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Análisis Conductual Forense en Un Caso de Delito Financiero

1) El documento propone integrar herramientas de análisis conductual como la perfilación criminal en la investigación de delitos financieros, usando un caso ilustrativo. 2) Analiza la conducta criminal en un caso de fraude financiero aplicando el enfoque del Análisis Conductual Forense. 3) Integra otras herramientas como la perfilación criminal para comprender mejor los delitos financieros.

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Análisis Conductual Forense en Un Caso de Delito Financiero

1) El documento propone integrar herramientas de análisis conductual como la perfilación criminal en la investigación de delitos financieros, usando un caso ilustrativo. 2) Analiza la conducta criminal en un caso de fraude financiero aplicando el enfoque del Análisis Conductual Forense. 3) Integra otras herramientas como la perfilación criminal para comprender mejor los delitos financieros.

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Análisis conductual forense en un caso de delito financiero

Las ciencias forenses han hecho importantesavances en la comprensión de la conducta criminal. Con ello,han

diseñado herramientas válidas y confiables, como la perfilacióncriminal, que, por haberse empleado casi

exclusivamenteen delitos de sangre y sexuales, han mostrado rigidezen sus modelos de uso y limitado su

aplicación en la comprensiónde delitos de otras categorías, como la financiera oeconómica. El presente

documento propone la integraciónde ésta y otras herramientas de análisis comportamental, enla propuesta de

procedimiento denominada Análisis ConductualForense, aplicada a la investigación del

comportamientocriminal de eventos, como el fraude en contexto financiero,utilizando un caso ilustrativo del

procedimiento.

Análisis conductual forense en un caso de delito financiero - Dialnet (unirioja.es)

Introducción La auditoría forense está dirigida a prevenir el fraude y la corrupción en la sociedad


y, por lo tanto, la planificación y el desarrollo de una auditoría forense son la mejor herramienta
contra los ilícitos que se presentan a diario en el país y el mundo en general.
El auditor forense debe contar con cualidades poco usuales. Debe tener habilidad en las técnicas
de interrogatorio obtenidas de sus fuentes y de sus informantes. De igual forma desarrollar
criterio y saber cómo obtener la información que se busca, saber FACULTAD DE ESTUDIOS A
DISTANCIA 48 escuchar lo que se está diciendo, determinan el momento apropiado para cambiar
el tema y desarrollar lo que la persona quiere contar. Es por ello que el profesional adecuado debe
tener las siguientes cualidades: • Mentalidad investigadora. • Compresión de la motivación. •
Habilidad para la comunicación, la persuasión y la habilidad de comunicarse en condiciones
concordantes a los dispositivos legales. • Habilidad para participar en mediaciones y
negociaciones. • Capacidad de análisis. • Capacidad para adaptarse a nuevas situaciones
DM.pdf (umng.edu.co)

Algunas de las tareas más importantes y útiles que la psicología forense


realiza son las siguientes:

 Orientación del estado mental de las víctimas, sospechosos y


testigos (Torres, V, 2010).
 Perfilación psicológica/criminal. (Torres, V, 2010).
 Técnicas de persuasión y comunicación para analizar testimonios
(UDIMA).
 Interpretación de lugar de los hechos y criminodinámica. (Torres,
V, 2010).
 Autopsia psicológica.
 Evaluaciones psicológicas reconstructivas. (Torres, V, 2010).

A continuación se describirá y analizará uno a uno los puntos antes


mencionados:

En la actualidad, uno de los aspectos  más importantes que la ley demanda


con amplia exigencia es que cuando exista un juicio o se esté atravesando
por un procedimiento judicial se le debe brindar a todos los participantes
del mismo,  orientación y/o acompañamiento para mantener su estado
mental adecuado y que de esa manera su intervención y papel en el proceso
sea más rápida, eficiente y menos traumática. Es entonces fundamental la
intervención de un psicólogo forense para cumplir con este objetivo.

Otra de las actividades en la que más participa la psicología forense al


momento de una investigación criminal es en la realización de perfiles
psicológicos y/o criminales;  Torres Vicet (2010) asegura que para lograr
una correcta perfilación criminal en una investigación judicial, deben
tomarse en cuenta las evidencias conductuales, entendiéndose como
evidencia conductual aquella serie de vestigios o indicios psicológicos que
resultan de la agresión, puede ser la manera organizada o desorganizada en
la que el delincuente deja el lugar de los hechos o cómo reacciona este ante
la persecución policial, también puede ser una acción y omisión de un
patrón de conducta.

