. El Dr. García tradujo del latín al caste
llano tres de los cuatro libros de que se compone la importante obra— del “ Pérez,”
sobre derecho romano, que desde entónces sirve de texto en esta asignatura. La
muerte le sorprendió á fines de su tercer periodo rectoral. La Universidad, por
un acto público, manifestó la profunda pena que le cáusara tan triste suceso, pues
perdió en el Dr. García uno de sus más importantes y mejores profesores. Ella
cumplió gustosa sus deberes, tributándole en sus funerales los honorés que las
leyes académicas acuerdan en tales casos al Jefe de la Universidad; y el cuerpo
escolar, impulsado por ese sentimiento espontáneo del amor y gratitud, dióle una
prueba de su justo dolor, acompañando sus restos hasta la última morada.
Terminado el primer periodo del Dr. García, entró á sucederle en el rectorado.
el Dr. Antonio José Rodríguez, excelente académico y sabio profesor. La época
de su administracion rectoral fue notable por los adelantos que en ella hicieron
las ciencias. Por sus esfuerzos é interes se mejoró el servicio de la Universidad,
y se instituyó la importante cátedra de obtetricia y medicina operatoria. El Dr.
Antonio José Rodríguez fue antiguo catedrático de la asignatura de etimología
latina, que sirvió por más de veinte años. Desempeñó importantes destinos enla
Universidad, entre ellos la Secretaría que sirvió por algun tiempo. Organizó con
su constancia y laboriosidad la biblioteca de la Academia; y finalmente, vino á
ocupar tambien por largos años la cátedra de terapéutica, materia médica y me—
dicina legal, que desempczó con ventaja y honra de la Universidad. Este ilustra
dn catedrático escribió y publicó sus lecciones orales sobre medicina legal, com
plementarias del curso de aquella asignatura. La Ilustre Universidad de Carácas
deploró con justísimos motivos la pérdida de este digno profesor; y á sus instan
cias, el maguánimo Mariscal Falcon, como Jefe de la Nacion, en recompensa de
sus importantes servicios, decretó una pension de las rentas universitarias a su
desvalida viuda. El Dr. Antonio José Rodríguez, modelo de catedráticos y aca
(lómicos, deja recuerdos enla Universidad que serán imperecederos.
Seguidamente fue promovido al rectorado universitario el Dr. Guillermo Mi
chelena, médico-cirujano eminente dela célebre Universidad de París y del gremio
y claustro de ésta. En su administracion rectora] cumplió con sus deberes aca
démicos, y la Universidad de Carácas marchó sin tropiezos por la senda del pro—
greso. E1Dr. Michelena, poseedor de vastos conocimientos médicos-quirúgicos,
sirvió con bastante lucidez yprovecho de la juventud estudiosa, la importante
cátedra de obstetricia y medicina opreratoria, y publicó su preciosa obra sobre las
materias que abraza aquella asignatura, que sirve en ella de texto.
-—105-—
/\IV\/\f\l‘f\/\/\/\/\N\/\MWN\ r /\/‘/\/\/\/\/\/\/\/\ /‘\/\/\ ./\/\/\r\/\/\/\l‘/\z

Luego ocupó el rectorado de la Univeasidad, el probo é ilustrado jurisconsulto


Dr. Francisco Díaz Flores, antiguo académico y digno profesor de la cátedra de
derecho público. Sirvió aquel elevado empleo con la misma dignidad y firmeza
con que ocupara las primeras magistraturas en el órden judicial. El Dr. Díaz
Flóres dejó gratos recuerdos en la Universidad por los servicios que le prestam en
la:enseñanza del derecho público. Escribió lecciones orales sobre esta materia, que
han servido como complemento al texto de esta asignatura. '
Sucedió en el rectorado el Dr. Nicanor Bórgcs, excelente ciudadano, recto
magistrado, abogado notable de nuestro foro y académico de bastantes títulos y
servicios á la Ilustre Universidad. Sirvió el rectorado de ésta satisfactoriamente,
promoviendo en todos sentidos el bien y lustro de la Academia. El Dr. Bórges
desempeñó con bastante ventajas la cátedra de matemáticas y geografía, y escri
bió su obra deflosmogratïa, que sirvió de texto por algun tiempo en dicha asig
natura, siendo finalmente promovido á, la regencia de la importante cátedra de
dercclio civil. ' *
Luego fue promovido al rectorado el Dr. Elías Acosta, abogado distinguido.
Desempeñó por corto tiempo aquel destino y cumplió debidamente los altos debe
res que contrajo como Jefe de la Academia. Este universitario desempeñó por
algun tiempo la cátedra de derecho público satisfactoriamente, y tradnjo« al caste»
llano la recomendable obra de llenrion Pensey, sobre el Poder municipal.
b Sustituyó al Dr. Acosta cn cl rctorado el virtuoso académico Dr. Calixto Ma

drid, antiguo abogado. El contribuyó durante el período de su administracion,


a mejorar el edificio de la Universidad, con la reforma de algunos de sus salones
para darle ensanche y comodidad, de que carecían varias clases; y en los demas
ramos del servicio, hizo cuánto le fue dado en bien de la Academia. Desempeñó
por más de veinte años la cátedra dela elocuencia, ó mayores, recogiendo la Uni
versidad de sus asidnas tareas preciosos frutos. .,
Por fallecimiento del Dr. José Manuel García, y para concluir el período que
¡_’_i éste le faltaba en el rectorado, fue elegido el Dr. Cárlos Arvelo, hijo. Este aca
démico llenó cumplidamente sus deberes, mereciendo por ello ser nombrado por z

el cuerpo electoral para desempeñar en el período siguiente la primera magistratu


ra de la Universidad. Digno hijo del modesto ó ilustrado Dr. Cárlos Arvelo,
antiguo profesor y uno de los fundadores de las ciencias médicas en nuestra pa
tria, procuró como él dedicar todos sus esfuerzos al progreso de la ciencia y á
la buena marcha de la causa de estudios. En la época de su rectormlo se verifi—
coron notables mejoras. El instituyó el museo de historia natural ; ¡v debido á su
espíritu de progreso, logró que se establecieseu en la Universidad las cátedras de
aleman y frances, de gramática é historia de la lengua castellana; la importante
asignatura de historia natural y sus aplicaciones; y finalmente, la cátedra de reli—
gion, lugares teológicos é historia eclesiástica, para complementar los cursos de
14
—-106—
¡V ~, v .r,-\ /\’\M/\/Wil\/\/W'V\f\/WV\I‘N
Wv\/\/\NWV 1v—

jurisprudencia canónica que hasta entónces estaban incompletos. La transforma


ciou política del país, verificada el memorable 27 de Abril de 1870, por el noble
pueblo venezolano, y dirijida _v coronada por su csperto é ilustrado caudillo, le
llevó nuevamente al frente de los destinos universitarios, hasta que, conforme a
los preceptos legales académicos, se efectuaron las elecciones de Rector para el
período ordinario. Con bastante provecho para la juventud estudiosa regenta
algunos años ha la cátedr’a de cirugía, habiendo escrito lecciones‘ orales comple
mentarias del curso correspondiente á esta asignatura.

III.

Antes de ocupamos del actual rectorado y de las saludables é importantes


reformas y mejoras que la Universidad recibe cada ‘día de la ilustrada y progre
sista administraeion del General Presidente de la. República, Guzman Blanco, ‘v
de su digno Ministro de Fomento, Dr. Martín J. Sanavria, creemos de alta justi
cía consignar en esta Memoria Estadística, el nombre de varios académicos, pro
fesores que fueron de esta Universidad unos, y otros que lo son hoi, que en el
curso de la rnscñanza han escrito ó hecho traducciones en las diferentes materias
que constituyen las lecciones de sus respectivas asignaturas y tambien en otros
ramos de las letras. ~ ~
En la facultad de ciencias políticas encontramos al célebre Dr. José de la
,Concep3ion Réyes del Piña], que verificó la traduccion al castellano de la obra de
Maimó y Ribes, sobre Historia del derecho romano: esta obra sirve de texto á la
Universidad.
El Dr. F. Larrazábal, ex-catedrútico de derecho público, escribió y publicó
una obra sobre Elementos de la ciencia constitucional.
El Dr. Manuel María Urbaneja, cated1ítico de matemáticas y geografía, ó
interino de dercclio civil, tradujo el cuarto libro del Pérez, y corrigió los otros tres
de esta misma obra, que sirve de texto en dicha clase. .
En la facultad de ciencias médicas é historia natural, encontramos al antiguo
é ilustrado catedrático de anatomía, Dr. José de Briceño, Vicerector varias veces
de esta Universidad, que ha escrito sus lecciones orales sobre la misma’ materia,
y que sirve de complemento al texto de la clase.
El modesto e inteligente Dr. Pedro Medina, Vicerector que fue de esta Aca
demia, antiguo catedrático de patología, y de química‘ en la actualidad, ha escrito
sus lecciones orales sobre la “ Química orgánica,” que sirve de complemento al
texto de tan importante clase. ‘
El esperto é ilustrado Dr. ‘v Maestro Toribio González, antiguo catedrático de
higiene y fisiolojía, que la sirve actual mente con lucimiento, ha escrito sus leccio
--—107-—
'u\/\/v\ \, _ - . -'*/v\/\J\l\/W\’\/\f\/W\ /\/\f\I\/W\/\/\/\IW\/\IV\/ \/'\f\/ V\/ v v \.

nes orales sobre Dietética en especial, y sobre Higiene y tisiolojía en general com
plcmeuturias todas del curso de aquella asignatura.
El Dr. Manuel Pórras, vasta inteligencia, orgullo del cuerpo médico venezo
lano, escribió sus lecciones orales, llew’mdoleda palabra un taquígrafo, sobre las
importantes materias de la patología, asignatura que sirvió pocos años ántes de
su muerte.
El Dr. Gerónimo E. Blanco, académico, de claro talento, médico ilustrado y
estudioso, antiguo catedrático de gramática ó historia de la lengua castellana,
Secretario que fue de esta Ilustre Universidad, formó y organizó convenientemente
el archivo de esta oficina, que era un caos. A él se debe la existencia de la plaza
de escribiente de la Secretaría, cuya creacion solicitó y obtuvo del Supremo Po—
der Ejecutivo. El Dr. Blanco desempeña con lucimiento la cátedra de materia
médica, terapéutica y medicina legal. El ha escrito sus lecciones orales sobre ma~
tería médica, de cuya pnblicacion se ocupan sus alumnos actuales. Tambien
escribió una memoria sobre la Estirpreiva de la grándula parotidea; y este traba
jo mereció la consideracion y aprobaciou de la Academia imperial de medicina de
l’aris. Escribió igualmente otra memoria sobre la Oftalmía de los recien nacidos,
mcreciendo por ella el nombramiento de miembro de la Sociedad Oftalmológica de
Bruselas.
En ciencias filosóficas tenemos al ilustrado y modesto Rector Dr. Alejandro 1
Ibarra, decano de la Universidad y catedrático jubilado de filosofía y fisica. Este
eminente profesor levantó y dió verdadera existencia a los estudios filosóficos en
esta Universidad, cuyos conocimientos estaban antiguamente consignados en
unos cuántos pliegos manuscritos que constituían todas las materias de enseñanza
cn la clase de filosofía.< Ibarra con su ingenioso talento, al ponerse ‘en 1834 al
frente de aquella asignatura, comprende la ingente necesidad que la juventud
tiene delos verdaderos conocimientos filosóficos. En efecto, escribe su fzunl'isa
obra de física, que abrazando todas las ideas y doctrinas sobre esta parte impor
tante de la moderna filosotïa, bajo un plan claro y sencillo y con la aplicacion de
las matemáticas á ella, lo que hasta entónces era desconocido en Venezuela; me
rece el unánime aplauso del Jefe de la Universidad y académicos, y viene ádar en
tierra con las añejas doctrinas de la antigua escuela de Aristóteles. Luego publica
tambien su importante obra de Filosofía; y finalmente su Aritmética teórica y
práctica. Estas tres obras sirven de texto en esta Universidad. '
El Maestro Rafael Acevedo, antiguo catedrático que fué en esta Academia
universitaria, de bastantes conocimientos filosóficos, sirvió la clase de matemáti
cas y goografia,y compuso dos obras: una denomida Cronología, que sirvió de
texto en la Universidad ; y otra de Gcografia antigua de Venezuela.
El Dr. Alberto Espinosa, antiguo y'aventajado catedrático de filosofía, cs—
cribió su tratado de Lójica, que sirvió por algun tiempo de texto en la Univer
sidad.
-—- 108 —
;—,.¡—r-; ¡.,.n,.,\, /\,V.ft ‘ -,.nzw., N\/\/\l\f\l>l /‘,w. w».,—._A..¡ — ,\. » /\1 ,—,-- _, ,\¡\,\,\r\»\,u

En humanidades tenemos al Licdo. Juan Vicente González, ilustrado acad.:.


mico ,v escritor público de notable facundia. Fué cmtedrático de gramática é his
toria de la lengua castellana. Escribió una obra de Gramática elemental ,v otra
de Elementos de ortología. Publicó igualmente una traduccion del arte poético
de Horacio; un volúmen titulado Revista Literaria, y un compendio de Historia
universal.
El Dr. Manuel María Urbaneja, catedrático de matemáticas, hizo las traduc
ciones del Verien y Burnoufl‘, adaptándolas á los estudios latinos en "enezuela.
Tradujo igualmente la bella obra de Dumcth, titulada ; “ Lo justo y lo útil.” Y
finalmente publicó el compendio de la Histo’ria antigua de Venezuela.
El Dr. Gerónimo E. Blanco, antiguo catedrático de gramática, compuso una
obra de Gramática é historia de la lengua castellana, aprobada por la Direccion
de lnstruceion pública, y mandada adoptar como texto en los colegios y escuelas
de la República.
Algunos otros académicos que sirvieron cátedras en esta Universidad, han
escrito tambien sobre diferentes ramos de las ciencias y las letras, pero sus nom
bres no son conocidos de la comision, ni de ellos hai constancia en los archivos de
aquel cuerpo; por estos motivos no cumple con el grato deber de hacer relacion
de sus trabajos en esta memoria.
Es de justicia hacer méncion _de aquellos académicos y hombres importantes
r c - 0 ‘
que ocuparon los mas elevados puestos en la Umversrdad al verificarse su insta
laci0n, conforme al código de instruccion pública sancionado por el Congreso na
cional en 1843, que es el que hoi la rije. El tribunal académico lo formaron los
aventajados abogados Diego Bautista Urbaneja, José R.'_Sistiaga y José_Santiago
Rodríguez, como principales, y Juan José Romero _v José de la Coneepcion Reyes
del Piña], como suplentes. La junta— de inspcccion y gobierno, adcnms del Rector
y Vicerector, la constituyeron los señores Dres. Andres Narvarte, Alberto Espi
nosa, Francisco Díaz Flores, Juan Bautista Carreño, Calixto Madrid y Nicanor
Bórjes, siendo el secretario dela academia el antiguo profesor de ciencias eclesiás
ticas, l)r. Pablo Alavedra. Las facultades quedaron organizadas así :—Uieneias
ecleciásticas: presidente, magistral Dr. José ‘Nicolas Díaz, vicepresidente, doc
t0ral Dr. Domingo Quintero, y secretario, Dr. José Julian Osío.—Ciencias poli
tícas: presidente, Dr. Andres Narvarte, vicepresidente, Dr. José R. Sistíaga, _v
secretario, Dr. Elías Acosta—Ciencias médicas:é historia natural : presidente,
Dr. José Várgas, vicepresidente, Dr. Cárlos Arvelo, y secretario, Dr. Tomas
Aguerrevere.—Ciencias filosóficas y humanidades: presidente, Dr' Alberto Espi
nosa, vicepresidente, Dr. José Manuel García, y secretario, Dr. Nicanor Bórges.
Es tambien conveniente consignar la lista de todos los Académicos que han
servido en propiedad la secretaría de esta Ilustre Universidad, desde su funda—
cion en 11 de Agosto de 1725 hasta la fecha. Sus nombres, por el órden crono
lónico, son los siguientes: doctores Felipe Martinez, Múrcos de Madrid, Manuel
—109-——
\ ,\N\/\/‘\/\/\_/\ /\/\ M/\/\/\/W\ANVV\I\/\I\I\N\/\/\/\ /\/\/\/\N\/\

de España, Juan Rafael Rodríguez, Agustín Arnal, José Manuel Padron, José
María García Siveri0, Antonio José Rodríguez, Pablo Alavedra, Gerónimo E.
Blanco, Juan Antonio Báez, Antonio José Rodríguez, Fernando Figueredo, Bamon
Tirado, Fernando Figueredo y Teófilo Rodríguez. ‘
Los funcionarios de las facultades, nombrados en las últimas elecciones para
el período académico corriente, son los siguientes: Ciencias eclesiásticas: presi—
dente, Dr. Martín Tamayo, vicepresidente, Dr. A. M. Riera, y secretario, Dr.
José de la Cruz Rodríguez—Ciencias políticas: presidente, Dr. Luis Blanco, vice
presidente, Liedo. Jesus María Sistiaga, y secretario Dr. Teófilo Rodríguez—
Ciencias médicas é historia natural: presidente, Dr. Federico Ponce, vicepresi
dente, Dr. Ramon Alejandro Rámos, ysecretario Dr. Alejandro Frías—Ciencias
filosóficas y humanidades: presidente, Dr. Alejandro Ibarra, vicepresidente, Dr.
Pío Ceballos y secretario, Dr. Celedonio Rodríguez.
Falta solo para terminar esta memoria, la relacion del movimiento y pro
gresos que ha tenido la Academia en sus diferentes ramos, desde el 27 de Abril
de 1870 hasta la fecha.

IV.

El 20,de Diciembre del expresado año, la mayoría de votos del cuerpo sobe
rano de la Universidad, elevó al solio rectora], al antiguo profesor de filosofía y
decano de esta Academia, Dr. Alejandro Ibarra. Este universitario, que desde
la primera juventud ha consagrado a ella todos sus esfuerzos, recibe aquella hon;
ra como una prueba mas del amor que la madre coman de las ciencias dispensa
a sus mejores hijos. Con esa constancia propia de-su carácter y con la fé que
tiene en todas sus medidas de progreso, el ha regenerado en todos sentidos la
Universidad, cumpliendo dignamente sus deberes. En la misma fecha, el«cuerpo
electoral nombró Viccm~ctor de esta Academia, al laborioso profesor é ilustrado
fllólogo Dr. Angol Ribas Baldwin, catedrático propietario dela asignatura de in
gles ‘v miembro de la facultad de ciencias médicas ó_historía natural, quien desem
peña sus altas funciones con la unánime aprobacion del gremio universitario.
El ilustre Jefe de la República, General Antonio Guzman Blanco, digno
miembro de esta Universidad, desde que rige los destinos de la patria, ha consa
grado a la Academia toda su proteccion y decidido apoyo. Por su decreto de 9
de Mayo de 1870 la organizó de la manera mas conveniente, poniendo al frente
de sus cátedras profesores ilustradosy patriotas. Devolvió a la Universidad, libres
de todo gravámcn y compromisos, sus valiosas fincas de Chano, Cata y Suárez,
cuyos productos todos entran a formar una gran renta a la Universidad; dispuso
la restauracíon general del edificio dc ésta, que se hallaba en mal estado: decretó
-—110-— . o '
'\/\/\/W\.IV\I\I\I\/\/\/* s » —v / ¡ u \I\"z\/\’ Isr\1\l\l\l\f\/\/\/\/\/\f\l‘/\t r\/ /\/\I.¡./-/ I\I\l\t\/\/\Is/V\/VV—
o

el establecimiento de las cátedras de ciencias eclesiásticas que habían sido supri'


midas en 1858; restableció la de gramática ó historia de la lengua castellana; y
finalmente, acaba de crear la importante asignatura de matemáticas sublimes, que
está. ya en ejercicio. lla concedido dispensa de derechos universitarios cursan
tes pobres y estudiosos, a fin de que puedan sin obstáculos obtener los grados
académicos. Y no creyendo aun satisfechos sus deseos, por el bien y el lustre de
la Universidad, acuerda la construccion de la fachada de su edificio, digna por
cierto del primer cuerpo científico de la República, como se ve del plano que onle
nó levantar _v al que ha impartido ya su aprobacion. Ricasy abundantes primicias
recoge la Academia del más importante de sus hijos. '
El ilustrado Ministro de Fomento, Dr. Martín J. Sanavria, abogado, miem
bro y profesor de la Universidad y digno hijo de aquel académico que dejó gratos
recuerdos en este plantel por su consagracion á. él, viene eoadyuvando con el Jefe
de la Nacion al fomento de la enseñanza, y en especial al de esta Ilustre Univer
dad; y no ha escusado oportunidad alguna para trabajar en favor de sus altos
destinos.
La Universidad, desde Abril de 1870, ha seguido una marcha progresiva en
todos sus ramos. En cuanto ú los grzulos que desde entónces á la fecha ha confe
rido, . han sido '67 de bachiller, en esta forma: 46 en filosofía, 6 en derecho civil,
1 en e_ánones y 14 en medicina. De licenciados ha conferido 20 en medicina, 6 en
derecho civil y 1 en cánones. Y de doctor, 2 en derecho civil, 15 en medicina y
2 en cánones.
0

En cuanto a sus autoridades y empleados, amantes como son del progreso y


celosos de la honra de la Academia, todos llenan dignamente su mision.
El cuerpo de catedáticos, respetable por su talento, ilustracion y virtudes, y
por su absoluta consagrucion ai la enseñanza de las materias correspondientes á
sus respectivas asignaturas.
Su biblioteca, aumentada y enriquecida con preciosas obras, y confiada ¡’i la
inspeccion de un excelente jóven académico que la conserva y organiza ventajo
samente.
El anfiteatro de anatomía, ensanchadoy dotado suficientemente y bajo la in
mediata direocien de su hábil y antiguo profesor.
El laboratorio químico, en el mejor estado, debido á la asidua contraccion y
celo de su ilustrado preparador. El gabinete de física, en las mejores condicio
nes. El edificio de la Universidad, restaurado y embellccido. Y sus rentas, abun
dantes y florecientea, —
Es oportuno mencionar en este lugar la acertada eleccion hecha para adminis
trador de las rentas universitarias en el Dr. Silvestre Pacheco. Este modesto
acadénico, cuya honradez es proverbia—l, maneja con la más severa economía y
rigidez legal el tesoro de la Universidad; y en el desempeño de sus delicadosy
—111-—
I\./\/\N\N\IV\I\NVW \/\/ \/\N\.N\l\/\/\

altos deberes, no solo merece la. aprolmcion del Supremo Gobierno y del cuerpo
universitario, sino tmnbien el aplauso general.
Se ve, pues, por todo lo espuesto, que cstu— Ilustre Universidzul Central se
encuentra 110i en lo más bella y brillute situncion que jamas tuviera, debido sin
duda. á. las sabias y bene'flcas medidas que en su favor ha dictad_o el eminente
ciudadano que 110i rige los destinos de Venezuela, que solo tiene en mira el engran—
deciunieuto de su patria: al hábil y entendido Ministro (le Fomento que secnmln y
desarrolla sus propósitos; al Jefe de lo Academia y deínas empleados que los po
nen en ejecucion; y en fin, á todos sus miembros, que contribuyen cm;~ sus luces
y apoyo ¡’l los altos fines de esta institucion. — -
Carácas, Diciembre 8 de 1872.
José de Jexus Lucena.
Fernando Figueredo.
Teófilo R0flríyw:.

_m.

UNIVERSIDAD CENTRAL.

Cuadro de sus ~empleados actuales.


R
’ mm“_ Secretario de la Ilustre l'n¡rernidad.
1)- 1‘ 1 1" red
Dr. A. Gnzman Blanco, Ilustre Ame l' emmftf) ¡gue 0'
ricano Re0‘ener3dor «le Veneznel-i Admmmrador de mms‘
l ° l)r. Silvestre Pacheco..
Viccrector. zlfaestro de ceremonias. “
I)r. Nicanor Borges. A Dr. Vicente Gr. Guáncbez.
TRIBUNAL ACADÉMICO. Director de la Biblioteca.
‘Principales. Ciudadano A. Ernst.
Dr. José Réyes. V ' Adjunto
D_r. Ramon F. Feo, _ _ . Dr. Miguel Toro. ,
L“’d°' Jes“s Man“ S'stm~g“' .Precepfor dc anatomía y preparador
_ Suplentes. de química.
Líedo. Agustín 4veledo. Dr. Alejandro Frías.
D1" Andre5 A' Sfl"a- u Escribíente de la. Secretaría.
Junta de Impeccíon y Gobierno. víctor' A.’ zc¡—pa_
Dr. Gerónico E. Blanco. Bedc(¿,,_
Dr. Jesns María. Blanco. . Ra M
Dr. Celedonio Rodríguez. ¡0;2°“ ‘“'.‘ezé.l _
Dr. Angel E. Ribas Baldwin. ' Ant°“‘° _‘ ‘f‘
Dr. Manuel Vicente Díaz. Sm“lefle—
Dr. Andres María Riera. Jacinto Plánns.
— 112 .—
WV\N\N\N\/VVVVWWVWVWVVWVMWWVWWW\IW\AAN \NWs/\N\/WM

olrnpms. mrnnaáucos.

Teología dogmátícu, , , , Dr. José Antonio Ponte.


Relígion y lugares teológicos Magistral Dr. José Manuel Mendoza.
Historia sagrada , 7 7 7
Interino Dr. Andrcs lll. Riera. '
Derecho eclesiástico 7 7 7 Dr. Fernando Arvclo.
Derecho civil , 7 7 7 7 Licdo. E. Calcaíio.
Derecho público , , , , Dr. Fernando Figueredo.
Código Civil y de Comercio , , Dr. D. B."Urbanoja.
Leyes nacionales y de procedimiento Dr. Raimundo Andueza.
Derecho administrativo y economía política Dr. Jesus María Blanco.
Anatomía, , , , , , 7 Dr. José Briceño.
Higiene y Filosofía , 7 7 7 Toribio González.
Patología interna , , , , . Pedro Medina
Cirugía médica, operaria _v objetricía . Nicanor Guardia.
Materia médica y medicina legal 7 . Gerónimo E. Blanco.
Química , , , 7 7 7 . Manuel Vicente Díaz.
Filosofía y Física , , , , '. Alejandro Ibarra.‘
Matemática (pfimcr’_bicnio) , 7 Manuel María Urbanoju.
Idem (segundo ídem) , . Manuel María Urbancja.
Idem (tercer ídem) , , Dr. Manuel María Urbaneju.
Dibujo lineal y topográfico Comte. de Ing‘? Gerónimo Martínez.
Historia universal Dr. Rafael Villavicencio. -
Histori:: natural Ciudadano A. Ernst.
Ingles 7 7 7 7 7 7 Dr. Angol Ribas Baldwin. .
Fp,ances 7 7 7 7 7 7 Licdo. Rafael Señas.
Aleman , , , , , , Ciudadano A. Ernst,
Griego7 7 7 7 7 7 7 Dr. Federico Chirinos.
Prosodia y métrica latina, Dr. Celedonio Rodríguez.
Etimología y síntáxis latina , Dr. Andrea M. Riera.
Agricultura _v Zootecnia , , , Dr. Angel Maria Alamo.

El número de alumnos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ~. . . 192


Número de personas que han obtenido el título de Ledo. en ‘De
recho Civil . . . . . . . . . . . . . . . .‘ . . . . . . . . . . . . . - o . - . . . . - . . . . . . . . . - 352
Número de las personas que han obtenido el título ‘de Licenciado en
Medicina desde los primeros grados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 385
Número de las personas que han obtenido el titulo de Licenciado en
Ciencias Eclesiásticas desde los primeros grados . . . . . . . . . . . . . . . . ari»
—113—
'W\/VVVVWV\IWW\/VVV W—/ WWVWV\IVVWWVVVV\N\/VVVVVVWVVVV \/\_/ ._

Número de las personas que han obtenido el título de Licenciado en Cien


Filosóficas desde los primeros grados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 216

RECTÓRES QUE HA TENIDO EL PLANTEL


DESDE su FUNDAOION.
Francisco Martínez de Porras . . . . .. iï".ï ga:-Éwaqc:ïefiz Agosto 1725
. José Mijarcz de Solórznuo.... Setiembre 1733
ll
. Gerónimo Rada. . . . . . . . 1734
. Cárlos
Blas de de
Arrais.
Iierrcra.... .. Febrero 1739
Diciembre 1740
u
Pro.. Bonifacio
Juan PérezFrías
Hurtado..
Abadiuno .... .. 1741
Nov ¡ombre 1744
G. Ramon de Ibarra . . . . Diciembre 1746
Pro. Czírlos de Herrera No‘v ¡ombre 1749
Pro. Bartolomé
Franco de Antonio
Ibarra . .V¡íl‘gus
. . .. . . . . . . Jnlio 1758
Marzo 1771
Pro. Domingo Berroteraín... Enero 1772
José Domingo Blanco ..... .. 1785
Juan
Pro. José
Agustín
Ignacio
de laMoreno.
Torre . . .... 1787
1789
Pro. ' Domingo Rog‘.‘ Briceño. 1791
José
Pro.
Tomas Antonio
Juan
Hernández
Vicente
Osío...
Sanabria...
Echeverría . . . . .. 1793
1794
1795
José Antonio Bórges. .. .. . . .. 1797
Pro. José Vicente’ Mnchillnnda 222 1799
Domingo Gómez Ruz . . . . . . .. 22 1501
Pro. Nicolus A. Osío . . . . . .. 22 1803
Bernabé Diaz . . . . . .. .. .. .. .. 22 1505
Tomas
Pro. Gabriel
Hernández
José Snnnbria..
Lindo.... .. 2‘2 1807
22 1809
Pro.
Juandeltójas.......
Manuel Vicente Maya.. 1811
1815
Pro. Pablo Antonio Romero. . 1817
José Manuel Oropeza . . . . . . .. 1819
Pro. Miguel Castro y Marron. 1621
Felipe Fermin de l‘núl. ~. . . 1523
. . Pro. José Cecilio Avila . . . . .. 1325
l.
José Vaírgas. . .. .. 1—"‘.!7
Pro. José Nicolas Diaz . . . . .. Diciembre 1629

Andrcs Narvartc . . . . .... 1532
Pro. Juan Hilario llosut.... 1H35
Tomas
Pro. Jos(
JoséAlberto
Sanavria
Espinosa..
...... .. 1c33
20 lall
l‘ro. Domingo Quintero... . ‘20 1643
——114-'
, _/\/— f\¡‘\/‘/\/“ /\ /\/\I'\N\/\/\I\/\Ar\/\/ r\r ¡— \r—\r.n ' /\/«/\/\n /\/\./\/\1‘\1’\/\4

Dr. ('¡irlos .\rvclo. . . . . ~. .... . .. . . .. . . . .. 2" “ l:‘4|i


Dr. Tomas J. Sannvria.. .... .... ‘20 " lr‘«l‘J
Dr. Josu’- Manuel García... .... .... . Julio 1850
Dr. Antonio J. Rodríguez ...... . . .... .... .... Diciembre 1852
Dr. Guillermo Michelena ...... . . . .. . .... .... “ l&’r5
Dr. Francisco Diaz Fióres . . . . . . . .... Ju! io 1858
Dr. Nicanor llúrges .... . . .... .... .... .... Setiembre 1860
Dr. Jnsé
CalixtoMmlrid
EliasManuel .... ..
AcostaGarcía...
...... Marzo 136-2
Setiembre 1862
Agosto 1863
Dr. José Manuel Gnreín.. .~., Diciembre 1866
Dr. C:írlos Arvelo. . . . .~ . . Marzo 1869
Dr. Cairlos Arvelo. . . . . . . . 20 Diciembre 1869 "
Dr. Alejandro Ibnn'n~ . . . 20 “ 1870
Dr. Pedro Medina .... . . .... .... .... 20 “ 1873
Dr. Antonio Guzmm1 Blanco. . . .. .. 20 “ . 1876

VICERECTOR ES.
Dr. l'ro. Alberto Espinosa . . . . . . .... .... .... l’) Murm 1827
Dr. Pro. Mariano Ecbezurín. . .. . .... . ,.... 20 Diciembre 1829
Dr. Pro. J. Alberto Espinosu.... ... 21 “ 1832
Dr. Felipe Fermin de Paúl . . . . . .. .... 21 “ 1835
Dr. Francisco Díaz .... .. .... .... .. .. .. . . 24 Enero 1836
r Dr. Pro. Juan Hilario Boset.. . . .... .... .... 20 Diciembre 1838
Dr. Juan Bautista Carreño . ~ . . . .. .. .. .. . . 18 ' Setiembre 11539
Dr. Felipe Fermin Pulil.. .. .. .. . . .. .. .. .. 20 Diciembre 1841
Dr. Czirlo—J Arvelo. ~. 2... .... .. .. .. .. .. .. 20 “ 1843
Dr. Pro. José Manuel Alegría. .. .. .. .~ .. .. .. 20 “ 1846
Dr. Pro. Diego Córdova. .. . . .. .. .... .... 8 Febrero 1845
Dr. Josó Manuel Gurcín,~. .. .. .. .. .... .... 23 Noviembre 1848
Dr. José Reyes. . .. . . .... ... 20 Diciembre 1849
fl Dr. l‘ro. Jusé Manuel Mendoza. . 23 Octubre 1851
Dr. Pedro Medina . . . . . . .. 20 Diciembre 1852
Dr. Alejandro Ibarra. . . . .... 20 “ 1855
Dr. Nicanor Bórges .... . . .... .... .... 20 Julio 1358
Dr. Calixto González. . . . .... .. .. .... .... 18 Setiembre 1860
Dr. Calixto González. . . . .... .... .... .. . . 11 Marzo 1862
Dr. José de Brieeño..... 5 Agosto 1863
Dr. C:írlos Arvelo . . . . . . . .... .... .... .... 20 Diciembre 1866
Dr. Diego Bautista Bárrios . . . . . . .... .... .... 15 Abril 1869

Dr. Diegó Bautista B_¡írrios . . . . . . _... _... . _ _ . 20 Diciembre 1869


Dr. José de Brieeño..... 9 Mayo 1870
Dr. .\ngel E. Ribas Ii.. . . .... .. . . .... . . . . '20 Diciembre ISTU
Dr. José .\rnal.. . 20 “ 1673
Dr. Raimundo Auduezn. . .... .... .... . . . . 20 Octubre 1875
Dr. Nicanor Borges .... . . .... .... .... . . . . '20 Diciembre 1876
—-—115-—
M/\/\/\N\ I‘/\/\/\/\f\f\/\I‘f\f\/\/\l \/\/ \/\ /\/\ r\r\/\ \/\/\/\/\/sflj\I\/W\/\/\/\AI\IV\/\N\FI\/\NV\N\I\W

APUNTES ESTADISTICOS
DEL

DISTRITO FEDERAL.

INDICE.

Fólios
Suelo . .
Excursion á la Silla del Avila por Alejandro de Humboldt en Enero de
1800. . . . . . . . . . . . . . - - - o . - o . . o . . - - - . . . . . o.

Viaje a la Silla de Carácas en Agosto de 1833, por J. M. Cajigal . . . . . . 28


Hidrogratïa . . . . . . . . . .. . ...... ...... 37
Vías de comunicacion é Itinerario . . - o . . . . . . . . . . . . .. 39
Meteorología. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - .c - 49
Flora. . . 09
Fauna. . 77
Apnntaciones históricas de la ciudad de Carúcas . . . . . . . . . . s5
Negocios eclesiásticos . . . . . . . . . . . . . . . . . - . . . . . . . . . . 102
Instruccion, Industrias y comercio 104
Calamídades . . . . . . . . 104‘
La poblacion de Caracas durante tres siglos, por el Dr. Arístides Rojas . . 113
Censo de las parroquias de la ciudad . . . . . . . . . . . . . . . o . . - o. 124
Idem de las parroquias foráneas . . . . . . . . . - . . . . . . . . - - 160
Resúmen general del Censo . . . . ~. . . . . . - . . . . . . . . . . .. 189
Deducciones inmediatas del Censo 105
Cuadro estadístico de. los matrimonio, nacimientos y defunciones del
Distrito Federal en los años 1874, 1875 y primer semestre de 1876. . . 209
Deducciones de los cuadros Estadísticos comparados con el Censo . . . . . . 217
Cálculos proporcionales . . . . . . . . . . 219
Topografía. . . . . . . . . . 227
Apuntes sobre la Climatología médica de la capita—l . . . . . . . . 250
Relacion de las propiedades urbanas del Distrito Federal. . . - . . .. 261
‘Notas esplicativas de las propiedades urbanas del Distrito Federal . . . . . . 27
RentasMunicipales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . n . n. 280
Notas del Cuadro de Industriales. 292
Beneficencia . . . . . . . . — . . .A. . . . . . . . . o . . . . . . . . .. 292
Estadística criminal. 293
Masonería . . . ~.. . . . . 294
Caja de ahorros de Carácas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 296
DOCUMENTOS.
Organizacion política
Algunos puntos de la Historia de Carácas . . . . . . 41
Análisis de las aguas de Carácas . . - . . n . . . . . . . . . . .. 67
Algunos puntos de la Historia política ll
Universidad central . . 92
~ APUNTES ¡ammsmos
DE LOS

TERRITORIOS FEDERALES
FORMADOS DE ORDEN DELILUSTRE AMERICANO,

GENERAL

GUZMAN BLANCO
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA.

AÑO ECONÓMICO DE 1874 A 1875.

EDICIÓN OFICIAL.

CARACAS
IMPRENTA FEDERAL.
CALLE DE CARABOBO.

1876.

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MINISTERIO DE FOMENTO
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DIRECCIÓN DE ESTADISTIOA ~
AÑO EGONOMIOO DE 1875 A i876.
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TERRITORIO AMAZONAS.

INTRODUCCION.

Este extensísimo ó- importante territorio, distante de la capi


tal de la República mas de 205 leguas, y de la Guayana mas de 186,
á pesar delos reiterados empeños de las administraciones pasadas,
como el resto del Estado á que perteneció, con el nombre de Can
ton Río Negro hasta ahora poco ha venido tambien arruinándose
social y materialmente, resistiendo ese extraño espirítu de de
cadencia que parece agobia nuestras regiones del Sur, al interes
de los gobiernos generales, que han procurado, bajo diferentes res
pectos, conservar ‘y desarrollar los elementos de vida del Ama
zonas. ~
El grito de alarma á la naeion, por el malestar de ese te
rritorio, lo dió el primero el coronel Codazzi, con la siguiente comu
' nicaeion en 1838.

Señor Gobernador de la Provincia de Guayana.


Testigo ocular de los males que sufren los indios del canten
Río Negro, y presenciadas las quejas inútiles de aquellos infelices,
he sido movido de un sentimiento de humanidad que me hace elevar
á V. S. este informe, no tan detallado como merecen las circunstan
cias, pero bastante para que V. S. quede plenamente impuesto de
cuanto se hace allí contrario á las leyes, en oposicion del bienestar
de aquellos habitantes, en destruccion de sus poblaciones, y del todo
contrario al sistema que se propone este Gobierno para reducir á
poblado numerosas.tribus escondidas en los bosques de esta dilatada
provincia.
Prescindiendo, de hechos parciales, como de dar látigos, mul—
tas, cárceles, destierros y otras tropelías de los jueces, siempre dis
puestos á venganzas personales, promovidas constantemente por
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un mezquino interés, hablaré solo de las cosas mas generales y tras—


cendcntales.
El canten Bio Negro se puede llamar una República distinta de
la de Venezuela; allí no impera la leí, y solo cl,capricho del Jefe
político y de sus subalternos alcades, que se dicen racionales, criatu
ras suyas, y que son otros tantos satélites que fielmente cumplen sus
disparatadas órdenes, siempre opresivas para la raza indígena, á fin
de favorecer a tres personas que se creen ser las únicas que deben
allí mandar, y que‘ aquel te‘l‘ritorio es su patrimonio, y los indios
sus esclavos. Como el mando recae siempre‘ entre uno de ellos,
así van de acuerdo y de concierto en un plan de opresion que no
tiene ejemplo en ningun ángulo de la República. La voz del po
lítico y sus determinaciones son las que rigen, y no las leyes, y mé
nos las órdenes repetidas del Gobernador para aliviar los males de
los indios. Estas órdenes se reciben y se archivan, y no se les da.
cumplimiento, y 1nónospnblicacion; de manera que cuantas medi
das saludables se han tomado por este Gobierno, todas, todas han
quedado en el mas culpable y criminal silencio: tan solo la última
que llegó á S“ Fernando á mi salida, tendrá publicacion; por que el
actual Jefe político me lo ofreció, y parece inspirado de los mejores
sentimientos en favor de los indígenas, y animado del deseo de llevar
á efecto cuantas órdenes reciba del Gobierno de la provincia; pero
dificulto que pueda llevar :_í debido efecto sus buenas y filantrópicas
ideas, porque tiene que luchar contra esas personas que hasta ahora
han sido los déspotas y tiranos de una poblacion, la mas dócil, labo
riosa é industriosa que existe en Venezuela, en clase de indios.
No hai duda que una vez que los ‘naturales conozcan á fondo sus
derechos, no podrán tres individuos hacórsclos olvidar; pero sucederá.
que nombrándose el año que viene otro Jefe político de aquel club,
inmediatamente llevará adelante sus inveteradas costumbres, sir
viéndose del nombre del Gobierno para forjar órdenes imaginarias
y análogas á sus intereses.
Los indios, señor, no están seguros ni en sus casas, ni en sus la
branzas, porque el día ménos pensado les llega un aviso del alcalde
para que se presenten a su tribunal : allí reciben la órden —de mar
char á la cabecera del canton á ponerse a la disposicion del jefe po—
lítico. Estos infelices tienen que tomar sus canoa y hacerse de ví
veres para 10 ó 15 días; y al llegar delante de este sátrapa, son reci
bidos peor que esclavos y mandado de peones á la casa del mismo
político y demas criollos, los cuales los emplean, sea en la pesca, en la
_7_
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caza, en ir á la manteca, á, la sarrapia, á buscar zarza, á cortar made


ras, á hacerles lanchas ú otras embarcaciones y no se les empieza á pa
gar sino del día que entran al trabajo ¿y de que modo“? en mercancías,
á precios tan exorbitantes, que al fin del mes el hombre ha ganado
un peso ó doce reales, graduados por ellos á 4 ó 5 pesos. Inútiles
son las quejas de aquellos desgraciados para volver á sus casas á cui—
dar de sus conucos y de la subsistencia de sus familias ; se le respon
de que si no van al servicio que se les manda, los dcspacharán por
vagos á la capital para que sirvan en el ejército. A estas amena
zas se conforman en su penosa situacion, y van á servir por otros
meses á casa de otros racionales que los emplean en donde mejor les
parece, y no se les pasa para su mantencion sino dos totumas de ma
ñoco, que son dos libras de eazabe, y nada mas. Al cabo de 3 ó 4
meses vuelven á sus casas, si han venido á, remplazarlos, y tienen
que gastar lo poco que han ganado para proveerse de víveres para el
viage. Apénas están en el seno de sus familias para disponerse á,
trabajar para si mismos, cuando vienen otros empleados a su turno,
y se los llevan ; de manera que no les queda tiempo para proveer á
la subsistencia propia; y tienen las mugercs y los hombres útiles que
esforzarse á fatigas rigurosas para no perecer de hambre. Muchos
—,de ellos, aborrecidos de un trato tan infame como cruel, se huyen á
los montes y quedan los pueblos solos; prefiriendo vivir entre los
salvages, que en medio de los pretendidos racionales. A tales esce
nas g, será posible que el indio montero abandone sus selvas para ve
nir’á ser el esclavo de unos pocos hombres inhumanos? No es posi
«ble, y siempre preferirá su salvage independencia a las proporciones
que le podría brindar la eivilizacion. -
Tengo rubor, pero es preciso decirlo, que ha habido Juez polí
tico que hacía visitas á todos los pueblos con solo elfin de tener con
ellos un comercio exclusivo y atraer cuantos peones podía, y por col
mo"d'e_vergüenza, exigía en cada uno de ellos la mejor y mas jóven
india para su uso. No es necesario mas para dar una idea exacta
de una primera autoridad; y se puede de allí deducir lo que podrán
ser los demas. Señor, son unos hombres que llegan allí proceden
tes de Apure ú otros puertos, y que llevan algunas mercancías fia
das del valor de 100 pesos cuando 1nas._ Se ponen de acuerdo con el
jefe político y él los manda de alcaldes al pueblo tal, para que allí ha
gan su comercio exclusivo, y sean los agentes del político. La pri
mera medida que toman al recibir el baston, es la de llamar á todos
los indios útiles, lgacerles abandonar sus conucos y casas, _v llevarlos al
Oasiquiare á cortar madera; otros á reunir chiquichiquc, y despues
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á. torcer cabuya, á construir lanchas; miéntras que las mugeres las


emplean en tejer chinchorros, dándoles su pacotilla al 500 por cien
to. Si en el interin se presenta algun comerciante para vender á
precios mas baratos, no puede hacer comercio porque están empeña
dos para pagar al alcalde y al político; de manera que en aquel año
bajan con sus lanchas, y cada alcalde hace un excelente negocio, y
el político mejor ; y por lo tanto, hai empeños para ocupar, los unos
el primer puesto, y los recien llegados los segundos ; los cuales, ¡’m
tes de concluir su año, han salido con sus lanchas cargadas ; y mu
chos de ellos no vuelven si no tienen esperanzas fundadas de ser otra
vez alcaldes.
Es tal el monopolio en San Fernando de Atabapo, que un cin—
dadano que llega allí se muere de hambre si no lleva consigo que
comer ; allí no hai mercado, no hai pulpería, no hai bodegas, no hai
tiendas : y cuando llega alguna embarcacion con víveres, que suelen
llegar de tiempo en tiempo, al momento se presenta uno de
los feudatarios, y con una altanería insoportable dice en alta voz:
que lleven todo á mi casa ; y volviéndose á los concurrentes añade :
este indio me debe hace muchos años un machete, ó una friolera
cualquiera que se le antojó decir en aquel momento. Si son indios
monteros, se lleva todo a casa del político, el cual lo reparte entre la
cuadrilla, y les dan a aquellos inocentes lo que les parece; de ma
nera que no tienen estímulo ninguno para abandonar sus montes y
exponerse á largos y penosos viages para llevar víveres, guapas, cas
cos, pájaros, monos, cabuyas y chinchorros de moriche, á unos seño—
res que no les renumeran justamente. Bajo otro régimen ó con
otros hombres, estos monteros que habitan sobre los ríos, Sipapo,
Inírida, Guaviare, Guainía, Ventuari, Cunucunuma, Padamo, y
Mawaca, estarían en el día reducidos á— poblacion, y sus brazos acos—
tumbrados' desde la infancia á la agricultura ; harían florecer el co—
mercio de Río Negro, no tan solo con cables, chinchorros y lanchas,
sino con café, cacao, añil, algodon ; y la abundancia de brazos trae
ría la de las producciones naturales, como la zarza, el pucheri, ju
via, brca, y la goma elástica tan estimada en el comercio. Con mui
pocos regalos, con algunos hombres emprendedores, con el sistema
de capitanes pobladores, se podrían reducir sin dificultad 2 ó 3 mil
indios; que despues ellos mismos harían salir a los demas interna—
dos en las selvas y desiertos; y en pocos años se vería florecer un
canton que en el día está en la mas grande decadencia.
Concluiré, señor, con decir, que ha llegado á. tanto la impuden
cía de esos hombres, que tan luego que muere un °padre de familia
-—-_9
WW

se le cstracn los hijos menores bajo el especioso pretexto de que son


huérfanos, y que la madre no es mujer honesta,_ó capaz de manto
nerlos: si es esta que muere sucede lo mismo, y entónces se tacha el
padre de borracho, disolntó y vago : en fin, si ámbos mueren, no va
le ya tener hermanos, parientes próximos y honrados: son de exclu
siva propiedad del político, el cual los reparte en donde el quiere;
siempre sin descuidarse a sí mismo ; así es que en cada casa de esos
magnates hai 5 ó 6 indicsitas, y otros tantos varones que no reciben
sino una mala comida, látigo y un miserable vestido. Ojalá que este
informe pueda influir en beneficio de 2.000 infelices que trabajan
sin cesar para enriquecer á 15 egoístas.
Cayeara, Marzo 14 de 1.838.
El Coronel A. Codazzi.

El Gobierno de la provincia nada pudo hacer para cortar los


abusos rcwlados por el coronel Codazzi, y las medidas del Ejecutivo
Nacional no produjeron resultado alguno, hasta 1873 en que el
‘Gobierno —de Abril principió á- dictar medidas de administracion
sobre ese teritorío, que quedó definitivamente constituido por el
siguiente Decreto.

ANTONIO GUZMAN BLANCO,

Presidente Constitucional de la República etc. etc. etc.

En uso de las facultades concedidas al Ejecutivo Nacional en


el número 20 del artículo 13 de la Constitucion Federal, para admi
nistrar libremente el Territorio Amazonas.

