UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR
FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES Y MATEMÁTICA
CATEDRA DE EDUCACION AMBIENTAL Y CAMBIO CLIMÁTICO
IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL COMO EJE TRANSVERSAL
NIVEL DE EDUCACIÓN BÁSICA Y MEDIA.
COORDINADORA DE CARRERA:
LIC. ISIS CARRILLO
PRESENTADO POR:
MAURICIO ERNESTO ANDRADE MENA.
CICLO II/2020
CIUDAD UNIVERSITARIA, OCTUBRE DE 2020
RESUMEN
Vivimos en un mundo desarrollado en el que concepto de sostenibilidad se hace cada
día más importante pues es necesario que las actuaciones del ser humano sobre el
medio ambiente le permitan su máximo bienestar sin comprometer el de las
generaciones futuras. La necesidad de una conciencia global sensible a estos
problemas hace del sistema educativo una piedra angular a la hora de inculcar al
alumnado valores que les permitan actuar a favor de un planeta mejor desde un espíritu
crítico con las situaciones que degradan el medio ambiente. En este documento
repasamos las posibilidades de actuación del sistema educativo desde sus distintos
niveles, así como en forma de orientaciones didácticas desde las diferentes etapas.
Palabras clave
Conciencia
medioambiental
Relaciones con el medio
Principios educativos
INTRODUCCION
La educación escolar tiene entre otros objetivos el de participar en el desarrollo de los
alumnos y alumnas ayudándoles a adquirir capacidades consideradas necesarias para
desenvolverse como ciudadanos con plenos derechos y deberes en el mundo actual que
les ha tocado vivir. Estas capacidades van mucho más allá de las diversas disciplinas
que conforman el saber. La sociedad reclama una atención prioritaria en otras
cuestiones que tienen que ver con los grandes conflictos del mundo actual: la violencia,
la ausencia de valores éticos básicos, las discriminaciones y desigualdades, el
consumismo y el despilfarro frente al hambre del mundo, la degradación del medio
ambiente, los hábitos de vida que atentan contra una existencia saludable...
La incorporación de los estos problemas, a través de los temas transversales, supone en
la práctica la asunción por parte del sistema educativo de una función ético–moral de la
educación que complementa la científica. La educación debe posibilitar que los alumnos
y las alumnas lleguen a entender estos problemas cruciales y a elaborar un juicio crítico
respecto a ellos, siendo capaces de adoptar actitudes y comportamientos basados en
valores racional y libremente asumidos. Así contribuyen al desarrollo integral de la
persona, atendiendo a sus capacidades afectivas, motrices, de relación interpersonal y
de inserción y actuación social.
Los temas transversales requieren para su desarrollo una colaboración con el medio y,
por tanto, mantener, en mayor medida que el resto de aprendizajes, una relación de la
escuela con su entorno, ayudando de esta forma al centro a definir sus señas de
identidad.
La palabra “transversal” se refiere tanto a que son temas que abarcan muchas
disciplinas, como a que no se pueden plantear en paralelo a las demás asignaturas, sino
que necesitan ser asumidas por el conjunto del profesorado y que estén presentes
impregnando gran parte de los contenidos y actividades escolares. La evolución de la
sociedad obliga a una posición abierta frente al tratamiento de nuevos temas
transversales, de forma que el conjunto del currículo debe ser revisado periódicamente
por la administración, los temas transversales, de carácter claramente dinámico, más
todavía, entre los diferentes temas transversales la Educación Ambiental tiene la
finalidad
básica de concienciar al alumnado sobre la necesidad de conservar y preservar el medio
ambiente, en condiciones que favorezcan una mejor calidad de vida de las generaciones
actuales sin comprometer la de las futuras. Por este motivo las cuestiones relacionadas
con la Educación Ambiental están presentes en varios de los elementos de los currículos
de las diferentes etapas, y han de recogerse de manera expresa en el proyecto
educativo de centro, en los proyectos curriculares de las etapas, y de forma especial en
las programaciones de aula, ya que es precisamente en el aula en donde adquiere
auténtico sentido la transmisión de valores y actitudes. Por todo ello y si queremos la
eficacia de todos los esfuerzos, la Educación Ambiental tiene que trabajarse en los
ámbitos de aula y de centro comprometiendo a todos los sectores de la comunidad
educativa.
Los temas o ejes transversales dan respuesta a las demandas sociales producidas por
ciertos desequilibrios existentes en nuestra sociedad y a una necesidad de un marco
ético y una educación en valores en el que se eduque a los ciudadanos y ciudadanas del
futuro en su proceso de socialización de una forma responsable y constructiva. Entre los
temas transversales que más relevancia han conseguido en el desarrollo social durante
los valores morales, la paz, la igualdad de oportunidades entre personas de ambos
sexos, la salud, el medio ambiente, el consumo y la seguridad vial, siendo fundamental
que además de en los centros sean trabajados con las familias para que los alumnos y
alumnas no vivan las negativas contradicciones entre el ámbito escolar y familiar.
LA EDUCACIÓN AMBIENTAL
La incorporación de la Educación Ambiental en el currículo escolar supone el
reconocimiento desde el sistema educativo del importante papel que juega el medio
ambiente en la vida de las personas y en el desarrollo de la sociedad. A su vez responde
a la demanda actual de la sociedad para que la educación contribuya a la mejora del
entorno de los seres humanos. Además la rápida degradación del medio ambiente en
las últimas décadas convierte a la educación ambiental en una necesidad urgente que
empezó a tratarse de forma oficial en reuniones internacionales de la Unesco en 1972.
En estas conferencias se constataba ya la necesidad de un cambio en la actitud de las
personas ante el medio ambiente, lo que llevó a la dictar conclusiones en las que se
menciona la indispensable labor de una educación ambiental dirigida a jóvenes y a
adultos. Ya en 1977 en la Conferencia Intergubernamental de Educación Ambiental en
Tbilisi, en la Unión Soviética, se examinaron los principales problemas ambientales de la
Humanidad y se determinó qué papel podía tener la educación a la hora de resolverlos.
