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Musto Marcello. Karl Marx 1881-1883. El Último Viaje Del Moro

libro de marcello musto

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MARCELLO MUST

1881-1883
EL ÚLTIMO VIAJE DEL MORO

~ siglo veintiuno
~ editores
biblioteca
del
pensamiento IOcialilta

8 RIE ClÁ ICOS


KARL MARX, 1881-1883
EL ÚLTIMO VIAJE DEL MORO

pe,,
MARCELLO MUSTO
~ grtJp dit ri31
~ siglo v intiuno

ITif , lll ,U/1 248, R0\1(00 DI ILílhl 1 , Qt13 l 0, ILJ(~IJ MCXICO

\\\\IW.SIQla 1 111 re .Cüfll,111,

lglo I ditores, argentina


,u.\TIMI A 4824, C1•I2513UP, BUI NOS 1\1111 S, AllGI N!INA
\'"' .s,gl , 1t; i,t 11es.com.rn
anthropos editorial
241 -243, 08013, BARCFLOtw\, ESPAÑA
vv\"<W., nthropos-editorial.com

Catalog¡1dón t'n t,, publicación


Nombres: lusto. l\farccllo, autor I Santella, Agu tín, u-aductor.
Titulo: J...ml i\larx, 1881-1883: el último vinje drl Moro/ por l\larn......
llo Musto ; traducción de Agustín Santella.
Descripcion: Primera edición. 1 Ciudad de l\léx.ico : Siglo XXI
Eclitore~. 2020. 1 Serie: Biblioteca del pensamiento socialista.
St'ric Clá. icos.
Traducción: L'ullimo marx, 1881-1883: snggio di biografía i11tddt11nle.
Identificadores: ISBN 978-607-03-1054-6
Temas: Marx, Karl - 1818-1883 I Marx, Karl - 1818-1883- Fami-
lia I Comunistas - Alemania - Biografía I Filósofos - Alema-
nia - Biografía
Clasificación: LCC HX39.5 1\18718 2020 1 DDC 335.4

p1 imera edic icin c11 t spaiwl, ~020


© iglcJ xxi edit«Hes, :,.a. dt• c.v.

pri111c1~1 l'cliri,,11 t•n italia110, 20 l fi


€> <l(JlllClli ,·tlit111 e, ro111:t
1I1ulo origi11nl: 1'11/timn mu,.·, JHS /- /887· ,nggfo di
Mng111Jw i11ttltl/1111/r
A la Secrf'taria y a Brunetto,
con inconmensurable gratitud,
y porque conmigo no se cansan nunca de poner,
como escribió también el Moro en Argelia,
"al mal tiempo buena cara".
. 1 1 l. ul1i1H,\ t ri,i:-. d ·l < iq iwlisllln, que · Utll6 ~n 2008, ' rl
t I ha 1 'hH'tnHlo ul <. ~ 11t10 dd el btllP ·ultur" 1 y p líti o.
nt .ni ) a l.t:-. pt e, i~ic.nH: s, que el ·~pu ~ d • la ~ íd d ·I uro
hal fan d · 'l' 'l,\do ~u oh ido dd,nitivo, en lo últi1n año u
idc..,· ,<.)l\ nut•,.uncnte objeto de análi is, proíundiz ción y
d l tt<.• ~ lu hos. ck h cho, han vuelto a int rrogar a, quel au-
t r qu' on fr cu n ia fu rrón amente vinculado al " ocia-
h,'111 r al" y qu d spué · d 1989 fuera dejado de lado.
un1 --ro 'OS artículo n pre tigioso diarios y revistas, con un
ainplio públi o d lectores, han de crito a Marx como un
p n ~ador n1u , actual y profético. Muchos autores de orientación
proo-re.i'ta han declarado que us ideas continuarán iendo
indi p n abl para todos aquellos que consideren nece ario
repen ar una alten1ativa al capitalis1no. Casi en todos lado han
reaparecido cursos universitarios y conferencia internacionale-
dedicada a él. Sus textos, en reimpresión o en nuevas edicione ·
han reaparecido en las estanterías de las librería v también la
in\'e tigación de su obra, abandonada por do largo.. deceni
e retomada de manera significativa, produciendo a ~u Y 1...
resultado relevantes e innovadore . E ta t nd ncia e h int n-
ificado posteriormente en oca ión d la e I bracionc: p r 1
bicen tenario de Marx, en 2018.
Ha ido d t nninant , para lo. fin de un, int rpr t.t ión
global d t obra de Ma1 , la publica ión, r to1nada n 199-.., d
la Mn, ·-Engrl~ Gf..\amtausgabr (MF • 2), l, cdi ·ión hbtóri - nu-
a d la obras omplctas el Mar: Engl'ls. l lo\' n lí h n ..·ido
1

1 vi. dos a la i111pn.nta ,eintiseis 11ttt \'Os t •.'h)s ( n·u· ·nta h.l-
bían ido pubJi ·aclos =- 1111 e H>75 IDHq) - Y otros s t n uentran
1

ne u: do dt. Jaho ,\ ión- . Éstos t 01n¡Ht'll<l<'n, ntr otn s: 1]


nu va ver ·ionr· el · algunas obras de lar · (entr . lh~ La id o-
101:,-,fo alnnana); 21 todos I lS ninntts ritos I r •p, 1 ,\t rios de El ca-
/Jita!; 31 la uTc pouclen ia ontpl ta d · las ·,rtas !nviada..: '

.
lql
10
ibidas por i l;1r: ' l'..nge ls, 4J J re, ·a d do i nt
e> u
1
rl, apntttes. Estos (1ltimo. ro11 ti ·11 ·u los r • tÍlll n d 1
3
lcído:,¡por Mat: • las refll' ·io n qu ", >1irina1ona¡ ir
3

lh. -.. El 01~junto d estos mate rial · ~cm. tituy la · nt. "d
J J

troría et ítica, nn1estran el ompl<:jo it in rario ui I duran


el k~arrollo d · su p •nsami ·nto y ~vid Jn ·i 11 la u Jnt. 1
que r •cu1 rio ~n la <.: ~aboración el •. sus con ·p_tion · .
partir del stud10 d J e tos vaho os matcrJal '. -mu h el
lo cuales ·ólo e tán disponibles en alemá n y por lo tant d ti-
n<ldos a un e trecho círculo de estudio o - emerg un aut r
muy di tinto de aquel representado, por largo tiempo, a tia\·
de tantos de sus críticos o presuntos seguidores. Sobre la b
de las nuevas adquisiciones textuales de las MEGA2 , e pu d
afirmar que Marx es, entre los clásicos del pensamiento político
y filosófico, el autor cuyo perfil más ha cambiado en lo último
años. El contexto político, seguido por la implosión de la nión
Soviética, ha contribuido a liberar la imagen de ~larx del
baluarte del aparato estatal conferido a los bolchevique ru o .
El rechazo del marxismo-leninismo lo ha liberado, de hecho. de
las cadenas de una ideología muy lejana de su concepción de la
sociedad.
Libros de reciente publicación concurren, aden1ás, para
ofrecer relevantes e innovadoras interpretacione . É tas reYelan
un autor que fue capaz de examinar las contradiccione · del
sociedad capitalista mucho más allá del conflicto entre el capital
y el trabajo. Marx dedicó, de hecho, muchas energías al estudio
de las sociedades extraeuropeas y al papel de tnKth-o d l
colonialismo en las periferias del sistema. Del mi 1110 modo
desmintiendo las interpretaciones que han a itnilado la con p-
ción marxiana al mero desarrollo de las fuerza pr ducth~, .
éstas han mostrado la importancia que l\!Ia1 · le a ign6. n u
obra, a la cuestión ecológica. Asin1i mo, otro' tc.-to: han ü-
dcnciado que él se ocupó con profundidad d otra: num 1
temáticas frecucntement devaluadas, cuando no ignm da!i
~or muchos d sus estudiosos. Entr ' stas figuran las po,ibi-
ltd~dcs mancipatorias el la tecnología, la rítica dt lo, n i<
nal1smos, la investigación sobr ~ formas de propiedad colt th-a,
no controladas por el Estado, o la ntraliclad ck la lib ·rta l
1)
<,l l

h • 'thnl I la I llÍ i d: l d u
n 111 1tUl ll 11 l , f el ,
l· 1u mi ~ ' 1 11 ,
pH 1 . ( d lain\l . ligtt i " 11 -- 11 ·] A11hi, d
ian ¡ 1111it II ptl'' :11h11, pe r té' 11to, qu • 1
int .1 ¡ 1 rnt i1;11 ti l:i nln-:-1 d,.. 1 hu · •a m fr·n m n
~• mtin\H\1 , l:!-i 11n1 ' pi ol ahl • q11<' 1111a par l " i nifi "
1n •,ti,~, i<'in s • con cnlrar:í 11 10111 0 d ·l úlúm p ri d
0

<. l.\l 1~, i ,11 t ·órica, d llanwdo ''último r ". ;ol pr nt


d1 . qu ti -ne las cara ·tcrísticas d • una biografi int I tu 1,
· 'r:1 s ._ Tttido, omplctado, por una profundiza ión d caráct r
. lu:iYament teórica.
El análi i de lo manuscritos de los último año d la vida
d Ia1. permite disipar la leyenda según la cual él habría
agotado u propia curiosidad intelectual y cesado de trabajar. AJ
contrario, Marx demuestra que él no sólo continuó u inve ti-
gación, sino que la extendió a nuevas disciplinas. En el bienio
1881-1882, Marx emprendió un estudio profundo de lo más
recientes descubrimientos en el campo de la antropoloE!í'a, de
la propiedad común en la sociedad precapitali ta, de la tran -
formaciones ocurridas en Rusia después de la abolición de la
esclavitud y del nacimiento del Estado moderno. Además, él fue
un atento observador de los principales suce o de la política
internacional, y las cartas de la época testimonian u apoyo - ~-
tenido a la lucha por la liberación en Irlanda y u fim1e op _i ión
a la opresión colonial de la India, Egipto y Argelia. E. t ~ el
mentos dan cuenta de un Marx completarn nte di.·tintL d la
vulgata que lo ha descrito como eurocénu·ico. cononüci ·t.l o
absorbido sólo por el conflicto de cla, .
La investigación dedicada a nu vos confli to:· p líti • t 1ná-
ticos y áreas geográficas, considerada fundan1t·ntal p·u,1 l. n-
tinuidad de su crítica al si t ma apitalist \, l nniti l a 11·\r.
madurar una on p ión má abierta a la ::1 · ifi idad l lo
div "rsns países y a considerar una a pro.·inrnd{ n l <. i lL 1u >
distinta d ac¡uella pr viamcnte l r figurada.
En fin, el tÍltimn Mar ' es latnhié n .. 1 lar · n1'1s íntitn , '\ 1u t
<JU - nots ondcs11fragilictclf1ent al,1 ida,p ro nllintm,"in
rnhargo, c:ombati<·tHlo. Mar · 110 s snstt,~o a la dula )', n\á_·
12 f>f{fJ ( 'º
aún. la d 'salió.
. nligiendu continuar • . la inv ·stigaci(, 11 y.a1n,
. g
la inco1npleutud. antes que re1ngmrsc •11 las certel.é d ,1 ar
propio , conlOrrnar ·e con el jm~1mc11lo de fidelidad d ~b '
. .. · ,.." lo
prnncros 1na1. ·1~úts .
e u~lta de una figura co1npletarnente diferente a la e fi
granítica de l\'1>11. ·, colocada en el centro de las pla,a., por~!
regunene de Europa del Este, que mostraba el porvenir e
certeza do~auca. , · · surge a 1a Iu~ el Marx que
H oy, al contrano, on
1ná e necesita: aquel que fue constantemente guiado por el es-
píritu critico, aquel de las preguntas y no sólo de las respuestas.
't\Iarx representa ~ raro_ ejemplo de intele~~al militante por
una nueva generac1on de 1nvesngadores y acuvistas políticos que
prosigue la lucha a la cual él, como tantos, antes y después que
él, dedicó su existencia.
l

1 1 Dn11u·lli l!..di1u1 e 11 J rnnn, ·n , 1 Lo d 201 , n


J.' dtfoUJ J\1m. · 1881-188"': Snggfo di hiog,afia intelellual,
t libi , ( hot ,1 tmnbi ~n di~ponihl · ·11 < pañol, h d p rta o
un n t bl inl , és cnt 1 • los le ·trn ·s d " Marx.
La prim ,1 cdi ión itali, na, impresa ·n 2 500 ej ·mpl r y
o mp fiada de la \'er ión eBook, se agotó rápidam nt y
r imprimió en en ro de 2017. Po teriormentc, tr una nu
r impr ión, el volumen se imprimió bajo demanda.
La - primeras traducciones del libro aparecieron poco de
pué~. En 2018, con motivo del bicentenario del nacimiento de
1arx, el pre ente volumen fue publicado en cinco idiom . La
primera traducción, impresa en 1000 ejemplares, fue en lengua
tamil, en la antigua editorial de Chennai, New Century Book
House Prívate Limited. Pocos meses después, el libro apareció
en portugués en la editorial Boitempo de Sao Paulo, con una
tirada de 4000 ejemplares. Unas semanas más tarde, e publicó
la edición coreana con la casa editorial Sanzini ubicada en
Busan, con 1000 ejemplares (reimpresa en 2019), y la edición
alemana en VSA en Hamburgo, con 2000 copias. Ante de que
terminara el año, el libro también fue traducido al japoné por
la editorial Horinouchi en Tokio, en una edición de 1ná d 500
páginas que también incluye la traducción de mi reciente libro
Another Marx: Early Manuscripts to the In.ternational, itnpre - pt r la
casa editorial Bloomsbury de Londres, en abril de 201 .
En 2019, el volumen fue traducido a otros trc, idio1n.1:. L
edición árabe, publicada con l 000 ej mplares p r la t·ditl ri l
AJ Maraya de El Cairo, Egipto, y po, t tionnent la tra lu ión
al farsi con 3 000 opias (r impresas tr s v es) ton la ditorial
Ch •shrncdi c:n T hcrán, Irán. D spu ~s. en una .di ión ·i1nihr
a la r ali,ada n japo11 ~s, s d ir, in luyendo ta1nbi ·n Anoth r
Marx, 1 libro fut. publicado en indon :sio por la dit 1 ial tar-
4

jin Kiri con cele en So111 h Tangcr, ng.


14 l'lrnFAC IO A 1.A l, l>I C ft> N I
1 l'A 01
La pre!-lcntc cdi i,111 ·n ·spaiiol de 2020 se p1thli< ,, .
· -1esa en Stan f'ord U111v
nea1nente on l a 1ng • •r.sity 1', . d I'irnutlá·
men itnpr ·,o en_Estarlos U1~iclos _-que ind11yc algu;H>J :olu
tados nueYos , <ltYer as 1nod1ficac1oncs respecto al 01 · ,. 1ar.
• • # • • • igmal ·n
1tahano- . -~ldra a u Yez con10 libro de bols1llo ' c: 011 u, 1,,, tirada

de 2 000 eJe1nplares, y como tapa dura e cBook. l<.n 2020
bién e tán en ,rías de publicación la edición en hindi / 0 t.'lr~-
San1,-ad de Nueva Delhi, la edición turca a cargo de Yordan~ t
edicione en francés, chino y catalán. 'ª
E~ 1nenos de cuatro años desde su ~ublicación, el libro que
aqu1 se presenta al lector de habla hispana, ha obtenido un
notable éxito internacional y ha sido reseñado en numeroso
periódicos y revistas de muchos países.

El autor agradece a Agustín Santella por la traducción del texto


y, en particular, a Paulina Sabugal por la revisión del manuscri-
to final.

NÁPOLES,JULIO DE 2019
lF< ' I ,l
t 11.1. 1 ·, f1ua
ll r u1 Tlt -:;,, 11 <·l < 1 1 e
ti ma. n n lid ). c. 11 a
prin · ·pon nt~s d ·l movimi ·nto ob r
ti fa¡ ·.
l .1nán d, nacimi oto, Karl Marx, había .,~.. ,n T .... n
p·.. t1 ida, d pu , d haber ido pul d p r l
f n - , b lga pru iano, que habían logrado d rr r
movimi oto revolucionarios nacido en u paí , ntr l
l 4 . uando en 1874 presentó la olicitud d un
d naturalización en Inglaterra, é te le h bía id
porque un informe especial de la oficina d inY :ti
cotland Yard lo había etiquetado como •·un n t ri
al mán [ ... ] propugnador de principio on1uni ·ta~ ]
n [había] ido leal ni con 1 r y, ni on , u paí ., ..!
1 r . pon al, por má de di z año , d 1 7tw-}()rk T ·~
18 7 h bía ido 1 autor d una v, ta ríti a d l 1n
pr du ión apitali ta y durant ho .. l p·lrtii
fu guí d • l . o i, ción Int rnacion.1 l 1 · Tt b·~
n ,111b había pare ido n las p,igin l p ii .. ·
p o d maye I difusión, uand< , n 1 71 t 1

d fi ndid h I a1 ís ·n :u s rite. l

ulo "fc,I 1111 ~111 11li11 hlih11 •, ll . (, 11li1


e 11, .lu11 ,mil \fülimn l m llo fü 11
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., 1
Frauria, la pn.n~a 111:h r :u ic na, ia
le hahí;i '"', L ·I
nombr.,, d ''do tor d --1 l ·rror n~o".·
En l v ·rano d.,, 1880, l\,Jar s · ·n ontraha ·n u .
. . o bl'1gad o por su n1 ..·e11co
su fanuha, · a " ah ·ten ·rs.n;_ur1
d. at n
trabajo", 1 v d " urar [sus] n ·rvios n1ediant. ,J 'f· 1•1• lq ti r
ar 11 1 nt ,
Jenn ,·on \Ve·tphalen (1814-1881) staba cnfonn,1 <k ,/
.. , 'bº d
•u ·tado e1np oro su 1tamen te e una enfcrm , 1 d Y c,tn
padecía hace ya n1ucho tiempo, de tal manera que se~' . _qu
c. al" 6 F ,
de enlac .1at . ue este e 1 contexto en el que Swintorn,o un
durante los anos - sesenta h a b'1a s1'd o re d actor en jefe del
n, qu
York Tim..es, conoció en persona a Marx y lo describió en ezo
perfil empático, intenso y cuidadoso. un
En el plano privado, Swinton lo describió como un "gentil
hombre en sus sesenta años, con la cabeza prominente, un
modo de ser magnánimo, cortés, con [ ... una] masa frondosa
de cabello gris, largo y rebelde", 7 que conocía "del arte de er
abuelo no menos que Víctor Hugo". 8 Añadió que el modo de
conversar de Marx "tan libre, apasionado, creativo, incisivo,
auténtico", le "recordaba a Sócrates [ ... ], por el tono irónico, el
destello humorístico, y la alegría jocosa". 9 Notó también una
persona "exenta de cualquier ansia de exhibición o de éxito, a
la que no le importaba nada las fanfarroneadas de la vida y la
puesta en escena del poder".
No obstante, en la entrevista impresa sobre la primera página
del The Sun, el 6 de septiembre de 1880, Swinton presentó a lo
lectores norteamericanos sobre todo al Marx público. En ·u
opinión, éste era "uno de los hombres más extraordinario, de

'Cf. Kar! Marx a Friedrich Sorge, 27 de sep1iembre d 1877, en Km/ M 1xa 11dfi '
drirh Eng,/J, Úllm 1874 1879. Mm:x-Eng,lr CollNted Works (MFCW), vol. 4!'>, [o,ni, Pro-
gre o, l 990, p. 278
4
Karl Man a Fcr d rnan
º d N'1euwt•nhuis, 27 de junio d J880, t'll tF<.W, wl. 111 · P .16·
'!
ª_Ka Ma,~ ª Nikol;íi J•. Oa,w•ls6n, 12 eles pticmb1e d 1880 e11 Kml l,u , ' 1~111 •11 F.
I} an1e 1 <m nedricl 1 F 1 (· , 1 f'i9,
. '
JI.111/, .ngc· s, ·º""1/Jondmrin (1868-1895) , ~frxirn Si,•lo
1 r,
• 'I l<I .¡>
.... '
7
Karl Marx '[Ac f f 'fM
Su11J' ri cic t•¡ i·, ,cou,,1t O an 1111 rvi •w wi1h Jolin Swinton, Conl~spo11dclll e
' ' - 111 m• < t• 1880 ·
' !&ir!., ¡,. f)S!j_ · , en Ml·CW, vol. 24, pp. !iH!i-MH.
u /bid.
PR l~Ltl lHO: ,, p..A L <~IIJ\ I" 17

su ti lll( o, quien I hal fa I jugado un pap l in , ·rut bl , y


~1-;imism 1 pock I oso, en l:i políli ;1 1cvol11 ·io11a1 ia d lo úJtimo
·uar nta anos". D • ~, ~s I ibi6:

o tit"n • pt i a no < onon· 1 ·poso. E~ un l10mlne ele uu,1 rncnl · pr)dero a,


amplia ' ·I ·,.tela; sicmpr · luchalldo con proyectos ambicio o , método
ló 1i o objeti\'O · practicos. 1la sido y es el inspit ador de mucho de lo
t rremoto qu han trastornado naciones y d estruido tronos. Hoy él amcna1a
horroriza a lo monarcas y a los charlatanes matriculados más c¡ue ningún
otro en Europa. 10

La charla con Marx generó en el periodista de Nueva York la


convicción de encontrarse en presencia de un hombre "'profun-
damente inmerso en su época y que, del Neva a1 Sena, desde los
Urales a los Pirineos, su mano [estaba] dedicada a preparar el
advenimiento de una nueva era"'. Marx lo impresionó, porque
era capaz de hacer "reseña del mundo europeo, país por país,
evidenciando la peculiaridad, los desarrollos y las personalidades,
tanto aquellas que actúan en la superficie como cuanto las que
operan bajo ésta". Éste lo entretuvo hablándole de las fuerzas
políticas y de los movimientos populares de las diversas naciones
de Europa: de la amplia corriente del espíritu ruso, de los
movimientos de la mente alemana, del activismo de Francia, del
estancamiento inglés. Estaba lleno de esperanzas respecto a
Rusia, era filosófico mientras hablaba de Alemania, alegre
mencionando Francia y triste respecto a Inglaterra, refiriéndo e
despreciativamente a las "reformas atomísticas" con las cuale lo
liberales del parlamento británico pasaban el tiempo. 11
Swinton se sorprendió también del conocimiento de ~1ar. ·
sobre Estados Unidos. Lo juzgó "un atento ob ervador de la
actividad americana" y definió "sus afirmacione sobr al una..'
fuerzas constitutivas y sustanciales de la vida an1 rica na [ ... ]
llenas de sugerencias".
El día transcurrió con apa ionant s di cu ion , . Por la tarde,
Marx "propuso hacer un pas o [ ... ] por la orilla", para a í

10
!bu!. , p. 583.
,1 //ntl
l
unil n u f milia, d < 1itn
d

1 ll,l ha . 1 I a
01111 cll
L 11 1 t I . 1( >. ' 1 ;nd Lalai
1 11 " ( 18 ~-1 J1 , 1
.1 • " habl 'l l ~1 1nt11ulo, el •I hornh1 , l ·I ti 11
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O ti111i11 ·ah 11 ll J ~ ·l fond
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pi nt d la: pa. actas", in1~actado por las _ralab e oí
.. ume 1 riéndo ·e ·n la profundidad del lenguaJ " • u h 1
1
d idió a int rrogar al gran hombre que tenía delant d .
cerca de "la le última del ser". Fue así como. duran
momento de ilencio, "interrump[e] el revolucionario y fil·
con e ta faúdica pregunta: '¿Cuál es?'. Por un instante, tmo
ensación de que la mente de Marx 'se estuviese revolviendo en
í mi~ma [... ], mientras escuchaba el rugido del mar y ob en'aba
la inquieta multitud sobre la playa'. '¿Cual es la ley?' -le h bía
preguntado-. Con tono profundo y solemne [Marx] re pondió:
'¡La lucha!' Ella misma... '¡la lucha!"'
Inicialmente, Swinton creyó haber escuchado "el eco de la
12
de e peracíón" en aquella respuesta. Después, sin emhaIT.!
oonvino que era de verdad ésa la finalidad de la vida. ·oh, l
cual la humanidad, así como él mismo, estaban iempre int
rrogándose.

11
/l!ltf,, p. 585.
a
· · to obr ro I teóri
on pitali ta.
m ante e taba marcado por an
diario, qu habían tran urrido ·em
bre u palda, en otras
cicatric de lo horrible forún
n el curso de los año , mientras tra
capilal. n ~ tica ironía,
una d manife ta ion
un · m
.
.

la 1
1. r R no 1 1' 1 1 • • 1s·1 EN I y 10 IJLV
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1 11 in lt rad I a ión, 011 u


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1 tu · a univ r ·ichd: i11 1 ~íbl 111 1
e int.ranj nt 111 nt -ríti
I titori d nd ha U bajar, · ntado soh 1 , ulid~ .11!~ f
n1ad .ra n ap .. braz \ · obr l ual h .. bía sudado t'1nta. ,_pr
a o~ durant t do 1día · gran parte de la noche ' ·r·a p 'q u ~n
~ 11 '
v n1 de~to; n1 día aproximadamente un metro de 1,argo po ·no
2
etenta cenó1netro de ancho. Apenas contenía espacio ª/
una lámpara de pantalla . verde, las hojas sobre
,. las que sop 11a,ª
e cribir un par de libros de los cuales extra1a las citas que más
le intere aban. Nada más le era necesario.
u e tudio se situaba en el primer piso, con una ventana qu
daba al jardín. De la habitación, después de que los doctores 1:
prohibieron fumar, se había ido el olor a tabaco, pero las pipas de
arcilla, de las cuales, inmerso en sus lecturas, había aspirado tantos
años, estaban todavía ahí para recordarle las noches de insomnio
dedicadas a demoler a los clásicos de la economía política.
Una impenetrable muralla de estanterías escondía las pare-
des. Su biblioteca no era tan imponente como la de los inte-
lectuales burgueses de su misma altura, ciertamente más ricos
que él. En los años de pobreza, Marx había utilizado mayormente
los volúmenes de la sala de lectura del Museo Británico, pero
3
había coleccionado de todos modos unos dos mil tomo . L1
sección mejor provista era la de economía, pero también eran
muchos los clásicos de teoría política. Eran numerosos también

2 Cf.la descripción de Paul Lafargue de la habitación de estudio de la ca,a antt•rior


de Marx en el núm. 1 de Maitland Park Road, en Hans Magnus Enzensbergt·1 (ed.),
úmversacíones con Marx y Engels, Barcelona, Anagrama, 2009, p. 235.
'Cf. Karl Marx y Friedrich Engel , Die Bibliotheken von Karl Man. wul Fritd,ich Hn~,
MEGA2, 1:• 32, editado por Hans-Peter Harstick, Richard Sperl, Hanno traul3, Brrlin,
1
~der~ic Verlag, 1999, p. 73. Este volumen de má de 730 páginas, fnito d t·tt'nl,I
cinco anos de investigación, está compuesto d un índi e de 1 50 libro., en 2 lOO l(l•
mos -<le los cual s dos tercios p rt nec n a Marx y Engcls ( 1 núm ro total lk sil_'
textos •r a 2100 d'1s111-·t)t11c
. . es i1rnal · 1os en 3 200 tomo.)- } sta, acompanado - et.t J·•1 1·uch·
caC1on, volumen p<' r voIum n, d e toe1as las paginas
. . . .
sobre la., cuales h1c1cron ano111cilr
·
nes.. Aquello conticn ta 111¡>1·cn
· 1~ in,· ¡·1 aciemes en los márg n s cont nielas t'll ·t ()tXlO
págtnas
. en 830 l xl
os, eJ 1os comentar 10s . .
de•ados por M·1r · t.'11' lo. mar, 1 . 1, ,,,,
• nt•s < l
vo1umene , ;J • ro
hl. 'F lUH lll 1

1 . :tudi1scl hitwh, .n¡,,1tti<ula1d ·h1fr ,u1 la


l lth .oría M h1 tod > I · la tradi in11 n i ·11rnm1 . 11111 id ,
,\d n 1·í:, ·I 1 1 n l d ! t • tos 1! il! 11 •ia.
la •ari ~d ;Hi l • lis ipli1w · 011 -. po11dí,1 a lé1 div(' id,,d 1
idic. 1n., · n lo: pt · los lih, >' h·thí:111 sido <'S< , ito . J,f v ,1 í 11 r ·
n 11 tn.111 r-111 i 1 ual a un lt't cio d ·I tot.il ; <· 11 i11gl ~s lrnhía a
d' 111 u.trt · l · fran ·s._. un pu > inf ·1 io, es ,1e lo. últim
1 altab-1n t tn · ·n otras l ·n 1 uas ro11ia11c ·se omo el italiarH ,
p r , a partir d l 69, uando m ·nzó a apn·1H.I ·r tll opa
p d r tudiar dir tain nt los libros qu de · 1 ibía11 las t r' n -
fi nnacion n cur o n aqu 1 paí ', aquellos ·n cii íli ·o
onvirtieron en pocos año en una cantidad onsid rabi ·.
En la e tanterías de Marx no taban presente ·, sin ml,~rgo,
ólo textos acadéinicos. Un corresponsal anónimo d ·1 Chir.flgo
Tribune, que en diciembre de 1878 visitó u Ludio, el s rihió
así el contenido en una entrevista:

Generalmente se puede juzgar a alguien por los libros que lee. El lector pu d
sacar sus propias conclusiones, i le digo lo que vi con una rápida mirada: ha-
kespeare, Dickens, Thackeray, Moliere, Racine, Montaignc, Ba on. Goethe,
Voltaire, Paine; los blue bookt inglese , americanos y france es; obras política.
y filosóficas en lengua n1sa, española, italiana, y muchas otras."

Los intereses literarios y la vastedad del conocinli nto d


Marx también fueron descritos, en modo imilar, por el o iali.:ta
francés, y su yerno, Paul Lafargue. Al recordar u ala d trabajo
-de la cual dijo "esta habitación es histórica y · n , · ·ario
conocerla si se quiere penetrar en la vida íntin1a e pi.ritual d
Marx"- subrayó que:

[Marx] Conocía de memoria a Heine y ,octh , a los qu citaba a nwnudo n


us conversaciones. Leía continuam nl poetas escogidos rlc ntn. todas hL-.

4Los blur booll'i, así dcnornin. dos porque estaban e11ruacl rnados n tap.ts uznlt s,
rau informe. puhliG1drn1 por las c:omisiont·s pad,1nwn1mias qm· ind,tgahan, t n ,, u itls
paí ·s, oh,c los problc,na, sociaks ' aspn tos dt• 1.t vi<l,1 social. l.u· hizo un g1.m uso
de ,slo t xro, pa1 ., la pre pa, ,1ción cit· El rnj>ital.
6
s. n., ' lAccount of Karl Ma, ·\ lnlcrvit w wi1h tht Cl,irngfl 'J'rib1111t ;on sp011<k11t J ',
Cl11ragu Trib1111t, 5 el lll'n> <I • 1879, n MH.\\', \'ol. 21, p. füi9 .
NUt,, lS II R
22 II(, n
liH·r.inu.,~ t'urnpea . Cada aiio 1 ·ía a E!1q11ilo 11 11 t lo lfi ,¡ 11 1
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dc ,m autoH':-. l 1edil1..•ctos. l... J. E1 a un g1-: 111 r.011 t1llli'1o, d HOV I· P r
rcfrría ant1.. todo las< 1e l s1glo . ·v111
' • l '/ 'm11 /011e., d . J,¡ J r · M
· 11 t·spccm
P ~ . cm. n
lo, e crit .., 111 od •rnos, los que mas pl:1rer le prncluda11 e, ,1 11 Paul el K k
Ch.nk · L •,e1. Ale ,mdrc Dumas padre y Waltcr Scoll. El O/d Mo,talilyd
ultimo lo calificaba de obra maestra. Mostraba una mar ada ¡,rcl r n ia
la~ nan-..1eiones humorí ticas y de aventuras. A Cc1vantes y Bal,.a Jo coloca
3
la cabeza de todos los novelistas. Don Quijote era para él la epopeya d 1
caballería en u·ance de desaparición, cuyas virtudes se convertían en a
ridículos y locuras en el recién iniciado mundo de la burguesía. Su admira 'ón
por Balzac era tan enorme que quiso escribir una crítica sobre su gran obra
La comédie hurnaine [ ... ] Marx leía todas las lenguas europeas [ ... ] Le !WStaba
repetir el lema: "Una lengua extranjera es un arma en la lucha por la \ida•.
[ ... ] Cuando se decidió a aprender también el ruso [... ] al cabo de ei m
ya lo dominaba hasta el extremo de poder recrearse en la lectura de lo:-. poetas
6
y novelistas rusos que más apreciaba: Puskin, Gógol y Scedrín.

Paul Lafargue destaca, además, la relación que Marx tenía


con sus libros. Para él no eran

objetos de lujo, sino herramientas intelectuales: "Son mis escla\'O!l ,, deb 1

servirme según mi voluntad". Maltrataba sus libros [ ... ] Doblaba l.ls e-,quin"
cubría los márgenes de trazos de lápiz y subrayaba las líneas. o han,1 an ,t-
ciunes en sus libros, pero en ocasiones no podía evitar un int rll c,.ml<' una
exclamación cuando algún autor se pasaba de la raya. El si lema de suhra •d
que utilizaba le permitía encontrar con la máxima rapid 1 los p,,s:1je. bu, ,\d '
en cualquier lihro. 7

. Por otro lado, Marx sed dicaba a llos, ha ·ta el punto lt l fi·
rnrse como "una n1águina cond nact a dt.YOI. r lil r l aro

~- Lafa1 ~ll(': ,·11


,,1] f, l'aul : F·1111· 11 si >t.,gt
l. r te.),
• ( 1 er11111e11llnom•1
. ro 11 J\lw.,· ,,J~ng ' is, .11., 1,,• -·' 1~
4 ,., 7• ,;,11 1JJ < los vaM 1s1111
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. ' llS ('l('Sl''i )' n 111m llllÍl'l\lO"í litt'nll ios d lar ~ • 11 ,11 •
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ciocc•,whc·11S Pn , ¡ 11 111
?p. - . '· dH·J, 1111otrra di M111 ·, Mih'in, C:117.a11ti, Hl7~. o'>-
23fi. •11111 ... ifa, guc•., c·11
. l• .1111· ,1.,1>t·1 gt i· (tel.)• Cm111e11<1(11111 , , o,1 J\IW '.'' E11g L\, it • pP· "'•
1 L 1 1 llO lll I L,. lS'l'L 23
di ti11 a 11 u111 ra u
hi l liolt a o ut n ía ta 1111Ji ' 11 , u o 1(_ , ~11 n, mu-
hí ima, . si S( otuparn ( 1 mí 111 l ) el Ir qu h hf pr, ta l y
d j ·Hlo in l lllf te tas t 11 t l ~li t. o d · u int. ·n ivid d int -
k tual.
l lahía una opia 1 • !," w guula Jánu!tfl, la r ític ,t < e la izqui rda
h g •li,tna pnl lita lajunto on Fri ~dri h •ng +, (1820-1895) en
1 L . uando te d,1 ía t ·nía v ·inlisi ·te años; Ja Mi ería de la
Jdo ofia · rita do a110 el pu ~ , en franc ,. s, para que el de
ti1utari d u pol ' mica, Pierre:Joseph Proudhon (1806-1 865),
pudi ~ ent nderla. No faltaban, obviamente, algunas edicione
d 1 !anifiesto del Partido comunista, texto redactado iempre
junt a Engels y salido, tempestivamente, pocas semanas ante
d la xplosión de las revoluciones de 1848, si bien su significativa
difu ión sólo tuvo inicio a partir de los años setenta. Para recor-
dar sus estudios sobre la historia de Francia estaba El 18 brumario
de Luis Bonaparte; mientras que al lado de algunos opúsculos de
política, como aquel contra el primer ministro británico Lord
Palmerston, yacían escritos de un tiempo lejano, como las
Revelaciones sobre el proceso contra los comunistas en Colonia, de
1853, y las Revelaciones de la historia diplomática del siglo xnn de
1856-1857, y otros que no habían alcanzado éxito: Contribución
a la critica de la economía política, de 1859, y El señor Vogt, de l 60.
Entre las publicaciones de las cuales estaba más orgullo o e en-
contraba, en fin, su obra maestra, El capital que en e e tiempo
ya había sido traducida al ruso y al francés, y las má in1portante
orientaciones y resoluciones de la Asociación Internacional d
los Trabajadores, de la cual había sido el principal organizador
entre 1864 y 1872.
Guardadas en cualquier parte, había alguna r -
vistas y p riódicos que había dirigido d jov n: ntr 1
volum n de los "Anuarios Franco Al 1nan , ", d 1 -1 ; 1últi1no
núm ro del p riódico La Nuroa Careta Re:nana, publi ado n
color rojo ant s de la victoiia d l fr .nt . ontra1 r volu i nari ,
n 1849; y los fascí ulos d la Nueva Car.eta Renana. Revi..\ta de
l!r.onomía l'olítira, del a110 sigui "Ht ~.

HK;,dMa, 1 111,1rl'.111ILafa1g11 , 11 d ab,ilclt l80H, e11 . nc,\,,ol. :, p.10.


21 1•11Ull(U11\1 ISIINCIAVIO~
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qu q11 la, on in 01111 1 •10 • l ,:1 11 m 0 1 JMI H· <l l<
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blo s , hq,:1.; d1spc 1, ;1s. 111


E ntt e t~st s ·~t:th:m los p,,peles dt' los ,·rntl · • habuan
traído y t nviado a la it11p1 c.! 11ta dos d e Jos lex ros má 1·f 1
debatid<s .n el r 11rso del siglo - x: los Ma111HlrÍlm filo 6fu;
eco11ómiro, 118•14 j y La idnJ/ogia a/1muwa I U~4f,-l 81íiJ, qu. fu
~1 zado en I bienio posterior a la clahoraci611 d el e ·lit pr
d nt . :.Ma1 ·, que no puhlir6 nunca "nada que 110 hubi
r: labo1 do varias veces, hasta dar con la fr,rma apropia la",
qu afinn6 qu ~ "prefería <Jllctr1ar sus manuscritos ante d
O

d jarlo · inconclusos a la posteridad", 11 ciertamente estaría mu


orpr ndido y negativamente golpeado por su dif'usiém.
La parte n1,is volun1inosa y relevante de sus manu ·c1il<
e n ontraba e n las elaboracio1ws preliminares de J:,/ capital,
partiendo de los flnnfnLosfnnda1,um,tr1,/t1., rü la crítira dr.111 economía
fJolítir.a (los 1Jan1ados Gruruírüsr1) , de l 8f>7-l 858, hasta lo úllimo
apuntes redac tados en el mismo 1881.
Bu na parte d · ]a correspondencia que Marx y En rcl olían
llamar "archivo del partido", se encontraba, ·n cambio, ·n
de '" t • último.
l': ntr · todos estos libros se hallaba, cu c:l centro l la h.-
bit.ad6n , 1111 divfü1 de piel sobre el cual, de tanto ·n mnt ,
re,~o taba para descansa!'. Eutrc sus rituales para I u~ t t , li\i
por ~1 ti ~mpo qu · pcrn1au • ·ía eu el c..scrito1 in, •swl ta1nbi ·n
11

OlllO
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1 ( :lllllll:tt d f
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ti1 u las I i< r11~1s •
1itP1 io c. staba pttl' la 011,1 m . Ln l r ·
1brí·\, l vi 'itantc. asional se hubi nú I J rdid
ui n 011<. ía hit n a l\hu sabia qu .

rdl n r inanlc sólo era apart'ntc: todos ncontraba n I iti pr i


qu "l d e, ha.,, in tener que bus ar, i mpr' ogía ·I lib1 < o cu d m qu
n qu l m mento nccc. itaba. [ ... ] Formaba una unidad con u gabin L d
o-ab ~o, cu, · libro · papel l obedecían como u · propio mi mbr . 1

Para ompletar la decoración había un gran e tante, obr el


cual e taban pue ta en fila las foto d u afecto má im-
portante , como la del compa11ero Wilhelm Wolff (1 09-1 6 )
aJ que le había dedicado El capital. Por largo tiempo, fu r n
parte d I e tudio un bu to de Júpiter y do pedazo d par d _·
d la ca a de Gottfried Leibniz (1646-1716). Lo do obj to·
habían sido regalado a Marx por 1 do tor, qu 1ido a1ni o
por muchos años, Ludwig Kug lmann (1 2 190.. ); 1 prin1 r
para la avidad d 1867y Is gund n l 70, n c. • i ~n d 1
incu nta umpl años d Mar , uando, n H·\nn · r. h·\bía
ido d ~moJida la a ad ·l n1~i · grand fi16 ·ofo al n1·in n·\ ·i l n
1 igl XV II .
u habita ión s t ne >ntraha n 1 1nín1 ro
Par Ro d , una casa adosada, n la zona n 1 t • ·1
fami)j M I h, 1 ía muda lo , hí n l 7 u nl
l:l /hid., p. i 8.
ªH 11ry ffyrnlman, 1/Jitl, ¡,. Hh.
14
Paul I f, , g11t, ihul., p. 2 '>.
26 El, F RDO DE I t:. 1 "1 ENCI Y 1.0
NUF. os HOJUzo f

alquilado una habitación ,ná pequefia y económica . , 1


ocupa d a por 1na, d e 1() anos
- en e 1 numero
, 9U<: d
I de la rriic;rn ,
· 1 , 1 t· ·1 · b
En e e uernpo, e nuc eo ami 1ar esta a compuc to por M · ª cal!
su nnyer Jenny, por la hija 1nenor Eleanor ( 1855-181-JSJ Y /rx
Helene Demuth (1823-1980), la devota ama de llaves que f~
con ello de de hacía cuarenta años. También los acompañ VJbavia
.
tre perros a quienes M arx quena , mue h o. Toddy, Whi kya n
1
tercero cuyo nombre no ha sido legado, "que no podían ad!~
birse a ninguna raza determinada [ ... ] eran tratados como-
0
miembros muy importantes de la casa". 16
Después de haberse retirado de los negocios y haber dejado
el alojamiento en el centro de Manchester, en 1870 Engeh
había conseguido una casa en el vecindario, en el 122 de Re-
gen t 's Park Road, apenas a un kilómetro del hogar del com-
pañero con el cual, desde el lejano 1844, compartía la lucha
política y la más sincera de las amistades. 17
A causa de los numerosos problemas de salud que aquejaban
a Marx, "mis médicos me han prohibido por años el trabajo
nocturno". 18 Sin embargo, él continuaba, con terca e incansable
dedicación, a emplear sus jornadas a la investigación. Su obje-
tivo principal era llegar a completar El capita~ cuyo segundo
volumen estaba en preparación luego de la publicación del pri-
mero, realizada en 1867.
Marx seguía, además, con cuidado y sentido crítico, todos los
principales hechos políticos y económicos en curso, esforzándose
por prefigurar los nuevos escenarios que éstos habrían producido
en la lucha por la emancipación de la clase trabajadora.
Asimismo, su mente enciclopédica, guiada por una curiosidad
telectual inagotable, lo impulsaba a actualizar, constantemente,

•a: Asa Briggw y John Callow, Mane in london: An /Uwtrated Guide. Lond , Law-
.-.ce & Wilhan. 2008, pp. 62-65.
•lfarfan Comyn, en Enzensbcrger (ed.), Conwnaciona con Marx y b'n¡¡fls. cit., P.

JuUo de aquel año, copropietario, por haberlo heredado d I padre de ~


que producía hilos para costura, la Ennen & Engel , había ndido u paruct-
111 tocio, obteniendo un capital suficiente para garantizar un ni Id vida d ~o-
• • - - al mlamo y la familia de Marx.
,...,. Marx a Nikolái Dani laón, 19 d febr, ro 1881, n Karl M , ikolái l)anie~
ll'riedrich Engels, ~ ( / 868-1895), México, Siglo J, 1981, p. l U
n 'n d
~

1 11
l
· l hí na 11 •
• ,# , •

1111 n m1a , 1u1111r~·


1 I nn · parlan ta-
1 ¡ ul li acion · d · fi i1n1 1b n
1 1 1 I --s libro t ulct
s . tu líos 1nultidi
t , b a-
.-: n t n di ' r idi m era '- rarnente
int n11n1pid . In lu ng 1 1am ntab de al o: d cía que
-. :ci difí il de onY ncer para que abandonara u gabinete de
rrabajo. "19 parte de e to caso excepcionale . 1arx dejaba el A

trabajo ólo en ocasione de citas habituale con uetudinarias.


En las últimas horas de la tarde, solía cubrir e con una capa,
para reparar e del frío, y dirigirse al vecino Maitland Park, don-
de amaba pasear en compañía deJohnny (1876-1938), el mayor
de us nieto , o bien, en el un poco más distante parque de
Hampstead Heath, escenario de muchos domingos felice
transcurridos con su familia. Una amiga de su hija menor. la ac-
triz inglesa Marian Comyn, bosquejó, en pocas palabras. la
escena a la que asistían cada día:

Cuando Eleanor Marx y yo estábamos sentadas en la alfombra de la sala de


estar [ ... ] oíamos cómo se cerraba silenciosamente la puerta de la calle.val
poco rato veíamos pasar ante la ventana la silueta del doctor, que 11 vaba un
abrigo negro y un sombrero chambergo flexible - u hija olía decir qu
tenía eJ aspecto de un conspirador en una obra de teatro--. En tale ocasion -
no solía regresar hasta que no había oscurecido por completo. 20

Otro momento de distracción e taba repre entado por la ·


reuniones del así llamado "club Dogb n ", 21 denonünación
inspirada n una com dia el William hak p .ar ( 1564-
1616), Mucho ruido y poras nuere, no1nbre on l ual e indi-

1
'' K:arl Kmnsky, en F.mcmberger (ed.), Cu,wmarione\ ru11 Marx y Engrls, cit., p . 414.
to Marian 0111y11 , 1birl., p. 4t4.
21 Klltl Marx a J<·1111y Longu · l, 11 d ah,il de 1881, t'll Can-e;pumln,cia Marx faigrú.
1 it., JJ, 3 17.
..
• ' 1O NUI. e 11 1/

• l. 11 1.,s H-u11iliat -. "11 la. qHl' • • int •1 1 'l.ih


1 unimll
obi·a. d I scdtor i 11 ,·t '\, ' 1ns rt·un . q tu· .. , tHl p, (Mr 1
En . Is. le Olh idnu lll,l ' í nt imos 'les ami 10 l · l<1 l 1
qu • lar . Hsó p. ra d ·s ·ril i , la .., · n c.l ic 1 •
• • • 1
qu Ha ta1rl =-, th> e, 11u· no, 1t1c1 s 1,·o q11 ~ los 11 ad
• ;/'. • 11
e rit< ~ 1 ara d •tth >kr a .sus m 1ve , sar 10s t co r 1co : ". . lr
qu J , "' l u !da , 1ivir hie u sin es t:,r rod ·,1<lo d arnig y n
1
d ..,pu • se tratl' el· liberarse d e ·llos el · crndqu i r m do". 1~
diff ¡¡ .· nua ión d • la fün1ilia Mar · . no in1pidi(, q 11 • u e(
,;;tuYit:'.sl'. sin e1nbargo, sic1nprc a 1)tcrta a 1nuc hos vi •itant
qu de distintos paí·es, se trasladaban en persona para discutir
con el e·ti1nado econo1nista y el fan1oso revolucionario. Entr
otro ·. en 1881 fueron a conocer a Marx el economista nacido
en Crin1ea Nikolai Ziber ( 1844-1888), el profesor de la l:ni-
' er·idad de Moscú Nikolai Kablukov ( 1849-1919), el periodi ta
alen1án y futuro diputado del Reichstag Louis Viereck (1851-
1922), el socialdemócrata de larga data Friedrich Fritzsche
(1825-1905) y el populista ruso Leo Hartmann (1850-190 ).
Frecuentaron asiduamente Maitland Park Road también Carl
Hirsch (1841-1900), periodista vinculado al Partido Social-
demócrata alemán; Henry Hyndman (1842-1921), que había
fundado, precisamente en ese año, la Federación Den1ocrática
(FD) en Inglaterra, y Karl Kautsky (1854-1938), un joYen
socialista originario de Praga, que llegó a Londres para
profundizar sobre política a través de la relación con Marx y
Engels y destinado a convertirse en uno de los teóricos má,
influyentes del movimiento obrero.
Quien entrara en contacto con Marx no podía quedar in·
diferente a la fascinación de su persona y, nu1cho 1neno:, n
impresionarse por su estado físico. El político escocés 1lount·
stuart EJphinstone Grant Duff (l 829-1906), que lo ·n .ontr ', 1
ínicio de J879, dUo que la rnirada de Marx era ºbastant . ,. 1' 1

pero eJ aspecto general es 1nás bien agradable, ' en Jl1 )do


alguno el de un ho1nbre que acostu1nbra a co1ncr, e a lo. nii1
22 Cf 1 . · ' ll cor•
. ., · e IC61! mo1110 <fr Maria11 Comyn, en E11zcnsht•1 ):Wr ( d.), Com1tncuio,
Marx y /~11geú, c11., p. 422.
. n Kai I Marx a )«'1111y Lo11g11t:t, 11 dt• ahril ele 1881, en Cmn\pomle11cil1 M~ E, ~
'11., p. 317.
llta
l(
,1 11
)ll

un ";l.!, r 01 dó ·1m IJ1 cn q 1


1 1npr iba ii 1 nt ~ sti
1 ia l r ' U a p to rno". 2'J
hn nt , d , ribió bi n u t mperam nto:

nalidad e ·traordinariamente fuerte y dominadora. u cabeza


1d ) cubierta de cabello bastante largo y gris, que hacía buen jue o
n u barba hi uta u bigote. Los negros ojos eran pequeño , pero u mira-
I

ra penetrante, viva, de ella se desprendían destellos de humor arcástico.


