0% encontró este documento útil (0 votos)
217 vistas63 páginas

2.5. Karma Yoga de Swami Vivekananda

El documento presenta un resumen del libro "Karma Yoga" de Swami Vivekananda. Explica que el libro ofrece enseñanzas sobre cómo practicar el karma yoga o el servicio desinteresado como camino hacia la liberación espiritual. También describe las tres categorías de personas según su progreso espiritual según los vedantistas: los atados al mundo material, los aspirantes activos y los liberados.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
217 vistas63 páginas

2.5. Karma Yoga de Swami Vivekananda

El documento presenta un resumen del libro "Karma Yoga" de Swami Vivekananda. Explica que el libro ofrece enseñanzas sobre cómo practicar el karma yoga o el servicio desinteresado como camino hacia la liberación espiritual. También describe las tres categorías de personas según su progreso espiritual según los vedantistas: los atados al mundo material, los aspirantes activos y los liberados.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
Está en la página 1/ 63

Swami Vivekananda

KARMA YOGA

Título original: Karma Yoga


PREFACIO
Nos sentimos felices al presentar la primera edición de una traducción
auténtica y correcta de “Karma-Yoga", de Swami Vivekananda.
Las obras del gran Swami Vivekananda son expresiones de la Suprema Verdad.
Swami Vivekananda, discípulo predilecto de Sri Ramakrishna} la Encarnación
Divina} era un ser muy elevado. Estaba establecido en Dios. N o sé cuántos de
mis queridos lectores comprenderán el significado de este concepto. Les daré
una idea aproximada de este estado de bienaventuranza que} para el caso}
podríamos definirlo así: ¡Swami Vivekananda vivía casi todo el tiempo en
constante comunión con Dios! De manera que sus dichos y escritos son
expresiones misericordiosas que ayudan a aquellos seres que sinceramente
están buscando} según su propio temperamento} un sendero, un
entendimiento} para lograr la Suprema Meta de la vida humana: Liberación
Absoluta.
Si el lector tiene un temperamento activo y, al mismo tiempo, por su propia
experiencia nota que su naturaleza ya no acepta la norma de la mayoría de la
gente de una satisfacción momentánea en el plano sensorio y quiere disfrutar
aquella plenitud de dicha donde nadie queda excluido, este lector encontrará la
lectura del “Karma- Yoga” útil y de gran beneficio.
Algunos creen que sólo por la lectura de buenos libros uno puede ser espiritual.
La mera lectura, si no va acompañada de la práctica recomendada, puede
hacer del lector con buena memoria un polemista de “Peñas”o “Club de
Debates” donde se discute toda clase de ideas, hasta las ideas filosóficas y
religiosas. Lo cierto es que la lectura de los libros escritos por verdaderos
maestros, que son figuras condensadas de la Suprema Verdad, ayudan sólo a
aquellos que sufren constantemente “inquietud espiritual, en medio de la activa
vida del progreso material, quienes llevan una vida moral y ética, que son
naturalmente veraces y amantes de la humanidad, saben aprovechar los textos
espirituales; para los otros) si los llegan a leer) no tienen más sentido que el de
“una lectura más”, que, muchas veces, si algo les deja es una profunda
confusión. Por ejemplo, ¿cuántos de nosotros podemos comprender el
significado real del dicho de la Encarnación Divina Sri Krishna cuando nos
dice:”Tenemos derecho al trabajo, pero no a sus frutos"? Muchos dicen que es
imposible actuar sin pensar o sin anhelar el fruto, el resultado de la acción. Sin
embargo, ese pensamiento, ese deseo que es acompañado' por la febril
esperanza en el fruto, les hace cada vez mas débiles, más limitados; se alejan
cada vez más del verdadero progreso) que los convertiría al estado de Ser
puro, esto es, en la Plenitud misma.
Hay personas, que dicen ser muy instruidas, cuya opinión está formada por la
lectura de los diarios y revistas - generalmente llenos de partidismos y de un
pernicioso nacionalismo-, que creen que en el Occidente todos los seres
humanos son muy activos y muy prácticos, y que piensan que los hindúes son
poco activos, casi holgazanes y muy soñadores. Tales opiniones positivamente
equivocadas y muy dañinas. La verdad es que, en todas partes del mundo, hay
gente de la más variada mentalidad. Así como en la India 8e encuentra gente
que vive para comer, también 8e encuentra en el Occidente gente
contemplativa y dedicada a la vida espiritual, cuya realización se logra, por la
activa práctica del inegoísmo. Las diferencias que separan a los orientales de
1os occidentales son meramente superficiales; son un puñado de ideas locales,
regionales, de supersticiones y tradiciones, de nombres y formas, de modos de
comer, de vestir y de divertirse. Debajo de esa superficialidad, los problemas y
sus soluciones son puramente humanos, no son orientales ni occidentales. Sin
embargo, por esa influencia ajena) nos equivocamos y, a veces, nos
equivocamos enormemente, sembrando y cosechando desprecio, odio y
rencor. Sólo será de provecho la lectura de “Karma-Yoga” para aquellos que
han desarraigado de su mente esas limitantes ideas de “superioridad” e
“inferioridad”, de crudo egoísmo, que mantienen al hombre en el nivel animal a
pesar de su cuerpo humano.
Filosóficamente, Swami Vivekananda es un Vedantista. Por su propia
realización sabia que Dios trascendental es, a la vez, Dios universal y, también,
que todo lo que existe es Dios manifestado. Eso de pensar que en algún
momento estamos separados de Dios es la mayor ignorancia del ser humano y
todo el progreso espiritual no es
Swami Vivekananda – Karma Yoga
2
nada más que el esfuerzo, cualquiera sea el sendero que se siga) para destruir
esa tan dañosa insensatez. Los Vedantistas declaran que hay tres clases de
seres humanos:
1) Los baddhas, aquellos que están profunda e inconscientemente ligados a las
ideas y objetos transitorios. Ellos aceptan como única realidad la vida objetiva;
creen que son criaturas de la naturaleza, aunque a veces, sin sentirlo, dicen
que Dios es el creador. Su vida se manifiesta a través de los siguientes actos:
respirar) moverse) comer, descansar o dormir, divertirse, hacer el acto sexual)
temer o, atemorizar. Todos esos actos los llevan a cabo con o sin la ayuda de la
máquina. La inmensa mayoría de los seres humanos pertenece a esta
categoría. Ellos no comprenderán el “Karma-Yoga”.
2) Mamukshu, o activos aspirantes a la liberación. Las personas de este tipo se
han dado cuenta que el logro fácil o difícil de los objetos o ideas que buscan
para satisfacer sus deseos corp6reos o mentales, no los libera de esa ligadura
que sienten, de ese encadenamiento que nos impone la dependencia, que les
resulta no sólo molesto sino que) a veces, llega a ser penoso y hasta doloroso.
Son ellos quienes buscan, se esfuerzan y experimentan diversos métodos,
opiniones y consejos, para ser libres. Pero, una cosa esencial les falta, y ésta
es, que no se exa- minan a sí mismo, no buscan su propia, intima naturaleza. N
o saben si esa intima naturaleza es activa, emocional, filosófica o mística.
Siguen leyendo muchos libros, oyendo opiniones ajenas y, a veces, tratan de
encaminar su vida durante cierto tiempo influido por la atracción de alguna
lectura o conferencia de algún escritor o conferencista. Aún más. Como al
principios sus sufrimientos y problemas surgen en el plano físico-mental,
buscan soluciones de alivio inmediato, ya sea para ellos, o para sus familiares,
o para su patria o para la humanidad toda, pero siempre sin llegar a la raíz del
mal. Si no son religiosos ocasionales, practicantes de algún culto devocional,
siguen haciendo obras altruistas. Sin duda alguna, no llevan la vida de los
baddhas, o sumergidos en conceptos puramente materiales; pero, debo aclarar
que su progreso hacia la vida espiritual es muy limitado. Hay gente instruida,
por lo menos de habla española, que considera a sus actos altruistas como
práctica de inegoísmo. El hombre del mundo, aunque sea muy instruido,
difícilmente comprende que uno puede vivir, actuar y sentir felicidad, pensando
y actuando continuamente para los demás. Porque la clave del”Karma-Yoga"
consiste en la práctica del inegoísmo, esto es, el continuo “no yo, sino tú".
Este”tú" puede ser la Divinidad, o cualquier ser. Todos piensan y actúan, todos
producen “karma", pero sólo los bien despiertos, amantes de lo permanente,
del estado de liberación, pueden y practican, el,”Karma.Yoga". Los devotos
pueden y deben practicar el karma-yoga, ofrendando a Dios todos sus actos y
pensamientos, y los resultados de ambos.
3) La tercera clase de gente es conocida como mukta, o liberado. Son muy
pocos los que en una vida llegan a un estado tan elevado. La mayoría de ellos
se despojan hasta de la noción de su personalidad, y después de haber logrado
ese estado de bienaventuranza viven muy poco tiempo más, pero la bondad
fluye de ellos naturalmente y ayudan a muchos aspirantes espirituales. Entre
los seres de esta categoría muy de vez en vez viene uno que, por la especial e
inexcrutable voluntad Divina, viven para esparcir el divino mensaje de la
Liberación.
Históricamente, el origen de este mensaje sobre Karma-Yoga, para nuestra
época, quedó sellado en un día del año 1884. Sri Ramakrishna, la Encarnación
Divina, estaba bajando del estado supraconsciente del samadhi, donde se unía
con la Purísima Conciencia Divina. Repitió varias veces una expresión religiosa
de los vaisnavas, adoradores de Vishnú, que dice: "Caridad a los seres, afecto
al Santo Nombre y adoración a los devotos'. Después de repetirla dos o tres
veces, la corrigió, diciendo: "¡Qué insensatez! ¿Quién eres tú para hacer
caridad a los seres? ¡El ser es Shiva (Dios Mismo)! Se lo debe servir." La
habitación donde ocurriera ese hecho maravilloso estaba llena de devotos de
Sri Ramakrishna. Todos le habían oído. Un momento después algunos jóvenes
salieron y se reunieron afuera: entre ellos estaba Vivekananda. Muy
emocionado, dijo a los otros: "¡Qué maravilla! ¡Qué cosa sorprendente y
completamente nueva hemos oído hoy! Si Dios quiere, algún día esparciré al
mundo entero ese divino mensaje." Y ese mensaje lo dio al mundo, en forma
sistematizada, Swami Vivekananda en "KARMA-YOGA".
Aun la gente buena, de cualquier parte del mundo, que constantemente hace
obras altruistas, muy 'tara vez concibe la idea de liberación o salvación por la
misericordia Divina. Ellos sienten el dolor humano, ven que sus semejantes sin
instrucción llevan una vida embrutecida y considerándolos necesitados y
dolientes los ayudan. Pero, en la ayuda que presta una persona u otra sigue
existiendo el concepto de diferencia. Estos conceptos de alto
Swami Vivekananda – Karma Yoga
3
y bajo, rico y pobre, sano y enfermo es la sementera de todo mal. Ese mal 8Ólo
puede ser sacado de la mente por la práctica de karma yoga, sirviendo a todos
los seres humanos, considerándolos como vivientes manifestaciones del Único,
indivisible Dios. Con esta nueva modalidad del" servicio", el servidor y aquel a
quien se sirve, ambos quedan beneficiados; quien así sirve deshace su
egoísmo y progresa hacia lo universal, alcanzando lo cual uno se vuelve
inmortal y goza de la bienaventurada Liberación.
El Karma- Yoga nos enseña y nos ayuda positivamente, pues aprendemos que
por cualquier acción inegoísta podemos sentir la presencia de Dios. Es un
hecho muy triste y lamentable el ver que, en todas partes del mundo, la
inmensa mayoría lleva una vida sumida en la ignorancia, falta de instrucción,
hasta de una alimentación básica nutritiva, y esta clase de gente, de
mentalidad reducida, s6lo puede levantarse por la cariñosa manifestación de la
vida inegoísta. Desde la guerra ruso-japonesa el mundo, en una o en otra parte,
está en guerra, en pequeña o en gran escala. La paz es hoy un concepto
utópico. Hay muchas clases de progresos, de los cuales se habla y se oye
hablar, pero todos e1los mantienen y robustecen, casi en todos los casos, uno
de los peores y más dañino de los vicios del ser humano: el egoísmo. Que los
instruidos se den cuenta de esto y piensen seriamente para no convertirse en
participe8 activos o inconscientes de la propagación de este cáncer mental
que está diezmando la sociedad humana.
El mensaje del KARMA-YOGA llega a todos nosotros, para que seamos bien
activos, purifiquemos nuestro corazón de toda mezquinad y hagamos de la vida
toda un ininterrumpido servicio a la humanidad, humanidad que es la más
evidente y mejor manifestación de la Divinidad.
He oído muy a menudo una queja: "¿Por qué debem08 luchar tanto?''. Aquel
que no lucha es un perezoso, una cosa inerte. ¡Luchemos para conquistar el
bienaventurado estado de la Liberación! Entonces, sólo entonces, en la
plenitud sentiremos la Paz.
Sirviendo a todos los seres necesitados como siendo manifestaciones Divina,
ofrendando el fruto de toda acción a Dios, seremos bienaventurados. Ésa es la
gran lección del “Karma-Yoga".
SWAMI VIJOYANANDA
Swami Vivekananda – Karma Yoga
4
CAPITULO PRIMERO
EFECTOS DEL KARMA SOBRE EL CARÁCTER
1) El placer no es la meta del hombre, sino el conocimiento, que es inherente a
él. El bien y el mal tienen una participación semejante en la formación del
carácter. 2) La biblioteca infinita del universo está en la mente. La ley de
gravitación y Newton. Todo conocimiento temporal o espiritual está en la
mente. Todo golpe mental o físico que recibe el ego es karma. 3) Para juzgar el
carácter de un hombre no hay que observarlo en sus grandes actos, sino
cuando ejecuta sus más comunes acciones. 4) El carácter y el karma. . 5) Todo
lo que vemos en el mundo es el despliegue del pensamiento y la manifestación
de la voluntad del hombre. La voluntad gigantesca de un Buddha o de un Jesús
no puede ser explicada por la teoría de la herencia. 6) Nuestro karma determina
lo que merecemos y lo que podemos asimilar. Mensaje del "Bhagavad Guita"
acerca del karma-yoga. 7) Motivos que impulsan a1 hombre a actuar. 8) La
acción hecha con desapego. El autocontrol tiende a desarrollar la voluntad y
modela recios caracteres. 9) Nos dice el "Bhagavad Guita": "Tenemos derecho
al trabajo pero no a sus frutos". 10) El hombre ideal. 11) Llegará, el tiempo en
que nuestros móviles no serán egoístas y el conocimiento que yace en nuestro
interior se manifestará.
1) La palabra karma se deriva del sánscrito kri, que significa hacer; toda acción
es karma. Técnicamente esta palabra también significa los efectos de las
acciones. En conexión con la metafísica expresa, algunas veces, los efectos de
los cuales nuestras pasadas acciones fueron las causas. Pero en el karma yoga
-sólo tenemos que tratar a la palabra karma como significando acción. El
objetivo de la humanidad es el conocimiento; éste es el ideal único puesto ante
nosotros por la filosofía oriental. La meta del hombre no es el placer sino el
conocimiento. El placer y la felicidad tienen su término. Es un error suponer que
el placer es el objetivo la causa de todas las miserias que tenemos en el mundo
radica en que los hombres piensan, insensatamente, que el placer es el ideal
que deben alcanzar. Después de algún tiempo encuentra el hombre que no es
la felicidad lo que busca sino el conocimiento, que el placer y el dolor son
grandes maestros y que aprende tanto del bien como del mal. Al pasar el placer
y el dolor ante el alma individual, dejan sobre ella diferentes imágenes y el
resultado de esas impresiones combinadas es lo que se llama "carácter." Si
consideráis el carácter de cualquier hombre notaréis que sólo es un
conglomerado de tendencias, la suma total de las inclinaciones de su mente;
hallaréis que la desdicha y la felicidad son factores que gravitan igualmente en
la formación de ese carácter. El bien y el mal tienen una participación
semejante en la modelación del carácter y en algunos casos la infelicidad es
mejor maestro que la felicidad. Estudiando los grandes caracteres que el
mundo ha producido, me atrevo a decir que, en la gran mayoría de los casos,
hallaríamos que la desventura les ha enseñado más que la felicidad, que la
pobreza les enseñó más que la riqueza y que fueron los reveses más que las
alabanzas lo que inflamó su fuego interno.
2) Ahora bien, este conocimiento es inherente al hombre; ningún conocimiento
viene de afuera; todo está en el interior. Cuando decimos que un hombre
"conoce" deberíamos decir, en lenguaje estrictamente psicológico, que
"descubre" o "devela"; lo que un hombre "aprende" es realmente lo que él
"descubre" quitando las envolturas que cubren su alma, la cual es una mina de
conocimiento infinito. Decimos que Newton descubrió la gravitación. ¿Se
hallaba ésta sentada en algún rincón esperándole?
Estaba en su propia mente; llegó el instante propicio y la descubrió. Todo el
conocimiento que el mundo ha recibido procede de la mente; la biblioteca
infinita del universo está en vuestra propia mente. El mundo externo es tan sólo
la sugestión, la ocasión, que os hace estudiar vuestra propia mente, pero el
objeto de vuestro estudio es siempre vuestra propia mente. La caída de una
manzana dio la sugestión a Newton y él estudió su propia mente; puso en orden
todos los eslabones previos del pensamiento en su mente y descubrió uno
nuevo entre ellos, al cual llamamos ley de gravitación. No estaba en la manzana
ni en cosa alguna en el centro de la tierra. Por lo tanto, todo conocimiento
temporal o espiritual está en la mente humana. En muchos casos no es
descubierto sino que
Swami Vivekananda – Karma Yoga
5
permanece oculto y cuando el velo se va alzando lentamente, decimos que
"estamos aprendiendo", y el adelanto en el conocimiento es hecho en virtud de
este adelanto en el proceso de descubrir. El hombre en quien se va levantando
este velo es el que más conoce; aquel en el que se mantiene denso, es el
ignorante, y quien ha logrado quitarlo enteramente lo conoce todo, es
omnisciente. Ha habido hombres omniscientes y creo que habrá muchos más
todavía; y que habrá millares de ellos en los ciclos futuros. El conocimiento
existe en la mente como el fuego en el pedernal; la sugestión es la fricción que
lo hace brotar. Lo mismo ocurre con todos nuestros sentimientos y acciones -
sonrisas y lágrimas, dichas y penas, risas y lamentos, maldiciones y
bendiciones, alabanzas y censuras --si nos estudiamos tranquilamente a
nosotros mismos, veremos que han surgido de adentro producidos por otros
tantos impactos. El resultado es lo que somos; al conjunto de todos esos
impactos se le llama karma -obra, acción. Cada golpe mental y' físico dado al
ego por el cual, podemos decir, se produce la chispa, Y por los cuales éste
descubre su propio poder y conocimiento, es karma, usando la palabra en su
más amplio sentido; así, pues, todos estamos produciendo continuamente
karma. Os estoy hablando, eso es karma. Vosotros escucháis, eso es karma.
Respiramos, eso es karma. Caminamos, es karma. Todo lo que hacemos, física
o mentalmente, es karma y deja sus huellas en nosotros.
3) Hay ciertos movimientos que son como el agregado, la suma total, de un
gran número de impulsos más pequeños. Si nos acercamos a la costa del mar y
oímos las olas al estrellarse contra las rocas nos parece oír un gran ruido; y sin
embargo sabemos que una ola está compuesta, realmente, de millones y
millones de diminutas olas, cada una de las cuales hace un ruido que nosotros,
no obstante no percibimos; sólo las oímos cuando se agrupan en esa gran
masa. Similarmente, cada latido del corazón es un modo de obrar; ciertas
maneras de accionar las sentimos y se hacen tangibles para nosotros y son, sin
embargo, el agregado de una cantidad de pequeñas acciones. Si deseáis juzgar
realmente el carácter de un hombre no observéis sus grandes actos. Cualquier
insensato puede convertirse en héroe en un momento dado. Observad a un
hombre cuando ejecuta sus más comunes acciones; esas son, ciertamente, las
que os revelarán el verdadero carácter de un gran hombre. Las grandes
ocasiones elevan hasta al más bajo de los seres humanos a cierta clase de
grandeza, pero sólo es realmente grande aquel cuyo carácter es siempre
grande, es siempre el mismo, dondequiera esté.
4) El karma, en sus efectos sobre el carácter, es el poder más formidable con
que el hombre tiene que enfrentarse. El hombre es, diremos, un centro y está
atrayendo hacia sí todos los poderes del universo; en este centro funde a todos
ellos y los emite de nuevo en una poderosa corriente. Este centro es el hombre
real, el omnipotente, el omnisciente, y atrae hacia sí a todo el universo; bien y
mal, felicidad y sufrimiento, todo corre hacia él y se reúne en torno suyo; y con
ello modela la poderosa corriente de tendencias llamada carácter y la arroja al
exterior. Así como tiene el poder de atraerlo todo, también tiene el poder de
emitirlo.
5) Todas las acciones que vemos en el mundo, todos los movimientos en la
sociedad humana, todas las obras que tenemos en torno nuestro son,
simplemente, el despliegue del pensamiento, la manifestación de la voluntad
del hombre. Máquinas o instrumentos, ciudades, barcos, acorazados, todo es
simplemente la manifestación de la voluntad del hombre; y esta voluntad es
producida por el carácter y el carácter es moldeado por el karma. Así como es
el karma, así es la manifestación de la voluntad. Los hombres de poderosa
voluntad que el mundo ha producido han sido todos tremendamente activos -
almas gigantescas dotadas de una voluntad capaz de arrancar los mundos de
sus órbitas, y esa voluntad fue adquirida por medio de un trabajo persistente
efectuado durante siglos y siglos. La voluntad gigantesca de un Buddha o de
un Jesús no podía ser adquirida en una sola vida, porque sabemos quienes
fueron sus padres. Nada nos dice que éstos pronunciaran una sola palabra por
el bien de la humanidad. Millones y millones de carpinteros como José ha
habido, millones viven todavía. Han existido en el mundo millones y millones de
pequeños reyes como el padre de Buddha. Si sólo fuera un caso de transmisión
hereditaria, ¿cómo explicaríais que este pequeño príncipe al que quizá no
obedecían sus propios servidores, produjera este hijo a quien medio mundo
adora? ¿Cómo explicaréis el abismo que hay entre el carpintero y su hijo, a
quien millones de seres humanos adoran como Dios? Esto no puede ser
resuelto por la teoría de la herencia. La gigantesca voluntad que Buddha y
Jesús esparcieron en el mundo, ¿de dónde les vino?; ¿de dónde proviene esta
acumulación de poder? Debe haber estado al1í durante edades y edades,
creciendo de continuo hasta que produjo en la sociedad un Buddha
Swami Vivekananda – Karma Yoga
6
Swami Vivekananda – Karma Yoga
o un Jesús, para continuar expandiéndose hasta nuestros días.
6) Todo esto es determinado por el karma, la acción. Nadie puede obtener cosa
alguna a no .ser que merezca; ésta
es una ley eterna; algunas veces podemos pensar que no es así, pero a la larga
llegamos a convencernos de ello. Un hombre puede luchar toda su vida por
conseguir riquezas; puede trampear a miles, pero al fin se da cuenta que no
merece ser rico y su vida se le hace molesta y' una pesada carga. Podemos ir
acumulando objetos para nuestro bienestar físico, pero sólo lo que merecemos
es realmente nuestro. Un necio puede comprar todos los libros del mundo y
tenerlos en su biblioteca, pero sólo será capaz de leer aquellos que merece; y
este merecimiento es producido por el karma. Nuestro karma determina lo que
merecemos y lo que podemos asimilar. La responsabilidad de lo que somos es
nuestra y cualquier cosa que queramos ser tenemos el poder de lograrlo. Si lo
que somos ahora es el resultado de nuestras pasadas acciones, se desprende
de ello, claramente, que todo lo que deseemos ser en el futuro puede ser
producido por nuestras acciones presentes; así, pues, tenemos que saber
cómo actuar. Vosotros diréis "¿cuál es la utilidad de aprender a actuar? Cada
cual actúa de una manera o de otra en el mundo." Pero hay una cosa que
hacemos, y ésta es, fragmentar nuestras energías. Con respecto al karma-yoga
el "Bhagavad Guita" (1) Dice que es ejecutar el trabajo con habilidad, como si
fuera una ciencia: sabiendo cómo trabajar se pueden obtener los más grandes
resultados. Debéis recordar que toda acción es simplemente exteriorizar el
poder de la mente, ese. Poder que ya existe en ella, despertar al ego. El poder
está dentro de cada hombre, también lo está el conocimiento; las diferentes
acciones son como golpes que los hacen surgir, que despiertan a esos
gigantes.
7) El hombre actúa por distintos motivos; no puede haber acción sin motivo.
Algunos quieren la fama y trabajan por la fama. Otros ambicionan dinero y
trabajan por el dinero. Otros buscan poder y trabajan por el poder. Hay quienes
quieren conseguir el cielo y actúan con el fin de alcanzarlo. Los hay que
trabajan por dejar un nombre cuando se mueran, como hacen en China, donde
ningún hombre consigue un titulo hasta que muere; costumbre me- jor que la
nuestra después de todo. Allí cuando un hombre hace algo muy bueno, dan un
título de
Nobleza a su padre ya muerto o a su abuelo. Algunas personas trabajan para
eso. Los que pertenecen a ciertas sectas mahometanas trabajan toda su vida
para lograr que se les construya un gran sepulcro cuando mueran. Conozco
sectas entre las que tan pronto como nace un niño le preparan una tumba; ésta
es según ellos la acción más importante que un hombre tiene que llevar a cabo,
y cuanto más grande y más suntuoso sea su sepulcro, tanto mejor se considera
que el hombre es. Otros trabajan como cumpliendo una penitencia; después de
cometer toda clase de maldades hacen levantar un templo o dan algo a los
sacerdotes para comprárselos y obtener de ellos un pasaporte para el cielo.
Piensan que esta clase de beneficencia les purificará y seguirán viaje sin pagar
tasa alguna, a despecho de sus pecados. Tales son algunos de los diferentes
motivos para actuar.