De ahí tenemos una primera definición de Educación Ambiental: “Proceso a través del
cual se aclaran los conceptos sobre los procesos que suceden en el entramado de la
Naturaleza, se facilitan la comprensión y valoración del impacto de las relaciones entre
el hombre, su cultura y los procesos naturales y sobre todo se alienta un cambio de
valores, actitudes y hábitos que permitan la elaboración de un código de conducta con
respecto a las cuestiones relacionadas con el medio ambiente”.
En el documento de las recomendaciones finales de dicha conferencia se definen así las
finalidades de la Educación Ambiental:
a) Ayudar a hacer comprender claramente la existencia y la importancia de la
interdependencia económica, social, política y ecológica en las zonas urbanas y
rurales.
b) Proporcionar a todas las personas la posibilidad de adquirir los conocimientos, el
sentido de los valores, las actitudes, el interés activo y las aptitudes necesarias
para proteger y mejorar el medio ambiente.
c) Inculcar nuevas pautas de comportamiento en los individuos, los grupos sociales y
la sociedad en su conjunto, respecto del medio ambiente.
LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN EL SISTEMA EDUCATIVO
Como ya hemos visto, la Educación Ambiental competencia de todos los agentes
educativos de la sociedad, y el lugar privilegiado lo ocupa el sistema educativo según ya
recogían las recomendaciones de Tbilisi en las que se menciona la enseñanza formal
como uno de los ámbitos fundamentales en que deben tratar de conseguirse las
finalidades de la Educación Ambiental.
La urgencia de los problemas ambientales no es lo único que justifica la incorporación de
la Educación Ambiental en el currículo. Las aportaciones de la psicopedagogía sobre los
procesos de aprendizaje y el desarrollo de las personas, han contribuido también a
descubrir la necesidad de propiciar desde la escuela una relación positiva y armónica
entre el hombre y su medio ambiente. Como además la educación debe plantear la
formación integral del individuo y hacerlo apto para vivir en una sociedad plural, capaz
de comprender lo que sucede a su alrededor, capaz de juzgar y decidir entre toda la
información que se le brinda, resulta evidente que la Educación Ambiental deberá
constituir, no una parcela del trabajo escolar, sino un enfoque determinado del mismo
que impregne todas las áreas del currículo desde los primeros niveles.
BASE TEÓRICA Y CURRICULAR
De acuerdo con las ideas vertidas en el 1er Foro Nacional “Juntos por la Paz Social”
realizado en El Salvador en el año 2000, en el marco de los Acuerdos de Paz, se analizó
la problemática social que se vive en nuestro continente, principalmente en la Región
Centroamericana, en donde se manifestaron similares situaciones que limitan el
desarrollo de la sociedad, en los aspectos económico, social y cultural. Estas situaciones
afectan la vida personal, familiar y social; especialmente por el incremento de la
criminalidad, secuestros, narco actividad, prostitución infantil y pandillas juveniles, lo cual
influye en la gobernabilidad de los países, la convivencia pacífica y armónica de los
ciudadanos.
Muchos autores han analizado que los países más pobres de América Latina, no son
necesariamente los menos violentos; además, en este Foro se señaló que para buscar
la solución integral y eficiente a estos problemas, es preciso reconocer que se trata de
un fenómeno multicausal, por ejemplo:
La pobreza extrema
El desempleo
Los bajos niveles de educación y cultura
La poca credibilidad institucional
La inseguridad a causa de la pobreza.
La pérdida de sentido de pertenencia
El consumo de drogas
La post guerra
La inseguridad
La exclusion social
Ante el análisis de la problemática social planteada, se hace necesario reconstruir una
sociedad, orientada hacia la vida en democracia, en paz y justicia. Esta sociedad debe
estar cimentada en valores universales que impregnen el estilo de vida y formen personas
hábiles, competitivas, con un alto nivel de humanidad; en tal sentido es fundamental la
formación en valores, ya que es de vital importancia para las naciones pequeñas en vías
de desarrollo, pues las libera de su dependencia en ventajas comparativas.
En la construcción de la ventaja competitiva, la educación es un factor preponderante, en
la medida que dota de capital humano a las naciones y al mismo tiempo actúa reforzando
el capital social de las mismas. No obstante, la educación en este marco no está a la altura
de su inmensa tarea y responsabilidad, más bien, es un reflejo de la sociedad en la que se
desarrolla.
En tal sentido, es prioritaria la sensibilización hacia una cultura democrática y con justicia
social, donde la escuela toma un papel preponderante para el desarrollo de la formación en
valores, como aspecto relevante para la construcción de la sociedad centroamericana y su
integración. En este marco, la educación ética, moral y cívica, constituye el objetivo
principal del sistema educativo en democracia, así como la formación y el desarrollo
integral de la personalidad de los ciudadanos.
Necesitamos una región en la que se desate y aproveche toda la energía individual y
colectiva de la población; en el que todos y todas nos sintamos seguros y contribuyamos
decididamente a vivir una nueva cultura de honradez, responsabilidad, productividad,
solidaridad, tolerancia, humanismo y espeto a las leyes.
Queremos también una región limpia y verde; sin fronteras y decidida a impulsar la
integración centroamericana. En resumen se quiere, una sociedad que facilite una vivencia
digna y justa, con un presente y un futuro sostenible para las generaciones venideras. En
este contexto, es necesario analizar la concepción de ser humano, sociedad y cultura, la
cual fue elaborada por especialistas centroamericanos en el documento Perfil del
Formador de Docentes para la Educación Primaria o Básica en Centroamérica con el
apoyo de la Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana CECC (1999, p. 9)
“El Ser Humano se concibe como un ser biosico-social, valorativo, con características de
relatividad, inteligencia, libertad y autonomía; necesidades materiales sociales y
espirituales; con intereses, aspiraciones y expectativas; capaz de enfrentar retos, proponer
soluciones y aceptar cambios; con conocimiento de sí mismo para proyectarse en busca
del bien común y en la medida en que comparte su ser, crece y se desarrolla
integralmente.
