2.2 La - Obligacion-De - Los - Mozos - Civil
2.2 La - Obligacion-De - Los - Mozos - Civil
*,
i
,,
¡ r¡ {¡
I
.:.t/
Monogrlffas CTVITAS
JOSE LUIS DE LOS MOZOS
Di¡crÍorcs; M¿nucl Alonso Otea, Marias Conés, Luis Dfce"Picazo, Caiedrá¡ico de Dcrecho Civil
Jairne Garcla Aiovcros, Ehu¡rdo Garcla dc
Enterrír,
iesús Gonzilcz Pércz, A$elio Menéndcz, Gon¡rlo
Roclrlguc" Moun¡lto y Roclrigo Urf:r.
DERECHO CIVL
," (METODO, SISTEMAS
Y CATEGORIAS JURIDICAS)
E.
EDITORIAL CIVITAS, S. A.
*
XII. CONCEPTO DE OBLIGACION
**
1. Pl¡ntea¡niento y noción preliuinar
significados, la obligaciónse confunde con la noción -más g9- De acuerdo con esta precisión, la tradición pandectista co-
né"rica de <deber juiídicon. Incluso es frecuent€ en el lenguaje loca a las obligaciones entre los derechos persansles, por contra-
de para designar comportamientos posición a los derechas reales2, viniendo de este modo a cons-
iuríciico hablar obligaciones
debidos que, teniendo él origen más diverso, no siem.pre cons'
tituir una de las categorías más importantes de los tlerechos pa-
trimoníales y, por supussto, el elemento básico de todo el trá-
tituyen y'se conformao .otoo vetdaderas y propias obligaciones
en ierrtibo estricto: enrre una$ y otras podemos citar las deno' fico jurídico J, separándose, por ello mismo, de los derechos o
relaciones de familia, por un lado, y de los llamados derechos
minadas obligaciones del usufnictuario, las del propietario.del
predio sirvieñt", lus que se desenvuelven entre padres e hijos, de la personalidad, por otro.
las obligaciones testamer¡tarias, etc. Sin embargo, no hay que olvidar que existe uua relación ju-
En Il segundo de los sentidos indicados se denomina obli' rídica obligatoria, siempre que al derecho del acreedor se co-
gación (oblilatio), ya desde el Derecho romano clásico, o aun riesponda una obligación del que se halla en siiuación de deu-
dor, o viceversa, aunque esa relación sea iristrumental o acceso-
ireclÁsico, i una orelación jurfdica>. por .la gue una
persona'
ilamada atreedor, tiene dereóho a exigir $e otra, llamada- d-eu' ria de un derecho real, o de un derecho de'sucesión, o aun de
¿oi unu determinada prestación, halándose amparado. el De' ' un derecho o relación de familia {. Lo que sucede es que el
recúo subjetivo que naóe de esta relación por una. acción per- ¡ habitual afáu elasificatorio que arrastra la tradición romanista,
sonal (ccfio in personam) j y que ha predominado en la codificación, puede llegar a oscu-
, recer esta perspectiva. Aunque, de todos modos, contempla la
M. K¡sen,'r.D¿s riimische Privatrecht, I, 2'' ed', Münchcu, 1971,'
I relación obligatoria en general, y con independencia de que pue-
1975;
;;;;l ¿?é C. vox S¡vrcxv, Sisrema de Derecho romano agtu!!": da presentarse como instrumental o accesoria, en otro tipo de
"-tt.r
i;;il.;;,.i.;7¿-ir'ru¿ti¿, taroz¡; v Le droit des oblisations, trad' fr"l relaciones jurídicas, se corresponde con los llamados derechos
'bioii Diritto delle..pandette, Esd' ü', II''l'on-i
I, Parls, ige¡; ¡. WtNoscxgt¡, de crédito, o simplemente derechos de obligación, y en este sen-
rt, rsii¡ I- C¡*soorNts*, civil, ll,,Obtilations, 8" ed', Parfs, 1975; ¡
ól M^.;t y P. Rrw,ruo, Droit civil, fi'l, Les.obligations, Parls, 1962 tido acogen los códigos modernos.el concepto de obligación, in-
fz-^'"¿L-jso'7li H. L. M,ráiup'Íuát *i, Lesons de dráit civil, II'1, oblt:r tegrando su regulación el Derecho de obli{aciones que viene
),i¿il iit¿íi¡u-i¿iiril. +l Á¿., Paris,'1960 (5.^ ed., le75); G' -tuernr.v'i comprendido, en el nuestro, en su libro IV, don algunás impre-
bour,r¡cen, Trailé étémentaira de d¡oit civil, de M. Pt¿utol. II' 5'r ed'-i cisiones sistemáticas, por incluir materias que no le correspon-
F"Jilsiái R. S,r¡.r.¿tr¡-¡s, Etuda su.r .le théor.i.e génétale, de l'obli1atíon, den, como es de sobra conocido 5,
d'ao,ibs le'oremier proiet de Code civíl pour I'empirc alteñancl-' f,'n 9o''i
psiis, tgzSi E. Buir¡sR, Scftrvei¡erisches Obfigotionorrrecht' AllSeñe.n¿e I Por su parte, las nonnas generales sobre obligaciones están
f"¡t,'Zi:¡ci, 1979; Desc.uex.tux, Psrtie !énérale du d.roit des obl¡{lttonsú\ contenidas en los artículos 1088 a 1215 del Código civil, y sou
Ginóbra, 1gi2; p.-ENcsr, Tr¿ité des obligations en droit suisse,lJrsposr;.¡ i aplicables a todos los Derechos de crédito o relaciones obligato-
tions généralei du Co, Neuchitel, 1975; W. s-cHóNuxsence*.{ P;l,fJ{
Zürícñer Kommentar, Y, Obllgationenrecht, Eínleitung, 3'|,-qd.' {unfn;i rias en sentido estricto, cualquiera que sea la nafuraleza de la
' relación jurídica en que se presenten, sin'desconocer que apa-
1973; L. ExNeccsnus y H' Lrxr'laxx, Lehrbuch. des bürgerliche! R-e:!::i:
lI, itecht der Schuldverhiillnisse, 15.' ed., Tübingcn,-1958;--l' Ftyl^l recen de manera predominante en los contratos, en el enrique-
Schutd¡echt, 2'' ed., Karlsruhe, 1960 (4.' ed., { vols] l9?G197I); -\' l+ii cimiento injusto, y como consecuencia de los actos generadores
nenz, Dereího de obligaciones, trad. esp., I, Madrid, l95q !l' ll'' :-d:+l
t"ttinih"n. 19?6); H. T É. Soencel, Bítr [arliches Oasetzbuc!' Kommentar;¿\ 1 Asf, B. Wrxoscns¡o, Dirítto dalle pandetle, II, pÁgs. 1 y ss.
