EL PELIGRO DE LA RUTINA
“Lo Difícil de Cambiar no es Aprender algo Nuevo, Sino Desaprender y Liberarnos de
lo Aprendido”
Los accidentes de trabajo no ocurren por
casualidad, sino que son causados, en su
gran mayoría y en primera instancia, por
condiciones peligrosas en los equipos o
ambientes de trabajo, o también por actos
inseguros cometidos por los trabajadores.
En este sentido, se hace indispensable
encontrar a tiempo tales situaciones y tomar
las acciones correctivas que fueran
necesarias a fin de poder evitar futuros
accidentes de trabajo.
Una de las causas que existe como
motivante de accidentes es la rutina,
recuerdan cuando el trabajo era nuevo, era
interesante, prestábamos mucha atención a
cada tarea, a cada paso que avanzábamos,
pero como en muchos trabajos cuando se
repiten las tareas diariamente, se entra en
un letargo, actuamos y laboramos casi sin
pensar la labor que se repite y se repite,
esta situación es la que encierra el mayor
potencial de accidente.
Todos por naturaleza somos reacios al cambio, pues significa dejar nuestras
costumbres, nuestros hábitos, nuestras actitudes, nuestra forma de hacer las cosas,
pero tenemos que despertar y cambiar, tenemos una gran responsabilidad NUESTRA
SEGURIDAD.
Un trabajador con muchos años de experiencia tiene una habilidad especial para
entender situaciones rápida y claramente y puede descubrir condiciones peligrosas.
Por lo general hacemos las cosas por rutina, sin pensar que hay otras formas de hacer
lo mismo pero más seguras.
Ing° Eduardo Mendoza N.
Sup. de SSOMA