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Josefa Salmón - El Espejo Indígena. El Discurso Indigenista en Bolivia, 1900-1956

Josefa Salmón - El espejo indígena. El discurso indigenista en Bolivia, 1900-1956

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El espejo indíg ena

El discurso indigenista en Bolivia


1900-1956

Josefa Salmón

Colección Academia
número cinco

plural editores - Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación - UMSA


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. S.:2. <./
¡qCfl
A la memoria de Evio y mamá Rosa
Para Sofía y Sebastián
A Chulumani y Chicaloma

©Josefa Salmón
© Plural editores 1 CID
D.L.: 4 - 1 - 894 - 97
ISBN 84-89891-01-X

Producción: CID
Pasaje Jáuregui No 2248
Teléfonos/Fax 312193-311708
Casilla Postal: 5097, La Paz, Bolivia
E Mail: [email protected]

Impreso en Bolivia
In dice

Agradecim ientos 11

Introducc ión ....................................................................... ........................... 13

CAPITULO I: EL DISCURSO Y LA HISTORIA ....................................... 25


A. Cambios y continuid ad .. ... ... ... ..... ..... .. ......... ........ ........ ........ .. ..... 27
B. La predilección del sujeto de la historia ................................... 30
C. El "objeto" de la historia .. ..... ... .. ... ..... .. ... ... ... .. ... ..... ... ... .. ..... .. .. ... 33
D. El discurso indigenist a en la historia ....................................... 34

CAPITULO 11: DISCURSO IDEOLOGICO .............................................. 39


Bases del díscurso ideológico .... ............. ................ ................ ....... .. 40
A. La imagen de la sociedad y la unidad social .... ..... .. ................ 41
B. La nación y el orden natural .... .................. ....... .. ....................... 47
C. Necesidad de cambio o revolución .. ............................. ...... ...... 53

CAPITULO III: LA NACION COMO DISCURSO


IDEOLOGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO ... ....................................... 59
A. Pueblo enfermo y el discurso "nacional" ...................... .............. 61
l. El determini smo racial de la naturaleza ..... ........................ 64
2. Nación-un idad .......... .. ....................................... .. ........ ......... .. 67
3. El discurso de "progreso " .................. .................. ................. 71
B. La raza indígena y el "nacionali smo" en Creación de
una pedagogía nácional .................................................................. 76
C. Naturalez a-naciona lismo en Arguedas y Tamayo .................. 84
D. La evolución como cambio .... .. ....................... ......... .. ................. 89
CAPITULO IV: NATURALEZA/IN DIO ... ... ................................. ........ 93 Hay que enseñar que sobre el mundo las cosas más graves y más futiles ,
A. La tierra como referente de nación e indio .. ..... ....... .. ............. . 96 todo existe nada más que para servir la causa de la vida, y que las filoso-
B. Altiplano .......... .. ... ....................... ........... ................... .............. .. ..... fías , las religiones, el arte, la ciencia y todo, son nada más que sus obre-
98
C. La Chaskañawi ................................... ................... ........ .............. ... . ros y sus servidores.
103
D. El ambiente rural como base de "desarrollo" nacional 108 Franz Tamayo

CAPITULO V: EL INDIO Y LA REVOLUCION ... ........... .. ........ .............. . 111


A. El concepto de unidad perdida y la revolución económica .... 115 ... el deseo de pertenecer a un principio trascenden te (natural) es lo que
B. El origen de la ruptura: Tupak Katari · ................... ... ........ .......... . 120 priva al gesto de su autenticidad original de verdadero "natural " (que la
C. La ruptura en Yanakuna ·.......... ;......................:.. ... .................... .. .. 122 idea de naturaleza es incapaz de recuperar en sus representaciones natu-
D. El nacionalismo revolucionario y el mestizaje ........................ . 125 ralistas).
E. El discurso de progreso en "Los campesinos"
Clement Rosset
y la revolución .... ............ .. ...... .............. ........... ............................ . 130
F. La educación como nuevo sistema de cambio:
la creación de sujetos ciudadanos ................. ..................... ...... . 134 Pensar quiere decir identificar. El orden conceptual se interpone satisfe-
cho ante lo que el pensamiento trata de comprender.
CAPITULO VI: ORGANIZACION DE LA BURGUESIA .................. .. .. 139
A. Su papel político-económico ............. .. .................. ....... .... .......... . 139 Theodore Adorno, Dialéctica Negativa
B. El discurso de la unidad social ................ ............. .. ........ ........... . 141
C. El cambio o revolución como "mejoramiento"
social y racial ................................... .................... ....................... .. The spirit's power to appropiate the foreign stands revealed in its
147 inclination to assimilate the new to the old, to simplify the manifold,
D. El mestizo como objeto de su propio discurso ...................... .. 150 and to overlook or repulse whatever is total! y contradictory [... ] Its intent
in al! this is to incorporate new "experiences" to file new things in old
CONCLUSION 155 files -growth, in a word- or, more precisely, the feeling of growth, the
feeling_of increased power.
Archivos ................................... ....................................................................... 159
Bibliografía ..... ...... ... ... ............................................ ................................ ....... . 161 Theodore Adorno

To imagine is not necessarily to invent, [... ] nor dares one make a claim
for omniscience in interpreting people's actions.

Lawrence Durrell, Balthazar

What a will wants is to affirm its difference. In its essential relation


with the "other" a will makes its difference an object of affirmation.

Gilles Deleuze, Nietzsche and Philosophy


Agradecimientos

Durante el trayecto de este libro que empezó como tesis doctoral de la


Universidad de Maryland, College Park, hubo un número de personas que
verdaderamente me apoyaron para continuar, aunque esporádicamente, con
este proyecto. En primer lugar, tengo que agradecer el apoyo y el estímulo de
Jorge Aguilar Mora primero como consejero de tesis y después como lector. Su
ayuda bibliográfica, las conversaciones y discusiones que tenían o no que ver
directamente con mi trabajo fueron valiosas y estimulantes. Sus ideas tanto de
estas discusiones como aque1las de sus obras se encuentran incorporadas a lo
largo de este texto.
Varios lectores me aywj.aron a mejorar la calidad del manuscrito. Entre
ellos quiero especialmente agradecer a Fernando Unzueta por su paeiencia,
gentileza y su agudez crítica en la revisión del manuscrito entero y a Isabel
Bastos por sus observaciones críticas, sugerencias estilísticas y su lectura im-
pecable de algunos capítulos. Partes de este trabajo fueron también brillante-
mente comentadas por Marcia Stephenson. A ella también le debo mucho cama
colega y amiga sin igual y por su inagotable ayuda bibliográfica y crítica. Al
inicio de las revisiones tuve la suerte de conocer y recibir comentarios críticos
de George Parrenin así como también la ayuda bibliográfica de Thérese Bouysse-
Cassagne. Una de las revisiones principales, la del segundo capítulo, fue hecha
a raíz de la crítica aguda, acertada y sin igual de Saúl Sosnowskí que también
junto con Angel Rama fueron los pr9jesores que más apoyaron mí trabajo como
estudiante graduada en Maryland. Este libro también benefició de la lectura,
los consejos sinceros y el compañerismo de Amelia Mondragón , Aleida
Rodríguez, Manolo Cachán y Ron Balderrama.
Agradezco a mis colegas del Departamento de Modern Foreígn Languages
and Literatures de Loyola University, especialmente a Peter Rogers por la in-
sistencia y la ayuda en la publicación de este texto. Gracias a los Departamen-
tos de Español y Portugués y al de Estudios Latinoamericanos de la Universi-
dad de Berkeley, California obtuve un Visiting Scholar Fellowship que me per- 1ntrod ucción
mitió utilizar los recursos bibliográficos de esta universidad así como también
me dio la oportunidad de profundizar mi conocimiento crítico al formar parte
de estos departamentos y de sus ciclos de conferencias. El haber pertenecido al
S~a~(ord-Berkeley Women's Discussion Group y al Colonial Discourse Group
dmgzdo por Abdul Jan Mohamed y David Lloyd me puso en contacto con per-
sonas que compartían intereses similares a los míos, lo cual me ayudó a situar-
me críticamente. Las discusiones con un grupo brillante de mujeres como Gwen
Kirkpatrick, Norma AZarcón, Francine Masiello, Mary Louise Pratt, Marta
Morello Frosch, Emily Bergman, Francesca Miller y Janet Greenberg fueron
verdaderos momentos de conocimiento académico y de apoyo mutuo. Final-
mente, en·ez verano de 1995, gracias a una dádiva del National Encf.owment for
the Humanities, pude reelaborar significativamente algunas ideas de este libro Este libro estudia una serie de textos que tratan sobre el indio
en un seminario interdisciplinario dirigido brillantemente por Candace Slater. durante la primera mitad del siglo XX en Bolivia. La clasificación de
Fueron también imprescindibles la ayuda de José Luis Murillo, en cuan- estos textos como "indigenistas" no significa que presenten una actitud
to a formato estilístico, y a Cleve Gray y Laura LaBouve por su ayuda con la pro-india ni tampoco que comporten un acercamiento verídico de la
computadora. cultura y vida de los diferentes grupos culturales indígenas en Bolivia.
De no menos importancia fue el apoyo cariñoso de toda mi familia, Mantengo más bien que la literatura indigenista lejos de ser un reflejo
Josefina, Nilda, John, René, Martín, Fidelito, Fico, Ellen, Marta y nenas y objetivo de la realidad cultural indígena es un producto de la concep-
abuelo Tex. ción que la élite intelectual tiene tanto del indio como del momento
histórico y político nacional. Mi interpretación crítica del indigenismo
enfatiza por una parte la construcción ideológica del escritor y, por otra,
la realidad indígena de esta época. Así, percibe el indigenismo como un
juego entre el referente indígena y el discurso de la élite, juego que de-
pende de las fuerzas que interpretan y dan sentido a lo que se concibe
como indígena. Por un lado, las percepciones de lo indígena desde la
colonia constituyen las fuerzas del pasado cultural que la historia se ha
encargado de forjar en la imaginación social. Y por otro, existen fuerzas
reinterpretativas de distintas épocas y situaciones históricas tanto al
nivel social como al individual. En este sentido, este estudio difiere ra-
dicalmente de la crítica literaria que valora el indigenismo como una
percepción de niveles de aproximación más verídicos mientras más se
acerquen al sujeto indígena. Y también se diferencia de planteamientos
más recientes que enfatizan la irrelevancia de la realidad indígena en la
creación del discurso indigenista. En el campo de la crítica indigenista
boliviana, los estudios de Isabel Bastos y de Rosario Rodríguez han con-
tribuido significativamente al entendimiento de este discurso a un ni-
vel teórico macro social (Bastos) y dentro del discurso literario mismo
(Rodríguez). Mi aproximación se diferencia y se enlaza a la vez con
14 EL ESPEJO INDÍGENA INTRODUCCIÓN 15

estos trabajos. Se diferencia de la de Bastos en que mi trabajo parte de pretados como existencias absolutas, objetivas, racionales y fuera del
determinados textos y escritores así como de relaciones humanas en marco del deseo humano.
ciertos mpmentos específicos para llegar a coincidir con observacíones La percepción que hoy día cuestiona un acercamiento esencialista
acertadas de Bastos en cuanto al papel fallido del Estado en su política a categorías pensadas como naturales (tales como el género, la historia,
de "integración" indígena y los mecanismos que el Estado utiliza para la nación, la biografía, la moral, el sujeto unívoco, la identidad, etc.) y
crear diferenciaciones e identificaciones sociales que permiten crear la reconoce la característica de "construcción " o "invención" del mundo
imagen integracionist a indígena. En cambio mi acercamiento sí coinci- cultural, que ya había sido planteado seriamente por Nietzsche a fines
de con el de Rosario Rodríguez en que parte del discurso mismo, en su del siglo pasado. También reconoce la importancia del lenguaje como
caso, específicamen te de Raza de bronce, aunque yo lo hago desde textos el elemento primordial de la construcción social de la realidad (Sollors
muy diferentes así como por medio de una metodología que no parte X). Como crítica se ha difundido por su carácter interdisciplin ario, la-
de relaciones interiores del texto mismo.1 Lo indígena en las obras por bor de uno de sus pioneros, James Clifford, con el establecimien to de
mí estudiadas resulta ser un reflejo (el espejo) del sujeto del discurso ya los Estudios Culturales en la Universidad de Santa Cruz, California.
que, a mi parecer, la diferencia que desean integrar pertenece a un me- Sin embargo, esta aproximación ignora otro aspecto de la cultura,
canismo de valores diferente a aquél del discurso, algo que éste no pue- el lado no histórico, el que no crea las formas culturales de cierta socie-
de captar y algo que no se le puede pedir que capte. dad, sino el que obedece a estas formas sin distinción de raza, clase o
Como sujeto interpretativo tengo que situarme también tempo- población (Deleuze). Este aspecto es "prehistórico y genérico, es la ley
ralmente en dos periodos: el del contexto histórico de las obras y el que obedece leyes" (Deleuze 133); es decir, la característica humana de
contemporán eo de este trabajo. Esto refleja, por un lado, la necesidad "obedecer" las formas culturales. La importancia y necesidad de esa
de explicar el periodo estudiado dentro de su propio marco histórico ley de la obediencia es fundamental para la perpetuación de la cultura.
para entender sus orígenes y las relaciones que le dieron lugar, pero, Por esta razón, los dos aspectos de la cultura, el histórico de las formas
por otro, la convicción de que el crítico no puede desligarse de su tiem- culturales y el genérico de la obediencia de éstas, están íntimamente
po y el bagaje cultural que lleva encima para interpretar el pasado. El ligados, ya que el establecimien to de una tradición involucra un proce-
manejarse entre estos dos tiempos es, pues, una actividad selectiva e so por medio del cual un determinado grupo concibe su pasado, ya sea
individual que da forma a este libro. Las razones y sentimientos de seleccionando u obedeci~ndo sus tradiciones pero al mismo tiempo "in-
selección, consciente o inconsciente del corpus, forman su núcleo. Es- ventándolas" (Hobsbawm, Invention 1-14). De ahí la conexión entre el
tos dos periodos enmarcarán también esta introducción. proceso de invención y el de obedecer. La medida en que un elemento
está en función del otro es algo que merece estudiarse, y que en el cam-
po histórico, según Hobsbawm, no ha tenido debida atención (Inven-
Relación con la crítica contemporánea tion 4).
Este libro comparte, por un lado, esa percepción' constniccioni sta'
De la crítica prevalente hoy día, hay dos aspectos que son funda- al explorar la imagen indígena y al no reconocerla como categoría esen-
mentales para este trabajo. Uno tiene que ver con la idea de que las cial. Pero lejos de reconocer este planteamiento como un absoluto, mi
interpretacion es humanas de la realidad forman la base de la cultura al acercamiento crítico depende y se origina en un contexto histórico, en
crear el tejido cultural de la sociedad. Y otro aspecto es la importancia la experiencia de relaciones entre grupos, clases e individuos. Por eso,
del sujeto interpretativo , en este caso la que escribe, para 'historificar' y la experiencia singular de Bolivia como nación, con su numerosa po-
contextuar ciertos códigos culturales que de otra manera serían ínter- blación multiétnica, y en especial su historia indígena, es importante
para cuestionar los parámetros occidentales de percepción y la 'esen-
cialización' de sus categorías de entendimient o. En este sentido, la
1 Ver específicamente su artículo, "Heterogeneidad y sujeto del discurso en Raza de aproximación crítica parte de la realidad histórica, en este caso de Boli-
bronce" en Memorias. Jornadas A ndinas de Literatura Latinoamericana. via misma. Un ejemplo genial de un estudio de este tipo es el trabajo de
16 EL ESPEJO INDÍGENA INTRODUCCIÓN 17

Olivia Harris que utiliza su vivencia aymara como punto de partida Por último, mi formación académica y mi amistad con Jorge
para repensar las categorías de periodizaci ón histórica occidental utiliza- Aguilar Mora han sido fundament ales para mi orientación crítica, orien-
das en 1~ interpretac ión de la realidad latinoamer icana (9-24). El hecho tación que a causa del transcurso del tiempo es más difícil discernir. Un
real de que la cultura aymara haya sobrevivid o después de una larga aspecto del trabajo de Aguilar Mora es su historifica ción del signifi-
historia de colonizació n permite establecer una relación de diferencia- cado del valor como instrumen to crítico, posición singular en la crí-
ción con ésta, hecho que hace patente la arbitraried ad del sistema cogni- tica latinoamer icana. Por esta misma razón, por la especificid ad indi-
tivo utilizado para interpretar la realidad. Interpretac ión que quiere vidual e histórica que le da sentido a su crítica, es imposible imitarlo.
reflejar el valor de lo diferente y no reflejarse a uno mismo en lo dife- Pero por otro lado, comparto la necesidad de romper los patrones uni-
rente. versales que quieren apoderarse y darle sentido a la realidad, en mi
Esta es mi interpretac ión de lo indígena (no indigenista ) en este caso, las nociones que dan origen a las identificac iones raciales y
estudio. Esta posición tiene que ver con la 'historifica ción' de nuestro étnicas.
pensamien to. Utilizo el término "historifica r" para enfatizar la histori- Además de la investigaci ón histórica y literaria que he utilizado
cidad de las categorías de pensamien to y las relaciones de poder que para fundament ar este trabajo, hay un hecho biográfico que definió mi
las originan. En este sentido, el valor que tienen las culturas indígenas percepción crítica. Quiero aclarar que no es un mero "dato" anecdótico
juega un papel crítico de primer orden al fomentar una revaloració n que da color a mi trabajo y que tiene una relación "causal" con él, sino
del pensamien to instiiÚivo occidental forjado durante siglos. En este que es lo que origina mi posición crítica y crea una imagen específica
sentido crítico, lo indígena es la diferencia que refleja y da sei:ltido fres- que da sentido a la interpretac ión de los hechos. Por lo tanto, cuestiona
co a nuestra realidad epistemoló gica: es el espejo indígena. la interpretac ión "objetiva" que da por sentado un acercamien to "ra-
Pero es también espejo en otro sentido: un espejo engañoso que cional" despersona lizado porque esto a su vez implica una "creencia"
caracteriza al discurso indigenista estudiado. Este discurso cree haber . en que las interpretac iones están aisladas, 'objetivizad as,' 'esenciali-
percibido la diferencia de la realidad indígena (la llamada heterogene i- zadas,' es decir, fuera de las relaciones humanas. Mi infancia en los
dad de Cornejo Polar), pero la imagen indígena proyectada resulta cons- Yungas y la vivencia cercana con los grupos indígenas y negros de esta
truida a semejanza del criollo, mestizo o ladino que sirve de sujeto del zona estableció una experiencia propia y diferente. Esta experiencia es
discurso en diferentes épocas. En este sentido, lo indígena del discurso la que selecciona y 1o rechaza los moldes de interpretac ión social y ra-
es un reflejo de la propia imagen de la élite letrada y no de la realidad cial no necesariam ente a un nivel consciente y crea una imagen diferen-
diferente. Si la intención del discurso indigenista era "representa r" la te de la establecida . Esta diferencia es la apertura a una aportación crí-
diferencia indígena, resulta ser una pretensión falsa. Sin embargo, en el tica, algo similar a la vivencia que orienta el estudio de Olivia Harris. El
plano de la historia, este discurso indigenista es fuertem~nte cuestiona- hecho de que mi abuela materna hubiera decidido ponerse pollera hizo
do por la realidad histórica de los grupos indígenas. que yo pudiera cambiar de identidad étnica junto a ella o a veces burlar
El indigenism o de la primera mitad de este siglo es una interpre- esa máscara. Pero, también me di cuenta que el mito de inferiorida d
tación de la diferencia por un sujeto que no la comparte, como afirma racial (como mentira) es tan real que se respira diariamen te en el
Cornejo Polar. Pero al mismo tiempo, el autor indigenista es un sujeto mecanismo de poder de la sociedad boliviana. Este poder es peligro-
que si bien tiene, por lo general, intenciones benéficas, enmascara y so porque elimina, juzga, condena a los seres humanos como meros
niega esta diferencia y la utiliza para sus propios fines. Su definición e objetos desechable s. Niega la diferencia individual en honor de una
interpretac ión del indio parece siempre estar dentro de la relación de mentira convenien te de identidad racial colectiva. En términos
dominació n que ejerce y no logra expresarse sin plantearse como una nietzschea nos, se podría decir que momifica la historia humana para
constante oposición. Sin embargo, surgen esos momentos donde se abre chuparle la vitalidad existente. Sin embargo, esta mentira de identi-
el precipicio entre el mundo indígena y el criollo. Algunas instancias de dad racial es necesaria y útil para asegurar la superviven cia del gru-
estas discrepanc ias resultarán en la concepción del Estado, la nación, la po en el poder y proteger sus intereses ya sea a nivel nacional o regio-
individual idad y la comunidad . nal.
18 EL ESPEJO INDÍGENA INTRODUCCIÓN 19

Relación con el contexto histórico de las obras la cultura indígena a los procesos de colonización y apropiación de tie-
rras. Esta resistencia no sólo se da como una táctica de supervivencia
Ep. esta historia de dominadores y dominados lo que trato de sino que emerge como un continuo proceso de cuestionamiento de los
mostrar es que el indio desde su posición subyugada se sobrepuso para valores que la élite trata de imponer. De esta manera, la historia indíge-
ejercer la dominación de lo que Tamayo llama el carácter nacional. A na desenmascara los supuestos ideológicos del discurso del poder. Es
pesar de la repetida negación de lo indígena por el"blanco," el mestizo decir, los hechos históricos repetidamente desvaloran tanto los concep-
y por el mismo indígena, este último tiene una historia de superviven- tos de nación y de revolución, como el papel de representación de los
cia increíble. Desde su posición de objeto dominado, el indígena se hizo intereses indígenas que asume la élite indigenista. Este cuestionamien-
invisible. Es a través de esta invisibilidad y negación que ha podido to y desvaloraCión, creo yo, es el verdadero papel revolucionario de
ejercer su poder cultural a costa de ponerse la máscara blanca. Esta lec- estos grupos. También en cuestión está un hecho fundamental: la im-
ción histórica de supervivencia es también la base de mi posición ideo- posibilidad de identificación de la élite con el indio. De esta forma, se
lógica en cuanto a las teorías del sujeto. Vale la pena aclarar esta posi- niega la representación de cualquier planteamiento indigenista que asu-
ción en vista de lo ya publicado sobre indigenismo. Muchos de los miera el discurso dominante de la élite.
estudios de crítica literaria sobre este tema estudian la relación de po- Para mejor estudiar los componentes ideológicos del discurso in-
der en términos del"blanco" como sujeto dominador y del indio como digenista, el segundo capítulo, "Discurso ideológico", muestra las ba-
objeto dominado. El aporte de este estudio es que la dominación no ses filosóficas que utiliza la élite letrada para formular el discurso de
siempre se ejerce de arriba hacia abajo en la pirámide social sino que unidad nacional, de progreso y cambio, y de la identidad del indio con
también existe un flujo desde los grupos más aplastados hacia la élite, la naturaleza, tanto en obras bolivianas como en otras latinoamerica-
desde lo indígena hacia el criollo. En el caso de los escritores en sí (como nas. Esta comparación ayuda para delinear las similitudes y la impor-
miembros de una élite letrada), el autor no tiene el control total del tancia del caso boliviano con respecto a otros países del continente, y
objeto de su discurso (en este caso lo indígena). Por un lado, lo indíge- también para ver las diferencias de estos discursos.
na como objeto del discurso está ahí, en la realidad, pero por otro se le Se continúa con el análisis ideológico más detallado del ensayo
escapa, se vuelve lo desconocido o se convierte en espejo del autor. En Pueblo enfermo (1909)3 de Alcides Arguedas y de Creación de una pedago-
este sentido, el juego entre dominador y dominado está siempre siendo gía nacional (1910) 4 de Franz Tamayo en el tercer capítulo. Estas obras se
subvertido. Este proceso de subversión indígena en la literatura indi- sitúan en su época y dentro del pensamiento europeo con el fin de com-
genista no ha sido debidamente estudiado. 2 parar la ideología indigenista de los respectivos escritores. Su impor-
Con este estudio, se pretenden mostrar los componentes ideoló- tancia radica en que produjeron puntos de vista diferentes (pero no
gicos que forman una determinada percepción del indio eljl el discurso necesariamente contradictorios) en la concepción.del indio, que luego
de una minoría letrada para luego relacionarlos a los conflictos econó- tendrán mucha influencia en textos posteriores. Aunque Tamayo crea
micos, sociales, políticos y raciales de la época. Por un lado, se plantea una interpretación positiva del indio, en el sentido opuesto a Pueblo
el indigenismo como un discurso necesario para justificar la posición enfermo y en función del discurso arguediano, no se puede apartar de
dominante de la nueva burguesía boliviana, y por otro, se reconoce la los valores culturales interpretativos que comparte conArguedas y, por
importancia de la realidad histórica indígena como cuestionadora de eso, lejos de ser una interpretación de la realidad indígena con la cual
los planteamientos del discurso indigenista. Por esta razón, el capítulo quiere identificarse, es otra interpretación indígena a través de los mis-
primero sirve como marco his~órico y a la vez muestra la resistencia de mos mecanismos de valoración.

3 Todas las citas de este texto se referirán a la tercera edición de esta obra según la
2 Por esta razón, el estudio que hace Angel Rama sobre la influencia de la lengua información de la sección bibliográfica de este libro.
quechua en la obra de José María Arguedas queda como un caso insólito en la 4 Todas las citas de esta obra se referirán a la segunda edición de este texto publica-
crítica literaria latinoamericana. da en 1944.
INTRODUCCIÓN 21
20 EL ESPEJO INDÍGENA

En el cuarto capítulo, se estudiará la naturaliz ación o esenciali- cultural y económic a de esta clase y para mantener su posición domi-
zación de la relación entre el indígena y lo que es considera do su am- nante. El análisis del sujeto discursiv o deja entrever la ficción de su
biente "natural, " la tierra. Esta esencializ ación que fija la identifíca ción identifica ción con el indio. Este lazo ficticio de represent ación viene a
del indígena con el espacio natural fundame ntada por el positivism o definirse como uno de importan cia nacional y de carácter revolucio na-
de la época, servirá de argumen to para los cambios revolucio narios que rio. Por lo tanto, la burguesí a, como sujeto del discurso, agranda sus
propondr á la élite después de la guerra del Chaco (1933-1936). Tal es la propios intereses y su posición histórica en nombre de la colectivid ad
percepció n indígena de novelas como Altiplano (1942) de Raúl Botelho nacional, definida ésta como indígena. Paradójic amente, quiere reco-
Gosálvez , Yanakuna (1952) de Jesús Lara y La Chaskañawi de Carlos nocer la diferenci a indígena como esencia del nacionali smo, pero, por
Medinaceli que, aunque publicada en 1947, abarca el periodo saavedris ta otro, ejerce una política de aculturac ión en la cual se refleja a sí misma.
de fines de 1920. La fijación del indígena como parte de lo natural esta- Al examinar las diferente s referencias al indio en los textos estu-
rá muy vinculad a a las percepcio nes de una naturalez a esencializ ada, diados me llamaron la atención primeram ente dos ideas: 1) la unidad
a-histórica, en el sentido de un espacio eterno, edénico, inmutabl e( y del indio con su ambiente , cultura, comunid ad; y 2) la idea de progre-
enérgico al mismo tiempo; y a la imposició n de la concepció n histórico- so, evolución y cambio. La repetición y selección de las imágenes de
social del desarrollo humano como crecimien to y madurac ión natural. profundo sentimien to y unidad entre las diferente s formas naturales
En el quinto capitulo, se examinan obras como La justicia del Inca (como el lago, la tierra, las ovejas) y el indígena (sin especific idad cultu-
(1926) de Tristán Marof, Tupaj Katari (1942) de Agusto Guzmán, Tupak ral), o la descripci ón de fuertes lazos familiares y de comunid ad de los
Katari (1950) de Alipio Valencia Vega para ver cómo interpret an las no- grupos represent ados, tienen que ver con ciertas categoría s de pensa-
ciones de cambio y 1o revolució n en vista de una percepció n indígena miento que jerarquiz aban el espacio urbano como superior y el del cam-
irremedia blemente fijada al espacio natural y por esto a una necesidad po como inferior y primitivo . A la vez, estas categoría s facilitan y justi-
de posesión de la tierra traducida al plano político en una reforma agra-. fican la dominaci ón de los grupos indígena s y promuev en el segundo
ria. El Estado asume un papel directo en la producci ón literaria con la juego de imágenes de progreso y cambio que refuerzan las categoría s
creación de dos revistas auspiciad as por el Departam ento de Educa- de superiori dad del sujeto indigenis ta y fomentan su papel como clase,
ción y Cultura: una nacional llamada Cordillera (1956) y otra municipa l, raza, o cultura que guía el futuro nacional. Por eso, creo que estas ideas
en La Paz, con el nombre de Khana (1954). Es en Cordillera donde apare- de unidad y progreso de los textos indigenis tas no podían plantears e
ce el cuento "Los campesin os" de Osear Gómez que propone claramen - fuera de los concepto s de nación y revolució n que abandera ban los gru-
te el cambio revolucio nario como uno de moderniz ación agrícola. El pos en el poder. Su relevanci a hi~tórica se hace especialm ente indispen-
Estado también promuev e una literatura revolucio naria con el estable- sable en dos momento s importan tes para la historia de Bolivia: la gue-
cimiento de premios literarios al nivel nacional. Una 'de las novelas que rra del Pacífico (1879) y la guerra del Chaco (1933-1935). Así como estas
ganó el primer premio municipa l Alonso de Mendoza y que se estudia guerras fueron una amenaza al poder económic o de la élite, lo fueron
en este capítulo es Hombres sin tierra (1956) de Mario Guzmán Aspiazu. también las rebelione s indígenas , la de 1899, por.ejemplo. Rebeliones
Según el prólogo de la novela, este concurso fue creado para "hacer que pusieron en peligro la estructur a económic a agraria y minera que
resaltar y dar a conocer la trascende ntal labor de los escritores de men- dependía enterame nte de la mano de obra indígena. Las rebeliones con-
talidad revolucio naria" . El discurso indigenis ta revolucio nario después tinuaron durante la primera mitad de siglo y con más frecuencia du-
del 52 concibe los cambios que propone como un salto hacia la moder- rante el periodo liberal (1899-1920) y, después de. la guerra del Chaco,
nidad. Este argumen to present~do en el ensayo Revolución agraria (1953) en la década de los cuarenta. En vista de la insegurid ad política que
de J. A Llosa promete ser el "liberado r" histórico del indio supuesta - causaban estos levantam ientos, se hacía aún más necesaria una ideolo-
mente sacándol o de la época medieval para iniciarlo en la "moderni - gía interna de unidad nacional para asegurar la existencia "nacional "
dad" como parte del "progreso " y madurac ión históricos. en un contexto internaci onal y también para proteger los intereses del
El último capítulo sobre la burguesí a como sujeto del discurso sector dominan te. La ideología de la élite criolla concibe al indio como
indigenis ta subraya la importan cia del discurso para la supervive ncia el elemento diferenci ador que niega la unidad racial-cul tural de la na-
22 EL ESPEJO INDÍGENA INTRODUCCIÓN 23

ción no sólo pot su alteridad sino porque no responde a la política de curso indigenista, ni la realidad histórica indígena se pudieran recono-
"integración" . La solución está, según algunos pensadores bolivianos cer cara a cara. Este libro trata de percibir no sólo los efectos de ese
como Arguedas, en deshacerse de esta diferencia con la inmigración de discurso sino también esos desencuentros.
gente europea. Pero la política de exterminación física no podía ser apli-
cada en Bolivia debido a la dependencia de la mano de obra indígena y
a la cantidad numérica de esta población. La importación de trabajado-
res europeos tampoco dio resultado por la inadaptabilidad al clima y a
la altura del Altiplano o a las dificultades de la vida en el Chaco, por
ejemplo.
Si, en un primer momento, el discurso de eliminación indígena es
abierto y explícito, en los años posteriores a la guerra del Chaco persis-
te de una forma menos abierta en la ideología de "integración" indíge-
na de la nueva burguesía. Sus argumentos abogan por la unidad nacio-
nal y la necesidad de una revolución para realizar estos propósitos. De
esta manera, las ideas de nación y revolución se ligan al contexto histó-
rico boliviano desde la perspectiva de la élite que desea mantenerse en
el poder y proteger sus intereses económicos y políticos.
La literatura indigenista estudiada abarca una etapa de transi-
ción que se intensifica con la guerra del Chaco y desemboca en la revo-
lución de 1952. La importancia de la guerra del Chaco radica en el he- _
cho de que la movilización campesina sirvió después no sólo para formar
alianzas entre la burguesía revolucionaria y los campesinos sino para
identificar, como un verdadero enemigo común, a la oligarquía latifun-
dista y minera. Identificación que facilitaría la alianza indígena con la
nueva burguesía para que ésta adquiriera el poder político.
Tales hechos históricos junto con la dependencia casi total de la
economía internacional afectaron la producción literaria de este perio-
do. La guerra del Chaco aceleró el nacionalismo al identificar fa cone-
xión de la guerra con poderes extranjeros como los de la Standard Oil.
Hecho que, junto con la movilización política de los campesinos y
mineros, fue el factor detisivo para formar la plataforma de la revolu-
ción del 52. La influencia extranjera y el poder político-económico del
campesinado y los mineros fueron también las preocupaciones que se
plantearon en la literatura de este periodo de transición. El indigenis-
mo de ciertos líderes marxistas como Marof, por ejemplo, utilizó lo in-
dígena para formular reformas económicas y políticas en cuanto al pa-
pel del Estado y la distribución de la tierra según principios del Incanato.
El indigenismo de este periodo como parte del imaginario nacio-
nalista y revolucionario dejó huella en los cambios políticos de la época
pero también causó sorpresas inesperadas que hicieron que ni el dis-
CAPÍTULO UNO

El discurso y la historia

Con los argumento s que siguen no se intenta crear una visión


lógica de relaciones de poder entre el sujeto dominador y el objeto do-
minado (el caso de la cultura criolla y la indígena) sino notar las veces
que estas relaciones se escapan, se transforma n, o se invierten; cambios
en la relación que no necesariam ente sean percibidos como tales y que
no se den exclusivam ente en el campo político sino también en el litera-
rio (en el sentido más amplio de la palabra), y en la historia indígena
ignorada oficialmente.
Examinand o los hechos históricos de la primera mitad de este
siglo en Bolivia y los de la revolución de 1952, se pueden trazar los
siguientes argumento s:
1 a. En el plano del discurso hay una continuida d de deseos y
creencias que pasan de un periodo histórico a otro.
1 b. Los hechos históricos también presentan estructuras anteriores
así como una aportación de nuevas relaciones de oposición o adaptación .
2. La imagen predomina nte en el discurso indigenista de la élite
es la aproximaci ón al indio desde una perspectiva de dominación . Esta
ideología de dominació n pa¡te de una concepción del indio como ma-
teria que hay que formar ya que no tiene los "requisitos necesarios" de
dignidad humana, valorada ésta siguiendo los parámetro s de
sociabilida d y urbanidad de las sociedades europeas. Por lo tanto, la
dominació n del indio se estableció mediante la visión de una dicoto-
mía entre el ser civilizado europeo (el sujeto del discurso) y un objeto
sin forma: el indio. La élite, como sujeto del discurso, justificó su domi-
nación por medio de una i3eología "benéfica" que buscaba la transfor-
mación indígena a través de la "educación ". Este criterio sirvió tam-
bién como lente de percepción de la naturaleza (frecuente mente
26 EL ESPEJO INDÍGENA EL DISCURSO Y LA HISTORIA 27

identificada con lo indígena), vista como fuente de explotación que tie- dencia europea. Este hecho hizo que el factor racial fuera el elemento
ne que ser subyugada por el hombre. Con esta percepción de sí misma decisivo en la estratificación y movilización sociales. El mestizo desea
como ent~ transformador, la élite se sitúa en un lugar privilegiado como pasar por "blanco" y el indio que emigra a la ciudad se ladiniza. El
el sujeto de la historia. Es decir, como el grupo que controla, que "hace" discurso de la revolución del 52 trató de abolir la dicotomía blanco 1
la historia.1 indio al declarar que en Bolivia no hay indios ni blancos sino mestizos.
3. En oposición al segundo argumento, la historia de las tentati- Igualmente se decretó que el término "indio" fuera reemplazado por el
vas por controlar al objeto histórico (al indígena) es la historia del fraca- de "campesino". Si con estas declaraciones trataron de solucionar el
so de este intento. Aunque muchas de las tácticas de subversión a la conflicto racial, también expusieron el racismo que aún persiste en la
dominación todavía están siendo estudiadas, el aislamiento y la histo- estructura socia:! boliviana. El nuevo racismo, una vez fuera de la no-
ria de las numerosas sublevaciones indígenas son algunas pruebas del menclatura racial, persistió en la política de "integración indígena" na-
escape a este control y a la confrontación directa con el Estado y los cional, que significó la transculturación del indio a mestizo. Es decir,
latifundistas. negó la existencia de la cultura indígena y estableció la predilección del
Los argumentos arriba enumerados pertenecen a dos ejes: uno mestizaje como criterio nacionalista.
que maneja el discurso racial para implantar la dominación y el esta-
blecimiento de las jerarquías culturales, europeo-indígena y otro es el
tremendo miedo que la· población criolla tenía y tiene de la mayoría A. Cambios y continuidad
indígena y de la mestiza (12%, 50.91% y 26.75% respectivamente en
1900). Este miedo se puede discernir en muchos de los decretos legales, Dada la rígida división racial existente a principios de siglo, el
en la necesidad de formar una conglomeración latifundista (La Rosca), grupo dominante percibió cualquier real o posible movilización social
y en comunicaciones personales que resumen el miedo a un "posible" del mestizo en la estructura económica y política como una transgre-
ataque indígena.2 sión. Desde este punto de vista el ataque de Arguedas está dirigido a la
Estos dos ejes o fuerzas de la oligarquía, el discurso racial y el infiltración mestiza3 (y no directamente a la indígena) como un acto
miedo, se topaban con el rechazo a la aculturación, especialmente por desestabilizador para su clase social o, según él, para el progreso del
parte del grupo aymara que imposibilitaba y dificultaba la dominación país. Un caso concreto de la movilización social mestiza de principios
de éste. Hecho que agravaba el deseo de dominación y acentuaba el de siglo es Simón Patiño, conocido mundialmente como el "Rey del
discurso racista y colonizador. Una imagen indígena que continúa en el Estaño". Patiño, hombre mestizo, de origen bastardo y pobre pasó a ser
imaginario social boliviano es la del"janiwa", el "no" aymara, entendi- uno de los hombres más ricos de su época. Ingresó en la nobleza euro-
do como un rechazo a la comunicación con el "misti~ o el que no se pea a través del casamiento de sus hijos con descendientes de las fami-
considera indígena. , lias reales de España y Francia. Su fama creció junto con la importancia
El discurso racial ha perdurado hasta ahora en varias formas y del estaño. La estructura económica de Bolivia, que en el siglo pasado
disfraces. Política, económica y socialmente, Bolivia mantuvo, a lo lar- se basaba en la producción de plata, pasó a depender casi totalmente
go de este siglo, las estructuras coloniales basadas en la división racial de la producción de estaño.
entre, primero, españoles 1indios y después blancos 1mestizos 1indios. En el campo político, el Partido Liberal, que supuestamente era
El poder permaneció, de hecho, en manos de la minoría racial de aseen- representante de la clase media, triunfó en la guerra civil (1898-1899)
con la ayuda de los indígenas organizados bajo el mando de Pedro Zárate
Willka. Para mantenerse en el poder, los conservadores que eran alía-
1 Se desarrollará la concepción de la burguesía corno sujeto de la historia en el capí-
tulo sexto.
2 Archivos de la Cancillería, Ministerio de Asuntos Campesinos N.1 al 44, Docu- 3 Corno también observa Rossana Barragán en "Identidades indias y mestizas: Una
mentos No. 64, J.21, P.E . 90, 78, 85. intervención al debate" 18.
28 EL ESPEJO INDÍGENA EL DISCURSO Y LA HISTORIA 29

dos de la oligarquía latifundista y minera de la plata pasaron al bando Mientras que la reorganizació n o adaptaCión de los conservado-
de los liberales. res a los cambios sociales obedecía a un deseo de sobrevivencia, la polí-
tica liberal respondía al deseo de imitación social de la oligarquía. De
La convención reunida en Oruro, proclamó a Pando como presidente de la Re- esta manera, por ejemplo, Ismael Montes, que se mantuvo en el poder
pública Ya Julio Pérez Velasco, una figura surgida de la lucha, como Vice. Des-
pués de 20 años de esfuerzos, el Partido Liberal, una vigorosa representación doce años, adquirió grandes propiedades de tierra y se convirtió en
de clases medias, llegó al poder cuando empezaba a convertirse en nuevo con- uno de los latifundistas más poderosos del periodo liberal.
glomerado de clases medias, latifundistas y mineros del estaño. Había sido Igualmente, a pesar de la expansión del latifundismo durante este
desvirtuado en la hora de su triunfo. (Fellman Velarde 2: 354) periodo, las comunidades indígenas tendieron a reproducirse y sobre-
vivir dentro de los latifundios (Rivera, Historia 88). Por lo tanto, a pesar
De esta manera existió un cambio político que se tradujo en la de los cambios (ya sea por parte de la élite en la destrucción y expropia-
apertura del círculo conservador a otros grupos sóciales aunque por ción de comunidades , o el cambio menos perceptible, pero no menos
otro lado continuara aún más vigorosament e la política conservadora . importante, que imponen las culturas indígenas), las organizacione s
El Partido Liberal, por su parte, imitó esta política porque deseaba ocu- indígenas y criollas siguieron recreándose históricament e. Este proceso
par la posición social económica de este grupo. Este "nuevo" gobierno se puede plantear de acuerdo a lo que Gabriel Tarde llama las leyes de
prosperó con la máscara del liberalismo y promovió una reestructura- la imitación social, leyes éstas fundamentale s para establecer la conti-
ción política social. Como percibe Silvia Rivera: nuidad de determinados deseos sociales. La sobrevivencia de la cultu-
Fue una época de cambios sustanciales en la sociedad boliviana. La prosperidad ra indígena aymara, por ejemplo, se puede explicar por la imitación de
liberal acarreada por el auge del estaño y la relativa solvencia fiscal que se origi-' sus estructuras sociales anteriores. Ello se debe, según Tarde, al presti-
nó en éste y en la excepcional disponibilidad coyuntural de fondos por concep- gio social basado en la imitación de los antepasados. Es decir, los ayma-
to de indemnización territoriales, permitieron a los liberales emprender ambi- ras no imitaron al criollo porque éste no tenía prestigio social ante sus
ciosos proyectos de reestructuración del aparato estatal y de vertebración
ferroviaria del país con los accesos marítimos del Pacífico. ("Rebelión" 87-88)
ojos. En cambio, en el contexto cultural criollo, la clase media luchó
continuament e por adquirir la posición social de las élites. Para ello, no
Los cambios liberales expusieron su verdadera cara a través de privilegiaron al pasado tal como la sociedad aymara, sino a lo extranje-
esta continuidad de la política conservadora en la protección y desarro- ro, a lo nuevo, a lo moderno. De esta manera, se estableció la continui-
llo de los intereses económicos de la oligarquía. La infraestructur a fe- dad histórica con la cultura europea, la industrializac ión y la moderni-
rroviaria fue construida para exportar el estaño. También continúa la zación. Este patrón de imitación del criollo era también un producto
política conservadora hacia el indio que se inauguró con el enjuicia- del deseo de sobrevivencia amenazado por las culturas indígenas que
miento y la muerte de los líderes campesinos que ~abüm apoyado a los perduraron bajo la hegemonía cultural criolla. Las sobrevivencia s cul-
liberales en la guerra civil. El hecho de que esta guerra (1898-1899) fue- turales también plantean, nuevas formas de oposición entre las dos cul-
ra decidida por la participación indígena y que posteriormen te el go- turas a raíz de las adaptaciones u oposiciones que ambas sufren frente
bierno liberal suprimiera la particjpación política del indio, pone en a los cambios históricos. Hasta cierto punto la teoría de la historia de
evidencia el miedo o el grado de amenaza que éste significaba al poder Adorno es similar alas ideas de Tarde. Para Adorno la historia se com-
criollo. Otro hecho que confirmó este temor sucedió también bajo el pone de un lado positivo y uno negativo. El positivo lo define como
gobierno liberal. una praxis social dialéctica donde el sistema de organización social an-
terior se reproduce, pero de una manera cualitativame nte nueva. El
Se centralizó y profesionalizó el Ejército Nacional para lo cual se impuso la comportamie nto social que se repite no es una copia idéntica de lo an-
conscripción obligatoria; se creó una policía rural que debía actuar de gendarme terior sino que surge algo diferente y nuevo (Buck-Morss 54). En este
de los intereses terratenientes, particularmente en el Altiplano; se intentó mo- sentido tanto el sistema de castas, como la política económica y social
d ernizar y homogeneizar el sistema impositivo, continuando con la política de
se reprodujeron en los nuevos liberales, por ejemplo. A pesar de que al
las leyes de exvinculación de 1874-1881, [... ](Rivera, Historia 88)
principio este grupo se consideró partidario de la clase media, terminó
30 EL ESPEJO INDÍGENA EL DISCURSO Y LA HISTORIA , 31

