Revista de Estudios Kantianos
Publicación internacional de la Sociedad de Estudios Kantianos en Lengua Española
Internationale Zeitschrift der Gesellschaft für Kant-Studien in Spanischer Sprache
International Journal of the Society of Kantian Studies in the Spanish Language
Dirección
Pedro Jesús Teruel, Universitat de València
[email protected]
Hernán Pringe, CONICET-Universidad de Buenos Aires/
Universidad Diego Portales, Santiago de Chile
[email protected]Secretario de edición
Fernando Moledo, Universidad de Buenos Aires - CONICET
[email protected]
Secretaria de calidad
Marcela García, Universidad de Morelia, México
[email protected]
Editores científicos
Jacinto Rivera de Rosales, UNED, Madrid
Claudia Jáuregui, Universidad de Buenos Aires
Vicente Durán, Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá
Julio del Valle, Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima
Jesús Conill, Universitat de València
Gustavo Leyva, Universidad Autónoma de México, México D. F.
María Xesús Vázquez Lobeiras, Universidade de Santiago de Compostela
Wilson Herrera, Universidad del Rosario, Bogotá
Pablo Oyarzun, Universidad de Chile, Santiago de Chile
Paula Órdenes Azúa, Universität Heidelberg
Comité científico
Juan Arana, Universidad de Sevilla
Reinhardt Brandt, Philipps-Universität Marburg
Mario Caimi, Universidad de Buenos Aires
Monique Castillo, Université de Paris-Est
Adela Cortina, Universitat de València
Bernd Dörflinger, Universität Trier
Norbert Fischer, Universität Eichstätt-Ingolstadt
Miguel Giusti, Pontificia Universidad Católica del Perú
Dulce María Granja, Universidad Nacional Autónoma de México
Christian Hamm, Universidad Federal de Santa María, Brasil
Dietmar Heidemann, Université du Luxembourg
Otfried Höffe, Universität Tübingen
Claudio La Rocca, Università degli Studi di Genova
Juan Manuel Navarro Cordón, Universidad Complutense, Madrid
Carlos Pereda, Universidad Nacional Autónoma de México
Gustavo Pereira, Universidad de la República, Uruguay
Ubirajara Rancan de Azevedo, Universidade Estadual Paulista, Brasil
Margit Ruffing, Johannes Gutenberg-Universität Mainz
Gustavo Sarmiento, Universidad Simón Bolívar, Venezuela
Sergio Sevilla, Universitat de València
Roberto Torretti, Universidad Diego Portales, Santiago de Chile
Violetta Waibel, Universität Wien
Howard Williams, University of Aberystwyth
Allen W. Wood, Indiana University
Diseño, revisión de estilo y maqueta
Josefa Ros Velasco, Harvard University, Cambridge (MA)
Corrector
Aldo Perán, Universidad Diego Portales, Santiago de Chile
Entidades colaboradoras
Sociedad de Estudios Kantianos en Lengua Española (SEKLE)
Departament de Filosofia de la Universitat de València
Instituto de Humanidades, Universidad Diego Portales
Artículos
125 Los deberes del amor en la doctrina kantiana de la virtud
Bernd Dörflinger
DOI 10.7203/REK.2.2.10807
135 Towards a new conception of metaphysics: Lambert‟s criticism on Wolff‟s mathematical
method
Gesa Wellmann
DOI 10.7203/REK.2.2.10724
149 Acerca del alcance objetivo de las prescripciones metodológicas de la función regulativa de
la razón teórica en la Crítica de la razón pura de Kant
Martín Arias Albisu
DOI 10.7203/REK.2.2.8432
168 Formas de autoconciencia en la “Reflexión de Leningrado”
Matías Hernán Oroño
DOI 10.7203/REK.2.2.8799
179 Kants Konzeption kosmologischer Freiheit – ein metaphysischer Rest?
Christian Krijnen
DOI 10.7203/REK.2.2.10407
Informe
196 VII Coloquio Multilateral-Kant 2017
Paula Órdenes Azúa
DOI 10.7203/REK.2.2.10756
Reseñas
200 Alfredo Ferrarin: Il pensare e l’io. Hegel e la critica di Kant. Roma, Carocci Editore, 2016,
244 pp. ISBN: 978-88-430-8246-9.
