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2.2 La - Obligacion-De - Los - Mozos - Civil

1. El documento define la obligación como una relación jurídica en la que una persona llamada acreedor tiene derecho a exigir de otra, llamada deudor, una determinada prestación, amparado su derecho subjetivo por una acción personal. 2. Se distingue entre un concepto lato y estricto de obligación. En un sentido amplio se refiere a cualquier deber jurídico, mientras que en sentido estricto se refiere a la relación descrita en la primera oración. 3. Las obligaciones se consideran derechos personales frente

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2.2 La - Obligacion-De - Los - Mozos - Civil

1. El documento define la obligación como una relación jurídica en la que una persona llamada acreedor tiene derecho a exigir de otra, llamada deudor, una determinada prestación, amparado su derecho subjetivo por una acción personal. 2. Se distingue entre un concepto lato y estricto de obligación. En un sentido amplio se refiere a cualquier deber jurídico, mientras que en sentido estricto se refiere a la relación descrita en la primera oración. 3. Las obligaciones se consideran derechos personales frente

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Monogrlffas CTVITAS
JOSE LUIS DE LOS MOZOS
Di¡crÍorcs; M¿nucl Alonso Otea, Marias Conés, Luis Dfce"Picazo, Caiedrá¡ico de Dcrecho Civil
Jairne Garcla Aiovcros, Ehu¡rdo Garcla dc
Enterrír,
iesús Gonzilcz Pércz, A$elio Menéndcz, Gon¡rlo
Roclrlguc" Moun¡lto y Roclrigo Urf:r.

DERECHO CIVL
," (METODO, SISTEMAS
Y CATEGORIAS JURIDICAS)

E.

EDITORIAL CIVITAS, S. A.
*
XII. CONCEPTO DE OBLIGACION

SUMARIO: l. PLáNTEAI'I¡ENTo Y NocIóN PRSLI¡TINA¡r'-2' Deusn lu'


Y
i-ui*^itéN.-s.'óisi¡Ñc¡ór' s¡ttRE DERECH os R¡¡ALE'
DERE-
nioiü' Ll Teoní¡
cFIos DE oBLrc^ctóN.--'1. Ef oulnto Ds L -ourlcAcrÓn'-5'
"'
Orn¡s rrioRfAs PA'rIrlMo-
DEL <{DEBfru}fD Y DE lJl *TnoNJABtr'tp¡o'-6'
-itonf¡ rn'rolcto¡¡¡t"-8' CoNreNrpo'oe LA
Nr^LEs.-7. Reron¡qo t
^
pnest¡ctóx. su p¡'rnrr,roxi¡iin'*u'-9' Los otnos ELEMENToS DE LA
our-iciclOx. Los su¡Eros.-l0. E¡' vtxcut'o Iunfotco'

**
1. Pl¡ntea¡niento y noción preliuinar

Es tradicional hablar de un concepto lato


y de ql t?n""1!9
,r,rñio'JJ'ü-"üiig*iot. En el primeio v más aruplio de estos
-;J;li""d" 1980'
co¡nún v loral' lll'
en Revrsl¿ de Derecho
"bí"iñl'ii'1it'
.Pr-ivado'-oc¡ubre
** J. c^sr,(N Toueñe!, "'páñot'Modrid' 1978' págs' 25
12.¡ ed. (puesta al ¿ia pJJ á'-Ci-iri
ó^ntHro)'
l. tvladrid, 1960 (rcim-
v ss.: A. HeRNANoaz r;rr','O"riirii'Ji'oitieo"¡onlát,
g*'i^ü' de Derecho ct'
breso 1974), págs' 7 y *:;"i'i;;;
Fundamcntos
i¡t. t-2. Derecho srn",oi' i; i;-";ii;;;ió"e'' z'' c<i'' Barcelona' re76;
ij.' Ér?inl-¡lri-uni a, tstiiri'i -Ár.¡rlespuñol'-tll' oblisuciones v
cott'
"..,ir"'d']."ü.,-üi;il.t" ié;b,"ü. "ivil irgro.-p_"^'ccho civil. tL. Derecho
de oblisaciones, t, partl'ün'i'iil,' ñii'""iá";''tszo.; l-' Drez-Prcrzo' Fun-
damentos de Derectto
l' \aaaria' l97l' póss' 549 v ss';
"tufr-'iátii|"ltt¡it' 91-q*?, civil' ll' 2'' e<1" Ma-
L. DfEz-Prc¡zo v ¿. cu'üóíi'iitüá'al
pe Cossto'. Instituciones de Derecho civil'
rlrid. 1979, págs. til v tilJ'
I, tvfadrid, 1975, págs. iiir'l *'t-i' l' Llcnuz' Elementos de Derecho
c.í.neral' Barcelona' 1979;
civil. tl, Dereclo a' oiüiei"¡áiit"'t''piil-" c¡ Revista tle
F. Iloxrir R¡¡,róN, -N.tr"riJr" irtih¡rri i.'iu.Ñigr"ión'.
<El víniulo iuridico obligacio
Derecho Privado,196?, ;ü;';i;'il;' t 1966'2' pági
nalp, en Revis,¿ crnrril"*ii"il'.siltiii'ai vj'ui¡ti'"¿"'"ia' v oblisaciones inst!
nas 705 y ss.; D. oe gu;x, toblíih"ion"t'especiales
'ü"i.' - -'¿u'a-o urol
'ltñ;il Ln R¿ ursta "i' "
a D e ¡ e c h o' - t
d?"tL ilt?X;.lt r"ti;
A. "É',- pinsi,- usobre la deter¡ninalibilidad
1958' v ed' sep''
ria>, en Rev¡sta Grn,rol''á"^L'líiiiiü-fiifisprudencia'
Madrid. le58; R. M. R;"J;il;iii'v'll Futo Bnur¡u' <Concepto dc
br"'trho privado, I, lr{adrid, 1948'
dcrecho de crédito',
págs. 159 y y ss.; l. "^-Éilrdt;;';;
noÑüi'ui''cnlls Busrr¡ri¡rre' <La oblisación>' en
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¿ntre derechos reales- y. dct Jn
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"Y págs' r4e v ss';
i';;;-¿;;b';-'iii-,iin""iíi iol"1)li éd'', Mairri¿' re75'
v estruciuraD' en
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A*;;;:r;t; o! "contlact,24.' ed. (a cargo de 'f ]' i;'i$,:net"'r::
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506 XfI. CONCEPTO DE OBLIGACION 1. ru¡xtsAMr¡NTo y NocroN rRELIMTNAR 507

significados, la obligaciónse confunde con la noción -más g9- De acuerdo con esta precisión, la tradición pandectista co-
né"rica de <deber juiídicon. Incluso es frecuent€ en el lenguaje loca a las obligaciones entre los derechos persansles, por contra-
de para designar comportamientos posición a los derechas reales2, viniendo de este modo a cons-
iuríciico hablar obligaciones
debidos que, teniendo él origen más diverso, no siem.pre cons'
tituir una de las categorías más importantes de los tlerechos pa-
trimoníales y, por supussto, el elemento básico de todo el trá-
tituyen y'se conformao .otoo vetdaderas y propias obligaciones
en ierrtibo estricto: enrre una$ y otras podemos citar las deno' fico jurídico J, separándose, por ello mismo, de los derechos o
relaciones de familia, por un lado, y de los llamados derechos
minadas obligaciones del usufnictuario, las del propietario.del
predio sirvieñt", lus que se desenvuelven entre padres e hijos, de la personalidad, por otro.
las obligaciones testamer¡tarias, etc. Sin embargo, no hay que olvidar que existe uua relación ju-
En Il segundo de los sentidos indicados se denomina obli' rídica obligatoria, siempre que al derecho del acreedor se co-
gación (oblilatio), ya desde el Derecho romano clásico, o aun riesponda una obligación del que se halla en siiuación de deu-
dor, o viceversa, aunque esa relación sea iristrumental o acceso-
ireclÁsico, i una orelación jurfdica>. por .la gue una
persona'
ilamada atreedor, tiene dereóho a exigir $e otra, llamada- d-eu' ria de un derecho real, o de un derecho de'sucesión, o aun de
¿oi unu determinada prestación, halándose amparado. el De' ' un derecho o relación de familia {. Lo que sucede es que el
recúo subjetivo que naóe de esta relación por una. acción per- ¡ habitual afáu elasificatorio que arrastra la tradición romanista,
sonal (ccfio in personam) j y que ha predominado en la codificación, puede llegar a oscu-
, recer esta perspectiva. Aunque, de todos modos, contempla la
M. K¡sen,'r.D¿s riimische Privatrecht, I, 2'' ed', Münchcu, 1971,'
I relación obligatoria en general, y con independencia de que pue-
1975;
;;;;l ¿?é C. vox S¡vrcxv, Sisrema de Derecho romano agtu!!": da presentarse como instrumental o accesoria, en otro tipo de
"-tt.r
i;;il.;;,.i.;7¿-ir'ru¿ti¿, taroz¡; v Le droit des oblisations, trad' fr"l relaciones jurídicas, se corresponde con los llamados derechos
'bioii Diritto delle..pandette, Esd' ü', II''l'on-i
I, Parls, ige¡; ¡. WtNoscxgt¡, de crédito, o simplemente derechos de obligación, y en este sen-
rt, rsii¡ I- C¡*soorNts*, civil, ll,,Obtilations, 8" ed', Parfs, 1975; ¡
ól M^.;t y P. Rrw,ruo, Droit civil, fi'l, Les.obligations, Parls, 1962 tido acogen los códigos modernos.el concepto de obligación, in-
fz-^'"¿L-jso'7li H. L. M,ráiup'Íuát *i, Lesons de dráit civil, II'1, oblt:r tegrando su regulación el Derecho de obli{aciones que viene
),i¿il iit¿íi¡u-i¿iiril. +l Á¿., Paris,'1960 (5.^ ed., le75); G' -tuernr.v'i comprendido, en el nuestro, en su libro IV, don algunás impre-
bour,r¡cen, Trailé étémentaira de d¡oit civil, de M. Pt¿utol. II' 5'r ed'-i cisiones sistemáticas, por incluir materias que no le correspon-
F"Jilsiái R. S,r¡.r.¿tr¡-¡s, Etuda su.r .le théor.i.e génétale, de l'obli1atíon, den, como es de sobra conocido 5,
d'ao,ibs le'oremier proiet de Code civíl pour I'empirc alteñancl-' f,'n 9o''i
psiis, tgzSi E. Buir¡sR, Scftrvei¡erisches Obfigotionorrrecht' AllSeñe.n¿e I Por su parte, las nonnas generales sobre obligaciones están
f"¡t,'Zi:¡ci, 1979; Desc.uex.tux, Psrtie !énérale du d.roit des obl¡{lttonsú\ contenidas en los artículos 1088 a 1215 del Código civil, y sou
Ginóbra, 1gi2; p.-ENcsr, Tr¿ité des obligations en droit suisse,lJrsposr;.¡ i aplicables a todos los Derechos de crédito o relaciones obligato-
tions généralei du Co, Neuchitel, 1975; W. s-cHóNuxsence*.{ P;l,fJ{
Zürícñer Kommentar, Y, Obllgationenrecht, Eínleitung, 3'|,-qd.' {unfn;i rias en sentido estricto, cualquiera que sea la nafuraleza de la
' relación jurídica en que se presenten, sin'desconocer que apa-
1973; L. ExNeccsnus y H' Lrxr'laxx, Lehrbuch. des bürgerliche! R-e:!::i:
lI, itecht der Schuldverhiillnisse, 15.' ed., Tübingcn,-1958;--l' Ftyl^l recen de manera predominante en los contratos, en el enrique-
Schutd¡echt, 2'' ed., Karlsruhe, 1960 (4.' ed., { vols] l9?G197I); -\' l+ii cimiento injusto, y como consecuencia de los actos generadores
nenz, Dereího de obligaciones, trad. esp., I, Madrid, l95q !l' ll'' :-d:+l
t"ttinih"n. 19?6); H. T É. Soencel, Bítr [arliches Oasetzbuc!' Kommentar;¿\ 1 Asf, B. Wrxoscns¡o, Dirítto dalle pandetle, II, pÁgs. 1 y ss.
T.rqtado de tss'
ll, Schuldrecht;'11.'cd., Stuttgart, 197?¡ A. vo.x Tusn, Manuale
oblisacíones, trad. csp., I, Madrid, 1934; F. Mrsstxeo, dt,st''l ¡ Resalta este ¡specto etr truéstra doitri¡a, |. Purc Bnuriu, Furrdo-
menlos, cit., I-2, pág. 9.
riuí civile é commetiiale, III, Milano, 1950; E. Burrt, Teorla generat Si,
las obligaciones, trad. esp., 2 vols., Madrid, 1969'1970; R. or Ruccten94 j 't A. HsnN,{NDez Gtt, Derecho de obligacíones, cit., pdgs, 57 y ss.;
lstituzióni di d'íritto civile (a cargo de F. M¡¡rol), I, 9.¡ ed- Jvri¡ao%l D. oe BuEx, rObligaciones especiales y obiigaciones inótitr¡óionalosí, en
Revista Cubana de Derecho, julio y septiembrc de 194J, pÁgs. 626 y ss.;
Mesina, 196t; M. Gtonct¡l'lNt, L'obbligazlone, Milano, 1951; M'.'l'oNDojt
;óúü;ü;;i in'eini.uli", in Comientario' ql codice auifa, dq v' nq :d
M.
r-Gronc¡*¡¡¡u,
L'obbligazíoÁe, cií., pigs. 69 y ss.
Asf, los artículos 1.515 y 1.444 dcl Código civil se refieren al rá
frúniixt, V. Rorn-¡, tgzo.' .
r Yid', por todos, M. 'KAseni Ddr rÓmische Privatrecht, cit', I' páeíi gimen económico matrimoniaÍ, y los artfculos-1.604 a 1.664 se refiercn
iu. ¡ los censos rataudo do la prescripción los a¡tlculc¡s 1.950 a
nar 479 y
I { 1.975,

