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ABSTRACT Tesis La Identidad Cultural Argentina

Este documento trata sobre la relación entre la identidad cultural, el turismo y la recreación. Analiza la identidad cultural como un factor de atracción turística y como influye en las prácticas de ocio de una comunidad. También examina cómo la identidad cultural puede diversificar la oferta turística y recreativa de un territorio, al tiempo que evita la mercantilización de las prácticas culturales.

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ABSTRACT Tesis La Identidad Cultural Argentina

Este documento trata sobre la relación entre la identidad cultural, el turismo y la recreación. Analiza la identidad cultural como un factor de atracción turística y como influye en las prácticas de ocio de una comunidad. También examina cómo la identidad cultural puede diversificar la oferta turística y recreativa de un territorio, al tiempo que evita la mercantilización de las prácticas culturales.

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Tesis La identidad cultural, el turismo y la recreación” (Vallejo, Martín, 2015)

Universidad Nacional de Mar del Plata Facultad de Ciencias Económicas y Sociales


Licenciatura en Turismo.

ABSTRACT

El presente trabajo de investigació n pretende desarrollar el tema de la identidad cultural y su


relació n con la actividad turística, concibiendo a la misma como un proceso dialéctico. Es decir,
por un lado, se analizará a la identidad cultural como un factor de atracció n para el desarrollo de
actividades turístico recreativas, es decir como recurso turístico cultural. Por otra parte, se
considerará también có mo la identidad de una comunidad determinada, influye sobre las prá cticas
de uso del tiempo libre de las personas que portan dicha identidad.

El abordaje del tema de la identidad cultural desde un punto de vista recreativo es de relevancia
ya que, por una parte, constituye un elemento que puede diversificar la oferta turística y
recreativa de un territorio determinado, má s aú n teniendo en cuenta la tendencia del turismo a la
bú squeda de lo auténtico y lo diferente. 4

así como también como una forma de evitar la mercantilizació n de tales eventos. Esto ú ltimo, es
un aspecto de importancia capital ya que la “turistificació n” de las prá cticas relacionadas con la
identidad, las vacía de contenido y puede ocasionar no só lo la pérdida de significació n para el
grupo sino también la disminució n de su atractividad turística. 4
teniendo en cuenta que el conocimiento es la herramienta fundamental para implementar
acciones de conservació n y uso sustentable de los recursos.4

1.1-Noció n de cultura. 36

Ya en el siglo XX el antropó logo Bronislaw Malinowski, dentro del marco de la corriente


funcionalista que el mismo promovió , defina a la cultura de la siguiente manera: “ es el conjunto
integral constituido por utensilios y bienes de los consumidores, por el cuerpo de normas que rige
los diversos grupos sociales, por sus ideas y artesanías, creencias y costumbres; un vasto aparato
en parte humano y en parte espiritual con el que el hombre es capaz de superar los concretos,
específicos problemas que lo enfrentan.”1 Es posible observar como el funcionalismo sienta las
bases para una aproximació n má s totalizadora del concepto de cultura. 37

La cultura
Es así como la UNESCO, reconoce una tendencia hacia la bú squeda de una definició n
socioantropló gica del termino, que incluya los rasgos que definan a toda la comunidad
involucrada, integrando la multiplicidad de expresiones que tienen lugar en todo pueblo. Es decir,
definir la cultura como algo que incluya a todos y no solo a ciertos grupos de una sociedad, se

1
Di Tella, T. (2001) Diccionario de Ciencias Sociales y Políticas. Editorial EMECE. Buenos Aires.
tiende a una definició n que implique un mayor grado de tolerancia de las diferencias y evite la
imposició n y legitimació n de una forma de cultura sobre otras. 37

Hoy en día, el termino cultura tiene un sentido má s amplio que en sus orígenes, ya que reconoce
distintos tipos de culturas, sin sobrevaluar una (la cultura cultivada) en detrimento de otras
expresiones, sino que por el contrario, ademá s de ésta, integra a las culturas populares como otra
alternativa, ni mejor ni peor que la tradicional, sino simplemente diferente. La cultura popular
puede definirse como aquella distintiva de los grupos menos favorecidos de los bienes de
producció n, pero que no obstante forma parte del sistema má s amplio de la cultura total de un
pueblo determinado, caracterizá ndose por la espontaneidad de sus prá cticas y por provenir de un
á mbito no académico. 37

