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Antecedentes y agradecimientos 9
PARTE I
Introduccién 13
Clasificacién de la cerémica
en Tlatelolco 25
a ceramica en Tlatelolco 33
Pozos estratigraficos 129
PARTE II
Analisis de las cerémicas
encontradas en Tlatelolco 179
Bibliografia general 201————
NTECEDENTES Y AGRADECIMIENTOS:
ten el ano 1960 se inci las obras de construcién de! Fon Urbano Nonoalco-
ola ton terrenas federales ocupados por la Psi Militar, el cuartel del Se-
Tia opatalion de Guardias Presdenciales, | RS Federal de Automoviles, a
gundo Batt pulgue, los Almacenes Nacionales de Dens talleres, almacenes y bo-
Actua errocatl, cc. asf como varias escucas, la plaza de Santiago y algunas
casas habitacion,
aaa i fren, de aproximadamente 1.5 km, se edifearian aaa habita
sionate 9 por ello era posible explorar arqueoléeicaments oS! 8 cuarta parte del
sicfguo rein mexica de Tlatelolco.
Ho eine mencionadas obras arquitectonicas se tenis oportunidad de conocer
sa cas aaivlad del centro ceremonial y no solo, come Nara &t momento sucedia,
1a cas ton paste de la piramide central; par elo © V0 nnevesidad de establecet
und Pe de arqueologia que en forma permanente 5° Po TAS del rescate de toda
una oficinsion que aparcciera en el transcurso de las rae
ormacion cy largas fueron las gestones, pero a fines dc 1 Jos trabajos for
aes cia zona, bajo el control directo del Nat, s forma are la ayuda
mmaradica (unas veces generosa y tras parca) des ‘autoridades del BNHUOPSA, la
sever jempre insuficienle y condicionada a caprictos ¢ ore muy personales,
aa gue fue necesaro conseguir ayuda aicionl 2 os Se rganismos: DDF
por Jo ass Valenzuela, Valencia y Alessio Robles): © quitecto Martinez
ee CAPECE (arquitecto Ramirez Vazquez); sin s¥ iones segura
Ostos), Cmrbiera destruido la zona arqueolésica y perdi 1a totalidad de la infor
Tia oficina de Residencia Arqueol
vacidne tos entonces estudiantes Braulio Garcia Meiia, Favs
rac fo Schndube, Eduardo Contreras, entre otros dy
mi cargo y conté con la colabo-
9 Matos Moctezu
ica quedé
} Jas penas, imitaciones, desalientos y, desde lue tamb tisfaccién del deber
cumplido
lio. sz, dada su limitacién econémica, sélo pudo aporar Ue Oe fia coc
perachan de gastos y 1a ayuda del personal de guardianes de 1a 20 Jos cuales estaban
Pevabezados por el sefior Lorenzo Coronado; a cl permanecen aiin al cuidado
sr sona, todo el agradecimiento por su callada labor
roa ovstertos Galguera y Carrasco, de la Direccién de 1 O! del Banco
se es navadeoe asimismo su, apoyo en los momentos ditieies
petit nisma manera doy gracias a los peones y trabajadors® 2 colaboraron
cot nosotros en el trabajo de rescate de todos los restos culturales ¢=1 igo reino
de México-T
Jolco.INTRODUCCION .
A pesar de que Tlatelolco ya ern lig
F conocido desde antes de 1846 (Davalos, 1951
6) por Ia riqueza de los materiales arqueoldgicos que contenia su subsuel
practicaron exeavaciones en el rea hasta 1862 (ibid. 24) y 1892 (ibid: 24); pero cunn
\ inte se empieza a conocerto es en 1944, gracias m las exploraciones del grupo
Joctor Pablo Martine? del Rio (Barlow, Me Afee, Garcia Granados, Espejo, etc ),
ih rados los verdaderos descubridores de esta zona
A este notable grupo de personas se debe lo que se ha Hamado ta ‘primera
temporada’, que, aun cuando sélo descubriera una pequena parte de ta pirdmide
principal, fue eli lo que posteriormente me tocd en suerte efectuar: Ia explo.
i 1 que comprendid no s6lo el centro ceremonial, sino también Ia parte
del mer almacenes, palacios, casas habitacién, centros religiosos menores, ete
A este periodo, comprendido entre 1960 y mayo de 1964, s¢ le ha Hamado ta "segun
da temporada’
Hubo posteriormente una "‘tercera temporada’, de mayo a noviembre de 1964,
as drdenes de Alberto Ruz, y una “cuarta’’, a tas rdenes de Eduardo Contreras
FI presente trabajo sélo comprende lo encontrado y trabajado en ta “segunda
porada’” (1960-1964)
Los pobladores histéricos de Tlatelolco pertenecieron # esa tribu nahuatlaca
ue saliera del mitico Aztién-Chicomoztoc Quindhuayan un lejano dia Ce Cipactl
Jel afio Ce Acatl (1158) (Barlow, 1948: XV, 81) y que después de un largo peregrina
it bbleciera en el lugar anunciado por Huitzilopochti y fundara en 1325 1a clu.
ad de México-Tenochtitla
Por problemas internos, parte del grupo se separé y en unos islotes.deshabita
Jos, situados un poco al norte de Tenochtitlan, fundaron en 1338 ta ciudad de México.
Dicha separacién durard hasta 1473 (ibid., 1948: xv1tt), aflo en que Tlateloleo
anexado a Tenochtitlan (ras una desastrosa guerra familiar entre Moquivix, seflor
de Tlatel u cuftado Axaydcatl, sefor de Ten
Y asi Ia isla de México, formada por lo
Hntitlan,
centro de un imperio que abarcaba una parte muy importante de Mesoamérica (Bar
A partir de 1475 y hasta la Conquista espaniola en 1521 Tlatelolco forma parte
ya del tropolitana, posiblemente con la categoria de campan o distrito admii
ativo (Caso, 1956: plan
En Tlateloico se encontraba, desde antiguo, el sianguig 0 mercado que tanta
admiracién despertara ¢ nquistadores-cronistas (Conquistador Andnimo
1961; Cortés, 1963; Diaz del Castillo, 1950), un gran conjunto de edificios de cart
ter religioso (Conjunto del Templo Mayor), almacen uelas, palacios, easas, et
Tlatelol municaba con Tenochtitlan a través de puentes sobre la a
win de Teeontlalll, que ia de frontera (Caso, 1956: 9), y por tierra firme m
diante tres calzadas, que ibar dcac (hoy en dia esta calzada de los Misterios)
Tenayuca (la actual calzada de Vallejo), alznda de Nonohualco que unia al
Templo M: Tlacopan (Gonziilez Aparicio 1-72). Todas ella an
He entrada den as y mereader Tianquig 0 Gran Mereai
Hay que hacer notar qui actualidad lizan gual f
quellos tiem f an tin muy intenso movimiento de aut
Una parte muy importante di atallas para a In chudad de Mi
durante la Je conquist 1 lugar en el tramo de Ia calzada de Tepeyd:
. faith at n ta caleada dh
alco; el resultado fu dad quedara destruida
De los restos de sus pal na tall as, chowas, etsalierom fos materiales de construceidn para edificar ta nueva Tlatelotco, com su fec
jon. su iglesia y eritas, sus easas ¥ su muy famo4o Colegio de la Santa Cruz, on
Sonde fray Bernardino de Sahagun reuniera a sis informantes'y a eseroleran chives
tales come la Historia general de las cosas de fa Nueva Espara 9 el Cadice Badiano.
‘Cuauihtémoc fue eacique de Tlatelolco hasta su muerte en 1525 (Barlow, 194
) y mando escribic un documento legal conocido come "Ordenansa de Cuauhté
Tiateloico continud siendo un eacicazgo indigena hasta fines det siglo XVI y
nd parte en la llamada ‘‘guerra del Mixtén, enviando tropas a la campana dal
irrey'don Antonio de Mendoza (Barlow, 1948: 108-110)
Por otro lado, mientras una parte importante de Tenochtitlan se habia epart
onquistadores, Tlatelolco servia para reacomodar a la poblacion indi
rsa después de ta guerra
Al corvettes,
Tlatelolco va perdiendo importancia y sw antes muy nume
poblacin va mengtiando y ¢s casi seguro que su famoso tianquiz desapareciera
stir ya el poder econdmsico imperial mexica, por haber sido sustituido por
Tatelolee
antigo reino se fue despoblando y a causa de ello se colocaron en la segunda
XIX las instalaciones ferroviarias conocidas como la Maestranza de Ta
ico y otras factorias como Ia fundicién de hierro en la calzada de
convento ¢ iglesia del Sefior Santiago son convertidas en bodega y
n la soNolienta plaza del Tecolote se levantan modernos edificios
a Aduana y a un edificio que después seria ocupado pot el Segundo
municar este lejano suburbio de Ja ciudad con el cent
mada "“Don Toribio-Santingo
estaban ya casi abandonad:tas que provistas de esteras © petates hacian las veces de camas o asientos. Habia
auimismo cajas de piedra para guardar objetos valiosos, y cestas 0 petacas para uso
' es posible que hublera pequenas cajas de madera sdlida, pero no se ha
conservado ninguna,
Hay que aclarar bien el hecho de que la madera era poco empleada en el mena.
je, pero se tienen pruebas de importantes trabajos en madera para fines arquitecté
hicos y para la fabrieacion de canoas y remnos, mascaras y cetros, armas, instrumen:
ss flotadates para red, machetes de telar, coas, etc. Por lo que se refiere dnicamente
a! utillaje doméstico hecho en madera, habia seguramente bateas, cucharas, paillo
fseudillas, etc., asi como pendientes de ornato y cuentas.
Dado su cardcter perecedero, nada de ello nos llegé y por ello sélo podemo:
ajeturar su presencia en los hogares y palacios indigenas.
‘De lo que arqueolégicamente tenemos, o sea lo que por el material en que fue
fabricado nose alter6, podemos hacer un inventario importante, y tenemos que para
Tlatelole 2 en su etapa Prehispénica o Colonial, contamos con piedra (tallada
y puilida), hueso, eoncha y sobre todo con la cerdmic
sta dltima tiene una ventaja sobre los otros materiales culturales imperecede
ros, que consiste en que por su fragilidad dura poco, y por ello en su fabricacion
se vefleja, mejor que en Otros objetos, la moda en las formas y la decoracién; de
tal manera que resulta un objeto muy valioso para diagnosticar temporalidad, rela
Delos matctiales arqueoldgicos imperecederos recobrados se ha hecho una lis
Algo acerca de la evolucién de la cerimica en Tlatelolco
Amica como récipiente Je liquidos tiene antecedentes muy lejan
r Paleolitico Medio, en las cu Chu-k n China, el Hi
nsis b a manera a (Chia, 1975: 31).
naginar que por esa mism también pudo haber utili ab
ip en \ anos f i iento le
P r mente estaban cerca del a
nsar nicas de la peleteria y contai
P do bol Jer ables a de odr
bles 0 impermeabilizadk an tar n
pmo 1 a imentos, por medio del sistema
. i pan p de las pi
alentami ei desvent z ¢ almeate paraportante es el hecho de que se Ia encuentre en muichos lugares de ta Tierr
in el caso especifico de Mesoamiérica, se In encuentra desde muy temprana époce
(viederberger, 1978: 108), y en Ia cuenca de México aparece en ta parte norte de la
1 (Noguera, 1965: 62).