asimilándose a la élite y adoptando sus criterios político sociales. Sin conformación, la regeneración, el desarrollo, la redención y la civiliza-
embargo, debemos interpretar que el cambio positivo, en el sentido que ción del indio. La actitud de hacer, moldear o construir la historia res-
le asigna Adorno, consistió justamente en el advenimiento de un grupo ponde a la concepción que se tuvo del indio (y de la naturaleza) como
social diferente que ahora formularía e interpretaría la política bolivia- un producto o artefacto y a la noción de "fabricar" ciudadanos y traba-
na. En primer lugar, ya que no tenían tierras al subir al poder, van a jadores.6 Según el discurso indigenista que emanó de esta concepción,
adquirirlas y seguir una política de expansión latifundista más intensa el "ser supremo" que debía desempeñar esta tarea era la institución
que la de sus predecesores. educativa. Fue especialmente el discurso pedagógico el que explícita-
La diferencia del planteamiento de Tarde con respecto al de Ador- mente planteó la relación de dominación entre el sujeto histórico (la
no reside en dos factores: la función del deseo y las creencias como ele- burguesía) y el indio como objeto histórico. De esta manera, el discurso
mentos necesarios para establecer la continuidad histórica entre dos interpretó la dominación existente que en el plano histórico se articula-
generaciones, dos grupos sociales o dos individuos. 4 Lo negativo de la ba en la lucha por la posesión de la tierra y el control político de las
historia, según Adorno, consiste en el hecho de que ésta. no es propia- sociedades indígenas. Los intereses políticos y económicos de la bur-
mente histórica, dado que reproduce condiciones y relaciones de clase guesía se expresan en términos culturales al nivel del discurso, por eso
en vez de establecer un nuevo orden cualitativo (Buck-Morss 54). Y dado el énfasis en la educación del indio.
que la estructura social boliviana está divida racialmente, se podría afir- Los proyectos educativos a lo largo de la primera mitad de siglo
mar que aquello que se reproduce es la jerarquización racíal que apoya enfocaron temas tales como la "civilización" del indio, la formación de
las relaciones de dominación de la élite con la raza indígena, factores ciudadanos para el progreso de la nación, la creación de trabajadores
ambos que sirven para mantener la organización social criolla y la ex- para un fin revolucionario marxista o para el aumento de la producción
plotación del indio. Se puede plantear estas concepciones históricas dentro del sistema latifundista, la formación del "carácter nacional".
desde una perspectiva de interacción social y diferenciación racial en- Para este último, se seleccionaron elementos positivos del indígena en
tre la cultura criolla de extracción europea y las culturas indígenas prin- desmedro de sus supuestos vicios y al mismo tiempo se previó su rege-
cipalmente la aymara y la quechua. neración "moral" para que no volviera a cometer acciones "bárbaras"
tales como las masacres de Tupac Katari en 1781.
A pesar de estos intentos de controlar a la población indígena,
B. La predilección del sujeto de la historia especialmente la aymara y quechua, durante la primera mitad de siglo
ocurrieron varias rebeliones indígenas. El conflicto con las poblaciones
El hecho de que sobrevivan hasta hoy día las diferencias raciales aymara y quechua parte del hecho de que éstas ocupan zonas agrícolas
y culturales en Bolivia disminuye la importancia que se le ha dado a la considerablemente productivas y con fácil acceso al sistema de trans-
organización educativa y al Estado como agentes o sujetos de transfor- porte ferroviario. El conflicto se planteó alrededor de la expropiación
mación histórica y aculturación. 5 Sin embargo, la historia de la política de tierras comunarias y del abuso laboral indígena por parte de los lati-
indigenista bien puede traducirse como la his(oria de la formación, la fundistas . De ahí que el periodo liberal se caracterizara por una serie de
rebeliones indígenas. La rebelión de 1898, dirigida por Zárate Willka,
tuvo mucho impacto en este periodo, no sólo por su magnitud y la de-
4 Más recientemente Eric Hobsbawm (ed.) reexamina este proceso en la introduc- cisión de la guerra civil, sino porque en ella se hizo evidente la identi-
ción a The Invention ofTradition, pero creo que ningún investigador contemporá- dad racial del apa:~::ato de poder. La rebelión fue una amenaza a todo el
neo (con la excepción de Gilles Deleuze) ha reconocido el valioso trabajo de Tarde
en términos del proceso social involucrado en la creación de una tradición o el
establecimiento de una continuidad histórica, sea ficticia 'p ara el foráneo o verídi-
ca para el que se identifica con ésta. 6 Esta imagen entre un sujeto formador y un objeto maleable parece estar muy arrai-
5 En los últimos años, mas bien se evidencia un aumento de concientización étnica gada en la mentalidad occidental ya percibida en el "Genesis" en la idea del Dios
en el país. "hacedor" del hombre, como lo estudia Alan W. Watts.
32 EL ESPEJO INDÍGENA EL DISCURSO Y LA HISTORIA , 33

sistema social, cultural, económico y político criollo. Para ilustrar la cambió la política indigenista y en marzo de 1921 se rebelaron los cam-
magnitud de dicha amenaza, basta recordar que cuando Zárate tomó el pesinos de Jesús de Machaca masacrando a hacendados de la zona y a
control d.e varios pueblos, respaldado por miles de indios, hizo que las algunas autoridades públicas. Los indígenas protestaban contra los abu-
autoridades vistieran el traje indígena (Pearse 130-39). sos del corregidor y la apropiación de tierras comunarias que se hicie-
Las rebeliones indígenas continuaron a lo largo del periodo libe- ron más asequibles y valiosas a partir de la construcción del ferrocarril
ral como levantamientos locales de "tipo reivindicativo" (Flores 129). durante el periodo liberal. El ejército de Saavedra suprimió violenta-
En 1901 (marzo y septiembre), 1903 y entre 1905 y 1918 surgieron de mente la rebelión masacrando y quemando poblaciones indígenas.
una a tres sublevaciones anuales en las zonas de La Paz, Oruro, Cacha-
bamba y Potosí (Flores 120-131 ). Una de éstas, de carácter regional, fue
la rebelión de Pacajes (1914) cuyo objetivo explícito era "la reivindica- C. El"objeto" de la historia
ción de tierras por medio de títulos coloniales" (Rivera, Oprimidos 45).
La extracción de títulos coloniales fue una respuesta a la política liberal La lucha por la tierra entre las comunidades y los latifundios se
de expropiación comunaria y a la proclamación de la propiedad indivi- tradujo en el plano del discurso en una tentativa por controlar al indio
dual: con el argumento de su supuesta inferioridad racial-cultural y de la
necesidad de civilizarlo. La historia de la política boliviana es la histo-
Muchas comunidades comenzaron a "desenterrar" antiguos títulos de propie- ria de esta ideología, cruel en su práctica diaria así como en la masacre
dad, que en base a las Composiciones Reales fueron expedidos a fines del siglo
XVI y a lo largo del XVIII, que asignaban la propiedad p0r compra en oro al
de poblaciones indígenas. Sin embargo, desde el punto de vista de la
Virrey o al Visitador que lo representaba, a los antiguos caciques de la comuni- historia indígena, hay momentos en que los hechos históricos mues-
dad. (Rivera, "Rebelión" 93) tran su fuerza y desvalorizan el discurso del sujeto dominador. Por ejem-
plo, frente a las leyes de expropiación de tierras que declaraban necesa-
Los caciques lucharon para ser reconocidos propietarios legales ria la posesión de títulos de propiedad, la rebelión de Pacajes fue
de sus tierras, explicitando la línea hereditaria que los unía con losan- importante porque fue un hecho que le dio vuelta a la misma ley mos-
tiguos propietarios. trando los títulos coloniales que poseían los indígenas y además
Los liberales, que se mantuvieron en el poder de 1898 a 1920 de- desvalorando la nación moderna al remitirse a la legalidad colonial.
cretaron impuestos bajos para la exportación de estaño y estimularon Otro hecho que ejemplifica la agencia histórica del supuesto "objeto"
la expansión latifundista. Durante este periodo aumentó la deuda ex- ante el sujeto del discurso es la participación de los indios en la guerra
terna, la cual dejó alrededor de $19,000,000 de préstamos por pagar a del Chaco como un medio de "legitimación de la demanda de tierras"
los gobiernos posteriores (Klein, Parties 68). Para el año 1920 se formó (Rivera, Oprimidos 56). 7 Con el fin de reclamar sus tierras, los indios
la oposición liberal bajo la dirección del partido Republicano y el12 de utilizaron el discurso nacional de ciudadanía que la sociedad criolla
julio del mismo año, este partido organizó una rebelión en La Paz y emitió para justificar la participación de aquéllos en el Chaco.
otras ciudades importantes. En enero de 1921 Bautista Saavedra fue Después de la guerra del Chaco surgieron gobiernos pro-reforma
elegido presidente. El nuevo gobierno saavedrjsta se vio forzado a bus- social como los de Germán Busch (1937-1939) y Gualberto Villarroel
car apoyo en las clases medias para enfrentarse a la oposición del Parti- (1943-1946) y junto con estos gobiernos creció la influencia del MNR
do Liberal y a la división del Partido Republicano controlado por Da- (Movimiento Nacionalista Revolucionario). Por otro lado, partidos como
niel Salamanca. Esta oposición se dio también entre latifundistas e el POR (Partido Obrero Revolucionario) y el PIR (Partido Izquierdista
industriales mineros y sectores medios compuestos de pequeños pro- Revolucionario) obtuvieron apoyo de los sindicatos mineros; el PIR en
pietarios, comerciantes, empleados públicos y privados. Por lo tanto, particular trató. de organizar la fuerza campesina. El MNR, que con el
Saavedra desarrolló una política favorable a los intereses de la clase
media y de los obreros. Introdujo la legislación social que regularizó el
horario de trabajo y la compensación por accidentes. Sin embargo, no 7 Ver también Rivera, Oprimidos, 56 nota 22.
34 EL ESPEJO INDÍGENA EL DISCURSO YLA HISTORIA 35

gobierno de Villarroel (1943-1946) tomó el mando, pronto se dio cuenta sujeto histórico del discurso definió ambas obras: en el caso de Arguedas
que el mantenimien to del poder dependía del apoyo minero y campe- fue su convicción racial-social de la superioridad del hombre de su cla-
sino. Fu~ entonces cuando la imagen indígena revolucionari a adquirió se; y en el de Tamayo, la importancia de su posición personal como
más importancia para estos grupos políticos. mestizo e intelectual boliviano.
Estas posiciones individuales no impidieron que ambas obras re-
flejaran directamente el conflicto racial de siglos en torno a la propie-
D. El discurso indigenista en la historia dad comunal de la tierra. Se relacionaron con este conflicto porque pu-
sieron énfasis en el individuo (ya sea indígena o europeo) como el
Los escritos de Arguedas y Tamayo compusieron el discurso in- exponente máximo de la civilización y de los valores a los que aspira la
digenista de la época. Entre este discurso y los hechos históricos de la sociedad. Al enfatizar este aspecto apoyaron la política oficial al valo-
primera mitad de siglo se estableció una relación de necesidad que no rar la propiedad individual y no la comunal. De esta manera, participa-
necesariamen te fue una relación de identidad. Es decir, este discurso ron en el foco del conflicto entre el poder del estado (a través de la
indigenista no funcionó como una representació n "objetiva" y "verídi- legislación) y como representante s de los intereses de la sociedad crio-
ca" de la realidad sino como el producto de ciertas necesidades históri- lla y la sobrevivencia del sistema de propiedad comunario.
cas que tienen que ver con la relación de dominación entre la clase en el
poder y los grupos ind!genas, relaciones entre intelectuales y políticos La legislación liberal tiene dos dimensiones: una que afecta a las relaciones de
tenencia de la tierra, declarando extinguida la comunidad y promulgando la
y creencias y deseos sociales e individuales.
vigencia universal de la propiedad privada individual de la tierra; y otra que
Pueblo enfermo (1909) y Creación de una pedagogía nacional (1910) afecta la estructura tributaria, intentando sustituir el tributo colonial -que bajo
respondieron por igual a cambios históricos en la e"s tructura social. En el nombre eufemista de "contribución indígena!" se había mantenido durante
el caso de Tamayo, el discurso indigenista fue una respuesta a la políti- . todo el siglo XIX- por un impuesto a la propiedad, aplicable en teoría a todos los
ca de valoración de la intelectualida d extranjera, que para él significaba ciudadanos bolivianos. (Rivera, "Rebelión" 88)
la desvaloración del intelectual nacional. Otra manera indirecta y más
personal (y no menos válida) que caracterizó la producción de estos La propiedad comunaria como sistema de organización econó-
textos fueron los odios personales entre Arguedas y Tamayo. A princi- mica-social no sólo fue atacada directamente con la legislación anti-co-
pios de siglo, en Bolivia, Arguedas y Tamayo eran los escritores nacio- munaria sino que también fue debilitada en la literatura indigenista
nales de más importancia y en parte la rivalidad entre ellos se basó en por un discurso de valoración individualista . El desprestigio contra
una lucha de poder llevada a cabo en el campo intelectual y en el polí- ·cualquier tipo de organización comunal queda implícito en la predilec-
tico. Ambos escritores pertenecieron a grupos políticos adversos y a ción de la ideología del individuo de los textos de Arguedas y Tamayo.
diferentes círculos literarios. Tales militancias explican sus diferentes El primero valoró la agrupación social como una característica del ca-
posiciones ideológicas con respecto al indio y también la coincidencia rácter primitivo. "Allí la barbarie impera todavía. La conducta perso-
de usar la misma valoración ideológica para describir uno al indio y el nal no es juzgada independient e de la del grupo familiar" (Pueblo 121).
otro al inglés como ejemplos de la autonomía individual deseada. La Posición que a su vez fue ideológicame nte respaldada por las ideas de
gran "creación" de Tamayo fue imitar la ideología europea y ligarla al Fouillée y de Spencer en cuanto a la progresiva diferenciación social
indio. Es por eso que Tamayo ha sido recono~ido como el gran escritor del individuo con el avance de la civilización, y mediante referencias a
nacional y pasó a ser uno de los pilares fundacionales del discurso re- la etapa positiva de Comte con el predominio de la razón y superación
volucionario. De hecho, Creación de una pedagogía nacional tuvo una im- de las etapas teológica y metafísica. Desde este punto de vista
portancia decisiva en la primera m~tad de siglo y fue uno de los prime- evolucionista, la comunidad respondería a la etapa primitiva de la or-
ros libros que intentó "integrar" al indio a la ideología histórica ganización social caracterizada por la "igualdad" de sus miembros y
occidental, aunque sea para fines de valoración personal. Sin embargo, no la di~erenciación individual (Gustave Le Bon 50; Fouillé, Tempérament
tanto en Pueblo enfermo como en Creación de una pedagogía nacional, el 371).
36 EL ESPEJO INDÍGENA EL DISCURSO Y LA HISTQRIA 37

Los discursos de Arguedas y Tamayo se relacionan intercalándose Se prohibe a las autoridades, ya sea administrativas, judici ale~, eclesiásticas, y
provinciales, cantonales, etc. obligar a los indígenas, colonos, comunarios o re-
y tejiéndose con los hechos. Esta relación entre la historia y el discurso sidentes pueblerinos o de ciudad es a prestar servicios gratuitos ... (Dandler, "El
no siempre corresponde a un periodo histórico, puesto que en el caso congreso" 160)
de Tamayo, el discurso no adquirió poder hasta que se le identificó con
el auge del nacionalismo después de la guerra del Chaco. Tamayo se Sin embargo, después del congreso indígena, aumentó el conflic-
sorprendió ante la relevancia de su libro después de casi treinta años, y to en las zonas rurales a raíz de que las reformas acordadas no se ha-
en 1944 publicó otra edición de su obra integrando comentarios sobre bían puesto en práctica.
el valor que había demostrado el soldado indígena er\ la guerra del A pesar de las huelgas de brazos caídos en las zonas rurales,
Chaco. Villarroel tuvo también que confrontar el descontento de la izquierda y
Esta guerra, en el nivel discursivo nacional, desacreditó a la vieja la extrema derecha en cuanto a la muerte de varios miembros de la
oligarquía y a los partidos tradicionales (el Republicano y el Liberal) así oposición. La demostración pública contra esta política se convirtió en
como también creó un nexo muy importante entre los líderes sindicales una revuelta para sacar a Villarroel del palacio de gobierno y colgarlo
(campesinos u obreros) y la estructura política al nivel nacional. Un en un poste en la Plaza Murillo.
hecho que demostró la importancia de esta conexión entre trabajadores En general, el periodo comprendido entre la guerra del Chaco y
y élites políticas, al nivel nacional, fue la entrevista que tuvo el dirigen- la revolución del 52 se caracterizó por la acelerada actividad política de
te campesino Luis Ramos Quevedo (conocido como Rurnisonqo) con el los grupos revolucionarios, las continuas huelgas obreras y campesinas
presidente Villarroel. En esta entrevista se había acordado convocar el y el crecimiento de un nacionalismo exacerbado. La pérdida de la gue-
primer congreso indígena en La Paz para enero de 1945. Por lo tanto, rra y la intervención de la Standard Oil fueron hechos que tuvieron
Rumisonqo se dio a la tarea de organizarlo con una foto de él junto a mucha importancia para formular el discurso nacional en términos de
Villarroel y presentándose como presidente de los indios y a Villarroel _ la integración indígena. El POR (Partido Obrero Revolucionario), for-
como presidente de los blancos. La llegada masiva de indígenas a La mado por Tristán Marof y José Aguirre Gainsborg en la convención de
Paz asombró a la población criolla y a Villarroel, quien no recordaba Córdoba de 1934, tuvo un gran apoyo de las organizaciones sindicales
haber fijado una fecha para el congreso (Antezana Ergueta, La Revolu- mineras. Juan Lechín Oquendo, líder de la Federación Sindical de Tra-
ción 52-55; Rivera, Oprimidos 67). 8 Villarroel apresó a Rumisonqo y cam- bajadores Mineros de Bolivia (organizada en 1944), fue el que princi-
bió la fecha del congreso para mayo del mismo año. La doble presiden- palmente se afilió al POR de los años cuarenta y pasó después a desem-
cia no sólo demostraba la dualidad de las "dos repúblicas" en términos peñar el papel de líder de la COB (Central Obrera Boliviana) durante el
de castas (Rivera, Oprimidos 67)9 sino que también negaba la posibili- gobierno del MNR sin dejar este cargo hasta 1987. El PIR (Partido Iz-
dad de representación indígena estatal en base a la diferenciación ra- quierdista Revolucionario) fundado por Antonio Arze y Ricardo Ana ya
cial. Además, si los indios veían la figura de Villarroel como la encarna- en 1940, también adquirió apoyo de las organizaciones sindicales mi-
ción del Inca, (Rivera, Oprimidos 65) este hecho también cuestionaba la neras pero aún más de los sindicatos campesinos y de los sindicatos de
existencia del estado republicano al no reconocer a Villarroel como "pre- maestros. El PIR se convirtió en el enemigo principal del gobierno de
sidente" sino dentro del marco de la autorídad pre-colombina. Esta Villarroel, que a su vez estaba formado por el MNR y un grupo de mili-
percepción desvaloriza la concepción histórica del poder criollo. tares excombatientes del Chaco, RADEPA (Razón de Patria). El gobierno
El congreso de 1945 declaró la aboliéión del pongueaje y el de Villarroellanzó una violenta campaña de persecución contra los lí-
mitanaje: deres piristas y aquéllos de los partidos tradicionales (liberales y repu-
blicanos unidos bajo el nombre de la Concordancia). Este hecho hizo
que el PIR se uniera a los partidos tradicionales para llevar a cabo la
8 Interpretación de Silvia Rivera en Oprimidos, 67 nota 30. revuelta contra Villarroel y tomar el poder después de su muerte. Esta
9 Esa imagen de Villarroel se basa en la investigación de Winston Moore y es citada alian~a desacreditó al PIR como representante de la izquierda y dejó
por Rivera en Oprimidos. amplio campo para que el MNR (perseguido después de la caída de
38 EL ESPEJO INDÍGENA

Villarroel) resurgiera como el representante de la clase media, recibiera CAPÍTULO DOS


el apoyo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia
(FSTMB) y de los sindicatos campesinos, especialmente del valle de Co-
chabamba. El MNR se convirtió en el partido popular de más amplio
Discurso ideológico
apoyo. Creció su popularidad como partido nacionalista y ganó las elec-
ciones de mayo de 1951, postulando a Víctor Paz Estenssoro como pre-
sidente y a Hernán Siles Zuazo como vice presidente. Sin embargo, el
gobierno de Mamerto Urriolagoitia no reconoció este tri 1nfo y nombró
presidente al General Hugo Ballivián, quien anuló las elecciones.
Después de varios intentos de golpe de estado, el MNR finalmen-
te triunfó el 9 de abril de 1952, después de tres días de lucha contra el
ejército. La magnitud de este hecho se presentó como algo inesperado
para los líderes movimientistas.
El pensamiento que formará el discurso indigenista gira en torno
Lo que los dirigentes del MNR habían concebido como un golpe de Estado se a tres categorías generales: la imagen de la sociedad, la concepción de
había convertido, merced a la acción espontánea de las masas, en una insurrec- la naturaleza y de la historia. Estas categorías básicamente organizarán
ción popular. .. Ellos mismos no comprendieron jamás la grandeza del aconteci-
miento que vivieron ... (Zavaleta, El poder 79)
las tres partes de este capítulo para situar el caso boliviano en el contex-
to latinoamericano, con el fin de acentuar la importancia y la especifici-
Esta percepción de la revolución del 52 aminora el papel desem- dad de su experiencia histórica y su relación con el manejo del pensa-
peñado por el MNR como sujeto revolucionario y más bien aumenta la miento europeo. Por eso, el caso boliviano no es idéntico, de ninguna forma,
importancia de las masas como protagonistas de la insurrección popu- a otros discursos indigenistas aunque comparta ciertas creencias e ideas
lar, interpretación que hace cuestionar la versión oficial de la historia y análogas con ellos. La percepción de tales ideas varía no sólo fuera del
que invierte el papel dominante que quiere ejercer el sujeto histórico en marco nacional sino también dentro del contexto boliviano, como se
relación al objeto histórico (en este caso la revolución) como actores que verá en las divergencias entre Arguedas, Tamayo y Marof. Es impor-
decidieron la historia. En el nivel del discurso revolucionario del 52 tante, entonces tomar en cuenta estas diferencias, al nivel nacional, so-
este planteamiento es totalmente opuesto a la interpretación del MN~ cial, étnico y personal que concretizan una experiencia histórica diferente.
como sujeto histórico, como el que lleva y llevará a cabo la revolución. Si tomamos en cuenta la influencia del pensamiento europeo de
la época en la elaboración de las imágenes de la sociedad, naturaleza e
historia vemos que gran parte de estas ideas discrepaban con la reali-
dad latinoamericana y otras se apoyaban en ella. Es obvia la discrepan-
cia entre los deseos de totalidad y unidad cultural (y en muchos casos
racial), y la realidad de las heterogeneidades raciales y étnicas no sólo
en Latinoamérica sino también en Europa. Sin embargo, la utilización
del argumento de homogeneidad social como objetivo necesario de
entidad nacional parece ser unánime en Latinoamérica desde el punto
de vista del grupo que lo formula. Sin embargo, este argumento es bas-
tante ficticio porque tal unidad social, menos racial, no existe en Lati-
noamérica, pero por esta misma inexistencia se hace más necesaria su
formulación discursiva. Ya que es el lazo de identidad (homogeneidad)
el que utiliza la burguesía como estrategia de control.
40 EL ESPEJO INDÍGENA DISCURSO IDEOLÓGICO
. 41

La función de dominación del discurso nacionalista, en términos tas imágenes nacionales o sociales de aquellas analogías con la natura-
de crear una identidad colectiva, adquiere poder cuando se sitúa en el leza reforzadas por el positivismo. Es decir, no se pudo separar de la
devenir histórico europeo, porque al inserirse en la historia occidental imagen de sociedad como organismo, como serie de etapas progresivas
construye suprestigio socio-cultural para justificar el modelo histórico y racionales y sobre todo de la interpretación moral y racional de la
que quiere imponer y del cual se quiere valer. historia. Lo natural fue también interpretado como lo auténtico y ge-
De ahí, que al subdesarrollo se lo interprete sólo dentro de la ca- nuino de la sociedad y a su vez como lo que se debe "desarrollar" o
dena del progreso. Interpretación enraizada en la concepción de la his- "modernizar". Esta fue la ideología nacionalista de los grupos revolu-
toria como desarrollo (en el sentido de progreso} así como en la cionarios que después identificaron lo nacional con lo rural y el campe-
"esencialización" de una naturaleza tan edénica como bárbara. Las di- sino. El discurso de integración social y 1o de revolución se canalizó a
ferencias entre la realidad latinoamericana y la europea se1erigieron como través del desarrollo económico y urbanización de las zonas rurales
una jerarquía de poder para establecer una política de asimilación y que también implicaba una política educativa de aculturación del indí-
aculturación. Esta diferenciación la plantea el criollo y después el mes- gena dentro de los parámetros ideológicos de la nación occidental.
tizo para establecerse como agentes históricos no sólo al nivel político y
social sino también en cuanto al espacio natural concebido como objeto
de explotación. A. La imagen de la sociedad y la unidad nacional

Los principios historicistas europeos subrayaban la importancia


Bases del discurso ideológico de la unidad de la nación que consistía en la homogeneidad racial y
cultural de un cierto grupo social. Supuestamente, éste era un requisito
El discurso nacionalista retomará la concepción orgánica de tota- , ineludible para el "progreso" del país. Este concepto de nación, reto-
lidad como instrumento de dominio frente al indígena y a la naturale- mado por los intelectuales latinoamericanos, no sólo se impuso como
za. En esta ideología nacionalista confluyeron el concepto de unidad el mejor modelo de organización política sino como la institución que
(homogeneidad) y de revolución enfatizada por la revolución francesa, podía redimir social y políticamente a las culturas indígenas y resolver
la importancia de la tradición historicista de Alemania en el siglo XIX y las grandes diferencias económicas. La adopción de esta ideología con-
las políticas económicas del librecambismo y el proteccionismo como firmaba la negación del indio.
principios económicos de la nación inglesa del ochocientos y principios Esta alianza ideológica con Europa, como un deseo de identifi-
del siglo XIX. A su vez, los conceptos de unidad y revolución, así como carse, de analogarse con la cultura europea se acentuaba o quería acen-
la importancia de la tradición historicista, se apoyar..on en las teorías tuar las diferencias para facilitar la jerarquización racial y así la domi-
raciales de Gobineau y LeBon que enfatizaron la necesidad de una ho- nación indígena. Esfuerzo que a veces se traicionaba dentro de los
mogeneidad racial para la estabilidad y progreso del país, y en segun- mismos argumentos de la élite porque la unidad social deseada y equi-
do lugar en el concepto de sociedad y nación como organismos basado parada a Europa, según la élite letrada, existía en la concepción comu-
en las teorías de Spencer. Por lo tanto, fueron estas dos bases ideológi- nitaria de homogeneidad social de las culturas aborígenes. De hecho, el
cas, la importancia histórica de la nación y la necesidad de una socie- concepto de nación se esencializa en la unidad racial en Latinoamérica.
dad racial homogénea, las que formaron la imagen de nación como A pesar de que Bagehot no menciona ningún factor racial cuando enfa-
unidad raciaP A su vez, el pensamiento europ.,.eo no pudo desligar es- tiza la importancia de la cohesión social para la existencia de una na-
ción. Se interpreta la unidad nacional racialmente. En su libro Physics
and Politics, Bagehot afirma:
1 Fernando Unzueta en su libro La imaginación histórica y el romance nacional en His-
panoamérica hace resaltar el aspecto legalista d e la organización nacional junto con
uno voluntarista que se expresa en Sarmiento (19) que niega o quiere negar la "indio" y supuestamente abolir diferencias raciales y étnicas con un discurso igual-
importancia racial. Acto similar a los decretos del MNR para abolir el término . mente racista.
42 EL ESPEJO INDÍGENA DISCURSO IDEOLÓGICO 43

[... ] a nation means a like body of men, beca use of that likeness capable of acting la existencia de una población mayoritaria indígena. Es ficticia en el
In
together, and because of that likeness inclined to obey similar rules. [... ] early
sentido de que esta imagen no es necesariamente una "representación"
times the quantity of government is much more important than its quality, What
you.want is a comprehensive rule binding men together, making them do much fiel de lo indígena sino el reflejo mismo pero irreconocible de la élite
the same things, telling them what to expect of each other - fashioning them que la construye. Sin embargo, la realid~d de la presencia indígena es
alike, and keeping them so. (Bagehot 19) innegable. Este contexto es muy diferente al argentino y por esta razón
se articula de otra forma su planteamiento del ideal de unidad nacio-
La interpretación racial de este objetivo nacional no puede desli- nal. De cierta forma, se repiten las jerarquías raciales, la concepción de
garse de la realidad social y la separación racial de los distintos grupos la naturaleza/urbe, la jerarquización cultural occidental pero, por su
que forman la sociedad latinoamericana. En Bolivia, Creación de una pe- geografía, su bajo porcentaje de población indígena, su política migra-
dagogía nacional de Franz Tamayo y Pueblo enfermo de Alcides Argue- toria, el medio para realizar su objetivo de unidad social es la eugenesia
das, aunque son obras antagónicas en ciertos aspect@s, plantearon los y la educación.
parámetros para crear "la nación" como entidad coherente (racial y El gran promovedor de una política de selección biológica racial
culturalmente) y subrayaron el papel del indígena como decisivo en la fue Lucas Ayarragaray. En su libro La constitución étnica argentina y sus
formación de la nación, según Tamayo y como impedimento, según problemas (1910) dice:
Arguedas. Hasta la década de 1930 éstas fueron las dos obras quema-
yormente ocuparon el ámbito intelectual. Esta diferencia entre Arguedas [... ]la excesiva heterogeneidad de razas y de frutos híbridos de esas mismas
y Tamayo repercute de diferentes formas en las imágenes sociales y razas, es un obstáculo para la acción social solidaria, y un impedimento positivo
nacionales del resto de Latinoamérica. De cierta forma, el deseo de uni- para el progreso y la civilización de las instituciones y de la cultura europeas en
América.[ ... ] ¿Cómo es posible hacer funcionar instituciones occidentales, naci-
dad (nacional) se da a través de una nueva valoración de la nación como das en el seno de poblaciones homogéneas y superiores, del punto de vista an-
institución de regeneración del indio o de los elementos étnicos dife- tropológico, en ambientes étnicos semi-indígenas, con poblaciones d ebilitadas
rentes como es el caso de Argentina. El nacionalismo se presenta como originariamente por cruzamientos anómalos y por condiciones inferiores de sub-
un bautismo ontológico. Tiene un papel divino que en siglos anteriores sistencia? (25,10)
ejercía la iglesia. Según Ballanche, la institución social es una institu-
ción divina por medio de la cual el hombre se perfecciona, eleva y rege- Ayarragaray, arguyó en contra de la "mala" mezcla racial para
nera para entrar al reino de Dios (308). Concepción que tiene como ob- precisamente promover la necesidad de que no hubieran mezclas, de
jeto la recomposición del ser primitivo, que en el caso latinoamericano las que él llama "anómalas", entre tipos antagónicos" porque " [... ] go-
resulta ser el indio. Por lo tanto, el discurso nacionalista apoyado en las bernar es poblar bien[ ... ] Sino de razas homogéneas, al menos de indí-
concepciones de unidad y homogeneidad (el "likeness" de Bagehot) genas, mestizos o europeos sin estigmas que se pueden prevenir en
llega a articularse como un nuevo instrumento de aculturación indíge- parte por escrupulosa selección" (11). Para Ayarragaray, la mezclara-
na. cial (europeo-indígena) es negativa: "Las razas mestizas son en gene-
En la historia literaria boliviana la obra de Marof, La justicia del ral, razas neuropáticas ó mejor dicho, con tendencias degenerativas más
Inca (1926) inicia una nueva corriente que cambiará la perspectiva on- acentuadas que en las razas homogéneas" (17). Si en esta observación
tológica de la nación como institución de regeneración a favor de una negativa del mestizaje se asemeja al boliviano Alcides Arguedas se di-
regeneración de tipo económico, desplazamiento que transformará al ferencia en su propósito crítico. Para Ayarragaray es necesario prevenir
indio en campesino y obrero. En las décadas siguientes surgirán la mezcla y si tal mezcla existiera, hay que seleccionar y cruzar repeti-
reinterpretaciones de las posturas de Argue.}ias, Tamayo y Marof en damente para que se "mejore".
obras como Tupaj Katari (1946) de Augusto Guzmán, Yanakuna (1952)
El mestizo necesita llegar a tercerón, cuarterón o quinterón, es d ecir, necesita
de Jesús Lara, Hombres sin tierra (1956) de Raúl Botelho Gosálvez y otras.
varias selecciones sucesivas con padreó madre blancos para colocarse en condi-
En el caso boliviano, la imagen de una unidad racial indígena ciones de asimilar la civilización europea y poder ser un factor económico, so-
como ideal nacional tiene una correspondencia, aunque sea ficticia con cial y político eficiente. (15)
44 EL ESPEJO INDÍGENA DISCURSO,IDEOLÓGICO 45

La observación crítica de Arguedas se diferencia porque es "a pos- Arguedas se identifica con esta posición social y de ahí que imita
teriori," es decir esta valorando la historia del país y atribuyendo los y cree en estos principios. También comparte estas ideas con otro ar-
males sqciales y políticos a la mezcla racial. Esta diferencia en la ubica- gentino, Domingo Faustino Sarmiento, quien condena la Argentina de
ción crítica en el tiempo (Arguedas enjuiciando el pasado y Ayagarray Rosas en base a la ausencia de estos principios. En la Argentina "bárba-
formulando el futuro) es fundamental porque una, parte de una obser- ra" de Rosas reinaba la violencia y la inestabilidad. Claro está, que esta
vación histórica para explicar su causa y la última, de una proposición interpretación "bárbara" del campo, en su libro Civilización y barbarie
política que quiere efectuarse. Arguedas se sitúa en un contexto históri- (1868)L tiene que ver con la identificación del sujeto bárbaro con la natu-
co para formular su ley racial de causa y éfecto y Ayarragaray formula raleza y la del civilizado con la urbe, de un sujeto descontrolado e ins-
su ley para aplicarse a la realidad social cambiante que se va definien- tintivo y de uno refinado que en última instancia se traduce a la antigua
do por la inmigración argentina. oposición instinto 1razón. Mientras el pensamiento de Sarmiento gira-
Aún más, Arguedas también se diferencia de iAyarragaray en la ba en torno a la necesidad de urbanización del campo para construir
interpretación de su compartida necesidad de crear una sociedad ho- una unidad nacional, el boliviano Arguedas insistía en el argumento de
mogénea. Si Ayarragaray pone énfasis en la homogeneidad racial como pureza biológica racial por varias razones. La política boliviana no fue
esencial para "aceptar la civilización", Arguedas enfatiza el resultado una de promover el crecimiento de la ciudad con gente indígena, más
que conllevaría una homogeneidad étnica, en dos principios: la estabi- bien fue la de reforzar y fijar su posición laboral como campesino y
lidad y armonía. Estos principios sólo pueden darse en la raza europea: minero en el campo y las minas respectivamente. Especialmente los
discursos marxistas siguen este camino.
Los elementos étnicos que en el país vegetan son absolutamente heterogéneos y Tamayo reinterpreta la imagen nacional boliviana desde otra pers-
hasta antagónicos. No hay entre ellos esa estabilidad y armonía que exige todo pectiva. El valor de estabilidad planteado por Gobineau es apropiado
progreso ... (Arguedas, Pueblo 29)
por Tamayo como principio positivo de la nacionalidad y de la moral
indígena y no mestiza. La unidad social reside, entonces, no en la raza
Las nociones de estabilidad y armonía entrelazadas con el factor ra-
sino en la psicología del carácter nacional indígena. Este fue un cambio
cial biológico fueron un principio que Gobineau introdujo en la ideología
significativo en la percepción de la imagen nacional ya que no excluía a
nacionalista de fines del siglo XIX en Europa. Esta conexión racial (biológi-
ninguna raza en sí, porque la unidad residía en la preponderancia de
ca) aplicada por Arguedas y Tamayo al principio de unidad nacional fue
una moral y de una psicología indígena.
la que el discurso de nación utilizó para valorar el"progreso" y el"grado
Esta nueva interpretación de la unidad nacional de Tamayo resulta
de civilización" de un país. Así los argumentos de Arguedas se basaron
muy original y no se da en el resto de Latinoamérica. Aunque hay al-
directamente en el argumento de pureza racial que planteó Gobineau: \. gunas similaridades en la esencialización del indígena con el dis-
Un second caractere indélébile de cet état, c'est le besoin de la stabilité, ... pour curso de Tamayo, no se definen en términos de una psicología posi-
faire régner ce principe, leur premier sentiment est de le respeter, ... et de le déclarer tiva de identidad nacional. Por ejemplo, el mexicano Antonio Caso
inamovible. Plus un race se maintient pure, moins sa base sociale est attaquée, ... comparte con Renan y Paul Valery que la esencia de la nación radi-
Je erais maintenant pouvoir resumer ma pensée sur la civilisation, en la
ca, según el primero, en la raza, la lengua, la religión, la comunidad
définissant comme un état de stabilité relative, ou des multitudes s'efforcent de
chercher pacifiquement la satisfaction de leur besoins, et raffinent leur intelligence de intereses del pueblo y el segundo en que es una síntesis de la perso-
et leurs moeurs. (Essai 89-90) nalidad de un pueblo (Caso, Obras XI 307, 308). Pero en sus artículos
"Psicología del pueblo mexicano. La pereza soberbiosa", "Razas in-
La interpretación del concepto de "civilización" tuvo mucho que móviles y naciones progresivas", condena a los indígenas de pere-
ver con las aserciones de Gobineau en cuanto a la necesidad de estabi- zosos y de ser inferiores racialmente (Obras XI 297, 282). Contraria a
lidad y de actuar "pacíficamente" y refinadamente. La identificación la posición de Tamayo pero esencializando lo indígena como éste, Caso
que hace Gobineau de lo civilizado como una moral aristocrática tiene en "La raza arqueológica" identifica la historia mexicana con esta raza.
que ver con este origen social al que el mismo pertenece. Dice:
46 EL ESPEJO INDÍGENA DISCURSO IDEOLóGICO 47

N o es verdad que la civilización española haya regido las peripecias de nuestro importancia de abolir muy lentamente la heterogeneidad física por
desenvolvimiento colonial y nacional. Los indios en inmensa mayoría sobre los medio del cruzamiento. Este último criterio, para alcanzar la deseada
blancos, han venido rigiendo, con la pujanza anexa a su cifra demográfica, la
unidad, era lo que diferenciaba al discurso boliviano de Tamayo y
histm ia de México. [...]la raza arqueológica forma el meollo, la esencia de la
evolución social mexicana. (Obras XT303) Arguedas. Para Tamayo, la nación, y más específicamente el carácter
nacional, estaban esencialmente compuestos por una raza que era el
Por lo tanto, aunque esta "raza arqueológica" sirva para crear una resultado de un proceso histórico y de un ambiente propio. De esta
"unidad" en la esencia nacional, no es una unidad deseable para Caso. manera, el componente historicista biológico indígena sirvió como ley
a
Más bien, el discurso sobre el indio en México tiende centrarse en la "natural" de la formación de un carácter nacional. Según Tamayo:
aculturación indígena para lograr la unidad nacional que la élite domi-
Se puede importar de un lugar a otro todo género de cosas: métodos, fórmulas,
nante quiere implantar. Este es el planteamiento del mexicano Manuel utensilios, ideas y máquinas pero lo que no se importará jamás a ningún país, es
Gamio en su libro "Forjando patria (1916) donde ve la necesidad de: la energía, la voluntad, sin las que todo el resto no vale nada ni significa cosa
alguna. [...] Desde que hay nación, esto es, desde que hay un grupo humano que
aculturar al indígena incorporándolos, fundiéndolos con él, [otro grupo social] permanece en la historia y genera en la naturaleza, dentro de un marco de con-
tendiendo en fin a hacer coherente y homogénea la raza nacional, unificando el diciones especiales, propias y permanentes, entonces hay raza, y entonces, hay
idioma y convergente la cultura. (Gamio 9-10) carácter nacional. (Obra 36, 42)

