Traducción cié NORBERTO BOBBIO
J osé F. F ernández S antill An
La teoría de las formas de gobierno
en la historia del pensamiento
político
Año académico 1975-1976
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
MÉXICO
l’riiiK'ia edición en italiano, 1976
1*1 iincra edición en español, 1987
( )c'(ava reimpresión, 2000
Sc-!'iinda edición, 2001
( iiarta reimpresión, 2006 PRÓLOGO
' .‘..p
lio h h io , N o ib e rto
I.a teoría de las formas de gobierno en la historia
El curso de este año está dedicado a las teorías de las formas de
ck‘1 iKMisamiento político. Año académ ico 1975-1976 / gobierno. En los años anteriores tuve la oportunidad de decir que
Norhei to Bobbio ; trad, de José F. Fernández Santillán. si una razón de ser tiene un curso de filosofía política, diferente
2 'ed. — México :FCE, 2001.
193 p. ; 23 X 16 cm — (Colee. Política y Derecho) a los cursos de historia de las doctrinas políticas y de ciencia po
I íliilo original La teoria delle forme di governo lítica, es el estudio y el análisis de los llamados "'temas recurren
nella sloria del pensiero politico i';':
ISBN 968-16-6467-1 |
tes''. Entiendo por "'recurrentes" los temas que han sido propues
4JÍ "iOÍ/ tos y discutidos por la mayor parte de los escritores políticos
I l'slado 2. Política I. F ernánde/ Santillán, José F., (de manera particular por quienes han elaborado o delineado teo
!i II. S e i. 111. t.
rías generales o parciales de la política) y que, por tanto, forman
I ( .IA69 B6318 Dewey 335.4 B663t parte de una teoría general de la política. El conocimiento de estos
temas recurrentes tiene una doble importancia: por una parte sirve
para ubicar algunas categorías generales (comenzando por la cate
goría misma de lo "político"') que permiten analizar y determinar
los diversos aspectos del fenómeno político, compararlos entre ellos,
construir sistemas conceptuales aceptablemente coherentes y com
prensivos; por otra parte, permite establecer entre las diversas
! h \íi ¡hucKhi i i i u n d i ü l para lengua esp a ñ o la teorías políticas, que han sido sostenidas en diferentes épocas, afi
nidades y diferencias.
Disello de poi tada; R/4, Vicente Rojo Cama
Uno de estos temas recurrentes es la tipología de las formas de
gobierno. Casi no hay escritor político que no haya propuesto y
( ()iiK‘iilai ios y sugerencias; editoi'[email protected]
www.fondodecultiiiaeconomica.com
defendido una cierta tipología de las formas de gobierno. No tengo
l eí (SS)S227-4672 Fax (55)5227-4694 necesidad de subrayar la importancia de estas tipologías, sea por
que mediante ellas han sido elaborados y continuamente discutidos
I iliilo OI Í5.>inal:
/ a I col 1(1 (¡elle f o r m e di G o v e m o nella Síoria del pen s iero Politico. algunos conceptos generales de la política, como oligarquía, demo
Anno Aeeademico 1975-1976 cracia, despotismo, gobierno mixto, etc., sea porque ellas consti
" ' I‘i7(i, (i. Cìiappichelli Editore, Turin
tuyen uno de los aspectos por medio de los cuales una teoría puede
ser caracterizada y comparada m ejor con otras.
I) k. (' > l‘^S7, l'ONix) DI'. Ciii/ruRA E conómica Si se considera la sociedad política (en una primera definición)
( .iiifU-ra Pieat ho-Ajuseo 227; 14200 México, D. F.
como la forma más intensa y vinculadora de organización de la
Se pioliibe la i c'pi ()ducei()n total o parcial de esta obra vida colectiva, la prim era indicación que cualquier observador de
iiK luido el (listMio tipográfico y de portada—,
M M ( nal h i e re el m e d io , electic niico o mecánico.
la vida social está impulsado a hacer, es que existen varias ma
Mil el ( o n s e n i i m i i M i l o p o r e s c r i t o del e d i to r. neras de dar forma a esta organización según los lugares y el
tiempo. La pregunta a la que responde la temática de las formas
ISMN I h ó 4 o 7 - 1 (.segunda ed ició n )
de gobierno es la siguiente: '"¿cuáles y cuántas son estas maneras?''