Por su riqueza de formas y decoraciones Ia cerimica del periodo cultural Ik
mado Preclésico es en verdad notable, pero, al no ser reconocida en Tlatelolco, no
se incluye en el presente trabajo, aunque hay que mencionar que fuera de control
se encontraron figurillas y cerémica Teotihuacana | (Patlachique, Miller, 1978: 58)
‘que se sitia al final de este periodo (Noguera, 1965: 87-88).
Enel cundro de evolucién de la cerdmica se salta deliberadamente el Preclisico
debido, como se ha mencionado, a su riqueza y variedad de formas.
‘Aunque es indudable que Ia cerdmica Azteca itt, que es la predom
{elolco, esta derivada o influida por 1a Teotihuacana (Séjourné, 1970: $9), no pre-
tendemos hacer Ia filogenia completa de ella, sino sélo sefialar que de una forma
lobular simple se derivan todas las demés al agregar o modificar ciertos detalles,
pero que en lo general la cerdmiica Azteca ites bastante restringida en formas y es0
¢s, quizd, su mejor ventaja, ya que es muy fécilmente identificable y sus variantes
© anomalias detectables; asi tenemos que de una forma globular B-4 (ver Lim. 3)
se derivan los tecomates B-4 y las ollas D-1 con s6lo agregar asas y cuello y, a st
ver, al transformar el cuello en vertedera y modificar el asa, nos dard una jarra D-3.
A la forma globular se le corta Ia base y nos da un cuenco simple B-6, que al
ponerle base anular nos dara otra forma evolucionada B-5, que mediante cambios
en la base se transformardn en copas C-3 y C-2. De la forma B-6 obtenemos los cuen
os 0 cajetes B-I que se modificardn a formas como las B-2, A-2 y A-t. Nuevamente
de Ia forma B-1 se derivan el grupo de los cajetes y moleajetes que sélo varfan en
porte y la funcién, De la forma B-6 también sc puede derivar el sahumador
© tlemaitl, con s6lo agregar un mango-sonaja,
Esta’es, en general, Ia forma simplificada o simplista de ver ta evolucién de
Jas formas, alinque hay que aclarar que no necesariamente pudo ser este proceso seni
Io, sino que es posible que diversas corrientes culturales como la teotihuacana ola mix
teca pudieran tener parte de influencia, como en el caso de las ollas Azteca Ill, que
parecen derivadas de las ollas escupideras teotihu
En el caso de ciertos eh
nentos decorativos de la cerimica Azteca 1V, como los
omorfos de los molcajetes A-2, es muy posible que su influencia sea de
Cholula,
En cuanto a cerdmica ceremonial, como los Tléloc, también tienen anteceden-
tes muy claros en Ia época Teotihuracana y s6lo presentan en Tlatelolco variantes evo.
TotivaPlano 1
El imperio mexica en tiempos de Moctezuma IL (1519) y de MoquiuixPlano 2Plano 3
segtin Alfonso Caso (1954)
Tlatelolco,Plano 4
Los calpuili 0 barrios de Tlatelolco
=MECAMALINCO «+
ATENANTITLAN =
: TECOALTITLAN |
TEPOCTICALTITCAN |
| AZOZOCOLOACAN
TEPITON — Ve : |
TLATELOLCO = Ei |
| RUReanecue : |
CAPOLTITLAN =
TLAXOXIUHC
IZTATLAN =
TOLQUECHIUCA |
OALCOTLATELOLCOPlano 5
Pozos estratigraficosPlano 6
= TANOUIZPlano 7
Tlatelolco a fines del siglo XVIII. (Tomado del plano
de Garcia Conde de 1793)
Tecran caus gen, TLATELOLCO A
| dap rines. oe
o si6t0 xvil
ap
COTLEHUA See
welll
Cuadro cronolégico de la cerdmica de Tlatelolco
|
T] Moquiuix
I
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{} 1430 |
TLAcATEoTL ?
I] to
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\ Ll CION OE TLaTELoLec 5
FUNDACION DE TeNocHTTLAN 31
NS“SALIDA DE crcomoztocCLASIFICACION DE LA CERAMICA EN TLATELOLCO
Generalidades
amente convencional y sujeto
ico, artistico o histérico que
Beste, como todos los sistemas clasificatorios, es pu
‘a interpretaciones varias, seguin el criterio o enfoque té
ce necesite darle a lo largo del presente trabajo, por lo que es necesario aclarar desde
eI principio que en algunos casos puede haber ambigiiedad o duplicidad en la coloca
Sign de algiin objeto, pero que se ha procurado mostrar las anomalias clasificatorias
Primeramente se presenta el Cuadro I que contiene los primeros elementos cla
sificatorios: utlidad, temporalidad, procedencia, proceso de fabricacién, etc., el cual
es necesario explicar de la siguiente manera:
1. Utilidad, Uso doméstico, ceremonial o industrial
2, Doméstica, Se considera cerémica doméstica la que se usa p
en el hogar como parte del ajuar de la casa (se incluye dentro de tal categoria a piezas
finos, ete.), 0 piezas que fuera del
ferentemente
uuntuarias, como figurillas, cajetes finos, plato:
Ambito hogarefo sirven para transportar alimentos o agua en funcién del trabajo
diario o las compras en el mercado; en actividades sociales colectivas en cierto tipo
de ceremonial de barrio (calpulli) en que se requiere la acumulacién de comestibles
eteétera,
3. Ceremonial, Como tal debemos considerar la ceramica empleada en las cere:
agrados, como la empleada en ciertos mo:
s propiciatorias de viajes, funerales, ete.),
les se usan para
monias, tanto las efectuadas en los recintos
fies
mentos fuera de ellos (bautizos, boda
4, Uso en casa. Como se mencion6,
mes domésticas (bautizos, fiestas propiciatoria
+s mixto (ceremonial en el hogar); dentro de tal categoria se encuentran caje
ios, platos finos, copas, sonajas, ocarinas, silbatos, Flautas, figurillas, eteétera
celebrac funerales, etc.) y por ello
5. Uso en el templo. Se pueden considerar
parte del equipo regular del templo (mayor o de barrio), tales como cuauhxicallis,
braseros, sahumerios, flautas, cajetes, urna a
‘6 Industrial. Dentro de esta categoria se encuentran algunos cajetes, cierto tipo
de comales y anafres (para hacer servir comida en el rianquiz) y los recip
expender la sal, etcétera
1. Temporalidad. Corresponde a su momento de uso y tiene unas cronologias
y filiaciones culturales bien determinadas
8. Modernas. Como cerémiica Moderna debemos considerar la fabricada 0 uti
lizada desde el fin del periodo Colonial (1821) hasta la iniciacién de las obras del
Conjunto Urbano Nonoalco-Tlatelolco,
9. Revolucion industrial, Dentro de tal categoria se consideran todas las pi
uusadas desde 1870 en adelante y que corresponden a la ocupacién del area por las
instalaciones ferrocarrileras (Maestranza de Talleres de Nonoalco), Aduana, la Pri
sidn Militar, el Cuartel de Guardias Presidenciales, el lugar de estacionamiento del
Hamado “Tren Olivo", La Consolidada, etcé
La razén de tal clasificacién es que’a partir de la restauracién republicana en
México se inicia el tendido de vias de ferrocarril, se establece en Nonoalco la Maes:
tranza de Talleres y llega 1a industrializacion con talleres como La Consolidada y
ta conexion con el tren eléctrico (Don Toribio-Santiago), lo que aporta un cierto tipo
de objetos de cerémica industrial que dejan su huella en los basurcros:
10, Republicana: Cortesponde a objetos usados entre la fecha de la consuma
tion de la Independencia y la legada de las primeras influencis de la Revolucign
ial
Este periodo es importante, ya que el area se caracteriza por el incremento de
los mesones
Trancas de Non : : ead otal A
atten
Ico), el abandono del convento e igkesia de Santiago, el recpan———"—S
- Corresponde a toda la cerdmiea usada 0 fubricaca en el drea eh
len 9 sete exe los primeros afios después de la ‘conquista, en que
os Seuencias europeas, ¥ él fin de la Colonia (1821), ;
ota jas xvi XIX. Inchuye todo tipo de materiales que por sus caracterist:
cas pueden ser fechados entre los inicios del siglo xvii y el fin de 1a Colonia.
13. Siglo xvi1, Comprende todos los objetos que puedan fecharse en tal perio-
do de asentamiento y decadencia para Tlatelolco. ‘
14, Siglo XVI. Comprende desde los primeros: momentos de la Colonia, en que
se establece en el fecpan de Tlatelolco la sede del cacicazgo indi-
gena y se funda el ‘Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco, crisol donde se funden
fas dos culturas tecnolOgicas y se encuentran huellas del primer mestizaje, hasta la
Construccidn del actual Templo de Santiago (1595-1605), que es cuando el cacicazgo
de Tlatelolco viene a menos, se pierde el gran impulso cultural del Colegio de la Santa
Cruz y el area se despuebla; la ceramica de esta época se ha Mamado Azteca V 0
se repuebla el drea,
Epigonal. ;
15 Mexica, Corresponde a los periods cerdmicos conocidos como Azteca in
(Noguera), que comprende desde antes de la fundacién histérica de México (1325)
eect de Tlatelolco (1338), hasta algo después de 1a Conquista espaniola.
16. Teotihuacano. En algunas isletas del area de Tlatelolco se encuentran hue-
tas de una ocupacién teotihuacana que se correlaciona con los periodos 11, ly 1V
de la secuencia cerdmica de la gran urbe
17. Precldsico. Corresponde a Teotihuacan 1 y esté muy pobremente repre-
sentado.
18. Procedencia. En esta parte se analiza el lugar de fabricacién de la pieza
19, Local, Se considera como cerdmica local la fabricada en la cuenca de Méxi-
co (Andhuac), ya que se estima que en e! area de Tlatelolco, a causa de la escasez
de barro y a la lejania de los bosques madereros proveedores de la lef'a necesaria
a el cocimiento, poco o nada se hizo
20. Fordnea. Toda cerémica hecha fuera de la cuenca de México.
Mesoamericana, Se considera como Mesoamericana la cerémica proceden-
te de lugares fuera de la cuenca, que por comercio pudo llegar a Tlatelolco y ser dis-
tribuida en el fianguiz; generalmente se trata de cerémicas de Cholula, costa del Golfo,
valles de Morelos y México, Oaxaca, etcétera
Europea. Se considera Europea toda la ceramica hecha en Europa directa
mente, ya que la cerdmica Colonial fabricada en México, aun cuando tenga tecnolo-
xia y caracteristicas europeas, se debe considerar como local
23, Novohispana. La cerdmica que durante la Colonia se fabrica en México,
aun cuando tenga tecnologia y caracteristicas europeas, se debe considerar como no:
Vohispana, ya que corresponde a una industria claramente local (no importa que tal
ceramica se hubiera hecho en la ciudad de México, Pucbla, Guanajuato, Oaxaca,
eteétera).