[ ... ] unca criticaba, eguía todas las bromas, y si le parecía que algo tenía
una comicidad e pecial, reía hasta que las lágrimas·Ie rodaban por las mejillas.
Por año era el más viejo de nosotros, pero en lo referente al e píritu de
italidad, mantenía el ritmo de losjóvenes. 30

i la casa estaba frecuentemente atestada de gente, tan1bi , n


el buzón de correo estaba desbordado de corre pond n ia.
Eran muchas, de hecho, las cartas de militante e intelectual
que, cada emana, llegaban de distintos paíse . u r mit nt
con ultaban al dirig nte de la Asociación Int rna ion· 1 d lo
Trabajador r . p cto a los principal uc o políti d 1

4Moun 1.uart Elphin 1011 Grnnl Dufi, n Enz n ·b rg r ( d.),


011
Marx y hngtls, it., p. 379.
Eduard Bem t in, 11 Enz n herg r ( d.), it., p. 9 .
Karl Kau ky, n Enz 11 b rg r ( d.), it., p. 15.
17
/bid., p. 416.
/bid., p. 414.
/bid., p. 15.
30
Marian myn, ibid., pp. 22 23.
up(l DE t .A F.' IS'l'l~NCIA Y UlS NUEVU IIOt I
•Q H I· " l() i,
1
.,., sngcr "ncias sohr .. las d , i ion ...
· , Je reqlt<'l 1• 11 · '- P,tr
uemi o)
. . . ~ m¡>Ol ,l . ·t~ t11il'utos
. más ad . ·twdos par;, «dr ()l•dr. <t te...
ma1 1\ ~\l~ l ... •
. . l·•s el . M·,
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1·x· 'S, I< i)•el C 1 in •
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1. •scrib10 a l cconon11sta N1ko)áj 1 • . º•
ii. "lhni ~ . ,,< HllO . , . .. , , , ~ • - ctn1 •I 6
gi · • ') .. l ·<le nu regreso el R,unsgt1t m1 salud r_n . n
(l \'44-HH l • es . .. . :}Otó•
.111 •m b,ll . e.¡ t . ·¡Jan toso. uc1npo fque
, .·go. , lcnemo · dcs,1 . h~ac: ,
~ " con continuos res nos y. tos que pcnurl)an el
m , es me b n d Uº ., .
~_ .. ~, > • d sgr·Kia tamb1en las cond1c1ones de Jenny
sueno : 1 0 1 e ' ' d . Von
.
\' e tp 1. l ale11 continuaron en1peoran
. .
o y, con e 1 inicio
. .
de 1a
.
pnmavcra, llf
n arx • debió dinmrse o· a un nuevo especia11sta' el doc.
tor 81 -an Donkin (1842-1927), con la esperanza de encontrar
una cura a la enfermedad _de ~u esposa. . ,
Tan1 bién al amigo Dan1elson, Marx refenna un evento en.
tristecedor. Una amnistía del gobierno frai:icés, emanada enju-
lio de 1880, permitiría regresar a la patna a un centenar de
revolucionarios, obligados a huir al extranjero luego de la re-
presión ejercida por la Co~una de París en 1871. Si b~en la no-
ticia política no podía mas que alegrar a Marx, la dimensión
personal de la noticia fue, en cambio, fuente de sufrimiento. Su
hija mayorJenny ( 1844-1883), casada desde hacía diez años con
el periodista y comunero Charles Longuet, a quien le habían
ofrecido la posición de codirector de La Justicia, el cotidiano
del radicalismo fundado por Georges Clemenceau (1841-1929).
pudo retomar, por tanto, a la capital francesa con sus hijos. La
distancia generó una gran tristeza tanto a Marx como a su mu-
jer, dado que sus " [tres] nietos, [ ... ] han sido una fuente inago-
table de alegría de vivir". 32 En los meses sucesivos, su ausencia le
recordaba constantemente su compañía, alternando, en el áni-
mo ~e. ~arx, sentimientos de felicidad y melancolía. En las car·
tas dingidas a Jenny, siempre le pedía noticias y la saludaba:

Sin ti , Johnny "Barra!" y 1 "S • .,, ~~ b


· ' e cnor te ,· · desde vuestra partida aquí es un a ll·

. ,, Ka, J Marx a Nikolái Danielsón 19 1.. fi . - . . , • d,,


f.," airP1/J{)11dP11ru,
¡l ·., .
( J8fi8-J HCJ5) .· '
,<:Jl.,p.16:\,
te
eh, ero de 1881, en Marx, Damelson. Eng
m,., p. lb4.
~( .
·s 11 ,s di111i11111ivos Ma, 11·
1
Am .. . , 1r
(1.H79-l!J5(J) Lorw1w1 1~1 • _ 'X ,1tnab,1,1susn1etos: Jean Hcmi (1~78-1883))'Edg-, _
11111- ,., · . lilas pr.r u . - · ' · "'
' '~ ''"º'1 i rl 1nis111 r , . 1 C~l~l e1e ellos rcrorctó que t~I a huelo: "jugaba con
o 111.1a un 111110 ' .· • ll el ,1
' } sin preon1parsc lo más mínimo I co 1
Jo:\ l I ll() 1 1!. l \ I• IS 111, L l ,\ Y I.OS NUI• 10S 11()1 IZ.O ' I l; S ...

11 i1111 •111n, A 1· 1 ·,, l 11,IIHlo e 1 111 li o \11( e• dt' 1iii1n c¡m I' p, ru •11 ,1 l. d1• lo
m, ·,11,,,, 1111111 ,t h \c'llt:111:i , ol\'id:111do, poi 1111rrw1111111,,, que Ju p CJll«. ñc
, 1\ \Hl\lt111d,lot11 ladod la h111<h:tl'

linal \ de .\1 1ti , ua11do J c 1111 dio ,1 lu.1, ,1 ti e uarto ni to,


l.tr f ·licitn en t lllO bt lmista a su hija <.·su ihie11dol<. qu . "[ u ]
1nu· r: fh.1l 1.\11Jpn· isto 1u ·el ' 11ucvoa1ribado'é1rr ·e ·ntarían
h '1nit.l l tn j r' <le la I blacion". Adc1néÍ ·, élñadió: "de· mi par-
t , l r 'fit r qu I >s nii1 na ·ido. ·n st rnom ·nto d giro de
la hi ' t( ria · an d s o '1na culino'. Ellos ti n n d ·lanv uyo el
p ri d n1~i r olu ionario qu lo s r humanos nunca hayan
t nid qu atrave ar".
ta con ideraciones, que mezclaban esperanzas políticas
' pr onceptos comunes a los hombres de su generación, le si-
gui ron dos aflicciones. La primera, estrictamente personal,
ra generada por el pesar de no poder ayudar a su hija, que
ahora vivía lejos, padeciendo una vida de privaciones recor-
dándole aquella que él había sufrido largamente. En su carta,
de hecho, Marx reproducía las palabras de la esposa enferma
que deseaba parajenny "todo lo mejor", pero se lamentaba por
el hecho de que las felicitaciones sólo servían para «ocultar la
propia impotencia». El segundo pesar, en cambio, se vinculaba
con la dimensión política, es decir con la conciencia de no po-
der vivir la nueva y entusiasmante fase de la lucha del movi-
miento obrero internacional lista para florecer: "lo feo e er así
de 'viejo' como para poder sólo prever, en vez de ver". 35 Lamen-
tablemente, todos los problemas se agravaron posteriormente.
AJ principio de junio, Marx informó a John Swinton que la en-
fermedad de su esposa estaba "asumiendo caracterí tica

menoscababa su auLoridad. En las calles de su barrio le llamaban 'Papá Mar ·. iempre


JI vaba en los bolsillos para regalarlos a los niños. Más tard tr-asladó e· amor a .-us
nieto ". Edgar Longuet, en Enzensberger (t'cl.), Com1mariot1t\ ron forx y E,igels, cit., p.
431. Be bel recordó I modo en que Mar ''sabía jugar con ·u nieto , • qué amor prote-
saban éstos a ·u abuelo", August Uebel, ibid., p. 396; Hyndman que: "lo. niño t que-
rían, y él jugaba con ellos como buenos amigos", Hem H ndman, ibúl., p. 39.; Ue-
bknecht, a su vez, que "para Marx la compai'aía de niños ra una necesidad; e rerr aba
y refre caba con ello", Wilhelm Li bknerht, ibid., p. 404.
~ Karl Marx a J nny Longuet, 11 d abril de 1881, en M .l , w, vol. 46, p. 81.
~Karl Marx ajcnny Longuet, 29 el abril de 1881, n Mt:LW, vol. 46, p. 9.
'I:,! El. F,\WIH> llE l ,\ h .' IS I l•,Nt:I,\ Y 1,11 NIIFVi,
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~ 1111s1110 ,-.<·g 111a padt·ci1•1ulo pu
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11:is ~- • l"n ,.¡ 1 ' J 'lril
)', a causa, 1e u11:1 p1' c111a c 11< l1uc, 1d:,
11
debió r dhir ;1lgunos haiios 1111 cos.-, 7 ( :01r10 Je e ,uirt, • u,,,,_,_11 rno,
.. ,. t.1~~1 l>H.
n,. sufno . n e('
1 "u11 tr · 11~c 1_1c 1o n·s /'110, ' 1 1 h,•" <t .J tl
• , asi nmsr,u,,
c1uc no1 ~1ba 'Sl~11 n11,111dos<' rap1d,m1c111<'". J•in;1lrn,,,- 1,, , l(Ja• ªlm. ·ri
taha nn1cha no ·talgia de la co,npau,a el • s11 f>rfrru>,,,/. 111
• • • ,, 1111a y
nietos: "no pasa d1a en 1111 pcnsanucnto 110 se· dedique íl ti •
. .
d ~ l1c1oso . - ". AJo I111ny le envto
· runos . • una copia . elcJ cuento fliy a 1
r. 'lnrwJi;
El Zonv, de Johann Wohgang Coethc (l 749-1832), prcgun," d
acto eguido, i "~l pobrecito [tenía] al~?º
que se Jo Jc(ye e]~. •
0

La prüuera mitad de 1881 • •transcurno de esta manera difíe,.1


y penosa. La segun d a sena aun peor.

2. ENTRE LA ANTROPOLOGÍA Y LA MATEMÁTICA

En los primeros meses de 1881, en cualquier modo, y cada vez


que le fue posible, Marx continuó trabajando, a pesar de los
desfavorables sucesos personales. También en este periodo,
contrario a aquello afirmado por sus biógrafos que repre-
sentaron los últimos años de su existencia como un arco de
tiempo en el que se había apagado su curiosidad intelectual ysu
capacidad de elaboración teórica;39 Marx no sólo continuó sus
investigaciones, sino que las extendió a nuevas disciplina .

'6J<arJ Marx aJohn Swinton, 2 de junio de 188], en MECW, vol. 46, p. 93.
57
Friedrich Engels aJenny Longuet, 3J de mayo de 1881, en MECW, vol. -t6. P· 77.
MJ<arJ Marx aJcnny Longuct, 6 de junio de 1881, en MEC:W, vol. -t6, p. 93.
"' En 1918, Franz Mehring (Marx. lfütoria di' m vida, Buenos Ain's, Mar.ti, 2ot 4),
aunque considerando "exagerad(a]" la afimiación de quit·nt·s refirit·ron lo.\ iíltiuio,\
años de vida de Marx como una "lenta agonía" (p. 532), esnihi,, qur klksdr. 18 7, ,w
pudo volv<:r a dedicarse a la t•sc, illira de rn obra capital para terminarla" (p. !i'1 ), ll'
cual_11111•1~ cit'rto. David Riazanov declaró, en l !l2;i, que". i, entn~ los aiios 1881· 18 ~•
babia ¡,erdulo su capacidad de t1;1b1jo creativo, no había clis111i1111ido su gusto ' ¡¡p.l 1
dad para la iuv,·111igac ión", "N,·ue!lle Mi11ei/ungt•n i1b<•r den litl·1-arisdw11 Na hl,LlJ \ '~
Karl Marx 111111 hi<•cl1ic h Engds", en Ard1it1 für tlie (;,.,r/¡ichte de.1 ,\iiz.wlí.1111u.1 uml dn A~
inlJ1Wrgung, vol. 11 ( 1925). p . .'U~ti. En Ka,/ Mau:, l.t:ipLig, E Mcim•,, H)l9, Karl \'vrl,ul·
dc•r f" 01 larruí·· "l'a,-a 1111 Iwm t>rt! que 1111 maclur,ulo tan p1onto, pt'ro 1amb1• .n uu . 1 gra'' •
m<·111t• ¡,rolndo 1 ,,,,,,, Ka •l M· 1 · 1, • . h lJII' •
• ' arx, a ve¡c:L 1s1t·a sohrevmu antes c¡uc par.a mu <
¡,. l 48 : ag, ~gó, además, c¡uc ''>''d en l H7H, ·t· st ntía sit·mpre 111 • he: n1e11temcnte iu dl pal
L1 l J 1)() IH 1. F. IS l l•NCI\ V LO IJ 1 O 11( 1 rio N JI s ...

Ln l nws lt· l eh1 1o li:ibfo e011fc fü.lo é. 1 m1i ·I ór JU• "llÍa


"una m~1 a ol >s,11 ele d ·ttclas ron la ot t • pond n 'Íé1'' h ~ Íc u.
inll 1l< "'ltlot 'S !pistola, ·s, ¡ onpH csl~il a muy oc 111 a lo .. n n t ·-
'º -. tn li ):,; ,'-ll' p1 ·o u¡ :1ha ¡ or 11 · a1 ~1 ·al o aq 1 11 > b ad
en la "• 11< 1 m • ma ~a d • lilnm a 11/f'\, q11 • r · if í d d di tinto
l ,\1 -. , } , m ' iJ alm ·nt · 1 ·s le los 1' ·t,1do, nido ·" 0
ntt li i ·mb, · le 1880 y junio d · 1881, lo intt·r'" de
'- tudi ) d tu rueron abs rbidos tambi ' n por olra d1 ipJina:
la. ntr p lo ía. lar. om nzó a I r fundir r ·n -;sta rra i al
libr La :oriedad alltigua [l 77], d 1antropólogo<;; ·taduníden e
L ,; , 1 r an (1 1 -1881) , recibido, do años d pué de u
publi a i ' n, d l Lnógrafo ru o Maksim Kovalevski (1851-
1916) qui n lo había llevado consigo en un viaje de regre o
d d ortean1érica.
La lectura de este texto, sobre el que Marx se concentró con
particular atención -le impactó, sobre todo, la importancia que
Morgan había atribuido a la producción y a los factores técnico
como precondición del desarrollo del progreso social-, se reveló
determinante al punto de alentarlo a redactar un compendio de
cien densas páginas. Éstas componen la parte principal de los deno-
minados Cuadfffnos antropoú5gi,cos. En su interior figuran también
extractos de otros volúmenes: Java, o córrw administrar una colonia
[1861], de James Money (1818-1890), abogado y experto conoce-
dor de Indonesia; La a/,dea aria en /.a India y úi1án [1880], de John
Phear (1825-1905), presidente de la Corte Suprema de Sri Lanka; y
Lecciones solne /.a historia antigua de las instit'UCUJ11,(5 [1875], del hi to-
riador Henry Maine (1822-1888), llegando a un total que compren-
día más de cien hojas. 41 Las comparaciones entre las teorías de e tos

de Lrabajar", p. 261. Diez años más tarde, Isaiah Berlin afirmó: "en lo. último, diez a110 ·
de su vida,[ ... ] Marx escribió siempre menos y lo que escribía ra siempr . m·· · rnmpli-
cado y oscuro", en Karl Marx: !fil Lije and Environment, Londres, O ford Llniv rsit\'
Prcss, 1963, p. 280. La úllima fase de la elaboración de Ma1 fue con certeza complej;,
y frecuentemente incluso tortuosa, pero también muy rdevante teóricamente.
'", Karl Marx a Nikolái Danidsón, 19 ck febrero de 1881, en Mar , Daniel ·(m, Eng ¡ .
Correspo,uimcia ( /868-/895), cit., p. 163.
1
• Estos manuscritos, excepto los apuntes sobre Mone , fu ron publicados por prime-

ra vez en Karl Marx, /.os apunll'J etnológiros tk Karl Marx, Machid, Siglo I, 1988. ta •
110 indicó la fi cha pret isa de su trab~jo. Krader, principal ·tudioso de to te to .
considera que Marx se había fa111iliari1ado on el te to d Morgan lu go, posterior-
' •1 \ 1
·1 1 1 AHI O l 'I 1 11 NCIJ\ \' 1 O Nlll O llf1 IIC>

d
avanz.. .,t l r hu t 11 l 01111 t•ndi< ,• 1l •una .
O 1 11
• ut h •l • d'll l• ~)ll ( 1( 1 lo •ste 111:itet mi lcl 111,1 1 < 01 11
1
• ) , 1 · ;,,

qu ' . ¡' , lulh'.1m, ni~ 111 ·v. 'l""•. '",, . ta 1' '
1111
P '." el 1 ·iliwr 1111 <Sllulio ,. lwns11vo <1 • la 11 at-,;,,,
, luntdd · ' 1.: sus 11\\'
Fn el \lt... <) l"' w ,
. · ,• 1 •, 1 , t ctl · I1,·L•.• , dr I1 b
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1 11
' '• " '- , ·,m, 11 , i.: las Ion11as s11 ," .. , .,
' • 11 1111 ' u 1
Pae . do,• a t U) .o ll..'St> ., ~,o d('S¡l ; lcg.<'> 11\1111
. ~1 osos
, <>m ·1 l;1rio 1 n 1
l)nm: ·ra l .,u·t e, el ·l m·mnsrnto · La 1(/r:ologw u!nnm,o, •r ht r
. , tt·tu l·id·t 1
e Clon , • "Formas que pren. . ·c.lcn
· r,,, la p, odu ción P•·.
~ 1. .. -.2 contenida en los Grnndnsse [ 18!.> 7- 18~8] , y tarnb¡ -:fl
t..ii,ta · · E 1879 t·
el p,imer volumen de El capital n , mee 1a111_ •I . tulio11
del libro de Kovalevski, La propiedad comunal de ln hma ¡1 7 i,
Marx había vuelto otra vez sobre este tema. Ello se convirtió, in
embargo, en materia de estudio profundo y _actuali,.ado lan
sólo con la escritura de los Cuadernos antropologzcos.
Las investigaciones que acompañaron su redacción fu ron
emprendidas con la meta precisa de acrecentar sus conocj.
mientos acerca de periodos históricos, áreas geográficas y te-
máticas consideradas fundamentales para poder seguir con u
proyecto de crítica de la economía política. Por añadidura
estas indagaciones permitieron a Marx adquirir infonnadón
particular sobre las características sociales y las ins ti tucion e · del
pasado más remoto, que no estaban aún en su posesión cuando
había redactado los manuscritos y obras en los años cincuenta v
sesenta. Aquéllas, finalmente, fueron actualizadas con las t o
rías de
neos los más eminentes estudiosos del campo, contemponí-
a él.

Ma':' se dedicó a este estudio, muy dispuesto en ténnino d


energ,a, en el mismo periodo en el que todavía ambiciona~
con completar el_ segundo volumen de El capitaL No .e o P~
de la antropologia por mera curiosidad intelectual, aunqu11·
1

mente, habría copi- d0 J0 h , 113

qnnnJ/u.:_
- ~11
I W.\ = ª e1~1extracto
_ -'·· Karl Mime 49 e-.. Lawrcnc
t . Kr.,der, hih•1<luffwn, n Ma , Los11,.ul.)~\,
ªr"'
uie r«oidando
. . ' ·• 0p. . · .~> lre
el peri()(j • el terna, cf. tamhi · n l te tlmonio
, d 1811I
™'
cribió nu "I h' . tranllctu-ncto
, e a pre 1stona y la t1101 • [ en l.ondr s, entre marzo yjumo d
M • Kil •. rl
0
Kautsky• en ¡.-• Lens,,crgcr
k .. (ede ) ('og,a ... ], por entonres interesaban tanto " '
"ci: Ka,¡ Man, E¡,,,,,.,,,, · ' -"•vtnaoon,. "'" Mu,,, y E"g,ú, dt, p. 4 t.
se), 3 vob., Madrid s· I ¡,,.,,.
fu,u1a.,,,,1a¡,,
!
U, critim d, la «onowúa po/iMI ( "'1JI
d•
, •g o XXJ, 1971 • vol. 1, pp. 43S-477.
' 1O NtJ I O 1101 1 ON'I l•. . .. ' 5

. . ll ' ll l " • < p< Jíl Í U fÍ'


1 1 011 .1 hi tóric ,
· >11 cimi n o
11 h l al, , t , ímilm nt , n I ir o d I j mp ,
. li l 1 > dil 1 nt s modo d pr du j .. n. ; ta le
1 1at~nnli "1 p· t·, I· 1Iu11l·m·11to · hi 'ri ó]id ala
i ll t1; 1·f 1nn i ' n I tiJ rnuni , d la i dad 43
1 i t i nd st ~ bj ti , 1 1· · ritur d lo uadernos
anhvp /' >ico 1 r r ·d t ,. t n ·o r úm n s y a otaciones
· nt br la pr hi toria, sobre 1 d arrollo de lo
f: 1niliar ·, ·obr la condición de las mujere , sobre el
ri n d la r laciones de propiedad, sobre las prácticas
munitaria e istentes en las sociedades precapitalistas, sobre
1 formación y la naturaleza del poder estatal, sobre el papel del
individuo e incluso otras cuestiones más actuales a su época
como, por ejemplo, las connotaciones racistas de algunos
antropólogos y los efectos del colonialismo.
Sobre el tema específico de la prehistoria y del desarrollo de
los lazos familiares, Marx obtuvo así muchas indicaciones útiles
del pensamiento de Morgan que, como señaló Henry Hyndman:
"cuando [ ... las tesis expuestas en] La sociedad antigua de-
mostr[aron a Marx], de modo convincente, que era la gens, 44 y
no la familia, la unidad social del antiguo sistema tribal y de la
sociedad de los orígenes· [él] modificó inmediatamente su
opinión anterior". 45 Precisamente fueron las investigaciones
antropológicas de Morgan sobre la estructura social de las po-
blaciones primitivas las que le permitieron superar los límites
de las interpretaciones tradicionales respecto los sistemas de
parentela; entre ellas, la que propusiera el historiador Barhold
Niebuhr (1776-1831), en la Historia romana [1811-1812].
Morgan había aclarado, sobre todo, y a contracorriente de
todas las hipótesis precedentes, que se había cometido un gran
error cuando se había sostenido que la gens fuese "po terior en
el tiempo a la familia monógama" y que ésta fue e el re ultado

0
Sobre este punto véanse también las reciente observacion de Pierre Dardot y
Christian Laval, Marx: prenom: Karl, Parí , Gallimard, 2012, p. 667 .
... La gens era "un cuerpo de consanguíneos dotado de un nombre gentilicio
común", cf. Lewis H. Morgan, La socüdad primitiva, Madrid, yuso, 1980, p. 129.
45
Dardot y Laval, Marx: prenom: Karl, cit., p. 408.
1, 1 F\IHlO PE J.,\ E · 1sl'EN<.I ,\ \ ' LO S N l JE 0 , , 11{111
• •1• " lh ) 'N 1 ~ 'i,,
d< "nn ongl< llH'l'.I< to eIe f ,11111 ias . •, 11 s11s studios
11
ll istm i.-1 de la h unwnicla d ck las soci •ciad<' ..1 • h1 • la
1l < '- 111 rg .
· •,
h, I ía 'rriha lo. lu ·go, ,, un a co11d11s 1<_H1 ele gran i111 ., ,;I tds,
t 1ar .. L:, fan iil ia patri:u ·~il 110 e ra ons1cl ·rada conH) la
11111!)ctra
d( . ,Un..,._ ,. mi ,i naria le la sodcclad , sino, como tui·,• 1.()f fl1 rlau
• , ,
< 1 aniza i6n so .tal qu · apare ·10 postcnorn1ent . y tn..-:. ,,s rcu d · ª.
l d l< que g •neralnwnt ' se tenía en cuenta. Aquélla" . . ·n.

111 i~Hi< d. ( hil con10l orgauilación


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para hacer frente porc~:'
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'a 1,, , ¡ isttud s de a. \1 a . uc 10 n1as p aus1ble era .sti poner
1, J 1 . t ncia dt \n~a ionna co~~o a~ue_I~a ª?ºPt~da por los aho..
r:írrene de A.nu: nea,_ la fam1ha s1nd1asm1~~' ,, practicando el
47
Prin ipio d l con1un1s1no en . su modo b de vivir . Marx criti co, .
11 cambio a Maine, con quien esta a e~ constante polémica
en la páginas de u resúmenes. En su hbro., Lecciones sobre la
historia antigua de las instituciones, él había concebido, "la fami-
lia privada [... como la] base de la que proceden el sept18 y el
clan, etc. "·19 El desacuerdo de Marx con este intento de mover
hacia atrás Jas agttjas de la historia, transfiriendo la época victo-
1iana a la prehistoria, lo llevó a afirmar que "El señor Maine,
como buen zoquete inglés, no parte de la gens sino del patriar-
ca, que luego se convierte en jefe, etc. Estupideces". 50 En su
confrontación, incrementó la crítica socarrona: "Maine, des-
pués de todo, no se puede quitar de la cabeza la familia privada
inglesa"; 51 "Maine traslada su familia 'patriarcal' romana al
mismo comienzo de las cosas". 52 Las demoliciones de Marx no
e ahorran mucho para otro de los autores leídos, Phear, d:
quien dice: "El burro de él lo basa todo en la familia privada"?
En cuanto a Morgan, Marx encontró estimulantes también sus
contra ·tacioncs referidas al concepto de familia, desde el mo-
m nto qu en su "significado original" la palabra "faniilia''--;
f am,·1w· outcnía la n1isn1a raíz de Jamulus (siervo)- " no tenia
•6 Maf'. • /·º 11/mnt
◄? 5 l'f110
¡·o¡.,rtro\
. "" Kml Mar.\', cit., p. 94.
l'1ul,, ¡,, YO.
:~ l'alah," iugl«· a que vit~,w a i11dirar la <livi i<111 el<' la familia sroce~a e ¡,taod<'Sól·
MJrx, f .o 11/nmtr, f.fnológirn, ,¿,Km/Mm ·, cit., p. 255.
60
!/Jul., p. 270.
' '""'·• pp. i7o 271 .
~, !hui., p . 284 . "l
~, K • p•
u ·11 I M ¡11· ,
• a d c 1' l11twd11rrió11 , <•11 ru l ~os ap,mt, t'lrwlúgicoJ dt. .Ka,·
, I tarx, ll,, .
7

unili,l llll 1 111,I 1•11 1 ll tl 111 1111


t.u nhi "l,1,1,, id11111l111 , p111• 1• la
1, 111ii · 11 1111,1 d1 l1Jdo lo :1111

tiHll\ 1111 ll\ l,1 ,11ci1 dad 'SIi E'ª"" 1... J 1, ,-,nm~
. t mpt '. pa1,1 podl't l' i,1i1 aisl~1<la ;1111,ífl(1r11:,rn •r t ,
qu oti •ina1ian1e11ll' l.111ocl,1-. f>élll ·s fu ,c,n dir tam

ambi , n n otJ o punto de us r ·súmcn · , añadí n n


on id ra ión propia, Marx escribió que la acumula ión d
qu za halla "inevitablemente unida con la famiJia m nó am ,
una v z que e da la propiedad privada de casas, ti rras, reba-
ño ". 56 De hecho, como se indicaba en el Manifiesto del Partido
Comunista, ésta representaba el punto de partida de la h" toria
como "historia de la lucha de clases". 57 En El origen de la familia
de la propiedad privada y el Estado [1884], libro definido por u
autor "la ejecución de un testamento" y que quería er un mo-
desto ustituto de lo que [su] amigo" 58 no había podido lle r a
término, Engels completó el análisi realizado por arx, n 1
Cuadernos antropológicos, afirmando que la mono m1a repre-
sen taba el

Esclavizamiento de un sexo por el otro, como la proclamación d un onfli o

1'>1 Marx, Lo5 af>urt/1'1 l'lnológiro d.l' Karl Marx, cit., p. 94. lorgan, LA WC11ed(;utprimitiva
cit., p. 469.
~~ Marx, Lm a/1unll'1 r/rwló1-.riro1 dr Karl Mar., cit., pp. 9 95.
·~• fhid. , p. 180.
7
~ Karl Marx y F1 it·drích Engds, Mmu'jie\lo del Pc,rtido Com&rnt ta, Karl M

Biw11rn.Ai1 ,SigloXXJ.i0t5, p . 117. t-:itlanotaala di ión·l man d·


1888, b1gels <'lit' I ihió: "La orga11i1.td611 intt·rna <lt' t·sa i dad omun · ta primilh ha
ido put sta t·n da, o, ,·11 lo c¡1lt' tiene dt· típit o, ron t'I { uhninant d ubrimi mo he-
du, poi Morga11 clt• la v,·ulaclera 11a1111 .,lc·La de la geru d u lugar n la tribu. .on la
rl integra, i<í11 de t• tas rn1111111icla<I s primiti , wm nzt> la difc:rt'nda ión d la
dad t 11 dasl's di ti111a y, li11al111t·111c, a11tagü11ic, ", ,bul.
' J•, ied, i, h Engt l , ,~, origm de la fim1ilia, /11 prop11d"d privada ,l tado, Su n
Ca, tago, 1H7~, p. 12 1.
11 1 11 1

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11 ta hi 11 1 i,1 1, i11 id ·0 11 el d ~a, r< 11<, el 1

I,\ muj, 1 l II la 11101H>g:1111iw y la pr im 't.l o pr d


UH nit1n plll' •1 11wsc 11lino. La mono, mi;, f ... j la form
l l h iliz:icla. en la ual podcmo. •• tudi~H ya la natuf'"'"ct] za
nt . rli i nv, , dt los antagonismo. qu alcanzan u pi nr1 d arrollo

inbi , n ,fa 1 • ·, por otro lado, había prestado gran atención a


1 n ~¡d 1--a ione d Morgan sobre la paridad entre lo exo .
finnan que las sociedades antiguas fueron más progre ivas
en cuanto al tratamiento y a los comportamientos hacia las
mujere . A propósito, Marx transcribió aquellas partes del libro
de Morgan en las que había observado que, con los griego, el
cambio de la descendencia por línea femenina a la masculina
[fue] perjudicial para la posición y derechos de la mujer y madre .
El antropólogo norteamericano había agregado que en la
Antigua Grecia "predominó [ ... ] un principio, dificil de en-
contrar entre los salvajes, de egoísmo calculado por parte de lo
hombres, que tendía a menguar la estimación de la nutjer".
Morgan evaluó negativamente el modelo social griego. Lo
griego "siguieron siendo bárbaros en el apogeo de u civiliza ión
~n el tratamiento del sexo femenino; educación uperfi ial d
te, ( •• • Y] su inferioridad le era inculcada como un p1in ipio
has~ el punto de qu llegó a ser aceptada co1no un h ho por 1~
mi..u~r" u1i·1nas,,. Pensando en contrast on lo 111ito· di
'~ uu d_<~ lási ·o, Marx agregó un agudo on1en tari ~u o: la
Jtua 1011. d las d1'c>sa · el I 01·11npo 1nu stra r nun1 · · · en ·r d
°
u, ª 1 1 ·ión anterior d'" las nnü .r s. Má · libr" influ nt ·
n io d
e pod r. Jun< , la dio a d . la sabiduría qu na d 1
a1 ~za d Z u · t l ,,,xi D
,. . . : ' ·' ' · la 1 . ttu ,t d Mo1 gan, a
< u ªJº in 'J II ió1 t 01 l · .
)l n obr otro t 111 d iinportan 1

1 ngt 1 • J,;/ ongn, ~ k1fi ..


uM r / 1, a1tulu,, la propi <lllCL p,-ill<1da l f , ,_,tado it., p. l
• .o ªr mt tnol ig; o tl Karl Mm
; it., p. l
·¡¡ ati , : l 01 i 11 1' h1 1 ·la ion k f r 1pi 1· , .
ll ,lo > d . 1 ho, lwhí:, · wl I i 1, , 11 .
' "tlicfa l 1111 le di tinto tipo 1 1, par •r t y
~:n1 ., • • ; M t • •
. f'lltn: 011om1 o ,oci:,1 . cg 111 orga11, u 1 ,u ton
l,t id ntal la· 1 ,lZ< 1w · l • Ia a l u I t1 · 1 ·1011
. ., 1e1 1st• m· <l . .
JJ uv
~: d i1 ~ qud •n ·I qu · los un.· ng 1ín ·os c. trtn · ' tos y L
ladón I I 'll ·1 t ·s o k ada p rsona · más p · ííica (lo
1
on:an Tuín , ' n " 1 hijo l I padr , d ·1 h ·rmano d ·) padr · y
d l hij d l h rman d I padr ")- y d Ja d<: adencia, en
cambio, d 1 1, ifi at rio - n el que los consanguíneo · están
r a 1upado n cat gorías, in que el grado "de cercanía o lejanía
del ero'' ea t01nado en consideración ("mis propios hermano y
lo hijo de lo hermanos de mi padre son todos hermanos míos
por igual")- debían vincularse con el desarrollo de la propiedad
y del Estado. 61 En el libro de Morgan, dividido en cuatro partes,
aquella sobre el "Desarrollo de la idea de familia" (111) estaba
puesta después de las secciones sobre el "Desarrollo de la
inteligencia mediante inventos y descubrimientos (1) ", del
"Desarrollo de la idea de gobierno" (n), y antes de "El desarrollo
de la idea de propiedad" (1v). Marx invirtió el orden de los temas:
1. inventos, u. familia, III. propiedad y IV. gobierno, para así hacer
más evidente las conexiones entre los dos últimos.
Morgan afirmó que, a propósito del "principio aristocrático",
a pesar de que "la riqueza y el rango" se justificasen, desde hace
millones de años, "sobre la justicia y la inteligencia", había
"pocas dudas [ ... ] respecto a [ ... ] las clases privilegiada , [ ... ]
no ha dejado de mostrar el carácter oneroso ( burdensome) de u
acción opresiva para la sociedad". 62
En una de las páginas finales de La sociedad antigua, copiada
casi por entero por Marx, dedicada a las consecuencia di tor-
sionadas que la propiedad podía llegar a generar, e encuentran
expresados algunos conceptos que lo impactaron profun-
damente:

IIIM
l . arx, los apuntes etnológicos de Karl Mane, cit., p. 80. Mauri God li r, H<nium,
r<l]~~ mllrxiJtes en anthropologit, París, Frc1n{ois M p ro, 1973, pp. 178-179.
Morgan, La sociedad primitiva, cit., p. 543.
} l. ¡ • \ •m Jll 1 \ ¡; 1.'iTI.NCI, \ Y I OS NlJI, V .
. os 11<>1(1/

lt t '·,· . 11
11 u 111.0 (h 1., t 1,·1 1z: u H>II, t' < t•s:11, olio dt• h fll <>~,, -S,,
1 • . ' ºP 1<·cl,1f1 11. . '
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• • • ,. S \l',()'i l' I •11¡
tu , 111 11 , . ,mpli I h , . y ,u ;ul1111111,11,H 1011 (111f/11,,g,1111•nt) tau hrthil · 11 <1,, 111
• • qm· .st· 11:t tom·t·,·tido ., 1>,1t ,1 11,111 ,i
,. 1 1 ¡ " int< 1 •, • de 1t " pi )¡>1t·ta11os,
. 1>,tt,t<•l
ll.l • l \ ll 1 •1 iu m!J\llal 1 •... I :t 111e11t • h111naua st· si •111. el 'S< e,,
l> 11 <·ht1, ,
1( (•¡ l;tcJ· . l
pt ,pi, 1 , ll j Hl . 1 1 •g.11.t el día. in t·mha1 ro, en <¡lit: •I ¡111 ·le l<> h '1 '111 11• 11
· 1 l I I' · l I . . lt1n,111 11 ~(:
1 \ h•I ta h,min:u la p1 >1 1t a(. , ·e · 1111 · 1H o as r ·la ·ion •s· •Cll(J('<lt •.
,. 1:, 1 1 >pi< tf.td. d 1, ·ual ( lt' •l pr >le ·t ,·. a,í omo ck las obJi ,. ,• -~ 1"<1,,
, . . . • •" • · , , · l{,t l<>tt<:
limita llllll .· dt ltl · d 1 t. ho:-. d 1 pr ptt un s. Los es . el • 1.
101 •1 . y
a soc,td·
pn t den .1 I< d I indi"idu ) el pr bl m. ~ table<. :r una reh . . . "''
< ton .)U le;¡ y
•1nn Hlfr a ntr · , to do •

La di olución ·oc i I m na nt ~er la tct mina ión d una empresa


de la cuaJ la propit•dad <f u,~ cli< ha mpr sa con 1ienc los
elem nto de u propia d l ida, <.n el gobierno, la fra.
temidad n la . o icd, d, p1 ivilcgio. y la educación
unive aJ nticipan I p 1 \, do de la sociedad, al cual la
periencia. el intel cto •r,i (1111 nivel supe•
rior d la ·oci dad) rlfü ,mis ·levada, dt' la liberlad,
igualdad · fraternidad d

La civilización ··burgu a no ria, por lo tanto, la última eta-


pa de la hun1anidad, ino qu r pre enta, también ésta, una ép(}
ca tran itoria. Si é ta urgió, aJ final de do prolongadas época5
definidas (en lo término en boga en aquel tiempo, "e tado
alvaje" Y "e tado barbárico"), uce ivamente con la abolición
delasformascomunitariasdeorganización ocia) (implo ionad~
1~~go de la acumulación de propiedad y de riqueza ) , la ap~n~
non de las clase ociale el E tado en ton ce la prehi wna)
la historia e taban d e t:Jnadas
· '
a encontrar '
e nuevamente. 65

6S Lo parénte ¡ fueron u d /e5 ,111oló-


giros d, Karl M . n agrega o de Marx, vé e Karl Marx, los apu 11
"4 arx, cu., p.113.
Murgan, /..a ori,.dad '-- . . .
MGod r . y••mitiva, Cit., p. 544.
e ter, cu., pp. l 7~J 79 _
' l O OS JI IZ r ]
n. l \ H UL 1

áti
l ,1 a 11 < 11 id ·1 c"l• 1,,.l
!
ti h11 h1 . l~ll 1 l.lC 1 111 limi .,
)l Ull•'l l l l ht ~\ ~ió n opt imis11w <
l .
r ] pr gr um -
'. hd sin i11\on11 h1 11 • • ith1d de Ir 1 1 ha p ,lí i
l)ll• • , ., J .,, j .,,
·u L no hq ot ·ttzo · 01110 • o u 1011 , r • "n 10n
lll• , 1 ." o l 1
d 1 "mito del bu ·n s~• ~!~' . ne 10,, nun ·a tuv}
11
d n'gr •so al ¡ asado, sino, orno hél br agr gad I
liht le torg¡1n, au ·pi ·iaba, ·n e m bio, ·l av ·ni d n ni 1
up 'l.·l l • el la ·o i dad""li . . basada
. ·n una nu,, va fi rm,. d
pr ducción . un modo d1sun_t? de o~s~mo. . . ta, _ad ~ , . o
·urgiría graCias a una evoluc1on mecan1ca de la h1 tona, 1no
tan ·ólo a través de la lucha consciente de las trabajadoras y lo
trabajadores.
De los textos de antropología Marx leyó, al final, todo lo
relacionado al origen y las funciones del Estado. travé de lo
extractos de Morgan, recapituló el papel desarrollado por e ta
institución en la fase de transición de la barbarie a la civilización; ;
mientras, con los apuntes tomados del texto de Maine, e dedicó
al análisis de las relaciones entre individuo y E tado. En con-
tinuidad con sus más significativas elaboracione al re pecto,
desde De la crítica de la filosofía hegeliana del derecho público [ 1 43]
a La guerra civil en Francia [1871] ,70 también en lo Ouaderna

66
Marx, Los apuntes etnowgicos de Karl Marx, cit., p. 113. Según Krader." 1arx id n-
úfka con la concepción de Morgan de que en las comunidade · primiti, e.: • ti· el
modelo de sociedad que el hombre reconstruirá una vez ha)'a uper.ido 1 d fonna i n
que ha impreso a su carácter el cst.a.do de civilización. Sólo que. a clife1enci de :to
Marx afirma con claridad que este proceso se realizará a otro ni\el que n la . iedad
primitiva; que en él se trata de un esfuerzo humano, de un e. fuerw cld hombre para el
hombre y por el hombre", en L. Krader, Jntroducció11, cit.. p. 22.
67
Cf.Jaime Labastida, "Prólogo", en Lcwi Morgan - dolph Band li r. M' · o a11h-
f!;Uo, México, Siglo XXI, 2004, p. xx11.
tillCf. Kr.tdcr, lntmdurrión, ci1., p. 26.
w E11
este texto Marx hahló de "la oposición rntre F ' tadu v ode<lad bur u [ ... )
el~ lado no reside en la sociedad hurgue a, sino tuera de tia". Karl Ma . Critica cu la
110
{ " /ia <kl Eltllllo d, Hrgtl, Madrid, Bihlioteca ue a, 2010, p. l 2~. "En 1 d m I i 1
lado rnmo algo específico e ólo e pedfu o ... Lo. fr.rn · mod m lo h n inl r•
prctado en 1 •et d , •. •
J e enu o e que el E. tado pohuco uen que de pa1 r n 1 , rdad ra
, t•111ocr,u ia· i lt'. •• 1• t • •.
< • • n rpretanon corre<'l.t, en cu.tillo li t,u o, <omo l do pohll o. omo
.c1111,111unó 11 d . d
11 1
. • t'Ja e valer por el todo", Karl Marx, Critica dt la Jrlruofia <kl &Indo d, H
,.,,. ' lit,, JJ. IOO.
70 •1 •
icuua ano despu la nítka se• d li11t·.1ha ,,,m nlt'jor:" 1p o qu I progre ot
1 J. 1 RI O ll C Li\ 1• • 1 " l'J, N LI A . LO N U • O JI O
,, ) 1

antm/ lógi VJ 1•h~• .· 1 pr ": ·11t6 al E. ~a 1 . , •m un p


tnnb1 sm ta l, nua 111 ·rza que 1111¡m • la
1 vi
1,t
p i n d I individuo . . . .;
En la, 11 t~,s 1 da ' ladas e n 1881 , ll1 s 1s 110 oh, , 1, t ,,
1 itario v transitorio del Estado y, r ·fi, i,~11d is• ti Mai'rt ·r p
Ló: I • p 1

hinc bnora, Igo mucho m ..fa profundo: que incluso l,1 •xi renci
' ''1 "Jldr n
mente suprema e independiente, del Estado, no es más <¡11c 11 11 u apari nci
qu el Estado en todas sus formas es una excrecencia ele la so •il!u d. In
1
su apariencia no se presenta hasta que la sociedad ha alca,u.ado un ci
grado de desa1Tollo y desaparece[rá] de nuevo en cuanto la sncicdad II gu
un nivel hasta ahora inalcanzado.

Luego de la crítica hacia la institución política, Marx continuó


con aquella hacia la condición de los hombres, en circun tanci
históricamente dadas. Para Marx, de hecho, la formación de la
sociedad civilizada, con la consiguiente transición de un ré-
gimen de la propiedad común a una individual, "genera una
individualidad aún unilateral [¿así llega a destacarse unilate-
ralmen te la in divid ualidad?] ". 71
Si la "verdadera naturaleza 'del Estado' se mue ·tra ·ólo
cuando" viene analizado "el contenido [o sea] los intereses 'del
Estado', esto muestra que éstos 'son comunes a ciertos grup
sociales, [... son] intereses de clase'. Para Marx e trata de un
'Estado que presupone las clases'". Por lo tanto, la individualidad
que existe en este tipo de sociedad "es una individualidad de
clase", que "se basan todos en última instancia, en condicione
económicas". 72
En los Cuadernos antropológicos, Ma1 desarroll( n > po a
observaciones respecto a otro te1na, que le fuera sugerid p ,r un

de la moderna industria desanollahan, t•nsand1ahan }' profundimhan I u1tag nismo?t


clai;e en1.re el capital y el t rnh,üo, el pode, estatal fue aclciuirit'ndo lada vc·z m: d ,ir.•~,
ter de poder nadonal del capital sobre el traha1·0 ch fut•1 za ,,übfül1 org,miü d,, p~• •
1 . •• • • , r (n~/ (11
c~c av_ll.acl(>.n sonal, ele máquina cid despotismo ele clast'", Kad l\l 11 · , 1.agurrra
hatir,a, en id., Antolof!a, cit., f>¡,. 406-407.
71 M . ti~ Km/ Mm , c.it., p. 28H. CI. Ki.ukr, /,u,w1'
~,.J ÓII ll,,
0 •
p. ;.:Jb, a,:x, l..lJs apuntPJ et,wlúg,rm C'l '

71
Marx, ihid,
L, 1 ' I t.NLJ¡\ ' 1 OS NIJI, 10 1(CII 17,( N l L ....
,,
p(l l}I 1
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• lit 11 0 d • dt f 111irio11< li
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1,ti tH u 1 ·pttl tos < l.' l llllltl étlono ·, ,,rx , m
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pn st• I es le 1 llpo:
. ¡qu ·l. <l'ia)
11o
11
ht ,1< n l,ts
. 'I"
jt t ,., 'ana
Finalnu.nt , n1 diante los libros Java, o córrw ar/ministrar 1.1na
rrilonia, d Mon y, y La villa aria en la India y Ceylan de Phear, arx
tndió lo efi cto negativos de la presencia europea en ia. En
qu onciern al primer texto, Marx, para nada intere ado en
l opinione políticas de su autor, encontró útiles, sin embargo,
la información detallada relativa al comercio que la obra
contenía. 74 U na aproximación similar tuvo con el escrito de Phear,
del cual privilegió los datos que éste reportó sobre el estado de
Bengala en la India, ignorando las débiles construcciones teóricas.
Los autores leídos y compendiados por Marx en los Cuadernos
antropológi,cos habían sido todos influidos, aunque con matice
distintos, por la concepción evolucionista imperante en el
tiempo y algunos de ellos incluso eran convencidos sostenedore
de la superioridad de la civilización burguesa. Un análisi de lo
Cuadernos antropológi,cos muestra, de manera evidente, que arx
no sufrió influencia alguna de parte de sus impostacione ideo-
lógicas.

"Cf. Krader, Introducción, cit., p. 34 y Christine Ward Gailey, Communiry, · ate, and
Questums o/ Social Evolution in Karl Marx's "Ethnoloffical Notebooks ", en 7'he Politics ofEgali-
tarianism, ed.Jacqueline Solway, Nueva York-Oxford, Berghahn Books, 2006. p. 6.
74
Cf. Fritjof Tichelman, Marx and Indonesia: Preliminary ote., en hriftni aw dem
Karl-Marx-Haus, xxx, Marx on Indonesia and India, Karl-Mar -Hau • Trier, 19 3, p. 1 .
respecto véase las consideraciones de Engels sobre Mon : " ría bu no si algui n ·
~mara la molestia de explicar el socialismo de Estado, qu hac trag ho , on un
CJemplo que está en plena práctica en Java. Todo l mat rial encu nll njava, o ,te
cómo administrar una colonia [ ... ]. Aquí se ve cómo los holande e han org-tllli do la
producción del Estado sobre la bas del antiguo comuni mo d l· comunid de han
a&egu_rado a esta gente una existencia qu según ello e confortabl . R ·ultado:
~~t:~e ~I pu~blo al nivel de la estupidez y s at oran 70 millon d marc al año
de ~ ª las Ca.Jas tata) s holand sas", Friedrich Eng 1 a Karl Kautsk , 16 d fi br ro
1 4
• en Mt.cw, vol. 47, pp. 102-103.
•14 El. l•i\RlH) n E LA i,:. ISTENC IA Y LO S NU JW o s IIOI{
1/fl t,r, 1
, . :s
l
Las I orías del progreso, 1cgen1onicas e n el siglo X ••·
difundidas tamhi ~n cutre antropólogo Yetnólogos rx, %111
, , . •• • ' ))OSttl)• h /
q lH el ' lll'SO de Jo-; •venLos egu1na a un recorrido . rt <lfl
. • l y.i el· 1
d "1 ido a fa tor •s , terno· a j a acc1on 1umana, que proc. ·•1< rj,
1
·
·n ·stad10, ·
'uce ·nos onca t enad os e~ tr~ e JI os, y quecetecr·~a
con1o única _. igual meta el mundo capitalista. n1a
En ,1 Jap •o de pocos años, con la llegada de la Segunct
· · ª fn ttr:
na ional, tan1bién entre las fil as d e I movirruento obrero
. ., d 1 torno
cuerpo la ingenua convicc1on e progreso automático d.
.
hi •toria. La única vanante respecto d e 1a version
.•
burguesaef la
Ja preví ión de_ una últim~ e~apa que ve?~ría seguida luego d~~
"colap o" del sistema capitahs~, ~utomancam_ent~ destinado al
ocaso: el advenimiento del soCiahsmo ( ¡por anadidura, a conf.
nuación, definido como "marxista"!). 75 Este análisis, más allá d~
ser epistemológicamente errado, produjo una suerte de pasi-
vidad fatalista, que se transformó en un factor de estabilidad
para el orden existente y en debilitamiento para la acción social
y política del proletariado.
Dicha posición considerada por varios "científica", ponía en
común aquella ya afirmada de origen burgués y la otra que
comenzaba a emerger también en el frente socialista, Marx
supo oponerse sin ceder a las sirenas que anunciaban el curso
inequívoco de la historia conservando su enfoque característico:
complejo, versátil y multiforme.
Si, en presencia de tantos oráculos darwinistas, Marx pareció
ser un autor incierto y vacilante, 76 por el contrario, supo huir de
la trampa del determinismo económico en la que cayeron. en
cambio, muchos de sus seguidores y de sus presuntos continua-
dores, a quienes se les imputó una de las peores caracterizaciones
del "rnarxismo", más allá de la sideral distancia de los propósitos
respecto a Jos cuales consideraban inspirarse. _
En los inanuscritos, en los cuadernos de apuntes, en las carca~
dirigidas ª los con1pañeros y a los militantes que estaban en
contacto con él, Y ade1nás en las intervenciones pública ' que

1~ ,x Mart ello Muslo /1.'lw 11 . - . . . . 2()11 P· ¡93. .


