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Tema 1 - El Ambito de La Moralidad: Etica y Moral - Primer Curso Filosofia

Primer tema de la asignatura Ética 1, del primer curso de Filosofía de la Universidad a distancia UNED
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Javier Martín Pastor

Primer curso de filosofía


UNED (2021-2022)

EL ÁMBITO DE LA MORALIDAD: ÉTICA Y MORAL

DEFINICIÓN DE ÉTICA

La Ética es una disciplina filosófica que trata de los asuntos morales (nuestra conducta)
bajo el punto de vista del bien, del deber o del valor, calificándola como buena o mala,
correcta o incorrecta, valiosa o sin valor moral. Es conocida por Ética o Moral, que
provienen de distintas raíces etimológicas

1. APROXIMACIÓN SEMÁNTICA

Ética proviene de las palabras griegas êthos (lugar donse se habita; que posteriormente
se emplea en modo metafórico como lugar interior desde el que se vive, esto es el
carácter) y éthos (costumbre) .El carácter es por tanto como una segunda naturaleza,
fuente de nuestros actos y resultados de ellos, frente al temperamento que nos es dado,
con el cual debemos forjar nuestra personalidad moral.

Ambos términos, êthos y éthos fueron traducidos al latín con la palabra mos , de la que
procedería “moral”, prevaleciendo el significado de costumbre o hábito. Así pues entre
los actos, los habitos y el carácter se forma un círculo: los habitos y actos dependen del
carácter, que a su vez se forja a través de ellos, las sucesivas elecciones y decisiones dan
como resultado el Modo de ser. Los actos aislados no son lo importante, sino la vida en
su conjunto la “vida moral”, de la cual actos y hábitos son simples elementos
(Aranguren).

Hasta aquí ética y moral serían sinónimos, en el que se mezclaría la moral vivida y la
reflexión filosófica sobre ella, en cuanto disciplina susceptible de ser enseñada. En la
tradición filosófica occidental el fin de la Ética no es solo el aumento del conocimiento
sino el perfeccionamiento del hombre, pues como decía Aristoteles, la virtud no basta
con conocerla y proclamarla, hay que intentar tenerla y practicarla (Etica a Nicomaco,
lbro X).

Las fronteras entre el filósofo moral (labor teórica, aunque referida a la práctica) y el
moralista (reformar la práctica moral) han sido difusas, pero permite diferenciarse; de
modo que la Moral hace referencia al comportamiento humano y a su calificación
bueno/malo, haciéndose cargo de Códigos o principios éticos que tratan de regular las
acciones de los hombres, a moral vivida (moral cristiana, marxista,….), en cambio, Ética o
Filosofía Moral: rama de la filosofía que piensa la vida moral sin aconsejar como los
códigos, sino reflexionando sobre ellos. Reflexión filosófica sobre la moral.

En este sentido Adela Cortina “La ética supone “un segundo nivel reflexivo acerca de los
ya existentes juicios, códigos y acciones morales”. Aristoteles señala que a “nadie
delibera sobre las cosas que no pueden ser de otra manera” (comportamiento).

Resumiendo, moral y ética (en minúsculas) como sinónimos se refieren


fundamentalmente a la moral vivida, mientras Ética y Moral (mayúsculas) se refieren a la
reflexión filosófica sobre la moralidad, sobre las diversas formas de moral vivida.

2. LA ESTRUCTURA CONSTITUTIVAMENTE MORAL DEL HOMBRE


Para acercarnos al análisis de la vida moral, podemos decir que el sentido más obvio de la
palabra moral es el que considera a la vida humana en términos de su bondad o maldad;
el predicado fundamental de la vida moral es: Bueno, según Aristóteles; Deber kantiano,
y Valor de Scheler. El significado más usual de moral es el adquirido en contraposición a
amoral, lo malo, indebido o no valioso; aunque también a otros significados como
inmoral, amoral y desmoralizado.

