0% encontró este documento útil (0 votos)
253 vistas43 páginas

La Crisis Del Estado - SIDICARO

Cargado por

Cesia Iriarte
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
253 vistas43 páginas

La Crisis Del Estado - SIDICARO

Cargado por

Cesia Iriarte
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 43
“Gestion y Cel. Gob. en al Contexto socio econ... , Hhtimes @) Unioap 3 - OBUIGATORIO Ricardo Sidicaro La crisis del Estado y los actores politicos y socioeconémicos en la Argentina-(1989 - 2001) @ Libros del Rojas eudeba Indice general , 7 roduc Capitulo uno Estado intervenconsta argentine ls astores desu formaciony dasudibie cs 16. lozadointrecnia en Arena 18 Wariner etapa lta el 1950-1985 27 iene itary destin ated 3A Rleuato puedo yar coven dl ebiansents escapee ete aaa dena ( 18348) Capitulo dos nooiberaismo menemista ye profundaacén ola ci oratl 40 Dela et peri radon a gen nett Capitulo tres (els det estado, del modelo” y dele Aonza 81 sibogate cade Introduccion La extabilidad democritica, el crecimiento econémico y el bienestar social de Is poblacién fueron aleanzados en los patses {que fograron esas metas siguienda vias dstintas. Los factores y actores que intervinieron en cada una de esas experiencias nacional presentaron rasgos en comin y aspectos expecifcos {que otorgaron asus aciones ycreaciones la caracterstca de no ser faclimente reproducbles en otras socledades, La propuesta ‘de modelos 8 imitar se conuirti, sin erbargo, en un argumento recurrenteen aquellos plses regionesque buscaban evolucionat en la misma direccién que los mas modernas0 desarollados. Ast las comparaciones ingenuss se mezclaron con las confuslones y propagandas interesadasy se impulsaron muchos experimentos ‘de cambios sociales, luego malogrados. Ala hora de los balances sehiceron, seguramente, mis aceptableslas preguntas sobre las propias particularidadeshistoicas, les componentesestructurcles, os funclonamientos de as nstituclonesestatales, las vayectorias {Ge fos actores politicos y socioecandmicos predominantes y las telaciones de poder entre ells, el lugar del pas en el concierto mundial y aceres de muchos otros temas imprescindlibies para lun abordsje explicativo sistematico,ignoredos en los momentos edebatey de lucha poltica e ideoldgica. ta metafora ferroviaria ‘que supane la existence del wtren de la hstoriae y el riesgo de perderio por dudar y discutie en lugar de «tomar decsiones lurgentes» suele ser un componente clisica de las aludidas En ol caso argentino, en ls ultimos doce afos lot gobiernos llevaron adelante une serie de reformes politica, econsimicasy sociales de cardcter neoliberal cuyo objetivo explicito era ‘ransformar totalmente el modo de funcionamiento de la economia interna y ograr una mayar insercidn en los procesos de globalizacién. Ahora la metifora era de orden planetero: la Argentina se arciesgaba 2 quedar afuera de! mando. Sin duds, la perspectiva que daré el paso de los aos ofrecer nuevos clementas y permitiza depurar apreciaciones. in embargo, no es necesaria esa prudencial distancia temporal para analiza las ‘condiciones en que se deserrollaron las mencionads experiencias Ge cambio social y politico y sus consecuencias inmediatas Obviamente, la bisqueda de nuevos sentidosy significadosestaré slempre abierta Investigaciones futuras hard mejore que hoy nos proponemos, ya que contarén con mas informaciones ‘empiricasy dispondrn de mas contribuciones pore confrontar hipstesise interpretaciones Las preguntas que organizan nuestra indagacién ponen en telacin tres conjuntos de esferas de conocimientos 1) El debiltamiento o cris de las capacidades estatales 2) Las caracteristias de los actores politicos ysocloeconémicos predominantes durante el periodo estudiado, 3) Las relaciones de poder que llevaran a la adopcion y ‘mantenimiento de las poltcas neotiberates. A star en el centro de nuestro estudio fa combinacién en- ‘elas condiciones estatalesy las acciones de los actores politicos y socigecondmicas predominartes dejamos fuera del recorte analitico un amplio canjunta de temas cuya importancia no ignoramos. Algunas de las cuestiones no incluidas sin embargo, ‘entrarin en esta Indagacion en la medida que sus efectos sean ‘elevantes para la mejor ineligibilidad de ls relaconesa ls que acordamos proridad, capitulo un El Estado intervencionista argentino: los actores de su formaci6n y de su crisis Sobre la crisis del Estado previamente el émbito teérieo en el gue incrine el concesto. | Max Qleber planted una caracterizacién adecuada de las funciones de lor estados modernos: «Lo que actualmente estimarno como fursones bist dl Estado —al extablacmiento Gel derecho uncén logilativa la Se. seguridad peitonaly del ord