Luigi Filieri
DOI 10.7203/REK.2.2.10764
205 Mario Caimi, Ileana Beade, José González Ríos, Macarena Marey, Fernando Moledo,
Mariela Paolucci, Hernán Pringe y Marcos Thisted: Diccionario de la filosofía crítica
kantiana. Buenos Aires, Colihue, 2017, 507 pp. ISBN: 978-950-563-450-7.
Miguel Herszenbaun
DOI 10.7203/REK.2.2.10499
210 Paula Órdenes Azúa y Daniela Alegría: Kant y el Criticismo: pasado, presente, y ¿futuro?,
Porto Alegre, Editora Fi, 2015, 303 pp. ISBN: 978-85-66923-52-0.
Constanza Terra
DOI 10.7203/REK.2.2.10777
212 Juan Ormeño Karzulovic y Miguel Vatter (eds.): Forzados a ser libres. Kant y la teoría
republicana del derecho. Santiago, Fondo de Cultura Económica, 2017, 243 pp. ISBN: 978-
956-289-149-3.
Cristóbal Olivares
DOI 10.7203/REK.2.2.10762
215 Immanuel Kant (ed. y trad. Gonzalo Serrano): La Deducción trascendental y sus inéditos,
1772-1788. Bogotá, Universidad Nacional de Colombia, 2014, 321 pp. ISBN: 978-95-876-
195-39.
Pedro Stepanenko
DOI 10.7203/REK.2.2.10763
Semblanza
220 Juan Adolfo Bonaccini (16 de mayo de 1965 / 10 de julio de 2016)
Daniel Omar Perez
DOI 10.7203/REK.2.2.10783
Convocatorias y normas para autores
223 Kant en México
DOI 10.7203/REK.2.2.10863
224 IV Congreso Internacional de la SEKLE, Valencia, 2018
DOI 10.7203/REK.2.2.10863
227 VIII Coloquio Multilateral-Kant 2018
DOI 10.7203/REK.2.2.10863
229 Normas para autores
DOI 10.7203/REK.2.2.10863
Immanuel Kant (ed. y trad. Gonzalo Serrano): La Deducción
trascendental y sus inéditos, 1772-1788. Bogotá, Universidad Nacional de
Colombia, 2014, 321 pp. ISBN: 978-95-876-195-39.
PEDRO STEPANENKO1
Muy probablemente la “Deducción trascendental de los conceptos puros del entendimiento” sea la
parte más estudiada de la Crítica de la razón pura. Quizá la “Estética Trascendental” compita con
ella, pero, a diferencia de esta última, la estimación de la Deducción no ha disminuido a causa de los
cambios científicos. Su reconstrucción ha excitado la reflexión de muchas generaciones de filósofos.
El caso más asombroso es la obra en tres tomos del belga Herman J. de Vleeschauwer titulada de
manera sencilla y objetiva La déduction transcendantale dans l’œuvre de Kant, publicada entre 1934
y 1937. En ella, el autor estudia la Deducción trascendental desde sus orígenes, en la caracterización
de las representaciones intelectuales de la Dissertatio de 1770, hasta el Opus postumum, analizando
cuidadosamente, por supuesto, las diferencias entre las dos versiones publicadas, la de la primera y la
de la segunda edición de la Crítica de la razón pura.
La importancia de esta pieza clave de la primera Crítica es incuestionable. En ella, Kant
pone en juego la posibilidad de que una estructura conceptual a priori condicione nuestra experiencia
consciente y de esto depende, para él, la legitimidad de la metafísica. Pero además de esta
importancia, las posibles trayectorias que se pueden trazar al intentar reconstruir su gestación,
tomando en cuenta las distintas etapas en el desarrollo del pensamiento de Kant, han dado pie a una
serie de investigaciones que en términos de Norman Kemp Smith constituyen “un excelente ejemplo
de genio detective en el medio académico” (Kemp Smith 1923, 202). En efecto, a partir de la
publicación que llevó a cabo Theodor Haering en 1910 de los Manuscritos de Duisburg y de la
publicación de las Reflexiones sobre lógica y metafísica en los tomos XVI, XVII y XVIII de Kant’s
gesammelte Schriften (AA), editados por Erich Adickes, la investigación del origen y la
transformación de la Deducción trascendental se ha convertido en un importante capítulo de los
estudios de la filosofía teórica de Kant. Esta investigación comprende la catalogación y la datación de
manuscritos, el análisis de la caligrafía y la tinta, la edición de las obras utilizadas por Kant en sus
clases de lógica y metafísica, así como el estudio de las influencias que cambiaron el rumbo de la
filosofía de Kant.