El antropó logo Melville Herskovits4 desarrollo una teoría de la cultura basado en una serie
proposiciones que se analizan a continuació n. En primer lugar, sostiene que la cultura se aprende,
es decir cada individuo accede a su cultura a través de un proceso de aprendizaje, el cual no solo
incluye la educació n impartida formalmente, sino también aquella que es recibida a través de
procesos inconscientes. Herkovits define el proceso mediante el cual los individuos aprenden
estos condicionamientos inconscientes como endoculturación. Este proceso contempla los
cambios que el hombre puede introducir en su cultura a través de la invenció n y acumulació n de
nuevos há bitos, capaces de ser transmitidos de generació n en generació n a través del lenguaje.
Este ultimo le permite al hombre poder transmitir simbó licamente experiencia. 38

Otro de los pilares de la teoría de este autor, es que la cultura se deriva de los componentes
bioló gicos, ambientales, ló gicos e histó ricos de la existencia humana. De esta forma se puede
encontrar una correlació n entre las características étnicas, las maneras de relacionarse del
hombre con el ambiente en funció n de las características de este ú ltimo, el devenir en el tiempo
de estas relaciones y las diferentes formas de expresió n cultural. 38
La cultura puede ser dividida en aspectos tales como el de la cultura material, las instituciones
sociales, los sistemas de creencias y control del poder, la estética y el lenguaje. Es necesario tener
en cuenta que cada uno de estos aspectos debe ser tenidos en cuenta en relació n al sistema al que
pertenecen y no como sistemas en sí mismos. Esta teoría establece el dinamismo y variabilidad de
la cultura.. 38

Finalmente, Herkovits afirma que la cultura es el medio por el cual es posible llevar a cabo el
proceso de socializació n del individuo que le permite integrarse al medio y le da sentido de
pertenencia, dotá ndolo a su vez de capacidad creadora. Es así como el individuo, llegado al mundo
con una carga instintiva genéticamente predeterminada que le permite inicialmente ajustarse a su
ambiente, va minimizando sus instintos a medida que aprende los comportamientos, pautas y
conductas propios del grupo al que pertenece que le permiten solucionar má s rá pidamente las
situaciones que se le presentan. Cuanto má s se base la conducta del individuo en el aprendizaje de
los patrones culturales, má s relegados quedará n los comportamientos instintivos. 39
La identidad en la actualidad. Diferentes enfoques.

El pensamiento postmoderno, plantea una revisió n del concepto de identidad en funció n del
nuevo contexto en el que se desarrolla la sociedad actual, caracterizado por la fragmentació n y la
incertidumbre acerca del futuro, dando lugar a la llamada cultura del desencanto. Podemos
destacar distintas concepciones de la problemá tica de la identidad, las cuales se expondrá n a
continuació n.

a) Concepció n ontoló gica o esencialista. “La identidad es un conjunto de notas distintivas


de cará cter territorial, lingü ístico, histó rico, político, econó mico y se resuelven en un
estilo cultural ú nico”.9 Esta concepció n pone énfasis en los aspectos está ticos de la
identidad, es decir tiende a paralizarla en un momento histó rico dado y trata de
mantenerla inmutable a lo largo del tiempo. Esta es pues la principal limitació n de este
enfoque, ya que no toma en cuenta como parte de la identidad de una comunidad, los
procesos de cambios socioculturales, que son indisociables de dicho concepto. La
identidad no puede ser anclada a un determinado momento histó rico de una
comunidad.

b) Concepciones Diná micas. En este caso es necesario tener en cuenta la existencia de dos
“subenfoques”. 1- Concepció n dialéctica. Incorpora la idea de identidad como
construcció n, teniendo en cuenta la diná mica del cambio cultural que indefectiblemente
terminara por afectar a aquella. Define a la identidad a partir de la relació n del grupo
con los demá s, es decir a partir de la oposició n, la identidad del grupo es percibida en
funció n de las diferencias que este tiene con los otros grupos. De esta manera una
comunidad no es identificada por lo que es en si misma, sino por aquellos aspectos que
la oponen a otros grupos. He aquí la limitació n fundamental de esta visió n.