2.1. MORAL-AMORAL

La amoralidad suprime la consideración de la dicotomía bueno/malo. Un sujeto amoral


no elige lo malo frente a lo bueno (sería inmoral), sino que no se cuestiona la alternativa,
y pretende situarse:

• Más acá: el hombre estético de Kierkegaard, que realiza las elecciones basándose
en la indiferencia, y sin que su elección comprometa su existencia, solo que no
elegir es también una forma de elección en sí misma. La elección es lo que nos
constituye, y el indiferente hace dejación de su responsabilidad, el negarse a
realizar su libertad y cosificarse. (Kierkegaard “a riesgo de diluirse como sombra
entre las sombras antes de morir”.

• Más allá: el superhombre de Nietzsche, el perdón nace de la cobardía, el ideal de


igualdad del temor a lo superior. El socialismo ha acentuado esa postura de
igualitarismo resentido. Propone frente a la moral del rebaño, la figura del
superhombre, frente a las normas universales, el propio querer. Por tanto, no
anula la disyuntiva entre bien y mal, sino que establece nueva jerarquía de valores.

Desde un punto individual es difícil situarse en un plano amoral, así mismo tampoco se
han dado sociedades en las que no haya normas y preferencias vinculantes. problema
psicopatológico que ético.

2.2. MORAL-DESMORALIZADO

Al contraponerlo a desmoralizado, la vida moral adquiere el carácter de que no solo hay


que obrar bien, sino que hay que tener el suficiente ánimo para afrontar las dificultades
que nos trae la vida. En Nietzsche, la alegría es una de las formas mas altas de virtud,
manteniendo siempre un temple a pesar del mal. El abatimiento y la tristia, era
considerado por los teólogos medievales como el pecado radical. El sentido de moral en
contraposición a desmoral es la “fuerza para vivir”, el ánimo, coraje, significado previo a
moral como “bueno”. Virtud viene etimológicamente de vir , fuerza arrojo, y en el
Renacimiento virtú tiene más que ver con la intrepidez que con la mansa aceptación de
determinados preceptos de moderación. Según Savater, “el virtuoso es el triunfador, el
más eficaz, pero no toda forma de triunfar vale”. Ortega nos dice “la moral …. Es el ser
mismo del hombre cuando está en su … vital eficacia. ...Un hombre desmoralizado … no
está en posesión de sí mismo”.

2.3. LA MORAL COMO ESTRUCTURA

El animal está ajustado al medio, con una respuesta animal predecible, basada en sus
instintos. En cambio, al hombre ningún aspecto de la realidad le viene ofrecido
unívocamente, tiene que interpretar la realidad y elegir; según Ortega: La vida nos ha
sido dada sin hacer. Tenemos que inventar nuestra propia vida cada uno: la vida es un
quehacer; Sartre: “Estamos condenados a la libertad porque somos responsables de lo que
hacemos”, “los hombres no somos libres de dejar de serlo, estamos condenados a la
libertad”.

Al destacar la forzosa libertad del hombre, se ha dejado de lado que, aunque el hombre
se piense libre, cabe la posibilidad de que su conducta se encuentre sometida aun
estricto determinismo.

Kant, en su crítica a la razón pura, concluye que a pesar de que nuestra consciencia nos
presente como libres, no podemos llegar si esa consciencia de libertad es una mera
ilusión, y por tanto la libertad corresponde a la razón práctica. Aunque indemostrable
para la razón práctica, es condición de posibilidad de la vida moral. No Frente a lo dado
en el ser, como estructuralmente moral dado por la causalidad o determinado por la
naturaleza, el hombre trata de establecer el deber ser (moral como contenido). Si
actuáramos conforme a determinismo, ajeno a nuestra voluntad, sería vana la lucha por
hacer lo que nos dicta nuestra conciencia (Aranguren).