De esta forma sigue lo que ya había manifes ado su compatriota, Con este argumento se establecerá la diferenciación en el contex-
Francisco Pimentel, a mediados del siglo XIX: to internacional y la identificación de lo nacional como lo autóctono, lo
cual servirá después como plataforma para los discursos sobre el indio
[...] que los indios olviden sus costumbres y hasta su idioma mismo, si fuere
posible. Sólo d e este modo perderán sus preocupaciones y formarán con los del MNR y el PIR dirigidos contra la oligarquía minera.
blancos una m asa homogénea, una nación verd adera . .. . Nación es una reunión
de hombres que profesan creencias comunes, que están dominados por una
misma id ea, y que tiend en a un mismo fin. (Villoro 226, 168)
B. La nación y el orden natural
Casi sesenta años más tarde, Antonio Caso reiterará la misma
Hay dos formas en que las concepciones sociales, raciales e histó-
opinión, pero añadiéndole una dimensión política (la democracia) a la
ricas del discurso sobre la nación perciben y ligan las verdades huma-
necesidad de unificar la nación. Ante la persistente heterogeneidad ra-
nas como pertenecientes al orden natural. Una, donde lo natural es per-
cial de la nación mexicana, en un artículo titulado "Razas puras y razas
cibido como esencial, ahistórico y teleológico, y otra que ubica lo social
mestizas" publicado en enero de 1925, declara lo siguiente:
dentro de procesos análogos a la realidad natural. La primera instancia,
Todos los aspectos de nuestra vida social obedecen a la imperfección de nuestro de la naturaleza como esencial, según Rosset, tiene que ver con un viejo
mestizaje. La democracia es imposible mientras persista la heterogeneidad de prejuicio naturalista:
los vencedores y de los vencidos, de los criollos y los indios, porque nada aparta
tanto a un hombre de otro como el sentimiento inconsciente, pero profundísi- [... ]desembarazar a la humanidad de la idea según la cual yace una oscura dife-
mo, de la diferencia de raza. Contra todos estos inconvenientes no tenemos más rencia, invisible pero esencial, entre lo que se hace "por si mismo" (naturaleza)
recurso, que la obra lenta, muy lenta, de los cruzamientos consanguíneos, y la y lo que se produce, se fabrica (artificio). (14)
obra rápida, no tan rápida, empero, como lo querría nuestro deseo, d e la educa-
ción nacional. Porque aun cuando los mexicanos sigamos siendo tan heterogé-
Esta diferenciación parte de una visión antropomórfica ya que
neos desde el punto de vista físico, podemos unifica rnos desde el punto de vista
de la civilización. ("Razas" 289) "lo que se considera que se hace 'por naturaleza' es en primer lugar, lo
que se hace sin el hombre" (Rosset 14). Al mismo tiempo se establece
Si Pimentel enfatizó la homogeneidad cultural, Caso, por un lado, una metafísica de la naturaleza que cuando se separa del campo huma-
reiteraba lo mismo a través de la educación, pero por otro añadía la no del artificio cobra también una función moral. El espacio natural es
48 EL ESPEJO INDfGÉNA DISCURSO IDEOLóGICO 49

interpretado como "inocente, previo a cualquier degradación del he- Sin embargo, la imagen que tendrá más poder, hasta hoy día, tan-
cho del artificio" (Rosset 23). La base del nacionalismo tiene sus raíces to en Bolivia como en otros países latinoamericanos, es la fijación de la
en este principio trascendente identificado con la naturaleza. De ahí dicotomía y la diferencia entre naturaleza y artificio (en términos de
surge esa cualidad "divina" que se le otorga a la naturaleza y a la na- Rosset) que dará lugar más tarde a la muy estudiada división entre
ción como institución "regeneradora" como indicaba Ballanche y des- civilización y barbarie. Como ya se observó anteriormente, esta separa-
pués Rousseau. Este aspecto del nacionalismo luego se conectará con lo ción era necesaria no sólo.para ensalzar el papel del hombre sino tam-
que se llamó en Bolivia "la mística de la tierra", el indígena, el origen ya bién para justificar la dominación del ambiente y del "otro" en aras de
sea ligado a la tierra o al indio, o los dos en algunos casos, según la la evolución y el progreso.
especifi~idad histórica de cada discurso nacionalista. El concepto de "evolución" no se dará en términos de progreso
En cuanto a la segunda instancia, donde la nación se relaciona económico sino más bien se concentrará en el desarrollo de la autosufi-
con el orden natural en términos de procesos, se pueden identificar dos ciencia individual en el sentido social. Esto dará lugar a una nueva opo-
tendencias. Una fue la concepciónespenceriana de que la sociedad pri- sición que definirá y valorará la organización social comunitaria en
mitiva era un organismo homogéneo y que por medio de una evolu- oposición a la individual. Especialmente en la Argentina se hará hinca-
ción (o un crecimiento natural) llegaría a un nivel de diferenciación del pié en este aspecto. El argentino Agustín Alvarez, en su libro La herencia
individuo. Una ramificación de dicha evolución fue la ideología del moral de los pueblos hispanoamericanos (1919), expuso su creencia de que
progreso, predominante en este siglo. Un segundo componente ideoló- el hombre era producto de una evolución natural. De esta manera po-
gico de esta visión era la idea de que el hombre es producto del ambien- dían funcionar las categorías de "hombre natural" (hombre que toda-
te físico, lo cual implicaba que el ambiente y la raz determinaban el vía no ha evolucionado) y la de "hombre civilizado" como aquel que ha
carácter nacional. Por un lado este pensamiento maneja el proceso his- logrado una cierta evolución. El hombre, como producto de la natura-
tórico como un proceso natural, pero por otro hay una relación de iden- _ leza, sólo a través de la educación podía transformarse en hombre civi-
tidad con la naturaleza que separa al hombre primitivo (el indígena en lizado. En este sentido se acerca a Arguedas y a Sarmiento ya que para
este caso) del hombre histórico. La diferencia entre estos dos seres ellos, la educación es el marco por el cual se atraviesa al mundo civili-
(esencialización/historificación) es clave para establecer la dominación zado. Estas ideas se apoyaron fuertemente en el positivismo de la épo-
del indio con el pretexto de introducir a éste a un proceso histórico. ca, adquiriendo una connotación de evolución como madurez o como
Proceso que se vuelca otra vez hacia una metafísica de la historia subra- crecimiento. Este crecimiento, a su vez, implicaba un grado de diferen-
yada por la predilección del sujeto dominante. ciación individual que según Sarmiento es propiedad de razas superio-
El nacionalismo boliviano se inserta en estas corrientes de pensa- res (Conflicto 26). Las naciones hispanoamericanas también seguirían
miento para fundamentar los cambios que la élite quiere llevar a cabo este proceso de diferenciación. De acuerdo a Octavio Bunge:
como parte de esa "evolución" natural. Un libro que resume la impor-
tancia del ambiente natural desde su título mismo es El factor geográfico .. .las naciones hispanoamericanas están destinadas a diferenciarse más y más
en la nacionalidad boliviana de Jaime Mendoza. Al mismo tiempo, el na- con el transcurso del tiempo; su evolución histórica es y será un proceso de
cionalismo continúa mitificando a la nación con la tierra y con el aspec- diferenciaciones graduales. (Bunge 50)
to biológico y psicológico de la comunidad nacional.
Esta apropiación ideológica por un lado recoge el entendimiento Es decir, la nación, como forma de organización de una civiliza-
y el conocimiento que tiene el indígena de la realidad natural pero tam- ción "avanzada" tenía la tendencia a diferenciarse mientras ésta ten-
bién quiere fijarlo y esencializarlo en esa posición laboral que conviene dencia no fuera una característica de las sociedades primitivas, que se-
a los latifundistas. Más tarde, el discurso marxista reformulará este mís-:- gún Bunge, eran homogéneas. Al igual que Bunge, Sarmiento también
mo elemento de identificación con 1~ tierra parét'reclamar el derecho a la· categorizó a las sociedades primitivas como homogéneas. En Conflicto
propiedad de la tierra. Dos ejemplos excelentes de esta posición son la y armonías de las razas en América, cita a Ulloa y a LeBon para apoyar su
novela Yanakuna de Jesús Lara y Altiplano de Raúl Botelho Gosálvez. creencia en que todos los indios eran iguales de físico y de "carácter,
50 EL ESPEJO INDÍGENA DISCURSO JJ)EOLÓGICO 51

genio, inclinaciones y propiedades" (Conflicto 26). En sus propias pala- es el medio. Y el medio es la tierra, ... De esta manera el medio es un crisol en
que se funden las nacionalidades, y en este sentido las razas hacen parte inte-
bras concluye: "Se comprueba que las razas superiores sean más dife- gral del suelo en que nacen y generan. No son las naciones que poseen la tierra,
renciada? que las inferiores" (Conflicto 26). Esta ideología es algo con- sino al revés, las tierras que poseen al hombre, del mismo modo que la madre al
tradictoria, porque al mismo tiempo que niega la individualidad en los hijo. (Obra 171, 175)
grupos indígenas como una característica de las sociedades civilizadas,
también afirma que los indígenas poseen la muy codiciada "homoge- El énfasis de Tamayo en esta aclaración no era sólo identificar al
neidad social" o unidad que estos pensadores desean para la nación. hombre con la tierra, sino que era ésta la que determinaba el carácter
De acuerdo al pensamiento de Tamayo y Mendoza, la esencia de nacional como algo intrínseco que no se podía desconocer como pro-
la nación debería radicar en el indio porque era lo autóctono, lo origi- pio. Si Tamayo utilizó esta idea positivista de la identidad del hombre
nario, lo natural del país. Para Mendoza, la unidad moral de la nación con el medio, Arguedas así como Alvarez identificaron al medio como
era necesaria para crear un país fuerte_y también "la unidad moral de la naturaleza bárbara, incivilizada. Pero a diferencia de Arguedas que ca-
raza". Afirma Mendoza: "No despreciemos al indio. Sin saberlo y sin tegoriza al indio de una manera totalizante y general como producto
que nosotros tampoco lo sepamos está en la base misma de nuestra de su ambiente natural, Alvarez individualiza a Facundo para descar-
nacionalidad" (El factor 79). Mendoza admiraba la resistencia y fortale- gar sus generalizaciones sobre la diferencia entre lo civilizado y lo bár-
za del indio para sobrevivir y, según él, estas cualidades se debían al baro. Bajo el subtítulo de "La inteligencia humana en la época colo-
medio geográfico: · nial," expone:

Y todas estas admirables cualidades las adquirió el indio por la acción de su La diferencia entre un civilizado y un bárbaro no es corporal sino mental, y no
propio medio. El medio, con el lento pasar de millares de siglos fué infiltrando es cuestión de preceptos sino de aptitudes .... [Y después al caracterizar a
en ese organismo el frío glacial de sus alturas, la severidad de sus montañas, la Facundo] Pero si el corazón elige los fines la cabeza suministra los medios y la
indifrencia [sic] terrible de su cielo. Víctima acaso de tremendos cataclismos, de Facundo es cabeza de peón ignorante, rudo, inculto, semibárbaro. (47,62)
aprendió a sufrir sin rendirse. Soportó, talvez [sic]largas épocas de hambre has-
ta aprender también la parquedad que hoy le distingue .. . . Y todas esas cualida- Facundo, según Alvarez, forma parte del hombre natural y cita a
des, creadas por el medio, se fueron trasmitiendo en él de generación en genera-
ción hasta llegar a constituir una herencia específica que ha concluído por hacer
Taine para apoyar este juicio.
del indio el tipo fiero y resistente que hoy admiramos. (El factor 80)
La naturaleza pura es violenta; no admite las excusas, ni sufre los temperamen-
tos, no toma en cuenta las circunstancias. Lo propio de tales hombres es el esta-
Al igual que Mendoza, Tamayo había utilizado el argumento de llido brusco de la acción, a la manera del caballo que, en vez de una explicación,
lo natural a su vez para fundamentar lo nacional en los criterios acepta- dan una cuchillada. (62)
dos de una entidad que ha sobrevivido y perdurado en la historia. Su
discurso de lo "natural" y autóctono como fundamento de nación se Sarmiento fue más explícito aún. En el capítulo titulado "Vida de
basaba en "la manifestación constante de una ley biológica, tratándose Juan Facundo Quiroga" de Civilización y barbarie explica:
de una nación .. ." (Tamayo, Obra 42). Lo que Tamayo enfatizaba como
ley biológica era la sobrevivencia física de la raza indígena y algunas Es el hombre de la naturaleza que no ha aprendido aun a contener o a disfrazar
cualidades socio-sicológicas. Tamayo interpretaba lo indígena como una sus pasiones, que las muestra en toda su energía, entregándose a toda su impe-
tuosidad . Este es el carácter original del género humano; i así se muestra en las
constante, una raza que no cambia. Y supuestamente el hecho de que
campañas pastoras de la República Argentina . Facundo es un tipo de la barbarie
perdurara era lo que determinaba la existencia de una nación. La inter- primita: no conoció sujeción de ningún jénero; su cólera era la de las fieras .. .
pretación de Tamayo radica en el hecho de que la realidad indígena no (Sarmiento 58)
cambia porque sigue una "ley biológica" que tiene su propia historia y
no podría modificarse. Según Tamayo, " lo que es definitivo para el ca- Tanto los escritores argentinos como los bolivianos enfocaron y
rácter nacional · explicaron los problemas nacionales basándose en la ideología de la
52 EL ESPEJO INDÍGENA DISCUR:P IDEOLóGICO 53

influencia del medio en el hombre rural (indio o gaucho), el medio era mogeneización racial, a través de la educación, facilitaría el control po-
representado de una manera diferente en cada escritor para definir su lítico directo de las masas indígenas y disminuiría el control de los caci-
concepto de nación. En la mayoría de estos escritores el medio ·es el ques campesinos.
personaje yno la raza. En unos llegó a simbolizar lo desconocido y en La preocupación por "culturizar" al indio desde una perspectiva
otros lo ajeno. El medio, como factor geográfico positivo que determina ideológica quiso .implementarse a través del nacionalismo. Como diría
el carácter nacional, era la ideología reconocida como "nacionalista". Ballanche, esta creencia en el poder de institucionalizar y socializar per-
Así, Tamayo adquirió reconocimiento como escritor "nacional", mien- tenece a la filosofía de los hombres de la providencia. Es decir, la insti-
tras que Arguedas quedó calificado como'' anti-nacional". No fue hasta tución social era percibida como una necesidad ontológica, " .. e' est par
fines de los años sesenta en Bolivia que los nuevos ideólogos indigenis- elle que l'homme se perfectionne et s'éleve" (Ballanche 308). El discur-
tas empezaron a desvalorar a Tamayo como partidario de la causa indí- so de nación como institución social para la élite en el poder tenía este
gena, no cuestionando el texto en sí, sino más bien, desautorizándolo propósito ontológico de "perfeccionar" y "elevar" al indígena a una
por su formación europea y su posición latifundista. etapa más elevada del ser. Si hay una opinión que compartieron los
Sin embargo, la ideología nacional de estos dos escritores tenía textos indigenistas, antes y durante la revolución, era que el indio, con
más similitudes que diferencias. Se diferencian en la distinción racial la excepción del quechua, era un ser "poco sociable" y por lo tanto poco
del objeto del discurso nacional: Tamayo en la base nacional indígena y controlable. La socialización del indio en estos discursos tenía una fun-
Arguedas en el deseo de crear una nación europea. Sin embargo, la es- ción regeneradora ya sea para otorgarle "conciencia de clase", o para
tructura ideológica de estos discursos era la misma. La fundación na- convertirlo en consumidor y 1o productor nacional.
cional se basaba en la homogeneidad racial-biológica, el poder de un
determinado "carácter" nacional como fuerza de progreso y en la nece-
sidad de una "regeneración" nacional. La regeneración se llevaría a cabo, C. Necesidad de cambio o revolución
según Arguedas, "renovando el elemento étnico a través de la coloni-
zación con gente europea" y, para Tamayo, a través de la educación El letrado revolucionario concibe su deseo de cambio para el in-
basada en el "cultivo de los valores positivos de la raza y la eliminación dígena como una actitud benevolente para la nación. Los planteamien-
de los vicios" (Obra 78). tos ideológicos que expone tienen características similares aunque es-
El discurso nacionalista de Tamayo posteriormente sirvió de ins- tas se diferencien en la formulación discursiva de cada obra. Un
trumento ideológico para cualquier grupo que se declarara "progresis- componente ideológico que apoyaba y justificaba el cambio era la per-
ta" después de la guerra del Chaco en torno a la cuestión indígena. Así cepción del mundo natural (incluyendo al indígena) como un espacio
también, los discursos "revolucionarios" y "nacionalistas" de Marof que había que desarrollar a la altura del europeo.
(1926) y Carlos Montenegro (Nacionalismo y coloniaje, 1943) utilizaron La historia vino a ser percibida como una evolución o progreso
estas ideas para oponer los intereses internacionales de las compañías que privilegiaba el presente histórico europeo como la etapa más avan-
mineras a los intereses "nacionales" del país compuesto por el campe- zada del desarrollo histórico. Si algunos pensadores enfatizaron el as-
sinado y los obreros. El discurso "revolucionario" de Marof que persis- pecto del desarrollo social como meta, otros como Tristán Marof en
tió en el de los partidos izquierdistas de los años 40, se caracterizaba Bolivia pusieron más énfasis en el aspecto material, pero sin desligarse
por tratar lo nacional desde una nueva perspectiva de representativi- nunca por completo de una metafísica de la historia. Para estos últi-
dad de la mayoría, "integrando" al indio a la estructura nacional eco- mos, llamados "revolucionarios", el cambio en un sentido político y
nómica, social y política. El plan de integración se llevaría a cabo a tra- económico (por algunos identificado con el comunismo) llegó a ser
vés de proyectos educativos para ."culturizar" y consiguientemente cosificado. Otros pensadores vieron necesario realizar el cambio social
"civilizar" al indio. En este sentido, la política conservadora de por medio de una revolución para integrar racialmente a la nación y
Arguedas, por ejemplo, continuó en\la ideología revolucionaria del 52 también lograr la integración de la nación a la Historia universal, a la
en cuanto a la política educacional. Supuestamente, el proyecto de ho- tradición democrática y al reconocimiento político y social de la ahora
54 EL ESPEJO INDÍGE.NA DISCURSO IDEOLÓGICO 55

llamada "clase trabajadora". Es decir, el indio era visualizado por este y llevar a cabo un programa de instrucción del indio para crear obreros
discurso como ente económico y político (revolucionario) y ya no sólo a través de las "escuelas talleres" (Marof, La justicia 60). Marof, al igual
racialmente. que José Carlos Mariátegui, en Perú, siguió los planteamientos del mexi-
La concepción de la historia como evolución hacia un perfeccio- cano Andrés Molina Enríquez. Según éste último, la solución a los pro-
namiento social fue una idea que sirvió de engranaje a la obra de blemas nacionales estaba en la redistribución de la tierra. Pero a dife-
Arguedas aunque éste se empeñe en mostrar la carencia del ideal social rencia de Molina Enríquez, para quien la pequeña propiedad era la
en la realidad nacional. Aunque Tamayo acepte también la concepción "verdadera empresa productiva" que resolvería los problemas nacio-
histórica evolucionista se diferencia de Arguedas eri su rechazo del nales (Molina Enríquez 41 ), Marof veía la redistribución de la tierra como
modelo ideológico europeo para aplicarlo a la realidad boliviana, o como un principio de nivelación económica del país y como eje para una "re-
diría Guillermo Francovich, se lanzó contra el cientificismo y el volución social inspirada en las formas políticas y sociales de la vida
intelectualismo (Francovich 53). Para Tamayo, la historia no era una incaica" (Francovich 67). Si tanto Molina Enríquez como Marof
evolución hacia un modelo europeo, al estilo Arguedas, sino un descu- enfatizaron el poder del Estado para llevar a cabo los cambios que pro-
brimiento de la energía indígena presente en la historia boliviana. ponían, para Marof el Estado debería desempeñar el papel del Estado
Después de la guerra del Cháco, el discurso indigenista quedó comunista incaico. Su política de cambio, por lo tanto, partía también
principalmente en manos de los grupos de izquierda a los que pertene- de una búsqueda de autenticidad nacional en el pasado indígena.
cían entre otros Víctor Paz Estenssoro, W álter Guevara Arze (posterior- La percepción del indio de Marof estaba también ligada a su vi-
mente miembros del MNR), Alipio Valencia Vega, Carlos Medinaceli y sión de nación en términos de desarrollo "material", modernización de
Raúl Botelho Gosálvez. La importancia del grupo de izquierda fue no- los medios de producción y creación de una industria. Dentro de esta
table en la Convención Nacional de 1938 bajo el gobierno socialista mi- concepción nacional el indio era visto desde afuera como un objeto que
litar de Germán Busch. El discurso indigenista adquirió importancia en hay que "crear". En La justicia del Inca, la educación debía formar traba-
la redacción de la nueva Constitución de 1938 cuando el grupo de iz- jadores. El indio desde el punto de vista de Marof era clave para la
quierda planteó la reforma agraria y la "legalización de las antiguas formación de la nación. La imagen de "formar" algo (una nación o al
comunidades indígenas" (Klein, Orígenes 333). Los antecedentes de este indio) pone de relieve al sujeto de la historia y deja entrever la posición
discurso sobre el indio ya se encontraban en 1926 en la obra ensayística dominante que se otorgaba la élite, como agentes de la historia. Esta
de Tristán Marof, La justicia del Inca. El grupo izquierdista que poste- actitud ante la historia es también una actitud ante la raza indígena y
riormente formaría los tres partidos principales (POR, MNR, PIR) segui- ante la naturaleza vista como un espacio subdesarrollado que hay que
ría en mayor o menor grado los planteamientos de Marof. A diferencia explotar para el beneficio de la "nación". Esta posición fue también com-
de Arguedas y Tamayo, Marof puso énfasis en una nueva orientación partida por los pensadores peruanos y argentinos mencionados y fue
de la política económica nacional para aumentar el poder del Estado y una constante en las obras indigenistas estudiadas.
sacarlo del control minero-latifundista. Los programas políticos de los tres partidos "revolucionarios"
concebían la nueva totalidad nacional una vez lograda la revolución y
Un Estado que necesita de fábricas, de rieles, de intercambio, cuyo objetivo prin- realizada su visión del "indio". El indio, en estos discursos políticos,
cipal es la instrucción del país y su desarrollo agrícola, está obligado a proveer-
era visto como objeto económico en su capacidad de obrero o campesino.
se de un enorme capital inicial propio que le proporcione seguras ganancias y
que le dé una fortaleza tal que su soberanía no sea discutida ni moral ni mate- En el "Programa del Partido Obrero Revolucionario" de 1938, es-
rialmente. El Estado es material por esencia. (La justicia 53) crito por José Aguirre Gainsborg, la nación era percibida como una lu-
cha de clases en la cual el proletariado debía llevar a cabo la revolución
La nueva nación para Marof c~msistía en otorgar al Estado el con- contra la "feudal-burguesía":
trol de la producción minera para "proveerse de un enorme capital" y
lograr su independencia del capital extranjero. De esta manera, según Los obreros habrán triunfado, el día que atraigan a su lado a la mayoría de las
Marof, se podría incrementar el nivel m'aterial del indio y de la nación, masas trabajadoras de Bolivia; que de una vez por todas deben desh acerse del
56 EL ESPEJO INDÍGENA DISCURSO JDEOLÓCICO . 57

peso agobiador que para ellos significa el dominio de sus explotadores: los El programa de principios reconocía que en Bolivia no existía solamente la clási-
imperialistas y los capitalistas de todo tampño; el día que convengan que los ca economía de la estructura de clase sino también una sociedad racial única,
trabajadores deben ser dueños del producto de su trabajo. (Cornejo 367-:?68) que a menudo dividía las líneas de clase. (Klein, Orígenes 364)

Es importante notar la separación y distancia establecida en este Por lo tanto, este programa se diferenciaba del POR por la impor-
discurso entre "los obreros" en tercera persona y el sujeto del discurso, tancia del aspecto racial en la organización laboral. De esta manera el
la élite intelectual política. Esta distancia también afirma la importan- PIR planteó la diferenciación racial de la sociedad como "barrera" a la
cia del partido como guía del proletariado. . integración social nacional:

El P.Q.R., expresión consecuente y superior de la acción y el pensamiento obrero, .. . las líneas raciales no deben formar barreras del conflicto social. Solamente
tiene una finalidad : conducir y dirigir las grandes batallas que dará el los demagogos podrían beneficiarse con tales conflictos racistas más que los
proletariado .. . (Cornejo 366) indios verdaderos y el país con sus blancos y cholos, y por lo tanto debería exis-
tir un frente unido de la clase media, trabajadores y campesinos contra los capi-
Una vez establecida la relación del partido y el proletariado, el talistas, sin considerar su raza (Klein, Orígenes 394).
programa enfoca al campesino como una masa cuya función es seguir
al proletariado: En esta declaración, la concepción de nación está ligada a la tota-
lidad racial-social, pero planteada como modelo futuro . Es decir, que
Sabemos que por grande que sea la importancia y el papel revolucionario de no "debe" haber "barreras" raciales en el "conflicto social". Según este
nuestro campesinado, su actitud no puede ser en las condiciones actuales autó- programa, las divisiones raciales en la realidad boliviana no deberían
noma, ni mucho menos dirigente. El campesino o sigue al obrero, o sigue al determinar el comportamiento socio-económico. De esta manera, la vi-
feudal-burgués imperialista, y si sabemos indicarle y conducirle por un camino sión utópica de la organización social persiste como clase social, donde
acertado, tendrá que seguirnos por la fuerza de las circunstancias, lo que signi-
ficará la resolución de nuestros problemas y especialmente de ellos. (Cornejo los conflictos se caracterizan por la dialéctica marxista. Sin embargo, si
371) el PIR aparentaba tener una política pro-indígena, su acercamiento ideo-
lógico lo contradice ya que continúa con la política de imponer "mode-
La división entre "obreros" y "campesinos" como lo plantea el los" para cambiar la realidad racial del país. El no confrontar la diferen-
mismo programa, respondía a una división de intereses económicos y ciación racial como tal era otra manera de desvalorada e ignorarla. Desde
geográficos (a los primeros los coloca en el sector industrial y a los otros este punto de vista, entonces, no habría mucha diferencia con el pro-
en el campo), pero también revela que la división laboral era una divi- . grama del POR. Esto significa que persiste la valoración del presente
sión racial. Por esta razón, el término "campesino" es intercambiado histórico europeo y el desconocimiento de la realidad histórica de las
frecuentemente con el de "indígena" en diferentes lugares del progra- culturas indígenas en la intención de formar una sociedad de clases al
ma. Sin embargo, la fidelidad a la concepción del obrero como proleta- estilo europeo.
riado, es decir, en términos de clase, no permite la ambivalencia entre la La integración racial como el logro de la unidad y homogeneidad
identificación racial o social como en el caso del campesino. La percep- deseada para el funcionamiento de la nación, fue también la platafor-
ción del indígena entonces oscila entre las categorías de indígena y de ma dél MNR. Se diferenciaba del planteamiento del PIR y POR por su
campesino, sin lograr calzar en el marco ideológico de la organización énfasis en que la resolución de las "barreras" raciales y sociales debería
nacional. La visión de la nación, según este programa, es una visión de darse a través del mestizaje. La revolución debería lograr la unidad na-
intereses económicos que a su vez sirven para dividir a: la sociedad. cional no sólo en el sentido de borrar las diferencias raciales sino tam-
A diferencia de este programa, el Partido Izquierdista Revolucio- bién en su política económica de proteccionismo. Esta política implica-
nario que fue dirigido por José Antonio Arze y Ricardo Anaya, formuló ba incrementar la exportación y disminuir la importación.
otro programa, publicado en 1941, enfocando la división racial de la En todos estos proyectos, la imagen del indio entonces estaba in-
sociedad boliviana juntamente con la económica: trínsecamente ligada a la concepción de nación así como al criterio de
58 EL ESPEJO INDÍGÉNA

revolución . La ruptura con la oligarquía que formulaban estos discur-


CAPÍTULO 111
sos d ependía de la creación de una nueva totalidad nacional que de
alguna manera reconociera al indio corno obrero y campesino. Por otro
lado, la idea de integración que planteaban estos grupos políticos sólo
La nación como discurso ideológico
pudo darse desde la perspectiva de un sujeto histórico: la burguesía. Es
decir, la nueva burguesía que se identificaba corno indigenista después en Arguedas y Tamayo
de la guerra del Chaco y necesitaba de la ideología de integración con
los grupos indígenas para enfrentar al poder latifundista-minero de la
vieja oligarquía. La lucha entre estos grupos sociales dependía de la
alianza del indio (minero o campesino) ya que éste era la base laboral
del latifundio y las minas.

A fines del siglo XIX, Bolivia todavía seguía dividida en regiones.


Esto fue en parte por la diversidad raciiü, cultural, así corno también
por la estructura nacional económica que correspondía más que todo a
la estructura de expropiación minera (de plata y estaño después) que
fue trazada por las vías ferroviarias. Esta estructura económica era bá-
sicamente lo que daba unidad al país, dejando al resto aislado de este
contexto. La base de la estructura minero-latifundista era el trabajo in-
dígena, lo que daba lugar a una división económica-racial de trabaja-
dores 1indígenas y propietarios 1blancos. Corno consecuencia de esto,
también se estableció una división racial-demográfica entre la pobla-
ción rural-minera y la urbana compuesta mayormente de mestizos y
blancos.
La clasificación de la población nacional, según el historiador José
Fellrnan Velarde, pone de relieve la división racial y laboral de la socie-
dad boliviana. A fines de siglo ésta estaba constituida de la siguiente
manera:

[ ... ] contando solamente las cabezas de familia en 5.250 latifundistas-muchos


de ellos con más de una propiedad; 15.250 propietarios medianos o pequeños;
50.000 comunarios; 90.000 colonos; 70.000 agregados; 1.000 propietarios mine-
ros; 55.000 comerciantes; 500 banqueros; 12.000 obreros mineros, la mayoría
puramente temporales; 1.500 obreros ferroviarios y de telégrafos; 5.000 "apren-
dices" de artesano; 4.500 profesionales de los cuales 2.343 eran militares y 1.106
sacerdotes; 112.000 artesanos y 20.000 empleados estatales y privados, tod o ello,
claro está aproximadamente. (Fellman, Historia 2:19)

Esta distribución socioeconórnica acentuó también la distribución


racial en la que se basó la estructura económica. La gran división racial
60 EL ESPEJO INDÍGENA LA NACIQN COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 61

que implícitamente define la división laboral del anterior esquema se Como resultado de la guerra civil, en 1900, los liberales toma-
destaca más si consideramos el factor demográfico del país. La pobla- ron el poder, trasladando la sede de gobierno a La Paz. Hecho que cau-
ción ayn:tara de 1900 en las provincias de La Paz, Omasuyos, Pacajes, sa una expansión latifundista alrededor de la nueva capital. La transi-
Sicasica, Muñecas, Yungas, Larecaja, Inquisivi, Oruro, Paria y Carangas ción entre el siglo XIX y el XX también se caracterizó económicamente
(un área de 118.400 km2 del Altiplano) era de 352.878 personas, de una por un cambio en la exportación de minerales. La exportación de plata
población total de 448.996 (Demelas 51). El número de quechuas en los bajó de un 40% en 1902 a 17% en 1908 y el estaño subió de un 30% en
departamentos de habla quechua como Potosí, Chuquisaca y Cacha- 1902 a un 66% en 1908 (Arze Cuadros 248). Estos cambios tuvieron gran
bamba era alrededor de 332.670 habitantes. En el año 1900, las dos cul- impacto en la sociedad boliviana ya que significaba para muchos la
turas principales (los aymaras y quechuas) formaron el 42% de la po- emergencia de la clase media al poder, lo cual rompía con la estructura
blación total (Demelas 52). El siguiente cuadro resume los porcentajes social política precedente. Este es más o menos el marco histórico que
de población indígena nacional: confronta Arguedas cuando publica la primera edición de Pueblo enfer-
mo (1909).3 Y también este marco geográfico, económico es el esqueleto
de la verdadera nación, es decir, el grupo de habitantes en oposición a
BOLIVIA 1900: RAZAS POR DEPARTAMENTOS 1 los conceptos de nación que se discutirán a lo largo de este capítulo.
Proporción por 100

DEPARTAMENTOS INDÍGENA MESTIZA BLANCA NEGRA NO ESPECÍFICA


A. Pueblo enfermo y el discurso "nacional"
La Paz 75.61 8.90 8.13 0.46 6.90
Cochabamba 23.04 51 .54 18.46 0.04 6.92 Alcides Arguedas es uno de los primeros escritores bolivianos
Potosí 57.43 27.38 6.66 0.03 8.50 que causó gran impacto nacional con la publicación de su obra Pueblo
Santa Cruz 45.11 21.11 28.37 0.44 4.97 enfermo (1909). Fue también reconocido primero en Europa y después
Chuquisaca 39.25 39.58 15.53 0.10 5.51 en Bolivia por su novela Raza de bronce (1919), así como también su His-
Tarija 50.25 38.25 7.95 0.20 3.35 toria general de Bolivia (1922). Como escritor Arguedas estuvo muy cons-
Oruro 68.09 16.62 9.03 0.04 6.22 ciente de su posición social e intelectual y del impacto de sus obras en
Litoral - - - - 100.00 la política nacional. Su correspondencia oficial con los Presidentes Bau-
Be ni 62.55 13.11 15.88 0.76 7.70 tista Saavedra, Siles, Salamanca, Tejada Sorzano, Toro, Bush y Quinta-
Terr.de Cls.2 62.25 15.52 0.64 0.01 21.58 nilla4confirma este hecho.
Arguedas formaba parte de la vieja oligarquía latifundista que se
Total República 50.91 26.75 12.72 0~21 9.41
enorgullecía de diferenciarse de los industriales mineros por haber he-
redado su posición social en vez de haberla comprado, como el caso de
La clasificación racial que presenta este cuadro pone en evidencia Patiño. A medida que el estaño se convirtió en el producto principal de
el bajo porcentaje nacional (12.72%) de población blanca frente al50.91% la economía boliviana, la vieja' oligarquía latifundista y minera (de pla-
de población indígena y al 26.75% de población mestiza. A su vez el ta) se vio amenazada económica y políticamente por la nueva burgue-
departamento de La Paz con el porcentaje más alto de población indí- sía minera de estaño. Esto se debió a que en el campo político, el nuevo
gena era el que tenía mayor densidad de población en la nación. partido liberal formó alianzas con la industria minera estañífera, lo cual
1
1 Pablo Macera dall'Orso. Bolivia: Tierra y Población 1825-1936 (Lima: Biblioteca An- 3 Alcides Arguedas, Pueblo enfermo (La Paz: Ediciones Isla, 1979). Todas las demás
dina, 1978) 31. citas de Pueblo enfermo se referirán a esta edición.
2 Abreviación de "Territorios de Colonias" situados en la parte norte de la repúbli- 4 Ver Arguedas, Cartas a los presidentes de Bolivia La Paz: Biblioteca Popular Bolivia-
ca donde hoy se encuentra el departamento de Pando. na de Ultima Hora, 1979.
62 EL ESPEJO INDfGÉNA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 63

llevó a la derrotá de los conservadores aliados con la minería de la pla- siempre ha sido un hecho conflictivo en la realidad boliviana. Lo que
ta. Habiendo visto el peligro de la alianza de Manuel Pando (el presi- valoriza el discurso de Arguedas es su manera de utilizar el argumento
dente lib~ral) con Mauricio Aramayo (el industrial minero), los latifun- racial en el contexto histórico de su época.
distas se declararon liberales: Muchos de los juicios sobre la raza en Pueblo enfermo están vistos
desde la perspectiva del concepto de nación como organización racial,
En las elecciones generales celebradas el mes de agosto, los liberales triunfaron social y geográfica. Ya el propósito del libro, según el propio Arguedas,
fácilmente en toda la República, pero a su zaga, iban muchos antiguos conser- muestra la "lógica" conexión entre la raza y la nación.
vadores que no habían renuncia do nada más que al nombre de tales. (Fellman
Velarde 2:354)
Mi impresión personal es que mi trabiljo está llevado a cabo bajo una lógica
irrefutable. (... ]lo que he tenido en cuenta antes que ninguna otra consideración
El triunfo de los liberales contra los conservadores ya se había es comprobar, con hechos irrefutables, las fatalidades étnicas que existen por
manifestado meses antes en el resultado de la guerra civil entre norte y mucho que se empeñen en negar tal cosa filósofos enamorados de un alto nivel
sur, aunque esta guerra haya sido en parte representativa de un conflic- de justicia( ...] (Arguedas, Cartas 23)
to m ás regional que político.
El joven Arguedas participó en la guerra civil como corresponsal Sin duda, la perspectiva de Arguedas parte del etnocentrismo
para el periódico El comercio y de esta manera presenció el conflicto cultural y racial occidental. Posición, que ya implica una división del
(Albarracín, Arguedas 25). Hasta qué punto esta experiencia tuvo im- espacio en civilizado/ primitivo así como también de la raza indígena y
pacto en sus obras es difícil discernir, pero sí lo hace parte permanente la "nación". Sólo al situar lo indígena dentro de lo primitivo, Arguedas
de los conflictos políticos por el hecho de participar como observador, puede argumentar a favor del "progreso", ligado intrínsecamente al
crítico y hasta objeto del conflicto en el nivel nacional. Uno de los con- criterio de "civilización", e identificado con la raza europea. Lo indíge-
flictos personales de Arguedas fue con el presidente Germán Bush, quien . na, entonces, sólo es definido dentro de una oposición con lo europeo,
a raíz de la crítica que le hace Arguedas en ~na carta publicada en El no por sí mismo. De esta forma, no está reconociendo ninguna diferen-
Diario, lo llamó al Palacio de Gobierno y después de una discusión agi- cia que parta de lo indígena. En su prólogo a Pueblo enfermo explica:
tada, le dio una bofetada a Arguedas. Este hecho fue causa para dife-
... nuestros pueblos hispanoamericanos no pueden ofrecer los mismos caracte-
rentes m anifestaciones públicas que condenaron el "barbarismo" de res de perdurable firmeza que los del Occidente europeo, porque aparte su re-
Bush y las reformas que propuso su gobierno. El argumento que expone ciente formación, que es un obstáculo a todo desarrollo, sus primitivos elemen-
Arguedas en Pueblo enfermo, en cuanto al desarrollo o progreso del país, tos étnicos estaban muy lejos de encontrarse aptos y adaptables a las nuevas
se concentra en razones de causa y efecto. Sus argumentos, según él condiciones de cultura y civilización que se les exigía ... (Arguedas 6)
mismo señala, se reducen a factores geográficos y raéiales. En su carta
al presidente Bautista Saavedra, traz¡1la conexión de estos elementos: Resulta claro que la posición crítica de Arguedas está muy arrai-
gada en su clase socioeconómica, dependiente del trabajo indígena. Esta
Yo me preocupo, primero de describir el medio físico luego de determinar el relación económica es un campo de conflicto racial, cultural y político
rango de la raza y en seguida de hacer ver el resultado que en todo orden ha que se ha manifestado de diferentes formas en la historia boliviana: por
podido producir el maridaje entre estos dos factores. (Arguedas, Cartas 23) la expansión latifundista, por el reclutamiento de obreros mineros, o
por el cobro del tributo indígena y el desplazamiento de tierras
Claro está que estos argumentos se basan en ejemplos concretos comunarias.
de la historia política boliviana, así como en descripciones psicológicas El análisis de la situación nacional que hace Arguedas está afecta-
de la sociedad diferenciadas por una rígida clasificación racial: el indio, do por los movimientos socioeconómicos y políticos causados por la
el mestizo y el blanco yuxtapuestos a veces con el"extranjero" . guerra civil. Su percepción de estos cambios no puede apartarse de su
En vista de la complejidad de la estructura ideológica de este tex- valoración moral etnocentrista. La pureza de la raza blanca invadida
to, la raza es uno de los principales factores de Pueblo enfermo, así como por la sangre india, la entrada al poder de una clase inferior mestiza,
64 EL ESPEJO INDfGÉNA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLóGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 65

los nuevos ricos, el triunfo de la política "liberal" y del político ~' crio- cio (ya sea geográfico, histórico, social o racial-cultural) y a su vez de
llo" son características de un cambio en el que, según Arguedas, se ates- acuerdo a cuan distante estaban del" centro" de poder económico, his-
tigua la 4esintegración de la vieja oligarquía, del partido conserv<tdor y tórico y cultural. El espacio urbano es el núcleo de la civilización y es el
de la "pureza" del sistema de castas. 5 La valoración negativa de estos referente que se utiliza para interpretar la cultura indígena. El indio
cambios hace que identifique a la nación como un "pueblo enfermo ". dentro de esta definición espacial de lo civilizado se define de acuerdo
El concepto que tiene de nación tiene que ver con este hecho, pero ade- a su distancia del centro urbano. En este sentido, los más alejados serán
más con sus creencias en la progresión (moral) histórica y el considerados "salvajes" o "animales" según Arguedas:
determinismo racial de los pueblos. Este determinismo no sólo se limi-
ta a la raza sino también al ambiente geográfico-natural, y su concep- ... si en la [región] andina se hallan las razas que formaron el Imperio incásico
ción histo'ricista consiste en valorar el presente histórico europeo como del Tahuantinsuyo, en los lindes extremos o en las selvas de las otras dos [regio-
nes] lejos de las urbes, vegetan tribus bárbaras alejadas de todo contacto civili-
el último escalón del"progreso" 6 • Por un lado, la crítica racial es deter- zador. [... ]Viven ofreciendo todas las características de los seres primitivos y en
minista con el objeto de tener más impacto en la nueva clase mestiza, a pleno contacto con la naturaleza[ ...] diferenciándose apenas de ciertos animales
la que obviamente está dirigida, y por otro, Arguedas utiliza la teoría [...] (Arguedas 22)
del determinismo racial aristocrático de Gobineau y de la mezcla racial
como elemento negativo de un "pueblo" siguiendo las teorías de Esta definición tiene en cuenta por un lado la diversidad indíge-
Gustave LeBon. · na boliviana y su ubicación rural. El 95% de la población indígena a
principios de siglo residía en las zonas rurales. De este porcentaje, el
62.87% habitaba en los departamentos de La Paz, Potosí y Oruro. El
l. El determinismo racial de la naturaleza 22.52% se encontraba en los departamentos de Cochabamba, Chuqui-
saca y Tarija, y ell4.6% en Santa Cruz, Beni, y los Territorios de Colo-
Considerando el público lector nacional y los antecedentes histó- nias? k este último grupo es al que se refiere Arguedas como el más
ricos de la época en que Arguedas publica Pueblo enfermo, el discurso alejado de los centros urbanos, mientras los indígenas de Cochabamba,
sobre el indio tiene una doble función: una es la de desprestigiar a la Chuquisaca y zonas de Tarija, así como los de La Paz, Potosí y Oruro se
clase mestiza en el poder estableciendo un distanciamiento racial al di- encontraban más cerca. Es también en las zonas de Cochabamba y Tari-
ferenciarla del grupo " ... de las clases superiores ... de gente blanca .. . ja donde la población mestiza es más numerosa que la indígena.
[dominada] por rasgos morales ... y en la cumbre de la jerarquía social ... " Arguedas utiliza las analogías con la naturaleza para clasificar a las
(Arguedas 255); y otra la de utilizar la ideología de la mezcla racial (en culturas indígenas dentro de un marco ideológico espacial de diferen-
oposición a la pureza) como factor de degeneración nacional, haciendo ciación. Los indígenas más cercanos a la "naturaleza" selvática son los
del"mal nacional" (la enfermedad del pueblo) una característica de la más bárbaros. Los del Altiplano, aunque no clasificados como los más
"naturaleza" racial y social dél país. El argumento de Arguedas que primitivos, son también identificados con su ambiente geográfico: "La
desprestigia lo indígena y la mezcla racial se basa en una analogía del pampa y el indio no forman sino una sóla identidad" (Arguedas 39). La
"origen" cultural-racial de un individuo con el espacio físico de donde identificación de los indígenas con la naturaleza hace que éstos formen
proviene. En el caso de la aristocracia boliviana, está claro que el centro parte del discurso de lo "natural" en oposición a lo "civilizado". Por lo
del poder, de la cultura y de la "civilización" es identificado con el es- tanto el concepto de civilización y el de "nación" corresponden al espa-
pacio urbano. La civilización se define, entonces, en términos de espa- cio más urbanizado, más industrializado, más desarrollado económi-