c) Concepció n proteica o multiforme. Segú n esta corriente la identidad de un grupo va a


estar dada por afirmació n y no por oposició n, o sea, que la identidad va a surgir por el
hecho de compartir ciertos elementos culturales comunes y no por las diferencias que
se tengan con otros grupos. En este caso se hace hincapié en las características del
propio grupo. La identidad seria entonces “el resultado de un proceso histó rico
selectivo u profundamente diná mico, resuelto a través de identificaciones siempre
temporales, nunca permanentes”.2

Este ú ltimo enfoque al que se hace referencia es el que expresa má s claramente la visió n
postmoderna de la identidad, en la cual se propone como característica sobresaliente de la
identidad, la adaptabilidad, es decir una capacidad de reordenamiento constante de los elementos
constitutivos de la misma para responder a los desafíos planteados por el contexto.

2
Recondo, G. (1997) Identidad, Integración y Creación Cultural en América Latina. El Desafío del Mercosur. UNESCO.
Editorial de Belgrano. Buenos Aires.
Identidad cultural

Cheikh Anta Diop3, desarrolla el concepto de identidad sobre la base de tres pilares
fundamentales, que son el factor histó rico, el lingü ístico y el psicoló gico. La identidad cultural de
un pueblo va a estar condicionada en primer lugar por un pasado compartido, es decir por una
historia comú n que la brindara al grupo un cierto grado de cohesió n y de integridad frente a
eventuales intentos de desestabilizació n. El factor histó rico se encuentra íntimamente relacionado
con la tradició n, esta “consiste en un conjunto de formas de actuar en lo familiar, lo social, lo
político y los valores culturales y éticos asociados a esas formas, que han regido por mucho tiempo
en un país o regió n, y que son aceptados independientemente de su razonabilidad y adaptació n a
las circunstancias del momento”. P. 45

Otro factor que determina la identidad cultural es el lenguaje, el hecho de compartir un lenguaje
comú n, también le brinda al grupo cohesió n. // El lenguaje ademá s, permite, a través de la
historia oral, la transmisió n de las experiencias y de la tradició n de una generació n a otra, es decir
que posibilita la continuidad histó rica de ciertas prá cticas que afianzan la identidad del grupo en
cuestió n. 45

Finalmente, el tercer factor constitutivo de la identidad es el factor psicoló gico, que es aquel ligado
a las estructuras psíquicas má s o menos permanentes en el grupo. Esto tiene que ver con las
constantes culturales, que son aquellos rasgos culturales del grupo que pese a los continuos
cambios que éste va experimentando, permiten reconocerlo a lo largo del tiempo 45

Sentido Sincró nico y Diacró nico de la Identidad Cultural


Al afirmar que la identidad cultural va a estar dada por aquel conjunto de creencias, pautas,
valores, instituciones y objetos que dará n sentido a un grupo determinado, podemos inducir que
la identidad cultural dará lugar a un patrimonio cultural. El patrimonio cultural puede ser
analizado también en funció n del sentido sincró nico y diacró nico de la identidad respectivamente.
En el sentido sincró nico, se trata de un patrimonio distintivo, mientras que en sentido diacró nico
se trata de un patrimonio tradicional. 47
Así como se hacía referencia a los modelos de singularidad y autenticidad en el proceso de
identificació n, de manera aná loga la identidad cultural puede ser entendida en dos sentidos, el
sincró nico y el diacró nico. De esta manera un grupo cultural se identifica en sentido sincró nico, a
partir de la singularidad, es decir a partir de las diferencias que posee con otros grupos. En cambio
en sentido diacró nico un grupo se identifica a través de su autenticidad, es decir a partir de la
conservació n a través del tiempo, de sus rasgos culturales característicos.