1,., ( 'tAl · ' 'r" <nt1 nlarx e. 1 marxum, Roma Carocct, • (l(ltftl
'· <'.ssa11d10 01sic .·13 ¡ . ' ' . , · t titila
''" ·, 171
• " · < • · " rnt1rl'Z.1011e mate,iali\la dRlú, socit/11 1rntica
r""" "· ''11 L<'wii, l len
ry Morgau, l.n sor,rtti
. a11/irn, Milán, Feltrinelh,
· . t9 70, P· VI 1•
\tUHl ll l 1..,\ 1 l u"l 1 NCII V I C S NIJLVO lI IUZON I LS .. , 5
11 1
., ddinith'é,1111 ~111 c po ·as a e c111sa d • te 111 , dr m farr ili
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e las 1n, c,Li 1 a ~iones r ·:dizad,1s sobi lo, t ·x to d • anu·op<
1
) >Ía qu, le o,
sint ·tiLÓ, sacó la c.on ·Jusi611 d _. qu • ·I progr o
htHllano h,t 1,1 pro edicto más rápidamen t , ,n la ~po a Pn la
tics , h.tbían am[ lia lo las fu 11l ·sel · subsbt ·n ia, comt;nü11 ido
;t)ll d na imicnto d la agricultura. Hizo acopio d · las 1nfi r-
macion •s hi ·tóri a· y d lo datos recogidos, pero no compartió
k>s ngido · e quen1as sobre la ineluctable sucesión de deter-
lllinado e ·tadios de la historia humana.
Rechazó la rígidas representaciones que vinculaban los cam-
bio ociales solamente a las transformaciones económicas.
Marx defendió, en cambio, la especificidad de las condicione
hi tóricas, las múltiples posibilidades que el curso del tiempo
ofrecía y la centralidad de la intervención humana por modificar
la existencia y marcar el cambio. 77 Fueron éstas las características
sobresalientes de la elaboración teórica del último Marx.
Al la par de su estudio de la antropología, en la primera
mitad de 1881, Marx volvió a ocuparse de las matemáticas, di -
ciplina con la cual, en el pasado, se había aventurado en diversas
ocasiones.
Al principio de 1858, Marx informó a Engels haber cometido
tantos errores de cálculo, durante la redacción de lo Grun-
drisse, que, "por desesperación, se había metido de nue o a
estudiar álgebra''. Había confesado a su amigo que "la arit-
mética [le había] sido difícil, pero [que] por la vía indirecta
del álgebra llegaba a una solución". 78 Entonces, inicialn1ente,
el interés mostrado por Marx por la ciencia de lo número
fue funcional a sus estudios de economía política y a lo· pro-
b!emas teóricos que éstos le presentaban, habi ndo con1pren-
d_ido que era urgente, para resolverlos, emprend r inve tiga-
c1ones específicas.

77
Cf. Chri:H.ine Ward Gailey, Communitv, Stat,, a11d QutJtioru o/ &t-i<1l Evulutiu,t, fit.,
pp. 35 y 44. •
71
Karl Marx a Friedr1·ct1 E,,g..~ l , 11 d en ro d e l o.
u5s , en MH,W, vo1.,
·1(), p.~,,.
<>,t.t
1• l. J•'A nt>O IJI l

J 1 011 > la lo uand< ~" ta tu i I un ini ¡


1.: r • m la m, t 11u'íti a . 11{i ió 11u l r f III l
~11, d . 1] útil¡ .r1Elra/1ilfll, 1 ,ju >l t 11t • int• ,
/>e-n,, IJUlllod . aun1~r, n ·lfirnbitoc.l • u~ · · 'd din 1]
1
un rá .t ·r 1nu ' -"SP ni.
'a a fin 's d • l GO, mi ·ntras su n1t,!j •1
ru la , la hijas ·"" ~i1<jaron el • la ·~1sé1 pot m,
far·, qu · h.1bia d .,bido transformar · ·n una
fi nner ·, habia ontado a Engels, qu ·, dada la ir un n .
1
'' :tá p1-;i tica1ncnte out of question [f~era de cu i, n] q
criba artículo' [para The N~ Y~k Tzmes]. ~a única < up .
que 111 e pernlite conservar m1 quzetness of mznd [tranquilidad
e •pídtu] necesana,. son l as matemat.I.cas
,. . ,, .79 C onservó e ta co
tumbre hasta el fin de sus días.
En la correspondencia con su amigo, que en ese tiempo ~ ía
en Manchester, se refirió al placer que la matemática era capaz
de procurarle. En la primavera de 1865, contó a Engels que
durante los intervalos de la escritura de El capital -para cu
término se deslomaba "como una mula [ ... ] aprovechando el
tiempo en el que se sentía con ganas de trabajar dado que I
forúnculos estaban siempre ahí [ ... ], pero no mole tan el
cráneo-, hacía cálculo diferencial dx/ dy". Era ésta la únic
actividad que le interesaba, fuera de su trabajo principal "toda
otra lectura me conduce siempre de vuelta a mi escritorio . En
el curso de los años sesenta Marx continuó este camino. Es m:
desde finales de esos años, se dedicó a la n1atemática de un
modo más sistemático, escribiendo algunos cientos de p: ·u
que, posteriormente, fueron denominados Manuscritos riatem •
1
ticos.ª En 1881, finalmente, Marx concentró su aten ión.., br
las teorías matemáticas de Isaac Newton (1643-1727) y d L ib-
ni~, quienes, en el pasaje entre el siglo vu l siglo .. ,,ui, 1
pnmero en Inglaterra, el segundo en Alen1ania, habían inv 11•

'IV Kar·I Marx a Fried uc


-· 11 E.nge1s, 23 de novi m br el 1860 en tE<. w , ol. 41 , P· • l ·
80
Karl Marx a F · d · 1I L' ' ' l · h t:J
,_ C uc uc a:.ngels, 20 de mayo el 186!l n Karl ha • Fai <11
g aa, LArtas ~obre ÚJj rin,cias ¡ l 11 ' • 197 ,
p, ..:,o,
110 t e '(I aturala.a J\1 las malem,ílicas Bar lona
.t ,
1agram, '
81 Cf ~ c. •~I
• • ,,ya Yauov kay.t. p., 1i 101he · faJM"""jco,
Manumipl.I Lo d N ' tace l!i68 Ru.uiau Eaitio,i, t~n Karl far , i''t
' u rea, ew Park Publi ~uion ' 198 • p. 1 • •
1( 7
11
d I n i nl
1• 1
(
•)
1 1
•1 i1 · l 1 1

' •
n 1ntl' u ' i'1•
I t ti 1 ,
11 'tlU" t ' f 1 •
I difi n al
¡ ¡,;11 j-.1 mfüi
11
'fi•111Hial ilus11(
l . J •
l, 1111 kdi<ado ' ~• Eng , a qu, n , '" P r
r:. t ll l l1' iado~ p:1rn 1 ibit su jtti Í ,
1 0 , •stttdios el Ma1 .. obt · la hi. to, Íc d J
omcn1.aron con su · ol'Íg n · , cstu\•i, 1 on ~ m
\l<-'
~1 c:critura de 1nu ho apunte y esbo,o pr limin r
<rnicron un objetivo preciso: criticar lo fundam n
~álculo infinitesi1nal, negando la existencia de una mat m~u.~~
primaria con relación a los diferenciales dx y dy.85 En el cu
de estas investigaciones, él discutió, ante todo, el fundam oto
"místico" del cálculo diferencial desarrollado por ewton
Leibniz, porque ninguno había ofrecido alguna explicación
formal sobre cómo podía seguirse aquél. Marx lo criticó p r-
que ellos lo habían introducido, pero sin definirlo. 6
Este aspecto negativo había sido ya captado por otro 2'railde~

Entre Newton y Leibniz estalló una áspera controversia, a la que le ·iguieron cu-
82

saciones de plagio, sobre la primicia de la invención. Cf. A. R. Hall, Philosophm at n-íu,


Cambridge, Cambridge University Press, 1980, p. 234.
85
CT. Augusto Ponzio, lntroduzione. I manoscritti mate,natici di Marx. en Karl . ta.rx,
Manoscritti matemalic~ Milán, Spirali, 2005, según el cual "Marx e pone u con pdón
de la diferenciación algebraica y del algoritmo correspondiente para encontrar la deri-
vada de determinadas clases de funciones", p. 7.
84
Cf. Karl Marx, Mathematical Manuscript.s, Londres, ew Park Publi tion,. 19 ,
pp. 35-106.
85
CT, Lucio Lombardo Radice, Dai "manoscritti matttnatici" di K. Mmx. n Critica nwr-
:ruta-Quadmii, 1972, 6, p. 273. En sus manuscritos, Marx llamó "alg braica• ada pre-
sión que no contiene símbolos derivados o difer ncial s " imbóli · • l· presion
que contienen las figuras propias del cálculo diferencial, mr las uale e taban el:
dy. Cf. Ponzio, lntroduz.ione. / mano.fcritli matematici di Marx, cit., p. 26.
86
Disculpando a Newton y Leibniz, podemos subra ar que llos, igui ndo pro-
~lemas distintos y desde distintos punto de vi ta, ea de cont nido como d pe pe -
Uva, habfan creado este método ele cálculo sólo como pn dimi nto alg brai o parcl
íC$0lver algunos problemas geométricos. No habían pr ocupado d e pli ar l fun-
damentos, que perman cieron misteriosos ind finidos.
1' 1 1, t t>O 1)1• t..,\ l..' IS l t ,Nr:1,\ \ ' tos NlJI, (>
' 1lt)J I
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m,t"m:íii< ..,, 1Ht10.Jc:111d ' t\lc·111',•tf (I717- I78\) y Jt,,
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mdo m diautt~ t1110 p11m11w111t· ;ilg<'br:1ico y el ,., 111 :t<, 1
fun i n dl ri\'ad:1, no hahí:t n llegado a ' <.so lv ., ·l P" ,hlcr~1.~, d_
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dt , 1 •

1 ara 11 profundi7:1ci6 11, i1'.s:11isf'<'cl_10, de ·icJi<, ontin,iar


11, ti ,1 iorw.s con d propos1lo de as1gnrn; de· man en, n,, "rn~
ti , " 1110 ohrc_bast'S. <Hl cptualcs, un ·stat 11to form al y rigur~
. o, 1 ·il ulo ciif 't n .ial.
in ~mbargo, "I no conocía los nuevos estudios en la materia
d do que •u. conocirnientos de la literatura rnatemática '
habían detenido con ]os descubrimientos alcanzado al inicio
del iglo . 1 . No alcanzó a actualizarse sobre la soluciones
encontradas por dos matemáticos de u tiempo: Augustin-Loui
Cauchy (1789-1857) y Karl Weierstrass (1815-1897), 87 coa que,
probable1nente, le habría permitido avanzar en el objetivo que
e había fijado.
En cuanto a la lectura de los Manuscritos matemáticos por parte
de Engels, en agosto de 1881, éste se armó "finalmente de valor
y comenzó a estudiarlos". Felicitó inmediatamente a Marx
considerando que se había hecho "finalmente claro aquello
que muchos matemáticos sostienen desde hace tiempo. ·in
lograr encontrar una base racional, o sea que el cociente difr-
rencial constituye el elemento originario, mientra que las
diferenciales dx y dy son deducidas". Engels estuvo tan altan1t nte
implicado en estos estudios que comentó con su anügo: 'd
asunto me resuena por la cabeza durante todo el día. incluso la
noche anterior he soiiado que, para diferenciar. daba a un tip<)
los botones de mi ca1nisa y aquel se las piraba".HH Las discu:ion'
sobr e) terna entre Marx, Eng ·Is y su a1nigo --n 01111111 'Ulllld
Moor (]838-191 I) continuaron hasta el fin del ario sigui nt ·
En noviembre de I 882, Marx todavía estaba con encielo d
17 fiab..t
nwe,Jláú "ª dque. ag1<•ga, ' adt·m s, qut ¡a ronvic ei<'in dt• M r dt• qu t 1 1111
· J){)li 1110
co t' 1,ics • l1ud11d, f'11·I • , IO ' 1 tl1•1
con Íderad· J • llltlll pror •sos conn to. cid 111u1ulo 1 •'
a 1oy 111kt uua,
• Fri d1kh l-.r1Kt•I Karl Ma, 1H I l ¡.l. 2,
• ' t ªKº to de 1881, .11 Mt:t. W, vol. 46, PP· ._
l 1
ti i ll
Ii i ' n ¡ .u1 i nla, iz~ Ir 1 11 d' iJ
lt
t, I 1 1:, •id~tcl ·b 1 · ·lint ·, ~
l -)n ! <. 1 1 h .i ó 1 11 1~' ¡ 1 , í re ·1
ltllll ll l rt 1/Jital. t.u . : i11t f • ) , ( h, "
ináti ~ 1 w 1 Y no ·n su a¡ li a fa ,
id , n ·unhi al ini io d 1 · a110 · » "n t,, w d
di "<l finir [ ... ] 1nat máti am nt ", ron ba n 1
un ¡ n - de lo pr cio , "la leyes principal d 1 n 1 •
-u 111 meno e taba entre sus intenciones, a p ar de J
mentado por algunos expertos en estos manu crito ,91 red e r
un ·crito propio sobre matemática.
Lo Manuscritos matemáticos hicieron emerger, en cambi la
peculiaridad de la relación que Marx tuvo con la matemática.
Ésta representó, sobre todo, un estímulo intelectual útil para u
im·e tigación de su método de análisis social, en particular con
relación a la dialéctica y a la representación de la "totalidad". La
matemática, en fin, se convirtió para Marx casi un lugar fi ico·
quizá un espacio lúdico donde retirarse en los momento d
mayor dificultad personal.

'
3· CIUDADANO DEL MUNDO

Aún tando totalmente absorbido por tudio · t ri ain I t #

más d mandant s, Marx no renun ió nun a '\ int .r ·a1 p r


los principal s v nto onó1ni os d políti int rn i n 1
d u 'po a.

: Karl Marx a Fricdr id1 En!( Is, 21 d no\'it·mhn el 1 82, n tu. , ·ul. 6, p. O.
1
Kail Marx a Fri drich Eug 1, !il de mayo ck 187. , n tu .w, ul. , p. 04.
Parí C!, Al iu AJ oufJ , lntroductiu11, n Karl Ma1 , l ma11w 't mathhwtiqtus di a, ,
' f.c. (J11o111ica, 1985, pp. ~o ·11.
0 rl. R1 U 1 1 1 1 • 1s 1 1

D h h , ta \111l . tor 1 1n tu~ I J O •


ibía, ad · m ( , ' h t?i I . 1 llll i'n ;,
H,

1 ,11 a. u elfos nmc ui.i b;,11 i•mpr


~u mirad. uri > '\ ., 1 la 1 uoti ia , t • ·m 1 Íé n ,. h
i· t ní·1s 11 ·lasr 1i11 i1 ;d tH>tida ' n t rn~n 1
P •,.•n v,
~
1
11 m d d µ) l -'t • uu onstant " lll ·111 i11fr trn" d >. n
J unt n t Ll' l • turas, la . on "'Spond ·11 ·ia e >n J,, ..
. ,, 1lrl n
p Jíti o,' " int 1 tual • · d d 1 · t1 n tos pa1s s 1 ·pr • ~ntal
nudo, una fu nt adicional para mant n "r · inform el '. • c.>

p rar nueyo· e t1mu ,, 1os y profun d izar


' en las m · o,div10 r
t 1nática .
La cue tión que le fue planteada, al inicio de 188]
Ferdinand Domela Nieuwenhuis (184~1919), el mayo/ e!
nente de la Liga Socialdemócrata, la principal fuerza poli!
ocialista en aquel momento en Holanda constituyó, por ej
plo, una ocasión para aclarar, nuevamente, su mirada obre 1
proceso de transición hacia el comunismo.
En vista de un congreso socialista de 1881, convocado con la
ambición de reunificar los partidos más grandes del proletariado
europeo en una nueva Internacional, Nieuwenhuis se diriITTó a
Marx para resolver una problemática que consideraba deci.i\'a.
Le preguntó cuáles eran las medidas, de carácter político
económico, que un gobierno revolucionario habría debido
adoptar, después de la toma del poder, con el fin de garantizar
la victoria del socialismo.
También en esta ocasión, en congruencia con la antetior
Marx se declaró del todo contrario a responder con una fünmtla
general. Preguntas similares, de hecho, eran por él con. id íc\das
"una tontería", desde el momento en que "aquello qu 't'. rl b
hacer, Yhacer inmediatamente, en un parti ular nlom nto d 1
~tu~~' dependerá en todo y por el todo de la reales condit ion
hJStoncas en las que se deberá actuar". Para Mar , por lo t·ult
realizar esta pregunta "en abstracto" repr sentaba ''un problenl:t
fantasma , e uya un1ca
, · solución
. sólo pu d , · ,,,J la
r la cntlca

it Pr · ·
evi to •nicialm nt
prohíbició .
z, .
n unch, aqu 1
1'11 dr b
d • arrolló, n ambio, u P.11
n •mpue ta por la policía, n la m
p qu ña hui d d ,oiia.
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• 1 11 punto ¡ 11 d:1, , n e q u 11, 1, t


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intim1 t.u· 1l.1 m.1 .... 1 11. ·, 1,
(i . l/ ,
!ti lll}' 1 .u.,laa in

partir d e ·ta c nsid ra ion r sulta vid nt qu , p


1 r •, la in tau ración de un sist ma sociali ta de pr ducci "n
d,. 11 ~un10 fuese un proceso largo y complejo, no realizabl ,
i namente, con la sola conquista del palacio del poder. rmó,
de hecho, que no había nada de "específicamente socialista en
I dificiles decisiones de un gobierno nacido, impro · -
clamen te, luego de una victoria popular". La Comuna de Parí
-la única experiencia revolucionaria que llegó al gobierno--
no podía efectivamente ser considerada un modelo de com-
paración. Ésta había representado un caso muy particular, -la
ublevación de una sola ciudad, en condiciones excepcionale
y que, aún más, había tenido como guía política una ma oría
que "no fue en ningún modo socialista, ni habría podido erlo .
Al comparar la posición de la clase obrera de su tiempo con
la de la naciente burguesía antes de la caída del anc-ien re ·me.
Marx consideró que el frente proletario no e taba en p ore
condiciones:

~ reivindicaciones generales de la hurgue ía fran · ant · d l 17 9


estaban, mutatis mutandis, tan bien definidas como lo tán ho . n un mod
rado grado de uniformidad, las prim ras r ivindi ion d I pr l tari d en
todo los país s con produc ión c pitalista. ¿Ti ní n, priori, l fran d 1
siglo xv111 alguna mínima id a d I modo n l qu rí n r ali d l
reivind·• ac1on
· d aqu lla burgu sía?

g,/Jv ~rl Marx a Dom la Ni uw nhui, 22 d t br ro d 1881, C :pondmciaManc-En-


'<'ll,, p. 314.
1L 1 JL
.2
m•" l
n lfl
qu :
• 11 1t ,ll inn, 11 t,.. 1 t d I p
1
futnt i , >IUl hlll i, ,, , lo p 1·;1 di
n iumi1H nl< d< l 11w11clo impir<Í :i lo p
, ,w y l<H ¡, 11 < < 11fi:111w 11 1:, vic1ori:1. l · n
1
in ,ci ' n <h 1otd 'I\ ,o i:il clo111i11:111tc, q11
mi ll<' ~jú~; la~ mi,,na · masa . uya fw ia e m n
,; je fanta:m ..,. al gob1 ~rno; y, conl mporáncam •nt •,
ll d lu medio· de produc ión: erá e to qu · ha ta , p
1 momento del • ·tallido de una verdadera revolución pr I
1 pr me. también las condiciones de su primer e inmediato ( un
ram nt no idílico) modus operandi.

demás, él manifestó su opinión también sobre el inmin n


oon e o ocialista del cual le había hablado Nieuwenhui n
ondió u e cepticismo sobre la posibilidad de realizar, en l
inmediato, una nueva organización internacional, obre
m delo de aquella que había coordinado por casi diez año .

'convencido de que todavía no ha llegado el momento adecuad p


formación de una nueva Asociación Internacional de los Trabajador
ta rv..ón con idero que todos los congresos obrero y en parti ul. 1
a ngr¡ ocialistas -en la medida en que no e tán Yinculado. n
inm diat.as en una u otra nación- no on 'Ólo imítilt
d svan cerán siempre en innum rahles trivi, lida le
an óni 11•

Lu to, I 1 ~l·OJ111 .... lll


gu Y v ndidc n rnillon d

llt lbtd,, p, . J r;
JI 11 1

~I
1, 1 J> • '1
1111 ,1 1
1) ( i111¡ 11

\ l'í i h i 111 , ;.1 1111:t p,11 ll' d • l 1 1 •11 1,1 m ¡¡ r t imp--~··...,.,


11 1
Jl,111 1 ,
,, h •11 11 111 ,1 ll1 a ino :tl r,
L111 10 <, m ¡
n
.11 l \l , ¡l I i hi1 la ·11 , u lot:i licl:lfl. E11tou e , lo ¡11 n
1 11 •
t•• pi,ipi,,li 111 1 i · l:1 1 111:t llll'cl i:1111 los i111 puc t<, . [ ... ] I:n f,1 fi
• ti ,d d t., til•11.1 p •1 m ,t11 ·t ·ría t om o lo CJll • • lio1 tt. •o h d
P' ,pll ' . . . .
l pr lpi.,r a ntll 1 un propt 'léH 10, rn d · ·stahl n-
•)l)ll ll,le.: l• I tierra quc una pe, ona pue lapo · · 'I'. nclo la r nta pa d
inipu •sto d ·l E ·tado, la ti rra, bajo ua1quier nombr ·, ca cual di · i 'n,
l na realmente propiedad común y cada mi mbro de la comuni ad p rti ·-

paría de u ventajas. Ahora, en e1 caso de que lo impue tos ·obre lar n o


·obre to precios de la tierra deban necesariamente ser aumentado en razón
a ¡0 otros impuestos que proyectamos, podemos dar a la propu ta una
forma práctica, estableciendo abolir todos los impuestos, excepto aquell
obre los precios de la tierra. 95

Requerido, desde muchas partes, a manifestar u parecer


sobre la manera en que se había hipotetizado resolver, en e to
términos, las causas de la paradójica coexistencia entre pro e
y pobreza, Marx se sintió obligado, después de ser interp lad
sobre el tema por el revolucionario alemán emigrado a \1 ,
York, Friedrich Sorge (1828-1906), por John Swinton y p r 1
socialista estadunidense Willard Brown (?) ,96 a e pr ar _u opi-
nión.
Su "breve juicio sobre el libro" fue, como u día fr u 1 -
temente, despectivo. Marx reconoció en Georg la ualidad
de un "escritor con talento", y afirmó qu lo· logio r ibido ~
por el volumen en Estados Unidos de Atnéri a :taban n _u
~ayoría motivados por aquello que repre ntaba .. un pri1u r
1
?~ento, aunque fallido, de eman ipa ión d la onon1í po-
l1tica ortodoxa". Sin embargo, h cha ta do p qu ñ · con-

~( ~ H nry C. org , /tugms and Pm,,rfy, Nu va York, Robert · ·halk nba h Foundation,
~ • PP; 224-225. •
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dt ll' . .•gno d int rrogación ntr par nte ¡ · d anuí n • d lant , indi 1 -.
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ª •mi nto Y mu rte no tán disponibl s.
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liez m elidas para r altzar,, en 10 p í
. te -í.s d ·arrol1ados, despues de la conqui
n m1 m n · 111 '·
d I p rl .r por parte de la clase ~brera. , . . . ,.
-•,arx. J. ordó a Swinton que ya los mas VIeJo d1 c1pulo d
Ri rdo. los radicales, imaginaban que, co~ la .ªP~~~iación d la
11 nta agraria de parte del Estado, todo estana bien . M~r:x había
criticado e ta impostación desde 1847, cuando, en la Miseria dela
.ftkJsofta, había puntualizado que si "los economistas como .Mili
Cherbuliez, Hilditch y otros [habían] pedido que la renta [fue ]
asignada al Estado para servir al pago de los impuesto ", ello
habían manifestado así "la expresión franca del odio que el ca-
pitalista industrial siente hacia el propietario del suelo, el cual e
a us ojos inútil y redundante en el conjunto de la producción
burguesa". ' 00 Ciertamente, no suficiente para cambiar las de·
igualdades existentes en la sociedad de su tiempo.
En su respuesta a Sorge, Marx mencionó los ca o de otr '
autores que, en el pasado, habían propuesto receta.. iinilar ·
Entre ellos estaban el francés Jean-Hyppolite Colin., (17 ~
1859)
'q~e h·ªb"'ia intentado
·
transformar "e te desideratum d lo
onomistas burgueses avanza . , dos d e Inglaterra en una panac a

~ Karl Mane a Friedrkh Sur 30 d • . , Is :it


p 20. .. ge,· e Junto de 1881, Correspomm,áa Marx-Et• , l '
•M ' YF.nget, Mm1ij11 t J //' •
KanMarx J0 1 . 101" wtuloComw1irta,dt. p. 134.
ª 111 Swu110111 2 d · • ' Th b1 o
p ra big 1 ' la u "óII .. , . JlllllO clt• 1881' t•11 Mt:c, vol. 46, p. 9.. di1
tado od· r1811 h
:irn 1ltº6 a Re, 11 L ¡11 Cl r, ª U> el haa -
ret hazai ·' ab olutam nt · 0111·h
Lng 1 ' en •11arzo d I HH 1 " l fi . • " F.· b l
e :du rd B 10 1 ¡11 ) CJ ' e e 11111· ociali mo' ,.. o iali mol , 11
iw 1
I M rx, Aforria d 'la "/ilru
' t! ,r:
JII 1 1 18
r' zo < • 81, t•n I\H:c w, vol. 6, p. 74.
' ºita, Mad11d, ' iglo , · 1, W87, p. 110.
I t. l RIJO l lF I ¡,, JS'I I NCIA \ ' 1 os NlJCVo II J lz l I

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' , . iu •• ·cepci<>ll [,11 todos 1 )S lrlcr '"t
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·1 mundo, obscrv6 y <.>ni
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- r. •¡·, ·ti·<.·s l;1s novedades polrt1 ·as <l<'l 111 . ' )11
1up.ln •1 s v 1an11 , , • . ... • rn ,,1
. I ' 11 ·1 lll •sel, l ·1>1 ·10 d. ,1c¡u l ,ino, · n lH1~ 1 lo.
n l • 1 ll u :u • · ,. •t arg
. . . 1 • • I)·tni ·lsón Marx aptuito a 1 gun,1s valic,sas l «t
• l t.\ d 11':lgto,l ,l . • · ' H> r
br. la situa ió11 en que se ~ncontrah,,n < lgun ·
paí ·. ,. . d .
¡q c:tudio de lo derrumbes eco~~m1cos, csdc s1c:nipre en.
l1 ·u.- prioridade , y la_gran depres1on que, desd~ 1873, había
lp ado a diversa naciones d~l,. mundo y, e~ part1:ular a Ing]a.
ten-a habían suscitado la atenc1on del estudioso e intensificado
las e 'peranzas del militante. 1:1 inter?reta~_los acontecimient<,
financieros en curso en el Reino Unido, d:go:

El hecho de que la gran crisis industrial y comercia] atravesada por Inglaterra


haya pasado sin culminar en un colapso de la bolsa de Londres ha ido
fenómeno excepcional, atribuible únicamente a la emisión de dinero
francés.

Estas consideraciones eran acompañadas de la descripción


del cuadro económico general. La recesión se manifestaba
con una sensible caída de la tasa de productividad y con t r

MKarJ Marx a Friedrich Sorgc, 20 de junio de 1881, Corres/Jondentia fn~fa,gi:b. i ,


pp. 321-322. Son también interesantes los comentarios de Georgc sobre fa1 • . 1 e pu
~~ la muerte de este último, Gcorge declaró que, aunque no hahía I ido su rit ,
,gualmc.ntc b'Uardaba un "profundo respeto por un hombre que había dt·clicado !>U ,ida
.a los <'flfut,zos por el m<:joramicnto de las condiciones sociales", en P. S. Foner (ed.),
. Marx Hnnnnhmd·· Co
Kllrl ,, t at I hf •r,·Wlf of lfo
., ,,mini,\ · D,ath, San Francisco, SynthC!'II~
· Publt-
cawms, HJR'.i, p JOO F 1 ·l . - .· . .
• . , · · .1 t: ,tilo s1gu1enrc, en una carta a f l)'IHlman srn mb.u •o,'•I
ª'"
H ( ' <1ue a Marx Ir "rªlt·n1),I. poc1t:r
111 1
. ,111alit1co
. . , . y chspos1('(011
. . . • log1ra
• . ele pt·nsanuento
' . •• e•1
· ~co1w·, An Antlw/1)11'11 011 J/r
Univ • . "-'
e , 'l'1 .
"'Y ,rorgp' ,wught, cchtaclo por K. Wenze1, Roe es '
h t r
íb1ty ,,f K <l1t-~lt·1 Pn•ss 19'J7
11 175 1 • • 'd al
, orn:,111¡ 1, • • · ' • • • P· • 1 or otra parte, t·n clos misi\~ d1ng1 ;l'i •
.a a111crn:a110 y rl't lor 11 1 M L' nCI
Walker (1840-JBU?) , . ; · t> assachust·tt'i lnstitutt• ut Tc.-rhnolog}', .-ia
, dc<J.uo c¡uc M·u-x t· ~t" 1 . . , . ,. .. 11 neo-
.tdor mur i;u1>e,ficial" ' '• t' pnncipt· ele lo contunchdo u ,., .
, PP· 17fi 78 y 177 R o 1 .. d< tarx
111u116, 1·11 1883 l13I rá . ' · ºY oug as ha ohsc1v.1clo que uan >
• ' 11 siclo una ,t . • . I t 11 de
1 1
Ht 111 y (,.eu1ur0
¡m, 1 • .
ª' 1a 11110 11u • ól11 1 , 1 ~ e wmhrt s ingleses los que hab aro·a,10•,
ou.n,t
en /,(111</, /'ro'•/r '""' 1, 1.1. . 1
ª >r.t esn1rhaclo hablar el I so iali ta p111 1' 7
1952 r o, ,e: A lll\/11N 1·a J8 '
• I.AJ111l1 t , Ali'•o & i
~ u • 1>lis 1>~ IY7ti
·J " ltl La11d Q1tt-\lio11 i,i the l/11it,d Ki11,w/n,r1,
6'- ufS4l
dt· puro ano . ' • 'P· '18. Las< u él rnmbiaron tot.alrn ntc II el e
rl ~ \ 1 1 > 1ll. 1 \ IZ JI 7
d1.í,, i > 1t Ia .
h lo 1 ¡,
, • •· 1 ' 11 io ;1111 1 i JI u r -
in
u 1 d) t ·1 pasado. Al 1 1 celo, ele 1m m n lo má pa i u-
1:u iza { , t t \t b. ·nú que:

El ,i, t --ma f •11m 1.u io ingl ~., l'll ·da 1,uh1 • t·I 111i11 mo pl:1110 in ·linad,, d I i t m
ti l.1 cknd:i J ublka <.'ttrop Enlt • los vanos ,l lmi11i trador • d l
',l.

d.td tcl'r wian,ts. los magnat • m ,b pol ·11t ·s c;o111 '•!Í •ron no ólfJ nu o
11 • t.mw · ¡ .11 ,\ ,1mpliar ' llS r ·d s -val • decir ·I "ten i Lorio" obre I qu
1 , 111.tn om m 11..1rcas absolutos-, sino que extiend ·n e tas últimas para

1 ner 1 pr t xto de acceder a nuevos préstamos con lo cuale pagar los


interese comprometidos por los detentadores de obligacione , accione
pii,ilegiadas, etc., }' tirar de vez en cuando algunas migas, sobre la forma de
rnayore dividendo a los maltratados accionistas comunes. Un día u otro e te
modo de actuar desembocará en una terrible catástrofe.

No fue menos el interés que Marx mostró por los acon-


tecimientos más sobresalientes que sucedían del otro lado del
océano. Entre éstos llamó su atención el ascenso financiero de
Jay Gould (1836-1892), uno de los mayores constructore de
vías férreas americano, convertido, mediante gigantescas e pe-
culaciones, en uno de los hombres más ricos de su época, falto
de escrúpulos; de hecho, se había ganado la fama de ser uno de
los peores robber baron (barones ladrones) de su país. 104 É te,
quien había sido propietario de la Erie Railroad Company, la
línea histórica que operaba entre Nueva York y el nore te de E -
tados Unidos, había asumido, en 1879, el mando de tre
principales redes ferroviarias del Oeste, comprendida la Union
Pacific Raildroad, que viajaba al oriente del río Mi i ipi. Con
éstas, Gould controlaba más de 16 000 kilómetro de vía férrea ,,
una novena parte de las existentes en todo 1 paí . En l l
había alcanzado a expandir más aún u imperio a on rtirse
asimismo en propietario de la Western Union.
Interesado, como estaba, en los desarrollos d la ·oci dad

IIM a : Edward J.
Renehan, Darlr C'..n,iu.s of Wall Strtet: '/'he Misundet. tood Lije of}t1
Gould, King o/ tlu Rnbbn- Barom, Nu va York, Basic Book , 200ó; Maury Klein, 1'/ae Lije
antJ úgend o/Jay C'..ould, Baltimore,.Johns Hopkins Univ rsity Pre . 1997, p. 393.
...n ¡.JI 1 ,<Ir>
i;•
e LJnlcl ,81 loN 1«•yc• dc•I fc•11rn1111il 011 ol,jc•1o d<• a••··
'-'"jUt11 r
11
el p uclo, poi p:11 te• de• lrni itJ,<ri ·ullmn1 y otl'oa mpi ~~%,
01110
lndu tri 1 8 clc•I o NI , 11h10 1 uubl " d • 1011 mayor " r ·pr ntante1 del et "'-•
e~1o 1... J 111 v z,, 1 1>1alr>o el Gould, el I y d • 101 f' rrocar..sl
11 I y trarn
mie,
finanrlita h r pll ado a 1011 rnagnal H d I com r io d Nueva York• P<I,,
. n loa f rro arrll ll porqu · los conlfid ran vuln rabies, dada ~ ~
lmpopul rldad. Sin mbargo, pr ,nen atenci6n: d 1pu • d los fcrroCarriac,:ai
L ad upo d r.,,rpomtúm (qu n 1 1 xi o d loa , 0 , . _ ,¡ama!:
0 j dad por Ion 1); por tanto a todaa hu forma.a de pital uociado,
fin aJ pitaJ '°"' • 1 ' 1 i
court. A,f deapeJan cammo a omun amo, cuya, tendenciaa
ypor
van al mpre difundí ndo mú ntr l pu blo.

•El ñor Gould ti n bu n olfato" JO& -comentó Marx,


p ranzado d qu aqu lla nd ncia pudi v rdaderamenae
afirman d l otro lado d I Atlántico.
En la mi ma carta a Dani lsón, Marx reparó, al final, en b
d aarrollo político d la India, a través de una reflexión IObte
l hipó i r specto a las preví iones que el gobierno bri1ánico
taría realizando para hacer frente a "serias complicadonel,
ino incluso a una ublevación general". La explotaci6ndevenfa.
con I pasar del ti mpo, iempre más intolerable:
Lo qu loa ingle I sacan anualmente -bajo la forma de ffltilOl-4 •
dMd ndoa por l01 ferrocmil que IOD inútiles para 101 iDdioe- p1111JIIIII'
a loa funcionario, militares y dvilea, por el conflicto en Afpnildn -
guerru, etc.; lo que redran cada año--lin ninguna contrapartida ymi,-r
lo que ae apropian directamente- dentro de la India, coDlidalllll•llí""
Yllor de lu mercancfu que 101 indi01 deben enviar grawilmlMmll
Inglaterra; ¡todo eeo 1upera la ,uma del ffltito total de, loa fJO
trabtJadorea a,rícolu lnduatrial indi I ¡ aaDP q
pnal ¡Loe aAoe de ,..N...,.. pl'Olipen en propordonel _ _._...~
Jll 1 L 1
l, 1
1 1t ll 1'111\ p,iJ
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• 1, lo inclín ) 11111 111 i
l • uuln, p c1n ·a h ~ 1... 1

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1 . h 1n,, 11itud d I f )( li 1 1o i11111im 111c . I•11g 1mr, lo tr
1 ],ll ll 11 ' 1 '
h 1, 11 ,cu ,11,11 ,,, s mimos:( 11• ,· <'ll011clod • la ~bi<l w ía p rl.tm nt.a i .
• Hk.1
llHJ lt .

. hr ta1nbi n dt di{ una s¡ · ial at ~n ion, qu · r d 1


. ú , , , nt .. nnn a vio int 1 rumpida, a Ja ·,m é• irland ,.,
l )·nna' n ·id re i n uya br I t mas· n uentran n
un~ art.. d 1 11 de abril, dirigida a la hija Jenny, dcsd ha ía
mu ho afio omprometida a sostener el movimiento fcnian .
La opo ición de Marx a la ocupación y a los terrible atropello
que e te país sufría de parte de los ingleses fue total. En el mo-
mento en que tomó conciencia de haber sido nombrado primer
ministro, en 1868, William Gladstone (1809-1989) -definido
por Marx como "archihipócrita y casuista de vieja escuela"- 107
había afirmado que su "misión" política sería la de "pacificar
Irlanda". 108
Las primeras medidas políticas adoptadas por su gobierno
para poner en orden la decisiva problemática de la propiedad
de la tierra a favor de los campesinos, desatendió las proclam
y demostraron una fuerte falla. La ley de terrateniente
arrendatarios (Landord and Tenant, Ireland, Act), promulgada
en 1870 para modificar la legislación existente, no hizo ino
empeorar la situación. A fines de este decenio, de hecho, Ir-
landa fue escenario de numerosas protestas contra la tenible
explotación perpetrada por parte de los propietario· rural
en señal de revuelta contra el dominio británico.
Cuando, en abril de 1881, los liberale pre entaron en l
P~lamento la Ley rural (Land law Act), la egunda · ri d
disposiciones sobre la propiedad de la ti rra, apuntó
contra el gobierno quien, a difer n ia d lo qu firm b n u

·•/bid.
107 l(a,-
1Marx aj nny Longu t, 11 d abril d 1881, ibid., pp.
1,_
F uc ta famosa fi fu r portead por l cr taría d f. J.
htwanger, G/adstone, Londr , Ali n Road, 1975, p. 14 .
1,/I. TLNCJ 1.0 ' NU lsVos
lfr)II/
~' 1 J:,
unptc 1n •ti l< ,
• •··
• ·
1 , < pi •t,,nos tu, ;tl ·: iJJgl s ·s . ' " li tr 11·
1 1
uhi1'a J ,1111r L011g11=-t ·,1ibióciu lt 1
• ~ ' . 1l r . . I'1
s; 1 111 di hs ( r --lin1i11<1r s, in luid 11 ~¡ dd
' ' el ) ))"1 , '
1 . 1 el · los n1i ·rnbt
Jt" d 1 ¡ ·thl'
d Ic:1 ( .., . Tn"'ctr , 111
I 1 1in1 •1 u1ini ' ll J 11 11' bfo h .. h o Olra , ·~ 1
1 la . ltHli .i n Pª!'ª los a Lualc · d Jsalojo d rnq
1 lrl nd, '. l ara 1 1ar·, la · r forma · propu ·sLa · por lgobi , a
0
111 1 , 11 le 11 · .. 1 "una fal a apari ncia, ya que lo 10~

qui 11 n ¡ ,u •n d Gla.d tone Lodo lo que quieren ~ '


ti 11 n p r que- tcn1 blar ante Ia L'1ga Agrana, .. 1ou la rechazarán ,a no
¡
d O la nn1 ndarán de tal modo que los propios irland n
t
1 ,, llO M arx se equivocó,
tar:án "' ntualmente contra e 1 a .
. dado
qu J 1nedida fueron aprobadas -~or el __parlamento inglés,
p ro e~taba en lo justo cuando preVIo que estas no resolverían
para nada lo problemas de Irlanda. Como consecuencia de la
nueva legi lación, sólo pocos centenares de campesinos pudie-
ron adquirir la tierra y, después de algunos años, las revueltas
volvieron.
En otra carta ajenny, enviada un par de semanas despué de
la anterior, Marx volvió al tema afirmando que la iniciath·a de
Gladstone había sido muy astuta. Con la nueva reforma, de he-
cho, "en un momento en el que, a causa de la importación de
ganado y de cereales de Estados U nidos, la propiedad agraria
en Irlanda (como en Inglaterra) comenzaba a desvalorizm,e"

•w La Liga ag, aria nacional irlandesa era una organización políti a, fundad 11
1879, JJara defender los intereses de los campesinos irlande es arrendatario:.
1
uK.trl Marx• J. .1 ~ )brel,1
.. ª· <.nny l.,onguct, 1J de abnl. de 1881, en MECW, vol. 46., P· ':t,'
r 1011 d • Mtt,x ve~· et• ta 1 · •
• ª:: m nen e 1 test1morno
• . de Hyndman qu mvoc.m . d O 11nc, •d 51el~
n u nuo. 1·n 1~81 d1¡0·· "ct•a
P- .
d f¡ · • · • •
- • n o se re 1no con 11-ruada mdtgnanon a •1
• · - ¡, plhu. ad 1
L, I> • al •" '"~JJt:(. 1·. 1 • 1 1
art.1d,,
..· ' - a en a c11cst1on de Irlanda, los pcqueiios y hunc1·iclos c11c~
. • ._, <•z
VJ(.:JO lu, hadc,r Ja, 11ah· 11 ·I · _ . f rt 11,tll
Ja í.ua t me Lcrnblal ª (_ llspas. L,1. pohladas
. . . ·
e :.ias s .Jtmtaban, la ancha) ue 1
i-

• " J.J
· 11 ,
'ª . por u apa 1ona111iu1to• , lanzó un chorro d u /!JI. i.i,,, t· ert
( IOllt H .'111 y Jf d
(Jl., JJ '8,5 'ohu.- 1 yu 111~11, t•u E111 nshugcr (t'd.)' Co,w ,.wrio11tr con Mm,: a:111l111,
!:
Giadstm, l~ JHfí, (1 º1íu a de Gladst0 n · <·n el hi ·nio 1880- 1881. v a' R. Sl~'QLI pP·
18 8 (,Jir11>t'I 11·11 'J t lJ . . . . p. s .,•• '
• · 1 ,. • 1 n1v ·rsuy of North LHrohna 1 C,' f,11 ih 11·,
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f.,úulurn1 • /875-JB!JB po 1C' lo1u ohre Irlanda rt mítast· a H. •· •· \ •,a.,
, 1,011d1 Cl ¡ I . . 1t 111a, ,
t.A111h1 11 t·l 1101ab1 . ' ª' ll(Oll 'rc.s, 1m»'>,pp.183-2IO.Sob1Ct'. o,,_¡9J1r
1-'J11d11 Uo tou F· t tudao de j · < I'>t ek ·tt, ,n,r. .
Maki11g uf Mutlem
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, a> ' Jtat .,, 198J' pp .. 8H--3H4.


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n lusió n :

r hll ma a ,rario irland , prescn la complicacion ..., re· 1 n alid n


11 1
l t ·ifi • d Irlanda-de Lales dim n ione qu 1único modo d r""c"""""rl
ria 011 ediendo el autogobierno a los irlandese y fonarlo , í, a n n
una. olución por ellos mismos. Pero John Bull es demasiado e túpido p
111
compren d erlo.

En general, no se podría decir en verdad que Marx e tu ·e


entusiasmado de vivir bajo la monarquía inglesa. La muerte de
Benjamín Disraeli ( 1804-1881), dos veces primer mini tro , p r
muchos años dirigente del Partido Conservador, ocurrida el 19
de abril, fue acompañada de una campaña de "exaltación d I
personaje. Eso le pareció a Marx, "la última extravagancia londi-
nense", que había dado a Gran Bretaña "la ati facción d
admirar la propia magnanimidad". En la última fa e d u o-
bierno, Disraeli no había hecho otra cosa que col ion, r fra-
casos. Entre éstos se encontraban, en política e terior. 1 ur
negativo de la guerra anglo-afgana y el angriento onfli t n
Sudáfrica durante la guerra anglo-zulú , n on tnía, J 1 p-
so de la producción agrícola e industrial. Fu ron · l
zones que causaron la severa derrota d Di ra li
dones políticas de 1880.
" Reflexionando sobre su vu Ita a la popularid d. ar · · n tó:
¿Acaso no s 'grandioso' hom naj ar a un n1u rto qu p
antes d pasar a m jor vida, fu saludado >n n1 nzan ~ hu
vo podrido ?,. Su carta con luyó on la iróni a afinna ión d
111 Kart ,
ión J, 1 Marx a.Jenny Longu t, iY el • abril d . 1881, t'n p1
i 111 Bull 11 d
Pilla el . • a a f rt-cu nt m lll pot Mar n u lfüim · ai\O , p nifi ba,
lllldo co111ún, a Gran 81 t ñ' .
qu t d ti , f , a la. " la-. inf_.r • >r '' qu.
11
1
" pu d a n Jud1· , d11rant • ,
1
tan vid- ~
ro" Ja ,nu "'I l • a c, ... la Ju~ 1
t 1 .
1n d ¡ii 11 te d Ja "e h1 • e o m m ... n t .. " >n i • ,
,, 11 2 Oipr
1ra11dcs bu •nos . ._ .
1.má 'ele lnglat · 1 n.1 M,1rx ~rnb1 n dct taba 1cli
"'1 d _junio outó, cnfo lado, a su huaJ ·n~y d ·l "frf< inf rnrna.
· d d 1" · Esto habrn co· ··d·
qu había pasado por o· ~· . mci. •do con l
pt te ta organizada n la cap1tal 1nglesa por lo lfland
· 1, . n modo joco 0 , comen tó ~ue. se tra.taba de "una de I Y
1
las broma, qu el padre celestial tten~ siempre para u pl _
111
b . ,0 r --bailo londinense. Ayer, con la lluvta, ha logrado arniina
113
la manife tación de Pamell en el Hyde Park". Marx no habr/
podido descuidar los dos principal:s países d~l continente'.
AJemania y Francia. De éstos se ocupo, como hab1a hecho ya en
el pasado, cada vez que le había sido pos~ble,. encontrando
directamente dirigentes de las fuerzas de la 1zqu1erda compro-
metidos con 1a lucha política, autores de libros que difundían
las teorías socialésy ~a~ se escribiera en periódicos y revistas
para sostener la causaJiel proletariado.
En el curso ,..d éÍos más de-freinta años transcurridos en el
exilio en Londres,jlsÍ romo en los pocos viajes que pudo rea-
lizar, Marx conoció cientos -de militantes e intelectuale em-
peñados en favor de la causa de la clase trabajadora. Entre
éstos, acogió siempre con particular gusto a los activista más
jóvenes, ya que, solía decir: "tengo que ir formando hombre~
que, después de mí, puedan continuar con la propaganda
comunista". 114 Precisamente en 1881, Marx conoció también a
0
Ka.ut~ky, d~j~ndole, _sin embargo, una impresión que era 10_~
menos positiva. De el, de hecho, escribió que, a pe ar de 1 ª
su r~ianera una buena persona", era e encialmente un
m diocr •. Tiene una visión estrecha y e un pedante (tien
s61o 26' anos
- ) saheJotodo; en cierto 'modo e diligente, nn1,·
dado a las cstadísti as, de )as cuales, in embargo, no recabab3

'" /bid.
,u""'au'1J..a' a, gut•,
Jlf ,,, 9'.P•
,, J~IIZ f1 ht·1g 1· (t t j , ) , e·...om,1mado11e. con Marx J ,.,n~
L' -le
....., 1l,, p' ..
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tt , ll . . t an
,] l 1 ·1 n d
1, h11
' ,ll \ l u a 1n1 ·11ia1 m l 1,
dm I inini 'tro Lt. n · mi ll ét ( 18'
~ la andidatura l p1 · ·id nt · d I n j y J ni n r
bli ana. diri ida por "l, para onqui ·ta la may rí d
aú s. Do · n1ana ant s d la votación, M· rx ompar ·ó n
En T I u previsiones:

Puede er que la extrema izquierda aumente un poco el número, pero el r -


uhado principal será, probablemente, la victoria de Gambetta. í lasco
en Francia, la vorágine del periodo electoral decidirá la situación en favor de
los caraduras que detentan numerosos "nichos", de los futuros distribuidor
de cargos en el aparato estatal, de quienes controlan la "caja". Los huel~tas 116
hubieran podido batir a Gambetta si, después de su última derrota, hubieran
tenido la fuerza de expulsar del gabinete a sus satélites Cazot, Constaru
Farre. Dado que no lo han hecho, todos los cazadores de pue to , lo e pe-
culadores de la bolsa, etc., dicen: "Gambetta es un hombre adecuado,. [ ... ]
Los ataques dirigidos contra él, cada día, en la prensa radical y reaccionan ,
contribuyen a darle prestigio a pesar de todas sus tonterías. Por añadidura, lo~

11
~Karl Marx aJenny Longuet, 11 de abril de 1881, en Comspondmcia .\1ar.c-E1 ls
cit, p. 316. En realidad, Engels no era tan entusiasta. Sus preferencias e·taban de icli-
damente tras otra joven mente brillante del partido alemán, Eduard B m t in. . mo
informó a August Bebe! (1840-1913) -el dirigente más e timado d la ·ocial-
democracia, tanto por él como por Marx-, Bemstein tenía "verdademm nt ta t '1
cosas las capta al vuelo. Exactamente al contrario de Kautsk , que · una pe1 ·ona bu
níaima, pero es un pedante. Es un sofista nato, en cuyas manos no · qu l · e ·
complicadas puedan hacerse simples, sino que las simple · convierten en mplica-
das.". Según Engels, Kautsky "en los artículos más largos, y más apropi dl · para una
revtsta, podrá, cada tanto, producir algo verdader.unent bu no, pero la m j r lun-
tad no podrá vencer su misma natural za. Es más fut>rle que ' l. En un periódi o, un
doc.trinario d este tipo es un verdadero d sastre". Fue por to por lo qu hizo todo lo
Polible -logrclndo per uadirlo-- para qu Bernstein rnntinuas n J· dir ión d 1
rnanario wDer Sozialdemokrnt", n Fri dri h Engel ad ugu t Bebe!, 2 d ·to d
1881, en Mt:cw, vol. 46 p 137
lltiM 1 • •

Públi aª~ r fería a los seguidore d Jul Gr (1807-1891), p sid nt d I R


Yhgura d ta ada d lo r publicanos oportuni tas.
11 o 1 1 JJ 1, I S'l 'LNC I , V I.O N l l l , ,,
, , () 1(1 z1
'N 1 1 s
ich 1 111 1 ( \ 1111'1, 11 11 º"'º ·I 11 " 11 / 1l 11 u/1,,, d, J , '-
r11 i1,1¡,.'- <lr1 • ••,
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n 'in Ia duran 1<• • 1 tt H. 1 ~ ;1 ' "s Io , a r ¡,


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\1 . • I · 1' 1· s.•s·to
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• n'·11 ·y n ·,n J< )() J) P<>rt
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.nlt u 1 . la /11,tmw r ,, a ,011111no rfr, / )11"\ d,, 18;'
l l \lt:\ l< ( ()I' l\b1 ' .01no lllltl f) ' IS( flcl "a h~olut;, , .}
•1st " 1 J 1 .. rn nt
imn¡ : , ial. l '. de si<.' punto d · a , " ~~ rn onfh,do <¡n .".
1 u ·i tía . )h en g •nn n", la ~ dcra ion del Partido d . (/
1
1ab·tj; d )r O iali ·ta · d · Fran 1a (FPTSF): fundada c·n 1879
r~ .. ,a ,í ni a fu rza qu ontaba con alguna 1mportancia frent
. "L e
1 partid , burgue de t?das la ten d ~nc1as . ~~rganL'.'.ación
d t p·utido "aunqu siendo ~o~av_ia poco solida y má. 0
01 n · ficticia, era bastante d1sc1phnada para permitir e
pr •entar candidatos en todos los arrondissements, hacerse notar
en I asambleas, y fastidiar a Ja gente de la sociedad oficial".
{a1. · había podido verificarlo directamente, leyendo lo
"periódicos parisinos de todos tipos" y notando que "no había
ninguno que no se enojara con esta 'plaga general': el partido
obrero colectivista". 118 Todo el mundo, por lo tanto, estaba
contenido en su habitación. A pesar de permanecer sentado en
u e oitorio, a través del estudio de las transformaciones ocia-
les en Estados Unidos de América, las esperanzas nutrida por
el fin de la opresión colonial en la India, el apoyo a la cau ·a
feniana, el análisis de la crisis económica en Inglaterra y la aten-
ción a las elecciones en Francia, Marx observaba con tante-
mente las señales de los conflictos sociales que se de arrollaban
en cada latitud del globo. Intentaba acompañarlo , donde fu ra
que surgieran.
De sí mü,mo, de hecho, no sin razón, solía decir:". o iudadano
111
del mundo [... ] Y allí donde me ncuentro, allí a túo".' Lo ·
últüno aJios d su vida no desmintieron ta 1nane1 d · r.