La Sociedad centroamericana se concibe como un conjunto de personas con derechos,
obligaciones, necesidades e intereses cuya base fundamental es la familia; con similitud de
características lingüísticas, culturales, étnicas, políticas y económicas que trabajan por el
bien común y el mejoramiento sostenible de la calidad de vida. Este conglomerado busca
la convivencia armónica mediante la justicia, la paz, la democracia, la integración, la
participación ciudadana, la solidaridad, la comunicación, el diálogo y el respeto al
pluralismo cultural, ideológico político y religioso.
Se concibe la Cultura como la expresión de la originalidad y de la libertad de cada
comunidad y pueblo, que se manifiesta en su producción material e inmaterial. Es la huella
del pensar, sentir y hacer de los centroamericanos, que debe rescatarse, investigarse,
difundirse y enriquecerse.”
Para hacer realidad esta visión integradora, se requiere la concertación de esfuerzos de
diferentes agentes sociales y plantearse una visión global de sociedad y Región
Centroamericana, que comprenda indicadores de gran relevancia y pertinencia, para la
convivencia y la calidad de vida de todas las personas .Se presenta a continuación una
serie de indicadores que orientan la planificación de la educación centroamericana:
El ser humano como destinatario natural de los beneficios del desarrollo, principio y fin de
toda actividad pública y privada.
La familia como centro de inteligencia social y formación de valores.
El trabajo como fuente de realización y riqueza.
La justicia aplicada al ser humano, en cuanto a derechos y deberes.
La seguridad, como garantía de la libertad y la justicia.
La solidaridad, como valor indispensable para la integración y la paz social.
La excelencia, como elemento perfeccionador del progreso.
La democracia como método de vida para asegurar el equilibrio político, la estabilidad
social y el progreso ordenado y sostenido.
Este planteamiento se ve reflejado en los fundamentos educativos y pedagógicos para la
educación del siglo XXI, para dar respuesta a los desafíos, con énfasis en la formación de
los docentes, en quienes descansa la responsabilidad de la formación de las nuevas
generaciones, lo que se representa en el diagrama siguiente:
En los últimos años, está emergiendo un nuevo paradigma científico, que pone en cuestión
el modelo neo-positivista que ha dominado la producción científica y la investigación en las
últimas décadas; esta concepción emergente, se sitúa en los principios del paradigma
humanista, del paradigma crítico y de los principales postulados ecológicos. Desde el
paradigma humanista, se sitúa al ser humano con todos sus atributos en el centro de todas
las cosas, como productor y producto; se critica a la sociedad tecnológica, su dogmatismo,
la supuesta objetividad y neutralidad científica.
Para comprender el mundo, se han de tener en cuenta los significados de los
conocimientos adquiridos, de los sucesos y de los procesos sociales, y también de las
razones y las intenciones subjetivas de las personas, de acuerdo con la situación y
momento histórico; por tanto, se intenta reconciliar la ciencia social con el ser humano, lo
objetivo con lo subjetivo y el idealismo con el materialismo. Por otro lado, se subraya el
carácter holístico y sistémico de la ciencia y por ello busca formas de interpretación global
de las relaciones entre el ser humano y su medio. Desde el paradigma crítico, se considera
que la sociedad no es neutra y que ésta es el resultado del proceso histórico a través del
cual las personas, los grupos humanos en general y los grupos de poder, la han
organizado y transformado.
DESCRIPCIÓN DE LOS EJES TRANSVERSALES
En el presente apartado, se desarrolla el contenido básico de cada uno de los ejes
transversales que se presentaron anteriormente cada uno de ellos, fue analizado e
interpretado considerando diversos planteamientos de varios autores, quienes han
profundizado y presentado propuestas teóricas y prácticas sobre esta temática; los autores
analizados se mencionan en cada eje transversal desarrollado.
Se ha tratado de incorporar ideas básicas fundamentales, relacionadas con las propuestas
pedagógicas, que podrían ser aplicadas para el diseño curricular y la práctica educativa de
la formación de docentes.
Los ejes transversales que se analizan en este apartado son: educación ambiental,
educación en valores y derechos humanos, educación para la salud, educación para la
equidad de género y Educación para el consumidor; cada uno de ellos describe,
conceptualiza y presenta los objetivos correspondientes.
EDUCACIÓN AMBIENTAL
De acuerdo con estudio realizado por la Organización de Estados Iberoamericanos, OEI
(1999), la misión de la educación ambiental es:
Aprender a relacionarse, con el agua, aprender a manejar las basura, pero también,
intentar mejorar los hábitos de consumo, para producir menos basuras, aprender a
manejar el suelo; en fin, aprender a reconocer la situación problemática, pero también las
potencialidades y aprender a definir responsabilidades en la solución de problemas
ambientales, desde las competencias de todos y cada uno de los actores sociales.
La naturaleza es, a la vez, ambiente de los seres vivos, es lo que les rodea y les permite
vivir, lo que condiciona la existencia misma de la humanidad, incluso su supervivencia.
Este ambiente, tiene en sí mismo sus reglas, presenta un funcionamiento sistémico y unas
exigencias; es en definitiva, el espacio de acción-reacción en el que los seres humanos
pueden avanzar, no a costa de los demás elementos del sistema, sino en interacción
dinámica con ellos.
El interés por la enseñanza del medio, ahora ambiente, viene originado desde la ya
aludida necesidad de detener el deterioro ambiental y desde la conveniencia de que la
educación colabore decisivamente con ello. Los años finales de la década de los sesenta y
principio de los setenta, según se ha indicado, marcan el comienzo de estas nuevas
concepciones educativas, que se asientan en la tradición ya existente y en los avances de
la investigación psicopedagógica, para buscar una nueva educación. Se requiere que, en
los proyectos y actividades de educación ambiental, en las diferentes regiones de los
países centroamericanos, las metodologías y estrategias correspondan a
conceptualizaciones claras, para lograr los impactos requeridos, en lo que a los procesos
de formación se refiere.