5 Ver el capítulo sobre Vida criolla ell(Albarracín, 107-113. 7 Se puede sacar estos porcentajes de los datos demográficos para el año 1900, en
6 Ver Leo Strauss, "On Collingwood's Philosophy of History," The Review of Pablo Macera dall'Orso, Bolivia Tierra y Población 1825-1936 (Lima: Biblioteca An-
Metaphysics 5: 4 (1952): 559-586. dina, 1978) 31.
66 EL ESPEJO INDÍGENA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS YTAMAYO 67

camente y que esté situado en el "centro" de la civilización: Europa. La La identificación directa del indio con el medio geográfico res-
visión que persiste en Pueblo enfermo es la visión europea de América ponde a dos factores principalmente: la influencia positivista de la se-
como el .continente "nuevo", que carece de historia. Estar fuera del es- gunda mitad del siglo XIX (Comte, J.S. Mill) en cuanto el determinismo
pacio civilizado implica también no formar parte del discurso históri- del ambiente en la estructura mental, influencia que se usa para lograr
co. Esta visión histórico-espacial es la que, según Roig, plantea Hegel: la naturalización del grupo racial indígena como una manera de con-
trol y desprestigio social; y la imagen del indio sumiso y dócil que per-
Europa, como el "viejo mundo", mira a América como el "nuevo mundo" y, en sistió desde la colonia.
tal sentido, pareciera abrirse a un reconocimiento de su historicid ad . Mas no es Esa naturalización del indio respondía en parte a una actitud asu-
.así, en cuanto que la "novedad" de América se d a en el plano p rimitivo d e lo mida por algunas culturas indígenas. En efecto, la imagen no era tan
físico y no en el de lo histórico, y padece, por lo tanto, la debilidad ontológica
propia de todos los entes que no han emergido de la naturaleza . América es, por
ficticia. El discurso de Cortés, por ejemplo, utiliza esta imagen sin per-
eso mismo, sinónimo de inmadurez, y su juventud no es en ella un mérito, sino cibir que la actitud sumisa de algunos indígenas era una estrategia asu-
un d efecto. (Roig 131) mida por éstos ante la situación crítica en que se encontraban. De esta
manera, la cosificación, el asumir la condición de cosas, el borrarse, era
Según esta afirmación, América como espacio "nuevo" está deter- una manera de responder a la amenaza de exterminio.
minada por el plano físico de la naturaleza. Esto quiere decir que Amé- Por otro lado, la idea de que el ambiente moldea al hombre forma
rica funciona también dentro del discurso de lo no "evolucionado" (lo el centro de las explicaciones de Arguedas sobre el carácter regional de
no histórico), ya que la naturaleza virgen (a-histórica) está en oposición las distintas partes del país. Mientras arguye contra la división regional
al espacio "civilizado" (histórico) de la ciudad. La historia como un y contra la ignorancia y falta de educación de los indígenas, el
proceso evolutivo y civilizador de la naturaleza hacia un desarrollo latifundismo de la época practicó una política de marginalización que
urbano sirve de modelo ideológico a Pueblo enfermo. Por esta razón, no consistía en limitar el contacto de los indígenas con los curas que habla-
sólo Bolivia debe desarrollarse desde una perspectiva europea sino tam- ran solamente su idioma para que los indios no aprendieran español y
bién debe adoptar ese modelo. Según Arguedas, la élite nacional boli- no fueran a buscar trabajo a las ciudades (National Archives).
viana tiene la función de imitar a Europa para establecer la continuidad
histórica, implicando de esta manera, el deseo de una continuidad ra-
cial-cultural. Esta función social se basa en lo que Tarde llama las leyes 2. Nación-unidad
sociales de la imitación. Lo que se imita, según Tarde, es siempre " ... un
idée ou un vouloir, un jugement ou un dessein, ou s' exprime une certain La imagen de nación que utilizó Arguedas como base del discur-
do se de croyance et de désir ... " (Tarde, Les Lois 157) . .. so de Pueblo enfermo, como ya se observó, responde a un principio de
El argumento de la imitación funciona de dos maneras en Pue- imitación, no de las culturas indígenas sino de la cultura europea. Tam-
blo enfermo: una para establecer el modelo y la necesidad de "ser" como bién es una opción de sobrevivencia racial-cultural (aunque no consi-
los otros países, lo cual está entrelazado con el argumento racial y civi- derada como tal) así como un deseo de identificación cultural. Al imitar
lizador; y otra para apoyar los intereses y creencias personales de el modelo europeo, la sociedad criolla está garantizando su propia so-
Arguedas utilizando las teorías sociales de la época. Por ello Arguedas brevivencia cultural. De ahí que la identificación con la cultura europea
construye el argumento de la falta de progreso nacional desde la pers- es una necesidad que se produce por la amenaza que presentan las cul-
pectiva racial, y por ello también su visión del indio se basa en parte en turas indígenas. Amenaza no reconocida como tal por la élite criolla ya
un determinismo geográfico: que implicaría negar la inferioridad que se le atribuye al indígena. Sin
embargo, la realidad indígena es interpretada con este miedo de extin-
No se comprende la pampa sin el indio, ... el aspecto físico de la llanura, el géne- ción. En este sentido, el deseo de imitar se justifica como una estrategia
ro de ocupaciones, la monotonía de éstas, ha moldeado el espíritu d e manera
extraña ... dureza de carácter, la aridez de sentimientos, la absoluta ausencia de
de sobrevivencia social y cultural de cierto grupo o clase, aún más si la
afecciones estéticas ... dolor.... - concepción pesimista. (Pueblo 39, 40) realidad confirma el desplazamiento social llevado a cabo por el mesti-
68 EL ESPEJO INDfc'ENA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLóGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 69

zo. Se hace más necesaria, entonces, la creencia en Europa como centro mentas: 1) en la noción Leboniana de que el carácter homogéneo racial
de la civilización apoyada por su prestigio y poder económico para que es una condición para la estabilidad y progreso del país, y 2) en el con-
la élite :t:ninoritaria establezca su jerarquía a través de la ascendencia cepto spenceriano de sociedad y nación como organismo8 . Si la reali-
racial. Según Tarde es esta posición de superioridad cultural la que jus- dad boliviana no coincidía con estos ideales era, según Arguedas, por-
tifica el modelo de imitación. De una manera similar, el discurso de que Bolivia no tenía una salida al mar. Este factor, según él, impidió que
Pueblo enfermo utiliza el argumento de superioridad racial para reafir- " ... el elemento étnico se renovase merced al contacto con gentes de otras
mar la estructura social que se está desintegrando. Esta estructura de razas ... " (Pueblo 81).
poder desde su posición de superioridad cultural es léi que crea y deter- El énfasis discursivo en la estabilidad como requisito nacional pa-
mina el discurso nacional. Afirma Tarde: rece originarse en el miedo a las rebeliones indígenas. La estabilidad en
el contexto histórico de la realidad boliviana siempre ha sido altamente
La présomption de supériorité qui, avaleur logique supposée égale, recommande deseada ante la amenaza de las rebeliones indígenas como las de Tupaj
un exemple entre rnille autres, ne s' attache pas seulment aux personnes, aux Katari y Zárate a fines de siglo. Una rebelión indígena no sólo implica
classes et aux lieux d'ou il émane, mais encore á sa date andenne ou récente.
una amenaza al poder sino también una pérdida de mano de obra indí-
(Les Lois 265)
gena, un hecho que afectaría las bases económicas del país (Rivera "Re-
La ideología nacional, entonces, está sujeta tanto a la clase que la belión" 83-99). Se hace más relevante, entonces, el discurso nacionalista
produce así como a un deseo de imitación social para establecer la con- cuando la unidad cultural no existe y no se comprende la realidad indí-
tinuidad con el "origen" (racial, cultural, social). Las ideas europeas gena en su diferencia sino como una función del sujeto dominador. La
que imita Arguedas están de acuerdo con las ya establecidas en la so- incongruencia entre el Estado y la nación es más visible durante ciertos
ciedad. La identificación con un "origen" cultural es lo que histórica- momentos históricos cuando también se agudiza este discurso nacio-
mente crea la definición del concepto de "nación" generando una co-. nalista de la falta de unidad racial para la estabilidad política. Durante
rriente de continuidad y permanencia con la tradición establecida. Esta la guerra del Pacífico, éste era el discurso de los mineros de la plata
corriente según Tarde tiene un propósito y una ventaja: el de no romper para proteger a sus socios chilenos y para que no subieran los impues-
bruscamente la cadena de generaciones, de no sentirse extraños a nues- tos de exportación. Su influencia fue decisiva en los pactos entre Boli-
tros padres y a nosotros mismos (Les lois 245). En este sentido, el dis- via, Chile y Perú (Fellman Velarde 2:300). En otro momento histórico de
curso nacional de Arguedas también obedece a un deseo de la élite por la guerra civil, dos décadas más tarde, los costos implicaron el aumento
mantener la unidad cultural de origen racial europeo amenazada por la de los impuestos, en este caso a la industria del estaño. La estabilidad
diferenciación que aporta la cultura indígena, y segundo, por un deseo no sólo era favorable para la industria nacional sino también para el
de anular la discrepancia o diferenciación racial con el discurso de uni- mercado internacional. De otra manera sería difícil la importación de
dad racial, cultural, y social europea. productos extranjeros que a comienzos de siglo fue reemplazando len-
La unidad racial es una de las características importantes en la tamente la producción nacional (Marsh) (Platt). Por lo tanto, la inesta-
que se basa el criterio de nación en Pueblo enfermo. El concepto de "pro- bilidad política-social del país no favoreció a los intereses económicos
greso" está, pues, íntimamente ligado al criterio de unidad nacional de los importadores, ni de los exportadores, ni de los latifundistas.
racial. Explica Arguedas: En Pueblo enfermo, Arguedas reduce la causa de la inestabilidad
del país a la raza, utilizando los argumentos de LeBon, quien afirma:
Los elementos étnicos que en el país vegetan son absolutamente heterogéneos y
hasta antagónicos. No hay entre ellos esa estabilidad y armonía que exige todo The influence of race in the destiny of peoples appears plainly in the history of
progreso .... (Pueblo 29) the perpetual revolutions of the Spanish republics in SouthAmerica. Composed

La supuesta necesidad de que la imagen de nación contenga esa 8 Ver Herbert Spencer, On Social Evolution (Chicago: University of Chicago Press,
homogeneidad racial y cultural de. Pueblo enfermo radica en dos funda- 1972).
70 EL ESPEJO INDÍGÉNA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS YTAMAYO 71

of .. .individuals whose diverse heredities have dissociated their ancestral frustrar las aspiraciones que tiene ésta en ocupar la posición social de la
characteristics, these populations ha ve no national soul and therefore no sfability. vieja aristocracia. El discurso de Pueblo enfermo es un discurso produci-
(Gustave LeBon 240)
do, en parte, por la élite latifundista conservadora que no necesaria-
mente intenta reflejar la realidad indígena sino utilizar el discurso ra-
Arguedas se apoya en esta idea para justificar la inexistencia de
cial como protesta contra los cambios sociales de la época y mantener
un "carácter nacional", utilizando los preceptos valora tivos de nación
"la estabilidad" de la estructura social prevalente.
como elementos inexistentes en el contexto nacional boliviano e inter-
pretando los males del país en términos de la carencia, de estos requisi-
tos nacionales. Este razonamiento ideológico que utiliza funciona pri-
3. El discurso de "progreso"
mero como respuesta a la realidad de subdesarrollo que existe en el
país y, segundo, al cambio en la estructura social boliviana. La vieja
A fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX la influencia extran-
oligarquía latifundista, como se afirmó anteriormente, está siendo re-
jera en Bolivia llega a tener mucho impacto en la política nacional. Los
emplazada por una nueva burguesía que se apodera del control políti-
argumentos para definir la nación se dan en un contexto de política
co e indirectamente está conectada con la industria minera estañífera.
económica, en lo que Bolivia consume del extranjero y el deseo de mo-
Para Arguedas, la nueva burguesía no respondía a su imagen aristocrá-
dernidad. Su integración al mercado europeo consiste en la producción
tica y "civilizada" por estar compuesta de mestizos. De esta manera no
de materias primas e importación y consumo de productos manufactu-
correspondía al requisito de pureza racial. Igualmente al nivel nacio-
rados. Para 1952, la nacionalización de las minas y la reforma agraria
nal, el país no podría "progresar" por la presencia de sangre mestiza en
adquieren un valor moral cuando se las interpreta dentro del discurso
el poder. Dice Arguedas del cholo:
de "progreso", término también utilizado en el mercado internacional
Es la clase dominadora desgraciadamente, en Bolivia; por eso el país, tardo en .
de la época. El concepto de progreso se utiliza como discurso ideológi-
conquistas de orden práctico, o mejor, económico, ha perdido la fugaz prepon- co para favorecer y formular los programas de "desarrollo" económico
derancia que ejerciera en los primeros años de la independencia[ ... ] (Pueblo 80) para el país, es decir, favorecer la importación de productos extranje-
ros.
Arguedas lleva el discurso racial a una interpretación "histórica Esta política económica a principios de siglo fue controlada por
nacional". Esto clarifica y reduce su concepción de nación e historia a las empresas mineras que a su vez tenían el control político. Durante la
una definición individual de los líderes "nacionales". La nación y la presidencia de Montes (1904-1907) se solicitaron préstamos para la cons-
historia de la nación es, para Arguedas, la historia de la minoría selecta trucción de ferrocarriles que facilitaran el transporte de minerales. An-
en el poder, y en este caso de la nueva burguesía eme¡gente. Arguedas tes de tomar el poder, Montes fue "abogado de la empresa minera San
se abraza del pensamiento europec:> para justificar sus argumentos ra- José, ... del Crédito Hipotecario, primer hilo que lo unía con Patiño y de
cistas y para darle una forma racional y científica a su crítica contra la varias casas de comercio alemanas como Meier, Hagemann, Eulert y
nueva élite. La crítica racista es la que funciona como último recurso Compañía. Poseía acciones de El comercio y una propiedad agraria,
contra la supuesta aptitud racial para poder ejercer el control del país. 'Vilaque'" (Fellman Velarde 3: 39). El capital extranjero aumentó consi-
Según la concepción arguediana, la raza es la que determina si un indi- derablemente hacia los años 20. La producción de minerales estaba prin-
viduo o una nación son "aptos" para progresar. El discurso racial es cipalmente bajo el control de propietarios extranjeros. A fines de 1924,
efectivo porque tiene una doble función. Primero actúa como criterio dos tercios del capital invertido en la industria venía del exterior (Marsh).
de diferenciación desde una posición etnocentrista occidental. En este Esta realidad económica sirve de apoyo al discurso de superiori-
sentido, el sujeto del discurso adquiere poder y prestigio identificándo- dad racial de Pueblo enfermo y confirma las creencias de Arguedas. Su
se con la cultura dominante. En segundo lugar, el discurso racial bioló- ensayo explícitamente expone el conflicto económico como un conflic-
gico es el más poderoso en el contexto social boliviano y por consi- to de "carácter (racial) nacional". Comparando al comerciante bolivia-
guiente el más efectivo para desprestigiar a la nueva burguesía y así no con el extranjero dice del primero:
72 EL ESPEJO INDfc'ENA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 73

En vano el propietario, asustado por la disminución de la venta el día en que sus medios de transporte era interpretado como una "incapacidad" de la
amigos tienen la ocurrencia de visitarle, hará poner sobre el sitio más visible de raza indígena para incrementar la producción.
la tienda un gran cartel... La charla perjudica, o este otro más turbador: Se prohibe
charlar. En vano. Los amigos siguen yendo ... se juega un cacho sobre la mesa del Al igual que la raza, las condiciones geográficas existentes eran
contador y se hacen servir las copas sobre el muestrario, impidiendo así que también adversas a la colonización extranjera por el clima, falta de ca-
vaya la clientela, porque el comprador boliviano es tímido le gusta regatear, minos, etc. (Marsh 12-15). Hay una incongruencia entre la imagen de
pedir la yapa, y para todo esto tiene que estar a solas con el vendedor y no frente nación europea y esta realidad que Arguedas quiere negar a todo costo.
de curiosos que comenzarán a murmullar apenas les haya dado espaldas.
El comerciante extranjero emplea otro sistema. Bien sabe que todo entra por los
Por lo tanto, el progreso es esa negación así como una meta imposible.
ojos, y extiende gama de colores y deslumbra con el aparato. Se instala en un Sin embargo, el ejemplo de los pueblos evolucionados le sirve para crear
·lugar cómodo, amplio, de buena posición, y en seguida no se cruza de brazos en un argumento· de diferenciación y distanciamiento racial, social y cul-
espéra del cliente, sino que lo llama, lo busca, le ofrece facilidades de pago y tural con la realidad social del país. Diferenciación que jerarquiza y
hasta lo trata con urbanidad. Toda su tienda es un muestrario, y sus dependien- enaltece la posición de Arguedas y su clase social como sujeto domi-
tes bien seleccionados entre los de espíritu despierto, sólo se ocupan de poner
ante los ojos del curioso y del comprador, lo que pueda solicitar su atención, sin nante. De esta manera justifica la negación y no el cambio de la raza
jamás formar corrillos y menos hacer oír el eco de una risa. Y de estas indígena con el criterio de una necesaria unidad racial blancoide. En
insignificancias, la continua derrota de los comerciantes nacionales al por me- este sentido, el propósito de Arguedas de "homogeneizar" la sociedad
nor, obligados a ceder el campo a los más activos y mejor conocedores del terre- para el progreso del país queda desmentido. Los argumentos de
no. (Pueblo 128)
determinismo racial y social desvalorizan cualquier posibilidad de cam-
bio desde una perspectiva racial. Sin duda, Arguedas se apoyaba en las
El argumento de superioridad comercial se justifica dentro del teorías de LeBon de Las leyes psicológicas de la evolución de los pueblos
contexto de superioridad racial y cultural; además, también responde a (1894) para trazar su análisis del carácter nacional. Según LeBon: "A
la lucha de la sobrevivencia del más fuerte que ya está justificada den- race possesses psychological characteristics almost as fixed as its physical
tro del criterio evolucionista de la nación más desarrollada o la que ha · characteristics ... " (LeBon 50). Arguedas acepta est? teoría sobre el ca-
alcanzado el mayor grado de "progreso", la más industrializada. La rácter de la raza y su papel determinante en la realidad nacional, los
valorización moral del "progreso" como algo positivo tiene repercusio- gobiernos, las instituciones, etc. Es decir, el cambio como progreso sólo
nes en el ámbito comercial con la presencia económica extranjera. En es posible para la raza blanca y no para el cholo ni el indio. Por esta
1925, esta presencia se manifestaba de varias formas: en la deuda exter- · razón, hay una preferencia por las ideas de LeBon a la creencia de
na de más del 58% del ingreso nacional destinado a una compañía esta- Spencer en una evolución "natural" de la sociedad y consecuentemen-
dounidense, proyectos de colonización extranjera, importaciones de te hará énfasis en el elemento de estabilidad y no de cambio. Sin embar-
madera de Portland (Oregon) para la construcción ,de ferrocarriles y go, también se encuentra en Pueblo enfermo esa concepción espenceriana
minas, y la importación de harina (primero en la lista de importaciones, de la sociedad como organismo, empleada para crear su argumento de
desplazando de esa manera la producción nacional). Los préstamos homogeneidad racial como requisito de progreso.
extranjeros fueron favorecidos en nombre del "progreso" para, por ejem- El organismo social arguediano no responde a una concepción
plo, la construcción de ferrocarriles orientados a la transportación de igualitaria sino más bien a una concepción social aristocrática que radi-
los minerales fuera del país y para la importación de productos vía Chile ca no sólo en la superioridad del hombre blanco sino en su "nobleza"
y Argentina. (Peñaloza 2: 259-82) aristocrática. Si la desigualdad social parte de una realidad social boli-
El comercio y la industrialización son las jerarquías económicas viana, la concepción de la sociedad como organismo homogéneo, ar-
de la nación que fomentan o justifican la expansión extranjera con el mónico y estable responde a la visión utópica de nación que es el mo-
discurso de superioridad racial. No es una coincidencia entonces que delo ficticio en el cual se basa el discurso de Pueblo enfermo. Esta
Arguedas al igual que los empresários extranjeros piensen que las dos yuxtaposición, más que como modelo moral, sirve como crítica de des-
mayores causas del atraso del país sean la raza y la geografía nacional. valorización racial de los grupos mestizos. Una forma de desvalorar
El hecho de que la industria minera careciera de mano de obra y de racialmente al mestizo es trasponer hechos de la realidad histórica boli-
1
74 EL ESPEJO INDÍGÉNA LA NACIÓ COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS YTAMAYO 75

viana, como las dictaduras de Mariano Melgarejo, Hilarión Daza y los cimientos es más noble" (120-121 ). Con este argumento, Arguedas criti-
gobiernos militares de Busch y Villarroel al contexto evolutivo, como ca la política nacional. Cita como ejemplos del carácter "perverso, ven-
ejemplos de un estado "primitivo", no evolucionado. El dis·c urso gativo" del cholo a tres presidentes bolivianos: Díaz, Daza y Melgarejo
arguediéi.no enfatiza la carencia de diferenciación social de la etapa pri- (120). Para Arguedas, la etapa "primitiva" de homogeneización de la
mitiva con el ejemplo que da del comerciante extranjero. Es decir, éste que habla Fouillée es también una característica racial al considerar la
obedece a sus intereses individuales por encima de las presiones del tendencia hacia la responsabilidad del grupo familiar y no individual
grupo social. como una característica del cholo. Aunque Arguedas no acepte la "di-
Esta ideología es respaldada por las teorías de la época. Según ferenciación" racial o heterogeneidad racial dentro de su concepto de
Fouillée, existe una ley psicológica que determina las acciones de las nación, sí reconoce la diferenciación individual como principio utópico
razas y grupos sociales en tres periodos históricos. El primer periodo se social dentro de una homogeneidad racial: la idea del inglés como una
caracteriza por una homogeneidad social: "Plus les races et les societes isla. Este mismo concepto de la autosuficiencia individual será también
sont primitives, plus elles ont une action determinante sur les individus utilizado por Tamayo con referencia al " carácter del indio" para poner-
qui les composent. .. " (Fouillée, Humanitaires 369). En el segundo perio- lo de modelo representativo del "carácter nacional", pero a diferencia
do disminuye esta homogeneidad y en el tercero el individuo adquiere de Arguedas va a poner énfasis en el aspecto de la autosuficiencia eco-
mayor responsabilidad al mismo tiempo que se presencia una evolu- nómica.
ción global hacia la homogeneización racial, cultural y moral. De acuer- La creciente importancia del papel del individuo como ente más
do a Fouillée, estas dos evoluciones son incompatibles: independiente y no completamente determinado por la sociedad es una
característica considerada superior social y racialmente dentro del sis-
L' accroissement de 1' action collective n' empechera pas non plus 1' accroissement
simultané del' action individuelle. Par son intelligence et ses inventions, par ses tema evolutivo espenceriano, así como el de otros sociólogos como
sentiments et sa volonte, l'individu verra son role augmenter avec les siecles . . LeBon y Fouillée ya citado anteriormente. A diferencia de éste último,
(374) LeBon pone más énfasis en la diferenciación como un proceso de mejo-
ramiento racial:
Si una diferencia entre la primera y tercera etapas es la creciente
diferenciación o independencia social del individuo, entonces la inter- Individuals composing inferior races present a manifes t equality among
themselves ... As races elevate themselves on the ladder of civilization, their
pretación arguediana de la sociedad boliviana corresponde al primer members tend more and more to become differentiated. The inevitable effect of
estado. En los capítulos sobre la "Psicología regional", Arguedas enfa- civilization is to differentiate individuals and races .... (Gustave Le Bon, 50)
tiza el poder del grupo social sobre el individuo como una característi-
ca "bárbara" cuando cita a M. Bagehot para apoyar su creencia: La valoración de este "proceso" sirve de marco interpretativo para
favorecer el comercio extranjero, como lo hace Arguedas al diferenciar
En los tiempos modernos y en nuestros policiados países, pensamos que cada
uno es el sólo responsable de sus actos, y no creemos, no podemos creer, que las la actitud "superior" del comerciante extranjero en oposición al nativo.
faltas de otros puedan hacernos culpables ... Pero en épocas primitivas, creíase A su vez, la diferenciación individual, como meta a la cual se llega por
manchada de impiedad toda la tribu por el acto de uno sólo de sus miembros .. .. medio de un proceso de cambio (evolutivo) está enfocada principal-
(121)
mente desde el punto de vista económico. La valoración económica
implica otro cambio más: la individualización y la eficiencia, es decir la
Arguedas, a pesar de categorizar este aspecto social como corres- racionalización y planificación del acto comercial para que éste sea pri-
pondiente a una etapa "primitiva", también la enfoca desde el punto vado, serio y planificado. Arguedas utiliza esta idea espenceriana de
de vista racial; la considera como un rasgo racial del cholo en su mani- diferenciación como etapa superior del proceso evolutivo no sólo den-
festación de odio, de venganza siempre dependiente del grupo fami- tro del marco económico-comercial sino como principio moral utópico.
liar. Según Arguedas, "odia todo lo que sobresale o se caracteriza por Si anteriormente se señaló que este escritor no enfatiza el elemento de
algún mérito, siendo terrible como enemigo. El blanco en sus ahorre- cambio a la manera de Spencer para condenar a la raza mestiza, sí lo
76 EL ESPEJO INDÍGENA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 77

utiliza como una necesidad para el progreso. El cambio evolutivo al importancia en el contexto nacional porque es una de las primeras obras
que se refiere Arguedas no puede darse en Bolivia por la mezcla racial que plantea el nacionalismo no como un modelo que se debe adoptar
y por estél_ misma razón (con la intención de condenar a esta sociedad), sino como la expresión de un carácter racial de un pueblo. Este acerca-
Arguedas plantea su argumento evolutivo que sólo funcionaría en un miento implica que no se trata de "formar" una nación desde afuera
contexto de homogeneidad racial europea. sino de "reconocer" las propias características de la raza. La nación se
La diferenciación social sólo puede funcionar, entonces, en un forma a si misma porque sigue una "ley biológico-histórica " . Según
contexto utópico extranjero de homogeneización racial y cultural no Tamayo, el indio es la base del carácter nacional por su moralidad su-
sólo nacional sino también global, como plantea Fouillée: perior que implica también una superioridad física del indio sobre el
mestizo y el blanco. En Creación de una pedagogía nacional, la raza indíge-
.. . e' est un loi de l' histoire que les facteurs scientifiques et sociaux, na es percibida no sólo como el objeto del discurso sino como el ele-
consequemment intellectuels ou moraux, l'emportent de plus en plus, avec le mento diferenciador y así definidor de un nacionalismo denominado
progres des civilisations modernes, sur les facteurs ethniques, geographiques et
"auténtico" . La nacionalidad, como se plantea en esta obra, obedece a
de climat. (280)
la concepción de la tradición historicista alemana que define a la nación
como un grupo originario de un lugar que tiene características raciales
Si ubicamos a las teorías raciales de Arguedas dentro de este con-
y culturales en común. A pesar de diferenciar racialmente a los grupos
texto vemos que coincide con Fouillée en el propósito de homogeneizar
que integran la nación, Tamayo al igual que Arguedas reconoce la pre-
las razas pero con fines y métodos diferentes. Para Fouillée las razas
dominancia indígena en los mestizos y en el carácter nacional en gene-
son factores que dividen y antagonizan las relaciones globales. Para
ral. Pero a diferencia de Arguedas, para quien esta influencia es negati-
que el mundo progrese a un estado de paz tienen que desaparecer las
va, para Tamayo es la prueba de la vitalidad y energía, y por lo tanto,
diferencias raciales, religiosas y nacionales. Para Arguedas la homoge-
de la superioridad racial indígena. Esta afirmación hace que el concep-
neidad racial (el"blanqueamiento") es la entrada a la "civilización" y a
to de nación de Tamayo también siga un criterio de unidad racial y
la "cultura" universal, así como al modelo de progreso y modernidad
cultural, esta vez basado en el carácter indígena. Lo indígena, entonces,
de las naciones industrializadas. La homogeneización racial, para
no sólo es el factor diferenciador y único de lo nacional sino también la
Fouillée, puede llevarse a cabo físicamente, por medio del cruce, o psi-
energía y el carácter nacional, es decir el elemento que da unidad a la
cológicamente, a través de la educación. Arguedas no plantea una pro-
nación. Para el mestizo y (desde el punto de vista de Tamayo) para la
puesta para tal homogeneización ya que el mestizaje es considerado
nación, el indio, es entonces, algo diferente y propio a la vez.
negativo por la incompatibilidad racial. En este sentido, sigue las teo-
Las generalizaciones sobre el carácter indígena crean una con-
rías de LeBon en cuanto a la imposibilidad de una homogeneización
cepción social totalitaria y una entidad indígena socio-sicológica que
racial y cultural. También sigue a LeBon para no violar· su creencia en la
Tamayo utiliza para dar fuerza a sus argumentos contra la mentalidad
jerarquización racial y social de la sociedad y no aceptar la destrucción
europeizante de la élite. Sus argum~ntos también refuerzan su posición
de su clase social y su identidad racial.
personal y las denigraciones raciales que tuvo que afrontar frente a una
sociedad elitista. Su familia, como él mismo lo señala, es de "sangre"
india ennoblecida por España (Tamayo, Obra IX). A principios de siglo,
B. La raza indígena y el "nacionalismo" en Creación de la familia Tamayo era dueña de cuatro latifundios: Coniri, Yaurichanbi,
una pedagogía nacional Chacomo y Quena-Amaya (Tamayo, Obra XIII). En este último lugar
Franz Tamayo pasó su infancia, recibiendo clases privadas de piano,
Franz Tamayo es uno de los escriton¡s bolivianos que más influen- alemán, latín, y de francés que le enseñaba su padre. Luego, en su ju-
cia ha tenido en Bolivia durante este siglo caracterizado principalmen- ventud se embarcó para Inglaterra, Alemania y Francia, donde asistía a
te por el movimiento social indígena y su integración al proceso políti- clases en la Sorbona, siguiendo estudios clásicos y demostrando su pre-
co. Creación de una pedagogía nacional (1910) de Tamayo tiene gran ferencia por la filosofía alemana, la poesía francesa y los clásicos latí-
78 EL ESPEJO INDÍGENA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLóGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 79

nos. Después de tres años de ausencia vuelve a Bolivia para emprender y la independencia individual del indígena son los pilares, según
una vida bastante activa como intelectual, escritor y político. En 1905, Tamayo, de una raza fuerte y activa que lucha por la vida en un medio
Tamayo r~chaza la invitación de Arguedas para formar parte del grupo hostil. Esta nueva imagen del indio es un cambio radical de la aceptada
intelectual "Palabras Libres", quizás por no querer ser parte del domi- imagen de pasividad e inactividad del indígena que llevó a muchos
nio intelectual de Arguedas. En años posteriores, la rivalidad entre pensadores latinoamericanos a proclamar la eventual desaparición del
Tamayo y Arguedas crecerá a causa de sus posiciones sociales (Tamayo indio.
considerado mestizo y Arguedas castizo) y por sus argumentos anta- La valoración individual del hombre por el trabajo, la actividad,
gónicos en torno al indio. A pesar de la figura dominante de Arguedas, la autosuficiencia son características que tanto Arguedas como Tamayo
Tamayo llegó a ser una autoridad intelectual boliviana que pocos po- las identifican ·p ositivamente con el hombre inglés. Tamayo utiliza es-
dían cuestionar, así como también se destacó por el furor de sus deba- tos valores para proyectarlos al indígena. Por lo tanto, su valoración
tes periodísticos. En 1913, Tamayo funda el Partido Radical como una del "indio" coincide con la ideología europea de la época pero también
alternativa al Partido Liberal o "una avanzada del liberalismo ... " se diferencia de ésta. El gran paso de Tamayo radica en generalizar esta
(Baptista Gumucio, Yo fui el orgullo 99). A los 31 años, en 1910, Tamayo ideología perteneciente al individuo para describir la totalidad social
escribe en 55 artículos publicados en El Diario lo que después formará de la nación. Su genio es ése; interpretar y apropiarse de la ideología
su Creación de una pedagogía nacional. Esta obra fue una protesta contra nacionalista histórico-racial aceptada en Europa para apoyar su posi-
la política liberal de modernización del sistema educativo. Para llevar a ción sobre la raza indígena y establecer la diferencia del carácter nacio-
cabo esta modernización, Montes, en 1906, mandó a Europa " .. .una nal boliviano en comparación con el europeo. La existencia y sobrevi-
misión compuesta por Daniel Sánchez Bustamante, Felipe Segundo vencia física y moral de la raza indígena, según Tamayo, justifica la
Guzmán y Fabián Vaca Chávez para que estudiasen los sistemas edu- existencia de la nación como unidad étnica y como grupo social dife-
cativos[ ... ] y contrataran un grupo de educadores destinados a formar rente y único.
la primera normal de maestros y reorganizar la escuela boliviana" Pero lo que verdaderamente diferencia a Tamayo de los otros au-
(Baptista 58-59). A la vuelta de esta misión, Tamayo empieza a publicar tores indigenistas y lo que funda su pensamiento de la diferencia es su
su protesta contra este plan educativo y comienza una polémica con concepto de historia. Para él, la historia no se repite. Es decir, el "desa-
Felipe S. Guzmán, miembro de la comisión reorganizadora, quién le rrollo" de Bolivia no tiene que ser idéntico al de Europa. En su capítulo
responde en 22 artículos publicados en La Epoca con el seudónimo de sobre el "Valor de la Historia", declara:
Leopoldo Segal (Baptista 59). Este diálogo orienta hasta cierto punto
ambas obras. Poco después, los artículos de Guzmán también se publi- Se ha creído siempre (mejor, se ha deseado) que porque una cosa ha sucedido en
alguna parte también debe suceder en Bolivia .... Pues hay que establecer que si
carán en forma de libro con el título de El problema pedagógico en Bolivia ésta [la historia] es toda un encadenamiento de analogías, por lo mismo no es
(1910). jamás uno de identidades, esto es, la Historia se parece siempre a sí misma, pero
Según Creación la modernización educativa es indeseable por su no se repite jamás. (Tamayo, Creación 213)
carácter plagiador. Para Tamayo, es necesario establecer una pedago-
gía propia teniendo en cuenta el "carácter nacional", y no "imitar" lo Esta concepción de la historia como análoga pero no idéntica es
europeo, según pretendía hacer el proyecto de modernización empren- la idea predominante de Creación y es también la que establece la gran
dido por el liberalismo. Para él, los pedagogos no deberían ser extranje- diferencia entre Arguedas y Tamayo. De esta manera , lo indígena es lo
ros sino bolivianos porque son los únicos que conocen al indio. que crea la diferencia histórica entre Bolivia y Europa. Lo indígena, como
Aunque como ya dijimos anteriormente, la base del pensamiento la ideología de lo diferente y como reconocimiento de la identidad na-
de Tamayo radica en el elemento de unidad nacional basado en el ca- cional, no sólo es utilizada contra la política europeizante de Montes,
rácter indígena predominante, la idea de Tamayo que tendrá mucha con quien se enemistó Tamayo, sino también para defender su posición
más influencia en Bolivia es su percepción económica del indio como personal de mestizo contra los comentarios racistas de los criollos (Diez
entidad laboral. La autosuficiencia econórrlica, la capacidad de trabajo de Medina Franz Tamayo ).
80 EL ESPEJO INDÍGENA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLóGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 81

Además de su reacción contra la política boliviana de la época, el tándose de una nación" (Creación 42,52). El énfasis en la vida, es decir,
indigenismo de Tamayo es también una crítica contra el grupo "parasi- en la propia vitalidad de la raza como ley de evolución histórica
tario," cqmo llama Tamayo, a la burocracia boliviana. Para fundamen- posiciona claramente a Tamayo bajo la influencia de Nietzsche. La per-
tar este argumento nacionalista, Tamayo en primer lugar critica la do- severancia de Tamayo en lo propio y en lo indígena tiene sus orígenes
minación económica, política y cultural extranjera; según él, es ridículo en esta filosofía de la vida que a su vez forma sus planteamientos de la
aplicar el modelo extranjero a la realidad boliviana. A diferencia de superioridad moral indígena.
Arguedas, Tamayo no está a favor de la hegemonía extranjera en cuan- Al enfatizar la noción de que la raza indígena es un elemento pro-
to a la producción minera del país y la influencia de ésta especialmente pio y auténtico de la nación, Tamayo confronta una contradicción.
durante la presidencia de Montes a comienzos de este siglo. En el caso ¿Cómo mantener lo propio y a su vez trazar los marcos para el desarro-
de Arguedas, la intervención económica extranjera es un acto positivo llo de la educación indígena? Si el progreso y la educación implica un
porque, además de ser un tipo de colonización racial deseada, es el ele- cambio o reforma de la vida indígena, Tamayo arguye que la educación
mento civilizador de la nación. Lo irónico es que frente a la corriente debe 17stimular las "naturales disposiciones" del indio. De esta forma,
europeizante, Tamayo reacciona basándose también en la filosofía eu- no se destruye pero se conserva lo propio, el carácter indígena. Por eso,
ropea en cuanto a la definición de sociedad como entidad totalizadora el papel de la pedagogía, afirma Tamayo, es " ... estudiar el alma de nues-
según los criterios positivistas de Spencer. Estos criterios, como ya se tra raza" y descubrir " .. .los resortes íntimos de nuestra vida interior y
señaló anteriormente, son los mismos que utiliza Arguedas pero desde de nuestra historia ... " (20).
la perspectiva racial europea. En cambio, Tamayo fundamenta su crite- Lo indígena, como lo propio, y lo propio como modelo histórico
rio de una nación con carácter racial auténtico desde la perspectiva in- de nación está muy entrelazado con la idea nietzscheana de una raza
dígena: por su creencia en la fuerza del carácter racial indígena como superior y con las ideas de Gobineau de que la raza es una característi-
base de la unidad nacional y en la perdurabilidad de un carácter colec- ca principal que determina a una nación. El concepto moderno de na-
tivo indígena. ción basado en el aspecto racial no tiene vigencia hasta fines del siglo
Estas nociones de Tamayo, la creencia en una moral superior, la XIX con las teorías de Gobineau basadas en la desigualdad de las razas
fuerza vital indígena, la idea de que "los resortes íntimos de nuestra y la superioridad de la raza blanca. Siguiendo a Gobineau, Tamayo crea
vida interior y de nuestra historia" están en el alma de nuestra raza, y una jerarguía racial pero en vez de la raza blanca escoge a la raza indí-
que la historia es el resultado de una ley biológica se desprenden de su gena como superior. Esta superioridad, según Tamayo, radica no sólo
conocimiento nietzscheano. Es especialmente en este aspecto donde en su fortaleza física sino también en su historia. En cuanto a sus rela-
Tamayo se diferencia radicalmente de Arguedas. Tamayo rechaza la ciones con el blanco, dice Tamayo " .. .la sola cosa que sobrenada es el
posición arguediana de que la evolución histórica d-e la nación debe carácter, broncíneo e indeleble, y que de hecho establece su superiori-
seguir el"ideq.l de la humanidad", de que la nación tiene que desarro- dad sobre todos los demás elementos étnicos que le rodean ... " (131).
llarse hacia un ideal europeo de altruismo y de justicia eterna. Según Moralmente es superior al blanco y mestizo (afirma Tamayo), si por
Tamayo, hay que crear moralidad

nuevos valores, como diría Nietzsche, más humanos, más razonables y com- se entiende ese gesto de gravedad en el hombre, con que se encarnan todos los
prensivos y -digámoslo sin escrúpulo- más sabiamente egoístas, bajo el punto eventos de la existencia, y un sentimiento profundo de justicia, y más que de
de vista de la nacionalidad. (Creación 79) justicia de equidad, ...de amor, ...si la moralidad consiste en ser su propio amo, y
solo salir de si mismo y de su propio interés, por amor y servicio del prójimo; si
es ... la expresión de ciertas virtudes generales, tales como el trabajo, desde que
Tamayo piensa que la nación debe evolucionar no siguiendo un se puede hasta que no se puede más, la mesura y la regla en las costumbres, y
ideal de la humanidad que no existe .y que es un embuste peligroso y que se traduce luego en una ordenada salud corporal, .. .la ausencia de todo
nocivo para nosotros sino conociendo y descubriendo el carácter nacio- espíritu de chacota, la mansedumbre, .. .la simplicidad, la rectitud, la exactitud
nal propio que es "la manifestación constante de una ley biológica tra- y la medida ... (135).
EL ESPEJO INDÍGENA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 83
82