Tiempo libre, recreación y turismo

3
Diop, C. Los tres Pilares de la Identidad Cultural. En: El Correo de la UNESCO Agosto/ Septiembre 1982.
Tanto la recreació n como el turismo, requieren la existencia de un tiempo físico y un espacio en el
cual llevarse a cabo, es por ello que en primer término, antes de hablar de recreació n y turismo, se
abordará la definició n de tiempo libre. Segú n F. Munné:

“el tiempo libre está constituido por aquel aspecto del tiempo social en el que el hombre
autocondiciona, con mayor o menor nitidez, su conducta personal y social. Sin embargo, lo
que le define como tal tiempo libre es el tiempo ocupado por aquellas actividades en las
que domina el autocondicionamiento, es decir en las que la libertad predomina sobre la
necesidad.”4

Es posible observar un elemento fundamental inherente al tiempo libre que sobresale en esta
definició n: el autocondicionamiento. Vale aclarar que ningú n aspecto del tiempo social del hombre
es totalmente auto condicionado, ni siquiera el tiempo libre, sino que se conjugan de manera
alternada dosis mayores y menores de auto y heterocondicionamiento. 50

El tiempo libre es aquel en el cual el primero prevalece sobre el segundo. M. Dumazedier, define el
tiempo libre como “el conjunto de ocupaciones a las que puede entregarse el individuo para
descansar, para, voluntariamente, divertirse, ampliar su informació n, su educació n o su
participació n social al margen de las obligaciones profesionales, familiares y sociales” 5 Esta
concepció n incluye tres elementos bá sicos: el descanso, la diversió n y el desarrollo de la
personalidad. En relació n al primer elemento, el descanso, se encuentra relacionado con la
necesidad del individuo de reponerse de la fatiga física que implica la labor diaria. La diversió n,
implica la posibilidad de romper con la rutina y hacer algo distinto. Finalmente, el desarrollo de la
personalidad, está ligado a la liberació n de la capacidad creadora del hombre, con el solo objeto de
enriquecerse a sí mismo. P. 50

La recreació n incluye un conjunto de actividades que se llevan a cabo por el solo hecho de
hacerlas, por la actividad en sí misma y no por una finalidad practica o econó mica. Formalmente,
la recreació n “es una actividad que no se realiza con el fin específico de obtener alguna
recompensa aparte de sí misma, que se practica habitualmente en las horas libres, y que ofrece al
hombre la oportunidad de dar salida y expresió n a sus necesidades físicas, mentales o creadoras, y
a la que se dedica por un deseo interior y no por compulsió n externa”6 p. 51

TURISMO

Segú n A. Mathienson y G. Wall7, el turismo consta de tres elementos: el elemento diná mico, el
está tico y el consecuencial. El elemento dinámico es aquel relacionado con la demanda y con el
desplazamiento generado por el hecho turístico, definida como el nú mero de personas que viajan
4
Munné, F. (1995) Psicosociología del tiempo libre. Un enfoque critico. Editorial Trillas.
5
Romero H. (1977) Sociopsicología del tiempo libre. Ediciones Daimon de México S.A.
6
Romero H. (1977) Sociopsicología del tiempo libre. Ediciones Daimon de México S.
7
Mathienson Y Wall (1990) Turismo. Repercusiones económicas, físicas y sociales. Editorial Trillas.
o desean viajar con una finalidad turística, e integrada por tres componentes, la demanda actual
(aquella gente que comú nmente viaja), la demanda potencial (aquella que posee la motivació n de
viajar pero por algú n motivo no lo hace) y la demanda diferida (incluye a aquellas personas que
podrían viajar pero que no se encuentran motivadas para hacerlo). Es importante por lo tanto
identificar cada uno de estos componentes de manera de generar las acciones de promoció n y
comercializació n segú n las características de cada grupo. 52
El turismo, como forma particular de recreació n, va a estar influido en términos generales por los
mismos determinantes de esta ú ltima, como son los ingresos de la demanda, el deseo de escapar a
las presiones de la vida cotidiana, el desarrollo del transporte y el nivel de educació n, que genera
curiosidad en las personas de conocer lugares, culturas y gente nueva. 52
El elemento estático se relaciona con el permanecer en el destino, y aquí es imprescindible la
comprensió n del concepto de capacidad de alcance. La capacidad de alcance o capacidad de carga
es el nú mero má ximo de personas que pueden permanecer en un mismo sitio sin que ello altere
las condiciones físicas o sociales del lugar y sin que se vea afectada la experiencia de los visitantes.
Esta capacidad va a estar dada por las características del turista, así como también por las
cualidades especificas del destino. 52
Finalmente el elemento consecuencial, se relaciona con las repercusiones de cará cter físico,
social o econó mico que se generan como consecuencia del turismo. Es importante aclarar que cada
uno de estos subsistemas posee su propia capacidad de alcance y que por lo tanto debe hallarse un
equilibrio que asigne la misma prioridad a todas ellas. 52