Así mismo, es necesario que no haya más divorcio, entre las concepciones educativas y
las concepciones ambientales, para contribuir, de esta manera, a aclarar las confusiones y
dificultades que existen para comprender el concepto de ambiente, como globalidad, que
incluye tanto lo natural como lo cultural y social. Esto implica que en la formación de los
docentes, se considere el enfoque ecológico, en el análisis de las relaciones entre el
hombre y su medio.
Se sabe, que en el desarrollo de la formación del educando, el maestro no ha hecho
conciencia de sus propios procesos, de su interiorización, de lo cotidiano y de su propia
aprehensión de la realidad, en cuanto a educación ambiental se refiere. En esta misma
etapa, un segundo obstáculo detectado es relacionado con la entrada de la problemática
ambiental a la escuela, a través de la visión catastrófica del ambiente, ¡el agua se va a
acabar!, ¡todos tenemos que recuperar el agua!. ¡se está recalentando el planeta! ¡la capa
de ozono se está destruyendo!
Todo lo anterior, genera un sentimiento de angustia y de impotencia en los alumnos, pues
sólo se les presenta el problema pero no las posibles vías de solución del mismo; sólo se
les presenta la visión del hombre, como destructor, como depredador y no como
constructor permanente del ambiente. Por supuesto, este sentimiento de angustia, en los
espacios educativos, genera bloqueos en los procesos de formación para la
responsabilidad y la gestión y para la concertación. Esta situación será superada, cuando
el docente planifique y ejecute estrategias responsables del cuidado y protección del medio
ambiente, para promover un trabajo en cooperación con la comunidad.
En tal sentido, existe la necesidad y urgencia de la formación en educación ambiental,
debido a que las organizaciones a nivel mundial lo demandan; esto lo evidencia la
UNESCO (1998,
p. 20) en el texto siguiente:
La creciente conciencia de la problemática del medio ambiente y la conveniencia de que
desde el sistema educativo se dé también respuesta al reto de buscar soluciones, ha
llevado, desde décadas atrás, a la introducción en el de la Educación Ambiental y a la
consiguiente necesidad de formación del profesorado. Parece evidente a todos que una de
las claves para el desarrollo de la Educación Ambiental está en la formación de los
educadores. En este sentido, son ya clásicas las recomendaciones del informe final en la
conferencia de Tbilisi (1980, p. 4) en donde se solicita a los diversos Estados que:
Es importante analizar y considerar seriamente, las recomendaciones planteadas por la
UNESCO a los Estados de nuestros pueblos, ya que la superpoblación, aglutinada en las
zonas urbanas, debido a las situaciones conflictivas experimentadas en algunas países
centroamericanos, en las últimas décadas y el reducido espacio geográfico de algunos
países de la Región, en forma galopante, han deteriorado el hábitat. Lo poco que se puede
rescatar, es responsabilidad del habitante de hoy, para que las generaciones del mañana,
puedan tener un espacio más o menos saludable.
OBJETIVOS DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL
Ayudar a comprender la existencia y la importancia de la interdependencia
económica, social, política y ecológica en las zonas urbanas y rurales.
Proporcionar a todas las personas la posibilidad de adquirir conocimientos, valores y
actitudes necesarios para proteger y mejorar el medio ambiente.
Inculcar nuevas pautas de comportamiento en las personas, los grupos y la
sociedad en general respecto del medio ambiente.
Comprender las relaciones que existen entre nosotros y las personas de otras
partes del mundo.
Profundizar en los conocimientos y estrategias para identificar los problemas
ambientales y para actuar de acuerdo con una escala de valores que tienda a su
solución.
Analizar y reflexionar críticamente sobre el papel que juega la tecnología en el
desarrollo equilibrado y sostenido de un país y sobre la importancia de su uso
adecuado.
Conocer el funcionamiento del medio ambiente, como un sistema complejo de
interacciones, que tienden a asegurar un equilibrio entre los seres vivos y el medio
para su mantenimiento y protección.
Realizar propuestas de investigación orientadas hacia la obtención de información
sobre el comportamiento de las diferentes manifestaciones del hombre frente a la
naturaleza, para su interpretación y la toma de decisiones.
Reflexionar con los estudiantes de profesorado, sobre la aplicación de las leyes para
preservar el medio ambiente y restablecer su equilibrio.
Por tanto, los objetivos que orientarán la práctica educativa en el aula, deben sensibilizar y
concienciar a los/as alumnos/as y ayudarles en la construcción de conocimientos
relacionados con el medio; orientarles a comportarse de acuerdo con principios y valores
que permitan la convivencia armónica y motivarlos para que participen en tareas que
puedan contribuir con la conservación y mejora de nuestro medio, y que conduzcan a una
mayor calidad de vida.
En la renovación pedagógica, la conservación del medio ambiente ha tomado relevancia;
para su comprensión y profundización, se presenta el siguiente mapa conceptual, que
contiene una propuesta metodológica para trabajar problemas ambientales, tomado del
Módulo de Capacitación sobre Educación Ambiental (UCA 2001).
DESARROLLO EDUCATIVO EN EL SALVADOR
Para que en El Salvador mejore el nivel educativo, en la última década se han desarrollado
estrategia clave para el progreso de las naciones.
La Reforma Educativa, impulsada desde los años 90, ha obtenido los logros iniciales en
ampliar el acceso a la Educación, mejorar la calidad de los servicios y modernizar el rol del
Estado. Los logros son aún más importantes, si se toman en cuenta los bajos niveles
históricos de inversión pública en Educación y más recientemente, las anomalías
ocasionadas por el conflicto armado de los 80.1
Los esfuerzos sin embargo, deben profundizarse, realizarse de forma sostenida y revisarse
a la vez de los resultados que producen, pues los niveles educativos de El Salvador siguen
siendo bajos en el contexto internacional.
Recientemente se realizó una evaluación en varias asignaturas críticas para lograr una
educación de calidad tomando en cuenta las recomendaciones del PREAL (Programa de
Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe), estas
recomendaciones son:
Aumentar los recursos públicos y privados para la Educación,
Transferir la responsabilidad en el manejo del sistema de los niveles locales.
Renovar la profesión docente y establecer estándares comunes y ampliamente
consensuados que orienten la labor educativa.