IShN iniera ed ició n )
l ( v 2 7 V / - 7 ( j )i
El objetivo dcl curso de este año es examinar algunas respuestas
1111|> ■II M(‘\it ' r i i i i l c d ni M('\ic( parlicLilarnicnle si)’iiirieiil¡vas a esta pregunta, desde la filosofía
PRÓLOGO
griega hasta los umbrales de la edad contemporánea. De cada uno
de estos periodos serán examinados solamente algunos autores que INTRODUCCIÓN
considero ejemplares. No tengo necesidad de advertir una vez más
que la exigencia en la que se inspira este curso no es histórica sino
conceptual. Como no tengo conocimiento de que en sede histórica, Antes de iniciar la exposición y el comentario de algunas de las
es decir desde el punto de vista de la historia de las ideas, se haya más conocidas teorías de las formas de gobierno, conviene hacer
hecho semejante cosa, la recopilación de materiales que derivará algunas consideraciones generales sobre el tema.
de estas lecciones podrá constituir un instrumento útil de trabajo La primera consideración es que generalmente cualquier teoría
también para los historiadores.
de las formas de gobierno presenta dos aspectos: uno descriptivo
y otro prescriptivo. En su función descriptiva el estudio de las
formas de gobierno se resuelve en una tipología o en una clasifi
cación de los diversos tipos de constitución política que de hecho,
es decir, en la experiencia histórica y más precisamente en la ex
periencia histórica conocida y analizada por el autor, se presentan
a la vista del observador. El escritor político en este caso se com
porta como un botánico que después de haber observado y estu
diado atentamente un cierto número de plantas, las divide de
acuerdo con las diferencias o las une según las afinidades, y al
final llega a clasificarlas bajo un cierto orden. Las primeras gran
des clasificaciones de las formas de gobierno, como las de Platón
y Aristóteles, son de este tipo. Dicho de otro modo: derivan de
los datos recabados de la observación histórica, y reflejan la va
riedad de las formas en las que se organizaron las ciudades griegas
de la edad homérica en adelante.
Sin embargo, no hay tipología que solamente tenga una función
descriptiva. A diferencia del botánico que no se pone otro proble
ma más que el de la descripción y no manifiesta alguna preferencia,
entre una u otra especie descrita, el escritor político no se limita
a describir; generalmente se plantea otro problema, que es el de
indicar, de acuerdo con un criterio de selección que naturalmente
puede cambiar de autor a autor, cuál de las formas de gobierno
descritas es buena, cuál mala, cuál mejor y cuál peor, y eventual
mente también cuál es la óptima y cuál la más incorrecta. En otras
palabras: no se limita a describir, o sea, a manifestar un juicio
de hecho, sino que sin darse cuenta exactamente asume también
otra función, la de expresar uno o más juicios de valor, la de orien
tar las preferencias ajenas, en una palabra la de prescribir. Como
se sabe, la propiedad de cualquier juicio de valor con base en el
cual decimos que cierta cosa (una acción, un objeto, un individuo,
una formación social, etc.) es buena o mala, es la de externar una
10 INTRODUCCIÓN INTRODUCCIÓN
preferencia con el objeto de modificar el comportamiento ajeno Considero útil decir todavía más sobre el uso axiológico. Frente
en el sentido que nosotros deseamos. a la variedad de las formas de gobierno son posibles tres posicio
Puedo decir lo mismo al señalar que una tipología puede em nes: a) todas las formas existentes son buenas; b) todas las for
plearse de dos modos. Al primero lo llamo "sistemático”, al segun mas son malas, y c) entre las formas de gobierno algunas son
do "axiológico". El uso sistemático de una tipología tiene lugar buenas y otras son malas. En términos generales se puede decir
cuando ésta se utiliza para dar orden a los datos recopilados; el que la primera posición es la de una filosofía relativista e histori-
uso axiológico es aquel que se da a la misma tipología cuando es cjsta según la cual cada forma de gobierno es adecuada para la
empleada para establecer entre los tipos o las clases ordenadas sis situación histórica concreta que la ha producido (y que no podría
temáticamente un cierto orden de preferencia, que tiene el objetivo producir otra diferente) : en la conclusión de Ciencia nueva, Vico
de suscitar en los demás una actitud de aprobación o desaproba habla de "una eterna república natural, en cada una de su especie
ción, y en consecuencia, repito, de orientar una preferencia. óptima”. Un ejemplo de la segunda posición la veremos en Platón,
Habría que preguntarse cómo es posible que el escritor político según el cual todas las formas de gobierno reales son malas, en cuan
(y en general el científico social) se comporte o se pueda compor to son una degeneración de la única forma óptima que es la ideal.