Para que el recreacionista y el turista puedan visitar los atractivos es necesario contar con
equipamiento e instalaciones adecuadas. Estas involucran aquellos servicios específicos que se
prestan al visitante, así como las instalaciones de apoyo que permiten el desarrollo de las
actividades recreativas en el destino. 53
Por otra parte, el atractivo debe ser accesible al turista desde el punto de vista físico, y el destino
debe brindar las condiciones de seguridad e higiene bá sicas para asegurar la permanencia del
visitante en el destino. Esto requiere una infraestructura, que preste los servicios de apoyo al
sistema turístico. La infraestructura, de acuerdo con su localizació n se divide en interna, situada
dentro de los límites del destino turístico, o externa, que incluye los sistemas que permiten
comunicar un destino con otro o con el centro emisor. 53
Es imposible dejar de lado a la comunidad local como un actor fundamental del sistema turístico, y
menos aun teniendo en cuenta el eje del presente trabajo. La comunidad local o comunidad
receptora está conformada por aquellas personas que residen de forma permanente en el destino
turístico, y pueden dividirse en dos grandes grupos: aquellos relacionados directamente con el
turismo y aquellos que se relaciona con la actividad turística de manera indirecta. 53
A los fines del presente trabajo de investigació n, se hace necesario establecer las diferencias entre
las actividades recreacionales, las actividades turísticas y las actividades recreativas.
La actividad recreacional es aquella que la persona realiza en su lugar de residencia o en el
entorno inmediato, es decir sin que existe un desplazamiento real y en un lapso de tiempo
limitado por las tareas cotidianas.
La actividad turística, por su parte implica su realizació n en un sitio distinto al de residencia
habitual del individuo que la lleva a cabo, y en un tiempo libre mayor y con mayor continuidad

MOTIVACIONES HACIA LA ACTIVIDAD TURÍSTICA


Una de las teorías de estudio de las motivaciones turísticas, es la desarrollada por R. McIntosh,
quien identifica cuatro factores:
1- Motivaciones físicas: que incluyen las relacionadas con el descanso físico, participació n en
deportes, recreació n en playas, entretenimiento relajante, y otras motivaciones
relacionadas directamente con la salud. Entre las razones adicionales se contarían las
recomendaciones o las ó rdenes del médico para acudir a centros de salud, balnearios de
aguas medicinales, exá menes médicos y actividades similares de tratamiento de salud.
Todas estas motivaciones tienen un aspecto en comú n: reducir la tensió n mediante
actividades físicas.

2- Las motivaciones culturales se identifican por el deseo de conocer otros países, así como su
mú sica, arte, folclore, bailes, pintura y religió n. P. 54

3- Las motivaciones interpersonales incluyen el deseo de conocer a nuevas personas, visitar


amigos o familiares, salir de la rutina, alejarse por poco tiempo de la familia y del lugar
donde se reside, o hacer nuevas amistades. P. 54

4- Las motivaciones de status y prestigio se refieren a las necesidades del ego y al desarrollo
personal. Dentro de esta categoría se incluyen viajes relacionados con los negocios,
convenciones, estudios, pasatiempos y educació n. El deseo de reconocimiento, atenció n,
apreciació n y buena reputació n, puede satisfacerse a través de los viajes.8 P. 54

A partir de la teoría de la jerarquía de las necesidades de Abraham Maslow, J. Montaner


Montejano21 desarrolla una teoría de las motivaciones turísticas en las que reconoce los
siguientes factores:
a) Motivaciones físicas: tienen como objetivo reducir la tensió n mediante actividades físicas y
conseguir nuevamente el equilibrio físico y psíquico tras un periodo de trabajo, gracias al
descanso.
8
McIntosh, R. Y Gupta, S. (1983) Turismo. Planeación, administración y perspectivas. Limusa. México.
b) Motivaciones culturales: se identifican con el deseo de conocer otros países con otras
culturas.