Arguedas hace esta misma descripción moral pero en su caso co- bién posteriormente, como lo demuestra esta cita de un artículo perio-
rresponde al hombre civilizado cuyo prototipo es el caballero inglés. dístico:
Como s~ ve la matriz ideológica en ambos casos es la misma, por lo
cual Tamayo se equivocaba al pretender dar un fundamento autóctono Plantear el caso del indio [dice] desde puntos de vista crematísticos es segura-
mente nuevo en Bolivia. Pero, por eso mismo quien lo haga merece ser tenido
a la realidad indígena, ya que la base de su análisis responde a la con- en cuenta. El indio si no es capital humano susceptible de ganancias nacionales
cepción europea de superioridad racial y no a la dinámica propia de la no es nada. Consecuentemente, los gobiernos que tengan de este problema un
realidad boliviana. Sin embargo, sólo a través de un mecanismo de va- concepto económico, serán los que acierten con su solución. (Ultima Hora 11 de
lores establecidos y aceptados por la sociedad que lo lee (la no-indíge- febrero de 1944, 68)
na) y por el mismo Tamayo, puede éste valorar al indio. Por otro lado,
Resulta más reveladora esta idea cuando el mismo artículo cita la
la analogía del indio con el inglés pone par a par a la cultura inglesa
(que ocupa el ápice) y a la indígena (la base de la jerarquía racial ya clásica frase de Tamayo: " ... el indio es el depositario del 90% de la
energía nacional" (Ultima Hora, 11 de febrero de 1944, 68). Esta frase se
arguediana). De esta manera, Tamayo acerca lo que para.Arguedas está
ha hecho clásica porque responde a una idea cuya vigencia no ha termi-
en polos opuestos (lo indígena/lo europeo) y a su vez combate el re-
chazo indígena de Arguedas y también el rechazo personal que siente nado y que además caracteriza a los años cuarenta y cincuenta en Bolivia.
La orientación económica del nacionalismo en Creación puso én-
como mestizo. Lo para9-ójico es que al trazar la analogía, Tamayo trai-
ciona sus principios de diferencia y subraya su posición de mestizo que fasis en la independencia individual y nacional como valor ético, por lo
cual Tamayo traspone esta idea de independencia al contexto racial in-
ve al indio como ajeno. Es decir, lo ve a través de la cultura europea.
Esta posición de mestizo que mira al indio desde afuera se hace dígena valora su autosuficiencia como símbolo autóctono del carácter
nacional. Resume "la gran cualidad de la raza" en los siguientes términos:
más obvia cuando Tamayo señala las deficiencias que, según él, posee
la mente indígena: .. .la suficiencia de si mismo, la suficiencia que en medio mismo de su depresión
histórica, de su indignidad social, de su pobreza, de su aislamiento ... que le hace
La inteligencia no es la facultad eminente y dominadora del indio ... tampoco autodidáctico, autónomo y fuerte . (Creación 68)
tiene la cabeza vacía ... el ensueño lírico parece no existir en el indio, y tampoco
el sonambulismo metafísico y admirable del alma búdica . El indio parece haber
La importancia del criterio de autosuficiencia tiene un paralelo
dejado siempre de lado todo lo que en la inteligencia humana puede llegar a ser
fuente de goce mental o estético. (123-125) en el contexto económico nacional de Bolivia dada la creciente influen-
cia extranjera en el país. Recuérdese que para fines de 1924, dos tercios
Aquí es donde Tamayo traiciona su propia ideología de lo dife- del capital invertido en la industria era extranjero (Marsh 45). Aunque
rente, de enfocar una política que parta de lo propio ,y cae en lo que él exista esta dependencia económica extranjera y la ideología utilice esta
mismo critica, en ver al indígena con lentes europeos. Otra vez se esca- realidad para formular un nacionalismo anti-imperialista, el discurso
pa su trasfondo socio-cultural europeo. Si, según esta observación, el de la autosuficiencia se quedó al nivel discursivo. Sin embargo, ese na-
indio no está destinado a formar parte del grupo intelectual nacional, cionalismo continuó planteando hasta el presente una meta evolucio-
su papel entonces, refleja su posición real en la estructura económica nista hacia un estado desarrollado y autosuficiente.
del país. Esta realidad es también la que crea la imagen nacional indíge- Al nivel de la política estatal, la institución educativa adquirió im-
na identificada con el trabajador. La ideología de nación cobra una nue- portancia en la creación de la nacionalidad. Para Tamayo, esta institución
va entidad económica independiente basada en el carácter productivo era primordial porque era la base para reforzar las características raciales:
del indio (la virtud del trabajo, según Tamayo ). El concepto económico se debía "cultivar un carácter nacional" basado en "lo positivo de la raza"
del indio como productor y consumidor sólo tiene relevancia dentro y "eliminar los vicios" . Teniendo en cuenta la división racial boliviana,
del marco ideológico de nación entendida como entidad productora. El la educación es también importante para el discurso nacional porque
indio concebido como "capital humano" (recurso económico) era una sirve de medio para unificar socialmente al país y así apoyar la estruc-
concepción bastante aceptada en la época de Tamayo, así como tam- tura nacional edificada alrededor de los intereses de la élite boliviana.
EL ESPEJO INDÍGENA LA NACIÓ COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 85
84

La influenCia extranjera no se limita al campo económico sino que za a través del positivismo. La naturaleza no sólo tiene que ver con la
también amenaza el poder social y político de la élite. En la primera tierra, el ambiente o la geografía sino con la raza como elemento natu-
década d~l siglo XX, este poder se manifiesta concretamente en el ámbi- ral, no como construcción .
to intelectual con la llegada de educadores suizos para organizar el sis- Arguedas trata de probar la influencia del ambiente tanto geográfi-
tema educativo en Bolivia. Años después, otro ejemplo insólito en el co como laboral en el indio para explicar la falta de "iniciativa" de éste.
cual un extranjero se encargó de una institución nacional fue el caso del
De no haber predominio de sangre indígena, desde el comienzo habría dado el
general alemán Hans Kundt. Durante la guerra del Chaco, ante el avance país orientación consciente a su vida, adoptando toda clase de perfecciones en
de las tropas paraguayas, el presidente Salamanca se ve forzado por el orden material y moral, y, estaría hoy en el mism o nivel que muchos pueblos
pedido del Congreso y manifestaciones públicas, a pedir el retorno de más favo recidos por corrientes inmigratorias venidas del viejo continente. (Pue-
Kundt para conducir el ejército y parar la infiltración paraguaya. A pe- blo 37)
sar de que la presencia de individuos extranjeros en el poder provoca
antagonismos y, en el caso de Tamayo, un argumento nacionalista, tam- La nación, según este criterio, es un conglomerado sanguíneo y
bién confirma la confianza y la sabiduría que se le otorga al extranjero, no forma parte del desarrollo histórico, social, material y moral del "viejo
y la creencia en la superioridad cultural y racial de éste. 9 Tamayo com- continente", ya que la raza indígena no es parte de esta evolución histó-
bate el prestigio intelectual extranjero al afirmar que sólo los bolivianos rica. Otra vez Arguedas crea una diferencia espacial valiéndose de la
pueden encargarse de la educación del indio porque son los únicos que noción de naturaleza como espacio no evolucionado, no tocado por el
lo conocen. En este sentido, Tamayo utiliza al indio como referente del hombre. Pero esta diferenciación sirve otra vez para realzar su posición
discurso nacionalista para proteger y defender los intereses criollos. aristocrática, es decir, para reforzar su jerarquía social y cultural. Por lo
Después de la guerra del Chaco (1935), la implicación de la tanto, la naturaleza es el espacio donde no existen
Standard Oil of New Jersey como la causa de la guerra del Chaco, se
convertirá en el hecho que tuvo más resonancia en el surgimiento del .. .nociones de deberes políticos o sociales, diferenciándose apenas de ciertos
animales a quienes las necesidades de la defensa y propia conservación les obli-
nacionalismo. Fue entonces cuando la obra de Tamayo adquirió gran gan a unirse en rebaños y ponerse bajo la protección del más fuerte o del más
importancia y cuando los partidos políticos no pueden prescindir de experimentado. (Pu eblo 22)
los diferentes grupos indígenas como factores decisivos en la política.
Por lo tanto, esta obra tiene más relevancia cuando la estructura ideoló- Desprestigia la realidad indígena al situarla en un contexto natu-
gica nacional y los hechos históricos del momento enfocan al indio como ral en oposición al histórico de su clase. Sin embargo, si el propósito de
referente del discurso nacional. la investigación de Arguedas es mostrar los males de la raza y la geo-
grafía, el resultado revela la gran influencia (aunque "enferma") que la
raza indígena tuvo en la sociedad. Sólo después de identificar este "mal"
C. Naturaleza-nacionalismo con la realidad boliviana, Arguedas puede establecer su discurso racial
de progreso.
El concepto de nación, de alguna forma necesita de un principio Dado que Arguedas es fiel a sus teorías científicas de causa y efecto,
esencialista que la vincule a la naturaleza (ya esencializada) en térmi- concibe a la nación como producto de la naturaleza y del indio (no civi-
nos de origen, de procesos naturales, de raza, y de geografía. Arguedas lizado). Por esto, de acuerdo a los preceptos arguedianos que deshisto-
y Tamayo construyen este vínculo conceptual entre nación y naturale- rifican la raza, Bolivia es un país incivilizado. La identificación del in-
dio con la naturaleza se vuelve una característica nacional ya que, según
Arguedas, el atraso del país se debe a la naturaleza geográfica y racial.
9 En la elección presidencial boliviana de 1989 todavía persistía el argumento de
superioridad en tomo al angloamericanismo de Gonzalo Sánchez de Lozada, quien Herencia, incultura, pereza y pobreza, he aquí en suma sintetizadas las verda-
se postuló como candidato presidencial del MNR. deras y profundas cau sas del malestar de nuestros países, de su desorganiza-
86 EL ESPEJO INDÍGENA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 87

ción o d e s.u corrupción, según los casos ... Todas estas causas pueden resumirse Para trazar sus generalizaciones sobre la raza, Arguedas utiliza
en dos: el medio geográfico y la raza. (Pueblo 251) ·
como bases ideológicas las teorías empiristas de John Stuart Mill, se-
gún las cuales la estructura de la mente es determinada enteramente
Po:r supuesto, su visión utópica de nación no responde a la reali- por la estructura del ambiente, y que se resumen en la "concepción de
dad nacional porque entonces no tendría importancia la idea de pro- que la mente era pasiva y el ambiente activo" (Lindenfeld 20). Esta ima-
greso o cambio. Más bien utiliza esta concepción racial-natural del país gen del indio como ente pasivo sirvió para entablar el discurso de trans-
precisamente como una necesidad y como ~rma .~ara d~fender ~': pro- formación indígena y aculturación con el fin de justificar el control de aquél.
pia posición racial, social y política ante la s1tuac10n soc1al y pohhca de Por otro lado, las "leyes científicas" a las que acude Arguedas se
la época. Arguedas llama a los indios incivilizados porque se agrupan niegan a sí mismas en cuanto leyes, pues carecen de constancia repetitiva y de
como animales con el fin de defenderse, pero él hace lo mismo aferrán- aplicabilidad genérica, ya que el "progreso" puede cambiar esta situación:
dose a un criterio de superioridad racial. La " ... defensa y propia conser-
vación que obliga a unirse en rebaños y ponerse bajo la protección del Los viajes, una mejor higiene, y una aplicación constante a las cosas del espíritu,
más fuerte", atribuida al indio, es la misma característica que usa han ensanchado sus horizontes mentales. Y hoy el paceño es un ser que se es-
Arguedas como portavoz de su clase social. Esta clase se justifica como fuerza y se preocupa de cultivar las producciones del ingenio, crear empresas,
sujeto de la historia en la "creación de la nación", siguie~do ~~s crit~rios industrias, o sea, en una palabra, en progresar de veras no sólo por el exterior,
sino substancialmente, mejorándose ... (Pueblo 91)
europeos. La nación es, entonces, una forma de orgamzac10n soc1al y
política más "civilizada" (por ser parte de la concepción histori~i~t~)
La salvación del indio y del paceño está sin duda en el cambio de
que la organización indígena (natural-ahistórica). Esta es la oposlClon
esta naturaleza racial y geográfica, ya sea con la educación o con la
ideológica que quiere establecer Arguedas, pero esta dicoto~ía tien~e
transformación espacial urbana, e industrial.
a disolverse e incluso a negarse cuando Arguedas traza la mfluenc1a
Los argumentos de Arguedas sirvieron para apoyar el proyecto
histórica de las características raciales indígenas en los gobernantes "cho-
de progreso que actúa para promover el desarrollo de ~~ industria, ~~­
los". La historia que se va manifestando en Pueblo enfermo es la alar-
pecialmente la extranjera. Pero estos argumento~ ta~b1e.~ f~ero_n uhh-
mante influencia indígena al nivel político, social y sicológico del
zados por los latifundistas para justificar la margmahzac10n md1gena y
país. Por lo tanto, aunque Arguedas quiera negar la historicidad
retener la mano de obra en el campo. La política marginalizadora se
racial indígena con la ideología naturalista, está afirmándola a través
mantuvo legalmente hasta la revolución, pues los latifundistas recha-
de las leyes raciales y ambientales como determinadoras de la nacio-
zaron las propuestas legislativas de 1916 y de 1923 que abolían el
nalidad.
pongueaje.(National Archives Documento 824 911).
En el nivel regional, Arguedas aplica sus concepciones determi-
La entrada del campesino al discurso de la "historia" no se dará
nistas del ambiente partiendo de la relación ambiente 1indio a toda una
hasta los años 40 y SO. Los argumentos del discurso de Llosa, por ejem-
región. Al hablar de la "psicología regional" de la zona paceña aplica
plo, retoman la ideología progresista para justificar el cambio cult':ral
las características individuales de los aymaras para convertirlas en una
basándose en las "virtudes latentes" del hombre que el nuevo ambien-
ley regional. Los paceños
te revolucionario podrá despertar.
son graves, inclinados a la rumia meditativa, triste orgullosos, fieros y algo pro-
pensos a la mentira. Este defecto de la mentira lo han heredado de los indios, y, En el aspecto cultural la Revolución Agraria tendrá, una área .f undamental de
como ellos, son en extremo apegados a su terruño. [ .. .] La herencia ha impreso reivindicación, despertando las virtudes dormidas del campesmo.' qmt~~do su
rasgos duros en su carácter, y los ha fijado con indeleble marca la estructura y complejo de inferioridad y su introversión, mediante un plan ststemahco de
aspecto del suelo .. . La misantropía forma parte de su espíritu y nace en él no culturización ... (Llosa 32)
porque crea que sus ideales de vidaoo de perfección los considera irrealizables,
pues muchas veces ni aun tiene ideales, sino porque la esterilidad del paisaje
parece secar en las almas las puras fuentes del entusiasmo afectivo, de la ilusión
La imagen del indio "dormido" se define en términos de espacio
fecunda, del sueño libertador... (Pueblo 88, 89) geográfico, ya que se tiene en mente al indio aymara del Altiplano y no
88 EL ESPEJO INDÍGENA LA NACIÓN COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS Y TAMAYO 89

al quechua, considerado más "despierto " . Imagen que refleja el grado enfatizar la necesidad de un cambio nacional urbano industrial y Tamayo
de aculturación y el deseo de dominación y control de estos grupos, intenta revalorar la raza y el ambiente como elementos positivos de lo
especialmente el aymara. Esta diferenciación espacial es la que también nacional. Los dos discursos funcionan bajo la ideología de nación como
ha servido para clasificarlos cultural y racialmente así como para esta- una manera de establecer un orden social a través de ciertos valores
blecer la frontera entre lo "primitivo" y lo "civilizado", lo rural y lo individuales que deben cambiar: en el caso de Arguedas dándole una
urbano. Claro está que al idealizar el espado urbano moderno como perspectiva más histórica; y en el de Tamayo, "creando" esos valores.
modelo ideológico de lo civilizado y yuxtaponerlo a la realidad rural
boliviana, el sujeto criollo quiere reafirmar su posición.
Tamayo, al igual que Arguedas, utiliza también las ideas etológicas D. La evolución como cambio
para defiriir el carácter del indio. Hablando del colla afirma:
El cambio en el discurso de Pueblo enfermo es percibido como una
La tierra hostil hizo la raza desconfiada. Ese suelo de una manera constante ha evolución "natural-racial" basada en el desarrollo de los pueblos euro-
exigido más del hombre que cualquier otro. Para poder obtener de él un prove- peos. La evolución de un pueblo es interpretada como un cambio casi
cho o una ventaja era preciso una doble suma de voluntad y de acción más que
en las tierras bajas donde la naturaleza es más fácil y parece sonreír más piado-
imperceptible. La concepción histórica de Arguedas, consiste entonces
samente al hombre. Y es esta continua dureza de la existencia que ha acabado básicamente en una evolución racial-natural que lleva al "alto" desa-
por hacer la dureza del carácter. (Obra 32) rrollo de las civilizaciones del presente europeo, pero que no puede ser
aplicable a Bolivia en el presente. Este hecho establece una doble con-
No sólo la constitución física, también la constitución moral es un cepción que no es necesariamente antagónica, sino que más bien fun-
resultado de la influencia del ambiente geográfico: ciona de dos maneras: una para establecer un modelo, es decir, un apo-
yo ideológico; y otra que contradice la idea de evolución natural (al no
[ ... ]este endurecimiento del carácter concuerda con la dureza corporal del in- · ser aplicable a Bolivia), y desea efectuar cambios para que el país se
dio. La naturaleza moral no es más que la resultante de la física.[ ... ] La continua
acerque al modelo de evolución privilegiado. Esta divergencia entre el
rudeza del medio ha acabado por hacerse fortaleza racial" (Tamayo Obra 187-
188). discurso nacionalista y la realidad nacional es una diferencia construi-
da para dar fuerza a la crítica social de Arguedas e interpretar la reali-
Esas opiniones de Tamayo, surgen en parte, como respuesta a la dad boliviana como un pueblo "enfermo" al lado del otro "sano" del
visión "negativa" de Arguedas en cuanto al indio. Aunque Tamayo no discurso.
menciona directamente a Arguedas al protestar contra ciertos escritos La discrepancia entre los valores e ideales de la formación nacio-
sobre el indio, sí alude a su relación con Unamuno. , nal (libertad, igualdad, fraternidad) y la realidad latinoamericana dela-
ta, según Arguedas, la inmadurez evolutiva nacional. Estos ideales "no
Se ha hablado y se habla del alcoholismo indio, y los calumniadores de la raza responden todavía ni a la naturaleza ni a los instintos fundamentales
se engañan y han engañado a pensadores extranjeros como Unamuno, ignoran-
do como ignoran el fondo mismo de las costumbres del indio, o fiándose de
del hombre, es decir, del hombre de nuestros días ... " (Pueblo 6). El ideal
apariencias ridículas que bien estudiadas irían más bien en ventaja del indio. de nación no coincidía con la realidad del país. En un futuro (no cerca-
(Obra 189) no) el país tendría que "adaptarse" a los ideales de la fundación de la
república por medio de la educación. Sólo a través de un proceso histó-
El supuesto antagonismo entre Pueblo enfermo y Creación de una rico se podría cortar las distancias entre el hombre del discurso nacio-
pedagogía nacional no es real desde el punto de vista de la identificación nal de la independencia y el existente. Este desplazamiento entre el dis-
del indio con la naturaleza, ya que ambas obras se basan en el argu- curso y la realidad social fue utilizado por Arguedas como argumento
mento del poder del ambiente (y de la raza) en el carácter de la cultura para la necesidad de transculturación y transformación étnica de la so-
"nacional". A pesar de esto, Arguedas y Tamayo tratan de diferenciarse ciedad en general. Uno de los medios de transformación era la educa-
al proyectar la imagen altiplánica al plano nacional. Arguedas quiere ción:
90 EL ESPEJO INDÍGENA LA NACIÓ COMO DISCURSO IDEOLÓGICO EN ARGUEDAS YTAMAYO 91

Acaso llegue el día -y no desesperemos- en que la compenetración, o m ás bien el El discurso revolucionari o de los 30 y 40 integrará las percepcio-
profundo conocimiento del espíritu humano, ávido de justicia, su educación
basad a en otros principios más equitables, su mejoramiento físico y m.o ral, en nes "evolucionist as" de cambio de Arguedas a Tamayo y como se verá
fin, hagan necesaria la realización de aquellos principios; pero verlos florecer más adelante también de Marof. Continúa la imagen argu ediana deBo-
hoy día, imponerlos, sería revolver, destruir nuestra actual organización, asen- livia niña o joven y la necesidad de hacerla "madurar" (desarrollar) con
tada, has ta cierto punto, en la desigualdad y el egoísmo ... (Pueblo 6) la ayuda de la "técnica del Norte" . Del discurso nacionalista de Tamayo,
retomará, la identificación de la nacionalidad con el "origen" racial in-
La necesidad imperante de mantener la estabilidad y la organiza- dígena pero no su creencia en una evolución de carácter "propio". A su
ción social existente es para Arguedas el vehículo para un futuro cam- vez cuestionará la metáfora de "enfermedad" que u sa Arguedas para
bio, una posible nación de principios "nobles" muy lejos de realizarse y identificar al indio, y la aplicará a los sectores extranjerizant es designa-
de que la oligarquía quiera que se realice. Por eso, el cambio no impli- dos como "anti-naciona les". La nueva interpretación metafórica de la
caría una "ruptura" con la estructura burguesa, sino una lenta transfor- nación está basada en el indio percibido como lo natural, lo vigoroso
mación dentro del orden prevalente hacia una sociedad de principios (en oposición a enfermo), lo auténtico, lo no extranjero. Sin la aporta-
aristocráticos. Ciertamente para Arguedas la inestabilidad racial que ción de Tamayo en la que naturaliza la historia como un proceso que
presentaba Bolivia era el factor dominante para el atraso del país. Este sigue ciertas leyes biológico-raciales particulares y la concepción labo-
argumento racial es favorable a la política económica del librecambism o ral del indio que propone Marof, no hubiera sido posible crear esta "nue-
que puesta en práctica ·desde fines del siglo XIX, favoreció la inversión va" imagen del nacionalismo revolucionario . Ambos escritores abogan
extranjera así como la importación de la mayoría de los productos de por la defensa del origen racial cultural indígena, principio que fundará
primera necesidad. La importación favorecida por los accesibles siste- el criterio revolucionari o nacionalista.
mas de comunicación (edificados para la exportación de minerales) fue
aniquilando la industria nacional. Este cambio comenzó a darse ya en
la época colonial como revela el estudio de Tristan Platt sobre la zona
de Chayanta. Según Platt, la producción de trigo fue desapareciend o
por la importación de este producto (13).
La supuesta ineptitud nacional también produce la marginaliza-
ción industrial nacional a favor de la extranjera, según Arguedas. El
centro de la industria estañífera (la fundición) se encontraba en Inglate-
rra, donde Patiño figuró como dueño desde 1929 (Almaraz Para abrir).
Este hecho fue clave para la marginalizaci ón econópüca del país. El
desplazamien to económico de la industria estañífera a Inglaterra y des-
pués a Estados Unidos se apoyó en el argumento de que la industria
pertenecía a los países más civilizados. Bolivia no era "apta" ni "adap-
table" para un desarrollo industrial nacional. Sólo fuera del país se po-
día desarrollar la industria del estaño.
Como ya se vio anteriormente , Arguedas y Tamayo tomaron po-
siciones diferentes en su enfoque racial de la sociedad como entidad
nacional. Pero, en cuanto a su concepción de cambio o ruptura de estos
escritores, los dos tienen una visión "evolucionista. Sin embargo, mien-
tras que para Arguedas el cambio éra parte de un orden natural de cre-
cimiento (el europeo), para Tamayo era un proceso también evolutivo,
pero "propio".
CAPÍTULO CUATRO

Natu raleza/1 nd io

For despite the fact that many positivists and their critics alike ha ve defined the
label in terms of scientific method 1 [ ••• ] most positivists have carried with them
an implicit metaphisics in spite of themselves. That metaphysics can be
summarized in the notion that there is a determina te order in the natural universe
a11d that manis part of that order. To apply scientific methods toman is to affirm
that human truth is a part of natural truth, and that the answers to social and
ethical questions -such as the proper spheres of freedom and authority- must
come from our understanding of the proper relation between that part and the
whole. (Lindenfeld 11)

El hecho de que las verdades humanas formen parte del orden


natural, según esta penetrante interpretación del positivismo, nos per-
mite entender la inclinación de las concepciones sociales, raciales e his-
tóricas basadas en el positivismo por las analogías con las ciencias na-
turales. Si el positivismo pensaba alejarse de una metafísica, entra en
otra, la de la naturaleza. La analogía que tuvo más poder en la ideolo-
gía nacionalista e indigenista en Bolivia es aquella que moraliza el pro-
ceso histórico como una evolución moral natural. La evolución es inter-
pretada como un progreso social que tiene como modelo a la sociedad
europea. Es decir, es un paso de una sociedad primitiva a una civiliza-
da, de una existencia natural a una urbana, de una predilección por la
comunidad a una por el individuo, de una homogeneidad a una dife-
renciación individual. Se da este paso, o mejor, se lo crea, para que el
sujeto que emite esta ideología de estabilidad nacional pueda recalcar
su importancia. Dicha importancia se aferra a otro principio metafísico,

1 A menos que sea contrariamente indicado, todo énfasis en bastardilla será mío y
todo énfasis en negrilla será del texto.
94 EL ESPEJO INDÍGENA NATURALEZA 1 INDIO 95

el de hacer el pa:pel de Dios, el hacedor, el formador, el creador, eltrans- europea. Sólo en este contexto se puede entender las posturas naciona-
formador del indio, como se mencionó en el primer capítulo. Principio listas. La nación como "ente primitivo" tiene que pasar a formar part
que vu~lve al de la idea de naturaleza porque, como explica Rosset, de las naciones "evolucionadas."
ésta ha sido divinizada justo partiendo de esa diferenciación que la de- Arguedas se ubica en esta posición positivista para condenar los
fine por oposición al artificio; a lo que es "hecho" por el hombre (9,19). males sociales y "naturales" de la nación. A diferencia de esta postura,
Esta relación entre el mundo natural y el hombre no sólo da importan- Tamayo utiliza precisamente la integración del indígena dentro del or-
cia al hombre como sujeto histórico, sino que también designa que toda den de la naturaleza para justificar, en vez de condenar, a nivel social,
realidad social, histórica etc. no puede zafarse de esta determinación la autenticidad del nacionalismo como algo "natural" . Al incluir al in-
humana que no da cabida al azar. dio como parte de la naturaleza, en sus discursos, Arguedas y Tamayo
La analogía que más se destaca en relación al concepto natural es tienden a excluirse, como autores, de esa realidad, manteniendo su po-
aquella que de acuerdo con las concepciones evolucionistas más bási- sición de sujetos fuera de esa totalidad natural a la que pertenece la
cas considera a la sociedad como un organismo homogéneo que a tra- raza indígena.
vés de una evolución natural llega a una etapa de diferenciación y li- Arguedas apoya su concepción negativa de la naturaleza atribu-
bertad del individuo. Otra muy importante es aquélla que concibe la yéndole la característica de inconsciencia que a su vez responde al con-
realidad social como el producto de un proceso de crecimiento similar cepto de lo no evolucionado. Esta categoría identifica al indio y la natu-
al de la realidad natural. La analogía (metonímica) entre la parte ("the raleza (selvática o rural) con una etapa primitiva, de inconsciencia, que
human truth" ) [la verdad humana] y el todo ("the naturaltruth") [la a su vez justifica la acción de la burguesía para acelerar o cambiar el
verdad natural] se vuelve determinadora de lo verídico. La identidad "proceso evolucionista". De esta manera, la concepción de la natura-
de esta analogía es el criterio de valor al que recurren los acercamientos leza como territorio de explotación está directamente relacionada con
de la concepción de sociedad, nación y raza. A través del discurso indi- . la noción del indio como objeto de producción. Por lo tanto, los discur-
genista, entonces, el letrado y la sociedad criolla trataron de alimentar sos de progreso se apoyan en la ideología evolucionista como una
una imagen que les permitía agrandar su propia importancia como pro- manera de promover la transformación de la naturaleza hacia una eta-
motores de un nacionalismo auténtico. pa más "civilizada". Dentro del sistema positivista de Comte, la socie-
Una revisión de la ideología boliviana de principios de siglo mues- dad supuestamente llegaría a su máximo desarrollo en la etapa positi-
tra la enorme importancia de la ideología positivista en los intentos de va del pensamiento, lo cual implicaría la adquisición de un estado de
algunos escritores por definir al indio. Arguedas y Tamayo utilizarán la conciencia racional. Esta conclusión basada en las ideas de Locke afir-
analogía e identidad del indio con su ambiente natural para construir ma que todo acto mental es consciente (Lindenfeld 28). A su vez, en el
su concepción de nación. El positivismo con su énfasis en las leyes "na- positivismo de mediados del siglo XIX, especialmente en las teorías de
turales" como formadoras del ser, es aceptado fácilmente por la ideolo- Mill, el estudio de las "leyes de asociación" se aplica a la sociología y
gía nacional boliviana en tanto una explicación del ser indígena. La sicología y se establece un nuevo campo de estudio denominado
naturaleza para el pensamiento de esta época se divide en naturaleza "etología".
primitiva (no evolucionada) y naturaleza evolucionada. Si miramos esta
división con ojos positivistas, la naturaleza evolucionada sería aquella It [ethology] would deal with how differences between individuals and cultural
más racional (el hombre positivista) y la primitiva la más irracional (el groups are shaped by their environments, which provide the stimuli for their
respective sensations. There should be increased study of the various types of
hombre indígena). En el contexto de una sociedad como la boliviana, human nature that are found in the world . (Lindenfeld 32)
esta división es aplicada no sólo para diferenciar lo racional de lo no
racional como posiciones filosóficq.s sino que viene a establecer una di-
Fue esta versión del positivismo la que tuvo mayor impacto en la
ferenciación racial entre dos posiciones culturales diferentes: la euro-
ideología racista no sólo boliviana sino también en los argentinos, pe-
peizada y la indígena. Por lo tanto, implícitamente, la filosofía positi-
vista sirve de cimiento para justificar aún más la relación de dominación ruanos y mexicanos mencionados en el segundo capítulo.
96 EL ESPEJO INDÍGENA NATURALEZA / INDIO 97

A. La tierra como referente de nación e indio 254). Este hecho revela la influencia de la oligarquía minera para man-
tener el impuesto a un mínimo, ya sea a través de préstamos al gobier-
Si para Tamayo y Arguedas el indio está determinado biológica y no o de conexiones políticas en el congreso. El crecimiento de la fortuna
síquicamente por su ambiente, ya en los años 40 en novelas como Alti- de Patiño y su subsecuente expatriación (1928) es un hecho más que se
plano y La Chaskañawi, se propone al ambiente y especialmente a la tie- considera antinacional y que forma parte del discurso nacionalista. El
rra (identificada con el indio) como factores "auténticos" de la organi- aumento de la población alrededor de los centros mineros contribuye
zación social-nacional. Es decir, la caracterización del indio ya no al desarrollo urbano y a la creación de sindicatos. Los centros mineros
responde a un principio sicologista; se le clasifica según su carácter so- de Catavi, Llallagua y Uncía llegan a tener poblaciones de más de 12.000
cial determinado por el ambiente. El discurso nacionalista que aparece habitantes (Fellman Velarde 3: 60). Similarmente, la "población de Po-
después de la guerra del Chaco adopta la identificación del indio con la tosí creció en una mitad y la de Oruro se duplicó" (Fellman Velarde 3:
naturaleza y la asocia al elemento fundacional de una nación, estilo 63). Según Malloy, en las primeras décadas de este siglo, se comenzó a
Tamayo, aunque siempre teniendo en cuenta la diferenciación espacial sentir la presión de los artesanos y el semiproletariado pidiendo medi-
entre lo rural y lo urbano. Lo rural es lo indígena y no sólo lo rural, sino das del gobierno para protegerse de la política del libre cambismo y los
especialmente lo rural altiplánico. La literatura "indigenista" traza cla- efectos negativos del desarrollo. Por otro lado, los nuevos grupos obre-
ramente esta identificación. La identificación en todos los niveles es tan ros pedían mayor control de su ambiente de trabajo y mejores condicio-
clara que causa graves problemas, por ejemplo, en la aplicación de la nes económicas. Los primeros contactos del movimiento laboral de ar-
ley en las zonas rurales indígenas. La Convención Nacional de 1938 tesanos con los intelectuales izquierdistas se da a fines de los años 20
revela esta dificultad cuando se refiere a las zonas "rurales" (teniendo (Malloy, Bolivia: The Uncompleted 52). Este hecho es importante porque
sólo en cuenta el altiplano y no el oriente), en la imprecisión del térmi- afectó de manera diferente el tratamiento del indio en el discurso indi-
no "campesino" y su uso en vez del de "indio". 2 El discurso político genista de los intelectuales izquierdistas así como de los nuevos grupos
reforzado por la literatura indigenista de la pequeña burguesía identi- "nacionalistas" que forman parte de la pequeña burguesía. 3 Es también
fica al indígena como el "ciudadano" natural-autóctono de la nación. a fines de esta década de 1920, cuando la economía del país presencia
La integración se vuelve un "proyecto" nacional que consiste en elimi- un estancamiento, que detuvo el movimiento social ascendente de la
nar lo no auténtico, lo extranjero y, consecuentemente a la oligarquía pequeña burguesía (Malloy, Bolivia: The Uncompleted 59).
minera. Este es el discurso de la revolución del 52. La nueva clase social ascendente comienza a organizarse en dos
Desde principios de siglo, la ideología nacionalista tiende a sur- grupos: los reformadores nacionales, (el grupo de Céspedes, Montenegro
gir no por querer "reivindicar" al indio sino a raíz de un conflicto eco- y Baldivieso) y los socialistas revolucionarios compuesto por José An-
nómico y político dentro de dos grupos: la élite minera y la latifundista. tonio Arze, Ricardo Anaya y Arturo Urquidi Morales. La política de
Un tercer grupo, la nueva burguesía surgida después de la guerra del ambos grupos es en parte una reacción a la política liberal (que favore-
Chaco depende directa o indirectamente de la oligarquía minera o lati- cía a la industria minera) y al estancamiento económico. El apoyo polí-
fundista y utiliza al campesino y al minero como instrumentos políti- tico de estos grupos se basará en la organización obrera y en el campe-
cos para derrotar a estos poderes. sinado. La guerra del Chaco aceleró la definición de estos grupos en
Durante los años 1904 a 1920, bajo política liberal, la industria partidos políticos como el MNR, el PIR y el POR. Esta realidad histórico-
estañífera continuó creciendo y exportando gracias a un impuesto que política, social y económica, y el papel de dirigente político-ideológico
se "mantuvo debajo del4.7% durante el periodo 1900-1909 y en el trans- de la nueva burguesía después de la guerra del Chaco, ayuda a forjar
curso de la década siguiente, hasta 1920, apenas alcanzó el6%" (Arze en la literatura la nueva ideología indigenista. A diferencia de Tamayo

2 Ver Redactor de la Convención Nacional de 1938 (La Paz: Editorial Universo, 1938) 3 Ver, por ejemplo, los documentos del MNR, el PIR y el POR, examinados en el capí-
Vol. 5: 211-215. tulo dos.
EL ESPEJO INDÍGENA NATURALEZA / INDIO 99
98

y Arguedas, ya no se describe la raza según leyes o características bio- saje y su significado para los comuneros. Enfatiza especialmente una
lógicas como determinantes de la nacionalidad; se habla en cambio de relación afectiva y posesiva del comunero hacia su ambiente. Después
su integración social y 1o económica al sistema nacional. El interés que de describir la pesca en el lago Titicaca, afirma:
tiene la pequeña burguesía por "integrar" al indígena al sistema nacio-
En esta form a el Titikaka brindaba m anjares para las bocas y emociones p ara las
nal se manifiesta como una identificación de los intereses de la nueva
almas de los indios. De ahí que las veces que dirigía la vista h acia aqu el lado
burguesía con los intereses del indio. Esta identificación se naturaliza de la vasta tierra, una oculta gratitud encendía sus ojos re tintos que destellaban
en el discurso nacional. La naturaleza y el indio son los componentes co~ esa escondida _llama que se consume en tod a pupila que sabe que lo que
de una nueva concepción de la nación y (siguiendo el argumento de m1ra es suyo o esta alcanzad o en gran parte: eran ojos de enamorado los que
amayo) la base auténtica de la diferenciación nacional. miraban al Sur. (énfasis mío] (Botelho 13)
La novela Altiplano (1942) de Raúl Botelho Gosálvez examina la
relación del indio con la tierra dándole una significación ontológica y El aspecto novedoso que aporta esta descripción de Botelho
cultural a la posesión de la tierra. En cambio, La Chaskañawi (1947) de Gosálvez es que la relación e identificación del indio con su ambiente
Carlos Medinaceli plantea el argumento de la naturaleza y lo "criollo" es de carácter productivo, lo cual a su vez implica un sentimiento de
(en la chola) como lo positivo de la nacionalidad. La nación tiende a pertenencia. Es decir, la fuerte identificación con la tierra, que después
definirse, entonces, por la unidad y fidelidad con el ambiente geográfi- en la novela determinará la sobrevivencia de los comuneros, implica
co y racial del país. Altiplano enfoca al indio y La Chaskañawi a la chola una nueva analogía entre el indio y su ambiente. Aunque persiste la
dentro de una totalidad "natural" como elementos del proceso produc- identificación del indio con el espacio natural, ya no enfatiza las carac-
tivo. Esta visión se apoya en la idea "moderna" de naturaleza, que, se- terísticas emocionales como el pesimismo y la tristeza que Arguedas
gún Collingwood, se basa en: " [... ]the analogy between the processes of otorga al aymara o la alegría y la imaginación identificada con el que-
the natural world as studied by natural scientists and the vicissitude$ chua, conclusiones que responden a la totalización cultural del aymara
of human affairs as studied by historians [... ]" (The Idea ofNature 9). y el quechua como identidades naturales del altiplano o el valle. Tales
La Chaskañawi y Altiplano cosifican al indio y la chola como par- esencializaciones tienen la tendencia de cosificar al indio idealizándolo
te de este proceso natural de producción ya sea sexual o laboral. Hecho en relación al ambiente, la naturaleza o el paisaje. Este aspecto niega a
que refleja la realidad laboral boliviana, aunque se fundamenta en cier- su vez la existencia social y física del indio en otro ambiente que no sea
tas ideas de Marx. Según Jay Martin: "If Marx had is way the world el suyo y por otro lado sirve como arma de combate para defender lo
would be turned into a ' giant work horse'[ ... ] lmplicit in the reduction propio, como también se verá en Yanakuna de Jesús Lara. El énfasis de
of manto an animallaborans was the reification of nature as a field for posesión y dependencia afectiva es un argumento para establecer el
human explotation" (Martin, Dialectical 259). Especialmente en La derecho del indio a la posesión de la tierra desde su supuesta unidad
Chaskañawi, el progreso social nacional se expresa en términos de la existenc_ial con la naturaleza. Por esta razón, los Villca, los Huanca y los1
explotación de la tierra y en la producción de "chacareros" y no "inte- Condon, que acechados por la sequía emigran a otros lugares, son víc-
lectuales inútiles". Tales concepciones del hombre y la mujer cosificadas timas del trato social del pueblo, del clima de los Yungas, o de la mina
en el marco laboral, aunque se expresen por medio de una ideología devoradora de hombres. La imposibilidad de sobrevivir fuera del ayllu
marxista, no implica una liberación sino confirma la dominación a la crea un fuerte argumento contra la expatriación de los comuneros.
que los indígenas y la mujer han sido y continúan siendo sometidos. La identificación de la tierra con la madre (la Pachamama) y el
acto de procreación enfatiza este lazo emocional con el ambiente "pro-
pio". Al mismo tiempo, la sexualidad sirve de puente para trazar la
B. Altiplano analogía del indio con la naturaleza, con los animales.

