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Balmaceda y Riopa - Pasado y Presente de La Teoría Conceptual de La Metáfora

La publicación del libro "Metáforas de la vida cotidiana" en 1980 reactivó el interés filosófico en la metáfora al proponer que la estructura conceptual de nuestras mentes es metafórica. El documento analiza la teoría de la metáfora conceptual de Lakoff y Johnson, enfocándose en tres problemas: la evidencia puramente lingüística, la falta de una arquitectura cognitiva y el problema de las metáforas múltiples. El objetivo es evaluar si la teoría, tanto en su versión original como
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Balmaceda y Riopa - Pasado y Presente de La Teoría Conceptual de La Metáfora

La publicación del libro "Metáforas de la vida cotidiana" en 1980 reactivó el interés filosófico en la metáfora al proponer que la estructura conceptual de nuestras mentes es metafórica. El documento analiza la teoría de la metáfora conceptual de Lakoff y Johnson, enfocándose en tres problemas: la evidencia puramente lingüística, la falta de una arquitectura cognitiva y el problema de las metáforas múltiples. El objetivo es evaluar si la teoría, tanto en su versión original como
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Pasado y Presente de la Teoría de la Metáfora Conceptual

Resumen
La publicación, en 1980, de la obra de G. Lakoff y M. Johnson Metáforas de la vida
cotidiana reactivó el interés filosófico por la metáfora, bajo la desafiante idea de que la
estructura conceptual de nuestras mentes es metafórica.
En este trabajo analizaremos la formulación original de la teoría y sus posteriores
desarrollos hasta la actualidad, a partir de tres cuestiones problemáticas: la evidencia
puramente lingüística, la carencia de una arquitectura cognitiva y el problema de las
metáforas múltiples. A partir de la elucidación de estos problemas, guiaremos el análisis
de estas dos etapas de esta propuesta, y evaluaremos si encuentran o no una solución en
las últimas versiones de la propuesta de Lakoff y Johnson.

Palabras clave
Filosofía de la mente, Cognición, Conceptos, Metáfora

Abstract
G. Lakoff and M. Johnson’s “Metaphors We Live By” brought new light to the
phenomenon of metaphor and how we understand it, as they claim that metaphor is a
fundamental mechanism of mind.
In this paper we analize Lakoff and Johnson’s first ideas as well as the changes they
went through in recent years. We will focus on three problematic issues –the lingüistic
evidence, the lack of a cognitive architecture and the obstacle of multiple metaphors-
and evaluate if their theory, in both its original version and the last models- are capable
to give good answers to the challenge this problems offer.

Keywords
Philosophy of mind, Cognition, Concepts, Metaphor
Introducción

La publicación, en 1980, de la obra de George Lakoff y Mark Johnson


“Metáforas de la vida cotidiana” reactivó el interés filosófico por la metáfora, logrando
que la reflexión en torno a este fenómeno pase a ocupar un lugar central en la filosofía
analítica, abandonando la tradicional concepción de que la metáfora constituye un
fenómeno propio del ámbito de la retórica. La desafiante idea de que la misma
estructura conceptual en nuestras mentes es metafórica comenzó a tener lugar en la
investigación en diversas áreas del pensamiento.
A partir de algunos desarrollos recientes de diferentes modelos en ciencia
cognitiva; en especial, desde el desarrollo de la Teoría Neural del Lenguaje y de la
aparición de cierta evidencia empírica que parece dar apoyo a la concepción original de
los autores, reaparece en escena con más fuerza la idea del pensamiento como estructura
metafórica.
En este trabajo tomamos la teoría en sus dos grandes momentos: el pasado y el
presente de la misma, entendiendo como su pasado la formulación original de 1980, y
como su presente los desarrollos que fueron incorporándose en textos posteriores. El
hilo conductor de nuestro análisis lo constituyen tres cuestiones problemáticas o tres
críticas posibles al planteo original en “Metáforas de la vida cotidiana”. Estos tres
problemas son el de la evidencia puramente lingüística, el de la carencia de una
arquitectura cognitiva y el problema de las metáforas múltiples. La elucidación de estos
problemas nos guiará en el análisis de las dos etapas de esta propuesta, y configura, a su
vez, el objetivo final del trabajo, que consiste en evaluar si estos problemas encuentran
o no una solución en las últimas versiones de la propuesta de Lakoff y Johnson.

