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González Rul - La Cerámica en Tlatelolco (1988)

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La <¢ INDICE Antecedentes y agradecimientos 9 PARTE I Introduccién 13 Clasificacién de la cerémica en Tlatelolco 25 a ceramica en Tlatelolco 33 Pozos estratigraficos 129 PARTE II Analisis de las cerémicas encontradas en Tlatelolco 179 Bibliografia general 201 ———— NTECEDENTES Y AGRADECIMIENTOS: ten el ano 1960 se inci las obras de construcién de! Fon Urbano Nonoalco- ola ton terrenas federales ocupados por la Psi Militar, el cuartel del Se- Tia opatalion de Guardias Presdenciales, | RS Federal de Automoviles, a gundo Batt pulgue, los Almacenes Nacionales de Dens talleres, almacenes y bo- Actua errocatl, cc. asf como varias escucas, la plaza de Santiago y algunas casas habitacion, aaa i fren, de aproximadamente 1.5 km, se edifearian aaa habita sionate 9 por ello era posible explorar arqueoléeicaments oS! 8 cuarta parte del sicfguo rein mexica de Tlatelolco. Ho eine mencionadas obras arquitectonicas se tenis oportunidad de conocer sa cas aaivlad del centro ceremonial y no solo, come Nara &t momento sucedia, 1a cas ton paste de la piramide central; par elo © V0 nnevesidad de establecet und Pe de arqueologia que en forma permanente 5° Po TAS del rescate de toda una oficinsion que aparcciera en el transcurso de las rae ormacion cy largas fueron las gestones, pero a fines dc 1 Jos trabajos for aes cia zona, bajo el control directo del Nat, s forma are la ayuda mmaradica (unas veces generosa y tras parca) des ‘autoridades del BNHUOPSA, la sever jempre insuficienle y condicionada a caprictos ¢ ore muy personales, aa gue fue necesaro conseguir ayuda aicionl 2 os Se rganismos: DDF por Jo ass Valenzuela, Valencia y Alessio Robles): © quitecto Martinez ee CAPECE (arquitecto Ramirez Vazquez); sin s¥ iones segura Ostos), Cmrbiera destruido la zona arqueolésica y perdi 1a totalidad de la infor Tia oficina de Residencia Arqueol vacidne tos entonces estudiantes Braulio Garcia Meiia, Favs rac fo Schndube, Eduardo Contreras, entre otros dy mi cargo y conté con la colabo- 9 Matos Moctezu ica quedé } Jas penas, imitaciones, desalientos y, desde lue tamb tisfaccién del deber cumplido lio. sz, dada su limitacién econémica, sélo pudo aporar Ue Oe fia coc perachan de gastos y 1a ayuda del personal de guardianes de 1a 20 Jos cuales estaban Pevabezados por el sefior Lorenzo Coronado; a cl permanecen aiin al cuidado sr sona, todo el agradecimiento por su callada labor roa ovstertos Galguera y Carrasco, de la Direccién de 1 O! del Banco se es navadeoe asimismo su, apoyo en los momentos ditieies petit nisma manera doy gracias a los peones y trabajadors® 2 colaboraron cot nosotros en el trabajo de rescate de todos los restos culturales ¢=1 igo reino de México-T Jolco. INTRODUCCION . A pesar de que Tlatelolco ya ern lig F conocido desde antes de 1846 (Davalos, 1951 6) por Ia riqueza de los materiales arqueoldgicos que contenia su subsuel practicaron exeavaciones en el rea hasta 1862 (ibid. 24) y 1892 (ibid: 24); pero cunn \ inte se empieza a conocerto es en 1944, gracias m las exploraciones del grupo Joctor Pablo Martine? del Rio (Barlow, Me Afee, Garcia Granados, Espejo, etc ), ih rados los verdaderos descubridores de esta zona A este notable grupo de personas se debe lo que se ha Hamado ta ‘primera temporada’, que, aun cuando sélo descubriera una pequena parte de ta pirdmide principal, fue eli lo que posteriormente me tocd en suerte efectuar: Ia explo. i 1 que comprendid no s6lo el centro ceremonial, sino también Ia parte del mer almacenes, palacios, casas habitacién, centros religiosos menores, ete A este periodo, comprendido entre 1960 y mayo de 1964, s¢ le ha Hamado ta "segun da temporada’ Hubo posteriormente una "‘tercera temporada’, de mayo a noviembre de 1964, as drdenes de Alberto Ruz, y una “cuarta’’, a tas rdenes de Eduardo Contreras FI presente trabajo sélo comprende lo encontrado y trabajado en ta “segunda porada’” (1960-1964) Los pobladores histéricos de Tlatelolco pertenecieron # esa tribu nahuatlaca ue saliera del mitico Aztién-Chicomoztoc Quindhuayan un lejano dia Ce Cipactl Jel afio Ce Acatl (1158) (Barlow, 1948: XV, 81) y que después de un largo peregrina it bbleciera en el lugar anunciado por Huitzilopochti y fundara en 1325 1a clu. ad de México-Tenochtitla Por problemas internos, parte del grupo se separé y en unos islotes.deshabita Jos, situados un poco al norte de Tenochtitlan, fundaron en 1338 ta ciudad de México. Dicha separacién durard hasta 1473 (ibid., 1948: xv1tt), aflo en que Tlateloleo anexado a Tenochtitlan (ras una desastrosa guerra familiar entre Moquivix, seflor de Tlatel u cuftado Axaydcatl, sefor de Ten Y asi Ia isla de México, formada por lo Hntitlan, centro de un imperio que abarcaba una parte muy importante de Mesoamérica (Bar A partir de 1475 y hasta la Conquista espaniola en 1521 Tlatelolco forma parte ya del tropolitana, posiblemente con la categoria de campan o distrito admii ativo (Caso, 1956: plan En Tlateloico se encontraba, desde antiguo, el sianguig 0 mercado que tanta admiracién despertara ¢ nquistadores-cronistas (Conquistador Andnimo 1961; Cortés, 1963; Diaz del Castillo, 1950), un gran conjunto de edificios de cart ter religioso (Conjunto del Templo Mayor), almacen uelas, palacios, easas, et Tlatelol municaba con Tenochtitlan a través de puentes sobre la a win de Teeontlalll, que ia de frontera (Caso, 1956: 9), y por tierra firme m diante tres calzadas, que ibar dcac (hoy en dia esta calzada de los Misterios) Tenayuca (la actual calzada de Vallejo), alznda de Nonohualco que unia al Templo M: Tlacopan (Gonziilez Aparicio 1-72). Todas ella an He entrada den as y mereader Tianquig 0 Gran Mereai Hay que hacer notar qui actualidad lizan gual f quellos tiem f an tin muy intenso movimiento de aut Una parte muy importante di atallas para a In chudad de Mi durante la Je conquist 1 lugar en el tramo de Ia calzada de Tepeyd: . faith at n ta caleada dh alco; el resultado fu dad quedara destruida De los restos de sus pal na tall as, chowas, et salierom fos materiales de construceidn para edificar ta nueva Tlatelotco, com su fec jon. su iglesia y eritas, sus easas ¥ su muy famo4o Colegio de la Santa Cruz, on Sonde fray Bernardino de Sahagun reuniera a sis informantes'y a eseroleran chives tales come la Historia general de las cosas de fa Nueva Espara 9 el Cadice Badiano. ‘Cuauihtémoc fue eacique de Tlatelolco hasta su muerte en 1525 (Barlow, 194 ) y mando escribic un documento legal conocido come "Ordenansa de Cuauhté Tiateloico continud siendo un eacicazgo indigena hasta fines det siglo XVI y nd parte en la llamada ‘‘guerra del Mixtén, enviando tropas a la campana dal irrey'don Antonio de Mendoza (Barlow, 1948: 108-110) Por otro lado, mientras una parte importante de Tenochtitlan se habia epart onquistadores, Tlatelolco servia para reacomodar a la poblacion indi rsa después de ta guerra Al corvettes, Tlatelolco va perdiendo importancia y sw antes muy nume poblacin va mengtiando y ¢s casi seguro que su famoso tianquiz desapareciera stir ya el poder econdmsico imperial mexica, por haber sido sustituido por Tatelolee antigo reino se fue despoblando y a causa de ello se colocaron en la segunda XIX las instalaciones ferroviarias conocidas como la Maestranza de Ta ico y otras factorias como Ia fundicién de hierro en la calzada de convento ¢ iglesia del Sefior Santiago son convertidas en bodega y n la soNolienta plaza del Tecolote se levantan modernos edificios a Aduana y a un edificio que después seria ocupado pot el Segundo municar este lejano suburbio de Ja ciudad con el cent mada "“Don Toribio-Santingo estaban ya casi abandonad: tas que provistas de esteras © petates hacian las veces de camas o asientos. Habia auimismo cajas de piedra para guardar objetos valiosos, y cestas 0 petacas para uso ' es posible que hublera pequenas cajas de madera sdlida, pero no se ha conservado ninguna, Hay que aclarar bien el hecho de que la madera era poco empleada en el mena. je, pero se tienen pruebas de importantes trabajos en madera para fines arquitecté hicos y para la fabrieacion de canoas y remnos, mascaras y cetros, armas, instrumen: ss flotadates para red, machetes de telar, coas, etc. Por lo que se refiere dnicamente a! utillaje doméstico hecho en madera, habia seguramente bateas, cucharas, paillo fseudillas, etc., asi como pendientes de ornato y cuentas. Dado su cardcter perecedero, nada de ello nos llegé y por ello sélo podemo: ajeturar su presencia en los hogares y palacios indigenas. ‘De lo que arqueolégicamente tenemos, o sea lo que por el material en que fue fabricado nose alter6, podemos hacer un inventario importante, y tenemos que para Tlatelole 2 en su etapa Prehispénica o Colonial, contamos con piedra (tallada y puilida), hueso, eoncha y sobre todo con la cerdmic sta dltima tiene una ventaja sobre los otros materiales culturales imperecede ros, que consiste en que por su fragilidad dura poco, y por ello en su fabricacion se vefleja, mejor que en Otros objetos, la moda en las formas y la decoracién; de tal manera que resulta un objeto muy valioso para diagnosticar temporalidad, rela Delos matctiales arqueoldgicos imperecederos recobrados se ha hecho una lis Algo acerca de la evolucién de la cerimica en Tlatelolco Amica como récipiente Je liquidos tiene antecedentes muy lejan r Paleolitico Medio, en las cu Chu-k n China, el Hi nsis b a manera a (Chia, 1975: 31). naginar que por esa mism también pudo haber utili ab ip en \ anos f i iento le P r mente estaban cerca del a nsar nicas de la peleteria y contai P do bol Jer ables a de odr bles 0 impermeabilizadk an tar n pmo 1 a imentos, por medio del sistema . i pan p de las pi alentami ei desvent z ¢ almeate para portante es el hecho de que se Ia encuentre en muichos lugares de ta Tierr in el caso especifico de Mesoamiérica, se