efensade lox derechos acGuiridoe (usta), el cuidado de fos intereres higiétcos, pedagagicos, politicos-sociales (las diferentes ramas de la aparecieron como la respuesta de quienes no Grcontrapan garantizado el compromiso que, en teora, tenia el + gtado de asegurar el valor de su papel moneds. Si bien 0 tS de una manera generalizada, la violencia de los an constr ctor de evident velién Ce fo social que funda la vigencia dela propiedad privads, que deb ser preservada porlos popiosintererados, en no pocos < esos, par medio del uso de armas ysin I intervancion de fuerza 1 giatales, Tal como sostuvo Max Weber: alas precios on diners “son proshicto de lucha y compromiso; por tanta, resultado de tyra constelacién de pode. El‘dinera’ noes un simple indicador _Linofensivo de utlidades indeterminadas', que pudiera “Vgransfotmarse diserecionalmente sin acarresr con ello una, ‘liminacin fundamental del caracter queen el praca imprimen © slucha de loshombres entre sl, sino primordialmente medio de Juchay pracio de lucha, y medio de céleulo tan slo en a forma ‘de una expresign cuantitativa de Ia estimacién de las probabilidades en Ia lucha de interesess (1999: 82). Sin la “referencia estatal orientadora dele moneda, econflcto en torno 1 los precios perdié al dinero como mediadr simbslico y se © plantearon luchas sin medlacién recuriendo ala violencia, Como ‘enuna experiencia de eboratorio, lo ausencla dal Estado produjo efectos de dlisclucin de los telidossacials:eme saqued un vecino ‘que venia siempre a hacer compras» fue una narracién habitual «ayo sentid era: wdesaparecié lo garantiaestatal que asegurabs ol intercambio pacifico con mi vecinen Los efectos de la hiperinflacién sobre la memoria social se convirtieron en referencias tuertes en las interpretaciones que vieron en el derrumbe monetario una de las expicaciones de la aceptacin social, temoresderecaidasde por medio, del proyacto neoliberal instaurado poco después (Sigal y Kesler, 1997). Dicha sceptacidn, sin embargo, no podria separarse de las luchas "libradas para acordar significado al fenéineno Inflacionarlo y “anstormario en un acontecimiento ideolégicamente descifrado. En realidad, enios wiaqueoss hablan convergido miltiples efectos We Ia crisis estatal, pero por la natursleza de sus antetedentes Inmediatos, fueron los actores ms entrenados y habitdades en ostular argumentos sobre la ulltima oportunidadn y el aborde {el abismo» quienes consiguieron hacer ver ef desborde de los bredios y la caida del valor de fs monedo, consecuenélas de la ebilidad estatal, como el resultado del excesa de presénicla del Estado en ta economia y en la sociedad. ‘capitulo dos EI neoliberalismo menemista y la profundizacién de la crisis estatal El agotamiento de un elo de relat entree stad y a sociedad fv panto en 1989 dese diferentes perspectives uel ei cncidan otalmerte, aberon pao ala reformas tsatalesiiads por el cee de fesnEeonsensolograda tn poblacén abv dscsiondelas medids adaptor ox portvoce dls principales actors elosconomiascleraran tl vox pop, vor Deal que stempre heblonrechazado pot inaconal y popula, Los pros policos atom lina ve ies sin expreser mayoresconvecone, pues intervenconsm del Eade en soci lo econdmic era parte det satio comin de ut dgentesy de sus adherenes més comprometdos, que, no ett de mas recorder, cutvaben tpecttivas de lanza pests y alas enalgdn nivel dees {ar ullpendedss adninisvacones pbs ‘Ademés, muy pronto se fro tore que Tos pequefis partidos que dont fos haben hecho del a al sta !upencpa propiestedoctrnariatampocotenfanconcepciones clara sobre como dara mercado ln priméca pregoneta, Us prindpales corporacisnes empresas fester le vctora Ieee, per en la eida em que sus demas do menor intewencinextetal fo contuln un progtema general y Giro de echo a a regulaconeslegroh la muse etapa shy perspective defiids.£ Menem pares sorprender alos antlgucspregoneron se lt vintages del mercado. Sn subterugos, oan Corls de Pablo eer tee ori etrela playa ecanomiaeghr Gh flnos ager? Por celaries qu venta Menem. £8 fect la inanzas pbs de comienaos de 1983 no eran ray inllagron de la conversion de diferentes de las de los alos anteriores; pero a medida que las lencuestas de opinién ratifiaban més y més las chances del candidatojusticialista, fos argentinos hulamos en igual medida de los australes, lo cual deterioraba mis a situacisn econdmico y aumentaba entonces las posibilidades de triunfo. de Carlos ‘Menem, generando nuevas vueltas de tuerea en la espical _acummulativa (de Pablo, 1984: 17) De la identidad peronista tradicional ala gestién neoliberal Desde su fundacion el peronismo se present6 como une fuerza politica preocupada por lograr mayor equidad socal y, dadas sus relaciones