tar de manera diferente del botánico (y en general del científico La tercera posición es la más frecuente: habiendo sido teorizada en
de la naturaleza). El problema es bastante complejo, pero se puede una obra que ha hecho época en la historia de la filosofía política,
dar una respuesta muy simple: el criterio con el cual el científico en la Política de Aristóteles, podemos llamarla aristotélica.
social y el de la naturaleza afrontan el objeto de su investigación Todavía hay necesidad de agregar que una axioiogía en general
está influido por el hecho de que el primero considera que puede no se limita a distinguir lo bueno (en sentido absoluto) de lo
intervenir directamente en el cambio de la sociedad, mientras que malo (en sentido absoluto), sino también se preocupa por esta
el segundo no estima poder hacerlo en el cambio de la naturaleza. blecer mediante un juicio comparativo un orden, una jerarquía,
El uso axiológico que yo hago de cualquier concepto está estre o mejor dicho un orden jerarquizado, entre las cosas que son ob
chamente vinculado a la idea de que un cambio en la estructura jeto de evaluación. Lo mismo sucede con el uso axiológico de las
de la realidad a la que tal concepto se refiere no solamente es tipologías de las formas de gobierno, con la consecuencia de que
deseable sino también posible: un juicio de valor presupone que las formas buenas no son todas buenas en el mismo grado, pues
las cosas que yo evalúo pueden ser diferentes de lo que son. Mien hay algunas mejores que otras, al tiempo que no todas las formas
tras un juicio de hecho no pretende más que dar a conocer un malas lo son en el mismo grado, pues hay algunas peores que otras.
cierto estado de cosas, el juicio de valor aspira a modificar el Mediante el juicio de valor comparativo, una axioiogía de las
estado de cosas existente. Se puede decir lo mismo de otro modo: formas de gobierno termina por ser la sistematización de éstas
mientras una teoría sobre algún aspecto de la naturaleza es una en un orden jerarquizado, que por medio de una escala de prefe
teoría y basta, alguna que se refiera a cierto aspecto de la realidad rencias permite pasar no simplemente de lo bueno a lo malo, sino
histórica y social casi siempre es también una ideología, es decir, de lo m ejor a lo peor mediante el menos bueno y el menos malo.
un conjunto más o menos sistematizado de evaluaciones que debería Resulta superfluo hacer notar que la posibilidad de establecer una
inducir en quienes la escuchan la preferencia de un estado de cosas escala de preferencias, sobre todo cuando los elementos por ordenar
en lugar de otro. Para concluir y para llevar la comparación entre el son muchos, tiene por efecto una gran variedad de tipologías: dos
científico de la naturaleza y el de la sociedad hasta sus últimas tipologías que concuerdan en juzgar como buenas ciertas formas y
consecuencias, y m ostrarla con toda claridad, ninguno de nosotros se como malas algunas otras, pueden diferenciarse al establecer euá-
sorprendería si un investigador social, que de acuerdo con el ideal les son entre las buenas las mejores y entre las malas las peores.
científico del naturalista debería solamente describir, explicar y tal Por encima del juicio de valor comparativo, una axioiogía puede
vez prever, presentara un proyecto de reforma de la sociedad, mien- comprender también juicios de valor absolutos. Esto significa que
Iras que miraríamos con cierta desconfianza comprensible a un una tipología de las formas de gobierno puede llegar a una toma
lísico qiic nos prcscnlara un proyecto de reforma de la naturaleza. de posición tal que le permita indicar la forma óptima y la peor.