t
-108 xu. coNc8t¡'r'o DE oltL¡o^cloN 2. Dpnen JURIDIco Y oüL¡cAcIoN J09

de responsabilidad civil, sunqus su regulación las contenrpla de aL expresar que (toda obligación consiste en
fijar su contenido,
una manera abstracta y general, y por ello mismo, sus reglas dar, hacer o no hacer alguna cosa>. Pero, por otra parte, si el
tienen valor normativo en todas las ramas del Derecho privado
ó.
deudor no cumple con la prestación (deuda), se halla sujeto a
Como parte del Derecho civil, el Derecho de obligaciones, según una responsabilídad en los términos que establece el artícu'
ha observado K. Larenz, aparecc con tal carácter al no tener lo 1911, según el cual, <del cumplimiento de las obligaciones
por objeto un sector vital uniforme, como acontece con el De' responde el deudor con todos sus bienes prescntes y futuros>.
recho cle f¡milia, el Derecho de sociedades, el Derecho laboral Combinando estos dos elementos, deuda y responsabilidad,
o el de arrendamientos urbanosT. Por ello, no constituye ningu' eu reiación con el vínculo, hallaremos su verdadera naluraleza
na esfera unitaria por razón de su contenido, a pesar de lo cual y significado. Lo que pasa es que, en relación con ello, la doc-
se halla justificado su tratamiento unitario por razones de índole trina se halla dividida en dos corrientes opuestas. La que consi-
técnico-dogmática, dada la naturaleza del vínculo entre acreedor dera que el vínculo se refiere al. comportamiento del deudor,
y deudor, cualquiera que sea la clase de relaciones sociales a que comportamiento debido (teorfa subjetiva), y la que estima como
se refiera ¡. más importante el-aspecto de la responsabilidad patrimonial del
Por último, hemos de hacer constar que dado que los códi- i deudor, bien configurando el derecho del acreedor a la presta-
gos no definen propiamente el concepto de obligacióne, se hace; ción como un bíen debído, bien como un valor o una garantía
difícil precisar en qué consiste ese vína¿lo iurídico que, según i que sujeta el patrimonio del deudor (teoría objetiva),
Ia doctrina tradicionalr0, liga al deudor a cumplir la obliSación. i Por eso, después de deslindar el concepto de obiigación, va-
Nuestro Código, por su parte,,en el artículo 1088, se limita a j mos a referirnos a su nafuraleza y a su estructura, ofreciendo a
. 'rj{ propósito de cada una de estas cuestioues el examen de las teo.
c f.Purc Bnur¡u, Fundamentos, cit., II-1, págs, lGll, añadiendo que:ii rías más importantes.
rla circunstancia a que acabamos de referirnos puede ser la causa de'
que el sistema del common /arv desco¡rozca ls exiitencia del Dcrecho do
obligaciones como un& partc formalmcnlc autónoma e indcpendientc.
significa tal particularidad que no existan o no puedan localiz¡¡sc las rF
glas correspondientcs o que pucdcn considera¡sc paralelas a las de oueei,
2. Deber jurídico y obügaciótr
iro Código'civil, pero hay qrie buscarlas en cada una de las normas quo;
sc consider¿n separadamenie en los países de Ca¡nmott /arv, especial: La idea de <deber jurídico> es mucho más amplia que la de
mente en eI Law ol Contracls, pcro también en el Unjust Enrichment!: obligación, puesto que existen deberes jurídicos como consecuen-
Torls. Property, Decedent's Es/ales, Agenc-y, Parlnership, Corporalions,,,. cia de la mera convivencia social, así el deber de respetar las
etcétcra>. leyes q el de no interferir en los derechos de los demás, no son
1 Derecho de obligaciones, cit., I, pdg. lJ; cn el misruo
propiamente obligacionesrl. Tampoco lo son en sentido estricto
'f. Essen,
s
Schuld¡echt, cit., pág. 2.
los deberes nacidos de las relaciones jurídicas más diversas, ya
En este sentido, nuestia doctrina mús moderna, J. Pulc Bnur
Furulanrcntos, cit., II-1, pdg, 9; L. Dlrz'Ptc¡zo, Fundamentos do Der.q que siempre que existe un derecho subjetivo, frente al mismo,
cho civi! patrimonía!, cit,, I, pÁgs. 321 y ss.; J. L. I'AcnuA Elemenlos, se configuran una serie de deberes que vienen a delimitar el
lI-1, pág. 11.
contenido de aquel derecho, incluso aunque el propio Código
t Én los trabajos prcparatorios del Coilíce civile italiano
eEnlosl de 1942'
rl-
Proyecto ministeri¡l óonienfa siguiente definición: cLa obligación.eri
la las llame obligaciones: así, por ejemplo, el artículo 56 establece
-vrnculo
un en virtud del cual el déudor es tenidq respecto del
a uns prestación positiva o negativa.D Pcro posteriormentc se
por considerar qué Ia tarea de defini¡ correspond€ a la doctrina y no' rt A. Hen¡¡ÁNorz Gl:-, Derecho de obligaciones, cit., pÁgs, 57 y ss.;
la lesislnción.
legislnción. ia -I. Osson¡o Monrus, Derecho de obligaciones, Granad¡, 1958, págs. 12
¡dDoctrinn quo arlanca de la propia Instlluta.do.]usuwt.rxo, quo 13; I. C¡sr,{¡l Toseñ¡s, Derecho civil, cil., II-1, pÁgs. 37 y ss.; J. Puro
IBRUTAU,
define del siguiente modo: Obligatío est iu¡ís vinculum-qlto Funtlamentos, cit., II-1, pÁgsi 5 y ss.; D. Espllr, Manual de Dere-
adstringimur alicuis solvendae rÁi secundu,n nastrse civitatis iura t cho civi! español, cit., III, págs. 6"7; M. Ar,u.u,ron¡o, Derecho civil, cit.,
5, ll, pr,), En el Derocho común, las I'artidas, lnspirdndoso cn la II-1, pógs. 1l y ss.; L. Dfez-Plc^zo, Fundamentos, cit., I, págs. 321 y ss.; L.
clcfineñ Íu obligación como /igcnriurúo que as lecho segund lay LlfEz-Prc^zo y A. Gulróx, S¡stems, cit., II, págs.89 y ss,; ¡. L. L,rcnuz,
,tututa (5, 12, 5), Elententos, cit., lI.l, pdgs. 9y rs.
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. 2. DEBSR lunlDlco Y oBLIcActoN 3ll
ll0 XII. CONCEPTO DE OBLICACTON :'J

