ASAMBLEAS DE DIOS DE VENEZUELA
SEMINARIO EVANGELICO PENTECOSTAL
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Barquisimeto, Edo. Lara, Venezuela
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1. LA NATURALEZA DE LA SALVACION
ESTUDIO DEL TÉRMINO
Uso en el Antiguo Testamento
o YASHA’: Significa espacioso, amplio, en contraste con la estrechez o la
opresión. Por lo tanto habla de libertad de lo que amarra o restringe, por lo
tanto estaba asociado a rescate, liberación o darle amplitud o anchura. La
condición necesaria era la fe (Gn 15:6, Ex 14:31), pero esa fe era en el único
Dios verdadero (Nm 14:11, 20:12; 1 R 17:14, Sal 78:22, Sal 3:8)
Uso en el Nuevo Testamento
o SOTERIA: Denota liberación, preservación, salvación, se usa de liberación
material y temporal de peligros y aprehensión:
nacional (Lc 1.69: Hch 7.25);
personal
de la cárcel (Flp 1.19)
del mar (Hch 27.34:)
del diluvio (Heb 11.7)
liberación espiritual y eterna concedida inmediatamente por Dios a
aquellos que aceptan sus condiciones de arrepentimiento y fe en el
Señor Jesús, en quien únicamente se puede obtener (Hch 4.12), y en
base de la confesión de Él como Señor (Ro 1.16; Ef 1.13;);
experiencia presente del poder de Dios para liberar de la servidumbre
del pecado (p.ej., Flp 2.12, donde la referencia especial, aunque no
total, es al mantenimiento de la paz y de la armonía; 1 P 1.9).
en la septuaginta traduce muchas veces el termino Shalom: paz, integridad y
afines, por lo tanto habla de cura, recuperación, remedio, rescate o bienestar
El tema de esta sección es el siguiente: Lo que constituye la salvación, o el estado de
gracia.
1.1. Tres aspectos de la salvación.
Hay tres aspectos de la salvación, o del estado de gracia, y cada uno se caracteriza
por un vocablo que suministra una ilustración clara de la bendición: Justificación,
Regeneración, Santificación.
1.1.1. Justificación por el Juez.
Justificación es un término judicial o legal que nos recuerda una
escena
en los tribunales de justicia. El hombre, culpable ante Dios y
condenado, recibe la absolución, se le declara justo, en otras
palabras, es justificado.
1.1.2. Regeneración y adopción por el Padre.
La regeneración (la experiencia interna o interior) y la adopción,
nos sugiere una escena doméstica, del hogar. El alma, muerta en
delitos y pecados, necesita una vida nueva, la cual es impartida
mediante el acto divino de la regeneración. La persona se convierte
entonces en "hijo de Dios", y pasa a formar parte de su hogar o
casa.
1.1.3. Santificación por el Santo.
El vocablo santificación nos sugiere una escena en el templo, pues
el término está relacionado principalmente con la adoración a
Dios. Hecho justo en lo que a la ley de Dios respecta, y renacido
para vivir una vida nueva, el hombre queda desde ese momento
dedicado al servicio de Dios. Comprado mediante un precio, no se
pertenece a sí mismo; no abandona el templo (en sentido figurado)
sino que sirve a Dios noche y día (Lucas 2:37). Es santificado por
Dios, y se da a sí mismo Dios. El hombre salvado es entonces
aquél que ha cancelado su deuda con Dios, ha ajustado sus cuentas
con El, ha normalizado sus relaciones con el Hacedor, ha sido
adoptado en la familia divina y está ahora dedicado al servicio de
Dios. En otras palabras, su experiencia de la salvación, o estado de
gracia consiste en la justificación, regeneración (y adopción) y
santificación. Al estar justificado, pertenece a los justos; al estar
regenerado, es un hijo de Dios; al estar santificado, es un "santo"
(literalmente persona santa)...
Nótese también que las tres bendiciones fluyen o nacen de nuestra
unida con Cristo. El creyente es uno con Cristo en virtud de su
muerte expiatoria y de su Espíritu que imparte vida. Nos hemos
convertido en la justicia de Dios en El (2 Corintios 5:21); y por
medio de El tenemos el perdón de los pecados (Efesios 1:7); en El
somos nuevas criaturas, nacidos de nuevo a una nueva vida (2
Corintios 5:17); somos santificados en El (1 Corintios 1:2) y El ha
sido hecho para nosotros santificación (1 Corintios 1:30). El es la
"causa de eterna salud".