De pronto sobreviene el estío. El Inti-Tata ard e h asta caldear la tierra. La sangre


En Altiplano (1942), Raúl Botelho Gosálvez relata la vida de los de los hombres alborota su s ven as y el deseo humedece a las mujeres. Se juntan
comuneros de Jatun-Kolla. La narración empieza describiendo el pai-
100 EL ESPEJO INDÍGENA NATURALEZA / INDIO 101

y hacen el amor sobre la misma tierra que les nutre, en la pampa, en las rocas, en marxista de "clase". Según esta perspectiva, el indio históricamente no
las parvas de cebad a, quejándose y gruñendo[ ... ] Los toros braman y azotan sus ha adquirido conciencia para rebelarse. Refiriéndose a los campesinos
flancos con la cola y escarban con furia; de lejos, las vacadas mugen y ramonean
sobre el pasto. [...] Cu ando la semilla ya ha caído en el vientre de las hembras
que llegan al ayllu buscando trabajo después de haber huido de las
del hombre y de la bestia, la Pacha-Mama se abre en el esplendor de sus mil fincas, Botelho dice:
surcos y agu arda la va~onil llegada del amor. La siembra empieza. (Botelho 25)
Son muchísimos, tantos, que si se propusieran repartirse la tierra entre ellos,
A través de la analogía de la tierra y la bestia con el indio se natu- maldito que los contengan todos los comuneros, inclusive los orgullosos Villca,
pues acabarían con ellos en un santiamén. Mas( no ha llegado su hora todavía,
raliza al indio como productor en el doble sentido de la procreación y la por eso rumian en la inercia de su cerebro la idea d e que no son tierras d e indios
producción agrícola. Esta visión utilitaria predominante en los años las que deben recobrar, sino tierras d e latifundistas, tierras usurpadas. (30)
cuarenta~ retoma el postulado de Tamayo de que el indio es la "base de
la energía nacional" . Mientras Tamayo utiliza este criterio para dar más Este argumento es bastante débil porque la novela no plantea el
fuerza a su crítica contra la burocracia contraproducente o según él "pa- conflicto en sí de los campesinos sin tierra como producto de una ex-
rasitaria", la ideología nacionalista de los 40 enfatiza la "redención" del propiación latifundista, sino como producto de un hecho natural: la
indio como "bestia" trabajadora. 4 La tesis redencionista se apoya en la sequía. Al concentrarse en la vida del ayllu Jutun-Kolla, la novela más
nomenclatura de "campesino" como categoría de liberación racial y bien demuestra el mal trato que reciben los campesinos foráneos como
como un cambio hacia un nuevo nacionalismo sin prejuicios raciales. víctimas de los Villca, quienes supuestamente representan " .. .la bur-
Sin embargo, fue una máscara laboral para recrear las mismas jerarquías guesía usurpadora y orgullosa de su riqueza" (Botelho 30).
raciales de dominación indígena. De ahí que el término "campesino", a A pesar de este intento reformador, Altiplano continúa con la vi-=j
pesar de tener una definición laboral, no se libera de la dominación sión de Arguedas de hacer del indio parte de la "naturaleza", pero tam- l
racial. De cualquier manera, la aparente liberación racial es indispensable bién trata de integrarlo a la concepción histórica de la ideología marxis-
para la integración a una imagen nacional laboral ya que de esta forma ta. Botelho Gosálvez enfoca la división social de la comunidad en
se puede lograr esa unidad nacional impedida por la diferencia racial. términos de "clase". Traza la historia de tres familias : los Villca como
La yuxtaposición, bestia-hombre-tierra; también pretende crear los burgueses que poseen la tierra, los Huanca como los pequeños pro-
una unidad entre el indio y su ambiente, y reforzar esta "inherente" pietarios y los Condori como el proletariado que trabaja de peón. Estos
unidad al enfatizar que el éxodo de los comunarios a otros lugares es últimos son víctimas de la mecanización del trabajo en la hacienda de~
forzado. Este hecho también subraya la imposibilidad de la superviven- Kero-Pata, que se formó a raíz de la expropiación de tierras de esta
cia indígena en otro medio, ya que en la novela encuentran la muerte, comunidad por el cura y el doctor Bautista Las Casas, después de su-
el desprestigio social y el robo de sus posesiones y tt abajo. puestamente "comprobar" que los Condori debían al fisco . Sin embar-
El discurso de identificación del indio con el ambiente, y específi- go, la clasificación marxista de la sociedad sólo tiene relevancia dentro
camente con la tierra, como lo presenta Botelho, es una tentativa de de la comunidad ya que una vez fuera de ella, los Villca y los Huanca
apoyar la posición de los nuevos partidos izquierdistas y nacionalistas forman también parte de los desposeídos de la sociedad. Al nivel na-
que llegaron a adquirir mayor influencia después de la guerra. El na- cional, todos los comuneros están destinados a sufrir una transforma-
cionalismo que estos grupos apoyaron era básicamente el argumento ción similar con el destierro. Pero aunque Botelho quiera enfatizar la
de Marof: "tierras al indio y minas al Estado". En este sentido, Botelho división de clase en el sentido marxista, lo que más bien resalta no es la
intenta crear una identidad ontólogica del indio y la tierra como base historia de la "clase" de estos grupos indígenas sino más bien la histo-
de un argumento para la reforma agraria. No renuncia por supuesto a ria muy personal de los Villca, los Huanca y los Condori. Estos últimos
la visión del indio "inconsciente", en este caso, desde la perspectiva no tienen una historia de pertenecer al proletariado sino de haber po-
seído tierras hace años en Kero-Pata. La novela enfatiza la diferencia
entre la vida de los indios comuneros y los peones de hacienda o d e las
4 National Archives, Documento 824.42/6-2244 No. 3930, La Paz June 22, 1944. comunidades. Esta división no totaliza, como el discurso revoluciona-
102 EL ESPEJO INDÍGENA NATURALEZA 1 INDIO 103

rio del MNR, la categorización del indio como siervo medieval. Por lo según Elizardo Pérez, se basa en la experiencia que Botelho tuvo en
tanto, la división de "clase" que hace la novela ayuda a especificar más Warisata. Esta escuela indígena sirvió de centro de organización políti-
la diferentes relaciones de propiedad del indio con la tierra. ca, económica, e industrial del ayllu. Su historia, como la relata su orga-
Aitiplano también plantea una relación diferente del indio con su nizador principal, Pérez, fue una continua lucha con los latifundistas,
ambiente. En Pueblo enfermo, por ejemplo, al indio se lo identifica con la ya fuera por el control de las tierras o por el control del campesinado. El
naturaleza y ésta es concebida como objeto de control y manipulación, resultado de estos conflictos dependía del gobierno de turno y del tipo
lo cual sirve para justificar el argumento de progreso como un argu- de conexión de éste con los latifundistas. Después de numerosos con-
mento de control y "dominación" del indio. Por lo tanto, la actitud ha- flictos el gobierno clausuró la escuela.6 A pesar de que Warisata sirviera
cia la naturaleza y hacia el indio es la misma. A diferencia de Arguedas, de fuente para Altiplano, la novela no intenta representar este conflicto,
los argumentos de Botelho enfatizan la "naturalidad" de la relación entre sino más bien se dirige a un lector internacional. De otra manera, no
el ambiente y el indio, y la dependencia económica de la naturaleza, habría necesidad de describir instrumentos musicales bastante comu-
factores importantes para su existencia física y la valorización de su ser. nes como el charango (Botelho 39), o aclarar que la comunidad "habita
La naturalidad de la relación con la tierra en un plano ontológico se liga el último rincón del altiplano der8olivia". Además una nota preliminar
en el plano económico al derecho de posesión de la tierra. En este senti- informa al lector que la novela fue presentada a un concurso literario
do Altiplano proporciona una relación intrínseca entre el nivel ideológi- de la Organización de Estados Americanos. Aunque este hecho no pa-
co del ser y la realidad económica, (en este caso de producción agríco- rezca importante tiene relevancia porque al orientar la novela hacia un
la). Por otro lado, esta relación naturaliza la categorización laboral del público internacional se generaliza la realidad altiplánica, no sólo como
indio fijándolo en la categoría de campesino. El discurso económico característica de "la novela india", sino también como una realidad
junto con el ontológico funcionan de varias maneras para valorar al nacional. En un contexto internacional, el tema nacional indigenista de
indio y a la nación en el discurso de los intelectuales "nacionalistas". la novela funciona con el criterio de distanciamiento artístico que tiene
Desde la perspectiva del concepto de nación, la novela concretiza como propósito alejar al lector de su ambiente cotidiano.
la inexistencia de una estructura nacional y por ello enfatiza la impor-
tancia de la organización de la comunidad como entidad social, cultu-
ral y económica. Este reconocimiento es valioso porque define al indí- C. La Chaskañawi
gena desde la perspectiva de un grupo comunario específico y no desde
la perspectiva racial cultural aymara o quechua. Al enfocar la tragedia La publicación de La Chaskañawi (1947) de Carlos Medinaceli co-
específica de una localidad, Altiplano establece un fuerte argumento de incide con el fuerte nacionalismo de los años cuarenta, después de la
la posesión de tierras como una necesidad para la .supervivencia del guerra del Chaco. La novela, situada después de la caída del partido
indio. A su vez, la ideología de identificación con la naturaleza justifi- liberal (1920), relata la vida de una chola, Claudina, llamada también la
caría el derecho "natural" (desde una perspectiva del derecho familiar) Chaskañawi, que siendo mestiza decide conservar la pollera y se ena-
de la posesión de la tierra. Este argumento es utilizado por grupos como mora de Adolfo, hombre de la alta sociedad quien al embarazar a una
el PIRen cuanto instrumento ideológico contra el latifundismo. Miem- "señorita" tiene que casarse con ella. A pesar de esto, Adolfo y Claudina
bros del PIR fueron los organizadores del proyecto escolar de U cureña se juntan y poco después muere la esposa de Adolfo. Este deja sus estu-
(1937) siguiendo el modelo de la "escuela ayllu" de Warisata, 5 en la dios de derecho en la ciudad y se dedica a una vida más "productiva"
cual participó Botelho Gosálvez como maestro (Pérez 195). Altiplano, como campesino de una propiedad que hereda. La Chaskañawi logra
su propósito y desempeña un papel activo: organiza la familia y des-
empeña gran parte del trabajo manual en el campo.
5 Elizardo Pérez, el fundador de Warisata fue el que supervisó la fundación de la
escuela de Ucureña en mayo de 1937. De esta escuela surge el líder campesino
José Rojas Guevara. 6 Ver estos conflictos en Pérez, Warisata.
104 EL ESPEJO INDÍGÉNA NATURALEZA 1 INDIO 105

El conflicto principal de la novela es un conflicto racial, social y de arbolado de algarrobos y churquis; más acá, en el faldío, los cuadros de
filosófico que presenta barreras en la realización amorosa de los perso- sembradío, los maizales, ya en cabello, de cañas verdosas, flor amarillenta. [... )-
Este paisaje es delicioso- expresó Adolfo- Respira un aroma de robusta y pláci-
najes principales: Adolfo y la Chaskañawi. La novela, por un lado; trata da vitalidad intacta.
de responder a la dicotomía "natural" (positivo) 1"social" (negativo) para
categorizar ideológicamente a los personajes, pero, por otro lado, .pre- Adolfo pensó en Julia, en Claudina, en todas. Ellas también como el maíz y el
senta la imposibilidad de valorar "socialmente" a la chola. Es decu, la duraznero, la vaca y el caballo, eran producto óptimo de ese ambiente luminoso, de
agrestidad genesíaca: tanto derecho como ellos, tenían ellas también, al jocundo
chola como ente positivo y natural (producto del ambiente) no puede disfrute de la vida plena, como el animal y la planta: ¿por qué no lo hacían? ¿Por
ser parte de la sociedad ya que traicionaría su característica natural en qué no satisfacían con plenitud de gozo las imperiosas exigencias de sus más
oposición a lo artificial de la sociedad boliviana. Sin embargo, la legítimas necesidades sexuales? ¡Los malditos prejuicios sociales! [exclama Adol-
Chaskañawi sólo se puede valorar positivamente (como natural) en opo- fo]-·Qué hermosa sería la vida sin las tonterías de los hombres! ¡De estos hom-
sición a la sociedad corrupta y falsa, y diferenciándose de ésta. Si por un bres' miopes que quieren torcer las inexorables leyes de la Naturaleza! Sí, Juan
Jacobo tenía razón: la naturaleza es buena y el hombre también es bueno, pero
lado se idealiza las características "criollas", "naturales" (el cholaje) de la sociedad le ha corrompido. (La Chaskañawi 73-74)
Claudina, por otro, la novela hace una fuerte denuncia del cholo "letrado"
que apoya al gobierno de Saavedra (1920-1925). El cholo que usa de la Medinaceli capta la concepción rousseauneana de la naturaleza
retórica para fines personales, como en el caso del tata Pérez y el que da el como esencia moral en estas observaciones de Adolfo y la fija dentro de
discurso después de las elecciones, es presentado como personaje ~'fal~o", una relación amorosa para valorar a la mujer dentro de esa misma
no "auténtico", ni "natural", en marcado contraste con la ChaskanaWI. esencialización natural. Cuanto más se agudizan los conflictos amoro-
Para crear la oposición natural/ social, Medinaceli se vale de un sos en la novela, más se considera a la Chaskañawi como el producto
concepto de lo natural como un estado bueno y puro en el sentido sano, vital y natural. Como producto del ambiente en el nivel nacional
"genesiaco" y la sociedad como una red artificial que frena los impulsos se convierte en esencia del discurso nacionalista como algo auténtico
de lo natural. El concepto de lo natural involucra una percepción moral por ser auténticamente propio del ambiente. En otros términos, la uni-
de la naturaleza como un "juego de fuerzas espontáneo e inocente, pre-
dad con el ambiente, la naturaleza y los deseos sexuales es el punto de
vio a cualquier degradación del hecho del artificio" (Rosset 23). Es a
partida para el discurso de la autenticidad nacional. Lo auténtico es
partir de la naturaleza considerada inocente que se puede pensar la
también el deseo sensual que posee la Chaskañawi como fuerza "mo-
culpabilidad humana (Rosset 24). En este sentido, la inocencia la llevan
ral" que consiste en "humillar" socialmente al amante, a la espo~a _Y a ~a
la mujer, la Chaskañawi o el indio del Altiplano, como entes totalmente
familia de Adolfo. Esto lo lleva a cabo haciendo que Adolfo pnvlleg1e
identificados con la naturaleza física . Es también un elemento más que su relación con ella ante cualquier escrúpulo racial o social que haga
forma la autenticidad (por ser natural, sin interferencia humana) del
respetar dichas jerarquías raciales y sociales. En este sentido, Med~naceli
nacionalismo de estas obras. Autenticidad que se logra gracias a esta
presenta la relación amorosa como producto de una fuerza fatal mcon-
percepción de la naturaleza como inocente. En la novela de Medinaceli,
trolable y ajena a cualquier racionalización social por parte de Adolfo.
los deseos sexuales (percibidos como auténticos y naturales en la chola)
Claudina es la encamación de esa fuerza "natural" y ella misma lo de-
se contraponen a aquéllos de otras clases sociales y otras razas y hasta
clara delante de unos amigos que van a su cantina:
de otro género, como es el caso del cholo. Por eso, sólo la mujer chola,
en el contexto amoroso, puede ser la expresión de la nacionalidad y no
-Vos no sabes, pues, hijo, lo que valen estas tetas. ¡Estas tetas arrastran más que
el cholo. Lo natural está, entonces, intrínsecamente, ligado con la cuatro carretas, hijo! [... ) Erguida en el centro de la tienda, el cuerpo escultural,
Chaskañawi. Dicha concepción se da al principio de la novela cuando la cara rebosante de vida, frescos los labios, luminosa la mirada, desafiante el
Adolfo y Fernando se bañan en el ~ío y Adolfo contempla el paisaje: ademán, era la imagen de la mujer bella, en pleno triunfo de s~ vitali~ad. de
hembra bien nacida.[ ...) La Chaskañawi,fruto jugoso de la campana, alberch1go
La vascuña boliviana. Lo encontraba de plácido primitivismo, no pervertido rosado y sabroso de tierra virgen, era la afanosa germinación potente y cálida, el
por la civilización: frente por frente de él, la peñería, no muy elevada, cubierta estrépito creador y la euforia dyonisiaca de la primavera. (111, 30)
106 EL ESPEJO INDÍGENA NATURALEZA 1 INDIO 107

Adolfo hasta cierto punto hace el papel de víctima de este poder Mi hijo- expresó le entonces Adolfo a Claudina- ha de ser un hombre como éstos,
natural. Por lo tanto, la transgresión de las leyes sociales está sujeta a un buen chacarero como éstos y no "un doctor" inútil como yo. (237-238)
una "ley natural", a un deseo fatal excluyente de la sociedad y ·de un
contexto colectivo, llevado al plano de una relación individual. El cam- Esta declaración de Adolfo coincide con la opinión de Medinaceli
bio social que se efectúa en La Chaskañawi, visto como "natural", no en cuanto a los sujetos nacionales. En un artículo titulado "La creación
viene de dentro de la sociedad sino de fuera, de un deseo sexual incon- de la nacionalidad" (1942), Medinaceli a manera de Tamayo, critica la
trolable por parte de los amantes. Es decir, si esta fuerza natural que "falsedad" cultural "europea" en la que se basan los principios nacio-
encarna la Chaskañawi no está identificada con la sociedad, entonces, nalistas, que según él están reforzados por los proyectos educativos:
el cambio social tiene que venir del exterior. De esta manera, la razón
La prueba está que el elemento mejor de la Patria es el indio, y el peor, el más
de ser de la Chaskañawi como principio moral de lo nacional no es tan letrado, el abogado, el militar, y el cura, estas tres personas distintas y una sola
autóctono, sino más bien es externo. El criterio nacional viene plantea- calamidad verdaderamente nacional. La razón es sencilla: el indio, aunque no
do al estilo de Arguedas, como algo que hay que imponer a la sociedad sepa leer, ni haya visitado una escuela-precisamente por eso-, posee, realmente,
"corrupta" y "falsa". Al afirmar la nacionalidad está negándola, lo cual una cultura. Cultura milenaria heredada de su raza, que marcha al p ar del ritmo
a su vez establece una dicotomía entre el ideal nacional que se basa en de su sangre y se traduce de vitalidad orgánica, y consecuente, en pureza moral.
En cambio las otras razas, van perdiendo en rectitud étnica y energía creadora,
lo "auténtico" y la sociedad existente como "falsa". El cambio social se a medida que van ganando en adoctoramiento universitarizado, enfachadismo
efectuaría con la abolición de esa sociedad de cholos "letrados" educacional y parasitismo social. (El huayralevismo 85)
imitadores de lo extranjero y la imposición de ideales morales "natura-
les" implantados en la chola. Al fijar el cambio social en un personaje, Aa emás, señala Medinaceli, la educación nacional "ha corrompi-
la chola, se especifica y se enfatiza la posición privada femenina y per- do el fondo ético-religioso, base de toda cultura" (El huayralevismo 86).
sonal para cuestionar las jerarquías raciales y sociales de la nación. Lo Esta corrupción la representa claramente el personaje de Adolfo, que
paradójico es que el costo de este cambio se da recreando los valores como él mismo reflexiona, es un ser "fragmentario" a causa de su edu-
sociales de las "señoritas" como valores positivos en la "chola". La cación positivista "inyectada con el virus del Racionalismo y la
Chaskañawi, para valorarse, desempeña el papel tradicional de las "se- irreligiosidad 'fin de civilización' de Europa.[ ... ] Por eso hay un cósmi-
ñoritas": el de ser "difícil" ante la proposición amorosa; pues el no "caer" co divorcio entre un alma -que es de otra parte- y el paisaje que me
fácilmente es supuestamente la manera de hacerse respetar por el hom- rodea .. " (La Chaskañawi 236).
bre para ser digna de la relación marido-mujer y no hacer el papel tra- Esta división entre la naturaleza y la cultura europea es, según
dicional de amante que en la novela es desempeñado por las otras cholas. Medinaceli, una causa de los problemas nacionales que enfrenta el país
La naturaleza como lugar genesiaco, no corrup.to, sirve de marco desde su fundación:
ideológico para apoyar por un lado la relación amorosa como lo más
"natural" y "puro" (fuera de reglamentos raciales y sociales decaden- Es tiempo de volver a la realidad, a ser como los antepasados kollavinos, a vivir
de acuerdo con las leyes terrígenas propias, de acuerdo con el Genius Loci [...]El
tes) y por otra parte opera juntamente con el discurso utilitario del tra- alma territorial y el genio telúrico, son desde los más ignotos milenios de la
bajo rural. Adolfo y Claudina son el ejemplo de la pareja trabajadora, tierra y la nacionalidad indígena y propia, indios. (El huayralevismo 360)
sana y productiva. En oposición se enfoca la vida urbana y el papel del
intelectual como algo inútil.y decadente. Adolfo es el intelectual que al La diferencia entre la novela y los ensayos de Medinaceli es que
tomar conciencia de este hecho decide quedarse en el campo y no vol- en los ensayos identifica al indio con la tierra y la naturaleza desde el
ver a la ciudad: punto de vista de pureza moral, no corrupta, intacta, dinámica y vigo-
rosa, pero en la novela es a la chola Claudina a la que se cubre con estos
- El hijo de esta mujer- se dijo Adolfo-, Dios quiera que sea más hijo del creador
sentido de la Naturaleza de ella, antes que del atormentado espíritu mío: enton- mismos valores.
ces será el fruto genuino y sano de estas fuertes sierras andinas, lejos de toda la Medinaceli utiliza la ideología de lo natural como ley básica ya
crápula intelectual de Europa. [... ] sea en la relación amorosa de la novela o al nivel de los principios na-
108 EL ESPEJO INDÍGENA NATURALEZA / INDIO 109

cionales. Sin embargo, cambian los referentes de esta misma ideología. la modernización y tecnificación de los medios de producción. La inte-
En La Chaskañawi esla chola, y en los ensayos, la cultura indígena. Por gración a la producción nacional también implica la transformación del
consigu~ente, la función de esta ideología no es tanto identificar a la campesino en consumidor de productos "modernos". Esta "moderni-
chola o a las culturas indígenas con lo nacional, sino utilizar este argu- zación" es una reaparición de la ideología d e "civilización" pero, a di-
mento para criticar por un lado el desplazamiento del intelectual nacio- ferencia del discurso de principios de siglo, no se queda en el nivel
nal por la política de importación intelectual (por ejemplo en la educa- discursivo sino que es implementada en el campo educativo a través de
ción) y por otro reflejar el surgimiento de una nueva burguesía que se las escuelas rurales:
enfrenta a un mercado laboral cada vez más pequeño a causa de la eco-
nomía fluctuante según los precios del estaño. 7 El proyecto de educación rural de 1947 se propone educar ... al hombre del cam-
La crítica de la "cultura falsa europea" a través de la educación po( ... ] para que su adaptación a la vida rural se perfeccione de día a día, es decir
que el hombre debe capacitarse para progresar en su propia comarca. (Guía di-
"enciclopédica" no correspondiente a la "realidad" boliviana es tam- dáctica de educación rural1)
bién producto de la posición de Medinaceli como maestro durante va-
rios años y su deseo de ser reconocido como tal por el gobierno. El mis- El progreso tiene un enfoque específico, el campo y el campesino
mo valora su experiencia pedagógica: por el interés latifundista de mantener la mano de obra en el campo.
Por otro lado, el discurso de "perfeccionar la adaptación del campesino
Tiempo hacía que, coino una natural consecuencia de lo observado en aulas, a lo
a su ambiente" dice más del latifundista que del campesino, el cual es
largo de varios años de profesorado, tenía algo que decir acerca de nuestro de-
batido problema educacional( ... ] Ya que me había saturado de experiencia do- utilizado por la élite terrateniente para justificar sus planes de "desa-
cente, estaba autorizado a reclamar a los dirigentes la reforma de los planes y rrollo" económico a través de la tecnificación y el aumento de produc-
programas actuales[ ... ] Pero, o no llegaba la oportunidad propicia ... o esperaba ción agrícola. El argumento para incrementar la exportación de pro-
que la iniciativa partiese de los llamados a plantearla, los directores. Esa oportu- _ ductos agrícolas está íntimamente ligado al interés extranjero de crear
nidad por fin, se presentó en 1935. (El huayralevismo 89)
un mercado para sus productos y maquinarias. En los años 40 y 50, se
enfatiza el discurso de la tecnificación productiva como índice de pro-
Como maestro, Medinaceli valoriza el papel de la educación para
greso para apoyar estos intereses económicos.
formar ciudadanos nacionales con una identidad propia y auténtica.
La esencialización y fijación del indígena en el campo y la natura-
La "naturaleza" y la raza es la base de la autenticidad del nuevo nacio-
leza facilita los argumentos de desarrollo económico y a su vez
nalismo. Si en La Chaskañawi condena al cholo letrado, a la falsedad del
reinterpretan la idea evolucionista de Spencer que adopta como meta
honor de la "señorita" Julia (esposa de Adolfo) y a Adolfo como pro-
la feliz "adaptación" o unión del individuo con su ambiente. Esta idea
ducto del intelectualismo educacional, en sus ensayo~ plantea más bien
juntamente con la idea de progreso material recurrirá a menudo como
la dirección en la que se debe encaminar a la educación para crear la
idea central en los programas de educación rural. Se da énfasis a la
"verdadera" nación.
educación del campesino para que tenga un papel activo (como indivi-
duo) en el aumento de producción agrícola. Según el manual de educa-
ción rural,
D. El ambiente rural como base de "desarrollo" nacional
.. .hay que enseñar a que el niño diga: "Concurro a la Escuela para aprender
El propósito del nuevo nacionalismo de los años 40, es establecer cosas útiles, para que siendo joven tenga la mejor casa de la comunidad, la más
una nueva orientación educativa, como señala Medinaceli. Su objetivo limpia y confortable; para tener los mejores ovinos y las mejores aves, si me
es "integrar" al campesino a la nu~va ideología nacionalista basada en dedico a su crianza, para obtener las mejores cosechas, empleando los conoci-
mientos que adquiera en las clases y en mis lecturas. En la escuela aprenderé
muchas cosas para progresar y vivir cómodo, tranquilo, limpio, fuerte y feliz. El
concepto de grandeza de la patria, con este criterio, se fundará en el bienestar
7 Ver Malloy, Boliv ia: The Uncompleted Revolution. indiv idual", (Guía didáctica 7)
110 EL ESPEJO INDÍGENA

Las ideas ·de cambio social, según el manual, no tienen que ser
CAPITULO CINCO
presentadas de una manera contradictoria, negando las tradiciones del
pueblo, sino más bien presentando una alternativa que cree interés en
el campesino. Sin embargo, otra vez se subraya la individualidad y no
El indio y la revolución
la comunidad, esta vez, como objetivo pedagógico. De acuerdo al ma-
nual, la mejor manera de introducir un cambio es siguiendo los patro-
nes sociales de los campesinos. Un ejemplo de esta táctica es la intro-
ducción de la cafiaspirina. El manual menciona que esto se llevó a cabo
mediante un cuadro de propaganda donde una "vendedora del pueblo
con manta y pollera criolla" le ofrece una cafiaspirina a un "indio aque-
jado de dolor de cabeza":

En términos pedagógicos [afirma el manual] podríamos describir el efecto de


ese afiche con la siguiente frase : introducción de un concepto moderno de trata- La idea de revolución que responde a la concepción de la historia
miento a través del elemento tradicional y de confianza para el pueblo. Está
como desarrollo, y a una construcción del pasado según el método de
demás decir que la c!'lfiaspirina se familiarizó en todos los hogares rurales, aún
los más apartados. (Guía didáctica 3) evolución social que privilegia el presente histórico europeo como la
última etapa del desarrollo histórico; se articula, según algunos histo-
Este tipo de "modernización", que el programa de educación ru- riadores, 11'-ediante el uso de la idea de progreso en el siglo dieciocho:
ral quiere llevar a cabo, enfatiza el cambio dentro del ambiente rural
para reforzar ese lazo del campesino con su comunidad (3). Ideología _ .. .it entered into usage through the attempt to reconstruct unknown stages of
historical development'from known stages by means of a number of hypotheses
que aún continua con la política de mantener la mano de obra en el concerning society, culture, human nature, politics, economics- and in other
campo. En este aspecto la política estatal hacia el indígena sigue siendo words, through the development of Natural, Theoretical, or Conjectural
la misma de los años 20. En su ideología continúa el deseo por mante- History .. . (Stoianovich 31)
ner la identificación del indio con su ambiente que también es una con-
tinuación de la actitud hacia la naturaleza y el indio como objetos de Esta concepción de la historia tiende a unificar o totalizar el cam-
cambio y explotación. Pero esta actitud también demuestra la necesi- bio histórico; es decir, presenta una historia total y lineal de la humani-
dad de establecer una integración económica nacional después de la dad donde puedan caber racionalmente los diferentes grupos y cul-
guerra del Chaco. Esta necesidad surge a raíz de una creciente insatis- turas mundiales. Dicha interpretación histórica padece de un criterio
facción con el control económico de la oligarquía minera-latifundista y absolutista para establecer etapas de desarrollo que después serían uti-
las consecuencias que esto tuvo en la guerra. En un contexto social, la lizadas para valorar el grado de cambio necesario para cierto país o
burguesía de los años treinta necesita crear sus bases económicas y po- cierto grupo racial. Desde este punto de vista, los países "menos desa-
líticas, y utiliza el discurso indigenista como un nuevo acercamiento a rrollados" sentirán la "necesidad" de ser análogos a la cultura europea,
la creación de un nacionalismo "auténtico". la más "moderna" e industrializada, y adoptarla como modelo históri-
co. A esta manera de concebir la historia, George H. N adella denomina
"historia ejemplar":

The function of this type of history is to select the relevant example (paradeigma,
exemplum), in the didactic sense ofbeing illustrative of what the society, through
the historian, desires to inculcate and what it wants to warn against (En
Stoianovich 26)
112 EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 113

Desde el punto de vista de la historia como categoría ejemplar, el tural-racial. La élite letrada privilegiaba el discurso histórico como per-
discurso nacionalista revolucionario en Bolivia se percibió como el agen- teneciente exclusivamente a Europa y así la historia es concebida como
te histórico que llevará a cabo el cambio revolucionario para hacer de una contemporaneidad con este continente. En el contexto boliviano
Bolivia "un país "civilizado" que encuadre en el marco de la Historia. El esto significaba la negación de la historicidad indígena ya que el pro-
pasado como ejemplo tiende a negar el presente de la realidad indígena pósito de la revolución y el progreso era hacer al indio a "semejanza"
al volcarse ya sea a Europa o al pasado incaico. Si la revolución, en del blanco a través de un tipo de "democratización". Este "progreso" y
términos de un cambio o actitud hacia lo indígena, implica una ruptura la "revolución" significaba la entrada del indio a la historicidad euro-
con la política precedente, éste no es el caso, como se verá en los textos pea, concebida como "universal" .
estudiados. Si la revolución quiere presentarse como un cambio de una Aunque este fue el planteamiento "indigenista", no era necesa-
esclavitud a una libertad laboral, de una desposesión de tierras a un riamente lo que sucedió después de la revolución ya que la población
derecho individual de propiedad, de súbdito a ciudadano, de indio a indígena también haría uso de este discurso para obtener sus deman-
campesino, no siempre es éste el resultado. En muchos aspectos la polí- das. El discurso revolucionario para los aymaras del Altiplano, por ejem-
tica racial, lejos de desaparecer, se ha intensificado a través de una aper- plo, fue interpretado como una lucha de siglos por mantener sus tierras
tura aún más amplia al mercado exterior, el papel de la educación rural así como también formaba parte de la ideología del retorno de Tupac
y la propiedad individual de la tierra, sin reconocer abiertamente la Katari cuando todas sus partes (que se encontraban enterradas y des-
existencia de los ayllus en el discurso revolucionario. parramadas en distintos lugares) crecieran para que surgiera de nuevo
Teóricamente, la percepción del pasado como diferente o idénti- el Inca (Rivera, Oprimidos 47).
co al presente tiende a residir en una creencia y un deseo similar al que La alianza de los campesinos y los obreros con el discurso revolu-
construye el lazo de continuidad y unidad de la ideología nacionalista. cionario nacionalista era el factor determinante para realizar la reforma
Hay un deseo de continuidad con una imagen democrática de la tradi- agraria en 1952 y la nacionalización de las minas. La importancia y más
ción occidental que impulsa una acción de cambio revolucionario dadá que to o la necesidad de la unión entre el discurso de la élite y las ma-
la inexistencia real de este ideal que supuestamente radica en el "con- sas está bien ilustrado en el hecho de que los campesinos se apropiaron
trato social". La revolución es concebida por sus líderes como la libera- de las tierras antes que se confirmara la ley de reforma agraria:
ción de una esclavitud racial y política del indígena, y después como
una nacionalización de los principales medios de ingreso económico: In sorne cases, the peasants did not wait for the passage of an agrarian reform
las minas. law before they took the land. Particularly in the Department of Cochabamba,
De esta forma, la nación como una construcción de principios the leaders of the new peasant unions drove landlords from their haciendas,
seized control of the land, and began to cultivate it as their own. (Alexander,
democráticos sirve como modelo histórico, como hist,pria ejemplar, den- Bolivia 61)1
tro de un desarrollo evolucionista moral. La abstracción de la
moralización de la historia como esencia universal desliga cualquier Se entiende mejor este fenómeno al examinar las relaciones entre
valorización del indígena de su contexto conflictivo con la élite domi- los hechos (las acciones indígenas de posesión de tierras) y el discurso
nante. De esta forma, el sujeto letrado se descoloca asimismo de su et- indigenista de "tierras al indio", al cual se adelanta la toma de tierras.
nocentrismo, pero al mismo tiempo con su discurso universalista abo- Los movimientos indígenas empezaron a ligarse con el discurso políti-
ga por la aculturación indígena. Los reivindicadores del indio apoyaron co a fines de los años 30 y principios de los 40. Fue en esta época tam-
su propia ideología de superioridad cultural (implícita en el discurso bién cuando se fundaron los partidos que tendrían gran impacto en la
de "progreso") con el fin de aculturarlo. El objetivo del cambio llamado política nacional como el PIR, POR y MNR. El fondo del conflicto entre
"revolucionario" consistía en acelerar ese "proceso evolucionista" (la los partidos revolucionarios era la consecución del control político de
aculturización) para llegar a la etapa del presente europeo. Por lo tanto,
esta base del discurso "revolucionario progresista" se apoyaba también
en la valoración cultural-racial europea como el máximo desarrollo cul- 1 Silvia Rivera también observa el mismo fenómeno histórico en "Luchas" (131).
114 EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 115

las organizaciones campesinas (Alexander, Bolivia 334-368). 2 El discur- En esta literatura revolucionaria posterior, la idea de revolución
so indigenista, en este período de cambios sociales después de la gue- se identificó más y más con la de evolución. Esta a su vez era sinónima
rra del Chaco, fue un discurso revolucionario que también sirvió como de los conceptos de "progreso" y posteriormente de "desarrollo" na-
un discurso de diferenciación nacional frente a la orientación cional que más y más se fueron definiendo en términos de cambio eco-
extranjerizante de la época. El discurso revolucionario de la élite identi- nómico, social y político con el propósito de acortar la inmensa distan-
ficó al indio como el elemento representativo de lo nacional y el objeto cia entre los países industrializados y los subdesarrollados.
de la liberación revolucionaria. Al mismo tiempo, políticamente las or-
ganizaciones indígenas desempeñaron un papel decisivo en la organi-
C"(zación del país. Este hecho se manifestó en el congreso campesino del A. El concepto de unidad perdida y la revolución económica
y J 15 de mayo de 1945 (Dandler, "El Congreso" 133-200), durante el go-
bierno de Villarroel y su alianza con el MNR. Pero este suceso también Gustavo Navarro, conocido bajo el seudónimo de Tristán Marof,
reveló (como lo ilustra Luis Antezana Ergueta) la persistencia del po- traspuso el discurso de origen de Tamayo al plano del conflicto políti-
der latifundista. Por medio de su organización denominada la Socie- co-económico de la burguesía emergente en los años 20. Marof, como
dad Rural Boliviana, los latifundistas perseguían a dirigentes campesi- líder izquierdista, fue perseguido y expatriado varias veces por la "Ros-
nos que promulgaban las huelgas de brazos caídos. Estas huelgas ca" (nombre del grupo minero-latifundista). Si Arguedas utilizó el mo-
surgieron a raíz de que los hacendados no cumplieron con las medidas delo europeo de nación para yuxtaponer y hacer resaltar la realidad
del congreso campesino de 1945 que abolían el pongueaje y el mitanaje boliviana, Marof, un declarado enemigo de Arguedas (La tragedia 127-
(Antezana Ergueta, La revolución 52-60). Este conflicto fue una base im- 130),3 utiliza en La justicia del inca (1926) el modelo incaico no con el
portante para formular el discurso de la liberación indígena y también propósito de imitarlo, sino de hacer ver la "injusticia" de la organiza-
para plantear el conflicto como uno de interés nacional en oposición al ción nacional. En el capítulo inicial, titulado con el proverbio incaico
interés internacional de los grupos en el poder. La burguesía revolucio- "ama su a ama llulla ama kella" (no robes, no mientas, no seas perezo-
naria se apoyó e identificó con los grupos indígenas para establecer la so), expuso los ideales y a su vez los males de la sociedad boliviana:
)' alianza necesaria contra la oligarquía minera y latifundista. Sin embar-
go, si desde el punto de vista de la burguesía, los grupos indígenas Durante la dominación incaica, el pueblo que hoy se llama Bolivia, indudable-
sirvieron otra vez como instrumento de ruptura con los poderes econó- mente gozó de mayores beneficios que los que le da hoy el régimen republica-
micos nacionales, los indígenas actuaban siguiendo sus propios intere- no. En ese tiempo feliz y lejano no se conocía la política y por consiguiente no
habían bandos personalistas y sanguinarios que se destrozasen entre sí. La vida
ses de recuperación de tierras. era tranquila, sencilla, laboriosa y se deslizaba cantando églogas sin otra aspira-
La literatura indigenista proyectó la imagen del indio como po- ción que la dicha de la comunidad por el trabajo. (La justicia 7)
tencia revolucionaria, ya sea en un nivel continental como las rebelio-
nes de Tupak Amaru y Tupak Katari o en un nivel local como los en- Marof crea la utopía incaica al querer enfatizar el contraste con la
frentamientos de campesinos contra los terratenientes (Yanakuna). La realidad que denuncia. Por lo tanto, su visión del indio feliz bajo el
literatura revolucionaria del MNR, en cambio, limitó la visión rebelde imperio incaico es también el resultado de esta oposición. Frente a la
del indio a los hechos de la revolución del 52 en Antología de cuentos, realidad del presente, Marof crea el pasado ejemplar en función de su
Hombres sin tierra, etc. y después de la revolución, el MNR proyectó una ideología socialista, para cambiar el presente. A través del concepto ejem-
visión técnica-laboral del campesino productivo a causa de la tecnifi- plar de la historia (Stoianovich 26) intenta integrar los valores de cam-
cación de la agricultura, como en el cuento "Los campesinos". bio social para así reivindicar al campesino y al obrero. Por lo tanto,

3 Tristán Marof también ataca a Tamayo por su "falta de crítica histórica" en La


2 Ver el capítulo titulado "The Rise of the National Left" . tragedia.
116 EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 117

aunque su modelo de cambio (basado en su representación del imperio dueto de la explotación del sistema latifundista. La meta del cambio
incaico), quiera legitimarse como pasado auténtico para ejercerse en el revolucionario era entonces, para Marof, la repartición de la tierra y la
presente, no es un modelo de nación "auténticamente indígena'/ como nacionalización de las minas. La ideología de la autosuficiencia indivi-
quiere plantearlo Marof. Es decir, no es lo que intenta ser: el modelo dual como valor de independencia moral en Arguedas (el inglés) y en
nacional que posteriormente fue corrompido por los españoles. Queda Tamayo (el indio) ya no pertenece al individuo, más bien se convierte
claro que la representatividad del modelo de nación, el incaico, está en en una meta nacional-colectiva en el discurso de Marof.
función de la ideología socialista del autor tanto como del presente his- El discurso nacional-indigenista parte también de la posición
tórico, de la corrupción política y la falta de verdadera "representación" marxista de Marof frente al capitalismo extranjero y la dependencia
del pueblo en la clase dirigente condenada y criticada por Marof a tra- nacional boliviana. Es decir, es una liberación económica. La relación de
vés del pasado idealizado incaico. satélite del capitalismo extranjero separa y oprime a la "colectividad" y
/' Marof establece la dicotomía entre el sistema incaico y el presente cata liza (desde este presente histórico) la idealización del pasado incai-
por la ausencia en el presente de una concepción nacional representati- co como nación-modelo. Esta idealización parte de la ideología del pre-
va de la colectividad. El imperio incaico es interpretado como una so- sente, aunque intente ser propia del imperio incaico, como enfatiza el
ciedad "armónica", "egalitaria" y "trabajadora" que sigue como princi- mismo Marof. En primer lugar, la independencia nacional económica,
io el lema utilitarista de Bentham: "the greatest good for the greatest según La justicia del Inca, tiene que estar basada en la posesión de la
number". Este sistema socio-político más que todo sirve de fondo para tierra y en la alfabetización, nociones que pertenecen más bien al pre-
presentar los "males" del presente y para cambiarlos volviendo a la sente histórico. El mismo se pregunta: "¿Cómo es posible hablar de una
totalidad "fraternal" del Imperio. patria grande con el noventa por ciento de la población analfabeta y sin
Uno de los males nacionales condenados por Marof.y Arguedas propiedad?" (18).
es, por ejemplo, el personalismo en la política. Esta política para Por otro lado, Marof también hace más explícita la necesidad de
Arguedas se opone a su concepción de "democracia" así como se opone- industrializar al país en La tragedia del Altiplano (114-115 ). El cambio que
para Marof a su idea de "comunismo". El cambio que desea Marof es prop ne estaba también ligado a la ideología de modernización que
que la representación política en el nivel nacional sea justa en el sentido desde un punto de vista marxista tiene importancia porque desarrolla-
de que verdaderamente represente la colectividad indígena y no los in- ría la industria y el proletariado:
tereses de un caudillo.
Pero donde Marof se diferencia de Arguedas y de Tamayo es en Es preciso fundar "escuelas talleres" y formar obreros_ .. [y] abrir nuevas rutas
según un plan central que contemple la economía del país y a fundar fábricas de
la necesidad que percibe de un cambio revolucionario en el nivel eco-
primera necesidad de tal manera que nos libertemos de Europa y EEUU. (Marof,
nómico: La tragedia lO)

Como el pueblo solo [sic] exige ideología, es decir la famosa libertad, jamás se La formación de obreros era importante porque se convertiría en
ha pensado en dar a la evolución material su sentido y a la economía su puesto.
Todos los programas de los diversos partidos políticos, están atiborrados de instrumento necesario de la revolución. Según la perspectiva marxista
frases líricas más o menos absurdas, de conquistas teóricas y de supuestas crea- (difundida por Lukács a principios de los años 20), el proletariado es el
ciones democráticas. Ni una línea sobre economía, ni una frase sobre la nivela- sujeto que determinaría el cambio histórico. 4 En la realidad boliviana
ción del pueblo. (La justicia 17) de los años 20, sin embargo, el proletariado era inexistente como orga-
nización social de clase, y además, el campesino y el obrero respondían
Esta percepción es muy importante porque será la base de la re- más que todo a una clasificación ideológica racial y no de clase. Es aquí
volución del 52 así como también establecerá la identificación de la ideo- donde Marof se diferencia de la ideología marxista porque al contrapo-
logía política con la estructura económica. Marof sostenía que esta rela-
ción entre la ideología política y la estructura económica era la que
determinó la "degeneración" del indio. Por lo tanto, el indio era pro- 4 Ver Georg Lukács, History and Class Consciousness. Studies in Marxist Dialectics.
118 EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 119

ner a la cultura incaica con el presente como base de una ideología co- lógica y, por otro, una complementariedad. Según Marof, el idealismo
munista está mezclando la ideología marxista con la ideología racial. incaico y el materialismo prevalente se oponen porque el nacionalismo
Por eso, el indio como raza y como proletariado fue caracterizado do- de la burguesía en el poder es una retórica falsa sin conexiones con la
blemente "incapaz" ("inconsciente") de llevar a cabo la revolución. Por realidad económica; al mismo tiempo, defiende su idealismo incaico y
lo tanto, necesitaba la guía intelectual del partido. Esta concepción nie- lo declara verdadero por haber existido en el pasado como principio
ga las ideas del Lukács de Historia y concienCia de clase, y es más bien una socialista. Sin embargo, utiliza el mismo proceso (de esencialización)
conclusión leninista. que, según él, mitifica un idealismo falso "capitalista", para mitificar el
Si el discurso de Tamayo intentó establecer una independencia idealismo incaico como verdadero. Es decir, el utopismo incaico peca
ideológica nacional, Marof exigía una independencia ideológica y eco- de la misma manera que el "nacionalismo" de la época de Marof por
nómica a la vez. Tam.ayo y Marof querían la independencia ideológica carecer de bases reales, fuera del "discurso retórico". El discurso del
basada en el derecho del indio, el primero como raza originaria, y el Estado paradisíaco de los Incas es tan "irreal" como el de la "retórica
segundo como sociedad comunista. Pero mientras Tamayo enfatizaba nacional" que critica este escritor.
la educación como instrumento, Marof veía la necesidad de hacer pri- Desde otra perspectiva, la idealización de la organización incaica
mero la revolución y después la "concientización" del campesino y el como modelo socialista funciona de una manera complementaria con
obrero. su aproximación materialista. Al justificar su programa de nacionaliza-
La revolución y la ruptura con el sistema se basaban en la creación ción de las minas y reforma agraria como una distribución equitativa
de una nueva totalidad que representara los grupos que se encontra- de la riqueza nacional está realizando su discurso utópico: la creación
ban fuera del sistema nacional: las culturas indígenas. En el contexto de una sociedad "fraternal" incaica. El Estado, por consiguiente, tiene
nacional, este discurso funcionó de dos maneras: al mismo tiempo que una función paternal. Esta conexión de las reformas en el plano "mate-
afirmaba la ideología de representación colectiva del campesinado y de rial" traerían de "vuelta" la utopía incaica. En el concepto de "vuelta",
los obreros, negaba la representación colectiva como totalidad, al excluir · Marof quiere enmascarar el cambio nacional que propone para el fu tu- ~
a los otros grupos raciales y culturales. La ruptura revolucionaria a su ro. La '>vuelta" al "origen" indígena era entonces la base de la autentici-
ez se definía no tanto como cuestión de un ·conflicto de clase social dad nacional que planteaban no sólo Marof, sino también Medinaceli
entre la burguesía y la oligarquía, sino como producto de un conflicto (como ensayista), Tamayo, Valencia Vega y Guzmán (en Tupaj Katari), [\ (
económico minero y latifundista. Por eso su objetivo revolucionario era para justificar el cambio (la revolución) nacional. De esta manera, el
que el estado se apropie de las minas de estaño y los latifundios, hecho concepto de nacionalismo como concepto totalizador utiliza al indio
que convertiría a la oligarquía propietaria como enemigo nacional. Sólo como concepto general abstracto para desplazar a la capa social que
dentro de este discurso, entonces, tiene relevancia la.. percepción revo- desea identificarse con la cultura europea. Básicamente la ideología
lucionaria del indio y la necesidad de organizarlo: nacionalista que pretende fundarse en lo indígena, enmascara al indio
con sus principios y conceptos "altos" del origen primario privilegiado
Organicemos los últimos descendientes del Inca, volvamos a la fraternidad, por la filosofía occidental. Esta predilección ideológica del origen es
demos a cada habitante tierra y pan, y burlémonos de tÓdos los charlatanes utilizada como base de la ideología nacionalista "auténtica" por Marof,
democráticos del globo (Marof, La justicia 9).
Tamayo, Medinaceli, así como también en parte por los revolucionarios
movimientistas. Desde una perspectiva histórica el presente indígena
Su percepción del imperio incaico le sirve a Marof como una jus- se revela como un estado "degenerado" del pasado. La visión degene-
tificación "primera" u "originaria" para el sistema socialista que desea rada, explotada y esclavizada del indio sirve en este caso como princi-
implantar. La valoración áe un estado primario de una manera abstrac- pio revolucionario de redención. En otros términos, se plantea una vuelta
ta se contrapone a su énfasis en la realidad material teniendo en cuenta a una concepción de "totalidad" hegeliana interpretada como una uni-
a los problemas del país. La relación entre el idealismo incaico y el ma- dad socio-política incaica perdida a causa de los españoles. El propósi-
terialismo del presente establece, por un lado, una contradicción ideo- to revolucionario era entonces "corregir" la historia "injusta" .
120 EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 121