existen entre personas que se hallan en una situación determi-


que (los cónyuges están oblígados a vivir juntos, guardarse fide-
- nada respecto de un conjunto de relaciones jurídicas que se dan
lidad y socorrerse mutuamente), el artículo 154 dispone que <los
dentro de un determinado marco institucional, entendiendo por
hijos tienen la obligación de obedecer a sus padres> y el artlcu-
institución la sifuación existente entre Personas y cosas, destina-
lo 467 que el <usufructo da derecho a disfrutar los bieues ajeuos i
das a una existencia duradera, y que el ordenamiento jurídico
con la obligación de conseryar su torma sustanciar.
forma y sustanciaD. ,.1I i
regula conforme a criterios y normas arraigados en la vida so-
La obligación que es objeto de estudio en el Derecho de'i cial. Obligaciones institucionales son, por tanto, las que derivan
obligacionei es algo más que un deber jurídico, porque todas : de la razón de ser de la institución, aunque no se puede decir
'
Ias obligaciones sonideberes jurídicos, pero tro todos los deberes que tengan carácter ímperativo, generalmente, y que no admitan
jurídicos son obligaciones r2, y cuando h¿iblamos de obligación ' (pacto en contrario>, pues esto depende únicamente de Ia natu-
nos referimos a una clase de deber jurídiéo, el que existe entre raleza de los intereses que persiganrt. Así, por ejemplo, no es
deudor y.acreedor. Es deci¡, cuando una persona, en situación .,
renunciable, lransmisible, ni compensable, la deuda alimenticia,
de acreeáor, puede exigir de otra, eq situación de deudor, una, l
fuera de los térrninos delartículo 151.2 del Código civil, en cam-
determinada conducta o la realización de,una cierta prestacióu r,i
En este sentido, son propiamente obligaciones las obligacíones:l
bio es renunciable el crédito privativo contra la sociedad de
gananciales en el supuesto del irtículo 1404.2 del Código civil,
reales u obligaciones propter rem, y que se pueden individualizar:: $
y separar del contenído del derecho real, pues no forman parte I lo mismo que el legatario puede renunciar a la evicción de la
cosa legada (a contrario del art. 860 Cc.), o, en fin, el copro-
necesariamento del ,mismo (como el lrui y el pati del derecho ,{ pietario puede liberarse de la obligación real renunciando a su
real), aunque pueden acompañarle. A ellas se refiere el Código,:'$
derecho (es el caso del art. 595 Cc.). Pero lo importante es dife-
por ejemplo, en el artículo 395, cuando faculta a todo copropie,'l
tario para obligar a los demás copartícipes a conkibuir a los I renciar las llanadas obfigaciones institucio¡ales de las obliga-
gastos de .onr"rvac,ión de la cosa, y exime de esta oblígación aL j ciones específicas (o <e,"peciales> coqo las {pnomina la doctrina
que renunQie a la parte que le pertenece, Obligaciones que exis- ,l citada), entendiendo por éstas las propiamehte constitutivas del
ten en abundancia cuando concurren varios derechos sobre una l Derecho de obligaciones, o de relaciones de acreedor y deudor,
misma cosa (servidumbres, relaciones de vecindad, usufructo, { caracterizadas por ser relaciones engendradas por hechos o por
propiedad horizontal, derecho de superficie, etc.). También pue. ! actos aislados, dependientes de la libre voluntad de las partes o
den configurarso, como verdaderas y propias obligaciones, algu-rI de una nhibución especial de responsabilidad por parte del pro-
nas obligaciones testamentarias y las derivadas de las relaciones, j pio ordenamiento, y cuya finalidad se agota definitivamente
entre masas o patrimonios separados en Derecho económico mail cuando el obligado o deudor rcaliza la prr:stación tlebirln. florr.
trimonial. 1q3 puer, de manela prcpondcran¿c, creaciún tle la libertacl hu¡natta
Pero en todos estos casos, Para que haya obligación en sen-ll{ y existen para promoverla por medio del contr¡to o libre acuerdo
ticfo técníco, el deber que Bsume una de las partes (obligación;; ri de voluntades, o para sancionarla e imponer los debidos correc-
deuda) ha de corresponder al derecho de la otra (crédito), con l tivos en los casos de responsabilidad civil. Pero sin olvidar que
inclependencia de qüe las partes se hallen ligadas especílica'' estas obligaciones también pueden desenvolverse como conse-
mente en relación con la obligación de que se trate, o $u vincu'r cuencia de un conjunto de relaciones más complejo, y a los que
-
Iación forme parte de un conjunto de relaciones más complejo.-. la doctrina referida califica, enfáticamente, de instirución.
En este sentido, la doctrina ha hablado de una diferencia-
ción entre obligaciones instítucionales y obligaciones especílii general de relacíones de derecho preestablecidas, mientras quc las que
c¿s E, distinción que es perfectamente aceptable. Las Prirxera$ aquí nos interesan derivan de utt hecho pdrticular y concreto (Esludios
de Derecho civíl, lY, Madrid, 1901, pág.5). Pero en el sentido del texto
matiza la distinción D. oe Bue¡{, op. cii., en Revisl¿ Cubana de Derecho,
t2 A. H¿nNfworz G¡¡,, Derecho de oblígacíones, cit., pÁ9. 59. ' jl; julio-septiembre de 1943, págs. 626 y ss.
u
ts Lo
Ls precisión
-Roull¡, en rel¡ción con esta diferenciación
nrecisión diferenci srranca yl
gfrsnca yr .cq
.oq l{ D. os BusN, iáid,
Sl¡rc¡¡¡z que habla dc obügaciones quo dcrlvanr dc un
un.orden
312 x¡I. coNcEr¡To DE oüLtc^c¡oN 3. orsttNcrox ENTRE DEnEcItos nEALEs y DE oIrLtoAcIoN 313

5. Disti¡¡ción eutre derechos reales y derechos de obligación interrecurrente entte el particular, titular del derecho y el orde-
namiento 18.
Dentro de los derechos patrimoniales, los derechos ¿, oUfi:ft Por no tener en cuenta esta precisión, del todo exacta, con-
gación se contrapone¡r a los'derechos reales. En este sentido h . forme a una concepción normativa del Derecho, el pandectismo
doctrina tradicionalt5, teniendo en cuenta que los derechos de .t alemán del siglo xIX, representado fundamentalmente por B.
obligación se hallan provistos de una actio in petsonam, les ca. ;fr Windscheidre, construye una diversa concepción, partiendo de
lifica como derechos personales, de naturaleza relativa" puesto '.{ la premisa de que toda relación jurídica debe ser necesariamente
que ests acción sólo es ejercitable erga debitoreln..En cambio, $ intersubjetiva, y que, por ello, no puede haber relación jurídica
los derechos reales, al estar provistos de una actio i¡t rem, ejer- entre persona y cosa, con lo que, a la hora de diferenciar los
citable erga omnes, se califican de derechos absolutos. Pero esta derechos reales de los derechos de obligación, y habida cuenta
diferenciación, más que referirse a la naturaleza de los derechos, que estos últimos dan lugar a una relación entre dos o más per-
guarda relación con su eficacia. sonas determinadas, considera que, en los derechos reales, en
Descle este punto de vista, la diferenciación ya no puede vez de tener un sujeto pasivo determinado, lo es toda la comu-
ta¡r neta, puesto que existen derechos personales, como gl anenJ nidad, que de este modo asume una obligación pasiv¡mente uni-
da¡niento inscrito que goza de cierta eficacia real (art. tS+9 Cc.)li uttTl;
mientras que la propiedad mobiliaria no se halla tutelada ergai doctrina ha sido sometida a dura crítica, afirmanclo por
ornnes frente a los poseedores de buena fe (art. 464 Cc.). Por: un lado que el derecho real entraña <una senoría de voluntad
otra parte, se niega la distinción entre derechos absolutos y directa e inrnediata sobre una cosa) 20, mientras que, por ofro,
rechos relatiyos, considerando que los preceptos jurídicos exis, el sujeto pasivo al que se refiere, no puede,ser entendido com-
ten para todos, de modo que una obligación existe no sólo para. prendiendo a todos los miembros de la comunidad, sino que el
el acreedor y el deudor, sino también para los terceros que enij erga omnes alude únicamente a los que poteucialmente puedan
tran en relación con ellos¡6, dándose a la relatividad de la pro: llegar a tener cierta relación con la cosa !r.
pia relación.obligatoria otro significado (el que alcanza, En esta misma línea, E. Betti hace una crítica definitiva de
ejemplo, en los arts. 1257 y 1259 Cc.). ta construcción tradicional, para ello parte de señalar que el
En cualquier caso, la contraposición entre derechos pretendido ius erga omnes constituye un <énfasis absuido>, se-
tos y derechos relativos, a propósito de la distinción enhe dc; guidamente niega que el derecho real sea originaríamente una
rcchos reales y derechos de obligacién, viene ya tradici relación intersubjetiva, cuando los estudios históricos sobre los
desprestigiada ¡7, puesto que no explica más que el aspecto Derechos primitivos pruebqn todo lo contrario, poniendo de re-
lerno de la relación jurídica, o mejor dicho del derecho lieve, además, como ya había observado L. Barassi, que tal ma-
tivo de que se trate, ya que el aspecto interno, el agere lícere nera de concebir los derechos subjetivos era tributaria dei iusna-
que consiste todo derecho subjetivo no deriva de la relación turalismo kantiano¿, considerando, por último, que la peculia-
tirsubjetiva gus -se desarrolla in el seno de la relación jurídica'{ ridad del derecho real está en que la relación jurídica se desen-
que se desenvuelve entre los particulares, sino que siempre es vuelve entre un sujeto actlo determinado y unos sujetos pasivos
indeterminados, los cuales no vienen constituidos por la comu-
E La expresión ius i¡ ¡e aparece usada por primera vez en el Brachy nidad, como entendía la doctrina tradicional, sino por aquellos
logus iuris civílis o Corpus legtun (siglo xrr), que constih.tye una dc lar
primitivus fuentes de Ia difusión dc la recepción del Derccho romano. i
tó M. Toxoo, Ioc. cil,, en Contmenlaio teorico"pructico al coa tf p. B,rnurno, aDcl diritto soggetivor, en lus, 1952, pÁgs. 526 y ss.
civile, ait,, págs. 4-5, y allf rcfcrencias, tg- Diritto delle pandette, cit., I, págs. ll0 y ss.; II, pá'gs.- t y ss.
l? En nuestra doctrina, sobre todo, J. V¡rrnt os GoyTtsolo, *Nr
,. - {l este senrido, V. Poucco, Le obblígazioni nel diritlo civíIe íta-
crfticas ¡ la pretensión de encasilfar todos los derechos patrimoniales rrr¡no, l{oma, 1915, píg. 22.
las cutegorías de derechos reales y de crédito¡, en Esfudios sobre Dt ?l
cho tle coso$, 2." ed., Madrid, 1973, plgs. 175 y ss.; y <La distinc - Así lodi apunta
rrammenti
agudamcnte S¡xtr Ro¡"r¡No. (Dirittí assoluti>, en
un dizionario giuridíco, Milán, 1947, págs. 50 y ss.
cnlre tlerechos rea.les y derechos de crédito>, en ibid., prágs, 149 y ss. a I diritti reali nel nuovó codice'civile, Milín,' igü¡, p¡g. to.
ffi
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't
4. EL oBJETo DE LA oBLlcAcIoN 515
Jl4 XII. CONCEI'TO DE OAL¡GACION
\por el contrario, el príus viene constituido por el poder del ti-
que pueclen tener de hecho la posibilidad de ingerirse en loi Iular, y la correspondiente exclusión de los demás es la conse'
c-osa,-a los que incumbe una específica obligación de respeto y ,
üuencia, únicamente en la fase de exigibilidad, caracterizada por
aún conserváción del deiecho ajeno (sancionada esta última, en' lb violación de una específica obligación de respeto del derecho
otro sentido, por la responsabilidad aquiliana)
8.
. '+X {ieno, Ia relación del derecho real asigna una prioridad lógica
Por otra parte, es eipecialmente lúcida la diferencia estable'.i a[ vínculo con los demás (el eventual sujeto pasivo)' En la obli-
cida por g. netti enrre Ió derechos reales y los derechos de ob[: I g[ción, <el vínculo del deudor es la premisa del derecho del
gación sobre la base de la diversidad del problema prácticd I a&reedor; en el derecho real, en cambio, la limitación del sujeto
{ue unos y otros son llamados a resolver, diversidad que vienell -pa\o es Ia consecuencia del derecho del titular>
2ó.