In encuentra desde muy temprana époce (viederberger, 1978: 108), y en Ia cuenca de México aparece en ta parte norte de la 1 (Noguera, 1965: 62). Por su riqueza de formas y decoraciones Ia cerimica del periodo cultural Ik mado Preclésico es en verdad notable, pero, al no ser reconocida en Tlatelolco, no se incluye en el presente trabajo, aunque hay que mencionar que fuera de control se encontraron figurillas y cerémica Teotihuacana | (Patlachique, Miller, 1978: 58) ‘que se sitia al final de este periodo (Noguera, 1965: 87-88). Enel cundro de evolucién de la cerdmica se salta deliberadamente el Preclisico debido, como se ha mencionado, a su riqueza y variedad de formas. ‘Aunque es indudable que Ia cerdmica Azteca itt, que es la predom {elolco, esta derivada o influida por 1a Teotihuacana (Séjourné, 1970: $9), no pre- tendemos hacer Ia filogenia completa de ella, sino sélo sefialar que de una forma lobular simple se derivan todas las demés al agregar o modificar ciertos detalles, pero que en lo general la cerdmiica Azteca ites bastante restringida en formas y es0 ¢s, quizd, su mejor ventaja, ya que es muy fécilmente identificable y sus variantes © anomalias detectables; asi tenemos que de una forma globular B-4 (ver Lim. 3) se derivan los tecomates B-4 y las ollas D-1 con s6lo agregar asas y cuello y, a st ver, al transformar el cuello en vertedera y modificar el asa, nos dard una jarra D-3. A la forma globular se le corta Ia base y nos da un cuenco simple B-6, que al ponerle base anular nos dara otra forma evolucionada B-5, que mediante cambios en la base se transformardn en copas C-3 y C-2. De la forma B-6 obtenemos los cuen os 0 cajetes B-I que se modificardn a formas como las B-2, A-2 y A-t. Nuevamente de Ia forma B-1 se derivan el grupo de los cajetes y moleajetes que sélo varfan en porte y la funcién, De la forma B-6 también sc puede derivar el sahumador © tlemaitl, con s6lo agregar un mango-sonaja, Esta’es, en general, Ia forma simplificada o simplista de ver ta evolucién de Jas formas, alinque hay que aclarar que no necesariamente pudo ser este proceso seni Io, sino que es posible que diversas corrientes culturales como la teotihuacana ola mix teca pudieran tener parte de influencia, como en el caso de las ollas Azteca Ill, que parecen derivadas de las ollas escupideras teotihu En el caso de ciertos eh nentos decorativos de la cerimica Azteca 1V, como los omorfos de los molcajetes A-2, es muy posible que su influencia sea de Cholula, En cuanto a cerdmica ceremonial, como los Tléloc, también tienen anteceden- tes muy claros en Ia época Teotihuracana y s6lo presentan en Tlatelolco variantes evo. Totiva Plano 1 El imperio mexica en tiempos de Moctezuma IL (1519) y de Moquiuix Plano 2 Plano 3 segtin Alfonso Caso (1954) Tlatelolco, Plano 4 Los calpuili 0 barrios de Tlatelolco =MECAMALINCO «+ ATENANTITLAN = : TECOALTITLAN | TEPOCTICALTITCAN | | AZOZOCOLOACAN TEPITON — Ve : | TLATELOLCO = Ei | | RUReanecue : | CAPOLTITLAN = TLAXOXIUHC IZTATLAN = TOLQUECHIUCA | OALCOTLATELOLCO Plano 5 Pozos estratigraficos Plano 6 = TANOUIZ Plano 7 Tlatelolco a fines del siglo XVIII. (Tomado del plano de Garcia Conde de 1793) Tecran caus gen, TLATELOLCO A | dap rines. oe o si6t0 xvil ap COTLEHUA See we lll Cuadro cronolégico de la cerdmica de Tlatelolco | T] Moquiuix I . | {} 1430 | TLAcATEoTL ? I] to | 140% {| isso i [ovrouaPitzauac 138 | 370 | 3 | I 60 | il 38 | | coudino Tenoch CISMA Y FUNDA- 1340 | \ Ll CION OE TLaTELoLec 5 FUNDACION DE TeNocHTTLAN 31 NS“SALIDA DE crcomoztoc CLASIFICACION DE LA CERAMICA EN TLATELOLCO Generalidades amente convencional y sujeto ico, artistico o histérico que Beste, como todos los sistemas clasificatorios, es pu ‘a interpretaciones varias, seguin el criterio o enfoque té ce necesite darle a lo largo del presente trabajo, por lo que es necesario aclarar desde eI principio que en algunos casos puede haber ambigiiedad o duplicidad en la coloca Sign de algiin objeto, pero que se ha procurado mostrar las anomalias clasificatorias Primeramente se presenta el Cuadro I que contiene los primeros elementos cla sificatorios: utlidad, temporalidad, procedencia, proceso de fabricacién, etc., el cual es necesario explicar de la siguiente manera: 1. Utilidad, Uso doméstico, ceremonial o industrial 2, Doméstica, Se considera cerémica doméstica la que se usa p en el hogar como parte del ajuar de la casa (se incluye dentro de tal categoria a piezas finos, ete.), 0 piezas que fuera del ferentemente uuntuarias, como figurillas, cajetes finos, plato: Ambito hogarefo sirven para transportar alimentos o agua en funcién del trabajo diario o las compras en el mercado; en actividades sociales colectivas en cierto tipo de ceremonial de barrio (calpulli) en que se requiere la acumulacién de comestibles eteétera, 3. Ceremonial, Como tal debemos considerar la ceramica empleada en las cere: agrados, como la empleada en ciertos mo: s propiciatorias de viajes, funerales, ete.), les se usan para monias, tanto las efectuadas en los recintos fies mentos fuera de ellos (bautizos, boda 4, Uso en casa. Como se mencion6, mes domésticas (bautizos, fiestas propiciatoria +s mixto (ceremonial en el hogar); dentro de tal categoria se encuentran caje ios, platos finos, copas, sonajas, ocarinas, silbatos, Flautas, figurillas, eteétera celebrac funerales, etc.) y por ello 5. Uso en el templo. Se pueden considerar parte del equipo regular del templo (mayor o de barrio), tales como cuauhxicallis, braseros, sahumerios, flautas, cajetes, urna a ‘6 Industrial. Dentro de esta categoria se encuentran algunos cajetes, cierto tipo de comales y anafres (para hacer servir comida en el rianquiz) y los recip expender la sal, etcétera 1. Temporalidad. Corresponde a su momento de uso y tiene unas cronologias y filiaciones culturales bien determinadas 8. Modernas. Como cerémiica Moderna debemos considerar la fabricada 0 uti lizada desde el fin del periodo Colonial (1821) hasta la iniciacién de las obras del Conjunto Urbano Nonoalco-Tlatelolco, 9. Revolucion industrial, Dentro de tal categoria se consideran todas las pi uusadas desde 1870 en adelante y que corresponden a la ocupacién del area por las instalaciones ferrocarrileras (Maestranza de Talleres de Nonoalco), Aduana, la Pri sidn Militar, el Cuartel de Guardias Presidenciales, el lugar de estacionamiento del Hamado “Tren Olivo", La Consolidada, etcé La razén de tal clasificacién es que’a partir de la restauracién republicana en México se inicia el tendido de vias de ferrocarril, se establece en Nonoalco la Maes: tranza de Talleres y llega 1a industrializacion con talleres como La Consolidada y ta conexion con el tren eléctrico (Don Toribio-Santiago), lo que aporta un cierto tipo de objetos de cerémica industrial que dejan su huella en los basurcros: 10, Republicana: Cortesponde a objetos usados entre la fecha de la consuma tion de la Independencia y la legada de las primeras influencis de la Revolucign ial Este periodo es importante, ya que el area se caracteriza por el incremento de los mesones Trancas de Non : : ead otal A atten Ico), el abandono del convento e igkesia de Santiago, el recpan ———"—S - Corresponde a toda la cerdmiea usada 0 fubricaca en el drea eh len 9 sete exe los primeros afios después de la ‘conquista, en que os Seuencias europeas, ¥ él fin de la Colonia (1821), ; ota jas xvi XIX. Inchuye todo tipo de materiales que por sus caracterist: cas pueden ser fechados entre los inicios del siglo xvii y el fin de 1a Colonia. 13. Siglo xvi1, Comprende todos los objetos que puedan fecharse en tal perio- do de asentamiento y decadencia para Tlatelolco. ‘ 14, Siglo XVI. Comprende desde los primeros: momentos de la Colonia, en que se establece en el fecpan de Tlatelolco la sede del cacicazgo indi- gena y se funda el ‘Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco, crisol donde se funden fas dos culturas tecnolOgicas y se encuentran huellas del primer mestizaje, hasta la Construccidn del actual Templo de Santiago (1595-1605), que es cuando el cacicazgo de Tlatelolco viene a menos, se pierde el gran impulso cultural del Colegio de la Santa Cruz y el area se despuebla; la ceramica de esta época se ha Mamado Azteca V 0 se repuebla el drea, Epigonal. ; 15 Mexica, Corresponde a los periods cerdmicos conocidos como Azteca in (Noguera), que comprende desde antes de la fundacién histérica de México (1325) eect de Tlatelolco (1338), hasta algo después de 1a Conquista espaniola. 16. Teotihuacano. En algunas isletas del area de Tlatelolco se encuentran hue- tas de una ocupacién teotihuacana que se correlaciona con los periodos 11, ly 1V de la secuencia cerdmica de la gran urbe 17. Precldsico. Corresponde a Teotihuacan 1 y esté muy pobremente repre- sentado. 18. Procedencia. En esta parte se analiza el lugar de fabricacién de la pieza 19, Local, Se considera como cerdmica local la fabricada en la cuenca de Méxi- co (Andhuac), ya que se estima que en e! area de Tlatelolco, a causa de la escasez de barro y a la lejania de los bosques madereros proveedores de la lef'a necesaria a el cocimiento, poco o nada se hizo 20. Fordnea. Toda cerémica hecha fuera de la cuenca de México. Mesoamericana, Se considera como Mesoamericana la cerémica proceden- te de lugares fuera de la cuenca, que por comercio pudo llegar a Tlatelolco y ser dis- tribuida en el fianguiz; generalmente se trata de cerémicas de Cholula, costa del Golfo, valles de Morelos y México, Oaxaca, etcétera Europea. Se considera Europea toda la ceramica hecha en Europa directa mente, ya que la cerdmica Colonial fabricada en México, aun cuando tenga tecnolo- xia y caracteristicas europeas, se debe considerar como local 23, Novohispana. La cerdmica que durante la Colonia se fabrica en México, aun cuando tenga tecnologia y caracteristicas europeas, se debe considerar como no: Vohispana, ya que corresponde a una industria claramente local (no importa que tal ceramica se hubiera hecho en la ciudad de México, Pucbla, Guanajuato, Oaxaca, eteétera). 