8. - Trabajad por amor al trabajo. Hay en cada país unos pocos seres humanos
que son, realmente, la sal de la tierra y que trabajan por amor al trabajo, sin
preocuparse del renombre ni la fama, ni siquiera de ir al cielo. . Trabajan
simplemente porque de ello resultará el bien. Hay otros que hacen bien a los
pobres y ayudan a la humanidad por motivos todavía más elevados, porque
creen en el bien y aman el bien. El deseo de nombre y fama, rara vez produce
resultados inmediatos; por regla general ya somos viejos cuando llegan a
nosotros y estamos cansados de la vida. ¿Si un hombre trabaja sin tener ningún
motivo egoísta en vista, no consigue nada? Sí, logra lo más elevado. El
inegoísmo es lo más compensatorio, pero los hombres no tienen la paciencia
de practicarlo. También lo es desde el punto de vista de la salud. Amor, verdad.
E inegoísmo no son simples figuras retóricas de moral sino que constituyen
nuestro más elevado ideal, porque en ellas se encuentra la manifestación de
ese inmenso poder. En primer lugar, un hombre que puede trabajar cinco días,
o menos aún, cinco minutos sin ningún motivo egoísta, sin pensar en el futuro
ni en el cielo, ni en el castigo, ni en ninguna cosa por el estilo, tiene en sí la
capacidad de llegar a ser un poderoso gigante moral. Es difícil de hacer esto,
pero en lo íntimo de nuestros
(1) Parte del poema épico "Mahabharata".Considerado por los eruditos
occidentales como la más preciosa joya de la literatura oriental.
7
corazones reconocemos su valor y el bien que produce. Este tremendo control
es la más grande manifestación de poder; este auto-control es una
manifestación de mucho mayor poder que el necesario para cualquier otra
acción externa. Un carruaje con cuatro caballos desbocados, puede
precipitarse de una montaña abajo; pero no ocurrirá si el cochero puede
sofrenar los caballos. ¿Cuáles mayor manifestación de poder, dejarlos o
sofrenarlos? Una bala de cañón atraviesa el espacio, cruza una larga distancia y
cae; otra es detenida por el choque contra una pared, y el impacto genera un
calor intenso. Toda manifestación de energía impulsada por un móvil egoísta se
fracciona; no producirá un poder que retorne a vosotros; pero si es controlada
producirá un desarrollo de poder. Este auto-control tenderá a producir una
voluntad poderosa, un carácter que dará un Buddha o un Cristo. Los insensatos
no conocen este secreto; sin embargo quieren dirigir a la humanidad. Hasta un
tonto puede regir al mundo entero si actúa y espera. Que aguarde unos años,
que controle la necia idea de gobernar, y cuando ésta se haya ido totalmente, él
será un poder en el mundo. La mayoría de nosotros no alcanza a ver más allá
de unos pocos años, lo mismo que ciertos animales que no pueden ver más allá
de unos cuantos pasos. Un pequeño y estrecho círculo; eso es nuestro mundo.
No tenemos la paciencia de mirar más allá, y de este modo nos volvemos
inmorales y malos esta es nuestra debilidad, nuestra impotencia.
9. - Ni aun las formas más bajas de actuar han de ser menos despreciadas.
Dejad que el hombre que no conoce nada mejor trabaje por fines egoístas, por
nombre y fama; pero todos deben tratar siempre de alcanzar móviles cada vez
más elevados y de comprenderlo. "Tenemos derecho al trabajo pero no a sus
frutos" (1). Dejad aparte los frutos. ¿Por qué preocuparse por los resultados? Si
deseáis ayudar a un hombre, nunca penséis cuál será la actitud de él hacia
vosotros. Si queréis hacer una obra grande o buena, no os inquietéis en pensar
cuál será el resultado.
10. - Surge una cuestión difícil con respecto a este ideal de la acción. Es
necesaria la actividad intensa, debemos actuar siempre. No podemos vivir un
minuto sin actuar. Entonces, ¿qué hay del descanso? He aquí un aspecto de la
lucha por la vida: la acción, en cuyo torbellino somos rápidamente absorbidos.
Y he aquí el otro: la calma, la íntima renunciación; apacible a nuestro alrededor,
hay muy poco ruido y pocos actores en la escena, sólo está la naturaleza con
sus animales, plantas y montañas. Ninguno de estos aspectos' constituye un
cuadro perfecto. Si un hombre acostumbrado a la soledad se pone en contacto
con el torbellino del mundo, será destruido por él; lo mismo pasa con el pez
que vive en las aguas profundas del mar, el cual, tan pronto como es llevado a
la superficie, se hace pedazos al ser privado del peso del agua que mantenía su
integridad. ¿Puede un hombre que se ha acostumbrado al tumulto y
apresuramiento de la vida, vivir a gusto en un lugar tranquilo? Sufre, y acaso
puede llegar hasta perder la razón. El hombre ideal es aquel que, en medio del
más grande silencio y soledad, halla actividad intensa, yen medio de la más
intensa actividad, el silencio y la tranquilidad del desierto. Un hombre tal ha
aprendido el secreto de dominarse; ha logrado el control de sí mismo. Atraviesa
las calles de una gran ciudad, con su abigarrado tráfico, y su mente se halla tan
tranquila como si estuviese en una caverna donde ni el más leve sonido puede
llegar le; y es capaz de intensa actividad en todo momento. Este es el ideal del
karma-yoga, y si habéis alcanzado esto, habréis aprendido, realmente, el
secreto de la acción.
11. - Pero tenemos que empezar por el principio, ocuparnos de los trabajos que
nos corresponda, aceptándolos como son, Y prodigar lentamente, ser más
inegoístas cada día. Debemos hacer la obra y buscar el móvil que nos impulsa a
hacerla, y casi sin excepción, en los primeros años, encontraremos que
nuestros móviles son siempre egoístas; pero, gradualmente, este egoísmo se
desvanecerá con la persistencia, hasta que al fin llegará un momento en que
podamos hacer obra realmente inegoísta. Todos podemos esperar que un día u
otro, luchando como vamos por las sendas de la vida, llegará un tiempo en que
seamos perfectamente inegoístas; y cuando lo consigamos, todos nuestros
poderes se concentrarán y el conocimiento que yace en nuestro interior se
manifestará.
Swami Vivekananda – Karma Yoga
8
CAPÍTULO SEGUNDO
CADA UNO ES GRANDE EN SU PROPIO LUGAR
12) La filosofía sankhya y la naturaleza. 13) En todo hombre existen esas tres
fuerzas de la naturaleza, que se manifiestan como: equilibrio, actividad e
inercia. Su predominio de una u otra determina la característica de los
hombres. 14) Son diferentes las ideas sobre moral, sin embargo, buscamos una
norma universal. 15) También varían las ideas acerca del deber. 16) "No resistir
al mal". 17) Aquél que no tiene fe en sí mismo no puede tener fe en Dios. No
siempre es malo quien resiste al mal, y puede ser, a veces, el deber de quien
así actúa. 18) El "Bhagavad Guita" y la no-resistencia. 19) Sólo cuando se haya
logrado el poder resistir al mal, será una virtud la no-resistencia. 20) Hay que
pasar por la actividad para llegar a la perfecta calma. 21) La inactividad debe
ser evitada. Son muy pocas las personas que han logrado la calma, la
capacidad de no resistir al mal. 22) Lo mejor es cumplir con el propio deber,
pues, el deber de uno no es el deber del otro. 23) Los diferentes caracteres son
variaciones naturales de la creación. 24 al 49) Reglas del sistema moral hindú
para el jefe de familia, el monje y el estudiante. 50) En los Vedas se repite una
palabra "intrepidez". El temor es un signo de debilidad. 51 al 61) Parábola del
rey y el sannyasin (monje) que ilustra lo de que: "cada uno es grande en su
propio lugar".
12. - Según la filosofía sankhya la naturaleza está compuesta de tres fuerzas,
llamadas en sánscrito sattva rajas y tamas. Estas fuerzas en su manifestación
en el mundo físico son lo que podemos llamar equilibrio, actividad e inercia. Lo
típico del tamas es la oscuridad o inactividad; rajas es actividad, expresada
como atracción o repulsión; y sattva es el equilibrio de las dos.
13. - En cada hombre existen estas tres fuerzas. Algunas veces, predomina el
tamas; nos volvemos perezosos, no nos podemos mover, somos inactivos,
esclavizados por ciertas ideas o por simple torpeza. Otras veces, prevalece la
actividad, y otras, en fin, esa calma producida por el equilibrio de ambos. Por
otra parte, en los distintos hombres predomina, generalmente, una de esas
fuerzas. La característica de ciertos hombres es la inactividad, la torpeza y la
pereza; la de otros, la actividad, el poder, la manifestación de energía, y, en
otros, hallamos la dulzura, calma y nobleza, que son debidas al equilibrio de la
acción y la inacción. Lo mismo ocurre en toda la creación -tanto en los animales
y las plantas como en los hombres-, donde hallamos las manifestaciones más o
menos típicas de todas esas diferentes fuerzas.
14. - El karma-yoga trata especialmente de estos tres factores. Sabiendo lo que
son Y' cómo emplearlos, nos servirán de ayuda para hacer mejor nuestra obra.
La sociedad humana es una organización constituida por grados. Todos
sabemos lo que es moralidad, lo que es deber, pero, al mismo tiempo, vemos
que según los países el significado de "moralidad" varía grandemente. Lo que
es considerado como moral en un país, en otro, puede considerarse como
perfectamente inmoral. Por ejemplo: en un país pueden. Casarse los primos, en
otro, eso se considera como muy inmoral; en uno, los hombres pueden casarse
con sus cuñadas, en otro, lo miran como inmoral; en un país la gente puede
casarse una sola vez, en otro, muchas veces, y así por el estilo. Del mismo
modo, en todos los otros aspectos de la moralidad hallamos que la norma varía
grandemente y, sin embargo, tenemos la idea de que debe haber una norma
universal de moralidad.
15. - Lo mismo pasa con el deber. La idea del deber varía mucho entre los
diferentes pueblos; en uno; si un hombre no hace ciertas cosas la gente dice
que ha obrado injustamente, mientras que si hace esas mismas cosas en otro
lugar, dirán que no ha obrado bien; y, sin embargo; seguimos creyendo que
debe haber alguna idea universal del deber. Del mismo modo, una clase de la
sociedad piensa que ciertas cosas están dentro de su deber, mientras que otra
clase cree todo lo contrario y se horrorizaría si tuviese que hacerlas. Dos
caminos nos quedan: el del ignorante que piensa que sólo hay un camino hacia
la verdad y que todos los otros están equivocados, y el del sabio, que admite
que, según nuestra constitución mental o los distintos planos de existencia en
que estamos, el deber y la
Swami Vivekananda – Karma Yoga
9
moralidad pueden variar. Lo importante es saber que hay gradaciones en las
normas de deber y moralidad, que el deber de un estado de la vida, en cierta
clase de circunstancias, no es ni puede ser el de otro.
16. - Daremos una ilustración: Todos los grandes maestros nos han enseñado
que "no hay que resistir al mal", que la no-resistencia es el más elevado ideal
moral Todos sabemos que si cierto número de nosotros intentara poner
plenamente en práctica esta máxima, todo el edificio social caería hecho
pedazos, los malvados tomarían posesión de nuestras propiedades y de
nuestras vidas y harían lo que quisieran de nosotros. Bastaría que esta no-
resistencia fuera practicada un solo día para llevarnos al desastre. Sin
embargo, intuitivamente, en lo más íntimo de nuestros corazones sentimos la
verdad de la enseñanza de "no resistir al mal" Esto nos parece ser el más
elevado ideal; no obstante, enseñar esta doctrina sólo equivaldría a condenar a
una vasta proporción del género humano. No sola- mente esto, sería hacerles
sentir a los hombres que están siempre obrando mal; sería provocarles
escrúpulos de conciencia por todos sus actos; todo ello les debilitaría Y esta
constante disconformidad consigo mismo alimentaría más vicios que cualquier
otra debilidad. Para él hombre que ha comenzado a odiarse a sí mismo, la
puerta de la degeneración ya ha sido abierta; y lo mismo ocurre respecto a un
pueblo todo.
17. - Nuestro primer deber es no odiarnos a nosotros mismos, porque para
progresar tenemos que tener primero fe en nosotros mismos y después en
Dios. El que no tiene fe en sí mismo no puede tener fe en Dios. Por lo tanto la
única alternativa que nos queda es reconocer que el deber y la moral varían
según las circunstancias; no debemos creer que el hombre que resiste al mal
está haciendo lo que es siempre intrínsecamente malo, pues según las diver-
sas circunstancias en que está colocado puede hasta ser su deber resistir al
mal.
18. - Al leer el Bhagavad-Guita, muchos de vosotros en los países occidentales,
quizá os hayáis sorprendido cuando en el segundo capítulo Sri Krishna llama a
Arjuna hipócrita y cobarde por rehusarse a pelear, o a ofrecer resistencia,
porque, siendo sus adversarios parientes y amigos, hace el alegato de que la
no-resistencia es el más elevado ideal del amor. Esta es una gran lección que
debemos aprender, que en todas las cosas los dos extremos se tocan; el
extremo positivo y el negativo son siempre similares; cuando las vibraciones de
la luz son demasiado lentas no las vemos, ni tampoco las vemos cuando son
demasiado rápidas. Igual ocurre con el sonido; cuando su grado es muy bajo no
lo oímos, cuando es muy alto tampoco. De naturaleza semejante es la
diferencia entre la resistencia y la no-resistencia. Un hombre no resiste porque
es débil, perezoso y no puede resistir, pero no es que no quiera hacerla; otro,
sabe que puede dar un golpe irresistible si quiere, sin embargo, no sólo no lo
da sino que bendice a sus enemigos. Aquel que no resiste por debilidad comete
un error y, por lo tanto, no puede recibir ningún beneficio de la no-resistencia;
mientras que el otro cometería un error si ofreciera resistencia. Buddha
abandonó su trono y renunció a su reino, ésta ge una verdadera renunciación;
pero, no puede haber renunciación en el caso de un mendigo que nada tiene
que renunciar. Así pues, debemos siempre ser cuidadosos acerca de lo que
queremos decir realmente cuando hablamos de esta no-resistencia y amor
ideal. Debemos primero tratar de comprender si tenemos el poder de resistir o
no. Entonces, si lo tenemos y renunciamos a él y no resistimos, estamos
actuando con gran amor; pero si no podemos resistir y, sin embargo, al mismo
tiempo tratamos de engañarnos creyendo que somos guiados por motivos del
más elevado amor, estamos haciendo exactamente lo contrario. Arjuna se
volvió un cobarde en presencia del poderoso ejército que tenía contra él; su
"amor" le hacía olvidar su deber para con su patria y su rey. Por eso, le dijo Sri
Krishna que era un hipócrita: "¡Tú hablas como un sabio pero tus acciones te
denuncian como un cobarde; por lo tanto, yérguete y lucha!”
19. - Tal es la idea central del karma-yoga. El karma-yogui es el hombre que
comprende que el más elevado ideal es la no-resistencia y, además, que ésta
es la más alta manifestación de poder cuando realmente se posee; y también
sabe que lo que se llama resistencia al mal es sólo un paso en el camino que
conduce a la manifestación de ese poder más elevado, es decir, a la no-
resistencia. Mientras no haya llegado a este ideal más elevado, el deber del
hombre es resistir al mal; debe actuar, debe luchar, debe resistir con toda su
fuerza. Sólo entonces, cuando haya logrado el poder de resistir, será una virtud
la no-resistencia.
20. - Una vez, encontré en mi país un hombre a quien antes había conocido
como muy tonto y torpe, nada sabía ni tenía deseo de saber nada, vivía la vida
del bruto. Me preguntó qué debía hacer para conocer a Dios, y para liberarse.
"¿Podéis decir una mentira?", le pregunté. "No", replicó. "Entonces debéis
aprender a decirla. Es mejor
Swami Vivekananda – Karma Yoga
10
decir una mentira que ser un bruto o un trozo de madera; sois inactivo;
ciertamente no habéis alcanzado el más elevado estado, que está más allá de
toda acción, el estado de serenidad y calma; sois demasiado torpe hasta para
hacer algo malo". ÉSte era un caso extremo, naturalmente, y yo bromeaba con
él; pero, lo que yo quería decir, era que un hombre debe ser activo, a fin de
llegar por la actividad a la perfecta calma.
21. - La inactividad debe ser evitada por todos los medios. Actividad siempre
significa resistencia. Resistid todos los males mentales y físicos y cuan" do
logréis resistirlos entonces vendrá la calma. Es muy fácil decir: "no odies a
nadie, no resistas al mal", pero nosotros sabemos lo que esto significa en la
práctica. Cuando loa ojos de la sociedad están puestos en nosotros, podemos
aparentar la no-resistencia, pero en nuestros corazones sigue el cáncer.
Sentimos la absoluta necesidad file disfrutar la calma que proviene de la no-
resistencia; sentimos también que sería mejor resistir. Si deseáis riquezas y, al
mismo tiempo, supierais que todo el mundo considera al que las desea como
mal hombre, vosotros tal vez no os atreveríais a lanzaras a la lucha por
conseguirlas, sin embargo, vuestra mente correrá día y noche tras el dinero.
Esto es hipocresía y no sirve a propósito alguno. Zambullíos en el mundo y
luego, después de un tiempo, cuando hayáis sufrido y gozado de todo lo que
hay en él, vendrá la renunciación; entonces, vendrá la calma. Así pues,
satisfaced vuestro deseo de poder y de toda otra cosa, y después que hayáis
satisfecho los deseos, llegará el tiempo en que conoceréis que todos ellos son
muy poca cosa ; pero hasta tanto no hayáis ago- tado ese deseo y pasado por
esa actividad es imposible que logréis el estado de calma, serenidad y entrega
de sí mismo. Esas ideas de serenidad y renunciación han sido predicadas
durante miles de años; todos las conocen desde la niñez y, no obstante ello,
vemos muy pocos en el mundo que hayan alcanzado realmente ese estado. Yo
no sé si he visto en mi vida unas veinte personas que fueran realmente calmas
y capaces de no resistir, y he recorrido medio mundo.
22. - Cada hombre debería modelar su propio ideal y esforzarse por realizarlo;
ésta es una manera más segura de progreso, que el tomar los ideales de otros
hombres, ideales que jamás puede esperar realizar. Por ejemplo, si tomamos un
niño y le queremos hacer caminar veinte millas, o muere el niño o uno entre mil
se arrastra las veinte millas para llegar al fin rendido y medio muerto. Algo
parecido a esto es lo que tratamos de hacer, generalmente, con el mundo. No
todos los hombres y mujeres de una sociedad cualquiera, poseen la misma
mentalidad, capacidad, o igual poder para hacer las cosas; deben, pues, tener
diferentes ideales, y nosotros no tenemos el derecho de mirar con desprecio
ningún ideal. Que cada uno actúe lo mejor que pueda para realizar su propio
ideal. No es correcto que a mí se me juzgue siguiendo vuestras normas, ni a
vosotros siguiendo las mías. Al manzano no puede pedírsele las características
del roble, ni al roble las del manzano. Para juzgar al manzano debéis aplicar las
normas que caracterizan al manzano; para el roble las suyas propias.
23. - Unidad en la variedad es el plan de la creación. Por mucho que los
hombres Y' mujeres varíen individualmente, hay una íntima unidad. Los
diferentes caracteres individuales y diferentes tipos de hombres Y mujeres, son
variaciones naturales en la creación. De aquí que no debamos someterlos a una
misma norma, ni ponerlo s frente a un mismo ideal. Tal proceder sólo da lugar a
una lucha antinatural, y su resultado es que el hombre comienza a odiarse a sí
mismo y se ve impedido de ser bueno y religioso. Nuestro deber es alentar a
cada uno en su lucha por alcanzar su más elevado ideal, esforzándose al
mismo tiempo, para que ese ideal esté cada vez más cerca de la verdad.
24. - En el sistema moral hindú, hallamos que este hecho ha sido reconocido
desde muy antiguos tiempos; sus escrituras y libros sobre ética, establecen
diferentes reglas para las diversas clases de hombres: para el jefe de familia,
para el sannyasin (El que ha renunciado al mundo) y para el estudiante.
25. - La vida de cada individuo, según las escrituras hindúes, tiene sus deberes
particulares aparte de los que pertenecen en común a la humanidad toda. El
hindú comienza su vida como estudiante; después se casa y se hace jefe de
familia; a la vejez se retira, y, finalmente, abandona el mundo y se hace
sannyasin. A cada uno de esos estados de la vida pertenecen ciertos deberes.
NingUno de esos estados es intrínsecamente superior a los otros; la vida del
casado es tan grande como la del célibe que se ha dedicado a la obra religiosa.
El barrendero de la calle es tan grande y glorioso como el rey en su trono.
Sacad a éste de su trono y obligadlo a hacer el trabajo del barrendero, veréis
cómo se porta. Tomad al barrendero y veréis cómo gobierna. Es inútil decir que
el hombre que vive apartado
Swami Vivekananda – Karma Yoga
11
del mundo es más grande que el que vive en él; resulta mucho más difícil vivir
en el mundo y adorar a Dios; que abandonarlo y vivir una vida libre y tranquila.
Esos cuatro costados de vida, en la India, han sido en los últimos tiempos
reducidos a dos: el de jefe de familia y el de monje. El jefe de familia se casa Y'
cumple sus deberes de ciudadano, y el deber del otro es dedicar sus energías
totalmente a la religión, predicar y adorar a Dios. Os leeré algunos pasajes del
"Maha-Nirvana-Tantra" que tratan de este asunto y veréis que es una muy
difícil tarea para un hombre, ser jefe de familia y cumplir todos sus deberes
perfectamente:
26. - "El jefe de familia debe ser devoto de Dios; el conocimiento de Dios debe
ser la meta de su vida. Sin embargo, debe trabajar constantemente, cumplir
todos sus deberes, y abandonar el fruto de sus acciones a Dios.
27. - "Es la cosa más difícil de este mundo trabajar y no preocuparse por los
resultados; ayudar a un hombre y no pensar jamás que debe estar agradecido,
hacer alguna obra buena sin mirar nunca si traerá renombre y fama, o nada del
todo. Hasta el más consumado cobarde se vuelve valiente cuando el mundo .le
alaba. Un necio puede ejecutar acciones her2icas cuando tiene la aprobación
de la sociedad, pero que un hombre proceda bien, constantemente, sin
preocuparse de la aprobación de sus semejantes es, realmente, el mayor
sacrificio que puede hacer. El gran deber del jefe de familia es ganar el
sustento, pero, debe cuidarse de no hacerlo valiéndose de la mentira, o del
engaño, ni robando a los demás; tiene que recordar que su vida debe ser
dedicada al servicio de Dios y de los pobres.
28. - "Sabiendo que el padre y la madre son los representantes visibles de
Dios, el jefe de familia siempre y por todos los medios, debe brindarles
satisfacciones. Si el padre y la madre están contentos, Dios está satisfecho con
el hijo. Es, realmente, un buen hijo aquel que jamás usa palabras duras con los
padres.
29. -¡”Delante de los padres no deben hacerse bromas, ni mostrar impaciencia,
ni cólera o irascibilidad. Ante el padre y la madre un hijo debe inclinarse
respetuosamente, permanecer de pie en su presencia y no sentarse hasta que
ellos se lo manden.
30. - "Si el jefe de familia tiene comida, bebida y ropas: sin mirar primero que
no carezcan de ellos su padre y su madre, sus hijos, su esposa y los pobres,
comete un pecado. La madre y el padre son las causas de su cuerpo, así que el
hombre debe sufrir miles de molestias por hacerles bien.
31. - "Lo mismo son sus deberes para con la esposa; nadie debe reñir a su
esposa, debiendo tratarla siempre como si fuera la propia madre. Y aun cuando
se halle en las mayores dificultades y trastornos, no debe enojarse con ella.
32. - "El que piensa en otra mujer que no sea su esposa, si la toca aun
mentalmente, ese hombre irá al oscuro infierno.
33. - "Delante de mujeres no debe usar un lenguaje impropio ni jactarse jamás
de sus poderes. No debe decir "yo hice esto, yo hice aquello".
34. - "El jefe de familia debe agradar a su esposa con dinero, vestidos, amor, fe
y palabras de néctar, y jamás hacer cosa alguna que pueda molestarla. El
hombre que ha logrado alcanzar el amor de una casta esposa ha tenido éxito
en su religión y posee todas las virtudes".
35. - Los siguientes son los deberes hacia los hijos:
"Un hijo debe ser criado cariñosamente hasta su cuarto año; instruirlo hasta los
dieciséis; a los veinte, emplearlo
en algún trabajo y, entonces, ser tratado afectuosamente por el padre como a
su igual. De la misma manera, exactamente, debe ser tratada una hija y
educada con el más grande de los cuidados y cuando se case, el padre debe
darle joyas y bienes.
36. - "Después el deber del hombre es atender a sus hermanos y hermanas, y a
los hijos de éstos, si son pobres, y los demás parientes, sus amigos y
sirvientes. Luego a las personas de la misma población, a los pobres, y a
cualquiera que le pida ayuda. Si teniendo medios suficientes el jefe de familia
no se ocupa de dar a los parientes y a los pobres, sabed que sólo es un bruto;
no es un ser humano.
37. - "Debe evitarse la excesiva atracción por los alimentos, vestidos, cuidado
del cuerpo y peinados. El jefe de familia debe ser puro de corazón y limpio de
cuerpo, siempre activo y dispuesto a trabajar.
38. - "Para con sus enemigos debe ser un héroe. Debe enfrentarlos. Este es el
deber del jefe de familia. No debe sentarse en un rincón y ponerse a llorar y
decir tonterías acerca de la no-resistencia. Si no se porta como un héroe
Swami Vivekananda – Karma Yoga
12
con sus enemigos, no ha cumplido con su deber. Y para sus amigos y
parientes, debe ser tan manso como un cordero.
39. - "Es deber del jefe de familia no reverenciar a los malvados, porque si los
reverencia estimula la maldad; y será un gran error si pasa por alto a los que
son dignos de respeto, a la gente buena. No debe brindar con prodigalidad su
amistad, ni descarriarse buscando amigos por todas partes; debe observar, las
acciones de los hombres con quienes desea trabar amistad, y cómo se
comportan con los demás, razonar sobre ello y recién hacerse amigo.