Los cambios a los que ha sido sometida la Educación Nacional en los últimos años, se
deben a las diversas necesidades y a los diferentes momentos históricos registrados en
nuestro país. Estas crisis económicas, sociales y políticas no han sido garantía para
sostener, reproducir y desarrollar las relaciones de producción que le dan consistencia a
una sociedad determinada, pues se ha obligado a los sucesivos gobiernos a evaluar si
procede o no la implementación de los cambios que la estructura educativa requiere para
actualizarla.2
De tal forma que esto dio lugar al desarrollo de un proyecto denominado: Estudio
Diagnóstico, ejecutado por la UCA, FEPADE, UNIVERSIDAD DE HARVARD (1993) y
auspiciado por la AID, con el propósito de que en la Reforma de los 90’s se aplicara a la
1
Revista Proceso, Diciembre 2001 Pág. 4
2
Análisis de la Reforma Educativa Actual, Pág. 17
cobertura y se mejorara la calidad de la Educación Nacional y en consecuencia favorecer
al país para que se ubique en el mundo de la Globalización de la economía.
No cabe duda que el Sistema Educativo Salvadoreño ha experimentado cambios notables
y positivos durante la última década, sobre todo si se compara con la situación de los años
80, sin embargo, la discusión actual en el ámbito internacional está centrada en la relación
de las intervenciones con los resultados, como por ejemplo: En qué medida se genera
costo — efectividad (Los mejores resultados son los mejores recursos) o en qué medida se
aumentan los logros educativos de la población en cantidad y en calidad.
La Reforma avanza, hay evidencias de los esfuerzos por crear estándares educativos, fortalecer el
sistema de evaluación, promover la participación de la comunidad educativa en la gestión escolar
rural y urbano, mejorar el nivel profesional de los docentes y aumentar la inversión en educación.
Esto es significativo si se toma en cuenta que el país experimentó un severo conflicto armado de
los 12 años, que finalizó con la firma de los acuerdos de paz en 1992.
No obstante la reforma no debe profundizar, apenas se están iniciando las acciones en materia de
estándares, aun se puede mejorar los mecanismos de evaluación y difusión oportuna de la
información, se requieren cambios importantes para lograr una mayor autonomía de las escuelas,
falta caninos para alcanzar un buen desempeño de los docentes en el aula y todavía se debe
aumentar más la inversión por alumno para asegurar una educación básica de calidad para todos.3
Queda mucho esfuerzo por delante en materia de cobertura, calidad y equidad, si queremos
alejarnos más del límite inferior en la región y queremos alcanzar una educación de “Categoría
Mundial”.
Dentro de los logros de esta Reforma se puede mencionar los siguientes:
La participación de la comunidad.
El aumento del Presupuesto Nacional de Educación.
La actual Reforma Educativa ha ayudado con su aporte a descentralizar la gestión educativa y por
ende es considerada como uno de los mayores aciertos en lo que a materia educativa se refiere, no
obstante no se ha incluido en ella cambios al nivel técnico en la educación Superior, la ciencia y la
tecnología.
3
Memoria de labores MINED, 1998-1999 Pág. 18
PROBLEMÁTICA DE LA APLICACIÓN DEL EJE TRANSVERSAL DE CIENCIA SALUD
Y MEDIO AMBIENTE.
La educación de los valores en la escuela tradicional ha sido una tarea concerniente por lo general
a lo que hoy en día se conoce como curriculum de ciencias sociales y que en los sistemas
educativos del siglo XIX y de las primeras décadas del siglo XX lo constituía la geografía y la
historia, ambas disciplinas servían para adoctrinar a los alumnos en el amor a su patria y justificar
sus fronteras.
La progresiva democratización de la sociedad, pero sobre todo la vivencia de las dos guerras
mundiales, hicieron reflexionar a los docentes sobre el papel de la escuela en la transmisión de
valores.
El curriculum de ciencias sociales fue el más afectado: se empezaron a introducir historias
universales en lugar de historias nacionales, al mismo tiempo que educación para la paz fue
sustituyendo el belicismo o el espíritu de venganza encubiertos propios del periodo anterior.
“La escuela siempre se planea el reto socializador de las futuras generaciones, por lo que debe
asumir su papel como transmisora de unos valores más justos e igualitarios.”4 A la hora de
desarrollar los temas transversales en los proyectos educativos (PCC y PEI) se suele plantear la
duda sobre cual es el mejor proceso a seguir. El desarrollo de los temas transversales en un centro
se puede realizar mediante dos enfoques diferentes que son: el Deductivo y el Inductivo. La
decisión de desarrollar los ejes transversales siguiendo un enfoque deductivo, es decir de lo
general a la experiencia concreta, implica una dinámica de debates y reflexiones de carácter
colectivo.
El modelo deductivo es el que mejor permite tratar de forma global los ejes transversales y
desarrollar un proyecto con implicaciones en diferentes ámbitos. Mientras el PEI (Proyecto
Educativo Institucional) reúne las grandes orientaciones de la acción en la escuela, entre ellas las
referidas a los temas transversales, el PCC, supone el desarrollo y la concreción de estos
principios.
Una de las actividades humanas con mayor trascendencia e impacto en las sociedades, sin lugar a
dudas, es la labor docente por esto, es importante considerar que toda persona con las funciones
de un profesor, tiene una responsabilidad que va más allá de transmitir únicamente conocimientos.
El maestro o instructor que ha logrado influir positivamente en las personas bajo su tutela sin
importar la edad de los alumnos o el área de desempeño, seguramente debe el éxito de su trabajo,
a la calidad humana que vive y hace vivir dentro y fuera del aula; desgraciadamente, el amplio
bagaje cultural y de conocimientos muchas veces es insuficiente para realizar una labor educativa
eficaz.
4
Editorial Océano, s a. 1992 , Manual de Educación , Barcelona España
Objetivamente hablando, el profesor se encuentra en un escaparate donde su auditorio está atento
al más mínimo detalle de su personalidad, por lo cual, tiene una inmejorable posición para lograr un
cambio favorable en la vida de los demás. Además de la elocuencia, el grado de especialización y
el manejo de las herramientas didácticas, todo educador debe considerar vivir los valores que trata
de inculcarle a sus alumnos pues es con el ejemplo que se predica.
