FACULTAD DE AGRONOMIA
DEPARTAMENTO ACADEMICO DE CIENCIAS AGRARIAS
FISIOGRAFIA PARA ESTUDIO DE SUELOS
ALUMNO: CONTRERAS MORENO, Julio Kevin
MORI NAZARIO, Alexander Piero
CURSO: ESTUDIO INTEGRADO DE SUELOS
DOCENTE: ZAVALA SOLORZANO, José Wilfredo
CICLO: 2021-I
TINGO MARIA - PERU
2021
I. INTRODUCCION
El estudio de la fisiografía, es necesario e imprescindible para el estudio de
suelos, debido a la fisiografía involucra la descripción de la naturaleza a partir del
estudio del relieve y la litosfera, en conjunto con el estudio de la hidrosfera, la
atmosfera y la biosfera. (Villota, 1989). Todo estos factores influencian en la
formación del suelo.
Por ejemplo, una montaña con una misma litología puede contemplar tres zonas
de vida, y en cada uno de estas zonas el suelo presentara diferentes
características y diferentes clasificaciones, así como una potencial de uso. De ahí
la necesidad de realizar una descripción de la fisiografía como base para los
estudios de suelos.
Todo estudio fisiográfico tiene como objetivo fundamental reconocer y delimitar las
diferentes formas de tierra, así como los rasgos generales del modelado de la
zona. La información fisiográfica suministra apoyo a otras disciplinas como son a
la Edafología, por la estrecha relación que existe entre el suelo y la fisiografía; al
Ecólogo proporcionándole elementos de juicio sobre las características físicas de
las distintas zonas de vida; al Forestal por la correlación existente entre las formas
de tierras y el tipo de bosque, al Hidrólogo para definir patrones de drenaje; etc.
Para llevar a cabo el análisis fisiográfico, se requiere de información acerca de
climatología, geología, geomorfología, y de otros insumos que van cobrando
importancia, a medida que el nivel de detalle aumenta.
Objetivos
- Identificación, delimitación y caracterización de las unidades
fisiográficas, y que servirá como base para correlacionar con los
estudios de suelos
1.1. Clasificación fisiográfica
Es un sistema de clasificación que posibilita estudiar cualquier zona rural desde el
punto de vista biofísico, de manera jerárquica, de lo general a lo particular; la
clasificación se utiliza en el análisis fisiográfico de imágenes de sensores remotos
a diferente escala y para múltiples niveles de detalle de los levantamientos en los
que se utilice.
De acuerdo con Villota (1992), este sistema tiene una estructura piramidal, en
cuyo vértice se ubica la categoría denominada geoestructura (ver figura 1),
correspondiente a los territorios geológicos mayores en un continente: cordillera
de plegamiento, escudo o cratón; megacuenca de sedimentación, entre otros. Las
cinco categorías o niveles jerárquicos de esta metodología son:
1. Provincia fisiográfica
2. Unidad climática
3. Gran paisaje
4. Paisaje
5. Subpaisaje
a) Provincia fisiográfica
Este es el nivel superior o de más alta generalización del sistema. Esta categoría
corresponde a una región natural hoy denominada región morfológica, en la que
puede prevalecer una o más unidades climáticas; está constituida por conjuntos
de unidades genéticas de relieve con relaciones de afinidad de tipo geológico,
topográfico y espacial (Villota, 1997). Estas relaciones se refieren principalmente a
la litología y estructuras predominantes en los relieves emergidos en la
orogénesis, ligados a procesos endógenos (tectodinámicos) que los generaron.
Las relaciones topográficas se consideran a nivel de macrorrelieve, o sea, a nivel
regional, mientras que las relaciones espaciales tienen que ver con la disposición
de la unidad en el contexto medioambiental.
En opinión de Zinck (1987), la región es una noción muy discutida entre geógrafos
y economistas; sin embargo, la mayoría está de acuerdo en distinguir tres grandes
tipos de regiones: la región polarizada, la región homogénea y la región de
planificación. Para fines edafológicos y de zonificación ecológica, se prefiere la
región homogénea, llamada también región fisiográfica o región natural, debido a
la acción predominante que ejercen los factores del medio natural en la
determinación de la fisionomía.