Parte primera: Pasado

La idea central que defienden el filósofo Mark Johnson y el lingüista George


Lakoff en Metáforas de la vida cotidiana es que la metáfora excede el mero uso
lingüístico y se inscribe más profundamente en nuestro pensamiento. De acuerdo con
los autores, la misma estructura conceptual humana es metafórica:
“Nosotros hemos llegado a la conclusión de que la metáfora (…) impregna la vida
cotidiana, no solamente el lenguaje, sino también el pensamiento y la acción. Nuestro
sistema conceptual ordinario, en términos del cual pensamos y actuamos, es
fundamentalmente de naturaleza metafórica”.1

La metáfora, así, no es una mera herramienta del discurso, sino que constituye
un fenómeno cognitivo; en este sentido, los autores hablan de “metáforas conceptuales”.
La intuición subyacente a esta idea es que los conceptos abstractos y complejos
son difíciles de representar y aprender. Por esta razón, ellos deberán ser representados
en términos de otros dominios más fáciles de entender y aprender. Es esto lo que los
autores entienden por “metáfora”.2
De este modo, es necesario abandonar el ámbito del lenguaje y analizar la mente
para abordar la cuestión de las metáforas3.
En general, una metáfora es entendida como la inclusión de una nota que
proviene de un ámbito en otro distinto, a partir de ciertos rasgos comunes entre los
diferentes contextos que autorizan ese uso. Por ejemplo, solemos decir “Mi relación con
María va por buen camino” o “Estamos avanzando mucho con María: ya pensamos en
mudarnos”: lo que estamos haciendo es usar ciertas notas relacionadas con viajar para
explicar aspectos de una relación amorosa.
Para Lakoff y Johnson lo importante es tener en cuenta cómo “la esencia de la
metáfora es entender y experimentar un tipo de cosa en términos de otra”.4 Siguiendo
el ejemplo anterior, el amor y los viajes son cosas diferentes e involucran distintas
acciones, pero muchas veces el AMOR es pensado en términos de VIAJE y se lo
describe como tal (actuamos y pensamos sobre el amor de acuerdo con un viaje).
En Metáforas de la vida cotidiana se sostiene que usamos sistemáticamente
patrones inferenciales de un dominio conceptual para razonar sobre otro dominio
conceptual. Si bien tienen sus propias representaciones mentales separadas, ciertos

1
Cfr. Lakoff –Johnson (1980: 39
2
Cfr. Lakoff –Johnson (1980: 115)
3
“Dicho en pocas palabras, el “locus” de la metáfora no es para nada el lenguaje, sino la
manera en que conceptualizamos un dominio mental en términos de otros” Cfr. Lakoff –
Johnson (1980: 203)
4
Cfr. Lakoff –Johnson (1980: 41)
conceptos se ven influenciados, en su estructura, por otros. Y en este sentido es en el
que se los considera metafóricos.5
Si retomamos el ejemplo que acabamos de mencionar, allí lo que se sucede es
que entendemos al amor como un viaje. Así, en las frases del tipo “El amor es un viaje”,
“Vamos camino a formalizar nuestro noviazgo”, “Te amaré hasta que la muerte nos
separe”, “Lo nuestro es un amor con muchos obstáculos”, el concepto AMOR tiene su
propia representación que es separada y distinta de la de VIAJE, pero a la hora de
entender, expresar y realizar acciones relacionadas con AMOR, inevitablemente
recurrimos a VIAJE.
La metáfora tiene, de este modo, un efecto causal sobre el concepto AMOR, ya
que lo caracteriza, y determina, en alguna medida, tanto su extensión como su uso. Es
en este sentido en que los autores afirman la existencia de metáforas conceptuales.
La metáfora conceptual es, en última instancia, un tipo de relación entre un
“dominio fuente” (source domain) y el “dominio meta” (target domain).6 Se trata de
una relación asimétrica y unidireccional, en donde generalmente se relaciona un
dominio concreto (que surge, como se señalará con más fuerza en su obra de 1999, de la
experiencia física perceptual) con uno que no lo es.7
En esta relación se cumple, además, lo que Lakoff en 1993, ha llamado
“Principio de Invarancia”. En sus palabras:

“el mapeo metafórico preserva la topología cognitiva del “dominio fuente” (vehículo)
en una manera consistente con la estructura inherente al “dominio de meta”
(tópico)”.8

Esto significa que existe una prevalencia del “dominio fuente” sobre el “dominio
meta”, en donde el primero siempre se impone sobre el segundo. La naturaleza del