con ef sindicalismo, s@ asocié a la mejora de la situacin social y econdmica de los sactores asalriadosy de la ppoblacion de menores recursos. Las argumentaciones sobre la Sociedad y las soluciones de sus problemas se focmularon hasta 1989. partir del supuesto dea exstencla de una divsin tajante entre los intereses de la mayoria de los integrantes de la Poblacién, ensulenguaje el «pueblo» ols trabajadores, que se hallaban enfrentados a minorias econémicas, designados como cl ecapital» o la woligarquian, vinculades a los intereses de potenclas extranjeras. El recuerdo de lor avances en materia de lequidad social realizados en su primer decenio de gobierno y las posteriores luchas y movilizaciones por reclamnos salaroles, le Permitis a los peronistas recreer Ia idea de un adversario soclal native aliado a «empresas o gobiernos foréneoss, Frente a esos ‘enemigos, realizaban convocatorias politicas exitosas para preserva a adhesin de sus apoyos establesy conseguir nuevos. El cotrox social, locazado en la cispides del poder econdmico, fue considerado instigador y beneticiario de los olpes militares de 1955 y de 1976. El antagonista politico en el imaginario, péronista era el radicalismo, y si bien Ia beligerancia' varie en intensidad de acuerdo alas coyuntoras, la UCR fuesucompetidor _elactoral permanente, Para los peronistas, Ia definicién del enorotross na se vio aiterada durante buena parte de su historia. Se consideraban la tapresion del spuablo» y de la anacién», y como era evidente ‘que no los apoyaba fa totalidad de los votantes, la aritmética tlectoral estuvo presente en la formacién de frentes con otror partidos que podian asegurar el umbral de sufragios para Sleanaar las mayoras, El gobierno de Menam llevé adelante una gran cuptura con la tredicion peronista, Para realizar el cambio de posiones doctrnarias no exstioron mayoresdscusiones pablias en su par- ‘do, pero tampaco ee registraron an sus filas adhesiones al proyecto de desarticulacién de las instituciones del intervencionismo estaal, Las précticas de los altos funcionarios del gobierno menemista se ajustaron al programa neoliberal, que se encuadraba en lo que histéricamente era Ia propuesta del eotron socal. Al respecto, Garardo Aboy Carléssostiene que sal romper con la politic de reforma sociale igualacién que era uno de los componentes de! peronismo, el menemismo acaba «com el principio de unidad que habia amalgamado los sectores populares en solidaridades colectvas a través de un sistema de alteridades, el enfrentamiento peronismo-antiperonizmo» (2001 2307), Elabandonodelasorientaciones tadiclonaes fue justificado de maneras distintas por los funcionarios menemistas més destacados, pero la ideologia neoliberal, de hecho, carecié de vyoceros con trayectorias partidaries reconocidas. Los sgobernadores peronistas provincales no se mostraron, en gem ‘eral, propenses a cambiar las ideas econémicasy sociales del ‘movimiento politico al que pertenecian, El sindiealismo se enconte6 frente alos dllemas que surgian © del proyecto menemista, Por sus bases solales, pa su tradicion, por los intereses de sus propias organizaciones, los diigentes “aremiales peronstas se hallaban atociados desde hacia décadas al intervencion'smo estatal. La apertura de'la economia con el aumento de ls indices de desocupacién, la desregulacin de las Felaciones faborales, la precarizacin de! empleo, los enominados contratos «basuras, lor retrocesos del poder adquisitivo de fos salarios, lat privatizaciones de empresas piblicas,y, en general, todo el efecto simbilico que tenian las Pérdidas de conquistas logradas durante anteriores gestiones Peronistas, generaron reciente malestar secial y el ebilitamiento de los sindicotos. la disminucién del nimero de sindicalistas en las ‘epresentaclones parlamentatiae del peronisme fue uno de los ‘ingicadores mss elocuentes desu retrocesa y de la deseonfianza on la que se equa su evolucian desde el gabierno (Gutiérrez, 2001). La oposicién gremial contibuyé a aplazar fa sancién oe! tratamiento de leyes cuya finalidad era profundizar la desregulacién laboral o hacerle perder el manejo de las obras sociales. En esas actitudes de rechazoa la politica oficial debieron Coincidir con muchos legisladores cuyas orientaciones eran cerratcas,y que evitsban eupturas pablicas y permonentes on el gobierno y se mantenian en la disciplina de sus bloques parlamentaris (Jones: 2001), Puede afirmarse que con muchos sindicalistas curié algo imiary aludiarantos cstos de ponerse al neoliberalisma, postergando sus citicas pablicas para futuras coyunturas, Al tetminar ls década presidencial de Menem las criticas al Jenominado «imodelos eran més habituales y 93 %

También podría gustarte