Las obras que utilizaba Kant en sus cursos de lógica y metafísica en la Universidad de
Königsberg y en las cuales, a modo de anotaciones marginales, se encuentran muchas de las
reflexiones que conforman los manuscritos póstumos de esta etapa de gestación de la Crítica de la
razón pura son la Metaphysica de Alexandri Gottlieb Baumgarten y el Auszug aus der Vernunftlehre
de Georg Friedrich Meier. Con respecto a las influencias en esta etapa de gestación, además de la
importante influencia del matemático y astrónomo Johann Heinrich Lambert al inicio del
planeamiento del problema, destaca, por los cambios incorporados en los últimos meses previos a la
conclusión de la obra, la filosofía empirista de Johann Nicolas Tetens, expuesta en sus Philosophische
Versuche über die Menschliche Natur und ihre Entwicklung, los cuales, de acuerdo con lo que
Hamann le escribe a Herder en mayo de 1779, Kant tenía delante de sí (v. Carl 1989: 115).
Suponemos que en su escritorio.
Kant le envió su Dissertatio a Lambert el mismo año de su publicación, en 1770, y mantuvo
correspondencia con él. En ella, Lambert le recomienda aplicar a los fenómenos los conceptos
intelectuales que Kant había caracterizado en la Dissertatio solo negativamente, como no
provenientes de la experiencia y, por lo tanto, válidos para las cosas tal como son y no solo como nos
aparecen. Esta recomendación pudo haber impulsado el giro definitivo hacia el planteamiento de la
1
Instituto de Investigaciones Filosóficas, Universidad Nacional Autónoma de México.
Revista de Estudios Kantianos ISSN-e: 2445-0669
Vol. 2, Núm. 2 (2017): 215-219 215 DOI 10.7203/REK.2.2.10763
Pedro Stepanenko La Deducción trascendental y sus inéditos, 1772-1788
Deducción trascendental, tal como Kant lo expresó dos años después, en la famosa carta a Marcus
Herz de febrero de 1772: ¿cómo es posible que conceptos que no provienen de la experiencia puedan,
y más aún deban, aplicarse a los objetos de la experiencia? Los conceptos puros del entendimiento
dejarán de ser desde este momento representaciones de algo no sensible para convertirse en elementos
que articulan representaciones sensibles en la conformación de los objetos de la experiencia, dejarán
de ser considerados, pues, como representaciones de cosas distintas a los objetos de la experiencia,
para convertirse en piezas fundamentales de la concepción de un mundo objetivo de fenómenos del
cual tenemos conocimiento sintético a priori. De Johannes N. Tetens, Kant adoptó la tarea
fundamental que le otorga a la imaginación en la conformación de ese mundo; es decir, la visión de la
imaginación como una facultad no solo reproductiva sino también activa que condiciona la
receptividad de la sensibilidad, como una facultad mediadora entre el entendimiento y la sensibilidad.
En cuanto a la datación de los manuscritos y anotaciones previas a la primera edición de la
Crítica de la razón pura, además del análisis de la caligrafía y la tinta, cabe destacar que Kant, como
muchos de nosotros, usaba para escribir la parte de atrás de cartas y notas que recibía. De acuerdo con
Adickes, editor de estos manuscritos en la edición de la Academia de las Ciencias, Kant tenía la
costumbre de hacer esto poco después de haberlas recibido (AA XVIII, 269). Este hecho representó
para Adickes uno de los hilos de la “muy compleja urdimbre” (AA XVII, IX) en que consiste el
sistema de datación de las notas manuscritas de Kant. Tomando en cuenta que esto es solo uno de los
hilos, que esa costumbre pudo no haber existido y que los demás hilos son igualmente cuestionables,
podemos imaginar el complejo rompecabezas en el que se convierte la ordenación de estos
manuscritos y las múltiples maneras de contar la historia de la gestación de la Deducción
trascendental. Solo una especie de fascinación u obsesión pudo mantener la voluntad de aclarar esta
trayectoria, la cual ha sido fomentada, claro está, por las propias declaraciones de Kant acerca de la
Deducción y por los más de diez años previos a la publicación de la Crítica de la razón pura, en los
cuales Kant no publicó nada.