5
“La metáfora no es solamente una cuestión del lenguaje, es decir, de palabras meramente.
Esto es lo que queremos decir cuando afirmamos que el sistema conceptual humano está
estructurado y se define de manera metafórica” Cfr. Lakoff –Johnson (1980)
6
En realidad, en la obra de 1980 no aparece la idea de dominios, sino la mencionada
“entender y experimentar una cosa en términos de otra”. Sin embargo, algunos años más
tarde y por separado tanto Lakoff como Johnson refinan esta idea con la diferenciación de un
“dominio meta” (target domain) y un “dominio fuente” (source domain), pero consideramos
que a fines de este trabajo podemos incluir la idea de dominio como parte de la primera
formulación de la Teoría de la Metáfora Conceptual . Cfr. Lakoff (1987) y Johnson (1987)
7
El uso de “abstracto” y “concreto” por parte de Lakoff y Johnson es, cuanto mucho,
desprolijo. Jackel (1997) ataca este punto débil y señala que, en todo caso, podría hablarse
del paso escalonado un dominio conocido a uno desconocido.
8
Cfr. Lakoff (1993)
mapeo metafórico de AMOR a VIAJE está constreñido por una estructura inherente de
VIAJE, no de AMOR.
La relación entre los dominios es unidireccional y asimétrica. La metáfora
exhibe, además, una sistematicidad interna entre diferentes casos de una misma
metáfora y una sistematicidad global entre metáforas distintas que apelan a ámbitos
cercanos. En cuanto a la sistematicidad interna, los autores señalan como FELIZ ES
ARRIBA comprende un número importante de casos que demuestran coherencia, como
“Se me levantó la moral”, “Me dejó el ánimo por el suelo” y “Me siento en las nubes”.
La sistematicidad global se da entre las distintas metáforas que apelan a una cierta
orientación. Por ejemplo, LO BUENO ES ARRIBA señala una orientación hacia arriba
del bienestar, que es coherente con otras metáforas como SALUD ES ARRIBA, FELIZ
ES ARRIBA, VIVO ES ARRIBA. 9
De esta manera, la Teoría de la Metáfora Conceptual se presentó a sí misma
como un modelo innovador, desafiando la herencia aristotélica consistente en
comprender la metáfora como un recurso propio del discurso.

La evaluación del planteo original de los autores ofrece como resultado tres
cuestiones problemáticas:

Por un lado, Lakoff y Johnson señalan y enumeran frases para apoyar su tesis
que evidencian el uso de metáforas en el lenguaje cotidiano, con una evidencia
puramente lingüística. Sin embargo, los autores pretenden ofrecer una teoría acerca de
la mente, afirmando que el fenómeno de la metáfora resulta fundamental en el nivel
cognitivo y –como se ha indicado ya- que ésta no constituye un fenómeno propio del
ámbito linguístico. Podemos señalar, entonces, que resulta problemático ofrecer, en
defensa de su tesis fuerte (esto es, que la estructura conceptual es metafórica), sólo
ejemplos que pertenecen al orden del discurso corriente.
A lo largo del desarrollo del texto, el pasaje del fenómeno lingüístico a la
médula misma de la estructura conceptual no parece estar fundamentado. La apelación a
ejemplos pertenecientes al ámbito discursivo hace que la evidencia propuesta no sea una
verdadera justificación. Para explicar, por ejemplo, la metáfora EL AMOR ES UN
VIAJE, se recurre a otras metáforas: “Nuestro matrimonio está en un callejón sin

9
Cfr. Cfr. Lakoff –Johnson (1980: 55)
salida” o “Su relación está empantanada”. De este modo, una metáfora lingüística queda
explicada en términos de otras, también en el plano linguistico, quedando de esta
manera no fundamentado el uso de una metáfora desde el plano cognitivo.

Por otro lado, un segundo inconveniente reside en que si bien los autores
pretenden formular una teoría de la cognición, no ofrecen, sin embargo, un modelo
psicológico de la representación metafórica o, ni siquiera, un modelo que explique el
procesamiento de estas representaciones en la comprensión y el pensamiento. No
aparece en su versión original un modelo de arquitectura cognitiva que explique el uso
de metáforas.