24. Asidtica. Por comercio con las Filipinas llega a México cerdmica del Leja
no Oriente, especialmente de China, que se distingue facilmente por sus motivos de-
corativos y el tipo de pasta (celadén y porcelana),
25. Proceso de fabricacién. Se debe entender como proceso de fabricacién la
forma de elaboracidn, ya sea que se haga en gran escala para surtir mercados gran
des, dentro de la organizacién comercial mexica (pochtecdyot!), 0 bien en forma muy
restringida, para uso local.
26. Familiar. Se debe considerar la hecha por un alfarero ocasional o estacio-
nal, que trabaja al por menor, posiblemente s6lo con’ayuda familiar, y que fabrica
y vende 1 mismo el excedente de sus cacharros (hay que aclarar nuevamente que
era dificil, si no imposible, fabricar cerdmica en gran escala en la isl
debe ser habitante de los pueblos riberetios comarcanos””)
tan resanal La fabricada por artesanos dedicados por completo o casi ala
sa on industrial. Podemos pensar que para el momento de ia Conquista y bajo
aruanizasién del pochtecdyot a fabricacién de la cerdmisa habia adquirido ca
racteristicas parecidas a Ja de los modernos sistemas de produccidn en serie y con
normas de calidad y medida (estindar), ya q
6
las piezas de un mismo tipo se pare:oe
ep asia
A ENTE LELOERC Ose
(2 )oomesrica
@-
—O=
/
( ) mosenna” oust
{10) REPUBLICANA
(12) seu
Ww:
Ql ») Mesoamerica
(2.3) novo wiseawa |
(24) asiacen enorimemente of taiaaBo, TOEE color, decoracién, ornamentacion, ete.» cone
Gen ctyeran sido hechas Por él miso Tnaividuo y en el mismo tiempo. COMO co
Ss imposible, dada la gran ‘cantidad de piezas, lleva a pensar en una organizacion
$ producci6n y comercializacién M0 ‘compleja, que encaja con la ya conocida form
de rochrecdyotl, que debe de haves ‘egulado todo el comercio de ceramics ¥ deter
de Pago costos, estos, Factores de produccién y distribucion, a partir de Pancos de
‘Meilla, arenas, lefia para quemar, Kalleres de fabricacidn, etcétera,
+ 9 urde. Como ceramica burda debemes ‘considerar la que teniendo buenas ca-
racterstcas de cocimiento, dureza, brut ido, etc., se destinaba a usos preferentemen'e
Tacietticos, aun cuando algunas piezas PUAerT empleadas también para las cere-
doméstipraseros, vasijas Tidloc, urnas monderets etc.)
so. Fina, La cerémica fina es la que Por St ‘bella apariencia se distingue de la
purda gun cuando el material pueda ser el mismo como fen el caso de ciertos cajetes
y platos.
Plato eralmente dentro de tal categoria debemos considerar la ceramica destina-
da a usos ceremoniales, religiosos © civiles, Sie requieren una cerdmica especial.
Hos eechable. Aplicando un criterio industria ‘contempordneo a nosotros)
tendrisnnos que considerar este tipo de perimice cone antecedente de lo que ac~
tendriamre caracteriza a la llamada sociedad de conse, ya que se empleaba con
taiemo objeto con que hoy dia utilizamos envasee desechables de cartén, pldstico,
primarias (ver Lam. 4).
Primeramente tenemos un cuenco de factura bastante burda, hecho en barra
naranja, tipico de la cerémica Texcoco; su forma parece ser un;
fa entre el tecomate (B-6) y un gran cajete B-1
dad de tener en el centro del fondo, mas 0
(ver Lam. 14),
Esta pa
ia especie de caricatu
pero con la muy especial particular
menos plano una elevacidn o prominencia
ticularidad, un tanto inexplicable, parece ser una especie de supervi
cncia de periodos cerémicos anteriores (Séjourné, 1970: Figs. 84, 93,95, 96, 97 y 100).
say, ehimpresién que se tiene al ver esta pieza (especialmente la Fig. B de la Lism
), ¢6 que fue inspirada en una calabaza cortada, ya que el fondo de dicha pie
fs similar al fondo de dicho vegetal. Su decoracién, cuando la hay, es muy sencilla
En segundo término tenemos el grupo de lo que llamariamos ios tipicos cajetes
de silueta compuesta, que
testa, que consisten en que se unen varias formas caracteristicas y
tipifican a la ceramica Azteca 1 :
Primeramente debe
de mayor importancia, ya
6
1s considerar el fondo o elemento A que es uno de los
ue estd constituido por un cajete tronco-cénico al quese le agrega, bien sea un elemento globular B, o bien otro elemento tronco-c6nico
de paredes ligeramente divergentes D.
‘A tales piezas se les agregan soportes, cuellos, asas, etc., que nos dan ollas,
sarras, te, pero el elemento primordial es la combinacioa ‘de base tronco-cénica con
Jarra, ct Peindarios (ver Lm. 3). Generalmente los cajetes B-7 de silueta com-
puesta son de tamafio que va de 0.20 a 0.35 m de didmetro.
Cajete B-8 0 salsera (Cuadro I y Lim. 9)
Estos eajetes a los que hemos denominado salseras son le? ceramicas similares
tn pasta y decoracién a todos los cajetes y molcajetcs de color naranja (Texcoco)
a paeodo 0 fase Azteca Ti y su diferencia consiste sdlo en 6 forma, alargada a
del peri charola, con la muy especial caracteristiea de tener en una pare de ella
una depresion mas profunda
Dicha depresion es la que ha hecho per
lade contener una salsa o molli, ya sea en forma de pasta 0 |
es hipotética y su nombre es especulativo.
La salsera tipica tiene unas dimensiones qu
0.17 m de largo. En la cerdmica encontrada en Tl
este tipo (S610 29 tiestos)
Et que llamariamos tipo caracteristico, con una de
tuna forma intermedia o transicional entre el cajete A-1 y el B-B, que Const
Tecuperaron cuatro tiestos (ver Lam. 9)
‘ejemplares que son cajetes y otros
mnsar que su funcién pudo haber sido
iquida. Dicha funcion
.¢ yan de 0.40 m a poco menos de
fatelolco se tienen pocas piezas de
presién en el extremo, tiene
nun
cajete un tanto atipico, del cual s6lo se
(B-8) se tienen unos
De este tipo de caje
que son moleajetes
IM y Lam: 13)
Cajete B-9 comal (Cua'
n del
es una castellanizac
de funcién muy especializada,
way abier
EI nombre de esta pieza,
2 un recipiente de forma
néhuatl comalli (Molina, 1966: 327) y se refiere
aaa ra de plato de gran tamafio o platén, que tiene como funciGn la corel
ose delgada torta o tortilla (élaxcalli) (ibid.; 240) hecha con una pasta ¢ pecial
Es el producto de una larga evolucion, ya que
época temprana (Maller, 1978: 53), no tienen aiin los elementos caractersticos Te
iva época final. Se compone esencialmente de una superficie ligeramente
mente elevados; pero su principal caracteristica
‘caras superior ¢ inferior que determi:
si bien tenemos comales desde
adquier
‘ava 0 plana, con bordes lig
imiento diferente que se le da en sus
es el trat
han que sea éste uno de los logros tecnoldgicos n
’Al analizar la cara superior observamos que pr
que impide que la masa de maiz se adhiera, asi como
sor térmico.
Tn la cara inferior 0 convexa se encuentra de hecho el elet
sumentar la captacién térmica
asta de maiz, con el consccuente
‘is importantes.
‘esenta un buen pulimento, lo
también que sea un buen difu-
iento importante
iste consiste en una cierta rugosidad que sirve para
y permitir una mayor rapide en la coccién de la
menor gasto de combustible
‘simcter un comal prehispénico a pruebas de laboratorio nos encontramos
con un resultado sorprendente, ya que micntras los fragmentos de cajete, molcajete
al que ambi eiian una lama di #00" solo irradiaban 150°C, 160°C,
" y y un maximo de 170°C, el comal irradiaba en su zona p riférica o borde 180°C
llegd hasta 250°C ! wr Seine eS
En Tlatelolco no se encontré
¢s muy variable, ya que tal medida en los bordes (ver L
5.5 mm y unm y raion
5.5mm y um maximo de 16 ma yun esesr, on 8 superficie de sos
n con una predominancia entre 6 y 7 mm
guna pieza completa
adamente entre 0.35 y 0.50 m; su espesor
15) dio un minimo de
de 5.5
9Lamina 11
Material teotihuacano en el area de Tlatelolco
[rouTeca ] |
| MAZAPA | |
t MATERIAL TEOTIH JACANO
| \EN EL AREA DE
TFeorinUacaN
|650~7 4c
TEOTIHUACAN
MW
\g50- 6
TEOTIH
| =i
J TLALMIMILOLPA |
| [200-450 de
TEOTIHUACAN
| E
PROTO
TEOTIHUACANO |
BPATLACHIOUE
50-100. oc| ioe
|
bSu forma redonda aleanza gran perfeccién, lo que denota un dominio total de
Jn técnica por parte de los alfareros indigenas, ya que sin el recurso del torno Hega-
ron a realizar piezas equivalentes a las elaboradas con tal artefacto mecdnico.
Posiblemente y a manera de hipdtesis se piensa que la técnica empleada para
hacer los comales consistia en usar un comal ya cocido y dejar su huella, a manera
de modelo de fundicién, sobre barro seco molido y, sobre esa especie de molde, co-
locar la capa de barro plistico modelando cuidadosamente la cara superior y parte
del borde inferior, dejando la cara inferior, con las huellas de la tierra suelta, par-
cialmente adherida al nuevo comal
La técnica de dejar rugosa la cara inferior es lo que le dara al comal su caracte-
ristica térmica
Posteriormente, ya seco, se procedia a afirmar, alisar y brufiir tanto los bordes
como la cara superior, que es donde se observan huellas de tales procesos.
Al analizar la superficie y los cortes de algunos tiestos observamos que la pasta
en que fueron hechos es toda una misma, sin engobe, y que las huellas e incrustacio
nies de tierra, en la cara inferior, corresponden al mismo tipo de material del cuerpo
del comal, por lo que se puede pensar que tanto la tierra sobre la que se molded
y dejé su huella, como la pasta con que se hizo la pieza, tienen las mismas caracte-
risticas
Su color anaranjado 0 café queda comprendido dentro de la clasificacién de
Munsell en: 2.5 YR (6/8, 6/4, 5/7, YR, 5/4, 4/2, 7/6, etc.) para los comales Azteca
Ul, pues para los Teotihuacanos el color es 10 YR 6/2.