T.rqtado de tss'
ll, Schuldrecht;'11.'cd., Stuttgart, 197?¡ A. vo.x Tusn, Manuale
oblisacíones, trad. csp., I, Madrid, 1934; F. Mrsstxeo, dt,st''l ¡ Resalta este ¡specto etr truéstra doitri¡a, |. Purc Bnuriu, Furrdo-
menlos, cit., I-2, pág. 9.
riuí civile é commetiiale, III, Milano, 1950; E. Burrt, Teorla generat Si,
las obligaciones, trad. esp., 2 vols., Madrid, 1969'1970; R. or Ruccten94 j 't A. HsnN,{NDez Gtt, Derecho de obligacíones, cit., pdgs, 57 y ss.;
lstituzióni di d'íritto civile (a cargo de F. M¡¡rol), I, 9.¡ ed- Jvri¡ao%l D. oe BuEx, rObligaciones especiales y obiigaciones inótitr¡óionalosí, en
Revista Cubana de Derecho, julio y septiembrc de 194J, pÁgs. 626 y ss.;
Mesina, 196t; M. Gtonct¡l'lNt, L'obbligazlone, Milano, 1951; M'.'l'oNDojt
;óúü;ü;;i in'eini.uli", in Comientario' ql codice auifa, dq v' nq :d
M.
r-Gronc¡*¡¡¡u,
L'obbligazíoÁe, cií., pigs. 69 y ss.
Asf, los artículos 1.515 y 1.444 dcl Código civil se refieren al rá
frúniixt, V. Rorn-¡, tgzo.' .
r Yid', por todos, M. 'KAseni Ddr rÓmische Privatrecht, cit', I' páeíi gimen económico matrimoniaÍ, y los artfculos-1.604 a 1.664 se refiercn
iu. ¡ los censos rataudo do la prescripción los a¡tlculc¡s 1.950 a
nar 479 y
I { 1.975,
t
-108 xu. coNc8t¡'r'o DE oltL¡o^cloN 2. Dpnen JURIDIco Y oüL¡cAcIoN J09
de responsabilidad civil, sunqus su regulación las contenrpla de aL expresar que (toda obligación consiste en
fijar su contenido,
una manera abstracta y general, y por ello mismo, sus reglas dar, hacer o no hacer alguna cosa>. Pero, por otra parte, si el
tienen valor normativo en todas las ramas del Derecho privado
ó.
deudor no cumple con la prestación (deuda), se halla sujeto a
Como parte del Derecho civil, el Derecho de obligaciones, según una responsabilídad en los términos que establece el artícu'
ha observado K. Larenz, aparecc con tal carácter al no tener lo 1911, según el cual, <del cumplimiento de las obligaciones
por objeto un sector vital uniforme, como acontece con el De' responde el deudor con todos sus bienes prescntes y futuros>.
recho cle f¡milia, el Derecho de sociedades, el Derecho laboral Combinando estos dos elementos, deuda y responsabilidad,
o el de arrendamientos urbanosT. Por ello, no constituye ningu' eu reiación con el vínculo, hallaremos su verdadera naluraleza
na esfera unitaria por razón de su contenido, a pesar de lo cual y significado. Lo que pasa es que, en relación con ello, la doc-
se halla justificado su tratamiento unitario por razones de índole trina se halla dividida en dos corrientes opuestas. La que consi-
técnico-dogmática, dada la naturaleza del vínculo entre acreedor dera que el vínculo se refiere al. comportamiento del deudor,
y deudor, cualquiera que sea la clase de relaciones sociales a que comportamiento debido (teorfa subjetiva), y la que estima como
se refiera ¡. más importante el-aspecto de la responsabilidad patrimonial del
Por último, hemos de hacer constar que dado que los códi- i deudor, bien configurando el derecho del acreedor a la presta-
gos no definen propiamente el concepto de obligacióne, se hace; ción como un bíen debído, bien como un valor o una garantía
difícil precisar en qué consiste ese vína¿lo iurídico que, según i que sujeta el patrimonio del deudor (teoría objetiva),
Ia doctrina tradicionalr0, liga al deudor a cumplir la obliSación. i Por eso, después de deslindar el concepto de obiigación, va-
Nuestro Código, por su parte,,en el artículo 1088, se limita a j mos a referirnos a su nafuraleza y a su estructura, ofreciendo a
. 'rj{ propósito de cada una de estas cuestioues el examen de las teo.
c f.Purc Bnur¡u, Fundamentos, cit., II-1, págs, lGll, añadiendo que:ii rías más importantes.
rla circunstancia a que acabamos de referirnos puede ser la causa de'
que el sistema del common /arv desco¡rozca ls exiitencia del Dcrecho do
obligaciones como un& partc formalmcnlc autónoma e indcpendientc.
significa tal particularidad que no existan o no puedan localiz¡¡sc las rF
glas correspondientcs o que pucdcn considera¡sc paralelas a las de oueei,
2. Deber jurídico y obügaciótr
iro Código'civil, pero hay qrie buscarlas en cada una de las normas quo;
sc consider¿n separadamenie en los países de Ca¡nmott /arv, especial: La idea de <deber jurídico> es mucho más amplia que la de
mente en eI Law ol Contracls, pcro también en el Unjust Enrichment!: obligación, puesto que existen deberes jurídicos como consecuen-
Torls. Property, Decedent's Es/ales, Agenc-y, Parlnership, Corporalions,,,. cia de la mera convivencia social, así el deber de respetar las
etcétcra>. leyes q el de no interferir en los derechos de los demás, no son
1 Derecho de obligaciones, cit., I, pdg. lJ; cn el misruo
propiamente obligacionesrl. Tampoco lo son en sentido estricto
'f. Essen,
s
Schuld¡echt, cit., pág. 2.
los deberes nacidos de las relaciones jurídicas más diversas, ya
En este sentido, nuestia doctrina mús moderna, J. Pulc Bnur
Furulanrcntos, cit., II-1, pdg, 9; L. Dlrz'Ptc¡zo, Fundamentos do Der.q que siempre que existe un derecho subjetivo, frente al mismo,
cho civi! patrimonía!, cit,, I, pÁgs. 321 y ss.; J. L. I'AcnuA Elemenlos, se configuran una serie de deberes que vienen a delimitar el
lI-1, pág. 11.
contenido de aquel derecho, incluso aunque el propio Código
t Én los trabajos prcparatorios del Coilíce civile italiano
eEnlosl de 1942'
rl-
Proyecto ministeri¡l óonienfa siguiente definición: cLa obligación.eri
la las llame obligaciones: así, por ejemplo, el artículo 56 establece
-vrnculo
un en virtud del cual el déudor es tenidq respecto del
a uns prestación positiva o negativa.D Pcro posteriormentc se
por considerar qué Ia tarea de defini¡ correspond€ a la doctrina y no' rt A. Hen¡¡ÁNorz Gl:-, Derecho de obligaciones, cit., pÁgs, 57 y ss.;
la lesislnción.
legislnción. ia -I. Osson¡o Monrus, Derecho de obligaciones, Granad¡, 1958, págs. 12
¡dDoctrinn quo arlanca de la propia Instlluta.do.]usuwt.rxo, quo 13; I. C¡sr,{¡l Toseñ¡s, Derecho civil, cil., II-1, pÁgs. 37 y ss.; J. Puro
IBRUTAU,
define del siguiente modo: Obligatío est iu¡ís vinculum-qlto Funtlamentos, cit., II-1, pÁgsi 5 y ss.; D. Espllr, Manual de Dere-
adstringimur alicuis solvendae rÁi secundu,n nastrse civitatis iura t cho civi! español, cit., III, págs. 6"7; M. Ar,u.u,ron¡o, Derecho civil, cit.,
5, ll, pr,), En el Derocho común, las I'artidas, lnspirdndoso cn la II-1, pógs. 1l y ss.; L. Dfez-Plc^zo, Fundamentos, cit., I, págs. 321 y ss.; L.
clcfineñ Íu obligación como /igcnriurúo que as lecho segund lay LlfEz-Prc^zo y A. Gulróx, S¡stems, cit., II, págs.89 y ss,; ¡. L. L,rcnuz,
,tututa (5, 12, 5), Elententos, cit., lI.l, pdgs. 9y rs.
l,
riül , ..j i.