Por tanto los ejes transversales que recogen las diferentes temáticas de relevancia social y que
podrían atravesar o envolver el curriculum son bastante amplios y los enumerar como siguen:
1) Educación Ambiental
2) Educación para la Paz
3) Educación en valores
4) Educación sexual
5) Educación vial
6) Educación para la igualdad
7) Educación para la salud
8) Educación del consumidor
9) Educación audiovisual y tecnología
10) Educación para el desarrollo
11) Educación intercultural.
12) Educación para los derechos humanos
La educación Ambiental tiene una función primordial en la concientización y comprensión de los
problemas que afectan al medio ambiente, pues debe de instaurar una nueva ética del desarrollo
mundial, pero con el objetivo de fomentar actitudes positivas hacia el medio más próximo. En la
sociedad actual se están agudizando problemas ya antiguos, como la contaminación, las
desigualdades sociales, el racismo entre otros que responden a un modelo de desarrollo
económico, fundamentado, entre otros principios, en el de la desigualdad.
La rapidez con la que el mundo de hoy se está transformando no tienen precedentes en la historia;
cada vez estamos más inmersos en una dinámica de globalización que abarca desde los procesos
naturales hasta los socioeconómicos y que progresivamente nos recuerda que estamos viviendo en
una aldea global.
A pesar de tanto progreso científico y tecnológico el abuso y deterioro de la naturaleza no tiende a
remitir, sino que se incrementa progresivamente en una estrecha relación de aumento de la
pobreza para la mayoría de los habitantes del planeta.
La crisis medio ambiental, gestada fundamentalmente después de la revolución industrial con la
intensificación y multiplicación de los procesos socioeconómicos, y tecnológicos, se ha acelerado
de forma espectacular durante la segunda mitad del siglo XX, hasta alcanzar dimensiones
mundiales.
A este factor económico se le a de añadir la dificultad para la comprensión humana de la
complejidad de las relaciones internas entre los diferentes sistemas que conforman el medio
ambiente y del lugar que ocupa el ser humano en ellos.
Desde la década de 1990 se está consolidando el concepto de desarrollo sostenible. Este concepto
no es nuevo, sino que es el resultado de una reelaboración de diversas teorías, alternativas
iniciadas en la década de 1970.
En la conferencia de Estocolmo el concepto de desarrollo sostenible que se manejaba era el de
“desarrollo sostenible que se entiende como un proceso holístico, integrado e integrador de todos
los elementos que conforman el medio ambiente y en el que cada una de las partes sólo se puede
evaluar de forma significativa en su relación con el todo”.5
Un desarrollo humano y sostenible significa asumir una serie de nuevos valores humanos y de
naturaleza, que ayudan a armonizar el desarrollo con un sentido de justicia, equidad,
responsabilidad y respeto por las identidades culturales y los derechos de las futuras generaciones.
El primer pronunciamiento sobre la necesidad de la educación ambiental a escala internacional
tuvo lugar en la conferencia de las naciones unidas sobre el medio ambiente, celebrada en
Estocolmo; aquí se hizo una llamada al establecimiento de un programa internacional de educación
sobre el medio ambiente con un enfoque interdisciplinario y de ámbito escolar y extraescolar. Tras
comprobar la UNESCO y el PNUMA que el interés de sus estados miembros por la educación
ambiental son muy desiguales y que entre las necesidades más inmediatas se encuentran la
elaboración de programas, la formación de personal y la creación de ayudas, se dan los acuerdos
para mejorar las relaciones ecológicas, incluyendo la relación entre el ser humano y la naturaleza y
la relación entre los individuos.
Una vez conocida la problemática medio- ambiental, que indica donde se ha de actuar, y los
principios educativos que fundamentan esta intervención y definen las características de la
educación ambiental, se pueden establecer sus objetivos. Estos enmarcan y orientan las acciones
educativas que hay que llevar a cabo.
5
Lucini G. Fernández S. 2002 La transversalidad un reto para la Educación primaria y secundaria vol 7, C R.
En el proyecto curricular de centro se debe tener en cuenta la elaboración de estrategias que
correspondan a las expuestas para la educación ambiental que nos lleven a sanar la problemática
medio ambiental.
En resumen el modelo de crecimiento económico actual ha agudizado la crisis ambiental que se
empezó a gestar a partir de la revolución industrial con la multiplicación de los procesos socio
económico y tecnológico.
Las soluciones no pueden venir de forma independiente, sino que deben tener un tratamiento
global y más profundo. Esto significa un cambio de concepción del modelo de desarrollo y de la
escala de valores que lo sustenta y exige una intervención educativa estructurada desde la
educación ambiental. Esta intervención implicaría la elaboración de objetivos, estrategias y
metodología y la construcción del conocimiento ambiental en el sector formal y no formal de la
educación.
Para Argueta (2002) “el tratamiento de educación ambiental en las instituciones educativas
responde a la importancia del Medio Ambiente que juega un papel importante en la vida de
las personas y en el progresivo deterioro y degradación”. 6Las administraciones educativas
y los centros escolares se enfrentan al problema de orientar la práctica educativa en el
aula, que sensibilice y concientice a los alumnos y alumnas en la construcción de su
conocimiento, relacionados con el medio, pues en muchas instituciones se aprecia el
accionar de los niños y niñas contribuyendo al deterioro del medio ambiente.
La creciente tasa de población, la tecnología, el uso abusivo de energía y la modificación
del medio ambiente, alcanzan niveles preocupantes que dejan como consecuencias
catástrofes ecológicas a las que se enfrenta la región centroamericana, entre las cuales se
mencionan las siguientes:
Los grandes desastres ecológicos debidos a la degradación del medio ambiente por parte
del ser humano.