Decreto':

Art. 19 Los límites del Territorio Amazonas, antiguamente


conocido con el nombre de Río Negro, son los siguientes: por los
puntos en que confina con el Estado Guayana, desde el raudal
Atures, buscando al S.E. la sierra Paríma en donde tiene su orígen
el Ventuar—i, tributario del Orinoco, y el A-varihuta tributario del río
Pam'ma, que es afluente del Amazonas : en los damas puntos los
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_1()_
/-\ /\/\/\ /\/\/\/\/\¡\/\N\/Vvv\/\MAN\N\I\/\MN\WI

límites de este Territorio son los de Venezuela con el imperio del


Brasil y los Estados Unidos de Colombia.
Art. 29 El Territorio tendrá un Gobernador de libre cleccion
y remocion del Ejecutivo Nacional, y cuyo centro de residencia será
Yar—ila, debiendo visitar mensualmente las Prefecturas que por este
Decreto se establecen para lo cual se le proveerá de dos de las em
barcaciones allí acostumbradas.
Art. 39 El Gobernador tendrá un Secretario que nombrará
con aprobacion del Ejecutivo Nacional, y ademas un alguacil ó
comisario y cuatro ordenanzas militares que con sus armas y muni
ciones relevará mensualmente el Jeje de la frontera.
Art. 49 Para la mejor administracion civil y política del
Territorio se divide éste en tres departamentos ó Prefecturas que se
dcnominarán Centro, Atabapo y Frontera cuyas cabeceras serán
Yavita, San .Femando y San (Járlos y cuyos límites respectivos fija
rá convenientemente el Gobernador, con aprobacion del Ejecutivo
Nacional.
Art. 59 Cada una de estas l’refccturas será regida por un
Prefecto, de libre eleccion del Gobernador, y cuya residencia deberá
ser precisamente en las esprcsadas cabeceras.
Art. 69 Cada Prefecto tendrá, para la ejecucion de sus órde
nes, un alguacil y un ordenanza armado, que el Jefe de la Fronte‘ra
relevará todos los meses.
Art. 79 En cada poblacion existente y en cualquier otro-punto,
que los Prefectos juzguen adecuado, para fijar residencia de indíj enas,
y crear un caserío, deberán poner un capitan poblador con las atribu
ciones y deberes mas oportunos para favorecer el incremento, ó la
formacion de pueblos.
Art. 89 El Gobernador del Territorio tendrá los deberes y
atribuciones siguientes :
19 Formar el censo exacto de las familias reducidas, con cs
presion de las industrias á. que se dediquen preferentemente, y del
género de cultivo que ofrescan mas ventajas á la produccion.
2’.1 Obtener todas las noticias posibles sobre los productos in
dígenas, y sobre los exóticos, que scan de fácil aclimatacion en el
Teritorio, y propender eficazmente á su desarrollo, dictando del
mismo modo cuantas medidas estimare necesarias para fomentar las
plantaciones de caña, café, cacao, añil, algodon y frutos meno—
res que hoi existan. ‘
39 Recojer todos los datos relativos á la existencia de minas,
_11_
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vías de comunicacion fluviales y terrestres practicablcs, así como


todos los que tiendan al acrecentamicnto y riqueza del país.
49 Remitir cada tres meses al Ministerio de Relaciones Inte
riores, una relacion de todos los datos que se expresan en los artícu
los anteriores.
59 Mantener la integridad del Territorio, y á los ciudadanos y
extrangeros en el perfecto goce de los derechos y garantías in
dividuales. .
69 Dictar resoluciones en materia de interes general, dando
cuenta al Ejecutivo Nacional para su aprobacion.
79 Remover á los empleados de su dependencia en todos los
casos determinados por las leyes.
8? Ejercer el Gobierno general del Territorio, y conservar el
órden y tranquilidad públicos.
99 Invigilar el exacto cumplimiento de las leyes que se decla
ren vigentes para el Territorio, y las disposiciones del Gobierno Ge
neral de la República.
109 Ejercer el derecho de patronato.
119 Establecer y arreglar correos entre los departamentos del
Territorio, con aprobacion del Ejecutivo Nacional.
129 Promover la instruccion popular en cl Territorio, la cual
será obligatoria, el fomento de las industrias, la ejecucion de obras
públicas y la. proteccion del comercio, dictando todas las resolucio
nes que conduzcan a estos fines.
Art. 99 Son atribuciones de los Prefectos:
1‘.l Ejercer la autoridad civil y política superior en su rcspcc
tiva Prefectura, en todo lo que no sea de la competencia del Gober
nador del Territorio. '
2*.‘ Nombrar los comisarios para las poblaciones y vocindarios
de su jurisdiccion.
3‘.1 Ejercer, en su Prefectura, las mismas facultades del Go
bernador, en lo que toca á la. conservacion del órden y tranquilidad
públicos.
4‘.‘ Propcnder, por todos los niedios pacíficos y humanitarios,
zi la civilizacion de los indígenas.
5‘.l Fomentar la. instruceion popular y el progreso material en
el Territorio, á cuyos fines dictarán cuantas resoluciones juzguen
convenientes, con aprobacion del Gobernador.
69 Velar por el cumplimiento de las leyes y resoluciones de]
Gobierno General, en su Departamento, y mantener á venezolanos
_12_
\/\/\ \A/\/v\ ,/\/\ /\/\ r\/\/\/\/\/\N\I\N\M

y extrangeros en el mas completo goce de los derechos y garantías


individuales. '
Art. 10. La justicia se administrará, en lo civil y criminal,
por medio de Jueces de Paz y de un Jnos de 1‘3l Instancia, que de
berá residir en Yam’ta. A
Art. 11. Los Jueces de Paz, que serán tres, uno en cada
Prefectura, y del nombramiento del Gobernador, conocerán primero
en conciliacion, asociándose dos ciudadanos indicados por las partes,
y no habiéndola, en juicio de primer grado, de todo asunto civil de
treinta venezolanos, ó menos con apelacion ante el Juez de 1‘.l Ins
tancia. En lo criminal se limitarán á instruir el sumario y arres—
tar al indiciado de algun delito, debiendo pasar lo obrado, en union
del cuerpo de é], y de el reo, si hubiere sido capturado, al Juez de
1‘.l Instancia, dentro de los seis primeros días del procedimiento.
Art. 12. El Juez de 1'.‘ Instancia, que será de libre eleceion
del Gobierno Nacional, conocerá definitivamente por apelacion, de
las demandas de treinta venezolanos ó mónos. En las de mayor
suma, y cn'las causas criminales, juzgará primitivamente con ape
lacion, á voluntad de las partes, para ante los tribunales del Estado '
Apure ó del de Guayana.
Art. 13. El Juez de 1‘.l Instancia, por ahora, funcionará con
actuarios y un alguacil, y tendrá la facultad de pedir auxilio al
Gobernador, al Jefe militar de la Frontera ó al Prefecto respectivo,
cuando lo necesitare, para. hacer cumplir sus citaciones y demas
providencias,
Art. 14. Siempre que haya algun indígena civilizado, capaz
de ejercer una Prefectura, el cargo de capitan poblador ó el de Juez
de Paz, será preferido para el nombramiento de estos cargos.
Art. 15. Ninguno de los funcionarios del órden político civil,
judicial ó militar podrá ser ncgociante ó comerciante, ni comprar
sino lo que él consuma, ni vender sino lo que ól produzca.
Art. 16. El Ejecutivo Nacional nombrará un Procurador que,
sin jurisdiccion en el Territorio, ejerza una fiscalía constante, en
favor de todos los indígenas, y de cualquiera otros habitantes del
Territorio, con facultad de representar á los demas funcionarios
públicos cuando creyere_ conveniente, y con obligacion de dar al
Gobierno General, cada mes, cuenta de lo mas notable que en él
acaezca.
Art. 17. El Gobernador eligirá cuatro sugetos, ó mayor nú
mero, si lo creyere conveniente, cuya mitad será precisamente de
indígenas, para formar su Concejo, que habrá de consultar respecto
._13__
\/\I\/VVWV\I /\/’\í

de toda medida general que dicte en el Territorio. De la opinion


de ellos podrá separarse cuando graves motivos lo autoricen, y dará
al Gobierno cuenta del caso con los fundamentos de la opinion del
Concejo y de la suya.
é El Secretario del Gobernador, lo será tambien de este Con
cojo.
Art. 18. A las sesiones del Concejo asistirá el Procurador
Nacional, siempre que esté en el lugar de ellas, ó a una distancia
compatible con la urgencia del caso.
Art. 19. Los Prefcctos elejirán, en el territorio de su mando,
- cuatro individuos entre los cuales haya dos indígenas por lo ménos,
para formar un Concejo Municipal, que ellos han de presidir, y que
se reunirá una vez por semana, debiendo consultar con él sus mc
didas, y cuanto juzguen conveniente al bien y progreso de los pue
blos de su mando. ,
Art. 20. Uno de estos Concejales servirá. de síndico ó defen
sor nato de todo indígena que ocurra á él, buscando amparo.
Art. 21, Este Fiscal y los demas Concejales terminarán en
fin de Diciembre de cada año, y podrán ser rcelejidos aunque no
obligados á aceptar, como lo serán en primera eleccion.
Art. 22. En cada una de las cabeceras San Fernando, Yavíta
y San Uárlos se establecerá una escuela de primeras letras, esto es,
de leer, escribir y contar hasta números decimales y de enseñanza
de nociones de Geografía de Venezuela, de su Constitucion, y en
lo posible de la Geografía del resto del mundo.
Art. 23. Los Jueces de Paz desempeñarán, por ahora, en el
Territorio, el magisterio de primeras letras.
Art. 24. El Ejecutivo Nacional proverá de los utensilios y
libros necesarios á. dichas escuelas, y asignará. en el presupuesto la
suma necesaria para recompensa mensual de los Preceptores, inclu
yendo en ella el alquiler de las casas y los gastos de escritorio.
Art. 25. Se enviarán, por ahora, tres Párroeos, uno para el
territorio de cada Prefectura, con residencia fija en San Fermmdo,
Yarítu y San O’árlos, y con la obligacion de recorrer, cada semes—
tre, el Territorio y ayudar á la educacion primaria.
Art. 26. El Gobierno Nacional dotará lascapillas de los tres
lugares referidos de lo indispensable para el culto, y colocará en el
presupuesto del Territorio, la suma conveniente para satisfacer á
los Párrocos la asignacion mensual correspondiente.
Art. 27 . Expresamente se prohíbe á dichos Párrocos, como á
_14_
/W\/W\N\/\/\/ \/W \/\/ \/./\/\

las autoridades del Territorio imponer pena alguna por falta de


cumplimiento de obligaciones religiosas. '
Art. 28. Para combatir los obstáculos que, al tránsito por el
Orinoco, oponen los raudales de Atures y Maipures, se dictarán por
el Ministerio de Obras Públicas, las medidas correspondientes para
el reconocimiento de las márgenes, de dicho río, á fin de abrir, por
la Oriental ó la Occidental, un camino carretero, ó de rócuas
que tenga mas ó mónos la misma extension que dichos raudales ; y
se ordenará, del mismo modo, la exploracion conveniente para la
apertura de otro camino, entre Yavita y Marea, bien por tierra,
bien por el Tuamini hasta donde sea navegable éste, dejando al
Occidente el pueblo y caño de Pimichin.
Art. '29. El Gobernador nombrará, á la posible brevedad, una
comision de individuos competentes que exploren el cerro denomi
nado por los indios “Lamedero,” é informen por su órgano, al Eje
eutivo Nacional sobre la naturaleza del mineral que, se acgura,
existe en dicho cerro.
‘Art. 30. El Gobierno se ocupará, cuanto ántes, de enviar al
Territorio Amazonas una comision exploradora, presidida por un
naturalista, y que tendrá por objeto el estudio de su topografía, sus
fronteras, su agricultura y cría, su mineralogía y su botánica.
. Art. 31. El cargo concejil inexeusable de todo indígena idó
neo para el caso, el servicio de posta ó correo en el Territorio, y el
de bogas, patrones y prácticos. Por estos servicios deberá alimen
társele y remunerársele suficientemente.
Art. 32. Tambien es cargo inexcusable el servicio de cazador
ó pezcador impuesto por el Prefecto con durac¿on determinada
cuando, segun la costumbre y la necesidad, esto sea indispensable,
á juicio del Gobernador. Deberá igualmente alimentarse y remu
nerarse racionalmente al indígena que preste estos servicios.
Art. 33. Se concede a los importadores de mercaderías extran
jeras, que se guíen por la Aduana de Ciudad Bolívar, para San
Fer-nando de Atabapo, Yam’ta o’ San Oárlos una prima.sobre los
derechos arancelarios que dichas mercaderías hayan causado en
aquella Aduana. Esta prima será de un diez por ciento para las
mercaderías que lleguen al primer punto: de veinte para las que
se destinen al segundo y de treinta para las que se introduzcan en
el tercero; y se pagará en un vale contra la Aduana de Ciudad
Bolívar, suscrito en dichos puntos por el Administrador de Aduana,
ó por el Prefecto respectivo, en defecto de aquel.
.__15__
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Art. 34. Para determinar el montante de la prima confron—


tará el Administrador, ó el Prefecto de San Fernando, Yavita ó
San C’árlos los efectos’ conducidos, con la guía que la Aduana de
Ciudad Bolívar ha debido expedir ‘al interesado, y en la cual el
Administrador de esta pondrá constancia de la liquidacion y mon
to de los derechos que las mercaderías hayan causado, ó debido cau
sar, enla misma Aduana, segun el arancel vigente.
Art. 35 Por el Ministerio de Hacienda se dictarán las medi
das necesarias al establecimiento de una Aduana, para las impor
taciones de Colombia, en el punto limítrofe con Venezuela, que es
donde se reunen el Guayzwero y el Ariam' para formar el Guaviare.
Esta oficina deberá establecerse, entretanto, en San Fernando de
Atabapo, y se faculta al Gobernador del Territorio para que la vaya
situando háeia el Este, hasta que pueda defii1itavamente colocarse
en el punto mencionado. ‘
Art. 36. El Gobierno introducirá sal, instrumentos de cacería
y de pezea, para que los Prefectos los vendan por el costo precisa
mente a los indígenas, y estos funcionarios rendirán, por conducto
del Gobernador, a la Aduana de Ciudad Bolívar, cuenta de la venta
de dichos efectos, y ella abrirá una al Gobierno del Territorio.
Art. 37. Para que la poblacion indígena adquiera perfecto
conocimiento de este favor del Gobierno, la órden ó resolucion que
este expida, fijando el precio de la sal y de los artículos de caza y
pezca, estará permanentemente fija en la puerta de las capillas, y
durante un año, se publicará todos los meses.
Art. 38. La guarnicion de la frontera del Territorio se eleva—
rá a cien hombres, incluidos los Jefes y oficiales, debiendo tener un
segundo Jefe que supla las faltas del primero.
Art. 39. Se procederá desde luego, á la refaccion del cuartel,
del’cuerpo de guardia, del de oficiales, ó sala de banderas, y de al
~gun edificio que sirva de parque, poniéndose entablado en todos
ellos para prevenir los efectos de la humedad.
Art. 40. Se procederá tambien á montar los cañones, que es
tén por tierra en la fortaleza, así como a reparar sus horcones y
guardavidas, espeques, etc., etc.
Art. 41.. Los Códigos Civil y Penal regirán en el Territorio,
con las modificaciones de los artículos siguientes.
Art. 42. La leí sobre domicilio solo será aplicable a los indí
genas ya establecidos en poblado: y en cuanto á los demas, se
tend ‘a, por su domicilio, todo el Territorio Amazonas en que viven.
_16__

Art. 43. El indígena y la indígena que, por no estar catequi


zados, ni reducidos á poblado se hallen unidos por su sola voluntad,
se reputarán como unidos en matrimonio civil, y los hijos que hayan
proereado, ó procrearen, y reconozcan como suyos, serán tenidos
como legítimos, á ménos que entre los padres existan los impedi
mentos de primero ó segundo grado, establecidos por la. leí, caso en
el cual serán separados. \
‘Art. 44. Se reconoce al indígena la patria potestad en los
términos que la leí dispone, y dei'mismo modo la emaneipaeion, la
tutela, la mayoridad, la interdiccion y la inbabilitacion.
Art. 45. El registro de tutela y curatela y los de revocacion,
intcrdiecion é inhabilitacion serán llevados por el Juez de 1'.‘ Ins
tancia, y el registro del estado civil por el Prefecto respectivo.
V Art. 46. Los bienes muebles y los inmuebles de los indígenas
quedan bajo la proteccíon de la leí, conforme al libro 2‘.‘ título 19
sobre division de bienes.
Art. 47. Miéntras sea explorada y medida la extension del
Territorio Amazonas, y se expiden las leyes del caso, se respetará
el usufructo que tienen todos los pobladores en las aguas, montes
y selvas y ‘en sus producciones naturales y expontáneas, sin otra
limitacion que la. del perjuicio del primer ocupante, mas la autori
dad velará constantemente en que no se destruyen los gérmenes de
la produccion, y esto de un modo inexorable.
Art. 48. El derecho de paso y el de acueducto pertenecen á
todo habitante del Territorio sin excepeion, y comprenden cuanto
es indispensable para su ejercicio ; y respecto de las aguas, montes
y selvas, se considerarán comuneros todos sus habitantes y se ob
servará el título 49 del Código Civil sobre comunidad.
Art. 49. La posesion será regida conforme al título 59 del
Código Civil.
Art. 50. La caza y la pezca serán siempre derecho comun
de todos los pobladores del Territorio.
Art. 51. En las sucesiones de los indígenas será respetada su
última voluntad, yá falta de ella, regirá en todo lo posible, el título
29 del Código sobre esta materia.
Art. 52. Las obligaciones y contratos se regirán por el título
59 del Codigo Civil, con las variaciones que siguen :
1‘.l Para que se admita demanda contra un indígena, por deu
da, ha de probarse esta con la certificaeion de la. Prefectura respec
tiva en que conste la fecha en que fué contraída, la causa por la cual
_]_7.._
'\I\I\NV\I\I\N\W ¡AM/\/\NW\JW\I\N\I\I\NV\I\WW\I\I\.

se contrajo y el precio, que en ningun caso será usurario, ni tal que


esclavice al indígena, ni que le obligue á salir de su territorio, ni
que exeda de treinta venezolanos, ni que tenga mas de doce meses
de plazo; y si se contradijerc la demanda, por razon de pago, se
admitirá en favor del indígena, la prueba supletoria, siempre que los
testigos sean cuando ménos tres, vecinos y de buen concepto. A los
efectos de esta disposicion, se abrí ‘á en cada Prefectura un registro
de las compras y ventas, en que sea parte algun indígena, con es
presion de fecha, cosa, precio, y términos de pagos, y de la partida
se dará copia certificada á cada uno de los contratistas y, sin ‘la pre
sentacion de ella, no le dará curso á ninguna demanda.
2‘.1 Con la muerte del indígena, quedan canceladas todas sus
deudas. _
Art. 53. Los niños y adolescentes menores de edad que, per
dídos ó abandonados por sus padres, parientes ó tutores, ó prófugos
del hogar paterno, que prueben iumoralidad ó scvicia de sus padres
ó tutores, y parezcan en cualquier punto del territorio, quedarán
bajo la proteccion de su gobierno, que los nombrará tutor ó curador,
aceptado por el niño adolescente, y velará por su educacion y buen
trato. _ ‘
Art. 54. Ningun indígena, sea de uno ú otro sexo, puede ser
obligado, á título de servicio doméstico, á permanecer bajo la auto
ridad dc otro individuo. En este caso el Prefecto respectivo auto
rizará su traslacion, á voluntad del indígena.
Art. 55. El tránsito de los habitantes del Territorio para De
merara, el Brasil o’ Colombia, queda libre, pero ha de proceder escrito
del Prefecto respectivo, que no deberá otorgarle cuando se aleguen
por el habitante, ó por su acreedor, como causas de viaje, el pago de
una deuda, aunque esta se compruebe, á fin de evitar el medio con
que se ha pretendido csclavisar, de un modo indirecto, á los indíge
nas del territorio venezolano.
Art. 56. Por resolucion especial hará el Ejecutivo Nacional el
nombramiento de los funcionarios de que trata este Decreto, y seña
la ‘á las asignaciones que deben gozar.
Art. 57. Se derogan todos les decretos que se hayan dictado
anteriormente para la organizacion y administracion del Territorio
Amazonas. b
Art. 58. El Ministro de Estado en el Despacho de Relaciones
Interiores queda encargado de la ejecucion de este Decreto.
3
__18_
\/\/\/ Jv\/WW\/\/\/W\/ /\/\/\

Dado, firmado de mi mano y refrendado por el Ministro de


Relaciones Interiores en Oarácas á 11 de Febrero de 1876.

GUZMAN BLANCO,

Refrendado.

El Ministro de Relaciones Interiores,

J. P. Réj/(8 Paúl.

NOCIONES GENERALES
Sobre el territorio, sus habitantes, costumbres e industrias.

I
Este territorio comprende mas de 8576 leguas cuadradas entre
ellos, mas de 6476 de llanuras, 1900 de montañas y mas de 200 en la
gunas y anegadizos; se halla situado en la region de los bosques de
Venezuela, cuya descripcion puede verse en “Los apuntes estadísticos
del Estado Guayana.”
Sus ríos son de agua negra, ó de agua blanca ; llueve casi todo el
año; sus producciones son tan variadas, tan útiles á la medicina,
á. la industria, y tan preciosas como propias del país; sus pájaros
son de los mas hermosos ; sus tigres y demas bestias feroces de las
mas terribles.
Su altura sobre el nivel del mar varía desde este y los 192 me
tros en que está San Fernando de Atabapo, hasta los 2507 en que se
hallan las alturas de Maraguaea. Esta mesa es la línea divisoria de
dos boyas geográficas de las mas importantes, la del Orinoco, y la
del Río-negro; y la particularidad mas notable de esta llanura es
la célebre bifurcaccion del Orinoco, que despues de 80 leguas de
curso lleva. al Río-negro por medio del Casiquiare la tercera. parte
de sus aguas, haciendo así al Marañon tributario de la hoya ve
nezolam'a~,
_19_'_
, ,« /\/\/\/\/‘\/\f\/\ I'\/\N\/\/\I\¡\f\ r\/\ /\ /\/\ /\/\ /‘/\/\N\/\

Se halla en este territorio la tribu feroz de los Gnaharibos que


vive en las serranías á donde se supone existir el origen del río
Orinoco: un viajero ingles, Schombruck subió el Esequibo, llegó
cerca de las cabeceras del río Branco, pero inclinando demasiado
al N. E. encontró el río I’ádamo, que le llevó al Orinoco; segun
noticias recientes dos viajeros ingleses han salido de Demerari
siguiendo el derrotero de Schombruck: es de esperar que conocedo
res del error de este viajero encontrarán en fin la solucion de
aquel problema.

II

El territorio “Amazonas” es una comarca para la cual la na


turaleza ha sido pródiga, y sinembargo yace desconocida aun en
poder de tribus errantes, cuya décima parte apónas está reducida.
“ Naturaleza colosal en sus formas, sublime en su abandono, digna
“ de razas mas felices” ( Baralt)
El indio, acostumbrado á los abundantes dones que para su
mantencion, sus viviendas y sus sencillos vestidos, por doquicra lo
brinda la naturaleza, no concibe que se necesite del trabajo que
sus necesidades hacen inútil; no es precisamente perezoso sino
que le gustan las ocupaciones de su eleccion y á sus horas.
El fondo de su carácter es la indiferencia; sinembargo, quiere
y cuida á su familia : grave y silencioso se le vé, despues de largas
ausencias, volver á colgar su chí¡whorro en su rancho, como si
hubiere salido de su casa en la mañana de este mismo día.
Rechaza toda especie de sujecion: vivir libre en sus selvas
vírgenes es todo su anhelo."
La benignidad del clima y la carencia de necesidades le han
hecho parecer indolente.
Los indios sometidos han renunciado abiertamente á los usos
y costumbres de sus antepasados, cuando eran los solos señores de sus
selvas y ríos, pero á ocultas practican aun ciertas ceremonias en
sus nacimientos, sus muertes, sus cabos de año, sus curaciones etc.
Los indígenas independientes han conservado casi intactas estas
costumbres.
Cuando nace un niño, el padre es el que acostado en su chin
chorro recibe las visitas de sus parientes y amigos: la madre quizás
_20_
Wvvvuvvvwv V\/\/\/\IWV \/\/\/\/VW\/\/\l\l\l\l\/\/VV \/\/ ‘/'\/\/\./\/\/\I \ ’\/\/\/\/\/\/\/WVVW\/\N

estará ya en el río lavando los pañales del recien nacido. Despues sale
el padre, y el nombre del primer animal que encuentre será el de su
hijo. '
Entierran con el muerto cuanto le perteneció en vida, y cuando
por varios modos han obtenido que los huesos del difunto estén mui
blancos y secos, los ponen los unos en catunmrc, los otros en vasijas
de tierra ; á veces los suspenden del techo de sus ranchos,
otras los entierran en sus casas, y los Piaroas los depositan en cuevas
naturales como-las hai en Atures, en Sipapo etc. Es entónces que
hacen sus ceremonias de cabo de año: consisten generalmente en
cantar, llorar, beber el yerak ó la curía y bailan al son del triste
yapororc ó de los alegres carrizos.
Las ceremonias del Botut0 parece que han sido creadas por la as
tucia marital de los Indios a fin de mantener a sus mujeres en una
sujecion y una obediencia pasiva, cual si fuesen esclavas; el Botuto,
segun ellos es un instrumento sagrado que se hace oír al aproximar—
se el Diablo á un poblado, para castigar las mujeres delincuentes:
todas ellas deben_ esconderse, pues su vista mata sin remedio; ¡ai de la
infeliz curiosa que quizo infringir esta lei! Para no hacer mentir la
prediccion, debe morir, y sin piedad la sacrifican á, la severidad de
su código conyugal. Para pertenecer á— la sociedad secreta del
Botuto, se necesitan pruebas casi siempre sangrientas, que el pasien
te debe sufrir sin queja alguna: esta costumbre es mas vivaz entre
las indígenas del Brasil que entre los de este territorio, de donde los
Misioneros la habían hecho desaparecer enteramente, cuando man
daban estas comarcas; así es que pudieron impedir a los Indios el
continuar estas prácticas exteriores, pero no llegaron á. borrar sus
recuerdos y sus tradicciones. El indio reducido es tan poco cristiano
como el independiente ; tiene mas vergüenza de ser visto practi
cando ceremonias que son un objeto de burla para los mismos racio
nales.
Sinembargo, todos tienen una idea vaga de un ser supremo _v de
otra existencia, si bien sus ideas en religion son muilimitadas y reci
ben el bautismo, no por creencia sino por las frioleras que suele rega
larles el padrino: los indígenas reducidos tienen iglesia, y no falta en
cada pueblo alguna india anciana que sepa rezar ; pero sus eeremo
nias para con los muertos son mas bien el cumplimiento de un deber
hácia los parientes del difunto, que la cxprcsion de un sentimiento
religioso: sus lamentaeiones no hablan sino delas virtudes de aquel
que lloran : el hombre es siempre el mismo por doquiera: bajo las
selvas del Río-Negro como entre las naciones mas civilizadas; la lá
r
_2]_._
/\

pida que cubre nuestros despojos, no dice al viajero que se detiene


para leer en ella, sino las virtudes del ser que ya no existe.
En las tribus que pueblan el Vichada, el Cunueunuma y el In_íri
da son mas débiles aun estas expresiones religiosas: no se vé una
cruz siquiera en aquellos sitios: fuera del bautismo, ó mejor dicho,
de las aguas bautismales que le da el comerciante que viene a trafi
car con ellos, estos indios no conocen nada de la moral cristiana, ni
del culto exterior a que pudieron someterlos los misioneros,
cuando los tenían reducidos.— Los unos adoran el Sol, los otros la
Luna, pero ocultan con cuidado á lo extranjeros sus ceremonias.
La muerte no les' espanta: la ven venir con una indiferencia y un
estoicismo que llama la atencion; para. ellos es un» fenómeno
natural, inevitable, y nada hacen para evitarla : la mayor parte
de los enfermos se niegan a tomar remedio alguno.
Sus ideas en religion misma, entre los indígenas mas reducidos,
estan mezcladas con mil supersticiones : siempre han de confundir
la idea material y la espiritual: para ellos la materia es todo, el
espíritu poco.
Los indios sclváticos son mas exactos en sus compromisos que
los mas reducidos: nuestra civilizacion no enseñó a estos últimos si
no el arte de engañar mejor, corrompiendo su inteligencia con el
abuso de los licores espirituosos, pues es en este estado que el indio
adquiere compr’omisos con la mayor facilidad: comprenden que deben
y han de pagar, pero no tienen una idea de la necesidad de cumplir
en el tiempo fijado. ¿, Te ras á morir acaso ? dicen muchos á sus a
creedores que les apuran.
De sus relaciones con los Misioneros que gobernaban á sus
antepasados con poder absoluto, como jueces espirituales y tempora
les y como legisladores, los indios han conservado la idea de una obe
diencia ciega á la autoridad, y basta hoi mismo decirles que el Pre—
fecto les manda llamar
con él. . para que vengan
Y inmediatamente á hablar

Tienen mucho miedo á. los 'dañeros, especie de enanos que suponen


en los montes y son sus enemigos naturales: creen que estos se intro
ducen de noche en sus casas para buscar su comida, y deben dejarles
algo de comer á fin que no les hagan daño, pues estos dañeros, son
mui vengativos. No están ¡nui de acuerdo sobre la fisonomía de
aquellos malhechores.
‘ Creen ciegamente en el daño, que les puede echar un enemigo
suyo, y es tanto el miedo que tienen a la mirada, que dos indios
cuando se hablan, voltean siempre los ojos de otro lado. Si la exis
_22__
N ‘N \/J

tencia de los enanos dañeros no es evidentemente sino el producto


de sus supersticiones y de su imaginacion, no sucede así con los que
echan daño, pues no faltan indios perversos, y mujeres celosas, que
con el nombre de daño, se sirven de los venenos lentos pero morta
les que encierran sus bosques. _
Cuando un indio sufre de una enfermedad crónica y lenta, dice
casi siempre me han echado un daño y algunas veces con más razon
estoi envenenado.
Crcycndo en los dañeros y en los daños, es natural que crean
tambien en los brujos ó Píaches, que combaten esta clase de mal:
un indio, aunque curado de una enfermedad por un racional, no'se'
cree enteramente libre de ella sino cuando un brujo le haya soplado:
esta operacion consiste en hacer fuertes aspiraciones sobre la parte
enferma y 'extraer así del cuerpo del paciente el veneno, insecto o’ »
cuerpo c.rtraño que era el causante del mal. Rebeldes á las prescrip—
ciones de una sábia higiene, cumplen ciegamente con las dietas ex
travagantes de estos médicos impostores, y ellos que no agradecen
siquiera los remedios que casi siempre les administra de valde el
racional, se dejan despojar por estos brujos pagándoles mui caro la.
esperanza de una curacion que nunca se realiza, a ménos que la
naturaleza los venga a salvar ella misma.
Entre Uaritehos (jóvenes solteros) es mai comun la creencia
enla Pusmm, planta que les hace conseguir el amor de las Umn'teïuw
(jóven soltera) que los desdeñan ; tal vez esta l’usana no sea sino
un poderoso afrodisiaco, con el cual cepillan fuertemente el
chinch01ro de sus amantes.

[II

La condicion de la mujer entre los indios es la que tiene en


todos los pueblos salvajes: para ella todo el trabajo: ayuda á. su mari—
do á tumbar su conuco, á sembrarlo y despues es ella quien arranca
la yuca, entretiene el plantío, hace el casabe y el mañoco; y todo esto
sin dejar de atender a los demas oficios de su casa: sabe manejar el
canalcte mejor que nadie; tuerce el moríehe, el eumare ó el cum
gna: hace chinchorros y fluecos de cadillo: sabe amasar la arcilla
para fabricar utensilios de cocina ; es ella la que prepara los colores
con que va a teñir el hilo de los ehinehorros: el paraguatan le da
el color colorado: el conopio el morado y el gengibrillo un hermoso
amarillo.
_23._
/\/‘_/\/\M/\f\/\M

El matrimonio es entre ellos el consentimiento mútuo de las dos


partes : es raro que el amor sea el intermediario. V01’ (í buscar mu
jer, dice el indio, no tengo quien me haga cambc y mañoco. Los In
dios civilizados hacen bendecir á "eces sus enlaces por el Cura del
territorio, pero generalmente prescinden de toda ceremonia religiosa:
lo particular es que la Uaritcha, mui libre cuando soltera, es reser
vada y fiel cuando casada, ademas estos matrimonios formados así
por mútuas conveniencias no se acaban sino con la muerte : tienen‘
mucho cariño á sus hijos, pero tan luego como son capaces de ganar
su vida, se desatienden de ellos.
El paso de la pubertad al estado viril se celebra siempre con
fiestas de yerak ó curía : sinembargo, en algunas tribus no reduci
das hai ceremonias sangrientas.
Lajóven que pasa á ser mujer tiene que sufrir pruebas doloro
sas: en cada tribu le dan tres latigazos debajo de los pechos: en las
épocas del mes en que sufren las mujeres la leí. natural de su orga
nizacion, los hombres sacan del cuarto su curare, sus armas y demas
útiles de casería temiendo una mala influencia. Las mujeres en este
estado no deben hacer el gera7r, pues no fermentaría la preparacion
que añaden al casabe quemado, que es la base de esta bebida: en dicha
preparacion entra una planta nt‘mm‘e’ que tiene las propiedades de
la cerveza. La curía se hace con la batata y, la chica con casabe
pero sin quemarlo.

IV

Los Vanívas, los Puinabos, los Guahibas, los Pim‘oaa, los Magui—
1‘ítm'e8, los Macas y los Verás son las tribus principales que dominan
en el territorio. ,
Vam’vas: pueblan hoi el Atabapo y el bajo Guainía; parece
que son originarios del Sur, y sea por emígraciones ~voluntarias,
sea por órden de los Gobernadores venezolanos se han mudado de
la orilla Sur del Guainía á las comarcas norte de aquel río: viven
en los poblados de los ríos mencionados, pero sus conucos están
en los caños afluentes, por ser la tierra mejor y tambien para po
nerse al abrigo de las investigaciones de los racionales: en sus conu
cos siembran yuca, caña, tabaco, piñas,‘auyamas, plátanos y otros
frutos menores, pero tienen cuatro enemigos que le disputan sus
cosechas, la danta, el váquiro, el zorro y los bachaeo& Los vanivas
son débiles y no han ganado mucho al contacto ' de la civilizacion:
_24__

beben mucho yerak y aguardiente, y son apasionados por la mquma;


esta última bebida es un excelente tónico, ¡v sus propiedades amargas
hacen de ella un fuerte diurético y un fcbrífugo estimado: sacan el
zumo ahora raspando la almendra, ahora curtiéndola para conser
varla debajo del agua.
‘ No cuentan en su lengua sino hasta dos; su dialecto es mui
suave pero mui pobre; no tiene ninguna regularidad gramatical. Ex
prosan su admiracion con fuertes aspiraciones sobre la última sílaba, _
de manera que viene á apagarse casi en un silbido gutural: mui gra
ciosa es la conversacion de dos Uaritchas que se hablan con cariño :
su canto es lento, triste y no pasa de dos ó tres notas.
Entierran sus muertos en los cementerios, ó en sus casas, si no
los hai: cantan, lloran alternativamente al derredor del cadáver, y
si tienen aguardiente, acaban por dormirse borrachos al lado del
cadáver.
Es raro que para sus bautismos y matrimonios recurran á la
iglesia parroquial. El padrino echa el agua á su ahijado, y para
sus matrimonios basta el consentimiento mútuo de la pareja.
Creen ‘en los brujos y en el daño; parece que adoran la Luna, pues
cuando aparece en su primer creciente, se llaman unos á otros para
señalársela, pero no quieren decir nada sobre esto.
Píaroas: habitan 10's caños de Sipapo, Yantcn, Ouajo y Catania
po ; los mas reducidos tienen sus conucos en el caño de Mataveni.
El Piaroa es mas intelijente, mas honrado en sus transacciones,
mas espresivo en ‘su mirada y mas elegante en sus modales que los
indios de las demas tribus, pero tambicn es el mas tímido y el mas
débil: no hai indígenas que tengan mas superticioncs que ellos, y
que sean por consiguiente mas difíciles en la cleccion de sus comidas.
No comen sal, y ellos mismo les tienen miedo; ningun ofreci—
miento lcs hará cocinar en la olla que sirvió á un racional. Hu
yen de las dantas, de los peces ó animales grandes ; buscan los in
sectos, las sardinitas, la araña mono, cuya picadura es casi mortal,
las lombrices de la arcilla y los gusanos que cría la sávia de la pal—
ma Yagua. Tienen un miedo pánico al catarro, y es la primera co
sa— que preguntan al viagero que viene á traficar con ellos : y tienen
razon, pues como se bañan constantemente, esta enfermedad es
mortal para ellos.
El Piaroa es mui celoso de sus mugcrcs y no vende sus hijas
como las dcmas tribus : 'asgo contradictorio con su idea sobre la vír
ginidad: no la quieren en sus Uarichas, y por medios mecánicos se
la quitan desde su edad mas tierna.
-—25
\/./ \/\/\./\/'\/W\/V \/\/\/\/\./\/\l\/\l \’\/VW\/\/\W

Los productos de su industria se reducen á hacer casabe tosco


y agrio, a sacar el aceite de Copaiba, a hacer meehones con la
resina tacamahaca, que encierran en la concha del copaifero; á.
hacer curiaras, á. recojer el paraman ó brea, y en fin á batir, lavar
y sacar la concha de la mata marina, que los ofrece un tejido de
color rojo ó nai‘anjado y que le sirve de cobija y de vestido; pero
su principal producto es el Con-are, aquel veneno que coagula la san—
gre, que sacan de varios bej ucos, entre los cuales domina el mare—
cure: su mejor antídoto es la sal.
Se cree que adoran el Sol ; tienen fiestas de noche, que duran
hasta que salga el astro del día: en ellas cantan de hora en hora in-‘
voeando un Ser Supremo y un génio benéfico, rogándoles no les ha
gan daño sus comidas : en aquellas fiestas, su piache ó brujo sopla
con un carrizo sobre una totuma de miel, que dan á comer despues
á sus hijos.
Tienen en gran veneraeion á los muertos y encierran sus hue
sos en vasijas de arcilla que van a esconder en cuevas subterráneas,
donde llevan tambien todos los útiles de pesca y cacería del difunto.
Para conseguir prontamente los huesos secos y limpios, llevan el ca
dá.ver al campo y lo cubren con piedras pequeñas de manera que el
agua de las lluvias puede penetrarlos y separar faeilmente la carne
de los huesos, pudriéndola mas pronto. Entónces apartan las pie
dras, dejan los huesos blanquear al aire libre para recojerlos des
pues y hacerles los honores fúnebres, que terminan por llevarlos á la
cueva que se ha escojido de antemano; en Atures y en Sipapos hay
muchas, como ya se ha dicho.
En lugar de Yerak beben la curía y la chicha: hacen fermen
tar estas bebidas por medio de una raíz parecida á la del ocumo.
Cuentan hasta cuatro : su lengua es gutu.ral ymui sonora ;
su conversacion es llena de imágenes sacadas de la misma naturale
leza ; por egemplo; para designar el crepúsculo dicen que la n0
che puede mas que el día.
Pm'nabos: mezclados con restos de los Guaipunabis : habitan el
Inírida y sus caños. Son robustos, fuertes, toscos en sus maneras pero
inteligentes en sus transaciones comerciales. Prestan difícilmente
sus servicios al comercio; sin embargo en el tiempo de las misiones
había un millar de ellos en San Fernando, y hacían algunos cambios.
Su lengua parece tener la misma fuente que la de los Piaroas
por lo gutural de los sonidos, pero el tipo de esta tribu es mui dife
4
_26_
I\ /* /\/\I\/\ /\/\MM/\f\f\/\AM/\/\/\/\I\I\ N\I\l\/\l\/WV\I\MI\M'

rento : el Puinabo tiene la cara mas redonda, sus maneras son mas
toscas, su andar mas pesado y son mui robustos.
En religion son los mismos que los demas indígenas, y parece
que adoran la Luna.
Entierran los muertos en sus casas con las mismas ceremonias
de que hablamos, encerrando con ellos cuanto les pertenecía.
En el comercio, el puinabo es astuto, y para tratar con ellos es
menester ser prudente, pues aunque no salgan de su río y caños es
tán siempre en continuos viages, corriendo á beber la curia de sitio
en sitio: trafican con los brasileños por las cabeceras del Atabapo
y con Venezuela por el Guaviare.
Sus conucos son grandes y sus tierras fértiles.
Desgraciadamente no cuidan bastante la fabrieacion del mañoeo,
no se puede conserva largo tiempo‘, pues no lo tuestan lo suficiente.
Tienen una fé ciega en sus brujos y creen en los dañe
ros: cuando llega uno á sus sitios mandaban tirar contra tal ó
cual parte del monte para espantar á estos, á fin que no hagan mal
al huesped. . '
No usan escopetas, y por esto el curare de los piaroas tiene
mucho mérito para ellos, pues no usan sino cerbatana y flechas.
Se levantan de madrugada á torcer el cumare y el moriehe;
al salir el sol beben la cupana, y van despues á sus conucos ó á pes- ’
car.
Ahueean euriaras de 10 varas y mas ; hacen guapas mni ordina
rías ; extraen la caraña, la brea ó peraman y el nao, pegapega que da
el corazon de un árbol mui elevado que llaman guaco : esta pegape
ga reemplaza la pez de Borgoña para la medicina del país, y sirve
para coger los pájaros. El Inírida es rico en efecto en plumages
brillantes, pues allí vive la esmaltada familia de los tángaros, y el
deslumbrante sorrocoi, pájaro del tamaño de una cotorra, y cuyas
plumas verdes esmeraldas y rojas tienen visos como los del pavo
real.
Extraen de una enredadera (de sus hojas) un hermoso color ro
jo subido que les sirve para pintarse las mngeres en sus fiestas, y cu
yo cocimiento, llevado á consistencia sólida, da unos panes de una á
dos libras que venden al negociante, para el tráfico con los maquiri—
tares. ~
~ Despues del raudal de ‘Mariapiri (Guacamayo) empieza en las
cabeceras de los caños la cosecha de la zarzaparrilla, pero este beju
cono es verdaderamente abundante sino despues del pueblo de Gua
eamayo, en las cabeceras del mismo Inírida.
_27_ /
\/v\ /\./\/\/W /\N\/\l\/\,

Muqm'ritarcs : habitan el alto Orinoco y principalmente el Ven


tuari, el Cunueunuma y el Padamo ; sus costumbres no v*a
rian delas generales que se han dicho, pero son mas altivosy su carác
ter mas emprendedor que el de las demas tribus. El puinabo pre
gunta cuánto vale la mercancía que se le vende, pero el Maquiritare
cómo y adonde se fabrica ; hacen mañocos, guapas mui estimadas,
cascos grandes, y venden muchas plumas para aquellos chinchorros
emplumados tan conocidos y admirados : en el Cunueunuma se en
cuentra muy ‘abundante el rico gallito de la serranía (pipra rupico
la) cuyo macho tiene un verdadero vestido dorado, mientras que la
hembra es color de la hez del vino.
El maquiritare es viagero intrópido : sube el Padamo, busca el
Cuyuní y bajando el Esequibo va a negociar a Demerari, de donde
trae unas escopetas que vuelven a vender á los mismos racionales
de este Territorio : algunos, costeando la Guayana por el mar, han
vuelto a su río por el Orinoco : aquellos viages son de seis meses.
La lengua de los Maquiritares es bien formada , sonora y rica :
tienen una numeracion mui adelantada, pero no es decimal : dicen
1. 2. 3. 4. 5, y despues 5 i 1., 5 i 2, 5 i ‘3, 5 i 4, 10 y lo mismo hasta
15, 20, 25, 30, etc, : á las cinco primeras cifras añaden un afijo que es
el mismo para 10, 15, 20, 25, etc, como el ente español _v otro para
los números interpuestos 5 i 1, 10 i 1, 25 i 1 etc.
El Cunueunuma rodea la base del Duida, masa inmensa y lisa de
granito, alta 2.474 metros sobre el nivel delmar, y su cima, siempre
cargada de nubes, se ilumina a veces por la combustion repentina,
sin duda—de algun gaz, que abriéndose paso á traves de las rocas, se
enciende al contacto del aire atmosférico : de allí mil cuentos inve
rosímiles tantos unos como otros.
Al sur del Duida y á sus piés se estiende hacia el Orinoco saba
nas, donde brillan hermosos cristales de roca coloreados por Varios
óxidos de hierro, de cobre y de cobalto : brillan como esmeraldas;
de allí el nombre de Esmeralda que dieron al pueblo que se fundó
en aquellos lugares, a la orilla derecha del Orinoco. Es euestion, desde
mucho tiempo agitada, el saber si hai oro en la serranía cuyo pico
mas alto es el Duida, y que de la Esmeralda corre al Este hácia la
cordillera de la Parima: han encontrado en las quebradas arenilla
de oro, es cierto, pero las cperiencias hechas hasta hoi son dema
siado incompletas para afirmar la existencia de veneros de este me
tal : Humbolt dijo “ puede haber” pues los terrenos son los únicos
cuyas capas suelen eontenerlos, pero falta un géologo hábil y since—
ro que venga ai decidir la cuestion.
__23_
\/\/\r\/\/Ws/‘ /\/\/\N\/\N\I‘/\r\/\NWW\ /\/\/\/\ r\/\ / \ r» /\/\/\/ Nxr\l\/\/\r\r\/\/\W

Los l\[aquiritares sacan el aceite de Copaiba y hacen mucho


mañoco: sus guapas son ¡nui estimadas: tambien hacen mechones
de Caraña. ‘
Son hospitalarios, pero ¡nui celosos de sus mujeres.
Superticiosos como los demas, sus ceremonias religiosas y fúne
bres son las que hemos descrito ya.
Macas: habitan las cabeceras del Vcntuuri, del Sipapo, y la orilla
derecha del Ounucunuma : son de la misma familia que los Piaroas,
participan de los usos y costumbres de estos y de los l\laquiritares.
Macuch—ícs: se van extinguiendo, y mezclando con los Maquiri
tares: viven en las cabeceras del Ounucunuma: son ¡nui ágiles,
robustos ó intelijentes.
Pusímonínris: se hayan en las cabeceras del río Pasimoni,
afluente del Casiqniari; los reducidos tienen sus conucos en el
mismo río, y trabajan para los negociantes de San Cárlos. Los
independientes sacan el puchcri, la sarrapia, alguna juvía, y trafi
can con los brasileños en la cabecera y con los venezolanos por el
río mismo :, son robustos, pero ¡nui montaraces; desde las misiones,
no han vistoá ningun sacerdote y sus superticiones y tradiciones
están intactas.
Varas: habitan en San Cárlos y en los pueblos del Casiquiari: mez
clados con vanivas y manitivitanos; su lengua es bien formada, son
reducidos y prestan sus jornales á los traficantes de sus ríos; inte
ligentes y orgullosos; los productos de su industria son como los de
los vanivas, chinchorros, curiaras, 1nañoco, casabe, y frutos menores;
sus costumbres no varían de las de los demas pueblos del Territorio.
Quarcqucnas: habitan en los caños del Guainía y principalmente
San Miguel: sus conucos suministran 1nañoco, casabe, frutos meno—
res. En aquel pueblo se construyen bonitas lanchas, y se tuerce
mucha cabnlla de chiquichiqni: son altaneros, de trato díficil, pero
robustos ó intelijentes: dependen casi exclusivamente del comercio
de Marea.
La misma religion y las mismas costumbres.
Oarusanasz habitan, San Victorino, el Tigre y el alto Guainía:
tienen mucha similitud con los Puniabos del alto Ynírida : sus veci
nos, por las cabeceras, son crueles y supcrticiosos ; su industria sumi
nistra a Marea, curiaras, guapas, mañoco, brea, plumas para
chinchorro, chiquichiqui en rama y varios otros productos de sus
inmensas selvas y fértiles terrenos.
_29_
'W\/\ \./\NVW\I\I\I\M/\IVWV\/\N

Gaahiboef los que habitan las orillas del Vichada son mui
reducid0s ya, pero aun no vienen á San Fernando sino con repug
naneia. Los que viven en las sabanas, entre el Vichada y el Meta
son crueles, siempre en guerra y roban mucho ganado á los hates de
Casanare y Oroeue. Los Guahibos del Vichada hacen mucho ma
ñoco, pero son malos pagadores, entregan al comercio peraman,
frutos menores, y marimas mui bien preparados; entre sus costumbres
hai algunas mui particulares que se referirán en pocas palabras.
En la época del mes en que las mujeres están enfermas, las
mandan á un degredo situado á alguna distancia del Sitio y quedan
incomunicadas así como lo mandaba la leí de Moises.
Sorbeu el yopo (mezcla hecha con los polvos de un caracol y la
fruta y concha molida de un árbol del mismo nombre) por medio
del hueso disecado de un pájaro zancudo ó de algun animal: este
yopo es un rapó mui fuerte, para los dolores de cabeza es excelente
remedio.
Cuando ima viuda va á contraer nuevo matrimonio le hacen
cruzar los brazos sobre la cabeza y le dan latigazos que debe sufrir
sin quejarse : despues debe morderse la lengua hasta que la punta
venga morada y entónees la pican por debajo y con la sangre que
corre lavan sus pechos ; _sin duda castigan así á la mujer por haber
‘ olvidado su primer esposo, haber mentido á sus promesas de fideli
dad y haber de entregar sus pechos á otros hijos.
En la fiesta que hacen, cuando sacan los huesos de uno de los
capitanes (ó caciques) beben curía y mezclan en esta bebida es
tos huesos pulverizados. '
Son celosos de sus mujeres, pero no faltan en sus pueblos ua
ritchas libres que entregan al extranjero, pero que no encuentran
despues con quien casarse: todas las costumbres de estos pueblos
son dignas de ser analizadas.
Parece que su lenguaje es mui regular en la formacion de
los tiempos y en el empleo de las personas de la oracion, pero no
se ha estudiado aun.
Llaman á los cspejuelos el ojo_de Dios, porque vieron un día que
concentrando los rayos del sol se encendió la yesca.
Llaman Guanare los cristales de roca que reflejan el espectro
solar, y lo consideran como un talisman sin igual contra los da
ños. ‘
' Los brujos gozan muchas prerogativas entre ellos.
Se cree que adoran al Sol, pero son mui reservados sobre sus
ceremonias religiosas. '
__30_
'\.I\/\/‘\N\IW\IW\M’WVV\A/V\N \./\.I\/\/\/WW\NW \I\N\/\J \/\/\l\/\N \/\/W\/\/\/\/\/\/\N\MN'

PUEBLOS Y srrms PRINCIPALES


DEL TERRITORIO AMAZONAS

Subiendo el Orinoco se encuentra primero ¿lturcs y despues


Maipures, á dos días de remontada.
Dejando el Orinoco, se encuentra el Atabapo y San Fernando
de Atabapo, á 5 día de Atarcs; los sitios de Sapo y Guapasotc medio
día de San Fernando Ohannwída, pueblo á medio día de Guapasote.
San Juan Benito, sitio á medio día de Chanmeida.
Gzmrimcma, raudal y sitio á medio día de San Juan.
Baltazar, pueblo á medio día de Guarinuma.
Santa Cruz, id. á medio día de Baltazar, pasando por el sitio de
Mercy. .

Piedra Gaya, sitio á un día de Santa Cruz.


Yarita, pueblo á un día de Piedra C’uyá.
Despues se pasa la montaña de Yavita á Pimichin, que son 4
horas de camino y se embarca para Marca, bajando el caño de Pi
michin en 4 horas. ’
De Maroa á Tomo bajando el Gainía en dos horas.
De Tomo á Guzman Blanco id. 1 hora.
De Guzman Blanco á Pueblo Viejo de ‘San Miguel en diez
minutos:
De San Miguel Viejo á las lslctas, medio día de camino,
De las Islctas al sitio de Tiriquin, medio día de camino.
De Tiriquin al sitio Guachupiro, medio día de camino.
Del sitio _Gcmchcq¡iro á la boca del Oasiquiare, medio día de ca
m1no.
De la boca de Casiqaiarc á San Cárlos por el Ric Negro, en dos
horas.
De San O’árlos á Santa Rosa de Amanadona, un día.
De Santa Rosa de Amanadona al Oueuhy medio día de cami
no.
En el Oaaiquiare, subiendo de la boca del O’am'quiarc, háeia el
Orinoco hasta Solano, 1 día de camino.
De Solano á. Buena vista 1 día de camino.
__31_
WWWW\Í\Í\ÍWWVWM

De Buena vista a Santa Cruz 12; día de camino.


De Santa Cruz á Quirabnona % día de camino.
De Qnirabuena á la B«¿fureacion del Orinoco en 10 días.
De la Bzjfurcacion del Orinoco a las Esmeraldas un día y medio
de camino. ,
Volviendo á San Fernando de Atabapo, si se sale por el Guavia—
re hasta la boca del lnírida, un día de camino. '
De la boca del 1nírz'da á la laguna O’onrad, 7 días.
De la. laguna C’onrad al paso de Jl[aqïuirípana, 8 días.
De Maquiripana á. San Juan de los Llanos, 15 días.
De la boca del Im'rida a San Juan Viejo, tres días.
De San Juan Viejo á Guacamayo, quince días.
Saliendo otra vez de San Fernando de Atabapo, se baja 2 de 1e
gua el río Atabapo y se sube el Orinoco encontrando las ruinas de
Santa Bárbara frente al Ventnar—i, á dos días y 2¿ de camino.
De la juneion del Orinoco con el Atabapo, despnes Purnname á
á un día y ¿ de Santa Bárbara.
De Pnruname a la. boca de Ounucnnzuna un día y medio, y de
esta á. la bifurcacion del Oasíquiaro, un día.
De Maroa subiendo el Guainía se encuentra á 2 días de camino
el pueblo de San Victorino ; y de este al Tigre, dos días.

De San O’árlos de Río Negro á O’abruta.


* Días.
De San O‘árlos a Tiriquin subiendo el Guainía . . . . . ....-- 1
,, Tiriquin á las Isletas ...... ...... ....-- 1
,, las Isletas á Marea atravesando los pueblos Gnzman Blanco
y Tomo . . . . . . ...... ...... .....- 1
,, Marea á Pimiehiu por el caño de este nombre ....-. 1

4
Para bajar de regreso se puede contar el tiempo por la mitad.

De Pimiehin a Yavita atravesando una espesa montaña vía


terrestre . . . . . . ...... ...... ....-- ¿
,, Yavita á Santa Cruz, caño Temi, Brg'ando.. . . . . . . - - 1.}
,, Santa Cruz á. Baltazar, río Atabapo‘2 á
Se pasa delante el sitio el Merci. ''‘''' ''''''
,, Baltazar á Chamueida. Se pasa por el raudalde Guarinu 1
me y delante San Juan Benito.
._32_
J\/VW\/\./ \/\/ \./\N\/ I\/\ f\/\/W\/\/\/\

,, De Ohamueida á San Fernando de Atabapo. Se pasa por 2 ,2


Guapasote y Sapo. ‘
,, San Fernando á Maipures por el Orinoco. . . . ...... 2
Para pasar el Raudal, escotero ...... ...... 1
,, Maipures á Atures ...... ...... ...... 1
Para pasar el Banda], escotero ...... ...... 1
,, Atures á. Viboral pasando el muda], scotero. . ...... 1
,, Viboral á Cariben, boca del Meta, abajo de San Borja . . . . . . 1¿
,, Oariben á las playas de Pararuma ...... ...... ¿r
,, Parunuma á Santa Bárbara . . . . ...... ....-. ¿
, ,, Santa Bárbara á la Urbana . . . . . ...... ...... L}
,. La Urbana :'L Cabruta ...... ...... .....- 2
Viaje en falca con 4 bogas y de marcha regular,
de Yavita á. Cabruta 153l días
y para la subida dos veces mas.
El Correo gasta 45 días de ida y regreso de San Oárlos de Río
Negro á Cabruta.
Oroll
conduce
á que
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Cárlos
San
31
Negro
Río
de
Marzo
1875.