sancionadá por el propio ordenamiento jurldico, y que deriva ' Fi¡ada, aunque sólo sea en su parte esencial
t, la distinción
de la diversidad de las expectativas que respectivamente se dan ;' entre derechos reales y derechos de obligación, queda ya aclara-
en unos y otros derechos subjetivos, y, en Suma, del diverso con' do un aspecto muy irhportante de la naturaleza y estructura del
tenido eionórnico.social de ambos tipos de derechos. Así, en las derecho de obligación, sin embargo, para profundizar en el tema
relaciones de derecho real, el ordenamiento jurídico resuelve un no hay ¡lás remedio que detenerse en la consideración del ob'
problema de atríbución de bienes, en cambib, en las relacionesl sobre el que recae la obligación. .
áe obligación se trata de solventar un problema de cooperacióni .jeto
directa o indirectamente considerado, como cuando se trata de '
la reparacíón del daño en los supuestos de responsabilidad e: 4' El objeto de la obligaeióu .
tracontractual 2a;
i,¡ij i; La expectativa del- titular de un.derecho real tiene por obj Como hemos visto anteriotmente, nuestro Código, siguiendo
'i,la pertenencía de un bien,flue es defendidg Ldg contra las eventuai:
eventuai , una tradición que se remonta al Derecho romano, nos habla en
;;[t,lcs ingerencias o perturbaciónes de los terieros.
:riCros. La expectativa
el arrículo 1088?E del contenído de la obligación, idea que se
i dal ¡ireedor tiene poi 'objeto la cooperacíón¡del deudor, coopei completa con la responsabilidad sobre el ipatrimonio del deudor
mción qu€ cs'gaiantizada con los bienes idel propio deudor que establece el artículo l91l2e, pero ninguno de estos dos pre-
(n*. ttál Cc.); y con las sanciones que ihrponen los artícui
ceptos nos dicen, en concreto, sobre qué recae la obligación,
tl00 y liguicntcs dcl Código civil. "_{j
aunque de la combinación de ambos habrá de deducirse, conlo
dcl derecho
Qentc-nt¿,{ ¡gqnómico-social obligación es eli
'de la coopera;i
veremos,
;rtr'a lilprastacMn, realizable como tal mediante
La doctrina kadicional, en las formulaciones más anfiguas,
r'rlcnri¡iilontcnido dc[ derecho rEal es el interés a una ufílí5' construye la obligación como un derecho subjetivo que recae
dad (Cbrcctiiiiircalcl,dq gocc), o a un ualor;(derechos reales sobre la persona del deudor, siendo F. C. von Savigny el que
dlsporíclón'ó]do gaian¡fa), intercses realizables inmediatame aclara que <el objeto de la señoría del acreedor no es [a persona
li'¡obrc la ccril,,¡in,ncccaidad de intermediarios y por la propia' del deudor en cuanto tal>, sino (un acto del deudor independien-
actividad dcl micmo titular r. , :, i
La razón profunda de la diferenci¿ reside, según el propi
Betti, en la intrlnseca diversidad de la conelación entre el u Ibid.
activo y el lado pasivo de las dos relaciones: en la relación , J. Essen, Schuldrecht, cit., págs. ,15.
u Recogiendo también una tradición que se remonta a.l Derecho re'
obligación, aún antes de que entre en la fase de exigibilidad,
mano: Obligafíonem substantia in eo consístor, u! alium nos abstrittgat
prÍus lógico lo constituye el vínculo, mientras el correlativo po ad dandum vel laciendum vel praestantlum (D,44,7, 5, pr.).
-acredor
rler del es el posterí¿¿s; en la relación de derecho real, _ 2e Transformación que tiene lugar en virtud de la lex Poelelía, por
Iacual el poder sobre la persona del deudor (nentm) se traslada a su
. 2¡ E. Bcrrr, Teoría general ¿e las obligqcíonri ttu¿. esp., cit., I, Patrimonio. respondiendo con sus bienes del cumplimiento de sus obli-
ginas .t-5. gaciones. Vid Kuu"rzu, Die Obligationem im ñmíschen wrd heutigen
, r{ Teorla geneml, cit., f, pÁgs. 2y oo. ttecht, Leipzig, 1886, págs. 27 y ss.
,, r E. Berrl, ibrd.
Ir';'i
{liiri,,
i:lli,l ,l :
5. l¡ tl¡¡¡¡u¡ DEL (DEB¡TIIMD Y DE L^ REsl'oNsAult,tDAD 317
ll6 xn. coNcuPTo DB out.lo^crbN
cia objetiva, lo que abona la propia relación entre el artículo
te de lt libertad del agente> s. En esta misma línea y llevando 1088 y el l9ll del Código civil.
a sus últimas consecuencias este concepto de la obligación,
R. Sohm dirá que la obligación consiste en el derecho a una'
libre actividad ajena, llcgando a la conclusión de que la esencia l 5. La teoría del <debirum>r y de la responsabilidad
del derecho del acreedor tiene en cuenta la persistente libertad .