Un tercer inconveniente que podría señalarse es que no queda explicado el


fenómeno de la existencia de diferentes metáforas para un mismo dominio, es decir, las
metáforas múltuples, cuando ellos mismos afirman que este es un fenómeno propio de
nuestro lenguaje cotidiano.
Consideremos un hecho señalado por los mismos autores en su texto: además de
EL AMOR ES UN VIAJE, en el lenguaje natural encontramos otras metáforas, como
EL AMOR ES INSANÍA y EL AMOR ES LOCURA. Esto evidencia la existencia de
metáforas múltiples para un mismo dominio. Los autores afirman que es posible no sólo
tener expresiones metafóricas establecidas por tradición, sino que siempre es posible
acuñar nuevas expresiones metafóricas. Parece que las metáforas múltiples
conceptualizan diferentes aspectos de un mismo concepto. Habría una
conceptualización independiente de AMOR y múltiples metáforas que caracterizan sus
aspectos. Éstas describen y caracterizar un dominio previa y directamente representado.
Entonces, si hay varias metáforas para un mismo concepto y si éstas tienen
alguna influencia sobre él, hay que mostrar de qué modo se organizan coherentemente
para evitar que haya contradicciones internas o tensión entre diferentes aspectos.10
No hay, por otro lado, una explicación de por qué ciertas metáforas se
fosilizaron en el lenguaje y se mantuvieron casi invariantes a lo largo del tiempo y otras
metáforas nuevas simplemente nacen y mueren con rapidez.

10
Cfr. Murphy (1996)
Los autores proponen que es el “Principio de Invarancia” el que resuelve este
problema, dado que es el responsable de la organización coherente de diferentes
metáforas de un mismo concepto.
Sin embargo, tal como lo expone Murphy, este principio puede ser interpretado
de manera tal que se afirme que cada dominio tiene un esqueleto o marco que es
directamente representado, como una estructura inherente del dominio; este marco es el
esqueleto del concepto que necesita de la metáfora para que tenga “carne”, con
información que no está directamente representada.
Pero el Principio de Invarancia no puede a la vez preservar la representación
metafórica y resolver el problema de las metáforas múltiples, porque si no es muy
completo deja libre la posibilidad de que diferentes personas transfieran información
equivocada de un dominio a otro, ya que no hay representación directa, pero si es una
referencia directa, la estructura inherente del dominio debe ser tan detallada como para
decir qué se puede decir de un dominio y qué no. Entonces, o el esqueleto es una
verdadera representación o es una representación directa. Mucho o poco, siempre
falla.11 Es decir, que se preserve la representación metafórica parece exigir que cada
dominio tenga un esqueleto directamente representado, de manera que sea precisa y
definida la estructura del dominio; pero, en este caso, se socava la posibilidad de la
multiplicidad de metáforas (el esqueleto ciñe demasiado). Pero, por otro lado, si es lo
suficientemente incompleto como para permitir la multiplicidad de metáforas, no puede
explicarse la preservación de la representación metafórica, ya que se posibilitaría la
multiplicidad a tal punto que se permitiría la transmisión equivocada de un dominio a
otro.
Si un concepto está estructurado metafóricamente, la presencia de múltiples
metáforas es un problema serio. La única manera de resolverlo es dar al concepto una
estructura no metafórica, con lo que se pierde el atractivo central del modelo, que
tomaría, de ese modo, una forma más tradicional.

Parte segunda: Presente

11
Cfr. Murphy (1996)
En 1993, Lakoff publicó la obra “The Contemporary Theory of Metaphor”, en la
que incluyó aportes obtenidos de algunos artículos de Joseph Grady sobre las metáforas
primarias.
De acuerdo con Grady, las metáforas complejas están formadas por metáforas
primarias que surgen de las experiencias cotidianas en el período de conflación
(conflation). Esta idea es tomada, a su vez, de los trabajos de Christopher Johnson.
Según Johnson, en el aprendizaje surgen de manera conjunta (conflation) tanto
las experiencias sensomotoras como los jucios y experiencias subjetivas; el sujeto no las
puede distinguir. Por ejemplo, el niño recibe de manera conjunta tanto la experiencia de
calor como la de afecto al ser llevado en brazos por su madre. Esto, de acuerdo con la
teoría, origina que los dos dominios (AFECTO y CALOR) estén unidos y se distingan
posteriormente, en el llamado período de diferenciación. Sin embargo, la atadura
original persiste en cada sujeto.12 Según Grady, las metáforas primarias nacen de estas
experiencias iniciales de conflación; por lo tanto, dado este origen, las metáforas
primarias son universales.
Es a partir de estas metáforas primarias como se forman metáforas complejas,
gracias a la combinación con marcos culturales diversos. Las metáforas complejas son
diferentes y más ricas. Un ejemplo de metáfora compleja es: EL AMOR ES UN VIAJE,
que puede separarse en las metáforas primarias: “LOS PRÓPOSITOS SON
DESTINOS”, “LAS ACCIONES SON MOVIMIENTOS”, “LA INTIMIDAD ES
CERCANÍA”, “LAS RELACIONES SON RECINTOS”13. Mientras la metáfora EL
AMOR ES UN VIAJE no tiene un correlato experiencial, las metáforas primarias sí lo
tienen, al menos indirectamente.
En el año 1999, Lakoff vuelve a trabajar junto con Johnson y publican
Philosophy in the Flesh. Allí, los autores hacen hincapié en la tesis de la razón
“corporizada” o “embodiment”. Frente a quienes sostienen que la estructura conceptual
depende del cuerpo en tanto debe tener alguna realización neural en el cerebro, Lakoff y
Johnson afirman que es el cuerpo y sus percepciones la base fundamental para
caracterizar a los conceptos abstractos. Sostienen que al menos algunos de los
mecanismos neurales que se activan en los procesos conceptuales son los mismos que se