Todo esto no quiere decir que el hombre obre de forma incondicionada. En efecto,
podemos distinguir las conductas compulsivas (actus hominis) de las deliberadas, (actus
humani), que verdaderamente incumben a la Etica. Cuando se excusa una conducta en
base a unos condicionantes, estamos cosificándola, esto es actúa de forma animal no
humana con capacidad para elegir. Sin embargo, esta justificación solo podemos hacerlo
con los demás o nosotros mismos en el pasado, pero no en el futuro, pues cambiaríamos
nuestra libertad por facticidad, lo que Muguerza denomina “el beneficio de la
causalidad” y Sartre llamó “mala fe”.

Por tanto, la libertad no se ejerce en ausencia de todo condicionamiento; la libertad no


es simple indeterminación o falta de límites, sino que en su seno hemos de realizarla. La
falta de limites no permite nuestra realización, sino que nos extravía, en cambio el limite,
la perspectiva, nos orienta y abre al mundo. “La paloma al sentir la resistencia del aire
sueña que sin ella volaría más deprisa, sin reparar que sin aire no podría siquiera volar”
Kant, Crítica de la Razón Pura. Ese tener que elegir, gracias a nuestra libertad, constituye,
según Zubiri y Aranguren, la moral como estructura.

Pero a pesar de que el hombre es estructuralmente moral, puede conducirse moral o


inmoralmente, y estaríamos hablando como moral como contenido.

3. MORAL INMORAL: LA MORAL COMO CONTENIDO

3.1 MORALIDAD Y ETICIDAD


A partir de la condición estructuralmente moral, el ser humano trata de ajustarse a la
realidad de forma justa, de la mejor manera (el que contrapone moral a inmoral): MORAL
COMO CONTENIDO (Zubiri y Aranguren). Los contenidos se definen por los distintos
códigos culturales, sociohistóricamente definidos por las religiones, las visiones de
sentido y las normas de convivencia; es una normatividad encarnada en las instituciones.

Para Hegel la eticidad viene determinada por las valoraciones sedimentadas de las
instituciones morales.

Hegel critica a Kant en el formalismo de sus principios, su universalismo abstracto, la


impotencia del deber y el rigorismo de la convicción, que no tiene en cuenta las
circunstancias y posibles consecuencias de una aplicación descontextualizada de dichos
principios. Esta crítica se ha visto renovada en nuestros días entre liberales y
comunitaritas, al insistir estos últimos en que la subjetividad siempre viene mediada y se
constituye en horizontes sociales, puesto que estos son los únicos desde los que las
elecciones éticas cobran sentido. Pero la historia más reciente con su secuela de horror y
de barbarie cuestiona el ideal hegeliano. cuando el espíritu de un pueblo es pervertido
hasta el punto de alimentar una “eticidad mortífera”, Ricoeur. El recurso a la conciencia
crítica parece ineludible.

El simple abandono a la vigencia social, tanto como al simple capricho, el hombre se hace
esclavo en vez de dueño en sí. Por tanto, el hombre, aunque concuerde con la
normatividad social vigente habrá de asumirla personalmente, para seguirla o
modificarla, si es que no quiere ser un mero producto de la presión social y caer en lo
que Heidegger denunció como la banalidad del “das man…” , “el se…”: se dice, se hace,
se comenta,… , si es que la ley que quiere seguir es la que se da a sí mismo y no una
simple imposición externa a él. Rousseau: “el impulso del simple apetito es esclavitud, y la
obediencia a la ley que uno se ha prescrito es libertad”.

3.2. “BUENO” EN SENTIDO INSTRUMENTAL Y EN SENTIDO MORAL


Bueno en sentido instrumental y en sentido moral. Técnica y práctica “El bien es aquello
hacia lo que todas las cosas aspiran” (EN I). Según esto parece que el hombre no puede
obrar mal. Sin embargo, el término “bueno” presenta ambigüedad, no siempre se emplea
en sentido moral. En ocasiones se emplea en sentido instrumental, en cuanto adecuado
a un fin (un cuchillo es bueno si corta adecuadamente a su fin). Sin embargo no siempre
optamos por lo mejor, aun cuando elijamos lo que, en determinadas circunstancias, nos
lo parezca.