,5it
'rrq4'"'q*w
ffi
]f ,+l
:.{il
';l
. 2. DEBSR lunlDlco Y oBLIcActoN 3ll
ll0 XII. CONCEPTO DE OBLICACTON :'J
5. Disti¡¡ción eutre derechos reales y derechos de obligación interrecurrente entte el particular, titular del derecho y el orde-
namiento 18.
Dentro de los derechos patrimoniales, los derechos ¿, oUfi:ft Por no tener en cuenta esta precisión, del todo exacta, con-
gación se contrapone¡r a los'derechos reales. En este sentido h . forme a una concepción normativa del Derecho, el pandectismo
doctrina tradicionalt5, teniendo en cuenta que los derechos de .t alemán del siglo xIX, representado fundamentalmente por B.
obligación se hallan provistos de una actio in petsonam, les ca. ;fr Windscheidre, construye una diversa concepción, partiendo de
lifica como derechos personales, de naturaleza relativa" puesto '.{ la premisa de que toda relación jurídica debe ser necesariamente
que ests acción sólo es ejercitable erga debitoreln..En cambio, $ intersubjetiva, y que, por ello, no puede haber relación jurídica
los derechos reales, al estar provistos de una actio i¡t rem, ejer- entre persona y cosa, con lo que, a la hora de diferenciar los
citable erga omnes, se califican de derechos absolutos. Pero esta derechos reales de los derechos de obligación, y habida cuenta
diferenciación, más que referirse a la naturaleza de los derechos, que estos últimos dan lugar a una relación entre dos o más per-
guarda relación con su eficacia. sonas determinadas, considera que, en los derechos reales, en
Descle este punto de vista, la diferenciación ya no puede vez de tener un sujeto pasivo determinado, lo es toda la comu-
ta¡r neta, puesto que existen derechos personales, como gl anenJ nidad, que de este modo asume una obligación pasiv¡mente uni-
da¡niento inscrito que goza de cierta eficacia real (art. tS+9 Cc.)li uttTl;
mientras que la propiedad mobiliaria no se halla tutelada ergai doctrina ha sido sometida a dura crítica, afirmanclo por
ornnes frente a los poseedores de buena fe (art. 464 Cc.). Por: un lado que el derecho real entraña <una senoría de voluntad
otra parte, se niega la distinción entre derechos absolutos y directa e inrnediata sobre una cosa) 20, mientras que, por ofro,
rechos relatiyos, considerando que los preceptos jurídicos exis, el sujeto pasivo al que se refiere, no puede,ser entendido com-
ten para todos, de modo que una obligación existe no sólo para. prendiendo a todos los miembros de la comunidad, sino que el
el acreedor y el deudor, sino también para los terceros que enij erga omnes alude únicamente a los que poteucialmente puedan
tran en relación con ellos¡6, dándose a la relatividad de la pro: llegar a tener cierta relación con la cosa !r.
pia relación.obligatoria otro significado (el que alcanza, En esta misma línea, E. Betti hace una crítica definitiva de
ejemplo, en los arts. 1257 y 1259 Cc.). ta construcción tradicional, para ello parte de señalar que el
En cualquier caso, la contraposición entre derechos pretendido ius erga omnes constituye un <énfasis absuido>, se-
tos y derechos relativos, a propósito de la distinción enhe dc; guidamente niega que el derecho real sea originaríamente una
rcchos reales y derechos de obligacién, viene ya tradici relación intersubjetiva, cuando los estudios históricos sobre los
desprestigiada ¡7, puesto que no explica más que el aspecto Derechos primitivos pruebqn todo lo contrario, poniendo de re-
lerno de la relación jurídica, o mejor dicho del derecho lieve, además, como ya había observado L. Barassi, que tal ma-
tivo de que se trate, ya que el aspecto interno, el agere lícere nera de concebir los derechos subjetivos era tributaria dei iusna-
que consiste todo derecho subjetivo no deriva de la relación turalismo kantiano¿, considerando, por último, que la peculia-
tirsubjetiva gus -se desarrolla in el seno de la relación jurídica'{ ridad del derecho real está en que la relación jurídica se desen-
que se desenvuelve entre los particulares, sino que siempre es vuelve entre un sujeto actlo determinado y unos sujetos pasivos
indeterminados, los cuales no vienen constituidos por la comu-
E La expresión ius i¡ ¡e aparece usada por primera vez en el Brachy nidad, como entendía la doctrina tradicional, sino por aquellos
logus iuris civílis o Corpus legtun (siglo xrr), que constih.tye una dc lar
primitivus fuentes de Ia difusión dc la recepción del Derccho romano. i
tó M. Toxoo, Ioc. cil,, en Contmenlaio teorico"pructico al coa tf p. B,rnurno, aDcl diritto soggetivor, en lus, 1952, pÁgs. 526 y ss.
civile, ait,, págs. 4-5, y allf rcfcrencias, tg- Diritto delle pandette, cit., I, págs. ll0 y ss.; II, pá'gs.- t y ss.
l? En nuestra doctrina, sobre todo, J. V¡rrnt os GoyTtsolo, *Nr
,. - {l este senrido, V. Poucco, Le obblígazioni nel diritlo civíIe íta-
crfticas ¡ la pretensión de encasilfar todos los derechos patrimoniales rrr¡no, l{oma, 1915, píg. 22.
las cutegorías de derechos reales y de crédito¡, en Esfudios sobre Dt ?l
cho tle coso$, 2." ed., Madrid, 1973, plgs. 175 y ss.; y <La distinc - Así lodi apunta
rrammenti
agudamcnte S¡xtr Ro¡"r¡No. (Dirittí assoluti>, en
un dizionario giuridíco, Milán, 1947, págs. 50 y ss.
cnlre tlerechos rea.les y derechos de crédito>, en ibid., prágs, 149 y ss. a I diritti reali nel nuovó codice'civile, Milín,' igü¡, p¡g. to.
ffi
.,t
't
4. EL oBJETo DE LA oBLlcAcIoN 515
Jl4 XII. CONCEI'TO DE OAL¡GACION
\por el contrario, el príus viene constituido por el poder del ti-
que pueclen tener de hecho la posibilidad de ingerirse en loi Iular, y la correspondiente exclusión de los demás es la conse'
c-osa,-a los que incumbe una específica obligación de respeto y ,
üuencia, únicamente en la fase de exigibilidad, caracterizada por
aún conserváción del deiecho ajeno (sancionada esta última, en' lb violación de una específica obligación de respeto del derecho
otro sentido, por la responsabilidad aquiliana)
8.