Gobernador,
El

JOSÉ
J
FUÉNTES.
OAQU’IN_

;ii
_37_
Wwvvvvvwvvvu \./\./V\N\1A/‘v \/\/WWW'\/WVWW\/\NVWWVWVW WWWW\M

ITINERARIO

DE LA CAPITAL DE GUAYANA, CIUDAD BOLIVAR

AL TERRITORIO AMAZONAS,

Y DE ALLÍ AL GRAN PA RA EN EL BRASIL.

g .
PUNTOS ó LUGARES g go
c¡_ ::I:1 ¡q

De Ciudad Bolívar al pueblo de Borbon. ...... 1 .-.. --


De Borbon á Moytaco . . . . . . ...... ...... 1 . ..
De ‘Moytaco á La Piedra. . . - ;..... .._... 1 .... .
De La Piedra á Altagracia- . ....__ ...... 1 6 .
De Altagracia á Caicara. . . . ...... _...-. 1 6 .
De Caicara á Urbana . . . . . ...... ....-. 2 ...- -_
De Urbana á Carichana . . . . . ...... ...... 2 . -
De Carichana á la boca del río Meta. . . . ...... 3 . -.-
De la boca del Meta al primer gran raudal de
Ature ...... ...... ...... ...... 3 . . 36
De Ature al segundo raudal de Maypure ....-. 3 . - . 36
De Maypure á San Fernando de Atabapo ...... 6 . - . 72
De San Fernando á Baltazar por el río Atabapo
arriba . . . . . . ...... ...... ...... 2 - . . . 24
De Baltazar á Yavita donde desembarcan para atra- -
‘ vesar la montaña de su nombre . . . . . . ....-. 2 - - . . 24
De Yavita á Pimichin por la montaña. . ...... 4 .-.. 4
De Pimichin por el caño de su nombre, aguas abajo
al pueblo de Marca . . . . . . ...... ...... 6 .-.. 6
De Marea por el río Guainía aguas abajo á San
Miguel . . . . . . ...... ._.... ...... 3 -.-. 3
De San Miguel á Tiriquin. . . ...... ...... 1 . - . . 12
De Tiriquin por el mismo río con el nombre de Río
Negro á San Cárlos (fortaleza) . . . . . . ...... 1 . . . . 12
MWWAAAWW/xA

Horas
D'as
PUNTOS ó LUGARES

Desde el fuerte (le San Cárlos por el caño Casiq-nia


re agua abajo se emprende la marcha hasta las
fortalezas (le Portugal, San José (le Maravitana- . :umamHmHma
De Maravitana á, San Marcelino . . . . . . s
De San Marcelino á San Juan Bautista.
De San Juan Bautista a Guilla
- Guilla á San Felipe . . _ . _ .
SaníFeHpezíSantuJXna..
Santu- Ana á San Joaquin
De San Joaquín á San Gabriel (fortaleza) en donde
se halla un muda-l ‘
De San Gabriel á San Fernando
De San Fernando á San Pedro
De San Pedro a San José. . .
De San José á, Marmari. . . . .
v
De Mararavi á Oabobori . . - .
De Cabobori al Carmen . . _ . .
Del Oármen á Castañedo. . - .
De Castañedo á Santa Isabel. Pdf-HHH—
os
‘H H:
De Santa Isabel á Dari- . . _ .
De Dari a Tomar¡
De Tomari a Caboeuena. . . - .
De Caboeuena a Barceló _ - _ .
I)e Išarceló á (h)n1ar0 . . . . _.
])e (knnar0:i(}aracari . . . . -.
I)e(}arocariá Tina de BIuera
De Muera á Áiran
De Airun á la ciudad (le la Barra, capital del Río
Iíegro en ellirasü
Desde estzflciudad, por el rio Amazonas, á la capital
del Gra-n Pará echan quince días (le navegaeion- . H CF!
| Número de habitantes del Territorio segun el Censo
“GUZMAN BLANCO.”

~ San Fernando: avecindados y naturales civilizados


que viven en esta poblacion. . . - ...._. ....-- 269
Maroa: aveeindados y naturales ídem ídem . . . . . - 36
San Carlos: ídem ídem . ...... ...... ....-. 223 528

Indios reducidos y nombre de las tribus.

Banivas, que viven entre el Atabapo y Guainía - . . . 2000


i
i
Maquiritares, que viven en el Alto Orinoco . . . . 580
¡ Barós, que viven entre el Guainía y Casiquiare . - - . 1000
' Piaroas, que viven entre el Bajo Orinoco, I\Iatavcn
¿ y Vichada . . . . . . . . . . . . . . . . -, ....-. . .. . 500
* Guahibos, que viven en el Vichada- ....-_ . .. . 800
¡ Maeos, que viven en el Ventuary - . ...... . ._ . 200 i
¡ Puinaves, que viven en el Inírida... . ...... . .. - 1500 i
‘ Achaguas, que viven en el Guaviare ...... . .- _ 90
¡ Cabrios, que viven en el Alto Orinoco ....-- . .- . 50 l
‘ Ciáperos, que viven en el Castaño . . ....-. .... 300 7020
I

Indios independientes y tribus.

Banivas, que viven entre San Fernando, Marea y


‘ San Oárlos - - . - . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2000
Mariquitares, id. id. id. id. 700
Piaroas, id. 1d. id. id. 3000
i Guahibos, id. id. id. id. 3000
I Maeos, - id. id. id. id. 1000
l Puinaves, id. id. id. id. 2500
Guaharibos, que viven en las cabeceras del Orinoco. 3000
Maguaeas, que viven en el Alto Orinoco . . . . - . . - - . 300 15500

Total . . . .. ...... ...... ...... -... 23048

Ademas de estas tribus se conocen las siguientes, cuyo número


no ha podido estimarse.
Macuchíes, en el Ventuary.
Caruranas, en el Guainía.
Llavaranas, en el Guainía y en el Maní y sus afluentes.
Campuranes, en el Tiapa, el Paeimoni y el Baria.
Pacimonaris, en el Maturaca.
Hembras
Varones.

ILEGÍTIMOS.

Hembras
Varones.

BEN
DE
LOS
ANO
EL
C1874.
,AUADRO
UTISMOS LEGÍTIMOS.

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pMde
la
ovbilmiaeniton. D-* )-l- r-u-—r-—Í w: :N>: O
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FDde
(
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Juan
Benito
NACI
LUGAR
DEL
Fernando
San
Ohamueida.
MIENTO.
Baltazar
Idem Idem Idem 1dem Idem Idem Idem Mercy

BNACUITMISEMNOT.
DEL
FECHA

4
Enero
1872
Diciembre
20, 5
Octubre
Setiembre
3
187
4,
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_:m Enero Marzo
2
Febrero
187
31,
3 7
Marzo Mayo
1873
5, 9
M1,
1873
ayo Julio
Julio
8
1873
2, 1873 Marzo
5,
Enero 1873
22,

N6
oviembre Diciembre Al
frente.
7

Enero 4 Enero
1 Enero 8 Enero
12

l-

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Varones.
Hembras
ILEGÍTIMOS.

2
Matavení
1.
2.
Div-
ciemb.-r_e

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AÑO
DE
EL
EN
BCUADRO
LOS
1874.
AUTISMOS JOSÉ
FUÉNTES.
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Movbilmaiecniton.
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Atabapo
Deirsntarintdo.) Cruz
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2
Atabapo
1
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5.
NACI
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LUGAR
Orinoco
Alto
220
D1
‘iciemb.-re 2
3
C12
2.
Enero
unueunu.m-a
N1874.
de
10
Negro
Carlos
Río
San
oviembre
MNFECHA
BAIECHA
DELCZIUEM-TIN—ETSNOM. 2.
Guaviare
3
41.-.
Octubre Vichada.
6
310..-,
Octubre
(CONTINIZXCION) 5
3
4
Yavita
15.
Enero.- Inírida
5
6
3
42..-
Noviembre

4
8
10
6
De
vuelta.
la‘-
27
29
19
Total-
NUPCIAS,
IENTO.
CIM

CinÏ‘chor er.-a. 2‘.l


Idem
‘Ursula
27 P50
Idem
Yanav0.
Catrpicnit-oero 2’.l 43o ._- '1‘.l
._ 2‘.l
Francisco
Idem
55
ConuqueroJuana
Idem
Cruz
Yavita Idem
Leon
VSan
F35
N
eilgoci:mte
rnasanda-.o

DEL DARIO
LUGAR
1‘.1
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Fernando
San
Brasil
20
Fuéntes.
de
VECIN. Diciembre
1‘.‘
O1873.
Tomas
C30
hMarinero
ahiamuchi.da

1‘.1
Antonia
Idem
Yaniva.
Sirvient.e
40
a

AÑO
CUADRO
DE
CEN
EL
1873.
ASAMIENTOS-
LUGAR
NA
DEL
Mpde
la
ovbilmiaecniton.
FU’ÉNTE8.
JOSÉ
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1864.
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10
oviembre
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Idem
ecrsatcnuac2bdirosec.o S
Marco
IV
OPasmo.
3Idem
Idem.
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CC.
Antonio
3Rójas
V
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Idem
oenbur8qeureo.-ro.
C dem.9._- PC
Clara
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Idem.
Idem 4Andres
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2Mayo.
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Idem
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J
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Idem
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Idem
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V
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San Idem.
Mabí
1V
CFiebre.
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7Rojas.
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EN
DE
D1873.
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la
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Cárlos
10
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1874.
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DE
LOS
AÑO
BDE
EN
1873.
EL
AUTISMOS

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El
FUÉNTES.
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povibmliaeniton.
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5.

San
9
NCárlos
1874
doviy
de
119
169 eembre

LUGAR
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DEL

Enero
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3
1an.-
Enero
2T3
1
íriquin._
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iIdem
2.
ciembre-.

Total
16
190._-
Estos
matrimonios, hechos
in
entre
OBSERVACIONES.

dios.

AÑO
1873.
DE
EL
EN

DEL .
LUGAR
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San
Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem
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LUGAR
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San
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DE
ASAMIENTOS Tiriquin
Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem

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Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem Idem‘ Idem Idem Idem Idem Idem

Cabudari
Raimundo Francisco
Arajuana María.
Guayare
Cruz
Tiriquinera.
Bartola Canunza.
Domingo
Manuel
Cabudari-. Arajuana.-_ Esperanza
Pedro Maya--_
Tapo.
Inocenci._a Tivitivi_-
Rosario
NOMBRES. Manuela.- Juan
Osco- Cabudari-. PTapo-
ascuala_-.
Maví.-
Juan Goluidan.-a
N.
Eusebia._
N.

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Octubre Octubre Febrero
FECHA. Enero Marzo Enero Idem
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AÑO
OCUADRO
DE
1873.
EL
EN
ASAMIENTOS ;;—
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DEL
LUGAR
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Cárlos
San
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la
ovbilmaiecniton. D[Sa—n
O’árlos.]
Firsotnrtietrao
la
de

(
CONTINUACIÓN.)

Cárlos
San
15
Noviembre
de
1873.

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V
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3Caída
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AÑO
DEL
EN
1873.
LAS
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C1873.
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NOTA
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indios
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edicríetsrasoi.sca‘n

AÑO
D1873.
LAS
DE
CUADRO
EL
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San
de
N10
1874.
oviembre
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DE
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eindios
sitios
hacer
Osmuertos
ntTxaiAunasus
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enm.íecp—srtLóaiosc.inable

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San
15
Negro,
Río
de
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Joaqm’n
Profesion. jornalero jornalero carpintero jornalero
Idem I
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AÑO
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LAS
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1878.
EL
EN
EFUNCIONES

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la
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Movimiento
la
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Distrito
(Marea)
Centro.
del Lugar
de Vitorino
Marea Tigre Tomo Marea Tigre l\[aroa
id. id. id. id. id.

Setiembre Noviembre Diciembre


Febrero Octubre
Enero Marzo Agosto
Julio id. id. id. id.

la
de
muerte.
I’leuresía
Causa Fiebre Fiebre Si
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id. id. Tísis id. id. id. id. id. Tísis

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Nombre
difunto.
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Ildefons.o
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Camico RIguana
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George Daza.-
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Camieo.-
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Daza.-

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1
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los
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Julio
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las
Idem.
1
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posible,
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pero de
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por
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SITMISENMTO.
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1
dicho.
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etrise
que
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AÑO
BCUADRO
EN
LOS
EL
1873.
DE
AUTISMOS

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la
Movimiento
de Hembras ‘
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ILEJLEJÍTIMOS.
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(Marea)
Centro.
del
Distrito

Cárlos
San
15
Negro,
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FJosé
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El
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Camico-
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AÑO
CUADRO
1873.
DE
CÍFJL
EN"
ASAMIENTOS É
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San
1
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poblacion.
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Centro.
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18
1Tomo.
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Cárlos
San
Río
de
15
Negro,
N1874.
oviembre
__53_
M/\/V’\I\/\/\AN‘/\/\j\ /\/WW\J\I\/V\/\N \/\/\./VW\N\/» /s/\ r J\WW

ORIA, AGRICULTURA Y COMERCIO.


ORIA.
No existe hoi ninguna. Cierto es que la mayor parte del Territo
rio está cubierto con espesos bosques, selvas vírgenes, arenalcs y
cerranías, pero hai tambien sabanas en las cuales pudo criarse en
tiempos pasados bastante ganado ; y ha desaparecido, no por falta de
pasto sino por la neglijencia de los gobiernos pasados y la impe
ricia de los indios a quienes lo confiaron. En Atures hubo de
particulares y del gobierno: aquellos lo devolvieron a la Urbana, y
este hizo pasar el suyo a Maipures por el paso de las Gareitas : de
aquel raudal vinieron algunas reses a San Fernando para el consu
mo y en fin el señor Michelena distribuyó lo que quedaba entre los
indios de la Esmeralda, de Cunucunuma, de Santa Bárbara (frente
al Ventuari : no existe hoi) y de Baltazar ; en Maipures quedó un
resto alzado y durante el gobierno del señor Castro acabaron con el
los racionales, los Gnahibos y el mismo gobierno; algunas reses más
cimarronas escaparon a la destruccion y vagan hoi en las vastas sa
banas que existen al O. de Maipures, entre el Vichada y el Meta:
pronto desaparecerán tambien perscguidas como están por los Gua—
hibos, y solo quedará al Río Negro el recuerdo de los hombres de
prevision, que, al querer fomentar en este territorio la cría de la
raza vacuna, hicieron ver que comprendian las necesidades de sus
habitantes y probaron asegurarles un auxilio seguro de abastecimien
to, tan necesario para ellos, en los meses de invierno.
La apertura de la vía, de San Martín ha despertado muchos
proyectos, y el mas útil al país será el que tenga por fin la importa
eion de algun ganado á Río Negro.

COMERCIO.
El que hai es pequeño, pues se reduce a la exportacion de los
solos productos de la industria de los indios y de los frutos naturales
del Territorio, cuya explotaeion no se puede hacer en grande escala
por falta de brazos y de hombres capaces que vigilcn el trabajo del
indio, pues éste, entregado a si mismo, no produce nada que valga.
Se exportan las cabullas ó espías de chiquichiqui; las lanchas
y piraguas; la goma elástica; la zarzaparrilla; el aceite de eopaiba;
__54_
\/\./’\/\./‘/W\/\/\/V\l\/W v N/\/\/\/\/\NV \/u \/\/\/\¡\./\/ \/ ,’\/\N\AMN‘

los chinchorros de moriehe, cumare ó curagua ; las guapas; la cara


ña; la sarrapia; algun cacao; un peraman que no es mui superior,
y tablas de ebanistería. Ciudad Bolívar y el Para ó Manoas son los
dos mercadosá donde se dirije el comerciante, pues hai renglones
como el chiquichiqui en rama, la zarza, y los chinehorros, que tienen
mucho mejor aceptacion en el Brasil que en Ciudad Bolívar, donde
conviene llevar el aceite de copaiba y donna productos : el cautcho
se vende con igual—mérito en los dos mercados.
La nomenclatura que precede es larga, y sin embargo las expor
taciones no han producido á las Rentas del Territorio sino 400 vene
zolanos mas ó ménos en todo el primer semestre de 1873 a 74.
Las importaciones tanto del Brasil como del interior de la
República consisten en aguardiente, zarazas, quincalla, herramien
tas ect. _
Lo particular de este comercio es que no circula ningun dine
ro efectivo, ni papel de ninguna clase : todas las transacciones se hacen
por cambio, y el negociante reune difícilmente los 2 por ciento de
derechos que tiene que pagar á las Rentas en dinero sonante. En
efecto, el importador al recibir sus mercancías, las coloca fiada entre
las manos de los indios, que no saben lo que es comprar al contado,
y le pagan mas tarde con sus jornalcs ó con los productos de su
industria. Esta manera de comerciar acarreó y acarrea todavía al
comercio graves atrazos en sus compromisos, pues durante muchos
años ha carecido de organizacion, tanto en sus transacciones con los
indígenas, como en el trabajo de estos para salir de sus deudas :V pero se
han expedido bajo el actual gobierno leyes previsoras y sábias, aun
queel mal es mui arraigado, y se'necesita algun tiempo para que se
experimente una mejoría que se pueda notar.
La siguiente exposicion complementará. las noticias sobre el
comercio del Amazonas.
Se recaudaron en el Territorio desde el 30 de julio de 1873 hasta
el 19 de Enero de 1874. '
En San Fernando de Atabapo para Ciudad Bolívar.
Por Exportaeion . . . . . . . . . _ . . . . . . . . - . 315 233.11
Por Importacion . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ,, 367 .94 ; 601.05
Que representan E 30.000 siendo el cobro de 2:} por ciento ó sean
11.650 pesos cxportacion.
18.350 id. importacion en San Cárlos de RiotNegro para el Brasil.
Se reeandaron 764 pesos sean 38,218 en el mismo tiempo : fal
‘ tan los datos para la division en Exportacion y en Importacion.
__55_
'\IWWV\/V\IVVV\NV VWVW\NVWV\*IW\IVWW

En San Cárlos, las costumbres brasileñas se han introducido has


ta el punto que los indígenas entienden por arroba el peso de 32 libras
que es el de la arroba brasileña: se usan comunmente las palabras
chítu por zaraza,faca por cuchillo, cúbado para medir los géneros
(ff varas) la palabra Reis es coriente y son 1.000 Rs por 5 reales ; en
el Brasil no hai sino papel y 1000 Rs valen allá 6}; reales: lo que da
lugar á la especulacion. ' ‘
Del Brasil se introducen los géneros siguientes mas apreciados .
por los indíjenas de la banda sur que los géneros de Ciudad Bolívar.
Pano groso: Riscado, Cotin, Pano azul, Prusiana que se venden
de 6 á 8 reales la vara.
El aguardiente del Brasil, (caehaza) se introduce en garafones
de 30 litros y se vende de 10 a 12 reales botella. .
Las hachas y machctes de Collins, y Ca. (dichas americanas)
son mui estimadas.
Los anzuelos del Brasil se doblan y no tienen mérito alguno.
De Ciudad Bolívar se introducen los listados, bramante, coleta,
lomo camello, driles, y holandilla de 6 á. 10 realesvara.
En cuanto a víveres se introducen de ambas partes.
arroz de 2 a 25 reales libra.
frijoles id.
bacalao 4 reales libra.
sardinas de 5 á 6 reales lata.
Carne del norte 5 reales libra
El Brasil tiene el privilegio del Pirarocu, pescado salado de 3 á,
4 reales libra, que es mui apetecido.
Venezuela introduce.
La carne salada de 4 á. 5 reales libra.
El queso id.
El tabaco se introduce en andullo del Brasil y en _rama de
Ciudad Bolívar.
Virginia á’5 2 a 2¿ libra.
Criollo S. 10 y 12 reales libra.
El tabaco de mascar se introduce en chimó del Brasil hasta :l’ó 2
libra.
En rollo, de Venezuela y vale de 3 á 4 reales la vara.
_56__
\/\/\/\_/\I\f\/’\/\/\/ L'\/W\/\/ \/\/\f\/\/\N\IV\/\.

AGRICULTURA.

Hoi no existen sino conucos y decimos conucos porque algun


nombre debe darse á un almud de tierra, dos á veces, tumbado
quemado y sembrado, en medio de los troncos á mitad calcinados
de los árboles caídos y donde todo crece en una mezcla confusa:
el tabaco, la piña, la yuca, la anyama y la batata. Pero Dios
provee, no es el hombre.
Frente á San Fernado hai algunos eacaouales, pero están aban
donados y casi silvestres: su cosecha por otra parte es poco cuidada,
y así’cs que su calidad es ¡nui baja.
Una sola hacienda mereció en los tiempos pasados aquel nom
bre: fué la de Menicía, en el Orinoco; era de caña, pero apénas
existen boi algunos rastrojos : hubo otra en la isla de Raton, pero no
mereció nunca aquel nombre. A
Existicron tambicn las haciendas de Comunidad; eran de café
y se encontraban en Baltazar, Yavita, Maroas, San Miguel, Buena
Vista, Solano, Quirabucna: algunos vestigios solos quedan de ellas.
Para la agricultura se necesitan brazos y conocimientos prác
ticos: y ambas cosas faltan en el territorio.

ESTADÍSTICA
de las tierras cultivadas, nombre de’ los cultivadores y clase de
cultivo en el año de 1873 : tomada del Censo Guzman Blanco.

Extcnsion‘ Clase
Nombres y apellidos de los conucos. de sementems, Lugar ó caños. "ceiudario.
. Dt‘? Atabapo.
Salvador Iguayane 2 almudes Yuca Tuamini Yavita.
José Maragua ,2 “ “ T‘cmi “
José Inés Cuyare 2 “ “ id. “
Agapito Yagua 1 “ “ Tuaminí “
Cecilio Yaniva 1 “ “ id. “
José Lcon Yaniva 1 “ “ id, “
José Quirí00 } “ “ Tomi “
_57_
\N\l\/\l\/V\J\/\NVW\NV\/\/\AN\MIV

Extension Clase
Nombres y apellidos de los eonucos. de sementems. Lugar ó caños. Vecindario.

Dt‘? Atabapo. ‘

Dionisio Marea 1 almudes Yuca Tcmi Yavita.


Oton Rivas 2 “ “ . id “
Gregorio Rivas 1 “ “ id “
Jorge Iguayare .1 “ “ ~ id “
Pilar Moyaviro 1 “ “ id “
Celestino Cañamorena 1 “~ “ id “
Celestino Yagua 1 “ “ id ' “
Encarnacion Iguayare 1¿ “ “ id “
Bartolo Barana 1 “ “ id “
Márcos Barana 1, “ “ id. “
Narciso Cuyare 1 “ “ id “
Domingo Queche 1 “ “ id “
J. de la Cruz Barana 1} “ “ id “
Jorge Mapuyare :1; “ “ id “
Eustaquio Velásquez ¿ “ , “ id “
Sinforiano Marea 1 “ “ Tuamini “
Ceferino Iguayare 5 ' “ id “
Sandalio Cayupare z} “ “ Tomi “
Mamerto Mapaguare ¿ “ “ id “
Gabriel Mapaguare ¿ “ “ id “
Roque Mapaguare .1; “ “ id “
Ignacio Carabina 1 “ “ id “
Cleto Largo 1 “ “ id “
Domingo Puniabe 1 “ “ i‘d “
Pedro Largo g, “ “ id ' “
Cipriano Mapagua 1 “ “ id "
Cipriano Peñaloza 1 “ “ id “
Antonio Rosales 1 “ “ Carichana “
Mónieo Barana 1 “ “ Tomi A “
Bautista Cuyarc ¿— “ “ id “
~ Tomas Rosales 1 “ “ id “
Bartolo Yagua 1 “ “ ‘ id “
Rosario Iguayare 1 “ “ id “
Rafael Yaniva 2 “ “ id “
Julian Yaniva 2 “ “ id “
Pedro Yaniva 2 “ “ id “
Venancio Yauiva 2 “ “ id \ “
Enrique Arisape 2 “ “ id “
8
___58_
I\_/\/\I\N\/\/\MI\N\I\MWI\MÍ\AI\MNV\

Extension Clase _
Nombres y apellidos de los eonucos. de scmenteras. Lugar ó caños. Vociudano.

Dt? Atabzpo.

Luciano Mapaguarc 2 almudes Yuca Tomi Yá.viia


l\[enecio Yaniva 2 “ “ id “
Eusebio Yaniba 2 “ “ id _ “
Nemecio Velásquez 2 “ “ id “
Exequiel Magaviro 2 “ " id “
Ignacio Cumadimaea 2 “ “ id St‘.‘ Cruz
José Leon Yaniva ¿ “ “ id “
Santos González 1 “ “ id -“
Anselmo Morito 1 “ “ Caño Cusacame “
Joaquin Mandaviana ¿ “ “ id “
Vicente Daya % “ “ id “
Eusebio Darirua .} “ “ id “
Hipólito Maripanuca .J¿r “ “ Piedra Corona “
Inocencio Baldomero x} “ “ id “
Pedro Guamo .1_; “ “ Caño Cusacame “
Agustín Camadimagua ¿ “ “ id “
Dionisio l\[orito ¿e “ ‘r‘ Caño Acatavi “
Luis Curiamare ¿ “ “ id “
Pedro Curiamare .} “ “ Caño Guasacame “
Tomas Daya ¿ “ “ id “
Bonifacio Daya ¿; “ “ id “
Enrique Baldomero ¿ “ “ id “
Feliciano Cueré J¿ “ “ id “
Juan Cumadimaea ¿y “ “ id _ “
Agustín Cumanda ¿ “ 2conucos “ Piedra Corona “
José Marrena 1 “ id. “Caño Guasacame Baltaz'ar
Estéban Díaz 1 “ “ Caño Garza “
Gregorio Guajo 5 “ “ Piedra Guarinuma “
Regino Marea 1 “ “ Cerca del pueblo “
Catalino Coronel 1 “ 2conucos “ Caname “
Juan de Mata 1 “ id. “ id “
José Corosini 1 “ “ id “
Isidro Mona .J¿ “ “ Atacaví “
Etanislao Mona z} “ “ id “
Froilan Marea ¿ “ “ id “
Valentin Civayaba ¿« “ “ Caname “
Eugenio Yapuare J‘; “ ' “ id “
01'15Pu10 Yapuare 1 “ 2conucos “ Caño Garza “
__59_
vw A A
Extension Clase
Nombres y apellidos do los conucos. de sementoras. Lugar ó caños. Vecindario.

Dt‘! Atnlmpo.

Manuel Tumavi 1 almud Yuca Caño C""’“"‘“‘ia Baltazar


Celestino Ciballava .J¿r “ - “ ,Cerca del pueblo “
Celestino Yumare ¿ “ “ Mercy [sitio] “
Leocadio Yumarc g; “ “ id “
Santos Guire .} “ “ id “
Mamerto Puniabe ¿ “ “ id “
Santiago García ¿ “ “ id “
Joaquin García ¿— “ “ id “
José Présentaoion .5 “ “ id “
Claudio Marea :}- “ “ Guarinuma “
Ramon Maroa ¿ “A “ Oaname “
Andrea Maroa 1 “ 2 conucos “ id “
Francisco Dupueni 1 “ “ id “
Gregorio Dupueni .J¿ “ “‘ id "
Manuel Arana ¿ “ “ id “
Francisco Iguayare .’_; “ “ Guarinuma “
Simon Arana ¿¡ “ “ Caname “
Nicolas Maroa ¡1¿ “ “ id “
Gabriel Dupueni ¿ “ “ id “
Tomas Oibayava ¿ “ “ id . “
Paulino Oibayava ?¿ “ “ id “
Nicasio Tumaví % “ “ . id “
Leon Maravicuna % “ “ id “
Facundo Tumaví % “ “ ,. id ~ “
Fermin Tumaví % “ “ id “
Joaquin Marrena % “ “ id “
Hilario Payüa % " “ id “
Antonio Yumare '¡‘ï “ “ id “
Leon Yumare % “ “ id “
Lázaro Mona á— “ “ id “
Manuel Linárez 35 “ “ Caño Oaname “
Lino Arana % “ “ id “
Josó Corosini _ % “ . “ ’ id -‘
Cándido Güire % “- id “
José María García % “ “ id “
Francisco Dupueni, h. % “ “ id “
Concepoíon Yumari -} “ “ id “
Paulino Guayabumarel “ 2 conucos “ O‘““'““" y R““"*‘“‘° Sanuisida
_ 60 _

Extension Clase
Nombres y apellidos de los conucos de somentems Lugar ó caños Vecindario

Dto Atubapo.

Francisco Cuido 2 “""‘°‘” 2 almudes Yuca C"°"“‘“‘ y R‘j““"“‘° Sam ““


Estéban Guayabnmare ¿ “ “ °‘"’"' id id “
J“. de D.Guayabumare ¿ “ ' “ id id “
Francisco Yanave ¿ “ “ Caño Mcrecure “
Rosario Yanave 2, “ “ Chaquita “
Faustino Yanave v} “ “ id “
Zacarías Mayuare -;- “ “ id “
Sinforiano Cayuare -2. “ “ Ueaqueni “
Manuel Yuca “ “ Chaquita “
Nazario Cumandaba -;- “ “ id “
José Donis ; “ “ id “
Pablo Guayabumare ; "‘ “ Guapasoza “
Juan Militon ; “ “ ‘id “
Agustín Militon á “ “ id “
Celestino Cayupare á “ “ id “
Francisco Militon ; “ “ id. “
Cipriano Mayuare á “ “ id “
Valentin Mayuare é “ “ —‘ °“““ ZaPO S. N0. ¡le lbb&p0
Estéban Mayuare t “ “ id id “
Julian Dadure lr “ “ id id “
Ventura Urbano il: “ “ id id “
Merced Ucredo .l “ —“ id id “
José Base á “ “ id “
Rosario Enrique ir “ “ id “
Manuel Dupueni {r “ “, id “
Teodoro Camiare ¿r “ “ Guapasoza “
Victorio Guayabumare «l “ “ id “
Agustín Canivare á “ “ id “
Félix Yuka t “ “ Chaquita Samucida, Atabapo
Venancio Moyo i “ “ id “
Silvestre Cuido 22 “ “ id “
Andrea Guayabumare é “ “ id “ ~
Teodoro Isanero ?z “ “ Guitina “
Joaquín Isanero 1 “ _ “ id “
Andres Mayuare 1 “ “ id “
Juan Mayuare 1 “ «id “
Brígido Mayuare 1 “ “ id ' “
Oríspulo Yanabe 1 “ “ id “
_61._.
Wvv \/\./ V\/\/\/\/\./\/\ÍW\/\N\/ W\/\/W\/V'\/ \/\/\/ \/\ AI‘\/\/WW\N\IWV\/\N

Extcnsion Clase
Nombres y apellidos de los conucos. de sementems Lugar ó caños Vecindario

_ Dt°. Atabupo

Jorge Duni 1 almud Yuca Guitina Samucida,ltabapo


Pedro Duni 1 “ “ id “
Patricio Duni 1' “ “ id “
(Dt‘-’ del Centro.)
Claudio Caparácu 1 “ “ Alto Aqué Marea
Facundo Tumaví 1 “ “ id “'
Félix Mayaviro 1 “ “ id “
Tomas Camico lt “ 3conucos “ id “
José María Damado 1 “ 2conucos “ id “
Patricio Guaruya 1 “ “ id “
Venancio Camico 1 “ “ ’ id “
Jacinto Danado 1. “ “ id “
‘Manuel Guaruya ¿t “ “ id “
Gregorio Caripaquene t “ “ id “
Matías Camico ¿r “ 3conucos “ id “
Isidro Aripana % “ “ id “
Inocencio Egrado ¿r “ “ id “
Vicente Egrado -‘_: “ “ id “
Marcelino Egrado & “ “ id “
Patricio Cusaï :l “ “ id “
Luciano Guérpio 1 “ 2conucos “ id "
Lorenzo Donado 1% “ 3 conucos “ id “
Tomas Maragua t “ ' “ id “
Francisco Chico “ “ id “
Tomas Yanave _ “ “ id “
Evaristo Mamiapí 1 “ “ Santa Lucía
de Capapiare. “
Esteban García i “ “ id “
Juan Camadecua 1 “ “ id “
Pedro Cavividare é “ “ id “
Jose Chispita —i “ “ id “
Pedro Sarrido á— “ “ id “
Diego Cupare rír “ “ id “
Isidro Lapa ¿r “ “ , id “
Diego Lapa l “ “ ,‘ id “
Valentin Manuna il “ “ id ' e “
Manuel Auta é “ “ b id “
Jacinto Auta ¿r “ “ id “
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W-’V\MMN\J\I\I\AI\A’\NV\N\ /\/\ /v\/\/\I\/\/\/\A~/\/\A/\flfl/\ r\r\/\/ /\/\.\/\

Extension Clase
Nombres y apellidos de los conucos. de sementcras. Lugar ó caños. Vecindario

D‘.’ del Centro.

Tomaguá ¿ almudes Yuca S" L“°“‘ de C"'""““rc Marea.


Vicente Yavinape .¿; “ “ Victo‘“‘" Guai""‘ “
Celestino Guadicare g “ “ id “
Vitorino Yavinape ¿ “ “ id “
José Ipaminarí 1 “ 2 conucos “ id “
Luis Ipaminari 1 “ 2 id. “ id “
Tomas Guinavi ¿g “ “ id “
Francisco Chico 1 “ “ id “
Tomas Yamanare ¿ “ “ id “
Merced Guinare . . 1 “2 conucos “ id “
José Eirado ¿ “ “ id “
Antonio Mapuren ¿ “ “ id “
Esteban Ceron .5 “ “ id “
Joaquin .5 “ “ id “
Henrique Melguero
Eduardo Pino .J¿ “ “ id “
José Macuribana 1 “2 conucos “ id ‘“
Diego Mandare ¿ “ “ id “
llIiguel Basamana ¿ “ “ id “
Mateo Maragua .J¿’ “ “ id “
Simon Suamana ¿ “ coman con
Miguel “ id “
Santa María Chigica
guaro ¿_ “ ‘t “

José Camico ¿ “ “ id “
Simplicio Barrullo ¿ “ “ id “
Antonio Buze ¿ “ “ id “
Ramon Macuribana ¿ “ “ id “
Hilario Mona g “ “ id “
Pablo 1\Iena g, “ “ id “
Mariano Yabico -“ “ id “
Eusebio Sare ¿e “ “ id “
Antonio Yavico
José Biamine ¿
I¿ ““ ““ id
id ' ““

Teodoro Camico ¿ f‘ “ id “
Claudio Camico 1 “ en2°"““°°" “ id “
Santos Caricari ¿o “ “ id ' “
Francisco Yamoragua 5 “ “ id “
__63__
'\/'\/\I\I\I\I\I\/\I\N\/\N\I\I\/\f\/\I\N\I\MAA \ \I\I\/\NV \./\/V\/\/\I\/\/\/\/\/\J\/\/\N

Nombres y apellidos derl:smoïil‘ilc]os. de se°rinïi1°tem. Lugar ó caños. Vecindario.

D‘.‘ del Centro

Pedro Macurivana ¿ almudes Yuca Aqnio Marea.


Máximo Sué —.} “ “ id “
Miguel Yabaricurc } “ “ id “
Mariano Yabarieure g “ “ id “
Tomas Queregui {.— “ “ id “
Pedro Cipriano {.— “ “ id “
Pedro Guachupiro % “ “ id “
Gabriel Macurivana % “ “ id “
Marcelino Camieo 1 “ “ Caño de Tomo Tomo.
Henrique Cayuguavi % “ “ id “
Celestino Camico “ Yuca y Caña id “
Sinforiano Tapo % “ “ id ' “
.Manuel Pedro —;— “ . “ id “
Matias Yuruare á “ “ id “
José María García % “ “ id “
José Yuruarc >¿— “ “ id “
José Ohiava % “ “ id “
Antonio Suruta % “ “ id “
Domingo Masuda % “ “ . id “
José Maizabure ._‘. “ “ id “
Francisco Buenre % “ Yuca. Guz"'“" Blan“ Guz'““" Blan
Ramon Oudamá % “ “ id “
José Padron % “ “ id “
Juan José Dupa .‘; “ “ id “
Higinio Menare % “ “ Caños de San Miguel “
Juan Yuare “ “ id “
Antonio Menarc % “ “ id “
Framis Bernave v} “ “ id “
Sinforiano Davuena % “ “ id “
Marcos Yureyure % “ “ id “
Pilar Guavi 3‘; “ “ id “
Juan Nepomuceno % “ “ id “
Jacinto Davuena %— “ ‘É id “
Tomas Yaparc % “ " id “
Javier Muro ‘2'- “ “ id “
Ramon Tape -;- “ “ id “
Manuel Yavidurc % *“ “ id “
José María Yaricuana —;— “ “ id “
_64_
NWWWW I\f\l\l\N\/V\N\J\I\/\N\A

Extension Clase .
Nombres y apellidos de los conucos. de sementeras. Lugar ó caños. Vecindario.

D‘? del Centro.

Miguel Yaricuana ‘5‘ almudes Yuca Cañ‘” "““' M““°‘ G“"‘"“ B‘"‘°
Pascual Cayuparc ¿ “ - “ id “
Emeterio Dupa x} “ “ id “
Calixto Dupa :} “ “ id, “
Isidoro Guayamare J_; “ “ id “
Jose Guayamare l_; “ “ id “
José de la Cruz ¿r “ “ id “
Pedro Garrido x} “ “ id "
Miguel Bucurc 1 “ “ id “
Santiago Mavía 1} “ “ id “
Ramon Mavía 5 “ “ id “
Lorenzo Moyo x} “ “ id “
Ignacio Moyo 1 “ 2 conucos “ id “_
Celestino Cayupare 1} “ “ id “
D° de la Frtnlcra.
Bernardo Guachúpiro 1 “ “ Guainía Tiri""‘" (S' C"‘°‘)
Victorino [el_’zapatero] 1 “ “ id “
José Yuruvidani ¿ “ “ id “
Ventura Terrero 1. “ “ id ' “
Nicolas Payema _ g “ “ id “
Teodoro Guachupiro 1 “ “ id “
Gregorio Guachupiro ¿ “ “ id “
Celestino Payema ¿ “ “ id “
Antonio Guayamare 1 “ “ id “
Manuel Morillo 1 “ “ id “
José Morillo 1 “ “ id “
Diego Camavini 1 “ “ id “
José de la Cruz Mara
gua 1 “ y. ..
Caño de Tiriquin “
Fernando Guayamare J¿ “ “ id "
Familia de Diego A
ragua á u “ id u
Alejandro Guayamarel “ “ Guainía “
Claudio Aragua ¿ “ “ id “
Claudio Morillo 1 “ “ id “
Urbano Cavucuari 1 “ “ Caño de Tiriquin “
Nazario Davuema 1 “ “ id “
Miguel Payna x1; “ “ id “
—65—-— ’

Extension Clase
Nombres y apellidos de los conucos. de sementeras. Lugar ó caños. Vecindario,

DC de la Frontera.

Sandalio Payema ¿» almudes Yuca Caño de Tiri‘"““ S‘"‘ Cárlos


Paneracío 1 k“ “ Guainía “
Juan Maizeburi ¿ “ “ id “
José Maizeburi 1 “ “ ‘ id “
Aniceto Maizeburi 1 “ - “ id “
Merced Morillo 1 “ “ Caño de Tiriquin “
Venancio Morillo 1 “ “ id “
Santos Payema 1 “ “ id “
Domingo Morillo 1 “ ' “ id “
Alejandro Davuema 1 “ “ id “
Bonifacio [Hermano
del zapatero] 1 “ “ Guainía “
José Amaro 1 “ “ Caño de Tiriquin “
Mariano Solano ¿» “ “ Caño de Gua°‘“‘""“ Casi"“im
Leon Yuvapari ¿¡ “ “ id “
Simplicio Guayaba z} “ “ id “
Nicolas Teva ¿ “ “ id “
Antonio Yacame ¿: “ “ id “
Francisco Yacame —¿\ “ “ id “
Antonio Mero 1 “ “ id “
Basilio Davema 1 “ “ id “
Alberto Guaya 1 “ “ id‘ “
Miguel Maravicuni ¿s “ “ id “
Juan Yanave 1 “ “ id “
Venancio 1% “ “ id “
Anastacio J¿ “ “ id “
Sinforiano Mavilla 4_: “ “ id "
Diego Mavilla
Antonio Yacame ¿¿x ““l "‘“ id
id ““

Leon Yavapari ¿ “ “ id “
Mario Solano ¿ “ “ id “
José Fernández ¿r “ “ ia u
Simplicio Guayaba al; “ " id “
José Delgado 1 “ “ Río Negro San Cárlos
José Maonatte 1 “ “ Bo“ del Ca“""‘“‘° “
Manuel Miraval 1¿; “ 2 conucos “ Isla de San Cárlos “
Manuel Tivitivi 2 “ 2 conucos “ Río Negro “
José Villas 1 “ “ Caño “
9
_66_
\/\/\ NW\/\/\f\/\N\l\l\/\/\f\/\ MI\/\I\N\AI‘\/\

Extension Clase
Nombres y apellidos \
delos conucos. de sementems. Lugar ó caños. Vecindario.

Dt‘.‘ de la Frontera.

José Camico 1 almudes Yuca Caño San Cárlos


Juana de Díaz ¿ “ “ Río Negro “
Cárlos Duaiari 1 “ “ id “
Alejandro ¿ “ “ id “
Andres Cruzguayare .1 “2 conucos “ id “
Bartolo Cruzguayare ¿i “ “ id “
José Marquez 1 “ “ id “
Juan Marquez 1 “ “ id “
N. Rubio 1 “ “ Caño Mayapo “
Sinforiano Duaiari 1 “ “ id “
Manuel María Campo
verde 1 “ “ id “
Erculanum 1 “ “ id San Felipe
Fabriciani ¿ “ “ Piedra ángel San Cárlos
Leon Camico ¿¡ “ “ Guainía “
Antonio Guayumare 1 “ 2conucos “ Río Ne"° y M"""g S““ F°“""‘
Claudio 1 “ “ Mayapo “
Maestro Rusio 1} “ “ Río Negro San Cárlos
Manuel Cabulla 1 “ “ id “
Antonio Padron .} “ “ Piedra Angel “
Manuel Chapito ¿ “ “ Río Negro “
Manuel Conde 1 “ “ Caño Mayapo “
José Conde g, v “ “ id “
Cárlos Murciélago 1 “ “ Río Negro “
Manuel Carabina ¿ “ “ _ id “
Hipólito Rubio ¿ “ “ id “
José Rusio ¿ “ “ id “
Luciano Murciélago 1 “ , “ id “
Antonio Murciélago 1 “ “ . id “
Iserio Camico % “ “ Caño Mayapo San Felipe
Juan de Dios Camico g; “ “ id “
Pedro Deremari ;_; “ “ id “
Juan Deremari 1 “ “ id “
Sinforiano ¿i “ “ id “
Jacinto 1 “ “ id “
Sinforiano Dava ¿» “ “ Río Negro San Cárlos
Venancio Duvis g “ Caño Mayapo “
José Yurivari 1 “ “ 1d “
_67__
\

e Extension Clase
Nombres y apellidos de los conneos. de sementem8~ Lugar ó caños. Vecindario.

Dt? de la Frontera
Joaquin Bolívar 1¿ almud Yuca Sitio St‘.l Rosa S. Cárlos
Amanadona. (Fronte’“)
Mateo Bolívar ¿r “ “ id “
Lorenzo Bolívar á “ “ id “
Hilario Bolívar a} “ “ id “
Wenceslao da Silva ¿r “ “ id “~
Joaquin da Silva t “ “ id _ “
José Enrique .} “ “ id
Juan Pablo J_¡ “ “ id “

Es copia conforme á los originales.

El Gobernador,

José Joaquín Fue’ntes.

El Secretario de la Gobernaeion,

F. Montolíeu.

En todos estos conucos se cultivan generalmente mapueyes, fia


mes, patatas, caña, piña, tabaco, pero en mui pequeña cantidad.
—68—
-N\I\J\/\I\N\I\/\/\IV\/\MA/V\/\MMANVVU\/\/\/W\/\/\/\/\I‘\N\/\/\I\IW\I\NWVVWWV

APUNTES GEOGRAFICOS.

Como se ha dicho, este Territorio se haya en la zona de los


bosques, cuya dcscripcion, por Codazí, se puede ver en Los “Apun
tes Estadísticos del Estado Guayana ;” mas para dar una idea de di
cha zona, se reínsertarán aquí los siguientes párrafos:
“El viajero encuentra por todas partes árboles gigantescos de
robustas y estendidas ramas cargadas de espeso follaje, cuyas enor
mes raizes se prolongan casi á flor de tierra en todas direcciones, ó
bien bajando desde la altura de diez piés sobre la superficie del
terreno, se ramifican al rededor del tronco formando con este tantos
rectángulos cuantos son en número. En otros árboles se apartan las
raizes a la misma altura, en forma de triángulos, y parecen como
gruesas tablas pegadas al pié del tronco. Una multitud de plantas
parásitas de formas variadas y flores caprichosas, cubre los grandes
árboles desde su base hasta sus ramas mas elevadas: estas se ven
otras veces espesameute cntretejidas por el follaje de. las plantas
trepadoras, que serpenteando ora por el suelo, ora remotándose á las
copas y pasando de una en otra, enredan todo el bosque y le hacen
impenetrable. Ademas del embarazo que oponen los bejucos cuyas
raizes flotantes se agarran por todas partes a la tierra, contribuye
mucho á. hacer casi imposible el tránsito por los bosques, una maleza
~ ¡nui cerrada y grandes grupos de áloes espinosos, semejantes á las
plantas que produce la piña y a los que llaman mayales.
Variado y gracioso es sin duda el aspecto de estos bosques. Los
árboles mas antiguos están vestidos con el lujo y la lo‘zania de una
multitud de plantas nuevas entretej idas con sus ramas ó arraigadas
en ellas, ó que suben y bajan en líneas espirales al rededor del tron
co, y arrojando luego muchos fcstones con sus bellas flores en forma
de campanillas, ofrecen en un solo pié mil formas vejetales. Allá
donde el bosque es menos espeso, se encuentran cantidades innume
rables de pequeñas rocas que solo se elevan de quince á veinte piés
sobre el suelo, y que parecen monumentos escondidos en aquellas
agrestes rejiones, á veces en forma de pilares ó torres arruinadas, ó
__69_
-Ivwvvv v

bien como túmulos ó como macizos prismáticos. A su alrededor


prosperan diferentes palmas cuyas ojas en forma de plumas caen
elegantemente y medio cubren aquellas rocas, al paso que troncos
espinosos de corpulentos árboles y otras palmas de figura elegante y
elevada, parecen puestos allí de propósito para servir de adornos
sepulcrales. En lo mas cerrado de la montaña se alzan rocas gra
níticas de color negro ó pardo oscuro, raras por sus formas, desnudas
de vegetacion algunas, otras solo en su cima adornadas de palmas y
otras plantas colocadas sin órden, quedando descubierto el resto de‘
la roca. En muchas se presenta lo mas alto de ellas como ruinas de
antiguas fortificaciones entremezcladas de grupos de verdura ó de
alguna palma: en otras parecen cúpulas que se elevan sobre una lu
josa vejetacion desarrollada á los flancos de las rocas, á manera de
bosquecillos que reposan sobre las copas de aquellos árboles agigan
tados de la antigua selva, con 80 y hasta 120 piés de altura : hermo
sas y bellas palmas que se elevan á 100 piés, contribuyen á. suavizar
algun tanto el aspecto sombrío de aquellos lugares y el delas figuras
delos peñascos y cerros que asoman por todas partes colocados en
desórden. Aquellas tierras cubiertas de una capa de hojas, escon
de facilmente enormes serpientes venenosas, en gran cantidad y de
diferentes especies. A este inconveniente se añade la incomodidad
que resulta de marchar sobre una tierra húmeda y floja, resultado de
la imperfecta descomposicion de las materias vegetales, las cuales
presenta durante la noche, estraordinarias luces fosfóricas: diríase
que todo el suelo está cubierto de un manto plateado á semejanza
de la vía láctea. Troncos de árboles, hojas y cuanto está allí forma
como un ciclo estrellado, y se creeria ver la imágen de los astros
reflejada sobre un lago, si las copas tupidas de los árboles no forma
scn por encima una bóveda oscura é impenetrable. Esta ilusion se
hace aun mas brillante todavía por la luz viva de grandes eocuyos,
que volando en todas direcciones producen el mismo efecto que la
caída de pequeños aereolitos.
Si la comtemplacion de las formas elegantes y gigantescas de
la naturaleza entre los trópicos, es propia para elevar el alma é ins
pirar profundas reflecciones al viajero, no es ménos cierto que el
sentimiento poderoso de la propia conservacion, afecta penosamente
su espíritu cuando en una noche oscura, en medio de aquellas in
mensas selvas llenas de serpientes venenosas, oyendo los pavorosos
gritos del jaguar y sin mas esperanza de auxilio que el que le puede
prestar la dudosa humanidad de los indios salvajes, se pone á, consi
derar la gran suma de peligros que rodean y amenazan su débil exis—
_70_
'\/ \/\./\/V‘/\/\J\/\I\l\/ l/ \/\/s/\/'\/\./\/\/ ./\//v /\/\I\/J\I»I\N\IV\I\/\/\/‘J\N

tencia. Para llegar a aquellas selvas no puede tomarse otro camino


que el curso de los ríos, que como ramas de un grande árbol cuyo
tronco es el Orinoco, se reunen todos en él. Pero tambien allí le
esperan los peligros de los raudales, en los cuales es preciso pasar
la embarcaeion sobre peñas amontonadas, ó por estrechos y rápidos
canales, ó bien’ elevarla a fuerza de cables por pequeñas cascadas,
con el temor continuo de quedarse sin ella en aquellos desiertos.
No es esto todo: á cada paso se teme ser atacado por los indios erran
.tes, cuyas flechas euvenenadas quitan la vida en el corto espacio
de 15 minutos: y si se agrega el tormento incesante que causan las
picaduras de los mosquitos y eljcjcn durante el día, y el de los zan
cudos en todo el curso de la noche; la falta total de los recursos para
reponer los bastímentos, si por desgracia llegan á, agotarsc los que
se han llevado, y la perspectiva de un horrible desamparo en el caso
mai posible de ser atacado por alguna enfermedad, cuando se está
todo el día espuesto al sol ardiente y a las lluvias abundantes, respi—
rá.ndose un aire húmedo é infecto; se verá con cuánta razon dice
Humboldt al hablar de aquellas rcjiones del Nuevo Mundo “ que
,, casi se acostumbra unoá mirar al hombre como no esencial al
,, órden de la naturaleza. La tierra está sobrecargada de vejetales‘;
uu
nada detiene el libre aumento ó progreso de estos, allí donde una
\n e inmensa capa de tierra manifesta la no interrumpida accion de
,, las fuerzas orgánicas. Los caimanes y los boas son los dueños del
‘so.sn\. ».u \m."u\s.ow\co río : el jaguar, el pecari, la. danta y los monos atraviesan los mon

tes sin temor y sin riesgo,’ y se establecen en ellos como en una


antigua heredad. Este aspecto de una naturaleza llena de vida
en que el hombre no es nada, tiene algo de estraño y de triste.
A la vista del Océano y de las arenas del Africa se acostumbra uno
con trabajo, aunque en aquellos lugares en que nada recuerda
nuestros campos, 'nuestros bosques ó nuestros ríos no admira tan
to la vasta soledad que se atraviesa. _
“Esta zona tan desierta hoi puede mantener c(nnodamente mas
de 16,000,000 de habitantes. ¡ Qué espectáculo tan grande presentará
entónces el Orinoco, vehículo principal de una gran prosperidad
venidera! Los terrenos ahora inundados en el Delta, serán como las
bellas campiñas de la Holanda: las costas dcsicrtas entre aquel y el
Moroco, producirán abundantes cosechas. Las selvas limitadas por
la serranía Imataca y Rinoeote darán salida á sus frutos por el Cu
yuní, surcado entónces por buques de vapor; cuando ahora apénas
lo recorren los indios salvajes en sus débiles conchas. Los bosques
del Caroní y Paragua boi de difícil navegacion por sus peligrosos
_71_
r\/\ _/\N\/\/‘\/t,/\/\I\ '\/\ /\/‘/\/\/\Mf\/\r

raudales, tendrán caminos earreteros y ríos navegables para llevar


sus riquezas al Orinoco. El Caura rebosará en producciones esti
mables y tendrá caminos de carros para comunicarse con las cabeceras
del Padamo, del Ventuari y el río Pari1na, brazo principal del río
Branco. Ya para entónees los grandes raudales de Atures y Mai
pure serán obstáculos mui pequeños para la interesante navegacion
que comunica el Orinoco con el Amazonas ‘por el Oasiquiare. En
los solitarios ríos Meta, Vichada, Guaviare é Inírida se eruzarán mil
buques de vapor que eonducirán los objetos de comercio de una
gran poblacion alimentada por aquellas comarcas habitadas al
presente por algunos centenares de indios feroces y errantes. El
Ventuariy todos los ríos qyx: caen en la parte alta del Orinoco y
en el Oasiquiare, tendrán sus riberas cubiertas de antiguos morado
res. rEl río Negro de vez en cuando visitado por algunos especula
dores pobres, será entónees un canal importante para el comercio
interior de las tierras meridionales de Venezuela y de la Nueva
Granada, San Fernando de Atabapo, la Esmeralda, Pimichin, Marea,
San Cárlos, la Piedra Cucui, Mavaca, Santa Bárbara, la boca Sipa
po, Maipure y Atures, serán puntos mui importantes en el alto Ori
noco ; y en el bajo, los de Oariehana, Caicara, boca del Caura, Caro
ní y el vértice del Delta.”

FLORA.

PLANTAS MAS ABUNDANTES.