De esta manera, podemos obtener dos juicios distintos cuando por un lado calificamos lo
bueno o malo inherente de una acción (juicio moral) y por otro lado cuando tiene que ver
con nuestra sensibilidad hacia el objeto que se enjuicia, según se produzca placer o
displacer. Sin embargo, el bien o el mal significan siempre una relación con la voluntad,
en tanto se vea determinada por la ley de la razón. Por tanto, este bien o mal quedan
referidos a acciones, y no al estado sensitivo de la persona; por ello para ser tenido como
tal, únicamente podría serlo al modo de actuar, y nunca podríamos calificar así a una
cosa.

Kant en la CRP diferencia el uso teórico del uso práctico de la razón, en cuanto el
conocimiento tiene una doble relación con el objeto, o bien para determinar el objeto y
su concepto (que viene dado por otro lado), que corresponde al conocimiento teórico de
la razón, y la segunda el conocimiento práctico, para convertir el objeto en realidad. La
técnica consistiría en el uso práctico de la razón teórica para escoger los medios
apropiados para conseguir un fin previamente establecido, y la moral o práctica
propiamente, donde la libertad se ejerce para determinar lo que es bueno en sí. Kant en
la FMC, distingue imperativos hipotéticos, dependiente del fin propuesto o de
determinadas condiciones, reglas técnico-practicas, e imperativos categóricos, (practico-
morales) mandatos incondicionados para hacernos dignos de esa felicidad a la que
aspiramos por mera inclinación. Solamente considera propiamente prácticos o morales,
los imperativos categóricos, que no se expresan en reglas sino en mandatos de la
moralidad, que al ser incondicionados se ejerce realmente la libertad del ser humano,
que es capaz de obrar no solo conforme a las leyes de la naturaleza, sino también gracias
a su autonomía, conforme a la representación de las leyes que se da a sí mismo.

3.3. ÉTICAS MATERIALES Y FORMALES


Éticas materiales y formales La moral como contenido viene constituida por una ética
formal, o “ética sin código”, donde no se prescriben preceptos sobre lo que se debe
hacer, como en ciertos códigos morales, regulando nuestro comportamiento, sino que
establece qué requisitos debe cumplir un precepto si ha de ser considerado moral.

No establece qué debemos hacer en concreto, sino tan solo en cómo hemos de obrar
para que nuestro comportamiento sea considerado moral, tal como reza una de sus
formulaciones del imperativo categórico: “Obra sólo según la máxima por la cual puedas
querer que al mismo tiempo se convierta en una ley moral”.

Estamos equipados con una estructura moral, pero necesitamos mediaciones con la
realidad, que cuando se hace de acuerdo a lo bueno, lo debido o lo valioso hablamos de
la moral como contenido.

4. MORAL COMO ACTITUD

Además de la moral como estructura y la moral como contenido, Aranguren destaca la


moral como actitud, cuya guía sería la conciencia, sometida a múltiples
condicionamientos, pero responsabilizándose de sus acciones.

4.1. EL INDIVIDUALISMO ÉTICO Y LA ÉTICA SOCIAL


Desde este punto de vista, la conciencia debe abrirse al diálogo con los demás, dejarse
interrogar para descubrir sus errores, aunque la conciencia es la instancia irrebasable de
la moral. El individualismo ético donde el individuo es el único protagonista de la moral.
Sin embargo, este individualismo ético está socialmente condicionado, pues la
individualización se produce a través de la socialización.

Por tanto, de alguna manera la conciencia incorpora ya el diálogo con los demás. La
apertura a los otros posibilita que el individualismo ético no se desentienda de los
demás, pues a pesar de la responsabilidad intransferible de cada cual, no quiere decir
que no sea solidaria. Aranguren, subrayo la necesidad de la apertura a los demás para
hablar de una actitud completamente ética.