. '+X {ieno, Ia relación del derecho real asigna una prioridad lógica
Por otra parte, es eipecialmente lúcida la diferencia estable'.i a[ vínculo con los demás (el eventual sujeto pasivo)' En la obli-
cida por g. netti enrre Ió derechos reales y los derechos de ob[: I g[ción, <el vínculo del deudor es la premisa del derecho del
gación sobre la base de la diversidad del problema prácticd I a&reedor; en el derecho real, en cambio, la limitación del sujeto
{ue unos y otros son llamados a resolver, diversidad que vienell -pa\o es Ia consecuencia del derecho del titular>
2ó.
sancionadá por el propio ordenamiento jurldico, y que deriva ' Fi¡ada, aunque sólo sea en su parte esencial
t, la distinción
de la diversidad de las expectativas que respectivamente se dan ;' entre derechos reales y derechos de obligación, queda ya aclara-
en unos y otros derechos subjetivos, y, en Suma, del diverso con' do un aspecto muy irhportante de la naturaleza y estructura del
tenido eionórnico.social de ambos tipos de derechos. Así, en las derecho de obligación, sin embargo, para profundizar en el tema
relaciones de derecho real, el ordenamiento jurídico resuelve un no hay ¡lás remedio que detenerse en la consideración del ob'
problema de atríbución de bienes, en cambib, en las relacionesl sobre el que recae la obligación. .
áe obligación se trata de solventar un problema de cooperacióni .jeto
directa o indirectamente considerado, como cuando se trata de '
la reparacíón del daño en los supuestos de responsabilidad e: 4' El objeto de la obligaeióu .
tracontractual 2a;
i,¡ij i; La expectativa del- titular de un.derecho real tiene por obj Como hemos visto anteriotmente, nuestro Código, siguiendo
'i,la pertenencía de un bien,flue es defendidg Ldg contra las eventuai:
eventuai , una tradición que se remonta al Derecho romano, nos habla en
;;[t,lcs ingerencias o perturbaciónes de los terieros.
:riCros. La expectativa
el arrículo 1088?E del contenído de la obligación, idea que se
i dal ¡ireedor tiene poi 'objeto la cooperacíón¡del deudor, coopei completa con la responsabilidad sobre el ipatrimonio del deudor
mción qu€ cs'gaiantizada con los bienes idel propio deudor que establece el artículo l91l2e, pero ninguno de estos dos pre-
(n*. ttál Cc.); y con las sanciones que ihrponen los artícui
ceptos nos dicen, en concreto, sobre qué recae la obligación,
tl00 y liguicntcs dcl Código civil. "_{j
aunque de la combinación de ambos habrá de deducirse, conlo
dcl derecho
Qentc-nt¿,{ ¡gqnómico-social obligación es eli
'de la coopera;i
veremos,
;rtr'a lilprastacMn, realizable como tal mediante
La doctrina kadicional, en las formulaciones más anfiguas,
r'rlcnri¡iilontcnido dc[ derecho rEal es el interés a una ufílí5' construye la obligación como un derecho subjetivo que recae
dad (Cbrcctiiiiircalcl,dq gocc), o a un ualor;(derechos reales sobre la persona del deudor, siendo F. C. von Savigny el que
dlsporíclón'ó]do gaian¡fa), intercses realizables inmediatame aclara que <el objeto de la señoría del acreedor no es [a persona
li'¡obrc la ccril,,¡in,ncccaidad de intermediarios y por la propia' del deudor en cuanto tal>, sino (un acto del deudor independien-
actividad dcl micmo titular r. , :, i
La razón profunda de la diferenci¿ reside, según el propi
Betti, en la intrlnseca diversidad de la conelación entre el u Ibid.
activo y el lado pasivo de las dos relaciones: en la relación , J. Essen, Schuldrecht, cit., págs. ,15.
u Recogiendo también una tradición que se remonta a.l Derecho re'
obligación, aún antes de que entre en la fase de exigibilidad,
mano: Obligafíonem substantia in eo consístor, u! alium nos abstrittgat
prÍus lógico lo constituye el vínculo, mientras el correlativo po ad dandum vel laciendum vel praestantlum (D,44,7, 5, pr.).
-acredor
rler del es el posterí¿¿s; en la relación de derecho real, _ 2e Transformación que tiene lugar en virtud de la lex Poelelía, por
Iacual el poder sobre la persona del deudor (nentm) se traslada a su
. 2¡ E. Bcrrr, Teoría general ¿e las obligqcíonri ttu¿. esp., cit., I, Patrimonio. respondiendo con sus bienes del cumplimiento de sus obli-
ginas .t-5. gaciones. Vid Kuu"rzu, Die Obligationem im ñmíschen wrd heutigen
, r{ Teorla geneml, cit., f, pÁgs. 2y oo. ttecht, Leipzig, 1886, págs. 27 y ss.
,, r E. Berrl, ibrd.
Ir';'i
{liiri,,
i:lli,l ,l :
5. l¡ tl¡¡¡¡u¡ DEL (DEB¡TIIMD Y DE L^ REsl'oNsAult,tDAD 317
ll6 xn. coNcuPTo DB out.lo^crbN
cia objetiva, lo que abona la propia relación entre el artículo
te de lt libertad del agente> s. En esta misma línea y llevando 1088 y el l9ll del Código civil.
a sus últimas consecuencias este concepto de la obligación,
R. Sohm dirá que la obligación consiste en el derecho a una'
libre actividad ajena, llcgando a la conclusión de que la esencia l 5. La teoría del <debirum>r y de la responsabilidad
del derecho del acreedor tiene en cuenta la persistente libertad .
del deudor, su ímpotencia frente a esa libertad, mienlras el de- La afirmación de las doctrinas patrimoniales, de fundamen-
recho real es expresión de potencía, al atribuir una potestad in- tación objetiva, vienen favorecidas por el desarrollo de la doc-
ncdiata sobre una cosa ¡r. Por esta vfa, Brunetti llega a negar al trina que individualiza en la obligación dos distintos elementos,
débito el carácter de deber jurÍdico, calificándolo de deber líbre,' el debitum (schuld) y la responsabílidsd (Haftung) v.
correspondiendo al deudor la facultad alternativa de cumplir La distinción fue intuida por Brinz, que definió la obligación
la obligación o dejar que el acreedor la satisfaga en sus bienes n, como aquella relación jurídica por la cual, bien una persona,
Todas estas doctrinas, surgidas para desviar el objeto de Ia bien una cosa, está destinada a servir de satisfacción al acreedor
obligación de la persona del deudor y hacerle recaer sobre sin-; en cumplimiento de una prestación.