del deudor, su ímpotencia frente a esa libertad, mienlras el de- La afirmación de las doctrinas patrimoniales, de fundamen-
recho real es expresión de potencía, al atribuir una potestad in- tación objetiva, vienen favorecidas por el desarrollo de la doc-
ncdiata sobre una cosa ¡r. Por esta vfa, Brunetti llega a negar al trina que individualiza en la obligación dos distintos elementos,
débito el carácter de deber jurÍdico, calificándolo de deber líbre,' el debitum (schuld) y la responsabílidsd (Haftung) v.
correspondiendo al deudor la facultad alternativa de cumplir La distinción fue intuida por Brinz, que definió la obligación
la obligación o dejar que el acreedor la satisfaga en sus bienes n, como aquella relación jurídica por la cual, bien una persona,
Todas estas doctrinas, surgidas para desviar el objeto de Ia bien una cosa, está destinada a servir de satisfacción al acreedor
obligación de la persona del deudor y hacerle recaer sobre sin-; en cumplimiento de una prestación.
gulares actos del nrismo,.así como de la contraposición entre de- i '' De este modo, el debitum (Schuld) es el deber de presta-
rechos reales y derechos de obligación, al construi¡ armonística; j ción r5, mientras que la obligoción, en sus dos formas de obliga-
mente aquéllos sobre cosa.r y éstos sobre acfos, han dado lugar a j tio personae y obligatio reí, que constituye una unidad concep-
la aguda crítica de Brinz, que demostró Ia imposibilidad de un] tual, expresa el concepto de la responsabílidad (Haftung), esto
señorío sobre un acto que depende de la voluntad del deudor,,i es, de halla¡se una persona obligada con el propio cuerpo como
y en el momento de la óonstitución de la obligación de una vo-l{ en el Derecho primitivo, o con el propio patrirnonio, como en
luntad generalmente futura. Efectivamente, el acto antes de ser i los Derechos ruodernos, a responder de la prestación esperada
cumplido no existe, y cuando se cumple no puede ser objeto de i por el acreedor. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el
señorío, porque éste se agota en el momento mismo en el que.l término alemán Haltung no se corresponde exactamente con el
el acto se realiza. Tampoco se puede entender tal señorío como I término <responsabilidad> en las lenguas latinas s. Por eso, en
pocler de obtener el acto coaciivamente, al ser por otra parte i
imposible una coerción directa (nemo praecísse cogi ad foclum\
s
En nuestra doctrina, uíd. |. ClsrÁx Tosuñ¡s, Derecho civil, cit.,
potest). Objeto de la obligación, según Brinz, es ia persona del i
III,págs.46 y ss.; ], Purc Bnur,ru, Funda¡nentos, cit., I-2, págs. 12 y ss.;
A. H¡n¡,(uoez Gtl", Derecho de oblígaciones, cit., págs. 67 y ss.
deudor, entendida antiguamente como corpus, y en una época'l s Sobre el primitivo significado jurídico de la palabra debítum (deri-
más evolucionada como sujeto de un patrimonio, como perEona: vado de tle-habere\, desde Crc¡Róx, que se identificaría con el significado
económica!. .:,lt vulgar moderno, por ejemplo, cuando se dice: (terigo un débito con
Fulanoo, vid. M. K¡sen, Das riimische Privatrechl, cit., I, pá9. 479.
De esta manera se pasa de considerar la obligación, desde I s La palabra italiana <responsabilidadr tiene en el lenguaie .hablado
un punto de vista subjetivo; el comportamiento del deudor, a i un significado algo distinto del que tiene la palabra alemana Hullung,
entenderla gradualmente a través de la consideración de éste' un significado complejo en el que más que la idea de un vínculo de
como sujeto de un patrioonio: como prestación en su consisten-,, garantía destaca la idea del riesgo subjetivo de un mal (correspondiente
mris bíen a la palabra Verantworlichkeil). Ahora bien, quien adopta con
:.t{ fines constructivos la pa.labra <responsabilidad> no puede por menos de
s tener en cuenta tal diferencia, que tiene su raíz en el diferente espíritu
.Srste¡na tle Derecho romano
tu,aturtv actual, gLL.)
u9,4ut, cít.,I, 261 y
pÁgs. 4u¡
¡, y¡É!. J ¡¡., t"
ss.; I ¿ro¡i]
stv..-¡
de las dos lenguas, pero también debe esforzarse por atribuir a la pala-
des obligations, cit., I, págs. 16-17. a'{
bra un significado técnico que responda lo más posible al sigrificado
3t Instítuciones de Derecho privado romano, trad. esp., Madrid, 1928i{ común. Los juristas alem¡nes entienden por la palabra Haltung el des-
Prc:; rl? I::: """lqt
tino de una persona o de una cosa a seryir de satisfacción a alguno
(acreedor) por algo; dicho de otro modo: el someti¡niento de una per-
sona o de una cosa al poder de agresión (o de coacción, como dicen otros)
del acreedor. Ahora bien, tal caracterización ng equivale a[ sentido de la
palabra itaüana <responsabilidad>, ni a este sentido corresponde el para-
5. l..t TEORTA DEL TDEBTTUMT Y DE T,T RESPONSAATLID^D 519
318 xtr. coNcEPTo DE oBLIcAcloN
para.la di'
los Dsrechos latinos cuando se scepta esta.distinción
se refiere la distinción entre ambos elementos {e la obligación'
iiitttnte en los casos de lirnitación de
ii^"iií¡üin ;;;
sinonimo de responsabilidad'
n'
contraponién' *tg.*i" ."antitativÁ
:'P;;;;¿"ieádo
tior" u d-ebitum, como hemos visto
la distinción olvidada durante algun tiempo'
'".fi;;?;iittt'".
resoonsabilidad
ao"at muestra la teoría.su,Punto t"á: dib,t]
directamente a ta
,¿oui.re nuevo desarrollo debido a los sucesivos trabajos histó' es al lretender rqferir el vínculo obligatorío
de la distin' .urolrisabilidad, como si la obligación inicialmente fuera a que'
;ilF';";lr;^n-áá ¿.*ottrar la correspondencia
sirvé para explicar el.dssa- d;r'ú;ñüJ". E,, *t.
sentidol]. Beltrán de Heredia dice que
,'ián tu iialidad. Pero a lo sumo
,ráii" áóf tii".pto de obtigación
"on= en el Dérecho primitivo, siendo <la oblisación no ut,'ni-p"t¿t'ir, destinada a ser incumplida'
en e[ Derecho moderno' ya.gue (oeu' ;';r, ;;:;i';;"i;;'i",'a qüe el deudor cumpla' qu: ::' :i-.q:P:
muv difícil de mantenerla 'u Ia opinión .oP,1est1 l:-utjl?.:
ilJ y ;;&;;tt¡iii¿"á" no pueden darse como situaciones autó' iiut, lo que se comProm,etió>'
;;ilt ; iriaepenaientes. Estó n9 99i!a que la distinción conserve estimar quá el deudor' en lugar de estar afectado P",t :i-i:"t^l
según ha
ñ;;;i; iuta expticot la dialéctica-'interna del
propio con' iurídico, tiene una facultad alternativa, que €I :::.t-,tl-tT-fi
de.udot leoe
;;ü obli'gación, y qu., en algunos süpuestos' se puedan
Jt pr+ mis.o autor, como si pudiese afirmarse
,.nto, t.putuáob amboi elementos, o que se Pueda.scuchr I8 I ejecución for¿osa'
.rdút l; ;;ttt"ti¿n deüiaa si quiere evitar lapropio
resPonsabilrd"l: En definitiva, Pues, iiguiendo ei parecer-del autor citado'
distinción para explicar casos de débito sin
1?I9
en el supuesto de-las obligaciones naturales, según una doctr¡nl ; el der'echo de trédito u obligación
-deudor
oes el poder que corresPoncle
muy extendida¡e, o, por el contrario, casos de responsaDutoac al acreedor pu.. .*igi, ,lel el cumplil'niento de la obli-
sin débito, aunque para la mayoúa 4: ellos se trata' más bien' .
lt.iont... Nb es' poi tanto, <un simple dcrecho a poder pedir'
á;';;;;"biii,iu¿ iin ¿i¡ito itopio{, invocándose, Por último' I
!i* lu*¡iin u poi., exigii su
t2.
cumpiimiento que es correlativo

rññl'".ilp"rrono j'cosa, al menos tal y como lo h¡cen los término¡" de la obligación del deudoro
con exclusión dc ; A la vista de todo lo expuesto, podemos concluir siguiendo
orecitados. La pertenencia dL una cosa a una -Persona
ilil?;ürñiil-h*ii;'?.-;t'ut pi*n"t (r9-l-i¡ción iurídica de dcrecho
a ]. Puig Brutau, que tla obiigación o derecho de crédito no
es'
de la situación do
estadJ-jüoto"¡t't"ñit'difercnti
reul) rcpresenta.un
p"*,'tin simple .itudo dt su1:eción o responsabilidld latrimo-
niul "i vínculo personal quo imponga a[ deudor el deber ju'
de
rHt::ffinlg"tlirglilhli:Í i*iL*i:#'.*;r cumplir. Por el cóntrario, este vínculó personal que impone
dico
v a
+:i1'i. ff.'::l:;" commentar.io,git., pó.rs' t0 v ss'; G' N{nn ;
'' ii¿itutn.nte cumplir lo que se debe, es lo que tiere carácter
pri'
v P. R¡n,ruo, oro¡r ciril,''i¡i ,"i'il'iili¡liáió"i"c¡i" pÁgi' 8 v ss'r Pu¡c. ' mordial. La normal reláción obligatoria no puede quedar redu-
b-*^ü;I';*íiiL'?,fi h'lÍ' Jji:',:3J" Tn
o"n Le obt ísazíoní' i cida a una situación de responsabilidad patrimonial sin obliga'
Parte Generale, U¡tono''ííi\, t-"ii "ántttt" "., ",.
dcll'obbligalion'q .9.
la di1 i ción personal y tampoco cábe señalar verdaderas obligaciones
tinzione fra debito . t.rplnttÉit¡tir, en Nuova--Riuista di dirilto com'
-lbciate, en las que existá una deuda personal sin responsabilidad Putm:'
merciale, díritto dell' ecofiio¡i'''liiu'" IV ( 195 1)' A' p6rss'^lJ nial>, por lo que concluye, <puede afirmarse que no hay cleuda
;' ;.;-nlüil;ón,'-'n,ui'ót'iiisliióii ¡i sineiate' 2 r ed" Padova'.
1e55'
abandonada en la dogmá'
ileil.' i"irl i,ii'r"'iJi"ni-ü'io.ünu' úu"uido
s'
de una polémica :
rica moderna, .onr"rrn,iái.J ñ;"t";"P;rvivencia t y es muy frecuente en la prenda y en la hipoteca: artfculo¡ 1'825' l'857-2'
erada.
superada.
re pero a las obligaciones nsturales o lmperfcctas del Código civil.
''-'i g;'"""lEntido,
1.861
"o {1"-,-}:: l:lrT i f. Mess¡Neo considera que.enacstos casos el orle-
r.i,ílll"f t-"ttio¡do l¡ acción ejecutiva
tü";;; ¡" ñ;;;;"iu, t'u deudor'
i1"fi'.Xi3:"il":il':11"ür"i,i,il¡.iii'i¿;i-;'¡!e,lq;-yy!:,!:'!*i!!;
'r'TidT;i'Hi'ü",:;iil;li"c+;lññ!;'^^::::"f:9i."',,1Í:
j:nplt'. "".i"íio,-pl'
dcl acreedor una parte ¿" üi-iiiltiii;'diÍ
-para o .q.ue ha establecido
i"",' iihLx,ái?l'"ii,il"li"li
e^h,,t¡tc,lcthtittnis.s¿.
iñ ';c;,ü,-il. -is;iu^riN, Recht der
;#"¿:'J:"i'?o?;'i"'i''ái'iJi'l-t.riiponsabilidad-P..'.9i""
"e^iil.i'.iut,
de L.
'is-11¿.-tu¡ingcn. 1958' pág' l5'
il ;;;;ú; ?ii titpóitr"úiuatd -quededeterminadas. obligacioncs'
li'?r¡rii,i''ii' r¡-u..ün .É;ti"" vivo, si bien
aunqus
cuantitativamente
Schilttsierhült¡ísse, dc
noth t*',ltÍ: ras obti,aciones, Ma-
t, el caso dc los garantlas por deudas que todavfa no han nacido ##ÍÍí'?,"ih#j;ltÉ¡ f,l';r,,^,,n,o de
(fianzi, üil;, hióüdi';";;; iil¿u u¡inu' como PasE en la.fi¡nza' drid, 1956. págs. 35 Y ss.
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320 xtr. coNcEPTo pe o¡r.tc¡c¡o* 6. otnls rEonIAs pATRTMoNIALEs 321