12
Esto será la base, por ejemplo, para explicar más adelante las metáforas “calor de hogar”,
“palabras cálidas” o “mirada gélida”.
13
Cfr. Esta disección de la metáfora compleja en metáforas primeras, que no carece de
inconvenientes, es tomada de Lakoff –Johnson (1999: 64)
utilizan en los procesos perceptuales.14 Esto implica que hay mecanismos neurales
activos en la percepción y el movimiento que se vuelven necesarios y esenciales para
ciertas habilidades cognitivas complejas como la conceptualización. Afirman que las
propiedades de los conceptos “son creadas como resultado de la manera en que el
cerebro y el cuerpo son estructurados y la manera en que funcionan en relaciones
interpersonales y en el mundo físico”.15 Es aquí en donde entran en juego las metáforas
conceptuales, ya que la creación de estas propiedades se da por una proyección de un
dominio (el perceptual) en otro (el conceptual).
Las metáforas primarias tienen su origen en experiencias perceptuales que sirven
de base y que, por lo tanto, subyacen a los conceptos abstractos, por ejemplo, a los
conceptos filosóficos. No hay una razón “descarnada” ni “desapasionada”, sino que la
conceptualización tiene su origen en las experiencias del cuerpo y sus emociones.
En 2003, en ocasión de una reedición de Metáforas de la vida cotidiana, Lakoff
y Johnson revisaron y actualizaron, en un breve epílogo, algunas de las ideas que habían
aparecido en el texto original. Insistieron en la idea de que lo central en la metáfora es la
inferencia.

“Las metáforas conceptuales permiten inferencias de dominios senso-motores (por


ejemplo, dominios del espacio y los objetos) para que sean usados para trazar
inferencias acerca de otros dominios (por ejemplo, dominios de juicios subjetivos,
como conceptos como intimidad, emociones, justicia, etc.)”.16

A pesar de las revisiones, se sigue sosteniendo, entre otras tesis, que las
metáforas son mapeos conceptuales y no meras expresiones lingüísticas; que existe un
gran sistema de mapeos metafóricos convencionalmente aceptados y fijos, y que este
sistema existe físicamente en nuestros cerebros. Se sigue afirmando que ciertas
metáforas están sustentadas [grounded] en correlaciones con experiencias corporales.

14
“En la hipótesis de la mente corporizada (embodied) no hay la distinción tajante entre la
percepción y la concepción. En una mente corporizada, es concebible que los mismos
sistemas neurales involucrados en la percepción (o en el movimiento corporal) jueguen un
rol central en la concepción. Esto es, es posible que los mismos mecanismos responsables de
la percepción, los movimientos y la manipulación de objetos puedan ser responsables de la
conceptualización y el razonamiento” Cfr. Lakoff y Johnson (1999)
15
Lakoff y Johnson (1999)
16
Lakoff y Johnson (2003: 246)
Se afirma que muchas expresiones lingüísticas diferentes pueden expresar algunos
aspectos de la misma metáfora.17
En esta nueva versión de su teoría, los propios autores reconocen uno de los
problemas que presentaba Metáforas de la vida cotidiana, que nosotros hemos señalado
como primera cuestión problemática, esto es, que la evidencia que proponían era
meramente lingüística. En respuesta a esto, en el año 2003, Lakoff y Johnson sostienen
que existe nueva evidencia, como los resultados del estudio de la extensión del uso de
metáforas a usos poéticos nuevos, el estudio de gestos, la investigación sobre el cambio
en la semántica y el análisis del lenguaje de signos, entre otros.