1.2. Salvación. externa e interna.
La salvación es tanto objetiva (externa) como subjetiva (interna).
a. La justicia es primero de todo cambio de posición, pero es seguida de
un cambio de condición. La justicia debe ser tanto atribuida o
imputada como impartida.
b. La adopción se refiere al hecho de conferir la dignidad de hijo de
Dios; la regeneración es la vida interior q4e corresponde a nuestro
llamado y nos hace participantes de la naturaleza divina.
c. La santificación es tanto externa como interna. En lo exterior, es la
separación del pecado y la dedicación a Dios; en lo interior, demanda
purificarse del pecado.
El aspecto exterior de la gracia es proporcionado por la obra
expiatoria de Cristo; el aspecto interno es la obra del Espíritu Santo.
1.3. Las condiciones de la salvación.
¿Qué se quiere decir por condiciones de la salvación? Se quiere decir los
requisitos en el hombre a quien Dios acepta por amor de Cristo, y en quien
deposita libremente las bendiciones del evangelio de gracia.
Las Sagradas Escrituras enuncian el arrepentimiento y la fe como condiciones
de la salvación; el bautismo en agua es mencionado como símbolo exterior de
la fe interna del convertido. (Cf. Marcos 1:15; Hechos 22:16; 16:31; 2:38;
3:19.)
El apartarse del pecado y allegarse a Dios son las condiciones y preparaciones para la
salvación. Hablando en sentido estricto ni el arrepentimiento ni la fe tienen mérito;
puesto que todo lo necesario para la salvación ha sido ya realizado para el penitente.
Mediante el arrepentimiento el penitente remueve el obstáculo que impide la
recepción del don; por medio de la fe acepta el don. Pero aunque el arrepentimiento y
la fe son obligatorios puesto que son ordenados, se insinúa la influencia auxiliadora
del Espíritu Santo. (Nótese la frase "ha dado Dios arrepentimiento". Hechos 11:18.)
La blasfemia contra el Espíritu ahuyenta a aquél que es el único que puede inspirar el
arrepentimiento del corazón, y por lo tanto no hay perdón.
¿Qué diferencia hay entre el arrepentimiento y la fe? La fe es el instrumento por
medio del cual recibimos la salvación, lo cual no se puede decir del arrepentimiento.
Asimismo el arrepentimiento está relacionado con el pecado y el remordimiento que
produce, mientras que la fe descansa o se apoya en la misericordia' de Dios.
¿Puede haber fe sin arrepentimiento? No; puesto que sólo el penitente siente la
necesidad de un Salvador y desea la salvación de su alma.
¿Puede haber arrepentimiento piadoso sin fe? Nadie puede arrepentirse en el sentido
bíblico sin fe-en la Palabra de Dios, sin creer en sus amenazas de juicio y promesas
de salvación.
¿Son la fe y el arrepentimiento simplemente condiciones preparatorias para la
salvación? Siguen también al creyente en la vida cristiana; el arrepentimiento se
transforma en fervor en pro de la purificación del alma y la fe trabaja en amor y
continúa recibiendo de Dios.
1.3.1. Arrepentimiento.
El arrepentimiento se ha definido de la siguiente manera: "Un dolor verdadero
por el pecado, acompañado de un sincero esfuerzo por dejarlo"; "dolor de
carácter piadoso por el pecado"; "la convicción de culpabilidad producida por
la aplicación de la ley divina al corazón, por el Espíritu Santo"; "sentir tanto
dolor que uno deja de pecar" (definición de un niño).
Tres elementos constituyen el arrepentimiento bíblico: el intelectual, el
emocional, y el práctico. Pueden ser ilustrados como sigue:
(1) Un viajero se da cuenta que se ha equivocado de tren; ese
conocimiento corresponde al elemento intelectual mediante el cual
una persona comprende, por la predicación de la Palabra, que no
está en buenas relaciones con Dios, que no ha ajustado sus cuentas
con el Señor.
(2) El descubrir que se ha equivocado de tren perturba al viajero..
Le produce disgusto, quizá temor. Eso ilustra el lado emocional
del arrepentimiento, que consiste de acusación a sí mismo, y dolor
sincero por haber ofendido a Dios (2 Corintios 7:10).
(3) Se baja; de ese tren en la primera oportunidad que tiene, y
sube al-que corresponde. Esto ilustra el aspecto práctico del
arrepentimiento, que encierra el volver por completo las espaldas
al pecado, y viajar en la dirección de Dios.