c) Motivaciones sociales: incluyen el deseo de conocer nuevas personas, visitar amigos o


familiares. Implican la satisfacció n de la necesidad de interactuar con otras personas.

d) Motivaciones de cambio de actividad y de lugar geográ fico: implican salir de la rutina, del
trabajo de la actividad diaria.

e) Motivaciones de status y de prestigio: Se refieren a las necesidades del ego y al desarrollo


personal, son viajes relacionados con los negocios, convenciones, estudios, educació n.

f) Motivació n de diversió n y esparcimiento: muchas veces unidas al descanso, implican el


desarrollo de actividades lú dicas. 55

Estas teorías acerca de la motivació n turística, son só lo dos de las tantas que se han desarrollado
sobre este tema, algunas má s generales que otras, pero con mayor o menor grado de
desagregació n, todas generalmente reconocen motivaciones de viaje similares. Por otra parte, la
mayoría de los autores coinciden en afirmar que al momento de tomar una decisió n con respecto
al viaje suelen influir má s de una motivació n. Así mismo es fundamental la comprensió n de los
factores motivacionales del turista, así como de los demográ ficos y socioeconó micos, para poder
no solo ofrecerle un producto turístico o recreativo adecuado capaz de satisfacer sus expectativas,
sino también para seleccionar los medio de promoció n má s eficientes de acuerdo al perfil del
recreacionista que le permitan al prestador del servicio turístico llegar a la demanda. 55

TIPOS DE TURISMO
Analizadas las motivaciones que impulsan a una persona hacia la actividad recreativa y/ o
turística, surgen una multiplicidad de opciones de viaje y recreació n que buscan satisfacer estas
demandas. McIntosh y Gupta9, siguiendo a Smith agrupan esta variedad de opciones en seis
categorías de turismo:
Turismo étnico, significa viajar con el propó sito de observar las expresiones culturales y los estilos
de vida de pueblos verdaderamente exó ticos. Las actividades de destino típicas incluirían visitas a
los hogares nativos, asistencia a danzas y ceremonias y la posible participació n en rituales
religiosos.
Turismo cultural, significa viajar para experimentar y, en algunos casos, participar en un estilo de
vida a punto de extinguirse que se remonta a los inicios de la memoria humana. Lo pintoresco y el

9
McIntosh, R. Y Gupta, S. (1983) Turismo. Planeación, administración y perspectivas. Limusa. México.
color local en el lugar de destino son los principales atractivos. Las actividades incluyen casi
siempre degustació n de comidas típicas, participació n en festivales regionales, representaciones
folcló ricas, artes y artesanías a la “moda antigua”.
Turismo histó rico, o el circuito de museos y catedrales que recuerdan glorias del pasado. Este
turismo se facilita porque las atracciones, en general, se encuentran en las grandes ciudades o son
accesibles desde estas y es fá cilmente adaptable al turismo organizado.
Turismo ambiental, el turista se traslada a zonas remotas para apreciar sitios de gran valor
natural. El propó sito del viaje es regresar a la naturaleza y apreciar la relació n entre el hombre y la
tierra. Este tipo de turismo es fundamentalmente de cará cter geográ fico.
Turismo recreativo, gira en torno a la participació n en deportes, bañ os curativos, bañ os de sol y
contactos sociales en un ambiente tranquilo.
Turismo comercial, comprende el circuito de convenciones, reuniones o seminarios. Los viajes de
negocios se suelen combinar con uno o má s de los tipos de turismo señ alados.
Si bien McIntosh, establece una diferencia entre el turismo étnico, el cultural y el histó rica, se
consideraran estos tres como turismo cultural, teniendo en cuenta la má s amplia acepció n del
término cultura. A continuació n, se caracterizara con mayor profundidad esta modalidad de la
practica turístico/ recreativa.