40. - "No debe hacer estas tres cosas: hablar de su propia fama; hacer prédica
de su nombre o de sus poderes; hablar de sus riquezas, o de lo que se le haya
dicho privadamente.
41. - "El hombre no debe decir que es pobre ni rico; y nunca jactarse de su
riqueza. Que sea su propio consejero; éste es su deber religioso. Esto no es
mera sabiduría mundana; si un hombre no lo hace así, debe ser tenido por
inmoral.
42. - "El jefe de familia es la base, el sostén de toda la sociedad; el principal
dador. El pobre, el débil, los niños y las mujeres que no trabajan, todos viven
del jefe de familia; por lo tanto, a su cargo están ciertos deberes que debe
cumplir, y para llevarlos a cabo debe sentirse fuerte y no pensar que está
haciendo cosas inferiores a su ideal. Así es que, si ha hecho algo mal o
cometido algún error, no debe pacerlo público; y si está entregado a alguna
empresa y tiene la seguridad de que fracasará, tampoco debe hablar de ello. El
exponer tales cosas de uno mismo, no sólo están fuera de lugar sino que
debilitan al hombre y lo hacen incapaz de cumplir con sus legítimos deberes en
la vida. Al mismo tiempo, debe luchar reciamente para lograr las siguientes
cosas: en primer lugar, conocimiento, Y en segundo lugar, prosperidad. Este es
su deber, y si no lo hace será un nadie. Un jefe de familia que no lucha por
conseguir prosperidad, es inmoral. Si es perezoso y se contenta con llevar una
vida ociosa, es inmoral porque de él dependen centenares de personas. Si
logra riquezas, centenares de personas podrán vivir de ella.
43. - Si no hubiese en esta ciudad centenares de hombres que se han
esforzado por hacerse ricos y lo han logrado ¿dónde estaría esta civilización,
sus sociedades de beneficencia Y sus grandes edificios?
44. - En casos tales no es malo buscar la riqueza, porque es para distribuirla. El
jefe de familia es el centro de la vida y de la sociedad. Para él es un culto lograr
y distribuir generosamente la riqueza, pues el que lucha para hacerse rico
siguiendo los medios buenos y con propósitos buenos está haciendo,
prácticamente, lo mismo para la conquista de la salvación que el anacoreta en
su celda cuando está orando; en ellos sólo vemos dos aspectos de la misma
virtud de abnegación y sacrificio inspirada por el sentimiento de devoción a
Dios y a todo lo que es Suyo.
45. - Debe luchar por adquirir un buen nombre; no debe jugar ni andar en malas
compañías; no debe mentir, y no debe ser causa de molestias para los demás.
46. - A menudo los hombres emprenden cosas sin contar con los medios para
realizarlas, con el resultado que engañan a otros para lograr sus fines. Luego
hay en todas las cosas el factor tiempo que debe tomarse en consideración; lo
que en cierto momento puede ser un fracaso, tal vez, en otro, sea un
grandísimo éxito.
47. -El jefe de familia debe decir la verdad, hablar cordialmente, usar las
palabras que agradan a la gente y que harán bien a los demás; no debe hablar
de los asuntos relacionados con los otros hombres.
48. - El jefe de familia, cavando estanques, plantando árboles al borde de los
caminos, estableciendo lugares de descanso para los hombres y los animales,
haciendo caminos y construyendo puentes, se dirige hacia la misma meta que
el más grande de los yoguis.
49. - Esta es una parte de la doctrina del karma yoga -actividad, el deber del
jefe de familia. Hay un pasaje más adelante, donde se dice: "Si el jefe de familia
muere en el campo de batalla, luchando por su país o su religión, llega a la
misma meta que el yogui .por la meditación", mostrando, con ello, que lo que es
deber para uno no lo es para el otro; al mismo tiempo, esto no quiere decir que
un deber eleva y el otro rebaja; cada deber tiene su propio lugar y según las
circunstancias en que nos encontramos debemos cumplir con nuestros propios
deberes.
50. - Una idea surge de todo esto, la condenación de toda debilidad. Esta es
una idea particular de todas nuestras enseñanzas que me gusta, ya sea en la
filosofía, en la religión, o en la acción. Si leéis los Vedas hallaréis repetida
siempre esta palabra:
Swami Vivekananda – Karma Yoga
13
"intrepidez", no temer nada. El temor es un signo de debilidad. Un hombre debe
cumplir sus deberes sin hacer caso de las burlas ni temer al ridículo.
51. - Si un hombre .se retira del mundo para adorar a Dios, no debe pensar que
aquellos que viven en él y actúan para el bien del mundo, no está adorando a
Dios; tampoco los que viven en el mundo dedicados a sus esposas e hijos,
deben pensar que los que han abandonado el mundo son vagabundos
despreciables... Cada uno es grande en su propio lugar. Ilustraré este
pensamiento con un cuento:
52. - Cierto rey, acostumbraba preguntar a todos los sannyasines que llegaban
a su país: "¿Quién es más grande, el que abandona el mundo y se hace
sannyasin o el que vive en el mundo y cumple sus deberes como jefe de
familia?" Muchos sabios habían tratado de resolver el problema. Unos
aseguraban que el sannyasin era el más grande, a lo cual el rey pedía que
probaran su afirmación. Cuando no podían hacerla, les ordenaba casarse y
hacerse jefes de familia. Otros decían: "El jefe de familia, que cumple sus
deberes es más grande". A estos, también el rey les pedía pruebas. Cuando no
podían darlas les pedía, también, que se dejaran de ser jefes de familia.
53. - Llegó, por último, un joven sannyasin y el rey le hizo la misma pregunta.
"Cada uno, ¡OH rey!, es grande en su propio lugar", le contestó. "Probadme
eso", dijo el rey. "Os lo probaré", repuso el sannyasin) "pero primero debéis
venir a vivir conmigo y durante algunos días hacer la vida que yo hago para que
os lo pueda demostrar". El rey consintió y siguió al sannyasin fuera de su propio
territorio.
Atravesaron muchos países hasta que llegaron a un gran reino. En la capital de
éste, tenía lugar una importante ceremonia. El rey y el sannyasin oyeron el
sonar de tambores y música, también a los pregoneros; el pueblo estaba
reunido en las engalanadas calles y se hacía una gran proclama. El rey y el
sannyasin se detuvieron para ver lo que pasaba. El pregonero proclamaba en
alta voz que la princesa, hija del rey de aquel país, estaba por elegir esposo
entre los que se congregaran ante ella...
54. - Era una antigua costumbre en la India que las princesas eligieran esposo
de esta manera, teniendo cada una su idea acerca de la clase de hombre que
quería para marido; unas preferían el más hermoso; otras el más erudito; otras,
a su vez, el más rico, y así por el estilo... Todos los príncipes de los países
vecinos se presentaban ante ella con sus más lujosos atavíos. A veces, también
ellos tenían pregoneros que enumeraban ventajas y razones por las cuales
esperaban que la princesa los eligiera.
Ésta era conducida en su trono de un lado a otro con gran pompa; los miraba,
escuchaba, y si no le satisfacían decía a los que la conducían: "adelante", sin
prestar más atención en los pretendientes rechazados. Si, por el contrario,
alguno de ellos le agradaba, le colocaba una guirnalda de flores y le hacía su
esposo.
55. - La princesa del país al cual nuestro rey y el sannyasin habían llegado
celebraba una de esas interesantes ceremonias. Era la princesa más bella del
mundo y su esposo sería quien gobernase el reino a la muerte de su padre. La
princesa deseaba casarse con el más hermoso, pero no podía hallar uno que le
agradara. Varias veces habían tenido lugar aquellas reuniones, pero la princesa
aun no había podido elegir su esposo. Esta reunión era la más espléndida de
todas, había concurrido a ella más gente que nunca. La princesa llegó en un
trono y los portadores la conducían de una parte a otra. Parecía que no se
fijaba en ninguno y todos comenzaban ya a sentir frustradas sus esperanzas
viendo que aquella reunión resultaría también Un fracaso. En aquel momento
llegó un joven, un sannyasin, bello como si el sol hubiera descendido a la tierra,
y colocándose en un rincón de la asamblea observaba lo que pasaba.
El trono con la princesa se aproximó a él, y tan pronto como ella le vio, detuvo
se y le echó la guirnalda al cuello. El joven sannyasin tomó la guirnalda y
tirándola dijo: ¿Qué insensatez es ésta? Yo soy un sannyasin. ¿ Qué es el
matrimonio para mí"? El rey pensó que tal vez aquel hombre era pobre y por
eso no se atrevía a casarse con la princesa, y le dijo: " ¡Con mi hija va medio
reino ahora, y todo él después de mi muerte!" Y puso otra vez la guirnalda
sobre el sannyasin. El joven la tiró de nuevo, diciendo: "Insensato. Yo no quiero
casarme", y se marchó rápidamente de aquel lugar.
56. - Pero la princesa, que había quedado tan enamorada de aquel joven, dijo:
"Debo casarme con este hombre o moriré", y fue tras él para hacerlo volver.
Entonces, nuestro otro sannyasin, el que había llevado al rey allí, le dijo: "Rey,
sigamos a esta pareja"; y los siguieron tras, pero a una buena distancia. El
joven sannyasin que había
Swami Vivekananda – Karma Yoga
14
rehusado casarse con la princesa, se internó tierra adentro algunas millas;
entonces llegó a un bosque y' penetró en él seguido de la princesa; ambos a su
vez eran seguidos por los otros dos. Mas aquel joven sannyasin conocía muy
bien ese bosque y todas sus intrincadas sendas; de pronto tomó una y
desapareció, sin que la princesa pudiera descubrirle. Después de procurar
hallarle, en vano, durante largo tiempo, se sentó bajo un árbol Y' comenzó a
llorar, pues no sabía cómo salir del bosque. Entonces nuestro rey y el sannyasin
se le acercaron y le dijeron: "No lloréis; os enseñaremos el camino para salir del
bosque, pero está demasiado oscuro para hall arlo ahora. Aquí hay un árbol
frondoso; descansemos bajo él y a la mañana partiremos temprano y os
mostraremos el camino”.
57. - En aquel árbol vivía en un nido un pajarito con su compañera Y tres hijitos.
El pajarito miró hacia abajo 'Y al ver tres personas bajo el árbol dijo a su
esposa: "¿Qué haremos, querida? Hay tres huéspedes en casa, es invierno y no
tenemos fuego".
Entonces se echó a. volar y consiguió un pequeño tizón ardiendo, lo llevó en el
pico y lo dejó caer ante los huéspedes, quienes agregando leña lograron tener
un brillante fuego. Pero el pajarito no quedó satisfecho. De nuevo dijo a Su
esposa: "¿Qué haremos, querida? Estas personas tienen hambre y no tenemos
nada para darles de comer. Somos amos de casa, nuestro deber es dar
alimentos a cualquiera que llegue a' ella. Yo debo hacer lo que pueda, les daré
mi cuerpo”. Dicho esto se lanzó en medio del fuego y pereció. Los huéspedes,
lo vieron caer y trataron de salvarlo, pero no les dio tiempo.
58. - La compañera del pajarito vio lo que su esposo había hecho y se dijo:
"Aquí hay tres personas y sólo tienen un pájaro para comer". No es bastante; mi
deber como esposa es no dejar que los esfuerzos de mi esposo hayan sido en
vano; que tengan mi cuerpo también" y se arrojó al fuego en el cual murió
quemada.
59. - Entonces los tres pajarillos, al ver lo que se había hecho y advertir que
aun no había bastante alimento para los tres huéspedes, dijeron: "Nuestros
padres han hecho lo que han podido y todavía no es suficiente. Nuestro deber
es proseguir la obra de nuestros padres; que se vayan nuestros cuerpos
también". Y se lanzaron también al fuego.
60. - Asombrados de lo que habían visto, las tres personas no pudieron,
naturalmente, comer aquellos pájaros. Pasaron la noche sin comer y a la
mañana el rey y el sannyasin indicaron el camino a la princesa, volviendo ésta a
la casa de su padre.
61. - Entonces, el sannyasin dijo al rey: "Rey, habéis visto que cada uno es
grande en su lugar. Si queréis vivir en el mundo, vivid como aquellos pájaros,
pronto en cualquier momento para sacrificarlos por los demás. Si queréis
renunciar a él, sed como aquel joven para quien la más hermosa mujer y un
reino nada significaron. Si queréis ser jefe de familia, haced que vuestra vida
sea un sacrificio por el bienestar de los demás; si elegís la vida de renun-
ciación, no miréis siquiera la belleza, ni el dinero ni el poder. Cada uno es
grande en su propio lugar, pero el deber del uno no es el deber del otro".
Swami Vivekananda – Karma Yoga
15
CAPÍTULO TERCERO
EL SECRETO DE LA ACCIÓN
62) Hay tres clases de ayuda. 63) La ignorancia es la madre de todo el mal y de
todo el sufrimiento. 64) Toda acción es una mezcla de bien y mal... Cómo se
forma W1 carácter bueno o malo. 65) La idea central del "Bhagavad Guita" es:
actuar incesantemente sin apegarse a la acción. Definición de "carácter" y
explicación de las "tendencias inherentes" del individuo. Las impresiones de la
vida pasada determinan el carácter. 66) Cristo era un devoto y Buddha un
conocedor, desarrollando plena actividad, pero ambos alcanzaron la misma
meta. La meta de todo es la libertad. 67) La naturaleza debe servir al alma
individual para alcanzar su perfección, no para esclavizarla. 68) Todos los
males y sufrimientos son causados por el egoísmo" El amor siempre produce
felicidad. 69) Enseñanza de Krishna acerca de la acción. 70) La meta del amor
y la libertad es el desapego. 71) Si podemos actuar sin idea de recompensa, la
acción no producirá ligadura. 72) Cómo lo- grar la dicha del desapego en la
acción. El derecho y la justicia que vemos en el mundo es mera charla de niños.
Hasta la justicia y el derecho deben apoyarse en la clemencia. Para el creyente:
hacer cada acto como culto o adoración. 73) Parábola de la mangosta que
ilustra cuál es el verdadero sacrificio. 74) Cómo se enfrenta la vida en
occidente. 75) Significado de karma-yoga.
62. - Ayudar a otros físicamente aliviando sus necesidades físicas es,
ciertamente, grande; pero la ayuda es mayor cuando la necesidad es más
grande y duradera la ayuda. Si las necesidades de un hombre se pueden aliviar
por una hora, el hacerla es, en verdad, ayudarle; si le pueden ser solventadas
por un año, la ayuda será mejor; pero si se le eliminaran para siempre, ésta
sería, seguramente, la más grande ayuda que podría prestársele. El
conocimiento espiritual es la única cosa que puede destruir nuestras miserias
para siempre; cualquier otro conocimiento sólo satisface las necesidades por
cierto tiempo. El conocimiento del espíritu es el único que destruye para
siempre la condición de necesitado; así, la ayuda espiritual es la más elevada
ayuda que puede brindarse al hombre; aquel que da conocimiento espiritual es
el más grande benefactor de la humanidad y como tal vemos que los hombres
más poderosos son aquellos que han ayudado al hombre en sus necesidades
espirituales; porque la espiritualidad es la verdadera base de todas nuestras
actividades en la vida. Un hombre sano Y fuerte espiritualmente, será fuerte en
todo otro aspecto, si así lo desea; mientras no haya fortaleza espiritual en el
hombre ni siquiera las necesidades físicas podrán ser bien satisfechas.
Después de la ayuda espiritual viene la intelectual; el dar conocimiento es
mucho más elevado que dar alimento y vestido; es aun más grande que dar la
vida a un hombre, porque la vida real de éste consiste en el, conocimiento; la
ignorancia es muerte, el conocimiento, vida. La vida es de muy poco valor si
transcurre en la oscuridad, marchando a tientas entre la ignorancia y la
desdicha. Sigue en orden, naturalmente, la ayuda física. Por lo tanto, al
considerar la cuestión de ayudar a los demás, debemos tratar siempre de no
cometer el error de creer que la ayuda física es la única que puede brindarse;
no sólo es la última sino la menor, pues no puede producir satisfacción
permanente. El malestar que siento cuando tengo hambre, lo satisfago
comiendo, pero el hambre vuelve; mi sufrimiento sólo acaba cuando está
satisfecho más allá de toca necesidad. Entonces, el hambre no me hará
desdichado; ningún sufrimiento ni pena podrá conmoverme. Así es que, la
ayuda que tiende a hacernos espiritualmente fuertes es la más elevada, luego
sigue la intelectual y después la física.
63. - El sufrimiento del mundo no puede ser remediado solo por .la ayuda
física; en tanto que la naturaleza del hombre sufra cambios, esas necesidades
físicas surgirán siempre y las desventuras serán continuamente sentidas sin
que ninguna suma de ayuda física pueda remediarlas completamente. La única
solución a este problema es hacer que la humanidad sea pura. La ignorancia es
la madre de todo el mal y de todo el sufrimiento que vemos. Que el hombre
cultive la inteligencia, sea puro Y' espiritualmente fuerte y educado, sólo
entonces cesará toda desdicha en el mundo; antes no. Podemos hacer de cada
casa un asilo; podemos llenar la tierra de hospitales, las desdichas humanas
continuarán existiendo mientras el hombre no cambie su carácter.
Swami Vivekananda – Karma Yoga
16
64. - Leemos en el "Bhagavad-Guita", repetidas veces, que todos debemos
actuar incesantemente. Todo esto está, por naturaleza, compuesto de bien y
mal. No podemos llevar a cabo ningún acto que produzca algún bien en alguna
parte; ni puede haber alguno que no cause daño en parte alguna. Cada tarea ha
de ser, necesariamente una mezcla de bien y mal; sin embargo, el mandato es
que debemos actuar incesantemente. Ambos, bien y mal, producirán sus
resultados, producirán su karma. La buena acción nos traerá su buen efecto; la
mala, malo. Pero, el bien y el mal, ambos son ligaduras del alma individual. La
solución dada en el "Guita" con respecto a esta naturaleza de la acción de
producir limitaciones es, que si no nos ligamos a la obra que hacemos, no
tendrá ningún efecto limitativo sobre nuestra alma. Procuremos comprender lo
que significa este "desapego" en la acción.
65. - Esta es la idea central del "Guita": obrar incesantemente sin apegarse a la
obra. Samskara puede ser traducido, aproximadamente, como "tendencia
inherente". Usando el símil de un lago para la mente, pequeña o gran ola que en
ella se produce, al desaparecer no muere enteramente sino que deja una huella
y una futura posibilidad de que surja de nuevo. A esta huella, con la posibilidad
de que pueda reaparecer la ola, se le llama 8amskara. Cada tarea que
hacemos, cada movimiento del cuerpo, cada pensamiento que pensamos, deja
una de esas impresiones en la sutil sustancia mental, y aunque no son
evidentes en la superficie, son suficientemente fuertes para actuar debajo de la
superficie, subconscientemente. Lo que nosotros somos está determinado, a
cada momento, por la suma total de esas impresiones de la mente. Lo que yo
soy, en este preciso momento, es el efecto de la suma total de todas las
impresiones de mi vida pasada. Esto es, realmente, lo que llamamos carácter; y
éSte, en cada hombre, está determinado por la suma total de esas impresiones.
Si prevalecen las buenas, el carácter se vuelve bueno, si las malas, malo. Si un
hombre oye continuamente malas palabras, piensa malos pensamientos y
ejecuta malas acciones, su mente estará llena de malas impresiones; y éstas
influenciarán su pensamiento y actos sin que él sea consciente de ello. Por lo
tanto, esas malas impresiones están obrando siempre, y la resultante debe ser
mala; y ese hombre tiene que ser malo; él no puede evitarlo; la suma total de
esas impresiones creará en él la fuerte fuerza motora que lo impulsará a
cometer malas acciones; será como una máquina en manos de aquellas
impresiones, y éstas le forzarán a hacer el mal. Similarmente, si un hombre
piensa buenos pensamientos y ejecuta buenas obras, la suma total de esas
impresiones será buena y le forzará a hacer el bien, aun a despecho de sí
mismo. Cuando un hombre ha hecho muchas buenas obras y pensado muchos
buenos pensamientos, existe en él una tendencia irresistible hacia el bien, y
aun cuando quisiera hacer el mal, su mente, que es la suma total de sus
tendencias, no se lo permitirá; las tendencias le harán retroceder; él esta,
completamente, bajo la influencia de las buenas tendencias. En este caso, se
dice que el buen carácter de un hombre está establecido.
66. - Así como la tortuga recoge los pies y cabeza dentro del caparazón y
aunque la matéis y hagáis pedazos no los saca, así, el carácter del hombre que
tiene control sobre sus móviles y órganos está, inmutablemente,
establecido. .'Él controla sus propias fuerzas internas y nada puede hacerlas
salir contra su voluntad. Por este continuo reflejo de buenos pensamientos,
buenas impresiones que se mueven en la superficie de la mente, la tendencia
para hacer el bien se hace fuerte, y como resultado nos sentimos capaces de
controlar los indriyas (los órganos de los sentidos, los centros nerviosos). Sólo
así se afirmará el carácter; sólo entonces adquiere un hombre la verdad; un
hombre así está seguro para siempre; no puede hacer mal alguno; podéis
ponerle en cualquier compañía; no habrá peligro alguno para él. Hay todavía un
estado más elevado que el de tener esta buena tendencia, y es el deseo de
lograr la liberación. Debéis recordar que la libertad del alma es la meta de
todos los yogas y cada uno de ellos lleva igualmente al mismo resultado. Por
solo el trabajo pueden los hombres llegar a donde llegó Buddha en gran parte,
por la meditación y Cristo por la oración. Buddha fue un gnani conocedor
activo; Cristo un bhakta (devoto), pero ambos alcanzaron la misma meta. La
dificultad está aquí: liberación significa entera libertad -libertad de la esclavitud
del bien, así como de la del mal. Una cadena de oro es tan cadena como una de
hierro. Hay una espina clavada en un dedo y uso otra para sacarla; después tiro
las dos; no tengo necesidad de guardar la segunda espina porque, a pesar de
todo, ambas son espinas. De la misma manera, las malas tendencias han de ser
contrarrestadas por las buenas y las malas impresiones de la mente,
reemplazadas por las frescas ondas de las buenas, hasta que todo lo malo
desaparezca casi por completo o sea sometido y tenido bajo control en un
rincón de la mente; pero después de esto, las buenas tendencias tienen
también que ser conquistadas.
Swami Vivekananda – Karma Yoga
17
De este modo, el hombre "ligado" se "desliga". Actuad, pero no permitáis que la
acción o el pensamiento produzcan una profunda impresión en la mente; dejad
que las ondas vengan y vayan; que las grandes acciones procedan del cerebro
y de los músculos, pero no les dejéis hacer ninguna impresión profunda en el
alma.
¿Cómo puede lograrse esto? Vemos que las impresiones de cualquier acción a
la cual nos ligamos, perdura. Puedo encontrar cientos de personas durante el
día y entre ellas una a quien amo; cuando me retiro a la noche yo puedo tratar
de recordar todas las caras que he visto, pero sólo una se presenta en mi
mente: la que sólo vi., quizá, un minuto y a la cual amo; todas las otras se han
desvanecido. Mi atracción hacia aquella persona particular, ha causado en mi
mente una impresión más profunda que todas las otras. Fisiológicamente,
todas han sido impresiones; cada una de las caras que he visto se pintó en la
retina y el cerebro se apoderó de la imagen, y, sin embargo, no hubo similitud
de efecto sobre la mente. Muchas de las caras eran, tal vez, enteramente
nuevas, acerca de las cuales no había pensado nunca antes, pero aquélla que
sólo miré unos instantes, halló asociaciones internas. Tal vez la había estado
grabando en mi mente durante años; quizá conocía muchísimas cosas acerca
de ella, y esta nueva visión despertó cientos de dormidos recuerdos suyos en
mi mente; y habiendo sido repetida esta sola impresión, tal vez centenares de
veces más que las de las diferentes caras juntas, produjo un gran efecto sobre
la mente.
67. - Por consiguiente, sed "desapegados"; dejad que las cosas actúen; que
actúen los centros cerebrales; actuad incesantemente, pero que ni una sola
onda conquiste la mente. Trabajad como si fuerais extranjeros en esta tierra, un
viajero; actuad incesantemente, pero no os liguéis; la ligadura es terrible. Este
mundo no es nuestra morada, es solamente uno de los tantos escenarios por
los cuales vamos pasando. Recordad aquel gran dicho de la filosofía sankhya:
"La totalidad de la naturaleza es para el alma, no el alma para la naturaleza". La
naturaleza existe por una sola razón: la educación del alma individual; no tiene
otro significado; está aquí por que el hombre debe tener conocimiento Y por el
conocimiento debe liberarse. Si recordamos siempre esto, jamás nos ligaremos
a la naturaleza; sabremos que ésta es un libro en el cual tenemos que leer, y
que ya no tendrá valor alguno para nosotros cuando hayamos adquirido el
conocimiento encerrado en él.
Sin embargo, en vez de esto, nos identificamos con la naturaleza; pensamos
que el alma es para ella, que el espíritu es para la carne, Y como afirma el dicho
común, pensamos que el hombre "vive para comer" y no que "come para vivir",
estamos continuamente cometiendo este error; consideramos a la naturaleza
como siendo nuestro propio ser y así nos ligamos a ella; tan pronto se presenta
esta ligadura se produce una profunda impresión en la mente, im- presión que
nos domina y hace obrar no como libres sino como esclavos.
68. - La clave de esta enseñanza es que debéis actuar como "amo" y no como
"esclavo"; actuad incesantemente, pero no trabajéis como esclavos. ¿No veis
cómo todos trabajan? Nadie puede estar enteramente en reposo; el noventa y
nueve por ciento de los hombres trabajan como esclavos, y el resultado es la
desdicha; todo es trabajo egoísta. ¡Trabajad en la libertad! ¡Trabajad en el amor!
La palabra “amor" es muy difícil de comprender; el amor no llega hasta tanto no
hay libertad. No hay posibilidad de verdadero amor en el esclavo.