Un vocablo griego para el "arrepentimiento" significa literalmente "un cambio mental
o de propósito". El pecador convencido de su pecado se propone corregir su conducta
y volverse a Dios; el resultado práctico es que produce frutos dignos de
arrepentimiento (Mateo 3:8).
El hombre, por medio del arrepentimiento hace honor a la ley, así como por medio de
la fe hace honor al evangelio. ¿De qué manera el hombre hace honor a la ley por
medio del arrepentimiento? Arrepentido, lamenta haberse apartado del santo
mandamiento, y de haberse contaminado personalmente, como lo revela la ley; en la
confesión, reconoce la justicia de la sentencia; al enmendar su conducta o rectificarse,
se aparta del pecado y realiza todas las reparaciones posibles y necesarias según las
circunstancias.
¿De qué manera el Espíritu Santo le ayuda a una persona a arrepentirse? Mediante la
aplicación de la Palabra en la conciencia; influyendo en el corazón y fortaleciendo la
voluntad y la determinación de apartarse del pecado.
1.3.2. Fe.
En el sentido bíblico del vocablo, fe significa creencia y confianza. Es el
asentimiento de la mente o intelecto, y el consentimiento de la voluntad. Con
respecto al intelecto, es creencia en ciertas verdades reveladas, relativas a Dios
y a Cristo; con referencia a la voluntad, es la aceptación de estas verdades
según dirigen los principios de la vida. La fe intelectual no es suficiente
(Santiago 2:19; Hechos 8:13,21) para la salvación; una persona puede dar
asentimiento intelectual al evangelio, sin consagrar o dedicar su vida a él. La
creencia afectiva o del corazón es fundamental (Romanos 10:9). La fe de
carácter intelectual significa el reconocimiento de que el evangelio es verídico,
es una realidad; la fe afectiva o del corazón significa la dedicación voluntaria,
de la vida de uno a las obligaciones que están encerradas o incluidas en la
realidad del evangelio. La fe en calidad de confianza incluye asimismo un
elemento emocional; de ahí que la fe; salvadora sea un acto de la personalidad
toda, que abarca el intelecto, las emociones y la voluntad.
¿Es la fe una actividad humana o divina? El que se le ordene al hombre creer indica
que tiene la capacidad para creer, y la obligación de hacerlo. Todo hombre está
capacitado o dotado para depositar su confianza en alguien o algo, de manera que por
ejemplo, uno puede depositar la confianza en las riquezas, en el hombre, en amigos, y
así sucesivamente. Cuando la creencia se funda en la Palabra de Dios, y la confianza
reposa en Dios y en Cristo, luego tenemos fe salvadora. No obstante, se insinúa como
agente en la producción de la fe salvadora, la gracia auxiliadora del Espíritu Santo.
(Cf. Juan 6:44; Romanos 10:17; Juan 16:7-14.)
¿Qué es la fe salvadora? Se han proporcionado las definiciones siguientes: "La fe en
Cristo es una gracia salvadora en virtud de la cual recibimos la salvación, y asimismo
dependemos de El exclusivamente para la salvación, según se nos ofrece en los
Evangelios." Es el "acto del penitente sólo, según es ayudado especialmente por el
Espíritu Santo, y según deposita su confianza en Cristo". "El acto o hábito de la
mente del penitente, por el cual, bajo la influencia de la gracia divina, deposita su
confianza en Cristo en calidad de Salvador suficiente y único." "Una confianza
segura que Cristo murió por mis pecados y me am6, y se dio a sí mismo por mí."
"Significa creer, depositar la confianza en los méritos de Cristo, de que por amor a su
Hijo, Dios ciertamente está dispuesto a demostramos misericordia." "El acogerse del
pecador a la misericordia de Dios en Cristo."
¿Qué viene primero, la regeneración o la conversión? Operaciones que entraña la
conversión, son profundas y misteriosas, y por lo tanto no deben analizarse con
precisión matemática.
RESULTADOS DE LA SALVACIÓN
Perdón del Pecado
El creyente ya no carga sobre si el peso de su transgresiones (Salmos 32:1-2),
todas ellas han sido borradas gracias a la obra expiatoria de Cristo.
Libertad del Pecado
El Creyente ya no es mas esclavo indefenso de sus impulsos pecaminosos,
pues, el precio de su libertad fue pagado, ahora, puede vivir independiente de este.
El pecado solo tendrá el poder que este le otorgue, pero legalmente es libre de su
yugo (Romanos 6:14).
