Introducción:
Le resumiendo sobre algunos temas de las leyes, el elemento moral de la
incriminación, los dolos, la culpa, entre otros temas, espero que preste
mucha atención a este tema y que sea de su agrado
Clases de culpa,
el derecho Romano clasificaba la culpa en leta levis y levisima. Se dice que
existe la primera cuando el agente no ha puesto previsión o preocupación
común a todos los hombres; qué ocurre la segunda, cuando ciertos hombres,
que, por su inteligencia, por previsión o seguridad, por su situación especial
debieron actuar de otro modo, no lo hicieron y, en fin, la última es aquella
que habrían incurrido, hasta los hombres más prudentes o previsores.
El elemento moral de la incriminación, para que exista una infracción no
basta que el agente haya realizado una actividad en el mundo externo; que
esta actividad una acción o una omisión, haya sido prevista y sancionada
penalmente por la ley. Es necesario, además que se establezca la existencia
de las relaciones psíquicas entre el autor y el acto, esto es, qué tal acción le
pueda ser reprochada, o lo que es lo mismo, que el agente sea culpable
Fue necesario que discurrieran muchos siglos para que, la llegada del
cristianismo y de la Edad Media, por obra de los teólogos, se convirtiera el
libre albedrío en el punto centrar del derecho penal subjetivo, esto es, se
llegará a concebir que el acto delictuoso era un acto voluntario; que la
voluntad era libre, y que la responsabilidad estaba fundada en esa relación
psíquica de causalidad del hecho y la libertad moral del agente.
Los fundamentos y condiciones de la responsabilidad penal;
Por lo que se acaba de decir que se ve que el fundamento de la
responsabilidad penal, según los postulados de la escuela clásica, era el
carácter voluntario del acto.
Esta teoría de libre albedrío o del indeterminismo, fue combatida por la que
postula que la voluntad humana está sometida a influencias fatales del orden
físico, sociológico, biológico y psicológico.
Como consecuencia de esta manera de ver las cosas, fue negada la
responsabilidad moral, y proclamada en su lugar la responsabilidad social o
legal cuya fórmula era: “el hombre es imputable y responsable, por el hecho
de vivir en sociedad.
Concepto de imputabilidad, culpabilidad y responsabilidad;
Los conceptos contenidos en estos tres términos están tan íntimamente
relacionados entre sí, que se ha llegado a creer que son sinónimos, e iguales
las ideas que expresan.
Pero no basta, cómo se ha dicho antes, que el agente haya realizado el acto
material, una muerte, por ejemplo, que se le pueda condenar; es preciso que
se pruebe que el acto es voluntario, que su voluntad ha sido libre y
consciente, que existe entre el agente y el acto, una relación psicológica que
conociendo la inmoralidad y lo anti jurídico del acto, lo haya realizado
libremente, en una palabra: que sea culpable
De la acción imputada y de sus consecuencias jurídicas:
Dijimos que la culpabilidad, conforme a nuestro código penal, es la
consecuencia de una actividad voluntaria del agente. Si la voluntad ha sido
dirigida a la comisión del hecho delictuoso, se dice que ha habido intención
delictuosa; si por el contrario, la voluntad no ha sido dirigida a la comisión del
acto delictuoso, pero ha producido este, se dice que ha sido causado por
negligencia, imprudencia, ligereza o por una violación de los reglamentos.
Si ahora tratamos de establecer a la luz de estos conceptos, la relación en
qué un acto delictuoso puede encontrarse con la voluntad, podemos precisar
cuatro situaciones, que son las siguientes: si se trata de un homicidio, el
agente puede haberlo realizado porque así lo quiso, y habrá un homicidio
intencionalmente causado.
Moralidad de la infracción:
De acuerdo con la economía de nuestro código penal, se pueden distinguir
dos grados en la moralidad de una acción que son: el dolo criminal o
intención criminal, y la falta. Como ya lo hemos dicho, la intención criminal o
dolo, entra como elemento constitutivo, en principio, en los crímenes y los
delitos.
El dolo criminal;
El dolo criminal o intención criminal, tal como lo enseñan los autores
franceses y lo entienden nuestros jurisconsultos y jueves, es la voluntad
consciente de realizar una acción delictuosa en las condiciones prevista en la
ley, o como dice Garraud: la dirección de la voluntad hacia el acto
incriminado.
La teoría de ferri, ha tenido acogida entre algunos autores como Liszt,
alimena, bentham, así como en alguna legislación más o menos reciente; y es
debido a ella también, que ha aparecido Francia, la que garraud llama
“jurisprudencia de recambio”, en la cual él tendiendo que estos son anti
jurídicos o anti sociales, declara para descargar, que no hay intención
criminal, sobre todo en algunos casos de crímenes pasionales.
“DOLO” es la producción de un resultado típicamente antijuridico;
1ero: con conciencia de que se quebranta el deber;
2do: con conocimiento de las circunstancias de hecho y del curso esencial de
la relación causalidad existente entre la manifestación humana y el cambio
en el mundo exterior
3ero con voluntad de realizar la acción y,
4to con representación del resultado que se quiere o ratifica.
Clases de dolo; se ha distinguido varías categorías de dolo como son: el
determinado y indeterminado; el directo y el indirecto o eventual positivo, el
negativo, el simple, el con premeditación y el con provocación de la victima
Dolo determinado: Se dice que el dolo es determinado cuando el agente ha
querido cometer un delito determinado, cuyas consecuencias han sido
previstas exactamente, como por ejemplo un robo o un homicidio
La culpa:
El legislador no ha dado parte alguna de definición de la culpa cómo
elemento constitutivo de la infracción, y de ahí que tanto la doctrina como la
jurisprudencia se hayan empeñado en ofrecernos un concepto final acerca de
ella.
Para que nos demos cuenta exacta del problema, escojamos algunos
ejemplos como estos; un individuo sale de cacería; dispara a una pieza, pero
ignorando que anda por allí otro cazador, hace blanco en este, y lo hiere o le
da muerte.
Para que nos sea más fácil formar nuestro criterio, ya comencemos por fijar
ciertas ideas como son: 1ro. Ya vimos el dolo consiste en dirigir la voluntad
hacia un fin criminal que nos hemos representado y querido como tal, no
obstante saber que la ley lo prohíbe. 2do. La palabra culpa la empleamos
propiamente, para designar una de las varias formas del elemento subjetivo
del delito, pero con un contenido distinto al de dolo, por cuanto en la
voluntad no se ha representado el fin de que se persigue como criminal, y
aún más, el resultado querido no es el que se ha obtenido, sino otro, y ha
ocurrido el hecho sin querer, por una “casualidad”, como dice vulgo. Los
delitos que se comenten en tales condiciones son llamados “culposos”, por
oposición a los delitos dolosos.
Para terminar. El código penal italiano ha previsto esta clase de delitos en su
artículo 43, lo definió así: “El delito es culposo o contra la intención, cuando
el evento, aunque previsible, no es querido por el agente y se verifica a causa
de negligencia, imprudencia, impericia o inobservancia de leyes,
reglamentos, órdenes o disciplinas.