Adormideras.
Agarico, palma.
Albahaca silvestre, aromática.
Algarrobo, de construccion.
> Angelino, ídem.
Apamate, ídem.
Araguanei, madera mui fuerte.
Araguato, de construccion.
Barbascos.
Bambú.
__.72_
AAAA/\/\/\/\N\MAI\/\I\WV\AWWAMMI\I\/’f /\/\ r- Ar\MN\/\’\I\AN\MAI‘\/

Brasilete, de tinte.
Birobiro, de construccion.
Canelilla, aromática.
Caoba, de construccion.
Castaño, ídem.
Caramacate, ídem.
Caraña, resina y aceite.
Cedro amargo, de construccion.
Cedro' blanco, ídem.
Cerbatana, palma.
Cereipo, resina y aceite.
Copaiba, ídem ídem.
Copaifera, ídem ídem.
Copei, ídem ídem.
Cucuirito, palma mui bella.
Cumare, palma parecida al moriche, y de sus hilos se hacen los
afamados chinchorrros de Río Negro.
Cupana mui aromática y fresca, es ademas febrífuga y diu
rética.
Curagua, textil.
Curare
Curbana, textil.
Currucai, aceite.
Cuspa, aromática.
Cuyubi, de construccion.
Chacarandai, ídem.
Chaguarama, palma.
Chaporríllo, de construccion.
Chiquichique.
Fucuman, palma: produce vino y de sus hojas hacen sombreros.
Guarataro, de construccion.
Guayaean, ídem.
Goma elástica, de donde se extrae el caucho.
Juvia, aromática.
Laere, de una leche color de sangre.
Lata, de construccion.
Macanilla, palma.
Mahomo, de construccion.
Majagua, ídem.
Manaca, palma mui elegante y vistosa.
Manzanillo, de construccion.
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IW\J\/\/V\N\N\I\N\I\I\NWVW\MI\I\N\M

Maranta, palma.
Marima, especie de mata-palo, de cuya concha hacen los indios
sus guayueos y cobijas.
Mayuvire, de construecion.
Moriche, palma.
Mucuja, ídem.
Onotoú achiote.
Palmiche, palma.
Palma real, ídem.
Palisandro, de ebanistería.
Palo de hierro, de construccion.
Palo de cruz, ídem.
Paraguatan, ídem.
Paraman, resina y aceite.
Parature.
Pardillo, ídem
Plátano bravo.
Pihihuao ó Pijiguao, palma.
Pirita, ídem.
Pucheri, produce una nuez que reemplaza á. la moscada.
Quina, mui conocida.
Roble, ídem.
Sagú, ídem.
Sangre de Drago, ídem.
Sarrapia. Su fruta es sabrosísima y de la almendra de este se
extrae uno de los perfumes mas esquisitos.
Sasafras, resina y aceite.
Simaruba, ídem.
Simbradera, de construccion. -
Seje, palma ; da un aceite mui bueno para la tísís.
Tabari. Su corteza se divide en hojas en las cuales envuelven
un poco de tabaco y suple al cigarrillo.
Tábano. Mui bueno para las hemorrágias.
Tacamahaca. ‘Resina que sirve para varios usos.
Tamare, palma.
Timites, ídem.
Túpiro. Hai de dos especies: produce una fruta ácida dela
cual gustan mucho los indios.
Ubino, palma que entre varios usos tiene el de servir para te
chos de casas.
10
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Vainilla. Se halla en gran abundancia esta planta, cuya fruta


da el perfume tan csquisito y tan conocido.
Vera. De las mejores maderas de construccion por su inco
rruptibilidad.
Yagua, palma.
Yuri. Palma de un aceite aromático.
Zarzaparrilla, mui conocida.

MONTAÑAS PRINCIPALES.
Nombres. Metros

Cachicamo .. .. .. ...... .. .... .....- 305


Calitimini .. .. .. ...... .. .... . . . . . . 1,042
Camapiari .. .. _. ...... .. .... ...... 683
Cuchamacarí .. .. .. ...... .. .._. , . . . . . . 2,114
Cuadrado ...... ...... ...... ....-. 835
Cunavano ...... ...... ...... _ . . . - . 1,881
Cundaminare . . . . . . ...... ._.... ...._. 225
Gallina ...... ._.... ._.__. ....-. 480
Guasacarí ...... ...._. ...... ....-. 668
Inarental ...... ....._ ..__._ .. ..-. 576
Tucamarí ...... '. . . . . . -’ . . . . . . . . . . - 2,256
Dlaraguaca . . _ . . . ...... _._._. ...... 2,424
Mavipure ...... ...... _..... ...... 629
Mavicuré ...... ...... _____. ..-¿.. 543
Mono. ...... ...... ...... ...... 501
Ovana ..._.. ...... ....__ ...... 2,009
Pajarito ...... ...... ...... ...... 457
Novia ...... ...... ._.... ...... 1,838
Peñon Mara—guaea. . ...... ...... ...... 2,507
Picacho ...... ...._. ...... ...... 2,173
Pico de Siquita. - . . ...... ...... ....-. 1,337
Samariapa ...... ...... ..,... ...... 652
Samisa ...... ...... ...... ....-. 668
Saquira ...... .._... ...... ...._. 489
_75_
/\/\I\/\/\/\/\/\/\MM/\/\MN\MW /\/\/\/\/\/\/’\/\MI\’W\I\I\M/\I\AAM

Santa Borja . . . . . . ___..- ' .q . . . . . ...... 167


Sipapo ...... ...... ...... . . . . . . 2,083
Tambor .._._. ..... ...... ....-. 292
Uniana ..._.. ...... ...... ...... 581
Bachaeo . _ _‘ . . . ...... . . .\ . . . ...... 192
Ipacana ...... ...... ...... . . , . . . 2,198
Inmaricuin ...... ...... ...... . . . . - . 1,630
Zamura ...... ' ...... ...... ' . . . . . . 2,340

HIDROGRAFIA.

I.

BIOS Y CAÑOS PRINCIPALES.

Ademas del Orinoco, el Meta, el Vichada, el Guaviare, el Iní


rida, el Atabapo, el Guainía, el Río Negro, el Casiquiare y el Ven
tuari, riégan este interesante territorio los siguientes ríos y caños
principales.
Caen al Orinoco corriendo de O. á E. el caño Bita, el caño
Guaripa, el río Edaguá, el Meseta, el Tomo, el Tuparo, el caño Ti
ro, el Zama, el río Mataveni, el caño Naricuao, el Ucava, el Casti
llito, el Ahota, el Somocuri, el Canavicho y el Quenami.
Caen al mismo de S. á N. : el caño Chirari, el Caricia que se
divide en dos para faldear los cerros del mismo nombre; el caño
Guiritari, el Marepucari, el río Cua, el caño Cbigüire, el río Ma
vaca que nace en la Sierra de Unturan y que acaudaladas sus aguas
con varios ríos entre ellos el Matapiri, Machican, Siripisi y Matu
raca, cae frente al cerro Zamuro ; el Guanayo, el Yumariquin y el
’ Geheta.
Caen al mismo río, unos corriendo de O. á E. y otros de S. á
N. y al contrario, segun las vueltas del Orinoco, el Pagiieni, el
Anaveni, el caño Urape, el río Cataniapo, el Samariapo, el Sipapo
que nace en la serranía Tuapú y que lo aumentan los ríos Guayapó,
Ovana y Cunavano ; el caño Siguana, el Capuana, el Merieuao, el
Aricagua, el Siquita, el Caraveni, el Cupueni, el río Masao, el caño
Ubua, el río Quejanuma que cae cerca del raudal de Santa Bárbara
cerca del hermoso delta del Ventuari; el caño Caída, el Novia, el
_76__
AMA

río Iao al cual afluyen el Mariveni y el Cua; el Puruname, el caño


Guanami, el Conoromi, el Sicanaino‘hi, el río Cunueunuma que na
ce en los cerros de Queneveta y aumentan sus aguas varios caños y
rios, entre ellos el Matasa, Amanama y Yanio; el río Tamatama,
el Sodomi, que nace en el cerro del Druida; el Guapo, el Cabirima,
el río Padamo que viene ¡’r—tomar este nombre despues de la con
fluencia de los ríos Paramu, Curicanama y Curumani, y luego le
caen unidos el Cundanama, el Arapani y el Mahame; un poco mas
al S. cae tambien al Padamo el Puruniama en el raudal Maricava
ru ; al Sur del raudal Cavana afluye el Vatami, y cerca de su desem
bocadura, frente al cerro llíapayá, le cae por último el río Matacu
ni, al cual en su orígen le cae el Varima. Al Padamo siguen el
Ocamo, el Manaviche y una porcion mas que en el territorio de los
Guaharibos se supone que formen el orígen del Orinoco.
Al Meta caen : por el N. el río de los Indios y los caños Ma
chacare, Cuchivero, Macanillas y Caribes, y otro río Caribes que
cae al Sur casi en el meridiano de la laguna Soledad.
Al Guaviare caen por el N. el caño Amanaveni, el cual á su
vez recibe las aguas del caño Bocon y el Caucagua que sale dela
laguna del mismo nombre. Por el S. recibe al Inírida, al cual aflu
yen muchos ríos y caños siendo el principal el río Bocon, diferente
del que cae al caño Amanaveni : frente a este cae al Guaviare el
caño Guamaque.
Los principales ríos y caños que caen al Guainía son : por el N.
el río Pimíchin y los caños Asiui, Asainasi, Canapiare y Aumai ; y
por el Sur el Memachí ó Naqueini y el caño Irapaina.
Al Río Negro ademas del célebre brazo del Casiquiare, afluyen
multitud de ríos y caños, siendo los principales: por el. O. el río
Tomo y por el E. el Conorochite, que en su orígen se llama Iehe
veni, y el caño Tiriquin; y al Sur del Casiquiare los caños Darivo,
Uniavo, Baravé y Anavo. ~-
Al Casiquiare caen entre otra porcion de ríos y caños el caño
Mamuní, el caño Cariecie, el río Catirico, el caño Mó, el Davisca
rape, el Ocuinari y el Maminari ; y por el S. el caño Daguiapo, e]
Caraca, el Casiapo, el importante río Pasimoni, el cual lo forman
el Turn‘aca, el Cunucunú, el Tarira, el Gaiman, el Castaño y otros
riachuelos. Caen ademas al Casiquiare por el E. el Vasiva, el caño
Guararape, el río Curamán y los caños Durutamuni, Araguato, Ca—
ripo y Guaraco. »
Al río Atabapo le caen por el O. entre otros caños el Cuquita
_77_
l\.’\/\I\ ’\,I\/\/\/\M/V‘

y ~el Mari, y por el E. los de Aguadulce, Uehaquen, Canane y el


Cuchaquen. ~ ,
Por último, al Ventuari le caen por el N. los ríos Mapichi, Ia
vitari, Marieta, Camani; el Manapiari, al cual caen entre otro ríos
el Pare y el Acita; y por la banda S. el Yureve, Marueto, el Paro,
el Imara, el Vaviquero al cual caen unidos el Cuneva y el Huha;
y el Paraba. '
La Hoya del Río Negro lo describe así Codazzi :
El Río Negro llamado por los indios Uurana que significa ac
gro, viene del territorio granadino con el nombre de Guainía y se
forma en un terreno desconocido, en selvas que están mui distantes
de la. cordillera de los Andes.
Por el volúmen de sus aguas, comparado con otros ríos, se pue—
de graduar que lleva el producto de 2,000 l. e. cuando entra en el
territorio de Venezuela. Sus aguas son estremadamente negras ;
su direccion de poniente a oriente, hasta que en Marea tucrcc al S.
S. O. y encuentra en su curso el brazo Casiquiare. Entónces pier
de el nombre de Guainía y se llama Río Negro. Esta union y m u
danza de nombres se efectua en la latit. 2° y long. 0° 39’ al O. del
meridiano de Caráeas, en un terreno elevado solamente 215 varas
sobre el nivel del mar. El puhto en que el Casiquiare se aparta
del Orinoco está á 557 varas de elevaeion, de manera, que descen
diendo en un curso de 72 leguas, la diferencia de aquellas dos altu
ras que es de 124 varas representaría por término medio de bajada
poco mas de cinco piés por legua é 20 pulgadas por milla. .
Sigue el Ric Negro el mismo rumbo del S. S.O., y á las tres
leguas de curso pasa por delante del pueblo de S. Cárlos, frente al
cual se descubren los restos de una antigua fortaleza : desde allí hai’
once leguas hasta la piedra ó glorieta del Cocui, que se tiene por
término provisional entre Venezuela y el Brasil: de este punto se
cuentan otras once leguas hasta, las fortalezas brasileñas en S. José
de Marabitanos. - . ‘
Para llegar de S. Cárlos al Amazonas, siguiendo el curso del
Río Negro, es necesario recorrer un espacio de 300 leguas ó poco
ménos, y otras tantas desde la confluencia de estos dos ríos hasta el
Océano.
La hoya del Río Negro en la parte de Venezuela está demar
cada por el terreno realzado que separa las aguas del Inírida y del.
Atabapo hasta el Casiquiare : de allí por las colinas que unen ias
serranías de Unturan y Tapirapicó con los cerros Guai; Imerí y Cu
pí, y en fin por los terrenos realzados que desde la piedra del Coc’uí
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/\/\N\/\/\f\/\ —.*»/ \

separan las aguas que bajan a Venezuela de las que se dirigen al


Brasil. Esta parte de la hoya. del Ric Negro tiene una superficie
de 850 l. c. y son negras todas las agua que tributa al río, el cual
recibe ademas aquella parte de las del Orinoco que le lleva el Casi—
quiare y muchas negras que este canal recoge en un territorio de
1.200 l. c. Si las aguas que el Oasiquiare saca del Orinoco se esti
man como el producto de 500 l. c. se tendrá que el Amazonas reci
be por el Río-Negro todo el tributo de 2.550 l. c. de un territorio de
Venezuela, en el cual se puede valuar en 100 pulgadas la lluvia que
cae todos los años. Estas aguas son llevadas por 36 ríos y 60 riachue
los ó caños, y á ellas deben agregarse las suministradas por una su
perficie de 2.000 l. c. que ha recogido ya el Guainía de la Nueva Gra
nada, al entrar en Venezuela. Así es, que al salir de este último
territorio, lleva todas las aguas recogidas en una extension de 4.550
l. e. y es un río tan importante como el Guaviare cuando se reune
al Orinoco.
I respecto á. sus lagunas, el mismo geógrafo se espresa en estos
términos :

II.

LAGUNAS.

La de mas importancia en el día es .la. de Vasiva ó Mandavaca,


en la que había una mision en tiempo de Humboldt; pero en el día
la isla en que estaba fundada se halla desierta y en la laguna hai
gran cantidad de tortugas.
La laguna Macavacape es particular porque en ella hai varias
islitas y morichales cuyas aguas presentan un fenómeno bien nota
ble: las unas van por el caño Itinivini y río Conorachite á. río Ne
gro, miéntras otras por el caño Mé ó del desecho van al Casiqiare.
La laguna Culimacari merece mencionarse por las buenas ma—
deras de eonstruccion que tiene en sus orillas. Su largo es de 2 le
guas y una de ancho. . .
La laguna Oaripo comunica por dos caños al Orinoco y al Casi
qiare, cerca de la separaeion de este brazo, pasando entre la peña
Guaraco y el cerro Pava.
La laguna entre el Atacavi y el caño Ohirai es interesante por
cuanto en la estacion de las aguas se puede comunicar por uno y otro
al Atabapo y al Orinoco.
Lo mismo sucede con la laguna Sárida, la cual se comunica del
Inírida al Guaviare.
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/\Wr‘ r \/1 r\/\ r\r\/\FI\/\f‘/\ /\/\f\/\ r\/\/‘/\/\/\I\/\I\I\ÏV\I\ r\/\,-\ /\ /\/\/\

La laguna Caucagua tiene mas de 3 leguas sobre una de ancho.


Se comunica con el Guaviare y es abundante en pezes.
Lo mismo sucede con las de Sesenta, Macasagua y Surinari, que
son producidas por los derrames del Guaviare.
La laguna de Bocon sobre el Inírida, y otras sobre el mismo río
no proporcío nan pezca, porque son de aguas negras y solo tienen
grandes serpientes boas.
La laguna Ahota comunica por un caño al Orinoco, tienen bue
nos pezes y tierras utilísimas para el cultivo.
La laguna Cárida sobre el Orinoco posee buenas tierras y allí
se halla establecida una tribu de Mariquitares. Lo mismo en la
laguna Yapacana que comunica con el río Yao.
La laguna Ubua es abundante en peces.

III.

NOTICIAS GENERALES.

La célebre bifurcacion del Casiquiare se efectúa en los 3° lat. N. y 0° 55’


long. E. casi en el mismo Meridiano que el de San Oárlos: segun Humbolt.
este rio quita una tercera parte de las aguas del Orinoco para llevarlas al
Guainía y formar con este el Río Negro en la lat. N. 2° y long. O. 39’.
El punto donde se separa el Oasiquiare del Orinoco está á 282 metros
sobre el nivel del mar, y del de su reunion con el Guainía á 178, sean 104
metros de declive por por 72 leguas de curso ó sea 1 metro 40 centímetros
mas óménos por legua, miéntras‘que generalmente, y como término me
dio tambien, el Orinoco no tiene más de ‘O metro 80 centímetros por legua;
de ahí resulta quela corriente es doble en el Casiquiare de la del Orinoco:
Codazzi la calcula de 1 m. 67 centímetro por segundo en el primero y de
0 m. 55 centímetros en el último.
Resulta pues, que para pasar de la hoya del Bio Negro a la del
Orinoco se necesitan muchos brazos, tiempo y dinero, sea que se atra
viese por tierra el istmo de Pimichin ó se remonte por el Casiquiare. Con
sideraciones son estas mui importantes para comprender bien las necesida
des del comercio tant—o el de‘l Guainía como el del Atabapo.
El movimiento social se hace de San Fernando de Atabapo, en cl
río de este nombre ¡í San Cárlos de Río Negro, atravesando el istmo de
Pimichin y estacionando á Marea situado sobre el Guainía, y casi á
igual distancia de las dos otras poblaciones: por consiguiente esta— es la
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WV\/\/\4WV\JWV\I\/\NW\J\I\/N \/\/\/\/'\/\N\/\IV\/\/\/VW\/\I\ '\ V\J\/\/W\/VW\/’

vía tambien que sigue el comercio más importante: el que se hace por
los demas rios y caños es todo de pacotilla y de cambio.
Tributarios del comercio en San Fernando son los Piaroas (rios Sipa
po, Mataveui etc.) los Gnahibos (río Vichada) los Puinabes (río Ini
rida.) ‘los Macos (río Vcntuari[) los Maquiritares) rios Cunucunuma, Pada
mo) los Vanivas (del Atabapo) los ,Cabres (del Guaviare.) (Estos úl
timos son mui mezclados.) Tributariosldel comercio de Marea, los Vani
vas (de Tomo) los Vanivas de Aquío) los Guarequenas (de San Miguel )
los Azanenis, los Macuenis (del alto Guainía) Lalengua de estos últi
mos es el Carucapa. Tributarios del comercio de San Cárlos son los Va
nivas (de Tiriquin) los Barías, Pacimonas, Mandavacas (del Casiquiare)
y los Curiaranas del Mavaca.
Los Ainaoñas, Coriubanas, Misataris en Siapa; los Uarifanas en el
alto Mavaca; los Guaharibos, indios bravos, bajan hasta la orilla derecha
del Mavaca en el verano.
Ademas las razas indias que viven en|el Atabapo y bajo Guainía están
h0i mui mezclados, así es que en Baltazar, pueblo del Atabapo, se habla el
Carosana, y en Yavita el dialecto es Yavitero, aunque sean de raza Vani
va sus habitantes. La lengua Vaniva es la mas suave; casi solo se
compone ~de vocales: el dialecto de Yavita abusa del empleo dela J y
de la F: es una consonante la que casi siempre separa las vocales mién
tras que en Vaniva es la sola diéresis; como en iiedjiánari, hermoso,
pi-i(g’«, tu lloras, en Yavitero: fisufisají, véte, jotemy’atq‘afl, yo no quiero,
la J reemplaza aquí la aspiracion gutural, que va acompañada de un soni—
do nasal representado por la 14‘.
Por este rápido bosquejo se ve que el movimiento todo del Territorio
se hace al derredor de la Península que forma el istmo de Pimiehin y que
está rodeada por el Guainía, el Casiquiare, una fraecion del Orinoco y el
Atabapo. Los «lemas rios traen su coi1tigente a este Centro; son como
las arterias que traen la vida al corazon.
Dejando á. un lado los pueblos ó mas bien los sitios de los demas rios,
eitaremos los que están situados al derredor del centro que acabamos de
señalar.
San Fernando de Atabapo frente al Guaviare, á la boca del mismo
Atabapo, y á poca distancia del Orinoco : subiendo el río Atabapo se en
cuentra el sitio de Sapo, el de Guapasote, el pueblo de Chamncida, el sitio
de San Juan Benito, el pueblo de Baltazar, el sitio del Mercy, el pueblo de
Santa Cruz: ahí se deja al Atabapo y se toma el caño de 'I‘emi ó de Yavi—
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\/‘/‘ /\/\/\/\/\/\I\/\/‘/\/\NWV\N\/\I\N\N\I\MMI\/\ /\/\/\/\/\/\/\f\l\l‘l\/\/\/\I‘W\MWM

tu que conduce al pueblo de este nombre : se gastan cinco días de San Fer
nando á Yavita en remontada.
De Yavita á Pimichin, que no es sino una rancheríir, hai cuatro horas
de camino á. través de la montaña que cubre el Istmo. Despues de Pimi
chin, entramos en el Guainía y encontramos á Marea, Tomo, Guzman Blan
co, el pueblo abandonado de San Miguel, el sitio de las Isletas, Tiriquin,
el sit—io de Guachúpiro, la boca del Casiquiare y San Cárlos : de Pimieh_in
á. San Cárlos hai cuatro días bajando.
Subiendo el Casiquiare se gastan quince días y se encuentran : Solano,
Buenavista, Santa Cruz, Qnirabuena y el sitio de I’onciano. '
De la Bifurcacion del Casiquiare a San Fernando se gastan seis días
y no se encuentra sino el sitio de Puruname: el pueblo de Santa Bárbara,
frente al Ventuari no existe ya.
, Son en todo 31 días para dar la vuelta á. la Península de que hemos
hablado.
A un día y medio de camino saliendo el Orinoco despues de su bifur
cacion con el Casiquiare de que tanto se ha hablado, y que hasta el
presente no se le ha encontrado particularidad alguna notable se encuen
tra el tan nombrado pueblo de las Esmeraldas.
Entre la frontera y San Cárlos hai un sitio formado por B‘asileños
refujiados : se llama Santa Rosa de Amanadona.
En 1734 el Gobierno de Cumaná. fijó por límites á. los je
suitas desde el Cnchivero hasta los confines con la Nueva Granada, en
1756, en tiempo de la expedicion de Solano, el reiencargó á. los Capu
chinos andaluces el territorio comprendido desde Muipures hasta Río
Negro :así los jesuitas tuvieron sus misiones hasta Atures y las del
alto Orinoco fueron de los Oapuchinos, pero estos fueron espulsados en
1819 por el Congreso. (Dircmos aquí de paso que fué solo en 1652 que
se estableció el sistema de las misiones en Barcelona, y en 1724 que se
formaron las del Caroní, y de lo que precede se ve que solo entraron en
el alto Orinoco, diez años despues, en 1734, es decir, hace 140 años)
desde 1819 hasta nuestros dias se han borrado enteramente los trabajos
de aquellos hombres laboriosos é intelijentes: las haciendas de café y
de cacao están perdidas en los montes, y apénas quedan en algunos
pueblos vestijios de sus conventos. ‘
El Territorio Amazonas sufrió muchas variaciones: en1841 era cau
ton de Guayana, en 1845 un decreto ejecutivo del (ide Noviembre or
gauizó el Distrito de Río Negro; en 1856 dictó otro el General José Tadeo
11
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VW \/\/ « A uv \/WV\./\/WVWVW vvvv\

—Monagas para la Provincia de Amazonas y en fin el 23 de Octubre de


1873 el Ilustre Americano estableció sobre bases enteramente nuevas y
dignas de snjénió previsivo el Territorio Amazonas.
Despues de la destruccion de las misiones, se había conservado sin—
embargo el sistema de gobierno que habían establecido. Hubo una Direc
cion General y el señor Pedro Ayres aunque portugues, hizo mucho bien
al Territorio: pero no continuó en su empleo y por desgracia del~
Río Negro las leyes generales de la República fueron las que se aplica
ron á. su administracion; varias clases de gobernantes se reemplazaron
sucesivamente: citaremos en 1856 á. Julio (larcía, Comisario general del
Distrito Río Negro; en 1857 Francisco de Echagarreta que muere al llegar
á San Fernando y se alza el señor José Y lasañas, que queda derrotado
por el señor Casimiro Ysaba, que manda como interino hasta la llegada
del señor Michelena y Rojas, Jefe civil y militar en diciembre de 1857.
En 1860 el señor Manuel Bermudez y luego sucesivamente, á. los
señores Mirrelle, Jesus Castro, Casimiro Ysaba, Ovalles, Villasaua y Cas
_tro otra vez, hasta 1874 en que el Gobierno General nombró al señor
Joaquín Fuéntes.
Sin embargo no marchaba el Territorio como era de esperarse, y se
nombró ultimamente al señor Francisco Michelena y Rójas, mui conocedor
del Territorio, de sus costumbres, llevando instrumentos especiales para
su mejor administracion. -
Hasta el año de 1873 se hablaba de la posibilidad de remontar el
Guaviare, pero nadie había intentado el paso de las montañas Maquiripana
(casa de mosquitos) y lo tenían por impracticable. El Gobernador José
Joaquín Fuéutes avió una eomision que confió al señor Pantaleon Alva
rez : este llegó sin dificultad, despues de una remontada de 45 días, á. San
Juan delos llanos, y de allí pasó en 4 dins á Bogotá, por San Martín y
Villavicencio: volvió felizmente á. San Fernando en 17 días, dejando
abierto al Territorio una nueva vía de comuuicacion, que han recorrido
este año mas de 84 personas.
Para ir al Brasil, á mas del río Negro existen varias vías mui cono—
oídas, á saber :
19 Por el Aquí0, frente á Marea, se va á buscar el Guasyée afluente
del Río Negro, ó el Isana, igualmente afluente del mismo río.
29 Por las cabeceras de Tomo se va al ya nombrado Guasyée.
39 Por San Felipe, frente a San Cárlos, se va tambien al Guasyée
atravesando el caño de Mayapo : es una vía mui conocida de los indios
que por ella transitan hasta el Brasil.
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\/\/\I\/\I\ \/ \/\/\/'—N/\N

49 Por el Castaño, afluente del Siapa, atravesando la montaña de


Ucnrusiro. ~
59 Por el caño Maturaca, que en invierno recibe las aguas del Caba
burí y las lleva al río venezolano Baría.
Al N. E. del Territorio, en las cabeceras del Padamo y a 12 días (le
camino de San Fernando de Atabapo existe un caño, que remontan los
maquiritares buscando al E. una sabana, que atraviesan para alcanzar
otro caño llamado por ellos Chipó, por el cual alcanzan ellrio de Demerari: su
viaje es de 6 meses, ida y vuelta.
Por las Esmeraldas hubo una comunicacion con el Orinoco por el Cau
ra que en 1876 estaba defendida por unos 50 fortines: abandonada hoy.
Se habla igualmente de otra comunicacion con Ciudad Bolívar por las
mismas Esmeraldas pero está enteramente desconocida hoy; se cree ade
mas que llegaba mas bien :Í las misiones del Caroní, ó de la Paragua que a
la capital de la Guayana: basta una ojeada sobre el mapa para creerlo así:
ademas la Esmeralda queda á 8 días al E. de San Fernando remontando el
Orinoco, y a 15 días de San Cárlos remontando el Casiquiare.
De otra parte por los raudales, las montañas y las scrranías que atra
viesan todas estas vías de comunicacion son buenas para los correos pero no
para mercancías, teniendo ademas el gran defecto de ser tan pronto fluvia
les como terrestres, exijicndo grandes gastos de trasbordo y gran número
de brazos. —
Subiendo el Ventuari se puede buscar el Caura, pero la remontada del
río sería á lo ménos de 20 di as y no faltan raudales, arrastraderos etc.
La sola vía para ir anchameute á. Ciudad Bolívar es la que tan majes
tuosamente brindó la naturaleza á Venezuela, es el Orinoco, el río majes
tuoso é imponente, la arteria vital que rodea la Guayana venezolana, con
sus anchos brazos brindándole por doquiera las mayores facilidades de
comunicacion.
Allí existen á la verdad los raudales de Maipures y Atures, pero
son obstáculos que pueden fácilmente remediarse.
Hai primero un medio sencillo‘ para facilitar el trasporte de las mer—
cancías: un camino carretero puede reunir el puerto arriba al puerto
abajo en estos dos raudales: en Atures solo necesitaría un puente sobre
el río Cataniapo.
Ademas por Maipures se podría canalizar un caño que rodea la
mitad del raudal.
Queda que aun hablar del istmo de Pimíchin, formado por la línea
divisoria delas aguas que al Norte corren al Orinoco por el caño 'l‘emi y
_84__
N

el río Atabapo, y al Sur correu al Amazonas por el Guainía y el Río


Negro: el camino atraviesa una hermosa montaña y tiene cuatro leguas
de largo: segun observaciones el declive hácia el Sur es mucho mas
corto que el declive‘hácia el Norte, pero en ningun caso es mui sensible .
la vía está cortada por numerosos caños, ó mas bien corrientes de agua
que van de Este á, Oeste ó viceversa: se atraviesan sobre maderos pasos
naturalmente mui peligrosos: en el medio está una estaeion llamada— “La
Cruz” (hoi queda solo el árbol de la Cruz, le faltan los brazos: este aban
dono hace poco honor á las autoridades de Yavita y de Marea encargadas
de vigilar sobre ese camino:) de la Cruz sale un caño ¡nui intransitable
110i y que, segun dicen los indígenas, cae al de Temi. Es de esperarse
que la Junta de Fomento que se creó hace dos años en el Territorio hará
algo para mejorar esta vía. de comunicacion.

Terminarcmos estos apuntes sobre el importante y trascendental


Territorio Amazonas con los siguientes, del señor Francisco Miche
lena y Rójas.
Rernontada del Orinoco desde Pararuma. —-(") Lugares aparentes para coloniznr.—Bau
dal de Aturcs.—Poblacion.—Ilato de ganado vacuna—Abandono en que se encuen—
tra todo.—Mis impresiones.—Blodo de viajar en aquellas regiones.

Desde Pararuma, la vegetacion de ambas márgenes empieza


á ser mas mriada y mas lujosa, viéndose grupos de palmas y de
bamboos; pero desde la boca del Meta, decididamente era mas in
teresante, mas espesa y mas elevada, sin embargo de que hasta
Atures no le entran ríos de consíderacion sino de tercer órden, co
mo son, á la derecha por la parte oriental: Pargueni, Anaveni,
Urape y Oataniapo; y por la izquierda, Bita, Edagua y Meseta.
En el primer viaje, á remos y canaletc, fui hasta aquel raudal
desde el Meta, en cuatro días; y en el segundo, á la vela, en mé
nos de dos. ~
Como he-venido haciendo notar, todas las tierras de una y otra
márgen son inmejorables para cualquier género de agricultura á.
que se quieran destinar, sin cxcepcion alguna; pero las que ahora
vamos á recorrer, al O. hasta el Guaviare, no tienen rival en nin
guna otra parte de la Guayana. Los agricultores saben en ‘nuestros
países, que allí donde las tierras abundan en la gramínea llamada

("‘) Playa de donde se extrae la manteca de tortuga. Vóanse los “Apuntes


Estadísticos del Estado Guayana.”
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v\/\Nvv\A/v\/v\A/\MA

gamelotc, son buenas para todo fruto, como café, cacao, caña de
azúcar, algodon, ctc.; pero con especialidad para caña, que es la
que la produce mas dulce. Pues bien, desde las sabanas del Apure,
cortando los ríos Arauca, Cunaviche, Capanaparo, Sinaruco y Meta,
se extiende N. S esa gramínea, difercnciándose solo en tamaño y
calidad; y de N. á S., Edagua, Meseta, Tomo, Tuparo, Vichada,
Zama, Mataveni, con muchos caños mas, hasta sus vertientes cerca
de los Andes de la Nueva Granada. Esta region, pues, de mas de
200 millas de extension desde el Meta hasta el Guaviare, y de 20
leguas geográficas E. O. hasta los límites con la Nueva Granada,
sería, como la del Caroní hasta el Cuchivcro, otra de las aparentes
para colonizar, con tantas colonias como caños y ríos se encuentran,
que dividen perfectamente el terreno; cada una con su puerto en
el Orinoco, y su caño ó río navegable por donde comunicarse con
el interior.
Llegué al raudal de Santa Borja, lo mas notable que se encuen
tra hasta Atures, por haber sido el sitio donde se estableció, al fin
del siglo pasado, una mision del mismo nombre, que duró mai poco
tiempo sin dispersarse sus habitantes, y que hoi conserva el de Santa
Borja por la importancia del raudal, que es uno de los mas notables
en el río. Y en efecto, este, que poco mas abajo conserva una an
chura de 1nónos de 1000 varas, se estrecha hasta 600, y un sin nú
mero de rocas mas que en el de Cariben ocupan el espacio. Cuando
se hace el viaje a remo y canalete, hai alguna dificultad en remon
tarlo; pero a la vela, nunca, por la facilidad de dirijir la embarca
cion por los mejores canales entre roca y roca. Esta misma obser—
vacion puede aplicarse en general a todos cuantos existen en el río,
desde la boca del Infierno adonde está el de Camiseta hasta el mis
mo pié del gran raudal de Atures, 750 millas del mar. En cuanto
á los vapores, pueden pasarlo en cualquiera estacion del
año; pues uno de estos, en el mes de Enero, lo mas fuerte del ve
rano, en su viaje al Meta, ha rcmontado todos ellos, inclusive el de
Cariben que es el mas difícil, sin el menor inconveniente, calando
5 piés.
Despues de pasar las islas mui conocidas de todos los viajeros,
de “Baehaco, Panumana, Parinagua y Casuarita”, llegué al puerto
'
abajo, adondeantiguamcnte estuvo situado el pueblo de Atures o
. de San Juan Nepomuceno, en tiempo que Humbodt visitó aquellos
lugares, y que hoi existe este mismo del otro lado del Cataniapo.
Como todavía ese no es el puerto mas aproximado á. la poblaeion, lo
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\I\I\I\/WW\I\/\N\/\/\l\/\I\MMN\I\IV\I /\/‘N\/\

que se hace ahí es mandar avisar al capitan del lugar para que
envíe el práctico que ha de remontar la embareacion como a una
legua, y para que al mismo tiempo envíe los peones, mujeres ó in
dios si hai algunos, para que carguen los efectos al pueblo. Entre
tanto, la llegada es como una fiesta; todos están contentos : los unos
porque regresan de allí con la embarcacion á sus casas sin trabajar,
sin mas que poner la popa á la corriente ; y los otros tambien, por
descansar un poco, porque la navegacion es más rápida por la dis
posieion del río que es ménos correntoso, y porque desde allí los
indios son los que conducen la embareacion, que son mas aparentes
para el trabajo del río y son infatigables con el eanalete. Despues
de tres horas de descanso y regocijo, llegó el mismo capitan con su
gente, y me pasó al verdadero puerto. Apónas hubo tiempo de ha—
cer descarga cuando anocheeió; y como no hubiesen venido los car
gadores, resolví pasar la noche al pié del raudal.
Al decir al pié del raudal, no es precisamente teniéndo en
frente, a mi vista, aquel grandioso espectáculo, que pocos ven con
sus propios ojos aun estando en el lugar á donde me encontraba; el
sordo ó imponente murmullo de un eaudaloso río, cuyas aguas des
cienden con la velocidad del rayo a estrallarsc contra mi] enormes
masas de rocas graníticas que infruetuosamente oponen resistencia
á su pasaje, era todo cuanto oía, todo cuanto me indicaba hallarme
en su cercanía; siendo esto exactamente lo que sucede á los viajeros,
que sin bajarlo embarcado se contentan, como yo en aquel lugar,
con el ruido de sus aguas ys'aber estar cerca de una delas eatar.ztas.'
En la situacion del puerto a donde me encontraba, aunque a poca—
distancia del raudal, nada podía verse desde allí por formar una en
senada el río, a causa de una grande isla mui cerca de tierra, que lo
ha forzado á. extenderse sobre la orilla derecha. En mis dos prime
ros viajes al Alto Orinoco, no habiendo un lugar aparente para "er
el raudal propiamente dicho, me contenté como los demas, de creer
y decir que lo había visto, cuando no había hecho otra cosa que
tomar las apariencias por la realidad. Mas en el tercero hice una
resolucion eficaz, de no volver a bajar sin antes haberlo hecho por
sobre aquellos. la que efectuó en el tiempo mas peligroso, cuando
hai ménos agua, que dejan mas número de rocas a descubierto, y
cuando estas corren con mas ímpetu, en el mes de Abril de 1859.
Hai momentos supremos en nuestra existencia, de inspiracion,
sublimes, fugaces en verdad, tan brillantes como la luz de la elec
tricidad, y de tan poca duracion como esta misma; objetos mate—
__37_
¡ ,¡\,n \ < , \,\/\/\/\/\ /\/\/'\/\/\/\/\/\/v\/W /\./\/\/WV\N

rialcs sinembargo son los que engendran en nosotros esas divinas


impresiones, que, si fuese dable en esos instantes poner en ejecucion
los actos de la vida humana, todos llevarían el sello de la perfec
cion; entónces nada habría difícil en la vida. Tales fueron las im
presiones que causaron en mí la vista de aquellas cataratas, sobre
todo la de Atures. Las del Niagara y el Tequendamas, cuando ví
aquellas, ya me eran familiares, la última sobre todo, una de las de
mayor elevacion conocida en elmundo; y sinembargo, ninguna de
las dos causaron en mi ánimo las profundas emociones que aquellas,
aun habiendolas visitado en la ‘edad mas susceptible de impresionar
se el hombre. La primera es un volúmen enorme de aguas que se
precipita á 160 piés de elevaeion: todo un caudaloso río que desagua
los grandes lagos al N. de la Union Americana. Pero lo interesan
te de la escena en la de Atures, no consiste en la elevacion á que
descienden las aguas, sino en el número prodijioso de cascadas que
forma cada roca en un espacio de 2 leguas en la primera, y poco
mas de una en la segunda, y en una anchura de 700 varas: nada
mas grande, nada mas importante. ' Pero si se baja embarcado en
tónces lo sublime llega á. su término, y puede aplicarse con mas pro-'
piedad aquello de “horrible bello” ; porque entónces, á. la incompara
ble belleza de que se disfruta, viendo aquel mar de escollos, se une
el peligro inminente que va uno corriendo; llegando momentos en
que la embarcacion, que parte como una flecha, despues de estar
casi sumergida y para caerá otra chorrera de donde no podría salir,
por uno de esos golpes de destreza admirables de los indios, parti
cularmente delos que viven en los raudales, la hacen cambiar de
direccion. Esta operacion, como milagrosa, no es sola producida
por el que va en el timon. Antes de emprenderla se preparan atando
un fuerte cable a popa, otro á, proa que llevan á. colocar en direccion
oblicua a la chorrera, sumergiéndose para ello en aquellas agitadas
y espumosas aguas, de donde parece no han de poder salir mas ; á los
costados, para evitar en el tránsito el choque con otras rocas por
en medio de las cuales es indispensable pasar, van colocados otros
indios con grandes palancas para mantener en equilibrio la embarca
cion en el canal que han de navegarse; y á proa 2 mas con garabatos.
Esta larga, penosa y peligrosa maniobra se repite á cada momento,
á cada ra_udal de los centenares que hai, y es necesario pasar
muchos de ellos. Durante este tiempo, hasta que se llega á salva
cion al pié de aquellos ¡que de contrastes no experimenta el alma
de goces y tormentos á. la vez! ¡ cuanta ansiedad, cuantas emocio
nes ! Las 3 mortales horas que duró el pasaje de los de Aturcs, son
\
__gg_ ,
f\.;\/'\f\/\Mfl/\I\I\ —./\/\/\N\ /\,\/\A¡,-\,/cr.r ,«r rv//\/\ » '\’\ r\

una imájen perfecta de la vida humana : que se pasa entre el temor


y la esperanza, entre el placer ‘y el dolor.
“ Hai quienes se quejen de las inmensas dificultades para pasar
los raudalcs, y de no haber mas víveres sino las aves, pescado, tor
tuga, mañoco y plátanos. A la simple enunciacion de estas lamen
taciones ¿, quien no vc claramente el ningun fundamento para ello (lr
No digo en un rio al interior de la América, pero en las ciudades
mas ricas de Europa y América, y ‘aun en París mismo, centro de
refinamiento y buen gusto: ¿, que mejores platos podían servirle á su
mesa como una tortuga preparada en carapacho por los indios; pes-
eados de todas las mas finas cualidades, como la morocota, la palo
meta, el bocon, el caribe, guabina, laulao, y tantos otros; entre’las
aves, el paují, una de las mas nobles del Orinoco ; 100 variedades
de patos, desde el real y el carretero hasta el güiriri, la garza prie
ta, la cotúa, la grulla, la gallineta, etc. ; y en cuanto al pan; si no
basta el mañoco, sustancia farinosa de la yuca, sana, sabrosa y
alimenticia, hay el plátano, esa deliciosa fruta y pan al mismo
tiempo, ya verde asado, ya maduro asado ó frito, ya ‘simplemen
te maduro comido como fruta ‘i Quejas de esta naturaleza no pue
den oirse sin’ una inmediata desaprobacion. ¿ En que rio del mun—.
do, sin eceptuar ninguno, ha podido encontrar el viagero mayor
abundancia de sustancias alimenticias, animal ó vegetal, ni mas fa—
cilidad para procurárselas? : con anzuelos y cabuyas, ya tiene para
coger cuantos peces quiera; para la tortuga, ademas del barbasco de
que se sirven para hacerse de ellas en los caños, tienen varios otros
medios; para las aves, la servatana con sus flechas ó dardos enve
nenados, les basta; para el chigüire, el venado, el manatí, el puer
co de monte, la lapa, la danfa ó tapir, y muchos otros animales,
' tienen para cada uno trampas aparentes. He hablado únicamen—
te de los medios naturales y mas sencillos de que siempre se han
servido los indios. Si en lugar de ellos, pues, con excepcion de los
peces, nos servimos para obtenerlos de las armas de fuego, entónces
las facilidades se aumentan en grandes proporciones, enla de la
abundancia que existe de toda especie de animales útiles para el
alimento del hombre. Yo mismo, sin haber sido nunca inclinado á
la caza, tal es la abundancia de patos, que cuantas veces he tirado
al vuelo he matado muchos á la vez. Cerca de 3 años he pasado
en aquellas regiones, desde el Orinoco hasta el Amazonas, despues
de haber vivido muchos otros en Europa como en las demas partes
del mundo, y lejos de quejarme de haber pasado mala vida en aque
llos ríos por causa de alimentos, no desearía otra cosa para termi—
_._89_
/\NV\M/\/\IW\I\I\M I'\/\/\/'\/\/\/\f\/\/\ /\/\/\N\/‘\/\/\/\f\/\/\ /"_/\/\/\/\/\r\/\f\/\

nar bien los años que me resten, sino el de que no me faltasen nun
ca aquellas deliciosas tortugas y terecais en carapacho con sus hue—
vos ; aquellos paujís, patos, garzas y cotúas ; aquellas moroeotas,
palometas, caribes y laulaos, y aquel mañoco y aquellos sabrosos
plátanos, que el viagero saborea con delicia.
Habiendo apónas 7 familias en el pueblo de Atures, fue nece
sario enviar á buscar los indios mas cercanos arriba del Cataniapo,
de la tribu de Piaroas, para acarrear los efectos ; y á lo que se pres
,~ tan siempre de la mejor voluntad, gratificándolo por supuesto como
es de costumbre. Estos, á, pesar de los regalos que les hice, y á los
que vinieron despues á. mi llamamiento, y las promesas de hacerles
construir sus casas en el pueblo, se negaron á convenir en abando—
nar su lugar, diciendo que allá. tenían su comida y que en Atures
había siempre mucho catarro; pero la causa principal es, que hu
yen de habitar poblados en donde haya gente de raza europea, ó al
guna autoridad de estas, quienes abusando de su superioridad los
fuerzan á trabajarles de balde, sin mas que una mezquina raeion
de mañoco y un día de la semana para que pezquen. Entre este
río y el Sípapo, hácia sus cabeceras hay otra tribu de Maquiritares.
La fisonomía de estos es de lo mas agradable : facciones las mas fi
nas; la piel limpia, sana ; los jóvenes adornados graciosamcnte con
plumas de colores; las hembras solamente con brazaletes de cuentas
ó ehaquiras, y guayuco ó delantal de algodon, tegido por ellas mis
mas. Como una prueba de que el hábito es todo en el hombre, citaré
un hecho, que aunque mui sencillo, no dejó de sorprenderme, acos
tumbrado como estamos desde la infancia a desvívírnos por todo lo
que es dulce. Ademas de las telas y herramientas que les había
dado, quise obsequíar a los muchachos con azúcar blanca refinada
dándoles un pedazo á cada uno; pero cual fué mi admíraeion al ver
que todos a un tiempo los tiraron al suelo. Entonces otros indios,
de los que habían cargado víveres, mostrándome unos tercios de
sal, me hicieron que les diese en lugar de azúcar : lo que hice
inmediatamente, presentándoles unos terrones grandes, que, con la
misma diligencia con que otros muchachos se hubieran arrojado á
la azúcar, aquellos lo hicieron á la sal, lamióndola y mascándola.
En otras partes repetí la misma experiencia, que produjo resultados
contrarios, como en el Ounucunuma, en donde no haeen,uso de la sal,
quizá porque no la tienen, y prefieren la azúcar á, todo otro dulce.
Apénas se sube al borde del río, se entra en una hermosa saba
na de paja fina, en lugar de la alta vegetacion, relegada como á
una legua de distancia al 0., recostada á un caño y á unos cerros po
12
_90_

co elevados. Toda la sabana, particularmente la que se halla hácia


el río, de distancia en distancia está cubierta de pedruscos profun
damente enterrados. Como á mediado del camino se encuentra
una hermosa quebrada, fondo de arena, aguas blancas cristalinas, y
debajo de una sombra elevada, á donde me he bañado siempre en
mi tránsito por allí ; y como a 100 pasos mas se encuentra el río Oa
taniapo, de aguas negras y cristalinas, bastante profundo, de 10 bra
zas de ancho, y que se pasa embarcado, lo mismo que la carga. Es
el segundo río de aguas negras que se encuentra, y por lo mismo
mas sujeto á excitar la observacion y la curiosidad de los viageros ;
son las mas negras y mas puras de las que despues he tenido opor
tunidad de ver en Río Negro, Casiquiare y otras partes; y en cuan—
to á. pureza, no hay otras que puedan igualarle, á. causa de ser su
lecho todo de piedra, desde su nacimiento en los grupos de cerros de
Bomomaico y Paraima. ' Entre los raudales y el Atabapo, despues
del Vichada y el Sipapo, es el tercero en rango ; pero en cuanto á
pureza de aguas, yo lo clasificaria el primero en toda la Guayana.
Los pedruscos de que habló, casi desaparecen hácia el N., y en su
lugar el pasto es mas fresco y empiezan sin término los morichales.
Atures es una de las fundaciones de ganado que tiene la que
fue provincia de Amazonas ; la otra es Maypures, situada mas arri
ba á. orillas del raudal de este nombre. ~
Por la relacion que he hecho del terreno en donde está situada
aquella fundacion, se verá. que aparente es para lo que se le ha des
tinado. Poco ménos de 200 reses fué el que, desde Cariehana se
llevó como semilla ó cría. Tan solo en el primer año tuvo algun
cuido, quedando siempre peor que abandonado; pues que los encar
gados, lejos de cuidarlo han dispuesto de él por una parte y por la
otra han dejado que los mismos vecinos se lo coman, matando las
crías en el monte y trayendo despues las carnes á sus casas, sopre
texto de ser de venado. Esto es respecto al cuido. Pero ha habi
do una causa todavía mayor que las dichas, y ha sido, la de las au
toridades que han mandado en aquella parte con diferentes denomi
naciones, que se han servido de él para sus especulaciones de comer
cio. Las tierras son tan superiores para la cría, que á pesar de to
dos los enemigos que ha tenido para su aumento, con sus propios
productos se fundó, 24 años ha, el de Maypurcs. Existian todavía
el año de 59, como 120 reses mayores; y en la otra fundaeion, como
200. No ha habido uno solo de cuantos han mandado en aquella
tierra desierta, sean comisarios, gobernadores ó encargados de su cui
do que no hayan vivido de aquel poco ganado, como lo único que
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/\f\/\/\ Iv\ f\r\/\f\/\N\/\/\'f\/\/\MM/\I\/\f\ ./\/\/\/\/\/\/\I“/\/\N\WIWW \/\

existe inmediatamente de provecho. No son los indios los que han


gobernado, ni tampoco los que han dispuesto de él : los que se lla
man ellos mismos “ racionales, ” tanto los que han gobernado y go
biernan, como los que viven y transitan en el país, todos quieren
carne de balde; y ni aun con esto se contentan; pues de acuerdo
con los encargados de su cuido, sobornados por aquellos, tanto en
Atures como en Maypures, llevan carne tambien a las poblaciones
para. vender. Para cohonestar estos robos, tienen una excusa, que
es de la que generalmente se sirven. Algunos de los vecinos de los
mismos hates y de otras poblaciones, se han hecho de crías com
prándoselas á los comisarios que han estado mandado en Ata
bapo ; para ellos no hay vacas borras, ningun becerro se muere,
ningun tigre ó Icon se los come; así es que la cría los d:'t ganado pa
ra todo : para comer, para vender, para alimentarse diariamente con
la leche y para ir en aumento sus rebaños. Tal es el pretexto de
que se sirven para vivir de las propiedades del gobierno ; y ha lle
gado á. tal la audacia de algunos de aquellos hombres que, contra
la disposicion que tenia dada, para lo cual había recogido los hie
rros de marcar de los diferentes dueños de reses, de que nadie herra
se sin mi consentimiento en mi ausencia de la provincia, uno de
ellos, á quien por causas graves había enjuiciado y se había negado
á comparecer hallándose ausente, se presentó en el hate con peones
de otra parte: herró con su hierro sus becerros y los agenos; mató
algunas reses, e hizo salazoncs y vendió otras. Pero como allí se
quedan impunes todos los crímenes, este ha corrido la misma suer
te. De este modo, pues, habiendo sido el gobierno el único intro
ductor de ganados en el Alto Orinoco, de cerca de 400 que habrán
en Atures, 120 únicamente le pertenecen : el resto es el resultado
de manejos fraudulentos.
Sin esta conducta punible de aquellos racionales y de las autori
dades ¡ cuanto ganado no habría en el Orinoco y Río Negro, que ser
viría boi ó mas tarde como base de alimento álas inmigraciones que
fuesen estableciéndose en aquellas regiones ! '
Los malos’ gobiernos son peores que las postes. La. poblacion
de Atures, gobernada siempre por otros que no son indígenas, y
otras veces hasta por los mestizos que vienen del Brasil, que cada
uno de estos cree firmemente debe vivir del indio, toca ya a su con
clusion, auyentados por aquellos; de modo que pronto, si no está.
sucediendo ya, no habrá quien haga el indispensable servicio de
pasar las embarcaciones. Cuando bajé, en 1859, todos los hombres
que había útiles para ese servicio eran 8 ; y si continúa la dimínucion
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M“"N W\/‘ W \/WV\/W\/\‘W \/\ \/\/\/\/\I\/\M’\

en la misma proporcion, con cuatro que falten quedará obstruida


la navegacion del Alto Orinoco. En esa misma proporcion está
el actual caserío: hai siete casas de indígenas y mestizos, y una del
gobierno para servirse de. ella los que pasan con sus efectos; pero
esta debe estar ya en el suelo. Cuando rcmontó la segunda vez, di v
la órden al capitan para rcedificarla ; le dejó la herramienta necesa—
ría, y le ofrecí darle todo cuanto nccesitasc para su ejecucion. Des
de Atabapo volví a instarle, y entónees me contestó que no tenia
brazos para hacer la obra. La situacion del pueblo es interesante;
la temperatura, mui agradable, 80° a la sombra y poca plaga. Los
conucos están áun paso de allí, hacia una quebrada ; y los plátanos,
yuca, caña de azúcar, maíz y algunas raizes, son superiores. Desde
este punto hasta el puerto—de arriba, á donde esperan otras embar
caciones que con anticipacion se piden al Atabapo, habrá media le
gua; de modo que son cerca de dos, á pié y de acarreo á hombros,
de uno á otro puerto.
La navegacion hasta Mai pares no ofrece dificultad alguna, y se
hace en mónos de dos diam, por supuesto, como es costumbre, sin
andar en la noche, ex«-cp¡o cuando hai alguna urgencia. Este puerto es
m ui despejado de montes elevados en sus orillas, las playas espacio
sas y el ancho del río considerable ; es tan ancho que, una embar
cacion de indios que había remontado los raudales por la parte
opuesta, apónas por el movimiento se distinguia era una embarca—
cion.
E124 de Diciembre de 1858, pasé la noche en él, noche de
Navidad ; la que celebraron hasta bien avanzada, las tripulaciones
de tres lanchas : la que me había conducido desde Caicara, y dos que
iban a llevarme a San Fernando de Atabapo; uniéndose á estas los
soldados con su buen humor de siempre y sus guitarras, que en ma—
nera alguna armonizaban con las gaitas de tono triste de los ‘ indios
y sus lamentaciones.
Los actos, que parecen mas indiferentes en la vida, están sinem
bargo llenos de sentido, de lecciones morales, de sublime filosofía, y
de que nadie puede darse cuenta ni es competente juez para apre
ciarlos en toda su extension, sino el mismo que los produce y reco
je los resultados. Nada mas natural que una fiesta, una diversion
cualquiera que con algun pretexto se prepara, sea en palacios ó en
modestas habitaciones, en la ciudad ó en el campo; todo pasa como
actos naturales de la vida. Mas en medio de los bosques, á. orillas
de un majestuoso río, rodeado de las mas gigantesca naturaleza
del mundo, sobre una de las mas grandes cataratas conocidas, y
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>\,v\/v vvv»*v \.I\/\N\/\/\/\/\I\I\J‘

almnbrada la fiesta, en aquellas extensas playas de arena blanca '


como la nieve, por una luna de verano, radiante como el día, tan
comun bajo el Ecuador, es algo mas que natural ; tiene algo de máji
co ; mucho de poesía: es el cuadro mas bello, mas bien acabado, fí
sico y moralmente, si posible fuera, que pudieran trazar un hábil
artista y un filósofo consumado: un puñado de hombres en medio
delas selvas, en donde imperan las fieras como sus lejítimos sobera
nos ; separados de la sociedad de su especie por inmensos desiertos;
olvidando por momentos las penalidades de la. vida, no echaban de
mónos, ni aquella, ni sus íntimas relaciones en otras partes, pero ni
aun los goees ysatisfaciones del hogar doméstico. Tales eran las
naturales impresiones que experimentaban los que me acompaña
ban; las que yo tenía particular satisfaccion en Conservar, y aun
aumentar, si podía, prodigándoles todas aquellas cosas que ~ debían
contribuir a acrecentar su satisfacion y alegría, de que yo participa
ba, sin duda alguna, en mayor grado que ellos mismos. En cuan
toámí, aquel cuadro á quehabia cortribuido para su formacion,
tenía otros encantos ; y si los colores que lo realzaban no eran tan
brillantes como los formados en otras épocas de mi vida, para. el
estado de mi alma, del otro lado ya de la edad de las ilusiones, las
medias tintes hacían mas efecto; estaban mas en armonía con mi
nueva situacion, con la posicion social áque se me destinaba envián
doseme á los bosques ; contrastando sí con la vida de las cortes. que
antes ocupaba, ó como simple viajero en todos los principales países
de la tierra. Sin embargo de este descenso, en la edad que ménos
lo esperaba, habiendo sabido sacar siempre partido de los cambios
de fortuna, no echaba ni echo de menos nada de cuanto las otras
tienen decididamente de mas atractivo. El conjunto de la natura
leza en los bosques me ha indemnizado siempre con usura, por el
tiempo que he pasado en ellos, de las privaciones á que por otro la
de se halla sometida la vida. Para mi, cada situacion, cada cam
biamento de fortuna, va acompañada de ventajas y desventajas; la
sagacidad en conocerlas y distinguirlas; la filosofía, en contentarse
con la que ha cabido. De este modo los males de la vida son mas
llevaderos, pierden su intensidad; y el hombre que ha sido detenido
en su camino de prosperidad y de ventura, no es tan desgraciado
como parece serlo. Nadie querrá creer que la noche de Navidad, arri
ba de los raudales de Atures, desde mi cama, viendo y oyendo aque
lla pobre gente entregada de tan buena gana á. su diversion, yo era
uno de los mortales nus felices sobre la tierra; y que no hubiera
cambiado en aquellas horas la playa en donde me encotraba por los
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\ \/ W \/\/ \/\/ \/\/\/\/ W \/\/\/\.A

salones de San James ó los delas Tullerías en un gran día de gala.