12 INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN 13
No son raros los casos de escritores políticos que hayan elaborado de una forma de gobierno a otra. Con la siguiente consecuencia:
una teoría de la óptima república o del óptimo Estado (al lado las diversas formas de gobierno no constituyen únicamente distin
del p eor). Por lo menos se pueden distinguir tres maneras de hacer
tas formas de organizar la vida política de un grupo social, sino
un modelo del óptimo Estado:
también son estadios o momentos diferentes y sucesivos —general
a) Se puede construir un modelo de óptimo Estado mediante la mente uno concatenado con otro, uno derivado completamente del
idealización de una forma histórica. Así sucedió, por ejemplo, como
desarrollo de otro— del proceso histórico. Como veremos, en la
veremos, con Atenas y sobre todo con Esparta en la antigüedad antigüedad clásica una teoría de las formas de gobierno se resuelve
(y no solamente en la antigüedad), con la república romana, con frecuentemente, aunque de manera más o menos mecánica, en una
siderada por algunos de los grandes escritores políticos como un
concepción cíclica de la historia, o sea, en una concepción de la
modelo de Estado del que se debería descubrir el secreto de su historia de acuerdo con la cual una forma de gobierno se disuelve
fortuna y de su fuerza, con la república de Venecia en el Renaci para transm utarse en otra, hasta dar lugar a una serie de etapas
miento, con la monarquía inglesa en la época moderna. Se podría de desarrollo o de decadencia que representan el curso fatal de las
agregar que el prim er Estado socialista del mundo, la Unión So cosas humanas. Hegel nos proporciona un ejemplo sorprendente
viética, ha desempeñado la misma función en cuanto es conside del uso histórico de una teoría de las formas de gobierno, o me
rado como Estado-guía por los partidos comunistas de los Estados jor dicho de la transformación de un uso sistemático en un uso
que todavía no han sido transformados por una revolución. histórico de la misma tipología. Este autor retoma la célebre tri
b) Otra manera de construir un modelo de óptima república partición de las formas de gobierno hecha por Montesquieu —mo
consiste en combinar en una síntesis ideal los diversos elementos narquía, república, despotismo— y hace de ella los tres momentos
positivos de todas las formas buenas para eliminar los vicios y fundamentales del desarrollo histórico, al considerar al despotismo
conservar las virtudes. Se trata del ideal, del que veremos tantos como la forma de gobierno típica del mundo oriental, a la república
ejemplos en el curso de las lecciones, del llamado Estado mixto, del romano y a la monarquía del moderno.
cuya más exitosa teorización se debe al historiador Polibio.
Debe agregarse que generalmente en el uso histórico de una
c) Finalmente, la construcción de la óptima república puede ser tipología de ninguna manera es irrelevante la distinción entre for
confiada a la elaboración intelectual pura, abstraída completa mas buenas y formas malas, porque la mala como degeneración de
mente de la realidad histórica, o incluso a la imaginación, a la la buena abre la puerta a la nueva forma buena, la cual, a su vez,
visión poética, que se complace en diseñar Estados ideales que ja
corrompiéndose crea las condiciones para un cambio siguiente.
más existieron y que nunca existirán. Se trata del pensamiento
Cuando la monarquía —que es la forma buena— decae en la
utópico que en todos los tiempos, especialmente en épocas de gran
tiranía —que es la forma mala— nace como reacción la aristocracia,
des crisis sociales, ha tenido apasionados e inspirados creadores. que es a su vez una forma buena, la cual al decaer en oligarquía
Mientras las dos formas anteriores de óptima república son ideali
genera la democracia y así sucesivamente. En resumen, la forma
zaciones de la realidad, la utopía se sale de la historia y proyecta mala funge como etapa de paso obligado de una forma a otra y
su construcción en un lugar y en un tiempo imaginarios.
por consiguiente desempeña un papel positivo (a pesar de su ne-
Estas consideraciones introductorias no estarían completas si no gatividad sustancial), no en sí misma sino considerada como un
indicáramos el hecho de que además del uso sistemático y del momento de una totalidad. También se podría decir, aunque es
axiológico de la tipología de las formas de gobierno, éstas pueden un problema que señalo solamente, que cuando una tipología es usa
tener, y de hecho han tenido, otra función que llamo '"uso histó da históricamente, es decir, para trazar las líneas de una filo
rico''. Entiendo por ""uso histórico" el que han hecho algunos sofía de la historia, readquiere una función meramente descriptiva
autores de la tipología de las formas de gobierno para delinear una y pierde todo carácter prescriptivo. Cuando lo que es axiológica-
verdadera y propia filosofía de la historia; en términos simples, mente negativo se transform a en históricamente necesario, el juicio
para trazar las líneas dcl desarrollo histórico que transitaría de de realidad es superior al de valor.
acuerdo con ini esquema, que naturalmente cambia según el autor.