(Schuld) sin responsabilidad (Haftung), ni responsabilidad sin Llevando las cosas más lejos, por esta misma vía,Y. Polacco
deuda, aunque otra cosa se hayB pretendido> definirá la obligación como vínculo entre el patrimonio del
acreedor y el patrimonio del deudor, constituido este último por
'
los bienes presentes y por los futuros fl. Con lo que, una relación
6" Otras teorías pafrioaoniales l establecida esencialmente entre personas, pasa a ser una mera
relación entre patrimonios. No faltando tampoco otras construc-
Aunque podemos considerar superada lu ,teoríu d" f" ¿trnn-.' ciones que, por el mismo camino, entran en el terreno de lo
ción entre el débito y la responsabilidad, en la dogmática moder-' pintoresco {"
na, su influencia ha dejado también una serie de secuelas, eri' Por otra parte, desarrollando la tendencia a considerar que el
relación con la cor¡strucción del objeto de la obligación. i, .: acreedor tiene sobre el patrimonio del deudor un derecho al
Así, entre otras teorías podemos destacar la de Hartmann s,." valor pecuniario del bien debido, pero tratando de corregir la
que define la obligación como una relación jurídica de vínculo d insuficiencia y la unilateralidad de ese planteamiento, se ha for-
de tensión orientada a una linalidad obietiva, consistente en la mado la teorfa del <bien debidoD, que trata de establecer que el
satisfacción de un interés patrimonial del acreedor mediante una objeto de la obligación es el bien debído, no el comportamiento
actividad del deudor, entendida como simple función de medici del deudor.
para la realiz¿si6t del fin anteriormente indicado, y, por otra
parte, teniendo en cuenta que se trata de un medio normal, pero
Esta teoría, que ha alcanzado una gran difusión en ltalia {e,
trata al derecho de obligación desde un punto de vista predomi-
no indispensable, puesto que el acreedor puede conseguir la pres,
tación esperada de un tercero, o por obra del poder del Estado l nantemente procesal, ya que la sujeción del deudor aparece
- l-^,,á-
a J- t^
través de la ejecución 9^-^^^{5n5. r\^f:-:^::- como efecto del ejercicio de la acción ejecutiva, y no como con-
^:-^..^:x- for¿osa Definición que como puede
-.-^r^ ;I
verse, aparte secuencia del poder jurfdico sustancial i:rtegrado en el derecho
VFrcF ññáÉia áa ¡¡a¡anro.
de prgsentar *..^L^.'
muchas l^-..---
lagunas, -incl precisa
^--^:.^ --------li
adecuada.
^l-^..^¡. -¡
de crédito.
mentú ei obieti *fite rfque recae la"obligacióí.^--'--
Sin embargo, es interesante porque pone de relieve el valoí'l Las sucesivas formulaciones de esta teoría parten de valorar
ecenómico de la prestación, tratando de bqscar con ello una; que la prestación en sentido subjetivo no es esencial, de modo
nueva vía para encontrar la noción del objeto de la obligación.'i que el comportamiento del deudor tiene una función puramente
En este sentido, en la doctrina francesa, R. Salleilles, mostrando i instrumental y no exclusiva, ya que el contenido del derecho es
que la obligación es también un valor, pasivg para el deudor j ] el bien debido, el resultado de la prestación en sentido objetivos.
activo para el acreedor, y poniendo dc relieve gue aunque eó j
necesario que se desenvuelva entre acreedor y deudor, en ella lo i {7 M. ToNoo, loc. cit., en Commenlalo, cit., pÁg. 16,
más importante es el objeto, ya que, a menudo, la obligación j 4r Asf, Brrxpn considera a la obligación ucomó
puede relacionar a no irnporta qué acreedor o qué deudor, puesto' ' .la señoría jurídica que forción separada de
el deudor tienJ sobre su patrimonio", d¡u¡e¡let,
que ella misma tiene un valor abstracto, con lo que el derecho por su pBrte, entiende'que la obligación es como un ius ¿d re¡n de natu-
raleza particular que recae no sobrc una éosa particutar o determinada,
de crédito se aproxima sensiblemente al derecho reals. Con'] sino <cn modo colectivo> sobr'e el patrimonio. Más lejos todavía, van
todo ello se da una explicación patrimonial a la obligación, no 1 por un lado Gn¡z¡N y por otro Rocéo. El primero define la obligación
explicándose más que un aspecto del objeto de Ia miima, e inj .l como derecho re¡l sobre cosa indeterminada, pero determinable meiliant"
curriendo en manifiestas contradicciones en relación con la es- 'l la ej,ecución for¿osa. El segundo, por el contiario. aún moviéndose den-
tro de la cor¡üepción tradiclonal, sógún la cual de la obligación se deriva
tmctura y la naturaleza de la propia relación obligatoria.
ii.f el derecho a exigir el cumplimientó, considera que esto-vicne facilitado
tt Fr"d"^entos, cit., I-2, pág. 19. fj{ I¡or constituirse una prenda general que grava ei patrimonio del deudor
nasta la concurrencia del importe de la prestación ó de la suma de dinero
_ { Para esto, vid. E. Berri, Teoría general tle las oblígacíones, cit., ü ., equivalcnte.
I, prígs. 351 y ss. 'X
M. ToNoo, Ioc.
cit., en Cotnentario, ci¡., págs. 17 y ss., y allí otras
{5 M. Tor.loo. loc. ci!., en Co¡nmenlario, cit,, pág. t6. .{ -re
referencias.
s M¡nTy-ll¡y¡ltuo, Droit civil, cit., II-t, pag. isl . .r{
:

s M. Toxoo, loc, cit,, en Contmenlario, cit., págs. lg-20.


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7. n¡'ronxo A LA TEoRTA T&ADTCIoNAL 323


322 XII. CONCEPTO DE OELICACION
llamada acreedor, la cual tiene el derecho de exigir el cumpli-
7. Retorno a la teoría uadicional miento> t,
Esta construcción es perfectamente aplicable a nuestro Dere-
Brinz' ha
La doctrina tradicional, a Pesar de- la crítica de cho, donde predomina la teoría subjetiva 5r, lo que no impide
*""t*i¿o lirÁe el ffiterio'de que el obieto dc la obligación es
que la doctrina, en ocasiones, se haga cuestión de otras orienta-
;i;;d del deudor, en el-sentido aclarado por F' C' von Savigny'
ciones, mostrando mayor o menor simpatía por sus plantea-
doctrina que, por otra parte, se mantiene en la
dogmática mo-
mientos.
derna' Resumiendo el punto de vista de esta comntunis opínio, pue-
Entre los autores modernos que la -han. defendido quo
destaca
de decirse:
de
ft¿. ói".ei"""i, para qui.o t" objeción fundamental la
p".uoou no puéde.ser objeto de un derecho
actividad de una a) Que el objeto de la obligación, aunque no supone una
subjetivo, y, por tanto,-ii-"ó*p'ottumiento ¿e} d::*:i:-l^**: dominación directa e inmediata sobre /r¡ persona del deudr:r,
il'Jül;;;',i.i á"ii.t'o' del .acieedor calell 9', i':11T,:.1j":J-' como pudo suponer en los Derechos prímitivos (así en el Derecho
1 j"ii,"-?r::il
;"J.;#;iil;;ü*,;;ttTli,'t::1"*T"li":::
*";' romano arcaico el veníre in fidem, a través del nentm), donde,
;ü ;"' ;; ñ d;;'Jú ; 1 1 mun d o. exte rlo r'
"ilgil. :.1' 111'1"",
constituya por sf
por otra parte, no se distinguía entre derechos reales.y derechos
..h't"-p^*-qii. tt del
.deudor de obligación, organizándose éstos a imagen cle aciuéllos y a
mismo "o.fo.tamiento
un biel¡, como'oU¡tto idóneo del derecho del acreedor'
través de la protección penal de los prirneros (turtum, etc.), sigrre
ffi;;d;" au; *ti t"rezca de. un poder inmediato sobre
tirti*"
excluir 1ti configuración.comp
recayendo sobre la voluntad del deudor, hasta el límite de la
t.l',;bi."; nir] es ddciÑo para coacción. De modo gue se traduce en un'derecho del acreedor
;;;t;ú; ;"bi.tivo, porque ld categoría de lps derechos subjetivos (crédíto) a exigir el comportamiento debíclo (deuda), y libremen-
patrimoniales oo s, ugót" con 1oí que recaen sobre un poder in'
te determinado por ambas partes, o deducido de la ley.
mediato
sr. .
Esto se pone de relieve en relación con el cumplimiento cle
La construcción, aunque fundada sobre el deber del deudor' las obligaciones, a través de la relevancia que adquieren los ele-
tiene en cuenta una perfecta correlación entre la posición
pasiva
mentos subjetivos del contenido del comportamiento del deudor.
v la oosición activa, en cuanto el comportamiento del deudor ;
Así, imposición de una determinada diligencia (art. 109S Cc.),
que cbnstituye el coirtenido de la obligaoión, debe. satisfacer Per'i indemnización de daños y perjuicios por haber incurrido en
iectamente ei interés 'Jel acreedor. Só1o cuando el deudor no
cum'l dolo, culpa o mora, o por haber contravenido el tenor de la obti-
ple, el acreedor tiene ¿.t."ft"l f.-.¡."utiO-n for¿osa, y utlgT.l gación (art. 1101 Cc.), o, por el contrario, liberación del deudor
lrtá pu"da llevarse a cabo en forma específica, como sucede en'] que paga al acreedor aparente (art. 1164 Cc.), y toda la discipli-
las otligaciones de dar, tal posibilidad no serla argumento sutr'
i
na de la extinción de la obligación por imposibilidad de lo debi-
un del-acreedor.al bien
ciente 1íara la construcción de derecho I' {o por pérdida de la cosa, o por iesultai la prestación legal o
debido, pudiendo explicarse como un simple subro-gado del cum' físicamente imposible (arts. 1l8t a 1184 del C-Odigo civil).-
plimientó, mediante ia actuación de la tutela jurisdiccional'.
' " i
Objeto de la relación obligatoria sería, por tanto,.el deber I b) En los Derechos primitivos el acreedor tiene un pocler
de cumplimiento entendido como actividad personal a.la Que el i sobre la persona del deudor y, después, sobre su patrimonio. En
cambio, en el Derecho moderno el acreedor tampoco tiene una
deuclor'queda sujeto. Por eso, según el propio Giorgianni, <la,l
dominación directa e inmediata sobre el patrinonio del deudor.
obligación es la relación jurídica en virtud de la cual una per$o- i
Por eso cabe que una persona se comprometa a entregar una
na ñeterminada, Ilamada deudor, sá halla vinculada a un com' ;
fortamiento eváluable patrimonialmente I fin de satisfacer unr: suma de dinero que no tiene, o unB cosa que no le pertenece.
interés, aunque no sea patrimonial, de otra pelsona determinada,¡ ¡
-E Lbbblig"zione, cit., prígs. t6 y ss., t4t y ss.
y
s V¡d. la bibliografla iitada en ia nota Ll supra.
5r M. Gronc¡¡¡rNt, L'obbligazione, clt., pÁgs. 22 ss. 1l

