UAGM (CUPEY)
Clase: Business Law (Busi. 204)
Profesor: Agustin Graterole
Estudiante: Gypsy Cordova
EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO
Moisés Romero Soto
Demandante-recurrente
v.
Ambrosio Morales Laboy
Demandado-recurrido
Núm. RE-90-459
Revisión
El recurrido, Ambrosio Morales Laboy ("Ambrosio") y Eufemia Hernández González ("Eufemia")
contrajeron nupcias y vivieron en el estado de New York desde 1964 hasta 1967. Ese año, Eufemia
quedó embarazada, por lo que ella y Ambrosio acordaron que ésta se trasladaría a Puerto Rico para
atenderse aquí durante el embarazo. Desde que Eufemia quedó embarazada no quiso tener nada que
ver con su marido. Para costear parte de los gastos del alumbramiento y cuidado prenatal, él le entregó
mil ochocientos dólares ($1,800.00.).
El niño Carlos Ramón Morales Hernández ("Carlos Ramón") nació el 28 de febrero de 1968 en Aguadilla,
Puerto Rico. Fue inscrito en el Registro Demográfico como hijo de Ambrosio, el recurrido, quien para esa
época era el esposo de Eufemia, su madre. Luego del parto, ésta rehusó regresar al lado de su marido,
quedándose a vivir en Puerto Rico.
Algún tiempo después, Eufemia instó demanda de divorcio contra Ambrosio. A los cinco años de haber
nacido el niño, el 16 de marzo de 1973, el Tribunal Superior dictó sentencia disolviendo el matrimonio
por la causal de separación.1
El recurrente, Moisés Romero Soto ("Moisés"), vivía en Brooklyn, New York para la fecha en que Eufemia
y Ambrosio residían como cónyuges en ese estado. El recurrente y Eufemia, estando ésta casada con
Ambrosio, comenzaron un romance y sostuvieron relaciones sexuales. Moisés ignoraba que como
resultado de su romance con Eufemia, ésta había quedado embarazada. No supo más de ella luego que
ésta se trasladó a Puerto Rico.
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Clase: Business Law (Busi. 204)
Profesor: Agustin Graterole
Estudiante: Gypsy Cordova
Para el 1971, cuando Carlos Ramón tenía tres años de edad, una amiga de Eufemia le dijo a Moisés que
ésta había tenido un niño. Inmediatamente, Moisés quedó convencido que era su hijo.
Espontáneamente comenzó a enviar ayuda económica al niño. Le enviaba de cuarenta ($40.00) a
cincuenta dólares ($50.00) mensualmente. El 27 de marzo de 1987, diecinueve (19) años después de
haber nacido Carlos Ramón, Moisés presentó demanda contra Ambrosio impugnando la paternidad de
Carlos Ramón. Posteriormente enmendó la misma para incluir como codemandados a Eufemia y a
Carlos Ramón.2 En la demanda, Moisés alegó que aunque Carlos Ramón había sido inscrito como hijo de
Ambrosio, él era el padre biológico del muchacho. Además, alegó que Carlos Ramón sabía que él era su
padre y que el muchacho siempre le había tratado como tal.
Ambrosio, quien para la fecha de la demanda aún vivía en New York, aceptó prácticamente todos los
hechos alegados en la demanda. Negó, por falta de información y creencia, el que Moisés hubiera
satisfecho pensión alimenticia alguna.3 El recurrido a su vez instó una reconvención contra Moisés,
solicitando la indemnización de treintidos mil dólares ($32,000.00) por los gastos incurridos en el
sostenimiento de Carlos Ramón y cincuenta mil dólares ($50,000.00) por los sufrimientos y angustias
mentales padecidas a consecuencia del engaño perpetrado por Moisés, "lo que ultrajó su honor de
hombre." Además, alegó que había sufrido grandes angustias por los procedimientos judiciales instados
por Eufemia en relación a los alimentos de Carlos Ramón.
El 12 de octubre de 1988, el foro de instancia emitió sentencia sumaria parcial declarando con lugar la
demanda. Ordenó el cambio correspondiente en el Registro Demográfico para reflejar la filiación
correcta de Carlos Ramón. Dicha sentencia parcial no advino final y firme por no cumplir con lo
dispuesto en la Regla 43.5 de Procedimiento Civil;4 Asociación de Propietarios v. Santa Bárbara Co. 112
D.P.R. 33 (1982).
Posteriormente, el 31 de mayo de 1990, el Tribunal Superior dictó sentencia disponiendo de la totalidad
del litigio. El tribunal concluyó que Moisés engañó con culpa a Ambrosio y además le ultrajó su honor al
enamorar a Eufemia y sostener relaciones sexuales con ella. Como remedio, el tribunal de instancia
concedió a Ambrosio mil ochocientos dólares ($1,800.00) por los gastos de cuidado prenatal y
alumbramiento; siete mil cuatrocientos ochentiocho dólares ($7,488.00) por las pensiones alimenticias
pagadas; y veinticinco mil dólares ($25,000.00) aparentemente5 por las angustias mentales y
sufrimientos causados por la actuación de Moisés. Se denegó indemnización por los sufrimientos
causados a consecuencia de los procedimientos de alimentos.
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Profesor: Agustin Graterole
Estudiante: Gypsy Cordova
De esta sentencia recurre Moisés, señalando entre otros, el que no procede causa de acción alguna por
la alegada enajenación de afectos.
SENTENCIA de Luis Raúl Cruz Jiménez, J. (Arecibo), que declara con lugar cierta demanda sobre la
impugnación de paternidad y filiación y, además, declara con lugar la reconvención y ordena al
demandante a indemnizar al demandado los daños ocasionados por tener relaciones extramaritales con
la esposa del demandado. Se revoca la sentencia con respecto a la reconvención del demandado y se
confirma en cuanto a la acción de impugnación de paternidad.
Rafael Cardona Campos, abogado del demandante y recurrente; Víctor J. Estrella Hernández, abogado
del demandado y recurrido.