Pero nada esmas cierto. Cuando entre sueños oía la discordante
música que me aseguraba estar en aquel sitio ; cuando la fragancia
de los bosques me despertaba; cuando en los intérvalos de la música
oía tanta variedad de animales gruñir por todas partes, mi sueño
era. mas suave, y volvía á dormirme mecido en puras ilusiones.
La tarea de un viajero no es solo la de hacer simplemente la
descripcion del país que visita; debe tambien advertir a los que
vengan despues que él por el mismo camino, el modo de viajar, las
dificultades que ha de encontrar, las enfermedades que pueden ata
earle y los medios de preservarse. Tres años entre el Amazonas,
Río Negro y Orinoco, y tres distintos viajes desde la capital de la
República, creo que me hacen competente para desempeñar esta
otra parte no mónos importante entre las que ineumben al viajero ;
sin hacer cuenta de la experiencia que me dan 40 años de esta ocn
paeion en todos los climas de la tierra. Las prescripciones emp‘eza
rán desde las playas de Atures, en donde precisamente, por inadver
tencia de alguna persona, adquirí un fuerte tabardillo en el tránsito
á Maipures. ‘
Como el sol se recibe de frente en esa navegaeion hasta mas del
medio día, que es mui fuerte, rara vez hai brisas y las embarcacio
nes son pequeñas, es necesario evitar por todos los medios posibles
la exposieion, por lo mónos ántes de estar mui preparado contra sus
efectos; cuya preparacion es 1a—siguiente : vestido de lienzo; guan
tes de ante ó de gamuza; sombrero de paja ó palma hojas frescas
dentro del sombrero, y paraguas. El equipaje debe ir acomodado
delante, y en ningun caso debe consentir, si el equipaje y víveres es
mucho, en que este vaya bajo de la carroza. Por haber consentido
en ello, a pesar de ir mui preparado, excepto las hojas en el sombre¿
ro que no llevaba, pero que son mui indispensables, cuando llegué
á Maipures iba ya enfermo de gravedad. '
No me cansaró de recomendar como antídoto para las fiebres y
para prevenirlas, el uso diario de los ácidos y de los baños, como
igualmente los amargos.
En cuanto al sistema que debe seguirse para dormir en los rios
cuando se va viajando, si no se lleva hamaca ó cama portatil, es el
de hacer su cama siempre en las playas, en los lugares que hayan
estado menos expuestos á la aceion del calor; no importa, sea arena
ó laja la que haya escogido; todo lo que debe proeurarse es, el que
no esté caliente; porque entónces, ademas de ser insalubre, le exci
ta a un exceso de traspiracion, nocivo tambien á la salud. Lo
_._95_

que ha dicho Humboldt acerca de las piedras negras, refiriéndose a


los misioneros,de ser perjudiciales a la salud el dormir en ellas, está.
en pugna con la prá.tiea de todos los días. No solo los indios todos,
sin excepcion alguna, duermen sobre esas piedras, sino que las pre
fieren al suelo de tierra ó arena. Yo mismo he dormido muchas
veces sobre ellas, pero como he dicho áutos, cuando no las he en
contrado calientes. Esas rocas graníticas que se encuentran en to
do el rio, barnizadas de negro, con las apariencias del hierro lo mis
mo que las otras, que son las mas, que no lo están, no tienen otro
carácter particular que las haga distinguir de estas últimas, sino el
accidental del color negro, por la influencia atmosférica que las ha
ce mas susceptibles para atraer con mas fuerza los rayos del sol;
las mismas que, sin estar calientes, son frescas y tan buenas para
dormir como las otras.

Llegada ¡i “aypures y su descripcion. — Ruina. en que la encontré. -— El Orinoco esta


ba explorado áutes que fuese Humboldt. — Hidrografía del Orinoco y Amazonas.

En ménos de 48 horas, despues de pasar por la orilla izquierda


de Tomo, llegué‘ al puerto abajo de Maypures, del lado arriba del
rio Tupáro, de aguas négras como‘el Oataniapo. Desembarcam0s y
pernoctamos en esas inmensas masas graníticas de color negro,
adonde pasamos casi todo el día siguiente esperando que los indios
acabasen de llevar los efectos al pueblo, á legua y media de distan
tancia. Poco monte alto se encuentra en aquel puerto, y no ha
biendo rancho alguno adonde refugiarse durante el día, el sol se
hace insoportable; y si á esto se agregan los zancudos, los mas nu
merosos de todo el Orinoco, fue un día atroz el que pasamos. Me
acuerdo mui bien que ála hora de comer, de pié á orilla de una
roca con el paragua en la mano y con guantes, materialmente no
podía llevar á. la boca la comida, sin que al mismo tiempo no en
trasen con ella aquellos insectos; no tanto como para formar nube,
pero bastante para hacer desesperar al mas sufrido. El camino
hasta el poblado ofrece mucho interes por lo accidentado que es.
Desde que uno se separa del rio es subiendo a un terreno como le
vantado, todo el de inmensas masas de granito del mismo de la pla—
ya, pero en mayores proporciones, horizontalmente colocadas, si
guiendo despues valles entrecortados por pequeñas colinas y quebra
_96_
WWW vs «W W \/./\N\/\N\ /\/\/\N\,

das, y últimamente por valles y montañuelas hasta entrar en la sa


bana adonde está el pueblo. Mui bien situado sin duda, pero redu
cido ya á cuatro casas útiles, estando las demas en el suelo. Ado
mas de estas casas, hay igualmente otra grande sin paredes adonde
llegan los indios cuando vienen al lugar, que generalmente no su
cede sino cuando los llaman para acarrear efectos de ambos puertos.
La tribu toda existe en las cercanías de Maypures : no excede de 50
de ambos sexos. —
Maypures es el otro gran raudal de los dos que obstruyen la
navegacíon del Orinoco, atravesado como se halla'por una cordille
ra de cerros graníticos, y que hace que la navegacíon útil de este río se
extienda solo desde sus bocas hasta el pié del raudal de Atures (cer
ca de 800 millas de navegacíon ). En cuanto al problema de la po
sibidad de ser navegable artificialmente, ya haciendo saltar las r -
cas por millares, de que se componen, ya canalizándolo por tierra,
será bien no perder uno su tiempo en meras especulaciones que no
conducen á dar ningun resultado, difiriendo su discusíon para cuan
do Venezuela exceda de 50 millones de poblacion. Lo que hoy sin
embargo, parece mas probable, es la imposibilidad real de realizar
aquel problema de uno ú otro modo ; á lo que fuertemente se opone
la elevecion del terreno sobre que están situados, independiente de
su lecho granítico y de los millares de rocas a la superficie; y en
cuanto al canal, por cualquiera de las dos márgenes que se intenta
se, seria necesario tambien remover esa cordillera de masas gigan
tezcas de granito que se hallan embebidas en las entrañas de la tie
rra.
Aquí como en Atúres, descargadas las embarcaciones, se pasan
luego de vacío por encima de los raudales; y luego, los efectos trai
dos por tierra, se reembarcan en un caño que está como á 100 pasos
del pueblo. .
La posicion de Maipures como la de Atures para la navegacíon
del Alto Orinoco, son las dos mas importantes, y ambas poblacio
nes están admirablemente situadas: ya para atender a las necesida
des del comercio en el pase á tiempo de las embarcaciones y efectos ;
ya para fundar grandes poblaciones por la facilidad de alimentarlas
con tan exelentes tierras para la agricultura ; ya para la cría de ga
nados en fin, en donde podían alimentarse millones de cabezas por
la inmensa cantidad de sabanas aparentes para ello. A pesar de ser,
sin embargo, los dos puntos principales del,Alto Orinoco, se encuen
tran casi abandonados. No hai poblacion, no hai ni la necesaria
para pasar las embarcaciones; aquellos lugares están desiertos, es;
__.97_

pantosos. La inmigracion de otras provincias no tiene lugar ; extran


jera, ménos ; de modo que solo la indígena podría y debería suplir esa
-falta tan indispensable, Pero esta medida, miéntras los tales racio
nales manden en las poblaciones ó vivan en ellas, no podrá lo
grarse; porque aquellos, acostumbrados á vivir del trabajo del indio,
no trabajando nunca por sí, los harían auyentar con sus exigencias.
Los únicos que han quedado en los dos raudales, cuarterones ó
mestizos, no viven, es verdad, de los indios, porque no los hai, pero
“ívcn de las dos pequeñas fundaciones de ganado del Gobierno como
parásitos. Tales hombres, lejos de promover el bien en aquellos lu—
gares dedicándose á un trabajo personal, son una peste, holgazanes
y viciosos. Quise servirme de algunos de ellos poniéndolos a cuidar
el ganado ; y de acuerdo con otros racionales, como ellos, en 4 meses
que tuve de ausencia, vendieron, comieron y herraron ganado á su
antojo. Y lo peor de todo es que no hai de quien echar mano ; no -
hai con quien reemplazarlos. Decía yo que no abusaban de los indios
porque no los había. La idea no está bien cápresada : no abusan de
ellos cuando no se les presenta la ocasion, pero apénas llega ésta,
sea que vivan en el sitio ó que vengan de paso llamados por el ca
pitan para acarrear efectos de los puertos, trabajo penoso á tanta
distancia, 15 leguas, cargando en la cabeza, los engañan, no pagán
doles lo que está mandado ; y de 2 reales que debían darles en plata
por cada viaje, entre aguardiente y baratijas, no alcanza al valor de
medio real. De este modo no es posible que haya indios en los rau
dales ; y con tales hombres como la laya de racionales que por des
gracia viven allí, no hai esperanzas de mejorar la situacion : son una
rémora para cualquier reforma que quisíese introducirse.
La latitud de Maipures es de 5° 13’ 57" N. y su longitud, de 70°
37’ 33." r
A la salida de este puerto para San Fernando, se encuentra
una grande isla (la de Ratones) con praderas interiores aparentes
para cría de ganados ; habiéndose llegado á. sugerir la idea al Gobier
no de pasar el de Maipures a ella, con el fútíl pretexto de ser mas
fácil su cuido y de perderse ménos en las sabanas yéndose á otras
partes. Mi opinion es enteramente opuesta, y precisamente por las
razones mismas en que se apoyan los que tal pretenden. En pastos,
sabanas, aguas y clima como aquellos, en que el ganado se multi
pliea tan fácilmentey en donde casi no tendría límites su reproduc—
cion, jamas debería encerrársele en una isla, por grande que fuese;
al contrario de estar mejor cuidado, estaría en proa á la voracidad
13
_.98_
\I\NV- \./\/‘Ne/\/\/\/\/\l \/\/\N\N\/ N

de los tigres y leones; más separado del camino público, y por su


puesto másá propósito, sin testigos, para que los cuidadores y sus
compañeros los racionales, dispusiesen de el á sus anchas; y _seria
como un parque, no para los indios, sino para todos los especulado—
res que quisiesen ir á cazar reses gordas y con poco trabajo. En el
estado de desórden en que siempre ha marchado el Alto Orinoco,
lo que hai de extraño es, el que todavía haya quedado algun ganado
para semilla, el de que no se lo hayan comido todo. La. razon es,
porque no lo han podido tener á la mano ; porque no ha habido bes
tias en que cogerlo, y últimamente, ni peones para arrearlo á los
corrales; excepto cuando llegan embarcaciones, sirviéndose entón
ces de las tripulaciones; y cuando no, matando las vacas mas á. la
mano, ó yendo á la sabana con el fusil; mas entónces, en lugar de
una rez que matan, hieren muchas ántes, que van á morir á los bos
ques. La objeccion de que algun ganado se internase á otras saba
nas, tampoco es de peso, caso que'así fuere; porque querría decir que
al mismo tiempo, lo que seria un gran bien, estaba multiplicándose
en otras tierras del mismo señor. Por todas estas razones la isla de
Ratones, si se llevase á cabo aquella idea, vendría á concluir con la
cria de ganado en Maipures.
La salida que hice de aquel lugar en mi último viaje, fuó la
mas feliz que podía desear, remontando á toda vela, con una brisa
del E. que duró por 3 días consecutivos. Dejó por tanto mui pron
to aquellos lugares, y con ellos el Samariapo y el Sipapo al Oriente;
este último, con 60 leguas de curso y 30 navegables, que nace en las
cerranías Mapichi y Tuapú; el Vichada, el Zama y el Mataveni, al
Occidente. El primero nace en las montañas Granadinas con mas
de 200 millas de curso, y como 100 navegables, y en sus márgenes
al interior se encuentran algunos grupos de familias indígenas; en el
Zama y en el Mataveni, hai indios igualmente, mas estos están bajo
la autoridad de capitanes de ellos mismos que reconocen al Gobier
no de Atabapo. '
A propósito de esta famosa navegacion que hice con viento fa
vorable, que me condujo en 3 días hasta Castillito, como 40 leguas
desde Maipures, y á 10 del Atabapo, recordarán mis lectores lo que
dice un viajero respecto á ella, asegurando que arriba delos raudales
no había jamas viento. Pues bien, bai viento, y tan fuerte fue el
que tuvimos, particularmente desde las bocas del Vichada, que hu
bo que bajar la vela, y no bastando aun esta, tal era el oleaje, nos
l‘efujiamos en una ensenada; y despucs de haber pasado el . brisote,
—-—- 99 —
M\/\/\.\,\ ,,. -_ , r / . , ,,\ '\/\/\I\f»/\/\/\/\N\I\

viendo que no llegaba la otra embarcacion en donde venían los sol


dados y los víveres, llegando á temer alguna desgracia, envié una
« curiara á tomar noticia, que pronto regresó con la lancha; dando
por excusa del retardo el haberse refugiado iguahnente á la orilla.
Cerca del caño Nericnao, á la extremidad de unas inmensas ma
sas graníticas colocadas horizontalmente, existía en mis primeros
viajes un lugar de indígenas ó mas bien una tribu, con su jefe, que
era el abuelo de todos sus miembros: su caserío era mui bueno Í
criaban muchas gallinas y patos; y hacían tanta harina de yuca ó
maïioco, y tanto y tan buen casabe, que no solamente proveian con
todos esos productos á la poblacion de San Fernando, sino á todos
cuantos querían irse á provisionar á Nericuao. Con ellos no vivía
ningun racional, y tan bien se conducian (que eran como unos 50)
y tan queridos se hicieron de todos que era un verdadero modelo de
poblacion indígena. Murió su jefe, al que lloraron y lamentaron
por mucho tiempo ; y estando todavía en el duelo, un tigre vino al
caserío. Como en general son tan supersticiosos, tal fue el espanto
que aquel animal les infundió, cosa tan natural en los bosques la
de venir estas fieras hasta las poblaciones, que inmediatamente lo
dejaron; pero con tal preeipitacion, que se fueron dejando las galli
nas,' patos etc., y el mañoco arriba de sus trojas en las cocinas.
Y esto porque creían, era su Cacique que se les aparecía en forma
de tigre. Tal fue la relacion que me hicieron los indios de Atabapo.
Lo que por mi mismo vcrifiquó despues de este hecho, cuando baja
ba para Ciudad Bolívar, fue el de ver todavía en aquel sitio algunas
gallinas arriba del techo de las casas, y de saber que la tribu toda es
taba acampada arriba de la embocadura del Mataveni. '
Respecto á lo bien que viven los indios, en la abundancia,
cuando están solos, sin ningun racional en sus poblaciones, ocurre
una reflexion, la misma que he expuesto ya hablando de lo que pasa
en las poblaciones de Atures y Maipures, reflexion que he hecho
mucho tiempo ha, como resultado de la esperiencia que por mi mis
mo adquirí cuando hice las visitas de todas las poblaciones del Alto
Orinoco y Bio Negro, y es : de que las razas de origen español y
africana no pueden vivir al lado de la indígena sin oprimirla; que ’
en todas cuantas poblaciones están mandadas por aquellos y viven
algunos otras de los mismos, los indios carecen de lo necesario, lejos
de tener sobrantes para comerciar ó para vivir con abundancia. En
la capital mismo, en San Fernando, nada se encuentra sino con gran
dificultad, y el indio para gozar de alguna comodidad, sustrayéndo
se á las exijencias de aquellos, ‘se va á los . conucos, adonde verdade
__100__
NWV vvuxvvwv \/\./\/\/Wvv Wvvvvvvvv v\/u VW \./'\/‘/\N\/VV\/\J\

ramente vive con independencia y con goces. Nuestro contacto,


pues, perjudica á. esos infelices; y miéntras no se resuelva ese pro
blema, sobre todo para aquellos lugares, al lado de aquella clase de
hombres, de que puedan haber autoridades, y otros habitando pobla
ciones indígenas sin oprimirlos, sin vivir de su trabajo, el sistema
que hoi se sigue será. altamente perjudicial, ruinoso á. la clase indí
gena que la va haciendo desaparecer insensiblemente. En apoyo
de lo que he dicho citaré los hechos siguientes : en todos los lugares
por donde pasó, que habían estado gobernados por racionales, y que
iba haciendo nombrar en su lugar capitanes indígenas de su espontá—
nea eleccion, excepto Marca en el Guainía, absolutamente todos los
encontró poco mónos que miserables: como San Fernando, Chamu—
china, Santa Cruz, Baltazar y Yavita sobre el Atabapo; Victorino,
Tabaqnen, Tomo, San Miguel, Tiriquin y San Cárlos sobre Bio Ne
gro; Solano, Buena Vista, Santa Cruz, Quirabuena y Ponciano en
el Casiquiare ; y Santa Bárbara en el Orinoco. Al paso que las
mas lejanas, que ni tenían capitanes de aquellas ni eran habitados
por racionales, les encontró en prosperidad viviendo en la abundan
cia, y para mi y la gente que llevaba sobrándonos de todo cuanto nc
cesitábamos; de este número eran : San Ramon, arriba del Cunucu
ma, bonito pueblo, numeroso, y que, el solo provee de pan á las
poblaciones del Atabapo y Oasiquiare; Esmeralda, sobre el Orino
co, arriba de la bifurcacion, sumamente abundante de todo, cuando
hasta los soldados, independientemente de pescado, comían gallina
todos los días, y ademas, tanto á la ida para Mawaca, como á la
vuelta, tomamos gran cantidad de provisiones, por su puesto compra—
das con liberalidad por mi parte; sigue Mawaca como a 50 leguas de
Esmeralda y como á, 30 arriba de este, la parte mas distante del
territorio, hácia la sierra de Unturan, encontrando el mejor caserío
del Orinoco por aquella parte, con bastante poblacion, y tan abun
dante de víveres que no cabian en la embarcacion; por último el
Tigre, la última poblacion arriba del Guainía, tan abundante como
las demas, pero donde ménos necesitábamos. Por tanto despues de
esta demostracion, para exposicion de lo que pasa, toda argumenta—
eion en contra esta destituida de fuerza.
Humboldt dijo :— “ Una tierra desconocida comienza del otro la
do de las Grandes Cataratas. Es un país en parte montañoso, en
parte unido, que recibe á la vez los afluentes del Orinoco y del Ama
zonas. Por las facilidades de sus comunicaciones con el Río Negro
y el Gran Para, parece mas bien pertenecer al Portugal que a las
colonias españolas.” Y en corroboracion de lo que dijo poco des
-—-‘101— '
/\/\/\ f\/\ \/\/\r\ '\/\/\ v‘.r\

pues, añade : “ Ninguno de los padres que ántes de mí han descrito


el Orinoco, Gumilla, Gili y Oaulin, pasó del raudal de Maypures.”
No era una tierra desconocida, como asegura, la que se presen
taba á su vista. Cerca de medio siglo hacia antes que él fuese al Ori
noco en 1800, que una espedicion científica española, ¡nui numerosa,
confiada a don José Iturriaga y a don José Solano, lo había recorri—
do todo ; se establecieron misiones hasta San Carlos de Río Negro ;
se construyó la fortaleza de San Felipe, frente á San Cárlos; se hi
cieron exploraciones en todos los principales río; el mismo Oasi
quiare y su eomunieacion por medio del Negro con el Amazonas,
fué descubierto, como se ve, 12 años antes de aquella. espedicion, por
uno de los misioneros de Carichana (el'Padre Roman). Esto fué,
como he dicho, mas de 50 años ántes que él viniese a aquel. De que
los padres ya mencionados no hubiesen pasado los raudales, no se se
guía que fuesen tierras incógnitas; tanto mas cuanto que ninguno
de ellos, en su tiempo tuvo conocimiento dela existencia de la comu
nicacion del Casiquiare con el Amazonas. Para cuando él vino, ya.
se conocía, tanto como hoi mismo, y se habían construido cartas y
planos sobre todo el Orinoco, Oasiquiare y Río Negro, y de muchos
de sus principales tributarios. Los conocimientos que la espedi
cion de Iturriaga había adelantado del otro lado de la bifurca—
cion de aquel río con las esploraciones hechas por su órden en dos
tributarios tan importantes como el Padamo y el Ocamo, hasta para
resolver el problema, todavía en suspenso, del origen del Orinoco,
como aquel viajero no estuvo en ellos, se empeñó en ocultarlos, no
haciendo mencion alguna, y haciendo ver por lo contrario á la Aca
demia de ciencias de París, de que el origen estaba á un paso de Es
meralda, a 15 leguas desde el Guapo ( que está ¡i poco mas de una
legua de aquella poblacion).
Todo el mundo sabe la política tenebrosa que en los siglos pasa
dos, con razon ó sin ella, caracterizaba la que seguían España y
Portugal; política que se fundaba en ocultar á. las demas naciones
todos los descubrimientos que se hacían en el Nuevo Mundo. Así
pues, nada se publicaba; todo quedaba consignado en los archivos.
Humboldt, por tanto, al final del siglo pasado, cuando la España
empezaba á ceder de aqu°lla política, solicitando y obteniendo el
permiso de aquel gobierno para visitar sus dominios en América
se encontró con un tesoro de. conocimientos en sus archivos, tanto
en los de la Península como en los demas puntos de América
por donde viajó ; permiso acordado con tanta generosidad, con tanta
nobleza, que se encuentra en pugna abierta con la ínsinuacion de
—— 102~ —
-/\/\N\/\;\AA/\,\,\/ /\/\f\/\/\/\/ r‘,\r\. 1'\—, ./\/\ /\/ I\/\/ N\/\.I\/s‘ .' .I ./\, s. \'\_’\/\/\/\/\/\I\AIV\

que el país arriba de los raudales parecía mas bien pertenecer al Bra
sil que á. las colonias españolas.
La segunda de las razones que .espone el baron para que aquel
país pertenezca mas al Brasil que a Venezuela, es la de que “ recibe
á la vez los afluentes del Orinoco y del Amazonas.” ‘
Que recibe los afluentes del Orinoco, eso es lo natural ; pero
¿adonde están esos afluentes del Amazonas? En ninguna parte del
país. Están allá si, en la hoya de que este rio es su gran canal de 7
desagüe. El único que podrá llamarse afluente, es el 0asiquiare y
sus tributarios; mas esos no pertenecen a la hoya del Orinoco, son,
por su declive, de la de Río Negro. Y en cuanto al Orinoco mismo
en la bifurcacion que hace enviando una pequeña parte de ellas al
Negro, en el sentido riguroso de la voz, no es tributario: primero
porque no se desprende de todas, pues conserva su cauce, y las
aguas que da son como un sobrante que no puede contener en él;
y segundo, porque enel caso contrario, de quien vendría á ser tribu
tario, no seria del Amazonas sino del Negro, y cntónces seria inver
tir el sentido dela signifieacion de la voz “tributario,” que es, en
este caso, el reconocimiento de una superioridad; y siendo el Negro
inferior en el caudal de sus aguas a las del Orinoco vendría a veri
ficarse una monstruosidad, que un superior fuese tributario de un
inferior. Por estas y otras muchas razones, la hoya del Orinoco ó
sus valles no hacen parte de los del Amazonas, como asienta aquel.
Finalmente, la última que aduce en favor de su aserto, es la de
“las facilidades de su comunicacion con el Río Negro y el Gran Pará,
mas bien para pertenecer al Brasil que á las colonias españolas.”
Lo que voi a exponer dará, no está fundado en informes, es mui
propio testimonio, despues de haber seguido todo el curso del Río Ne
gro hasta su confluencia con el Amazonas y desde allí bajando este has
ta el Gran Pará. Vamos, pues, á sacar la cuenta de los días que se ne
cesitan para bajar desde la bifureaeion del Oasiquiare hasta el Pará,
lo mismo que para remontar esos ríos; y despues los que se necesi
tan desde aquel mismo punto hasta Ciudad Bolívar y vice-versa has
ta el Oasiquiare. La distancia en leguas hasta el Pará son las si
guientes : de la bifurcacion á la confluencia con Río Negro, 80 le
guas en 5 días de bajada, 15 ó 20 de remontada ; desde allí
hasta la confluencia con el Amazonas, 260 leguas en 18 de bajada,
50 de remontada hasta San Cárlos; desde la embocadura del Ne
gro con el Amazonas, hasta Belem en el Pará, 300 leguas, 20 de
bajada en lanchas, 10 en el vapor; y de remontada 15 en vapor,
40 en lanchas. Resulta pues, que hai 638 leguas de distancia, 35
días nada mas de bajada, 110 días de remontada. Falta que ad
——103—
¡\

vertir, que excepto en el raudal ó Cachoerra de Crocobi, únicamen


te hai quien pase las embarcaciones y los efectos ; desde Santa Isabel
pues, hasta la fortaleza de San Gabriel ó las Cachoerras, hai mas
de 40 leguas de piedras sueltas y raudales, que hacen no solamente
mas difícil su remontada que la del Orinoco, sino que ademas de
hacer generalmente 50 días ó 2 meses hasta San Cárlos, se pierden
muchos efectos y algunas embarcaciones. Los 50 que le he pues—
to de remontada de Río Negro, es haciendo una buena navegacíon.
Veamos ahora la navegacíon por el Orinoco, que no tiene mas
de 240 leguas desde el Casiquiare que se hacen de bajada, contando
con el pase de los 2 grandes raudales, en 20 días hasta Ciudad
»
Bolívar centro del comercio de la Guayana, y á 300 millas del mar.
De remontada, lo sumo que echa una embarcacion, en los peores
tiempos, son 40. Habiendo que advertir que en la navegacíon del
Orinoco no hai peligro de perder embarcaciones ni malear las mer
caderías. Ademas, en embarcaciones de poca carga, se baja en 10
ó 12 días, y se remonta en 30. El mismo Humboldt, con estacio
nes y pase de los dos raudalcs, desde San Fernando de Apure hasta
San Fernando de Atabapo, invirtió 21 días.
El resultado es en consecuencia, que para un viaje de ida y
vuelta al gran Pará. desde la bifurcacion del Orinoco, se necesita
de 155 días para hacerse; y que para uno de la misma naturaleza
por el Orinoco, desde el mismo punto hasta Ciudad Bolívar, se ne—
cosita de 60. Reduzcamos pues la demostracion á su último térmi
no, diciendo: que la navegacíon al Para desde la bifureacion del
Orinoco, es de 638 leguas, y que para hacerlas en un viaje de ida y
vuelta, se necesitan, por lo ménos, de 155 días; que la navegacíon
del Orinoco desde aquella bifureacion hasta Ciudad Bolívar es de
240, y que para un viaje de la misma naturaleza, se necesita de 60.
Pero hagamos otra demostracion mas concluyente, por la cual,
aceptando el principio que pretende establecer aquel, fundado en las
facilidades de las comunicaciones, y de que ha hecho ya uso el Ple—
nipoteneiario del Brasil en Venezuela, citando este pasaje de la
obra del baron, como varios otros de sus accrtos, demostremos que,
por esas mismas facilidades, todo el curso de Río Negro hasta el
Amazonas, y el de este hasta el Gran Para, deben pertenecer a
Venezuela,
Venezuela no está llamada a cultivar sus relaciones de comercio
solamente con el Brasil como con otras naciones, por aquella parte,
por medio del Casiquiare ; su poblacion, su industria y sus mas im
portantes vías de comunicacion, alcanzan desde Ciudad Bolívar
_104__
. W\/VWNVVWW\/\IVWW

hasta el Atabapo ; remontando despues éste hasta Yavita, por el


istmo de Pimíchin hasta Río Negro; y desde este punto, bajando
siempre los rios, hasta el Gran Pará. Por esta parte del Orinoco es
por donde siempre ha mantenido sus relaciones y su tráfico con el
Amazonas, y por donde hoi, como en las edades vcnideras, estará
forzada á alimentarlas, por su admirable liidrografía que le facilita
dos grandes, cómodas y económicas comunicaciones con los valles del
Amazonas: la primera por el Casiquiare, para cuando la parte su
perior del Orinoco se halle convenientemente poblada ; la segunda,
la del Atabapo é istmo de Pimíchin, por lo infinitamente mas corta
la distancia, mas cómoda y de mui poco costo comparativamente.
Ya hemos demostrado numéricamente, que por el Casiquiare, entre
155 días que necesita el Brasil para un viaje redondo hasta la bifur
cacion, y Venezuela de 60 hasta el mismo punto, había una notabl
lísima diferencia en favor de esta última de 95 días. Ahora pues,
hecho el viaje por los venezolanos por donde realmente se hace
y siempre se hará, desde San Fernando de Atabapo hasta el Ama
zonas, alcanzan á 24_ días con carga; de este modo: 6 días para
remontar el Atabapo y pasar la carga al caño Pimíchin, y 18 hasta
la barra de Bio Negro, confluencia con el Amazonas. Y para venir
los brasileños al Atabapo, necesitan, sin descansar en ninguna parte
66 días de la manera siguiente: 55, remontando hasta San Cárlos;
7 mas continuando la remontada hasta el Pimíchin ; 1 para pasar
los efectos a Yavita, y 3 para bajar el Atabapo hasta San Fernando.
Resultando tambien de esta demostracion, que Venezuela se co-'
munica con mas facilidad con el Brasil, en la proporcion de 42 días
ménos, que los que esta Nacion invierte para comunicarse con
nosotros. '
Desde el raudal de Oastillito invertí dos días a San Fernando,
dejando un poco mas arriba, de la parte 0., al cañ'o Ahota, suma
mente fértil en sus márgenes, y en donde una gran parte de los
indios de San Fernando tienen sus conucos y generalmente viven.
Otro de los caños, como este, —aparente para todas las siembras
y que ocupan tambien algunos de los indios de San Fernando y de
otras poblaciones del Atabapo, es el Bocon en el Inírida, caño de
mucha eonsíderacion por el volúmcn de sus aguas, y en donde viven
algunas familias de distancia en distancia, aisladamente, pero que
trafiean con las demas poblaciones.
El río que desemboca en el Orinoco bajo el nombre de Atabapo,
frente al cual me encontraba, es formado de otros dos mayores con
aquel, Guaviare ó Inirida: el primero de estos es el mayor,
—IO5—
,‘x~ \,\\,uv,\ \)>,\ ,~ ,\ \ U\,/, ,Vv‘/vv\/r,\ \/\./\/\/VV\IV v v V\/\/\N \¡vu \/\/\/WW\I\J\

que recibe en su curso, pocas leguas ántes de unirse al Atabapo, al


Inírida, que juntos vienen á engrosar aquel, frente á la poblacion
de San Fernando, á, una legua del Orinoco. Como se vó, pues, es
impropiamente llamado Atabapo la reunion de estos tres ríos, sien
do mayor con mucho el Guaviare. Mas la inversion á este órden
es debida a ser aquel la vía natural para la comunieacion
con el Guainía por el Temi, una de sus cabeceras, y el istmo y caño
de Pimichin; y tambieu á ser el río mas poblado, de caseríos for
mados de indios en estado de civilizacion. El Guaviare nace en las
montañas granadinas Inicia la provincia de Neiva de su vertiente
oriental ; tiene un curso de 500 millas, delas cuales, mas de 300 na
vegables, y pertenece en su mayor parte a la N. Granada. El Iní
rida, igualmente nace en territorio de esta nacion, en los cerros Tu
nahí; tiene 300 millas de curso, de los cuales 200 navegables; está
aun.mas poblado que el Guaviare por la riqueza de su suelo
para comestibles, por la abundancia de la zarzaparrilla, la me
jor y mas estimada en el comercio; y tambien por la abundan
cia de la pezca, terecais y tortugas. El Atabapo, por su posi
cion, es el mas conocido como útil de los tres, escalonadas sus
poblaciones desde su boca; de sus tres vertientes, dos tiene al
E., el Atacavi y el Tomi; y al 0., el Guasacabi; las dos pri
meras nacen en esa inmensa penísula formada por el Orinoco, el
Casiquiare, el Atabapo y el istmo de Pimichin; y la tercera, el
Guasacabi, entre el Guainía y el Inírida. La extremidad S. del
Temi, que se compone de manantiales y pequeños arroyos, en un
terreno de muchas leguas, á donde está situado el pueblo de Yavitas,
con la concurrencia del caño Pimichin, tributario del Guainía ó
Negro, que viene del 0., forma ese famoso istmo que comunica la
hoya del Orinoco, sin necesidad de ir por el Casiquiarc, con la de
Río Negro y Amazonas, que acorta considerablemente las distan
cias, por donde, dentro de 2 á, 3 siglos más, necesariamente, con
las inmensas facilidades que ofrece, se construi ‘á un famoso canal
que comunique con aquel tributario del Negro.
Dormí en unas lajas, arriba de las bocas del Atabapo ó Gua
viare, que se comunica con la poblacion de San Fernando, y mui
temprano llegué al puerto; desembarcando con la mayor facilidad
sobre grandes rocas, de donde me acompañaron los vecinos a la
casa que me tenían preparada.

14
—106—-—
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San Fernando de Atabap0.—Navcgacion interior por vaporcs.—Régimeu administrativo,


—Lo que fueron las misiones—Reformas introducidas por mi y aprobadas por el
gobierno de la República.

Aunque poco mas ó ménos me figuraba lo que seria á tan dis


tante region la capital de aquella Gobernaeion, no dejó de quedar
un poco desooncertado al encontrar un caserío tan pobre, mucho
mas cuando pensaba que hacia justamente un siglo de su fundaeion;
que había sido el centro de las misiones de los padres eapuchinos
observantes, _v la residencia, desde entónees, de cuantas autoridades
así civiles como militares y eclesiásticas habían gobernado el
país. Todavía á la llegada de Humboldt encontró en el convento
veintiseis misioneros, lo que prueba la importancia misma del lugar,
y, por lo mónos, había motivos para esperar que hubiese quedado,
como muestra de su pasaje, una iglesia, comento y casa de gobier—
no. Pero nada de esto se encuentra. La iglesia que construyeron
fue poco mayor que un rancho de pajareque con sus paredes, y te
chado de teja vana, que pocos años despues fuó necesario quitársela
y ponórselo de paja. El convento era un poco peor todafia, de
pajarcqcw igualmente, con cinco piezas de habitacion y techado con
paja. Por casa de gobierno, ninguna; pues la que encontré, redu
cida á un rancho, tambien de paja, con tres piezas únicamente, fue
construida 10 años hacia por uno de sus comisarios. Las casas de
algunos vecinos era lo que había de mejor, y no pasaban de simples
ranchos de paja, aunque mas cómodos, con paredes de paja—roque y
árboles frutales interiormente.
La. situacion de la poblacion no es mala, aunque no es la que
debía tener, y la que mas tarde sin duda alguna tend ‘2'. En lugar
de haberla edificado en la mayor elevacion del terreno que nunca
se innunda, hermosa llanura de muchas leguas al interior, y frente
á la confluencia con el Guaviare, despejada, sin islas en frente, y
con la perspectiva mas imponente de todos aquellos lugares, la
construyeron en la parte baja, mas expuesta a fiebres por el fango
que dejan las innundaciones á tiempo de las grandes avenidas,
y frente y mui cercana al puerto, de una. grande isla, que tam
bien se innunda, que a la vez que le priva de la vista del río en toda
su anchura, le impide igualmente el ver las embarcaciones que van
ó vienen al Guaviare y al lnírida.
De resto, la planta del caserío es buena; tiene una plaza cen—
tral adonde están la iglesia, el antiguo convento y las mejores casas
-—-IO7-—
'\./ \/ \N\./

en contorno; detras de esta hai cuatro calles tambian en contorno.


Las crecientes aunque llegan cerca, nunca penetran en la poblacion
y toda ella es perfectamente llana. El aire es puro, la temperatura
regular, el termómetro no excede de 85° á la sombra, las noches y
las mañanas son deliciosas, el clima es sano, hai poca plaga, y
hai, por parte de los habitantes, todo el respeto a las personas
como a la propiedad; pudiendo asegurar que durante el tiempo de
mi mando, no tuve ocasion de reprender á. nadie, mucho mónos de
castigar. . '
Todos cuantos han ejercido algun poder allí, han visto con no
table abandono la conservaeion y las mejoras del pueblo, hasta el
caso de haber dejado invadirlo por el monte, ya alto como la damas
parte del bosque, y de amenazar ruina la iglesia, lo mismo que el
convento. En ese estado lo encontré; _v queriendo restablecerlo á
sus mejores tiempos, al tiempo en que fué fundado por Don José
Solano, segundo de la expedicion de límites, mandé buscar algunos
indios a un pueblo inmediato, y con estos, peones de algunas em
barcaciones y los soldados, pagándolos á todos en plata, por
supuesto, cosa que no se había visto nunca en Atabapo, y con
mucha y buena herramienta, emprcndí con 50 hombres entre todos
el desmonte de mas de media milla frente al río, llevando el corte
hasta la sabana, hasta los mismos límites del desmonte á tiempo
de su fundacion. Luego que quedó hecho aquel trabajo en la exten
sion que he dicho y se quemó el monte, quedó el pueblo de lo mas
interesante, con vista al Guaviare y á una grande cxtension del
Atabapo. No llevé solo en miras al hacer aquel desmonte, el darle
mas vistaydesahogo a la poblacion, fué tambien para preparar el
terreno que debía recibir el ganado que iba á traer y que efectiva—
mente traje, para lo cual hice construir sus correspondientes cor
rales. Despues de esto emprendí la reedifieacion de la iglesia, bajo
el mismo sistema es verdad, no habiendo medios por el momento para
otra cosa; pero al ménos dejándola en mui buen estado, arreglando
ademas lo mejor que se pudo el único altar que existe. Aislé la
iglesia de las casas como en su tiempo lo estuvo; le hice devolver
el terreno que se le había usurpado por los vecinos ; ¡le construí un
campanario que nunca había tenido, y la cerqué toda de palo á. pi
que perfectamente bien. En seguida restauré el antiguo convento
en todas sus partes, como para cuartel y parque, cercándolo en su
interior del mismo modo que a la iglesia. La casa de la goberriacíon
adonde vivía, le hice tales reparaciones que 1uedó en estado servible
—108 —
\/s /\/\ /\ /\/\ /\/\

y últimamente, el cimenterio, que estaba completamente en


el suelo, ‘lo hice construir de nuevo y desmontar sus contornós.
Si es cierto, como lo creo, que la posieion topográfica de un país
respecto de las de otros que le rodean, es en lo general lo que
decide su suerte para llegar á un alto grado de prosperidad ó perv
manecer estacionario, San Fernando de Atabapo, por la que ocupa
en aquel gran centro de la hoya del Orinoco, cerca del divortia agua
rmn que la separa de la del Amazonas al S. en la imperceptible co
lina que atraviesa E. O. el arrastradero de Pimichin; rodeado de
5 caudalosos rios, delos cuales 4 vienen á converger á sus puer
tas—Orinoco, Guaviare, Inírida y Atabapo y el Ventuari sobre el
Orinoco á 40 millas mas arriba; por las regiones diversas que re
corren en todas direcciones, está llamado á hacer un gran papel en
la vida sin fin del mundo. Situacion envidiable, sin rival en nin
guna parte del continente americano. Por el S. , en 18 días, siem
pre dc bajada, enviará al gran mercado que se establecerá, y existe
ya en el Amazonas, los productos que mas convengan; por el N. ,
recibirá los del Asia, de la Europa y del N. de América, y al mismo
tiempo enviará los de sus ricos valles; por el E., las poblaciones
del Ventúari, como una indispensable necesidad, vendrán á pro
veerse de lo necesario á aquella capital, trayendo al mismo tiempo
los frutos de su industria ; hácia al 0., vendrán por el Guaviare los
de la Nueva Granada, y por el mismo rumbo los del Inírida; al N.
E. , arriba del Orinoco, las del Gnnucunnma, Oasiquiare, Esme—
ralda, Padamo, Ocamo, Mawaca y Gheta, y quien sabe cuantos
mas arriba, cuando acabe de conocerse el Orinoco, despues que de
saparezca esa fantasma que los geógrafos mal informados tienen es
tablecida tiempo ha en el raudal de Guaharibos, para no dejar pasar
á nadie, desde que fue allí colocada por el baron de Humboldt.
Cualesquiera que sean las ventajas que tengan las ciudades ma
rítimas sobre las interiores, no siempre son de naturaleza á prospe
rar en su comercio mas que algunas de estas, favorecidas por sus po
siciones privilegiadas, en contacto con otras localidades productoras,
y sirviendo de escala forzada en muchas vías de comercio. Y si esta
es una verdad absoluta de que tantas pruebas existen, aun en tiem
pos que los viagcs de los rios y canales no se hacían con la apli
cacion del vapor, con cuánta mas razon hoy, que aquel poderoso
motor, acercando las ditancias, ha cambiado la faz del comercio, y
ha hecho que ciudades al interior, que nada significaban ántes de su
introducci0n, hayan venido á. ser de mucha mas importancia que al
gunas de las que ya figuraban como marítimas, tales son de estas úl
_109_'
-t\/\/\¡ \/_\/v \/\/‘/WW\I

timas ; Charleston y Sabanah, en la Carolina del S., comparadas


con algunas interiores, como San Luis en el Missouri, capital del Es
tado de este nombre; Oinsinati en el Ohio, capital de este Estado,
la. 5" ciudad en importancia de la Union ; Kentuki, otro de los mas
floreoientes; Louisville, ciudad de la mayor importancia en el mis—
mo. Pues bien, ninguno de esos florecientes Estados de la Union
se encuentra tambien situado como San Fernando, ni creo tampoco
haya en el mundo terrenos mas feraecs como los de esta parte de
América. -La navegacion por buques de vapor que ha hecho desa
rrollar los inmensos recursos de aquellos, cuando se aplique á. los
nuestros; cuando nuestros ríos, como aquellos, se hallen cruzado‘s~
en todos sentidos por esas chimeneas; cuando tengamos brazos para
descuajar nuestras selvas y entregarlas al cultivo; entónces, tales
medios darán los mismos resultados que admiramos en otras par
tes; entónces nuestros productos irán en abundancia á. las extremi
dades de la tierra, y entóneos, aquellas regiones poco conocidas y ¡’t
la vez desdeñadas, ocuparán su puesto entre las naciones ricas, fe
lices y poderosas del mundo.
Para llegar a gozar de las ventajas dichas de la navegacion por
vapor, antes que todo, se necesita de que haya la capacidad sufi
ciente en los ríos para llevarse a efecto, y de que estos sean suscep—
tibles de poderse formar en ellos poblaciones interiores industriosas,
con los elementos necesarios para alimentar su tráfi:—o. Estas dos
indispensables condiciones, pues, se encuentran sobradamente llenas
en los numerosos ríos de Venezuela, n1ni particularmente en el Uri
noco y sus tributarios, como he demostrado adelante, desde el
‘ Atlántico hasta el pié de las cataratas de Atures, presentándose una
navegaeion no interrumpida, entre esa red de~ ríos tributarios del
Apure, del Arauca, del Meta, hasta dicho randal, y los no ménos
oaudalosos, del Caroní, Oaura, Ouchivcro, de mas de 4.000 millas.
Mas esta demostracion no es precisamente el objeto que llevamos
en miras; es el de hacer ver la inmensa navegaeion interior por
buques vapor, de que es suceptible el Alto Orinoco, desde el ran
dal de Maipures hasta el de Guaharibos, comprendiendo sus tribu
tarios, desde el Ventuari y los suyos, el Ounucunuma, Padamo, Oca
1no, MaWaca, Gheta, y muchos caños navegables igualmente; por
el Atabapo, todo él hasta el Temi, adonde está la poblaeion de Ya—
vita; y cuando se abriese el canal, apónas de 4 leguas, tan fácil
de hacer cuanto que no hai piedras, y que todo el terreno es
tá cruzado de manantiales y pequeñas vertientes, seria a toda la
navegaeion de Río Negro hasta San Gabriel de las Oaehnerras, ba
—110—
/\/\/\

jo el Ecuador, dominios del Brasil, rcmontándole despues, hasta


mui al interior de los dominios de la N. Granada: por el Guaviare,
á mas de 300 millas arriba de los linderos con aquella: por el Iníri
da, 200 millas, hasta el raudal de Manuerico : por el Casiquiare, en
cadenando la navegacíon del Orinoco con la de Río Negro en un es
pacio de 300 millas, sin contar sus grandes tributarios el Siapa y el
Pacimoni; y finalmente en una porcíon de otros mas pequeños ríos,
pero navegables, como el Cataniapo, Tomo, Tuparo, Sipapo, Vicha
da, Mataveni, Bocon, Guasacavi, Atacavi, Aquio, Tomo Naquieni,
Iriapana. Tales en resúmen el gran sistema de comunicaciones flu
viales a vapor, del cual vendrá á ser San Fernando de Atabapo gran
centro. Navegacion de todoel año; sin raudales capaces de cmbarazar
las; con las mejores maderas para la construccion de los buques; con
indios mui hábiles para ayudar á. la construccion de esos mismos bu
ques con estopas, brea y cables en abundancia: y para combustible,
sus inagotables bosques en todas direcciones.
Muchas familias pueden vivir por largo tiempo en sociedad y
hasta aumentarse y tener algunos goces debidos á sus industrias res
pectivas ;. pero aun todavía este no es propiamente dicho el estado
social : nada hay seguro en él, todo es precario, incierto, depen
diente de la voluntad de cada uno de sus miembros. La
sociedad, pues, empieza con el régimen administrativo, sometiéndo
se primero a una autoridad, y sucesivamente a los reglamentos, le
yes y disposiciones que aquella autoridad ó autoridades quieran dar
la. Impérfecta como era la sociedad que se había establecido del
otro lado de los raudales desde mediados del siglo pasado, bajo la
inmediata autoridad de los padres misioneros observantes, mas ó
menos bien gobernada, haciendo mas ó mónos progreso en su vi
da social, era una sociedad como toda otra, y vivieron sometidas á
ella las poblaciones del Alto Orinoco y Rio.Negro por mas de 80
años. El indio de entónccs era un ente indefinido, sin voluntad pro
pia, sin independencia, sin propiedad, sin porvenir; no era hombre
en fin. Por lo tanto, nada adelantaron en su estado social aquellas
poblaciones, absolutamente nada: ni en instruccion, ni en bienestar,
ni en aumento natural de poblacíon.
' En todo el tiempo de mi mando no tuve a quien reprender. La
pequeña prision estuvo siempre abierta en mas de dos años. Y si
hubieron dos cncausados, no fueron crímenes cometidos en mi
tiempo, y ninguno de los dos reos era indio : el uno fue uno de esos
comisarios, no indio, sin corazon, que causó la muerte á una mu
ehacha, que dcbióndole diez pesos, y no queriendo ir con él á, pagár—
—111—
-l\/W\.l\/\/‘ vw L/ W\/\/W WV\/\/\

selos al Casiquiare, la tuvo colgada de un pié unas cuantas horas,


estando enferma; despues la puso en el cepo, de donde salió para ir
á morirá su casa: el otro, tiene un carácter mas escusable, ménos
criminal. Es el de un mestizo, que creyendo en brujerías y en ma
las yerbas, dió "arias heridas, mortales algunas, a un indio de Mawa—
ca, por haber oído decir que un pariente suyo, que había muerto en
aquel pueblo de enfermedad natural, sin duda, había sido por efecto
de la nigromancía del indio. Todo lo que hice, pues, en estas cau
sas, que ya había encontrado iniciadas, fuó el de instruirlas; enviar
el primeroal juez de Apure; y el otro, la víspera de salir para el
mismo destino, se fugó de la prision, ó lo ~ hicieron fugar, co
rrompiendo al sargento y soldados que lo custodiaban.
Pero demas
las pruebas nadaconvincentes
valen el que del
se instruyan
crimen átales causas, del
cualquiera enviándose
las dos
partes que vayan, á San Fernando ó á Ciudad Bolívar, pues al mes
ó dos de su salida con un par de grillos, vuelven libres y triunfantes
a la misma sociedad que habían ofendido con sus hechos. Así succ
dió con el primero que envió, á— quien puso en libertad el juez de pri
mera instancia de Apure; así sucedió igualmente en otra ocasion
con otro criminal, de naturaleza mui grave su delincuencia. La
exasperacion del partido de los especuladores contra el último comi
sario había llegado á, su último extremo, y una noche, á tiempo que ~
aquel se divertía en su casa con otro de sus amigos jugando á cartas,
un moreno del Brasil, instrumento de aquellos, descargó sobre
todos por la ventana un trabucazo de municiones gruesas, con las
que hirió á varios, inclusive el comisario . Pues bien, se envió
al reo y á sus cómplices presos á Ciudad Bolívar; y con el
primero, las marcas en la mano producidas por la esplosion
del arma, independientemente de otras muchas que fueron.—
Tres meses despues se presentó libre en San Fernando á
continuar su tráfico anterior. Lo que hai que admirar es el que,
con tanta impunidad, en estos como en muchos otros casos, no se
hayan aumentado los crímenes en razon de aquella.