24. Asidtica. Por comercio con las Filipinas llega a México cerdmica del Leja no Oriente, especialmente de China, que se distingue facilmente por sus motivos de- corativos y el tipo de pasta (celadén y porcelana), 25. Proceso de fabricacién. Se debe entender como proceso de fabricacién la forma de elaboracidn, ya sea que se haga en gran escala para surtir mercados gran des, dentro de la organizacién comercial mexica (pochtecdyot!), 0 bien en forma muy restringida, para uso local. 26. Familiar. Se debe considerar la hecha por un alfarero ocasional o estacio- nal, que trabaja al por menor, posiblemente s6lo con’ayuda familiar, y que fabrica y vende 1 mismo el excedente de sus cacharros (hay que aclarar nuevamente que era dificil, si no imposible, fabricar cerdmica en gran escala en la isl debe ser habitante de los pueblos riberetios comarcanos””) tan resanal La fabricada por artesanos dedicados por completo o casi ala sa on industrial. Podemos pensar que para el momento de ia Conquista y bajo aruanizasién del pochtecdyot a fabricacién de la cerdmisa habia adquirido ca racteristicas parecidas a Ja de los modernos sistemas de produccidn en serie y con normas de calidad y medida (estindar), ya q 6 las piezas de un mismo tipo se pare: oe ep asia A ENTE LELOERC Ose (2 )oomesrica @- —O= / ( ) mosenna” oust {10) REPUBLICANA (12) seu Ww: Ql ») Mesoamerica (2.3) novo wiseawa | (24) asia cen enorimemente of taiaaBo, TOEE color, decoracién, ornamentacion, ete.» cone Gen ctyeran sido hechas Por él miso Tnaividuo y en el mismo tiempo. COMO co Ss imposible, dada la gran ‘cantidad de piezas, lleva a pensar en una organizacion $ producci6n y comercializacién M0 ‘compleja, que encaja con la ya conocida form de rochrecdyotl, que debe de haves ‘egulado todo el comercio de ceramics ¥ deter de Pago costos, estos, Factores de produccién y distribucion, a partir de Pancos de ‘Meilla, arenas, lefia para quemar, Kalleres de fabricacidn, etcétera, + 9 urde. Como ceramica burda debemes ‘considerar la que teniendo buenas ca- racterstcas de cocimiento, dureza, brut ido, etc., se destinaba a usos preferentemen'e Tacietticos, aun cuando algunas piezas PUAerT empleadas también para las cere- doméstipraseros, vasijas Tidloc, urnas monderets etc.) so. Fina, La cerémica fina es la que Por St ‘bella apariencia se distingue de la purda gun cuando el material pueda ser el mismo como fen el caso de ciertos cajetes y platos. Plato eralmente dentro de tal categoria debemos considerar la ceramica destina- da a usos ceremoniales, religiosos © civiles, Sie requieren una cerdmica especial. Hos eechable. Aplicando un criterio industria ‘contempordneo a nosotros) tendrisnnos que considerar este tipo de perimice cone antecedente de lo que ac~ tendriamre caracteriza a la llamada sociedad de conse, ya que se empleaba con taiemo objeto con que hoy dia utilizamos envasee desechables de cartén, pldstico, primarias (ver Lam. 4). Primeramente tenemos un cuenco de factura bastante burda, hecho en barra naranja, tipico de la cerémica Texcoco; su forma parece ser un; fa entre el tecomate (B-6) y un gran cajete B-1 dad de tener en el centro del fondo, mas 0 (ver Lam. 14), Esta pa ia especie de caricatu pero con la muy especial particular menos plano una elevacidn o prominencia ticularidad, un tanto inexplicable, parece ser una especie de supervi cncia de periodos cerémicos anteriores (Séjourné, 1970: Figs. 84, 93,95, 96, 97 y 100). say, ehimpresién que se tiene al ver esta pieza (especialmente la Fig. B de la Lism ), ¢6 que fue inspirada en una calabaza cortada, ya que el fondo de dicha pie fs similar al fondo de dicho vegetal. Su decoracién, cuando la hay, es muy sencilla En segundo término tenemos el grupo de lo que llamariamos ios tipicos cajetes de silueta compuesta, que testa, que consisten en que se unen varias formas caracteristicas y tipifican a la ceramica Azteca 1 : Primeramente debe de mayor importancia, ya 6 1s considerar el fondo o elemento A que es uno de los ue estd constituido por un cajete tronco-cénico al que se le agrega, bien sea un elemento globular B, o bien otro elemento tronco-c6nico de paredes ligeramente divergentes D. ‘A tales piezas se les agregan soportes, cuellos, asas, etc., que nos dan ollas, sarras, te, pero el elemento primordial es la combinacioa ‘de base tronco-cénica con Jarra, ct Peindarios (ver Lm. 3). Generalmente los cajetes B-7 de silueta com- puesta son de tamafio que va de 0.20 a 0.35 m de didmetro. Cajete B-8 0 salsera (Cuadro I y Lim. 9) Estos eajetes a los que hemos denominado salseras son le? ceramicas similares tn pasta y decoracién a todos los cajetes y molcajetcs de color naranja (Texcoco) a paeodo 0 fase Azteca Ti y su diferencia consiste sdlo en 6 forma, alargada a del peri charola, con la muy especial caracteristiea de tener en una pare de ella una depresion mas profunda Dicha depresion es la que ha hecho per lade contener una salsa o molli, ya sea en forma de pasta 0 | es hipotética y su nombre es especulativo. La salsera tipica tiene unas dimensiones qu 0.17 m de largo. En la cerdmica encontrada en Tl este tipo (S610 29 tiestos) Et que llamariamos tipo caracteristico, con una de tuna forma intermedia o transicional entre el cajete A-1 y el B-B, que Const Tecuperaron cuatro tiestos (ver Lam. 9) ‘ejemplares que son cajetes y otros mnsar que su funcién pudo haber sido iquida. Dicha funcion .¢ yan de 0.40 m a poco menos de fatelolco se tienen pocas piezas de presién en el extremo, tiene nun cajete un tanto atipico, del cual s6lo se (B-8) se tienen unos De este tipo de caje que son moleajetes IM y Lam: 13) Cajete B-9 comal (Cua' n del es una castellanizac de funcién muy especializada, way abier EI nombre de esta pieza, 2 un recipiente de forma néhuatl comalli (Molina, 1966: 327) y se refiere aaa ra de plato de gran tamafio o platén, que tiene como funciGn la corel ose delgada torta o tortilla (élaxcalli) (ibid.; 240) hecha con una pasta ¢ pecial Es el producto de una larga evolucion, ya que época temprana (Maller, 1978: 53), no tienen aiin los elementos caractersticos Te iva época final. Se compone esencialmente de una superficie ligeramente mente elevados; pero su principal caracteristica ‘caras superior ¢ inferior que determi: si bien tenemos comales desde adquier ‘ava 0 plana, con bordes lig imiento diferente que se le da en sus es el trat han que sea éste uno de los logros tecnoldgicos n ’Al analizar la cara superior observamos que pr que impide que la masa de maiz se adhiera, asi como sor térmico. Tn la cara inferior 0 convexa se encuentra de hecho el elet sumentar la captacién térmica asta de maiz, con el consccuente ‘is importantes. ‘esenta un buen pulimento, lo también que sea un buen difu- iento importante iste consiste en una cierta rugosidad que sirve para y permitir una mayor rapide en la coccién de la menor gasto de combustible ‘simcter un comal prehispénico a pruebas de laboratorio nos encontramos con un resultado sorprendente, ya que micntras los fragmentos de cajete, molcajete al que ambi eiian una lama di #00" solo irradiaban 150°C, 160°C, " y y un maximo de 170°C, el comal irradiaba en su zona p riférica o borde 180°C llegd hasta 250°C ! wr Seine eS En Tlatelolco no se encontré ¢s muy variable, ya que tal medida en los bordes (ver L 5.5 mm y unm y raion 5.5mm y um maximo de 16 ma yun esesr, on 8 superficie de sos n con una predominancia entre 6 y 7 mm guna pieza completa adamente entre 0.35 y 0.50 m; su espesor 15) dio un minimo de de 5.5 9 Lamina 11 Material teotihuacano en el area de Tlatelolco [rouTeca ] | | MAZAPA | | t MATERIAL TEOTIH JACANO | \EN EL AREA DE TFeorinUacaN |650~7 4c TEOTIHUACAN MW \g50- 6 TEOTIH | =i J TLALMIMILOLPA | | [200-450 de TEOTIHUACAN | E PROTO TEOTIHUACANO | BPATLACHIOUE 50-100. oc | ioe | b Su forma redonda aleanza gran perfeccién, lo que denota un dominio total de Jn técnica por parte de los alfareros indigenas, ya que sin el recurso del torno Hega- ron a realizar piezas equivalentes a las elaboradas con tal artefacto mecdnico. Posiblemente y a manera de hipdtesis se piensa que la técnica empleada para hacer los comales consistia en usar un comal ya cocido y dejar su huella, a manera de modelo de fundicién, sobre barro seco molido y, sobre esa especie de molde, co- locar la capa de barro plistico modelando cuidadosamente la cara superior y parte del borde inferior, dejando la cara inferior, con las huellas de la tierra suelta, par- cialmente adherida al nuevo comal La técnica de dejar rugosa la cara inferior es lo que le dara al comal su caracte- ristica térmica Posteriormente, ya seco, se procedia a afirmar, alisar y brufiir tanto los bordes como la cara superior, que es donde se observan huellas de tales procesos. Al analizar la superficie y los cortes de algunos tiestos observamos que la pasta en que fueron hechos es toda una misma, sin engobe, y que las huellas e incrustacio nies de tierra, en la cara inferior, corresponden al mismo tipo de material del cuerpo del comal, por lo que se puede pensar que tanto la tierra sobre la que se molded y dejé su huella, como la pasta con que se hizo la pieza, tienen las mismas caracte- risticas Su color anaranjado 0 café queda comprendido dentro de la clasificacién de Munsell en: 2.5 YR (6/8, 6/4, 5/7, YR, 5/4, 4/2, 7/6, etc.) para los comales Azteca Ul, pues para los Teotihuacanos el color es 10 YR 6/2. En la cara inferior de muchos de ellos, y 0s casos también en la cara superior, se presenta una mancha oscura, casi negra, que pudo ser producida por el humo del fo Las caracteristicas téenicas del comal se encuentran presentes en todas las pie- recobradas y tipificadas como Azteca 111 y que naturalmente se continda en la época de colonizacién, persistiendo algunos de sus rasgos hasta el presente, aun cuando la desaparicién del comat de barro sea ya cosa de