117
K.irl Ma, a F, ¡ ,1t · ·I1 L' 6 117,
i
11 //, . t ,u a:.ug,·1s, 9 dt' agosto el 188 l. n MU. W, vol. 4 , P·
''!IPa~1t..1l,JJ·81,'k ªKosto ~il' 1~81 , t'II Mu. w, vol. 6, pp. 133-L 4. . 2.'.H·
a1gu1• e11 J• 11
'
1 l , ,.
• lt'II >trgcr ( < .), Cu11ver.lacio11e cu11~lmxyEnge,,s,
1l P·
·•
''I 1 () 1 l• 1 Ji
II, 1 \
l 1L
r' t 1¡\ l l '-i 1 l 1

,
, Ll· l'l( lH' L F l URO rm LA COM UNA ( R l OL
t. 1

fn rito ' p líti o ·, Mar había ob •rvado . i ·rnpr qu


Rt1. i.l r pre ntaba uno d los principale obstáculo , n 1
e e nario uro peo, para la emancipación de la da e trabajadora.
En lo artículos escritos para el New-York Tribune y en la 1-Tisl<>-
,ia de la diplomacia secreta del siglo XVIII [1856-1857], así como en
l ~ con ideraciones desarrolladas en algunas cartas de u vo-
luminosa correspondencia, él siempre había subrayado que el
retraso de las condiciones sociales, la lentitud del desarrollo
económico del país, el régimen despótico zarista y la política
exterior conservadora habían confluido en hacer de aquel
inmenso imperio la vanguardia de la contrarrevolución.
Si bien Marx, en el curso del tiempo, había dejado inmutable
este juicio, en los últimos años de su vida comenzó a pre tar una
mirada diferente a Rusia, divisando en los cambios que e taban
aconteciendo algunas posibles condiciones para tran forma-
ciones de gran alcance. El contexto presentaba condicion
aún más propicias para una revolución respecto a la e i tente ~
en Inglaterra, donde, si bien el capitalismo había creado un
número proporc'ionalmente mayor de obreros ocupado n la ·
fábricas respecto a las de todos los demás paí es en el globo, l
movimiento obrero se había debilitado, abandonándo e a algu-
nos mejoramientos de vida conseguidos tarnbién obre la ba ·
d~ ~a explotación colonial y habiendo sufrido, ade1ná,, el ron-
dicionamien to negativo del reformismo de lo.. indi ato·. 1 D :-
1
AJ n·spec10 vééllie lo escrito por Marx y Engds en d Prtfiirio a la edidl,n rusa dd
~anij,,ito d,f Partido Comu11uta, dt' 1HH2: " 1 pro<lucinie la Rt•voludl n et 18 1 4~1, no
'?!° lob monaruu de Europa sino también los hurgue e europel ,. ían en la intt'I · n-
~I ~ rusa t•I únko medio de salv-ddón contra el proletariado, que mp zaba a ck ·pen.u·.
d 1.élr luc aclamado< 01110 jefe d la rt·accicín uropea. hora e , en ,· lchina 1 1castillo
º nd~ habí d upad r 1, 1pns1on
··
a re f'ugiado
· •
Alejandro 111, después cid asesmato
[fi5)
1; mi
lwt
dtl J
ido ~ .,
~ lu ión d
h h la (1, tic .dS, d • Jo · •t xt, • m'
. d · 'l ' , tr nsíorma ·ion
l·t
· dl I pa1 · •
m.m . d . d
• 1 tli ndo c 1 r spon en 1a, a rn -
O
4
Ludio O ' ru · . • ., ,
incidiendo con su creciente 1ntere por las fonn

~tu d1ar a 1o
ªº~o-anización comunitaria,
.,
que., le había .He ado
. antropólogos a él contemporaneos, y mientras
horizonte de su reflexión se extend1a constantemente más al•1
7

1(
1l \
h il l :t 1
l 1: 1
1 . .
O lH l<>I U II 1: 1 1 ll , ~l ,
t\(, ., 1 J :l lt la poli< ía
nn
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1ui ·11 all t·1gah;1 s nlimient"
.
J•
1
ha ia tu , 1 habm ·s tilo para sal r i "], q í"'
1 11

h t nía n ·i1ni nl l · la gran popularid d" 1


1 ~, rapital n Ru ia, taba igualrn ·nt • al corrí n
fi t1u n ia qu
1 ., l había j r itado cntr los compañcr
11 ta ·'di u ion ·obr la cu stión agrada y sobr la [ ... ] o--
,,
muna rura1 .
Lu go d la introducción, Zasúlich subraya a Marx que,
1--amente, él, "mejor que ningún otro", habrá podido com-
prender la urgencia del problema que e taba por exponer -una
"cue tión de vida o muerte" para los militantes ru o - y agre ó
que de su valoración podrá depender "inclu o el de tino
personal de [ ... los] socialistas revolucionarios".
Zasúlich sintetizó, entonces, los dos diferentes punto d
vi ta que habían surgido de las discusiones:

Una de dos: o bien esta comuna rural, libre de las exigencias d m urad
del fisco, de los pagos a los señores de la administración arbitraiia, apaz d
desarrollarse en la vía socialista, o sea de organizar poco a po o u produc i n
Ysu distribución de los productos sobre las base colectivi tas, n u o e · l
socialismo revolucionario debe sacrificar todas u fu rzas a la m numi ión
d la comuna y a su desarrollo.
O si, por el contrario, la comuna stá de tinada a p r r no qu d al
socialista, como tal, sino pon rs a ha r ál ulo , m' o m n · mal fundad ,
para averiguar d ntro de cuántos d e nio p· a1' la ti r d l m n n
de laa ma no et ·sle a las d la burgu aa • y d ntro d u lll • 1. 1 , qwza,
. '
tt
ndrá 1capitalismo n Rusia un d arrollo m ti nt ld
:· .ntonc II d herán hac r u prop ganda tan lo l
•Udad 8 , quien ontinuam nt v n n m
{i ,.. (.()N, ,~o\'J•: l( SI s oHH I. 1 f, f)JI, J\ IU ou.o 111, r.. ( ,A J•,,
• ... , 1

• u I'< , 11
111 1
i:1d, • J,1 disultu í1í11 ti, • 1, u.11r1,u
,1111f>C .Slfl() <fllC', l l I IJ . J, ,
•uukt1 titul:ull'H, l111 s 1',111d1, 1111 :tlru ¡,,.
t 11 1, 1 l , l 11 e', <' ll 1• I /,( 1 ' '

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011111111 ~111
,1,, , J-i , cvol11do11.iri~1
• ' , •
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. ·1, 6 • soln c la 11wf · 1w , <' H C 1d a b ;111 1, ,,, í·, s ' 111r
(]llH!ll<. S C1(! J, 111 ' 111 ' ' , ' '''ÚJ
• ... • 'lllttll I rur:tl / eniJ tlJW forrn.1 ;u, ,1u·í1 'Jiu• J-:.} . • la
C 11,1 1 s 1, l C, • u lI t1
• ,· ci ·
(, 1 ~O t:1 I.Sll 1O , ~ 11
,. tí/H o
c·n una p,dal,rn , fod,, , IPJit } ria1
.,' , ' '• > la
indis u tibie, ondcnan a pcrc< er . Qt~J · 11 •1-, ¡1d1 H...fari en,,¡~
tivrn, ··se.: llaman dis ípu)os por ·x el >rJ Ja d . r Mar X 1:' rria, ,.¡ n'
El más poden> ,0 de sus argu~c~ tos...s~elc ser: ' f ,o dj, • M,..~ ... ,
Pr cisam ·nte por esta razon, Zasultch con.cJu~ó . ~u lítrt.a 'º~
un llamado d sesperado: Marx coro prenden a b1 •n hac;t;.i u ,
· ·... a1 respec to y [ que"] gran Sl'rvjq.
unto [le] interesa su op1n1on
P prestaría,,, si expusiera
le. · sus 1'deas " ac~rca d e1 posible
· in
d<:~tino
de [ ... laJ comunidad rural y de Ja tcona de la necesidad histó.
rica para todos los países del mundo ~~ pa ar por .todas las fas
de la producción capitalista". La cueslton era_ tan vital, y Za~iílich
estaba tan determinada a conocer el pensamiento de quien u,n.
sideraba eJ pensador socialista vivo n1ás prestigioso, que su texto
concluía solicitando una respuesta al menos "en forma de una
carta[ ... ] [para] traducir y puhlicar en Rusia" aunque el tiempo
no Je hubiese permitido exponer "sus ideas sobre estas cuc tio-
nes de modo más o menos amplio". 5 La cuestión planteada por
Vera Zasúlich llegó en el momento adecuado. En aquel periodo,
de hecho, Marx estaba totalmente inmerso en investigacione_
sobre las relaciones comunitarias en la época precapitali ta. El
mensaje de Zasú1ich lo llevó a analizar, en concreto, un caso his-
tórico de gran actualidad, estrechamente relacionado con 1
cuestiones que éJ estaba estudiando de forma teórica.
La complejidad de las evaluacione , que e encuentrnn e,·
puestas en las páginas que él e cribió, sólo puede comprenders
rep~sando, a través de las obras más importantes, la r fle ~~n
realizada por Marx sobre el papel del capitalisrno en r la ion
con eJ sodaJisrno.

~ Ver.t Z· T ·h O1
,. • l'l'cto cf~Mu _u . a l~lrl Marx, eu Marx y Eng Is, E crilM ,¡tJbre Rusia /1, cit., P· 31'~16
, . arlrn 1u >cr !'ali · , , , • p ~- '
,¡ui . . • ' "' "' uioplfl, ymcus · Sy acu e 11iv "rs1t ,e ' l
t 11 (Olllt'.lllo: "de c¡ué lado • t.ah• . • . ,'. . ,~ Ir. fu(
r"s1m11sahi'I,·,. f · M t ª la verdad ht to, aca t• una ckc:1 10n Iqu
:a< ,t a arx", p. !) J.
rRO' l', RS I, son 1u : EL IlES RHOLLO DEL CAP l'l'A I.I SMO. •. 69
¡ .,\ <º
~ pff LIS t : ¿ PREM IS NECESA RI A
2, ( . ?
u~n l) ' OM N J 'T

a n ión d qu la e pe n ·i ' n d 1 modo d " producción


apitali ' ta fu una pr 1ni ·a fundam nt l p ra I nacimiento
d la , ¡ dad n1uni ta atravi sa la obra en t ra de Marx.
11
1 Ianifi to del Partido Comunista, él declaró, junto con
En ¡, qu la t n tativa revoluc_ionarias de la da trabajadora,
11
1 mom nto del derrocamiento del feudalismo, estaban
in vitablemente destinadas a fracasar, "tanto por el débil desa-
rrollo del proletariado mismo cuanto por la ausencia de las
condiciones materiales de su emancipación, condiciones que
urgen sólo como producto de la época burguesa". 6
Aprovechando los descubrimientos geográficos y el naci-
miento del mercado mundial, la burguesía "ha dado un carácter
cosmopolita a la producción y ál consumo de todos los países".7
Además, y más importante, ésta ha creado "las armas que deben
darle muerte" y los seres humanos que las usarán: "los obreros
modernos, los prol.etario ",8 quiene aumentan con la misma
velocidad con la que aquélla e expande. Para Marx y Engels,
de hecho, "el progre o d la industria, del que la burguesía,
incapaz de oponér ele, e agente involuntario, sustituye el aisla-
miento de los obrero , re uh.ante de la competencia, por u
unión revolucionaria mediante la asociación [Assoziation] ". 9
Marx reformuló un juicio similar, si bien desde una óptica más
política, en el brillante Discurso por el aniversario del Peopl.e's Paper
(1856]. Al recordar que con el capitalismo habían nacido fuer-
zas industriales y científicas sin precedentes en la historia, él
dijo a los militantes que participaron en aquel evento que "El
vapor, la electricidad y el telar mecánico eran uno revo-
lucionarios mucho más peligrosos que lo ciudadano Barbe ,
Raspail y Blanqui,,. 10 En lo Grundrisse repitió más d una v z la

: Marx Y Eng Is, Manifiesto tkl Partido Comunista, n Ma , ntología, cit., p. 143.
/bid., p. 120.
• /bid., p. 122.
9 11.:J
•rna., p. 127.
gtl&
'ºKar 1
Marx, Discurso por el aniversario tkl Peopl,,º Pape,-, n ~ Marx-En-
8
, llenos Air , Cartago, 1986, p. 81. Marx e r fi r a Annand Bar ( 1809-1870).
í \ 1 l
1 1
id 1 · ,' H al', "h
l

, 1,m,I i, 11 pu, 1H i111:t el<• 1,, h,11 yI


hini1.1t 11111 th 1, 11:t1111:tl •:,a; li1¡11idd he • f,
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11\1(1 dt• dt'lt'l 111Íll:ulos lílllit ' Y p,l ,,,da d sr n
· llll~ l., 1(p1ocl11lci611 del vitjo 11 11 ,¡ 0 d•
11 nh tmtra tocio esto, ·s c011sta11t ·m ·111e 1 •volu ion
n I a, qrn: obstac:ulizan el dcsa1 rollo d • las fue, ,.a pn el
mp n d, la.· nl ccsidadcs, la diversidad el • la prod11cci6n y la ·xp
int 1 mbio de las tuerza naturales y e piritualcs. 11

na de las exposiciones más analíticas, presente en la ob


de 1arx, acerca de los efectos positivos del proceso producti:
capitali ta, se encuentra en uno de los párrafos conclu ivo de
u Magnus opus: "Tendencia histórica de la acumulación capi-
tali ta". En este pasaje, Marx resumió las seis condicione e..
neradas del capital -en particular de su "concentración"!!
(Konzentration)- que constituyen las premisas fundamental
para el posible nacimiento de la sociedad comunista: 1] la
cooperación laboral, 2] el aporte científico-tecnológico rea-
lizado a la producción, 3] la apropiación de las fuerza natural
por parte de la producción, 4] la creación de grande m
quinarias que son operables sólo en conjunto con lo, obrero
5] ahorro de medios de producción, 6] tendencia a r ar 1
mercado mundial. Para Marx,

a la expropiación de muchos capitalista por pocos, se el ·arrolhm n


cada vez más amplia la forma cooperativa del proce. o labmal, la pfü· i n
tecnol()gica con ci nte de la cien ia, la e piola ión col e ti a pi nifi da de

Fran,;o,• 1wpa.,·1 (1794-1H78) y Loui¡¡., ugu le l\lanqui (1805-1881) .


11
Marx • C11"'d,u1t,
· cll.,
· vol. 1, p. 3b2.
., Para un (omentano . obr e l
pero com~l. ~o, remite a Man; llo Mu to (ed.), I.m Grumfri.ue de Korl
5
to¡ <k la mtua <k la ,__ ¡· · e - 18
111 ec,momw /Jo lt&ca l A) anos dtspuéJ, 8ogol.á, •et·, 20 ·
Karl M ne, ti capital. Critica d~ la economía politica, M ' i o, iglo
.,,
11
p. 95S,
71
11 b
\
qu• tmci1 11 11,111.1
. 1 1111 o 11 1110, el
(ii ,t , 1111d1i111d11, 1 1, 1111 1, z 11111 ·11to J I l)I
)ll '
1 d od 11\ I< ,uln lltllt l<li " · , e 1111 tilo il ( lll ·" lf•¡ i 11r 1 1 1 r 1m n
' 11' l •\ • 1~
, ptt,\

Ú ,,1 fa bien qu ·, ron la con ntra 'Í<>n el la p1 d íón n


ni:HH de.. p os patron ·, para las las trc1h~jc1do r um n-
t,iría "la ma, a de la miseria, d ' la opresión, de la . rvidumb
d la d g n ración, de la explotación",1'1 sin cmbarg< ra
tambi ;n con ciente de que "los asalariados no pu den coop ~rar
15
jn que el 1nismo capital" los reúna. Estaba convencido d qu
el e •traordinario aumento de las fuerzas productiva generado
por el capitalismo, que se manifestaba de modo mayor y más
acelerado respecto a todos los modos de producción anteriore ,
crearía las condiciones para superar las relaciones económico-
sociales originadas de éste y, por lo tanto, daría paso a una
sociedad socialista.
En El capital, de hecho, Marx afirmó que "el modo capitali ta
de producción se presenta por una parte como nece idad hi -
tórica para la transformación del proceso de trabajo en un
proceso social" .16 En su opinión, "La fuerza productiva. ocial
del trabajo se desarrolla gratuitamente no bien se pone a lo
obreros en determinadas condiciones, que es preci an1en te lo
que hace el capital". 17 Marx comprendió que la circun ·tanci -
más favorables para el comunismo podrían realizar e olan1ent
con la expansión del capital:

Como fanático de la valorización del valor, el capitali ta con uiñ impl -


cabl mente a la humanidad a producir por producir, y por on ·i ti nt
desarrollar las fuerzas productivas social y a r ar ondi ion m l 1ial d
producción que son las únicas capace d con tituir I bas r 1 d un for-

1 /bid.
•• /bid.
11~,,
11
•~·• vol, 2, p. 40 l.
/bid., p. 407.
"/bid., p, 405.
son 1n , ,, L 1>1.SA •< 1H >LI o , 11. 1, t ,I\ l'I , A

7',2 ••J rs ,
lll, 11 11 l Í,11 • up .
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flli1t cipi11 1'11111(11111 ' IIIHI 'lt l'I d •s, II J)I
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un ch 1a!'I ten< ' del capital . es a e crear t1cnir>o. d'•spo.
nibJ -.", ·uccsivamenle "lo conVIer~: en plustr~b~o". ,!:l Sin cm.
bar. ro, con e, te modo de producc1on, . el trab~o era valon-,ad , o
- ·
a l max,mo y la cantidad "necesana para producción de un
o~elO se reduce al m1n1mo .
,, . "
Para Marx esto era absolutamente fundamental. Este cambio
ería "en beneficio del trabajo emancipado [ emanzipierten Arbeit]
y es la condición de su emanc1pac1on . . ,, "2op . or Jo tanto, e I capital,
"mal que le pese, sirve de instrumento para crear las posibilidade~
del tiempo disponible social, para reducir a un mínimo de-
creciente el tiempo de trabajo de toda la sociedad y así, volver
libre el tiempo de todos para el propio desarrollo de los
21
mismos". Además de estar convencido que, en cuanto a la ca-
pacidad de expandir al máximo las fuerzas productivas, el

,~ lbul, p. 731. Sobre el tema, véase también lo que Marx escribiera a Engels, en una
~ dt>I 7 de diciembre de 1867, cuando proveyó al amigo, que estaba preparando una
rese,'.a de ~~/ ra/Jilal, una síntesis de los principales argumentos que hubic e querido
e rm•iet.eu ""''(ados en la rcseifa del libro. En esa ocasión, Marx describió su m1b.~o
'<J111,} fa d1·11">stracil 1 1 "I · d
,. , . • . " 'e
" ta e, ,,111,m,n, csr·i J>rc1i· J-1 d
c¡uc a sociedad presente, considerada desde d pu1110
. r
• , l' tllr~
'(Jlll/Jit/;J( lt}IJ • '
11118 f •·M· •f ,• <: .una nueva fonna superior". Siguiendo una' nesgos:i
j
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1 . dO<¡ucc11su1•,111oh•h'
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111 ,,<Jc,,,a11 ,,.1. . _ª _ª puc' 5t•'io en evidencia
l<JIICS l "((IIHIIIJl("I -
"un progreso oculto, allí donde .~
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• ~ t ' 111 aro111pa11adas de de alentadoras con ecuenc
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/. a 110, ml1s1110 d , . ¡ - .. " - u Lu
I'a3t•i U>(t•tidas a E11 ,1 _' e ª 011 , •~ clcr1r a tono utophno . 1, en
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1101/ ~ ª < <e arano11 con la que él quiere rcafinnar
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>' I" u ia11,Js d.,,, " . M .as ,1 ,. H!Jllnal.,a a los ca1>itali t. v adula a
J •, ' "'no, arx al · · · · de IJ
pr,>< "'ºº" rapiraJii,141 11 Ka ' eºlllr.tno, denme tra la 'rwc.csidad' hi t6nca
,.., ';~~2, p. ~U4. . rl Marx a Friedrich Engcls, 7 ele dicicmbr de 1867, e11
tu arx, l,n111tlrrue cil v
//J¡,/,, J). 22A I '1 01. lf , p, 232,
11 ...
/hítf., I>, 232.
1 1 7

~ 1110 c.

í , nh al 1 , i111a '•
h pt l lu .c.i í n 1 •
u '"t ió n ele! aum · 1
' " n ·on lin ·1 m ·nLo l la f:
1u ,¡,. e el h ho, J •cardó qu ·:

En ¡ . to mismo de la reproducción no sólo . e mod ifi an ] co


objt:li\ . , por ejemplo la aldea se vuelve ciudad, la Licrra inculta, campo
pej do, etc., ino que también se modifican los productore , en tant d pli
~ nuevas cualidades, se desarrollan a sí mismos a través de la produ ci n,
1

t.ran forman, construyen nuevas fuerzas y nuevas repre entacion , nu


modo de interrelación, nuevas necesidades y nuevo Ienguaje.22

Este proceder diverso de las fuerzas productivas, mucho m '


intenso y complejo, generaba "el desarrollo real de lo indi i -
duos", y la "universalidad de sus relaciones reale e ideal
También en El capital, Marx afirmó que: "el intercambi d
mercancías arrasa las barreras individuale v local ~ d 1
intercambio directo de productos y [ ... ] por otra p rt
desenvuelve toda una serie de vinculacione ociale d índ 1
natural, no sujetas al control de las persona a tuant ~ '. 4
trata de una producción que se realiza "bajo una fonna d
cuada al desarrollo pleno del hon1br ". ~5
Asimismo, Marx consideró d man ra po iti
t.end ncias d Jcapitalisn10 ta1nbién en uanto a 1 1nan n
d la m~jer y a la 1nod rnización d la r la ion n · ra
dom tica. En J important do um nto In truccio1ie para l

l'l !bid., vol. J, p. 445.


IJ ¡~~
'V(Jl. JI , P• 33,
Ullfl ,,

··Marx
u • /!/ . <11
• rup,t"/, . ., t. 1, vol. l , p. 137.
/bid,, vol. i , p. 61 i .
()IJI L f•, L llt:S l<I 01.1 .0 l>C1 , AJ>¡
7 'l 1 IJ
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neral fnm iwdo. La cw•\fifJne .
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lll l U ll •,1 t •11·· 1 •11 ta pt u g1. · ·1v~, an
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, nn •sta t ·nd n rn .. apli a 6~1,0 ~
u ) ll ' t J " !lfi V 1 . ;J d d
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I(.\11, l,l
, al minab " .
'b' . .a ora ton ·s análo
an n ü,,•¡ cap,·1al dond .s n io:

•h t
. n.
J p t)l
repugnante que
. t 111
. ·'ble . . parezca la. disolución . del VJ..o
. . r d en
- ·mcn fanuha . u·o del istema cap1tahsta, no deJa d e ser cierto n, u' la
. . a1 1gnar
n mdu:tna. . a las muieres,
:.i
los adolescentes• y• los niños de ll no u
tro _ · . ,~u era d e la esfera doméstica, un
~ papel dec1s1vo en los proc.....
~ J

.
oaalm • ados de la produccion, crea el nuevo fundamento
ente orgamz
~ . en que descansará una forma superior de la familia y de la relaa·o·n
nom1co

entre ambo sexos.·

farx agregó que "el modo de producción capitalista consuma


el desgarramiento del lazo familiar originario entre la agri-
cultura y la manufactura, el cual envolvía la figura infantilmente
rudimentaria de ambas". Gracias a eso, se ha creado una "pre-
ponderancia incesantemente creciente de la población urbana,
acumulada en grandes centros por la producción capitali tan,
que es la verdadera "fuerza motriz histórica de la sociedad". 2~
En síntesis, usando el método dialéctico de su obra, en El
capita4 así como en sus manuscritos preparatorios, Marx o tu\·o
qu~ a través de "las condiciones materiales y la combinación
ociaJ del proceso de producción"29 maduran "lo elemento~
creador~~ de una nueva sociedad". 30 Estas "premisa n1ateriale,n
on dec1s1vas para realizar una "s" t . . . 31 '"' así 0
1n es1s nueva, upeno1 :

!11 Karl M
anc, lnJtrurtions Jor tl,e Dele , J)jff(ftlll
QutJtkmJ,
f7M
n MF,t, W vol 'l()
• · "-,p. J
88.
-gales 0/ the Provisional General CouuriL The 'JJ'
anc, f./ ra1•ital ·
tli 'Jw.1 r , Cll. l. 1, Vol 2 p 596
19 '""" p. 6J ' • • • •' .
/bid., p. 608
IU •
lh1d., p. 609
,1 lbid., p. 6J 1:
\(0111 1
1 irn, '\ la J 1,
\ tom 11/rnio, nítir.o\ r, (.
i n los qu , . e ll<.ll nlran , le ;int
i t1 n iasradi al S(.·ist·nt nt1 I,
la ión on la. pr ·mi ·as indisp ·n ahl p
mi nt d una I dad alternativa al , pit li m ,
m' qu r ,pecto al uj to ocial qu conducirá la Ju h

Una re\'olución radical e ui vinculada a determinadas condicion hi t 'ri


d ] de rrollo económico; éstas constituyen sus premisas. qu 'U p rl
tanto po ible tan sólo donde, con la producción capitali ta, I prol
industrial asume al menos una posición relevante en la masa del pu bl

En Critica al programa de Gotha, Marx afirmó que 'lo qu pro-


cedía era señalar concretamente que, en la actual oci d d
pitalista, se dan ya, al fin, las condiciones materiale t . qu
permiten y obligan a los obreros a romper e a n1 ldi i 'n
hi tórica". 34 En este sentido, también en uno d u · últin1
texto publicados, el Programa electoral de lo trabajadore. o ·a-
lístas'5 [1880], reiteró que, para que lo produ tor · pudi n
apropiars d los medios de produ ción, ra n i 1"l fi 1111
col ctiva (forme collective), en los que lo· 1 111 nt
intel ctual s on constituidos por I progr 1ni 1110 d l·
ci dad apitalista". Por lo tanto, n ·u ob a, M-- r
1111
uid b

"!bid., vol. 1, p. 97.


Karl Ma, , Nola 011 /Jakunir, '., Boolr SltllthO<Hl attd 11arch ', n , p. 1 .
: Kan Marx, Crilira al Programa tk Golha, n M , nlología, h., p.
xto, g n lm me ·0110 ido con I tímlo C.tmsidlracio,w 'fWlliwn da pro-
s,a~dM flartidl., obmu fra,u:. , In Juy 11 1 p ndi d l Ubr .
YD.Ap ndi , p. 154.
7 )

. i6n { l
1 111
I : , ;, , 1 hod · ,
1,-. L1>111 ad:i
lo -- 11 1 e ·1 ,w ta é" 11 1 ,
tl ~lll

111
\clolph Wag11c1 l 18''5- 1{ l 71
nh : ··,o 11111H.a h e ~onslluidc un , ¡ :rn

11
manifestó nun a volt~nt.ad alguna ck pr •figurar
111
d J ía r d ·o iali ·mo, d l m1 mo modo que cuando
1 , u ·u . n f] ion e obre el capitalismo, fue porqu n
p . d .
11
id .ró qu .. la ·ocicdad human~ estuviese_ es?nada a cum-
plir, n todas parte , el mismo camino y, P?r anad1dura,;a trav;
d I ini ma. etapas. No obstante esto, el se encontro con la
bli ción de hacer cuentas con la tesis, erróneamente atribuida
a él de la fatalidad histórica del modo de producción burgu · .
La controversia sobre la perspectiva del desarrollo del capi-
tali mo en Rusia es un claro testigo de ello.
En noviembre de 1877, Marx había preparado una larga
carta para la redacción de Otechestvennye Zapiski [Anuari
patrios] con la cual se había propuesto replicar el artículo Karl
Marx túlante del tribunal del señor Zukovskii del crítico literario ·
sociólogo Nikolai Michailovski (1842-1904) sobre el futuro de
la comuna (obshina) agrícola. La carta fue reelaborada vatiw
vece , pero, finalmente, ésta quedó en estado de minuta. mar-
cada con algunas correcciones. La misma no fue enviada num ·
pero con tenía in te re san tes adelantos de lo argu1nen to · qu
Marx usó, posteriormente, en la respuesta a Vera Zasúlich.
En_~11 ª s ríe de ensayos, Michailovski había planteado ui~
u _r~on muy similar a la qu , con matic s diversos, retolllª111
Zasuhch cuatro años d spu., s. Para esta (altilna, l nudo

11
Karl M
K.trl Mar ' N <a/mal, cit., l. t, vol. 1, p. 17.
ª' •(,"mJJ m,1r11111
M.tu1 jq, Dohl, rt ul
le ¡ '"J L
~- " ª
h 1Hun1tf,
,utadtJ ,le tco1,omia polítict, " de dolp " l"'
11

. (t'd.), fatUtJim J,J/J,.e "El wp,tul", Mad,icl, iglo ' ' I, 1973, P· 171·
• CllH 77

1 11 , mi ,1 (OJI In 1 1 ¡ ibl
. 1- h ()l)llllt:l I llt'i:tl lia )1 Íall l
111l t< • • , •
' 11l(h el •l 1110 '11111 P ll(O Jf' I '" 1l t< ,
...J ll ,1 '
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u 1 ¡ ) 1w t •(H iram -- 11 t • ~H · , ._, ti, la
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111 ' ' ( 11 . ~ •
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• 1,uH 11 istas ltb ·ral •s, Pª'."ª pasar ~,_I t g1m =-n :ap1t h y
1 . ·~ en l,unbto, l ara •vi tar lo. cf to ri "g llv d,.
qttl lll ,
ele ¡>rodu · ión ·n la poblacion, · p ·raban q I la · m n
1 )
1\lll i< .
ral pudit:s • de ·arrollars ullenorm nl •.
,u "'i \'era Za uhch
, . se d1ng10
... ,. a M arx para conocer su punw d
·ista y recibir indicaciones, Michailovski, eminente rcprc en tan
~el populi mo,. ruso, 39 propendía,. neta~ente por ~ ~ últi~a
hipótesis y cre1a que Marx prefena la pnmera. Zasuhch hab1a
e crito que los "marxistas" afirmaban que el desarrollo del capi-
talismo era indispensable; Michailovski había ido más allá, de-
clarando que era el propio Marx quien había defendido e ·a
tesis en El capital. Éste, sin embargo, no había podido apoyar us
argumentos con citas exactas del texto y, en sustitución, había
usado una referencia polémica de Marx a Aleksandr Herzen
(1812-1870), contenida en su apéndice. 40 Marx, quien iempre
se había opuesto a las posiciones de Herzen, considerando que
éste usaba a la comuna rusa sólo como "argumento para pr<r
clamar que la vieja y podrida Europa tendrá que renovare
mediante el triunfo del paneslavismo" ,41 afirmó, bastante mole"-
to, que su polémica con Herzen no podía transformarse en la
falsificación de sus valoraciones, o bien, como había e ·crito
Michailovski, en la negación de los "esfuerzos de alguno~ n1 o.:

. "'Para algunos escritos de Michailovski y otros fundadores de este importantt< ll\O\ i-


m1ento se remite a.James H. Billington, Mikhailornky ami Russian Populism, O · ord, Cla-
r~nd_on Press, 1958, además de los fundament<1les Ancirit:i W<1licki, Cotitnlvm'y Ot.1t:r Ca-
pilalism: Studi,s in 11,e Social Pl,i/osop!,y o/ tl,e R1ilsi<m Pc>pulists, O ford, Ciarendon Pre··,
~969. YFranco Ve111uri, Roo/.\ of RnJOlution: A History o/ lht Populisl ami &dalist Muvementl
111 ~IUl.unth Cmtury Rimia, Nueva York, Alfn~d . Knopf, 1~)60.

Cf. Karl ~arx, Nad1tmg zu dn, Nolm dl'.s mlm Burhls, n id., Das KapUa~ en MH, •,
11 ' 5, Berlín, D1et1, 198:i, p. 62~. El Aphulit'," t,u 1'0las d,I primer vol-u'1'4"1 fu limin· do
e~ laa •u ·vas ediciont•s de J,;/ rapi1t1l y, por lo tanto, no fue incorporclclo en t.as t1 duc-
cion de la ohr-d.
1
• Karl Mane a la Redacdón ele.· Oterheslvnrnye 7.t,pislr~ noviembre de 1877, cit., p. 6t.
1
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había 1 •ft,t ido t.ll < 1 CIII so ele su . ~t
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n"◄~llf•ct 11 rd qu , 11 e 1 cap1tu o tH11lado "J a llau ·
• .. • • •• "4'1 d /"/ . I ·1 I 11. l ', . la 1
mul 1 n ngtnana . ~ u, na, " 1,1 qu ·rido ''s ,-n, 1ar ·
pi m nt I cammo por el qu ' en la Europa oc id ·rw!I .
,, · n 16,1
., .. ·m n capitali ta d 1 eno d e1reg1mcn e onómi O ¡ ·ud ,~
firiéndo ólo y e clu ivamente "a Europa o id •nL..il" \ 0re.
mundo ent ro, ólo al Viejo continent . ·
Marx remitió a la lectura de un pasaje de la dición fr~mc
de El capita~ en el cual había afirmado que la ba del r conid
entero de la eparación de los productores de u m dio /
producción había sido "la expropiación de los ampe ino•,
añadiendo que este proceso se había "realizado d una manera
radical [ ... ] en Inglaterra [ ... ] Pero todos lo dcmá-, país de
45
Europa occidental van por el mismo camino".
Siguiendo la exposición de su razonamiento, él había r
cordado, además, haber resumido la tendencia histórica de la
producción capitalista como un proceso en el ual sta última,
d pués de haber "crea[do] los elementos para un nuevo 1f~·
men económico", "al imprimir simultán amente a las fu rws
41 lbill,pp. 62-6!.
p. 65.
tl /1,i,d.,
.. Marx, EJ capilal, cit., t. r, vol. 8, pp. 891-954.
11 1
.a Karl Marx a 1a r dacción d Ouclwtvmny, l.apiJl,i, e h., p. 64. V ·ast· 1.1111tii, K;ii
Marx• U6 - , , - - . rWN, 1872-187,, Mt:GA1, vol. 11/ 7, p. 6~4. ~ t
l • r.u.J1,./ u ...J.
1t·l,·,,111t •
1 1 irllhl,
0
'
aponado U- - d 111 1 •11h Jl,11,
por - ~ urantc la tr.uiucdón frcmc a d u t to u , Ufl(l' • l l 11 IJ
no fue incluido en 1a cuarta didón aJ manad 1890, qu co11vii1k1,1 l11 ,)
vcnión lindar de laa traduccionc d 1a magnum o/JW ma ian,,.
RU lit, 7

A wdo trance [ ... ], convertir mi esbozo histórico sobre los orígenes d el


capitalismo en la Europa occidental en una teoría filosófico-histórica sobre la
trayectoria general a que se hallan sometidos fatalmente todos los pueblo ·,
cualesquiera que sean las circunstancias históricas que en ellos concurranY

Irónicamente, Marx agregó: "pero le pido disculpas. (Esto e


hacerme demasiado honor y, al mismo tiempo, demasiado
escarnio)". Utilizando el ejemplo de la expropiación de lo
campesinos en la antigua Roma, y de su separación de lo me-
dios de producción, él notó cómo ellos no se convirtieron de
ninguna manera en "obreros asalariados, sino en una pleb
ociosa". Seguido a este proceso, se desarrolló un modo de pro-
ducción esclavista, no capitalista. Marx, por lo tanto, conclu ·ó
afirmando que "dos clases de acontecimientos que, aún pre · n-
tando palmaria analogía, se desarrollan en diferent 1nedio ·
h~t?ricos, conducen, por lo tanto, a resultado completa1nente
d1Stmtos". Para comprender las transformacione hi tórica era
n~cesario estudiar separadamente los fenómeno individuale ·
solo posteriormente era posible compararlo . Su int rpr ta ión

: ~ Marx a la redacción d Ouclwtwnny, Zapislc~ it., p. 64.


(

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otros I ug-arcs. La ·11
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• 11 fu ta1110 111,'is impo1 W11tc , pcnqu " s
p1 ntl., sino al futm o .'''' ·

3· EL OTRO CAMINO POSIBLE

Por casi tres semanas, Marx permaneció inmer ·o en us ca


consciente de tener que dar respuesta a un interrogatorio .
rico de gran densidad y de tener que explicar su po ición
una concreta y decisiva cuestión política. 50
Como fruto de su trabajo surgieron tres largos borradores.
que contenían argumentos en ocasiones contradictorio~entre
y la minuta de la respuesta fue enviada a Vera Zasúlich. L,s distm-
tas redacciones que Marx hizo de la misma carta fueron • ri
todas en francés y tuvieron, invariablemente, el mi. mo ini i
Como síntesis de su articulado análisis sobre el p ·tj "d la
producción feudal en producción capitalista'', Mar.· eliº1ó, d
hecho, usar como referencia la mis1na cita, tornada d la di i n
francesa de E,1 r:apital, incorporada en la carta destina? . b
redacción de Otechestvennye Zapiski. A r ngl6n seguid , l rtit

4
/hui., p. fil>.
') CJ. Pi,·, l'aoJo Pogl,(io, l.'Obflina. Cm,ume co11tmli11a e ritloluzicme in Ril,Sj
J ca Uook, 1978, p. J4H.
i,,
(,f. Jluber, Pallo llt<>f1ia, tÍI., p. Hl, c¡uic11 linnl',:" u t· fu ,zo di~giil_ n {Jtl,
10
H pue rajusta 11011 de 1111a pwfundidud y rt• -pon ahilid"cl <lig11 de hnllíl • \\'l 1
• r.r dt uu
que se t Id 1J1c1 ya oc upado, prc:red,·nl,•mt 111t·, del difí il t,•nia, umc K ,wn Je
. 1 . . . l0 ' to• inub
te cm, parucu a, mtc·n uJad. Lo vcmo · murtm vic hon,m< un, ól 1d u11J
gra11 ¡neo. I'óm y ,.uu~z.t para bu ca, ou.1 a1í11 más ulccu el,,. S1. lu< . 11 l '''" . 1parr ntc
1111
eiie de- bCJi radou·1 f1 agmc111aiios, e tas notas m pan·ceu I intento mwi
de .tl,affa1 int ·tkanwJllc el tema de Ja , umuiu, ru1 .,1 rn a".
.r. .,
i 111< ,1
ill
l I t mi ~• 1
t1 1 • •
. d it11pl1 a H 11
11
: t,n 1 . 0 ¡ h l ori~di 1~1, aco n J , li é r ~1 d 1
utl,l ll 1 ,
, ,t ilidad · 0 11 · , ·ws q 1t ~ sta r , H1 l 1 m
Fn la 1 im , .,,,· el ' la tr ·s 1 ·dac ion s, q 1 • f , , m
1
tn .,nali10 . qu ~11 qu on,'ide1 ctha ·r " 1 rgum
io qu ~ · ha pr ntado ontra la ,, .
·,
L ,l11
d la hi toria uropea, Marx v ía rcp ·tir un Ill

con:tant ambio: "Remóntese a lo origen de 1


id ntal hallará, en todas partes, la propiedad común d 1
cierra; con el progreso social, ésta ha desaparecido an t a
propiedad privada". ¿Por qué razón, entonce , ''no tiene m, re-
medio que ocurrirle otro tanto a Rusia"? A este interrogante
1arx respondió con la misma motivación indicada anteriormente:
"i O tomaré en cuenta este razonamiento sino en tanto (atañe a

Europa) se apoya en las experiencias europeas". 53


Observando a Rusia, en cambio, él afirmó:

Si la producción capitalista debe asentar su reinado en Ru ia. la inmen~


mayoría de los campesinos, o sea del pueblo ruso, tendrá que er com rtida
en asalariada, y por consiguiente expropiada por la abolición previa de u
propiedad comunista. Pero en todos los casos, el precedente o<.·cid ntal no
probaría absolutamente nada. 54

La comuna agrícola habría podido di gr gar y p n r fin a


su larga existencia -eventualidad que para nada ·e p dí
excluir-. Sin embargo, si esto uc diese, no ·ería a au:-- d
una prcdeslinación histórica. ñ!l

61
Kart Marx, ÍJH lxmm/11rr.1 ,¡, Marx, en Ma1 Engt'ls, E ,nws robn Rusia 11, it., c:to t,
¡, 3,iJ l<l1•
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1 111 11 ,u1t·1am : Marx, JJ,mrulm-es, s h"udo
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1 1
. ª ª una dat:u ión altt rnativa de los horradm t· · d las l '.lf • ª a Ver-el Z· itli ·h,
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. , Nucva "wr k, Monthly Rt va. w• Paperbal k, 198. , pp.
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lti Ma1x, llomu/or,1, 111 , p. !i~.
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(... l ,pini H\ ·s c01nplc.•1anH·ntt: opuesléls". ' nn
FsH)~ llatn,Hlc.)s conswntc.·s a la c.: ·pl'ri ·ncia ·u1op f
J l . l" . l u ron
a ,Hnp.ni.l h)s u< un., o )Sc.'l ,.,cton po 1t1ca e e gran alor. .
- . l • ,, n
lo.- priin •ros ~,nos r~•:n~cnt,t, t·n .artt ulo Los , wltndo de la
/útum dominacwn bntamra rn,, la filndw I l 53], publi ado p re1
.\'tw-l't>I* Trilmm•. l\lar. · habia a rn1,tdo qu "Inalat rra te .
. d bl . .. nta
qu nnnplir en la In d 1a una nu 1011: de ·tru to por u
lado y r •generadora p r otro. Ti n qu d t.ruir la ,; ja O
dad a ·iática y :entar la ba ' 111at rial d la o ied, d occid 0_
¡;
tal en ·ia":57 ~n la r f1 .·ion .. obr Ru i, 1 ambio de p rs-
pectiva evidente.
Ya en l 53, él no alb rgaba ninguna ilu ión obr 1,. carac-
terí ticas base del capitali ·1110, abicndo bi n qu la burgueja
no había "realizado algún progre o in arra trar a individu
ai lado y a pueblo ntero por la angre · l lodo. la mi:eri.t
la degradación ".58 Sin en1bargo, e taba iguahnente con, n ido
de que, mediante el intercan1bio univ r al, el d , arr llo d l
fuerzas productivas del hon1bre y la tran forn1a ión d la pro-
ducción en algo cienúfico. capaz de donlinar la~· fu n.t · d la
naturaleza, "la indu tria el comercio burgu , e, ,-an cr .md
9
[ ... las] condiciones materiale de un nuevo n1undo''.~
La vi ión contenida en e ta afirmación, por la cual rh u·
sado de eurocentri mo de orientali mo por qui n ha h h
de las obras de Marx una lectura limitada •, tal vez. .:up rfi hl.

MMarx, Borradorr.s, 11, p. 47.


Marx, Futurm multados tU In domfoarión brittblica ,,. ú, lud•
117 Karl '' ~,rl
fri drich Eng Is, Solm ,J modo cu p,oduccióH ruiáJico. Barc ) ma. l,u tín , R ¡969, p.
l Ol.
lbúL, p. 106.
/bid., P· 107. Marx grcg6 uunbi n: ·Et periodo burgu d l. hi~tori,, t U;un
,uar l matrri 1 d un nu mundo", ibid.
60
a. por ej mplo l · usadon d Ed ard id, qui n no lo
,nálisu e onómi d M n üan pern tam nt n un típi l1l
m•, ino qu in inu qu " d ví ha i l ntigua de ig\laldacl nu
11 01\l El L llL ,\RIU> LL<> lll~L • l'11 t.lSMO ,.,

nd ~1u na 1 ión ) a1 ,ial i11 ,a l l ol ni ·


<r un · J ·1·i ldi w, 11 1• ·na
1
in l a11 1 1881 , l p 1 ~s el 1 p1 fur-
ri ~a y bs · 1 vaci . . n ·it ·nLa ,1 lo 1
. . lo
u i l ¡ líti int .rn· i l lrn l, iu m n ·ion· 1 l
n 1 . . l
tid d d l , ,u H ' 1z~ ·,s, d u ~ull t
n - . 1
atlet 2 antm/10
l
, -• t ·ma

d • la p si bl • u ,1 · · I
piu 1a la ~ 1ma . un1t, 11as d .1. . p¡tsét
01
a.n 1, disttnta. P r ~ rnpl , r fin ncl , "h
tal ". ~1 m nifi ~· tó su onVI ión a r ad • qu •

rod el mundo. , al\'o ir H. Maine y otros del mismo ja [sabía ] q u allí la •


1..,

p 'ón de la propiedad común de la tierra no era más que un acto de vdlldalis.


roo inglés, que empuja al pueblo indígena no hacia adelante ino hacia atrás.61

Lo británicos sólo habían sido capaces de "estropear la


agricultura indígena y redoblar el número y la intensidad de las
hambrunas". 62
Por lo tanto, la obshina rusa no estaba inevitablemente des-
tinada a seguir un resultado similar al ya visto en Europa, en lo
iglos precedentes, donde, de un modo más bien uniforme,

Orimlalismo, Barcelona, Debolsillo, 2008, pp. 213-214. En realidad, e ta lectura de ·d


sobre Marx fue tendenciosa. El primero en poner en evidencia las fallas de esta inter-
pretación fue Sadiq Jalal al-Azm (1934-2016) quien, en el artículo "Orientali m and
Orientalism in Reverse", Khamsin, vol. 8 (1980), denunció: "este repaso de las observa-
ciones y análisis de Marx, sobre procesos históricos y situaciones altamente complej .
ca una farsa [... ] no hay nada de específico ni de Asia ni de Oriente en la amplia int r-
pretación teórica de Marx", pp. 14-15. De hecho, respecto de la "capacidad productiva.
organÍl.ación
1' .
social, ascendencia histórica, poder militar y desarrollo ci ntifico ' tecno-
og.co [... ] Marx, como cualquier otro, conocía la superioridad de la Europa mod rna
IO~e el Oriente. Pero acusarlo de [ ... ] transformar e te h cho contingent n un
r ~ necesaria para todos los tiempos es simplemente absurdo", pp. 1~16. T: mbi n
AÍJaz Alunad (1932-... ), en Thwry, Cla.sses, Nation.s, Uteratu,-es, Londr • 'e1 ·o. 1992, h
~ bien como Said "descontextualizó las citas, con · o ntido d qu
repretentaae] el pasaje citado", p. 231, en )a obrn d Mar , impl m nt "par m t rlo
en IU arch'•vo one~talista",
lrfan · p. 223. Contra su pre u_nto uro , ntn· ·mo •· . tamb'I n
Oeb .Hab~b, Mancsptrreption o/India, en lqbal Husam (ed.), Kal'l 1a, u,a had_•a. u
IOn li, Tulib. 2006, pp. xix-liv. l respecto v · as 1 r ci nt volum n d K vin d r•
;,::_"' IÑ Margins, Chicago, U niversity of ,hicago Pr , 20 l O, P· 2 ·
• lbid. Borrad.t!T'f.), 111' p. 51.
,p. 66.
~ 1 1 \ C O N l'tWV l•, ltS l1\ Sllll l{lo, l•, L 1H SAIO (111 o lll f < fll I I I

ll',1 fa sucedido l.1 " 11 :t11~id(u1 de la . oc i ·dMl t, ' 1 t Id


piopi¡;•d;1cl co1111111,1 la soriC'dad l>:1s:ul¡1<·1 1la I ropi. la I n1
. 1. , 1 • pri ctd "
ta pt cgunla so 1>1<' s, , latll >.
w 11 ·11 {11s1a, " la , 1r ·ra 1lt. t I
d 1., <. omuna ~ ,g,1c ol,, d ·ha f:i1al111 c 1111· < ncl11i, a í" ' .",. op tt
1
so.º''·' Vl'/, llll s •ro: º l)(' ni11g111líl Jll , IIWl,1".' ..

L.is alla el· su firme 1c.· ha,o tcc'>ri ·o ;1 .,pli ar d


. l 1 ¡·{' , me l
, •qn "m¡lti ·o, el nusmo rnoc · o t·n e I e, e11t •. <o, l • to , 1
tainbién pon ·n evidencia las razo11 ·s. pm las cu< 1 la ob hma
debía analizar. con b a·" ·n sus proptél', e.ar c:1 t ·rí ri a .
Sobr · todo, ra n ·ario d sta ar qu · "la ·xpropi dón d 1
cultivador n l Oc id n t " había o ur riclo Iu ·go d la tran
fonna ión d la propi dad privada, d sd ~ una forma d propi
dad "fragmentada de los trabajad r "a otra "conc ntrad d 1
capitali ta ". En Ru ia, l proc o ría diferen t ·, p rqu
trataría d r mplazar la propi dad comuni ta p r la propi dad
11

capitali ta".<H Ad rnás, debía t ner bien pre · nte qu "en Euro-
pa occidental la n1ucrte d la propi dad omunal [y la ap riciónj
y el nacimiento de la producción capitali ta tán parad r
65
un intervalo inmen o [de iglo ]", en 1cur o d 1 ual habían
verificado tran formacione econón1i a y revolucione~.
Con u característica ductilidad, y in qu mali ·m , IID l

tomó en consideración el po ible cambio d la omun.1 .urrícola.