IDEA GENERAL
( Por Francisco Michelena y. Rójas. )

El medio mas eficaz de dar una idea aproximada del inmenso


país cuya descripcion nos proponemos, es el de invitar al lector á sc
—-——112——
\/\/\N\/\/‘\I\/\J\/L \/\I \/\./W‘/\N\I\/ \/ W V\/\ \/.4 ’ \4*‘ _;—./\v'\_/vI‘\/\/\I\I\J\/\/\/\MN\

guirnos en el itinerario que llevamos cuando emprcndimos la visita


de todas las poblaciones dentro de la circunscripcion del territorio
de mas de 200.000 millas de bosques, ríos, prados, montañas y saba
nas desiertas. En ella notarán la igualdad de todo él por su exhu
berante vcgetacion, la variedad de esta y su eficencia para la produc—
cion; sus vías de comnnicacion, todas fluviales, porque no hai otras;
verán los caseríos, sus habitantes, la industria de que viven y sus
usos y costumbres mas ó mónos salvajes.
San Fernando de Atabapo, es la que ménos variada industria
posee, por lo mismo de haber mas poblacion no indígena, toda ella
reducida á acerrar maderas, á construir embarcaciones y a servir de
peones en las que van á Ciudad 'Bolívar. La poblacion toda está
mejor vestida que las demas, excepto la de Marea en Bio Negro. En
cuanto a sus diversiones, son las mismas: las gaitas de carrizo, de
que son sumamente apasionados todos, hombres y mugeres; y como
indispensable, sin lo que no hai diversion, el aguardiente, cuanto sea
posible, y la cupana, fruta de una planta febrífuga, sumamente amar
ga como la quina, que molida y en agua endulzadaó sin dulce, la
ponen á fermentar hasta hacer una bebida tan fuerte como el aguar
diente. Estas diversiones son frecuentes cuando vienen las gentes
de sus conucos ó de algun viaje en que han podido hacer algunos
reales. Pero desgraciadamente' pocas veces tienen efecto sin pro
ducir excesos.
De este pueblo salí al Orinoco en una embarcacion grande, có
moda y ligera, como la casa que iba a habitar por algunos meses;
llevando a bordo, inclusos cinco soldados, diez y seis personas. Sa
lí en la estacion en que las aguas en aquellos ríos llegan al mím'
mun de su decrecimiento ; y á pesar «de eso, en ninguna parte de él,
hasta cincuenta leguas mas arriba de Esmeralda, ni aun en sus
tributarios, tuve la menor dificultad para rémontarlos. El primer
poblado adonde llegué fué al de Santa Bárbara, _á la margen izquier
da frente á. las bocas del Ventuari, que forman un verdadero delta,
de tres á cuatro leguas de estension en su base, y como á 30 leguas
de San Fernando. Nada se percibe distintamente fuera de sus bo
cas, por la multitud de islas que forman, y solamente un gigantesco
bosque entrclazado de variadas palmas es cuanto se tiene á la vista
desde la poblacion, consistente en 7 casas en buen estado, habitan
do en ellas como 35 personas; mui bien situada, como a 200 pasos
del río, a la entrada de una sabana; y respecto á facilidades para re
cibir pobladores de otras partes, su posicion mismo indica su impor
tancia y su capacidad. Arriba de este río y tambien en sus tributa
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ríos, es en donde se encuentran, formando bosques, esos famosos ár


boles que dan en abundancia el aceite de copaiba y el de sazafraz,
la caraña y el paraman, lo único que por ahora se extrae de aquella
parte. Hácia las cabeceras y caños hai algunos caseríos de indios
'no reducidos, que de tiempo en tiempo bajan á comerciar trayendo
muchas curiosidades, como guapas y canastas mui bien tejidas y de
elegantes formas, pájaros de colores diversos y tejidos de algodon,
resinas, aceites, etc. La industria de los de Santa Bárbara consiste
en explotar la misma de aquellos: la de traer a San Fernando
aceites y resinas, pieles de tigre, leones y otros animales, que ob—
tienen por cambios con los Maquiritares.
De Santa Bárbara hasta la boca del Cunucunuma lo hice en
once días, distancia como de sesenta leguas, y emprendí su remon
tada hasta la primer poblacion, del lado abajo del raudal Tabarc
sana, y á cuatro días de remontada. Impr‘opiamente está colocado
este río entre los de tercer órden, y aun despues que el Haro, el
Ouchivero y el Sipapo; siendo así que es mayor que estos. Remon
taríamos treinta leguas que es la mitad del curso que se le da, sin
dificultad, con mas agua que la necesaria, con 150 toesas de anchu
ra en su boca, y como 100 ántes de llegar al raudal. Los vapores
por lo mónos, pueden ir cómodamente hasta este. Mióntras mas nos
alejábamos de las orillas del Orinoco, la vegetacíon era mas variada
y mas lujosa; mas palmas y mas elegantes. Llegamos al pueblo de
San Ramon, del nombre de su fundador, Ramon Túsares, su capi—
tan, uno de los indios mas civilizados, inteligente y emprendedor;
así, pues, su pueblo tenia cierta decencia que no encontré en los
demas: situado frente al raudal, como á 30 piés sobre el nivel del
río; un grande espacio de terreno al rededor tenia desmontado, y en
miras de llevar el ganado que me había pedido, seguía desmontando
para formar pastos; su casa, excepto dos de Marea, es la mejor entre
todas las poblaciones ; y como una excepcion que no encontró en nin
guna de las demas, tenia una casa pajiza de forma circular, elegan
te, con el techo piramidal, que correspondía perfectamente con la.
forma circular de un salen, y varios nichos en forma de camas en una
galería circular, consagrada solo á los bailes y fiestas del Botuto.
No de ese Botnto, misterioso, que costaba la vida á la muger que
osaba verlo; ni de ese Botuto que tocado en señal de alarma se oía
á tau prodigiosa distancia. Tal instrumento, ni tales misterios jamas
han existido; y solo son una parte de las fábulas en‘ que están en
vueltas las regiones distantes y poco conocidas, que luego esplotan los
15
—114—
/\AN\M’\/\/\/\/\M’VW\MM/\WM /\/\ ./\¡\.A/\¡x/ N\ » ,r\ .’N /\/\rs/-/\f\/\N\

viajeros cada uno a su modo. Nada de misterioso ni de extraordina


río tiene dicho instrumento, ni ha existido ántcs cn otra forma que la
que actualmente conserva: un trozo de la caña llamada bamboo, de
3 piés de largo y 3 pulgadas de diámetro; una tela como la de que es
tá formada la vejiga, bien pegada que cubre una de las extremidades?
un carrizo de 3 á. 4 pulgadas de largo y un tercio de pulgada de grue- ~
so igualmente estendida una tela en una de sus extremidades, he
aquí completo el famoso instrumento, que solo falta aplicar este úl
timo para que suene; culocáudolo por la extremidad libre por el
centro de la tela del bamboo, soplándolo despues con fuerza. Yo
mismo lo toque cu Cunucunuma en presencia de muchas mujeres;
y al referirle á. Túsares todo lo que se decia' acerca del Botuto, se rió
á carcajadas. El sonido es bronce, sonoro, pero no por eso se oye
mas que cualquier otro instrumento de viento. Naturalmente, en
la profunda cahna de los bosques, cualquier eco, el mas lijero ruido,
se oye á grandes distancias, el canto mismo de los pájaros es mas sen—
sible; y nada tiene de particular que, por lo especial de su sonido
haya tambien servido como señal de alarma, ó simplemente para ha
cer un llamamiento á la tribu. ’
Túsares, como muchos otros indios de aquella parte, han hecho
y hacen, por las cabeceras de su río y del Padamo, viajes a la colonia
inglesa de Dcmerara; y no solo por esa vía sino tambien bajando el
Orinoco y siguiendo despues la costa del mar hasta el Esequibo. El
último, en 1858, le costó la vida; pero sus compañeros lo trajeron á
morir á su pueblo. Los Maquiritares todos son de una hermosa raza
y de la mejor índole. Construyen las mas grandes embarcaciones,
de una sola pieza, que navegan el Orinoco, de 60 y 70 pies de largo;
las que despues venden para hacerse de ellas lanchas y falcas, con so
lo ponerles curvas de paratune y tablas de laurel á los costados. Es
pueblo de indios solos, por eso está mejor gobernado y el indio vive
mejor. En otra parte dije que era el pueblo mas industrioso, y que
el solo alimentaba de pan (mañoco) al Casiquiare y al Atabapo.
Tambien tienen un comercio interior de cambios bastante estenso,
con los Guaiuares del Padamo y con los Maquiritares del Ventuari.
En el mismo río, a dos días mas arriba del raudal, hai dos poblacio
nes mas, y parece que mas numerosas, San Francisco y San Rafael :
los indios que he visto de ellas son grandes y robustos.
Al salir compró cuantas provisiones podía necesitar para el
largo viaje que tenia en miras, y en ménos de dos_dias de bajada
llegué al Orinoco :— en poco mas de un día, al Casiquiare, y en casi
el mismo tiempo á Esmeralda. Desde el Casiquiare, en la bifurca
—115—

cion, hasta el Atlántico, siguiendo todas sus tortuosidades, tiene el


Orinoco 1.300 millas.
Esmeralda, si no está tan bien situada como podía, mas arriba
de la bifurcacion, tiene sin embargo otras ventajas: terreno que
nunca se innunda ; una espaciosa sabaneta sobre que está situada, y
á la entrada de inmensos morichales, que por si solos en la cría de
ganados, le darán una inmensa riqueza. La poblaeion es poco mas
ó menos como la de Santa Bárbara en número de habitantes, aunque
viven con mas comodidad y abundancia. Está como recostada á un
pequeño grupo de montañas, que se estiende N. S., presentando apa
riencias volcánicas ; y detras, toda la ondulacion del terreno en for—
ma de pequeñas colinas, se halla cubierta de cristal de roca, de colo—
res blanco, morado y rosado, pequeños en tamaño todos, pero por
pequeños que sean de figura prismática. Hai adcmas rocas de pe
qneñas dimensiones, todas ellas incrustradas en cristales como si
fuesen diamantes montados al aire.
Al 0., á mui poca distancia, pues que con el anteojo se registra
una parte de ella, se encuentra la famosa montaña del Duida, casi
monolito de granito, de 8.000 piós de clevacion, despues de la de
Marawaca, á quien geógrafos modernos le dan 10.000 piés, la mayor
y mas elevada de las del sistema de la Parima. Con el anteojo, eo
mo he dicho, se nota perfectamente que aquella montaña está for
mada de unas cuantas masas enormes de granito, casi perpendicu
larmente colocadas unas sobre otras, dando únicamente pasaje á la
vegetaeion colosal por las grietas é intersticios. Lo que halla sobre
la cima, no se sabe ; ninguno ha estado hasta ahora sobre ella, y tan
solo podría ensayarse un reconocimiento por la parte N. En su for
macion granítica, en masas sólidas que exceden por su volúmen toda
exageracion, al mónos hasta ahora no vistas, se cree que pueda ser
la. más elevada en el mundo conocido. ' Su sitnacion astronómica 3°
10’ N. y 66° 10’ 0., es la misma de Esmeralda ; encontrándose á mui
poca distancia de la de Marawaca, situada 3° 40’ N., y á 65° 50’ O.
Continuó, mi marcha para Mawaca, provisto con lujo de toda
especie de mantenimientos de un lugar de quien no había oído ha
blar bien á nadie, y el cual, agradándome tanto todo (al, tuve hasta
la fortuna de que los sancudos me fuesen propicios, pues no me pa
reció que hubiese tantos como encontré en el puerto abajo de Mai
pures. Cosa singular, á. mas de 1.300 millas de las bocas, mióntras
mas avanzaba, ó era igual el fondo ó mas profundo; hasta que al
llegar á la boca del Padamo encontré una barra de 10 piés de pm
fundidad; y como remonté una legua de este río, tuve oportunidad
—116—
J\/\/\/\/V W\I‘ W Vv Vs/\/’\/ \

de cerciorarme de que efectivamente lo era, pues cuando a la dis


tancia eché el escandallo, habían cerca de la orilla como 20 piés.
Todos nuestros ríos presentan el mismo aspecto físico, la misma lu
josa vegetaeion por todas partes, excepto que en donde nos encontra
mos es con mas propiedad la region de las palmas ; miéntras mas se
avanza se encuentran en mayor número, mas variadas y mas loza
nas. Una hora despues volvimos al Orinoco.
Era mediados de Abril, mes de primavera universal para los
países situados al N. de la línea, y para el Alto Orinoco empezaba
tambien la suya. Pero ¡que primavera! faltaban ojos para ver y
alma para gozar tanta variedad de colores, elegantes y caprichosas
formas de las flores, ya en ramilletes, ya en bejucos, ya en plantas
acuáticas, ya en árboles colosales, los cuales como monarcas estos
últimos de los bosques, se despojan de un rico vestido para ponerse
otro mejor y mas brillante con todos los colores del íris. A tanta gran
deza, realzada por la fragancia de esa misma floresta vestida de ga
la, del aire puro y suave de la estacion, de las aguas del caudaloso
río que surcaba en aquellas soledades, en donde no se encuentra ni
se ve alma viviente, mi alma se dilataba, gozaba en un silencio y
una tranquilidad de espíritu que nada alteraba, y esa situacion tan
feliz, en que nada había de ficcion, que de nadie dependía y tampo
co con nadie dividia, una cosa tan solo, sin embargo, la alteraba: la
conciencia de la profunda ignorancia en qu’c me encontraba de la
ciencia que da á. conocer las plantas, su modo de vivir y sus propie
dades fisicas. Es allí en donde un botánico, sin necesidad de pene
trar en los bosques, siguiendo como yo iba la orilla del río, encon
traría el campo mas rico ó inagotable para herborizar, para ejercitar
la ciencia en todas sus partes. Despues de haber visto y tenido en
mis manos tanta abundancia de flores, plantas tan bellas y descono
oídas en nuestros jardines, lo que mas extraño es ¡ que raros han sido
los naturalistas que han visitado el Orinoco, y mucho ménos su par—
te superior! Precisamente, cuando fue Humboltd, en el mes de Ma—
yo de 1800, en lugar de 600 plantas nuevas con que Bomplant enri
queció su herbario, tomadas hasta el Oasiquiare, hubiera excedido
sin duda alguna en número y en importancia, si hubiesen continua—
do hácia la parte que describimos.
Como la vida de los bosques no está destituida de interes, ántes
bien tiene, aunque distintos de los de las ciudades, varios, insepara
bles de esa misma vida, uno de estos es el modo de viajar. Al salir
a un viaje aun entre los mismos indios, que de todo entienden, nom
bran á uno cocinero, y aunque se llevé víveres en abundancia, la cos—
—117 —
W

tumbre es de que al emprender el viaje, de mañana y tarde, despues


de decir el patron adonde se va a almorzar ó á comer, sale el cocine
ro con otro mas, provistos de armas de fuego de anzuelos, corbata—
nas, arcos y flechas, ect. Como la curiara va con velocidad, tiene
tiempo de hacer altos en los ~caños, en los raudalitos y donde quiera
que les parece bien. En la misma embarcacion lleva el tren de
cocina, de modo que cuando se llega al paraje, ya está listo el
almuerzo ó preparándose; encontrándose en la cacería, tortugas,
garzas negras, cotúas, patos, paujís, ó pescado de varias calidades,
ect. Nunca deja de haber cacería. Los momentos de esas recala
das para comer ó dormir son de lo mas interesantes: ó al pié de
raudales, ó debajo de copados y elevados árboles, ó en una hermosa
playa de arena fina. En los intervalos, ántes ó despues de la co
mida, se caza, se pezea; y si alguno delos pescados que se cogen es
grande, como el laulao, de los mejores del río, y que algunos pesan
hasta 50 libras, entónces la excitacion es general, todos toman par
te, todos quieren tirar el eordel. Si el viaje se hace en verano, cn
mo fue el nuestro, ademas de aquellos atractivos hai otros: el de ir
por las playas recogiendo huevos de pájaros, grandes, sabrosos como
los de las gallinas, y por millares; y lo mas interesante aun, á coger
los de tortuga, lo mismo que tortuguillos,‘ si ya están nacidos, quees
como les gusta masá los indios. Al llegar á la playa, en ménos de
un minuto, ya no hai nadie a bordo ; todos están escarbando la are
na, por las señales que deja la tortuga al cubrir los huevos. Cal
eúlese la cantidad que pueden recoger en una sola de esas playas,
mucho mas si todavía no han pasado otras embarcaciones, á razon
de 123 huevos que regularmente pone cada una. Satisfechos con la
cantidad que tengan ya, en un gran caldero, que de antemano está
hirviendo, lo colman hasta el borde de tortuguillos vivos, que
pronto quedan cubiertos con la manteca que expiden. Al apear
el caldero, cada uno está ya preparado con una púa, a guisa de
tenedor, y cada animalito que pinchan es un bocado. Miéntras
se va navegando tambien hai otras distracciones: los indios, que
conocen tanto las localidades, adonde les parece que hai colme
nas, inmediatamente corren á. traer sus ricos panales; lo mismo
hacen con las frutas, tan variadas‘y tan sabrosas, distintas las
mas de las que conocemos; algunas veces traían grandes racimos
de frutas de pahna, como cucurito,seje, pijiguao, ect,; el segundo
de estos, el seje es de los mas estimados, ya para sacar un aceite
que aplican boi con buen suceso en los casos de tisisy de consun—
cion, ya como bebida fresca ó fermentada, que tomé varias veces
—118—
/\l\l\/\/\N\J\/\I\N\I\ /\ /‘/\/\f\/\/\/\I\NV\MMMMAA

con dulce; la figura y color es como la cereza morada; su gusto,


un poco áalmendra, y el peso del racimo, como de 50 libras: el piji
guao, su fruta es como pan, como una manzana regular en tamaño,
color rojo, y es de un gasto tan agradable cuando está cocido que mui
fácilmente se presta al de todos, pudiéndose comer á todas horas sin
fastidiar, pero los racimos no son tan grandes. .
Por donde íbamos, con frecuencia se nos presentaban otras
diversiones: encontrábamos árboles cubiertos de nidos de oriol,
ese lindo pájaro tan estimado y que allí andan en bandadas de cen
tenares, cuyas ramas extensas caían hasta alcanzarse desde la cm—
barcacion; cojimos algunos de esos elegantes ó ingeniosos nidos
con pichones grandes, que no teniendo como conservarlos volvía
mos á, darle libertad: otras veces era mandando la embarcaeion
pequeña, en seguimiento de patos reales con sus polluelos, que en
contrábamos en cantidad, que cojíamos muchos, pero que soltába
mos despues por la razon dicha; tambien cojiamos perros de agua,
con mucha dificultad sinembargo, mai pequeños, que morían po
co despues. Pero la caza formal, productiva, pero. peligrosa que
tuvimos, fuó en el río llïawaca. Veniamos ya de bajada de este
río; como verano que era, y siendo ¡nui acantilado, los bordes eran
bastante elevados, casi perpendiculares como una muralla; la
embarcacion pequeña que iba adelante, observamos que se revolvia,
y á los gritos vimos que era en seguimiento de una gran partida de
puercos de monte que venían por la orilla sin poder encontrar sa
lida; como ellos venían remontando y nosotros bajando, podíamos
interceptarles el pasaje, como lo hicimos; siendo una banda de mas
de 50, hubo al encontrar nos una carnicería horrorosa con los cana
letcs, con lanzas, con pistolas, con todo se los tiró; mui pocos se es—
caparon ; de los demas, como las heridas eran mortales, los que no
se ahogaron, que fueron ocho, fueron hechos prisioneros de guerra.
Eran grandes como del peso de cinco arrobas, sin almizcle, sin ra
bo y todas hembras. Seguiamos nuestro "iaje, cuando oímos un
gran chasquido de estos animales á. orillas del monte, que los indios
dijeron ser los machos; al instante partieron para irlos á atacar:
~ mas afortunadamente todos no fueron a la "ez, sin lo cual hu
biera habido desgracias. Tan pronto como los puercos divisaron á
los primeros que llegaron, corrieron sobre ellos; de modo que si
no trepan con ligereza a los árboles hubieran sido hechos peda—
zos. Con los tiros de los que llegaron despues se aúycntaron, y
volvimos a emprender nuestro viaje.
J“ Pasar pm- las bocas del Ocamo, de mas aguas que el Pada—
—119——
’\Ar\/\/\ N\N\_/\NV\/W\z \/'\/‘/V\N‘J\/\f\l\l‘A/\/\J‘\/\/ s./ /\N\/\/\/\/\/*/\/\l v\/\/ W\/ v\/\ /v \/\/\

mo, repetí lo que había hecho en este, y no precisamente en el


centro, y alcanzó á 30 piés de profundidad; tambien remonté
como hasta una lcgna, encontrando la misma vcjetacíon y dispo
sicion del terreno que en el anterior. Dcspues de dos días mas
de navegacion lleguéála boca del Mawaca, a la márgen izquierda
del Orinoco. Tan profundo lo encontré á. su entrada como al Oca
mo; y miéntras mas penetraba en su interior mas limpio de toda
maleza me pareció, sin raudales, sin piedras, la vegetacion aun
que bastante rica era mas despejada, .y hasta casi me parecía que
había ménos plaga. _No creo haya otro río, ni el Orinoco mismo,
que alimento en sus aguas, comparativamente, mayor número de
aves, particularmente garza—s, patos reales grandes, cotúas y pau
jís. Como la anchura será, casi en todo él, como de 100 varas,
cruzándose como están las aves constantemente de una a otra
márgen, un cazador, al vuelo, podría estar matando todo el día
cuantas quisiesc. Ouán abundante no será este, que un jóven
indio con su mujer, de Mawaca, que estaba en Esmeralda y que
venia delante demi, todos los días, desde que entramos en este
río, se detenia en alguna parte para regalarme una ave, ó pierna
de puerco, ó alguna lapa, ó pescado. Al fin llegué al pueblo de
Santa Isabel despues de 8 días de navegacion desde el Orinoco; cn
contrándome, no sin sorpresa mía, con un caserío mas regular y
con mas gusto en su construccion que el de Esmeralda, pero al
mismo tiempo sin habitantes; absolutamente nadie; sin embargo,
al recorrerlo encontré que había algunos sembrados, como, pláta
nos, caña de azúcar y ñames. Sí notó tambien que el indio que
nos acompañaba no lo había visto desde el día anterior. Se
aproximaba la noche y nos volvimos á la embarcacion. Al día
siguiente, despues de haber almorzado, viendo que nadie parecía por
todo aquello, teniendo mui graves de fiebre a mis sirvíentes, y
con pocos víveres además, me disponía á salir, cuando volvió el
indio que nos acompañaba cargado de presentes, y trayóndome
recado del capitan, de que ya venía con todos los vecinos; noticia
que me agradó en extremo, y ‘que á poco rato se verificó, llegan
de aquel en una verdadera escuadrilla de pequeñas embarcaciones,
en donde vinieron mas de 50 personas, sin contar la gra—n canti
dad de víveres de todas clases. Entónces, como tenia que hacer
nombrar capitan, lo mismo que había venido haciendo desde San
Fernando, diferí un día mas la salida. Hecha la eleccion por los
mismos indios, confirmando la autoridad en el mismo que la
tenia, _v distribuidos los regalos que traía; provisto mas delo ne
—120—
/\/‘/\r‘\/\/'\/\/\Afl/‘l\f\/\l\/\W/\N\A/\f\A/‘f‘/ v , */ , / , :'\1\r\/-/‘\A/\/\/\/\f\/‘f\f\l\

cesario de cuanto podía necesitar, me puse en disposicion de bajar.


Entre las frutas mas abundantes á orillas de ese río, mas sabro
sas y mas particulares en su forma, tanto en el árbol que la produce
como en la fruta misma, es la guama : árbol de poca elevacion, pero
que envía sus ramas, siempre verdes á una gran distancia ; y su fruta,
que en lo general la vaina que la contiene no excede de un pié en el
río de Mawaca es de 5 á 6; mas de las variedades que ví en el mis
mo pueblo, de 2 á 3 pulgadas, existe una mata plantada en medio de
la poblacion, de forma circular, sin esas grandes ramas, pero en lu
gar de esto, parten desde el pié, casi equidistantcs unas de otras, yla
fruta. en lugar de una vaina como las demas, con una gran cantidad
de ellas, 'no contenía mas que una sola, grande y melosa, de lo mas
delicioso que se puede comer en calidad de fruta.
El capitan, como varios delos demas indios á quienes se dirigía
mis preguntas sobre los Guaharibos, me dieron los mejores informes:
que—eran pacíficos, que traficaban con algunos de ellos, que la distan—
cia seria como otro tanto á Esmeralda, y que podía seguir¡todavía en
mi embarcacion por 6 días mas arriba sin obstáculo alguno.
Ademas de sus conucos, que les producen para vivir en la abun
dancia egercen‘otras industrias que les proporcionan igualmente lo
necesario para el vestido, como el de recoger los frutos espontáneos
de sus ricos bosques, que despues venden á los especuladores del Bra—
sil, que por el Cababurí ó el Padavirí remontan del Río Negro; y
siendo aquellos productos del mayor mérito, como la zarza, el cacao,
el pucheri ó nuez moscada, el cravo ó canelilla, etc., no es estraño
que sean de las tribus que vivan con mas comodidades: lo que no
sucedería si estuviesen inmediatamente mandadas por no indios,
Bajé, pues, aquel río, de lo mas satisfecho posible por la visita
que le había hecho ; pues en él había encontrado reunidas todas
cuantas circunstancias se requieren para ser navegable por vapor en
todo el año; para hacer productiva su navegacion, por la riqueza
natural—del suelo, y para acarrear por él, mas fácilmente que por el
Ydapa y el Pacimoni, por el inconveniente de sus raudalcs, todos los
frutos que se coseehasen por las tierras altas de aquellos ríos que no
fuesen al Brasil por el Padavirí ó el Cababuri.
En el mismo día que nos desprendimos del pueblo de Sta Isabel,
fue el encuentro afortunado que tuvimos con la banda de puercos, en
que de todos los que murieron solo aprovechamos ocho. Ese día an
duvimos poco, deteniéndonos la operacion de preparar la cacería antes
que se corrompiese. Llegamos á un lugar aparente, propio para las
operaciones que había de practicar; y mióntras los unos los lavaban
—121-—

y preparaban en cuartos, otros fueron á buscar leña, y los últimos ha—


cian una troje alta donde debían colocarse junto, con piel y todo, po—
niéndole despues el fuego a grandes llamas por debajo. Así se hizo ;
operacion que duró hasta avanzada la noche; fastidiosa sin duda,
pero á la cual era necesario someterse. A la mañana siguiente, to
da la pequeña embarcacion iba llena con nuestro bastimento de car
ne. En ménos de 3 días llegamos á la embocadura, y en 3 mas á
Esmeralda; y como no quisiese detenerme, en el mismo día llegué á
la bifurcacion, a los 3° 10’ N. y á los 68° 20’ long. O.
La separacion de estas aguas del Orinoco para el Negro no ofre
ce cosa alguna de notable, á. ménos que no sea su profundidad, pues
en proporcion á. su anchura, que será como de 80 varas, hay mas de
30 piés de fondo. Lo que antes se llamó la fortaleza de la Buena
Guardia, á la orilla derecha de la bifurcacion, hoy no existe ; ni una
señal siquiera de donde estuvo situada. Desde aquí hasta la union
del Casiquiare con el Río Negro, la distancia es de cerca de 300 mi
llas, siguiendo sus sinuosidades,’ que se hacen de bajada, tal es la ra
pidez de sus aguas, en 4 días. Pero de ningun modo acepto el
cálculo de distancias de sus aguas, que hace Humboltd, por la cual
le da solo la de 180 millas ; y dice ademas, contrario al tiempo que
echó segun su derrotero, desde el 11 de Mayo hasta el 28 del mismo,
de que “ remontándose el Casiquíare hasta su bifurcacion, en 10 ú
11_ días desde San Cárlos, se pueden carcular en 5 de camino contra
una corriente ménos rápida. ” Ninguna embarcacion, cualquiera
que ella sea, remonta, no digo en 5, pero ni en 15 días, á menos que
viaje de noche igualmente, como creo que él lo hizo á fin de evitar
el sol. Fuera de este caso, ninguna embarcacion de comercio re
—monta en ménos de 20 ó 30 días; y tanto mas estraños aparecen
aquellos cálculos, cuanto que él mismo dice en otra parte : “ El 12
de Mayo, satisfecho de nuestros observaciones, dejamos la roca de
Culimacari á la una y media de la noche, teniendo gran pena en re
montar contra la corriente que era de 9 y de 11 piés y ocho pulga
das por segundo, cerca de 8 millas por hora.”
Se cree por muchos, y aun geógrafos, que el (lasiquiare sea
un canal formado eselusivamente por las aguas que envía el Orino
co, y que sin esas no existiría. Tal suposicion es un error, es un gra
ve error. La disposicion física del terreno de la misma bifurcacion,
enteramente independiente del Orinoco, forma por sí una perfecta
hoya, que recibe á la vez las aguas que le vienen del E. y del 0.,
con su declive necesario para llevar al Ric Negro las de 100 ríos,
riachuelos y caños que suministran 2 veces mayorcantidad de aguas
16
——122-—
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que la que le da el Orinoco. De estos son : por el E. Caripo, Ara


guato, Pamoni, Curumoni, Dotoromoni, Beriparo, Macapi, Vativa,
Tinamoni, con su laguna de 7 leguas de circunsferencia denominada
Conoriquisacavana, Siapa, Pacímoni, Cayavini, Isipao; por el 0.,
empezando igualmente por la bifurcacion, Cameronaro, Maminavi,
Ocuinavi, Davaqui, Caripe, Tape, Mesicio, l\Ió, Mamani, é innume
rables otros caños. Entre los rios hai dos principales, navegables al
interior hasta llegar á los raudales, el Siapa y el Pacimoni; el pri
mero y mas caudaloso, nace en los cerros de Unturan; y el segundo,
de aguas negras, nace en los de Umeri y Guay. De modo que las
aguas del Casiquiare, que al partir de la bifurcacion apénas tienen
ochenta varas de ancho, al llegar á Río Negro han engrosado hasta
mas de euatrocientas.
El Casiquiare está casi desierto; en 100 leguas que aproximati
vamente tendrá, no existen sino las siguientes poblaciones: Poncia
no, Quirabuena, Santa Cruz, Buenavista y Solano. Tambien hai
algunos poblados arriba del Siapa, lo mismo que en el Pasimoni;
pero apónas si sabe uno que existen. Estas del Casiquiare han sido
siempre de esas poblaciones sometidas al mando y á la esplotacion
de los racionales, excepto Ponciano, por lo cual los indios de aquel
pueblo viven mejor. Todos ellos tienen la industria de torcer
cables de chiquichique, de cuya palma abunda todo él, cables que
tienen mucha estimaeion en el Amazonas como en Ciudad Bolívar.
Tambien construyen mui buenas lanchas, para el Orinoco, como pa
ra el Amazonas, y las mujeres se dedican á tejer chinehorros mui
buenos, de los textiles superiores de que tambien abunda, de las pal—
mas moriche, curagua y cumare, que se venden, sobre todo, cuando
están bien trabajados, á 10 y á 20 pesos los de cumare. Por la mis
ma razon de que han sido poblaciones mui trabajadas por los especu
ladores del país como por los del Brasil, ni la poblacion aumenta ni
el caserío: los del Brasil son los peores, que los engañan de todos
modos. De aquellas, Quirabuena es la de mas importancia, por su
mayor poblacion ó industria como por encontrarse situada frente al
Idapa y al Pacimoni con quienes tiene algun comercio. Esto mis
mo sucede con Santa Cruz, aunque en mas pequeña escala. Cuando
pasé la última vez, enla misma boca del Pacimoni á su márgen iz
quierda, cuatro familias que habían bajado estaban construyendo sus
casas, y á quienes ayudó con erramientas. Solano y Buenavista es
tán situadas á la margen izquierda; esta última se haya cerca del
Pacimoni, y merece á justo título el nombre que lleva por lo despe
.Íada y limpia de su poblacion. Solano aunque la mas antigua, no
—123—
f\f\f\/\/‘/\/\/\_/\I\/\_r\/\z\z n «v r\/\/\J \/V\N ./\f\/\/\l“/\ I'\/\/\N\/\/\/\fl ’\/V\/\N\I\N\I\I\I‘

ha adelantado nada; y aunque conserva todavía algunos habitantes,


las casas están todas en mui mal estado.
-De todas las poblaciones visitadas, ninguna tiene iglesia y la de
Solano, la única que encontré, es como si no existiese: un San Fran
cisco Solano dentro de cuatro paredes sin puertas, que se están ca
yendo, que no se sabe de que color es. “ La mision de San Francis
co Solano, dice Humboldt, está situada á la orilla izquierda del Ca
siquiare; se llama así en honor de un jefe de la espedicion de Lími
tes Don José Solano. Este oficial instruido, no pasó jamas de la
villa de San Fernando de Atabapo; él no vió ni las aguas del Río
Negro y del Casiquiare, ni las del Orinoco al E. de la embocadura
del Guaviare.” Nada tiene de particular que un jefe á quien tantas
atenciones rodeaban, no hubiese tenido tiempo de ir personalmente
á las partes anotadas, no haciendo esas navegaciones; pero la hicie
ron sus oficiales, los de la espedicion; y de tal modo que, por c10ri—
noco, segun una carta original que poseemos, llegaron a 35 leguas
mas al E. la union del río Inavo con el Orinoco; reconocieron y le
vantaron el plano de todo el Oasiquiare, y navegaron el Río Negro
hasta la villa de Mariwa ó Barcelos, á. donde iban a reunirse las co
misiones dcmarcadoras de límites de las dos coronas España'y Por
tugal. Sin embargo de esto, no sabemos como es que una obra que
goza de un carácter semi-oficial, como el Diccionario histórico del
Alto Amazonas, dé cuenta desde luego de este suceso en términos
'mui detallados diametralmente contrario á aquel acerto : “En Ene
ro de 1759, dice, llegó a la capital de Río Negro la partida española
de Límites, compuesta del primer comisario plenipotenciario don
José de Iturriaga; del segundo don Eugenio de Alvarado, y del ter
cero don José Solano; de tres matemáticos, cuatro ingenieros, 3 di
bujantes un instrumentario, un teniente, dos alferes, cuatro sargen
tos y cien soldados. Apénas habían las partidas trocado sus corte—
sías cuando le llegó al comisario portugués la órden de su remocion,
tanto enla comision de demarcacion como en el gobierno del Esta
do : en virtud de lo cual se retiraron ambos comisarios, acompañan
do á. los españoles su partida.” ,
' De Solano vine a pasar la noche á Río Negro, a la Piedra Vi
numana abajo dela confluencia.
Hemos llegado a uno de los mas importantes ríos de la Guayana,
política y comercialmente hablando, llamado en los siglos venide
ros a hacer un gran papel digno de su posicion topográfica, sirvien—
do de canal natural de comunicacion entre los pueblos al N. y al O.
con el Amazonas. Nace en los Andes granadinos en los 2° N. y
—124—
\ / v\/\ /\r\m /

73° O. ; su cu_rso constante es de E. S. E. hasta entrar en el Ama


zónas en los 3° 10’ S. y 58° longitud O. Al recibir las aguas d.el
Oasiquiare, su anchura es de 250 toesas ; pero recibiendo igualmen
te en su curso muchos y grandes tributarios, independiente del Bran
eo ó Blanco que se le reune despues, cuando pasa por Barcolos forma ‘
un archipiélago de mas de 10 millas de ancho; saliendo de este lugar
es mas acantilado ; y aun cuando despues se le incorpora el Branco,
su anchura no excede de 5, yendo en disminucion hasta 2 al tiempo
de su union con el Amazonas. Tiene 1.500 millas de curso, de las
cuales 1.300 navegables
San Cárlos y San Felipe, una frente á la otra en las dos márge
nes, adonde llegué en pocas hosas, últimas poblaciones al S., y en la
última de estas, adonde existe la fortaleza, única en todo aquel país,
están situadas, segun Humboldt, a 1°54’ N. - segun Requena, á
1°27’, y segun las posiciones que equivocadamente se tomaron á
tiempo de construir la fortaleza, 0°53’ de la línea equinoccial ; lon
gitud 67° 40’. La posicion de San Carlos sobre la márgen izquierda,
en lo mas estrecho del río y sobre terreno elevado por todas partes,
la hace mui superior á todas las otras hasta allí vistas. Tiene buenas
tierras; y aunque hai algun cultivo en la misma poblacion, los in
dios prefieren tener sus conucos fuera, hácia los caños. La prin
cipal industria en los hombres es la construccion de embarcaciones,
adonde se hacen mejores, mayores y en mas cantidad, siendo consi
derable en razon á los habitantes la demanda que hai de parte del
Amazonas. Las mujeres se ocupan en tejer chinchorros. El clima
es mas templado que el del Orinoco y sumamente húmedo: las ar
mas se oxidan con la mayor facilidad, y la ropa, libros y papeles
necesitan del mayor cuidado para conservarlos. Despiles de Marea
es la mayor poblacion. Es aquí el principal asiento de los especu
ladores brasileños; los que llevan en retorno de las mercaderías que
introducen : cables de chiquichique, zarzaparrilla, aceites, chincho
rros, embarcaciones, y varios otros artículos. San Felipe, frente á
aquella, del otro lado del río, cuando estuve en ella se hallaban reedi
ficándolo; para entónccs no había mas de 6 familias. De la parte de
abajo, como á 50 pasos, está situado el Fortín separado por un caño,
seco en verano; y aunque en la actualidad sin guarnicion, las mu—
rallas, que son bien sólidas, se conservan en buen estado. '
Debiendo continuar la excursion para dar á conocer las pobla—
ciones todas, remontamos hasta la mas occidental arriba del
Guainía ó Negro, en cuyo espacio encontramos las de Tiriquin,
San Miguel, Tomo, Marca, Victorino, Tabaquen y Tigre. Hasta
-—125—
WV\I\J\/VWVVVW\IWVV\JWWVVW vv Wuuvvwvvvvvv

Maroa, todas tienen mas ó ménos la misma industria : torcer cables


de chiquichique, construir embarcaciones y hacer chinchorros.
Todas estas poblaciones han sufrido y probablemente continúan aun,
con el régimen bajo el cual_viven sometidos al mando de los especu
ladores. Tiriquin es la primera, á, la misma margen y mas arriba de
la boca del Casiquiare, bien situada, pero con poca poblaeion. Sigue
San Miguel, a la misma márgen, situada a bastante elevacion, es de
las mejores y tiene bastante gente. Tomo, está ¡nui bien situada a
la embocadu ra de este río; aquí se tejen los mas finos y elegantes
chinchorros con guarniciones de plumas de pájaros de todos
colores. Marea, es la mas importante de todas las del Alto
Orinoco y Río Negro, la mas poblada, la mas industriosa y la
que mas servicios hace al comercio por hallarse frente al caño
Pimíchin, adonde envía embarcaciones que lo remontan para
tomar los efectos y pasajeros que han atravesado el itsmo y vice
versa: sus ‘montes contienen las mas preciosas maderas de cons
truccion, como el parature, birobiro, laurel, angelino, etc.;
varias resinas, como paraman, caraña; y tinte, como laere, para
guatan y chica; dcvaquí es de donde salen mas número y mejores
chinchorros y guapas, y por supuesto muchos cables. Al salir de
Marea, Victorino es la primera, pero la ménos poblada, cuya in
dustria es la misma. Tabaquen en su mayor parte está ha
bitada por indios del Brasil, que vienen por el Naquieni, lo
mismo que bajan a Marea por el Aquio; es poca su poblacion, y
ademas delas otras industrias se ocupan en cortar maderas. Ulti
mamente el Tigre; la única que me agradó, por su situa—
cion, sus buenas casas aunque pocas, grandes y aseadas; lo her
níoso de los indios, grandes y esbeltos, y la fina hospitalidad con
que me recibieron; todo anpnciaba allí una vida mas desahogada
y cierta independencia en sus maneras que armonizaba bien con
esa misma vida. Dormí y tome’ un guía para continuar hasta el
Iriapana, y1ne sobraron quienes quisieran ir, y tanto con tantas
instancias que tomó dos. Para ir hasta Tigre habíamos pasado dos
raudales, y dos mas hasta Iriapana, sin la menor dificultad,
siendo el mes de Diciembre en que hai ménos agua. Cinco días
había echado desde Marca, y bajé en dos.
Remonté despues el Pimíchin hasta el itsmo, de donde devolví
la embarcácion a Marea. Como llevase bastantes peones conmigo,
no necesitó de enviar aviso á. Yavita para que enviasen cargadores;
así, pues, me puse en camino a pié, como se hace siempre, y en
ménos de 4 horas llegamos á Yavita. Excepto un poco de agua a
—126—
.'\/\ W\/./\ N\l\/\/\N\l\ /\I\/\¡ \/V v \' /\/\ \.

los piós, el camino es de lo mas agradable y pintoresco que puede


uno imaginarse ; y vuelvo a repetir, lo mas fácil para canalizarse.
La entrada desde Yavita se hace por una sabaneta, aunque no de
buenos pastos: la situacion es sobre la márgen de uno de los tribu
tarios (el Temi.) Tiene un buen caserío ; su iglesia en toda forma;
como cien habitantes en todos sexos y tamaños, y son, como es lo
general en los indios, fieles, respetuosos y laboriosos. Su industria
es tambien la general del país: embarcaciones, para lo que son
excelentes carpinteros, torcer cabuya, etc.; pero ejercen otra ademas,
que les produce algo segun se aumenta el tráfico entré Atabapo y
Río Negro, y viceversa, para lo cual hai una tarifa de precios, la de
acarrear los efectos.
Las demas hasta San Fernando, como están mas á la vista de la
autoridad superior, como viajan mas á. Ciudad Bolívar, sus caseríos
están mas en órden, todos tienen su iglesia, su casa pública para
recibir huéspedes: tales son, Baltazar, situada á la márgen derecha
del Atabapo, á. la entrada de una sabana; Santa Cruz, hácia la
misma banda, y Chamuchina igualmente. Todas estas poblaciones,
como he dicho ya, están en buen estado ; pero en ninguna hai una
mejora marcada, visible.
TERRITORIO GUAJí :RA.
_.———¡
extraviada. prenda la de rastro el
ó robada, sido ha si ladron al descubrir para objeto, cualquier ó res
alguna pierde les se cuando particularmente mni hacer, quiera/n que
excurcion ó empresa cualquier en consultarlo de nunca dejan no y to
respe gran en tenido es Pinche ó agorero El consulta. que el para
malo ó bueno lo predicen así aire, el por impulsado toma este que
direcciones distintas las segun humo el observando y encienden, que
algodon ó yezca leña, de haeesillo un de casos estos en Usan secha.
co de ó lluvias de escasez promete les año el si ó guerra, amenaza si
; tener puedan que adversos y prósperos~ sucesos los predice les adivino
como y dolencias, algunas para aplica que plantas ciertas de piedades
pro las conoce que adivino, ó módico de especie una es Pinche El
ro.
viaje al dan le que bienvenida la es que parece este pues muerte,
ocurrido haya no cuando aun efecto siempre tiene ausentes los con
llorar de costumbre La hacen. le que funerales los son Estos fnnto.
di del cualidades las recordando y otros con unos abrazados rueda
en ejecutan que lo llorar, para venido recien al unen se amigos y tes
parien los defuncion, la de tiempo mucho trascurrído haya cuando
aun regreso, su a ausente, familia la de miembro lgnn ,- estando ocurre
muerte la Si amigos. y parientes sus con reunirse á ido ha difunto el
que dicen y canastos, ó sacos en Barracas sus de techos los de cuelgan
los y huesos sus lavan difunto del parientes los mueren, cuando pues
alma, de inmortalidad la en creen que parecesí aunque Divinidad, la
de fija idea parecer, al nunca, tenido haber no por alguno, culto fesar
pro de muestras dan ni material, obgeto otro níngun ni ídolos adoran
no ; superticiosa práctica ninguna tienen no cambio en pero ; vicio
ser este pre'sta les que al compadre llamar por y adquirido han que
costumbre de especie una por sino religiosos, sentimientos por
hacen lo no este pero hijos, sus bautizan algunos ‘ ; salvages
demas los de hoi distingue los que propiedad la á amor el y
Supremo, Ser del confusa mui idea una apenas : tratan quienes
con civilizadas castas las de tomado han poco mui : antepasados
sus de las que mismas las diferencia poca‘ con hoi son Estas

II

costumbres. y religion civilizacion, de actual


estado su fondo á conocen que y aquellos con comunicacion y trato en
siempre vivido han que personas algunas de ya indios, mismos los
\/\/\/\‘/\/ /\/\/W\Iv\/\NVVW /\/\/\/\/\/\N\/\ r\/\ MI\/\N\f\/\r\l\r\l\/\

—135——
entre ya 1843, de el desde Sinamaica en recoger podido han se
que noticias las de ahora Hablaremos _bueno. decirse pueda no
cuando aun mejor, régimen un empezó que en 1830 de al anteriores
años los de tradicion, la por tienen se que noticias las llegan aquí
Hasta ventaja. alguna sacar pueden que creen cuando tilizar,
hos de ocasion la perder dejan no pues guerra, de son en nían
ve indios los cuando era pero combates, algunos libraban se siempre
obstante, No trato. este en fraude algun conocimiento su á gaba
lle que vez toda justicia haciéndoles y perjudicial, fuese les no este
que á siempre atendiendo pero él, con vecinos los de comercio
el permitiendo posibles, medios los todos por atraerlos proeuraba y dad
benigni— con aeojia los Jefe este pues mejor, uno estos recibiendo nas,
indíge los con trato el poco un moralizar á empezó se Guajira, la
de interior al mas y villa la de distantes leguas dos esta estableció se
que y Sinamaica, de Línea la de Jefe Pherson Mac Juan comandante
el Gobierno el por nombrado fue que 1830 de año del Despues
casos. algunos faltaron no
y muerte: la seguro de encontraba territorio, su en penetrar para de
atrevi era alguno si y indios, los por asesinados ser temorde el por
cercanías sus ó villa la de nunca salían no estos pero evangelio, del
luz la ellos entre esparcir á destinados tambien fueron misioneros
Algunos matanza. la y engaño el robo, el que cosa otra significa
no ellos para que civilizacion, la por interes poco ó retraimiento su
tambien aquí de niños; los de coco el es Guarg'junm, ó Español bre
nom el que términos en Africano) sea aunque raza, su de es no que
al llaman así que españoles( los á presente el hasta mantienen que
odio el viene ahí de y Jefe este de nombre el horror con pronuncia
se indios los entre que es Así degolló. y soldados sus con rodeó
los reunidos, estaban estos cuando y pueblo, el en banquete un ra
pa cocinas los á. convidó pasado siglo del mediados á. Gaiman) decir
quiere lengua su en Galluza pues hombre, mal un era que significar
(para Galluza indios los por llamado Jefes, esos de Uno traicion.
la y engaño del hasta ellos con para y_usaban naturales los con tante
cons guerra una mantenían estos pero pobladores; Capitanes de ter
carác el tenían Jefes cuyos militar, fuerza una custodia y guarda su
para tenia y español Gobierno el por administrada estaba vilizada,
ci vida la á indios los á reducir y poblar de objeto el con Sinamaica
en establecida colonia la que tradicion por tambien sabe Se
crían. lo poco y ellos entre apreciado mui es no cerdo El mésticas.
do aves de considerable número un y ovejas y cabras mil doscientas
burros, mi] treinta como caballares, y mulares bestias mil veinte de
.
r\/‘/‘/\/\,'\/\/\l\f\p /\/\J\r\/\/\ N\/\/\/\J‘\I\/\f\/\N\N\/\/\fl
/\/\/\/\N\/‘\/\

134— —
mas vacunas, reses mi] cien en ménos lo por península, la en cría
de animales de número el calcula Se Granada. Nueva en Hacha
Río de el y Estado, este en Sinamaica de pueblos los con tienen que
el y indios, los con negociar a expresamente van que puertos, otros y
Jamaica de buques atracan donde á costas, sus todas aetivo'por cio
comer— un mantienen hoi que términos en extraordinariamente, ños
reba— los multiplicado han se roben, los se que de temor el por mano
la á casi criarlos y pastos, mejores los á ganados sus constantemente
mudar de indios los observado han que sistema el por y ; pecuaria
industria la para adecuados mas los de uno es Territorio Este
ella. en
característica hecho ha se bien ántes que y raza, esta perdido ha no
que cualidades extremo, en atrevidos y valientes moradores, sus con
mantenían que continua guerra la por despues, poco país el naron
abando— quienes Ojeda, de Alonzo de mando al Bahía-honda a laron
reca 1502 de año el en que Españoles, los por introducido fué giro,
Gua Territorio el habitan hoy que independientes, indios los poseen
que cría de animales demas y ganado el que sabe se tradicion Por

COSTUMBRES. LAS SOBRE RESEÑA

Phersom. Jl[uc J. copia, —Es


Phenom. Mac J. (Firmado) Territorio. del Gobernador tancia.—El
cons debida la para firmando incontinenti, terminado declaró se
~ cual el acto, al análogo discurso luminoso un pronunció Territorio
del instancia 1'.‘ de uozJ Faría, Sebastian General ciudadano
el reunion, la de objeto al relativamente palabra la de uso hicieran
bien, á tenían lo si que, para concurrentes los despues Invitados
vida. la de gojas con las en eficaz mas consuelo el hogar, del ángel el
ser á medio este por llamada mujer, la de educacion la de deriban
se que resultados felices y trascendentales los sobre indicaciones
oportunas haciendo estudio, al consagracion mayor la alumnas
las á recomendó 709: n? niñas de diurna federal escuela la mente
legal instalada declaró Gobernador infraescrito el continuo Acto
cargo. del obligaciones las cumplir de promesa la prestó cual la
esta, de aceptacion la á y Preceptora la. de nombramiento al lectura
\/WW\ WWM/\f\u WV\/W v\/v\/\/\Ivx/ N\/\/ \/ JV

—133—
dió se Tambien lectura. dió se cual al escuela, dicha creando
último, Junio de ocho día el primaria, instruecion de nacional
D\ireccion la por dictado acuerdo al conforme 709, número niñas de
diurna federal escuela la local aquel en instalar de objeto el con era
precedido, habían la que relativas invitaciones las por cuenta en
estaban’ concurrentes los todos como reunion aquella que manifestó
Comercio, del Calle la de 24 número casa la en niñas, de cuadro
lucido un y Urdaneta Magdalena María y Semprnn Antonia
Semprun, Antonia María y Dolores María Carlota, Machado, Rosa
Polanco, Asilve María señoritas las Polanco, de Correa Santos
los de María y Márquez de Montiel Concepcion María Ojeda, de
Machado Pilar Correa, de Sierra Pilar Leon, de Guerra oepcion
Con María Montiel, de Paz Dolores Montiel, de Márquez Lima
Abreu, de Machado Victoria Montiel, de Vega E1nila señoras Las
Polanco, Ciriaco y Leon Lorenzo Faría, Sebastian González, cindo
Rude García, Simon Montiel, e1necioN Bracho, Antonio Ojeda,
Antonio Correa, Luis Abreu, Silvestre Romero Pedro Montiel, lías
E Leon, Cárlos Semprun, Manuel Delgado, Ramon vecinos los con
Territorio expresado del Gobernador infraescrito el presente Seis, y ta
seten ochocientos mil de año del Julio de mes del días un y treinta
los a Guajira, Territorio del Teresa, Santa de pueblo el En

Phcrsom. Mac
J. (Firmado) Territorio. del Gobernador El Constancia. la para
firmando incontinenti, terminado declaró se~ cual el acto, al análogos
discursos brillantes dos ’ pronunciaron Delgado Ramon preceptor
ciudadano el y Territorio, del Instancia 1‘.‘ de Juez Faría tían
Sebas General ciudadano el reunion, la de objeto al relativamente
palabra la de uso hicieran bien á tenían lo si que para concurrentes,
los despues Invitados Venezuela. de ciudadanos los á otorgan
leyes las y Constituófon la que políticos derechos los ellos; de uso
buen hacen que vez la a comprender y vida la de actos los todos
en hombre al distinguir debe que dignidad la apreciar ; adoraeion
constante rendirle y Dios de 1nagnificencia la conciencia plena con
reconocer pudieran recibir, á iban allí que espíritu del alimento al
merced hijos, sus que para educacion, de plantel un creando pensado
dis había les que inmenso beneficio el por República la de dente
/\/\/\/L/\l\_/* u\/\_¡V\_I\,.,.,V‘ v \/\/»4 \./\./\/\/\,’\I\/\JV \.1\/\/\/\/\/ \/ WVW\I ‘.NV\/\I - \/\l .4 vwvvv /vvvvv

—132‘—
t
Presi Regeneradory Americano, Ilustre al debían que cimiento
agrade— cordial el vecinos los a significó y estudio al consagracion
mayor la alumnos jóvenes los a recomendó 708: número niños
de diurna federal escuela la legalmente instalada declaró nador
Gober infraescrito el continuo Acto cargo. del obligaciones las
lealtad con cumplir de promesa la prestó quien este, de aceptacion
la á y Delgado, Ramon ciudadano preceptor del nombramiento
al lectura dió se Tambien lectura. dió se cual al escuela, dicha
creando último, Junio de 6 día el primaria, Instruccion de Nacional
Direccion la por dictado acuerdo al conforme 708, número niños, de
diurna federal escuela la local aquel en instalar de objeto el con era
precedido, habían la que relativas invitaciones las por cuenta en
estaban concurrentes los todos como reunion, aquella que manifestó
Comercio, del Calle la de 26 n? casa la en niños, de cuadro lucido
un y Polanco, Ciriaco y Leon Lorenzo Faría, Silvestre González, do
Rudecin García, Simon Montiel, Nemecio Ojeda, Antonio Bracho,
Antonio Correa, Luis Abreu, Silvestre Romero, Pedro Montiel,
Elías Leon, Carlos Semprun, Manuel Delgado, Ramon vecinos los
con Territorio, expresado del Gobernador infraescrito el presente
seis, y setenta ochocientos mil de ulioJ de mes del días un y treinta
los á Guajira, Territorio del Teresa Santa de pueblo el En

. GUAJIRA TERRITORIO

DEL FEDERALES ESCUELAS LAS DE INSTALACIÓN DE ACTAS

documentos: siguientes los prueban lo como


Guagira, la en cumpliendo está se tambien obligatoria, y tuita
gra primaria instruccíon sobre Junio de 27 de Decreto El

III.