gulares actos del nrismo,.así como de la contraposición entre de- i '' De este modo, el debitum (Schuld) es el deber de presta-
rechos reales y derechos de obligación, al construi¡ armonística; j ción r5, mientras que la obligoción, en sus dos formas de obliga-
mente aquéllos sobre cosa.r y éstos sobre acfos, han dado lugar a j tio personae y obligatio reí, que constituye una unidad concep-
la aguda crítica de Brinz, que demostró Ia imposibilidad de un] tual, expresa el concepto de la responsabílidad (Haftung), esto
señorío sobre un acto que depende de la voluntad del deudor,,i es, de halla¡se una persona obligada con el propio cuerpo como
y en el momento de la óonstitución de la obligación de una vo-l{ en el Derecho primitivo, o con el propio patrirnonio, como en
luntad generalmente futura. Efectivamente, el acto antes de ser i los Derechos ruodernos, a responder de la prestación esperada
cumplido no existe, y cuando se cumple no puede ser objeto de i por el acreedor. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el
señorío, porque éste se agota en el momento mismo en el que.l término alemán Haltung no se corresponde exactamente con el
el acto se realiza. Tampoco se puede entender tal señorío como I término <responsabilidad> en las lenguas latinas s. Por eso, en
pocler de obtener el acto coaciivamente, al ser por otra parte i
imposible una coerción directa (nemo praecísse cogi ad foclum\
s
En nuestra doctrina, uíd. |. ClsrÁx Tosuñ¡s, Derecho civil, cit.,
potest). Objeto de la obligación, según Brinz, es ia persona del i
III,págs.46 y ss.; ], Purc Bnur,ru, Funda¡nentos, cit., I-2, págs. 12 y ss.;
A. H¡n¡,(uoez Gtl", Derecho de oblígaciones, cit., págs. 67 y ss.
deudor, entendida antiguamente como corpus, y en una época'l s Sobre el primitivo significado jurídico de la palabra debítum (deri-
más evolucionada como sujeto de un patrimonio, como perEona: vado de tle-habere\, desde Crc¡Róx, que se identificaría con el significado
económica!. .:,lt vulgar moderno, por ejemplo, cuando se dice: (terigo un débito con
Fulanoo, vid. M. K¡sen, Das riimische Privatrechl, cit., I, pá9. 479.
De esta manera se pasa de considerar la obligación, desde I s La palabra italiana <responsabilidadr tiene en el lenguaie .hablado
un punto de vista subjetivo; el comportamiento del deudor, a i un significado algo distinto del que tiene la palabra alemana Hullung,
entenderla gradualmente a través de la consideración de éste' un significado complejo en el que más que la idea de un vínculo de
como sujeto de un patrioonio: como prestación en su consisten-,, garantía destaca la idea del riesgo subjetivo de un mal (correspondiente
mris bíen a la palabra Verantworlichkeil). Ahora bien, quien adopta con
:.t{ fines constructivos la pa.labra <responsabilidad> no puede por menos de
s tener en cuenta tal diferencia, que tiene su raíz en el diferente espíritu
.Srste¡na tle Derecho romano
tu,aturtv actual, gLL.)
u9,4ut, cít.,I, 261 y
pÁgs. 4u¡
¡, y¡É!. J ¡¡., t"
ss.; I ¿ro¡i]
stv..-¡
de las dos lenguas, pero también debe esforzarse por atribuir a la pala-
des obligations, cit., I, págs. 16-17. a'{
bra un significado técnico que responda lo más posible al sigrificado
3t Instítuciones de Derecho privado romano, trad. esp., Madrid, 1928i{ común. Los juristas alem¡nes entienden por la palabra Haltung el des-
Prc:; rl? I::: """lqt
tino de una persona o de una cosa a seryir de satisfacción a alguno
(acreedor) por algo; dicho de otro modo: el someti¡niento de una per-
sona o de una cosa al poder de agresión (o de coacción, como dicen otros)
del acreedor. Ahora bien, tal caracterización ng equivale a[ sentido de la
palabra itaüana <responsabilidad>, ni a este sentido corresponde el para-
5. l..t TEORTA DEL TDEBTTUMT Y DE T,T RESPONSAATLID^D 519
318 xtr. coNcEPTo DE oBLIcAcloN
para.la di'
los Dsrechos latinos cuando se scepta esta.distinción
se refiere la distinción entre ambos elementos {e la obligación'
iiitttnte en los casos de lirnitación de
ii^"iií¡üin ;;;
sinonimo de responsabilidad'
n'
contraponién' *tg.*i" ."antitativÁ
:'P;;;;¿"ieádo
tior" u d-ebitum, como hemos visto
la distinción olvidada durante algun tiempo'
'".fi;;?;iittt'".
resoonsabilidad
ao"at muestra la teoría.su,Punto t"á: dib,t]
directamente a ta
,¿oui.re nuevo desarrollo debido a los sucesivos trabajos histó' es al lretender rqferir el vínculo obligatorío
de la distin' .urolrisabilidad, como si la obligación inicialmente fuera a que'
;ilF';";lr;^n-áá ¿.*ottrar la correspondencia
sirvé para explicar el.dssa- d;r'ú;ñüJ". E,, *t.
sentidol]. Beltrán de Heredia dice que
,'ián tu iialidad. Pero a lo sumo
,ráii" áóf tii".pto de obtigación
"on= en el Dérecho primitivo, siendo <la oblisación no ut,'ni-p"t¿t'ir, destinada a ser incumplida'
en e[ Derecho moderno' ya.gue (oeu' ;';r, ;;:;i';;"i;;'i",'a qüe el deudor cumpla' qu: ::' :i-.q:P:
muv difícil de mantenerla 'u Ia opinión .oP,1est1 l:-utjl?.:
ilJ y ;;&;;tt¡iii¿"á" no pueden darse como situaciones autó' iiut, lo que se comProm,etió>'
;;ilt ; iriaepenaientes. Estó n9 99i!a que la distinción conserve estimar quá el deudor' en lugar de estar afectado P",t :i-i:"t^l
según ha
ñ;;;i; iuta expticot la dialéctica-'interna del
propio con' iurídico, tiene una facultad alternativa, que €I :::.t-,tl-tT-fi
de.udot leoe
;;ü obli'gación, y qu., en algunos süpuestos' se puedan
Jt pr+ mis.o autor, como si pudiese afirmarse
,.nto, t.putuáob amboi elementos, o que se Pueda.scuchr I8 I ejecución for¿osa'
.rdút l; ;;ttt"ti¿n deüiaa si quiere evitar lapropio
resPonsabilrd"l: En definitiva, Pues, iiguiendo ei parecer-del autor citado'
distinción para explicar casos de débito sin
1?I9
en el supuesto de-las obligaciones naturales, según una doctr¡nl ; el der'echo de trédito u obligación
-deudor
oes el poder que corresPoncle
muy extendida¡e, o, por el contrario, casos de responsaDutoac al acreedor pu.. .*igi, ,lel el cumplil'niento de la obli-
sin débito, aunque para la mayoúa 4: ellos se trata' más bien' .