Si compráis uno, lo encadenáis y le hacéis trabajar para vosotros, trabajará
obligadamente, pero no habrá amor en él del mismo modo, cuando nosotros
trabajamos por las cosas del mundo como esclavos, no puede haber amor en
nosotros, y nuestra obra no es verdadera obra. Esto es tan cierto acerca de la
obra hecha para nuestros parientes y amigos como de la hecha para nosotros
mismos. Obra egoísta es obra de esclavos y he aquí una prueba. Cada acto de
amor produce felicidad; no hay acto de amor que no traiga paz y dicha como
reacción. La existencia real, el conocimiento real y el amor real están
eternamente relacionados entre sí, los tres en uno; donde está uno de ellos los
otros tienen que estar también; son los tres aspectos del uno sin segundo -
Existencia - Conocimiento - Dicha-. Cuando esta existencia se hace relativa, la
vemos como el mundo; este conocimiento se modifica a su vez en el
conocimiento de las cosas del mundo; y esta dicha constituye la base de todo
verdadero amor que el corazón del hombre ha conocido. Por lo tanto el
verdadero amor nunca puede reaccionar de modo que cause dolor ni al amante
ni al amado. Suponed que un hombre ama a una mujer; la quiere toda para sí
solo y siente violentos celos de ella a cada momento; quiere que esté sentada
cerca de él, que esté junto a él y que coma y se mueva a su pedido. Es un
Swami Vivekananda – Karma Yoga
18
esclavo de ella y quiere tenerla como esclava suya. Esto no es amor, es una
especie de afecto mórbido del esclavo, que se insinúa como amor. No puede
ser amor porque es penoso, si ella no hace lo que él quiere le ocasiona dolor. El
amor no produce reacciones dolorosas; el amor sólo produce dicha o no es
amor; es confundir cualquier otra cosa con el amor. Cuando hayáis logrado
amar a vuestra esposa, esposo e hijos, a todo el mundo, al universo, de tal
manera que no haya reacción de dolor o de celos, ningún sentimiento egoísta,
entonces os hallaréis en el estado adecuado para sentiros desligados.
69. - Krishna dice: "¡ Contémplame, Arjuna! Si dejara de obrar un solo instante
todo el universo perecería. Nada tengo que ganar de la obra; soy el Señor
Único ¿por qué obro, pues? Porque amo al mundo". Dios está desligado porque
ama; un amor así, verdadero, deshace nuestras ligaduras. Donde quiera hay
apego, atracción por las cosas mundanales, debéis saber que todo ello es
atracción física entre grupos de partículas de materia; algo que atrae dos
cuerpos cada vez más cerca y si no pueden juntarse lo bastante produce dolor;
pero donde hay amor real no descansa de ninguna manera en la atracción
física. Tales amantes pueden estar a mil millas uno del otro y su amor será
siempre el mismo; no muere y nunca producirá ninguna reacción dolorosa.
70. - Alcanzar este desapego es tarea de casi toda una vida, pero tan pronto
como hemos llegado a este punto hemos logrado la meta del amor y la libertad;
las cadenas de la naturaleza caen para nosotros y la vemos tal cual es; ya no
forjará más cadenas para nosotros; seremos enteramente libres y no
tomaremos en consideración el resultado de la acción; ¿quién se preocupa,
entonces, de lo que el resultado puede ser?
71. - ¿Pedís algo a vuestros hijos en recompensa de lo que les habéis dado? Es
vuestro deber trabajar para ellos, y ahí termina el asunto. En todo lo que hagáis
por una persona en particular, por una ciudad o estado, asumid la misma
actitud que asumís hacia vuestros hijos -no esperéis nada en recompensa-. Si
podéis tomar invariablemente la actitud del dador, en la cual toda cosa dada es
una ofrenda al mundo, sin ninguna idea de recompensa, entonces vuestra
acción no os producirá ligaduras estas solamente vienen cuando esperamos
recompensa.
72. - Si actuar como esclavos termina en el egoísmo y el apego, actuando
como amos de nuestra propia mente lograremos la dicha del desapego.
Hablamos con frecuencia del derecho y la justicia, pero vemos que en el mundo
derecho y justicia es mera charla de niños. Hay dos cosas que guían la
conducta de los hombres: el poder y la compasión. El ejercicio del poder es
invariablemente ejercicio del egoísmo. Todos los hombres y mujeres tratan de
aprovechar lo más que pueden cualquier poder o ventaja que tengan. La
compasión es el cielo mismo; para ser buenos debemos todos ser clementes.
Hasta la justicia y el derecho deben apoyarse en la clemencia. Todo
pensamiento de obtener recompensa por la obra que hacemos limita nuestro
progreso espiritual; más aun, al fin acarrea desdicha. Hay otra manera de poner
en práctica esta idea de la clemencia y la caridad inegoísta; la de considerar
todo acto como "adoración" en el caso que creamos en un Dios Personal. Así
abandonamos todos los frutos de nuestras obras al Señor; y no tenemos el
derecho de esperar nada de los hombres por las obras que hacemos. El Señor
Mismo obra incesantemente y siempre está libre de ligaduras. Así como el agua
no puede humedecer la hoja de loto, así la acción tampoco liga al hombre
inegoísta por el apego a los resultados. El hombre in egoísta y desapegado
puede vivir en el antro mismo del vicio de una populosa ciudad y no será
tocado por el vicio.
73. - Esta idea de abnegación completa está ilustrada por el siguiente relato: -
Después de la batalla del Kurukshetra, los cinco hermanos Panda vas
celebraron un imponente sacrificio y dieron cuantiosas limosnas a los pobres.
Todos expresaban su asombro ante el esplendor y fastuosidad del sacrificio y
decían que nunca se había visto otro igual en el mundo. Pero, después de la
ceremonia, llegó allí una pequeña mangosta; tenía la mitad del cuerpo dorado y
la otra mitad de color pardo, y principió a revolcarse sobre el piso de la sala del
sacrificio. Después, dirigiéndose a los presentes exclamó: "Sois todos unos
embusteros; esto no es ningún sacrificio". "¡Cómo!", repusieron, "dices que
esto no es sacrificio, ¿no sabes cuánto dinero y joyas se han repartido entre los
pobres y que cada uno de ellos se ha hecho rico y está feliz? Este es el
sacrificio más asombroso que hombre alguno haya ejecutado". Pero la
mangosta dijo: "En una pequeña aldea vivía un pobre brahmín con su esposa,
su hijo y su nuera. Eran muy pobres y vivían de las pequeñas dádivas que
recibían por predicar y enseñar. Sufrió esa aldea tres años de miseria y hambre
y el pobre brahmín padeció más que nunca. Al fin, cuando la familia hacía ya
días que ha
Swami Vivekananda – Karma Yoga
19
probaba alimento trajo el padre una mañana un poco de harina de cebada que
había tenido la suerte de conseguir y la dividió en cuatro partes, una para cada
uno de ellos. La prepararon como su única comida y en el preciso momento que
se disponían a comer golpearon a la puerta. El padre abrió y se presentó un
huésped. En la India un huésped es persona -sagrada, se le considera como un
dios mientras dura el hospedaje y debe ser tratado como tal. Así que el pobre
brahmín le dijo: "Entrad, señor; sed bienvenido". Puso ante el huésped su
propia porción de alimento que el convidado comió rápidamente y dijo: "¡OH,
señor!, me habéis matado; hace diez días, que estoy muriéndome de, hambre y
este poco de alimento sólo ha servido para aumentaría". Entonces la esposa
dijo a su marido: "¡Dadle mi parte!", pero éste repuso: "No". Aquélla, sin
embargo, insistió diciendo: "Hay aquí un pobre hombre y es nuestro deber
como jefes de familia darle de comer; cumplo el mío como esposa dándole mi
parte al ver que vos no tenéis más que ofrecerle". Y se la dio; después de
comerla volvió a decir que seguía muerto de ham- bre. En vista de esto, el hijo
dijo: "Tomad mi parte también; el deber de un hijo es ayudar a los padres a
cumplir sus obligaciones'. El huésped la comió, pero todavía no quedó
satisfecho por lo cual la esposa del hijo le dio su ración también. Esto fue
suficiente y el huésped partió bendiciéndoles. Aquella misma noche murieron
de hambre los cua- tro. Algunos granitos de aquella harina cayeron al suelo y al
revolcarme sobre ellos la mitad de mi cuerpo tomó este color dorado, como
veis. Desde entonces he recorrido el mundo entero, esperando hallar otro
sacrificio semejante, pero en ninguna parte lo he encontrado y, por lo tanto, no
he podido dorar la otra mitad de mi cuerpo. Por eso digo que esto no es
sacrificio".
74. - Esta idea de la caridad está desapareciendo de la India; los grandes
hombres van siendo menos cada vez. Cuando principié a aprender inglés leí en
un libro de cuentos, uno acerca de un niño bueno que iba a trabajar y le daba
algo de lo que ganaba a su anciana madre, y esto era ensalzado a lo largo de,
tres o cuatro páginas. ¿Qué significaba esto? Ningún niño hindú podrá
comprender jamás la moraleja de este cuento. Y yo la comprendo recién ahora
al oír hablar de la idea occidental: cada hombre debe vivir para sí mismo. Y
algunos hombres se quedan con todo abandonando a padres, madres, esposas
e hijos. 'Nunca, ni en parte alguna debe ser éste el ideal del jefe de familia.
75. - Ahora veis lo que significa karma-yoga: aun a costa de la vida ayudar a
cualquiera, sin indagar nada. Aunque os engañen un millón de veces no
preguntéis nunca, ni penséis jamás en lo que estáis haciendo. Nunca os jactéis
por dar limosnas a los pobres ni esperéis su gratitud; más bien estadles
agradecidos porque os dan la ocasión de practicar la caridad. Así, pues, veis
claramente que ser un jefe de familia ideal es mucho más difícil que ser un
sannyasin ideal; una vida de verdadera acciones, ciertamente, tan dura, si no
más, que una verdadera vida de renunciación.
Swami Vivekananda – Karma Yoga
20
Swami Vivekananda – Karma Yoga
CAPITULO CUARTO ¿QUE ES EL DEBER?
76) Diferentes ideas acerca del deber. 77) El "Bhagavad Guita" y el deber. El
fanatismo es causa de sufrimientos e intolerancia. 78) Ningún hombre ha de
ser juzgado por la mera naturaleza de los deberes; debe juzgarse por la manera
y el espíritu con que se ejecutan. 79) Filosofía del deber. 80) El deber se hace
agradable por el amor. Hay que saber aguantar las asperezas de la vida. 81) La
castidad lo conquista todo. 82) El amor de madre es la prueba del más grande
inegoísmo; solo lo supera el amor de Dios. 83) Podemos superamos haciendo
el deber más cercano y así acumulando fuerzas para alcanzar un estado más
elevado. Enseñanzas de la parábola "El Canto del Cazador". 84) La recta
ejecución de los deberes en cualquier condición o etapa de la vida, conduce la
más alta realización de la perfección del alma individual. 85) La competencia
despierta la envidia y mata la bondad del corazón. Estemos siempre dispuestos
a arrimar el hombro a la rueda cuando haya que desatascar el carro.
76. - Es necesario en el estudio del karma-yoga saber qué es el deber. Si tengo
que hacer algo debo saber primero que ése es mi deber, y entonces podré
hacerla. Además, entre los pueblos hay diferentes ideas acerca del deber. Los
mahometanos dicen que lo que está escrito en el Corán, es su deber; los
hindúes, que lo que está en los Vedas es su deber, y los cristianos, que su
deber es lo que está en la Biblia. Vemos que hay diversas ideas del deber, que
cambian acorde con las distintas etapas de la vida, diferentes períodos
históricos y los diferentes pueblos. El término "deber", como ocurre con
cualquier otro término abstracto universal, es imposible de definir claramente;
sólo podemos hacernos una idea de lo que es por el conocimiento de su modo
práctico de obrar y sus resultados. Cuando ciertas cosas ocurren ante
nosotros, tenemos todo un impulso natural o adquirido a obrar de cierta
manera con respecto a ellas; cuando viene este impulso, la mente comienza a
pensar acerca de la situación; unas veces, piensa que es bueno obrar de cierto
modo dadas ciertas condiciones, y otras, que es erróneo verlo así aun en
circunstancias idénticas. La idea del deber es, en todas partes, que todo
hombre bueno debe seguir los dictados de su conciencia.
Pero, ¿qué es eso que hace de un acto un deber? Si un cristiano encuentra un
pedazo de carne vacuna y no la come para salvar su propia vida, o no la da
para salvar la de otro, sin duda, sentirá que no ha cumplido con su deber. Pero
si un hindú se atreve a comerla o darla a otro, con seguridad que sentirá,
también, no haber cumplido su deber; la costumbre y la educación del hindú se
lo harán sentir así En el siglo último hubo en la India notables bandas de
ladrones llamados thugs; creían que su deber era matar a todo el que pudieran
y quitarle su dinero; cuanto mayor era el número de víctimas tanto mejor
pensaban de ellos mismos. Comúnmente, si un hombre sale a. la calle y le tira
un tiro a otro, se siente paternalmente afligido por ello, pensando que ha hecho
mal; -pero si este mismo hom- bre, como soldado de un regimiento, mata no
uno sino veinte, seguro que se sentirá satisfecho y pensará que ha cumplido
con su deber perfectamente bien. Por lo tanto, vemos que no es lo que se hace
lo que define un deber. Dar una definición objetiva del deber es, pues,
enteramente imposible. Sin embargo, existe el deber desde el punto de vista
subjetivo. Cualquier acción que nos acerca a la divinidad es buena, y es nuestro
deber; toda acción que nos rebaja, es mala y no es nuestro deber. Desde este
punto de vista, vemos qué ciertos actos tienen tendencia a exaltarnos y
ennoblecernos, mientras otros tienden a degradamos y embrutecemos. Pero no
es posible establecer, con certeza, la tendencia que tendrán determinados
actos en relación a todos los individuos, según su clase y condición. Hay,
empero, una sola idea del deber que ha sido universalmente aceptada por toda
la humanidad, en todas las épocas, sectas y países, y que ha sido sintetizada
en un aforismo sánscrito, así: -"No hagas dañó a ningún ser; no hacer daño a
ser alguno, es virtud; hacer daño a cualquiera, es pecado'.
77. – El Bhagavad Guita" alude, frecuentemente, a los deberes que dependen
del nacimiento y posición social en la vida. El nacimiento y posición en la vida, y
en la sociedad, determinan, en gran parte, la actitud moral y mental de los
individuos hacia las varias actividades de la vida. Por lo tanto es, nuestro deber
llevar a cabo aquella obra que
21
nos exalte y ennoblezca, de acuerdo con las actividades e ideales de la
sociedad en la cual hemos nacido. Pero, debemos recordar, muy
particularmente, que los ideales y actividades no son los mismos en todas las
sociedades y países; nuestra ignorancia de esto es la causa principal de gran
parte de la aversión que sienta un pueblo por otro. El americano piensa que
todo lo que hace de acuerdo con las costumbres de su país es lo mejor que se
puede hacer y que el que no las siga debe ser muy malvado. El hindú cree que
sus costumbres son las mejores del mundo y las únicas correctas, y que quien
no las practique ha de ser el peor de los seres vivientes. Este es un error muy
natural que todos estamos propensos a cometer. Pero es muy perjudicial y es
causa de la mitad de la dureza existente en el mundo. Cuando vine a este país,
yendo por la Exposición de Chicago, se acercó alguien por detrás y me tiró del
turbante. Volví el rostro y vi que era un hombre muy bien vestido y de
distinguida apariencia. Le hablé y cuando vio que yo sabía inglés se quedó muy
abochornado. En otra ocasión, hallándome en la misma exposición, otro me dio
un empujón. Cuando le pregunté por qué lo hacía, también se avergonzó y
balbuceó una disculpa diciendo: "¡Por qué os vestís de esa manera.!". Las
simpatías de estos hombres estaban limitadas por las vallas de su propio
lenguaje y costumbres en el vestir. Mucha de la opresión de las naciones
poderosas sobre las débiles es causada por este prejuicio; seca su fraternidad
para con sus semejantes. Aquel mismo hombre que me dijo por qué no me
vestía como él y que necesitó maltratarme a causa de mi traje, .puede que
fuera un hombre muy bueno, buen padre y buen ciudadano; pero la bondad de
su naturaleza murió en cuanto vio un hombre vestido de modo diferente. Los
forasteros son explotados en todos los países, porque no saben cómo
defenderse; por eso llevan a su tierra falsas impresiones de los pueblos que
han visto. Los marinos, soldados y comerciantes se portan en los países
extraños de una manera muy singular, aunque ni soñarían hacerlo así en su
propio país; tal vez por esto los chinos llaman a los europeos y americanos
"diablos extranjeros". No harían esto si hubiesen visto el lado bueno y generoso
de la vida occidental.
78. - Por consiguiente, lo que especialmente conviene recordar es que
debemos tratar siempre de ver el deber de los otros con los mismos ojos de
ellos y no juzgar jamás las costumbres de otros pueblos según nuestros usos.
Y o no soy el regidor del universo. Tengo que acomodarme al mundo y no éste
a mí. Así, vemos que el ambiente cambia la naturaleza de nuestros deberes, y
lo mejor que podemos hacer en este mundo es cumplir con nuestro deber en
todo momento. Hagamos lo que es nuestro deber por nacimiento; y una vez
hecho éste hagamos el que nos corresponda por nuestra posición en la vida y
en la sociedad. Hay, sin embargo, un gran peligro en la naturaleza humana: que
el hombre nunca se examina a sí mismo. Se cree tan digno de sentarse en el
trono como el mismo rey. Aunque lo sea debe demostrar primero que ha
cumplido con los deberes de su propia posición; y después ya le ven- drán
otros más elevados. Cuando principiamos a trabajar afanosamente en el
mundo, la naturaleza nos golpea a derecha e izquierda y pronto nos hace bailar
nuestra posición apropiada. Ningún hombre puede ocupar satisfactoriamente
por mucho tiempo una posición para la cual no es apto. De nada sirve el
quejarse por los arreglos de la naturaleza. Quien ejecuta una tarea inferior no
es por eso, un hombre inferior. Ningún hombre ha de ser juzgado por la mera
naturaleza de sus deberes; todos debemos ser juzgados por la manera y el
espíritu con que los ejecutamos.
79. - Más tarde veremos que hasta esta idea del deber sufre cambios y que la
más grande obra se hace sólo cuando no hay ningún motivo egoísta que la
impulsa. Sin embargo, es la acción hecha como deber la que nos lleva a actuar
sin ninguna idea del deber, cuando la obra se convierta en culto y aun en algo
más elevado, entonces la obra será hecha por amor a la obra misma. Veremos
que la filosofía del deber, sea en la forma de ética o de amor, es la misma en
cualquier otro yoga -siendo su objetivo la atenuación del yo inferior para que el
superior yo real pueda brillar; disminuir el desperdicio de energías en el plano
inferior de existencia, para que el alma pueda manifestarse en lo más elevado.
Esto se lleva a cabo por el continuo rechazo de los bajos deseos, que es lo que
rigurosamente nos exige el deber. La organización toda de la sociedad se ha
desarrollado así, consciente o inconscientemente, en el campo de 1a -acción y
la experiencia, donde por 1& limitación del egoísmo damos lugar a una ilimitada
expansión de la naturaleza real del hombre.
80. - El deber rara vez es agradable. Sólo cuando el amor aceita sus ruedas se
desliza suavemente; de otro modo,
Swami Vivekananda – Karma Yoga
22
es una continua fricción. ¿Cómo, si no fuera así, podrían los padres cumplir los
deberes para con sus hijos, los esposos para con sUs esposas y viceversa?
¿No nos encontramos con casos de rozamiento todos los días de nuestra vida?
El deber es grato sólo por el amor y el amor solamente brilla en la libertad. ¿Es
disfrutar de la libertad el ser esclavo de los' sentidos, del enojo, de los celos Y
otro centenar de mezquindades que pueden ocurrir a diario en la vida humana?
En todas esas asperezas que encontramos en la vida, la más alta expresión de
la libertad es soportarlas con paciencia. Las mujeres, esclavas de sus propios
temperamentos irritables y celosos, tienen propensión a culpar a sus maridos,
y afirmar su "libertad", como ellas creen, sin saber que por ello sólo prueban
que son esclavas. Lo mismo ocurre a los maridos que eternamente encuentran
faltas en sus mujeres.
81. - La castidad es la virtud primera del hombre y la mujer, y el hombre que,
por extraviado que esté, no pueda ser traído al camino recto por una tierna
amante y casta esposa, es un caso muy raro. El mundo no es, después de todo,
tan malo. Oímos hablar mucho de maridos brutales en el mundo entero, y de la
impureza de los hombres, pero, ¿no es cierto que hay tantas mujeres brutales e
impuras como hombres? Si todas las mujeres fueran tan buenas y puras como
sus constantes afirmaciones se empeñan en hacérnoslo creer, estoy
perfectamente seguro que no habría un solo hombre impuro en el mundo. ¿Qué
brutalidad hay que la pureza y la castidad no puedan conquistar? Una buena y
casta esposa, para quien todos los hombres, excepto su esposo, son como
hijos y que asume para todos ellos la actitud de una madre, se hará tan grande
en el poder de su pureza que no habrá un solo hombre, por inhumano que sea,
que no respire una atmósfera de santidad en su presencia. Simultáneamente, el
hombre debe mirar a todas las mujeres, excepto a la suya, como si fueran su
propia madre, hija o hermana. Por otra; parte, el hombre que desea ser maestro
de religión debe considerar a todas las mujeres como si fueran su propia
madre, y conducirse siempre con ellas como hijo.
82. - El aspecto de madre es el más elevado en el mundo, pues, es el único que
nos brinda la posibilidad de aprender y de ejercitar el más grande inegoísmo. El
amor de Dios es el único qUe supera al amor de madre; todos los otros son
inferiores. El deber de la madre es pensar primero en sus hijos y después en sí
misma. Pero, si en vez de esto, los padres piensan siempre en ellos primero, el
resultado es que entre los padres y los hijos se establece la misma relación que
entre los pájaros y su descendencia, que tan pronto como pueden volar
desconocen a sus padres. Bienaventurado es, ciertamente, el hombre que
puede considerar a todas las mujeres como la representación de la Maternidad
de Dios. Bienaventurada también, la mujer para la cual el hombre representa la
Paternidad de Dios Bienaventurados son los hijos que consideran a sus padres
como la Divinidad manifiesta en la tierra.
83. - La única manera de irse superando es hacer el deber más cercano a
nosotros y seguir, así, acumulando fuerza hasta alcanzar el más elevado de los
estados. Un joven: sannyasin fue a un bosque; allí meditó, tizó cultos y practicó
yoga por largo tiempo. Después de años de ruda labor y práctica, estando un
día sentado bajo un árbol, cayeron sobre su cabeza unas hojas secas. Miró
hacia arriba y vio un cuervo y una corneja peleando en lo alto del árbol. Muy
enojado les dijo: "¡Cómo! ¿Os atrevéis a tirar esas hojas secas sobre mi
cabeza?" Como al decir estas palabras les .miró colérico, de su cabeza partió
un rayo -tal era el poder del yogui que convirtió en cenizas a los dos pájaros.
Se quedó muy alegre, casi pleno de júbilo, al advertir este desarrollo de su
poder; podía fulminar un cuervo y una corneja sólo con mirarlos. Después de un
tiempo tuvo que ir 'a la ciudad a mendigar su comida. Llegó a la puerta de una
casa y dijo: -"Madre, dadme de comer". Una voz desde adentro respondió:
-"Esperad un poco, hijo mío". El joven pensó:
“! Desgraciada mujer, ¿cómo os atrevéis a hacerme aguardar? Todavía no
conocéis mi poder". Mientras pensaba esto, otra vez oyó la voz de adentro que
decía: -"Hijo mío, no os envanezcáis tanto.
Aquí no hay cuervos ni cornejas”. El sannya8in se quedó asombrado. Tuvo que
aguardar. Al fin, salió la mujer y cayendo a sus pies, la dijo: -"Madre, ¿cómo
sabíais vos eso?", a lo que le contestó: -"Hijo mío, yo no conozco vuestro yoga
ni vuestras prácticas. Soy una mujer vulgar. Os hice esperar porque mi marido
está enfermo y estaba atendiéndolo. Toda mi vida me he esforzado por cumplir
mi deber; cuando era soltera cumplía mis deberes para con mis padres; ahora
que soy casada cumplo mis deberes de esposa; este es todo el yoga que
practico. Pero cumpliendo con mi deber he logrado la iluminación, por esto,
pude leer vuestros pensamientos y saber lo que habíais hecho en el bosque.
Swami Vivekananda – Karma Yoga
23
Swami Vivekananda – Karma Yoga
Si queréis saber algo más elevado que esto id al mercado de tal ciudad y allí
hallaréis un vyadha (1) que os enseñará algo que estimaréis mucho saber'. El
sannyasin pensó: ~"¿Para qué he de ir a esa ciudad a ver un vyadha?". Pero
después de lo que había visto, su mente se abrió un poco y resolvió ir. Cuando
llegó a la ciudad halló un mercado y a cierta distancia vio un carnicero grande y
gordo que cortaba la carne con enormes cuchillos, hablando y negociando con
diferentes personas. El joven dijo: -"¡Que el Señor me ayude!- ¿Es este el
hombre de quien tengo que aprender? Si algo es, es la encarnación de un
demonio". El hombre levantó la mirada y le dijo:
"¡Hola, Swami! ¿Os ha mandado aquí aquella mujer? ! Tomad asiento hasta que
termine mi tarea". El sannyasin pensó: "¿Qué me irá a ocurrir aquí?". Se sentó;
el hombre siguió con su trabajo y una vez terminado recogió su dinero y dijo al
sannyasin:
"Venid señor, venid a mi casa". Al llegar a ella le dio un asiento y diciéndole:
"Aguardadme aquí", penetró en las habitaciones. Entonces lavó a sus ancianos
padre y madre, les dio de comer e hizo todo cuanto le fue posible por
satisfacerlos, después de lo cual volvió al sannyasin y le dijo: ~"Ahora, señor,
que habéis venido a verme ¿ qué puedo hacer por vos?" El sannyasin le hizo
algunas preguntas acerca del alma y de Dios y el vyadha le impartió una
enseñanza que forma parte del "Mahabharata" llamada el Vyadha Guita".