I. UNA CÉLEBRE DISCUSIÓN
U na historia, como la que estamos delineando, de las tipologías
de las formas de gobierno puede partir de una discusión señalada
por Heródoto en sus Historias (libro III, §§ 80-82), entre tres per
sonajes persas, Otanes, Megabyzo y Darío, sobre la mejor forma
de gobierno que debería ser instaurada en Persia después de la
muerte de Cambises. Este episodio, puramente imaginario, habría
sucedido en la segunda mitad del siglo vi a.c.; pero el narrador,
Heródoto, escribe sus historias un siglo después. De cualquier
modo, lo que importa es resaltar lo avanzada que estaba la refle
xión de los griegos sobre los asuntos de la política un siglo an
tes de las grandes sistematizaciones teóricas de Platón y Aristóteles
(que pertenecen al siglo iv a.c.). El fragmento verdaderamente es
ejemplar, porque, como veremos, cada uno de los tres personajes
se presenta como defensor de una de las tres formas de gobierno,
que podríamos llamar ''clásicas'' no sólo porque nos han sido
transmitidas por los escritores clásicos, sino porque se han vuelto
verdaderas y propias categorías de la reflexión política de todos
los tiempos (y por tanto, en cuanto clásicas son también moder
nas). Estas tres formas de gobierno son: el gobierno de muchos,
de pocos y de uno, o sea, democracia, aristocracia y monarquía.
Aunque en el pasaje en cuestión todavía no son empleados todos
los términos con los cuales estas tres formas de gobierno serán
legadas por la tradición que llega hasta nuestros días, y dado lo
ejemplar del fragmento y su brevedad, conviene citarlo en su tota
lidad:
Cinco días después de que los ánimos se habían calmado, los que
se habían sublevado contra los magos deliberaron acerca de los acon
tecimientos todos; y fueron pronunciados discursos, ciertamente in
creíbles para algunos de los griegos, y sin embargo, fueron pronun
ciados.
Otanes propuso entregar el poder al pueblo persa y argumentó
su propuesta de la siguiente manera: “Me parece que ninguno de
nosotros debe ser hecho monarca: sería una cosa desagradable e in
justa; pues visteis la insolencia de Cambises hasta dónde se levantó
y también habéis participado de la insolencia del mago. Pero, ¿cómo
podría ser cosa ordenada un gobierno monárquico, si al monarca
le está permitido hacer lo que quiera sin responder ante nadie? La
monarquía Ikh ía salir incluso al mejor de los hombres de su norma
15
16 UNA CÉLEBRE DISCUSIÓN UNA CÉLEBRE DISCUSIÓN 17
natural, cuando tuviese tal poder. La posesión de grandes riquezas público es fácil que nazcan graves enemistades personales: cada uno
genera en él la prepotencia, y desde el inicio la envidia le es con de ellos quiere ser el jefe y hacer prevalecer su opinión, por eso ellos
natural; y teniendo esas dos cosas tiene toda la maldad: en efecto llegan a odiarse recíprocamente; de aquí brotan las facciones, y de
realiza las acciones más reprobables, unas dictadas por la prepoten las facciones el delito. Del delito se llega a la monarquía, que por
cia, otras por la envidia. Parecería razonable que el monarca-tirano ello se muestra como el mejor gobierno. Y a la vez, cuando el pueblo
fuese un hombre sin envidia, desde el momento en que tiene todo. gobierna, es imposible que no se origine la corrupción en la esfera
Pero se ha hecho al contrario de esto para con los súbditos, pues pública; la corrupción no genera enemistades, sino sólidas amistades
odia a los pocos buenos que han quedado, se complace con los peo entre los malvados: los que actúan contra el bien común lo hacen
res, presta gran atención a las calumnias. Y lo más absurdo de todo: conspirando; y tal cosa existe hasta que alguno, habiéndose puesto
si en efecto lo admiras mesuradamente, está apesadumbrado, porque al frente del pueblo, calma a los tales. Y de entre ellos éste es
no es muy bien honrado; y si alguno lo honra mucho, está mo entonces admirado por el pueblo; y siendo admirado, aparece siendo
lesto como con un adulador. Pero ahora diré lo que es más grave: monarca. Y también por esto es claro que la monarquía es la mejor
trastorna las leyes patrias, viola mujeres y mata por capricho. ^ forma de gobierno. Y para, resumiendo todo, decirlo en pocas pala