lt.iont... Nb es' poi tanto, <un simple dcrecho a poder pedir'
á;';;;;"biii,iu¿ iin ¿i¡ito itopio{, invocándose, Por último' I
!i* lu*¡iin u poi., exigii su
t2.
cumpiimiento que es correlativo
rññl'".ilp"rrono j'cosa, al menos tal y como lo h¡cen los término¡" de la obligación del deudoro
con exclusión dc ; A la vista de todo lo expuesto, podemos concluir siguiendo
orecitados. La pertenencia dL una cosa a una -Persona
ilil?;ürñiil-h*ii;'?.-;t'ut pi*n"t (r9-l-i¡ción iurídica de dcrecho
a ]. Puig Brutau, que tla obiigación o derecho de crédito no
es'
de la situación do
estadJ-jüoto"¡t't"ñit'difercnti
reul) rcpresenta.un
p"*,'tin simple .itudo dt su1:eción o responsabilidld latrimo-
niul "i vínculo personal quo imponga a[ deudor el deber ju'
de
rHt::ffinlg"tlirglilhli:Í i*iL*i:#'.*;r cumplir. Por el cóntrario, este vínculó personal que impone
dico
v a
+:i1'i. ff.'::l:;" commentar.io,git., pó.rs' t0 v ss'; G' N{nn ;
'' ii¿itutn.nte cumplir lo que se debe, es lo que tiere carácter
pri'
v P. R¡n,ruo, oro¡r ciril,''i¡i ,"i'il'iili¡liáió"i"c¡i" pÁgi' 8 v ss'r Pu¡c. ' mordial. La normal reláción obligatoria no puede quedar redu-
b-*^ü;I';*íiiL'?,fi h'lÍ' Jji:',:3J" Tn
o"n Le obt ísazíoní' i cida a una situación de responsabilidad patrimonial sin obliga'
Parte Generale, U¡tono''ííi\, t-"ii "ántttt" "., ",.
dcll'obbligalion'q .9.
la di1 i ción personal y tampoco cábe señalar verdaderas obligaciones
tinzione fra debito . t.rplnttÉit¡tir, en Nuova--Riuista di dirilto com'
-lbciate, en las que existá una deuda personal sin responsabilidad Putm:'
merciale, díritto dell' ecofiio¡i'''liiu'" IV ( 195 1)' A' p6rss'^lJ nial>, por lo que concluye, <puede afirmarse que no hay cleuda
;' ;.;-nlüil;ón,'-'n,ui'ót'iiisliióii ¡i sineiate' 2 r ed" Padova'.
1e55'
abandonada en la dogmá'
ileil.' i"irl i,ii'r"'iJi"ni-ü'io.ünu' úu"uido
s'
de una polémica :
rica moderna, .onr"rrn,iái.J ñ;"t";"P;rvivencia t y es muy frecuente en la prenda y en la hipoteca: artfculo¡ 1'825' l'857-2'
erada.
superada.
re pero a las obligaciones nsturales o lmperfcctas del Código civil.
''-'i g;'"""lEntido,
1.861
"o {1"-,-}:: l:lrT i f. Mess¡Neo considera que.enacstos casos el orle-
r.i,ílll"f t-"ttio¡do l¡ acción ejecutiva
tü";;; ¡" ñ;;;;"iu, t'u deudor'
i1"fi'.Xi3:"il":il':11"ür"i,i,il¡.iii'i¿;i-;'¡!e,lq;-yy!:,!:'!*i!!;
'r'TidT;i'Hi'ü",:;iil;li"c+;lññ!;'^^::::"f:9i."',,1Í:
j:nplt'. "".i"íio,-pl'
dcl acreedor una parte ¿" üi-iiiltiii;'diÍ
-para o .q.ue ha establecido
i"",' iihLx,ái?l'"ii,il"li"li
e^h,,t¡tc,lcthtittnis.s¿.
iñ ';c;,ü,-il. -is;iu^riN, Recht der
;#"¿:'J:"i'?o?;'i"'i''ái'iJi'l-t.riiponsabilidad-P..'.9i""
"e^iil.i'.iut,
de L.
'is-11¿.-tu¡ingcn. 1958' pág' l5'
il ;;;;ú; ?ii titpóitr"úiuatd -quededeterminadas. obligacioncs'
li'?r¡rii,i''ii' r¡-u..ün .É;ti"" vivo, si bien
aunqus
cuantitativamente
Schilttsierhült¡ísse, dc
noth t*',ltÍ: ras obti,aciones, Ma-
t, el caso dc los garantlas por deudas que todavfa no han nacido ##ÍÍí'?,"ih#j;ltÉ¡ f,l';r,,^,,n,o de
(fianzi, üil;, hióüdi';";;; iil¿u u¡inu' como PasE en la.fi¡nza' drid, 1956. págs. 35 Y ss.
l
I
t
:l
I
i
;
'i
320 xtr. coNcEPTo pe o¡r.tc¡c¡o* 6. otnls rEonIAs pATRTMoNIALEs 321
(Schuld) sin responsabilidad (Haftung), ni responsabilidad sin Llevando las cosas más lejos, por esta misma vía,Y. Polacco
deuda, aunque otra cosa se hayB pretendido> definirá la obligación como vínculo entre el patrimonio del
acreedor y el patrimonio del deudor, constituido este último por
'
los bienes presentes y por los futuros fl. Con lo que, una relación
6" Otras teorías pafrioaoniales l establecida esencialmente entre personas, pasa a ser una mera
relación entre patrimonios. No faltando tampoco otras construc-
Aunque podemos considerar superada lu ,teoríu d" f" ¿trnn-.' ciones que, por el mismo camino, entran en el terreno de lo
ción entre el débito y la responsabilidad, en la dogmática moder-' pintoresco {"
na, su influencia ha dejado también una serie de secuelas, eri' Por otra parte, desarrollando la tendencia a considerar que el
relación con la cor¡strucción del objeto de la obligación. i, .: acreedor tiene sobre el patrimonio del deudor un derecho al
Así, entre otras teorías podemos destacar la de Hartmann s,." valor pecuniario del bien debido, pero tratando de corregir la
que define la obligación como una relación jurídica de vínculo d insuficiencia y la unilateralidad de ese planteamiento, se ha for-
de tensión orientada a una linalidad obietiva, consistente en la mado la teorfa del <bien debidoD, que trata de establecer que el
satisfacción de un interés patrimonial del acreedor mediante una objeto de la obligación es el bien debído, no el comportamiento
actividad del deudor, entendida como simple función de medici del deudor.
para la realiz¿si6t del fin anteriormente indicado, y, por otra
parte, teniendo en cuenta que se trata de un medio normal, pero
Esta teoría, que ha alcanzado una gran difusión en ltalia {e,
trata al derecho de obligación desde un punto de vista predomi-
no indispensable, puesto que el acreedor puede conseguir la pres,
tación esperada de un tercero, o por obra del poder del Estado l nantemente procesal, ya que la sujeción del deudor aparece
- l-^,,á-
a J- t^
través de la ejecución 9^-^^^{5n5. r\^f:-:^::- como efecto del ejercicio de la acción ejecutiva, y no como con-
^:-^..^:x- for¿osa Definición que como puede
-.-^r^ ;I
verse, aparte secuencia del poder jurfdico sustancial i:rtegrado en el derecho
VFrcF ññáÉia áa ¡¡a¡anro.
de prgsentar *..^L^.'
muchas l^-..---
lagunas, -incl precisa
^--^:.^ --------li
adecuada.