En la cara inferior de muchos de ellos, y 0s casos también en la cara
superior, se presenta una mancha oscura, casi negra, que pudo ser producida por
el humo del fo
Las caracteristicas téenicas del comal se encuentran presentes en todas las pie-
recobradas y tipificadas como Azteca 111 y que naturalmente se continda en la
época de colonizacién, persistiendo algunos de sus rasgos hasta el presente, aun cuando
la desaparicién del comat de barro sea ya cosa de muy poco tiempo, pues esta siendo
sustituido por planchas metalicas, tales como partes de tambor de petrdleo, etoétera
Entre los materiales recobrados en Tlatelolco se encuentran comales teotihua.
anos, de similares caracteristicas a los mencionados como Azteca Itt, que son la ma.
yoria, lo que demuestra que el dominio de tal tecnologia térmica es muy temprano
Aunque generalmente los comales no tienen soporte, se encontré un fragmen.
to de un ejemplar de gran espesor que tenia soportes tripodes, pero tal pieza es atipi
Sa, tanto por esta caracteristica, como por su color (10 YR 6/2) y por la composicion
de su pasta, Seguramente es un ejemplar fordneo.
Como conclusion podemos afirmar que el comal es la pieza que nos muestra
arqueoldgicamente la presencia de la tortilla (especialmente en la zona del Altiplano)
¥ por ello inferimos un buen niimero de combinaciones culinarias prehispanicas, que
Posteriormente a la colonizacién europea se enriquecen con elementos alimenticios
Curopeos, asiaticos y africanos, modificando la antigua dieta indigena y transfor-
mandola en lo que es actualmente la cocina mexicana, que tiene como elemento muy
importante a la tortilla
Plato B-10 (Cuadro IV)
El plato llamado en nihuatl caxpechili (Molina, 1966: 308) e una pieza importa
G¢laluar indigena principalmente por razones estticas, ya que si bien a mayor parte
Gieos Platos no presentan una decoracién extraordinaria, sino que tienen la que pu
Fanatos calificar como normal a toda la cerdmica Azteca il! (Vega, 1975: 49-33),
Bends Pocos un tipo de decoracién en extremo burda y mal hecha, de aquélla apare
on fragmentos de singular belleza y finura
Fue tipo de decoracién tan fina s6lo aparecié en unos cuantos tiestos de plato
¥ de un pequeno cases
ilo, difiere ne
fe
de silucta compuesta; dado que su color, tendiendo al amari
tanto de la cerdmica tipo Texcoco, es posible suponer un origen di
Beneral, el plato tiene una dimensién que va entre 0.17 y 0.25 m de didme.
83tro, y su color, salvo el caso de los platos de decoracién fina, es ef miso de toda
(10, ica avieca. El grosor dela pieza también varia, ya que los cjemplares de de-
a aja son mas gruesos que los de tipo comiin © los de decoracién fina, que
coracién bi
son muy delgados.
Cerdmica salinera C-1 (Cuadro TV y Lam. 14)
De entre todos los materiales cerdmicos recobrados en Tlatelolco es indudablemente
Pe ccnimica llamada “‘salinera’” la que reviste mayor importancia: no tanto por su
fatccion, ya que es indudablemente Ia mas mal hecha, aunque cabe aclarar que
Periciberadamente mal hecha, puesto que era necesario contar con un tipo de cerd
Soe nay barata y frdgil para que sirviera temporalmente, con quiza muy corta tem-
poralidad, de envase a la sal de tequezquite (Talavera, 1979: 67).
i a ruezela o pasta caliente de sal, obtenida por la evaporacién del agua salobre
de los lagos, era depositada en los mencionados envases y ya solidficada y fria se
encontraba lista para su transporte y distribucién comercial.
Esta industria de la sal es mencionada por los cronistas (Duran, 1951; Saha-
1956: II 349; Cortés, 1963: 57) y estudiada modernamente por in-
“jones como Ola Apenes (Apenes, 1944), Miguel Othén de Mendizabal (Men-
1946), Parker Nunley (Nunlcy, 1967), y sirvié de tema de examen profesional
Talavera (Talavera, 1979).
nfo final antes de la Conquista, la industria de la sal
a de gran importancia, ya que si bien se traia sal de las
« Yucatan (Cardés, 1959: 41), era muy cara y sélo accesible a la nobleza 0
S ios pochteca, por lo que la produccién barata de sal sacada de las aguas salobres
del lapo debié ser muy importante para la economia mexica. Tal importancia se re-
fleja on la religién, ya que a la diosa de la sal Uixtociuatl se le hacian grandes cere-
monias (Sahagin, 1956: 1-117, 171).
Desde los lugat rabricacion, la sal envasada era transportada a los lugares
de comercializacién, en donde, para venderla al menudeo, se rompia la cubierta ce-
rdmica, quedando libre el pan o pildn de sal, el cual era fraccionado.
En la mayor parte de los casos, a pesar de la acumulacion de tiestos que se pre-
aba en Tlatelolco, el molde se rompia en el lugar salinero mismo
Parker Nunley (Nunley, 1967) pens6 que la cerdmica salinera era para cultivar
1 tipo de hortalizas, pero los recientes trabajos de investigacién en Zacatenco
(Linea 3 Norte del Sistema de Transporte Colectivo, Metro) prueban la existencia
una importante industria salinera, con su cerdmica especial como uno de los més
importantes | rnoldgicos y como un ‘‘marcador’” de la influencia comercial
En el caso de ventas al mayoreo, la caja de sal y su contenido eran transporta
dos hasta el lugar de su utilizacién, en donde se rompia igualmente el recipiente para
dejar libre el pilén de sal
Para llegar a la elaboracién de una pieza ceramica de tal funcionalidad, es crei-
ble que los alfareros indigenas hubieran hecho muchos ensayos y tentativas para lo
rar una pieza que reuniera las caracteristicas de tener una cierta solidez y resistencia
para las operaciones de colado y transporte, pero también de cierta fragilidad para
que pudiera facilmente ser roto por el usuario
Era condicién muy importante su baratura, ya que su precio incidia en el costo
total de la sal.
Para satisfacer los requerimientos anteriores, los alfareros indigenas idearon
un recipiente de forma cénica, hecho en un barro burdo y de aparente mala calidad,
por su deliberado mal cocimiento.
Esta pieza cerdmica ha despertado el interés de muchos investigadores, como
Apenes, Holmes, Coe, Griffin, Noguera, Tolstoy, etc. (Nunley, 1967: 515-522), que
describen la pieza y su relacién con la industria de la sal de tequezquite
Experimentalmente produjimos en los talleres de ceramica de Tlatelolco en 1962
piezas de caracteristicas similares, llegando a la misma conclusién Holmes y Tolstoy
(Holmes, 1885: 75; Tolstoy, 1958: 51), la cual sigue la siguiente secuencia (Lam. 14):
54a) Se hace primeramente un molde o pilén de cerimica 0 madera que tenga
a forma y caracteristicas del pan de sal.
b) Sobre dicho molde, cubierto de una fina capa de barro pulverizado, seco,
se pone la pasta 0 masa de barro. Este fino polvo tiene por objeto impedir que la
fnasa de barro se pegue al molde, La pasta de barro, con un burdo desgrasante y
Abundante materia vegetal, se extiende cuidadosamente sobre el molde.
‘c) Una vez extendida la masa de barro, que por su alto contenido de paja 0
hierba se sostiene fiicitmente, se cubre con una tela burda, del tipo conocido como
ayate, y se deja secar un poco.
‘d) Antes de que el revenimiento del barro pueda agrietar la pieza, se desprende
del molde interno, ayudada la maniobra por la burda tela externa, y se deja secar
tentamente desprendiendo la tela
€) La pieza es cocida a baja temperatura
f) La pieza, ya terminada en su fase alfarera, es transportada a los centros de
recoleccidn de la sal de tequezquite. Es poco probable que tal tipo de cerdmica se
fabricara en las salinas mismas, que generalmente se encuentran en islotes o #lateles,
lejos de los lugares de buenos bancos de arcilla
g) Colocado boca arriba, el recipiente o caja de sal recibe la mezcla caliente
de sal de tequezquite y se la deja enfriar y solidi
h) Al quedar solidificada la pasta de sal finaliza la fase industrial y principia
la comercial, ya que la sal envasada es transportada a los centros de comercializa
i) Para ser utilizada la sal, se precede a romper la capa de cerdmica protectora
dejar al descubierto el pildn o pan de sal, desechandose los fragmentos 0 tepal
tes como basura. Tales tepalcates o tiestos son de un color que va del amarillento
al rojizo (7.5 YS 7/4 - 10R 5/8, de la guia Munsell)
Las impresiones de la tela del molde externo, las hi
pleados para dar consistencia a la pasta y lo malo del cocimiento, que deja una oscu
ra capa intermedia (7.5 R 3/0 de la guia Munsell), son las principales caracteristicas
distintivas de tal pieza, que ha recibido arbitrariamente el nombre de “caja de
a falta de otro mejor
Hubo tambii
neralmente en forma de cilindr
los conos (ver Lam. 16). Esta varic
tuna variante, que consistid en el modelado a mano de una burda
dad q ad da la impresién que era mas “artes
nal” que ‘industrial’ y posiblemente mas barata.
Copas C-2 (Cuadro IV y Lam. 15)
Este recipiente es conocido como ‘‘copa puluera’’, ya que se le da como funcién
lade contenedor de pulque (ocitl), y se usaba en las ocasiones en que esta
ui ingestion, en las fiestas en que esta
2 obligada la embriaguez, 0 cuando, vio:
ndo ciertos preceptos, se tomaba en abundancia
Cualesquiera que sea la ocasién, se ha supuesto que
vian para tomar pulque.
Hasta qué punto tal aseveracién ¢s cierta en cuanto a la exclusividad det uso
Ro se sabe, ya que, como es Idgico pensar, pudiera haberse utilizado simp!
como copa para tomar cualqi i
mente pulque
Si analizamos la
tringida, y que
dos con funcién especifica para beberlos (a la manera de los posteriores vasos, (azas,
jarras, etc.); es posible pensar que su uso pudo haber sido mas bien general y no
Testringido & un solo liquide (pulque), de us
Hing ge eg et epupons Se $e cones trurcade opuetor, on on gaa aD
er tipo de liquido (atole, chocolate, agua) ¥ no sol
ajilla indigena nos damos cuenta de que era en extremo res
recia de una amplia variedad de recipientes contenedores de liqui
contenerliquidos (cuidadosamente bruni p
uno de ello f amente brunido para
0 impermeable), mientras que el otro slo se usuba como soporte (Veta, 1975
32, Figs. 1, 2-y 3). : “oe
Sus tamahos son muy variados, ya que van de 0,10 a cerca de 0,20 m de didme
55Lamina 14
Cerdmica salinera
GERAMICA) ~SALINERA
| MOLDE. INTERNO
re ietro en la boca, con algunos ejemplos que rebasan dicha medida. Son piezas muy bien
tro eras que reciben una decoracién muy especifica (ibid. , 1975: 62; Figs. 173-178)
erparte del cono superior y unas simples rayas tm el cono inferior
ares variantes consstentes en que en lugar del cono superior se colocaba wna
vasija globular cerrada, o también de paredes divergentes (ibid, 1975: 28; Lam. 1,
Figs. 1, 4y 7).