Vida victoriosa
El pecado lleva a la derrota, pero al ser libre del pecado y vivir separado de el,
lleva a una continua vida de victoria, ahora somos mas que vencedores y vivimos
de triunfo en triunfo y de victoria en victoria.
Liberación de la muerte
Muerte es separación, pero la salvación lleva a la integración.
HOMBRE SIN SALVACIÓN HOMBRE SALVADO
Consagrado a Dios, con comunión
Apartado de Dios
con Dios
Separado en si mismo En armonía consigo mismo
Separado de su entorno Integrado en un entorno especial
Destinado a estar separado eternamente Destinado a estar eternamente con
de Dios Dios
Vida eterna
Esto, es parte de la libertad de la muerte y habla de una hermosa, intima e
interminable comunión con Dios. Esta vida eterna la podemos disfrutar desde el
presente, pero será perfecta en el futuro; de manera que en las escrituras es
enfocada como un hecho presente, pero también como una promesa futura.
Unión Con Cristo
Puesto que Cristo llevo el castigo que nos correspondía, la clave de la salvación
está en nuestra unión con Él. E.F Kevan (Citado por Lacuela 1975) expone: “Esta
es la unión intima, vital y espiritual entre Cristo y su pueblo, en virtud de la cual
Él es la fuente de su vida y de su fortaleza, de sus bendiciones y de su salvación”.
El es la cabeza de la nueva Humanidad, de manera que en Él somos:
Aceptados (Efesios 1:6)
Arraigados, edificados y confirmados (Colosenses 2:7)
Hechos Justicia de Dios (2 Corintios 5:21)
Otros (Romanos 5:12-21; 1 Corintios 1:30, 15:22, 1 Tesalonicenses 4:14,16,
Apocalipsis 4:13).
Características de esta unión:
Es real (galatas 3:26-27)
Es Espiritual
2. JUSTIFICACION
2.1. La naturaleza de la justificación: absolución divina.
El vocablo "justificar" es un término judicial que significa, resolver, declarar
justo, o pronunciar sentencia favorable de aceptación La palabra se toma de las
relaciones jurídicas. En efecto, el culpable comparece ante Dios, el Juez justo. Pero
en cambio de una sentencia de condenación, recibe la absolución.
El vocablo "justificación" o "justicia" significan un estado de aceptación al cual
uno entra por la fe. Esta aceptación es un don gratuito de Dios, disponible por la fe en
Cristo (Romanos 1:17; 3:21,22). Es un estado de aceptación sobre el cual reposa el
creyente (Romanos 5:2)., Sin tener en consideración su pasado pecaminoso e
imperfección presente, tiene una posición completa y segura con relación a Dios.
"Justificado" es el veredicto de Dios, y nadie lo puede contradecir o negar (Romanos
8:34). La doctrina se ha definido de la siguiente manera: "La justificación es un acto
de la gracia libre de Dios, por medio de la cual perdona todos nuestros pecados y nos
acepta en calidad de justos ante su presencia, sólo en virtud de la justicia de Cristo
imputada o atribuida a nosotros y recibida por fe solamente." La justificación es
primordialmente un cambio de posición de parte del pecador; antes condenado, ahora
absuelto; antes bajo la condenación divina, está sujeto ahora al encomio o alabanza
divina.
La justificación abarca mucho más que el perdón del pecado y la eliminación de
la condena; en el acto de la justificación, Dios coloca al ofensor en la posición de
hombre justo. En algunos países el gobernador de un estado puede conmutar la pena
de un criminal, pero no puede devolverle a la posición de uno que jamás ha
quebrantado las leyes. Pero Dios puede hacer ambas cosas. Borra el pasado, es decir,
los pecados y ofensas, y luego trata a la persona como si nunca hubiera cometido
pecado en su vida.
2.2. La necesidad de la justificación: la condenación del hombre.
Una de las frases notables del libro es la siguiente: "La justicia de Dios." El
apóstol inspirado describe la clase de justicia que es aceptable ante Dios, de manera
que el hombre que la posee es considerado "justo" a la vista de Dios. Es la justicia
que resulta de la fe en Cristo. Pablo nos demuestra que todos los hombres necesitan la
justicia de Dios, puesto que la raza toda ha pecado. Los gentiles están bajo
condenación. Los pasos que condujeron a la caída son evidentes: una vez conocieron
a Dios (1:19,20), pero al no adorarle y servirle, sus mentes se oscurecieron (1:21, 22).