El discurso de la vuelta al origen fue utilizado para crear una quías mineras y latifundistas. Por esta razón, el discurso indígena sirvió
identificación con los grupos indígenas al nivel político. La función de de arma contra los intereses internacionales de la oligarquía.
la ideología indigenista era crear la conexión con la fuerza social-políti- Alipio Valencia Vega también dirige su discurso revolucionario
ca indígena, necesaria para que la burguesía emergente obtenga el po- indigenista contra la oligarquía de su época, pero a diferencia de
der político. Esta identidad era obviamente ficticia ya que el mismo Guzmán pone énfasis en las organizaciones económicas (la encomien-
discurso está funcionando con el criterio de aculturación en Marof así da, el repartimiento y la explotación de las minas) para explicar la si-
como en las dos obras sobre Tupac Katari. tuación presente del indio:

La fuente del despojo que se perpetuó a lo largo, no sólo del Coloniaje, sino
también de la República, y del ultraje al indio, estuvo en esas dos instituciones:
B: El origen de la ruptura: Tupak Katari la encomienda y el repartimiento (18-19). Pero los españoles, particularmente en el
Alto Perú, ... ¡se enriquecieron! principalmente con la explotación de lavaderos
El discurso indigenista en las obras sobre Tupak Katari reforzó en de oro y minas de plata, y también con la explotación de tejidos y telas de la tierra
primer lugar la fuerza revolucionaria indígena y también la identifica- en los obrajes ... (28)
ción de lo extranjero con la explotación española en la época colonial. El
indigenismo vuelve al pasado no sólo para buscar un origen revoluciona- Valencia Vega da también importancia al sistema de mita pero
rio sino también para establecer el ejemplo histórico "revolucionario" en Guzmán hace más hincapié que él en este sistema de trabajo forzado
el presente. La ideología de la "revolución" tiene como propósito la del indio al presentarlo como causa primera de la rebelión de Julián
purgación de lo extranjero, es decir, de lo que no es "auténticamente" A pasa (Tupaj Katari). En el contexto del presente histórico, la acción revo-
nacional. Esto implica una vuelta a los orígenes de la "contaminación" lucionaria parte como reacción y oposición al poder político así como a
extranjera: los españoles. Los males nacionales son identificados con los . una etapa de unificación indígena. Esta unificación es la que mayor rele-
españoles y la conquista como la violación de un espacio virgen, inocente vancia tiene en el contexto nacional después de la guerra del Chaco. El
o paradisíaco. Esta dicotomía ética persiste en Tupaj Katari (1942) de sentilntento nacional tiende a identificarse más con la masa indígena como
Augusto Guzmán. La analogía paradisíaca se establece desde la prime- consecuencia también de un crecimiento anti-estadounidense y anti-ex-
ra línea de la novela: tranjero en general. La guerra del Chaco se ve como consecuencia del
imperialismo estadounidense para proteger los intereses de la Standard
EN EL PRINCIPIO era el ayllu. Núcleo de convivencia familiar, tribu consanguí- Oil of New Jersey. Marof presenta las conexiones económicas que pro-
nea, distribución de la raza que poblaba el territorio, en grupos homogéneos de ducen la guerra en su libro de ensayos La tragedia del Altiplano (1934):
linaje, adentados sobre la tierra, en pequeños caseríos junto a los sitios de la-
branza. Y después, ... el Cuzco peruano, capital del Imperio de los Incas, ... En- Los bolivianos no pelean por su patria ni por su grandeza, sino por los intereses
tonces la vida era pacífica y laboriosa .. . Cierto que había obligaciones impues- próximos y futuros de la Standard Oil. Los paraguayos, por los de la Royal Duch
tas por las necesidades colectivas o sociales del imperio, pero la esclavitud en [sic]. El puerto que ansía Bolivia- aspiración muy noble- es una necesidad ur-
sus formas repugnantes de opresión, explotación y despotismo, no se conocía. gente de la compañía yanqui, con el objeto de tender un oleoducto desde el
La conquista trajo todo esto ... (9) campo petrolero hasta el río Paraguay. (163)

Remitiendo al levantamiento indígena de la época de Tupak Katari, El papel de la Standard Oil en el Chaco ayuda a establecer aún
el discurso revolucionario de Guzmán busca reforzar la necesidad de cam- más las bases del discurso revolucionario nacionalista y a producir al
bio del presente como parte de una rebelión largamente esperada y com- nivel del discurso la emergencia de los grupos indígenas como repre-
batida. De esta manera, la historia revolucionaria es cosificada en el pre- sentantes de la nacionalidad. Los dos textos sobre Tupac Katari reto-
sente histórico. La identificación de1 cambio revolucionario del presente man y plantean de nuevo la dicotomía indio-extranjero y la relación
con un "origen" indio en eí pasado sirve también para dar mayor fuerza al explotado-explotador que adquieren nueva significación en el ambien-
rechazo de los intereses foráneos que el discurso identifica con las oligar- te revolucionario después de la guerra.
122 EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO YLA REVOLUCIÓN 123

Las dos obras de Tupac Katari muestran la conexión entre el integridad cultural. En esta novela, la fuerte unión del indio con lo que
presente y el pasado para establecer una continuación de injusticias en posee es la base de su fuerza revolucionaria y de la unidad campesina
el presente y demostrar de esta manera la necesidad de una revolución. frente a la amenaza de la desposesión por parte de los hacendados. ·
Lo que estas obras no muestran son las características diferentes de es- El despojo, el pongueaje, y el mitanaje que en las obras de Valen-
tos hechos en sus propios contextos históricos. Se enfatiza las analogías cia Vega y Guzmán tienden a darse en el contexto histórico colonial, en
al identificar al español con el criollo como una continuación idéntica Yanakuna surgen como injusticias vivas del presente indígena. La rebe-
de las instituciones represivas. Esta es la noción de la historia que per- lión indígena se hace presente en esta novela desde una perspectiva
siste en el discurso del MNR lo cual implica que no ·se diferencia del muy personal que al mismo tiempo se vuelve colectiva. Wayra, la pro-
planteamiento del miembro del PIR, Alipio Valencia Vega. tagonista de la novela, es la víctima de los sistemas represivos; gracias a
esta personalización, ella se convierte en la representación individual
de la sociedad indígena.5
C. La ruptura en Yanakuna La novela enfoca la rebelión de una comunidad indígena. Desde
el principio se establece la dicotomía de posesión y desposesión de pro-
La pérdida de la guerra del Chaco intensificó la insatisfacción con piedad y de mano de obra. Frente a este hecho Wayra siempre demues-
los gobiernos de la oligarquía y creó la necesidad de una nueva orienta- tra su rebeldía contra el despojo. La lucha por la sobrevivencia es la
ción política. Los viejos partidos, el Liberal, el Republicano, y el Repu- catalizadora principal de los actos rebeldes indígenas. Pero a pesar de
blicano Genuino no respondían a la presión de cambios y de protestas este hecho que también constituye lo trágico de la vida de Wayra, la
que los intelectuales expusieron de una forma bastante personal con la rebelión está además vinculada a una ideología de posesión material
literatura de la guerra del Chaco. como integridad personal y cultural. La respetabilidad social de una
La formación de partidos revolucionarios como el PIR, POR, y MNR . familia, dentro de la comunidad de los padres de Wayra, se adquiere
fue un resultado de esta insatisfacción y de la necesidad de cambio. con la posibilidad de ofrecer bebida y comida en abundancia en las
Muchos de los intelectuales que formaron parte de estos nuevos parti- fiestas y funerales. A su vez, este hecho depende de la posesión de ani-
dos revolucionarios eran periodistas y novelistas: entre los miembros males o de la disposición de productos agrícolas para vender en el mer-
del MNR, figuraban Carlos Montenegro y Augusto Céspedes. Miem- cado. La posesión material se opone al despojo no sólo material sino
bros del POR fueron Tristán Marof y Guillermo Lora. Entre los miem- también humano para crear una situación de rebelión. La fuerza de la
bros del PIR se encontraban Arturo Urquidi, Alipio Valencia Vega y Je- novela de Lara radica en la tensión entre los polos de posesión y despo-
sús Lara. Este último publicó la novela Repete (1937) como fuerte crítica jo llevados a sus niveles más antagónicos. Gracias a esta tensión surge
a la guerra. Pero la protesta directa a esta guerra fue organizada por los la rebelión. Dos imágenes que tienden a ejemplificar estos polos son la
partidos de izquierda, que fomentaron la deserción de soldados y faci- de Wayra, primero como pequeña pastora, y luego su entrega como
litaron la conexión directa de los partidos y los soldados indígenas. pago a los prestamistas. Al principio de la novela, Wayra es la imagen
El contacto político entre los líderes campesinos y los diferentes de la integridad indígena en posesión de sus ovejas. Describe Lara:
partidos revolucionarios se desarrollaría aún más después de la guerra
en el contexto latifundista. Será en este contexto donde-la relación del Nuestra indiecita no abandonaba el cerro sino a la puesta del sol. [... ]Así, em-
indio con la tierra adquirirá importancia fundamental para los partidos brujada por el cerro, en un pequeño mundo poblado de ovejas, de juegos, de
canciones, de risas, así era cómo había vivido Wayra. [.. .]Había que verla con su
revolucionarios. cabellera suelta y su pollerita roja saltando de roca en roca deslizándose de una
En el discurso indigenista, la identificación del indio con la natu- quebrada a otra.[ ...] Había que verla en las más delgadas ramas de los molles y
raleza, ya sea desde el punto de yista sicológico-colectivo como en
Arguedas y Tamayo, productivo y sexual en Altiplano, o como una ex-
presión irracional, sexual-natural en La Chaskañawi, sirve en Yanakuna 5 En este sentido, Yanakuna sigue las teorías de Lukács en cuanto a la representa-
(1956) de Jesús Lara como la base del derecho de posesión (de la tierra) e ción colectiva de la obra de arte.
124 EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 125

por la orilla d e los barrancos, silbando, resbalando como el viento. [...]Y conti- des esencializadas como el de madre-hija, en este caso, o el de oveja-
nua ron los d ías felices, cargados de juegos, de cantos, de risas y de peleas. (27- pastora, indígena-campo en el ejemplo anterior.
29)

Madre, ¡¡no me vendas!! ¡Quiero irme contigo a la choza!... Las palabras de la


Frente a este estado feliz se presenta la "ruptura" con la despose- chica goteaban como plomo derretido en las entrañas de la madre.
sión, cuando don Encarno, el prestamista, se lleva todos los animales -No puedo remediarlo, hija mía-murmulló ella con aliento sollozante. -En la
de la viuda Sabasta, madre de Wayra. Para Wayra, la posesión de su choza no hay que comer...
-¡Si eres mi madre! .. . ¡Críame como puedas!...
rebaño representa una totalidad en el sentido que crea su "pequeño
¡Comeré tierra, me vestiré de harapos, pero contigo a tu lado!... (50)
mundo poblado de ovejas", como lo describe Lara. Además, esta totali-
dad también implica un cierto tipo de libertad en el sentido de control Lara crea una fuerte unidad del indio con su ambiente que en un
de sí misma y de poder sobre los otros pastores. En los juegos y "pe- plano cultural implica la degeneración de éste cuando está en territorio
leas" de los niños pastores, Wayra ejercía su mando: "Del modo más urbano. Un ejemplo de la degeneración es el caso del futuro marido de
natural, casi sin darse cuenta aparecieron los rapaces admitiendo sus
Wayra. Mientras vive en la ciudad es víctima del alcohol, del robo, de la
iniciativas, sus mandatos y aun sus reproches" (28). Esta es la imagen
traición y del engaño. La defensa cultural del indio sólo se da desde su
que crea Lara cuando describe la facilidad y el comando con el que comunidad donde sí hay "integridad" de su ambiente cultural. Botelho
Wayra se mueve en la quebrada: "resbalando como el viento" (28). Es
también presenta el aspecto de integridad cultural y su desintegración
también una imagen de dominio de su ambiente. cuando los comunarios salen de su ayllu. La totalidad ontológica y eco-
La pérdida de las ovejas como ruptura que determina la rebelión nómica que define al indio establece en Altiplano y Yanakuna la razón
de Wayra se efectúa en el texto sólo después de crear una totalidad y una para una ruptura con el poder latifundista aliado con la iglesia y el sis-
unión entre Wayra y sus ovejas. El poder de Wayra se manifiesta en
tema de justicia.
esta relación de identidad y posesión. Lara describe esta relación como ·
un evento primario en la vida de Wayra:

Era cierto que las ovejas habían constituido lo principal de su pequeño mundo.
D. El nal ionalismo revolucionario y el mestizaje
Podíase decir que su infancia fue una ladera florecida de ovejas. Ellas salpicaban
de blancas manchas movedizas el fondo impreciso de sus recuerdos más leja- Una vez que el MNR subió al poder el9 de abril de 1952, decretó la
nos. Sus primeros juguetes, tal vez los únicos, sus primeros amigos, el todo de sus reforma agraria, la nacionalización de las minas, el voto universal, la
primeros años, fueron siempre los corderos. Nunca supieron sus manos de nada
reforma educativa así como el establecimiento de una literatura revolu-
que fuese tan mullido, tan delicado como el vellón de los corderitos recién naci-
dos. Quién sabe si era menos tierna inclusive la plumilht incipiente de los po- cionaria. La literatura se puso al servicio del nuevo estado para funda-
lluelos. Con nada se embelosó jamás su oído como con aquellos dulces balidos mentar los cambios revolucionarios.
que semejantes a canciones venían del corazón del redil por las mañanas. [... ] En el primer número de la revista Cordillera que apareció en 1956
Sus ovejas. Ellas habían vivido siempre pegadas a sus días, metidas en sus ojos, auspiciada por el Departamento de Publicaciones y Difusión Cultural
ramoneando en su pensamiento. (25) [énfasis mío]
del Ministerio de Educación, se lee el siguiente programa:
La existencia de Wayra y su familia depende de la relación con la ... una revista de ideas, en busca de verdad y de belleza, es siempre cosa útil. ..
propiedad material. Además, es la única manera de no convertirse en Nos interesa Europa, el Asia, el Africa y aun la lejana Australia ... Lo entrañable
mercancía en el mercado laboral. Wayra se da cuenta de su situación no excluye lo general. Y si de América se habla, nos interesa por igual el impulso
cuando su madre la entrega de sirvienta a los prestamistas para cance- técnico y científico que baja del Norte, y la tremenda fuerza virgen que brota de
lar su deuda. Ante esta circunstancia, Wayra protesta: "¿Por qué me la tierra india, del Sur ancho y ternuroso, o del Centro cargado de esencias ver-
náculas. Podemos ser ciudadanos del mundo sin olvidar nuestra condición raigal
vendes, madre? ¡Si no soy ni oveja ni pollo!. .. ¡Soy tu hija! .. " (Lara 51). de hombres de América, el continente de la libertad, del amor, del espíritu como
La fuerza de esta ruptura familiar se da otra vez en el manejo de unida- finalidad suprema del hombre ... Acoged.esta voz de Bolivia, transida de huma-
EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 127
126

nidad y de ternu ra, como el mensaje cálido de un pueblo joven que lucha vale- Se considera al mestizaje, la categoría racial privilegiada por el
rosamente por incorporarse a la geografía cultural del planeta. (1,5) "nuevo" nacionalismo, como el resultado de un proceso histórico de
progreso, entendido como una superación de la ideología "racista" an-
Fernando Diez de Medina, Ministro de Educación durante el ré- terior a la revolución. Segun este discurso, el término indio estaba "su-
gimen del MNR, escribió este prospecto con el cual la revista demo~tra­ perado por la sociología moderna" (Llosa 27). Esta ideología, que se
ba su deseo de identificarse con el gobierno al encabezar los dos pnme- cree histórica por ser "revolucionaria", es en efecto una concepción a-
ros números con artículos del presidente Víctor Paz Estenssoro y del histórica de la sociedad. Al abolir el término "indio" del vocabulario
vice-presidente Hernán Siles Zuazo. Según este prospecto, la ~ueva nacional y decir que no hay ni indios ni blancos se está negando la exis-
concepción de nación dependía de la reconciliación de dos espacio~, ~1 tencia del conflicto racial y cosificando la mezcla racial como represen-
"autóctono" y el extranjero (el científico), que pertenecían a una divi- tativa de la nación. Esta cosificación está a su vez justificada en nombre
sión política entre Latinoamérica, como espacio "virg~n" y ~stados del "progreso" social y del cambio revolucionario. Desde esta perspec-
Unidos, concebida como nación industrializada. Esta dicotomia crea- tiva de cambio esta ideología se niega a sí misma.
da en parte por la hegemonía histórica occidental de. 1~~ naciones Una de las obras que trata de presentar este cambio revoluciona-
que se identificaban con el espacio civilizado e~ oposicwn al ~atu­ rio nacional es Hombres sin tierra de Mario Guzmán Aspiazu. En la no-
ral, responde también al contexto político nacwnal; el MNR vw la vela, la palabra "indio" es sólo utilizada por los personajes identifica-
necesidad de consolidar el abismo regional boliviano para estable- dos con el viejo orden, el juez, el corregidor, el latifundista. De esta
cer sus bases políticas. Por este motivo, el "nuevo" discurso de nación manera sirve para diferenciar a la nueva sociedad revolucionaria de la
planteado por Diez de Medina, trató de incorporar los dos espacios "la vieja. Esta división es superficial ya que es obvia la identificación racial
tierra india" y la sociedad industrial como una manera de resolver es~e hecha por el narrador. Este logra la identificación racial de un indivi-
conflicto. La dicotomía entre la "tierra india" (lo natural) y el espacio duo a través de la descripción. Por ejemplo, " ... una mujer con la camisa
"industrializado" que el MNR trató de integrar fue planteada bási- sucia y las trenzas largas .. " (16) es una identificación del indio con la
camente a través del conflicto racial de siglos que el discurso movi- suciedad ~ue ha persistido como característica. 6 Lo relevante de esta
mientista trató de resolver con la ideología de integración. Aunque se- novela es ~ue la negación del conflicto racial es imposible. También es
gún este discurso se quiso justificar una integración de dos opues~os obvia la inexistencia de una sociedad mestiza ya que básicamente trata
en una mezcla mestiza, dicho proyecto fue realmente una tentativa de una comunidad aymara. Por lo tanto, la abolición del léxico indio en
de integración y subordinación de la cultura indígena a la cultura la novela no cumple con la función de abolir la diferenciación racial,
occidental, planteada bajo la estratagema de abstraer opuestos para más bien acentúa una concretización racial al forzar una versión des-
lograr una superación moral y racial. En este sentido, se privilegia criptiva del personaje.
la idea de la generalización en el concepto de nación. Es decir, los Esta obra ganó el primer premio municipal de novela Alonso
conceptos más elevados y más generales son los verdaderos y, en de Mendoza en 1956, razón por la cual fue publicada por el alcalde
este caso, los que resuelven los conflictos. Claro está que esto tam- municipal de La Paz, Luis Gutiérrez Granier. Por este mismo motivo, el
bién se basó en un esfuerzo por representar ideológicamente la nueva prólogo de la obra lleva un decreto que dice:
realidad política del campesinado y de los mineros como fuerza decisi-
va del nuevo gobierno movimientista. Esta presencia política así como Considerando. Que la Comuna paceña está en la obligación de hacer resaltar y
la integración geográfico-espacial (de lo rural y lo moderno) fue re- dar a conocer la trascendental labor de los escritores locales de mentalidad re-
presentada en el plano del discurso como un compromiso de "inte- volucionaria, para que sus libros no queden inéditos en esta hora de profundas
gración" racial. Es decir, el mestizaje era el modelo racial del nuevo
nacionalismo. En el "Programa del Movimiento Nacionalista Revolu-
6 Hay que señalar que los programas de higiene, de "limpiar al indio~' han sid?
cionario" se declara: "Afirmamos nuestra fe en el poder de la raza parte del plan de educación rural de, por ejemplo, el año 1947. Ver Cita de Guw
indomestiza" (Rolón Anaya 274). didáctica de educación rural en el capítulo VI.
128 EL ESPEJO INDfGÉNA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 129

transformaciones y para que el pueblo, en especial las clases mayoritarias, se El objetivo político de centralización estatal, de acuerdo a este
nutran de sus verdades cívicas, artísticas y culturales. (Guzmán Aspiazu, "Pró- discurso, fue necesario para realizar los cambios revolucionarios que a
logo" IX)
su vez se justificaban por la función representativa "nacional" del esta-
do. El "Programa del MNR" (1946) trató de establecer esta representa-
La colección denominada "Biblioteca Paceña" así como el finan-
ción colectiva al afirmar su creencia en
ciamiento de Publicaciones a través de la SPIC (Subsecretaría de Prensa
Información y Cultura) fueron otros ejemplos del esfuerzo que hacía el
.. .la solidaridad de los bolivianos para defender el interés colectivo y el bien
gobierno por promover un arte de "mentalidad revolucionaria". común antes que el individual, en el renacimiento de las tradiciones autóctonas
La función de la literatura bajo el gobierno del MNR no cesó de para moldear la cultura boliviana y en el aprovechamiento de la técnica para cons-
tener un papel de "reconciliación" democrática. Esta democracia den- truir la Nación en un régimen de verdadera justicia social boliviana, sobre bases
tro del discurso sólo pudo ser formulada a través del concepto de na- económica y políticamente condicionadas con sujeción al poder del Estado.
(Cornejo 148)
ción que por ser "integradora", "unificadora" y "totalizadora" fue re-
presentativa en el sentido democrático.
El cambio deseado por el MNR no sólo era político, sino también
En 1956, como mencioné, el Ministerio de Educación fundó la re-
cultural, a través del "renacimiento de las tradiciones autóctonas para
vista Cordillera con la intención de promulgar el nacionalismo cultural
moldear la cultura boliviana". Según el propósito de la revista Cordille-
del gobierno movimientista. Esta revista propuso una visión de la na-
ra, interesaba "la fuerza virgen que brota de la tierra india" así como "el
ción que llevaría a una integración futura, expuesta en términos de
impulso técnico y científico que baja del Norte", y "el aprovechamiento
"madurez" nacional. Por lo tanto, se percibía a Bolivia como "un pue-
de la técnica para construir la Nación", según el Programa del MNR.
blo joven que lucha valerosamente por incorporarse a la geografía cul-
Estas premisas de cambio en parte se basan en el argumento de la
tural del planeta" . El factor racial y natural (tierra india) está obvia-
concepción de la historia como desarrollo nacional:
mente implicado en esta declaración como factor que necesita ·
evolucionar. Si por revolución entendemos una ruptura con un proceso
It [la historia] examined the particular with the object of discovering the gene-
histórico, ésta no es la noción "revolucionaria" de estos textos sino más ral, r universal, laws of human development, but it also focused on the parti-
bien persiste la visión evolucionista percibida como proceso revolucio- cular aspects of change for their own sake or, increasingly in the nineteenth
nario que llevaría a la realización del ideal de nación. century, because of their usefulness in illustrating the principies of national and
La ideología que utilizó el MNR para apoyar su política fue rede- cultural autonomy. (Stoianovich 29)
finir lo nacional, en base a lo anti-nacionaF, dentro de la tradición del
discurso de Marof. Lo antinacional se identificó con los latifundistas y Según esta concepción, el nuevo enfoque cultural llevado a cabo
los barones del estaño, especialmente con Patiño, Hoschild y Aramayo. por la revolución es un cambio para establecer una "autonomía cultu-
La nacionalización de las minas (1953), según Paz Estenssoro, tuvo "un ral" . Esta "autonomía" en el discurso ideológico del MNR nunca se lle-
doble objetivo": ga a definir explícitamente. Se enfatiza el cambio revolucionario más
que todo desde el aspecto de la modernización. Lo revolucionario como
Uno de carácter económico, para que esa riqueza extractiva, una riqueza que un la introducción de lo moderno (lo nuevo) sólo puede efectuarse facilita-
día tiene que agotarse, dejara el mayor beneficio posible al país, y un objetivo do por la ideología de la superioridad de la cultura científica industrial.
político: hacer que el Estado boliviano recuperara su poder de decisión, es decir, Esta concepción se justifica a su vez con la idea de "Natural History"
que fuera capaz de formular su política, ya no conforme a los dictados de los
barones del estaño, sino solamente en función de interés nacional. (En Frontaura como lo demuestra Stoianovich:
Argandoña, La revolución 19)
The triumph of the Moderns, of the new conviction that the modem European
cultures were superior even to the most distinguished of the ancient cultures
simply because scientific and technological culture is cumula tive and thus tends
7 Ver también el artículo de Isabel Bastos, "Indigenismo estatal" . to accrue to the benefit of latecomers. (30)
130 EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 131

El discurso revolucionario utiliza esta concepción de cambio re- en una hacienda donde es maltratado y abusado. Trata de escapar, la
volucionario en parte como progreso racial-cultural a través de lo mo- primera vez sin éxito; en el segundo intento llega a otra finca cuyo pa-
derno e~ un cuento publicado en Cordillera: "Los campesinos" (Cordi- trón (don Marcial) no usa el látigo, paga semanalmente, ofrece tierra
llera 6:111-115). cuando .se juntaba una pareja y el día de la fiesta de la finca "El Porve-
nir", paga todos los gastos de licores, banda de música etc. Después de
casarse y tener hij.os, Juan José pierde al hijo menor reclutado por el
E. El discurso de progreso en "Los campesinos" y la revolución ejército. Después muere la esposa, dejándolo con el hijo mayor, José,
quien también trabaja para la finca. Pero, la "revolución:' trastorna su
El argumento de integración no es vigente sólo al nivel nacional mundo:
sino como parte de un discurso internacional de "desarrollo" y 1o "pro-
greso".8 Bolivia, durante la primera mitad de siglo, seguía existiendo ¡cómo han cambiado los tiempos! Jesús no acarrea la yunta de los bueyes detrás
del arado; aprendió a conducir las máquinas con que ahora se abre la tierra:
como dos Bolivias: la que se basaba en la industria minera y el lati- ¡Jesús es tractorista y está en el sindicato! (Gómez 114)
fundismo, y la que permanecía fuera de este sistema económico "na-
cional". Además, aún dentro del sistema minero-latifundista existían El cambio se describe como una modernización de la finca por la
grandes divisiones culturales entre las comunidades (la parte rural) y presencia de ingenios de azúcar, peladoras de arroz, cosechadoras me-
las ciudades y pueblos." Desde una perspectiva comercial había un inte- cánicas, desgranadoras de maíz.
rés de ciertas naciones de "integrar" al país a su mercado internacional
creando una demanda de productos manufacturados para exportar a Jesús le explica [a su padre] cómo el trabajo humano se vuelve más productivo
Bolivia (Sandóval Rodríguez 9). Este interés es respaldado por progra- con ayuda de las máquinas; como al peón le resulta más fácil la faena; como en
mayor extensión y menos tiempo se cultivan los campos. El viejo campesino se
mas educativos indígenas como el de José Aldernate Romero: asombra ante el milagro. Es cierto, "El Porvenir" ha progresado .. . frente a la
gran casona de hacienda los camiones dejan escuchar el rugir de sus motores; ....
Al considerar al aborigen como elemento de fuerza productora por excelencia (Gómez 114)
(... ]es justo y conveniente que también tratemos de hacer de él, un elemento por ~
excelencia consumidor de los productos nacionales y extranjeros y, por tanto, La presencia del tractor y del camión en el espacio rural, según
factor poderoso y útil a la colectividad, bajo el aspecto económico y social. (267)
este relato, es lo que daría una nueva significación a esa .realidad rural
transformándola en espacio "civilizado", es decir, moderno. Continúa,
Este es el discurso de los años 40 así como después de la revolu-
en este sentido, el argumento de progreso arguediano como una mo-
ción del 52. En este sentido, no hubo un cambio revolucionario en cuanto
dernización y urbanización nacional, pero más que .todo como una va-
al deseo de "educar" e "integrar" al indio a la nación'" para hacerlo más
lorización del espacio por un objeto externo y moderno. No cambia la
"útil" y "productivo".
visión historicista de progreso hacia una culturización, en este caso, in-
La revolución como "integración" comercial que se realiza bajo el
dustrial utópica. Se cosifica esencialmente la llegada de la máquina como
discurso nacional de progreso y modernización tiene una expresión li-
una glorificación de la cultura industrial y, por fin, a través de la "revo-
teraria en el relato de Osear Gómez, "Los campesinos". El relato toma
lución" se "humaniza" al campesino. La llegada de la mecanización es
lugar en la parte oriental del país, el Chaco. Este hecho es significativo
un tipo de bautizo racial cultural e histórico. Es decir, se une el discurso
en cuanto a la integración temática del campesino oriental a la narrati-
económico industrial al racial para fundamentar el prestigio racial-eco-
va, lo cual en el plano político corresponde al deseo de integración na-
nómico del extranjero. Por lo tanto, el objeto como mercancía es el ins-
cional del oriente. Juan José, el personaje principal, trabaja como peón
trumento de transgresión social deseada en un nivel nacional. El gran
cambio como "progreso" es, entonces, la entrada del mercado interna-
8 Por ejemplo, el "Point IV Program" diseñado para integrar Latinoamérica al siglo cional a las zonas rurales. Hasta cierto punto, este discurso de moder-
XX. nización es el que promulgó el "Point Four Program" estadounidense
EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 133
132

en Latinoaméric a y que en Bolivia se llevó a cabo durante el gobierno plano, como se verá más adelante. Frente a un estudio de este tipo, la
del MNR. La modernizació n, según este programa, radicaba en la tecni- totalización del discurso revolucionario revela sus rupturas y al mismo
ficación, especialmente de la agricultura. La aceptación de este tipo de tiempo la imposibilidad de una representació n unívoca del indio. A su
cambio en nombre del "progreso" es el cambio "revolucionar io" que vez, hace resaltar la ineficacia del poder del discurso mostrando la "ba-
plantea el relato. Los "International", los "Farmall" y los "David Brown" rrera" cultural indígena que resiste o acepta el cambio a su manera,
"roturan la tierra o arrastran las chatas rebosantes de caña. Los viejos como lo prueba el estudio de Carter.
arados quedan como recuerdo de otros tiempos" (Gómez 144). Asimis- Para cosificar el cambio revolucionario, el discurso movimientist a
mo, un artículo del periódico Ultima Hora de marzo, 1944, declara en su utiliza el discurso de liberación como máximo efecto del cambio. Una
titulo: "La rutina del indio debe romperse con la máquina" (Citado en ejemplificación gráfica de esta liberación es la carátula del libro Revolu-
National Archives, Record Group 824.42/6 June 22, 1944). ción agraria que muestra una figura indígena musculosa y fuerte des-
A pesar de que "Los campesinos" presenta la "revolución" a-histó- pués de haber roto las cadenas de sus pies y manos. El "siervo" medie-
ricamente, como un acto de magia ("milagro") que súbitamente hace val supuestamen te se libera y se vuelve "ciudadano" de la nación. Sin
aparecer tractores y provoca admiración en el campesino, en realidad embargo, este cambio sirve más como máscara ideológica de acultura-
revela la ideología escondida en el discurso de "progreso". El progreso ción del indígena. Según el estudio de Carter ya mencionado, los patro-
es un cambio cultural que privilegia la cultura maquinista y al hacer nes de organización social permaneciero n básicamente iguales. Lo que
esto desprestigia la cultura del campesino. Es decir, es un progreso cul- cambió, obligatoriame nte decretado por el gobierno, fueron los patro-
tural-racial que da significación de ser al campesino como un acto que nes de mando, especialmente en las ex-haciendas. Los puestos de jilakata
sólo puede llevarse a cabo dentro del discurso de valores de la estructu- y alcalde fueron abolidos. El secretario general llegó a ocupar el puesto
ra extranjera urbana, industrial. De esta manera, el "nuevo nacionalis- de jilakata y de administrado r estatal. Este cambio en las ex-haciendas
mo" se cuestiona a sí mismo con el propio discurso revolucionari o que se efectuó de la siguiente manera:
el gobierno movimientist a promueve a través de la publicación oficiaÍ ... to substitute for the labor and supervisory posts of the haciendas, the
de Cordillera. Además, el discurso de modernizació n en su aspecto po- goverrunent created a local body of officials pattemed along Spanish American
sitivo implica la aceptación de la cultura extranjera, lo cual contradice bu eaucratic lines ... Elections to these new posts is theoretically by popular vote
los principios revolucionarios del MNR antes del 52. Según el programa in an assembly of all heads of household. Yet procedures observed in Huacullani,
del MNR (1946), el nacionalismo se basaba en la erradicación de cual- Rosapata, and Viliroco indicate that, within this new pattem, old traditions of
selection still apparently prevail. The "election" seems to consist of a decision
quier elemento extranjero o extranjerizante como eran las oligarquías made by the outgoing officers without consulting the assembly at large. lf these
minera y latifundista. Con la revolución del 52, Bolivia como país, su- outgoing officials fail to make the nominations, then the central peasant
puestamente había "progresado" haciendo un salto de la época medie- organization located in the cantonal seat does so. The households usually accept
val (a la que pertenecía antes del 52) hasta el siglo XX. the selection without protest. (57)
El cambio como progreso se da desde el punto de vista historicista
al privilegiar la entrada al siglo XX como la entrada no sólo a la libera- El papel del secretario general viene a ser el mismo que el de
ción del "sistema feudal", sino también a la revaloración cultural de lo jilakata, su palabra es ley, a pesar de la existencia de una asamblea con
moderno. En este sentido, el mismo concepto de revolución forma parte un fin" democrático". Las comunidades que se mantuvieron libres (que
de la concepción historicista de lo moderno y sirve de pasaporte histó- nunca pertenecieron a haciendas) no adoptaron el sistema del sindica-
rico al siglo XX. La esencialización del discurso de la revolución como to, a pesar de que el MNR declaró ilegal el puesto de jilakata, inden-
un salto histórico generalizado para toda la nación no es relevante cuan- tificándolo, por el látigo que llevaba, como símbolo de la explotación
do se confronta con la realidad d~ este cambio desde el punto de vista del indio por el blanco (Carter 60). Además, los patrones de prestigio
de algunas comunidades y ex-haciendas indígenas. Así lo demuestra el que connotaba el puesto de secretario general, siguieron siendo los de
ejemplo del estudio que el antropólogo William Carter ofrece en 1964 jilakata, reconocido por su servicio a la comunidad y su reputación como
sobre el impacto de la reforma agraria en cinco comunidades del Alti- preste en las fiestas comunarias (Carter 59). Por lo tanto, el discurso de
134 EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO Y LA REVOLUCIÓN 135

liberación del partido movimientista no tiene sentido en el contexto de El primer interés y el primer deber de los hombres reunidos en Sociedad o Na-
la realidad indígena de estas comunidades. Es por eso, que se cosl.fica a ción en cualesquiera parte del Mundo es h acer que todos los individuos habi-
tantes de ella: indios o castellanos, blancos o negros [... ] participen del beneficio
los indígenas de las haciendas, y no las comunidades, para poder justi- inmenso y humanitario de la EDUCACIÓN [... ] La Educación es en efecto la que
ficar su discurso de "liberación" al nivel nacional. Este discurso está cultiva todas nuestras facultades fisiológicas y psicológicas[ ...] y es ella mism a
funcionando más que todo en el nivel racial como una "liberación" del la que nos hace HOMBRES DE VERDAD, más que el influjo vigoroso de la Natura-
ser "indio" en el sentido peyorativo. El argumento de "liberación" ra- leza, más que el dinero y mucho más que todo eso; ella es la que engrandece y
eleva al hombre y le pone al frente de todos los seres de la Creación. (220-221)
cial sólo puede tener significación dentro del contexto de valores racia-
les jerárquicos que la burguesía adopta del contexto ideológico euro-
Detrás de esta preocupación moral está la concepción utilitarista
peo ylos cuales también asume la población mestiza y ladina.
del indio. Desde que Tamayo declara que "el indio es el depositario de
Por un lado, la irrelevancia del discurso revolucionario en el ni-
la energía nacional", el papel de la educación es explotar esa energía
vel racial-cultural muestra la gran diferenciación cultural existente; este
para el progreso del país:
factor se constituye en una barrera y no permite que el discurso del otro
ejerza el control directo en las comunidades. En otros términos, la ba-
¡El indio! Hoy es un productor por excelencia y para mañana la fuerza en reserva,
rrera cultural racial limita seriamente que se imponga el discurso "re- y por siempre, la esperanza de la prosperidad nacional. (Guillén Pinto 18) [... ]
volucionario". Es esta barrera la que la burguesía intenta romper en sin que seamos partidarios de la doctorización del aborigen limitar demasiado la
parte con los programas de educación "cívica y moral" del indio. En educación intelectiva del niño indio, es decir únicamente castellanizarle, ense-
este sentido, la revolución no es un retorno a las "tradiciones autócto- ñarle a escribir, leer y ejecutar las cuatro operaciones de la aritmética[ ... ] sería
como si se dejara sin explotar tesoros que la Naturaleza ofrece y que una desigual-
nas" (al indio), sino más bien una tentativa por colonizar y controlar a dad social, cruel, perversa y despiadadamente elimina, en vez de seleccionar al
las culturas indígenas. elemento de capacidad superior, para tecnificar sus actividades productoras y
darle vida y progreso al país. (Romero/232-233)

F. La educación como nuevo sistema de cambio. Los argumentos planteados claramente identifican al indio como
La creación de sujetos ciudadanos un recurs natural que sólo se puede hacer productivo con la educación.
De esta manera, la escuela es el sujeto de la transformación histórica de
Desde comienzos hasta mediados de este siglo, con algunas inte- la naturaleza-indio. Con este criterio, la institución educativa oficializa
rrupciones, la educación del indio es un tema que irá adquiriendo ma- a través del estado los intereses de la burguesía en crear sujetos.
yor importancia a medida que surge el discurso revolucionario nacio- Frente a los conflictos raciales y a las rebeliones indígenas de esta
nalista. Una de las primeras consideraciones es que una nación no puede primera mitad de siglo, el discurso educativo, por un lado responde a
existir sin "ciudadanos". Según Alfredo Guillén Pinto, el Director de la una necesidad de controlar "las acciones bárbaras de los indígenas" y
Escuela de Aplicación de niños: de tecnificar la agricultura (Guía didáctica). Dos casos singulares que no
siguieron estos criterios fueron el establecimiento de la escuela de
.. .en 1912, para una población de un millón de indios, habían tres mil quinien- Warisata primero y luego siguiendo este modelo, la de U cureña. La es-
tos en las escuelas de la República. Comparar los dos números -un millón, con cuela de Warisata, establecida por Elizardo Pérez, trató de reforzar los
tres mil quinientos- resulta ciertamente risible. Sin embargo, hay que recordar
que tres mil quinientos indios en aulas escolares significan tres mil quinientos ciudada-
patrones de la sociedad aymara haciendo de la escuela el centro de la
nos bolivianos más. El patriotismo se satisface en algo. (Guillén Pinto 18) organización comunitaria. La escuela se convirtió en una pequeña fá-
brica de ladrillos, textiles, y de entrenamiento agropecuario y agrícola
El argumento educativo no sólo es transformar al indio en ciuda- dirigido por los dirigentes de la comunidad. La amenaza que este pro-
dano, sino que a su vez la educación se concibe como una función crea- yecto presentó a los latifundistas locales hizo que el gobierno la disol-
dora: la de hacer "hombres de verdad" . Este es el argumento educativo viera ya que otorgaba poder local y le daba autoridad a la comunidad
que presenta José Aldernate Romero en 1945: indígena.
136 EL ESPEJO INDÍGENA EL INDIO YLA REVOLUCIÓN 137

La concepción de la educación rural como la maquinaria que pro- rural era mejorar la situación campesina dentro del área rural y no pre-
cesa y crea obreros (sujetos laborales) persiste después de la revolución pararlos para la inmigración a la ciudad.
del 52. En este sentido, el cambio "revolucionario" se vuelve una más- A pesar del efecto contrario que tuvo, este decreto también
cara par·a la continuación y la expansión de la misma política racial. sufre contradicciones dentro de su propio discurso en cuanto a su
En el decreto ley No. 3937 del20 de enero de 1955, el estado reite- percepción revolucionaria como "ruptura" con el pasado ya que más
ra su posición fundamental respecto a la educación y establece las "Ba- bien se proyecta como una continuación de este pasado. Por esta
ses y Fines de la Educación" como fin nacional para después, en el capí- razón, existe una gran preocupación en el nivel del discurso para
tulo XI, artículo 118, especificar los objetivos de la educación campesina justificar la "revolución" pero su contenido es desmitificado por la
de la siguiente forma: realidad de las culturas y la historia indígenas. Es decir, el discurso
revolucionario no tiene ningún poder, ni sentido, frente a la "barre-
Artículo 118 .-El Estado dedica preferente atención a la educación fundamental ra" cultural indígena. La ideología de los indios, no indigenista, es
campesina que comprende a la mayoría del pueblo boliviano, privada hasta irrelevante para el Estado. Donde aquéllas convergen es en la disolu-
hoy de los beneficios de la enseñanza, marginada de la técnica, de la economía
monetaria y del ejercicio efectivo de sus derechos políticos. ción del latifundio. La irrelevancia del discurso del poder estatal se ejem-
Artículo 119 .-La escuela campesina cumple dos funciones: educar al niño en plifica en el simbolismo del látigo del jilakata. Para el discurso revolu-
función del medio y cooperar en el mejoramiento general de la comunidad. cionario es un símbolo de la opresión del viejo sistema, algo que no
Artículo 120 .-Son objetivos de la Educación fundamental campesina: tiene sentido en el contexto de la cultura aymara. Por lo tanto, el discur-
1) Desarrollar en el campesino buenos hábitos de vida, con relación a su alimen-
tación, higiene y salud, vivienda, vestuario y conducta personal y social.
so revolucionario quiere unificar el sentido partiendo de un supuesto
2) Alfabetizar mediante el empleo funcional y dominio de los instrumentos bá- de superioridad cultural a través de la educación indígena y una cam-
sicos del aprendizaje: la lectura, la escritura y la aritmética. paña de aculturación.
3) Enseñarle a ser un buen trabajador agropecuario, ejercitándolo en el empleo La búsqueda de justificaciones revolucionarias se presenta más
de sistemas renovados de cultivos y crianza de animales. que todo dentro del mismo discurso. Si por un lado se utiliza el discur-
4) Estimular y desarrollar sus aptitudes vocacionales técnicas, enseñándole los
fundamentos de las industrias y artesanías rurales de su región, capacitándolo so historicista de progreso que valora el presente y lo moderno como la
para ganarse la vida a través del trabajo manual productivo. etapa más racional, civilizada y progresista, por otro trata de justificar
5) Cultivar su amor a las tradiciones, al folklore nacional y las artes aplicadas el ca)Ubio totalizando y cosificando todos los males del pasad~ con la
populares, desarrollando su sentido estético. Prevenir y desarraigar las prácti- oligarquía minera y el latifundismo, y desvalorando a estos sistemas
cas del alcoholismo, el uso de la coca, las supersticiones y los prejuicios domi-
nantes en el agro, mediante una educación científica.
como feudales. Este intento, de justificar la revolución como un salto
6) Desarrollar en el campesino una conciencia cívica que le permita participar del feudalismo al siglo XX (un salto temporal histórico), más bien re-
activamente en el proceso de emancipación económica y cultural de la Nación. fuerza la concepción de continuidad en vez de "ruptura" histórica en
(Bolivia. Anales 37-38) su concepción de "desarrollo" o evolución del indio, la nación, la eco-
nomía, la naturaleza, la agricultura, la producción, que está presente en
Si el propósito de la educación indígena, como lo plantea este los programas de educación, de "reforma" de la educación y de refor-
decreto, es la aculturación para fines de utilización laboral y al fin de ma agraria.
cuentas política, poco se podrían imaginar (los que la formularon), la La desvaloración del pasado como injusto, "feudal", irracional
gran inmigración indígena a la ciudad y la formación de una comuni- responde también a la división de etapas o estados de desarrollo al que
dad urbana indígena como la que existe hoy día en El Alto. Si el propó- está también sujeto el indio. El discurso revolucionario valoriza el pre-
sito era crear sujetos "fieles" al Estado (especialmente con el MNR), lo sente histórico para justificar el cambio de mejoramiento. Pero al enfa-
ocurrido fue lo contrario. A raíz de esta política "educacional", surgió tizar lo positivo de la revolución llega también a categorizar y cosificar
un fuerte movimiento de "independencia" político-laboral y cultural el pasado como negativo y, por lo tanto, a desconocer (contrario a sus
indígena, hoy presente en los diferentes partidos políticos Kataristas. "propósitos") las tradiciones indígenas ("autóctonas") que supuesta-
Además, como el mismo decreto expone, el propósito de la educación mente quiere "reconocer" y liberar del"yugo colonial".
. CAPÍTULO SEIS