''En cambio el gobierno del pueblo lleva en primer lugar el más bras: ¿De dónde ha habido libertad para nosotros y habiéndola otor
bello de los nombres, isonomía (igualdad de derechos políticos); y gado quién? ¿Acaso de parte del pueblo o de la oligarquía o del mo
en segundo lugar, nada hace de aquellas cosas que un monarca hace. narca? Tengo, por tanto, la opinión de que nosotros, habiendo sido
Pues por sorteo se ejercen los cargos públicos, los magistrados son liberados por un solo hombre, debemos mantener el régimen monár
quico y conservar nuestras buenas instituciones patrias. Pues no hay
obligados a rendir cuentas del ejercicio del poder, toda decisión es cosa mejor." *
sometida al voto popular. Propongo, pues, que nosotros rechacemos
la monarquía para dar el poder al pueblo; pues todo es posible
para el mayor número." Ésta fue la opinión de Otanes. El fragmento es tan claro que no necesita muchos comentarios.
Pero Megabyzo exhortaba a entregarse a la oligarquía, diciendo La observación más interesante que debe hacerse es que cada
esto: "Lo que Otanes dijo para abolir la monarquía, eso también uno de los tres interlocutores, mientras manifiesta un juicio posi
queda dicho por mí; pero lo que aconsejaba: conferir el poder al tivo de una de las tres constituciones, patentiza un juicio negativo
pueblo, se ha apartado de la mejor opinión, pues nada hay más de las otras dos: Otanes, partidario del gobierno popular (que no
obtuso y prepotente que una multitud inepta. Y ciertamente, de nin
guna manera es aceptable que unos hombres, huyendo de la inso es llamado ''democracia'", que como veremos tiene en general entre
lencia de un tirano, caigan en la insolencia de un irresponsable popu los grandes pensadores políticos un significado negativo, esto es,
lacho. Pues si aquél hace algo, lo hace dándose cuenta; pero a éste ni de mal y no de buen gobierno), condena la monarquía. Megabyzo,
siquiera le es posible darse cuenta. Pues, ¿cómo podría darse cuenta defensor de la aristocracia, reprueba tanto al gobierno de uno solo
quien no ha sido instruido, ni ha visto ningún bien, y se precipita, como al gobierno del pueblo. Por último, Darío, simpatizante de
lanzándose sin inteligencia sobre los acontecimientos, semejante a un la monarquía, censura tanto al gobierno del pueblo como al go
tormentoso río? Así pues, válganse de la democracia aquellos que
piensan hacer daño a los persas; pero nosotros, habiendo elegido a bierno de pocos (por lo que usa el término que estará destinado
un grupo de los mejores hombres, invistamos a éstos con el poder, ya a volverse de uso común para indicar el gobierno de pocos en su
que en ellos estaremos nosotros mismos y es natural que de los forma negativa, el de oligarquía). Como ha sido señalado por intér
mejores hombres sean las mejores decisiones." Así pues, Megabyzo pretes anteriores, el hecho de que cada constitución sea presentada
aportaba esa opinión. como buena por quien la sostiene y como mala por quien apoya
Y Darío exponía el tercero su opinión, diciendo: "'Lo que dijo una de las otras dos, tiene como consecuencia que en el debate
Megabyzo acerca del gobierno popular me parece haberlo dicho co
rrectamente, no así lo concerniente a la oligarquía. Pues propuestas ya esté presente la clasificación completa, como será presentada
tres cosas y siendo todas muy buenas en principio, es decir, la mejor por los pensadores sucesivos, de acuerdo con los cuales las cons
democracia, la mejor oligarquía y la mejor monarquía, afirmo que tituciones no son tres sino seis, porque a las tres buenas corres
ésta es muy superior. Pues nada mejor podría aparecer que un solo ponden tres malas respectivamente. La diferencia con la que las
hombre, el mejor; ya que, utilizando tal criterio, administraría inta seis constituciones son presentadas en el debate expuesto por He-
chablemente al pueblo; así también se mantendrían más en silencio
los planes políticos contra los hombres malévolos. *Para la traducción al español de este fragmento me apoyo en Heródoto,
Va \ una oligarc|uía, entre quienes practican la virtud para el bien Historias, II, dnam, Mcxico, 1976, pp. 50-53. [t.]
