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ARQUITECTURA Y ESPECTACULOS: ANTONIO
PINTOR Y OCETE
Alvaro Ruíz Rodríguez
Antonio Pintor y Ocete nació en Motril (Granada) en 1862. Alternará
sus estudios de arquitectura entre las Escuelas Superiores de Barcelona y
Madrid. Pintor debió concluir su carrera a finales de 1888 o principios del año
siguiente y su primera idea fue la de ejercer la profesión en Sudamérica l .
Sin embargo, la plaza de arquitecto municipal en Santa Cruz de Tene-
rife había quedado vacante tras la muerte de su titular, 'Manuel de Oraá y
Arcocha, el 2 de febrero de 1889. Pintor le sustituirá, tras ganar el concurso
de méritos, y será el jefe de la oficina técnica del Ayuntamiento de la Ciu-
dad hasta su jubilación en enero de 1932.
Sus primeros trabajos fueron de carácter urbanístico. Así realizará, en-
tre otros, el proyecto de reforma de la Plaza de la Constitución y del ado-
quinado de las calles San José, Villalba Hervás y parte de La Marina.
Antonio Pintor fue quien ideó, trazó y coordinó el crecimiento de San-
ta Cruz. Se crearon los barrios de Duggi, los Hoteles, Salamanca y se ter-
l. DARlAS PRINCIPE, A.: Arquitectura y Arquitectos en las Canarias Occidentales,
1874-1931. Santa Cruz de Tenerife, 1985, p. I77.
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DE TALLE DE LA S FACHADAS.
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Arcos de Herradura. Plano detalle de la fachada de la Plaza de Toros, 1892.
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minó de formar el Toscal. Se reformaron las alineaciones de casi todas las
antiguas vías y se cambió el empedrado de las calles por el sistema de
alquitranado o adoquinado. Se dota a la Ciudad de nuevos edificios públi-
cos: Ayuntamiento, Instituto de Higiene, Observatorio Meteorológico. Las
obras hidráulicas pasan de ser inexistentes a concretarse en servicio de
agua pública, depósito de aguas, acueducto y galerías ... Proyecta asimismo
centros asistenciales como el de Lazareto y el manicomio, centros escola-
res en el Barrio del Toscal y Duggi y un sinfin de nuevas obras públicas
como el Mercado de Hierro, Matadero, Parque, encauzamiento del Barran-
co de Santos ... 2
La producción de Antonio Pintor es mayoritariamente ecléctica. Tam-
bién realiza obras modernistas que son más bien producto de las últimas
consecuencias del eclecticismo, y no le interesó la nueva arquitectura.
Dentro de este lenguaje ecléctico, y en algún caso historicista, realiza-
rá diversas obras relacionadas con el espectáculo: la Plaza de Toros (1892),
el Pabellón Recreativo o Salón Noved::Jes (1911) y el Parque Recreativo
(1912) en Santa Cruz de Tenerife, el Teatro Leal en La Laguna (1912), el
Teatro Principal en La Orotava (1914) y el Teatro Tophan en el Puerto de la
Cruz (1926).
Los espectáculos
En los primeros años del siglo XIX los espectáculos se desarrollaban
en Tenerife bajo las mismas pautas del siglo anterior, es decir, no existía
agrupación alguna o compañía y menos una sala de espectáculos.
Martínez Viera habla de la construcción del primer teatro en el Puerto
de la Orotava entre 1823 y 1824. Los habitantes de Icod y la Villa de la
Orotava siguieron el ejemplo fabricando uno, en los que se daban repre-
sentaciones públicas durante la estación de invierno.
En Santa Cruz de Tenerife funcionaba un salón-teatro en la calle Tigre,
y otro de más categoría en la calle de La Marina que se inauguró el 25 de
diciembre de 1835. Dentro del convento de Santo Domingo de La Laguna
se dieron sesiones teatrales entre 1838 y 1839.