muy poco tiempo, pues esta siendo sustituido por planchas metalicas, tales como partes de tambor de petrdleo, etoétera Entre los materiales recobrados en Tlatelolco se encuentran comales teotihua. anos, de similares caracteristicas a los mencionados como Azteca Itt, que son la ma. yoria, lo que demuestra que el dominio de tal tecnologia térmica es muy temprano Aunque generalmente los comales no tienen soporte, se encontré un fragmen. to de un ejemplar de gran espesor que tenia soportes tripodes, pero tal pieza es atipi Sa, tanto por esta caracteristica, como por su color (10 YR 6/2) y por la composicion de su pasta, Seguramente es un ejemplar fordneo. Como conclusion podemos afirmar que el comal es la pieza que nos muestra arqueoldgicamente la presencia de la tortilla (especialmente en la zona del Altiplano) ¥ por ello inferimos un buen niimero de combinaciones culinarias prehispanicas, que Posteriormente a la colonizacién europea se enriquecen con elementos alimenticios Curopeos, asiaticos y africanos, modificando la antigua dieta indigena y transfor- mandola en lo que es actualmente la cocina mexicana, que tiene como elemento muy importante a la tortilla Plato B-10 (Cuadro IV) El plato llamado en nihuatl caxpechili (Molina, 1966: 308) e una pieza importa G¢laluar indigena principalmente por razones estticas, ya que si bien a mayor parte Gieos Platos no presentan una decoracién extraordinaria, sino que tienen la que pu Fanatos calificar como normal a toda la cerdmica Azteca il! (Vega, 1975: 49-33), Bends Pocos un tipo de decoracién en extremo burda y mal hecha, de aquélla apare on fragmentos de singular belleza y finura Fue tipo de decoracién tan fina s6lo aparecié en unos cuantos tiestos de plato ¥ de un pequeno cases ilo, difiere ne fe de silucta compuesta; dado que su color, tendiendo al amari tanto de la cerdmica tipo Texcoco, es posible suponer un origen di Beneral, el plato tiene una dimensién que va entre 0.17 y 0.25 m de didme. 83 tro, y su color, salvo el caso de los platos de decoracién fina, es ef miso de toda (10, ica avieca. El grosor dela pieza también varia, ya que los cjemplares de de- a aja son mas gruesos que los de tipo comiin © los de decoracién fina, que coracién bi son muy delgados. Cerdmica salinera C-1 (Cuadro TV y Lam. 14) De entre todos los materiales cerdmicos recobrados en Tlatelolco es indudablemente Pe ccnimica llamada “‘salinera’” la que reviste mayor importancia: no tanto por su fatccion, ya que es indudablemente Ia mas mal hecha, aunque cabe aclarar que Periciberadamente mal hecha, puesto que era necesario contar con un tipo de cerd Soe nay barata y frdgil para que sirviera temporalmente, con quiza muy corta tem- poralidad, de envase a la sal de tequezquite (Talavera, 1979: 67). i a ruezela o pasta caliente de sal, obtenida por la evaporacién del agua salobre de los lagos, era depositada en los mencionados envases y ya solidficada y fria se encontraba lista para su transporte y distribucién comercial. Esta industria de la sal es mencionada por los cronistas (Duran, 1951; Saha- 1956: II 349; Cortés, 1963: 57) y estudiada modernamente por in- “jones como Ola Apenes (Apenes, 1944), Miguel Othén de Mendizabal (Men- 1946), Parker Nunley (Nunlcy, 1967), y sirvié de tema de examen profesional Talavera (Talavera, 1979). nfo final antes de la Conquista, la industria de la sal a de gran importancia, ya que si bien se traia sal de las « Yucatan (Cardés, 1959: 41), era muy cara y sélo accesible a la nobleza 0 S ios pochteca, por lo que la produccién barata de sal sacada de las aguas salobres del lapo debié ser muy importante para la economia mexica. Tal importancia se re- fleja on la religién, ya que a la diosa de la sal Uixtociuatl se le hacian grandes cere- monias (Sahagin, 1956: 1-117, 171). Desde los lugat rabricacion, la sal envasada era transportada a los lugares de comercializacién, en donde, para venderla al menudeo, se rompia la cubierta ce- rdmica, quedando libre el pan o pildn de sal, el cual era fraccionado. En la mayor parte de los casos, a pesar de la acumulacion de tiestos que se pre- aba en Tlatelolco, el molde se rompia en el lugar salinero mismo Parker Nunley (Nunley, 1967) pens6 que la cerdmica salinera era para cultivar 1 tipo de hortalizas, pero los recientes trabajos de investigacién en Zacatenco (Linea 3 Norte del Sistema de Transporte Colectivo, Metro) prueban la existencia una importante industria salinera, con su cerdmica especial como uno de los més importantes | rnoldgicos y como un ‘‘marcador’” de la influencia comercial En el caso de ventas al mayoreo, la caja de sal y su contenido eran transporta dos hasta el lugar de su utilizacién, en donde se rompia igualmente el recipiente para dejar libre el pilén de sal Para llegar a la elaboracién de una pieza ceramica de tal funcionalidad, es crei- ble que los alfareros indigenas hubieran hecho muchos ensayos y tentativas para lo rar una pieza que reuniera las caracteristicas de tener una cierta solidez y resistencia para las operaciones de colado y transporte, pero también de cierta fragilidad para que pudiera facilmente ser roto por el usuario Era condicién muy importante su baratura, ya que su precio incidia en el costo total de la sal. Para satisfacer los requerimientos anteriores, los alfareros indigenas idearon un recipiente de forma cénica, hecho en un barro burdo y de aparente mala calidad, por su deliberado mal cocimiento. Esta pieza cerdmica ha despertado el interés de muchos investigadores, como Apenes, Holmes, Coe, Griffin, Noguera, Tolstoy, etc. (Nunley, 1967: 515-522), que describen la pieza y su relacién con la industria de la sal de tequezquite Experimentalmente produjimos en los talleres de ceramica de Tlatelolco en 1962 piezas de caracteristicas similares, llegando a la misma conclusién Holmes y Tolstoy (Holmes, 1885: 75; Tolstoy, 1958: 51), la cual sigue la siguiente secuencia (Lam. 14): 54 a) Se hace primeramente un molde o pilén de cerimica 0 madera que tenga a forma y caracteristicas del pan de sal. b) Sobre dicho molde, cubierto de una fina capa de barro pulverizado, seco, se pone la pasta 0 masa de barro. Este fino polvo tiene por objeto impedir que la fnasa de barro se pegue al molde, La pasta de barro, con un burdo desgrasante y Abundante materia vegetal, se extiende cuidadosamente sobre el molde. ‘c) Una vez extendida la masa de barro, que por su alto contenido de paja 0 hierba se sostiene fiicitmente, se cubre con una tela burda, del tipo conocido como ayate, y se deja secar un poco. ‘d) Antes de que el revenimiento del barro pueda agrietar la pieza, se desprende del molde interno, ayudada la maniobra por la burda tela externa, y se deja secar tentamente desprendiendo la tela €) La pieza es cocida a baja temperatura f) La pieza, ya terminada en su fase alfarera, es transportada a los centros de recoleccidn de la sal de tequezquite. Es poco probable que tal tipo de cerdmica se fabricara en las salinas mismas, que generalmente se encuentran en islotes o #lateles, lejos de los lugares de buenos bancos de arcilla g) Colocado boca arriba, el recipiente o caja de sal recibe la mezcla caliente de sal de tequezquite y se la deja enfriar y solidi h) Al quedar solidificada la pasta de sal finaliza la fase industrial y principia la comercial, ya que la sal envasada es transportada a los centros de comercializa i) Para ser utilizada la sal, se precede a romper la capa de cerdmica protectora dejar al descubierto el pildn o pan de sal, desechandose los fragmentos 0 tepal tes como basura. Tales tepalcates o tiestos son de un color que va del amarillento al rojizo (7.5 YS 7/4 - 10R 5/8, de la guia Munsell) Las impresiones de la tela del molde externo, las hi pleados para dar consistencia a la pasta y lo malo del cocimiento, que deja una oscu ra capa intermedia (7.5 R 3/0 de la guia Munsell), son las principales caracteristicas distintivas de tal pieza, que ha recibido arbitrariamente el nombre de “caja de a falta de otro mejor Hubo tambii neralmente en forma de cilindr los conos (ver Lam. 16). Esta varic tuna variante, que consistid en el modelado a mano de una burda dad q ad da la impresién que era mas “artes nal” que ‘industrial’ y posiblemente mas barata. Copas C-2 (Cuadro IV y Lam. 15) Este recipiente es conocido como ‘‘copa puluera’’, ya que se le da como funcién lade contenedor de pulque (ocitl), y se usaba en las ocasiones en que esta ui ingestion, en las fiestas en que esta 2 obligada la embriaguez, 0 cuando, vio: ndo ciertos preceptos, se tomaba en abundancia Cualesquiera que sea la ocasién, se ha supuesto que vian para tomar pulque. Hasta qué punto tal aseveracién ¢s cierta en cuanto a la exclusividad det uso Ro se sabe, ya que, como es Idgico pensar, pudiera haberse utilizado simp! como copa para tomar cualqi i mente pulque Si analizamos la tringida, y que dos con funcién especifica para beberlos (a la manera de los posteriores vasos, (azas, jarras, etc.); es posible pensar que su uso pudo haber sido mas bien general y no Testringido & un solo liquide (pulque), de us Hing ge eg et epupons Se $e cones trurcade opuetor, on on gaa aD er tipo de liquido (atole, chocolate, agua) ¥ no sol ajilla indigena nos damos cuenta de que era en extremo res recia de una amplia variedad de recipientes contenedores de liqui contenerliquidos (cuidadosamente bruni p uno de ello f amente brunido para 0 impermeable), mientras que el otro slo se usuba como soporte (Veta, 1975 32, Figs. 1, 2-y 3). : “oe Sus tamahos son muy variados, ya que van de 0,10 a cerca de 0,20 m de didme 55 Lamina 14 Cerdmica salinera GERAMICA) ~SALINERA | MOLDE. INTERNO re ie tro en la boca, con algunos ejemplos que rebasan dicha medida. Son piezas muy bien tro eras que reciben una decoracién muy especifica (ibid. , 1975: 62; Figs. 173-178) erparte del cono superior y unas simples rayas tm el cono inferior ares variantes consstentes en que en lugar del cono superior se colocaba wna vasija globular cerrada, o también de paredes divergentes (ibid, 1975: 28; Lam. 1, Figs. 1, 4y 7). Oli D-2 (Cuadro IV) sun cuando las definicionestipologicas de ola varfan enormemente (Smith y Fine ‘en nt Oe ircanee, Tete Gi Gwen, [ER 38) y ls sonientean ne 1 Se ce NOT: 78), el hecho es que al clasificar sus testoso cacharros menos encuentra que eh tan imprecisas denominaciones puedan ser incluidas Pelee ay granite de vasijas que par forma y funcién se parecen, pero que por ciertas peculiaridades de altura, base, asas, borde, etc., pudieran ser diferencia- Bor cer Pea arvos, cdntaros, botijos,etc.. ya que solo una minima parte de su oro ols, ree diagéstica (ver Livms. 