Según su opinión, la "fonna con titutiva" de la ob. Mna ,taba
abierta a dos posibilidades: "o el elen1 nto d propi d d prh~t la
que implica triunfará del elem nto col' tivo, o · ·te uiunfani
de aquél. Todo depend de su 1nedio históricc.. de dónd 't'
encuentre"66 y aquel existente en el mon1cnto le hizo lll dui,
la po ibilidad de un desarrollo socialista dt"' la oh,hina.
El primer punto subra ado por ' l daba ntt·nta el la .lo-
existencia entr la comuna agrícola · t,s f< nna · ronón11c¡~
más avanzadas. Mar obs •1 ó qut Rusia ·ra
. d l l 111 ,u11l\l1
eonlemporan a · una cultm up rior, stá ligada a un mt·n :t< ,i < l 1111 1 1
1
dond pr domina la produr ión c,,pilali ·ta. [ ... ] 1 l upropi u s • l, t't:' •d

113
lbid., p. !'í5.
iw Marx, &mndom, 11, P· 47.
p. 48.
11.'1 /bid.,
66
M rx, 801Ta1lor,,, , , p. !\7.
,, 11• 11,,
ll 111 ! ..

1a c1

h, 1, < l 111 1111 ' lllo 11 (jll día


1no ,tt nía11 qu k n ·s >11 • 1
' t.tJ ., ¡1 H nunciahlc tamhi "n para J I ia,
tll ,,, . . ) º", "
•· d modo 110111co, ·1 tam JI ·11 1. mo
111 t • U • , •
lt d I ía "pasar por un largo p ·nodo d 1n ul
l ,, . ] ,
-11 u ui nw fü1ica para 11 gar a la maqwna , n VI
p r )' lo f~rro an~ile ";,. D 1 mi _mo modo,, ' I in ITO,::;,.:u..1a
m había 'tdo po 1ble 1ntroduclf en su pa1 en un abnr
rrar d ojo: todo el mecanismo cambiario (banco , oci d d
por accione , etc.) cuya elaboración [en otra parte] co tó i
Occidente". 69
La hi toria de Rusia no podía recorrer, al pie de la letra t
1 etapas por las que había pasado Inglaterra y lo dem . . paí
uropeo . Por lo tanto, si esta hipótesis era admitida · con i-
derada como la única lógica, también la tran forma ión -er
ciar ta de la obshina podría realizarse sin pasar nece ariam n te
por el capitalismo.
En fin, para Marx era fundamental ton1ar en u nt l
momento en que se analizaba esta hipóte i . La "111 jor pru b
de que el desarrollo en sentido sociali ta de la omun rural
podía r pondera "la corriente hi tórica de la [ ... ] "p [ ra
la fatll ri i " -en e te caso las esp ranza · políti a d ai . l
~o~ a ribir "fatal" de má - "pad ida p n la p1odu i "n
c.apitll1Sta n lo. países europ os a1n ri ano , dond n1a,: r
0 tomó". Con base n la sug r n i · r up I d r l·
d lo L wi Morgan, ar t ní pe1 n z
1aa q ~ .ri i e onó1ni a n ur o hubi podid d t m1in r
nd• 1011 favorabl s p· ra "la li1nin i n d l pitali n

&rradorJJ, u ' p.
1
' ,, p. 88.

u l I t )l 110 (l l.,( \.J


.·, ,J,, 1 mud · lle un· form
.f. • • , • h JJt oducc i( u y Ji t propia, ión .
lJ l llcl al ,11 ' • ' ~ . 1
¡arn t
t•,, 1,alab111s r =-sult, vid nt ·, un v z• rn
• ti c..,.:,.t.
> ns·,b·i de ninguna mau ra · 11 =-1 m ,do "prirn· .' u
. t • 1 no l ~ • •· - • [ h 11v d
1 }1 1 du ión ol ti ,1 o oop ·ra uv,, q i =- abía ido]
1r ~
• ..:.i d ·l indt\ iduo aisl,, lo " , sino • n aqu ~ 1 f'ru o d
t • '- 1
. . • ,. d los •dio· d ~ pt oc " " .71 I.J( mi m 1 ob 1
ltic ·ton
l lZ,1 t t1 111

1110 ~1 hi,o notar, con tituía "la forma má rr <>d m d 1


ar ai O •• d propi dad comunista ~uc, a su ·1~1 . iguió tod
,eri de oluciones". 72 Estosestud10s ylosanal1 1 ·con igu¡
110 queina abstractos, determinar,º~ la elecci_ón de arx.
con1unas agrícolas no se basaban mas en relacione de con
. b ,, 13 ·
guineidad entre sus m1em ros , .~1no q':e re pre ntaban po.
tencialmente "la primera agrupac1on social de hombr hor
no afianzada por los vínculos de la sangre". 74
De las comunas rurales arcaicas, Marx también criticaba
"aislamiento", dado que, estando cerradas en sí mi mas
ningún contacto con el mundo exterior, constituían, d de el
punto de vista político, una realidad económica más afin
régimen reaccionario zarista: "la falta de enlace entre la vida de
cada una y la de las otras, este microcosmos localizado [...] en
todas aquellas partes donde se le halla, hace surgir por encimJ
de las comunas un despotismo central". 75 Es evidente que larx
no había cambiado su juicio crítico general obre l CL munas
rurales en Rusia y que, en el curso de su análi i , la importan ·
del desarrollo del individuo y de la producción o ial h bia
permanecido intacta. En los proyectos preliminare: l carta
Vera Zasúlich no se muestra ninguna ra gadura dramática ~
pecto de sus convicciones anteriores-como con1 ntan al m
. % .
estud 10s0s-. Los elementos de novedad re:p t a u inter·

70 /bid., p. 41.
71 J'C,J
,rna., p . .:,ª5 .
7'll.~--- .
IYL4J A, Borr~, 11, P• 49.

7s Marx, Borr~. 111' p. 5!1.


•uaa., p. 54.
74 J'C,J
15
lbü1., pp. 49-50.
76
En tal 'd dt/lllW
. . nu 0 , r mite a las int rpr tacion d .. h nin, Lale Mat 611 •
.nan &ad, cu., P· 60, qui n avanzó la l i d la pr nci d un "cambio ·goafi ªº,'
respecto de la publicación d El capital d 1867, o d Enriqu D l, El ull1IAD
7

t 11 l 1,,s,Hlo mu lt111 •n l a
'
,,, ,, h v" p
, l'l l (> l lo 111 ó ~11 , 11 id ·, ·j ó n
1 1i i •
1
• l ¡ ,s·11· ~1' e cialismo, CJll • • 111 s 11 , h'- bían id t n
ll \ t ' •.
1' ' t 1 0 ~e tc nfau l or
-,1 ¡\ •
i,,
·~il iz·,blc .n
lndn~o, u lét ~gu11da mi L,ul d ·1 sigl , xrx, Ju g d l
f}ltna 1omulgadas por_Al 1ttn~lr o II l on_ttn >V (1 18-1
1
,, cii ion ·s d • la ob luna h a b,a n ya cambiado y pr ntab n
011
lJ d' ' 7H
inuchos a 'P to , contra 1ctonos:

Ein,u cipada de los vínculos fuertes, pero estrechos, del paren co natural, la
1
propiedad común de la tierra y las relaciones sociales que de ella dimanan le
garantizan una base firme, al mismo tiempo que la casa y el corral, dominio
exclusivo de la familia individual, el cultivo parcelario y la apropiación privada
de sus frutos [dieron] a la individualidad una expansión incompau'ble con [la
79
estrUctura] el organismo de las comunidades más primiúvas.

Este "dualismo" podía "transformarse en germen de una des-


composición"ªº y mostraba que "la comuna lleva [ba] en sí mis-
ma sus elementos deletéreos". 81 Su sobrevivencia no e taba
amenazada sólo por las "influencias destructivas" proveniente
del exterior, como las del Estado, quien, con la intervención
legislativa, había favorecido, algunas "ramas del sistema capita-

(1863-1882) y /.a liberación l.atinoamericana, México, Siglo XXI, 1990, pp. 260 y 268-269.
Varios han sido también los autores que han propuesto una lectura ~tercermundista" de
las elaboraciones del úlúmo Marx, con el consiguiente pre unto cambio del ·ujeto re-
volucionario desde los obreros de las fábricas a las masas del campo y la periferia.
71 Sobre este tema véase lo afirmado por Marian Sawer en el e. celente volumen

Mantism and. the Q,Ji.estion of the Asían Modt ofProduction, La Haya, tartinus ijhoff, 1977,
P· 67: "Lo que sucede, en particular en el curso de los año setenta, no fu que Marx
cambió su opinión sobre el carácter de las comunas de las aldeas, ni decidió que ellas
habrían podido devenir la base del socialismo así como e taban: m~ bien I comenzó
ª ~111i_derar la posibilidad de que las comunas pudiesen ser r volucionad· no por el
capual11mo, sino por el socialismo [ ... ] Con la intensificación de la wmunicación y la
modernización de los métodos de producción, el sistema de aldeas podría incorporarse
en una aociedad socialista. En 1882, 1 pare ia a Marx todavía una genuina alt rnati\~a
a la:Omplcta desintegración de la obshina bajo el impacto del apitalismo."
tierra,Deapué de la refonna emancipatoria de 1861, los campe inos podían comprar la
,. pero sólo mediant el pago de alguna indemniza i n en forma d tributos.
-:X· &nmd011.J, 111, p. 54.
11 n. u
IUIU., p. 55.
1 ( B 1 1 l.

. 1... 1i1
ti ,;1 d h · thu
n li ion "I 11 111
1 · it~1li ·t;1s q11 • h IJ ti 1 <ll ]
' t ¡ .( 111\llW nu ~il "'. 8:.!
1 tu lrt ía 11 rado :1 1~1 ro 11 lusi ' n 1
, i luml rada 1 >r 1 s populista ' r 11. os <·r ,, , •" liz
"lnbland · n teoría", qu

la·· muna rural" ru ·a pu d , pu , ons ·rvar su licrra et. ~rr 11


la propiedad común d la ti n-a, y liminando <l • Ha J prin ¡ ·
dad privada que también implica; pu d converúr · 11 pun
directo del si tema económico al que tiende la ci dad m
cambiar de existencia sin empezar por suicidar e; pu d apod
frutos con que la producción capitalista ha enriquecido a la human1
pasar por el régimen capitalista. 83

Sin embargo, esta hipótesis, para realizar , debí d


der de la teoría pura a la realidad rusa". 84 Para tal fin . f
esforzó por investigar las "posibilidades de evolu ió
obshina, observando que en ese preciso momento é t ,)cupa,:g
una posición única, sin precedentes en la hi tori .
en Europa que todavía constituye la forma or ; ni p
minante, de la vida rural de un imperio inm n o. L pr i
común de la tierra le ofrece la base natural d 1.-t • r pi ·
colectiva, y su medio histórico, la contemp ran id. d d I P
ducción capitalista, le presta ya lista la condi ion m t
del trabajo cooperativo, organizado n a1nplia · al.t nt n
puede incorporarse las adqui icion . po ·ith"l lab 1 1-
el sistema capitalista [ ... ] Pu de ir suplantand ·1 l · i uJni
parcelaria m diant la agricultura ombirnda, ( n ') 11
máquinas [ ... ] pu d 11 gar a r I punt d p· 1 ti 1

~~M
arx, Bon-adora, 1, p. ,
M! /bid,, P• 4-0,
1M /bid.

~ M rx, Bon-adonis, 111, p.


·¡ ¡H)\ H{S{¡\ son1rn EL IH, KR<>LLO IJLL C Pl'I 1..1
1~ ,(),

•• ,
111
a , onómi o ~11 qu · pt op ·11d;) le, o ·i :.dad mod n , y
l ·l~tslc
< c.;
..
·tt'S, •in •mp "Zé.11 por ·ui 1Clé1rs .,u,
1·•JI\JZ, ' f} . , f
i·. alt •rnati a ·ra post J ", y <Ie1LamentJ mas adec 1aca r -
• 1
L~ t '1·tl onl --., to ' '
onom1co-socia ·x1.s1enl en f{u .ta, qu" e1
J

pecto
. n' d I ''arrenclami. nto cap1ta · el o a 1a .mg le a ". s·1n em-
. 111a
11
·•st
. ·J"o ' ·ólo habna , po d 1'd o tener VJ'd a mientras
. "e l trab ªJº
. co'lec-
~·~~ pueda suplantar [ ... ] al trabajo parcelario, forma de apro-
u,·-,ción privada". para que esto suced a, "se requieren . d osco as:
re ecesidad económica de tal transformación y las condiciones
~:teriales para realizarla". 87 La contemporaneidad de la comu-
na agrícola rusa con el capitalismo en Europa ofrecía a la pri-
:era "todos los medios indispensables para el trabajo colecti-
vo" y la familiaridad de los campesinos con el artel88 facilitarían
89
la transición hacia el "trabajo cooperativo".
En cuanto a la separación existente entre las distintas comu-
nas, que facilitaba, en el plano político, el carácter despótico de
Rusia, se trataba de un "obstáculo de fácil eliminación'', dado
que, según Marx, se podía "poner simplemente en lugar de la
volost, 90 instituto oficial, una asamblea de campesinos escogidos
por las mismas comunas y que sirviera de órgano económico. y
administrativo de sus intereses". 91
La voluntad política y la coincidencia favorable de los tiempo
históricos constituían, por lo tanto, los elementos fundamentale
para salvar la obshina, garantizando tanto su supervivencia como
su transformación radical. En otras palabras, aunque el capitali
mo amenazara con sus profundas mutaciones, la tran formación
en sentido socialista de una forma arcaica de comunidad, cual
era la obshina, era aún posible debido a que

No se trata ya de un problema a resolver sino simplemente de un enemigo a


vencer. [... ] Para salvar a la comuna rusa se requiere una revolución m a [ ... ]

116 n.u
'""'·• pp, 55-56.
a1Marx, &m-ad<Jr,s, 1, p. 40,
vínc:nna
1111
colecti~ de asociación cooperativa de origen tártaro, fundada bre el
& de la comunidad de sangre, en la cual rige la re ponsabiliclad de u miembros
'~~lado Y hacia terceros.
IIOTradic:8°"'adorts, 1, p. 41.
91 Marx, aonal subdivisión administrativa exi tente n Rusia y n Europa oriental.
Borradores, 1, p. 38.
L l l l N l'IH ' 1 I{, ¡ ,. Olll L L I. Jl l~S
o Pr 1 11
l 11 ( 1 lll{ llll lll ll ,po r III U
i 1,
11· ,•1 lihH cl r. ·11vol im i
1 , 111 ·le 111e11to 11 •g 11 ·1.ulo 1
dt u I ol t h p,1Ísl' 111> 11 ,1rlo pm

Ru. ia. al lado del florecimiento febril del frand capitali ta y d


11
piedad tenito1ial burguesa en vías de formación, más de ]a mitad d 1
_ po e. ión comunal de los campesinos. Cabe, entonces, la pregunta: .
la comunidad n1ral n1sa -forma por cierto ya muy desnaturalizada
primitiva propiedad común de la tierra- pasar directamente a la f¡
uperior de la propiedad colectiva, a la forma comunista, o, por el con
deberá pasar primero por el mismo proceso de disolución que consti d
desarrollo histórico de Occidente? La única respuesta que se puede dar hon
esta cuestión es la siguiente: si la revolución rusa da la señal para una r:
lución proletaria en Occidente, de modo que ambas se completen, la a
propiedad común de la tierra en Rusia podrá servir de punto de partida pm
el desarrollo comunista.93

En cuanto a la respuesta a Vera Zasúlich, Marx e re olvió ª


enviarla, después de haber reflexionado y escrito largamente.el
8 de marzo de 1881. Si bien había esbozado más e quem d
carta, ~odos muy largos y ampliamente argumentad , él d idi
00
expedIT una réplica más bien breve en la cual e cu·{ par
haber alcanzado a satisfacer el pedído que se le había diai ·. '
0 se~, el de brindar "un estudio sucinto y d tinado al publi
1en que se había compron1etido a .mt r. nir
dad ·94Agrego, tam b',

"'/bid., p. 45,
111 Karl Marx y ¡,· • d • • n. l 15.
flf u .. ... u___ nch Eng la, Pr,jacio a la s11U1.1.11da ,dició-,1 rwa de 1 92, ot,, r
n
. _ . , WMU1' a ~ ra Zas · 1· ·e- •._,.,;111t
llu.ua II ca't p . u ach, 8 d mano d 1881, en Ma Eng Is, l,J','" 1- p
, ., . 60• 0 iVld Ri . . blI o
)'t'ClA: pli liminar d l· azanov, qu fü d prim ro n d ubnr pu udtl'
<-.lrta como habri dese ª carta d Ma, a Z lilich, ostuvo qu M no Po '/¡JS
und Karl Mane z:r f." ,!,'1°
ª au d u r du ida apa id d d u bajo, f. 14»,OM íl\l'
· •''!,•hruni, n ·Marx- ngel archiv", 1, 1926, PP· S09-· '
['IH)\'lm SI SUBRI~ EL l>l~SAl<IH)LLO l>LL C l'I 1AU 10 ...
¡.,\ l,0 N

. h ll •stión -~1u11 · u,u1 lo no pudo re p tar tal co1npro-


• .. _ ' 0 11 --1 on11tc
obn . ' el • San J> et •1 1 urgo el • 1'- orgamz . c1. ' n
tlll o
di ' l e.\ lun Wd d •I p u bl o:!J'í
nopt
r obstant ', .. n " el 1g unas I"1n ·a· " ,... 1 1JH o, e11• 1par
• " ua 1q u· r
O
d da" d .. Zasúlich, "acer a <le] m,d nt ·ndirni ·nt r p cto de
[~\] ,upue ·ta teoría". Como argumentación, Marx e r mitió
. ~a cita ·obre la "expropiación de los agricultore " pr nt
1
'
11
la edición francesa de El capital -la mi ma que había
~ cluido en el esbozo de carta destinada a la redacción de la
1
~techestvennye Zapiski- y corroboró que su análi i e taba
"expresamente restringida a los países de Europa occidental",
en los que se había verificado "la transformación de una forma
de propiedad privada en otra forma de propiedad privada".
En el caso ruso, por el contrario, se habría tratado de :.tran -
formar la propiedad común [de los campesinos] en propiedad
privada". 96 Ésta fue, finalmente, la conclusión de su razo-
namiento:

El análisis presentado en El capital no da, pues, razones, en pro ni en contra de


la vitalidad de la comuna rural, pero el estudio especial que de ella he hecho, y
cuyos materiales he buscado en las fuentes originales, me ha convencido de que
esta comuna es el punto de apoyo de la regeneración social en Rusia, más para
que pueda funcionar como tal será preciso eliminar primeramente las influen-
cias deletéreas que la acosan por todas partes y a continuación asegurarle las
condiciones normales para un desarrollo espontáneo.97

Marx asumió, entonces, una posición dialéctica, que lo llevó


ª no excluir que el desarrollo de un nuevo i tema económico,

~;n Rubel compartió este juicio en Marx, critique du marxisme, P-Mí • Pa ot, 2000, p. l 04:
podemos pensar que fue la enfermedad la que le impidió e playars ~ terionn nte•.
ci~ece más con_vincente lo afirmado por Pier Paolo en u e tudio titulado La 06schina
b 'p. 157, segun el cual, en cambio, Marx titubeó "en tomar posición, con fu rza,
re•M·
un tema explosavo · 1·1cac1one
· sea para us 1mp · • · o políuc
t on · •.
1&'19 ª~ ~e refería al ejecutivo de una organización ecr ta de populistas, fundada en
lido: partir de la ruptura con la organización Tierra y Libertad (T)'L), qu había le-
• lucha "terrorista".
"-'4~rl _Marx a Ver.t Za úlich, 8 de marzo d 1881, n M En 1, Escrilo.s obr,
.., n.,, cu.• p. 60 •
•r11d.
2 LA <.O I WOV l~I~ . IJ\ < B L I L Df· IU 011 O O
1

tnh1ao ·ia ~i<>11 l ~ Jo pt>lu n·,p,di


d ~ el --l< 1 n1i,wcJ~, 1 >hligc1 1,

l
· .si l:1d hi túri ·:1d Id ·.. a r II d
a¡ iwlisw 11 ~:,da p:11 l • d •I n ur 1 .
l tm.
Las Ht:idera i 11<:•• qu M,11 de ] g>
ar rumctlt s. ol r · l futuro el · 1é1 o!Hluna on I I t
a la qui para ión 'lltr' 'O ialismo y I u ·r ü1 pr l
afinnó, con ac nto na ionali tas y 1mpdtí h
niali n10, tanto en el eno d la ~gunda In rn ¡ n
lo partidos socialdemócrata , como por pan d I m
con1unista internacional, con la pre unta po ión d I m·
cienúfico" del análisis social. 99 Este acontecimiento b · . ¡
Marx la ocasión para expresar sus valoracione ~ obre I d'
tendencias revolucionarias existentes en la Ru ia d aqu I ·
po, dirigiendo su atención hacia los populi tas. É·to t · r
su aprecio por lo concreto de su acción política porqu
juicio, en la difusión de sus ideas revolucionarias no
recurso a inútiles tonos ultra revolucionario , ni a contrap
ducentes generalizaciones.
En una carta escrita a Friedrich Sorge, hacia final ~ d l
él expresó su juicio hacia algunas organizacione .:,·,Ju,uu~=
mostrando que éste no estaba de ningún modo influid por l
vínculos personales con sus militante ni, tanto men~·. rl j
rí, .
tán

Ellos [... ] constituyen, al contrario de los terroristas que arríe gan la pi 1,


denominado partido de la propaganda (para hacer propaganda en Ru ·
mudan a Ginebra: que quid pro quo) . Estos señore on contrario~ a tod
ción política revolucionaria. ¡La Rusia debería saltar en el milenio anárqui o--
comunista-ateo con un salto mortal! Mientras tanto, preparan ste.:, lto e n
un aburrido doctrinarismo. 101

En una carta a su hija Jenny, de abril de 18 l. e ·tign1atizó


nuevamente el comportamiento de estos intelectuale · tran ·feri-
dos a Suiza: "los refugiados rusos en Ginebra [ ... ] on ·ólo doc-
tri?arios, confusos socialistas anárquico , y u influen ia obre
el teatro de guerra' ruso es igual a cero".
P?r último, comentando los proce o penale · contra lo t
rro~~tas de San Petersburgo, de quiene aprobaba la po i ión
pohttca y los métodos de propaganda, agr gó:

So_n gentes que valen un Perú, sin pose melodramáti ,


ncill , rias, h
roacaa. Gritar Yhacer son co as totalm nt opu tas. El omit ~ utivo d

IQOKa
rl Marx a F . el .
101 /bid. ne nch Sorg , 5 de novi mbre d 1880, n
1

1
1 • • ll
r, 1n 1, ittnci6n ~0J1ó1ni a
l 1. onta to 011 los por uJi ru
did ant · on los mun ro p ri in
n1 durar una nu va convic ión: má all"' d I p ibl
d lo 1nodo d producción en el curso d I hi t ri
la irrupción de lo eventos revolucionario I bj tivi
lo determinaban eran valorado con ma or el ti ·
trataba, de hecho, de la aproximación a un verd d ro in
cionali moa escala global y ya no solamente europ
La concepción multilineal, a la cual e lle en el p ri
u plena maduración intelectual, impu o a a · d di

1112 Marx se refería a la organización populista \'olunrad d l Pu bl . •


nota 95.
°' Karl Marx a Jenny Longuet, 11 de abril de 1
1 1, en
tia, cit., p. !il 7. Sobre las simpatías populistas de tan: v
ikolái Morozov ()854-1946), quien narró una com· 1-sat
áembrc de 1880, la cual giró "ante todo en tomo a la aro
mo tr6 enorm int.erés. Dijo que nue trn lucha contra l d
aJgo maravilloso, algo sacado d una novela fantá ·ti a", 'i
grr (ed.), Convmarionn con Marx y Engtls, cit., p. 401\.
" En l volumen Le rtpliche ,leila tona. Karl Mm · hn la Rit
14

drlla J;oÜhl'tJ (Turín, 8o1Jaü Boringhi ri, 1989), 8mno Bon · \


liAI d honmnt.e de 1 políü int rna iunal al int rp1
[ J n 1rw-ión con Rwia". gún u opinión, M oh1 l
d M,u11", pued d du ir qu ·1 hab1ía m du1 el
lOI n uc i n:"
n (no iaf oj 1.:0 •
k1 mhn 1ona1iu de
1 u nR ' dond ' n ,
tr.uul l JII al iahuno", pp 20M!O
d
l
K u gundo round", tlNtJ, p 212.
OB I bL IJL ARJ OLI. > 1 1,1. PI J 1.1

., ul:1<s1 ificidalhi lri, y arr 11


'\ 11 11 l l 11 1,, • , •
' ll fi Í< 11 'S J < . ltl ~l Y ' OJ101T1l ~I Xl
l'l' .. ' l •s clil'!1t:11lc .. ¡~ 1 . · b ,,
~st p ant ·am i ·nto ontn 1yo gurarn nt
0 ¡.\ nt:u la.s dill uhadcs, a lo h1 go d J c;ur1;no, ya id n-
'
. , ~I(
1 l'b
el , l 0 m plcté.l t los 1 ro r • tan t d, l.!,/ rap,tal.
1o, mbargo, ' 1no .am b 1' 0' •1 p ·r fiI I d It1 o I da d comun1. ta
t:t s·n
,\iabia d •lin ·ado, tambié n sjn ca r n topi mo ab tracto ,
qu ·iitir d lo Grundrisse. 105 Guiado por la duda w6 y ]a ho tilidad
a p, . .
hacia ¡0 · e ·quemausmos del pasado y los nuevo do<Tmau mo
ue e taban naciendo en su nombre, consideró po ible el
~ tallido de la revolución en condiciones y formas nunca ante
consideradas.
El futuro estaba en las manos de la clase trabajadora y en u
capacidad de determinar profundos cambios sociales, a travé
de sus propias organizaciones.

IOlj
[ Ultamente, con algún "irr versibl ment " d m , Bongiovanni afirma que "la
e~º~) ~nschaft, en última in tanci , no pu d transmu milagrosam nt
~ mo am la presencia, e ta í irr ibl m n mancipatoria, d la [ iedad]
-~o!• Boi~giovanni, L, r,plichl d,Ua sloria, ciL, p. 189.
lindum• su Vida Marx pt:nnan ció fl l a u on ign pr fi rida: "d omnibus dubi-
co, PolMk)~ -Karl Marx, Confesión, en Erich Fromm, Marx, su conufllo dll ltmnlm. Mé i-
c Cuhur,1 Económica, 1962, p. 264.
s
111. L

En t 881, ~lar no ~r, a(u1 1a jndi utib) "


y¡ iento obr "ro internacional qu · n 1¡
1110 111
curso de los año cuarenta . del 5iglo"lxrx, l n 'i m rod l
político e intel~ctuales ligados a e _era ·muy limi
policía internacional y los adversanos hab1an definí
"partido Marx" 1 estaba com?ue to_ tan ól~ p r un
militantes. Las cosas no hab1an meJorado diez añ ,
cuando, después de la derrota de 1848, podían co... 1
uull'T, '"__.

"marxianos"2 tan sólo un número exiguo de e. iliado re


en su mayoría, en Gran Bretaña.
El desarrollo de la Asociación Internacional de lo Ira"",,.,,,.___
y de la conquista del poder por parte de la Comuna de
reverberó en toda Europa después de 1 71 , habían camb
esta cuestión. Tales eventos habían hecho que 1arx q
cierta notoriedad y que sus escritos alcanzasen cierta · ·
Además, El capital había comenzado a circular en
donde había sido reimpreso en 1873; en Ru ·i d n e
sido traducido el año anterior, y en Francia. d nd ri l luz
una edición en fascículos, de 1872 a 1 75. in 1nb r , taID
en estos países, las ideas de Mar. debían r 1np
cuenda en posición minoritaria, con la · d 1
temporáneos a él.
n
En Al emania,
· el programa d 1 e lngr : d
en ~1 cual, en l 875, fue r alizada la fu ·ión ntr l Paítl
Socia1demócrata Ob r ro d Al 111 ni'\ (sl l ) , ·n ul
7
, , l:i ¡\so ia< i(, 11 ~e11 •r,il l • lo a · m n
1,1 'r) 1uucl:1d:1 pm· I'1"c 1eI111,111 ' 11.1a (1 ] li
\P \\ •
m•i-:, ¡11 ( v:dt·ci · 111 c lí1 s p ,si ion · d > tim .
( 1• 1l' ' l - ,. •
n ¡ ~ cia, e 01110 t 11 l 1 ·sto el B ·lg1 ·a,]" t rí
1 41 111

>h Prottdhon <:'Stahan n1ás dif'uudidas, ~ntr la el
] ( l~c¡ • •
· • hls el , M.u . y los gr upo · qu · • m pu-aban n 'I no ran
cpll , . . . . ] ,
superiores, c~1 nmncro e 1n1cia~1va, a os q ue gman al r v Iu-
donario Lou1 ·-Augu te Blanqu1 ( 1805-188 I).
En Rusia, en un contexto económico, ocia] y político mu
distinto del europeo, la situación era aún más compleja, p r
cuanto la crítica marxiana del modo de producción capita1i ta
era leída e interpretada en un país que estaba en condicione
económicas muy atrasadas y bien distantes del de arrollo capi-
talista europeo.
No obstante los progresos alcanzados en e to tre paí e
Marx seguía siendo casi completamente desconocido en Incrla-
terra,3 y sus escritos tenían dificultad para circular en Italia
España y Suiza, donde, en los años setenta, 11ijaíl Bakunin
(1814-1876) había alcanzado una influencia uperior a la uya.
Muy poco, en fin, se conocía de Marx del otro lado del océano.
Incidía, además, el carácter inconcluso de u obra, con1en-
zando por El capital Emblemáticamente, cuando en 1u l fue
interrogado por Karl Kautsky, sobre una edición completa de
sus obras, él respondió cáusticamente "que prin1ero hacía falta
que estuvieran escritas todas". 4
Si, bien, Marx no vio la época de la con:agración global de
sus ideas, en los últimos años de su e i tencia fue te tigo de un
interés en constante aumento por u. teorías -en parti ular
de las contenidas en su magnum opus--, que e vi ·lu1nbró en
muchos países europeos.
La creciente difusi6n del p n amiento mar iano la ten-
1
•Hyndman oh ervó rnrr namente qut" " n 1880 M· era · d onocido para el
publico in_K I , t"X<'t'pto como peligroso y de esperado defell5or d la Re o 1u 100,
· ' cu a
0
~ilación d,· 1~ lnternacion.&I había ido una de I· cal · d la l rribl Comuna d
' qur produna e rnlofríos a tod las person honrad honorable en la que
Ptflllban ' lt't ro,", llenry ll)'ll<lman, t"n Han M gnus En1 nsberger (t"d.), C.onwr•
1111
011
~ Ala, Y l:.'11g,,ú, Barcelona, Anagrama, 2009. p. ~6. • .
cr. t4arc Kauuk)·, en Enzen1berger ( d.), Convmacion«S COft Marx Eng,ls, en., P· 4 16·
110 Mu1,to, H,pn&Ja,1 Marx t; marmm~ Roma, Carocci, 2011. PP· l8~l 98.
i nd 1

HU

I< la 1◄ d l~I i,11 d ·I P· 'ti I d I r


141 ~11 H i~ 1 ( 1 P I sF) , J , r j 1 1J J , • l b r
t1 ntteclo co11i nt· ir t· n~ ,l.. ¡ 1
l < r l • o ialista, e. ·a11a1 qui ta, Paul
• qu lla má , "'rcana a I, id a el •
ue,'de (1 45-1922).
En 1 p riodo que precedió a la 1 1 n, e m co 1Serin-.
de la cual, en 1882, fueron constituido do nu
Federación de los Trabajadores ociar tas (r-T F)
reformista, y el Partido Obrero Francé (P ), I prim r
"marxista" en Francia -los dos grupo dieron vid a un
enfrentamiento ideológico-. Esto comprometió in · b
a Marx, quien, en junio de 1880 había redactad jun
Guesde y Lafargue, el Programa el,ectaral de lo trabaj,,,nn,....- saaalilttn
e decir la plataforma política de la izquierda franc .
En este contexto, Brousse, y con él, B noit fal n l
1893), comunero y escritor sociali ta, u aron todo l m
para desacreditar las teorías de Mar.·. Re p t
polémicas, Engels reprobó a Malon, quien ..
atribuir a otros padres (¡Las alle, chaffl , in h
descubrimientos de Marx" y e lanzó nt 1
semanario Le Prolétaire, qui n actL han
de ser portavoces de Mar y "d qu r r v n l
e ses a los prusianos y a Bi n1ar k".'
Eng Is int rpr tó I di n o ntr · m
s ntimi nto g n r Id ho ini 111 • E

1 mayor pan.e d lo o i li
nación q h fi lii al mundo
4 q Pari, ntro d I ilumin· 1
'
.11 1 •,1 , 11 i,1lis1H
--
d ' u11 alemán , 1 rx. No oh tant ' í tán l
pi P' . ;, to< 1o. 110 n t ro por u g nio,
.111 t1p •no1 • • •
p r u cono 1m1 nto
\ t .11 I' 1'
1
l,> 1
,si -. •u ~ ivo-y u sal, ·r fabulo o qu , ·ual 1ui ra qu qui iera
·iclllilll () _ , 1 ' I 1 'di 1
1
•' 11 11\(l ,
l ·M uhi i111it-11to .• 110 1: n w iuo quedar n n 1cu o. to h y que
,,,111, 1 , 1· 7
~ un tk 111 po toe ,1v1:1 c- 1sta11t ••
11
,\l'j,\I lo p, • 1

¡\dl'nüs d , no omprendcr "1a envidia del genio", Engel


rc\'eló qnc
• . ·,a más a los mezquinos criticones, que no cuentan para nada y
Lo que 11 11 '"'
. . --n ser todo es que Marx, gracias a sus resultados teórico y práctico ,
q111s1e1 n '
e ha conquistado una posición que le asegura la plena confianza de lo
• res elementos del movimiento obrero de los distintos países. Se diri(J"en
meJO
a él en los momentos decisivos para pedirle consejos y, en general, encuentran
que el suyo es un mejor consejo. Ocupa esta posición en Alemania, en Francia
yen Rusia, por no hablar de los países más pequeños. No es entonce M[arx]
quien impone su opinión a los otros, y tanto menos su voluntad; son lo otro
que van hacia él por su propia iniciativa. Y es de hecho esto en lo que ·e basa
la particular influencia de M[arx], una influencia de extrema importancia
para el movimiento. 8

En realidad, contrario a lo que afirmaban Brou e u


seguidores, Marx no les guardaba rencor. En la mi n1a carta a
Bemstein, Engels precisa que "el comportamiento de M[arx]
hacia los franceses era el mismo que hacia los otro movimiento
nacionales", con quienes "de cuando en cuando, y cuando e
presentaba la ocasión", estaba en "continuo contacto". Como
conclusión de sus reflexiones sobre esta cue tión, Engel qui o
subrayar que cada intención de condicionar las opinione de
los dirigentes de primera línea hubiera creado tan ólo daño
hubiera "destruido la antigua confianza de lo tiempo de la
Internacional" _9
deEn Franc~a, por otro lado, habían creado relación con Ma ,
. ~era independiente a Guesde Lafargue, tambi'n otros
rni1ltantes. A principios de 1881, Marx informó a u rno Char-
'!Wt
::•P- 119.
100 l O ·101< H r
o n r
1 Jr
l s Longu ~t el · star en ·0 11 1,1 to on Edouard f . ,
·iali ta , pul ti ist,1 rran { s: r tn, rn11i

[ • ha /IU-ilo v,u-ias cartas ·11 1.i, que se di, ig • ;_1 mí 11 Jmandom


.,_ •
mae ·tr ". u pedido
, , , más bi , n mode,to. Mi •ni n' Iucr1a /:/ tap hJ
rniq,
compilar lo · re umcne mcn ualc qu ', lu go, gcr,r ilrn ·nt m . q,
m ·, ·o d bería corregir y dilucidar los punto en lo envi na (
. . . qu Pudi
malentendido. Con e te imple proced1 mienlo [ .. .J tendría un
li to para la publicación y-como dice él- "inundaría Franc1a . deman
un n
te de luz". 10 lorr

Absorbido por cuestiones de mayor importancia,


pudo secundar lo solicitado y comunicó a su interlocutor ne
a ta de uempo,
" por f;l . no p~d' 'f;acer u pedido".11 que
na ,satis D1
proyecto, por lo tanto, no se hizo mas nada, pero posteriormente
Fortin tradujo El 18 Brumario de Luis Bonaparte, que fue emiado
a la imprenta, en francés, en 1881.
Un compendio de El capital-el tercero luego del dejohann
Most (1846-1906), 12 de 1873, y del de Garlo Cafiero (1 •
1892) / 3 de 1879- apareció, en cambio, preci amente en 1 l.
en holandés. 14 En el libro, su autor, Ferdinand D. ieuwenhllli,
realizó la siguiente dedicatoria: "A Karl Marx, agudo pen:ador.
noble combatiente por los derechos del proletariado. el auror
dedica, como señal de su más devota e tima, e t, obra"r - t ·
timonio de un reconocimiento que, lentament , comenzaba a
recibir la obra de Marx en más paíse europ o . 1 .
En ocasión de la segunda edición del volumen. i uwenhui\
se dirigió a Marx para pedirle alguna ugerencia, obre algun;b
modificaciones que quería introducir al t :to. lai. l re:pon·
dió en febrero,juzgando bueno el trabajo r ali1ado v t)inri~tL'
.. "l . .d ri ), . n•tir-
posi uvamen te: os cambios que con. 1 ro n ct':a l

10 0' 1i.
Karl Marx a Charle Longu t, 4 d enero de 18 l, n m :w, nil. •P
11/bid. , /' t,on \larJ.
12 Cf. Johann Most, Kapital und Arl>eit. Ein popularer usz,ug c1u.1 'J)ti.) ¡.ap,ta

Chnnnilt., 187J, en MEGAi, vol. 11/8, pp. 7~5-800. .


15 Cf· C ar1 '-.afi
,, ·
ro, JI ca¡ntale d,· Karl Marx, Roma, Edlloíl · 111
· · R1u11 · ·, 11196
••
O
81
:: F _rdinand Nieuw nhui , Kapitaal en Arlwid, ... D n H,Utg, 11-1 ·
/bid., p. s.
101
· el d "tallc•·; la ·11c ., Li ó n J>IÍn ip,il- 1 pí LU-
0

en .•, ' 11 \ti " "' l'I ,, l l•


1
, ''\ l 1 •.;e 11 l e •
!\Wf 1\)• 1., 11 , 1·-~= nn• 'ª' t~1 • tc1lw11 ·0111 · ni h , lguna n 1 1 d
' ' 1 lit"tción rel~1cio11,H lí1 con Marx, qu p r i6 n Ho-
()tl ''l•puFn> 187q, ' " •Imp1 .. o un b'1ogr fi1
d · hcc110, se 11,1 1>ltl ,
:"l ·'·
1
lt n na< 1.,
. ¡,nr et publicista lib ·ral A, nolclu l rdi' k ( 1
. .
1 5)
.
k lo , , olumcn ·s de la sene l.o.~ hombres ríe 1mJ1orlancia de
en uno ( . .
. um dios. nterionncnte, el editor, N1colaas Bal m ( 1 35-
rt~lt\) ·se pu O en contacto con Marx, "pidiéndole mat ri I"
l ~. ,l redactar su perfil , precisan . d o que, s1. b'1cn " no comparoa ..
p.u, opiniones, reconoc1a ,. su 1mportanc1a
. . ". M a1x, que "d co
stls ' 1ugar a l pe d 1'do. Cuan d o,
ttnnbre refutaba cuestiones as1. .,, , no d 10
sin embargo, leyó el texto y encontró que se le acu aba de
''haber falsificado intencionalmente algunas citas", e enfadó.
Archivando el caso, comunicó a Nieuwenhuis:

Un periódico holandés me ha ofrecido sus columnas para una réplica, pero


yo, por principio, no respondo a estas minucias. Tampoco en Londre he
tenido en cuenta similares ladridos literarios. De otro modo, debería perder
la mayor parte del tiempo en hacer rectificaciones en todas parte·, d de
California a Moscú. Cuando era más joven, alguna vez he reaccionado de
modo vehemente, pero con la edad se hace paso la prudencia, al men · para
impedir un gasto innecesario de energía. 17

Marx había llegado ya a esta conclusión años atrás. co1no


comprueban las declaraciones hechas por él durante una
entrevista publicada, el 15 de enero de 1879, en el The Chicago
Tribu.ne: "si tuviese que refutar todo lo que ha ido dicho ·
escrito sobre mí, debería hacer trabajar a veinte ecretari ". 1 ·
Engels compartía plenamente esta deci ión. En una carta a
Kautsky, que se había adelantado por poco a la de Marx a ieu-
wenh~is, él había asumido la nüsma po ición r pecto a ·uce os
parecidos que se verificaban tan1bién en Alemania. En cuanto a
laenonne cantidad de insensateces y malentendido que el ec<r

"Kart
n /bid. Marx •ª rerct·mand Nicuwenhuis, 22 d
L'
febrero de 1881, f'n t.n:cw, vol. 46, p. 65.
...'[ .
~lhl,Account of Karl Marx's lnterview wilh the CJaicago 1nbMu r pondentJ',
am,, 5 de eneao de 1879, en Mf.CW, vol. 24. p. ~77.
102

110111 isw alcmá11 A l b ·, t Se hüfl I ( 18'' 1-]


d át ""dra" 19 hal>ía11 cxpr ~sad(J sol" , 1~1

Pi nso q1u es u11;1 .dn,l111a p -:1did;1 rl e ti 'fllfH en" b


, , " • ,11 aur lod 1
toiH< 11as q1H S ·lt:dfk h ;1 rc11111do en su 1111m •n1 0 vol
Solo a rt'l lt 1c.1 '10n
" 1 . r· , e1e toe 1as 1élS citas
• féds~, d • ¡.¡ r~iJ t y
,
trninr..n.
~, a1r p ria "'VI
mili.is el • csws ·etiorcs 11 •naría 1111 volum ·n de b, llas dim n 10n
.

Engels con_cluyó, perentoriamente: "primero deben


der a leer y otar, antes de pretender una respue ta pr
"21 a
guntas .
Junto c_o~ los errores producto d~ las pésima interpretaoon
e 1mprec1s1one! y, naturalmente, JUnto -~1 o traci mo p líuc
que lo acompanaba, la obra de Marx sufrio también intento
sabotaje. En una carta escrita a Nikolái Danielsón en febrer
después de haber leído su artículo "Notas sobre nu tra
economía posreforma" (publicado en la revista Slovo, en octubre
de 1880), que él juzgara "original en el mejor enrido de b
palabra", Marx recordó al colega que

A esto se debe el boicot: si usted rompe las reglas rutinarias del pensamr
puede estar seguro de que siempre será "boicoteado"; e la única amia dr
defensa que en su perplejidad saben manejar lo mtinario . Yo he id "bm-
coteado" en Alemania durante muchos, muchos año , } lo iro jendo en In-
glaterra, con la pequeña variante de que de vez en cuando :e me dict al CID
absurdo y estúpido que me ruborizaría tenerlo públicam nte en u ne.-

En Alemania, de cualquier modo, durant lo' ultim aii '


la venta de su magnum opus continuaba di.' r t m nt . eo
octubre de 1881, el editor Otto M i · n r ( 1 19-1902) l P1 h_o.i
1 11
Marx el envío de correcciones o agr garlo· para la r i111pre
de 1872, la tercera e?ición. •1,,
Dos m ses despu s, Mar onf 'Ó su mig ) H qu

1
19
Friedrich Eng Is a Karl Kauuky l d febr ro el 18 l, n m "• 01 · 'p.
IO /bid,' p. !)7 • '
11
lbúl.
• w Karl Marx a Nikol i Dani I ón, 19 d ti br ro d 1
mdaón, Fri dri h Eng 1 'CM'f'Qpondmria ( 186 1 9,), M
1 1
• pc,nd d cu tdo on mi ditor para h r I mmor cat11Cídlad ~lllÍII•
ac,dlft on agregad para la ~rcera edici6n, por
bnpdml l 000 ejemplara, en lugar de loa 5000 en
1111bfa ae11111110. 1W vez cuando hayan~ ( ... ) pueda ccnep el
lo hubiera hecho bajo otru drcunltandas.•

de Marx comenzaron a · ·
no lugares, tambiál
junio de 1881,
- ,.,. lods,, D
él consideraba el o ,e
1 OS I OH H
Hll 1os l)f 1 ..
• • ' / '/ ' I \tfj
n< n1bre. 1u ett< !. ra/nta,. I l 1H.lman " 1lfTJJt<1
· . ,~ ¡ {)
tíll imn h~tsc. dt l hr<'\' · pt ·fario d • ·u li' l,r< 1,q11• c1" t · htr,r 1
L C\

l ,1r. nn1cha · d ' las ( tt stio11 ·s 0 11 tcnich, . •n 1oP ra I. id n


111 [ cst;1ba l c.' ll deuda 011 el trab:1jo d<· llfl 1 ,
• • • 1 . . gr M1 pCapllul
·n ,,
1tt< r ong1n~1 , qut<:' 11 - estoy c:onvcncido . ra lory
a ~ccsihl ' a la 111,\ 01 ía d e m is compatriot ( is" •21 tt pronrdrn n1 ,.
far.·, quien tu o o nocimicnto el • •st • t ríi h· •
. .- d . ,~o lueg
pubh ac1on, que o ' rprcnd1 " . d do y ontrariado , ¡ne.1u <, e,p0el u
lo. e:tra to · no ·ta b an ella o · entre . corniJlali y . eparad rrp,
r :to, que pr en taba numerosa msensatece da 1 d1
yano ma enten 1 os . ue as1 como, al principio d . ~..r
. 1 d'd ,, F ., ' ne o lucr.i
dirigió e ta palabras: e Julio, 1

Confie o que me ha sorprendido un . tanto que usted haya llevado ngur~


mente en secreto el proyecto de publicar, con algunas variaciones' el articulo
.
rechazado por la revista Nineteeth Century, posteriormente desarrollado,como
capítulos n y III de Inglaterra para todos, vale decir como su programa dt
28
fundación de la Federación.