En relación con lo que estaba pasando en esta „década silenciosa‟, Kant le escribe a Herz en
noviembre de 1776 y le dice que nunca se había encontrado tan “sistemática y sostenidamente
ocupado” como en esos seis años anteriores, que espera obtener un “mérito duradero” con el material
que prepara, el cual se acumula en sus manos como el agua en una presa (AA X, 198-199). Menciona
también algunos obstáculos que ha superado en el verano anterior, refiriéndose muy probablemente a
los asuntos que aborda en el Manuscrito de Duisburg, asuntos que competen a la Deducción. En
cuanto a las observaciones acerca de esta sección central de la Crítica de la razón pura, Kant sostiene
en el prólogo de 1781 que no conoce “investigaciones que sean más importantes para la indagación de
la facultad que llamamos entendimiento” (A XVI, tr. M. Caimi) y en la propia Deducción (al inicio de
la sección segunda) sostiene que no solo se trata de la justificación de la objetividad de las categorías
en cuanto condiciones de posibilidad del pensar objetos de la experiencia, sino también de la
posibilidad misma de que el entendimiento se refiera a objetos (A 97). En términos contemporáneos,
Kant sostiene aquí que la Deducción ofrece una teoría de la intencionalidad, necesaria para la
metafísica.
Semejantes afirmaciones no podían dejar de excitar la curiosidad de muchos académicos
que durante muchos años han tratado de reconstruir o entender cómo llegó Kant a las ideas que
presenta en la Deducción trascendental y cómo se siguen unas de otras. Hans Vaihinger y Norman
Kemp Smith consideran que en realidad no hay continuidad en el texto de la Deducción, al menos en
la primera edición, y que esa es la única manera de entender la incompatibilidad de líneas
argumentativas. Y es que, de acuerdo con su explicación, Kant juntó fragmentos de notas redactadas a
lo largo de los „años silenciosos‟, en los cuales hubo cambios muy importantes con respecto no solo a
las estrategias argumentativas, sino incluso a los objetivos mismos de la Deducción, como lo ponen
en evidencia las propias declaraciones de Kant posteriores a la publicación de la Crítica de la razón
pura. Hans Vaihinger y Kemp Smith dedicaron enormes esfuerzos a reconocer la época a la que
corresponde cada párrafo de la Deducción y el panorama que obtuvieron no es el de distintos bloques
correspondientes a distintas etapas, sino el de un verdadero mosaico en donde se alternan fragmentos
de distintas épocas. Este tipo de reconstrucción lo que pretende es distinguir argumentos y proyectos.
Pero deja inconclusa la tarea, ya que finalmente uno debe también preguntarse por qué Kant compuso
el texto final de esa manera. Es cierto que la composición de la Crítica de la razón pura en general
fue precipitada, como Kant mismo se lo confiesa a Christian Garve en agosto 1783: en cuatro o cinco
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Vol. 2, Núm. 2 (2017): 215-219 216 DOI 10.7203/REK.2.2.10763
Pedro Stepanenko La Deducción trascendental y sus inéditos, 1772-1788
meses juntó el material que “había pensado cuidadosamente a lo largo de 12 años”; cuando una
exposición clara hubiera requerido varios años (AA X, 338).Sin embargo, el esfuerzo de proporcionar
un argumento que logre hacer intervenir el mayor número posible de elementos comprendidos en el
texto original no debe abandonarse ni ser sustituido por la escrupulosa distinción de diferentes líneas
argumentativas. En el balance de estas dos cosas descansa una buena interpretación, como la que nos
ofrece Wolfgang Carl en Der schweigende Kant. Pero las variables son tantas que ese material que
heredamos de Kant nos deja abierto un campo enorme de posibles interpretaciones.