La ceguera espiritual condujo a la idolatría (v. 23), y la idolatría llevó a la corrupción
moral (w. 24-31). No tienen excusa, porque poseen una revelación de Dios en la
naturaleza, una conciencia que aprueba o desaprueba sus acciones (Romanos 1:19,20:
2:1.4, 15).
El judío está también bajo la condenación. Es cierto que pertenece a la nación
escogida, y ha conocido la ley de Moisés por centenares de años, pero ha violado esa
ley en lo que respecta a pensamientos, hechos y palabras. Capítulo 2. Pablo cierra las
puertas de la celda de condenación de la raza humana, con las siguientes palabras:
"Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que
toda boca se cierre, y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las
obras de la ley ningún
2.3. La fuente de la justificación: la gracia.
Gracia significa primordialmente favor, o disposición bondadosa en la mente de Dios.
Se ha denominado "pura bondad Y favor sin recompensa"; "favor inmerecido". Como
tal, la gracia no puede hacer deudor al hombre. Lo que Dios otorga, lo otorga como
don; no podemos resarcir a Dios, ni pagar por su gracia. La salvación es presentada
siempre como don, un favor inmerecido e impagable, un beneficio puro de Dios
(Romanos 6:23). El servicio cristiano, por lo tanto, no se hace en pago de la gracia de
Dios. El servicio es la forma cristiana de expresar nuestra devoción Y amor a Dios.
"Le amamos, porque él nos amó primero."
2.4. La base de la justificación: la justicia de Cristo.
¿De qué manera puede Dios tratar al pecador como una persona justa? Respuesta:
Dios le proporciona justicia. Pero ¿es justo dar el título de "bueno" y "justo" a uno
que no se lo ha ganado? Respuesta: El Señor Jesucristo lo ha ganado para el
pecador, y en representación de él, a quien declara justo "por la redención que es en
Cristo Jesús". La redención significa liberación completa por medio de un precio
pagado. Cristo obtuvo esta justicia para nosotros por medio de su muerte expiatoria;
"al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre".
2.5. El medio de la justificación: la fe.
Puesto que la ley no puede justificar, la única esperanza del hombre es una justicia
"sin la ley" (no una injusticia que sea ilegal, o una religión que nos permita pecar),
sino un cambio de posición y condición. Esta es la "justicia de Dios", es decir, una
justicia que Dios imparte; y es un don porque el hombre carece de la capacidad de
producirla o llevarla a cabo (Efesios 2:8-10). Pero un don debe ser aceptado. ¿De qué
manera entonces es aceptado el don de justicia? O, hablando en lenguaje teológico,
¿cuál es el instrumento por medio del cual el hombre se adueña de la justicia de
Cristo? Respuesta: "Por la fe de Cristo." La fe es la mano, por así decirlo, que toma o
recibe lo que Dios ofrece. El que esa fe es el agente de la justificación lo veremos por
los siguientes pasajes: Romanos 3:22; 4:11; 9:30; Hebreos 11:7; Filipenses 3:9 En
virtud de cierto medio, los méritos de Cristo le son comunicados al pecador, y este
recibe la salvación. Tal medio debe ser divinamente designado, puesto que debe
trasmitir aquello que sólo Dios otorga. Este medio es la fe, el principio de que se vale
la gracia de Dios para devolvemos la imagen y favor divino.
3. REGENERACION
3.1. La naturaleza de la regeneración.
La regeneración es un acto divino que imparte al creyente penitente una vida nueva y
más elevada en unión con Cristo.
El Nuevo Testamento describe la regeneración de la siguiente manera:
3.1.1. Un nacimiento.
Dios el Padre es el Procreador y el creyente es el que ha sido engendrado de
Dios (1 Juan 5:1) "nacido del Espíritu" (Juan 3:8), y "nacido de arriba",
Traducción literal de Juan 3:7. Estos términos se refieren al acto de gracia
creativa que hace al creyente hijo de Dios.
3.1.2. Una limpieza.
Dios nos salvó por "el lavamiento (literalmente, baño) de la regeneración"
(Tito 3:5). El alma fue completamente bañada o' limpiada de las inmundicias
de la vieja vida, y hecha vivir en novedad de vida, una experiencia
representada por el bautismo en agua (Hechos 22:16),
3.1.3. Una vivificación. .
Fuimos salvos no sólo por el "lavamiento de la regeneración", sino también por
la "renovación del Espíritu Santo" (Tito j:5). (Cf. Colosenses 3:10; Romanos
12:2; Efesios 4:23; Salmo 51:10.) La esencia de la regeneración es una nueva
vida impartida por Dios el Padre, por medio de Cristo y por la obra del
Espíritu. Santo.'