4.2. ÉTICA DE LA CONVICCIÓN Y ÉTICA DE LA RESPONSABILIDAD


Max Weber ofrece una nueva categorización de la Ética, contraponiendo:

• la ética de la intención o convicción: similar a la ética kantiana, incondicionada, sin


tener en cuenta las consecuencias de la acción;

• ética de la responsabilidad: el político, en cambio, debe atender a las


consecuencias previsibles y no deseables de su acción. “Ninguna ética puede
prescindir del hecho de que para conseguir fines “buenos” hay que contar en
muchos casos con medios moralmente dudosos”.

Algunas precisiones:
• Kant se desentiende de los fines deseables. La moralidad no está en el resultado.
• Esa insistencia en la intención , incondicionalidad de los principios no trataría sino
de desmarcar a la ética del “éxito” o de los resultados.
• La relación entre ética y política no es fácil: el político también es persona y
puede optar por no continuar porque va contra sus principios.

5. ÉTICA Y METAÉTICA
5.1. ÉTICA NORMATIVA
Señala lo bueno o lo malo en la vida humana, lo que debemos hacer en el orden de los
principios, siendo misión de la phronesis, de la prudencia en el sentido aristotélico, su
aplicación en todos los casos prácticos. Los principales modelos de ética normativa, son:

• los teleológicos (de telos, fin), ante todo representado por Aristóteles, que
establece al inicio de su EN que el Bien es aquello a lo que todas las cosas tienden,
siendo la felicidad (eudaimonia), el bien buscado por los humanos. Los utilitaristas
del s XIX lo reformulan como “el mayor bien para el mayor número”.

• los deontológicos (de deon, deber). La filosofía Kantiana no se preocupa tanto de


la felicidad, como de hacernos dignos de ella a través de una buena voluntad.
Buena voluntad que Kant asimila al cumplimiento del deber por el deber, y el
problema de cómo conjugar el deber con la felicidad le llevará a formular los
postulados de la razón práctica: libertad, inmortalidad y Dios. Si el fin que
podemos atribuir a la naturaleza hubiera sido que fuéramos felices, nos habría
dotado de un sistema puramente instintivo; pero al dotarnos de razón y libertad,
parece alejarnos de la verdadera satisfacción, pues el cálculo relativo del disfrute
de la vida acaba conduciéndonos en muchos casos a desesperar como medio para
alcanzar tal disfrute.

• los axiológicos (de axion, valor, punto medio entre fin y deber).

5.2. ÉTICA CRÍTICA O METAÉTICA


La ética al pretender un estatuto de cientificidad neutral, examina la moral, analizando
su lenguaje, enunciados y principios, y cómo estos se justifican, es decir estableciendo un
meta-lenguaje de ese lenguaje-objeto que es el lenguaje moral. Desde esta perspectiva,
las teorías éticas se han clasificado en:

Teorías Descriptivistas (relistas o cognitivistas):

• Naturalistas: estiman que las condiciones de verdad de los enunciados morales


son similares a las de las ciencias empíricas, por lo que los métodos de esas serian
suficientes para dilucidar su verdad o falsedad, sin emplear ninguna premisa ética.
Crítica: falacia naturalista.

• Intuicionistas: los enunciados éticos pueden ser verdaderos o falsos, y los términos
éticos refieren a propiedades, pero estas propiedades no son definibles (bueno es
tan indefinible como amarillo para un ciego), ni empíricamente observables, sino
que sus propiedades solo son accesibles por la intuición.

Teorías no-Descriptivistas: Los enunciados éticos no son ni verdaderos ni falsos, ni se


refieren a sus propiedades:

• Emotivismo: los términos éticos no describen nada de este mundo, sino solo
actitudes y emociones del hablante, haciendo imposible un discurso racional de la
etica.

• Prescriptivismo: los términos éticos no corresponden a posesión de actitudes,


deseos y emociones personales, sino actitudes impersonales o “morales”.

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