Habíamos mencionado que una segunda cuestión problemática era que no se


ofrecía, en Metáforas de la vida cotidiana, un modelo psicológico de la representación
metafórica ni una explicación del procesamiento de estas representaciones en la
comprensión y el pensamiento, cuando lo que se pretendía era formular una teoría de la
cognición. En este punto, el hecho de que los autores tomen la Teoría Neural del
Lenguaje (NTL) de J. Feldman y S. Narayanan, intenta resolver esta cuestión. Era
necesario ofrecer una arquitectura cognitiva que dé cuenta de estos fenómenos y Lakoff
cree haberla encontrado en la NTL
Partiendo de la idea ampliamente aceptada de que el razonamiento se produce
por la activación de ciertos grupos de neuronas y que el cerebro, a su vez, es
“modelado” (shapping) a partir de las conexiones entre ellas, Feldman postuló la
existencia de ataduras neurales (neural binding). Se trata de uniones de diferentes
conceptos o entidades perceptuales diferentes, consideradas como una sola entidad.18
Esto coincide con la adhesión de Feldman a una “semántica de la simulación”
(simulation semantics) que sostiene que el circuito neural que se activa para
comprender, por ejemplo, el significado de “agarrar” también se activa cuando uno se
imagina agarrando un objeto o se percibe a un tercero agarrando algo.19 Sobre estas
ideas Srinivas Narayanan propuso que las metáforas conceptuales sean pensadas como

17
Para la lista completa, cfr. Lakoff (1996)
18
También es ampliamente aceptado que ninguna función puede ser asignada ni a una sola
neurona ni a un conjunto pequeño de ellas. Lo que hay en el cerebro son agrupaciones de
entre diez y cien neuronas, que son modeladas como nódulos [nodes] y que, al tener entre
mil y diez mil conexiones neuronales, se superponen produccen que una misma neurona
pueda actuar en diferentes funciones
19
Feldman, Narayanan y Lakoff creen que la descubrimiento de las “neuronas espejo”
confirman esta idea
mapas neurales, es decir, como el circuito neural que enlaza el sistema sensorio motor
con las áreas corticales superiores.
En pocas palabras: en situaciones en donde el “dominio fuente” y el “dominio
meta” estén los dos activos de forma simultánea, las dos áreas del cerebro
correspondientes de dominio fuente y meta también estarán activadas. Estos circuitos
neurales constituyen la metáfora. La idea que se encuentra en la base de la teoría es que
la corteza motora del cerebro contiene un mapa del cuerpo. Clusters neuronales a través
del cuerpo “proyectan” sobre clusters neuronales en la corteza motora, creando un
mapa. Ahora, el uso de los término “mapeo” y “proyección”, común en neurociencia,
toman un nuevo sentido: según lo ve Lakoff, el mapeo es un enlace físico (physical
link): los circuitos neurales enlazan clusters neuronales llamados nódulos. Los dominios
son conjuntos neurales altamente estructurados en diferentes regiones del cerebro. Los
mapas neurales son aprendidos mediante un potenciamiento de algunas neuronas que se
produce por conexiones simultáneas de conjuntos neurales de dominio fuente y dominio
meta. Este proceso es llamado “reclutamiento neural” (neural recruitment). La idea es
que hay conexiones físicas entre partes separadas del cerebro que tienen funciones
diversas pero que se activan simultáneamente en presencia de ciertas metáforas.
Los mapeos metafóricos son, finalmente, mapeos físicos neurales. Las metáforas
primarias surgen espontáneamente y de manera automática sin que nos percatemos de
ellas. Existen cientos de estas metáforas conceptuales primarias, que se aprenden en la
infancia. Son sobre eventos, causación, tiempo, espacio y emociones, entre otros.
Pensar metafóricamente no es una decisión: al ser parte de nuestro cerebro los
mapeos metafóricos, pensamos y hablamos metafóricamente lo querramos o no.