4y 1); es por ello que para el presente trabajo, dentro de la clasificacion de olla, vamos a incluir a todos los tiestos no dife- abajo, dentt® cjas de forma y funcidn similar y desde luego y principalmente los 3 vasiias Or cipiente o contenedor globular, hecho en barro cocido y en el que la proporcién entre la altura y el didmetro mayor sca sensiblemente igual (1:1) Bae ser tivak, 1968: Fig. 7, Nim. 1), con “buena capacidad” (S a 15 litros), (Castille ede poca altura pero de bastante didmetro (véase Lam. 17), con unas aoe a pcentas en forma horizontal ya 180° entre si (véase Lam. 18). El Angulo for aa nor el plano de las asas y el eje vertical de la vasija es 2 90° Ti barro con que fueron hechas es aparentemente de buena calidad y dureza, notdndlose s6lo en poces casos huellas de vegetales (paja) que se utilizaron como auxt liar en el proceso de modelado, aun cuando sea en vasijas de pared delgada. Referente a los de: . empleadas, aparentemente se encuentran de grano muy fino, pero este tema sera motivo de estudio cial. 5 centrales con color diferente, generalmente gris 0 negro, mientras que la zona perifé Tica presenta un color rojo, amarillo o café Tia parte externa de tales piezas generalmente presenta un buen grado de pul algo burdo, tal ver por la dificultad de meter la mano y lograr un buen brufido. para responder a una necesidad de resistencia y durab ilida y pero con un promedio de 10 a 11 mm. , 1 Comsetfan geramen el color del bao naral qu van ea a eal ol mnérica de Mansell desde el 10 R al 10 YR en la siguiente forma: 10 R (5/8) YR (5/8, 4/8) - 5 YR (6/8, 5/8) 5 YR (7/8) 10 YR (6/8 - 4/4 3/4), Vay que hacer notar que en algunos casos existe diferencia de color entre el Desde el punto de vista arqueoldgico, las ollas globulares parecen ser los reci plentes ms tempranos logrados por el hombre en la solucibn del problema del alm: Senale x copie os liento ‘aun cuando, por ligica, deben haber sido antece F un recipiente abierto, no globular, parecido a 58 algiin tipo de cesta, ya que NE ——_—_—$<$—$$<$—$$$—_—_——— ‘un nuevo material, como en este caso es el barro, retiene largo tiempo téenicas y for nas anteriores, como es el del enrollado de tiras de barro, tal y como se usaron en ja elaboracién de cestas (véase Lam. 1). [La forma general globular responde plenamente a las exigenci su funcién de almacenaje, cocci6n y transporte de todo tipo de materias como gra nos, pastas o liquidos requicren; no importa que dicha pieza sea de Mesopotamia, Mesoamérica 0 el Lejano Oriente, ya que si bien sus elementos pueden variar en algo (borde alio © bajo, ancho 0 angosto; con asas o sin ellas; con soportes o sin ellos; de fondo plano 0 convexo, etc,), la forma general es basicamente la misma En el caso del centro de México, dado que cumplié plenamente su funcién téc nica, ja olla no sufrié grandes cambios, ya que sélo se le agreg6, durante la Colonia, téenicas que un vidriado a base de plomo. o actual, la olla de barro est en peligro de extincién por la fuerte bierto de peltre competencia de metales como el aluminio y el hierro, solo o recu y por una especial conducta social en relacién con su utilizacin en tal cual estrato Tan largo tiempo de utilizacién de la olla en el centro de México se debe segu no la oxidacién destru mente a su inalterabilidad a los agentes corrosivos, que cc re todo el hecho de que en cualquier parte se pueden tales, su baratura y materias primas para su manufactura (barro, arena, lefa, etc.), no siendc ecesaric en el caso de vasijas de cobre, hierro, aluminio, porcelana, hierro vidrio refractario, etc., una instalaci6n industrial para su Seguramente la olla desempeiié en Tlatelolco (prehispanico y colonial) un pape uy importante por sus multiples usos y funciones odia servir para el alma. jamiento de granos, para el cocimiento de los alimentos, para la fermentacién de iamiel (Sahagin, 1956: 11-327), y es de suponer que en un lugar carente de agua nes de ia olla fue la de co restos mortuorios de los 9s se encontraron h enizas y restos del ajuar fi proye fc u interio cl tesoro de Moctezuma mencionan la ¢ ‘grandes olias llenas de piezas ro, que, segiin ellos, pueden haber sido enterra Gran Prisma (pirdmide), glesia de Santiago That el Tecpan, la plaza del Tecolote o la ermita de S: Antonio el Pobre ina funcién arquitect6nica muy especial les fue dada a las ollas en la construc n de la iglesia de Santiago Tlatelolco, ya « emplearon en gran niimer la fabricacién de los arc Jarra D-3 (Cuadro 1) Realmente la jarra D-3 es solamente una variante de la olla, en la cual el cuerpo se alarga y cl cuello se transforma en un aditamento yertedor o la adicién de u en el cuello que completa Ja funcién de contenedor y vertedor. En la actualidad le llama jarra pulquera a una pieza similar (véase Lam. 42) (Marin, 1962: VIIL-D, Ey), yes de suponer que su actual denominaci¢ ra pulquera sea una persis. cencia de funciones antigua: Junto a Ja jarra que llamariamos “pulquera’”, que ente también se us para agua, tenemos una variedad de “jarrit tamafio menor, que llegarian hasta lo que denominariamos “miniaturas 0 juguetes a por analogia suponemos a las de gran tamafio (0.40 m de altura) la funcién de pulquera, es dificil imaginar el uso de las pequefias (0.08 m de altura), como no sea para fines idicos 0 votivos Generalmente 1a decoracién es muy simple y poco cuidad Pequehas ollas (Lam, 27, K) general f ollas D-2 tenemos un s a unas y e n su forma o silueta, pero que difieren p pcipalmente en el tamaic 59 TL ya que van de un didmetro de 0.05 a 0.13 m, aun cuando la base también presente, 1 an algunos casos, una mayor tendencia a la redondez. | ‘Sin embargo, el cardcter diferencial o distintivo de tales vasijas lo constituye | sus tres asas, que son las que en algunos casos presentan una perforacidn. | [Las asas no estdn repartidas equitativamente, sino que dos de ellas se encuen: tran en lados opuestos (Lam. 24, C). Esta caracteristica de las asas las puede relacionar con las vasijas Tldloc, y no seria dificil que fueran dedicadas al culto de tal deidad. El color es generalmente el mismo de toda la cerémica Azteca 11 y s6lo algu- nos tiestos presentan alteracién por efecto del calor de la cremacién en el bulto fune rario, en el cual fueron depositados. 'No es una pieza muy numerosa y por ello se infiere su cardcter ceremonial. Vasija ceremonial D-4 (Cuadro TV y Lim. 22) A falta de mejor nombre, se denominé “orejona’” a una vasija compuesta, adicio- nada de un par de asideros laterales un cuenco o cavidad Esta constituida d superior, que debié ser utilizado como ontenedor de algin tipo de vianda, de una base o soporte, que generalmente es del mismo tamafio del cuenco superior, y de un par de asideros de gran tamafo, a mane ra de orejas. nal entre los orificios La parte inferior 0 base es hueca y tiene una especie de las orejas o asideros, que se suponia que servirfa para colocar un palo recto, a manera de asa Esa suposicién quedé descartada al encontrar una vasija D-4 con una vara tor 1 0 curvada a manera de ‘‘U”, que se encontraba colocada Esta vasija ceremonial, que general estaba decorada con un bafo de col jo, muy brufido, se encuentra con cierta abu es de suponerse por ello que El tipo mas usado es ol que se ha mencionado antes, pero se han encontrado fragmentos de unos ejemplares que tienen la base globular con decoracién incisa intura azul ¢ V y Lam. 15) ta pieza cerdmica es de tipo ceremonial, ya que en general se nota un mal coci jento del barro y una cier dad en los soportes, que se desprenden con facili dad, lo cual seria inadecuado ¢ inoperante en una pieza domésti Consiste en una vasija globul " 3 globular con tres soportes también globulares (Lam. 19), 1 nta un engobe rojo brunido di do por zon ‘an hechas técnica del mo Flo que se infiere que su produceién en “plan induste no modelado individual En un ejempl iplar completo se perciben h de color azul. E-1 (Lam, 16) ido que la economia mesoamericana estaba basada en la agricultura, contar con ‘égimen pluvial adecu | dad del agua y de la ra de importancia capital y es por ello que Talc as, ocupaba uno de lo culto € imeras aldea! lo més antiguo, dado que segurament gricolas, ya que de él dependia que las I adecuad: los pueblos de la época Clasica fue Thal ialmente en Teotihuacan, en don ras monumentales, que ” pinturas murales y vasija “ a ee sta épaca Mexia, THéloe ocups tno de los lugares principales, puesto que fe eee ee ee smr el temple dual 9 Templo Mayor de Méxco- Tenochtitlan sa an su hon se hala sacrifcios en las veintenas de e207 font (Sehagin, 1986: F112) (Sahat 26 de i elgiOnindigena, sus atributos se confunden con los 6 sn cone en debe ser una derivacion. Como Senor de las Aguas tenia de Quetzal) at for montes, que es en donde més abundan las luvia por alto muy Principat qdoratorios en la altas combs de ellos. Otros lugares del cult lo san pone sae fos manantiales, en donde se depositaban certas burdas Peers ee cerdmicas que en Tlatelolco tienen relacién con el culto a Tléloc, pueden b) sahumadores Las dos primeras serdn tratadas en forma aparte; por lo que respecta a las vasi jas, que seran denominadas vasijas-Tliloc por sus caracteristicas, difieren morfolé. ‘icamente de la