Oli D-2 (Cuadro IV)
sun cuando las definicionestipologicas de ola varfan enormemente (Smith y Fine
‘en nt Oe ircanee, Tete Gi Gwen, [ER 38) y ls sonientean ne 1 Se
ce NOT: 78), el hecho es que al clasificar sus testoso cacharros
menos encuentra que eh tan imprecisas denominaciones puedan ser incluidas
Pelee ay granite de vasijas que par forma y funcién se parecen, pero que
por ciertas peculiaridades de altura, base, asas, borde, etc., pudieran ser diferencia-
Bor cer Pea arvos, cdntaros, botijos,etc.. ya que solo una minima parte de su
oro ols, ree diagéstica (ver Livms. 4y 1); es por ello que para el presente
trabajo, dentro de la clasificacion de olla, vamos a incluir a todos los tiestos no dife-
abajo, dentt® cjas de forma y funcidn similar y desde luego y principalmente los
3 vasiias Or cipiente o contenedor globular, hecho en barro cocido y en
el que la proporcién entre la altura y el didmetro mayor sca sensiblemente igual (1:1)
Bae ser tivak, 1968: Fig. 7, Nim. 1), con “buena capacidad” (S a 15 litros),
(Castille ede poca altura pero de bastante didmetro (véase Lam. 17), con unas
aoe a pcentas en forma horizontal ya 180° entre si (véase Lam. 18). El Angulo for
aa nor el plano de las asas y el eje vertical de la vasija es 2 90°
Ti barro con que fueron hechas es aparentemente de buena calidad y dureza,
notdndlose s6lo en poces casos huellas de vegetales (paja) que se utilizaron como auxt
liar en el proceso de modelado, aun cuando sea en vasijas de pared delgada.
Referente a los de: . empleadas, aparentemente se encuentran de grano
muy fino, pero este tema sera motivo de estudio cial. 5
centrales con color diferente, generalmente gris 0 negro, mientras que la zona perifé
Tica presenta un color rojo, amarillo o café
Tia parte externa de tales piezas generalmente presenta un buen grado de pul
algo burdo, tal ver por la dificultad de meter la mano y lograr un buen brufido.
para responder a una necesidad de resistencia y durab ilida y
pero con un promedio de 10 a 11 mm. ,
1 Comsetfan geramen el color del bao naral qu van ea a eal ol
mnérica de Mansell desde el 10 R al 10 YR en la siguiente forma: 10 R (5/8)
YR (5/8, 4/8) - 5 YR (6/8, 5/8) 5 YR (7/8) 10 YR (6/8 - 4/4 3/4),
Vay que hacer notar que en algunos casos existe diferencia de color entre el
Desde el punto de vista arqueoldgico, las ollas globulares parecen ser los reci
plentes ms tempranos logrados por el hombre en la solucibn del problema del alm:
Senale x copie os liento ‘aun cuando, por ligica, deben haber sido antece
F un recipiente abierto, no globular, parecido a
58
algiin tipo de cesta, ya queNE ——_—_—$<$—$$<$—$$$—_—_———
‘un nuevo material, como en este caso es el barro, retiene largo tiempo téenicas y for
nas anteriores, como es el del enrollado de tiras de barro, tal y como se usaron en
ja elaboracién de cestas (véase Lam. 1).
[La forma general globular responde plenamente a las exigenci
su funcién de almacenaje, cocci6n y transporte de todo tipo de materias como gra
nos, pastas o liquidos requicren; no importa que dicha pieza sea de Mesopotamia,
Mesoamérica 0 el Lejano Oriente, ya que si bien sus elementos pueden variar en algo
(borde alio © bajo, ancho 0 angosto; con asas o sin ellas; con soportes o sin ellos;
de fondo plano 0 convexo, etc,), la forma general es basicamente la misma
En el caso del centro de México, dado que cumplié plenamente su funcién téc
nica, ja olla no sufrié grandes cambios, ya que sélo se le agreg6, durante la Colonia,
téenicas que
un vidriado a base de plomo.
o actual, la olla de barro est en peligro de extincién por la fuerte
bierto de peltre
competencia de metales como el aluminio y el hierro, solo o recu
y por una especial conducta social en relacién con su utilizacin en tal cual estrato
Tan largo tiempo de utilizacién de la olla en el centro de México se debe segu
no la oxidacién destru
mente a su inalterabilidad a los agentes corrosivos, que cc
re todo el hecho de que en cualquier parte se pueden
tales, su baratura y
materias primas para su manufactura (barro, arena, lefa, etc.), no siendc
ecesaric en el caso de vasijas de cobre, hierro, aluminio, porcelana, hierro
vidrio refractario, etc., una instalaci6n industrial para su
Seguramente la olla desempeiié en Tlatelolco (prehispanico y colonial) un pape
uy importante por sus multiples usos y funciones odia servir para el alma.
jamiento de granos, para el cocimiento de los alimentos, para la fermentacién de
iamiel (Sahagin, 1956: 11-327), y es de suponer que en un lugar carente de agua
nes de ia olla fue la de co restos mortuorios de los
9s se encontraron h enizas y restos del ajuar
fi proye fc u interio
cl tesoro de Moctezuma mencionan la ¢ ‘grandes olias llenas de piezas
ro, que, segiin ellos, pueden haber sido enterra Gran Prisma (pirdmide),
glesia de Santiago That el Tecpan, la plaza del Tecolote o la ermita de S:
Antonio el Pobre
ina funcién arquitect6nica muy especial les fue dada a las ollas en la construc
n de la iglesia de Santiago Tlatelolco, ya « emplearon en gran niimer
la fabricacién de los arc
Jarra D-3 (Cuadro 1)
Realmente la jarra D-3 es solamente una variante de la olla, en la cual el cuerpo se
alarga y cl cuello se transforma en un aditamento yertedor o la adicién de u
en el cuello que completa Ja funcién de contenedor y vertedor. En la actualidad
le llama jarra pulquera a una pieza similar (véase Lam. 42) (Marin, 1962: VIIL-D,
Ey), yes de suponer que su actual denominaci¢ ra pulquera sea una persis.
cencia de funciones antigua:
Junto a Ja jarra que llamariamos “pulquera’”, que ente también se us
para agua, tenemos una variedad de “jarrit tamafio menor, que llegarian hasta
lo que denominariamos “miniaturas 0 juguetes a
por analogia suponemos a las de gran tamafio (0.40 m de altura) la funcién
de pulquera, es dificil imaginar el uso de las pequefias (0.08 m de altura), como no
sea para fines idicos 0 votivos
Generalmente 1a decoracién es muy simple y poco cuidad
Pequehas ollas (Lam, 27, K)
general f
ollas D-2 tenemos un s
a unas y e
n su forma o silueta, pero que difieren p
pcipalmente en el tamaic
59TL
ya que van de un didmetro de 0.05 a 0.13 m, aun cuando la base también presente, 1
an algunos casos, una mayor tendencia a la redondez. |
‘Sin embargo, el cardcter diferencial o distintivo de tales vasijas lo constituye |
sus tres asas, que son las que en algunos casos presentan una perforacidn. |
[Las asas no estdn repartidas equitativamente, sino que dos de ellas se encuen:
tran en lados opuestos (Lam. 24, C).
Esta caracteristica de las asas las puede relacionar con las vasijas Tldloc, y no
seria dificil que fueran dedicadas al culto de tal deidad.
El color es generalmente el mismo de toda la cerémica Azteca 11 y s6lo algu-
nos tiestos presentan alteracién por efecto del calor de la cremacién en el bulto fune
rario, en el cual fueron depositados.
'No es una pieza muy numerosa y por ello se infiere su cardcter ceremonial.
Vasija ceremonial D-4 (Cuadro TV y Lim. 22)
A falta de mejor nombre, se denominé “orejona’” a una vasija compuesta, adicio-
nada de un par de asideros laterales
un cuenco o cavidad
Esta constituida d superior, que debié ser utilizado como
ontenedor de algin tipo de vianda, de una base o soporte, que generalmente es del
mismo tamafio del cuenco superior, y de un par de asideros de gran tamafo, a mane
ra de orejas.
nal entre los orificios
La parte inferior 0 base es hueca y tiene una especie de
las orejas o asideros, que se suponia que servirfa para colocar un palo recto, a
manera de asa
Esa suposicién quedé descartada al encontrar una vasija D-4 con una vara tor
1 0 curvada a manera de ‘‘U”, que se encontraba colocada
Esta vasija ceremonial, que general estaba decorada con un bafo de col
jo, muy brufido, se encuentra con cierta abu es de suponerse por ello que
El tipo mas usado es ol que se ha mencionado antes, pero se han encontrado
fragmentos de unos ejemplares que tienen la base globular con decoracién incisa
intura azul
¢ V y Lam. 15)
ta pieza cerdmica es de tipo ceremonial, ya que en general se nota un mal coci
jento del barro y una cier dad en los soportes, que se desprenden con facili
dad, lo cual seria inadecuado ¢ inoperante en una pieza domésti
Consiste en una vasija globul " 3
globular con tres soportes también globulares (Lam. 19),
1 nta un engobe rojo brunido di do por zon
‘an hechas técnica del mo Flo que se infiere que su produceién
en “plan induste no modelado individual
En un ejempl
iplar completo se perciben h de color azul.
E-1 (Lam, 16)
ido que la economia mesoamericana estaba basada en la agricultura, contar con
‘égimen pluvial adecu
| dad del agua y de la
ra de importancia capital y es por ello que Talc
as, ocupaba uno de lo
culto €
imeras aldea!
lo més antiguo, dado que segurament
gricolas, ya que de él dependia que las I
adecuad:
los pueblos de la época Clasica fue Thal
ialmente en Teotihuacan, en don
ras monumentales, que
” pinturas murales y vasija
“a ee
sta épaca Mexia, THéloe ocups tno de los lugares principales, puesto que
fe eee ee ee smr el temple dual 9 Templo Mayor de Méxco- Tenochtitlan
sa an su hon se hala sacrifcios en las veintenas de e207
font (Sehagin, 1986: F112)
(Sahat 26 de i elgiOnindigena, sus atributos se confunden con los
6 sn cone en debe ser una derivacion. Como Senor de las Aguas tenia
de Quetzal) at for montes, que es en donde més abundan las luvia por
alto muy Principat qdoratorios en la altas combs de ellos. Otros lugares del cult
lo san pone sae fos manantiales, en donde se depositaban certas burdas
Peers ee cerdmicas que en Tlatelolco tienen relacién con el culto a Tléloc, pueden
b) sahumadores
Las dos primeras serdn tratadas en forma aparte; por lo que respecta a las vasi
jas, que seran denominadas vasijas-Tliloc por sus caracteristicas, difieren morfolé.
‘icamente de la generalidad de las demas piezas cerdmicas que componen el ajuar.
‘Las vasijas-Tléloc en Tlatelolco conservan las mismas caracteristicas gener
de las encontradas en los adoratorios y lugares de culto ya mencionados, localizados
en las cumbres y montafas.