En este sentido, hay muchos casos e historias en donde se deja ver muy
claramente el éxito de la perfilación criminal, casos en México y resto del
mundo donde se han logrado capturar a muchos delincuentes gracias a que
los perfiladores redujeron el número de sospechosos, haciendo que la
policía llegara hasta el responsable. El éxito de este instrumento pudiera
deberse a que las evidencias psicológicas no se pueden eliminar (teniendo
que realizar esta tarea una persona ampliamente profesionalizada), pero, por
otro lado, existe la desventaja de que este tipo de instrumento no tiene tanto
valor probatorio como los indicios físicos; así que tiene que ser un
psicólogo forense experto, certificado y ampliamente capacitado quien
realice esta perfilación.
En el caso de la aplicación de técnicas de persuasión y comunicación para
analizar testimonios se debe ser muy puntual y delimitar bien sus objetivos,
ya que va de la mano de otra tarea importante de la psicología forense, las
evaluaciones psicológicas reconstructivas. En ambos casos deben aplicarse,
según las exigencias del juez, diferentes tipos de evaluación psicológica,
Weiner (2003) dice que las evaluaciones psicológicas son procedimientos
utilizados de distintas formas para lograr diferentes propósitos. Se tiene que
determinar el objetivo específico, contestando preguntas muy concretas que
solicite el juez, ya que será importante para contribuir a la toma de
decisiones legales.

(Velasco, 2014:16) cita a (Groth y Marnat, 2010) quienes  dicen que es muy
difícil determinar la validez de la evaluación psicológica
independientemente de para qué se utilice. Ya que esto depende del análisis
de variables abstractas o subjetivas, por ejemplo, la personalidad, la
inteligencia, entre otras cosas y, además se realiza siempre recurriendo a
medios indirectos.

Por su parte, en busca de la solución de este problema, Kerlinger y Lee, en


2002 propusieron los elementos fundamentales para determinar la validez
de una evaluación psicológica forense (que prevalecen hasta nuestros días),
estos son:
1. Validez de contenido. Se trata de ver la relevancia y la
representatividad de los instrumentos de medición con que se
hizo la evaluación.
2. Validez de criterio. Se trata de comparar el instrumento de
medición que se utilizó para la evaluación con otros instrumentos
externos.
3. Validez constructo. Es el grado que pueda afirmarse que el
instrumento mide un constructo, es decir, que se conoce pero aun
así es de difícil decisión.

Para conocer más acerca de la validez de las evaluaciones psicológicas,


Skeem y Golding realizaron un estudio en 1998, donde pretendían
encontrar las diferencias entre las evaluaciones psicológicas clínicas y las
forenses, y así probar la seriedad de este tipo de estudios. Entre sus
conclusiones descubrieron que los evaluadores que hacían estudios clínicos
proporcionaban una determinación razonable y bien sustentada, mientras
que los dedicados a evaluaciones forenses variaban en sus resultados y eran
poco sustentables.

Lo anterior ocurre porque hay aspectos que varían según el tipo de


evaluación que se realice, algunos puntos principales son los siguientes: la
voluntariedad, cuando se realiza una evaluación clínica, generalmente es
por decisión del evaluado y consiguientemente habrá más colaboración, sin
embargo, cuando se hace una evaluación forense generalmente es por una
orden del juez y casi siempre contra la voluntad del evaluado, lo que hace
que se modifiquen los resultados. Otro aspecto a comparar es la autonomía,
en este sentido, en una evaluación clínica el evaluado conoce los objetivos,
en cambio al hacer una evaluación forense generalmente los objetivos son
instructivos y no se amplía lo suficiente. También se observa la diferencia
en cuanto a la relación y dinámica, en una evaluación clínica evaluado y
evaluador buscan un mismo fin y enfatizan, en cambio, en una forense los
intereses varían según el procedimiento.

Volviendo a las principales tareas de la psicología forense, mencionaré el


uso de la autopsia psicológica; (URRA et.al. 2009:215) dicen que es un
procedimiento que complementa otras técnicas en la investigación de
crímenes, cuyo objetivo es determinar las circunstancias exactas del modo
de muerte, mecanismo o modo de producción, intensión del fallecido en
cuanto a su propia muerte y evaluación reconstructiva post mortem;
también dice que la autopsia psicológica busca ofrecer un informe pericial
mediante datos probabilísticos.