TURISMO CULTURAL
En este apartado se considerara el turismo cultural, a pesar de que el énfasis de la presente
investigació n, tal como fuera aclarado oportunamente versara sobre la recreació n, dado que la
mayor parte de las consideraciones que se hará n sobre este tipo de turismo pueden ser
perfectamente aplicadas de manera aná loga a la recreació n basada en motivaciones de índole
cultural:
“El turismo cultural puede definirse como un desplazamiento cuya motivació n principal es
ampliar sus horizontes, buscar conocimientos y emociones a partir del descubrimiento de
un patrimonio y de su territorio, aunque por extensió n incluye otras formas de turismo que
comprenden instancias culturales sin ser la motivació n principal, es decir donde supone
practicas ocasionales.”10

Para poder tener lugar, el turismo cultural se vale del patrimonio cultural de la regió n en cuestió n,
este patrimonio va estar constituido por todos aquellos elementos tanto de cará cter material
como inmaterial que conforman la identidad del grupo involucrado, el cual es heredado de sus
antepasados, enriquecido, trasformado y legado a generaciones futuras. Esta diná mica es lo que
caracteriza a una comunidad, diferenciá ndola de otras y haciéndola por lo tanto atractiva,
10
Mantero J. C. “Turismo cultural, Puesta en valor de la Cuenca del Salado”. en: Revista Aportes y Transferencias (2002) –
Tiempo Libre, Turismo y Recreación, Año 6 Volumen 1. Centro de Investigaciones Turísticas UNMDP
suscitando la curiosidad y la necesidad de su conocimiento, dando lugar al hecho del turismo
cultural. El patrimonio cultural por su parte estará constituido por un patrimonio tangible, aquel
que posee entidad física, tal como los edificios, monumentos, museos, sitios arqueoló gicos, objetos,
etc.; y ademá s por un patrimonio intangible, el cual no posee evidencia física concreta y que estará
comprendido por los usos y costumbres, festividades, creencias, entre otros elementos.
ra que un fenó meno de turismo cultural se produzca, segú n Max Querrien11, es necesaria la
convergencia de tres factores:
A) Encontrar al grupo de turistas adecuado; es decir identificar un grupo de turistas con una
motivació n especifica a los cuales les pueda ser ofrecido un producto de turismo cultural.
Este es posible determinarlo ya sea porque existe un grupo que explícitamente lo esté
demandando, o bien se puede identificar a ese grupo a través de estudios de mercado, que
permitan reconocer un nicho de mercado con la necesidad de un producto de turismo
cultural. En este tipo de turistas o recreacionistas es muy importante recabar la mayor
informació n posible sobre el lugar que visitará n a fin de poder comprender mejor lo que
observará n.

B) Contar con una buena planificació n y promoció n: es necesario prestar especial atenció n a la
planificació n del itinerario de manera que permita una aproximació n paulatina a los
recursos que este incluya. Esto posibilitará una mejor interpretació n de lo que se está
visitando, ya que demanda un cierto tiempo para poder conectarse con lo cotidiano del
lugar que se visita. La promoció n también debe considerarse de manera específica,
teniendo en cuenta las particularidades del turismo cultural. Debe procurar captar el
interés del pú blico al que va dirigido, así como también debe prestarse especial atenció n a
la calidad y oportunidad de la informació n brindada en el destino.

C) Conocer los elementos u objetos culturales, esto implica fomentar la visita de estos sitios
por parte del turismo de manera de mantenerlos en uso permanente y mediante este
garantizar los recursos econó micos para su subsistencia. Pero por otro lado el
conocimiento de estos lugares contribuye a su valoració n tanto por parte de los turistas,
pero fundamentalmente de los residentes, confiriéndoles significació n en el marco de su
identidad cultural. P. 58

La demanda de turismo cultural, reconoce dos tipos de turistas 12: asiduos y ocasionales, cuya
diferencia radica en la persistencia o en la incidencia de su interés por la cultura. Los asiduos o
persistentes pueden ser clasificados a su vez en especialistas o generalistas. Los primeros, se
interesan por un tema en particular y definen el destino en funció n del tema en cual se
especializan. Los ú ltimos en cambio, está n motivados por varios temas, su interés es diverso y por
lo tanto define la actividad en cualquier destino turístico. Esta tipología es posible situarla entre
11
Recopilación de textos de la cátedra de Recursos Culturales. Unidad 2. Mar del Plata. (1997)
12
Mantero J. C. “Turismo cultural, Puesta en valor de la Cuenca del Salado”. en: Revista Aportes y Transferencias (2002) –
Tiempo Libre, Turismo y Recreación, Año 6 Volumen 1. Centro de Investigaciones Turísticas UNMDP
dos polos, un polo selecto, en cual se podría ubicar a visitante asiduo, que constituye una clientela
exclusivamente cultural, cuyo viaje no es otra cosa que una extensió n en otro lugar de prá cticas
culturales permanentes y pluridisciplinarias que, en consecuencia, adopta una estrategia de viaje
que le permite satisfacer sus intereses, en tanto su viaje se asemeja a un culto y su disposició n es
similar a la disposició n del peregrino. Este tipo de turista suele adoptar una actitud respetuosa
buscando penetrar en los lugares antes que apropiarse de los mismos, torná ndose usuario
insaciable dispuesto a descifrar nuevos sitios. 58