UNA CÉLEBRE DISCUSIÓN UNA CÉLEBRE DISCUSIÓN 19
18
ródoto y en las clasificaciones siguientes (como la aristotélica), No carece de interés considerar brevemente los argumentos
reside en que en la narración de Heródoto, que es un discurso de adoptados respectivamente por los tres interlocutores para exaltar
tipo prescriptivo (véase la introducción), a cada constitución pro una constitución y denigrar las otras dos, porque algunos de estos
puesta como buena corresponden las otras dos en su forma mala, argumentos son de manera sorprendente una manifestación de
mientras en Aristóteles, que desarrolla un discurso meramente los "temas recurrentes" sobre los que he deseado llamar la atención
descriptivo, a cada constitución buena corresponde la misma cons desde las primeras líneas del curso. El contraste entre monarquía
titución en su forma mala. Tal diferencia puede ser aclarada por considerada en su aspecto negativo (o sea como tiranía) y gobierno
los dos cuadros siguientes: del pueblo, así como fue expuesto por Otanes, es el contraste en
tre un gobierno irresponsable, y por tanto naturalmente arbitrario
Heródoto ("al monarca le está permitido hacer lo que quiera sin responder
ante nadie"), y un gobierno fundamentado en la igualdad frente
Monarquía Aristocracia Democracia a las leyes ("el más bello de los nombres, isonomía") y en el
control del pueblo ("toda decisión es sometida al voto popular"),
Otanes — + y en consecuencia ni irresponsable ni arbitrario. Así pues, al tirano
Megabyzo — + — se le atribuyen algunos vicios como la "prepotencia", la "envidia",
Darío 4- — — y la "maldad", que constituyen un ejemplo bastante claro de una
fenomenología de la tiranía que llega, con diversas variaciones
Aristóteles sobre el tema, hasta nuestros días. Todavía más: mientras la tira
nía es caracterizada por atributos psicológicos, el gobierno del
Monarquía pueblo sobre todo lo es por un instituto, el sorteo de los cargos:
+ este instituto reposa en la idea de la absoluta igualdad de los suje
Aristocracia + —
Democracia + — tos, por lo que desde el inicio, como se ve y como se podrá apreciar
mejor más adelante, los dos conceptos —el de gobierno popular
y el de igualdad— se llaman uno al otro. Únicamente si se tiene
Conviene decir que, en última instancia, la clasificación en seis presente la igualdad de los sujetos el sorteo no es un procedimien
constituciones (de las que tres son buenas y tres son malas) deriva to arbitrario, ya que como los sujetos son iguales uno vale lo
del cruzamiento de dos criterios de clasificación; uno responde a mismo que el otro y por tanto no importa el sujeto sobre el cual
la pregunta ¿quién gobierna?" y otro a ''¿cómo gobierna?" (y se caiga la elección, pues el resultado no cambia.