generalidad de las demas piezas cerdmicas que componen el ajuar. ‘Las vasijas-Tléloc en Tlatelolco conservan las mismas caracteristicas gener de las encontradas en los adoratorios y lugares de culto ya mencionados, localizados en las cumbres y montafas. En la zona ceremonial de Tlatelolco fueron encontrados grandes entierros vo- tivos de pequefias vasijas-Tléloc Tales entierros, constituidos por piezas de diferentes tipos, nos han permitido onocer todas las variantes de tal vasija e incluir dentro de tal denominacién a pe quefios cajetes que fuera de tal contexto votivo nos habrian parecido meros juguetes simples jarritas Disponer de todos estos materiales, y teniendo en cuenta su asociacién, nos per: mitid seguir la evolucién estilistica que nos lleva desde las muy elaboradas urnas, en las cuales no existe ninguna duda del personaje, pasando por los primeros indi cios de esquematizacién y sustitucién, en que la doble serpiente se transforma en las lamadas “anteojeras” y el mofio nucal se reduce a una placa Podemos ver en tal secuencia los pasos que conducen desde la efigie de la dei dad, tal y como se nos presenta en los eddices, hasta la pequefiisima pieza, que di no haber sido encontrada frecuentemente en asociacién a piezas mas diagnésticas, nos hubiera parecido un juguete infantil, desprovisto de toda significacién religiosa El barro en que fueron hechas las vasijas-Tlloc de Tlatelolco (y también la mayor parte de las encontradas en los cerros) debe ser considerado como de muy mala calidad, tanto por el mal cocimiento, como por su porosidad y fragilidad. Tales caracteristicas técnicas no se deben considerar como una deficiencia, ni mucho menos falta de conocimientos, sino al deliberado propésito de hacerlos asi para fines ceremoniales solamente y nunca como una pieza de uso diario o constan te, ni aun dentro del concepto ceremonial La mayor parte de las piezas tienen una coloracién natural que va de 10 6/1 10 5/1 y gamas vecinas, en la escala de Munsell, y solamente contadas piezas pre sentan un bano de colores negro 0 rojo, posterior al cocimiento del barro. Como se ha mencionado, el tamaho de tales piezas es generalmente pequefio, en comparacién con otros cjemplares de Tlaloc, ya que aun en los casos de vas con *‘piernas’’, tal medida va de alrededor de los 0,20 m de altura a los 0.08 m, lle gando al minimo de 0.02 m en los pequefos cajetes. Las vasijas-Tléloc representan, en el contexto cerdmico encontrado en Tlat lolco, una pieza de facil hechura, de extremo simbolismo y simplicidad, qu exclusivamente con propésitos religioso: Evoluciona (Lam. 16, A) del Tléloc “‘naturalista”’, en que se notan claramente Jas dos serpientes encontradas, hasta un simple cajete 0 cuenco. Observando su de rollo tenemos que: en el ejemplo B ya las serpientes se han transformado en ‘an teojeras”” y el ‘mono de papel” se esquematiza algo; en el D, 1a esquematizacién selleva al extremo, pero atin conserva Ia cara del dios; en el E, la car sap do y s6lo apar ‘ eupdetaedinyacinheis parece un agujero y el mofo esté totalmente estilizado; en el F, ya no a Uo [oUADRO V oe A | 1 F | ASIA TLALO 3 hay cara; parece la base; en el H, la base y el mofto han desaparec hay cards ono an puesto tn asa 3 30 ha trenaftrmado en uns bards jarita: & al do; en cl 1 a reducido en altuca; en el K, st ha redueido a un simple cajete 0 aoe tamato miniatura, que parece un juguete. Tiel ciemplo L, que es el mas abundante en Tha formado en pequedas piernas y se transforma enw nel G, casi desay Jolco, la base anular se ha tra in personaje semisentado. Cajetes F1 de’ asas lacerales (Lam. 17) Je cuencos de silueta compuesta, que por sus caracteristicas ino difieren en nada de la demas cerd- ra el cajete F-1 de Dent ipo ¢ mica di tipica del periodo Mexica, se encuent asas lal La caracteristica distintiva de este cen la parte © zona de cambio de la situeta. Su s variable, ya que hay ejemplares e menos de 0,06 m de didmetro. je pensar que todo el grupo de apo es la de tener un asa 0 soporte lateral asijas de este tips uso doméstico cidn, cuando la hay, es de lo mas color y textura ‘a cerdmica doméstica encontrada en Tlatelolco ‘én unas pequetias piezas, que por ciertas caracteristicas al y por ello se describen en forma Lam. 27, K) alidad, comparable sélo a un tipo de nos casos p natizacién del asa lateral que Mesoamérica, \contrados ¢ tal pieza. Presenta la forma de un cajete de fondo vez la comoustion a fxn wromiic (eapel) que frou sad —_— de, ya Que presentan unas pequ as s sain ar fst te lgran, Con todo, xe encontraron algunos ejemplare > se logra por medio de la téen del “peta centrale, que se combinan gon ls calados exciton ya que se nota 1a huella del instrumento cortante (tal vez navaja), de afuera hacia woe calados cruciformes se alternan con unos calados triangulares, que com- de puntos. san ja curva de Ia decoracién, que, a su vez, presenta una linea && pensan Je {icin notable son cuatro ganchos que tiene Ia cazoleta. 1 raz6n de tales aditamentos no esta atin explicada. 5 rrr parte de la base se presenta una decoraci6n que consiste 6” un calado cen- tral igualmente eruciforme, que estd rodeado de una doble tra dues por medio de cortes, asemeja un cordén. El espacio inferior (en do en rojo y brunide. ~ ele arte de unién generalmente se repite la decoracién al pastillaje en Forma simismo un agujero, que sirvid durante el cocimiento de la os gases acumulados en el mango-sonaja, donde se encuentra el calado cruciforme) se ha colorea- de cordén y presenta pieza para desalojar Mango-sonaja Esta segunda parte del sahumador es un tubo hueco que contiene en su interior pelo- tillas de barro, con la finalidad de producir sonido. La pieza tubular se hacia utilizando como base un palo, el cual se forraba de una pasta de barro. Este tubo de barro era fijado a la cazoleta por el extremo de Gidmetro mayor, reblandeciendo la parte del contacto y agregando algo de pasta extra En la parte hueca se ponian pequeflas pelotillas de barro, para convertirlo én una sonaja Por el extremo de diémetr piente, que presenta un buen mimero de variantes. hotar que antes de la cabeza de serpiente propiamente dicha, ‘0 mofo, y el extremo mismo lo forma: ‘0 menor s¢ colocaba generalmente una cabeza de ser Hay que hacer se colocaba un adorno, a manera de corbata ba la cabeza de una serpiente de cascabel Es de suponer una analogia entre la cabeza de serpiente y el ruido de la sonaja, y se puede identificar con el crétalo del ofidio. ‘Las variantes que presenta la cabeza consisten principalmente en la técnica em pleada para realizarlos y en el simbolismo de la pieza, pues aunque los mas simples fe hacian en molde, la complicacién consistia en la cantidad de piezas empleadas en ja claboracién, llegindose al caso de la Xiuhcdatl, en que se agrega una nueva y cla borada pieza. ‘Una particularidad del sahumador es la de que la cabeza de la serpiente de cas- cabel se encontraba siempre en posicién invertida en relacién a la cazoleta o reci piente del carbén, lo que puede indicar que tenia un doble uso: primeramente como recipiente para el carbén y seguidamente como instrumento de sonido ‘Hay que hacer notar que la sonaja es un instrumento que se asocia con el acto migico de propiciar la Iluvia y la cabeza de la serpiente es una analogia con Chal chiuhtlicue, Esta particularidad la tienen los sahumadores encontrados en otras re giones, y estilos, como el Mixteca-Puebla Hay piezas, aunque muy escasas, que carecen de que el mango es liso y sin remate alguno En conjunto, el sahumerio es una pieza ceremonial que se manu! “industrial”, ya que requiere de una serie de pasos 0 etapas que se elaboran por se parado, y ya en la fase semifinal se montan para presentarnos una unidad, lista para su etapa terminal o decorativa, Generalmente desde las primeras etapas se pone color especial (rojo) sobre el color natural del barro, en la base de la cazoleta y blanco en el mango y cabeza de la serpiente, aun cuando existan numerosas piezas que reciban una decoracién espe cial, consistente en el trazo de un complicado disenio en color azul y negro. ieee rimettazo es una linea negra sobre el color natural del barro, pero el eee cuando Ia pieza ya fue cocida se efectia aplicando une capa = rul (del tipo llamado azul maya), que sirve de base a una decoracién de extraordinaria finura y gran belleza, de tipo comparable a Ia de los cédices. 65 beza de serpiente y en las jura en forma ion ti ve i ‘ente de ser fragil y desprenderse ecoracin tiene of grave inconveniente 4 ee ee ee seon ‘de uso circunstancial. ony fciment om al tpo de lugares en 10s ue To ‘encontrados Sus restos, De acuerdo core hacian solamente para una cerernonid ‘durante la cual servian ao ‘para la funcion de sahumerios. El orden je soni Igun tipo de danza ritual ¥ - sone lizaban eraigo imposible de saber, pero sil que después de la ceremo- Sr procedia a quebrarlos y enterrarlos ‘ceremonialmente en el recinto 0 recintos Tagrados, ya que asi se les encontré en varias ocasiones, lo mismo que formando arte del ajuar funeral. parte det ammadice son variables, ya.que van entre 0.50 bot 0.80 m de largo total, pero pudieron haber ejemplares que ‘obrepasaban tal medida, cosa dificil de pro se encuentran rotos: bar, dado que generalmente Apaxtie (Lam. 15) Lebrillo o vasija grande, para contener agua. B1 nombre de (A) vast puede ser deri- indo de apazyahualli(lebrillo) (Molina, 1966: 295), aue sete realmente el término vere conveniente para una vasija contenedora de agua, d¢ grat tamafo y capacidad pero ee usa apaxdle para no confundirla con una piez ‘colonial denominada lebrillo. Soo circular, de base plana y bordes salientes (LLém. 19), de aproxinn® amen 0.40 m Ge diémetro y su color es el dela cerdimica Texcoco, aunque oca8io- calmente se le dé algo de rojo brufiidé en los borde sai dion debié ser esencialmente utilitaria-doméstica y s6lo ocasionalmente pudo emplearse en