En la zona ceremonial de Tlatelolco fueron encontrados grandes entierros vo-
tivos de pequefias vasijas-Tléloc
Tales entierros, constituidos por piezas de diferentes tipos, nos han permitido
onocer todas las variantes de tal vasija e incluir dentro de tal denominacién a pe
quefios cajetes que fuera de tal contexto votivo nos habrian parecido meros juguetes
simples jarritas
Disponer de todos estos materiales, y teniendo en cuenta su asociacién, nos per:
mitid seguir la evolucién estilistica que nos lleva desde las muy elaboradas urnas,
en las cuales no existe ninguna duda del personaje, pasando por los primeros indi
cios de esquematizacién y sustitucién, en que la doble serpiente se transforma en las
lamadas “anteojeras” y el mofio nucal se reduce a una placa
Podemos ver en tal secuencia los pasos que conducen desde la efigie de la dei
dad, tal y como se nos presenta en los eddices, hasta la pequefiisima pieza, que di
no haber sido encontrada frecuentemente en asociacién a piezas mas diagnésticas,
nos hubiera parecido un juguete infantil, desprovisto de toda significacién religiosa
El barro en que fueron hechas las vasijas-Tlloc de Tlatelolco (y también la
mayor parte de las encontradas en los cerros) debe ser considerado como de muy
mala calidad, tanto por el mal cocimiento, como por su porosidad y fragilidad.
Tales caracteristicas técnicas no se deben considerar como una deficiencia, ni
mucho menos falta de conocimientos, sino al deliberado propésito de hacerlos asi
para fines ceremoniales solamente y nunca como una pieza de uso diario o constan
te, ni aun dentro del concepto ceremonial
La mayor parte de las piezas tienen una coloracién natural que va de 10 6/1
10 5/1 y gamas vecinas, en la escala de Munsell, y solamente contadas piezas pre
sentan un bano de colores negro 0 rojo, posterior al cocimiento del barro.
Como se ha mencionado, el tamaho de tales piezas es generalmente pequefio,
en comparacién con otros cjemplares de Tlaloc, ya que aun en los casos de vas
con *‘piernas’’, tal medida va de alrededor de los 0,20 m de altura a los 0.08 m, lle
gando al minimo de 0.02 m en los pequefos cajetes.
Las vasijas-Tléloc representan, en el contexto cerdmico encontrado en Tlat
lolco, una pieza de facil hechura, de extremo simbolismo y simplicidad, qu
exclusivamente con propésitos religioso:
Evoluciona (Lam. 16, A) del Tléloc “‘naturalista”’, en que se notan claramente
Jas dos serpientes encontradas, hasta un simple cajete 0 cuenco. Observando su de
rollo tenemos que: en el ejemplo B ya las serpientes se han transformado en ‘an
teojeras”” y el ‘mono de papel” se esquematiza algo; en el D, 1a esquematizacién
selleva al extremo, pero atin conserva Ia cara del dios; en el E, la car sap
do y s6lo apar ‘ eupdetaedinyacinheis
parece un agujero y el mofo esté totalmente estilizado; en el F, ya no
aUo
[oUADRO V oe A
| 1 F
| ASIA TLALO 3hay cara; parece la base; en el H, la base y el mofto han desaparec
hay cards ono an puesto tn asa 3 30 ha trenaftrmado en uns bards jarita: & al
do; en cl 1 a reducido en altuca; en el K, st ha redueido a un simple cajete 0
aoe tamato miniatura, que parece un juguete.
Tiel ciemplo L, que es el mas abundante en Tha
formado en pequedas piernas y se transforma enw
nel G, casi desay
Jolco, la base anular se ha
tra in personaje semisentado.
Cajetes F1 de’ asas lacerales (Lam. 17)
Je cuencos de silueta compuesta, que por sus caracteristicas
ino difieren en nada de la demas cerd-
ra el cajete F-1 de
Dent ipo ¢
mica di tipica del periodo Mexica, se encuent
asas lal
La caracteristica distintiva de este
cen la parte © zona de cambio de la situeta.
Su s variable, ya que hay ejemplares
e menos de 0,06 m de didmetro.
je pensar que todo el grupo de
apo es la de tener un asa 0 soporte lateral
asijas de este tips uso doméstico
cidn, cuando la hay, es de lo mas color y textura
‘a cerdmica doméstica encontrada en Tlatelolco
‘én unas pequetias piezas, que por ciertas caracteristicas
al y por ello se describen en forma Lam. 27, K)
alidad, comparable sélo a un tipo de nos casos p
natizacién del asa lateral que
Mesoamérica,
\contrados ¢
tal pieza. Presenta la forma de un cajete de fondo
vez la comoustion a fxn wromiic (eapel) que frou
sad —_—
de, ya Que presentan unas pequ as s sain ar
fst te lgran, Con todo, xe encontraron algunos ejemplare
> se logra por medio de la téen del “peta
centrale, que se combinan gon ls calados excitonya que se nota 1a huella del instrumento cortante (tal vez navaja), de afuera hacia
woe calados cruciformes se alternan con unos calados triangulares, que com-
de puntos.
san ja curva de Ia decoracién, que, a su vez, presenta una linea &&
pensan Je {icin notable son cuatro ganchos que tiene Ia cazoleta. 1 raz6n de tales
aditamentos no esta atin explicada. 5
rrr parte de la base se presenta una decoraci6n que consiste 6” un calado cen-
tral igualmente eruciforme, que estd rodeado de una doble tra dues por medio de
cortes, asemeja un cordén.
El espacio inferior (en
do en rojo y brunide. ~
ele arte de unién generalmente se repite la decoracién al pastillaje en Forma
simismo un agujero, que sirvid durante el cocimiento de la
os gases acumulados en el mango-sonaja,
donde se encuentra el calado cruciforme) se ha colorea-
de cordén y presenta
pieza para desalojar
Mango-sonaja
Esta segunda parte del sahumador es un tubo hueco que contiene en su interior pelo-
tillas de barro, con la finalidad de producir sonido.
La pieza tubular se hacia utilizando como base un palo, el cual se forraba de
una pasta de barro. Este tubo de barro era fijado a la cazoleta por el extremo de
Gidmetro mayor, reblandeciendo la parte del contacto y agregando algo de pasta extra
En la parte hueca se ponian pequeflas pelotillas de barro, para convertirlo én una
sonaja
Por el extremo de diémetr
piente, que presenta un buen mimero de variantes.
hotar que antes de la cabeza de serpiente propiamente dicha,
‘0 mofo, y el extremo mismo lo forma:
‘0 menor s¢ colocaba generalmente una cabeza de ser
Hay que hacer
se colocaba un adorno, a manera de corbata
ba la cabeza de una serpiente de cascabel
Es de suponer una analogia entre la cabeza de serpiente y el ruido de la sonaja,
y se puede identificar con el crétalo del ofidio.
‘Las variantes que presenta la cabeza consisten principalmente en la técnica em
pleada para realizarlos y en el simbolismo de la pieza, pues aunque los mas simples
fe hacian en molde, la complicacién consistia en la cantidad de piezas empleadas en
ja claboracién, llegindose al caso de la Xiuhcdatl, en que se agrega una nueva y cla
borada pieza.
‘Una particularidad del sahumador es la de que la cabeza de la serpiente de cas-
cabel se encontraba siempre en posicién invertida en relacién a la cazoleta o reci
piente del carbén, lo que puede indicar que tenia un doble uso: primeramente como
recipiente para el carbén y seguidamente como instrumento de sonido
‘Hay que hacer notar que la sonaja es un instrumento que se asocia con el acto
migico de propiciar la Iluvia y la cabeza de la serpiente es una analogia con Chal
chiuhtlicue, Esta particularidad la tienen los sahumadores encontrados en otras re
giones, y estilos, como el Mixteca-Puebla
Hay piezas, aunque muy escasas, que carecen de
que el mango es liso y sin remate alguno
En conjunto, el sahumerio es una pieza ceremonial que se manu!
“industrial”, ya que requiere de una serie de pasos 0 etapas que se elaboran por se
parado, y ya en la fase semifinal se montan para presentarnos una unidad, lista para
su etapa terminal o decorativa,
Generalmente desde las primeras etapas se pone color especial (rojo) sobre el
color natural del barro, en la base de la cazoleta y blanco en el mango y cabeza de
la serpiente, aun cuando existan numerosas piezas que reciban una decoracién espe
cial, consistente en el trazo de un complicado disenio en color azul y negro.
ieee rimettazo es una linea negra sobre el color natural del barro, pero el
eee cuando Ia pieza ya fue cocida se efectia aplicando une capa
= rul (del tipo llamado azul maya), que sirve de base a una decoracién de
extraordinaria finura y gran belleza, de tipo comparable a Ia de los cédices.
65
beza de serpiente y en las
jura en formaion ti ve i ‘ente de ser fragil y desprenderse
ecoracin tiene of grave inconveniente 4
ee ee ee seon ‘de uso circunstancial.
ony fciment om al tpo de lugares en 10s ue To ‘encontrados Sus restos,
De acuerdo core hacian solamente para una cerernonid ‘durante la cual servian
ao ‘para la funcion de sahumerios. El orden
je soni Igun tipo de danza ritual ¥
- sone lizaban eraigo imposible de saber, pero sil que después de la ceremo-
Sr procedia a quebrarlos y enterrarlos ‘ceremonialmente en el recinto 0 recintos
Tagrados, ya que asi se les encontré en varias ocasiones, lo mismo que formando
arte del ajuar funeral.
parte det ammadice son variables, ya.que van entre 0.50 bot 0.80 m de largo total,
pero pudieron haber ejemplares que ‘obrepasaban tal medida, cosa dificil de pro
se encuentran rotos:
bar, dado que generalmente
Apaxtie (Lam. 15)
Lebrillo o vasija grande, para contener agua. B1 nombre de (A) vast puede ser deri-
indo de apazyahualli(lebrillo) (Molina, 1966: 295), aue sete realmente el término
vere conveniente para una vasija contenedora de agua, d¢ grat tamafo y capacidad
pero ee usa apaxdle para no confundirla con una piez ‘colonial denominada lebrillo.
Soo circular, de base plana y bordes salientes (LLém. 19), de aproxinn®
amen 0.40 m Ge diémetro y su color es el dela cerdimica Texcoco, aunque oca8io-
calmente se le dé algo de rojo brufiidé en los borde
sai dion debié ser esencialmente utilitaria-doméstica y s6lo ocasionalmente
pudo emplearse en ceremonias tales como el bautizo,
Uras y braseros (Lam. 18)
Con muchos elementos similares, estas dos piezas ceremoniales posiblemente difie
‘an en su funcién
Se ha considerado que las urnas deberian
funerarias, pero cuando menos en Tlatelolco no hay ¢
todo el material de este tipo se encontré en capas de rellen
do y sin ninguna asociacion
Por las existentes tanto en el Museo Nacional de Antropologia como en el Cen:
ro Paul Coremans, se puede asegurar que las encontradas en Tlatelolco son simila
em, ag eens decoracién, servar fotografias de
Los braseros, por el contrario, son motivo d interés, dad
on motivo de mayor interés, dado que los ma-
yores ejemplares conocidos salieron de Tlatelolco (véase la Sala Mexica en el MNA)
Su funcién bien pudo ser la de recipientes especiales para quemar lefia ¢ incine
rar algin tipo de elementos del culto, ya que en los restos de algunos ejemplares me
nores se not6 algo de carbon y ceniza.