Otro tipo de espectáculo fueron los museos de cera. Uno funcionó en la
calle Castillo en 1882, y otro en la calle Malteses en 1887 en el que se ofrecía la
2. DARlAS: (1985), Op. cit., p.179.
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reproducción en cera de personajes famosos como los emperadores de Ale-
mania, la Reina de Portugal o el Papa, y si el visitante lo requería, al com-
pás de un organillo, un retrato que en poco tiempo podía llevarse a casa.
También los tinerfeños podían ocupar su tiempo de ocio en el circo.
Hay noticias que indican que desde principios de siglo había actuaciones de
titiriteros con juegos de acrobacia, malabarismo, etc. que de paso hacia
América recalaban en el Puerto de Santa Cruz para ofrecer alguna función.
Pero sólo nos consta el circo ecuestre que funcionó en La Laguna en 1880
y en Santa Cruz, en 1898, un circo de verano en la calle del Castillo y el
circo Duggi, frente al Hospital Militar. Eran espectáculos efímeros, alber-
gues de quita y pon la carpa de paso hacia América.
Desde mediados y hasta finales del siglo XIX estuvo en activo una
gallera en Santa Cruz de Tenerife que ofrecía peleas de gallos tres días a la
semana.
El tiempo de ocio de los tinerfeños también fue ocupado por otro es-
pectáculo, los toros. Sabemos del funcionamiento, en 1891, de una plaza de
toros de madera, propiedad de D. Nicolás Darmani, en la calle San Juan de
La Laguna. Según la prensa de la época 3 era de mucha capacidad pero de
pocas corridas. Sin embargo, el éxito fue tal que al año siguiente la Socie-
dad «La Tinerfeña» comienza los preparativos para construir una en Santa
Cruz de Tenerife.
La Plaza de toros de Santa Cruz de Tenerife es proyectada por Antonio
Pintor en 1892. El edificio es de planta poligonal de treinta y tres lados con
graderías y un piso de palcos, debajo del cual discurre una galería. Fue
construida en mampostería y se utilizó el hierro en algunos elementos de
sostén como las columnas y las vigas del piso superior procedentes de Se-
villa. El estilo de la plaza sigue las pautas de otras construidas en la Penín-
sula, como puede ser la de Madrid, de 1874 obra de Rodríguez de Ayuso y
Alvarez Capra 4, con elementos neomudéjares: almenas escalonadas, arcos de
herradura, alféizar, ventanas geminadas, etc. En la fecha de su construcción
era el edificio con más cantidad de hierro de Santa Cruz S, elogiándose su
factura e inaugurándose, con la pompa que requería el acontecimiento, du-
3. Diario de Tenerife, 16 de septiembre de 1891.
4. Ya destruida, fue uno de los primeros ejemplos españoles del empleo de hierro a gran
escala.
5. HERNANDEZ RODRlGUEZ, M.e. : La Arquitectura del Hierro en Tenerife, Santa Cruz
de Tenerife, 1989, p.79.
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Fachada del Teatro Guim erá, prim
er local que cobi jó al cine en 1897
.
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rante las Fiestas de Mayo de la Ciudad en 1893 con el célebre matador
internacional Luis Mazzantini. Pudieron ver la corrida 6.800 espectadores 6.
Los toros no han tenido en Canarias mucho arraigo y desaparecen
pronto del ámbito insular. Sin embargo, desde 1927, Y hasta la actualidad,
esta Plaza ha estado vinculada a otro espectáculo, el cine.