3.1.4. Una creación. :
El que creó al hombre en el comienzo, y alentó en su nariz soplo de vida, lo
recrea por la operación de su Espíritu Santo. (Cf. 2 Corintios 5:17; Efesios
2:10; Gálatas 6:15; Efesios 4:24; Génesis 2:7.) El resultado práctico es un
cambio radical en la naturaleza, el carácter, los deseos y los propósitos de la
persona.
3.1.5. Una resurrección.
Así como Dios proporcionó vida al barro o a .la arcilla sin vida, para que
tuviera conciencia del mundo físico, así también proporciona vida al alma
muerta en pecados y la hace consciente de las realidades del mundo espiritual.
(Cf. Romanos 6:4, 5; Colosenses 2:12, 3:1; Efesios 2:5, 6.) Este acto de
resurrección de la muerte espiritual es simbolizada en el bautismo en agua. La
regeneración es "ese gran cambio que Dios opera en el alma cuando le
comunica vida; cuando la hace resucitar de la muerte en el pecado, a una vida
de justicia" (Wesley).
3.2. La necesidad de la regeneración.
La entrevista de nuestro Señor con Nicodemo (Juan 3) proporciona un hermoso
fondo para el estudio de la materia arriba mencionada. Las palabras iniciales de
Nicodemo revelan cierto número de emociones que se debaten en su corazón; y la
declaración abrupta de nuestro Señor (v. 3) que parece ser un cambio repentino de
asunto, se explica por el hecho de que respondió al corazón del hombre, antes que a
las palabras de sus labios. Las palabras iniciales de Nicodemo revelan lo siguiente:
(1) Sed espiritual. Si el príncipe h1,1biera puesto en palabras el deseo de su alma,
hubiera podido decir: "Cansado estoy de estos servicios sin vida de la sinagoga; yo
asisto a ellos, pero salgo con tanta sed espiritual como cuando entré. lAy! La gloria se
ha apartado de Israel; no hay visión y el pueblo perece. Maestro, mi alma anhela la
realidad. Sé poco con respecto a tu personalidad, pero tus palabras han tocado un
lugar profundo en mi corazón. Tus milagros me convencen de que eres un Maestro
enviado de Dios. Quisiera plegarme a tu compañía." (2) Falta de profundidad de
convicciones. Nicodemo siente su necesidad, pero cree necesitar a un maestro, más
bien que a un Salvador. A igual que la mujer samaritana, quiere el agua de vida
(4:15), pero a igual que ella, debe comprender que es un pecador que necesita
limpieza y transformación (4:16-18). (3) Uno descubre en sus palabras un toque de
complacencia consigo mismo, natural en una persona de su edad y posición. Le diría
a Jesús: "Creo que has sido enviado a restaurar el reino de Israel, y yo he venido para
aconsejarte en el plan de operaciones e instarte a que adoptes ciertos
procedimientos." Con toda probabilidad dio por sentado que el ser un israelita, e hijo
de Abraham, serían requisitos suficientes para convertirse o transformarse en
miembro del reino de Dios.
REQUISITOS PARA EL ALCANCE DE LA SALVACIÓN
Existen dos requisitos que le permitirán al hombre el alcance de la salvación,
ellos son la fe y el arrepentimiento. Pearlman refiriéndose a la salvación como don de
Dios expone “mediante el arrepentimiento el penitente remueve el obstáculo que
impide la recepción del don; por medio de la fe acepta el don”. Para algunos también
existe un tercer requisito, este es: la perseverancia hasta el final de los salvos.
ARREPENTIMIENTO
El termino bíblico “arrepentimiento” es la traducción de una familia de
palabras que indican un regreso, un cambio de parecer, o un repudio del pecado para
volver a Dios; quiere decir literalmente percibir posteriormente Significa, por ello,
cambiar de opinión o el propósito, y en el Nuevo Testamento involucra siempre un
cambio a mejor, una enmienda. En El Antiguo Testamento, Puesto que Israel debe
a Dios obediencia absoluta y cae bajo juicio cuando se desvía, solo por el
arrepentimiento puede restablecer su relación favorable con Él, al exigir una
reorientación de todo el individuo que conduzca a la obediencia, confianza en Dios y
rechazo total a ídolo y dependencia de lo humano. El arrepentimiento demanda una
renovación del espíritu y del corazón (Ez 18.31); esto es posible solo como
consecuencia de la redención divina (Is 44.22; Jer 31.33; Ez 11.19; 36.26). En El
Nuevo Testamento Juan el Bautista continúa la demanda de arrepentimiento (Mt 3.8,
10) y asimismo Jesús (Mc 1.15; Lc 13.1ss), pero con mayor énfasis en la limpieza
interior y la totalidad de la demanda divina (Lc 14.33; Mt 18.3; Lc 5.32). En la
predicación de la iglesia apostólica el arrepentimiento es básico (Hch 3.19; 2 Co 7.9;
Heb 6.1; Ap 2.21; etc.) Este regreso a Dios (1 P 2.25) se basa en la obra de Cristo
(Hch 17.30); es a la vez una responsabilidad humana (Hch 8.22) y un don de Dios
(Ro 2.4; 2 Ti 2.25) mediante el Espíritu (Hch 10.45).