Dentro de una misma región, los grandes paisajes (categoría subsiguiente)
pueden ser diferentes, pero estos guardan relaciones similares de orden
geológico, hidrográfico y de relieve. Para Colombia se han establecido las
siguientes provincias fisiográficas (y algunas subprovincias) dentro de la
correspondiente geoestructura.
b) Estructuras geológicas y provincias (subprovincias) fisiográficas
Cordillera de plegamiento
Cordillera Occidental
Cordillera Central (altiplano nariñense, altiplano antioqueño)
Cordillera Oriental (altiplano cundiboyacense)
Serranía del Baudó-Darién
Escudos o cratones
Basamento del Guainía-Vaupés y Serranía de Naquen
Serranía de la Macarena y Chiribiquete
Megacuencas de sedimentación
Amazonía
Orinoquía
Depresión del Magdalena (Alto y Medio)
Depresión Cauca-Patía (Altiplano de Popayán, Valle del Patía, Valle del
Cauca)
Depresión Atrato-San Juan z Costa del Pacífico
Costa del Caribe
Península de la Guajira
Depresión del Catatumbo (o Maracaibo)
En los levantamientos de suelos de nivel exploratorio y esquemático, llevados
a cabo con el apoyo de imágenes satelitales (LANDSAT, SPOT) y mosaicos de
radar de escalas inferiores a 1:200.000, se establecen las delineaciones
cartográficas a nivel de provincias fisiográficas, ocasionalmente subdividas en
una o dos de las categorías inferiores. En levantamientos generales se
recomienda mencionar al menos la provincia o provincias donde se ubica el
área de estudio correspondiente (Villota, 1997).
En esta categoría, el autor aún no ha propuesto nuevas concepciones, de tal
forma que continúa como tal. Sin embargo, no se descarta que se pueda tener
una aproximación a los terrenos geológicos de Colombia.
Los terrenos son como fragmentos diversos de placas yuxtapuestas que
conforman un mosaico de piezas soldadas entre sí; se dividen en grupos, y
estos, a su vez, los grupos, en formaciones. Los terrenos están caracterizados
por poseer litología, estratigrafía, estilo estructural e historia propia, y por tener
fallas como límites con los terrenos vecinos. Aludiremos aquí solo al estilo
estructural, a la estratigrafía y a los límites de algunos terrenos (Duque, 2007).
c) Unidad climática
Es la segunda categoría del sistema de clasificación fisiográfica. Comprende
aquellas tierras cuya temperatura promedio anual y humedad disponible son lo
suficientemente homogéneas como para reflejarse en una génesis específica
de los suelos, así como en la estructura, y en las especies vegetales y la
ocupación del espacio geográfico a través del uso actual de la tierra.
La zonificación es ideal para terrenos montañosos cordilleranos de la franja
intertropical con considerables diferencias en altitud, orientación y
configuración de su relieve, debido a que tales características tienen fuerte
incidencia sobre las diferencias de temperatura y precipitación que se suceden
de un sitio a otro, a menudo en distancias muy cortas, y repercuten en la
pedogénesis, la estructura de la vegetación natural y el tipo de cultivos.
Para el establecimiento de provincias o unidades climáticas basadas en la
temperatura ambiental y la lluvia efectiva puede recurrirse a cualquier sistema
internacional o nacional de clasificación del clima, incluso a aquellos que
involucran otros parámetros climáticos, como radiación solar y vientos, entre
otros (Villota, 1997).
En esencia, la temperatura y la humedad determinan el clima de cualquier
zona. En los países tropicales, la temperatura se define mediante los pisos
bioclimáticos, y la cartografía básica es un buen recurso para demarcar estos
límites. En efecto, se pueden tomar las planchas topográficas según la escala
requerida y se resaltan sobre estas las curvas de nivel correspondientes a los
límites de los pisos térmicos altitudinales (Sistema de Caldas), es decir, las de
1000, 2000, 3000 y 3400 metros; enseguida se transfieren a las fotografías
aéreas o imágenes utilizadas, con ayuda de un pantógrafo óptico, un sketch
máster o, a falta de estos implementos, se hace la comparación de detalles de
las planchas y las imágenes satelitales (Serrato, 2007a). Con relación a la
determinación de los pisos bioclimáticos, se debe advertir que los límites
mencionados no son definitivos, ya que el clima no presenta demarcaciones
rígidas, ni obedece a modelos estrictamente matemáticos creados por el
hombre, sino que más bien se registra de manera gradual y variable. Esto se
explica por el condicionamiento que ejerce el relieve a las corrientes de
convección o vientos, es decir, que el aire caliente que asciende por los
cañones llegará hasta el sitio donde localmente la topografía y el grado de
confinamiento lo permitan, regulando así el clima de una zona en cuanto a su
temperatura y humedad.