Es muy usado este término, y en aspectos como la determinación de


circunstancias exactas del modo de muerte y la determinación de si una
muerte es suicidio u homicidio se genera algo de polémica, porque aunque
hay autores (Rodrigo Torres Vicent) que mencionan que la actual
psicología forense es una “psicología criminalista” y sugiere que los
psicólogos criminalistas tienen la competencia de determinar causa de
muerte y analizar el lugar de los hechos, es muy importante mencionar que
en la actualidad no hay instituciones que certifiquen o que formen
académicamente a psicólogos con un plan educativo orientado a la
criminalística, solo se llega a ese conocimiento de manera empírica y a base
de experiencia, y si no hay una certificación la experiencia no es suficiente
para que un dictamen pericial se cargue de validez, sería pues competencia
de un médico legal este tipo de determinaciones; y ¿cómo determinar las
propias intenciones de fallecimiento de una persona muerta?, aunque se
recabe esta información de manera indirecta, como los mismos autores lo
proponen, son datos probabilísticos, carecen de valor probatorio.

Por lo anterior, podría concluir que a pesar de lo tradicional de la ciencia


psicológica en el ámbito forense y la fuerza que ha tomado en últimos 
años, si se propusiera poner en tela de juicio muchas de las actividades de
esta ciencia que está al servicio de la ley, con mucho conocimiento de
causa, se lograría fácilmente, mencionaré algunos ejemplos:
2000. En el caso de la perfilación criminal, tuvo su mayor auge
en los años 90 y principios de los 2000. A pesar de que se han
registrado casos con muy altos niveles de éxito, se siguen
utilizando las mismas técnicas, aun se toman como referencia
algunas clasificaciones realizadas por el FBI en los años 90’s,
donde hay un muy corto ámbito de evaluación y aplicación de
instrumentos, aun se piensa que solo hay dos tipos de violencia:
la expresiva o la instrumental; todavía se dice que los criminales
tienen dos maneras de actuar: organizada y desorganizadamente.
Sin duda se tiene que trabajar mucho en ello, porque si en los
juicios los expertos decidiéramos “tumbar” e invalidar los
dictámenes de perfilación criminal, al menos en México, nos
bastaría con preguntarle al experto en dónde se formó para saber
perfilar y quien lo certificó. En la actualidad el único registro de
un libro actualizado que trate científicamente de la perfilación
criminal es el de Brent Turvey (2015), y cabe mencionar que fue
escrito y pensado en otro tipo de población y otros fenómenos,
los de EUA.
2001. Otro aspecto en donde todavía presenta algunas fallas la
psicología forense es a la hora de realizar evaluaciones, al no
existir un protocolo de actuación para cada caso específico,
queda al libre albedrío del psicólogo forense qué instrumento
utilizar y muchos de estos instrumentos de medición fueron
realizados empíricamente y están desfasados, no han sido
modernizados y probablemente el resultado de ellos no sea tan
sólido como para defender su validez al momento en que el
psicólogo reciba la pregunta: ¿conoce los fundamentos con los
que fue creado el instrumento que utilizó?, la mayoría de las
personas que revisan dictámenes le prestan atención únicamente
a si está bien aplicada la evaluación o el instrumento, pero no van
más allá a ver cuáles son las bases científicas de ese instrumento
y si puede ser aplicado para ese caso.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIÓN

A rasgos generales mencioné las debilidades que aquejan a la ciencia


psicológica forense moderna y que podrían representar un riesgo en su
aplicación actual y futura, pero no se debe dejar de lado que es una de las
disciplinas que más elementos de ayuda puede aportar al campo de la
justicia.

Teniendo presentes y respetando los alcances y limitaciones de cada ciencia


forense, así como proponiendo y creando protocolos similares al APA
expert congressional review of the USS Lowa incident (propone críticas y
directrices para los procesos y técnicas de evaluación psicológica), así
como promoviendo la creación de instituciones de formación y certificación
para expertos en psicología forense y, revisando y modificando las bases
científicas de los diferentes instrumentos utilizados para las evaluaciones
psicológicas se puede fortalecer esta ciencia y convertirse en un método de
prueba tan válido para los juicios y asuntos penales como las mismas
pruebas o indicios físicos.

Se trata de un esfuerzo conjunto de los diferentes expertos forenses (no solo


psicólogos) para fortalecer los aspectos que no son tan útiles para la justicia
y potencializar las nuevas técnicas científicas interdisciplinarias que
resultan de gran utilidad para mejorar todos los procedimientos en materia
penal.

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