verano. el durante cocinas


indios los á alimento de sirve que batata, la de la á recida
pa harina una indios los extraen esta‘ de raíz la de eneas; y
juncos muchos hay lagunas y ciénegas las En ete. malva, .na,
gra— mejorana, escorsonera, yanten, el existen enuneiadas las de
Adcmas rostro. el en aun y cuerpo el en figuras y signos can
mar se indios algunos cual la con subido, azul color de leble
inde tinta una contiene esférica fruta cuya arbusto jag1mpcqucfiu,
,1\/\/\/\/VVW W —_/\./\./VV\/\/xl\ u \í \/\/\/\/\/ /\/\/V\4 \/\/\/w/ e WW\/VV\J\J\N\N\N\/W\JV\/

—131-—
La asmáticas. afecciones las para buena muy y expontánea es
que indiana, yerba La mejillas. las pintan se jóvenes indias las
que con finísimo carmin un extrae se ellas de y astringentes son
hojas sus anterior; la como cultivo su en delicada tan Irüa, La
agua. de escaso tan Gnagira la como país un en recurso gran un
es que lo sed, la inmediatamente extingucn hojas sus porque rio,
territo del interior el en esmero con indios los cultivan que tuyo el
febrífugos; son fruto y hoj_as cuyas arbusto chiquichique, El
muchos. otros y quina la de sustituto amargo, palo abundancia;
gran en dividive y brasil mora, albarico, gnaimaro, mangle. ébano,
caoba, cedro, mamon, ceiba, ancha, hoja tamarindo, cují, guayaca,
guásimo, roble, gateado, curarire, vera, la mencionarse merecen
otras Entre variedad. gran en y abundancia en encuentran se allí
porque cosa, otra es construccion de y finas maderas á Respecto
alguno. precioso mineral de noticia tiene
se ni ninguna, descubierto ha se no presente el hasta Minas:
~ explotado.
han se no Aun mar. por inaccesibles puntos en pero costa, la
en encuentran se dicen que indígenas, los de que informes otros nen
tie se no estas De Ohimare.— y Tawa honda, Bahía de Salina
fanegas. 25.000 producir puede ; hombre mismo del puerto el
en‘ Península, la de costa la en halla Se Tucacas.— de Salina ’
_ ‘ fanegas. 20.000 dar puede que calcula Se latitud.
de 100 y longitud de metros 4000 de área una ocupa Teresa: Santa
de N. al leguas tres á, situada halla Se Parauja.— de Salina
explotan. se no Territorio del salinas
demas las como estas sales, las de actual organizacion la Con
- Sinamaica. de metros 2.000 a Sucuy, río del tario
tribu caño un en Maracaibo, para embarcaba, se ántes que anuales,
fanegas 8.000 en estimarse puede Salinas estas de producto El
Redonda. La y Silva
Antonio El’0ardon, salina, de Punta Calabozo, El Manglesitos, Los
Balija, La denominados grupos en dividen se salinas Estas
Sí1'1amaica.
de NE. al ancho, de 1.000 y largo de métros 2,000 de perficie
su una ocupan que naturale salinas existen Sinamaica En
siguiente:
lo tenemos Guajira la de natural riqueza la á Respecto

II

./\ /\/\/\/\/\f\/\/\/\/\N\M/\N\I\AAN\/\NWWWI\}V\/v /’W\/\/\N\/‘ '\ /\/\/«/\/\/\ N\Ivvvv\J\/\

130-— —
QcÊwo Em bom Êwzšõm. Hwämäwbm M UHEM HÊÉOHÓw
Êzuãom wow bom 09:98 mz Ema» Êäm? nz E. Êãw magma—E EF Bac um Hwä.
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s .m Ma‘ m s i M a m 0 a w w
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5409.96 ...... ....-- ha mw te ww» wm ....-. a» w» Ê mu wo
ames: - ...... .. .. .. w Hm Hum pm mo .... -. wo Hm Ho a q
17

comercio. este de idea una ‘a da siguiente cuadro El


progreso. de y civilizacion de indisputable
elemento comercio, el revive y raza; otra y una de relaciones las
intímas mas hacen se Gobierno; el en tenerla á principian vez su
a estos y aborígenes, habitantes sus á confianza inspirar a principia
se península; la de y Zulia del límites los entre halla se que resa,
Te Santa de poblacion la en situado destinos, sus de frente al está
inteligente é patriota Gobierno Un Abril. de Causa la de hechora
bien mano la alcanzado ha Guajira la hasta tambien ya Pero
Colon. y
Amazonas territorios otros los a respecto dadas tenia las antemano
de mui ya cuando administrativas, medidas sus y organizaeion
debida la dilatase Nacional Ejecutivo el que hicieron cunstancias,
cir otras y Zulia, el en disturbios algunos pero ; Territorio dicho á
respecto disposiciones sus á estabilidad de bases dar para cesarios
ne informes los tomar primeramente necesitó Gobierno Este
nistraeion.
admi actual la hasta favor su en hizo se nada tampoco Pero
' ' federal. Territorio declaró
la constitucion la año dicho en y Zulia, Estado hoi Maracaibo,
de provincia antigua la á pertenecía península esta 1864 Hasta
' industrias. ó tumbres
cos sus de conoce se algo indios, los explotar á poco ahora hasta
limitaban se relaciones cuyas afuera) de Guardias (ántes Teresa”
Santa “ de habitantes los con indígenas sus de relaciones las por
apénas y patria; Geografía la de obra su en mencionarla sino hace no
Codazzi mismo el aun y nacional, administracion la en entrado
ha nada para Venezuela, de araueanos los de patria la República, —-—

la de, N.O. extremo el Guajira, la de península interesante La

~_ -. . ._

GUAJIRA. TERRITORIO
——-

._
—137—
J\/\/\:\/\/\ /\/\ /\I\M/\N\N

El matrimonio no tiene ninguna formalidad religiosa, ni nada


que pueda dar una idea de ella; este no es mas que un mero contra
to que celebra el novio con el tío materno de la pretendida, en el
que se estipula el precio de lo que aquel deba dar a este para que
se verifique el enlace, el cual aceptado y recibido por el tío, ya
de hecho la sobrina es la mujer del comprador, y este adquiere
dominio pleno sobre ella, sirvíóndolc de esposa, y para los que
haceres ú oficios domésticos, con la obligacion de acompañarle
en todas sus escursioncs y correrías, ó donde quiera que tenga por
conveniente emplcarla. Es la obligada a cargar con la caza ó
Pezca y á. practicar toda clase de trabajos, pues los hombres solo
se emplean en la guerra ó en otras\ocupaciones, que mas son de
placer que de trabajo. Por lo regular los enlaces hacen de’ las
familias de los novios una misma, y tienen desde ese momento el
deber de protejerse y ayudarse mutuamente, regla que se extien
de hasta aquellos matrimonios contraídos con los de otra raza,
pues un criollo que se casa con una india es protejido por la
tribu ó parcialidad a que esta pertenece. ‘
La autoridad del tío materno sobre la familia, y su recono—_
cimiento como Jefe de ella, está fundado en que este tiene un
origen ménos equivoco en el parentesco, porque nacido el tic y
la madre de un mismo tronco, no tiene lugar la duda en cuanto
á la sangre, á la vez que la del padre puede ser cuestionable.
La india no puede casarse hasta que no se hace mujer, y
cuando esto sucede es encerrada y no se le permite salir
hasta que el novio se presenta. Durante el encierro se propa
ga la noticia en la tribu para que pueda hacerse la'demanda, y
es ¡nui raro el caso que se haga esperar, pues permitido como le
es al hombre tener para si todas cuantas mujeres quiera, y aun
de repudiar las que tiene, nunca faltan postulantes para esta me‘r
cancía. La mujer es tambien libre para repudiar a su mari—
do y tomar otro, pero esto casi nunca sucede, porque las indias
por lo regular son fieles, adictas a sus esposos y amorosas con
sus hijos, en términos que muchas cuando se ven rcpudiadas, to
man el partido de myarse, ocultando su accion hasta que el ve
neno se manifiesta, y entónces esplican la causa de su muerte.
La india cuando es jóven viste un guayuco, y muchas sar
tas de corales y cuentas cruzan sus espaldas: pulccras y colla
res en los brazos, cuello y piernas, y este es el distintivo de la
doncella. Despues de casadas abandonan estos arreos y visten la
manta, especie de saco de algodon que las cubre pero que forma
un ropaje vistoso y elegante.
18
—138—
WM /\/\NW\/\/\/\/\/\I\/\qr\ /\/\ r\ /\/\r\/\/\/\r\ I\/\/\NW\/\MI\N\/\A/\fl/\ AN\/\/\/\f\l\/\(VW\I\M

III.

Dice la historia que los primeros descubridores de la Amé


rica encontraron en ella establecidas sociedades y gobiernos re
gulares, y que en lo que hoí se llama Venezuela había tribus
que aunque independientes y nómades, recenocían un Jefe ó Oa
cíque á quien obedecian, y el que ejercía sobre ellos autoridad.
Pero por el conocimiento que se tiene de las tribus que hoi
viven independientes en el territorio Guajira, fieles observadores
de sus antiguas costumbres, y por el exámen minucioso que
se ha hecho, inquiriendo de sus individuos y de otros que están
relacionados con ellos, noticias sobre su modo de vivir, se puede
asegurar que no hai nada que déáeonocer un principio de auto
ridad ó gobierno entre ellos. Es verdad que entre los guajiros
hai parcialidades ó tribus, pero estas no son otra cosa que asosia
ciones de familias unidas entre sí por sus numerosos enlaces y
para su comun defensa ; pero no tienen cabeza que las dirija y se
mezcle en sus operaciones individuales y sociales. Lo único que
sucede es que aquel que descuella por su valor y riquezas ad
quiere sobre los de su parcialidad alguna influencia, y consigue
rennirlos y llevarlos en sus asaltos ó incursiones, con la obligacion
precisa de pagar á. los deudos la sangre de los que mueren en ella,
y es bajo esta condicion que le acompañan, y si se quiere, por
aquel prestigio natural que el valor y la riqueza ejercen siempre
así entre salvajes como entre eivilízados; pero nunca por que
tenga autoridad sobre ellos. Existen tambien algunas tradicio
nes, costumbres ó reglas que observan voluntariamente sin que
se sepa quien las ha establecido, ni que haya alguno que los
oblígueá. su cumplimiento. Una de ellas es el pago de la san
gre, que como se ha dicho, está. en el deber de hacer el que en
cabeza una expedicion de guerra. Leí que eeonomíza muchas vi
das y que sin su existencia se perderían inutilmente en empre
sas aventuradas ó temerarias, y que hace que el que las aco
meta sea con la seguridad de llevarlas á buen éxito y sin mucha
pérdida de gente, pues tendría que pagar lo que quizás no ob
tendría de su empresa. Esta leí del pago de la sangre se extiende
á los casos particulares: el asesinato ó robo cometido por un
indio no tiene otra pena que el pago que tiene que hacer el
_139—
—\,'\ ’\, —./\./\1\/\t .,/u .,A. \¡\ I\_ \. v ,r\ , ,, , \¡\, \_, \,/\,r\_, \,-\_, ./\ /\I\I\.NW v \/\/\l\l\/\/\/\NWV\ y I\/VV\/\J\.

agresor, ó á las familias de los agredidos, y obliga a su cum


plimiento la fuerza empleada por la tribu de estos contra la
del criminal, que por este acto se hace solidaria en la culpa.
Es este el único punto de justicia establecido, pues se nota una leí
penal para un crimen, y se puede tambien decir que es la re
guladora de las acciones individuales, porque ella hasta cierto pun
to retrae ó previene el mal que intentare alguno cometer; y es
tanto mas fundada esta opinion, cuanto que las acciones crimi
nales de un individuo no son allí reprobadas, ni contenidas por
ninguno de la tribu, y aquel no tiene que temer mas, de las con
. secuencias de su culpa ó falta que el pago que pueda traerle; por
que es bien sabido que las represalias en tales casos se hacen sen—
tir inmediatamente.
Cuéntanse de los_guajiros muchos rasgos nobles y eaballeres
eos: entre ellos se refiere el de el indio Guararatin, rico y valien
te, que sabiendo una vez que Domingo Luengo, natural del Zulia,
de quien era enemigo, en una de sus incursiones á la Guajira,
se hallaba rodeado de un gran número de indios cosinas que le
atacaban, y contra los cuales se defendía aquel sin ezperanza
de salvacion, por lo numeroso de sus contrarios, toma la resolu
cion de salvar á su enemigo, y aparece de improviso en el cam
po de batalla con su indiada, y tomando parte en el combate,
dispersa a los contrarios‘ de Luengo, y este y los suyos se ven
libres. Agradecido Luengo de accion tan generosa, al llegar al
sitio“ La mata de la Caballería,” distante solo una legna de las
Guardias, y hasta donde le acompañó Guararatin, quiere obse
quiar á este, y dispone para ello una comida; mas apercibido el
indio de que a ól- se dirigía el obsequio, no queriendo comer
con su enemigo, se dirigió á este y le dijo: “yo no aceptó tu con
vite Luengo: sigo siendo tu enemigo, ‘y si te he salvado ahora,
es porque supe que estabas rodeado de perros y zorros, como son
los cosinas, que no merecen habórselas con un valiente como tú,
y me reservo la gloria de combatir contra ti hasta que uno de
los dos sucumbamos, como valientes que somos.” {Dicho esto le—
vantó su campo y se ausentó sin que bastase á detenerlo los rue
gos de Luengo. Muchos otros hechos de esta clase se~ podían
referir, pero basta el citado para el objeto de estos apuntes.
—140-—
W\A/\./\/\/W\/\I\I\I\/VWVV\IV\NW\JWVV \/\/\/\/\/u \¡ v c/\./‘\/\/\/W\/W\/WWWVW\I\IWV
¡

IV

Existe entre las tribus del Territorio Guajira una distincion


social mui marcada. La llamada Guajiros, que dicen tener su
procedencia de una tribu de este nombro que existía en la parte Sur
del Territorio, y la otra lo es por los naturales de la península
denominados Cosinas y Paraujanos. Los primeros son casi todos
propietarios, y se llaman ricos y nobles ; y los segundos que nada
poseen y que viven solo de la caza, la pezca y el robo, son llama
dos por aquellos, perros y zorros, y los dcsprecian altamente y no los
consideran útiles sino para ser empleados en su servicio ó en oficios
degradantes ; viniendo a ser en el citado salvaje, así como en el
civilizado, un motivo de distincion social, la riqueza, siendo tan
marcada en la Guajira, que cuando un rico mata a un pobre cosina,
no está. obligado al pago, por haber muerto a un perro. De aquí
viene que los cosinas, clase vilipendiada por su condicion de pobre,
profese un ódio implacable contra todo el que no sea de su condi
cion _; y de aquí tambien el que se vean forzados a usar de la astucia,
el engaño, la traicion y el robo en represalia contra sus ofen
sores.
Los indios no "iven en poblaciones arrcgladas : el lugar adonde
reside alguna parcialidad se llama muchcría, y esta se compone de
una mala barraca con algunas esteras para defenderse del Sol: al
rededor de estas barracas hai muchos palos enterrados para amarrar
los animales que crían á la mano, y pequeños corrales para el
ganado menor, mal construidos, pues su vida nómade no les permite
construir sólidamente, sino por el tiempo en que sus ganados
tengan buenos pastos en los lugares en que accidentalmente se es
tablecen, así es que continuamente se les vé mudar‘de residencia.
Son mui dados al trato familiar y en sus rancherías se reunen con
frecuencia, usando en ellas un trato sencillo, llano y festivo. Se
eonvidan para comer novillas asadas y bailar. En sus danzas forman
una gran rueda en la que están mezclados ámbos sexos, y de ella
van saliendo los parejas al centro de dicha rueda, y al son de su
música hacen varias piruetas ; pero la mujer toma gran empeño en
enredar y hacer caer a su pareja, para lo cual pone en acccion mil
artificios; si consigue su objeto, es aplaudida por sus compañeras, y
y al instante es reemplazada por otra, que toma el mismo empeño.
Sn música y canto son mui desagradables y se componen de una es
~—-141—
V N‘J\/\/\»\/\N\—’\1V\/\I\/J‘/\N\J\IV \/‘/\./'\J\/\/\/\/\/\N\/\/\IV\’\NV\IV W\Islu \/‘/\/\/\IVV\/V\

pecie~ de tambor que repican, y de unos carrisos en forma de pitos,


de los cuales sacan una sonata monótona y triste. Estos festínes
tienen su origen por el nacimiento de un hijo ó el casamiento de
alguno de la familia. ' ' «
En sus visitas, el que la hace, se introduce enla barraca, y toma
asiento sin dirijir la palabra a los dueños de la casa, ‘pues estos son
los que están en el deber de hacerlo, y despues que ‘cumplen con
esta formalidad ya le es permitido hablar y entrar en familiaridades
con sus visitados. Parece que esta costumbre tiene por fundamen
to saber el visitante si es bien ó mal recibido en la casa, pues si los
dueños no le dirigen la palabra, al instante se retiran.
Son m_ui aficionados a las bebidas fermcntadas y alcohólicas, y
continuamente se embriagan, bien con chicha que ellos confeccionan,
ó con licores alcoholicos que adquieren en el trato y comercio que
tienen con Sinamaica y Río-Hacha. Usan de una pasta que confec
cionan con hojas de una planta llamada Tayo, la cual pulverisan y
mesclan con polvos de caracol. Este es su tabaco y lo usan intro
duciendo en un taparo, que contiene la pasta, un palillo húmedo para
que se le adhiera el polvo, y despues lo aplican ala boca y mantie
nen en ella hasta que se les gasta y vuelven a repetir la operacion.
El indio es mui pedigueño y esta costumbre la tiene desde el mas
rico hasta el mas pobre ; es sumamente interesado y nada generoso.
En su trato es mui llano, a todos tutean y llaman compadre: no
reconocen categoría y tratan del mismo modo al magistrado que
al simple particular, al rico como al pobre, al anciano, que al ado
lecente. Al entrar en una casa no usan ninguna formalidad, se
sientan ó aeuestan en la hamaca y hacen uso de los demas muebles
como si fueran propios. No toman licor ni bebida alguna que
antes no pruebe el que se los brinde por temor de ser envenenados:
son mui desconfiados : tienen gran facilidad para los idiomas y
muchos hablan ademas del suyo el inglés y español y de
ellos se valen para entenderse en us tratos: regularmente estos
sirven de lenguaraces, que así llaman á sus intérpretes. ~El dia
lecto ó lengua que hablan es mui gutural, casi no abren la boca
‘para pronunciar y parece que las palabras le ‘salen de la garganta;
es por lo que se vé escaso en palabras, pues cuando hablan emplean
mucho el lenguaje de aceion para representar los objetos que quie
ren espresar, como que no tienen palabras propias para ello. El
dialecto guajiro se diferencia . lgo del cosina y paraujano y
muchas veces no se comprenden.
_142_
V\NVV\/\l\/\/\N\IWWV\AN\IL’\IWWWWW\'VVV‘4 -1 ,n/ ¡»a v\1\’ r ¡\ \./\,’V ls/WWVV\I\

El indio viste, ademas del guayuco, la manta, tcgido de algodon


que tejen sus mujeres, la tecum‘a que usan como sombrero y una
gran faja a la cintura en donde encajan el puñal ó cuchillo; este es
el vestido del rico, que para el pobre cosina y paraujano no hai
mas que el simple guayuco. Las mujeres de los primeros visten la
misma manta sin la tequiara, pero se ponen gargantillas de coral
y cuentas de oro con algunas prendas del mismo metal, tales como
zapos ú otros animales que los vecinos de Sinamaica hacen construir
para este comercio. Uno y otro sexo se pintan el rostro con rayas
negras ó coloradas, y esto lo hacen para que no se los manche con
el Sol y preservarse de sus rayos, así como de las picadas de los
insectos.
Las mujeres tejen hamacas y mantas de algodon, y algunas
mescladas con lanas de diversos colores que las hacen mui vistosas.
Los hombres fabrican enjalmas, árganas, sudaderos, cabezadas para
sus bestias, cabestros de cerda, sogas y varios otros artículos pro- .
pies para sus monturas, pues son unos excelentesjinetes, y á caballo
es que hacen la mayor parte de sus excursiones,
El indio desde pequeño se adiestra en las maniobras de guerra :
la carrera, la lucha, el manejo del arco y del fusil, constituye, toda
su educacion. Uno de estos ejercicios les es mui útil para evadir en
sus guerras las flechas; este consiste en que los indios desde peque
ños, se afrentan uno al otro y se dirigen cerotazos que sortean ó eva
den, ladeando el cuerpo hácia uno ú otro lado, ó retocediendo ó avan
zando segun los lances. El cerote es una varilla que tiene en uno
de sus extremos una cabeza formada con cera ó de maeana y es arro
jada por medio de un arco y una cuerda elástica. La paletilla es
una especie de lanza adherida al extremo de la misma varilla, la
cual es arrojada del mismo modo que la anterior : esta es el arma
que emplean para la caza. La raya es una espina del animal de este
nombre, que envcnenan con un compuesto que hacen de cabezas de
eulebras, zapos, cien-piés y otros reptiles venenosos, que ponen á po
drir al sol hasta que el veneno está bueno: entónces untan en él
estas espinas y de ellas se sirven para herir en la guerra á sus contra
ríos. Los efectos de este veneno no son inmediatos: la persona heri
da sino se quema inmediatamente con un hierro candente que le pe
netre en la carne, sufre sus efectos á los ocho días despues de herida,
.
_143_
N \l\N\l\/\l\l\/\

y el mal se manifiestan por un gran temblor en todo el cuerpo,que se


aumenta por grados hasta que acaba con su existencia. No se cono
ce otro antídoto contra este veneno sino el que hemos indicado. El
veneno no obra sino en la sangre, pues se puede probar y aun tomar
sin inconvenientes. Entre los animales, el ganado vacuno es el que
no muere aunque haya sido rayado, ántes bien engorda. La paleti
lla así como las armas de fuego los sirve para la caza y en sus gue
rras. La cacería de venado es un motivo de diversion para ellos.
Se citan para un lugar determinado al que concurren á caballo, y
consultando y arreglando el lance, se dividen ó se separan a distan
cias determinadas formando en la sabana una gran‘línea y marchan
así aparejados hasta que encuentran el animal, y como este emprende
su carrera, los indios le van detrás hasta que lo alcanzan y pisotean
con sus caballos, pues es el modo como los cazan; despues las piezas
cazadas sirven para un banquete de los cazadores.
En sus guerras observan ciertas reglas de las cuales nunca se
apartan. La parcialidad enemistada con otra y que tiene motivo pa—
ra hacerle la guerra, le pasa palabra, que llaman ellos de guerra, avi
s:’mdoles el día en que piensan acometerla, á fm de que se halle pre
venida para el lance. Cuando se avistan los bandos contendientes
un grito horroroso sale de ambas filas, y llaman a esto vocearse, y
cada uno procura hacerlo lo mayor posible á fin de amedrentar á sus
contrarios. Los indios no pelean de noche: esperan el alba para
acometer y toman sus medidas y establecen sus emboscadas durante
la noche. En la pelea no están unidos, ni obedecen la voz de nin
gun Jefe, de modo que el combate de colectivo se hace individual.
Tienen la mala costumbre de disparar y volverla espalda á los con
traríos miéntras cargan sus fusiles, y despues avanzan para disparar,
lo que hacen sin tomar puntería. Los criollos cuando pelean con
ellos se aprovechan de esta circunstancia para cnvorverlos y matar
los, pues avanzando todo lo mas posible sobre los indios, reciben su
descarga que casi nunca los ofende, y mióntras ellos vuelven cara
avanzan y los laticcan ó fusilan, viniendo a ser estas peleas verdade
ras carnicerías. La bala del indio no es esférica sino cilíndrica, yla
llaman por esto pilon: no ceban al cargar, pues el oído de sus fusiles
es mui abierto y con un golpe que le dan despues de introducido el
cartucho queda ya cebado y en disposicion de disparar, así es que ha
cen muchos mas tiros que los criollos.
Son mui dados al comercio, y lo mantienen activo, por sus cos
tas a donde atracan con este objeto buques de Jamaica, Curazao, Río
Hacha y del Zulia y por tierra con Sinamaica, Ric Hacha y Sta. Tere
_144_
/'\N\./\ /‘/\/‘\I\/'\/\/\/\ r\/\r\ r\./\ r\/\/\I\./‘\/\ '\/\ A

sa. Los artículos de su comercio son reses vacunas, cabrio y lanar:


caballos, mulas y burros; cueros de varias clases, queso, mantas, ha
macas, fajas, cabezadas, bolzas ó sacos de algodon, los cuales cam
bian (pues la moneda no la reciben) por maíz, papelon, aguardien—
te, coton, holandillas, lacre ó género encarnado, corales, cuentas y
prendas de oro, pólvora y fusiles. La manera como efectuan sus
transacciones es así: cuando llega una indiada a comerciar acampa
á media legua de la Línea, y despucs de comunicar al Comandante
de esta Línea lo que traen, y de obtener el permiso para empezar su
comercio, van trayendo de su campamento al pueblo susartícnlos
uno a uno, y así lo van expendiendo y llevando al campamento lo
que obtienen por cada uno de ellos. No le es permitidoá ning1m
vecino pasar al campamento indígena, para evitar los desórdenes que
estos puedan ocasionar allí. El Comandante de la Línea es el que
decide las diferencias que puede ocasionar este trato, el cual tenni
nado, se retiran los indios pacíficamente, si este se ha hecho bien y
no han sido engañados ; pero si esto último sucede, en su retirada
hacen alguna demostracion hostil ó se llemn consigo bestias y ani
males que encuentren en la sabana, pertenecientes a los vecinos.

Regularmente
las pampas se ycree
de Apure que lacon
Barinas, Guajira es unotra
una que territorio
montaña parecido
aislada;

pero no es así. La niayor parte de sus terrenos son llanos, es ver


dad, pero hermosa y variadamente accidentados por montañas,
salinas y colinas bellamente dispuestas. Sus puertas al oriente, en
el porvenir le darán grande importancia, sobre todo el de Cojoro.
Este es una espléndida bahía como de tres millas de diámetro; su
fondo adecuado para los buques de mayor calacion; al abrigo de
los vientos y mareas; sus aguas son tan tranquilas como las del
lago de Maracaibo, en horas de cahna, y sus costas son de barrancos
cortados á. pico en su’ mayor extension, que sirven de atracadero ó
muelles naturales para toda clase de embarcaciones, y que en mu
cho sobrepujan :í los de Puerto Cabello é isla holandesa de Cu
l'azao.
La superficie de este‘ territorio calculado sobre el mapa de
Codazzi es de 10.928 kilómetros cuadrados, 90 hectáreas y 6.951
lllétros distribuidos así :

m. ,,r‘._.——
—145—
,/\

Entre el río Sucui y una recta que baje de la Teta, a la


entrada N. O. de la grande ensenada del
Calabozo _ . . . _ . . . . . . . . . .'. . . . . _ . . . . . - . 3132:413,228;3906
Entre la Tota, el Cabo Chichivaeoa, '
la costa hasta la entrada N.O. del Golfo,
en la misma ensenada, y una recta de
aquí á la Tota . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3779:745,474;7185
Entre la Tota y el Cabo Chichivacoa,
la costa del Norte hasta el Cabo de La
Vela y de aquí a la Tota . . . . . . . . . . . . . . 4016:748,258;3162

10 ;928:90,6961:4253

Respecto á los diversos sitios del territorio; parcialidades, que es


lo que llaman rancherí«s en Guayana; tribus diversas, sus principa—
les caciques, armas, industrias, etc., véanse los cuadros siguientes
que se toman del “Censo Guzman Blanco.”

19
—146—

CENSO DEL TERRITORIO.

19

(Del “Censo Guzman Blanco.”)

Número
LUGARES. Parcialidades. Caciques. de
habitantes.

Cojoro . . . . . . . . . . . . . . . Alpucianas Tamiyare 400


Once. . . . . . . . . . . . . . . . . Urianas Pararúnjuna 600
‘ Güincúa . . . . . . . . . . . . . Jarariyúes Lucijirare 250
Jururabain . . . . . . . . . . Alpueianas Paraipa 150
‘ Atapurí. . . . . . . . . . . . . Jarariyúes Juan Fernández 240
, Mocoró . . . . . . . . . . . . . . Urianas José de la Rosa 250
j Sararapa . . . . . . . . . . . . . Epieyúes Candelaria 600
; Jararáuis . . . . . . . . . . . . Jilnnnés Cachanamais 300
t Jurípchf. . . . . . . . . . . . . . Cijuanas Guarurich 400
Piesí . . . . . . . . . . . . . . . . Piesíes Caijuna 650
Sahuáchiru. . . . . . . . . . . Secuanas Jarianare 1000
Jasipayare . . . . . . . . . . . Epieyúes Juanatire 1000
, Catais. . . . . . . . .. . . . . .. Urariyúes Atuanapur 1500
Guá—rcaru . . . . . . . . . . . . Ipuanas Juan Tomas 1200
Uripall . . . . . . . . . . . . . . Epiyúes Casutay 1600
Osostú . . . . . . . . . . . . . . Jarariyúes José Agustín 1600
Isuó . . . . . . . . . . . . . . . . . Alpucianas Cururache 1000
Bocasaíru . . . . . . . . . . . . Ipuanas Gnainaima 2000
Asijau . . . . . . . . . . . . . . . Parsayúes Yocutin 1500
Jiborne . . . . . . . . . . . . . . Urianas Arnaeao 100
Unorí. . . . . . . . . . . . . . . . Ipuanas Arijana 200
Cepana . . . . . . . . . . . . . . Idem Mariquisar 300
Guajarima . . . . . . . . . . . Epiyfies Ariya 300

23 lugares. 23 parcialidades. 23 Caciques. 17.140 indios


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‘S°S‘°°H9SI P! Pl P! I’! P!
PI P! P! P! D! P!
—'—148—

I ‘
I CENSO DEL TERRITORIO
I
29

(Del “Censo Guzman Blaneo.”)

Número
LUGARES Parcialidades Caciques de
. habitantes

De la vuelta. . . . . 17.140

Iruapur . . . . . . . . . . . . . . Arariyúes Taralar 2.000


Güipa . . . . . . . . . . . . . . . Pusainas Neirata 100
Irua . . . . . . . . . . . . . . . . . Idem Montería ‘2-000
Mezenarí. . . . . . . . . . . . Urianas Juan Paehito 100
Merúnai . . . . . . . . . . . . Idem Maguana 2.500
Aritaimarú. . . . . . . . . . . Epiyúes (Cosinas) Casírchon 50
Arariéru . . . . . . . . . . . Urianas (Cosinas) Túrujuay 200
Yuripiche . . . . . . . . . . . . Epiyúes (Cosinas) Mecor 150
Alpunápana......... . . Urianas (Oosinas) Yuyachapar 100
Tórichi . . . . . . . . . . . . . . Ipuanas Rópatir 1.000
Parasi . . . . . . . . . . . . , . . Pusainas Cayetano 2.t00
Astaipa. . . . . . . . . . . . . . Idem Cacique 100
Ispápuíri . . . . . . . . . . . . Yusayués Pamipo 1.000 ~
Múcina . . . . . . . . . . . . . . Pusaínas Guomolier 150
Guarero . . . . . . . . . . . . . Sapnanae Hermenegildo 150
, Torotosay . . . . . . . . . . . . Urianas Eleuterio 60
; Yarguachon . . . . . . . . . . Sapuanas Cacauchon 65
j Amúrchor. . . . . . . . . . . . Ipuanas Guararapo 40
Guaicemena . . . . . . . . . . Uríanas Guaicopure 48
|, Toconimana . . . . . . . . . . Yayariyúes Cauyá 40
Caijema . . . . . . . . . . . . . . Alpusianas Caipana 200
Meaneisán . . . . . . . . . . . Idem Juan Pacito 70

45 lugares 45 parcialidades 45 caciques 29.263 indios


m V 4__, ___ÑÑ_ Á.L _,Y_._-- _!

CENSO DEL TERRITORIO

29

( Del “ Censo Guzman Blanco. ” )

Indole Armas que usan Habitaciones Industria.

Pacíficos Fusil y rayas Chozas Cría y agricultura


Id id id Id id id
Id id id Id id id
Id id id Id id ill
Belicosos id id Id id id
Id Rayas Id El robo
Id id Id id
Id id Id id
Id Fusil y rayas Id Cría y agricultura
I’acíficos id id Id id id
Id id id Id id id
Id ricos id id Id id id
Id ricos id id Id id id
Id id id Id id id
Id id id Id id id
Id id id Id Pesca y agricultura
Id id id Id id ’ ‘ id
Belicosos id id Id id id
Pacíflcos id id Id id id
Belicosos id id Id id id
id id Id id id
id id Id id id
TERRITORIO COLON.
TERRITORIO COLON.

Nuestras islas marítimas, exceptuando las de Margarita, Blan


qu‘illa, ‘Coche y alguna que otra mas, no habían entrado para nada
en la administracion del país, aunque no faltó una voz patriótica
que reclamara para esas interesantes porciones de Venezuela, la
atencion del Gobierno ; y continuaron abandonadas a la explotaeion
clandestina, hasta la fecha del siguiente Decreto, que no solo reme
dió el mal, sino que hasta cierto punto reparó la injusticia cometida
con el inmortal descubridor de la América, cuyo nombre ni siquiera
se dió al mar que el fue el primero en surcar, sustituyéndolo con el
de Antillas.

ANTONIO GÜZMAN BLANCO,

PRESIDENTE PROVISIONAL DE LA REPÚBLICA, ETC., TEC., ETC.

En uso de las facultades que me confirió el Congreso de Pleni


potenciari0s de los Estados, para promover el bien público, y

CONSIDERANDO :

19 Que corresponde al Poder Federal por el número 22 del ar—


tículo 43 de la Constitucion, establecer, con la denominacion de Te
rritorios, el régimen especial conque deben existir temporalmente,
regiones despobladas ó habitadas por indígenas no eivilizados, de
pendiendo tales Territorios, inmediatamente, del Ejecutivo de la
Union.
29 Que ha llegado la oportunidad de mejorar la administra
cion de las islas que se espresarán,
Art. 19 Se establece un Territorio denominado “ Colon,” sqje
to á un régimen especial y dependiente del Ejecutivo Federal, com
prendiendo las siguientes islas. ' ~
20
— 154—

DEOBETO :

1‘.1 Las islas de la ensenada de —La Esmeralda.


2'.‘ El grupo de Los Frailes, nueve millas al Nordeste próxima
mente de Margarita.
3‘.‘ La isleta La Sola, doce millas al Nordeste del mayor de.
Los Frailes.
4‘? El grupo de Los Hermanos, cuarenta millas al Norte de la
parte Oeste de Margarita.
5*.‘ Las islas Venados, Caraca del Este, Caraca del Oeste, Pieu
das, Chimanas, Borrachas y demas isletas entre Cumaná y Bar
celona.
6'?‘ Las islas Arapos, media milla al Noroeste de la punta
de la Cruz.
7’.‘ La isla de Monos é islotes de la ensenada de Pertigalete.
8‘.1 Las isletas de Piritu, doce millas al Oeste de la boca del
río Neverí _v tres y media distantes de la Costa firme.
9'.‘ El islote Farallon Centinela ó de Cabo Codera.
10’3l El islote de Ocumare al Nordeste del mismo nombre.
11*.‘ Las islas ó islotes situadas desde Turiamo hasta los Cayos
de San Juan ínclusives.
12*.‘ La isla y Cayos de Orchila, setenta y dos millas al Norte
de Cabo Codera.
13‘;l El grupo de los Roques, veinte y dos millas al Oeste de
Orchila.
14€l Los dos grupos de Aves, treinta millas al Oeste de los
Roques.
15‘.1 El grupo de los Monges, desde diez y nueve hasta 30 mi
llas al Norte 75° Este del Cabo de Chichivacoa.
Art. 29 El Territorio “ Colon ” estará bajo la autoridad de un
Gobernador civil y militar, conforme á los decretos que por separa
do se dictarán, para el régimen político y militar del territorio.
Artículo 39 Se pondrá á disposicion del Gobernador uno de
los buques de guerra de la Nacion, para que rrecorra las islas, escoja
la que sea mas adecuada para su residencia, y dicte provisionalmen
te las medidas que crea necesarias, dando cuenta de todo al Ejecu
tivo Federal. ‘
Art. 49 Con el Gobernador irá una comision científica encar
gada de hacer las investigaciones que le indique el Ministerio de
Fomento.
. Art. 59 El Gobernador presentará al Ejecutivo Nacional un
¡nforme circunstanciado de las islas, segun las observaciones que
haya hecho; ypropondrá todos los reglamentos y demas disposicio—
cl(_meq que crea conveniente para la organizaeion y régimen del Te
rntono “ Colon,”

_.‘-Sd_—
—155——
_/\_/\/\. vv\;\/vv\/vv W\/V VW \/W\/

Art. 69 Por resolucion separada se fijarán el sueldo y gastos


del Gobernador, que se pagarán del tesoro público.
Art. 79 El Ministro de Fomento queda encargado de la ejecu
cion del presente Decreto.
Dado, firmado de mi mano y refrendado por el Ministro de Fo
mente en Caráeas á 22 de Agosto de 1871-89 y 139
(Firmado)—A. GUZMAN BLANCO.

Refrendado.—El Ministro de Fomento,


(Firmado)—Martin J. Sanavria.

Es copia.—El Secretario del Ministerio, .


S’. Terrero Atimza.

APUNTES TOPOGRÁFIOOS

DE LAS ISLAS QUE COMPONEN EL TERRITORIO COLON.

ISLAS DE LA ENSENADA DE LA ESMERALDA.

(Artículo 1‘? del Decreto anterior.)

A cinco millas al O. de Carúpano forma la costa el Morro blan


co, y sigue la misma direccion avanzando al N. : primero, la punta
y Morro de Padilla, que se conoce por un islote y varios farallones
que despide á corta distancia : segundo, la punta y Morro de Ta-'
quien que sale mas al N. que la anterior y que tambien tiene varios
islotes inmediatos : tercero, el Morro de Lebranche unido á la. tierra
firme por una lengua de tierra y arena baja y anegadiza; y cuarto,
el Morro de la Esmeralda, que es un islote separado de la costa por
un eanalizo de 55 metros. Entre el Morro blanco y la Esmeralda,
hai 11 millas; y este último y el Morro de Lebranche forman una
buena ensenada en donde se hayan unos islotes llamados GARRAPATAS
y tambien OASOABELES que son á. las que se refiere el artículo prime
ro del Decreto anterior.
De ellos se ha explotado mucho huano.
El puerto que forma esta ensenada es bueno y cómodo: sin em
bargo, entre los islotes mencionados no se pueden arriesgar los. bu
ques, porque tienen bajos de piedras, y aunque entre el mas meridio
—156——
v \./\ /\./\ M

nal de ellos y la costa hai buen paso, debe siempre irse por fuera de
ellos, especialmente en buques grandes.
En la costa firme, en el estremo oriental de esta ensenada hai
un hate de ganado, y al occidental hai camino bueno para. Cariaco,
cabecera del departamento Rivero del Estado Cumaná.

GRUPO DE LOS FRAILES.

(Artículo 2‘.‘)

El Grupo de los FRAILES lo componen siete isletas, que como


dice el Decreto se hallan al E. y N. de la isla de Margarita : el mas
meridional es el mas grande: todos son mui limpios, ménos el mas
septentrional que está rodeado de arrecifes que salen como a 460
metros fuera de él. -
ISLETA LA SOLA.

(Artículo 3'?)

La isla LA SOLA, toda ella es mui limpia y se halla en efecto á


12 millas al N. E. de Los Frailes. Entre ella y Los Testigos, que
pertenecen á Nueva Esparta, hai 28 millas de distancia ; y los pasos
entre estos y La Sola, entre La Sola y Los Frailes, y entre Los Frai
les y Margarita son tan francos, que en cualquier tiempo y con cual
quier clase de buques pueden emprcnderse.
LOS HERMANOS.
(Artículo 4‘.’)
Casi al N. del Morro del Robledar al O. de la isla de Margarita,
y á distancia de 40 millas, se encuentran las siete islotes llamadas
los SIETE HER—MANOS. Todos ellos ‘son mui limpios y tan acantilados,
que en sus freus no se coje sonda.
Se ha explotado mucho huano en ellos.
Al O. del mas setentrional de estos islotes, y á distancia de] mi
llas está la interesante isla Blanquilla, perteneciente á Nueva Espar
ta, que tiene 6 millas de N. a S. y 3 de E. á O. En ella hai crías
de ganado vacuno y cabruno, y se cultivan algunos frutos menores.

Trataremos de dar una idea de las interesantes islas que se ha


Ilan en la costa entre los Estados Cumaná y Barcelona, de su nave
gacion por entre ellas, y de la parte de costa á ellas inmediata,

ISLAS ENTRE BARCELONA Y CUMANÁ.


(Artículo 5", Gi‘, 7‘.‘ y 8'?)

La vigía de Mochima despide como al OSO. una lengüeta


—-157 —
W \/\./ VW\./WW \./\/\f\/\/\/ \/\/\J\_/\/V\NV vv \/\N

de tierra, que es la que forma la punta oriental del puerto


de Mochima; este es un hermoso, grande y abrigado puerto, en cu
yas costas se forman grandes calas ó ensenadas, que son unas dár
senas naturales: es de tan proporcionado fondo, que no. pasa de
15 brasas, ni baja de 5, que se hallan á un cable ó cable y me
dio de todas sus costas: estas son por la mayor parte muy lim
pias; de modo que con solo el cuidado de pasar a cable y medio
de todo lo visible, se va libre y seguro de todo riesgo. Las di
chas calidades, y la de tener la salida y entrada franca con la
brisa, hacen que sea el primer puerto de toda esta América, y
aun que se le tenga por uno de los mejores del mundo.
Como una milla al 0.. de este puerto está el de Manare,
que tambien es muy hermoso: en todo él se halla fondo desde
15 hasta 5 brazas, que se eojen á. medio cable de sus riberas:
estas son mui limpias; y como su boca es espaciosa, se puede entrar
y salir de él con la brisa, y á cualquiera hora.
La punta occidental de este puerto se llama cabo Manare, y
desde ella corre la costa como al OSO. cerca de milla y mediahasta
la punta de Tigrillo : esta punta despide en todo su contorno arre
cifes, que salen como á un cable de ella: la costa continúa bajando
al S. y E. la distancia de dos y media millas, y luego resuelve para
el O.;}SO. la distancia de cinco millas, hasta Punta Gorda: en el
fondo de esta ensenada que forma la costa y que se llama del Ti
grillo, hai un canalizo ,por el cual se comunica el puerto de Mochima
con ella: en esta ensenada hai tres islas ; la primera ó del E. se
llama de VENADOS; la segunda ó del medio se llama CARACA DEL E.,
y la tercera CARACA DEL 0., tanto las costas de la ensenada como la
de las referidas islas son mui limpias, y solo la punta N. de la de
Venados, que se llama del campanario, despide á. la misma parte
una piedra, que sale como un cable de ella: el fronton SO. de la
misma isla despide tambien á la misma distancia de un cable un
placerillo de poco fondo. Todos los pasos ó freus que forman dichas
islas entre sí y con la Gostafirme son francos para cualquiera clase
de buques; y aunque algunos sean algo estrechos, hai en todos ellos
sonda proporcionada- para dejar caer una ancla en caso de nece
sidad.
De lo único que hai que resguardarse es de un bajo de piedra
llamado las Carácas, que se halla— algo al NO. de la Caraca del
E., y á distancia de ella como una milla larga : este bajo tiene de ex
tension en el sentido de E. a O. media milla, y no ofrece riesgo al
guno, pues si se quiere pasar entre él y las Carácas no hai mas que
atracarse á estas, y si se quiere pasar por fuera, con conservarse. al
N. de la punta de Manare se irá zafo de él.
Al S. de la punta Gorda, y á distancia de tres millas, está la
punta del Escarpado rojo, y las dos forman la boca del golfo de
Santa Fé, que se interna al E. como seis millas : todas sus costas
—158—
\/\NW\/ \/\/\/\/\/VW\/\. vvv\./\, v \_ \/\/\./‘/\/ \/\/\ "/‘—/\/\/W\ A/\/\/\/\/\/W«

son mui limpias, y solo á la entrada, y como a un tercio de milla


de la costa del N., hai un FAR.ALLON sucio, que debe desatracarse á
uno y medio ó dos cables: el fondo de este golfo es de 20 á 30 brazas
lama.
Desde la punta del Escarpado rojo baja la costa al S. y luego
sigue al O. la distancia de dos y media millas hasta la punta dela
Cruz, formando una ensenada mui limpia y de hermoso fondeadero,
llamada ensenada de la Cruz : como al ONO. de esta última punta
y a distancia de una milla, se halla la costa oriental de dos islas
pequeñas llamadas ARAPOS, que tendrán en dicho sentido media
milla de extension; son mui limpias, ménos en el freu que forman
entre sí, por el que no se puede pasar a causa del arrecife y placer de
poco fondo que las une : el paso entre las mas oriental y la costa es
mui franco y sin peligro; la mas occidental despide por su parte
del O. dos FARALLONCITOS, que tambien son mui limpios.
Desde punta de la Cruz sigue la costa al O. con alguna inclina
cion para el S. por cerca de cuatro millas hasta punta Comona, y
toda ella es limpia y hondable, y puede atracarse á dos cables sin
riesgo alguno : al O. de punta Comona, y á distancia de dos millas
escasas está la de Pertigalete, y entre las dos se forma una hermosa
ensenada, en la que se hallan 13 brazas de agua a un cable de la
costa: el fondo de esta ensenada es de playa de arena, en que des
embocan dos riachuelos: toda ella es mui limpia, menos en la parte
oriental, que despide arrecife como á un cable de la costa: enfrente
de esta ensenada y como a tres cables al N. dela parte de Pertigalete
está la costa meridional de la isla de MONOS ó GUARAC‘ARO : todas
las riberas de ella son mui limpias y acantiladas, y en su parte del
N., y como á dos cables, despide un 14‘ARALLON que es:sucio de arrecife,
y que no se puede atracar á ménos de medio cable : el freu entre
dicho farallon y la isla de Monos es mui limpio, y tiene 28 brazas
de agua: para emprenderlo se debe atracar mas bien la costa de
la isla que es mui limpia. Tambien es mui franco el paso ó freu
que forma la isla con la costa, y se hallan 50 y 55 brazas en su me
dianía, y aun casi el mismo fondo cerca de las costas de la isla, á la
que debe mas bien atracarse en caso de no querer ir a medio
freu. _
A milla y media al O. de la punta de Pertigalete está la de
Guanta, y entre las dos forma la costa una ensenada llamada del
Pertigalete, dentro de la cual hai VARIOS ISLOTES : en ella desemboca
un riachuelo; y si acaso se quiere fondear, es menester cuidar de
desatracar la parte occidental dela punta de Pertigaletc, pasando de
ella lo mónos á un cable, para rcsguardarse de un arrecife que des—
pide por dicha parte: tambien es menester tener cuidado con un
arrecife y bajo fondo que sale del centro de la ensenada, del cual
Se cstijll‘áa zafo siempre que no se meta nada para el O. de _lo
mas oriental del primer islote del ‘I. : con este cuidado se puede dar

r. ‘_..-4
"- 159 _
N\/W\/\f\/\N\/\I\/\/\/\Af\/\NV\/\M/W\/\/\A—

fondo casi N. S. con la boca del riachuelo, sobre cinco brazas de agua,
y como á cable y medio de la playa del E.
Al O. de punta de Guanta, y á distancia de tres millas, está la
del Bergantin: entre las dos, y como a una milla de la primera, se
forma una cnsenadita llamada de Guanta, en cuya boca hai varios
FABALLONES é ISLOTES, que forman freus mui angostos, aunque mui
limpios y hondables; dentro de la ensenada hai desde 16 hasta 19 y
media brazas, que se cogen a medio cable de la costa: en el fronton
occidental de la ensenada hai un arrecife, que sale como a dos cables
y para resguardarse de él no hai mas que atracar la costa oriental,
que es mui limpia.
La punta del Bergantín es sucia de arrecife, que sale como á un
cable, y que se extiende al S. cerca de una milla : á su parte del SO.
despide un ISLOTE tambien sucio en todo su circuito, y que no deja
paso franco entre él y la punta, desde la cual sigue , la costa para el
O. haciendo una ensenada llauiada del Bergantín, cuya costa me
ridional es mui sucia de arrecife, y placer de poco fondo, que desde
ella continúa bordeando toda la costa del O. hasta el morro de
Barcelona. Este morro es una tierra alta, tendida NS., de una
milla de estension, y unida la costa por un estimo ó lengua de arena
mui estrecha, y que ten’drá de largo una milla. La distancia que
hai desde el morro de Barcelona á la punta del Bergantin es de
cuatroy media millas, y la costa que roba para el S. forma una
grande ensenada llamada de Pozuelos; en todo este pedazo de costa
que es de playa de arena y tierra mui baja, sale el placer de poco
fondo casi una milla al mar; y así, para navegar por sus inmedia
ciones se debe procurar gobernar directamente desde la punta del
Bergantin a la septentrional del morro, que es limpia y aeantilada,
y de la que puede pasar á un cable; ó si se quiere internar en la
ensenada, se tendrá cuidado de llevar el escandallo en la mano y
no bajar de las ocho brazas fondo arena‘.
La costa occidental del morro de Barcelona es sucia, y debe
desatracarse como á dos cables : desde la punta N. de dicho morro
hasta la punta Maurica, que está al S. de él, hai cerca de cuatro
millas, y la costa, que es de playa de arena y mui baja, roba para
el E., y desemboca en ella el río de Barcelona, formando un gran
placer de fango arenoso: como milla y media tierra adentro, y ála
orrílla izquierda del río, está la ciudad de Barcelona. Para fondear
en esta ensenada no hai necesidad de mas guía que el escandallo,
pues siendo mui aplacerada, cada uno podrá fondea'r en el número
de brazas que mas convenga al calado de su embarcacion.
En esta costa, y desde el cabo de Manare, hai a mas de las islas
Carácas de que ya se ha hablado otra vez, que se llaman las PICU
DAS, las CHIMANAS y la BORRACHA : la Picuda grande se halla al O.
(le la Caráca occidental, con la que forma un canal de una milla
larga de ancho, y tan limpio que solo hai que dar resguardo a una
—160 —
f\/\/\/\l\/\AAMMN\MI\A

piedra abogada, que está como dos cables al E. de la punta oriental


de la Picuda : esta isla corre OSO., ENE., en cuyo sentido tiene po
co mas de una milla de extension : sus costas son mui limpias, y al N.
de su extremo oriental tiene dos FABALLONES: el primero, que sale
de ella como un cable, y el segundo á tres. Como al SO. :l O. de la
de la Picuda grande, y á distancia de tres y media millas, está la Pi
cuda segunda, que es una islita de figura circular, que tendrá tres
cables de extension, la cual es mui limpia, Como al SSE. de ella
y a distancia de una milla está la Chimana del E., que es otra isli—
ta aun menor que la anterior, é igualmente limpia : al O. de ella y
á distancia de dos millas está la punta oriental de la Chimana segun
da, la cual corre EO., y tendrá en este sentido una milla y un ter—
cio de cxtension : tambien es muy limpia, y despide a su parte del
E. dos ISLO’1‘ITOS, el mas inmediato a la distancia de un cable, y el
mas lejano á la de cinco : tambien á su parte del O. tiene otro ISLO
TITO á distancia de un cable : al SO., y á dos cables de la punta occi
dental de la Chimana segunda, está. la oriental de la Chimana gran
de, cuya isla es de figura mui ' irregular, y en su mayor extension,
que es casi EO., tiene tres y media millas. Al O. de ella, y á un
tercio de milla está la Chimana del O. unida á la Chimana grande,
por un bajo de arena y piedra que sale para el N. a media milla lar
ga de lo mas septentrional de la Chimana grande : sobre este bajo,
y en medio del freu de las dos islas, hai un ISLOTE. Tambien hai
otro á mui corta distancia de lo mas occidental de la Chimana del
O. : finalmente al Sur de lo mas oriental de la Chimana grande está
la Chimana del S., que en su mayor extension, que es casi de NE. á.
SO., tiene dos millas. Esta isla forma dos pasos ó canales, uno al
N. con la Chimana grande, de cable y medio de ancho, y sumamen
te limpio, con fondo de 22 brazas lama, y otro al S. con la punta
del Bergantin, de media milla de ancho, y tambien mui limpio, pues
en su paso solo debe cuidarse del arrecife que despide la punta del
Bergantin, y que sale como á un cable de ella. Entre la Chimana
grande y la del sur hai varios islotitos mui limpios. Reuuiendo lo
que hemos dicho de las Pieudas y las Chimanas, se concluye que
estas islas y sus islotes son mui limpios y hondables, sin mas riesgo
que la piedra que hai al E. de la Picuda grande, y el bajo que se
forma en el freu de la Chimana grande y la del O. : por consiguien
te, todos los pasos ó canales que forman entre sí estas islas y sus islo
tes son navegables, y si bien algunos no son mui francos, especial
mente para buques grandes, por ser mui estrechos, esta es circuns
tancia que queda á la buena eleecion del navegante, que por lo de
mas no tiene que resguardarse mas que de lo visible.
La isla Borracha está al .0. de la Chimana como tres millas:
esta isla, que corre casi NS., tiene en este sentido dos millas largas,
y una y media en su mayor anchura: todo el fronton del E. y del N.
de ella son mui limpios ; pero el del NO. es mui sucio de placer de
piedra, con mui poco fondo, sobre el cual se levantan varios ISLOTI
Tos, por fuera de los cuales debe siempre pasarse, y como á dos cables
—161—

del mas occidental: el extremo meridional de esta isla despide como


al SSE. un gran placer de arena, sobre el que se levanta una islita
llamada el BORRACHO, y dos de islotitos llamados los BORRACHITOS:
estos distan de la Borracha dos millas largas, y se debe pasar siem
pre al sur de ellos, y desatraeado como tres cables del mas meridio
nal, pues entre ellos y el Borracho, así como entre este y la isla
principal, hai mui poco fondo.
Desde el fondeadero de Barcelona corre la costa al O. con algu—
na inclinaeion para el Sur la distancia de 32 millas hasta el morro
de Unare, y desde él continúa inclinándose algo al N. la distancia
de 57 millas hasta el cabo Codera. Toda esta costa es de tierra ba
ja, y» en ella se descubren el morro de PÍRITU y el de Unare, que dis
tan entre si ocho millas: tambieu es mui aplacerada y limpia, de
modo que para atracala no hai necesidad de mas guía que el escan
dallo ; en ella solo hai dos islas llamadas de PÍBITU, que están 10 mi
llas al O. del fondeadero de Barcelona, y salen de la costa como tres
millas largas. Estas islas corren casi EO. ; son bajas como la costa,
y despiden arrecife, que sale de ellas cable y medio : entre las dos
hai paso ; pero es expuesto por los arrecifes que salen de ambas islas,
y que solo dejan canal de dos cables de ancho con seis brazas de fon
do : el paso entre ellas y la costa es mui franco para toda clase de
buques, y para emprenderlo no hai necesidad de mas guía que el
escandallo.