Contiene "El Canto del Cazador Carnicero", pensamientos del más alto velo de
la Vedanta. Cuando el vyadha terminó su enseñanza el sannyasin quedó
asombrado. Entonces, le dijo: "¿Porqué estáis en ese cuerpo? Con un
conocimiento como el vuestro, ¿por qué estáis en el cuerpo de un vyadha y
haciendo tan feo y horrible trabajo?" "Hijo mío", replicó él, "ningún deber es
feo, ninguno impuro. Mi nacimiento me colocó en estas circunstancias y este
ambiente. En mi pubertad aprendí el comercio; actúo con desapego y trato de
cumplir bien con mi deber. Procuro cumplir 'mi deber de jefe de familia,
esforzándome en todo lo posible por hacer felices a mis padres. Ni conozco
vuestro yoga ni soy sannyasin ni abandono el mundo por el bosque; sin
embargo, todo lo que habéis visto y oído es el resultado de cumplir con
desapego el deber que me corresponde".
84. - Existe un sabio en la India, un gran yogui, uno de los hombres más
asombrosos que he visto en mi vida es original, no enseña a nadie; si le hacéis
una pregunta no os contestará, pues es demasiado para él asumir la actitud de
maestro, pero si aguardáis algunos días, en el curso de una conversación hará
que ésta recaiga sobre el asunto y proyectará sobre él una luz asombrosa. Me
dijo que el secreto de la acción es: "Que el fin y los medios se unan y sean una
misma cosa". Cuando hagáis cualquier cosa no penséis en nada más. Hacedla
como una adoración, como el más elevado culto, y dedicad toda vuestra vida a
ella mientras dure su ejecución. Así, en el cuento que antes referí, el vyadha y
la mujer cumplieron su deber con toda alegría y de todo corazón y el resultado
fue que llegaron a la iluminación; lo cual demuestra claramente que la recta
ejecución de los deberes en cualquier condición o etapa de la vida, sin ligarse a
los resultados, conduce a la más alta realización de la perfección del alma
individual.
85. - Es el actor que se liga a los resultados de la acción 'el 'que se queja de la
naturaleza del deber que le ha tocado en suerte; para quien actúa con
desapego todos los deberes son igualmente buenos y constituyen eficaces
instrumentos con los cuales se mata el egoísmo y la sensualidad y se asegura
la libertad del -alma. Todos solemos creer que valemos mucho. Nuestros
deberes están determinados por nuestros merecimientos en una escala mucho
mayor que lo que estamos dispuestos a confesar. La competencia despierta la
envidia y mata la bondad del corazón. Para el gruñón todos los deberes son
desagradables; nada le satisface jamás y toda su vida está condenada al
fracaso. Sigamos actuando, cumpliendo, mientras avanzamos, con cualquier
deber que se nos presente y siempre dispuestos a arrimar el hombro a la rueda
cuando haya que desatasca un carro. ¡Entonces, con seguridad, veremos la
Luz!
(1) Personas de la India que acostumbran a vivir como cazadores y carniceros.
24
CAPÍTULO QUINTO
NOS AYUDAMOS A NOSOTROS MISMOS CUANDO PENSAMOS
QUE AYUDAMOS AL MUNDO
86) Toda religión consta de tres partes: filosofía, mitología y ritual. Los
símbolos son necesarios para el culto. "Nombre y forma" son inseparables. 87)
El pensamiento y la palabra, también, son inseparable. A medida que
envejecemos el mundo nos hace insensibles. La creación se manifestó por el
Verbo (por la Palabra Divina). Poder de la palabra. 88) Psicología de la ayuda.
¿Por qué hemos de hacer bien al mundo? El mundo no es bueno ni malo; cada
uno lo concibe a su manera. 89) hacer el bien no es el más elevado motivo de
la acción. 90) Parábola del duende y la cola "enroscada." del perro. 91) Es un
error pensar que el fanatismo influye en el progreso del ser humano. 92)
Recapitulación de los cuatro puntos tratados: 1°) Ayudando al mundo nos
ayudamos a nosotros mismos; 2°) Hay un Dios en este universo; todos los
cambios y manifestaciones del mundo son Suyos; 3°) No debemos odiar a
nadie; el mundo es un gran gimnasio moral donde nos ejercitamos para
elevamos espiritualmente; 49) No debemos ser fanáticos porque el fanatismo
es opuesto al amor.
86.- Antes de considerar más extensamente la forma en que la devoción al
deber nos ayuda en nuestro progreso espiritual, permitidme que abra un breve
paréntesis para presentaros otro aspecto de lo que en la India designamos por
karma. Todas las religiones constan de tres partes: filosofía, mitología y ritual
La filosofía es, naturalmente, la esencia de cada religión; la mitología la explica
e ilustra por medio de las más o menos legendarias vidas de los grandes
hombres, relatos y fábulas, de cosas asombrosas, etc.; el ritual da a esa
filosofía una forma todavía más concreta para que todo el mundo pueda
alcanzarla -el ritual es, en efecto, la filosofía llevada a. lo concreto-. Este ritual
es karma; es necesario en toda religión, porque muchos de nosotros no
podemos comprender las cosas espirituales abstractas hasta haber crecido
mucho espiritualmente. Es fácil para los hombres pensar que pueden
comprenderlo todo, pero cuando llegan a la experiencia práctica se encuentran
con que las ideas abstractas, frecuentemente, son muy difíciles de entender.
Por lo tanto, los símbolos son un gran auxiliar y no podemos prescindir del
método simbólico de presentarnos las cosas. Desde tiempo inmemorial los
símbolos han sido usados por todas las religiones. En cierto sentido, no
podemos pensar sino con símbolos; las palabras mismas son símbolos del
pensamiento. En otro sentido, todas las cosas en el universo pueden ser
consideradas como un símbolo. El universo entero es un símbolo y en él se
oculta la esencia.: Dios. Esta especie de simbología no es mera creación del
hombre; no ocurre que ciertas personas pertenecientes a una religión se
reúnan, inventen algunos símbolos, y así los produzcan de su propia mente. Los
símbolos de religión tienen un crecimiento natural. Si así no fuera, ¿por qué
determinados símbolos están asociados con determinadas ideas en la mente
de casi todos? Ciertos símbolos prevalecen universalmente. Muchos de
vosotros creeréis que la cruz nació por vez primera a la existencia como
símbolo relacionado con el cristianismo, pero es un hecho comprobado que
antes de que el cristianismo existiera, antes que naciera Moisés que los Vedas
aparecieran ni que hubiese ningún registro de las cosas humanas, ya existía
este símbolo. Se sabe que la cruz ha existido entre los aztecas y fenicios;
parece que todas las razas han tenido la cruz. Además el símbolo del Salvador
crucificado, de un hombre clavado en la cruz, parece que ha sido conocido por
casi todos los pueblos. El círculo ha sido un gran símbolo en todo el mundo. Por
otra parte, hay el más universal de todos los símbolos: la suástica.' Durante
cierto tiempo se creyó que los budistas la llevaron consigo por todo el mundo,
pero se ha descubierto que en épocas remotas, muy anteriores al budismo, ya
la usaban otros pueblos. Hallóse en la antigua Babilonia y en Egipto. ¿Qué
demuestra esto? Que todos esos símbolos no pudieron ser puramente
convencionales. Deben tener alguna razón de ser; debe existir alguna
asociación natural entre ellos y la mente humana. El lenguaje no es el resultado
de una convención; no es que las personas jamás se hayan puesto de acuerdo
para representar ciertas ideas mediante determinadas palabras; nunca hubo
idea sin la palabra corres- pondiente, ni palabra sin su determinada idea; una y
otra son inseparables en su naturaleza. Los símbolos que
Swami Vivekananda – Karma Yoga
25
representan ideas pueden ser símbolos en sonidos o símbolos en colores. Los
sordomudos tienen que pensar con otros símbolos que no sean sonidos. Cada
pensamiento de la mente tiene una forma como su contraparte; esto se llama
en la filosofía sánscrita náma-rupa -nombre y forma-. Es tan imposible crear
convencionalmente un sistema de símbolos como crear un lenguaje. En los
símbolos ritualistas del mundo tenemos una expresión del pensamiento
religioso de la humanidad. Es fácil decir que son inútiles los rituales, templos y
otros elementos de adorno; cualquier niño dirá esto en los tiempos modernos.
Pero, también será fácil para todos ver que quienes hacen su culto en un
templo son en muchos aspectos diferentes de los que no lo hacen en él. Por
consiguiente, el asociarse con los templos especiales, los rituales y otras
formas concretas de cada religión, tiende a despertar en la mente de los fieles
las ideas simbolizadas por esas cosas concretas; y no se demuestra buen juicio
al ignorar del todo los rituales y simbología. El estudio y práctica de esas cosas
constituye, naturalmente, una parte del karma yoga.
87. - Tiene muchos otros aspectos esta ciencia de la acción. Uno de ellos es
conocer la relación entre el pensamiento y la palabra y lo que puede ser
adquirido por el poder de esta última. En todas las religiones se reconoce su
poder, tanto que en alguna de ellas se llega hasta decir que la creación misma
ha surgido de la palabra. El aspecto externo del pensamiento de Dios es el
Verbo, y como Dios pensó y quiso antes de crear, la creación se manifestó por
el Verbo. En la violencia y precipitación de nuestra vida materialista nuestros'
nervios pierden la sensibilidad y se endurecen. Cuanto más viejos vamos
siendo y más golpes recibimos del mundo, más insensibles nos volvemos; ya
casi no hacemos caso ni aun de las cosas que acontecen persistente y
predominantemente a nuestro alrededor. La naturaleza humana, empero, se
impone algunas veces y nos lleva a inquirir y considerar alguna de esas
comunes - ocurrencias; este deseo de saber es el primer paso hacia la luz.
Aparte del alto valor filosófico y religioso de la Palabra vemos que los símbolos
sonoros desempeñan una parte importante en el drama de la vida humana. Yo
os estoy hablando, pero no os toco; las vibraci9nes causadas por mis palabras
van a vuestro oído, tocan' vuestros nervios y producen efectos en vuestras
mentes. Vosotros no podéis impedir esto. ¿Puede haber algo más asombroso?
Un hombre llama necio a otro, éste se pone de pie, cierra los puños y le pega
un puñetazo. ¡Ved el poder de la palabra! Una mujer llora desconsolada; otra
pasa y .le dice algunas palabras de consuelo; el agotado aspecto de la afligida
cesa a1 momento, se endereza huye su pena Y en seguida principia a sonreír. !
Pensad en el poder de las palabras !Son una gran fuerza tanto en la más alta
filosofía como en la vida común. Noche y día manipulamos esta fuerza sin
pensarlo, sin indagar lo que es. Conocer la naturaleza de esta fuerza y utilizarla
bien es también una parte de karma-yoga.
88. - Nuestro deber hacia los demás significa ayudarles; hacer bien al mundo.
¿Por qué hemos de hacer bien al mundo? Aparentemente, para ayudar al
mundo, pero, en realidad es para ayudarnos a nosotros mismos. Tratar siempre
de ayudar al mundo debería ser nuestro más elevado móvil; pero si lo
consideramos bien, hallamos que el mundo no necesita en absoluto nuestra
ayuda. Este mundo no fue hecho para que vosotros o yo viniéramos a ayudarlo.
Una vez leí un sermón en el que se decía: "Todo este hermoso mundo es muy
bueno, porque nos da tiempo y oportunidad de ayudar a los demás".
Aparentemente este es un sentimiento muy bello pero, ¿no es una blasfemia
decir que el mundo necesita de nuestra ayuda? No podemos negar que hay
mucha miseria en él: socorrer al prójimo, por lo tanto, es lo mejor que podemos
hacer, aunque a la larga, hallaremos que lo único que hacemos es ayudarnos a
nosotros mismos. Cuando niño tuve unos ratones blancos; los guardaba en una
pequeña caja que tenía unas rueditas hechas de modo que cuando los ratones
trataban de cruzarlas, éstas giraban y giraban y los ratones no iban a ninguna
parte. Lo mismo acontece con el mundo y nuestra ayuda. La única ayuda es
vuestra ejercitación en lo moral. Este mundo 87 no es ni bueno ni malo; cada
hombre concibe su propio mundo. Si un ciego se pone a pensar acerca. del
mundo, para él será blando o duro, frío o caliente. Somos una masa de felicidad
o infortunio; esto lo hemos comprobado cientos de veces en nuestras vidas.
Generalmente, los jóvenes son optimistas y los viejos pesimistas. El joven tiene
la vida ante sí; el viejo se queja de que su tiempo pasó; centenares de deseos
que no fueron satisfechos luchan en sus corazones. Ambos son insensatos, sin
embargo. La vida es buena o mala según el estado de mente con que la
consideramos; por sí misma no es nada.. El fuego, en sí, no es bueno ni malo.
Cuando nos calienta decimos: "¡Qué lindo fuego!" Cuando nos quema los
dedos, lo maldecimos. Sin embargo, en sí mismo, no es bueno ni malo. Según
el uso que de él hagamos produce en nosotros la sensación de bien o mal; así
Swami Vivekananda – Karma Yoga
26
también es este mundo. Es perfecto. Por perfección significamos que está
admirablemente adaptado a sus fines. Todos podemos estar enteramente
seguros de que marchará completamente bien sin nosotros y no hay necesidad
de que nos rompamos la cabeza por ayudarle.
89. - Sin embargo, necesitamos hacer el bien; el deseo de hacer el bien es la
más potente fuerza motriz que poseemos si somos Conscientes durante todo
el tiempo que es un privilegio ayudar a los demás. No as coloquéis sobre un
alto pedestal con cinco centavos en la mano, diciendo: "Tomad, pobre hombre",
agradeced, más bien, que el pobre esté allí, para que haciéndole un bien a él
podáis ayudaras a vosotros mismos. No es quien recibe el bendecido, sino el
que da. Estad agradecidos de que se os permita ejercitar ese poder de ser
benevolente y clemente en este mundo y así poder llegar a ser, puros y
perfectos. Todos los actos buenos tienden a hacernos puros y perfectos. ¿Qué
es lo mejor que podemos hacer? ¡Construir un hospital, hacer caminos, erigir
asilos de caridad! Podemos organizar una obra de beneficencia y reunir dos o
tres millones de dólares; edificar un hospital con un millón, con el segundo dar
bailes y beber champaña; del tercero dejar que los administradores roben la
mitad y el resto, finalmente, que llegue a los pobres; pero ¿ qué es todo esto?
un fuerte viento lo destruye. todo en cinco minutos. ¿Qué hacer entonces? Un
poderoso ciclón en cinco 'minutos puede barrer todos vuestros edificios y pa-
vimentos. Abandonemos toda esta charla necia de hacer bien al mundo, éste
no espera ni vuestra ayuda ni la mía; sin embargo, debemos obrar y hacer el
bien constantemente porque es una bendición para nosotros mismos. Esta es la
única manera de llegar a ser perfectos. Ninguno de los mendigos a quienes
hemos ayudado nos debe un solo centavo, nosotros se lo debemos todo
porque nos han permitido practicar la caridad con ellos. Es completamente
erróneo pensar que nosotros hemos hecho o podemos hacer bien al mundo, o
creer que hemos ayudado a tales y cuales personas. Es un pensamiento
insensato y todos los pensamientos insensatos producen sufrimientos.
Creemos que hemos ayudado a alguno y esperamos que nos lo agradezca, y
porque no lo hace nos sentimos infelices. ¿Porqué hemos de esperar nada en
recompensa de lo que hacemos? Estadle agradecido al hombre a quien
ayudáis, consideradlo como a Dios. ¿No es un gran privilegio que se nos
permita adorar a Dios ayudando a nuestros semejantes? Si fuéramos realmente
desapegados nos libraríamos de todo este dolor y vana expectativa, y
podríamos, alegremente, hacer nuestra buena obra en el mundo. Nunca trae
desdichas ni miserias la acción hecha sin apego. El mundo seguirá sintiéndose
feliz e infeliz a través de todos los tiempos.
90. - Había un pobre hombre que necesitaba algún dinero y, no se sabe cómo,
había oído que si se podía conseguir un duende era posible mandarle traer
dinero o lo que quisiera; así pues, estaba muy ansioso de disponer de uno y
salió a buscar a alguien que le enseñara a capturarlo. Al fin, halló un sabio que
poseía grandes poderes y le pidió ayuda. El sabio le preguntó para qué quería
al duende.
"Lo quiero para que trabaje por mí; enseñadme cómo puedo conseguirlo, señor,
porque lo deseo mucho", replicó el hombre. Pero el sabio le dijo. "No os
compliquéis, idos a casa". Al día siguiente fue nuestro hombre otra vez a ver al
sabio y principió a lamentarse y suplicar: "Dadme un genio; yo necesito un
genio, señor, ayudadme". Al fin el sabio se cansó y le dijo: "Tomad este
talismán, repetid tal palabra mágica y se os presentará un genio que hará todo
lo que le mandéis. Pero, tened cuidado; son seres terribles y deben tenerse
constantemente ocupados; si dejarais de darle trabajo' os quitaría la vida". El
hombre replicó: "Quedaos tranquilo, le he de dar trabajo para toda su vida".
Entonces se fue a un bosque y tras larga repetición de la palabra mágica un
enorme duende se le presentó y dijo: "Yo soy un duende, he sido conquistado
por vuestra magia, debéis tenerme ocupado constantemente, si no, en el
momento que dejéis de darme ocupación os mataré". El hombre le ordenó:
"Construidme un palacio". "Ya está hecho", le contestó, "el palacio está
construido". "Traedme dinero", díjole luego. "Aquí está el dinero", repuso el
duende. "Talad este monte y edificad una ciudad en su lugar". "Está hecho",
contestó, "¿algo más?". Entonces el hombre comenzó a tener miedo de que no
tuviera nada que mandarle; lo hacia todo en un instante. El duende no esperó.
"Si no me dais qué hacer os comeré", le dijo. El pobre hombre estaba
aterrorizado, no hallaba más ocupación que darle; preso de espanto echó a
correr y correr hasta que llegó al sabio, a quien dijo: "¡OH, señor, proteged mi
vida!" Preguntándole éste qué le pasaba, el hombre contestó: "Que no tengo
nada para darle a hacer al duende; todo lo que le mando lo hace en un
momento y me amenaza con comerme si no le doy más trabajo". Justo en ese
momento" llegó el duende diciendo: "Os voy a comer", y se disponía a hacerlo.
El hombre comenzó a
Swami Vivekananda – Karma Yoga
27
temblar y suplicaba al sabio salvara su vida éste le dijo: "Yo os hallaré una'
escapatoria. Id en busca de aquel perro que tiene la cola enroscada. Sacad
rápidamente vuestra espada, cortársela y se la dais al duende para que la
enderece". El hombre así lo hizo. Cogió el genio la cola y lenta y
cuidadosamente la enderezó, pero en cuanto la soltaba se enroscaba de nuevo.
Volvió, laboriosamente, a enderezarla, solamente para hallar otra vez que se
enroscó apenas la soltó. De nuevo la enderezó, pacientemente, y vuelta a
enroscarse en cuanto la soltaba. Así pasó días y días hasta que cansado dijo:
"Jamás me encontré en tal aprieto en' mi vida; soy un viejo y veterano duende
pero nunca me vi en dificultad semejante. Haré un trato con vos", dijo al
hombre, "permitid que me vaya, os dejaré todo lo que os he dado - y prometo
no haceros daño alguno". El hombre se puso muy contento y aceptó
alegremente la oferta.
91. - Este mundo es como la cola enroscada del perro, la gente ha pugnado por
enderezarla durante centenares de años, pero, en cuanto la sueltan, se enrosca
de nuevo. ¿Cómo podría ser de. otro modo?
Primero uno tiene que aprender a actuar sin apego, entonces no será un
fanático. Cuando sepamos que este mundo es como la cola enroscada de un
perro y que nunCa se enderezará, no seremos fanáticos. Si no hubiese
fanatismo' en el mundo 'habría mucho más, progreso que el que hay
actualmente. Es un error creer que el fanatismo influye en el progreso del
género humano. A la inversa, es un elemento retardatorio que alimentando el
odio y la cólera, lanza a los pueblos unos contra otros, y hace des aparecer la
simpatía entre los hombres.
Nosotros pensamos que cualquier cosa que hacemos o poseemos es lo mejor
del mundo y que lo que no hagamos o poseamos no tiene ningún valor. Por eso,
recordad siempre el ejemplo de la cola enroscada del perro cuando os sintáis
impulsados al fanatismo. N o tenéis necesidad de atormentaros ni de perder el
sueño por el mundo; seguirá su camino sin vosotros. Sólo cuando hayáis
evitado el fanatismo, actuaréis bien. Es el hombre de mente equilibrada, el
tranquilo, de buen juicio y nervios de acero, con gran simpatía y amor, quien
hace la obra buena y, así, se hace bien a sí mismo. El fanático es un insensato y
no siente simpatía; jamás 'puede mejorar las cosas del mundo ni lograr para sí
mismo el ser puro y perfecto.
92. - Recapitulemos los principales puntos del tema tratado hoy. Primero,
debemos grabar en la mente que todos somos deudores del mundo y que él
nada nos debe. Que es un gran privilegio para todos nosotros que se nos
permita hacer algo por el mundo. Ayudando al mundo, en realidad nos
ayudamos a nosotros mismos. El segundo punto es, que hay un Dios en este
universo. No es cierto que es como un barco sin brújula, a merced de los
vientos, ni tenga necesidad de vuestra ayuda ni de la mía. Dios está siempre
presente en él. Es inmortal, eternamente activo y vigilante. Cuando todo el
universo duerme, Él vela; está obrando incesantemente; todos los cambios y
manifestaciones del mundo son Suyos. Tercero, no debemos odiar a nadie. Este
mundo continuará siendo siempre una mezcla de bien y mal. Nuestro deber es
simpatizar con los débiles y querer hasta a los perversos. El mundo es un gran
gimnasio moral en el cual todos tenemos que ejercitamos para llegar a ser más
y más fuertes espiritualmente. Cuarto, no debemos ser fanáticos en modo
alguno, porque el fanatismo es opuesto al amor. Oiréis decir, con toda ligereza
a los fanáticos: "Yo no odio al pecador sino al pecado"; pero yo estoy dispuesto
a ir a cualquier parte. por lejos que sea. para ver la cara del hombre que puede
realmente, hacer una distinción entre el pe- cado y el pecador. Es muy fácil
decirlo. Si pudiésemos distinguir bien entre cualidad y sustancia, nos
convertiríamos en hombres perfectos. No es fácil hacerlo. Y además de todo
esto, cuanto más tranquilos seamos y menos alterados estén nuestros nervios,
amaremos más y mejor será la obra que realicemos.
Swami Vivekananda – Karma Yoga
28
CAPITULO SEXTO
EL DESAPEGO EN LA ACCIÓN ES ABNEGACIÓN TOTAL
93) El pensamiento y la influencia de su poder no se destruye. 94) El mal
multiplica el mal. 95) Según el karma-yoga toda acción da su fruto, y buenas o
malas, las acciones están íntimamente relacionadas. Todo acto produce buenos
y malos frutos al mismo tiempo. 97) La vida es una continua lucha entre
nosotros y lo externo y hablar de una "vida perfecta" es expresar una
contradicción de términos. 98) El mundo nunca podrá ser totalmente bueno. La
felicidad no está en el mundo, se disfruta en el inegoísmo. La entrega a Dios es
la base de toda religión y ética. 99) Hay cuatro tipos de hombres en este
mundo. 100) Pravritti (atraer) y nivritti (repeler) se relacionan a la naturaleza de
la acción. El sendero de la acción conduce a la misma meta que el de la
sabiduría y el de la devoción. La verdadera abnegación. 101) El "Bhagavad
Guita" acerca del desapego en la acción. El actuar en el mundo no debe tener
como meta la búsqueda del placer. 102) La acción adecuada es la que se
ejecuta sin apego. El mundo no necesita ninguna ayuda. Sólo el egoísmo
produce la diferencia entre bien y mal. 103) Relato donde se cuenta. que el niño
Shuka, hijo de Vyasa, que había nacido perfecto, fue enviado a la corte del
sabio rey Yanaka para que lo instruyera espiritualmente. 104) Para el hombre
que ha logrado el dominio de sí mismo no existe más la esclavitud. Cómo ven el
mundo los optimistas y cómo lo ven los pesimistas. Fin del karma-yoga en la
vida práctica: total abnegación. 105) Todos los yogas nos llevan al mismo fin y
nos hacen perfectos; todo el secreto está en la práctica.
93. - Así como cada acción que emana de nosotros nos vuelve como reacción,
también nuestras acciones pueden obrar sobre otras personas y las de éstas
sobre nosotros. Quizá todos habréis observado que cuando las personas
cometen malas acciones se vuelven más y más malvadas, y que cuando
principian a hacer el bien se vuelven más y más fuertes y aprenden a hacer el
bien en todas las ocasiones. Esta intensificación de le influencia de la acción
sólo se explica de este modo: porque podemos actuar y reaccionar unos sobre
otros. Tomemos un ejemplo de la ciencia física: mientras ejecuto una acción
dada, puede decirse que mi mente vibra de cierta manera; todas las mentes
que se hallen en estados similares, tendrán la tendencia a ser afectadas por mi
mente. Si en una habitación hay diferentes instrumentos musicales afinados al
mismo tono, notaréis que cuando se toca uno, los otros tienden a vibrar
reproduciendo la misma nota. Del mismo modo, todas las mentes que tienen la
misma tensión, por así decirlo, serán igualmente afectadas por el mismo
pensamiento. Naturalmente, esta influencia del pensamiento sobre la mente
varía de acuerdo con la distancia y otras causas, pero la mente está siempre
dispuesta a ser afectada. Suponed que estoy haciendo algo malo, mi mente
vibra de cierto modo y todas las mentes del universo que estén en un estado
similar tienen la posibilidad de ser afectadas por la vibración de mi mente. Por
otra parte, cuando estoy haciendo una buena acción mi mente vibra de otro
modo y todas las mentes que estén al unísono con la mía tienen la posibilidad
de ser afectadas por ella; y este poder de una mente sobre otra es mayor o
menor según sea más o menos grande la fuerza de la tensión.