Los recursos culturales pueden clasificarse de acuerdo a distintos criterios. De esta manera si se
tiene en cuenta el ser intrínseco del recurso podemos dividirlos en materiales e inmateriales,
segú n posean o no, entidad física. De acuerdo a su ubicació n se los puede considerar como
urbanos o rurales; en muebles o inmuebles segú n su posibilidad de ser transportados. Si se
analiza la funcionalidad, es posible encontrar recursos con una funcionalidad natural, es decir
aquellos que desempeñ an la funció n para la cual fueron creados, o bien recursos con una
funcionalidad adquirida, que han adoptado pero que no es la original. (p. 59).

Tal como se mencionó anteriormente, tanto los recursos naturales como los culturales puede
desagregarse en diferentes categorías, es así como en el caso de los recursos culturales podemos
encontrar:
1. Museos: baluartes del mundo del pasado, también sin exponentes de la vida de la naturaleza,
sus misterios y su evolució n. Las colecciones de objetos contenidos en los museos son
elementos fundamentales en el desarrollo cultural del mundo moderno.
2. Monumentos: ya sean estatuas, inscripciones, sepulcros, son obras erigidas en memoria de un
acto heroico o para manifestar algú n acontecimiento singular.
3. Sitios y Lugares Histó ricos: unidos y muchas veces contenedor del ítem anterior son pilotes de
la civilizació n contemporá nea.
4. Folklore: conjunto de manifestaciones populares, sus costumbres, sus creencias y demá s
elementos constitutivos del genio, el saber y el idioma nacional.
5. Realizaciones contemporá neas: si el ítem anterior mira al pasado, estas concreciones miran al
futuro. Hacen evidentes los avances del hombre forjando su porvenir y pone de manifiesto los
deseos de la sociedad actual.
6. Ruinas y Lugares arqueoló gicos: monumentos, inscripciones, esculturas, objetos de arte,
industriales, etc., que se conservan mas o menos intactos. Mediante ellos se aspira a conocer la
vida de los antiguos.13
Los recursos culturales presentan una serie de problemá ticas que es necesario abordar:
a) Emplazamiento: los recursos culturales forman parte de la oferta turístico- recreativa y
como tales no pueden ser trasladados hacia el lugar en que se encuentra la demanda, se
13
Recopilación de textos de la Cátedra de Recursos Culturales. (1997) Los Recursos Culturales, características generales
Unidad 2. Mar del Plata.
encuentran fijados al lugar y los consumidores debe trasladarse hacia ellos para
conocerlos. 60
b) Preservació n: en este aspecto cabe diferenciar el grado de complejidad que supone la
preservació n ya sea que se trate de recursos culturales muebles o inmuebles. En el primer
caso a poder ser transportados, se los puede ubicar en un ambiente con condiciones
controladas para evitar su deterioro.
c) Capacidad de carga: tanto la capacidad de carga física como la psicoló gica dependerá del
recurso en particular afectado. 60

d) Comercializació n: se torna un verdadero problema cuando se trata de promocionar


aspectos intangibles de una cultura, es muy difícil transmitir a través distintos medios
como, por ejemplo, los grá ficos, la esencia de una cultura. Esto no implica que sea
imposible, sino que es necesario prestar especial atenció n en este aspecto y utilizar las
estrategias de comercializació n má s adecuadas segú n el recurso que se desee promover. 60

e) Capacidad participativa: los recursos culturales materiales suponen, muchas veces, una
actitud de tipo contemplativa por parte del visitante, en cambio aquellos recursos de
cará cter intangible predisponen a una participació n activa y un mayor compromiso del
turista.

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