Si tratamos de encontrar una ldgica a este U
; égica a este tipo de piezas, nos veriamos en serio
predicamento, ya que si bien ls urnas y otras piezasindigenas responden a cierto
tipo de funcionalidad y son acordes con las necesidades estéticas del mundo indige
na, en cuanto as forma, color y simbolismo son congruentes con sus concepciones
esculture,pinura en cde, el.) y se mantonen dentro de la linea
rca engl cas de los braseros no eso mismo, ya que diferen por completo de todo
Jo conocido, tanto por su sistema de fabricacién, como por su color y lineas plisticas
jucciones de tal tipo de pieza, que eran rega HUOPSA (hoy Bano
cried dele Hed Mee, a en eget: po el BNHUOPSA (hoy Bano:
bras) ls funeionariosy politicos que vistaron las obras de Nonoalco-Tlatelole
| pequefio Museo Temporal y las excavaciones, ello nos ech apie oem
de los antiguos alfareros indigenas ‘ ae
Parasuandlisis, se puede dividir en la siguiente forma: si bien existen variant
‘corona est formada por un niimero variable de piezas en forma
para contener cenizas
de ello, da
y totalmente despedaza
ara al respect.a
a
a
ee
atuna especie de corola o céliz:
jerpo eilindrico o vasijacilindrica que es la parte prin
va, que consiste en si misma de varias partes. La
yngitudinalmente unas “*cos~
‘superior es una ; I n
eoPete central 6 ““anillo”, con aplicacién de bolitas, que bien pudie~
de pétalo truncado de margarita, que. unidas, nos dan
{nvertido; en seguida viene el cucrhs
‘Spal, aunque no 1a mas significa
1 specie de cono truncado que presenta lo
cilindrica en la que se encuentran
tillas 0 bordes
Jacion astral, y la parte inferior
se que es en talud
rran tener una rel
an rupos de “pias” 0 puntas salientes. Finalmente tence la bas
tre eres soporte 0 patas son de forma tubular troncooénis ¥ £28 mecénicamente
Los erssionales, pues soportan el peso total de la pieza en slo tres Puntos minimos
de apo
80. sa piesa o sus fragmentos estuvieron pintadas completamente de blanco
Todas Ie Jel mismo tipo, pero mas pequefios ¥ esquematizados que los de! Museo
acional de Antropologia, se han encontrado recientemente en las cstas eercanas
rolxauhqui (Garcia Cook, ef al., 1978).
de pequefio tamafio y hi
wseros ya descritos y los relacionados con la “‘atadura
Ia Coy
‘Algunos, de tipo votivo,
rmedios entre los bra:
chos en jade, presentan carac
teres inter
rn el caso de las urnas, se les encontrd del tipo ‘‘monocromo”” y del tipo
las primeras generalmente estaban pintadas de blanco, dela misma m
‘otros casos, conservaban el color natural del bi
po:
e
licromo’
a que las almenas y las urnas. En
aso de unas urnas miquizili que se encuentran en el MNA.
como ¢s el
En general, el tipo de fabricaci6n es por el sistema de moldear previamente cada
elemento decorativo, que se agrega a la vasija base, por lo comiin modelada a mano,
el cual tiene elementos de
{sticas “‘individuales”, ya sea
Gc tal manera que se va armando un conjunto de pieza
norma, moldeados; el conjunto en si resulta de caract
decorado, que generalmente
a de fondo,
© ‘onsiste
‘composicién de la pieza en si o de si
encontradas en la isla de Mé
Las urnas de Tlatelolco son similares a todas
xico, y por ello se puede afi
F que fueron hechas en el mismo
nor tamafio, pero en mimero muy bajo relacion a los mas grandes. ‘
A dicho cajete se le agregan patas y soportes super im. 23),
de un animal, aparentemente un cénido, pero muy estilizado y
ae uy estilizado y en algunos casos ¢
acién llega al gr
Bs sgunoe casos soprt cs almenado (0) o retondeado
= n algunds casos un reborde que puede ser en forma de cordén. Tambi fn
scuente que ¢l borde del cajete céncavo presente incisiones. pay
P ro se dan casos en que sea sdlo un soporte plano, y ‘ :
porcién zoomorfa de los soportes inferiores. ; ae a ee
‘Su funcién debié consist :
some une debi consist en ser un recipient de fuego, aslado tanto del piso
la vasija, recipiente o comal, que se colocaba en la parte superior y estaba
desinado a mantener caliente lov alimentos
«pa lltg impr eleven eer el fue no tee peroraco
del aire, se ha encontrado un fragmento, p coickile ao
psiblemente ya coloni
jonial, que s
9eba su uso como contenedor de carbon o lea, para mantener
ae orkee prucbion en las fuentes del uso de braserillos para tal funcién,
calor. Se hats Warro es generalmente'el 2-5 YR 5/6 de Munsal, y fue fabricado
en el area de la cuenca.
Figurillas
eral de figurillas debemos considerar varias piezas cerémicas de
Gon ¢l It Tjpoe, pero de uso mas 0 menos similar, conectado con wna prdctica cere-
caterer ge cerdcter doméstico. Al observarlas en conjunto notaremos que represen
a Noy
tado en Tlatelolco, se
V, pero que un tipo d
ar Azteca Vo Azteca Epigonal
Pag sah copes Det cee tence alidad di
amica Azteca no con ceraémica ya Colonial :
contré asociada a ieas co uando también aparecierat ‘tiestos
cerdmica Azt y por lo mismo pr ici : i .
Por ello pensamos que la cerdmica Ico (Noguera, 1965; 113) correspor
Dentro de este tipo tenemos en prim n cajete o moleajete de lo
de soporte A-1 y A-2, que conserva el mismo tipo de coloracién del bai
ha hecho caracteristico de la cerimica Texcoco, pero que difiere en la decoracién
de su interior de todos los tipos Azteca ya que solamente tienen atro oO inco
‘ineas ne ricas (Lam. 31 B y D). : ~
idamente tenemos otro tipo, generalment
amente tenemos otro, gneralmente de molsajetes, que tienen ya
sider oomorfos, pero con un tratamiento plistico diferente (Lam. yal
derado para la cerdmica Azteca ut (Vega, 1975) L nae
PIT OES EE TEER
eames:——————
Lamina 25
PALO CONICO
BARRO. ee
: HAICIO
aoe
ce... #-»>
CAZOLETA=2‘Aun cuando existen también motivos esquematicos, que se pueden consideray
como Aivativos de la ceramica Azteca tit (Lams. 6, 7, 8 y 25), su tratamiento, come
some Prenciond, es ligeramente diferente (Lam. 31)
qa ponible pensar que, esilisticamente considerado, este estilo de decoracion
corresponda aun tipo de cerdmica forénea, posiblemente de la region poblana; si
correstica se hizo 0 no en tal regidn, seré motivo de futuras investigaciones
pavcis tenemos otro tipo muy especial de cerémica, que tiene como principal
caracterierica una decoracién muy parecida a la descrita anteriormente para los caje
caer jcajetes, pero que no se aplica directamente sobre el color natural del barro
es ipre una eapa de engobe rojo brufido y.empleando un pigmento que tiene como
A tal tipo de decoracién se le conoc
Componente algiin tipo de mineral brillante
‘nlombajina’” (Lam, 30), pero su nombre es realmente hematita es:
generalmente como *
pecular.
‘Una variante de 1a anterior la constituye una decoracién ni
brunido del engobe, que conserva los motivos tradicionales de la decora
ith con adiciones del estilo’ nuevo ya mencionado (Lams. 29, 31 y 32).
En gran parte de los tiestos encontrados, especialmente en los soportes, se nota
una influencia muy grande de la cerdmica de la region poblana, ya que el estilo det
minado Mixteco es el caracteristico de tales tipos de soportes, teniendo ademas, en
algunos casos, la capa de pintura denominada laca, similar a los ejemplares del estilo
Mixteca-Puebla (Lams. 28, 31 y 32).
‘Otra ceramica caracteristica de este momento es la que tiene una mezela de té
nica, ya que esta hecha en relieve, ya sea excavada directamente o hecha en molde,
con cierta parte de la superficie decorada con el ya mencionado eng
a sobre el rojo
ién Azteca
be metiilico de
hematita especula
Generalmente la form
1963; 119-126) (Lam. 30) y los soportes generalmente son discoidales y hechos en
ms. 30 y 32)
a de estas piezas es la de un cajete tripode (Gonzalez Rul
molde (Lé
‘algunos con est tipo de piezas se sguis haciendo va en el periodo Colo
bial (Lam, 82-6) yeonsituye puente entre lmundo indigenay el eutopeo. A tales
piczas seins considera como cerdmica Azteca V 0 Azteca Epigonal
Un tipo de vasjs del period Azteca anterior, que se sigue usando, ese
los apante (Lim 30), que en algunos casos presenta decoracin del tipo metlico
(tam. 30)
Ctra piezacerdmica Azteca it que contin es I de un tipo de jarea (Lam
33), qe tiene como principal earacteristiea la dea textura desu bareo, ae general
tment es pareida al dela cerdmica Texcoco, pero que en algunos casos se nos pre
seta algo mis oseusay burda
Le alatinivo de la mencionada picza et la decoracion, que consste genera
sane en un eagrafady profindo, que en tiguncs cass se aseneja lo yaitenci
nado de las piezas anteriores (Lams. 28-32), con la variante de tener unos circu
en relieve (Lamm. 33).
Finalmente tenemos considerada dentco de ta cerdmica Azteca 1V una pieza
que tiene varias formas y motivos de os (Lam, 35). En algunos casos, ¢ Nees
Be rojo brunido presenta una decoracion negra con motivostradicionaes dela cera
mica Azteca I, 0 dela ya mencionada Azteca, y en otros, o bien no tiene ning
na decoracién 0 tiene algo parccido a una aplicacion del Hamad blanco Tuga
En conjunto, todas as pleras consideradas como cerdmica Azteca IV tenn un
material empleado en cllas
Se puede pensar que la cerémic
Azteca 1V se inicié al principio del siglo XVI
y perduré por un corto tiempo después de la Conquist do, € sce
Tere corns iP quista, sirviendo, en muchos casos,
lente forma: : :
93molvajetes de 4.0 $ tineas (Lam. 31-B)
hens foornip roy “soportes torcidos, antena de mariposa, zoomorfos, ete.
(Lam. 31). er
Apantles (Lai peli (hematita especular) (Lm. 30).
Jarras esgrafiadas (Lam. 33).
Ceramica rojo bratido (Lam. 35),
Cerdmica Azteca V
Definir los limites precisos de separacién entre la Colonia v el periodo prehispanico :
clo ya una pieza cerdmica esta hecha con el nuevo
es muy dificil, pero establecer cuan
Soncepto tecnoldgico 0 religioso © cuando esté en pleno proceso de transculturacién
puede resultar mas facil.