Finalmente, señalábamos como problema, en tercer lugar, el problema de las


metáforas múltiples. El principio de invariancia intentó ofrecer una respuesta a esta
cuestión, pero presentaba, también, algunos problemas que ya hemos mencionado.
Algunos críticos notaron, oportunamente, que el principio no resulta satisfactorio
cuando lo que interesa es analizar qué sucede en el plano semántico con la contribución
en el significado de la metáfora del “dominio meta”. Lakoff y Johnson sumaron aportes
tomados de la Teoría de la Mezcla (Blending) de Fauconnier y Turner que resolvería
algunos problemas generados por el Principio de Invariancia
Para Turner y Fauconnier, en el caso de muchas metáforas no hay una
proyección de un dominio en otro, sino que se produce una mezcla (blending) o
integración conceptual de diferentes “espacios mentales” (mental spaces).20 El proceso
de blending involucra mezclar dos espacios mentales para conseguir un tercero, que
mantiene de manera parcial la estructura de los espacios originales, pero convirtiéndose
en un espacio nuevo y distinto de los otros dos.21 Con esta idea de la mezcla,
Fauconnier no contradice la idea de Lakoff y Johnson de que la metáfora es un mapeo
entre un “dominio fuente” y un “domino meta”, sino que, según él mismo argumenta, la
amplía y complementa.22 Ya no es una mera proyección de un dominio sobre otro, sino
que este mapeo hace emerger blends. Esta emergencia implica dos cosas importantes.
Por un lado, que en el fenómeno de la metáfora se da la creación de un producto que es
diferente de la simple suma de las partes. Y, por otro, que el mapeo entre dos dominios
no sólo se da en las metáforas, sino también en el razonamiento con contrafácticos y en
situaciones imaginarias. Según Lakoff, el “blending” de esta teoría se corresponde
a la atadura [binding] de la teoría neural.23
Ahora bien, de acuerdo a los objetivos que con los que nos comprometidos al
comienzo de este trabajo, se vuelve necesario en este punto comprobar si las tres
dificultados que mencionamos en la formulación original de la Teoría de la Metáfora
conceptual –esto es: la evidencia puramente lingüística, la carencia de una arquitectura
cognitiva que explique las ideas de los autores y el problema de las metáforas múltiples-
encuentran solución con los nuevos aportes mencionados.

20
La teoría de los espacios mentales es otro desarrollo del mismo Fauconnier, que no
podemos explicar en este trabajo. Base con señalar que para él las expresiones propias del
lenguaje natural sirven para disparar proyecciones complejas de estructuras a través de
“espacios mentales”, que son una especie de dominos de discurso. Cfr. Fauconnier (1996: p.
59)
21
Este blending se realiza en tres cuatro pasos: se proyectan parcialmente los dos espacios
iniciales; surge un espacio genérico (con una estructura muy general que abarca a los dos)
que se proyecta en cada uno de los espacios iniciales; los espaciones originales se proyectan
en un cuarto espacio de mezcla y emerge esta estructura de mezcla, ya sin los dos espacios
iniciales. Esta emergencia se puede dar por tres operaciones diferentes: composición (se
unen dos proyecciones dando origen a una diferente); complementación (el espacio de
mezcla aparece como parte de una estructura más amplia) y elaboración (creación nueva).
Cfr. Fauconnier (1997)
22
Fauconnier es un defensor de la idea de que la Teoría de los Espacios Mentales, la Teoría
de los Blends y la Teoría de la Metáfora Conceptual son enfoques complementarios del
fenómeno más general de la cognición humana.
23
Aparentemente, la NTL ofrecería el sustento neural para la teoría de los blends
conceptuales. Estas mezclas son una atadura neural, en donde dos entidades conceptuales
son vistas como siendo la misma entidad. Esta estructura neural, con mapeos y ataduras,
forman una mezcla en el nivel conceptual.
Entonces, las teorías alcanzan lo mismo en dos niveles: una en el cognitivo y otra en el
neural.
Con respecto al primer problema, el de la falta de evidencia que se presente
fuera del marco lingüístico, se puede encontrar en el Epílogo del 2003 la siguiente
afirmación de los autores:

“Inicialmente teníamos dos tipos de evidencia primaria, las generalizaciones


polisémicas y las generalizaciones de inferencia. Ahora contaos con al menos siete
tipos de evidencia, derivado de diferentes métodos empíricos:
1. Extensiones de casos poéticos y nóveles
2. Investigación psicológica, por ejemplo, en estudios acerca del “priming”
3. Estudio de gestos
4. Investigaciones acerca del cambio semántico
5. Análisis del discurso
6. Análisis del lenguaje de señas
7. Adquisición del lenguaje”24

Los nuevos aportes presentados parecen simplemente aumentar en cantidad el


tipo de evidencia con la que ya se contaba. La nueva evidencia sigue siendo
cuestionable, y los autores no logran aportes que satisfagan la demanda de un tipo de
evidencia relevante. Si bien es cierto que el intento de presentar ejemplos “fuera” del
ámbito linguistico es sugerido por algunos de estos puntos, cabe señalar que se sigue
manteniendo la evidencia en el plano del lenguaje; el lenguaje de señas, el análisis del
discurso o los gestos no involucran verdaderos ejemplos en el plano cognitivo. Si
realmente la estructura de los conceptos es metafórica, del modo fuerte en que lo
sostienen estos autores, entonces se debería esperar otro tipo de estudios e
investigaciones independientes del lenguaje.