La actual explosión demográfica que afecta los países de la región, su repercusión sobre el
agotamiento de los recursos y la progresiva extinción de distintas especies animales y
6
Argueta de Palacios, 2002 Ejes Transversales en el Currículo de la Formación Inicial vol. 6 pag. 141
vegetales, la contaminación de ríos y lagos debido a los desechos que provienen de la
industria, la contaminación en general de la atmosférica que conduce a la acumulación de
bióxido de carbono, cambios climáticos y lluvias ácidas.
Después de dar cobertura a los cambios en la reforma educativa y a todas las dificultades
que el país ha enfrentado en el área educativa, es necesario darle seguimiento y
tratamiento a las necesidades que presentan las escuelas salvadoreñas y la parte que le
toca a los y las docentes, la cual es la de incorporar en sus planificaciones, estrategias que
den saneamiento o al menos contribuyan a controlar el problema ambiental que es el foco
de estudio en esta investigación.
Es por ello que darle tratamiento a la problemática ambiental es de vital importancia así
como conocer cuál es la dimensión ambiental de las escuelas de El Salvador.
CARACTERÍSTICAS DE LOS EJES TRANSVERSALES EN CIENCIA, SALUD Y MEDIO
AMBIENTE
Según González Bisquerra, las características comunes a todos los ejes transversales son:
a) Los temas transversales tratar de dar respuesta a ciertas demandas sociales o
conectadas con el entorno.
b) Los temas transversales suponen una explicación del currículo oculto.
c) No se trata de crear nuevas asignaturas sino un entrenado de conocimientos y
habilidades a integrar en las diversas áreas del currículo.
d) Poner el acento sobre cuestiones problemáticas de nuestra sociedad (drogas,
deterioro ambiental, sida y violencia)
e) Proponen una reflexión crítica que hace caer en la cuenta de las contradicciones de
la sociedad actual.
f) Cuestionar el modelo de sociedad e insolidaria y reproductora de injusticia y
contradicciones.
OBJETIVOS DE LA TRANSVERSALIDAD
Los objetivos de la transversalidad son intenciones que se refieren al “PARA QUE” de la
educación y el logro de ellos en los centros escolares tienen diversas implicaciones en lo
relacionado con: la selección de contenidos, metodologías por emplear en su desarrollo, actitud
de los docentes, organización del centro y del aula.
Según Palos (1998, p.43), los objetivos de la transversalidad son los siguientes:
a) Construir y consolidar conocimientos que permitan analizar críticamente los aspectos de
la sociedad que se consideren censurables.
b) Desarrollar capacidades cognitivas que permitan reflexionar y analizar situaciones que
presentan un conflicto de valores.
c) Desarrollar capacidades en torno a un sistema de principios éticos que generan
actitudes democráticas, respetuosas con el medio ambiente, responsables, tolerantes,
participativas, activas y solidarias.
d) Desarrollar el pensamiento crítico.
e) Generar actitudes de implicación personal en la búsqueda de alternativas mas justas.
f) Potenciar la valoración de la dimensión ética del ser humano.
g) Desarrollar un modelo de persona humanística.
h) Al repasar lo expuesto hasta aquí y analizar con detenimiento estos objetivos, se puede
comprobar que su planificación y desarrollo, en un centro educativo, tiene implicaciones
en todos los campos desde los que se interviene en la educación de los alumnos .En el
siguiente esquema, se muestran los diferentes campos de intervención educativa de la
transversalidad y luego se describe cada uno de ellos:
Campos de intervención educativa de la transversalidad.
EJES TRANSVERSALES EN LOS DIFERENTES NIVELES EDUCATIVOS
De acuerdo con Rodríguez, (1994, p. 59), los actuales sistemas educativos deben integrar
en su diseño y desarrollo curricular, los ejes transversales; los que serán considerados en
objetivos y contenidos de las áreas que comprende el currículo nacional, en los diferentes
niveles educativos.
Lo anterior, conlleva hacia la formación integral de los alumnos, en todas sus capacidades,
fundamentada en unos principios éticos para la convivencia democrática y justa, a través
de contenidos curriculares humanizados. Esto tiene como propósito, que se llegue a la
concreción de los ejes transversales, en las diferentes formas de organización del currículo
y de objetivos generales en los diversos niveles educativos.
El diseño y desarrollo curricular en un proceso de reformas educativas en el nivel nacional
y centroamericano, lleva implícita la necesidad de los diferentes grupos sociales, de
mejorar e innovar los sistemas educativos, con el fin de contribuir a minimizar la
problemática que estos afrontan, en su proceso de desarrollo. Con tal propósito, uno de los
principales objetivos de la reforma en el nivel Centroamericano y Latinoamericano, es que
todas las
personas se formen con los conocimientos y valores mínimos, que les permita entender y
desenvolverse en el contexto real, considerando que es de suma importancia, la
determinación de definir una educación centrada en la formación de la persona,
especialmente en lo referido a los valores; lo que debe estar normado en las bases
curriculares y legales de cada sistema educativo.
Dentro de este marco, es importante la consideración de los valores universales, como
son: la libertad, la justicia, la equidad, la democracia, la paz y otros más específicos que se
concretizan, de acuerdo con las necesidades y normas básicas de la sociedad, como son:
la tolerancia, el esfuerzo, el trabajo en equipo, la salud, la no discriminación, la educación
ambiental, educación para el uso del tiempo libre y otros. El currículo, en los diferentes
sistemas educativos, orienta las normas básicas para la intervención educativa, por parte
de todos los actores y agentes educativos; en tal sentido, traduce desde la política y
filosofía las grandes finalidades y tipo de hombre que deseamos formar, concepción de
pedagogía, cultura y sociedad y los procesos dinámicos de planificación y gestión,
recursos y evaluación. El diseño y desarrollo curricular, deberán integrar el cuerpo de
intencionalidades, que conforman los objetivos de los diferentes niveles educativos, áreas
de contenidos y estrategias metodológicas y de evaluación, que configuran la práctica
educativa, en tal sentido, el currículo es teórico y a la vez soporte de experiencias.