De otro lado, la manifestación de la temperatura ocurre de manera gradual en
zonas de transición; entonces, para ajustar mejor estas delineaciones es
necesario emplear otros elementos de estudio, tales como la expresión que
brinda en las fotos la estructura de la vegetación estrictamente y el uso de la
tierra, con lo cual esta aproximación se hace sobre una base natural más
cercana a la realidad (Serrato, 2007a).
Si bien es cierto que es posible utilizar cualquier sistema de clasificación
climática, esta propuesta metodológica ha adoptado una clasificación del clima
que combina los pisos térmicos bioclimáticos: cálido, medio, frío, muy frío
(subpáramo), extremadamente frío (páramo) y subnival; a la vez que las
provincias de humedad disponible se clasifican así: perhúmedo, húmedo,
semihúmedo, subhúmedo, seco, semiárido y árido; cuya estimación puede
hacerse de manera cuantitativa mediante balances hídricos y la definición de
índices de humedad que se calculan mediante las siguientes fórmulas:
Im (Thorntwaite) = (100.Exc.) - (60.defic); Ih (Lang) = Prec.Prom.anual
E.T.P. (promedio. Anual) Temp.prom.anual
En opinión del autor, en cuanto al tema de la humedad, es preciso señalar que
la información de las estaciones meteorológicas en Colombia es escasa y
apenas representativa para un sector bajo el área de influencia cercana a cada
estación. Igualmente, las variaciones topográficas y la influencia local de los
vientos hacen que, por ejemplo, en los cañones se presente una gran variedad
de contrastes que solo se pueden justificar y demostrar cuantitativamente con
datos estadísticos, siempre y cuando se cuente con una buena red de
estaciones.
d) Gran paisaje
En términos geomorfológicos, la tercera categoría del sistema corresponde con
la unidad genética de relieve o ambiente morfogenético, que, de acuerdo con la
estructura de este sistema de clasificación fisiográfica, debe estar cubierta
jerárquicamente por una unidad climática. Bajo las condiciones anteriores, el
gran paisaje comprende complejos de paisajes con relaciones de afinidad de
tipo climático, geogenético, litológico y topográfico (Villota, 1997). La afinidad
geogenética implica que la morfología del relieve se debe a los procesos
geomorfológicos endógenos o exógenos mayores, tales como: plegamiento,
volcanismo, denudación, sedimentación fluvial linear torrencial, sedimentación-
erosión simultánea, sedimentación fluvial tranquila por desbordamiento lateral
o sedimentación fluvial por diseminación (Villota, 1997).
El parentesco litológico se entiende a nivel de grupos de rocas: sedimentarias,
volcánicas, plutónicas y metamórficas. Por su parte, las relaciones topográficas
se dan a nivel de mesorrelieve y hacen referencia a la morfología general del
relieve ligada a su origen. Esta última categoría suele corresponder al nivel de
clasificación fisiográfica más bajo en los levantamientos de suelos de nivel
exploratorio.
Según las reformas hechas a esta clasificación fisiográfica, son nueve los
nombres básicos de los grandes paisajes: relieve montañoso, relieve colinado
o lomerío, altiplanicie, altiplano, altillanura, superficie de aplanamiento,
piedemonte, planicie o llanura y valle (agradacional). No obstante, el número
real de grandes paisajes puede ser mayor en razón del ambiente
morfogenético específico o de la sucesión de ambientes morfogenéticos bajo
los que se han originado y han evolucionado hasta el presente.
Criterios de diferenciación
Según Villota (1997), el reconocimiento de grandes paisajes sobre fotografías
aéreas, mosaicos de radar e imágenes de satélite debe tener presente las
siguientes características diferenciadoras: a) Que constituyan unidades
geográficas independientes y claramente definidas con relación a las unidades
circundantes. b) Que sean de extensión regional, con decenas de kilómetros
de superficie o longitud (como el caso de los valles). c) Que conserven en un
50% o más de su extensión los rasgos morfológicos originales, a pesar de
haber sido afectados por procesos activos de denudación. Una antigua
altiplanicie o un piedemonte fuertemente disectados, quizá conformen hoy un
lomerío.