ISLOTE FARALLON.

( Artículo 9'.‘ )

El Cabo Codera, punto de reealada de los buques que del Nor


te y Este vienen á La Guaira, y donde principian á. divisarse las al
tas cumbres de dicho puerto y de Oarácas, es un morro elevado y
redondo, al N. del cual y á distancia de una milla sale una lengua
de tierra baja, y tan limpia que á distancia de 50 metros hai 10 bra
zas fondo arena. Esta lengua forma en su parte occidental un her
moso fondeadero llamado Puerto Corsarios, que para tomarlo no hai
mas que doblar la punta occidental de la lengua de tierra. Al O.
de esta hai un farallon, llamado CEN1‘INELA, que es al que se refiere
el artículo 99 del citado Decreto, que viene á quedar como á, et leguas
al N. de dicho Cabo.
ISLOTE OOUMARE.
(Artículo 10€’ )

La ensenada de Ocumare la forman la punta de Cata al O. y la


punta de Ocumare : al N. O. de esta punta se haya el islote de OCU
MARE, que forma con ella un freu como de sesenta metros de ancho,
y tan limpio y acantilado, que el menor fondo es de siete brazas.
21
—162—

ISLAS ENTRE TURIAMO Y SAN JUAN.

(Artículo 11'.’ )

A dos millas y media del islote de Ocumare está la punta


oriental de la ensenada llamada Ciénega de Ocumare, que no es
mas que una abra anegadiza de tierra que hace la costa, y que
entre bajos fondos de arrecife forma un canalizo como de un
cable ó cable y medio de ancho, en el que hai desde 13 hasta
5 brazas: la punta occidental de esta ensenada está formada
por un morro aislado, que se levanta en la tierra baja: este
fondeadero es mui malo, y solo capaz de embarcaciones de cabo
tage,
Milla y media para el O. del morro de la Ciénega está. el
puerto de Turiamo, que es excelente, y capaz de todo género
de embarcaciones. En sus puntas exteriores tiene de abra una
milla, y luego angosta hasta quedar en dos tercios de milla:
de N S. tiene dos millas, y en todo él se hallan como 20 brazas
de fondo, lama y arena: toda su costa está verileada de arre
cife, que saldrá a un tercio de cable de ella, de modo que cui
dando de no atracarla á menos de medio cable, se estará seguro
de todo riesgo : en el fondo del puerto, que es de playa de arena,
desagua el río de su nombre, y al N O. de su punta oriental
hai un ISLOTE á. distancia de un cable.
Desde el puerto de Turiamo para el 0., y a distancia de
nueve millas, está Puerto Cabello: este pedazo de costa es
limpio, y se puede atracar á una milla: en ella hai destacadas
VARIAS ISLAS, que están al E. de Puerto Cabello, y son una de
estas a que se refiere el artículo 11 del Decreto: son las prin—
cipales, ISLA LARGA, SANTO DOMINGO y ALCATRAS ; y al O. GUAI
GUASA.
La costa de Sotavento ó del O. de Puerto Cabello forma
una grande ensenada llamada de Tucacas ó golfo Triste, la cual
despide varios ISLOTES: en ella es variable la fuerza de la briza, lo
que la hace algo peligrosa; y no habiendo motivo, las embar—
caciones deben evitar el atracarla. La punta mas septentrio—
nal de esta ensenada, llamada de Tucacas, demora desde la boca
de Puerto Cabello al N. 28° 0., y dista de ellas 25 millas :así los
que desde Puerto Cabello quisieren navegar al O. deben gobernar
como al N 2¡ NO. hasta estar bien avante con la Punta de Tucacas
óal NNO. si acaso quisieren atracar la punta, y tomar el fondeadero
que hai en ella, llamado de Chichirivichi. La punta de Tucaeas es
formada por una tierra anegadiza y de manglar, que sale de la
t1erra alta como una milla; al E. de ella hai un cayo * tendido N0.,

" En todo el mar de las Antillas y de las costas de Venezuela se da el nom


bre de cayo a las isletas bajas, a las rocas y á los bancos de arena.
—163¿—
/\ /\ ’\/\/\/\/V‘/\ /\/\/\/\/\/\ f\f\/\N\/\/\/\f\/\ /\ /\/'\/\f\/\f\/\/\NV\/\W /\/\/\/\r\/\r\/\/\ v‘\

SE., en cuya direccion tiene una milla de extension, llamado CAYO


SOMBRERO, el cual forma con la costa un canal de media milla esca
sa de ancho; y aunque en él hai doce brazas de fondo está obstruido
de bajos, y es adcmas peligroso por los arrecifes que despide la costa:
el cayo en su parte del NE. está tambien circundado de arrecife que
sale á dos cables, y conviene no atracarlo á ménos de una milla. Des
de la Punta de Tucacas. que es la que está al O. de lo mas N. de
Cayo Sombrero, continúa la costa como al NO. baja y sucia de arre
cife, que sale cerca de media milla de ella, hasta la boca del puer
to de Chiehirivichi, que dista de la punta tres millas. El puerto de
Chichirivichi está. formado por tierras bajas de manglar; y aunque
es mai abrigado de todos los vientos, y tiene fondo hermoso de
siete brazas fango, es algo espuesto para tomarlo, a causa de los
bajos y arrecifes que tiene en su entrada. Su punta oriental, lla
mada de Chichirivichi,' es un fronton de cerca de una milla de lar
go, que despide arrecife a la distancia de tres cables: sobre este
arrecife se levantan varios ISLOTES, por fuera delos cuales es me
nester pasar: al N. de ellos hai un cayo, llamado PERAZA, sucio
' de arrecife en todo su circuito, que sale a medio cable de él: este
cayo, y los ISLOTES de la punta, forman canal de dos cables de ancho,
con fondo de ocho y mas brazas: al O. de cayo Peraza hai otro lla
mado de CHICHIRIVICHI, que es mayor, y que está igualinente con
tornado de arrecife que sale a medio cable: entre los dos hai canal
de dos cables largo de amplitud con buen fondo de siete y ocho bra
zas : al O. de Cayo Chichirivichi está la punta occidental del puer
to, y entre los dos forman un canal de dos cables y medio de ampli
tud con seis, siete ú ocho brazas de fondo; En este canal hai dos
bajos que no tienen mas de dos brazas de agua. Al N. de Cayo Chi
chirivichi, y á distancia de media milla, hai un cayo grande llamado
CAYO DE SAL, por las salinas que hai en él : este cayo está contornado
de arrecife, que sale,cerca de un cable de su costa, ménos en la de
SO. : finalmente como al N. 3; NE., y á distancia de milla y media
de CAYO DE SAL, está Caro BORRACHO, el cual es tan ‘sucio de arre
cife, que en sus puntas NE. y S. lo despide á media milla: todo es
te pedazo de mar que hemos descrito es tan aplacerado y de fondo
tan igual que desde media milla, ó algo mas de la costa, se hayan
siete brazas, y se conserva este braeeaje, de modo que á dos millas al
N. de Cayo Borracho se cojen las quince brazas lama arenosa. Pa
ra entrar en el puerto luego que se esté tanto avante con lo mas N.
de Cayo Sombrero, y por fuera del cual debe siempre pasarse, se
pondrá la proa á Cayo Peraza para pasar a medio freu entre él y los
islotes de la punta, y se gobernará despues al O. hasta marcar Cayo
Peraza al NE. á E. que se pondrá la proa al SO. á 0., la cual se en—
mendará. al S. luego que el islote mas grande de los que hai sobre la
punta de Chiehirivichi demore al E., y con ella se podrá ir a tomar
el abrigo de dicha punta, enmendando el rumbo si se quiere al SSE.
y se dejará caer el ancla en siete brazas fango. El plano de este
—164—
\N\/\MN

puerto instruirá bien al navegante de lo que debe hacer para tomar


lo ó salir de él.
Desde el puerto de Ohichirivichi corre la costa como al NNE.
la distancia de diez y ocho millas hasta punta de San Juan, y toda
ella continúa aplacerada en términos de cojerse las quince brazas
á. cuatro millas de la tierra: en ella no hai mas riesgo que el de un
bajo de mui corta estension, que está cuatro millas ántes de llegar á
la punta de San Juan en una puntilla llamada de Manatie; pero no
sale de la costa mas que una milla. La punta de San Juan forma por
su parte occidental una gran ensenada de fondo tan aplacerado, que
á una milla de la playa no hai mas que tres brazas. Al NO. de dicha
punta hai dos cayos, el primero, que está á. distancia de media mi
lla, y se llama CAYO SAN JUAN, y el segundo que dista del anterior
cerca de 2millas,—se llama CAYO DEL Noaonsrn : la punta de San Juan
despide por su parte del NO. arrecife, que sale á dos cables, y el Ca
yo San Juan está tambien contornado de arrecife, que sale á uno:
el otro cayo está tambien cercado de arrecife, que sale de su punta
SE. cerca de media milla, y sobre él se levantan varios CAYOS É Is—
LOTES : el fondeadero está al SO de Cayo San Juan ; y para ir á. él es
menester pasar por el N. y O. de dicho cayo, y se dejará caer el an
ela sobre el número de brazas que convengan al calado de la embar
cacion : se dice que se debe pasar por fuera de Cayo San Juan, por
que por el canal que forman este y su punta no deben pasar mas que
embarcaciones pequeñas, no solo por lo estrecho de él y sucio del
arrecife, sino porque en su mayor fondo no hai mas de tres y media
brazas de agua.
ORCHILA
(Artículo 12?)
ORCHILA se encuentra en el meridiano del Cabo Oodera, distante
de él 69 millas y otras tantas al N. N. E. de la Tortuga y á 84 al N.
N. E. de La Guaira. Presenta la configuracion de una media luna
y está inmediata á otras ISLAS É ISLOTES separados entre sí por estre
chos canales cuyo paso es mui peligroso. El mar es mui profundo en
la costa S. 0., la cual parece tajada á manera de una pared. Cerca
del extremo occidental hai una playa de arena limpia, frente á la
cual se puede fondear al abrigo de las brisas. Esta isla es baja á.
eXcepeion de los cabos al E. y O. que son mui altos, y en los cuales
abunda el arbolado, los pastos, y sobre todo, la yerba 0rchíla utilísi
ma para la fabricacion de cristales. Lo demas de la isla es árido y
ofrece poca vegetacion; es escasa de agua, y los únicos animales
que se hallan son cabras monteses y lagartos.
GRUPO DE LOS ROQUES.

(Articulo 13'?)

El GRAN ROQUE, es una isla pequeña y desierta, 30 millas al N. N.


—165—
\/WVVW\I\

O. de la Orchila, y 84 millas al N. N. E. de La Guaira. Es notable


por una alta montaña de piedra blanca situada á. su estremo del O. El
centro de esta isla es bajo y cubierto de yerba : el extremo del E. está
mui arbolado, pero se inunda en tiempo de marejada: enla extremi—
dad del S. se haya una fuente de agua mui fresca, de sabor alumi
noso. En esta isla ha levantado un Faro el Gobierno de Abril.(l)
Los Roques, pequeño grupo de islas desiertas que están a]
O. y S. del Roque, todas pequeñas, bajas y mui arboladas en sus cos
tas ; están cubiertas de mangles de tres especies, rojo, negro y blau

(1) INFDRME SOBRE EL FARO DE LOS ROQUES.


(l) Domingo Seris Granier, capitan y primer piloto de la fragata española
“Trinidad” de la matrícula de Tenerife, Teniente de Navío graduado, Caballero
de primera clase de la órden del Mérito Naval, Profesor de náutica y maniobras
por oposicion, etc.
Certifico: que en el cerro Nordeste del Gran Roque, única altura de conside
racion en los muchos cayos y arrecifes peligrosos que llevan su nombre, en latitud
Norte 11° 58’ 15” y longitud Oeste del meridiano de San Fernando 60° 26’ 15” se
haya funcionando un faro giratorio de minuto en minuto, llamado de Los Roques.
La sólida armason de hierro, que constituye una pirámide truncada cuadran
'gular de 40 piés de altura, descansa en una fuerte base de mampostería de veinti
dos piés en cuadro, diez de alto y cuatro de espesor; en su parte superior se en
cuentra una plataforma de veinte piés de diámetro resguardada por una baranda
del mismo metal y sigue el cuerpo que contiene la luz, cuya armason estcrior de
metal tiene como ocho piés de altura rematando en una grímpola giratoria, que
afirmado. a un globo, indica el viento reinante.
Esta luz blanca y de tercer órden, que por sus buenas condiciones puede con
siderarse de segundo, está elevada 208 piés sobre el nivel del mar, por hallarse
sobre un cerro de 150 piés de alto, y pueden verse sus destellos en buenas circuns
tancias a 18 620 millas, si se atiende con el combustible que requiere, de esta
manera salvará muchos intereses y vidas que bendieirán á su vista desde el mar
a su autor el Presidente Guzman Blanco.
En medio de tantos y tan peligrosos cayos ,'y arrecifes, y al Sur de este Gran
Roque, se haya una hermosa bahía de 3 a 4 millas de estension de Este a Oeste y
de 4 a 5do Norte a Sur, cerrada enteramente al Este por cayos y arrecifes y
siendo de esta parte los vientos reinantes la constituye en un hermoso puerto con
fondo de 8 a 18 brazas arena.
Uno de los mejores lugares para fondear es al SO.;} al O. de la farola y SE. de
la punta occidental del Roque en 17 brazas arena, dos cables próximamente de
la playa.
Ningun buque de gran porte debe largar su ancla dentro del veril de la son
da que se ve blanca a bastante distancia, pues aunque hai agua en el dicho como
cinco brazas, disminuye rápidamente, y cualquier embatc de viento contrario,
aunque mui raro en este paraje, lo comprometeria.
Y a peticion del ciudadano Gobernador nacional del Territorio de Colon, Ge
neral Pedro Obregon Silva, doi el presente en Los Roques á 5 de Julio de 1875.

Domingo Seria Granier.


-—166—
/\/\/\ A

co. Se navega fácilmente y con seguridad por en medio de estas islas,


del O. al S. pues reinan constantemente los vientos del E. y del N.
Este grupo se levanta sobre un arrecife peligroso para la navega
cion: tiene ocho leguas de naciente á poniente y 4 del mediodía al
setentrion. Las dos islas mas grandes están al S y se les conoce con
los nombres de Cayo-Grande y Cayo de Sal. Estos Cayos están á
72 millas de La Guaira.

GRUPO DE AVES.
( Artículo 14'.’ )

Las Aves son dos grupos de Cayos e’ isletas que se levantan so


bre dos distintos arrecifes;que se denominan AVES DE SOTAt—‘ENTO _v
AVES DE BABLOVEN’1‘O. Distan entre si12 millas, hallándose la segun
da á 24 millas al O. del Roque y 84 al N. N. O. de La Guaira. Están
habitadas por una infinidad de aves que ponen sus huevos en la are
na, porque las islas están casi desprovistas de árboles, no habiendo mas
que algunos naranjos y limones. Viven en ella varios pescadores.
La principal tiene 13; leguas de largo; es mui estrecha y está ro
deada de rocas, en las cuales naufragó la escuadra francesa del
almirante d’Etrees en 1678, y luego ha sido como los Roques, teatro
de frecuentes siniestros marítimos.
GRUPO DE LOS MQNGES.
(Artículo 15?)

Desde el CABO OHICHIBACOA para el N. 75° E. y á distancia


de 18 millas, están los MONGES del Sur, que son dos islotes mui pe
queños y sumamente limpios ; de modo que á medio cable de ellos
se puede pasar sin cuidado alguno. Como al IV. de estos y á distan
cia de tres millas, hai otro que se llama el MONGE del Este, que
tambien es mui limpio, y como al N., y á distancia de casi 9 millas,
hai otro grupo de 7 islotes que llaman los MONGES DEL NORTE, los
cuales tienen arrecifes, y no conviene atracar á ellos á. ménos de una
milla de los freus que forman los MONGES DEL NORTE con el del Es
te y los del Sur : los que estos forman con la costa son mui francos
y limpios, de modo que no hai el menor riesgo en la navegacion que
se haga por entre ellos. Estos islotes están desiertos, y solo habitados
por las aves. Todos los comprendemos en un solo grupo.

En casi todas estas islas pueden establecerse trenes de pesque


r¡as, porque sus aguas son mui abundantes en peces. Algunas de ellas
se prestan a varias Industrias, como la quema de cal, cría de aves do
méstícas, cerdos, cabras y aun ganado lanar y mayor y maderas de tin
te; pero la produccion principal es el guano, cuyos depósitos, por
personas competentes, se han estimado en dos millones y medio de
toneladas. '
—167——
./\/\/\/‘\/\I\/\IW\/\I\/\N\I\Í\I\NV'W\/\I \ A /\f\/W\f\/\ /\ AI\4’\N\I\N

Terminaremos estos apuntes con las siguientes noticias, que ex


~ tractamos de un informe del Dr. Vicente Marcano al Ejecutivo Fe
deral en el año de 1871.

LOS ROQUES.

Este archipiélago situado al NNE. de la Guaira, está formado


de trecientos sesenta y cinco islotes ó cayos, delos cuales uno solo es
elevado (Gran Roque) Aparte de lo pintoresco de su aspecto, pre—
senta un cierto interes geológico. La formaeion de estas islas
parecen haber tenido lugar en dos épocas geológicas bien marcadas.
La primera que pertenece al terreno gran_ítico y por consiguiente al
de transicion, vió levantarse sobre las aguas las montañas del Gran
Roque. Este fué, pues, el lugar en que la accion eruptiva. presentó
su máximun de fuerza; los otros puntos circunvecinos que recibie
ron tambien el empuje de aquel, formarán á lo mas cumbres su
mergidas. Los demas cayos fueron, pues, en aquella época, una
montaña submarina, cuyos puntos culminantes formaban otros
tantos escollos, arrecifes, ó piedras ahogadas. Por otra parto, las
aguas que las cubrían, se hallan habitadas por una cantidad prodi
giosa de moluscos. Como estos animales no pueden existir sino á
una profundidad menor de cincuenta metros, pues á partir de este
límite se hallarian faltos de luz y de aire, se comprende mui bien
su acumulacion en la superficie, quedando así espuestos á la accion
de las olas y de las mareas. De aquí su dcstruccion parcial, y el
trasporte de sus despojos por las aguas, hasta depositarlos en el
primer obstáculo interpuesto. Nada mas á propósito para el efecto,
‘ que las cumbres de las montañas ya citadas. A medida que au
mentaba la accion erosiva del oleaje, aumentaba tambien el depósito,
que es el que ha venido á formar las islas a que nos referimos.
La teoría precedente se apoya en el hecho que sigue, por demas
concluyente. Las sondas practicadas en algunos lugares, han
puesto á descubierto la roca primitiva; inútil es decir, que es la
misma encontrada en algunos bajos, y que forma tambien las mon
tañas de Gran Roque.
Terminada esta ligera esposicion, mui necesaria para lo que va
a seguir, pasaré á indicar los productos materiales que allí notamos.
Entre estos el mas importante, productivo y que debe llamar en
primer lugar la atencion del Gobierno, es la arena que constituye
la mayor parte de los cayos y cuya formacion marina acabo de dar.
En apoyo de mis ideas sobre esta última, estraetaré aquí un párrafo
de la “Geología Practique” por Amadée Bural (1870) autor
cuyo nombre en geología es bastante conocido, sobre todo por
aquellos que se han ocupado de los terrenos carboníferos. Dice así:
(página 521.) “ La tangzw es una arena cuarcz_’fera, mícácea, mes
—168-——
\/\/\ /\/\

“ cladas con despojos de conchitas en proporciones variables, todo bien


“ triturado g_formando una pasta lugromc’t—rica. Debe evidentemente
“ sus propiedades fertilizadoras, á las conchas que forman el fondo
“ de la bahía de Oancale, las que sin cesar son rotas y arrojados hácia
“ la orilla por la aecion simultánea del oleaje g de las mareas.” “En
las ensenudas, el agua pierde completamente su velocidad g no pudiendo
do gu mantener la tongue en suspension, la deposita sin que puedan
apreciarse, las cantidades considerables que de ellas se han explotado.
La tongue es pues una arena marina, que contiene muchas conehitas,
se forma g se acumula sobre las costas de la Mancha, en los puntos en
que la disposíeion de la plaga permite el , depósito de arenas finas.
Es un producto esclusivamente marino, y no debe sus propiedades sino
á las conchaspulverizadas, y por consiguiente, al fosfato de cal, que
contienen en proporciones variables. De aquí la diferencia en las
clases de tongue que distingue al comercio. Las propiedades fecundan
tes de la tongue son tan apreciadas, que su uso se esparce sobre todo el
litoral, tan le_’jos, como lo permiten las vías de comunicacion.
“ El estrueto siguiente de una memoria de ]I[r. Marchal,” inge
niero de puentes y calzadas, añade unos datos mas.- “ La rada de
Oancule es, en efecto, como una inmensa fabrica de moluscos: quizá
ningunpunto del mundo lospresenta en tan gran cantidad. El jbndo
de este mar; es pues el vasto crisol en que se elabora la tangue.”
El oleaje mesclu continuamente la arena y las conchas ; nos trae en
seguida esta meseta benéfica : la arroja á la orilla, primero gruesa,
mas_fina en seguida, y cuando puede estenderse sin obstáculo sobre una
plaga basta 3/ prof¿mda, perdiendo poco á poco la velocidad que le
imprimen las mareas de quince metros, deja caer en los puntos abrigo
dos, ‘arenas impalpables g polvos de conchas. He aquí la tongue,
la buena, la mejor, la mas apreciada g buscada por su riqueza,
en principio:éfeeundantcs ; tesoro inmenso e’ inagotable sobre el que no
debemos con bir ninguna inquietud aun euanao el obrero provideneial
dejara de aumentarlo. ~
En la interesante obra de Sir John Subbock F. R. S. “El hom
bre ante histórico” (1870). Se encuentran dos frases que no puedo
ménos que citar. Describiendo las pilas de conchas marinas de
Dinamarca, célebres bajo el punto de vista antropológico, pues han
suministrado pruhbas evidentes de la aparícion del hombre sobre la
tierra, en una época mas remota de lo que hasta hoilse había supues
to,—Dicc así (página 178.) “ Cuando la colina de conchas de
Huvelse fue’ visitada la primera vez por el profesor Stcentrup, los
agricultores de las cercanías se ocupaban en traspoitdrlas para em
plearlas como abono allí. ” Mas léjos, en la página 180 tratándose
de un montecillo semejante, descubierto en Brigzes (Inglaterra) dice :
“ que los habitantes lo destruiun tambien para aprovechar el abono. ”
Si he hecho las citaciones precedentes, ha sido solo para impe
d1r que se tilden de exageradas mis consideraciones sobre los Ro
ques. A primera vista parecerá mui extraña la ausencia de sílice
—169—
\/\/\/\ \/\/\./\/\N\/\/\/\/\/V

en la arena de los Roques. Fácil es, sin embargo, dar la esplica


cion, á mi parecer satisfactoria de este resultado. La sílice, en arc
nas de esta naturaleza, no proviene ni puede provenir, sino de la ac
cion erosiva de las aguas sobre rocas que la. cuentan en el número
de sus elementos, aceion es esta, que en el lugar á que nos referi
mos, abrigado por la elevada cordillera de costa firme, tiene sin du
da ninguna, fuerza suficiente para. triturar delgadas conchas de mo
luscos; pero no para dcsagregar una cantidad apreciable de rocas
eruptivas.
Queda, pues, perfectamente sentado, por lo dicho, y ademas,
por los análisis indicados á continuacion, que la arena abundantísi
ma é inagotable.de los Roques, es un abono fosfático y de los mejo
res, como voi a probarlo. Se ha explotado y se explota aun en Eu
ropa desde 1850, como abono de esta clase, una roca mui dura : es
un mineral de fosfato de cal, lo que le ha valido el nombre de fos
farito. Su empleo en la agricultura exige la trituracion prévia, en
trillas ó molinos, operacion que la dureza del mineral hace costosa.
El término medio de veinte análisis que tengo á la vista, de fosfori
tas de localidades diferentes, se halla representado por 40, 4 por
ciento de fosfato de cal, título que representaba en el comercio hacen
ocho años un valor de 60 á 65 fuertes por los mil quilógramos. Es
to nos prueba, que este precio cubría ventajosamente los gastos de
extraccion, trasporte y pulverizacion del mineral. Supóngase aho—
ra la misma sustancia, naturalmente en polvo y las ventajas resul
tarán á. primera vista, pues se suprime el último gasto y se dismi—
nuye el primero; por la sencilla razon que es mas fácil extraer un
polvo que una roca.
Es de primera importancia tener en cuenta, que los precios in—
dicados son tan solamente un punto de partida, pues de 1.863 en
adelante, la importacion de los abonos fosfáticos, ha aumentado á.
medida que se va comprendiendo su verdadera utilidad. ‘
Me atrevo á esperar que lo que dejo expuesto, haga apreciar en
su verdadero valor el cuantioso tesoro que en los Roques poseo la
Nacion.
Pero no es esto todo: encierran tambienestas Islas interesan—
tes, otras riquezas naturales ya explotadas en pequeño: es de nn
deber, y entra en el programa trazado el apreciarlas.
La abundancia de mangles es extraoadinaria, y sus clases por
demas variadas. Islas hai como “ Cayo Sanavria,” que ocultan
completamente bajo el follage los bordes de sus costas, y aparecen
como ramilletes verdes, afectando formas caprichosas y elegante
mente raras. .
La. bruta explotacion que hasta hoi se ha hecho allí de esta
planta, ha dejado impreso con carectéres indelebles, la marca inse
parable de todas nuestras raras explotaciones, la destrnccion. En
22
—170—
\

efecto, segun se nos informó, elprecioso mangle de viguetas ha de


saparecido bajo el hacha de los traficantes.
No pudo ménos que interesarme el blanco brillante y pureza
de la cal fabricada con caracoles y calcárea marinos, ambos mui
abundantes en las mas de las costas. El horno que hasta ahora ha
servido para esta industria, es sumamente elemental : capas alterna—
tivas de conchas y chamisas, forman toda su construccion; en efecto,
' basta para descomponer el carbonato de esta naturaleza, un fuego
relativamente poco intenso, pues gracias á lo delgado de las paredes
del caracol, las llamas egercen prontamente su accion sobre toda la
masa.
Para el completo de lo que deseaba indicar sobre este producto,
haré observar que una explotacion aun mui activa la agotaría con
dificultad. Toda Venezuela no consumiria en muchos años la cal
que los Roques puedan subministar. Las diferentes clases de vaini—
llas, que abundan tan prodigiosamente en la mayor parte de los ca
yos, pueden tambien dar lugar á industrias productivas. Demas
está. decir que no tengo en vista la hoi poca estimada soda de varri
lla, sino que considero las cenizas de estas aplicadas á la fabricacion
del iodo. Esperemos que la primera fábrica de ácido sulfúrico, no
tarde en levantarse entre nosotros, trayendo a aquella como conse
cuencia casi forzosa.
Diró ademas que las cenizas de varrilla son tambien un precio
so abono. v
La sal pudiera ser tambien otro de los elementos de prosperidad
de los Roques. Dos causas hai que me parecen mas que suficientes
para que no llame la atencion del Gobierno sobre el particular. La
primera es, que siendo el terreno de estas islas sumamente permea
ble, la sal que produce es de segunda calidad, yse la llama en el país
sal de espuma. La segunda, que Venezuela poee un gran número
de salinas de primer órden, las que bien explotadas, producirian mas
sal que toda la que consume la América del Sur.
Para que los productos enumerados tengan su valor real, es de
todo punto necesario que su trasporte, de los lugares en que se ha
llen, sea posible. La cuestion estriba pues, en saber, si los cayos
que forman este archipiélago son abordables. Nada hai quedecir
sobre las islas en cuyas costas bate el alta mar. En cuanto a las in
ternadas, me parece, por lo que esta exploraeion nos ha enseñado, que
la. respuesta es satisfactoria. Un buque de regular calacion puede
mni bien navegar en las aguas de los Ropncs; basta conocer el fon
_ do y direccion de los canales, como puede verse en los croquis que
presento. Todas las islas exploradas poseen al ménos un buen fon—
deadero: es de esperarse que lo mismo se repita en las otras. La
historia de estas islas será la de otras muchas, y sobre todo la de cier
tas costas. No habiendo tenido hasta hoi ninguna importancia, han
Sido Pam los marinos, sobre todo extranjeros, una especie de móns
—171—

truo fantástico. A partir del día en que la importancia de aquellas


los haga abordar á. sus costas, perderán el misterio pavoroso de lo
desconocido, y sus aguas serán navegables. Recuórdese si no la
lilistoria de los mares de China, y se verá. que mis previsiones no son
1 usor1as.

CAYO DE SAL.

Esta isla situada á 11° 46’ latitud Norte y 67° 80’ de longitud
Oeste del meridiano de París. La punta Oeste demora 85° al 0.,
y la del E. 25° al Sur. Su largo es 10 millas por un ancho de 300
metros en término medio. Es mui baja, siendo su altura media so
bre el nivel del mar de 1m 10.
Las costas se hallan rodeadas de’ bajos; pero presenta felizmen
te dos buenos fondeaderos, uno al S. O. y otro á. O. 15° al S. O. En
el primero, á donde abordamos, y que tiene un ancho de 2.000 me
tros, puede" fondear un buque de ocho piés de calacion á 60 metros
de la playa, que es de piedra en este punto y corre la direccion
(110° 190°). El viento N. E. reina con mucha frecuencia, hacien
do mui soportable la temperatura elevada de este lugar. En efecto:
el 5 de Octubre á las 11 a. m. el termómetro centígrado marca
ba 30,1.
Al Sureste y un poco al centro de este cayo se encuentran va
rías salinas naturales, en explotacion. La sal que producen es de
segunda calidad, debido esto, no solo á lo permeable del terreno sino
tambien á los pocos conocimientos que presiden á la extraccion.
Algunos manglares y una gran cantidad de varrillas, componen
toda la vegetacion La fauna es tambien poco variada: lagartos ne
gros y mariscos son todos los animales que pudimos hallar.
La formacion de esta isla es de las mas interesantes, no solo
bajo el punto de vista genérico, sino tambien por el valor de la sus
tancia que encierra. Toda ella está formada por una capa, de mas
de un metro en algunos puntos, de cerca de tres en otros, de una
arena cuyo origen y desarrollo ya hemos tratado de esplicar ; su com
p0s1010n es :

Sustancias volátiles. . . . . . . . . . . - - 1—50


Carbonato de cal . . . . . . . . . . . . . - . 41
Fosfato de cal . . . . . _ . . . . . . . . . - . 57
Alumina . . . . . . . . . . . _ . . . . . . . . . . trazas
Pérdida . . . _ . . . . . . . . . . . . . _ . . . - - 0——50

100,00

La magnecia no figura en esta lista, pues como la cantidad que


——172——
./\N\¡

contiene la sustancia analizada, es poca, me pareció mas espeditivo


pesarla junto con la cal. Por otra parte, esto se hace mui comun
mente en los análisis de abono fosfático. El suelo de Cayo de Sal,
se haya pues, constituido por un abono de primera calidad, conte
niendo una fuerte proporcion de fosfatos, y no encierra ninguna sus
tancia nociva á la vegetacion; todos entran en efecto en la composi
cion del suelo arablc y por consiguiente de las plantas.
caro DE cocos.
El centro de esta isla se halla situado á los 11o 50’ de latitud
N. y ~69° 20’ de longitud O. Dcmora N. 0., 5° al O. del Cayo
de Sal.
Su altura media sobre el nivel del mar es de 5 metros. Las
costas de las partes S. O. se ele—van repentinamente partir de 50
metrosde la orilla del mar. El aspecto de este cayo es agradable á~
causa de lo accidentado del terreno. En la parte Sur es de notarse
un bajo ‘de arena que permite vadear la distancia de una milla que
separa Cayo de Cocos, de Cayo de Agua. En la punta Este existen
los restos de un horno de cal y de un rancho. ‘
El centro lo ocupan cuatro colinas de 10 metros de altura, for
madas, como toda la isla, de la mencionada arena. Hácia el Norte
se nota un bosque mui espeso de mangles, que sirve de guarida á un
sin número de pájaros, quienes forman parte de los fabricantes secu
lares del recioso guano. El terreno que sustenta estos árboles se
haya cubierto de una delgada capa de abono
Probablemente cn la costa (N.E. S.E.) corre una salina natural
de poca importancia: el hecho singular de haber hallado en el cen
tro 3 árboles de cocos completamente aislados ha valido á esta isla
el nombre que lleva.
El resultado de varios análisis pra'cticados con la arena de Cayo
de Cocos, es el siguiente:

Eosfato de cal . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
Carbonato de cal . . . . . . . . . . . . . . . 52
Alumina . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . trazas
Sustancias volátiles y solubles. . . . 0,50
Pérdida . . . . . . . . . . . . . . _ . . . . . _ . . 0,50

' 100,00
CAYO DE AGUA.

E.sta isla, situada á una milla de la precedente, fué explorada en


la manana del seis de octubre. Es bastante elevada," pues las coli
nas que la ocupan en gran parte alcanzan una altura de 15 metros.
-—173-——
VW\I\IVW\/\IVW\NWVV\ÍWV\W

Hácia el Norte se hallan unos veinte pozos que manan agua pota
ble. Basta, como lo hicimos, cavar en la arena un hoyo de un mc
tro de profundidad para proporcionarse agua que no presenta
el menor gusto salado; y que segun nos afirman los pescadores del
lugar es constante todo el año. He aquí, pues, agua que reeojida
por las montañas del continente es conducida entre las capas imper
meables por debajo del mar, y cuando la direccion de este se lo per
mite viene á buscar su nivel. ¡Hermosas dimensiones para un Si
fon! Me parece poder asegurar que fácilmente se podría construir
un manantial en esta isla que se vería coronado de un brillante
éxito. Una hora de trabajo, un tubo de hierro con su llave y—una
fuerte dósis de buena voluntad llevarían á cabo este utilísimo ade
l¿mto. La arena que contiene este islote es la misma de Cayo de
ocos.

. CAYO SANAVRIA.

Este islote, situado en el centro de los Roques, no presenta nin


gun interes bajo el punto de vista de los abonos. Es ¡nui abundan
te en mangles y barrillas. Posee ademas un puerto de primer ór—
den, que podría mas tarde tomar importancia sirviendo de carenero.

CAYO CARACOL.

Esta isla debiera quedar sin meneion, pues es sumamente peque—


ña, y como productos naturales no encierra sino una gran cantidad
de caracoles. Voi sin embargo á ocuparme de ella con algunos de
talles, pues como se verá, puede tomar una gran importancia cientí
fica. La disposicion de estas conchas de moluscos es sumamente
curiosa. '
Todo revela allí la mano del hombre. Estos moluscos han ser
vido, y aun sirven á la alimentacion. Hasta ahora nada de es
traño ; pero la importancia de estos prismas crece rápidamente
cuando se considera su edad probable. Los caracoles que se ha
Ilan en la base presentan un aspecto que no han podido adquirir sino
con los siglos; la mayor parte de ellos se hallan casi en completa
disgregacion, ' hecho que viene en apoyo de mis previsiones, pues
se sabe que las conchas de esta naturaleza se conservan bien por cen
tenares de siglos. ¿, No seria racional suponer que los pobladores pri
mitivos del continente hayan habitado estas islas ‘? Fácil será. inda
gar la época en que los prismas precedentes han sido colocados en
aquel lugar. Removiéndolos con curiosidad es posible que se en.
cuentren armas ó utensilios que hayan servido á los moradores de
aquella época. Si así fuese ¡qné datos tan preciosos para la arqueo
logía patria y aun quizá para la geología de nuestro suelo ! Llamo
mai sériamente la atoncion, sobre hechos tan importantes.
-—-174——
’v\f\/‘N\t\/\/‘mWA/\N\WI\WW

GRAN ROQUE.

Esta isla, la mas elevada del archipiélago, es completamente di


ferente delas anteriores, no solo por su aspecto, sino tambien por la
naturaleza de los productos que la forman. La parte Norte y Este
de la isla se halla ocupada por tres colinas, de las cuales, la menor,
tiene 150 piés de elevacion. Pertenecen al terreno granítico, pues
están formadas por las rocas características de este terreno. Como
'roca accidental contiene un mineral de color verde que es un sulfato
doble de hierro y alúmina. Este mineral no presenta, pues, interes
bajo el punto de vista de los abonos. Mai estraño es que personas
familiarizadas con la cuestion de abonos hagan proposiciones para
explotar una sustancia de poco valor, teniendo al lado otras valiosas
y de fácil explotacion; verdad es que contaban para. ello con la casi
evidente impericia de nosotros en cuestiones semejantes. Felizmen
te llevarán la mejor prueba de lo contrario, cuando se den cuenta de
que apreciamos en su justo valor lo que la naturaleza nos prodiga.
La poca importancia del mineral esplica por qué no incluyo ningun
análisis de él. .
La arena que constituye la parte S. de la isla es exactamente la.
tangue de la bahía de Oancale. Verdad es que un poco mas abun
dante en sustancias orgánicas, debido esto al huano que las lluvias
arrastran desde las colinas habitadas, cómo están, por una multitud
de aves.
El análisis ha dado por resultado :

Fosfato de cal. . . . . . . . . . - , . . . . . 46
. Silice . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . _ _ - . 41
Sustancias orgánicas . . . . . . . . . . . 12
Sustancia soluble . _ . . . . . . . . . . . . ,50
Pérdida. . . . . . . . . . . . . . . . . _ . , . . - ,50

Total . . . . . . . . . . 100

Es necesario advertir que esta isla recibe el empuje de las aguas


de alta mar para que se comprenda su accion erosiva, la disgrega
clon de las rocas y por consiguiente la presencia de la sílice.

Resúmen.—Los análisis practicados no bastan para fijar de una


manera definitiva el valor intrínseco de los abonos contenidos en el
al"’hlplélago que acabamos de estudiar.
Como ya lo hemos dicho la proporcion de fosfato de cal con
09ntemdo en las arenas marinas varia no solo en la isla, smo tam
blen en la forma de la ensenada.
._17"_
./\N\f\.

Esto se haya comprobado por los análisis que hemos practicado


con las diferentes muestras que pudimos recojer. Los números que
indican la proporcion de fosfato, aunque constante para los ejempla
res de proveniencia idéntica, variaban mucho con los que tomaban
su origen en un lugar poco distante del de la otra. Esta corta, pero
importante observacion, debe á mi parecer servir de norte para
aceptar ó desecha_r cualquiera proposicion que sobre la explotacion
hagan los interesados.

ORCHILA.

Esta isla no fué explorada sino en su parte S. E. a causa de su


gran extension. En las costas se halla una arena semejante á la de
las Roques.
Visitamos en seguida las colinas en que se hallaba el huano ya
_ hoi casi totalmente agotado. En este lugar el abono ha sido depositado
por las aves marinas en las cumbres de las alturas: arrastrado poco a
poco por las lluvias se acumula, en las partes bajas tendiendo así á ni
velar los estribos.
Pasamos luego al islote en que se encuentra la factoría estable
cida desde hacer. cinco años por los americanos contratistas del gua
no., Como este último se halla casi agotado en la isla principal, la
compañía extrae actualmente la tierra que forma el piso de este ca
yo. En el puerto se hallaban grandes cantidades de esta sustancia,.
que debía ser embarcada.
El ciudadano Gobernador del territorio Colon, me remitió una
cierta cantidad de tierra recojida por él mismo para que hiciera el
análisis é informara sobre si la sustancia era ó no guano. Antes de
pronunciarme sobre el partic'ular voi á. precisar el significado de la
palabra guano tomada en su mas lata acepcion.
El guano proviene de la acumulacion de excremento y
cadáveres de ‘aves marinas, fenómeno que ha comenzado con el
post—diluvium y por consiguiente se continúa actualmente.
Este abono debe su empleo en la agricultura, á. su gran cantidad
de amoniaco que contiene. Es pues la proporcion de sales amo
niacales quien fija el valor de un guano. Como estas sales son
todas solubles y mui volátiles la aecion simultánea del sol y de las
lluvias tendrá siempre por efecto empobrecer el guano. Es por esta
razon que se conoce guanos compuestos casi exclusivamente de
fosfato de cal, habiendo perdido la mayor parte ó todo su amoniaco.
El comercio los acepta entónces como abonos fosfáticos.
Lo que caracteriza el guano es su proveniencia y no su compo
sicion. Un producto compuesto de carbonato y fosfato de cal
puede mui bien ser un guano de la clase de los llamados te
rrosos.
—176—
\./ u \./\/\/W\/W\f

La existencia de algunas conchas marinas en la tierra que


habían sometido al análisis me hizo creer que debía clasificarlo
entre las arenas marinas, apoyado ademas en la débil proporcion de
sustancias orgánicas.
Las propiedades todas, dela tierra estudiada, se hallan en efecto
mui léjos de las del guano. La cantidad de sílice que contiene es
insignificante; enla masa. existe una fuerte proporcion de concre
ciones tan duras, que me vi precisado á hacer uso de un mortero
fuerte. Aun triturada ó calentada con cal no se percibía el menor
olor amoniacal. Se disuelve en los ácidos produciendo una grande
efervecencia. El color casi blanco, su olor terroso, el sabor fuer—
temente salado, la aceion nula del calor, todo contribuia á compro
bar mi primera eonclusion.
Sin embargo, como la cucstion era por demas delicada, sometí
la sustancia á, un sério análisis microscópico. Haciendo cortes en
las concreciones ya mencionadas pude convencerme que estos eran
huesos de aves en diferentes estados de petrificacion. En algunos
de ellos el tejido óseo podía reconocerse con una simple lente.
El análisis indicado a continuacion concuerda en efecto con el
de un hueso fósil :

Fosfato de cal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65,


Amoniaco . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . - 2,
Subst. solubles. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2,
Subst. insolubles . . . . . . . . . . . . _ . . . . _ _ _ _ _ 0,5
Carbonato de cal . . . . . . ..' . . . . . . . . _ . . .. ‘30,
‘Pérdida ........................... .~ 0,5

100,0

ISLETAS DE 1’ÍRITU.

Isleta Oármen .
Esta isla se halla situada en frente á, la costa de Piritu y un
poco al NO.
Su vegetaeion se limitaá algunos árboles de manzanillo.
Toda la isla está formada por una tierra compuesta de cerca de
50 por ciento de sílice, una fuerte proporcion de arcilla y en pe
queña cantidad, fosfato de cal.
Esta tierra es poco apta para ser aplicada en la agricultura, á.
causa de la gran proporcion de alúmina que contiene, podría sí ser
aplicable, unida con la arena de los Roques que no contiene sino
trazas de esta materia.
00m0 es ademas impermeable serviría en caso de necesidad para
formar el fondo de una salina.
-—-177-—
\/\IV'\IJ\JWV\JW\JVWWVWW\I\N\IV\M

Isleta Isabel. '


Situada al N. de Piritu. Posee un magnífico puerto. La
importancia que esta isla puede adquirir depende de la hermosa
salina que existe en la parte central; su suelo es casi impermeable,
y para empezar á sacar partido de olla hasta dejar entrar las aguas
del mar, el sol y la brisa harán el resto.
El manzanillo es ménos abundante que en la- isleta prece—
dente.

BORRACHAS Y OHIMANAS¡

Estas islas, aparte algunos detalles de poca importancia, pre


sentan el mismo aspecto. En cada uno de ellos se hallan reunidos
los principales caractéres de los terrenos de transicion que segnn al
sabe: forman casi la totalidad de la América del Sur. En efecto,
las pendientes son fuertes, desnudas de vegetacion y las rocas pre
sentan estractíficaciones mui contorneadas, plegándose á veces sobre
ellas mismas.
Los esquistos arcillosos (pizarras) que componen la totalidad
delas montañas nos autorizan á identificar esta formacion con
la. del terreno de transicion llamado de formacion media ó
siluriana.
Las capas de pizarras dirigidas casi de Este a Oeste son en su
mayor parte verticales. Constituyen las páginas del inmenso libro
en que la naturaleza ha escrito la historia de aquellos lugares.
La explotacion, gracias á la disposicion ya mencionada es su
mamente cómoda. La pizarra negra alterna con la morada; como
esta última resiste mal á. las influencias, atmosféricas á causa de la
gran cantidad de hierro que entra en su composicion, se ha ido
debilitando y ha formado cavernas limitadas por las capas adyacen
tes de la primera. Se comprende así que la fuerza que se necesita
por clivarlos es relativamente mui pequeña.
Estas islas que se hallan casi enfrente á. Barcelona y á una
pequeña distancia de la costa forman con esta última un canal
pintoresco y navegable hasta por grandes embarcaciones.
Tales son Ciudadano Ministro los resultados que ha podido
alcanzar la comision científica que llevó por mision explorar las
Islas que forman el Territorio Colon.
Espero que el Gobierno quede satisfecho si nó de mis conoci
mientos, al ménos de mi buena boluntad y asiduídad.
Debo ántes de terminar manifestaros que si alguna satisfaccion
me queda despues de remitido este trabajo, estriba tan solo en el
—178—
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placer de haber cumplido con mi deber como venezolano y como


amante de una ciencia que me es tan cara.
(Firmado ).— VICENTE MARCANO.

Antiguo alumno de la escuela imperial central de Artes y


Manufacturas de París. Miembro de la sociedad química de París.
Exfarmacéutico de los hospitales de París y del ejército frances—
Miembro honorario de la sociedad Latino—Americano, Exprofesor
de la I. U. O. dc Venezuela etc.

Es copia.—El Secretario del Ministerio.

TERRERO ATIENZA.
_179_
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APUNTES ESTADISTICOS
DE LOS

TERRITORIOS FEDERALES.
.,...—,._

INDICE GENERAL.

TERRITORIO AMAZONAS

FOLIOS
-v
Introduceion . . . . . - - . - - - . - . . . . . - . - - u . . . o . o
Informe del Coronel A. Codazzi sobre este Territorio. . . . 5 a
Decreto del Presidente constitucional de la República, Ilustre Ameri
cano, General Guzman Blanco, organizando el Territorio ......
Nociones generales sobre el Territorio, sus habitantes, costumbres e
industrias . . . . . ...... ...... .. ..
Pueblos y sitios principales. . . . . . . . . . . . . .. . . . . . ..
Cuadro de las vías de comunicaeion, que existen ó han existido en el
territorio . . . . . . ......
Itinerario de la capital de Guayana, Ciudad Bolívar, al Territorio
Amazonas, y de allí al Gran Para en el Brasil . . . . . .
Número de habitantes del territorio, segun el “Censo Guzman
Blanco . - . . . . ‘
- . . . . . . . . . . . . . . — . o . . . . ..
Movimiento de la poblacion : cuadro de los bautismos en el Distrito
Atabapo (San Fernando) en el año de 1874 - - 0 . o . . . . . .
Cuadro de casamientos en el mismo Distrito, en el año de 1873 . . . . . .
Cuadro de defunciones en el mismo Distrito, en el año de 1873 . . . . . .
Cuadro de los bautismas en el Distrito de la Frontera (San Cárlos) en
el año de 1873 . .
Cuadro de casamientos en el mismo Distrito, en el año de 1873 . . . . 46
5v\&7\
Cuadro de defunciones en el mismo Distrito, en el año de 1873 . . . . . . 49
Cuadro de las defunciones en el Distrito del Centro (María) en el año
de 1873
Cuadro de los bautismos en el mismo Distrito, enel año de 1873 ....
Cuadro de casamientos en el citado Distrito, en el año de 1873 . . . . . .
-_—Cria, agricultura y comercio.
Cría.
Comercio . . . . . . . - . . . . . . . . . - . - . . . - . . - . .. ;.\
Agricultura . . . . . ...... ...... ...... ......
Estadística de las tierras cultivadas, nombres de los cultivadores y
cultivo en el año de 1873. . . . Q“P‘S?‘S?‘
=\&>?\ï\ 67
Apuntes geográficos 71
Flora . . — . . . . . . . . . . . . . . - . . . . . . . . . .. 74
Montañas principales n . - . . - . . - - . u . . . . . . . . . . . 75
— Hidrografía.
Ríos y caños principales . . . . . . ' 78
Lagunas 79
Noticias generales - . o . . - . . . . . . . . . . . . . . . . .. 84
‘Apuntes del señor Francisco Michelena y Rójas sobre el Territorio.—
Remontada del Orinoco desde Pararuma.—Lugares aparentes para
—180—
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, FOLIOS.
colonizar.—Raudal de Atures.—Poblacion.—Hato de ganado vacu
no.—Abandono en que se encuentra todo.—Mis impresiones—Modo
de viajar en aquellas regiones ...... ... .. ...... 84 a 95
—-Llegada a Maipure y su descripcion.—Ruina de esta poblacion.—
El Orinoco estaba explorado ántes que fuera Humboldt—Hidro
grafía del Orinoco y Amazonas ...... ...... .. .... 95 á 105
—-San Fernando de Ataba o.—Navegacion interior por vapores.—
Régimen administrativo.—- que fueron las misiones—Reformas
introducidas . . . ...... ...... ...... . . . . . . 106 á 111
Idea general por Francisco Michelena y Rójas ...... . . . . . . 111 á 126
TERRITORIO GUAJIRA

Introduceion . . . . . ...... .. . . . . . ...... ...... 129


Cuadro de los ganados, bestias y demas efectos vendidos por los guaji
ros en Santa Teresa, en el primer semestre del año de 1876 ...... 129
Riqueza natural de la Guajira. ...... ...... . . . . .. 130 á. 131
Actas ;de instalacion de las escuelas federales del Territorio Guajira. . 131 á 1331
Reseña sobre las costumbres. . ...... ...... ...... 133 á 145
Aspecto y superficie ...... ...... .... .. ...... 144 a 145
Censo del Territorio ...... ...... .. . . .. ...... 146 á 149

TERRITORIO COLON

Introduceion . . . . . ...... ...... ...... ...... 153


Decreto de 22 de Agosto de 1871, del Presidente provisional de la Re
pública, General Antonio Guzman Blanco, sobre creacion y organi
zacion (le este Territorio. . . . ...... ...... ...... 153 á 155
Apuntes topográficos de‘las islas que componen el Territorio Colon.
Islas de la ensenada de la Esmeralda . . . . ... ... . ..... 155 a 156
Grupo de Los Frailes . . . . . . ...... ...... ...... 156
Isleta La Sola . ...... ...... ...... ...... 156
Grupo Los Hermanos . . . . ...... . . . . . .' ..... 156
Islas entre Barcelona y Cumaná ~- .‘ . . . ' ...... . . . . . . ~ 156 a 161
Islote Farallon. ...... ...... ...... . . .... 161
Islote Ocumare. ...... .. ... ...... ...... 161
Islas entre Turiamo y San Juan . . . . .~. ...... ...... 162 á. 164
Id. Orchila. . . ...... ...... ...... ...... 164
Grupo de Los Roques . . . . . . ...... ...... ...... 164 á 166
Informe sobre el Faro de los Roques .... . ... .. ...... 165
Grupo de Aves. ...... ...... . . . ... ...... 166
Grupo de Los Monges . . . . . . ...... ‘ ...... . . . . .. 166
Informe del Dr. V. Marcano sobre las islas siguientes . . . ...... 167
Los Roques . . . . . . ...... ...... ...... . . . . .. 167 á. 171
Cayo de Sal...., ...... ...... ...... . . . . .. 171
Cayo de Cocos. . ..... v ...... ...... . . . . .. 172
Cayo de Agua. ...... ...... ...... ...... 172
Cayo Sanawia. .. . ... ...... ...... .. .... 173
Cayo Caracol. . ...... ...... ...... .. . ... 173
Gran Roque.. . . .. .. . . ..... ...... .. . . .. 174
Orchila . . . . . . ...... ..... ...... .. .... 175
Isletas de Piritu ...... ...... ...... ...... 176
Borrachas y Chimanas . . . . . . ..... ...... ...... 177
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