Marx volvería al altercado con Hyndman en una carta a r-


ge, escrita a fines de 1881, en la cual informó las "razone más
bien ridículas" 29 que el socialista londinense había provisto
como justificación de su comportamiento:

Este señor me ha escrito estúpidas carcas de escu a, afinnando, por ejemplo,


que "los ingleses no aman tomar lecciones de un extranjero". q •mi nonib" u,
era tan impopular", etc. A pesar de todo eso, su librito-mienu, .ea rob.idl)
de El capital- es una buena propaganda, aunque e te hombre ·ea un sujl'to

'l7 H bl ' ll)7-! p \\lil


enry Hyndman, England jM Ali, Nueva York, Barne. · o t • · • · 1b
" Karl Marx a Henry Hyndman, 2 de julio de 188 l. n Mn:w. \'OI. -!ti. -' , Lr.1ti l \
.1 da . • 1· . 1nd,i ,u ni io-
11 111
pnmera re cc1on de la carta, conservada por Marx. HplChun, con •
ere udla humana y su car.icier infantil, escribió: "cks1rui gnu1 Pª'"' de l.cs ·" " ' q, : .
enviara Marx, después de nueslfas [!] clivergenciíls", H<·llí)' ll)ndnian, Rr,otd of;~1.1u
111
vroturow Lift, Londre , Macmillan, 19 l l, p. 283.Jt•nny ,·on \\htph, l • ~_h.ibt,I 1 1111 •~ •ti -.1·
t.u Lodo, cuando en Eastbourne, 1 2 cte julio ele )881. csciibit•n1¡¡ la h!I•' • ·; ,r1.1

1~ 0 el '°'°
Hyndman ha recibido un iÍolP" ine p< mdu. •"·"
0
1 1
'1'"'
n,,.<,n 11·' '.: P'
btá.formulada
e con gran durela , p ro con tal arouria
" c111t· la n k r. :ipt•tl,L~ ¡.i • 11
1111 11,hr¡.11 ,, ,
renta. ieo qu , en su redacción, 1 Muro pn' stí dt· un 111tltlo \\ 1 ,¡ 211
\vo~n~ Kapp, El,unor Marr. fi,mily Lifo / 85 j. / 881, vul. 1, t.undn•>, \ ·¡, .,go, p ;:i;-
Karl Marx a Henry Hyndman, 2 d julio de JHHI. t· ll 1H \\, ,·iil. -lh, ¡.>
. N'IO lli L "v 1qo NIC "
' I 11 lt 11
t 11
, : , 11 p ,11·,1 1 ·11 · 1 lc1 pc1 i nda (qu 1 prim r pr upu to
111
•t" , 1111n 1• , 1• 111
pclt ' . ,,f<¡uiei 1 osa) de e ludiar a fondo cualqui r mat ri
111tí' II< 1CI 1 11•
p,11 1

• ·t>(l i' <l rx


f'11 · 1notivo el e ru1,1ura entr lo do , y
fs lC cp1s .. . " . ..
.~:., , l f),11 clman romo un upr co e cntor burgu qu
·11"
' 1( o l I d. f:
.. In un gr¡111 de~co de hacer mero, ama o nego 10 .
lt'IIH)Slt ,\ l •

< • , •• con cualquier idea nueva r0n J~ que trop1eza por


nohtlCO 1 . d
r w sualidad".~ El rnottvo de la• dw• , en, de las palabras•
)UI ,\ Ctl, <

l ciertamente, la des1lus1on µar no haber VI to


,Marx n O flle ' . ,
·ecer su nombre, considerando que el estaba
apat Decididamente convenc1'd o que citar · El capzta
· l y a u autor
bría sido un importante error. En los programas de partido
11
seªdebería evitar todo lo que haga suponer , una clara dependencia
de un autor o libro particular. Perrn1tame agregar que no e
trata tampoco del lugar oportuno para nuevas elaboracione
científicas como las que usted ha tomado prestadas de El capita~
las cuales están completamente fuera de lugar en la expo. ición
de un programa con cuyos objetivos declarados no tienen nada
en común. Su introducción sería, quizá, adecuada para la e~-po-
sición de un programa para la fundación de un partido obrero
autónomo e independiente. 32
Su hostilidad, junto con la reacción por la falta de e tilo de
Hyndman, tenía, sobre todo, un móvil: impedir que El capital
fuese usado por un proyecto político en abierto contraste con
las ideas contenidas en él. 33

:~rl Marx~ Friedrich Sorge, 15 de diciembre de 1881. en MECW, \'Ol. 46, p. 163.
!bid. Postenormente, Hyndman incluso contactó a Engel.. que le ribió a fines
de marzo de 1882· "E -
haya orgamzado . · stare encantado de conocerlo personalmente, apenas usted
· · M
citar" F. . con mi amigo arx que, por lo que veo, usted puede ahora pemutirse
' nednch Engels a Henry Hyndman, 31 de marzo de 1 2 :1..:J p 99 '-• .. rv
comentó· "Es . . . • - • . .... • ....- ...
mí contaba ta muy bien s1 tu breve carta lo ha irritado, vi to que u desfachatez hacia
promc•- 1 con ~l h_echo de que, por 'motivos de propaganda', no habría podido com-
.... ro en publico" Ka t M·
46, p. 2S4. • r arx a Fne · d · h ·
ne Engd , 8 de abril de 1 2. en MECW, vol.
11
Karl Marx a Henry H d o • .
aacr. Emite 8 . . yn man,' de.1uho de 1881, en Mtcw, vol. 46. p. 103.
/1"'"""'4 111 . ut~gl'lla, ta rupturr Marx-lly,uJma,.., en t\muui d#U'J lihuo Gialll7UJll),,.0
• 196<>: Las causa5 d l· -~----
llJJJbltión d . . e a n~ptura no on personale o las relacionadas con la
;,.1... e llll autor frustro lO [ ) E
e_,. a la Fed ., · ac ... ~las on una toma de posición con la que anun-
, "'- er,u:1on Deme , . t" . . l . .
,a,... que com . . Jera ica Y a uno e e us pnnc1pale fundadorc que no tenía
pan,r con esta iniciath".t", p . 625,
r r
1

880 habí
ión ingl no in ·
co , po ible". La xpan i n
lución" de la cue tión ·al

te,D11Jeii6n, eso dependerá no


0
Jode la, e
obrera. Quia conc ·ón pacífica a la.1
Mlllilltlllrnuacac:la con una -presión e ierna·.
ta dltima ha debilitado progr·eav.JJ_.
la clase obrera m·1111e11a
propia ti·._...,.
'I •1 o lll~L "V llJO N I r"
¡ ( l lt l ' 1 7
. ., .
i;, de una 01 gé:1111zac1ot1 ya xm L"'nt , d ilni nto
n
•\\I~ 1\C ] J> . ., . '
' lll1pagn11d~1 1... o1 eso . ta • ha rnoVtdo d n r d 1
l ~ , cstt ictamcntc lcg.tl ·s. La i1 "galidad ha id t d d part
H1111tc~ · .
.¡ ,obicrno, qu " h1 ha d e ·la rado íucr, de la 1 y. Su cr:ím n
dl. g . . . . .
, - u, h •chos, s 1110 op1111011 • con 1 , ri a a u gob mant
¡1()ll, . • ,, •
De estas co11s1d ·rac1on s, una (1 rnas, ,. puede confirm r
, •l Marx la revolución no era una mera y rápida alt ra ión
que, ¡)'\l"'
del si •terna, sino un pro~es? largo y complejo.s7
La ideas de Marx, s1 bien generadoras de polémi d
duras confrontaciones, comenzaban a producir efecto también
en Inglaterra, de modo que, a finales de 1881, en una carta a
Sorge, Marx observó que "en los últimos tiempos, lo ingle e
estaban dando cada vez más cuenta de El capital".
En octubre, de hecho, The Contemporary Review había publi-
cado un artículo con el título El socialismo de Karl Marx lo
jóvenes hegelianos. 38 Marx definió este texto "muy imperfecto
lleno de errores", aunque reconoció que éste repre entaba una
señal de interés. Sarcásticamente, añadió que aquél era "'bené-
volo", dado que su autor,John Rae (1845-1915), "no supone que,
en los cuarenta años que llevo difundiendo mi pemicio as
teorías, yo haya sido instigado por 'malos' motiYo ·". Divertido,
Marx concluyó: "¡alabemos su magnanimidad!''
Pese a este contexto, mucho más favorable, el comentario de
Marx sobre la calidad de todas estas publicacione fue lapidario:
"Parece que la benevolencia de enterarse u ted mi n10 al n1e-
nos suficientemente, del tema que critica, e algo ba tant de -
conocido para los hombres de letras del fili teí mo británico".

• lbid.
97
Al respecto véanse las declaraciones de Marx reportad por Mountstuan Elphin
tone Grant DufT ( 1829-1906), quien lo enrontr6 a principios de l 79. El noble inglé lo
provocó afinnando: "Bien ( ... ] suponiendo que u Revolución h -a tenido lugar que
~led ~ tenga su forma de gobierno republicana, toda ía queda un largo ca.mino h ta
a reahzación de las ideas de usted y u amigos", y ta, respondió: " in duda ( ••, 1pero
lodoa l~s grandes movimientos son lentos. F ·to ·ería impl mente un ~ h cia el
::;eccaonainiento de las cosas, tal romo fue u Revolu ión de 1688 [la ·egunda Re~
e.o,. n ln~lesa); simplemente un paso en el curso del amino", en Enz n berg r ( d.),
~on,.s con Marx y Eng,Ls, cit., pp. S80-S81.
~ X~ ~~• ·,~,e. n
Socialism of Karl Marx and the Young H,gwlillns. TM Co,atntporary
"ka ·, Juho•<hcaembre de 1881, pp. 587-607. ~ .
rl Mas a Friedrich Sorg , 15 d diciembr d 1881, n Karl Marx Fcd n °
r ri '

ti, 1 ri. W i11 1l' ~ , J\ fotl 1U

la lll j ll 1 > JI 1:Í I H> ' J> CJ


j ntífi oth su 1ntl dj, . E11 l 111í111 •1,
, nb > ,td l~11H t Bell' ,1 d Ha · ( J 8.,
11 c. l qnt dd1ui<, /!,{ ut/n'tnl orn I lit O q 1

1c. a liza ión ele 1111:1 docl, i11a ·e on(, 1i 'l


ar:íctcr n ,\'olu .iu1wrio , u irnpor ar i •
tctna 01 ernicano en asl ro11om í:1 o , I& J
, • " 10
mecamca .
Des ando lo 1ná pronto la tr adu
consideró que El rapital"fuc · · uno d
del siglo", sino que alabó inclu. 1 ·tilo - i A

''Schopenhauer por su fascina ión y veril


capacidad de hacer "legible y coinpr n, ibl prin ip
abstractos". 41
Marx comentó satisfecho qu trataba prim
blicación inglesa de su tipo animada d un v rd d r n-~--•IU
por nuevas ideas y que se enfrenta audazm nt al fi · ·
británico". El observó que había "mucho d in orr to
confuso [ ... ] en la exposición de [ tL] prin ipal
económicas y [ ... en las] citas traducida. d El capitaf,
elogió el esfuerzo del autor y se compla ió n p
momento en que la publicación del artículo h bí "pr
gran sensación [y había sido] anun iado, n l tra m
en los carteles colgados en las par d : d l ~\e.,t En ,
extremo occidental de Landre .
En continuidad con lo uc dido n lo· afü
sió~ de_l pensamiento de Mar pro:iguió ntc. n , n
cemo siguiente. Sus id as no circulab·ln, t m u di
pasado, tan sólo en un r du ido ír ulo l milit nt
do!es políticos , sino qu 01n nzaron ibir un
mas vasta. 1 int r -s por Mar no . lll •
~nos u11,
11
11,10 NJ ., , " l
JO
11
1t1K •

t1lÍI Í< os - --omn, por :i "mplo, 1 Manifi to d l Parlidn


t •· ti s I• , l<ts r "'so 1u ·1011
. •· <
1 1 A o •ia .I 'HJ nt •m" 1·
:> , ld
mn1t1ll' "1 '• . •, .
• , .... ha ¡' ado1 es- ·1111> que se ~xt _.n<lm, J a a grdn o
ll ~ 1t.\. l• H' a su pnnc1pa · • • ' l "O, 1• a: 1 nu
1 contn•1)u ' H,r
d' ~ll ,\\1 ( , ., • .
l ,í·t J)olíti ·a . Las leonas con t ~ruda n El a,pzlal d
tCOJl()ll ' . .• . . . 'd~. , ~ . .
conten1aron ,l ser d1scut1 ,ts y apr ciad n d1v
hCC 1\(), ., - ,., ••
. ·s europeos y, tan solo pocos ano de pu , uul11.ando un
. .st:
p,n •
". resión ·
que se hizo ce., 1e b re, E◄ ngc Is no du cl o, en d fi nir
. 1a
bra de su amigo como "l a Bz'blza
cxp . d e la cla~e o b rera". Qu1. "n
~ be ¡ Marx, quien fue siempre contrario a lo texto agrado ,
a d . .,
habría apreciado el uso e esta expres1on.

2. EL CARRUSEL DE LA VIDA

En las primeras semanas de junio de 1881, las condicione~ de


salud de Jenny von Westphalen se habían agravado. u
"constante pérdida de peso y de fuerzas" eran eñales alanuante:
y la terapia no era siempre eficaz. El doctor Bryan Donkin la
convenció de alejarse del clima de Londres, con la intención d
hacerla restablecerse en vista de su próximo 'viaje a Parí~ en
donde hubiese querido volver a abrazar a su hijajenn ' Longu t
y a sus queridos nietos. Fue por esta razón que Marx · ~·u nntj r
decidieron viajar a Eastbourne, pequeiia ciudad de
situada en el canal de la Mancha.
Dado que, en el mismo periodo, tampoco Mar. gozaba de
buena salud, era de esperarse que las jornadas en el 1nar, ade1ná.s
de consentirle estar, como era su deseo, lo 1nás po ible junto a
su mujer, pudiesen serle útiles aél tan1bién. Ante tal eventualidad,
E~gels habló conjenny Longuet, a quien e cribió, en la gunda
matad de junio, que "el ca1nbio de aire [ ·ería] ianisn10 ben '"fi o
para el Moro."" Él ta1nbién necesita recuperar la voz, aunqu

up. .
~edn~·~• E11Kel11, Prólogn a la tdiri6,. ingl,sa., en Karl M , El rap;,aL Cnltea ~ la
tt•t.t /J<,l~t'"'• Méxirn, Siglo XXI, 1988, t. 1, vol. l, p. SO.
lllcba in:0
era la manerd en que llamaban a M rx \IS familial' us '-'Ompanerus dt'
corno l e_rcano : "Nunca me llamaban Marx, tampoco Karl. ino lo Moro, f
cu11Ir¡uie rd , .
llene 511 1mbrenomb1 ; e uanclo fin litaban los sobttnombtt tenmn
LOS •r OJ MI
Jl(} • 1 OS IIJ-1¡ "

• hora lu >'< ,u '.I


su tos no ·1ttrn'' t lt 1,~1 rn<'JOT
. ' I Vlf JcJ
·u , d ... an.'~tl al 111 nos".''" Ma, Jwl . . , 1ª'" llti p
.1 i 1· • ~ . ,1 ,t ir1hfo<1 ' >n
bnl ant <. e su . on< 1<.1011 rnml)l . . 11 on s1t c:·m11go . 'e> le lo Poc,
12 , Jttnto ¡o oanl s<lc1,~111ir' J , tl 1,t• 1I. .d. ( ,rf ·,ac¡u' I n
O l
hac 1ni' d •is 111c · · ·, sufría d< lo. ' enl' •. . n •adc, "d 1
• rrrtrwcnt
r umáti o · q u raran1 e111 • 1 • pe rrn illan s;, lir y 1• 11 '' Y_ doi,,
lami n to",'" :vaban al a,
1ar: . ·u. nntj r · trasladar
1 . na Eastbourn. h·acia •, final
me de JUOIO y perman c1 ron cerca de tres serna _ d1
de la e ·tadía, así como de las curas medicinale/as. Efl coso
. f 'd . que ueran
nece ana , ueron sosten1 as por Engels que, también
cas~, ar:;idó a Marx y a su familia y, en julio, tranquih;¡ a su
anugo: en este momento, puedes tener de 100 a 200 ho
esterlinas; se trata de saber si las quieres todas de una ,:
cuántas quieres allá y cuántas quieres aquí"." z
Por turnos, sus hijas Laura y Eleanor viajaron para hacer una
visita a sus padres, para pasar el tiempo juntos y proveerles
consuelo, 48 Sin embargo, las condiciones de Jenny von We ,.
phalen no mejoraban y, como ella misma pudo escribir a Laura
"no obstante el ambiente favorable no me siento mejor de h~
cho y [ .. , J además estoy reducida a movenne en una illa de
!ala 11W esorecha intimidad. Moro era su sobrenombre desde los tiempo de b """'
oiclad y iambién en la Nueva Gaceta At,mana siempre se Jo ))amaba Moro. i "" din!'"
él de otra manera, creería que hubiese algún problema", Friedrich Engel '. Th"'1"'
Ouno, 29 de marzo de 1883, en MECW, vol. 46, p- 466- Sobre el iema, ·' ""'"""""'
dm testimonios de 1881. Augusl &bel escribió: "la espasa y las hijas d<'. '.""
ban 'Mohr', como si no existiera otro nombre para él. Este apodo Sl' debia ' ' ~ l •
b rb· 1 d , . , 1 l bº
1 11 t,

)"l era bl,11tl l1 •


::r
11

En a abe co or ( edebano, que por entonces, a excepc1on


, · e t.'º96,gote, · rtll1w:
B ,11· 1 tt·in . •qUI•
Y zens rger e .), Convmaciom!s con Marx y Enl!l{, cit., P· ,-,. · l " , , 1,,h1)
de.pedí E b" , ·r 1 toh1 · ¿
·Q··=-" rme, pero ngels me diio:
:., 'No no venua
• • "• ust d mm ien a1
H '
. ) ,1. lll\\l lllk' ¡i.r
,: " w,i;n es lle hombr ?' 'Pues Marx' ' contestó Enuels
l"I .n un 1om 1 0111t1k•l.,I d li,
,.llillH
11 1 1 1
VJeramo• que saber de quién se trataba", ibi,J., p. 398, Pan, ll • " ' ' r Karl \lv1
muc oa diminutivos de la familia véase Oiga Meicr (ed.), 'f/tll J),H.1ghlt1' 1J/ • h ¡ l'~,
Fa'""!~
h 1866-/898, Nu v-• Vork-l>>ndr s, Harcour• Bt ,n·.1°'""''"'
p.XUJ.Fri d · h E 1 , \11I. lti, I'· 7
46 ne ng aa j nnyLungu l, J7cfe juniodt: lHHI. Cll ttlJ\ ,_ 11 ll,
46 Karl Marx a Fricdrich Sora 20 d J' unio et IAHI n r.u< ,\ • \l,I. ,to. '1nai 1
• Friedrich ., ' ' 01 6 .,....
"7 il'I l,a Karl M- , 7 d julio d 1881 , n " ' , · 'P , ¡, "
· Karl Marx a Laura ra11 J d bril d )882, n MH,W, ,,t. 'P· ¡J (;.111•
•·- ' •• d1,II ta>•
dHujc..;, mpar n I hU J r u rdo "d 1 1¡11 rid " '" .,,1,¡,., _,¡•J
FJ«ww~q~ ID m n ...-c.uin1bl d I vi~ Niik•, iJH4 Líl
GIWJ Üj, 18'' 188 , it., p. 218.
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dición inan1ovible que e a Jta 1mpuc to para ac d r a u
. on. ·tción para hospe d arse en su casa. A grego, .. a d ema, , 1n
. ar
un'lt,. espacio a la rep ,, 1·1ca, que " e 1 resto 1o pagana , a u am"b ,, . o
1uga1 . _
El 26 de julio, Marx y su muJer, acompanado p r Helene
Demuth, desembarcaron en Francia y se dirigieron aArgen teuil,
un barrio residencial de París donde vivíajenny. Apenas llega-
ron, Marx quiso conocer al médico de familia d e los Longuet,
el doctor Gustave Dourlen, que se expresó bien predi pue to a
seguir la situación de Jenny von Westphalen. Como informó a
Engels, durante el "primer día" de su estadía, "el viejo I ick" fue,
con suma alegría, "legítimamente secuestrado por los niño-".51
Marx era llamado por su familia con este sobrenombre, u ado
alternativamente a "el Moro". Con el apodo Old Nick--que en
la jerga inglesa significaba "viejo diablo"- solía firmar, obre
todo en los últimos años de vida, las cartas dirigidas a u hij ,
a Engels y a Paul Lafargue, seguramente divertido, adem ~~ de
complacido, por el parangón con esta figura. 52

49
Jenny von Westphalen a Laura Lafargue ' cit., en ibid.
50

51
Karl Marx ajenny Longuet, 22 de julio de 1881, en MECW, vol. 46, p. 106.
"Karl ~arx a Friedrich Engels, 27 de julio de 1881, ibid., p. 107.
. La pnmera carta firmada con este sobrenombre se remonta al año d • la pubH a-
c16n de El .
p. E capita~ cf. Karl Marx a Laura Lafargue, 13 de mayo de 1867. en ME w, vol. 42,
576
pro:
incl · ntre l~s muchos textos-basura publicados sobre Marx. en 1 qu
de anusemitismo o de racismo, hubo también uno de un párroco rum n
un -p~oriautor de "escritos" ridículos, Richard Wunnbrand, quien acusó M . d · r
lo acusó

l tu d'1 ból'
care...texto ª tco, cf. Was Karl Marx A Satani.st ,. Glendal , Diane 8oo • 1979. En
dad A ae afirmaba que Marx "tenía la visión del mundo d l di blo la misma mal-
. veces p •
COntrar¡ arecia saber que estaba cumpliendo la obrc1 d l mal", p. 1 . M , al
~~ usaba el sobrenombre de "viejo Nick" d un modo duk hist . En P-
ª"--
- q de ,n¡ e l869 • . n 10 a su ua Laura: "M disculpo por no pod r fi t :iar
ese 'b• · h'º · · l umpl
nd0
COndso: 1~ue polluelo en familia, pero los pensami nt , d l i jo ick. n
d ntro de mi corazón", Karl Marx a Laura W rgu , 2 d pti mbr dC'
LO S ' I 01 1tN 'I () l)¡ ,I "v
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t 'll ll n te n le • D 1) d
b'1•1tran 1uilizado a ·u ·u gro. u . ega a, ·u hija I a'
• ,. .-1 .. do a u , ·paldas, a Carl H1rsch , corr . p >n ~ n ,
habta a, ,l , • .,, <ti p
. d 1 pi·en a socialdemocrata a1emana, de tal rnr
·tn a . , q
,dtY. ru'do por tales circunstancias, Marx declaro que u pre n ·
"en un ecreto de Polichinela".
ingels, que entre tanto se habí~ establecido por algun~
manas en Birdlington, en Yorkshire, alegre y satisfecho
., . b p
estas noticias, recordo a su amigo, con su acostum rada Yatenia
delicadeza, que siempre podía contar con su ayuda: 4;ten!!Q
conmigo dinero; si tienes necesidad de algo, no te hagas proble.
mas y hazme saber la suma necesaria. A tu mujer no puede ni
debe faltarle nada. Debe tener todo lo que desee o que pienses
que le gustaría". Y, como era parte del espíritu de la amistad
entre ambos, le hizo saber a Marx que en aquello días e
dedicaba a uno de sus placeres favoritos: "aquí no podemos
dejar de beber la cerveza alemana, la Bitter ale, y tomar un
pequeño café sobre el muelle, es excelente y tiene una buen
capa de espuma como la cerveza alemana". 54
Del otro lado del canal de la Mancha, sin embargo, Marx no
atravesaba un buen momento. Le agradeció a Engel por su
ayuda: ~es para mí muy penoso recurrir pe adainente a tu
portafolio, pero la anarquía de los últimos año ha alterado el
balance familiar produciendo deudas atrasadas de toda e·pecie
que pesan sobre mí desde hace un tiempo". 55 De pué de e· ' 10
1
869, M•:cw, vol. 43 p 355. • ••Abft
cen de Parte mía a1' · : º• aun, después del nacimiento de un hijo d Laura:_, l
11
de laa doe foto-.."-~dqu no Schnappy y díganle que I viejo ick e tá mu 018.,.. 1
•u suce " Ka I M ~ brero de 1"1,
n :~~ vol. -k, p. 112,
8''"'1.éU
or , r arx a Paul Lafargu , 4 d ,e
nen Marx a Fri d . h
6tpriedrich Engei. ~ Engel • 27 d julio d 1881, en Mt:C , l. 46, p. JOY.
66
Kart Marx a Fri ªrichrlEM rx, 29 d julio d 1881, en ibid. bit
con u h.tbituai caba)¡ . ng la, d agoato d 1881 n MI , l. ~ P. ~r Jl 11
l'Oa1dad 1 . , ' r
r pond1 mmediatam n : " o te
" Vll-:JO ,.,
r l< llEL NI<. l1
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~ .11 •sar d , 1111 • prot :Islas- ·o n ~oltd, n nj nny [ ]
CI \ - • · ,
J · -1 1 d , qu , nu :tra " l'étll 1a [ ... J d ·ha durcir lo m p
ht lll • .
f:t , ontinuo · sube y b.:lja, n~r · , pc·ran.111 y
. bian incidido no poco en su propia salud , comprom
ll ,l
. iclu .0 su momentos d e reposo: "ayer h a s1.d o la pnmera . no h
11
n la que he dormido de modo casi decente". Afirmó entir: la
:abeza atontada como si me triturara un molinillo" y por e ta
razón no había "ido todavía a París y no había escrito iquiera
una línea"56 a los compañeros de la capital para invitarlo a reu-
nirse con él en la casa de su hija. 57 La primera visita en la capital
francesa fue el 7 de agosto. Jenny von Westphalen estaba m u
feliz; a Marx -que estuvo ausente de la ciudad desde el lejano
1849-le dio "la impresión de una feria permanente" .3 Cuando
llegaron aArgenteuil, Marx escribió a Engels que había intenta-
do convencer a su mujer de volver a Londres, temiendo que la
situación pudiese precipitarse. Como respuesta prevaleció el
sentimiento materno y, queriendo permanecer lo má po ible
junto a su hija, les había jugado "la jugarreta de enviar a lavar
un montón de ropa interior"59 para que le fue e devuelta tan
sólo al inicio de la semana siguiente. 6 Concluyendo u carta °
miserables libras esterlinas. Si tienes necesidad, házmelo saber emfaré un cheque
mayor"
!Mi
F · d · h Engels a Karl Marx, 5 de agosto de 1881. en Mt:cw, vol. 46, p. 11 •.
• ne ne

~, Karl Marx a Friedrich Engels, 3 de agosto de 1881, ibid., p. 11 O.


desdeMane avis¿ de su presencia a sus conocidos sólo algunos días de pué : "E to Jquí
Laa e h~e- casi dos semanas, pero no fui a París ni hice ninguna visita mis conl id •.
Marxond1c1ones· de m1· muJer · no me h an penmu . 'do h acer muna
• n m• ,a
L
otra• , .....
Nlf•1
._ :_~rl Hirsch, 6 de agosto de 1881, en Mt-:cw, vol. 46. p. l L .
lhid..1Marx a Fne
19 -.- · d ne
· h Engels, 9 de agosto d 1HR l, n Mt:CW, vol. 46, p. 116.
,
1111

~Marx Ke e, lo n>n1umco· • a 11u otrc1 hua


.. Laura, qu e taba eu Lond : " El tado de
de Pilrtir: ~reocupame a causa de liU cr ci nte d bilidad. Tl'ngo nton int n ion
.
lln lllba,-, a toda costa f.!
· , este 1111 d semana, y lo h comumc· o. d la •pa t nt ..
. r,
~Marx~º¡ lla ha fruatrado mi proy cto nvi ndo la ropa int rior",
ª ..aura Lafargue, 9 de ªKº to d 1881, n p. 118.
11
1( S I Ok H N 1 n, 1
10 1
< .11 . 111 • d u 1, el •
Cf 11 • llCJJ( f)( lll
, rnda al<,rrn -- nu
1 lit t" f •11gouul11·nc

110 , P ll < :11111 io, el ~H 0111 ~j mi =-nto d I r


1 ja,·, ptt·cipi1 ~1cl;inH.11t< , Fran ·ia. El l d.
il j( la n tici:1 de qn Ekanor "''lah. grav m
H'a~lad<'i i11111< diatamc nt · ~• Londre., dond r u
dí. . de~pués. con su nuucr y I·I --len • D muth.
iando \'olvió a casa, Marx debió afronu1r una nn va t .
--111 rg ncia: el ·tado de xlrema depresión nervio a~CJ'Jib
que hab1a ca1 o su h Uª
.. 'd .. 'T1
..
..
J. ussy -era este e
ld'1mmutivo
· neJ
afecm.
con el que llan1aba a su h Uª menor-. Angu tiado por
"aspecto pálido y demacrado y [porque] no comía (literalmente)
casi nada durante la semana", Marx comentó u p · imas
condiciones a Jenny, a quien le contó que su hermana estaba
atormentada por un "insomnio continuo, temblare en las
manos y espasmos nerviosos en el rostro". 63 A Marx lo o·tenían,
por fortuna, los recuerdos de las bellas semanas tran cunid a
pesar de todo, en Argenteuil, "el placer contigo y con l
queridos niños me ha procurado más alegría de la que hubi
64
podido encontrar en ningún otro lugar".
Apenas un día después de esta carta, él recibió la notici
desde Argenteuil de que "Longuet y el pequeúo H n ' "
(habían] enfermado". Marx comentó con Engel : .. en _te
momento, en mi familia son todas desgracia. ·•_t.s La :uc jón

11 Karl Marx a Fricdrich Engels, 9 d agosto de 1881 en Mt:cw, \'Ol. 46. P· ll 6• 1


• 1 , [1
~onnc Kapp aupuao qu " 1 probl ma [ d El anor] ra clobl · pít'nuant .. ·
~
ln~n_laba pon~r fin noviazgo [clande tino] con Li .. gar.t ", nun a alcp~'ºº Po_~IJ
1011
famil~, r• al mumo 1' mpo, de pu • d haber actuado n \"ctfr r pre ·c.·nta '
~ uuciar una rarr ra" como Lrb d t atro Kapp Ellar,01 ~\ta, FarnilJ 1ift
1

l88J, dL, p. 227. ' '


_
61 lwl Marx
•J nny Longu t, 18 d agoato d 1881. en l"to:cw, vol. 46,· P· 1· · M
IS" onLÓ III lln.n la que
1 I doctor Donkin habí· constd. r.ado qu ra ..un nu..-e' hi.Jfl) qLI
-.. d
colapao uf 00 hub .
1ucedado ame "1 K.u-1 M· Fri drich Eng Is, 1 d K to r
1IW!, n aw w, vol. , p. 185.
11n Marx •J nny lpl, 18 to d 1881, n ibid. P· 1 · 1~
Karl F rkh 1 11, 19 to d 1881, n M c. , vol. -i6, P·
• tOS DEI , u rn:J<> NI 1" J 15
1 (ll{ 11 '
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-as. dranws '
. ,,. 11 ihuh, i >11 • p , r ~ ía d dnada a no
dl d ,. \l 11011
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itw• más.

\ l FRT r I ES l~S POSA l~L Rl~C RESO


'\· l J '
• ; "fUDIO DE L \ l ll STORIA
,\ l • l.

F.l cuidado a su hija Eleanor, que absorbió muchas energías


durante la segunda parte del verano, y, sobre todo, el cur o de
la enfermedad de Jenny von Westphalen, que "se precipitaba
cada día más hacia la catástrofe",66 interrumpieron del todo las
relaciones sociales de la familia Marx. Al principio del me de
octubre, en una carta dirigida a Minna Kautsky (1837-1912),
exactriz, y en ese tiempo, escritora de novelas comprometidas
socialmente, Marx se excusó por no haberla podido invitar a
Londres, a causa de la "terrible, y me temo fatal, enfermedad de
mi mujer [que ha] interrumpido mis relaciones con el mundo
externo". 67 A Karl Kautsky, hijo de Minna, el mismo día, le ha-
bía comunicado: "soy un enfermero". 68 En este periodo, Marx
retomó el estudio de las matemáticas. La particular modalidad
con la que se dedicaba a esta materia fue ilustrada por su yerno
Lafargue:

Además de los poetas y novelistas, Marx todavía contaba con otro medio
muy extraño para descansar mentalmente; se trataba de la matemática. por
la cual mostraba una especial predilección. El álgebra le despertaba incluso
un consuelo moral, y a ella se dedicaba en los momento doloro o de u
agitada vida. Durante la última enfermedad de su espo a le re ultó impo i-
ble dedicarse de forma habitual a sus trabajos científico ; ólo podía huir de
~ ~reaión que los sufrimientos de su compañera ejercían en u e tado de
animo refugiándose en las matemáticas. Durante e a época de dolor e piri-
luaJ redactó su trabajo sobre el cálculo infinitesimal. [ ... ] En la matemática

.. Kart
"lart~ ª ~rl Kau11ky, l de oclubrc de 1881, en ECW, vol. 46, p. 14~.
•1ar1 ª Mmna Kauuky, 1 d ocLubre d 1881, n 111.: w, vol. 46, pp. 1 144.
Marx a Karl Kau11ky, l de octubre de 1881, n MECW, vol. 46, p. 14!1.
LOS TORMEN'I <>S
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/ n1ita l d ; o ~tul re: la .':"ll


I de ~¡~ne, r •. ·n t,dct por I·
d·td de la vi isitud , f ~11111ha r ~ ·, a 1)0 nu ·vam ••H . f . <1 grav.
' . . l ' u gol
d< t runa ruc1 tí ·i1na I ronqu1t1 · qu · g n ·1 ó ma ~ •ri 1. P a
a 1¡ lll de la 1 ura. E ·ta v ~z fu El "anor qui .. 0 pas , ª níla
111 1 . . ., d l o l(> I"
ticin¡) l al lad d •l padr as1 LI n o o, p ara coajurar .1 .. el
.,. 'd' ., b' ., h pclto-r
de una puhnonia. hnp1 10 tam 1en a su e rmana ale- n
· m ª"~rl
d . d, Arg nt tul.
Engel-, •eria1nente preocupado por el estado de su a .
e· tibió a Bernstein el 25 de octubre:•"desde
• hace 12 días mMigo,
arx
b
e tá en cama a causa d e una. ronqu1t1s con d todo tipo de eorn-
licaciones, apenas el d om1ngo -toman 71o las debidas p
p · · d 1 1· " Algunos días des- re-
cauci o n es- ha sido conJura o e pe 1gro .
pués, él informó también a su amigo de larga data Johann
Becker (1809-1866), a quien, describiendo el estado de salud
de su amigo común, comentó: "consideradas su edad y sus con-
diciones generales de salud, no es, de hecho, un divertimento.
Por fortuna, lo peor ha pasado [ ... ] aunque ahora está obligado
a transcurrir la mayor parte de la jornada en cama y está muy
decaído". 72
Un nuevo boletín médico, dirigido a Bernstein, fue em.iado a
fines de noviembre. Engels reportó que Marx estaba "aún mll)
débil, no [podía] dejar su habitación, ni trabajar seriamente. in
73
embargo, evidentemente, se estaba recuperando". Mientr~
01
tanto, se verificó un "acontecimiento externo que había con •
buido, en alguna medida, a alegrarlo: [ ... ] el resultado de l.b
•p J'-r. , · n ~19,
au L<Uargue, en Enzensberger (ed.), Conversaciones ron Mar.\' y EngtL~. nt., r· .
70 "No debes dejar a los niños. Seria una verdadera locura y causaría una pre u-

pac . mayor
ión . a Ia alcgna• ·
o el bien •
que le harías al tenerte aquí', en Kapp, f¡'ü(l1wri\torx:.
'
FamüyF Life . d /8'5-1883
· hE • cit., p . 2Jg. ·0 1 46, P-
71
11:L\ Ene ne ngels a Eduard Bcmstein, 25 de octubre de 1881. en tt:t,\\', ' · •t'11a
J.IV.
_
ngela no cxag raba de hecho, como atesugua
• •
. . Por 1na
lo e cnto ..... 1 a f\t'dc.er: -it'110
pu:-un111
1 acompañada d e b ronquuu . . me ha goln.-ado d un modo tan gr.lve que· ell l ' (111°
momento por algu d' 1 ,.- ta situ.lCI
Karl . ' noa las, os médico han dudado d p<>cler ·obrepasar, 127
.,.Marxr. daJohhann Becker, 10 d dici mbre de 1881 n ME<,W, vol. 46, P· · 1 4b, P·
151. n ne Eng • la ª J0 h ann Beck r, 4 de novi mbr '
d 1881. n MEcW · '
\'º ·

" Fned · h 11 w ~ -4t1,


p. 151>. ne ng la ª Eduard Bern tein, O d novi m bre d 1881. ~t · '
117

En la gran habitación delantera yacía nuestra madrecita y en el pequ ño


cuarto contiguo estaba Mohr. [ ... ] [El] logró superar una vez más la enfenn
dad. Jamás olvidaré aquella mañana en la que se sintió lo uficientemente
restablecido para ir al cuarto de madrecita. De nuevo se sintieronjóvene , ella
una muchacha amante y él unjoven amante, que entraban junto en la vida.
y no un anciano destrozado por la enfermedad y una mttjer moribunda que
se despedían mutuamente de la vida. 76

El 2 de diciembre de 1881, en el umbral de su e enta ' ocho


años, Jenny von Westphalen, la mujer que durante toda u
existencia había estado junto a Marx, compartiendo p1;va ion
Ypasión política, murió por un cáncer de hígado.
Para Marx fue una pérdida irremediable. Por pri1ue1 'ez
desde 1836, cuando, con apenas dieciocho. año,, e había ena-
morado de ella, se dio cuenta de haberse quedado ·olo, ·in "la

tara'• Engcl_s comentó con palabrns de júbilo: "Ningún prol tari' do · ha omportado
~níficamente. El inglés, luego de la derrotad 1848, ha caído en la palía ·tá,
nte, resignado a la explotación hurgue · , limitándos a la luch sindkal por l
aun:nao de ~os salarios", Ml".CW, vol. 46, pp. 152-1!>3.
11~P, fül!anor Marr. Family Lif, 185'-1883, cit., p. 219.
pOIC.erioanor Marx, en EnLensberg r ( d.), Convmaáon,s coN Ma !'ngrl.s, ii., p. 421.
haberV:: lll.c, Marx escribió a Oanit:lsón que e había ntido mu mal por no poder
li bien ea~:"•u mujer "dur,mt tr del· últim· ¡ mal\' ida d mi muj r [... )
~ iUnoa en do habitacione contiguas". Karl M ikol · Da.ni bión, H\ d
""'-1 89 /c ! StH, n Karl Marx, Nikolái Oani llón, Fri ri ·h n¡
), en., p. 174.
Corm¡,tntdfflcia
LOS 'I 01 fl.N f O f )1,1,

l1 l ,pc1 ..ltl1>,t, los I e · 11 · , do rná g ", ,tr l •


mit ,tela qu · e . · 1 :u "m(ts grand · t<.sor > •
. t ,,77 v 1>1 l\,tclo < • • • 1 t. ¡· ~ ·1
u "a , Olll }Jl Olll ,1<,,1 ach 11 ma ,
mu, su r.,g,
• Jf f ,,
n 1...
1ara tH1 11 ¡ siqt11 ·ra 1r a un ·ra : 1 Proh'bi ,
fue Olll '( l'do .l ' f' . 1 ',
far · 110 d . • de p,u t1up,.• · •11•• 11 la .. s pultura. ,,u · 1nfl xihl •
<l l mt iu 11.. 1 ) ·nny-. El se "r signo é r ·sp lar t
tri:t m ·nt hs p~_',l1~,l~bi·e'ts qu ·u · ·posa había pronun ·
iO 11·' Su
l cn.-.uH
{, n ·mte.. : ele l11orir a pt opo ·ito de las IformalicJ d a
dnr ·rmt · · . p ,I. ·onas que da1nos valor a as• CXlerioridact ,,•
"no ·01110
E1l hs · e .eqrnas . de Jenny von Westphalen " d tomo. ,pan , n rnb· '
Engel ' -de
• fu11•do por Eleanor de . una fú evoc1on b y una . gentil
.
mde . 'bles "-ªº quien, en su discurso
cnpt.1 • ,,ne· re,alqui ,o recordar
..s1. alguna vez ha existido una,, muJer cuya ,, s1maxima egna cons· -
en hacer felices a los otros, esta era el1a . • .
Después de la pérdida de su esposa, ademas del sufnmiento
del alma, se sumó la del cuerpo. Las curaciones a las que d bió
someterse eran muy dolorosas, aunque afrontada con e Píritn
estoico. De ellas se refirió así J enny:

Todavía debo untarme yodo sobre el pecho y la espalda y e o, cuando


repite regularmente, produce una inflamación sobre la piel más bien
diosa y dolorosa. Tal operación, que se hace sólo para prevenir una ltCaÍd,
durante la convalecencia (ahora finalizada, aparte de una pequeña to), ea
- momento me rinde un gran servicio. Con1ra el dolor del ánimo ha un
solo antídoto eficaz: el dolor ñsico. ¡Compara el fin del mundo de una pan
Yun hombre <on fuenc dolor de dientes de Olra!"'
1

'N 10 , Dli.L vrnJO NICK


" " 119
, TORl\11~
"º ,. lud ~mp ·oró tanto que, como escribió a su amigo, y
tt .1 ,. D . l ,.
·sn ru ·o, Nikolm an1 ·on, en uno de sus momentos
l
cono1n .. '
e , ·'tico 1
, estuvo "c rea de volverle las espaldas a este mundo
1t1:t,',c_~ blc"', agregando que lo médicos querían "enviar[lo] al
. 1
u11sc1ct
. d Francia o 1nc uso a Arge 1·1a"B!IM
. arx, cuya recuperac1on .,.
stl
• ' erga y co1npleja, fue o bl'1gad o a permanecer "clavad o a 1a
fue 1ª,, por varias semana , "o bl'1gado a1 confi nam1ento . dom1c1-
. .
cama
. .· " como escn.b.10,. al companero - Sorge, y b'1en consciente
.
r lo 'que estaba atravesan d o: "perd er d e1 tod o una cierta
hallo · can-
81
~~ad de tiempo para los 'ejercicios' de la curación".
u No obstante la sucesión de estos dramas familiares y de las
enfermedades, entre el otoño de 1881 y el invierno de 1882,
destinó gran parte de u energías intelectuales a los estudios
históricos. Marx preparó, de hecho, una cronología razonada,
en la cual hizo una li ta, a110 por año, de los principales eventos
políticos, social e y económicos de la historia mundial, ocurridos
desde el siglo I a.C., re umiendo las causas y características
sobresaliente . doptó el mi mo método que había usado para
la redacción de las otas sobre la historia india (664-1858), 85 los
apuntes elaborado , entre el otoño de 1879 y el verano de 1880,
basado en el libro La historia analítica de la India [1870] de
Robert Sewell ( 1845-1925). De este modo, él quiso, una vez
más, confrontar los fundamentos de sus concepciones con los
eventos reales que habían configurado la suerte de la huma-
nidad. Marx no se centró tan sólo en las transformaciones pro-
ductivas, sino que, renunciando a cualquier determinismo eco-
nómico, se concentró con gran extensión y atención, sobre la
cuestión decisiva del desarrollo del Estado modemo. 86 Para

r ~..~ a Nikolái Danielsón, 13 de diciembre de 1881, Marx, Danielsón, Engels,


~ ~ n a (1868-1895), ciL, p. 164.
-~ >:t~ a F~ed~ch Sorge, 15 de diciembre de 1881, M~cw, vol. 46, p. 162.
HonoJulediao_n m~ reciente de estos manuscrito.1 es Karl Marx, Nota on lnduJn History,
•a u, ~mven,ty Preu ofthe Pacific, 2001.
4-,_ Ni Michael Kritke, Marx und ~ Weitpd&ichle, en &ibdgr zur Ma,x-Enps-Fon-
•~ IIUF~, 2014-2015, quien afirma que Marx comprendía este proceso como el
d
"-lacal 0 en ~ conjunto, del comercio, la agricultura, la industria minera, del siste-
1111¡ conJc ~.
1
ª •nfraestructura•, p. 176. Según Kritke, Marx redactó estos pasajes con
~ ~on ?'ª~u~ durante mucho tiempo: •proveer al movimiento socialista
SOcto-ctenttficas, más que (crear] una filosofia política•, p. 145.
LOS 'l ORMl'N'I C>S I
, .., H •,~ ''v 1
120 :J 1
• cionología, junto ·c>J1 algunas fti<•,it
,
1, 1
la I o, ,u c. • • ' rn
. 11 s~frilada~ en sus ,1p1111tes, Marx tllilid ·n r
qll • l \ l( l () . e • • ) ' 1br
. . l◄' l ¡)t inwro f uc lct / IHlorut rfr, loJ jJ11r ú/os rlP 11 1. t 1
1

d< l tos.~-' . r11a [I


<l ~
..
,ll 1O 13
tt,t (I7 1 G 18~'7), publ1 ado "O tr s vot·
,.. , ,. IITl) •n
-] ,
111 n és .n~uHlo ést • tuvo qu • abél1~clonar Iunn en 181 ,d _en
... ll ·ión cid gobi rno de Sa ba udo,,. r •strt hle ¡ ~ ndo bid
a l..i I 1,s'"l
1 icmontc lul'go el la d · 1 r?ta el '> Napoleon Bonapttrt . El en
gundo fu la /li toria rnundzal jJara el pue~lo alemán [ 1841,J -
57
quc, publi ado en Fr~nkfur\,,. n 18 volumencs, tuvo un l
·.·ito y una notable d1vulgac1on. Con bas: en e tas do obras,
1ar . completó cuatro cuadernos. Los resumenes, a vece .
. ,. . f lnter.
calados con muy breves comentanos cnt1cos, ueron e crito
aleman, , 1ng · l'es y france's .87 en
En el primero de éstos, él clasificó, en orden temporal yen un
total de 143 páginas, algunos de los mayores sucesos de de el 9I
a.C. hasta 1370. Marx comenzó desde la historia de la antigua
Roma, para luego dar cuenta de la caída del Imperio roman; la
importancia histórica de Carlomagno (742-814), el papel de
Bizancio, las repúblicas marítimas italianas, el desarrollo del feu-
dalismo, las Cruzadas y una descripción de los califato de Ba0 dad
y Mosul. En el segundo cuaderno, de 145 páginas y con ano
ciones que van de 1308 a 1469, como temas principale. fueroP
tratados los progresos económicos ocurridos en Italia s y l i.
1 ¡ ()S llrl u ' 11 o NICK., 2]
1 (lit 1
( (l

. )()lítica , ~ ·nn{,mi a a l mana ·11 r I i 1


t ttll 1 t1 1
~ .., Cl\ll " \\ d l . I CUO, "ll 1a l •11 pe, gt. rl' r"'lau.
tll' o tt ,1 , l . .
1
O·1'180. t., r · • ocupo c. .. h, ~on h un u, 16n
1 7 - el . ¡. Rc1n'1bli ~, fl o , entina .. 11 lo , i ·rnr d.. i
r >·m·1 •1
' : ' () l,\ ( t t5'~ l 'l98) y cll' la R --form,, JJrot · tant d
.,.l'l ()tl,ll
u • --ro(ll l :l- tr,16) . d -'lllélS, ·n --] uarto ltad·m ,d 17p'-
LU . t. , el r •sumto · 1a gran G H1t1< . 1ac1 ele con fl.1ct< r ..11gio
· . n-
llll,ls, 77 89
ll' ido , en Europa de 15 a 1648. Junto con lo. cuatro cu d r-
os conteniendo e~tractos de las obras de Botla y de hl r,
~l;;r.- redactó también otro con las mismas caracterí ticas, qu
~onsidera contemporáneo de los otros y parte de la misma inve
tiiración. En esta libreta, sobre la base del escrito Historia de la
República de F/,orencia_ [_1875] de Gino Capponi (~ 792-1 76), él
eligió las mismas nouc1as de 1135 a 1433, y recabo nuevas notas
relativas a la época 449-1485, haciendo uso de la Historia del frueblo
ingl,és [1877], dejohn Green (1837-1883). El estado o cilante de
su salud no le permitió ir más allá; sus apuntes se frenaron en la
crónica de la paz de Westfalia en 1648, es decir en la firma de lo
tratados que pusieron fin a la guerra de los Treinta Año .
Cuando la situación de Marx mejoró, era nece ario hacer
todo lo posible para "conjurar el riesgo de una recaída".90
Acompañado por su hija Eleanor, el 29 de diciembre de l l
Marx se trasladó a Ventnor, una apacible localidad de la isla de
Wight, donde ya había estado otras veces en el pa ado. Le
habían aconsejado ir allí por el "clima cálido y el aire eco" con
la esperanza de que ambas cosas contribuyeran a u "co1npleto
restablecimiento". 91 Antes de partir, escribió a u hijaJenn : "mi

Marx identificaba "en el desarrollo económico de las ciudad Estado italian el ori-
gcn1111del capitalismo moderno", p. 163.
Laa portadas de cada uno de los cuatro cuadern mancian presentan l útul
PUC1toapor Enge Is durame
. . . ~
n lógico. el ordenamiento del legado d u amago: lr.tct cro-
1;8() •:96 hasta el circa 1320: 11: 1300 cin:a hasta 1470 cin:a; m: 1470 cin:ah· tal O;
únicaciac4 • 164~ cirra". Su contenido difiere lig rament d l indic do por Engels. La
lllo ~ publ'.cada de estos manu ritoa corre pond una tensa ión del últi-
,_;::mo. Cf · Karl Marx y Friedrich Eng l , Über V.UUclaland auul d i , ~ ,-,,,,.
•r ~rlín, Diell., HJ5S, pp. 285-516.
•• , = h EnKel a Karl Marx, 8 d n ro d 1882, n .:e • vol. , p. 174.
~ol 4e h Engel1 a F rdin nd Nieuw nhui 29 d di i mbre de 1 1, u Mi: w,
' •P, 167. '
l.( • o
12~ r ' •"

qu lid, nhia, 1 n1 :i•,. ,~


, < r (}l •.. 1 u.
• d r ¡ ,¡r mín 1 ll"'llº dm .J 1111 t
p l } • ( J 1 " 2
n~ n1 t i n tn L h111 ion~~~ < •<la ,1 <••
11
r. n tll u·, .1 la1· paso h o . (>11111 >1a •m~ n
P. ra d _1 p~ts ·ar, ~i n de111•1sia l<~ ·sfrw r i , y
I
udi ·nt, 1 •l .lit na", .stu o obligado ~1 1 a , "=-n
~ida ', un ll!~·pirador, ~u o u s_o,..I~ pc:1rang, 116 1 il •
• ·¡ n di un:tan ia ' a ·í d d1h 11 ·s:
Marx r --nun ¡ .. j
ir nía v 011 ·u hija Laura co1n "nto qu · eJ g an ~nf: ¡
qu , 1; Al 1nania, los ~iarios burgueses _habí~!1 :nun ¡
1110 rte, 0 con1 o ea su ineluctable aprox1mac1on , le h b'
vertido 1nucho" .9'1
En los días que pasaron juntos, la convivencia entre padr e
hija fue muy complicada. Eleanor, oprimida por el pe o d
cuestiones existenciales irresueltas, estaba aún profundam n
inquieta, no conseguía dormir y estaba atormentada por el mi
do de que su crisis nerviosa pudiese de nuevo empeorar dramáti-
camente. A pesar del enorme amor que tenían el uno p r el
otro, en esos días experimentaron mucha dificultad para comu-
nicarse, el primero "enojado y ansioso" y la segunda ..antipática
e insatisfecha". 95
Las pésimas condiciones físicas de Marx y los problem d
relación con su hija no le impidieron continuar con el V

miento de las principales noticias de la actualidad p líti


Luego de un discurso brindado por el canciller ale1nán f1 nte
al parlamento, en el cual no pudo ocultar la gran de confin
con. que los trabajadores habían recibido la propu :t d 1
96
gobiemo, Marx escribió a Engels: "considero una gran vi l ri'

:KaKarrll MMarx aJenny Longuet, 17 de dici mbre d 1881 n M1':C.W vol. , P 1 1


arxaF'd• ' · ·
.. Karl Marx a~ nch Eng la, 5 d en ro d 1882, n Mt: .w, vol. 46. P· 171.
•eanad El u~Lat1 rgu '4 d n ro d 1882, n Mi-:c • [)l. 46. P· 170. t'(l.1
ThlD0 .,n1.,_ 0 ,.,a:'rlºMr arx,aJ_ nnyl..ongu t,Rd n rod 1882, n i r,Olga(
, •._,., 'J Ali anr: JiamaJ.., Corn_~-'- H Uf\ 81'.ll
Jo_vanovich, 1982, pp. 14~ •J ----,,.,..~,.c,.1866-1898, Nu a ork, reo ,,: 1-iJ-
146
~Sobr, l p1 odao compl to f. Kapp. El,a,&Of' ~ ..,.,,.
0
-',l.if~ 1s,,-1aa3 cit p
22
' ·• P· ~228· V Lau111. IAI""
gu , -f d n ro de 1882, "Mi tam b't n I rta d Karl M 1,,r
VÍOIOI, y ..n.._ tod, 1 omp ñ no om . n d ' ufi mucho d uc ,,.ir
"' ... - • •uv o dí ( ] . sa)o r
nuqu del d bei om ... par ntem nt oporta tar connu¡o co
• , o un m rt1 di 46 l°"
· llnOft'r,phi,ch, Bmdu, .u~ . al · rlfi io", n M • , l. • P· i, p,
tlUff" di. Wn-laandl'Wnpn das Rlicl&sta,s. 1, Berlín,
1
IO O l. " ' IL O NIL .. 12

.. lit t ar AJ ·na1 ia, ir o r g n lp


11
1
• t fl\lt. l L 11w1 • Ita a a lrnitíd d I nt ta
1 lt 1'1 , • }
· l aleuian " pra u -~ 111 n l 1a n burlad d
1 l 11 1 0 • l ,,,7
.. li til l l'.., ta< o .
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.. < u ~ l " u I g 1 • o a Lo11d1 " , la br nquiti q V lvió
~ • ~, lo ol ligó a co nsulta d .. 11 1 ·vo, on u amili
ront ' onkin trnl , , •na, 1 1·nna ni ..., s f:avorabl para 1 r ta-
do tot l ·,
he • · nto l u 'alud. Para lograr una curación cornpl ta
1 n111 ,
e ·itaba la e tadí~ en un lugar cálido. La i I_a de Tigh no
11
había funcionado. Gibraltar no era una a!te_rnauva, ya que para
ntrar ahí necesitaba un pasaporte y, apatnda como era, no o
~enía. El imperio de Bismarck, además de mantener la prohi-
bición para él, estaba cubierto de nieve; mientras que Italia e
taba fuera de consideración dado que, como afirmó Enuels: la
primera prescripción para los convalecientes es evitar e mole
tías de la policía". 98
Con el apoyo del doctor Donkin y de Paul Lafargue, Enuels
convenció a Marx de dirigirse a Argel, la cual gozaba, en aquel
tiempo, de una buena reputación entre quienes, para huir del
rigor de los meses más fríos del año, podían permitirse refu-
giarse.99 Como recordó su hija Eleanor, la motivación para em-
prender ese insólito viaje fue su antigua obsesión: completar El
capital Ella escribió, de hecho

Su estado general de salud iba empeorando cada vez más. i hubiera ido más
egoísta, habría dejado que todos los asuntos siguieran u propio curso. in
embargo, para él había algo por encima de todo: u entrega a la at . Inten-
taba completar su gran obra, y por ello creyó oportuno realizar una v z m •
un viaje de recreo. 100

486. La lnr.crv · · d e B,smarck



1101 ind . enc,on fue luego de la d rrota electoral en 1 grand ccn-
.., llllriales de Alemania.
• ~~arx a Friedrich Engels, lt\ de ncro de 1882, en MECW 46, p. 109.
187 4111 . ~e~ Engels a 1-:duard 8cm tein, 25 d enero d 1882, n MECW 46, pp. 1
.._le ..j.Ulcto, "~talia ofrecía menos garantías que cualqui r otro tu r, · pan natural-
lllQv "6 lmpeno d Biamarck". Cf. Karl Marx a tr Lavro , 25 d en ro d 1 , en
• , p. 1R4,
........ ~ Gilbert Badia, Mar,c ,,, Algm,, n Karl Marx, únrls d' /p' ,t di la ~ d' ur,
*bean mpa dea C ri 1, 1997, p. 17.
orMarx, nEnz nabcrg r( d.),Convmariom ronMMXJEn,-Ls.dt.,p.429.
I os 'l'ORMl:NTos
•l
"- , >1 ,

"vlfJ)
1 1
. })'trti<> el de fchrc1 o y, c 11 su cami tto al
l) •
1a 1. ' · • 'Clit
hiz > una parad~• en Argent ·uil , .. n c;1·a de su J ija kn "rr' n 0
·-.:t•i ·lo de salud el • he ho no meiorab;1 c'I • ·
qu ~ ll (.. ., ~ . . . u ' pu ' l
ny. D J

na una ~en tan~, había de ·1d1do p¡1rt 11' :ºlo a M, rs ·lla < p
icndo a Elt'anor 1, qu, no lo ac om p~nas •. Com ntr, ~~?riv n.
en cf, to: "por nada cid nnuHlo q ws1cra qu • Ja p ·r¡u ......n b,
. ..... e ·t •lf inn10Iada sobre el altar de familia com,> l n P n.
~.1~''- , • . t na e
mcra·:rn1 D , •p_ucs d l~abcr_ atravesado '.oda ,rancia en ~fer.
•.1rribo a la capital de P1ovenza el 17. de febrero. Marx aúqu1rió
~., . ,
inincdiatainente el boleto d e la pnmera nave que partía .
África •102 } ' al día siguiente, en una• ventosa .tarde de in VJerno
. (Jara
hizo la filajunto con los otros pasaJeros que intentaban e bar,
carse en el puerto de Marsella. Consigo tenía un par
,, . - d 1 u· tas d
9~, de ;.:;.. ·
en las que babia ap1na o a gunas ves men pesa as, medici
y algunos libros. El barco de vapor Said zarpó a las cinco d:
tarde para Argel, 103 donde Marx se estableció por 72 días, el
único periodo de su vida alejado de Europa.