‘En algunas piezas se tiet
pero se empiezan ya a utilizar
.ne mucho del antiguo concepto tecnoldgico y artistico,
materiales y tgcnicas nuevas, lo que da por resultado
pe cierto mestizaje ceramico; tal es el caso de numerosos molcajetes que presentan
él tamano y la forma de los ya conocidos en los periodos Azteca Itt y IV, pero que
Ya utilizan el vidriado, o bien conservan la antigua textura pero incorporan motivos
decorativos europeos. (Lam. 39-A, B, C y D).
‘A tan peculiar estado de cosas se le ha denominado como periodo Azteca Epi.
gonal o cerdmica Azteca Vy dentro del movimiento artistico se le conoce como arte
fequitqui, que en ndhuatl significa trabajador, tributario (Molina, 1966: 496), posi:
bblemente aluddiendo al cardcter de dependencia en que habia quedado el artesano in:
digena
dol concepto anterior (Gonzales Rul, 1963: 119), contiene ya elementos religiosos
cevkmica Azteca Bpigonal
(41530, hasta pasa la mitad del mismo siglo, cuando ya se lncorporan plenaimen
CERAMICA COLONIAL
Bajo el ubro de corémica Colonial se agrupa toda la obra alfarera hecha en la Nueva
Espa desde ls primeros aos dela Colonia, hasa fechas posteriores ala Indepen
Pero hay que aclarar que la éerdmica fabricada d
¢s muy heterogénea, y refleja todas y cada una de las influencias tecnoldgicas y artis
tics que se heredan del mundo indigena, que legan tanto de Europa como del Leja
no Oriente 0 que son desarrolladas localmente, creando, a fin de cuentas, una er.
mica mestiza propia y caracterstca de la Nueva Espaha oe
rica timetamente tenemos que considear la seria nd continia fa
briando, al menos unos cvanios alos desputs de consumada la songuista tlt
¥ gue, con los restos de las vajillas ain existentes, se usan por la poblacidn en g ne
, incluyendo a los mismos conquistadores, que hacen logi ea
fa , que hacen un elogio de su belleza y
Con la legada de los colonos se inicia realmente
ya que se establecen talleres: liv eee
aw de diversos oficios: talabs
ia que
a etapa de influencia externa,
teros, loceros, herreros, et
4Jones, con costumbres muy arraigadas, prefieren usar Ia lora e§-
aoa 3s nuevos aus formas como por su texturas, y por ello es qe s¢ establecen
pafiolt (riciaimente en la ciudad de Puebla (Lopez Cervantes, 1976). | ‘
os epee nuevas teenies como el torno ¥ materiales como el Plow Pet
everest fron totalmente el panorama cerdmico local ytraeron, come oe
el vdrndo a, el desplazamiento dels alfarers indigena a trabajos 1s Pon
eng je oles, teas, tabiquesyIadrillos, et, quedando la produecién de
ta fabricacioa fidad, en manos espaolas (Lépez Cervantes, 1976: 15) :
Fa ea usos costumbres introducidos por los recién Hegados colonos hi
cierone ety radical ena manera de vivir al introducir un nuevo ajuar domést
"e dado el hecho de mostrar tanto cerdmica Azteca 111 como Teotihuacana
Al observar el conjunto de capas notamos que una buena parte de ellas son
q 0 isleta era de pequefas di
remente se traduce
oro 70 (9-D)
Capa 1 (nivel J). Muy pobre en material cerdmico, ya que solamente se encontraron
8 tiestos
Capa 2 (nivel K). Mucho més rica en material cerémico, muestra una preponderan
ia de ollas y comales sobre los demas tipos de cerdmica, tanto doméstica como cere
monial,
Capa 3 (nivel L). Perdida
Capa 4 (nivel M). Perdida
Capa 5 (nivel N). Perdida
‘Capa 6 (nivel O). Esta capa y todas las subsecuentes muestran una gran abundar
139Barrio: Itatlén
pozo:70 Clave: +D
‘Cerémica Azteca mpuede explicar por la cereania de un pequefio
Ceremonial, apareoido ef ta cimentacion del edificio Ignacio Ramirez
elsitio aparece como una ocupacién domestica con un pequeho
‘atso ceremonial de barrio, con abundancia de material ceramico del tipo domésti
‘en un monticulo o isleta (Wazef) en mitad de un lago
J. En un principio (época Teotihuacana) el tate!
1 poco fue creciendo y uniéndose a otros cercanos,
La presencia de sabumadores
salobre de muy poca profundl
a aislad
un terreno continuo cortado por la calzada de
vel ain se pueden apreciar en la zona comprendida
10 y calzada de Nonoaleo (hoy Flores Magén) y las calles
Heroes y Saturno, llegando en extension hasta las calles de Zarco:
Conia lo que se esperaba y suponia, el lugar no fue nunca destinado a la fabri
ién de sal como hubiera supuesto su nombre: Iziatlén, lugar blai de sal.
mnales, 0 sea que la encontrada nde al sumo domésticd
A parentemente para la etapa final habia perdido importancia, an.
jegurame lugar quedé abandonado en el periodo colonial dada la total
Calpulli o barrio de Taxox
E barrio o eu/pul de uhco, sitio verde, se encuentra casi en la parte media
te rado de Tlatelolco, Sélo la mitad de este barrio quedé comprend
el Conjunto Urbano y, por lo mi xplorada, La otra mitad
barrio se hicieron 7 pozos estrati i 4,5,6,7, 71
asi todo el material cerdmi pura a ollas do
q anto de tip Prehispanico como Colonial
Capa 2 (nivel I). En esta capa se encuentr
teri Joniales con al
mica Prehispanica de tipo doméstico tanto del tig
ape Perdid,
f material ceramico d i
predaminio de ollas y con
Capa 5 (nivel L). Perdid
Cay vel M). Perdida
Capa 7 (nivel Nj, Perdia
Capa 8 (nivel 0). Esta capa contien
: oie Bits eapa sah aterial Avt or ntidad y var
Han
is del material cer
dmmico encontrado en el ‘
a de material Prehispanico en ca f i
: pas de épocas posteriores a la (
Pensar que tal fendsmens hi ‘
deba al hecho d
omo ollas y comal Peete a
fp ta Unga de ann canal iguen haciendo y utilizando hasta el mome
Apsarece tambien eaCkle Europea (vidriado) que have obsoleto el brut
iiveles cerdmica considerada como epigonalTLATELOLCO »
pow: 4 Clave: 104
Pozo § (I-C)
Capa J (nivel G). Baer
Capa 2 (nivel H). Esserrudicionammicnio se las vias de Ferrocarril destruyeron el material eullural de
stico Azteca 111, Azteca V y Colonial
Je matcrial cerdmnico doméstico Azteca |11, con pre
ene alin menos cantidad y
=e 1
|
\ ry
¥ at
|
|
| |
| {
| tel |
t fed |
‘ y
|
|
it |Capa 7 (nivel M). Batéril
quisima cantidad y variedad de cerdmica do-
Capa 8 (nivet N).F a presenta pod
Capa 9 (nivel O). Esréril
ndo la cerdmica si
predom
Capa 10 (nivel P). Contiene poca variedad de 1p
linora
nte
ia misma variedad de tipos que Ia cap’
Capa 11 (nivel Q). Bata capa presenta Ii
riot, pero con ina abut amionte mayor
Flaxoxiuhco muestra en su parte supe
Jida de materiales levados como
(1L-€) del barrio de
Conclusiones: oh pore
Je la pérd
rior una capa culturalmente estéril a causa d
facién de equipo ferroviario
octipacién col
méstico que muestra un momento de p
excavacion para la inst
jonial muy pobre y durante la
También nos permite deducir uni
prospe
época indigena un material cerdmico di
con cierta
dos de desocupacidn ¢
una actividad relacionada
‘erdmica salinera, que puede indicarnor
con la obtencién 6 el comercio de sal
Poro 6 (12-8)
hizo en la parte central este del area explorada del barrio de Tlaxoxiuhco.
Capa 1 (nivet G). Contiene porcelana moderna y cerdmica vidriada posiblemente muy
modernas y asociadas a edificaciones del sistema ferroviaric
Capa 2 (nivel H). Se presenta el mismo fendmeno de la capa anterior, ya que esto:
restos veramicos pueden corresponder a la época de operacién de la Maestranza de
Nonoal
lel tipo vidriado, de tipo Colo
Capa 3 (nivel I). Pn esta capa se encuentra cerami
nial, cerimicas Azteca 111, 1V y V, todas de tipo doméstico:
Capa 4 (nivel J), Perdida
Capa § (nivel K). Perdida
nio de olla:
Capa 6 (nivel L). Conticne cerimica doméstica Azteca 111, con pred
Capa 7 (nivel Mp. Sen
pero disminuye en cantidad:
jantione el mismo tipo de composicidn de la capa anterior,
Conclusiones:
ocupado casi ininterrumpid
ate desde los primeros tempo
ja Colonia y la época modern :
‘ocupacién de la
Debido al poco volumen de material, se debe pen
era escusa, dada 60 poca estancia en el shio del poro estrtigratico
Pow 702-0)
Hil poro 7 también se hizo muy ¢
ays.
Ade Nonoalvo, en fila con los f
etTLATELOLCO
Barrio: Tlaxoxiuheo
Ceramica Azteca 1 Pozo: 6 Clave: 12-E
ou
Calete At i
Moleajete A-I
Cajee 3
Cajete B-1 blanco fugaz
mate BA
BS
Fy
87 a
Comal 89
ro ft
evdmica doméstica del tipo Are manson Cob
Capa 4 (nivel H). Disminuye-tan tid
nial y ics Hod. A a-cantidad como la variedad de cerdmica:
ca tipo Azteca 1 e cerdmicas Cok
Capa $ (nivel
‘apa S (nivel I). En est
esta capa
aparece muy
# cantidad y variedad de cerdmicaTLATELOLCO Barrio: Tlaxoxiuhco
7 Clave: 12-C
Cerimica Azteca 1 Pozo:
Cajete At T
Cajete A2
Moleajete A-2 a
Cajete B-1 blanco Fuga
Tecomate B-4
Cajete B-5
Comal B-9 i
Salinera C-1
Copa C2 [
Ota D2
Jarra D3
Sahumador E-1
Apaxtle
2
2
3
1]
3
3
é
3
a
1
1
LUrna 0 brasero
Malacate
Rojo bru {
Cerdmica Azteca wv
Soporte zoomort
Jarra esprafiada
Rojo branido
Cerdmica Colonial
Vidriado
tla vidriada
HEEPEEEEHEee ee 2
Cazuela vidriada
Lebrillo
Estao plumbifero monocron
Estafo plumbifero policromo
Candelero
Figurilla
Maceta
Po
Colonial, algo de ceramica Azteca V y también cerdmica indudabl
de tipo doméstico dablemente A:
Capa 6 (nivel J). Perdida.
Capa 7 (nivel K). Contiene una buena variedad y cantidad de ce
especialmente ollas domésticas, cerdmica Azteca i,
‘Capa 8 (nivel L). Esta capa presenta algo de cerémica domést
ggera presencia de Ia del tipo salinero, néstica Azteca I, con li
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