Los cines de verano son como una prolongación de la temporada y una
posibilidad de repescar algunas películas estrenadas en otro tiempo. La Pla-
za de toros a lo largo de este siglo se ha denominado de diferentes formas,
cine Alhambra, cine Rambla, cine Tenerife y cine Plaza. En los últimos
años su fisonomía, y condiciones generales, se ha deteriorado considera-
blemente con graves riesgos de seguridad para los espectadores; se ha uti-
lizado para veladas de boxeo, lucha canaria, mítines políticos, conciertos,
galas ... En estos días la Alcaldía de Santa Cruz de Tenerife ha obligado,
mediante decreto, el cierre cautelar de la Plaza de Toros, «por no reunir las
condiciones previstas en el Reglamento de Policía de Espectáculos Públi-
cos y Actividades Recreativas y Norma básica de Incendios CPI-91, así
como carecer del plan de Emergencias y autoprotección» 7 .
La llegada del cine
Hasta el verano de este año, 1991, se daban sesiones de cine al aire
libre en la Plaza de toros, y es el único recinto que conserva esta modali-
dad. El primero fue un cine al aire libre instalado en 1908, en la Plaza del
patriotismo, hoy del Príncipe, denominado Parque Recreativo, cubierto en
1912 por Antonio Pintor.
El cine había llegado a Santa Cruz de Tenerife desde Portugal en 1897.
El cinematógrafo se irá cobijando en espacios adaptados para su exhibición
puesto que no tendrá un edificio propio hasta que vaya definiendo su tipo-
logía a partir de la llegada del sonoro, a finales de la década de los 20.
Así, la prensa anuncia la llegada de un Animatógrafo, con una gran
variedad de fotografías instantáneas, para dar varias sesiones en el Teatro
Municipal. El Teatro fue construido por Manuel Oraá y Arcocha e inaugu-
rado en 1851 sin estar del todo acabado, básicamente cuestiones decorati-
vas. Con el tiempo se hizo necesaria una profunda remodelación que co-
6. ENCrNOSO HERNANDEZ, A.: Guía del Forastero. Santa Cruz de Tenerife, 1930, p.75 .
7. Prensa tinerfeña del 12 de diciembre de 1991.
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Detalle de la fachada del Parlamento de Canarias. En 1899 era la sede de la Sociedad Musical Santa Cecilia y en sus salones tu-
vieron lugar las primeras sesiones continuadas de cine.
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menzará en 1911 bajo las directrices de Antonio Pintor. Las obras duraron
doce años y hubo tal falta de planificación «que podemos asegurar que del
proyecto de Oraá sólo queda el exterior y algunas paredes maestras» 8.
Del Teatro Municipal el Animatógrafo pasa al Círculo Mercantil y al
Gabinete Instructivo. Eran exhibiciones cortas que duraban de cinco a nue-
ve días.
Sin embargo, es en el edificio de la Sociedad Musical Santa Cecilia 9
donde tendrán lugar, en 1899, las primeras sesiones continuadas de cine. El
edificio fue construido en la década de los 80, según proyecto de Manuel
Oraá, y ampliado por Antonio Pintor a principios del s. XX. Respetando la
obra anterior, dentro de un estilo clásico, capta su armonía y acata la dispo-
sición de la primitiva fachada .
Los salones de esta Sociedad fueron desbordados de público durante
meses para ver Galatea, Baile español en una calle de Méjico, LLegada de
un tren, Cochero dormido, Castillo encantado, Puerto de Marsella, Caba-
llería a nado ... , éstas serán las últimas sesiones de cine del siglo XIX. Pron-
to va aumentando la demanda de aparatos, los espectadores daban rienda
suelta a la imaginación con Viaje a la luna, El reino de las hadas o las
maravillas de las profundidades del océano, Alí Babá y los cuarenta ladro-
nes o Tragedia de amor. El éxito del nuevo espectáculo comenzaba a de-
mandar un lugar apropiado y estable para su exhibición, es entonces cuan-
do se erige, como ya hemos indicado, el Parque Recreativo al aire libre en
1908. El local estuvo combinando durante cuatro años variedades, tuvo un
gran éxito la «muñeca mecánica», y cine, Gaumont último modelo. Ante
ello, su propietario, el entrañable empresario D. Ramón Baudet, decide ha-
cerlo salón de invierno.