A pesar del rompecabezas en el que puede convertirse la reconstrucción de la evolución del
pensamiento de Kant previo a la primera edición de la Crítica de la razón pura, contamos ya con una
serie de textos que representan las principales estaciones de ese camino y que la mayoría de los
estudiosos de la filosofía teórica de Kant acepta. Esas estaciones las recoge Gonzalo Serrano en La
Deducción trascendental y sus inéditos, 1772-1788. Se trata de la carta a Marcus Herz de febrero
1772, en la que se encuentran por primera vez las dos principales preguntas de la Deducción
trascendental: “¿en qué fundamento descansa la relación con el objeto de aquello que en nosotros se
llama representación?” y “¿cómo es posible una representación que se refiera a un objeto sin ser
afectada de manera alguna por él?” (AA X, 130-131, tr. G Serrano), es decir, cómo es posible
referirnos a objetos y cómo es posible que las representaciones que nos permiten hacer esto no hayan
sido obtenidas de la experiencia. Se trata también de una selección de Reflexiones fechadas entre
1772 y 1775, en las cuales Kant intenta responder a la segunda de estas preguntas en términos de
condiciones de posibilidad de los objetos de la experiencia, apelando al „uso real‟ (metafísico en
contraste con el meramente lógico) del entendimiento. La tercera estación de este recorrido lo
constituye el Manuscrito de Duisburg, en el cual Kant hace intervenir por primera vez a la
autoconciencia en la respuesta a la primera de las preguntas antes mencionadas, esto es, en la
explicación de la intencionalidad y la objetividad de nuestras representaciones. La cuarta es el
fragmento B 12, al parecer escrito bajo la influencia de Tetens, poco tiempo antes de la conclusión de
la Crítica de la razón pura. En este manuscrito, Kant aborda la imaginación como una facultad
imprescindible que media entre la sensibilidad y el entendimiento en la conformación de la
experiencia. La propia Deducción en la versión de la primera edición de la Crítica de la razón pura
completa la primera mitad de esta compilación.
Contar con esta serie de textos en un solo volumen y en una edición bilingüe alemán-
español es, sin lugar a dudas, un privilegio que será copiosamente aplaudido por todos aquellos
académicos y estudiantes hispanoamericanos interesados en esta pieza clave de la filosofía occidental.
También será un buen estímulo para fomentar su estudio en el medio hispanoamericano, siempre y
cuando logremos resolver el problema de la distribución de los libros publicados por editoriales
universitarias; en ese medio en el cual existen ya contribuciones importantes al análisis de la
Deducción trascendental y de su gestación. Pienso en Kant: Estudio sobre los fundamentos de la
filosofía crítica de Roberto Torretti (1967), cuya segunda parte (más de 250 páginas) está dedicada a
la deducción; también en La formación de la Critica de la razón pura de José Luis Villacañas (1980)
que, a pesar de no estar enfocado solo a la gestación de la deducción, analiza documentos clave de
ésta última, como la carta a Marcus Herz de 1772 o el Manuscrito de Duisburg. Asimismo, cabe
mencionar Categorías y autoconciencia en Kant: Antecedentes y objetivos de la deducción
trascendental de las categorías de Pedro Stepanenko (2000), Leçons sur Kant. La déduction
transcendantale dans la deuxième édition de la Critique de la raison pure de Mario Caimi (2007) y
Los años silenciosos de Kant de Fernando Moledo (2014).
Traducir filosofía es una actividad complicada y fascinante al mismo tiempo. No solo se
requiere reconocer el significado de las palabras, sino que es necesario interpretar lo que quiso decir
el autor para proponer una manera de entender el texto. A pesar de todo este esfuerzo, siempre habrá
alguien que no esté de acuerdo con tu traducción. Por ello, es bueno tener muchas versiones de un
mismo texto. Pero traducir manuscritos es aún más complicado. Las complicaciones empiezan desde
las posibles lecturas de las grafías del autor y puede suceder que una letra cambie el significado y la
relevancia de las oraciones. El día en que se presentó la compilación de Gonzalo Serrano en la Casa
Universitaria del Libro en la Ciudad de México, el 7 de septiembre de 2016, Fernando Moledo ilustró
estas posibles complicaciones con un excelente ejemplo extraído del legajo de Duisburg. Se trata de
una oración en la que Reicke y Haering leyeron en una grafía la conjunción alemana oder, mientras
que Adickes leyó en ella un artículo femenino declinado en genitivo: der. Como puede verse, la
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Vol. 2, Núm. 2 (2017): 215-219 217 DOI 10.7203/REK.2.2.10763
Pedro Stepanenko La Deducción trascendental y sus inéditos, 1772-1788
diferencia es de una letra y las expresiones resultantes son estas: “sustancia, causa o composición” y
“sustancia, causa de la composición”.2 Para un metafísico kantiano que estudia la transición entre la
Dissertatio y la Crítica de la razón pura esta diferencia puede tener graves consecuencias.