Elementos Del Arrepentimiento
A. Intelectual: Cambia nuestro punto de vista, en relación a la santidad de Dios
B. Emocional: Cambian nuestros sentimientos hacia el pecado
C. Practico: Cambia nuestra conducta.
El hijo prodigo ilustra a la perfección estos elementos del verdadero
arrepentimiento, donde el genuino pesar del arrepentimiento se demuestra al decidir
dar un giro a su vida “Me levantaré… iré…”
Causa del Arrepentimiento
El arrepentimiento, debido a lo oscuro del entendimiento del hombre sin Cristo
y de su incapacidad de percibir las cosas espirituales, solo puede ser efectuado
gracias a la obra de convicción que realiza el Espíritu Santo. La convicción realizada
por el Espíritu santo es diferente a la convicción a la que se llega por la conciencia
CONVICCIÓN PRODUCIDA POR LA CONVICCIÓN PRODUCIDA POR EL
CONCIENCIA ESPÍRITU
da testimonio de la ley da testimonio de la gracia
convicción legal Convicción evangélica
Lleva a la desesparecion Lleva a la esperanza
Convence del pecado cometido, de la Convence del pecado cometido, de la
justicia imposible, del juicio ineludible justicia imputada, del juicio cumplido
(En Cristo)
Características del Arrepentimiento
Está íntimamente unido a la fe, una fe que nos señala hacia Cristo.
Mas que una decisión momentánea es una actitud que debe durar hasta la muerte
FE
Hebreos 11:1 describe la fe como “seguridad” , de manera que la fe personal es
la confianza con que el pecador se adhiere a la fidelidad de Dios a su promesa de
justificar en Cristo al pecador. La fe, es entonces, la adhesión personal a la persona
de Cristo, y por consiguiente a su doctrina y a su obra, basada en la convicción de la
fidelidad de Dios a sus promesas e infundida por el espíritu Santo.
Elementos De la Fe
A. Intelectual: Parte del conocimiento de una verdad revelada (Jn 11:26)
B. Emocional: Implica una persuasión que lleva a una devoción amorosa, lo que
supone una nueva disposición de sentimientos (Salmos 119:32; Ezequiel 36:26),
esto ante la contemplación de la propia miseria y de la misericordia divina.
C. Voluntad: Lleva a ceder ante la maravillosa voluntad de Dios. Lo que implica
recibir a Cristo en nuestras vidas y entregarse totalmente a Él, sometiéndose a su
palabra, a su obra y a su gobierno (Jn 1:124:14, 5:43, 6:35, 37, Mt 11:28; Rm
8:14, Gal 2:20).
Clases de Fe
A. Fe Histórica: Consiste en aceptar hechos y verdades de las escrituras como reales.
B. Fe de milagros: es la persuasión de poder recibir o efectuarse un milagro por la
obra del Espíritu Santo.
C. Fe temporal: es una fe oportunista, que consiste en cierta persuasión del evangelio,
acompañada de emociones, pero sin verdaderas raíces en el corazón, que sigue sin
regenerar (Mt 13:20-21, Jn 2:23-25, Hch 8:13)
D. Fe de conciencia Cierta: es la seguridad de conciencia de obrar conforme a la
verdad del evangelio (Rom 14:23)
E. Fe Salvífica: Es la fe que nos lleva a los pies de Cristo como salvador
Descripciones Neotestamentarias de Fe
En el nuevo testamento la fe salvifica es descrita como:
Una mirada angustiosa a la cruz de Cristo (Jn 3:14-15)
Un hambre y sed de Cristo, el pan y agua de vida (Juan 4:14, 6:35, 50-58, Mt 5:6)
Un venir a Cristo, para entregarse a Él y ser recibido en su amistad y comunión
(Jn 5:40; 6:44,65, 7:37-38)
Un recibir a Cristo (Jn 1:12)
Un Ancla donde sujetar la seguridad de la vida eterna o un sólido fundamento
donde asentar todo el peso de nuestra miseria y de nuestra esperanza (Heb 11:1)
Objeto de la Fe
Cristo como salvador
Toda la revelación divina.