^l-^..^¡. -¡
de crédito.
mentú ei obieti *fite rfque recae la"obligacióí.^--'--
Sin embargo, es interesante porque pone de relieve el valoí'l Las sucesivas formulaciones de esta teoría parten de valorar
ecenómico de la prestación, tratando de bqscar con ello una; que la prestación en sentido subjetivo no es esencial, de modo
nueva vía para encontrar la noción del objeto de la obligación.'i que el comportamiento del deudor tiene una función puramente
En este sentido, en la doctrina francesa, R. Salleilles, mostrando i instrumental y no exclusiva, ya que el contenido del derecho es
que la obligación es también un valor, pasivg para el deudor j ] el bien debido, el resultado de la prestación en sentido objetivos.
activo para el acreedor, y poniendo dc relieve gue aunque eó j
necesario que se desenvuelva entre acreedor y deudor, en ella lo i {7 M. ToNoo, loc. cit., en Commenlalo, cit., pÁg. 16,
más importante es el objeto, ya que, a menudo, la obligación j 4r Asf, Brrxpn considera a la obligación ucomó
puede relacionar a no irnporta qué acreedor o qué deudor, puesto' ' .la señoría jurídica que forción separada de
el deudor tienJ sobre su patrimonio", d¡u¡e¡let,
que ella misma tiene un valor abstracto, con lo que el derecho por su pBrte, entiende'que la obligación es como un ius ¿d re¡n de natu-
raleza particular que recae no sobrc una éosa particutar o determinada,
de crédito se aproxima sensiblemente al derecho reals. Con'] sino <cn modo colectivo> sobr'e el patrimonio. Más lejos todavía, van
todo ello se da una explicación patrimonial a la obligación, no 1 por un lado Gn¡z¡N y por otro Rocéo. El primero define la obligación
explicándose más que un aspecto del objeto de Ia miima, e inj .l como derecho re¡l sobre cosa indeterminada, pero determinable meiliant"
curriendo en manifiestas contradicciones en relación con la es- 'l la ej,ecución for¿osa. El segundo, por el contiario. aún moviéndose den-
tro de la cor¡üepción tradiclonal, sógún la cual de la obligación se deriva
tmctura y la naturaleza de la propia relación obligatoria.
ii.f el derecho a exigir el cumplimientó, considera que esto-vicne facilitado
tt Fr"d"^entos, cit., I-2, pág. 19. fj{ I¡or constituirse una prenda general que grava ei patrimonio del deudor
nasta la concurrencia del importe de la prestación ó de la suma de dinero
_ { Para esto, vid. E. Berri, Teoría general tle las oblígacíones, cit., ü ., equivalcnte.
I, prígs. 351 y ss. 'X
M. ToNoo, Ioc.
cit., en Cotnentario, ci¡., págs. 17 y ss., y allí otras
{5 M. Tor.loo. loc. ci!., en Co¡nmenlario, cit,, pág. t6. .{ -re
referencias.
s M¡nTy-ll¡y¡ltuo, Droit civil, cit., II-t, pag. isl . .r{
:
'H
:ffi
':ü
':.:
I
xr¡. coNcB¡fro Du ouLloAc¡oN 8. coNTENIDo DE L\ PREsrAcIoN. su PÁ'rRrMoNlALlDAD 325
E incluso a realizar una prestación que inmediatamente carece su cumplimiento del que responde el patrimonio del deudor,
de contenido económico, aunque sea evaluable en dinero. como hemos visto. Sin que puedan sePararse la actuación volun-
Cuando el deudor asume una obligación, no adquiere directa' taria dé la actuación judicial. Esto era posÍble, en cambio, en el
mente una responsabilidad, porque lo que nace para el acreedor Derecho romano clásico, donde a causa del sistema de acciones
es el derecho al cumplimiento de la prestación, es decir, a la el comportamiento debido por el deudor no era exigible judi'
cooperación del deudor, pero no a una parte, o al todo, de su gialmente, puesto que el acreedor no podía pretender en juicio
patrimonio. Así lo expresa claramente el artículo 1088, cuando que el acreedor fuera condenado al cumplimiento de la misma
determina el contenido de la obligación. La responsabilidad del prestación ya que la demanda sólo podía dirigirse a la indemni-
deudor deriva del cumplimiento de la obligación, ya sea personal zación cifrada en una cantidad de dinero
5ó. Pero en el Derecho
(indennización de daños y perjuicios), ya patrimonial (como moderno, la actuación judicial del derecho del acreedor no queda
sustitutiva del cumplimiento, según el art. 1911 Cc.). circunscrita a pretender la indemnización pecuniaria equivalente
La relación entre el derecho del acreedor y el patrimonio dol o del daño derivado del incumplimiento, sino que es judicialmen'
deudor no pueden tener otro sentido, incluso cuando se frata te exigible la propia prestación debida. De modo que la senten.
de la obligación de entregar una cosa determinada, nuestro De' cia de condena se dirige ante todo a imponer forzosamente el
recho no atribuye un derecho real al acreedor sobre el objeto de cumplimiento en forma específica, desempeñando la i¡de¡nniza'
la prestación del deudor. No siendo en tal supuesto, como dice ción un contenido subsidiario (sustitutiva del cumplimiento), o
Puig Brutau, por tanto, <cuando tiene ver{adera trascendencia complementario (ejecución en forma específica más resarcinien-
la declaración de que el deudor responde del cumplimiento dc to del daño) del propio gumpli$iento t.
las obligaciones con todos sus bienes. Esta verdadera trascen'
dencia se maniJiesta, en cambio, cuando produce el efecto de
someter a la acción ejecutiva del acreedor incluso los bienes del 8.
deudor que no están directa y concretamente debidos> r. Como
Coutenido de la prestaciós. Su patrimonialidad
sucede en el caso de pagar una cantidad determinada, ya repre' Como hemos visto, la prestacíón se identifica con el objeto
sente el equivalente económico de la pre$tación directamente,, de la obligación, conclusión a la que llega tambiéu la mayor
debida, ya signifique la indemnización de lqs daños y perjuicios parte de Ia moderna doctrina española$, Entendiendo por pres-
producidos. I 'ii
tación la conducta debida por el obligado, consistente en dar,
En uno y otro caso, según resume el prilpio autor citado, lai
hacer o no hacer alguna cosa (art. 1088 Cc.)5t.
relación entie el derecho del acreedor y el patrimonio del deudor;,'
Al atribuirse este signüicado al término <prestacióno, la doc-
se manifiesta de'la siguiente manera: <En el primer caso, el
trina, según dice Puig Brutau, <trata de unificar en un concepto
ordenamiento jurídico impone al deudor la obligación de entregar'
la cosa debida y, en caso de incumplimiento, concede al acreedor s E. Berr¡, Teorla general de las obligací¿nes, cit., I, págs. 521 y ss.