ceremonias tales como el bautizo, Uras y braseros (Lam. 18) Con muchos elementos similares, estas dos piezas ceremoniales posiblemente difie ‘an en su funcién Se ha considerado que las urnas deberian funerarias, pero cuando menos en Tlatelolco no hay ¢ todo el material de este tipo se encontré en capas de rellen do y sin ninguna asociacion Por las existentes tanto en el Museo Nacional de Antropologia como en el Cen: ro Paul Coremans, se puede asegurar que las encontradas en Tlatelolco son simila em, ag eens decoracién, servar fotografias de Los braseros, por el contrario, son motivo d interés, dad on motivo de mayor interés, dado que los ma- yores ejemplares conocidos salieron de Tlatelolco (véase la Sala Mexica en el MNA) Su funcién bien pudo ser la de recipientes especiales para quemar lefia ¢ incine rar algin tipo de elementos del culto, ya que en los restos de algunos ejemplares me nores se not6 algo de carbon y ceniza. Si tratamos de encontrar una ldgica a este U ; égica a este tipo de piezas, nos veriamos en serio predicamento, ya que si bien ls urnas y otras piezasindigenas responden a cierto tipo de funcionalidad y son acordes con las necesidades estéticas del mundo indige na, en cuanto as forma, color y simbolismo son congruentes con sus concepciones esculture,pinura en cde, el.) y se mantonen dentro de la linea rca engl cas de los braseros no eso mismo, ya que diferen por completo de todo Jo conocido, tanto por su sistema de fabricacién, como por su color y lineas plisticas jucciones de tal tipo de pieza, que eran rega HUOPSA (hoy Bano cried dele Hed Mee, a en eget: po el BNHUOPSA (hoy Bano: bras) ls funeionariosy politicos que vistaron las obras de Nonoalco-Tlatelole | pequefio Museo Temporal y las excavaciones, ello nos ech apie oem de los antiguos alfareros indigenas ‘ ae Parasuandlisis, se puede dividir en la siguiente forma: si bien existen variant ‘corona est formada por un niimero variable de piezas en forma para contener cenizas de ello, da y totalmente despedaza ara al respect. a a a ee a tuna especie de corola o céliz: jerpo eilindrico o vasijacilindrica que es la parte prin va, que consiste en si misma de varias partes. La yngitudinalmente unas “*cos~ ‘superior es una ; I n eoPete central 6 ““anillo”, con aplicacién de bolitas, que bien pudie~ de pétalo truncado de margarita, que. unidas, nos dan {nvertido; en seguida viene el cucrhs ‘Spal, aunque no 1a mas significa 1 specie de cono truncado que presenta lo cilindrica en la que se encuentran tillas 0 bordes Jacion astral, y la parte inferior se que es en talud rran tener una rel an rupos de “pias” 0 puntas salientes. Finalmente tence la bas tre eres soporte 0 patas son de forma tubular troncooénis ¥ £28 mecénicamente Los erssionales, pues soportan el peso total de la pieza en slo tres Puntos minimos de apo 80. sa piesa o sus fragmentos estuvieron pintadas completamente de blanco Todas Ie Jel mismo tipo, pero mas pequefios ¥ esquematizados que los de! Museo acional de Antropologia, se han encontrado recientemente en las cstas eercanas rolxauhqui (Garcia Cook, ef al., 1978). de pequefio tamafio y hi wseros ya descritos y los relacionados con la “‘atadura Ia Coy ‘Algunos, de tipo votivo, rmedios entre los bra: chos en jade, presentan carac teres inter rn el caso de las urnas, se les encontrd del tipo ‘‘monocromo”” y del tipo las primeras generalmente estaban pintadas de blanco, dela misma m ‘otros casos, conservaban el color natural del bi po: e licromo’ a que las almenas y las urnas. En aso de unas urnas miquizili que se encuentran en el MNA. como ¢s el En general, el tipo de fabricaci6n es por el sistema de moldear previamente cada elemento decorativo, que se agrega a la vasija base, por lo comiin modelada a mano, el cual tiene elementos de {sticas “‘individuales”, ya sea Gc tal manera que se va armando un conjunto de pieza norma, moldeados; el conjunto en si resulta de caract decorado, que generalmente a de fondo, © ‘onsiste ‘composicién de la pieza en si o de si encontradas en la isla de Mé Las urnas de Tlatelolco son similares a todas xico, y por ello se puede afi F que fueron hechas en el mismo nor tamafio, pero en mimero muy bajo relacion a los mas grandes. ‘ A dicho cajete se le agregan patas y soportes super im. 23), de un animal, aparentemente un cénido, pero muy estilizado y ae uy estilizado y en algunos casos ¢ acién llega al gr Bs sgunoe casos soprt cs almenado (0) o retondeado = n algunds casos un reborde que puede ser en forma de cordén. Tambi fn scuente que ¢l borde del cajete céncavo presente incisiones. pay P ro se dan casos en que sea sdlo un soporte plano, y ‘ : porcién zoomorfa de los soportes inferiores. ; ae a ee ‘Su funcién debié consist : some une debi consist en ser un recipient de fuego, aslado tanto del piso la vasija, recipiente o comal, que se colocaba en la parte superior y estaba desinado a mantener caliente lov alimentos «pa lltg impr eleven eer el fue no tee peroraco del aire, se ha encontrado un fragmento, p coickile ao psiblemente ya coloni jonial, que s 9 eba su uso como contenedor de carbon o lea, para mantener ae orkee prucbion en las fuentes del uso de braserillos para tal funcién, calor. Se hats Warro es generalmente'el 2-5 YR 5/6 de Munsal, y fue fabricado en el area de la cuenca. Figurillas eral de figurillas debemos considerar varias piezas cerémicas de Gon ¢l It Tjpoe, pero de uso mas 0 menos similar, conectado con wna prdctica cere- caterer ge cerdcter doméstico. Al observarlas en conjunto notaremos que represen a Noy tado en Tlatelolco, se V, pero que un tipo d ar Azteca Vo Azteca Epigonal Pag sah copes Det cee tence alidad di amica Azteca no con ceraémica ya Colonial : contré asociada a ieas co uando también aparecierat ‘tiestos cerdmica Azt y por lo mismo pr ici : i . Por ello pensamos que la cerdmica Ico (Noguera, 1965; 113) correspor Dentro de este tipo tenemos en prim n cajete o moleajete de lo de soporte A-1 y A-2, que conserva el mismo tipo de coloracién del bai ha hecho caracteristico de la cerimica Texcoco, pero que difiere en la decoracién de su interior de todos los tipos Azteca ya que solamente tienen atro oO inco ‘ineas ne ricas (Lam. 31 B y D). : ~ idamente tenemos otro tipo, generalment amente tenemos otro, gneralmente de molsajetes, que tienen ya sider oomorfos, pero con un tratamiento plistico diferente (Lam. yal derado para la cerdmica Azteca ut (Vega, 1975) L nae PIT OES EE TEER eames: —————— Lamina 25 PALO CONICO BARRO. ee : HAICIO aoe ce... #-»> CAZOLETA = 2 ‘Aun cuando existen también motivos esquematicos, que se pueden consideray como Aivativos de la ceramica Azteca tit (Lams. 6, 7, 8 y 25), su tratamiento, come some Prenciond, es ligeramente diferente (Lam. 31) qa ponible pensar que, esilisticamente considerado, este estilo de decoracion corresponda aun tipo de cerdmica forénea, posiblemente de la region poblana; si correstica se hizo 0 no en tal regidn, seré motivo de futuras investigaciones pavcis tenemos otro tipo muy especial de cerémica, que tiene como principal caracterierica una decoracién muy parecida a la descrita anteriormente para los caje caer jcajetes, pero que no se aplica directamente sobre el color natural del barro es ipre una eapa de engobe rojo brufido y.empleando un pigmento que tiene como A tal tipo de decoracién se le conoc Componente algiin tipo de mineral brillante ‘nlombajina’” (Lam, 30), pero su nombre es realmente hematita es: generalmente como * pecular. ‘Una variante de 1a anterior la constituye una decoracién ni brunido del engobe, que conserva los motivos tradicionales de la decora ith con adiciones del estilo’ nuevo ya mencionado (Lams. 29, 31 y 32). En gran parte de los tiestos encontrados, especialmente en los soportes, se nota una influencia muy grande de la cerdmica de la region poblana, ya que el estilo det minado Mixteco es el caracteristico de tales tipos de soportes, teniendo ademas, en algunos casos, la capa de pintura denominada laca, similar a los ejemplares del estilo Mixteca-Puebla (Lams. 28, 31 y 32). ‘Otra ceramica caracteristica de este momento es la que tiene una mezela de té nica, ya que esta hecha en relieve, ya sea excavada directamente o hecha en molde, con cierta parte de la superficie decorada con el ya mencionado eng a sobre el rojo ién Azteca be metiilico de hematita especula Generalmente la form 1963; 119-126) (Lam. 30) y los soportes generalmente son discoidales y hechos en ms. 30 y 32) a de estas piezas es la de un cajete tripode (Gonzalez Rul molde (Lé ‘algunos con est tipo de piezas se sguis haciendo va en el periodo Colo bial (Lam, 82-6) yeonsituye puente entre lmundo indigenay el eutopeo. A tales piczas seins considera como cerdmica Azteca V 0 Azteca Epigonal Un tipo de vasjs del period Azteca anterior, que se sigue usando, ese los apante (Lim 30), que en algunos casos presenta decoracin del tipo metlico (tam. 30) Ctra piezacerdmica Azteca it que contin es I de un tipo de jarea (Lam 33), qe tiene como principal earacteristiea la dea textura desu bareo, ae general tment es pareida al dela cerdmica Texcoco, pero que en algunos casos se nos pre seta algo mis oseusay burda Le alatinivo de la mencionada picza et la decoracion, que consste genera sane en un eagrafady profindo, que en tiguncs cass se aseneja lo yaitenci nado de las piezas anteriores (Lams. 28-32), con la variante de tener unos circu en relieve (Lamm. 33). Finalmente tenemos considerada dentco de ta cerdmica Azteca 1V una pieza que tiene varias formas y motivos de os (Lam, 35). En algunos casos, ¢ Nees Be rojo brunido presenta una decoracion negra con motivostradicionaes dela cera mica Azteca I, 0 dela ya mencionada Azteca, y en otros, o bien no tiene ning na decoracién 0 tiene algo parccido a una aplicacion del Hamad blanco Tuga En conjunto, todas as pleras consideradas como cerdmica Azteca IV tenn un material empleado en cllas Se puede pensar que la cerémic Azteca 