Bases de la Fe
Veracidad y fidelidad de Dios en conexión con sus promesas registradas en la
Biblia.
Testimonio interno del Espíritu Santo
LA CONVERSIÓN
La conversión es consecuencia de la fe y el arrepentimiento, por lo cual se
puede definir como el acudir a Dios y apartarse del pecado. Esto habla del momento
en el cual el pecador cambia del camino de pecado a la senda de justicia, pero
también suele referirse al arrepentimiento del creyente por algún pecado cometido
durante el progreso de su vida cristiana (Hechos 3:19, Mateo 18:3, Santiago 5:20).
La conversión describe el lado conductual de la salvación, el cambio en el
proceder del hombre convertido, en este proceso de cambios interactúan el poder de
Dios y el esfuerzo humano:
El lado divino de la conversión: Jeremías 31:18, Hechos 3:26
El lado humano de la conversión: Hechos 3:19, 11:18, Ezequiel 33:11,
Filipenses 1:12,13.
PERSEVERANCIA
El hecho de que los verdaderos creyentes tengan asegurada la salvación final
depende de la perserverancia en la gracia de Dios, lo cual es posible a través de la
operación continua del Espíritu Santo en el creyente, que mantiene una actitud sumisa
ante Dios.
¿Puede una persona Nacida de Nuevo perderse?
Veamos las siguientes afirmaciones Bíblicas:
En lo que depende de Dios
Nadie puede arrancarnos de las manos de Dios (Juan 10:27-29)
Nada nos separará del amor de Dios (Romanos 8:35-39)
Dios completará la obra que ha comenzado (Filipenses 1:6)
Él nos confirmará y guardará del mal (2 Tesalonisenses 3:3)
En lo que depende del Hombre
Puede poner la mano en el arado y volver atrás (Lucas 9:62)
El hombre es libre de dejar a Cristo según su voluntad (Juan 6:66-68), en este
sentido algunos:
o Se apartan de la fe (1 Timoteo 4:1)
o Caen en error (2 Pedro 3:17)
o No retienen su confianza (Hebreos 3:14)
o No perseveran hasta el fin (Mateo 24:13, Lucas 8:15)
De manera que se exhorta a:
Perseverar hasta el fin (Mt 24.13; Lc 8.15)
Estar firmes y retener la doctrina apostólica (2 Ts 2.15)
Retener la confianza en Dios (Heb 3.14). Dios fortalece a su pueblo
frente a las adversidades que pueden llevarlo a la apostasía (1 P 5.10; 2 Ts 2.16,
17).
Resistir al diablo (1 P 5.9)
En la confianza de Los miembros de la comunidad de fe se exhortan
los unos a los otros a permanecer en la fe (Hch 14.22; Heb 13).
LAS BUENAS OBRAS Y EL CREYENTE
Las obras, por muy buenas que sean no pueden cumplir con los requisitos que
demanda la ley divina, de manera que hacer buenas acciones nunca nos dará meritos
que nos haga merecedores de la vida eterna. (Lucas 17:10).
La salvación es tanto interna como externa, de manera que esta ha de
evidenciarse con obras dignas de nuestra vocación. Las buenas obras son necesarias
como manifestacion de una vida regenerada, no porque sean necesarias para merecer
la salvación, ni para conservar la salvación adquirida, sino porque son evidencia de
nuestra unión con Cristo, son fruto de esa unión (Juan 15:5). Vemos a un Dios que
espera de nosotros buenas obras y aprueba las que hagamos. Él recompensará aun
nuestras obras mas sencillas como dar un vaso de agua (Mt 10:41-42, 1 Cor 3:8, 14,
9:17, Col 3:24, 2 Tim 4:8, Ap 22:12). Estas buenas obras deben ser Fruto de un
corazón ya regenerado, no para cumplir la ley, sino para hacer la voluntada de Dios
(Mateo 15:9).
Un hombre impío puede hacer obras que para la óptica humana sean buenas,
pero estas tienen su recompensa en esta vida y no tienen ninguna trascendencia ante
Dios.