el poder de extraerla, por medio de la autoridad iudicial, del t A. Hen¡ÁNpnz Gtt", Derecho de obligacíones, cit., pÁgs. 67 y ss.
patrimonio del obligado. En el segundo cas'o, lo que el ordena' 5s J. CAsrÁN'folEñ^s, Derecho civil, cit., III, págs. 6J y ss.; A. HBn-
miento jurídico ordena extraer del patrimonio del obligado es' u,(Nonl Gru, Derecho de oblígaciones, cit., págs. 108 y ss.; J. Putc Bnu-
"r¡u, Fundamenros, cit., I-2, págs. 24 y ss.
el valor de los bienes que pertenecen al deudor, y en la medida- ¡c El Código civil no utilizá, óomo observa L. Df¿z-Prc¡'zo, una termi-
necesaría para satisfacer el derecho del acreedor> 55. nologia precisá, pues, en ocasiones, parecc entender que las cosas o los
:S
servicios son el objeto de la obligación, como al hablar de ncosa debida'
c) Por último, el objeto de la obligación no puede ser otrff (art. Ll82) o de <deuda de cosa ciertax (art. 1.185) o de qdeuda de una
que la prestucíón, consistente, para el deudor, en el comporta{ cosar (art. 1.165), etc. Pero cn otlos casos habla de <prestación> con
miento debido, y, para el acreedor, en la posibilidad de exis$ sentido bastante aproximado al que le atribuyen los modernos autores
(asf, en los arts. 1.151, 1.152, 1.161, 1.184, etc.). Sin embargo, otras veces
Y Fu;;entos, cit., l-2, pÁg. 23. ; el Código utiliza la palabra aprestación> para referirse a la obligación
de hacei o no hacer, en conrraposición a la de dar (véanse los artícu-
5s Fundamenlos, cit., I-2,
- -, pÁg. '.
..-o. 24.
- I, los 1.147 y 1.151): Fundamentos, cit., I, pÁg. 434.
i
J
'r
I
,(
.'l
il
ciu de su contenido; b) si no cabeiesa ejecución co¡ctiva de la como. sucede en las obligaciones mancomunadas y solidarias
misma prestación debida (cumplimieuto en forma específica), la (arts. l1J7 y siguientes Cc.).
obligación podrá ser ejecutada a base de converti¡ este interés Por otra parte, los sujetos de una obligación deben ser da-
del ácreedoi en una cantidad de dinero que rePresente el valor de terminados o susceptibles de determinación. Pudiendo presen-
la prestación debida; c) final¡nente, cabe que la prestación,- aun' tarse, en este sentido 6, las siguientes hipótesis:
qué no pueda ser ejercitada coactivamente'en forma específica y
tampoco pueda fraducirse en un equivalente económico, haya a) Obligaciones con sujetos ablolutamente determinados en
causado perjuicios al acreedor al ser i¡cumplida, por lo que el momento de consdruirse la obligación, que es el supuesto
procederÁ reclamar la indem¡ización de estos perjuicios que pue' normal.
'den no coincidir con el i¡terés en la patrimonialidad de la pres' b) Obligaciones en quc una de las partes esté perfectamente
tación debida. Esta tercera posibüdad puede coincidir con las determinada inicialmente, habiendo de determinarse la otra pos-
otras dos)> 6. teriormente (es el caso de las promesas hechas al público para
recompensar a persona determinada por sus servicios, por una
obra, o por sus simples conocimientos, o cuando se t¡ata de obli-
9. Los otros elementos cle ia obligación. Los sujetos gaciones incorporadas a títulos al portador o a la orden). pu-
diendo decirse que la obligación se establece, en.estos casos, in
Según la.doct¡i¡a rr¡dicional, los elementos dc la obligación incerla¡n personam, aunque posteriormente lleguc a determinar-
constituyen su esfructura, aunque esto hay que entenderlo desde se, i¡cluso cuando se trata de tírulos de crédito, como es posibie
un punto de vista de Ia estructura exlerna, puesto que la verda- el cambio sucesivo de sujetos, tales obligaciones se califiian de
dera estiuctura de la obligación como relación jurídica, o dere- ambulatorias e .
cho subjetivo, viene cieterminada, como henos visto, poi !a prc- . c)- Obligaciones en que la determinación del sujeto pcsivo
fiene lugar en relación con una cosa, como son las llamadai obli-
pia naturaleza y contenido del objeto de Ia obligación.
Hpcta esta salvedad, di¡emos que los elementos de la obliga- gaciones ob re¡n (arts. 1905 y siguientes Cc.), o en aquéllas en
ción son los srjelos, el obieto y el vínculo jurídico. Ahora vados que una responsabilidad se deriva de cierta situación dé las per-
a ocuparnos, exclusiva-ente de los sujetos. sonas (arts. l90J y 1908 a 1910 Cc.), o de Ia mera realizacióri de
La obligación constituye una relación jurfdica que se desen- una.actividad peligrosa, aun no incurriendo en culpa o negligen-
vuelve entre personas, como vimos al diferenciar los derechos cia (responsabilidad objetiva de la conducción de- vehículoi de
reales de los derechos de obligación, siendo preciso para su exis- motor).
tencia un sujeto acfivo o acreedor, que tiene derecho a exigir y re- .d) Obligaciones en las que tanto el sujeto pasivo, como el
activo, se determinan en relación con una cósa que es el caso de
cibir la prestación, y un sujeto pasivo o deudor sobre el que pesa
el deber de realizarla, y en caso de incumplimiento la responsa. las llamadas obligaciones reales o propter rem*.
bilidad patrimonial correspoudiente.
No cabe, por tanto, imaginar una relación obligatoria en la
que no existan estos dos tipos de sujetos, aunQue propiamente 10. El vlnculo jurídico
más que hablar de sujetos debería de hablarse de parfes, una
acreedora y otra deudora, pudiendo estar integrada, cada una . .^EI r¡ínculo jurídico es el elemento más importante de Ia
obligación, aunque se dé por supuesto por el hicho de existir
de ellas, de uno o varios sujetos, ya que en una obligación pueden la <relación obligatoria>.
existir varios acreedores y varios deudores, originando lo que se
llaman obligaciones pluripersonales, tanto por el lado activo, $ Asf, C¡srfN Tosrñ¡s, Derecho c¡vit, cit., III, págs. 55 y ss.
como por el lado pasivo, que pueden adoptar diversa estructura, ó7 J. Ossonro Mon¡r¿s, Derecho de obligaciones,-cii., págs. 41 y ss.
6l I. L. oe ros Mozos, rls obligación rrial, aproximacióri u sr', icon-
8 ceptg)¡ en Líbro-Homenaie a R. M,'Roca Sastre, II, Mad¡id, 1976, pá-
Fundamento,r, cit., I.2, pfig,. 26. ginas 331 y ss.
: