En el trayecto de la vida hay despedidas que nos suelen hacer llorar.
existiendo también
motivos que entristecen nuestros corazones y hacen pedazos nuestros corazones.
En esta ocasión, la despedida que todos los docentes damos a los alumnos cristobarianos
que terminan su educación secundaria no es un motivo de dolor y melancolía, si no
momento de honda emoción que cristaliza el empeño positivo que supieron realizar en
sus estudios básicos del bachillerato.
Es también para los que fuimos sus profesores una enorme satisfacción ver que nuestra
angustia y zozobras nuestros ideales y nuestros trabajos no fueron vanos, puesto que la
semilla dela educación que sembramos en sus corazones poco a poco está fructificando.
En sus mentes de jóvenes llevan ya grabados todo el valor de lo que es tener preparación
y saber aspectos que con el tiempo son sinónimos de asimilación de conocimiento y
adquisición de amplia cultura.
También llevan grabadas las horas de alegría que tuvieron en esta institución educativa en
donde sus travesuras fueron compartidas con sus compañeros.
Nunca olvidaran que sus instituciones educativas recibieron de sus profesores la palabra
sincera de la enseñanza sagrada cuya luz infinita fue el faro que los guio a la meta feliz que
han alcanzado
Jóvenes que dejan este plantel, queridas señoritas que van a partir mi voz emocionada
quisiera decirles todo lo que mi espíritu desea para ustedes lo que mi corazón del docente
y amigo pudiera ofrecerles y lo que mi experiencia humana quisiera aconsejarles.
Embargado por la emoción de este acto solemne, yo solo puedo decirles que al terminar
sus estudios de secundarios ustedes obtuvieron un diploma de estudios, y que estos
diplomas de estudios sepan emplearlos en una enseñanza superior, pues el hombre que
está preparado, ante la dureza y los obstáculos de la vida nunca se arredra ya que tiene en
sus manos sus armas para defenderse y un aliado para salir avante en las difíciles
empresas que se les presente.
Este diploma es la conjugación de una labor de sus docentes y el esfuerzo de ustedes en
una mutua comprensión de ustedes alumnos y nosotros los profesores, es decir
canalizando nuestras ansias y nuestras energías hemos alcanzado los frutos de la
enseñanza y el aprendizaje.
Aun mas es la amistad sincera que nos supimos prodigar como grandes amigos en el
desempeño de nuestras actividades diarias y la convivencia que tuvimos en un mismo
recinto. Recinto del saber y gloria que al decirles a DIOS amorosamente les dice
Id luchad y venced