I
xr¡. coNcB¡fro Du ouLloAc¡oN 8. coNTENIDo DE L\ PREsrAcIoN. su PÁ'rRrMoNlALlDAD 325

E incluso a realizar una prestación que inmediatamente carece su cumplimiento del que responde el patrimonio del deudor,
de contenido económico, aunque sea evaluable en dinero. como hemos visto. Sin que puedan sePararse la actuación volun-
Cuando el deudor asume una obligación, no adquiere directa' taria dé la actuación judicial. Esto era posÍble, en cambio, en el
mente una responsabilidad, porque lo que nace para el acreedor Derecho romano clásico, donde a causa del sistema de acciones
es el derecho al cumplimiento de la prestación, es decir, a la el comportamiento debido por el deudor no era exigible judi'
cooperación del deudor, pero no a una parte, o al todo, de su gialmente, puesto que el acreedor no podía pretender en juicio
patrimonio. Así lo expresa claramente el artículo 1088, cuando que el acreedor fuera condenado al cumplimiento de la misma
determina el contenido de la obligación. La responsabilidad del prestación ya que la demanda sólo podía dirigirse a la indemni-
deudor deriva del cumplimiento de la obligación, ya sea personal zación cifrada en una cantidad de dinero
5ó. Pero en el Derecho
(indennización de daños y perjuicios), ya patrimonial (como moderno, la actuación judicial del derecho del acreedor no queda
sustitutiva del cumplimiento, según el art. 1911 Cc.). circunscrita a pretender la indemnización pecuniaria equivalente
La relación entre el derecho del acreedor y el patrimonio dol o del daño derivado del incumplimiento, sino que es judicialmen'
deudor no pueden tener otro sentido, incluso cuando se frata te exigible la propia prestación debida. De modo que la senten.
de la obligación de entregar una cosa determinada, nuestro De' cia de condena se dirige ante todo a imponer forzosamente el
recho no atribuye un derecho real al acreedor sobre el objeto de cumplimiento en forma específica, desempeñando la i¡de¡nniza'
la prestación del deudor. No siendo en tal supuesto, como dice ción un contenido subsidiario (sustitutiva del cumplimiento), o
Puig Brutau, por tanto, <cuando tiene ver{adera trascendencia complementario (ejecución en forma específica más resarcinien-
la declaración de que el deudor responde del cumplimiento dc to del daño) del propio gumpli$iento t.
las obligaciones con todos sus bienes. Esta verdadera trascen'
dencia se maniJiesta, en cambio, cuando produce el efecto de
someter a la acción ejecutiva del acreedor incluso los bienes del 8.
deudor que no están directa y concretamente debidos> r. Como
Coutenido de la prestaciós. Su patrimonialidad
sucede en el caso de pagar una cantidad determinada, ya repre' Como hemos visto, la prestacíón se identifica con el objeto
sente el equivalente económico de la pre$tación directamente,, de la obligación, conclusión a la que llega tambiéu la mayor
debida, ya signifique la indemnización de lqs daños y perjuicios parte de Ia moderna doctrina española$, Entendiendo por pres-
producidos. I 'ii
tación la conducta debida por el obligado, consistente en dar,
En uno y otro caso, según resume el prilpio autor citado, lai
hacer o no hacer alguna cosa (art. 1088 Cc.)5t.
relación entie el derecho del acreedor y el patrimonio del deudor;,'
Al atribuirse este signüicado al término <prestacióno, la doc-
se manifiesta de'la siguiente manera: <En el primer caso, el
trina, según dice Puig Brutau, <trata de unificar en un concepto
ordenamiento jurídico impone al deudor la obligación de entregar'
la cosa debida y, en caso de incumplimiento, concede al acreedor s E. Berr¡, Teorla general de las obligací¿nes, cit., I, págs. 521 y ss.
el poder de extraerla, por medio de la autoridad iudicial, del t A. Hen¡ÁNpnz Gtt", Derecho de obligacíones, cit., pÁgs. 67 y ss.
patrimonio del obligado. En el segundo cas'o, lo que el ordena' 5s J. CAsrÁN'folEñ^s, Derecho civil, cit., III, págs. 6J y ss.; A. HBn-
miento jurídico ordena extraer del patrimonio del obligado es' u,(Nonl Gru, Derecho de oblígaciones, cit., págs. 108 y ss.; J. Putc Bnu-
"r¡u, Fundamenros, cit., I-2, págs. 24 y ss.
el valor de los bienes que pertenecen al deudor, y en la medida- ¡c El Código civil no utilizá, óomo observa L. Df¿z-Prc¡'zo, una termi-
necesaría para satisfacer el derecho del acreedor> 55. nologia precisá, pues, en ocasiones, parecc entender que las cosas o los
:S
servicios son el objeto de la obligación, como al hablar de ncosa debida'
c) Por último, el objeto de la obligación no puede ser otrff (art. Ll82) o de <deuda de cosa ciertax (art. 1.185) o de qdeuda de una
que la prestucíón, consistente, para el deudor, en el comporta{ cosar (art. 1.165), etc. Pero cn otlos casos habla de <prestación> con
miento debido, y, para el acreedor, en la posibilidad de exis$ sentido bastante aproximado al que le atribuyen los modernos autores
(asf, en los arts. 1.151, 1.152, 1.161, 1.184, etc.). Sin embargo, otras veces
Y Fu;;entos, cit., l-2, pÁg. 23. ; el Código utiliza la palabra aprestación> para referirse a la obligación
de hacei o no hacer, en conrraposición a la de dar (véanse los artícu-
5s Fundamenlos, cit., I-2,
- -, pÁg. '.
..-o. 24.
- I, los 1.147 y 1.151): Fundamentos, cit., I, pÁg. 434.
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326 XTI. CONCEPTO DE OELICACION
8. coN'rENtDo DE LA PREsrAcIoN, su PATR¡MoNIALIDAD 327
el objeto del derecho de crédito, que ha de consistir en Ia satis'
faccién del derecho del acreedor por medio de una determinada lo que se refiere al objeto de la prestación o a la prestación
conducta de la persona obligada. Esta conducta del obligado.ten- misma, debe necesariamente tener un contenido económico. So-
drá generalmente un contenido patrimonial 9 será susceptible, lución que ha acogido el Código civil italiano, en su artículo
por iegla general, de dar lugar a la ejecución forzosa Por una !L74, e! cual establece que <la prestación que constituye el ob-
iu*a óquiíulente al interés económico en la misma prestación jeto.,de la obligación debe ser susceptible de valoración económi'
debida.'En último caso, quedará la posibilidad de exigir el re' ca y debe corresponder a un i¡terés del acreedor, aunque no sea
sarcimiento de los daños y perjuicios que haya producido en *' el patrimonial>.
patrirnonio del acreedor la repercusión del incumplimientou E. Betti, explicando el precepto citado, dice que <la fórmula
' Prescindiendo aquÍ de otros asPectos en relación con las con- legislativa distingue con claridad entre Ia prestación considerada
diciones que ha de ieunir la prestación, a Ia que se aplican los en sí misma, que constituye el objeto de la obligación, y para la
requisitos-de posibilidad, licitud y determinación, vamos a ocu' cual se establece la necesidad de ser susceptible de una valora'
painos solamente de la cuestión de su patrimonialidad. ción económica, y la correspondencia de la prestación misma a
' En este punto, según la doctrina iradicional, la..prestagión uu interés, respecto del cual la ley explícitamente afirma que
ha de ser de-naturalezi patrimonial y evaluable en dinero. Esta puede no ser patrimonial...>ó. Razonamiento este último qub
teoría tiene su origen en el Derecho romano, con base en un puede ser aplicable a nuestro Derecho, a la vista del artículo
texto del Dige{to que dice: ea enim.in-obligatione..consistere, 7271 del Código civil.
quae pecuníi Iüí praestarique possuitít, lo que-posiblemente te' Pero lo mismo hay que entender, de acuerdo qon un impor'
niu qire ver con las exigencias del procedimiento formulqrio, tante sector de la doctrina r, en cuanto a que la 'prestación en
según el cual Ia condena había de ser pecuniaria, por lo-que era sí misma considerada debe ser susceptible'de valoración econo'
nirural que sólo pudiesen ser objeto de obligación aquellas pres- mica, directa o indirectamente determinada, y a pesar de que
taciones que podían estimarse en dinero. no exista precepto expreso que así lo establezc¿, como sucede
o,
nn cairbio, modernamente se extiende la opinión inversa en el Derecho italiano. Inclinándonos por esta solución, ya que
considerirndo que la pecuniariedad ho es requisito esencial de Ia pecuniariedad de la prestación forma parte de su propia na-
la obligación, üastandb con que rePresente un interés dig^no..de turaleza, entendida como objeto de la obligación, pues, en otro
protecc'ión. Esta es la solución que'há acogido el nuevo Código caso, no sería posible hacer valer la responsabilídad deI deudor
óivil portugués quc en su artículo'598'2 establece_que <la pres' por incumplimiento de la prestación, de acuerdo con lo dispuesto
tación no necesita tener valor pecuniario, pero debe correspon- en el artículo 1911 del Código Civil.
der a un interés del acreedor, d-igno de proiección legal". Por lo demás, esta cuestión presenta diversos aspectos según
Tampoco ha faltado una postura intermedia, especialmente en qué consista la forma de realizar la propia prestación, como
entre la'doctrina italiana, entendiendo que hay que distinguir tal, por eso, siguiendo a Puig Brutau, interesa destacar los si-
entre el interés que el acreedor tiene en la prestación'y la pres' guientes: <a) Puede ser objeto de una obligación propiamente
tación misma. En cuanto al primero, lnada impone la necesidad juridica toda prestación del obligado que pueda ejercitarse en
de un interés económico en el acreedcjr, basta con .que sea lícito forma específica, coactivamente si es menester, con independen-
y digno de la tutela jurfdica; en cuantp al segundo, es decir, por
8 Teorla genbral de las oblígacíones, cit., I, pÁgs. 53'53. El clásico
6Fundamentos, cit., I-2, pág. 25. ejemplo de R. vox Incntuc, arrendamiento dc una vivienda estipulando
ór D, 40, 7, 9,2. que el inquilino no toque el piano, podfa parecer en su_época que no
ó¡ Sóbr¿'toa;'a partir de R. vox JnelirNc, ¿Dcl intcrés en los contr¡' ténfa conténido patrimonial, pcro en nuestra sociedad de consumo lo
ror y ái la supuestri patrimonialidad üe las, prestacioncs gbligatoriasn,. cn patrimonial o nó piltrimoniaf adquierc un significado totalmcntc dife'
'lrei estudios'iurldícós, trad, esp,, Buenos'Áircs, 1947. En nr¡estra doc' rcntc.
trina siguen cit¡ orieniación, A. HrnxÁnoez Gtr., perggho d.e oblígacio ó. J. C^sr,(N Toneñrs, Derecho civil, cit.. III, págs. 65 y ss.; I' Purc
nes, cit.; pdgs. 108 y ss.t I. L. L¡cnuz, Eleft,tenlos, cit.. II'1. pógs. 34 y ss, Bnut¡u, Fundamentos, cit., I-2, págs.24 y ss,; L. Dlzz'Ptc¡zo, Funda-
mentos, cit., I, pógs. 548 y ss.
328 xrr. coNcEPTo DE oBLIcAcIoN 10. el v¡Ncu¡.o JURrDrco 329