1V se inicié al principio del siglo XVI y perduré por un corto tiempo después de la Conquist do, € sce Tere corns iP quista, sirviendo, en muchos casos, lente forma: : : 93 molvajetes de 4.0 $ tineas (Lam. 31-B) hens foornip roy “soportes torcidos, antena de mariposa, zoomorfos, ete. (Lam. 31). er Apantles (Lai peli (hematita especular) (Lm. 30). Jarras esgrafiadas (Lam. 33). Ceramica rojo bratido (Lam. 35), Cerdmica Azteca V Definir los limites precisos de separacién entre la Colonia v el periodo prehispanico : clo ya una pieza cerdmica esta hecha con el nuevo es muy dificil, pero establecer cuan Soncepto tecnoldgico 0 religioso © cuando esté en pleno proceso de transculturacién puede resultar mas facil. ‘En algunas piezas se tiet pero se empiezan ya a utilizar .ne mucho del antiguo concepto tecnoldgico y artistico, materiales y tgcnicas nuevas, lo que da por resultado pe cierto mestizaje ceramico; tal es el caso de numerosos molcajetes que presentan él tamano y la forma de los ya conocidos en los periodos Azteca Itt y IV, pero que Ya utilizan el vidriado, o bien conservan la antigua textura pero incorporan motivos decorativos europeos. (Lam. 39-A, B, C y D). ‘A tan peculiar estado de cosas se le ha denominado como periodo Azteca Epi. gonal o cerdmica Azteca Vy dentro del movimiento artistico se le conoce como arte fequitqui, que en ndhuatl significa trabajador, tributario (Molina, 1966: 496), posi: bblemente aluddiendo al cardcter de dependencia en que habia quedado el artesano in: digena dol concepto anterior (Gonzales Rul, 1963: 119), contiene ya elementos religiosos cevkmica Azteca Bpigonal (41530, hasta pasa la mitad del mismo siglo, cuando ya se lncorporan plenaimen CERAMICA COLONIAL Bajo el ubro de corémica Colonial se agrupa toda la obra alfarera hecha en la Nueva Espa desde ls primeros aos dela Colonia, hasa fechas posteriores ala Indepen Pero hay que aclarar que la éerdmica fabricada d ¢s muy heterogénea, y refleja todas y cada una de las influencias tecnoldgicas y artis tics que se heredan del mundo indigena, que legan tanto de Europa como del Leja no Oriente 0 que son desarrolladas localmente, creando, a fin de cuentas, una er. mica mestiza propia y caracterstca de la Nueva Espaha oe rica timetamente tenemos que considear la seria nd continia fa briando, al menos unos cvanios alos desputs de consumada la songuista tlt ¥ gue, con los restos de las vajillas ain existentes, se usan por la poblacidn en g ne , incluyendo a los mismos conquistadores, que hacen logi ea fa , que hacen un elogio de su belleza y Con la legada de los colonos se inicia realmente ya que se establecen talleres: liv eee aw de diversos oficios: talabs ia que a etapa de influencia externa, teros, loceros, herreros, et 4 Jones, con costumbres muy arraigadas, prefieren usar Ia lora e§- aoa 3s nuevos aus formas como por su texturas, y por ello es qe s¢ establecen pafiolt (riciaimente en la ciudad de Puebla (Lopez Cervantes, 1976). | ‘ os epee nuevas teenies como el torno ¥ materiales como el Plow Pet everest fron totalmente el panorama cerdmico local ytraeron, come oe el vdrndo a, el desplazamiento dels alfarers indigena a trabajos 1s Pon eng je oles, teas, tabiquesyIadrillos, et, quedando la produecién de ta fabricacioa fidad, en manos espaolas (Lépez Cervantes, 1976: 15) : Fa ea usos costumbres introducidos por los recién Hegados colonos hi cierone ety radical ena manera de vivir al introducir un nuevo ajuar domést "e dado el hecho de mostrar tanto cerdmica Azteca 111 como Teotihuacana Al observar el conjunto de capas notamos que una buena parte de ellas son q 0 isleta era de pequefas di remente se traduce oro 70 (9-D) Capa 1 (nivel J). Muy pobre en material cerdmico, ya que solamente se encontraron 8 tiestos Capa 2 (nivel K). Mucho més rica en material cerémico, muestra una preponderan ia de ollas y comales sobre los demas tipos de cerdmica, tanto doméstica como cere monial, Capa 3 (nivel L). Perdida Capa 4 (nivel M). Perdida Capa 5 (nivel N). Perdida ‘Capa 6 (nivel O). Esta capa y todas las subsecuentes muestran una gran abundar 139 Barrio: Itatlén pozo:70 Clave: +D ‘Cerémica Azteca m puede explicar por la cereania de un pequefio Ceremonial, apareoido ef ta cimentacion del edificio Ignacio Ramirez elsitio aparece como una ocupacién domestica con un pequeho ‘atso ceremonial de barrio, con abundancia de material ceramico del tipo domésti ‘en un monticulo o isleta (Wazef) en mitad de un lago J. En un principio (época Teotihuacana) el tate! 1 poco fue creciendo y uniéndose a otros cercanos, La presencia de sabumadores salobre de muy poca profundl a aislad un terreno continuo cortado por la calzada de vel ain se pueden apreciar en la zona comprendida 10 y calzada de Nonoaleo (hoy Flores Magén) y las calles Heroes y Saturno, llegando en extension hasta las calles de Zarco: Conia lo que se esperaba y suponia, el lugar no fue nunca destinado a la fabri ién de sal como hubiera supuesto su nombre: Iziatlén, lugar blai de sal. mnales, 0 sea que la encontrada nde al sumo domésticd A parentemente para la etapa final habia perdido importancia, an. jegurame lugar quedé abandonado en el periodo colonial dada la total Calpulli o barrio de Taxox E barrio o eu/pul de uhco, sitio verde, se encuentra casi en la parte media te rado de Tlatelolco, Sélo la mitad de este barrio quedé comprend el Conjunto Urbano y, por lo mi xplorada, La otra mitad barrio se hicieron 7 pozos estrati i 4,5,6,7, 71 asi todo el material cerdmi pura a ollas do q anto de tip Prehispanico como Colonial Capa 2 (nivel I). En esta capa se encuentr teri Joniales con al mica Prehispanica de tipo doméstico tanto del tig ape Perdid, f material ceramico d i predaminio de ollas y con Capa 5 (nivel L). Perdid Cay vel M). Perdida Capa 7 (nivel Nj, Perdia Capa 8 (nivel 0). Esta capa contien : oie Bits eapa sah aterial Avt or ntidad y var Han is del material cer dmmico encontrado en el ‘ a de material Prehispanico en ca f i : pas de épocas posteriores a la ( Pensar que tal fendsmens hi ‘ deba al hecho d omo ollas y comal Peete a fp ta Unga de ann canal iguen haciendo y utilizando hasta el mome Apsarece tambien eaCkle Europea (vidriado) que have obsoleto el brut iiveles cerdmica considerada como epigonal TLATELOLCO » pow: 4 Clave: 104 Pozo § (I-C) Capa J (nivel G). Baer Capa 2 (nivel H). Esser rudicionammicnio se las vias de Ferrocarril destruyeron el material eullural de stico Azteca 111, Azteca V y Colonial Je matcrial cerdmnico doméstico Azteca |11, con pre ene alin menos cantidad y =e 1 | \ ry ¥ at | | | | | { | tel | t fed | ‘ y | | it | Capa 7 (nivel M). Batéril quisima cantidad y variedad de cerdmica do- Capa 8 (nivet N).F a presenta pod Capa 9 (nivel O). Esréril ndo la cerdmica si predom Capa 10 (nivel P). Contiene poca variedad de 1p linora nte ia misma variedad de tipos que Ia cap’ Capa 11 (nivel Q). Bata capa presenta Ii riot, pero con ina abut amionte mayor Flaxoxiuhco muestra en su parte supe Jida de materiales levados como (1L-€) del barrio de Conclusiones: oh pore Je la pérd rior una capa culturalmente estéril a causa d facién de equipo ferroviario octipacién col méstico que muestra un momento de p excavacion para la inst jonial muy pobre y durante la También nos permite deducir uni prospe época indigena un material cerdmico di con cierta dos de desocupacidn ¢ una actividad relacionada ‘erdmica salinera, que puede indicarnor con la obtencién 6 el comercio de sal Poro 6 (12-8) hizo en la parte central este del area explorada del barrio de Tlaxoxiuhco. Capa 1 (nivet G). Contiene porcelana moderna y cerdmica vidriada posiblemente muy modernas y asociadas a edificaciones del sistema ferroviaric Capa 2 (nivel H). Se presenta el mismo fendmeno de la capa anterior, ya que esto: restos veramicos pueden corresponder a la época de operacién de la Maestranza de Nonoal lel tipo vidriado, de tipo Colo Capa 3 (nivel I). Pn esta capa se encuentra cerami nial, cerimicas Azteca 111, 1V y V, todas de tipo doméstico: Capa 4 (nivel J), Perdida Capa § (nivel K). Perdida nio de olla: Capa 6 (nivel L). Conticne cerimica doméstica Azteca 111, con pred Capa 7 (nivel Mp. Sen pero disminuye en cantidad: jantione el mismo tipo de composicidn de la capa anterior, Conclusiones: ocupado casi ininterrumpid ate desde los primeros tempo ja Colonia y la época modern : ‘ocupacién de la Debido al poco volumen de material, se debe pen era escusa, dada 60 poca estancia en el shio del poro estrtigratico Pow 702-0) Hil poro 7 también se hizo muy ¢ ays. Ade Nonoalvo, en fila con los f et TLATELOLCO Barrio: Tlaxoxiuheo Ceramica Azteca 1 Pozo: 6 Clave: 12-E ou Calete At i Moleajete A-I Cajee 3 Cajete B-1 blanco fugaz mate BA BS Fy 87 a Comal 89 ro ft evdmica doméstica del tipo Are manson Cob Capa 4 (nivel H). Disminuye-tan tid nial y ics Hod. A a-cantidad como la variedad de cerdmica: ca tipo Azteca 1 e cerdmicas Cok Capa $ (nivel ‘apa S (nivel I). En est esta capa aparece muy # cantidad y variedad de cerdmica TLATELOLCO Barrio: Tlaxoxiuhco 7 Clave: 12-C Cerimica Azteca 1 Pozo: Cajete At T Cajete A2 Moleajete A-2 a Cajete B-1 blanco Fuga Tecomate B-4 Cajete B-5 Comal B-9 i Salinera C-1 Copa C2 [ Ota D2 Jarra D3 Sahumador E-1 Apaxtle 2 2 3 1] 3 3 é 3 a 1 1 LUrna 0 brasero Malacate Rojo bru { Cerdmica Azteca wv Soporte zoomort Jarra esprafiada Rojo branido Cerdmica Colonial Vidriado tla vidriada HEEPEEEEHEee ee 2 Cazuela vidriada Lebrillo Estao plumbifero monocron Estafo plumbifero policromo Candelero Figurilla Maceta Po Colonial, algo de ceramica Azteca V y también cerdmica indudabl de tipo doméstico dablemente A: Capa 6 (nivel J). Perdida. Capa 7 (nivel K). Contiene una buena variedad y cantidad de ce especialmente ollas domésticas, cerdmica Azteca i, ‘Capa 8 (nivel L). Esta capa presenta algo de cerémica domést ggera presencia de Ia del tipo salinero, néstica Azteca I, con li 146

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