Organización de la burguesía

A. Su papel político-económico

La importancia del estaño como producto principal de exporta-


ción contribuyó a la creación de una estructura económica en torno a
esa industria, así como al crecimiento económico que implicaba la am-
pliación del transporte ferroviario y el comercio extranjero. El tipo de
comercio de esta época es visible a través de los anuncios del periódico
The West Coast Leader en marzo de 1924:

Duncan, Fox and Co. La Paz y Oruro. Agentes de venta de Harina Flor de Trigo
marca El Globo- Nestlé- Manteca Americana "La vencedora" -Galletas y Con-
f;tes "Mc-Kay y Co". Duncan, Fox and Co. Agentes de Royal Mail Steam Packet
Co. Pacific Steam Naval Co. Cochabamba Light and Power Plant Incorporated.
(citado en National Archives, Record Group 824.91111 May 29, 1924)

En este mismo periódico en inglés aparece un artículo sobre Ra-


fael Taborga como propietario de dos minas de estaño, "Paper Mill and
Paper Box factories, three candle factories, . .'.furniture factory, a farm
1Omiles wide and 15 miles long", con el nombre de Empresa Achachicala.
Las fábricas de velas supuestamente producían 2.000.000 de velas al
mes para las minas, pueblos y ayuntamientos (National Archives). La
prosperidad económica de principios de siglo decayó junto con el pre-
cio del estaño y a causa de la depresión económica mundial:

In 1929 Bolivia reached its all-time record output of 47,000 tons of tin exported
but at a price that was below that of the early years of the decade. Whereas tin
was quoted at $917 a ton in 1927, it had dropped to $794 a ton in 1929, and would
eventually bottom out at $385 per ton in 1932. (Klein, Bolivia 176)
140 EL ESPEJO INDÍGENA ORGANIZAOÓN DE LA BURGUESÍA 141

El precio del estaño en una economía monoproductiva era el que Asimismo, la guerra desnuda el mecanismo racial:
determinaba la estabilidad económica, social y política de la burguesía.
Este prec.io, a su vez, estaba controlado por el mercado internaciortal. El The army itself had been organized by caste. The whites were the officers, the
discurso naCionalista de laburguesía se formuló inicialmente como pro- cholos the sub-officials, and the Indian peasants troops. The only group to violate
these divisions were the workers arid radicals seized by Salamanca who were
testa a este control económico internacional. El discurso, por ejemplo, sent to the front lines. (Klein, Bolivia 194)
de Carlos Montenegro (uno de los fundadores del MNR) es un discurso
contra el "coloniaje". Los intereses de la burguesía se identificaron con Los radicales de esta época formaron parte de la izquierda y defi-
la nación. Según él, Bolivia espera, · nieron así la alianza con los campesinos, no sólo como combatientes en
la guerra sino después con el apoyo al PIR de líderes como Rojas (1946-
.. .sumisa al dictado ajeno, el rol que un desconocido y lejano poder le asigna. Su
1952) (Kohl35, notas 41 y 35). Si bien Salamanca quiso deshacerse de la
dependencia del extranjero,[ ... ] toma las formas serviles de la dependencia eco-
nómica, que es dependencia vital. (208) oposición mandándolos al frente, en realidad logró lo contrario y forta-
leció su organización. De esta forma, en plena guerra (1934) nació el
Este era el discurso de la burguesía compuesta en parte por abo- POR en un congreso especial en Córdoba dirigido por Tristán Marof y
gados que trabajaban para las empresas mineras, por periodistas, fun- José Aguirre Gainsborg (Klein, Bolivia 198). La deserción de 6000 solda-
cionarios del gobierno,.pequeños propietarios, comerciantes, emplea- dos que estaban bajo el mando del general alemán Kundt y la organiza-
dos privados, etc. Indirectamente la industria minera controlaba el ción anti-bélica muestran también los comienzos de la rebelión en la
mercado laboral de la burguesía. Los periódicos más importantes esta- cual se apoyaron los diferentes grupos raciales. Esta fuerte alianza de
ban subvencionados por Patiño y Aramayo. Surgió entonces un discur- supervivencia entre los izquierdistas y los soldados indígenas serviría
so nacional con un deseo de protección económica burguesa. El discur- posteriormente de base para el discurso de liberación racial como uni-
so indigenista como nacionalismo auténtico fue su manto ideológico · dad nacional.
protector así como su fuerza política necesaria.
La burguesía que surgió con un nuevo auge del estaño, después
de la guerra del Chaco, se organizó políticamente contra la oligarquía. B. El discurso de la unidad social
La pérdida de la guerra atizó este conflicto de clases ya que se le culpa-
ba esta pérdida al gobierno de Salamanca y a su alianza con la vieja Las circunstancias históricas de la guerra del Chaco y la situación
oligarquía. Desde el punto de vista de la nueva burguesía, los partidos económica y política del país coincidieron para que la burguesía que se
Liberal, Republicano y Republicano Genuino tampoco respondían a la formó en los años 30 y 40 adquiriera unidad con el discurso nacional y
realidad social y política boliviana. El aspecto internacional de la gue- posteriormente justificara la revolución del 52. Si todos los nuevos par-
rra producido por el interés en el petróleo del Chaco fue otro factor que tidos basaron sus discursos políticos en un nuevo nacionalismo, se di-
contribuyó al rechazo del poder político salamanquista y que promo- ferenciaron en cambio en su énfasis revolucionario y en su representa-
vió la popularidad de la ideología "nacionalista". El impacto de la gue- ción de la nación.
rra fue importante en el discurso nacionalista porque identificó inme- Previamente, en textos como Pueblo enfermo y Creación de una pe-
diatamente a los culpables de la guerra. Fue en este aspecto donde los dagogía nacional, se concebía a la nación en términos de una unidad ra-
textos de Marof se hicieron relevantes dirigiendo esta fuerza hacia el cial y coherente; no se la definía a ésta, en términos económicos, de
grupo social económico que obviamente estuvo más conectado con el clase o de intereses, sino más bien como una totalidad racial abstracta y
mercado internacional: el poder minero. Ya durante la misma guerra, se no como una pluralidad. En los años cuarenta, el único partido que
identificó a ésta no como un acto en defensa nacional sino de los intereses continuó representando a la nación como unidad racial (el mestizaje)
internacionales. Esta crítica a la guerra como antinacional justificó la de- fue el MNR en sus "Bases y principios" (1946). La unidad social era otro
serción de soldados, deserción que se juzgó como un acto patriótico. requisito que planteaba este programa: "Exigimos la unión y el esfuer-
142 EL ESPEJO INDÍGENA ORGANIZACIÓN DE LA BURGUESÍA 143

zo de la clase media, obrera y campesina en la lucha contra el superestado El discurso indigenista recoge el deseo de esa unidad social de
antinacional y su s sirvientes" (Rolón Anaya 274). "espíritu" pero también muestra su ficción y las diferencias que no se
El lazo de unidad nacional tiene una dimensión que es concebida derriten. Opera tanto con el deseo de unidad así como dentro de una
en términos d e un "espíritu" universal de totalidad social. realidad que la contradice. Es en la guerra donde estas dos fuerzas se
agudizan. El discurso del deseo de unidad se manifiesta en la relación
En él [el espíritu] se adora la sociedad a sí misma transfigurando su coacción en de representación entre la burguesía letrada de los años 40 y los grupos
omnipotencia [... ] El Espíritu universal le vale a la sociedad para sentirse confir- indígenas. Sus argumentos ideológicos para construir esta creencia tie-
mada; [.... ] La adoración mítica de éste es más que pura mitología del concepto, nen su base en el positivismo que acentúa la determinación del am-
es también el agradecimiento por el hecho de que en las fases históricas más
·desarrolladas todos los individuos no vivieron más que en virtud de esa unidad biente en la realidad social. La interpretación de esta influencia como
social.... (Adorno 314) negativa se da en Arguedas y como positiva en el sentido del carácter
fuerte indígena según Tamayo y de riquezas económicas según el dis-
El énfasis de este deseo de unidad en el discurso nacionalista se curso revolucionario. A pesar de estas diferencias, el ambiente viene a
acentúa m ás, especialmente en cuanto más lejos está de la realidad na- ser mitificado en "la tierra" como la base ideológica de un nacionalis-
cional y en instancias específicas de conflictos bélicos, como la guerra mo "auténtico". Muy apropiadamente, Francovich en su libro sobre fi-
del Chaco. Pero, al mismo tiempo que esta guerra intensificó la ideolo- losofía boliviana denomina a esta literatura como "mística de la tierra"
gía nacionalista de la burguesía revolucionaria, también expuso la fic- (87). Además de basar el nacionalismo en la identificación con la "tie-
ción de la "unidad" nacional en la que creía la oligarquía. Muchos de rra", la aplicación de las leyes naturales en el plano social normaliza la
los soldados indígenas nunca habían salido de su comunidad, tenían concepción de la historia. Es decir, crea una historia mundial. El nacio-
contacto limitado con el Estado nacional y el sentimiento de nacionali- nalismo trata de ser específico y singular al establecer su identidad con
dad era aún más irreal en un territorio extraño como el Chaco. La gue- la tierra de la nación pero a su vez la burguesía quiere universalizarse
rra no sólo desmorona la identificación con el territorio como principio · en su deseo de pertenecer a una historia y un "espíritu universal". La
nacionalista sino que deja ver las diferencias sociales y raciales de ésta. necesidad de crear una unidad histórica se hace más urgente a raíz de
Una vez expuesta la ficción del lazo de unidad que emitía el nacionalis- la percepción amenazante y el miedo que siente la burguesía de las
mo de la oligarquía, el Estado insistió aún más en la veracidad de su culturas indígenas. Por eso, la sociedad criolla usa el discurso de lo
conexión con la nación reforzando su identificación con el interés nacio- "autóctono", "la tierra" y el "indio" como diferenciación nacional en
nal pero mostrando la mentira descubierta por la guerra. La raza que an- un contexto de amenaza externa y la necesidad de una continuidad
teriormente fue un concepto diferenciador que impedía la unidad na- histórica en el contexto de la realidad multiétnica del país.
cional se convirtió en el elemento unificador y auténtico del nuevo Otro argumento ideológico de unidad se apoya en un aspecto
discurso indigenista-nacionalista burgués. La burguesía como clase so- diferente del positivismo; la creación de una continuidad histórica se-
cial minoritaria y como parte del pequeño porcentaje de descendencia gún ciertas etapas de desarrollo de la humanidad:
europea asume otra máscara adoptando el discurso holístico nacional in-
dígena. Aunque ésta sea la intención, el sujeto del discurso no puede ocul- The appropiate positive method for sociology is that of history, which seeks to
establish similarities and successions among its phenomena. It is this application
tarse, como se ve en las diferentes obras "indigenistas" donde el indio of the positive method which yield's Comte' s famous historicallaw of the three
siempre se ve integrado a la naturaleza y así separado del hombre letrado stages: that all sciences pass from a theological to a metaphysical to a positive
de la ciudad. La burguesía no sólo se revela en esta separación (apoyada stage. (Lindenfeld 34)
por la ideología evolucionista), sino también a través del uso de su mis-
ma ideología para pasar por "indigenista". Aunque el escritor quiera Al mismo tiempo que esta idea da unidad histórica al proceso de
identificarse con las culturas indígenas, se nota su alejamiento de éstas. desarrollo humano, también sirve y es utilizado por la burguesía para
Esto se ve en las obras que plantean la autenticidad indígena: Creación de diferenciarse de los grupos más "subdesarrollados" como los indíge-
una pedagogía nacional, La justicia del Inca, Tupak Katari y La Chaskañawi. nas. Al diferenciarse, la burguesía letrada asume la misión de acelerar
144 EL ESPEJO INDÍGENA ORGANIZACIÓN DE LA BURGUESÍA 145

este proceso positivista para que los grupos de la primera etapa pasen a La política de aculturación indígena se efectúa a través de la edu-
formar parte de las etapas más "avanzadas". Sin embargo, al situar al cación rural justificándose moralmente (para el mejoramiento del cam-
indígena en la etapa primitiva (y de esta manera excluirse) la burguesía pesino) y políticamente (para la creación de ciudadanos nacionales)
se justifica a sí misma tanto como a los grupos indígenas de formar como afirma Alfredo Guillén Pinto en La educación del indio. La concep-
parte de un desarrollo universal. De esta forma, esta unidad humana ción de la nación como una unidad social tiene que ver con ciertas ideas
aniquila cualquier planteamiento de realidades diferentes o concepcio- de Tarde, para quien la nación implica sociedad y ésta, a su vez, se de-
nes diferentes. Es decir, aniquila la diferencia a favor de una unidad fine como
conveniente. La imagen de totalidad histórica sirve para deshacerse del
indio. condenándolo o integrándolo. Si Arguedas lo condena, la bur- [ .. .] une collection d' etres en tant qu'ils sont en train de s'imiter entre eux ou en
guesía después de la guerra del Chaco lo integra bajo el discurso de tant que, sans s'imiter actuellement, ils se ressemblent et que leurs traits communs
una política más nacionalista. sont des copies anciennes d'un meme modele. (Les lois de l'imitation 73)
La integración como discurso de totalidad no sólo nacional sino
internacional se reduce al énfasis en una producción laboral. Este es el Esta creencia en que el grupo social se reconoce en el otro es ob-
programa que plantea el Ministerio de Educación el año 1947: viamente inexistente e indeseable desde el punto de vista de la socie-
dad burguesa en el contexto social boliviano por el racismo hacia los
l.- Formar en el campesino buenos hábitos de vida. grupos indígenas. Sin embargo, como política estatal del Ministerio de
2.- Hacer del campesino un buen agricultor y enseñarle la importancia de la con- Educación, el asimilar, en el sentido de hacer semejante, muestra más
servación de suelos y otros recursos naturales. ese racismo que el deseo de diferenciar y segregar a estos grupos étni-
3.- Enseñar al campesino las prácticas de una buena crianza de animales domésti-
cos.
cos.
4.- Darle al niño campesino conocimientos elementales de las materias En una sección de la Guía didáctica de educación rural titulada "For-
instrumentales. [lectura, escritura, redacción, y aritmética elemental] mar en el campesino buenos hábitos de vida" y en la subdivisión b)
5.- Enseñar al campesino a que sea un buen miembro de su familia. (Guía didáctica 3) "Con relación a su vestuario" se afirma lo siguiente:

Estos propósitos hacen ver la importancia económica del campe- Nuestro campesinado no siente todavía la necesidad de la ropa interior. Si la
sino no sólo para los latifundistas en el sentido de crear "mejores" agri- usa lo hace en tal forma que una vez puesta no se renueva sino de tarde en tarde
cultores sino también crear consumidores para el mercado internacio- o cuando se cae de vieja y estropeada. En cambio, para su ropa exterior, se da
modos para llegar hasta la ostentación. Mantas y polleras costosas, adornos de
nal como el ya citado ejemplo de la cafiaspirinia. Por otro lado, es &o y perlas, prendedores de plata. Lujo que se aplica sobre ropa interior sucia,
conveniente para la burguesía que el indio no deje el campo por la ciu- que se delata por el mal olor, y, a veces directamente sobre el cuerpo.
dad no sólo por la pérdida de mano de obra sino poda amenaza racial Es necesario cambiar estos conceptos. La coacción social (presión moral y mira-
en el contexto urbano. La ciudad de La Paz había crecido no por la miento en el ambiente social) debe evolucionar a la exaltación del aseo, como
primera condición, del vestuario presentable sin ser presuntuoso. Este concepto
presencia de los extranjeros, sino por la de los indios. Por lo tanto, la
ya es general en los países de cultura occidental. Es tiempo de igualarles, ya que
"integración" del indio significa que progrese en "su propia comarca". para ello no se necesitan ni capitales ni grandes reformas, sino educación ade-
Además de los argumentos arriba expuestos que ayudan a for- cuada. (Guía didáctica 3)
mular el discurso de la unidad social, la realidad histórica de las conti-
nuas incursiones bélicas de cada uno de los vecinos bolivianos también Estas líneas ejemplifican claramente la posición dominante del
subraya la importancia de su ser como nación. El discurso nacionalista sujeto y su identificación imaginaria con las culturas europeas pero
como totalidad social es entonces necesario desde un punto de vista además sobresale una ética de limpieza corporal y de vestimenta que
político y estratégico. La necesaria uniformidad social es indispensable también se le quiere atribuir al europeo. Pero también, a lo que se quie-
para el control político y la formación de la nación según las teorías de re apuntar es al deseo explícito, en esta cita, de que el indio se haga
Bagehot (19) a quien cita Arguedas. socialmente invisible, con ropa menos "ostentosa" y eliminando el olor
146 EL ESPEJO INDÍGÉNA ORGANIZACIÓN DE LA BURGUESÍA 147

corporal. La higiene es percibida principalmente como la eliminación su función de representación total nacional. Aunque éste sea su propó-
de olores y no como una prevención sanitaria. sito, construye su aparato político basado principalmente en los sindi-
Esta invisibilidad apoya más bien una intención segregacionista catos campesinos. La ideología de integración del MNR es la creación
y muestr"a que la unidad social propuesta por el nacionalismo estatal es de una totalidad nacional, una Unidad: la unión de las clases medias,
una política falsa pero útiL Se queda al nivel del discurso para formular los obreros y los campesinos. Supuestamente, la revolución lleva a cabo
y fomentar la superioridad cultural occidental como meta de progreso esta unión con la reforma agraria. Esta es la razón por la cual la burgue-
e ideal de nación. sía valora el discurso de la posesión de la tierra como un hecho
La burguesía "revolucionaria" de los años 40 y 50 sigue la políti- universalizador desde una perspectiva social, porque aniquila la rela-
ca de aculturización para formar "ciudadanos" pero establece una nue- ción señor 1siervo.
va terminología para referirse a los grupos indígenas: el de pueblo o La "autenticidad" del nacionalismo de esta época se apoya en
masa, vocabulario que no muestra un cambio esencial en su política la identificación del indio con la tierra como relación primaria. Esta ideo-
pero sí en su concepción indígena como el elemento revolucionario y la logía, por un lado, justifica el derecho de propiedad de la tierra y, por
fuerza política de la nación. Con el propósito del décimo aniversario de otro, contribuye al nacionalismo indigenista. La idea de unidad con la
la revolución, Augusto Céspedes afirma la identidad de la "masa" y la tierra actúa como agente natural objetivo del discurso nacionalista. Es
burguesía: decir, la analogía de identificación del indio con la naturaleza como en
Yanakuna, Altiplano, La Chaskañawi, y Creación de una pedagogía nacional
A la distancia (... ] es posible vislumbrar,[... ] el momento dialéctico de la historia sirve para crear la unidad autóctona nacional. Por eso es importante la
en que la masa se hace dirigente, cuando la cantidad se convierte súbitamente referencia a la "fuerza telúrica" que hace, por ejemplo, Diez de Medina
en calidad y la fuerza decadente cede a su contrario que es la fuerza naciente de
la esperanza (... ] El nacionalismo tiene que vencer. ("La dialéctica" 104)
como una visión de lo nacional.
Por último, con la revolución del 52 se enfatiza el papel de la
máquina, la llegada del tractor y otros objetos del mundo moderno como
El nacionalismo percibido como representación de las masas que
elementos que ayudarían en la evolución social del campesino. A su
ejercen el poder como producto de la revolución movimientista es la
vez, esto también refuerza el prestigio social que quiere mantener la
verdadera esperanza retórica de este partido para justificar su revolu-
burguesía.
ción.
El espíritu del pueblo más que nunca adquiere una abstracción
racial indígena para estar de acuerdo con las ideologías democráticas
de representación colectiva. Lo paradójico de la representación indíge- C. El cambio o revolución como "mejoramiento" social y racial
na es que mientras la presencia indígena se hace más real después de la
guerra, el discurso burgués la vuelve abstracta totalizándola. Por lo tanto, La burguesía utiliza el discurso evolucionista para justificar su
el discurso nacional no puede formarse sin justificar la presencia indí- posi .ión como sujeto histórico de la nación. Su posición está intrínseca
gena y sin que ésta se reflejara en forma discursiva. En este sentido, el e históricamente ligada al factor racial. Después de la independencia
discurso intenta abstraer esta presencia real con el mito de identidad (1825) se mantuvo en práctica (aunque no legalmente) la estructura-
nacional para así mantener su posición dominante. ción socio-económica de la época coloniaP desde un punto de vista ra-
El discurso indígena sirve de unidad nacional más que todo du- cial. Los grupos de poder político, económico y social eran "españoles"
rante el gobierno del MNR. Después de que el MNR sube al poder como o criollos. Los indios eran los trabajadores mineros y campesinos que
partido revolucionario se entabla un fuerte conflicto entre los diferen- aunque legalmente reconocidos como ciudadanos no tenían el derecho
tes grupos políticos que forman la burguesía. Por lo tanto, el discurso de sufragio. La estratificación social, económica y política de Bolivia
nacional, una vez identificado con el Estado, trata de abarcar no sólo a
los campesinos sino a la clase media y a los obreros para poder ejercer 1 Spalding confirma esta observación en su libro de De indio a campesino.
148 EL ESPEJO INDÍGENA ORGANIZACIÓN DE LA BURGUESÍA 149

respondía (y responde) a un criterio racial. Las justificaciones de la bur- rapara mantener su prestigio social. En un nivel nacional, la moderni-
guesía para mantenerse en el poder han apelado siempre al discurso de zación (la maquinaria) adquiere un valor de continuidad cultural con
la superioridad racial del extranjero como explicación del atraso nacio- Europa. El tractor es símbolo de prestigio por ser producto extranjero y
nal o la potencialidad del país para su "independencia" y desarrollo valoriza socialmente a "los campesinos" del cuento de Gómez. De igual
económico como nación "civilizada". La estratificación racial occiden- manera el discurso revolucionario de la "posesión de la tierra" es sím-
tal ha sido la imagen imperante en la formación de la política "nacio- bolo de valoración social y racial por el énfasis en el"salto" al siglo XX.
nal". Esta imagen es una escalera de progreso, racial, social y cultural Esta valoración de la propiedad privada es una característica que divi-
que se ha ido manifestando en la ciencia así como en las teorías biológi- de el proceso evolutivo, según la concepción de la sociología
co sociales. La "ciencia" confirma a priori la escalera racial que pone al decimonónica. El sentido de propiedad es característica del hombre ci-
hombre blanco como superior, y que también responde a una noción de vilizado según Spencer y no del hombre primitivo (The Principies 54).
"progreso" ascendente y perfeccionista desde el "salvaje" hasta el hom- "Primitive man lacks abstract ideas as those of property and cause"
bre "civilizado". Por ejemplo, en los experimentos del norteamericano (The Principies 76). Basándose en este tipo de criterio, la sociedad criolla
Morton en craneometría (1839), la llamada "objetividad" científica se valora la propiedad individual (no comunal) como cambio histórico
traiciona al seguir los criterios de la estructura de progreso lineal de la moderno al transponer al indio de la llamada época "feudal" a lamo-
escalera humana (Gould). De cualquiera manera, con el apoyo de la dernidad. En este sentido, la revolución tiene la función de hacer un
ciencia, considerada ya· en el siglo XIX como la base del conocimiento, traslado histórico que ya sucedió con la revolución francesa. Este es el
se justifica como "natural" la jerarquización racial. Esta creencia de su- contexto de "atraso histórico" que plantea el discurso revolucionario
perioridad racial fue practicada no sólo con el apoyo científico, sino para cosificar a la historia como desprovista de un proceso histórico y
también con el de la religión, especialmente durante la conquista y la como estancada en la Edad Media. El documento Revolución agraria
colonia. La élite en el poder usa el discurso religioso o científico para publicado en 1953 ("con autorización oficial") declara explícitamente
fundamentar su discurso ideológico en un contexto nacional. · que el criterio revolucionario: "Arranca sus conclusiones de la realidad
El discurso burgués se autorrepresenta como "nacional" y se ubi- patética. Quiere trasladar la agricultura del siglo 15 [sic] en que hoy se
ca en la pirámide de la estratificación social para desde el ápice de ésta encuentra al siglo 20 [sic] [... ] (Llosa 24).
naturalizar las jerarquías raciales, sociales y económicas que garanti- La "integración" histórica nacional se basa, entonces, en un acto
zan su dominación, y que a su vez hacen imposible un cambio social social, según Tarde, que no sólo privilegia la historia desde una pers-
revolucionario. De esta manera se crea el prestigio social y racial de la pectiva europea sino también establece la valoración de lo moderno
clase en el poder. junto con la contemporaneidad histórica. A su vez, esta ideología favo-
La jerarquización evolucionista que usa la élite boliviana se basa reció la importación de productos de Estados Unidos, Inglaterra y otros
por un lado en el argumento histórico de progreso y por otro en el de países extranjeros. Por otro lado, también implicó la apertura a inver-
prestigio racial europeo. Son también los argumentos con los que la sionet; extranjeras en las minas, los latifundios y el comercio. Ya para
burguesía puede valorar la revolución del 52. Es decir, el cambio revo- los aflos 40 y 50, los Estados Unidos era el país con más influencia eco-
lucionario de "integración" sólo puede valorarse si un grupo se "inte- nómica y política en Bolivia. Con la revolución se puso más énfasis en
gra" a un contexto "superior" y "mejor". Sólo si consideramos esta fun- "tecnificar" la agricultura, abriendo paso a la importación de maquina-
ción de "imitación social" (como diría Tarde) tiene sentido la transgresión rias de todo tipo para "aumentar la productividad" . La imitación se
de la barrera racial, de la aculturización. En La Chaskañawi se juzga a la apoyó entonces en el prestigio de lo nuevo así como en la jerarquiza-
protagonista por su capacidad de imitar el supuesto comportamiento ción cultural, social y racial. La creencia en la "modernidad" en el sen-
de las señoritas, que las mismas "se.ñoritas" a veces no pueden cumplir. tido spenceriano de evolución implica que a través de ciertas caracte-
La sociedad criolla establece su prestigio diferenciándose de la cultura rísticas económicas se "progresará" hacia un mejoramiento moral y
indígena. Por esta razón en Yanakuna una familia "respetuosa" trata de político. Según Spencer, en Inglaterra este mejoramiento produciría la
que la madre de ascendencia indígena se ponga vestido y deje la polle- libertad del individuo y el establecimiento de un sistema democrático.
150 EL ESPEJO INDÍGENA ORGANIZACIÓN DE LA BURGUESíA .151

La burguesía boliviana aceptó la modernización no como proceso de venda. La vieja oligarquía rechaza constantemente las infiltraciones
liberación individual y cambio social, sino como presencia material de sociales y raciales de la nueva burguesía como una denigración racial,
continuidad cultural europea y símbolo de prestigio racial y social siem- la de ser mestiza. Su posición social es frecuentemente cuestionada por
pre desde un contexto urbano. Esto a su vez desvalorizaba lo rural, lo el criollo y acusada de ser racialmente inferior. Franz Tamayo, por ejem-
natural y lo indígena. Después de la revolución, la "modernización" se plo, es un mestizo que fue constantemente denigrado socialmente. A la
extendió al campo y al campesino siguiendo los mismos criterios de vez que Tamayo se ve acosado por los criollos y su prestigio racial occi-
mejoramiento, identificando la posesión material de lo moderno con la dental, éste es el mejor representante de la cultura europea por su pro-
libertad individual, lo cual sólo podía manifestarse a través de la trans- fundo conocimiento de ésta. Sin embargo, cuando es confrontado ra-
gresión cultural del indígena. La transculturación del indio se llevaría a cialmente como mestizo, Tamayo recurre al indio. La realidad indígena
cabo no sólo a través de la modernización agrícola sino también a tra- le otorga un propósito: lo especifica frente a la dominación criolla occi-
vés de la alfabetización y la integración al sistema de propiedad priva- dental y le permite apropiarse de lo indígena. De esta manera, facilita
da individual. su posición dominante sobre el grupo racial dominado y también le
Desde el punto de vista de la sociedad criolla, ya sea la oligarquía otorga poder en el contexto nacional criollo. Lo indígena ya no se pro-
liberal o la burguesía que emerge después de la guerra del Chaco, era yecta como perteneciente a una raza sino al grupo de la nación como lo
importante mantenerse en el poder; para lograrlo usó dos tipos de ar- enfatiza Tamayo. Así, adquiere un poder simbólico. Este es un primer
gumentación (ideológiCa): primero, el concepto de unidad social nacio- intento de esencializar la diferencia racial en el plano de la sociología.
nal basada en el discurso de homogeneidad social, racial, económica, y Lo indígena ya no es una identificación de la raza sino de una sociedad
segundo, el criterio de progreso, industrialización, culturización y mo- nacional. Otro intento similar es el llevado a cabo por el MNR.
dernización nacional. El primer argumento de unidad nacional se Los escritores movimientistas, como lo ilustra Hombres sin tierra,
redefine en ciertos momentos históricos diferenciando los márgenes de Revolución agraria y las declaraciones del partido tratan de eliminar el
esa unidad nacional al identificar los que ya no la integran por pertene- - problema racial desde el punto de vista de ellos mismos, del mestizo, y
cer a intereses extranjeros, como el de los mineros chilenos, durante la se convierten en símbolo de la carencia de racismo. El mestizaje racial
guerra del Pacífico y los intereses de la Standard Oil, en la guerra del pasa a la categoría de clase mestiza como afirman las "Bases y princi-
Chaco. En estas "redefiniciones" de lo nacional, la supuesta unidad es- pios del Movimiento Nacionalista Revolucionario" (Quadros Quiroga).
tablecida cuestiona a la anterior buscando su propia integración en el Al mismo tiempo, esta clase se identifica como representante del indio
presente, así la burguesía emigrante cuestiona y redefine su unidad y del mestizo. La sección titulada "Con el Movimiento Nacionalista
nacional sólo respecto a la de la oligarquía precedente. Pero al mismo Revolucionario", declara: "Afirmamos nuestra fe en el poder de la raza
tiempo, la estructura nacional de la sociedad criolla, :u.o sólo es cuestio- indomestiza" (42). Es decir, la representación racial del indio y el mesti-
nada internamente sino también muy frecuentemente por las culturas zo por la "clase" mestiza es imprescindible. Esta identificación racial es
indígenas que no quieren reconocer la historicidad nacional del grupo necesaria para legitimar la representatividad política del MNR como gru-
en el poder. po o "clase" mestiza. Según este texto del MNR, el partido se ve también
obligado a otorgar al indio y mestizo una identificación clasista en vez
de racial para justificar su papel revolucionario como uno de lucha de
D. El mestizo como objeto de su propio discurso clases. Por lo tanto, declara el documento: "Exigimos la unión de las
clases media, obrera y campesina en la lucha contra el superestado an-
La creación de una identidad nacional en la imagen indígena es tinacional y sus sirvientes" (43). .
una necesidad para la burguesía n9 sólo en un plano político sino en el El reconocimiento de que lo indígena ya no debe ser margmado
aspecto cultural. Así como esta identidad indígena responde a un con- sino reconocido como lo propio nacional, que hay que integrar a la na-
texto histórico es también, un producto del deseo y la necesidad que ción, no como raza sino como clase obrera, es el nuevo planteamiento
tiene la burguesía emergente de crear y justificar su poder y supervi- de la burguesía de los años 40. La nueva integración ya no es racial sino
152 EL ESPEJO INDÍGENA ORGANIZACIÓN DE LA BURGUESÍA 153

a través de un discurso laboral que lo integra como "campesino" y "obre- de siglos de colonización es prueba suficiente de este hecho. Lo cual a
ro". De esta forma, la diferenciación racial trata de esconderse bajo una su vez refuerza la necesidad de que el mestizo cree su discurso indíge-
máscara laboral. Este indigenismo se liga también a la sociologÍ'a y a la na.
economía; La nueva visión del indígena dentro de estas nuevas catego-
rías tiene un doble proposito. Además de intentar negar las aparentes
diferencias étnicas, el mestizo se otorga una nueva misión: la de reden-
tor social del indio. El indio pasa por una especie de bautizo, ya sea con
el sombrero de minero, el tractor o simplemente la vestimenta laboral
paraformar parte de un nuevo mundo o una nueva sociedad laboral
"moderna" que reconoce este valor.
La reforma agraria, también adquiere un valor simbólico desde el
punto de vista del mestizo. El derecho de propiedad tiende a identifi-
carse (especialmente en los textos auspiciados por el MNR) como un
elemento más que libera al indio de ser indio y lo convierte en "propie-
tario". El mestizo, al crear su papel de sujeto histórico como redentor
social del indio, está sirviendo como objeto de su propio discurso por el
hecho de que lo indígena es primordial para reflejarse a sí rrüsmo como
en un espejo. Por esta razón, la identificación con el indio que se da el
mestizo es ficticia. El mestizo crea su propia imagen en el indio. Esta es
la gran paradoja de su posición de poder como sujeto benevolente ha-_
cía el indio convertido en objeto semejante y espejo en el que se mira. 2
Este planteamiento muestra la posición de superioridad y de do-
minación del mestizo burgués revolucionario y la incapacidad de reco-
nocer al otro en esa misma posición de poder. Al mismo tiempo al con-
vertir al indio en objeto, éste se convierte en un ente que no amenaza al
mestizo. Esto no sólo es un producto de la ideología del poder sino
también corresponde a una realidad histórica. El indio repetidamente
ha desempeñado el papel de objeto como táctica de s.upervivencia ante
la amenaza de extinción. Este hecho por un lado refuerza el plantea-
miento de mestizo-sujeto 1indio-objeto pero por otro lado, el indio al
convertirse a sí mismo en objeto cuestiona y de cierta forma invierte
esta relación desde su posición histórica, no del discurso. Es decir, cuan-
do el indio se "hace" objeto está asumiendo un papel activo y de esta
manera engaña al mestizo que cree haber sido él, el que lo somete a esa
posición. La supervivencia de las culturas indígenas en Bolivia después

2 Este es un acercamiento similar al análisis de Luis Villoro sobre el indigenismo en


México. Ver Los grandes momentos del indigenismo en México.
Conclusión

El discurso indigenista de la primera mitad de siglo, aunque cam-


bia en términos económicos, históricos y sociales, realmente no varía
en su planteamient o ideológico. Las matrices ideológicas de Arguedas
y Tamayo tienen vigencia todavía después de la guerra del Chaco, es
decir, durante el periodo llamado "revolucionar io". Las premisas con-
ceptuales de este discurso indigenista realmente no se alteran y son
continuamen te replanteadas frente a la realidad de la heterogeneid ad
racial.
El indio en la literatura "indigenista" estudiada en este libro no
sólo es el objeto del discurso de la sociedad criolla, sino también la esta-
tua muda o de "bronce" vestida con la ideología de la nación, la socie-
dad y la revolución. El indio es mudo en términos del discurso criollo;
pero, a pesar de su mudez, transforma y genera este discurso con su
continua resistencia a la política de aculturación y su persistente lucha
por la tierra.
La tierra y la naturaleza como parte intrínseca de la economía y
cultura indígenas exigen el tratamiento de este tema, aunque dentro
del contexto ideológico y los intereses de la sociedad criolla. La presen-
cia indígena no sólo se encuentra en el nivel temático, sino que hace
documentar su influencia histórica en el país, como lo demuestra Pue-
bl€'. enfermo. Al querer trazar la influencia negativa del indio para el pro-
greso de la nación, Arguedas muestra la gran influencia indígena en el
aspecto social, la sicología colectiva y la política. De igual manera, aun-
que quiera negar la historicidad indígena identificándo la con la natu-
raleza (lo incivilizado), está afirmándola a través de las leyes raciales y
ambientales que supuestamen te forman la nacionalidad. De esta for-
ma, la "intencionali dad" del texto es traicionada por los argumentos
156 EL ESPEJO INDÍGENA CONCLUSIÓN . 157

mismos del escritor y por el referente indígena que se impone. En este una política nacionalista revolucionaria y realzar otra vez la importan-
sentido, esta lectura de la literatura indigenista cuestiona la unidad del cia de la burguesía como sujeto histórico. Esta interpretación cuestiona
sujeto y el poder del" Autor" para controlar la significación del texto. el poder del discurso en su afán de representatividad del referente indí-
Desde la perspectiva de la burguesía, el indio es el punto de par- gena y el con.trol político de los grupos indígenas. Es decir, definir al
tida para entablar el discurso de nación y revolución. Arguedas y indio es querer controlarlo. La historia indígena desmiente y subvierte
Tamayo utilizan los argumentos de homogeneidad racial como princi- este deseo de control que se expresa en el discurso así como también
pio nacional para llevar a cabo reformas que respondan a su posición escapa una fijación siempre mostrando su cara desconocida.
social y racial como intelectuales bolivianos. Botelho y Lara enfatizan La burguesía revolucionaria y los indios aymaras y quechuas tie-
la identidad y totalidad del indio con la tierra y su ambiente cultural nen como enemigo común a la oligarquía latifundista. De ahí que el
para después plantear la ruptura que implica la desposesión y la nece- discurso revolucionario de Valencia Vega, Augusto Guzmán, Revolu-
sidad de una revolución. Lara es más explícito en este sentido plan- ción agraria, identifique a la oligarquía latifundista con el sistema feudal
teando este argumento desde la perspectiva de un personaje, de una español de la colonia y aún más con el elemento extranjero de la nación.
venganza personal que se traduce después en la rebelión de la comuni- Pero esta identificación, como ya señalamos, es un tanto ficticia porque
dad contra el hijo del latifundista. De igual manera, la identificación quiere ocultar la posición de poder que tiene la burguesía con respecto
del indio con el contexto colonial en las obras sobre Tupak Katari de al indio.
Alipio Valencia Vega y Augusto Guzmán, aleja históricamente los con- El elemento extranjero como enemigo nacional es también la base
flictos del presente para crear una identificación histórica con el pasado del argumento de Marof, que identifica lo antinacional con los intereses
colonial y el sistema represivo español. Sólo una vez que el discurso económicos de la oligarquía minera y a éstos con los poderes interna-
'cosifica' la historia de Tupak Katari, la necesidad de ruptura, de revo- cionales. De esta manera, el discurso marxista de Marof plantea la re-
lución, se hace más relevante y poderosa en el presente. El discurso de volución en términos de una nivelación económica, nacionalizando las
Revolución agraria, por ejemplo, continúa utilizando la dicotomía feu- minas y llevando a cabo la repartición de la tierra. Este discurso es tam-
dal 1moderno para describir el estado del indio antes y después de la bién un intento por "acortar" la distancia histórica, pero con el discurso
revolución del 52. Por lo tanto, la justificación ideológica de la revolu- de integración económica y la "concientización" y creación de una cla-
ción del 52 como portadora de un cambio fundamental se da a través se obrera y campesina.
de la interpretación histórico-temporal como un salto de lo feudal a lo Los discursos de nación y revolución son los instrumentos ideo-
moderno para "liberar" históricamente al indio, convirtiéndolo en "parte lógicos que utiliza la sociedad criolla para mantenerse en el poder. Este
del siglo XX". Los dirigentes sindicales proporcionan el enlace entre este poder, siempre amenazado desde la conquista por las rebeliones indí-
discurso revolucionario y el movimiento indígena. Así, en los años 40 genas, es constantemente desvalorado por las diferencias culturales
son los mediadores entre el discurso revolucionario y los intereses del existentes. Por esta razón resulta importante la creación de una socie-
campesinado: principalmente la tierra. Es por eso que la posesión de la dad homogénea (donde todos piensen igual, según Bagehot) y de ahí
tierra en varios casos se adelanta a la reforma agraria oficial. Es decir, también se entiende la importancia de la institución educativa como
los hechos se adelantan al discurso. Esto implica también que si la his- niveladora social y "regeneradora" del indio.
toria privilegia la actuación del MNR como sujeto histórico que lleva a La ideología "indigenista" está pues ligada a la idea de totalización
cabo la revolución, un hecho como la toma de tierras antes de la refor- nacional, de revolución en términos de "integración" histórica, y a la
ma agraria desmiente esta posición dominante y establece el reconoci- creación de una sociedad homogénea para uso de la burguesía en el
miento del indio como sujeto histórico. Un hecho que la historia "ofi- poder con el fin de defenderse de la amenaza que los poderes extranje-
cial" no quiere reconocer. . ros y el indio presentan al Estado boliviano.
Mi interpretación de las obras mencionadas singulariza dos per- Esta relación de poder que corresponde a la relación de produc-
cepciones indígenas que forjan una identidad espacial (con la tierra) y ción del discurso de un sujeto criollo dominante y del objeto indígena
temporal (con el pasado incaico) y que a su vez sirven para justifi~ar dominado es la que, a su vez, crea la "diferencia" racial discursiva cons-
158 EL ESPEJO INDÍGENA

truida a partir de la imagen criolla y de la posición social, laboral, en la


que se desea fijar al indígena, como se plantea, por ejemplo, en el ma- Archivos
nual de educación rural de 1947. Por lo tanto, el indigenismo de· la pri-
mera mitad de siglo en Bolivia, aunque quiera ser dialéctico, es el espe-
jo donde el sujeto indigenista se refleja a sí mismo y donde el intento de
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