Aventurarse a traducir las reflexiones que Serrano nos presenta en esta compilación es,
pues, un asunto de mucho mérito. Ofrecer una nueva traducción de la Deducción en ambas ediciones
es también algo muy valioso, en virtud de las múltiples interpretaciones que se pueden ofrecer. Lo
que me parece extraño es el tratamiento que Serrano le ha dado a la primera sección de la Deducción
trascendental. Esta sección consta de dos parágrafos. En el § 13, Kant introduce la deducción con la
célebre diferencia entre la quid juris y la quid facti, sostiene que contar la historia de cómo se han
adquirido conceptos como el de sustancia o causalidad a partir de la experiencia no permite legitimar
la necesidad y la universalidad que exigen; también sostiene que una deducción de esos conceptos es
imprescindible para la metafísica y que los fenómenos “podrían sernos dados sin que nuestro
entendimiento los encontrara conformes a sus categorías” (paráfrasis de A89-A91), siendo esta última
afirmación una de las más controvertidas y discutidas de la deducción. En el § 14, Kant introduce la
idea de las conceptos puros del entendimiento como condiciones a priori de la posibilidad de pensar
objetos de la experiencia y de acuerdo con el prólogo a la primera edición de la Crítica es aquí donde
se encuentra la deducción objetiva de esos conceptos. Serrano no incluye el § 13 en su traducción y al
§ 14 lo coloca, junto con un fragmento de ese prólogo, como un anexo de las secciones segunda y
tercera. Es cierto que el argumento a favor de la necesidad o de la objetividad de los conceptos puros
del entendimiento, así como las razones que justifican su uso en la experiencia, se encuentran en estas
últimas secciones. Pero si la compilación contiene incluso la nota del prólogo a los Primeros
principios de la ciencia de la naturaleza en la que Kant distingue dos objetivos de la deducción, no
veo por qué la sección introductoria de la deducción en la propia Crítica no deba incluirse. Creo que
esta ausencia obliga al compilador y a la casa editorial a ofrecer una segunda edición de este
excelente libro en la que se subsane esta falta.
La segunda mitad de esta compilación está conformada por textos que anteceden la nueva
versión de la Deducción que Kant presenta en la segunda edición de la Crítica de la razón pura y por
la propia Deducción en esta segunda versión. Y es que la Deducción trascendental, a pesar de lo que
hubiera querido Kant y de lo que a veces sostiene, más que una pieza de un andamiaje ya terminado,
es un proyecto en desarrollo, como bien lo señala Gonzalo Serrano en su introducción (p. 15). Un
proyecto que cambió significativamente para el propio Kant, como lo dejan ver las distintas e incluso
incompatibles declaraciones que hizo después de la primera edición, declaraciones acerca de los
objetivos y las partes prescindibles e imprescindibles de la deducción. Me refiero a las afirmaciones
de la nota de los Primeros principios de la ciencia de la naturaleza y del fragmento del ensayo Sobre
el uso de principios teleológicos en la filosofía, ambos incluidos en la compilación de Serrano.
