Universidad Nacional de Colombia
Historia sociocultural de Colombia
Christian David Beltrán Morales
Cod: 0473899
Antropologia II semestre
La casa santafereña siglo XIX
A pesar de que es poca la información que existe sobre la vivienda de Santa Fe de
Bogotá en el siglo XIX, es posible encontrar en algunas pautas e ideas de la concepción
cultural que tenía la vivienda en la sociedad colonial de la época, todo esto gracias a
crónicas, relatos y algunos cuadros realizados en su mayoría por extranjeros, que venían
de visita y dentro de su estadía decidían relatar o pintar el entorno de la ciudad.
Las construcciones en Santa Fe podían ser clasificadas en 3 clases: Las casas de uno o
2 pisos, las tiendas, y las casa de paja o bohíos que eran las más rudimentarias de todas
la mayoría de la población habitaba en las primeras que en su mayoría era de un piso las
cuales eran llamadas casa bajas, las casas altas como se conocía a las de 2 pisos estaban
principalmente en el centro de Santa Fe.
Las tiendas en su gran mayoría estaban dentro de la misma construcción de las casas,
pero los dueños construían puertas independientes al exterior y sellaban en muchas
ocasiones las puertas interiores para permitir que las tiendas fueran completamente
independientes, en la gran mayoría de las tiendas habitaban a la vez sus dueños o
arrendadores, muchas veces la tienda constaba de una sala y una alcoba mas aparte del
espacio dedicado a la venta.
La sala y el comedor eran espacios de gran importancia, ya que las dos pertenecían a la
parte abierta de la casa es decir eran los lugares donde se socializaba, se llevaban a cabo
tertulias, se recibían las visitas y se organizaban bailes y banquetes todas estas
actividades eran atendidas por la servidumbre o los esclavos, obviamente estas
actividades solo eran llevadas a cabo por las personas más ricas o pudientes de Santa Fe,
Los menos pudientes muchos de ellos Vivian en una sola habitación y en casos
extremos dormían en las mismas tiendas donde laboraban.
La rutina de la ciudad era laborar más o menos de 7 de la mañana a 12 del medio dia y
de allí la gente se desplazaba a sus casas a almorzar y tomar una siesta por lo tanto
volvían a sus labores alrededor de las 2 de la tarde culminando su labor diaria a las 6 de
la tarde hora en la cual llegaban a sus casas a compartir con su familia, en las noches no
había mucho movimiento ya que no existían bares ni cafés ni sitios de recreación como
ahora, es por ello que las casas tenían gran importancia ya que todas las reuniones se
llevaban a cabo en el interior de las mismas.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es que el agua debía ser recogida en las
fuentes principales y de allí ser llevaba a las casas, solo los más pudientes tenían un
sistema que les llevaba el agua hasta la fuente principal de su casa pero de allí seria
manejada con baldes ya que no había circuitos de tubería interna para las diferentes
partes de la casa, esto se evidencia ya que en la época ni siquiera existía la palabra
acueducto; En cuanto a los desechos estos eran arrojados a los arroyos en las horas de la
noche, o las personas se desplazaban a lugares alejados de su casa para arrojarlos.
Era muy común que todos se conocieran con todos dado el tamaño de la población y sus
distintos trabajos y medios económicos por ello las primeras direcciones eran
principalmente señas de negocios o lugares donde se debía preguntar finalmente por el
nombre de la persona que se quería visitar.
Al hacer un análisis de la importancia de la vivienda de un sistema social, económico y
cultural, salen a relucir temas centrales como el desplazamiento a sus sitios de trabajo ,
la individualidad y privacidad permitido por la vivienda, por ejemplo supongo que las
personas que tenían acceso al manejo de alcantarillado para el agua, no salían a traerla
desde la fuente haciendo más privadas algunas actividades como el baño, la preparación
de alimentos, la limpieza etc., pero a la vez podemos intentar mirar que implicaciones
sociales tendría esto a nivel de comunicación y colaboración entre las personas, para
nosotros puede ser algo muy superficial, porque ya estamos tan acostumbrados a
nuestros modernos modos de vida donde el agua llega y solo tenemos que abrir la llave,
pero cuando uno aveces viaja es cuando se evidencian están actividades como el recoger
leña para hacer el fuego, ir en busca de alguna fuente de agua y otros mas, que si
tuviéramos que hacerlo a diario nos cambiaria la concepción de ciertas cosas.
En otro análisis vemos que al igual que en el siglo XIX hoy en día el sector en donde se
vive y el tipo de vivienda siguen siendo muestra de estatus social y capacidad
económica, las viviendas siguen siendo muestras de confort y privacidad y de
organización social jerárquica.
Bibliografía:
María Astrid Ríos Durán, “Vivir en Santa Fe; una mirada a la cultura material en
Santa Fe de Bogotá.1800 -1830”, tesis de maestría en Historia, Universidad
Nacional de Colombia, Bogotá, 2007