94. - Procediendo con este símil, es muy posible que así .como las ondas de la
luz pueden tardar millones de años antes de encontrar un objeto, así también,
las ondas producidas por los pensamientos pueden viajar centenares de años
antes de que encuentren un objeto con el cual vibren al unísono. Es muy
posible, por lo tanto, que nuestra atmósfera esté llena de tales pulsaciones del
pensamiento, buenos y malos. Todo pensamiento proyectado por cada cerebro
sigue vibrando, por decirlo así, hasta que encuentra el objeto apto para
recibirla. Cualquier mente abierta para recibir esos impulsos los captará
inmediatamente. Así, cuando un hombre hace malas acciones pone su mente
en cierto estado de vibración, y todas las ondas que correspondan a esta
misma tensión y que, podemos decir, ya están en la atmósfera, pugnarán por
entrar en su mente. Esta es la causa por la que un malhechor, generalmente, se
hace cada vez más malo. Sus acciones se vuelven más intensas: Similar es el
caso del que hace bien; se abre a todas
Swami Vivekananda – Karma Yoga
29
las buenas ondas que hay en la atmósfera y sus buenas acciones se irán,
también, intensificando. Por eso, corremos un doble peligro al hacer mal;
primero, nos abrimos a todas las malas influencias que nos rodean, y segundo,
creamos mal que afectará a otros, tal vez, de aquí a centenares de años. Al
hacer el mal nos dañamos a nosotros mismos y, también a otros. Al hacer el
bien nos lo hacemos a nosotros mismos y al mismo tiempo a los otros, -y, como
todas las otras fuerzas del hombre, las del bien y el mal también recogen
fuerza del exterior.
95. Según el karma-yoga la acción que uno ha hecho no puede ser destruida
hasta que no haya dado sus frutos; ningún poder en la naturaleza puede
impedir el que dé sus resultados. Si yo hago una mala acción tengo que sufrir
por ella; no hay poder en este universo capaz de evitarlo o detenerlo.
Similarmente, si hago algo bueno, no existe poder en el universo que impida
sus buenos resultados. La causa debe tener su efecto; nada puede impedir ni
con- trolar esto. Ahora se presenta una cuestión muy sutil y seria acerca del
karma-yoga, y es ésta: que nuestras acciones, buenas y malas, están
íntimamente relacionadas unas con otras. No podemos trazar una línea de
demarcación y decir: esta acción es enteramente buena y esta otra,
enteramente mala. No hay acto que no produzca buenos y malos frutos al
mismo tiempo. Tomemos el ejemplo más cercano: Yo os estoy hablando y
alguno de vosotros, tal vez, piensa que estoy haciendo un bien; y, al mismo
tiempo, quizá, estoy matando cientos de microbios en la atmósfera; así, pues,
estoy haciendo mal a alguna otra cosa. Cuando nos atañe muy de cerca y
afecta gratamente a los que conocemos, decimos que es una muy buena
acción. Por ejemplo, podéis llamar muy buena a mi conversación con vosotros,
pero los microbios no lo estimarán así; a los microbios no los veis, pero a
vosotros mismos sí. La manera en que mi conversación os afecta es evidente
para vosotros, pero cómo afecta a los microbios no os es tan evidente. Y del
mismo modo, si analizamos nuestras malas acciones también podemos
encontrar algún resultado posiblemente bueno en alguna parte.
Aquel que en la buena acción ve que hay algún mal y que en medio del mal
descubre algún bien, ha conocido el secreto de la acción.
96. - Pero ¿qué se deduce de esto? Que cualquiera sea el examen que
hagamos, no encontraremos ninguna acción que sea perfectamente pura o que
sea perfectamente impura, tomando pureza e impureza en el sentido de dañar
o no dañar. No podemos respirar ni vivir sin hacer daño a otros y cada bocado
que comemos se lo quitamos a otras bocas; nuestras propias vidas están
desplazando a otras vidas. Pueden ser hombres, animales o pequeños
microbios pero nosotros tenemos que crecer a expensas de unos u otros.
Siendo esto el caso, se deduce, naturalmente, que la perfección nunca puede
ser alcanzada por la acción. Aunque actuemos durante toda la eternidad no
conseguiremos salir de esta intrincada maraña; podéis seguir 'actuando. y
actuando sin cesar; no terminará nunca esa inevitable asociación de bien y mal
en el resultado de la acción.
97. - El segundo punto a considerar es: ¿cuál es el fin de la acción? Veamos
que la mayor parte de la gente en todos los países, cree que llegará un tiempo
en que este mundo será perfecto, que no habrá enfermedades, ni muerte, ni
desdichas, ni maldad. Esta es una idea muy buena, un poderoso acicate para
inspirar y hacer creer a los ignorantes, pero si pensamos un momento,
enfrentando bien el problema veremos que no puede ser así. ¿Cómo puede ser,
si vemos que el bien y el mal son el anverso y reverso de la misma medalla?
¿Cómo puede existir bien sin mal al mismo tiempo? ¿Qué es lo que se quiere
decir por perfección? Vida perfecta es una contradicción de términos. La vida
en sí es un estado de continua lucha entre nosotros y todo lo externo. En todo
momento estamos luchando con la naturaleza externa, y si nos vence
perdemos nuestra vida. Es, por ejemplo, una lucha continua por tener alimento
y que no nos falte el aire. Si nos falta uno u otro morimos. La vida no es una
cosa simple que se deslice suavemente, sino un complejo conjunto de efectos.
Esta complicada lucha entre algo interno y el mundo externo es lo que
llamamos vida. Por lo tanto, es evidente que cuando cesa esa lucha termina la
vida.
98. - Lo que se entiende por felicidad ideal, es la cesación dé esta lucha. Pero
entonces la vida acabará, porque la lucha sólo cesa cuando la vida llega a su
término. Hemos visto ya que ayudando al mundo nos ayudamos a nosotros
mismos. El efecto principal de la acción, hecha para los demás, es purificamos.
Por medio del constante esfuerzo para hacer bien al prójimo, estamos tratando
de olvidarnos de nosotros mismos; este olvido de nuestra personalidad es la
gran lección que tenemos que aprender en la vida. El hombre piensa
insensatamente que él solo puede lograr la felicidad y después de años de
lucha halla, al fin, que la verdadera felicidad consiste en matar el egoísmo y que
Swami Vivekananda – Karma Yoga
30
Swami Vivekananda – Karma Yoga
nadie, excepto él mismo, puede hacerlo feliz. Cada acto de caridad, cada
pensamiento de simpatía, cada acción de ayuda, cada buena acción van
quitando algo de la infatuación de nuestros pequeños "yos" y hace que nos
veamos a nosotros mismos como lo más bajo e insignificante; por lo tanto, todo
eso es bueno. Aquí hallamos que gnana, bhakti y karma, todos convergen al
mismo punto. El ideal más elevado es la eterna total entrega de sí mismo, en
donde no hay "yo", sino todo es "Tú"; Y ya sea el hombre consciente o
inconsciente de ello, el, karma-yoga le lleva a ese fin. Un predicador religioso
podrá horrorizarse de la idea de un Dios Impersonal; insistirá sobre un Dios
Personal y sostendrá su identidad e individualidad propia, cualquiera sea la
idea que de ella tenga. Pero sus ideas morales, si son realmente buenas, sólo
pueden estar basadas sobre la más elevada abnegación. Es la base de toda
moralidad; podéis hacerla extensiva a los hombres, animales o ángeles, pero es
la única idea básica, el único principio fundamental que corre a través de todos
los sistemas de ética.
99. - Hallaréis varias clases de hombres en este mundo. Primero están los
hombres divinos, cuya abnegación es completa y hacen sólo bien a. los demás,
llegando hasta el sacrificio de sus propias vidas. Estos son los más grandes
entre los hombres. Si hubiese cien hombres así en algún país, ese país no
tendría nunca motivo para afligirse. Pero, desgraciadamente, son muy pocos.
Luego, están los hombres buenos que hacen bien a los demás mientras no se
Perjudiquen a sí mismos; y hay una, tercera clase: los que para lograr su propio
beneficio, hacen daño a los demás. Dice un poeta sánscrito que hay una cuarta
e innominable clase de personas que hacen mal a otras sólo por el placer de
hacerlo. Así como en uno de los polos de la existencia se encuentra el hombre
bueno más elevado que hace el bien por amor al bien, así, en el otro polo, hay
otros que hacen el mal por amor al mal. No ganan nada con ello, pero está en
su naturaleza hacer el mal.
100. - Hay dos palabras sánscritas, pravritti, que significa "atraer", y nivritti,
"repeler". El atraer es lo que llamamos el mundo, "yo" y lo "mío"; incluye todas
aquellas cosas que están siempre enriqueciendo ese "yo" con posición, dinero,
poder, nombre y fama, y que son de naturaleza posesiva, tendiendo siempre a
acumular todo en un centro y siendo ese centro el "pequeño yo". Este es el
pravritti, la tendencia natural de cada ser humano: tomar todo de todas partes
y amontonarlo alrededor de un centro, siendo éste el tan querido yo del
hombre. Cuando esta tendencia principia a declinar, cuando es Univritti" o sea
que se "dirige hacia afuera", entonces, comienza la moralidad y la religión.
Tanto pravritti, como nivritti se relacionan a la naturaleza de la acción; la
primera es mala acción, la segunda es buena acción. Nivritti es la base
fundamental de toda moralidad y religión, y su perfección absoluta consiste en
una entera abnegación, en estar pronto a sacrificar mente, cuerpo y todo por
otro ser. Cuando un hombre alcanza este estado ha logrado la perfección del
karma-yoga. Éste es el más elevado resultado de las buenas obras. Aunque el
hombre no haya estudiado un solo sistema de filosofía, no haya creído ni crea
en ningún Dios y no haya orado ni una sola vez en toda su vida, si el simple
poder de las buenas acciones le ha llevado a aquel estado en que está pronto
para dar su vida y todo por los otros, habrá llegado al mismo punto al cual llega
el hombre religioso por sus oraciones y el filósofo por su conocimiento; y de
este modo veréis que el filósofo, el hombre de acción y el devoto se encuentran
todos en un punto, y que este punto es la abnegación. Por mucho que sus
sistemas de filosofía y religión difieran, todos los hombres se inclinan con
reverencia y respeto ante el que está pronto para sacrificarse por los demás.
Aquí no se trata de creencias ni doctrinas; hasta los hombres más opuestos a
toda idea religiosa, cuando ven uno de' esos actos de completa abnegación, se
sienten atraídos a venerarlo. ¿No habéis visto que hasta el cristiano más
fanático cuando lee "La Luz de Asia", de Edwin Arnold, siente veneración hacia
Buddha, que no predica nada acerca de un Dios Personal, predicando sólo el
sacrificio de sí mismo? Lo que ocurre es que el fanático no sabe que su propio
fin y aspiración en la vida es exacta mente lo mismo que el de aquellos de
quienes él difiere. El devoto, manteniendo constantemente ante sí la idea de
Dios y buscando un buen ambiente, llega al final al mismo punto y dice: "Que
se haga Tu voluntad", sin reservar nada para sí mismo. Esto es abnegación. El
filósofo, con su conocimiento ve que el yo aparente es una ilusión y lo
abandona fácilmente; esto es abnegación. Así vemos que karma" bhakti y
gnana" allí se encuentran; y esto es lo que querían decir todos los predicadores
de antaño cuando enseñaban que Dios no era el mundo. Hay una cosa que es
el mundo y otra:' que es Dios, y esta distinción es muy cierta; ellos designan al
mundo como egoísmo. El inegoísmo es Dios. Uno puede vivir en un trono, en un
palacio de oro, y ser perfectamente inegoísta; entonces, vive en Dios. Otro
puede vivir en una cabaña,
31
vestirse de harapos y no tener nada en el mundo; sin embargo, si es egoísta
estará profundamente sumergido en el mundo.
101. - Volviendo a uno de nuestros principales punto, hemos dicho que no
podemos hacer bien sin hacer algún mal al mismo tiempo, o hacer mal sin
hacer algún bien. Sabiendo esto, entonces, ¿cómo podemos actuar? Ha habido
sectas en este mundo que de un modo asombrosamente descabellado han
predicado un suicidio lento como único medio de apartarse del mundo; porque,
un hombre para vivir tiene que matar pobres animalitos y plantas, o dañar a
'algo o a alguien. Por consiguiente, según ellos la única salida del mundo es la
muerte. Los yainas han predicado esta doctrina como su más elevado ideal.
Esta enseñanza parece ser muy lógica. Pero la verdadera solución se halla en el
"Guita". Es la teoría del desapego, de no apegarse a nada mientras hacemos
nuestro trabajo en la vida. Sabed que estáis completamente separados del
mundo aunque vivais en él, y que cualquier cosa que hagáis, no la hacéis con
un fin personal. Toda acción que hagáis para vosotros producirá sus efectos
sobre vosotros mismos. Si es buena, tendréis que aceptar su efecto bueno y si
es mala, el malo; pero cualquier acto que no sea hecho persiguiendo un motivo
personal, sea cual fuere, no tendrá ningún efecto sobre vosotros. Hay un
versículo muy expresivo en nuestras escrituras, que encierra esta idea:
"Aunque él mate a todo el universo (sea él el muerto) no es él quien mató ni el
muerto, cuando sabe que él no está 'actuando en moda alguna para sí mismo".
Par la tanto el karma-yoga enseña: "No abandones el mundo, vive en él, asimila
sus influencias todo lo que puedas; pero si sólo lo haces buscando tu
'propio .placer, no actúes en modo alguno". El placer no debe ser la meta.
Primero matad vuestro pequeño yo y luego tomad a todo el mundo como si
fuerais vosotros mismos como los antiguos cristianos acostumbraban a decir:
"el hombre viejo debe morir". Ese "hombre viejo", es la idea egoísta de que todo
el mundo está hecho para que nosotros disfrutemos de él. Hay padres
insensatos que enseñan a orar a sus hijos, así: "¡OH, Señor! Tú has creado este
sol y esta luna para mí", como si el Señor no tuviese otra cosa que hacer que
crear algo para estos niños. No enseñéis tanta insensatez a vuestros hijos. Por
otra parte, hay personas que son insensatas en otra forma: nos enseñan que
todos los animales han sido creados para que nosotros los matemos y
comamos, y que este universo es para el placer de los hombres. Todo esto es
pura tontería.. Un tigre podría decir: "el hombre ha sido creado para mí", y orar,
"¡OH, Señor!, qué malvados son los hambres, no vienen a ponerse delante de
mí para que los coma; están violando Tu ley". Si el mundo ha sido creado para
nosotros, también nosotros hemos sido creados para el mundo. Que este
mundo se ha hecho para nuestro placer es la idea más inicua de cuantas nos
limitan. Este mundo no es para nosotros; millones de seres abandonan este
mundo todos los años; el mundo ni las siente; otros millones vienen a ocupar su
lugar. En la misma proporción que el mundo es para nosotros, somos nosotros
para él.
102. - Para actuar adecuadamente, por lo tanto, tenéis primero que desechar la
idea del apego. En segundo lugar, no os mezcléis en la refriega, manteneos
como testigos y seguid trabajando. Mi maestro acostumbraba decir:
"Considerad a vuestros propios hijos, como lo hace la nodriza". La nodriza
tomará a vuestro hijo, lo acariciará y jugará con él tratándole tan tiernamente
como si fuese suyo propio; pero tan pronto como la despedís, preparase para
marcharse de la casa con su equipaje. La nodriza de profesión olvida todo lazo
y no le da la menor pena dejar a vuestro hijo y tomar otro niño en su lugar. Así
debéis ser vosotros con todo lo que consideréis vuestro. Sois la nodriza, y si
creéis en Dios, sabed que todas esas cosas que consideráis vuestras son
realmente Suyas. La mayor debilidad se insinúa a veces como el mayor bien y
fuerza. Es una debilidad pensar que alguien depende de mí y que puedo hacer
bien a otro. Este modo de ser es la madre de todo apego y de este apego viene
todo nuestro dolor. Debemos impedir en nuestras mentes la idea de que en
este universo nadie depende de nosotros; ni un solo mendigo depende de
nuestra caridad, ni alma alguna de nuestra bondad, ni una sola cosa viviente de
nuestra ayuda. Todos son ayudados por la naturaleza y lo mismo serían
ayudados aunque millones de nosotros no estuviésemos aquí. El curso de la
naturaleza no se detendrá por vosotros ni por mí; es, como ya he señalado,
sólo un bendito privilegio para vosotros y para mí que se nos permita, por la
ayuda a los demás, educarnos a nosotros mismos. Esta es una gran lección que
debemos aprender en la vida y cuando la hayamos aprendido totalmente,
nunca más seremos desdichados; podemos ir a cualquiera y a todas partes y
mezclamos en la sociedad sin peligro. Podéis tener esposa, marido,
regimientos de sirvientes y reinos para gobernar; con tal que actuéis
basándoos en el principio de que el mundo no es para vosotros, ni os necesita
inevitablemente, nada de ello os podrá hacer daño. Este mismo año
Swami Vivekananda – Karma Yoga
32
pueden haber fallecido algunos de vuestros amigos. Se ha detenido el mundo y
espera, sin continua su marcha, a que vuelvan otra vez ¿la corriente se ha
detenido? No, sigue adelante. Desechad de vuestra mente la idea de que tenéis
que hacer algo por el mundo; el mundo no necesita ninguna ayuda de vosotros.
Es pura insensatez que cualquiera piense que ha nacido para ayudar al mundo;
es simplemente vanidad, egoísmo aparentando el aspecto de virtud. Cuando
hayáis educado vuestra mente y nervios para realizar la idea de que el mundo
no depende de vosotros ni de ningún otro, ya no habrá reacción en la forma de
resultados dolorosos de la acción. Cuando deis algo a un hombre y no esperéis
nada -ni aun su gratitud -su ingratitud no OS afectará porque nunca
esperasteis nada, ni siquiera se os ocurrió que teníais derecho a alguna
recompensa; vosotros le habéis dado lo que merecía; su propio karma se lo
proporcionó; vuestro karma os hizo el conductor de ello. ¿Por qué habéis de
estar orgullosos de haber dado algo? Sois el portador que .lleva el dinero o
cualquier otro presente, y el mundo lo merece por su propio karma. ¿Cuál es la
razón, pues, de que os enorgullezcáis? Nada hay muy grande en lo que dais al
mundo. Cuando logréis el verdadero desapego, nada será bueno ni malo para
vosotros. Sólo el egoísmo produce la diferencia entre bien y mal. Es algo muy
difícil de comprender, pero con el tiempo aprenderéis, que nada en el universo
tiene poder sobre vosotros a menos que se lo permitáis ejercer. Nada tiene
poder sobre el Ser del hombre, a no ser que el Ser cae en la insensatez y pierde
su independencia. Así, por el desapego, os sobreponéis e impedís que poder
alguno actúe sobre vosotros. Es muy fácil decir que nada tiene el derecho de
afectaros 'a no ser que se lo permitáis; pero, ¿cual es la verdadera señal de que
el hombre realmente no consiente que nada obre sobre él, que no es feliz ni
infeliz cuando le afecta el mundo externo? La señal es que ni la buena ni la mala
fortuna produce cambio alguno en su mente; en todas las condiciones sigue
siendo el mismo.
103. - Hubo un gran sabio en la India llamado Vyasa. A Vyasa se le conoce
como autor de los aforismos sobre Vedanta, y fue un santo. Su padre había
tratado de llegar a la perfección y había fracasado. Su abuelo, también había
intentado lo mismo sin éxito. Su bisabuelo, igualmente lo intentó, sin
conseguirlo. Vyasa mismo no lo logró de una manera perfecta, pero su hijo,
Shuka, nació perfecto.
Vyasa instruyó a su hijo acerca de la sabiduría y después de enseñarle el
conocimiento de la Verdad, lo envió a la corte del Rey Yanaka. Era éste un gran
rey y se le llamaba Yanaka Videha. "Videha" significa: "sin cuerpo". Aunque rey,
había olvidado enteramente que tenía un cuerpo; sentía que era un espíritu
constantemente. El niño Shuka fue enviado para recibir enseñanzas de él. El rey
supo que el hijo de Vyasa estaba en camino para aprender con él sabiduría e
hizo ciertos preparativos de antemano; cuando el niño se presentó a las
puertas del palacio, los guardias no hicieron ningún caso de él únicamente le
indicaron un asiento y en él permaneció durante tres días y tres noches sin que
nadie le hablara ni preguntara quién era ni de dónde venía. Hijo de un gran
sabio, su padre era honrado por todo el país y él mismo era una persona muy
respetable; sin embargo, los groseros y vulgares guardias del palacio no le
hicieron caso. Después de esto, repentinamente, los ministros del rey y todos
los altos dignatarios llegaron a él y le recibieron con los más grandes honores.
Le condujeron, mostrándole espléndidas cámaras; le dieron los baños más
fragantes, maravillosos vestidos y durante ocho días lo mantuvieron rodeado
de toda clase de lujo. El rostro solemnemente sereno de Shuka no sufrió el más
mínimo cambio por el tratamiento que le dispensaban; era el mismo, en medio
del lujo, que cuando estaba aguardando a la puerta. Entonces fue llevado ante
el rey. Estaba éste en su trono oiase música y había danzas y otros
entretenimientos. El rey le dio entonces una copa de leche, llena hasta el borde
y le pidió diera siete vueltas alrededor de la sala sin verter una sola gota. El
niño tomó la copa y ejecutó lo que le mandaban. Tal como el rey lo deseó, siete
veces dio la vuelta, entre músicas y la atracción de hermosos rostros, sin
derramar ni una sola gota. La mente del joven no podía ser atraída por cosa
alguna del mundo a menos que él lo permitiera. y cuando llevó la copa al rey,
éste le dijo: "Sólo podría yo repetir lo que vuestro padre os ha enseñado y vos
mismo aprendido; conocéis la verdad; idos a vuestra casa".
104. -- Así, el hombre que ha ejercido control sobre sí mismo no puede ser
afectado por ninguna cosa externa; se acabó la esclavitud para él. Su mente se
ha Liberado; únicamente un hombre así es apto para vivir bien en el mundo.
Generalmente, encontramos que los hombres tienen dos opiniones acerca del
mundo. Algunos son pesimistas y dicen:
"¡Qué horrible es este mundo, qué perverso!" Algunos otros son optimistas y
dicen: "¡Cuán bello es este mundo,
Swami Vivekananda – Karma Yoga
33
Swami Vivekananda – Karma Yoga
cuán maravilloso!" Para aquellos que no han controlado sus propias mentes, el
mundo está lleno de malo en el mejor de los casos, es una mezcla de bien y
mal. Este mismo mundo será para nosotros optimista cuando logremos el
dominio de nuestras mentes. Nada, entonces, nos afectará como bien o mal;
hallaremos que cada cosa está en su propio lugar, en armonía con el conjunto.
Algunos hombres que principian diciendo que el mundo es un infierno, con
frecuencia terminan por decir que es un cielo cuando han logrado éxito en la
práctica del autocontrol. Si somos verdaderos karma-yoguis y deseamos
practicar para llegar a ese estado, dondequiera que comencemos estaremos
seguros que hemos de terminar en la perfecta abnegación; y tan pronto como
este yo aparente haya desaparecido, el mundo entero, que al principio veíamos
lleno de mal, nos parecerá que es el cielo mismo lleno de bienaventuranza. Su
misma atmósfera será bendita; cada rostro humano parecerá bueno. Tal es 1&
mira y el fin del karma-yoga y tal su perfección en la vida práctica.
105. - Nuestros varios yogas no están en conflicto entre sí: cada uno de ellos
nos lleva al mismo fin y nos hace perfectos; sólo que cada uno exige una
esforzada práctica. Todo el secreto está en la práctica. Primero tenéis que oír,
luego pensar, y después practicar. Esto reza para todas las yogas. Primero
tenéis que oír acerca de cada yoga y comprender lo que es; muchas cosas que
no comprendéis se os harán claras al escucharlas y pensar en ellas
constantemente. Es difícil comprender todo al momento. La explicación de todo
está, al fin y al cabo, en vosotros mismos. Nadie ha sido, realmente, enseñado
por otro; cada cual tiene que enseñarse a sí mismo. El maestro externo sólo
ofrece las sugestiones que despiertan al maestro interno y le hacen trabajar
para comprender las cosas. Estas, entonces, se nos harán claras por nuestro
propio poder de percepción y pensamiento, y nosotros las realizaremos en
nuestra propia alma; y esta realización, al ir creciendo, se transformará en un
intenso poder de la voluntad. Primero, es sentimiento, luego, se vuelve querer,
y del querer procede esa tremenda fuerza para actuar que correrá por cada
vena, nervio y músculo hasta que la masa total de vuestro cuerpo se
transforme en un instrumento de la inegoísta yoga de la acción, y que el
ansiado resultado de la perfecta abnegación y el total inegoísmo se alcance
debidamente. El logro de esto no depende de ningún dogma, ni doctrina, ni
creencia. No importa que uno sea judío, cristiano o gentil. ¿Sois inegoísta? Esta
es la cuestión. Si lo sois, seréis perfectos sin leer un solo libro religioso, ni
entrar en una sola iglesia o templo. Cada uno de nuestros yogas es apto para
hacer al hombre perfecto, aun sin la ayuda de los demás, porque todos
persiguen el mismo fin, Los yogas de la acción, de la sabiduría y de la devoción,
todos son capaces de servir como medios directos e independientes para. la
adquisición de moksha (1). "Sólo los ignorantes dicen que la acción inegoísta y
la filosofía son diferentes, no los sabios".
Estos saben que aunque aparentemente difieren entre sí, ambos, al final,
conducen a la misma meta de la perfección humana.
(1)Libertad, liberación.
34
Swami Vivekananda – Karma Yoga
CAPÍTULO SÉPTIMO LIBERTAD
106) Ley de karma. Antiguos lógicos de la India. Llamamos ley a una serie de
fenómenos similares; no existe en la naturaleza sino en nuestra mente. 107) La
existencia al ser limitada por "nombre y forma" queda sujeta a la ley. No hay
libre albedrío. 108) El universo proviene de la libertad o amor. 109-110) La
experiencia es el único medio para alcanzar el conocimiento. La acción no
puede ser evitada por el hombre común. Medio de alcanzar la libertad. 111-113)
¿Qué significa karma-yoga? Reenunciación. Ese "yo" y "mío" es la causa de
todo sufrimiento. 114) Dos métodos para lograr el desapego. Cómo romper las
ligaduras que crea. la acción. 115) El verdadero deber consiste en actuar
resignando todo a Dios. 116) ¿Qué es el deber, después de todo? La noción
popular de "deber' lo hace una maldición. Los hombres puros. Gautama Buddha
dijo ser el vigésimo quinto Buddha.