Aunque Kant sostiene en la nota mencionada que la diferencia de una nueva versión de la
deducción solo tendría que ver con la exposición y que la oscuridad que padece la primera edición se
debe “a la habitual suerte que corre el entendimiento durante sus investigaciones, en las cuales
normalmente el camino más corto no es el primero del cual se percata” (AA IV, 475-476), lo cierto es
que las dos versiones de la deducción han propiciado diferentes interpretaciones de la epistemología y
de la filosofía de la mente kantianas. En la versión de la segunda destaca el aspecto normativo de los
procesos de síntesis y la idea de un agente epistémico, poco presentes en la versión de la primera
edición. Mientras que en la primera edición predomina la descripción de los procesos del
entendimiento y de la imaginación mediante los cuales las categorías sintetizan intuiciones bajo la
unidad de la conciencia y de esta manera conforman objetos de la experiencia, en la segunda edición
destaca también un uso normativo de las categorías que presupone una concepción más robusta del yo
que la presupuesta por la mera unidad de la conciencia. Esto sucede gracias a que Kant vuelve a
enfatizar la función que desempeñan los juicios en la conformación de la experiencia, como lo hizo
alrededor de 1772, y a la distinción entre juicios de percepción y juicios de experiencia que introduce
en los Prolegomena, en la parte correspondiente a las deducciones metafísica y trascendental de la
Crítica de la razón pura. Esta parte de los Prolegomena también la incluye Serrano en su
compilación.
2
Esta complicación en la lectura del Manuscrito de Duisburg la expone Fernando Moledo en la nota de la página 170 de su libro
Los años silenciosos de Kant (2014).
Revista de Estudios Kantianos ISSN-e: 2445-0669
Vol. 2, Núm. 2 (2017): 215-219 218 DOI 10.7203/REK.2.2.10763
Pedro Stepanenko La Deducción trascendental y sus inéditos, 1772-1788
Dos secciones más completan esta compilación: una serie de reflexiones sobre metafísica
que Kant escribió entre 1783 y 1786, y un fragmento de las lecciones de metafísica de 1784 y 1785
conforme a los apuntes de I. W. Volckmann. En las reflexiones destaca la diferencia entre la unidad
objetiva de la conciencia y la unidad subjetiva, una diferencia paralela a la distinción entre juicios de
experiencia y juicios de percepción. La clara diferencia de estas dos unidades es uno de los rasgos que
distinguen a la segunda edición de la versión previa. En el fragmento de las lecciones destaca cómo
Kant retoma la caracterización de las categorías que había desarrollado en 1772, como aquellos
conceptos que nos permiten referir intuiciones a objetos al fijar posiciones en los distintos tipos de
juicios, caracterización que coloca al inicio de la parte que modificó de la deducción trascendental
para la segunda edición de la Crítica de la razón pura.
Editar y traducir los textos mencionados anteriormente, así como reunirlos en un solo
volumen, representa una contribución muy valiosa para el estudio de la filosofía teórica de Kant. No
solo es un lujo para los adeptos a este proyecto, sino sobre todo una gran ayuda para comprender con
más facilidad y precisión la manera en que se fue gestando y transformando la Deducción
trascendental, esa pieza clave de una de las principales obras de la filosofía occidental.
Bibliografía
CAIMI, Mario: Leçons sur Kant. La déduction transcendantale dans la deuxième édition de la
Critique de la raison pure, París, La Sorbonne, 2007.
CARL, Wolfgang: Der schweigende Kant, Gotinga, Vandenhoek & Ruprecht, 1989.
KANT, Immanuel: Gesammelte Schriften, Berlín, Akademie der Wissenschaften, Walter de Gruyter
(AA), 1902ss.
KEMP SMITH, Norman: A Commentary to Kant’s Critique of Pure Reason, Londres, Macmillan,
1923.
MOLEDO, Fernando: Los años silenciosos de Kant, Buenos Aires, Prometeo Libros, 2014.
STEPANENKO, Pedro: Categorías y autoconciencia en Kant: Antecedentes y objetivos de la
deducción trascendental de las categorías, Ciudad de México, Universidad Nacional
Autónoma de México, 2000.
TORRETTI, Roberto: Kant: Estudio sobre los fundamentos de la filosofía crítica, Santiago de Chile,
Universidad de Chile, 1967.
VAIHINGER, Hans: Die transcendentale Deduktion der Kategorien in der 1. Auflage der Kr.d.r.V.,
Halle, Philosophische Abhandlugen, 1902.
VILLACAÑAS, José Luis: La formación de la Critica de la razón pura, Valencia, Universidad de
Valencia, 1980.
VLEESCHAUWER, Herman J. de: La déduction transcendantale dans l’œuvre de Kant, La Haya,
Nijhoff, 1937.
Revista de Estudios Kantianos ISSN-e: 2445-0669
Vol. 2, Núm. 2 (2017): 215-219 219 DOI 10.7203/REK.2.2.10763