El Parque Recreativo
Ya cubierto, era un pabellón ecléctico de madera y hierro con techum-
bre a dos aguas. La fachada tenía un cuerpo en forma de marquesina rema-
tada en balaustrada y sostenida por columnas de madera, y otro que abarca-
ba la cabina de proyección. Destaca en ella tres vanos con dintel y clave que
8. DARlAS : (1985), Op. cit., p.227.
9. Después fue propiedad de la Diputación Provincial y en la actualidad es sede del Parla-
mento Regional de la Comunidad Autónoma de Canarias.
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Fachada del Parque Recreativo, situado en la Plaza del Patriotismo, hoy del Principe, poco antes de ser derribado en Febrero de
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1973. 2
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se correspondían con las ventanas de aireación, dos laterales para la sala y
una central para la cabina. El conjunto de la fachada se remataba en la
techumbre a base de motivos decorativos entrelazados artísticamente reali-
zados en madera.
Se accedía al interior, por tres puertas decoradas con rombos que se
abrían bajo la marquesina, distribuido de la siguiente manera: 300 plazas
de general, 150 de segunda clase, 50 en preferencia y 132 asientos más
correspondientes a los 22 palcos, 11 a cada lado de la sala. Esta jerarquiza-
ción, propia del teatro y heredada en muchos cinematógrafos, obligaba a
diferencias en el precio de las entradas: una peseta, setenta y cinco, cin-
cuenta, y veinticinco céntimos, según la plaza elegida.
Predominaba una decoración con sabor modernista, sobre todo, moti-
vos vegetales y florales, ramos de frutas, guirnaldas. :., y varias marinas
realizadas por Manuel López Ruíz 10.
La construcción del Parque Recreativo estuvo reglamentada por las
condiciones de policía para espectáculos públicos de 1886. Se exigía deter-
minadas condiciones de seguridad que Pintor obvió en gran medida, igual
que lo hizo en la distribución de los asientos de la sala. Sin embargo, en
enero de 1912 la Junta Provincial de Teatros 11, da su visto bueno y el Par-
que Recreativo se inaugurará, «esta noche -abril de 1912-, aún cuando
faltan pequeños detalles para la completa terminación ... con la compañia
de Zarzuela que dirige el primer actor Antonio Campoamor y el laureado
maestro tinerfeño José Crosa, con las obras "Los granujas y la India-
na "»12. Los precios fueron los siguientes: preferencia numerada 0'75 ptas.,
segunda clase 0'50 ptas. y general 0'25 ptas.
En días sucesivos el Parque Recreativo proyectó películas de la casa
Gaumont. La cabina de proyección estaba contemplada en el proyecto y
estuvo legislada por un decreto de 1908 que obligaba a colocarla en el lado
opuesto al de entrada y salida de espectadores. Pues bien, de nuevo Pintor
vuelve a infringir la normativa al disponer la cabina en fachada, por donde
tiene lugar la entrada al pabellón. Este edificio fue derribado en el mes de
febrero de 1973 y en el solar se construyó el nuevo edificio para servicios
y centro cultural de Cajacanarias.
10. También decorará con diversas pinturas el cine de Santa Ursula, el Teatro Leal de La
Laguna y el Teatro Nacional de Cuba.
11. El Periódico Lagunero, 15 de enero de 1912.
12 . La Prensa, 10 de abril de 1912.
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Antonio Pintor no parecía tenerle mucho respeto a la normativa porque
. esta disposición de cabina vuelve a realizarla en otro pabellón ecléctico de
madera y hierro, el Salón Novedades.
Salón Novedades
Estaba muy cerca del Parque Recreativo y ocupaba casi una manzana
entre las calles de Ferrer (entrada principal), Santa Rosa de Lima y San
Francisco Javier (fachada trasera).