entiende cómo gobierna aquél o aquéllos designados respectiva Por lo que respecta a las consideraciones de Megabyzo, debe in
mente por la respuesta a la pregunta ''¿quién?"). Esto se puede dicarse que también el gobierno popular está caracterizado por
observar en el cuadro siguiente (en él se emplea la terminología atributos psicológicos ("irresponsable"). Pero más interesante es
utilizada por Polibio): que de los dos gobiernos rechazados, uno (el gobierno popular)
¿Cómo? es juzgado peor que el otro (el gobierno monárquico); esta com
I---------------------------------------------------- --- paración nos ofrece un ejemplo bastante claro de la graduación
Bien Mal de las constituciones tanto en el bien como en el mal, de la que se
habló en la introducción (no solamente hay gobiernos buenoí y
Uno monarquía tiranía malos sino gobiernos que son mejores o peores que o tro s). Lo que
falta en el análisis de Megabyzo es una caracterización específica
¿Quien? Pocos aristocracia oligarquía del gobierno propuesto como el mejor, a diferencia de lo que hemos
dem ocracia ocloe me ia observado en el discurso de Otanes, en el que el gobierno popular
Muchos
es distinguido mediante la indicación de un instituto específico
20 UNA CÉLEBRE DISCUSIÓN
como el sorteo. Del gobierno de pocos, su defensor se limita a
decir con una verdadera y propia declaración de principio que
''de los mejores hombres sean las mejores decisiones''. II. PLATÓN
En el discurso de Darío aparece por primera vez la condena al
gobierno de pocos, porque Otanes criticó el gobierno tiránico, mas
no al oligárquico, y Megabyzo consideró el gobierno de pocos como En varias obras Platón (428-347 a.c.) habla de las diversas formas
el mejor. El punto débil de la oligarquía es la facilidad con la de constitución, pero lo hace en particular en los tres diálogos de
q' 3 el grupo dirigente se escinde en facciones contrapuestas, es la República, el Político y las Leyes, Aquí me detengo en especial
decir, la falta de una sola dirección, indispensable para la unidad en el estudio que hace de las formas de gobierno en la Repúbli
del Estado. En cambio, el punto débil del gobierno popular es pre ca, en la que dedica a nuestro tema dos libros, el octavo y el no
cisamente lo opuesto: no la discordia de los buenos sino el acuerdo veno, y termino con un señalamiento al Político.
de los malvados (las "sólidas amistades entre los m alvados"). Como se sabe, el diálogo de la República es una descripción de
No la separación de lo que debería estar unido sino la conspira la república ideal, que tiene como fin la realización de la justicia
ción de lo que debería estar dividido. Aunque por razones opuestas, entendida como la atribución a cada cual de la tarea que le com
tanto el gobierno de pocos como el de muchos son malos. Pero pete de acuerdo con las propias aptitudes. Esta república es una
precisamente a causa de su corrupción ellos generan en contraste composición armónica y ordenada de tres clases de hombres: los
la única forma de gobierno buena que es la monarquía, la que por gobernantes-filósofos, los guerreros y los que se dedican a los tra
tanto no es solamente mejor que las otras constituciones en abs bajos productivos. Pero este Estado no ha existido hasta ahora
tracto, sino es también, debido a la corrupción de las otras dos, en ningún lugar, como lo declaran dos interlocutores al final del
necesaria y por tanto inevitable. El argumento de Darío en favor libro décimo:
de la monarquía debe tenerse presente: la superioridad de la mo
—Entiendo, tú hablas del Estado que nosotros fundamos y discu
narquía sobre las otras constituciones depende de que ella obedece timos y que no tiene realidad, más que en nuestros discursos, pues
a una necesidad histórica, y es la única capaz de asegurar la estabi yo no creo que en la tierra se encuentre en algún lugar.
lidad del poder. No carece de importancia que nos encontremos —Pero quizá en el cielo está el ejemplo para quien quiera verlo y
desde el inicio con este tema de la "estabilidad", porque, como apegarse a él para gobernar a sí mismo (592 b).*
veremos, la capacidad de una constitución de durar, de no corrom
perse fácilmente, de no degradarse, de no convertirse en una cons Los Estados que existen, los Estados reales, son, aunque en di
titución opuesta, es uno de los más importantes —si no el princi ferente grado, corruptos. Mientras el óptimo Estado es uno solo,
pal— criterios que se emplean para distinguir las constituciones y no puede ser más que uno porque una sola es la constitución
buenas de las malas. perfecta, los malos Estados son muchos, de conformidad con el
principio expuesto en uno de los diálogos de que "una sola es la
forma de la virtud, mientras son infinitas las del vicio" (445 c ).
De esto se deriva que la tipología de las formas de gobierno en
la República, en contraste con lo que hasta ahora hemos visto
desde la primera discusión sobre el tema, sea una tipología com
puesta únicamente por formas malas, aunque no todas igualmeiíte
malas, y ninguna buena. Mientras en el diálogo presentado por
Heródoto tanto las formas buenas como las malas son, de acuerdo
* Para la traducción de los fragmentos de Platón en este capítulo me sirvo
de: Platón, "La república o de lo justo", en Diálogos, 20' cd., Editorial Po-
rrúa, Mcxico, 1984. l i.|
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