106. - En adición al significado de acción, hemos dicho que sicológicamente la
palabra karma también implica causa. Cualquier trabajo, cualquier acción y
pensamiento que produzca un efecto es llamado karma. Así, la ley de karma
significa ley causal de inevitable causa y secuencia. Dondequiera que haya una
causa, un efecto ,se produce; esta necesaria ,consecuencia no puede ser
evitada, y esta ley de karma según nuestra filosofía, existe en todo el universo.
Todo lo que vemos, sentimos o hacemos, cualquier acto hecho en alguna parte
del universo, mientras por una parte, es el efecto de una acción anterior, por la
otra, se convierte a su vez en causa y produce su propio efecto. Es necesario,
junto con esto, considerar lo que significa la pa1abl'a "ley". Por ley se entiende
la tendencia a repetirse de una serie de fenómenos. Cuando vemos un hecho
seguido de otro, o algunas veces ocurriendo simultáneamente con otro,
esperamos que esta secuencia o coexistencia vuelva la suceder. Nuestros
antiguos lógicos y filósofos de la escuela nyáya, denominan esta ley con el
nombre de vyápti. Según ellos, todas nuestras ideas de ley son debidas a la
asociación. Una serie de fenómenos llega a estar asociada en nuestra mente
con cosas en una especie de orden invariable, así que cualquier cosa que
percibamos en algún momento, es inmediatamente referida a otros hechos de
la mente. Cada idea, o, según nuestra psicología, cada onda que se produce en
la sustancia mental, chitta, debe dar origen siempre a ondas similares. Esta es
la idea sicológica de asociación, y lo causal es sólo un aspecto de este grande
y penetrante principio de asociación. Esta grande y saturadora asociación es lo
que en sánscrito se llama vyápti. En el mundo externo la idea de leyes la misma
que en lo interno - la espera de que un fenómeno particular sea seguido por
otro y que la serie se repita. Por lo tanto, estrictamente hablando, la ley no
existe en la naturaleza. Prácticamente, es un error decir que la gravitación
existe en la tierra o que hay alguna ley que exista objetivamente en alguna
parte de la naturaleza. La ley' es el método, la manera en que nuestra mente
percibe una serie de fenómenos; todo está en la mente. Ciertos fenómenos que
ocurren uno tras otro o juntos, y seguidos por la convicción de la regularidad
de su repetición, capacitan a nuestras mentes para percibir el método de toda
la serie y constituyen lo que llamamos ley.
107. - La inmediata cuestión a .considerar es lo que significamos cuando
decimos que una leyes universal. Nuestro universo es esta porción de
existencia que está caracterizada por lo que los Sicólogos sánscritos llaman
desa-kála-nimitta, o .sea que la psicología europea llama espacio, tiempo y
causa. Este universo es sólo una parte de la existencia infinita, puesta en un
molde particular, compuesto de tiempo, espacio y causa. De ahí, se deduce
necesariamente, que las leyes sólo posibles dentro de este universo
condicionado; más allá de él no puede haber ley alguna. Cuando hab1amos del
universo sólo nos referimos a aquella porción de existencia que está limitada
por nuestra mente; el universo de los sentidos, el que podemos ver, sentir,
tocar, oír, pensar e imaginar; éste sólo está bajo la ley, pero más allá de él, la
existencia no puede estar, sujeta a ley, porque la causación no se extiende más
allá del mundo de nuestras mentes. Cualquier cosa que esté fuera del alcance
de nuestra mente y sentidos no estaría sometida, a la ley de causación, puesto
que no hay asociación mental de cosas en la región inaccesible a los sentidos,
ni causación sin asociación de ideas. Es sólo cuando "el ser" o existencia está
moldeado en un nombre y
35
forma", que obedece a la ley de causación, y se dice que está bajo la ley;
porque toda ley tiene su esencia en la causación. Por lo tanto, vemos, al
momento, que no puede haber cosa tal como libre albedrío; las mismas
palabras son una contradicción, porque la vo1untad es 10 que conocemos, y
todo lo que conocemos está dentro de nuestro universo, y todo lo que está
dentro de nuestro universo está moldeado por las condiciones de espacio,
tiempo y causación. Cuanto conocemos y podemos conocer está por fuerza
sometido a la ley de causación, y lo que obedece a la ley de causación no
puede ser libre. Obran sobre él otros agentes y se transforma a su vez en
causa. Pero aquello que se ha convertido en voluntad, que no era volun4d
antes, pero que, cuando cayó en este mundo de espacio, tiempo y causación
se ha convertido en la voluntad humana, es libre; y cuando esta voluntad salga
de este molde de espacio, tiempo y causación será libre otra vez. De la libertad
viene, se amolda a la esclavitud, se libra de ella y vuelve de nuevo a la libertad.
108. - Se ha querido saber de quién proviene este universo, en quién se
sustenta y hacia quién va; y se ha respondido que proviene de la libertad, se
sustenta en la esclavitud, y vuelve de nuevo a la libertad. Así, cuando decimos
del hombre que no es sino el ser infinito manifestándose, significamos que sólo
una parte muy pequeña de él es hombre; este cuerpo y esta mente que vemos
'son tan sólo una parte del todo, sólo un punto de la existencia infinita. Todo
este universo es tan sólo una partícula de la infinita existencia; y todas.
nuestras leyes y limitaciones, nuestras alegrías y tristezas, nuestras felicidades
y esperanzas, sólo están dentro de este pequeño universo; todo nuestro
progreso y decadencia están dentro de su pequeño ámbito. De manera que
veis cuán infantil es esperar una continuación de este universo -creación de
nuestras mentes--, y esperar ir al cielo, que después de todo, sólo puede
significar una repetición de este mundo que conocemos. Veis al momento que
es un deseo imposible e infantil adoptar la totalidad de la existencia infinita a
esta existencia limitada y condicionada que conocemos. Cuando un hombre
dice que él tendrá una y otra vez esta misma cosa que tiene ahora, o, como
algunas veces he dicho, cuando pide una religión cómoda, debéis saber que ha
degenerado tanto que no puede pensar en algo más elevado que lo que es
actualmente; es tan sólo su mezquino presente cerco que la rodea, y nada más.
Ha olvidado su naturaleza infinita y todo su pensamiento se circunscribe a esas
pequeñas alegrías, tristezas y celos del momento. Piensa que esta cosa finita
es lo infinito; y no sólo eso, ni se le ocurriría abandonar esta tonta idea. Se
aferra desesperadamente a trishná, la sed de la vida, lo que los buddhistas
llaman tanha y trissá. Puede haber millones de clases de felicidad, seres, leyes,
progreso y causación actuando fuera de este pequeño universo que
conocemos, y después de todo la totalidad de esto comprende tan sólo una
porción de nuestra naturaleza infinita.
109. - Para alcanzar la libertad tenemos que ir más allá de las limitaciones de
este universo; aquí no puede ser hallada. El perfecto equilibrio o lo que los
cristianos llaman la paz que trasciende toda comprensión no puede ser logrado
en este universo, ni en el cielo, ni en lugar alguno donde nuestra mente y
nuestros pensamientos puedan ir, los sentidos puedan sentir o la imaginación
pueda concebir. Ninguno de esos sitios puede damos esa libertad, porque
todos ellos estarían dentro de nuestro universo y éste se halla limitado por el
espacio, el tiempo y la causación. Puede haber lugares que sean más etéreos
que nuestra tierra, donde los placeres sean más intensos, pero aun esos
lugares están dentro de nuestro universo y por 10 tanto sujetos a la ley; por
consiguiente, tenemos que ir más allá y la verdadera religión principia donde
este pequeño universo termina. Estas pequeñas dichas, sufrimientos y
conocimientos de las cosas terminan allí, y la realidad comienza. Mientras no
abandonemos la sed de la vida, la fuerte atracción a esta existencia transitoria
y condicionada, no tendremos ni siquiera esperanza de tener una vislumbre de
esa infinita libertad que existe más allá. Es razonable entonces pensar que sólo
hay una manera de obtener esa libertad, que es la meta de todas las más
nobles aspiraciones de la humanidad y que esta es renunciar a esta pequeña
vida, a este pequeño universo a esta tierra, al cielo, al cuerpo, a la mente y a
todo lo que esté limitado y condicionado. Si renunciamos a nuestro apego por
este pequeño universo de los sentidos o de la mente, seremos libres
inmediatamente. El único modo de salir de la esclavitud es ir más allá de las
limitaciones de la ley, trascender la causa.
110. - Pero es sumamente difícil dejar de aferrarnos a este universo; muy pocos
lo logran. Nuestras escrituras mencionan dos modos de lograrlo. Uno es
llamado “neti, neti” (esto no, esto no), el otro se llama “iti” (esto); el primero es
el negativo, el segundo, positivo. La manera negativa es la más difícil, sólo
posible para hombres de
Swami Vivekananda – Karma Yoga
36
mentes excepcionalmente elevadas y de voluntades gigantescas, que
simplemente se ponen de pie y dicen: "No, no acepto esto", y la mente y el
cuerpo obedecen su voluntad, vencen su prueba. Pero hay muy pocos seres
así. La gran mayoría de la humanidad elige la manera positiva, el camino del
mundo, haciendo uso de todas las cosas que la esclavizan para romper con
esas mismas limitaciones. Esta es también una clase de renunciamiento, sólo
que se hace lenta y gradualmente, conociendo las cosas, gozando de ellas y
obteniendo así experiencia, y conociendo la naturaleza de las cosas, hasta que
la mente las abandona al fin y se vuelve des apegada. El primer modo de lograr
el desapego es por el razonamiento, y el segundo por la acción y la experiencia.
El primero, es la senda del gñana- yoga y está caracterizado por su rechazo a
hacer obra alguna; el segundo, es el del karma-yoga en el cual se actúa sin
cesar. Todos deben actuar en el universo. Sólo aquellos que están
perfectamente satisfechos con el Ser, cuyos deseos 110 van más allá del Ser,
cuyas mentes nunca salen fuera del Ser, para quienes el Ser es' todo en todo,
sólo aquéllos no actúan. El resto debe actuar. Una corriente que desciende, por
su propia naturaleza, caen en un hoyo y forma un remolino, y después de girar
un poco en este remolino, emerge nuevamente para seguir corriendo sin que
nada la detenga. Cada vida humana se asemeja a esta corriente. Penetra en el
remolino, se ve envuelta en este mundo de espacio, tiempo y causación, gira un
poco, hablando de: "mi padre, mi hermano, mi nombre, mi fama, etc.", y al fin se
escapa de él y recobra su libertad original. El universo todo está haciendo esto.
Lo sepamos o no, seamos o no conscientes de ello, todos estamos tratando de
libramos de este sueño con ensueños que es el mundo. La experiencia del
hombre en el mundo es lo que la capacita para poder escapar del torbellino.
111. - ¿Qué es el karma-yoga? El conocimiento del secreto de la acción. Vemos
que todo el universo está actuando. ¿Para qué? Por la salvación, por la libertad;
desde el átomo hasta el ser más elevado se está actuando por un único fin, la
libertad para la mente, para el cuerpo, para el espíritu. Todas las cosas están
tratando siempre de obtener la libertad, huyendo de la esclavitud. El sol, la
luna, la tierra, los planetas, todos tratan de librarse de su cautiverio. Las
fuerzas centrífugas y centrípetas de la naturaleza son en verdad típicas de
nuestro universo. En vez de ser maltratados en este universo para, tras grandes
fatigas, llegar a conocer las cosas tal como son, aprendemos del karma-yoga el
secreto de la acción, el método para actuar, y el poder de toda obra
organizada. Una enorme energía puede ser gastada en vano si no conocemos
cómo utilizarla. El karma-yoga hace una ciencia de la acción, por ella
aprenderéis la manera de utilizar mejor todas las actividades de este mundo. La
acción es inevitable, así debe ser; pero debemos actuar con el más' elevado
propósito. El karma-yoga nos lleva a admitir que este mundo es un mundo de
cinco minutos, que es alguna cosa que tenemos que atravesar, y que la libertad
no está aquí, sino que debe ser hallada más 'allá. Para hallar el modo de
escapar de los lazos del mundo debemos pasar por él con lentitud y seguridad.
Puede haber individuos excepcionales como los que recién he mencionado,
capaces de apartarse del mundo y abandonarlo, como una culebra abandona
su piel y apartada de ella la contempla. Existen, sin duda, esos seres
excepcionales; pero el resto de la humanidad tiene que pasar lentamente por el
mundo de la acción; el karma - yoga muestra el proceso, el secreto y el método
de actuar logrando las mayores ventajas.
112. - ¿Qué es lo que dice? "Trabaja incesantemente, pero abandona todo
apego a la obra". No os identifiquéis con cosa alguna. Mantened vuestra mente
libre. Todo esto que veis, dolores y miserias, son sólo condiciones necesaria de
este mundo; la pobreza" riqueza y felicidad sólo son momentáneas, no
pertenecen en modo alguno a nuestra naturaleza real. Nuestra naturaleza real
está mucho más allá del sufrimiento y la felicidad, más allá de todos los objetos
de los sentidos, más allá de la imaginación; y sin embargo debemos seguir
actuando todo el tiempo. "El sufrimiento proviene del apego, no de la acción en
sí". Tan pronto como nos identificamos con la obra que hacemos, nos sentimos
desdichados; pero no identificándonos con ella no sentimos ninguna aflicción.
Si un hermoso cuadro, perteneciente a otra persona, se quemara, no por eso,
generalmente, un hombre se siente desgraciado, pero cuando es su propio
cuadro el que se quema, ¡cuán desdichado se considera! ¿Por qué? Los dos
eran hermosos cuadros; tal vez copias del mismo original, pero en un caso se
siente mucho más aflicción que en el otro. Es que en un caso se identifica el
hombre con el cuadro y en el otro no. Este "yo y mío" es la causa de todo dolor.
Con el sentido posesivo viene el egoísmo y el egoísmo desemboca en el
sufrimiento. Cada acto y pensamiento egoísta nos ata a alguna cosa, e
inmediatamente nos convertimos en esclavos. Cada onda en el chitta que dice:
"yo y mío", inmediatamente, pone una cadena a nuestro cuello y nos hace
esclavos; y cuanto más digamos
Swami Vivekananda – Karma Yoga
37
"yo y mío" más aumenta la esclavitud y más la aflicción. Por lo tanto, el karma-
yoga nos enseña a disfrutar de la belleza de todos los cuadros del mundo, pero
sin identificamos con ninguno de ellos. Nunca digáis "mío". Siempre que digáis
tal cosa es mía, el sufrimiento vendrá inmediatamente. Ni siquiera digáis "hijo
mío" mentalmente. Poseed el niño, pero no digáis "mío". Si lo hacéis, vendrán
las desdichas. No digáis "mi casa" ni "mi cuerpo". Toda la dificultad está aquí.
El cuerpo no es vuestro, ni mío, ni de nadie. Los cuerpos vienen y van por las
leyes de la naturaleza, pero, nosotros somos libres, estamos como testigos.
Este cuerpo no es más libre que un cuadro o una pared. ¿Por qué hemos de
ligarnos tanto a un cuerpo? Si alguno pinta un cuadro, lo termina y se va. No
proyectéis ese tentáculo del egoísmo, "yo debo poseerlo". Tan pronto como se
proyecte comenzará la desdicha.
113. - Por tanto, el karma-yoga dice: destruid primero la tendencia a proyectar
ese tentáculo del egoísmo, y cuando tengáis el poder de refrenarlo, mantenedlo
sujeto en lo interno y no permitáis que la mente tome de nuevo los caminos del
egoísmo. Entonces podréis salir al mundo y trabajar todo lo que podáis.
Frecuentad cualquier lugar; id a donde os plazca; nunca seréis contaminados
por el mal. Hay una hoja de loto en el agua; el agua no puede tocarla ni
adherirse a ella; así seréis vosotros en el mundo. Esto se llama vairágya,
serenidad de ánimo y desapego. Oreo haberos dicho que sin desapego no
puede haber yoga de ninguna clase. El no ligarse a cosa alguna es la base de
todos los yogas. El hombre que ha renunciado a vivir en su casa, a usar ricos
vestidos y a comer alimentos delicados y se va al desierto, puede ser el más
apegado de los individuos. Su única posesión, su cuerpo, puede llegar a ser
todo para él; y mientras viva estará simplemente luchando por amor a su propio
cuerpo. El desligarse no significa algo que podamos hacer en relación con
nuestro cuerpo denso, todo está en la mente. La cadena que nos esclaviza de
"yo y mío" está en la mente. Si no tenemos estos eslabones con el cuerpo ni
con las cosas de los sentidos, estaremos desligados, dondequiera que estemos
y cualquiera podamos ser. Un hombre puede ocupar un trono y estar
perfectamente desligado; otro puede vestir harapos y sin embargo estar muy
ligado. Primero tenéis que alcanzar este estado de desapego y luego trabajar
incesantemente. El karma-yoga da el método que nos ayudará a renunciar a
todo apego, aunque ciertamente es muy difícil.
114. - He aquí los dos métodos para lograr liberarse de toda ligadura. Uno es
para aquellos que no creen en Dios ni en ninguna ayuda externa. Se hallan
librados a sus propios recursos y planes, tienen que actuar movidos
simplemente por su propia voluntad, con los poderes de su mente y su
discernimiento, diciendo: "Debo ser desapegado". Para los que creen en Dios,
hay otra manera que es mucho menos difícil. Ofrendan los frutos de su acción
al Señor, trabajan y nunca quedan ligados a los resultados. Cualquier cosa que
vean, sientan, oigan o hagan es para El. Por cualquier acción buena que
hagamos no tenemos que reclamar ninguna alabanza ni beneficio. Es del Señor;
dejemos los frutos para mi. Permanezcamos apartados y pensemos que somos
servidores que sólo obedecemos al Señor, nuestro Amo, y que todo impulso
que nos mueve a la acción lo recibimos de mi en todo momento. Todo lo que
adores, todo lo que percibas, todo lo que hagas, ofréndalo al Señor y quédate
tranquilo. Es- temos en paz, en perfecta paz con nosotros mismos y
entreguemos al Señor todo nuestro cuerpo y mente y todas las cosas como un
sacrificio eterno. En vez de hacer el, culto con ob1aciones en el fuego, haced
este gran sacrificio día y noche - el sacrificio de vuestro pequeño yo.
"Buscando las riquezas de este mundo, Tú eres la única riqueza que he hallado;
entrego a Ti como ofrenda de mi pequeño yo. Al buscar alguien a quien amar,
Tú eres el único bien amado a quien hallé; entrego a Ti como ofrenda mi
pequeño yo". Repitamos esto día y noche y digamos: "nada quiero para mí; no
importa si la cosa es buena o mala o es algo indefinido, no me preocupo por
ello, todo lo ofrendo a Ti". Día y noche renunciemos a nuestro aparente yo,
hasta que esto llegue a ser un hábito, hasta que penetre en la sangre, en los
nervios y en cerebro, y hasta que en todo momento el cuerpo entero obedezca
a esta idea de renunciación del pequeño yo. ID entonces al campo de batalla, y
en medio del tronar del cañón y el estrépito de la guerra, sentiréis que sois
libres y hay paz en nuestro interior.
115. - El karma.-yoga nos enseña que la idea corriente del deber está en un
plano inferior; no obstante, todos tenemos que cumplir nuestro deber. Sin
embargo, podemos ver que este sentido peculiar del deber es, con mucha
frecuencia, la causa más grande de nuestras desdichas. El deber se vuelve una
enfermedad para nosotros; nos empuja siempre hacia adelante. Se apodera de
nosotros y hace toda nuestra vida miserable. Es la ruina de la vida humana.
Este deber, esta idea del deber es como el sol de un mediodía de verano que
abrasa lo más íntimo del alma
Swami Vivekananda – Karma Yoga
38
humana. ¡Mirad a esos pobres esclavos del deber! El deber no les deja tiempo
ni para rezar sus oraciones, ni para bañarse. El deber está siempre -Sobre
ellos. Van a trabajar; el deber está sobre ellos! Vuelven a casa, y piensan en el
trabajo que van a hacer al día siguiente. ¡El deber pesa sobre ellos! Es vivir la
vida del esclavo, hasta. que al fin caen en la calle y mueren en plena actividad,
como un caballo. Esta es la manera como se interpreta el deber. El único deber
verdadero es ser desapegados y actuar como seres libres, ofrendando todos
nuestros actos a Dios. Todos nuestros deberes son Suyos. Dichosos nosotros
los que recibimos órdenes aquí. Servimos mientras nos co- rresponde hacerlo,
si lo hacemos bien o mal ¿quién lo sabe? Si lo hacemos bien, no recogemos los
frutos. Si lo hacemos mal, no tenemos por qué preocuparnos. Estad tranquilos,
sed libres y trabajad. Esta clase de libertad es una cosa muy difícil de alcanzar.
¡Cuán fácil es interpretar la esclavitud como deber - el mórbido apego a las
pasiones groseras del hombre como deber! Los hombres entran en el mundo y
comienzan a luchar y pelear por conseguir di- nero o cualquier otra cosa por la
cual sienten apego. Preguntadles por qué lo hacen. Os dirán: "es un deber
hacerlo". Es la absurda avidez de oro y de ganancia, y tratan de cubrirla con
unas pocas flores.
116. - ¿Qué es el deber, después de todo? Es realmente el impulso de lo carnal,
de todos nuestros apegos; y cuando un apego queda bien establecido, le
llamamos "deber" .Por ejemplo, en los países donde no existe el matrimonio no
hay deberes entre el marido y la mujer; cuando viene el matrimonio, el esposo y
la esposa viven juntos en virtud de ese lazo; y este tipo de vida que los une
llega a establecerse después de generaciones; cuando está de este modo
establecida, se hace un deber. Es, por así decir, una especie de enfermedad
crónica. Cuando es aguda la llamamos enfermedad, cuando es crónica la
consideramos algo natural. Es una enfermedad. Así, pues, cuando un apego se
hace crónico lo bautizamos con el sonoro nombre de deber. Esparcimos flores
sobre él, le tocamos trompetas, le recitamos textos de 1ibros sagrados, y luego
el mundo entero sigue luchando, y los hombres diligentemente se roban entre
sí en nombre del deber. El deber es bueno hasta tanto reprima la brutalidad.
Para el tipo más bajo de los hombres, que no pueden tener ningún otro ideal, es
de algún bien; pero aquellos que quieren ser karma yogui8 deben tirar por la
borda esta idea del deber. No hay deber para vosotros ni para mí. Cualquier
cosa que le negáis para dar al mundo, dadle de cualquier modo, mas no como
un deber. No tengáis ningún pensamiento acerca de ello. No os sintáis
obligados. ¿Por qué tenéis que estar obligados a hacerlo? Todo lo que hagáis
como una obligación sirve para crear ligaduras. ¿Por qué habéis de tener
ningún deber? Ordenadlo todo a Dios. En este tremendo horno ardiente donde
el fuego del deber abrasa a todos, bebed esta copa de néctar y sed felices.
Todos estamos haciendo simplemente Su voluntad y nada tenemos que ver ni
con recompensas ni con castigos. Si queréis la recompensa también tendréis el
castigo; la única manera de librarse del castigo es renunciar a la recompensa.
La única manera de librarse de la desdicha es abandonar la idea de la felicidad,
porque las dos son eslabones de una misma cadena. A un lado está la felicidad,
en el otro la desdicha. De un lado está la vida, del otro la muerte. El único modo
de ir más allá de la muerte es abandonar el amor a la vida. La vida y la muerte
son la misma cosa, vista desde diferentes puntos. Así, pues, la idea de felicidad
sin desdicha o de vida sin muerte es muy buena para escolares y niños; pero, el
pensador ve que toda es una contradicción de términos y renuncia a ambos. No
busquéis ninguna alabanza ni recompensa cualquiera sea la cosa que hagáis.
Tan pronto como hacemos una buena acción principiamos a desear que sea
tenida en cuenta. Tan pronto como damos dinero para alguna obra de caridad,
queremos ver nuestro nombre en los diarios. Sólo la desdicha puede venir
como resultado de tales deseos. Los más grandes hombres del mundo
murieron desconocidos. Los Buddhas y los Cristos que conocemos son tan sólo
héroes de segunda categoría, comparados con los más grandes hombres de
quienes el mundo nada conoce. Centenares de esos héroes desconocidos han
vivido en cada país, actuando silenciosamente. En silencio vivieron y en silencio
murieron; y con el tiempo sus pensamientos hallaron expresión en los Buddhas
o Cristos, y son éstos los que llegan a ser conocidos por nosotros. Los
hombres más elevados no buscan renombre ni fama por su conocimiento.
Esparcen sus .ideas en el mundo; no reclaman nada para si ni establecen
escuelas ni sistemas en su nombre. Su naturaleza toda rechaza tales cosas.
Son los puros sáttvicos (serenos, bondadosos), que jamás crean agitación
alguna y sólo difunden amor. Yo he visto un yogui así, que vive en una caverna
en la India. Es uno de los hombres más maravilloso que yo he visto. Ha perdido
de tal modo el sentir de su propia individualidad, que podemos decir que el
hombre en él ha desaparecido completamente, dejando tras sí sólo la
interpenetrante
Swami Vivekananda – Karma Yoga
39
sensación de lo divino. Si un animal le muerde en un brazo está pronto para
darle el otro también y decir que es la voluntad del Señor. Sólo del Señor le
llegan a él todas las cosas. Él no se muestra a los hombres y sin embargo es un
depósito de amor y de verdaderas y nobles ideas. En el orden, siguen después
los hombres con más rayas, o actividad, naturalezas -combativas que toman
las ideas de los perfectos y las predican al mundo. La clase más elevada de
hombres acumulan silenciosamente, ideas nobles y verdaderas, y otros -los
Buddhas y Cristos- van de lugar en lugar predicándolas y trabajando por ellas.