Se inauguró tres días después de haberlo hecho el Parque Recreativo,
con variedades y cine de la casa Pathé, y su promotor fue Manuel Ve-
lázquez. La distribución interior que proyectó Pintor, diferente a la del Par-
que Recreativo, ofrecía dificultades en cuanto a visibilidad para ver las
películas en óptimas condiciones. Poseía un patio de butacas rectangular,
sin palcos, dividido en preferencia, 240 asientos, y segunda clase, 264 pla-
zas. En los laterales se dispuso dieciseis filas de gradas de madera, ocho a
cada lado de la sala. Previsto como pabellón provisional, el Ayuntamiento
había aprobado el proyecto «sin contraer responsabilidades en cuanto a las
condiciones de seguridad» 13 . Algunos meses después de su inauguración
el propietario se ve en la obligación de realizar varias reformas. Ello no
impidió que el Gobierno Civil le sancionara varias veces por faltar al Re-
glamento de Espectáculos 14 . Los avisos y multas no surgieron efecto, el
Salón Novedades, también denominado Pabellón Recreativo, fue destruido
por un incendio en los años 20.
Antonio Pintor, por tanto, será el autor de las primeras salas de espec-
táculo construidas para teatro y variedades, y cuya vinculación con el cine
venía dada por la disposición añadida de la cabina de proyección.
Teatro en La Orotava
Dentro de estos primeros locales, Pintor proyectará el Teatro Principal
en la Villa de la Orotava, en 1913, para construirse en un solar del Ayunta-
13. Memoria del proyecto, marzo de 1912.
14. Fue multado varias veces con 50 pesetas en 1912, 1914 Y 1915.
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miento. En la instancia presentada por el promotor de la obra, solicitaba la
concesión del terreno por el plazo de 20 años, «pasado el cual quedaría a
favor del municipio y cuyo número de años creo necesario para reintegrar-
me el importe de su construcción» 15. Pintor, apoyando obviamente la peti-
ción del promotor, ofrece toda una explicación que recoge la memoria del
proyecto de esta forma: «el desarrollo inconcebible que ha adquirido la
agricultura en Tenerife y muy especialmente en las zonas donde se produ-
cen plátanos, los rendimientos casi fabulosos de su cultivo, remunerador
como ninguno, y el natural afán que todos sienten de participar de estos
beneficios, son las causas determinantes del encarecimiento de los terre-
nos y de que para plantar plátanos se utilicen hasta los patios de las casas.
No quedando en el Puerto de la Cruz solar alguno disponible para cons-
trucción que pueda adquirirse a un precio razonable. Por otra parte, care-
ciendo esta población de un local adecuado para representaciones teatra-
les y de cinematógrafo, necesarias para proporcionar al público distrac-
ciones morales e instructivas que le alejen de otros centros reñidos con la
cultura ... » 16. En el solar, antiguo Convento de San Nicolás incendiado en
el siglo XIX, dispuso un patio de butacas pequeño, y al fondo gradas de
madera con buena visibilidad para los espectadores, a unos 60 centímetros
por encima de la última fila. Sin embargo, las piezas de madera que utiliza
no estaban lo suficientemente distanciadas y aisladas entre chapas de hie-
rro, aunque sí pintadas con una sustancia incombustible. Ello era propicio
a cualquier incendio y por tanto a que el fuego se extendiera por toda la
sala. Además, y es un error contínuo, la cabina de proyección tampoco fue
situada en el lugar reglamentario ya que la ubicó a menos de un metro de
distancia de los espectadores. Una imprudencia, de igual forma que lo fue
obviar la utilización de los materiales incombustibles preceptivos.