II. MATERIALES Y METODOS
2.1. Materiales
- Fotografías
2.2. Metodologia
Se pasó a tomar fotografías en lugares altos, para asi poder clasificar las
fisiografías de acuerdo a los 3 gran paisajes.
a) Gran paisaje planicie
playas y playones
Estas formas de tierras se originan durante el período final de la creciente.
Donde la carga del material transportado por el río se deposita al bajar el caudal
del río, produciéndose una sedimentación de los mismos.
Estas formas son por lo general de carácter temporal pues desaparecen al
producirse nuevas crecientes.
Terrazas bajas inundables
Constituye el último nivel por donde circulaba anteriormente el río, están formadas
por tierras de topografías casi planas, con ligeras ondulaciones.
Debido a su poca diferencia de nivel con respecto al río, sufren inundaciones
durante la época de creciente; en estas unidades se desarrolla la agricultura en
forma estacional.
Terrazas bajas no inundables
Formadas por tierras de topografía casi plana, con ligeras ondulaciones.
Conformado por formas originadas por la deposición aluvial de materiales de
grano grueso a moderadamente fino.
Caracterizadas por ser superficies que difícilmente se inundan.
Terrazas medias
Están formadas por tierras con topografía plana a ondulada caracterizadas por
estar mas altas que las terrazas bajas no inundables.
A veces algunas terrazas medias tienen problemas de mal drenaje por su aspecto
topográfico convexo.
Terrazas altas
Conocidas como llanura aluvial sub recientes ubicados en las partes más altas
que las terrazas medias, muchas veces constituidas por rellenos sub recientes
pleistocénicos, de superficies planas a ligeramente onduladas y constituidas de
materiales moderadamente fino.
b) Gran paisaje colinoso
Superficies de topografía un tanto accidentada que no pasa de los 300 m. sobre la
base local.
Originados por los movimientos orogénicos tectónicos y epirogenicos.
Con diferentes grados de disectacion como los Cb1 Cb2 y Cb3.Conformados
principalmente por rocas sedimentarias como areniscas y calizas así como
limolitas y arcillitas.
Lomadas
Tierras que se caracterizan por presentar una topografía ondulada, Con alturas
que no sobrepasan los 20m. sobre el nivel de la base local.
De contornos muy suaves y de cimas redondeadas moderadamente inclinadas y
con laderas cortas cuyas pendientes oscilan entre 8 a 15 %.
Colinas bajas
Superficies con topografías mas accidentadas 15 a 30% de pendiente y alturas
entre 80 a 150 m. con diferentes grados de disección.
Presentan rocas Sedimentarias como las areniscas y calizas, con diferentes
grados de diseccion.
Las colinas altas.
Son formas que se caracterizan por presentar una topografía accidentada, de
contornos ondulados y de cimas de formas generalmente aguzadas.
Dependiendo del material de origen, cuyas alturas no sobrepasan los 300 m sobre
el nivel de la base local con laderas largas cuyas pendientes varían entre 25 y más
de 50 % y con diferentes grados de disección teniendo Ca1, Ca2, y Ca3.
III. CONCLUSIONES
En cuanto a la fisiografía se logró identificar en el distrito de uchiza
mediante fotografías
- El gran paisaje planicie que está conformada por los playones, terrazas
bajas, altas y terrazas medias.
- El gran paisaje colinoso que está conformada por lomadas, colina alta y
colina baja.
No se logró identificar el gran paisaje montañoso debido a que no
cumple las especificaciones correctas para poder identificar en la
fotografía.
IV. BIBLIOGRAFIA
USDA. 1993. Soil Survey Division Staff. Soil Survey Manual. Soil
Conservation Service. U.S. Department of Agriculture Handbook 18.
Despoiled In: http://soils.usda.gov/ technical/manual/download.html.
Goosen, Doeko. 1968. Interpretación de fotografías aéreas y su
importancia en levantamientos de suelos. Roma: FAO.
Villota, Hugo. 1997. "Una nueva aproximación a la clasificación
fisiográfica del terreno". Revista CIAF, 15(1): 83-117. Santa Fe de
Bogotá.
USDA. 1951. Manual de levantamiento de suelos. Soil Survey Staff.
Trad. J. B. Castillo, Sección de Conservación de Suelos. Caracas:
Ministerio de Agricultura y Cría.