Rodríguez (1988, p.69) define el currículo como una selección de la cultura, aquella que se
considera debe ser transmitida; realidad construida también como objeto de la teoría, como
tema de reflexión, como realidad que se nos hace real, a través del discurso. Lo anterior se
fundamenta, en que en el nivel nacional y Centroamericano, debe haber un consenso, en
los diferentes planes de nación de-terminados en cada país, sobre el reconocimiento de la
persona como el recurso más valioso para que se determine la formación de un ciudadano
con dignidad, e integral, abierto a los cambios e innovaciones, con sensibilidad y solidario,
ante las diferentes situaciones que afectan a sus semejantes.
El currículo es el instrumento idóneo para considerar las necesidades y las demandas
educativas de la población, para determinar la política educacional, la cual se impregna de
una teoría educativa y pedagógica para incidir en los cambios en y de la persona y en la
sociedad; en tal sentido, consolida en forma teórica y operacional, el tipo de ciudadano que
requiere la sociedad, la educación de calidad, la búsqueda del ideal de desarrollo humano
en el contexto de la comunidad, la solidaridad, equidad y libertad; para ello se determinan
los contenidos y los procesos pedagógicos que orientan la educación centroamericana,
convirtiéndose en un pilar fundamental hacia un desarrollo sostenible, centrado en el ser
humano.
Es importante considerar el carácter y evolución del conocimiento, la pedagogía y sus
ciencias, la vivencia humana y las fuentes del currículo, asimismo, la aplicación práctica de
los principios pedagógicos, psicológicos, filosóficos, sociológicos tales como: integralidad,
protagonismo, experiencia, actividad y trabajo, interdisciplinariedad y compromiso social,
entre otros. El desarrollo de las fuentes que determinan los propósitos de la educación de
un país, se ven reflejado en el diseño del currículo prescrito y en la concreción del currículo
en los centros educativos.
La incorporación de los temas transversales requiere de una normativa legal, que articule
el marco general, en coherencia con la finalidad del currículo; es importante considerar,
que los temas transversales, promueven en los educandos la vivencia de los valores. Se
requiere, además, reconocer la necesidad de concretar el desarrollo didáctico de los temas
transversales, en torno a los contenidos actitudinales y procedimentales, en los diferentes
niveles educativos.
Esta intencionalidad se concretiza en el centro escolar, a partir del diseño del proyecto
educativo institucional y curricular, considerándola como una planificación integrada y
consensuada por equipos docentes y comunidad educativa. En el proyecto educativo
curricular, se determinan las finalidades y objetivos, de acuerdo con los grados y niveles
que oferta el centro educativo, así mismo, se definen los contenidos y una metodología
específica (actividades, agrupamientos, formas de relación en el aula etc.) coherente y
adecuada a las edades y a las características de la comunidad, estudiantes y padres de
familia. Finalmente, es importante la definición de los criterios de evaluación que
consideren el proceso pedagógico, la planificación y el proceso de aprendizaje de los
estudiantes.
Para incorporar los ejes transversales en el diseño y desarrollo curricular, es necesario que
los equipos docentes, de los diferentes niveles educativos y los formadores de docentes,
establezcan al menos dos decisiones prioritarias, estas son:
Establecer el grado de integración, de la línea transversal, en el currículo escolar. Esta
elección tiene su coherencia, con la innovación de incorporar temas transversales, en el
diseño curricular prescrito. Se toma como base que en los procesos de reforma, debe
prevalecer la formación integral de los educandos, por encima de los contenidos
disciplinares. Internalización del término transversal, por parte del equipo docente, ya que
se trata de un concepto cambiante y en fase de construcción, el cual va adquiriendo
nuevas dimensiones, en el proceso educativo y pedagógico.
En resumen, el desarrollo de la transversalidad, tal como se ha mencionado anteriormente,
debe cumplir con los criterios básicos que tiene íntima relación con los diferentes factores y
actores que condicionan el proceso curricular y pedagógico, en el contexto de la
innovación educativa.
Los ejes transversales suponen, todo un discurso alternativo, ante el currículo académico
tradicional. Si las áreas de conocimiento sustituyen las materias clásicas, los temas
transversales buscan la apertura a los problemas del mundo real y enfatizan aprendizajes
para la vida, promoviendo una visión crítica de la ciencia y la tecnología, las relaciones
sociales, la igualdad entre los sexos, la relación con el medio ambiente, el consumo, la
salud, la paz y el desarrollo internacional. Estos aspectos deben estar presentes en todas
las áreas del currículo y de la formación del profesorado, así como en la planificación de
los equipos docentes.
CONCLUSIÓN
En la determinación de la planificación, deben incorporarse para los diferentes niveles
educativos y la formación de docentes, tres tipos de objetivos: conceptuales actitudinales y
procedimentales. La diferencia entre objetivos y contenidos (conceptuales,
procedimentales y actitudinales), introduce una nueva fuente de variedad y de diversidad
en el currículo de cada una de las áreas, que pretende llevar a los centros educativos, a las
instituciones de formación docente, a profesores y a formadores de docentes, hacia
tratamientos didácticos de los contenidos, que trasciendan el academicismo convencional
(Palos, 1998, p.30).
En la práctica, el desarrollo de los ejes transversales se convierte en una prolongación de
cada uno de los temas de las asignaturas, ya que el profesorado busca, en cada uno de
ellos, las aplicaciones que pueden tener en la educación para la salud, ambiental, del
consumidor, en valores, igualdad de oportunidades, entre otros. Asimismo, se determinan
las posibles relaciones, que existen con los temas transversales, lo que permite la
utilización de metodologías aplicables en diferentes momentos del desarrollo curricular en
el aula, considerando problemáticas sociales o personales.
BIBLIOGRAFIA
Salido López, P. (2020). Metodologías activas en la formación inicial de docentes:
Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y educación artística. Profesorado, Revista de
Currículum y Formación del Profesorado, 24(2), 46-54.
https://doi.org/10.30827/profesorado.v24i2.13656.
Bonilla gil, A. E. (2005). La aplicación del eje transversal de educación ambiental y sus
técnicas de enseñanzas en la asignatura de ciencias, salud y medio ambiente. En repositorio
UES (anexo 2 ed., pp. 1-60). Universidad de El Salvador.