Al arquitecto tinerfeño José E. Marrero Regalado le había encargado el
Ayuntamiento de La Orotava el proyecto de un Teatro Municipal en 1926 17
15. Instancia presentada al Ayuntamiento de La Orotava en el mes de febrero de 1913.
16. Memoria descriptiva del proyecto, Ayuntamiento de La Orotava, exp. 189.
17. Marrero Regalado tuvo una vinculación directa con la arquitectura del espectáculo. En
Madrid, según finalizó los estudios de arquitectura, colaboró en el proyecto del Cine
Callao con Luis Gutiérrez Soto e hizo el Cine Metropolitano. En Tenerife fue el arquitec-
to que más cines hizo y el que mejor conocía esta tipología. Además de numerosas salas
en pueblos y barrios, proyectó en Santa Cruz de Tenerife, entre otros, el cine Baudet, Rex
y Víctor, éste último único ejemplo de arquitectura del cine de pantalla única que queda
en la Ciudad.
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Proyectó el Teatro Power 18, en una línea renacentista, para edificarse en el
solar del teatro que anteriormente había construido Antonio Pintor. Refi-
riéndose a este Teatro, Marrero, en la memoria explicativa del proyecto,
aludía a sus deficientes condiciones en general «y sobre todo en el patio de
butacas, con pésimas condiciones sanitarias, aparte de encontrarse al
margen de cuanto previene el reglamento de espectáculos acerca de esta
clase de edificios» 19. •
El Reglamento vigente para los edificios destinados al espectáculo del
año 1886 fue sustituido por otro de 1913. Bajo esta nueva reglamentación
Antonio Pintor construirá dos edificios: el Teatro Leal de La Laguna y el
Teatro Tophan en el Puerto de la Cruz.
Teatro Leal de La Laguna
Fue proyectado en 1912. Presenta su fachada a la calle Obispo Rey
Redondo, c/La Carrera, tras la cual se llega al vestíbulo de acceso al patio
de butacas o a los pisos superiores mediante dos escaleras que se abren a
los lados. El edificio, decorado en su interior con pinturas de Manuel Ló-
pez Ruiz, Botas Ghirlanda y Manuel Verdugo, es de cuatro plantas en su
interior. Tiene capacidad para 800 plazas distribuidas en butacas de patio,
las de platea en un corto trecho junto al escenario, en el segundo piso los
palcos, el tercero para anfiteatro y el cuarto paraíso.
El edificio, concebido como teatro, se inaugura en 1915 20 Y unos me-
ses después se dispone la cabina de proyección, sacrificándose varios paI-
cos para su acondicionamiento.
Tiene una planta en forma de herradura que permite una buena acústi-
ca pero una deficiente visibilidad en muchos asientos de la sala.
La fachada principal se compone de un cuerpo central de dos plantas
flanqueado por torreones de tres alturas. La planta baja tiene tres vanos que
se corresponden con las puertas de entrada, yen la segunda se sitúan cuatro
18. Este proyecto fue el primer encargo de Marrero en Canarias. El segundo, fue el cine Fono
de Santa Cruz de Tenerife, de 1930, que tampoco se construyó.
19. Memoria descriptiva del proyecto, mayo de 1926.
20. Desde que se proyectó hasta su inauguración pasaron tres años debido al retraso en las
obras por la Guerra Europea y a la dificultad de encontrar materiales de construcción. Se
inauguró el I I de septiembre de 1915, con motivo de las Fiestas del Cristo, con un acto
literario denominado «Fiesta de las Hespérides».
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Fachada del Teatro Leal de La laguna, 1912.
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pilastras, entre las que se abren tres puertas con arco de medio punto, dos
de ellas con las figuras de Lope de Vega y Calderón de la Barca.
El Teatro Leal pasó en 1984 a manos del Ayuntamiento que ha encar-
gado una serie de reformas desgraciadas. Las Pinturas de la planta baja
están sometidas a un deterioro continuo, las del techo se han venido abajo
alguna vez, y lo terrible del caso es que las obras han estado en manos de
quienes se consideran profesionales. Sigue abierto a la espera de una sub-
vención estatal para restaurarlo y continúan celebrándose actos de toda ín-
dole.