En la vida de Gautama Buddha notamos que, constantemente, dice que él es el
vigésimoquinto Buddha. Los veinticuatro Buddhas anteriores a él son
desconocidos, para 1a historia, aunque el Buddha históricamente conocido
debe haber edificado sobre los cimientos establecidos por aquéllos. Los
hombres más elevados son tranquilos, silenciosos y quedan desconocidos. Son
los hombres que realmente conocen los poderes del pensamiento; están
seguros de que aunque se vayan a vivir a. una caverna, ce- rrando su entrada y
sólo piensen cinco pensamientos verdaderos y luego mueran, esos cinco
pensamientos suyos vivirán toda la eternidad. Ciertamente, tales pensamientos
penetrarán a través de las montañas, cruzarán los océanos y recorrerán todo el
mundo.
Entrarán profundamente en el corazón y en el, cerebro humano y levantarán a
los hombres y mujeres, quienes les darán expresión práctica en las actividades
de la vida humana. Esos hombres sáttvikas están demasiado cerca del Señor
para ser activos y luchar, actuar, esforzarse, predicar y hacen el bien, como
ellos dicen, aquí sobre la tierra, a la humanidad. El hombre activo, por bueno
que sea, tiene todavía un resto de ignorancia en sí. Cuando todavía que- dan
algunas impurezas en nuestra naturaleza, sólo entonces podemos actuar. Está
en la naturaleza de la acción el ser, comúnmente impelido por algún motivo y
apegos. Ante una Providencia siempre activa que nota hasta la caída de un
gorrión, ¿cómo Puede el hombre atribuir importancia alguna a su propio
trabajo? ¿No equivaldría ello a una blasfemia sabiendo que me cuida hasta de
las cosas más minúsculas del mundo? Nosotros sólo debemos decir a Él con
amor y reverencia: "que sea Tu voluntad". Los hombres más elevados no
pueden actuar, porque en ellos no hay apego. Aquellos cuya alma entera ha
penetrado en el Ser, cuyos deseos están confinados al Ser, que han negado a
una asociación ininterrumpida con el Ser, para ellos no hay ninguna obra
que :realizar. Tales son, en verdad, los más elevados del género humano, pero,
aparte de ellos todos los demás tienen que trabajar. Al actuar, jamás
deberíamos pensar que podemos ayudar ni aun a la más insignificante cosa de
este universo. No podemos. Sólo nos ayudamos a nosotros mismos en este
gimnasio del mundo. Tal es la actitud correcta de quien actúa. Si trabajamos de
este modo, si recordamos siempre que nuestra .presente oportunidad de
trabajar así es un privilegio que nos ha sido dado, nunca quedaremos ligados a
cosa alguna. Millones de individuos como vosotros y como yo, pensamos que
somos grandes hombres en el mundo, pero morimos todos y en cinco minutos
el mundo se ha olvidado de nosotros. Pero, la vida de Dios es infinita. "¿Quién
puede vivir un momento, respirar un momento, si no es por la voluntad de este
Uno todopoderoso?”: Él es la Providencia siempre activa. Todo poder es Suyo y
está dentro de Su mandato. Por Su mandato los vientos soplan, el sol brilla, la
tierra vive y la muerte está al acecho sobre la tierra.Él es todo en todo. Él lo es
todo y está en todo. Nosotros sólo podemos adorarlo. Renunciad a todo fruto
de la acción, haced bien por amor al bien, y sólo entonces llegará el perfecto
desapego.
Así se romperán los lazos del corazón y realizaremos la libertad perfecta. Esta
libertad es, realmente, la meta del
karma-yoga.
Swami Vivekananda – Karma Yoga
40
CAPÍTULO OCTAVO
EL IDEAL DE KARMA-YOGA
118) El universo entero lucha por la libertad y ésta es el fundamento de toda
religión o ética. 119) Todas las ideas sobre moralidad difieren entre si. Aquello
que es egoísta es inmoral y lo que es inegoísta es moral. 121) ¿Quién es un
karma-yogui? 122) Hacer el bien no es el más elevado ideal no puede darse
felicidad permanente al mundo. 123) No podemos agregar al mundo placer o
dolor. Optimismo y pesimismo. 124) La igualdad es un fantasma, sin embargo,
es una fuerza motriz que impulsa a la acción. 125) La variedad es regla en la
creación y debe perdurar. 127) Ideal del karma-yoga: "A la acción tienes
derecho, no a sus frutos". 128) "Actuar sin ulterior motivo", como dice' el
"Bhagavad Guita", encuentra en muchos resistencia y lo consideran imposible.
129) Aun siendo un Conocedor, se considera a Buddha como el karma- yogui
perfecto.
117. -La más grande de las ideas en la religión de la Vedanta es que podemos
alcanzar la misma meta por diferentes senderos; esos senderos los he
generalizado en cuatro: el de la acción, el del amor, el de la psicología y el del
conocimiento. Pero debéis recordar al mismo tiempo, que esas divisiones no
son muy marcadas ni se excluyen unas a las otras. Cada una se mezcla con las
demás. Pero de acuerdo con el tipo que prevalece, damos el nombre a las
divisiones. No quiero decir que podéis hallar un hombre que no tenga ninguna
otra facultad que la de actuar, ni que haya hombres que sólo sean fervientes
devotos, ni otros que no tengan más que simple conocimiento. Esas divisiones
son hechas de acuerdo con el tipo o tendencia que parece prevalecer en un
individuo. Ya hemos visto que al final esos cuatro senderos convergen y se
convierten en uno solo. Todas las religiones y todos los métodos de acción y
adoración nos conducen a la única y misma meta.
118. - He procurado ya indicaros cuál es esa meta. Es la libertad tal como yo la
entiendo. Todo cuanto percibimos en torno nuestro está luchando por esa
libertad, desde el átomo al hombre, desde la insensible partícula de materia,
falta de vida, hasta la existencia más elevada de la tierra, el alma humana. El
universo entero es, en verdad, el resultado de esta lucha por la libertad. En
todas las combinaciones cada partícula trata de seguir su propio camino y
apartarse de las demás. Pero las otras la comprimen. Nuestra tierra procura
huir del sol, y la luna de la tierra. Todas las cosas tienden a una dispersión
infinita. Todo lo que vemos en el universo tiene por base esta lucha hacia la
libertad: es bajo el impulso de esta tendencia que el santo ora y el ladrón roba.
Cuando la línea de acción tomada no es la debida, la llamamos mal, y cuando la
manifestación de ella es correcta y elevada, la llamamos bien. Pero el impulso
es el mismo, la lucha hacia la libertad. El santo está oprimido con el
conocimiento de su estado de cautiverio y necesita librarse de ello; por eso
adora a Dios. El ladrón está oprimido con la idea de que no posee ciertas cosas
y trata de deshacerse de esa necesidad, verse libre de ella; por eso roba. La
libertad es el fin único de toda la naturaleza, sea sensible o insensible; y
consciente o inconscientemente todo lucha por ese fin. La libertad que el santo
busca es muy distinta de la que busca el ladrón; la libertad amada por el santo
le lleva al goce de la dicha infinita e inefable, mientras que aquélla en la que el
ladrón ha puesto su corazón sólo forja otras cadenas para su alma.
119. - En todas las religiones se puede encontrar la manifestación de esta lucha
por la libertad. Es el fundamento de toda moralidad, del inegoísmo, lo que
significa abandonar esa idea de que el hombre no es nada más que estos
insignificantes cuerpos. Cuando vemos que un hombre hace una buena acción
ayudando a otros, significa que no puede estar confinado dentro del limitado
circulo de "yo y mío". No hay límite para este alejamiento del egoísmo. Todos
los grandes sistemas de ética predican como meta el absoluto inegoísmo.
Suponed que este absoluto inegoísmo fuera alcanzado por un hombre, ¿qué
seria de él? Ya no seria el pequeño Fulano de Tal; habría adquirido expansión
infinita. Esa pequeña personalidad que él tenía antes, la habría perdido ahora
para siempre; se habría vuelto infinito, y el logro de esta expansión infinita es,
en verdad, la meta de todas las religiones y de todas las
Swami Vivekananda – Karma Yoga
41
enseñanzas filosóficas y morales. El personalista, cuando oye exponer
filosóficamente esta idea, se asusta. Al mismo tiempo, si él predica moralidad,
está enseñando, después de todo, la misma idea. Él no pone ningún limite al
inegoísmo del hombre. Suponed que un hombre llegara a ser perfectamente
inegoísta bajo el sistema personalista, ¿cómo haríamos para distinguirlo de los
que lograron la perfección por otros sistemas? Él ha llegado a ser uno con el
universo, y llegar a ser esto es el fin de todos; sólo que los pobres
personalistas no tienen el coraje de seguir su propio razonamiento hasta llegar
a la correcta conclusión. El karma-yoga es el logro mediante la acción
inegoísta, de esa libertad que es la meta de toda humana naturaleza. Cada
acción egoísta, por lo tanto, retarda nuestra llegada a la meta, y cada acción
inegoísta nos lleva hacia ella; por esto, la única definición que se puede dar de
moralidad es: Aquello que es egoísta es inmoral, y lo que es inegoísta es moral.
120. - Pero, si entráis en detalles, ya no os parecerá tan simple el asunto. Por
ejemplo, el ambiente hace con frecuencia que los detalles varíen, como ya he
mencionado. La misma acción bajo una seríe de circunstancias puede ser
inegoísta y bajo otra, egoísta. Por eso, sólo podemos dar una definición
general, y dejar que los detalles sean elaborados tomando en consideración las
diferencias de tiempo, lugar y circunstancias. En un país una clase de conducta
es considerada moral, y en otro, la misma exactamente, es inmoral, porque las
circunstancias difderen. El objetivo de toda la naturaleza es la libertad, y ésta
se logra sólo por el perfecto inegoísmo; cada pensamiento, palabra o hecho
inegoísta nos lleva hacia la meta, y, como tal, es llamado moral. Esta definición,
como podéis ver queda -bien en toda religión y en todo sistema de moral. En
algunos sistemas de pensamiento la moralidad se deriva de un Ser Superior -
Dios. Si preguntáis por qué un hombre debe hacer esto y no aquello, la
respuesta es: "Porque tal es el mandato de Dios". Pero, cualquiera sea su
origen, su código moral tiene también la misma idea central: no pensar en el
pequeño yo, sino abandonarlo. Y sin embargo, algunas personas, a pesar de
tan elevado concepto de moral, se atemorizan ante la idea de tener que
renunciar a sus pequeñas personalidades. Podemos pedir al hombre que se
aferra a la idea de las pequeñas personalidades que considere el caso de una
persona que ha llegado a ser perfectamente inegoísta, que no tiene ningún
pensamiento para sí mismo, que no ejecuta acción alguna para sí mismo, que
no habla una palabra de sí mismo, y que diga, entonces, en dónde su "sí
mismo" está. Este "sí mismo" es conocido para él sólo mientras piensa, obra o
habla para sí mismo. Si sólo es consciente de los demás, del universo, y del
todo, ¿dónde está su "sí mismo"? Se ha ido para siempre.
121. - El karma yoga, por lo tanto, es un sistema de moral y religión destinado a
alcanzar la libertad mediante el inegoísmo y las buenas obras. El karma-yogui
no necesita creer en ninguna doctrina. Puede aun ni creer en Dios, puede no
inquirir nada acerca de su alma ni pensar en ninguna especulación metafísica.
Tiene su propio objetivo, su modo especial de alcanzar el inegoísmo, y debe
lograrlo por sí solo. Cada instante de su vida debe ser realización, porque él
tiene que resolver solo por la acción, sin ayuda de doctrina teoría alguna, el
mismo problema al cual el gñani aplica su razón e inspiración y el bhakta su
amor.
122. - Ahora viene la cuestión siguiente: ¿Qué es esta acción? ¿Qué es esto de
hacer bien al mundo? ¿Podemos hacer bien al mundo? En un .sentido absoluto,
no; en un sentido relativo, sí. No se puede hacer ningún bien permanente o
perdurable al mundo; si se pudiera: hacer, el mundo no sería lo que este
mund9es. Podemos satisfacer el hambre de un hombre por cinco minutos, pero
volverá a tener hambre otra vez. Vemos que todo placer que se puede brindar a
un hombre es sólo momentáneo. Nadie puede curar permanentemente esta
intermitente fiebre de placer y displacer. ¿Puede darse alguna felicidad
permanente al mundo? No podemos producir una ola en el océano sin causar
una depresión en alguna otra parte. La suma total de las cosas buenas del
mundo ha sido siempre la misma en su relación a las necesidades y deseos del
hombre. No puede ser aumentada ni disminuida. Tomad la historia de la raza
humana tal como la conocemos hoy. ¿No hallamos las mismas desdichas y las
mismas felicidades, los mismos placeres y displáceres, las mismas diferencias
de posición? ¿No son algunos ricos, otros pobres, unos altos, otros bajos, unos
sanos y otros enfermos? Exactamente lo mismo que les acontecía a los
egipcios, griegos y romanos de los antiguos tiempos, les acontece a los
americanos de hoy en día. En toda la historia que conocemos, siempre ha sido
igual; sin embargo, al mismo tiempo vemos que marchando a la par de todas
esas incurables diferencias de placer y dolor, siempre ha habido la lucha. por
aliviarlas. Cada período de la historia ha engendrado millares de hombres y
mujeres que se han esforzado por hacer para los demás, más
Swami Vivekananda – Karma Yoga
42
llevaderos su pasaje por la vida. ¿Y hasta dónde lo han logrado? Sólo podemos
jugar tirando la pelota de un lado para otro. Quitamos el dolor del plano físico y
se va al mental. Es como la escena del infierno de Dante en que al avaro se le
da una enorme pelota de or9 para que la hagan subir hasta la cima de una
colina. Cada vez la hacen subir un poco, se vuelve a caer. Todas nuestras
conversaciones sobre el milenio, son muy lindas como cuentos para escolares,
pero no pasan de eso. Todos los pueblos que sueñan con el milenio piensan,
también, que entre todos los pueblos del mundo, ellos tendrán lo mejor para sí.
¡Esta es la maravillosa idea inegoísta del milenio!
123. - No podemos añadir felicidad a este mundo; del mismo modo, tampoco
nos es posible agregarle dolor. La suma total de las energías de placer y dolor
desplegadas aquí, en la tierra, será la misma siempre. La empujamos de este
lado para el otro y de aquél para éste, pero ella será siempre la misma, porque
el perdurar así está en su misma naturaleza. Este flujo y reflujo, este subir y
bajar, está en .la naturaleza misma del mundo; sostener lo contrario sería como
decir que puede haber vida sin muerte. Esto es totalmente insensato, porque la
idea de vida implica la de muerte, y la idea de placer, la de desplacer también.
La lámpara está ardiendo constantemente, y esta es su vida. Si queréis tener
vida, tenéis que estar muriendo a cada momento por ella. Vida y muerte son
sólo expresiones' diferentes de la misma cosa, vista desde diferentes ángulos;
son el ascenso y descenso de la misma onda, formando las dos un todo. Uno
mira al lado del "descenso" y se hace pesimista, otro mira al lado del "ascenso"
y se hace optimista. Cuando un niño Va a la escuela y sus padres lo cuidan,
todo le parece dichoso; sus necesidades son simples y es un gran optimista.
Pero el anciano, con su variada experiencia, se hace más reposado, y es seguro
que sus entusiasmos ya son muy escasos. Así, también, los pueblos viejos, con
signos de decadencia, están propensos a tener menos esperanzas que los
pueblos jóvenes. Hay un proverbio en la India: "Mil años ciudad y mil años
bosque". Este cambio de ciudad en bosque y viceversa ocurre en todas partes,
y hace los pueblos optimistas o pesimistas según el lado del cual se mira.
124. - La siguiente idea a tratar es la idea de igualdad. Esas ideas del milenio
han sido una gran fuerza motora para la acción. Muchas religiones predican
esto como parte de sus enseñanzas - que Dios ha de venir a regir este universo
y que entonces no habrá ninguna diferencia en las condiciones. Las personas
que predican esta doctrina son meros fanáticos, y los fanáticos son,
ciertamente, los más sinceros de la humanidad. El cristianismo ha sido
predicado, precisamente, basándose sobre la fascinación de este fanatismo, y
esto es lo que le hizo tan atractivo a los esclavos griegos y romanos. Creyeron
que bajo la religión del milenio no habría más esclavitud; que habría lo
suficiente para comer y beber; y por lo tanto, se agruparon en tomo a la causa
cristiana. Los que al principio predicaron la idea fueron, desde luego, fanáticos
ignorantes, pero muy sinceros. En los tiempos modernos esta aspi- ración al'
milenio toma la forma de la igualdad, esto es libertad, igualdad, fraternidad.
Esto también es fanatismo. La verdadera igualdad jamás existió ni existirá sobre
la tierra. ¿Cómo podemos ser aquí todos 'iguales? Esta imposible clase de
igualdad implica la muerte total. ¿Qué hace al mundo lo que es? El equilibrio
perdido. En el es- tado primordial, que se llama.. Caos, hay perfecto equilibrio.
¿Cómo han surgido todas las fuerzas creadoras- del universo? Por la lucha, la
competencia, el conflicto. Suponed que todas las partículas de la materia
estuviesen en equilibrio, ¿habría algún proceso de creación? Sabemos, por la
ciencia, que esto es imposible. Agitad la superficie del agua y veréis que cada
partícula de ella trata de volver a la calma otra vez, precipitándose unas contra
las otras; y así ocurre con todos esos fenómenos que llamamos universo -todas
las cosas que hay en él- están luchando por volver al estado de perfecto
equilibrio. De nuevo una perturbación se produce, y nuevamente tenemos
combinación y creación. La desigualdad es la base misma de la creación. Al
mismo tiempo, las fuerzas que luchan por lograr la igualdad son tan necesarias
a la creación como aquellas que la destruyen.
125. - La igualdad absoluta, que sería el perfecto equilibrio de todas las fuerzas
que se hallan en constante lucha en todos los planos, no puede nunca existir en
este mundo. Antes de alcanzar ese estado, el mundo tendría que llegar a ser
completamente inadecuado para toda clase de vida, y nadie habría ya en él.
Vemos, por lo tanto, que todas esas ideas del milenio y de la absoluta igualdad,
no sólo son imposibles en su realización sino también que. si pudiéramos
llevarlas a ,cabo, nos conducirían, inevitablemente, al momento de la
destrucción. ¿Qué es lo que hace la diferencia entre hombre y hombre? En gran
parte esta diferencia está en el cerebro. En nuestros días, nadie sino un
lunático diría que todos nacemos con el mismo poder cerebral. Venimos al
mundo dotados de desigual manera;
Swami Vivekananda – Karma Yoga
43
venimos dotados con condiciones 'Superiores o con condiciones .inferiores; y
no hay escape a esta condición determinada prenatalmente. Los indios
americanos vivían en este país desde ha ce miles de años, y algunos puñados
de vuestros antepasados llegaron a su tierra. i Cómo han modificado, desde
entonces, la apariencia de este país! ¿Por qué los indios no habían hecho
mejoras y construido ciudades, si todos somos iguales? Con vuestros
antepasados una clase diferente de poder cerebral vino a esta tierra, se hizo un
acopio diferente de pasadas impresiones, que ellos trabajaron y le dieron
expresión. La absoluta no-diferenciación es muerte. Mientras dure este mundo
habrá diferenciación y así debe ser, y ese milenio que nos traería la igualdad
perfecta vendrá, sólo cuando un ciclo de creación llegue a su término. Antes,
esa igualdad ni puede existir. Sin embargo, esta idea de realizar el milenio es
una gran fuerza motora. Así como la desigualdad es necesaria para la creación,
así lo es, también, la lucha para limitarla. Si no hubiese lucha por ser libres y
retornar a Dios, no habría creación tampoco. Es la diferencia entre esas dos
fuerzas la que determina la índole de los motivos que impulsan a los hombres.
Siempre existirán esos motivos para actuar, algunos tendiendo hacia la
esclavitud y otros buscando la libertad.
126. - Este mundo, semejante a dos ruedas que giran una dentro de otra y en
sentido opuesto, constituye un "mecanismo terrible; si ponemos la mano en ella
y nos llega a enganchar nos arrastra. Todos pensamos que luego de cumplir
con un deber dado, podremos descansar; pero, antes de haber siquiera
terminado parte de este deber, está ya otro esperándonos. Todos somos
arrastrados por esta poderosa y compleja máquina del mundo. Sólo hay dos
soluciones: -una, es renunciar a todo interés por la máquina, dejarla marchar y
apartamos, abandonando nuestros deseos. Esto es muy fácil de decir, pero casi
imposible de hacer. Yo no sé si entre veinte millones de hombres hay uno capaz
de hacerlo. La otra solución consiste en sumergirse en el mundo y aprender el
secreto de la acción, y esto es lo que enseña el sendero del karma-yoga. Sin
escapar al engranaje de esa. máquina que es el mundo permaneced dentro de
él y aprended el secreto de la acción. Mediante la acción correcta llevada a
cabo en su interior, es también posible salir de él. Atravesando toda esta
maquinaria podemos encontrar la salida.
127. - Ya hemos visto 10 que es la acción: constituye una parte de los cimientos
de la naturaleza y prosigue sin cesar. Aquellos que creen en Dios comprenden
esto mejor, porque saben que Dios no es un ser tan. incapaz que necesite
nuestra ayuda. Aunque este universo seguirá su marcha siempre, nuestra meta
es la libertad; nuestro fin es el inegoísmo; y según el karma-yoga este fin ha de
ser alcanzado por medio de la acción. Todas las ideas de hacer al mundo
perfectamente feliz pueden ser buenas como fuerza propu1sora. pan. los
fanáticos; pero debemos saber que el fanatismo produce tanto mal como bien.
El karma-yogui pregunta por qué se ha de necesitar otro móvil para actuar que
el amor innato a la libertad. Alejaos del concepto común de recompensa. "A. la
acción tenéis derecho, no a BUS frutos." El hombre puede ejercitarse para
conocer y practicar eso, afirma el karma-yogui. Cuando la idea de hacer bien
forma parte de su propia existencia, ya no busca ningún motivo externo.
Hagamos el bien porque es bueno hacer el bien; aquel que hace buenas
acciones aun cuando lo baga por alcanzar el cielo, se liga así mismo, dice el
karma-.yogui. Cualquier acción ejecutada con el más mínimo motivo egoísta, en
vez de acercamos a la libertad, forja un eslabón más en la cadena que aprisiona
nuestros pies.
128. - De manera que la única solución consiste en renunciar a todos los frutos
de la acción, no estar ligados a ellos. Sabed que este mundo no es "nosotros",
ni "nosotros" este mundo; que nosotros realmente, no somos el cuerpo; que
nosotros, en realidad, no actuamos. Somos realmente el Ser, eternamente en
reposo y en paz. ¿ Por qué hemos de estar aprisionados por cosa alguna? Es
muy bueno decir que deberíamos ser perfectamente desapegados, pero, ¿cuál
es la manera de lograrlo? Cada buena acción que hacemos sin ningún móvil
ulterior, en vez de forjar un nuevo eslabón, romperá uno de los ya existentes en
la cadena que nos amarra. Cada buen pensamiento que enviemos al mundo sin
desear recompensa alguna, quedará almacenado y romperá un eslabón de la
cadena, nos hará más y más puros, hasta que lleguemos a ser los más puros de
los mortales. Sin embargo, todo esto puede pare- cer más bien quijotesco y
demasiado filosófico, más teórico que práctico. He leído muchos argumentos
contra el "Bhagavad-Guita" y son muchos los que afirman que si no hay un
motivo los hombres no pueden actuar. Ellos sólo han visto actuar
inagotadamente bajo la influencia del fanatismo y, por lo tanto, hablan de esa
manera.
129.- Dejadme que os diga, para concluir, algunas palabras acerca de un
hombre que verdaderamente llevó a la práctica estas enseñanzas del karma-
yoga. Ese hombre fue Buddha. Es el único hombre que las puso en práctica de
Swami Vivekananda – Karma Yoga
44
un modo perfecto. Todos los profetas del mundo, excepto Buddha, tuvieron
motivos externos que los impulsaron a la acción inegoísta. Los profetas del
mundo, con esta sola excepción, se pueden dividir en dos grupos.: uno, que
sostiene que ellos son encarnaciones de Dios venidos a la tierra y, otro, que
sólo sostienen ser mensajeros de Dios; ambos, sacan su impulso para la obra,
del exterior, esperando recompensa de afuera, por más elevado que sea el
lenguaje espiritual que ellos emplean. Pero Buddha es el úni00 profeta que dijo:
"No me interesa conocer vuestras diversas teorías acerca de Dios. ¿De qué
sirve el discutir todas las sutiles doctrinas acerca del alma? Haced el bien y sed
buenos. Y esto os llevará a la libertad y a toda verdad que haya." Su vida y su
conducta estaban absolutamente desprovistas de móviles personales; y sin
embargo, ¿quién actuó más que él? Mostradme en la historia un carácter que
se baya cernido tan alto, sobre todos los demás. La raza humana toda no ha
producido sino un solo carácter así, de tan elevada filosofía y de una inmensa
simpatía hacia todos los seres y las cosas. Este gran filósofo, que predicó la
filosofía más elevada., tenia, sin embargo, la más profunda simpatía hasta por
el más insignificante de los ani- males, y nunca reclamó nada para si
mismo. :mI es el karma-yogui ideal, llevando a cabo su obra sin motivo ulterior
alguno, y la historia de la humanidad nos lo muestra como el más grande de los
que jamás hayan nacido; fuera de toda comparación vemos la combinación más
grande de corazón y cerebro que haya existido; el poder del alma más grande
que jamás haya sido manifestado. Es el primer gran reformador que el mundo
ha visto. Fue el primero que se atrevió a decir: "Creed, no porque existan
algunos antiguos manuscritos; creed, no porque sea la creencia de
vuestro .país, o porque se os haya hecho creer así desde vuestra infancia;
discurrid y razonadlo todo antes, y si después que lo hayáis analizado, veis que
hará bien a alguien y a todos, creedlo, vividlo, practicadlo y ayudad a los demás
para que lo hagan suyo propio." Lo hace mejor quien actúa sin ningún motivo: ni
por-dinero, ni por fama, ni por ninguna otra cosa; y cuando un hombre puede
hacer esto, será un Buddha y de él surgirá el poder de actuar de tal manera
como para transformar al mundo. Un hombre así representa el más elevado
ideal del karma-yoga.
FIN
Swami Vivekananda – Karma Yoga
45

También podría gustarte