101 Karl Marx a Friedrich Engels, 12 de enero de 1882, en MECW 46, p. l i6. Sobre
Eleanor Marx, y su especial relación con el padre, además de los excelentes volúmenes
de Kapp, El.eanor Marx-: Family Lije 1855-1883, cit. Véase también, Chushichi Tsuzuki, TI-,,
Lift ofE/,tanor Mane, 1855-1898: A Socialist Tragedy, Oxford, Clarendon Pre . 196i: Eo
Weissweiler, Tussy Marx: Das Drama der Vatertochter, Colonia, Kiepenheuer & \\ítsCh.
2002; y el más completo y reciente R. Holmes, E/.eanor Mane: A Lije, Londres, Bloorm
bury, 2014.
•ota. Karl Marx a Friedrich Engels, 17 de febrero de 1882: "de pasapürtes ycos.ba.,i
DO ae habla. Sobre el boleto están escritos sólo el nombre y apellido del pasajero•, en
aa.cw, vol. 46, p. 200.
105 Elte viaje a la capital argelina no ha merecido particular atención entrt' los bio-

~ de Marx. El mismo Jacques Attali, siendo de origen argelino. en Karl Ot1 .\!ª~
l'&¡,,il du monde, París, Llbrairie Artheme-Fay-c1rd 20051 dedicó tan ólo mt"dia pagwaal
epilodio, informando, entre varias insensateces• que Marx había ignorcldo la ·ubl(\.t-
c:i6n de Orán • tranacumda ·
entre el verano de 1881 '
y la primavera de 1883 (cf. P-.4¡0\
18ci
~ volumen de Marlene Veaper, Mane in Algi,r, Bonn, Pahl-Rugenstdn acht? ~
,....,,
1
......_ fueron reconatruido•• en camb'10, con prec1s1on . . . todos los eventos que vi,,c-,,.
__.,. como protagonista
llúlot ed .
1 .. •
en e cuno de su V111ta a Argel. Senalemos uun c-
bi1.11 Rent¡cut'
( .), Mancu,u" AJ....;... Paría U i • • l d' ' d' · 1976; v el re< ....1
pequeño vol del . 'B"'..., , n on genera e e mon • . . dlS ~·
Marx, Frankf':;t: M. :•ólogo aJem'_n :".an•Jürgen Krysmanski, lN ~
11
~
uii lÜ'
m aobr la . ' ear.e nd' 2014, m1c1almente concebido como guion pai1l
a1.anc1a Y nunca real··~..aIMIUO por falta d financiami nto,
..J 'l 1 to \ 1 \ ] E DEL tvl O 1 ,
l LL l 1.,

¡, \RtWLI
\ L.\S REFI.E~ lON ES SOHR E )~I, MUNDO , r m:

1 . · llegó a África el 20 de febrero, d espués d e una borras


~u-ave
ai. i'a de 34 horas. Al día si01Iiente,
o- escribió a Engel u qu
"corpus delicti había desembarcado en Argel con gelado h ta la
me' dua.
l"
Encontró un lugar en el Hotel-Pensión Victoria, en la zona
del Mustapha superior. Su habitación, situada en una posición
ideal, con vistas al puerto de un lado y las montañas de -abilia
como horizonte del otro, gozaba de una "panorámica fabulo~a",
ofreciéndole la ocasión de apreciar el "maravillo o melange
entre Europa y África". 1
La única persona que conocía la identidad de aquel e ñor
políglota, que apenas había llegado a la ciudad, era Albert Fer-
mé, un juez de paz, seguidor de Charles Fourier ( 1772-1 3 i),
que llegó a Argel en 1870, después de pasar un periodo e n p ii-
sión por su oposición al segundo Imperio francés. Fu la única
verdadera compañía de Marx, quien hizo de guía en us e:cur-
siones y respondiera a sus curiosidades sobre el nu vo inundo.
Lamentablemente, con el pasar de los día • la alud de lar.·
?º mejoró. Continuó acosado por la bronquiti · y por una to ·
•~parable que le provocó insomnio. Ade1ná ', el clima e ·e ·p-
cionalmente frío, lluvioso y húmedo, en el qu e ·taba ·tunida
Argel, favoreció un nuevo ataque de pleuriti . obre la ciudad
se_abatió el peor invierno de los últilno, diez año · Ma le -
Ar a Eng...'" ls.. "1 a unica
cnbió , . d'" . entre la ropa qu u:o n
herencia
. gel Yla de la isla de Wight es que h sustituido ini abrigo de
~ocer?nte con un abrigo más ligero". LI gó a on iderar la
vis:~ 18
de al<~arse 400 kilómetros má al ur, n Bi kra, una
•tuada a las pu rtas del Sabara, p ro u p ' in1· ondi io-

'"'1Manc F·
ª ncdrich Engel , l d mano d 1882, n M , vol. ·, pp. 21 ~ il4.
[ 1115]
l•, 1. JL'I l 10 VJ
\.,. 1• hf l• 1

¡ h: di. ti 1, 11 de 1111 viaj 1, 11 in ,


111ar 1111 ''
111 ~d »do d · ron1¡ li ·a l °rn ¡
1 1 1 lrc: lar ·

.
ht 1l ., 1 " 11 1 111 :i ,r 111 '•dko 1
,t 1, 10 I' Ofi), qui •11 l • pr ·ii bió a; ,
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1 ¡ d ~ml< •I lí11 • una 111 ., r1< 1a ' l • .1arab


• \, l 1 • 1111111 . n1 t
pa a I t Od
. 11• ch t O ll í11a, 1 ,,ra pocl ·1 r =-posi r dur;•nt Y d
¡u ,1 .1 . 1
•4 ·I
h .¡ 1 ini¡ '" , ;1de1n(,s,
º .
1~ •dut . u· alel mÍllirno
h .¡ n
f l rL
1
no d ~a 11 olbr n111gun 1f o t r, ,uo int 1 1·
. I< ;,l , a "- ·11n11 P''.
ra. disl ra •rse". N'.' ob 01 ., .¡ ~}
1 1111
inarz la 1<: ¡ ., ¡110 aÍln 111as violen la provocan do! •vari· h
rra h ._ Lt ¡>t oh ibieron a Marx, por Io tan to, salí r del ho m10-
~ 1 d d ·1 ·
in lu, o con,·er'ar: •Lahora paz, so e a y si enc10 on para mí u
te e

d b r cÍ\~ o". Por Jo menos, entre los remedios, "el doctor ?


phann. como mi querido doctor Donkin [de Londres]. 00 :
oh;dado el coñac".
La terapia más dolorosa resultó ser un ciclo de diez vesicante.
Marx llegó a hacerla gracias a la ayuda de otro paciente que,
afortunada1nente, era farmacéutico. Mediante numero a apli-
caciones de sodio sobre el pecho y la espalda y las uce iva.s
incisiones de las vesicales creadas, el señor Maurice Ca thelaz
logró drenar, de a poco, el líquido en exceso de los pulmones.
Reducido a condiciones penosas, Marx comenzó a arrepen-
tirse de este viaje. Se lamentó de la mala suerte con u yerno
Lafargue, ya que "desde el momento de [su] parúda de Mars1,
lla" sobre la Costa Azul, el otro lugar donde había con iderado
pasar el invierno, "el úempo [había] sido magnífico".' En la
segunda mitad de marzo, le confió a su hijaJenny: "con e·taex·
pedición, loca y mal pensada, he vuelto exactamente al mi·nto
estado de salud en el que me encontraba cuando dejé [Lon·
dres]". Marx también le confesó-haber tenido dudas de viajarª
un _lugar tan distante, pero que Engels y Donkin" e habí~ en·
WSWmado mutuamente sin tener, ni el uno ni el otro, la infor·

'Karl Marxª Paul Lafargue, 20 d mano d 1882, n ME w, vol. 46, P·


221
· t~~
gó: "pero I aol africano y 1 aire milagr d aquí han sido un id de la qu
on.ad ro r ponubl ".
(J Id
( Vl,\)L lll~I. 101 O
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127
tL
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ª: ◄ 11 u
pmiou, l >ju o h l rí id infi r-
111,
111, l
an t s d ,w
l· . . ., . ; L .
1
nt\irat s · en u11c1 I'. za d " gan lva· , ,
~
f1 20 h, nwrzo , \l 11 )10 a ;il rgu qu l tratami nt
h b1 ,.a ,iclo tc m¡ ora ltn ·nt · susp ndtdo, dado (]U , tant br
'té t':l . "< mo en la e palda no h a h fo quedado siqui ra un pun-
l , o. l .,1 , i ion ele su uerpo le había recordado la d un
t1..l l. • • ,, • -
:nnpo d , tn lon en 1111,~t c tura . ~ l sueno, sin embargo, taba
,oh icndo, poco a p_oco , p~ocurandole un gran alivio: "quien
00
ufrió nunca de 1nsomn10 no puede entender el biene tar
ue se logra cuando el terror de la noche sin reposo comienza
q . ,, 5
finalmente a irse .
Su exasperación se acrecentó, desgraciadamente, por la
eiupción nocturna de las ampollas, la obligación de estar ven-
dado y la prohibición de rascarse las heridas. Cuando supo de
los boletines meteorológicos que informaron que, luego de su
partida, el tiempo en Francia "había estado magnífico" y recon-
siderando las previsiones iniciales de una curación veloz, Marx
comunicó a Engels que "un hombre no debería nunca entusias-
marse con visiones demasiado optimistas". 6 Lamentablemente,
de hecho, "para una mente sana en un cuerpo sano falta mucho
todavía". 7
Los dolores de Marx no concernían sólo al cuerpo. Él ~e en-
tía solo y a su hijajenny le escribió que "nada sería más maravi-
lloso que Argel, y sobre todo que el campo alrededor de la ciu-
dad, [ ... ] -admitiendo que esté con buena salud- i tuvie·e
conmigo a mi gente querida, en particular a mi nieto [ ... ]
sería como en Las mil y una noches". 8 En una carta po terior, le

'Karl Marx ajenny Longuet, 16 de marzo de 1882, en MECW, vol. 46, p. 219.
4
Karl Marx ajenny Longuet, 27 de marzo de 1882, en MECW, vol. 46. p. 224. la hija
le agregó: "entre nosotros: también en la isla de Wight el tiempo había , ido adverso,
pero mi aalud había mejorado realmente [ ... ]. En Londres, en cambio, la agitación de
E_ngela (y también de Lafargue que hablaba por hablar y ostenía qu los ..pase ", el
aire
d freaco • etc.,. ernn todo lo que yo necesitaba)
. •. que no lo no-
me traStornaron. nua r--
la acuantar más; 1<le aquí mi impaciencia de irme de Londre a toda costal puede
co lamb
rna1ar . 1·é n por amor sincero [ ... ] en estos casos nada e m • peligr par. un
nY'ilt.caente" ibid.
:Karl Man/a Paul Lafargue, 20 de marzo d 1882, . n MECW, vol. 46, PP· 221-222·
,::! Marx a Friedrich Engels, 1 d marzo d 1882, n ME w, ol. • P· 215·
•~ Marx a Friedrich Eng la, 28-31 de marzo d 1882, n e • vol. 46, P· 226·
Marx aJenny Longuet, 16 d marzo d 1882, en MECW, vol. 46, P· 219·
\
U J1'1ía si "lllP
n •· : tú I qu, 1 o ,, p ~1 on a... un n
l t nt i 'lll d t ¡mthm~ no oh t' nt ", rí un
: dmitiI qut mi pcnsainic1~to ·..tá ahsorbidc on p
·a p 1 r ( u rdo de 1111 mtuer, una part tan
1
part m jor de mi vida" .10 P~ra di traerlo del d I r
taba, ~in embargo, el espectaculo de la naturalez qu
ba. Afinnó .. nunca cansarse de mirar el mar frent a u
, de e tar encantado por el "maravillo o claro de luna
bahía". 11
Marx e taba muy afligido también por el abandono o
a cualquier actividad intelectual laboriosa. De de el inici
peregrinación, siempre había sido consciente de que
viaje habría "comportado una enorme pérdida de ti mp
pero había tenninado por aceptar las circun tanci - lue o
haber comprendido que la "condenada enfern1edad [... ta .
12
también afectando la mente del enfermo".
AJenny escribió que en Argel la realización de "cualqui rtr.r
bajo e taba fuera de discusión, inclu o la corre i , n d
t:apiiaf 1' para la tercera edición alemana. obr la ~itu · n
política d I momento se limitó a leer sólo la noti i ~ t 1 ifi as
de un ~od to diario local, Le Petit Colon la úni a hoja brera
xpedl?4' d 1Vi jo contin nt , L'l.'galité, a propó ·ito d la u
ub ª 0 , ron ~ habitual sar a mo, qu qu l "n püdí r o·
derado un diario". 14

~ W.::.•!/n l.onguel, 27 d ma zu de 1882, n


2
1:cw, ol. , P· 2 1·
l d miluo d 188' w, vol. , P·
bnl d 11182, n M , p. 229.
n rod 1882, . · p. 1 ·
1 1, n . p. 22~-
1
de marzo d 1882, n vol. P· 22 ·
, 10 VIAJI: ll gL t OH.O ]29
( l,tJ l, 11 ,

~l,s ,11 trn, d . h, I ri1u;.,v "1~1 d_. 188~ mu • lran lo an io qu


. 1., .• J;n , t olvcr¡ r. a "SWr activo y ,1h,H1d o nar qu l túpido
,,,., ), 1 • •
· .. ) d, inválido", ·' para as, l ~nn111ar con •st • tip d " xi ten-
oh tl - 1· l 1·
i:i inú til. , ~1 ·fa ', por a nac l l ura, ¡_e 1sp •ndio al"l6 A Lafargue le
e.. de ·pn ~, que · ·ta ba tan ~m penado en no ht cernada qu
. ntía e .>f ano a 1a un 1 a d . o e estos testimonio
. b ec1'l'd .
dtjO 17
par e
. ,· lr ·e ver tambié n el temor de no imaginarse más lapo ibilidad
dt} . 1 . .
d yoh·er a u hab1tua ex1stenc1a.
eLa progresiva presión de todos estos sucesos desfavorable le
impidió a Marx comprender a fondo la realidad argelina, ni
iquiera, como Engels deseaba, le fue posible estudiar las carac-
terísticas de la "propiedad común entre los árabes".18 Él ya ·e
había interesado, en el curso de sus estudios sobre la propiedad
agraria y de las sociedades precapitalistas, conducidos a partir
de 1879, en la cuestión de la tierra en Argelia durante el domi-
nio francés. Marx había extraído, en uno de sus cuadernos de
resúmenes, algunas partes sobre la importancia de la propiedad
común antes del arribo de los colonizadores franceses, así como
los cambios que introdujeron, del texto del historiador Maksim
Kovalevski, La propiedad común de la tierra. Causas, curso y conse-
cuencias de su descomposición:

La formación de la propiedad privada de la tierra (para los ojos del burgués


francés) es una condición necesaria para todo el progreso en la e fera política
Ysocial. El ulterior mantenimiento de la propiedad común ..como una forma

15
Marx ajenny Longuet, 6 de abril de 1882, en MECW, vol. 46, p. 230.
16
Karl Marx a Friedrich Engels, 20 de mayo de 1882, en MECW, vol. 46, p. 210.
17

:~ul Cf. Paul Lafargue a Friedrich Engels, 19 de jWlio de 1882, en Frederick. Engels.
_Y Laura Lafargue, Cumspondence, I, 1868-1886, Moscú, Foreign Languag Pu-
ha~mg House, 1959, p. 87.
'Cf. Friedrich Engels a Eduard Bemstein, 22 de febrero de 1882, en MECW, vol. 46,

:1.a::a,°'
pp. 21 21 I. Laf~rgue exageró seguramente, cuando afirmó que ·Mar ha vu lto con la
llena de Africa y árabes. Ha aprovechado su e tadia en Arg 1 para d vo~ _la hi-
ele ya q~e me parece que ha leído un gran número de obraa bre las condicaon
1-ara 4nihea , Paul Lafargue a Fricdrich Engels, 16 de junio d 1882, en Engeb. Pa~ Y
que .¿:argue, ~spondence, cit., p. 8S. Es más v rosímil, como h . obsc~o Badia.
COionia no pudo aprender grandes coaaa obre la ·tuación tal Y_po~uc d ~
foraae- francesa. Al contrario [aua] cartas de ArKclia te timonian u unoudad mulu-
Le
Paria en Cilben Badia, Marx m Alpv. en Karl Marx, Ll#m d ~ 11 • 1a a,, dibw.
' Tempa dea Cernea, 1997, p. 1S.
,,
1 L IJL I r 10
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d 1. man ' 1e lt)s tt, . , •
.l - --t•scs 1Ja1·0 todos los I cg11ncn · [ .. . ]. El e, .
l( ,1 p<)I 1 lS 11 •111 " ' ' . ,
. . . . clc•strucc.:ion ele J,1 propiedad cokct,v-tt el • lo in .
1 mp1 , 1 11m,11Hl. 1,1
, .··> ,, t • bictodcltbrccompra
. •
yvcnta, loq11· 1gnifi h Y
11 -. 11 1110 :.i
u tran. formal Jl r
· · ¡ ¡ . ·aie fitnl ,1 ruanos de los colonizadores francc
m.~ . 11np • e p,1s,~ • •

El proyecto de ley sobre la situación a_rgelina, pre _entado en


el parlamento por el diputado de la 1zqu1erda ~epubhcanajul
\\Tarnier (1826-1899) y aprobado en 1873, tenia como objetivo
'"la expropiación de la tierra de las poblaciones nativas por
parte de los colonizadores europeos y los especuladore,". El
descaro de los franceses llegó al "robo explícito", es decir a la
transformación en "propiedad del gobierno" de todas las tierras
no cultivadas que todavía eran de uso común entre los indígenas.
Tal proceso se proponía producir otro importante re ultado:
anular el riesgo de resistencia de las poblaciones locale . iem-
pre a través de la palabra de Kovalevski, Marx subrayó en ~us
apuntes que:

La fundación de la propiedad privada y el asentamiento de lo· rolonizadure_


europeos entre los clanes árabes [ ... ] se convertirá en el medio nü· pot nte
11
para acelerar el proceso de disolución de la unión de los clan e: [ ... J La e. p r
p~n de 108 árabes buscada por las leyes servía para procurar la mayür ti rra
~
poa1ble a los franceses • y a arrancar1e a 1os arabes sus vínculos naturale con 1ª

"' Karl Marx, Exurpü /mm M ..


~//,
/tick/.,,
IÍall. ,\Olous, J~t:,,~~
lwd ; p,,,IMls,v/

J975 P· 4011: ' ··- al b


• M.. K..,,.,._,.9 (Kova/n,,ky ), ObscAi• 1101
0
n Ulwrence Krad r. Th, sialic Modt of p,,.J,t-
Cnt,qu, m lht Writinut or Karl Ata ·en \ n l.c.11cun1,
cua ~ 101 "Annal de I'·
• ' .,, u111 P a ru ntr • o- " ' t' 13
b par n I on un agr gado d M· . mi nU• 4u
I
en ~I volum n d 1w 1 ":;~ :.,. •:llonal du 1873", n, p ó • 187 • ·OÍ in79 1ut
Kt-VJn And non, Man al 11N M tracto r llzaron n pti mbre d l 20· 10
PI'· 219-220. m¡pm, Chi go, Th Uni ity of Chi ago J>reSS• '
1 t O VIA i ¡-, lll~I. l()){U
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, 1i.1, p,,11 •, 11 í 10111pPr l;i 1ílti111 t lu Iz,1 d, t u, uon
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ti rra" ¡ dad d
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h:thría procu nul~>, po r lo t~~nto, no •1¡ 0 un ·nonn b n .
uómico tt los 111vasores, sin o t<unbi ~n hvor .· } . , fi 1
fl (} , , . e I(1O tam )l n Un
"objetivo poltt1co [ ... J: d estruir las ha e de e ta ¡ d d"
O 1
Prc.cisamente ,el 22 de ~cbrero de .. 1882, en el diario g Ii~o
[.,':\ldtbnr, hab1~ aparecido un ª:llcu1o que docum ntaba
1
•niusticia del sistema que se hab1a creado. AJ moment d
t :.i .. h b .. . o, ca a
ciudadano frances a na podido adquirir, en teoría in de·
. .. d .. , jar
su país, una conces1on e mas de 100 hectáreas de terreno
argelino, que podía luego reve?der, a un indígena del lugar,
por 40 000 francos. En promedio, los colonos revendían cada
zona de terreno pagada por 20 o 30 francos a 300.22
Debido a su mal estado de salud, entonces, Marx no e taba
en condiciones de volver sobre estas problemáticas, ni se enteró
de este escrito. De cualquier modo, su voluntad permanente de
conocimientos no se frenó siquiera en las circunstancias más
adversas. Después de explorar las zonas limítrofes de u alber-
gue, donde estaba en curso una vasta obra de recon trucción
de las casas, él notó que, "si bien los obreros dedicado a e ·ta
obra son hombres saludables y originarios del lugar. de-pué de
tres días de trabajo ya son golpeados por la fiebre. Parte de ·u
salario es entonces dirigida a la dosis diaria de quinina. provi ta
por los empleadores". 23
Entre las observaciones más interesantes que logró re umir
en las 16 cartas redactadas en los márgenes del Mediterráneo, 24
20
Marx, Excerptsfrom M. M. Kova/evskij (Kovalevslty), cit., pp. 411,408 412.
21 lbid. , p. 412.
n Al respecto cf. Marlene Vesper, Marx in Algier, 8onn, Pahl-Rug n tein, 1995: P~·
3
3-34, que reporta frngmentos del artículo 1..es Conct> ions•, aparecido en el diano
local.
23
Karl Marx a Paul Lafargue, 20 de marzo de 1882, en MECW, vol. 46. P· 220. M~
agregó que "se puede observar la misma costumbre en diver.w regione de udamén-
ca•.
14 F.a•- . ,¡ __, E
.,._ numero corresponde a las cartas conserva....-. n reali"dad• Marx ribió ~.
De hecho
Mf\...._. , una parte de las diriaidaa a la hija Eleanor perdi ron, lamenrabl
. mente.
~ Arg ,,. ual han perdido, puesto
el me escribió extensas cartas, muchas de las e , ,. Elea-
q11e a J)etición suy-c1 también las envié ajenny y ta sólo me devolvió un poca.t '
l:L Ú1: 11 to I
JE IH

l.
, ,, .) .. ,ch, a ll ll a t ra rés d< la J r ist ·n ia
1• '
1),\ u ,l ·,,1 Un
' ~ -. l "' wc,111 ~• JU lla obr le r ~I·• •
,_,. ion
l 11
utt l) nn1: ultH~t11 •s.
. ¡u : ¡ hab .r sido ¡H_ofunch11 ncnt' en pr ·ndid
0 .',i •\l •s ~, 1101 6 '1lo d · I ual ri l ¡ '." .,
¡ ti i l • • • " • · u
p bt d, tos _, soh1 epa ·~ al mayor com ·dmnl. , rop
11101
art . ·e_, ii" . 0 11 ·u p rop10 man l I y man l n •r un coni. º. n
1 . de la mezc,Ja · ntd
\1 •1 0~11,t Yd1gno ·· Y
w-1r,
1 - qu "Xt tfa
nat tn ,, . b~ . . ~· ., .. ntr 1
' •s", a 1111 tad de abnl Marx con., to a su h1Ja
.a _, _ ·oci··il . Lau - ra qu
l
había ,~:to J·ugar a las . cartas a algunos ,, arabes: "vestido d un
do pretencioso, 1ncluso opu1ento con "Potros que " llevaban
d
pue taS "camisas gastad as y. d esgarra as . ara un verdadero
111

n1u uhnán", él comentó,


La fortuna y el infortonio no hace a los hijos de Mahoma distintos entre !Í. La
absoluta igualdad en sus relaciones sociales no está influida por eso. Al con-
trario, esto surge sólo si se han corrompido. En cuanto al odio frente a 1o,
cristianos y la esperanza de una victoria definitiva sobre los infieles, sus políti-
cos consideran, con razón, a este sentimiento y a esta praxis de absoluta
igualdad ( no de riqueza y rango, sino de las personas) como una garantía p.;
ra mantener vivo lo primero y no abandonar lo segundo. No obstante. in un
26
movimiento revolucionario esto no se logrará.

Marx se asombró también por la poca presencia del E tado:

En ninguna otra ciudad, sed~ de gobierno central, existe tal taissnfaiff, /aó ·
;a,s,r. Ul policía esta reducida al mínimo indispensable; un atre,·iniitnW 1
nunca visto. En el origen de todo esto, está el elemento moro. En efecto, '
1
musulmanes no conocen la subordinación. No son ni "súbdito ", ni ", dntinL\
trados"; ninguna autoridad, salvo en cuestiones políticas, pero parc:> e qtti'
esto los europeos no lo han entendido. 21

. De estos últimos, ad ema,, , M arx ataco. . desdeno


- amen t · lo~
violen tos atropellos, 1os repetidos
. acto provocadore v, ' JlO

nor Marx,
11
• Karl Man, : =
en menaberpr (ed.),
Kar1 Marx

"/6/tL, p. 1911.
~
ConwnadonlS con Marx y Enps. ciL P· 4'°·51
Lonp 6 d abril d 1882, n ,.. w, ol. 46, pP, 2 2~·
........., ' l9-l4 bril de 1889, n 1cw, ,ol. 46. P·
l t \'I I' ll L IO] () 1
11 \ I

,íltilH l };1 'm I im p1ídi ~, la a tfr


1
P. 11• ,di .u { >1110 1<lo li '. 1'1 111
1

1 " )l la ¡ "'>1\ lo ;d sub nJ a 11do, p o


1 1
rl ·' n h s l:1i1 >s pH du cid >S poi 1~ gr n 1
1 j)l{( 1 ' • ·
~ hi 1 1 ia l , hs o ~upa 1011c o onwl

·s:
"1<
:1 hll t ~es superaba n ·on t • s a lo Ir , n . En I qu
<'ll'•1 tn<'. •1 .-\- rgel,
. l' infonnó
, a Eng ·l. qu , l rc:nt~ u rr -
.. rl juez. ~·u an11go f --nne, regulann .. nt _. había "vi to apli ar
13
., , ·pt •i de tortura [ ... ] por parte de la ' policía' l. .. ] para
un, . e " I"
blioar a los árabe a con,.1esar , ta co1no hacen lo ingl
en la India" -agregó-. Este le había contado que:

~i. por ejemplo, una banda de árabes ha perpetrado alguna atrocidad, u ual-
mente con el objetivo de un asalto y con el paso del tiempo lo autore on
debidamente arrestados, condenados y ajusticiados, a la familia de lo colo-
nizadores esto no le basta como castigo. Ésta pretende que al meno una
media docena de árabes inocentes sea "destazada". [ ... ] Cuando un coloni-
zador se establece ahí para vivir o, aunque tan sólo transite por ..asunto- de
negocios", entre las "razas inferiores", en general se le considera más intocable
que el bello Guillermo l. 28

Marx regresó a este tema en otra ocasión, cuando qui o con-


tarle a Engels de una brutalidad perpetrada por la autoridad
francesa a un "pobre árabe, asesino múltiple de profe ión". An-
tes de ser ajusticiado, éste descubrió que no ería ..fu ilado
¡sino decapitado! ¡Y eso fue contra los acuerdo ! Contra toda
promesa [ ... ] a pesar de haber sido condenado de otra mane-
ra". Además:
Sus .
parientes supervisaban la entrega del cuerpo la cab za, como l · fran-
habían permitido siempre hasta ahora, en modo d pod r r la ·
~ al primero, y sepultar í el "todo". ¡P ro ~ t no! Grit 1am nt
~to. ¡por Priment vez las autorid d lo han r haz do, n gadol · ah ra
r.a?-, ~ ga al paraí o, M hom pr guntar : "¿D nd h· d ti do l a
11
, o bien• " · l ')"
· ¿como ha uc dido qu 1 b za h parcldo d u rpo.

• "-rt
~rx ª Fri drich n¡ b, 8 d bril 1882, n
. lrl l ,m,í ol ¡V< l cun aqu 11
"no ,, ' l t 110
ll 11 ,, ] :, 1 • n , • <k e. p 1 l 11,
1 l 111< 11 l
• 1 1 11
n l
.. \ 1 1

c>bs 1v~1 ·iones u ·i~J • y polfti d lt


.s
11 '!_olt,\
. Junt<
1 1 n ta m1Ja. . ; n 1 ·l~tt o. , ol 1 • lc1 s ·o 111n1l r , . 1
Ul \H,
U) i lat ,) nn.1 • • historin
• l>tt·n· . . q11 ·, corno pcr
l I hal fa gustado mu ·ho.

b1 la a~ua n11nu lt t 1()Sis, • . d , un I ío, un ba,qu


. . ·,o ·stft allí•. 11 ,. and lo
") ~ . filó ofo, que qmere ir a la otra onll, , y ,be
. .. 11· e·g'1 un
.RI p qu na b.nc,1.
do . .\quí el di~ilogo que sigue: . . ;>
Filó. ofo: Barquero, ¿tú abes de h1stona.
Barquero: i o! . .
Filó ofo: Entonces has perdido la mitad de tu vida.
y además, dice el filósofo: ¿has estudiado matemática?
Barquero: ¡No!
Filósofo: Entonces has perdido más de la mitad de tu vida.
Estas palabras habían apenas salido de la boca del filósofo, cuando el
viento volcó la barca y ambos, barquero y filósofo, fueron lanzado al agua.
Entonces el barquero la pregunta: ¿tú sabes nadar?
Filósofo: ¡No!
Barquero: Entonces has perdido toda tu vida. 30

Marx comentó
31
divertido: "esto te dará una mínima idea de
los árabes". Después de dos meses de sufrimiento , las condi·
ciones de Marx mejoraron y el retomo a Francia se hizo pojble.
:'-°te~de partir, compartió con Engels una últi1na orpr , :
de~ido al sol, he eliminado la barba de profeta y la p luca q_u
te?ia en la cabeza, pero -ya que para 1nis hija· e to 111 :Jºr
asi- me han hecho fotografiar antes de sacrificar mi abell ,
sobre el altar de un barbero argeÍino" "Fue en e ·ta circun:tan ia,
e~~nces, C~d_o fu sacada la últi~a foto. La imagen · cont
P tun _nte d1aun1a d 1 p rfil de pi dr de tanta ·tatu· '
truidaa
oni n I· plazas d 1 " ociali mo r al", con 1 ual I Po"
111

1'arl Man a Friedric:h En


1111
18 d abril d 1882 11 ME\.W ol. 6, PP· ~46-247
Kart
11 1 •
tdar-x a 1 .....
~~l"ln,
_ 1
n~- a ll,1ª • • 04
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11 kari .... • .,.14 d abril d 1882 , 11 u~cw
ff&
l.
,
46, P·" .
W..,.a riedri htna la,18d 2 Y
abril d 1882, n Mt:cw, vol. 46. P· ·
ita 1 1 ,. .. l
la
la vid.:., a(l11 111 u

2, u.• 1u:P nLI .. \ O ~ EL l'RIN CI P I>O

Una ,ez 1ná., Ma1 era per eguido por el mal ti mp . Durant
·
lo. "últnno d"1as africanos" ,34 su sa1u d c..
n1e pue~ta a un dura
pnieba por la lle~ada del siroco. Tamb.,ién el viaje a la Ha,
donde desembarco el 5 de mayo, en el d1a de u cumpleaño- 64,
fue particularmente turbulento. Como contó a u hija Eleanor, la
travesía se hizo en pésimas condiciones meteorológicas: ·una
tempestad transformó mi cabina [ ... ] en una verdadera Qa}eria
de viento". Llegados a destino, el barco de vapor no amarró en la
banquina del puerto y los pasajeros fueron transportado al mue-
lle en barcas, "para luego transcurrir, para su satisfacción varias
horas en un frío purgatorio-aduana, antes de retomar el \iaj a
Niza". Estas tribulaciones posteriores fueron deletéreas para
Marx, ya que, como escribió con habitual sarcasmo, ..han e~tro-
peado nuevamente mi máquina", y lo obligaron, apen, lle ó
Monte Cario, a volver "a las manos de Asclepio". 35 La p 1 ·ona a la
que depositó su confianza fue el doctor Kunen1ann ( 1 2 ?) . un
óptimo médico originario de Alsacia, especiali ta en enfenned de ·
pulmonares.36 Por desgracia, éste descubrió que la bronquiti ·
había devenido crónica y que, con "gran terror" d l·n.. "había
VUelto la pleuritis". 37 Los viajes se habían revelado una v z nr· ·,

=~:1 "Marx dUo, no obstante, no haber tenido "un solo día dt' paz completa":

mal tiempo", ibid. Engels estaba muy contento por la mblanza d l amigo
. En Argel IMarx) se ha acado una fotografía ·u aspe lo d ,. rdad h vu ho a r
de hace un úcmpo", en Friedri h Engels a ugusl Bcbel, 16 d mayo d 1 2, 11
n l~\S och
lemanaa anteriores al encuentro con el fotógrafo había .. nu. ·tr-.tdo, una v 1. m , bu na
ª n-

:¡;:- 46, p. 259. CT. tambi ·n Ve per, Marx in lp,; it., pp. l»l ·
11 Kar Marx a Friedrich Eng l , 8 d m yo d 1882, n Mil.W, l. P. 2
1Marx a Eleanor Marx, 28 d ma o d 1882, n Mt:C , ol. ·, P· 267
.,~Karl Marx a Frh:drich Eng l . 5 d junio d 1882, n Mt: • vol. • P· 272 ·
aolrriaó 1 Milrx a Friedrich Eng 1 , 20 d mayo d 1882, n • vol. P·
a la hlja, qu e hab1ía .. p ocupado n no", pero inform
1
1 11 n ·1 , utir
u ·a . h h<

n laa me del almu zo y n I afi.


de 1aa m d 1 1 e· habla y usun . lusi am nt
. ª ru ta y d J 'lrent,
1 mplo 100 fran '' quarante. C da tanto gana algo. Por
Por un ñ • • [)
nuo [. .. J, que lo ha Jov n. muj r d un nt dipl m UCl
~~6~ o
n : mi n qu algún otrO 11

1
u ..,¡ i1(d a 11 1--h
1 limi b
h >< turna , in ¡u p •rm
día de ·us vi ~it,111tcs. En lll z n d
· mplo ~n ontraba 1

l'n qui O ~obre l cual se mo ·traba, cacla día, un inanific to no impr


aito a mano. ffrmado con las iniciales de su auLor. Por 6 fran
cí n. negro . obre blanco, los secretos de la ciencia para gan r un mill -
d franco~ jugando 1000 [ ... ] En esta trampa para lechuz e cu ntan
h' orlas invero ímiles. La mayor parte de los jugadores }' d: las jugado
cree que en e tos juegos de puro azar hay algo de científico. Lo · eñor
ñoras se congregan frente al Café de París, sentados frente al mara,illo o
jardín que pertenece al casino, y sobre las bancas en su interior, con la cabeza
mclinada sobre un periódico de pequeñas columnas, garabatean • calculan,
mientras que uno explica con gran seriedad al otro, u propio .. i· tem ,.
preferido, el motivo por el cual es oportuno jugar en "serie", etc. Parece qu
estuvieras observando a los internados de un manicomio. ~0

En resumen, para Marx era evidente que la '"ba ·e econón1i a


de Mónaco-Gérolstein es el casino; ¡si cerrara 1na11 na pai
Mónaco-Gérolstein sería el final!" Escribió qu in la .·i t n ia
de este último "ni siquiera Niza, exclu iva co1no el inundo d
a_venwreros que pasaba los meses invernale ·, habría ontinuado
~ndo una localidad de moda [ ... ] Y con todo ·o, ¡ t d
Juego paree tan infantil comparada con la Bol· !"

•1a,-i Marx a Eleanur Marx, 28 de 1n yo de 1882, n Mt:t·w, ol. 6, p. 2 •


~
411
d ild., P· 26!.J. El ingeniero inglésjos phjagg ( 18 0-1892) ubri , ~n c-~nbio,
lllleoia pa,a d abanear al casino, sin r unir a ningún ·· l m I ntafi o, n Sllllpl
~ tudiando una di función m C'áni . En 1873, ' t ~io cu n_ta d una rul ta
t&~ I º ada que I otras, n la cu l nu v núm r wa~ 1 tr_ ucntement ·
defecio Pnar10 un millón y m dio d fr n , nt d qu l um di cuen d 1
Y PUdi liminar con un impl m ntenimi mo t ni º·
1L úr: rr "
1~ (
u ·~ d :l {1ltimo 1rat,t111i "nlo v • i ant. .
1
nmnn di> de nlta a Iat ·, 1 · dio pcr mi o p, 11 1
n' l m1t ~s ''d llH r,,rs-' un ) ar d • el fos '11 , 11
qu .. fa l t d, 1wj .. l • las h ·ri la' p1 ~, lu irh_1 •
1la ..1ln~iva l alirt ul .,n cu;a, trazo 1111 balan .
r,
u-;\tl, L\ 111¡ lo e n la ~ost,t zu l:

,1 , todo el me .· en esta guarida ,de refi nado. y <><iü O -.av ·n ur


,c..• r ·t·,c.hl
'
1
-~ ..uur..,lcn es espléndida, pero lo dcmas es un agtBero os uro [...]
1 11
ninguna "masa" plebeya, con exclusión d e los camareros del hotel y~
41
terías y los domésúcos, que pertenecen al subproletariado.

Las condiciones climáticas más adversas continuaron empe


rando y empeñándose en contra suyo. Durante lo tre d/'
transcurridos en Cannes, la pequeña ciudad fue excepcion
mente afec~da por un "fuerte viento (aunque cálido) de re-
molinos de polvo", de los que se ocupó "toda la prensa local de
la Riviera". Marx reaccionó con ironía, comentando a EnO'e~
que "también la naturaleza posee cierto humor filisteo (del tipo
-ya humorísticamente anticipado por el Viejo Testamento-
de la serpiente que se alimenta de fango o bien de la dieta a
base de tierra de los gusanos de Darwin)".
Por otro lado, en la misma carta, Marx se detuvo en la
descripción de las últimas recomendaciones recibidas por el
médico: "comer bien y mucho, 'acostumbrarse' a lo nuevo
hábitos aún en contra de la propia voluntad, 'beber algo bueno':
distraerse con viajes [ ... ] ; pensar lo menos posible". o pu<lo
menos que comentar que "siguiendo estas instruccione· he r
com~n~o mi camino firme hacia la 'idiotez' y no me he '" !~be
do siqmera del catarro bronquial". A modo de con olacion, \t'
si
recordó al amigo, que lo esperaba en Londre , que había " do
la ~ronquitis la que envió a Garibaldi a 'mejor r po o'. En cual·
qmer caso, se declaró convencido de que 'a una cierta edad, ~
· d'"·¡;:
del tod0 ·indifierente el porqué se e "enviado a la t mida

1 2
•• Kar1Man
/bid., p. l7:. Fricdri b lna la, 5 d junio d 1882, n M , oL 46. P- 7ll·
1, • 17
' ,ni I n ,hn u
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nun i,,r l\ nin_r,1110 d<· u < un11 at11 10 , 1 ¡ ¡ ¡ui
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1
du ir ~ll mínimo las ' 1 elacion ·s 011 las p •r na '".
taba an:-;aclo, se_sc~1tía cercano al final d" u camin y
ribió palabras ·11n1lares a aquellas d · todo lo otro e mun
mortal •s: "por 'tranquilidad' me refiero a 'la vida dom ,, tica', 1
't:trucndo de los niños', aquel 'mundo micro~cópico' m ,. int _
re~ante que el 'anundo macroscópico"'. 45 Luego de u lle d
rgentcuil, Marx parangonó su existencia a la de un detenido
con libertad vigilada", ya que, como se solía hacer con e te tip
de prisioneros, también él tenía siempre que "pre entarse con
el médico más cercano a su próxima estación de e tadía". El
médico de la familia Longuet, Gustave Dourlen, conocía bien a
Marx y le aconsejó "probar, por alguna semana, la aguas ulfú-
reas de Enghien[-les-bains]", 47 una localidad vecina, donde po-
dría consultar al doctor Feugier (?).
El clima, todavía muy incierto, no hizo posible el cornienz
inmediato del tratamiento y conspiró, además, en causarle mu-
chos dolores debido a un "reumatismo muscular a la altura de
la cadera" .48 Sólo a principios de julio, Marx pudo finaln1ent ir,

"Karl Marx a.Jenny Longuet, 4 de junio de 1882. en Ml-'.CW, \'ol. 46, p. 271.
44
Karl Marx a Friedrich Engels, 5 de junio de 1882, en Ml-'. .w, \'Ol. 46, p. 274. Fr
curmcmtnlt·, lai; cartas ele Marx son rirns en rl'ferencias lilerati ·. En e te aso, hizo
alLllión a la ohra dt• Adolph von Knigge ( 1752-1796), intitulada, pre isament , n. las
~ ron /¡,s /Jer1t>t1ru l l 7HH J.
:1ar1
Marx aJ~n11y Lont{l&et, 4 el junio de 1882, en lt:l,W, ol. 46, p. 2:2·
Karl Ma, x a Fried,ich Engel , 9 cte junio de 1882, n Mt:<, , ol. 46. P· 27 · ..
""""- "· ·
'-"-11110 111101 mó a l(ng l1, ·•, eapecto el lUi pró ·mr pea grm
· a ion , d idi-
"'81oem di<os",Fricdrirht-:ng l1a1"ri drichSorg ,20d juniod l 2, 11 ~< ,vol.
46,p f1i.
1- -larl Ma,x a F_1icdtich Engcls, 24 d · junio d l~.' n M.: • ,_vol. 46•: 2 ~ ha:
P+6aaaa condauonc met orológic qu lo pcr11gu1 ron tambi º. . P
\'llekc, a ta f'.taa de la hija, v ¡u¡ lo o w,do por l.afiugu : "l parwmos tan <l e
011 i 1ui h 1 , l r 1é t
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110.

n l. l, l it,tml:u io111 s I nii · csl:Í d e 11 o por lo w 1 ,, ,


qu qu dai l un is JO 10 111i11111os; rnch, 5 mi11u , s, Hlad,, n
¡ t nn vnpnt < :u ,,,do ele a111fi e pu lv< 111;1clo 1... J 'I od<> >n n 1
11
• hls pils omo momias poi una goma lá ti a; lu •ge, rn~r h
1 11
d tr.1 de otro, ah cdcclor el la me. a: inocente escena d ·l in 1 mo d n

Durante el tie1npo que duró la rutina de las cur tenn


fue acoinpañado por la fa~ilia de s~ hija, sobre todo p r
nietos. De regreso de Engh1en-les-Ba1ns, después de hab r d
cansado, por la tarde iba regularmente a hacer "un paseo ca-
minatas con los niños, con consecuencias para los oído la vista
(por no hablar del intelecto) mucho más nocivas incluso qu
las experimentadas con el Hegel de la Fenomenología del espirü .
A pesar de los esfuerzos y su máximo empeño, el catarro
bronquial no había aún "exhalado su último estertor" I
médicos sugirieron a Marx seguir con la cura hasta mitad d
agosto. En conjunto, sin embargo, su condición había mejorado
y al inicio del mes tuvo incluso un encuentro con alguno diri-
gentes del movimiento obrero parisino. De la reunión tomaron
parte José Mesa (1840-1904), Lafargue, Gabriel De,ille (1 54-
1940) y Jules Guesde, y Marx le reportó a Engel que, d pués
de wrios meses, era "la primera vez que había con ntido una
reunión de este tipo. El hablar animado, y la charl· . i mpre
me fatigan ... post festum". 5º
Marx cumplió con "la última peregrinación a la sala de inha-
> , 1() \'l ,\ JI~lll~L MOHO
¡'l lJt, l l. ~ 14}
. ~ 1 , el 20 el ..¡ mismo m ~s. E11 el u, so d • h visi , tl 1 l'd
¡,, 101 · . , •• · ' , 1"' • e sp ( 1 a
· 1 1 <.' tOl Fcug1 ·1, ·st · 1 · dtJo q11 c "~11 u ido dt· 1 fr · . •,
ciC ( ,, , , . ~ • 1 1 Hl p1.. ,l·
¡-.1l p ·1 man , 1., n 1 tal u r¡uo, 11 cu ns1anc1a del lodo pr •vi ta".
, omun a ..n ·rclo on su cul ·ga Dourl •n J • 'tcon .· , ir~ 11
t..n . . , < •10 a ago
ck in •bra, d . dond " 11 gan nou ias rn ·t ·orol6gic~s favora-
ble:", 0 11 la '!Jeranza que "los último · rastro d ·l [ ... ] catarro
bronquial pud1e n_desaparecer con el so]".fi l
E ta vez, no pudiendo exponerse "sólo a los rie go de un
,~aje", Marx fue esc~l~~o_por su hija Laura, a quien le recordó,
paragonándose casi iron1ca~ente al ismaelita RashTd ad-Din
inán (1132/1135-1192), elJefe de la secta de los Asesino que
desempeñó una función importante en la Tercera Cruzada,
~ que era su deber "acompañar al viejo de la montaña".52 Ante
~ de partir, Marx recibió la carta, de un corresponsal parisino de
., varios "periódicos teutones". Este, que se había declarado u
"humilde y devoto servidor", le había pedido una entrevi ta,
,. aduciendo como motivación, "que todos los ambientes de la
!i
l sociedad alemana estaban ansiosos de recibir noticias sobre ~u
estado de salud". Marx informó a Engels que, "naturalmente no
había respondido a aquel escritorzuelo chupamedias". 53
La primera etapa del viaje, realizada sólo durante las horas
diurnas para "evitar cualquier motivo de recaída" ,54 fue Lau ana.
Marx llegó con un resfriado, adquirido después del encuentro
que tuvo, antes de partir, conJoseph Roy (1830-1916), el traduc-
tor de El capital en lengua francesa. Contrariando las previ ion e·
climáticas, fue recibido con un clima "húmedo y relativa1nente
frío". Así le contó a Engels: "mi primera pregunta al camarero
fue: ¿Desde cuándo llueve aquí? Respuesta: ha e tado lluvio o
sólo los últimos dos días (por lo tanto, desde mi partida de