Con respecto al segundo de los inconvenientes que señalamos, la carencia en la


obra original de una propuesta de arquitectura cognitiva que pueda ser soporte de las
afirmaciones vertidas allí, dos décadas más tarde, comprobamos que Lakoff y Johnson
finalmente puede ofrecer un modelo que lo avale. En este sentido, “Philosophy in the
flesh” constituye una obra más completa que su predecesora.

24
Cfr. Lakoff y Johnson (2003: 248)
Sin embargo, la combinación de la Teoría de las Metáforas Primarias de Grady
junto a la Teoría Neural del Lenguaje ofrece algunos inconvenientes para entender
cómo se consolida una metáfora.
Por un lado, nos parece que todavía se necesita resolver de qué modo
satisfactorio una metáfora compleja puede reducirse a metáforas primarias que,
efectivamente, puedan ser simplemente experenciadas sensorialmente. En el ejemplo
que mencionamos de reducción de la metáfora EL AMOR ES UN VIAJE a metáforas
primarias, que es una cita textual de “Philosophy in the flesh”, los componentes últimos
resultan ser “LOS PROPÓSITOS SON DESTINOS”, “LAS ACCIONES SON
MOVIMIENTOS”, “LA INTIMIDAD ES CERCANÍA” y “LAS RELACIONES SON
RECINTOS”. Aunque podría defenderse la idea de que las alguna de estas metáforas
dos pueden realmente nacer de experiencias durante la primera infancia, claramente hay
inconvenientes para decir lo mismo de las otras. Por lo tanto, si bien es cierto que se da
un paso en el intento de solucionar esta segunda cuestión creemos que el problema aun
persiste. Aunque ahora sí existe una propuesta cognitiva más completa, ésta no es
satisfactoria.

El último inconveniente señalado es la manera de explicar las metáforas


múltiples. En su última reformulación, los autores creen que la adhesión a la Teoría de
la Mezcla podría explicar cómo es que un mismo concepto, que debe tener según el
modelo una estructura metafórica, puede ser entendido a través de otros diferentes
conceptos, como EL AMOR ES UN VIAJE, EL AMOR ES INSANÍA o EL AMOR ES
UNA ENFERMEDAD.
Si bien el blending resulta ser más satisfactorio que la enunciación del Principio
de Invariancia para explicar cómo es la relación entre dos dominios en una metáfora,
todavía no resulta claro cómo es posible que un concepto puede incluir coherentemente
aspectos centrales a su definición provenientes de otros conceptos sin que haya
incoherencias o tensiones.
Tal como ya se mencionó, la respuesta al inconveniente parece residir en la
postulación de cierta estructura dentro del concepto que garantice sus aspectos
revelantes. Sin embargo, esto debilitaría la afirmación central de los autores, porque lo
metafórico en cada concepto terminaría relegado a un papel secundario, por debajo de
esta estructura fundamental.
A pesar de que en las últimas dos décadas la propuesta de los autores se
enriqueció con muchos nuevos aportes, los problemas que encontramos en la
formulación original persisten. Si bien Lakoff y Johsonn llevaron un importante trabajo
mostrando que existe una hondura en el fenómeno de la metáfora que muchas veces
pasa desapercibida, nos parece que todavía no se pueden encontrar razones
satisfactorias que lleven a pensar que nuestra misma estructura conceptual es
metafórica.

Bibliografía:
FAUCONNIER, G. (1997), Mappings in Thought and Language. Cambridge.
Cambridge University Press.
LAKOFF, G. (1993), “The Contemporary Theory of Metaphor”, en ORTONY, A. (ed.)
Metaphor and Thought. Cambridge, 202-251
LAKOFF, G. y JOHNSON M. (1991), Metáforas de la vida cotidiana. Madrid, Cátedra.
LAKOFF, G. y JOHNSON M. (1999), Philosophy in the Flesh. The embodied mind and
its challenge to western thought. New York: Basic Books
LAKOFF, G. y JOHNSON M. (2003), Metaphors We Live By (reedition), Chicago:
University of Chicago Press.
MURPHY, G. (1996), "On metaphoric representation" en Cognition 60: 173-204
Pasado y Presente de la Teoría de la Metáfora Conceptual
Autores:
BALMACEDA HUARTE, TOMÁS
Lic. en Filosofía – UBA
Filosofía de la mente

RIOPPA, CHRISTIAN
Lic. en Filosofía – UBA
Epistemología

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