ciu de su contenido; b) si no cabeiesa ejecución co¡ctiva de la como. sucede en las obligaciones mancomunadas y solidarias
misma prestación debida (cumplimieuto en forma específica), la (arts. l1J7 y siguientes Cc.).
obligación podrá ser ejecutada a base de converti¡ este interés Por otra parte, los sujetos de una obligación deben ser da-
del ácreedoi en una cantidad de dinero que rePresente el valor de terminados o susceptibles de determinación. Pudiendo presen-
la prestación debida; c) final¡nente, cabe que la prestación,- aun' tarse, en este sentido 6, las siguientes hipótesis:
qué no pueda ser ejercitada coactivamente'en forma específica y
tampoco pueda fraducirse en un equivalente económico, haya a) Obligaciones con sujetos ablolutamente determinados en
causado perjuicios al acreedor al ser i¡cumplida, por lo que el momento de consdruirse la obligación, que es el supuesto
procederÁ reclamar la indem¡ización de estos perjuicios que pue' normal.
'den no coincidir con el i¡terés en la patrimonialidad de la pres' b) Obligaciones en quc una de las partes esté perfectamente
tación debida. Esta tercera posibüdad puede coincidir con las determinada inicialmente, habiendo de determinarse la otra pos-
otras dos)> 6. teriormente (es el caso de las promesas hechas al público para
recompensar a persona determinada por sus servicios, por una
obra, o por sus simples conocimientos, o cuando se t¡ata de obli-
9. Los otros elementos cle ia obligación. Los sujetos gaciones incorporadas a títulos al portador o a la orden). pu-
diendo decirse que la obligación se establece, en.estos casos, in
Según la.doct¡i¡a rr¡dicional, los elementos dc la obligación incerla¡n personam, aunque posteriormente lleguc a determinar-
constituyen su esfructura, aunque esto hay que entenderlo desde se, i¡cluso cuando se trata de tírulos de crédito, como es posibie
un punto de vista de Ia estructura exlerna, puesto que la verda- el cambio sucesivo de sujetos, tales obligaciones se califiian de
dera estiuctura de la obligación como relación jurídica, o dere- ambulatorias e .
cho subjetivo, viene cieterminada, como henos visto, poi !a prc- . c)- Obligaciones en que la determinación del sujeto pcsivo
fiene lugar en relación con una cosa, como son las llamadai obli-
pia naturaleza y contenido del objeto de Ia obligación.
Hpcta esta salvedad, di¡emos que los elementos de la obliga- gaciones ob re¡n (arts. 1905 y siguientes Cc.), o en aquéllas en
ción son los srjelos, el obieto y el vínculo jurídico. Ahora vados que una responsabilidad se deriva de cierta situación dé las per-
a ocuparnos, exclusiva-ente de los sujetos. sonas (arts. l90J y 1908 a 1910 Cc.), o de Ia mera realizacióri de
La obligación constituye una relación jurfdica que se desen- una.actividad peligrosa, aun no incurriendo en culpa o negligen-
vuelve entre personas, como vimos al diferenciar los derechos cia (responsabilidad objetiva de la conducción de- vehículoi de
reales de los derechos de obligación, siendo preciso para su exis- motor).
tencia un sujeto acfivo o acreedor, que tiene derecho a exigir y re- .d) Obligaciones en las que tanto el sujeto pasivo, como el
activo, se determinan en relación con una cósa que es el caso de
cibir la prestación, y un sujeto pasivo o deudor sobre el que pesa
el deber de realizarla, y en caso de incumplimiento la responsa. las llamadas obligaciones reales o propter rem*.
bilidad patrimonial correspoudiente.
No cabe, por tanto, imaginar una relación obligatoria en la
que no existan estos dos tipos de sujetos, aunQue propiamente 10. El vlnculo jurídico
más que hablar de sujetos debería de hablarse de parfes, una
acreedora y otra deudora, pudiendo estar integrada, cada una . .^EI r¡ínculo jurídico es el elemento más importante de Ia
obligación, aunque se dé por supuesto por el hicho de existir
de ellas, de uno o varios sujetos, ya que en una obligación pueden la <relación obligatoria>.
existir varios acreedores y varios deudores, originando lo que se
llaman obligaciones pluripersonales, tanto por el lado activo, $ Asf, C¡srfN Tosrñ¡s, Derecho c¡vit, cit., III, págs. 55 y ss.
como por el lado pasivo, que pueden adoptar diversa estructura, ó7 J. Ossonro Mon¡r¿s, Derecho de obligaciones,-cii., págs. 41 y ss.
6l I. L. oe ros Mozos, rls obligación rrial, aproximacióri u sr', icon-
8 ceptg)¡ en Líbro-Homenaie a R. M,'Roca Sastre, II, Mad¡id, 1976, pá-
Fundamento,r, cit., I.2, pfig,. 26. ginas 331 y ss.
:

330 xll. coNcEP-To DE oBLIGAcIoN


10. EL vrNculo JURrDrco 331

trariamente, ni en contra de la libertad que el propio ordenamien-


El vínculo es lo que ata o liga al deudor al cumplimiento de
to reconoce y ampara.
la obligación, aunquó propiamente, como tal, ata o liga tanto aI
Esto se manifiesta en la obligación que asume el acreedor
deudoicomo al acieedor.-Lo que Pasa es que, dirigido el víncu-
de cooperar al cumplimiento de la obligación que incumbe al
lo a un lin primorclial que és lá satisfacción del interés del deudor, no impidiendo al menos su actuación (por poner difi-
acreedor, mediante el cumplimiento de la obligación'. o, en su
cultades, estorbos, o simplemente por no prestarle atención), lo
elefecto, mediante el equivaiente pecuniario (el id quod interest),
que es el caso de la mora del acreedor que puede dar lugar al
la doctrina moderna generalmente no se ocupa del tema, encon- ofrecimiento de pago y a la consígnación (arts. 1176 y siguientes),
trando aclecuacia contestación al tema de la finalidad del víncu-
lo mismo que se encuentra obligado a respetar el plazo, arlnque
lo a través del estudio del objeto de la obligación, como ya no se haya fijado, en los términos del artículo 1128 del Código
hemos visto.
civil, o el pago hecho a un tercero en cuanto se hubiera conver-
Pero existen otros aspcctos que aquí interesa destacar' Por tido en su utilidad (art. 1165-2 Cc.), o la pérdida de la cosa de-
un lado, el vínculo jurídico (o causa obligandi) en cuanto cons- bida, etc. Por último, también hay que tener en cuenta que el
rriñe al deudor u utt co*po.tamiento determinado, no disminu- ejercicio del derecho dei acreedor ha de tener lugar, civilíler, es
ye su libertad, ni la lirnitá, de ot¡a rnanera distinta a la que so-
decir, de acuerdo con las normas de la buena fe, que alcanzan
porta el destinatario de cualquier deber. jurídico, y como este
ai ejercicio cie tocios ios derechos, según el artícuio 7."-i ciei Có-
vínculo deriva, a través del contrato y de las otras fuentes de digo civil ?t.
las obligaciones del propio ordenamiento jurídico, al establecer
,

una üÑtaci6n de la libirtad, lo hace en virtud de un ínterés


jurídico digno de protección, y sólo en la medida suficiente y
necesaria para satisfacerel interés protegidg-
Esto sé manifiesta en la disciplina del obieto de la prestación
que el Código desarrolla en los artículos l27L y siguientes, a
propósitb de los contratos, y que'nuestta doctrina estudia tam-
@. Peio de
bi¿n rn reiación con los requisitos de la prestación
modo más especffico aparece a propósito del lavor debitores que
se manifiesta precisamente para no hacer innecesariamente gra-
vosa la posición del deudor, y del que encontri¡mos numerosas
aplicaciones en nuestro Código civil (arts. 1128, 1152, 1164,
1288, en su caso, etc.), sin que este sea momento oPorhrno Para
desarrollar tan interesante tema m.
Por otro lado, precisamente el vlnculo jurídico (causo cívílís
obligandi) hace que la posición del acreedor,y,del deudqr se
hailJn en el mismo plano, con independencia del cumplimiento
de la obligación. Pueito quo, nmbas-posiciones, la de acreedor y
la de deuáor, son posiciones eo cl Dórccho no establecidas arbi-

o Vid., especialmcnte, J. Roc,r JuAN, (Determinación indirccta dc l¡


'obligntoria
prestaciJn' r"lacióá (Notas sobre la determinación al
arbitrio de "n'la
un terccro)r, en AÁales de la Universidad de Murcia, 1951'
isSZ; p¿gr. 435 y ss.; Á. M¡,nrfx PÉnsz, tsobrt la dcterminabilidad de ?¡ J. L. DE r-os Mozos, <La buena fe en cl tltulo preliminar del CG
la pieitaóión obligatoriar, en llevísta General de Legislación y lurispru' digo civil*, cn Esludios (Acudemia Matritensc del Notariado), l, El tllulo
deñcia, t918, y ed. sep., Madrid, 1958. preliminar del Código ciyil, Madrid, 1976, págs. 441 y ss.
m M, G¡onc¡¡nNr, l'oábligazione, cit,, págs. 147 y sr.

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