~• Karl Marx a Friedrich Engels, 21 de ago to de 1882, en M1-:cw, vol. 46, p. 308. En-
trc';"nto, Engels escribió ajenny: "Tenemos todas las razone de e tar satisfechos de 1~
rne.,oraa, teniendo en cuenta el clima adverso que lo ha perseguido obstinadamente
dt las tres pleuritis, dos de ellas muy graves. [ ... ] Un poco de Enghi no de uterets
~ e~icar los residuos de la bronquitis y luego una cura ~~imática so~re l AIJ>C: ~
F Pirineos lo traerán de nuevo completament y le penmurán retomar el t.rabaJ0 •
~ h Engels aJenny Longuet, 27 d agoto de 1882, en M cw, vol. 46, PP· ~l!>-Sl 6·
11 larl Marx a Laura Lafargu , 17 d junio de 1882, en M w, vol. 46, P· 277 .
a. 1'art Marx a Friedrich Engels, 24 d agosto d 1882, n Ml!CW, vol. 46, P· SlO.
kart Marx a Friedrich Engel , 21 d agosto de 1882, en ME w, vol. 46• P· !08.
H2 1:1. 1, 1 H) v, ·' F
~ J º• 1 1
1)..ll ..lS ) ¡Qu ~ • •tn11iol"r,r,
,
El dt'stino final d •I vii:11· . ft · I ·
. 1 ap
•tll 1.,1ct el , v •n· ' s1tuadé.1 él l 1.,do no, ·st · del ht '<) ( 1• " qu
1
far esn ibio a Eng l · que " ontirnwba tosí ·ndo" nb
b' " . . 'pr
I •
' OH el ti •mpo, t 1do_1l>a 1 ·n..: v1vJJnos como :n
.¡ Pt í el q~,
IªCu.
.,, 1-1.... !\ti u on1i)an1a l • hacrn mucha falta, e mt ·nto' .
" " . .. conv
a su amigo de alcanzar!º n. ~ondrc ·. ~ng ~Is, sin rnha~ er
e ·taba preocupado por la gest1on de todos los prohlem ,,
tico , con el fin de garantizar a Marx la continuidad de las Pra ·
recurrentes curas: " estana .. rab'1osamen te contento de ir ahora
. a 'i rt
pero si me sucede cualquier cosa, aunque sea sólo tem
sería un verdadero caos para todas nuestras cuestione ~nraJ,
cieras".57 Esto ameritaba y ex~res~ba: una vez más, u gratitu~
"el altruismo que muestras hacia mi es1ncreíbleyfrecuentemen
..
me averguenzo en s1·1 enc10
. ".ss te
Después de la vuelta a la casa de Laura en París, a fin de me
Marx fue nuevamente con el ~édico para obtener ''el penn~o
para atravesar la Mancha". 59 Este lo encontró "muy mejorado
[y... ] cerca de liberarme de este obstinado catarro". Por r.anco,
le impuso no permanecer "en Londres más de 15 días o, ·ólosi
el tiempo es óptimo, tres semanas [ ... ] La campaña de invierno
[debiera ... ] iniciarse, a su tiempo, en la isla de Wight". Como
sea, ironizó con el amigo que lo esperaba en Inglaterra: ". i el
gobierno francés fuese informado de mi presencia aquí. proba-
blemente me expulsarían sin el permiso del doctor Dourlen .00

3• "LO QUE ES CIERTO ES QUE NO SOY MARXI T "

Los días pasaron rápido en Londres. El 9 de octubre e·cribió ª


•u hija Laura que su "tos [era] aún fastidio a" 61 y que debía in·

:::,i Marxª Fricdrich Engela, 24 d agosto de 1882, en MEC:W, vol. 46, P· 31


7
º·
!? F ~ ~ ª Fricdrich Engcla, 4 de eptiembre de 1882, en Mt.:CW, vol. 46, P· '~ 1~.
.. Karl Me Engela I Karl Marx, 12 de ptiembre d 1882, en Mt:CW, vol.~• P. ~6.
111 Karl M:::: ª

eokarl Mane:
:~ed~ch Eng la, 16 de pti mbre de 1882, en MiCW, vol, ~• P· ~7.
F~ d~ch Engela, 28 d pti mbre d 1882, n MECW, vol. 46• P. ~,s.
8S9. nedrich Engell, SO d pti mbre d 1882, en 1.u:cw, vol, 46, PP.
61Karl Marx
Laura Lafargu , 9 d octub de 1882, n MEC , vol, 46. P· s,40.
t O \' l,\JI. 1)1 1, 101 l } 3
1 1 \ J,. 11

• .
"l'I ., ..
1 )l 1•11
t d .. "lla d l todo, , nt d v >lv r

r p "fÍi -
1
11 -" ,. nd l 11 te''. L~ 1 11 "gada d ·I otoño --ti hum d d y ni -
(i\: u FI•ntch> .tor [)on k ·111 , ·on qui· .. n 11a1Jlc' ;°" 1·t ~ tratam1• nto,
hl,1 s ,ió alojar ·~ nu .. vam ·nt · ·n la I Ja d Wight. nt d
111
1l · '.H .' . Jl una . ¡orna<
• l a ·nt ·ra on E• ngt·1s. qui. n I e e n.b"10' a
ltf ¡.J.lS( •
~:, ' . ••¡ - , ·tado ac¡uí ¡)ara el almuc·, 1.0 conmigo, Ju go e -
hr1·ue. 1,1
1· ' ~ todo en su casa y no · quedamos tomando ron h t la
1

11 ·11110 b l . ,. , ,
• . ,. 62 y el 30 de octu re vo VIO a vcntnor.
1 '
un,Sin embargo, poco d espues , . d e su 11 ega d a, M arx d e meJoro . ,
mente, esta vez a causa de un reumatismo "cerca d la
nueva
. •a área de mi recurrente p1euntls .. ,, .63 Fue o bl'1gad o , entonce
vieJonocer a un nuevo médico, el doctor James Williamson (?),
ªue e le prescribio, . un reme d'10 a b ase d e " qu1n1na . . [ . . . ] morfi na
qcloroformo" .64 Además, para que sus "paseos al aire libre" no
~stuviesen condicionados "por las oscilaciones de la tempera-
tura, fue obligado a llevar adentro el respirador, para usar en
caso de necesidad".
En tales condiciones y luego de este "largo periodo de ane-
gamiento intelectual" ,65 Marx consideró imposible volver a de-
dicarse a la preparación de la tercera edición alemana de El
capitaly, de hecho, el 10 de noviembre escribió a su hija Eleanor.
que fue a buscarlo, después de pocos días, con su nieto Johnn :
"dadas las circunstancias, no he comenzado a trabajar seria-
mente, pero me he mantenido ocupado con una y otra cosa a

6
'Friedrich Engels a Paul Lafargue, 30 de octubre de 1882, en MECW, ,·ol. 46, p. 352.
Dos días antes, Engels había escrito a Bebel, en Alemania: "Marx partirá ~do maña-
na _I ·: •1 Se encuentra en plena curación y, si no se producen recaídas en la pleuritis, el
proximo otoño estará más fuerte de cuanto lo estuvo en lo últimos años~, Frit"drich
Engela ad August Bebel, 28 de octubre de 1882, en MECW, vol. 46, p. 349. En seguida,
~o obstante, Engels ofreció una reconstrucción menos optimista más verdadera de la
sttuación· "M
.. · arx estaba tan cansado de estar dando vueltas .m hacer nada que un nuevo
CXl110 hac·
hab . 'ªe1 sur de Europa habría probablemente dañado u moral tanto como le
~~•Ido ú~l fí~icamente. Con la llegada de la niebla a Londre · partió parc1 la isla de
p. "6l.' en Fnednch Eng Is a Friedrich Sorge, 15 de mano de lSSS, en MECW, vol. 46,

: : : Marx~ El~an~r Marx, 10 de noviembre d 1882, en MECW, ol. 46, p. ,11.


•1a,t Marx a F~ed~ch Engels, 11 de noviembre de 1882, en icw. vol. 46, P. ,15.
y165. Marx a Fnednch Engels, 8 de novi mbre de 1882, n 11u:cw. vol. 46, PP· 366
l
lll l dl 11 1: l i i611 ·. ti1 :, p ·, · 1i
p } > Í' , ltlll, iil i(> alg11 ia. <l le f in l

l ·1 li} l / ~/ mi, 11 de la úvilizodf'n: /a cor d' ¡'11

l 1 [ l 70] l Joh11 Lul ho · ( 188 J J 1


L I 11n11t 11í,1 ,1cl\1aliz,1do d 1~ ·
lo bi ·n l I o la .crv •¿;1
l ai t ,. "'1 1 1~ _11·1 l< a_l :ma1r 1 1w . t, ~n , , p r
1

l )día d·trl n _t~ n · 1 1t1:a~. L to · h, b,a , 1m ·n d


nifi •taba ta1nb1 n una fa t1d10 ronqu ra. Por t< , fi
111 nt "cond n do a p rmaneccr re..cluido", irnp ibili
dejar u habitación, como se lamento con su ami o, "h
no pase la inflamación". 68
El 14 de diciembre escribió a su hija Laura que "de d
dos semanas, a causa de un catarro traqueal, estaba obli
los arrestos domiciliarios". Agregó que vivía "como un eremi
no veía a nadie, salvo las visitas del doctor William on ,fi9 qui
a causa del tiempo "muy húmedo y lluvioso", no le había
permiso de salir "hasta que no sea una bella jornada".;º Ap
de todas las adversidades, en cuanto le era posible, Marx no
jó de comentar las noticias más actuales y las posicione de I
dirigentes del movimiento obrero. Con alguno de é to· e·ra
"irritado" por el uso de "una cierta [ ... ] fraseología ultrarre-
volucionaria que siempre he considerado 'vacía'; una e~pe-
cialidad que los nuestros harían bien en dejársela a l i
llamados anárquicos que, en realidad, son lo pilar del orden
existente, no los creadores del desorden". 71
Del mismo modo, no se ahorró las crítica con quiene· 11
mostraban capaces de con ervar una po i ión autónom
de clase Yadvirtió sobre la absoluta nece idad, d parte d 10
trabajadores, de oponerse a la in titucion a la r tórica
1 Estado. Cuando, por ejemplo, 1 pr id nte d 1Con re·o
la oop rativa y diputado Jo ph Cow n ( 1 29-1 g()O) -
l' l
,, i \, ' '-'l>'- " l 1n jo, l
_ ju ti lil ' h1 i 11 'ª it,n l!.gi1
1 , 1 1· 1
1rH 72 "' 1.. 1m ( ;,• ;su l~J<' '.. "ttnor n ,
(., N fO

hl 1• l l .
nt h l l, :u·run tH; co11t'.~\ • g b1 ~r no: "¡
, r t l jein[ lo 1na'i el !achata lo d hip r í
dnan , . .
t, ' t n plhta' d E 11 t~, ¡una o upa 1ón •n pl n ·mp
, ,\d más, ¡ us la nura n w n qu ·, n un di cur O p "-
p, z. 8 d
bli o. eC, tuaclo l n ro de 1883 en ewca tle, había
·pr sado ·u ad1niración por "esta acción 'heroica', [p r] l
:~plendor del de file militar" y "había sonreído, complaádo,
frente al de lumbrante cuadro de todas las _posicione ofen ivas
fortificadas entre el Atlántico y el océano Indico y, además, del
imperio 'afrobritánico' desde el delta del Nilo hasta la región
del Cabo". Era el "estilo inglés", caracterizado por el re peto
· por "los intereses de la patria".
Para Marx, en cuestiones de política exterior, Cowen no era
otra cosa que el típico ejemplo de esos "pobres hurgue e britá-
nicos que, compungiéndose, asumen siempre la mayor 're pon-
sabilidad' por desempeñar su misión histórica, aunque prote
tando, en vano, en contra de ella" .73 Se interesó fuertemente
por el aspecto económico del caso, como demuestran las ocho
páginas de fragmentos que redactó a partir del artículo de E ~
tianFinance, de Michael George Mulhall (1836-1900), publicado
en el número de octubre de la revista londinen e The Contern-
f>orary Reuiew. 74 Hasta su muerte, en consecuencia, Marx dio ba-
talla, con celo inflexible, a las naciones que de de ie1npre ha-
bía considerado los principales respon able de la rea ción n
Europa: el Reino Unido y Rusia. A e ta última 1 pr ·tó ran
atención y, también en otoño de 1882, como demue tran do~
d los últimos cuadernos de apuntes redactado por ' l, inte-
Te&ó por todos los cambios qu allí a ont ían.7!1 n p rti ular,

~ refería a la gu m, angl gip ia qu , n 1882, onfro~tó 13:' fu ~


COnclu 'IUiadaa lk,r Ahmad 'Urabi (1841-1911) y l· tropas d l lt m md ·
~ la batalla de Tell al-Kebir ( 13-14 d pti mbr d l 2) q~ P ñn la
de11n revuelta de 'U rabi corn nzad.l n 1879. u r uh.ad nmu la
• Pl'ocect.or.uto ingl • en Egipto.
a El a1101 M rx, 9 d n ro d 188 , n PP. ~~~
• Kart Marx y Fri dri h ng Pape , 8 l
' Kart M rx y 1-'ri dri h p ' 11 uademo
1 f

111dic I Ull '


dn
.•
ti tinn/>o d 111 mu¡, 1ah 'z lta
Hll 6), El ,utel en Ru ia
túnm comunal rural trll l
d Mi n j ko ( 18 2-1888
8 ], d ~ ili Voron ov
limitado t mpora)m nt
'antlm JI [1862), d AJ band
p,riftria y en la capital [1870),
había firmado u obra con ti lelJdó.
qu I periodo, algunos anícuJoa Clllf
P~t'.f!m urgo habían reportado ..la grao rOllllaa
í . Marx se alegró vivamente, ~flllt
ninguna otra parte mi áile-
ón de pe · · ª•p.
bllti·•- •a.
,¡, JI pl.l. , 101 e 1 7
ll 1 1 1
11
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ln t, todos los modo J n ihl • y n
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lll rz:' ' , ll <ttH' hu.: ~, •11ro11t n 11 se co11 (> t I ,11, fin d añc, d
''ll l 1( :u ( ,
h!l,, :,t 1 , 11 w, lil I o, " t r:1 me h, N Holo!fÍa, la l Uoh nn ]
11 '''k'1l , l 1amb1 •n a pl<'l hon t'11do li IJd lo <l • [Edw rd] · r -
R11\ l '.
· [ 1L2~\-l 92J (/ a lu.\lm ia dr• Eumjm) l] 87 ,], yL, qu · u
1 111
, .11 • h nl 1., l tOll log1• ,l " , ti() 1a 111 · ..sla 1>1.J1d a d el .. u aI u d y 1a
Ulll' ' ' ·
. •hcnsion por ·l ·tado físico d e Jcnn y, nu vamcnt .. agrava-
,iptt
d., · d ·:pnés del nac1n11cnto · . d e u u"l llma
. " contri·t)uyeron a
h ua,
d •arlo en condicione desesperadas.
t.b 6 de enero le contó al doctor Williamson, que, apenas le-
vantado, había "sido tomado, de improviso, por una to e pas-
módica que me ahogó y me ha hecho luchar contra el ofoca-
miento". Marx no tenía duda sobre la verdadera naturaleza de
u malestar. En la tarde anterior había recibido una carta con la
noticia terrible sobre la salud de su hija primogénita: "estaba al
corriente de la gravedad de su enfermedad, pero no e taba
preparado para el anuncio de que había entrado en una fase
crítica". 81 También aEngels le confesó que había experimentado
el "riesgo de sofocarse" y que, "ahora la excitación nervio a" lo

como 'marxismo' es en efecto un producto del todo particular", ibid., p. 279. Esto fue
repetido en una carta del 7 de septiembre de 1890, publicada seis días después. dirigida
a la redacción del Sozialdemokral, cf. F. Engels, Antwort an die R.tdaJction dtr MSachsischrn
A~-ltitung", en Marx Engels Werke, xxu, Berlín, Dietz, 1963, p. 69, y en otras do · car~·
pnvadas: a Conrad Schmidt, el 5 de agosto de 1890, y a Paul l.afargue, el 27 de a.go, to
de 1890, en Mt:cw, vol. 49, pp. 7 y 22. La frase es reportada de un modo errado por Karl
~ts~y, quien sostuvo que Marx la había utilizado con este último, cf. B. Kautsk (ed.).
finch Engtls' Bri,fiuerhsel mil Karl Kautslry, Viena, Danubia, 1955, p. 90. Fue utilizad ,
~~L,n, por el ~aductor de El capital al mso, German Lopatin, en una carta a Ma1ij
~ O amna dt'I 20 de septiembre de 1883: "¿ acuerda cuando 1 dije que ni el
propio Marx hab'· .· t
1ª sic •
6r o nunca un marxista? Engels me contaba que durant la lucha de
coº':• Malon Ycompin<:hes contrct lo demás, Mar había e clamado riendo: "Lo úni-
111.1~on puedo ~edr, es qut> yo no soy marxista", en Enzen berg r (editor), ComlffJIJl'io..
pP. fAJ.f,~rx 'J f,ngtú, dt., p. 433. Sobre d tt"ma, cf. Rubel, Mc,rx critico tkl mar.nono, cit..
•1art
~le,!:.ª ~:lt•anor Marx, 23 diciembre d 1882, n ~o:c , vol. 46. pp. 17 1 .
JlrtPirl, ª la Labia uonológica sobr la hi toria mundial qu hab on1 nzado
"Ka,ttQ I Uluño dt' 188).
Marx a Jame William on, ti d tm ro d 188 , n M e , l. 46. p. 41 .
)

" úhitam 11t ... " 11 la

ntl l <khido a 1:t • ' <iwci<'i11 11c1vio ,,, ¡po, •I rni, d


~• o ,, . . o p r1
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lll l 1 • • •
l J hthics • ido ,-.í¡mlo a t g ·nl ' tttl , p ·n, ,, ¡ tilo hUb't
la qtu ita tamhi(>u c.•I peso de un 1111 'spccl c11f' •1mo. , di , d h
1
g-:u ,mtiz:\I me que l'I vi,úc 110 nu! halnfa c:.1stig;1do e<m una r aíd h
t.ado , ftlttuna<lamc1ttc h asta ahol'a. Sin embargo, e de arrad~r\
1'tar um ella.11'

A~ í. una vez más, para Marx dio inicio un periodo d


.
"largo confinamiento en casa" ,s1 d urante e1 cual a la "to
pennanente [ ... ] ya bastante fastidiosa", se agregaron ....1
,. . ,, h. . . cns
cotidianas de vom1tos , que 1cieron su situación casi ¡
tenible. No obstante, la persyectiva de una curación no pare .
completamente perdida. El se quejó con Eleanor que Cla
lamentable estado le impedía "trabajar casi siempre", pero le
reveló que también "el doctor cree -lo cree ahora ¡y e to es
significativo!- lograr liberarme de este tormento [ ... ] Quien
vive, verá". 85
Desgraciadamente, un nuevo suceso dramático canceló toda
esperanza de recuperación. El 11 de enero, aún antes de haber
cumplido treinta y nueve años, Jenny murió de cáncer en la
vesícula. Después de la muerte de su esposa, Marx tuvo qu
afrontar también la pérdida de una de sus queridí imas hij ·.
La noticia tuvo un gran impacto en un hombre ya gravemente
enfermo y marcado por una vida de sufrimiento . El relato de
aquel momento, hecho posteriormente por Eleanor, te timoni:ii
de manera dramática, las penosas circunstancias:

Recibimos cartas de Mohr [ ... ] en las que decía que la salud de Jenn ib.l
. o
meJorando Yque noaotraa (Helene [Demuth] y yo) no n · pr ocupánull
telegrama que 001 anunció 1 fatal de enlac U gó una hora d pu de la
carta en que Mohr no es ribía lo arriba dicho. Salí de inmedi to hacia Veot·

:KarlMaraa
.. .
hpla, 10


º'
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. h ., uestr11 p ·q1tl'1t.1 )c1111 Ita 11111e1 lo! Y de 111111 •d1a1u m pidi6
n' 111< • • 1 l l ..
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¡ ,d u,\ a l\u 1s ,\ 111< ,\la ou os 111110s. Yo q111sP p •rma11 , r u
¡(' ¡tll' l\,1' ' '
qi ,.. ) ('l n ¡>ermiúo ninguna r'tplica. No hacía ap ·nas 111 ·cfü, h<, , qu
,. d<l, p 1( •
enconu-.iha eu Vcntnor, cu,mdo ya volv1 al tl'lstc y sotnlJt ío camino el
lll _ . ,drc · ¡)ara dirigi nne de de allí a París. J Jic · lo c1uc Molir m ha-
-egre.,o •1101
1 •
· ' 1 . - 86
bía pedido por amor a o nmos.

El 13 de enero, también Marx se puso en ca1nino rápidament ·


para volver a casa. Antes de dejar la isla de Wight, comunicó la
razón de su pronta partida para Londres al doctor William ·on
- "la fatal noticia de la muerte de mi hija"- despidiéndose del
cual agregó: "encuentro un poco de consuelo en un terrible do-
lor de cabeza. El dolor físico es el único 'aturdimiento' del
dolor mental". 87 Fueron éstas sus últimas palabras dejadas en
una carta.

• ~ declarac· ,
Al.,. ,.___,_ . ion de Elcanor Marx e tá en Enz n rpr ( .) 1 O.wnacionl.s con
1 ....., cu., p. 430.
.,;;._
Marx a James Williamaon, l!I d ncro d 188!1, n N . , vol. 46. p. 429,
: ~ALll A DE ESCJ~N
.'J ÍL (

• • ión el .. la · últimas 'Cmana · d · ,rht d


La re on 11 11 . . . . . . anc
.
po '111
)
..,. .
gl n 1 e·,...s
Cl
·t lo tesun1on10s dejados por los m1ernbr d
.. ·obre todo por la correspondencia d Engel
fam1 1ia ' ' . . 'd Ed d B .
En una carta de éste d1ngi a a uar ernstein,
espués de regresar de Ventnor, Marx estuvo "confin d
que, d h . ao
una bronquitis, por a ora 11gera por suene" 1 T.'
en casa Por ., . . • c..n
febrero, Engels informo a .Bernst~1n ~even1do en aqu 1
eriodo el dirigente del Parado Soc1aldemocrata Alemán, co
p
quien asiduamente 1ntercam · b'1aba not1C1as-
. . que "de de hacen
tres semanas está tan ronco que logra hablar poco". 2
El 16 de febrero Engels escribió a Laura Lafargue: "última-
mente, [Marx] ha pasado noches de insomnio terrible que le
han quitado el apetito intelectual, tanto que ha comenzado a
leer catálogos de casas editoriales, en vez de novelas". 3 Mientras
que al día siguiente comentó a ésta sobre "una buena señal [...:}
ha dejado de lado los catálogos y ha vuelto a Frédéric oulie
(1800-1847), uno de los escritores más populares en Fran b
que había precedido la revolución de 1848. Sin embargo el
temor permanecía muy alto, "dado que, mientras que hace falta
curar los aspectos más urgentes, o sea los órgano d la re~pi-
ración, Ycada tanto se le debe suministrar el somnífero, tennina
descuidán?ose el resto, por ejemplo, su estómago".-' unque
b~~ba al~mentarse lo más posible, Marx frecuenten1ente pre-
fena ingenr tan sólo medio litro de leche, bebida que en el pa-
ado no le había gustado, a la cual agregaba ron o brandy. ParJ
mantenerlo caliente, le preparaban baños de pi con m taia•

1
Friedricb En la Ed
1
frieclricb E ge, ª uard Bemstein, 18 d n ro d 1888, en ME w, vol. P· 4 '°·
........
.......
.._.. naelt a Eduant Berna••a·n,
61111111&
... 8 d ti brero de 188S, en M w, vol· 46' PP·
l l

\q)g"'l it 1( n ll '111
j fill <1 11\
hl a 1Íll ( t\
ulidou ll
110 h li ,\IH :1s. S11 a o p í11 • • rn11y m
·l ','':' lll untc, Enil'l es·1ihi(> a l\ •l "'I, ·xpli ánd I qu· "1
¡'"'
111 ' /, lai · 110 11111 ·slra b 111 :jora.., q11 • l ·l ·rfa".6 [) 10
~
·ilu<1 tin:,ltm·ntt'. l~ng, 1s c.011111111<.:o
. , a 1,.,énua
', (
1 pu.., d un
111, ft ).
k l do<. LO! üon k'm: "1ia v1.s1lac..o
. 1 ,11Mo ·o y • toy on nto
utnl l .
, l ·r de( ir qu • su r · ' puesta ha sido mu h m...-: favorabl
<k 1 1 ,. " A . ,. . ,_ b
la ck dos semanas atras . g1 "go, sin ·muargo, qu e ta a
~ll n d bilitado porque (tenía) dificultad de tragar", y que d -
nn
bian "obligarlo a co1ner y a b e b ~r"7 . Los acontcc1m1cnto
. . em-
pl'oraron rápida111ente. El detenoro del cuerpo de Marx fue
inu \'eloz y a esto se agrega, finalmente, un absceso pulmonar.
Engels comenzó a preocuparse en que, para el amigo de toda u
existencia, haya llegado su momento final: "todas las mañanas,
durante las últimas seis semanas, cuando daba vuelta en la e qui-
na sentía un miedo mortal de que sus persianas estuviesen cerra-
das". Este temor se cumplió a las 14:45 del 14 de marzo de 1 3.
El relato de Engels más completo y lleno de las palabras más
conmovedoras, sobre el último día de vida de Marx, fue dirigido
a Sorge, el compañero que había sido secretario de la Asociación
Internacional de Trabajadores, después de su traslado a lo
Estados Unidos de América, en 1872. A éste informó:

Llegué a las 14:30, la hora que él prefería para la visita cotidiana. La casa e
taba en lágrimas, decían que se acercaba el final [ ... ] Se había verificado una
pequeña hemorragia, seguida de un colapso repentino. Nuestra buena vieja
Lenchen, que lo ha cuidado como ni siquiera una madre cuidaría de ·u pro-
pio hijo, ha subido y luego bajado. Ha dicho que se ha calmado. Cuando
entramos, él yacía en la cama dormido, pero no despertaría nunca m · . o
~ía pulso, ni respiración. En dos minutos había e pirado, r nam nte }'
•in dolores.8

IIOl 'friedric h Engcli a Eduard Bemst in, 27 de febrero-1 d mano d 1 3, n MiC ,


· 46,p. 450.
ªFried
'Pn.4ric.h Engela a Auguat Behel, 7 d marzo d 188S, en MtC , vol. 46, p. 4M.
•r~ Engel11 a Laura Lafargu , lO d mano d 188S, n wicw, vol. 46, p. 456.
h Engels a Friedrich Sorg , 15 de marzo d 188S, n MI w, vol. 46, p. 462.
]
ti >¡ 111 ~ lir an
ih d ' J <Jll
d
·11 11 fi ,i 111 d a
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au t1 11ttLw ;1I t1<1


11

{ 1 \l 1 t II ihl q1 w ean. I fo , ido,, í in 111 0 'H

1, h bili 1 tl<H s le lt nui · ¡ od ido;, f llJ ~u td (in ñ nn


t n ,,a , , 1\• ~,
tal ,\, h, \ ida {' l lll 1 imr ol ·nt ·, qui · 11 , d ·bido e•tJ t ri, n

m di. .ma. llú mu r , d • tlll solo golp .


·, pe, qu •. su. urnl, . pí p
mb 1 • , {,H
. ·. no lo hubiese podido ·oportar. ,
V1v1r co11 Lodo. • o mib:J
in mi 1 10 fr nl a sí, anhelando, como Tan talo, poder l ·rminarl .
d r ha erlo habría ·ido para e'I m1·1 veces mas ' amargo q ue la dult..ura P<>-
mu ite que lo ha orprendido. "La muerte no es una desgracia para quien m .
9
re. ino para quien permanece", él solía decir con Epicuro. y ver a
hombre vegetar como una reliquia para mayor gloria de la medicina YparaJa
burla de los filisteos que él, cuando estaba pleno de sus fuerzas, había frecuen-
temente destruido ... no, mil veces mejor las cosas como han sido. Mil veces
mejor que pasado mañana lo llevaremos a la tumba donde reposa su espo
Después de todo lo que había sucedido antes, de lo cual los médico no son
mucho más conscientes que yo, en mi opinión no podía ser sino una elección.:
Sea como sea. La humanidad posee una mente menos, la más imponante
de la que se podía aventajar hoy. El movimiento proletario, sigue u propio
camino, pero ha desaparecido su punto central, aquel frente al que los fran.
ceses, rusos, americanos y alemanes se dirigían automáticamente en los m~
mentos decisivos, para recibir aquel claro e inconfundible consejo que sólo el
genio Yel completo conocimiento de causa podía ofrecerles. Los reaccionan ·
locales, las pequeñas luminarias y quizá también los impostore e encontrarán
con laa J"b ·
manos I res. La victoria final queda asegurada, pero I canun06
tortuoaos, loa extravíos temporarios y locales -que ya eran in vitables-
lWDenfarán ahora más que nunca. 11 Pues bien, tendremos qu lidiar on
}: t lP l}I~ LSLL ' l r.
t I \ 111 ltll h\, ¿ )tll 111 0 )¡ 1c;i 1 11 In? l) Llt!l ui r n d , t. m
1
t\' ttl I I\\H' lltl \ lll lll Íll.
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i:mm .nt · 1 > qu : u :cdi ",.. 'lhnt > ) , p1
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l.ll ·, · llza1011 'U nder'ít , f n


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~ .l.t'\1 ,1 1 tr ,n) 11• nlc, n las S-'C1 ·s ·mu. ¡· ·,1-1•s m, p


l itn\, •t i i en las aulas ma nas d · 1él'> urnv . ·rs1c
1 . 1ad m
11 1
lt: p. , . l• cna · d d na· el nüllon · d t h,~, dor y tra-
tt ll( ,l '
. i r , . •de j "y n studiant l yeron su · ·crito . 'Iom r n
l~lJ,l • d' . ., d . 'd 1 .
c~n ien ia d u _ 01~. . 1c1on opnm1 o y encontra~on, a m
ti mpo, in pirac1on para promover nuevo· conflicto , orga-
10
1~irando huelgas, n1ovimientos sociales y partidos político . Lu-
~haron por el pan y por las rosas, contra la inju licia y por la
libertad y, haciendo esto, dieron plena actuación a las teorías de
1lai, .
En el curso de este largo proceso -durante el cual Marx ha
ido estudiado a fondo, transformado en icono, embalsamado
en manuales de régimen, tergiversado, censurado, declarado
muerto, y una y otra vez siempre redescubierto- alguno han
alterado completamente sus ideas con doctrinas y praxi que.
en vida, él habría combatido convencido. Otros, en cambio, lÓ
han enriquecido, actualizado y han puesto en evidencia pro-
blemas y contradicciones, con un espíritu crítico similar al que
Marx había siempre adoptado y apreciado.
Aquellos que hoy vuelven a hojear las páginas de u te to . o
quienes se enfrentan a ellos por primera vez, no pueden ino que-
dar fascinados por la capacidad explicativa del análi i eco-
nómico-social de Marx e involucrarse con el men ~e qu e
expresa, incesantemente, en toda su obra: organizar la lucha
para poner fin al modo de producción burgu ,, y por la ompl ta
emancipa ión de las trabajadoras y los trabajador , d todo el
muodo, del dominio d l capital.

-
~ y pond rada qu h ta aho
•• ª l!'..duard ma in, 14 d
ng la Fri h PP.
l

IJ

n
pu , d h~. bu e ~ 1 1í tado 1, rnayo fa d I partí
1 11

u d m nz' a trabaJ r n u? prog ama políti • , n


cambi , 11 a participar en las el cc1 ne :
Fu n e te periodo cuando, a traves de Paul Lafar .
diri ·ó a arx, para que lo asi ti ese en esta laborio a tar '.
do e encontraron en Londres, en mayo de 1880. p n
dactado, el programa apareció en varios cotidiano fran
-la versión más fiel fue publicada el 30 de junio de J
L'Egalité, diario fundado por el mismo Guesde-y fue adop
por el Congreso de Le Havre en noviembre de 1880.
Los pormenores de su redacción fueron revelado por Fri
drich Engels, pocos meses después de su realización, en
carta dirigida a Eduard Bernstein:

Marx, en presencia de Lafargue y mía, ha dictado a [Gue de] aquí en ID!


habitación, las "consideraciones" del programa: el obrero e libre ·10 cuand
es propietario de sw medios de trabajo --cosa que puede urnir de manera
individual o colectiva-, pero dado que la forma individual de propiedad
~rada cada día por el desarrollo económico, qu da entone 'lo la P~
0
piedad colectiva, etc. Una obra maestra de razonami nto tri to qu •
~ frases, aclara 1al co a las m , de un modo como raram nt h Po'
elido Y r. Me ha ado stupe,acto
c. m
• 1WIO por u modo tan on . ·i

di tam n t d pu .. , fu ron
n.,... ,..._,. " n al
DOl~ttn• d ri rm nt

l 1, n

[ ]
,,d l ni ru,a .
llll ' ll h
r i'd1i 1 1 ) ,

, ,¡ no ta •ucstion d la garantía de un salario mínimo, quilá te int r


1
.lhC'r que papa ha hecho todo por convencer a Guesde de no incluirl en u
pron,uua; e ·plicándole que una medida de este tipo, en tanto fue e adoptada,
llc\'..lIÍa al re ultado de que, en base a las leyes económicas, el mínimo garan-
tizado ,e comertiría en el máximo. Pero Guesde ha permanecido firme con
rl pretexto de que así se ganaría, aunque sea, una cierta influencia obre la
clase obrera.'

El mismo Marx, al final, retomó el tema, en una carta dirigida


al compañero Friedrich Sorge:

A excepción de algunas estupideces, como el salario mínimo fijado por lev.


etc., que Guesde ha considerado necesario ofrecer a los trabajadores france
a pe ar de nuestras protestas (le he dicho que, si el proletariado francé era
tan pueril de tener necesidad de concesiones similares, entonce no vale la
pena elaborar ningún tipo de programa), la parte económica de e te do u-
mento contiene muy brevemente -aparte de algunas líneas introductOlÜS
que definen, en pocas palabras, el objetivo comunista- ólo las rei\indica-
dones efectivamente surgidas, de modo espontáneo, del movimi nto obrero.
Haber hecho descender a los trabajadores francese de u nube v rbal · al
lc-rreno de la realidad ha sido un Pª"º verdaderamente important . a pe · r de
que la situación ha suscitado la indignación de todo lo teorizador franc
que ganan la vida "fabricando nube ".◄

: /bid., pp, 148-149.


..~ _Jcnny Lonuuet " a Cl1arle I ,ongue t , "'.i ... w, o1 . 6, p•
u 11 d novt· m br d 1880, n ...
74

11 _ • karl Marx a F1 it·diic h Sor11 5 d novi mb d 1880, n M •


&:.11tr hu " · e '
bci . . •tupid <e11" Marx ob rvaba con pu 11mo mbi n
lten;:: h~du~?ª n el punto 12 d l program
11 11 11
t.fijan Bü.u • -s nun (1760-l 825) on l ual h bí
onómi o, WUI
lid n una
11111
t•n lo ti mpo d la o i ión inl rn ional d l trabaj do
1n l.
nl<,I
1 7
I'

1,rá111bulo
iderando,
011
ue la emancipación de la clase productiva es la de todos los
e:1 humanos sin distinción de sexo y raza;
-que los productores no ~~odrá_n ser li~br~s hasta que no p o-
ean los medios de producc1on ( tlerra, fabncas, naves, bancos,
créditos, etc.);
-que no hay sino dos formas mediante las que los medios de
producción puedan pertenecerles:

La forma individual, que de hecho nunca ha existido de


modo generalizado y que se disminuye cada vez más a causa del
progreso industrial;
La forma colectiva, en la que los elementos materiales e inte-
lectuales son constituidos por el progreso mismo de la sociedad
capitalista.

Considerando,
-que esta apropiación colectiva no puede realizarse si no e a
través de la acción revolucionaria de la clase productiva -o
proletariado- organizada en un partido político propio;
-que una organización similar debe perseguir con todos los me-
di~ de los que dispone el proletariado, comprendidos el ufragio
uni~ersal, transformando así de un instrumento de engaño, como
ha sido hasta ahora, en un instrumento de emancipación;
. ~los trabajadores socialistas franceses, a ignándo e como ot>-
ktivo de sus esfuerzos la expropiación política y económica de
di clase capitalista y la vuelta a la colectividad de todos los me-
.0 de producción, han decidido, como in trumento de orga-
te . . y de Iuc h a, participar
nización . . en las e lecctone
. con 1 1gwen-
. .
reiviodicaciones inmediatas.
l.

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frente a 1 pat.r n y ;1 n1 ·t1011d add J,a rn ,. r1
al h 111b1 •
~upr ~jón d los fondo para I ulto y r " ti
ción d . l · "bienes denominados de mano · mu na n
. I ,, d ,m' b
¡111nu ble·, pertenecientes a as or enes religio as" (d
la Comunt? del 2 de abril de 1871), comprendido todo r
·o industriales y comerciales de tales órdenes.
-Supresión de la deuda pública.
-Abolición del ejército permanente y armamento o-en
del pueblo.
-Que la Comuna sea patrona de su propia admini traá ·n
tenga una policía propia.

B. Programa económico

-Reposo de un día a la semana y prohibición legal para l


dadores de trabajo de hacer trabajar más de sei dí obre ie-
te. Reducción por ley de la jornada laboral a ocho horas para
los adultos. Prohibición de trabajar en las fábricas prh das~
los menores de 14 años; y reducción de la jornada d trabaJ .
6 ras para aquellos que tengan entre 14 1 añ • u~r 1-
y u· ncia para los aprendice a cargo d l · ·odi t
nna-..1....

nimo garantizado, d t rminado nualn1 nt ·


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m ba qu l obr r no t JU P ~
. . ,,,.\n .,... ..,..¡ dot t""'::"
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159
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c\l\n '\\ ' \l ,
. l l◄' st ·,clo o ¡>or la C.mm, nt>
. . , .
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_ sistt'll ia a los 1 :1os y a 1 1nvahdos, argo d e la oc1ed ad.
1
- Abolición d cualqui ~r injcr n ia d lo dadores d e trabajo
l'll la . ,dininistra ión d ' los fondo obr ro de socorro mutuo,
ck previsión, et ., los uale son r stituidos a la gestión exclusi-
,~a de los obreros 1n is1no '.
- Responsabilidad el" los patrones en materia de accidentes,
garantizada por un depósito que l dador de trabajo deberá ha-
cer en las c,tias de los fondos obreros, proporcional al número
de los obreros contratados y al nivel de peligrosidad presente
en cada fábrica particular.
-Intervención de los obrero en la definición de los regla-
mentos especial s d las div rsas fábricas; supresión del dere-
cho, aprovechado por los patrones, de imponer penalidades a
sus obreros bajo la forma de multas o de retenciones sobre lo
salarios (decreto de la Comune del 27 de abril de 1871).
-Anulación de todos los con tratos de privatización de la pro-
piedad pública (bancos, ferrocarriles, minas, etc.) y fun-
cionamiento de todas las fábricas del Estado a cargo de lo
obreros que trabajan en ellas.
. :-Abolición de todos los impuestos indirecto y tran forma-
cion d todos los impuestos directos en un impue to progre ivo
obr los ingresos mayores d 3000 franco . upre ión de cada
h. r ncia de lín a colat ral 9 y ualqui r her ncia por línea
dir ta que sup r los 20 000 fran o .

' lrata dd h r nd no d tln d


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1881
1~11 t •mpc 1,
, fa, oncluy
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11. 101g:111 , . on ·y,J. Ph
onocidos como l11 'wulerr, nlmfA'JtliR.UOO
•stos stuna11 ce, e, d 200 p✓.gin .
,ont mpor.ineam ·ntc, tambi ·n
de cálculo difcr ncial ·n lo d n min d
Manuscritos rnatemáticm. De d la gun
mitad de febrero hac;ta el 8 de marzo,
redactó los bocetos preliminare y la e
Vera Zasúlich, sobre la comuna agrícol n
Rusia.
t'.1rima semana de junio- Estancia en Eastboume con
19 de julio aproximada- von Westphalen.
mente
~25 julio aproximada- Regreso a Londres y preparativo para parti
mente Francia.
26julic.rl6 agosto Visita a su primogénitajenny Longu t.
acompañado de su mujer por Helene
Demuth, a Argenteuil, uburbio d Parí .
l?agos~28 diciembre Regreso a Londres. En e te periodo,
dedicó a profundizar u e tudi d h · t ria
y realizó extensos compendi d algun
volúmenes de F. Schlo r ~- Botta. Fu
ron redactado d e ·t mo Exlrad
cronológjcos, una ·m · m• d O
págin- , d lo prin ipal nt · políti
ocurrido ño 91 a.C. h
Wi tfalia I uid d
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di ó a la
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[ 161]
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.l 31 didc111h1 e
~
s11 hUa menor Elcan o r~ en la bú g t, JUnto con
c¡u d,1 d
limíl templado. un
1882
Marx continuó la estadía en Ventnor.
t-15 <: nero
Nuevamente en Londres para consul
16 t'ncro-8 febrero
los me'd'icos sob re 1os cuidados
· más efitara
a seguir. El 21 de enero Marx y Engels caces
completaron el Prefacio a la edición rus
. . . a del
Manifiesto del Partido Comunista
En viaje a Argelia, acompañado todavía por
9-16 febrero
Eleanor, Marx hizo una parada en Argenteui)
donde estaba su hijaJenny. '
Marx siguió el viaje solo y, después de haber
17 febrero
atravesado Francia en tren, pasó una noche en
Marsella.

18-19 febrero En viaje hacia África, en el piróscafo Said, con


destino a Argelia.
20 febrero - 2 mayo Estancia en la capital argelina, donde una
reincidencia de su vieja bronquitis y un ataque
de pleuritis lo obligaron a otros dos mese· de
prolongadas y dolorosas curaciones médicas.
3-4 mayo Navegando, de regreso a Francia. despué de
mejorar su condición física.
5mayo Desembarco en Marsella, en el día de u
cumpleaños sesenta y cuatro, y breve visita a la
ciudad de Niza.
6 mayo - 3 junio Estancia en Monte Cario, a raíz de un nue\'o
agravamiento de su salud, y para someterseª
nuevas terapias.
4-7 junio Breve parada en Cannes, siguiendo las
indicaciones del médico, ante del viaje de
Manella a París.
163

,\ 1gcn1e11i l, a la <',1 a el• u h\ja.Jcnny.


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1) ·sch pri11d p ios d ·ju lio al ~O el ago LO, M rx
1 ( ·al110 1111 ci ·lo d • c u ras lcnnal · en la e rcana
Eng h1 t n .
-------------------
Vi,lj • a \,iza, ·n compañ í;, d e su hij,1 Laura.
Mar. hito una b, •ve paiad,1 e n Lausana y
luego descansó poi cuatro emanas en Vevey,
sobre ,1 lago Leman. En su camino de regre o
paró en Ginebra.
,1 ,
-'- ~
ci)ticmbre - 6 octubre Regreso a Francia. Estancia en la casa de su
hija Laura, en París, y después, breve parada
en la casa de su otra hijajenny, en Argenteuil.
¡ octubre Viaje de regreso a Inglaterra.
29 octubre Nuevamente en Londres, por tres semanas,
durante las cuales realizó resúmenes sobre
textos de economía, de antropología y sobre
Rusia.
30 octubre - 31 Nuevo periodo en Ventnor, donde buscó,
diciembre con enorme dificultad, recuperar la salud y
retomar el trabajo.

1-12 enero Aún en descanso en Ventnor, donde, el día 12,


recibió la noticia de la muerte de su hijajenny.
13 enero - 13 marzo Destruido por el dolor, Marx regresó
inmediatamente a Londres. Su condición e
agravó repentinamente a causa de un absce o
pulmonar. Con las pocas energías que le
quedaban, consultó catálogos de libro , y leyó
novelas francesas.
14 marzo Muerte por colapso cardiaco, en u casa
número 41 de Maitland Park Road.
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102, 106. 122, 123, 143 c
Ande, •on. Kevin 83, 130
j\¡'\!t'l 123, 124, 125, 126, 127, 128, Ca.fiero, Cario 100
~[29, 131. 133, 135 Callow,John 26
elia 7, ll, 119, 120, 129, 162 Capponi, Gino 121
Asociación General de los Trabaja- Carlomagno 120
dores Alemanes 97 Casiccia, Alessandro 44
,\sOCiación Internacional de los Casthelaz, Maurice 126
Trabajadores 15, 23, 29, 52, 74, Cauchy, Augustin-Louis 48
96, 109 Cherbuliez, Antoine-Elisée 54
Attali,Jacques 124 Chernishevski, Nikolái 66
Chicago Tribune 21, 101
B
Clemenceau, Georges 30, 112
Badia, Gilbert 123, 129 Colins,Jean-Hyppolite 54
Bakunin, Mijat1 97, 155 Comuna de París 15, 30, 51, 96, 97.
Balsem, Nicolaas 1O1 158
Bandelier, Adolph 41 Comyn, Marian 26, 27, 28, 29
Barbes, Annand 70 Cowen,Joseph 144, 145
Bax, Emest Belford 108 Cuno, Theodor 11 O
Bebel
1si August 31, 63, 110, 135, 143,
D
Becktr, Johann 116
d~Alembert,Jean 48
~tt,j. c. 60
Danielsón, Nikolái 16, 26, O, ~ ,
Bertin, laaiah 32
11111tin, Eduard
56,58,92, 102,10~. 117. 119
110, 116 123 29, 54, 63, 98, 99, Dardot, Pi lT 35
155 11../ ' l29, 146, 150 ¡ ttJ
Billin'~ , ::,, Darwin, Charle 72, 1
~•Jamea
BlaaqllÍ, lo
H. 77
~ von 98, 123
Demuth, H 1 n 26, 111, 114, 1 ,
161
Devill , Gabri 1 140
~Auguate 70, 97
[ 1711
17 t Í IJT(.

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J. . 1ltt1i . F · 1 dinand Domela
¡ 1 llW ' I 1 ,
S,,icl, Edw· rd tn
16 50. 51, 52, 100, 101, 121 aint- imon, IJenn d 15
5
.\'ttn'~ Gaata Rrna11a 23 amter, Adolph 55
San Petersburgo 67, 9J, 03,
o Savonarola, GiroJamo 12)
1
Sawer, Marian 87
Offenbach,Jacques 136
Otechestvennye Zapiski 66, 76, 77, 78, Schaffle, Albert 102
79,81,91 Schlosser,Julius von 121, 161
Schmidt, Conrad 146
p Schopenhauer, Arthur 10
Semevski, Vasili 146
Paepe, César de 98
Sewell, Robert 119
Palmerston, Lord 23
Shakespeare, William 27
Parnell, Charles 61
Shanin 81, 82, 87
Partido Obrero Francés 98, 146
Shanin, Teodor 81, 82
Partido Socialdemócrata Alemán
Skrebicki, Aleksandr 146
150
Solway,Jacqueline 43
Partido Socialdemócrata Obrero de
Alemania 96 Sorge, Friedrich 16, 53, 54, 55, 56,
Phear,John 33,36,43, 161 92, 93, 103, 104, 105, 107, 10~,
Plejánov, Georgi 93 llO, 119, 139, 143, 151, 152.153,
Poggio, Pier Paolo 80, 89 155
Ponzio, Augusto 47 Soulié, Frédéric 150
Prawer, Siebert S. 22 Stéphann, Charles 126
Proudhon, Pierre-Joseph 23, 97 Suiza 93, 97, 120, 163
Swinton,John 15, 16, 17, 1 ,31,
R
53,54
Radice, Lucio Lombardo 47 T
Rae, John 107
Ranke,Johannes 147 The New Yom Times 16, 46
Raspail, Fran~is 70 TheSun 15, 16
Reino Unido 56, 144, 145 Tierra y Libertad 9 l
Renehan, EdwantJ. 57 lsuzuki, Chu hichi 106, 124
Reparto Negro 67, 9!
RiazanoY, David ~2. 90 u
Ricardo, David 54
Unión Soviética 10
175
E oNOM~ TI O
f Ol Westphalen,Jennyvon 16, 26, 30 ,
104, 109, 110, 111 , 113,115, 117
\T
121, 122, 143, 148, 149, 118, 161 '
entnºr Wighl, isla de 120,121, 123, 125,
150, 162, 163 127,142,143,149,162
. Fran co 77
entun, 124 131 135 Williamson,James 143, 144, 147,
, Marlene , '
Ve pei, . 149
k Lo u1s 28
Vierec 'd del Pueblo 91, 93, 94 Wolff, Wilhelm 25
VoJuota V: ili 146 Wurmbrand, Richard 111
voroocov, as
y
w
Yanovskaya, Sofya 46
Wada, Haruki 81
Wagner, Adolp~ 76 z
Walicki, AndrzeJ 77
Zasúlich, Vera 67, 68, 76, 77, 80, 81 ,
Walker, Francis 56
Waroier,Jules 130 82,86,90,91,93, 161
Weierstrass, Karl 48 Zibcr, Nikolai 28
Weisswciler, Eva 124
Westfalía, paz de 121 ' I 61
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LA E I TE CIA Y LOS NUEVO HORIL •1
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1 ti.. ..L',..•RDO D ,
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La habitación de Maitland Road Park, 19; 2. Entre la antropo-
l. , , la matemática, 32; 3. Ciudadano del mundo 49
logia) '
.\ coNTROVERSIA SOBRE EL DESARROLLO DEL CAPITALI -
U.L
6-!)
MO EN RUSIA
l. La cuestión del futuro de la comuna agrícola, 65; 2. Capitalis-
mo:¿premisa necesaria de la sociedad comunista?, 69; 3. El otro
camino posible, 80
Ill. LOS TORMENTOS DEL " VIEJO NICK" 96
l. La primera difusión de "el capital" en Europa, 96; 2. El carrusel
de la vida, 109; 3. La muerte de su esposa y el regreso al e tudio
de la historia, 115

IV. EL ÚLTIMO VIAJE DEL MORO 1 •

l. Argelia y las reflexiones sobre el mundo árabe, 125; 2. Un re-


publicano en el principado, 135; 3. "Lo que e cierto qu no
80Ymarxista", 142
l
!Ph..OGO: SALIDA DE ESCENA

AP!NDICE: POR EL PAN Y LAS RO l -l


Proa.-,...... l
-i,•cuua e ectoral de los trabajador o iali • 157
RoNoLQcfA ESEN IAL ( 1881- 188 )
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