En 1917 Antonio Pintor realizó un proyecto de casas de viviendas y
almacenes para Kuhner Henderson y Cía. en la Avenida General Mola-
Rambla de las Asuncionistas. En el proyecto, y en la parte de almacenes,
recogía la idea de un cinematógrafo que no llega a realizarse. Sin embargo,
en ese mismo solar el 25 de julio de 1928 sí se inaugurará, con la película
«Triunfo» 21, un cine al aire libre denominado cine La Paz, obra de Pelayo
López y Martín Romero, que será cubierto e inaugurado, con «Mesalina»,
con el mismo nombre el 13 de abril de 1929.
Antonio Pintor realizará en el Puerto de la Cruz un edificio concebido
para cine, aunque se denomine Teatro Tophan.
Teatro Tophan
En el proyecto, del año 1926, dispuso el patio de butacas con una pen-
diente acertada para que la visibilidad de los espectadores no quedara inte-
rrumpida por algún obstáculo.
Sin embargo, al poco tiempo, fue suprimida porque la sala no se ade-
cuaba para otras actividades de interés para la Ciudad. En la memoria del
proyecto lo justificaba así: «el Puerto de la Cruz no posee local alguno
capaz para grandes reuniones o bailes públicos y éste se utiláaría para los
que se celebren sin que tenga que realizar modificación alguna» 22.
En la distribución contempló el patio de butacas y un vestíbulo de
acceso. Al fondo, por encima de la última fila de gradas y muy cerca del
público, instaló la cabina de proyección de nuevo infringiendo la normati-
21. Producida por la Paramount, la cinta constaba de ocho partes.
22. Memoria descriptiva del proyecto, Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, exp . n° 130.
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va, por donde entra y sale el público. Todos los servicios y anexos fueron
ubicados en una casa próxima a la sala.
De los locales dedicados a espectáculos proyectados por Antonio Pin-
tor sólo queda en pie la Plaza de Toros de Santa Cruz de Tenerife y el Teatro
Leal de La Laguna. Y en pie seguirán si se les aplica la profunda reforma
que necesitan. Si el espectáculo de los toros nos queda algo lejos por la
propia idiosincrasia del canario no sucede lo mismo con el teatro y el cine.
Sin embargo, haciendo una recapitulación de estos locales, que forman par-
te de la memoria colectiva, nos encontramos con un panorama desolador.
Sobrevive el Teatro Guimerá en Santa Cruz, restaurado recientemente con
unos resultados poco convincentes, y el Teatro Leal de La Laguna. De los
78 cinematógrafos, de pantalla única, que proyectaron cine en Tenerife en
los años sesenta se pasa a 24 en los años ochenta, y en la actualidad exhiben
películas uno 23 en la Capital y seis en otras poblaciones de la isla.
En Tenerife esta tipología fue abordada por escasos arquitectos, el que
más y mejor fue Marrero Regalado; pero las primeras salas de espectáculos
de este siglo con que contó el público de Tenerife fueron realizadas por
Antonio Pintor. Arquitecto con más de cuarenta años al servicio del Ayun-
tamiento de Santa Cruz de Tenerife, viajero, precursor de los consulting en
Canarias, más de 30 años como profesor en la Escuela de Náutica, arquitec-
to Diocesano y arquitecto Provincial. Modernista enmascarado, ecléctico ...
formó parte de una generación denominada por Rodolfo Ucha como de
«los tradicionalistas antiguos» 24 . Pintor será uno de los últimos arquitectos
previos al Movimiento Moderno en Canarias junto a Oraá, Fernando Nava-
rro, López de Echegarreta, Barry, Estanga, etc. Ellos serán los principales
representantes y responsables de cerrar una época histórica, resumen de
cuatro siglos de arquitectura sin vanguardia.
23. En el mes de diciembre de este año 1991 fue derribado el antiguo Cine Toscal, después
llamado Real Cinema, que basta ahora dedicaba su sala de pantalla única a la exhibición
de películas X.
24. UCHA DONATE, R.: 50 años de Arquitectura Española (1900-1950). Madrid, 1980.
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